Guizot Francois

Biografia de Thiers Louis Adolphe Ministro de Francia

Biografia de Thiers Louis Adolphe

LUIS ADOLFO THIERS (1797-1877): El hombre de la Tercera República Francesa, cuyo nacimiento y consolidación hizo posible por su actuación conservadora y, a la vez, por su sentido liberal de la vida, nació en Marsella el 15 de abril de 1797.

Después de estudiar en el liceo de Marsella y Je licenciarse en derecho en la universidad de Aix, partió para París con el propósito de labrarse un porvenir literario y político en la capital.

Thiers Louis Adolphe

Louis Adolphe Thiers fue un historiador y político francés. Fue repetidas veces primer ministro bajo el reinado de Luis-Felipe de Francia. Después de la caída del Segundo Imperio, se convirtió en presidente provisional de la Tercera República Francesa, ordenando la supresión de la Comuna de París en 1871.

Su único viático era una carta de recomendación para el diputado Manuel, el cual le introdujo en los salones liberales y le proporcionó trabajo en la redacción de El Constitucional (1821).

Muy pronto el joven provenzal destacó en el campo del periodismo, por su espíritu crítico y su cultura vasta, aunque superficial. Sus crónicas artísticas le hicieron famoso, así como su Historia de la Revolución francesa (1823-1827), escrita con un leve asomo de apología.

Partidario de la legalidad de la Carta otorgada, se opuso al régimen de Carlos X, por considerarlo reaccionario. Participó en forma destacada en la entronización del duque de Orleáns después de la revolución de julio de 1830. Esto le abrió las puertas de su carrera política.

Diputado por Aix y secretario general del ministerio de Hacienda, se afilió primero al partido del ((movimiento». Pero luego, considerando perjudicial esta política para la consolidación de la nueva dinastía, pasó a ser miembro del partido conservador o de la «resistencia».

En junio de 1832 fué nombrado ministro del Interior, en cuya cartera demostró condiciones de gran energía, reprimiendo tanto las conjuraciones borbónicas como los alzamientos republicanos. La represión de 1834 abrió entre él y los demócratas un foso que sólo se colmó cuarenta años más tarde.

Ministro del Interior por segunda vez, en 1835 no vaciló en decretar fá reducción de la libertad de imprenta, en cuyo nombre se había levantado contra Carlos X cinco años antes.

Formó un ministerio en 1836; pero éste fué de escasa duración, pues no pudo sobrevivir a los ataques parlamentarios contra su política de intervenir en España a favor de los cristinos (22 de marzo a 25 de agosto de 1836).

Viajó algún tiempo por Italia. En 1838 reanudó sus tareas parlamentarias y el 1° de marzo de 1840 fué designado por segunda vez presidente del consejo de ministros y ministro de Negocios Extranjeros.

Su política patriótica estuvo a punto de provocar una guerra con Inglaterra y Alemania a propósito de la cuestión de Oriente. El régimen burgués de Luis Felipe no gustaba de tales desplantes. Thiers fue reemplazado por Guizot (29 de octubre), contra cuyo gobierno desencadenó una campaña sistemática de 1840 a 1848. Simultáneamente, redactó una Historia del Consulado y del Imperio, cuyo primer volumen apareció en 1845.

Ante el movimiento revolucionario de febrero de 1848, Luis Felipe confió la presidencia del gobierno a Thiers. Pero ni los republicanos ni los socialistas quisieron saber de él. El régimen se hundió.

Durante la segunda República, Thiers dirigió con gran éxito la oposición conservadora en la Asamblea Nacional. Poco partidario de Luis Napoleón, a quien consideraba un soñador utópico, fué detenido con motivo del golpe de estado de diciembre de 1851 y expulsado de Francia.

Un año más tarde se autorizaba su regreso. Bajo el Imperio autoritario continuó en su trabajo histórico sobre el Consulado y el Imperio, pero siempre se mantuvo apartado de Napoleón III.

Cuando el régimen empezó a declinar, en 1863, Thiers se convirtió en el jefe de una oposición implacable, exigiendo el retorno a la política tradicional de Francia y la lucha sistemática contra la unificación de Italia y Alemania.

Por esta causa, cuando sobrevino el hundimiento del Segundo Imperio en Sedán (1870), Thiers fue el hombre designado para salvar el país de las ruinas en que le había sumido una política tan poco clarividente.

Negociador de la paz en Londres, Viena y San Petersburgo, fué elegido jefe del poder ejecutivo de la República francesa el 17 de febrero de 1871.

En calidad de tal firmó el armisticio de Versalles con Bismarck y sofocó vigorosamente la «Commune» de París. Restablecido el orden interior y la paz exterior, Thiers se convenció de que una república conservadora era el régimen que menos separaba a los franceses, y encaminó su política a esta-
blecerla en Francia.

La reacción de los monárquicos le obligó a presentar la dimisión de su cargo en 24 de mayo de 1873. En los cuatro últimos años de su vida apoyó a la coalición republicana con su prestigio de salvador de Francia del desorden y de la anarquía.

Murió en San Germán en Laye, el 3 de septiembre de 1877.

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Biografia de Francois Guizot Politico Frances

Biografia de Francois Guizot

Austero, enérgico, con ideas firmes sobre la historia y la política, dotado de no escasas dotes de generalización, investigador profundo de los acontecimientos de la cultura francesa y europea, Francisco Guizot fue un buen historiador y aun un mejor profesor de Historia.

Pero su intervención en la vida pública de Francia durante la Restauración y la monarquía de Luis Felipe le elevaron a un plano de mayor responsabilidad. Guizot encarna, en efecto, el espíritu de la revolución de 1830 y, asimismo, el régimen burgués y censitario que ésta implantó.

Francois Guizot,un historiador y político francés. Participó en el gobierno durante la monarquía de Luis Felipe de Orleans y fue líder de los doctrinarios.

François Pierre Guillaume Guizot fue un historiador y político francés. Participó en el gobierno durante la monarquía de Luis Felipe de Orleans y fue líder de los doctrinarios.

La evolución de los partidos le situó cada vez más a la derecha, de modo que para los contemporáneos empezó en liberal y terminó en conservador.

En realidad, Guizot se mantuvo siempre fiel a la misma línea de conducta. Sólo los sucesos determinaron la paradoja de que uno de los artífices del alzamiento revolucionario de 1830 cayera en 1848 junto con Metternich, el principal representante del sistema legiti-mista y anturevolucionario en Europa.

Nacido en Nimes el 4 de octubre de 1787, en el seno de una familia calvinista, sufrió desde muy joven las consecuencias de la oleada revolucionaria, pues su padre pereció en el patíbulo durante el Gran Terror (abril de 1794). El muchacho se refugió con su madre en Ginebra.

En 1805, durante el Imperio, regresó a Francia al objeto de estudiar la carrera de Leyes en París. Terminada ésta, publicó algunas obras de carác ter literario e histórico que le valieron la cátedra de Historia Moderna de la Sorbona en 1812.

Afiliado al grupo de los monárquicos liberales de Royer-Collard, ocupó el cargo de secretario general del ministerio del Interior en 1814. Durante los Cien Días volvió a enfrascarse en sus estudios habituales.

Caído el poder napoleónico en Waterloo, Guizot fue nombrado secretario general del ministerio de Justicia en el gobierno Richelieu (1815-1816) y director en el ministerio del Interior en el gobierno Decazes (1819-1820). La reacción de 1820 le enfrentó para siempre con la monarquía borbónica, ya que Guizot consideraba inalterables los términos constitucionales elaborados en 1815.

Miembro del grupo de los «doctrinarios» y uno dé los jefes del partido liberal opuesto al gobierno de Carlos X, fue privado de su cátedra de 1822 a 1828. Durante esta época publicó dos obras que le hicieron famoso: la Historia del gobierno representativo (1821-1822) y la Historia de la civilización en Europa (1828).

En enero de 1830 fué elegido diputado por Lisieux, mandato que había de conservar, renovado periódicamente, hasta 1848. Figuró en el grupo liberal de la Cámara de Diputados.

Disuelta ésta por las famosas Ordenanzas de Julio, Guizot formó parte del Comité moderado que, dirigido por Casimiro Perier y Laffite, logró beneficiarse del movimiento revolucionario que estalló a fines de 1830 en París. Derribada la monarquía de los Borbones, ejerció el ministerio del Interior en el primer gobierno de Luis Felipe (agosto a noviembre de 1830).

Más tarde, en 1832, bajo la presidencia del mariscal Soult, fue ministro de Instrucción Pública. Durante este período, de 1832 a 1836, fomentó grandemente la educación primaria y el desarrollo de las corporaciones eruditas. Por otra parte, cada día se caracteterizaba más como jefe del partido de la resistencia o conservador.

Creía que la evolución histórica había hecho recaer el poder en la burguesía, y que por tanto era utópico hablar de sufragio universal. Frente al movimiento demócrata y republicano se mostraba intransigente. Su lema era «una monarquía limitada por un número limitado de burgueses».

La coherencia del gobierno Soult se rompió en 1836 por la divergencia de criterios entre Guizot y Thiers. Después de formar parte de otros gobiernos de vida efímera, en 1840 aceptó el cargo de embajador de Francia en Londres.

Pero el fracaso de la política oriental de Thiers, le llevó de nuevo al poder. Desde el 29 de octubre de 1840 hasta el 23 de febrero de 1848 fué el verdadero jefe del gobierno, aunque en realidad sólo ocupó la presidencia del consejo desde 1847.

Su pureza y su desinterés personales, su inquebrantable afirmación de los principios de orden, le convirtieron en el símbolo del conservadurismo.

Combatido por la izquierda monárquica y los demócratas, dimitió el 23 de febrero de 1848 cuando ya la revolución era dueña de la capital. Marchó a París al cabo de pocos días, y el 3 de marzo llegaba a Londres.

Después de un año de residencia en Inglaterra, regresó a Francia. Desde este momento vivió alejado de la política. Su principal ocupación fué la literaria, a la que consagró el resto de su existencia. Cooperó al desarrollo del Instituto de Francia, de cuya corporación era miembro.

Retirado en Val Richer (Calvados), cerca de Lisieux, vio cómo se implantaba el Segundo Imperio y cómo éste caía bajo el peso de la derrota militar. También asistió a los primeros pasos de la Tercera República.

En estos últimos años de su vida su figura se agiganta en el puerto de la serenidad. Murió en Val Richer el 12 de octubre de 1874.

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