Historia Republica de Venecia

Biografia de Cosme de Medicis -El Viejo- Politico

Biografia de Cosme de Medicis «El Viejo»

La evolución del gobierno popular de las ciudades italianas hacia la concentración monárquica del poder, se efectuó de dos formas distintas: o por la acción de las armas o por el poderoso influjo del dinero.

Para elevarse a la dirección política de Florencia, la familia de los Médicis no necesitó esgrimir la espada de la condottieri, sino los inmensos recursos de que disponía como primera casa bancaria de Italia.

Pero a la vez que se hacían cargo del poder, procuraron dar a la ciudad el máximo rango como centro artístico y Italia, subvencionando a los artistas y a los humanistas.

Cosme el viejo
Cosimo di Giovanni de Medici o Cosme el Viejo fue un político y banquero italiano, fundador de la dinastía de los Médici, dirigentes efectivos de Florencia durante una buena parte del Renacimiento italiano.
Fecha de nacimiento: 27 de septiembre de 1389, Florencia, Italia
Fallecimiento: 1 de agosto de 1464, Villa medicea de Careggi, Florencia, Italia
Cónyuge: Contessina Bardi (m. 1415–1464)
Residencia: Palacio Médici
Hijos: Pedro de Cosme de Médici, Carlos de Cosme de Médici, Juan de Cosme de Médici
Hermanos: Lorenzo el Viejo

En definitiva, los Médicis plasmaron el ideal del primer Renacimiento italiano en Florencia. Esta fue la dirección que imprimió a los destinos familiares Juan de Bicci (1360-1429), quien con su actividad bancaria y su profunda perspicacia económica fué el verdadero fundador de la prosperidad material de los Médicis.

De tal padre, Cosme de Médicis, llamado el Viejo (nacido el 27 de septiembre de 1389), heredó la riqueza, la popularidad, el espíritu de empresa, el deseo de proteger a los artistas y la ambición de concentrar en sus manos—-aunque de modo indirecto— el gobierno de la ciudad.

Cosme fué hombre de formación cultural mediocre; pero estuvo dotado de excepcionales condiciones de inteligencia y de habilidad para triunfar en los negocios y en la política.

A la muerte de su padre, en 1429, Cosme era un ciudadano privado, como cualquier otro de Florencia, aunque de preeminencia sin par. Tenía entonces 40 años.

Habíase dedicado al comercio y algún tanto a la política. Acompañó al papa Juan XXIII al Concilio de Constanza (1414), viajó luego por Francia y Alemania, y a su regreso a Florencia se encargó de varias embajadas: a Milán, en 1420; a Lucca, en 1423, y a Bolonia, en 1424.

Destacado por su trato bondadoso y por su liberalidad suma para con los pobres, Cosme se convirtió muy pronto en el jefe del partido que luchaba contra la oligarquía imperante en Florencia.

En 1433, con motivo de una paz vergonzosa concluida con Lucca, redobló sus ataques; pero en aquella ocasión fué víctima de un atentado. El gonfalonero Bernardo Guadagni lo detuvo el 7 de septiembre de 1433, y acusado de perturbar el orden del Estado, fué excluido por diez años de todo cargo público y confinado a Padua.

Su destierro duró poco. En octubre de 1434 regresaba a Florencia como señor de la ciudad. Sus ambiciones políticas concordaban con los deseos de paz y prosperidad de la mayoría de los ciudadanos, en particular los dé condición humilde.

Gobernó con prudencia y moderación, desempeñó varias veces el cargo de gonfalonero (1435, 1439, 1445), y dirigió con suavidad la conquista del poder.

Como otro Augusto, respetó las libertades y las instituciones tradicionales de Florencia, pero hizo que sus amigos ocuparan los principales cargos públicos y compusieran los consejos y las magistraturas.

Su dominio sobre la ciudad fue efectivo, pero muy poco aparente. Sin embargo, en alguna ocasión, como en el golpe de Estado de 1458, tuvo que demostrar que él era el verdadero señor de Florencia. Entonces creó el Consejo de los Ciento.

Su política internacional fue muy activa. Se basó en procurar la independencia de Florencia y de Italia. Por esta causa se alió con Venecia contra Felipe María Visconti cuando éste parecía aspirar a la hegemonía en el Norte de Italia, y con Francisco Sforza contra Venecia cuando esta ciudad se hizo demasiado poderosa.

A él se debe la entronización ducal de los Sforzas en Milán y la intervención de Renato de Anjou en Nápoles (1455). Durante su gobierno, el territorio de Florencia se redondeó con varias adquisiciones estratégicas.

Después de larga enfermedad, Cosme murió en Careggi el 1° de agosto de 1464, casi octogenario.

La ciudad tributó a su cadáver honras fúnebres excepcionales, pues no podía olvidar que el gran Médici le había dado la paz, la potencia política y la supremacía cultural italiana.

Cosme, en efecto, no sólo protegió a los artistas — como Brunnelleschi y Donatello —, sino a los humanistas y a los literatos.

En su época se inauguraron varias bibliotecas dotadas de valiosos manuscritos, las salas de sus palacios se convirtieron en admirables museos de arte y se constituyó el primer núcleo de la Academia dirigido por Marsilio Ficino.

El soplo de la helenidad vivificó las letras con traducciones como las de Aristóteles, confiadas al erudito Argirópulos. En resumen, bajo Cosme de Médicis se preparó la fulgurante época del gran Renacimiento en Italia.

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Biografia de Hans Holbein El Joven Artista Alemán

Biografía de Hans Holbein «El Joven» Artista del Renacimiento Nórdico

¡Extraordinario! Esta es la exclamación que se nos escapa de la boca al contemplar uno cualquiera de los maravillosos retratos pintados por Hans Holbein: esos humanistas reunidos en Basilea en torno de Erasmo, esos buenos burgueses de la Reforma alemana o bien esa aristocracia inglesa presidida por Enrique VIII y sus esposas.

Hans Holbein
Hans Holbein

Y aun más extraordinario, si admiramos ese Cristo en el sepulcro de Basilea, con su indefinible expresión de angustia mortal.

Entonces lamentamos que la orientación religiosa de Holbein le haya impedido poner su paleta al servicio de los temas católicos o de las brillanteces renacentistas, en las cuales seguramente hubiera llegado a superaciones inimitables.

Con todo, muchos son los que consideran a Holbein como el mayor pintor que haya producido Alemania y superior, por tanto, al propio Durero.

Su padre, Hans Holbein el Viejo, y su tío, Segismundo, eran buenos pintores. Su hermano Ambrosio también lo fue.

No es, pues, de extrañar que el joven Hans, nacido en Augsburgo en 1497 y crecido en tal ambiente familiar, demostrara su pronta afición al arte del colorido plástico.

Fue en Basilea donde reveló sus excepcionales aptitudes, y Basilea, pese a los viajes emprendidos por Holbein, es y seguirá siendo la ciudad vinculada a la memoria del gran artista.

Establecióse Holbein el Joven en Basilea en 1515, junto con su hermano Ambrosio. Allí colaboró con los editores, como Froeben y Amerbach, que publicaban las obras de Erasmo y otros humanistas.

Para el primero ilustró de modo bellísimo una edición del Elogio de la Locura; a los demás dio iniciales, títulos y cabeceras. Por la misma época empezó a acreditarse con algunos retratos, como los de Jacobo, Meyer y Benito Hertenstein.

Estuviere o no en Italia, lo cierto es que en Basilea recogió los aires del movimiento de la gran pintura italiana renacentista. Entonces combina la perspectiva, el ambiente, la decoración, la riqueza del colorido y el juego de luces italianos con la delicadeza, la minuciosidad y el realismo típico de la pintura nórdica.

En sus retratos de Amerbach (1519) y Erasmo (1523), en su Cristo de 1521, Holbein posee ya todos los elementos de su formación artística. Su culminación vital la alcanza en la Virgen y el Niño de Darmstadt (1526), en cuya ocasión puso su mágico pincel al servicio del Catolicismo.

Las relaciones de Erasmo con los humanistas ingleses llevaron Holbein a Inglaterra en 1528. Desde esta fecha, a pesar de sus breves estancias en Basilea (1529 y 1538), el artista pinta en Inglaterra, con fecundidad y brillantez que pasman.

Ante su caballete desfilan Tomás Moro y sus allegados (1528); luego Cromwell y los miembros de la nueva situación política (1533); finalmente, Enrique VIH y la familia real.

Sin los retratos de Holbein, que detallan la fisonomía y la psicología de los personajes, hubiéramos perdido un documento esencial para comprender la vida de la aristocracia inglesa de la época. Murió en Londres entre el 7 de octubre y el 29 de noviembre de 1543.

Algunas de sus obras pictóricas

obra de hans holbein La Virgen del burgomaestre Meyer

La Virgen del burgomaestre Meyer, una pintura de Hans Holbein el Joven.
obra de hans holbein emjadores
«Los Emjadores» La pintura representa a Jean de Dinteville a la izquierda, embajador de Francia en Inglaterra
en 1533, fecha de la realización del cuadro. A la derecha se encuentra Georges de Selve,
obispo de Lavaur
obra de hans holbein  Retrato de Nicolas Kratzer

El Retrato de Nicolas Kratzer es una pintura de Hans Holbein el Joven, actualmente en el Museo del Louvre de París, Francia.
obra de hans holbein  retrato de erasmo de roterdam

Retrato de Erasmos de Rotterdam ( 1523 ) es obras de arte ( Aceite y temple sobre madera ) por Hans Holbein -el joven- pintor y grabador alemán
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Biografia de Julio Romano Pintor y Arquitecto

Biografia de Julio Romano – Pintor y Arquitecto

JULIO ROMANO (1492-1546): Los grandes artistas del Renacimiento, Vinci, Miguel Ángel y Rafael, no tuvieron discípulos que los reemplazaran en el cetro del genio. Dentro de la distancia que los separa, quien está más próximo al pintor de Urbino es Julio Pippi, denominado Romano por ser oriundo de esta ciudad.

En su obra se observan los males que podía provocar — y provocó — la excesiva maestría de Rafael.

Romano, que es un buen narrador y un técnico no despreciable, se limitó a ejecutar las obras para que produjeran un efecto exterior agradable, sin preocuparse de plasmar en ellas su espíritu o sus inquietudes estéticas.

Julio Romano
Julio Pippi, Mas Conocido Como Julio Romano

Nacido en 1492 — hay, sin embargo, quien afirma que nació en 1499 —, se inició muy joven en el arte, de modo que se convirtió en el auxiliar de confianza de Rafael, pintando de conformidad con los cartones del maestro.

En 1515 ejecutó con caracteres personales la parte izquierda del Incendio del Borgo, y luego completó otras decoraciones de la misma sala.

Hasta la muerte de Rafael, éste le confió otros encargos, en todos los cuales pudo verse, a la vez que su seguridad en el dibujo, la propensión al manerismo.

Es fama que su intervención en las últimas obras de su maestro perjudicó el nombre de éste entre los contemporáneos.

En cambio, como arquitecto destacó de muy otra manera, en particular en la erección de la Villa Madama (antes villa del cardenal Julio de Médicis), en cuyos planos siguió las directrices del Bramante.

Lo mejor de su pintura en ésta época es El martirio de San Esteban, para la iglesia de este santo en Genova, ejecutada a base de la Transfiguración, de Rafael.

El Martirio de San Esteban
«El Martirio de San Esteban»

A consecuencia del saqueo de Roma, Julio Romano partió para Mantua, donde se hizo amigo del duque Federico por la intervención de Baltasar Castiglione (1527).

Desde esta fecha a su muerte, o sea durante un período de veinte años, se encargó del embellecimiento de la ciudad y su distrito. Muchas fueron las obras que llevó a cabo, entre las cuales el famoso palacio del Te, cuyos salones sorprendieron por la profusión de sus pinturas y estucados y por sus atrevimientos arquitectónicos.

En esta decoración Julio Romano impuso el gusto de los grandes frescos patéticos, cuyo desarrollo es típico del siglo XVI.

La muerte le sorprendió en Mantua el 1° de noviembre de 1546, cuando se disponía a partir para Roma, donde le había reclamado el papa Paulo III a fin de darle la dirección de la fábrica de San Pedro.

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Biografia de Jacopo Tatti, Sansovino

Biografia de Jacopo Tatti, Sansovino

JACOPO TATTI, EL SANSOVINO (1486-1570): La tradición florentina de la escultura elegante, rítmica, dulce y serena, de la que Miguel Ángel se había apartado para poder plasmar toda la fuerza de su incomparable genio, se perpetuó, a través de Andrea Contucci, denominado el Sansovino por proceder de esta localidad del Arezzo, en la obra de su discípulo, el florentino Jacopo Tatti, que de su maestro recibió también el apodo de Sansovino.

Jacobo Tatti
Jacopo Tatti, el Sansovino

Pero en las esculturas de Tatti esta elegancia toscana se mezcla con los motivos pictóricos y con el especial matiz ticianesco que bebió en su patria de adopción.

El Sansovino II dio a la arquitectura color y a los relieves ese juego especial de luces y sombras propiamente pictórico.

No se libró por completo de la influencia de Miguel Ángel, el genio del siglo, y así en algunas de sus obras se acusan la ola de pasión y el rasgo enérgico de su gran compatriota. Pero incluso en estos momentos, el Sansovino interpreta Miguel Ángel en un sentido véneto, amable, desbordante y fluido.

Nacido en Florencia el 2 de julio de 1486, Jacopo Tatti ingresó todavía muy joven en el taller de Andrea Contucci, a quien probablemente siguió cuando se trasladó a Roma para cumplimentar diversos encargos (1503-1504).

Establecido en la gran ciudad pontificia, el Tatti experimentó allí la influencia miguelangeles-ca, como se demuestra en la mayor envergadura y en las formas cada vez más atléticas de sus composiciones y figuras.

De regreso a Florencia, a causa de una enfermedad contraída en Roma, fue distanciándose cada vez más de Andrea Contucci y de sus interpretaciones rafaelescas.

De 1511 a 1517, época de su nueva residencia en la ciudad del Arno, le domina la obsesión de Miguel Ángel y de la escultura helenística del tipo del Laocoonte que había contribuido a restaurar.

A este período pertenecen sus dos Santiagos y la Madona del Parto (1518), efectuada en Roma, grande, colosal e imponente. En Roma estuvo por segunda vez hasta 1527, cuando la ciudad fue saqueada por los imperiales. Como tantos otros artistas y personajes se refugió en Venecia. Pero para el Sansovino este cambio fue radical.

Establecióse definitivamente en la República de San Marcos, y allí, en la amistad con el Ticiano y el Aretino, transformó su estilo y le dotó de plena personalidad. Sus características de ritmo, elegancia y ondulación pictórica aparecen por vez primera en la Virgen con el Niño, relieve efectuado en 1534.

Desde entonces su arte se depura, alcanzando en cada obra un nuevo efecto de calma y de belleza, de esa serenidad clásica que fue su objetivo estético.

Su actividad abarcó todo el Véneto. Pero ya no sólo como escultor, sino principalmente como arquitecto.

Sus primeras tentativas, como la pequeña logia del campanile de Venecia, causaron admiración por la belleza de la línea arquitectónica y la maravillosa confección de las esculturas, relieves y motivos ornamentales (1537).

Desde este momento el Sansovino fue el arquitecto de moda, y él renovó el aspecto de la Venecia del siglo XVI. Construyó el proto de la basílica de San Marcos, reedificó varios templos, construyó la fachada del palacio de la Ceca, proyectó los planos del palacio Cornero y restauró numerosos edificios.

La fama de estas obras le mereció varios encargos de las cortes de Padua y Florencia. Trabajó también en Vicenza, en Pola, en Brescia… A Venecia acudían artistas y embajadores en solicitud de su consejo.

Murió el 27 de septiembre de 1570, en la misma Venecia a la que con sus esculturas y sus edificios había dado el aire triunfal, espléndido y arrogante que aun hoy posee.

Biografia de Baccio Bandinelli Artista Florentino

Biografia de Baccio Bandinelli Escultor y Pintor

BACCIO BANDINELLI (1488-1560)
Históricamente, Bandinelli es la antítesis del genio proceloso y creador de Miguel Ángel. Como tantos otros escultores de la mitad del siglo XVI, vivió ofuscado por la gloria y la potencia del arte de su incomparable rival.

Le odió desde lo más profundo de su corazón, dfevorado por los celos y la envidia. Pero no tuvo más remedio que plegarse y copiar las fórmulas miguelangelescas.

Obra de Baccio Bandinelli Ecole e Caco

Aquí radica la tragedia de Bandinelli: aceptar el arte de su rival triunfante y, para colmo de desdichas, no hallar en la mano o en el espíritu la fuerza para proporcionar a los gigantes escultóricos algo más que formas monstruosas y sobrehumanas, aquel impulso íntimo y vital capaz de transformarlos en seres dotados de expresión.

Por esta causa Bandinelli, ya satirizado por sus mismos contemporáneos, se limitó a ser un técnico diestro.

Artísticamente, fue mediocre, manerista y abstracto. Algunas de sus esculturas son, incluso, de una debilidad inconcebible, a pesar de la contextura hercúlea de sus formas.

Si la posteridad ha criticado de modo tan acerbo la obra de Bandinelli, éste en su existencia gozó del aprecio y los favores de los príncipes italianos y extranjeros. ¡Singular contraste con la vida de otras artistas, despreciados en vida y colmados de ditirambos después de su muerte!.

Nacido en Florencia, probablemente el 7 de octubre de 1488, de Miguel Ángel de Viviano, reputado orfebre de la ciudad, se educó en la técnica artística en el taller de su padre y luego en el de Juan Francisco Rustid.

Su carrera de escultor se inició en 1522, cuando los Médicis se reinstalaron en la ciudad. Bandinelli supo granjearse su simpatía, y nunca le faltó su protección y mecenazgo. Sin embargo, no se limitó1 a trabajar en Florencia, sino que cumplió varios encargos de

León X y del cardenal julio de Médicis en Roma y las villas de los alrededores. Entre 1527 y 1530, expulsado de Florencia con los Médicis, trabajó en Genova y en Bolonia, donde el emperador Carlos V le otorgó la dignidad de caballero de Santiago.

Desde 1531 hasta su muerte, acaecida en 1560, residió en Florencia, de cuya catedral fué nombrado maestro de obras.

En este templo, precisamente, esculpió desde 1547 su obra más perfecta: la serie de relieves que adornan el coro, tratados con simplicidad y fino sentido del espacio.

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Biografia de Jacopo Robusti, El Tintoretto – Pintura Veneciana

Biografia de Jacopo Robusti, El Tintoretto – Pintor Escuela Veneciana

JACOPO ROBUSTI, EL TINTORETTO (1518-1594)
Cuenta la tradición que cuando el Tintoretto estableció su taller en Venecia, ciudad donde había nacido, escribió en el mismo, con grandes caracteres:

«El dibujo de Miguel Ángel con el colorido de Ticiano. Es poco probable que con esta frase quisiera indicar que se proponía fundir las características de la escuela florentina—-línea y dibujo—con las de la veneciana—-luz y color—, lo que, por otra parte, se proponían con mayor o menor conciencia de ello todos los artistas de la época.

Jacobo Robusti, El Tintoretto
Jacopo Robusti, El Tintoretto

Sin embargo, gracias a sus poco comunes dotes, el Tintoretto llegó a resolver muchos de los problemas que presentaba aquella fusión, dejando el terreno preparado para la fórmula definitiva que había de hallar Rubens en el siglo XVII.

Dotes geniales, hemos dicho. En verdad, un temperamento superdotado y con enormes inquietudes, que asoman en su pintura debajo de una existencia sin grandes realces.

Se le ha calificado de demoníaco o de místico, para hallar algo que hiciera susceptible de comprensión cómo nacieron en su mente las abracaabrantes y complicadas composiciones de sus pinturas.

Pero lo que parece seguro es que fue un artista que vivió única y exclusivamente por su arte y para su arte, y que tuvo una vitalidad enorme para imponer, como motivo principal de sus telas, las formas en audaces y vertiginosos movimientos.

Desde luego, sin el contorsionismo definitivo de la escuela, el Tintoretto determina en Venecia el paso del Renacimiento al Barroco. Hijo de Bautista Robusti, de profesión tintorero — y de ahí el apodo con oue fue conocido y celebrado su hijo—, nació a mediados de septiembre de 1518, quizá el día 16. Como tantos otros muchachos de su tiempo aue lueoro fueron famosos artistas, reveló desde sus más tiernos años una gran aptitud para el dibujo.

La biografía tradicional narra que su padre le llevó, a los diez años, al taller de Ticiano, en el que sólo estuvo pocos días, pues el maestro tuvo envidia de las cualidades de su joven discípulo.

Esta narración no tiene más aval histórico que la poca cordialidad que existió en las relaciones entre los dos artistas. También se ha afirmado, con el mismo inestable fundamento, que el Tintoretto frecuentó los estudios de Bonifacio de Verona y de Bordone.

Otros alegan que su arte fue obra de una autoformación, a compás que iba conociendo y estudiando las obras maestras del Renacimiento, entre las cuales, sin duda, causaron las de Miguel Ángel en su alma una profunda impresión.

Su arte no fue reconocido hasta transcurridos varios años de estrechez. Sabemos que en 1539 vivía en un barrio de Venecia y que se le denominaba «Jaime, pintor».

Pero las primeras obras que han llegado hasta nosotros están fechadas seis años más tarde (1(54.5) .

Y su triunfo en la ciudad sólo es de 1548, cuando el público pudo admirar y criticar el Milagro del esclavo, pintado para la Scuola de San Marcos. Impresionó entonces su maestría inimitable en el dominio de la forma humana y el ímpetu avasallador de las actitudes de los personajes, en particular del Santo que desciende de las alturas como un rayo.

El éxito ya no le abandonó. En 1550 se casó con Faustina de Vescovi, de una familia de caballeros venecianos, que le fue dando seis hijos. Su vida íntima no ofrece nada de interesante, pues todo en ella se reduce a su arte y a su actividad prodigiosa.

Es conocido en Europa: recibe encargos de Felipe II de España, de Rodolfo II de Austria, de la corte inglesa v de varios príncipes italianos; los cumple, pero rehusa todo honor y más el de abandonar su queridísima Venecia. Vive absorto en su trabajo; y de su paleta van surgiendo, al lado de numerosas obras de caballete, los colosales lienzos que adornarán las paredes de la Scuola de San Roque y del palacio ducal.Estas son las dos obras magnas que realiza a partir de 1564.

Entre 1550 y 1564 trabaja para corporaciones, gremios, templos y monasterios, y completa los Milagros de San Marcos.

En la fecha citada, en un concurso abierto entre los pintores venecianos para decorar el frontis de la sala del Albereo de la Scuola de San Roque, lo gana mediante un hábil ardid.

Desde entonces y hasta su muerte — en 157*7 es nombrado pintor vitalicio de la obra con un sueldo anual de 100 ducados — sus pinceles producen numerosos cuadres de historia bíblica, del Viejo y del Nuevo Testamento, con escenas relativas a la hagiografía de San Roque. Mientras tanto, en el palacio ducal va decorando habitación tras habitación.

El incendio de 1577 hace necesario rehacer todo lo destruido por las llamas. En esta tarea, auxiliado por el Veronés, quien pinta otras salas, el Tintoretto da la medida de su excepcional capacidad en obras como el Paraíso de la sala del Gran Consejo, el lienzo mavor que jamás hava sido pintado, donde tienen realidad las visiones del Dante en una serie de santos y serafines aue, dispuestos en nueve círculos, cantan la doria del Empíreo.

La rapidez, el ritmo, la luz, dan a las obras del Tintoretto la unidad v la vibración one le son características.

El gran artista — aue murió en su ciudad natal el %i de mayo de 1594 — no lesró a la posteridad discípulos directos. Pero su arte tuvo muchos imitadores en los dos siglos siguientes.

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Mármol de Carrara Utilizado Por Miguel Angel en el Moisés y David

El Mármol de Carrara Utilizado Por Miguel Ángel en el David y Moisés

La región septentrional de Italia es la más floreciente del país, contrariamente a lo que ocurre con el centro y sur de la península.

Sus canteras de mármol gozan de reputación mundial, sobre todo las de la región de Carrara, al norte de Italia. Esta ciudad se encuentra a 80 m. por encima del nivel del mar, pero las canteras —que son alrededor de quinientas— se hallan situadas entre los 1000 y 1500 m. de altitud.

El mármol es una piedra caliza de grano fino, de excepcional dureza. Su cristalización se debe a un fenómeno de metamorfismo. El mármol es, por tanto, una piedra caliza que ha perdido su forma original a causa del calor y de las presiones a las cuales ha sido sometida. La luz penetra en el mármol hasta 2 ó 3 cm. de profundidad y es entonces reflejada, lo que da cierta vida a las estatuas esculpidas en esta materia.

El mármol más extendido es el blanco, pero existen muchas variedades coloreadas por óxidos metálicos o por materias orgánicas. Así, hay mármoles amarillos, rojos, negros, verdes o veteados.

La explotación del mMiguel Ángelármol debe practicarse con precaución para evitar que la piedra se resquebraje. La invención del hilo helicoidal por el ingeniero belga Paulin Gay ha sido de capital importancia para la explotación económica de las canteras.

El aparato de Paulin Gay se compone de un cable continuo obtenido mediante la torsión en hélice de tres hilos de acero. Cuatro poleas guían el hilo helicoidal, cuyo frotamiento, facilitado por arena húmeda, corta los bloques.

Algunas canteras de los alrededores de Carrara fueron explotadas ya en tiempo de los etruscos. También los romanos extrajeron las piedras necesarias para construir, entre otros edificios, el Panteón de Roma y algunas partes de las termas de Pompeyo.

Después de la caída del imperio romano de Occidente cesó la explotación. Sin embargo, a partir del siglo XII la demanda de mármol fue cada vez mayor, y no tardó en ser la piedra preferida para los escultores.

Miguel Ángel estuvo en Carrara en varias ocasiones. Cuando, por su trabajo, se hallaba en cualquier otro lugar, alguno de sus discípulos, como Piero Urbano di Pistoia, vigilaba los primeros trabajos a que eran sometidos los bloques, así como su transporte.

escultura de miguel angel Moises

La imponente figura de Miguel Ángel, que fue a la vez escultor, pintor, poeta y arquitecto, domina el período del Renacimiento artístico en Roma y Florencia.

Michelangelo Buonarroti había nacido en Caprese en 1475 y empezó la carrera de escultor en Florencia. A la caída de los Médicis en 1496, emigró a Venecia y después a Bolonia. Nuevamente en Florencia en 1501, esculpió un enorme David de mármol, así como las estatuas de los doce apóstoles. En 1505, el papa Julio II lo llamó a Roma para confiarle la ejecución de su tumba, obra que no llegó a terminarse, pero de la que subsisten un colosal Moisés y dos esclavos.

Un contemporáneo de Miguel Ángel, Giorgio Vasari, que fue además su discípulo y se distinguió como pintor, arquitecto y escritor, nos ha dejado un interesante documento sobre la ejecución del famoso Moisés: «Era tanta la fama de Miguel Ángel,   especialmente  gracias   al colosal David de Florencia, que a la edad de veintinueve años fue llamado para ejecutar la tumba del papa Julio II, que había sucedido a Alejandro VI.

David de Miguel Angel

Decidió dar el testimonio supremo de su genio, superando cualquier sepultura antigua o real en belleza, grandeza, riqueza y número de estatuas. El papa se entusiasmó ante este proyecto y decidió reconstruir totalmente la basílica de San Pedro de Roma para instalar en ella su tumba.

»Miguel Ángel empezó a trabajar febrilmente. En primer lugar, para extraer el mármol necesario, se dirigió a Carrara con dos aprendices suyos. Volvió a Florencia, donde cobró mil escudos. Se quedó ocho meses en las montañas de Carrara y luego, cuando hubo escogido los mármoles que necesitaba, los hizo transportar por mar a Roma, donde llenó con ellos lamitad de la plaza de San Pedro. Instaló en la plaza su taller y para que el papa pudiera ir fácilmente a ver cómo trabajaba, se habilitó un pasaje desde el castillo de Sant’Angelo a la plaza.

»Pero, de toda la obra proyectada, Miguel Ángel sólo ejecutó cuatro estatuas, que terminó totalmente, y ocho bosquejos.

»El Moisés, una de esas obras terminadas, tiene cinco brazas de altura. Ninguna obra, ni moderna ni antigua, podrá igualarlo en belleza».

Entre 1508 y 1512, Miguel Ángel decoró el techo de la Capilla Sixtina. El inmenso fresco —nueve escenas que ilustran el Génesis, sostenidas por doce figuras de profetas y sibilas— constituye la expresión más completa del genio del artista.

En» 1515, Miguel Ángel volvió a Florencia para ejecutar la capilla funeraria de los Médicis, que tampoco se terminó, y para la cual esculpió las famosas estatuas alegóricas que representan la Aurora, el Crepúsculo, el Día y la Noche.

En 1534, Miguel Ángel se trasladó definitivamente a Roma. Escribió poemas y, entre 1536 y 1541, pintó el famoso Juicio final para la Capilla Sixtina. En esta obra de visionario logró expresar todo el terror de los condenados.

A partir de 1546, Miguel Ángel se dedicó a la arquitectura. Así volvió a dibujar y construyó hasta el tambor la inmensa cúpula de la basílica de San Pedro. También trazó los planos de la plaza del Capitolio. Sus tres últimas estatuas fueron tres Pietá.

Miguel Ángel, genio desmesurado y atormentado, ejercería profunda influencia en el arte.

Fuente Consultada:
La Enciclopedia del Estudiante La Nación (Santillana) y Wikipedia
Enciclopedia Juvenil AZETA Editorial Credsa Tomo 2 El Mármol de Carrara

Ciudad de Venecia Lugares Para Visitar Plaza San Marcos Basilica

Historia de la Ciudad de Venecia y Sus Lugares Mas Importantes

En el siglo VI, los vénetos se establecieron en las lagunas del delta del Po, en una serie de islas. Este hecho fue el origen de la fundación de Venecia. Desde el siglo IX, Venecia representó un importante papel en la cuenca mediterránea. Ni la amenaza musulmana ni el descubrimiento de América pudieron empañar, a través de las épocas, la gloria de esta ciudad. Venecia sigue ssendo uno de los principales centros mun diales   de atracción turística.

Venecia es una red de canales, callejas, puentes y plazas. La ciudad está situada en las lagunas que se formaron en el delta del Po, en la costa del Adriático.

Ya en el siglo VI, cuando los lombardos se hicieron dueños del norte de Italia, varios pueblos se retiraron a esa región, en un grupo de islas. En 812 se vieron amenazados de nuevo, esta vez por los francos de Carlomagno. A partir del momento en que los dux  (príncipes) establecieron   su   gobierno en las islas del Rialto, quedo fundada Venecia.

vista de venecia con una gondola

Puente del Rialto

Durante el siglo IX los venecianos demostraron ser excelentes comerciantes, tanto más cuanto que su ciudad gozaba de una situación muy favorable. Cuando dos valerosos viajeros llevaron de Alejandría a Venecia las reliquias de san Marcos, se edificó la primera iglesia dedicada al santo, en el emplazamiento de la actual basílica. Desde entonces el león de san Marcos figuró en el escudo de la ciudad.

En su origen, Venecia era aliada de Constantinopla. Pero su poder fue acrecentándose y la flota veneciana dominó el Mediterráneo oriental. En 1204 los venecianos se permitieron saquear Constantinopla en compañía de los cruzados. Como testimonio de esta expedición, sobre la entrada principal de la basílica de San Marcos se hallan los cuatro caballos de bronce que se llevaron de la capital del imperio romano de Oriente.

Los venecianos dominaban en Italia la parte oriental del valle del Po y habían establecido cabezas de puente militares en numerosas islas, como Chipre, Creta, las Cicladas y también en el continente.

Al principio sólo tuvieron que contar, en el Mediterráneo, con la rivalidad de Génova. Pero la conquista de Constantinopla por los turcos (1453) fue para ellos un duro golpe, porque se vieron obligados a evacuar algunas de sus bases.

Venecia conoció todavía otros sinsabores de resultas del descubrimiento de América, pues, en lo sucesivo, todo el tráfico marítimo se realizó desde los puertos del Atlántico. Sin embargo, el poder y la riqueza de la ciudad de las lagunas seguían siendo grandes: las industrias del encaje, el cristal y los espejos todavía eran prósperas, y los pintores venecianos llevaban hasta muy lejos la fama de la ciudad.

Las guerras napoleónicas pusieron fin a la independencia de la República. El tratado de Campoformio concedió Venecia a Austria, a cambio de la cesión a Francia de los Países Bajos meridionales. Venecia dejó de ser italiana hasta 1866.

Actualmente, la ciudad amenaza ruina: en efecto, Venecia se hunde lentamente en el suelo pantanoso. La mayoría de campanarios se han inclinado peligrosamente. Pero los miles, de turistas no piensan en ello cuando admiran la belleza mágica y sutil de las suntuosas mansiones patricias, los palacios, las iglesias y los museos, o el ambiente típico de los canales.

Venecia está unida al continente por un dique de 4 km de longitud. Los coches se dejan estacionados al extremo de este dique, porque en la ciudad todo el tráfico se resuelve con góndolas o embarcaciones de motor. Viejas y estrechas callejas en las que reina gran animación comercial conducen a las plazas, más amplias. La más importante es la Piazza San Marco, con la Piazzetta colindante. En ella se encuentra la famosa basílica y el palacio de los dux.

La plaza de San Marcos, vasto rectángulo de 175 por 82 m., está flanqueada en tres de sus lados por fachadas ornamentales y en el lado este por la grandiosa fachada de la basílica. Pese a los centenares de paseantes, en ella reina siempre una calma sorprendente, muy apreciada por innumerables palomas. Pequeñas orquestas típicamente italianas alegran al viajero con su música.

plaza san marcos

Plaza San Marcos en Venecia

Los múltiples callejones están cruzados por pequeños puentes que unen entre sí ciento cincuenta islotes. Uno de los mas conocidos es el puente de los Suspiros, que comunica con el palacio de los dux. El puente del Rialto está situado en el Gran Canal, a lo largo del cual más de cien palacios son el testimonio de un ilustre pasado.

Una visita a la ciudad de las lagunas puede provocar una indefinible atmósfera de desorientación, tanto en el espacio como en el tiempo. Se vaya donde se fuere, se pasa de sorpresa a sorpresa.

La actual basílica de San Marcos, en la que es evidente la influencia bizantina, data de 1063, y cuenta con cinco cúpulas, como la de los Santos Apóstoles de Constantinopla. La iglesia está sumida en la penumbra y el interior se halla ricamente adornado con mármoles y mosaicos. En la esquina de la plaza de San Marcos y la Piazzetta, se alza una torre aislada: el campanario de San Marcos. En 1902 se derrumbó, pero ha sido reconstruido según sus características originales.

basilica san marcos en venecia

El palacio de los dux se construyó en estilo gótico, entre 1309 y 1444, y la amalgama de características occidentales y orientales en su ornamentación es bastante desconcertante. Allí residieron, en otro tiempo, los dux, jefes de la antigua República de Venecia. El interior del palacio es de excepcional riqueza, y en él se pueden admirar numerosos frescos de los más grandes maestros venecianos.

Antes de la conquista napoleónica, cada año, el jueves de la Ascensión, los dux celebraban los esponsales místicos de Venecia y el mar. Seguido por un gran cortejo, el dux embarcaba en su galera ducal, llamada Bucentauro, y se adentraba majestuosamente en el mar. Allí arrojaba un anillo de oro a las olas y pronunciaba estas palabras rituales: «Nos unimos a ti en matrimonio, ¡oh, mar!, como signo de verdadero y perpetuo dominio».

Aparte de iglesias como San Giorgio Maggiore y Santa Maria della Salute, Venecia nos ofrece un interesante conjunto de excelentes obras arquitectónicas, testimonio de su esplendoroso pasado comercial. Se trata de las scuole, o casas gremiales, como las de San Giovanni Evangelista, Santa Maria della Carita, la de la Misericordia, San Teodoro, San Marco y San Rocco, notables todas.

iglesia venecia

Iglesia San Giorgio Maggiore

iglesia en venecia

Iglesia Santa Maria della Salute

La Biblioteca Nacional llamada también Marciana o de San Marcos, es de las más importantes del mundo. Se halla instalada en la Zecca (Casa de la moneda) y fue fundada en 1362 con un legado de manuscritos que pertenecieron ál poeta Petrarca, hoy desaparecidos. Conserva .unojs 560.000 volúmenes.

biblioteca en venecia

La Biblioteca Nacional llamada también Marciana

Fuente Consultada:
Historia 2 El Mundo Moderno (Desde el siglo XV hasta comienzos del XIX) Omar Bagnoli y Otros.
Enciclopedia Juvenil Azeta – Editorial CREDSA – Historia de Venecia

Fin del Dominio Español en Italia Rebelión de Nápoles y Sicilia

FIN DE LA ITALIA ESPAÑOLA
A principios del siglo XVII, España tenía una influencia preponderante en Italia: poseía Sicilia y el reino de Napóles, Cerdeña, el ducado de Milán, los presidios de Toscana, que comprendían muchas ciudadelas, y la isla de Elba. Eran independientes los Estados del Papa, el Gran Ducado de Toscana, las repúblicas de Venecia y Genova, el Ducado de Piamonte (Saboya y varios Estados de menos importancia); pero, con excepción de Venecia, ejercía sobre ellos España una especie de protectorado.

La decadencia que conoció España a lo largo de todo el siglo repercutió profundamente sobre las posesiones italianas, de las cuales algunas escaparían a su influencia en gran parte. Paralelamente, los pequeños estados independientes, que no tenían nada que hacer en una Europa dominada por Estados modernos y centralizados, conocieron un declive muy rápido.

Después del tratado de Cateau-Cambrésis de 1559, una gran parte de Italia estaba bajo la supervisión de un consejo, que residía en Madrid y delegaba en soldados y monjes para intensificar la hispanización. En el estado general de corrupción existente en el reinado de Felipe III, la función de virrey era un medio para enriquecerse considerablemente la alta nobleza a costa de las poblaciones sometidas.

Bajo el reinado de Felipe III el duque de Osuna ocupó este cargo en Sicilia y después, y a partir de 1616, en el reino de Napóles; ambicioso y refinado, quería extender su dominación sobre toda Italia y disminuir especialmente la potencia veneciana.

En varias ocasiones trabó combate su flota con la de la Serenísima y le causó graves daños. La crueldad de que dio pruebas con respecto a la población de Nápoles, a la que aplastó con impuestos y redujo a la miseria, levantó contra él Italia entera. Pero la desgracia de su protector el duque de Lerma, los requerimientos del clero y la nobleza, cansados de su orgullo e inmoralidad, acabaron por provocar su caída.

En 1620 fue llamado a Madrid, acusado de traición y encarcelado, muriendo poco tiempo después. Su marcha no mejoró la situación de los napolitanos, que conocieron de nuevo la miseria y el hambre, y fueron obligados a pagar nuevos impuestos para financiar la Guerra de los Treinta Años.

LAS REBELIONES DE NÁPOLES Y SICILIA
El 7 de julio de 1647, a propósito de una nueva tasa impuesta sobre los frutos, estalló en Ñapóles una rebelión; un joven vendedor de pescados llamado Masaniello (Tomás Aniello) tomó la dirección y, en algunas horas, los insurgentes reinaron en la ciudad, abandonada a toda prisa por el virrey y su corte. Masaniello intentó organizar una dictadura democrática, pero fue desbordado rápidamente por una parte de sus tropas, que se dedicó a un saqueo sistemático de la ciudad y mató a muchos cientos de personas. Animado de una ambición desmesurada, este antiguo pescadero no ocultaba sus deseos de alcanzar el virreinato.

La Rebelión de Nápoles

La Rebelión de Nápoles

Entonces, sus más fieles partidarios se volvieron contra él, le asesinaron en el monasterio donde se había refugiado y pasearon su cuerpo a través de la ciudad. Después de su muerte, se constituyeron en Napóles dos partidos: uno, compuesto por la nobleza y el clero, adicto al campo español; el otro, que agrupaba al pueblo y una parte de la burguesía, puso todas sus esperanzas en un descendiente de los duques de Anjou, que habían reinado en otro tiempo en Napóles, el duque de Guisa. Este fue recibido en Napóles en noviembre, con regocijo general. Pero, por su arrogancia, se atrajo en seguida la hostilidad de los mismos que le habían llevado en triunfo.

Por otra parte, Mazarino no le concedió ninguna ayuda. Por eso, don Juan de Austria, cuya flota fondeaba cerca de Napóles hacía varios meses, no tuvo ninguna dificultad para apoderarse de la ciudad, en febrero de 1648. La represión fue muy dura, y Ñapóles volvió al dominio español hasta finales del siglo.

Sicilia conoció una situación semejante; el virrey era muy poderoso y los estados que representaban los tres órdenes: nobleza, clero y burguesía, no desempeñaban ningún papel. Todas las riquezas en cereales eran exportadas hacía España y la isla conoció terribles miserias; la primera revuelta estalló en 1647, pero fue reprimida rápidamente. En 1674, la población de Mesina tomó las armas contra el ocupante; Luis XIV envió una flota para sostener a los insurrectos, que tuvieron a los españoles en jaque durante cuatro años. Pero la marcha de los franceses en 1678 frenó la resistencia y Mesina hubo de rendirse finalmente.

La represión fue terrible. Si Cerdeña no era más que una isla pobre y de poco interés para los españoles, el Milanesado, al contrario, les ofrecía una doble ventaja: en primer lugar, de orden estratégico, porque dominaba los caminos de acceso a Venecia, Austria e Italia; el grueso de las tropas españolas estaba allí concentrado y podía llegar a Alemania en algunos días; de orden económico a continuación, pues constituía la región más rica de Italia y suministraba a España de cereales. Bajo el virreinato del marqués de Villafranca, contemporáneo de Osuna, fueron suprimidas todas las libertades y la opresión fue muy dura.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo VI La Gran Aventura del Hombre

Caída de la República de Venecia Guerra Contra el Imperio Turco

LA DECADENCIA DE VENECIA FRENTE A LOS TURCOS

Si fue largo tiempo reina de la península, Venecia conoció en el siglo XVII una irremediable decadencia. Para mantener su integridad debió batirse en todos los frentes contra los Habsburgo de España, después con los de Austria y, sobre todo, contra los turcos.

Para domar esta potencia rebelde, España no vaciló en ayudar abiertamente  a  los  piratas   árabes  y bosniacos contra ella; la guerra de Gradisca (1613-1617) no tuvo resultado decisivo. Los españoles, por intermedio de su embajador en Venecia, el marqués de Bedmar, intentaron entonces, con intrigas, fomentar una sublevación. Fracasaron de nuevo, y el tratado de París de 1617 confirmó los derechos de Venecia sobre el Adriático. Durante la Guerra de Treinta Años, la República mantuvo una prudente neutralidad. En 1645, los turcos comenzaron a asediar el puerto cretense de Candía, última posesión de Venecia en Oriente.

La ciudad resistió veinticuatro años a sus asaltos, pero acabó por rendirse, a pesar de los refuerzos enviados por Luis XIV. Decidida a tomar su desquite, Venecia, aliada a Austria, declaró la guerra a Turquía en 1684. Se apoderó del Peloponeso, pero no consiguió abatir la flota enemiga; después de quince años de guerra, fue firmada la paz de Carlowitz en 1699. Venecia obtuvo Morea, que fue recobrada por los turcos quince años más tarde.

La guerra continuó en 1716 y el tratado de Passarovitz de 1718 concedió a los turcos la hegemonía en el Mar Egeo; Venecia perdía Morea, todas sus plazas fuertes del Egeo y sólo conservaba algunas bases en Albania. Al mismo tiempo que perdía toda influencia en el exterior, Venecia sufría una grave crisis interna.

El veneciano puente de los Suspiros, diseñado por Antonio Contino, fue construido aproximadamente en 1600 para unir las salas de vistas judiciales sitas en el palacio del Dux y las nuevas prisiones. En la actualidad sigue siendo uno de los puntos ineludibles para los turistas que visitan esta bella ciudad italiana.

La decadencia de las instituciones políticas iba acompañada de una corrupción enorme, de un relajamiento de las costumbres; este gran centro comercial se convirtió en uno de los principales lugares europeos de libertinaje y placeres. Venecia vio reducirse considerablemente su tráfico y perdió su puesto de gran puerto internacional en beneficio de los puertos holandeses e ingleses.

Estaba obligada a importar cereales para alimentar a su atrasado país y no podía ser considerada ya más que como capital de su provincia. Para remediar este declive comercial, desarrolló ciertas industrias, como la de la lana, seda y vidriería, exportando muy pronto a toda Europa sus tejidos, cristales, cueros y metales trabajados… Pero en la segunda mitad del siglo xvii, el desarrollo de las industrias de lujo en Francia y de la lana en Inglaterra, dio un golpe terrible a la producción veneciana, cuyos mercados se redujeron a la Dalmacia y el Véneto.

Historia de la República de Venecia

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA TomoVI La Gran Aventura del Hombre