Historia del Premio Nobel

Guerra del Chaco Bolivia Paraguay Causas del Conflicto Historia

Guerra del Chaco Boreal: La Guerra Entre Bolivia y Paraguay:

La antigua controversia de límites entre Paraguay y Bolivia, que dio origen a diversas negociaciones, entre ellas, el Pacto Soler-Pinilla en 1907, por el que ambos países se comprometían a respetar el «statu-quo», y las conferencias de Buenos Aires y Washington, en las que varias naciones americanas concertaron una mediación para tratar de resolver el pleito, constituía una amenaza constante y peligrosa para la paz del continente.

Se habían registrado en los últimos años frecuentes escaramuzas fronterizas que, si bien se resolvían después pacíficamente, lo eran por acuerdos que parecían constituir sólo una tregua, pues los incidentes volvían a repetirse.

La intervención de otros países de América procuraba también poner fin al diferencio, tratando de hallar la fórmula conciliatoria que terminara con la peligrosa tirantez. En el protocolo de abril de 1927 se había establecido la decisión arbitral del diferendo, y en Buenos Aires, el 12 de julio de 1928, se resolvió, con la firma de ambas partes, que el conflicto sería resuelto pacíficamente. No obstante todos esos convenios, los encuentros fronterizos se repetían con frecuencia.

Había entre ambos países un clima evidentemente bélico, que haría crisis en cualquier momento, con el peligro que entrañaba para la paz de todo el continente. Cualquiera de esos incidentes podía constituir la chispa que encendiera la hoguera, envolviendo en una sangrienta guerra a pueblos americanos. La situación era cada vez más crítica. Todas las gestiones de conciliación y los esfuerzos por dar una solución pacífica al largo diferendo, terminaban, indefectiblemente, en el fracaso. La crisis estaba cada vez más próxima, y la aceleró un suceso registrado en el fortín Vanguardia. Hubo acusaciones mutuas.

Nido de ametralladora, fue una larga guerra de posiciones

El encargado de Negocios del Paraguay en La Paz era invitado a dejar Bolivia, y lo mismo ocurría con el ministro de Bolivia en Asunción, quien ese mismo día entregaba el archivo al ministro argentino y salía en lancha para Formosa con el fin de seguir luego viaje a Buenos Aires. De inmediato inició sus gestiones la Comisión Permanente de Montevideo, creada por el Tratado Gondra.Se procuró nuevamente la intervención de otros países, pero todo fue inútil. El 7 de diciembre de 1928, el gobierno paraguayo declara su propósito de acogerse al Pacto Gondra, provocando la reunión de la Comisión Investigadora a que el mismo se refiere. La crisis se consideraba inminente. Al día siguiente, es decir, el 8 de diciembre, se producía la ruptura de relaciones entre ambos países.

Hubo ofrecimiento de mediación por parte de varios países. Todo fue inútil. De hecho existía el estado de guerra. No se había declarado oficialmente el conflicto, pero los choques se hicieron más continuos durante el año siguiente. Corría sangre en los campos americanos. Todo el continente se esforzaba por poner fin al conflicto y evitar que la guerra sé declarara, en forma oficial y con sus naturales consecuencias. Los encuentros se sucedían y después de más de 2 años de ese estado de incertidumbre, en cuyo lapso se libraron numerosos combates entre patrullas de ambos países, la guerra comenzó el 15 de junio de 1932 con las batallas que tuvieron por escenario Pitiantuta.

La contienda se prolongó casi tres años, durante los cuales se registraron muchos y muy sangrientos combates que costaron numerosas vidas. Duras luchas se registraron en Herrera, Gondra, Nanawa, Campo Vía, Pampa Grande, el Carmen, Ballivián y otros muchos lugares. Ya declarada la guerra y en pleno desarrollo, el 3 de agosto se reunieron en Washington representantes de 19 países americanos que recordaron que no se reconocería arreglo territorial alguno que no fuera obtenido por medios pacíficos, ni la validez de las adquisiciones territoriales logradas mediante ocupación y conquista por la fuerza de las armas.

Por iniciativa de Argentina y Chile, se constituyó, un grupo mediador de naciones americanas, que integraron, además de los citados países, Estados Unidos, Perú, México y Brasil. La propuesta del grupo mediador, basada en la suspensión de las hostilidades y en el arreglo de la cuestión de límites por una Conferencia de Paz, fue aceptada por los beligerantes.

Con ello se dio término a la llamada «guerra del Chaco», en 1935 que, virtualmente, se había iniciado a fines del año 1928.

Termina la Guerra: En el infierno verde del Chaco Boreal corre la sangre americana. Desde 1928 se ha velado en los legendarios fortines, aguardando el ataque, anticipándose a la sorpresa. Desde Asunción partieron decenas de barcos colmados de muchachos paraguayos, para regresar vacíos y ser cargados nuevamente.

Desde La Paz, la hermosa capital del altiplano, se puso en marcha una bizarra juventud en aquellos días de esperanzas, en instantes en que el amor a la patria hace ver el cielo más azul y más brillante el sol. Pero la guerra no es sólo eso. Tras las ventanas, hoy cerradas, desde las cuales caían ayer lluvias de flores, ahora hay alguien que espera o que llora. La guerra lo consume todo: hombres, materiales, dinero.

Los pueblos, empobrecidos, ya no miran con iguales ojos lo que miraban la víspera. Y ya no sólo son muchachos los que van al frente. Las sucesivas levas incluyen a hombres maduros que van dispuestos a. matar y a morir en la lucha.

Los presidentes de Argentina y otros países del continente asisten a la Conferencia Interamericana de Buenos Aires. Desde el Norte ha llegado Franklin Delano Roosevelt. Los pueblos miran con fe la labor de esos hombres para quienes el problema candente es uno solo: Hacer la paz.

Es un reclamo que no es posible desoír. Luego de varios años, tras superar una serie de dificultades, se constituye al fin, el 19 de julio de 1935, en Buenos Aires, la Conferencia de la Paz. Entre los inconvenientes con que se tropezó, tuvieron preponderante influencia las variaciones en el régimen de gobierno imperante en ambos países beligerantes, fluctuaciones que gravitaron en la política en parecida medida que lo hicieron en la opinión de los pueblos. Pero además existía una base firme: la impopularidad de la guerra y la sólida decisión americana de poner fin a las hostilidades. Varias cancillerías, en primer lugar la argentina, procuraron influir en Asunción y La Paz, abriendo, al fin, brechas en una posición irreductible. Hacia mediados de octubre se llegó a un acuerdo.

Fuente Consultada: LA RAZÓN 75 AÑOS – 1905-1980 Historia Viva – Año 1928

AMPLIACIÓN DEL TEMA
CRÓNICA DE LA ÉPOCA
GUERRA DEL CHACO BOREAL
NOTA DEL HISTORIADOR ROLANDO BEL
EL BICENTENARIO N° 7 PERÍODO 1930-1949

El recientemente iniciado conflicto del Chaco amenaza con convertirse en la más grande y sangrienta de las guerras acontecidas en nuestra América latina. Miles de soldados bolivianos y paraguayos se enfrentan en los cañadones chaqueños. Quizás, el principal factor de mortalidad no sea el ataque enemigo sino la malaria y la sed.

El área disputada, de una extensión aproximada de 455 mil kilómetros cuadrados, es una zona agreste y semidesértica, casi despoblada e inexplorada. Una de las regiones más inhóspitas del mundo para librar una guerra intensa.

¿Cómo explicar esta guerra fratricida entre dos de los países más pobres de nuestro continente, que además sufren una profunda crisis económica y social?

Para Bolivia, que ha perdido la salida al mar en la Guerra del Pacífico (1879-1883), el acceso al río Paraguay le permitiría, salir de su forzada mediterraneidad. También el descubrimiento de yacimientos petrolíferos en la pre-cordillera andina motiva el interés del gobierno boliviano, urgido de salir de su debacle económica y crisis sociopolítica. La compañía estadounidense Standard Oil tiene los derechos de explotación en la zona occidental del Chaco y se sospecha que la riqueza de los yacimientos se extiende hacia el Este. El problema es que esta región es controlada por los paraguayos y los derechos de exploración pertenecen a la compañía anglo-holan-desa Royal Dutch Shell.

Los antecedentes de las tensiones en la región se remiten a la época colonial y si bien durante este siglo se firmaron varios tratados entre Paraguay y Bolivia, la mediación de otros países limítrofes sólo pudo evitar (o demorar) el conflicto armado, sin lograr una solución definitiva.
Bolivia, gobernada por Daniel Salamanca, nacionalista orgulloso y agresivo, cuenta con una población de tres millones en comparación con el millón de paraguayos. Además de una economía basada en ricas minas de plata y estaño, tres veces más grande que la economía paraguaya, sustentada casi exclusivamente en las exportaciones ganaderas y algodoneras.

Ante el avance masivo de las tropas bolivianas, más numerosas y equipadas, que implementan la estrategia de la ocupación extensiva del espacio, las brigadas paraguayas, más pequeñas pero dotadas con mejor espíritu de combate, han comenzado a implementar una resistencia casi guerrillera, atacando en los puntos más débiles, retirándose para volver a atacar. Estrategia de desgaste que ya comenzó a dar sus frutos.

Biografia de Gabriela Sabatini Tenista Argentina Figura del Tenis

Biografía de Gabriela Sabatini:
La pasión del tenis

tenista argentina

Su talento quedó totalmente demostrado desde el primer momento en que piso la cancha de polvo de ladrillos. Aquella pequeña niña delgada y de cabellos oscuros sorprendió gratamente a sus entrenadores, y poco después debutó en el circuito del tenis internacional, con tan sólo 15 años de edad.

Su estilo único, su método, su disciplina hicieron que la raqueta se convirtiera en una extensión de su brazo derecho, y con el correr de los años se transformara en un orgullo para el deporte argentino, siendo una de las representantes más destacadas a nivel mundial.

La historia de Gabriela Sabatini se inició el 16 de mayo de 1970, cuando llegó a este mundo luego de que su madre diera a luz en el Hospital Italiano de Buenos Aires. Con su familia, que la apoyo constantemente para alcanzar su máximo sueño, vivió toda su infancia en el barrio porteño de Villa Devoto.

Tenía tan sólo seis años de edad cuando le pidió a sus padres que le compraran su primera raqueta, y poco después comenzó a practicar un deporte que para ella fue su vocación, improvisando partidos de tenis en el frontón del Club Atlético River Plate.

En realidad, fue su hermano Osvaldo el que la instó a practicar tenis, ya que desde hacía unos meses él había comenzado a disfrutar de este deporte en River, bajo las directivas del profesor Daniel Fidalgo.

Poco después de que Gabriela comenzara a tomar clases, su entrenador vislumbró el talento innato que poseía la niña, por lo que no dudo en invitarla a ser parte de la escuelita de tenis del club. Los años pasaban y mientras Gabriela continuaba sus estudios, la pasión por el tenis crecía en su interior de manera avasallante.

Al cumplir los 12 años participó de uno de los primeros grandes torneos de su vida, precisamente el llamado Mundialito Infantil, que tuvo lugar en Caracas. Allí, la pequeña Sabatini demostró su capacidad, logrando quedarse con el primer lugar de la competencia, y ratificando una vez más el talento que ya había exhibido durante su participación en certámenes infantiles metropolitanos y nacionales.

Dos años más tarde, Gabriela logró consagrarse como Campeona Mundial Juvenil en singles y dobles, cuando participó y ganó el Roland Garros de Francia y otros cinco torneos internacionales de menor importancia. Allí, la joven Sabatini hizo su debut triunfal dentro del ámbito profesional del tenis, además de convertirse en la semifinalista más joven de la historia de Roland Garros.

No obstante, fue recién al año siguiente, precisamente en octubre de 1985, cuando Sabatini se adjudicó su primer triunfo total a nivel profesional, con su participación en el Abierto de Japón.

Fue para el año 1988 que se comenzaron a suceder los más importantes triunfos de la carrera de la tenista a nivel internacional, y al mismo tiempo logró alcanzar la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Seúl. Por otra parte, durante esos años comenzó a tomar cada vez mayor preponderancia los partidos disputados por Sabatini frente a una de sus máximas rivales: Steffi Graf. Aquello dio lugar al fanatismo, colocando la pasión del público en favor de alguna de las dos competidoras.

Es que para la década del noventa, que recién comenzaba, las máximas representantes del tenis a nivel mundial eran sin lugar a dudas Gabriela Sabatini y Steffi Graf, quienes también en alguna oportunidad participaron en torneos dobles como pareja.

Por otra parte, de acuerdo a la opinión de la mayoría de los avezados en el tema, a partir de la década del noventa comienza uno de los mejores períodos de la carrera de Sabatini, algo que muchos aseguran está ligado al entrenador brasileño Carlos Kirmair, quien se encargó de preparar a la tenista a partir de 1990.

A partir de aquel momento, una nueva competidora había comenzado a opacar a la figura de Gabriela Sabatini. Se trataba de la imbatible Mónica Seles, quien a pesar de su gran performance fue derrotada por la tenista argentina en el año 1992, durante la final del Abierto de Italia.

Sin embrago, a pesar de los logros conseguidos hasta el momento, y luego de aquel gran triunfo frente a una de sus más importantes rivales, la carrera de Gabriela Sabatini ingresó en un declive paulatino y permanente. Fue el 20 de noviembre de 1994 que la tenista logró alcanzar su último título profesional, durante el Masters femenino disputado en el Madison Square Garden de Nueva York. Luego de aquello decidió retirarse del ámbito profesional.

Hoy, Gabriela Sabatini disfruta de las ganancias económicas que le han dejado sus triunfos, con una fortuna valuada en los 8.785.850 dólares, pero sobre todo del cariño de la gente, que a pesar de los años continúan recordando su grandeza como jugadora.

Biografia de SAAVEDRA LAMAS Argentino Premio Nobel de la Paz

Biografía de SAAVEDRA LAMAS
Premio Nobel de la Paz

CARLOS SAAVEDRA LAMAS

Con una profunda y sólida formación jurídica Saavedra Lamas representó desde la Cancillería los intereses argentinos en la difícil coyuntura internacional de la década de 1930. Su habilidad diplomática le permitió poner fin a la cruenta guerra del Chaco y prestigiar a su país.

Carlos Saavedra Lamas fue el primer argentino en recibir un premio Nobel. Se le otorgó el de la Paz por su mediación en a guerra del Chaco.

BRILLANTE JURISCONSULTO:
Carlos Saavedra Lamas, nació en Buenos Aires, el 1° de noviembre de 1878, siendo sus padres Mariano de Saavedra Zavaleta y Luisa Lamas. Era nieto de doctor Mariano Saavedra, que fuera senador, diputado, y gobernador de la provincia de Buenos Aires durante dos periecos y bisnieto de Coronel e Saavedra, presidente de la Primera Junta de Gobierno. Su madre era hija del político y diplomático uruguayo Andrés Lamas, que fuera ministro de Relaciones Exteriores, de Gobierno y de hacienda de su país, ejerciera el periodismo y tuviera singular protagonismo durante las negociaciones previas a la guerra de la Triple Alianza. Sus raíces familiares arrancaban desde los a albores de la conquista de América.

Realizó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio Lacordaire, y los universitarios en a Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Ares, donde en 1903 obtuvo modal medalla de oro por su tesis sobre «El Régimen municipal de la Capital Federal». Se destacó en el campo docente: profesor de Derecho Público Provincial y de Historia Constitucional en la Facultad de Ciencia Jurídicas y Sociales de La Plata; profesor la carrera de Sociología en la Facultad d Filosofía y Letras de Buenos Aires; profesor de Finanzas, de Economía Política y Derecho Constitucional en la Facultada Derecho y Ciencias Sociales.

En el periodo 1941-1943 fue rector de la Universidad de Buenos Aires, y más tarde, profesora Legislación del trabajo. Antes de cumplir los treinta años, Saavedra Lamas resultó elegido diputado nacional (1908-1912), legislador de la provincia de Buenos Aires (1912-1915). Fue el primer presidente i la Comisión de Negocios Constitucionales y, posteriormente, de la de Presupuesto y Hacienda en la legislatura.

De su labor surgió un proyecto de ley sobre la importación del azúcar, que establecía una medida proteccionista. También elaboró proyectos sobre sistema fiscal y régimen ferroviario. Su pensamiento conservador no le impidió tener una excelente relación con legisladores de otras corrientes políticas, como Juan B. Justo.

En 1915 asumió como Ministro de Justicia e Instrucción Pública durante presidencia de Victorino de la Plaza. Así el 9 de julio de 1916 representó al presidente en la conmemoración del Centenario de la Independencia, celebrada en San Miguel de Tucumán. Durante el gobierno de T. de Alvear (1922-1928), intervino código del Trabajo, basado en el proyecto de Joaquín V. González de comienza siglo XX.

Propuso transformar en Ministerio al entonces Departamento Nacional Trabajo. Por su conocimiento desplegado en esa área fue elegido en 1928 presidente de XI Conferencia Internacional del Trabajo (OIT) ; era la primera vez que un argentino llegaba a esa destacada posición.

Recibió importantes condecoraciones de los gobiernos de Bolivia, Perú, Holanda Francia, Alemania. Brasil y el Vaticano. Su labor de publicista registra mas de treinta títulos, muchos de ellos de significativa importancia. Murió en Buenos Aires el 7 de mayo de 1959, a los 80 años.

UN DIPLOMÁTICO, POLÍTICO, ACADÉMICO Y ESCRITOR

Su etapa como ministro de Relaciones Exteriores del presidente Agustín P. Justo calificada como de las más activas y jales en la historia de la política exterior argentina. Hábil diplomático, supo mediar en el sangriento conflicto militar entre Paraguay y Bolivia por el Chaco donde se había descubierto petróleo, se extendía con toda crudeza desde junio de 1932, y evitó la injerencia estadounidense en la zona, firmándose el 12 junio de 1935 el protocolo de Buenos s, que puso fin a la guerra. Justamente su mediación recibió en 1936 el premio Nobel de la paz.

Ese mismo año ocupó en inebra, Suiza, la presidencia de la Asamblea de la Sociedad de Naciones y deslumbró en la conferencia pro Consolidación de Paz en América, a la que asistió el presidente Franklin D. Roosevelt. Asimismo, hábil en la política de acercamiento al Brasil, entre los mandatarios Agustín P. Justo y Getúlio Vargas. Defendió la neutralidad del país en la guerra civil española (iniciada en 1936), tema muy delicado la cantidad de españoles que residían la Argentina.

También se desempeñó como vicepresidente y luego presidente de la Academia de Derecho y Ciencias Sociales (1952- 1954). destacan sus trabajos: Economía colonial, asalariados de la República Argentina, Tratados Internacionales de tipo social; Por la paz las Américas y Las huelgas en las minas de carbón de Inglaterra.

Entre sus condecoraciones figuran la Gran Cruz de la Legión de Honor de Francia, la orden del Cruceiro Do Sul de Brasil y la orden al Mérito Civil de Chile. Saavedra Lamas falleció en la Capital Federal durante los agitados tiempos de la presidencia de Arturo Frondizi, el 5 de mayo de 1959. Sus restos fueron sepultados con honores en el cementerio de la Recoleta.

FIRMA DEL TRATADO DE PAZ, BOLIVIA-PARAGUAY: «Luego de la firma en Buenos Aires del tratado de fin del conflicto parecía como si la paz necesitara de la canción inmortal, para constituirse, al fin, en una realidad, el himno comenzó a escucharse. Arriba, mirando hacia el cielo americano, ondeaban junto a la nuestra, las banderas de Bolivia y Paraguay. Otra vez hermanas, como ayer. Esa noche, la capital argentina se pobló de rumores jubilosos, que parecieron encontrar resonancias en lo mejor del espíritu de sus ciudadanos. Mientras tanto, el cable transmitía esta grata nueva a las alborozadas poblaciones de La Paz y Asunción, que se dieron a demostraciones entusiastas, aun antes de conocerse las bases del acuerdo.

Es que, lo importante, era terminar con el estéril derramamiento de sangre; cerrar la arteria abierta, cauterizarla, y a partir de entonces, en mesa redonda, dictaminar lo que en justicia correspondía. Manifestaciones con banderas nacionales recorrieron las calles de las ciudades y pueblos de la tierra guaraní y el altiplano. Y, bajo ese signo augural, se inició otra era de comprensión entre pueblos, sin diferencias y sin rencores, anhelosos de forjar en la paz su destino. Los años darían fe de la buena voluntad que asistió a los hombres que actuaron en las negociaciones de paz, y al sincero y mutuo deseo de que aquellos ideales fructificaran para felicidad de las naciones americanas.»

EL BICENTENARIO PERÍODO 1930-1949 FASC. N°7
CARLOS SAAVEDA LAMAS PAZ Y AMOR

El premio Nobel que le fue otorgado este año al canciller argentino Carlos Saavedra Lamas, por su trabajo de mediación que puso fin a la guerra entre Paraguay y Bolivia, es un justo galardón para un hombre que siempre bregó por la paz. Desde su raíz católica, e influido por la encíclica Rerum Novarum, Saavedra Lamas entendió que la mejor manera de encontrar la armonía entre los pueblos es a través de la justicia. Además de lograr la pacificación entre dos pueblos hermanos, con la firma del Protocolo de Paz, el canciller argentino evitó la injerencia de Estados Unidos en la región a partir del hallazgo de petróleo en el Chaco boreal.

Saavedra Lamas ha sido siempre un defensor de los derechos sociales y, desde su formación como abogado, desplegó todo su conocimiento y convicciones en el Código Nacional de Trabajo, redactado en 1928. Poro tiempo después presentó su obra en La Conferencia de la Organización Internacional del Trabajo, en Ginebra, y tuvo tan buena recepción que fue elegido por unanimidad presidente de la misma en un gesto de reconocimiento a su «intelectualidad magistral».

Su vocación diplomática se despertó a partir del Tratado de Versalles, donde se sintió plenamente identificado cuando declaró que la paz universal sólo podría basarse sobre la idea de justicia para todos, y que debía respetarse al hombre como persona y no como una mera mercancía. Para Saavedra Lamas representa uno de los documentos más nobles de la comunidad internacional y la coronación de lo que da en llamar «período constituyente del derecho obrero».

Fuentes Consultadas:
Biografía de Carlos Saavedra Lamas-
Hicieron La Historia Tomo II La Nación (Biografías)
LA RAZÓN 75 AÑOS – 1905-1980 Historia Viva – Año 1928

 

Nitroglicerina, Historia, Inventor, Caracteristicas y Fabricaciòn

NITROGLICERINA: DESCUBRIDOR Y PRECAUCIONES EN LA ELABORACIÓN

NITROGLICERINA  Ester (compuesto orgánico) nítrico de la glicerina, de fórmula C3H5N3O9, en el que sus tres grupos alcohólicos han sido esterificados por otros tres de ácido nítrico. Es un líquido aceitoso, incoloro e inodoro, más pesado que el agua e insoluble en ella, que se prepara tratando la glicerina con una mezcla fría de ácidos nítrico y sulfúrico concentrados. Arde sin explosión cuando está en capas delgadas, pero detona con gran violencia por efecto del calor, del roce o de un choque; estalla con una fuerza siete veces mayor que la de la pólvora.

La nitroglicerina fue el primer explosivo práctico producido nunca más fuerte que el polvo negro. La nitroglicerina fue sintetizada por el químico italiano Ascanio Sobrero en 1847, trabajando bajo Théophile-Jules Pelouze en la Universidad de Turín.

Sobrero inicialmente llamó a su pyroglycerine descubrimiento, y advirtió enérgicamente en contra de su uso como explosivo. Más tarde fue adoptado como un explosivo comercialmente útil de Alfred Nobel.

Nobel experimentó con varias formas más seguras para manejar la nitroglicerina peligrosa después de que su hermano menor Emil Oskar Nobel y varios obreros murieron en una explosión de nitroglicerina en la fábrica de armamentos del Nobel en 1864 en Heleneborg, Suecia.

Un año más tarde, Alfred Nobel fundó Alfred Nobel y Company en Alemania y construyó una fábrica aislada en el Krummel colinas de Geesthacht, cerca de Hamburgo. Este negocio exporta una combinación de líquido de la nitroglicerina y la pólvora llamado «Aceite de voladura», pero esto era extremadamente inestable y difícil de manejar, como se muestra en numerosas catástrofes

Las operaciones en la industria de la nitroglicerina fueron siempre bastante peligrosas. Se llevan a efecto en una serie de talleres establecidos en terrenos cuyas proximidades se consideran siempre como peligrosas. Los edificios se sitúan a diferentes niveles y más bajos que las tuberías de plomo, forradas de madera, por las que corre el líquido explosivo desde un taller a otro. En estas peligrosas construcciones no debe emplearse ni el hierro ni ladrillos.

Se hacen de madera, pues ésta ofrece mucha menos resistencia que los materiales antes citados. Cuando, por desgracia, acontece una explosión, saltan los costados y vuela la cubierta, cayendo destrozados y en pedazos sobre los muros deshechos. Si la explosión ocurriere en un edificio de mampostería, los trozos de los materiales serían lanzados contra las otras construcciones que le rodeasen.

Así, se ha visto que la mejor disposición para establecer los talleres es instalarlos en grandes zanjas o pozos, defendiéndolos, además, con terraplenes de mayor altura que los techos de aquellos casetones en los cuales se efectúan trabajos expuestos. De este modo, los efectos de la explosión se limitan al lugar donde sobrevino.

En las fábricas de nitroglicerina se trata de evitar por todos los medios imaginables la posibilidad de cualquier choque, por pequeño que sea, golpes de las herramientas metálicas con la piedra y la menor perturbación o desorden que pueda producir una explosión.

Los obreros calzan zapatos de suela cosida, pues los clavos son más peligrosos que encender una cerilla; todos los útiles se hacen de bronce o latón, y los edificios se aseguran con estaquillas y clavijas de madera o clavos de bronce. Causas tan insignificantes, como, por ejemplo, el reflejo de la luz del Sol en el agua contenida en un balde que habrá servido para lavar nitroglicerina, han dado lugar a diversas explosiones.

A pesar de todo lo dicho, la vida del obrero en las factorías donde se prepara este producto no es tan desagradable como parece. Poco a poco fue mejorando la índole de los trabajos, y desde luego es mucho menos peligroso ahora el proceso que cuando comenzó la industria.

Los obreros están obligados a cambiar el traje a la entrada en la fábrica, y no se les permite tener consigo ningún útil o pieza de metal, cerillas o cigarros. No pueden volver a sus casas con la blusa de faena, pues esto sería tan peligroso como el llevar un torpedo, que estalla al menor descuido.

La primera operación en las fábricas de explosivos se efectúa en el taller de nitrificación, que es indispensable conservar escrupulosamente limpio de tierra, arena y polvo. El encargado vigila por una abertura del gran tanque de plomo el chorro de nitroglicerina que cae sobre la mezcla de ácido sulfúrico y nítrico, regulando al mismo tiempo una corriente de aire comprimido que agita los líquidos durante el proceso de nitrificación.

Un termómetro indica la temperatura de la mezcla, debiendo tenerse especial cuidado en que ésta no suba al grado que se considera peligroso, por efecto del calor desarrollado en la reacción. Alrededor del tanque circula constantemente una corriente de agua para enfriar la mezcla.

El aire comprimido también sirve para rebajar la temperatura. La nitrificación dura unos treinta minutos, y una vez terminada, la materia que podríamos llamar «nitroglicerina cruda» está en disposición de pasar al taller de separación.

Esta nitroglicerina es un líquido oleoso, pesado, de coloración pajiza pálida, con sabor azucarado y cualidades venenosas: muchas personas, sólo con tocarlo, sienten dolor de cabeza; y por último,en caliente explota con gran facilidad. Una vez en el taller de separación es menos peligroso.

El tanque separador tiene también una abertura, y según corren los desperdicios, ácidos desprendidos de la nitroglicerina cruda, un obrero vigila también observando si aparecen vapores de color rojo vivo, que es la señal de peligro. Si los humos van enrojeciéndose debe aumentarse la presión de la corriente de aire para mezclar más intensamente la masa, pues esto es a causa de que el compuesto tiene una temperatura superior a la precisa para que no se descomponga.

Esta descomposición es provocada por el agua, con la cual se lava la nitroglicerina dos o tres veces. Si el vapor no disminuye y se teme, por tanto, pueda ocurrir una explosión, se abre rápidamente el cierre entre los tanques de separación y sumersión. La nitroglicerina corre a este último, que es una amplia cisterna refrigeradora instalada fuera de la caseta o taller.

Pero si la operación sigue su marcha normal, la carga, libre de ácidos y bien lavada con agua, corre por tuberías deplomo al gran departamento de filtración. Aquí se hace pasar por dos franelas, y, recogida en cubos de caucho, la analiza un químico. Muchas veces tiene que lavarse de nuevo, por no satisfacer a las condiciones exigidas. Cuando cumple estas condiciones, se envía, también por tubería, al taller de sedimentación, donde reposa un día o más, hasta que aparece el agua en la superficie.

Algunas veces se hace pasar a través de la sal común, que absorbe el agua, y de esta manera se economiza el tiempo empleado en la sedimentación. En las fábricas de pólvoras hay otras muchas disposiciones ingeniosas que disminuyen el riesgo de la manipulación y producen un compuesto más puro, químicamente considerado.

Preparación actual de los explosivos para hacerlos menos peligrosos
Después de terminada la sedimentación, la nitroglicerina puede ya servir para preparar la dinamita, cordita, nitrogelatina y otros varios compuestos explosivos, ha dinamita se hace mezclando la nitroglicerina con tierra infusoria o kieseiguhr, que absorbe tres veces su peso de aquella materia; pero para las explotaciones de canteras y minas se emplea una materia inerte más débil.

Se cargan los cartuchos en casetas o chozas, en las que trabajan tres mujeres: una, en la prensa, que es un cilindro con pistón de marfil que comprime la carga en el cartucho; las otras dos mujeres los envuelven, y un chico recoge el peligroso producto cada diez minutos, transportándolo al almacén.

En la explotación de minas la dinamita ha sido en gran parte suplantada por la gelatina explosiva y varias otras pólvoras especiales, en general conteniendo nitroglicerina, pues son más enérgicas, económicas, menos sensibles a la acción de la humedad y más seguras. Muchas de las llamadas «pólvoras sin peligro» son muy semejantes a la dinamita; pero contienen alguna otra substancia para reducir la temperatura y longitud de la chispa en el momento de la explosión. Aunque esto disminuye la fuerza explosiva, es una modificación conveniente, pues se ha comprobado que la acción de la chispa en una pequeña carga de dinamita, sobre las cenizas o el polvillo de carbón, ha sido causa de desastrosos accidentes, ha dinamita se va reemplazando en otros diferentes trabajos por varios tipos de explosivos estudiados especialmente para las condiciones particulares de cada obra.

Es tan conocida por los especialistas la acción de los diversos ingredientes que entran en la composición de la dinamita, que pueden preparar las mezclas de suerte que satisfagan a la calidad que se desee. En la práctica moderna del empleo de explosivos hay en realidad muy poco peligro, si las personas que los manejan son cuidadosas, pues todas las diversas calidades se ensayan de varias maneras antes de lanzarlas al mercado. Generalmente los barrenos o explosiones industriales, en obras públicas y explotaciones mineras, se descargan por medio de la chispa eléctrica y desde lugares distantes, al abrigo de todo peligro.

Poco se deja a la casualidad, pues los hombres saben muy bien, por triste experiencia, la tremenda fuerza que desarrollan los gases. Conocen también la manera de barrenar la roca o el carbón que desean destrozar o arrancar, la profundidad y dirección que deben dar, así como la cantidad y clase de explosivo necesario para conseguir determinado trabajo, que pueden fijar con exactitud completa. Algunos explosivos rajan el material duro en que se utilizan, mientras otros actúan como grandes y potentes martillos de vapor, por compresión, machacando y despedazando la roca.

Explosivos Aplicados A La Guerra