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Juego Para Conocer a los Grandes Cientificos de la Historia

Juego Para Conocer a los Grandes Científicos de la Historia

Desde aqui puede acceder a varios juegos simples didácticos que te ayudarán a practicar con los nombres de los mas destacados cientificos de nuestra historia universal y que muchas veces ignoramos o poco nos interesa sobre ellos. El juego es  muy fácil, solo debes hacer «clic» sobre cada boton de la izquierda del juego y elegir un nombre del cientifico, y arrastralo hasta adentro del rectángulo gris ubicado debajo de cada imagen. Al soltar el botón podrás escuchar un sonido indicado que se ha posicionado correctamente. Debes colocar los 20 nombres y luego con el botón de corrección podrás verificar tus errores. Otra forma de jugar consiste en hacer «clic» en el botón de Nombres Correctos, estudiarlos o memorizarlos y luego empezar a jugar desde cero. Es sumamente simple, para todas las edades e ideal para los mas jóvenes o principiantes…¡A probarlo!…. También puedes jugar a PANTALLA COMPLETA

¿QUIENES FUERON ESTOS CIENTIFICOS DE LA HISTORIA?

Einstein, Albert (1879-1955). Nació en Alemania, físico matemático. Escribió la Teoría general de la relatividad para rectificar ideas fundamentales sobre la gravitación, relacionando masa con energía; demostró que el espacio y el tiempo eran conceptos inseparables. Ha realizado trabajos apreciables en la teoría  cuántica.

Planck Max Carlos Ernesto Luis (1858-1947). Alemán, físico. Desarrolló la teoría de los cuantos y también trabajó en termodinámica y óptica.

Newton, Isaac (1642-1727). Inglés, matemático. Notorio por su trabajo sobre la gravedad. Descubrió las tres leyes básicas del movimiento y la relación entre los colores y la luz. Sus trabajos sobre óptica, problemas matemáticos y astronomía han sido de inmensa importancia.

Pasteur, Luis (1822-1895). Francés, bacteriólogo.  Sus experimentos sobre fermentación destruyeron el mito de la generación espontánea.  Fundó la ciencia de la bacteriología y descubrió la inmunidad artificial.

Fermi, Enrique    (1901-1954).   Italiano,   físico.   Hizo notables contribuciones a la física nuclear por su investigación sobre substancias radiactivas artificiales y energía  atómica.

Torricelli, Evangelista (1608-1647). Italiano, físico. Inventó el barómetro de mercurio y construyó un microscopio simple.

Faraday,  Miguel   (1791-1867).  Inglés,  físico  y  químico. Descubrió el principio de la inducción electromagnética usado en la dínamo.  También licuó cloro y formuló las leyes de la electrólisis.

Harvey, Guillermo (1578-1657). inglés, médico. Llegó  a  la  fama   por   su   descubrimiento   de  la   circulación de la sangre.

Bohr Níels (1885- ). Dinamarqués, físico. Extendió grandemente la teoría de la estructura atómica al inventar un método explicativo del espectro de los elementos y su posición en la tabla periódica. Ayudó al desarrollo de la teoría cuántica.

Maxwell, Jaime Clerk (1831-1879). Inglés, físico. Famoso por sus investigaciones matemáticas que condujeron al descubrimiento de las trasmisiones radiales.

Darwin, Carlos Roberto (1809-1882). Inglés, naturalista. Como resultado de sus observaciones, mientras viajaba alrededor del mundo, propuso la teoría de la evolución. Ésta fue publicada en su libro El origen de las especies.

Mendeleiev, Demetrio Ivanovich  (1834-1907). Ruso, químico.  Es   famoso   por   su  formulación   de   la  ley periódica basada en los pesos atómicos.

Galilei, Galileo (1564-1642). Italiano, matemático y astrónomo. Construyó el primer telescopio astronómico práctico, con el cual estudió la superficie de la Luna, la Vía Láctea, el Sol, y muchos de los planetas.

Juego Para Aprender a Conocer a Personajes Históricos Aplicación

Juego Para Aprender a Reconocer Personajes Históricos

Desde aquí puede acceder a varios juegos simples didácticos que te ayudarán a practicar con los nombres de los mas destacados personajes de nuestra historia universal y que muchas veces ignoramos o poco nos interesa sobre ellos. El juego es  muy fácil, solo debes hacer «clic» sobre cada boton de la izquierda del juego y elegir un nombre del personaje, y arrastralo hasta adentro del rectángulo gris ubicado debajo de cada imagen. Al soltar el botón podrás escuchar un sonido indicado que se ha posicionado correctamente. Debes colocar los 20 nombres y luego con el botón de corrección podrás verificar tus errores. Otra forma de jugar consiste en hacer «clic» en el botón de Nombres Correctos, estudiarlos o memorizarlos y luego empezar a jugar desde cero. Es sumamente simple, para todas las edades e ideal para los mas jóvenes o principiantes…¡A probarlo!…. También puedes jugar a PANTALLA COMPLETA

Cómo comprender los grandes acontecimientos de la historia sin preguntarse por los hombres y mujeres que estuvieron detrás. Cómo comprender los grandes cambios de la humanidad sin conocer a quienes los originaron.Cada época tiene sus grandes personajes, cada gran personaje tiene su época, tanto los acontecimientos históricos como los grandes cambios están estrechamente ligados a quienes los originaron.

Los hombres hacen su historia y construyen civilizaciones. Desde hace millares de años, y a partir del momento en que los primates comenzaron a utilizar las manos, los ojos y el cerebro racionalmente, diferenciándose de los otros animales, millones de hombres pasaron por la superficie de la Tierra. La mayoría de ellos, limitada por sus condiciones personales y sociales, no dejó rastros en la Historia. Otros, en cambio, políticos, científicos, filósofos, religiosos y artistas lucharon, innovaron y modificaron el mundo y la realidad que los rodeaba y, al proceder así, hicieron Historia.

Desde la Antigüedad hasta nuestros días, la historia de la política, las ciencias, la filosofía, las artes y las religiones puede estudiarse a través de las biografías de sus grandes personajes, entregándonos una completa visión de cada uno de ellos y de cómo, ya sea por su voluntad, sus acciones, coraje o genio, han influido en e desarrollo de la historia de la humanidad, generando un antes y un después.

Esos personajes se proyectaron más allá de su mera condición de individuos, para conquistar un puesto destacado en la transformación del destino colectivo de la humanidad. Algunos de ellos desempeñaron un papel más trascendente que otros. Pero todos, indistintamente, con el aporte que brindaron de acuerdo con sus posibilidades, forjaron las bases del gran edificio de la civilización contemporánea.

Esta es la idea de esta entrada, es el intento para trate de reconocer y generar tu curiosidad por estos grandes hombres de la historia que han dado su vida en defensa de sus ideales y en post de una sociedad mas justa , mas libre y mas culta.

En este juego se presentan seres que de un modo o de otro, pero indiscutiblemente, han regido los destinos de la Humanidad, su vida, su pensamiento, su ruta, con influjo inevitable. Negar la trascendencia histórica de cualquiera de los seres agrupados en estas páginas sería tan torpe como no admitir que faltan en ellas otros de su temple y de su personalidad, indiferentes, en lo permanente, a toda, selección humana, que podrían constituir un tomo o más, tan interesantes como el presente, que se ha logrado en absoluto, con sus biografías densas, pero claras, exactas, para cualquier lector ansioso de contemplar bien estos personajes cuya popularidad conocen mejor que aquello a que se debe.

LISTA DE BIOGRAFIAS EN ESTE SITIO:

Alejandro Magno

Leonardo Da Vinci

Cristobal Colón

Simón Bolivar

Aristóteles

CArlos I de España

Julio César

Isaac Newton

Miguel Angel Buonarrotti

Martín Lutero

Henry Ford

Karl Marx

Vladimir Lenin

Tomas Edison

Galileo Galilei

Napoleón Bonaparte

José de San Martín

Johannes Gutenberg

Luwing Beethoven

Herná Cortés

 

Historia de la Máquina de Coser Inventores y Evolución Tecnológica

Historia de la Máquina de Coser

Nombre del Inventor y Evolución Tecnológica

Podemos decir que la historia de la máquina de coser no existiría sin el antiguo arte de coser a mano. La gente comenzó a coser a mano hace unos 20.000 años, cuando las primeras agujas se hicieron con huesos o cuernos de animales y el hilo hecho de tendones de animales. Nuestro instinto inventivo explica la progresión natural para querer mejorar las técnicas de costura y hacerlo menos laborioso. Fue durante  la Revolución Industrial en el siglo XVIII, cuando el aumento de la demanda de prendas creció fabulosamente y la necesidad de disminuir la costura manual en las fábricas se convirtió en primordial, para abastecer las exigencias comerciales de esa ápoca.

Se dice que este invento fue el primer producto de la Revolución industrial específicamente concebido para aligerar las tareas del ama de casa. La máquinas de coser sencillas se emplean para confeccionar o arreglar la ropa en casa. Los modelos más avanzados se utilizan para la confección industrial.

En cuanto a su funcionamiento, para coser dos piezas de tela, lo primero que hay que hacer es enhebrar el hilo. Desde el carrete situado arriba a la derecha, el hilo se pasa por varias guías que controlan su recorrido y tensión, antes de introducirse por un pequeño orificio situado en la parte inferior de la aguja.

Otro hilo que procede de un carrete (canilla) situado por debajo de la superficie de costura, y se entrelaza con el hilo superior para formar las puntadas.  Las piezas de tela previamente hilvanadas se colocan junto a la aguja, y se baja el prensatelas para mantener la tela contra dos hileras de dientes metálicos que hacen avanzar la tela a velocidad uniforme cuando se acciona el pedal de costura.

La historia del invento es muy poco conocida y mucho menos quién fue el inventor.La máquina de coser tardó en aparecer, y éste es uno de los misterios de la historia de los inventos. No lo hizo hasta el primer tercio del siglo XIX en Francia, y se cree que la idea surgió del sastre llamado Bartolomé Thimonnier, que en 1830 construyó la primera máquinas de coser.

La idea de una máquina para coser telas era bastante natural, pues ya existían desde hacía tiempo ingenios que trazaban dibujos en el tejido sirviéndose de patrones. De lo que se trataba era de fabricar una máquina lo bastante pequeña y cómoda para uso doméstico.

Para el divulgador científico Isaac Asimov, el invento nació a partir de una serie de prototipos malogrados, el primero que realmente prendió y que no tardó en ser usado fue el inventado por el norteamericano Elias Howe (1819-1867). En 1846 obtuvo una patente de su invento, en el cual el ojo de la aguja estaba situado cerca de la punta. Empleaba dos hilos, y las puntadas se efectuaban mediante una lanzadera. Howe demostró la utilidad de su máquina compitiendo con cinco mujeres cosiendo a mano, a las que venció con facilidad.

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Inventor de la Máquina de Coser Elias Howe (1819-1867)

Aunque la invención de la máquina de coser se atribuye a Elias Howe, cuyo aparato, patentado en 1846, contenía la mayor parte de los dispositivos de la máquina actual, no fue sino el resultado de numerosos ensayos realizados un siglo o más tiempo antes de dicha fecha. La idea original fue de un inglés, Carlos F. Weisenthal, que obtuvo una patente en 1755 para un aparato que facilitaba el procedimiento de bordar, y para perfeccionarlo se hicieron muchas pruebas en Inglaterra, antes que los inventores americanos dirigiesen su atención a este objeto, ocurriendo en este caso lo mismo que en el de otras invenciones mecánicas, que son el resultado de los esfuerzos de muchos inventores, alcanzando el éxito los que se aprovechan de él, mientras que permanecen generalmente ignorados los que más eficazmente cooperaron al triunfo.

La invención de Weisenthal nunca llegó a aplicarse mucho, porque consistía en el empleo de una aguja de dos puntas con el ojo en el centro, moviéndose de atrás a delante, por medio de dientes colocados a los lados.

Es noble reconocer que un par de añoa antes en 1844, el inventor inglés John Fisher diseñó una máquina de coser que funcionaba de una manera muy semejante a las actuales, es decir, todas sus piezas trabajaban coordinadamente como un conjunto único de piezas móviles y fue un gran avance para las próximas creaciones. Un verdadero ejemplo del ingenio humano. Sin embargo, un trabajo de archivo fallido en la Oficina de Patentes resultó en la pérdida de su patente, por lo que nunca recibió ningún reconocimiento.

Para otros autores la máquina de coser fue inventada por el francés Barthólemy Thimonnier en 1830. Daba unas doscientas puntadas por minuto, bastantes más de las que podía dar un sastre a mano, por muy hábil que fuese. Thimonnier empezó fabricando uniformes para el gobierno. Pero su máquina era muy simple y la verdadera máquina de coser como la conocemos actualmente la inventa el bostoniano Isaac Singer en 1851, de quien hablaremos al final deeste post. Singer era mecánico, tenía dos mujeres y ocho hijos y perseguía el dinero. Un juez decidió que había copiado el invento del también bostoniano Elias Howe y le obligó a pagarle royalties. Mientras se celebraba el juicio, fundó la Singer Company en 1853.

La máquina de Thimmonnier es notable por llevar sólo una aguja con punta para atravesar la tela, estando provista de una entalladura en la que se aloja el hilo. Ea presilla o puntada se formaba por el hilo envuelto alrededor de la aguja, que le llevaba a través del material. Este se movía hacia adelante una cierta distancia, para permitir a la aguja descender nuevamente. En esta disposición, las presillas formando la cadeneta de puntadas se hacían en la parte superior del material.

Tambien impresionados quedaron los amigos del inventor con esta máquina, que adelantaron el dinero preciso para establecer una fábrica, y la empresa tuvo tanto éxito que algunos años más tarde trabajaban ochenta máquinas. Pero las costureras y los sastres no vieron el asunto con tanto entusiasmo. Como ocurrió cuando Hargreave construyó sus telares, creyeron que las máquinas perjudicaban a sus medios de vivir y procuraron destruir al enemigo común; y fue en aquella ocasión, en Francia, donde una multitud descontenta de obreros manuales destruyó las máquinas de la fábrica de Thimmonnier.

Sin desmayar ante esta manifestación de antagonismo violento de la multitud, el inventor continuó sus esfuerzos y construyó máquinas perfeccionadas, pero no encontró apoyo financiero entre sus amigos, que, evidentemente, temían otro motín entre los obreros, si se trataba de restablecer los mecanismos para coser. El inventor desalentado, abandonó sus trabajos.

 

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La máquina de coser fue inventada por el francés Barthólemy Thimonnier en 1830

Y aún quedan dudas, debemos remontarnos al siglo anterior, pues la enciclopedia ENCARTA nos informa que la primera máquina de coser fue patentada en 1790 por el inventor británico Thomas Saint y hoy es la mas aceptada en cuanto al origen del invento doméstico. «La máquina de Saint, que estaba diseñada para coser piel y tela, usaba un único hilo y formaba una puntada en cadena. No se usaba aguja sino una lezna para perforar el material que se estaba cosiendo. Otro mecanismo colocaba el hilo a través del agujero, tras lo cual una vara parecida a una aguja con un punto hendido llevaba el hilo a través de la parte inferior, donde un gancho recogía el hilo y lo llevaba a la parte delantera para la siguiente puntada. Cuando el ciclo se repetía se formaba un segundo bucle con el primero en la parte inferior de la prenda, creando así una cadena y el cierre de la puntada. Sin embargo, la máquina de Saint nunca pasó del prototipo.»

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Asi que podemos asegurar que la verdadera historia de la máquina de coser esencialmente comienza aquí. El inglés Thomas Saint diseñó la primera máquina de coser de este tipo. La patente describe una máquina accionada con una manivela para ser usada en cuero y lona. Nadie sabe si Saint construyó un prototipo, pero en 1874, William Newton Wilson encontró los dibujos de la patente. Fueron tan detallados que construyó una réplica, lo que demuestra que funcionó.

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Este prototipo era de madera en su mayor parte, con un brazo saliente, en el cual se colocaba una aguja vertical y una lezna, que hacía los agujeros antes. En la parte superior del brazo tenía una canilla o carrete que suministraba el hilo continuamente. La puntada era igual a la del aparato de Weisenthal, llamándosela de «tambor» o de «cadeneta». Se formaba una presilla, empujando la aguja a través de la tela o cuero; un segundo empuje pasaba los hilos por esta presilla, formando otra segunda, a través de la cual se empujaba nuevamente la aguja para formar una tercera, apretando la primera en el tercer impulso.

Esta clase de puntada se empleó durante muchos años para facilitar el trabajo de costuras fuertes. Parece ser que Saint no consideró práctico su sistema para sustituir en general la costura a mano. A ésta siguieron, en este sentido, otras invenciones de menor importancia, pero ninguna máquina llamó la atención.

A pesar de la importancia de este invento, este no fue muy bien recibido por las mujeres.Por aquella todo se hacía a manos y miles de mujeres cuidaban con esmero la precisión y calidad de su trabajo. Ellas aducían que la máquina no pudiera ejecutar el trabajo con la limpieza, seguridad y perfección con que lo realizaban los dedos femeninos. Tantos años de práctica con el uso de la aguja, no podía ser reemplazado por una máquina rara , que muchas veces se rompía por el exceso de trabajo.

Con el paso del tiempo el uso industrial, en la fabricación  de adornos, tejidos y demás artículo demostró que la producción manual ya no podía competir con el desarrollo de estas máquinas de coser, que hay aumentar considerablemente la producción bajaban consecuentemente los costos de elaboración.

Utilizando así esta nueva invención, se extendieron los innumerables grandes almacenes especializados en la fabricación de ropas hechas para ambos sexos, que hoy permiten a todos vestir mejor y a un coste mucho menor del que pagaban nuestros menos afortunados antecesores.

LAS CONSECUENCIAS EN LA COSTURA A PARTIR DE LA MÁQUINA DE COSER

La introducción de la máquina de coser necesitó una modificación radical en el arte de la costura. Muchas de las primeras tentativas hechas para coser a máquina siguieron la idea de imitar la costura a mano, valiéndose de una aguja que hacía entrar y salir en la tela por «dedos mecánicos o dientes», pero todas estas invenciones fracasaron. Se consideró preciso abandonar por completo el método convencional de asegurar las telas, ideando otros medios de unirlas más adecuados al empleo de máquinas.

En los primeros aparatos construidos se empleaban hilos sueltos, no pudiéndose conseguir una longitud uniforme en la puntada. Pero pronto se idearon mecanismos donde el hilo podía utilizarse continuamente, devanándole en un carrete o bobina. Se idearon dispositivos para que a cada puntada se presentase una nueva e idéntica cantidad de hilo, y así se consiguió una costura del todo uniforme. En la máquina de costura, la marcha del hilo es continua del carrete a la tela, pasando por el ojo de la aguja, mientras que en la costura a mano el hilo va fijo a la aguja.

Es evidente, por consecuencia, que el hilo sólo puede pasarse a través de la tela, en forma de presilla u hojal, siendo el medio más conveniente para realizarlo emplear una aguja con el ojo cerca de su punta. La aguja es empujada justamente lo preciso para atravesar la tela y arrastrar al propio tiempo una longitud de hilo que forme al otro lado una presilla, levantándose la aguja inmediatamente. Pero, en lugar de llevar consigo el trozo de hilo que introdujo, éste se retiene por el revés de la tela, asegurándole con el mismo o con un segundo hilo, que se va desarrollando de una bobina y que se llama «hilo de relleno». Otra disposición que distingue la costura a máquina es la manera de regular la longitud de la puntada.

En la costura a mano, naturalmente, la obra no se mueve, determinándose a ojo la longitud de la puntada, cuyo tamaño es más o menos variable; en tanto que, en la máquina, la tela es la que se mueve debajo de la aguja, avanzando a impulsos absolutamente regulares, de tal manera que, tanto la longitud de la puntada como la tensión del hilo, son uniformes.

aguja de coser de maquinaPor la misma época muchos otros grandes inventores americanos habían comenzado por aquella época a tratar de resolver los problemas de la máquina de coser.

Las ideas de la aguja con el agujero en la punta y el empleo del doble hilo son completamente americanas de origen, y esta combinación fue concebida primeramente por Gualterio Hunt, de Nueva-York, hacia el año 1835. Los defectos de la puntada de cadeneta y ésta constituyó la característica más saliente de las máquinas anteriores, fueron reconocidos bien pronto.

La rotura de las presillas, en uno y otro punto, hacía que el hilo se soltase, deshaciéndose la costura con gran facilidad, buscándose la forma de combinar otra puntada libre de este defecto. Esto sólo podía conseguirse haciendo que cada puntada quedase firme por un nudo. En otras palabras, era necesario cerrar la puntada, y la mejora a que se debió esta solución creó la costura «a pespunte».

En la máquina de Hunt una aguja curva, con ojo en la punta, colocada en un brazo movible, se enhebraba en hilo de un carrete, y penetrando en la tela, formaba una presilla por el revés de ésta. Entonces, una lanzadera, llevando un pequeño carrete de hilo, pasaba por en medio de la presilla, dejando cogido el hilo, que se atirantaba cuando la aguja subía.

De esta manera se aseguraba la puntada. No obstante, debido al prejuicio que aún existía contra la máquina de coser, esta invención no se perfeccionó ni se estudió debidamente. Hunt renunció a patentar sus ideas, y más tarde perdió la oportunidad de hacer una fortuna.

Entonces comenzó la época en que más dispositivos y mejoras se introdujeron en la máquina de coser. Independientemente de Hunt y sus predecesores, Elias Howe, nacido en Massachusetts, dedicó su atención a las máquinas de coser en el año 1843.

En 1844 terminó un modelo hecho de madera y alambres, y, aunque primitivo en extremo, contenía la mayor parte de los dispositivos esenciales de la máquina moderna, patentándola en 1846. Howe fue el primero en patentar una máquina de pespuntear, pero su invención tenía dos detalles esenciales, la aguja curva, con el ojo cerca de la punta, y la lanzadera, que había sido ideada por Gualterio Hunt doce años antes.

Aunque tenía muchas de las invenciones de Hunt y de otros que estudiaron el asunto antes que él, la máquina de Howe era tan nueva en sus combinaciones y forma en que había sido dispuesta, que se consideró como una nueva invención. Además de otros detalles, tenía una placa para comprimir la tela y un dispositivo para dar la tensión al hilo superior.

Comprendía los detalles de nuestra máquina moderna, pero no tuvo éxito. Howe construyó algunos modelos, pero no los vendió al principio, y cuando lo consiguió los compradores no podían hacerla trabajar. Ea tensión no era uniforme, y esto era causa de que el hilo formase presillas muy flojas en ciertas partes de la costura, mientras que otras quedaban muy tirantes. El movimiento del hilo era defectuoso por la falta de continuidad; la pieza que apretaba la tela tenía que llevarse hacia atrás cuando llegaba a su límite de avance, apretaba de nuevo la tela y volvía a avanzar.

Howe era un mecánico que tenía poco dinero, y por sí mismo no disponía de capital suficiente para la fabricación. Sin poder conseguir interesar a los capitalistas de los Estados Unidos, vendió los derechos de su patente a una casa inglesa, pero su invención era tan poco apreciada que durante algún tiempo fue ofrecida, sin éxito, a muchos fabricantes e ingenieros importantes.

Pero Howe era un hombre de una perseverancia notable y no abandonó su querida idea de suministrar a los Estados Unidos máquinas de coser. Ea teoría de su máquina era buena, pero fracasó al aplicarla, por no encontrar la solución mecánica propia para asegurar el éxito comercial.

El, sin embargo, debía a muchos otros inventores la iniciativa de determinados mecanismos que completaron esta máquina bienhechora de la Humanidad. Debe recordarse que, no obstante, los inconvenientes que entonces se señalaban, la máquina de Howe cose actualmente.

Expuso su primer modelo en una fábrica de Boston durante algún tiempo, y los ensayos demostraron que podía hacer 300 puntadas por minuto, y se ofreció a hacer cualquier clase de costura que se le exigiese, realizándolo así en una séptima parte del tiempo empleado para hacerla a mano, por la mejor y más rápida costurera, resultando el trabajo perfecto y sumamente fuerte.

Pero la oposición de los obreros y otras consideraciones impidieron que las comprasen los sastres. Pronto se hicieron imitaciones de esta máquina de coser, que se vendieron con buenos beneficios, apreciándose las posibilidades de introducir innovaciones. Se discutieron los derechos de Howe, pero los pleitos que se siguieron no dejaron respecto a aquéllos ninguna duda.

Por eso comenzó a cobrarlos, incluso durante el pleito seguido contra Singer, cuya sentencia se dio en 1854; pero el valor en dinero de esta invención fue completamente aparente. En 1863 sus derechos llegaban a 4.000 dólares por día, y se calcula que alcanzaron en total la cifra de 2.000.000 de dólares. En la serie de la enorme cantidad de pleitos a que dio lugar el negocio comercial de máquinas de coser, las sentencias afirmaban, una y otra vez, que no se había construido máquina.de esta clase que no tuviera alguno de los dispositivos esenciales de la patentada por Howe.

maquina de coser de Howe

Había quedado demostrada la utilidad práctica de la máquina de coser, y a la primitiva se le fueron introduciendo mejoras, algunas muy originales y de éxito. Uno de los más ingeniosos inventores, y el segundo únicamente después de Howe en esta especialidad, fue Alien B. Wilson. En 1849 ideó el sistema de enganche rotativo, combinado con la bobina (sistema de bobina central), que constituyó la especial característica de la máquina Wheeler y Wilson Su patente de 1850 incluía la invención de una barra movible, provista de unos dientes que, saliendo por una ranura de la placa sobre que se coloca la tela, combinaba con otra barra de presión situada encima, marchando la tela interpuesta entre las dos, merced a los movimientos sucesivos de avance que imprimía la primera.

En 1851 y 1852 solicitó patentes para una mejora en este dispositivo, conocido por «avance en cuatro tiempos» para mover la tela, así como para el enganchador rotativo, ha ciendo pasar el hilo superior alrededor de una bobina que contiene el inferior. Con ello señaló el mayor progreso en la costura a máquina, que desde entonces puede hacerse en líneas curvas, siendo también notable por su maravillosa sen cillez y perfección mecánica, su sistema de bobina central. Los principios esendales de sus invenciones se emplean en todas las máquinas actuales de enganche rotatorio.

El avance a cuatro tiempos constituye una de las principales mejoras introducidas en las máquinas de coser, desde que Saint demostró que la costura a máquina era posible, siendo un dispositivo que figura hoy en toda máquina de coser. Bajo la placa de presión o prensa telas y a los lados del orificio por donde la aguja atraviesa la placa, encima de la que corre la tela, hay una o dos pequeñas superficies con dientes inclinados oblicuamente.

Cuando se ha formado la puntada, esos dientes se levantan uno o dos milímetros y, enganchando la tela, avanzan apoyando ésta sobre la superficie inferior y lisa del prensatelas, haciendo avanzar también a ésta en una longitud conveniente. Esto constituye el segundo tiempo, dando lugar al tercero el movimiento de descenso de los dientes, que sueltan la tela y retroceden en un cuarto tiempo para volver a su posición primitiva, repitiéndose el mismo ciclo a cada puntada. Introduciendo Wilson este dispositivo, hizo que el movimiento del material no sólo fuese automático, sino también que la longitud de la puntada fuese rigurosamente exacta.

antiguas maquinas de coser

El trabajo necesario para coser se facilitó muchísimo, no precisando otro cuidado que el de guiar la labor. De aquí, el que ganase pronto popularidad la máquina en que Wilson introdujo esta mejora.

En 1851, Guillermo O. Grover, sastre en Boston, patentó una disposición para coser con doble cadeneta, que sirvió de base para la construcción de máquinas conocidas con el nombre de Grover y Baker. También en 1865, Jaime A. E. Gibbs, labrador en Virginia, ideó un mecanismo para coser en cadeneta con un solo hilo, lo que caracteriza a las máquinas Gibbs y Baker, mejoradas después por Willcox y conocidas por Willcox y Gibbs.

Todavía, y, apesar de la actividad de todos estos inventores, entre los años 1830 y 1851, la máquina de coser no había alcanzado el favor completo del público. Siendo esto debido a la cantidad de invenciones imperfectas que aparecieron en el mercado, y que dieron tan mal resultado que levantaron una arraigada sospecha contra los aparatos mecánicos de coser. Este prej uicio, tan largo tiempo extendido, no podía desaparecer fácilmente, necesitándose muchos años de esfuerzos constantes de los fabricantes para convencer al público escéptico, cada vez que pretendían demostrar que cada modelo perfeccionado, no era otra nueva máquina lanzada al fracaso, y que no existía ninguna intención de engañar.

Pero la máquina de coser llega a un estado en que, inventados sus mecanismos esenciales y perfeccionados, demuestran su utilidad práctica. Sólo queda por poner en juego, por los hombres de energía y de negocios, la habilidad necesaria para conti.iuar la fabricación, buscando después los medios de introducir el producto en el mercado. Aquellos que, en un principio, apreciaron la importancia de la máquina de coser, como un factor en el avance comercial del mundo, se aplicaron con ardor a promover la industria. Se establecieron factorías en Bridgeport, Cambridge, Boston y Nueva York, así como en otras ciudades, pa ra la exclusiva fabricación de estas máquinas.

Ea importancia de Nueva York como centro comercial, fue pronto reconocida por los fabricantes, y allí se establecieron los principales depósitos y centros de distribución para toda New England.

HISTORIA DE LAS MAQUINAS SINGER

El más importante, no ya de los inventores, sino de los fabricantes, aparece en Isaac M. Singer, cuyo nombre comienza a conocerse en 1850. Su primera máquina, patentada en 1857, tenía una aguja vertical, movida por un eje suspendido, movido por una rueda colocada en una entalladura de la mesa. Un compresor elástico situado a un lado de la aguja, sujetaba la tela, dándose movimiento al brazo que llevaba la aguja, y a la lanzadera, mediante una transmisión. Se empleaban en ella dos hilos, y hacía el pespunte cerrado; la presilla del hilo de la aguja se aseguraba en cada movimiento de avance por el de la lanzadera.

Singer también introdujo el movimiento a pedal, para sustituir el trabajo a mano; pero, aunque parezca es-traño, siendo hoy el movimiento a pedal una característica umversalmente adoptada, él despreció al principio este invento y renunció a patentarlo. Se ve que los dispositivos patentados en su máquina no presentaban grandes diferencias con respecto a las de otros inventores. Era muy parecida a la de Howe, pero muy superior bajo el punto de vista de la fabricación.

Eas máquinas Singer son notables poi el hecho de que, desde que aparecieron, siempre dieron buen resultado, cosiendo perfectamente. Como hemos visto, las bases fundamentales mecánicas de la máquina de coser eran ya conocidas antes de que Singer se ocupase del problema a resolver.

Entonces era ya demasiado tarde para conseguir patentes originales; pero su clara percepción del trabajo realizado por sus antecesores, y su capacidad para adaptar a la práctica y utilizar, no sólo sus propias iniciativas, sino las de los demás, le colocó a la cabeza de los fabricantes en esta rama de la industria.

Tan pronto como se vio que la máquina Singer tenía éxito, los propietarios tuvieron que defenderse contií las reclamaciones de Elias Howe. Sin ger figuró como el defensor más obstinado, apoyándose en las invenciones primitivas de Hunt; pero últimamente Singer, y con él todos los demás fabricantes, tuvieron que ser tributarios de Elias Howe, solicitando, en 1855, una autorización de éste para utilizar sus patentes.

Singer sufrió un rudo golpe cuando el tribunal sentenció contra él. Su ideal hubiera sido construir una máquina a precio económico, accesible para las pobres costureras, pero el coste de las patentes de Howe hicieron esto imposible. No obstante, el auxilio que necesitaba Singer, llegó de una manera inesperada. Su principal consejero, mister Clark, le propuso ayudarle financieramente y convertir el negocio en empresa beneficiosa, si le cedía la mitad de los beneficios posibles.

Clark era un hombre de energía, imaginación y entusiasmo sin límites. Aprobó la gran idea de Singer de introducir la máquina de coser en todos los hogares, y fue tan sólo cuestión de organización y recursos financieros el realizarlo. Formada la sociedad I. M. Singer y Co, el futuro de la máquina de su nombre quedó asegurado.

Las primeras máquinas Singer, se construyeron, principalmente, para emplearlas en los trabajos de las fábricas; pero cuando se vio, claramente, que podía ser también uno de tantos accesorios domésticos, se hicieron modificaciones para que, conservando sus cualidades características, tuvieran la ligereza y elegancia propias para adaptarse a los usos domésticos.

partes de una maquina de coser moderna

La llegada de Singer al campo de la fabricación marcó una nueva era para los aparatos de coser. Con una maravillosa organización y la aplicación de principios científicos, la Compañía Singer ha tomado siempre la iniciativa en los perfeccionamientos, introduciendo constantemente nuevos modelos para toda clase de trabajo, aunque en la forma y estructura general son semejantes a los tipos originales.

La fabricación y venta de estas máquinas, no se ha interrumpido desde que se presentaron en el mercado, y aunque en él hay muchos competidores, pues los derechos de patente expiraron hacia el año 1877, la Singer es aún la más extendida. Tanto ésta, como las demás máquinas de coser modernas, llevan tres combinaciones de mecanismos; uno, para formar la puntada, combinado con aplicaciones para regular y mantener el grado de tensión de los hilos; dispositivos dispuestos para sujetar el material a la entrada y salida de la aguja, en la parte en que se forma la puntada, y un mecanismo regulable y automático para hacer avanzar longitudinalmente la tela, a impulsos iguales, una vez formadas las puntadas. Se hacen tres clases de costuras; de simple cadeneta o de tambor, de doble cadeneta y de pespunte cerrado.

En la primera de estas tres formas de coser se emplea un solo hilo; las otras necesitan dos, uno en la aguja y otro debajo de ésta. Cada clase tiene sus partidarias entre las costureras. El pespunte cerrado se asemeja, en su formación, al tejido, mientras que la cadeneta, que se deshace fácilmente, se parece más al punto de media. Se calcula que el 90%  de las máquinas domésticas hacen el pespunte cerrado.

Se ha visto que, para hacer el pespunte, el hilo inferior tiene que pasar por la presilla formada por el superior. Esto se consigue de dos maneras: la primera consiste en hacer pasar una lanzadera que contiene en su interior una bobina con hilo, a través de la lazada o presilla formada por el hilo superior, combinando los movimientos alternativos de la lanzadera con los de subida y bajada de la aguja.

El segundo medio de hacer el pespunte se funda en enganchar la presilla formada por el hilo de la aguja, por medio de un gancho rotativo, que, ensanchando dicha presilla, la hace pasar por una bobina central, que lleva devanado el hilo y que está alojada en el centro del sistema de enganche. Este método fue inventado por A. B. Wilson, y es conocido por principio de Wheeler y Wilson o de bobina central.

Una combinación intermedia entre la lanzadera alternativa y el enganche rotativo es la de las máquinas de bobina oscilante, introducidas por la Compañía Singer. La lanzadera tiene forma de gancho, no muy diferente al del sistema Wilson, llevando en el interior una bobina con gran capacidad de hilo. Las máquinas, tanto de enganche oscilante como rotativo trabajan con gran delicadeza y rapidez. En todos los casos, para hacer el pespunte cerrado, uno de los mecanismos esenciales está constituido por una barra, en la que se fija una aguja con el ojo cerca de la punta, por donde pasa el hilo superior, lo mismo cuando se trata de lanzadera alternativa que cuando se emplea el enganche oscilante o rotativo con la bobina para el hilo inferior.

Este conjunto de invenciones americanas, forma los tipos de las máquinas hoy en uso. Millares de patentes han sido concedidos en los Estados Unidos y en Europa por mejoras en las máquinas de coser; y aunque su eficacia y utilidad han sido notablemente aumentadas, por numerosos accesorios y detalles, el principio fundamental no ha sido variado todavía.

Aun en su presente estado de alta perfección, las invenciones son, sin embargo, numerosas, y continuamente se conceden patentes. Lo mismo puede decirse de la maquinaria para producir las distintas piezas intercambiables de las máquinas de coser; el principio americano de facilitar el recambio de piezas excesivamente usadas o rotas se realiza con toda extensión en esta industria.

Las máquinas especiales para producir las partes más complicadas de las máquinas de coser, son tan perfectas, que ejecutan el trabajo con la más notable exactitud y velocidad, y, a menudo, necesitan más talento inventivo en su construcción que la misma máquina de coser a cuyo trabajo se destinan. En las fábricas importantes, el departamento de ensayos es el más interesante Allí el inventor tiene toda clase de facilidades para desarrollar sus ideas y estudiar los resultados de sus ensayos preliminares.

Con frecuencia, se emplea mucho tiempo y mano de obra en la invención y estudio de una nueva pieza o accesorio, que, después, se ensaya cuidadosamente en el departamento de fabricación, correspondiente a la clase de trabajo para la que se ha ideado, y, si da resultados satisfactorios, se instala la maquinaria especial para su construcción que, a veces, tiene que abandonarse, seguidamente, por haberse descubierto algo nuevo que lo mejora. Aunque el inventor desplegue gran originalidad e ingenio para mejorar un dispositivo, la invención puede no tener valor, si no se encuentra otro cerebro de talento que encuentre la manera de que sea comercialmente práctico.

La fabricación de máquinas especiales, construidas para producir, repetidas, cada una de las diferentes partes componentes de un determinado organismo, de suerte que, reunidas, forman el producto terminado, fue primeramente llevado a efecto en gran escala en los Estados Unidos; por eso se conoce generalmente en el mundo por sistema americano.

Con los progresos realizados en el arte de la mecánica y el empleo general de aparatos y máquinas herramientas, se hizo posible llegar a una, casi, absoluta precisión. Pero el sistema que permitiese poder construir las distintas piezas de manera que, en el conjunto de un mecanismo, pudiera remplazarse una de ellas por otra, casi absolutamente idéntica, exigía una perfecta y uniforme exactitud. Para alcanzarla, en la forma y dimensiones de cada pieza, es necesario emplear normas con qué poder comprobar la medida, dentro de tolerancias reducidísimas, con un modelo que sirva como tipo de comparación. A ninguna máquina se aplica, tan rígidamente como a la máquina de coser, este sistema. Y tan perfecto es, que las diversas piezas pueden adquirirse del comercio en cualquier ciudad del mundo.

Se han hecho muchas aplicaciones de la máquina de coser para diversas clases de trabajo, y se suministran numerosos accesorios con este fin, extendiéndose el uso de aquélla de un modo extraordinario, siendo ahora posible bordar, coser botones, hacer festón, ribetear, preparar y hacer dobladillos zurcir, fruncir y hacer otros diversos trabajos con gran facilidad en una misma máquina, mientras en las fábricas y almacenes de confección se emplean máquinas especiales para cada operación. Su esfera de aplicación ha aumentado persistentemente, extendiéndose, puede decirse, a todos los oficios en que se precise unir un trozo de material con otro.

Las máquinas son capaces de coser dos trozos de cuero con 50 milímetros de grueso tan rápidamente como si fuere muselina. No se limitan a lo que pudiera llamarse, exclusivamente, coser. Aseguran los botones a razón de 10 a 15 por minuto, cosiendo siempre, aunque, naturalmente, el dibujo y detalles de la máquina varía de acuerdo con el carácter de la obra que ha de ejecutar. Es posible equipar las máquinas con más de una aguja, siendo el máximo número de ellas el de doce, colocadas unas al lado de otras para hacer una serie de costuras paralelas, tomando cada una el hilo de su correspondiente carrete, pudiéndose emplear así, al mismo tiempo, hilosde diferentes colores. La capacidad total de estas máquinas es de 1.ooo puntadas por minuto, o sean, 150 pespuntes dobles por segundo.

Con las máquinas especiales, cualquier operador inexperto puede aprender, en uno o dos días, a coser una determinada clase de obra, y, en pocos meses, estará más práctico que cualquier obrero manual con años de experiencia. Este avance y desarrollo en costuras especiales, aplicado a la industria, ha producido un enorme beneficio, reduciendo el coste para el comprador y facilitando el éxito comercial al fabricante, que no hubiera podido alcanzar los resultados actuales sin la máqmna de coser. Los industriales solicitan constantemente máquinas especiales para determinados trabajosy esto ha dado lugar a la creación de cientos de distintos tipos y clases de aparatos y millares de variedades o modificaciones de éstos para adaptarse a las demandas.

Algunas son capaces, por ejemplo, para ajecutar las más complicadas labores de costura de adorno; otras se construyen para utilizarlas en las grandes fábricas de guantes, zapatos, guarnicionería, sombrillas y numerosas variedades de trabajo semejantes. Una mejora reciente consiste en un dispositivo automático para unir alfombras con la máquina de coser; diminuto y compacto mecanismo que cose a lo largo las alfombras, a razón de cuatro metros por minuto, suprimiendo, por completo, este pesado y fatigoso trabajo manual, con material tan grueso y duro.

Para la mayoría de las personas que en el transcurso de su trabajo hacen unos pocos ojales, no parecerá de importancia esta operación, pero si se tiene en cuenta los que son preciso abrir y terminar en un gran taller de confecciones, en las ropas, en millones de cuellos, puños, camisas y zapatos, se comprenderá la enorme reducción de tiempo, y economía de mano de obra que representa una máquina especial para hacer este trabajo. Hay muchos tipos en uso de máquinas de hacer ojales; la primera de éstas, un aparato primitivo, la patentó Humphrey en 1862; pero la de Reece, patentada en 1881, llevó el arte de hacer ojales a su presente estado de perfección.

Una de las aplicaciones de la máquina de coser que ha hecho verdadera revolución, ha sido la relacionada con la industria de la zapatería, ha máquina McKay se inventó en 1858 por Lyman R. Blake, y sus numerosos perfeccionamientos han sido notables, según reconoce su propio inventor. Fue construida por McKay después de varios años de paciente labor y de gastar más de dólares 130.000, hasta alcanzar resultados prácticos. Esta máquina se empleó extensamente en los Estados Unidos y en Europa, pero tenía el inconveniente de que a los zapatos cosidos con ella no podían coserles nuevas suelas, teniendo que ser éstas clavadas o pegadas, lo que les hacía perder flexibilidad.

En la máquina ribeteadora Goodyear, que fue patentada por primera vez en 1871, se hacía un ribete en el material, que luego se sujetaba a la suela por una costura exterior. Los zapatos hechos de esta manera eran mucho más flexibles y podían ser reformados por el zapatero, poniéndoles suelas nuevas por el procedimiento manual ordinario.

Esta notable máquina, fué, desde un principio, aplicada a la fabricación de botas y zapatos, y, al presente, se aplica a la confección de las clases más finas. En 1842, J. J. Greenough, patentó una máquina para coser cueros y otros materiales daros, pero no se generalizó. Al siguiente año, Jorge H. Corliss, el inventor de la máquina de vapor Corliss, patentó una máquina semejante, que tenía dos agujas con el ojo cerca de la punta, y trabajaba horizontalmente, aunque los agujeros se hacían previamente con leznas.

Los movimientos se producían por una excéntrica y el avance era automático. Las máquinas para coser pieles y cueros se emplean ahora en todas las ramas de esta industria, en la confección de ia parte superior de los zapatos, y las diferentes costuras que se precisan en la confección de guantes, en guarnicionería y en talabartería.

Las máquinas de coser, anteriores a la Singer, no disponían de otro medio de ponerlas en movimiento que la ordinaria manivela. Esto obligaba a ocupar la mano derecha, no dejando libre más que la izquierda para arreglar y guiar el material que se cosía. Singer introdujo el mecanismo para moverlas con los pies, y esta fue una gran mejora para utilizar la máquina; pero como algunos predecesores en esta industria, no creyó haber hecho un gran descubrimiento, y no pidió por él patente especial.

Aunque Singer adoptó ya el pedal en su primera máquina, y, consecuentemente, quedaban libres las manos para atender a la labor, se han hecho esfuerzos ingeniosos para evitar también el trabajo de los pies. Naturalmente, en las grandes fábricas, las máquinas se mueven por fuerza motriz, pero se ha desplegado mucho ingenio para adoptar un motor a las necesidades domésticas.

Durante los primeros veinte años de la máquina de coser, después de su introducción en el comercio, se concedieron numerosas patentes para conseguirlo, ha mayoría de ellas se basaba en la acción de un resorte de acero arrollado, que necesitaba envolverse de la misma manera que en un reloj. Sin embargo, estas fantásticas ideas, no dieron el menor resultado práctico a sus ingeniosos inventores. Pero al llegar a ser la electricidad de aplicación universal, se produjo un cambio completo. Hoy puede funcionar la máquina de coser, independientemente de los pies y de las manos, si hay corriente eléctrica en la casa.

Un pequeño motor, con la fuerza aproximada de un octavo de caballo, se coloca en la parte superior o debajo de la mesilla, y alimentado por un enchufe instalado en el muro o en cualquier portalámpara con su interruptor correspondiente, siendo el gasto del trabajo casi el mismo que el del alumbrado de una lámpara de mediana intensidad. Con esto se consigue una mayor velocidad media, que llega a 800 puntadas por minuto, en lugar de las 200 a 400 que se alcanzan con el uso del pedal. L,& velocidad de la costura se regula de una manera muy ingeniosa, actuando, sencillamente, por presión sobre el mismo pedal.

No hay mejor demostración de la superioridad de la máquina de coser americana que su enorme venta en el extranjero. Los Estados Unidos son los que exportan en mayor cantidad en el mundo; siendo el mayor país importador Gran Bretaña, al que sigue Alemania. Todas las grandes fábricas norteamericanas tienen sucursales en el extranjero, donde la mano de obra puede conseguirse más económicamente que en aquel país, estando dichas sucursales equipadas con maquinaría america-na y con todos los útiles necesarios para producir máquinas iguales, acornódándolas a las necesidades de los mercados extranjeros.

Algunas de estas sucursales tienen inmensas proporciones, y su producción es superior a la de las tábricas norteamericanas. Se ha calculado que el número de máquinas americanas vendidas al extranjero, más el de las producidas en éste, es igual al número de las que se fabrican en los Estados Unidos para el consumo nacional. Las ventas exceden hoy de 2.000.000 de máquinas al año, y se calcula que el valor de la exportación tota) de los Estados Unidos, desde que se concedió la patente de Howe, suma cerca de cien millones de dólares.

El número mayor de máquinas vendidas corresponde a las fabricadas para uso doméstico, y la mayoría de ellas las adquieren gentes sin capital, que no pueden pagar al contado; pero con objeto de facilitar la colocación de estas máquinas, la Compañía Singer ideó, en 1856, el sistema de venderlas a plazos, y esta forma se extendió por el mundo con gran éxito. Por este medio, el comprador paga su máquina por pequeñas cantidades semanales o mensuales y, con frecuencia, gana con ellas lo suficiente para costear el importe de la compra eventual.

Desde el principio fue muy bien acogida la idea por el público. Se establecieron oficinas y depósitos en todas las ciudades importantes de los Estados Unidos, y las poblaciones de su proximidad, de tal suerte, que hasta las aldeas entraron en la organización.

Fue un nuevo método de hacer los negocios, encontrando en él los consumidores las ventajas de la compra directa, además de poder hacerla a plazos, y la comodidad de poder surtirse fácilmente de accesorios y piezas de recambio, y cuando cualquier mejora importante se introducía en el sistema de las máquinas, se establecían condiciones ventajosas para adquirir los nuevos modelos, cambiándolos por los antiguos.

primera maquina de coser singer

El sistema dio resultados tan satisfactorios, que hacia el año 1863, siete años después de establecerse, las ventas habían subido, de 21.000 máquinas al año, a 42.000 en 1867, mientras que en los siguientes cuatro años la producción aumentó tan rápidamente que en 1871 alcanzó la cifra de 181.600 máquinas. Después de retirarse con grandes fortunas, los dos principales socios de la primitiva compañía, se constituyó otra nueva, que extendió sus operaciones a todos los países del mundo.

Lo mismo los chinos que residen en los límites del Tibet, que los labradores del Cáusaso, como los solitarios pastores que viven en el círculo polar ártico, pueden adquirir la máquina de coser a plazos, con la misma facilidad que las mujeres que residen en Nueva York, Londres o París.

La factoría primitiva está en ELizabeth, Nueva Jersey, pero ha sido superada en importancia por otra de la misma compañía en Clydebank, Escocia, que es la mayor del mundo dedicada a máquinas de coser. En tiempos normales da empleo a más de 14.000 personas. La compañía es, también, propietaria de grandes bosques en América, donde corta la madera necesaria para las cajas y ebanistería de las máquinas Singer, siendo enorme su consumo anual de hierro, acero y otros metales.

Pero esta explotación persistente no ha sido sola la causa de que se haya extendido tanto la máquina de coser. Esto ha obedecido a la perfecta, rápida y fácil manera de ejecutar el trabajo. Ha sido simplificada y pefeccionada en grado extraordinario, y sus varias aplicaciones se van ampliando constantemente, gracias a los distintos accesorios y dispositivos que se idean con éxito. Como medio productor industrial casero, no se ha inventado jamás mecanismo tan útil y práctico como esta máquina.

Con el objeto de realzar el valor comercial y estético del buen gusto en el diseño industrial, en lo referente a los artefactos para el hogar, se van mejorando los productos, dotándoles de buenas líneas y decorándoles sin demasiada exageración. Con respecto a ello, las máquinas de coser eléctricas que se han desarrollado dejan de tener la apariencia de su función, y aparecen como bellísimos gabinetes de sala, dignos de incorporarse entre los demás muebles, sin que se sospeche su verdadera función.

La máquina de coser moderna es también más fácil de manejar, y mas versátil en sus funciones, pues forman parte de la máquina varias piezas que anteriormente debían de ser adquiridas. Incluidos en la máquina eléctrica está el motor, y además dos medios para poner la máquina en marcha, uno que funciona con el muslo y otro con el pie, también una lamparilla eléctrica enfocada hacia el trabajo que se hace.

Finalmente, para que una ciega pueda usar la máquina sin el peligro de que la aguja le lastime la mano, hay un método especial que emplea las células fotoeléctricas para detener el motor en seguida que la mano interrumpa el circuito al acercarse demasiado a la aguja.

Ver Las Primeras Máquina de Coser «SINGER»

Fuente Consultada:
Colección Moderna de Conocimientos Universales Tomo IV – La Industria – Editores W.M. Jackson, Inc. – La Maquina de Coser

 

Manifestaciones Culturales de Argentina Arte,Musica y Literatura

Manifestaciones Culturales de Argentina (Siglo XX)
Personalidades de la Ciencia, Arte,Música y Literatura

1-El Patrimonio Cultural Argentino

a) Qué es la cultura: Entendemos por cultura de un país a las diversas expresiones de su espíritu a través del desarrollo de las ciencias y de las artes, sin olvidar la forma de ser y comportarse de sus habitantes, sus hábitos morales y el modo de tratar a los demás seres humanos en lo referente a los derechos fundamentales. Hay «algo espiritual» que trasmite una generación a otra; esos resultados que han obtenido nuestros predecesores y que de alguna forma nos benefician o «enriquecen», son el objeto de la cultura.

Uno de los mejores elogios de un pueblo es calificarlo de «culto», lo que significa afirmar que lucha por conseguir la perfección individual y social. Pueden existir, frente a un país muy civilizado, enriquecido materialmente como consecuencia de los progresos técnicos y científicos, naciones todavía en estado de organización tribal, pero que tienen más desarrollado el sentido de la perfección humana, de ía convivencia y de la solidaridad social.

No necesariamente ligada al desarrollo industrial y técnico, la cultura despierta la admiración y el respeto hacia una nación y además, es su definición y esencia.

La cultura es una especie de «marca» que tienen en común los diversos integrantes de una sociedad.

Claro que dentro de un determinado pueblo no todas las personas participan igualmente del sistema cultural que lo caracteriza.

Esa cultura se transmite de una generación a otra; las personas pasan, pero la cultura, los valores que la constituyen, se mantienen gracias al aprendizaje, a la comunicación.

Sobre la acción de la cultura en el individuo ha escrito Ruth Benedict:

«…la sociedad y el individuo no son antagónicos. La cultura de la sociedad proporciona la materia prima con la que el individuo hace su vida. Si ella es magra, el individuo sufre; si es rica, el individuo tiene la posibilidad de disfrutar de sus oportunidades. Todo interés privado de todo hombre y mujer es servido por el enriquecimiento de las acumulaciones tradicionales de su civilización (En «El hombre y la cultura«).

b) Manifestaciones de la cultura
— Culturas primarias y civilizadas:

Las manifestaciones de la cultura son diferentes, según los pueblos y épocas que se examinen.

Por ejemplo; las culturas primarias se caracterizan por ser sencillas y poco desarrolladas. En la antigüedad, las vemos en los pueblos y tribus nómadas.

Las culturas civilizadas suponen elaboración y desarrollo superiores.

Por oposición a las anteriores, en las culturas civilizadas, los individuos viven en conglomerados permanentes, en lugar de hacerlo en tribus.

Poseen un idioma escrito mediante el cual registran su historia; sus trabajos son más especializados y las funciones políticas y sociales, más diversificadas.

— Civilización y cultura:

Se debe advertir, sin embargo, que civilización y cultura son palabras de significados diferentes. El concepto civilización se limita a los aspectos técnicos y utilitarios de la vida social, por ejemplo, al «desarrollo industrial» como expresamos en a). Por el contrario, la cultura mira más al desarrollo y elaboración de las cosas bellas de la vida, de los sentimientos y conductas del hombre que lo encaminan hacia el bien; la cultura consiste en el refinamiento social y moral.

c) Nuestro patrimonio cultural

A lo largo de este post haremos referencia a los bienes materiales y espirituales que constituyen «la riqueza cultural» del País.

2-MANIFESTACIONES DE NUESTRA CULTURA EN LAS CIENCIAS, EN EL ARTE Y EN LA TÉCNICA

a) Las ciencias
El primer científico argentino fue Buenaventura Suárez (1.679-1 750). Nacido en Santa Fe, ingresó en la Compañía de Jesús. Completada su formación fue enviado a la reducción de San Cosme, en Misiones.

Allí, con la colaboración de algunos guaraníes fabricó telescopios, un reloj de péndulo y un cuadrante dividido en grados, para ajusfar el reloj de acuerdo a la hora solar. Con dicho instrumental pudo instalar en plena selva, el primer observatorio astronómico de la Argentina.

Escribió cartas astronómicas y anuarios; en 1744 publicó «Lunario de un siglo», obra con la cual se podían calcular los eclipses de sol y luna. A este célebre jesuíta —cuya nombradía despertó elogios de astrónomos europeos— siguieron ilustres nombres: los frailes Manuel Torres y Cayetano Rodríguez, Juan José Paso, Amadeo Bonpland, Alcides D’Orbigny, Javier Muñiz,…

Todos ellos, sus discípulos y continuadores, hicieron valiosos aportes a la ciencia nacional y al acervo cultural de la humanidad.

Hacemos mención de los principales, desde la segunda mitad del siglo pasado, en adelante.

Ignacio Pirovano (1842-1895) : Figura señera de la medicina argentina, fundador del Hospital de Niños (Buenos Aires) y maestro de cirujanos.

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Florentino Ameghino (1854-1911): Paleontólogo, distinguido en  Europa por sus descubrimientos y estudios.

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Juan Vucetich (1858-1925): Funcionario policial, creador de  un revolucionario método de identificación.
Su sistema dactiloscópico fue adoptado en todo el mundo.

Luis María Drago (1859-1921): Jurisconsulto, estadista, periodista y escritor.
Siendo Ministro de Relaciones Exteriores, en 1902, cuando varios países ejercieron una acción militar contra Venezuela, para el cobro de la deuda externa, sentó las bases de la «doctrina Drago», en el campo del derecho internacional.

Andrés Francisco Llobet (1861-1907)
Creador de nuevas técnicas de neurocirugía. En 1891, realizó la primera operación exitosa de un quiste cerebral.

Juan Bautista Ambrosetti (1865-1917)
Paleontólogo, arqueólogo e historiador. Precursor de los estudios folklóricos.

Ángel Gallardo (1867-1934)
Naturalista y autor de numerosos estudios y trabajos sobre su especialidad.

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Luis Agote (1868-1954)
Médico; descubrió la acción anticoagulante del citrato de sodio; ello, al permitir el acopio de sangre, evita las desventajas de la transfusión personal.

Alejandro Posadas (1870-1902)
Médico; uno de los precursores de la cirugía toráxica, creador de técnicas de cirugía del pulmón.

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Carlos Saavedra Lamas (1878-1959)
Jurisconsulto y estadista, recibió en 1936 el Premio Nobel de la Paz, por sus esfuerzos, como Canciller argentino, para lograr la paz entre Bolivia y Paraguay (Guerra del Chaco). Publicó numerosos trabajos sobre temas de derecho público.

Enrique Finochietto (1880-1948)
Médico; infatigable buscador de nuevas técnicas quirúrgicas.
Creó más de veinte procedimientos operatorios que aún tienen vigencia, así como gran número de instrumentos quirúrgicos.

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Bernardo Houssay (1887-1971)
Galardonado en 1947 con el Premio Nobel de Medicina, por sus investigaciones sobre el metabolismo de los hidratos de carbono.

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Luis Federico Leloir (1937-)
Médico e investigador, merecedor del Premio Nobel de Química (1970)

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César Milstein (1927-2002), inmunólogo, Premio Nobel de Fisiología y Medicina con Niels Kai Jerne y Georges J. F. Köhler, por sus investigaciones sobre el sistema inmunológico y por el desarrollo, en colaboración con éste último, de la tecnología de producción de los anticuerpos monoclonales.

Los doctores Salvador y Domingo Liotta, perfeccionadores de una bomba para sustituir temporariamente el corazón humano y que revolucionó la cirugía cardiovascular; Orlando Villamayor, ingeniero aeronáutico, profesor de varias universidades europeas; etc.

b) El Arte:

Por tradición familiar, por ambiente y educación el argentino común participa de los gustos europeos en lo que a cultura y arte se refiere. Ello es aplicable también, a toda manifestación artística, en general, proveniente de otros continentes y países.

Esa apertura espiritual es por ello notoria en los artistas y creadores nacionales que, muchas veces, con sus personajes y temas, conquistan a públicos heterogéneos.

Una especie de prueba de esta afirmación es la actividad desplegada por el Teatro Colón, envidiado por muchas ciudades del mundo y constituido en magnífico receptáculo de óperas, ballets, conciertos, etc., del arte universal, así como meta consagratorla de sus grandes figuras. Su historia se liga con el hecho de que la vida musical de Buenos Aires fue y es considerada como una de las más importantes del mundo, y punto de reunión de  compositores, musicólogos, cantantes, directores, «regisseurs», coreógrafos y toda clase de personalidades de primera línea en el campo internacional de la música, sin olvidar las manifestaciones de la música popular y folklórica.

El vigor artístico del arte argentino se refleja, particularmente, en Buenos Aires. Para corroborarlo veamos estos datos: hay en la Capital de la República alrededor de cuarenta museos públicos (no todos de arte); numerosas salas que ofrecen recitales, ciclos de conciertos, exposiciones y conferencias; decenas de galerías de arte; alrededor de doscientos cincuenta salas cinematográficas permanentes, además de las que en forma periódica, ofrecen otras actividades culturales y artísticas; a los varios teatros oficiales, deben sumarse más de treinta salas teatrales permanentes; también, funcionan otras en forma periódica (teatros experimentales, vocacionales o independientes); etc.

— Literatura
Podemos afirmar que el quehacer literario argentino tiene relieve internacional.

Desde comienzos del siglo, numerosos compatriotas destacados en las letras han merecido la atención de la crítica de otras latitudes y figuran hoy entre los valores consagrados mundialmente.

Comencemos por señalar la difusión del «Martín Fierro«. La inmortal obra de Hernández ha sido traducida a más de veinte idiomas, sin olvidar la transcripción en el alfabeto Braille.

Luego de la Primera Guerra Mundial, hubo un movimiento de renovación de las letras nacionales que se evidenció con la publicación de revistas y la formación de grupos literarios. Esa época fue fértil en figuras cuyas obras lograron difusión y fama en el exterior.

«Don Segundo Sombra» se ha traducido a más de quince idiomas; es notable cómo esta novela de Ricardo Güiraldes, de tema y ambiente argentinos, ha llegado a la sensibilidad de públicos tan diferentes.

La obra de Jorge Luis Borges fue traducida al inglés, al italiano, al francés y al alemán. Apegado a personajes y circunstancias de Buenos Aires y sus arrabales, escribió «Historia universal de la infamia», en 1935; le siguieron «Ficciones», «El Aleph», etc.

Sus libros recibieron numerosas distinciones oficiales y privadas: medalla de oro de la Sociedad Dante Alighieri, en el 9o Certamen de Poesía, de Florencia; premio de la Ingram Merrill Foundation, de EE.UU.; etc.

Los ensayos de Victoria Ocampo —»Testimonios», «De Francés-ca a Beatrice», etc.— le han merecido, por parte de la reina de Inglaterra, la distinción de comendadora de la Orden del Imperio Británico, amén de una larga lista de reconocimientos por divulgar los valores culturales del País, sobre todo, mediante la revista «Sur», por ella fundada (premio María Moors Cabot, de EE. UU., en 1965; Isabel D’Este, de la Municipalidad de Roma; etc.).

Es notable la nombradía internacional de Eduardo Mallea. Luego de su primera novela —»La ciudad junto al río inmóvil»— traducida a otros idiomas fueron difundidas en Europa y EE. UU.: «La bahía del Silencio», «Todo verdor perecerá», «Nocturno europeo», etc.

Cuando se desempeñaba como embajador argentino ante la UNESCO, recibió ei título de doctor honoris causa, otorgado por la Universidad de Michigan (1958). Conocido sobre todo en el ámbito de Latinoamérica, Leopoldt Marechal, además de fino poeta, es autor de novelas —»Adán Buenos ayres», «El banquete de Severo Arcángelo», etc.— que le valieron e aplauso de ios mejores críticos del Continente.

En 1946, Ernesto Sábato, publicó la novela «El túnel», que fue traducida a varios idiomas, incluso al japonés. Su obra más importan te y conocida es, sin embargo, «Sobre héroes y tumbas», de 1 961.

Adolfo Bioy Casares y Silvina Bullrich son muy leídos en Europa, sobre todo en Francia.

Deberíamos agregar los nombres de otros notables novelistas, así como de poetas, cuentistas, autores dramáticos, ensayistas y críticos. Anotemos, finalmente, algunos datos sobre el periodismo argentino. De acuerdo a estadísticas de 1975, hay 180 publicaciones diarias, con algo más de 2 millones de ejemplares por día; ello representa unos 90 ejemplares por cada mil habitantes.

La cantidad de revistas (informativas, del hogar, deportivas, etc.) supera con amplitud a la de diarios. Muchos de estos diarios y revistas se leen fuera del país, sobre todo, en naciones limítrofes.

— Música
Después de 1910 surgió una generación notable de músicos argentinos con prestigio internacional.

Juan José Castro (1895-1968) realizó giras por América y Europa, dirigió orquestas importantes, participó en festivales internacionales y obtuvo premios muy codiciados: Internacional Verdi (1952), del Festival Latinoamericano de Caracas (1954), etc.

Entre sus coetáneos mencionamos a Luis Gianneo («El tarco en flor», poema sinfónico; «Concierto Aymará»; etc.), Jacobo Fischer (poemas sinfónicos, ballets y conciertos), Julián Aguirre («Aires criollos»; «Aires nacionales», «Gato», «Huella», «Las mañanitas», etc.), Roberto García Morillo (cantatas, sinfonías, conciertos, etc.), Alberto Ginastera (ballet «Panambí», «Sinfonía Porteña», piezas para piano, etc.; es quizá el músico argentino que alcanzó mayor celebridad mundial, por su actuación en festivales internacionales y por el éxito de sus óperas «Don Rodrigo» y «Bomarzo»), Roberto Caamaño (eximio pianista aplaudido en EE. UU.; entre sus obras, se señalan «Magnificat» y «Concierto para piano», compuestas a pedido de entidades musi-cales  de Louisville y New Orléans) y otras figuras notables.

Entre los innovadores se destacan Virtú Maragno, Francisco Krópfl, Antonio Tauriello, etc.; y entre los más jóvenes, Alicia Terzian, Carlos Tuxen-Bang y otros. Además de descollar en el campo de la composición, nuestros músicos han sobresalido en el de la interpretación.

Por ello, la Argentina, además de solistas de reputación mundial, cuenta con varios conjuntos universalmente consagrados; por ejemplo, el Ensamble Musical de Buenos Aires, el coro de Niños Cantores de Murialdo, el Polifónico de la Universidad de Córdoba. Merece una mención especial la Camerata Bariloche, creada en 1 966 por el violinista Alberto Lysy; en sus giras ha llegado incluso a los países de Oriente, conquistando en todos los centros musicales uná-nimos elogios.

Además de excelentes violinistas (Rubén González, ganador en 1934 del Concurso Internacional María Canals, de Barcelona) el país ha formado talentosos pianistas: Antonio de Raco, Marisa Regules, Pía Sebastiani, Marta Argerich (ganadora en 1965, del Concurso Internacional Federico Chopin, en Varsovia), Bruno L. Gelber, Jorge Zulue-ta, Manuel Regó, etc.

María Luisa Anido e Irma Constanzo triunfaron en Oriente, África, América y Europa, como extraordinarias concertistas de guitarra. El Viejo Mundo consagró también a notables cantantes (Víctor de Narké, bajo, y Ángel Matiello, barítono) y a excelentes directores de orquesta (Pedro I. Calderón y Mario Benzecry).

Además de la repercusión internacional del tango, la música folklórica argentina ha logrado éxito en el exterior, sobre todo en Europa, ávida de ritmos exóticos. Recordemos, por ejemplo, la «Misa Criolla», de Ariel Ramírez; tanto su compositor como el conjunto «Los Fronterizos» —sus primeros intérpretes— fueron felicitados por el Papa Pablo VI y aplaudidos en las salas más importantes de Europa (Liebert Hall, de Stuttgart; Beethoven Halle, de Bonn; etc.).

Podemos afirmar que la Argentina tiene —actualmente— uno de los movimientos musicales más destacados del Continente. El número de conciertos, óperas, recitales, espectáculos creativos, etc., que se anuncian en las carteleras de todas las ciudades del País, son una prueba del interés y el entusiasmo de un público exigente y culto.

— Pintura
Introducido el movimiento impresionista en la Argentina, a fines del siglo pasado, se produjo la adhesión de los pintores de la época. Emilio Pettoruti (1 892-1971), asombró en 1 924, con sus obras de carácter moderno; radicado en París, sus muestras se impusieron al público de esta ciudad, como a los de Berlín, Londres, Nueva York y Río de Janeiro.

Juan del Prete, dedicado al arte abstracto, obtuvo en 1958 el premio Palanza; ese mismo año fue distinguido en la Exposición Internacional de Bruselas.

De gran imaginación son las obras de Xul Solar (1887-1963) y Raquel Forner; esta pintora, ha merecido importantes premios a lo largo de su carrera: medalla de oro en la Exposición Internacional de París, en 1937; premio de la prensa en la Bienal Internacional de México (1958); gran premio por «El astronauta» y «Los que vieron la luna», en la Primera Bienal Americana de Arte, de Córdoba.

Raúl Soldi, combina lo moderno con una línea más tradicional; son famosos sus murales de la capilla de Glew, Pcia. de Buenos Aires, y los personajes que decoran la cúpula del Teatro Colón.

Antonio Berni, nacido también a comienzos de siglo, es eximio pintor, grabador y dibujante. No sólo ha expuesto en las principales ciudades del mundo —Madrid, París, Moscú, Varsovia, Berlín, Bucarest, Nueva York— sino que mereció diversos galardones internacionales (Primer Premio Internacional de Grabado, 1962, en Venecia, por su serie «Juanito Laguna»; distinción similar, en Cracovia, Polonia).

Otros creadores son Lino E. Spilimbergo (1896-1964) y Juan C. Castagnino (1908-1972) cuyas obras figuran en numerosas colecciones del exterior; en ellas han reflejado especialmente temas argentinos. Carlos Alonso ilustró clásicos de la literatura universal, tales como La Divina Comedia y Don Quijote de la Mancha, esta última, conjuntamente con Salvador Dalí.

Entre los cultores del arte abstracto se cuenta a Luis Barragán, Juan Fuentes y Vicente Forte.

En la década de 1960, el Instituto Torcuato Di Telia patrocinó diversos concursos nacionales e internacionales de artes plásticas que lanzaron a la fama a artistas hasta entonces casi desconocidos. Uno de ellos es el pintor, grabador y muralista Pérez Celis; otros son Ernesto Deira y Jorge de la Vega.

— Escultura
Nuestra plástica no sólo tiene notoriedad por sus pintores. Muchos escultores argentinos gozan de renombre internacional y han sido reiteradamente premiados.

Entre los grandes, el primero fue Rogelio Yrurtia (1879-1950) que se consagró con su grupo «Los pecadores», en la Exposición de Saint Louis, EE. UU., con el gran premio de honor. Su contemporáneo, Sesostris Vitullo, pasó la mayor parte de su vida en París, donde expuso con enorme éxito sus trabajos con motivos gauchescos. José Fioravanti, desde antes de mediados de siglo, expuso tambien en París, así como en Madrid.

Años más tarde, Pablo Curatella Manes, presentó sus obras en ta galería Bernheim, de París, iniciando un notable arte abstracto. En esta tendencia, también se destacó Lucio Fontana; la logró imponer en Italia, luego de su exposición en la galería II Migliore, de Milán.

La famosa «Ave Fénix», de Libero Badli, ocupa un lugar destacado en el Kennedy Center, de Washington. Noemí Gerstein fue premiada en Londres, 1954, y en Bruselas, 1968; hay obras suyas en varios museos de arte moderno, de Nueva York.

Hacia mediados de siglo, Gyula Kósice inició el arte cinético en América Latina (escultura articulada y móvil, escultura hidráulica, etc.); expuso en galerías de Europa y América.

c) La técnica

Iniciada la segunda mitad del presente siglo se crearon en el país diversos organismos en los cuales las tareas de los científicos e investigadores se orientaron al adelanto tecnológico. Vamos a detallar la acción de algunos de ellos.

— Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA)
Creado en 1950, este organismo autárquico dependiente de la Presidencia de la Nación, ha promovido y realizado estudios, aplicaciones científicas e industriales de las trasmutaciones y reacciones nucleares. Ya en 1953 se produjeron los primeros radioisótopos y dos años después se obtuvieron los primeros lingotes de uranio metálico, de producción nacional.El primer reactor nuclear argentino —y primero de América Latina— se puso en funciones en 1958.

Uno de los objetivos de la Comisión es contribuir al desarrollo energético nacional. Ya funciona la central atómica de Atucha, Pcia. de Buenos Aires, que puede llegar a una potencia de 319 kw; la segunda está construyéndose en Embalse Río III, Pcia. de Córdoba.

Otros fines de la CNEA: la especialización de técnicos, aplicaciones agropecuarias e industriales de los radioisótopos, procesamiento dt uranio (cuenta con dos plantas químicas), asesoramiento técnico y científico a entidades del extranjero, etc.

Dependen del organismo varios centros atómicos: Constituyentes (investigación metalúrgica), San Carlos de Bariloche (investigación físico-nuclear) y Ezeiza (producción de radiación, seguridad y producción radiológica).

— Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET)
En cierto modo este Consejo dirige la investigación científica y técnica argentina, y tiene una amplia proyección internacional. Para favorecer el intercambio de conocimientos y experiencias ha firmado numerosos convenios de intercambio y cooperación con el Consejo Nacional de Pesquisas (Brasil), la National Academy of Sciences (EE. UU.), el Consejo Superior de Investigación Científica (España), el Centre National de la Recherche Scientifique (Francia), etc.

Entre los varios convenios señalamos los firmados con la FAO (proyecto de desarrollo pesquero), la OEA (programa de desarrollo científico y tecnológico), etc.

— Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA)
Fundado en 1956, tiene por fin experimentar nuevas técnicas agrícolas y ganaderas y difundirlas entre los productores.

Entre las preocupaciones que encauzan sus actividades están la adopción de nuevas maquinarias, la modificación de métodos de trabajo, la fertilización de los suelos, el empleo y desarrollo de nuevas semillas y cultivos, la aclimatación de especies animales, la educación de los jóvenes de familias campesinas, el mejoramiento de las condiciones de vida de los hogares rurales, etc.

Junto con organismos de las Naciones Unidas ha investigado la ecología de regiones desérticas; realizó estudios de suelos, de genética vegetal y animal, del desarrollo ovino de la Patagonia y la explotación de los valles medio e inferior del Río Negro.

Sus especialistas han cumplido misiones de asesoramiento en diversos países del Continente, y sus trabajos gozan de prestigio científico en todos los países del mundo.

— Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI)
Este organismo descentralizado, creado en 1957, tiene por finalidad realizar y promover investigaciones aplicadas para,mejorar el nivel técnico y económico de la industria nacional; experimentar técnicas de elaboración, procesos de materias primas, uso de materiales locales; aprovechar subproductos; etc.

Para alcanzar dichos fines posee centros especializados en biología marina, caucho, celulosa y papel, desalación de aguas, industria láctea, máquinas herramientas, minerales, textiles, carnes, electrónica, diseño industrial, etc.

Algunos de estos centros funcionan en la Capital Federal y otros, en el Interior. El INTI no sólo colabora con la industria privada; ha organizado cursos internacionales con el patrocinio de la UNESCO y seminarios de gran importancia en el campo del diseño industrial y otras disciplinas afinos, a los que concurrieron relevantes figuras mundiales de la especialidad.

Fuente Consultada:
Formación Moral y Cívica 8 Ciclo Básico y Técnicas de Roberto N. Kechichián – Editorial Stella –

 

La Carne en la Edad Media Consumo, Conservación y Preparación

La Carne en la Edad Media
Consumo, Conservación y Preparación

El interesantísimo y sugestivo libro de cocina que lleva el título casi prohibido de «Ars Magírica», escrito por Jodocus Wilichius de Rossel, en la Prusia Oriental, y publicado en Zurich en 1563, dice que en la despensa de la dueña de casa la carne reclama el segundo lugar en orden de importancia, después del pan.

De las diferentes clases de carnes, Willichius pasa rápidamente sobre la ternera y la oveja por creer que son poco sanas y productoras de «bilis negra».

El obispo Isidoro de Sevilla, que vivió en el siglo VII, no incluía los bueyes entre los animales que nos proporcionan carne. Hablando estrictamente, dice él, el término animal doméstico, se aplica a dos clases de seres: primeramente aquellos que son aptos como alimento humano, como la oveja y el cerdo, y segundo, los que son adecuados para el trabajo, como el buey y los caballos. El trabajo de los animales era tan valioso y necesario que los hombres de aquellos tiempos no se podían permitir el lujo de emplear sus mejores animales de tiro como comida.

Se hablaba  del buey como de «un buen arador y un fiel sirviente«, tan esencial para el bienestar humano que Hesíodo, el autor más sereno de nuestra profesión, afirma que «la familia consiste realmente del Marido, la Mujer y el Buey». Otros autores hablan del buey como del «compañero del hombre en el trabajo del campo, y sirviente de Ceres».

Los antiguos estimaban que a este animal debía protegérsele a todo trance de la violencia, y decretaron la pena capital «para cualquier persona que matara voluntariamente un buey». En otras palabras, el buey como los caballos de las granjas en la época anterior a los tractores, era necesario para cultivar la tierra y era en tal grado el compañero del hombre, que en determinado tiempo fué castigado con la pena capital el matar voluntariamente a un buey.

Vegecio, nos cuenta los antecedentes de este asunto, diciéndonos que sin el buey no se podría haber cultivado el suelo, ni alimentado la raza humana. Las cosechas que mantenían vivo el mundo romano, eran producidas gracias al esfuerzo del buey y al arado. Todos los demás animales, incluso las gallinas, debían su comida al trabajo del ganado. Dice Vegecio, «¿de dónde podría haber sacado el genio del dueño y maestro de la Creación la cebada para los caballos, la comida para los perros o el alimento para los cerdos, si no hubiesen sido obtenidos gracias a la labor del buey?… En algunos pueblos se han usado en cierto grado las muías, los camellos y algunos pocos elefantes, pero no podría subsistir ninguna nación, si no tuviese ganado».

En última instancia, el ganado se usaba para alimento, pero cuando ya habían pasado sus días de trabajo; las vacas, daban también un pequeño exceso de leche además de la que necesitaban los terneros, pero tanto la carne como la leche eran sustancias completamente secundarias. La cría y engorde del ganado con el objeto primario de obtener carne o leche, son adelantos muy modernos del mundo occidental. En la edad media, y no hay que decir, en la antigüedad, el ganado era únicamente bestia de tiro o bestia de carga.

la carne en la edad media

Preparación de la Carne en la Edad Media

La carne de cabra, dice Willichius, no es buena ni agradable. Mulas jóvenes, venado, gallinas, pájaros y pescados están entre los alimentos citados, pero el mejor de todos es el cerdo. Por supuesto cualquier clase de carne era muy difícil de conseguir y muy cara, pero podemos comprobar fácilmente que los cerdos de primavera no podían engordar mucho por sí mismos durante el verano, y en otoño ya se mataban para salarlos y tener la provisión anual de carne. Criados de esta forma, aquellos cerdos se parecían probablemente a los que se conocen en los estados del sur de Norteamérica con el nombre de lomo de jabalí, de ágil pie y suficientemente hambrientos.

Los galos eran grandes comedores de carne y que les gustaba extraordinariamente el cerdo. Los cerdos se dejan noche y día en los campos y son de un tamaño, fuerza y velocidad extraordinarios. Es tan peligroso encontrarse con uno de ellos, como con un lobo.

De acuerdo a Varrón el principal comercio que sostenían los Galos con Roma eran los jamones y la carne de cerdo salada. En efecto, los bosques inmensos que cubrían su país les permitía criar fácilmente y sin gasto gran número de estos animales, y probablemente este hecho tenía algo que ver con el respeto religioso que tenían por el roble, cuyo fruto es la bellota, buen alimento de estos animales.

Todas las consideraciones que llevaron a los atenienses a honrar el olivo que enriquecía con aceite y fruta su estéril territorio, son válidas para los antiguos Galos, que rinden los mismos honores a un árbol tan útil y que, después de haberlos alimentado directamente a ellos, servía para alimentar al animal que constituía su principal fuente de carne y su mayor riqueza.

Es probable que todas las tribus del norte criaran cerdos en los bosques, pues las selvas proporcionaban abundante comida y los cerdos requieren muy poco cuidado, dado que son muy fuertes y prolíficos. La gente común y los soldados comían cerdo, mientras que la gente rica —los obispos, los nobles y el mismo rey — criaban cerdos no sólo para aprovisionar su propia mesa, sino como fuente de ingresos.

En el día de San Martín, o por Navidad, era costumbre que las personas acomodadas mataran y salaran un cerdo para tener carne para todo el año siguiente; la gente que no podía hacer el gasto que demandaba matar un cerdo se asociaba con otros para repartirse un cerdo entre varios y salarlo para el invierno. En el siglo XIII el cerdo de Inglaterra tenía fama en todo el continente, y podemos estar seguros de que en todas las regiones donde existía el haya, se criaban cerdos.

Por supuesto, en las épocas en que la gente pasaba hambre, los animales domésticos iban también muy cortos de comida, y en no raras ocasiones morían de hambre. «Alimentarlos en invierno es lo que más tememos«, como decía el historiador Noel Chomell.

No se conseguía grano para los animales ni para las aves de corral y como el heno cultivado no había sido aún separado de la semilla, sólo se podía utilizar el pasto natural; por lo tanto la alimentación invernal del ganado, era completamente inadecuada. El olmo ático, dice Columella, da una hoja que es más dulce que la hoja del olmo de Italia y mucho más agradable para el ganado. Por esta razón recomienda que se planten tantos olmos áticos como sea posible.

Las hojas secas son evidentemente un mal sustituto del heno o incluso de la paja, pero cuando los animales casi mueren de hambre, ello es mejor que nada. El exceso de producción de comida por sobre de lo que se requería para proveer las necesidades mínimas de la vida de las personas, era muy pequeño, y los sufrimientos empezaban en cuanto este exceso era nulo.

Era desconocido el método de conservar los alimentos por la refrigeración y la carne que no podía comerse inmediatamente debía salarse. Por lo tanto el primer deber del campesino, cuando en otoño debía suspenderse el pastoreo, era matar y salar los animales que no podía alimentar durante el invierno; era indispensable, sin embargo, conservar algún ganado para cría y también el ganado para arar el año siguiente; para éstos, aparte de la pequeña cantidad de heno que se había podido ensilar, era preciso disponer de algo de paja, y además de la paja, Catón decía: «Dad al ganado hojas de olmo, álamo, roble e higuera mientras se conserven esas hojas … y recordad cuan largo es el invierno.»

Los animales no podían seguirse alimentando durante todo el invierno e irlos matando de tiempo en tiempo. En las condiciones reinantes, como dice Mr. Hallam, «cuando no había otra alternativa que la carne salada, era devorado con delicia incluso el más flaco venado»

La caza tenía el atractivo de un deporte, pero era principalmente el medio de obtener carne fresca: alimento que de otro modo no era fácil conseguir. Estos hechos explican, pues, el gran interés que se tomó la gente en las cacerías y en el arte de enseñar a cazar a los halcones, y sirven también de excusa de la severidad de las leyes relativas a la conservación de la caza.

alcones en la edad media

La cantidad de carne que se conseguía por estos métodos era muy pequeña, y la caza no era meramente un placer o una diversión, como es hoy en día: era también el medio de obtener alimentos, de tal manera que se comían todos los animales muertos, incluso hiles pájaros como garzas, alcaravanes, corvejones y otros varios que describe como de mala calidad y de difícil digestión.

Los alcaravanes, las garzas, las grullas, los chorlitos, las gaviotas, etc., se citan en el libro de Robert May, «The Accomplish’t Cook», publicado en Londres en 1600 con recetas para sazonarlos y cocerlos adecuadamente. Las grullas eran consideradas como muy delicadas por los romanos , y la cigüeña era también aceptada en aquel tiempo, aun cuando el conde Grégoire dice que es detestable; Simeón Sethus, dice que comer grullas, produce melancolía, pero, añade que algunos creen que el meollo de sus huesos, mezclado con aceite de oliva ayuda a la memoria, lo cual puede creerse fácilmente, pues en una mesa actual este plato se consideraría inolvidable! Estos pájaros, dice él, deben tenerse un par de días colgados antes de comerlos.

El autor de «Le Ménagier de Paris», escribe como si los mercados de París de su tiempo, estuviesen siempre aprovisionados de los mejores manjares; sin embargo, es notable que entre las aves de mesa incluya las grullas, las avutardas, los alcaravanes, los corvejones y las cigüeñas, de las cuales, como de cualquier otra clase de animal de agua, Bruyerinus dice que tienen una carne correosa, aunque puede hacerse más tierna teniéndola colgada algunos días, no obstante; algunas de estas aves no sólo son repulsivas al gusto sino que pueden, producir enfermedades, si se comen en abundancia.

En aquellos tiempos, sin embargo, cuando el sabor de la carne corrompida, o desagradable por cualquier otro motivo, se disfrazaba mediante el uso abundante de especias, las objeciones respecto del sabor de esas aves acuáticas, no eran tan fuertes como lo serían hoy día en una mesa moderna.

Se obtenía también, no obstante, algunas veces carne fresca. Aparentemente los hombres de los tiempos primitivos empleaban todas las carnes, verduras y pescados que usamos hoy en día, y además echaban mano de muchos artículos que ahora miramos con aversión. El autor Sala dice que cuando la comida era cara, los hombres comían lo que encontraban y, aparentemente, se ponía en el estofado cualquier cosa que creciera, incluso cosas que nadie hubiera probado antes.

De lo que encontraban para comer, comían hasta que quedaban satisfechos, con el resultado de que muchas personas sufrían grandes y graves trastornos.

De la carne, dice Sala:

Dada la extrema escasez de los otros alimentos, ahora se usan mucho los carnívoros, y creo que fué también práctica antigua, pues Galeno da a los hombres que han comido carne de león, el nombre de leoninos; otros comen osos, zorros y tejones; unos pocos prefieren los gatos, tanto los domésticos como los monteses, y son aún menos los que comen lobos, perros y ratones; hay también quien prefiere los gatitos recién nacidos a los cangrejos.

Se comen ratas de campo y también ratas de montaña (posiblemente marmotas), pero aquellos que están muy gordos por culpa de un apetito canino deben preferir una alimentación a base de frutas. Se comen también el puerco espín, el erizo y los pequeños cuises, llamados también conejillos de la India (quizá un tipo de rata), y al cual nosotros mismos no hacemos objeción. Los zorros en la época en que se alimentan de uvas se consideran una verdadera delicadeza, y por ello, entre los griegos, dice Galeno, era un manjar muy frecuente.

Esos animales carnívoros designados por Sala como «digitata» porque tienen garras no es comida agradable y raramente tenían un lugar en la mesa, pero hubo ocasiones en que no pudo elegirse cosa mejor para comer. Claro está que en un tiempo donde no existía la refrigeración artificial, ni transportes rápidos, ni se había concebido la necesidad de esterilizar los utensilios, etc., se han debido utilizar alimentos en un estado que hoy día consideraríamos incomible.

Las recetas para mejorar a la carne podrida no son cosa rara. Robert May, por ejemplo, en un libro de cocina muy conocido,30 en el cual se ven fuertes influencias de la tradición medieval, al mismo tiempo que en algunos aspectos abre las puertas a la cocina moderna, nos da un método para conservar el venado podrido.

Entiérreselo en el suelo envuelto en un lienzo limpio durante toda la noche, y así perderá toda la corrupción, el mal sabor y el mal olor.

Como salsa preservado ra para el venado corrompido, indica:

Hiérvase, agua, cerveza y vinagre de vino, a un mismo tiempo, junto con algunas hojas de laurel, tomillo, ajedrea, hinojo y romero, un puñado de cada clase, y cuando hierva métase adentro el venado, déjese hervir bien y sazónese como se dijo antes.

La carne debe guisarse de la siguiente manera:

Deshuésese y úntese la carne con una cantidad de grasa del tamaño del dedo meñique y sazónese con 60 gramos de pimienta, otros 60 de nuez moscada, y 120 gramos de sal; luego hágase un pastel poniendo en el fondo del mismo un poco de manteca, luego la carne, con el lado de adentro hacia abajo, recúbrase con una gruesa capa de condimento y termínese de recubrir con algunos clavos y una buena cantidad de manteca, tápese bien y póngase al horno.

Se recubría todo con masa de harina, para formar una empanada, que debía ser de harina de centeno «tamizada gruesa»; luego, el pastel debía mantenerse en el horno durante «8 ó 9 horas». Es difícil comprender que pudiese «sobrevivir» a tal tratamiento un sabor cualquiera de la carne, fuese malo o bueno.

Ver: Importancia de la Alimentación en el Progreso Humano

Fuente Consultada.
El Hambre en la Historia E. Parmalee Prentice Editorial Espasa-Calpe

El Pan en la Edad Media Tipos, Elaboración, Receta e Historia

Historia del Pan en la Edad Media

El pan era, en la época antigua, la verdadera fuente de vida. Conserva «su primacía entre todas las cosas que nutren al hombre». Nos cansamos de todos los demás alimentos, pero el del pan «es el último apetito que se pierde en caso de enfermedad, y el primero que se recupera en la convalecencia».

Durante la vida del hombre, predomina por sobre todos los otros alimentos el consumo del pan. Era, indudablemente, una forma de vida muy diferente de la de los tiempos modernos, aquella en la cual, y durante largos períodos, el pan seco era el alimento principal; cuando, en realidad, el pan por sí solo constituía una comida suficiente, y todo lo que podía pedirse o esperarse; cuando el pan blanco era considerado, además, un lujo.

«Todos vivimos de pan y agua — decía San Jerónimo —, siendo ésta la práctica común y familiar, y no lo creemos cansador». Los hombres de nuestra época llamarían a esta dieta, una pena carcelaria, y la considerarían de gran dureza. No obstante no necesitamos remontarnos a los tiempos de San Jerónimo ni a períodos más antiguos de los que la historia considera como muy recientes, para encontrar que la dieta predominante de pan era, además, un privilegio de los más afortunados.

El pan ha sido comido y disfrutado, en esta forma, durante largas épocas de la historia del hombre. ¿Y qué clase de pan era?. El pan mejor se hacía con harina fina de trigo, pero el trigo era a menudo muy caro, y en todo el continente europeo se usaba comúnmente el centeno. Existen dudas sobre si este cereal fué cultivado antiguamente. El historiador Bruyerinus duda de que el centeno fuese conocido por los hombres de la antigüedad, pero mucho antes del siglo XVI el centeno era bien conocido y se empleaba comúnmente.

Más tarde, a medida que aumentó la población y la miseria, el pan se hizo con cebada, mijo, avena, alforfón, arroz, porotos o alubias, guisantes, lupinos, lentejas, la corteza de diversos árboles y, en fin, de todo lo que se conseguía obtener. En las montañas de las Cevennes, el pan fué siempre escaso, de manera que incluso las personas que llevaban una vida confortable vivían en su mayoría de castañas y sólo podían comer pan los días de fiesta, y había indudablemente, muchos otros lugares, además de la región de las montañas Cevennes, en los cuales no se cultivaba fácilmente el cereal y, en consecuencia, sólo raramente se podía conseguir pan. Malthus nos cuenta que en Suecia, durante el verano de 1799, se hizo pan con la parte interior del abeto y acedera seca, sin otra mezcla de harina.

Aparte de los cereales citados, se empleaban otras substancias para hacer el pan o el potaje cuando la necesidad apremiaba. Existen, sin embargo, dos clases de bellotas, la amarga y la dulce. Posiblemente la clase amarga era más conocida en el norte de Italia, mientras que la especie dulce abundaba en Suiza y en otros países situados más al norte de Italia.

El empleo de las bellotas como alimento, se explicaría porque en su tiempo las bellotas se usaban todavía comúnmente en Italia para hacer pan y seguramente la especie humana haya comido más bellotas que trigo, pues el trigo es el alimento de sólo una de las cuatro grandes agrupaciones de seres humanos, o sea del grupo europeo-norteamericano. Los otros tres grupos, el chino-japonés, el indio (asiático) y los pueblos tropicales, no prestan mucha atención al trigo; centenares de millones de esa gente ni siquiera han oído hablar nunca de él.

pan medieval

Elaboracion del Pan en la Edad Media

El roble tiene la desventaja de que sobre él viven mucho mayor número de insectos que sobre cualquier otra especie de árboles cuyos enemigos hayan sido estudiados; pero su fruto, a menos que la cosecha se pierda por las plagas, es de importancia alimenticia para los animales domésticos, y por ello es útil a la humanidad, tanto directa como indirectamente. Además, hay bellotas que constituyen un alimento gelatinoso muy rico, que contiene del 18 al 25 % de aceite con buen valor nutritivo. La harina de bellotas es también muy fácil de trabajar y tiene mucho poder ligante, pues permite amasar conjuntamente un volumen varias veces mayor que el propio, de harina de maíz u otra substancia molida groseramente.

En la edad media no sabía nada sobre las técnicas para mejorar el gusto del pan  y por eso, el método para hacer pan de bellotas y otros substitutos de la harina, en tiempo de miseria, se da en la siguiente forma:

Cómo aumentar la cantidad de pan mediante las bellotas. El roble produce una almendra más dulce que la de cualquier otro árbol; es mayor, más abundante y más fácil de comer. El haya da también una nuez que es muy dulce y muy nutritiva. Para emplearlas en tiempo de necesidad, deben tratarse cuidadosamente de la manera que indicamos aquí, siempre que se desee aumentar el volumen del pan común.

Tómense siete kilos de bellotas y pónganse en una olla sobre el fuego con agua suficiente como para cubrir completamente las bellotas; cuando el agua esté casi hirviendo, empiécese a sacar con un cucharón o una espumadera las bellotas, las cuales se dejarán sobre el suelo y se aplastarán con los pies o de cualquier otra forma, para romperlas y librarlas de la cascara.

El agua de la olla no debe hervir, porque si el agua hierve sobre las bellotas, éstas no se cuecen; pero de cualquier forma, el agua debe estar muy caliente para que las bellotas se puedan pelar, y tan pronto como se les ha sacado la cascara se echan las bellotas en una olla con agua fría y se vuelven a poner al fuego procurando que las bellotas estén cubiertas por más de 10 centímetros de altura de agua; se añade a esa olla un puñado de ceniza del volumen aproximado de un huevo.

Cuando el agua tape apenas las bellotas, saqúese la olla del fuego, tírese el resto del agua, retírese la ceniza y póngase de nuevo la olla al fuego con la misma cantidad de agua que antes, añadiendo una bolsita en la que se han puesto media hogaza de pan, cuatro cabezas de ajo, la parte carnosa de diez o doce nueces, sesenta gramos de levadura y una ramita de salvia o de laurel.

Y cuando el agua se haya evaporado como la primera vez, cambíese el agua y repítase la misma operación, dejando siempre la bolsita adentro, hasta que las bellotas hayan perdido su acidez y su gusto amargo. Al final puede añadirse un poco de sal, alrededor de 30 gramos; no debe ponerse la sal en la bolsita para que las bellotas no se endurezcan demasiado, pues la sal parece dificultar la cocción de las bellotas.

Una vez terminada esta preparación y escurrida el agua, las bellotas se dejan enfriar y se trabajan con las manos hasta convertirla en una masa que se pasa a través de un tamiz con gran facilidad, pues en una hora se puede pasar una cantidad triple, o por lo menos doble, de la que hemos preparado. Una vez que se ha preparado la levadura en la forma usual, se añade ésta a la masa de bellotas que hemos pasado por el tamiz, y se añaden seis kilos de harina (aparte de un cuarto de kilo de harina que ya hemos empleado para preparar la levadura). Y así es como se hace este pan, después de dejarlo levantar de la manera usual.

En esta forma puede aumentarse la cantidad de pan, incluso cuando se hace con prisa. Si alguien pensara que el gasto de hacer este pan es muy grande, a causa del mucho fuego necesario, puede hacerse con menos fuego y con algo más de tiempo; y las bellotas pueden prepararse aun mejor, de la manera siguiente.

Después de haber tratado las bellotas en la forma descripta más arriba, eso es, después de haberlas hervido la primera vez y de haber sacado la ceniza, se las vuelve a poner en la olla con la bolsita llena de las especies antes citadas, y después de haber hervido una media hora y de escurrir el agua, échense las bellotas junto con la bolsita en una tina que tenga un agujero en el fondo, tapado con un corcho: se le pone agua hasta cubrir todas las bellotas; es decir, se sigue el método anterior y se continúa con el procedimiento empleado para sacar el amargor de las aceitunas.

Será suficiente cambiar el agua una vez por día, continuando este proceso hasta que hayan perdido todo el sabor amargo. Ello se consigue en seis u ocho días, más o menos, de acuerdo a la cantidad de bellotas. Por esta razón es conveniente poner gran cantidad de bellotas en estas tinas, porque cuanto más blandas se hacen, tanto más perfectas y puede incluso decirse, entonces, que el pan puede hacerse con mucha menos cantidad de harina. Y si las bellotas pierden muy lentamente el sabor amargo, pueden esparcirse en una tabla y hacerlas secar muy cuidadosamente al horno.

El horno debe estar muy poco más caliente que la temperatura de exposición al sol. De esta forma pueden convertirse en harina empleándolas como se ha descripto más arriba, sin que puedan dejar de ser un éxito.

Otros dos recursos, para el rico y para el pobre. Hay otros dos recursos para los tiempos en que agobia la necesidad; uno sirve para los ciudadanos ricos, y el otro para los pobres y desventurados.

Para los ricos: Cuando nos alcanza una gran escasez de cereales y no podemos continuar obteniendo pan blanco hecho de la mejor harina, para nuestros ciudadanos ricos, sepárese entonces solamente el salvado, y hágase el pan con trigo entero. Cuando incluso el trigo y la harina de grano entero son escasos en extremo, se puede emplear la cebada de cualquier especie, molida entera y haciendo con ella pan en la misma forma que lo hacen los judíos según su costumbre habitual, de acuerdo a la historia; o si no, se puede hacer el pan con mezcla de arroz y trigo, como es costumbre en la mayor parte de Oriente, en toda la India y en las islas del Japón, porque este pan nutre mucho y aumenta mucho de volumen.

Se puede hacer un pan bueno y digestivo del trigo sarraceno; este pan es más antiguo que el pan de trigo. Es por esta razón que los romanos llamaban a la harina «fariña» de «farro» que significa trigo.

El pan se puede hacer también de mijo, o de centeno, o de maíz, como es costumbre en Alemania.

Galeno y Oribasio mencionan el hecho de que en caso de necesidad, el pan puede hacerse con avena y mijo. Se ha hecho pan de cualquier clase de verduras y legumbres: haba panosa, garbanzos, alubias blancas, cerraja, cardo ajonjero, lentejas, guisantes, vezas y guijas, que pueden mezclarse con otras harinas según su abundancia. Dios reveló a Ezequiel estos diferentes panes, diciéndole: Toma trigo, cebada, habas, lentejas, mijo y vezas, junta estas seis cosas y haz pan con ellas, que podrá durar todo el tiempo que duermas.

El pan puede hacerse con mijo, con castañas, secas y pulverizadas, mezclado con cocimientos de zapallos, o calabazas, nabos y manzanas, junto con trigo. La provisión y conservación de estas cosas debe ser suficiente en todo momento, y el hombre prudente tendrá el debido respeto por ellas.

En Plasencia, la gente come «spaghetti» hervidos en agua, luego escurridos y puestos en vino. En la práctica esta gente bebe los «spaghetti» y obtiene de ellos gran vigor y alimento. En tiempo de necesidad se puede comer polenta en lugar de pan, porque satisface casi lo mismo. Esta polenta puede prepararse con leche de cualquier animal, con caldos calientes, y de cualquier clase de harina de las que hemos escrito anteriormente, de verduras, de castañas aromatizadas con manteca fresca, con queso hecho de leche de yegua, leche de vaca, leche de búfalo, leche de cabra o leche de oveja.

La polenta puede hacerse también con carne de vaca, de búfalo o de cualquier otro animal parecido. Puede prepararse en forma de panes que se dejan secar, se salan y pulverizan mezclándole un poco de pimienta o azafrán. Luego se cuece esta carne pulverizada en vino, vinagre, caldo, mosto de uva o agua, con las especies citadas en cantidad de una cucharada por persona, lo cual será suficiente para sustento de una persona durante un día. Esto nutre más que la leche, especialmente si se le ha mezclado harina de legumbres o de castañas.

Cuando hay abundancia de carne puede convertirse en pan después de sacarle los huesos y tendones. Empléese una tercera parte de harina y dos de carne, y hiérvase esto con trigo, sal, comino, etc., según el gusto y cuezase muy bien. También se puede hacer pan de pescado, como se hace en Escocia, y la gente de Sora en la India, cociendo el pescado al sol y luego pulverizándolo en forma de harina.

Finalmente el rico puede multiplicar y aumentar la cantidad de pan por el método citado más arriba, añadiendo tres kilos de arroz a treinta kilos de harina de trigo, pues se consigue un aumento de seis kilos por cada diez kilos de harina mezclada con uno de arroz. El trigo sarraceno produce casi el mismo aumento, si un kilo y medio de arroz es añadido a diez kilos de harina de trigo sarraceno.

Las habas pulverizadas, de la especie adecuada, producen un aumento razonable; igual hacen los garbanzos, las alubias, especialmente los frijoles, los guisantes, etc., todos los cuales aumentan la cantidad de pan y el peso de la harina de trigo. La harina hecha de castañas aumenta mucho el volumen, especialmente si se añaden a estas mezclas manzanas, nabos, peras, calabaza pulverizada, etc., todo lo cual ha sido pasado a través de un tamiz con un poco de sal, comino e hinojo para evitar que se pudra. Estas sugestiones son suficientes para ayuda de los ricos.

Para los pobres: Ahora bien, respecto de la gente pobre y miserable, con el fin de que pueda alimentarse y mantenerse con vida, con poco gasto, debemos asegurarnos de que tengan siempre buena levadura de harina de trigo para que el pan sea sano, ya que de otra manera el pan no levantaría, y el pan sin levadura es muy malo.

Hay qvie darles siempre un poco de queso de leche de cabra y salvado, y este afrecho debe mantenerse en la batidora tanto tiempo como sea posible para que quede muy desmenuzado y pueda ser fácilmente convertido en harina; cuando está mojado, con el salvado se puede hacer fácilmente pan. Los pobres deberán recoger toda la gramilla que puedan y después de lavarla y secarla completamente en el horno, la convertirán en harina, dejando solamente la paja y el heno para los animales.

Deberán mezclarle una cantidad de bellotas secas y harina de mijo y castañas, trigo sarraceno, vezas, lupinos, centeno y guisantes. Deberán conservar para ello las mezclas de granos que se da por lo general a las gallinas, y se mezclará con zapallo, lapas, melones cocidos, puestos en el horno con las semillas, pero con la corteza dividida en cuatro partes, pues todo esto constituye buen alimento y nos ayuda a luchar contra los estragos del hambre.

Se puede hacer, también, pan del aserrín fino de los árboles jóvenes, tales como el peral, el cerezo y sus cortezas, después de haberla secado en el horno y pulverizado. Se toma la misma cantidad de ese polvo que del polvo obtenido del mijo, y la misma cantidad de avena mondada y una olla llena de nabos pulverizados, todo ello pasado por un tamiz junto con hinojo una vez que ha fermentado. Este pan es muy bueno, una vez cocido, para sostenimiento de los pobres.

Puede hacerse otra clase de pan con los brotes de diversos árboles, si se cosechan verdes; se secan y se pulverizan. Estos brotes pueden ser de castaño o de roble. Pueden añadirse a cualquier clase de verdura o de cereal en las mismas cantidades y con una olla llena de harina de calabaza, que ha sido amasada, fermentada y hervida largo tiempo.

Puede hacerse pan de las raíces de diversas hierbas y verduras como son la alcachofa o alcaucil, cardos, ciclamen, gladiolo, las raíces de la col bien lavadas y secadas, con cantidad igual de afrecho o avena pelada o harina hecha de legumbres, o de trigo. Todo esto una vez bien cocido, es muy alimenticio.

También con bellotas, castañas, lupinos y raíces secas y pulverizadas, poniendo una tercera parte de legumbres o de trigo, una tercera parte de frutos o bellotas, la otra tercera parte de mijo, salvado o avena mondada añadiéndole en todos los casos una olla llena de nabos, manzanas, peras, trigo sarraceno, higos secos, raíces de col, pasas de uvas, y sesenta u ochenta gramos de sal, cien gramos de hinojo, o semilla de anís o comino, por cada cuarenta kilos de mezcla, cociendo bien a fondo el pan, pero sin dejarlo endurecer mucho, el hombre está preparado valientemente para luchar contra el hambre y la miseria.

Cómo hacer un excelente pan de las raíces de zumillo, llamado también barba de Aarón y otras raíces que contienen almidón. La preparación de los mismos ha sido indicada por un autor antiguo en la siguiente forma.

Primero: Las raíces que son grandes deben limpiarse de todas las partes sucias y sacarles la piel, y luego se cortan en pequeñas rebanadas delgadas, pues tanto más delgadas tanto más rápidamente podremos prepararlas; se meten después en agua, hirviendo tanto tiempo como sea necesario hasta que las raíces empiecen a ponerse dulces.

Luego se cambia el agua y se pone agua fresca para que continúen hirviendo hasta que el agua se endulce y que las raíces hayan perdido toda su acritud. Se sacan entonces y se extienden esparciéndolas sobre un cañamazo estirado en un marco y, cuando están secas, se muelen en un molino de mano, dándonos así una harina blanca y pura, que ya sea por sí sola o en mezcla con una tercera parte de harina de trigo nos proporcionan un pan hermoso y de rico sabor.

Esto tiene cierto buen sentido y gran probabilidad de que salga bien, porque la experiencia diaria nos enseña que se trata de un almidón tan hermoso, si no más, que el de nuestro trigo. Y por consiguiente sería deseable que se emplease cierto ingenio agrícola para plantar y multiplicar estas raíces, observando la naturaleza del suelo y lugar donde más prosperan. Y aún si falláramos en esta empresa, veríamos que nuestro trabajo nos es pagado ampliamente con sólo lograr convertirlo en almidón.

Pero aquí hay que recordar que la raíz debe recogerse cuando está bien rellena y en sazón, que es a fines de marzo y durante todo abril: porque una vez que ha empezado a germinar, y que la savia ha empezado a subir a las hojas, la raíz queda fruncida y pierde además muchas de sus virtudes. Sería también la ocasión de probar algo parecido con el nabo, del cual existe amplia producción y cuyo precio es igualmente muy razonable.

Pan y otros alimentos hechos de calabazas. Este alimento que es al mismo tiempo agradable y barato, hace también un pan muy sabroso si se le mezcla un poco de harina y sirve de alimento a gran número de personas con poco gasto. Y si se lo adereza con azúcar o alguna salsa puede considerarse como un plato delicado.

La manera de prepararlo es la descripta por Porta: se eligen las calabazas mayores y más duras, se cortan en rebanadas y se les saca la piel costrosa y dura y la parte interna o blanda, se introducen en agua hirviendo y se convierten en una pasta que luego se tamiza añadiéndole una tercera parte de harina para convertirlo en pan; cuanto más fresco se come, más agradable y delicado se encuentra.

Pero con el permiso de este autor: yo creo que lo encontraréis mejor y con mayores aplicaciones en forma pastosa, pues su cuerpo es eminentemente acuoso y se desvanece hasta quedar muy poca substancia si se intenta secarlo; esto lo digo a consecuencia de las pruebas que yo mismo he hecho, aun cuando quizá la planta de Ñapóles, que él llama Cucúrbita, puede ser de naturaleza diferente a nuestras calabazas.

Ver: Importancia de la Alimentación en el Progreso Humano

Fuente Consultada.
El Hambre en la Historia E. Parmalee Prentice Editorial Espasa-Calpe

 

Los Banquetes en la Antigua Roma Descripción y Características

Los Banquetes en la Antigua Roma

En Roma, como también en Grecia, el banquete, que suele comenzar sobre las tres de la tarde, puede durar hasta bien entrada la noche. Esto se explica porque en la Antigüedad reunirse para cenar era una de las formas más agradables de relación social. Era la mejor ocasión para estar con los amigos o para conocer gente nueva. En el banquete, además de comer y beber, hay muchos tipos de entretenimientos. Así suele haber recitaciones poéticas, audiciones musicales a cargo de artistas hábiles en tocar la lira o en cantar, juegos de azar, bufones o cómicos que hacen reír a los comensales, espectáculos de danza a cargo de muchachas o de bailarines afeminados. Incluso en los banquetes más ricos se reparten apophoreta, regalos de valor muy diverso distribuidos por sorteo.

La idea de un mundo hambriento contrasta tanto con la impresión que recibimos al leer los festines de Lúculo, o acerca del banquete de Trimalquión y de las descripciones que da Séneca de la liberalidad romana en los placeres de la mesa, que haremos bien en reflexionar acerca de que la escasez no afecta nunca a todas las personas de una población en el mismo grado. Voltaire da una notable descripción del hambre europea de 1691, cuando el pueblo francés sufría de falta de comida, en tanto que la realeza celebraba con Te Deums y regocijos las victorias militares.

El mundo no conoce la distribución equitativa del placer o del dolor. Aquéllos que están bien, soportan las privaciones más largo tiempo que los que están enfermos; los fuertes, mejor que los débiles; los que tienen recursos mejor que aquellos cuyos bienes son pocos o nulos.

Así fue también en Roma. Había unos que, mientras duraban sus fortunas, disfrutaban de la abundancia y se organizaban fiestas notables por sus excesos; pero la abundancia y los excesos no eran la vida común, pues tan notables como las descripciones del lujo y de la ostentación de tales fiestas son las descripciones de los huéspedes, que parecen haberse comportado como se comportarían, seguramente, hombres o animales que viviesen bajo el peso constante del temor a la miseria y que fuesen colocados ocasionalmente ante una mesa excesivamente abundante.

Las penurias y la excesiva abundancia han estado realmente tan relacionadas en la historia humana, que para comprender el significado del vicio de la gula, es necesario conocer lo que ha significado el hambre.

En el quinto libro del «Anden Régime«, de Taine, se encuentra una famosa y terrible descripción de las miserables condiciones en que se hallaba Francia durante el siglo XVIII; pero el relato de M. Taine es algo más que un capítulo de historia francesa, es la descripción de los sufrimientos de la edad antigua proyectados desde el pasado hasta contemplarlos con el conocimiento de los tiempos modernos.

En la Inglaterra del siglo XVIII, ya había empezado la abolición de los campos comunales, de manera que la cantidad de alimentos, junto con la población de Inglaterra, iban en aumento. En Francia, la agricultura de aquel tiempo era aún la misma agricultura sencilla y primitiva del siglo X, lo cual provocaba una inevitable comparación entre la miseria antigua y los métodos mucho mejores de cultivo que ya entonces empezaban a expandirse por todo el mundo.

Además, en esta época eran muchos los observadores, y se había popularizado la imprenta, de manera que pudieron obtenerse y conservarse informes y constancias que en una época más antigua habrían sido perdidos y olvidados. El libro de M. Taine constituye, por consiguiente, una valiosa introducción a la historia de toda Europa y al estudio de muchas épocas anteriores.

Entre los pueblos hambrientos de Francia, de Roma antigua y de otros países se daban, por cierto, grandes banquetes, al igual que sucedía entre otros pueblos, por ejemplo  los indios americanos; pero la comida parece haber sido el motivo principal, y la compañía era asunto de menor importancia.

comida en roma

Banquete Romano: Para entender mejor esta costumbre romana, debemos retroceder a sus orígenes. La tradición romana no era, inicialmente, la de realizar estos banquetes con el único fin de ostentar. Los hacían originalmente por dos motivos muy distintos: realizaban grandes cenas nocturnas como un momento sagrado para rendirle culto a los dioses y agradecerles los favores y, ocasionalmente, para que el páter familias o Señor de la casa, reafirme su autoridad en el hogar. En las bodas, cumpleaños o nacimientos, sin embargo, el alarde y la elegancia eran mayores en estas cenas. Aunque esta costumbre se realizaba por todos los romanos, sólo los más ricos podían hacer que sus celebraciones sean dignas de mención entre sus invitados.

«Come y no lo mires«, dice lady Macbeth, y es así como comían usualmente los antiguos asistentes a un banquete. A esas reuniones venían muchos huéspedes procedentes de aquella situación exterior, oscura y sin esperanzas, que era la de la comunidad en general. ¿Qué podíamos esperar de personas en esas condiciones?.

Marcial satirizó un comensal que se llevó a su casa comida escondida bajos los pliegues de su toga,  pero el llevarse algo de comida a casa era una cosa muy común y bien sabida, de la cual dice Stuckius:

A los huéspedes que partían, se les repartía a menudo la comida sobrante de la fiesta; esa liberalidad por parte del anfitrión es digna de alabanza, especialmente cuando hay entre los invitados personas pobres y necesitadas. Por otro lado, es un acto de grosera ingratitud por parte de los huéspedes, el que, no contentos con el generoso festín de comida y bebida que han disfrutado, se lleven consigo toda la comida que cabe en sus manos, ya sea abierta o secretamente.

Decía un antiguo proverbio que «fuego en la cocina, significa comida«. Por consiguiente cerca de la entrada de una casa en la cual se veía humo o se sentían olores que hablaban de comida, se acostumbraba a juntar la gente esperando que cuando la puerta se abriese para dar paso al invitado saliente, algunos pudiesen escabullirse hacia adentro y llegar a la mesa donde quizá aun quedase comida; y esto, no solo lo hacían los pordioseros, sino los mismos amigos no invitados. El orgullo y el hambre no son buenos compañeros, y más de un hombre que precia en mucho su dignidad, no duda ni un momento en aparecer confundido con los pordioseros que se alimentan de las sobras frías y de los mendrugos de la Corte.

Platón, en su «Symposium», habla de un proverbio — los hombres buenos, aun cuando no estén invitados, asisten a las fiestas de los hombres buenos . . . pues seguramente no debía ser completamente improbable que lograse entrar, especialmente si la persona era de posición, o un amigo o un pariente.

También los pordioseros que se ven obligados a pedir dinero y vituallas a las casas particulares, pueden venir. . . pues Homero enseñaba que los hombres necesitados que se introducen hasta nuestras mesas no deben ser echados ni tratados sin consideraciones, sino que por el contrario debe dárseles una porción de comida y de bebida.

Es difícil para nosotros comprender todo esto, viéndolo desde la época actual, y casi imposible además darnos cuenta de la situación real de una sociedad en que era tolerada tal conducta.

Quizá lo más difícil de entender es la acción de un hombre que ostenta y despilfarra la comida en un mundo lleno de miseria. Hubo, sin embargo, dos influencias que no han sido mencionadas a menudo y cuya importancia no puede despreciarse totalmente.

En primer lugar, al abolirse la antigua República Romana y establecerse el Imperio, los ciudadanos romanos vieron muy restringida su esfera de actividad independiente. Cuando para progresar en política se necesitó la aquiescencia del emperador, y cuando el éxito comercial o financiero atrajo la atención del gobierno, les pareció mucho mejor a los romanos el evitar cualquier actividad que los destacara y gastaron en placeres aquellas propiedades que disfrutaban sólo bajo una posesión relativamente insegura.

Sin embargo, los placeres en que podían gastar dinero, eran muy pocos. Se cuentan grandes historias acerca de las antiguas carreras de caballos, pero en una época en que la herradura era todavía desconocida, y los caballos de carrera no habían sido aún mejorados, eran imposibles los deportes que conocemos actualmente de cazar, disputar carreras o simplemente cabalgar.

El deporte de barcos de vela no existía, como se comprende, pues incluso el viajar era difícil, expuesto y peligroso. Más aún, como no existían las ciencias ni las matemáticas basadas en la notación por números árabes, ni existía papel, y los libros eran al mismo tiempo escasos y caros, el mundo ofrecía muy pocos recursos para la ocupación intelectual. Por consiguiente, las viviendas lujosas y los alimentos costosos constituían el único interés de aquellos que buscaban llenar su vida con placeres, ya que la holganza era casi obligatoria.

Plinio habla, quizá con un poco de ironía acerca de naciones que habían sido subyugadas, y cuyos ciudadanos tenían por consiguiente la libertad de dedicar sus pensamientos a la cocina, y Stuckius dice que los que mejor cocinaban eran los macedonios, los cuales, «ob infoelicitatum urbium subiugatarum» — a causa de la infelicidad de sus ciudades subyugadas a los romanos — practicaban el arte de preparar «obsonia» para los banquetes.

Los hombres nunca se habían dedicado a estas cosas en las épocas anteriores de libertad.

En segundo lugar, los banquetes del mundo antiguo no fueron en su origen meramente ocasiones para disfrutar en privado, sino reuniones de significado religioso y, hasta cierto punto, de importancia pública. No hay nadie, dice Stuckius, que tenga tan sólo un ligero conocimiento de la literatura antigua que no sepa que los festines y los sacrificios estaban íntimamente relacionados, no sólo entre los judíos sino también en otras naciones, de tal manera que era raro que se ofreciese un sacrificio sin que le siguiese un festín, y por otra parte los banquetes, tanto si eran públicos como privados, y tanto si estaban o no relacionados con los templos, iban siempre acompañados por ritos religiosos y ceremonias.

En los tiempos primitivos, por consiguiente, los cocineros eran sacerdotes y la carne servida en el banquete era la que se había cocinado ante el altar.

Mr. D. J. Medley en su artículo sobre la «Anglo-Norman Social Life«,hablando de las casas más importantes de Inglaterra, dice que, hace 700 años:

En la cocina común, construída de madera, el fuego debía estar colocado necesariamente en medio de la habitación. El asado era un procedimiento laborioso, aún cuando no imposible. Pero, de cualquier forma, la mayor parte de la carne se hervía; la cocina parece hacer servicio también de matadero; la carne se comía en verano, ya sea perfectamente fresca y procedente, diríamos, del cuchillo del matarife, o formaba parte de la conserva que se ponía en salmuera para su empleo durante el invierno.

En las viviendas más antiguas, el único hogar de la casa se hallaba en la cocina y en medio de la habitación, con una abertura o chimenea en la parte superior para que saliera el humo; este tipo de cocinas se siguió usando largo tiempo, incluso después de haberse suplementado con otros fogones con chimeneas a los costados de la habitación. En la habitación central de Penshurst Place, en Kent, se ha conservado un ejemplo perfecto de uno de estos fogones centrales».

En las casas rurales de la antigüedad, la cocina era muy semejante a la cocina inglesa antigua, descripta por Mr. Medley. Era una gran habitación, dice Stuckius, con un cielo raso muy alto, para que el piso de encima no tuviese peligro de incendio y donde la familia podía reunirse convenientemente en cualquier estación del año; un lugar que era al mismo tiempo cocina y lugar de reunión de la familia y de los invitados, alrededor del fogón y del fuego dedicado a los dioses familiares, los lares.

Los hierros que soportaban los tizones podían considerarse en realidad como un altar sobre el que presidía el cocinero como un sacerdote.Los cocineros que conocían los ritos para los sacrificios, tanto para las festividades nupciales como para otras ocasiones, tenían gran autoridad y se los consideraba valiosísimos entre los griegos. Entre los romanos, los censores, cuya posición era de la mayor importancia, vestían de púrpura y usaban coronas ceremoniales, teniendo por obligación sacrificar la víctima con el hacha del sacrificio.

Mucho se ha escrito del honor y la dignidad del antiguo sacerdote cocinero, y muy pocos de los antiguos poetas, con la única excepción de Posidippus, se atrevieron nunca a presentar en escena a un cocinero que fuera esclavo.

El inmolar la víctima, observando los ritos sagrados, y el cocinar la carne, eran sólo una pequeña parte de los deberes de los cocineros, y se esperaba que apareciese también en la mesa del banquete para trinchar la carne y repartir su porción a cada invitado, observando siempre el rango y honor del huésped que servía.

Este deber, ejecutado al principio por el cocinero, podía ser también realizado por el huésped o por algún invitado eminente, «nam Lysandrum, eo quandoque perfunctum muñere, historia tradit«, pues la historia nos cuenta, dice Coelius Rhodiginus, que el mismo Lisandro realizó esta tarea de trinchar y distribuir la correspondiente porción a cada invitado; se ha dicho que en esta práctica debe encontrarse el origen de la frase «el Señor es mi porción y mi copa» que en variadas formas aparece a menudo en la Biblia, como también la referencia al reparto de pan a los hambrientos.

Cuando el alimento había sido ya distribuido y empezaba a levantarse el espíritu de camaradería, el nuevo aspecto importante del banquete lo adquiría la conversación general entre los presentes.

De la conversación durante las comidas, dice Stuckius que puede versar sobre cualquier cosa existente en la naturaleza e incluso de cosas sobre las cuales no sabe nada la naturaleza, pues, «quales sunt convivae tales plerunque etiam illorum solent esse sermones convivíales» — tal cual son los invitados, así son la mayor parte de sus charlas—, pero, añade él, la conversación debería estar siempre sujeta a la regla de que los tópicos desagradables deben ser proscriptos y buscados en cambio los temas agradables.

En la época en que Roma llevaba todavía una vida sencilla, cuando la reunión estaba a punto de disolverse se tiraba al fuego la lengua del animal sacrificado y se servía bebida como acto de reverencia a los dioses; otras veces como promesa de que nada de lo hecho o hablado en el banquete sería referido más tarde, y en otras ocasiones, en fin, como acto de gracias ofrecido a Mercurio, por el libre intercambio de la conversación.

El banquete tenía lugar en el triclinium (salón donde comían), iluminado con velas, y comenzaba luego de invocar a Júpiter y a los dioses domésticos. La cena consistía en aperitivos, platillos principales y postres.

Los antiguos festines eran muy frugales; consistían, probablemente, sólo de potaje y frutas, pero eran tanto más aceptables a los dioses a causa de su sencillez.

Cuando el imperio de Roma, empezó a aumentar el rico bienestar de la ciudad, el lujo fué en aumento y los banquetes perdieron sus características sencillas y algunos libros hablan sobre un banquete del emperador Heliogábalo:

Seiscientos cerebros de avestruz, con chícharos y granos de oro: éste fue uno de los platillos servidos en un banquete del emperador Heliogábalo. Se cuenta que en otra de sus fiestas cayeron tantos pétalos de rosa por las aberturas de los techos que varios comensales se asfixiaron. La  extravagancia de los banquetes romanos es legendaria, y aunque no todos los anfitriones eran tan licenciosos como Heliogábalo, las grandes cenas eran uno de los placeres en la vida de los hogares adinerados.

Mientras que los pobres se alimentaban con una dieta de pan y un polaje de trigo llamado puls, los ricos convirtieron los festines en un arte. Sus banquetes se prolongaban durante horas, desde las tres o cuatro de la tarde hasta la madrugada. Entre platillos, la fiesta era animada por acróbatas, bailarines, enanos, músicos y payasos.

Batallones de esclavos atendían a los comensales: les quitaban los zapatos al entrar y les calzaban sandalias; los ventilaban con abanicos de plumas de pavorreal para ahuyentar a las moscas; les lavaban las manos con agua perfumada, y servían deslumbrantes y aromáticos platillos en la mesa central. Se acostumbraba que los esclavos más bellos vertieran el vino y cortaran la comida, mientras que los huéspedes se reclinaban, a veces tres en un diván, posando el brazo izquierdo sobre una almohada.

Con tales comodidades, es sorprendente que los comensales debieran llevar sus propias servilletas. Un agraviado anfitrión dijo de un invitado: «Hermógenes nunca trae su propia servilleta a las cenas, pero siempre se las ingenia para llevárselas a casa.»

Fué recién después de la conquista de Asia y debido a la influencia de los pueblos orientales y de la vida muelle, que los romanos empezaron a adoptar la práctica de reclinarse durante sus comidas, una moda de la cual, dice Aldo Manutius, que indica la disolución de las costumbres de la sociedad en que prevalece y que en los individuos demuestra un grado de absorción por el placer que dificultosamente le permite convertirse en un hombre serio.

A los romanos les gustaba comer lirones. Se construían jaulas especiales donde estos roedores eran criados con pasteles, antes de ser engordados con nueces, bellotas y castañas, y servidos en vasijas de barro especialmente construidas. Los asistentes al festín se deleitan con variedades y entretenimientos de toda índole mientras beben y charlan en un ambiente distendido. Estos espectáculos varían según el poder adquisitivo de cada casa y los intereses de los patrocinadores por lo que no es posible hablar de un tipo de actuación estandarizada.

Es cierto que los hombres serios también se reclinaban, pero por lo menos hubo un hombre, Catón Uticensis, que rehusaba hacerlo. Cuando hubieron pasado de moda los antiguos y graves modales y el lujo tomó su lugar, el banquete perdió su significado y el empleo de cocinero perdió su dignidad, de manera que aquellas tareas ejecutadas en un tiempo por los hombres de mayor rango, fueron abandonadas, como dice Livio, a los esclavos más insignificantes.

Plauto en la «Aulularia», nos cuenta cómo los cocineros esperaban en el mercado, para que los emplease aquel que tuviera que dar un banquete.

Después que el huésped ha comprado golosinas y empleado cocineros Busca también en el mercado los músicos que van a divertirlo.

A lo cual añade Balión, uno de los personajes de la obra de Plauto, «Pseudolus»:

Los que llaman a esto un mercado de cocineros, le dan un nombre estúpido Pues éste es un sitio para conseguir ladrones, que no cocineros.

Aparte de los cocineros que esperaban conseguir un empleo mientras aguardaban en las tabernas o en distracciones particulares, existían también traficantes de pescado, salchicheros, pescadores, vendedores de ungüento, molineros, instructores para el arte de trinchar, y muchos otros.

Todos los lujos, o lo que se creía que eran lujos estaban ahí en venta, hasta que Roma dejó de ser el lugar más rico del mundo, y el Imperio declinó a través de la tiranía, hasta un estado no muy lejano a la barbarie.

Ver: Importancia de la Alimentación en el Progreso Humano

Fuente Consultada.
El Hambre en la Historia E. Parmalee Prentice Editorial Espasa-Calpe

Historia del Animal de Tiro Uso de la Fuerza Animal y su Evolución

Historia del Animal de Tiro
Uso de la Fuerza Animal y su Evolución

La fuerza animal en la época clásica. Por supuesto, el caballo, el buey y otros animales han sido empleados para el tiro así como para carga o para cabalgar, desde las épocas más primitivas; pero, como dice el historiador Noéttes, los métodos empleados para enjaezar los animales de tiro impedían que los animales desarrollasen toda la fuerza que poseen.

Hace más de un siglo  ya se hablaba de que los romanos poseían un sistema muy malo para enjaezar sus caballos, aunque no describió los arneses romanos, ni apreció, quizá, cómo actuó este fracaso en el empleo de la fuerza animal sobre la civilización romana. Este es el tema que ha sido estudiado ahora por  Noéttes. Para atar los caballos, dice él, se desconocía el empleo de la pechera y de los tiros, y en lugar de esto, los caballos en parejas, llevaban un yugo de madera sobre la cruz, que cada caballo mantenía en su lugar por un cinto o cincha.

A este yugo se ataba la lanza del carro o carreta; el yugo y la cincha no resbalaban para atrás porque estaban asegurados por una correa, que M. des Noéttes llama apropiadamente una «correa – garrote», que iba horizontalmente desde el yugo colocado sobre la cruz del caballo hacia adelante alrededor del cuello del animal. Acerca de este dispositivo dice el doctor Savoy:

La correa estaba formada por una cinta ancha de cuero sobado que formaba una «corbata» alrededor del cuello del animal, en el sitio donde la tráquea está casi junto a la piel, sin tener el menor contacto con la estructura ósea de la paleta y contituia un factor pernicioso que reducía la capacidad de tiro.

Tan pronto como el caballo empezaba a tirar de su carga, la correa que abrazaba el cuello empezaba a tironear e interfería tanto la circulación como la respiración. Esta correa en forma de garrote habría podido mantenerse separada de la tráquea del animal, mediante una tira que corriese hacia abajo entre las patas delanteras del caballo y se enganchase en la parte inferior de la cincha.

traccion a sangre antiguo carro

Parece que este dispositivo fue ensayado, pero con él sólo se logró descubrir que cualquier correa que mantuviese hacia abajo ese collar, disminuía necesariamente parte de la fuerza del tiro, y que además se ponía tan tensa cuando los caballos arrastraban una carga pesada que la fricción sobre la suave piel situada entre las patas, lastimaba a los animales y los inutilizaba en poco tiempo.

Por consiguiente, como esta correa en forma de garrote no era sostenida hacia abajo, el peso de la carga la mantenía siempre hacia arriba, obligando a los caballos a levantar sus cabezas en la posición característica de los dibujos antiguos. Con ello se echaba hacia atrás el centro de gravedad y hacía imposible que los caballos utilizasen todo su peso con el objeto de tirar de la carga.

Se podría haber aliviado ese trabajo si hubiese sido posible aumentar el número de animales de tiro enganchados a una carga, pero nunca se consiguió satisfactoriamente atar varios animales de costado y no se conocía método alguno por el cual un par de animales pudiese trabajar delante de otro par. La fuerza máxima de tiro estaba limitada, por consiguiente, al esfuerzo de un solo par de animales de tiro.

Para empeorar aun más las cosas, era desconocido el método de conducir dos caballos con un solo par de riendas. Había por lo tanto dos riendas para cada caballo y como ya eso era más de lo que puede manejar con facilidad un hombre solo, éste se arrollaba los extremos de las riendas alrededor del pecho, debajo de un cuchillo, con el cual, en un momento de necesidad, podían cortarse.

Arado tirado por bueyes

Arado tirado por bueyes

Este método de atar los caballos se ve bien en las ilustraciones que reproducimos aquí obtenidas del libro «Ancient Agyptian Paintings» publicado en 1937 por la Universidad de Chicago, que contiene copias de las pinturas de las tumbas egipcias. Las pinturas originales, copiadas en estas ilustraciones, fueron hechas alrededor de 1400 años antes de Jesucristo y según opinión de Noéttes el método de uncir los caballos, descripto en su libro, continuó hasta el siglo X de nuestra era, época en que la pechera rígida moderna fue inventada, probablemente, por un francés.

Estas pecheras, en su forma actual, están diseñadas frecuentemente en forma de dejar un espacio del ancho de tres dedos entre la tráquea del caballo y la almohadilla del collar. La pechera ancha que parece la solución más sencilla del problema, fue probablemente de origen inglés y creada en el siglo XII.

Las dificultades de los antiguos no estaban limitadas, sin embargo, a las guarniciones solas, porque tampoco no se había inventado todavía ningún sistema para proteger con herraduras los cascos o las pezuñas de los animales. Tanto los griegos como los romanos ensayaron unas botas «de fibra para cubrir las pezuñas o los cascos del caballo, las cuales eran atadas a las patas mediante correas; también se probó la llamada «hiposandalia» o «solea» constituidas por chapas de metal adheridas a una bota de cuero.

Estas innovaciones no tuvieron éxito y no quedó otra elección que emplear caballos que tuviesen cascos duros, si es que existía tal clase de caballos, o encontrar algún método para endurecer los cascos blandos, si es que era posible encontrar tal método. Se intentó dejar los caballos, fuera de las horas de trabajo, sobre pisos de piedra y también se intentó emplear la pez. San Isidoro de Sevilla, dice que el permanecer en los pantanos tiene un efecto endurecedor e indudablemente si los caballos se dejan en un terreno blando un tiempo suficiente, los cascos pueden curar.

El único método posible de proteger las patas de los caballos consiste en emplear herraduras clavadas al casco, y esto fue inventado aparentemente alrededor del siglo IX de esta era, apareciendo esta innovación al mismo tiempo en Bizancio y en la parte occidental de Europa.

Para los bueyes se usaban yugos de madera, no muy diferentes de los que se usan aun hoy día, pero como las pezuñas de los vacunos se lastiman más fácilmente en los caminos duros que no los sólidos cascos de los caballos, todas las ventajas que sacaban los bueyes de la colocación racional del yugo se perdía por las lesiones de las patas y, en conjunto, caballos y bueyes estaban reducidos al mismo nivel de ineficacia como animales de tiro.

Cuál era este nivel, se ve en la disposición «De Publico Cursu«, en el Código de Teodosio, que es la compilación de leyes anteriores publicado en los siglos V y VI.

Según este Código las cargas máximas que podían ser arrastradas tanto por caballos, muías o bueyes estaban limitadas a las siguientes:

Para una birola, vehículo ligero……………………………………………….. 70 kilos
Para una vereda, que llevaba viajeros o mercancías livianas … 108   «
Para un carro más pesado, el currus………………………………………… 215   »
Para la rheda, pesado y lento ………………………………………………….  365   «
Para un transporte más pesado y aún más lento………………….  540   «

Es posible traducir el texto del Código de tal manera que estas cifras modernas sean algo mayores, pero de todas maneras M. Alfred Leger llama la atención hacia el hecho de que cuando no se consideraba la velocidad del animal éstos podían arrastrar pesos mayores aunque, añade, en el mejor de los casos las cargas eran tan insignificantes que una acémila daba casi el mismo rendimiento que cualquier vehículo. No obstante, toda la culpa de esta tracción ineficaz no se le puede dar al método deficiente de enganchar los caballos y las muías: los caminos eran también muy malos, las pendientes eran a veces muy empinadas, las alcantarillas eran débiles y los vehículos incómodos y bastos.

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La construcción de la rueda, del cubo de la misma y de su eje eran muy deficientes, pues su perfección estaba más allá de la habilidad mecánica de aquellos días. Por otro lado los caballos y el ganado antiguos eran indudablemente muy pequeños y raquíticos, como lo siguieron siendo en la edad media, a juzgar por las herraduras medioevales que se han encontrado en gran número a lo largo de las carreteras de aquellos tiempos, y como lo son todavía actualmente en Grecia y Siria, a menos de que hayan sido cruzados con ganado extranjero y cuidados por un ganadero que conozca por lo menos algo de nuestro sistema actual de alimentación y cuidados.

Por consiguiente, son muchas las consideraciones que confirman la afirmación de Noéttes respecto de que era desconocida en los tiempos antiguos una fuerza animal eficiente.

La fuerza motora animal, apenas existía en la antigüedad; las guarniciones antiguas eran infantiles y diferían de los métodos modernos no sólo en su aspecto, sino en los principios en que se fundaban, en cada una , de sus partes y en sus resultados positivos. En realidad, no se desarrollaron todas las posibilidades de la utilización de la fuerza animal hasta el siglo X después de Jesucristo. El paso desde el sistema antiguo al nuevo fue por consiguiente no sólo un gran beneficio para la humanidad, sino más aún, constituyó ni más ni menos que el amanecer de los tiempos modernos.

Parece, por lo tanto, que los hombres de la antigüedad y de las llamadas «edades oscuras» fueron incapaces, efectivamente, de usar la fuerza animal existente. Esto era algo muy serio, por que la cantidad de alimento que podía ser producida por el trabajo manual directo y la pequeña ayuda de esa fuerza animal que se podía conseguir, era insuficiente para llenar las necesidades de la población, y era necesario por lo tanto emplear esclavos para el trabajo que podría haber sido ejecutado por los animales.

La rueda hidráulica, por ejemplo, ha sido conocida de antiguo y fue usada para hacer girar las muelas de los molinos harineros; pero como el transporte a lomo de animal era insuficiente y no había otro tipo de transporte capaz de llevar a esos molinos el grano ni de distribuir a los consumidores la harina producida en dicho molino, la fuerza del agua sólo podía emplearse con ventaja para moler los cereales en aquellos pocos lugares donde la entrega al molino o la distribución de la harina podían hacerse por agua.

Por la misma razón la fuerza del agua no podía emplearse en los talleres o en las forjas, y la industria debía desarrollarse en lugares muy distantes uno del otro con gran pérdida de esfuerzos. En todos los distritos rurales, al asno, como animal que mejor prospera a pesar del mucho trabajo y del poco alimento y que afortunadamente está conformado con un cuello largo y altas espaldas, puede hacérsele tirar contra el yugo como un buey, y se utilizaba mucho para moler el grano, aunque la mayor parte del trabajo de moler el trigo debían hacerlo los hombres y era una de las tareas más duras que se conocía en el mundo antiguo.

En estas condiciones el esfuerzo humano se tuvo que enfrentar con tareas tan extraordinariamente pesadas, que su ejecución sólo podía realizarse en base al trabajo forzado. Sin la esclavitud, el desarrollo material de las civilizaciones que emergieron sucesivamente alrededor de la cuenca mediterránea no habría sido posible. Más aún, cuanto más elevada la civilización, tanto mayor fue el número de esclavos y tanto más severa su disciplina.

Las consideraciones morales no pesan contra la necesidad imperiosa. Era posible en aquel mundo antiguo abogar por el mejoramiento de las condiciones en que vivían los esclavos; pero no era posible suprimirlos porque eran la única fuerza motriz efectiva con que contaba la civilización antigua. Nadie sospechaba en ese tiempo que la cruel institución de la esclavitud humana pudiese llegar a ser abolida.

Si las lanzaderas trabajasen solas, decía Aristóteles, no necesitaríamos más los esclavos. Pero las lanzaderas no trabajan solas, y por lo tanto como la humanidad debe vestirse y alimentarse, los esclavos son necesarios.

La fuerza animal en la edad media. Si Noéttes está en lo cierto, el método moderno para utilizar la fuerza animal, apareció 800 años después de Jesucristo, con el uso de las herraduras clavadas al casco del animal de tiro y con la pechera rígida apoyada contra el pecho del animal — o, más tarde aún, con la pechera ancha que apoya sobre el pecho sin hacer presión sobre la tráquea—, y además con el empleo de los tiros, que constituyen la parte más importante de la guarnición, y con el conocimiento del método mediante el cual los animales de tiro pueden engancharse en fila, uno delante de otro, de tal forma que puedan utilizarse simultáneamente varios animales y poner todo su esfuerzo para arrastrar la carga a la cual han sido uncidos.

Por lo tanto estos acontecimientos de los siglos IX y X, o sea el descubrimiento de los medios por los cuales podía emplearse en toda su extensión la fuerza animal, divide la historia del mundo occidental en dos períodos distintos: el período de la labor manual y de la esclavitud, antes del siglo X y el período posterior al siglo X cuando mejores animales, con mejores guarniciones y vehículos, aliviaron a los hombres de los trabajos más pesados e iniciaron el movimiento que sustituyó a la esclavitud por la servitud, movimiento que después, con el empleo de las modernas herramientas, terminó por abolir la servitud.

Por esta vía el notable invento de la guarnición moderna hecho por un hombre o diversos hombres desconocidos, durante las tinieblas de las edades oscuras, cambió la faz del mundo; el cambiar los medios de producción tuvo por efecto un profundo cambio en nuestra organización social.

Uno de los mayores descubrimientos hechos por el hombre durante el curso de la larga historia de la humanidad, fue por lo tanto, según Noéttes, nada menos que atar esas correas, llamadas tiros, a un caballo y ponerle una pechera, cosas que permiten arrastrar fácilmente una carga. ¿Cómo pudo ser que un invento tan sencillo tardase tanto en llegar?.

Una de las cosas más extraordinarias, es que el hombre aprendiese primero a predecir los eclipses, que a enjaezar un caballo. Respecto del uso del agua y del viento para hacer girar las muelas de un molino, un historiador hacía notar:

Probablemente no tuvo que tomar mucho tiempo ni hubo necesidad de ningún gran genio para descubrir cosa tan útil y sencilla, aunque un molino de agua o un molino de viento es una maquinaria realmente complicada si la comparamos a los tiros y a la pechera de una guarnición, y, no obstante, por falta de estas correas, la humanidad vivió durante siglos bajo el azote de la esclavitud y en el temor de morir de hambre.

Es evidente que la mente del hombre fue muy lerda en comprender los aparatos mecánicos. Se cuentan cosas muy interesantes acerca de la ingeniosidad de Arquímedes durante la defensa de Siracusa, y César se mostró muy orgulloso por haber construido un puente sobre el Rin, pero pasaron siglos y siglos antes de que el mundo comprendiese la naturaleza y el valor de la ciencia física.

En 1750, el doctor Samuel Johnson decía:

La mayor gloría de Sócrates consiste en que con su enseñanza y ejemplo dirigió la inteligencia griega desde la vana persecución de la filosofía natural a la investigación de la moral; e hizo cambiar su preocupación por las estrellas y las mareas, las sustancias y el movimiento, por los problemas acerca de las diversas clases de virtud y de relaciones sociales.

Más de un siglo después, en 1860, le pareció a un observador bien capacitado para juzgar, que existiría un gran cambio en las maneras aceptadas de pensar si «la ciencia se coloca más a la par de la poesía y de la filosofía», pero la ciencia es un recién llegado en el mundo intelectual. Los años recientes han visto una sorprendente modificación del punto de vista de los hombres, pero, con todo, el doctor Johnson no estaba totalmente equivocado, pues la primera condición para el adelanto intelectual consiste en poseer una fuerte fibra moral.

Si hubieran habido buenos medios de comunicación — muchos caballos buenos, herrados y enjaezados de tal manera que hubiesen podido arrastrar carros bien construidos y con gran carga — y hubiesen existido buenos caminos para viajar, habría sido posible llevar alimentos desde cualquier ciudad que tuviese más de los necesarios, si es que existió alguna vez ciudad tal, hasta otra que los necesitase; pero mientras todos los productos agrícolas tuvieron que ser obtenidos mediante la labor personal, sin abonos químicos, cuando la siega debía hacerse con hoz y la trilla con los métodos antiguos, mediante rodillos o pisando el grano con animales, y más tarde con el mayal, nunca pudo existir un margen satisfactorio de seguridad y fue muy poco común que existiese un exceso de cereales pàra vender.

 

Ver: Importancia de la Alimentación en el Progreso Humano

Fuente Consultada.
El Hambre en la Historia E. Parmalee Prentice Editorial Espasa-Calpe

Las Enfermedades del Siglo XXI Futuros Desafios de la Medicina

LAS ENFERMEDADES DEL SIGLO XXI
Próximos Desafíos de la Medicina

1-Enfermedad Tuberculosis
2-Enfermedad SIDA
3-Enfermedad Malaria
4-Enfermedad Mal de Alzheimer
5-Enfermedad Cáncer
6-Enfermedad del Medio Ambiente
7-Enfermedad Cólera

Despertar en un futuro sin enfermedades seguirá siendo un sueño para el hombre. Al menos, en  el corto plazo, la medicina no podrá torcerle el brazo a ciertas afecciones que –por distintas razones– ganarán un lugar de predominio en este siglo XXI. Es cierto que, al trazar una comparación con  años anteriores, la expectativa de vida se fue elevando desde los 47 hasta los 76 años pero los tiempos que vendrán no presagian la falta de enfermedades ni mucho menos.

La mayoría de ellas reaparece por una cuestión que aparenta ser paradójica: esa misma medicina que ahora nos hace vivir hasta casi los ochenta es la que ha posibilitado un gran recrudecimiento de afecciones en esas frágiles edades. Las que no son antiguas, son enfermedades contemporáneas -como el SIDA- cuya proyección alcanzará niveles alarmantes en los próximos años. A las ya conocidas, se suman patologías propias del medio ambiente, culpas de la degradación de la atmósfera y otras cuestiones por el estilo.

¿Qué haremos, entretanto? Nuevos desafíos se presentan, y nuevas armas proporcionadas por la medicina habremos de tener para enfrentarlos. En nuestra historia del futuro podremos ganarle a las enfermedades siempre y cuando sepamos ciertos diagnósticos de ciertos problemas ahora mismo.

MEDICINA DEL FUTURO
A través de la cirugía endoscópica, una especialidad que actualmente ya se encarga de las tres cuartas partes de la intervenciones ginecológicas y muchas del sistema digestivo, se puede curar a «distancia». Por apenas cuatro pequeños «agujeros» de no más de 1 centímetro de diámetro se introducen una minicámara de video y un completo juego de pequeñísimos bisturíes, pinzas y demás Instrumental quirúrgico. Todos se telecontrolan desde afuera, mirando la pantalla del monitor de video. En esta misma línea están los tratamientos de angioplastia que destapan arterias cardíacas, remplazando a los tradicionales by-pass, sin tener que abrir el tórax.

Los ubicuos rayos láser no podían faltar en el maletín del médico del siglo XXI. Su alta energía los tiace extremadamente útiles para «vaporizar» tejidos enfermos, y eliminarlos más limpiamente que con un bisturí. Uno de sus usos más prometedores está en el campo de la oftalmología.

En una línea similar están los ultrasonidos, que hoy se usan para disolver «piedras» de la vesícula.

Otro cambio importante vendrá por la administración de los medicamentos. Adiós pinchazos y pastillas, en el futuro las drogas entrarán por la piel.

En forma de polvo o crema, las sustancias químicas vendrán impregnando un parche autoadhesivo que se adherirá en el hombro o en la cintura del paciente. Con este sistema las dosis pueden ser administradas con precisión y sin olvidos. Actualmente los laboratorios están ensayando parches que liberan nicotina, para ayudar a ¡os fumadores a dejar el vicio; y la liberación de hormonas, para remplazar a las pastillas anticonceptivas orales.

Ver: Avances en Medicina

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LA TUBERCULOSIS: Hasta la década del 40 la enfermedad provocada por el bacilo llamado Mycobacterium tuberculosis, era una de las incurables que más vidas clamaba cada año. Pero en 1942 los científicos comenzaron las primeras pruebas clínicas de algo que iba a revolucionar la medicina: los antibióticos. Con esta arma los médicos arrinconaron y prácticamente extinguieron los casos de pacientes tuberculosos. Pero «prácticamente» no quiere decir «totalmente». En las zonas pobres de los países marginales, el bacilo permaneció infectando endémicamente, rumiando su venganza.

Y a principios de la década del 80, reapareció pero ahora mostrando una despreocupada inmunidad ante el ataque de sus viejos enemigos, los antibióticos comunes. Así es como en el conjunto de países en desarrollo, durante 1991 aparecieron 7.280.000 casos de nuevos tuberculosos y murieron por su culpa 2.692.000 personas. Pero no sólo se la encuentra en los países pobres. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, en Europa y Estados Unidos se producen 400.000 nuevos casos por año y unos 40.000 fallecen en el mismo período.

tuberculosis

Casos fatales de tuberculosis en los Estados Unidos. Los números indican miles de personas. En 1993 las proyecciones indican una mortalidad cercana a 35.000 personas sólo en Norteamérica.

PERSPECTIVAS: Luego de pensarse que este mal estaba controlado, la tuberculosis resurgió cerno el mayor problema de salud pública en los Estados Unidos. Son particularmente peligrosas las nuevas formas, conocidas como «multldrogaresistentes», de terrible Impacto en la población Indigente y con sida. En este último caso, la moralidad supera el 80%, y se produce de dos a tres meses luego del diagnóstico.

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SIDA: La historia de esta enfermedad es bien conocida. Apareció, primero tímidamente, entre grupos gays norteamericanos en 1981 y se la consideró una enfermedad circunscripta a los homosexuales. Tal vez por eso no se le dio mayor importancia, hasta que las cifras de infectados comenzaron a elevarse considerablemente. Para entonces los grupos de riesgo pasaron a ser los adictos a drogas intravenosas.

Y el mundo siguió dándose el lujo de ignorarlo. Pero el virus HIV no nos olvidó a nosotros y en la actualidad ya no existen «grupos de riesgo».

Cualquier persona sexualmente activa, hombre o mujer, heterosexual u homosexual puede contagiarse y contagiar si intercambia semen o sangre con una persona infectada. Las cifras marcan que en la actualidad hay unos 10.000.000 de portadores en el mundo y los pronósticos marcan que para el año 2000 habrá entre 40 y 120 millones de nuevos portadores del HIV. O sea prácticamente la suma de todos los habitantes de América del Sur, si le sacamos la gente de Brasil.

informacion de sida

PERSPECTIVAS: Un último estudio realizado en Baltimore, Estados Unidos, demostró que la mortalidad sobre 100.000 personas entre los 25 y 44 años subió -en los últimos dos años- de 381 a 453, revelando el impacto del HIV en esa franja de población. Mientras la vacuna antisida todavía se muestra como una posibilidad remota, la inmunoterapia genética es decir, insertar genes que, al contacto con el virus, exploten como bombas y destruyan la célula afectada aparece como un arma clave para luchar contra este mal en el futuro.

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LA MALARIA:  Los científicos sospechan que la primera infección de malaria ocurrió hace un millón de años atrás. Desde entonces este parásito ha convivido cóñ fes fíófñó éféctüs habitantes cíe ías zonas tropicales y húmedas. Sin embargo, recién en 1880 un médico francés descubrió que el responsable de esta enfermedad es un parásito conocido como Plasmodium. Para transmitirse de una a otra víctima, el Plasmodium utiliza una especie de «taxi» para trasladarse. La encargada de realizar esta función es la hembra del mosquito Anopheles.

Actualmente, sólo en África se producen 97 millones de nuevos casos por año. De ellos alrededor del 5% muere en poco tiempo. En el sudeste asiático hay 9 millones de casos. Y en Latinoamérica suman 1 millón, especialmente concentrados en Brasil y Paraguay.

informacion de la malaria

PERSPECTIVAS: Parece que esta ancestral enfermedad nos seguirá acompañando por más tiempo. Los métodos preventivos no alcanzan a reducir las áreas de dispersión del Plasmodium falciparum, al igual que la de los mosquitos anopheles. Actualmente, permanecer un mes en las «áreas de malaria» es casi una garantía de obtención áé la enfermedad.

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MAL DE ALZHEIMER: Esta enfermedad era, hasta hace 30 años, prácticamente desconocida. Es que está directamente asociada con la vejez, y es en los últimos años en que la cantidad de personas mayores se ha incrementado. De hecho este mal, englobado bajo las «demencias seniles», afecta a una de cada 9 personas mayores de 60 años.

Y a una de cada 5 mayores de 80. Si se tiene en cuenta que el 12,5% de la población total cruzo la sexta década de vida, se puede entender por que sólo en Estados Unidos aparecen 300.000 nuevos casos por año, y también por que el Mal de Alzheimer se ha convertido en la cuarta causa de muerte en los países desarrollados. Como con otras enfermedades «recientes», es muy poco lo que se sabe sobre su origen y sus causas.
Y también es poco lo que se puede hacer para tratarla.

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PERSPECTIVAS: Una bastanete reciente investigación publicada en prestigiosa revista médica The Lancet, pone de manifiesto la estrecha relación entre los mecanismos moleculares de la demencia senil y los iones de aluminio. Se hace necesario evitar el uso de utensilios fabricados con este metal y controlar su concentración en el agua de red, ya que no se biodegrada.

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EL CÁNCER: En los países del Primer Mundo, ataca a una de cada cuatro personas y mata a una de cada cinco. Esto le permite ser la segunda causa de muerte, luego de las afecciones cardiovasculares. Los tratamientos actuales son generalemnte poco efectivos, a menos que el tumor sea descubierto precozmente. De ahí se explica la importancia que tienen los chequeos médicos periódicos y regulares en la prevención de esta enfermedad. (ver: cáncer)

tumor maligno

PERSPECTIVAS: Un reciente estudio ha demostrado que en los últimos cinco años los casos de cáncer de estómago disminuyeron un 2% anual, el cáncer de pulmón bajó un punto en menores de 40 y aumentó dos en varones de más de 40, y ocho en mujeres mayores de 40. El cáncer de intestino disminuyó casi un 3% en menores de 50 años. El de próstata muestra una disminución de un 6 a un 2% anual. Finalmente, el estudio demostró que la reincidencia de cáncer de mama luego de cirugía se mantuvo constante en un 6%.

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ENFERMEDADES DEL MEDIO AMBIENTE: Cada vez hay más afecciones causadas por el deterioro del medio ambiente en que vivimos. En realidad técnicamente no podría afirmarse que las enfermedades son del medio ambiente sino que son consecuencia de la degradación, y que ésta se manifiesta a través de otras dolencias.

Un buen ejemplo es el aumento de los casos de melanomas (cáncer de piel), relacionados con la mayor incidencia de los rayos ultravioletas que llegan a la Tierra, debido a la disminución de la capa de ozono. Algo similar ocurre con los cánceres de pulmón debido a la polución de la ciudades, el número de chicos con problemas cerebrales debido al alto nivel de plomo que se acumula en sus sistemas circulatorios o las molestias generadas por los productos químicos que se utilizan a diario.

efectos de la contaminacion ambiental

PERSPECTIVAS: Las poluciones aérea y acuática se han transformado en los grandes enemigos de final de siglo. Las estadísticas más recientes confirman que las principales fuentes de agua potable llegaron a un punto crítico. Existe una nutrida agenda internacional para tratar, desde diferentes frentes, el problema de la «eutroficación antrópica», concepto con que la ecología se refiere a la inutilización de cuerpos de agua causada por la actividad humana.

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EL COLERA: El vibrión causante del cólera es una bacteria de origen marino. Puede entrar muy fácilmente al tomar agua contaminada o al comer algún alimento (pescado) que lleve consigo la bacteria. Luego se hace fuerte en las paredes del intestino grueso, y desparrama toxinas sobre las células que la componen. En 5 días empieza la diarrea acuosa, los calambres y los vómitos. En ese momento el enfermo puede llegar a perder hasta 7 litros de agua en 24 horas, sobreviniéndole la muerte por deshidratación. O por un paro cardíaco ya que el corazón no puede bombear una sangre cada vez más espesa.

sintomas del colera

Parece difícil pensar que una enfermedad típica de la Edad Media, volvería a asolar América del Sur. Es que desde hace 100 años el cólera está en retroceso en todo el mundo, y sólo se hacía fuerte en zonas extremadamente pobres y marginales de la India y de África. Pero el «vibrión colerae» desembarcó en Chimbóte, un puerto del Perú y se extendió por nuestras tierras.

PERSPECTIVAS: La principal esperanza contra esta enfermedad es, una nueva vacuna desarrollada en Estados Unidos, conocida como CVD 103-HgR, Resulta ser un 100% eficiente contra la diarrea colérica y tiene una efectividad de seis meses.

Ver: Colera en Argentina

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RECAMBIO DE GENES: Entre los nuevos tratamientos que promete la medicina del próximo siglo se anotan en primer lugar los recambios genéticos. Esto significa remplazar un gen humano defectuoso por otro que funcione correctamente. En realidad lo que se intenta hacia el futuro es mitigar o curar las cientos de enfermedades hereditarias causadas por la deficiencia de uno o varios genes. Si estos miembros defectuosos del genoma celular pudieran ser remplazados por genes de funcionamiento correcto, un diabético podría -por ejemplo- dejar sus diarias inyecciones de insulina. Otras enfermedades que están en la mira son el Síndrome de Lyme, el mal de Huntington y hasta podría trabajarse sobre el Síndrome de Down.

Ver: Terapia Genética

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Historia y Origen del Perro San Bernardo Leyenda del Barril

Origen e Historia del Perro San Bernardo

En el siglo XI san Bernardo fundó un refugio para viajeros en el puerto del Gran San Bernardo. Todavía hoy los monjes prestan auxilio a los viajeros extraviados. En esta tarea les ayudan sus famosos perros (algunos de los cuales llegaron a adquirir verdadera fama), que también acompañan a grupos de turistas en excursiones a lugares peligrosos.

El puerto del Gran San Bernardo, que une Suiza meridional con Italia, es uno de los puertos alpinos mejor conocidos. Debe su nombre a san Bernardo de Menthon, nacido en Saboya en el siglo X. Este santo tuvo la iniciativa de construir un refugio para viajeros en lo alto del puerto. A pesar de haber sufrido incendios y otras catástrofes, los edificios se mantuvieron en pie a través de los siglos. Napoleón se albergó en ellos.

perro san bernardo

Juego Para Aprender Las Razas de Perros

Ya en aquella época, algunos perros ayudaban a los monjes a encontrar a los viajeros extraviados; pero estos perros no eran todavía los san Bernardo que nosotros conocemos. Estos son el resultado de cruces, entre otros, con los famosos perros de Terranova. No sólo son muy hermosos, sino también notablemente inteligentes y de una resistencia extraordinaria. Esta última cualidad resulta indispensable en el medio en el que han de desenvolverse.

El tiempo, en la montaña, puede cambiar con mucha rapidez y las tempestades de nieve impedir la visibilidad. Por otra parte, no es raro que la temperatura descienda por debajo de los —35° C. Todo esto no impide a los viajeros aventurarse en la región, pues el puerto del Gran San Bernardo (existe también el del Pequeño San Bernardo) forma el punto de unión entre los Alpes del cantón de Valais, al este, y el macizo del Mont-Blanc, al oeste. Desde hace siglos, pues, es un lugar muy frecuentado.

Los viajeros no corren únicamente los riesgos inherentes a la alta montaña, sino también los que trae consigo el foehn, este viento cálido que hace fundir prematuramente la nieve y el hielo provocando, de este modo, avalanchas. Y hay que contar también con la niebla.

A despecho de todos estos peligros, el puerto era conocido ya en la época romana. No lejos del hospicio de los monjes los romanos habían edificado un templo a Júpiter. Más tarde, los hunos utilizaron el mismo camino. En la Edad Media, el paso del Gran San Bernardo era frecuentado por los salteadores de caminos.

Los monjes del hospicio del Gran San Bernardo no fueron los únicos en gozar de fama mundial por los auxilios prestados a los viajeros extraviados; también sus perros eran conocidos.

Algunos de ellos llegaron incluso a ser célebres; entre ellos Barry, que recibió, hace unos ciento sesenta años, el apodo de «El Salvador», pues él solo salvó 41 vidas humanas. Entregado sin descanso durante doce años a esa difícil tarea, cuando fue demasiado viejo vivió a expensas de la ciudad de Berna. Después de su muerte fue disecado y expuesto en un museo de la ciudad.

Sus descendientes hicieron honor al renombre de su antepasado. Son todos magníficos animales con el pelaje de un blanco pardusco y cuyo peso oscila entre los 70 y los 80 kg. Tienen el sentido del olfato enormemente desarrollado, y su colaboración, a la hora de buscar a viajeros extraviados, es de gran utilidad incluso en el caso de que hayan sido sorprendidos por una avalancha.

Cuando encuentra a uno de estos desgraciados viajeros, el perro atrae a sus amos con sus ladridos. Hay quien cuenta que los perros llevan consigo provisiones y un barrilito con una bebida alcohólica para que los accidentados puedan recobrar fuerzas.

Esto es únicamente una leyenda y no tiene nada que ver con la realidad. Lo cierto es que un artista representó un día a Barry de esta manera y esta representación se hizo tan popular que es imposible imaginarse a un perro san Bernardo sin su barrilito de coñac. Los monjes, sin duda, permiten que se represente a sus perros con el barrilito; pero es con demanda expresa de los viajeros.

En recuerdo de Barry, los monjes siguen dando ese nombre al macho más hermoso de la perrera. En nuestros días son cada vez más raros los viajeros que se arriesguen a recorrer a pie el puerto del Gran San Bernardo; pero la tradición del perro salvador de viajeros extraviados subsiste incluso después de la segunda guerra mundial.

Los perros siguen siendo entrenados como lo fueron en lo pasado. En lo que respecta a los ejercicios prácticos, se ha llegado al extremo de enterrar a un hombre bajo la nieve y a los perros corresponde encontrarle. Los animales trabajan por equipos y cuando uno de ellos ha encontrado a la «víctima» voluntaria, los perros se ponen entonces a desenterrarla.

El perro se echa entonces sobre la víctima, le calienta la cara y empieza a ladrar. Los otros perros se le unen y los monjes pueden dirigirse así fácilmente al lugar del «siniestro». Los monjes llevan consigo siempre bebidas calientes (té o vino, por ejemplo) y se apresuran a llevar a la víctima al hospicio.

Además de sus misiones de salvamento, los perros son útiles como guías de viajeros que tienen que visitar lugares considerados peligrosos. Su instinto les previene del peligro de las avalanchas antes de que las personas se den cuenta de que van a producirse. Y por si esto fuera poco, también van a buscar provisiones y el correo a la localidad de Bourg-St.-Pierre, situada más abajo.

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Historia del Meson de Fierro El Meteorito Caído en Chaco

Historia del Mesón de Fierro

«El meteorito más importante de los que cayeron en el Chaco hace unos 6.000 años se nos extravió. Desde los primeros tiempos de la conquista, los españoles supieron que los tobas, matacos y mocovíes eran los únicos que compartían el mito o el recuerdo de un diluvio de fuego.

En el siglo XVI, los meleros, o buscadores de miel silvestre, contaban que los indios del Chaco hacían las puntas de sus flechas con metal.

En 1576 una expedición llegó desde Tucumán, con la ilusión de que en el meteorito hubiera oro.

Era de hierro. En 1783 el meteorito fue motivo de la primera expedición científica de América latina. Doscientas personas partieron en busca del meteorito con una ilusión: que fuera la punta de una montaña de hierro enterrada. Pero sólo encontraron un fierro de 3 x 2 metros parecido a una mesa al que llamaron Mesón de Fierro.

Todos pensaban que provenía de un volcán, hasta que en 1803 los científicos de la Academia de Ciencias de Francia reconocieron el origen de los meteoritos. El Mesón fue abandonado y el monte creció a su alrededor.»

Fue literalmente un regalo del cielo, y los blancos, que supieron de su existencia a través de los indios, lo bautizaron como «el mesón de fierro». Se trataba de una gigantesca masa de hierro meteolítico que cayó en el Chaco santiagueño en épocas remotas y dió lugar a diversas expediciones interesadas en recoger el mineral, indispensable para la manufactura de armas y enseres.

meson de fierro

El primero que se preocupó por encontrarlo fue el gobernador del Tucumán, don Gonzalo de Abreu y Figueroa, que en 1576 confió al capitán Hernando Mexía de Miraval la tarea de buscarlo, ordenándole: «vays, ynquirays y sepays de la parte y lugar donde se cría y está el dicho metal de hierro y en cavallos o yndios procurareys de traer y traigays todo el hierro que se pudiere traer».

Don Hernando, hombre avezado en aventuras peligrosas, llegó hasta una zona que los indios denominaban Otumpa, y después de rtostener duros combates logró hallar algunas piezas de hierro que posteriormente se exhibieron en Santiago del Estero.

Allí fue donde el herrero Juan Carmona comprobó la bondad del material fabricando «tornillos, alacranes y clavos de herrar».

A mediados del siglo XVIII se enviaron a España algunas muestras, y allí verificaron que el mineral contenía «una quinta parte de plata de la mejor calidad y el resto fierro de extraordinaria pureza».

De las distintas expediciones que tuvieron por finalidad hallar el célebre Mesón —del que sólo se encontraron fragmentos menores—, una de las más exitosas fue la que se llevó a cabo en 1803, que regresó a Buenos Aires acarreando un fragmento de mil kilos de peso.

Parte de ese hierro se utilizó para fabricar fusiles y pistolas en el arsenal dirigido por Esteban de tuca.

Este material bélico fue utilizado luego por los primeras soldados patriotas, quienes seguramente no imaginaron que el metal de sus armas había caído del cielo.

Fuente Consultada:
Hombres y Hechos de la Historia Argentina – Editorial Abril –

El Santo Sudario En Argentina Manta Sagrada de Cristo

Historia del Santo Sudario En Argentina

LA MANTA SAGRADA DE CRISTO EN SANTIAGO DEL ESTERO:

La ciudad de Santiago del Estero posee una de las copias fieles que hay en el inundo del lienzo que cubrió el cuerpo de Jesús después de su martirio. El original se guarda en Turín, y, según las explicaciones de algunos científicos que lo investigaron, la imagen de Jesucristo se habría marcado en la tela debido a una curiosa combinación de reacciones químicas.

Cuando la mortaja, impregnada de áloe, bálsamo y otros ungüentos antes de envolver el cadáver, entró en contacto con la sangre de las heridas del Crucificado, se produjeron reacciones químicas que mancharon el sudario oscureciéndolo donde el roce con la piel era mayor.

El proceso determinó que la imagen de Cristo se grabara en el paño con una nitidez que permite distinguir perfectamente su silueta y las marcas de las crueles llagas.

santo sudario en santiago del estero

Cuando en 1532 se produjo un incendio en la catedral de Chambery, donde se guardaba el cofre que la resguardaba, la reliquia fue retirada de la capilla y se comprobó entonces que sólo tenía deterioros de poca importancia. Con todo, para prevenir los riesgos de un accidente más grave, la sábana fue envuelta en dos paños de hilo del mismo tamaño y colocada nuevamente en un relicario.

Al ser sacados a luz, en 1578, se observó con asombro que los lienzos protectores también tenían grabados —aunque en negativo— los rasgos del Crucificado. El Papa dispuso entonces obsequiar una «sábana-copia» a los reyes de Francia y otra al monarca español, Felipe II, que dispuso enviarla a la «muy noble y muy leal» capital del Tucumán.

Se estima que la sagrada reliquia fue traída a Santiago del Estero entre 1580 y 1592 y que no sería ajeno al hecho el obispo Victoria.

Lo cierto es que la copia del santo sudario fue guardada durante décadas por los padres jesuítas, que cuando en 1767 recibieron orden de abandonar el territorio, la dejaron al cuidado de una familia del lugar, que la donó luego a la iglesia de Santo Domingo. Allí la veneran desde hace muchas décadas los santiagueños.

Fuente Consultada:
Hombres y Hechos de la Historia Argentina – Editorial Abril –

Biografía de Rodrigo Rodriguez Compositor Musical

biografia de rodrigo rodriguez

Biografía de Rodrigo Rodríguez
(San Carlos de Bolívar, Argentina, 1978) Músico y compositor Hispano Argentino.

Reconocido intérprete de shakuhachi y compositor nacido en Argentina, 1978. Formado en la música clásica desde su niñez estudió guitarra clásica la mayor parte de sus años previos al shakuhachi, como compositor y músico tiene más de 6 discos publicados.

rodrigo rodriguezRodrigo Rodriguez compositor musical

Rodrigo tras emigrar a España con sus familia, estudió música clásica tomando la guitarra como instrumento.

Desde muy temprana edad tuvo un interés profundo en músicas del mundo, y otras culturas.Fue entonces cuando descubrió la flauta shakuhachi.

Rodrigo ha vivido y estudiado shakuhachi en Tokio con el maestro Kohachiro Miyata uno de los referentes del shakuhachi en Japón.

Entre los conciertos que ha realizado hasta la fecha, podemos destacar que actuó en el Tokyo Imperial Hotel, eventos de la NHK en Japón y en el Templo del Gran Buda de Kamakura.

En el 2012 Rodrigo recibe invitación del Ministerio del Exterior Ruso para actuar en Gran Conservatorio de Moscú (Tchaikovsky Conservatory) (XIV International Music Festival «The Heart of Japan».

En año 2013 Rodrigo pública «The Road of Hasekura Tsunenaga» un disco en homenaje al aniversario de los 400 años de relaciones España – Japón con el apoyo nominal y auspiciado por Fundación Japón, Embajada de Japón en España, Asociación Casa Galicia Japón, y Ayuntamiento Coria del Río.

Este proyecto musical fue aprobado e incluido dentro del Año Dual España – Japón 2013-2014 de la embajada del Japón en España.

Su trabajo en la investigación, enseñanza  y como concertista lo convierten en una de las figuras principales implicadas en el proceso de divulgación de la música para flauta shakuhachi en España.

Web Oficial: http://www.rodrigo-rodriguez.info

Orígenes de la Ciencia Moderna y La Filosofía Renacentista

Orígenes de la Ciencia Moderna: Filósofos y Científicos

Si la primera parte del siglo XVII es un período de crisis en todos los campos, crisis que prolongan las conmociones del Renacimiento, en la segunda mitad del siglo se proyectan las tentativas de solución.

A la anarquía, a las luchas políticas y sociales, responde el ideal absolutista, el cual alcanza la perfección histórica con Luis XIV, que inspira tanto a los soberanos españoles como a los Estuardo, al emperador como a los pequeños príncipes alemanes.

Al caos y la confusión, nacidos de las ruinas del viejo sistema aristotélico como consecuencia de los trabajos y las investigaciones de Bacon y Galileo, se opone la tentativa de Descartes, buscando un nuevo método científico para elaborar una doctrina racional de conjunto del universo.

El ser humano siempre quiso saber qué ocurrió al principio de todo y, en consecuencia, no tuvo reparo en intentar ver más allá para encontrar la luz. Fue el italiano Galileo Galilei (1564-1642) quien preparó el camino de la ciencia moderna y supo convertir el catalejo del holandés Hans Lippershey (1570-1619) en un telescopio refractor para la observación de los cuerpos celestes en 1609, justo el mismo año en que el astrónomo alemán Johannes Kepler (1571-1630) presentaba sus primeras dos leyes del movimiento elíptico planetario en el libro Astronomía nova.

El físico y matemático inglés Isaac Newton (1642-1727), inventor del primer telescopio de reflexión en 1668, sentó las bases de la ciencia moderna con sus descubrimientos en óptica clásica (la naturaleza de la luz blanca o luz del Sol por medio de un prisma de cristal) y la mecánica clásica (la formulación de las tres leyes del movimiento y la ley de la gravitación universal). Además desarrolló el cálculo infinitesimal en el campo de la matemática pura.

Ya en la segunda década del siglo XX, el físico alemán Albert Einstein revolucionó el sistema del mundo newtoniano con la teoría general de la relatividad y dos predicciones fundamentales: la curvatura del espacio-tiempo alrededor de un cuerpo y el llamado efecto de arrastre de marco, por el que la Tierra, en su rotación, curva el espacio-tiempo. Poco después, el universo fue visto como un todo en expansión gracias a la teoría del Big Bang o Gran Explosión, que se ha establecido como la teoría cosmológica más aceptada.

En filosofía Descartes se lo considera como fundador de la filosofía moderna, quien tendrá una gran influencia después de su muerte (1650). A la copiosidad barroca del arte durante este período de transición, el clasicismo quiere imponer las reglas universales del buen gusto y de la mesura.

En todos los aspectos, tanto en el orden económico, con el mercantilismo estatal, como en el orden militar, en el que los ejércitos disciplinados por la monarquía absoluta quieren reemplazar a las bandas de mercenarios y a los condottieros, todavía dominantes en el trascurso de la Guerra de los Treinta Años, se pueden discernir los esfuerzos hacia el orden y la estabilización.

El triunfo no será más que aparente: detrás de las armoniosas fachadas clásicas y las magnificencias del arte oficial, aparecen, desde finales del siglo, otras crisis, otras con tradicciones que anuncian el período revolucionario de la «Ilustración».

DESCARTES Y EL FUNDAMENTO DEL RACIONALISMO
Renato (René) Descartes (1596-1650) pertenecía a la pequeña nobleza; después de haber cursado sólidos estudios eligió la carrera de oficial del ejército, sirviendo primeramente en Holanda, bajo las órdenes de Mauricio de Orange, y en Baviera, al comienzo de la Guerra de los Treinta Años.

No cesaba de meditar y trabajar en las matemáticas; en Alemania, en un cuchitril al lado de una estufa, tuvo la célebre «iluminación» que le reveló las ideas directrices de su filosofía. Después de una permanencia en Italia, se estableció en Holanda (1629), donde el pensamiento   podía   desenvolverse   más   libremente. Residió allí veinte años, interrumpidos por breves estancias en Francia, enteramente   consagrados   a   la   ciencia   y   a   la filosofía.

Filósofo René Descartes

 En el año 1637 apareció el «Discurso del Método», escrito en francés y no en latín como era costumbre en la época para este género de obras. Rápidamente célebre, admirado por la princesa Isabel, hija del Elector Palatino, fue invitado a Estocolmo por la reina Cristina, la cual le exigía que se levantara todos los días a las cinco de la mañana para enseñarle filosofía.  ¡Su actividad de reina no le debaja libre otros momentos! El duro clima sueco fue la causa de la pulmonía que llevó a la tumba a Descartes   a  los  cincuenta  y  cuatro  años.

Trató de sistematizar todos los conocimientos de su tiempo, de crear una ciencia universal explicando los fenómenos de la naturaleza por medio del razonamiento matemático. Sabio en todo, hizo investigaciones de óptica, creó la geometría analítica, se interesó por la fisiología.

Su método comenzó por la duda radical, la «tabla rasa» de las ideas recibidas, la repulsa del principio de autoridad, para comenzar a partir de la primera certeza resumida en la célebre fórmula: «Pienso, luego existo». Se ajusta a cuatro reglas esenciales:

1)no aceptar nunca, más que ideas claras y distintas, que la razón tenga por verdaderas;

2)dividir las dificultades en tantas partes como sean necesarias para resolverlas (análisis);

3)partir de lo simple para, llegar a lo complejo (síntesis);

4)examinar todo por completo para estar seguro de no omitir nada.

No es cuestión de examinar aquí al detalle una obra que aborda los problemas universales de las ciencias y de la filosofía. A pesar de que Descartes intentó demostrar que las ideas de perfección y de infinito no pudieron ser puestas en el hombre, imperfecto y limitado, más que por Dios, sus explicaciones rigurosamente deterministas del universo, del hombre y de sus pasiones, podían excluir la divinidad y por ello rápidamente se hizo sospechoso (a pesar del entusiasmo de Bossuet) a los ojos de ciertos teólogos.

Y es verdad que inspiró directamente a los materialistas del siglo siguiente. Pascal lo vio muy claro cuando escribió en sus «Pensamientos»: «No puedo perdonar a Descartes; hubiera querido poder prescindir de Dios en toda su filosofía; pero no pudo evitar hacerle dar un papirotazo, para poner al mundo en movimiento. Después de esto, Dios no sirve para nada».

Los contemporáneos se apasionaron por sus teorías sobre el pensamiento y la extensión, los torbellinos, la materia sutil, los animales-máquinas, etc… Por su tentativa de reconstrucción total de las leyes del universo, basándose en algunos principios, se ligaba al espíritu de ordenación del absolutismo. Por su método, principalmente la duda sistemática, abría el camino al pensamiento libre, aunque se defendía siempre de ser ateo. El cartesianismo iba a tener importantes derivaciones.

SPINOZA Y LEIBNIZ Entre los espíritus cultivados se mantenía numeroso contacos , por medio de los libros, viajes y las correspondencias. La lengua  francesa  se extendía  y  sustituía  al latín como lengua erudita, y las Provincias Unidas  eran  un punto  de  confluencia  de ideas.

Los grandes centros intelectuales se desplazaban:  primero fue Italia,  hasta comienzos del siglo xvn, después Francia, y, al final del siglo, los Países Bajos e Inglaterra, donde Newton y Locke iban a coronar los  progresos científicos  y filosóficos.

Las ciudades holandesas que habían albergado a Descartes, con sus universidades, sus imprentas, su burguesía mercantil activa y cosmopolita, y su liberalismo, eran favorables a la floración de las nuevas ideas. En Amsterdam   nació   Spinoza (1632-1677), descendiente de judíos portugueses emigrados. La audacia y la originalidad de su pensamiento, influido por Descartes, le indispuso con  su  ambiente  tradicional (su padre quería hacerle rabino), siendo arrojado de la sinagoga.

Excluido del judaísmo, quedó desde entonces libre e independiente, rechazando las cátedras de la universidad, porque temía verse obligado a abdicar de su independencia; prefería ganarse la vida en La Haya puliendo lentes. En este caso tampoco podemos dar más que una breve reseña de su filosofía, expuesta en varias obras (entre ellas el «Tratado teológico político» y la «Etica»). Siendo, a su manera, un místico panteísta, rechazaba toda religión revelada y denunciaba las incoherencias y las contradicciones del Antiguo Testamento, el cual, según él, no había sido dictado por Dios, sino hecho por judíos deseosos de mostrar su historia y su religión bajo cierto aspecto, en relación con las necesidades históricas.

Lo mismo que Descartes, intentó dar, sin dejar de criticar los puntos de su teoría, una vasta explicación del mundo basada en la mecánica y las matemáticas, obedeciendo a una rigurosa lógica de las leyes de la necesidad, en la que asimilaba a Dios con la sustancia infinita, con la Naturaleza. Negaba la existencia de un Dios personal y del libre albedrío. «Nosotros creemos ser libres porque ignoramos las cosas que nos gobiernan. Si se pudiera tener una idea absoluta del orden general que rige la Naturaleza, se comprobaría que cada cosa es tan necesaria como cada principio matemático».

Quería analizar las pasiones y los sentimientos «como si se tratara de líneas, de superficies, de volúmenes».

Alemania produjo otro gran genio en la persona de Leibniz (1646-1716), nacido en Leipzig, agregado al servicio del Elector de Maguncia y después al del duque de Hannover. Pasó cerca de cuatro años en París, donde trató de disuadir a Luis XIV de intervenir en Alemania. Independientemente de Newton, inventó el cálculo infinitesimal (1684).

Su compleja filosofía está basada en la teoría de las «mónadas», elementos, átomos de las cosas, todas diferentes, creadas por Dios, que es la mónada suprema y quien ha regulado el universo dentro de una armonía preestablecida, agrupando las cadenas infinitas de las mónadas y su movimiento. Diferentes, incompletos, frecuentemente contradictorios, rebasados hoy, pero llenos de intuiciones geniales, todos estos sistemas tienen un punto común: una explicación total, rigurosa, científica, de la Naturaleza y de sus fenómenos, de Dios, de la sustancia, del alma, etc..

En un siglo, los progresos son considerables: el pensamiento humano no se inclina ya ante los dogmas y las tradiciones recibidas, sino que busca libremente por medio de su crítica descubrir las leyes que rigen el universo, como ya lo habían intentado los grandes filósofos griegos.

PRINCIPIOS DE LA CIENCIA MODERNA
Muchos pensadores eran, al mismo tiempo que sabios, matemáticos notables. Paralelamente a su obra filosófica y religiosa, Blas Pascal (1623-1662) establecía las bases del cálculo de probabilidades, demostraba la densidad del aire según las hipótesis de Galileo y de Torricelli, inventaba el barómetro, exponía las propiedades del vacío y de los fluidos, así como las de las curvas.

Otros investigadores, igualmente científicos, profundizaron en los descubrimientos hechos a comienzos del siglo: en medicina, después del inglés Harvey, médico de los Estuardo (muerto en 1657), que había construido una teoría revolucionaria sobre la circulación de la sangre y el papel del corazón, el bolones Malpighi (1628-1694), gracias a los progresos del microscopio, analizaba el hígado, los ríñones, los corpúsculos del gusto, las redecillas de las arteriolas, y comenzaba el estudio de la estructura de los insectos.

El holandés Leuwenhoek descubría los erpermatozoides y los glóbulos rojos de la sangre. Los dos chocaban todavía con los prejuicios tenaces de las universidades, en las que reinaba el aristotelismo que había rechazado los descubrimientos de Harvey. Moliere, en su «Enfermo Imaginario», hará, por otra parte, una cruel sátira de los médicos retrógrados.

cientifico del renacimiento

Biografía
Copérnico
Biografía
Johanes Kepler
Biografía
Tycho Brahe
Biografía
Galileo Galilei

El mundo de lo infinitamente pequeño comienza a entreabrirse, aunque aún no sean más que tanteos en química y fisiología. Redi, médico del gran duque de Toscana, abordaba el problema de la «generación espontánea». Suponía que los gusanos no nacen «espontáneamente» de un trozo de carne en descomposición, sino de huevos que ponen moscas e insectos.

Sin embargo, la mayoría de la gente creía todavía en esta generación animal o vegetal, partiendo de pequeños elementos reunidos. El mismo Redi descubría las bolsas de veneno de la víbora, pero otros aseguraban que el envenenamiento era producido por los «espíritus animales» de la víbora que penetraban en la llaga hecha por la mordedura.

La ciencia comenzaba también a ocuparse de las máquinas: Pascal, Leibniz construían las primeras máquinas de calcular. Cristian Huygens (1629-1695) aplicaba a los relojes el movimiento del péndulo. Miembro de la Academia de Ciencias de París, pensionado por Luis XIV, tuvo que regresar a Holanda, su país natal, después de la Revocación del Edicto de Nantes.

Realizó importantes trabajos matemáticos, estudió la luz, presintió su estructura ondulatoria, desempeñó un papel decisivo en astronomía, tallando y puliendo los cristales de grandes lentes, lo que le permitió descubrir un satélite de Saturno, la nebulosa de Orion, así como el anillo de Saturno. Su ayudante, Dionisio Papin construyó la primera máquina de vapor en la que un émbolo se movía dentro de un cilindro (1687). Los ingleses iban a sacar aplicaciones prácticas para extraer el agua de las minas por medio de bombas. Por último, a finales de siglo, Newton formulaba las leyes de la gravitación universal.

«DIOS DIJO: HÁGASE NEWTON Y LA LUZ SE HIZO»

Esta cita del poeta Alexandre Pope muestra bien claro el entusiasmo que levantó el sistema de Newton, publicado en 1687 con el nombre de Philosophiae Naturalis Principia Mathematica. Isaac Newton (1642-1727), alumno y después profesor de matemáticas de la Universidad de Cambridge, terminó su carrera como «inspector de Monedas» y presidente de la Real Sociedad; fue también miembro del Parlamento.

físico ingles Newton

Isaac Newton

A la edad de veintitrés años lanzó las bases del cálculo diferencial, necesario para investigaciones profundas y mejoró su técnica, mientras que Leibniz llegaba a los mismos resultados por un método diferente. Los dos sabios fueron mutuamente acusados de plagio, a pesar de que sus investigaciones eran independientes aunque casi simultáneas.

Las anotaciones de Leibniz eran, por lo demás, más eficaces y los franceses las adoptaron. La invención del cálculo diferencial  e  integral que se funda en la acumulación de las diferencias infinitamente pequeñas, había de permitir resolver los problemas que planteaban las matemáticas del espacio, con sus cambios de tiempo, de lugar, de masa, de velocidad, etc.. Newton se dedicó entonces a estudiar las cuestiones que sus predecesores habían dejado sin solución: ¿por qué los astros describen curvas en lugar de desplazarse según un movimiento rectilíneo? Se dice que fue la caída de una manzana lo que puso en marcha los mecanismos de su reflexión.

Necesitó veinte años para dar las pruebas de sus teorías sobre el movimiento y la gravitación universal, las cuales iban a ser unánimemente admitidas hasta Einstein.

Albert Eisntein

En el espacio vacío, los cuerpos ejercen una atracción mutua; la fuerza de atracción es tanto mayor cuanto menor es la distancia entre dos cuerpos y mayor la masa del cuerpo que ejerce la atracción, o, dicho de otro modo, esta fuerza es directamente proporcional al producto de las  masas  e  inversamente proporcional  al cuadrado de las distancias. Newton extendía a todo el universo los fenómenos que entonces se creían reservados a la Tierra, siendo el cielo teatro de misterios inaccesibles, como lo creía la Edad Media.

Obtuvo una formulación matemática, gracias al cálculo infinitesimal, y consiguió una comprobación en el estudio del movimiento y de la velocidad de la Luna. Estableció, igualmente, que a cada acción se opone igual reacción. Las teorías de Newton chocan con las de Descartes, el cual explicaba la interacción de los astros por medio de los famosos «torbellinos» que agitaban continuamente la «materia sutil» continua, en la que flotaban los cuerpos. A la publicación de «Principia» siguieron numerosas polémicas.

Los cartesianos afirmaban que este principio de atracción era un retroceso a las «cualidades» ocultas de Aristóteles y, a pesar de los argumentos newtonianos, que demostraban la imposibilidad de concebir el espacio celeste lleno de materia, incluso siendo muy fluida, se continuó negando durante largo tiempo la teoría de la gravitación, como lo hicieron Huygens, Leibniz, Fontenelle, Cassini, Réaumur y otros, hasta la confirmación cada vez más brillante que aportaron las experiencias en el transcurso del siglo XVIII. Newton aplicó también su genio al estudio de la luz, explicando por qué los rayos del sol se descomponen en diferentes colores a través de un prisma. Al margen del análisis espectral, hizo numerosos descubrimientos ópticos.

La fe de Newton permaneció viva. Su sistema no eliminaba la exigencia de una causa primera, de un agente todopoderoso «capaz de mover a su voluntad los cuerpos en su sensorium uniforme e infinito para formar y reformar las partes del universo». La ciencia aceptaba a Dios, que debía crear ininterrumpidamente el movimiento, sin el cual todo se pararía poco a poco por degradación de la enegría. Newton murió a la edad de ochenta y cuatro años, rodeado de inmenso respeto, después de haber abierto un campo ilimitado a los descubrimientos de física y matemáticas.
Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo VII La Gran Aventura del Hombre

Transmision de la Enfermedad del Sueño Mosca Tse Tse

Transmisión de la Enfermedad del Sueño-Mosca Tse Tse

La enfermedad del sueño es uno de los más terribles morbos tropicales, y se da en una amplia zona que cruza el continente africano. Es una de las numerosas enfermedades —que afectan tanto al hombre como a los animales— causadas por diminutos parásitos protozoarios, llamados tripanosomas. A la infección que producen dichos parásitos se la llama, técnicamente, tripanosomiasis.

Gran parte de la pobreza y el atraso existentes en África se atribuye al azote de esta enfermedad, pues hace que hombres y animales estén muy lejos de expansionarse en la que podría ser, de otro modo, una buena tierra. Hay diversas especies de tripanosomas, pero no todas son dañinas.

Ratas, ovejas y otros animales que, a menudo, están infectados no muestran signos de la enfermedad. La mayoría de las tripanosomiasis se da sólo en áreas tropicales o subtropicales.

Tenemos ejemplos como la enfermedad del sueño (África), la enfermedad de Chagas-Mazza (América tropical), la nagana (una enfermedad africana que afecta a los animales) y la surra, grave enfermedad de animales ungulados, que ataca en las regiones tropicales y subtropicales. Casi todos los tripanosomas son trasmitidos por insectos.

EL PARÁSITO

 Enfermedad del Sueño parasito

Trypanosoma gambiense

Los trinanosomas son minúsculos protozoos de la clase flagelados o mastigóforos. Su forma típica se muestra en la figura, pero durante su vida sufre distintas variaciones. Mediante un flagelo y su membrana ondulante, los tripanosomas se mueven libremente en la sangre del vertebrado que los recibe. El alimento y el % oxígeno son absor’ idos a través de su capa exterior (película), y los productos de desecho siguen la misma ruta. La reproducción se efectúa por simple división en dos o más individuos, con lo que consiguen formar una  gran  población   muy  rápidamente.

LA ENFERMEDAD DEL SUEÑO
Existen dos modalidades de esta enfermedad: la gambiense (causada por el Trypanosoma gambiense) y la rhodesiense (causada por el Trypanosoma rhodesiense).

La forma gambiense es la más común en el norte y el oeste de la región, así como laf rhodesiense se da en el sur y en el este, pero alcanzando más extensión. Se cree que el hombre es la única víctima del T. gambiense.

La forma gambiense de la enfermedad del sueño es la menos peligrosa, y los individuos afectados pueden continuar su trabajo durante algún tiempo. Estos individuos son una fuente importante de reinfección.

La enfermedad del sueño rhodesiense es mucho más rápida y aguda.

Generalmente, los individuos afectados se recluyen en sus viviendas —alejados, por tanto, de las moscas tsetse trasmisoras de la enfermedad—, y no constituyen focos importantes de reinfección. Los parásitos residen (en apariencia, sin causar daño alguno) en distintos animales domésticos, y pasan al hombre a través de las moscas.

Transmisión de la Enfermedad del Sueño-Mosca Tse Tse

Área de Distribución de la enfermedad del sueño

La enfermedad se propaga principalmente por diversas especies de la mosca tsetse  (Glospina palpalis.  G. morsitans). Los parásitos entran en el torrente sanguíneo del mamífero cuando la mosca los inocula.

La región donde la mosca pica se inflama, y la víctima sufre un proceso febril a medida que los parásitos se multiplican en la sangre. La enfermedad ocasiona una pérdida de peso considerable, especialmente cuando se debe a la variedad rhodesiense.

Después, los tripanosomas alcanzan el cerebro y la médula, produciendo temblores y letargía, síntomas característicos de los que se deriva el nombre de enfermedad del sueño. Si no se trata rápidamente, esta enfermedad es mortal.

Las distintas etapas pueden durar algunos meses (años incluso, en la variedad gambiense) antes de que se produzca la muerte. Fármacos de distintos tipos (incluyendo compuestos de arsénico) han resultado eficaces en algunos casos; probablemente, todas las infecciones pueden curarse si se tratan con suficiente rapidez.

Como hemos dicho, la enfermedad es trasmitida por las moscas tsetse del género Glossina. Estos insectos se alimentan de sangre (hematófagos); si pican a una persona o a un animal infectados, adquieren el parásito y lo trasmiten a individuos sanos.

Otros insectos chupadores de sangre pueden trasmitir también, de este modo, la tripanosomiasis. Sin embargo, en general, los tripanosomas no se trasmiten directamente, sino que sufren una serie de cambios dentro del cuerpo de la mosca tsetse, antes de infectar una nueva víctima.

Los tripanosomas de la enfermedad del sueño pasan a lo largo del esófago del insecto junto con la sangre que constituye su alimento. Muchos de estos parásitos son destruidos en el proceso digestivo.

Algunos sobreviven y se establecen en el intestino. Allí se multiplican rápidamente y, al cabo de dos o tres semanas (según la temperatura), los tripanosomas aparecen en las glándulas salivales del insecto.

Es entonces cuando la mosca puede trasmitir los parásitos en el momento de alimentarse. Durante su permanencia en el insecto, los tripanosomas experimentan varias etapas. En el intestino presentan, generalmente, una forma alargada; los que alcanzan las glándulas salivales son más cortos y anchos. Estas son las formas que rein-fectan al hombre.

No todos los tripanosomas siguen el mismo proceso que los de la enfermedad del sueño. El T. brucei es bastante similar a los de ésta, pero el T. vivax no se desarrolla en el intestino. Para completar el ciclo, los parásitos deben finalizar adheridos en el interior de la trompa (proboscis). Allí se reproducen, para pasar al conducto salival (hipofaringe), a través del cual se introducen en la sangre de la nueva víctima.

El T. congolense se desarrolla en el intestino antes de pasar a la proboscis y al conducto salival. La enfermedad de Chagas-Mazza es causada por el T. cruzi, pero no la trasmite la mosca tsetse, sino otros insectos también chupadores de sangre.

En este caso, la vinchuca (Triatoma infestans). Los parásitos se desarrollan en el intestino del insecto y pasan al exterior con las heces. Entran en el cuerpo humano por cortes o rozaduras en la piel. A veces, otros tripanosomas trasportados por Ja mosca tsetse también siguen este camino.

Una mosca tsetse se alimenta de la sangre de un animal infectado. Los parásitos procedentes de la sangre del animal entran en el cuerpo de la mosca. Al mismo tiempo, nuevos parásitos pasan de la  mosca al animal, a través de sus glándulas salivales.

LA MOSCA TSETSE
Las moscas tsetse pertenecen al género Glossina. Aparecen sólo en África, más frecuentemente en el sur del Sahara. Sus zonas de dispersión están restringidas, sin embargo, a ciertas localidades, tales como bosques rodeados por agua. No es frecuente encontrarlas en poblados o espacios abiertos.

Mosca Tse Tse

La Glossina palpalis es la principal portadora de la enfermedad gambiense del sueño. La variedad de Rhodesia es trasmitida, principalmente, por la G. morsitans.

Esta especie también es portadora del T. brucei, que causa la nagana en el ganado. Las moscas tsetse son un poco mayores que las vulgares, y tienen color marrón.

Biológicamente, presentan ciertas peculiaridades, como la de no poner huevos. Cada diez días, la hembra da a luz una larva, ya crecida, que ha sido alimentada por secreciones internas.

Al abandonar el cuerpo de la madre, la recién nacida comienza inmediatamente a escarbar en el suelo, donde forma un abultamiento.

La mosca adulta emerge al cabo de algunas semanas, y emprende una vida en la que se alimenta diariamente de sangre.

La erradicación de la enfermedad del sueño está directamente relacionada con el exterminio de la mosca tsetse, que trasporta la enfermedad. Hay varios tipos  de moscas, que presentan hábitos ligeramente distintos.

Por tanto, el exterminio se hace difícil, y con ninguno de los métodos intentados hasta el momento se consiguió un éxito completo. Los insecticidas han reducido el número de moscas tsetse en algunas áreas, pero este método resulta caro y, por sí mismo, no del todo satisfactorio.

Se consiguieron éxitos combinándolo con la eliminación de matorrales. La limpieza de los alrededores de lagos y ríos suprime las umbrías propicias a la mosca tsetse. La Glossina morsitans ha sido exterminada en algunas regiones sacrificando antílopes y otros animales de los que el insecto dependía, en gran medida, en cuanto a su alimentación. La limpieza de la vegetación y de las viviendas parece ser el medio más satisfactorio para el control de la mosca.

Fuente Consultada
Revista TECNIRAMA N°128  Encilopedia de la Ciencia y la Tecnología – Enfermedad del Sueño –

Características de las Aldeas de Europa Pequeños Pueblos

Características de las Aldeas de Europa

Enclavadas entre las mov.zcñas. alejadas de los valles y de las poblaciones más glandes, como una especie de oasis de ras y de laboriosidad, una multitud de pequeñas y típicas aldeas pueblan el paisaje europeo y le confieren singular encanto.

Un sabio chino decía que bastaba contemplar por un instante las calles de una aldea para conocer todas las cosas nuevas e interesantes que corrtponen el mundo. Quería decir que sabiendo mirar, es decir, descubriendo íntimamente las cosas, es posible hallar los aspectos más curiosos aun en las cosas más simples.

Eso ocurre si observamos con detenimiento y un poco de imaginación, los restringidos límites de una de las pequeñas y típicas aldeas europeas de las que hablábamos al principio.

Reparemos, antes que nada, en que una aldea no es una ciudad en miniatura como lo son las villas; su posición geográfica, la especial laboriosidad de sus habitantes, el tipo y uso de sus edificios, hacen que una aldea tenga un aspecto singular y propio. En una rápida ojeada veamos cómo es una aldea europea de alrededor de 300 habitantes.

Murren, ejemplo de una aldea, o pequeño pueblo en la montaña.es una aldea suiza que se encuentra situada a 1.650 metros sobre el nivel del mar y ofrece unas excelentes vistas a tres de las más famosas montañas del país

1.   Una carretera apta para ser utilizada por automotores une la aldea con la villa vecina, situada en el valle.

2.  Las calles están empedradas y carecen de aceras porque el tránsito de vehículos es escaso; las callejuelas, con fuerte pendiente, durante las lluvias se convierten en verdaderos arroyuelos.

3.   No existe una periferia suburbana en torno a la aldea; las casas están agrupada.s irregularmente, y detrás de las últimas se encuentran inmediatamente los campos.

4.   Las casas han sido construidas con las piedras existentes en las cercanías: ellas son el material más barato. Cuando existe a distancia conveniente una cantera de pizarra, los constructores aprovechan ese material para cubrir los techos.

5.   En un solo edificio se hallan instaladas las oficinas comunales y la escuela elemental. Las primeras utilizan, habitualmente, sólo un par de locales: uno sirve para las reuniones de los ediles, el otro para la atención del público. La escuela ocupa, por su parte, una sola aula; los alumnos son apenas unas decenas de niños: todas las clases se hallan confiadas a un solo maestro.

6.    Éste es el asilo; es atendido por religiosas, que suelen ser también buenas enfermeras.

7.   He aquí la iglesita parroquial y la casa del párroco, el paciente pastor de esta  pequeña grey de almas.

8.   En este edificio tiene su sede la quesería y mantequería cooperativa. Los agricultores llevan a ella, todos los días, la leche ordeñada a su ganado; en ella se encuentran instaladas las maquinarias para la producción de manteca y quesos. Cada fin de año, las utilidades producidas por la venta de estos productos son repartidas en proporción a la leche aportada por cada uno de los campesinos.

9.   En un lugar de fácil acceso están situados el lavadero público y el abrevadero para las bestias.

10.   Los habitantes de la aldea se proveen de agua en esta fuente, a la cual concurren con sus cubos o cántaros; las surgentes son muchas y el agua no falta.

11.   Las amas, de casa cuecen su pan, por turno, en el horno común, llevando a él la masa elaborada en la propia casa.

12.   Ésta es la casa de «ramos generales» de la aldea; es, por otra parte, la única tienda que provee los artículos que habitualmente consumen todos los habitantes de la aldea. Para la adquisición de los muchos artículos de que ella carece, los aldeanos se dirigen a la villa vecina, sobre todo en los días de mercado.

13.   Aquí tienen instalados sus talleres respectivos el carpintero y el herrero-herrador, únicos artesanos  de la aldea.

14.  Y ésta es la posada, único lugar ; ofrece alojamiento a los pocos viajeros suelen hacer escala en esta pequeña aldea; los más de ellos, comerciantes que acuden para adquirir productos agricolas, quesos, castañas, maderas o ganado. La sala de la posada es el único lugar donde reúnen los habitantes de la aldea; también aquí, a falta de cine, se pue asistir al espectáculo ofrecido por un aparato de televisión, y ahora internet.

15.   Entre las casas, en los pequeños patios,  hay   lugar   suficiente   para   algos huertos y árboles frutales. Casi todas las  casas tienen muy cercanos el  gallinero , y el establo. Durante la buena estación, s embargo, las vacas y ovejas son conducidos hacia los pastos situados montaña arriba.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Ilustrada del Estudiante Tomo IV  – Las Aldeas de Europa

Biografia de José Hernández Autor Martín Fierro Poeta

Biografia de José Hernández
Autor Martín Fierro – Poeta Argentino

portada del Martin Fierro de aquella epoca

«Y de un tajo a la guitarra
tuitas las cuerdas corté…»
(Grabado de una de las primeras ediciones.)

¿Que significa el Martín Fierro?. El autor se identifica con el gaucho, y es el gaucho guien vive y guien habla en la obra. Apología de una casta de hombres gue desaparece, «Hernández siente el gaucho dentro de su propio ser»; siente la nostalgia del bien perdido al cantar esa ruda, guejumbrosa, áspera y valiente epopeya del hombre de la sabana, de la Pampa argentina. Por ello tiene Martín Firro ese acento de cántico anónimo, viejo y colectivo, gue ninguna otra obra moderna erudita y personal ha podido ni podrá igualar.

BIOGRAFÍA: El autor del «Martín Fierro»
José Hernández nació el 10 de noviembre del año 1834, en una chacra de San Martín, cerca del propio Buenos Aires. Su madre llevaba el apellido de Pueyrredón, de ilustres emigrados. Su padre era un hacendado rico y tratante en ganados.

El padre del escritor se llamaba Rafael Hernández y pertenecía a una familia de claras ideas federales, con un abuelo intransigente que estimaba en mucho su autoridad de cabildo a la española. La madre era hija de una familia de unitarios por los cuatro costados. Se llamaba Isabel y era hija de José Cipriano Pueyrredón y Dogán, quien, con sus hermanos, descontando a uno que era canónigo, lucharon en esa chacra de Perdriel en que nuestro autor vino al mundo, como verdaderos criollos y en la «hazañosa reconquista de Buenos Aires».

Casa Nacimiento de José Hernandez

Casa de la Familia Pueyrredón Donde Nació José Hernandez

Nacido José Hernández, se le bautizó ocho meses y medio después, el 27 de julio de 1835. En la pila se le impusieron los nombres de José y Rafael, y parece ser que las aguas bautismales ablandaron la intransigencia y tirantez familiar.

El niño bautizado y en manos de mamá Totó, porque la verdadera madre acompaña al marido hacia el sur de la provincia, donde la difícil administración de las estanciasdel mismo Rosas requiere su presencia. Ese ir y y venir de Isabel y Rafael Hernández se prolongará durante cinco años, durante los cuales nuestro autor crecerá alejado de sus progenitores y fue la misma mamá Totó la que le enseñó las primeras letras, antes de entrar en la escuela.

José Hernandez

Un tanto delicado de salud, el pequeño José Hernández no pudo educarse en la ciudad, ni asistir a universidad alguna, sino que pasó toda su infancia y juventud primera en el campo, haciendo la vida propia del estanciero, compartiendo con los gauchos libres y auténticos costumbres y dolores, y adquiriendo conocimientos vivos que más tarde habrían de servirle para desarrollar sus cualidades naturales y alcanzar elevados puestos. En esta época feliz y fecunda de su existencia, recorrió las tolderías, los fortines, la frontera, y se compenetró con la tierra y su gente de modo absoluto.

Siempre muy unido a su hermano Rafael. Huérfanos de madre desde 1843, los dos hermanos se unieron más aún para luchar así contra la soledad. Nueve años más tarde, de nuevo una pérdida irreparable: un rayo arrebató en 1852 la vida del padre de José Hernández… Solos, los dos hermanos se alistaron mas tarde en el ejército.

Entretanto, nacía el partido federal reformista y éste proyectaba la conciliación con Urquiza. El periódico La Reforma Pacifica, dirigido por don Nicolás Antonio Calvo, llevó a cabo la propaganda del nuevo partido: José Hernández abandonó el ejército para seguir luchando en un punto no menos comprometido, la prensa.

Afiliado al partido federal reformista, Hernández hace sus primeros ensayos en el periódico que defiende sus ideales. tomando parte activa en la agitada y varia política del país, y hubo de emigrar a Entremos en 1858; desde allí combatió a Mitre y a Sarmiente; dirigió un periódico titulado El Argentino; fue taquígrafo del Senado Nacional en Paraná y ministro de Hacienda con el gobernador Evaristo López de Corrientes; emigró al Brasil; dirigió La Patria, de Montevideo, y fundó en Buenos Aires el Río de la Plata.

En Paraná pudo ejercer el periodismo en El Nacional Argentino y se sabe que solía pasearse por el mercado, «donde se pasaba escuchando los chistes y dichos gauchescos de los carniceros, que entonces eran todos criollos». Por primera vez, su voz potente y su modo de hablar, así como su envidiable presencia física —alto y de recia humanidad— le harán merecedor del sobrenombre de «Matraca», hasta que sus amigos le cambiaron por «Martín Fierro»

Intervino también en las constantes luchas civiles de la nación argentina. El 28 de octubre de 1859 tuvo lugar la batalla de Cepeda: José Hernández había aceptado ser ayudante de Urquiza en el regimiento primero de línea, batallón Palma. Con la victoria de Cepeda nuestro hombre regresó a Paraná y volvió a sus ocupaciones como tenedor de libros. Como ya había’recibido otro cargo, el de taquígrafo (aprendió el oficio también como autodidacta) de las sesiones del Senado Nacional, se entregó a él con verdadero interés, porque aquello era una nueva escuela. Y así, desde su puesto de taquígrafo, presenciará el nuevo cambio de rumbo en la política nacional.

Hernández, que seguía en Paraná, se enamoró por este tiempo de Carolina Gómez del Solar, a la que acaso conociera en Buenos Aires. En Paraná, la muchacha y sus padres eran vecinos de nuestro escritor, que vivía entonces en la calle Industria con Manuel Martínez Fontez. Carolina tenía una hermana, Teresa. Así el matrimonio fue doble: José Hernández casó con Carolina y Manuel Martínez Fontez con Teresa. La pareja José Hernández y. Carolina tendría nueve hijos; dos de ellos morirían jóvenes.

Hombre poco hogareño, nuestro escritor fue, sin embargo, siempre amado y admirado por su esposa, que pasaba largas temporadas de espera sola con los niños.

Creó en 1880 la Cruz Roja y fue miembro de la Legislatura de Buenos Aires, colaborando así de modo directo en la importante obra de la organización nacional y en la fundación de la ciudad de La Plata.

Vida tan agitada no restó a José Hernández tiempo ni vagar para el cultivo de las letras, a las que era en extremo aficionado. Escribió numerosas poesías de valor mediocre, una Vida del Chacho, y otro libro de Instrucción al Estanciero, en que muestra, clara y profundamente, esa compenetración con la tierra y los hombres de la estancia a que antes hemos aludido.

La muerte del Chacho muestra una singular belleza y la capacidad del autor para la pintura de escenas dramáticas. José siente en su propia carne el cruel fin del Chacho y los acentos épicos se impregnan de un lirismo espontáneo.

En la capital, con ayuda de distintas personalidades, fundó el periódico El Río de la Plata, que pronto compitió con los principales diarios de la ciudad. Desde él, Hernández invitaba al gobierno a terminar con «la guerra del Paraguay, a eliminar la ley inconstitucional que obligaba a prestar el servicio de fronteras», calificándola de «persecución inicua y exterminio paulatino de los gauchos». Estos comentarios y los que se referían al problema de la inmigración informaron a la opinión pública del estado injusto en que se hallaban las clases sociales marginadas del país.

En abril de 1871 José Hernández estaba en Santa Ana do Libramento, pueblo tranquilo donde, según algunos, empezó a escribir el Martin Fierro. Se dice que lo interrumpió para mantener a su familia con el trabajo. Otros opinan que empezó a escribirlo en un hotel de Buenos Aires.

El 28 de noviembre del mismo año el periódico La República anunciaba la aparición del Martín Fierro. La publicación del poema resultó un éxito sin precedentes, pese al desprecio con que lo acogían las esferas intelectuales.

Como el gobierno sigue considerando a nuestro poeta como peligroso jordanista, se dicta una orden de reclusión contra él. Hernández huye a Montevideo porque han puesto precio a su cabeza, así como a la de López Jordán. Pero a finales de 1874, pudo regresar a su patria y dedicarse a negocios del campo ayudado por su hermano, que ejercía de agrimensor. Protegido por Rafael, compró una librería en la calle Tacuarí, y allí instaló la oficina de sus negocios.

Martín Fierro fue, sin embargo, la única de sus producciones que alcanzó trascendencia literaria. Pero… ¡qué trascendencia! Las imperfectas estrofas corrieron pronto de boca en boca «hasta los más lejanos confines de la patria», tomando esa popularidad única y envidiable que convierte la obra de uno en la obra de todos. En 1872 aparece la segunda parte del poema que vio la luz en 1879.

Y hasta tal punto se consideró a Hernández identificado con su Maríín Fierro, que «Martín Fierro» le llamaban sus innúmeros amigos.

Por cumplir una comisión confidencial, encomendada por Dardo Rocha, contrajo José Hernández una enfermedad que fue agotando su salud.  José Hernández — «Martín Fierro» — murió en Buenos Aires el 21 de octubre de 1894.

Llevábanse vendidos más de setenta mil ejemplares de su obra. Después se agotaron rápidamente edición tras edición, muchísimas de ellas clandestinas.

EL HOMBRE Y EL MEDIO: Rafael Hernández —hermano del poeta, nacido en 1841, después que él— informó, en lo que ha pasado a ser, cronológicamente, la primera biografía del gran escritor argentino, lo siguiente: «Allá en Camarones y en Laguna de los Padres, se hizo gaucho; aprendió a jinetear, tomó parte en varios entreveros y presenció los grandes trabajos que su padre ejecutaba y de los que hoy no se tiene idea. Esta es la base de los profundos conocimientos de la vida gaucha y del amor al paisano que desplegó en todos sus actos».

portada primer martin fierro

Portada Primer Libro del Gaucho Martín Fierro

Ampliación Sobre Su Biografía y Obra:

El país se debatía, más que nunca, en la aguda lucha que separaba a los «unitarios» —que bregaban por un gobierno centralizado en la ciudad portuaria de Buenos Aires— de los «federales», que defendían las autonomías provincianas. José Hernández estuvo entre estos últimos, aunque sin caer en la dura instransigencia demostrada, más de una vez, por algunos partidarios de ambos bandos.

«Criollo de estirpe—dijo Roberto F. Giusti, en su estudio sobre el renombrado escritor—, grande, fornido, de talla atlética, de voz potente, el rostro cerrado por una ancha barba oscura. . . conocía, como sus palmas, la pampa y sus moradores, el gaucho y el indio, cuyas costumbres había observado y estudiado con mirada certera. Tenía una gran experiencia de la vida, mucho corazón, sensibilidad poética y algo más valioso que todo eso: genio, es decir, facultad creadora».

Leopoldo Lugones, que no fue tan magnánimo en sus juicios sobre el poeta, pidió, sin embargo, en su obra «El payador» (1916), que se diese a «Martín Fierro» el título de «libro nacional de los argentinos». Esta apreciación culminó, en cierto modo, la serie de elogios que la obra había despertado desde su aparición. Hasta Bartolomé Mitre, adversario político de Hernández, le manifestó, en 1879, por carta: «Su libro es un verdadero poema, espontáneo, cortado en la masa de la vida real».

No se ha logrado determinar el sitio exacto ni el momento en que comenzó la redacción del poema: unos afirman que fue en la ciudad uruguaya de Paysandú y otros, en Santa Ana do Livramento, Brasil, donde Hernández tuvo que refugiarse, transitoriamente, en 1870, por causa de sus ideas políticas, afines con las del caudillo entrerriano Ricardo López Jordán. Su esposa, Carolina González del Solar —con quien se había casado el 8 de junio de 1864— quedó sola, junto a los cuatro hijos pequeños, durante varios meses.

El éxito obtenido por la obra fue muy grande. La primera edición se agotó en dos meses y hubo que hacer ocho más, durante el término de dos años. Hernández señalaría luego, en una advertencia editorial, que había «sesenta y cuatro mil ejemplares desparramados por todos los ámbitos de la campaña», donde hasta los pulperos solían pedir ejemplares del folleto en cantidades apreciables, que vendían con la mercadería que les enviaban desde Buenos Aires.

Antes de «Martín Fierro», Hernández publieó una vigorosa apología del caudillo Ángel Vicente Peñaloza, «El Chacho», que a los setenta años de edad Ríe asesinado mientras descansaba en casa de un amigo.

En 1873 tuvo que refugiarse de nuevo en el Uruguay, cuando el gobierno argentino puso precio a, la cabeza de López Jordán (cien mil pesos fuertes) y a la de sus colaboradores. Desde adolescente, Hernández peleó por la que él entendía que era la causa del pueblo e intervino en varios combates (Rincón de San Gregorio, Cepeda, Pavón, Cañada de Gómez, Ñaembé).

Más tarde, creyó ver una salida institucional en la política conciliadora de Avellaneda y militó, junto a Aristóbulo del Valle, en el partido Autonomista, que luego abandonaría para formar, con Leandro Alem, el partido Republicano. En 1877 fue electo diputado, igual que en 1879, año en que apareció —ilustrada por Carlos Clérice— «La vuelta de Martín Fierro», o sea la segunda parte del poema.

En él retomó la acción del relato, para hacer que el protagonista —un gaucho bueno al que transformaron en «matrero» las arbitrariedades de la ley—, tras buscar refugio, lejos de la civilización, entre los indios, volviera a su medio y reencontrara a sus hijos, uno de los cuales tuvo por preceptor a un personaje insólito: el «viejo Vizcacha». En esta continuación del relato, asoma la actitud conciliadora de Hernández, que caracterizó los últimos años de su vida.

A principios de 1879, adquirió, en el centro de Buenos Aires, una librería a la que llamó «del Plata» y allí, lo mismo que en la amplia casa quinta del barrio de Belgrano —que denominó «San José», como Urquiza a su palacio—, escribió la segunda parte del poema. En 1880, volvieron a elegirlo diputado. En 1881 ocupó una banca en el Senado y, ese mismo año, editó por su cuenta «Instrucción del estanciero». En 1884 fue designado miembro del Banco Hipotecario y, en 1885, volvió al Senado de la provincia de Buenos Aires. Un año después, el 21 de octubre de 1886, falleció en su casa de Belgrano.

Fuente Consultada:
Ciencia Joven Tomo V Edit. Cuántica Diccionario Enciclopédico Entrada: Hernandez José

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Principales Inventos Argentinos – Cronología 

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Dulce de Leche Huellas Digitales La Quiniela
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Colectivo Transfusión de Sangre La Birome
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Bastón Blanco (ciegos) Jeringa Descartable Técnicas de «By Pass»

LISTADO CRONÓLOGICO DE LOS INVENTOS ARGENTINOS

1810 Miguel Colombise Nuevo Control de Navegación Para Globos Aeroestáticos

1813 Andrés Tejeda Máquina Hiladora (Metalúrgica, arneses y batanes)

1864 Melville Bagley Oficina de Patentes y Marcas

1891 Juan Vucetich Sistema Dactiloscópico

1914 Luis Agote Instrumento Para Transfución Sanguínea

1916 Raúl Patera Primer Helicóptero Eficiente

1917 Quirino Cristiani Tecnología Para Producir Dibujos Animados

1925 Vivente Almandos Sistema de Navegación Nocturno Para Aviones

1928  Ángel Di Césare El Colectivo

1929 Alfredo Rontania Cosechadora autopropulsada

1929 Francsico Avolío Amortiguador hidroneumático

1930 Enriqur Finochietto Separador Intercostal de Cremallera

1931 Roman Luis Polo Pelota de Fútbol Sin Costura

1932 Antoni Saralegui Foto Escultura

1944 Ladislao Biró Bolígrafo

1953 José Fandi Secador de Piso de una sola Pieza

1969 Domingo Liotta Corazón Artificial

1969 Augusto Cicaré Helicóptero Ultraliviano

1970 Rafael Antonio Calibrador Electrónico de Neumáticos

1970 Eduardo Taorozzi Motor Pendular de Combustible Interna

1979 Francisco De Pedro  Soporte Fijo Para Marcapasos

1983 Mario Dávila  Semáforo Para Ciegos

1985 Julio Palmaz Stent

1989 Carlos Arcusín Jeringa Autodescartable y Capuchos de Seguridad Para Agujas Hipodermicas

1990 Juan Carlos Parodi Endoprótesis aórtica

1994 Francisco Peinado Rodríguez Mate-Termo

1994 Claudio Blotta Camilla automática para emergencias

1998 Ricardo Maclen Enblistadora Compacta Para Medicamentos

2001 Hugo Olievra Descorjet

2002 Nicolás Di Prinzio Flaps

2003 Lucas Perfumo Sistema de Sguridad Para Andenes de Trenes y Subterráneos

2006 Enrique Leiko Sistema Ortopédico Para La Corrección de Extremidades de Niños

2006 Jorge Odón Dispositivo Facilitador de Partos

2007 Carlos Arcusín Método Para Producir Pop corn (Pororó)

2008 Claudio Blotta Máquina Para Producir Disco de Empanadas a Gran Escala

2009 David Vilaseca Software Para Mejorar La Telefonía Celular

2010 Antonio Vale Bele Sistema Para Reparar Puntas de Eje de Diferencial de Camiones y Autos

2011 Antonio Bladimiro Sensor que evita fraudes en cargas de combustibles en Camiones y Barcos

2015 Eduardo Fernández Trabalitos

2016 Diego Blas Ernibike

Algunas Fotos de los Inventos No Tan Populares:

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Enribike

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Trabalitos

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Descojet

Vida del Gaucho
Origen de la Oligarquía
Primeras Cárceles
Los Conventillos

 

Frases o Expresiones Famosas de Personajes Argentinos Famosos

Frases o Expresiones Famosas de Personajes Argentinos

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«Haaaaaaaaaaaaaay
que caminar chicas, hay que caminaaaaaaaaaaaaaaaaaaaar!!!«

Lita de Lazzari

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«Puede fallar…puede fallar

Tu Sam

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«Síganme, no los voy a defraudar.»
«Estamos mal pero vamos bien.»
«Perdón me equivoque de discurso.»

Carlos Menem

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«Después de que vi a Dios, no tome mas vino. Yo creia
que era verso:no es verso. Está chabon

Pappo

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«Me gusta tanto la noche que al dia le pondría un
toldo
«Pusimos un micro en el arco y entro por la ventanilla»

Bambino Veira

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«Con las manos limpias

Corzo Gomez

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«De Acaaaaa!«

Alberto Olmedo

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«Por lo menos asi lo veo yo

Guillermo Nimo

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«En la altura la pelota no dobla

Daniel Passarella

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Se equivocó señorita. No tiene bebida alcohólica. Tiene Gatorade «Pisalo, pisalo, que carajo me importa el adversario, los nuestros son lo de colorado

Carlos Bilardo

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«Se ha formado una pareja

Roberto Galan

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«Me estoy probando los pantaloncitos para bañarme en
el Pacifico«

Gral. Luciano Benjamín Menéndez

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«Que pretende Ud. De mi?«

Isabel Sarli

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«Esta crazy, Macaya

Marcelo Araujo

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«En este país tenemos que dejar de robar por dos años«

Luis Barrionuevo

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«Che!, Pedro, mira quien vino!»

«No va andar»

El Contra, Juan Carlos Calabro

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«Vermouth con papas fritas y… good show«

Tato Bores

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«Si te gusta el durazno, bancate la pelusa«

Florencia de la V

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«Vos fuma!…«

Carlin Calvo

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«Para eso tengo la Banelco!«

Flamarique a Hugo Moyano

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«Billetera Mata Galàn«

Jacobo Winogrand

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«La Argentina es un país condenado al éxito»
«El que deposito dólares recibirá dolares»

Eduardo Duhalde

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«Soy lo mejor que le puede pasar al país y a la política«

«Que lindo que es dar buenas noticias»

Fernando de la Rua

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«Conmigo o sinmigo«

Herminio Iglesias

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«Yo no me gane la lotería: si hice plata la hice
laburando. Me entendes?, Me llaman el Pibe Cantina Cual es el problema?…El Pibe Cantina es el masdesacatado que curte todas….«

Pablo Lescano, de Damas Gratis

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«Cuando le clave la mirada estaba pensando: Esta noche te voy a matar»

Carlos Monzón, antes de pelear contra Benvenutti

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«Yo me borro!«

Casildo Herrera, frente al golpe del 76

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«Que gusto tiene la sal?…«

Carlos Bala

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«No me peguen soy Giordano«

Roberto Giordano

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«El otro día jugué un rato al fútbol y me di cuenta que tengo menos piernas que una foto carnet»
«Yo vivo la realidad de mi país, aunque otros digan
que porque me si un saque, no puedo hacerlo… ojo, yo me di un saque pero no
me morí, eh?…»

Diego Maradona en 1999

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«Muchacha… , hacete el papanicolao«

Tita Merello

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«La experiencia es un peine que te regalan cuando te
quedas pelado»
«Todos son muy amigos pero cuando subís al ring hasta
el banquito te sacan»

Oscar Ringo Bonavena

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«Estoy comprometido con mi tierra, casado con los
problemas y divorciado de sus riquezas«

Inodoro Pereyra (Fontanarrosa)

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«Que país generoso»

Jorge Rial

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«Hacia 1997 la deuda externa comenzará a reducirse , y hacia fin de siglo será insignificante»

Domingo Cavallo (1999)

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«La Casa Está en Orden»

Ricardo Alfonsin (1985)

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«Si querès llorar,…llorà»

Moria Casan

Tunel Subfluvial Santa Fe Parana Historia de su Construcción

Historia del Túnel Subfluvial Santa Fe Paraná
Construcción y Datos Técnicos

Hasta fines de 1969 la única posibilidad de atravesar el ancho río Paraná era utilizando ferrys y lanchas , medios obviamente insuficientes y lentos para un país que crecía día a día. La realización del túnel estuvo a cargo de tres empresas: S.A.I.L.A.V. la firma argentina que concibió el proyecto; HOCHTIEF de Alemania, que se hizo cargo de su ejecución, y Vianini S.A., de Roma, que efectuó el dragado del Paraná (fue un trabajo duro) 800 hombres (que alguna vez llegaron a ser más de 1000) trabajando día y noche bajo la dirección de doce ingenieros y técnicos alemanes tuvieron en sus manos la responsabilidad de coordinar y ejecutar la obra  que alcanzó los. 21.500 millones de pesos ( dólares); el túnel propiamente.

El 13 de diciembre de 1969  la Argentina inauguró un «gran tubo subterráneo» por el cual avanzan peatones y vehículos; el túnel subfluvial que por debajo del Paraná comunica las provincias de Entre Ríos y Santa Fe. La obra demandó una década y desde luego en su realización intervino la más moderna tecnología. Tal el empleo de una isla flotante, construida especialmente, y cuyas cuatro columnas de sesenta y tres metros de altura se utilizaron para la colocación de los grandes tubos del túnel. De otra manera no se concibe la ejecución de una empresa semejante.

Amén de las rampas de doscientos setenta metros que, en cada orilla son como el inicial acceso, el túnel propiamente dicho tiene una longitud de dos mil cuatrocientos metros (2400 m.). Y esta dimensión resulta del acoplamiento de treinta y seis tubos prefabricados de hormigón armado, cada uno de los cuales mide casi diez metros de diámetro interno, medio metro de espesor, sesenta y cinco metros de longitud y pesa más de cuatro mil toneladas…  Y toda esta tremenda armazón está a una profundidad de treinta y dos metros respecto del nivel medio del Paraná.

Funcionalmente considerado, puede ser transitado en ambos sentidos: se ha previsto una trocha para cada dirección; de ahí que la calzada mida siete metros y medio de ancho, y un metro y veinte centímetros sobreelevada respecto de la calzada; se ha construido una pasarela o vereda lateral de noventa y cinco centímetros de ancho, provista de baranda metálica.

Aunque concebido originariamente para el exclusivo tránsito carretero, ha sido en definitiva estructurado para que también pueda soportar el tránsito ferroviario; eso explica se hayan dejado en el pavimento anclajes que permitirían la ulterior fijación de las vías.

corte del tunel subfluvial parana santa fe

La idea de conectar ambas provincias nació por allá en 1911 cuando las exigencias del propio crecimiento del país hacia necesario mejorar y agilizar las comunicaciones provinciales e internacionales. Llevó varias décadas de esfuerzos y presentación de proyectos hasta que Poder Ejecutivo Nacional creó una comisión encargada de proyectar un túnel.

Los técnicos encargados para hacer un primer análisis de factibilidad fueron  Ernesto Algelt y Carlos Laucher; quienes entonces se instalaron en Paraná por el período de diez días para elaborar un croquis preliminar del túnel. Mas tarde se haría un anteproyecto.

Raúl UrangaGobernador Silvestre Begnis Tunel Subfluvial Santa Fe Parana Historia de su Construcción Datos TecnicosCarlos Sylvestre Begnis (izq.) y Raúl Lucio Uranga (der.) eran los gobernadores de Santa fe y Entre Ríos respectivamente y firmaron entonces el 15 de Junio de 1960 un Tratado Interprovincial que finalmente dispuso la construcción de un túnel subfluvial, que se llamaría Hernandarias en honorHernando Arias de Saavedra  el primer gobernador criollo de Santa Fe.

El 13 de diciembre de 1969 la Argentina inauguró un «tubo» por el cual avanzan peatones y vehículos: el túnel subfluvial que por debajo del Paraná comunica las provincias de Entre Ríos y Santa Fe.

La obra demandó una década y desde luego en su realización intervino la más moderna tecnología.

Tal el empleo de una isla flotante, construida especialmente, y cuyas cuatro columnas de sesenta y tres metros de altura se utilizaron para la colocación de los grandes tubos del túnel. De otra manera no se concibe la ejecución de una empresa semejante.

Las rampas de doscientos setenta metros que en cada orilla son como el inicial acceso, el túnel propiamente dicho tiene una longitud de dos mil cuatrocientos metros. Y esta dimensión resulta del acoplamiento de treinta y seis tubos prefabricados de hormigón armado, cada uno de los cuales mide casi diez metros de diámetro interno, medio metro de espesor, sesenta y cinco metros de longitud y pesa más de cuatro mil toneladas y toda esta tremenda armazón está a una profundidad de treinta y dos metros respecto del nivel medio del Paraná.

Funcionalmente considerado, puede ser transitado en ambos sentidos: se ha previsto una trocha para cada dirección; de ahí que la calzada mida siete metros y medio de ancho, y un metro y veinte centímetros sobre elevada respecto de la calzada; se ha construido una pasarela o vereda lateral de noventa y cinco centímetros de ancho, provista de baranda metálica.

Se eligió un túnel porque tiene una vida casi ilimitada, frente a un puente en donde la fatiga del materia hace que los costos de mantenimientos sean grandes y a la vez la vida útil es mas reducida. Además el puente lleva pilares o columnas que obstaculizan la navegación, frente al túnel que no molesta para nada, (recordemos que el túnel se construye debajo del lecho del río). Finalmente los impuestos al gobierno nacional son menores que los estipulados para las obras sobre la superficie terrestre, pues  pertenece a Jurisdicción Nacional.

Tunel Subfluvial Santa Fe Parana

El túnel que por debajo del río Paraná une las capitales de las provincias argentinas de Santa Fe y Entre Ríos tiene la finalidad esencial de contribuir a la integración de la zona mesopotámica del país con el resto del territorio nacional, a través de una obra vial que asegura las comunicaciones, las independiza de las condiciones climáticas y las hace más rápidas.

La obra tiene una longitud de 2.397 metros a los que a hay que agregar dos rampas de 271 metros cada una y dos caminos de acceso de aproximadamente 1.500 metros. Se utilizaron 36 tubos acoplados, cada uno de los cuales tiene 64 metros de largo, 10.50 m de diámetro, y un peso de 4.200 toneladas.

El diámetro interno es de 9,80 metros, lo que  permite alojar una calzada de concreto asfáltico de 7,50, metros de ancho por 4,40 de altura libre.’Una sala de ventilación con registradores especiales ,resuelve el problema de la renovación del aire viciado; en este sentido se tomó como base a una circulación horaria de 1.250 vehículos en una dirección. La renovación total del aire sólo lleva de 3 a 4 minutos.

Células fotoeléctricas regulan el sistema de iluminación: a cielo abierto, en la zona de acostumbramiento y en el interior. Un circuito cerrado de televisión y señalamiento permite observar y regular la circulación o prevenir sobre obstáculos imprevistos. Una red de altoparlantes completa el sistema junto con teléfonos cada 100 metros.

Es de destacar que la máxima pendiente en la entrada del túnel es del 3,5 %. Su profundidad está determinada por la exigencia de evitar que bajo cualquier circunstancia pueda producirse la socavación de los tubos por efecto de la enorme fuerza de arrastre del río. La cota más profunda es de 29,51 metros, lo que equivale a una profundidad de 32 metros referida al nivel medio del Paraná.

En la construcción se usó material de la zona como cemento, canto rodado, hierro de alta resistencia, hierro común y arena. Fueron impermeabilizados en el lado exterior con 3 manos de resina poliester reforzadas con lana de vidrio. Cada tubo tiene una longitud de 65,45 metros, un peso de 4500 toneladas, el diámetro exterior es de 10,80 metros y el interior de 9,80 metros. La pared tiene un espesor de 0,50 metros. La pasarela o vereda lateral un ancho de 0,95 x 1,20 metros sobreelevada respecto a la calzada. La calzada tiene un ancho de 7,50 metros. Espesor: 0,43 metros (dos manos de tránsito). La altura libre desde la calzada al cielorraso es de 4,41 metros.

Para la colocación de ios grandes tubos del túnel subfluvial, debió emplearse una «isla flotante» cuyas cuatro columnas median sesenta y tres metros de altura.

El Túnel costó 60 millones de dólares, en época pico llegó a ocupar a más de 2.000 operarios, se colocaron 498.000 azulejos y se instalaron 104 semáforos. La altura interior es de 4.10 metros de luz. Cada 100 metros se han instalado placas de seguridad dotadas de teléfono, equipos de extinción y detección de incendios; en el interior se instalaron 24 juegos y dos en cada rampa de acceso.

El túnel subfluvial Hernandarias es el primero de su tipo en América del Sur) y forma parte de un sistema vial con el puente que une a las provincias de Chaco y Corrientes, facilitando la vinculación entre dos vastas regiones del país, ha contribuido también a fomentar el turismo.

Visitar esta obra excepcional y recorrerla, constituye ya un motivo de justificada curiosidad para cientos de miles de argentinos. y también dimensiona al túnel subfluvial su contribución a la unidad de América latina. En efecto, camiones brasileños entran con cargas de esa nación y utilizan el túnel para continuar más directa y rápidamente a Chile, uniendo así en ese itinerario la vía comercial Atlántico-Pacífico.

OTROS TÚNELES SUBFLUVIALES EN EL MUNDO:
En el año 1899 se construyó en Berlín el primer túnel subfluvial, fue hecho sobre el Río Spree y tiene una longitud de 454 metros.

En 1927, en los Estados Unidos se inaugura el “Hollanad” entre Nueva York y Neva Jersey.

En 1934, Inglaterra construye un túnel de 3.180 metros, que lo lleva a ser el más extenso del mundo, y que une Liverpool con Birkenhadd bajo el Río Ramsey.

En 1937, nuevamente los Estados Unidos concreta otro túnel, esta vez para comunicar Brooklyn con Battery, en una distancia de 2.730 metros, que es bautizado “Lincoln I”.

En 1945, en los Estados Unidos se construye el “Lincoln II” con 2.950 metros de largo, en Nueva York.

Tampoco Cuba quedó al margen de este tipo de obras y concreta en 1953 y 1958 túneles de 270 y 733 metros respectivamente.