Fordismo y Taylorismo

Historia de la Grabacion del Sonido: Primeras Experiencias

Historia de la Grabacion del Sonido:Primeras Experiencias:El Fonografo y Gramofono

Llamamos grabacion de sonido a la técnica de convertir una onda de audio, como podría ser una conversación, un ruido o música a una grabación permanente, y su posterior reproducción en su forma original.

El hecho más sorprendente en relación a la técnica del registro del sonido es que costara tanto tiempo encontrar una aplicación práctica a una fórmula bien simple: el sonido produce vibración; por consiguiente, toda vibración produce sonido.

Fue el inventor Thomas Edison, quien en el año 1877, lograra grabar el sonido en su fonógrafo y hasta los últimos inventos tecnológicos que permiten la grabación y reproducción musical, se ha recorrido un largo camino sin el que resulta imposible comprender la historia contemporánea de la música.

Thomas Edison Historia de la Grabacion del Sonido El Fonografo y Gramoforo

El nivel actual de difusión de la música tiene su origen en las técnicas de grabación de sonido. Edison fue el primero que consiguió, en 1877, grabar el sonido en un aparato que llamó fonógrafo.

Más tarde llegó el gramófono, que en lugar de cilindros utilizaba discos y, ya en los años 30, la cinta magnética, hasta que el la década del 80 aparecen los primeros CD musicales, usados masivamente hasta los primeros años del siglo XXI.

¿Qué es el sonido?: Es un fenómeno físico que estimula el sentido del oído, pero fisicamente el sonido es energía y, como todas las demás formas de energía, puede ser útil al hombre.

Las enormes posibilidades de expresión que caracterizan a la palabra y a la música hacen del sonido un eficacísimo medio de comunicación; incluso los ultrasonidos, imperceptibles por el oído humano, tienen innumerables aplicaciones prácticas.

La energía acústica es pequeña comparada con otras formas comunes de energía. El «ruido» que puede hacer una orquesta sinfónica tocando todo lo fuerte que sea posible equivale, por ejemplo, a la energía luminosa y calorífica de una pequeña bombilla eléctrica.

Nuestro sentido del oído se satura más fácilmente (hablando desde el punto de vista energético) que el de la vista.

Velocidad del sonido en el aire: Un trueno se escucha luego de haber visto el chispazo del rayo. Esto demuestra que el sonido necesita, por lo tanto, de un tiempo considerable para propagarse de un lugar a otro.

La velocidad del sonido obedece a las condiciones del aire, como la temperatura y la humedad, y no de la intensidad ni la frecuencia. La velocidad del sonido, a una temperatura de 20 °C, es de unos 340 m/s.

La velocidad del sonido en el agua dulce es de 1435 m/s; en el agua de mar, de 1500 m/s. En el latón es, aproximadamente, diez veces la velocidad que en el aire; y en el hierro, unas quince veces.

Ejemplo: A los 8 segundos de ver un relámpago, se oye el trueno. Para calcular a qué distancia se produjo: d = v • t = 340 m/s • 8 s = 2720 m.

¿Cómo se produce el sonido?
El sonido es una forma concreta de energía cinética (energía de movimiento) que se produce cuando un objeto vibra.

La vibración es la causa de todos los sonidos. Cuando chocan dos automóviles, sus superficies vibran por la fuerza de la colisión y se produce un estruendo; la música que emite un aparato de radio se genera en la vibración del cono del altavoz; al hablar o al cantar hacemos vibrar las cuerdas vocales en la laringe.

Un objeto vibrante hace vibrar las moléculas de aire de su entorno. Las vibraciones se propagan a través del aire formando una onda de sonido, pero sin que el aire se desplace con la onda.

Allí donde las moléculas de aire se acumulan, se forma una región de mayor presión (compresión); allí donde las moléculas se apartan, aparece una zona de presión menor (rarificación).

Cuando una onda de sonido se propaga, una sucesión de compresiones y ratificaciones se mueve a través del aire.

Si una superficie vibra con fuerza, la diferencia de presión entre compresión y rarificación es grande y el sonido es fuerte. La frecuencia de la vibración afecta al tono (o nota) del sonido.

Si aquélla es alta, compresiones y rarificaciones se concentran y el sonido es agudo. Si la vibración es lenta, compresiones y rarificaciones se separan y el sonido es grave.

Una onda sonora se mueve en todas direcciones desde la fuente que la genera a una velocidad de 331 metros por segundo en el aire al nivel del mar.

La velocidad del sonido en el aire disminuye con la altura, ya que aquél se hace menos denso, y aumenta en materiales más elásticos, como el agua o los metales, en los que las vibraciones se transmiten mucho más rápidamente.

El sonido no puede propagarse a través del vacío porque no existen moléculas que vibren y que lo transmitan.

Al igual que otras ondas de energía, el sonido se desplaza generalmente en línea recta, pero también puede doblar esquinas. Se refleja después de chocar contra una superficie, como una pared o el suelo, y se difracta cuando pasa a través de aberturas, como una ventana,

Tono y volumen: El volumen de un sonido se mide con un medidor de decibelios (dB). En realidad, dicho medidor proporciona la intensidad del sonido, que está relacionada, a su vez, con las diferencias de presión en la onda sonora.

La escala es logarítmica (un aumento de 10 dB se produce cuando la intensidad se multiplica por diez).

El volumen varía con la raíz cúbica de la intensidad (un sonido 10 dB mayor que otro parece unas dos veces más fuerte).

El oído humano no percibe todas las frecuencias en la misma forma. Un sonido grave se percibe menos fuerte que otro agudo de la misma intensidad.

Se llama frecuencia al número de compresiones que circulan por segundo y se mide en hertz (Hz). Un Hz equivale a un ciclo por segundo.

Esta escala no es logarítmica y una nota de 440 Hz (el la patrón en música desde 1939) suena dos veces más aguda que una nota de 220 Hz (el la de la octava superior). Esto es, el sonido es tanto más agudo cuanto mayor sea la frecuencia.

Las ondas sonoras se desplazan con más rapidez y eficacia por el agua que por el aire seco, lo que permite a la mayoría de los cetáceos comunicarse entre sí a grandes distancias. Muchos de estos animales también usan ondas sonoras para orientarse en aguas oscuras, utilizándolas como el sonar de un barco o un submarino.

HISTORIA DEL REGISTRO DE SONIDOS

El mecanismo de grabación necesario podía haber sido construido fácilmente varios cientos de años antes por cualquier relojero o fabricante de instrumentos de precisión (los relojes empezaron a funcionar con cuerda hacia 1450, y ya en la antigüedad, en China y Egipto, se conocía que el sonido producía vibraciones).

Desde entonces, los científicos y escritores habían estado soñando en la posibilidad de encontrar una máquina capaz de registrar y reproducir el sonido, sin comprender el secreto de su funcionamiento.

Cyrano de Bergerac, en un escrito de 1649, cita una caja «llena de muelles y mecanismos muy pequeños» que al darle vueltas producía sonidos «parecidos a la voz humana o a un instrumento musical».

El registro de sonidos por medio de un sistema de funcionamiento eléctrico pudo haber precedido perfectamente al de tipo mecánico, por cuanto los primeros intentos de transmitir la palabra a través de circuitos eléctricos se iniciaron en 1854, con el propósito de lograr la comunicación por teléfono.

Pero lo más asombroso fue que ni Alexander Bell, que patentó el teléfono en 1876, ni Thomas A. Edison, cuya mente estaba centrada en la idea de las comunicaciones, pensaron siquiera que el descubrimiento del registro del sonido sería un excelente medio de distracción.

Hubo muchas personas que estuvieron a punto de encontrar la forma de registrar el sonido, pero fue Edison quien realmente io hizo.

Edison se dio cuenta de la relación entre el impacto físico producido por el sonido y la posibilidad inversa de convertirlo en nuevos sonidos.

Empleando un megáfono concentró su voz de forma que hiciera vibrar una membrana; cuando el diafragma vibraba lo hacía igualmente una aguja conectada a él imprimiendo en un material blando, colocado en un cilindro giratorio, las características de la vibración.

En este fonógrafo de Edison la aguja trazaba primero el surco en espiral, y seguidamente, por efecto de las vibraciones, grababa el sonido. En el siglo XIX se inventaron el teléfono, el micrófono y diversos tipos de gramófono, todos ellos muy útiles para el estudio del sonido. En el siglo XX, los físicos dispusieron por primera vez de instrumentos que hacían posible un estudio sencillo, preciso y cuantitativo del sonido.

Al invertir la operación, el paso de la aguja por el surco hacía vibrar el diafragma, y éste, a su vez, reproducía el sonido original a través del megáfono.

Edison puso en práctica la idea usando una sencilla máquina construida por su colega John Kreusi.

En el cilindro arrolló una lámina de estaño, en calidad de material blando, y con ello consiguió escuchar la reproducción de su propia voz. El 19 de febrero de 1878, Edison patentó el fonógrafo.

Mejoras iniciales: Los cilindros de cera, introducidos a finales de la década de 1880, eran más resistentes que los de hojas de estaño de Edison y podían producirse en cantidad mediante dispositivos mecánicos que permitían copiar una plantilla de surcos sobre varios cilindros a la vez.

Emile Berliner inventó el gramófono en 1889. Este empleaba discos planos en lugar de cilindros, ya que eran más fáciles de almacenar, más duraderos y facilitaban la reproducción del sonido.

Tenían un solo surco espiral desde el centro hasta el borde, y cada disco se podía simplemente «prensar» sobre un máster metálico para reproducir los surcos.

El sonido se grababa en un movimiento lateral, en vez de vertical. En la década de 1920, los discos de gramófono habían deshancado casi por completo a los cilindros de grabación.

Gramoforo Historia de la Grabacion del Sonido Primeras Tecnicas de Registro

Poco tiempo después inició la fabricación de aparatos mejorados en su mecánica y con cilindros de cera, hasta 1916, mientras otros competidores, en particular Emile Berliner, inventor del disco en 1887, se aprovechaban de sus ideas.

En un principio, el gramófono sólo se consideró útil en los negocios, y hubo de transcurrir bastante tiempo antes de que alguien se diera cuenta que su mayor aplicación estaba en el campo de la distracción.

gramófono Historia de la Grabacion del Sonido
Los antiguos gramófonos dependían de un gran altavoz para amplificar de forma natural el sonido de un diafragma vibrante. Para lograi suficiente volumen, la aguja era presionada con fuerza considerable sobre la pista grabada, con el consiguiente y rápido deterioro del disco y de la propia aguja.

Los primeros discos, cilindros y máquinas empezaron a producirse con fines comerciales en Alemania en 1889 y en Estados Unidos en 1893.

El registro del sonido se difundió realmente en el siglo XX.

La cinta magnética fue inventada en 1898, pero hasta 1925 continuaron los sistemas de reproducción de tipo mecánico; después las empresas estadounidenses Victor y Columbia introdujeron los de tipo eléctrico, a base de micrófonos y amplificadores en lugar de la simple vibración física producida por el sonido.

Grabación electrónica: Hasta la década de 1920, la grabación de sonido fue un proceso mecánico, cuando los avances en la tecnología de válvulas condujeron a la grabación eléctrica, que aprovechaba las variaciones de corriente para controlar un cabezal de grabación electromagnético.

En la grabación ya podían usarse micrófonos, que transformaban la oscilación de las ondas en una señal eléctrica. Los circuitos amplificadores eliminaron los límites al volumen de reproducción y permitieron un sonido más potente.

Además, la tecnología electrónica abrió el camino a un nuevo soporte de grabación: la cinta magnética.

El principio de la captura de un patrón de ondas variable recubriendo un alambre o una cinta con partículas de óxido de hierro fue establecido en la década de 1890, pero el micrófono hizo posible grabar las ondas sonoras en este formato.

En EE UU aparecieron los primeros sistemas comerciales, en la década de 1940.

La cinta magnética y la grabación electrónica unidas permitieron introducir nuevas técnicas, como la edición y mezcla de pistas múltiples, la adición de efectos electrónicos y la reducción del ruido de fondo.

En Alemania, durante la II Guerra Mundial, se perfeccionó la cinta magnetofónica que alcanzaría gran popularidad en las décadas de 1950-1970. Hasta entonces, todo el que deseara escuchar de nuevo un discurso debía grabarlo previamente en disco. La primera utilización de la cinta magnetofónica con el fin de mejorar un espectáculo corrió a cargo de Bing Crosby; en adelante, sería una gran ayuda para la realización de discos a base de registrar los sonidos previamente grabados en distintas pistas y la repetición de fragmentos y corrección de errores.

El sonido estereofónicoel que reproduce el efecto de los diversos elementos grabados sonando desde distintas direcciones– acabó por convertirse en muy poco tiempo en estándar dentro de la industria discográfica.

La expresión alta fidelidad se ha utilizado siempre con fines propagandísticos. Realmente no fue lograda hasta 1944, cuando se consiguió el registro perfecto de todos los márgenes de frecuencias; el microsurco apareció en 1948 (el proyecto era muy anterior), y los discos estereofónicos, a partir de 1958.

Con la progresiva mejora del sistema de registro del sonido, los músicos empezaron a interesarse en hacer grabaciones para escucharse a sí mismos, y las grabaciones de alta calidad aumentaron la afición a la buena música y a las representaciones en directo.

La pista múltiple se popularizó a mediados de la década 1950-1960, gracias al guitarrista Les Paul, quien grabó canciones con su voz y la de su esposa.

A principios de la década siguiente la técnica se difundió hasta tal punto que actualmente algunas interpretaciones musicales sólo son posibles en grabaciones, por cuanto el mismo intérprete canta y toca en solitario todos los instrumentos.

En 1963 la invención del cassette compacto constituyó una verdadera revolución en las grabadoras de uso doméstico, en un fenómeno comparable a la introducción de la película en las cámaras fotográficas a finales del XIX.

Hasta el año 1982, en que se presentó el compact-disc, todos los sistemas de grabación y reproducción, es decir, discos y casetes, eran analógicos, esto es, las ondas sonoras se traducían en Impulsos eléctricos.

Desde esa fecha, la grabación y reproducción del sonido utiliza el sistema digital, por el que las ondas sonoras se traducen a códigos numéricos en el lenguaje binario de las computadoras, lo que permite su manipulación informática y una reproducción mucho más pura del sonido original.

Grabar un disco es un proceso complejo en el que intervienen muchos profesionales especializados.

En nuestros días el proceso de grabación está sufriendo profundas transformaciones como consecuencia de la aparición de la tecnología digital y la informática musical, que permiten a cualquier músico realizar una parte del proceso en su propio estudio casero, volcando luego toda la información electrónica en el estudio profesional, con lo que ello supone de ahorro en tiempo y costes económicos.

El decisivo paso de grabar canciones, que antes era la frontera profesional de cualquier grupo musical, hoy está a alcance de cualquiera.

La revolución digital: La tecnología digital, a principios de la década de 1980, hizo posible «muestrear» la potencia de una señal miles de veces por segundo y convertir esto en un valor que podía codificarse digitalmente, por lo general en código binario.

La grabación digital permite realizar muchas copias idénticas, pero hay quien afirma que la calidad del sonido no es tan buena como en la grabación analógica.

La grabación de sonido fue la punta de lanza de la digitalización de casi cualquier tipo de datos, un avance sólo posible gracias ai aumento inmenso de la capacidad de procesamiento de los ordenadores.

DISCO VERSÁTIL DIGITAL: El DVD surgió en la década de 1990 como una versión de alta capacidad del CD y se reveló especialmente útil para el almacenamiento de películas en formato digital de alta definición. Ya en la década de 1980 se realizaron algunas películas en formato digital.

De los CD al DVD: Los CD se fabrican en un material plástico transparente llamado PVC, recubierto con un aluminio brillante y acabado con una capa transparente de plástico laminado.

compact disk cd rom para almacenar audio

Por su precio accesible, se ha instalado como una opción económica entre los soportes digitales.

Desde su fecha de aparición, octubre de 1982, han entrado en las casas, en los automóviles, ofrecen multimedia en la computadora e incluso nos acompañan de paseo en equipos portátiles.

El DVD se basa en la posibilidad técnica de compresión de datos, lo que permite almacenar hasta ocho veces más información que en el CD.

Aplicado a la música, permite tener, por ejemplo, todas las sinfonías de Beethoven en un solo DVD. o la obra completa de un gran compositor, que puede ocupar más de cincuenta CD, en siete u ocho.

La era digital: Las técnicas de grabación actuales implican una compleja secuencia de procesos para digitalizar las ondas sonoras y reducir la información a valores binarios que luego son almacenados en un disco compacto u otro medio.

Etapas de la conversion de un audio analógico a digital

Etapas de la conversion de un audio analógico a digital
Se mide la amplitud de la onda de audio entre ambos cero, en el caso de la figura,a los efectos didácticos se han tomado solo 9 (nueve) muestras, pero en la práctica son miles de medidas. El valor de la medición se pasa a binario, para ser luego grabado en el soporte, con ceros y unos.

1- Muestreo de la onda analógica: Un circuito electrónico mide la intensidad de las ondas miles de veces por segundo, con una frecuencia de al menos 44,1 kHz.

2- Cuantificacion: Las medidas tomadas son convertidas en valores numéricos; pueden ir de 65.000 a 17 millones de niveles, en función del número de «bits» digitales de la grabación final.

3- Codificación: El flujo numérico se traduce a código binario: 16 «1» o «0» digitales pueden representar 65.000 niveles de sonido distintos, y 24 pueden representar 17 millones.

4 -Fluctuaciones: El flujo de datos binarios se convierte en una espiral continua de «huecos» y «planos» (zonas elevadas) en ¡a superficie de un disco original metálico (máster).

5 -Superficie de un CD: La grabación original se usa para fabricar los CD, en los que los huecos se convierten en planos y viceversa. Todo el CD se cubre con una fina capa de aluminio reflectante y otra de plástico protedor transparente.

6-Lectura por láser: Un lector de CD proyeda un haz láser concentrado sobre la pista espiral del disco. La luz es reflejada a un sensor sólc cuando incide en un plano, recreando así una señal binaria variable para reconstruir y finalmente reproducir el sonido.

HISTORIA DEL GRAMOFONO

EL GRAMÓFONO en un aparato que permite reproducir el sonido. También se le llama fonógrafo. Gracias a él se puede conservar y escuchar nuevamente la voz de estadistas, poetas y cantantes, el arte de pianistas y violinistas y el sonido de las mejores orquestas.

Historia. Aunque algunos investigadores alemanes habían logrado reproducir el sonido con anterioridad, el primer gramófono digno de tal nombre surgió en 1877 y fue obra de Tomás Alva Edison.

Esta máquina parlante estaba formada por un tubo en cuyo extremo babía una membrana provista de una aguja de acero; cuando alguien hablaba frente al tubo, las vibraciones eran trasmitidas a la aguja, que las imprimía sobre un cilindro giratorio recubierto de estaño.

Las marcas dejadas por la aguja sobre el estaño, que eran una verdadera grabación, podían ser reproducidas cuantas veces se deseara.

Ocho años más tarde, los inventores Bell y Tainter lograron mejorar el aparato de Edison, recubriendo el cilindro reproductor con una capa de cera.

El siguiente perfeccionamiento fue realizado por Emilio Berliner, inventor del disco circular, más económico y práctico que los cilindros primitivos.
Todos estos aparatos producían sonidos opacos y débiles, que debían ser amplificados mediante grandes bocinas.

Las grabaciones se efectuaban sólo por la acción exclusiva de las ondas sonoras, sin el auxilio de la electricidad, y ciertos sonidos no podían ser grabados o lo eran defectuosamente; los cantantes eran más afortunados, porque la voz humana era recogida con bastante claridad.

Los antiguos discos grabados por Enrique Caruso, por ejemplo, todavía gozan de gran popularidad.

Hacia 1925 comenzaron a aparecer los gramófonos actuales, que dieron nuevo impulso a este difundido medio de diversión y comunicación.

Métodos. El disco gramofónico es el elemento fundamental del proceso. Generalmente tiene 25 ó 30 centímetros de diámetro y es elaborado siguiendo un procedimiento complicado.

Los sonidos que han de ser reproducidos se emiten frente a un micrófono, que los convierte en impulsos eléctricos que son aumentados más de mil veces y se ponen en contacto con un magneto pequeño; trasmitidos a una aguja vibradora, son recogidos en un disco de cera que servirá de matriz.

Las vibraciones de la aguja, que a veces llegan a ser más de diez mil por segundo, quedan impresas, en el disco de cera y son sometidas luego a. un proceso de electrotipia, utilizando una capa de oro y otra de cromo; así se forma el llamado «negativo» del disco, que sirve para elaborar los discos que se venden en el comercio.

Para ello se colocan las dos caras del negativo de cromo en los brazos de una prensa poderosa, que se cierran sobre cierta cantidad de un plástico llamado vinilita, en el que quedan grabados con asombrosa exactitud todos los surcos de la matriz.

La reproducción. El disco así obtenido tiene una enorme cantidad de minúsculas líneas onduladas y quebradas, que representan las vibraciones del sonido que produjo el cantante o la orquesta frente al micrófono.

Para reproducir este sonido se coloca el disco sobre el plato del gramófono, que gira dando 78, 45 ó 33 1/3 vueltas por minuto: los aparatos que sólo dan 33 1/3 revoluciones por minuto son los más modernos, y permiten escuchar durante más tiempo sin necesidad de cambiar, al utilizar los discos denominados long play, que tienen grabadas cuatro o cinco composiciones en cada cara.

Una vez puesto en marcha el aparato, se coloca sobre el mismo un brazo que recibe el nombre de pick-up (diafragma fonocaptor), el cual termina en una púa o aguja metálica o con punta de zafiro; la púa vibra en contacto con los surcos del disco y trasmite las vibraciones a un pequeño cristal colocado en el interior del picfc-up, que las convierte en carga eléctrica.

Recogidos por las válvulas electrónicas del gramófono, estos impulsos son amplificados y trasmitidos al altoparlante del aparato, que consta de un pequeño electromagneto, un disco cónico de cartón y una pequeña pieza de acero; la corriente eléctrica hace que el electromagneto atraiga y rechace el trozo de acero, con lo que se logra que el cartón vibre y reproduzca las vibraciones eléctricas en forma de sonido.

Aparatos auxiliares. Para evitar las molestias que acarrea la labor de cambiar los discos, existen los llamados cambiadores automáticos, formados por un brazo metálico que coloca un nuevo disco en cuanto termina el anterior.

Las púas o agujas son un elemento de gran importancia para asegurar una reproducción nítida y conservar los discos durante mucho tiempo sin que se desgasten; las más comunes, que son las metálicas, deben ser cambiadas continuamente, pero existen otras con punta de zafiro o de piedras semipreciosas, que son de gran duración; algunos aficionados prefieren las agujas fabricadas con espinas de cactos, que no dañan la superficie del disco.

Muchos instrumentos similares al gramófono han sido perfeccionados en las últimas décadas.

Los más conocidos son los aparatos grabadores en alambre, que recogen los sonidos en un alambre especial, mediante un procedimiento electrónico, y los dictáfonos, que se usan en casi todas las oficinas.

Fuente Consultada:
Historia de los Inventos Editorial Salvat – Historia del Registro de Sonidos –
Gran Enciclopedia Didáctica Ilustrada de Salvat – El Sonido
CIENCIA La Guía Visual Definitiva de Adam Hart Davis Editorial Cosar Editores
Enciclopedia Electrónica ENCARTA de Microsoft

Vida y Obra de Henry Ford Biografia Que es el fordismo?

BIOGRAFIA DE HENRY FORD – VIDA Y OBRA  (1863-1947)

El desarrollo industrial de los Estados Unidos de América, en los años de 1860 a 1920, no fue sólo relativo y parcial, sino absoluto en todos los sentidos.

La riqueza nacional se había multiplicado rápidamente y el país pasó de su estado colonial a ser una potencia de primer orden.

A este avance extraordinario de la industria americana contribuyó no sólo la riqueza inexplorada que el Nuevo Mundo ocultaba en sus entrañas, sino también la casi ilimitada libertad de la iniciativa privada —perjudicial en otros aspectos— y el desmesurado interés y afán de conseguir los fines materiales más poderosos y extensos.

Fue en esta época cuando Norteamérica se convirtió en la tierra prometida para aquellos que supieron encauzar a su favor el caudal de estos ríos de oro.

Esta conducta —sería superficial llamarla «sistema»— provocó serios problemas sociales, difíciles de resolver con la misma rapidez que se producía el ascenso industrial.

Pero también dio lugar a la fructífera industrialización del país. Entre los más destacados forjadores de esta etapa figura Henry Ford, «rey de los automóviles americanos», que revolucionó, con su sistema de producción en serie, toda la industria.

Nació el 30 de julio de 1863 en Dearborn, cerca de Detroit, en una pequeña cabana. Fue el primer hijo de un inmigrante irlandés, William Ford, que llegó a Estados Unidos en busca de riqueza y bienestar.

Falleció en 1947 a la edad de 84 años, dejando una enorme fortura de mas de 1.000 millones de dólares y a la industria su sistema de producción en serie con la cadena de montaje que fue la base de su grandeza industrial y que revolucionó la producción de todas las grandes empresas.

Su genio fue indiscutible, aunque se manifestó únicamente en la simplicidad del sistema de trabajo y de la venta en grandes cantidades, con beneficio muy reducido.

Él creó el más conocido tipo de coche «popular» y contribuyó eficazmente a la ampliación del potencial militar de los Estados Unidos durante las dos últimas guerras mundiales.

También contribuyó poderosamente en la industrialización de la agricultura norteamericana.

henry ford

Henry Ford en 1930.  La clara y fría mirada, los finos labios apretados, delatan su temperamento roqueño, su férrea voluntad, su espíritu rectilíneo refractario a claudicaciones y concesiones y generosidades sin por qué. En fin, ese espíritu, esa voluntad, ese temperamento que necesitan todos los grandes creadores de algo útil para mejor vivir. Porque ni los grandes caritativos, ni los blandengues de voluntad, ni los tímidos consiguen otra cosa que sumar fracasos, desilusiones…

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¿Que es el fordismo?: El término “fordismo” se refiere al modo de producción en serie que llevo a la practica Henry Ford; fabricante de coches de Estados Unidos. Este sistema supone una combinación de cadenas de montaje, maquinaria especializada, altos salarios y un número elevado de trabajadores en plantilla.

Este modo de producción resulta rentable siempre que el producto pueda venderse a un precio bajo.

Introducción: Nació en Greenfield y murió en Dearborn.

Empezó a trabajar desde muy niño en un taller de maquinarias en Detroit.

Despúes estudió ingeniería, llegando a ingeniero jefe de la Edison Iluminating Co. y en 1903 se estableció por su cuenta en Detroit, fundando Ford Motor Co. que bajo su presidencia llegó a ser la mayor fábrica de autos y tractores del mundo.

Creó el automóvil más popular que ha existido, el famoso modelo T, llamado vulgarmente Fortingo, del que vendió 10.000.000 de 1908 a 1924, luego se superó con otros modelos como el V-8 que también logró gran difusión. Escribió: Mi Filosofía Industrial en 1929.

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SU BIOGRAFÍA:

Henry Ford, pionero de la gran industria norteamericana del automóvil, nació el 30 de julio de 1863 en Dearborn, cerca de Detroit. Fue el primer hijo de los muchos que tuvo el emigrante irlandés William Ford, alto, fuerte, tenaz para el trabajo, decidido a conquistar el bienestar para él y los suyos.

En busca de ese prometedor futuro emigró a los Estados Unidos, donde los fuertes y audaces solían encontrar su paraíso. El sabía muy bien que su  humilde esfuerzo realizado en Irlanda le rendía en Norteamérica diez veces más, en el mismo tiempo, que le rindiera en la tierra natal.

En efecto, a los dos años de establecido, sin dejarse arrastrar por los aún más audaces que él, buscones insaciables del oro del Oeste, William Ford había empezado a ahorrar.

Como su familia aumentaba de año en año, William Ford pudo irse ahorrando los jornales de algunos braceros, ya que sus hijos, todos ellos fuertes, ayudábanle a labrar la tierra y a cuidar del ganado, aunque su primogénito no tenái mucho interés.

Henry era sumamente competitivo, le gustaba luchar contra algo, contra alguien, y su claro talento le hacía saber que contra la Naturaleza no había posibilidades de luchar y… vencer.

También sabía que la educación forjaba el futuro de los jóvenes, siempre se destacó como alumno hasta el punto de que el director de la escuela aconsejó a William Ford que permitiera a su hijo seguir estudios superiores de química o mecánica.

De regreso a su casa le interesaba investigar en una vieja herrería  cercana para maravilalrse ante las magias del fuego con los metales. ¿Presentía Henry que de los metales y el fuego le llegarían su fama y fortuna?.

El caso fue que, terminada la primera enseñanza, el muchacho logró dos éxitos personales : que se le permitiera asistir a la herrería como aprendiz, y que se le consintiera instalar en una choza próxima a su casa un pequeño taller de chapuzas metalúrgicas.

El taller contaba con fragua, yunque, incontables herramientas; y él, el avispado mócete, lo mismo arreglaba un reloj que forjaba unas herraduras, igual componía alguna máquina agrícola que el fogón de alguna cocina.

Unos de sus primeros proyecto fue el de construir un carruaje movido por un motor que fuera más ligero de peso, más rápido de avance y más cómodo que otros carruajes que había conocido.

Cumplidos los dieciséis años,  marchó a Detroit, entrando como aprendiz en un taller de maquinaria. Diez horas de intensa jornada diaria y un pobre sueldo  que no le daba para vivir.También aprendió técnicas sobre relojería y sumo a las diez horas otras cuatro diarias en un negocio del ramo.

Al tiempo regresó  a la granja de su padre. Pagó a su padre lecho y comida con su trabajo durante seis horas diarias. Y dejando otras seis para el sueño, se dedicó con pasión a trabajar en el taller que había montado con sus ahorros, y en el que reparó cuantas máquinas se les estropeaban a sus vecinos.

Otra vez en Detroit — 1882— entró en una manufactura de maquinaria agrícola en calidad de montador-reparador. Sus progresos técnicos asombraron a sus jefes y maestros, y bien pronto pudo pensar en la necesidad de casarse.

Lo hizo en 1885 con Clara Bryant, amiga de sus hermanas Margarita y Juanita, vecina de Greenfield, pero que pasaba algunas temporadas en Dearborn. Papá William le dio, como regalo de bodas, cuarenta acres de tierra.

En el centro de esta propiedad levantó Henry su morada, y la levantó con su único esfuerzo, dedicando a la empresa sólo algunas horas hurtadas a los trabajos remunerados.

taller de henry ford

Interior de la fábrica Ford situada en la avenida Bagley. — Según confesó el viejo Henry Ford I en su interesante libro Mi vida y mi obra —publicado en 1926 y traducido a todos los idiomas cultos—, de cuantos talleres tuvo durante su larga y fecundísima aventura automovilística, ninguno le fue tan querido como éste, sencillo y pobretón, de la avenida Bagley. Sus inmensas riquezas y fama las adquirió en talleres descomunales; pero fue precisamente en éste donde el joven «viejo» Henry Ford I empezó a soñar con esa fama que le enriquecería tanto como le ennoblecería.

En el mismo año de su boda, por el otoño, le aconteció a Henry Ford algo que sería el punto de arranque de su rápida y universal fama. Estando en el taller mecánico Eagle, Henry se enteró que directores, ingenieros y técnicos de las diferentes secciones estaban perplejos en torno a un motor Otto, adquirido en Alemania, que no arrancaba.

Sin el menor alarde de suficiencia, modestamente se ofreció Henry para intentar ponerlo en marcha. Sencillamente empezó Henry a hurgar en el motor….en pocas horas ese motor funcionaba correctamente.

En Detroit, comenzó a trabajar como «mecánico especializado» en la Edison Illuminating Cbmpany. En sus escasos momentos libres de servicio, entre 1892 y 1893, construyó, pieza a pieza, su primer automóvil: un cuatriciclo con motor de potencia de «cuatro caballos», refrigerado con agua, pero que carecía de marcha atrás.

En el año 1899 se asoció con los dirigentes de la Compañía «Automóviles Detroit». Pero como su participación en el capital era insignificante, no logró imponer sus proyectos, el más importante de los cuales consistía en fabricar automóviles en serie.

Porque la Detroit Automobile Company sólo fabricaba automóviles de encargo y uno a uno. Obsesionado por producir coches baratos en serie, se apartó de esta Compañía y fundó — 1903— su propia Ford Motor Company.

Poco después había revolucionado con sus métodos la técnica y la organización industrial, convirtiendo su compañía en una gigantesca empresa, creando uno de los más grandes imperios industriales de nuestra época, con fábricas y sucursales en más de cuarenta países.

Antes que él, los constructores se limitaron a montar los coches, pero compraban las piezas en distintas manufacturas. Ford fue quien primero empezó a fabricar sus coches por completo.

Para ello impuso su sistema: alcanzar la máxima autarquía económica posible por medio de la autofinanciación, de la adquisición de las fuentes de las materias primas, de la erección de factorías para elaborar dichas materias primas, de la posesión de medios de transporte por mar y tierra; de la racionalización de la producción: fábricas modelo, división del trabajo, trabajo en cadena…

Sólo así consiguió aumentar extraordinariamente la productividad, abaratar las mercancías, reducir la jornada de trabajo, aumentar los salarios…

Henry Ford tuvo que ganar la competencia entablada con otros constructores de autos: los hermanos Duryea, cuyo primer automóvil circuló en 1892; Elwood Haynes y los hermanos Apperson, que lanzaron su modelo dos años después.

Pero a Henry Ford no le preocupó esta competencia de modelos más o menos «bonitos», sino la que le planteó Alejandro Wintón, de Cleveland, cuyo coche alcanzaba una velocidad superior a los 60 Km/h.

Como ya se ha dicho entre 1892 y 1893 construyó Ford su primer coche: 230 kilos de peso, motor montado en el eje trasero, dos cilindros, potencia 4 HP., velocidad máxima 30 kilómetros a la hora.

En 1896 construyó su segundo automóvil: 215 kilos, 40 kilómetros a la hora.

En 1897, el tercero, más perfecto, ligero y rápido. Se iba aproximando Henry Ford a su sueño maravilloso: retar a Winton y ganarle.

Ideó un nuevo motor compacto y lo montó en una carrocería de 200 kilos. Y desafió a Winton. La carrera se desarrolló el 1º de diciembre de 1902 en la pista de Grosse Pointe, próxima a Detroit.

Ante el asombro de miles de técnicos y aficionados, el coche Ford ganó la carrera a «la estremecedora velocidad» de ochenta kilómetros por hora.

Siguió construyendo sus coches sólo con la preocupación de dotarlos de mayor fuerza expansiva. Por ello se lanzó a construir dos coches de carreras a los que llamó La Flecha y 999, equipados con motor de 8 HP.

Con ellos ganó varias carreras y entusiasmó a los aficionados y preocupó a sus competidores. Y ya pudo darse el gustazo de elegir a sus socios, que fueron; Alex Malcolmson, comerciante al por mayor de carbones, los abogados John W. Anderson y Horace H. Rackhem y los seis o siete amigos que le habían ayudado económicamente en los días difíciles.

Quedó fundada la ya mencionada Ford Motor Company, la cual, sin descuidar el muy importante punto de la velocidad, se preocuparía de aplicar esta velocidad a los autos construidos en serie.

PRIMER auto ford

Modelo de coche Ford A-1903. — Primer coche nacido en la recién inaugurada — 1903— Ford Motor Co. Coche calificado de devorador de kilómetros: treinta a la hora, y que permitía a sus viajeros disfrutar de los vientos levantados con fuerza y rebozarse en polvos y lodos. Como este coche nacieron otros 5.000 en 1904, 15.000 en 1906, 25.000 en 1907… Quince años después, coches bastante más rápidos y complicados nacieron en número de 3.500…por día. Anécdota:por un modelo Ford A-1903 en «buen estado» fueron pagados en 1956… ¡quince mil dólares!

Curiosa noticia: los socios de Ford acordaron que éste no tendría que aportar capital alguno, y, sin embargo, recibiría el veinticinco por ciento de las acciones y un sueldo de trescientos dólares al mes como director e ingeniero jefe de la Compañía, cuya presidencia ostentó el poderoso banquero de Detroit John S. Gray.

También resulta curiosa esta otra noticia: que antes de que Ford independizase su fábrica, procurándose las primeras materias y los métodos rápidos de traslado, los primeros seiscientos cincuenta chasis y motores de los coches Ford fueron construidos en los talleres de los hermanos Dodge, quienes advirtiendo la eficacia de la fórmula Ford, decidieron construir motores y chasis por cuenta propia y bajo su marca.

Y yendo de anécdota en anécdota, puede contarse que el coche Ford, que en 1904 costaba mil trescientos dólares, costaba doscientos noventa en 1924.

Y cuando la producción alcanzaba cifras más altas, el costo llegaba a precios más bajos.

En 1910 salieron tres mil coches de la fábrica Ford, y quince mil en 1913, y setenta y cinco mil en 1915, y ¡veintiocho millones en 1940! Y terminada la primera guerra mundial — 1918 —, la baratura y la abundancia de coches Ford — con quien ningún otro constructor europeo podía competir— a punto estuvo de poner en la bancarrota a los más acreditados constructores de Inglaterra, Italia y Francia.

Enemigo tenaz tanto de los sindicatos como de los poderes públicos, Ford firmó — 1914— un contrato con la Unión de los Trabajadores del Automóvil, por el cual se comprometía a salvar las diferencias con sus empleados y operarios por medio de comités integrados por el mismo número de aquéllos y de capitalistas.

Estas radicales medidas de Ford desagradaron decisivamente a la mayoría de sus socios, quienes tampoco aprobaron que Ford subiese los sueldos a sus obreros de dos dólares treinta y cinco centavos a cinco dólares.

Sumamente expeditivo, cada vez más aficionado a no acatar otra voluntad que la suya, Ford compró sus acciones a los principales de sus socios: Couzans, hermanos Dodge, abogados Anderson y Rockhem, herederos de Gray.

Por esta decisión, tomada en el momento más oportuno para sus intereses, Ford se convirtió en uno de los más grandes multimillonarios de Norteamérica, y debe saberse que tuvo que pagar setenta y cinco millones de dólares por acciones que valieron en tiempo de la fundación de la Ford Motor Company sólo veinticinco mil dólares.

Duro, inflexible, tenaz, voluntarioso, decían de él sus competidores «que llevaba su negocio como pudiera llevar la economía de una tienda de pueblo». Durante la guerra mundial 1914-1918, dedicó sus fábricas gigantescas a la fabricación de armamento.

En 1919 nombró presidente y jefe ejecutivo de su Compañía a su hijo Edsel, de gran talento, pero de escasa energía, por lo que Henry, desde la sombra, siguió siendo motor absoluto de la empresa, cuyo capital superó —1940— los dos mil millones de dólares. Muerto Edsel recobró Henry el mandato oficial.

Pero a partir de 1943 la cabeza de este titán de la industria moderna empezó a sufrir caídas alarmantes, caídas que motivaron colapsos en la empresa.

Por lo cual su nieto, Henry Ford II, edición corregida y aumentada, pero más pulida y atemperada a los tiempos actuales, de su abuelo, tomó el mando pleno de la Ford Motor Company.

Claro está que a Henry Ford II le costó más trabajo que eliminar la preponderancia ya senil de su abuelo, la que tenía un exboxeador llamado Harry Bennett, guardaespaldas de Henry Ford I, y su gran consejero durante casi treinta años.

henry ford y su nieto

Henry FordI y Henry Ford II, abuelo y nieto, en 1946. — El abuelo, fundador de la dinastía Ford y de acaso la más popular y fecunda industrialización del automóvil, está subido en un coche Ford modelo 1896. Su sonrisa, un tantico engreidilla, delata la satisfacción que le ocasiona retratarse sobre su criatura mecánica, cumplidora muy terne del medio siglo. Por el contrario, Henry Ford II, «muy de su época», mira con profundo disgusto al que debe considerar como matusalénico «cacharro». La Historia nos enseña que ningún heredero de un reino se sintió identificado con la política de su antecesor, y que procuró modificarla en seguida.

Henry Ford, el creador de la más sensacional empresa de automóviles que haya existido hasta hoy, potentísimo impulsador de varias industrias norteamericanas, murió — 1947— cuando contaba ochenta y cuatro años y su mente llevaba ya mucho tiempo muerta.

Pero, además, Henry Ford fue un escritor muy interesante de obras que comparten temas económicos, sociales y autobiográficos. De ellas han alcanzado gran éxito — traducidas a doce o catorce idiomas — las tituladas My Life and Work — 1922— (Mi vida y mi obra), Today and Tomorrow — 1926— (Hoy y mañana), The International Jew — 1928— (El judío internacional).

Fuente Consultada:Grandes Figuras de la Humanidad Editorial Ediciones Cadyc – Biografía de Henry Ford

Ver: Decadencia del Imperio Automotriz de Ford

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EL FORDISMO

Mientras que en sus primeros momentos el «proceso de industrialización» fue un fenómeno exclusivamente inglés, se inició luego la industrialización masiva de otras sociedades como Francia, en la primera mitad del siglo XIX y Alemania y Norteamérica en la segunda mitad.

La última fase de este proceso de industrialización se gesta a partir de un cambio en el proceso de trabajo introducido por las experiencias de Henry Ford en su fábrica de autos en Estados Unidos de Norteamérica, generando una nueva forma de organizar la producción y el trabajo.

La introducción del ‘transportador de cinta o de cadena  aseguró la circulación de las  piezas mientras los obreros permanecían quietos en sus puestos de trabajo. Al hacer pasar delante de cada trabajador la pieza principal a la cual debía montarles otras piezas, al final del circuito el producto estaba terminado. Gracias a esta línea de montaje, el ritmo de trabajo era regulado mecánicamente por la velocidad del transportador que pasaba delante de cada obrero.

Los transportadores y la cadena de montaje permitieron relacionar la producción de unas máquinas con otras, reduciendo la necesidad de fuerza de trabajo. El movimiento continuo de los objetos a ensamblar facilitó la producción ininterrumpida de una masa de bienes homogéneos y estandarizados para hacer frente a la demanda.

Al reducirse el tiempo de trabajo utilizado para ensamblar cada unidad de producto, creció la productividad, por lo que fue posible trasladar los beneficios a los consumidores a través de la baja de precios, situación que generó el incremento de la demanda.

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La empresa Ford, además, fue precursora al realizar’ estudios sociológicos sobre los parámetros de vida de sus trabajadores y la simplicancias de los mismos en el proceso de trabajo.

Esto funcionó a modo de «disciplinamiento» de la mano de obra a través de controles realizados por asistentes sociales. Y generó una suerte de «intercambio» con los empleados, quienes, al modificar algunos hábitos de su vida, recibían a cambio aumentos de salario. Estos estudios dieron nacimiento al Departamento de Sociología en la empresa, antecesor del Departamento de Personal.

Las normas de consumo y de vida, se modificaron debido a que se les exigía a los trabajadores cumplir con determinadas pautas, acordes con la nueva situación. El Departamento de Sociología asesoraba a las familias acerca de esas pautas que, en última instancia, eran funcionales con el proceso productivo instalado.

Ford expresó: «La experiencia me ha enseñado mucho en materia de salarios.

Yo creo, en primer lugar, dejando de lado toda otra consideración, que nuestro propio éxito depende en parte de los salarios que nosotros pagamos. Si nosotros repartimos mucho dinero, ese dinero se gasta. Éste enriquece a los comerciantes, a los minoristas, a los fabricantes y a los trabajadores de todo tipo. Esa prosperidad se traduce por un crecimiento de la demanda para nuestros automóviles.[…] Nosotros no hemos cambiado los salarios simplemente porque teníamos ganas de hacerlo y porque podíamos. Si nosotros hemos decidido pagar salarios más altos es para colocar nuestro negocio sobre una base durable. Eso no lo hicimos para repartir regalos, sino para asegurar el porvenir. Una industria con bajos salarios está siempre en peligro».

Asimismo, Ford decía que «así como nosotros adaptamos las máquinas y herramientas en el taller para producir la clase de autos que tenemos diseñados en nuestras mentes, así nosotros hemos construido un sistema educacional en vista a generar el producto humano que tenemos en mente».

Para lograrlo, se realizaba el seguimiento de las pautas de vida de los obreros más allá del ámbito de la fábrica, a través de actividades relacionadas con la formación, como la creación de escuelas; el fomento del deporte; la creación de asociaciones para paliar problemas como el del alcoholismo, que poseía índices sumamente altos en ese momento; el fomento de la construcción de viviendas y los créditos al personal.

Algunos de los resultados observados en los trabajadores de la empresa Ford fueron la disminución del alcoholismo, del ausentismo, del analfabetismo y de la rotación de trabajadores, con un claro incremento de la productividad, aun con reducción de la jornada de trabajo de 9 a 8 horas diarias.

Después de la crisis de 1929, en los Estados Unidos, el Estado asumirá la tarea de asegurar a los trabajadores los distintos beneficios, como educación, recreación, vivienda y salud, que inicialmente, como hemos dicho, estuvieron bajo responsabilidad de la empresa.

El modo de desarrollo fordista tuvo plena vigencia a partir de la Segunda Guerra Mundial y hasta principios de la década del 70. Desde entonces, el «modelo» fordista entra en una etapa de crisis que perdura hasta la actualidad.

Sin embargo, durante su período de vigencia, el fordismo solucionó uno de los principales problemas del capitalismo: las crisis de sobreproducción o subconsumo.

La generalización de las pautas de consumo masivo de bienes durables y el crecimiento de los salarios reales lograron crear el mercado necesario para la creciente producción masiva de bienes homogéneos, resolviéndose así -al menos en los países desarrollados- el problema de las crisis de subconsumo.

En síntesis, el «círculo virtuoso» generado por el fordismo garantizó a los países industrializados, durante los 30 años de posguerra, el incremento en la producción, la productividad, las tasas de ganancias, la inversión, el empleo y los salarios.

Fuente Consultada:
Economía Las Ideas y los Grandes Procesos Económicos Rofman-Aronskind-Kulfas-Wainer
Grandes Figuras de la Humanidad Editorial Ediciones Cadyc – Biografía de Henry Ford