Leyenda de Gilgamesh

Quien Fue la Mona Lisa? La Gioconda Pintura

¿Quien Fue la Mona Lisa o Gioconda?

La pintura más famosa del mundo, es sin duda La Gioconda, también conocida como Mona Lisa (1503-1506); son numerosas sus reproducciones, y ha sido ampliamente utilizada en publicidad y en objetos cotidianos.

Leonardo da Vinci llevó consigo a Francia este cuadro de dimensiones modestas (77 x 53 cm); es hoy en día el más visitado en el Louvre. La identidad de la modelo sigue siendo controvertida.

Obra La Mona Lisa de Da Vinci

LA MONA LISA? Durante mucho tiempo se han barajado múltiples hipótesis entorno a la verdadera personalidad de la Mona Lisa, más conocida por Gioconda e inmortalizada por Leonardo da Vinci.

Dado que los alumnos del gran maestro italiano realizaron variadas versiones del célebre cuadro, en los que aparecía desnuda, se generalizó la idea de que se trataba de una cortesana.

Al parecer. Mona Lisa, nacida en 1479, fue hija del fabricante de lanas de la ciudad de Florencia, Antonio Gherardini.

Después de morir su padre entró en contacto con la familia Médicis, y se prometió con Giuliano, hijo menor del famoso Lorenzo el Magnifico, gobernante de la república de Florencia, muy próspera en aquellos tiempos.

Con la invasión de Carlos VIII de Francia, los Médicis huyeron, y Mona Lisa, que esperaba un hijo, se vio obligada a casarse con el viudo Francesco Giocondo, de quien recibiría el apodo.

Cuando Leonardo la retrata, por encargo de un su puesto primo Giuliano de Médicis,  la Gioconda sólo contaba 24 años de edad.

La realización del cuadro se demoró dos años, y la entrega del lienzo muchos más, se cree que, entre otras razones, por el extraordinario parecido de la Gioconda con la madre del pintor.

Mona Lisa falleció en 1516, años 37 años.

En el momento en que Leonardo pintaba la Mona Lisa, se encontraba muy interesado en la anatomía y sus anormalidades. Por entonces, hacia el año 1503, Leonardo estudiaba cadáveres en la morgue del hospital Santa Maria Nuova de Florencia.

La capacidad de observación y análisis de Leonardo seguramente le permitía interpretar los cuadros emocionales a través de los gestos y las expresiones faciales. Leonardo era ante todo un observador, y no debemos olvidar la importancia que él atribuía al sentido de la visión.

Cualquier particularidad en un gesto facial o corporal, seguramente era captada por la sensibilidad de Leonardo.

La atmósfera poética del cuadro proviene en parte del paisaje rocoso en el segundo plano a la vez lejano y luminoso, inmerso en una niebla azulada, pero sobre todo de la sonrisa enigmática de la modelo.

La pose de ésta, las manos cruzadas ligeramente vuelto y el rostro en tres cuartos, ha sido retomada por otros pintores. Verdadero emblema del clasicismo del Renacimiento, admirada y celebrada, la Gioconda también ha sido intervenida y reinterpretada.

En el siglo XX, Marcel Duchamp la ridiculizó con bigotes y le colocó un subtítulo irreverente.

mona lisa, Leonardo Da Vinci

La sonrisa más famosa del mundo es la de la Mona Lisa. Entre 1503 y 1506 Leonardo Da Vinci trabajó en el retrato de esta hermosa dama, esposa del florentino Piero Francesco del Giocondo (de ahí que el cuadro sea conocido también como La Gioconda).

Curiosidades:
Mide 77 x 53 centímetros (les un cuadro bastante pequeño!)
Es imagen de más de 400 marcas y nombre de 61 productos

Es visitada por 6 millones de personas cada año.

El 1911 fue robada por el pintor italiano Vicenzo Perrrugia. Dos años más tarde apareció en Italia

Fue salpicada con ácido y golpeada con una piedra en el Louvre, dónde ahora se expone tras una vitrina antibalas, en una sala especial que la protege.

En la Universidad de Ámsterdam, fue estudiada la sonrisa de la Gioconda con un programa informático que analiza las expresiones emocionales de los rostros.

Este estudio revela que la expresión de Lisa Gherardini es de un 83% de felicidad, correspondiendo el 17% restante a una mezcla de expresiones emocionales de disgusto, enojo y miedo.

Hasta este punto llega la intención del hombre en adentrarse en los secretos que esconde la Gioconda, resultado de la ciencia de Leonardo y, por lo tanto, consecuencia de sus funciones.

¿Habría querido Leonardo lograr exactamente este efecto? ¿Habría sido esta sonrisa ambigua el resultado del sfumatol ¿Será la expresión consecuencia de una especial interacción emocional entre ambos hemisferios en el zurdo de Leonardo?.

Tal vez no lo sepamos nunca. Lo cierto es que la Gioconda cautiva nos sigue con su mirada y nos sonríe ambigua y enigmáticamente. La Gioconda nos hace sentir y pensar al mismo tiempo.

ALGO MAS…: El doctor Joseph Borkowski, tras horas y horas de estudio en el Louvre, llegó a la siguiente condusión: la expresión de la cara de la Gioconda es la típica de aquellos que han perdido los dientes incisivos.

Pero la cosa no queda ahí, el dentista estadounidense afirma además que probablemente la dama perdió los dientes debido a una paliza pues, siempre según él, en sus delgados labios se puede distinguir una pequeña cicatriz.

En consecuencia no se trataría de una sonrisa, sino más bien de una mueca. Por último, teniendo en cuenta que las comisuras están ligeramente hundidas hacia el interior, es de suponer que también le faltarían los colmillos.

Está visto que el juicio de un experto es capaz incluso de dar al traste con los prejuicios romántico-poéticos de enteras generaciones y, frente a la ensoñación de la belleza enigmática, oponer la blasfemia de la terrenal violencia cotidiana.

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Gilgamesh Rey Sumerio Inscripciones de Behistun Leyenda de Gilgamesh

GILGAMESH REY SUMERIO – LA LEYENDA

GILGAMESH: Desde el año 5000 a.C. las tierras bañadas por el Tigris y el Eúfrates se hallaban pobladas por centenares de aldeas agrícolas que, con el paso de los años, se transformaron en importantes ciudades-estados independientes, dedicadas a una intensa  actividad comercial que daría origen a la que habría de ser la primera civilización humana., y por aquella época un rey llamado Gilgamesh gobernó la ciudad mesopotámica de Uruk.

Pronto se convirtió en héroe y dios, y sus gestas lo hicieron protagonista de la primera epopeya de la historia, centrada en su desesperada búsqueda de la inmortalidad. En ella aparece, por primera vez, el tema del diluvio universal.

En la década de 1840 por un joven arqueólogo británico aficionado llamado Austen Layard, dió con uno de los más notables descubrimientos arqueológicos de todos los tiempos,  la ciudad de Nínive. No se trataba sólo de un vistoso palacio real con unos cuantos grafitos antiguos que Layard y su equipo habían encontrado por casualidad.

Tras una serie de excavaciones, aparecieron en el yacimiento dos palacios y una enorme biblioteca real, que resultaron ser los restos de la antigua ciudad bíblica de Nínive.

La biblioteca había sido construida por Asurbanipal, el último gran rey de Asiria, que murió en 627 a. C. Fue un monarca erudito y ávido coleccionista. Estas tablillas talladas se conocieron como  las «inscripciones de Behistun»,

Layard y su equipo descubrieron la asombrosa cantidad de 20.000 tablillas de barro en la biblioteca de Asurbanipal, entre ellas listas de reyes, textos históricos y religiosos, tratados matemáticos y astronómicos, contratos, documentos legales, decretos y cartas reales.

Probablemente, las tablillas más famosas de este tesoro procedente de Nínive son las que narran las aventuras de un rey primitivo de Sumeria llamado Gilgamesh, que gobernó en una de las primeras ciudades sumerias, Uruk, situada en la orilla oriental del Éufrates, hoy en el sur de Iraq.

En su momento álgido, vivían 80.000 personas en Uruk, lo que la convertía en la ciudad más grande del mundo. Gilgamesh construyó una serie de murallas altas y gruesas para defender la ciudad contra posibles ataques. Recientes excavaciones llevadas a cabo por un equipo de arqueólogos alemanes muestran que sus pobladores construyeron una intrincada red de canales en el interior de las murallas de la ciudad. Era como una antigua Venecia, con una serie de elaborados templos y torres dedicados a los dioses.

Gilgamesh fue el quinto rey de la ciudad, y gobernó aproximadamente en 2650 a. C. Se convirtió en una figura profundamente venerada por el pueblo mesopotámico, y una serie de famosos mitos y leyendas relata sus peligrosas y osadas gestas. Al principio Gilgamesh no fue un buen rey, por lo que los dioses hicieron que un hombre salvaje y peludo, llamado Enkidu, se enfrentase a él.

Pero del mismo modo que los hombres habían aprendido a domesticar a los animales salvajes, Gilgamesh fue capaz de domesticar a Enkidu, y ambos terminaron siendo buenos amigos y vivieron juntos muchas aventuras. La muerte de Enkidu partió el corazón a Gilgamesh, y aunque él deseaba vivir para siempre, quiso morir también ese mismo día.

Al final del relato, Gilgamesh decidía que ser recordado por haber creado una hermosa ciudad con impresionantes murallas y preciosos templos para los dioses era su mejor oportunidad de lograr la inmortalidad.

LA LEYENDA DE GILGAMESH: En el siglo xix, los arqueólogos desenterraron la biblioteca de Asurbanipal (el Sardanápalo de los griegos), el último gran monarca del imperio asirio. Entre las decenas de miles de documentos en arcilla que atesoraba, se descubrió un poema escrito en lengua semita acadia: la Epopeya de Gilgamés, traducción, según se comprobó, del original sumerio.

Gilgamés, rey legendario de la ciudad-estado de Uruk, se encuentra entre los héroes humanos más antiguos que conocemos. La epopeya relata cómo Gilgamés, consternado por la muerte de su amigo Enkidu, creado por los dioses, se lanzó a la búsqueda del secreto de la inmortalidad. Después de numerosas aventuras llegó al Océano de la Muerte, donde construyó un barco y convenció a un barquero para que le pasase a la otra orilla.

Allí encontró a Ut-napistim, un ser semidivino e inmortal, quien le contó un secreto de los dioses sobre una gran inundación que éstos iban a enviar para destruir a la humanidad. Querían acabar con ella para detener el ruido y escándalo perpetuo de la raza humana, que interrumpía el sueño de sus divinos creadores. Pero Ea, uno de los dioses, traicionó el plan de destrucción, revelándoselo a Utnapistim, para que construyese una embarcación en la que debería llevar «la simiente de todos los seres vivientes».

La nave estuvo preparada a tiempo y cuando comenzaron las lluvias subieron a bordo Ut-napistim y toda su familia, junto con otras personas y animales domésticos y salvajes. Al principio, Enlil, el dios guerrero, se encolerizó sabiendo que algún humano había escapado al diluvio, pero Ea le apaciguó y le convenció para que concediese la inmortalidad a Ut-napistim.
Entonces Ut-napistim reveló a Gilgamés el secreto de la inmortalidad, que residía en una planta del fondo de las aguas. Gilgamés

la consiguió y pensó en llevarla a Uruk para que los ancianos comiesen de ella y recobrasen su juventud y vigor. Continuó su camino en compañía del barquero y se detuvo en un pozo para bañarse. Una serpiente robó la planta de la juventud, mudó la piel y se sumergió en las aguas. Aquí se interrumpe el relato, mientras Gilgamés solloza de frustración; es deseo de los dioses que el hombre envejezca y muera.

 

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Quien era el Tio Sam en Estados Unidos Origen e Historia Simbolo

ORIGEN DEL TIO SAM EN LOS ESTADOS UNIDOS

EL TÍO SAM: Ciertamente el tío Sam, autentico símbolo de los estadounidenses, no tuvo precisamente lo que se puede decir un origen noble. Tio Sam es un apodo y caricatura utilizados para personificar al gobierno de Estados Unidos y, en el extranjero, para referirse al país en su conjunto.

Durante la segunda guerra ente los Estados Unidos y Gran Bretaña, en 1812, Samuel Wilson, un inspector que aprovisionaba de carne al ejército, imprimió en los barriles de salazón las iniciales U.S., que .significaban United States.Sin embargo, los soldados las interpretaron peyorativamente como uncle Sarn -tío Sam-.

A partir de entonces este personaje empieza a tomar carta de naturaleza entre las gentes de la zona norte de Nueva York y Vermont que se oponían a la guerra. Por primera vez aparece en las páginas de un periódico en Troy, en el estado de Nueva York, en 1831. Tres años más tarde se publica un libro titulado precisamente las aventuras del tío Sam.

Poco a poco fue ganándose las simpatías del pueblo norteamericano, hasta que en 1961 el Congreso de los EE.UU. lo reconoce como símbolo nacional. Su traje repleto de barras y estrellas, se remonta a los años treinta del siglo pasado, tornando la imagen de las caricaturas que de Seba Smith, ensayista político de humor del momento, se hicieron en aquel entonces, Dan Rice, un célebre payaso, se encargó de popularizarlo a lo largo del siglo pasado.

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Quien Fue el Judio Errante? Leyenda del Judio Errante Historia Jesus

¿QUIEN FUE EL JUDÍO ERRANTE?

Es el protagonista de una leyenda medieval condenado a vagar -inmortal- por la Tierra hasta el fin de los tiempos, por haber impedido a Cristo que se detuviera a descansar a la puerta de su casa durante el camino hacia el Calvario. La primera referencia documentada aparece en 1228, cuando un obispo armenio explicó en Inglaterra que lo conocía personalmente y que se trataba de Josefus Cartaphilus, el portero dé Pilatos, a quien Jesús, tras haber sido golpeado por él, lo habría emplazado a esperar su segunda venida. El mito no tardó en extenderse por toda Europa, adoptando diversas variantes.

leyenda del judío errante

Personaje central de una leyenda acerca de un judío que se negó a que Jesucristo, cargado con la cruz, descansara en su casa camino del Calvario. Por esta razón, Jesús le condenó a vagar por la faz de la tierra hasta su segunda venida.

En 1547 se presentó en Hamburgo un personaje que aseguraba ser el judío errante y Itamarse Ahasverus o Asuero. Posteriormente surgieron numerosos impostores que narraban historias similares en numerosas localidades europeas, desde Estrasburgo a Moscú y desde Flandes a Madrid. Dicha leyenda ha sido interpretada por diversos autores como un símbolo del éxodo del pueblo judío.

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Quienes Fueron los Cataros? Albigenenses Historia de los Cataros

LOS CÁTAROS EN LA EDAD MEDIA

En el siglo XII se desarrolló en el sur de Francia una nueva secta religiosa: la de los cataros o albigenses. La Iglesia católica echó mano de cuantos medios estaban a su disposición para extirpar esa herejía. Le ayudaron a ello los reyes de Francia, que vieron en ello la ocasión de extender su territorio en dirección sur. A despecho de una caza despiadada, los últimos cataros no pudieron ser exterminados hasta 1328.

Los cátaros formaban una secta cristiana, también conocida como albigenses, que gozó de popularidad durante los siglos XII y XIII en la región francesa del Languedoc y en el norte de Italia. En 1179,  el Papa denunció públicamente a la iglesia cátara, pues provenía de una secta herética. El nombre «cátaro» se cree que proviene de la palabra griega katharó, que significa «puro» o «purificado», o de la voz alemana ketter, que significa «herético».

Aunque la Iglesia católica juzgaba herejes a los cátaros, estos se consideraban cristianos verdaderos y se referían a sí mismos como «cristianos» u «hombres buenos».

los cátaros

Desgraciadamente, los cátaros tuvieron problemas con la Iglesia católica porque se negaron a aceptar la autoridad del Papa; creían que la cruz era un símbolo maligno de la tortura y la muerte y no les gustaba el comercio de reliquias religiosas, negocio muy lucrativo para la Iglesia en aquellos tiempos. En lugar del Juicio Final de las almas —un concepto que los cátaros no aceptaban , creían que el mundo físico dejaría de existir cuando todas las almas fueran liberadas de él.

En 1209 el papa Inocencio III convocó una cruzada contra los cátaros, que, conocida como la Cruzada Albigense en alusión a la ciudad cátara de Albi, fue especialmente sangrienta y cruel, y acabó con miles de vidas, tanto de cátaros como de cristianos. (Ampliar este tema aquí)

MAS INFORMACIÓN SOBRE LOS CÁTAROS

La historia de los cataros o albigenses es uno de los mayores dramas que haya conocido la Edad Media. Pero los acontecimientos que acompañaron la tragedia no son suficientemente conocidos, y corrió demasiada sangre para que sea posible efectuar el recuento de los hechos con una total objetividad.

Los vencedores, es decir, la Iglesia y los reyes de Francia, trataron, en la medida de lo posible, de hacer desaparecer todo rastro de los cataros, y los historiadores de la época relataron los acontecimientos a satisfacción de los vencedores.

Resulta   comprensible   que   el movimiento de los cataros haya desencadenado las pasiones, pues se trataba de una secta religiosa que, además, tenía una fuerte influencia en el plano social.

Los signos precursores del albigeísmo se manifestaron en el siglo XI en el norte de Francia. El movimiento consiguió las simpatías de gran número de adeptos en el siglo siguiente. El nombre que se les dio, albigenses, deriva del nombre del pueblo de Albi, situado en el departamento de Tarn, sede de uno de los obispos de la secta.

Los cataros (es decir, los «puros») eran los adeptos a ciertas creencias de origen parcialmente oriental y que también habían tomado prestados algunos elementos a los bogomilos, secta que contaba con multitud de adeptos en los Balcanes. Uno de los puntos esenciales del albigeísmo era el dualismo («… en el mundo existen dos fuerzas eternamente contrarias. Existe un principio superior del Bien y un principio superior del Mal, al igual que existen la Luz y las Tinieblas…»).

La secta de los bogomilos nació en Bulgaria, pero se extendió rápidamente y sólo se extinguió con la conquista turca en el siglo XVI. Creían también en las dos fuerzas contrarias del Bien y el Mal, y enseñaban que la salvación se lograba siguiendo las enseñanzas de Cristo, pero rechazaban los sacramentos. Basilio, el jefe de esta secta, murió en la hoguera el año 1118.

Los albigenses consideraban la existencia terrestre como obra del Mal y estaban en contra de la procreación. También rechazaban la mayoría de los sacramentos de la Iglesia católica romana, aunque había algunos elementos de similitud entre la Iglesia y el albigeísmo, pues los cataros tenían también obispos así como diáconos en las bajas jerarquías eclesiásticas.

Entre sus adeptos se convino hacer una distinción entre los simples creyentes o crecientes, que sólo estaban obligados en una mínima parte a respetar los severos imperativos de la secta, y los perfectos o perfecti, que tenían una regla de vida rigurosamente estricta. Entre estos dos grupos había un grado intermedio que podríamos comparar con los novicios.

Aunque constituían esencialmente una secta religiosa, los cataros vieron decidirse su suerte más bien por razones políticas. Después de haber intentado en vano llevarles de nuevo a la fe católica por medio de sermones, el papa Inocencio III llamó en su ayuda al rey Felipe II Augusto.

Este rey de Francia no reinaba todavía sobre aquella parte del país y tenía que preocuparse de otros intereses políticos, entre los que se contaba la reconquista de ciertas regiones de Francia que se hallaban en manos de los ingleses. De modo que hasta después de haber dejado arreglados estos asuntos, tras la batalla de Bouvines en 1214, no se dispuso a intervenir en el asunto de los cataros, aunque influyeron en su decisión motivos muy distintos de los religiosos.

En efecto; así como el papa no podía soportar la existencia de una secta religiosa que se hallaba fuera de la Iglesia, el hecho de que hubiera un Estado independiente al sur del Loira era una espina clavada en la carne del monarca, y Felipe II Augusto no podía permanecer inactivo.

En 1208 se inició la cruzada dirigida contra la secta de los albigenses. Poderosos señores dirigieron los combates. Bandas de saqueadores y merodeadores acudieron de todos los rincones de Francia e infestaron el sur, atacando principalmente los condados de Tolosa y del Languedoc en donde vivían la mayor parte de los cátaros.

Esta cruzada es una de las páginas más negras de la historia de la Iglesia y de la de Occidente. Su jefe era Simón de Montfort. El pretexto de defender la fe sirvió de excusa a las mayores atrocidades. El 22 de julio de 1209 todos los habitantes de la ciudad de Beziers, hombres, mujeres y niños, fueron exterminados. Estas atrocidades, sin embargo, no consiguieron someter a los albigenses, dirigidos por nobles del mediodía de Francia.

En 1218, Simón de Montfort resultó muerto en un motín que estalló en Tolosa. Aunque el propio Felipe II Augusto intervino en la lucha, tampoco consiguió exterminar completamente a los cátaros. La decadencia de éstos iba a extenderse todavía durante muchos años y exigiría nuevas atrocidades. La toma de la última plaza fuerte de los albigenses, Monségur, dio ocasión a una nueva exterminación en masa.

Los cátaros hechos prisioneros fueron conminados a abjurar de su fe. Quienes se negaron a ello fueron arrojados vivos a una hoguera colectiva. A despecho de ello y de las persecuciones llevadas a cabo por la Inquisición, el albigeísmo no pudo ser desarraigado por completo.

Gracias a la lucha emprendida contra los albigenses, los Capeto, que reinaban en Francia, habían extendido su territorio. En el plano cultural el sur era una de las regiones más bellas de Francia, pero hasta aquel momento el norte había dominado. Mas las represiones contra los cataros asestaron a las regiones del sur un golpe del que no se recuperaron jamás por completo.

Las señorías del sur habían caído en las manos de nobles venidos del norte que no comprendían ni la lengua ni las costumbres de la gente del mediodía. Muchos de ellos se comportaban, por otra parte, como conquistadores.

Los últimos cataros se retiraron a regiones difícilmente accesibles, como el valle del Ariége, en los Pirineos. Las vertientes del valle están horadadas por multitud de cuevas y de grietas en las que encontraron refugio los supervivientes. Entre ellas una de las más conocidas es la cueva de Lombrives, que se hunde varios cientos de metros en la montaña y que desemboca en una gran sala a la que bautizaron con el nombre de «la catedral».

Esta sala tiene 84 m de altura, 80 de longitud y 50 de anchura. En 1328 vivían allí todavía unos quinientos cátaros. Perseguidos, se adentraron en la montaña.

A los soldados de la Inquisición, que no tenían ningún deseo de perseguir a los cataros hasta el interior de la cueva, no  se les ocurrió ninguna solución mejor que la de tapiar la salida de «la catedral», seguros de que no había ninguna otra. Cierto que la había, aunque no fue descubierta hasta mucho después. De modo que los últimos cataros murieron enterrados vivos.

La entrada a la cueva permaneció tapiada durante doscientos cincuenta años. En efecto, en 1578 Enrique de Navarra, que iba a subir al trono de Francia con el nombre de Enrique IV, concibió la idea de abrir la inmensa gruta.

En una galería, más allá de «la catedral», descubrió los esqueletos de los desdichados cátaros.

Los soberanos de la época y las autoridades religiosas consideraron la exterminación del albigeísmo como una medida de interés general. Es preciso tratar de comprender su punto de vista, aunque hayamos de lamentar tanta crueldad que llegaba hasta verdaderos baños de sangre.

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Quienes Fueron Los Esenios? Historia de la Secta Religiosa

QUINES FUERON LOS ESENIOS, …UNA SECTA RELIGIOSA?

LOS ESENIOS: En 1946 fueron encontrados en unas cuevas de Qumrán, muy cerca del Mar Muerto unas bolsas que contenían un valioso tesoro arqueológico conocido como «los rollos del mar muerto«, y podemos decir que a partir de ese momentos la palabra esenios comenzó a tener una gran popularidad.

los esenios

Mucho años antes del nacimiento de Jesús, existía una comunidad fraternal de personas que practicaban un culto muy puro que podríamos decir que portaba las semillas del futuro cristianismo, pues sin  duda, casi todos los principales fundadores de lo que luego se denominó la cristiandad fueron esenios: Santa Ana, José y María, Juan el Bautista, Jesús, Juan el Evangelista, etc.

Se consideraban un grupo en el centro de todos los otros, porque cualquiera podía formar parte de su Fraternidad tan pronto pasaran con éxito las pruebas selectivas. Ellos pensaban, con muy buenas razones para ello, que eran herederos de los antiguos hijos e hijas de Dios, herederos de su antigua y gran civilización. Poseían avanzados conocimientos y trabajaban arduamente en secreto por el triunfo de la luz sobre las tinieblas en la mente humana.

Sentían que les había sido confiada una misión, que eventualmente sería la fundación del cristianismo y la civilización occidental, y estaban apoyados en este esfuerzo por seres altamente evolucionados que dirigían la fraternidad. Eran verdaderos santos, Maestros de sabiduría, hierofantes de las antiguas artes maestras.

Los esenios no se limitaban a una sola religión, sino que estudiaban todas para poder extraer de ellas los grandes principios científicos. Consideraban que cada religión era un estado diferente de una misma manifestación. Le daban gran importancia a las enseñanzas de los antiguos caldeos, de Zoroastro, de Hermes Trismegistos, a las secretas instrucciones de Moisés y de uno de los fundadores de su orden, que había trasmitido técnicas similares a las del budismo, así como a las revelaciones de Enoc.

Una de sus más grandes preocupaciones era protegerse de cualquier contacto con espíritus del mal, para poder preservar la pureza de sus almas. Sabían que estarían en la tierra durante un corto período de tiempo y no querían prostituir sus almas eternas. Fue esta actitud, esta estricta disciplina, esta absoluta negativa a mentir o a comprometerse, lo que les hizo objeto de muchísimas persecuciones a través del tiempo.

Los esenios se consideraban guardianes de las Divinas Enseñanzas. Poseían un gran número de manuscritos muy antiguos, algunos de los cuales databan del inicio de los tiempos. Una gran parte de los miembros de la Escuela pasaban el tiempo descifrando sus códigos, traduciéndolos a varias lenguas, reproduciéndolos para perpetuar y preservar este avanzado conocimiento, y consideraban este trabajo como una tarea sagrada.

Las personas de su época sentían en general respeto y estimación por los esenios, por su honestidad, su pacifismo, su bondad, su discreción, y su talento como sanadores, dedicados tanto a los pobres como a los ricos. Proporcionaban ayuda en los períodos difíciles, y especialmente a través de la sanación de los enfermos. Estos sitios donde se impartían las enseñanzas básicas y se practicaba la sanación estaban localizados en lugares que tuvieran acceso público para que todas las personas pudieran acudir.

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Quienes eran las Geishas Origen de las Geishas Historia Artistas

¿QUIENES FUERON LAS GEISHAS EN ORIENTE?

Geisha: En japonés, geisha significa «persona de las artes», es un experto en artes tradicionales como la música, la danza, el canto y la ceremonia del té.

Inicialmente los hombres eran geishas  (kabuki odori) que tenían una finalidad muy similar a los juglares medievales en Europa, pero a través del tiempo las mujeres se hicieron cargo de tal actividad. Algunas probablemente hayan sido cortesanas, pero la mayoría no lo eran.

La tradición de las mujeres geishas se afianzó, junto con un estricto código de conducta y la jerarquía. La mayoría de las geishas vivía en una casa que se llamaba una okiya, propiedad de una mujer que también era una geisha. La mayoría de okiyas preparaban jóvenes o  criadas para este oficio. En muchos casos las niñas fueron vendidas a okiyas, y eran de propiedad de la casa hasta que la niña pagaba su precio de compra.

Las Geishas eran  entrenadas  escuelas locales y había profesores especializados en cada área de formación: shamisen, danza, flauta, tambor y ceremonia del té. También se les  enseñaba el arte de entretener en las fiestas, bailar, cantar, reír ,conversar ingeniosamente y  hasta la forma de verter el sake.

Estando sus raíces ligadas al teatro kabuki, podemos inferir que de allí también proviene la tradición de pintar su cara en blanco.

Una visión popular de la geisha es que eran prostitutas. Algunas prostitutas se hacían pasar por geishas con el fin de atraer a los hombres, pero una geisha verdadera rara vez participan en las relaciones sexuales con sus clientes.

Las prostitutas se vestían en kimonos, con exceso de maquillaje y excesos de adornos en el peinado, por lo que por nuevo edicto del shogun Tokugawa, y para protección de la imagen de las geishas, se obligaba a las mismas a moderar su vestuario y maquillaje para poder diferenciarlas de las prostitutas.

De hecho, las geishas eran, ante todo, artistas formadas en escuelas especiales. La presencia de una geisha se consideraba esencial para el éxito de una fiesta privada. Varias  geishas presentes daban al anfitrión un estatus e imgen de poder y riqueza.

Una geisha también podía haber tenido un patrón personal o danna, y en esta relación podía tener  encuentros sexuales, pero fuera del entorno de trabajo de las geishas. El danna era generalmente un hombre rico que podía darse el lujo de pagar los gastos de las geishas para la escuela, clases, recitales privados e incluso la ropa. Con un danna rico, una geisha podía darse el lujo de romper con una okiya y vivir de forma independiente, si así lo deseaba.

En el año 1779, las geishas fueron reconocidas como artistas, y se adoptó el sistema «Kenban» para supervisar a las geishas de la zona, y restringió su número por debajo de 100 artistas, protegiendo así a las geishas de que cayeran en la prostitución. El kenban, permanece aún hoy en día funcionando como una especie de sindicato de las geishas.

Los barrios de geishas más famosas se encuentran en Kioto, y los turistas todavía se pueden ver las niñas en el kimono elaborados, adornados de la aprendiz de geisha. Son cinco comunidades en Kyoto: Ponto-cho, Gion-Kobu, Gion-Higashi, Miyagawa-cho, y Kamishichiken.

Las geishas de Kyoto hablaban en dialecto «kiotense», que se sigue hablando en la actualidad. En kiotense geisha es geiko.

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Quienes eran los Ninjas? Caracteristicas Origen de los Ninjas

LOS NINJAS: Su origen y Características: Quienes eran los Ninjas? Caracteristicas Origen de los NinjasConocidos por su traje negro que sólo deja los ojos al descubierto, estos singulares mercenarios japoneses se encargaban de ejecuciones, secuestros, torturas, extorsiones y otros trabajos sucios.

Practicantes del nin-jutsu, arte marcial del camuflaje, espionaje y supervivencia desarrollada por los monjes de la montaña en en el 500 a de C. y especialistas en todas las artes de bu-jutsu, conjunto de técnicas estratégicas y utilitarias disfraz, escalada, explosivos-, se comunicaban entre Sí mediante un lenguaje de signos.

Los ninjas se integraban en numerosos clanes secretos que estaban especializados en diversas técnicas; Eran dirigidos por un jonin, prudente y astuto estratega. cuya identidad sólo conocían dos chunin, personas responsables de que sus órdenes se ejecutaran acertadamente.

Este dirigía una vasta red de inteligencia que lo mantenía informado de cuanto ocurría en su zona y lo ponía en contacto con los shogun -señores feudales- cuando éstos deseaban encargarle una misión a cambio de dinero. Los ejecutores o genin mantenían una fidelidad y obediencia absoluta hacia sus jefes y vivían en zonas inaccesibles, entrenándose en lugares aislados.

Para los ninjas era un deshonor ser desenmascarados o capturados, en cuyo caso eran eliminados por sus compañeros o se suicidaban.

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El Basilisco Mitos y Leyenda Animal con Cuerpo de Serpiente

LEYENDA DEL BASILICO

EL BASILISCO: Según el escritor italiano Plinio el Viejo, el basilisco era un animal mitológico con forma de serpiente que exhibía en la cabeza una mancha clara en forma de corona.

A lo largo de la historia, la imagen del Basilisco, término que viene a significar pequeño rey o reyezuelo, se ha ido modificando hacia la fealdad y el horror. Así, a partir de la Edad Media, pasó a ser un gallo cuadrúpedo y coronado, de plumaje amarillo, con grandes alas espinosas y cola de serpiente rematada en un garfio, en una lanza o en otra cabeza de gallo.

Aunque algunos le atribuyen escamas en lugar de plumas, y otros lo relacionan simbólicamente con la imagen del diablo o del anticristo, lo que apenas ha cambiado ha sido su irritada y enojosa mirada, que tenía la terrible propiedad de matar. De ahí la expresión ponerse hecho un basiliscos, cuando alguien se enfada y frunce el ceño.

Así describe el escritor Jorge Luis Borges en su ensayo El libro de los Seres Imaginarios al animal mitológico: «El basilisco reside en el desierto: mejor dicho, crea desierto. A sus pies caen muertos los pájaros y se pudren los frutos; el agua de los ríos en que se abreva queda envenenada durante siglos. Que su mirada rompe las piedras, quema el pasto ha sido certificado por Plinio. El olor de la comadreja lo mata; en la Edad Media se dijo que el canto del gallo. Los viajeros experimentados se proveían de gallos para atravesar comarcas desconocidas. Otra arma era un espejo; al basilisco lo fulmina su propia imagen.»

Por su semejanza con esta criatura fabulosa, los herpetólogos han bautizado a unos saurios arborícolas de color verde de América tropical como el Basiliscuspumifrons, con el nombre de basiliscos. Esta especie de lagartos son conocidos por su capacidad para correr sobre las aguas.

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Quienes eran los flagelantes? El autocastigo en la edad media

LOS FLAGELANTES EN LA EDAD MEDIA

El atraso mental y la oscuridad generales de la época medieval formaban un ambiente propicio a todas las supercherías y supersticiones. Las más aberrantes y disparatadas predicciones eran creídas sin discusión. A finales del siglo X, corrió el rumor que tuvo atemorizada a toda la cristiandad, de que el fin del mundo debía ocurrir en el año 1000.

La gente estuvo acongojada en la espera de este acontecimiento que daban por seguro. Unos se entregaron a prácticas piadosas para morir purificados y otros, en la certidumbre de su próximo final, se entregaron a la disipación y al desenfreno. Otras de las supersticiones que adquirieron estado fueron las ordalías o juicios de Dios, como se llamaba a una especie de duelos o combates judiciales. (Ver: Ordalías de Dios)

LOS FLAGELANTES: Bajo este nombre se ampara una secta impulsada, en el siglo XIII, por Rainieri, un monje dominico italiano natural de Perugia. Para combatir las calamidades y pestes que azotaban a numerosas regiones de Italia, y ante el malestar popular de la época, el monje aconsejaba seguir unas crueles penitencias. El sufrimiento y el odio al cuerpo eran la única vía para la salvación del alma.

Los miembros de esta secta iniciaron sus andanzas tras agruparse en cofradías disciplinadas. Estas iban de aldea en aldea portando una cruz por este motivo también se los conoce como cruciferi y con el torso desnudo. En sus procesiones entonaban cánticos religiosos. a la vez que se flagelaban hasta sangra con látigos rematados en puntas metálicas.

En la etapa de la Peste Negra  los flagelantes caminaban en grupos orando y se auto castigaban pidiendo perdón por sus pecados, pues pensaban que eran los culpables de la ira de Dios.

Estos espectáculos suscitaron el apoyo popular, lo que indujo a cometer tremendos abusos. la Iglesia no tardó en reaccionar, y el 20 de octubre de 1349 el Papa Clemente VI promulgó una bula condenando sus prácticas, y ordenó la persecución de los miembros de la secta, que concluyó con el apresamiento de los cabecillas flagelantes.

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