Historia de la Máquina A Vapor

Biografia de Newcomen Thomas Historia de su Maquina

Biografia de Newcomen – Historia de su Maquina a Vapor

NEWCOMEN, Thomas. (Darmouth, Devon, 1663-Londres, 1729.) Inventor británico. Herrero de profesión, construyó las primeras máquinas de vapor prácticas, de cilindro vertical.

En la primera fase de su funcionamiento se inyecta en el cilindro vapor de agua, que empuja el émbolo hacia arriba; en la segunda se deja condensar el vapor, con lo que se hace el vacío, y la presión atmosférica sobre el émbolo empuja éste hacia abajo. Por esta razón, estas máquinas se llaman atmosféricas.

La máquina de Newcomen caía bajo la patente de un modelo anterior menos perfeccionado debido a Thomas Savery, por lo que ambos se asociaron para comercializarla (1712).

Se utilizó para achicar agua de las minas y elevarla en los molinos de agua.

La máquina de Newcomen se exportó a Norteamérica hacia 1755. Permaneció básicamente sin cambios hasta 1769, cuando el ingeniero e inventor escocés James Watt inventó un condensador de vapor que aumentó en gran medida la eficacia del motor.

Hacia 1790, la máquina de Newcomen fue sustituida por la de James Watt.

Biografia de Newcomen Thomas y su maquina a vapor

La máquina de Newcomen, considerada actualmente como la primera máquina de vapor, comenzó a funcionar casi medio siglo antes que la de Watt.

Su inventor, Thomas Newcomen, era dueño de una ferretería en Dartmouth (Devon) y estaba asociado a John Calley, ignorándose el grado de sus conocimientos acerca de las experiencias anteriores realizadas con vapor.

El físico francés Denis Papin, por ejemplo, había construido en 1690 un modelo para demostrar que el vapor era capaz de mover el pistón de un cilindro, y unos años después, en Gran Bretaña, el capitán Thomas Savery construyó una bomba hidráulica que funcionaba relativamente bien con vapor, aunque en realidad no se tratara de una máquina de vapor; carecía de pistón de movimiento alternativo, de modo que no podía ser empleada como motor para maquinarias o vehículos.

Savery patentó su invento en 1698, y lo hizo con una fórmula tan amplia, que incluyó también artilugios como la máquina de Newcomen.

En consecuencia, Newcomen y Calley optaron por asociarse con Savery en 1705.

Después de una serie de pruebas, la máquina de Newcomen fue construida en 1712 en un lugar próximo al castillo de Dudley, probablemente en Tipton (Gran Bretaña), según se deduce de un dibujo realizado en 1719 por Thomas Barney.

Funcionaba en virtud del principio según el cual el vapor, al enfriarse y condensarse, disminuye su volumen, y si esta transformación se realiza en un recipiente cerrado, se produce un vacío en el interior.

El recipiente empleado por Newcomen era un largo cilindro vertical, abierto por arriba, provisto de un pistón circular capaz de deslizarse verticalmente.

Cuando el pistón se encontraba en el punto más alto de su recorrido, el espacio situado debajo de él era llenado con vapor y, acto seguido, se inyectaba un chorro de agua fría que lo condensaba para crear así un vacío.

Entonces, y por efecto de la presión atmosférica sobre la cara superior del pistón, éste era empujado hacia abajo y completaba su ciclo productivo; después, había que hacer ascender el pistón a fin de ponerlo en condiciones de desarrollar un nuevo ciclo de trabajo.

Las máquinas de este tipo fueron llamadas de Newcomen, aunque, en realidad, él sólo las construyera en parte (también fueron conocidas como máquinas de fuego o máquinas atmosféricas).

La primera máquina de Newcomen era muy voluminosa y ocupaba una edificación de 10 m de altura.

En el interior de este recinto destacaba un gran balancín de 7,6 m de largo (sólo una parte estaba dentro del citado recinto), conectado al pistón por medio de una cadena.

esquema maquina de Newcomen
Máquina atmosférica de Newcomen, utilizada para bombear el agua que inundaba las galenas de las minas. La ilustración procede de la obra «Architecture Hydraulique», publicada en París en 1739.

La mitad del balancín salía al exterior de la edificación, y estaba unido a un vastago que se prolongaba hasta una bomba de agua situada en el interior de una mina, a unos 50 m de profundidad.

En esencia, la principal función de la máquina de Newcomen era extraer el agua de las minas (hasta 1712 fue imposible la explotación de los filones de carbón situados a grandes profundidades, porque casi siempre aparecían inundados).

El combustible (carbón) destinado a alimentar el horno de la máquina de Newcomen se introducía por una compuerta situada a nivel del suelo, exactamente debajo de una caldera semicircular.

Por efecto del calor de su combustión, el agua se convertía en vapor y éste, a su vez, pasaba al cilindro dosificado merced al funcionamiento de una válvula.

El extremo del balancín correspondiente al lado de la bomba era mucho más pesado que el otro, de modo que, en posición de equilibrio, el pistón quedara arriba y, en consecuencia, dispuesto para realizar su ciclo eficaz.

En esas condiciones, al condensarse el vapor del cilindro, la presión atmosférica hacía descender de nuevo al pistón; al efectuar este movimiento, subía el vástago de la bomba conectada al otro extremo del balancín. Al término de la carrera, el contrapeso hacía subir el pistón arriba.

Las máquinas de Newcomen eran muy lentas, de poca potencia y limitada eficacia, pero, con todo, aventajaban a las demás empleadas para bombear agua de las minas y, en consecuencia, conocieron amplia difusión.

La primera sólo tenía 5 6 6 CV, aunque, posteriormente, los ingenieros mejoraron su rendimiento (John Smeaton, por ejemplo, constructor del faro de Eddystone, diseñó varias máquinas de Newcomen, Incluida una con un cilindro de 1,80 m de diámetro y 75 CV de potencia).

Una vez probada la eficacia del invento de Newcomen, los Ingenieros de mediados del siglo xix tratarían de acoplarlo a máquinas rotativas, por cuanto hasta entonces sólo había servido para hacer funcionar máquinas alternativas.

Uno de los primeros intentos corrió a cargo de John Oxley, en 1763, quien la acopló a un dispositivo dentado que hacía girar el eje de una máquina destinada a elevar carbón de una mina.

En 1780, uno de los competidores de Watt acopló la máquina de Newcomen a un cigüeñal, lo que obligó a Watt a idear un sistema de engranajes planetarios.

Pero la máquina de Watt con condensador independiente resultaba más eficaz que la de Newcomen y rápidamente la sustituyó, excepto en las regiones donde el carbón era un combustible económico.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Electrónica Encarta
Historia de los Inventos Editorial SALVAT
Elementos de Física y Química de Carlos Prelat Editorial Estrada
Historia de los Inventos de Editorial Salvat

Historia del Transporte de Cargas Hasta el Ferrocarril

HISTORIA DEL TRANSPORTE DE CARGAS HASTA EL PRMER TREN A VAPOR

Al dominar la energía, al explotar las materias primas, al construir cosas o alimentar gente, el progreso ha estado siempre estrechamente relacionado con los adelantos del transporte. Por ejemplo, ninguna cantidad de energía muscular sería capaz de llevar centenares de toneladas de material de Buenos Aires a Córdoba en diez horas, pero una locomotora moderna lo hace con facilidad.

El hombre puede usar madera como materia prima para construir carros que van a ser arrastrados por caballos, pero debe aprender a usar el hierro antes de construir locomotoras. Al edificar una choza de barro, un hombre puede acarrear los materiales por sí mismo, pero un rascacielos exige enormes vigas que se pueden transportar sólo por medios mecánicos. En el problema de la alimentación, la falta de transporte hacía depender antes a cada localidad de sus propias cosechas, mientras que hoy las facilidades de transporte les dan a los habitantes de cada lugar la posibilidad de comer alimentos producidos en cualquier parte de la tierra.

transporte miscular de cargas

Las ilustracion superior representan algunos de los métodos principales que los hombres han usado en distintas épocas para simplificar el problema de mover cosas. Los de la primera ilustración están valiéndose, como lo harían los de la Edad de Piedra, tan sólo de la fuerza de sus músculos. Pero también denotan cierto ingenio. Uno de ellos, al colocar un bulto sobre su cabeza, no sólo se ha asegurado de que el peso está parejamente distribuido sobre todo su cuerpo, sino que se ha dejado también ambas manos libres para poder abrirse camino a través de la jungla.

Los otros dos han atado cuerdas a sus cargas, de modo que pueden inclinarse hacia atrás y usar su propio peso para transportarlas, en vez de agacharse incómodamente para arrastrarlas.Los tres hombres de la primer ilustración  están transportando unas 50 toneladas; los mismos no llegarían a arrastrar 500 kilos por tierra.

historia del transporte

En las ilustracion siguiente nadie está sosteniendo peso alguno. En ambos casos, el agua soporta el peso del bote y de su carga, y el único problema es que éste siga la dirección requerida. En un caso esto se consigue utilizando remos; en el otro, sogas. No es extraño que a través de la historia los hombres hayan preferido el transporte por agua al transporte por tierra siempre que tuvieron que mover pesos realmente considerables.

historia del transporte de carga por el agua

Cuando el hombre tuvo que mover grandes cargas por tierra, se valió de los animales. Hoy todavía usamos caballos para atravesar caminos difíciles, fuertes perros para arrastrar trineos por el hielo, elefantes para que separen la maleza con sus colmillos y transporten pesados troncos con sus trompas, y hasta no hace mucho se hacía arrastrar trineos cargados a los caballos en zonas sin caminos. En estos casos, también, el hombre ha usado su ingenio.

Siempre que le fue posible ideó arneses para facilitar a los animales su labor, evitándoles fatigas innecesarias, y unció varios animales juntos a fin de hacerles compartir el esfuerzo de tirar de una carga pesada. Puso a los trineos lisos patines capaces de reducir al mínimo la fricción que se debía vencer.

Las ilustracion de abajo muestran medios de transporte que aprovechan las fuerzas naturales en vez de los músculos. La balsa no está solamente sostenida por el agua sino también empujada por la corriente. El barco de vela está sostenido por el agua y movido por el viento que hincha las velas. El trineo alpino, con su pesada carga, es impulsado pendiente abajo enteramente por la fuerza de la gravedad; su conductor sólo debe guiarlo.

Las láminas de abajo representan cuatro etapas en el desarrollo de la rueda, gran invento que hizo el transporte por tierra más fácil al reducir los efectos de la fricción y al permitir mover cargas por toda clase de superficies duras.

tipos de ruedas historia

Debajo de cada rueda se ve la figura de los vehículos que la usaron: un carro alema´n, un carro romano, una diligencia del siglo XVIII y de primeros autos del siglo XX.

Disminuir los efectos de la fricción ha sido siempre uno de los grandes problemas para el transporte por tierra. Las ruedas lo solucionaron, en parte, especialmente cuando los carreteros aprendieron a hacerles llantas con aros de hierro. Pero se necesitaba algo más: una superficie lisa para que las ruedas pudieran deslizarse.

Hasta hace poco más de un siglo, ni los mejores caminos mantenían su superficie dura y lisa durante mucho tiempo. Muy pronto se ponían barrosos, anegados y llenos de surcos. Pero por lo menos en una industria, en la cual grandes pesos debían moverse continuamente, los ingenieros encontraron la manera de resolver el problema. Desde el siglo XV muchas minas de carbón fueron equipadas con largos rieles paralelos, a lo largo de los cuales los hombres o caballos podían arrastrar fácilmente pesados vagones provistos de ruedas con pestaña.

Ciertos motores de vapor se hicieron por vez primera a fines del siglo XVII y comienzos del XVIII, y entre los inventores estaban: Dionisio Papin, francés; Fernando Berbiest, flamenco, y dos ingleses, Savery y Newcomen. Pero casi todos los primitivos motores de vapor estaban destinados a hacer funcionar bombas y eran en cambio inapropiados para las locomotoras. Todos funcionaban por el principio de bombear vapor primero dentro de un cilindro, para expulsar el aire, y luego enfriarlo, de tal modo que se condensara en agua y dejara un vacío.

La presión de la atmósfera exterior luego movía el extremo de una palanca, colocada dentro del cilindro, hacia abajo, y de este modo elevaba el otro extremo que, provisto de un recipiente, levantaba agua de un pozo o una mina anegada.

James Watt mejoró el diseño del motor de vapor de Newcomen, conectándole un condensador. En lugar de tener que enfriar todo el cilindro, era necesario enfriar sólo el pequeño condensador. El motor de Watt no sólo ahorraba combustible, sino que funcionaba más velozmente que el de Newcomen —lo suficiente como para mantener una rueda girando. Pero todavía no era el más apropiado para impulsar una locomotora, porque un condensador requiere una constante provisión de agua fría.

Watt mismo y hombres como Guillermo Murdock, que trabajaba con él en la fábrica Boulton, y Watt, en Birmingham, pronto advirtieron que la manera de mejorar sus motores era abandonar el uso de vapor condensado y utilizar directamente la presión del vapor. Bastante antes de fines del siglo XVIII, pudieron construir motores en los cuales el vapor empujaba un extremo de un pistón y, cuando éste se movía, cerraba una válvula y abría otra, de manera que el vapor presionara contra su otro extremo, impulsándolo de vuelta otra vez.

progreso del ferrocarril

Hacia 1802, Murdock y Ricardo Trevithick, un hombre con amplios conocimientos de los motores de vapor usados para bombear en minas de estaño en Inglaterra, habían hecho locomotoras realmente satisfactorias. (Una locomotora de vapor había sido construida 40 años antes por el francés Cugnot, pero ésta podía funcionar sólo durante un cuarto de hora y viajando a menos de 4,5 kilómetros por hora.) Un poco más tarde del triunfo de Murdock y Trevithick, muchos inventores crearon nuevas locomotoras, pero ninguna logró tanta fama como la «Rocket» de Jorge Stephenson, que en 1829 transportó carga a casi 45 kilómetros por hora.

Veinte años después, una red de ferrocarriles se extendió por toda Inglaterra, y mucho antes de terminar el siglo XIX la mayor parte de los grandes sistemas ferroviarios eran ya realidad.

Con el tiempo nacieron los proyectos de grandes ferrocarriles transcontinentales que unen las costas este y oeste de América del Norte, y que aceleraron la colonización del lejano oeste estadounidense. Famosa obra, hasta nuestros días,  fue la ruta del Transiberiano, que une a Vladivostok con Moscú, recorriendo más de 8.000 kilómetros. Otros ferrocarriles conectan a Moscú con Varsovia, Berlín, París y otras capitales.

Fuente Consultada:
El Triunfo de la Ciencia La Máquina a Vapor Globerama Edit. CODEX

Historia de la Conquista del Aire Breve Descripción de su Evolución

HISTORIA DE LA CONQUISTA DEL AIRE

Durante mucho tiempo el hombre estuvo «atado» a la superficie terrestre. Apenas tenía algún conocimiento de lo que había unos pocos centímetros bajo el suelo o unas pocas brazas bajo las olas, y nunca se había remontado por el aire.

Sabemos que en épocas remotas miraba las aves y deseaba haber tenido la posibilidad de seguirlas. Un salmo de David dice: «¡Oh, si tuviera alas como la paloma!» Los griegos tenían también una leyenda referente a Dédalo e ícaro, padre e hijo, quienes se fabricaron alas y volaron sobre el Mediterráneo. Dédalo llegó a salvo, pero Ícaro voló muy cerca del Sol y como las plumas de las alas estaban unidas con cera, ésta se derritió e ícaro cayó.

Dédalo cae al mar al derretirse sus alas de cera

No es posible recordar aquí más que a unos pocos de esos hombres temerarios que surcaron por primera vez el espacio. Hacia fines del siglo xv, Leonardo de Vinci, el gran pintor, arquitecto y científico, planeó una máquina para volar, pero no había entonces los medios para fabricarla.

maquina voladora de Leonardo Da Vinci

Desde esta época no hubo sino teorizadores extravagantes hasta que el cerrajero Besnier efectuó, en 1678, la primera experiencia de vuelo humano con ciertas alas que se construyó al efecto. Sólo en 1783 dos hermanos franceses, Joseph y Jacques Montgolfier, fabricaron un globo grande, lo llenaron de aire caliente para darle la posibilidad de elevarse y realizaron en él el primer vuelo. No había instrumento alguno que permitiera dirigir el globo, de manera que una vez en el aire éste quedaba a merced de los vientos. En el mismo año, el profesor Charles inventó el globo de hidrógeno.

globo aerostatico de los hermanos Montgolfier

Fue más de un siglo después, en 1906, cuando el inventor alemán, Conde de Zeppelin, logró hacer una enorme nave aérea en forma de cigarro, la que inflada con hidrógeno era más liviana que el aire y podía ser dirigida.

dirigible zepellin

Desde 1842 se sucedieron durante unos 60 años ensayos de planeadores, entre los cuales los más importantes fueron los del infortunado alemán Otto Lilienthal.

Éste, en numerosos viajes realizados en planeadores con alas de madera, vela y cuerda, resolvió importantes problemas de estabilidad, hasta que en 1896 perdió la vida, a los 48 años, a raíz de un accidente.

Otto Lilienthal

En este siglo, dos hermanos estadounidenses, Wilbur y Orville Wright, comenzaron los experimentos en planeador en Carolina del Norte. Inventaron un medio para dirigir el artefacto y más tarde agregaron un motor de nafta en él. El 17 de diciembre de 1903 realizaron el primer vuelo en aeroplano de motor.

primeras experiencia de los hermanos Wright

Desde entonces, la aviación avanzó a grandes pasos. El 25 de julio de 1909, Louis Bleriot cruzó el Canal de la Mancha, desde Calais a Dover, en un monoplano y dio la primera prueba de que la aeronáutica motorizada tenía un gran porvenir.

Bleirot cruza el canal de la mancha

Durante la Primera Guerra Mundial, lamentablemente, el aeroplano se convirtió en un formidable instrumento para la guerra; pero, por lo menos, esto demostró que la aviación no era una simple fantasía.

Cuando el conflicto terminó, muchos de los pilotos que habían participado en él se convirtieron en pioneros de la aviación civil.

En 1919, Alcock y Brown realizaron el primer cruce aéreo del Atlántico, en 16 horas, y, en 1927, Charles Lindbergh hizo el primer vuelo desde Nueva York a París, en menos de 34 horas.

Charles Lim

Charles Lindbergh

Desde 1920, la conquista del aire se centró casi enteramente en los aviones de motor. Antes de los comienzos de la Segunda Guerra Mundial, se habían ya establecido servicios para pasajeros en poderosos aviones cuatrimotores e hidroplanos en todos los continentes.

En 1939 volaron los primeros aviones de retropropulsión —invención de sir Frank Whittle— y hoy las líneas aéreas de aviones supersónicos realizan vuelos regulares llevando a cientos de pasajeros a través de los océanos y uniendo los continentes en pocas horas.

Un tipo de avión muy utilizado por su facilidad de despegue y descenso en lugares pequeños es el helicóptero, ya usado para tareas de rescate en el mar y para salvar pequeñas distancias como correo aéreo.

Pioneros de la Aviación

Historia de la Aeronáutica Comercial

Argentina: Primeros Aviones de Guerra

Fuente Consultada:
Cielo y Tierra Nuestro Mundo en el Tiempo y el Espacio Globerama Edit. CODEX
Enciclopedia Electrónica ENCARTA Microsoft

El Desarrollo Económico de Estados Unidos Siglos XIX y XX

HISTORIA DEL PROGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA

La Guerra de Secesión
Las trece colonias inglesas de América del Norte proclamaron su independencia el 4 de julio de 1776. Al año siguiente se formó una Confederación denominada «Estados Unidos de América».

Finalizada la guerra emancipadora, la desorganización y la pobreza amenazaban con hundir al nuevo país en la anarquía; era necesaria la creación de un gobierno central y, con este propósito, se reunieron en Filadelfia los delegados de toda la Unión.

En 1787 la Asamblea proclamó una Constitución republicana, y en esa forma quedó organizado definitivamente el país. Jorge Washington fue ele gido Presidente.

A los primeros Estados se les unieron otros —voluntariamente o por conquista—, mientras la inmigración europea aumentaba gradualmente la población de la joven república.

La colonización del Oeste acrecentó el número de Estados y también llevó a su punto más grave el problema de la esclavitud, defendida en la región agrícola del Sur como necesidad económica.

george washington presidente de ee.uu.

Washington gobernó por dos períodos legales (1789-1797). Le sucedió John Adama (1797-1801) y luego llegó al poder Tomás Jetterson (1801-1809), cuyo mayor acierto fue la comprn a Napoleón Bonaparte de Luisiana, cedida, a Francia por España. Esto duplicó la extensión del  país.

El problema, que dividió a la opinión pública norteamericana, se encauzó en dos grandes partidos antagónicos: el Republicano o antiesclavista y el Demócrata o proesclavista.

El descontento motivó que los Estados del Sur (secesionistas) decidieran separarse de los del Norte (unionistas), luego que el republicano Abraham Lincoln fue elegido Presidente para el período 1861-65. El gobierno central declaró rebeldes a aquellos Estados, y esto motivó el comienzo de la llamada Guerra de Secesión entre los nordistas y sudistas.

Abraham Lincoln

Después de una terrible lucha de cuatro años (1861-65), que causó gravísimos daños al país, la victoria correspondió a los del Norte y la esclavitud fue abolida en el Sur.

La gran inmigración
Estados Unidos superó con rapidez los daños causados por la cruenta guerra de Secesión, debido a sus grandes recursos en hierro, carbón y petróleo, como también al oro, que se extraía de los ricos yacimientos de California. Un país con esas posibilidades fue motivo de atracción para el inmigrante europeo, en una época propicia pues el exceso de pobladores del viejo continente buscaba nuevas tierras para establecerse.

Se calcula que entre los años 1870 y 1910 llegaron a los Estados Unidos 20 millones de inmigrantes. Los anglosajones y los germanos eran mayoría al principio, pero con el correr del tiempo más de la mitad de los entrados a país eran latinos —particularmente italianos—, judíos y eslavos.

Inmigrantes Europeos

Inmigrantes Europeos LLegan a EE.UU.

Esta gran corriente inmigratoria representó un problema porque el gran aluvión humano podía convertir a la nación en un Estado ingobernable. Sin embargo se inició un gran proceso de asimilación y los europeos se «americanizaron» principalmente a través de la instrucción elemental, que no sólo redujo el  analfabetismo, sino también eliminó  las diferencias  de  origen.

En una primera época, los inmigrantes trabajaron en el campo pues faltaban brazos en las grandes plantaciones de cereales, algodón y tabaco, mientras que en el sur del país, el negro continuó con esa tarea.
El problema racial no fue superado y se extendió hacia el norte, cuando los negros debieron trasladarse a esas regiones, ante la saturación de la mano de obra en las plantaciones sureñas.

El desarrollo vertiginoso
Después de la guerra de Secesión quedaron atrás los tiempos en que los pioneros luchaban contra los indios y se inició el período del asentamiento pacífico, aunque esto no detuvo la corriente colonizadora hacia el oeste. Comenzaron a poblarse las grandes ciudades y son ellas las que —a fines del siglo XIX— atraen a la mayoría de los inmigrantes. En el año 1900, Nueva York cuenta con 3 millones de habitantes y Filadelfia con 1  millón.

El ciudadano se caracterizó por su afán de trabajo y espíritu de iniciativa. Todos buscaron la oportunidad para mejorar su condición de vida y modestos comerciantes llegaron a convertirse en hombres muy adinerados. Se inició entonces un período de extraordinario desarrollo, favorecido por los recursos naturales del país y donde había que hacer cosas para enriquecerse.

El progreso de la industria norteamericana se debió principalmente a los siguientes factores:

a)   Abundancia de recursos naturales.
b)   Gigantesco mercado interior.
c)   Aporte de técnicos capacitados e ingeniosos inventores.
d)   Concentración de capitales financieros.

El boom económico convirtió a los Estados Unidos en potencia cepitalista, con un auge de los monopolios, los pool y los trusts. Entre loa años 1860 y 1900 la producción se multiplicó por veinte, pero los establecimieiiio-. industriales sólo se triplicaron en la misma época, lo que indica un crecimiento de las antiguas empresas y no la apertura —en gran cantidad- de otras nuevas.

Surgieron los «reyes» de la monarquía económica y capitalista: Rockefeller del petróleo, Carnegie del acero, Armour de la carne conservada, Vanderbilt de los ferrocarriles, Duke del tabaco, Ford de los automóviles.

Los obreros se agruparon en asociaciones con fines prácticos y do carácter pacifista y, en general, no adhirieron a posiciones extremas. Les mejoras sociales fueron llegando de a poco, a través de los partidos tradicionales, el republicano y el demócrata.

Predominio internacional
Durante largo tiempo, los Estados Unidos se colonizaron a sí mismos, por cuanto el desarrollo económico fue un movimiento hacia el interior que convirtió al país enan u nación continental. Pero esta posición no significó aislacionismo y una vez terminada la colonización interior, la enorme producción norteamericana comenzó a dirigirse en gran parte hacia el exterior.

A fines del siglo XIX, Estados Unidos inició una política imperialista con el objeto de poner bajo su dependencia política o económica a ciertos países. Intervino directa o indirectamente en América Central para ocupar Puerto Rico y ejercer control sobre Cuba —donde guerreó para expulsar a los españoles— y Santo Domingo.

Ante la negativa de Colombia a vender parte del istmo de Panamá para la construcción de un canal. Estados Unidos envió una flota que proclamó la independencia de Panamá (1903), país que accedió a la presión nortéame ricana y la obra fue inaugurada en 1914. El canal de Panamá se convirtió en uno de los pasos más estratégicos del mundo, al permitir la navegación entre el Atlántico y el Pacífico.

La gran crisis
Después de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), Estados Unidos fue, de las potencias democráticas, la que llevó la mejor parte, frente a una Europa empobrecida. Alejada geográficamente de la guerra, participó en ella casi al término y sus pérdidas humanas fueron mínimas, en relación con sus aliados. Mientras los británicos quedaron agotados, los norteamericanos conquistaron gran parte de los mercados tradicionales europeos, aumentaron sus inversiones y mejoraron sus industrias. Esta situación originó una época de prosperidad.

En el año 1929, se produjo en los Estados Unidos una saturación de mercados. Debido a un excesivo desarrollo de la producción, los artículos no encontraban compradores y las existencias se amontonaban en forma alarmante. Esta situación, sumada a una ansia especulativa, hizo prever una grave crisis económica.

El 24 de octubre se inició un dramático descenso del valor de las acciones en la Bolsa de Nueva York. En pocas semanas comenzó a faltar el dinero, se paralizaron los negocios y quebraron seis mil Bancos. El hecho de que la crisis se iniciara en los Estados Unidos —país al que le debía dinero el resto del mundo— hizo que la catástrofe adquiriera trascendencia universal.

La gran crisis mundial, también llamada Gran Depresión, se prolongó varios años y recién en 1933 los gobiernos pudieron superar los efectos más graves.

Nueva etapa en el desarrollo
La gran crisis se produjo cuando gobernaba los Estados Unidos el presidente Hoover,  del   partido  republicano,  quien   en   las   elecciones  de 1932  fue vencido por el demócrata Franklin D. Roosevelt. Entre los años, 1933  y 1939, el último —al frente del gobierno— tomó medidas que significaron cambios fundamentales en la economía norteamericana, por medio de un programa que recibió el nombre de New Deal expresión inglesa que significó «nueva política económica». Fue un plan de desarrollo general, con una mayor intervención del Estado en la economía.

Luego de la Segunda Guerra Mundial, puede afirmarse que de todas las potencias de Occidente, la vencedora fue Estados Unidos. El país no sufrió los estragos de los bombardeos y al término del conflicto aumentó su expansión política y económica.

Muerto el presidente Roosevelt, la obra del partido demócrata fue continuada por su sucesor Harry Truman (1945-1953). Bajo su gobierno y ante la grave crisis que afrontaban los países europeos después de la guerra, se aprobó una ley de cooperación económica, denominada Plan Marshall. Se estableció un aporte de 12.000 millones desolares a entregar en el período 1948-1952, enferma de préstamo.

En el gobierno del presidente republicano David Eisenhower (1953-1961) se aprobó la integración escolar de la población negra. Esta presidencia señaló el apogeo político, militar y económico de los Estados Unidos en el mundo.

En las elecciones del año 1960 triunfaron los demócratas y fue elegido John Kennedy (1961-1963), primer mandatario católico en la historia del país. Se entrevistó en la ciudad de Viena con el Premier ruso Kruschev, pero más tarde, ante la actitud soviética —consotrucción del muro de Berlín—, el presidente dispuso reanudar las experiencias nucleares. Kennedy fue asesinad en noviembre de 1963, cuando visitaba la ciudad de Dallas (Texas).

Le sucedieron, hasta 1976, los presidentes: Lyndon Johnson (1963-69) del partido demócrata; Richard Nixon (1969-74) republicano y Gerald Ford (1974-76) republicano.

Ver: Revolución Industrial En Estados Unidos

Fuente Consultadas:
HISTORIA 5 Historia Argentina
José Cosmelli Ibañez Edit. TROQUEL
El Progreso en los Estados Unidos

Anticongelantes: Uso de Etilenglicol Baja Punto de Congelamiento

ETILENGLICOL: PARA BAJAR EL PUNTO DE CONGELAMIENTO DEL AGUA

En los climas intensamente fríos, los automóviles pueden sufrir averías si no se toman medidas para protegerlos. El radiador y el bloque de los cilindros (bloque del motor) son las partes afectadas en primer lugar. Si el agua que contiene el bloque de los cilindros llega a congelarse, éste se parte, del mismo modo que los conductores de agua cuando el líquido que contiene se hiela. El hielo es menos denso que el agua y, por tanto, cuando éste se congela, convirtiéndose en hielo, ocupa un volumen mayor.

En el radiador de un automóvil, el agua está encerrada en un espacio limitado. El metal no puede dilatarse; de hecho, se contrae cuando disminuye la temperatura. Así, cuando el agua se congela, el sistema refrigerante está sometido a una presión interior, puesto que aquélla se expande, haciendo lugar para el hielo; el bloque de los cilindros o el radiador no pueden soportar esta tensión y se rompen.

Estas roturas son costosas, pues la dificultad de la reparación obliga a sustituir las piezas. Una vez que se ha roto el bloque, el sistema de refrigeración del motor deja de funcionar y, si se usa el coche en estas condiciones, el motor se sobrecalienta, expulsando chorros de vapor de agua.

Por esto, resulta muy importante que el agua del sistema de refrigeración no se congele, aunque la temperatura externa descienda por debajo de O° C. Hay que añadir alguna sustancia que rebaje el punto de congelación. En otras palabras, al agua de refrigeración debe añadírsele un anticongelante.

Cuando se añade al agua un poco de sal, el punto crioscópico (punto de congelación) baja ligeramente. Si añadimos más sal, dicho punto sigue descendiendo.

La adición de una impureza tiene, pues, el efecto de hacer descender el punto de congelación. Aunque con sal se puede conseguir este efecto perfectamente, no se usa nunca como anticongelante por su fuerte poder corrosivo, que atacaría rápidamente el metal del radiador. Normalmente, se usa el compuesto orgánico etilénglicol.

Éste es muy eficaz para disminuir el punto de congelación del agua de refrigeración. Al contrario que la sal, no es nada corrosivo y, por tanto, puede usarse sin peligro de dañar el radiador. Los anticongelantes que compran los automovilistas contienen, fundamentalmente, etilénglicol, junto con un pequeño porcentaje de otros compuestos químicos, que actúan como inhibidores (antioxidantes), protegiendo de la corrosión el interior del radiador.

Los antioxidantes son muy necesarios, porque la misma agua es un agente corrosivo que puede atacar la superficie metálica, si no lo evitamos. Aunque se podría usar el mismo glicol indefinidamente, los antioxidantes tienden a perder su eficacia.

Por tanto, es aconsejable usar anticongelante nuevo cada invierno, para impedir la corrosión del radiador.El anticongelante se mezcla con agua y, una vez diluido, se vierte en el radiador. Una solución con un 25 % de glicol en volumen tiene un punto crioscópico de — 12,8° C, y es la adecuada porque no resulta fácil que la temperatura descienda por debajo de este punto. Este tipo de mezcla, naturalmente, no se puede usar dentro del Círculo Polar Ártico, donde la temperatura desciende, con frecuencia, por debajo de —12,8° C.

Se necesita, por tanto, un líquido cuyo punto de congelación sea mucho más bajo. A medida que se va aumentando la proporción de glicol, el punto crioscópico desciende hasta un cierto límite, desde el que empieza a subir nuevamente. El punto de congelación más bajo que puede obtenerse con una mezcla de etilénglicol y agua es — 44° C. Se trata del punto crioscópico de una mezcla al 50 % de glicol y agua.

Para las condiciones extremas del Ártico se añade una pequeña cantidad de éter de glicol. Así se consigue que el punto descienda hasta — 68° C. Casi todos los sistemas de refrigeración de los automóviles que -circulan actualmente pueden ser vaciados o llenados por sus dueños, pero la tendencia moderna es que estén precintados y que su contenido sea renovado solamente cada dos años.

El radiador se llenará y precintará en la fábrica, usando una mezcla más concentrada que las habituales. Se utiliza una mezcla al 50 % de glicol y agua, que hace descender el punto crioscópico hasta — 44° C. De este modo, los autos pueden funcionar en cualquier país. Los antioxidantes plantean problemas, pero se están llevando a cabo investigaciones para prolongar su período de actividad. Con mejores antioxidantes, no sería necesario cambiar el anticongelante tan frecuentemente.

En el gráfico se observa: A medida que se va añadiendo más etilénglieol al agua, el punto crióscopico desciende gradualmente. El refrigerante del radiador puede elaborarse de tal forma que siga estando liquido por debajo de O°C. Esto no se puede conseguir indefinidamente. Cuando se añade mucho glicol, el punto crioscópico se eleva de  nuevo, como se vé en la línea roja de la derecha.
grafico etilenglicol

Fuente Consultada
Revista TECNIRAMA N°113 Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología

Historia de los Viajes en Tren Como se Viajaba en Tren en Argentina

Como se Viajaba En Tren En Argentina
Historia del Ferrocarril en Argentina

CUANDO VIAJAR ERA UNA FIESTA: En las primeras décadas del siglo, buena parte de los provincianos que llegaban a Buenos Aires por ferrocarril lo hacían por lo general de madrugada en confortables coches dormitorio. El viajero que provenía de Tucumán o de Córdoba, por el Central Argentino o el Central Córdoba, o de San Juan, por el Buenos Aires al Pacífico (BAP), o de Bahía Blanca, por el Ferro Carril del Sud (FCS), recalaba en la París de América del Sur, tras haber tenido como antesala de un placentero descanso nocturno una opípara cena en el coche comedor del tren, servida al mejor estilo europeo con vajilla de plata y loza inglesa. (Ver: Historia del Ferrocarril en Argentina)

El ceremonial ferrocarrilero hasta la década del cuarenta no tenía nada que envidiarle a un restaurante actual de cinco tenedores. El maitre recibía a los comensales, mientras que el sommelier ofrecía la degustación de una variedad de vinos. En tanto, los mozos ataviados con largos delantales agilizaban este petit banquete sobre ruedas.

Prolongadas sobremesas Según la categoría de la formación del servicio ferroviario, la noche podía prolongarse en el coche salón dispuesto estratégicamente entre el comedor y la primera clase. Se trataba de un vagón sin divisiones, con sillones giratorios y mesas, en algunos casos rebatibles. Tanto de día como de noche, los pasajeros lo convertían en el lugar preferido para las tertulias y juegos de azar.

Cuando éste no existía, las tertulias se desarrollaban en los mismos coches comedor una vez que se habían cumplido los dos turnos previstos para el almuerzo o la cena. Cierto es que más de un experimentado viajero y habitué de estas reuniones muy concurridas por los años treinta solía aconsejar: «Nunca juegue al póquer en el tren con desconocidos, porque está lleno de fulleros».

Se decía entonces que los bandoleros del azar vivían de las trampas que les hacían a los ricachones que estiraban la noche tentando suerte en las mesas dispuestas con el paño verde, entre copas y buenos cigarros. Las empresas ferroviarias que competían por brindar un mejor servicio, si era verano se esforzaban por airear a los pasajeros con ventiladores de techo ubicados en fila y entre uno y otro, racimos de luces incrustadas en las clásicas tulipas.


Coche Comedor

El vientito servía de paso para disimular la tierra que habitualmente se filtraba por las ventanillas cuando el convoy cruzaba las zonas más áridas y polvorientas del recorrido. Si el viaje se hacía en invierno, más de un concurrente al coche comedor o al salón expresaba su deseo de quitarse hasta el saco algo virtualmente prohibido entonces-, por la alta temperatura que caldeaba el ambiente proveniente de la calefacción eléctrica protegida por decorativas rejillas de bronce, aseguradas en los costados del vagón.

El viaje, una fiesta El viaje era una fiesta. El bombonero, que recorría toda la formación, coche por coche, atendía los requerimientos de dulces, helados y algunas gaseosas, como soda Belgrano, Bidú o Pomona. Aquellos que preferían el whisky o algún licor espirituoso no dudaban en pedido, porque se sabía que estaba virtualmente al alcance de la mano. La hotelería funcionaba a la perfección. Entre copas y traqueteos, la noche avanzaba. Cuando los pasajeros decidían ir a dormir se metían en los camarotes dispuestos para dos o cuatro cuchetas que ya estaban con las sábanas abiertas.

Luces altas e individuales tan típicas permitían dar, antes de que definitivamente se cayese en el sueño profundo, un vistazo a alguna novela liviana. Curiosamente, entre los lectores viajeros solía predominar una inclinación por el género negro. Tal vez la cuota de misterio que aspiraban tener en esa travesía tan placentera.

Dulce despertar Casi como una ilusión no desprovista de magia, el pasajero se despertaba al día siguiente, en un andén que coronaba un desvío ya dispuesto para el descenso. Podría ser la estación Constitución, Retiro o Federico Lacroze la que le abría las puertas de la gran ciudad.

Tanto la estación del Ferrocarril Central Argentino (luego General Mitre) como la del Sud (luego General Roca), le proponían al recién llegado un suculento desayuno o un almuerzo, según la hora. Ambas contaban con salones comedor de la belle époque, cubiertos por boiserie y servidos con vajilla de plata y de porcelana. Estos restaurantes a duras penas pudieron sobrevivir no más allá de la década del cincuenta.

Fueron arrasados por la proliferación de los bares americanos y la modalidad de las comidas frugales al pie de un mostrador en el que recalaban los integrantes del aluvión migratorio que se asentó en el Gran Buenos Aires.

Cierto es que la extinción de ese refinado estilo gastronómico ferroviario también fue correlativo con el debilitamiento y la virtual disolución del ferrocarril en el país. Un proceso silencioso que avanzó con el levantamiento de ramales, cierre de estaciones y clausura de servicios.

Viajeros distinguidos Una especie de burguesía rica y regordeta era la que en las primeras décadas del siglo se daba cita en los vagones de primera clase, los pullman, los comedores y los coches dormitorio.

La clase alta de origen provinciano prefería vivir en Buenos Aires, donde pasaba extensas temporadas. El traslado se hacía casi de manera obligada por el ferrocarril, que era el medio que complacía, por sus servicios, una forma de vida sustentada por lo general en la cultura europea de los sectores más pudientes.

En la primera semana de enero, los andenes de la estación Constitución, hasta la década del cuarenta fueron, por así decido, un centro de reunión de familias distinguidas.

Como los ricos y famosos de hoy, que se florean en Punta del Este o Miami, los de la belle époque y siguientes habían declarado a Mar del Plata como la meca del exhibicionismo social. La gente iba al balneario más que para frecuentar el mar para hacer vida elegante y descansar. Pero la fiesta veraniega comenzaba en los prolegómenos del embarque en el tren expreso que iba a Mar del Plata.

Esa suerte de nobleza vernácula regordeta, de origen muchas veces provinciano que prefirió a Buenos Aires, habitaba durante el invierno en lujosas residencias en el Barrio Norte y contaba con cómodas casas en sus estancias; sin embargo, se remitían a Mar del Plata.

Políticos y hacendados En los primeros días de enero, la dirigencia política viajaba a la Perla del Atlántico y se dejaba retratar por los fotógrafos de PBT, Caras y Caretas, Atlántida y Mundo Argentino, según las épocas.

El tren a Mar del Plata se transformaba entonces en una suerte de pasarela que prenunciaba el exhibicionismo que motivaba a varios de los viajeros. Las horas que resoplaba la locomotora de vapor, pitando por la pampa húmeda a alta velocidad, eran correspondidas por los pasajeros que hacían del viaje una reunión mundana, que tenía como característica principal el desplazamiento por todos los vagones, obviamente pullman o de primera, salón y comedor. A ese traqueteo de pasaje que acompañaba el de los boogies no era conveniente faltar. Porque estos viajes eran parte de la crónica social.

En las primeras décadas del siglo había ministros, diputados y hacendados, y hasta algún distinguido embajador. Los viajeros de los primeros días de enero se trasladaban por lo general con toda su familia y con el servicio doméstico, que lo hacía en segunda clase.

Estos vagones, con asientos de madera, estaban colocados más próximos a la locomotora o contiguos al furgón de carga, equipajes y correspondencia. La razón de esta ubicación en la formación era muy sencilla: eran los que más directamente recibían el humo y el olor de la quemazón del carbón o del petróleo de la locomotora y los vapores de la caldera. Más atrás estaban los pullman, la primera clase y los dormitorios.

Servicios especiales El Ferro Carril del Sud se había caracterizado por ser una línea al servicio de la pampa húmeda y sus terratenientes. Alcanzó su esplendor porque sus ramales en la provincia de Buenos Aires servían a una producción agropecuaria que contabilizaba cinco millones de hectáreas cultivadas con trigo, maíz, cebada y alfalfa.

El FCS cubría requerimientos de particulares que podían contratar una formación o un servicio para trasladar un grupo de amigos hasta la propia estancia, que solía tener parada o apeadero y hasta desvío propio. Estos servicios fueron habituales para los remates de hacienda y para casamientos campestres.

Vagón terraza Los ferrocarriles del Estado, de trocha angosta, que cubrían, entre otros, el ramal Tucumán-Córdoba-Buenos Aires habían incorporado para los tramos en los que más arreciaba el calor un vagón terraza. Se enganchaba a la formación en último término. La mitad era carroza do en madera con grandes ventanales y la otra mitad era una galería con toldilla. Este vagón tenía sillones de mimbre ‘móviles y mesas.

A no dudarlo, esta cruzada civilizadóra e integradora que significó el. ferrocarril en el país encerró en cada formación que cruzaba el territorio proveniente de lugares remotos, una modalidad, un estilo de vida que definía cómo se perfilaba el progreso en las primeras décadas del siglo.

De ahí que estas historias menudas de los placeres que giraban en torno de los que viajaban por los caminos de hierro no puedan quedar fuera de un anecdotario que, obviamente, es mucho más vasto. Hoy nos queda para mostrar, si queremos intentar unir aquel esplendor con lo actual, una formación que funciona con la denominación El Marplatense.

Un tren lujoso, veloz, con aire acondicionado, aislado herméticamente y de deslizamiento silencioso. Apareció en la escena ferroviaria cuando en 1952 el entonces presidente Perón intentó prestigiar la imagen ferroviaria con un tren de lujo, en un tiempo en que, tras la nacionalización de 1948, se perfilaba la debacle de este medio de transporte.

Si la intención de Perón con El Marplatense fue la de rescatal los vestigios del antiguo esplendor ferroviario, el tiempo dictaminó que fue el fracaso de una misión. Todo el progreso quedó estancado en El Marplatense, que, con cincuenta años. de antigüedad (fue armado en 1948), se puede presentar como una escasa muestra de labelle époque ferrocarrilera.

Fuente Consultada: El Diario Intimo de un País – La Nación

Los medios de transportes en la Segunda Revolucion Industrial

Los Medios de Transportes en la Segunda Revolución Industrial

La revolución en los medios de transporte que conoció Europa durante el siglo XIX se considera uno de los fenómenos más importantes dentro del conjunto de transformaciones económicas del siglo.

El aprovechamiento de las nuevas fuentes de energía, sumado a la invención de nuevas máquinas, abrieron paso a la era de la siderurgia moderna. Comenzaron a utilizarse la rotativa y la máquina de escribir (1867), el cemento y el hormigón (1883), las armas de repetición (1862) y la dinamita (1866), además de los tornos y las perforadoras neumáticas. Inglaterra, Francia, Alemania y los Estados Unidos, dominaron la producción mundial y se convirtieron en potencias de primer orden.

A su vez, también el maquinismo agrícola se diversificó: se fabricaron trilladoras, segadoras, tractores, etc. Estas nuevas máquinas comenzaron a utilizarse a partir de 1870 en los Estados Unidos e Inglaterra. Se adoptaron métodos intensivos de agricultura; el guano peruano, por ejemplo, fue utilizado como fertilizante.
A partir de 1850, el libre cambio y el deseo de competir, aceleró las transformaciones agrícolas estimuladas, a su vez, por la ampliación de nuevos mercados consumidores. Se fortalecieron, de este modo, los lazos coloniales que sometieron a las naciones pequeñas, productoras de materias primas, a la voluntad de las poderosas.

A la hora de detenernos sobre las características fundamentales del desarrollo de la segunda fase de la Revolución Industrial, el estudio de los avances realizados en el terreno de las vías y los sistemas de comunicación resulta primordial para comprender, tanto el desarrollo de la población y de los intercambios, como la creación de infraestructuras que faciliten la agilización de la producción mercantil.

En este sentido, el proceso histórico de industrialización en Inglaterra, durante el siglo XVIII, había ofrecido experiencias definitivas, a partir de las cuales se iniciaría, en el primer tercio del siglo XIX, una gigantesca renovación técnica. Francia, los Países Bajos y, posteriormente, Alemania emprendieron la gran tarea de adecuar sus sistemas de comunicación y transporte a las necesidades creadas por los nuevos modelos de desarrollo industrial.

A la luz del librecambismo del pensamiento económico de Adam Smith y David Ricardo, o del triunfo de los programas del liberalismo, las futuras potencias europeas y Estados Unidos emprendieron un prolongado proceso de reconversión de los antiguos criterios de comunicación y transportes, anclados por: las condiciones de estrechez de los mercados locales, los cortos proyectos mercantiles, la inoperancia de redes de comunicación precarias que alteraban los ritmos de producción, a la vez que sobrecargaban los índices de costos, y multiplicaban las dificultades del rápido abastecimiento de materias primas en situaciones críticas.

Vías de comunicación terrestre

En la etapa que va de finales del siglo XVIII a la mitad de XIX asistimos a una reconstrucción sistemática de carreteras. Muchas de ellas fueron pavimentadas y algunas presentaban ya la innovación del doble carril.

Por otra parte, el sistema de carreteras de peaje (turpike roads), que fuera puesto en práctica en Inglaterra a finales del siglo XVIII, se fue generalizando, lo cual atrajo principalmente a la iniciativa privada. La política librecambista inglesa venía facilitando la construcción de nuevas carreteras por el sistema de las Enclousures Acts, que prevenía la distribución de tierras. No obstante, el progresivo desarrollo de redes de comunicación terrestre conocería los principios de una notable paralización, cuando, ya dentro de la segunda fase de la Revolución Industrial, se impuso definitivamente el ferrocarril como medio de transporte.

La victoria rotunda del riel, el espectacular aumento de velocidad que supuso en su momento, silo comparamos con los tradicionales medios de carga de mercancías (exclusivamente de tracción animal), y las posibilidades extraordinarias que ofrecía para la expansión industrial, el comercio a larga distancia, etcétera, reduciría la función de las carreteras a un papel de “afluente” complementario de las vías férreas, condicionando, en todo caso, el emplazamiento de las estaciones y conservando un papel de redistribución. (Ver: George Stephenson)

Vías fluviales

Desempeñaron económicamente un papel más importante que el mejoramiento técnico de carreteras y puentes. Lo que comenzara en Inglaterra como una “fiebre de canales” para transporte de carbón, con fines industriales o domésticos, durante el siglo XVIII estimulando la iniciativa privada o vigorizando la política crediticia de los pequeños bancos locales, se desarrollaría completamente en Europa y Estados Unidos durante todo el siglo XIX. La victoria del riel no le afectó tan directamente como afectó a las vías terrestres.

La razón estribaría en las ventajas considerables que ofrecían tanto las vías fluviales naturales como los canales artificiales capaces de sostener un flete poco elevado en relación con el peso. Por otra parte, cuando en la segunda fase de la Revolución Industrial se perfeccionó y generalizó el uso de la máquina de vapor, las flotillas de acarreo fluvial se fueron renovando puntualmente.

En Inglaterra, las propias compañías de ferrocarriles rescataron los canales. En Francia, en 1873, se destinaron más de mil millones de francos a la reparación y extensión de una red fluvial, que se desarrollaría entre las zonas industriales del norte y del este.

En Alemania, el auge de la navegación interior explicaba por sí solo el proceso de extensión y generación de importantes focos industriales. La labor de ingeniería realizada fue enorme: aprovechamiento de las vías fluviales que iban al mar del Norte y que favorecían a la región renana, organizando el abastecimiento de materias primas destinadas a las fábricas de Berlín, organización de la gran arteria del Rhin (diques en la cuenca de Colonia, supresión de meandros, excavación de grandes dársenas en los puertos fluviales, que rivalizaban en tonelaje con los del mar).

El flete bajó hasta tal punto que el río reguló, estimuló o marginó vastas corrientes comerciales, atrajo establecimientos comerciales, condicionó la prosperidad del Ruhr y todo el oeste alemán. En Estados Unidos serían despejadas las bocas del río Mississippi; incluso los grandes lagos se convirtieron en un mar interior de gran tráfico. El vapor aseguré, a la vez, el acceso comercial allí donde ni las carreteras ni el ferrocarril tenían posible penetración (recordemos el tráfico del Amazonas, del Yang-tse). En el Nilo, en el Congo y en el Paraná se fue combinando el transporte fluvial con el ferrocarril.

Trascendencia del ferrocarril

Entre 1850 y 1900, el triunfo del ferrocarril condicionó toda una época, dejó una impronta clara de símbolo de progreso y de esperanza, en un occidente que eché a andar entre la opulencia y los grandes conflictos sociales, marcó nuevas formas de vida y alimenté las utopías socialistas de Saint-Simon sobre un mundo conquistado por la vía férrea, donde los hombres se encuentran a sí mismos en el paraíso de los avances técnicos.

También multiplicaría la voracidad de los monopolios, movilizando inmensos capitales y poderosos organismos privados; estimulé la industria pesada; entró a saco en las nuevas áreas de influencia colonial; extendió sus redes en la fiebre del imperialismo, dejando un rastro de ciudades provisionales, factorías, enclaves comerciales o sucursales bancarias; sus rieles configuraron territorios o condicionaron fronteras o se convirtieron en líneas estratégicas, en verdaderos blancos de ataque cuando sonaba la hora de las batallas y las grandes potencias se repartían el mundo. La locomotora fue el fetiche de la segunda mitad del siglo XIX: la imagen de la segunda fase de la Revolución Industrial, acarreando capitales y mercancías, o deteniéndose a las puertas de las grandes ciudades industriales cuando los obreros se tumban sobre los rieles.

tren en la revolucion industrial

Más que cualquier otro factor, el ferrocarril alteró el carácter y la intensidad de la vida industrial, durante un largo periodo de nuestra historia contemporánea. Hay que tomar en cuenta que hasta la mitad del siglo XX no sería reemplazado por otras formas de transporte.

La invención de la locomotora de vapor corriendo sobre rieles de hierro, primero, y después de acero, provocó —como dijimos anteriormente— un espectacular aumento de la velocidad en el transporte terrestre. Antes del siglo XIX el transporte y el acarreo no podían trasladarse más de prisa de lo que permitía la tracción animal, aunque, a mediados de este siglo, el perfeccionamiento de aquella locomotora primitiva (que no escapaba a la curiosidad o a la experimentación) vendría a revolucionar todas las concepciones, en pugna, sobre las necesidades de adecuar el desarrollo industrial a una renovación del sistema de transporte convencional con base en el desarrollo tecnológico.

El carácter espectacular de las esperanzas de progreso que anunciaba la locomotora fue plenamente apreciado por los europeos del segundo tercio de siglo. En consecuencia, la especulación inicial que rodeé el primer momento de auge ferroviario en Inglaterra (1845-1847) fue seguido por un proceso de quiebras en cadena, con la ruina total de muchas empresas privadas.

Las primeras líneas férreas se construyeron en Inglaterra en la década de 1 830, como soluciones a necesidades de comunicación ágil a corta distancia. Anteriormente se habían construido rieles para convoyes de vagonetas de tracción animal, en las proximidades de los yacimientos carboníferos. La primera utilización de la locomotora de vapor se realizó en 1821, por la iniciativa de George Sthephenson, con la inauguración de la línea pública deStockton-Darlington. El ferrocarril conoció su primer gran triunfo.

En 1830 únicamente Inglaterra empleaba locomotoras de vapor, contando tan sólo con dos ferrocarriles. Francia en 1832, y por la iniciativa privada de la familia Seguin, tendió una línea férrea de 58 kilómetros entre Saint-Etienne y Lyon, utilizando también la locomotora de vapor. En 1835, Alemania se decidió por lo que hoy llamaríamos una experiencia piloto, e inauguré una línea de tres millas entre Nuremberg y Fuerth. Siguió Bruselas con un proyecto más ambicioso: unir Bruselas con Amberes mediante ciento cincuenta millas de línea férrea. Cronológicamente surgieron iniciativas al respecto en Rusia, Italia y Sajonia.

Casi todas estas primeras tentativas solo recibieron financiamiento por parte de la iniciativa privada y tenían un carácter fundamentalmente experimental. A nivel de repercusión social, los resultados, sin embargo, fueron mucho más espectaculares que la dimensión real de estas empresas de pequeña escala. A mediados de siglo, la opinión pública se mostraba altamente sensibilizada ante tales proyectos. Lo que en un principio no era más que un intento de renovación tecnológica, sobre todo en el transporte de minerales, pasó pronto a convertirse en empresas de transporte privado y, más tarde, en ágil intercambio de mercancías, de abastecimiento de materias primas, correo, información, etcétera.

En 1860, tanto en Europa como en Estados Unidos, las vías férreas comenzaron a formar amplias y complejas redes de comunicación.

En 1870 Europa contaba con más de cien mil kilómetros de vía férrea. Como dato curioso habría que destacar que en Inglaterra ya era posible ir desde Edimburgo a Londres solamente en doce horas de viaje. Se estaba alterando todo el concepto de velocidad y distancia.

Entonces, iniciaron los problemas entre la iniciativa estatal y la privada. Durante el segundo tercio del siglo se sucedieron con frecuencia las guerras entre compañías, los pactos entre las empresas privadas y el Estado, así como los conflictos de intereses sobre el negocio del transporte. Hubo resistencia de los financieros con concesiones de canales o de carreteras de peaje, e indecisión de los gobiernos, que habían empeñado cuantiosas sumas en la construcción de canales y que lucharon (caso de Francia) denodadamente por complementar iniciativas privadas en el ferrocarril y los servicios de transporte fluvial; también existía un boicot activo de los terratenientes y de los carreteros.

La rápida expansión de las redes ferroviarias y un definitivo triunfo en el terreno de los medios de transporte en la segunda fase de la Revolución Industrial irían amortiguando estas tensiones. La configuración de bloques económicos de poder oligárquico, las tendencias a la conjunción del capital industrial y del financiero, la etapa imperialista del capitalismo occidental y las complicidades contraídas en la cúspide del poder económico y político, son cuestiones a tener en cuenta a la hora de considerar la hegemonía de la locomotora: instrumento fundamental para la unificación de América del Norte (el gobierno actuó como árbitro en la crisis de competencia entre la Union Pacific y la Central Pacific).

El ferrocarril desempeñó un papel fundamental para la consolidación de la gran Alemania de Bismark. Las sociedades privadas italianas se agruparon para facilitar la hegemonía de la casa de Saboya y el gobierno de Roma. El plan gubernamental inglés de desplegar la “Red India” consolidó definitivamente la dominación colonial (transporte de manufacturas, importación de materias primas, ágil traslado de contingentes militares).

El transporte marítimo                         ver: Primeros Barcos de Acero

Si a mediados del siglo XIX las diligencias más perfeccionadas comenzaron a sucumbir al borde de los rieles, lo mismo podemos decir del velero, que alcanzó su apogeo y muerte cuando el vapor lo condenó a los diques de desagüe.

Los primeros modelos de navegación a vapor aparecieron con la renovación de las flotillas de transporte fluvial alrededor de 1830. Ya en 1838, y en discutibles condiciones de seguridad, los dos primeros barcos de vapor arribaron al muelle de Nueva York.

El proceso de perfeccionamiento del nuevo transporte marítimo sería relativamente lento. Hasta 1 880 el velero no fue superado en velocidad por el Steamer a vapor y a hélice. El criterio de economizar por las ventajas de la rapidez de transporte se impuso desde el primer momento.

Las innovaciones técnicas se fueron sucediendo poco a poco. En 1851 aparecieron los primeros cascos metálicos para una mejor adaptación de la hélice. Por otra parte, rutas que eran muy peligrosas para los veleros, serían entonces transitadas con mayores condiciones de seguridad.

barcos en la revolucion industrial

La construcción metálica favoreció, a su vez, el alargamiento del casco: así aparecieron los grandes “correos” de la época 1890-1900, que frecuentaron vastas extensiones del hemisferio austral. El buque de vapor, ya perfeccionado, presentaba ante el velero otra ventaja ineludible: una mayor capacidad de aforo, que a principios del siglo XX duplicaba la de éste.

El abastecimiento se solucionaría jalonando las rutas o acoplando las escalas de aprovisionamiento o descarga, lo cual, a su vez, permitía el abastecimiento de agua dulce para las calderas. Los fletes sufrieron un descenso de precios considerables. No sólo se viajaba en condiciones más seguras y más rápidamente, sino que era más barato el transporte de la mercancía. (Ampliar Sobre Los Transportes)

EL TELÉGRAFO COMO COMUNICARON RÁPIDA DE LA ÉPOCA

Un mes después de que la reina Victoria ascendiera al trono de Inglaterra, los directores del ferrocarril de Londres y Birmingham presenciaron la prueba de un nuevo telégrafo eléctrico. Aquel instrumento de cuatro agujas, les dijeron, podía transmitir cinco palabras por minuto, siempre que fueran cortas. Aunque la distancia que recorrerían las palabras telegrafiadas era modesta (más o menos kilómetro y medio), los inventores, Charles Wheatstone y W.F. Cooke necesitaron tender 30 Km. de cable para lograrlo. Stephenson, un ingeniero ferroviario, envió el primer telegrama, que decía: «¡Bravo!»

Casi simultáneamente, inventores de Europa y Estados Unidos idearon el telégrafo eléctrico, una de las muchas formas que revolucionaron las comunicaciones durante el siglo XIX. Su desarrollo fue paralelo al del ferrocarril, especialmente en los primeros años, cuando los postes que sostenían los cables telegráficos se colocaron casi siempre al lado de las vías del tren.

Las compañías ferroviarias fueron las primeras en comprender el significado del telégrafo y hacer uso de él en la práctica. Les permitió establecer un horario uniforme, o «ferroviario», en toda la red de vías, y crear un sistema de señales que mantuviera a los trenes a una distancia segura entre sí; también podía emplearse para pedir ayuda.

En los primeros años de la telegrafía, los cables se tendían sobre el suelo. Pero en 1847, el químico y físico Miguel Faraday sugirió aislar los cables con gutapercha (material impermeable), para poder tenderlos bajo la tierra o en el fondo del mar. El primer cable de Londres a París fue inaugurado en 1851 y, el primer cable trasatlántico, en 1865. Para entonces el telégrafo ya estaba firmemente establecido: hacia 1870, el continente europeo estaba surcado por 180,000 km de cables telegráficos.

Una de las mayores ventajas del telégrafo era la velocidad con que las noticias podían recabarse y difundirse. El diario londinense The Times equiparó el cable trasatlántico con la llegada de Colón al Nuevo Mundo, aunque, al mismo tiempo, el editor advirtió a sus reporteros: «Los telegramas son para los hechos; los comentarios deberán enviarse por correo.» El telégrafo revolucionó el periodismo. Hacia 1860, más de 120 diarios en Inglaterra recibían telegráficamente, y día a día, las noticias del Parlamento. La agencia noticiosa con sede en Londres, cuya matriz Julius Reuter fundó primero en Alemania, envió noticias del exterior a los diarios de todo el país. Otra innovación del telégrafo fue crear profesiones como corresponsal extranjero y de guerra, periodistas que, desde el lugar de los hechos, enviaban las noticias tan pronto como sucedían, en vez de que el proceso tomara semanas o meses.

El primer corresponsal inglés —y según algunos, el mejor— fue W. H. Russell del Times, periodista especial en varias guerras, incluso en la de Crimea, en 1850, de donde envió vividas crónicas de las cargas de las brigadas ligera y pesada. Igualmente efectivas fueron las agudas críticas de Russell contra las torpezas e ineficiencias del cuartel general británico en Crimea, y los horrores de las condiciones en los hospitales. La influencia de los diarios ya era lo suficientemente grande cómo para que sus reportajes contribuyeran a la caída del gobierno.

Historia de la Siderurgia Minerales de Hierro Obtención del acero

Historia de la Siderurgía

El hierro es el metal dominante en la civilización industrial actual, y su consumo en el mundo crece de un modo exponencial con el transcurso de los años. En efecto: el hierro constituye el 95 por 100 de los minerales que se extraen en la Tierra, y gran parte de otros minerales se extraen para ser aleados con el hierro, como en el caso del cromo y el níquel. El desarrollo y perfeccionamiento de las técnicas siderúrgicas hizo posible la revolución industrial del siglo pasado. El perfeccionamiento en la obtención de aleaciones ha permitido el avance en la técnica espacial.

Si importante es el hierro desde el punto de vista geológico, ya que por su abundancia es el segundo de los metales de la Tierra, todavía lo es más si se atiende al aspecto económico, puesto que constituye, sin lugar a dudas, la base sobre la que se apoya nuestra civilización. El hierro ha ido desplazando a otros materiales, la madera, por ejemplo en ramos tan importantes como el de la edificación.

La cantidad de hierro contenido en la corteza terrestre es verdaderamente extraordinaria: alcanza, en promedio, un valor del 5,05%. A pesar del extraordinario tonelaje que esto representa, no es posible la explotación masiva con los medios técnicos disponibles en la actualidad. Ahora bien, si alguna causa geológica produce una concentración local, aparece un criadero metálico económicamente explotable. Como es natural, la rentabilidad varía a tenor de los progresos técnicos.

El descubrimiento de los metales y la primitiva metalurgia
Es difícil decir cómo, cuándo y dónde fueron descubiertos y utilizados por primera vez los metales. Seguramente su descubrimiento fue casual y, con toda probabilidad, simultáneo en muchos lugares.
Puede asegurarse que el hombre primitivo conocía el hierro meteórico, procedente de los espacios celestes, y el oro nativo, inoxidable por la acción del aire; pero los utilizaba sólo para hacer ornamentos, sin emplearlos en gran escala.

El primer descubrimiento de importancia práctica fue el del cobre, cuyos minerales se distinguían con facilidad por sus coloraciones verdes, azules y rojas, y que debían encontrarse en el suelo en bastante abundancia; hoy en día estos afloramientos han desaparecido debido al lento paso de los siglos.

Trozos de estos minerales, carbonates o sulfuros, puestos en el fuego se «reducían», es decir, el azufre y el carbono se quemaban, y el metal, que quedaba puro, se fundía recogiéndose en pequeños bloques. Golpeados con piedras, se les podía dar con facilidad las formas apropiadas para los instrumentos necesarios, que resultaban de gran resistencia. Entonces se inició la búsqueda sistemática de estos minerales y la construcción de pequeños hornos, con lo que nació la primera metalurgia, que se convirtió desde su origen en un arte para especialistas.

Sin embargo, el uso del cobre puro se extendió poco debido a que en seguida sobrevino el descubrimiento del bronce, aleación formada aproximadamente por cuatro partes de cobre y una de estaño. Cómo se descubrió el mineral de estaño y su aleación con el cobre es imposible establecerlo. Probablemente fue una unión casual entre ambos metales en el lugar donde debían hallarse afloramientos vecinos. Pero la importancia reside en que, obtenido el primer bronce, el hombre se da cuenta que es mucho más resistente y fácilmente fusible que el cobre puro.

El descubrimiento y uso del hierro llegó mucho más tarde; el mineral del hierro —constituido sólo por óxidos— resiste temperaturas más altas que la necesaria para fundir el cobre. Durante muchos siglos no se obtuvo hierro fundido; aunque la iniciación de la edad del hierro se remonta a unos 1.000 años a. de C., hasta la época moderna no se pudo obtener fundido en forma de fundición, esto es, en unión de cierta cantidad de carbono; solamente a alta temperatura tiene lugar esta «carburación» del hierro, y la fundición se recoge líquida.

El mineral de hierro calentado, se reducía parcialmente y se ablandaba; entonces, forjándolo repetidamente se expulsaba la escoria, se completaba la reducción y quedaba en el hierro una pequeña cantidad de carbono; se obtenía, finalmente, lo que hoy llamamos acero, muchas veces en estado de gran pureza.

Con el proceso de la técnica se introdujeron en la primitiva metalurgia notables perfeccionamientos: del simple horno de pila protegido por piedras se pasó a los hornos verticales, llamados de cuba, en los que el mineral y el carbón de leña, en sustitución de la leña verde, se introducen alternativamente por la parte superior; se utilizó, después, la ventilación forzada mediante fuelles de piel accionados a mano; del bajo horno empleado hasta 1800, llamado «horno a la catalana», se pasó gradualmente a los tipos que fueron los precursores de los actuales altos hornos.

La carburación del hierro, que se transforma en fundición, se verifica a temperaturas de 1600-1700° C; para que el horno pudiera alcanzarlas fue necesario aumentar sus dimensiones e introducir la «ventilación por agua», en la que el paso de agua a gran velocidad dentro de un tubo vertical produce una fuerte corriente de aire. Carburado ya, se obtiene el hierro colado. Al principio se consideró la fundición como un producto de desecho, utilizable sólo para recipientes y tubos, pues es frágil y tiene menos resistencia que el acero; sin embargo, posteriormente se aprendió a eliminarle el exceso de carbono, convirtiéndola en acero.

Con todo, estamos solamente en el siglo XIX, en vísperas de la gran transformación industrial. También las técnicas de la fundición del bronce se remontan a la antigüedad y fueron rápidamente perfeccionadas, como lo demuestran los objetos prehistóricos y las admirables obras de arte de la edad clásica.

En la antigüedad clásica se conocía el plomo, fácil de fundir, con el cual se construían planchas para revestimientos y tubos; el cinc, sin embargo, no se conoció hasta el Renacimiento, ya que si no se toman precauciones especiales pasa directamente al estado de vapor; si después se enfría, se deposita en forma de diminutos cristales.

Este fenómeno recibe el nombre de «sublimación», totalmente incomprensible para la mentalidad del hombre antiguo. El mercurio fue descubierto en estado nativo en pequeñas cantidades sin que fuera empleado; se conocía, sin embargo, su sulfuro, llamado cinabrio, usado como colorante y cosmético. En la Edad Media fue estudiado por los alquimistas, quienes descubrieron la amalgama que forma con los otros metales y sugirieron su empleo para la fabricación de espejos y productos farmacéuticos.

La metalurgia moderna
La época moderna, y en especial el siglo XIX, trajo el descubrimiento de numerosos metales que enriquecieron el escaso patrimonio de los antiguos y pasaron con rapidez, del estudio en el laboratorio químico, a las aplicaciones técnicas en las fábricas.

Bastará señalar el manganeso, níquel, cobalto y wolframio (conocido también con el nombre de tungsteno) que, unidos en porcentajes relativamente pequeños al acero, le confieren gran resistencia; se obtienen así los aceros especiales, entre los que se pueden destacar el acero al manganeso, al níquel, al cromo-níquel, el acero de corte rápido que contiene wolframio, así llamado porque con él se construyen herramientas para la elaboración en frío de los aceros corrientes, debido a que no pierde su dureza aunque se caliente al rojo; por este motivo puede girar rápidamente sobre otro acero sin que, al calentarse, se alteren sus propiedades.

Vemos, pues, que gracias al profundo estudio científico de la metalurgia, se está en condiciones de producir una vastísima gama de aceros con propiedades especiales y aptos para las más diversas aplicaciones.

Se suele decir que la edad del hierro prosigue aún hoy en día, pero ¡qué perfección en los materiales presenta respecto a las simples industrias de hace 200 e incluso 100 años!

El hierro —se le da este nombre, pero en realidad debiera decirse la fundición y el acero— domina todavía la técnica moderna en las construcción Bessemer-Thomas o, simplemente, Thomas. El horno Martín-Siemens es de reverbero, constituido por una cámara rectangular cerrada, de piso horizontal y cubierta por una bóveda baja.

La cámara está dividida en dos compartimentos por un tabique bajo, llamado altar; en un lado arde el combustible, y en el otro el material a tratar, que es hierro muy dulce (en general, trozos) y mineral en proporciones adecuadas.

Este se calienta tanto por los humos del combustible como por el calor que refleja la bóveda. A este tipo de horno, ideado por el francés Martín, el alemán Siemens le añadió un dispositivo para recuperar parte del calor que se escapa con los productos de la combustión. De aquí su nombre.

El acero puede obtenerse también mediante el horno eléctrico de arco o de inducción. Los aceros especiales se obtienen al crisol, es decir, en vasos cerrados de material refractario, a fin de preservar a los componentes de las impurezas que contienen los humos del horno.

La producción siderúrgica en el mundo
Desde la fundición, en todas sus variedades, hasta los aceros especiales ya mencionados (al cromo, al níquel, al manganeso, al cromo-níquel, al cromo-vanadio, al wolframio, etc.), la gama de los productos de la industria del hierro, llamada siderurgia, es extensísima y representa la base del sistema productivo de todos los países, constituyendo la denominada industria pesada.

Sin ésta no serían posibles las construcciones de maquinaria en general, ni las ferroviarias, automovilísticas, navales, aéreas y agrícolas. La siderurgia puede tomarse, por consiguiente, como un índice del potencial industrial de una nación. La cantidad de fundición y acero producidos anualmente alcanza cifras del orden de millones de toneladas. La mayor potencia siderúrgica son los EE.UU., seguidos por la Unión Soviética y, con menor producción, por Japón, República Federal de Alemania, Inglaterra y Francia.

La edad del hierro, iniciada hace cerca de 3.000 años, continúa, pues, en nuestros días. A pesar del descubrimiento de otros muchos metales, esté sigue siendo fundamental, pues ningún otro ha podido mejorar su resistencia y demás propiedades mecánicas; y algunos, que quizá las igualarían, son raros, y su producción industrial difícil y antieconómica.

El único que ha mantenido su importancia junto al hierro, en el transcurso del último siglo, es el aluminio. Este es el metal más abundante en la corteza terrestre (casi el doble que el hierro) y conduce el calor y la electricidad mejor que aquél. Su escasa densidad y la facilidad para producir aleaciones ligeras le hacen insustituible en la fabricación de las estructuras y revestimientos de los modernos aparatos de aviación así como en muchas otras industrias de todo tipo.

Sin embargo, los campos de aplicación del hierro y del aluminio están perfectamente delimitados, aunque ambos metales se emplean provechosamente unidos en producciones de todo género que abarcan una extensa gama, que comprende desde la industria pesada antes mencionada a los pequeños objetos de uso cotidiano.

alto horno

Imagen Alto Horno

Un alto horno, un horno de fundición, trabaja constantemente. El trabajo puede disminuir y aun cesar en otros departamentos de una fábrica de acero, pero el horno de fundición funciona sin interrupción alguna día y noche para producir los lingotes de hierro.

LOS MINERALES DE HIERRO…

Los minerales de hierro importantes son: magnetita, oligisto, limonita y siderita, los cuales pueden hallarse en muy diversos tipos de yacimientos. Cuando una masa de materiales fundidos —un magma— cristaliza, no todos sus componentes lo hacen simultáneamente, y se produce la concentración de determinados compuestos. Así, se han originado los yacimientos magmáticos.

La diferenciación puede haber ocurrido en el sitio donde se encuentra el mineral, o haber sobrevenido una inyección de él, como ocurre en el depósito de magnetita de Kiruna (Suecia), que es el mayor del mundo. En él, la gran masa de magnetita aflora a lo largo de 2.800 m con una anchura de 145 m. Se halla dentro del círculo polar ártico, en la Laponia sueca, y se le atribuye una longitud real de 160 kilómetros.

En otros casos, si bien el agente causante de la mineralización continúa siendo una masa de materiales fundidos, no es ella la única que colabora en la formación del yacimiento. En efecto, durante el proceso de consolidación se desprenden emanaciones gaseosas a elevada temperatura, las cuales, al actuar sobre las rocas próximas, producen reacciones que engendran la mineralización. De esta forma se originaron los yacimientos metasomáticos, como los de Cornwall e Iron Springs (Estados Unidos). En Cornwall (Pengilvania) la magnetita se halla en contacto con una diabasa que, durante el triásicó, cortó rocas sedimentarias del cámbrico.

También se encuentran yacimientos de mineral de hierro formados por transformación de otros minerales existentes (yacimientos por reemplazamiento). Los más característicos son los de Lyon Mountain (Nueva York), donde masas muy ricas en magnetita forman reemplazamientos en un gneiss granítico. La masa mayor tiene de longitud más de 1.500 metros y 6 de anchura. Dentro del mineral existen cavidades miarolíticas lo suficientemente grandes para que quepa en ellas un hombre. En Iron Mountain (Montana) se explota, a su vez, una masa de reemplazamiento de considerable tamaño, formada por hematites y magnetita.

Los yacimientos de hierro sedimentario representan la mayor parte de la producción y de los recursos identificables del mundo. Casi todas las menas proceden de sedimentación química, y el período de la historia de la Tierra durante el cual se depositaron los mayores sedimentos ricos en hierro datan de entre los 3,2 y los 1,7 mil millones de años de antigüedad. Estos sedimentos forman en el Lago Superior (Estados Unidos) bandeados muy finos, que consisten en una alternancia de mineral de hierro y sílice.

Los yacimientos residuales se forman donde hay meteorización y el hierro ferroso presente en una roca es oxidado hasta la forma férrica relativamente insoluble. Muchos constituyentes inútiles son arrastrados y permanece insoluble el hierro, que, poco a poco, es concentrado. El conocido yacimiento de Vizcaya aparece instalado en una capa de calizas cretácicas, en parte de las cuales el carbonato cálcico fue reemplazado por siderita; además, en la parte superior, la meteorización originó una concentración residual de oligisto y limonita.

magnetitaOligisto
MagnetitaOligisto
Limonitasidorita
LimonitaSidorita

AMPLIACIÓN: DEL HIERRO AL ACERO
El hierro obtenido en los altos hornos es una materia prima, no un producto acabado. Para ser útil tiene que ser convertido en hierro colado o en acero. El hierro colado se produce mediante la refundición de lingotes de hierro (hierro fundido en moldes y enfriado), ajustando cuidadosamente las proporciones de carbono, silicio y demás elementos que entran en la aleación.

Fuerte y resistente al desgaste, el hierro colado puede ser trabajado y es fácilmente moldeable en formas bastante complejas. Los moldes en los que se funde el hierro son cajas llenas de arena. La forma se graba en la arena y se vierte sobre ella la colada. Cuando la pieza de hierro ha solidificado, se saca y la arena se reutiliza para un nuevo molde.

La mayor parte del hierro tratado en los altos hornos se convierte en acero, reduciendo considerablemente su contenido de carbono. En 1857 el ingeniero inglés Henry Bessemer (1813-1898) descubrió una forma muy económica de eliminar el carbono del hierro fundido.

En el procedimiento Bessemer, se inyecta aire combinado con algo de carbono a través del hierro fundido, eliminando el monóxido de carbono y el dióxido de carbono. También se oxida parte del hierro, que entonces se combina con el silicio y el manganeso para formar la escoria. En tan sólo 15 minutos se convierten en acero varios centenares de toneladas de hierro. El convertidor entero gira sobre un eje, como una hormigonera, para verter el acero fundido.

En la década de 1860, un grupo de ingenieros inventó un proceso mucho más lento y más controlable: el procedimiento de horno de solera. En este procedimiento se utiliza gas de carbón de baja concentración para calentar hierro fundido en un horno poco profundo. Los cambios químicos son los mismos que en el convertidor Bessemer, pero el procedimiento tiene la ventaja de que se puede añadir chatarra de hierro a la mezcla. Con este método se tarda unas doce horas en producir acero, lo que permite un control muy exacto de la composición final.
Actualmente, tanto el procedimiento Bessemer como el procedimiento de solera han sido sustituidos en la mayor parte de los países por un proceso que combina las ventajas de los dos.

En el procedimiento LD (abreviatura de Linz-Donawitz), se insufla un chorro de oxígeno casi puro a través de una lanza sobre la superficie del hierro fundido. El proceso es rápido y puede absorber hasta un 20% de chatarra, a la vez que produce un acero de muy alta calidad. La adición de cal al oxígeno permite convertir en acero hierro con un mayor contenido en fósforo; este último procedimiento se denomina horno básico de oxígeno.

Para los aceros más caros, incluidas las aleaciones y los aceros inoxidables, se utilizan hornos de arco eléctrico (ver fotografía). El calor lo proporcionan tres electrodos de carbono introducidos en una mezcla de chatarra con los elementos» de adición propios de cada aleación. El silicio si manganeso y el fósforo se eliminan e! carbono se elimina al añadir de hierro, que reacciona exactamente igual que en un alto horno. El hecho de que los hornos de arco eléctrico puedan fundir cargas constituidas en su totalidad por chatarra es una gran ventaja en los países desarrollados, donde el acero reciclado representa una gran proporción de la producción total.

Tipos de acero
El acero se vende en forma de planchas fundidas, enrollado en láminas, en tiras, en barras (para clavos, tornillos y alambre) o en vigas (para edificios, puentes y otras utilizaciones propias de la construcción). Las características del acero se pueden modificar con ciertos procedimientos, como el tratamiento por calor y las aleaciones, a fin de que resulte adecuado para usos específicos. El factor más importante en cualquier acero es el contenido de carbono.

Los aceros con alto contenido de carbono son más duros y fuertes, pero también más quebradizos y no se pueden soldar. Para que la soldabilidad sea adecuada, el contenido de carbono debe ser inferior al 0,2%. Las características precisas de cualquier tipo de acero dependen también del tratamiento por calor, que determina su micro-estructura.

El acero puede endurecerse calentándolo al rojo vivo —en torno a los 850°C— y apagándolo entonces con agua, pero también en ese caso resulta quebradizo. Es posible conservar la dureza en gran parte y reducir la fragilidad mediante una segunda cocción a temperatura más baja —unos 250°C—, seguida del enfriamiento del acero a temperatura ambiente. Este acero recibe el nombre de acero templado.

La aleación del acero con otros elementos, además del carbono, también es importante. El acero que contiene un 3% de níquel, por ejemplo, es extraordinariamente duro y se utiliza para ruedas dentadas y ejes que deben soportar grandes esfuerzos. Los aceros que contienen hasta un 13% de manganeso tienen bordes muy duros, y se emplean para hacer determinadas maquinarias como las excavadoras y taladradoras.

El molibdeno se alea con algunos aceros para reducir su fragilidad. Los aceros inoxidables, que contienen en torno a un 14% de cromo y a veces también níquel, no se oxidan debido a la formación en su superficie de una capa impermeable de óxido. En la actualidad, estos aceros son muy empleados para la realización de cuberterías y fregaderos de cocina, así como para el revestimiento de edificios.

hierro moldeado

El acero fundido (izquierda) es moldeado en formas básicas y estandarizadas, como barras y planchas, antes de ser laminado o convertido en productos para la venta. En el pasado, todo metal fundido pasaba siempre por una etapa intermedia de lingotes antes de ser recalentado y laminado. Sin embargo, el desarrollo del sistema de fundición continuo ha permitido verter directamente el metal fundido en una máquina especial para producir barras o planchas.

chatarra autos

La disponibilidad de chatarra reciclable es un factor importante a la hora de determinar el proceso más adecuado para la fabricación de acero, in una economía desarrollada típica, la chatarra disponible es tanta que cualquier objeto nuevo fabricado con acero puede estar constituido por chatarra reciclada hasta en un 50%: los automóviles nuevos llevan otros viejos en su interior. En las economías en desarrollo, donde hay menos acero viejo, se usa una proporción mucho menor de chatarra. No toda la chatarra procede de productos que han llegado al final de su existencia. En las propias fábricas de acero se el material que no alcanza el nivel requerido. Por otra parte, los recortes de la industria vuelven a las acerías para su reprocesamiento.

Petróleo               Carbón              Gas natural

Fuente Consultada:
Natura Las Reservas Económicas Naturales
Biblioteca Temática UTEHA – El Mundo Que Nos Rodea

Revolucion Industrial en Estados Unidos EE.UU. Su Industrializacion

Revolución Industrial en Estados Unidos EE.UU.
Su Industrialización

Revolucion Industrial en Estados Unidos EE.UU.

Revolución
Agrícola I
Revolución
Algodonera
Revolución
Metalúrgica

Durante el siglo XIX existió un condicionante del proceso de formación de Estados Unidos: su inicio hacia el despegue industrial. Esta condicionante lo era con respecto a Europa, de la cual había surgido. Sin embargo, este joven país con la esperanza puesta en consumar su independencia contra reaccionó; sumado a sus necesidades de expansión territorial, en gran parte desconocida, y a la que necesariamente había que conquistar, consecuentemente se procuró un carácter particular:

• Un “espíritu de empresa” era lo que caracterizaba a esta sociedad de pioneros. Sin embargo, esta sociedad estadounidense resultó de las diferentes clases sociales y la desigualdad de fortunas, una sociedad “antagonizada” ya sea por la pugna de grupos sociales que poseían intereses disidentes o por la oposición en sí. El resultado de esta situación fue similar a los conocidos en Europa: intolerancia al feudalismo y a la tradición secular de los conflictos mentales.

• Los movimientos relacionados entre la natalidad y mortalidad trajo como consecuencia la presión demográfica. Así, a lo largo del siglo XIX el comportamiento demográfico evidenciado por la constante afluencia de migrantes, pesaba sobre el crecimiento continuo. Además influyó de manera excesiva la extensión territorial y el consecuente movimiento hacia el oeste en este país.

• El liderazgo económico y tecnológico de Inglaterra hicieron mucho por el desarrollo industrial estadounidense. Aunque también podría decirse que los inventores del joven país con sus propias contribuciones y orientaciones hicieron por Inglaterra.

Evolución demográfica

El proceso demográfico de Estados Unidos tuvo tres rasgos esenciales que lo caracterizaron. En cuanto a la población, este país no superaba los cuatro millones de habitantes en el primer período; sin embargo la misma se fue duplicando cada 23 años, hasta que en vísperas de la Guerra de Secesión logró alcanzar los 32 millones. No obstante, en el último tercio del siglo se evidenciaría un relativo descenso en dicho crecimiento. Por lo tanto, la presión demográfica de dicho país posee los siguientes aspectos fundamentales.

Ritmo de mortalidad y natalidad

Desde principios de siglo y hasta 1870, la tasa de natalidad se mantuvo en 45 por ciento aproximadamente; hasta descender de 38 a 30 por ciento en 1890. El alza del nivel de vida y del progreso general, acompañaron esta evolución. La tasa de natalidad siempre fue superior a la tasa de mortalidad, aunque esta último también siempre fue menor que en Europa. A tal punto que se paso de un 25 por ciento en 1800 al 20 por ciento en 1865. Para finalizar con un 17.2 por ciento en los inicios del siglo XX.

La inmigración

Fundamentalmente podemos hacer énfasis en dos corrientes migratorias: la primera de ellas con llegada de inmigrantes desde Inglaterra y Alemania antes de 1870. Y la segunda que se produjo después con una nueva oleada proveniente de Europa meridional y Europa del Este. Sin embargo, hacia 1890 se inició una emigración nórdica. Tal es así que el creciente desarrollo de Estados Unidos suponía una verdadera esperanza para aquellos que padecían de la opresión o de la miseria, como fue el caso de los austriacos, polacos, rusos, entre otros. Estadísticamente, la proporción de extranjeros y americanos nacidos en el extranjero se conservó entre un 10 y 13 por ciento. Cabe destacar, que lo que facilitó con frecuencia la existencia de estas corrientes migratorias fueron los avances en la navegación.

La conquista de la frontera

Un largo proceso de organización, el cual brindaba un amplio abanico de resultados económicos, sociales y culturales; fue el escenario concreto por el cual durante todo el siglo XIX esta nación expandía sus fronteras iniciales. Por ejemplo, en 1803 se incorporaron Ohio, Vermont, Kentucky y Tennesse, corriéndose la frontera hacia el oeste del río Mississipí. Sumado a ello, el territorio de Louisiana se incorporó ese año a través de una compra.

Esta sumatoria continuó en 1818, cuando la región central de la frontera con Canadá fue cedida por Inglaterra. Un año después de este hecho, Florida fue vendida por España. Pese a todo ello, el territorio estadounidense tuvo modificaciones sustanciales durante la década de los cuarenta, más precisamente cuando se anexa Texas en 1845, un año más tarde lo hizo Oregon y definitivamente se estableció el actual mapa de Estados Unidos en 1848 con la incorporación de la Alta California y Nuevo México.

La expansión hacia el oeste

Un hecho fundamental fue el aumento de la movilización hacia el oeste, lo que implicó que en el ámbito económico, los centros urbanos materialicen la etapa inicial de la industrialización en Estados Unidos. A partir de ese momento se desarrollo un proceso de proletarización, observado con anterioridad en Inglaterra, y que conllevaba las difíciles condiciones sociales de vida en aquel entonces. Pero además, con la memoria aún fresca de los discursos revolucionarios de la guerra de la independencia, entraron en refutación las condiciones impuestas por la explotación capitalista y la conciencia de libertad de amplias masas de población. Para aquellos miles de hombres y mujeres que no estaban dispuestos a convertirse en asalariados, el oeste fue su esperanza. A tal punto que hacia la conquista de la frontera se “colaban” importantes contingentes humanos, sin importar la fuerte presión demográfica.

La oferta de mano de obra industrial se resintió y los empresarios se vieron forzados a desarrollar un mejoramiento tecnológico, que supliera la relativa escasez de mano de obra con una mecanización cada vez más perfeccionada. En el terreno económico se trazó lo que podríamos llamar una división geográfica del trabajo, con tres polos fundamentales que se articularían armónicamente: el este industrial, el oeste agrícola y el sur algodonero. Incluso antes de conocer las enormes ventajas del ferrocarril, la interrelación entre los tres polos se veía favorecida por la extraordinaria red fluvial natural: el oeste vendía sus productos agrícolas a los estados del sur, utilizando el Mississipí que enlazaba con Ohio. Al mismo tiempo, el sur exportaba algodón a la industria textil de los estados del este.

La industrialización

En la segunda mitad del siglo XIX la industria estadounidense creció más que ninguna otra en el mundo. Las primeras manufacturas se crearon con importación de mano de obra extranjera especializada. La guerra de 1814 contra Inglaterra, al cortar la entrada de los productos británicos, permitiría la creación de algunas industrias, que ya en 1816 comenzaron a crecer considerablemente. Después de 1840-1860, la utilización de la hulla y el vapor impulsaron notablemente la siderurgia y el transporte.

El mercado interior se amplió y se unificó. Gracias al gran mejoramiento de las comunicaciones, el país avanzó económicamente a un ritmo bastante rápido. Los países capitalistas europeos se expandían colonizando regiones lejanas; los estadounidenses se desarrollaron principalmente dentro de su país, concentrando esfuerzos en la explotación de sus inmensos recursos naturales. El desarrollo de la industria algodonera, por ejemplo, se extendió a partir de 1816. En 1860 se concentró en Nueva Inglaterra un conjunto industrial algodonero, que empleaba cerca de 122 mil obreros.
Su gran impulso estuvo condicionado por la entrada de la máquina de vapor y el rezago de la máquina doméstica.

Los dueños de bancos, ferrocarriles, acero y petróleo se apoderaron de las tierras de los aborígenes, impusieron hipotecas y absorbieron la economía esclavista del sur. Importaron millones de trabajadores y obreros especializados, para superar las técnicas europeas. Chinos y filipinos construyeron ferrocarriles y granjas con jornadas excesivas y bajos salarios; pero sobre todo se edificaron fortunas sobre millones de esclavos negros.

cuadro sintesis revolucion industrial

Fuente Consultada: Historia Universal Gómez Navarro y Otros.

Industrializacion en Alemania Revolucion Industrial Alemana

Industrialización en Alemania
Revolución Industrial

La industrialización en Alemania en el Siglo XIX: En el siglo XIX, Prusia impulso un plan político que tenía cono finalidad la unificación alemana. Este además, estaba estrechamente vinculado al proceso de desarrollo económico de dicho país. Sin embargo, este proyecto de Bismark de la “gran Alemania” no fue llevado a cabo hasta 1871, ya que los Estados confederados e independientes no se unirían. No obstante, estos Estados evolucionaron hacia la industrialización de manera ventajosa, refiriéndonos al nivel económico, a esta política de unificación varios años antes.

Los motivos fueron los siguientes:

1. En los Estados federales, se permitió la libre circulación de hombres, mercancías y capitales, a partir de la creación de la unión aduanera (Zollverein) en 1834. Es así, como puede afirmarse que el proceso de industrialización alemán, tuvo un factor determinante: la precedente unidad económica sobre la unidad política.

2. El desarrollo de los Estados, estuvo signado por el papel decisivo que iniciaba el gobierno prusiano. Tal es así, que Prusia patrocinaba la planificación de la unificación aduanera, y la reorganización y concentración de mercados dispersos o paralizados tras los duros efectos económicos que habían causado las guerras napoleónicas. Ello era posible en ese entonces, porque era el Estado más fuerte política y económicamente. Por todo Alemania se extendió esta iniciativa prusiana, estimulando además a la construcción de ferrocarriles y nuevas vías de comunicación; ya que su ventaja era el gran aprovechamiento de la red fluvial natural del norte y por supuesto, la gran arteria del Rhin.

La deseada unificación de la economía, fue favorecida y resultante del decisivo criterio de relativo librecambismo económico adoptado. A tal punto que cuando Prusia en 1818 presentó la reducción y simplificación de los nuevos aranceles aduaneros, estos tuvieron un impacto beneficioso sobre las manufacturas, las cuales redujeron sus gravámenes como consecuencia. Al Zollverein, unión aduanera de Prusia, poco a poco se fueron incorporando los Estados alemanes, ya que deshicieron sus acuerdos comerciales contraídos fragmentariamente. Cabe aclarar, que estos fueron reacios al principio a tal unión porque temían la hegemonía emprendida por Prusia. Consecuencia: aceptación de la policía arancelaria prusiana y en la misma, se encargaron de negociaciones comerciales con otros países.

Entonces, en Alemania el conocido Zollverein, fue para el desarrollo industrial su “precondición”. ¿Por qué? Por que una treintena de pequeños Estados, soberanos y separados por barreras aduaneras, evitaron las dificultades planteadas sobre la construcción de redes de comunicación y de movilización de capitales y mano de obra, tras la unificación económica y la creación de un único mercado.

La demografía:

La movilidad de mano de obra y las necesidades del mercado de trabajo implicaron una verdadera revolución demográfica. Proceso que sucedió de manera paralela, y cuya función fue indispensable para que se lleve a cabo la revolución industrial en Alemania. Tal es así que en el siglo XIX, la presión demográfica dejo unos resultados en dicho país: la población pasó en 1800 a un total de 24 millones de habitantes, a 36 millones en 1850, y a 56 millones en 1900. Un ejemplo de ello puede ser, en la Alemania oriental, entre 1783 y 1850, cuando la emancipación de los campesinos en los Estados alemanes favoreció la natalidad, y en donde además el régimen de servidumbre estaba muy desarrollado. Por otra parte, las condiciones de vida de los campesinos se vieron mejoradas tras la liberación de las prácticas feudales en la agricultura.

La agricultura:

Durante el siglo XIX, quienes adquirieron un carácter verdaderamente revolucionario, fueron las transformaciones comprobadas en la agricultura alemana. El suelo sufrió una total organización provocada por la emancipación campesina y además por la progresiva caída del régimen de servidumbre. Aumentando sus superficie cultivable de manera considerable, tras el abandono progresivo del barbecho. Por ejemplo, estas en 1800, ocupaban la cuarta parte del suelo cultivable; pero en 1861, no inmovilizaban más que 16 o 18 por ciento de él, para finalizar con solamente el cuatro por ciento a finales del siglo.

El desarrollo industrial:

Como mencionábamos anteriormente, el Zollverein fue también para el desarrollo industrial alemán un precondicionante, conocido años después tras la unificación económica y aduanera también. La aportación tecnológica y de las corrientes de emigración de cuadros técnicos y obreros calificados, proporcionados de Gran Bretaña, fueron las ventajas que gozó la industrialización alemana.

Sin embargo, cabe aclarar que su desarrollo fue más tardío que el de Inglaterra y el de Francia. No obstante, el medio de transporte fundamental en el caso alemán porque se antepuso al proceso de despegue y ofreció a la iniciativa estatal y privada el balance positivo de las experiencias europeas antes nombradas, fue el ferrocarril.
Pero el legítimo relanzamiento industrial prusiano y que se extiende a toda Alemania con base en la unificación del mercado, se refiere a la producción de hierro y carbón a mediados del siglo XIX. Simultáneamente con una conciencia clara de los grandes recurso naturales alemanes, y gracias al boom tecnológico y ferroviario de dicho período.

Tal es así que la producción alemana de carbón en las minas de Ruhr, del Sarre y Alta Silesia, en 1820 alcanzaron en conjunto cerca de un millón de toneladas, para luego pasar a seis millones en 1850. En síntesis, la rápida industrialización de Alemania se debí básicamente a las iniciativas estatales en el campo económico, sumado a la presión demográfica vivenciada, los recursos naturales y la puesta a punto de una extraordinaria red de vías de comunicación. Permitiendo en corto tiempo, dominar el continente europeo.

cuadro revolucion industrial

Fuente Consultada: Historia Universal Gómez Navarro Gàrgari y Otros.

Revolucion Industrial en Francia Avances Tecnologicos

Revolución Industrial en Francia

Industrialización en Francia:Un “despegue” del crecimiento no fue lo que caracterizó en el siglo XIX al desarrollo económico de Francia. Sino al contrario, este evidenció una lenta transformación de sus técnicas de producción. Por tal motivo podría afirmarse que el desenvolvimiento industrial francés para nosotros, no será adjetivado como revolución con su total connotación como concepto. Tal es así, que a lo largo del siglo XIX, la economía francesa se transformo de una manera gradual. La clave de este proceso está sujeto al desplazamiento progresivo de su centro de gravedad: la agricultura, hacia el desarrollo de la industria, localizada en pocas ciudades y principalmente en el norte de este país.

fabrica de la epoca industrial en Francia

Evolución demográfica

Francia evidenció desde finales del siglo XVIII hasta principios del XX, una baja de la tasa de natalidad mucho más marcada que en otros países, comprobada a través de su evolución demográfica. En cambio, la tasa de mortalidad disminuyó mucho menos rápidamente. Esta doble tendencia tenía como objetivo frenar el crecimiento de la población francesa. Tal es así que podemos observar diferentes etapas pertenecientes a esta directriz:
1800-1810 La diferencia entre las tasas de natalidad y mortandad era de 5.4 por ciento.

1850 Descenso hasta 4 por ciento (entre ambas tasas).
1913 Oscilación alrededor de 1 por ciento.

Una caída absoluta fue la finalización de este proceso en el período de entreguerras. A tal punto que de una manera alarmante en el siglo XIX, Francia logra reducir su tasa de natalidad. Por lo que se tradujo además, en un aumento cada vez más débil de la población. No obstante, el resultado que arrojó este crecimiento neto fue un alargamiento de la longevidad. En consecuencia, Francia evidenció un proceso que se conoce como “envejecimiento demográfico o de la población”.
Para comprender el proceso de industrialización en Francia, no existió el factor determinante de la presión demográfica. Esto es contrariamente a lo que sucedió en Inglaterra, por lo que se puede afirmar entonces, que la ausencia de esta presión redujo en gran medida la demanda global y por lo tanto también frenó los ritmos del desarrollo industrial.

Desarrollo agrícola

El progreso real de Francia se caracterizó por un largo retraso en las reformas técnicas y estructurales. Tal es así que cuestiones fundamentales al respecto dieron su inicio, estas son cinco en total:

1-Quienes fueron los únicos que invirtieron durante mucho tiempo en el campo, fue el campesinado a pesar de sus escasos recursos. Sin embargo, sobre ellos recaían los impuestos del régimen señorial y del fisco real. La nobleza es quien canalizaba estos volúmenes económicos en inversiones costosas.

2-La estructura de la propiedad de la tierra no fue modificada sustancialmente tras la revolución burguesa de 1789; sino que se reforzó las pequeñas y medianas propiedades a través de la venta de los bienes nacionales. A tal punto que sin una articulación posible, se dio una coexistencia de latifundio, mediana y pequeña propiedad.

3-El restablecimiento del derecho de primogenitura fue boicoteado por la oposición en el Parlamento, en 1826, bajo la Restauración. Por lo tanto, quien sufrió una parcelación desfavorable al progreso técnico fue la propiedad agrícola, tras la continuación del reparto de tierras por herencia. Por el contrario que los terratenientes británicos, sus pares franceses no mostraron el mismo interés hacia los nuevos métodos de producción.

4-En cuanto al sistema de arrendamientos, no se produjo modificaciones sustánciales. Solamente hubo una venta de propiedades en forma de pequeños lotes de tierras, incluso dentro de las grandes propiedades, por parte de los terratenientes, es decir de la aristocracia o de la gran burguesía. El objetivo de este hecho fue impedir que obtengan elevados rendimientos, por parte de las posibles grandes extensiones.

5-El siglo XVIII se había caracterizado por un importante alza de la productividad agrícola, no supo se aprovechado por Francia. Quien tampoco emprendió los enclousures, “revolución de los cercados”, como lo promovió Inglaterra.

Etapas del crecimiento agrícola

• 1770-1789. La crisis de superproducción evidenciada durante el último tercio del siglo XVIII, hizo decaer la tendencia alcista registrada regularmente guante ese mismo siglo. Tal es así que esta crisis, produjo la ruina de pequeños y medianos propietarios vitivinícolas y cerealistas, tras el descenso de sus precios, es decir el del vino y por lo tanto el de los cereales. Quien disparó repentinamente los precios, fue la helada prematura del verano prerrevolucionario. Dependiente del crecimiento agrícola, la industria francesa sufriría finalmente estos colapsos. Así “convaleciente”, sería el diagnóstico de la situación agrícola, resultante a finales de este siglo.

• El perfeccionamiento de las herramientas y maquinarias, el empleo de abonos y la preparación de suelos, junto al aumento de las superficies de tierra de cultivo y el desarrollo de los medios de transporte; provocó desde principios del siglo XIX hasta 1864, un rápido crecimiento de la producción.

• 1870-1900. Se manifestó una fase de crecimiento lento. La competencia de los países de ultramar y las guerras del Segundo Imperio pueden considerarse las causas fundamentales de este fenómeno.

• De principios del siglo XX a 1914. Volvió a aumentar la productividad agrícola, aunque el estallido de la Primera Guerra Mundial cortó esa tendencia.

Comienzos de la industrialización en Francia

El conjunto de factores que favorecieron el desarrollo industrial francés durante el siglo XIX tuvo su origen en las reformas revolucionarias, en los órdenes institucional y político que se sucedieron a la caída del Antiguo Régimen; lo cual podríamos denominar “precondiciones” del desarrollo.  La revolución burguesa de 1789 liquidé el feudalismo y abolió la servidumbre. La ley de marzo de 1791 sepulté definitivamente el régimen gremial de las corporaciones de oficio, que paralizaba la iniciativa privada y llegaría a ser el blanco donde concentraría la ira de todo adepto a las teorías del librecambismo.

Por otra parte, se realizó toda una reorganización territorial de la geografía francesa. Las antiguas provincias fueron sustituidas por nuevas demarcaciones, que Napoleón acabó de ordenar en el marco de una estrecha centralización administrativa. Se suprimieron las aduanas interiores entre las provincias. Hombres, mercancías y capitales lograron desplazarse libremente. El espacio geográfico francés se convirtió en un mercado único, protegido por un elevado arancel exterior.

En 1790 la Asamblea adopté el sistema métrico, mucho más simple que el antiguo sistema de pesas y medidas, lo cual favoreció notablemente los intercambios.

Tanto la Convención como el Directorio darían un fuerte impulso a la creación de instituciones dedicadas al estudio y a las investigaciones científicas.

A mediados del siglo XIX, estas iniciativas ofrecían ya claros resultados con Saint Simon y sus seguidores, cuyas teorías sobre la industrialización y el desarrollo de las técnicas financieras, así como la reorganización de los transportes (las vías fluviales del norte comunicarían los focos de concentración industrial, junto con el ferrocarril), darían como resultado una organización económica más funcional.

• Hubo factores desfavorables que convergieron contrariamente en el desarrollo industrial de Francia.

Francia carecía de importantes recursos de carbón y de mineral de hierro, lo cual provocó que, finales del siglo XIX, el 53.5 por ciento de las importaciones francesas de mercancías fueran materias primas necesarias para la industria. Era el único país industrial que necesitaba importar carbón.

El ahorro y la inversión

En el siglo XIX no era escaso el capital, pero su ahorro no fue suficientemente productivo. Si bici existió atesoramiento, el ahorro francés se canalizó, en mas de la mitad, hacia la inversión en el extranjero, y el préstamo al Estado estuvo económicamente mal dirigido. El Estado bien pudo haber empleado este ahorro para fines productivos, aunque normalmente lo dirigió hacia el financiamiento de su déficit presupuestario.

El proteccionismo

El panorama económico general del siglo XIX francés sufrió el peso del ideario “colbertista”, defensor a ultranza de un Estado obsesionado por el control y la defensa de la economía nacional, frente a la competencia extranjera. A largo plazo, la política proteccionista arrojaría piedras contra su propio tejado, cuando surtieron efecto sus aspectos más negativos: el freno a la difusión de nueva técnicas, al recelar de cualquier “hipoteca nacional”, que pudiera suponer un alto grado de dependencia tecnológica y, por otra parte, en un contexto económico internacional, tendente al librecambismo, cualquier actitud de prolongado proteccionismo inhibiría el crecimiento interior. Algunos casos concretos resultaron altamente demostrativos: los derechos de aduanas impuestos sobre el carbón y las materias primas aumentaron los costos de producción o evitaron el desarrollo de la obtención de hierro mediante coque.

Inestabilidad política

Francia padeció, a lo largo del siglo XIX, más sacudidas políticas que la mayor parte de los países industrializados: las revoluciones de 1830 y 1848, el conflicto de Crimea de 1854-1856 y la guerra de 1870. Al fin y al cabo, estos hechos supusieron una sangría periódica de hombres y recursos, que hay que sumar al conjunto de factores que retrasaron el progreso económico francés.
La industria textil y la industria del hierro en Francia, como es el caso inglés, fueron las primeras en dar el salto hacia adelante en el proceso que va de una economía artesanal a una economía

Industria textil

Hacia mediados del siglo XVIII existía en Francia una industria textil rural. Los talleres dispersos de carácter familiar trabajaban el lino y el algodón a domicilio. En algunos casos, los trabajadores se asociaban bajo la tutela de un comerciante que proporcionaba las materias primas. Esta estampa de hiladuras y manufacturas “de aldea” se mantuvo por generaciones, hasta el momento en que el comerciante-abastecedor, enriquecido por el auge del mercantilismo, comenzó a importar máquinas y a construir fábricas.

Desafiando las fuertes tendencias proteccionistas del Estado del Antiguo Régimen, estos comerciantes viajaron a Inglaterra, visitaron talleres británicos, se empaparon en nuevas técnicas gracias a las abundantes revistas especializadas y, bien por simples licencias obtenidas de las autoridades inglesas, o por la política del contrabando, iniciaron una corriente de suministro de material técnico, combinándola con una amplia red de espionaje económico. Los empresarios ingleses y sus expertos técnicos viajaron a Francia atraídos por la perspectiva de aumentar sus beneficios.

John Kay, en 1747, instaló en París la primera lanzadera volante. El gobierno francés se vio obligado a reconocer el talento y la iniciativa de Kay. Sus complicados artefactos comenzaron a funcionar en los centros textiles de Normandía.

La industria textil del norte y las fábricas de pana de Ruán comenzaron a desarrollarse a mediados del siglo XVIII con maquinaria y mano de obra inglesas, bajo la tutela y, a la vez, el recelo terno de París, presionado por las ilusiones de la iniciativa privada.

La energía hidráulica y la de vapor instaladas por primera vez en Alsacia, en 1830, ya se concentraban en cerca de dieciocho mil telares hidráulicos o de vapor.

En Calais y Boloña, a principios del siglo XIX, comenzó una fase decisiva en la fabricación de encajes bajo el asesoramiento, en sus inicios, de mano de obra inglesa calificada.
En conjunto, concluimos que Francia supo aprovecharse de las técnicas de producción textil de Inglaterra. Sin embargo, el desarrollo de la industria textil fue mucho más lento. Lo mismo ocurrió en los restantes sectores industriales.

La industria siderúrgica

Con respecto a Alemania y a Inglaterra, Francia llevaba un gran retraso en la producción de hierro, el cual tendía a mitigarse a través de una política aduanera fuertemente proteccionista. El escaso desarrollo de las vías de comunicación mitigaba la competencia interior: cada productor tenía su “monopolio”, reducido a la zona geográfica donde estaba radicada la empresa.

A partir de la segunda mitad del siglo XVIII se repitió en el campo de la siderurgia la colaboración franco-inglesa: llegada de tecnología y mano de obra calificada británicas.
Entre 1760 y 1786 se fundaron varias empresas metalúrgicas y mecánicas. En Saint Etienne se realizaron las primeras experiencias de producción de hierro con coque. Los altos hornos de La Creusot fueron construidos con fondos privados y ayuda financiera estatal, convirtiéndose así en la primera concentración carbón-mina de hierro.

Sin embargo, los progresos no fueron realmente sensibles en el campo de la siderurgia hasta mediados el siglo XIX. Bajo la Restauración se inició en Francia la fabricación de acero. Con lentitud fue penetrando también la técnica del crisol.

Hacia finales del siglo XVIII se introdujo la máquina de vapor, que en un principio no interesó demasiado a los empresarios franceses. En 1810 la industria francesa contaba solamente con 200 máquinas de vapor, frente a unas cinco mil que funcionaban en Gran Bretaña.

Aparte de los factores desfavorables a la industrialización en Francia, enunciados anteriormente, habría que añadir que el elevado precio del carbón y de los transportes, la insuficiente calificación de la mano de obra, las unidades productivas de pequeño tamaño, el espíritu rutinario y, a menudo, la insuficiencia de los capitales, constituyeron aspectos del desarrollo económico específico de Francia.

cuadro revolcuion industrial

Fuente Consultada: Historia Universal Gómez Navarro y Otros.

Revolucion Industrial en Inglaterra

LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL EN INGLATERRA

En el período comprendido entre fines del siglo XVIII y principios del XIX, nace en Inglaterra lo que se conoce como capitalismo industrial. Si quisiéramos puntualizar este hecho, podríamos citar otras fechas que concretan esta cuestión. Por ejemplo, Paul Monteaux y I.S. Ashton son historiadores que admiten que el mismo hecho tiene lugar cuando se pasa de una economía artesanal a la economía industrial, en el período comprendido entre el reinado de Jorge III en 1760 y el comienzo del reinado de Guillermo IV en 1830.

Sin lugar a dudas, que el desarrollo y el apogeo de la economía inglesa a partir de este hecho iniciado, lo vivenciaría la Era Victoriana (1837-1901). Convirtiéndose este en el prototipo del sistema capitalista, identificado con distintas bases teóricas como las de Adam Smith (fundador del liberalismo económico), David Ricardo (continuador del pensamiento económico clásico) y Tomás Malthus (economista y demógrafo).

Cabe aclarar, que esta revolución tuvo lugar en el proceso de acumulación de capital y en los métodos de producción, pero con el costo de más de medio siglo de duración. En otras palabras, la revolución Industrial se trató de un proceso lento que provocó cambios sustantivos en materia económica, social y cultural.

Imagen de la Época

Desarrollo de la agricultura

Para que la industrialización se lleve a cabo existió una condición necesaria: el desarrollo agrícola. Tal es así que podemos afirmar con creces que no hubiese existido la Revolución Industrial en Inglaterra, sin una verdadera “revolución agrícola”. Tal es así, que esta actividad económica, la agrícola experimentó un aumento en la productividad durante el siglo XVIII. Esto derivó en un detrimento de la “cantidad de mano de obra” relacionada con la explotación agrícola, obligándola de alguna manera a reducirla.

La consecuencia más visible de esta reducción, fue la migración de miles de hombres y mujeres que dedicaban su vida plenamente al campo hacia las grandes ciudades, esperando y disponiéndose hacia la demanda de mano de obra que necesitasen estas grandes concentraciones industriales. Por ejemplo, ya para 1800, las principales ciudades inglesas como Londres, Birmingham, Bristol, Liverpool y Manchester poseían más de 50.000 personas residentes.

Por otra parte, la demanda de útiles y herramientas para la explotación de la tierra, fue otra de las grandes transformaciones agrícolas y de despegue industrial, ya que ligado a ello se produciría la actividad metalúrgica, con la producción del arado de hierro, las trilladoras mecánicas, entre otras. Este aumento de productividad agropecuaria en el mundo rural, estimuló al mismo tiempo a la industria textil.

Este siglo XVIII, que tuvo como protagonista paralela a la revolución agrícola inglesa, se exteriorizó a través de transformaciones institucionales y técnicas. Porque cabe decir, que la existencia de ese desarrollo industrial a partir de una economía artesanal, no pudo haber existido sin el desarrollo previo o coincidente de la agricultura.

El cercado de los campos

Hasta principios del siglo XVIII, el campo inglés conservaba extensiones considerables, las cuales pertenecían y eran trabajadas por los yeomen (pequeños propietarios) pero de una manera ineficaz, porque la parcelación y la localización irregular de sus explotaciones, condicionaba sus explotaciones.

Tal es así, que el peso de las leyes sobre cercamiento de fincas hizo que durante este siglo, los pequeños propietarios fueran eliminados poco a poco. Esta nueva ley ordenaba “el cercado de los campos, prados y pastos abiertos y comunes y de las tierras libres y comunales de la parroquia…”. Ligado a ello, se conoció como enclousures acts, a las actas de “cercamiento” promulgadas desde el Parlamento.

Así, incapaces de pagar los gastos de cercado, los pequeños propietarios inmediatamente abandonaron sus explotaciones, cesando de sus derechos como tales. Claramente esto fue consecuencia ineludible de la política de ordenación y reorganización de las explotaciones llevada a cabo en ese entonces, que benefició la concentración de la propiedad rural en pocas manos.

Sin embargo, que el factor determinante del aumento de la productividad, fue esta nueva concentración de la propiedad rural, con base entonces en las leyes de cercados y, por ende en los nuevos criterios de reorganización de explotaciones agropecuarias extensas.

Transformaciones técnicas

También debe tomarse en cuenta, que otro factor primordial, fueron los realmente espectaculares avances técnicos.
El sistema de Norfolk. Lord Towshend, impulsó en la región de Nork un conjunto de innovaciones, tales como el drenaje de suelos, que se preparaba posteriormente con margas y abonos. Sumado a ello, sin emplear el barbecho y con el objetivo principal de evitar el agotamiento de los suelos, se llevaron a cabo las primeras experiencias de alternancia de cultivos. Por ejemplo, primero se cultivaba trigo; segundo tubérculos forrajeros; tercero, cebada y cuarto, alfalfa o trébol. También para facilitar la alimentación del ganado durante el invierno, se iniciaron cultivos de prados artificiales. Esto provocó que entre 1730-1760 en Nork se duplicara el valor de las tierras, y que la nobleza viera como interesante el desarrollo de la agricultura.

Perfeccionamiento de los medios de producción. Nuevos tipos de arados y herramientas de hierro son las maquinarias que se introdujeron para aquel entonces, dando lugar más tarde a la aparición del arado de acero. Además se perfeccionaron e inventaron nuevas trilladoras, desarrollándose también nuevos métodos de drenaje. Por otra parte, en cuanto a los ganados vacuno, caballar y lanar; gracias a los sistemas empíricos pudo mejorarse su calidad.

Iniciativas científicas. Todos los empeños por mejorar la agricultura fueron dejando un importe secuela de iniciativas científicas y culturales en las relaciones de los propietarios rurales: aparecieron publicaciones como Revista de los agricultores y el Periódico de los agricultores.

Sin embargo, la gran masa de trabajadores agrícolas fue perdiendo la seguridad de antaño. Los progresos de la trilla mecánica redujeron los niveles de empleo en los meses de invierno. El obrero agrícola comenzó a soportar la difícil experiencia del desempleo técnico.

Desarrollo de los transportes

En el transporte y las comunicaciones, Inglaterra se hallaba en el siglo XVIII rezagada con respecto os países europeos. Durante, las primeras décadas del siglo XVIII se dio una verdadera “fiebre de canales”, debida fundamentalmente a la iniciativa privada. Como consecuencia, se redujo el costo del transporte, con lo cual se estimularon todas las fórmulas de actividad económica.

En 1761 quedaría inaugurado el primer canal (el canal de Worsley), inspirado en las realizaciones francesas, en cuanto a vías de comunicación fluvial se refiere. La construcción de puentes, canales, túneles, carreteras se entendió pronto como una tarea apremiante, que, en pleno “despegue” industrial, facilitaría el traslado de la población y de los intercambios. A mediados del siglo XVIII, Inglaterra comenzó a desplegar una amplia red de canales y carreteras, y a finales del siglo XVIII estaban en 2500 kilómetros de canales.

El sistema de carreteras de peaje activó la iniciativa privada; su construcción se vería favorecida por el amplio movimiento de redistribución de tierras prevista por la ley de cercados. El ferrocarril fue consecuencia de la Revolución Industrial, pero no formó parte de la fase “revolucionaria en la industrialización. En 1830 no llegaban a los 100 kilómetros las líneas férreas en Gran Bretaña.

Primeros Trenes a Vapor

Desarrollo Demográfico:

A pesar de la inexistencia de un censo general al cabo del siglo XVIII, hoy por hoy es relativamente fácil detectar las distintas fases de la evolución de la población inglesa durante esa etapa. Para facilitar el estudio se ofrece, de entrada, un esquema general:
1700-1740 Fase de estancamiento, cuando se produjeron con relativa frecuencia etapas cortas de reducción de la población.
1750 Se inició el despegue demográfico.
1771-1830 Se duplicó la población en Inglaterra y el País de Gales.

En términos generales, el siglo XIX inglés, en concreto de 1800 a 1914, experimentó la cuadruplicación de su población, pasando, aproximadamente, de los diez a los cuarenta millones de habitantes. Con base a estos datos es posible deducir que, durante el periodo de la Revolución Industrial, demográfica fue considerablemente, alta, decreciendo luego, poco a poco, hasta principios del siglo XX.

La presión demográfica como factor de desarrollo sólo representaba una variable dependiente de factores externos. Sin embargo, con la Revolución Industrial se convertiría en una nueva fuerza motriz incorporada a la evolución de las estructuras de la sociedad. A partir del momento en que las transformaciones técnicas permitieron aumentar el volumen de la producción, el crecimiento demográfico iría creando nuevas necesidades y, en consecuencia, nuevas salidas para Los productores. El crecimiento de La población se convirtió así en un factor esencial del progreso. Sin presión demográfica, dejó de existir un factor esencial del crecimiento de la demanda y, por ello, el desarrollo industrial quedó paralizado o frenado. La oferta de mano de obra estaba en función de la población.

El progreso técnico

El progreso técnico es una de las condicionantes más importantes de la Revolución Industrial. La herramienta manual poco a poco fue sustituida por la máquina, gracias a los perfeccionamientos tecnológicos y a la utilización del vapor como fuente de energía. Este conjunto de descubrimientos transformó las relaciones entre el factor trabajo y el factor capital. Se operó entonces el gran salto de la fase artesanal a la infraestructura tecnológica moderna, transformando las condiciones de vida y de trabajo.

Los inventores y el contexto económico y social

Desde finales del siglo XVIII el proceso de creación tendía a ser más científico y “colectivo”, tanto a nivel de la empresa como del modo de producción general del país. El Estado y las empresas privadas invirtieron sumas considerables en el progreso técnico. Inventor y empresario se integrarían en equipos dotados de medios científicos de trabajo, e intentarían dar solución a cada nuevo problema que planteaban los inicios de la sociedad industrial.

La industria textil

En este campo comenzó a verificarse, antes que en ningún otro, el paso de la independencia artesanal al régimen de contratación. Los grandes telares desplazarían el mundo artesano de las manufacturas textiles. Los comerciantes capitalistas comenzaron a concentrar un utillaje costoso y voluminoso en las fábricas. El antiguo artesano textil, dueño de su arcaico medio de producción, se vio obligado a contratarse en las fábricas, cuyos ritmos de producción coparon rápidamente los circuitos clásicos de distribución y cambio.

Hacia 1730, John Kay inventó la lanzadera volante, que permitía tejer en menos tiempo piezas de mayores dimensiones.
En 1770, Hargreavas obtuvo la patente de una máquina que hilaba con varios hilos a la vez, y gracias a los sistemas de husos se aumentó la producción. La utilización de fuentes de energía, hidráulica en un principio y a vapor después, multiplicó su potencial. Lo que en un momento fue un descubrimiento para explotación doméstica, se fue convirtiendo en compleja maquinaria de uso industrial.

Alrededor de 1780 apareció el telar mecánico de Cartwigth, que permitió a las empresas de tejido absorber la superproducción de hilaturas. Asimismo, la máquina de vapor pronto fue incorporada a los talleres mecánicos, ampliando los marcos de producción y la estructura fabril.

El hierro

La industrialización del hierro se dio con el empleo del carbón en los altos hornos. La madera como alimento fundamental de las fundiciones amenazaba, por la voracidad de éstas, con la desaparición de amplias zonas de bosque. Inglaterra, además, no contaba con suficientes reservas madereras.
Sobre 1710, Abraham Darby descubrió el carbón de coque. Este carbón, perfeccionado por sucesivos tanteos, permitió el desarrollo paralelo de la producción de hierro y de carbón: dos fuentes de riqueza fundamentales para Inglaterra en el siglo XIX. La poderosa corriente de aire que exigía la combustión del coque en los altos hornos se vio facilitada por la máquina de vapor.

La máquina de vapor

Se desarrolló a lo largo del siglo XVIII como una nueva fuente de energía adaptada a los más importantes procesos de explotación industrial. Las primeras bombas de vapor, que se utilizaban para bombear el agua de las minas de carbón y de cobre, consistían en máquinas ineficaces y peligrosas.

James Walt dedicó toda su vida a transformar aquellas rudimentarias máquinas de vapor en verdaderas máquinas de precisión. A partir del momento en que Walt encontró la manera de configurar los mecanismos fundamentales del artilugio que “producía movimientos” oscilatorios, de tal manera que generaran un movimiento circular, la antigua aplicación exclusiva para bombeo de as de depósitos, salmueras o destilerías, fue inmediatamente aplicada como fuerza motriz en el acarreo por levantamiento de enormes volúmenes de agua (con grandes ruedas giratorias), en las iciones, en los telares mecánicos y en los transportes.

cuadro resumen revolucion industrial

Fuente Consultada:
Historia Universal Gómez Navarro y Otros.Enciclopedias Consultora Tomo 7
Enciclopedia del Estudiante Tomo 2 Historia Universal
Enciclopedia Encarta
La Aventura del Hombre en la Historia Tomo I «El Ateneo»
Historia Universal Gomez Navarro y Otros 5° Edición
Atlas de la Historia del Mundo Parragon

 

Record de Velocidad en Moto Historia de Primeras Pruebas de Velocidad

Historia y Records de Velocidad en Moto

Desde el día en que el hombre montó por primera vez un motor en un bastidor ciclista, la motocicleta ha representado un instrumento fundamental para su inquietud por la velocidad. Como ya hemos dicho en otras ocasiones, a partir de 1 935 casi todos los intentos por alcanzar el récord de velocidad se han celebrado en la misma localidad: Bonneville (Utah, USA) en el Lago Salado. Durante estos años Bonneville se ha constituido en escenario de miles de intentos por establecer el récord de velocidad en moto.

En 1975 el récord absoluto de velocidad en motocicleta lo estableció sobre esta pista Don Vesco, distribuidor de Yamaha en California, registrando 487, 515 kilómetros por hora. Don Vesco nació en 1940 en San Diego (California); con sus gafas y su pelo prematuramente encanecido adopta el aspecto de un tranquilo profesor; sin embargo, las motos y la velocidad son una tradición en la familia Vesco desde los tiempos en que su padre Don, en los años veinte, corría con el Ford T en los lagos salados de California.

La relación de Don Vesco con las motocicletas se inició cuando, siendo todavía niño, compró un escúter de segunda mano. Apasionado por la mecánica, lo preparó para correr, pero se vio obligado a venderlo al objeto de pagar las multas acumuladas por conducir sin carnet.

A los quince años empezó a participar en carreras locales y en 1959 ganó su primera prueba importante en carretera, en Willow Springs (California), y terminó la temporada ganando el «Championship Rider Award», premio concedido por la Federación Motociclista Americana.

Lógicamente, su valía quedó de inmediato demostrada y cuando en 1962 Honda envió a Estados Unidos dos especiales cuatro cilindros de 250 c.c. para que interviniesen en algunas carreras, una de las máquinas se la confiaron a Don Vesco.

Al año siguiente, Yamaha alquiló al piloto americano una bicilíndrica de 250 c.c. de válvulas rotativas, la RD 56, con la cual Vesco se inscribió en la categoría de 500 c.c. del Gran Premio de Estados Unidos (no valedero para el campeonato mundial) y que se adjudicó con notable facilidad.

En 1964 obtuvo la representación de Yamaha y después de dos accidentes en las pruebas y algunos resultados mediocres, Don Vesco decidió limitar su actividad y dedicarse a la preparación. Así en 1970 el campeón australiano Kel Carruthers corrió en Daytona con una Yamaha 250 preparada por Don Vesco; el australiano ganó la carrera y repitió la hazaña en 1 972, antes de convertirse en director del equipo oficial de Yamaha-América.

Tras esta experiencia Vesco se dedicó de lleno a la promoción de pilotos de la A.M.A., como Gene Romero, Dave Smith, Dave Aldana y Kevin Stafford.

Las máquinas preparadas por Vesco siempre han tenido fama de ser de las más veloces en pista, pero el lugar ideal para que Vesco demuestre su capacidad como preparador es la vasta extensión salada de Bonneville.

Participar anualmente en la «semana de la velocidad» en Bonneville es una tradición ininterrumpida de la familia Vesco desde 1949. En aquel entonces fue el padre de Don quien corrió en automóvil por la pista salada y el hijo, también en auto, había conseguido alcanzar una velocidad de 370,139 km/h. Desde que centró su interés en las motos, acude todos los años a Bonneville para intentar establecer un récord en cualquiera de las categorías de cilindrada: a finales de los años setenta ostentaba diez récords nacionales sobre veinte, de 250 a 1.000 cc.

Pero Don Vesco no se contentaba con establecer récords de velocidad «genéricos», y en 1969 empezó a proyectar el más ambicioso de sus intentos: la conquista del récord mundial absoluto de velocidad en motocicleta.

El vehículo que construyó para el intento distaba mucho de parecerse a una moto convencional, pues tenía forma de puro y el único componente tradicional era el bastidor; aunque la distancia entre ejes era de 3 metros, la longitud total 5 metros, el punto más ancho del carenado 53 centímetros y el punto más alto respecto al suelo 88 cm. La máquina pesaba algo más de 190 kilos y para detenerse necesita el concurso de un paracaídas.

Con sus dos motores Yamaha normales de carreras, de dos tiempos y 350 c.c., en el primer intento el vehículo de Don Vesco alcanzó los 266,911 kilómetros por hora. Aunque dejaba algo que desear en cuanto a maniobrabilidad, en el segundo intento Vesco alcanzó los 267,143 Km./h.

Poco a poco la velocidad del torpedo fue aumentando hasta llegar a los 344,390 Km./h, récord de la categoría inferior en 50 kilómetros al absoluto establecido por Bob Leppan. En 1970 Don Vesco acudió a Bonneville con su nuevo «Streamliner», modificado para mejorar el equilibrio en marcha. Tras dos intentos prometedores, al tercero sufrió un pinchazo y el vehículo se inclinó sobre un lado, incluso en esta incómoda posición Vesco consiguió rodar como una exhalación sobre la pista a 405,543 Km./h.

Tres semanas después, con la máquina reparada, regresó a Bonneville y alcanzó una velocidad de 403,040 Km./h y quince días más tarde, montando una Harley-Davidson, situó el récord en 427,310 Km./h.

Don Vesco, sin darse por vencido, se puso de inmediato a estudiar una nueva máquina. Sobre el mismo bastidor (que ya contaba seis años) prolongado unos sesenta centímetros montó dos motores de carreras cuatro cilindros de 250 c.c. de Yamaha. La máquina pesaba casi 320 kilos y su precio rebasaba los dos millones de dólares.

En agosto de 1974 el vehículo estaba listo y Don Vesco se dispuso a establecer el nuevo récord absoluto: 453,278 Km./h. Pero no contento aun con este resultado, y con la idea fija de superar la barrera de las 300 millas por hora (igual a 482,790 Km./h) se puso a trabajar y justamente un año más tarde, el 28 de septiembre de 1975 alcanzó con su «Silver Bird» las 302.B millas por hora, equivalentes a 487,515 Km./h.

El «Silver Bird», que gracias a la propulsión de dos motores Yamaha acoplados y a la perfiladísima forma de cohete permitió a Don Vesco en 1975 aproximarse a los 500 Km./h en el Lago Salado.

En septiembre de 1.978 Don Vesco efectuó un nuevo refuerzo de su bólido y con esta máquina equipada de un motor Kawasaki alcanzó la velocidad récord de 512,719 Km./h.

Historia Motos a Vapor

Fuente Consultada: Revista 2Ruedas Colección Tomo N°10 Gran Enciclopedia de la Moto.

Enfermedades Transmisibles Vías de Contagio Hongos, Virus y Bacterias

Enfermedades Transmisibles y Vías de Contagio

1-Enfermedad Aftas

2-Enfermedad Cólera

3-Enfermedad Difteria

4-Enfermedad Disenteria

5-Enfermedad Escarlatina

6-Enfermedad Gripe

7-Enfermedad Hepatitis

8-Enfermedad Pulomonia

9-Enfermedad Papera

10-Enfermedad Rubeola

11-Enfermedad Sarampión

12-Enfermedad Varicela

INTRODUCCIÓN: La existencia de seres microscópicos y su probable intervención en la destrucción del organismo vivo se sospechaban desde la antigüedad. Sin embargo, veinte siglos separan esta intuición de los experimentos de Pasteur y de las experiencias de Davaine que demuestran el papel infeccioso de los microorganismos.

Desde entonces, quedó abierto un inmenso campo de investigación a los estudiosos y la humanidad tuvo una nueva esperanza en su lucha contra la enfermedad. Al mismo tiempo se puso de manifiesto una prueba suplementaria de la organización contradictoria de la materia. En efecto, todo en la naturaleza lleva consigo elementos positivos y negativos. Así sucede con los microbios, a los que se designa con el término genérico de gérmenes, sin especificar el sentido de sus funciones.

Estos infinitamente pequeños del mundo vivo se presentan, en efecto, bajo dos aspectos opuestos: son, a la vez, dispensadores de vida y de muerte.

Algunos de ellos, los más numerosos, llevan una vida libre en el aire, el suelo o el agua; son inofensivos e incluso desempeñan un papel precioso en el seno de la naturaleza.

Estas especies, llamadas saprofitas (del griego sapros: podredumbre), realizan en efecto un trabajo de descomposición de los desechos, de fermentación, de fertilización de los suelos en el curso del cual se procuran las sustancias nutritivas que necesitan y aseguran el mantenimiento de las condiciones indispensables para la supervivencia de los hombres y de los animales.

Otras especies de microbios, llamados patógenos (del griego pathos: enfermedad) atacan a los tejidos vivos, bien intoxicándolos con materias nocivas, bien privándolos de los elementos que rigen su buen funcionamiento. Sucede que contaminan a bacterias (nombre que se da a los microbios de forma alargada o esférica) saprofitas, que se tornan entonces peligrosas.

ENFERMEDADES TRANSMISIBLES: Para la Organización Mundial de la Salud, una enfermedad se considera transmisible cuando la misma se puede transmitir de un ser humano a otro, de una especie animal al hombres y como vía de transmisión pueden ser los insectos, el sexo, el aire que respiramos , el agua que bebemos o el suelo en donde vivimos.

Las enfermedades infecciosas se producen cuando un organismo vivo habita y se multiplica sobre o dentro de otro, perjudicándolo a través de la producción de sustancias tóxicas o bien lesionando, digiriendo o destruyendo una parte o la totalidad de su estructura celular. Estos organismos dañinos suelen ser microscópicos —virus, bacterias y protozoos— pero también existen organismos mayores, como los hongos, las lombrices y los artrópodos.

Mosquito que transmite el Dengue, Malaria

Mosquito que transmite el Dengue, Malaria

Una famosa enfermedad por los estragos humanos que ha hecho a través de la historia fue en la edad media, la peste bubónica o peste negra que diezmo a la población de Europa en el siglo XIV y posteriores. Esta enfermedad era transmitida por la pulga de las ratas, que habitaban en el pelo de las mismas y al picar al hombre le transmitía el parásito infeccioso.

También debemos recordar la viruela, que durante muchos años fue la causante de miles y miles de muertes o en el mejor de los casos cuando el paciente se sobreponía quedaba con la piel de la cara totalmente lastimada y con las cicatrices para toda la vida. Esta enfermedad ha sido erradicada totalmente del planeta, gracias a un notable esfuerzo entre varios países del mundo.

Actualmente están presentes la gripe, el resfriado común , la varicela , sarampión y otras conocidas, pero que con un tratamiento pueden ser controladas y curadas sin mayores inconvenientes.

La transmisión de estos tipos de enfermedades es favorecida por las malas condiciones de saneamiento, la debilidad por falta de alimentación en algunas sociedades pobres, la falta de políticas desde el gobierno para informar y educar a la población sobre los cuidados y prevenciones hogareñas para evitar el contagio.

Como se Transmiten las infecciones

El aire: Se transmite en gotitas infectadas en el aire a través de la nariz, la garganta/pulmones o la saliva, o bien a través de partículas de polvo procedentes de escamas desprendidas de la piel.

La contaminación: La contaminación de los alimentos y del agua, que suele proceder de heces u orina infectada.

El contacto directo (contagio): La enfermedad se contrae por contacto estrecho con una persona infectada.

La transmisión sexual: Se transmite por coito vaginal o anal, o a través del sexo oral. El uso de preservativos puede reducir el riesgo de transmisión.

La sangre: Se transmite por la inyección de sangre o productos sanguíneos contaminados, o por instrumentos mal esterilizados. Es frecuente entre hemofílicos y consumidores de droga por vía intravenosa. En ocasiones, al efectuar tatuajes o en fa acupuntura.

Portador animal (vector): inyección de saliva contaminada, como en la malaria. Picaduras de pulgas, como en la peste bubónica.

La rápida expansión de las ciudades, el auge de los viajes, los movimientos de las poblaciones y el aumento nacional e internacional del comercio de alimentos humanos y para animales son factores que han aumentado el riesgo deque las enfermedades se transmitan rápidamente entre los países o las regiones.

En los países en desarrollo hay enfermedades como el cólera y otras que generan diarreas en los afectados son causas del principal  motivo de mortalidad en niños. Otra gran parte de niños fallecidos es por enfermedades respiratorias agudas, como neumonía.

La tuberculosis y la lepra siguen planteando problemas de salud pública considerables y en muchos países las fiebres hemorrágicas víricas siguen teniendo consecuencias importantes, sobre todo durante los brotes epidémicos.

Respecto a las enfermedades de transmisión sexual, los afectados aumentan día a día en casi todo el mundo. Los países de África subsahariana son los mas comprometidos con el SIDA y hay una gran desplazamiento de dicha enfermedad hacia los sectores mas jóvenes de la población.

Todas estas enfermedades siempre se tratan con medicamentos, pero se ha notado que con el uso continuo aparece una notable resistencia de los microbios a estos medicamentos y retrasan la curación de los pacientes, incluso algunos no tiene efectos curativos. Por otro lado esta situación obliga a los laboratorios a investigan nuevas drogas y fármacos con el consiguiente costo de acceso por parte de los gobiernos y de la población.

La carga de muchas enfermedades transmisibles podría reducirse sin duda mediante el ordenamiento del medio: proporcionando un abastecimiento de agua potable y la eliminación en buenas condiciones sanitarias de desechos, aguas residuales y materias fecales, garantizando un alojamiento adecuado, protegiendo el entorno de la contaminación química y otros medios técnicos de lucha. Pero la implantación de estas medidas de lucha es forzosamente un proceso lento.

En las grandes ciudades exige cuantiosas inversiones, mientras que en las extensas áreas rurales del Tercer Mundo el ordenamiento del medio sólo tiene cabida como parte integrante de un desarrollo social y económico global. Por lo tanto, se seguirán dedicando los mayores esfuerzos a los métodos tradicionales de prevención y lucha contra las enfermedades transmisibles.

Entre éstos figuran el establecimiento y mantenimiento de sistemas de vigilancia que permitan enumerar y evaluar los casos aparecidos, primer paso importante para determinar la distribución,-los factores causales, la gravedad y la extensión de cada enfermedad transmisible. Así se obtiene la información de base necesaria para determinar las prioridades adecuadas en la aplicación de estrategias de lucha contra la enfermedad.

Otras actividades de lucha son la formación de recursos humanos mediante programas docentes en materias administrativas y técnicas, el aumento del número de personas aptas para las actividades de lucha contra las enfermedades transmisibles, y la obtención de sencillas técnicas de diagnóstico y métodos de tratamiento poco costosos que los agentes primarios de salud puedan aplicar incluso en las aldeas más remotas.

Además, en la actualidad existe un renovado interés por la «promoción de la salud» con vistas a mostrar a la gente cómo evitar la enfermedad, cómo procurar activamente la salud y cómo llevar hábitos de vida saludables, todo lo cual contribuirá directamente a la prevención o al tratamiento temprano de muchas enfermedades transmisibles.

Otro componente importante de las actividades de prevención y lucha contra las enfermedades es la investigación y, gracias a la moderna biotecnología, se están buscando vacunas, sustancias de diagnóstico y fármacos nuevos y de bajo costo. Reviste especial importancia la producción de nuevos medicamentos que permitan hacer frente a los cada vez más numerosos gérmenes patógenos resistentes a los antibióticos actuales.

 Las vacunas, por lo contrario, han demostrado en años recientes ser uno de los métodos más rentables para proteger la salud humana. El programa intensivo de inmunización preparado por la OMS fue la clave de la erradicación mundial de la viruela en 1977.

Salud Mundial —Julio 1988—

Según el grado más o menos elevado de complejidad alcanzado por su organización biológica, los microbios se dividen en dos grupos principales: los virus y las bacterias . Otros microorganismos, de estructura intermediaria, constituyen especies distintas.

Los virus

Los virus son organismos muy pequeños, que enferman al ser humano y que solo pueden vivir adentro del núcleo de una célula. Una vez que han logrado introducirse, toman el control de los mecanismos naturales de la célula para la cual está programada y comienza a reproducirse. Este proceso de multiplicación destruye a la célula.

La médula ósea cuando nota este impedimento celular comienza una «guerra» creando anticuerpos naturales y esa es la única forma que tiene nuestro cuerpo para evitar el ataque viral. Hay algunos fármacos creados en laboratorios pero solo para algunos tipos de virus y el costo es muy elevado.

El tratamiento, por el momento, se efectúa a través de la prevención en forma de inmunización, que produce los anticuerpos en nuestro sistema antes de que ataque el virus. En los últimos tiempos abundan las investigaciones sobre los virus encógemeos (que producen cáncer) que, al parecer, estimulan las células para que sean malignas. Es muy probable que en un futuro próximo puedan verse progresos significativos en este campo.

A los virus se les llama «filtrables» porque son capaces de atravesar los poros muy finos de los filtros de porcelana; se les llama también «ultravirus» porque no se pueden descubrir al microscopio ordinario. Pero se distinguen de las bacterias por otras características diferentes de las de sus dimensiones extremadamente reducidas (del orden de la milésima de miera). En efecto, procedimientos de laboratorio han permitido aislar algunos de ellos y precisar algunas de sus particularidades. La principal es su incapacidad de desarrollarse fuera de la materia viva, mientras que las bacterias se pueden cultivar en medios apropiados. Las alteraciones y modificaciones que producen en aquella permiten generalmente identificar al virus a su familia.

Las bacterias:

Una de las particularidades de las bacterias es la de ser visibles al microscopio ordinario, pues son muchas mas grandes que los virus.. Su tamaño varía desde unas décimas de miera (una miera = una milésima de milímetro) a unas mieras, pero la mayor parte son de dimensiones suficientes para quedar retenidas por los filtros de porcelana. Están formadas por una célula única, comparable a la célula humana, que tiene un núcleo y se presentan generalmente en forma de bastoncillos o esferas.

Algunas están dotadas de cilios vibrátiles que les permiten moverse, otras tienen la facultad de producir corpúsculos resistentes, las esporas, gracias a las cuales pueden vivir a marcha lenta en condiciones desfavorables: es el caso del bacilo del tétanos.

Su poder destructor se ejerce tanto a nivel de un tejido privilegiado (como en la difteria por ejemplo), puesto que el microbio se instala electivamente en la retrofaringe) en el que liberan sustancias químicas tóxicas que acarrea la sangre, tanto a nivel del organismo en su conjunto cuyo equilibrio comprometen con su proliferación.

Se dice entonces que hay septicemia, es decir infección generalizada. Pero muy a menudo unen la toxicidad a una gran capacidad de multiplicación, con el peligro de una invasión masiva del organismo.

Existen dos grupos de fármacos que sirven para tratar la infección bacteriana. El primer grupo, los bacteriostáticos, impiden la multiplicación de las bacterias. El segundo grupo, los antibióticos, destruyen las membranas celulares o canales metabólicos de las bacterias, o bien actúan como venenos directos.

Para encontrar el fármaco antibacteriano adecuado a la bacteria infecciosa hay que cultivar la bacteria en un recipiente y agregarle láminas impregnadas de antibióticos. Con un antibiótico eficaz, la lámina presentará un espacio yermo a su alrededor donde no puede crecer el organismo. En este caso, se dice que es «sensible» al antibiótico.

Los hongos

Los hongos constituyen, con toda probabilidad, el grupo de organismos más extendido, pues residen en prácticamente todas las especies animales y vegetales así como en su habitat. Por consiguiente, apenas hay diferencias entre determinados anillos en el césped y la tina en la piel. La característica forma de anillo en crecimiento indica que hay hongos en ambos medios.

Son muy pocos los hongos que infectan a los seres humanos, y la mayoría de éstos colonizan sobre todo la superficie (piel, uñas y pelo). Si embargo, hay diferencias geográficas. En América del Norte, por ejemplo, hay muchos hongo invasores, que producen enfermedades como la pulmonía. Estos hongos no se encuentran en Europa.

Las esporas de los hongos, llevadas por el viento, pueden causar asma y muchas alergias en lo: seres humanos, pero no son infecciosas en si sentido más estricto.

Staphylococcus , bateria

Staphylococcus , bacteria

Estreptococos

Estreptococos, bacteria

tripanosoma

Tripanosoma, protozoos

ameba

Ameba, protozoos

protozoo

Toxoplasma, protozoos

VÍAS DE CONTAGIO:

Todo lo que nos rodea —el aire, la tierra, el agua— y todo aquello de lo que vivimos está contaminado por organismos microbianos y puede contagiarnos una enfermedad. Todo nos amenaza y, en primer término, el aire que respiramos que no solo contiene elementos que favorecen la difusión de los microorganismos, sino también impurezas, en especial polvos microbianos desecados, desprendidos de los residuos de la vida cotidiana (barrido de los locales habitados, curas, escamas, expectoraciones).

Sin embargo, son mucho más peligrosas las gotas de agua en suspensión en la atmósfera, porque los microbios que en ellas buscan refugio se benefician allí de mejores condiciones de supervivencia: humedad y gases pútridos.

Pero el aire no está contaminado uniformemente. Se admite, por ejemplo, que su contenido microbiano es prácticamente nulo encima del mar, débil en el campo, en los parques y en los jardines, y que se eleva progresivamente en la ciudad para culminar durante las horas de afluencia o en los lugares superpoblados.

La contaminación del suelo se efectúa, en gran medida, a través de la acumulación de restos diversos (materias fecales, orina de los roedores, huevos, larvas, etc.). Sin embargo, si en este suelo viven gran número de microbios, principalmente los espiroquetas causantes de la ictericia hemorrágica y el bacilo del carbunco, su virulencia (es decir, su poder de multiplicación) queda atenuada, a excepción de los bacilos esporulados del tétanos y de la gangrena.

El tercer elemento natural, el agua, o mejor dicho, las aguas continentales (ríos y arroyos), son la residencia privilegiada de numerosas especies microbianas, que encuentran en ellas un medio nutritivo abundante y sus huéspedes de elección (larvas, insectos chupadores, etc.).

Por necesidad, el hombre contribuye ampliamente a enriquecer dicha fauna. Por ejemplo, el vertido de las alcantarillas, que se acumula en los fondos fangosos, favorece el desarrollo del bacilo de la fiebre tifoidea y del virus de la poliomielitis, y proporciona todo tipo de desechos de los que se alimentan las ratas. Tampoco son inofensivos los baños, ya que, al nadar, absorbemos agua que puede haber sido contaminada por otro bañista enfermo o portador de microbios.

Por último recordemos otros dos tipos de contaminación en la vida cotidiana: los animales domésticos, por sus contactos frecuentes con materias de desecho o por los parásitos que albergan, y los alimentos, que, a pesar de los controles a que se hallan sometidos, no siempre tienen una garantía de absoluta inocuidad. Así, por ejemplo, las toxinas elaboradas por los estafilococos que hay en la leche resisten a la pasteurización.

LAS DEFENSAS CONTRA LA INFECCIÓN

Una vez que el agente infeccioso ha penetrado en el organismo, éste no permanece inactivo, sino que defiende, mejor o peor, a través de procedimientos biológicos y químicos que están en función de cierto número de factores, principalmente la raza, la edad y el sexo. Para que se declare una enfermedad más o menos grave no basta, evidentemente, con que el microbio entre en contacto con los tejidos vivos, sino que es además preciso que encuentre un terreno receptivo.

Se habla de inmunidad natural cuando el organismo opone inmediatamente resistencia a la invasión microbiana. Esta inmunidad varía según los sujetos. Por ejemplo, se ha podido observar que depende en gran medida de la «raza»; así, los anglosajones parecen especialmente sensibles al virus de la escarlatina, mientras que los africanos lo son al bacilo de la tuberculosis (y refractarios, por el contrario, a la fiebre amarilla) y los árabes presentan una gran resistencia ante el tifus.

Sin embargo, éstas son simples indicaciones, de las que no se pueden sacar conclusiones científicas. Por el contrario, es seguro que la edad del sujeto desempeña un papel preciso. Si los recién nacidos gozan de una especie de inmunidad, que se atribuye al hecho de que la madre está inmunizada contra ciertas enfermedades infecciosas, durante la primera infancia, por el contrario los niños son presa favorita de las fiebres eruptivas. Influye asimismo el sexo: estadísticamente, los hombres parecen más sensibles que las mujeres a las enfermedades infecciosas.

Asimismo se reconoce una marcada predisposición en los individuos con taras congénitas y en los casos de carencia alimenticia. Algunas enfermedades no infecciosas, como la diabetes, determinan una gran fragilidad ante la infección. Por último, se considera que la fatiga, el agotamiento, las emociones y, naturalmente, una mala higiene son factores favorables a la infección.

Los temibles y asombrosos fagocitos

Cuando el organismo no dispone de defensas naturales, llama en su auxilio a otros agentes de protección, auténticos policías del cuerpo humano. Los fagocitos son, literalmente, células que comen bacterias y virus. Algunos desempeñan una función de «aduaneros» en el interior de un tejido determinado; otros son libres y se mueven mediante la deformación de sus cuerpos, análogamente a lo que hacen las serpientes: éstos son los glóbulos blancos, también llamados leucocitos.

En el momento en que un microbio invade el organismo, los fagocitos se movilizan y acuden al punto de la invasión. Algunos mueren inmediatamente bajo el efecto de las toxinas liberadas por los atacantes (el pus está formado, en gran parte, por sus cadáveres), mientras que los demás absorben y digieren a sus enemigos. Sin embargo, no todas las especies microbianas son tan frágiles, y existen algunas capaces de rodearse de una cápsula protectora que anula la acción de los fagocitos.

Es entonces cuando intervienen unos nuevos defensores, los anticuerpos. Estas sustancias desempeñan un papel de primera importancia en el curso de la infección propiamente dicha, aunque son capaces de defender al organismo posteriormente, y a veces de manera definitiva, de cualquier posible invasión del mismo agente microbiano.

Para que aparezcan los anticuerpos es necesario que el organismo haya entrado en contacto con otra sustancia, el antígeno. En una enfermedad infecciosa, el antígeno es de origen microbiano. Cada anticuerpo es específico del antígeno que lo ha producido y, en consecuencia, sólo es activo sobre el microbio en cuestión. El anticuerpo puede actuar simultáneamente de dos maneras: por un lado, reacciona directamente contra las toxinas, fabricando antitoxinas; por otro lado, forma una pantalla sobre la superficie del microbio y lo entrega, casi sin defensas, a los fagocitos.

De esta implacable lucha entre los fagocitos, los anticuerpos y los microbios, el organismo puede salir airoso, sin que tenga lugar ninguna intervención exterior. En algunos casos se constata una curiosa y nueva propiedad del sujeto infectado: se ha hecho insensible a una nueva infección por el mismo microbio.

Esto es lo que se denomina inmunidad adquirida, debida a la acción persistente de los anticuerpos; sin embargo, dicha inmunidad puede no ser duradera, como en ciertas infecciones víricas, como la gripe.

ALGUNAS ENFERMEDADES CONTAGIOSAS

AFTAS
Causa: Hongo Candida albicans Transmisión: El hongo (Candida albicans) habita en el aparato digestivo y en la vagina. Las aftas se presentan cuando aumenta el crecimiento del hongo y, en algunos casos, después de un régimen de antibióticos de amplio espectro. Pueden transmitirse al feto en el parto.
Características: Manchas blancas en la boca o irritación de la vagina. Prevención: Evitar los antibióticos de amplio espectro. Tratamiento: Antifúngicos.

CORIZA
Causa: Virus
Transmisión: Aire; contacto directo. Características: Inflamación de la nariz y de las vías respiratorias superiores, que produce estornudos, tos, dolor de garganta.
Prevención: Evitar el contacto directo. Tratamiento: Descanso. Medicamentos específicos que pueden aliviar algunos síntomas, pero su utilidad es limitada.

CÓLERA
Causa: Bacteriana. Transmisión: Agua contaminada por heces infectadas. Particularmente restringida a los trópicos. Características: Vómitos y diarreas que producen deshidratación. Suele ser mortal.
Prevención: Suministros de agua potable. Vacuna efectiva de 6 a 9 meses. Tratamiento: Antibióticos.

DIFTERIA
Causa: Bacteriana. Transmisión: Aire. Características: Infección de la faringe; obstrucción de la respiración. Inflamación del corazón. Suele ser mortal. Actualmente poco frecuente en países desarrollados. Prevención: Inmunización Tratamiento: Antibióticos.

DISENTERÍA
Causa: Ameba o bacteria. Transmisión: Contaminación de los alimentos o del agua. Características: Diarrea, pérdida de peso, deshidratación. En la disentería amebiana, limitada a los trópicos, abscesos hepáticos.
Prevención: Higiene, suministros de agua limpia.
Tratamiento: Antibióticos, emetina, rehidratación.

ESCARLATINA
Causa: Bacteriana. Transmisión: Aire. Características: Fiebre, dolor de garganta, erupción cutánea de color rojo subido, posibilidad de infecciones del oído y riñón.
Prevención: Evitar contacto. Tratamiento: Antibióticos.

ESQUISTOSOMIASIS (BILHAR-ZIOSIS)
Causa: Platelminto parasitario, esquistosoma.
Transmisión: Los huevos excretados en las heces u orina de personas infectadas llevan a cabo un desarrollo larval en caracoles de agua dulce. Las larvas desprendidas de los caracoles penetran la piel de la persona que se baña en agua infectada y coloniza los vasos sanguíneos del intestino. Características: Diarrea, engrasamiento del bazo y el hígado, cirrosis hepática. Puede ser mortal. Prevención: Suministro de agua potable. Tratamiento: Diversos fármacos.

FIEBRE GLANDULAR (MONO-NUCLEOSIS INFECCIOSA)
Causa: Virus.
Transmisión: Contacto directo. Características: Inflamación de los nódulos linfáticos, fiebre, dolor de garganta, fatiga.
Prevención: Evitar el contacto directo. Tratamiento: Reposo.

FIEBRE TIFOIDEA Causa: Bacteriana. Transmisión: Contaminación de los alimentos o agua por heces infectadas. Características: Infección del sistema digestivo, que produce fiebres altas, erupción cutánea rojiza, posible inflamación del bazo y los huesos. Anteriormente, solía ser mortal. Prevención: Inmunización. Tratamiento: Antibiótico.

GONORREA
Causa: Bacteriana. Transmisión: Sexual. Características: Pus, dolor al orinar; si no se controla, puede producir esterilidad e inflamación de las válvulas del corazón.
Prevención: Evitar el sexo sin protección. Tratamiento: Antibióticos.

GRIPE
Causa: Virus. Transmisión: Aire. Características: Fiebre, pérdida de apetito, debilidad. En los ancianos, puede ser mortal.
Prevención: Inmunización contra determinados virus. Tratamiento: Descanso.

HEPATITIS A
Causa: Virus.
Transmisión: Contaminación de alimentos o agua.
Características: Inflamación del hígado, que produce fiebre, náusea e ictericia.
Prevención: Inmunización.
Tratamiento: No existen fármacos antivirales eficaces.

HEPATITIS B
Causa: Virus.
Transmisión: Sexual o a través de la sangre.
Características: Ver más arriba (hepatitis A).
Prevención: Inmunización; evitar el sexo sin protección y la sangre infectada.
Tratamiento: No existen fármacos antivirales eficaces.

HERPES SIMPLE
Causa: Virus.
Transmisión: Contacto directo.
Características: Pequeñas ampollas en la boca o genitales. El virus permanece latente y es posible la reactivación de los síntomas. Prevención: Evitar el contacto directo.
Tratamiento: Aciclovir.

HERPES ZOSTER
Causa: Reactivación del virus que produce la varicela.
Características: El virus afecta los nervios faciales, del abdomen o del tórax, y produce un dolor agudo y ampollas en la piel circundante.
Tratamiento: Aciclovir.

INTOXICACIÓN ALIMENTARIA Causa: Bacterias, entre las que figuran la salmonela, la listeria o con menor frecuencia, el clostridium botulinum, que produce botulismo. Virus. Transmisión: Contaminación de alimentos o agua.
Características: Vómitos y diarrea. El botulismo afecta el sistema nervioso central y suele ser mortal. Prevención: Higiene alimentaria, suministro de agua potable. Tratamiento: Antibióticos, rehidratación.

LEGIONELLA
Causa: Bacteriana. Transmisión: Aire; se transporta en gotitas de agua procedentes de suministros contaminados, a menudo a través de los sistemas de aire acondicionado o duchas.
Características: Fiebre, tos, dolor de pecho, dificultad para respirar. Puede ser mortal.
Prevención: Control de sistemas de refrigeración y agua caliente. Tratamiento: Antibióticos.

LEPRA
Causa: Bacteriana.
Transmisión: Contacto prolongado o directo.
Características: Engrasamiento de la piel y los nervios, entumecimiento, deformidad y desfiguración. Prevención: Evitar el contacto directo.
Tratamiento: Control con sulfamidas.

LOMBRIZ INTESTINAL/TENIA
Transmisión: Contacto directo. Características: Comezón anal producida por la lombriz hembra que emerge de noche para poner los huevos.
Prevención: Higiene.
Tratamiento: Piperazina.

MALARIA
Causa: Parásito.
Transmisión: Picadas de mosquito. Características: Destrucción de los glóbulos rojos de la sangre, que produce fiebre y anemia. Puede ser mortal.

MENINGITIS
Causa: Virus o bacteria.
Transmisión: Aire o contacto directo.
Características: Inflamación de las membranas que rodean el cerebro.
Produce dolor de cabeza, fiebre y convulsiones. Puede ser mortal. Prevención: Evitar el contacto directo. Tratamiento: Meningitis bacteriana: antibióticos. Meningitis viral: descanso.

PAPERAS (PAROTIDITIS AGUDA)
Causa: Virus. Transmisión: Aire. Características: Fiebre, inflamación de las glándulas salivares parótidas. En los adultos, inflamación testicular y ovárica.
Prevención: Inmunización (inmunidad de breve duración). Tratamiento: Descanso.

PESTE
Causa: Bacteriana.
Transmisión: Aire o a través de picadas de pulgas.
Características: Fiebre, debilidad, delirium, bubas dolorosas (inflamación de los nódulos linfáticos). Suele ser mortal.
Prevención: Inmunización (protección pardal). Tratamiento: Antibióticos.

PULMONÍA
Causa: Bacteria o virus. Transmisión: Aire; contacto directo. Características: Inflamación del pulmón, que produce dolor y dificultad para respirar. Puede ser mortal. Prevención:
Tratamiento: Antibióticos, cuando la causa es bacteriana.

POLIOMIELITIS
Causa: Virus.
Transmisión: Contacto directo. Características: Infección del sistema nervioso central, que produce fiebre, dolor de cabeza, rigidez del cuello. Posible parálisis en una minoría de casos,
Prevención: Inmunización. Tratamiento: Uso del respirador si se presenta una parálisis respiratoria. Fisioterapia, si quedan afectados los músculos.

RUBÉOLA
Causa: Virus.
Transmisión: Contacto directo. Características: Dolor de cabeza, dolor de garganta, fiebre, inflamación del cuello, erupciones rosadas en la piel. Puede producir lesiones en el feto cuando es contraída por mujeres embarazadas.
Prevención: Inmunización. Tratamiento: Reposo.

SARAMPIÓN
Causa: Virus. Transmisión: Aire. Características: Fiebre, sarpullidos, posible infección del oído medio o bronconeumonía. Prevención: Inmunización. Tratamiento: Antibióticos, si se presenta una infección.

SIDA
Causa: Virus HIV. Transmisión: Sexual; transfusión; contacto con sangre infectada. Características: Destrucción del sistema inmune. Es siempre mortal. Prevención: Evitar el sexo sin protección y la sangre infectada. Tratamiento: Fármacos antivirales (de utilidad limitada).

SÍFILIS
Causa: Bacteriana. Transmisión: Sexual; también puede transmitirse al feto vía placenta. Características: Ulcera de consistencia dura en los genitales, seguida de fiebre, malestar, sarpullido en el pecho. Lesiones eventuales en el corazón y cerebro, ceguera, parálisis generalizada en los casos de demencia. Prevención: Evitar el sexo sin protección. Tratamiento: Antibióticos.

TENIA (Solitaria) Transmisión: A través de carne infectada.
Características: Debilidad, hambrej pérdida de peso a causa del parásito, que absorbe los nutrientes. Prevención: Evitar la carne poco cocida.
Tratamiento: Helmínticos.

TÉTANOS (TRISMO)
Causa: Bacteriana.
Transmisión: Introducción de bacterias a través de heridas. Características: Rigidez muscular, espasmos, fiebre alta, convulsiones, dolor agudo. Puede ser mortal. Prevención: Inmunización. Tratamiento: Penicilina y antitoxinas.

TIFUS
Causa: Parásito Rickettsia, que se transmite a través de piojos, pulgas o garrapatas.
Características: Migrañas graves, sarpullido, fiebre alta, delírium.
Prevención: Higiene.
Tratamiento: Antibióticos.

TUBERCULOSIS
Causa: Bacteriana.
Transmisión: Aire; leche no pasteurizada.
Características: La bacteria inhalada por los pulmones produce un tubérculo o lesión que provoca fiebre, pérdida de peso, expulsión de sangre por la boca. La bacteria en la leche infectada afecta los nódulos linfáticos del abdomen. Anteriormente, solía ser mortal.
Prevención: Inmunización, leche pasteurizada.
Tratamiento: Antibióticos.

VARICELA
Causa: Virus. Transmisión: Aire.
Características: Fiebre moderada, sarpullido con ampollas y comezón.
Prevención: Inmunización.
Tratamiento: Reposo.

TOS FERINA
Causa: Bacteriana.
Transmisión: Aire; contacto directo.
Características: Infección de la tráquea y bronquiolos, que produce tos seguida de aspiraciones involuntarias. Prevención: Inmunización.
Tratamiento: Reposo.

Alcoholismo, Enfermedades Venereas en Revolución Industrial

Alcoholismo y Sífilis en Revolución Industrial

La verdadera gran revolución del siglo XIX fue la aplicación a la industria de la máquina de vapor, llevada a cabo por James Watt en 1769. El caballo de vapor aportaba teóricamente a los hombres la potencia y el poder, mientras fue una minoría quien acaparó el poder, acaparando el provecho prodigado por el maquinismo. Para ésta el progreso fue riqueza, abundancia y nuevas necesidades. El dinero, con su atractivo contagioso, acentuó todavía más la zanja que existía anteriormente entre la vieja aristocracia y esta gran parte, ignorada y abandonada, de la población a la que se denominaba «el pueblo».

Alcoholismo, Prostitucion y Sifilis en Revolución Industrial

Así, como consecuencia de la cruzada antituberculosa, nace también la lucha antialcohólica. Hasta estos momentos la embriaguez y el alcoholismo se confundían. En esta época queda claro que el alcohólico no es un borracho cuya crisis aguda de intoxicación era penada por la ley. Se observó que la muerte por tuberculosis era superior en las regiones con fuerte consumo de alcohol; la geografía de la tisis coincidía con la del alcoholismo crónico. Los departamentos más afectados eran los de Bretaña y Normandía; nada cambió luego.

Esta nueva plaga de la que cobró conciencia el cuerpo médico se agravó con las campañas coloniales. Los soldados regresaban de ellas con el hábito del aperitivo a base de alcohol, cotidiano, con anís o absenta, la bebida espirituosa más consumida. Los cafés se multiplicaron en las ciudades y el olor a absenta era tal a la hora del aperitivo que se le llamó la hora verde.

Las estadísticas permiten saber que el consumo de alcohol de 50 grados en 1831 era de dos litros y medio por cabeza de habitante, siendo de nueve litros en 1900. Las cantidades de alcohol que escapaban a los impuestos y por este motivo a las estadísticas eran entonces considerables.

Para los médicos y para los sociólogos y los literatos, el alcoholismo es, como la tuberculosis a la que prepara el camino,  una enfermedad social. Se bebe para olvidar, se busca la evasión junto a «la llamarada» del alcohol. El horror del tugurio hace la fortuna del tabernero. Precisemos que son los alcoholes destilados los que se ponen en la picota y los que son responsables del alcoholismo, no el vino, bebida sana, higiénica y recomendable que forma parte de la alimentación al mismo título que el pan, las legumbres o la carne. Se vigila que los enfermos reciban en los hospitales su ración de vino: medio litro y, en las farmacias, ,el vino generoso es el excipiente de elección de todas las pociones y todas las quininas.

Los higienistas, a los que Pasteur se une, afirman que el uso moderado del vino es útil para detener el avance de la enfermedad. Los enemigos del vino, declaran los oinófilos, son «los mejores propagandistas del alcoholismo y como consecuencia de la tuberculosis».

El aumento de consumo de vino, favorecido por la elevación del poder adquisitivo, promovió así el alcoholismo crónico al rango de primera plaga francesa. Se asistió también a la extensión del nicotinismo, este nuevo y temible enemigo de la salud.

En 1791 la Asamblea Nacional había suprimido el monopolio de la venta de tabacos creado en 1674. Napoleón lo restableció en 1810 y la organización metódica por parte del estado de la fabricación de tabaco para mascar, para aspirar, como rapé, para fumar, correspondió a una progresión constante de su consumo.

No se empezaron a fabricar cigarrillos hasta 1843; en 1869 se venden 11 millones de cigarrillos, particularmente en forma de tabaco picado ordinario con envoltura azul que se volverá célebre. Pero todavía se suele hacer el cigarrillo utilizando el famoso «scarfelati». Los tabacos exóticos, en particular los de Virginia, se reemplazan por la producción de tabaco de Lot-et-Garonne y de Alsacia. A los puros de La Habana, la Régie francesa opone los Londres. El público acoge el tabaco con simpatía, condicionado por los proberbios-anuncios: «El tabaco es el amigo del hombre», si bien en 1875, L’Economiste franjáis nos hace saber que su consumo ha aumentado un 60% desde 18301.

La prostitución, vieja como el mundo, se convirtió en un peligro para la salud, cuando a finales del siglo xv los compañeros de Cristóbal Colón trajeron a Europa la sífilis: los franceses se contagiaron del mal «napolitano» y los italianos del mal «francés». Una vez más fue la administración de Napoleón la que instituyó en 1804, para mantener a raya el contagio venéreo, el control de las casas de tolerancia y la visita sanitaria de las prostitutas. Los lugares de prostitución aumentaron a lo largo del siglo.

La burguesía hacía alardes de virtud pero se dejaba ir al libertinaje en secreto y el aumento de salarios incitaban a ello. Por lo demás existía una desigualdad monstruosa de condiciones de existencia del hombre y de la mujer. Mes Simón, el La obrera, da el resultado de una encuesta realizada con 101.000 obreras de París, de 1847 a 1851. El salario medio es de 1,63 francos por una jornada de trabajo de 15 horas.

En 1883, según Haussonville, a pesar de la elevación del coste de la vida, el salario de las obreras no ha variado. La prostitución, concluye el autor de Miseria y remedios3, es verdaderamente «hija de la miseria». La responsabilidad de la contaminación es no tanto el cliente de paso como el chulo. Dos escuelas se enfrentan a finales de siglo sobre este tema: los partidarios de una represión de la prostitución clandestina y del cuidado sanitario de las casas cerradas, y los idealistas, partidarios de la total libertad y opuestos a esta trata de blancas.

Durante este tiempo, la avariosis, proveedora de ataxia locomotriz y parálisis generales, hacía estragos: La pequeña avariosis (blenorragia) era la carga que tocaba a la mayoría de hombres, con sus complicaciones duraderas, nada despreciables. Mientras en Francia las «casas de placer» no controladas progresaban, en Inglaterra, tradicionalmente adicta a las libertades individuales, se suprimía en 1886 todo control de las prostitutas, decisión que llevó consigo un aumento espectacular de la sífilis.

Una tarea social desconocida hasta el momento, la despoblación, afecta a Francia durante el siglo XIX. El número de nacimientos por 1.000 habitantes que era de 33 en 1801, disminuye a 21,6 en 1895. Las primeras voces de alarma denunciando este mal de nuestra civilización se dieron a finales de siglo. Se repetía la frase dicha por Rochefort en 1868: «Francia contiene 36 millones de sujetos, sin contar los sujetos al descontento».

Por supuesto Francia no tenía el monopolio del fenómeno, pero, precediendo siempre a las otras naciones en los movimientos evolutivos, se colocaba netamente a la cabeza de los países de Europa. La situación de Alemania, su turbulenta y peligrosa nación vecina, era mucho más favorable.

El análisis de las causas de esta caída demográfica inspiraba debates confusos: la desaparición de la moral cristiana, sostenida por unos a los que otros oponían el celibato de los curas. Para los sociólogos esta disminución de la natalidad era el precio pagado por el progreso que «lleva en sí los gérmenes de la decadencia». El refinamiento de la civilización, la extensión de la cultura, el alto precio creciente de la vida eran evidentemente los factores de esta evolución.

Por otra parte, el neomaltusianismo se infiltraba en todas las capas de la población bajo la forma de gran objetivo lucrativo: «Por la presente carta, hago llegar a su conocimiento la existencia de un folleto muy explicativo donde se detalla científicamente el fenómeno de la fecundación y el método para librarse de ella, sin perjudicar a la salud ni a los gozos del amor.

Para recibirlo, libre de gastos, haga llegar 5 francos en un billete, bono o en giro.» Las prácticas abortivas llevan consigo una alta mortalidad, adquieren un aire epidémico, pero las mujeres no vacilaban en arriesgar su vida entregándose a las «hacedoras de ángeles», pues el feminismo nacía, haciéndoles tomar conciencia de sus posibilidades de emancipación e invitándoles a reclamar su parte de placer sin embarazo.

Pero lamoral oficial, de inspiración masculina, profesaba que la esposa debía de ser ante todo madre; esta era la misión de la mujer en una sociedad que le prodigaba ayuda y protección.

Francia tiene menos niños y lo que es peor, durante el curso de algunos años las muertes son superiores a los nacimientos. En 1891, Alemania, enriquecida ya en 1871 con Alsacia y Lorena, tiene un excedente de 700.000 nacimientos, y Francia un excedente de 10.000 muertes. La esperanza de vida no supera los 45 años en 1900, sobre todo porque la mortalidad infantil sigue siendo considerable.

Las estadísticas oficiales están por debajo de la verdad, pues proceden de las administraciones departamentales o comunales que no tienen los medios materiales para suministrar las informaciones exigidas por el estado. Sea como fuere, de 1892 a 18974, de 1.000 muertes, 167 son atribuibles entre las regiones, el departamento del Norte con 283 muertes y el de Gers con 80 muertes, subrayan que esta hecatombe, que se debe en la mitad de los casos a diarrea, hubiera podido reducirse notablemente.

El cuerpo médico está persuadido de ello y se instalan consultas de recién nacidos en los hospitales y en los barrios. Obras filantrópicas como «la gota de leche», creada por el doctor Dufour, de Fécamp, predican la lactancia del seno materno y las reglas esenciales de higiene de la alimentación. Se depositan en el despacho del Parlamento proyectos de ley sobre la protección de la salud pública y la asistencia sanitaria.

A los legisladores les parecen financieramente inaplicables pero son testimonio de las medidas que tarde o temprano habrá que tomar: lucha contra el surmenaje de las madres y contra el destete prematuro, definición y protección de las leches de buena calidad, programas de acción contra los alojamientos insalubres y contra las plagas sociales: tuberculosis, alcoholismo, sífilis. Hasta 1893 la declaración de las enfermedades infecciosas no fue obligatoria ni se promulgó la ley que aseguraba a los indigentes la asistencia médica gratuita.

La sociedad tomaba finalmente conciencia de la primacía de la medicina preventiva en la lucha contra la enfermedad. La higiene se adelantará así al arte de curar que no hizo grandes progresos en este período ilustrado, sin embargo, por los descubrimientos más importantes de nuestra era. Pero estas nociones, estos métodos nuevos que minaban los cimientos dogmáticos de la antigua medicina, no podían desembocar lógicamente en aplicaciones prácticas más que después de algunos decenios. Si la higiene precede en la historia a la medicina, la revolución científica precede igualmente a la revolución terapéutica que depende de ella.

Fuente Consultada:
Historia Cultural de la Enfermedad Marcel Sendrail El Siglo de la Enfermedad Contagiosa

Historia del Paraguas Sombrilla Quitasol Historia de los Inventos

Historia del Paraguas – Grandes Inventos

El paraguas tuvo su origen en los tiempos primitivos, pues parece que ya estaba en uso entre los chinos en el siglo XI a. de J. C.; también lo usaban los asirios 600 años antes de nuestra era. En los bajorrelieves de Nínive, en los frescos de las tumbas y los palacios de Tebas y Menfis, en los vasos pintados de Etruria y de Grecia, vemos unas especies de paraguas o quitasoles que eran de hojas de árboles, pieles, cañas o telas. También diferían sus dimensiones, pues fueron bastante grandes en China y muy pequeños en Asiria y Babilonia.

En cuanto a su altura, por lo general excedía la de un hombre. Adoptado por los europeos, el quitasol se convirtió en paraguas, y si bien hubo una época en que las damas elegantes lucieron hermosas sombrillas de encaje, seda y puntillas, en la actualidad han caído en desuso entre los pueblos occidentales. Aunque nosotros no le atribuimos ningún carácter de dignidad, durante mucho tiempo fue un objeto noble.

Hasta llegó a ser un atributo de la divinidad; simbolizaba la protección de un poder superior, que se extendía alrededor del dios encima del cual se colocaba. En ciertas fiestas griegas se desplegaba una sombrilla encima de las estatuas de Dionisio (Baco), de Deméter (Ceres) y de Hermes (Mercurio). En las procesiones de la India las figuras de los dioses desfilaban bajo la protección de parasoles.

Historia del Paraguas- Grandes Inventos

Historia del Paraguas

Una procesión de dignatarios de la antigua China. La sombrilla de papel, de dos o tres planos,
indicaba la dignidad de los personajes a los cuales estaba reservada.

En épocas más recientes se vieron papas que, al presentarse ante las muchedumbres, iban precedidos por dos sombrillas las cuales simbolizaban el poder espiritual y el temporal respectivamente. En Etiopía y en Marruecos, los soberanos ejercieron siempre sus funciones bajo un quitasol. y, sin duda, procede del Oriente la costumbre veneciana de adoptar la sombrilla como símbolo del poder del dux. Sin duda los chinos y los japoneses fueron los primeros en considerar el “dosel portátil” como un instrumento útil y en vulgarizar su empleo.

Las damas griegas inmediatamente vieron en él una prenda de su atavío. En lugar de llevarlo ellas mismas, lo hacían llevar por un esclavo.

Las matronas romanas siguieron el ejemplo. El uso del umbráculum (quitasol) se mantuvo en Italia aun después de la caída del Imperio; pero en el resto de Europa se reservó exclusivamente para las ceremonias del culto, en las cuales cumplía la misión del palio actual.

Durante el Renacimiento el paraguas se puso nuevamente de moda, y a menudo su uso estaba reservado a los caballeros que debían emprender largas marchas a caballo. Debemos señalar un detalle curioso de los paraguas italianos del siglo XV: los mangos de madera, que eran ya muy pesados, se recubrían de cuero, con lo cual su peso llegaba a los dos kilogramos. Después del siglo XVI, los jesuitas introdujeron el usó de la seda en la fabricación de estos accesorios.

Las damas de compañía de Catalina de Médicis restablecieron el uso del paraguas, que desde entonces se ha extendido cada vez más. París se encargó de refinar paulatinamente la forma de las sombrillas, introduciendo sutiles y oportunas variantes. Las elegantes de esa ciudad, centro de la moda, decidieron que no debía emplearse indistintamente el mismo accesorio para protegerse de la lluvia y de los rayos del sol. La seda más fina ~ el encaje más vaporoso se emplearon para embellecer lujosas sombrillas que, durante el reinado de Luis XIV, cubrían las elegantes cabezas de las damas de la corte.

Los hombres —que consideraban la sombrilla como un accesorio demasiado afeminado— la adoptaron en el siglo XVIII. Es sabido que en Inglaterra, aún hoy, todo hombre serio que se dirige a su oficina no salé jamás de su casa sin colgar antes de su brazo el paraguas rigurosamente enfundado, dispuesto a abrirlo al primer amago de lluvia.

En la época de Luis XV aparece el en-toztt-cas en su doble función dé sombrilla y paraguas, como su lejano antepasado. También tienen este doble uso las graciosas sombrillas japonesas, hechas con papel resistente de varios colores y hermosos diseños. Hoy el paraguas no está tan de moda. En parte, lo reemplazó el impermeable, que tanto usan hombres como mujeres.

Historia del Papel y Su Fabricacion Cronología de su Evolución

Historia del Papel y Su Fabricación
Cronología de su Evolución

INTRODUCCIÓN: El más antiguo documento escrito se remonta a unos 2200 años a.C. Fue hallado en Egipto y está hecho en papiro (papyrus), película extraída de una caña que crecía a orillas del Nilo. En China, hacia el año 500 a.C, los sabios escribían en tiras de bambú por medio de varillas de madera que impregnaban en pigmentos. Un siglo más tarde se usó la seda, que, por su flexibilidad, podía ser arrollada. En Asia Menor, en la ciudad de Pérgamo, era utilizada para la escritura la piel de oveja previamente lavada y raspada, a la que se le daba el nombre de pergamino.

Taller de imprenta según un grabado del siglo XVI. En primer plano, un artesano compone el texto; más atrás, otro entinta un texto ya armado. A la derecha, un tercero imprime.

En el año 105 de nuestra era, en China, se ensayó un método para producir papel a partir del tallo del bambú; los tallos se cortaban en trozos, se les sacaba la corteza y, por medio de punzones afilados, se separaban sus fibras, que eran ablandadas hasta transformarlas en una pasta. Esta pasta, mezclada con agua de arroz, se extendía sobre un tamiz y se prensaba, hasta obtener una lámina seca.

Este procedimiento continuó perfeccionándose en su país de origen y, a mediados del siglo xn, fue introducido lentamente por los árabes en Europa. La invención de la imprenta de caracteres móviles en 1438, por Juan Gutenberg, tuvo como consecuencia un rápido impulso en la fabricación del papel.

En sus comienzos, el proceso de fabricación era básicamente manual, pero a partir de 1800 se construyeron las primeras máquinas, con lo que se logró un rápido aumento en la productividad y, consecuentemente, una disminución de su costo en un 75% del original.

En la actualidad, existen máquinas que producen cintas continuas de papel de hasta 10 m de ancho, de las que pueden elaborarse hasta 5.000 m por minuto.

El papel en China y Japón: Se cree que el papel fue inventado en China , hacia el año 200 a. C., y ciertamente, existen ejemplos de papel descubiertos junto a tablillas de madera que contienen esa fecha. Los primeros papeles son de seda y lino, pero de pobre calidad para la escritura, y por ello fueron utilizados principalmente para envolver.

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Historia de la Fabricación del Papel

La invención del papel se atribuye a Ts’ai Lun , en el 105 a. C. En esa época era el jefe de los eunucos del Emperador, y estaba al frente de los suministros de la Casa Real. Ts’ai Lun fue el primero en organizar la producción del papel a gran escala, y se las arregló para conseguir las patentes exclusivas para hacerlo. China en ese tiempo era ya una sociedad burocrática que requería documentos en abundancia para llevar sus registros por escrito.

Estaban sentadas las bases para el desarrollo de un material más ligero, fácil de almacenar y transportar que las existentes tablillas de madera o las telas de seda.

Debe citarse el importante papel que los caracteres chinos o ideogramas jugaron como forma de unificación, por su capacidad de ser comprendidos por gentes que hablaban distinas lenguas, desde la misma China , hasta Corea o Japón , y cuyas culturas fueron influidas por la primera: hablaban lenguas distintas, pero todos comprendían lo que escribían los demás.

Es en esa época cuando el papel comenzó a ser usado para registrar la escritura, y ya surgen los métodos tradicionales de fabricación de papel kozo (es probablemente la fibra más fuerte y resistente de de todas las fibras empleadas en la fabricación manual de papel. Sus largas y nervudas fibras no se deforman con el uso, son de unos 10 mm de largo, y se mantienen firmes incluso cuando se arrugan o doblan) y los de corteza de morera ( Thai-sa ). 

China en el siglo IX, usa el bambú como fibra, anticipándose a la pulpa de madera  empleada por los fabricantes de papel en Europa, ya en el siglo XVIII. Para el siglo X, ya se empleaban las marcas de agua, el uso del papel como dinero y la impresión. La manufactura del papel se extendió de China a Corea.

En el año 610, el sacerdote Ramjing de Koryo en Corea, fue a Japón para brindar accesoria en la producción de pinceles, tinta y papel. Ese fue el comienzo de una seria producción de papel en Japón.

Expansión hacia Occidente (Asia, África)

El papel entro por la ruta del Oeste, cruzó el Turquestán, Persia, y Siria, para finales del siglo V, el papel era usado en toda Asia Central. Gracias a una invasión en territorio chino, la fabricación del papel se extendió hacia el oeste vía Samarkanda. Los fabricantes de papel chinos se vieron forzados a revelar el secreto del arte de fabricar papel a cambio de la libertad o de sus vidas. La producción se establece en Samarkanda en el año 751, usando el abundante lino local y cáñamo para producir un papel de suave y fibrosa apariencia.

En el 795, una segunda fabrica comenzó a funcionar en Bagdad, usando fabricantes de papel chinos. Desde allí se extendería un arte perfecto hacia el norte de África. Los árabes fueron los que introdujeron varias innovaciones, incluyendo medidas estándar y colores, un método para envejecer el papel, más la introducción de alambres en los moldes. (Hacer un esquema de los distintos tipos de fabricación de papel).

La llegada del papel a Europa (732)

No pasaron más de mil años, cuando España es conquistada por los Moros, y la producción de papel llega a Europa. Los árabes no perdieron tiempo en establecer talleres locales para la producción de papel.

El primer taller fue fundado en Córdoba en 1036, seguido por otro en 1144, en el pueblo de Xátiva (Játiva) en la costa oriental de la Península Ibérica. Uno de los primeros ejemplos de papel realizado en España puede encontrase en el Monasterio de Santo Domingo, de Silos, cerca de Burgos, incluyendo manuscritos del siglo X, la mayoría de las páginas se hacían de vitela , las de papel estaban fabricadas con largas fibras de lino y contenían una proporción de almidón similar a la del clásico papel árabe.

En ese tiempo España, fue el principal centro de las enseñanzas clásicas, de la medicina y matemáticas, por eso el papel jugo un rol insignificante. Posteriormente es en Italia donde encontramos la fabricación del papel, y se piensa que su extensión tuvo lugar a través de España o Sicilia con las Cruzadas.

La primera referencia sobre producción del papel en Italia, es de 1275-1276, en el pueblo de Fabriano, aún famoso tanto por sus papeles realizados a mano, como los obtenidos en moldes cilíndricos o en modernas maquinas industriales para elaborar papel. Otros talleres se extendería pronto por toda Italia. Fabriano, es importante para el desarrollo del papel, por su introducción de papel de trapo, satinado con una cola de gelatina animal.

Esta técnica fue muy bien recibida por los escribas y llevó a una mayor aceptación del papel como sustituto del pergamino, ya que permitía a las agudas plumas de ave del momento, trazar libremente sin rasgar la superficie del papel, y que la tinta no penetrara en las fibras absorbiendo como un secante. La técnica de escritura con pluma, predominante en Europa, en contraste con la escritura caligráfica de pincel llevada a cabo en Asia, vino a definir las diferentes características del papel europeo de ese periodo, si lo Para el siglo XIV, Italia aventajo a España y a Damasco en la producción del papel.

Una clara aportación de los productores de papel europeos fue la invención del taller de estampado, esto se hacia con un rueda hidráulica, los timbres se manejaban por acción de golpes en forma vertical con el fin de desfibrar la pulpa en agua, está técnica se uso hasta finales del siglo XIII.

Esta máquina producía e hidrataba muy bien las fibras. Superior a esto los holandeses, produjeron un golpeador. Sin embargo algunos de los estampados fueron herrados y esto contamino al papel.

La producción fue lenta, entro por el norte hacia el resto de Europa, pero a mediados del siglo XIV, existieron talleres cerca de Languedoc y Angoulem, los cuales aun funcionan en forma de Papeteries Moulin du Verger du Puymoyen. Las marcas de agua eran famosas en los pliegos de papel, y fueron las primeros en usarse en1539. A finales del siglo los centros que fabricaban papel se establecieron por toda francia. La evidencia indica que los talleres de papel existieron en Augssburg, Cologne y Mainz por 1320.

En 1390, se utilizaron artesanos de Lombardy, Ulman Stromer, equipado un taller cerca de Nuremberg, probablemente sea el primer taller de papel manufacturado que publicara un libro ilustrado por el artista suizo, Jost Amman. La ilustración es uno de las 139 profesiones y negocios mostrados en dicho libro. Los fabricantes de papel llegaron a establecerse en los países bajos en 1586, con los talleres Lunipart y Van Aelst cerca de Dordrecht, aunque un primer taller existió en Gennep, en 1428. En los siguientes ocho años de guerra, (1568-1648), Holanda, fue productor importante de papel cuando Amsterdam, llego a ser un albergue para los refugiados y comerciantes de toda Europa.

Para 1579, continuo la invención de la imprenta y existio una diferenciación entre el impreso en dibujo y la escritura en papel.  El primer papel hecho en Inglaterra fue producido al rededor de 1490, en el taller de John Tate, cerca de Stevenage en Hertfordshire. El segundo taller en Inglaterra se estableció en los 50 años posteriores en Fen Ditton, por Thomas Thirlby, quien más tarde llego a ser obispo de Ely.

El primer conocimiento de los talleres ingleses comenzó en 1558, en Dartford, Kent; con el alemán John Spilman, quien obtuvo una patente exclusiva de la reina Elizabeth, para recolectar trapos viejos y elaborar papel. En 1610, un taller fue fundado en Wookey Hole, donde el papel continua aún fabricandose. Durante los siglos XVIII y XIX, Inglaterra estableció una principal producción de papel con alta calidad en talleres como el de Hodgkinsons; en Wookey Hole, y el famoso taller Whatman en Maidstone, Kent.

papel fabricacion

Fabricación del Papel

Manufactura del Papel en una Imprenta (grabado del siglo XVII)

El papel en América

La producción de papel fue introducido por primera vez hacia el interior de las Américas, por los españoles, cerca de la ciudad de México alrededor de 1580. Antes de la llegada de los españoles el papel fue usado como sustancia por los Mayas y Aztecas . De forma semejante los hawaianos producían papel suave, lo sacaban de la corteza de los árboles de higo o mora.

Esta técnica aún es usada por los indígenas del sureste de México. Sin embargo las sustancias puras no se clasificaban como papel. En primer taller de papel en Norte América, se estableció en Pennsylvania, en el Wissahickon Creek cerca de Germantown por William Rittenhause. En poco tiempo otros talleres se establecieron. Como el taller de Ivy, por Thomas Willcox, quien motivo a otros productores de papel, y fue distinguido por producir papel para impresos y actividades publicitarias de Benjamín Franklin.

Posteriormente en el siglo XVIII y XIX, con la tecnología de impresión se desarrolla un incremento en la alfabetización, simultáneamente los fabricantes de papel mejoraron sus mecanismos de producción de papel. La primera maquina para elaborar papel fue inventada por el francés, Nicholas Louis Robert, un empleado del taller Didot en Francia. El cuñado de Roberts, John Gemble, saco una patente británica en 1801, la cual fue desarrollada y financiada en Inglaterra por Hery y Seale Fourdrinier, con la ayuda del joven maquinista llamado Brian Donking, quien construyo self acting y automatizo la maquina en Hertfordshire, en 1803, la efectividad de ésta creo una sensación.

El principio básico de de la máquina Fourdrinier, es suspender la pulpa de papel en agua, que es derramada con un movimiento horizontal, las vibraciones de lado a lado causaban que las fibras se intercalaran una con otra. En ese momento esto fue conocido como Dandy, el cual presiona mayormente el agua, al mismo tiempo que imprime las marcas de agua o líneas extendidas, sobre la pulpa del papel. Después, esto es transportado a cilindros calientes y secos para que al final del proceso se devanara en un largo rollo perfectamente seco. La mejor producción mundial del papel, es elaborado al estilo de la maquina Fourdrinier.

Otro tipo de maquina para fabricar papel que apareció en este tiempo, fue un maquina con molde cilíndrico. Que comienza con un movimiento lento, este proceso es capaz de producir papel similar en apariencia y sentirse como papel hecho a mano mano. Sin embargo en Inglaterra, un número de individuos estaban trabajando independientemente en una maquina de este tipo, uno de ellos fue John Dickenson, quien produjo la primera maquina comercial en 1809.

LA PRIMERA FABRICA DE PAPEL EN AMERICA:

Entre los hugonotes que emigraron de Francia a América cuando Luis XIV, en 1685, revocó el edicto que permitía la libertad religiosa, había muchos obreros diestros en la fabricación de papel. Estos obreros no permanecieron mucho tiempo ociosos en el Nuevo Mundo, porque en 1690 la ciudad de Roxborough, cerca de Filadelfia, ostentó la primer fábrica de papel en América. Fue montada y dirigida por Guillermo Rittenhouse.

Cuarenta años después una Compañía obtuvo en Nueva Inglaterra la exclusiva para manufacturar papel en la provincia de Massaehusetts por diez años. Un privilegio semejante fue el que se concedió a Spielman en Inglaterra en 1589 para «recoger toda clase de trapos, rollos o fragmentos de pergamino, recortaduras de naipes y redes viejas de pescar para hacer de todo ello toda clase de papel blanco de escribir y prohibiendo a toda otra persona la fabricación de papel por espacio de los primeros diez años».

La primer máquina para fabricar papel no hizo la fortuna de su inventor:

Los términos en que se concedió a Spielman su privilegio indican la naturaleza de las primeras materias con que contaba para fabricar su papel. Los productos de su fabricación, como los de todos los demás fabricantes de papel hasta el fin del siglo XVIII, eran enteramente elaborados a mano, hoja poi hoja; los trapos empleados como primera materia eran batidos y deshechos en fibras por medios mecánicos muy primitivos que primeramente fueron movidos a mano y después por la fuerza del viento o del agua.

Los procedimientos eran tan lentos que la cantidad de producto fabricado era necesariamente muy limitada, resultando de todo ello que la provisión de primeras materias con que se podía contar bastaba siempre para satisfacer las demandas de la fabricación. Pero aunque las operaciones para la fabricación del papel sean algo intrincadas, no resultan tan complejas que no puedan efectuarse mecánicamente En 1798, Luis Robert, un obrero de una fábrica francesa de papel, adquirió una patente sobre una máquina que fabricaba papel formando una hoja continua.

Como otros muchos que conciben la idea de un gran proyecto, Robert no obtuvo la recompensa de ver aplicadas en la práctica sus ideas. Quedó para otro el contribuir, no sólo con su habilidad y destre ¿a, sino en este caso con su fortuna, an tes que la máquina quedase definitivamente perfeccionada. Enrique Fourdrinier, que se halló en este caso, fue un in glés, hijo de uno de los fabricantes de papel a mano de la antigua escuela. Este Enrique Fourdrinier, con su hermano Sealy, empleó y perdió 300.000 dólares en desarrollar la máquina, que fue la primera que abrió el camino para suministrar las ilimitadas cantidades de papel que ahora el fabricante puede producir. Sstos hermanos pueden considerarse como los fundadores de la fabricación moderna del papel, pues tan completa fue su invención, que las máquinas primitivas difieren muy poco de las más modernas actualmente usadas.

Necesidad de encontrar nuevas primeras materias para la fabricación del papel Fourdriniei adquirió su primera patente en 1801, y merced a su máquina la industria recibió el impulso extraordinario que ha originado el desarrollo de los aparatos adicionales y el equipo de las fábricas modernas de papel.

Con el tremendo desarrollo de la nueva industria vino, naturalmente, la insuficiencia de la primera materia hasta entonces empleada, o sean los trapos. La demanda por papel adquirió enormes proporciones; nuevos métodos de transporte facilitaron, al mismo tiempo, la distribución de la correspondencia y, como consecuencia, ésta creció extraordinariamente y se multiplicaron también los periódicos. Encontrándose el fabricante con maquinaria capaz de suministrar grandes cantidades de producto y con mercado para éste, se vio obligado a buscar por todas partes nuevas fuentes de primeras materias. Era necesario encontrar una substancia vegetal que pudiera disgregarse en sus fibras constituyentes para reemplazar a las fibras que entran en los trapos de lino y algodón, etcétera, que hasta entonces se habían empleado exclusivamente.

La avispa ha poseído el secreto de hacer papel por siglos y siglos Probablemente el fabricante de papel no ha acudido a la avispa como guía; pero, sin embargo, en este insecto estaba el secreto del problema. La avispa ha estado desde los principios de la historia de los insectos masticando fibras vegetales, tanto leñosas como herbáceas, y produciendo papel con ellas, y esto es lo que hoy día hace la moderna maquinaria con que el papel se fabrica; viene a ser ésta una avispa mecánica colosal que mastica la madera y la hierba y la paja de los cereales y traba sus fibras, constituyendo hojas de papel de miles y miles de metros de extensión.

El esparto fue la primer substancia vegetal con la cual se obtuvo excelente resultado práctico, desarrollándose un extenso comercio con el papel fabricado con este material; en su consecuencia el sur de España y algunas reglones del norte de África fueron explotadas para la obtención de la primera materia que repentinamente había llegado a ser el artículo que se necesitaba. Pero muy pronto la demanda excedió a la primera materia disponible, como había sucedido con los trapos. Allí donde los traperos habían sostenido en los antiguos tiem pos el movimiento del mercado, ahora, con el desarrollo de la educación, ni los trapos ni las enormes provisiones de esparto bastaron para satisfacer las necesidades de las fábricas de papel. El trapo rinde próximamente la mitad de su peso en papel, el esparto la sexta parte de su peso; por consiguiente, hubo necesidad de buscar otros materiales.

La busca por todo el mundo de materiales para fabricar papel
El mundo entero ha sido escudriñado en bnsca de materiales vegetales apropiados para la fabricación del papel. En las oficinas de las fábricas puede el visitante ver multitud de pequeños manojos de fibras vegetales numeradas y descritas. El agente investigador envía desde tierras lejanas tales muestras con notas que dicen poco más o menos: «Los naturales de esta tierra llaman a esta substancia de tal modo y la emplean para tales y cuales menesteres.»

El fabricante consulta al botánico y al químico, pidiéndoles contestación a las siguientes preguntas: ¿Se podrá fabricar con este material bramante o sogas, tela para sacos o lonas y, sobre todo, se podrá con ella fabricar papel?. En todos los laboratorios químicos de América y de Europa se están realizando constantemente experimentos con objeto de descubrir nuevas primeras materias aprovechables para la fabricación del papel entre ¡as muestras que se envían de todos los ámbitos del Globo. Edison envió emisarios que hicieron una expedición por todo el mundo en busca de materiales apropiados para los filamentos de su lámpara de incandescencia, pero los fabricantes de papel tienen comisionados que constantemente hacen sus investigaciones por todos los rincones de la Tierra, consiguiendo resultados sorprendentes.

El fabricante de papel recibe el lino
de Rusia, de Turquía, de Italia, de Egipto, Francia, Bélgica e Irlanda; cáñamo de Rusia, de Italia, de Turquía, de Hungría y de Nueva Zelandia, y el mejor que la India puede producir. Utiliza algodón de la porción sur de los Estados Unidos, del Egipto y de la India; paja de Holanda, de Alemania, de Norte América; yute de la India; esparto de España, Argelia, Túnez y Trípoli.

Estos son los principales manantiales de aprovisionamiento regular y corriente. Pero no bastan Se ha requerido al químico para analizar todos los artículos de los que se esperase alguna utilidad y, en definitiva, el químico ha informado favorablemente respecto a la paja del lino, a la corteza de los plátanos o bananas, al bambú, al bagazo resultante de la trituración de la caña de azúcar, a la turba y a los desperdicios de la cascara de la semilla del algodón. El fabricante de papel, después de oír a los químicos, ha vuelto a la Naturaleza en busca de inspiración.

Efectivamente, la Naturaleza, en su laboratorio, no desperdicia nada y, de un modo análogo, el fabricante de papel ha encontrado como primeras materias para su industria productos desechados como inútiles que, sin embargo, rinden más riqueza que las escondidas en todas las toneladas de residuos que contienen radio y esparcidos por los basureros de toda gran ciudad en los días en que el radio era desconocido.

La industrialización del papel en China y Japón

(1853) Al final del siglo XIX, la historia de la fabricación del papel se perdio en un circulo total, pero posteriormente en 1853, las maquinas se introdujeron a la semi colonial China y Japón . Rápidamente los americanos demostraron ( para el acuerdo de una barco de guerra), la apertura de relaciones diplomáticas y comerciales entre USA y Japón seguida por una apertura de relaciones diplomáticas con , Inglaterra, Prusia y Francia. En se tiempo existió mucho interés por el uso de las fibras vegetales en la fabricación del papel japonés. También porque los trapos no se usaban en este papel. En esa época un comerciante inglés tuvo la idea acertada de importar trapos hacia Europa, para fabricar papel, a finales de 1861, envió 1300 toneladas de trapos a Inglaterra, sin embargo el cambio de colores no demostró ser una labor sencilla.

La primera máquina para fabricar papel en Japón, fue una Fourdrinier, de 78 pulgadas de ancho, importada de Inglaterra por la firma americana, Walsh and Hall company, para el taller de papel Ogi, cerca de Tokio, en 1875. La construcción del taller Ogi, fue dirigida por el joven ingeniero ingles, Frank Cheethmen, quien por un período de tres años y con ayuda de la máquina de Thomas Bottomley, puso en funcionamiento la producción de este taller hasta que ellos tuvieron un sucesor japonés. Ahora Japón produce 10% del papel y pulpa a nivel mundial y el segundo es únicamente USA.

ACTUALIDAD: PASOS PARA LA OBTENCIÓN DE LA PASTA BASE

proceso pasta base

Proceso pasta base

a) Forestación y transporte.

b) Descortezado.

c) Astillado (obtención de astillas o chips).

d) Desincrustado. Sirve para separar la celulosa de la lignina y puede ser mecánico, químico o la combinación de ambos. En el proceso mecánico, se trituran las astillas contra una muela abrasiva giratoria, y luego se emplean máquinas desfibradoras de lo cual resulta una pasta oscura, de fibras cortas y poca resistencia, apta para el papel de diario. El producto del desincrustado químico es de mejor calidad, ya que se obtiene celulosa con una pureza superior al 90%; el método se realiza en un digestor y puede ser ácido (celulosa al bisulfito), que emplea sulfito ácido de calcio, Ca(HSO)2, y/o sulfito ácido de magnesio, Mg(HS03)2, o básico donde las astillas se combinan con hidróxIdo de sodio, NaOH (celulosa a la soda) o sulfito de sodio, Na2S03 (celulosa al sulfito). La lignina se disuelve, la materia resinosa se elimina y quedan fibras largas de celulosa en suspensión.

e) Lavado y depuración. Se realiza en grandes piletas.

f) Blanqueado. Se utilizan sustancias químicas como el dióxido de azufre, S02, en los casos de desincrustado mecánico, y cloro puro o hipoclorito de sodio, NaClO, para la pasta química.

g) Refinado. Se agregan diferentes compuestos (según el tipo de papel que se desea producir): sulfato de calcio, CaS04, sulfato de magnesio, MgS04, y/o talco (para dar mayor peso, blancura y suavidad), pigmentos (para colorear el papel).

h) Batido. Se termina de mezclar la pasta y se puede agregar pasta de papel reciclado. También pueden adicionarse otras sustancias: cola animal, gelatina o almidón (ligantes para que no se corra la tinta en papeles para escritura), dióxido de titanio, Ti02 (abrillantador).

PROCESO ESQUEMÁTICO OBTENCIÓN DE LA HOJA

PROCESO DE LA HOJA DE PAPEL

PROCESO DE LA HOJA DE PAPEL

a) La pasta blanqueada, refinada y diluida en agua, pasa sobre una cinta sin fin, tejida con alambres de bronce, a una velocidad constante. El agua drena a través del tamiz, mientras que las fibras se acomodan unas con otras, al azar, restituyendo de esta forma, las uniones puente de hidrógeno entre las moléculas de celulosa.

b) Luego la pasta pasa por cajas aspiradoras que la secan y por cilindros compresores que la comprimen hasta formar láminas compactas.

c) Luego una serie de cilindros calientes otorgan al papel el espesor y la humedad adecuados.

d) Más adelante, la hoja pasa por los rodillos de las calandras que le dan el alisamiento y abrillantamiento adecuados. En los últimos años, las calandras fueron reemplazadas por un solo tambor giratorio calefaccionado, llamado monolúcido.

e) Finalmente, se corta el papel y se lo enrolla en bobinas o se lo acumula en pliegos.

Fuente: QUÍMICA I Polimodal Alegría-Bosack-Dal Fávero-Franco-Jaul-Ross

UNA CRONOLOGÍA DE LA HISTORIA DEL PAPEL

A.C.

300 En China, se escribía sobre una superficie hecha de residuos de seda.
100 Probablemente en China, se produce el papel.

D.C.

105 En China, Ts’ ai Lun, desarrolla un método para elaborar papel.

300 Producción de papel en Asia Central.

500 Producción de papel en Korea.

610 Producción de papel en Japón.

650 Producción de papel en Nepal.

700 Se introduce en Japón, la harina de arroz

794 Producción de papel en Baghdad, (Iraq).

850 La fabricación del papel se extendió de China pasando por Nepal a la India.

900 Producción de papel en el Cairo, Egipto.

1036 Producción de papel en Córdoba, España.

1100 La fabricación de papel se extendió de Baghdad al Cairo.

1144 Producción de papel en Xatvia, España.

1189 Producción de papel en Hérault, Francia.

1260 Fabriano, produce papel en Italia.

1388 Producción de papel en Augsburg, Alemania.

1390 Producción de papel en Nuremberg, Alemania.

1400 Producción de papel en Marly, Suiza.

1411 Producción de papel en Portugal.

1428 Producción de papel en Gennap, Holanda.

1443 Producción de papel en el taller Allenwinden. En Basle, Suiza.

1490 Jhon Tate, produce papel en Hertfordshire, Inglaterra.

1491 Producción de papel en Polonia.

1499 Producción de papel en Bohemia.

1532 Producción de papel en Motala, Suecia.

Breve Historia del Papel Pág 7 de 7

1536 Producción de papel en Bavaria.

1540 Producción de papel en Dinamarca.

1546 Producción de papel en Rumania.

1558 John Spilman, elabora papel en Dartford, Kent.

1565 Producción de papel en Rusia.

1570 Sten Bille, produce papel en Dinamarca.

1590 Producción de papel en Darly, Escocia.

1610 Producción de papel en Wookeyhole, Inglaterra.

1620 La familia Romani establece un taller en Capellades, España.

1690 – Producción de papel en Moscú, Rusia.

– William Rittenhouse, produce papel en Germanstown, USA.

1693 Producción de papel en Lessebo, Suecia.

1698 Producción de papel en Oslo, Noruega.

1706 Producción de papel en Wales.

1726 William Bradford, produce papel en New Jersey, USA.

1802 Producción de papel en Quebec, Canadá.

1818 En Finlandia, se establece el taller de papel, Tervakoski.

1900 Producción Papel en Florida, USA.

(*) Silvie Turner. «Appendices. A Short History of Papermaking.» Which Paper?. Ed.
Design Press. New York: 1991. 114-116.

PARA SABER ALGO MAS…
EL DESCUBRIMIENTO DEL PAPEL CELOFÁN

La lámina de celofán es una película delgada, flexible, sin fibras, de celulosa regenerada, que contiene glicerina como agente ablandador.

Su trasparencia, resistencia y flexibilidad hacen del celofán un material útil para empaquetado y otros usos. Aunque hay alguna controversia sobre el descubrimiento del celofán, se tiene la evidencia de que Jacques Edwin Brandenberger, químico nacido en Suiza, fue el primero que trasformó una película inútil de celulosa en un producto práctico, y, por tanto, se le puede considerar el descubridor del celofán.

Brandenberger era un químico especializado en anilinas, y desde 1900 estuvo haciendo experimentos para obtener una cubierta protectora que permaneciera limpia o que fuese fácil de limpiar. En primer lugar, preparó una tela cubierta con viscosa líquida (solución alcalina densa), que resultó excesivamente rígida; después unió ‘una delgada lámina de viscosa a una trama de algodón, pero tampoco fue satisfactoria. Llegó a la conclusión de que la película de celulosa podía valer por sí sola, si se fabricaba independientemente, y se dedicó a esta tarea, aplicando a ella toda la experiencia que tenía de la industria textil sobre fabricación continua de tejidos de celulosa.

Su primer producto era grueso y quebradizo, pero en 1912 consiguió una película delgada de propiedades satisfactorias, y la patentó en Europa y Estados Unidos, así como la maquinaria para fabricarla. El principal productor francés de rayón (Comptoir de Textiles Artificiéis) se interesó por las patentes, y se dispuso a financiar la producción del nuevo producto. Paro ello formó una sociedad, la Cellophane, cuyo director técnico fue precisamente Brandenberger, que lanzó el producto al mercado con buen éxito comercial. La Comptoir, por otra parte, estaba asociada, para la fabricación de rayón, con la firma estadounidense Fibersilk Company, filial de la importante compañía de productos químicos Du Pont.

Tras la primera guerra mundial, la Du Pont, deseosa de ampliar sus actividades, entabló negociaciones con la Comptoir para fabricar el celofán. Brandenberger visitó los Estados Unidos en 1 923, y llegó a un acuerdo sobre el asunto, formándose una nueva sociedad, la Du Pont Cellophane Company, que en 1924 produjo el primer celofán en los Estados Unidos.

En 1925, la Du Pont empezó a investigar, por su parte, para producir un nuevo celofán impermeable a la humedad, y dos de sus técnicos, W. H. Charch y K. E. Prindle, consiguieron resolver el problema. Las patentes de este nuevo producto fueron cedidas a la Sylvania Industrial Corporation, que inició la fabricación en el año 1933. En resumen, el descubrimiento del celofán se debe al trabajo individual de Brandenberger; su desarrollo industrial, a la industria textil francesa, y su perfeccionamiento posterior a la investigación estadounidense.

Cronología del Transporte Historia del Transporte Linea del Tiempo

CRONOLOGÍA DEL TRANSPORTE

1712: Newcomen inventa el primer Motor a vapor. Es un motor de viga que solo realiza movimientos verticales. Es útil para extraer agua de las minas pero, sobre todo, es el precursor del uso del vapor como fuente de energía, lo que tendrá un enorme impacto en el futuro del transporte.

1737: John Harrison, un carpintero inglés, crea el primer cronómetro marino, un aparato extremadamente útil para los navegantes para determinar su verdadera longitud en el mar.

1765: El ingeniero James Watt crea el primer motor de vapor útil en la Universidad de Glasgow. Este motor
movía un eje giratorio, lo que posibilitaba su uso para el transporte.

1769: El francés N. Cugnot inventa un triciclo impulsado por vapor, considerado el primer automóvil del mundo.

177O: Se inventan las bicicletas modernas.

1783: Primer vuelo en globo de aire caliente realizado por los hermanos Montgolfier en Francia. Fabricantes de papel de profesión, volaron en un globo de papel lleno de aire caliente.

1798: John McAdam inventa una manera de hacer pavimentos de carretera con piedras compactadas. Se conocen como las carreteras con pavimento de macadam, más económico y duradero.

18O4: El inventor R. Trevithick construye la primera locomotora a vapor.

18O7: Isaac de Rivas inventa un vehículo impulsado por hidrógeno.

18O7: Robert Fulton, un inventor norteamericano, construye un barco de vapor utilizando un motor Watt modificado. Este barco de vapor de palas se desplazó desde Nueva York hasta Aibany.

1829: George Stephenson y su hijo construyen la Rocket, la primera lo­comotora de vapor eficaz. El diseño del motor de Stephenson se usaría durante años en las locomotoras.

1839: Charles Goodyear inventa el proceso de vulcanización del caucho para hacerlo más duro y resistente a las sustancias químicas.

1843: I.K. Brunel bautiza el Great Britain, el primer gran barco de acero impulsado por una hélice. Funcionó bien durante casi tres décadas. Bruñe también construyó el Great Eastern, un enorme catamarán de vapor con palas y hélice, en 1858.

186O: John Lenoir crea un motor de combustión interna que funciona con gas encendido.

1862: Alphonse Beau de Rochas plantea los principios de un motor de combustión interna de cuatro tiempos.

1876: N. Otto inventa el motor de combustión interna de cuatro tiempos.

1869: George Westinghouse inventa el freno de aire comprimido para loco­motoras, que daría lugar a los modernos frenos de seguridad de los trenes.

1873: Andrew S. Hallidie inventa el primer tranvía.

1881: Se presenta en París un triciclo eléctrico.

1884: G. Daimler y W. Maybach desarrollan un motor de cuatro tiempos de alta velocidad que quema gasolina. Crean también un carburador donde mezclar el combustible y el aire nece­sarios para el motor de combustión.

1885: Daimler crea la primera motoci­cleta. Karl Benz construye el primer automóvil útil, un vehículo de tres ruedas con un marco de acero.

1886: Daimler crea el primer vehículo de cuatro ruedas con un motor de

1888: John Boyd Dunlop desarrolla la primera rueda neumática.

1889: Daimler construye un automóvil de cuatro velocidades con motor trasero.

19OO: El oficial de caballería Ferdinand von Zeppelin realiza el primer vuelo en un dirigible. Los dirigibles rígidos o zeppelines tuvieron mucho éxito y se emplearon hasta finales de la década de 193O, a pesar de la aparición de los aviones. El más famoso, el Híndenberg, explotó en 1937.

19O3: Los hermanos Wright inventan y hacen volar la primera máquina más pesada que el aire, un biplano de 12 metros propulsado por un motor de 12 caballos.

1906: Los hermanos norteamericanos Francis y Freelan Stanley fabrican un automóvil de vapor, que establece un récord mundial al recorrer una milla en 28,2 segundos, una velocidad supe­rior a 193 kilómetros por hora.

19O7: Los hermanos Breguet vuelan con un giroplano, una máquina con cuatro rotores. El giroplano fue el pre­cursor del helicóptero.

19O8: El empresario norteamericano Ford construye el primer automóvil para el gran mercado. El modelo «T» tiene mucho éxito porque es económico, versátil y de fácil mantenimiento.

19O8: Graham Bell y Casey Baldwin inventan el acuaplano.

CRONOLOGÍA DEL AUTOMÓVIL

Auto antiguo

1774 — George Watt inventa una locomotora a vapor para carreteras, que puede marchar a diez kilómetros por hora.

1802 — Empieza a funcionar el primer carruaje a vapor con pasajeros en Inglaterra.

1846 — El escocés Robert William Thomson patenta el primer neumático en Francia.

1860 — El belga Etienne Lenoir patenta el primer motor a explosión.

1866 — Gottlieb Daimler construye el primer automóvil con un motor de combustión interna. Sólo tiene un pistón que funciona horizontalmente.

1868 — Se instala en Londres la primera señal de tráfico luminosa del mundo, que funciona con gas, cerca de Parlament Square.

1889 — John Boyd Dunlop crea la primera fábrica de neumáticos. • Gran Bretaña introduce el primer impuesto de circulación del mundo.

1890 — Karl Benz monta en Manhein la empresa Benz & Cia.

1891 — Henry Ford empieza a trabajar en la fábrica de Edison, donde adquirirá los conocimientos necesarios para montar su primer vehículo el año siguiente.

1893 — El ingeniero alemán Rudolf Diesel inventa el motor de combustión sin bujías y dotado m autoencendido. • Se exportan a Estados Unidos los primeros coches, de la marca Benz. • Benz es la primera empresa en fabricar vehículos de uso público, los taxis • La policía de París introduce la; primeras placas de matrícula en los coches.

1894 — Se celebra la prime.-; carrera de coches entre Rouen y París, de 126 km.

1895 — Se publica en Inglaterra la primera revisa medicada a los coches, The Autocar. • Se publica en Estados Unidos The Horseless Age, la «era sin caballos». • Michelín desarrolla el primer neumático. Al año siguiente también los «abricará Dunlop en Inglaterra para los coches de Frederick Manchester. • La American Motor League y el Automobile Slub de París son las primeras asociaciones de automovilistas de la historia.

1896 — Primer atropello mortal de la historia en la persona de la señora Bridget Driscoll en Crystall Place, Londres, por un Roger Benz que iba a 6 km/h.• El inglés Walter Arnoll es el primer inglés en ser multado por exceso de velocidad.

1897 — Primer choque entre dos vehículos en Charing Cross Road, Londres. • El taxista George Smith es el primer conductor multado por conducir borracho.

1898 — Louis Renault construye su primer vehículo en Francia con la cabina completamente cerrada.

1899 — Se funda la fábrica FIAT en Italia.

1901 — Los primeros pozos de petróleo en Texas hacen que la fabricación de vehículos se dispare. • Henry Ford empieza a idear la primera cadena de producción que se pondrá en marcha en 1913. • El estadounidense Ransom Eli Olds, constructor del primer coche de vapor en su país (alegaba que en 1894) produce el primer vehículo fabricado en serie, el Oldsmobile Curved Dash, del que se vendieron unos 500. • Se introducen en Nueva York las placas de matrícula.

1903 — El francés Gustave Desiré patenta el primer cinturón de seguridad.

1904 — Se fabrica en Barcelona, España, el primer Hispano-Suiza, de cuatro cilindros y 20 caballos.

1905 — El francés Alfred Faucher inventa el retrovisor.

1911 — La calle River de Trenton, Michigan, es la primera en ser pintada con una raya blanca en medio.

1912 — Noruega es el primer país en obligar a los conductores a llevar seguro a terceros.

1914 — Se instalan las primeras luces de tráfico eléctricas del mundo en Cleveland, Ohio, Estados Unidos.

1921 — Se construye en Alemania la primera autopista del mundo, la Avus autobahn, en Berlín.

1923 — Primera autopista entre dos ciudades, Milán y Várese, en Italia.

1925 — Primera autopista en Estados Unidos, la Bronx River Parkway.

1927 — Primera radio para coche, la Philco Transitote, de la empresa Philadelphia Storage Battery Co.

1932 — El estadounidense Carlton Magee patenta el primer parquímetro.

1938 — Oldsmobile produce el primer coche con transmisión automática.

1958 — El primer ministro Harold Macmillan inaugura la primera autopista de Inglaterra.

1959 — Volvo fabrica el PV544, primer vehículo en contar con el cinturón de seguridad de tres anclajes.

1974 — La empresa Mercury introduce por primera vez el uso del Airbag.

1981 — El estadounidense Ron Dork de General Motors desarrolla el primer navegador por satélite y lo instala en su Buick.

1982 — La empresa alemana Bosch lanza el primer sistema antibloqueo de las ruedas ABS.

I990 — La empresa japonesa Pioneer lanza el primer navegador comercial por satélite para coches.

Breve Historia de la Comunicación Humana

Fuente Consultada:
PIONEROS, Inventos y descubrimientos claves de la Historia – Teo Gómez

Los cientificos del siglo XIX Descubrimientos y avances de la ciencia

Los Científicos del Siglo XIX – Descubrimientos y Avances

Física y Matemática. Las ciencias físicas, naturales y humanas experimentaron el mismo impulso que la técnica y la industria. En física se realizaron experiencias con la luz y la electricidad. En 1903 Ernesto Rutherford descubrió los elementos radioactivos y años más tarde ideó un modelo del átomo. En 1895, Guillermo Róngten descubrió los rayos X.

En 1905, Alberto Einstein basándose en sus estudios matemático revo1ucionó la concepción del cosmos con su Teoría de la Relatividad, punto de partida de nuevas investigaciones. Este descubrimiento significó un enorme adelanto de la ciencia ,comparable a los realizados por Copérnico, Kepler y Newton.

Biología. Esta ciencia vio ampliado su campo de estudios al conocerse la división celular, las leyes de la herencia y la existencia de los cromosomas. Carlos R. Darwin (1809-1892) revolucionó el saber biológico con su Obra sobre el origen de las especies en términos de selección natural (1859).

Tomando como base los estudios de Lamarck (1744-1829) sobre la evolución biológica de las especies, Darwin amplió esta teoría afirmando que en dicha evolución existía una lucha por la vida en la que sólo las especies más fuertes conseguían sobrevivir.

Los avances médicos y el mejoramiento de los métodos de higiene lograron un progreso en beneficio de una mejor salud pública y una mayor expectativa de vida.

El notable cirujano inglés José Lister (1827-1912) luchó con denuedo por hacer entender a sus contemporáneos la importancia de la desinfección de los instrumentos de cirugía y. propugnó así la aplicación de métodos de asepsia.

El éter comenzó a ser utilizado como anestesia para las operaciones quirúrgicas, hecho que fue paralelo a la práctica de una cirugía más avanzada.

Roberto Koch (1843-1910) descubrió los bacilos que producen la tuberculosis y el cólera. Por otra parte la difteria fue atacada con la aplicación del suero antidiftéricos.

El francés Luis Pasteur (1822-1895) ideó un proceso de conservación de los alimentos al descubrir que la fermentación era producida por bacterias y que al exponer dichos alimentos a altas temperaturas éstas morían. Este procedimiento recibió el nombre de pasteurización.

Por otra parte, el estudio de las bacterias dio origen a una nueva ciencia: la bacteriología. Al mismo tiempo, los estudios permitieron el descubrimiento de la vacuna antirrábica. Psicología y Psicoanálisis.

El siglo XIX fue el siglo de los revolucionarios científicos. Sigmund Freud (1859-1939) dio un giro rotundo a la psicología. Con su teoría del psicoanálisis abrió grandes puertas para el conocimiento del interior del hombre, su conducta y sus motivaciones.

Su obra marcó un hito en la historia de los estudios psicológicos y fue la piedra fundamental de la Psicología del siglo XX.

Sociología. En una época de grandes cambios, convulsiones y explosión social, el estudio de las relaciones entre los hombres no podía mantenerse al margen de tales procesos.

La Sociología adquirió importancia relevante en esos momentos. Surgieron, como se verá más adelante, numerosas y distintas corrientes cuyos más destacados representantes fueron Heriberto Spencer (1820-1903), Augusto (1788-1857), Emilio Durkheim (1858-1917) y Weber (1864-1920), entre otros.

Así el hombre no solo experimentó una gran confianza y esperanzas por las posibilidades que la ciencia abría para el progreso, sino que se encontró con que su panorama interior y su relación con el Cosmos se ampliaban casi al infinito.

UNA NUEVA REVOLUCIÓN CIENTÍFICA
El clima sereno de fines de siglo se vio transformado, bruscamente, por una serie relampagueante de descubrimientos científicos revolucionarios, que se sucedió como un verdadero fuego de artificio:

En 1892, Lorenz descubría la naturale2a de la electricidad; en 1895, los rayos X fueron descubiertos por Roentgen; en 1896, Henri Becquerel demostró la radiactividad de ciertas sustancias; en 1898, los esposos Pierre y Marie Curie descubrieron el primer cuerpo radiactivo: el radium; en 1900, Max Planck formulaba la «Teoría de los Quantos»; en 1902, el inglés Rutherford descubrió la estructura del átomo; en 1905 Einstein elaboraba la teoría de la relatividad. Pero nadie logró entrever sus prodigiosas consecuencias: la era atómica.

Todos estos descubrimientos produjeron la crisis de cierto positivismo científico. Se comenzó a dudar: si un cuerpo simple —el radium— liberaba a otro cuerpo simple —el helio—, y se transformaba en un tercer cuerpo simple, esto significaba, sencillamente, la quiebra del sagrado principio de Lavoisier, según el cual «nada se crea, nada se destruye, todo se transforma», y la del análisis. La alquimia, viejo sueño del hombre medieval, era, por tanto, posible.

En otro campo, las afirmaciones proféticas del químico ruso Mendeleiev resultarían exactas. Este había confeccionado una tabla de los cuerpos, según sus pesos atómicos, pero muchas casillas de ella quedaron vacías. Ante el pesimismo general con relación a su trabajo, dijo: «Verán ustedes cómo cada casilla vacía será ocupada por un cuerpo actualmente desconocido.» Y, efectivamente, poco a poco, se fueron descubriendo nuevos cuerpos, que pasaron a ocupar, según su peso atómico, las casillas vacías.

Revolucionarios fueron también los trabajos realizados por otro sabio ruso, Pávlov: sus investigaciones sobre los reflejos condicionados en los animales y en el hombre permitieron establecer una relación entre la fisiología y la psicología. En genética, los trabajos de De Vries, expuestos, en 1901-1903, en sus «Teorías de las mutaciones», vendrían a apoyar las conclusiones de Darwin.

Los escritos del monje Mendel, publicados treinta años antes en un oscuro periódico austríaco, fueron examinados de nuevo, y el americano Morgan se dedicó a explicar científicamente las afirmaciones del gran precursor de la genética moderna.

Una de las principales consecuencias de toda esta revolución científica fue la aparición de un espíritu nuevo. Poincaré había advertido ya que «el papel de las teorías no consistía en ser verdaderas, sino en ser útiles». A principios del siglo XX, se tenía el convencimiento de que el sabio no llegaría jamás a conseguir el conocimiento definitivo de las cosas. Las leyes científicas eran consideradas relativas, y no podían ser comprobadas más que en ciertas condiciones.

Y algunos, como Brunetiére, proclamaron la quiebra de la ciencia. El sabio americano Millikan dijo: «Todos comenzamos a ver que los físicos del siglo XIX habían sido tomados demasiado en serio, y que no habíamos llegado tan lejos como pensábamos en el estudio del universo.»

AMPLIACIÓN DEL TEMA:

A partir del medidos del siglo XIX hubo tal desarrollo cientifico que podemos decir que había comenzado una nueva era del mundo. En efecto, el progreso técnico era algo deslumbrante, y se convertiría en el verdadero motor de la economía, absorbiendo sumas fabulosas de dinero.

A lo que respondió el nacimiento de una organización capitalista de gran empuje, no sólo a escala de cada estado, sino también a escala mundial. El mundo pareció irse empequeñeciendo. Cada acontecimiento político y económico, alcanzaba, en seguida, una repercusión internacional.

A las matemáticas correspondió determinar los métodos que habían de utilizar las demás ciencias. El sabio francés Henri Poíncaré (1854-1912), «cerebro vivo de las ciencias racionales», fue el símbolo del denodado trabajo de análisis que había de caracterizar a la segunda mitad del siglo XIX.

En este período, la escuela matemática alemana demostró una gran originalidad: los trabajos de Bemhard Riemann (1826-1866) fueron de una especial importancia; él fue el iniciador de las geometrías no euclidíanas.

Los físicos comprobaron y fijaron los conocimientos ya adquiridos: perfeccionaron la termodinámica (es decir, la ciencia que estudia las relaciones entre el calor y el trabajo), merced a las investigaciones de los alemanes Helmholtz y Clausius, y del inglés lord Kelvin.

Las experiencias de dos franceses, Fizeau y Foucault, determinaron las condiciones de la velocidad y de la propagación de la luz en los diversos medios; el principio de Doppler-Fizeau permitió medir la velocidad de las estrellas.

Estos trabajos fueron proseguidos por los alemanes Kirchhoff y Bunsen, a los que se debió la revelación de la estructura de la materia: en efecto, ellos descubrieron, en 1860, el análisis espectroscópico, y en adelante, podría conocerse, medíante él, la composición de cada cuerpo.

Nació la astrofísica, que probaría la unidad de los materiales que componen el universo. Así, por ejemplo, se descubrió la existencia del helio en el Sol, antes de descubrirla en la Tierra. Las investigaciones de Faraday y de Maxwell sobre la teoría electromagnética de la luz fueron confirmadas por Hertz, en 1889.

La química orgánica empezó a desarrollarse con Berthelot (1827-1907). El punto de partida fue el descubrimiento de los alcoholes, por Dumas; a raíz de esto, fue descubierta una serte de otras familias de cuerpos: los hidrocarburos, los aldehidos, etcétera.

El alemán Kekulé estudió las moléculas, los átomos y las fórmulas desarrolladas de los cuerpos. El francés Le Bel y el holandés Vant Hoff fundaron la estereoquímica. Henri Saínte-Claíre Devílle consiguió, en 1854, preparar índustríalmente el aluminio, abriendo el camino, así, a una nueva metalurgia.

PASTEUR Y DARWIN
La biología se aprovechó, igualmente, de los métodos científicos. Los fenómenos de la vida se analizarían, en lo sucesivo, científicamente. Así lo comprendió Claude Bernard (1813-1878). En 1851, demostró la función glicogenética del hígado, que puso al descubierto la primera secreción interna. Posteriormente, escribió su «Introducción al estudio de la medicina experimental», libro capital que aún en nuestros días no ha perdido interés.

En esta obra afirmó textualmente: «La medicina, que hasta ahora había sido empírica, se va convirtiendo en científica.»

Un sabio de formación química, Louis Pasteur (1822-1895), provocó una auténtica revolución en la biología y en la medicina. Estudiando el fenómeno de la fermentación, descubrió que se debía a unos organismos vivos: los microbios. Su teoría iba, entonces, en contra de la opinión sustentada por los demás sabios, para los que la fermentación era un fenómeno puramente químico.

En 1867, descubrió el procedimiento que se llamaría de la parteurización, es decir, de la destrucción de los microbios por el calor. Y demostró también que no existía la generación espontánea. «¡No! No existe la generación espontánea. Todo ser vivo nace de otro ser vivo», afirmó. En seguida se dedicó a aplicar sus descubrimientos a la medicina, y desarrolló, metódicamente, el procedimiento de la vacunación que Jenner había utilizado contra la viruela.

Muchos sabios continuaron la obra de Pasteur, y entre ellos hay que rilar, especialmente, a su discípulo, el doctor Roux, por su descubrimiento de la vacuna contra la difteria, y al alemán Koch, descubridor de los bacilos de la tuberculosis y del cólera. La práctica de la asepsia y de la antisepsia hizo progresar considerablemente a la cirugía. Esta revolución producida en la medicina explica, en parte, el desarrollo demográfico.

En 1859, se publicó una obra que alcanzó mucha resonancia: «El origen de las especies por la selección natural», cuyo autor era el inglés Carlos Darwin (1809-1882). Este, influido por los estudios de Lamarck v de Malthus, afirmaba que la vida era una evolución.

Y, para sostener su tesis, formuló tres postulados, que podrían resumirse así: 1) las formas derivan unas de otras; 2) el motor de esta evolución es la selección natural; 3) los caracteres adquiridos se transmiten por herencia.

Inmediatamente surgió una serie de protestas contra la teoría de Darwin: el Vaticano, indignado, recordó que el cuerpo del hombre había sido creado por Dios; y en Francia, aunque (iuvier había muerto treinta años antes, los «fijistas» reaccionaron violentamente. Durante este período, Mendel emprendió el estudio científico de la herencia.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IX La Gran Aventura del Hombre

Chevy 1957 Chevrolet Historia y caracteristicas constructivas

Chevy 1957 Chevrolet: Historia y Caracteristicas

El Chevrolet 1957 fue introducido por General Motors a fines de 1956 como parte de su Muestra Anticipada de Nuevos Automóvil™ del Día del Trabajo. El Chevy 57 tenía aletas de cola que sólo cumplían una función de ornamento, y un borde excedente al costado como la mayoría de los automóviles americanos de esa época.

Habría pasado desapercibido si no fuera por la sorprendente popularidad que alcanzó el diseño en los años siguientes. Mientras los competidores del Chevy desaparecían en los parques de chatarra de todo el país, el 57 prosperó, particularmente el modelo de 2 puertas Bel-Air.

El automóvil se transformó en el favorito de los clientes de California del Sur y su popularidad se extendió por toda la nación. El Chevy 57 ha sido casi tan visto en las carreteras norteamericanas como el Wolkswagen, en especial en California y el Medio Oeste.

Chevy 57

En 1965, el Departamento de Motor Vehicles de California calculó que había 35.000 Chevies 57 en las rutas —una proporción de permanencia sorprendente para un automóvil americano (si bien en 1957 Chevrolet vendió 750.000 unidades). Ningún otro automóvil norteamericano ha perdurado tanto a lo largo de los años.

No obstante, ningún otro, a excepción del Studebaker Avanti de producción limitada, ha tenido las facilidades de producción del Chevy 57. Se han hecho modelos posteriores para los Chevrolet de los años siguientes, pero el 57, a diferencia de cualquier otro automóvil norteamericano y contrariamente a la práctica industrial de ese país, fue fabricado durante 10 años.

Un grupo de ex diseñadores de Chevrolet y de vendedores de autos usados continuó produciendo cerca de 200.000 Chevrolets 1957 y centró su producción en el modelo de 2 puertas Bel-Air entre los años 1957 y 1967 en una pequeña fábrica ubicada en las afueras de Jacksonvüle, Illinois.

Los entusiastas, dirigidos por el ex diseñador de General Motors Ardell Malowick, se fueron de GM a mediados de 1957 cuando se sabía, y no era una sorpresa para nadie, que el modelo 1957 sería reducido a chatarra y reemplazado por el Chevy 58; un modelo más alargado, amplio y bajo en el que también se cambiarían las aletas en punta por otras curvadas.

Malowick y sus asociados se fueron rápidamente y montaron su propia planta de fabricación de automóviles en el sur de Illinois. Ni o obstante, Malowick no estaba en condiciones de financiar los viejos moldes y las enormes prensas de acero que GM y Fisher Auto Body usaban para construir el esqueleto; Malowick se apoyó más bien en la técnica europea de fabricación de carrocería que consistía en modelar el cuerpo del automóvil a mano sobre moldes de madera hechos en base a réplicas de fibra de vidrio de los verdaderos. Así algunas de las imperfecciones de la producción masiva de Fisher fueron eliminadas.

Malowick y asociados sabían que Chevrolet, con todos los derechos legales del diseño, no daría su consentimiento para la fabricación de los Chevies 57 los cuales competirían con sus 58 y los modelos siguientes. Quizás GM sabía, como sostiene ahora Malowick, que los modelos siguientes nunca podrían competir con el 57 por la pureza del diseño. Debido a las restricciones legales, los nuevos Chevies 57 posteriores a 1957 fabricados por Malowick fueron vendidos como autos usados muy bien preservados en los solares de venta de todo el país.

Para ello, Malowick contó con la simpatía y la cooperación clandestina de un gran número de vendedores de usados de toda la nación. En verdad los vendedores de usados buscaban las creaciones de Malowick con un entusiasmo que no habían manifestado por ningún otro vehículo antes o después.

Malowick podía financiar la fabricación por sus precios de venta relativamente elevados y por el bajo costo de la misma logrado en parte gracias a la utilización de motores y chasis sacados de los depósitos de Chrysler del norte de Illinois (contabilizados parcialmente como una disminución de las existencias de Chrysler durante y después de su fase «Forward Look»), y por las ventas a coleccionistas y clientes, en su mayoría de California, quienes estaban dispuestos a pagar cualquier precio por un Chevy 57 en buenas condiciones.

El modelo de más éxito de Malowick era, con mucho, el Bel-Air de dos puertas de color ciruela metalizado y todavía pueden verse muchas unidades del mismo en la mayoría de las ciudades norte americanas.

En 1967, Malowick se vio obligado a cerrar el negocio debido al alza de los costos y a los rumores de que General Motor estaba al tanto de sus operaciones y preparaba una acción legal.

Desde entonces, Malowick se dedica a la fabricación de maletas de dril y portafolios pero está considerando otra operación con automóviles en Alemania, si logra condiciones de fabricación favorables.

Fuente Consultada:
Diccionario Insólito de Wallace – Wallechinky
Errores de la Historia Roger Rossing
El Secreto de los Números de André Jouette
Lo que Oculta La Historia – Ed Rayner y Ron Stapley
Grandes Enigmas de la Historia II – Alfred Davies