Gobierno entre 1960-1980

Afganistan Invasion Rusa Su descolonizacion europea Historia Resumen

Afganistán La Invasión Rusa

Afganistán: El proceso de descolonización en Afganistán se dio en una época muy temprana, 1921, con la firma del tratado de Rawalpindi entre este país e Inglaterra.

En 1839 Gran Bretaña intentó transformar Afganistán en una de sus colonias. Valiéndose de expediciones militares sobre sus poblaciones impidió la consolidación de los principados afganos y obtuvo el control político y económico del país.

No obstante, en 1917 se vivió una gran crisis interior debido al cobro de impuestos excesivos, a las arbitrariedades de las autoridades y al descontento de los campesinos, logrando así su completa independencia.

El país atravesaba por enormes problemas de dependencia, a pesar de haber logrado su separación de Inglaterra. Durante esos años, y hasta 1970, los problemas políticos, económicos y sociales fueron de tal magnitud que Afganistán era una de las naciones más pobres y subdesarrolladas del mundo.

En 1972 se produjo una de las hambrunas más dramáticas de la historia, en la que murieron millones de personas. Más de la mitad de las tierras se encontraban sin trabajar, casi dos millones de  habitantes eran nómadas o seminómadas y 80 por ciento eran analfabetas. Existía un desarrollo desigual en las provincias, donde supervivía una organización de tipo comunal patriarcal y la mayoría la población estaba sometida a trabajo pesado en condiciones de hambre y miseria.

La corrupción estatal generó un sinnúmero de arbitrariedades y violencia. En 1973 el rey Zahi Shah fue derrocado por Mohammed Daud (en la foto primero de la izquirda), quien proclamó la República y se convirtió en presidente

En abril de 1978, india, Bulgaria, URSS, Checoslovaquia, Cuba, Polonia, Vietnam, Turquía, Yugoslavia e Irán reconocieron a la República Democrática Afgana. Con un nuevo golpe de Estado tomó el poder el líder comunista Nur Mohammed Taraki. Entonces quedó abolida la constitución iniciaron movimientos de insurrección musulmana; el embajador de Estados Unidos fue asesinado y se destituyó a Taraki.

En ese contexto, en 1979 las tropas soviéticas intervinieron en Afganistán para apoyar al nuevo líder Karmal, buscando el control de una amplia zona del continente asiático.

Estados Unidos reaccionó enérgicamente y se suscitó el temor de un enfrentamiento entre ambas potencias. La guerrilla afgana luchaba contra los invasores soviéticos, mientras que el Consejo Revolucionario y el gobierno comunista de Afganistán elaboraban objetivos y tareas fundamentales en diversos aspectos. Se buscaba fortalecer pueblos y etnias aboliendo la discriminación, garantizar a los musulmanes la libertad para ejercer sus ritos religiosos, desarrollar la democracia, reforzar las fuerzas armadas, fomentar la economía mediante el trabajo colectivo, mejorar las condiciones de trabajo para obreros, elevar el nivel de instrucción y promover a intelectuales.

En la política externa deseaban la coexistencia pacífica y la cooperación con la Unión Soviética, En 1980 Afganistán fue expulsado de la Conferencia de los Estados Islámicos. La URSS aumentó su ejército de ocupación y miliares de afganos buscaron refugio en otros países. En 1986 Karmal fue expulsado y en marzo de 1988 la Unión Soviética inició la retirada de sus tropas.

La ONU intervino y en Ginebra se iniciaron las pláticas de paz con los rebeldes afganos. Parte de la guerrilla aceptó poner fin a las hostilidades y el Partido Democrático Popular, que gobernaba desde 1978, se disolvió. Se convocaron nuevas elecciones y obtuvo la presidencia el profesor Burhanuddin Rabbani.

Fuente Consultada: Historia Universal – Navarro,Gargari,Gonzalez y otros

Descolonizacion de la India Gandhi lider espiritual Conflictos

Descolonización de la India
Gandhi Líder Espiritual

Ya desde finales del siglo XIX existía un movimiento nacionalista, cuya primera manifestación se dio en  el llamado Partido del Congreso, logrando en la década de 1920 un gobierno central dirigido  por un virrey inglés con gobiernos locales. Sin embargo, las consecuencias del nacionalismo hindú comenzaron a hacerse más evidentes después de la Primera Guerra Mundial y de las campañas de Gandhi sobre la descolonización del país.

Descolonizacion de la India Gandhi lider espiritual Gandhi (foto) estudió derecho en Londres y sus primeras actividades políticas las realizó en

África del sur durante la lucha contra los bóers. Ya en África puso en marcha un método de resistencia pasiva, que más tarde desarrollaría con toda su amplitud en la lucha de los hindúes contra los ingleses.

Entre sus campañas más importantes se encuentran la de boicotear los productos ingleses y la defensa de las mercancías fabricadas en la India. Convencido de que sólo la independencia aliviaría la miseria de la gente, participó en diversas negociaciones con Londres y con los últimos virreyes.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Inglaterra hizo participar a numerosas tropas indias en el conflicto, agravándose así las tensiones dentro del país. Ante el auge del movimiento nacionalista, incluso en Inglaterra, algunos políticos abogaban por la independencia, que de forma imprevista, el 3 de junio de 1947, Gran Bretaña anunció que transferiría todo el poder a la India en agosto y que lord Mountbatten, comandante de las fuerzas aisladas en el sudeste asiático durante la guerra, sería el último virrey.

Pese a los intentos de Mountbatten de alentar a una India dividida a unirse, Jinnah (líder musulmán)  estaba decidido a que se produjera su división. Aunque Gandhi mantenía su compromiso de que el Congreso Nacional gobernara toda la antigua India británica, al final Nehru transigió.

El 15 de agosto, la India obtuvo su independencia, Nehru fue investido primer ministro y se estableció el Pakistán Oriental y Occidental. Tres provincias no habían manifestado su intención de adherirse ni a la India ni a Pakistán: Junagadha, Hyderabad y Cachemira. Las dos primeras fueron rápidamente absorbidas por la India. En cambio, la situación en Cachemira, dada su ubicación entre la India y Pakistán, demostró ser más problemática.

No obstante lo conseguido, surgió un gran problema: la India estaba compuesta por diversos pueblos hindúes y por una importante minoría musulmana que reclamaba su propio Estado. Estalló una guerra religiosa entre musulmanes e hindúes, cuyas consecuencias fueron 100 mil muertos, la división en dos Estados —india y Pakistán— y comenzó el éxodo de 17 millones de personas, el más sangriento de la historia, donde se vivieron terribles masacres a causa de las diferencias religiosas.

Los ejércitos musulmán e hindú se adentraron en la región y la dividieron, dando comienzo a un conflicto que escalaría hasta 1949. La violencia estalló en el resto de territorios. Millones de hindúes y musulmanes franquearon las nuevas fronteras para establecerse en la India hindú o el Pakistán islámico, y muchos de los que quedaron rezagados en ambos países fueron masacrados.

Gandhi, que había retomado su trabajo social en Bengala, defendió el fin de la violencia y anunció una huelga de hambre irreversible si la persecución de los musulmanes en la India no cesaba. Su protesta fue un éxito, pero pocos días después de concluir su ayuno fue asesinado por un brahmán hindú que lo consideraba un traidor.

Gran Bretaña deseaba que la India mantuviera una estructura federal, mientras que el Congreso Nacional abogaba por una India unificada con un Gobierno centralizado; la Liga Musulmana, por su parte, seguía defendiendo la idea de un Pakistán autónomo. Tras las elecciones indias de 1945 se llegó a un punto muerto que derivó en disturbios generalizados e incidentes violentos entre hindúes y musulmanes. El ejército británico intervino, pero estaba claro que la India se hallaba al borde de la guerra civil y, por lo tanto, era imperativo forjar algún tipo de acuerdo para evitar el derramamiento de sangre.

Muchos príncipes siguieron fieles a Inglaterra y formaron la Organización para el Servicio de la Nación, uno de cuyos miembros asesinó a Mahatma Gandhi en 1948. Sin embargo, la Asamblea Nacional se propuso elaborar una Constitución. Se hizo la convocatoria en Delhi (abril de 1947) y se votó el 25 de enero de 1950. Así la India se convirtió en república laica, democrática y federativa, con 27 Estados autónomos.

El presidente fue elegido por dos cámaras, en tanto que se otorgaron la igualdad social (suprimiendo las castas) y el voto a hombres y mujeres. Se nombró presidente a un distinguido abogado discípulo de Gandhi, fiel a las antiguas tradiciones, Babu Rajendra Prasad.

Sin embargo el panorama era desolador: había una enorme población analfabeta y mal alimentada, con profundas diferencias de raza e idioma; la situación económica era caótica, pues no había industrias, y los sistemas productivos eran rudimentarios.

Hacia 1951 la población era de 440 millones de habitantes, de los cuales el 90 por ciento vivía en condiciones dolorosas. El promedio de vida era de 23 años, la población era en su mayoría analfabeta y subalimentada por generaciones. Se hablaban 225 dialectos y 13 idiomas. La emisión de billetes se hacía en 8 idiomas y en inglés. El dominio inglés había contribuido al empobrecimiento y desaparición del artesanado.

La vida económica se concentraba en las ciudades y no se alentó la industrialización. La tierra se cultivaba con métodos primitivos. Los hindúes aceptaban las condiciones en que vivían, por la religión y el fanatismo, ya que consideraban que cada quien tenía aquello que la divinidad le otorgaba.

Jawharlal Nehrú (foto), primer ministro se alejó de la tradición y elaboró planes quinquenales para reformar el campo e industrializar el país, producir alimentos y crear centrales eléctricas. Mandó construir granjas, carreteras y escuelas de oficios para adultos. Su lema —hasta 1964, año en que murió— fue “anticolonialismo y pacifismo”.

INDIRA GANDHIBiografia de Indira Gandhi Resumen de su Vida
La India, tras su emancipación de Gran Bretaña, pasó por momentos difíciles buscando el equilibrio político. Una de las grandes personalidades de la India contemporánea fue Indira Gandhi (1917-1984). Hija del pandit Nehru, sucedió a Shastri en la jefatura del gobierno en 1966, siendo confirmada como Primera Ministra en las elecciones de 1967 y 1971. Volvió a ocupar el cargo en 1980 y, en marzo de 1983, reemplazó a Fidel Castra en la presidencia de los Países No Alineados. Murió asesinada por miembros de su guardia personal, pertenecientes a la secta sij.


LA MUERTE DE INDIRA GANDHI
Tras la muerte de Indira Gandhi, le sucedió en forma interina en el cargo de Primer Ministro su hijo, Rajiv Gandhi.Cremación del cuerpo de Indira Gandhi, a orillas del río Ganges. Su hijo observa tristemente la la escena.

LA POBLACIÓN DE LA INDIA: La India es uno de los países más poblados del globo y también uno de los más pobres. La agricultura constituye su principal fuente de ingreso, pero su producción es insuficiente para cubrir las necesidades internas.


 BHUTTO,EL GRAN LÍDER PAKISTÁNÍ

Zulfikar Alí Bhutto (1928-1979) fue presidente de su país, Pakistán, entre 1971 y 1973, y luego Primer Ministro, entre los años 1973 y 1977. Destacado hombre público, Bhutto fue derrocado por una junta militar en 1977 y, más tarde, condenado a muerte y ejecutado.

La India tras la independencia
Desde su independencia, la historia de la India ha estado marcada por etapas de agitación esporádica. Jawaharlal Nehru gobernó como primer ministro hasta su muerte en 1964, guiando a la nación por un período de paz  y estabilidad relativas. Fue sucedido por su hija Indira Gandhi, que también fue una dirigente aclamada, pero fue acusada de corrupción en 1975 y encarcelada brevemente en 1978.

Fue reelegida un año después y asesinada  en 1984 por terroristas sijs. El Partido del Congreso se mantuvo dominante en la India, salvo durante un  breve lapso a finales de la década de 1970 y desde finales de los años ochenta hasta mediados de los noventa.

A principios de los años noventa, el BJP, o Partido Bharatiya Janata, emergió como contrincante al Gobierno y fue elegido por una amplia mayoría a finales de los años noventa. La India tiene una larga tradición democrática, pero su historia se ha caracterizado por las tensiones entre las varias afiliaciones étnicas y políticas, sobre todo entre hindúes y musulmanes, las cuales han redundado en una desconfianza entre la India y Pakistán que aún persisten.

Fuente Consultada:
Historia Universal – Navarro,Gargari,Gonzalez y otros

Atlas de Historia del Mundo

La Independencia de Argelia Masacre de Paris

La Independencia de Argelia – Masacre de París

independencia de argeliaLa independencia de Argelia: La Francia debilitada por su papel en la guerra y atravesando el proceso de descolonización ya mencionado, hizo un triste papel en su colonia africana de Argelia, colonia desde 1830.

Desde 1954 hasta 1962, el Frente de Liberación Nacional de Argelia (FLN), dirigido por figuras como Mohamed Budiaf (1919-1992) y Ahmed Ben Bella (1918-), libró una dura batalla para expulsar a los europeos de su país, que convivían en una proporción de uno a nueve con los argelinos, con una clara distinción económica y social entre unos y otros.

El enfrentamiento se llevó a cabo en forma de lucha de guerrillas contra el ejército francés y algunas unidades adicionales de origen local llamadas Harkis.

En agosto de 1955, la guerra recrudeció en la región de Constantina con importantes matanzas por ambos bandos y con una durísima represión por parte del ejército francés.

En 1956, Francia había ya desplegado un ejército de 500.000 soldados. Ese mismo año, los franceses intentaron con los británicos la operación del Canal de Suez, operación que era vista en París como un medio de debilitar al líder nacionalista egipcio, e ideólogo del panarabismo Gamal Abdel Nasser Africa, continente(1918-1970), el gran apoyo externo del FLN.

El fracaso franco-británico alentó las esperanzas de los insurgentes argelinos. El enfrentamiento armado recrudeció y en 1956-1957 tuvo lugar lo que se conoce como la “Batalla de Argel”.

Los ataques terroristas del FLN contra objetivos civiles y militares franceses fueron contestados de forma brutal por los paracaidistas del general Jacques Massu (1908-2002) de larga experiencia en la guerra de Indochina y defensor de la aplicación sistemática de métodos de tortura y de ejecuciones sumarias. Para tener una idea de cuántos, padecieron estos calvarios en una sola “finca” o centro de detención, de Amezziane, desfilaron entre 1957 y 1961, 108.000 argelinos.

De esos 108.000 torturados sólo 11.000 eran militantes del FLN. Muchas de las ejecuciones sumarias se realizaron mediante la guillotina y las torturas incluyeron una variedad inagotable de atrocidades que luego servirían para ser “enseñadas” a los Marines norteamericanos y a los militares sudamericanos. Una verdadera escuela nació allí, en el seno del horror demencial.

Cuando la lucha “llegó” a la misma Francia, donde habitaba una gran comunidad argelina, el héroe de la Segunda Guerra y presidente de la V República, general Charles De Gaulle (1890-1970) (imagen abajo), impuso el toque de queda para todo argelino residente en París.

De Gaulle, presidente de Francia En 1961, unos 50 de ellos fueron pasados por la guillotina por atentar contra la “seguridad del Estado”. El 17 de octubre de ese año, y pese a toda la represión, 60.000 argelinos se largan a las calles de París.

Desarmados enfrentan al furor racial de los colonialistas, que detienen a 14.000 manifestantes y 250 cadáveres de argelinos aparecerán colgados de los árboles de los Champs Elisées y flotando en el río Sena. La policía de París que dirigía el siniestro Maurice Papon (1910-), un colaboracionista de los nazis, torturé a residentes argelinos en los sótanos de Saint Germain des Pres y fue responsable de la masacre de Paris.

La cuna de la Carta de los Derechos del Hombre deshonraba su tradición. A raíz de esta guerra, el psiquiatra francés —nacido en Martinica— Franz Fanon (1925-1961) volcó su pensamiento y trabajo con traumatizados por la guerra de Argelia en su libro Los condenados cíe la tierra. Best seller durante muchos años, se convirtió en una lectura obligada para todos los luchadores contra el colonialismo y neocolonialismo.

Fanon desarrolla la tesis de la fuerza liberadora de la violencia antiimperialista y legitima una suerte de “ojo por ojo”. En mayo de 1958, tuvieron lugar importantes disturbios protagonizados por los colonos franceses.

Tras atacar las oficinas del Gobierno General en Argel, con la connivencia del ejército, reclamaron la vuelta al poder del general De Gaulle. Ante el peligro evidente de un conflicto civil en Francia, el general retorné como primer ministro y en junio visitó Argel en medio de escenas de gran entusiasmo.

Sin embargo, De Gaulle, que había llegado al poder como el defensor de la “Argelia Francesa”, trazó el camino que llevó a la independencia de ese país. Tras prometer reformas económicas, en 1959 aceptó el principio de la autodeterminación del pueblo argelino.

La respuesta de los colonos fue un nuevo levantamiento en enero de 1960 que fracasé por la falta de apoyo militar. En 1961, un golpe militar organizado por cuatro generales que habían sido jefes del ejército en Argelia, fracasé. Las negociaciones se iniciaron en mayo de 1961.

Mientras la oposición de los colonos se organizó en torno a la Organización del Ejército Secreto (OAS), que inició una dura campaña terrorista. Finalmente, el 18 de marzo de 1962 se firmaron los Acuerdos de Evian.

Una nueva oleada terrorista del OAS no impidió que en julio se celebrara un referéndum en el que las posturas independentistas vencieron abrumadoramente (6.000.000 votos a favor de la independencia y sólo 16.000 en contra). Argelia proclamó su independencia e ingresó en la ONU el 8 de octubre de 1962, luego de haber dejado la vida 1.000.000 de argelinos.

Fuente Consultada: El derrumbe del humanismo de Daniel Muchnick – Alejandro Garvie

La Cultura en Argentina En La Decada del 60 Educacion Musica Politica

La Cultura en Argentina en la Década del 60 Educación, Música, Política

La década del ‘60 ha sido uno de los períodos de renovación cultural más importantes del siglo XX. Los hábitos, las estéticas, los gustos, las tendencias creadas durante el período han incidido hasta nuestros días y, probablemente, continúen influyendo en el cambio de siglo.

Pasión de las empresas trasnacionales:

Para comprender la gran renovación cultural que se produjo en la Argentina durante los años ‘60, hay que tener en cuenta un proceso socio económico de dimensión mundial que se desarrolló a partir de mediados de la década del ‘50: la expansión de las empresas trasnacionales (o multinacionales), de origen principalmente norteamericano. Estas empresas utilizaron el excedente de capital producido durante los años ‘50, para transferirlo en forma de préstamos o en forma de inversiones a otros países: a Europa occidental, a Japón y a América latina.

¿Qué clase de empresas eran las que se expandían?.

Principalmente empresas petroleras, industrias auto motrices y de artículos para el hogar bancos, supermercados y cadenas hoteleras. Con excepción de las empresas petroleras, se trataba de industrias productoras de bienes durables —autos, televisores, heladeras, lavarropas de empresas de servicios —bancos , hoteles—, que hasta entonces hablar representado casi un lujo: tanto un auto como una recorrida de tres semanas por Europa habían sido consumos destinados a un mercado reducido.Los cambios sociales

Esta expansión de las empresas trasnacionales estuvo vinculada a otro fenómeno socioeconómico. Uno de los rasgos de la prosperidad iniciada en los ‘50 fue el aumento de los índices de empleo y la mejora del salario real en los países desarrollados. Con trabajadores mejor pagos, el consumo aumentó.

En todo el mundo, las grandes multinacionales requirieron una masa de profesionales y empleados especializados. Así, se expandió una clase media asalariada: los trabajadores de “cuello blanco” (camisa y corbata), con una relativamente buena capacidad de consumo. Dentro de ese sector social surgió un nuevo grupo de gran poder adquisitivo: el de los ejecutivos, empleados de alta jerarquía que ocupan cargos directivos.

En América latina, la radicación de empresas multinacionales se combinó con las políticas desarrollistas impulsadas por los gobiernos locales entre fines de los años ‘50 y principios de los ‘60. En la Argentina, se produjo un fenómeno similar al del mundo desarrollado: aumentó el empleo industrial, se desarrolló el sector de servicios —y con él, la clase media asalariada— y se formó el nuevo grupo social de los “ejecutivos”.

La educación universitaria

Otro rasgo del período, que puede remontarse a la década del ‘50, fue la gran expansión de la matrícula universitaria, es decir, un aumento de la cantidad de estudiantes. Este fenómeno, en principio cultural, está relacionado con la expansión económica.

Las empresas comenzaron a demandar una mejor formación de sus empleados jerárquicos y los jóvenes de la próspera clase media descubrieron que, para desarrollarse profesional-mente, era necesario estudiar en la universidad. Al mismo tiempo, durante este período se produjo el ingreso masivo de las mujeres a la universidad.

estudiantes años 60

El gran crecimiento de la matrícula universitaria trajo varios problemas aún no definitivamente resueltos: ¿Cómo enseñar a tantos estudiantes? ¿Se puede enseñar bien a tantos estudiantes? ¿Se debe mantener un sistema universitario tan expandido? Estas preguntas se convirtieron en “el problema de la masividad de la enseñanza universitaria”.

Universidades como la de Roma o la de Bolonia continúan hoy albergando una población estudiantil altísima. Universidades como la de París fueron divididas en unidades descentralizadas: París I, París II, París III, etcétera. El sistema universitario norteamericano se multiplicó en una infinidad de centros académicos

de diversa jerarquía y calidad educativa. En la Argentina, hubo diferentes políticas al respecto. El gobierno de Frondizi terminó con el monopolio estatal de enseñanza universitaria y autorizó la creación de universidades privadas, laicas o confesionales.

A principios de la década del ‘70, el gobierno del general Lanusse impulsó la creación de nuevos centros universitarios en el conurbano bonaerense (Luján, Lomas de Zamora) y en varias ciudades provinciales (Río Cuarto, Salta), para desconcentrar la demanda estudiantil de las universidades tradicionales (Córdoba, Buenos Aires, Tucumán, La Plata, la Universidad del Litoral).

La internacionalización y la fragmentación de la cultura:

Junto con la transnacionalización de las economías, se produjo una internacionalización de las pautas culturales. Los hábitos cotidianos y las costumbres de cada sector social —los horarios, la manera de viajar al trabajo, la decoración de una casa, la alimentación, la organización del tiempo libre— comenzaron a mostrar similitudes en casi todas las grandes ciudades del mundo capitalista, tanto en Buenos Aires como en San Pablo, Nueva York o París. Un ejemplo de esta internacionalización es la difusión, en los años ‘60, del Jean, que se transformó en una de las indumentarias más homogéneas del mundo capitalista.

El jean es un pantalón de trabajo y de descanso, de jóvenes y de adultos, de ricos y de pobres, de varones y de mujeres. Esta última característica —un mismo tipo de ropa para varones y mujeres— devino en un nuevo estilo: el unisex. La uniformización de la indumentaria y de la moda cubrió también las diferencias de género entre varones y mujeres. [as mujeres se “masculinizaron”: se puso de moda el cabello muy corto, cortado a la garçon, y los hombres se “feminizaron”: se dejaron el cabello largo.

Un cambio explosivo en la indumentaria femenina fue la minifalda, que se difundió con rapidez por el mundo capitalista, tal vez porque se acomodaba bien a la liberalización de las costumbres.

Esta tendencia a la uniformidad tuvo, como contrapartida, una fragmentación interna de las sociedades, que ya no se correspondía con la división en clases sociales. Por ejemplo, en 1963 un joven roquero de clase media de Buenos Aires tenía más elementos en común con un joven rockero londinense que con su padre porteño. Y un joven universitario cordobés podía entenderse mejor con otro universitario parisino que con sus profesores locales.

Así, en el seno de las sociedades capitalistas surgieron diversos tipos de subculturas. La más importante de todas fue la cultura juvenil que, con los años, fue fragmentándose cada vez más en diversas “tribus” de jóvenes urbanos. Un ejemplo argentino: mientras algunos jóvenes se integraban al movimiento de rock nacional (argentino), otros se sumaban a la militancia en partidos de izquierda. Unos y otros compartían algunas costumbres —el pelo largo, la ropa informal, el jean— pero, al mismo tiempo, expresaban tendencias culturales muy diferentes.

Los jóvenes rockeros se congregaban alrededor de la música. Seguían con atención los movimientos juveniles norteamericano e inglés. Podían escuchar, según la “tribu” a la que pertenecieran, a los norteamericanos Bob Dylan y posteriormente al grupo The Doors, o a los grupos ingleses The Beatles —tal vez el fenómeno cultural más importante de la década del 60— o The Rolling Stones.

Los rockeros no pertenecían a los ámbitos universitarios, abjuraban de la práctica política y leían preferentemente poesía de autores norteamericanos de la llamada Generación Beat, como el poeta Allen Ginsberg y el novelista Jack Kerouac. Un ensayo del novelista inglés Aldous Huxley, Las puertas de la percepción, se convirtió en una suerte de evangelio para la nueva generación.

Los jóvenes de izquierda, en cambio, eran estudiantes universitarios, militantes de partidos políticos, lectores ávidos y desordenados, cuya principal preocupación, a principios de los ‘60, era comprender la relación entre el peronismo proscripto y la clase obrera. Estaban influidos por el pensamiento del líder chino Mao Tse Tung, por la Revolución

Cubana, comandada por Fidel Castro y Ernesto “Che” Guevara, y por los movimientos anticolonialistas africanos. Los jóvenes de izquierda argentinos intentaban alcanzar un “socialismo nacional”, que sintetizara el pensamiento marxista y la realidad latinoamericana.

La marca y la moda:

La uniformidad de las pautas culturales tuvo contrapartidas. ¿Cómo distinguirse en medio de tanta uniformidad? Por la “marca”. En la década del ‘60, las marcas —los sellos distintivos de cada producto— adquirieron un valor sin precedentes. Cada marca pasó a tener un significado particular, a ser un símbolo de mayor o menor prestigio (de status, como ‘comenzó a decirse en la época). La marca era y sigue siendo una señal de distinción.

El jean es, nuevamente, un buen ejemplo. En la Argentina, a partir de la década ‘60 y durante veinte años, se sucedieron diversas marcas de jean. Cada marca que aparecía en el mercado superaba en prestigio a la anterior. Los viejos pantalones Far West —el jean de los ‘60— fueron superados, hacia fines de la década, por los Lee. Levi’s superó a Lee, Wrangler superó a Levi’s, y luego Calvin Klein superó a Wrang le r.

Junto a la marca, surgió otra señal de distinción: el diseño. Los diseñadores de modas, —pero también de autos, de muebles, de interiores— adquirieron muchísimo prestigio. Los consumidores exigían, cada vez con mayor velocidad, novedades que les permitieran distinguirse. Los diseñadores de moda —en particular, los franceses— aprovecharon esa situación para instalar tiendas o boutiques de indumentaria prét-á-porter (lista para usar) y convertir en marcas sus nombres y apellidos.

En poco tiempo, Christian Dior, Yves Saint Laurent, Pierre Cardin y muchos más establecieron cadenas de tiendas en todo el mundo, que vendían sus nombres y sus diseños. Año tras año, realizaban desfiles en los que mostraban sus novedades y se disputaban el reinado de la moda. La haute couture (alta costura), hasta entonces privativa de grupos sociales reducidos, se había democratizado.

La Televisión y la Publicidad:

¿Cómo fue posible una difusión tan acelerada y homogénea de las nuevas pautas culturales en todo el mundo capitalista?

La televisión fue un instrumento de esa difusión. La gran expansión de la televisión es un fenómeno de la década del ‘60. La televisión requería de ciertas condiciones que se conjugaron en este período: emisoras, capacidad industrial para producir miles y miles de aparatos, y capacidad económica de la gente para comprarlos. La primera emisora argentina —Canal 7, hoy ATC— se inauguró el 1 7 de de octubre de 1951. Durante casi una década, fue la única del país. El gran salto de a televisión argentina se produjo entre junio de 1 960 y julio de 1 961, con la inauguración de tres canales: Canal 9, Canal 13 y Canal 11.

El otro instrumento fue la publicidad. A partir de la década del ‘60, la publicidad se profesionalizó. Por un lado, se comenzó a estudiar la composición de un mercado, con técnicas de investigación que provenían de la sociología. Los publicitarios reemplazaron el concepto de “sociedad” y “grupos sociales” por el de “mercado” y “segmentos del mercado”.

Los “estudios de mercado” (encuestas) permiten determinar segmentos sociales —varones, mujeres, jóvenes, profesionales universitarios, amas de casa, empleados— y niveles sociales, según la capacidad adquisitiva. De este modo, los publicitarios podían detectar gustos, expectativas, deseos y opiniones de los posibles consumidores.

Al mismo tiempo, podían evaluar cuál era el medio de comunicación más apto para promocionar un producto destinado a un público determinado: por ejemplo, la publicidad de un nuevo lavarropas debía hacerse en aquellos medios de comunicación que llegaban al segmento de amas de casa.

A ese conjunto de técnicas de investigación y penetración del mercado se las bautizó con un término inglés: marketing. Pero, fundamentalmente, la publicidad desarrolló un complejo sistema de comunicación de símbolos que permiten asociar a los productos con determinados beneficios.

Esos beneficios no son necesariamente de utilidad. La mayoría de las veces, la publicidad asocia productos con placer, con bienestar, con prestigio social, con seguridad, con sensualidad, con éxito, con tranquilidad. Cada producto es un símbolo, y consumirlo es, a la vez, satisfacer un deseo personal y dar una señal a la sociedad.

El Divorcio en la Argentina de Esa Época:

Los azares de las diversas crisis políticas y económico-sociales por las que atravesó el país, así como también los cambios que naturalmente se produjeron en la sociedad tanto a nivel mundial como local, se reflejaron, más de una vez, en planteos acerca de las repercusiones de tales situaciones en la organización familiar, en la vida matrimonial, en el desarrollo de los hijos y de la mujer y en proyectos divorcistas sin consecuencias efectivas. Por otro lado, alguna legislación de los años 60 corrigió situaciones de menoscabo para la mujer; otra significó un retroceso en orden a su consideración como sujeto social de pleno derecho.

En 1968, la ley 17.711 consagró la capacidad plena para la mujer cualquiera fuera su estado civil y estipuló la emancipación por el matrimonio de la casada menor de edad. Con ello se subsanaban los resquicios que había dejado la ley de 1926 por los que se habían seguido colando situaciones de subordinación de la mujer con respecto a su marido, gracias a la interpretación diversa que podía hacerse acerca de aquellas cuestiones sobre las que la citada ley no indicaba excepción específica de la incapacidad civil de la mujer casada.

En 1969, sin embargo, la ley 18.248 dispuso la obligatoriedad para la mujer casada del uso del apellido del marido precedido de la preposición de. Bajo el gobierno del general Onganía, la norma certificaba la adhesión incondicional a papa de romalos principios más prístinos del matrimonio católico, parte de una política azuzada por el fuelle de quienes entre los diversos funcionarios de su equipo de gobierno respondían a la militancia de los Cursos de Cristiandad, un sector de la Iglesia organizado en grupos de reflexión y retiros espirituales.

No era casual que en un número de ese año 1969, de la revista Siete Días, uno de los semanarios de difusión masiva de aquella época, se publicara un informe sobre matrimonio, sexo y fidelidad que se interrogaba por la crisis de la familia argentina apelando como modelos a la definición de matrimonio contenida en la encíclica papal de 1930 y a algunas reflexiones de documentos del Concilio Vaticano II donde se señalaban los daños provocados a la institución matrimonial por la epidemia de divorcios, el amor libre y otras deformaciones.

La disputa ideológica seguía vigente en la Argentina y el contendiente que disponía de mayor cuota de poder en cada tiempo lo hacía valer en toda la extensión posible. El pluralismo en el campo de las ideas y de las realizaciones sociales era una utopía.

En julio de 1986 el cardenal Juan Carlos Aramburu encabezó una de las movilizaciones
más numerosas contra la sanción de la ley de divorcio.

Fuente Consultada:
Historia Argentina
Lucas Luchilo-Silvia O. Romano-Gustavo L. Paz
Grandes Debates Nacionales Pagina 12

PARA SABER MAS…: Como ampliación del tema publicamos parte de una interesante nota en El Bicentenario Fasc. N° 08 período 1950-1969 a cargo de Valeria Manzano Historiadora.

La escolarización secundaria devino una experiencia común para muchos adolescentes. Mientras qué en 1945 la matrícula secundaria sumaba 201 mil estudiantes, este año llega a 789 mil. Pero aunque la matrícula creció y se feminizó, los planes de estudio no cambiaron, como tampoco los reglamentos disciplinarios, que tendieron a reforzarse, al incluir prohibiciones respecto del largo del pelo de los varones o del uso de maquillaje para las chicas. Muy diferente es la experiencia universitaria para una minoría creciente de jóvenes.

La matrícula en las universidades nacionales creció 150 por ciento en 20 años: pasó de 48 mil estudiantes en 1945 a 206 mil este año. En 1962, la Argentina ocupaba el tercer puesto en el ranking mundial de población universitaria.

Desde 1956, las universidades nacionales son faros modernizadores: allí se vive una libertad académica con escasos precedentes en la historia argentina y los estudiantes pueden desarrollar actividades político-académicas y participar de ámbitos de sociabilidad que, especialmente en Buenos Aires, corporizan el cosmopolitismo de los 60.

En paralelo, desde fines de la década de 1950 los jóvenes forjaron formas propias de sociabilidad y pautas de consumo. A fines de 1956 se escuchó y bailó por primera vez el rock and roll en el país. Tras los primeros discos importados, las discográficas entrevieron el potencial del nuevo mercado juvenil.

Lanzado en 1962, por ejemplo, El Club del Clan ayudó a cuadriplicar la venta de discos e inundó los programas televisivos, la radio y las revistas del espectáculo. Para este año esa «nueva ola» ya se está extinguiendo, y otra llega portando los sonidos y estéticas de Los Beatles, emulados localmente por bandas de chicos que se dejan crecer el pelo y que pululan por los centros de Buenos Aires, Córdoba o Rosario, como Litto Nebbia y demás integrantes de Los Gatos Salvajes. Esos muchachos, a la vez, marcan otras pautas de la moda. En particular, es el vaquero (o blue jean) una de las prendas que contribuye a hacer visible al nuevo actor juvenil.

Mientras que hasta fines de la década del 50 los varones atravesaban un rito de pasaje al ponerse los pantalones largos (generalmente un traje), ahora disponen de una prenda que señala un estadio vital y cultural diferente: ni niños ni adultos, son jóvenes. Con el correr de los 60, las chicas hacen lo propio: no sólo comienzan a hacer un uso habitual de los pantalones sino de otras prendas que denotan juvenilismo. A fines de este año se vieron las primeras minifaldas en las inmediaciones del espacio iconoclasta por excelencia, el Instituto Di Telia.

Los jóvenes están en el centro de los cambios en la moral sexual y en las relaciones entre varones y mujeres. Y son las chicas quienes viven más acabadamente las transformaciones socioculturales que se cristalizan en esta década: ellas permanecen más tiempo en el sistema educativo y se aventuran en ramas de estudio más novedosas; participan por más años de sus vidas en el mercado laboral y se vinculan a nuevos empleos y profesiones; se involucran de lleno en formas de sociabilidad juvenil mixta y sin supervisión adulta; contribuyen a reformular las pautas de cortejo y noviazgo, y, según datos de la ciudad de Buenos Aires para este año, cuando se casan, lo hacen cada vez más tarde, siendo de 26 años la media (en comparación con los 22 de 1930).

Las cambiantes expectativas y posibilidades abiertas para las chicas contrastan con las que tuvieron sus madres, algo que genera no pocas situaciones problemáticas dentro de las familias.

En el centro de estas tensiones está la creciente autonomía que las chicas persiguen y las ansiedades respecto de las transformaciones que ésta puede implicar para las relaciones de género y la sexualidad.

De hecho, uno de los pilares de los cambios en la moral sexual es la incipiente aceptación pública de las relaciones sexuales prematrimoniales, que lleva al replanteo del doble estándar por el cual a las chicas se les requiere la preservación de su virginidad y a los varones experiencia sexual antes del matrimonio. Junto a los desarrollos en las áreas educativas y los consumos, es en las variaciones de la moral sexual donde la emergencia de una cultura juvenil se hace sentir en esta Argentina de 1965.

Fuente: El Bicentenario Fasc. N° 08 período 1950-1969 a cargo de Valeria Manzano Historiadora.