El Embazaro

Condiciones Para La Vida en el Planeta Factores Ambientales Basicos

Condiciones Para La Vida en el Planeta
Los Factores Ambientales

la vida en el planeta

TEMA RELACIONADOS

La Aparición De La Vida
La Teoría De La Evolución De Charles Darwin
La Terapia Genética
La Eutanasia o Muerte Digna
El Origen Del Hombre En El Planeta
El Proyecto Genoma Humano

La Clonación Humana y Animal
La Eugenesia o Reproducción de las Mejores Especies 

LA VIDA EN EL PLANETA TIERRA: Separar el mundo inerte del mundo organizado parecía, hasta nace pocos lustros, una tarea muy sencilla: un elefante es un ser vivo y una roca no. Mas al profundizar en el conocimiento de los seres infinitamente pequeños, se llega a dudar y se ve como algo sumamente confuso la línea divisoria entre los dos mundos. Hay cuerpos que no es posible determinar de un modo claro si son seres vivos o moléculas inorgánicas muy complicadas. Pertenecen al mundo de las proteínas.

Los virus, por ejemplo, son microbios sumamente pequeños. El productor de la poliomielitis, que tantos quebraderos de cabeza ha proporcionado a médicos y biólogos, mide una centésima de miera. Son necesarios, por tanto, 100.000 de ellos puestos en fila para formar un milímetro. Se comprende que sólo el microscopio electrónico haya sido capaz de hacerlos visibles.

Las nucleoproleínas, sustancias químicas formadas por moléculas sumamente complicadas, en algunos casos se comportan exactamente igual que los virus y se ha llegado a dudar si son seres vivos o sólo compuestos químicos. Los doctores Fraenkel y Williams, de los Estados Unidos, afirmaron que hablan obtenido en sus laboratorios nucleoproteínas vivas por síntesis, es decir, hablan creado vida, pero en una forma tan rudimentaria., que sólo podían existir sobre otras materias vivas. Se trataba, por tanto, de algo que está en la borrosa línea que separa lo vivo de lo inerte.

Pero esta imitación o creación de vida simplicísima en el laboratorio se halla a gran distancia de la complejidad de un ser vivo tan sencillo como puede ser una ameba o un hongo.Se conocen las manifestaciones de la vida y se señalan sus notas características, pero los científicos están acordes en no saber qué cosa es en sí la vida.

Porque ésta presupone, además de una cierta organización de los elementos que forman el cuerpo vivo, la unidad de intención, es decir, la tendencia por la que todas las partes contribuyen a una finalidad. En un huevo, por ejemplo, se encuentran uña serie de sustancias (azúcares, grasas, proteínas y agua) que son los compuestos orgánicos indispensables para que exista la vida.

Éstos tienden a transformarse en un polluelo, que es un microcosmos complicadísimo en el que billones de células trabajan ordenadamente para cumplir ese fin o tendencia que da por resultado un pollo adulto. ¿Por qué no se descomponen dichas sustancias y dan lugar a carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y pequeños rastros de fósforo, azufre, calcio, etc.? ¿Por qué tienden a complicarse en lugar de descomponerse?

En esta tendencia, que supone organización, se encuentra oculto el gran secreto de la vida.

Los cuatro grandes elementos del mundo viviente son el Carbono, el Oxígeno, el Hidrógeno, y el Nitrógeno. Sin ellos no puede existir vida alguna y es tan importante el papel que juegan en la Biología, que el 99 % de todo ser vivo está formado por estos cuatro cuerpos simples.

En el mundo impera una ley implacable de cambio, de evolución, que somete a todas las cosas y resulta imposible de evitar y menos prever en cuanto a su duración y término. En los seres inertes, la erosión, los elementos atmosféricos, la gravedad, etc., determinan este desgaste continuo que se da en las montañas, en los monumentos y en cualquier obra humana o de la naturaleza.

Los seres inertes no pueden luchar contra este desmoronamiento constante y fatal, pero los seres vivos sí, y para evitarlo se nutren y asimilan sustancias que les son necesarias. Durante su infancia y juventud, esta asimilación les proporciona energía suficiente no sólo para vivir, sino para crecer. Es en la vejez cuando la nutrición no es suficiente para detener la caída del ser vivo hacia la muerte, donde se precipita por un proceso natural, de desasimilación, pérdida y decadencia.

Los seres vivos necesitan, pues, extraer del ambiente los cuatro elementos antes citados y que permitirán al laboratorio de su cuerpo transformarlos en sustancia propia.

La asimilación del Oxígeno y del Hidrógeno por entrar estos elementos en la formación del agua, no constituyen problema, pero ni el Carbono, ni el Nitrógeno pueden captarse directamente del mundo natural. Los procesos por los cuales los seres vivos se ingenian para apropiarse estos elementos y el ciclo de cambios constantes por los que pasan de unos vivientes a otros, constituye uno de los hechos más admirables de la Biología.

La biosfera es la región de la Tierra que alberga a los seres vivos. En sentido estricto, es la zona comprendida entre los fondos marinos abisales, situados a unos 11.000 m de profundidad y la altura máxima terrestre, que es de casi 9.000 m de altura sobre la superficie del mar. En realidad estos 20 Km. de espesor máximo se reducen enormemente si consideramos, por un lado, que la gran mayoría de los mares y océanos no son tan profundos y por otro, que los seres vivos que habitan el medio terrestre no lo hacen más allá de unos 200 m por encima del suelo.

En cualquier caso la biosfera constituye una capa muy delgada si la comparamos con el resto de capas que forman nuestro planeta y está formada por gran cantidad de ambientes distintos donde los seres vivos desarrollan sus actividades de maneras muy diversas.

La biosfera no es una capa homogénea, debido a que los organismos tienden a acumularse en determinados lugares donde las condiciones para la vida son más adecuadas. Estas condiciones vienen determinadas básicamente por los denominados factores ambientales, de los cuales los más importantes son: la temperatura, la luz, el agua y la presión.

La temperatura
La Tierra posee unas condiciones únicas para el desarrollo de la vida sobre su superficie si la comparamos con otros planetas del sistema solar. Esto se debe entre atrás cosas a que, por su distancia del sol f por la existencia de las capas atmosféricas, disfruta de un régimen de temperaturas adecuado.

El desarrollo y mantenimiento de la vida requiere que la temperatura se mantenga dentro del intervalo comprendido entre la temperatura extrema mínima de 0°C y la temperatura extrema máxima de 50 °C aproximadamente.

A temperaturas inferiores a los 0°C, el agua, cuya proporción es mayoritaria en los organismos, se congela, mientras que por encima de los 50 :C, las estructuras biológicas más importantes que forman la materia viva, como las proteínas, que veremos en caratillos posteriores, sufren un proceso denominado desnaturalización, por el cual pierden tanto su estructura física como las propiedades. Existe una temperatura óptima entre los 5 y los 30 °C, en la que la mayoría de los seres vivos desarrollan sus funciones a la perfección.

Hay que tener en cuenta además que el proceso vital en cualquier organismo se compone de una gran cantidad de reacciones químicas que, como tales, dependen muy directamente de la temperatura a la que se realicen. De esta manera y siempre dentro del intervalo de temperaturas óptimas, a mayor temperatura, mayor velocidad de reacción y viceversa.

la vida en el planeta tierra

Los mamíferos pueden conservar el calor de sus cuerpos con independencia de la temperatura ambiental, pudiendo vivir en lugares muy fríos, como es el caso de los osos polares.

No obstante, es fácil encontrar en el seno de la biosfera zonas donde se sobrepasen, no sólo el rango de temperaturas óptimas, sino también el de temperaturas extremas, por lo que la gran mayoría de los organismos han desarrollado diferentes estrategias para mantener sus funciones vitales de manera adecuada bajo dichas condiciones.

Entre los seres vivos, son los animales por la variedad y complejidad de sus funciones, los que han tenido que desarrollar mecanismos más eficaces para el control de su temperatura interna. Dependiendo de cómo realizan este control, podemos distinguir entre animales poiquilotermos, como los reptiles, y homeotermos, como los mamíferos. A los primeros se les conoce vulgarmente como animales de sangre fría y a los segundos como animales de sangre caliente.

Los poiquilotermos se caracterizan por carecer de mecanismos eficientes para el control de su temperatura interna por lo que su metabolismo depende mucho de la del exterior, viéndose obligados, muchas veces, a pasar períodos de inactividad cuando las condiciones son extremas. En cambio, los homeotermos, consiguen mantener una temperatura interna siempre constante en torno a los 37 °C, lo cual les permite realizar sus funciones con bastante independencia de las condiciones ambientales.

reptil, la vida en el planeta

A Los reptiles, como el yacaré de la fotografía, no pueden mantener su temperatura interna de manera independiente a la del medio, por lo que únicamente pueden vivir en sitios cálidos.

Los vegetales generalmente combaten las temperaturas poco favorables perdiendo, de manera temporal, sus partes más sensibles (hojas, partes aéreas, etc.) y desarrollando estructuras especiales de resistencia (semillas, yemas, zonas leñosas, etc.).

La luz: La luz constituye un factor ambiental muy importante, ya que es la fuente de energía primaria a partir de la cual las plantas pueden desarrollar el complejo proceso de la fotosíntesis. Mediante este proceso se convierte la energía lumínica en energía química, la cual puede ser utilizada posteriormente en otros importantes ciclos metabólicos, bien por la misma planta o bien por otros organismos. La importancia de la fotosíntesis es tan grande que podemos afirmar sin duda alguna que el mantenimiento de la vida sobre la Tierra depende de este proceso.

La luz también influye en el desarrollo de la morfología de las plantas, determinando la dirección en la que deben crecer los tejidos y brotes permitiendo así una disposición óptima para la captación de energía.

Para los organismos no fotosintéticos, la luz es un factor que posibilita la visión y por tanto la facultad de relacionarse con el medio en el que viven. También interpone en los procesos de regulación de la actividad estacional. La distinta duración de los períodos de iluminación diurna a lo largo del año constituye un fenómeno denominado foto período que actúa como reloj biológico y sirve para desencadenar  importantes fases en la vida del organismo como por ejemplo la reproducen, la muda, la migración, la floración, etc.

En el medio acuático la penetración de a luz es menor que en el medio terrestre, le tal manera que a partir de los 200 m le profundidad reina una oscuridad absoluta. La zona comprendida entre la superficie del agua y la profundidad hasta donde llega la luz se denomina zona fótica, y es donde se acumula la mayor parte de los organismos acuáticos distribuyéndose en estratos o capas según las necesidades de luz que tienen.

La presión: El medio que rodea a los seres vivos ejerce una presión sobre ellos que también influye en la estructura y fisiología de los mismos.

En el medio terrestre, en el que los organismos están rodeados de aire, la presión se denomina presión atmosférica. Su valor varía ligeramente con la altura v la temperatura, de tal modo que al nivel del mar y 0°C, es de 760 mm. de Hg ( 1atmósfera), pero disminuye progresivamente a medida que ascendemos y también a medida que la temperatura aumenta. La  presión que se registra en el medio acuático se denomina presión hidrostática y su valor depende sólo de la altura de la capa de agua que hay por encima del organismo. S

u valor aumenta de manera lineal una atmósfera cada 10 m.  profundidad, de tal manera que a unos 10 m. la presión llega a ser de una tonelada por cada cm;. lo cual no impide que puedan vivir algunos organismos especialmente adaptados.

Esta variación de presión, si la comparamos con la que se produce en el medio terrestre, es muy grande, lo que provoca que la mayoría de los organismos acuáticos desarrollen sus actividades únicamente a la profundidad que están preparados para soportar, pudiendo perecer si la abandonan accidentalmente. Esta situación se hace drástica en los organismos que poseen cavidades internas rellenas de aire, como es el caso de muchos peces, mamíferos cetáceos y aves buceadoras. Estos organismos pueden morir aplastados o sufrir trastornos fisiológicos desastrosos si se sumergen a una profundidad excesiva.

El agua: El agua es la sustancia que se encuentra en mayor proporción formando parte de la materia de todos los seres vivos. En algunos casos puede llegar a constituir más del 90% del volumen total del organismo. Su importancia queda patente si consideramos la gran cantidad de funciones que realiza: sirve de disolvente en las reacciones bioquímicas que se producen en el interior de la célula; es el medio de transporte de los nutrientes y desechos en muchos organismos; interviene en la transpiración y fotosíntesis de las plantas; sirve de esqueleto hidrostático en muchos invertebrados; constituye el medio en el que viven los organismos acuáticos y, por último, sirve de controlador de la temperatura ambiental y corporal dada su elevada capacidad calorífica.

Todo organismo mantiene un equilibrio por el que se pierde y se incorpora agua continuamente durante el desarrollo de sus actividades vitales y que recibe el nombre de equilibrio hídrico. Todos los seres vivos, desde los protozoos unicelulares hasta los mamíferos más grandes poseen mecanismos para controlar eficazmente dicho equilibrio. Su mantenimiento es más fácil en los organismos marinos que en los que viven en agua dulce.

En los organismos terrestres es donde se dan los mecanismos de regulación más sofisticados, porque son los que más fácilmente pueden perder el agua que contienen (por transpiración, respiración, etc.) sufriendo, además, mayores dificultades para incorporarla. Es por ello que la disponibilidad de agua constituye un importante factor que condiciona enormemente la distribución de los organismos terrestres.

Fuente Consultada: DIDÁCTICA Enciclopedia Temática Ilustrada Editorial Oriente

Microscopio Forma de Uso Manejo Nombre de las Partes Instrucciones

Microscopio: Forma de Uso, Partes, Instrucciones

Este aparato nos permite ver los objetos con 100 o 200 aumentos más que la lente, pero su empleo no resulta nada sencillo. En una palabra: enseña más que aquélla, pero es también mucho más exigente. Aun para realizar con él las operaciones menos complicadas, es necesario poseer un auténtico «laboratorio» en miniatura.

Además, el nuevo instrumento es poco manejable y no puede llevarse encima durante las excursiones por el campo. Esto significa que el microscopio, a pesar de ser más potente y perfecto, nunca sustituirá por completo a nuestra vieja, fiel y manejable amiga, la lente, que continuará a nuestro lado y nos será de gran utilidad para echar un primer vistazo de «tanteo» al material que luego examinaremos más cuidadosamente en el «laboratorio».

EL MICROSCOPIO
Para la observación de la célula y de los tejidos, es imprescindible el uso del microscopio, ya que en su gran mayoría las células no son visibles a simple vista porque miden micrones (1 micrón = milésima parte de un milímetro). Este aparato, insustituible en cualquier investigación científica, fue ideado y construido en el siglo XVII por el holandés Antón van Leeuwenhoek (1632-1723), siendo constantemente perfeccionado por su continua utilidad, hasta llegar al poderoso microscopio electrónico que hoy se utiliza.

Microscopio Forma de Uso Manejo


La construcción de este aparato está basada en un fenómeno físico que es la refracción de la luz. Consta de dos partes: una mecánica y otra óptica.

Parte mecánica
Está formada por un pie o soporte, que sirve para la estabilidad del aparato; por la platina, que es una pieza movible por dos tornillos laterales, donde se coloca la preparación microscópica, que se fija mediante dos pinzas o resortes y que posee un orificio circular en el centro por donde pasa la luz que ilumina la preparación; y por el brazo o columna, que es articulado y sirve para inclinar el microscopio o para trasportarlo.

Parte óptica:

Consta de dos partes principales (ocular y objetivo) y de partes accesorias (espejo, condensador, diafragma, tornillos micrométricos y tornillos micrométricos).

El ocular es el lugar por donde se mira y está formado por dos lentes ubicados en el extremo superior del tubo óptico.

El objetivo es también un sistema de lentes ubicado en el extremo inferior del tubo. Cada microscopio suele tener varios objetivos con lentes de distintos aumentos, que se disponen sobre una pieza giratoria llamada revólver.
Et espejo es móvil y está situado debajo de la platina, tiene una cara cóncava (que se utiliza si se trabaja con luz artificial) y una cara plana (que se utiliza si se trabaja con luz natural). Este espejo se adapta a la luz y la refleja hacia el objeto que se observa.

El diafragma, colocado entre la platina y el espejo, gradúa la cantidad de luz que ilumina el objeto.
El condensador es un lente que concentra la luz sobre el preparado.

Los tornillos micrométricos y micrométricos sirven para acercar o alejar el tubo óptico del preparado, para su perfecto enfoque. El primero es de movimientos más rápidos, y el segundo, más sensible, es de movimientos lentos.

EL LABORATORIO – Si deseamos trabajar de manera tranquila y eficaz, conviene que reservemos un rincón de la casa situado junto a una ventana (de ser posible no orientada al Norte) y cerca de un enchufe.

Para amueblar nuestro laboratorio de investigación necesitaremos una mesa muy estable, con la superficie de cristal (o cubierta, en caso contrario, por una o dos gruesas láminas de plástico), una silla o un taburete de cierta altura, una estantería, una lámpara eléctrica de mesa, protegida por una pantalla de cristal esmerilado, y un cubo de plástico o metal para los desechos.

LA ELECCIÓN DEL MICROSCOPIO – Es muy difícil dar consejos sobre el tipo de microscopio que conviene adquirir. Existen cientos de modelos, desde los que pueden comprarse por relativamente poco dinero, hasta los que cuestan enormes cantidades. El tipo más sencillo tiene un ocular y un objetivo; el más complejo, dos oculares (gracias a lo cual se puede mirar con los dos ojos al mismo tiempo), cinco o seis objetivos rápidamente intercambiables, un espejo para condensar la luz sobre el objeto, varios filtros de colores, un foco de luz incorporado y otros muchos adminículos.

Como regla general podemos afirmar que, sin necesidad de salimos de los límites de nuestras posibilidades económicas, siempre resulta preferible gastar un poco más de lo previsto y adquirir un instrumento de marca con un eficaz juego de lentes.

A igualdad de precio, es mejor comprar un buen microscopio usado que uno nuevo de peor calidad; a condición, naturalmente, de que el usado, sometido al examen de un óptico de confianza, no revele imperfecciones Mecánicas u ópticas que dificulten su empleo.

MANEJO DEL MICROSCOPIO
1° Se coloca la preparación sobre el orificio de la platina y se fija con los resortes.

2″ Se hace girar el espejo hasta que la luz incida sobre la preparación.

3° Se baja el tubo óptico por medio del tornillo macrométrico hasta que toque levemente la preparación.

4° Se mira por el ocular con el ojo izquierdo, tratando de mantener el ojo derecho abierto, y con el tornillo macrométrico se va subiendo poco a poco e! tubo óptico hasta que se observe la preparación lo más clara posible.

5° Con leves movimientos de! tornillo micrométrico se obtiene una imagen nítida del objeto.

OTROS ELEMENTOS NECESARIOS
Lupa. Es un lente de aumento más gruesa en el centro que en los bordes, montada sobre un pie o soporte, o sobre un aro provisto de un mango. Sirve para observar piezas pequeñas pero macroscópicas, es decir, visibles a simple vista, porque posee muy poco aumento.

Portaobjetos (Fig. B). Son laminillas rectangulares de vidrio, de 8 cm de largo por 2 cm de ancho, donde se colocan los preparados.

Cubreobjetos (Fig. C). Son laminillas cuadradas o circulares de vidrio muy delgado, que sirven para cubrir las preparaciones microscópicas.

Tipos de microscopios: Además del microscopio tradicional, que es el descrito anteriormente, existen otros dos más sofisticados que han ido evolucionando en las últimas décadas.

Si bien en los microscopios clásicos la imagen a observar se forma de una vez, en los métodos más modernos la imagen se va obteniendo punto a punto al hacer nadir un delgado haz del iluminante que va explorando poco a poco la preparación. Es lo que se denomina barrido o scanning. La señal que la preparación transmite o refleja se dirige a un detector que la convierte en imagen visible a través de un sistema de vídeo o televisión o, más modernamente, de ordenador. Ejemplos de estos microscopios son el de rayos X y el acústico. Ambos se describen brevemente a continuación.

El microscopio de rayos X se basa en el hecho de que al disminuidla longitud de onda de la radiación incidente aumenta el poder resolutivo del aparato. Existe, sin embargo, una dificultad, y es que la mayor parte de los materiales presentan para los rayos X un índice de refracción ligeramente inferior a la unidad, con lo cual no se puede en fabricar lentes convergentes capaces de focalizarlos.

La solución está en operar por reflexión y por difracción, pero para ello es necesario disponer de una fuente de rayos X lo más puntual, monocromática y intensa posible.

El microscopio acústico funciona como uno óptico pero con ondas ultra-acústicas (se llega a secuencias de 5 GHz). La venta de este equipo radica en que las ondas acústicas penetran fácilmente en materiales opacos a otras radiaciones; por ello es especialmente útil en microelectrónica, por ejemplo, para poder observar en profundidad circuitos electrónicos sin dañarlos. La información que proporciona este tipo de microscopios no la proporciona ningún otro aparato óptico.

ACTUALMENTE SIGLO XXI: En el transcurso del siglo XX, las técnicas microscópicas han evolucionado considerablemente: de la lupa usual, con menos de 10 aumentos, se ha pasado al microscopio de efecto túnel, que permite ver —o, mejor, «palpar»— los átomos (a la escala de la diez mil millonésima de metro), pasando por los microscopios ópticos, los mejores de los cuales no superan los 2.000 aumentos, y los microscopios electrónicos, con 500.000 aumentos.

Microscopio óptico. Consta de un objetivo y un ocular. El primero está formado por un conjunto de pequeñas lentes, de distancia focal muy corta, que da una imagen real aumentada de un pequeño objeto situado muy cerca del foco. El ocular, a menudo constituido por dos lentes convergentes, funciona como una lupa y da una imagen virtual aumentada de la imagen suministrada por el objetivo. La distancia del objetivo al ocular es invariable.

Microscopio electrónico. La imagen aumentada de un objetivo se obtiene utilizando su interacción con los electrones. Los trabajos de L. de Broglie demostraron que, al igual que la luz posee un carácter corpuscular, las partículas como los electrones pueden manifestar propiedades ondulatorias. La longitud de onda asociada a un haz de electrones es del mismo orden de magnitud que la de los rayos X. Además, dado que, a diferencia de estos últimos, los electrones poseen carga eléctrica, es posible desviarlos y focalizarlos por medio de «lentes» magnéticas o electrostáticas.

Microscopio de transmisión. Está formado por un cañón de electrones obtenidos ya sea calentando un filamento ya sea por medio de una fina punta metálica sometida a un campo eléctrico; una vez acelerados con uno o varios ánodos llevados a potenciales adecuados, los electrones atraviesan una serie de «lentes» formadas por electroimanes atravesados por un canal cuyo eje es el del microscopio.

Microscopio de emisión. Este instrumento existe en dos versiones. En la primera, el objeto, situado en el seno de un campo electrostático, recibe un haz de electrones, de iones o de fotones y emite electrones secundarios, que son acelerados. Un objetivo, llamado «de inmersión», da una imagen aumentada de la superficie del objeto. En la segunda versión (microscopiode barrido), se focaliza un fino pincel de electrones sobre una muestra. La corriente de electrones secundarios creada es recogida por un conjunto fotomultiplicador. Se pueden observar así, en un monitor, superficies biológicas, defectos superficiales de metales, etc.

Microscopio de efecto túnel. De micros copio sólo tiene el nombre, ya que su fundamento estriba en controlar, con una precisión de 10 nanómetros, la posición de una micro-sonda que se mueve por encima de la superficie estudiada. A distancias de este orden, los electrones pueden atravesar el intervalo entre la capa atómica superficial y la sonda, pero no pueden ascender desde la capa subyacente. Se obtiene así una imagen de la superficie del objeto a escala atómica.

UN POCO DE HISTORIA…

A finales del siglo XVIII, el diseño de los microscopios había avanzado tanto, que casi se alcanzaron los límites teóricos del poder separador utilizando luz visible.

Sin embargo, se han hecho otros inventos desde entonces. Por ejemplo, en la mayoría de los microscopios la imagen sólo se puede ver con un ojo. Ello está bien para períodos cortos de tiempo, pero es incómodo cuando el microscopio’ se utiliza constantemente. Ahora existen microscopios binoculares, en los que el camino de la luz está dividido de tal forma que la imagen se puede ver con los dos ojos. Otros microscopios proyectan la imagen sobre una pantalla, para que se pueda ver más fácilmente.

En la práctica, los microscopios luminosos son idóneos para la mayoría de los fines, aunque no cuando se quieren observar pequeños detalles. Se pueden lograr mejores resultados en el poder separador, utilizando radiaciones de menor longitud de onda, como en el moderno microscopio de luz ultravioleta. Como su nombre indica, este instrumento utiliza luz ultravioleta (que es similar a la luz visible, pero de menor longitud de onda).

El cristal de las lentes utilizadas con luz visible no es el adecuado para la luz ultravioleta, que no pasaría por ellas. Se las reemplaza por lentes de cristal de cuarzo. Como la luz ultravioleta es invisible, se utilizan dispositivos «especiales para hacer la imagen visible. La imagen se enfoca sobre una pantalla fluorescente, que reluce cuando recibe la radiación.

El microscopio de luz ultravioleta supuso un gran adelanto sobre los anteriores, pero ha sido mejorado por el microscopio electrónico, que es el instrumento más moderno y avanzado, y de mayor poder separador, actualmente en uso. El obstáculo, en este caso, radica en que, aunque en principio es un instrumento muy simple, en la práctica constituye un equipo extremadamente complicado, lo que hace que su precio sea muy elevado. Los microscopios comunes tienen un precio más económico.

Fue posible realizar el microscopio electrónico luego de la invención del tubo de rayos catódicos, a principios del siglo XX. El tubo de rayos catódicos es un tubo revestido con material fluorescente en uno de sus extremos, que constituye la pantalla. En el otro extremo, se encuentra el cátodo, al que se calienta para que libere electrones. Frente al cátodo se encuentra el ánodo. Los electrones surgen del cátodo por la diferencia de potencial entre él y el ánodo. Se aceleran en el espacio entre cátodo y ánodo, y pasan a través de un orificio del ánodo para incidir sobre la pantalla. Un objeto colocado a su paso motiva una sombra sobre la pantalla.

Estos electrones se comportan como si constituyesen un tipo de radiación de longitud de onda muy pequeña y, en consecuencia, se pueden utilizar para obtener grandes aumentos (es decir, con gran poder separador).

El sistema de lentes es parecido al que se utiliza en el microscopio compuesto de luz visible. Los electrones pueden ser desviados de su camino por campos magnéticos. Lentes magnéticas circulares se utilizan para enfocar los haces de electrones, de la misma forma que se emplean las lentes de cristal para enfocar los rayos de luz. Las muestras utilizadas se colocan sobre láminas muy delgadas. Las partes opacas de la muestra proyectan sombra sobre la pantalla o sobre una película fotográfica, con lo que se obtiene la denominada micrografía electrónica. Muchos microscopios electrónicos aumentan los objetos más de 200.000 veces.

Es posible mejorar el poder separador o resolutivo del microscopio electrónico, utilizando electrones de movimiento más rápido y longitud de onda más pequeña. El perfeccionamiento del microscopio electrónico constituye aún materia de investigación. La mayoría de los microscopios luminosos y electrónicos hace pasar un haz de la radiación a través de un objeto, con lo que se puede observar su sombra.

En un nuevo tipo de microscopio, el microscopio de emisión de campo, se hace emitir al objeto su propia radiación: el objeto emite un flujo de electrones, que surgen de él, al aplicar un campo eléctrico muy elevado; tales electrones dan lugar a su imagen. Con esta técnica se pueden observar muchos más detalles. De hecho, se ha conseguido fotografiar grandes moléculas.

Que son Celulas Madres Troncales Tipo de Celulas Etica y Moral

¿Qué son Células Madres? Tipo de Células -Ética y Moral

Llamamos células madre, o células troncales, a un tipo especial de células indiferenciadas que tienen la capacidad de dividirse indefinidamente sin perder sus propiedades y llegar a producir células especializadas.

CÉLULAS MADRES En muchas ocasiones las enfermedades diezman las células de un tejido (así sucede, por ejemplo, con la enfermedad de Huntington y el Alzheimer). Y hasta hace poco no se tenían esperanzas de poder recuperar esas vitales células perdidas. Las células madre, de las que tanto se habla últimamente, han cambiado esta triste situación, arrojando un informado rayo de esperanza.

celula madrePara entender qué son las células madre hay que saber, en primer lugar, que muchas de las células —los «átomos» de la vida, de la humana ciertamente (se conocen 216 tipos diferentes de células humanas)— del cuerpo sólo son capaces de reproducirse a sí mismas: una célula hepática, por ejemplo, sólo produce células hepáticas. Con las denominadas «células madre» es diferente: pueden generar distintos tipos de células.

El razonamiento es sencillo: si a partir de un grupo de células embrionales sin especialización se forma un organismo con más de 200 tipos distintos de células, manipulando la división de esas células originales (llamadas madre) se podrían generar todos los tejidos humanos y hasta producir autotrasplantes con mínimo riesgo. Si bien es una técnica en avance, los resultados están lejos de ser una realidad médica. Científicos de todo el mundo estudian su aplicación.

Una razonable definición de célula madre es la siguiente:  es una célula progenitora de otros tipos celulares, que posee dos propiedades básicas. La primera que cuando se divide, puede dar dos hijas iguales, y la segunda que puede diferenciarse en otros tipos celulares. Y de estas propiedades se sigue el corolario de que las células madre pueden colonizar y regenerar un tejido.

Desde el punto de vista puramente científico, esta clase de células plantea un profundo problema: ¿cómo es que es posible tal «ductibilidad»? ¿cuáles son los «detonadores moleculares» responsables de esa dinámica celular? Para responder a estas preguntas será preciso comprender el «mecanismo» de estas células, lo que constituirá un avance fenomenal. Sucede, sin embargo, que cuando se habla de células madre no se habla sólo, la mayor de las veces, ni siquiera fundamentalmente, de ciencia, sino de valores morales.

Aunque se pueden encontrar células madre en los adultos, parece que éstas suelen carecer de la habilidad que sí poseen las que se encuentran en los embriones: la capacidad de diferenciarse en cualquier tipo de célula. Por eso, a las células madre que se obtienen después de la formación de la mórula (embrión temprano que, durante el periodo de segmentación, tiene forma de una mora) se las denomina «pluripotentes», y a las que son anteriores a esa formación, «totipotentes». Y hay quienes consideran (muchos de ellos animados por creencias religiosas) que utilizar células madre totipotentes es como cometer un crimen, atentar contra la vida.

La célula madre pluripotente no puede formar un organismo completo, pero puede formar cualquiera otro tipo de célula proveniente de los tres linajes embrionarios (endodermo, ectodermo y mesodermo), así como el germinal y el saco vitelino.

Implantación: La idea de médicos y genetistas es poder proveer de células nuevas pluripotenciales a algunos tejidos dañados y provocar su regeneración. A la fecha, se ha logrado introducir células madre hematopoyéticas, obtenidas de cordón umbilical, a pacientes que sufren de disfunciones en la formación de glóbulos rojos. Es el equivalente a un trasplante de médula ósea sin intervención quirúrgica.

Desarrollo embrionario: El cigoto formado tras la fecundación de un óvulo por un espermatozoide es una célula capaz de generar un nuevo individuo completo. Se trata, pues, de una célula totipotente: capaz de producir un espécimen completo con todos sus tejidos.

Entre los días primero al cuarto del desarrollo embrionario, la célula original va dividiéndose en varias células más. Cada una de estas células, si es separada del resto, es capaz de producir un individuo completo. Son también células totipotentes.

A partir del cuarto día del desarrollo embrionario humano se forma el blastocito. El blastocito está formado por dos tipos de células y una gran cavidad interior:

Capa externa: forma la placenta y las envolturas embrionarias. Es el trofoblasto.

Masa celular: formará todos los tejidos del cuerpo humano. Se denomina embrioblasto.

Las células de un blastocisto ya no son totipotentes, puesto que una sola de estas células ya no es capaz de generar un individuo completo. Las células de la masa celular interna del blastocisto son células pluripotentes.

Estas células pluripotentes del interior del blastocisto son las células madre embrionarias, y tienen capacidad de originar cualquier tipo de tejido.Una característica fundamental de las células madre es que pueden mantenerse (en el cuerpo o en una placa de cultivo) de forma indefinida. Puesto que al dividirse siempre forman una célula idéntica a ellas mismas, siempre se mantiene una población estable de células madres.

ÉTICA Y MORAL: Sabemos que los valores morales son muy personales, y que es difícil poner de acuerdo a los que están a favor y a los que están en contra, aunque también todo se puede argumentar racional y compasivamente. Y tanto desde la racionalidad como desde la compasión, mi opinión es que debemos explorar con decisión este mundo científico, con la intención de utilizar lo antes posible (aunque aún transcurrirán algunos años en el mejor de los casos) todas sus posibilidades, para combatir el dolor y las enfermedades.

Una mórula es un agregado de células, sin ninguna característica, sin ningún tipo de sistema nervioso, por ejemplo, que la asimile a un ser humano. No soy el único, como pueden ustedes suponer, que defiende estas investigaciones. Así, James Watson, el codescubridor de la estructura en doble hélice del ADN, ha escrito: «A mi juicio, sería una tragedia para la ciencia y para toda la gente que al final se pueda beneficiar de la terapia con células madre el que las consideraciones religiosas impidan las investigaciones». La naturaleza ha sido generosa con nosotros ofreciéndonos esta posibilidad. Aprovechémosla, eso sí, con sabiduría y precaución.

«En diez años, los órganos trasplantados provendrán de células madre embrionarias.»
Irving Wek, Investigador de la Escuela de Medícina de la Universidad de Stanford.

UNA LLAMADA DE ATENCIÓN: El negocio de las células madre corre más rápido que la investigación científica: pese a que muchos estudiosos dudan de su utilidad, se multiplican las empresas y los charlatanes que ofrecen almacenar en bancos privados desde cordones umbilicales a dientes de leche, fluido menstrual e incluso grasa extraída mediante liposucción para un uso médico incierto en el futuro (el inefable «por las dudas»).

Las células madre incitaron un fenómeno reciente y del que se aprovechan aquellos que las promocionan con los más diversos y curiosos eslóganes como la «mina de oro de la biología», el «ungüento amarillo» o la «bala mágica» para reparar tejidos dañados: publicidades que siempre terminan por confundir realidad y ficción.

NUEVOS AVANCES DE LA MEDICINA:
CÉLULAS MADRE PARA REPARAR DAÑOS CARDIACOS
«La gente cree que las terapias con células madre están a 10 o 20 años de distancia, pero lo cierto es que se encuentran a la vuelta de la esquina», dice el doctor Joshua Haré, director del Instituto Interdisciplinario de Estudios sobre Células Madre de la Escuela Miller de Medicina de la Universidad de Miami.

A las células madre también se las llama a veces células generativas. Como tienen la propiedad de diferenciarse en la mayoría de los tipos de células del organismo, en teoría podrían ofrecer un suministro terapéutico ilimitado cuando se dañan los órganos corporales.

En 2009, Haré y sus colegas demostraron que se puede infundir células madre sin ningún riesgo a personas que han sufrido infartos, y hallaron pruebas de que este tratamiento ayuda a reparar los daños cardiacos. «Esta terapia aún es experimental —dice Haré—, pero es sumamente emocionante».

El equipo de Haré y algunos otros pasaron el año pasado compitiendo por lograr adelantos en este campo. Bob Nellis, vocero de la Clínica Mayo en Rochester, Nueva York, refiere: «En uno de nuestros estudios, 45 pacientes estaban tan enfermos que apenas podían hablar.

Ahora pueden recorrer sin dificultad una distancia equivalente a la extensión de una cancha de fútbol. Uno de ellos incluso empezó a tocar la trompeta. Lo más importante es la velocidad con que está sucediendo todo. Hoy por hoy es el campo de avances más rápidos en la biología humana». (Fuente: Revista Selecciones Abril 2011)

Turismo celular: Con las primeras noticias sobre las bondades de las células madre surgió también un negocio millonario: el «turismo celular». Y su principal destino es China, donde más de cien clínicas ofrecen -sobre todo a través de sitios en Internet- terapias de células madre no autorizadas a pacientes que pagan miles de dólares para recuperarse de innumerables trastornos o autismo, esclerosis múltiple, síndrome de Down, diabetes, cirrosis, distrofia muscular, enfermedades autoinmunes, lesiones óseas, disfunción eréctil y muchos etcétera.

Por cada inyección para tratar el mal de Alzheimer -con células que provienen de fetos abortados- cobran entre 3.600 y 6.000 euros. Un artículo recientemente publicado en la revista Nature comparó estos polémicos tratamientos con la práctica de la lobotomía hace casi un siglo. Estas estafas también abundan en Rusia, Tailandia y Japón.

CRONOLOGÍA:

1908 El ruso Alexandr Maksimov propuso el nombre de «células madre».

1960 Jospeh Altman descubrió la neurogénesis.

1978 Se descubrió que las células madre en la sangre del cordón umbilical humano son trasplantables.

1998 Fue encontrado el modo de obtener stem cells de embriones de ratones. James Thomson, de la Universidad de Wisconsin, EE.UU., consiguió realizar el primer cultivo de células madre embrionarias humanas.

2002 Se formó la Sociedad Internacional para la Investigación de Células Madre.

2003 Se descubrieron nuevas fuentes de células madre maduras en dientes infantiles.

2004 Hubo un anuncio falso de creación de células madre embrionarias: se trató de un fraude del científico coreano Hwang Woosuk.

2007 Un hallazgo casual en la Universidad de Pensilvania, EE.UU., logró devolver pelo a ratones heridos. Algunos laboratorios comenzaron a explorar el uso de células madre para curarla alopecia.

2009 Levantamiento del veto a la investigación con células madre embrionarias en EE.UU. Barack Obama revocó la orden de George W. Bush que prohibía usar fondos federales para ese tipo de investigación.

2012 Canadá se convirtió en el primer país en aprobar un fármaco con células madre, Prochymat, dirigido a tratar la enfermedad de injerto contra huésped (EICH) en niños, la principal causa de mortalidad relacionada con los trasplantes. Se crearon células madre a partir de la sangre. Se otorgó el Premio Nobel de Medicina al británico John Gurdon y al japonés Shinya Yamanaka, que descubrieron por separado cómo se pueden reprogramar las células.

Fuente Consultada:
Diccionario de la Ciencia de José Manuel Sánchez Ron
Todo lo que necesita saber sobre ciencia Federico Kurko

La Celula Humana Teoria Celular Partes y Características Definicion

La Célula Humana: Teoría Celular Partes y Características

PRIMERAS INVESTIGACIONES: ¡Cuántas maravillas pueden encontrarse en la naturaleza con sólo detenernos un minuto y contemplar a nuestro alrededor!. Sin embargo, todas estas manifestaciones observables a simple vista, no no muestra otros seres vivientes muchos más pequeños que nos rodean. Un cabello, una gota de sangre o los animales más diminutos que pueden hallarse en una cucharadita de agua de estanque, constituyen un verdadero espectáculo si sabemos mirarlos.

Obviamente los atributos de nuestra visión no alcanzan para penetrar en ese micro mundo y debemos recurrir a un aparato que aumenta las imágenes, llamado microscopio. Por intermedio de este instrumento tan valioso para los científicos pudo descubrirse que todos los seres vivientes¡ tanto animales como vegetales, están compuestos de unidades muy pequeñitas en forma de células (cuyo significado no es otro que «celda»).

Estas pequeñas estructuras gozan de gran autonomía, aunque, a pesar de ello, se especializan para cumplir distintas misiones e integran diversos tejidos de cada organismo. Hay seres que están compuestos de miles de millones de células mientras que otros, en cambio, son, en sí mismos, una sola de ellas. Si bien existe gran similitud entre las células animales y las vegetales, hay rasgos que las diferencian. Algunos elementos que tienen los vegetales en forma exclusiva son, por ejemplo, la membrana celulósica y los cloroplastos, de los que carecen los animales.

Casi al mismo tiempo que el naturalista inglés Hooke descubría, en el siglo XVII, las primeras células vegetales en un corte de corcho, se hicieron las comprobaciones que concluyeron con la demostración de que también los animales estaban dotados de esas raras «celdillas».

Algún tiempo después pudo probarse que las mismas no eran huecas, sino que tenían algo adentro. Ese «algo» se bautizó con el nombre de proto-plasma (tomado del griego: protos = primero; plasma = formación) y es reconocido como la sustancia fundamental en el proceso de la vida, pero antes de seguir veamos otros conceptos.

Salvo contadas excepciones, las células son diminutas. Su forma es muy variada: algunas son esféricas, otras son prismáticas y otras tienen forma cilíndrica. Básicamente, encontramos dos tipos de células: las células procariotas, sin núcleo, y las eucariotas, con núcleo. La célula es la unidad mínima de la vida. Para poder estudiarla necesitamos utilizar el microscopio. 

Forma y tamaño de las células: La forma de las células es muy variada: cilíndrica, esférica, estrellada, de disco, etc. Siempre tienen volumen, solo unas pocas son planas. En el ser humano existen aproximadamente 75 billones de células. Sin embargo, no todas poseen la misma forma.

Hay células cilíndricas, cúbicas, aplanadas (las células de la piel), esféricas (los glóbulos blancos), bicóncavas (los glóbulos rojos), fusiformes (las células musculares), estrelladas (las neuronas), etc. El tamaño de las células también es muy variable; una bacteria puede medir 1-2 micras, mientras que una célula nerviosa de ballena mide varios metros.

 La Célula Humana:

• La célula es la unidad mínima de un organismo, capaz de actuar en forma autónoma para mantenerse viva.

• Tiene capacidad de duplicarse por sí solas.

• Todos los organismos vivos están compuestos por células.

• Las bacterias y protozoos son organismo vivos que poseen sólo una célula.

• Los animales y plantas constan de millones de células organizadas en tejidos y órganos.

• Los virus que realizan muchas de las funciones de las células no son considerados seres vivos.

• Tienen formas y tamaños muy variados desde menos de 1 micra (millonésima parte de un metro) hasta de varios metros.

Composición Elemental:

Se compone básicamente de:

1- Un núcleo, que contiene uno o dos nucleolos. El núcleo se halla rodeado de una membrana llamada nuclear.

2- El Citoplasma, que contiene otros organoides y que rodea al núcleo. También contiene gran cantidad de agua. Este citoplasma está rodeado exteriormente por una membrana plasmática o celular, que la separa del ambiente circundante.

LA TEORÍA CELULAR:

Schleiden, en 1838, comunicó sus trabajos sobre la estructura microscópica de las plantas y concluyó que todas estaban formadas por células, y Schwann, en 1839, extendió esta conclusión a los animales. Surgió entonces la teoría celular, que tenía los siguientes principios:

1. Todos los seres vivos están constituidos por una o mas células; es decir, la célula es la unidad morfológica de todos los seres vivos.

2. La célula es capaz de realizar todos los procesos necesarios para permanecer con vida; es decir, la célula es la unidad fisiológica de los organismos.

3. Toda célula proviene de otra célula.

4. La célula contiene toda la información sobre la síntesis de su estructura y el control de su funcionamiento y es capaz de transmitirla a sus descendientes; es decir, la célula es la unidad genética autónoma de los seres vivos.

Esquema Básico de una Célula:

corte de una celula humana

Características del Núcleo:

En el núcleo se encuentra ‘la sala de comando» de la célula, es decir aquí se encuentra toda la información necesaria para su desarrollo y reproducción. Generalmente poseen un solo núcleo, pero pueden existir células con dos o más núcleos, o bien células sin núcleos como es el caso de los glóbulos rojos.

Membrana Nuclear: separa el citoplasma del carioplasma , es porosa y la cantidad y diámetro de los mismos depende de la actividad celular.

Nucleolo: es un cuerpo esférico pequeño que cambia constantemente de forma y tamaño. Puede haber uno o dos y posee grandes cantidades de ARN (ácido ribonucleico).

Carioplasma: es una sustancia viscosa como un gel y contiene sales, aminoácidos, enzimas, ácido nucleico, nucleóticos, etc.

Cromatina: es el material genético (ADN) y se presenta como un ovillo de hilo, y controla la actividad celular.

Citoplasma: El citoplasma es una sustancia rica en agua y posee organoides como: mitocondria, lisosoma, centríolos, vacuolas, etc.

Metabolismo:

En el interior de una célula se producen una serie de combinaciones químicas que les permite:

• Crecer.

• Producir energía.

• Reproducirse.

• Mantener su identidad.

• Eliminar residuos.

Al conjunto de estas reacciones químicas se les denomina: metabolismo.

Reproducción Celular:

Cada célula mantiene su proporción volumen/superficie, y cuando alcanzan un tamaño en que el volumen ha aumentado mucho en comparación a sus superficie, comienza un proceso de división llamado mitosis que crea otra célula con idénticas características de la primera.

El ADN que contiene el núcleo es el responsable de controlar el crecimiento, funcionamiento y reproducción de la célula.

El ARN y ADN son llamado ácido nucleicos porque fueron detectados por primera vez en el núcleo de células vivas.

ARN: ácido ribonucleico

ADN: ácido desoxirribonucleico y se cree que aparecieron sobre el planeta hace 3.000 millones de años, cuando surgieron las primeras formas de vida elementales.

Están en el núcleo y tiene dos funciones principales:

• Trasmiten las características genéticas a la siguiente generación.

• Sintetizan proteínas específicas, o sea producen las proteínas necesarias para su desarrollo. (las proteínas son una combinación de los 20 aminoácidos que existen en la naturaleza)

Estructura del ADN:

Cada molécula de ADN está constituida por dos cadenas o bandas formadas por un elevado número de compuestos químicos llamados nucleótidos. Estas cadenas forman una especie de escalera retorcida que se llama doble hélice. Cada nucleótido está formado por tres unidades:

• Una molécula de azúcar llamada desoxirribosa.

• Un grupo fosfato.

• Y uno de cuatro posibles bases nitrogenadas llamados: adenina (abreviada como A), guanina (G), timina (T) y citosina (C).

Los nucleótidos de cada una de las dos cadenas que forman el ADN establecen una asociación específica con los correspondientes de la otra cadena. Debido a la afinidad química entre las bases, los nucleótidos que contienen adenina se acoplan siempre con los que contienen timina, y los que contienen citosina con los que contienen guanina

La molécula de ADN es la portadora de la información genética, y esta información se halla en segmentos de ADN, llamados Genes.

Gen: es una secuencia de nucleóticos que codifica una proteína determinada.

En el núcleo el ADN se encuentra en hebras enmarañadas, y tiene como misión la de controlar la duplicación durante la mitosis, luego de producida la nueva célula, la cromatina se condensa y forma los cromosomas.

Cromosoma:: nombre que recibe una diminuta estructura filiforme formada por ácidos nucleicos y proteínas presente en todas las células vegetales y animales.

El cromosoma contiene el ácido nucleico, ADN, que se divide en pequeñas unidades llamadas genes. Éstos determinan las características hereditarias de la célula u organismo. Las células de los individuos de una especie determinada suelen tener un número fijo de cromosomas, que en las plantas y animales superiores se presentan por pares. El ser humano tiene 23 pares de cromosomas.

En estos organismos, las células reproductoras tienen por lo general sólo la mitad de los cromosomas presentes en las corporales o somáticas. Durante la fecundación, el espermatozoide y el óvulo se unen y reconstruyen en el nuevo organismo la disposición por pares de los cromosomas; la mitad de estos cromosomas procede de un parental, y la otra mitad del otro. Es posible alterar el número de cromosomas de forma artificial, sobre todo en las plantas, donde se forman múltiplos del número de cromosomas normal mediante tratamiento con colchicina.

Mediante un proceso llamado MEIOSIS, a partir de la célula madre se obtienen 4 nuevas células con la mitad de los cromosomas, de las cuales 3 se degeneran y queda sólo una gameta, denominada óvulo en la hembra y espermatozoide en el hombre.

Ampliación Cromosomas: Hemos dicho que el núcleo es el que controla la célula; no solamente el trabajo, sino también su formación y estructura. El nucleoplasma contiene una cierta cantidad de un material denso, que en ciertos períodos (asociados con la reproducción de la célula) se hace más visible en forma de trazos.

Este material constituye los cromosomas. Con algunas importantes excepciones, todos los núcleos de las células humanas tienen 46 cromosomas. Cada uno puede acoplarse con otro de forma que realmente lo que hay son 23 pares de cromosomas.

Las células de ratón tienen 20 pares, mientras que las de guisante tienen 7 pares. Morgan y otros investigadores encontraron que la mosca de la fruta, Drosophila, tiene en sus glándulas salivares cromosomas gigantes. Descubrieron que estos cromosomas poseen determinadas zonas claras y oscuras, que ahora se saben representan los genes. Éstos son las unidades básicas de la herencia.

Cada gen, o grupo de genes, controla una apariencia del cuerpo; por ejemplo, el color del pelo. Se piensa que cada gen está compuesto de complicados ácidos nucleicos, como el desoxirribonucleico (DNA). Pequeños cambios en la composición o disposición de las moléculas ocasionan variantes en los efectos del gen. La estructura complicada del gen le permite almacenar una gran cantidad de información. Lo que hemos dicho anteriormente es sólo un esbozo de los

FUNCIONES DE NUTRICIÓN: La célula está en constante actividad y en su interior se realizan continuamente complicadas reacciones fisicoquímicas, necesarias para el mantenimiento de la vida. Se da el nombre de metabolismo al conjunto de todas estas reacciones, que comprenden dos procesos contrarios: uno, constructivo de asimilación (anabolismo), y otro, destructivo, o de desasimilación (catabolismo). Para que la asimilación se verifique, es necesario la penetración en la célula, desde el exterior, de determinados materiales que se trasforman después en sustancias propias.

Existen muy pocas células que puedan tomar como alimento cuerpos sólidos; la mayoría se nutren por absorción de sustancias líquidas, o disueltas a través de la membrana.

Estas sustancias son luego sometidas a digestiones intracelulares, para poder entrar a formar parte de la materia viva. El proceso de desasimilación pone después en libertad la energía de que son portadoras estas sustancias. Como consecuencia de estas desintegraciones se producen materiales inservibles para la célula, que ésta expulsa al exterior mediante el proceso de excreción.

Existen células que pueden asimilar el carbono del CO2 a partir del aire, y formar compuestos carbonados; se denominan autótrofas y son todas las que poseen clorofila. Existe un corto número de células autótrofas que no poseen clorofila; entre ellas están las bacterias nitrificantes y sulfídricas. Las células que no pueden asimilar el C02 se ven obligadas a ingerir sustancias carbonadas, y se llaman heterótrofas.

DIVISIÓN DEL TRABAJO FISIOLÓGICO
Los organismos que nos son más conocidos son pluricelulares. En un organismo unicelular como, por ejemplo, la ameba, su única célula realiza todas las funciones necesarias para la vida. En cambio, en un organismo pluricelular, grupos de células asociadas se encargan de realizar una sola función, y esto trae consigo una división del trabajo fisiológico. Así, por ejemplo, en el hombre, para realizar una función hay diversos órganos, y cada uno está constituido por células asociadas y diferenciadas, especialmente aptas para su trabajo respectivo. Las masas de células formadas por la asociación de éstas en un orden constante, con propiedades estructurales, fisiológicas y químicas semejantes, se llaman tejidos.

La especialización de las células
En en cuerpo humano podemos observar muchos tipos de células especializadas. Por ejemplo, los glóbulos rojos de la sangre están especializados en transportar el oxígeno y llevarlo a las demás células del cuerpo. Las células musculares del corazón se han especializado en el movimiento: se contraen y se relajan continuamente, de manera que el latido cardíaco se mantiene durante toda nuestra vida. Las neuronas o células nerviosas se dedican a transmitir y almacenar información

PASAR EL MOUSE SOBRE LAS PARTE DE LA CÉLULA:

CÓMO SE ESTUDIAN LAS CÉLULAS Y LOS TEJIDOS
Existe una serie de técnicas para preparar los materiales a observar; aquí citaremos solamente algunas.

Fijación. La observación se realiza matando las células por medio de líquidos especiales llamados fijadores. Después, en general, se cortan con ayuda de instrumentos especiales, llamados micrótomos.

Coloración. Después de obtenidos los cortes, se tiñen con determinados colorantes. Unos tiñen el núcleo, otros los cromosomas, etc.

Microdisección. Con esta técnica se pueden eliminar determinadas partes de las células y tejidos, mediante aparatos especiales, llamados micromanipuladores. que se colocan en el microscopio y se accionan mediante tornillos.

Microforografíca La fotografía presta también grandes servicios a la investigación, en este campo. Se coloca una cámara adaptada al microscopio, y se la ilumina adecuadamente. Naturalmente, existen otros procedimientos para la observación de células y tejidos; pero sólo hemos descrito los más importantes.