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Galaxias Grupo Local Grupo de Galaxias Mas Cercanas La Via Lactea

Galaxias: Grupo Local – Grupo de Galaxias

MÁS ALLÁ DE LA VÍA LÁCTEA Como ya hemos visto, nuestro sistema estelar presenta un diámetro de 100.000 años-luz y un espesor de 20.000 años-luz en su densa parte central. ¿Contiene la Galaxia la totalidad del universo, de las estrellas, gas y polvo que podemos observar?. La respuesta es «no», puesto que los astrónomos han descubierto que nuestra Galaxia es sólo una entre muchos millones le galaxias.

Estas otras galaxias se extienden por el espacio en todas direcciones, hasta donde alcanza nuestra vista aun con la ayuda de los más potentes telescopios.

Como la Galaxia, todas ellas contienen estrellas y, posiblemente, planetas, así como gas y polvo. No obstante, los únicos planetas que hasta ahora hemos observado han sido sólo los del sistema solar, pero esto no significa que el Sol sea la única estrella del universo que tenga MI sistema planetario.

Significa, exclusivamente, que nuestros telescopios no son aún lo suficiente potentes para detectar otros planetas, si es que en realidad existen. Las incontables galaxias que podemos observar están a tal distancia de nosotros, que aun el diámetro de 100.000 años luz de nuestra propia Galaxia empieza a palidecer por su insignificancia.

Las galaxias más cercanas son visibles sólo desde el hemisferio sur. Se conocen con el nombre de Nubes de Magallanes, así denominadas en recuerdo del gran navegante Fernando de Magallanes, que fue el primero en tomar nota de su existencia durante su viaje alrededor del mundo, hace más de 400 años.

Las Nubes de Magallanes parecen trozos desgajados de la Vía Láctea; no obstante, se trata de dos galaxias independientes , a más de 150.000 años-luz de la nuestra. Y, sin embargo, las Nubes de Magallanes son vecinas muy próximas con respecto a la totalidad del universo.

Pertenecen al mismo cúmulo de galaxias que nuestro sistema estelar, al denominado «grupo local». Este cúmulo contiene por lo menos 35 galaxias, o mas. La Galaxia parece estar situada a un extremo del cúmulo, y cerca del centro se encuentra la galaxia —aparte las Nubes de Magallanes— que puede verse sin telescopio.

GRUPO LOCAL
Grupo Local

«La Vía Láctea es parte de un barrio cósmico más grande –un grupo de más de 35 galaxias conocido como el Grupo Local. Estas galaxias se mueven por el espacio como una sola unidad, unidas por su mutua atracción gravitatoria. El número de galaxias que pertenecen al Grupo Local es incierto, debido a que los astrónomos siguen encontrando nuevos residentes de este barrio galáctico. Por ejemplo, una de las galaxias del Grupo Local fue descubierta en 1997, a unos tres millones de años luz de la Tierra. Esta nueva galaxia es diminuta: sólo contiene un millón de estrellas aproximadamente, comparado con los cientos de miles de millones de la Vía Láctea.»

Dicha galaxia aparece a simple vista una mancha luminosa, tenue y nebulosa, en la constelación de Andrómeda; pero al ser fotografiada mediante un gran telescopio aparece tan nítida, que pueden verse hasta algunas de sus estrellas individuales. Esta galaxia de Andrómeda está a casi dos millones de años-luz de nosotros. La luz que esta noche veremos proveniente de allí empezó su recorrido mucho antes de. que el hombre apareciera sobre la Tierra.

La totalidad del grupo local, que tiene una configuración muy ovalada, ocupa un volumen tan grande, que es difícil encontrar alguna comparación que nos permita imaginar su tamaño. No conocemos sus dimensiones con mucha exactitud, pero parece ser que se extiende sobre una superficie de por lo menos 4,5 millones de años-luz en longitud y la mitad en anchura. Su espesor es del orden de unos 600.000 años-luz.


Al utilizar telescopios para explorar aún más lejos en el espacio, más allá de nuestro grupo local, las distancias llegan a ser inimaginables. Otras galaxias y cúmulos de galaxias, alejados 50 millones y hasta 100 millones de años-luz, son bastante frecuentes. Los astrónomos saben ahora que las galaxias pueden observarse tan lejos como sus telescopios pueden profundizar. Con los más grandes y modernos, equipados con cámaras fotográficas, podemos estudiar galaxias situadas hasta 3.500 millones de años-luz de distancia.


Durante los últimos veinte años se ha introducido un nuevo método para «ver» aún más lejos en el espacio: el radiotelescopio. Estos instrumentos sólo son radiorreceptores muy sensibles con antenas especiales. Su objeto es el de recibir, no la luz, sino las ondas de radio emitidas por las estrellas y por el gas interestelar de nuestra propia Galaxia y de las demás galaxias.

Con los radiotelescopios los astrónomos pueden sondear en el espacio con mucha mayor profundidad que mediante los telescopios ópticos. Estos nuevos instrumentos ayudan al astrónomo a formarse una idea de la totalidad del universo, un universo al que no podemos encontrar límites en la actualidad.

Distancias a las estrellas Mas cercanas Tamaños y Medidas Estrellas

DISTANCIA A LAS ESTRELLAS Y SU TÉCNICA DE MEDICIÓN

LAS DISTANCIAS DE LAS ESTRELLAS En comparación con la inmensidad del espacio, el sistema solar es un pequeñísimo y compacto conjunto de cuerpos celestes. Pero acostumbrados a considerar las distancias de nuestro propio planeta, creemos que el sistema solar es enorme.

Ya no nos sorprende cuando nos damos cuenta de que la distancia de la Tierra al Sol es casi 4.000 veces mayor que la longitud del ecuador terrestre, y que la distancia desde el Sol hasta Plutón equivale a unas 150.000 vueltas alrededor de nuestro planeta. Tales distancias son tan grandes y desproporcionadas con relación a nuestra experiencia diaria, que sólo consiguen confundirnos cuando intentamos expresarlas en kilómetros. Y cuando hablamos de distancias aun mayores, los números en sí resultan demasiado grandes para comprenderlos con facilidad.

Galaxias y estrellas del universo

Por esta razón los astrónomos han tenido que buscar otra unidad de longitud para utilizarla en lugar del kilómetro. Y la más útil que se ha encontrado hasta el momento ha sido la velocidad de la luz, que se desplaza a 300.000 Km./seg, y recorre la distancia del Sol a la Tierra en poco menos de ocho minutos y medio, y del Sol a Plutón en cinco horas y media. Por ello decimos que el Sol está a ocho y medio minutos-luz de la Tierra, y que Plutón se encuentra a cinco y media horas-luz del Sol.

Puesto que la distancia del Sol a Plutón es sólo el radio de la circunferencia del sistema solar, debemos doblar dicha distancia para expresar su diámetro —11 horas-luz—. Pero como muchos cometas se alejan todavía más que la propia órbita de Plutón, podemos decir que la totalidad del sistema solar ocupa por lo menos un espacio de unas 12 horas-luz.

Puesto que un viaje alrededor de la Tierra sólo equivale a un octavo de segundo-luz, podemos darnos cuenta de la inmensidad del sistema solar según nuestros patrones terrestres.

Y, sin embargo, sólo se trata de un pequeño punto en el espacio sideral. La estrella más próxima al Sol está situada no a segundos, minutos y horas-luz del mismo, sino a una distancia de cuatro y medio años-luz. Cuando recordamos que en un año hay casi 9.000 horas, nos damos cuenta de que el diámetro del sistema solar es muy pequeño en comparación con la distancia que nos separa de la estrella más próxima. Si expresamos ambas distancias en kilómetros, obtendremos 12.000 millones de kilómetros para el sistema solar y 40 billones de kilómetros para la estrella más próxima (que es precisamente la alfa de la constelación del Centauro, o a Centauri, visible sólo para los habitantes del hemisferio sur).

Al considerar las distancias de otras estrellas vemos que cuatro y medio años-luz están sólo «a la vuelta de la esquina». Por ejemplo, de entre las estrellas más brillantes que observamos en el cielo, Sirio está a 9 años-luz y Vega a 26, años-luz; y aun éstas son vecinas próximas. Arturo se encuentra a 36 años-luz, Capella 345 años-luz y Aldebarán a 68 años-luz y todavía no podemos considerarlas lejanas.

Sólo cuando hablamos de estrellas como la Espiga y Antares, a 220 y 520 años-luz, respectivamente, estamos tratando de estrellas realmente lejanas. Sin embargo, no hemos empezado siquiera a agotar la lista de las estrellas brillantes.

Rigel, de la constelación de Orion, se encuentra a 900 años-luz. Esto quiere decir que la luz que de ella nos llegó anoche empezó su viaje hace 900 años. El universo estelar es, por lo tanto, mucho mayor de lo que podemos imaginar cuando casualmente dirigimos nuestra mirada hacia el cielo nocturno. Hemos visto que los planetas constituyen un compacto grupo que sistemáticamente se mueve alrededor del Sol. ¿ Y qué ocurre con las estrellas? ¿Es posible encontrar cierto sistema u organización dentro de ellas? ¿Cómo se mueven, exactamente? ¿Hasta dónde se extienden en el espacio?

Preguntas de este género, que han intrigado a los astrónomos durante miles de años, sólo han podido contestarse a partir del siglo pasado. Desde luego, los hombres que vivían en cavernas se dieron cuenta de que las estrellas parecen conservar sus posiciones relativas. Este hecho permitió a los hombres primitivos agrupar las estrellas según configuraciones que les recordaban vagamente a los legendarios héroes y heroínas o a los animales salvajes que conocían.

Pero estos grupos, o constelaciones, sólo presentan tales aspectos al ser vistos por un observador terrestre. No se trata de grupos de estrellas que estén realmente cerca unas de otras en el espacio; tan sólo parecen estarlo. Cuando los astrónomos descubrieron que las estrellas también se mueven y aprendieron a medir las distancias estelares, empezaron a reconocer cierta organización en el sistema de las estrellas.

LAS DIEZ ESTRELLAS MAS CERCANAS

Próxima Centauri Distancia: 4,2 AL
Rigel Kentaurus Distancia: 4,3 AL
Estrella de Barnard Distancia: 5,9 AL
Wolf 359 Distancia: 7,7 AL
Lalande 21185 Distancia: 8,26 AL
Luyten 726-8A y B Distancia: 8,73 AL
Sirio A y B Distancia: 8,6 AL
Ross 154 Distancia: 9,693 AL
Ross 248 Distancia: 10,32 AL
Epsilon Eridani Distancia: 10,5 AL

LA MEDICIÓN DE LAS DISTANCIAS:

Cuando las estrellas cuyas distancias queremos medir son las más próximas, se emplea un recurso de la Trigonometría que se llama paralaje. Pongamos un ejemplo práctico. Si nos encontramos en un campo y vemos a mediana distancia un poste de telégrafo, al balancear nuestra cabeza podremos ver cómo el poste «se mueve» contra el fondo del horizonte, que está mucho más lejos. Desde luego que nos resultaría más fácil medir la distancia que nos separa utilizando una cinta de medición, pero ¿y si entre nosotros y el poste hubiese un río caudaloso?

En ese caso podríamos aplicar un artificio que consiste en medir el segmento aparente que se forma en el horizonte cuando, al movernos, el palo se traslada sobre él, medir la distancia real entre los dos puntos que marcan los extremos de nuestro movimiento y, finalmente, tomar los ángulos que quedan determinados ente el poste y nuestras dos posiciones sucesivas.

Esto es precisamente lo que hacen los astrónomos. Para ellos, con mover un poco el cuerpo, como hacíamos nosotros en el campo, no es suficiente, porque no hay punto de comparación entre las magnitudes de uno y otro ejemplo. Se pensó primero en trasladarse a dos puntos alejados de la Tierra y, desde allí, efectuar observaciones sincronizadas, es decir, en el mismo momento, pero también estas dimensiones resultaron escasas.

Finalmente, se pensó que lo ideal sería aprovechar que nuestro planeta se mueve en torno al Sol. De esta forma, se podría realizar una observación en enero, por ejemplo, y otra en julio (medio año después) con lo que el «balanceo» de nuestra prueba inicial pasaría a ser de unos 304 millones.de kilómetros (304.000.000.000 metros). ¡Ahora las cosas cambian! Bueno … no tanto. A pesar de esta «trampa», la lejanía de las estrellas es tal que el ángulo determinado por las dos posiciones extremas de la Tierra y la más próxima de ellas es de 1 segundo y medio (o sea el ángulo que se forma entre los extremos de una llave de valija y un punto distante a seis kilómetros de ella).

De todos modos, podemos quedarnos tranquilos, porque este valor, por pequeño que sea, puede ser perfectamente captado con los instrumentos de precisión con que cuenta nuestra sociedad actual. Se han efectuado inclusive paralajes de estrellas cuyo ángulo es inferior a la décima de segundo. La distancia de las estrellas más lejanas es mucho más difícil de determinar, ya que en ellas no se puede aplicar el método de paralajes trigonométricos.

Pero, todo tiene solución. Partamos de la base que la luminosidad de los cuerpos celestes disminuye en la medida que se encuentren más lejos. Estoes fácilmente demostrable: mayor luz dará un farol que está al lado nuestro, que otro igual ubicado a una cuadra de distancia.

Lo que nos resta hacer ahora es ver cómo podemos aplicar esto en el espacio sideral. Empecemos por aclarar que las estrellas no son «faroles iguales», lo que nos complica unpoco las cosas, ya que debemos averiguar no sólo su luminosidad absoluta, sino también la aparente.

Entendemos por absoluta, toda la luz que da; y aparente, sólo la que llega a nosotros.

La aparente se mide con facilidad por intermedio de placas fotosensibles. Para la absoluta, en cambio, las cosas se hacen un poco más complicadas. Es necesario que descompongamos la luz que nos mandan por medio de un prisma. Obtendremos así un espectro, que no es otra cosa que la luz distribuida de acuerdo con sus colores componentes en una escala que va de! ultravioleta al infrarrojo. De este gráfico se puede inferir la luminosidad absoluta de un cuerpo a partir de su temperatura intrínseca.

Después -ya obtenidos los datos de luminosidad absoluta y relativa- no queda otra cosa que aplicar fórmulas constantes que nos dan la distancia desde la Tierra hasta la estrella.

 

esquema del paralaje de una estrella

esquema del paralaje de una estrella

Fuente Consultada:
Secretos del Cosmos Tomo 2 (Salvat)
Enciclopedia Ciencia Joven -Distancia a las Estrellas  – Fasc. N°12 Editorial Cuántica