Federico García Lorca

Biografia de Courbet Gustave Resumen Cronologia y Obra Pictorica

Biografía de Courbet Gustave
Resumen y Cronología de su Vida

BIOGRAFIA: GUSTAVE COURBET, 1819-1877 (Francés). Fue un pintor francés, fundador y máximo representante del realismo, y comprometido activista democrático, republicano, cercano al socialismo revolucionario.Courbe  encarna el realismo por excelencia. Hizo de su vida un auténtico compromiso vital, donde la tarea de pintar se convirtió en una manifestación, ante sí mismo y ante los demás, de su apasionado interés hacia todo lo humano.

Aunque en su formación como pintor no siguió los cauces habituales, que obligaban al riguroso aprendizaje con un maestro consagrado, tuvo un conocimiento directo de los viejos pintores naturalistas del siglo XVII, que entonces no formaban parte todavía de los grandes mitos de la historia del arte, como por ejemplo Caravaggio, la pintura holandesa y la pintura española. Nacío, así, un nuevo concepto de artista, destinado a revelar la verdad al mundo.

Nació el 10 de junio de 1819 en un pueblo próximo a Besançon, en el Doubs alemán, cuyo paisaje refleja en sus cuadros.

Courbet, hijo de campesinos acomodados, era brusco, un tipo duro y bebedor. El padre de Gustave era viticultor del Franco-Condado y deseaba convertirlo en ingeniero, pero acabó dejándolo estudiar derecho en París. Courbet era dueño de una autoestima superlativa, donde el mismo se decía: “soy Courbetista, eso es todo. Mi pintura es la única verdadera. Soy el primero y único pintor del siglo”.

Era una persona con empatía, cercano a la gente, comprometido políticamente y activista (participó en las revoluciones de la Comuna de París).

gustave courbet biografia

El realismo fue un movimiento histórico que aspiró a ofrecer una representación verdadera y objetiva del mundo sensible, basada en la observación detallada de la vida que era contemporánea al artista. Este movimiento afectó, sobre todo, a la literatura y a las artes visuales del mundo occidental, que se vieron desprendidas de los convencionalismos narrativos y figurativos que, hasta entonces, las habían vinculado a una idea de belleza preconcebida, basada en una fórmula consagrada.

Estudió en Besançon y luego en París (1840),  desinteresándose de los estudios, alquiló un taller y se dedicó, a la pintura como autodidacta. Courbet frecuentaba el Louvre y la Academia Suiza.  Pronto adquirió un método de pasta espesa, a menudo aplicado a la espátula, de efecto vigoroso.

En 1844 su «Retrato con perro negro» fue aceptado para la exposición anual del Salón de Arte, sin embardo en los años siguientes, sólo una parte de sus obras serías aceptadas. Data de esa época una espléndida serie de auto-retratos, como «El violinista» y «Hombre con cinturón». Courbet se jactaba de desagradar al jurado del Salón y veía en las recusaciones la prueba de su valor.

Después de viajar a los Países Bajos e Inglaterra, se estableció en París en 1848, donde se relacionó con Baudelaire, Proudhon, Champfleury y Murger.

Políticamente fue un republicano socialista ardiente, donde muy pronto se convirtió en figura notoria por discursos acalorados en los cafés.

En 1850 presentó  «Quebradores de nueces», el primer cuadro de tema proletario y «Entierro en Ornans», cuyo realismo hizo escándalo.

En 1855 envió once obras a la Exposición Universal, siendo rechazada su gran obra «El taller«, llamado por el artista «alegoría real». En ella retrató sus odios y amistades. En el centro, él mismo, pintando un paisaje. Baudelaire, colocado a la derecha, simboliza la poesía realista. Detrás del caballete, un muñeco dependiente representa las convenciones artísticas; una guitarra y un sombrero de mosquetero arrojados al suelo, a la izquierda, su desprecio por el romanticismo.

obra el taller de courbet gustave

Courbet sacudió los dogmas clásicos al encarar la defensa de la causa realista. Rechazó la idealización académica, elevó la representación del pueblo al status de la pintura histórica y restableció el amor por la materia. Su objetivo, tal como él lo definió, era «ser capaz de traducir las costumbres, las ideas, el aspecto de [su] época, según [su] apreciación, ser no sólo un pintor, sino además un hombre; en una palabra, hacer arte vivo […]».

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obra pictorica de courbet el entierro de Ornans

Un cuadro histórico, obra pictorica de Courbet «El entierro de Ornans». No fue tanto el tema lo que ofendió a los burgueses, sino su representación en dimensiones monumentales. Courbet infringió los códigos de la escena de género (retrato de un grupo de población local) al utilizar los códigos de la pintura histórica. El título completo era Cuadro de figuras humanas, reseña histórica de un entierro en Ornans. Su composición en friso no distingue en la escena un centro claramente legible, desconcierta y nivela la representación, lo que va en contra de las reglas clásicas. Por último, en lugar de un marco dorado, Courbet prefirió tablas mal cepilladas.

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courbet caricatura

Courbet tenía una personalidad polémica y bastante caricaturesca: era arrogante, truculento, de risa fácil y vientre prominente. Elaboró -respaldado financiera e intelectualmente por sus amigos Bruyas, Champfleury, Proudhon- estrategias (retrospectiva personal, creación de una escuela taller) para sortear constantemente la institución, así como toda recuperación.

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Courbet decidió hacer una exposición particular de unas cuarenta pinturas que pudo reunir en una sala particular de Refused, pionero de las manifestaciones de los impresionistas contra el arte oficial. En

esa ocasión, la crítica, siempre irónica ante el contenido político-social de sus pinturas, no pudo dejar de reconocer su valor.

Su influencia alcanzó a Bélgica y Alemania, donde había estado en 1858-59.

En 1870 fue elegido presidente de la comisión de museos. Con gran escándalo, rechazó la Legión de Honor, alegando no querer ser condecorado por Napoleón III.

Participando de la Comuna de París, decretó el desmontaje de la columna Vendôme. Restablecida la orden, fue responsabilizado por la depredación y condenado a seis meses de prisión.

En 1873, obligado a pagar la reconstrucción de la columna, se refugió en Suiza, donde volvió a pintar retratos y paisajes.

Su salud sacudida se agravó con la noticia de la venta en subasta pública de sus bienes, incluso los cuadros, llegando a morir de cirrosis en  diciembre de 1877.

Fue enorme la influencia de Courbet. Combinando el arte académico convencional, creó un estilo enérgico que da nueva importancia a los menores hechos de la vida cotidiana, abriendo camino a los impresionistas.

La materia: El realismo de Courbet se encontraba primero en su voluntad de restituir mediante la pintura el «espesor» de las cosas, de los cuerpos, sus pesos y su vida. Ello chocó al público en una época en que se prefería la representación idealizada y afectada de diosas tales como la Venus de Cabanel.

«Considero que la pintura es un arte esencialmente concreto y que solamente puede consistir en la representación de las cosas reales y existentes. Es un lenguaje enteramente físico, cuyas palabras son todos los objetos visibles», escribió Courbet en 1861 con ocasión de la inauguración de su escuela en la calle Notre-Dame-des-Champs, donde no concibió transmitir un método, sino formar pintores que supieran rendir cuenta de su tiempo, ya que «cada época debe tener artistas que la expresen y la reproduzcan para la posteridad«.

obra pictorica la siesta de courbet gustave

LA SIESTA (1866) – El gusto por la provocación. El tema de esta tela, que también llevó por títulos El sueño, Las amigas, Pereza y lujuria, habría sido elegido para denunciar la depravación de las costumbres y el lesblanlsmo durante el Segundo Imperio. Pero esta hipótesis toma poco en cuenta el gusto de Courbet por la representación carnal. Se trata aquí de un encargo del coleccionista Khalil-Bey (comitente de El origen del mundo y primer comprador de El baño turco de Ingres), que se convenció del genio de Courbet después de haber visto Venus y Psique (El despertar), un motivo con pretexto mitológico pero cargado de erotismo.

CRONOLOGÍA DE SU VIDA:

1819-1836: El 10 de junio, a las tres de la mañana, de Suzanne-Silvie Oudot, esposa de Eléonor-Régis-Jean-Joseph-Stanislas Courbet, nace en Ornans, en el Franco Condado, Jean-Désiré-Gustave. Al día siguiente, se registra el nacimiento en el municipio. Gustave Courbet es el primer hijo de la familia; después de él nacerán cuatro hermanas: Zoé, Zélie, Juliette, Clarisse; esta última morirá joven.

Gustave hace sus primeros estudios en el Colegio de Ornans, dirigido por los abates Oudot y Lemontey. El provecho que obtiene es muy escaso pero en compensación gana todos los años el premio de música, mientras su amigo Promayet obtiene los premios de dibujo. Su carácter rebelde se manifiesta ya a los catorce años cuando se rehusa a hacer la primera comunión. Para persuadirlo, debe intervenir el cardenal de Rohan, obispo de Besangon. De todos modos, inmediatamente después se negará obstinadamente a confesarse y a recibir los otros sacramentos.

1837-1839: Entra en el Colegio Real de Besangon. Tiene dieciocho años y ningún deseo de dedicarse a estudios que no le interesan. ..Lo_ único que lo apasiona es el dibujo. El curso es dictado por Charles-Antoine Fla-joulot, que sigue un método de lincamiento? neoclásicos. Los dibujos de Courbet recuerdan a los de los mejores alumnos de David.

1840-1844: Crece en él el deseo de ir a París para estudiar pintura. Y en efecto, en este año parte para la capital, pero el padre lo inscribe en la Escuela de Derecho. Courbet, sin embargo, no se rinde y algunos meses después comienza a frecuentar una escuela libre de arte, la Academia Suisse, nombre de su fundador, la misma que algunos años más tarde será frecuentada por Pissarro y Cézanne.

En ese período conoce a Frangois Bonvin, que lo acompaña al Louvre y discute con él problemas de pintura. Juntos frecuentan después el atelier de un tal Dusprez llamado «Pére Lapin», donde se puede pintar y esculpir realmente por seis francos al mes. Estudia y trabaja intensamente. Hace también copias: La cabeza de caballo, de Géricault, Dante y Virgilio, de Delacroix. En 1844 pinta el Autorretrato, más conocido por El hombre del cinturón de cuero y también El hombre herido. Conoce también al escritor y crítico Max Buchón.

1845: Por primera vez un cuadro suyo es aceptado en el Salón. Se trata del Guitarrero. Conoce a Baudelaire y lo aloja en su estudio.

1847-1849: Viaja a Holanda, donde tiene oportunidad de admirar las obras maestras de Rembrandt. Entre tanto ha conocido a los escritores y críticos Castagnary y Francis Wey. Son los años decisivos. En el Salón del 49 se hace presente con Sobremesa en Ornans y otro grupo de cuadros.

El éxito se festeja en la cervecería Andler-Keller, en la Rue Hautefeuille 24, la misma calle en la que Courbet tiene su estudio y donde, desde hace algún tiempo, se reúne aquel pequeño grupo de literatos» y artistas del que surgirá después el movimiento artístico realista: Bonvin, Champfleury, Trapadoux, Wallon. En este mismo año, de regreso a su ciudad natal; pirita el Entierro en Ornans.

1850-1851: En diciembre participa en el Salón con el Entierro, el Retorno a la feria y Los picapedreros.

1852: jtín el Salón de este año está presente con Las señoritas del pueblo. El golpe de estado del 2 de diciembre lo sorprende ocupado en la gran tela de los Bomberos que corren al lugar del incendio, que quedará inconclusa. Max Buchón es obligado a exiliarse y con él, otros amigos suyos. Courbet se retira a Ornans. En este año estrecha amistad con Pierre-Joseph Proudhon.

1853-1854: Nace Van Gogh. Pinta Las bañistas, La hilandera adormecida, Las ahechaduras. Conoce a Jacques-Louis-Alfred Bruyas, que se convierte en Hautefeiulle, se celebra la «Fiesta del realismo», de la que participa también Baudelaire y todos los amigos, escritores y pintores. Algunos días después parte para Ornans.

1861-1863: Aparece el libro de Champfleury, Grandes figuras de ayer y de hoy, uno de cuyos protagonistas es Courbet, junto con Balzac y Wagner. Expone en el Salón cinco obras entre las cuales está El combate de los ciervos. Max Buchón regresa del exilio. Viaja a Bélgica donde su pintura está obteniendo un consenso entusiasta entre los jóvenes. Hacia el fin del verano, funda el «Atelier Cour-bert», en la Rué Notre-Dame-des Champs 83.

La experiencia dura poco tiempo. Courbet acepta la invitación de Etienne Baudry, un propietario de viñedos, y arriba a Sain-tonge, en el oeste de Francia. También llega Corot y van juntos a pintar. Courbet regresa a París en marzo del año 1863, después de haber pintado numerosos paisajes y un tupido grupo de naturalezas muertas con flores. En este mismo año pinta la famosa tela de inspiración anticlerica.

El regreso de la conferencia. Muere Delacroix.

1864-1865: Pinta Venus y Psiquis, rechazado en el Salón. El 19 de enero muere Proudhon. Pinta entonces el conocido cuadro Proudhon y sus hijos, titulado inicialmente Proudhon y su familia. En el primer borrador, en efecto, aparece también la mujer de Proudhon, que en una sucesiva reelaboración desapareció de la tela. En junio aparece —en forma postuma— el libro que Proudhon ha dedicado a su pintura: Del principio del arte y de su destino social.

1866-1867: Zola escribe Mi Salón, dedicándolo a Cézanné. Courbet expone en el Salón la Mujer con el papagallo y El refugio de los gamos. Reside en Deauville, donde pinta una serie de marinas. Participa en la Exposición Universal del 67 al mismo tiempo que prepara una muestra antológica propia. Mueren Baudelaire e Ingres.

1868-1870: Envía al Salón, El otoño de un mendigo en Ornans; al año siguiente presenta La siesta y un cuadro de caza; en el 70 expone La ola. Es el último Salón en el que participa. Rechaza la Cruz de la Legión de Honor ofrecida por el gobierno. Estalla la guerra con Prusia, Francia es invadida, cae el Imperio de Napoleón III. Con la proclamación de la República, Courbet es nombrado presidente de la Comisión de los artistas y lugarteniente de estado mayor del  batallón 45., Se ocupa de la protección de los monumentos y de las obras de  arte amenazadas por los cañones prusianos.

Adhiere a la Comuna y promueve la Constitución de la Federación de los Artistas. El 16 de mayo es derribada la Columna Vendóme. En nombre de la Federación, Courbet suprime la Academia y la Escuela de Bellas Artes, junto con las Escuelas de Roma y Atenas. Caída la Comuna, Courbet es arrestado, procesado y condenado. Pasa cerca de siete meses en prisión y debe ser internado en una clínica, casi al terminar la pena, porque su salud es muy precaria. En marzo está libre. Regresa a Ornans, donde ha muerto la madre durante el periodo de su prisión.

1873-1874: En mayo la Asamblea nacional lo inculpa del derribamiento de la Columna Vendóme. Las persecuciones aumentan. Esconde sus cuadros, los envía a Suiza. Finalmente, también él se marcha y llega a Suiza en diligencia. Se establece en Tour-de-Peilz, fracción Vevey, en una vieja casa a orillas del lago. El discípulo Chérubino Pata va a vivir con él. El pintor Auguste Morel, un viejo comunero de Marsella,  se establece también con su mujer en la misma’ casa: todos juntos cuidan a Courbet y lo acompañan. Muere Millet. Primera muestra de los impresionistas en París.

1875-1877: Muere Corot. Courbet pinta paisajes y recibe amigos. Pero su salud empeora. El diagnóstico de sus males es grave. De París llega el doctor Paul Collin. Toda cura es inútil. Courbet muere el 31 de diciembre de 1877, a los cincuenta y ocho años. Tres días después sus restos se depositan en el cementerio de Tour.

1915: Los restos de Courbet son transportados a Ornans. En el cementerio de Tour-de-Peilz permanece, como recuerdo, esta inscripción: «Aquí reposó desde 1878 hasta 1915 el cuerpo del pintor Gustave Courbet nacido en Ornans el 10 de junio de 1819 — muerto en Tour-de-Peilz el 31 de diciembre de 1877.

LISTA DE OBRAS PICTORICAS DE GUSTAVE COURBET

1842, El hombre del perro negro
1849, El hombre de la pipa
1850, Entierro en Ornans
1850, Los campesinos de Flagey volviendo de la feria
1853, Las bañistas
1854, Les Bords de la mer a Palavas
1854, Las cribadoras de trigo
1854, El encuentro
1855, Alegoría real o El estudio
1858, La Merà Palavas
1864, Le Chêne de Flagey
1864, Las fuentes del Loue
1865, Retrato de Proudhon y sus hijos
1866, La Femme au perroquet
1866, La Trombe
1866, Las durmientes
1866, La remesa de corzos en el arroyo de Plaisir-Fontaine Doubs
1868, l’Hiver
1868, La mujer de la ola
1868, La fuente
1869, La vague
1869, Mer calme
1870, El mar tormentoso
1871, Manzanas y granadas en una copa
1874, Autorretrato en Sainte-Pélagie
1877, Gran panorama de los Alpes

Fuente Consultada:

La Enciclopedia del Estudiante Tomo 19 Historia de la Filosofia La Nación
Enciclopedia Temática Ilustrada – Tomo de Biografías – Editorial GR.U.P.O. S.A.

 

Biografia de Niemeyer Oscar Caracteristicas Arquitectura de Brasilia

Biografía de Niemeyer Oscar
Características Arquitectura de Brasilia

La construcción de Brasilia, la flamante capital del Brasil, ha hecho poner los ojos con extraordinario interés en el momento actual de la arquitectura brasileña. Ya desde hace unos años, las obras de los jóvenes maestros brasileños habían atraído la atención de los estudiosos de este arte.

En Brasil, país poderoso, rico y en trance de un desarrollo económico realmente maravilloso, la arquitectura ha venido cobrando una importancia creciente, llamada a resolver tantos problemas puramente arquitectónicos y urbanísticos como sociales. Se trata de dar solución a todo ese cúmulo de interrogantes, de nuevas necesidades que se plantean siempre en los momentos de crecimiento masivo de un país, muchas de ellas directamente relacionadas con el arte de la arquitectura.

En Brasilia, la nueva ciudad federal brasileña surgida en la meseta interior de Goiás, el trabajo del arquitecto Oscar Niemeyer es a todas luces el más interesante. El plan piloto de la nueva capital es el de Lucio Costa, un arquitecto de fama y hasta de nacionalidad casi internacional, que ganó el concurso entre otros veintiséis proyectos.

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Oscar Niemeyer Soares Filho nació el 15 de diciembre de 1907. Sintió siempre una gran afición por las matemáticas. Realizó sus estudios primarios y secundarios en el «Barnabitas College», de donde salió en 1929 firmemente decidido por su carrera futura de arquitecto.

Un año más tarde, fortalecida aún más su vocación profesional merced a unos viajes realizados por el interior del país, en los que se puso en contacto con la arquitectura histórica y moderna brasileña, ingresó en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Río de Janeiro, matriculándose en los cursos de arquitectura. En cuatro años terminó sus estudios superiores, siempre con las máximas calificaciones, reputado por sus compañeros y profesores como el más aventajado de su promoción.

La familia paterna de Oscar Niemeyer es de ascendencia alemana. De ella ha heredado su mente casi matemática, que sólo el clima social y cultural de su país natal ha podido templar, en un proceso de humanización progresiva que se observa a lo largo de su producción arquitectónica. Al terminar su carrera en la Escuela Superior de Río, empezó a trabajar de arquitecto en la oficina de Lucio Costa, que por entonces era jefe del Servicio del Patrimonio Histórico Artístico Nacional.

La raíz italiana de Costa, su verdadero primer maestro, supone ya mucho en el desarrollo posterior de su carrera. Por estos años, la contemplación y estudio de los edificios históricos brasileños, pareja a la dirección clásicamente mediterránea de Lucio Costa, ponen en la obra del futuro maestro de Brasilia sus primeras preocupaciones por la humanización de la arquitectura. Su deseo de dar solución a tantos problemas estéticos, en el fondo, respondía a su preocupación social.

Si Oscar Niemeyer no hubiera tenido más maestro que Lucio Costa, si no hubiera viajado tanto por Europa —«de Lisboa a Moscú», suele decir él a todo el mundo—, su producción arquitectónica quizá no hubiera alcanzado su cima actual. Podría haberse quedado en una serie de hábiles soluciones, en una serie ininterrumpida de hallazgos estéticos.

Su arquitectura habría sido reputada como obra de un buen técnico también, pero un poco como fruto discreto y acertado de un arquitecto que no se enfrentó con los más graves problemas que se plantean cada día a todo arquitecto contemporáneo.

Pero en la vida y en la obra de Niemeyer están además la presencia decisiva de Le Corbusier, el gran maestro del racionalismo europeo, y sus contactos directos con los problemas arquitectónicos y urbanísticos de Europa, agravados a la terminación de la última guerra.

El trato de Niemeyer con Le Corbusier fue mucho más corto que el que ha tenido y tiene con Costa, pero la personalidad del maestro suizo-francés, el volumen de su obra, la serie de sus soluciones arquitectónicas, han sabido dejar su huella en la obra del brasileño.

Niemeyer fue uno de los colaboradores de Le Corbusier en el proyecto del campus de la ciudad universitaria de Río de Janeiro, encargo hecho al arquitecto europeo por el entonces ministro de Educación, Gustavo Capanema. De este corto contacto, Niemeyer obtuvo unas experiencias técnicas que inteligentemente ha sumado posteriormente a su obra.

El respeto suyo por las líneas y los volúmenes puros, el aire ligero de sus construcciones, la presencia del paisaje, racionalmente incorporado a los edificios, son otras tantas notas «lecorbusianas» en la obra del maestro de Brasilia.

La lista de la producción de Oscar Niemeyer es bastante voluminosa y no menos variada. Ha realizado tanto pequeños edificios privados como grandes construcciones para uso público. Sus obras revisten siempre un carácter marcadamente nacional, que es otra de las notas que puede añadirse a su producción.

Esta característica —la presencia de la geografía, de los tipos de construcción brasileños en la producción de un arquitecto moderno—, ya es sabido que no es privativo del Brasil. Pero sí es cierto que en pocos arquitectos, descartada la obra del fallecido Frank Lloyd Wright, se da un más perfecto equilibrio de las últimas realizaciones técnicas con la fisonomía nacional, con la incorporación buscada al paisaje propio del lugar.

En la carrera profesional de Oscar Niemeyer puede darse un corte claramente diferenciado. Antes y después de su largo viaje por Europa, que, según él, le ha hecho dar un completo cambio de rumbo en las directrices de su producción. Ya en 1937 realiza su primera obra: una Nursery en Río de Janeiro, edificio de pequeños alcances, en el que ya observa una gran preocupación por el jardín.

De 1938 datan tres obras importantes: el pabellón brasileño de la Feria de Nueva York y dos casas de descanso, una para Oswaldo de Andreade y otra para Miguel Pereira, en las que logró una adecuación perfecta de las formas arquitectónicas a las de la naturaleza.

En el pabellón para la Feria de Nueva York, realizado en colaboración con Lucio Costa y Paul Lester Wiener, la distribución de las distintas plantas sigue una fórmula marcadamente de Le Corbusier. De 1939 es el hotel de Ouro Preto, en el estado de Minas Gerais.

En 1941 construye el «Standpipe» de Riberao das Lages, en Río de Janeiro, el «Centro Atlético Nacional» de la capital federal, y continúa la construcción del ministerio de Educación y Cultura, que había comenzado en 1937 y que no habría de terminarse hasta 1943.

Al construir en el Centro Atlético el enorme Estadio, Oscar Niemeyer se sitúa ya entre los maestros. Para ubicar a los ciento treinta mil espectadores, el arquitecto realizó una de sus mejores obras. En la distribución de los diferentes bloques de edificios, las zonas verdes, los campos de los distintos deportes siguió la técnica ya tradicional en la arquitectura moderna, de aislar las diferentes zonas con espacios verdes, lagos y estanques.

1942 es el año en que Oscar Niemeyer construye su estudio-residencia en la Sección Gavea de Río de Janeiro, edificio de tres plantas, abierto al lago Rodrigo de Freitas, en el que dio entrada a las muestras más modernas de muebles, añadiendo así otro frente a sus preocupaciones artísticas.

Del mismo año es el casino de Pampulha, un suburbio de Belo Horizonte, donde repitió algo la estructura de su pabellón neoyorquino.

En Pampulha hizo también en 1942 un restaurante, el Club de Yates, y comenzó la famosísima iglesia de San Francisco de Asís, que, decorada con murales del pintor Cándido Portinari, tuvo que superar algunas dificultades de tipo litúrgico antes de su consagración.

También de 1943 es el hotel Resort y la casa de descanso del futuro presidente Juscelino Kubitschek, ambos en Pampulha, la residencia de Carlos Ofair en Río, la de Francisco Peixoto y la de la señora Prudente de Moráis, terminada en 1949, la más personal de las construcciones que ha levantado de este tipo, en la que modificó de manera muy original los famosos «pilotis» patentados por Le Corbusier.

Entre 1943 y 1950, Oscar Niemeyer realizó una veintena de obras importantes. Varios hoteles, edificios para grandes bancos, algunos clubs deportivos, factorías industriales como la de Carlos de Britto, numerosas residencias particulares en la ciudad y en el campo, bloques de departamentos y el bellísimo monumento a Barboza en Río de Janeiro, con un curioso mural de Cándido Portinari.

Desde 1950 a 1955, Osear Niemeyer ha ocupado casi toda su actividad en las obras del parque Ibirapuera de Río de Janeiro, donde ha construido los palacios de la Industria, de la Agricultura, de las Artes y el Gran Mercado. Con estas obras ya estaba magníficamente preparado para la realización del Museo de Caracas y para los múltiples edificios de Brasilia, en los que se acusa de manera notable el cambio dado a sus criterios técnicos y estéticos, fruto de su viaje a Europa y de su contacto con las más recientes obras de la arquitectura internacional.

«Los trabajos de Brasilia definen, con el proyecto del Museo de Caracas, una nueva etapa de mi trabajo profesional. Éste se caracteriza por una búsqueda constante de concisión y de pureza, así como por una mayor aplicación a los problemas fundamentales de la arquitectura. Esta etapa… fue la consecuencia de un proceso honrado de fría revisión de mi trabajo de arquitecto.

En verdad, después de mi regreso de Europa, que recorrí de Lisboa a Moscú, examinando atentamente cuanto pudiera tener relación con la arquitectura, mi actitud profesional ha cambiado mucho.» Estas palabras de Oscar Niemeyer, pronunciadas con motivo de iniciar los trabajos de Brasilia, resumen la nueva actitud del maestro, que, en un desarrollo lógico de toda su obra, ha llegado a una nueva cima.

Examinando sus construcciones de Brasilia, en las que un aire total, extraordinariamente armónico, envuelve en una sola obra todo su trabajo en la nueva capital, es necesario pensar que el maestro brasileño ha conseguido una gran simplificación, no sólo de resultados formales, sino de actitudes previas y criterios arquitectónicos.

Puede decirse que antes de este momento, la labor arquitectónica era emprendida por Oscar Niemeyer con cierto sentido de servicio a otras actividades humanas. Se trataba de realizaciones parciales, complementarias de otras muchas cosas que no eran la arquitectura.

Hoy, contemplando sobre todo su plaza de los Tres Poderes, se aprecia bien claramente cómo Niemeyer ha llegado a una concepción total de la arquitectura, en la que este arte sirve de soporte y ámbito a los demás y está perfectamente integrado en la realidad social, política y cultural brasileña, como un elemento de síntesis y de armonización.

El palacio de la Alborada, residencia oficial del presidente; los palacios —el Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial—, Centro Residencial con sus viviendas, iglesias, escuelas, liceos y mercados, la Cámara de Diputados y el Senado —curiosísimas construcciones a base de medias esferas situadas sobre una enorme plataforma artificial—, el recinto bancario, con modernos y elevados edificios para la banca nacional y extranjera, etc., son el legado más importante de la obra de Oscar Niemeyer, un arquitecto en el que juegan con la mayor gracia y perfección las lecciones técnicas, racionalistas y exactas de Le Corbusier, con la sensibilidad que regalan a su obra el paisaje, densamente humano de su tierra natal y el clasicismo mediterráneo de Lucio Costa, su primer maestro.

La síntesis, personalísima, es la producción del arquitecto brasileño Oscar Niemeyer Soares Filho.

Óscar Niemeyer murió el 5 de diciembre de 2012 en Río de Janeiro a los 104 años.

LISTA DE SU MEJORES OBRAS

1947 – Sede de las Naciones Unidas en Nueva York

Niemeyer participó junto a un reputado grupos de arquitectos (entre ellos Le Corbusier) en la elaboración del proyecto del edifico principal de las Naciones Unidas en la ciudad de Nueva York en 1952.

1958 – Palacio Planalto

Sede del poder ejecutivo del Gobierno Federal brasileño, el edificio comenzó a construirse en 1958 como parte del proyecto de Niemeyer en Brasilia. Consta de cuatro pisos de altura y tiene una superficie de 36.000 m². Su idea era proyectar una imagen de simplicidad y modernidad utilizando líneas y ondas para componer las columnas y estructuras exteriores.

1960 – Congreso Nacional brasileño

La obra, inaugurada en 1960, significó la transferencia de la capitanía de Río de Janeiro a Brasilia. Sede del poder legislativo federal en Brasil, la estructura está compuesta por dos semiesferas a los lados (Senado y Cámara de Diputados) junto a dos torres de oficinas.

1970 – Catedral de Brasilia

Terminada en 1970, se trata de la catedral metropolitana de la ciudad de Brasilia. Una enorme estructura hiperboloide de secciones asimétricas construida sobre hormigón y cuyo techo de vidrio parece abrirse al cielo.

1991 – Museo de Arte Contemporáneo de Niterói

Realizada por Niemeyer a los 100 años de edad, el museo se levantó en la ciudad de Niterói y es una de sus señas de identidad. El edificio tenía 16 metros de alto y una cúpula con un diámetro de 50 metros con tres pisos.

2011 – Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer

Tiene una estética provocadora, resumen de la mejor arquitectura del brasileño. El propio arquitecto lo ha descrito como «una gran plaza abierta a todos los hombres y mujeres del mundo, un gran palco de teatro sobre la ría y la ciudad vieja. Un lugar para la educación, la cultura y la paz».

Ver Fotos de las Mejores Obras de Niemeyer

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Biografia de Carpentier Alejo Resumen de su Obra Literaria y Vida

Biografía de Carpentier Alejo
Resumen de su Obra Literaria y Vida

Alejo Carpentier nació en La Habana el 26 de diciembre de 1904. Su padre, arquitecto de origen francés, se había trasladado a Cuba en 1902, el mismo año que nacía la nueva república. Su madre, rusa aunque de formación francesa, pertenecía a una familia dedicada a los negocios del petróleo en Bakú.

Su infancia y adolescencia transcurren en una finca en Loma de Tierra, en las afueras de La Habana. Serán años felices en contacto con las gentes y las faenas del campo. «Recuerdo —explica el escritor— gente extraordinaria, como unos negros que me contaban historias que habían recogido de sus antepasados. En particular Viaje a la semilla es el resultado de aquellos años.

alejo carpentier escritor cubano

En 1913 viaja con su familia a Rusia, donde permaneció durante unos meses, y a París, donde se matricula por un trimestre en el liceo Jeanson de Sailly, para practicar el francés.

Desde muy pequeño Carpentier será un lector voraz: Balzac, Zola, Flaubert y, sobre todo, la literatura española, que era la pasión de su padre.Pero también leía a Dumas, a Julio Verne y a Salgari, al que prefería por ser menos didáctico y menos laborioso en sus planteamientos. Esta precocidad de lecturas fue en gran parte consecuencia de una tendencia al asma, enfermedad que Carpentier padeció durante mucho tiempo.

A  los quince años escribe una novela corta bajo la influencia de Flaubert y de Eca de Queiroz, ambientada en Jerusalén en tiempos de Pilatos.

En 1922 regresa a La Habana para estudiar arquitectura, carrera que abandonará a los dos años, ante las dificultades que encuentra en las matemáticas y el dibujo. También dejará sus estudios de música.

Posteriormente, en 1923, es nombrado jefe de redacción de una pequeña revista que se proclama órgano de la Unión de fabricantes de calzado de Cuba. De ahí pasará a la revista Carteles, de la que sería eventualmente jefe de redacción. El periodismo va a ser una actividad que Carpentier ejercerá a lo largo de casi toda su vida.

Entre 1923 y 1924 se crea el Grupo minorista, llamado irónicamente así debido a la obligada condición de «minoritarios» con que se califica a los nuevos artistas. Aquel grupo de jóvenes empezó sus tareas tratando de captar las nuevas tendencias que venían de Europa.

Van a formar parte del grupo, entre otros, Juan Marinello, Rubén Martínez Villena, Emilio Roig, Fernando Ortiz y los compositores Alejandro García Caturla y Amadeo Roldan. Este último sería compañero inseparable de Carpentier en andanzas musicales.

Es también la época en que empiezan a llegar revistas extranjeras a Cuba. En sus páginas pudieron leer a Kafka, Cocteau, Maiakovski y a casi todos los novelistas rusos de la primera generación revolucionaria, como Ivánov, Leónov, Babel, etc., que producirían un enorme entusiamo.

En 1926, Alejo Carpentier viaja a México, donde era posible observar las huellas de la revolución. Allí traba amistad con el pintor Diego Rivera, rotundo partidario del arte proletario. De ese contacto va a surgir en Carpentier una tremenda duda: recién iniciado en el cubismo va a encontrarse con un tipo de pintura, afincada en la realidad circundante, que ofrece una visión de América completamente nueva.

En 1927, debido a sus actividades dentro del Grupo minorista contra la dictadura del general Machado, Carpentier pasará dos meses en la cárcel. En ella escribirá la mayor parte de su primera novela, Ecué- Yamba-0, que sería publicada en Madrid en 1933.

En marzo de 1928 se celebra el Séptimo congreso de la prensa latina al que asiste el poeta surrealista francés Robert Desnos. Pronto se conocen y entre ellos se establecerá una amistad que iba a durar toda la vida. Gracias a Desnos, que le pasará su documentación como delegado del congreso, podrá Alejo Carpentier embarcarse rumbo a Francia.

A través de Robert Desnos, Alejo Carpentier es invitado a realizar emisiones; primero en Poste Parisién, y luego en Radio Luxemburgo. Trabajaban con él Antonin Artaud, Jacques Prevert, el propio Desnos, etc. Interesados por las combinaciones que se podían hacer entre texto y música, montarán diferentes piezas teatrales y obras como El libro de Cristóbal Colón, con la colaboración de Paul Claudel, y numerosas grabaciones experimentales.

Hacia 1930, el grupo de Robert Desnos, al cual pertenecía Carpentier, va a romper con André Bretón, al que se acusa de transformar el movimiento surrealista en una especie de sociedad secreta y exclusiva, dotada de consignas, y de convertirse en un inquisidor con plenos poderes para dictar excomuniones.

En 1937 volverá a España integrando la delegación cubana invitada al Congreso de escritores antifascistas, celebrado en Valencia y Madrid. Su experiencia de la guerra española aparecerá en una de sus últimas novelas, titulada La consagración de la primavera (1978).

La decepción sufrida por la derrota del bando republicano, se extiende también en Europa y en mayo de 1939 abandona el continente para regresar a Cuba.Esta vuelta a La Habana será dolorosa. Implicaba un nuevo comienzo desde el principio. Invadido por un sentimiento de fracaso, se buscará a sí mismo en el ser esencial de América. En pocos años ha visto desaparecer a algunos de sus amigos más entrañables: Martínez Villena, García Lorca, César Vallejo, Amadeo Roldan y también a Robert Desnos, muerto en un campo de concentración en Checoslovaquia.

En 1946 escribirá el ensayo La música en Cuba, resultado de investigaciones llevadas a cabo sobre la fusión del ritmo africano con la melodía española

En 1945 es invitado a ir a Caracas durante un año o dos para organizar una emisora de radio. En Venezuela encontrará mayores facilidades para escribir y también un país que «es una especie de compendio telúrico de América». Por todo esto, «los dos años que pensaba pasar en Venezuela se convirtieron en catorce. Allí escribí gran parte de mi ciclo novelesco, incluso El siglo de las luces.»

Alejo Carpentier es un creador meticuloso que trabaja con una extraordinaria disciplina. «Escribir un libro es siempre una empresa tremenda, acaso superior a las fuerzas de uno; aventura dolorosa llena de decepciones, que se debe vivir frase a frase en la esperanza de que algo surja de un trabajo reducido a la gestación de una o dos páginas escritas al día.»

En Caracas comenzará a escribir crónicas para el diario El Nacional, algunas de las cuales adoptarán un carácter de ensayo. Tales son la serie Visión de América, publicada en 1947 después del primero de los tres viajes que Carpentier hizo al alto Orinoco y a la Gran Sabana.

A principios de 1959, hallándose perfectamente instalado en Venezuela, se producirá la revolución cubana. Alejo Carpentier se incorporará inmediatamente a ella y regresará a La Habana en julio de ese mismo año: «Oí las voces que habían vuelto a sonar, devolviéndome a mi adolescencia; escuché las voces nuevas que ahora sonaban, y creí que era mi deber poner mis energías, mis capacidades al servicio del gran quehacer histórico latinoamericano que en mi país se estaba llevando adelante.»

En 1963 es nombrado director de Publicaciones del estado, que se convertiría más tarde en Instituto del libro. Participará en las campañas de alfabetización y durante cinco años enseñará historia de la cultura en la universidad. «Recuerdo ese período —afirma— como uno de los más felices de mi vida.»

En 1962 publicará la que será su mejor novela: El siglo de las luces. Su punto de partida será una escala forzada en la isla de Guadalupe, durante su viaje de Venezuela a París para recoger el premio concedido a Los pasos perdidos.

A finales de 1966 es nombrado ministro consejero de asuntos culturales en la embajada de su país en Francia y, posteriormente, será diputado de la primera Asamblea nacional del poder popular de Cuba. Carpentier asumía su compromiso político de forma muy sencilla, afirmando: «Soy ciudadano antes que escritor.»

Tendrán que pasar más de diez años para que vuelva a publicar dos nuevas novelas: Concierto barroco y El recurso del método, las dos en 1974.

Concierto barroco girará en torno a la concepción de la primera ópera de tema americano, Moctezuma, por Antonio Vivaldi, que fue estrenada en Venecia en 1733. El título de El recurso del método es una inversión irónica de la obra de Descartes, pues «América Latina es el continente menos cartesiano que imaginarse pueda.»

Años más tarde, en 1978, publicaría sus dos últimas novelas: El arpa y la sombra, un estudio sobre los aspectos oscuros del fantástico temperamento de Cristóbal Colón; y La consagración de la primavera, novela eminentemente política que es «una pelea a brazo partido contra lo «real horroroso» de nuestra historia.»

Ese mismo año le fue concedido el premio Cervantes, el más importante galardón de las letras hispánicas, otorgado por las Academias de la lengua de España y América.

Alejo Carpentier, iniciador de la nueva narrativa latinoamericana, el hombre que inaugura un nuevo modo de percibir y valorar esa América que le apasionaba, moría en París, el 24 de abril de 1980.

Su obra, viva pese a la muerte del creador, permanece recordando, para siempre, los afanes de un continente que lucha por consevar su identidad y encontrar su destino aunque sea en las condiciones más adversas. Y es la esperanza cierta de encontrar estos objetivos lo que da valor permanente a la tarea de Carpentier.

Fuente Consultada:
Forjadores del Mundo Contemporáneo – Tomo IV- Entrada: Carpentier Alejo  “Portavoz de un continente barroco” – Editorial Planeta

Biografia de Brecht Bertolt Resumen de su Obra Artistica y Vida

Biografía de Brecht Bertolt
Resumen de su Obra Artística y Vida

Bertolt Brecht nació el 10 de febrero de 1898 en Augsburgo, Bavaria, Alemania, ciertamente en el seno de una familia acomodada. Su padre era un pequeño industrial y regentaba una fábrica de papel en la ciudad. Como artista y como hombre, Brecht tuvo la oportunidad y el valor de escoger por sí mismo el camino a seguir y el carácter que quería conferir a su futuro; un futuro presidido por la tragedia de un mundo en guerra, donde hombres, estados y clases sociales se enfrentaban sin tregua.

Bertolt Brecht

Respecto a los primeros años de su vida, Brecht nunca confirió demasiada importancia a los aspectos religiosos de su educación aunque algunos biógrafos creyeron ver en su formación fundamentalmente protestante una posible explicación del carácter de su obra. El padre de Bertolt era católico y su madre protestante. Realizó sus primeros estudios en Augsburgo, donde se graduó en la escuela secundaria. Su vocación inicial fue la medicina, por lo que en 1917 ingresó en la universidad de Munich.

Los primeros contactos con las ciencias médicas no resultaron demasiado satisfactorios. Brecht demostró más interés por la literatura:y el drama que por el estudio de la anatomía humana. Ya en 1914, antes de ingresar en la universidad, había escrito sus primeros cuentos y poesías para un periódico de Augsburgo, el Augsburger Neueste Nachrichten.

En 1918, último año de la primera guerra mundial, Brecht fue llamado a filas. Gracias a las influencias de su padre consiguió colocarse en el hospital militar de su ciudad natal. Estuvo destinado en el pabellón de enfermedades venéreas, por lo que no vivió directamente la crudeza de la contienda, aunque para un joven de su sensibilidad el contacto con el sufrimiento humano dejó una importante huella en su personalidad.

El servicio militar y la guerra permitieron a Brecht conocer de cerca los ambientes populares de su tiempo, vivió directamente los hechos de 1918 y asistió con amargura al fracaso del movimiento revolucionario de los espartaquistas frente a los sectores socialdemócratas ortodoxos.

Desde el triunfo de la revolución rusa, los espartaquistas habían intentado repetir el proceso en Alemania, a pesar de la oposición del socialismo tradicional y de la resistencia del poder establecido. En 1918, Brecht se hallaba integrado en el Consejo Revolucionario de soldados y obreros de Augsburgo que se formó en la ciudad durante la efímera existencia de la República Soviética Bávara.

Al finalizar la guerra, abandonó su familia y se dirigió a Munich, con el propósito de entrar en contacto con los círculos políticos de izquierda y con los grupos artísticos de vanguardia. Allí conoció a los primeros grupos expresionistas, uno de los movimientos de vanguardia que mayor influencia iban a ejercer sobre su obra.

En Munich, Brecht optó claramente por su vocación artística y olvidó definitivamente sus estudios de medicina. Su interés se centró especialmente en el teatro y la literatura.

En 1918 escribió su primera obra, Baal, al tiempo que trabajaba en varios proyectos escénicos. De 1919 a 1921 colaboró asiduamente como crítico teatral en el periódico Der Volkswille de Augsburgo y, en 1919, presentó su segunda obra, Tambores en la noche, que fue estrenada el 29 de setiembre de 1922 y obtuvo una gran acogida de crítica y público, y le concedió cierta fama.

En noviembre de 1922 se casó con la actriz Marianne Josephine Zoff y al año siguiente nació su hija, Hanne Marianne, que años más tarde se convertiría en una famosa actriz conocida con el nombre de Hanne Hiob.

En 1924, Brecht se instaló en Berlín, donde trabajó por un tiempo como dramaturgo en el Deutsches Theatre de Max Reinhardt. Allí  conoció a la actriz Helene Weigel con la que se casaría en 1928, tras divorciarse de su primera mujer en 1927, y con la que tuvo dos hijos, Stephan en 1924 y Bárbara en 1930. En este nuevo círculo de relaciones encontró Brecht también a Elisabeth Hauptmann, que sería su compañera definitiva.

El descubrimiento del marxismo como filosofía influyó poderosamente en la obra de Brecht, orientando sus preocupaciones ideológicas y artísticas hacia la consideración moral y política de las relaciones humanas en el mundo moderno.

Su primer gran éxito (1928) lo consiguió a los 30 años, con La ópera de cuatro cuartos, estrenada en el Theater am Schiffbauerdamm. La obra se basaba en la Beggar’s Opera de John Gay y fue musicada por Kurt Weil. En 1943 se publicó una versión novelada de esta obra.

Durante estos años desarrolló una gran actividad como actor y como director teatral. Colaboró con Erwin Piscator en la puesta en escena de las Aventuras del buen soldado Schweyk (1927), basada en la novela de Jaroslav Hasek.

En 1930 empezó a publicar los Experimentos. Se trataba de cuadernos en los que recogía piezas teatrales, poesías, páginas narrativas, escritos teóricos. Escribió las piezas didácticas La línea de conducta y La excepción y la regla. Esta última nunca llegó a representarse en Alemania.

El éxito y la fama que Brecht iba asumiendo se vieron truncados por el desarrollo de los acontecimientos políticos en Alemania. Los años treinta fueron los años del ascenso del nacionalsocialismo al poder y de una completa transformación de la escenografía social alemana.

En enero de 1933, una representación de La línea de conducta fue suspendida por la policía en Erfurt.

El 27 de febrero tuvo lugar el incendio del Reichstag. Al día siguiente, Brecht abandonó Alemania con su familia, huyendo del régimen instaurado por el Partido Nacionalsocialista de Hitler.

Al abandonar Alemania, Pasó por Praga, Viena, Zurich, y se estableció en Dinamarca donde residió, con interrupciones, entre 1933 y 1939. Durante esta época colaboró en varias revistas de los exiliados alemanes y concibió su obra Los Horacios y los Curiáceos que no se representó hasta 1958.

En junio de 1935 participó en París en el Congreso internacional de escritores para la defensa de la paz. Le fue retirada la ciudadanía alemana.

En 1938 acabó su obra antinazi Terror y miseria del tercer Reich y empezó Galileo Galileo, reelaborada varias veces hasta 1956. Se trasladó a Suiza en 1939 y en abril compuso el drama radiofónico El interrogatorio de Lúculo, más adelante convertido en libreto de ópera para la música de Paul Dessau y representada en Berlín en 1951 con el título La condena de Lúculo.

En 1941 concluyó una de sus grandes obras: Madre Coraje y sus hijos. Con ella, Brecht retomó el mito materno ya utilizado en su versión de La madre de Gorki, y en Los fusiles de la señora Carrar.

Brecht decidió emigrar a Estados Unidos, donde residió desde 1941 hasta 1947.

Instalado en Hollywood, entró en contacto con el grupo de intelectuales alemanes exiliados (Freuchtwanger, Leonhard Frank, Fritz Lang) y tuvo ocasión de conocer a Charlie Chaplin.

En Hollywood, intentó aprovechar su experiencia teatral para trabajar en la industria cinematográfica, aunque sin abandonar su producción literaria.

Trabajó como guionista para el director Fritz Lang y escribió varias obras: La increíble ascensión de Arturo Ui (1941-1942), La buena persona de Sezuan (1942), El círculo de tiza caucasiano (1944-1945) y Galileo Galilei.

En 1947 abandonó E.U.A., tras ser interrogado por el Comité de actividades antinorteamericanas, y regresó a Europa, para instalarse en Suiza.

Allí continuó desarrollando sus actividades teatrales. Reelaboró la Antígona de Sófocles, estrenada en Coira en 1948. Este mismo año, en Zurich, estrenó el drama popular El señor Puntila y su criado Matti. También escribió el Pequeño órgano para el teatro, editado en 1949, quizá su escrito teórico más maduro e importante.

En octubre de 1949, volvió a Alemania, fijando su residencia en Berlín Oriental. Allí fundó su compañía teatral, el Berliner Ensemble.

Nombrado miembro de la Academia de las Artes, en 1950 reelaboró, para el Berliner Ensemble, El preceptor de J.M.R. Lenz. Este mismo año le fue otorgada la ciudadanía austríaca, pero no dejó su residencia de Berlín, donde vivió hasta su muerte.

En la última etapa de su vida, se dedicó especialmente a la adaptación de obras de otros autores Don Juan de Moliere en 1952, Coriolan de Shakespeare en 1953, El oficial reclutador de G. Farquhar en 1955 con el título Tambores y trompetas, etc..

El 14 de agosto de 1956 murió víctima de un infarto de miocardio en Berlín Oriental. Fue enterrado en el Dorotheenfriedhof, al lado de la tumba de Hegel.

A su muerte, su obra adquirió un significado decisivo para el conjunto de la cultura occidental y fue reivindicada por la mayor parte de los renovadores de la escena teatral europea. Concretamente Chiarini, distinguió cuatro fases en la evolución del teatro de Brecht.

En su primera época, denunció la alienación y la soledad del hombre en una sociedad de masas que convertía al individuo en un simple número. La solución brechtiana a este hecho era la vuelta a los orígenes, a una vida más primitiva y animal. Las obras más representativas de esta época fueron Baal, Tambores en la noche y En la jungla de la ciudad.

La segunda época del teatro brechtiano se caracterizó por la atención hacia las actitudes colectivas, en un intento de desvelar las razones sociales que determinan la psicología del individuo. Esta etapa se inició con Hombre por hombre (1924-1926) y se cerró con la La ópera de cuatro cuartos (1928) y Grandeza y decadencia de la ciudad de Mahagonny (1927-1929).

La tercera etapa se inició en la década de los años treinta y se caracterizó por la aparición de las llamadas «piezas didácticas», de tipo pedagógico e influenciadas por el marxismo. En esta época, Brecht realizó su adaptación de La madre de Gorki y Santa Juana de los mataderos.

La cuarta y última etapa puso de manifiesto la extraordinaria capacidad brechtiana para penetrar hasta el fondo de los conflictos planteados por el mundo burgués, supeditando su teatro a la perspectiva concreta del socialismo. Pertenecen a esta época Galileo Galileo (1938-1939) y La buena persona de Sezuan (1938-1940); así como El círculo de tiza caucasiano (1935-1940) y La increíble ascensión de Arturo Ui (1941), entre otras.

Fuente Consultada:
Forjadores del Mundo Contemporáneo – Tomo IV- Entrada: Bertolt Brecht “teorico y autor del teatro contemporáneo” – Editorial Planeta

Principales Generales de la 2°Guerra Mundial Montgomery Mc Arthur

Principales Generales de la 2°Guerra Mundial

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Durante la Segunda Guerra Mundial destacarían los nombres de Dwight David Eisenhower, Bernard Law Montgomery y Erwin Rommel (fotos en ese orden) por la personalidad característica de cada uno.

Eisenhower sería la capacidad coordinadora que articulase el mayor ejército internacional conocido hasta la fecha. No dudaría en emplear armamento, tácticas y métodos no convencionales, con los que lograría la invasión de Europa (operación Overlord, 6 de junio de 1944).

El mariscal Montgomery, el gran estratega en quien se unía una audacia sin límites, coronada con la victoria de El Alamein (1942) sobre los alemanes en Egipto, mientras su oponente, el mariscal Rommel, quedará en la historia como el astuto «guerrillero», el improvisador.

Únicamente Montgomery y Rommel contaban con experiencia militar y mando directo de tropas de combate, adquiridos durante la Primera Guerra Mundial.

Eisenhower permaneció en los Estados Unidos en tareas de instrucción, pero tuvo como maestro al general Douglas Mac Arthur durante su servicio en Filipinas. Resumiremos brevemente las biografías de aquellos tres generales.

Dwight David Eisenhower (n. en Denison, Texas, 1890, y m. en Washington D. C., 1969) se graduará en la Academia militar de West Point (1915) y durante la Primera Guerra Mundial será instructor del Cuerpo de Tanques. En 1933 pasa como ayudante a las órdenes de Mac Arthur y desde 1935 a 1939 servirá en las Filipinas a las órdenes de dicho general.

Cuando, en 1941, Estados Unidos declara la guerra a las potencias del Eje, será promovido a brigadier general y al año siguiente recibirá el ascenso de teniente general y el cargo de comandante en jefe de las fuerzas aliadas en el Mediterráneo y África del Norte, fuerzas que iniciarán en 1943 la conquista de Italia con el desembarco en Sicilia. En 1944 será nombrado jefe supremo de las Fuerzas Expedicionarias Aliadas en Europa (SHAEF) y, en calidad de tal, recibirá el 7 de mayo de 1945 la rendición incondicional del Tercer Reich.

Ascendido a la categoría de general de «cinco estrellas», será nombrado jefe del Alto Estado Mayor del Ejército (1945-1948). Este último año pasará a la situación de reserva y, al retirarse del servicio activo, recibirá el nombramiento de presidente de la universidad de Columbia (1948-1952).

Su carrera militar quedará coronada con el nombramiento de comandante supremo de la OTAN. En 1952 fue elegido trigésimo cuarto presidente de los Estados Unidos y reelegido para un segundo mandato en 1956.

Sus principales aportaciones como político fueron la creación de la SEATO y la «doctrina» que lleva su nombre (1957), encaminada al desarrollo económico del Medio Oriente.

Bernard Law Montgomery (n. en Londres; 1887 y m. en Alton, Hampshire, en 1976), hijo de un obispo episcopaliano, estudió en St. Paul y en la Academia de Caballería de Sandhurst, ingresando en el Royal Warwickshire Regiment en 1908. Durante la Gran Guerra fue herido dos veces. Desempeñó misiones en Irlanda, Inglaterra y la India, y en 1938, con el grado de mayor general, tuvo el mando de las fuerzas británicas en Palestina.

Al declararse la Segunda Guerra Mundial formó parte del Cuerpo Expedicionario Británico desde la campaña de Francia (1939) hasta la evacuación de Dunkerque (1940). Trasladado a Gran Bretaña, es nombrado jefe del South-Easter Command y, en el mes de agosto de dicho año, jefe del VIII Ejército de África, donde se enfrentará con Rommel, a quien derrota en una serie de batallas «pendulares» que culminan con la de El Alamein (1942).

Participa en el desembarco de Sicilia y al crearse el cuartel general aliado para la invasión de Europa es nombrado comandante jefe de las tropas de tierra y ascendido a mariscal de campo (1944). Liberó Bélgica y Holanda, cruzó el Rin (1945) y en su cuartel general de Lüneburg-Heath recibió la rendición del ejército alemán.

Como premio a sus servicios fue creado primer vizconde Montgomery of Alamein y par de Inglaterra (1946), y su vida militar continuó con el nombramiento de comandante jefe del ejército británico de ocupación en Alemania (1945), jefe del Estado Mayor imperial (1946), presidente del Consejo de Defensa de la Unión Occidental (1948) y comandante supremo adjunto de la OTAN (1951-1958). En este último año pasó a la situación de retirado.

Erwin Johannes Rommel (n. en Heidenheim, 1891, y m. en Ulm, 1944). Su vida militar comenzó como abanderado de un regimiento de infantería de Suabia en 1910, para graduarse de teniente en la Escuela Militar de Danzig (1912). Durante la Gran Guerra participó en la ofensiva delArgonne, donde fue herido dos veces, así como en las campañas de Rumania, Italia y los Cárpatos, alcanzando la graduación de comandante y siendo condecorado con la Cruz de Hierro de primera clase y con la orden prusiana Pour le Mente.

En el período de entreguerra fue jefe de un regimiento y director de la Academia de Guerra de Wiener Neustadt. En 1939 es ascendido a comandante general e interviene en las campañas de los Sudetes y de Polonia. Al frente de una división Panzer tomó parte en la invasión de Francia (1940) y rompió la línea Maginot, por lo que recibió la cruz de caballero de la Cruz de Hierro.

Rommel gozaba de gran prestigio entre los nazis y no ocultaba sus simpatías por ellos. En 1941 fue enviado a Libia al frente del Afrika Korps y sus avances y retiradas le valieron el sobrenombre de «zorro del desierto», así como el ascenso a mariscal de campo. Fue derrotado en El Alamein (1942); ocupó la jefatura de las tropas alemanas en Italia (1943) y en enero de 1944 mandó las fuerzas desde Holanda al Loire.

Durante este período las ideas políticas de Rommel sufrirían una profunda transformación. Deja de ser el «ídolo» oficial y en los círculos hostiles a Hitler se le considerará como un futuro sustituto. En julio de 1944 resultó herido por un ataque aéreo y, tras el atentado contra Hitler (20 julio 1944), fue acusado de haber participado en la conjura contra el führer. Para evitar el juicio público, decidió aceptar la propuesta del suicidio que le ofreció el mismo Hitler.

Fuente Consultada: Historia Universal Tomo 20 Las Guerra Mundiales Salvat – La Nación

Principales Jerarcas NAZIs del 3° Reich Oficiales Alemanes

PRINCIPALES NAZIS
RESPONSABLES DEL TERCER REICH

jefe nazi

De Personalidad compleja, a la vez mediocre y carismática, Adolf Hitler marcó para siempre la historia del mundo, al encarnar, mediante el culto al Führer, la dictadura nazi, que rebasó los límites de la monstruosidad y la barbarie en el siglo XX. Clave de la ideología y el régimen, Adolf Hitler, fundador y caudillo del nacionalsocialismo. A pesar de su personalidad enigmática, pocas dudas subsisten sobre el personaje; sin embargo, la cuestión historiográfica no reside en perfilar su retrato real, sino en discernir la imagen que de él se forjaron su Partido y el pueblo alemán en un proceso de deificación.

jefe nazi

ERICH RAEDER
Comandante en Jefe de la Marina, fue uno de los pocos hombres que se atrevió a discutir las decisiones del Führer. Al principio cedió a la voluntad de Hitler, con el fin de lograr que- éste le proporcionase una escuadra poderosa, pero pronto estuvo en desacuerdo con él respecto al modo de emplear en la guerra las fuerzas navales. No sin disgusto por parte del dictador, insistió para que se le aceptase la dimisión.

jefe nazi

JULIUS STREICHER
Maestro de escuela primaria en Nuremberg, tristemente conocido por su violento y feroz antisemitismo. En 1923 fundó la publicación Der Stürmer (El asaltador), en la que se relataban fantásticas ceremonias rituales hebreas, se aludía a una conspiración mundial semita y se describían supuestos delitos sexuales de los judíos, todo ello como pretendida prueba de la depravación hebrea.

jefe nazi

RUDOLF HESS
Durante la primera Guerra Mundial sirvió en el mismo regimiento que Hitler. Fue uno de los primeros afiliados al Partido nazi y estuvo encarcelado con su jefe en la prisión de Landsberg, donde colaboró con él en la redacción de Mein Kampf. Tras haber sido oficialmente secretario de Hitler, se convirtió en su delfín. Hombre en apariencia poco enérgico, era no obstante uno de los pocos colaboradores en los que el Führer confiaba; así fue, por lo menos, hasta 1941, pero dicho año, en un sensacional vuelo en solitario, Hess se trasladó a Escocia, al parecer con la finalidad de convencer a los ingleses de que se aliaran con Hitler contra Rusia. Hitler entonces le declaró «loco».

jefe nazi

KONSTANTIN VON NEURATH
Diplomático de carrera, conservador y hombre satisfecho de sí mismo, pero inteligente y con gran prestigio, tanto en Alemania como fuera de ella. Destituido de su cargo de ministro de Asuntos Exteriores en 1938, si guió apoyando a Hitler. Fue nombrado Protector de Bohemia y Moravia en 1939. En 1941 fue relevado de sus funciones y sustituido por Heydrich. Más adelante formó parte de la oposición clandestina contra Hitler.

jefe nazi

WALTER VON BRAUCHITSCH
Comandante en Jefe del Ejército alemán desde 1938 a 1941, en que le reemplazó Fritsch. Respetado por el Ejército, se mostró mucho más sumiso que su predecesor frente al Führer. No estuvo complicado en el complot militar para deponer al dictador durante la crisis checa, pero hubo de dimitir a consecuencia del fracaso de la campaña rusa. Hitler le definió, entonces, injustamente, como «un inepto y un vil cobarde».

jefe nazi

ALFRED ROSENBERG
Director del periódico nazi VSlkischer Beobachter (El observador popular), se le consideraba como un teórico del Partido. Se ganó la admiración del Führer con sus teorías sobre la superioridad de la raza nórdica. Aunque Hitler confesó que sólo había leído por encima los numerosos escritos de Rosenberg sobre este tema, el pseudo-filósofo fue celebrado como el profeta del nuevo orden racial, y sus ideas se convirtieron en elementó básico de la doctrina nazi. «Los ideales humanos de la Europa cristiana —escribió Rosepberc— son un credo vano».

jefe nazi

MARTIN BÓRMANN
Pasó a ser el secretario de Hitler tras la defección de Hess. Lo mismo que su predecesor, sirvió al Führer con toda fidelidad, y éste mantuvo su confianza en él durante toda la guerra. Como sucedía con muchos de los íntimos de Hitler, su pasado era borrascoso; incluso había estado un año encarcelado por su intervención en un asesinato político.

jefe nazi

FRANZ VON PAPEN
Aristócrata ambicioso y católico devoto, se puso de buen grado al servicio de Hitler cuando éste precisó de cierta apariencia de respetabilidad. En 1932, fue Canciller de Alemania, pero después del advenimiento del nacionalsocialismo ocupó cargos secundarios. Siendo canciller, Hitler fue nombrado vicecanciller y comisario para Prusia. En de la embajada alemana en Turquía.

jefe nazi

JOACHIM VON RIBBENTROP
Ministro de Asuntos Exteriores, nunca se ganó las simpatías de quienes tuvieron contacto con él. Su arrogancia le perjudicaba. Ciano, ministro de Asuntos Exteriores italiano, le describió como un hombre «vanidoso, frívolo y charlatán», y se afirma que Mussolini dijo de él: «Basta con mirarle a la cara para darse cuenta de que debe de tener un cerebro minúsculo».

jefe nazi

REINHARB HEYDRICH
Primer lugarteniente y alter ego de Himmler. La mayoría de los alemanes le consideraban como hombre con menos escrúpulos todavía que el mismo jefe de la Gestapo. En realidad, era el colaborador apropiado para llevar a la práctica los planes más violentos. Antes de ingresar en las filas nazis había sido expulsado de la Marina por «conducta escandalosa». Pero no era cobarde. Durante la guerra abandonó a menudo su puesto en las SS, para pilotar personalmente aparatos de la Luftwaffe; en una ocasión, cuando volaba sobre Rusia, fue herido pero consiguió aterrizar tras las líneas alemanas.

jefe nazi

WILHELM FRICK
Fue un útilísimo engranaje del mecanismo nazi. En comparación con los demás jerarcas, el ministro del Interior era una personalidad borrosa; respondía a las características del típico funcionario germano, notorio por su exacta y burocrática eficiencia.

jefe nazi

WILHELM KEITEL
Nombrado en 1938 Jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, permaneció en el cargo hasta el final de la guerra. En realidad no disponía de grandes poderes, y en cierta ocasión se lamentó de que la única persona a quien podía dar órdenes era a su ayudante. Fue una figura de primer plano por su contacto continuo y directo con el Führer y por su actividad administrativa, de la cual era responsable.

jefe nazi

ARTHUR SEYSS-INQUART
Al principio ocupó una posición importante como líder del nazismo austríaco. Abogado ambicioso y nacionalsocialista convencido, dio una apariencia de respetabilidad a las intrigas nazis en Austria y consiguió ganarse la confianza del canciller austríaco. Una de sus primeras actividades, cuando se convirtió en ministro de Seguridad, fue liberar a todos los nazis que se hallaban en prisión. Contribuyó más que nadie a entregar Austria a Hitler. Después continuó siendo un nazi modelo, y desde 1940 a 1945 fue comisario del Reich en los Países Bajos.

jefe nazi

WERNER VON BLOMBERG
Comandante en Jefe de la Wehrmacht desde 1933 a 1938, introdujo en el Ejército el concepto de «caballería de guerra». Hitler le debía mucho por el apoyo que le prestó en los primeros tiempos, pero el Ejército le daba el despectivo apodo de «león de trapo»; no obstante, se opuso a Hitler en 1938, porto que el Führer le obligó a presentar la dimisión, valiéndose del pretexto de su desgraciado matrimonio con una ex-prostituta y desnudista. Von Blomberg y su esposa vivieron durante toda la guerra en la sombra.

jefe nazi

HJALMAR SCHACHT
Economista brillante y ambicioso, fue presidente del Reichsbank desde 1924 a 1929 y de 1933 a 1939; apoyó a Hitler aunque no era nazi, y el Führer valoró su capacidad y le nombró ministro de Economía en 1934. Convencido de que el dictador iba demasiado lejos, en 1938 presentó la dimisión, con gran disgusto de Hitler.
jefe nazi

BALDUR VON SCHIRACH
Para adoctrinar a la juventud alemana, Hitler eligió a un hombre joven (29 años) y apuesto. No sólo era un enérgico organizador, sino también un aspirante a poeta que describía a Hitler como «un genio que llega hasta las estrellas». Su madre era norteamericana. Por una ironía del destino, dos de sus antepasados figuraron entre los firmantes de la Declaración de Independencia estadounidense.

 

Protagonistas de la 2° Guerra Mundial Responsables del Eje y Aliados

PRINCIPALES RESPONSABLES DE LA 2° GUERRA MUNDIAL

PROTAGONISTA DEL EJE – PACTO TRIPARTITO

ADOLF HITLER

Nacido en Braunau en 1889, inició su carrera política en Munich, donde pronto dio pruebas de sus dotes oratorias. Se convirtió rápidamente en /efe del partido nazi explotando sin escrúpulos las aspiraciones y debilidades del pueblo alemán y recurriendo a menudo a la violencia, consiguió hacerse con el control del país en 1933. Emprendió a partir de entonces una audaz y provocadora política de fuerza, primero a expensas de Austria y luego de Checoslovaquia.

 Al propio tiempo, aseguró su autoridad en Alemania militarizando el país entero, y ordenando la persecución implacable de sus oponentes políticos y de los judíos. En un momento dado la intimidación no bastó, y el Führer tuvo que poner en marcha su eficacísima maquinaria bélica. Iniciaba así la segunda guerra mundial y la carrera de Hitler y del III Reich hacia un final siniestro y trágico.

BENITO MUSSOLINI

Después de haber militado en el socialismo se convirtió en el creador (Milán, 23 de marzo de 1919) y jefe indiscutido del partido fascista por espacio de veinte años. Proletario de origen, revolucionario por temperamento y orador enérgico por vocación, consiguió hacerse con el poder en 1922, utilizando alternativamente, al igual que Hitler, la violencia de los escuadristas y la propaganda. Consolidó su posición mediante una política dura en el interior y falta de escrúpulos en el exterior.

Lo mismo que Hitler en un momento dado se vio obligado a recurrir a la violencia, al no bastar las amenazas para resolver la situación creada por su política de fuerza (10 de julio de 1940: entrada de Italia en la guerra). El efímero resurgir tras el desastre militar y la caída del 25 de julio de 1943, redujeron a Mussolni al modesto rango de «gauleiter» italiano bajo la protección alemana hasta su trágico fin a orillas del lago Como, a manos de los partisanos.

HIDEKI TOJO

Nacido en Tokio en 1884 y perteneciente a la casa militar tradicionalista, fue nombrado ministro de la guerra en 1940. Se manifestó como el más enérgico representante de la corriente belicista en el Japón, y contribuyó (octubre de 1941) a la caída del gabinete Konoye, que había adoptado frente a Norteamérica una postura más cautelosa. Convertido en primer ministro, arrastró a su país al enfrentamiento directo con los Estados Unidos, decidiendo el ataque a Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941. En 1948 fue ajusticiado por los americanos como criminal de guerra.

PROTAGONISTAS DE LA ALIANZA DE LOS ALIADOS

WINSTON CHURCHILL

Nacido en 1874, ingresó en el ejército en 1895 y participó en expediciones mil/tares coloniales. Elegido diputado conservador en 1900 y vinculado posteriormente a los liberales y a Lloyd George (1910-1911) se hizo cargo del Almirantazgo y puso a la marina británica en condiciones de afrontar la primera guerra mundial. En el período de entreguerras abandonó el partido liberal, aproximándose de nuevo a los conservadores hasta obtener por último de Baldwin el ministerio de finanzas.

Acabó, sin embargo, por encontrarse aislado a causa de su intransigencia autoritaria, en un mundo que reclamaba la paz a toda costa. Se le llamó otra vez en septiembre de 1939 al estallar la guerra, y en mayo de 1940, cuando el peligro era más grave, aceptado el cargo de primer ministro, se entregó a la lucha con gran energía.

Inglaterra se inspiró en su formidable tenacidad y en su fe constante en la victoria, para proseguir la guerra contra un enemigo que parecía invencible pero que, gracias principalmente a Churchill, acabó por derrumbarse. Murió en 1965.

FRANKLIN DELANO ROOSEVELT

Senador demócrata a los ventiocho años (1910), inició su carrera de gobernante como vicesecretario de marina en el tiempo del presidente Wilson. Entre 1929 y 1933 fue gobernador del estado de Nueva York, y en ese último año sucedió a Hoover en la presidencia de los Estados Unidos, afrontando la grave depresión que siguió a la crisis del 29, y llevando a cabo los programas de reforma del New Deal.

En 1936 fue reelegido. En 1940, en vísperas de la guerra, consiguió un tercer mandato. Para la Europa democrática fue una elección providencial, porque con Roosevelt los Estados Unidos se lanzaron a una política de ayuda a los aliados y acabaron por entrar en la guerra a su lado. La contienda, sin embargo, minó la salud del presidente, y en abril de 1945, después de ser elegido por cuarta vez, murió cuando ya alboreaba la victoria aliada.

YOSEF STALIN

Nacido en Georgia en 1879 y atraído desde edad muy temprana por los ideas revolucionarias, se adhirió a la facción bolchevique del partido obrero soda/demócrata. Participó en la revolución de 1905 y se convirtió en un enérgico defensor de la acción subversiva. Desde 1917 estuvo junto a Lenin, al principio aparentemente en la sombra, y luego ejerciendo cada vez mayor influencia.

A la muerte del fundador del estado soviético se convirtió en dueño del país en el que instauró una dictadura, eliminando sin escrúpulos a Trotski y después a iodos los demás rivales internos. Llevó adelante con decisión fría e inquebrantable la industrialización y la colectivización de! campo.

En 1939 concluyó el pacto de no agresión con la Alemania hitleriana, facilitando a los nazis la conquista de media Europa. Pero pronto Hitler se revolvió contra Stalin, por lo que este pasó entonces a dirigir el esfuerzo bélico ruso, atribuyéndose a veces méritos – victoria de Stalingrado – que con posterioridad se le han discutido. Obtuvo los mejores frutos de la victoria aliada, continuando la tradición expansionista de los zares. En la posguerra reorganizó la internacional comunista con el nombre de Kominform, y hasta su muerte (1953) continuó gobernando con métodos dictatoria/es y con su «característica desconfianza hacia los rivales de dentro y hacia los países capitalistas.

Francisco Franco Biografia Dictador Líder Dictadura en España

BIOGRAFÍA DE FRANCISCO FRANCO – DICTADOR ESPAÑOL 1939-1975 –

Franco: El elegido de Dios y la Patria: Para muchos españoles, la figura de Franco simboliza uno de los peores momentos de la historia del país debido a su ideología política totalitaria y dictatorial, mientras que para otra gran porción de la población española este personaje hermético, y muchas veces enigmático, ha sido el hombre que forjó una nueva conciencia política, que llevó la nación europea a una gran grandeza.

biografia de francisco franco

En el mediodía del 4 de diciembre de 1892 nacía el pequeño Francisco, a quien inmediatamente apodaron Paquito, alias que siempre disgustó al caudillo. Su nacimiento tuvo lugar en pleno centro de la ciudad de El Ferrol, en la provincia de La Coruña, Galicia, siendo el segundo hijo del matrimonio compuesto por Nicolás Franco y Salgado-Araújo, que se desenvolvía como capitán de la Armada y oficial de la Marina, y María del Pilar Bahamonde y Pardo de Andrade, una mujer proveniente de una familia que también poseía una fuerte tradición de servicio en la Marina Española.Días después de su nacimiento, Paquito fue bautizado en la tradicional Basílica de San Francisco con el nombre Francisco Hermenegildo Paulino Teódulo Franco Bahamonde, reuniendo allí homenajes a diferentes antepasados del niño.

Sea cual fuere la opinión, por lo general en las generaciones más jóvenes de españoles se utiliza el mismo comentario: «Franco era un dictador», con lo que intentan resumir en dicha frase los 37 años que Francisco Franco Bahamonde se desenvolvió como gobierno de España.

Su vida y su trayectoria política, junto con los cambios que sobrevinieron a su mandato, tanto en lo que respecta al territorio español como al mundo entero, se convierte en una historia imposible de sintetizar en un simple y humilde artículo que permita acercar al lector las circunstancias y sucesos que marcaron un país para siempre.

Quizás, un buen acercamiento a la figura de Franco podemos obtenerlo a través de la gran cantidad de libros, películas y documentales que se realizaron basados en su vida, entre los que podemos destacar el filme titulado «Franco, ese hombre», que fue dirigido por el cineasta José Luis Sáenz de Heredía.

El documental, que narra fundamentalmente la visión de Franco ante los hechos que se sucedieron durante su gobierno, fue encargado por el propio mandatario en el año 1964, y fue precisamente él quien convocó al director antes mencionado, que ya había realizado la película «Raza», sobre un guión escrito por el propio Franco.

Al ver el documental, si bien resalta la benevolencia con la que fue tratado para enaltecer la figura de Franco, lo cierto es que podemos disfrutar de un repaso a todos los hechos que tuvieron lugar durante el siglo XX, ya que en definitiva Franco fue protagonista directo de muchos de ellos.

Para Franco existieron siempre dos prioridades, sobre la base de las cuales generó su ideología y su estrategia de gobierno: la Patria y Dios. Esas fueron las claves, tal cual las expresara el Catecismo Patriótico español de 1939, que definía al mandatario de la siguiente forma: «El Caudillo es como la reencarnación de la Patria y tiene el poder recibido de Dios para gobernarnos».

Durante 37 años, período por el cual se extendió su dictadura, Franco intentó elevar la figura de su nación y de Dios, por lo que contaba con un confesor personal, y mantenía constantemente sus costumbre religiosas, que consistían en iniciar su día oyendo una misa y rezar el rosario al menos una vez durante jornada.

BIOGRAFÍA: Francisco Franco Bahamonde nació en El Ferrol el 4 de diciembre de 1892 y fue bautizado el 17 del mismo mes, imponiéndosele los nombres de Francisco, Hermenegildo, Paulino y Teódulo, apodado Paquito. Su padre, contador de navio, pertenecía al cuerpo administrativo de la Armada.

Su madre era de una familia de antiguo linaje gallego. Después de cursar las primeras letras en el colegio del Sagrado Corazón, pasó a estudiar el bachillerato en el colegio de Marina, pensando en un futuro ingreso en la Academia Naval, ya que el ser marino constituyó su primera vocación.

SiFranco: El elegido de Dios y la Patria: bien la posición económica acomodada de la familia hicieron posible que el pequeño Paquito accediera a una educación rígida, estricta y de buen nivel, lo cierto es que su infancia no fue todo lo feliz que él hubiera soñado.Sus padres discutían a menudo debido a sus opiniones e ideologías totalmente opuestas.

Mientras que Nicolás se caracterizaba por ser un individuo librepensador que huía constantemente de los convencionalismos sociales, María del Pilar mantenía una fervorosa inclinación hacia el conservadurismo, la religión y las tradiciones de la burguesía española.

Estos enfrentamientos cotidianos dieron lugar a la ruptura definitiva de la pareja, y si bien continuaron viviendo juntos durante varios años, cada uno se dedicó a sus propias actividades: el padre al disfrute de la noche, el vicio y las mujeres, mientras que la madre decidió refugiarse en la religión.

Las extensas investigaciones realizadas por los expertos historiadores han permitido saber que el padre de Franco solía educar a sus hijos de manera autoritaria, llegando incluso al extremo de la violencia, por lo que los pequeños fueron durante años víctimas de los golpes y los malos tratos propinados por este hombre que focalizó el fracaso de su vida sobre las criaturas a las que les había dado la vida.

Por el contrario, su madre se convirtió en la figura fundamental de la vida de sus hijos, ya que no sólo actúo como figura contenedora y refugio de Franco y sus hermanos ante los atropellos de su padre, sino que además se constituyó en su máxima educadora, inculcándoles valores relacionados al estudio, la religión, el esfuerzo, y demás.

Lentamente, la influencia constante de su madre lograrían que el pequeño Paquito adoptará un carácter y una ideología prácticamente idéntica a la de su madre, convirtiéndolo de esta manera en la antítesis de su padre, y siendo en definitiva el puntapié inicial de su pensamiento político y social.

Al llegar a los 12 años de edad, y debido a la influencia ejercida por las tradiciones familiares, Franco ingresa a una escuela de preparación naval, como medio para aspirar a su entrada a la Escuela Naval de la Armada, hecho que fue truncado por lo que el joven decide comenzar sus estudios en la Academia Militar de Infantería de Toledo.En dicha institución, Franco logró graduarse con el título de Teniente Segundo en 1910, e inmediatamente se embarcó hacia las tierras de Marruecos, para formar parte del ejército que intervino en las sangrientas campañas africanas, conocidas como la Guerra del Rif.

Durante su estancia en la Academia, Franco se caracterizó más por la seriedad y disciplina de su comportamiento que por la brillantez de sus resultados. Por otra parte, su escasa talla y su voz de falsete le hacían objeto de frecuentes bromas por parte de sus compañeros, bromas que Franco afrontaba con entereza de carácter y estoica rigidez.

En 1910, Franco sale de la Academia con el grado de segundo teniente, obteniendo el número 251 entre el total de 312 alumnos que constituyen su promoción. El 22 de agosto de 1910, se incorpora a su primer destino en el Regimiento de Infantería de Zamora N.° 8, de guarnición en El Ferrol. Franco, poco amante de la vida de guarnición, solicita ir a África, propósito que no alcanzará hasta el 6 de febrero de 1912 al ser destinado al Regimiento de Infantería N.° 68.

El día 14 de mayo del mismo año tiene lugar su entrada en acción y el 13 de junio, Franco es ascendido a primer teniente y el 16 de noviembre le es concedida su primera medalla al Mérito Militar, por el valor demostrado en las acciones en las que ha tomado parte.

Con sólo 23 años, Franco fue ascendido a capitán, pero su máximo logro militar tendría lugar posteriormente, después de la creación del Tercio de Extranjeros, que luego pasaría a llamarse La Legión, la cual se trataba de una unidad similar a la Legión Extranjera Francesa.

Gracias a su participación y liderazgo en La Legión, Franco logró convertirse en comandante a los 30 años y llegar a general a los 34, transformándose en un verdadero récord en la historia, ya que fue uno de los más jóvenes oficiales que lograron alcanzar el cargo mencionado en el Ejército Español, y en Europa desde Napoleón Bonaparte.

Franco: Victoria o Franco: Victoria o muerte:muerte: Con un rostro que parece inmutable por el tiempo y las circunstancias, y una mirada adusta que intenta reflejar fortaleza y decisión, nos golpea de frente la imagen inalterable de las fotografías de Francisco Franco Bahamonde, que invariablemente son acompañadas de la bandera española desplegada en invocación de su grandeza.

El orgullo que Franco tenía de su nación lo llevó a realizar una empresa que intentaría conducir a España a su máximo esplendor, tras uno de los principales lemas del franquismo que rezaba «¡Una, Grande y Libre!», simplificando con ello el concepto nacionalista de España.

Franco deseó que su país fuera indivisible, imperial y libre, sin sometimientos a posibles influencias extranjeras, por lo que muchas veces su doctrina fue comparada a la ejecutada por otros hombres del poder que ejercieron sus facultades más allá de la moral, convirtiendo su mandato en un genocidio, como sucediera con Adolf Hitler en Alemania.

Por supuesto, Franco estaba seguro que España tenía un gran enemigo que se personificaba en una conspiración internacional entre judíos, masones y marxistas, una idea imaginada por su mente que se convirtió en una obsesión personal durante toda su vida.

Pero regresemos a la juventud de Franco, cuando comenzó a generarse la mitología franquista junto con la figura del Caudillo, que a su vez representaba el salvador de España, el defensor de la grandeza de la Madre Patria.

En el año 1923, cuando Franco aún no había logrado destacarse del resto de sus compañeros de armas, decidió formar matrimonio con Carmen Polo, una joven cuya mayor virtud al parecer reside en ser heredera de una influyente familia de Oviedo, en Asturias. Por supuesto, la muchacha mantenía una ferviente religiosidad, uno de los atributos indispensables para conquistar a Franco.

De acuerdo a la opinión de la mayoría de los historiadores contemporáneos, fue gracias a Carmen Polo que Franco logró relacionarse con las familias aristócratas de la región, que posteriormente profundizaría con los casamientos de su hija y de su nieta en círculos reales.

Sin lugar a dudas, uno de los hechos más ligados a la vida y obra de Francisco Franco es la Guerra Civil Española, episodio que debe ser analizado como un conflicto social, político y militar que le costó la vida a más de 500.000 personas, y afectó la vida cotidiana de todos los españoles.

Esta batalla interna tuvo lugar luego de que fracasara el golpe de estado que se desató el 17 de julio de 1936 a manos de un sector del ejército que se reveló contra el gobierno de la Segunda República Española.

Utilizando sus conocimientos y experiencia como militar, ya que había participado activamente de las batallas coloniales celebradas en el norte de Africa, Franco decidió unirse al llamado Alzamiento Nacional, que por esos momentos se encontraba encabezado por el General Sanjurjo, y cuya misión era dar por culminado el ciclo de gobierno del Frente Popular, quienes habían ganado las elecciones generales meses antes del conflicto.

Después de diversos combates, en los que por supuesto no faltaron las conspiraciones internas, finalmente la Guerra Civil culminó a favor de los militares amotinados. Pero la muerte inesperada del General Sanjurjo provocó que no tuviera el tiempo necesario para consolidarse en el poder, por lo que Franco se convirtió en el caudillo que llegó a la cumbre.

Sin dudas, la Guerra Civil dejó en España innumerables consecuencias, ya que se trató de uno de los conflictos de su tipo más extenso, que duró entre el 17 de julio de 1936 al 1º de abril de 1939, y por otra parte con resultados dramáticos en los ámbitos demográfico, material, intelectuales y político.

A partir del inicio de su gobierno absolutista y su extensa permanencia, ya que Franco se mantuvo en el poder durante 37 años, fue desarrollándose y evolucionando el régimen franquista, que fundamentalmente se moldeó en base a la personalidad y la ideología de su fundador.

El día 1 de abril es el día de la victoria: El ejército nacional ha alcanzado sus últimos objetivos militares, en tanto que el republicano ha quedado «desarmado y cautivo», según reza en el último parte del cuartel general del Generalísimo.

Al compás del acontecer guerrero, Franco ha impuesto por decreto de abril de 1937 la unificación de todas las organizaciones políticas en un solo partido —Falange Española Tradicionalista y de las JONS— cuyo jefe nacional es el propio Franco; y las milicias combatientes han sido puestas bajo mando militar.

La creación del primer gobierno nacional (enero de 1938) constituye la aglutinación de las fuerzas participantes en el alzamiento —falangistas, tradicionalistas, monárquicos y católicos— bajo la tutela de las fuerzas armadas, encarnadas en la personalidad de Franco.

La supresión de todo tipo de organizaciones, la prohibición de los derechos de reunión y asociación, el control de la prensa así como la dura represión que se ejerce sobre los opositores, y que culmina con la gran depuración de los vencidos, significan la solidificación del poder de Francisco Franco, la instauración de un régimen personal, autoritario, caracterizado por la «unidad de poder y la coordinación de funciones».

Francisco Franco sale del trauma de la guerra civil, victorioso, investido de un carisma que le otorgan sus adeptos iniciales y todos aquellos para quienes el triunfo nacional significó una liberación de circunstancias trágicas. El mandato de Franco se interpreta como «vitalicio y otorgado por la Divina Providencia» y con responsabilidad tan sólo «ante Dios y ante la Historia». Franco es en la paz, como lo ha sido en la guerra, Caudillo de España, Generalísimo de los Ejércitos, jefe nacional del Movimiento, jefe del gobierno y jefe del estado. Organismos tales como el Consejo Nacional y la Junta Política no pasarán de funciones consultivas harto restringidas y de nula influencia sobre el ejecutivo.

A lo largo de toda su duración, el régimen creado por Franco se caracterizará por su negación del sistema demoliberal y parlamentario, basado en los partidos políticos; por el control de los sindicatos obreros, bajo una tutela estatal negadora de la lucha de clases y por un concepto estrictamente unitario de la patria, a fin de lograr la «unidad entre los hombres y las tierras de España»..

Al cese de las hostilidades el régimen de Franco se ve enfrentado a una gigantesca tarea de reconstrucción de los destrozos materiales. En cuanto a las heridas morales, queda todo un inmenso rastro de lutos, encarcelamientos y exilio. El estado de apatía y postración del país desprende un conformismo resignado, capaz de aceptar cualquier sistema político antes de caer en otra guerra civil.

El programa de gobierno del franquismo en la inmediata posguerra se impregna de ideas imperiales, de totalitarismo político y de autarquía económica. El pragmatismo personal de Franco actuará ejerciendo un arbitraje que usará y manejará en su provecho las diversas tendencias que se agrupan entre sus partidarios.

El estallido de la segunda guerra mundial en septiembre de 1939 representará un contratiempo para el proceso de reconstrucción emprendido. Franco decretará la neutralidad de España, pero las circunstancias internas del país se agravarán por la carencia de víveres y de materias primas. La imposición de un rígido racionamiento y de una ilógica tasa a los precios, dentro del intervencionismo estatal del momento, crea un mercado negro que trafica con todo lo escaso y que será de consecuencias extraordinarias para la moral del país.

Fuera de su nación, Franco era observado por el resto del mundo como un dictador tenaz y estricto, por lo que de acuerdo a diversas investigaciones históricas se pudo saber que el Caudillo colaboró con el Holocausto promovido por la Alemania nazi, entregándole a Heinrich Himmler, Comandante en Jefe de las SS, una lista en la que figuraban los nombres de un total de seis mil judíos españoles y extranjeros que residían en España.

Mientras tanto, la comunidad española se hallaba aislada del resto del mundo, por un período que se extendió por más de una década, y que finalizaría con la llegada de la llamada Guerra Fría, donde Franco encontró el momento propicio para reestablecer las relaciones internacionales de España y la apertura del país.

De esta manera, durante la década del 50, España fue incorporada a la Organización Internacional de las Naciones Unidas, y con ello llegó el primer plan de estabilización económica, que había sido acordado por el gobierno de Franco con el Fondo Monetario Internacional.

Su apertura política condujeron a Franco a realizar algunos importantes cambios dentro de su entorno político, por lo que decidió desligar de su cargo a varios militares y tradicionalistas, que fueron reemplazados por sangre joven, sobre todo pertenecientes a la corriente tecnócrata, relacionada con el Opus Dei. A partir de ese momento se inició una importante reforma económica para el país.

Ya para fines de la década de los 60, la figura de Franco no era la misma, y el tiempo comenzaba a pesar sobre su rostro. Su deterioro físico se hacía cada vez más evidente y la temida muerte comenzaba a rondar.

Ante la realidad, los españoles comenzaron a preguntarse qué sucedería una vez que Franco ya no estuviera entre ellos. Quizás por ello, en el mes de julio de 1969 fue anunciado públicamente que el príncipe Juan Carlos de Borbón se convertiría en el sucesor de Franco en la jefatura del Estado.

Sin embargo, para la mayoría de los españoles el poder debía ser heredado por el almirante Luis Carrero Blanco, que se desenvolvió como vicepresidente del gobierno de Franco en 1969, y que al parecer era la figura predilecta del Caudillo para ocupar su lugar después de su muerte.

Pero la realidad de la tragedia volvió a generar dudas entre el pueblo español, cuando en el mes de diciembre de 1973 muriera el almirante Carrero Blanco, víctima de un atentado de la ETA.

Con sus últimas fuerzas, Francisco Franco continuo alimentando su leyenda, efectuando ejecuciones y penas de muerte sobre los miembros de determinados sectores rebeldes, como es el caso de la ETA, que en la actualidad aún se la considera como un legado del franquismo.

Después de una extensa agonía, que incluyó prolongadas intervenciones quirúrgicas sin éxito, Franco exaló su ultimo aliento en la mañana del 20 de noviembre de 1975. Pocos minutos después, la muchedumbre que se dio cita en la tradicional Plaza de Oriente de Madrid, escuchaba atenta y apesadumbrada la noticia de la muerte del Caudillo, a través de un breve discurso emitido por un afectado Carlos Arias Navarro, presidente del gobierno, desde el balcón del Palacio Real de Madrid, donde en tantas oportunidades Franco se había dirigido a su pueblo.

Alrededor de 500.000 personas despidieron a Franco durante un funeral que se extendió por más de cincuenta horas, y que tuvo lugar en la capilla ardiente en la sala de Columnas del palacio de Oriente. A dos días de la muerte del dictador, el pueblo español fue informado con la noticia que señalaba que el príncipe Juan Carlos de Borbón había sido investido Rey de España por el Parlamento.

SUS ULTIMOS AÑOS: El declive físico de Franco al iniciarse la década de 1970 es manifiesto.Afecto de la enfermedad de Parkinson, el fuerte tratamiento a que se ve sometido deja huellas en su organismo. En junio de 1973, atendiendo a esta ley vital, Franco designa al almirante Carrero como primer ministro.

Es la primera cesión de poder real que efectúa en sus treinta y siete años de mando ininterrumpido. El nuevo gobierno que preside el almirante, mantiene elementos tecnocráticos aunque da entrada a otros elementos políticos.El día 20 de diciembre de 1973 se produce el trágico suceso del atentado que cuesta la vida al almirante Carrero. Su muerte significa la rotura del eslabón que garantizaba la continuidad del franquismo.

El hecho, no bien esclarecido en cuanto a su inducción, provoca una crisis, un período de tensa perplejidad que se resuelve con el inesperado nombramiento del ministro de la Gobernación, Carlos Arias, como jefe de gobierno. Se abre así el último período del franquismo, caracterizado por un tímido intento aperturista que se materializa en un proyecto de ley de asociaciones políticas que merece una fría acogida, pues para los continuistas es innecesario y para los aperturistas es insuficiente. En julio de 1974 Franco cae enfermo con graves trastornos circulatorios.

A su cabecera se produce un forcejeo, dado lo crítico de su estado, por conseguir la cesión de poderes y la puesta en práctica de las disposiciones sucesorias. Finalmente, el presidente Arias consigue la designación del príncipe Juan Carlos como jefe de estado en funciones.

A la recuperación de Franco y posiblemente presionado por su «entourage» familiar, el Caudillo reasume nuevamente sus funciones contra el criterio de una parte de la opinión, que consideran el hecho de su enfermedad como una coyuntura favorable para retirarse y tutelar desde su retiro la orientación del posfranquismo.Los intentos aperturistas desigualmente compartidos en el seno del gobierno dan lugar a una crisis en la que salen los ministros Cabanillas y Barrera, síntoma de que entre las propias fuerzas salidas del franquismo empiezan a manifestarse disidencias y tomas de posición para el momento en que Franco desaparezca.Al iniciarse el año 1975 la oposición política se hace más patente.

La recesión económica hace cundir el descontento y el malestar entre una clase obrera que no vacila en plantear sus demandas y hasta en ir a la huelga. Lamentablemente, los brotes de violencia que habían estado localizados en el País Vasco se extienden a otros puntos de España. Al llegar el verano, una serie de atentados cuestan la vida a varios miembros de las fuerzas armadas.

El gobierno promulga un decreto-ley Antiterrorismo que pone al país casi en estado de excepción. La senectud de Franco en el delicado momento que atraviesa su régimen se hace ya patente en la rareza de sus apariciones en público, en la falta de comunicación con un pueblo que ha llegado a considerar su figura como consustancial con la gobernación del país.

En el mes de septiembre la celebración de unos juicios sumarísimos trae consigo la condena a muerte de once personas. Franco indulta a seis de ellas, pero el cumplimiento de la sentencia contra las otras cinco desencadena otra vez manifestaciones de inusitada violencia contra las representaciones españolas en el extranjero. Algunos países retiran a sus embajadores.Simultáneamente la situación del Sahara español se ha visto agravada por la tensión existente con Marruecos.

El día 1 de octubre, día del Caudillo, una manifestación de adhesión se congrega de nuevo en la plaza de Oriente para contrarrestar las manifestaciones antifranquistas del exterior y en solidaridad por los difíciles momentos que atraviesa el régimen. Franco aparece en el balcón del Palacio Real y dirige unas breves palabras. Será su última aparición pública. Hacia el 12 de octubre empiezan a circular rumores sobre el estado de salud del Caudillo, rumores que se confirman cuando se notifica oficialmente que su estado gripal se ha complicado con trastornos cardíacos y circulatorios. Su enfermedad se alargará por espacio de treinta y nueve días, entre alternativas, retrocesos y operaciones a vida o muerte.

Los últimos días de su vida los pasa inconsciente y sostenido artificialmente. Entretanto las disposiciones sucesorias han hecho entrar en funciones al príncipe. Franco fallece el día 20 de noviembre a los ochenta y tres años de edad y a los treinta y nueve de mandato. Un período de gobierno con escasos precedentes, por su duración y su significación, a lo largo de la historia.
(Fuente: «Hombres que forjaron el mundo moderno» – Tomo III – Francisco Franco – Nota de Rafael Abella – Editorial Planeta)

Ver: Acontecimientos Políticos del Siglo XX

Resumen Guerra Civil Española Guerra Civil Causas y Consecuencias

Resumen Guerra Civil Española – Causas y Consecuencias

En España un gobierno de izquierda, elegido en 1931, había introducido un programa de reformas económicas y sociales de gran envergadura. En 1936, un levantamiento del ejército, apoyado por políticos de derecha, dio inicio a una desesperada guerra civil en la cual la Unión Soviética y los grupos izquierdistas europeos y norteamericanos apoyaron al gobierno de Madrid, mientras Alemania e Italia proporcionaban ayuda vital a los rebeldes. Finalmente, estos últimos, encabezados por el general Francisco Franco, triunfaron en todos los frentes.

Introducción:  A partir de 1936 España se vio sacudida por una guerra civil que dividió a los ciudadanos en dos facciones antagónicas, enfrentadas hasta la muerte: nacionales y republicanos. Los primeros eran conservadores, de derecha, partidarios de la unión de la Iglesia y el Estado, opuestos a cualquier reforma social: su ideal era una sociedad española monárquica y católica.

En el bando opuesto, los sectores de izquierda promovían un cambio revolucionario, se oponían al férreo poder de las clases dominantes, y defendían la reforma agraria y la libertad de culto. En febrero de 1936, había triunfado el Frente Popular, una agrupación que representaba las ideas de izquierda. Pero inmediatamente comenzó la acción de los opositores: en julio de ese año, tan solo cinco meses más tarde, se produjo un levantamiento militar contra la Segunda República.

El golpe estaba al mando de Francisco Franco. A partir de entonces, el territorio quedó dividido en dos bandos: por un lado, los auto-proclamados «franquistas» o «nacionales», que apoyaban el liderazgo militar, la monarquía y la jerarquía eclesiástica; por el otro, las fuerzas populares, que se reconocían como «republicanas» y defendían las reformas socialistas. Fue una guerra larga y cruel.

Los nacionales contaban con tropas profesionales, mientras que las fuerzas republicanas estaban conformadas mayoritariamente por voluntarios que casi no tenían experiencia militar. En 1939, cayó Madrid: Franco había triunfado. A partir de ese momento, comenzaron la persecución a los vencidos, las humillaciones y las terribles consecuencias de tres años de guerra: hambre y miseria.

Antecedentes:
Caída de la monarquía: 
Después de la renuncia de Primo de Rivera el 28 de enero de 1930, le sucedieron al frente del gobierno el general Dámaso Berenguer (enero de 1930—febrero de 1931) y el almirante Juan Bautista Aznar (febrero—abril de 1931).

Pero ninguno de ellos pudo resolver los problemas internos a los que se agregaron los efectos de la crisis económica mundial, ni frenar los disturbios ocasionados por los intereses opuestos de los diferentes grupos sociales y fuerzas políticas.

Mientras tanto, la oposición republicana se había organizado mediante el Pacto de San Sebastián (agosto de 1930), al que se unieron los separatistas catalanes y los socialistas moderados. En este acuerdo se llegó al compromiso de que al establecerse la República se presentaría un Estatuto de autonomía para Cataluña y se buscaría entablar relaciones con las organizaciones obreras más importantes, PSOE y CNT, para atraer el apoyo obrero a la causa republicana.

En las elecciones municipales celebradas el 12 de abril de 1931, los partidos republicanos obtuvieron una gran mayoría; en las capitales de provincia 67% del electorado (el sufragio era universal masculino) votó a favor de la unión republicano—socialista y en contra de la monarquía. Ante esos resultados, el rey Alfonso XIII decidió abdicar y partió para el exilio. La República había triunfado a través de una vía pacífica y democrática.

La Segunda República:
Sus Transformaciones

La República fue proclamada el 14 de abril de 1931 , tras lo cual se instaló un gobierno provisional que convocó a elecciones para las Cortes Constituyentes.

Dichos comicios, celebrados el 28 de junio siguiente, dieron mayoría a la coalición Republicana Socialista, ya representada en el gobierno provisional que continuó en funciones.

La nueva Constitución fue aprobada el 9 de diciembre de 1931, fecha en que también fue nombrado Niceto Alcalá Zamora como presidente de la República (jefe de Estado) y días después fue designado Manuel Azaña en calidad de presidente de gobierno (jefe de gobierno).

Durante los primeros dos años de la Segunda República, el llamado Bienio Reformista (noviembre de 1931 a noviembre de 1933), el gobierno buscó la transformación económica, social y política de España, a través de las siguientes medidas:

  1. a)  La promulgación de una serie de decretos tendientes a corregir los abusos que los propietarios agrícolas solían realizar en las contrataciones, y la creación del Instituto de Reforma Agraria destinado a expropiar, sin indemnización, las tierras de la alta nobleza.
  2. b)  La separación de la Iglesia y el Estado que incluía la disolución de las órdenes religiosas, entre ellas la de los jesuitas cuyas propiedades serían confiscadas; a las demás órdenes se les prohibía ejercer la industria, el comercio o la enseñanza, y los sacerdotes quedaban sometidos al pago de impuestos como todos los ciudadanos.
  3. c)  La reforma en la estructura del ejército, compuesto hasta entonces por un número desproporcionado de jefes y oficiales. La reforma implicaba la reducción de las regiones militares de 16 a 8, y la abolición del Tribunal Supremo del Ejército y de la Armada, cuyas atribuciones pasaron a los tribunales ordinarios. Asimismo se anunció una revisión en la política de ascensos por méritos de campaña, establecida durante la anterior dictadura.
  4. d)  La promulgación del Estatuto de Autonomía de Cataluña, que facultaba a la región para constituir un gobierno que llevaría el nombre de una antigua institución de origen medieval, la Diputación del General o Generalitat. El gobierno catalán tendría competencias legislativas y ejecutivas en hacienda, economía enseñanza, cultura, sanidad, transporte, comunicaciones y obras públicas. En manos del gobierno central quedaban los asuntos exteriores, la defensa y el control de fronteras.

La aplicación de las reformas encontró serios obstáculos de parte de las fuerzas conservadoras y del ejército, incluso un fallido golpe de Estado encabezado por el general José Sanjurjo. Los grupos de derecha decidieron organizarse en contra de las medidas gubernamentales y en marzo de 1933 formaron la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA), bajo el liderazgo de José María Gil Robles, en tanto que cobraban fuerza los partidos de corte fascista, como las Juntas de Ofensiva Nacional—Sindicalista (JONS) y la Falange Española (FE), creada por José Antonio Primo de Rivera, hijo del dictador.

Los miembros de estas organizaciones constituyeron grupos paramilitares uniformados que, con camisas azules, actuaban en las calles a imitación de los grupos de asalto nazis (camisas pardas) o de los fascistas italianos (camisas negras).

De la misma manera que Mussolini encontraba en el antiguo Imperio Romano un modelo para su Estado fuerte, el fascismo español representado por las JONS y la Falange, poseía nacionalismo exacerbado basado en una visión reduccionista de la historia que tenía sus raíces en la época de formación del Imperio Hispánico, durante el reinado de los Reyes Católicos.

En particular, José Antonio Primo de Rivera se oponía al marxismo por su internacionalismo, incompatible con su idea de una patria española, o más bien castellana, y se oponía también a la lucha de clases, a la que calificaba como “dogma monstruoso”. Criticaba el liberalismo por su carácter individualista y rechazaba el sistema democrático; proponía la desaparición de los partidos políticos para sustituirlos por las “unidades naturales, la familia, el municipio y la corporación laboral”.

Responsabilizaba al capitalismo de haber provocado una injusta situación social en beneficio de los más ricos, pero también desaprobaba al socialismo por haber degenerado, según él, en una corriente de venganza basada en el odio. José Antonio Primo de Rivera proponía, por último, el liderazgo natural de un jefe que estuviera al mando de un Estado fuerte. Estas ideas fundamentaron el nacionalsindicalismo versión española del fascismo.

Guerra civil española, Franco y sus acólitos

Ver: Biografía de Francisco Franco

Los partidos de derecha aprovecharon el descontento hacia las reformas del gobierno de Azaña y obtuvieron mayoría en las elecciones generales de noviembre de 1933, en las que por primera vez votaban las mujeres. El CEDA obtuvo el mayor número de escaños en las Cortes y el gobierno quedó en manos del Partido Radical Republicano, liderado por Alejandro Lenoux.

Comenzaba así el llamado Bienio Negro de la Segunda República (noviembre de 1933 a diciembre de 1935), durante el cual el gobierno tampoco pudo resolver los graves problemas del país y se limitó a intentar regresar a la situación existente antes de 1931. La política reformista del primer bienio fue prácticamente desmantelada por una serie de decretos que constituyeron una auténtica contrarreforma del conservadurismo que agudizó las tensiones sociales y políticas .

A principios de octubre de 1934, los partidos de izquierda esperaban que el presidente de la República, Alcalá Zamora, convocase elecciones, pero éste encargó a Lerroux formar un nuevo gabinete; en éste se incluyeron tres miembros de la CEDA (uno de los cuales ocupó el ministerio de Agricultura), de modo que la derecha llegaba al poder.

Este hecho, al que se agregaban el crecimiento del desempleo y la amenaza del fascismo, aumentada a raíz de que la FE y las JONS se fusionaran en febrero de ese año, dio origen a una insurrección obrera que estalló en Asturias en el mes y de octubre, al tiempo que en Barcelona un movimiento separatista proclamaba el Estado Catalán ante el temor de que fuera anulado el Estatuto creado durante el primer bienio republicano. El gobierno logró dominar en poco tiempo ambos movimientos, que con ayuda de tropas trasladadas con urgencia desde Africa.

Después de la revolución de octubre, el número de ministros de la CEDA se elevó e a cinco, entre los cuales se encontraba Gil Robles como ministro de Defensa, quien a su vez nombró jefe del Estado Mayor al general Francisco Franco.

Pero el gobierno de Lerroux tampoco pudo sostenerse; dañado por un escándalo de corrupción, perdió credibilidad y fue destituido. El presidente de la República constituyó entonces un gobierno de tendencia central, y en enero de 1936 se disolvían las Cortes y se convocaban nuevas elecciones para el 16 de febrero.

Al mismo tiempo, los grupos y partidos de izquierda (republicanos, socialistas y comunistas) se integraron n un bloque denominado Frente Popular (como el formado en Francia). Esta organización política obtuvo mayoría en las elecciones de febrero de 1936, dejando atrás a la coalición de derechas denominada Frente Nacional Antirrevolucionario.

Manuel Azaña volvió a ocupar la presidencia del Sublevación en Barcelc gobierno y entre sus acciones destacaron: la amnistía para los presos de la Revolución de Octubre de 1934; la continuidad de las reformas del primer bienio republicano; la aprobación del Estatuto catalán; y el traslado de los generales Franco (a Canarias), Goded (a Baleares) y Mola (a Pamplona), para evitar que organizaran alzamientos militares.

Pero el nuevo gobierno se encontraba en una situación difícil, pues continuamente ocurrían incidentes esestabilizadores relacionados con la crisis europea y mundial de los años treinta. Las huelgas estallaron por todas partes mientras se multiplicaban las tomas de tierra por parte de los campesinos y la violencia urbana se manifestaba en enfrentamientos callejeros.

A todo lo anterior se agregaban las acciones realizadas por los extremistas de izquierda en contra de los sacerdotes católicn En esas circunstancias, las Cortes destituyeron a Alcalá Zamora y se eligió a Manad Azaña como presidente de la República, y a Santiago Casares Quiroga como jefe dt gobierno, quien trató de administrar el país entre el temor a la subversión social de las izquierdas y el miedo al golpe de Estado militar apoyado por las derechas que habí comenzado a gestarse.

Los planes para derribar la República, dirigidos por los militares, se iniciaron en el momento mismo de conocerse los resultados de las elecciones y fueron cobrando fuerza hasta que, en el mes de julio, los ánimos se exaltaron con el asesinato del líder derechista Calvo Sotelo, realizado por unos socialistas como represalia por el homicidio de su compañero el teniente Castillo, a manos de fuerzas de extrema derecha. Estos sucesos desencadenaron el estallido de la Guerra Civil Española, la noche del 17 de julio de 1936.

La Guerra Civil:

La Guerra Civil Española fue un acontecimiento bélico nacional que, al participar los factores ideológicos, políticos y económicos que convulsionaban el resto de Europa en los años treinta, trascendió las fronteras de España y atrajo la intervención de países extranjeros que aprovecharon el conflicto para convertir al país en un campo de experimentación bélica, en los umbrales de la Segunda Guerra Mundial.

En el ámbito interno, las fuertes tensiones sociales derivadas del atraso económico del país y de la desigual distribución de la riqueza habían generado un clima de insatisfacción de parte del pueblo hacia sus gobernantes quienes, además de haberse mostrado incapaces de avanzar en la modernización del país y elevar el nivel de vida de sus habitantes, ni siquiera habían podido alcanzar la estabilidad necesaria para avanzar sin sobresaltos en la evolución de la vida política. Así, las profundas divergencias políticas se sumaron al descontento social y crearon una situación explosiva que desembocó en el estallido de una terrible guerra civil que dividió y devastó España.

Fue el inicio de la guerra civil española: El Ejército y algunos sectores conservadores consideraron que el Gobierno del Frente Popular era impotente frente a la situación que atravesa España y en julio de 1936 iniciaron un levantamiento armado comandados por el general Francisco Franco.  Entre 1936 y 1939, el bando de los sublevados contó no solo con la mayor parte del Ejército, sino también con el apoyo de las tropas de la Italia de Mussolini (fascismo) y de técnicos y aviadores de la Alemania de Hitler (nazismo). Los republicanos, por su parte, conformaron milicias populares de obreros y campesinos sin entrenamiento militar que se unieron a los militares leales a la República. Se destacan, por otro lado, las fuertes diferencias al interior del bando republicano: algunos sectores consideraban que una revolución socialista era la única salida al conflicto, mientras que otros sostenían la necesidad de volver a la democracia y a las reformas de la Segunda República.

Propaganda del gobierno constitucional que llama a la población no combatiente a abandonar la ciudad de Madrid.

Orígenes y desarrollo del Conflicto Civil:

El conflicto se inició el 17 de julio de 1936, con el alzamiento de una fracción del ejército encabezada por los generales Mola y Franco, quienes se trasladaron desde el Marruecos Español para ponerse al frente de las operaciones militares, con el propósito de acabar con el gobierno republicano constitucional, dirigido en ese momento por la coalición izquierdista del Frente Popular.

El bando sublevado representaba a las fuerzas de derecha y extrema derecha, es decir, a la España rural católica tradicional de los grandes propietarios agrarios, así como al gran capital conectado con numerosos intereses extranjeros. Mientras que los pequeños propietarios campesinos reclutados en la Falange y los grupos carlistas (los llamados “requetés”) constituían el apoyo popular de los rebeldes. Los miembros de las clases medias favorecieron a uno u otro bando en función de su ubicación geográfica.

A pesar de que los sublevados se autodenominaron “nacionales”, en referencia a su propósito de unificar al país bajo un gobierno central que enalteciera la patria castellana, recibieron —desde los primeros momentos y a lo largo del conflicto— el auxilio de tropas italianas y alemanas, además de suministros de armamento y municiones.

Por su parte, la ayuda soviética y la oleada de simpatía que despertó la causa de la República en Europa y América (en México particularmente) dieron paso a la formación de unidades de voluntarios extranjeros de diversas nacionalidades, denominadas brigadas internacionales, integradas por soldados veteranos de la Primera Guerra Mundial, obreros, estudiantes o intelectuales que se trasladaron a España para luchar contra el fascismo.

Pero mientras la intervención nazi—fascista en apoyo de los sublevados fue inmediata, las fuerzas republicanas que defendían al gobierno democrático de España no pudieron contar con la ayuda de las potencias occidentales (Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña), que no parecían dispuestas a apoyar la República por temor al establecimiento de un régimen comunista en España, decidieron adoptar una política de “no intervención” y pidieron que ésta fuera secundada por las demás naciones, actitud que resultó en beneficio de los rebeldes.

El alzamiento se propagó por diversas regiones y ocupó numerosas capitales de provincia, pero no pudo tomar Madrid donde fue reprimido. Hacia los últimos días del mes de julio, el país se había dividido en dos zonas mutuamente enemigas, división que más o menos se acomodaba al resultado electoral de los últimos comicios.

Una vez que el gobierno de las diversas localidades quedó en manos de los rebeldes, se formó en Burgos una Junta de Defensa Nacional, que actuó como dirección política y en la que Francisco Franco —nombrado Generalísimo del Ejército después de la muerte del general Sanjurjo, jefe de la conspiración— ocupó el mando con el cargo de jefe de gobierno del Estado, es decir, como máxima autoridad política.

En este proceso fue muy importante la unificación de la Falange y las JONS en “una sola entidad política de carácter nacional”, cuyo jefe supremo sería Franco. Este, para fortalecer su liderazgo, se hizo denominar “caudillo”, versión castellana del apelativo Duce adoptado por Mussolini, mientras los medios de propaganda comenzaban a difundir el lema “Una Patria, un Estado, un Caudillo”, adaptación española de la frase hitleriana “Fin Reich, em VoJk, en Fuhrer”. De esta manera, la concentración de poderes era total y se configuraba un nuevo Estado de tipo autoritario, similar a los de Alemania e Italia.

A diferencia de la unificación política lograda por Franco en el bando rebelde, el gobierno republicano padecía divisiones internas y una situación de crisis evidenciada en los cambios de jefatura efectuados durante el conflicto. Desde los primeros días del alzamiento y conforme se sucedían las derrotas del ejército republicano, la autoridad central se debilitó y no pudo contener los enfrentamientos entre anarquistas y comunistas que generaron divisiones intensas y ocasionaron de la unidad política e incluso militar en el ámbito republicano, con consecuencias para la causa del gobierno constitucional.

En la primavera de 1937, los republicanos obtuvieron algunas victorias y los rebeldes decidieron centrar sus principales operaciones en la zona norte.

El 26 de abril, la Legión Cóndor de la aviación alemana ocasionó una brutal agresión contra la población de la ciudad vasca de Guernica, donde Hitler inauguró el devastador armamento que preparaba para hacer estallar una nueva Guerra Mundial. Para octubre, las tropas rebeldes habían logrado dominar la zona norte con excepción de la porción noreste (Cataluña) y ocupaban una franja de territorio que, por el oeste, se extendía hasta el extremo sur de la Península Ibérica, además de Marrueco español.

avion italiano en la primera guerra mundial

Bombardero italiano S-81 en acción sobre las lineas re publicarías.

A finales de 1937, los republicanos obtuvieron una gran victoria en Teruel, pero esta ciudad cayó en poder de los rebeldes en febrero del siguiente año. Entre marzo y julio de 1938, se llevó a cabo la operación Aragón—Mediterráneo, que constituyó un avance de las tropas «nacionales” hacia el mar y significó la partición del territorio republicano en dos zonas desiguales.

En los siguientes meses de 1938 se llevó a cabo la batalla del Soldado, Ebro, que resultó ser una campaña de desgaste contra el ejército republicano, cuya derrota dejó despejada la ruta para que los sublevados pudieran avanzar hacia Cataluña, lo que significaba prácticamente el triunfo definitivo de las fuerzas rebeldes.

Ante la inminente derrota, en noviembre de 1938, Juan Negrín (jefe de gobierno desde mayo de 1937) buscó una paz negociada y emitió una propuesta de condiciones mínimas: garantía de independencia española, derecho del pueblo a escoger su propio gobierno y renuncia a las represalias. Sin embargo, estaba claro que era inútil cualquier intento de negociar con Franco una paz con condiciones, pues el caudillo pretendía la aniquilación total de la República.

El 28 de marzo, las tropas franquistas entraban en Madrid y tres días más tarde caían las últimas plazas leales al gobierno republicano. La guerra se dio por terminada el 1 de abril de 1939; la República se desmoronó y sus representantes huyeron al extranjero, estableciendo un gobierno republicano en el exilio.

Pero el fin de la guerra civil no significó que España recuperara la paz. Al establecerse en todo el país el gobierno de Franco, dio comienzo una etapa de atroces represalias en contra de los vencidos; sólo quedaron a salvo de la represión los que marcharon al exilio y de éstos particularmente los que marcharon a América precedidos por los niños que durante la guerra habían sido enviados a México; los exiliados que se dirigieron a Francia se salvaron sólo de forma momentánea hasta que este país fue ocupado por los nazis.

La Guerra Civil Española tuvo importantes consecuencias mucho más allá de las fronteras de la península Ibérica. Primero, reveló la falta de decisión (o incapacidad) de las democracias occidentales para, mediante la fuerza, lograr objetivos en política exterior: incluso, el gobierno izquierdista francés del Frente Popular, elegido en 1936, no pudo brindar una ayuda efectiva a los republicanos ni impedir que los rebeldes recibieran auxilio desde el promesa de los dictadores de que no habría más expansionismo (el Acuerdo de Munich), los electores los aclamaron como héroes nacionales. Sin embargo, en marzo de 1939, Hitler procedió a ocupar el resto de Checoslovaquia y capturó el puerto de Memel en Lituania; en abril, Mussolini se apoderó de Albania. Estos nuevos actos de agresión no provocados desprestigiaron totalmente las políticas que habían llevado al Acuerdo de Munich. Inglaterra y Francia, enfrentadas a la perspectiva de una expansión fascista ilimitada en Europa central, se apresuraron a prometer ayuda militar a Polonia, Grecia y Rumania si cualquiera de ellas era atacada.

Consecuencias.

La principal consecuencia de la Guerra Civil Española fue la gran cantidad de pérdidas humanas (casi un millón), no todas atribuibles a las acciones propiamente bélicas y sí muchas de ellas relacionadas con la violenta represión ejercida o consentida por ambos bandos, entre las que se pueden incluir las muertes producidas por los bombardeos sobre las poblaciones civiles.

En el aspecto político, el resultado fue el brusco cambio de un gobierno emanado de las urnas electorales a otro surgido de las armas; es decir, el final de la democracia para dar paso a una férrea dictadura que se prolongaría hasta la muerte de Franco en 1975.

Las principales consecuencias en el plano económico fueron: pérdida de reservas materiales y financieras, disminución de la población activa, destrucción de infraestructura, disminución de la producción y reducción en el nivel de ingresos .La  mayoría de la población española padeció durante la contienda y por las siguientes dos décadas, los efectos del racionamiento y la privatización de bienes de consumo.

El Plan Marshall, que después de la Segunda Guerra Mundial ayudó en la recuperación económica de otros países europeos, no se hizo extensivo a España debido a que el régimen franquista debía su triunfo a la ayuda nazi—fascista. La Guerra Civil Española, con todas sus brutales implicaciones para la población y el desarrollo político y económico del país, parecía constituir el preámbulo de la nueva guerra total que amenazaba al mundo entero, un conflicto que colocaba a las naciones occidentales en la disyuntiva entre el terror rojo y la amenaza fascista, una guerra cuyo desarrollo y pavaoros desenlace final, fundamentarían los cimientos de la etapa histórica que hoy llamamos «mundo actual».

La Crisis de la Democracia
Por: Jean Paul Brenet y Michel Launay (1991)

En realidad, la democracia se vio trastornada por la Gran Guerra y después de ésta ya no pudo recuperar realmente su verdadero lugar en el concierto de las naciones. El desarrollo de las dictaduras nacionalistas precipitó su crisis, y la guerra de España es uno de los ejemplos que quizá lo ilustren más trágicamente.

Sobre el gran “lienzo” del Guernica, Picasso quiso reflejar su particular visión del horror de las guerras fratricidas al tiempo que el fra­caso de la gran ilusión de la permanencia de la realidad democrática. ¿Por qué la democracia iba a ser eterna? Muchas personas se preguntaban unayotravez sino eran ya necesarios nuevos modelos políticos para este siglo de hierro.

guerra civil española

Ya, en 1919, en su obra La decadencia de Occidente, Oswald Spengler anunciaba la venida de los Césares y la desaparición de la democracia parlamentaria, a medida que aumentasen las masas populares. En 1934, Keyserling publica La revolución mundial y la Responsabilidad del Espíritu, libro prologado por Paul Valéry, y en el que su autor sostiene la necesidad de una intervención de lo irracional en las instituciones, afirmando que la democracia ya había cumplido su papel y que el siglo XX es una época de “domadores” (de masas). 1936-1939 son los años del fracaso de los frentes populares y del triunfo de las dictaduras. En 1940, Lucien Rebatet publica Decombres, donde tras un repaso al itinerario seguido por la democracia camino del abismo, concluye, erróneamente, con su muerte definitiva.

Cuadro Sinòptico Guerra Civil Española

cuadro sinoptico guerra civil española

        Cronología Guerra Civil Española y Dictadura      
FECHAACONTECIMIENTO
1898Derrota española en la Guerra Hispano-estadounidense: España pierde Cuba, Puerto Rico, Guam y Filipinas.
1910Se funda en Barcelona la organización anarcosindicalista CNT.
1917Gran crisis social y política del reinado de Alfonso XIII.
1921Fundación del Partido Comunista de España (PCE), tras la ruptura interna del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).
1923Golpe de Estado del general Miguel Primo de Rivera, con la anuencia del rey Alfonso XIII.
1929Crac de la Bolsa de Nueva York, origen de la Gran Depresión que afectará pronto a España.
1930Final de la dictadura de Primo de Rivera.
1931Proclamación de la II República: Alfonso XIII abandona España.
1932Cataluña obtiene su propio Estatuto de Autonomía. La reforma agraria se convierte en uno de los principales objetivos del gobierno. Las conspiraciones antirrepublicanas han dado comienzo.
Octubre de 1933José Antonio Primo de Rivera, hijo del ex dictador, funda el partido fascista Falange Española.
Noviembre de 1933La victoria de los conservadores en las elecciones pone fin a las reformas de los gobiernos de Manuel Azaña.
1934La llamada Revolución de Octubre, aunque fracasada, abre una profunda crisis entre los sectores sociales y políticos más enfrentados .
1935Creación de la coalición de organizaciones izquierdistas llamada Frente Popular.
Febrero de 1936Victoria electoral del Frente Popular. Las conspiraciones antirrepublicanas se incrementan.
Mayo de 1936Azaña se convierte en presidente de la República.
Julio de 1936Comienza la rebelión militar que da lugar a la Guerra Civil. Los sublevados obtienen un tercio del territorio español e institucionalizan la represión contra quienes se les resisten. Los defensores de la legalidad republicana y los revolucionarios inician la defensa del territorio no sublevado.
Julio de 1936La revolución social se extiende por la zona republicana. Al mismo tiempo comienza la represión a cargo de grupos descontrolados contra el clero y los acusados de apoyar a los sublevados.
Agosto de 1936Brutal represión tras la conquista de Badajoz por parte de los militares rebeldes.
Septiembre de 193627 países crean el llamado Comité de No Intervención con el objeto de mantenerse al margen del conflicto español.
Septiembre de 1936El socialista Francisco Largo Caballero se convierte en presidente del gobierno republicano.
Septiembre de 1936El general Francisco Franco decide destinar una importante parte de sus fuerzas para liberar a los rebeldes asediados en el Alcázar de Toledo. Franco es designado por los sublevados generalísimo y jefe del gobierno.
Octubre de 1936Franco une a su jefatura política y militar la jefatura del Estado, el día 1.
Octubre de 1936El dirigente alemán Adolf Hitler crea la Legión Cóndor para ayudar a los franquistas.
Octubre de 1936La Unión de Repúblicas Socialista Soviéticas (URSS) envía sus primeros equipos de ayuda a los republicanos. Llegan asimismo los primeros miembros de las Brigadas Internacionales.
Noviembre de 1936El gobierno de Largo Caballero se dirige a Valencia ante el decidido ataque franquista contra Madrid, repelido por la Junta de Defensa encabezada por el general José Miaja.
Diciembre de 1936Los primeros soldados italianos, enviados por Benito Mussolini, llegan a España para ayudar a las fuerzas franquistas.
Febrero de 1937Málaga cae en poder de los franquistas, auxiliados por tropas italianas, el día 3. La inmediata represión se cobra miles de muertos.
Febrero de 1937La batalla del Jarama finaliza con el relativo fracaso de las tropas franquistas, que no cubren sus objetivos.
Marzo de 1937Las fuerzas republicanas derrotan a las tropas italianas en la batalla de Guadalajara.
Abril de 1937Franco promulga el día 19 el llamado Decreto de Unificación, por medio del cual crea una única formación política legal bajo su mando: FET y de las JONS.
La histórica ciudad vasca de Guernica sufre un brutal bombardeo el día 26 a cargo de la Legión Cóndor.
Mayo de 1937Luchan entre sí en Barcelona distintas fuerzas republicanas enfrentadas a causa de la primacía de la revolución o la organización militar. El socialista Juan Negrín sustituye a Largo Caballero al frente del gobierno republicano.
Junio de 1937Los franquistas conquistan Bilbao y el resto de los territorios vascos que no se hallaban bajo su control.
Julio de 1937Derrota republicana en la batalla de Brunete.
Agosto-octubre de 1937Los franquistas completan la conquista del norte de España.
Enero de 1938Conquista republicana de Teruel.
Febrero-abril de 1938Los franquistas recuperan Teruel a finales de febrero y continúan su avance hacia el Mediterráneo a través del territorio republicano, con lo que dividen éste en dos.
Julio de 1938Comienza la batalla del Ebro con el avance republicano.
Noviembre de 1938Decisiva derrota de las fuerzas republicanas en la batalla del Ebro.
Diciembre de 1938Las tropas franquistas lanzan una ofensiva contra Cataluña.
Enero de 1939El gobierno de Negrín abandona Barcelona y se dirige a Figueras (Girona) poco antes de que la capital catalana cayera en manos franquistas.
Febrero de 1939Miles de refugiados y el propio gobierno republicano cruzan la frontera francesa; los franquistas conquistan el resto de Cataluña.
Marzo de 1939El coronel Segismundo Casado encabeza el organismo republicano que sustituye a Negrín con el objeto de alcanzar una paz honrosa. El día 28 entran las tropas franquistas en Madrid.
Abril de 1939El general Franco hace público el último parte bélico el día 1: la guerra ha terminado con la victoria de quienes se habían sublevado tres años antes.
1939-1975El triunfo militar permite a Franco gobernar España por medio de una dictadura hasta su fallecimiento, el 20 de noviembre de 1975.
Spain at War: The Spanish Civil War in Context, 1931-1939; George Esenwein and Adrian Shubert, Longman, 1995; Spain’s Civil War, second edition; Harry Browne, Longman, 1996.

Fuentes Consultadas:
El Mundo Moderno y Contemporáneo Tomo II – Gloria Delgado
Lengua y Literatura 3º Serie LLaves
Enciclopedia Electrónica Encarta