Guerra del Opio

Guerra de las Dos Rosas Causas y Consecuencias

Guerra de las Dos Rosas Causas y Consecuencias

La Guerra de las Dos Rosas se refiere a un grupo de conflictos civiles dinásticos ingleses, disputadas entre las casas rivales de Lancaster y York desde 1455 hasta 1485. La contienda recibió este nombre porque el distintivo de la Casa de Lancaster era una rosa roja y el de la Casa de York una rosa blanca.

GUERRA DE LAS DOS ROSAS (1455-1485). Guerra cruenta y despiadada entre dos familias inglesas y que tomó su nombre de los distintivos de cada una de ellas.

La casa de Lancaster lucía en sus escudos una rosa encarnada y la familia York un rosa blanca.

Este conflicto duró 30 años y terminó con la unión de las dos facciones, después de arruinar a la antigua nobleza inglesa, pues 80 príncipes murieron en los campos de batalla o en el patíbulo, y el único beneficio que arrojó fue que los reyes vieron reforzada su posición y ampliados sus bienes con la anexión de las tierras y recursos de los nobles; en tanto que la clase media, que no intervino, vio aumentado su poder.

El desprestigio de la corona inglesa, en manos de los Lancaster, por numerosos reveses, produjo un resentimiento entre la aristocracia.

Ricardo de York, que pretendía la corona, supo aprovechar este malestar, y al sufrir Enrique VI, que no tenía hijos, un ataque de demencia, se hizo reconocer regente.

Guerra de las Dos Rosas Causas y Consecuencias
El resultado de la guerra fue el aumento del poder de la corona. Las batallas y ejecuciones casi habían destruido a la antigua nobleza y los recursos financieros de la monarquía se reforzaron con la confiscación de bienes.

En 1453 Margarita de Anjou, esposa de Enrique VI, tuvo un hijo, y esto junto con la mejoría del monarca desbarató los planes de Ricardo.

Dispuesto a cumplir sus deseos organizó un ejército con la ayuda de nobles disconformes.

Las primeras campañas fueron reveses para Ricardo, pero en 1455, derrotó a los Lancaster en St. Albans, capturando a Enrique VI y encerrandolo en la Torre de Londres.

Margarita de Anjou, mujer enérgica y decidida, marchó al norte de Inglaterra, reunió un ejército y en 1460 derrotó en Wakefield a Ricardo, el que murió en la lucha.

Otro triunfo en St. Albans, en 1461, permitió a Margarita libertar a su esposo. Pero Eduardo, hijo de Ricardo, reemplazó a su padre y venció a los. Lancaster en 1461, en la batalla de Towton, siendo proclamado rey con el nombre de Eduardo IV.

Con la ayuda del conde de Warwick, Eduardo IV derrotó en tres batallas sucesivas a Enrique VI en 1465, tomándolo prisionero y volvien–do a encerrarlo en la Torre de Londres, en tanto que Margarita y su hijo huían al continente.

Prosigue una serie de incidencias y de nuevas batallas, hasta que en 1471 los Lancaster son derrotados en Barnet y en Tewkesbury.

Enrique VI es otra vez hecho prisionero y muere en la Torre de Londres, al igual que su hijo que es ahorcado. Margarita es encarcelada. Con estos triunfos Eduardo IV ve fortalecida su posición y se dedica en los años siguientes a consolidar su poder.

Al morir Eduardo IV en 1483, Ricardo, duque de Gloucester, hermano menor del rey, hombre feo, deforme y sin conciencia, encierra a su sobrino Eduardo V en la Torre de Londres y ordena matarlo, lo que cumple Tyrrel.

Eliminado el monarca, se apodera del trono y reina con el nombre de Ricardo III, sembrando el terror en todo el país e inaugurando una época triste en la historia de Inglaterra.

Cansados los ingleses de sus caprichos y tiranías, se levantan al mando de Enrique Tudor de Richmond, pariente lejano de los Lancaster.

Enrique Tudor derrotó a Ricardo III en 1485 en Bosworth Field, pereciendo el monarca en la lucha.

El vencedor es coronado con el nombre de Enrique VII, iniciando la dinastía de los Tudor y una era de absolutismo. Puso término a la guerra de las dos rosas casándose con Isabel, hija de Eduardo IV y sobrina de Ricardo III.

La familia York mantuvo el trono durante más de un siglo.

China Recupera la Isla de Hong Kong – Condiciones y Fecha

China Recupera la Isla de Hong Kong – Condiciones y Fecha

En las últimas horas del 30 de junio de 1997, el príncipe Carlos, como representante de la monarquía británica, cedió formalmente Hong Kong al presidente Jiang Zemin, representante del gobierno chino.

El Reino Unido de Gran Bretaña, la potencia del siglo XIX, dejaba su última colonia asiática. Este traspaso fue un acontecimiento histórico sin precedentes.

El gobierno comunista chino recuperó los territorios que el imperio del Centro se vio forzado a ceder a la corona británica entre 1841 y 1898, después de la derrota de la Guerra del Opio.

Gran Bretaña le había declarado la guerra cuando el emperador chino mandó destruir un cargamento de droga que distribuían los británicos.

El 1 de julio de 1997, mediante una ceremonia que fue transmitida a todo el mundo, Hong Kong volvió a pertenecer a China como una Región Administrativa Especial.

El gobierno británico de estos territorios, ocupados por Gran Bretaña en 1842, había comenzado en el siglo XIX después de la derrota china en la Guerra del Opio.

El traspaso de la soberanía fue acordado en 1984 por la primera ministra británica, Margaret Thatcher y Deng Xiaoping, líder de la República Popular China.

Hong Kong es recuperada por China en 1997

Hong Kong comenzó a ser colonia en 1842 y la isla Ríe cedida a Gran Bretaña en perpetuidad. En 1860 los ingleses se apoderaron de Kowloon, península territorial frente a la isla de Hong Kong; en 1898 se produjo una nueva expansión, cuando los británicos le arrendaron por noventa y nueve años las tierras no insulares situadas al norte de Kowloon, constituyéndose los denominados «nuevos territorios».

Según el compromiso asumido entonces, China respetará la vigencia del estilo de vida capitalista de Hong Kong durante 50 años.

Para China, la devolución de Hong Kong, de 1.076 km2 y seis millones de habitantes, fue una reparación al orgullo nacional y, también, la obtención de una de las plazas financieras más importantes, el mayor puerto de tráfico de contenedores y la séptima economía del mundo.

De esta manera, Hong Kong se transformó en una vidriera de los cambios ocurridos en China durante los últimos años. Para el gobierno chino, uno de los desafíos consiste en aumentar la corriente de inversiones extranjeras, alentada por la transformación del país.

Otra herencia del traspaso es el papel de la ex colonia británica como centro de cuestionamiento.

Una de las mayores preocupaciones al ocurrir el traspaso era la posible limitación de las libertades civiles, como resultado de la aplicación de las leyes vigentes en China, más restrictivas.

La mayoría de los habitantes de Hong Kong recibió con alegría el traspaso de la soberanía.

Confían en que el estilo de vida «hiperconsumista» que los caracteriza no será alterado por la incorporación del territorio a China.

El primer aniversario del traspaso fue ensombrecido por la crisis del sudeste asiático y matizado con protestas para exigir mayores libertades civiles frente al presidente de ChiRa, Jiang Zemin.

Con todo, la recuperación de la soberanía en Hong Kong provoca expectativas para que la colonia portuguesa de Macao sea devuelta a China en 1999, tal como ha sido pactado.

El éxito de la fórmula «un país, dos sistemas» también podría mejorar las perspectivas sobre el futuro de Taiwán, cuyo gobierno se resiste a la incorporación a China.

UN POCO DE HISTORIA…

CHINA PROSPERÓ notablemente bajo el gobierno de los manchas. El comercio aumentó, en especial con Europa, donde durante el s. XVIII hubo una fuerte demanda de té, porcelanas, sedas y objetos procedentes de China.

Los objetos y las prendas orientales estaban de moda en Europa, donde se llegaron a construir pagodas que copiaban los colores y las formas de las originales. La seda y la porcelana chinas estaban consideradas las mejores del mundo.

EXPORTACIÓN

El producto más exportado por China era el té. Durante el s. XVIII se popularizó en Europa y se importaron grandes cantidades: en la década de 1770 a 1780 se enviaron unas 10.000 toneladas cada año hacia Europa. A principios del s. XIX China era la primera proveedora mundial de té.

COMPAÑEROS NO DESEADOS

Los europeos apreciaban los productos procedentes de China, pero este interés no era recíproco. Los emperadores manchas, que controlaban el comercio y el contacto con los extranjeros, se sentían muy superiores a los europeos.

Los mercaderes extranjeros estaban obligados a arrodillarse para escuchar la lectura de las órdenes del emperador Kanghsi (1654-1722), y todos los comerciantes que llegaban por barco eran conocidos como los «demonios del mar.

Los emperadores querían evitar cualquier contacto con Occidente, por ello rechazaban los productos europeos y exigían que se les pagara con plata.

AUMENTAN LAS DIFICULTADES

A partir de 1750 el emperador limitó aún más el difícil trato con China. En 1759 el comercio se restringió a la ciudad de Kuang-chou, conocida por los occidentales con el nombre de Cantón, un puerto de la costa sur.

El té y la seda se producían en el valle del Yangtsé, a 800 Km. de distancia de Cantón. El transporte de estos productos por tierra llevaba mucho tiempo y, además, sólo algunos barcos ingleses estaban autorizados a cargar productos en Cantón cada invierno.

El pago de las mercancías se continuaba haciendo en plata y esto hacía que las compañías que comerciaban con China, como la Compañía británica de las Indias Orientales, tuvieran problemas para conseguir el dinero.

ENVIADO A CHINA

En un intento de mejorar las condiciones comerciales, el gobierno británico envió en 1793 a un diplomático, lord Macartney, con el encargo de conseguir un acuerdo comercial con el emperador Chien-lung (1711-99).

Aunque Macartney no hizo el «kowtow» (yacer boca abajo frente al emperador), fue recibido con toda cortesía, pero no aceptaron ninguna de sus propuestas.

El emperador incluso llegó a rechazar el telescopio y los otros regalos que se le ofrecieron.

«Estos objetos ingeniosos no son importantes para nosotros y tampoco necesitamos los productos de su país», parece que fueron sus palabras. Al limitar al máximo el contacto comercial con Occidente, China también impidió la entrada de nuevas ideas y avances científicos, lo que a la larga acabó por debilitar al país.

COMERCIO DE DROGAS

Los británicos encontraron una solución al problema del pago en plata. Entraron en contacto con los traficantes de drogas chinos y les fueron proporcionando cada vez más opio, que conseguían en la India, a cambio de sus productos.

Por desgracia esta práctica provocó que en el s. XIX millones de chinos se convirtieran en adictos al opio.

LA ACTUALIDAD

La apertura de la economía, impulsada en 1979 por Den Xiaoping, posibilitó el milagro. Atraídos por la mano de obra barata y todo tipo de incentivos fiscales, los chinos que habían huído a Taiwan, Hong Kong, Singapur o Malasia tras el triunfo comunista de 1949 o la Revolución Cultural de la década del 60 (y que habían progresado económicamente) invirtieron en las zonas económicas especiales abiertas por el gobierno chino.

Ya antes de la integración, la China era el mayor socio comercial de Hong Kong (35% del comercio total de la isla) y Hong Kong, el mayor inversor en la China (un 60% de sus inversiones están allí).

Si se suman las actuales reservas de divisas de ambos (Hong Kong, 63000 millones de dólares y la China, casi 100 mil millones), el conjunto constituye la tercera economía competitiva y Hong Kong, en particular, el mayor puerto de tráfico de contenedores del mundo.

Entonces, no es difícil augurar que la China, en un breve plazo, deje atrás a Francia e Inglaterra y ocupe el cuarto o el tercer lugar en la economía planetaria.asuntos exteriores y defensa.

Seguirá resguardando la propiedad privada, la propiedad comercial y la inversión extranjera. Retendrá su condición de puerto libre con su propio sistema de aduanas y su centro financiero internacional. Proseguirá con sus relaciones económicas externas.

Además, el acuerdo aclara que el gobierno de Hong Kong, compuesto por habitantes locales, será responsable de la defensa ele los derechos y las libertades fundamentales y del mantenimiento del orden público.

Aunque las tropas chinas reemplazarán a las británicas, sólo serán utilizadas en caso de amenaza extranjera.