Garcilaso de la Vega

El Lazarillo de Tormes Argumento e Interpretacion Sintesis

El «Lazarillo de Tormes» Argumento e Interpretación

El Lazarillo de Tormes es la obra más representativa y mejor lograda de toda la novelística picaresca española, y una de las obras maestras de la literatura hispánica.

Aparición y ediciones. Apareció, sin nombre de autor, simultáneamente en tres ciudades (Burgos, Alcalá y Amberes, 1554), con el título de La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades. Alguna vez se ha sugerido que pudo haber una edición anterior, jamás hallada.

Su lectura fue prohibida cinco años después (1559) por la Inquisición e incluida en el índice de Libros Prohibidos (Index Librorum Prohibitorum), debido quizás a la acritud de sus sátiras contra el clero y al carácter demasiado soez de algunos pasajes. Sin embargo, continuó leyéndose.

Más tarde, por encargo del rey Felipe II se la expurgó, y el encargado de esta tarea, le «suprimió dos capítulos, el del buldero y el del fraile de la Merced y algunas frases irreverentes» (Hurtado y Palencia). No obstante, se leyó traducida íntegramente de su versión original en Europa.

lazarillo de tormes tapa del libro

La edición que se lee en la actualidad es la restituida (1900) conforme a las tres redacciones originales, es decir, sin supresiones ni enmiendas.

El autor. No se sabe quién es el autor verdadero del Lazarillo. Todas las ediciones lo dieron como anónimo. La razón de este anonimato hay que atribuirla probablemente al hecho de que el libro, por su carácter satírico, afectaba a la nobleza y al clero. Pero también se ha conjeturado que la obra pudo haber sido publicada después de la muerte de su autor, o que contuviera pasajes robados de otro libro.

Otra hipótesis es que el autor haya sido un liberal de la época, en conflicto con la Iglesia y el estado, y que esta circunstancia se agravaba por el hecho de estar la novela escrita en forma autobiográfica.

Lo cierto parece ser que el autor, cualquiera haya sido, fue un escritor culto, de inspiración y formación renacentista.

Ha sido atribuido a varios escritores de la época (con mayor insistencia á don Diego Hurtado de Mendoza), pero faltan en todos los casos suficientes evidencias sobre la paternidad real de la obra, de modo que hasta nuestros días sigue considerándosela anónima.

Argumento. La obra está dividida en un prólogo y siete capítulos (tratados), que narran sucesivamente el nacimiento, niñez y peripecias de Lázaro con sus amos.

Lázaro nació en un molino situado sobre el rio Tormes, razón por la cual lo llamaron Lázaro de Tormes. Niño aún, su padre es encarcelado por ladrón, y entonces su madre, en malas andanzas con un caballerizo negro, lo coloca al servicio de un ciego, su primer amo.

Como este avaro no le da de comer, Lázaro le hurta la comida y se venga haciéndolo estrellar contra un poste.

Pasa así a su segundo amo, un clérigo mezquino, a quien el niño debe robar los bodigos (panes votivos) para subsistir. Al descubrirlo una noche el clérigo, lo apalea y despide.

Cae entonces Lázaro a servir a un escudero pobre y famélico, para quien tiene que salir a pedir limosna el niño. El hidalgo desaparece un día, abandonando a su criado, por no poder pagar el alquiler de la casa que arrienda.

Tiene luego Lázaro otros amos: un fraile de la Merced, con quien no le va mejor; un buldero picaro, que estafa a la gente, y un alguacil, que lo pone en peligros, y del cual huye Lázaro.

Finalmente, Lázaro logra un oficio real, el de pregonero de Toledo, la intervención de un arcipreste, con cuya criada se casa.

Fuentes folklóricas y literarias. El Lazarillo inició en España el género picaresco, pero no por eso fue una obra original, sin antecedentes.

Se han encontrado algunos personajes y peripecias que guardan similitud con obras escritas anteriores o con la tradición folklórica española y europea.

Así, el tipo de Lázaro y el del hidalgo pobre, eran tradicionales en Castilla; el episodio del ciego había sido desarrollado ya por una farsa francesa del siglo xni, así como su golpe contra el poste por un cuento andaluz anterior; los episodios del buldero y del alguacil, continuaban la tradición medieval de los cuentos anticlericales. Del mismo modo, han sido localizados algunos pormenores o expresiones.

Algunos otros aspectos, pueden provenir también de lecturas o de obras de la antigüedad (El asno de oro de Apuleyo y El satiricen de Petronio).
Interpretaciones del libro. El Lazarillo ha sido interpretado en
varios sentidos.

Para algunos es una típica sátira social, contra las tres clases sociales de la época: la plebe, el clero y la nobleza (A. Morel-Fatio). Para otros, es simplemente una obra artística de ficción, con fines de entretenimiento y burlas, «un libro para reír» (M. Bataillon).

Otros críticos lo consideran una epopeya del hambre, o una parodia de los libros de caballería, o un ejemplario del arte de vivir y llegar a la felicidad y el bienestar material.

El realismo satírico. Cualquiera sea la interpretación última que se dé al Lazarillo, es evidente su carácter realista y satírico.

El efecto realista de la novela está logrado no a través de una descripción minuciosa y abundante de los aspectos bajos o sórdidos de la vida española o de la sociedad, sino por medio de la concentración del relato en la vida y experiencias del personaje central.

No es entonces un realismo de extensión, sino un realismo de profundización. Surge de la sucesión rápida de los episodios realistas en que se ve comprometido el protagonista.

En cuanto a la sátira que encierra, afecta a las clases sociales bajas de España, a la nobleza y al clero. Con respecto a la sátira anticlerical, se ha notado con gran acierto que «el anticlericalismo abunda en la literatura del siglo xvi, precisamente como un producto derivado del firme catolicismo del pueblo español» (Américo Castro).

La culminación de la novela es «un rasgo de terrible humorismo» (Hurtado y Palencia). Lázaro dice con un tremendo cinismo haber llegado a la «cumbre de toda buena fortuna», cuando en realidad ha aceptado contraer matrimonio y callar la infidelidad de su ligera mujer con un tercero, a cambio de la protección de éste.

La burla es siempre rápida, y aparece por lo general como resultado de los hechos que refiere el autor-personaje, antes que como comentario u opinión expresada por el personaje. En esta técnica radica principalmente el efecto que produce el libro.

Estructura formal. El Lazarillo es una novela corta —casi un cuento largo —y desparejo en su plan y desarrollo. Los tres primeros capítulos son los mejor trabajados. El capítulo cuarto, el del fraile mercedario, apenas ocupa unas líneas, ni siquiera una página, sin que se sepa por qué causa.

A partir de ese punto, el libro parece escrito con apresuramiento o menor atención, y decae en riqueza de episodios; aunque aumenta en el tono irónico hasta el fin. Por eso se ha hablado de un anticlimax.
La continuidad de la novela está también afectada por estos aspectos técnicos del desarrollo.

Lengua y estilo. En una primera lectura, el lenguaje da la impresión de poco cuidado o esmero. Sin embargo, el análisis descubre pronto que hay selección y arte en el autor, pues se ajusta al que puede tener supuestamente un narrador autobiográfico, de baja extracción social y cultural, como lo es Lázaro.

La prosa es llana y sin afectación pedantesca, y está considerada como la más sencilla con que se había escrito hasta época. «El autor del Lazarillo escribía como hablaba» (Cejador). Este estilo era, por otra parte, el que correspondía tradicionalmente a las obras de costumbres.

La frase del Lazarillo es siempre directa, sin rodeos, rápida y desprovista de ornatos. La sintaxis es la natural del lenguaje cotidiano, sin rebuscas de imitaciones o modelos artísticos. En todos los casos, es graciosa, chispeante y provoca simpatía y placer en el lector.

Continuaciones e imitaciones. Al año siguiente de su aparición, comenzaron a publicarse continuaciones del Lazarillo, anónimas o con firma de autor.
La historia literaria, en lengua castellana y aun extranjeras, registra una larga serie de obras derivadas del Lazarillo o compuestas bajo su influjo.

Lectura del «Lazarillo de Tormes»

Portada del Lazarillo de Tormes

Fuentes Consultadas:
Literatura Española, Hispanoamericana y Argentina de Carlos Alberto Loprete – Editorial Plus Ultra

OBRAS Y EDICIONES: La vida de Lazarillo de Tormes. Bueno.Aires, Plus Ultra. 1965 Con estudio y nota, de Enriqueta Terzano de Gatti. Vida del Lazarillo de Tormes, Zaragoza. Editorial Ebro. 1940. Edición de Ángel Comales Patencia.

LECTURAS COMPLEMENTARIAS Y ESTUDIOS: Arturo Marasso. La elaboración del Lazarillo de Tormes.

Biografia de Garcilaso de la Vega Vida y Obra Literaria

Biografía de Garcilaso de la Vega y Su Obra Literaria

Garcilaso de la Vega, hijo de las encumbrante nobleza española, fue una figura señera de la poesía lírica, como tantos otros valores gloriosos de la literatura castellana.

Su persona cautiva en ese tránsito de la Europa renacentista, que para España fue tránsito a la realización imperial de sus destinos.

Aristócrata elegante y encantador, describió en versos de insuperable hermosura y de sin par delicadeza las inquietudes del alma de aquella nación que entraba en liza con un mundo de una cultura más refinada.

Su producción poética fuepoco abundante: tres églogas, cinco canciones, dos elegías, una epístola y unos treinta y ocho sonetos. Pero, a pesar de su relativa brevedad, ejerció una influencia decisiva en la literatura de Castilla, va que a través de ella triunfó la corriente italianizante y se entronizó una lengua más rica, más sonora y más apropiada para plasmar los ideales renacentistas.

Veamos ahora su biografía….

BIOGRAFIA DE GARCILASO DE LA VEGA: Está considerado como el primer gran lírico de la literatura española y el más italianizante de los poetas de España. Se lo ha llamado el «príncipe de los poetas castellanos».

garcilaso de la vega

Vida. Nació en Toledo (entre 1498-1503), en el seno de una familia principal del reino y parece haberse educado en esa ciudad.

Joven aún, el rey lo llamo á la corte (1520) y poco después lo nombró gentilhombre (1523). Por esos años, gozaba ya de cierta fama por sus cualidades intelectuales y morales, y según se dice, también por su belleza física.

Hizo la carrera de las armas al lado del rey Carlos V y desempeñó algunas misiones especiales. Luchó en varios lugares de Europa (Francia, Italia, Rodas) y en África (Túnez) a favor del monarca imperial, y acompañó a la corte real por varias ciudades españolas.

Es famoso su amor por una cierta dama portuguesa (Isabel Freyre), que no le correspondió en esos sentimientos, y lo rechazó. Se aficionó intensamente a la moda literaria italiana de entonces y compuso algunos sonetos.

Llegó también a dominar varias lenguas, como el francés, el toscano (italiano antiguo), el latín y el griego.

garcilaso de la vega autorretrato

Estuvo en Italia (1529-1530) con el emperador, cuando éste viajó a recibir la corona imperial. Fue después desterrado por el rey a una isla del Danubio (1531), a causa de haber asistido como testigo a la boda de un sobrino suyo, a la que se había opuesto el monarca.

Consiguió el indulto de Carlos V por intercesión de un noble, a condición de que se marchase a Nápoles a servir al rey o se encerrase en un convento.

Marchó entonces Garcilaso a Nápoles a las órdenes del virrey (1532), y allí frecuentó el trato y la amistad de la nobleza, los eruditos y los artistas de la corte, y de algunos prestigiosos españoles radicados en esa ciudad.

Efectuó viajes a Barcelona en misiones ante el emperador (1533-1534) y peleó en Túnez (1535) contra los musulmanes. Al año siguiente, al frente de unos 3.000 infantes como maestre de campo, participó en la campaña de Provenza (Francia).

En el sitio de Muy, cerca de Frejus, Garcilaso intentó asaltar la fortaleza sin coraza ni escudo, escalando el muro hasta una brecha abierta por la artillería, pero fue alcanzado por una piedra despeñada desde una torre, que lo hirió gravemente.

Trasladado a Niza para su curación, falleció allí cristianamente, con gran duelo de sus amigos (1536), a les 33 años de edad.

El rey mandó entonces a arrasar la fortaleza y ahorcar a todos los defensores. El cadáver de Garcilaso fue trasladado al poco tiempo al panteón de su familia en la iglesia de San Pedro Mártir de Toledo.

El italianismo de Garcilaso. Garcilaso, joven aún, había conocido en la corte real al poeta y humanista Juan Boscán, quien había intentado introducir en la poesía española los metros usados por los italianos por sugestión del embajador veneciano y humanista Andrés Navagero: «…me dixo —escribía Boscán— por qué no probaba en lengua castellana sonetos y otras artes de trovas usadas por los buenos autores de Italia; y no solamente me lo dixo asi livianamente, más aún me rogó que lo hiciese. . .»

Juan Boscán: Poeta que nació en Barcelona entre 1487 y 1492. Sirvió en las cortes de Fernando el Católico y de Carlos I. Fue preceptor del Duque de Alba. En 1522 participó junto a Garcilaso en el intento de liberar la isla de Rodas de los otomanos

Boscán siguió la iniciativa del erudito veneciano y fue en este empeño estimulado por Garcilaso de la Vega, quien se agregó también al ensayo, según lo recuerda Boscán: «Mas esto no bastara a hacerme pasar muy adelante, si Garcilaso con su juicio, el qual, no solamente en mi opinión, mas en la de todo el mundo, ha sido tomado por regla cierta, no me confirmara en esta mi demanda. Y asi, alabándome muchas veces en este mi propósito, y acabándomele de aprobar con su exemplo, porque quiso él también llevar este camino, al cabo me hizo ocupar mis ratos ociosos en este más particularmente».

Boscán y su amigo Garcilaso practicaron entonces los metros italianos, el soneto, e introdujeron en España la canción (canzoni), el terceto endecasílabo a la italiana (terza rima), la octava (ottava rima) y el verso endecasílabo suelto.

Alguien ha atribuido esta preferencia italianista de Garcilaso al menosprecio que sentía por la antigua poesía castellana (Cejador)

Italianistas y castellanistas. La renovación literaria de Boscán y Garcilaso provocó en su tiempo reacciones diversas.

De un lado se situaron los castellanistas (o tradicionalistas), partidarios de la poesía nacional, y sobre todo, del metro español por excelencia, el octosílabo, que tantas virtudes había mostrado para la expresión del genio español en los romances.

Frente a ellos, los italianos (boscanistas o petrarquistas), aclamaban el ejemplo de Garcilaso, la renovación de temas impuesta por la moda italiana, y el aporte de la nueva métrica, particularmente del endecasílabo (
que lleva los acentos principales en las sílabas primera, cuarta y séptima. ), que había probado con Garcilaso su total aptitud para adecuarse a la lengua castellana y al pensamiento español.

La rivalidad o polémica duró mucho tiempo, y los años se encargaron de demostrar que la imitación de los escritores italianos fue fructífera, y que ambas modalidades tenían cada una sus derechos y méritos para subsistir en el arte escrito de España.

La poesía de Garcilaso. La obra poética de Garcilaso es corta y cabe en un solo volumen. Fue escrita circunstancialmente, «tomando ora la espada, ora la pluma», según el propio autor. En total, la integran 38 sonetos y 11 composiciones diversas (églogas, elegías, canciones y una epístola).

Fueron publicadas en conjunto con las obras de Boscán, por la viuda de este escritor.

La poesía de Garcilaso se caracteriza por la elegancia, la sencillez y la pureza. Manejó la lengua y el verso con una propiedad y una técnica casi perfectas, al punto que su caso ha perdurado hasta nuestros días como el ejemplo de una poesía casi impecable: «Gracia y gentileza de su estilo, instinto de la perfección técnica que rara vez lo abandona, dulce y reposado sentimiento que le da una nota personal en medio de todas sus reminiscencias.. .», son las virtudes que ha reparado en Garcilaso el maestro Menéndez y Pelayo.

Está considerado como el más clásico de los poetas castellanos, y al mismo tiempo, como el más italianizado de los poetas españoles: «… los españoles le consideran unánimemente como uno de sus poetas más perfectos, y tienen mucha razón», dice Fitzmaurice-Kelly.

Para algunos críticos, Garcilaso es el verdadero fundador de la lírica española, Lope de Vega y Cervantes ya lo consideraban en su tiempo como el poeta máximo del Parnaso español.Ha ejercido considerable influencia en las letras.

La «Égloga primera». Garcilaso compuso tres églogas, o sea poemas de tema pastoril, en que pastores expresan sus quejas de amor.

Égloga: Composición poética que idealiza la vida de los pastores y del campo para tratar temas humanos generales, como el amor.

Evidentemente, este tipo de poesía pastoril era una especie literaria que en Italia se había iniciado por imitación de los poetas griegos y latinos (Virgilio y Horacio principalmente), de modo que en España venía a ser una segunda imitación.

Este tipo de piezas es naturalmente artificioso y convencional, en cuanto al lenguaje y los razonamientos de los pastores, que no se encuentran en la realidad.

Es una poesía de lenguaje, sentimientos y razonamientos cortesanos, puestos en boca de rudos y a veces ignorantes pastores.

Sin embargo, debe reconocerse que en aquellos tiempos no existía ni el concepto de originalidad ni el de realismo, que fueron incorporados a la teoría literaria muchos años después.

La literatura y la poesía debían ser únicamente bellas, y la ficción tenía total legalidad.De las tres églogas de Garcilaso, la primera es la obra maestra.

Salicio, pastor, te queja de la infamia de su pastora Galetea, que abandonándolo, ha entregado su amor a otro. Mientras esto sucede, llega Nemoroso a cantar también sus penas, pues su amada Elisa ha muerto en una noche tenebrosa, dejándolo así sin esperanzas en la tierra.

Garcilaso dedicó esta égloga al virrey de Nápoles, su protector en ese tiempo, don Pedro de Toledo.

Algunos comentaristas de Garcilaso han creído reconocer en la Elisa muerta a doña Isabel Freyre, dama de quien se había enamorado el poeta.

Garcilaso sería entonces el pastor Salicio, y Nemoroso don Antonio de Fon seca, que se casó con Isabel. Otros creen que en realidad ambos pastores expresan a Garcilaso, mientras algunos pretenden individualizar a Boscán en la figura de Nemoroso.

De todos modos, és casi seguro que esta égloga fue escrita bajo la profunda impresión que le causó la muerte de su amada.

La poesía tiene unos 400 versos, escritos en la medida de las oanzom italianas, o sea la mezcla de endecasílabos y hepta-sílabos, en estrofas (stanza) más bien largas.

A pesar de la artificiosidad del asunto, el desarrollo es fluido y natural, despojado de toda retórica.

No hay propiamente diálogo —en el sentido moderno—, pues la composición se divide en tres partes netas: en la primera habla el poeta para expresar el objeto de la pieza, luego Salicio expresa sin interrupción sus lamentos, y por fin lo hace Nemoroso hasta el final del poema

Los sonetos y al petrarquismo. La modalidad iniciada en Italia por el poeta Petrarca, o petrarquismo, es una lírica amatoria, que expresa vagos sentimientos de amor, en estilo cuidadosamente literario, acerca de una mujer ideal y ‘de sama belleza.

El poeta no se apasiona verdaderamente, ni tampoco se expresa para desahogar un conflicto espiritual hondo y lastimero, sino que lo hace para producir formas artísticas.

La amada no es unapersona de la vida real, sino un ideal personificado en un nombre y estilizado y en sus virtudes. Es casi una diosa, sin mancha, una entidad espiritual creada por el poeta, una «dulce mentira».

Los sonetos de Garcilaso están inspirados en el maestro italiano. No son lo mejor de su obra, pero son los mejores escritos en España hasta su época.

Fuentes Consultadas:
Literatura Española, Hispanoamericana y Argentina de Carlos Alberto Loprete Editorial Plus Ultra
OBRAS Y EDICIONES: Obras completa. Buenos Aires. Sopeña. 1940′. LECTURAS COMPLEMENTARIAS Y ESTUDIOS: T. Navarro Tomás, introducción a las Obra de Garcilaso, edición Clásicos Castellanos.