El Hombre y el Oso

Animales Salvajes Descansando – 29 de Abril Día del Animal

Animales Salvajes Descansando – 29 de Abril Día del Animal

Tener una mascota no solo significa diversión. Las investigaciones han demostrado que convivir con un animal puede brindarnos una mayor felicidad general, reducir nuestro estrés, motivarnos para hacer más ejercicio y mejorar nuestra calidad de vida. Muchas personas adoptan mascotas para tener compañía.

Después de todo, los animales nos ofrecen una lealtad incondicional. El dinero no puede comprar ese sentimiento especial de llegar a casa y que el perro menee la cola al verlo, o que el gato se acurruque en su regazo y ronronee plácidamente. Estas alegrías cotidianas nos recuerdan que deberíamos tomar las cosas con más calma en nuestra vida tan ajetreada y estresante.

Los estudios indican que las mascotas incluso pueden disminuir la presión arterial alta y estabilizar las concentraciones de colesterol en la sangre, así como reducir la incidencia de enfermedades cardiovasculares. Los dueños de animales acuden a consultas médicas hasta un 15 por ciento menos que las personas que no tienen mascotas, y la interacción con perros y gatos aporta beneficios emocionales a toda la familia, desde los chicos pequeños hasta los adultos mayores.

Encuestas realizadas por la Universidad de Australia Occidental revelan que más del 70 por ciento de los dueños de mascotas aseguran que nunca o muy rara vez se sienten solos, y las probabilidades de alcanzar el nivel recomendable de actividad física por semana son hasta siete veces más altas entre las personas que tienen perros y que caminan con ellos cinco o más veces a la semana. Según los datos de una de esas encuestas, los dueños de perros sumaban 55 minutos más de actividad física total por semana que las personas que no tenían perros.

Tener una mascota bien podría ser la solución para reducir el estrés de la vida moderna. Judith Love, diseñadora gráfica radicada en Sydney, dice que su perro, un labrador de seis años llamado Bear, ha llevado un amor incondicional a los cuatro miembros de su familia, y contribuido a que se mantengan sanos.

«Todos nos sentimos más felices y disfrutamos más la vida gracias a Bear —afirma—. Lo sacamos a pasear al menos una vez por día, así que nos ayuda a mantenernos en forma. Tener a Bear también les ha enseñado a mis dos hijos —de 17 y 11 años— a ser disciplinados, porque llevarlo a pasear es parte de sus tareas en casa, y les encanta. Muchas de nuestras conversaciones giran en torno a Bear y las cosas graciosas que hace siempre, así que tener una mascota ha unido mucho a nuestra familia y nos ha enseñado a ser más atentos
y cariñosos».

Y, sonriendo, añade: «También nos ha dado una enorme felicidad y nos ha acercado más a nuestra comunidad. Hemos hecho muchos amigos nuevos, pues la gente habla más con uno cuando tiene un perro. Cada vez que nos mudamos de barrio, Bear de inmediato hace que nos relacionemos con nuestros vecinos. Tener al perro nos permite integrarnos rápidamente a la nueva comunidad, lo que nos resulta muy valioso. Bear también les ofrece a nuestros hijos orgullo, seguridad y sentido de pertenencia. Tener un perro definitivamente le confiere a la vida una extraordinaria dimensión adicional y una gran cantidad de sentido del humor».

INMUNICE A SU PERRO
Vacunas que su mascota podría necesitar.

Si a su perro le gusta correr sobre los charcos y jugar con otros canes, es hora de que piense en vacunarlo. Además del plan básico anual de vacunas, pregunte al veterinario cuáles otras necesita su perro, qué enfermedades caninas son comunes en su región y qué riesgos y beneficios tienen las distintas vacunas. Esta guía le puede servir:

PARVOVIRUS
Síntomas: diarrea intensa, vómito y pérdida del apetito; si no se combate, puede ser mortal. Cómo se contrae: contacto con las heces de un perro infectado, incluso después de recogerlas; es muy contagiosa. Cuándo vacunar: todos los cachorros menores de cuatro meses (por lo menos tres dosis y un refuerzo anual); revacunar cada tres años.

MOQUILLO
Síntomas: ataca el sistema nervioso central, y ocasiona convulsiones, problemas respiratorios, vómito y diarrea; muya menudo es mortal.
Cómo se contrae: se disemina de perro a perro a través de la saliva y la orina; es muy contagioso. Cuándo vacunar: igual que contra el parvovirus.

HEPATITIS
Síntomas: afecta el hígado, los riñones, los pulmones y los ojos, y puede provocar muerte repentina. Sigue
siendo contagiosa aun después de la recuperación. Cómo se contrae: contacto con las heces fecales y la saliva de otro perro. Cuándo vacunar: igual que contra el parvovirus.

LEPTOSPIROSIS
Síntomas: puede haber fiebre, vómito, diarrea, deshidratación, letargo y pérdida del apetito. Llega
a provocar insuficiencia hepática y renal. Cómo se contrae: al beber agua estancada, como la de charcos y estanques. Es más común después de la temporada de lluvias. Cuándo vacunar: una dosis anual si vive en una región muy húmeda. No se recomienda para cachorros de menos de 12 semanas de vida.

PARAINFLUENZA POR BORDETELLA BRONCHISEPTICA
Síntomas: la llamada «tos de las perreras» se caracteriza por tos seca, fiebre, secreción nasal y letargo; puede ser mortal. Cómo se contrae: se transmite rápidamente de un perro a otro en clases de adiestramiento canino o en cualquier lugar donde se reúnan muchos perros; es muy contagiosa. Cuándo vacunar: los perros en situación de alto riesgo (los que pasan mucho tiempo al aire libre) necesitan vacunarse una o dos veces al año. Los que permanecen en el interior de las casas quizá no necesiten la vacuna.

PERROS AL SERVICIO DE LA GENTE
La organización Saint John Ambulance, de Canadá, cuenta con un servicio llamado Programa de Terapia Canina que ofrece la oportunidad de interactuar con perros muy amistosos a pacientes, internos y usuarios de hogares para ancianos, hospitales, casas de asistencia, escuelas y bibliotecas en todo el país.

En 2009, se utilizaron más de 2.200 perros y voluntarios humanos para brindar 170.000 horas de compañía y diversión. Los perros visitan esos lugares de manera frecuente e interactúan . con las personas, quienes los acarician, abrazan, les hablan e incluso los llevan a pasear.

En un estudio realizado durante dos años por la organización Terapia Canina Internacional (TCI),con sede en los Estados Unidos, más del 8o por ciento de los pacientes, internos y usuarios de los sitios visitados por los perros terapéuticos, mostraron mejoras en lucidez mental, verbalización y socialización, mientras que el 92 por ciento tuvo cambios positivos en el estado de ánimo.

TCI cuenta con más de 21.000 perros que trabajan en instituciones en todo Estados Unidos y en Canadá, y a través de su Equipo de Alivio del Estrés causado por Desastres, también ha proporcionado apoyo canino a víctimas de catástrofes y a socorristas profesionales; por ejemplo, después de los atentados terroristas al World Trac/e Center el 11 de septiembre de 2ooi,y tras el huracán Katrina, en 2005.