El Caso de Puerto Madero

Puerto Madero Transformacion y Renovacion Edilicia Historia

Puerto Madero: Su Transformación y Renovación

En los años  posteriores a la organización nacional, la mayor parte de los puertos y embarcaderos mencionados eran de propiedad privada. Los cambios políticos en las décadas del sesenta y del setenta en el país llevaron al Estado a ocuparse de la construcción de puertos modernos como un objetivo fundamental para el desarrollo de la economía. Para entonces, las transformaciones en la navegación se hacían sentir ya en el Río de la Plata.

Dentro de las embarcaciones a vela, ha perdido importancia la balandra, reemplazada por el paquebote; pero, sobre todo, debe tenerse en cuenta la introducción de la navegación a vapor, alrededor de 1850, de mayor velocidad (aunque inicialmente incapacitada de llevar cargas mayores).

El primero en explotar la posibilidades comerciales del barco a vapor fue el inglés Hopkins, que trasladó sus operaciones del Paraguay a la Confederación en 1850.

Hasta 1870, los buques a vapor eran más pequeños, aunque más rápidos, que los buques a vela, que en la década de 1860 dominaban el paisaje del puerto de Buenos Aires. En adelante, la mayor parte de la carga al exterior sería transportada por buques a vapor, los que ya hacia 1890 dominaban también la navegación fluvial.

Para entonces, la estructura económico-territorial del país estaba relativamente consolidada: había una fuerte primacía del área del Litoral y, dentro de ella, del puerto de Buenos Aires, que combinaba las cabeceras de los ferrocarriles con las instalaciones portuarias en función de la eficacia de la exportación.

Por otro lado, se desplazó definitivamente la idea de crear una red de navegación interior, construyendo canales que articularan las ciudades mediterráneas con la costa y favoreciendo un medio de transporte más económico que el ferrocarril, aunque subsistieron proyectos en este sentido hasta avanzado el siglo XX.

PUERTO MADERO: Las áreas urbanas siempre están en continua transformación lo que demuestra los cambios en el uso del suelo en distintos espacios.  En la ciudad de Buenos Aires encontramos un caso que refleja tal situación: Puerto Madero, actualmente un área con múltiples usos del suelo vinculadas la mayoría de ellos a actividades terciarias; y en el pasado era netamente portuaria.

Como esta área había perdido protagonismo, el gobierno nacional junto con el gobierno de la ciudad de Buenos Aires, proyectaron esta transformación a través de una planificación urbana, con el objetivo de revitalizar el área y establecer una vinculación más precisa entre la ciudad y el Río de la Plata, a través del Puerto.

Durante el siglo XIX, la adecuación del puerto a las necesidades del momento fue mediante la realización de algunas obras, porque las características físicas del lugar no eran las más adecuadas, se trataba de una zona costera baja y pantanosa.

Eduardo Madero, fue quien proyecto la construcción del puerto, emplazada junto al centro histórico de la ciudad y completado en 1899.  Para entonces, las dificultades se seguían presentando en el puerto, por ello se construyeron nuevas obras que dieron lugar a otra área portuaria en 1926; el Puerto Nuevo.

Para  entonces, Puerto Madero retirada de su función original comenzó a ser objeto de numerosos proyectos para desafiar nuevos usos del suelo en el área. Pero el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, recién en 1989 inició las gestiones de conversión, debido a conflictos jurisdiccionales, ya que pertenecían a catorce organismos diferentes del Estado nacional.

En ese mismo año, después de ser firmado el decreto presidencial de recuperación se creó la Corporación Puerto Madero, constituida por la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires y el Estado Nacional, con un 50% de las tierras pertenecientes a cada uno de ellos (en total de 178 hectáreas).

Su objetivo era llevar a cabo un proyecto de renovación urbana, en este caso el más grande en la historia de la ciudad de Buenos Aires. Así los cuatro diques de Puerto Madero pasan a convertirse en un nuevo barrio porteño, el número 47.

Del cual recibe el nombre oficialmente en 1998, recordando al ingeniero que diseñó y construyó el antiguo puerto de Buenos Aires. Este nuevo barrio está limitado por las avenidas Ingeniero Huergo y Eduardo Madero, las calles Elvira Rawson de Dellepiane y Cecilia Grierson y la actual costanera Sur.

Podría decirse que significa una gran inversión, este plan de urbanización debido a la apertura de calles, veredas, instalación de servicios, parquización y redes cloacales, que debieron realizarse.

Sin embargo, poseen protección patrimonial histórica algunos de los edificios, por lo que sólo puede reciclarse es su interior y deben mantenerse intactas las fachadas externas; un claro ejemplo de esto es lo que se conoce como La Catedral, el cual era un antiguo depósito de granos.

En cambio, si fueron demolidos grandes cantidades de silos, que simbolizaban principios del siglo XX, el modelo económico que empleaba Argentina: el agroexportador o conocido como “granero del mundo”.

Y en su lugar, fueron construidos viviendas, oficinas y edificios con propósitos culturales.

Con una localización privilegia por la cercanía al microcentro y una grandiosa vista al río de la Plata, actualmente Puerto Madero es un barrio en donde los usos predominantes se relacionan con el sector terciario.

Allí se asientan oficinas, cines restaurantes, bares y viviendas tipo Loft.

En los últimos años, esta zona se convirtió en uno de los sectores más exclusivos de la ciudad, creciendo paulatinamente gracias  las inversiones grandes que se realizaron allí.

Es por esto que para Buenos Aires y su actividad económica, se convirtió en un punto de referencia, ya que numerosas se empresas se radicaron en el lugar y es uno de los sitios más concurridos por los turistas del interior y exterior del país.

Sin embargo, lo que caracteriza esta urbanización es el equilibrio existente entre las superficies libres y las construidas, cuestión que hace que el impacto de las obras construidas sean intrascendentes.

Profesora de Geografía: Claudia Nagel

Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.  

 

Ver: Primer Ingeniero de Argentina