Historia de Grecia Dioses Griegos

Leyendas de Amor y Muerte Final Trágico o Amargo del Cuento

LEYENDA CHINA DE PIEDRA MORADA Y HAN CHUNG

Anderson Imbert («Los primeros cuentos del mundo») sintetiza así una historia de la dinastía china Hang, alrededor de cuarenta años después de Cristo: «El rey de Wu tiene una hija de dieciocho años, muy hermosa: la llama Piedra Morada. Un joven taoísta, Han Chung, se enamora de ella y ella de él. El rey se opone al matrimonio tan desigual.

El joven parte en viaje de estudios y la princesa muere de pena. Tres años después regresa Han Chung y al enterarse de que su amada ha muerto de amor visita su tumba y ruega al cielo por la felicidad de su alma. El alma de Piedra Morada se le aparece y lo invita a que lo acompañe.

amor chino tragico

La Leyenda de Piedra Morada y Hang

En la confluencia de dos mundos, el vivo y la muerta celebran, natural y sobrenaturalmente, sus nupcias. Al cabo de tres noches de amor tienen que separarse. La princesa lo despide dándole una perla. Perla que Han Chung muestra al rey al informarle que, después de todo, la princesa y él se casaron.

Con un increíble cuento de fantasmas -exclama el rey-quieres justificar el hecho de haber violado la tumba. La perla que me muestras está probando que fuiste allí a robar las joyas de mi hija muerta.

Y ordena que lo arresten. Han Chung se escapa de la prisión y vuelve a la tumba, donde refiere a Piedra Morada lo ocurrido. El alma de la princesa se le aparece al rey y lo convence de que Han Chung hadicho la verdad.»

Los cuentos de fantasmas acusan una de las inquietudes fundamentales del hombre: su preocupación frente a la muerte. Freud explicaba que el temor a la muerte es uno de los miedos esenciales del Individuo y que por eso el Instinto de conservación es el primero y más violento. Es esta carga de ansiedad la que sugeriría al Inconciente las posibles soluciones a la muerte. Estas se traducen a lo largo de’las civilizaciones en diferentes mitologías. Lo curioso es que, sin tener absolutamente ninguna conexión entre sí, las historias tengan analogías.

LA LEYENDA DE ORFEO Y EURÍDICE: Por ejemplo en la mitología griega el mito de Orfeo tiene puntos en común con la historia de la dinastía Hang. Orfeo, reputado como el músico más fascinante de la antigüedad, consigue seducir a las fieras con sus melodías. El día de su casamiento, una serpiente mata a su mujer, Eurídice.

Orfeo y Euridice

Leyenda de Orfeo y Euridice

Orfeo desciende a los infiernos y encanta con su música a las deidades infernales, que violan sus más férreos principios y le entregan a Eurídice, imponiéndole una condición: en su camino de vuelta al mundo no deberá mirar para atrás. Pero la curiosidad por lo vedado hace que Orfeo se vuelva y pierde a Eurídice. Regresado de esta manera a la vida, el músico deja su Instrumento y el hombre languidece de pena. Las bacantes, entonces, lo destrozan.

Una y otra historia, ambas procedentes de dos civilizaciones completamente distintas y hasta se diría antagónicas, coinciden en una excursión al país de la muerte y en el hecho de que sólo el amor puede trasponer sus fronteras. La historia oriental revela una mayor confianza en las bondades del más allá; los griegos, en cambio, demarcan claramente su criterio de hostilidad entre uno y otro mundo. La hazaña de Orfeo es posible -es la moraleja de esta historia– pero no sirve para nada.

Otra de las observaciones fundamentales en los grandes libros es la historia de Lázaro, consignada en la Biblia. Cristo resucita a Lázaro, y aunque el texto sagrado no abunde en detalles, es claro que Lázaro no puede retornar a su vida anterior.

Adviértase aquí la coincidencia con la figura de Orfeo, al regresar de los infiernos: tanto uno como otro se tornan melancólicos. Muchos escritores y poetas trataron a ambos personajes, y en casi todas las versiones Lázaro, en lugar de un privilegiado de la fortuna, aparece como un desgraciado suspendido entre uno y otro mundo.

Lázaro y Cristo

Lázaro es Curado

Los escritores católicos interpretan la anécdota como una enseñanza de Cristo demostrando la inutilidad de violar el secreto de la muerte. Porque la única forma de resurrección para el cristianismo es en el espíritu y no en la materia. La resurrección en el espíritu implica la bienaventuranza, pero en la materia supone la melancolía y la confusión. Pero curiosamente paganismo y cristianismo coinciden en este punto: tanto Lázaro como Orfeo, de su excursión al más allá, sacan sólo una profunda desdicha. La tradición china, en cambio, supone que se puede transitar de uno a otro estado (el amante cohabitando con la amada muerta) como si ambos fueran aspectos de una misma realidad.

LA LEYENDA DE CONLE: La literatura gaélica conserva manuscritos de aquella primera sociedad irlandesa prácticamente destruida por los vikingos en el siglo IX. El origen de los celtas continúa siendo un misterio, como también lo es el fuerte acento de originalidad desustradiciones, claramente diferenciadas de otras literaturas. En los anales de la gaélica –una lengua del grupo celta– figura otra llamativa historia sobre el más allá. «La aventura de Conle» es otro ejemplo de una Incursión en el otro mundo facilitada por el amor.

Conie, el pelirrojo, se encuentra con una mujer de sobrenatural belleza. Ella le explica que procede de la «tierra de los verdaderos vivos», donde no se conocen ni el pecado ni la muerte. El padre de Conle pregunta a su hijo con quién está hablando, y la mujer entonces se hace audible al progenitor, dlciéndole que ella se ha enamorado de Conle el pelirrojo y que, si él se casa con ella, se tornará Inmortal y partirán para siempre al reino de las hadas.

El padre de Conle, temeroso de perder a su hijo, acude a los servicios de un druida, y éste ahuyenta a la aparición. Pero antes de irse ella da una manzana a su amado. Este durante un mes no come sino de esa fruta, que continuamente vuelve a recobrar su plenitud. Al cabo de ese tiempo reaparece el hada y le dice que, por virtud de la manzana, ya está muerto y ya es inmortal. Pero Conle vacila todavía entre el amor a su familia y su pasión, hasta que parte con ella en una barca de cristal y desde entonces nadie ha vuelto a verlos.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Ciencia Joven Tomo II Ediciones Cuántica N°24

Clasicismo Griego Representantes de la Cultura Clásica

¿A QUE LLAMAMOS LOS «CLÁSICOS GRIEGOS»?

Se conoce como clasicismo, al estilo literario o artístico fundado en la imitación de los modelos de la Antigüedad griega o romana. En esta páginas vamos a hacer un breve repaso de los mas destacados representantes de la cultura griega. La historia de la literatura griega, anterior al Cristianismo, puede dividirse en tres etapas: la primera, abarca el período anterior al predominio de Atenas, es decir hasta fines del siglo VI y comienzos del V; la segunda, el siglo de Pericles, cuando aquella ciudad pasó a ser el centro intelectual y comercial de Grecia; y la tercera, el período alejandrino, donde resplandeció la urbe fundada por Alejandro Magno, casi hasta la iniciación de nuestra era.

Durante la época inicial, sobresalieron dos poemas monumentales -«La llíada» y «La Odisea»- atribuidos a un mismo autor; Homero. Algunos críticos modernos, como Wolf, afirman que Homero no existió y que su nombre deriva de la palabra griega homónima, que significa «ciego», ya que eran los no videntes quienes tenían a su cargo, por aquella época, el oficio de rapsodas.

A esta primera época corresponden, también, los poemas de Hesíodo (entre los cuales la «Teogonia» o Tratado sobre la Vida de los Dioses) y los versos de otros destacados líricos como Terpandro (a quien se atribuye el haber aumentado de cuatro a siete las cuerdas de la lira), Anacreonte (que cantó al amor, al vino y a la naturaleza), Píndaro (famoso por sus odas olímpicas y cantos triunfales) y Safo (a quien Platón denominó «la décima musa» y a la cual Alceo, nacido -como ella- en Lesbos, llamó, en sus versos, «la de los rizos oscuros y la dulce sonrisa».

En materia de prosa, se registró el aporte de los primeros historiadores y geógrafos, como Hecateo de Mileto, precursor de Herodoto, Tucídides y Jenofonte; también el de los primeros filósofos, como Tales de Mileto, para quien el agua constituía la base de todo el Universo.

artistas clasicos griegos

Homero                                                           Jenofonte

En el segundo período (siglos V y IV antes de Cristo), vemos cómo surgen del primitivo ditirambo o canto a Baco, la comedia, la tragedia y la sátira. Los «komos» eran grupos de jóvenes enmascarados que celebraban las fiestas dionisíacas, después de la ceremonia principal, en plena calle. La palabra tragedia se compone de los vocablos «tragos» (que significa: macho cabrío) y «odé» (canto), ya que era el himno que se entonaba en momentos de sacrificar a ese animal durante la celebración, rito de contenido dramático que, en cambio, era motivo de burlas por parte de los sátiros.

Los primeros teatros (Atenas, siglo VI a.C), que eran de madera y se apoyaban contra la falda de unacolina, fueron sustituidos por otros de piedra. Simultáneamente, se desarrolló la filosofía primitiva con Anaximenes, para quien la substancia básica del Universo ya no era el agua, sino el aire; con Heráclito, que la identificaba con el fuego y con Parménides, que creía en un Dios único e inmaterial.

griegos de la etapa clásica de grecia

Esquilo                                            Pitágoras                              Hipócrates

Por otra parte, el matemático y astrónomo Pitágoras, el naturalista e historiador de la literatura Demócrito, el fundador -en Grecia- de la medicina científica, Hipócrates, el fabulista Esopo, los dramaturgos Esquilo, Sófocles y Eurípides y el comediógrafo Aristófanes, ofrecían, cada uno dentro de su especialidad, una imagen perfecta de la cultura de entonces. Junto con ellos impusieron sus ideas los tres grandes filósofos -Sócrates, Platón y Aristóteles-y un orador brillante, como Demóstenes.

El tercer período, el alejandrino, corresponde, en cierto modo, a la decadencia griega. En literatura, la prosa se sobrepuso a la poesía. Los filósofos cínicos renegaban -como Zenón, Pirrón y Epicuro- de las habituales normas de vida; el crítico Aristarco censuraba, agudamente, las obras humanísticas de sus contemporáneos; el historiador Polibio arremetía contra el relajamiento de las buenas costumbres y el comediógrafo Menandro se burlaba de ellas en sus refinadas sátiras, cultas pero impopulares.

PLATÓN Y LA MÚSICA

platon filosofo griego
Platón, el filósofo ateniense que vivió entre los años 428 v 348 ó 347 a. de C. es considerado como un puente entre Sócrates, su maestro, y Aristóteles, Formó,con el los, latrilogíamáximadel pensamiento helénico. Para enseñar, aplicaba el sistema dialéctico, mientras recorría, caminando, los jardines de Academos. El protagonista de sus Diálogos es siempre Sócrates, junto al cual aparecen, en «La República», otros personajes: un respetado comerciante y sus tres hijos; un orador -Trasímaco-a quien Cicerón consideraba entre los mejores, y hasta dos hermanosdel propio Platón (Glaucón y Adimanto) quienes conversan, con Sócrates, sobre diversos temas. En el pasaje siguiente, Sócrates explica a Glaucón la importancia que tiene la música en la formación cultural del ser humano. «Si la música resultatundamental para la educación del hombre -dice-, ¿no es, acaso, porque la melodía, la armonía y el ritmo son especialmente aptos para llegar a lo más hondo del alma, impresionándola y embelleciéndola con la gracia que les es propia? Esto debe hacerse adecuadamente, pues, de otro modo, produciría efectos contrarios. Así, quien haya recibido una formación musical completa, podrá distinguir, con claridad, lo hermoso de lo feo, en la Naturaleza o en cualquier disciplina artística.»

Ver: Filósofos Griegos

Diferencias entre Mito, Superstición y Magia Concepto

CONCEPTO DE MITO, MAGIA Y SUSPERTICIÓN

El Diccionario de la Real Academia Española define, con precisión, la diferencia entre mito, superstición y magia, formas que, a su vez, figuran en la escala de valores a distinto nivel la religión. La superstición  y la  magia son creencias carenaras de un fundamento racional, por ello no resisten el análisis de la ciencia. El mito es también una creación fabulosa, como narración de algo irreal imaginado por el hombre, pero que puede contener un mensaje correspondiente a alguna vivencia humana.

mito, magia y supersticion

La religión, en cambio, tiene una base real, debida a la experiencia y a la razón humana que descubren la existencia de Dios, fundamento de la creencia y adoración religiosa por parte del hombre. En todos los casos, los hechos narrados estarán a cargo de seres con facultades sobrenaturales, que podrán desempeñarse en el escenario de la tierra o del cielo, pero cuyas pasiones son las mismas que las del hombre.

Religión es la actitud que nos inclina a creer en Dios y adorarlo con el culto debido. La religión puede ser natural o sobrenatural, según sea resultado de la razón humana o de una especial revelación de Dios, como en el caso del judaismo y del cristianismo.

El mito, la superstición y la magia, por igual que la religión, apuntan hacia lo metaffeico; van pen busca de esa espiritualidad, intangible y abstracta que está más allá de lo simplemente físico o material, cuyos orígenes, sin embargo, trataron siempre de explicar. Los animales, las plantas y los minerales, los eclipses, el trueno, la lluvia y el rayo, la noche y el día, el sol, la luna, algunas estrellas, los cometas, las constelaciones, la presencia del hombre y de la mujer, son temas permanentes para las supersticiones, la magia y la mitología. Pero al paso que éstos confunden a Dios con algunos objetos de la naturaleza, la religión se dirige a Dios mismo. También otras motivaciones alimentan el rico manantial de festas creencias.

Según el grado de madurez de cada pueblo, aparecen como simples tótemes mi como iconos y personificaciones de genios y demonios; como dioses, en plural, que corresponden al politeísmo o como el dios único, en singular, propio de los cultos monoteístas. Cabe, a este respecto, un matiz especialísimo. Cuando en una religión se superpone un dios a otros, se dice que es «henoteísta».

El tótem, símbolo de unión entre el hombre primitivo y su grupo, representa una fuerza que, según Durkheim, contiene, en potencia, las ideas religiosas superiores. Otros sociólogos trataron de demostrar, en cambio, que las tribus primitivas más elementales, situadas en el primer escalón de la familia humana, carecen de animismo y de totemismo; tienen, ya, la idea de un Ser supremo».

Para algunos científicos contemporáneos ese último escalón, grado elementalísimo de toda civilización y cultura, dispone de atributos notables, ya que fue allí donde la humanidad, contrariamente a lo que se pensaba, comenzó su vida espiritual o superior.

Esta última teoría coincide con la creencia de una primitiva revelación de Dios al hombre. Opondremos dos categorías fundamentales: por un lado, superstición y magia; por el otro, mitología y religión. Aquellas creencias comprenden una serie de acciones y formulismos mediante los cuales el ser humano cree poder dirigir determinadas fuerzas, que estima superiores a su destino. Desea cambiar las normas impuestas por los hados; acomodar a su placerlas leyes de la naturaleza; provocar daños y beneficios.

La superstición y la magia no se someten a ninguna divinidad; simplemente la invocan, para especular con el más allá, en una relación de causa a efecto. Tampoco se interesan por los preceptos morales y no aspiran a exaltar lo bueno o a condenar lo malo.

La mitología y la religión, en cambio, reconocen la existencia de una fuerza espiritual superior, casi siempre personificable, a la que el hombre se somete y a la cual recurre mediante la oración, para suplicar ayuda o rogar, penitente, por la absolución de sus pecados.

Mito: Ficción alegórica,especialmente en materiareligiosa. La Mitología es la historia de los fabulosos dioses   y hé roes de la gentilidad. Superstición: Creencia extraña a la fe religiosa y contraria a la razón. Magia: Ciencia o arte que enseña hacer cosas admirables. Pero tam bién encanto, hechizo oatractivo con que una cosa deleita o suspende. La «magiablanca»es la que, por medio de causas naturales, obra efectos extraordinarios que parecen sobrenaturales. La «magia negra» es el arte supersticioso por medio del cual cree e vulgo que pueden hacerse, con ayuda del demonio, cosas extraordinarias.

Fuente Consultada: Enciclopedia Ciencia Joven Tomo II Edit. Cuántica

Ver: Supersticiones Populares

Mito De La Lucha Entre Dioses,Titanes y Ciclopes Zeus y Cronos

MITOLOGÍA GRIEGA:LA BATALLA ENTRE DIOSES Y TITANES

Los pueblos más primitivos y, luego, las primeras civilizaciones, tenían diversas creencias sobre las cosas que los rodeaban. La mayoría de las veces asistían temerosos, asombrados, a las fuerzas potentes de la naturaleza; en otras ocasiones, la grandeza y la belleza de los hechos que presenciaban los emocionaban. Poco a poco trataron de dar una explicación a lo que sucedía.

Mas, como no encontraban razones y no eran aún capaces de relacionar los hechos, recurrieron a la imaginación. Y esta fértil imaginación del hombre tejió historias increíbles, relatos maravillosos, plenos de belleza y de sentimientos. De estos relatos y de las prácticas mágicas y religiosas que los hechos les inspiraban, nacieron los mitos y la mitología.

Cada pueblo posee su mitología, pero los mitos griegos están considerados como los más bellos y refinados que se conocen de todos los pueblos antiguos. Ellos forman parte de la herencia literaria y cultural que nos han legado los griegos.

Mitos, leyendas, historias, hazañas, aventuras entre dioses, héroes y hombres. Esos relatos llenaron la vida cotidiana de los griegos. Era una época donde los hombres vivían con sus dioses inmortales que, según ellos, moraban en el monte Olimpo y desde allí presidían todos los actos humanos.

lucha de titanes y dioses

EL MITO DE LA BATALLA ENTRE TITANES Y DIOSES

homero

Homero, el mayor poeta de la antigua Grecia (vivió, probablemente, en el siglo IX a. de C), recogió mitos y tradiciones populares muy antiguos. Él nos cuenta que el gigante Atlas o Atlante sostenía las altas columnas que separaban el cielo de la tierra. El poeta griego Hesíodo (siglo VIII a. de C), que se ocupó de la historia de los dioses griegos y de la formación del mundo, relata el mito de los Titanes y el castigo que impuso Zeus a Atlas.
El mito comienza en una época muy remota, en un pasado muy lejano, tan lejano como fueron los comienzos del mundo.

En esos primeros tiempos, cuando ya estaban creados la tierra, el cielo, las montañas y los mares, ei dios más poderoso del mundo para los griegos era Urano. Este dios casó con la diosa Tierra y tuvieron muchos hijos inmortales. Entre éstos estaban los Titanes, dioses enormes y dueños de un temible poder, y los feroces Cíclopes, grandes dioses que tenían un solo ojo en el centro de la frente.

Por entonces, el poder de Urano era inmenso; todos le obedecían y pudo reinar durante muchos años felices, ya que por aquellos tiempos no existían la muerte, ni el mal, ni el odio.

Pero… siempre hay un pero que suele cambiar la situación…

Un día, los Titanes se mostraron desobedientes e irrespetuosos con Urano, y éste decidió castigarlos. Con el enojo de Urano, cielo y tierra se estremecieron.

Viendo la furia de Urano, Tierra le suplicó que perdonara a estos hijos desobedientes: «Señor de todo el mundo, perdona a nuestros hijos y no traigas desgracias a la familia de los dioses».

Respondió Urano: «Madre de los dioses, cuando los hijos no respetan a su padre, deben ser desterrados de la luz del día».

Y arrojó a los gigantes al Tártaro, la región tenebrosa y profunda de los infiernos.

La esposa de Urano, sin embargo, pensando que eran sus hijos, decidió animarlos para que resistieran. Y, con la ayuda de la madre, Cronos -el más ambicioso de ellos- escapó de la prisión y volvió al mundo luminoso del día. Ya había pensado arrebatar el trono a su padre; de modo que, en cuanto se le presentó la oportunidad, encontrándolo dormido, golpeó a su padre y lo dejó sin poder. Así usurpó Cronos el trono de Urano.

El reinado de Cronos desató grandes desgracias en el mundo, ya que su poderío provenía de un hecho maligno. Dejó en libertad a los Titanes y el mundo se llenó de terror, odio, miedo, venganza y guerra.

Andando el tiempo, Cronos casó con Rhea y tuvieron hijos. De ellos, fue Zeus el señalado por el oráculo para destronar y suceder en el poder a su padre.

Zeus creció hasta llegar a ser un joven hermoso, fuerte y valiente. Cuando se enteró de que el mal y la injusticia continuaban existiendo en el reino de su padre, decidió expulsar a Cronos del trono de los dioses. Se repetía la historia, el hijo contra el padre, pero ahora para bien de todos.

Entonces, comenzó la batalla más imponente que conoció el mundo: la de Zeus y los dioses contra los Titanes.

La lucha causó una tremenda destrucción en el mundo. Zeus descendió al Tártaro y puso en libertad a los Cíclopes, convirtiéndolos en aliados suyos. Los Cíclopes pusieron la fuerza destructora del rayo en su poder. Entonces, la tierra fue sacudida por los terribles rayos y relámpagos que lanzaba Zeus sobre los Titanes. Éstos, con una fuerza descomunal, descargaban rocas gigantescas sobre sus enemigos.

A su vez, los Dioses del Olimpo, armados con lanzas y espadas, cayeron sobre los gigantes con ímpetu feroz. La tierra, el mar y el cielo se habían convertido en un gigantesco infierno. Nunca se había presenciado una guerra tan despiadada como la sostenida entre dioses y Titanes.

Finalmente, los dioses resultaron vencedores.

Cuando Zeus regresó victorioso al monte Olimpo comenzó la tarea de reconstrucción del mundo: fertilizó la tierra destruida, devolvió la paz a los hombres, restableció el orden y la justicia.

Entre otras cosas, impuso un eterno castigo a Atlas o Atlante por haber participado a favor de los gigantes.

Zeus transformó a Atlas en altísima montaña, condenándolo a sostener la bóveda del cielo, representada por una esfera, sobre sus hombros.

zeus dios griego

Zeus, en la mitología griega, dios del cielo y soberano de los dioses olímpicos. Zeus corresponde al dios romano Júpiter. Según Homero, se consideraba a Zeus padre de los dioses y de los mortales. No fue el creador de los dioses y de los hombres; era su padre, en el sentido de protector.

Ver: Mitologia Griega – Los Dioses del Olimpo

Fuente Consultada:
DIMENSION 2007 Manual 7° Grado de Alberto Pogliaro Edit. Kapelusz

Leyenda de Esculapio Historia Mitologia Griega Medicina

Leyenda de Esculapio Historia y Mitologia Griega Medicina

SOBRE Esculapio, la leyenda dice: En una montaña situada cerca de Epidauro, ciudad de Argólida, un pastor poco solícito había perdido el perro y una de sus cabras. Después de haber recorrido la montaña entera llamando y silbando a los animales que creía perdidos, acabó por encontrar la cabra y el perro: la primera amamantaba a un niño; el perro guardaba a éste y a su nodriza.

Esculapio

El pastor los recogió a los tres, dejó la cabra otra vez en el rebaño, recomendó al perro una rigurosa vigilancia y confió al niño, que no era otro que Esculapio (1), hijo de Apolo y de la ninfa Coronis, al centauro Quirón, el más célebre de todos para formar excelentes discípulos.

(1) Los comienzos de esta narración están inspirados en el Viaje de Anacarsis. Quirón cumplió su misión, dirigiendo a Esculapio, a causa de sus aptitudes, hacia el campo de las ciencias médicas. Le enseñó a conocer el valor de las plantas y a distinguir las buenas de las malas, las venenosas de las medicinales, indicándole, además, la época favorable para la cosecha y la aplicación de cada una de ellas al organismo.

No se olvidó tampoco de inculcar a su alumno los principios elementales de la cirugía, complemento inseparable de la medicina. Y lo mejor, tal vez, de sus lecciones fue el conocimiento que supo llevar al ánimo de Esculapio de que los cuidados prestados a los enfermos o a los heridos habían de completarse con la dulzura del trato y con una constante solicitud. Pues los que sufren sienten tanto alivio con la ayuda moral como con los remedios y las curas.

Esculapio, cuya habilidad era tan grande como excelente su corazón, hizo honor al centauro, logrando una celebridad que pronto cundió por toda Grecia y entró en Italia.

A la sazón, una peste cruel había corrompido el aire de este hermoso país, favorecido por la Naturaleza. Las gentes morían como moscas; las víctimas eran cada vez más numerosas, y los esfuerzos humanos resultaban materialmente impotentes para conjurar el peligro.

Los pueblos, desesperados, enviaron delegados a Delfos para implorar el socorro de Apolo.—No es a mí a quien habéis de dirigiros —respondió el padre de Esculapio—, sino a mi hijo. Él es el único que puede aliviar vuestras miserias.

Los delegados latinos se dirigen a Epidauro, donde los Asclepíades(1) , sacerdotes de «aquel que cura», guardan el templo construido en su honor. Los solicitantes les ruegan que les cedan aquel dios que sabía remediar sus males. Los magistrados griegos deliberan. Hay división de opiniones: los unos votan por acceder a la súplica; los otros, en cambio, combaten esta idea para no dejar la ciudad sin la protección de Esculapio.

Durante estos conciliábulos llega la noche, propicia a los sueños. El jefe de la embajada romana ve, mientras duerme, la imagen de Esculapio que le dice estas palabras: Consuélate, hijo mío. Iré a tu país, pero bajo otra forma. Fíjate bien en esta serpiente enrollada en mi cayado, porque me parece que a ella, aunque será mas grande aún, como corresponde a una divinidad. Ve y anima a tus pueblos

El sueño se realizó exactamente. Los latinos entran de nuevo en la península. La majestuosa serpiente habíales precedidos curando en seguida todos los males con su sola presencia. Los latinos, agradecidos al ilustre médico le dedicaron un templo, en testimonio eterno de sus buenas obras.

(1) El nombre griego de Esculapio es Asciepio.

Fuente Consultada: Relatos de la Antigüedad – Lo Se Todo Tomo III – Figuras y Leyendas Mitológicas

Ritos Funerarios Formas de Enterrar a los Muertos Las Tradiciones

Ritos Funerarios Formas de Enterrar a los Muertos

Quizá sea lo único que tenemos en común que tenemos todas  las culturas de este planeta: cuando se nos muere un ser querido, tratamos de honrar su memoria de la manera mas solemne posible. Tan sólo difieren las formas externas, el ritual, que se adapta siempre a la idea que sobre el más allá cultiva cada pueblo.

En efecto, tal y como lo confirman diversos hallazgos arqueológicos, el hombre de Neandertal fue la primera criatura que enterraba a sus muertos siguiendo una suerte de ritual. En una sepultura infantil hallada en Teshik Tash (Uzbequistán, ex-URSS), el cuerpo estaba rodeado por una corona de cuernos de cabra montés, mientras que en otros enterramientos cercanos los restos estaban adornados con cráneos de animales.

Tampoco es infrecuente encontrar en tumbas neandertalesas todo tipo de objetos de ajuar, armas y alimentos, que debían servir para la vida en el más allá.

En la localidad francesa de La Ferrassie los arqueólogos encontraron una tumba que disponía incluso de- una piedra tallada en forma de cazuela para que el finado pudiera prepararse la comida. Y en Shanidar, en el Kurdistan iraquí, descubrieron una sepultura en la que se habían depositado claveles, jacintos y malvas, flores tan coloridas como olorosas.

El siguiente escalón evolutivo dio paso al hombre de Cromagnon, que vivió en el paleolítico superior, desde los años 33.000 a 10.000 antes de Cristo, aproximadamente. En consonancia con su mayor nivel de desarrollo cultural, estos antepasados nuestros construían tumbas mucho más elaboradas y lujosas que el hombre de Neandertal.

En una de ellas, localizada en Rusia y de unos 24.000 años de antigüedad, yacían los restos de un hombre vestido con una capa tejida con más de 3.000 perlas de marfil engarzadas. En otra cueva —sepulcros típicos del paleolítico superior— los arqueólogos encontraron jabalinas de marfil, 8.000 perlas del mismo material y numerosos anillos y brazaletes, con los que se pretendía reflejar el rango del fallecido tanto en esta vida como en la otra.

ritos funerarios ancestrales

Según los prehistoriadores, la hibernación de los osos en sus grutas durante la época invernal, y su despertar en primavera, habría sido, para el hombre de Cromagnon, el origen de la creencia de que la regeneración se llevaba a cabo con la ayuda de espíritus en cavernas silenciosas, recónditas y oscuras. Una idea que también queda patente en algunas pinturas rupestres.

En unas cuevas con más de 15.000 años de antigüedad se ha encontrado una pintura que representa a una persona muerta de la que sale su alma, simbolizada esquemáticamente bajo la forma de un pájaro. Se trata del primer documento donde se ilustra la confianza del hombre en la inmortalidad.

La esencia de este remoto concepto —el saliendo del cuerpo inerte— ha perecido inalterada a lo largo de los miles de años de manera más o menos manifiesta. El más claro lo vemos todavía hoy entre indios del Perú: entierran a sus muertos tumbas de adobe en las que, a la altura a cabeza, practican una abertura en forma de chimenea para que pueda escapar el  alma, pero después de garantizar la renovación o liberación del alma, el ser humano ha hecho denodados intentos, una y otra vez, de sustraerse a la desintegración de la carne.

En el año 7000 antes de Cristo, en Jericó ciudad agrícola más antigua del mundo, intentaban conservar el visaje de los difuntos, como demuestra el hallazgo arqueológico de siete cráneos cuyos rostros habían sido cubiertos con máscaras mortuorias personalizadas hechas de yeso y arcilla. Este ritual serviría para evitar la corrupción de la parte más significativa del cuerpo humano, la cara.

El mismo deseo mostraban por aquel entonces los pobladores de la vieja Europa cuando levantaban panteones a base de gigantescos bloques de piedra sin labrar: los dólmenes que aún pueden encontrarse en Portugal, Bretaña, las Islas Británicas, y en parte de España. Estos constituyen, junto a los túmulos de la edad de piedra hallados en Centroeuropa, los primeros intentos de mantener los cuerpos libres de la presión desintegradora de la tierra durante el mayor tiempo posible, con el fin de llegar a la otra vida con el mínimo deterioro.

Pero, indudablemente, quienes más se han ocupado y preocupado de sus muertos son los antiguos egipcios. Casi todo en su cultura giraba alrededor de este tema, como demuestran sus dioses dedicados a la muerte, su tribunal de muertos, sus pomposos ritos

funerarios con embalsamamiento incluido, sus necrópolis y pirámides, e incluso su Libro de los Muertos. Los jeroglíficos que adornan las cámaras funerarias de las pirámides nos confirman que los egipcios creían firmemente en la resurrección. Se imaginaban la vida en el más allá como una existencia material, en la que los difuntos gozan de todos los placeres y privilegios que habían experimentado en la vida terrena.

Por eso, originalmente los faraones se hacían acompañar por esclavos, soldados y sirvientes —que morían asfixiados por la falta de aire—, amén de abundante comida y bebida, suntuosos carruajes, barcas y tesoros, algo que también hacían los reyes sumerios y los emperadores chinos.

Más adelante abolieron la cruel costumbre de emparedar vivos a sus sirvientes, sustituyéndolos por figuras talladas en madera. Pero lo mas importante de todo era, naturalmente, conseguir una buena momificación: el cuerpo debía permanecer incorrupto para poder seguir las instrucciones secretas, inscritas en forma de jeroglíficos, que les devolverían la vida en el más allá.

Los antiguos egipcios creían que el fallecido era conducido por un barquero al otro lado del río, en dirección Oeste, donde sería recibido por Osiris, el dios de los muertos. Curiosamente, también los griegos clásicos pensaban que el reino de las sombras, al que llegaban las almas de los difuntos, se encontraba en la parte occidental del mundo.

En su mitología, el espíritu del muerto sólo podía ser conducido por el barquero Caronte a la otra orilla del río Aqueronte en el caso de que el cuerpo hubiera recibido sepultura bajo tierra. De haber quedado insepulto, se vería obligado a vagar durante cien años a orillas del río antes de poder realizar su último viaje. Caronte recibe un óbolo por cada transbordo, y ése es el motivo de que los griegos pusieran una moneda bajo la lengua de los fallecidos, antes de enterrarlos.

El horror a la descomposición ha perdurado hasta nuestros días, como lo demuestra la costumbre occidental de vestir y acicalar los cadáveres para que parezcan como vivos por lo menos durante el velatorio. Pero, una vez más, quienes más lejos han llegado en el intento de ocultar a la vista el proceso fisiológico que sigue a la muerte son los estadounidenses, que en buena lógica también ostentan el récord mundial de gastos de entierro. En los funeral borne, las funerarias, el muerto, si así lo había dispuesto en vida, puede ser amortajado sentado ante su escritorio preferido y con un puro en la boca. Un producto químico inyectado en su sistema circulatorio retrasará la descomposición durante unos cuantos días. Incluso en el caso de que el cadáver presente una herida en la cabeza, las técnicas cosméticas ofrecen resultados tan espectaculares que los familiares tendrán la sensación de que el finado simplemente está dormido.

Antes de seguir con nuestro relato, regresemos a la actualidad y desde hace varios años una la empresa conocida como Celestis. Como tampoco podría ser otro el país donde tiene su sede: Estados Unidos, y más concretamente Florida, bien cerca del centro espacial de Cabo Cañaveral. El servicio que ofrece: lanzar al espacio los restos mortales de clientes a un precio ligeramente superior al de un funeral convencional.

Para ello disponen de un moderno laboratorio donde reducen, por medio de un tratamiento de alta temperatura y presión, a ceniza muy fina y ligera los restos del ver, previamente incinerados en un crematorio convencional.

A continuación introducen esta ceniza en una pequeña cápsula metal noble, sobre cuya superficie inscriben nombre del fallecido. Las cápsulas se van almacenando en un contenedor del tamaño de un satélite de comunicaciones. Una vez lleno, avisan a los familiares de los finados para que acudan al lugar del despegue, donde se celebrará una ceremonia religiosa interconfesional.

El cohete, un Conestoga II de cuatro etapas y combustible sólido, coloca el contenedor coros microsepulcros en una órbita a 3.000 kilómetros de altura, lejos de las trayectorias de otros satélites, pero aún visible si se apunta sobre las coordenadas correctas con un telescopio de aficionado. «Y allí permanecerá durante 63 millones de años, en el limpio y puro vacío espacial, libre de las fuerzas desintegradoras que reinan en la Tierra, en una paz inviolable», como reza la publicidad de Celestis.

El sepelio espacial, por extravagante que nos parezca, enlaza directamente con el sentido último de todos los ritos funerarios, en cualquier época y cultura: preservar la memoria de los muertos a lo largo del tiempo. Probablemente sea la tradición más antigua del mundo, pues arranca hace 70.000 años, en el seno de las pequeñas comunidades que formaba el hombre de Neandertal.

La principal característica de este precursor del ser humano moderno es que ya tenía conciencia de sí mismo. Pero con el desarrollo de este concepto de la individualidad también llegó al mundo la idea de la muerte. Los sueños, y fundamentalmente aquellos cuyo protagonista era una persona fallecida, dieron lugar a la creencia en el más allá y en la existencia de una vida después de la muerte.

El colmo de la tecnología aplicada a la conservación de los cuernos es la máquina inventada por Jeff Weber, director de la empresa Eternity Foundation of Americe, con sede en Clearwater (Florida). Se trata de una cámara de liofilización en la que el cadáver, previamente congelado, es sometido a un proceso de sublimación de la humedad en un ambiente de vacío atmosférico, igual que se hace con el café. Después del tratamiento, la apariencia externa del cadáver permanece inalterada (excepto los ojos, que al estar constituidos casi exclusivamente de agua, desaparecen, por lo que han de ser sustituidos por unos de cristal), pero en su interior se ha evaporado todo el agua. El cuerpo pesa ahora un setenta por ciento menos y es incorruptible, a menos que se derrame agua sobre él. Precio: 25.000 dólares.

cuadro sintesis ritos funerarios

Sigue: Enterrar a los Muertos Culto a los Muertos y Ritos en America

El Sabio y el Rey Polyidos salva la vida del hijo del Rey Mitos

El Sabio y el Rey Polyidos salva la vida del hijo del Rey

POLYIDOS Y GLAUCO: En la isla de Creta vivían antiguamente el rey Minos y su esposa Pasifae, una pareja con numerosos hijos. Poseían un gigantesco palacio en la ciudad de Cnosos, decorado con valiosos objetos y todos los lujos imaginables. Las paredes aparecían adornadas con cuadros de múltiples colores, y los pasillos eran tan grandes que era relativamente fácil perderse por ellos.

Entre los muchos hijos de la familia real, también había un niño al que sus padres habían dado el nombre de Glauco. Como todos los niños, Glauco saltaba, brincaba y canturreaba por todos los rincones del palacio, y también jugaba con una pelota. En cierta ocasión, el niño descubrió por casualidad un ratoncillo que con sus pequeñas patitas correteaba rápidamente por todos los pasillos y salones del palacio paterno; el niño dejó caer la pelota y se dedicó, loco de alegría, a perseguir al animalito de piel grisácea.

rey polyidos

Y como todos los niños traviesos sin pensárselo dos veces, corrió casi a ciegas por el gigantesco palacio de su padre hasta llegar a una estancia donde había varios barriles, todos bien alineados y llenos de dulce miel. El chiquillo, alegre y confiado, gozando de la vida, siguió persiguiendo al ratón y, ¡plumps!, sin ser consciente de lo que le sucedía, se cayó, con la cabeza por delante, en uno de aquellos barriles lleno hasta el borde de pegajosa miel.

Aquel lugar era solitario, nadie podía ayudarle, y el niño fue hundiéndose más y más en aquella dulce papilla; cuantos más esfuerzos hacía para salvarse tanto más se hundía en aquel barril lleno hasta el borde del dulce jugo de las abejas. Y al final desapareció por completo, inmerso y aprisionado en las reservas que su padre había almacenado para los meses invernales.

Al poco tiempo, los padres comenzaron a echar en falta los gritos, las carreras y los juegos de su amado hijo. El palacio permanecía silencioso. Empezaron a buscar por todos los rincones y salones del palacio, por los intrincados pasillos, pero su querido hijito no aparecía por ninguna parte. El palacio estaba triste, habían enmudecido sus risas y alegrías en el juego. Los padres, en su desesperación, se dirigieron a Delfos, un lugar, apartado de su isla en la lejana Grecia, donde la sagrada Cithia anunciaba sus augurios por boca del dios Apolo. la adivinadora les aconsejaría, pero primero tenían que responder correctamente a una adivinanza.

En vuestra boda, les dijo, nació recientemente un ser que diariamente cambia tres veces su color: primero es blanco, luego n ‘>o, y, finalmente, negro. Si lográis descubrir el nombre de este ser, vuestro hijo será salvado.

Aquí radicaba la dificultad. Los padres, profundamente desesperados, indagaron por todo el país; intentaban averiguar qué hombre sabio podría facilitar una respuesta satisfactoria a tan compleja adivinanza. Después de intensa búsqueda, los emisarios del rey descubrieron, finalmente, a un sabio, de nombre Polyidos, que en nuestro idioma significa “el que mucho sabe”. Polyidos, un vidente divino, preguntó por toda la isla de Greta hasta que descubrió la solución: en el rebaño del rey Minos había nacido un ternerillo que diariamente cambiaba tres veces su color.

La solución del acertijo consistía en saber que este ternero significaba una mora: que primero es blanca, más tarde roja y, al final, una vez madura, es negra. Polyidos inició entonces la búsqueda del niño y cuando llegó al sótano, donde el rey almacenaba sus barriles, observó que una lechuza alejaba a las abejas que se habían congregado alrededor de los barriles con miel, atraídas, seguramente, por el dulce aroma que despedían. Polyidos examinó un barril tras otro y encontró, por fin, al niño llamado Glauco, que se había sumergido de cabeza y ahogado en la miel.

El rey fue inmediatamente informado de la muerte de su amado hijo. Minos ordenó entonces, obedeciendo el consejo de los sacerdotes, que le fuese devuelta la vida al cuerpo muerto de su hijo. ¿Qué podía hacer ahora Polyidos? ¿Era él quizás el dios de la medicina, capaz de devolver la vida a quien había muerto?

Pero el rey era inexorable y, obedeciendo sus órdenes, Polyidos debía permanecer encerrado en el sótano, todo el tiempo que fuese necesario, hasta que Glauco hubiese renacido a una nueva vida. Esta era su orden.

Encerrado en aquel abovedado sótano, Polyidos esperaba día tras día, no sabía qué hacer ni por dónde empezar. Devolver la vida a un cuerno muerto era una tarea más propia de un dios. Pero cierto día descubrió, inesperadamente, que una serpiente se aproximaba cautelosa y silenciosamente al cadáver de Glauco.

Atemorizado, Polyidos desenvainó su espada y de un golpe le cercenó la cabeza; pero descubrió inmediatamente que también una segunda serpiente, reptando silenciosamente, se aproximaba al cadáver del niño. Pero cuando (esta descubrió que su compañera había muerto, dio media vuelta y se alejó, aunque regresó al poco tiempo llevando una planta medicinal en su boca. Depositó la planta sobre el cuerpo de su compañera muerta y ésta, Inmediatamente, recobró la vida. Polyidos había observado todo lo que sucedía, fue entonces consciente de de que una deidad deseaba ayudarle. Le sustrajo aquella misma planta a la serpiente y la depositó sobre el cadáver del niño. En aquel mismo instante empezó a circular unai nueva vida por las venas y el cuerpo de Glauco.

Sus delicados miembros comenzaron a moverse, la vida había regresado a su cuerpo. Todo habitante del palacio creyó escuchar, de repente las voces de aquel chiquillo. El rey Minos recibió con gran alegría aquella buena nueva. Colmó a Polyidos de regalos, pero deseaba saber cómo había conseguido despertar a su hijo muerto a una nueva vida.

Si no lo averiguaba no le concedería la libertad. Pero aquel dios le había comunicado a Polyidos que no debía revelar jamás su secreto. Polyidos se dirigió entonces al niño que había salvado, rogándole que escupiese en su boca. Tan pronto como el niño lo hubo hecho, perdió todo recuerdo en la salvación y Polyidos pudo llevarse el secreto a la tumba: ningún mortal debía poder averiguarlo jamás.

Fuente Consultada: Relatos de la Antigüedad – Lo Se Todo Tomo III – Figuras y Leyendas Mitológicas

La Leyenda de Esopo, el esclavo deforme que creo las famosas fabulas

La Leyenda de Esopo – El Esclavo Deforme

¿REALIDAD O LEYENDA?
esopoEsta es la historia que los siglos nos han conservado de Esopo, el escritor cuyas famosas fábulas de animales se leen todavía. Autores ricos en fantasía, han añadido otras noticias: dicen que viajó por Oriente, que se casó y estuvo en peligro de ser asesinado a causa de las calumnias de uno de sus hijastros.

Pero a través del velo nebuloso de la leyenda sólo se filtran escasas e inseguras noticias, a saber: que Esopo vivió en Asia Menor, entre los siglos VII y VI a. de C., que fue esclavo y que contó numerosas fábulas sobre animales.

De estas fábulas, se puede deducir el carácter del antiguo narrador, era un hombre sencillo, dotado de extraordinaria agudeza, que comprendió sus defectos y los de la humanidad. La moral que nos legó se resume en los siguientes principios: las virtudes principales son la prudencia y la moderación, pero también la astucia sirve para defenderse de la crueldad de los tiranos.

De Esopo nos quedan unas cuatrocientas fábulas escritas en prosa, en lengua griega, y publicadas por vez primera en el siglo IV a. de C. A esta edición siguieron muchísimas otras en siglos posteriores y, aún hoy, las «Fábulas» se publican en elegantes ediciones para grandes y chicos.

LA LEYENDA:

Estamos en el Asia Menor de hace muchísimos siglos. Un esclavo va a ser castigado porque se atrevió a comerse los hermosos higos que se destinaban a la mesa de su amo. Él pobre no puede defenderse, no puede proclamar su inocencia, porque es mudo…

Pero no es esto sólo: su cuerpo deforme reúne otros muchos defectos. Tiene la cabeza voluminosa, el grueso cuello torcido, y, sobre sus piernas vacilantes, se bambolea una enorme barriga. Por si fuera poco, tiene la tea oscura como un negro. Sin embargo, este ser desproporcionado posee una inteligencia aguda y usa su astucia para salvarse de la injusta acusación.

Toma un poco de agua templada y la bebe; después se mete los dedos en la garganta: no es ésta una acción muy elegante, pero sirve para sus propósitos. Su estómago, como era de esperar, demuestra claramente hallarse vacío: el hombre no se había comido los frutos prohibidos.

Después, el esclavo pide que sus acusadores hagan lo mismo. Éstos tienen que obedecer de mala gana, y… devuelven los higos que se habían comido apresuradamente. El amo castiga a los esclavos ladrones y embusteras, y felicita al servidor inocente por su astucia.

Al día siguiente, nos dice la leyenda, pasan por allí dos sacerdotes de Diana que se habían extraviado. El esclavo los ayuda como puede y ellos lo recompensan concediéndole la facultad de hablar normalmente.

Desde aquel momento, Esopo, el esclavo feo y escarnecido, el pobre ser mal conformado, puede decir todo lo que piensa, y revelar, con su aguda palabra, el prodigio de su gran inteligencia. Se convierte en el Esopo famoso, cuyas «Fábulas» leemos todavía con tanto interés, por su rico espíritu de observación y su humorismo.

UNA LENGUA DEMASIADO LARGA

Esopo no sigue mucho tiempo con su primer amo. Los demás esclavos temen que, recuperada la voz, pueda denunciarlos por sus faltas, y se las arreglan para que sea revendido a un mercader. Éste lo lleva a su casa para que distraiga a sus hijos. Más tarde, el mercader se ve obligado a vender al esclavo. Pasa a poder de un filósofo, que lo compra tan sólo porque cuesta barato.

Pero el filósofo, poco después de haberlo adquirido, se ve asaltado por una duda. ¿Qué dirá su mujer, tan desdeñosa y exigente, de semejante hombre?

—Mujer mía, ¡te traigo un esclavo maravilloso! —exclama el filósofo al entrar en su casa.

Y la mujer, muy contenta, quiere verlo. Pero cuando llevan a Esopo a su presencia, casi se desmaya del susto.

—¿Y éste es el esclavo maravilloso? —grita encolerizada.

—Sí, amada mía —dice el marido—, es tanta su fealdad que llega a maravillar.

La mujer, que se siente burlada por el marido, se venga en el pobre esclavo vejándolo de mil maneras. Máxime por que pronto descubre que éste tiene una lengua tremendamente larga y que revela a su marido todos sus pequeños secretos.

Esopo no se asusta. Observa las injusticias que se cometen con él y con los demás, y se forma una idea de cuáles son los vicios y los defectos de los humanos. Después, como por casualidad, cuenta fabulillas en las que los protagonistas son zorros o ranas que tienen los mismos defectos que los hombres, y por ellos son castigados o ridiculizados.

Esopo, advertido de cuan rara es la gratitud, nos cuenta: «Una vez, un labrador encontró sobre la nieve una serpiente que, a causa del frío, había perdido toda su fuerza. La llevó a su casa y la calentó metiéndola entre su ropa y la piel. Pero apenas revivida, por todo agradecimiento, la serpiente mordió, sin tardanza, a su salvador con sus dientes venenosos».

Otra vez, Esopo demuestra que es peligroso hacer el bien a los malos: «En una ocasión, un lobo se tragó un hueso, y se le clavó en la garganta. Ningún animal quería ayudarle: tan sólo la grulla accedió a hacerle la difícil operación y metió su largo pico en la boca del lobo. Acabado el trabajo, pidió el pago de su servicio.

—¿Qué recompensa quieres que te dé? —preguntó el lobo— puedes dar gracias al cielo por haber sacado incólume la cabeza de mi boca».

Quien se ve retratado en estas fábulas, se enfurece y trata de vengarse.

EL TRISTE FIN DE LA FÁBULA

Conquista Esopo una cierta fama con sus fábulas y, cuando lo venden a un ciudadano de Sanaos, son muchos los que acuden a él en busca de consejo. Un día, predice a los ciudadanos que un gran rey va a quitarles la libertad de su patria. La amenazadora profecía se cumple: poco tiempo después, Creso, rey de Lidia, quiere imponer un gran tributo a Samos y la somete a un duro asedio.

Es el mismo Esopo quien organiza la resistencia. Al fin, amenazada la ciudad por todas partes, el rey exige que Esopo le sea entregado. Él no se niega.

Voluntariamente se presenta a Creso y consigue que pacte con los ciudadanos de Samos. Permanece algún tiempo en la corte, porque el rey lo aprecia y no quiere prescindir de su compañía. Una vez, lo lleva a un banquete al que también asiste Salomón; en otra ocasión, le encarga que presente una gran ofrenda al oráculo de Delfos.

Esopo parte hacia la ciudad sagrada de Apolo, pero cuando se percata de la codicia y de la estupidez de sus ciudadanos, no sólo decide no entregar la ofrenda, sino que encuentra el modo de dar a conocer sus defectos con algunas fábulas bien dirigidas. Desgraciadamente, la verdad suele provocar el descontento y el odio de los malvados. ¡Cuántas veces lo había dicho el pobre Esopo en sus fábulas! Tal y como sucedió a tantos animales protagonistas de sus fábulas, también él es víctima de la maldad humana: lo acusan del robo de un vaso sagrado y lo condenan a muerte.

Luego, para acabar pronto con él, lo despeñan desde una alta roca.

Ver: Biografia de Jean De La Fontaine

Fuente Consultada: Enciclopedia Superior del Estudiante Fasc. N° 44

La Guerra de Troya:La Iliada y la Odisea, Homero,Aquiles,Helena Causas

La Ilíada y La Odisea, poemas épicos que se transmitieron desde la época del antiguo cantor griego Homero, cuentan historias fantásticas sobre una guerra entre griegos y troyanos, y sobre el regreso a casa después de terminada la contienda. Son tan fantásticos, con sus vengativos dioses y peligros sobrenaturales, que resulta difícil para la gente de hoy considerar real cualquiera de sus episodios.

HOMERO:
Nombre tradicionalmente asignado al autor de las dos más grandes obras épicas de la antigua Grecia: la ILIADA y laODISEA.  Aunque nada se conoce de Homero, se estima que vivió entre 1159 y 865 a. de C. Muchas ciudades reclaman haber sido su cuna: Argos, Atenas, Rodas, Salamis, Chipre y Smirna y algunos suponen imposible que un solo autor haya podido con semejantes obras.

Desde el punto de vista lingüístico e histórico, los relatos pueden situarse en las ocupaciones griegas en Asia Menor en el siglo IX a. de C. La Ilíada cuenta la guerra de Troya, el rapto de Elena por Paris y las hazañas de Héctor y Aquiles.

La Odisea es el relato de los viajes de ULISES y los argonautas, la superación del incesante e irrechazable canto de las sirenas y las tentaciones de la ninfa Calipso, hija de Atlas, que retuvo a ULISES (también conocido como ODISEO) durante siete años hasta que él rechazó su oferta de inmortalidad y retornó a su fiel esposa PENÉLOPE.

Considerado el más grande poeta del pasado, según la tradición, Homero era ciego.  Su nombre ha sido usado para calificar a otros gran des como, por ejemplo, Platón, el Homero de los filósofos; Shakespeare, el Homero de los poetas dramáticos.

LA ILÍADA: Poema épico sobre la guerra de TROYA atribuido a HOMERO.  La obra se divide en 24 libros y sus acciones se desarrollan durante la contienda y relata las hazañas del héroe AQUILES, el Más grande guerrero griego.

La historia comienza sorpresivamente con las disputas entre Aquiles y el rey Agamenón. (Los críticos latinos llaman a esta forma de iniciar los relatos in media res, en el medio de las cosas, por oposición a abovo, desde el huevo o comienzo).

Como consecuencia de aquellas desavenencias, Aquiles y su amigo Patroclo desertan de las fuerzas griegas.  Sin Aquiles, los griegos sufren muchas pérdidas.

Incapaz de seguir manteniéndose luego de que los troyanos incendian la flota griega, Patroclo pide permiso a Aquiles para reunirse con sus antiguas fuerzas.  Aquiles acepta y le presta su escudo.

Patroclo es muerto por el héroe troyano Héctor.  Aquiles, en revancha, mata a Héctor.

Después que Patroclo es enterrado, el padre de Héctor, el rey Príamo, le pide a Aquiles el cuerpo de su hijo para darle apropiada sepultura.  Aquiles acepta.  La obra termina con los funerales de Héctor.

LA ODISEA En cuanto a la Odisea, narra las desventuras de Ulises u Odiseo, que después de la caída de Troya anduvo errante por los mares hasta llegar de regreso a la isla de Itaca, donde lo esperaba Penélope, su mujer, que le había sido fiel pese a las solicitaciones de que había sido objeto por quienes la rodeaban, Ulises, ayudado por su hijo Telémaco, dio muerte a los pretendientes. Esta obra le sirvió a Hornero para mostrar las costumbres patriarcales de los reyes pastores de los antiguos pueblos griegos.

AQUILES:
Cuenta la mitología griega que su madre Tetis lo tomó de los talones cuando era un bebé y lo introdujo en las aguas del río Éstige para convertir a Aquiles en invulnerable.

Lo logró.  Pero Tetis olvidó que tenía a su niño tomado del talón, punto que permaneció humanamente frágil.

Adulto ya y héroe de TROYA allí fue precisamente donde Aquiles recibiría su herida fatal.  Así nació la expresión «el talón de Aquiles» para definir lugar, situación o momento de debilidad insuperable.

ODISEO: En latín, Ulises.  Fue el rey de ltaca, una de las islas Jónicas y uno de los héroes de la guerra de TROYA.  La Odisea de Homero relata sus aventuras y regreso a casa con su esposa PENÉLOPE, luego de diez años.

AL principio, Odlseo/Ulises rehusó participar del ejército que atacaría Troya, pero los griegos usaron a su único hijo, Telémaco, para influir en su decisión final.  En la Ilíada de Homero es pintado como un héroe sagaz, valiente y decidido y se le adjudica la idea del caballo de Troya.

Su mujer, Penélope, es el símbolo de la fidelidad.  Presionada para que volviera a casarse porque Odiseo no retornaba de su largo viaje, ella prometió que lo ha ría al terminar la mortaja que estaba tejiendo para envolver el cadáver de su suegro.

Pero todas las noches subrepticiamente destejía la labor del día y volvía a empezar a la mañana siguiente.  Finalmente, Odiseo volvió disfrazado de mendigo, pero ella lo reconoció.

Penélope lo supo no sólo por intuición femenina sino porque él era el único que podía disparar su flecha a través de 12 aros.  Su perro Argus también lo reconoció pero, conmovido, murió en el acto.

PENÉLOPE:
Esposa de ODISEO o Ulises.  HOMERO en su Odisea cuenta que llevaba sólo un año de casada cuando su marido se marchó a la guerra a vivir decenas de aventuras en una ausencia que duraría diez años.

Ella permaneció fiel, rechazando a sus muchos pretendientes con la promesa de que elegiría a uno de ellos cuando terminara de tejer la mortaja de su suegro.  Penélope tejía de día y destejía de noche.

Su tela nunca terminaba de hacerse,

Abrumada por las presiones, prometió que se casaría con el hombre que fuese capaz de doblar el arco de Odiseo.  Ninguno pudo.  Ulises finalmente regresó, dobló su propio arco y mató a los pretendientes.

TELÉMACO: 
Según los poemas homéricos, el verdadero y único hijo de ULISES y PENÉLOPE.

Había nacido poco antes de empezar la GUERRA DE TROYA Hay varios relatos populares de sus aventuras, uno de los cuales cuenta que siendo muy niño aún, Ulises quiso evitar marchar a la guerra y se hacía pasar por loco.  Ataba un asno y un buey al arado y sembraba sal.

Un día, uno de sus enemigos arrojó a Telémaco delante del arado pero Ulises prontamente detuvo la marcha, de mostrando que tan loco no estaba.  Otra aventura lo muestra a Telémaco cayendo al mar siendo un niño, donde es rescatado por los delfines, razón por la cual Ulises siempre usó dibujos de delfines en sus escudos.

En la ODISEA también se informa que creció en Ítaca bajo los cuidados del gran amigo de Ulises, Mentor, cuyo nombre se ha convertido en sinónimo de maestro protector o consejero prudente.  Cuando Ulises regresa a su hogar después de diez años, con la ayuda de Telémaco matan a todos los pesados pretendientes de Penélope.

LA ILÍADA Aquiles monta en cólera por una afrenta de Agamenón, jefe aqueo, y se retira de la batalla. La muerte de su gran amigo Patroclo -quien deliberadamente vestía su armadura- a manos de Héctor, héroe troyano, hará que vuelva a la lucha. El poema, aunque heroico, no excluye los sentimientos más íntimos.

AFRENTA DE AGAMENÓN: Aquiles se va cuando Agamenón le arrebata a su esclava Briseida. La ausencia de Aquiles provoca graves derrotas.

REPOSO DE AQUILES: Los guerreros Odiseo y Áyax intentan convencer a Aquiles para que regrese. Patroclo dirige sus tropas haciéndose pasar por él.

MUERTE DE HÉCTOR: Aquiles vuelve para vengar la muerte de Patroclo. Mata a Héctor y entrega el cadáver a Príamo, rey de Troya.

LA ASTUCIA DE ULISES: La forma de poner fin a la guerra fue hallada por Ulises, el más astuto de los griegos. Siguiendo su consejo, el ejército griego fingió renunciar al sitio de la ciudad y embarcarse para regresar a su patria. En cambio la flota se escondió detrás de una isla no muy lejana.

Sobre la playa, los griegos dejaron solamente un enorme caballo de madera.

En su interior se habían ocultado Ulises y algunos de sus compañeros. Cuando los troyanos vieron la playa desierta, creyeron que la guerra había terminado y salieron jubilosos de la ciudad.

En la playa hallaron el enorme caballo e, incitados por un griego que fingía haber traicionado a sus compañeros, decidieron llevarlo a la ciudad.

Luego, durante todo el día, festejaron con vino y danzas la finalización de la guerra. Finalmente, cansados, se durmieron profundamente.

Apenas la ciudad quedó en reposo, se abrió el vientre del caballo y de su interior comenzaron a salir los griegos de Ulises, quienes dieron muerte silenciosamente a los centinelas que custodiaban las murallas y abrieron las puertas de la ciudad. Luego hicieron señales a la flota, que acudió inmediatamente.

Todo el ejército griego se volcó sobre la ciudad, que finalmente fue conquistada.

La matanza fue horrenda. Casi todos los hombres fueron muertos y las mujeres llevadas cautivas a Grecia. También murió Príamo. Troya fue destruida. Menelao pudo rescatar a su esposa.

Cargados con un rico botín, los reyes de Grecia se embarcaron en sus naves y regresaron, después de diez años, a su patria. No todos los episodios que hemos narrado están contenidos en «La Ilíada».

Algunos se encuentran en «La Odisea», el segundo gran poema de Homero. «La Odisea» narra, principalmente, las aventuras sucedidas, durante y después del regreso a su patria, al rey griego Ulises, llamado también Odiseo.

Otros episodios son relatados en el poema escrito por un gran poeta latino que vivió en tiempos de Augusto: Virgilio.

En «La Eneida», Virgilio cuenta las peripecias de Eneas, el único príncipe troyano que se salvó de la destrucción de la ciudad. Y agrega que éste, establecido en el Lacio con sus acompañantes, dio origen a la estirpe de la que nacerían los fundadores de Roma.

LA GUERRA DE TROYA:

Una de las más fascinantes historias de todos los tiempos perteneciente a la mitología griega.  Relata la guerra entre griegos y troyanos.

Todo comenzó cuando Paris raptó a la bellísima Elena, esposa de Menelao, rey de Esparta.  Bajo las órdenes de Agamenón, los griegos pusieron sitio a la ciudad de Troya.

Durante nueve años los griegos mantuvieron el sitio imponiendo a Troya dramática y angustiosa situación.

La última parte de la guerra dio origen a la ILIADA de HOMERO.  Entre los griegos aparecen AQUILES, ODISEO y Néstor.

Los dioses mitológicos se interesa ron por estos acontecimientos y dividieron sus preferencias: Hera, Poseidón y Atenea por los griegos.  Afrodita y Ares por los troyanos.

La historia toma un vuelo espectacular y relata, entre otras aventuras fabulosas, la victoria de Aquiles sobre la reina de las AMAZONAS y su muerte por el terrible talón vulnerable, a manos de Paris.

Finalmente la ciudad fue captura da cuando los griegos usaron la estratagema de construir un gigantesco caballo hueco de madera y presentarlo a los troyanos como regalo, mientras simulaban su retiro del sitio.

Pese a las advertencias de Casandra, que tenía el don de la profecía, los troyanos aceptaron el obsequio, abrieron las puertas de la ciudad y dejaron entrar al monumental caballo de Troya.

Una vez dentro de la ciudad, el caballo hueco dejó salir de su interior a los soldados griegos que lograron así abrir los portones, y con todas sus fuerzas reunidas, destruir y saquear la ciudad.

Sólo unos pocos troyanos lograron escapar hacia lo que es hoy Italia comandados por Eneas, cuyas andanzas son después relatadas por VIRGILIO en la Eneida.

El momento decisivo en la guerra de Troya se produjo cuando los griegos construyeron un gigantesco caballo de madera, en cuyo interior se ocultó un pequeño grupo de guerreros mientras el resto del ejército fingía abandonar el campo de batalla.

El caballo había sido construido atendiendo al consejo de Atenea, diosa de la sabiduría, que aparece en este jarrón acariciando la cabeza del animal. Los troyanos introdujeron el caballo en su ciudad, festejaron su victoria y se durmieron; los griegos, entonces, salieron del caballo, abrieron las puertas de la ciudad al ejército y éste masacró a los troyanos.

Ulises desciende del interior del caballo, para abrir luego la puerta de la ciudad a sus amigos griegos

Según los historiadores, es probable que la Guerra de Troya haya sido una guerra real disputada por los años 1200 a. de C. por el control del Estrecho de los Dardanelos que une el Mar Egeo y el Mármara en la actual Turquía. (ver La Odisea)

AMAZONAS:

En la mitología griega, una nación de mujeres guerreras con quienes los griegos combatieron a menudo.

La historia de  las Amazonas probablemente se originó en una variante reiterada en muchas culturas, respecto de una tierra tan remota que superaba los conocimientos geográficos griegos.

Los cuentos comenzaron a acumularse.  Popularmente, vivían al sur de Rusia.

La palabra estaría formada por el prefijo negativo «am», falta de y «seno».

La historia cuenta que o bien les amputaban un seno o se las ataba con cueros muy tensos para impedir el desarrollo de uno de los senos, facilitando así el uso del arco y la flecha.  Muchos estudiosos niegan esta idea.

En 1540, los españoles, comandados por Francisco de Orellana (1490-1546), encontraron en las selvas tribus de mujeres guerreras que combatían con fiereza al lado de los hombres al norte del Brasil y dieron su nombre al río Ama zonas.

El infortunado Orellana habría de morir, precisamente, más tarde cuan do su barco zozobró y él se ahogó en el río Amazonas.

La leyenda de  las Amazonas mezcla mitología, tradición e historias muy antiguas.

Según los investigadores, estas tribus capturaban hombres para forzarlos a convivir con ellas hasta que quedaban embarazadas.  Luego los mataban o expulsaban de sus tierras.

Los hijos varones eran muertos o devueltos a sus padres y las mujeres conservadas para mantener la cohesión del conjunto.

La novena tarea de HÉRCULES fue quitarle el cinturón a Hipólita, reina de las Amazonas.  Tuvo éxito, pero Hipólita murió.

En otro relato, es Teseo quien las ataca y en algún momento se casa con Antíope, la hermana de Hipólita.

Como aliadas de los troyanos, tomaron parte en la defensa de TROYA, donde su reina de entonces, Pentesilea, fue muerta por AQUILES luego de que la aguerrida muchacha matara a varios guerreros griegos.

LA ODISEA: EL REGRESO DE ULISES

Muchísimas son las aventuras atribuidas a Ulises por los antiguos trovadores.

Las más famosas son las relatadas por Homero en su poema titulado «La Odisea» (Odisea era el nombre griego del héroe llamado Ulises en la versión latina).

En este poema se cuentan las aventuras vividas por Ulises durante el viaje de regreso a su patria, después de la conquista de la ciudad de Troya.

Más de diez años duró e! sitio; hasta que, finalmente, la ciudad fue tomada gracias a Ulises, que había sugerido la idea de construir e! famoso caballo de madera.

Cargados de valioso botín, los reyes griegos habían emprendido el viaje de retorno, cada uno directamente a su propia y lejana ciudad. También Ulises zarpó con sus naves, ansioso de arribar a su pequeña isla de Ítaca, de la cual era rey.

Neptuno, el dios del  mar, era sin embargo hostil al héroe, y arrojó sus naves entre las más terribles tempestades, llevándolas a los lugares más extraños y terroríficos.

Tan sólo en el irreprimible deseo de volver a su patria y abrazar a su esposa e hijo, Ulises encontró la fuerza y las argucias para imponerse a todos los obstáculos.

Sigamos pues, ahora, sobre el mapa, las etapas de su accidentado viaje:

2) País de los cicones (Tracia), quienes dieron muerte a una gran parte de los compañeros de Ulises.

3) País de los lotófagos —comedores de loto— (Libia).

El que comía de aquel fruto exquisito olvidaba su lejana patria; a duras penas Ulises salvó a sus hombres de esta celada.

4) Tierra de los cíclopes (Cumas) El gigante Polifemo apresó a Ulises y a sus hombres; con astucia los griegos lograron escapar.

5) Reino de Eolo (isla Stromboli). El dios de los vientos acogió al héroe con ánimo benigno y le entregó vientos favorables para viaje, encerrados en un odre; pero los secuaces de Ulises abrieron el odre creyendo que contenía un tesoro, y los vientos, al liberarse, hicieron que las naves se estrellasen contra las cosías de Cerdeña.

6) Tierra de los lestrigones (bocas de San Bonifacio). Los habitantes de estas tierras eran antropófago sólo una nave con pocos hombres pudo salvarse.

7) Gruta del hada Circe (cabo Círceo), quien apresó a los sobrevivientes y los transformó en cerdos, tan sólo Ulises resistió y logró la liberación de sus hombres.

8) Isla de fe Sirenas (isla de Capri). Desde esta isla las sirenas atraían con sus cantos ¡os navegantes; los que se dejaban seducir caían prisioneros. Ulises evitó peligro obturando con cera las orejas de sus tripulantes y haciéndose él mismo atar a! mástil del navío.

9) Escila y Caribdis (estrecho de Mesina), de horribles monstruos que al engullir el agua del mar provocaban peligrosos remolinos. Ulises, experto piloto, logró salvar su nave.

10) Isla del Sol (Sicilia).

Aquí pastaban las becerras consagradas a Apolo; los compañeros de Ulises mataron algunos de estos animales para comérselos, y e! dios, enfurecido, los hizo ahogar a todos en una terrible tempestad. Sólo Ulises se salvó del naufragio.

11) isla de Ja ninfa Calipso (islote de Perejil, cerca de Gibraltar). Aquí llegó Ulises asido a un madero de su nave, y la ninfa lo tuvo prisionero durante siete largos años; pero él jamás olvidó su patria y su casa. Finalmente, ios dioses ordenaron a Calipso dejar a Ulises en libertad. Éste construyó en seguida una balsa y zarpó hacia Itaca.

12) Isla de los feacios (Corfú). Una última tempestad provocada por lepismo hizo naufragar la balsa; Ulises llegó a nado a la isla, donde lo recibió Nausicaa, la hija del rey, que se hallaba en la playa.

El rey de los feacios le brindó un navío para que pudiera por fin, después de tantas» peripecias, retornar a su casa.

13) Itaca. Ulises ha regresado a su reino. Con su terrible arco da muerte a los nobles que, aprovechando su ausencia, habían invadido su casa y queríais obligar a su esposa Penélope a casarse con uno de ellos. Ulises reasume su condición de soberano de Ítaca.

Habían transcurrido diez años desde que emprendiera el viaje de retomo desde Troya: diez años largos, de vicisitudes sin cuento, que culminaron con éxito y felicidad.

MITO DE ULISES

Como todo mito, también de de Ulises tiene un significado. Ulises, emprendedor y astuto, quiere ser una imagen del hombre.

También los hombres, como el antiguo héroe, se sienten espoleados para afrontar las fuerzas más misteriosas y pueden vencerlas, gracias a la inteligencia que los distingue de los animales.

Este mito fue cantado por tres poetas de épocas distintas: Homero, que relató e! accidentado viaje; Virgilio, que describió cómo Ulises actué con el ardid de! caballo de madera, y Dante, que añadió para el héroe griego un noble final.

Este último imaginó, en efecto, que Ulises, ya anciano, sintió el deseo de nuevas revelaciones y enfiló, la proa de su nave hacia el «Océano Ignoto», que se extendía más allá de las Columnas de Hércules, y donde una ola cortó para siempre la senda del héroe demasiado audaz. Antes de emprender su última empresa, el viejo rey habló a sus compañeros exhortándolos a vivir como seres inteligentes y no como animales.

¿LEYENDA 0 HISTORIA?
Los historiadores han planteado, a menudo, el problema de si la guerra de Troya ha sido una invención de los poetas, o realmente fue un suceso histórico. En el estado actual de los estudios arqueológicos,
debemos pronunciarnos a favor de la historicidad del acontecimiento, que habría tenido lugar entre los años 1192 y 1183 antes de Cristo, aproximadamente. Por de pronto, la ciudad de Troya ha existido realmente, y sus ruinas muestran huellas ciertas de un incendio. Por otra parte, es bastante probable que los pueblos aqueos (griegos) confederados hayan sostenido con los troyanos de Asia Menor una guerra de esa naturaleza. Naturalmente, no por la poética razón de la epopeya homérica, o sea el rapto de una reina. Las ciudades griegas tenían poderosos motivos comerciales para combatir contra Troya, que competía con ellas en el dominio del mar Egeo y del mar Negro.

Importancia del los Mito