Figuras Curiosas de la Historia

Quienes Fueron Los Juglares en la Edad Media?

¿Quienes Fueron Los Juglares en la Edad Media?

LOS JUGLARES: UN CANTO DE AMOR:

En el sur de Francia, partiendo de la lengua de oc, crean un dialecto semiartificial de galanteos, y de juegos de ingenio, en el que juglares y trovadores profesionales componen y recitan poemas amorosos.

Las categorías feudales fueron allí siempre menos rigurosas que en el norte de Europa, y los contactos con los árabes, mucho más profundos. Así, surge una nueva moral.

Juglares recitando

La mujer ya no es la eterna menor, la criatura inferior, incapaz de llevar armas, sino la inspiradora de los caballeros.

Se crea un código del amor galante: amor fuera del matrimonio, que tiende a la unión carnal, pero que acepta un lapso entre el deseo físico y la satisfacción; concepción que irá refinándose, hasta alcanzar una especie de misticismo a finales de la Edad Media.

Al mismo tiempo, la música que acompaña a los poemas se hace más compleja.

En el Norte, nace una literatura en lengua de oil, girando, no alrededor de los temas de amor, sino glorificando las hazañas de los caballeros en interminables canciones de gesta: algaradas, duelos, fidelidad de vasallaje, son los temas esenciales de la «Chanson de Roland», la más conocida de las canciones de gesta compuestas en esta época.

Las melodías que acompañan a estos versos son mucho más simples y monótonas que las del Mediodía.

Las cortes del Norte son mucho menos refinadas también que las del Mediodía, y el divorcio de Leonor de Aquitania de Luis VII, rey de Francia, muestra la incapacidad de esta mujer del Sur para adaptarse a la brutalidad masculina del Norte.

Aunque el ideal caballeresco llega a ser mucho menos bárbaro y excesivo que en el siglo xi, esta evolución no alcanza más que a una minoría.

En las regiones retiradas, los caballeros no son todavía más que soldadotes salvajes, saqueadores, asesinos de monjes, salteadores de comerciantes, raptores de doncellas, que pegan y repudian a sus mujeres por cualquier cosa, y multiplican los bastardos.

Pero la evolución no se puede detener y se hará cada vez más profunda.

Ver: Los Trovadores Medievales

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IV La Gran Aventura del Hombre

Primeros Avances Cientificos y Tecnicos del Hombre Primitivo

Primeros Avances Científicos y Técnicos

Primeros Avances Cientificos y Tecnicos

TEMAS RELACIONADOS:

1-El Fuego 2-La Agricultura 3-Los Carros 4-El Caballo 5-El Hierro 6-El Alfabeto  7-La Rueda  8-La Cerámica 9-La Prehistoria 10-Origen del Hombre

AVANCES TECNICOS DEL HOMBRE 1

-3500 LA RUEDA Los sumerios, en Cercano Oriente, hace unos 5,500 años, fueron los primeros en utilizar los carros.

Estos consistían en un trineo que tenía en su parte inferior rodillos de madera.

En el extremo de cada rodillo se colocaba una rueda de madera maciza, que podía girar libremente. Este vehículo revolucionó el transporte terrestre.

AVANCES TECNICOS DEL HOMBRE 2

-3500 LA ESCRITURA Los documentos escritos más antiguos también provienen de Sumeria.

Consistían en tablillas planas de ardua con símbolos que representaban al Sol los cereales y los animales. Como los caracteres que se utilizaban tienen forma de cuña, este primer código se denomino cuneiforme.

AVANCES TECNICOS DEL HOMBRE 3

-2800 EL CALENDARIO Hace cerca de 5.000 años, los habitantes del territorio ubicado entre los ríos Tigris y Eufrates elaboraron un calendario lunar.

En cambio, los egipcios confeccionaron más tarde un calendario solar (basándose en la creciente anual del Nilo), que, con algunas modificaciones, es el que usamos hoy en día.

AVANCES TECNICOS DEL HOMBRE 4

-2000 EL PAPIRO -1500 EL ALFABETO Hace unos 2,000 años se inventó el papiro.

Quinientos años después a fenicios se les ocurrió un método simplificar la escritura, que consistía en asignar a cada sonido un símbolo especifico y formar las palabras con ellos.

AVANCES TECNICOS DEL HOMBRE 5

-640 MONEDAS Las primeras operaciones comerciales consistían en el trueque. Con si tiempo, se impuso la costumbre de emplear oro y otros metales en las transacciones.

Hace unos 2600 años en rey Ardis de Libia hizo emitir piezas de oro de determinado peso con la inscripción de ese peso de un lado y de otro su retrato como garantía.

AVANCES TECNICOS DEL HOMBRE 6

1454 LA IMPRENTA En 1454, el inventor alemán Johannes Gutenberg imprimió el primer libro: una Biblia en latín a dos columnas, de 42 líneas cada una y 1,282 páginas.

La tirada fue de 300 ejemplares. Las Biblias de Gutenberg, que todavía se conservan, son los libros de más valor ce! mundo

AVANCES TECNICOS DEL HOMBRE 7

1769 LA MAQUINA A VAPOR En 1769, el ingeniero inglés James Watt perfeccionaba en Inglaterra una máquina que funcionaba con vapor de agua.

Esta máquina se había utilizado exitosamente en la industria textil y, poco después, se aplicó al funcionamiento de las primeras locomotoras.

AVANCES TECNICOS DEL HOMBRE 8

1831 LA ELECTRICIDAD En 1831 el físico inglés Michael Faraday ideó el primer transformador eléctrico que empleaba dos bobinas de alambre y un núcleo de hierro.

Una vez perfeccionado este invento permitió general electricidad barata y en cantidades deseadas.

AVANCES TECNICOS DEL HOMBRE 9

1876 EL TELÉFONO El 7 de marzo de 1876, el inventor americano Alexander Graham Bell patentó el teléfono, un dispositivo capaz de enviar mensajes orales a través de los cables.

Este invento ocasionó un cambio extraordinario en las comunicaciones humanas.

AVANCES TECNICOS DEL HOMBRE 10

1947 EL TRANSISTOR Los físicos norteamericanos Schockley , Brattain y Bardeen obtuvieron en 1947 el primer amplificador semiconductor.

Este dispositivo que funcionaba al igual que las lámparas pero que no necesitaba nunca ser reemplazado y que además gastaba muy poca energía, recibió el nombre de transistor.

AVANCES TECNICOS DEL HOMBRE 11 1980: EL MICROPROCESADOR Tras la edad del agua y del viento se sucedieron las siguientes etapas tecnológicas; la edad de la revolución industrial (1733-1878); la edad de la electrónica (1947-1972); la edad de la información y de las telecomunicaciones (1674-2013)

LOS INVENTOS Y AVANCES TÉCNICOS MAS DESTACADOS DE LOS ÚLTIMOS AÑOS

Cable submarino de fibras ópticas 1990
Disco compact digital, CD (compact disk) 1980
Calculadora de bolsillo 1971
Fibra óptica 1970
El hombre llega a la Luna; 1969
Comunicaciones vía satélite 1963
Chip de Silicio 1962
Fotocopiadora 1959
Primer satélite artificial: «Sputnik» 1957
El Rayo láser 1950
Transistor 1947
Bomba atómica 1945
Computadora 1944
Reactor atómico 1942
Máquina de escribir eléctrica 1935
Televisión 1925
Radiodifusión 1902
Automóvil 1885
Teléfono 1876
Telégrafo 1840
Transformador eléctrico 1831
Locomotora 1804
Máquina de vapor 1769
Imprenta 1454
Arma de fuego 1200
Pólvora 1100

(Puedes leer sobre cada uno de estos inventos en este sitio)

Temas Relacionados

Ver: Historia Descubrimiento del ADN
Ver: Historia Descubrimiento de las Vitaminas
Ver: Historia de la Anestesia
Ver: Historia de las Cirugias

Enlace Externo:Los 10 avances científicos más importantes

Las Moneda en la Edad Media-Circulación de Dinero en la Edad Media

Las Moneda en la Edad Media- La Circulación de Dinero

El universo económico del siglo IX se apoyaba en dos monedas fuertes: el sólido o besante, bizantino, y el dinar árabe, ambas de oro.

En realidad, el solidus numisma bizantino significaba la continuación del solidus aureus nummus, fijado por el emperador Constantino en 72 piezas por libra/oro (4,48 g), con emisiones fraccionarias de medio sueldo (semissis) y de un tercio (triens).

Bajo Anastasio I (493-518), aparte de la moneda de oro, se emiten, siguiendo la tradición de los miliareses de Constantino, denarii de plata, con el valor de una doceava parte del sueldo, y fallís de cobre, a razón de 288 piezas por sueldo.

El califato omeya, hacia el primer tercio del siglo VII, inspirándose en el áureo bizantino, emite el dinar de oro, que presenta una iconografía similar –busto imperial y gradas surmontadas de una cruz-, sustituyendo el signo cristiano por un globo.

A su vez, adopta el antiguo dracma de plata de la Persia sasánida con el nombre de dirhem, en una relación respecto al dinar de 1/10.

No obstante, sigue circulando ampliamente la moneda original extranjera.

El creador de una moneda «nacional» o propiamente arábiga fue el califa Abd al-Malik (685-705), quien desmonetizó la moneda circulante y acuñó una tipología original, sustituyendo los antiguos emblemas por unos textos, de carácter histórico o religioso, dispuestos en renglones.

Imagen Arriba: Anverso de un dirhem

En los diversos estados que se forman después de las invasiones se perpetúan los valores romano-bizantinos, con tendencia, sin embargo, a la rarificación del solidus aureus, sustituido cada vez más por los triens o tremises, con el valor de un tercio.

A partir del siglo VIII la vida económica sufre una intensa regresión y se basa casi exclusivamente en el intercambio o en el pago en especies: ganado, caballos, vestidos, armas o metal no amonedado.

No se pierde, con todo, el concepto de moneda, que permanece como unidad de cuenta.

Así, en el reino de Asturias, un buey se valora en un solido et tremise (796), y en el 802, un hombre vende al monasterio de Lorsch un dominio por 14 onzas de plata, una espada y una túnica de seda.

A partir de Carlomagno se deslindan claramente dos áreas geográficas, que están bajo el dominio de la plata o del oro.

Aparte de las monedas en oro de los ducados lombardos y de la emitida por el conde de Barcelona Berenguer Ramón I (1018-1035), el diñar musulmán,con el nombre de mancuso, acuñado por del el califato de Oriente o por Al-Andalus, es  la principal divisa dentro del comercio internacional.

Su influjo es tan considerable, que el mismo besante, entre los siglos VIII y X, adopta su tipología, que imitarán también los reyes hispánicos.

Muy interesante sería poder seguir el circuito del mancuso árabe, desde que entra en Europa por los países mediterráneos hasta que regresa a Oriente por el camino de las caravanas que atraviesan los países eslavos.

El Imperio carolingio adopta como unidad el dinero de plata, doce de los cuales forman un sueldo, y veinte de éstos, una libra; sueldo y libra constituyen tan sólo unidades de cuenta. Debido a su inferioridad, la moneda carolingia tuvo que ser protegida mediante algunas capitulares de carácter general.

Imagen Izq. Reverso de un mancuso

Gracias a esta política, el estado carolingio recupera de modo exclusivo el derecho de batir moneda, que en tiempos merovingios detentaban las iglesias y los monederos privados.

Por la capitular de Mantua (781) se define el concepto de maneta publica, la cual sólo podrá ser emitida en el taller palatino.

Luis el Piadoso amplió el derecho a nueve ciudades, que aumentaron con el fraccionamiento de los estados.

A partir de Carlos el Calvo, los nacientes principados usurpan el derecho de batir moneda.

Las cecas principales de la época y territorios carolingios fueron: Aquisgrán: Palacio imperial; Francia oriental: Maguncia; Alsacia: Estrasburgo; Lorena: Cambray, Colonia, Bonn, Duurstede, Dinant, Lieja, Metz, Verdún; Francia: Amiens, Anas, Attigny, Brujas, Kassel, Courtrai, Compiégne, Corbie, Gante, Laon, París, Reims, Rúan; Neustria: Angers, Blois, Chartres, Évreux, Le Mans, Orleans, Tours; Borgoña: Autun, Auxerre, Besancon, Dijon, Langres, Lyon, Nevers, Troyes; Bretaña: Nantes, Rennes; Aquitania: Bourges, Poitiers, Clermont, Limoges; Toulousain: Toulouse; Gascuña: Agen, Burdeos, Dax; Marca Hispánica: Barcelona, Ampurias, Gerona, Roda (¿Rosas?); Septimania: Narbona; Provenza: Arles, Aviñón, Vienne; Italia: Lucca, Milán, Treviso, Venecia.

• PROBLEMA CON LAS MONEDAS:

Si la moneda cuya función es medir el precio de todas las cosas es variable e incierta, nadie sabrá lo que tiene; los contratos serán inciertos; los gravámenes, tasas, gajes, pensiones, rentas, intereses y honorarios, inciertos; las penas pecuniarias y multas fijadas por las costumbres y ordenanzas serán también variables e inciertas; en resumen, todo el estado de la hacienda y de muchos negocios públicos y privados quedarán en suspenso.

Aún es más de temer que la moneda sea falsificada por los príncipes, fiadores y deudores como son de la justicia ante sus subditos.

El príncipe no puede alterar el peso de la moneda en perjuicio de los subditos y menos aún en perjuicio de los extranjeros que tratan con él y comercian con los suyos, pues está sujeto al derecho de gentes.

Si lo hace, se expondrá a la reputación de falso monedero, como el rey Felipe el Hermoso, llamado por el poeta Dante /akí/icatore de maneta.

El fue quien, por primera vez en este reino, rebajó la moneda de plata a la mitad de su ley, lo que trajo como consecuencia grandes desórdenes entre sus subditos […].

La ley y el peso de la moneda deben ser regulados adecuadamente, para que ni príncipes ni subditos la falsifiquen a su antojo.

A ello estarán dispuestos siempre que se les presenta ocasión, aunque se les queme vivos. La razón de ser de todos los falsificadores, cercenadores y alteradores de moneda, radica en la mezcla de metales.

Si éstos se emplearan en su estado puro, no podrían sustituirse unos por otros, ya que difieren entre sí en color, peso, consistencia, sonido y naturaleza.

Por consiguiente, para evitar los inconvenientes apuntados, es preciso ordenar en la república que las monedas sean de metales simples y publicar, siguiendo el ejemplo de Tácito el emperador de Roma, un edicto por el que se prohiba, bajo pena de prisión y confiscación de los bienes, mezclar el oro con la plata, o la plata con el cobre, o el cobre con el estaño o con el plomo.

Podría exceptuarse de la prohibición la mezcla del cobre con el estaño, que produce el bronce o metal sonante, ya que entonces no se usaba tanto como ahora, así como la mezcla del estaño dulce con el cobre, para poder fundir cañones […].

Si se acuñan las piezas de oro y plata con los mismos peso, nombre y ley, es decir, con igual aleación en ambos casos, no subirán ni bajarán nunca de precio, como ahora ocurre casi cada mes, a gusto del pueblo o de los poderosos que rodean a los príncipes.

Tras acaparar y tomar en préstamo monedas fuertes, las hacen subir de precio, y así ha habido quien, después de pedir prestados cien mil escudos, hizo subir el precio del escudo en cinco sueldos con lo que de un golpe ganó veinticinco mil francos […].

López Cordón, Ma. Victoria et al,
Análisis y comentarios de textos históricos II.
Edades Moderna y Contemporánea,

Fuente Consultada: Historia Universal Salvat Tomo 10

Bajar Archivo Con La Vida en la Edad Media (completo)

La Longevidad en la Edad Media La Esperanza de Vida

La Longevidad en la Edad Media,La Esperanza de Vida

► LONGEVIDAD EN LA EDAD MEDIA:

Los datos básicos sobre la duración de la vida en la Edad Media los proporcionan los estudios antropológicos de los esqueletos encontrados en las excavaciones arqueológicas.

Actualmente, los antropólogos disponen ya de un espectro de muestras suficientemente amplio como para empezar a determinar la esperanza de vida de la población medieval.

La Longevidad en la Edad Media La Esperanza de Vida Ante todo se observa una diferencia notable entre hombres y mujeres por lo que respecta a su número y longevidad.

En realidad, la duración de la vida disminuyó en relación al período precedente (700-1000), tanto para los hombres como para las mujeres, aunque más para estas últimas.

La dureza del trabajo en el campo redujo en unos dos años la esperanza media de vida de los hombres respecto a las mujeres, pero a pesar de ello, su longevidad fue bastante mayor que la del hombre moderno, hasta bien entrado el siglo XVIII.

Los datos mejor conocidos proceden de las islas Canarias, donde la esperanza de vida era de 49,4 años para los hombres y de 53,3 años para las mujeres, y en el priorato de Gallen, en Irlanda, cuyos monjes tenían una esperanza media de vida de 48,4 años.

Los terratenientes varones de la Inglaterra del siglo XIII tenían casi la misma esperanza de vida.

Los habitantes de los asentamientos escandinavos de la costa tuvieron mejor suerte que los del interior, por lo que se refiere a longevidad.

Los hombres de Groenlandia tuvieron con mucho el peor récord en cuanto a brevedad de vida.

Tampoco fueron mejor las cosas para los habitantes del centro de Europa.

En cambio, los de la península Ibérica disfrutaron probablemente de mayor longevidad, como ya la tenían en tiempo de los romanos, porque las tierras peninsulares, altas y secas, eran resistentes a la propagación de la tuberculosis y de la malaria, probablemente las dos enfermedades que ocasionaban más muertes en aquellos tiempos.

Viviendas y Comidas en la Edad Media

En el siglo XIII, los miembros de la comunidad judía de Montjuic (Barcelona) muestran una esperanza de vida de entre 45 y 50 años tanto para hombres como para mujeres.

Las indagaciones post mortem que se hacían en Inglaterra permiten determinar con exactitud la edad de la muerte.

Algunas personas vivieron muchos años: Alina de Marechale, de quien se cuenta que tenía noventa años cuando heredó sus tierras, vivió otros siete años más.

Tres generaciones de la familia Colewik vivieron más de ochenta.

Yusuf ibn Tasfin, el poderoso emir almorávide, contaba, según se decía, cien años cuando murió en 1106.

Y la lista podría alargarse.

Aunque el promedio de vida era corto, la gente del Medioevo tenía un margen de vida -longevidad potencial- bastante similar al actual.

El índice de mortalidad, como es de esperar, era elevado: alrededor de un 3,5 % anual.

La pérdida de trabajo potencial durante los años de plenitud física fue realmente grande.

Durante los años de mayor productividad, de los catorce a los sesenta, la Edad Media dispuso solamente de un 57 % de la población activa femenina y de un 66 % de la masculina.

Actualmente, la sociedad dispone de más del 90 %.

El feudalismo tuvo, además, un punto débil que se olvida con frecuencia: el promedio de vida de caballeros y señores.

Un ejército feudal, suponiendo que prestaran servicio la mayoría de los caballeros, debía de tener a más de la mitad de sus miembros con una edad bastante superior a los treinta años, edad relativamente avanzada para un atleta.

En cambio, un ejército mercenario, reclutado por reyes adinerados, podía ofrecer un contingente de caballeros jóvenes y ambiciosos, más robustos y mejor adiestrados que los componentes de una hueste feudal.

Fuente Consultada: Historia Universal Salvat Tomo 10

Bajar Archivo Con La Vida en la Edad Media (completo)

El Progreso Tecnico en la Edad Media:Avances Tecnologicos Medievales

El Progreso Técnico en la Edad Media

PROGRESO TECNICO LA EDAD MEDIA:

Durante el período feudal se desarrolló un conjunto de innovaciones técnicas que modificaron profundamente las relaciones del hombre con el medio.

No se trataba de una simple suma de diversos progresos, sino de un verdadero sistema tecnológico, cuyos elementos eran interdependientes los unos de los otros.

Uno de estos elementos fue el molino de agua. Aunque era conocido desde la Antigüedad y había evolucionado durante los primeros siglos de la Edad Media, su período de máxima difusión corresponde al siglo XI (en Inglaterra, en época de la conquista Normanda, había cerca de 6.000).

En efecto, la instauración del régimen señorial permitió la generalización del molino de agua, ya que el señor -propietario del molino– estuvo en condiciones de obligar al campesino, a causa de su poder jurisdiccional, a abandonar su antiguo molino de mano.

El Progreso Tecnico en la Edad MediaDesde entonces, no existió ninguna parroquia rural que no dispusiera de uno o varios molinos de agua.

Allí donde el clima se prestaba menos a la utilización de este nuevo elemento, apareció el molino de viento, probablemente tomado de los países islámicos.

Así, pues, el dominio de la energía hidráulica y de la fuerza del viento liberaron una considerable fuerza de trabajo, que a partir de entonces pudo dedicarse a las labores agrícolas, multiplicándolas extraordinariamente.

Al mismo tiempo, el trabajo del campo se hizo más eficaz al difundirse el arado de ruedas (curruca), que se distinguía del arado romano (aratrum) por su reja disimétrica, su cuchilla y su vertedera.

El arado de ruedas removía la tierra, mientras que la acción del arado romano era superficial y tenía que ser completada, a intervalos más o menos largos, por el trabajo con la azada.

Si bien su cronología de difusión es todavía poco conocida, no hay duda de que el uso del arado de ruedas fue general a partir de siglo XI, salvo en la Europa meridional, donde el arado de mano siguió siendo el instrumento más utilizado y quizá el que mejor se adaptaba a los suelos ligeros y pedregosos de la zona.

Evidentemente, sin el uso del arado de rueda, el cultivo de los suelos duros del norte de Europa hubiera sido imposible; su aparición abrió, pues, el camino a la grandes roturaciones medievales.

No obstante, era preciso disponer de un sistema de enganche lo suficientemente potente como para asegurar la acción eficaz del arado de ruedas: un conjunto de mejoras transformaron el enganche heredado de la Antigüedad.

Así, en el caso de los bueyes que tiraban del arado, el yugo frontal sustituyó al yugo de garrote, que ahogaba al animal reduciendo su capacidad de tracción, y en el de los caballos, la collera de armazón rígido reemplazó a las correas que les oprimían el pecho.

Arado Tirado Por Bueyes

Tanto a unos animales como a los otros, el uso de herraduras les permitió un mejor apoyo sobre el terreno.

Por último, en una parte de la Europa occidental -la más avanzada desde el punto de vista del progreso agrario-, el caballo reemplazó, poco a poco, al buey en las labores agrícolas: al ser más rápido se acomodaba mejor a la multiplicación de los trabajos de la tierra.

En la época que nos ocupa se extendió también el uso del hierro, progreso que estuvo naturalmente unido a todos los demás.

Gracias a las numerosas fraguas rurales, las herramientas del campo se perfeccionaron.

Algunos inventarios de bienes campesinos del siglo XIII revelan la presencia, en viviendas humildes, de una extensa gama de útiles metálicos: guadañas, hoces dentadas, rastrillos, azadas y hachas.

Por supuesto, esos diversos progresos penetraron, según las regiones, de manera desigual.

Incluso ahondaron las diferencias económicas entre ellas: así, la difusión del arado de ruedas, y en general un mejor equipamiento técnico en la Europa del norte, diferenciaron a ésta de la Europa del sur, donde el hierro era más escaso y donde solamente un mulo o una yunta de bueyes seguían tirando de los arados romanos.

Pero aparte de las diferencias entre las diversas áreas geográficas europeas, la introducción de mejoras técnicas fue sobre todo un poderoso factor de diferenciación del trabajo en el seno del propio campesinado de una misma región, que quedó, desde entonces, estructurado en dos grupos económicos muy distintos.

Por una parte, los «labradores», que poseían instrumentos de cultivo pesados y un lote de tierras de ciertas dimensiones; y por la otra, los «braceros», que solamente eran propietarios de su azada y estaban instalados en tenencias de superficie muy reducida.

Fuente Consultada: Historia Universal Salvat Tomo 10

Bajar Archivo Con La Vida en la Edad Media (completo)

Visión de la Muerte en la Edad Media: La Vida en el Paraíso

Visión de la Muerte en la Edad Media: La Vida en el Paraíso

LA MUERTE:

La Baja Edad Media se caracteriza, entre otras cosas, por una mayor concienciación de la realidad de la muerte.

Es probable que este fenómeno haya sido acrecentado por las constantes epidemias que asolaron Europa a mediados del siglo XIV, así como el aumento de la crueldad de las guerras y el aumento de las aglomeraciones urbanas, que favoreció una mayor percepción de los fenómenos más morbosos de la experimentación de la enfermedad y la muerte.

Otros han puesto más énfasis en el desarraigo que supone para la gente del campo su llegada masiva a la ciudad en los siglos bajomedievales.

En la concepción cristiana la muerte se considera el instante en el que se separan cuerpo y alma.

Según esta concepción, el buen cristiano debe estar preparado en cualquier instante para este momento y las voluntades de los mortales se recogían en los testamentos.

La Muerte en la Edad Media

Para conseguir la salvación de los difuntos era necesaria la mediación de los clérigos lo que motivaba el encarecimiento de la muerte.

La misa era la fórmula de conectar el mundo de los vivos con el de los muertos y ahí también encontramos una evidente diferenciación social ya que los ricos podían ofrecer más misas por sus difuntos al tiempo que tenían más posibilidades de realizar la caridad con los pobres.

La vida terrenal sería considerada en la Edad Media como un mero tránsito hacia la eternidad.

El cielo era el destino deseado por todos pero por mucho que el individuo se preparara el camino para la salvación nada estaba asegurado y el infierno constituía un serio peligro.

Según Sesma Muñoz (1), en el seno de la tradición judeocristiana del occidente europeo los hombres y mujeres, ricos y pobres, urbanos y rurales, jóvenes y viejos que se ven en trance de dictar sus últimas voluntades, califican la vida terrenal con expresiones duras y amargas: miserable, incierta, engañosa, transitoria, como si estuvieran convencidos de que estaban en un valle de lágrimas, al tiempo que contemplaban la muerte como algo inevitable, destino común del que no se puede escapar y ante una proximidad muestran una resignación natural que les hace más pensar en los que quedan y en la preparación de su tránsito, que en lamentaciones y arrepentimientos.

Existe la convicción entre la población de la Edad Media de la existencia de otra vida, la vida eterna, tras el tránsito, por lo que temen fallecer sin aviso, repentinamente, y verse privados de un tiempo precioso para repartir sus bienes, avalar la buena convivencia familiar y arreglar los trámites del Más Allá, es decir, asegurarse el arrepentimiento final y el cumplimiento de ritos y ayudas para que su alma se garantice el purgatorio.

En el Más Allá existe el paraíso o el infierno que constituyen los dos destinos extremos, que han sido únicos durante mucho tiempo para los cristianos, si bien a partir del siglo XIII adquiere fuerza la idea de un tercer lugar, el purgatorio, intermedio entre ambos, donde las almas que necesitan un tiempo de expiación para acceder a la gloria aguardan y se benefician de los actos piadosos hechos en la tierra, según la concepción de los santos.

También en estos momentos se formula la existencia del limbo como lugar particular para las almas de los niños no bautizados.

Además, existe un convencimiento generalizado en la resurrección tras el juicio final, que se manifiesta en buscar para el enterramiento la compañía de sus muertos, de sus personas más queridas, junto a las cuales se quiere despertar un día.

En los pueblos y aldeas, los testadores solicitan ser enterrados en el cementerio de la iglesia parroquial, lo que les «garantizaba» ya una compañía conocida.

Está muy extendido el culto a determinados santos, santa Bárbara, santa Ana o san José, como protectores frente a la muerte súbita, o San Cristobalón, presente en todas las iglesias junto a la puerta de salida, como encargado del tránsito, al que se le pide lentitud en el traslado del alma.

En el siglo XV comienza a difundirse el Ars Moriendi, cuyas ediciones impresas y traducidas a las lenguas vernáculas, lo presentan como «Arte del bien morir» y cuya finalidad queda expuesta en este proemio:

«La más espantable de las cosas terribles sea la muerte, empero en ninguna manera se puede comparar a la muerte del ánima», para lo cual se da una serie de consejos, acompañados de grabados ilustrativos, que faciliten la confesión completa y ayuden a alcanzar la salvación con una buena muerte.

La muerte cristiana al final de la Edad Media no es una muerte solitaria, sino un acto social al que deben acudir amigos y parientes para ayudar a la persona que muere.  

La muerte se constituye así en un acto de solidaridad, de ayuda mutua, que no acaba con la expiración, sino que los que todavía permanecen en el mundo deben ocuparse de los muertos a través de mandas piadosas, y muchas misas.

Junto a ello se debe dar limosnas a las iglesias y capillas, dar de comer o vestir a los pobres, aliviar penas de cautivos, enfermos o locos, a contribuir al casamiento de huérfanas pobres, etc.

Esto dependerá de la capacidad económica del difundo.

El dinero se convierte en un argumento para alcanzar la salvación.

En la Edad Media la muerte nunca fue acompañada de caracteres macabros.

Sería en los últimos siglos cuando aparecen aspectos tétricos, motivados sin duda por la difusión de la Peste Negra y las epidemias, hambrunas y devastadoras guerras que sacudieron la Baja Edad Media.

En las ciudades se desarrollaría incluso la idea de muerte-espectáculo.

Tal como ocurre hoy en día, la muerte se presenta a lo largo de la Edad Media como la última acción igualitaria sobre la sociedad (lo que no era cierto, en teoría, pues la posición social y la economía condiciona la salvación).

La muerte se presenta como un acto de la vida cotidiana y existe una visión menos temerosa ante ella.

Esto desaparecerá de las culturas posteriores.

LOS MENDIGOS:

¿Quiénes eran los mendigos?
Los había de todas clases.

Estaban, por una parte, los profesionales de la mendicidad que inspiraban lástima a los viajeros, haciendo dramáticas ostentaciones de su miseria e incluso acompañados por niños tullidos.

Estaban también las víctimas de las enfermedades y violencias de la época, no sólo los leprosos, sino enfermos de otro tipo aquejados de alguna de las múltiples afecciones de la piel, tan abundantes en la Edad Media.

Estaban, por otro lado, todos aquellos a los que la justicia les había privado de un pie, de una mano, de la lengua o de una oreja.

Y, por último, estaban los mendigos voluntarios, bien por espíritu de sacrificio o como obediencia a una penitencia que les había sido impuesta por la Iglesia como expiación de sus pecados.

¿Quién se ocupaba de ellos?

Por lo general, se consideraba a los mendigos como testigos de Cristo y, por esta causa, se ejercía con ellos la caridad, de una forma bastante eficaz, sobre todo a cargo de los ministros de la Iglesia.

Por esta última razón, los mendigos eran mucho más abundantes en las ciudades, y en los pueblos apenas se les quería.

Los campesinos eran demasiado pobres como para atender a alguien que, si bien era aún más pobre que ellos mismos, no trabajaba.

El aumento del número de mendigos, vagabundos sin domicilio fijo, en las ciudades a partir del s. XIV planteó numerosos problemas a las autoridades.

La legislación a este respecto se hizo muy severa: en París, por ejemplo, se prohibió ejercer la caridad con todos aquellos que no trabajaban.

¿Qué hacían los mendigos ancianos?

Muchos de ellos morían en los caminos victimas del hambre, del frío o de los despiadado? arreglos de cuentas tan frecuentes en las seriedades marginadas.

Los otros se integraban en las miserables comunidades que se reunían en torno a las «cortes de los milagros» descritas por Víctor Hugo en «Nuestra Señora de París».

Por último, algunos encontraban refugio en los hospitales u hospicios sustentados por la Iglesia, donde se mezclaban con enfermos e impedidos.

En el campo, eran a veces recogidos y cuidados por familias acomodadas va que el deber de la caridad —la gran ley de la solidaridad medieval— era, para los cristianos el medio más seguro para conseguir la salvación eterna.

¿Quiénes eran los «vagabundos de Dios ?

Además de los peregrinos, que siguieran siendo muy numerosos hasta el final de la Edad Media y que hacían largos desplazamientos, había, sobre todo en el s. XV, un gran numero de frailes que iban predicando de una parroquia a otra.

Algunos de ellos conseguían exaltar hasta tal punto a los fieles, que su llesaga a una ciudad llegaba a provocar verdaderas conmociones.

Los que les escuchaban soñaban a veces con países imaginarios, como Jauja en los que se podía comer hasta la saciedad, lo que no era más que un reflejo simbólico, en una época en la que abundaban el hambre, la epidemia y la guerra.

Estaban también todos aquellos que iban a la busca de una nueva fe y que, al igual que Cristo en Palestina, hablaban en la plaza pública, sembrando a veces desordenes al atacar a la Iglesia oficial o a las mismas gentes del lugar.

En los últimos tiempos de la Edad Media, la palabra era. un arma prodigiosamente eficaz y estos «vagabundos de Dios», como se les conocía a veces, jugaron un papel muy importante en el advenimiento de la Reforma.

¿Había también artistas ambulantes?

Durante toda la Edad Media, los juglares y trovadores iban de pueblo en pueblo v de castillo en castillo, cantando y contando bonitas historias.

Pero por los caminos podía verse también a gentes de circo: domadores de bestias, exhibidores de osos y prestidigitadores. que recorrían pueblos y ciudades, sobre todo con motivo de las fiestas.

Había además comediantes que representaban los autos sacramentales en los pórticos de las iglesias, así como un gran número de músicos ambulantes que normalmente solían ir solos y que iban por los pueblos para hacer bailar a las gentes fundamentalmente con motivo de las fiestas, de otoño, o bien en los carnavales.

Buhonero en la edad media

Los buhoneros surcaban los caminos incesantemente; se trataba de comerciantes más o menos honrados que practicaban, sobre todo, el trueque.

Sus mercancías procedían a veces de las ferias de los pueblos y a veces también de robos.

Los buhoneros mejor situados contaban con un burro o un caballo y transportaban en él todo tipo de utensilios, tejidos y encajes.

Adoptaban siempre los mismos itinerarios, lo que les permitía establecer vínculos entre las familias que les confiaban sus mensajes. En su siguiente paso por el pueblo traían la respuesta que les habían encargado transmitir.

Publicación enviada por David Sáez
Contactar mailto:[email protected]

Bajar Archivo Con La Vida en la Edad Media (completo)

Los Viajes en la Edad Media :Las Peregrinaciones y Vias Terrestres

LA EDAD MEDIA: LOS VIAJES Y PEREGRINACIONES

resumen de la edad media 

Los Viajes y Viajeros:

Una característica particular de la población, hacia mediados del siglo XI, fue su constante movimiento.

A pesar de las fuertes presiones que se ejercían sobre los hombres para inmovilizarlos (existían obligaciones feudales que sujetaban a una mano de obra indispensable, así como tradiciones religiosas que condenaban el vagabundeo), el simple crecimiento de la población impulsó a un número cada vez más grande de personas fuera de sus lugares de origen.

Los caminos de Europa occidental eran recorridos permanentemente por religiosos, caballeros, estudiantes, vagabundos, mercaderes y campesinos.

la ruta de la seda en la edad media

Una leyenda decía que el cuerpo del apóstol Santiago había sido enterrado en Compostela. esto dio origen a numerosas peregrinaciones , especialmente entre los siglo XI y XII.

Los reyes españoles construyeron caminos, puentes, y hospitales para los viajeros. También se instalaron ferias, artesanos y mercaderes.

————-  00000 ————

El espacio de las gentes medievales era muy limitado.

Cuando los cronistas hacen referencia a la «tierra» sólo aluden a la Europa cristiana dependiente del pontificado romano.

Fuera de este ámbito espacial estaba el Imperio Bizantino y el Islam y a partir de ahí los territorios eran bastante mal conocidos, mezclándose fábula con escasas dosis de realidad.

Las noticias del Lejano Oriente llegaban a través de la Ruta de la Seda, contactos muy indirectos y limitados.

África y buena parte de Asia serían casi desconocidas para Europa.

La mayoría de la población medieval no salía de su entorno más cercano durante toda su vida.

La definición de proximidad en la época medieval está relacionada con la distancia que se podía recorrer a pie entre la salida y la puesta del sol, considerando en ese tiempo transcurrido tanto la ida como la vuelta.

El ámbito de relación sería, por lo tanto, local.

La movilidad aumenta a partir del año 1000 cuando se produce un aumento de la seguridad en las vías de comunicación.

Entre los culpables del aumento de esta movilidad encontramos el desarrollo de las peregrinaciones, especialmente a Santiago a través de la Ruta Jacobea.

La puesta en marcha del Camino de Santiago por el que peregrinos de toda Europa llegarán a la costa atlántica, traerá consigo el aumento de los intercambios tanto económicos como culturales y artísticos.

Bien es cierto que viajar en la época medieval no era una empresa fácil.

————-  00000 ————

Peregrinación a Santiago de Compostella - Edad Media

Después de la caída del imperio romano de Occidente (455), las relaciones entre Europa occidental y Asia quedaron, por decirlo así, interrumpidas.

Con excepción de algunos raros contactos, como los qué Carlomagno tuvo con Oriente, esta situación se mantuvo hasta la época de las cruzadas.

A partir de ese momento Asia será descubierta de nuevo, primero por los cruzados y luego por los viajeros, que, aprovechando la experiencia adquirida por aquéllos, se arriesgaron finalmente a ir hasta Asia Menor e incluso hasta Extremo Oriente.

————-  00000 ————

Los medios de transporte eran tremendamente primitivos y los caminos muy precarios.

La estructura medieval era heredera de las vías romanas que empezaron a tener una mayor atención a partir del siglo XII.

Durante estos viajes los viajeros podían ser asaltados por bandidos y había que pagar numerosos peajes al atravesar territorios señoriales lo que motivaba que el trayecto alcanzado fuera bastante limitado.

Considerando que el viajero utilizara un animal para sus desplazamientos, no recorrería más de 60 kilómetros diarios por lo que atravesar Francia llevaba del orden de 20 días.

Las vías fluviales serían más rápidas pero este medio de comunicación era más utilizado por las mercancías.

A pesar de estos inconvenientes los viajeros eran relativamente abundantes.

Por ejemplo, por la ciudad francesa de Aix pasaban una media de 13 viajeros diarios.

Juglares, vagabundos, peregrinos, clérigos, soldados, prostitutas, animaban los caminos europeos y se alojaban en la limitada red de posadas existente.

Los hospitales para peregrinos y albergues ampliarán esta oferta asistencial en aquellas zonas del Camino por las que el tránsito de viajeros era mayor.

La mayoría de los peregrinos procedentes de Francia pasaban por el hospital de Roncesvalles en cuyo cementerio descansan los restos de un amplio número de viajeros que no pudieron cumplir su sueño de alcanzar la tumba del apóstol.

 A partir del siglo XII se produce en la Europa cristiana un aumento de la comunicación con el exterior.

Un buen ejemplo serían los viajes realizados durante el siglo XIII por el mercader veneciano Marco Polo.

De esta manera las mentalidades europeas pudieron conocer nuevas culturas.

En un mundo plagado de violencias como era el altomedieval se impuso obligatoriamente la hospitalidad, tanto en casas como en monasterios.

El viajero o peregrino podía refugiarse del cansancio o de los bandidos acogiéndose a la hospitalidad brindada. «Quienquiera que rehuse al huésped recién llegado a un techo o un hogar pagará tres sueldos de multa» según aparece en la ley burgundia.

Aunque los viajes y traslados no fueran muy numerosos, el viajero podía moverse con la tranquilidad de que él y su montura recibirían un trato respetuoso allí donde solicitara hospitalidad.

Esta es la razón de la creación de hospederías donde se pueden alojar los peregrinos, en un momento donde las peregrinaciones empiezan a tomar forma.

De esta manera se intenta evitar que los viajeros no tengan que prostituirse para poder llegar a su destino, como ocurrió a unos compañeros anglosajones de san Bonifacio.

Esta práctica debía ser corriente por lo que la Iglesia prohibió a las mujeres la peregrinación.

En Corbie se instituyó una posada para doce viajeros mientras que en Saint-Germain-des-Pres se contaron 140 huéspedes en un solo día durante el año 829. Carlomagno animó a los obispos a instituir hospederías para pobres y ricos, diferenciándose también a los viajeros por su condición social. 

MONJES VIAJEROS…

Al llegar aquí nos acordamos del franciscano italiano Piano Carpini, contemporáneo y discípulo de san Francisco, quien, pese a su avanzada edad, fue comisionado por el papa Inocencio IV con un mensaje para el potentado mongol.

El fin que el papa perseguía era doble: por una parte quería conocer los planes de los mongoles con respecto a una posible invasión de la Europa cristiana; pero esperaba también hallar en ellos una fuerza que le ayudara a detener la amenaza que representaba el Islam.

Carpini se puso en marcha el día de Pascua de 1245, y llegó al campamento del kan el 22 de julio del año siguiente.

Allí se quedó hasta el mes de noviembre, en que emprendió el viaje de regreso.

Era portador de una carta para el papa redactada en mongol, en árabe y en latín.

Al fin de su expedición había recorrido 4.800 kilómetros.

El relato que hizo de su viaje puede ser considerado como el mejor documento de la Edad Media sobre la historia y costumbres de los mongoles.

Pero desde el punto de vista geográfico es mucho más exacto el libro que Rubrock redactaría más tarde.

Por impresionante y audaz que fuera el viaje de Carpini, fue ampliamente superado por el que realizara otro de los frailes de la Orden, fray Guillermo de Rubrock (1217 a 1270 aproximadamente), monje franciscano que residía en Tierra Santa al mismo tiempo que san Luis, rey de Francia, quien le encargó una misión bastante delicada.

El rey deseaba concertar una alianza con el poderoso kan y convencerle de que atacara a los turcos, terror de la cristiandad.

Con ello mataba dos pájaros de un tiro, pues, ocupadas en combatir al turco, las hordas bárbaras de jinetes mongoles dejarían de sembrar el espanto en Europa.

Con este fin, Guillermo de Rubrock partió hacia el este en compañía de otro franciscano, fray Bartolomé de Cremona, y de algunos servidores.

En Constantinopla, majestuosa capital del imperio romano de Oriente, hizo los últimos preparativos para ese fabuloso viaje.

El 7 de mayo de 1253, Rubrock y sus compañeros embarcaron con destino a Crimea.

Desde allí, siguiendo el curso del Don y del Volga, atravesaron de punta a punta la inmensa Asia hasta Caracorum, lugar de residencia del kan y su corte.

La travesía de Asia se hizo a caballo.

En el relato de su viaje, que escribió en latín a su regreso, Guillermo  de  Rubrock  cuenta  quellegó a recorrer en una etapa distancias de hasta 120 km.

Atravesando regiones deshabitadas situadas al norte del mar Caspio y del mar de Aral, cabalgaron al principio hacia el este; luego describieron una gran curva hacia el sur, para escapar, en la medida de lo posible, a los rigores del invierno.

Atravesando los montes Altyntagh y la provincia china de Sinkiang, llegaron finalmente a la residencia del kan, que les invitó a descansar en su residencia de Caracorum, donde, por espacio de seis meses, fueron sus huéspedes.

Durante este tiempo Rubrock consignaba fielmente cuantos incidentes le acontecían durante el viaje.

Abandonó Caracorum en julio de 1254 y se dirigió a Asia Menor y a Siria. Proporcionó a Occidente infinidad de datos de gran importancia para la historia y para la geografía.

Por tan largo y audaz viaje, Rubrock merece sin duda figurar en la lista de los más grandes viajeros de la Edad Media. En cambio, no consiguió llevar a buen fin su misión diplomática.

Muy diferente fue lo que ocurrió con otro gran viajero que vivió también en el siglo XIII: Marco Polo (1254-1325).

Procedía de una familia veneciana de mercaderes, y partió hacia Asia en 1271 en compañía de su padre y de su tío.

Por Bagdad llegaron al golfo Pérsico; luego atravesaron Persia en dirección a la meseta de Pamir, para ir a parar a China.

Fueron recibidos en Pekín en la corte del emperador Kublai Kan a principios del año 1275.

• ►AMPLIACIÓN DEL TEMA…

Viajar y comunicarse con otros hombres constituía siempre una auténtica aventura.

Los cronistas de la época no intentaban siquiera disimular el estupor que les producía a los miembros de la corte de Carlos el Calvo, en el año 841, el que unos cuantos caballeros llegaran de Aquitania para llevarle las preciosas insignias de la realeza: atravesar media Europa llevando consigo tan preciosa carga y sin sufrir accidente alguno no podía por menos que parecer increíble.

El bandolerismo estaba difundido por doquier. Un viajero aislado o un grupo de caballeros o mercaderes constituían un botín de gran atractivo, puesto que transportaban consigo algunos objetos que de otro modo resultaba prácticamente imposible procurarse.

A pesar de ello, como ya hemos dicho, los largos viajes y los desplazamientos de uno a otro extremo del continente resultaban corrientes y estaban a la orden del día entre los individuos de ciertas clases sociales.

En el año 1033, en que no estallaron guerras ni se presentaron problemas especiales, Conrado II fue de Francia a Polonia y volvió más tarde a Champagne para dirigirse inmediatamente a Lusacia.

Estos continuos viajes respondían a los motivos más diversos; ya hemos hablado antes de la exigencia del avituallamiento, pero no faltaban razones más elevadas.

Clérigos y monjes vagaban de convento en convento por causa de sus estudios: Geriberto de Aurillac estudió matemáticas en España y cursó filosofía en Reims antes de convertirse en el preceptor de Roberto el Pío; el inglés Esteban Harding recorrió numerosas abadías antes de hallar el perfecto espíritu cristiano en la de Molesmos, en Borgoña; San Eudes, en el siglo VIH, visitó todos los conventos de Francia con el propósito de encontrar uno en el cual se aplicara correctamente la Regla.

El arzobispo de Reims, Maurille, cursó sus estudios en Lieja, enseñó más tarde en Sajonia y permaneció largo tiempo en un convento de Toscana.

El convento de Cluny era un centro de estudios muy frecuentado por los clérigos italianos y alemanes, y Guillermo el Conquistador no halló motivo alguno de asombro al comprobar que al frente de las diócesis normandas se hallaban religiosos procedentes de Italia o de Lorena.

Razones políticas y de seguridad empujaban a los grandes señores feudales, por decirlo así, a gobernar «a caballo».

Bajar Archivo Con La Vida en la Edad Media (completo)

La Familia Medieval-La Vida, Sus costumbres y Tradiciones Familiares

La Familia Medieval Sus Costumbres y Tradiciones

►El Matrimonio y La Familia:

La estructura familiar de la Alta Edad Media recuerda a la que se manifestaba tanto en la sociedad romana como germánica al estar integrada por el núcleo matrimonial -esposos e hijos- y un grupo de parientes lejanos, viudas, jóvenes huérfanos, sobrinos y esclavos.

Todos estos integrantes estaban bajo el dominio del varón -bien sea de forma natural o por la adopción-, quien descendía de una estirpe, siendo su principal obligación proteger a sus miembros.

No en balde, la ley salia hace referencia a que el individuo no tiene derecho a protección si no forma parte de una familia.

Como es de suponer, esta protección se paga con una estrecha dependencia.

Pero también se pueden enumerar una amplia serie de ventajas como la venganza familiar o el recurso a poder utilizar a la parentela para pagar una multa ya que la solidaridad económica es obligatoria.

No obstante, si alguien desea romper con su parentela debe acudir a los tribunales donde realizará un rito y jurará su renuncia a la protección, sucesión y beneficio relacionados con su familia.

La familia vive bajo el mismo techo e incluso comparte la misma cama.

Tíos, sobrinos, esclavos y sirvientes comparten la cama donde la lujuria puede encontrar a un amplio número de seguidores en aquellos cuerpos desnudos.

Esta es la razón por la que la Iglesia insistirá en prohibir este tipo de situaciones y favorecer la emancipación de la familia conyugal donde sólo padres e hijos compartan casa y cama.

El padre es el guardián de la pureza de sus hijas como máximo protector de su descendencia.

Las mujeres tiene capacidad sucesoria a excepción de la llamada tierra salia, los bienes raíces que pertenecen a la colectividad familiar.

Al contraer matrimonio, la joven pasa a manos del marido, quien ahora debe ejercer el papel de protector.

El enlace matrimonial se escenifica en la ceremonia de los esponsales, momento en el que los padres reciben una determinada suma como compra simbólica del poder paterno sobre la novia.

La ceremonia era pública y la donación se hacía obligatoria.

Entre los francos alcanzaba la suma de un sueldo y un denario si se trataba de un primer matrimonio, aumentando hasta tres sueldos y un denario en caso de sucesivos enlaces.

La ceremonia se completaba con la entrega de las arras por parte del novio a la novia, aunque el enlace pudiera llevarse a cabo incluso años después.

Los matrimonios solían ser concertados, especialmente entre las familias importantes, por lo que si alguien se casaba con una mujer diferente a la prometida debía pagar una multa de 62 sueldos y medio.

La joven tenía que aceptar la decisión paterna aunque conocemos casos de muchachas que se han negado a admitir el compromiso como ocurrió a santa Genoveva o santa Maxellenda.

Lo curioso del caso es que diversos concilios merovingios y el decreto de Clotario II (614) prohiben casar a las mujeres contra su voluntad.

Esta libertad vigilada motivaría que algunas mujeres tomaran espontáneamente a un hombre, en secreto, o que se produjeran raptos de muchachas, secuestros que contaban con el beneplácito de la víctima que rompía así con la rígida disposición paterna.

Como es lógico pensar, todos los códigos consideran a estas mujeres adúlteras mientras que el hombre se verá en la obligación de pagar a los padres el doble de la donación estipulada.

En caso de que no se pague, el castigo es la castración.

Si un muchacho se casa con una joven sin el consiguiente mandato paterno, deberá pagar a su suegro el triple de la donación determinada.

Si esto se produce, el matrimonio ya es irreversible por lo que debemos preguntarnos si el matrimonio no dejaba de ser un pequeño negocio para los progenitores.

►La Boda en la Edad Media

Tras los esponsales se realiza un banquete donde la comida y la bebida corren sin reparo -siempre que la economía familiar lo permita-.

El jolgorio se acompañaba de cantos y bailes de talante obsceno para provocar la fecundidad de la pareja.

Durante el banquete la novia recibe regalos tales como joyas, animales de compañía, objetos del hogar, etc.

El novio también le hace entrega de un par de pantuflas, como símbolo de paz doméstica, y un anillo de oro, símbolo de fidelidad de clara tradición romana.

Los romanos llevaban el anillo en el dedo corazón de la mano derecha o en el anular de la izquierda -continuando la tradición egipcia según la cual desde esos lugares había un nervio que llevaba directamente al corazón-.

Las damas nobles también solían llevar un sello en el pulgar derecho, una muestra de la autoridad que poseía para administrar sus propios bienes.

La ceremonia concluye con el beso de los novios en la boca, simbolizando así la unión de los cuerpos. Tras este rito, la pareja era acompañada a la casa y se quedaba en el lecho nupcial.

El matrimonio debe consumarse para que alcance su legitimidad, consumación que se produce en la noche de bodas.

Al mañana siguiente el esposo entrega a su mujer un obsequio llamado «morgengabe» para agradecer que fuera virgen al matrimonio, dando fe de la pureza de la joven desposada y asegurándose que la descendencia es suya.

Esta donación post-consumación no se realiza en caso de segundas nupcias. De este «morgengabe» la viuda se queda con un tercio y el resto será entregado a la familia en caso de muerte del marido.

La edad de matrimonio debía de estar próxima a la mayoría de edad, es decir, los doce años, según nos cuenta Fortunato al hacer mención del matrimonio de la pequeña Vilitutha a la edad de trece años, quien falleció a consecuencia del parto poco después.

Ya que la virginidad suponía el futuro de la parentela, se protege a la mujer de raptos o violaciones, al tiempo que se reprime la ruptura del matrimonio y se castiga contundentemente el adulterio y el incesto.

Los galo-romanos castigan la violación de una mujer libre con la muerte del culpable mientras que si la violada era esclava, el violador debía pagar su valor.

Los francos castigaban este delito con el pago de 200 sueldos en época de Carlomagno.

Podemos considerar que se trataba de una mujer «corrompida» por lo que carecía de valor, incluso deben renunciar a la propiedad de sus bienes.

La única salida a la violación era la prostitución.

El incesto estaba especialmente perseguido, a pesar de no tratarse de relaciones entre hermanos.

Los matrimonios con parientes se consideran incestuosos, entendiendo por parentela «una pariente o la hermana de la propia esposa» o «la hija de una hermana o de un hermano, la mujer de un hermano o de un tío».

Los incestuosos eran separados y quedaban al margen de la ley, a la vez que recibían la excomunión y su matrimonio era tachado de infamia.

►Adulterio en la Edad Media

El adulterio era considerado por los burgundios como «pestilente».

La mujer adúltera era estrangulada y arrojada a la ciénaga inmediatamente mientras que los galo-romanos establecían que los adúlteros sorprendidos en flagrante delito serían muertos en el acto » de un solo golpe». Los francos consideraban el adulterio como una mancha para la familia por lo que la culpable debía ser castigada con la muerte.

También entendían que el hombre libre que se relacionaba con una esclava de otro era un adúltero por lo que perdía la libertad, lo que no sucedía en el caso de que fuera su esclava con quien se relacionara.

Curiosamente los burgundios hacían extensión de la definición de adulterio a aquellas mujeres viudas o jóvenes solteras que se relacionaban con un hombre por propia voluntad. Si el violador o el raptor son duramente castigados, el adúltero apenas recibe castigo ya que los posibles hijos de esa relación son suyos.

La mujer sí es culpable porque destruye su porvenir.

Afortunadamente, la influencia del Cristianismo cambiará estos conceptos. En palabras de Michel Rouche «mientras que el paganismo acusa a la mujer de ser el único responsable del amor pasional, el Cristianismo lo atribuye indiferentemente al hombre y a la mujer (…)

Se abandona la idea pagana conforma a la cual el adulterio mancilla a la mujer y no al hombre».

Cierta idea de igualdad de sexos empieza a despuntar en el Occidente europeo.

Buena parte de la culpabilidad a la hora de no considerar al hombre adúltero debemos encontrarla en la práctica por parte de los germanos de la poligamia, mientras los galos-romanos mantenían el concubinato.

Las relaciones con las esclavas parecen habituales tanto en un grupo como en el otro, naciendo abundantes descendientes de estos contactos.

Los hijos nacidos de esa relación eran esclavos, excepto si el padre decidía su liberación.

Ya que las mujeres eran elegidas entre personas cercanas al linaje familiar, la costumbre germánica permitía al marido tener esposas de segunda categoría, siempre libres, añadiéndose las esclavas.

La primera esposa era la poseedora de los derechos y sus hijos eran los receptores de la sucesión.

Si la primera esposa era estéril, los hijos de las concubinas podían auparse al rango de heredero.

Los enfrentamientos en los harenes nobiliarios y reales serán frecuentes. Chilperico llegó a estrangular a su esposa, Galeswintha, para poder dar a su esclava Fredegonda el puesto de favorita, lo que desencadenó la guerra civil entre los años 573 y 613.

►Poligamia y Divorcio

El papel de la Iglesia respecto a la poligamia supondrá la más absoluta de las prohibiciones, apelando a la indisolubilidad matrimonial y a la monogamia, llegando a prohibir el matrimonio entre los primos hermanos.

Será en el siglo X cuando los dictados eclesiásticos en defensa de la monogamia empiecen a surtir efecto.

La ley burgundia y la ley romana autorizaban el divorcio, mientras que la Iglesia lo prohibía.

Evidentemente existen condicionantes que lo permiten, siempre desfavorables con la mujer. El divorcio es automático si la mujer es acusada por su marido de adulterio, maleficio o violación de una tumba.

El marido será repudiado en caso de violación de sepultura o asesinato.

El mutuo acuerdo sería la fórmula más acertada para el divorcio, siempre y cuando los cónyuges pertenecieran a la etnia galo-romana.

Esta fórmula incluso será aceptada, a regañadientes, por la Iglesia, al menos hasta el siglo VIII.

Siempre era más razonable que el llamado «divorcio a la carolingia», consistente en animar a la mujer a que de una vuelta por las cocinas y ordenar al esclavo matarife que la degollara.

Tras pagar la correspondiente multa a la familia, el noble podía volver a casarse porque quedaba viudo.

No tenían igual suerte las viudas ya que las leyes germánicas intentarán poner todo tipo de impedimentos a un segunda matrimonio de una mujer viuda.

Conserva su dote y el «morgengabe», por lo que mantiene independencia económica. Pero si vuelve a contraer matrimonio, perderá esta independencia al caer en el ámbito familiar del nuevo marido y revertir el patrimonio en su propia parentela.

Los hijos eran especialmente protegidos en la época altomedieval.

En numerosos casos se intenta atraer hacia el niño las cualidades de aquel animal querido y envidiado, por lo que se impondrán nombres relacionados con la naturaleza: Bertchramm, brillante cuervo, que hoy se ha convertido en Bertrand; Wolfgang, camina a paso de lobo; o Bernhard, oso fuerte, del que ha surgido Bernardo.

De todas maneras se siguen produciendo casos de exposición de hijos, ahora a las puertas de la iglesia.

Afortunadamente para el neonato, el sacerdote anunciaba su descubrimiento de manera pública y si nadie reclamaba al pequeño pasaría a ser esclavo de quien lo había encontrado.

El niño sería confiado a alguna nodriza, siendo amamantado hasta los tres años entre el pueblo.

En caso de guerra los niños se convertían en un preciado botín.

Si una ciudad era conquistada, los conquistadores asesinaban a «cuantos podían orinar contra la muralla» y se llevaban a las mujeres y los niños menores de tres años.

A pesar de la enorme natalidad, la mortalidad infantil también era elevada por lo que el núcleo familiar no debía de contar con numerosos niños.

Alguno solía ser entregado a un monasterio para su educación, lo que equivalía entregar a Dios aquello que más se ama.

La educación estaba vinculada al mundo violento que caracteriza la Alta Edad Media.

El deporte y la caza serán los ejes educativos que se inician tras la «barbatoria», el primer corte de la barba del joven.

La natación, la carrera o la equitación formaban parte de las enseñanzas fundamentales del joven germano que tiene en el animal y en las armas a sus estrechos colaboradores.

Subir al caballo era todo un ejercicio gimnástico al carecer de estribo hasta el siglo IX, siendo el animal uno de los bienes más preciados, tal y como podemos comprobar en el caso de un joven llamado Datus, quien conservó su caballo y dejó a su madre prisionera de los musulmanes durante un ataque de éstos a Conques en el año 793.

El joven no entregó su caballo a pesar de que los islámicos arrancaron los senos de la madre y luego le cortaron la cabeza ante sus propios ojos.

En un mundo tan marcado por la violencia parece cargado de lógica que la preparación militar sea la elegida para los jóvenes nobles, si bien en las escuelas monásticas podían aprender los rudimentos de la lectura y la escritura.

Los ancianos ocupan un curioso papel en el entorno familiar altomedieval.

Ya que la media de vida alcanzaba los 30 años, no debía ser muy común ver a ancianos en la sociedad.

Su escaso número es proporcional a su utilidad, excepción hecha de los jefe de clanes o tribus, los llamados «seniores».

Si el anciano mantiene sus fuerzas será aceptado por la sociedad. Si esto no es así, su futuro sólo le depara donar sus bienes a una abadía donde se retirará.

En la abadía recibirá comida, bebida y alojamiento.

Bajar Archivo Con La Vida en la Edad Media (completo)

Los pecados y castigos en la Edad Media Leyes y Penas Flagelantes

Los pecados y castigos en la Edad Media

Pecados y Penitencias:

Los pecados y castigos en la Edad MediaGracias a los numerosos penitenciales que nos han quedado podemos acercarnos con cierta facilidad al mundo del pecado en la Alta Edad Media.

En estos documentos encontramos la penitencia correspondiente a cada pecado, pudiendo afirmar que la mayoría de ellos tienen en el ayuno a pan seco o recocido y agua su correspondiente penitencia.

Si alguien no desea o no puede realizar el ayuno, existe la posibilidad de cambiarlo por el pago de una determinada cantidad de dinero al año.

Una vez más , los pobres deben sufrir las consecuencias del pecado en sus propias carnes mientras que los ricos pueden adquirir su salvación.

Quizá sea esta la razón por la que el concilio de París del año 829 condenó los penitenciales, ordenando que fueran quemados.

A pesar de la prohibición, los sacerdotes siguieron manteniendo entre sus libros algún penitencial.

Según éstos, el cristianismo consideraba tres como los más grandes pecados: la fornicación -incluyendo todo tipo de actos sexuales pero haciendo hincapié en el bestialismo, la sodomía, las relaciones orales, la masturbación, variar de postura a la hora de hacer el acto sexual, el incesto y la homosexualidad femenina-, los actos violentos y el perjurio.

Sin embargo, también es cierto que estos tres pecados son los más cometidos por lo que hacen referencia los textos.

Las penas pecuniarias impuestas por los penitenciales no hacen distinción social, salvo si se trata de eclesiásticos o laicos.

Los sacerdotes y monjes debía ser absolutamente impolutos e impecables. El asesinato podía ser castigado con tres o cinco años de ayuno, si el acto de violencia lo cometía un laico.

Caso de un sacerdote, el ayuno se elevaba a doce años.

El monasticismo irlandés se hizo famoso por sus prácticas ascéticas.

Se ponía mucho énfasis en escrupulosos exámenes de conciencia, para dilucidar si se había cometido un pecado contra Dios.

Con objeto de facilitar este examen, se desarrollaron los penitenciales (manuales de confesión) que describían los posibles pecados y sus apropiadas penitencias.

Éstas a menudo consistían en ayunar un determinado número de días cada semana, a pan y agua. Aunque, a la larga, estas penitencias se aplicaron en todo el mundo cristiano, fueron particularmente significativas para el cristianismo irlandés.

Este fragmento, tomado del Penitencial de Cummean, un abad irlandés, se escribió, alrededor del año 650y muestra una característica distintiva de los penitenciales: su obsesiva preocupación por los pecados sexuales.

Penitencial di Cummean:

Al obispo que corneta fornicación deberá degradársele y hará penitencia durante doce años.

Un presbítero, o diácono, que corneta fornicación natural, habiendo ya emitido los votos de monje, hará penitencia por siete años.

Pedirá perdón cada hora; llevará a cabo un ayunó especial durante todas las semanas, excepto en los días intermedios entre la Pascua y Pentecostés.

Aquel que deshonre a su madre, hará penitencia durante tres años, y llevará a cabo un peregrinaje perpetuo.

Así, aquellos que cometan sodomía, harán penitencia cada siete años.

Aquel que sólo desee en su mente cometer fornicación, pero sea incapaz de realizarla, hará penitencia durante un año, sobre todo, en tres periodos de cuarenta días.

Aquel que voluntariamente polucione durante el sueño, se levantará y cantará nueve salmos en orden, de rodillas. Al siguiente día, se mantendrá de pan y agua.

El clérigo que fornique en alguna ocasión, hará penitencia durante un año, a pan y agua; si engendra un hijo, hará penitencia por siete años en el exilio; lo mismo hará quien haya sido virgen.

Quien ame a cualquier mujer, pero sin realizar maldad alguna, más allá de unas cuantas conversaciones, hará penitencia durante cuarenta días.

El casado deberá ser continente durante tres períodos de cuarenta días, los sábados y los domingos —día y noche—, así como los dos días a la semana señalados [miércoles y viernes], y después de la concepción, y durante todo el periodo menstrual.

Después de un parto, el hombre deberá abstenerse, si es un hijo, durante treinta y tres días; si es una hija, durante sesenta y seis días.

A los muchachos que estén hablando solos y transgredan las regulaciones de los mayores [del monasterio] , se les corregirá mediante tres ayunos especiales.

A los niños que imiten el acto le fornicación, veinte días; silo hacen con frecuencia, entonces, cuarenta días.

Pero los muchachos de veinte años que practiquen la masturbación juntos y lo confiesen harán penitencia pon veinte o cuarenta días, antes de recibir la comunión.

También en los penitenciales se afirma que el esclavo que ha cometido un delito por orden de su dueño no es culpable de tal, acusando al propietario de ese esclavo de la fechoría.

Incluso se llega a mencionar algunos casos de amos que matan a sus esclavos y están obligados a cumplir cinco años de penitencia.

El amo que violaba a su esclava debía manumitirla.

Durante el siglo IX los actos de venganza serán muy perseguidos por la Iglesia, al igual que el asesinato de la mujer por parte del marido.

Estos nuevos cambios están directamente relacionados con la renovación carolingia que trae consigo un cambio social.

Gracias a la monogamia y la indisolubilidad del matrimonio se produciría un aumento de los asesinatos conyugales, práctica que antes se regulaba con la poligamia y que en estos momentos la Iglesia desea controlar.

Por esta razón la Iglesia consideró este homicidio como el más grave, comparándolo al del señor y el del padre.

En el mismo plano se colocaría el de la mujer que envenena al marido. El castigo pasaría de un ayuno de catorce años a ayuno de perpetuo.

De esta manera se igualaban -en algunos aspectos- hombre y mujer.

El adulterio también sufrió un fuerte aumento en lo que a la penitencia se refiere.

De tres años de ayuno pasó a seis.

También en los penitenciales encontramos consejos de abstinencia sexual en determinados días: tres días antes del domingo, las cuaresmas de Pascua y Navidad y los días de fiesta. De esta manera, el matrimonio sólo tenía unos 200 días para realizar el acto sexual.

La Iglesia también persigue el aborto, los contraceptivos, las mutilaciones y la desnudez, así como el contacto carnal durante las menstruaciones y el alumbramiento, destacando que el contacto sexual tiene como finalidad la procreación.

El gran culpable de estos pecados cometidos por los débiles creyentes era el diablo, Satán.

En la Edad Media se integró al diablo en la vida cotidiana.

La magia, la adivinación y los conjuros se presentaron como elementos demoníacos.

El miedo a Satán se adueñó de la vida medieval aunque la gracia de Dios y la cercanía de los santos estaban allí para remediarlo. Y para ello el creyente cuenta con los sacramentos.

El bautismo quedó relegado a los niños en época carolingia ya que se consideró como una integración en la Iglesia.

La eucaristía sufrió un cambio revelador al exigirse a las mujeres que envolviesen sus manos en un pliegue de su vestido cuando recibían el cuerpo de Cristo.

Entre las virtudes de un buen cristiano encontramos la fe, la esperanza, la justicia, la prudencia, la fuerza, la temperancia, la moderación, la fidelidad, la caridad y la oración.

Bajar Archivo Con La Vida en la Edad Media (completo)

La Carta Magna en Inglaterra:Objetivos, Limitar el Poder del Rey Juan

Objetivos de la Carta Magna en Inglaterra: Limitación del Poder del Rey Juan

El rey Juan de Inglaterra, hijo menor del rey Enrique II al que llamaron Juan Sin Tierra, era propenso a violentos accesos de ira.

Se enfrentó con los nobles de las provincias de Anjou y Poitiers, y perdió estas tierras a favor de Francia.

En Inglaterra, aumentó fuertemente los impuestos a los nobles y gobernó con tanto rigor que éstos acabaron por rebelarse.

Los nobles amenazaron a Juan y exigieron que aceptara sus derechos tradicionales y que obedeciera la leyó.

El rey Juan SinTierras (1199-1216)

El rey Juan (1199-1216) se enfrentó con sus nobles, que se volvieron contra él y le obligaron a firmar la Carta Magna.

La Historia:

A la muerte del rey Eduardo III EL SANTO, subió al trono  su cuñado el príncipe HAROLDO.

Pero como el duque francés  GUILLERNO DE NORMANDÍA también se creía con derecho a la corona, reunió un ejército de aventureros normandos, desembarcó con ellos en Inglaterra y en 1066 obtuvo la victoria de Hasting, logrando pronto el dominio de todo el país.

De inmediato el Conquistador organizó un fuerte gobierno centralizado: tras despojar a los nobles anglosajones de sus bienes, dividió el reino en Condados gobernados por “sherifs”, puestos por él mismo, y repartió las mejores tierras entre sus oficiales y los franceses que les habían acompañado.

De esta manera comenzaron las complicaciones.

En efecto, a partir de entonces en Inglaterra tuvo gran importancia el elemento francés, no sólo en las costumbres, sino también en el idioma del pueblo.

Y ello continuó durante el reinado de los hijos del Conquistador, GUILLERMO II EL Rojo y ENRIQUE I.

Pero la situación se agudizó cuando subió al trono ENRIOUE II, nieto del último monarca y por parte de su padre heredero de la noble familia francesa de los Plantagenets, condes de Anjou y señores de grandes posesiones en Francia.

Desde entonces, los reyes ingleses, dueños de casi la mitad de Francia, se preocuparon más de sus posesiones personales que de sus deberes de soberanos.

Y esta situación motivó una serie de conflictos que mantuvieron a los dos reinos enemistados durante más de 400 años.

La lucha abierta estalló bajo el siguiente monarca, RICARDO, llamado por su valentía “Corazón de León”, y que sólo vivió pocos meses en su país, por estar ocupado en la 3° Cruzada y luego defendiendo sus posesiones francesas.

En 1200 le sucedió su hermano JUAN SIN TIERRA, príncipe brutal y cobarde, cuyo reinado significó un desastre para el país.

Comenzó perdiendo el Ducado de Normandía a raíz de su derrota de Bouvznes. Luego entró en conflicto con el Papa INOCENCIO III, y temeroso de la excomunión, entregó su reino a la Santa Sede en calidad de vasallo.

Finalmente, hartos los nobles de sus fracasos y de sus injusticias, dieron un paso trascendental.

Lucha Por La Libertad en Inglaterra y el Fin del Absolutismo

LA CARTA MAGNA:

Apoyados por el clero y los habitantes de las ciudades, los Barones ingleses se sublevaron y derrotaron al monarca en el año 1215, obligándole luego a firmar un famoso documento llamado la Carta Magna.

Con ella el rey se comprometía a no arrestar a ningún noble sin orden judicial.

Tampoco podía juzgarlo sino mediante un Tribunal de sus iguales; y además se comprometía a no imponer ningún impuesto sin el consentimiento de un “Consejo del Reino” integrado por nobles.

————-  00000 ————

CARTA MAGNA 1215

En 1215, los nobles se reunieron con el rey en un prado llamado Runnymede, junto al río Támesis.

Allí, le obligaron a poner su sello en la Carta Magna.

Este documento constitucional abordaba muchos asuntos importantes, como los pesos y medidas, los poderes de los comisarios policiales, y los derechos legales de los hombres libres y de los burgos (ciudades)

El rey accedió a obedecer y hacer cumplir la ley, que no le permitía aumentar los impuestos sin el consentimiento del Gran Consejo, formado por los nobles.

Sin embargo, poco tiempo después Juan se retractó de todo lo firmado, provocando el estallido de una guerra civil.

————-  00000 ————

Este documento considerado como base de las libertades inglesas y modelo de las Constituciones modernas, en realidad no es sino un retroceso hacia el feudalismo; en verdad se limitaba la autoridad real, pero sólo se protegían los derechos de los nobles.

De todos modos, el hijo de Juan Sin Tierra, ENRIQUE III, no se creyó obligado por el documento impuesto a su padre.

Por ello, los nobles, capitaneados por el conde SIMÓN DE MONTFORT, tomaron nuevamente las armas y en 1258 obligaron al rey a firmar los “Estatutos de Oxford”, con los que se completaba la Carta Magna y se modificaba la composición del Consejo: en adelante se llamaría Parlamento y estaría compuesto por la nobleza, el alto clero y, además, por dos representantes de cada comuna quienes compondrían la Cámara de los Comunes.

Así nació esta combinación de aristocracia y democracia que caracteriza al gobierno inglés aún en nuestros días.

La muerte de Juan dejó en el trono a su joven hijo, que se convertiría en Enrique III.

La Carta Magna fue otorgada de nuevo y en 1225 se convirtió en la ley de Inglaterra.

Pero Enrique III era un rey incompetente y gastaba grandes sumas de dinero: los nobles se volvieron a reunir esta vez liderados por Simón de Montfort, y obligaron a Enrique a consultar al Gran Consejo todas las cuestiones importantes.

Al igual que su padre, Enrique III rompió el pacto, pero De Montfort le derrotó en la batalla de Lewes.

A partir de entonces, Simón de Montfort y el Consejo gobernaron en nombre del rey.

EL PODER DEL PARLAMENTO:

En 1265, Simón de Montfort creó un nuevo Parlamento de dos cámaras, la Cámara de los Lores (anteriormente el Gran Consejo de nobles y obispos) y la Cámara de los Comunes; la segunda estaba compuesta por dos caballeros procedentes de cada condado y, en representación del pueblo, dos burgueses de cada burgo.

Posteriormente Eduardo I (1272-1307), un soberano con éxito, reformó la ley y la administración de Inglaterra, creando el llamado Parlamento modelo, que incluía a más representantes.

Sin embargo, el rey seguía teniendo mucho poder.

En 1388, se produjo un importante enfrentamiento y el Parlamento eliminó algunos de los derechos del rey Ricardo II.

Con el paso del tiempo, fueron aumentando los poderes del Parlamento.

La Cámara de los Comunes consiguió algo de más poder, aunque el Parlamento seguía representando sobre todo a las clases más ricas.

Habría que esperar al siglo XX para lograr una democracia completa.

• FECHAS CLAVES:

1215 El rey Juan pone a regañadientes su sello en la Carta Magna.

1216 Muere el rey Juan. Su hijo de nueve años, Enrique III, es coronado rey.

1225 La Carta Magna se convierte en fa ley de Inglaterra.

1227 Enrique III, ya con 20 años, comienza a gobernar.

1258 Reformas legales: las Provisiones de Oxford.

1265 Se convoca el Parlamento de Simón de Montfort.

1272 Eduardo I es coronado rey de Inglaterra.

1295 Parlamento modelo de Eduardo I.

1307 Eduardo 11 sube al trono de Inglaterra.

1388 El Parlamento contra Ricardo III.

Algunos Items de  la «Carta Magna» Que Acepto Juan Sin Tierra

Yo, Juan, por la gracia de Dios, rey de Inglaterra, señor de Irlanda, duque de Normandía y Aquitania, conde de Anjou, saludo a los arzobispos, obispos, abades, condes, barones, justiciadores, guardabosques, comisarios, bailes, siervos y a todos los magistrados y a su pueblo fiel.

1. En primer lugar hemos concedido a Dios, y por ésta nuestra presente carta confirmado, para nosotros y nuestros herederos por siempre, que la iglesia inglesa será libre, y conservará íntegros sus derechos y sin menoscabo alguno sus libertades… Hemos concedido, además, a todos los hombres libres de nuestro reino, para nosotros y nuestros herederos por siempre, todas las libertades abajo anotadas, para que sean tenidas y gozadas por ellos y sus herederos, por nosotros y nuestros herederos.

2. Si alguno de nuestros condes o barones, o cualquier otro jefe elegido por nosotros muriese en el cumplimiento del servicio militar y, en el momento en que hubiese fallecido, tuviera su heredero la mayoría de edad y estemos obligados a ayudarlo, dispondrá de su herencia en virtud de la antigua deuda; es decir, el heredero o herederos de un conde recibirán cien libras por la cabal baronía de un conde; el heredero o herederos de un barón recibirán cien libras por la cabal baronía; el heredero o herederos de un caballero recibirán, a lo más, cien chelines por los derechos de caballero; y a quien se le deba menos désele menos, de acuerdo con la inveterada costumbre de los feudos.

3. Si, por otra parte, el heredero de alguno de los mencionados fuera menor de edad y estuviese bajo tutela, al llegar a la mayoría de edad tendrá su herencia sin ayuda y sin recargo…

12. Ningún pago en lugar del servicio militar o ayuda se impondrá en nuestro reino, a no ser por el consejo municipal de nuestro reino, a no ser por el rescate de nuestro cuerpo, por hacer a nuestro primogénito caballero, y por el matrimonio, en algún momento, de nuestra hija mayor, y para tales propósitos sólo será una razonable ayuda…

13. Y la ciudad de Londres tendrá todas sus antiguas libertades y exención de derechos aduaneros, tanto por tierra como por agua. Además, disponemos y concedemos que todas las otras ciudades, villas, aldeas y puertos gozarán de todas sus libertades y de exención de derechos aduaneros.

14. Y para celebrar un consejo municipal del reino, con objeto de tratar la conveniencia de una ayuda distinta a los tres casos antes mencionados, o la conveniencia de un pago en lugar del servicio militar, haremos que se convoque a los arzobispos, obispos, abades, condes y barones principales mediante cartas selladas; y, además, haremos que nuestros comisarios y bailes convoquen generalmente, para un cierto día y en un determinado lugar, a lo sumo en un plazo no mayor de cuarenta días, a todos aquellos a los que hemos elegido; y en los avisos de tales convocatorias expresaremos el motivo de las mismas y, cuando así hayan sido hechas públicas, se procederá en el día señalado, con el parecer de los que estén presentes, aun cuando no estén todos los convocados…

39. Ningún hombre libre será aprehendido, hecho prisionero, ni despojado, proscrito, ni desterrado, ni en modo alguno destruida su reputación, ni lo perseguiremos ni enviaremos por él, si no es por medio del juicio legal de sus semejantes o de conformidad con la ley del territorio…

60. Por otra parte, todos aquellos derechos y privilegios mencionados antes, que hemos concedido en nuestro reino, habrán de cumplirse, en lo que a nosotros concierne, con respecto a nuestros hombres; todos los hombres de nuestro reino, tanto clérigos como seglares, deberán observarlos, en lo que a ellos concierne, en lo que atañe a sus hombres.

Fuente Consultada: Historia Antigua y Medieval de A. Drago y Gran Enciclopedia de la Historia

Temas Relacionados:

Biografia de Carlos II de Inglaterra Caracteristicas del Reinado
Los Daneses en Inglaterra :Historia de sus Conquistas
Enrique IV de Inglaterra Monarquia Lancaster
Biografia de Carlos I de Inglaterra: Caracteristicas de su Reinado
Historia de los Conflictos Entre Inglaterra y Escocia

Enlace Externo:Las avanzadas lecciones de la Carta Magna

Carpooling compartir auto y gastos para llegar a nuestro trabajo

Carpooling: Compartir Auto y Gastos para llegar a Nuestro Trabajo

Gran parte de nuestras vidas se las dedicamos al trabajo diario, pero también en n las ciudades grandes una parte importante de ese tiempo la vivimos sentados sobre el asiento de nuestro automóvil que nos lleva y nos regresa. No solo se pierde un día al mes viajando, sino también ese recorrido tiene un costo importante, que cuando lo calculamos en base a un año, observamos que la cifra se aproximada al costo de un pasaje al exterior.

carpooling al trabajoEs normal viajar en transporte público, resignándonos a pasar por todos los inconvenientes archiconocidos que conlleva la aventura de subirse a un tren, subte o colectivo público.

La otra opción muy usada hasta hoy es llegar al centro urbano es viajando solo en nuestro auto particular con capacidad para cuatro o mas personas,   pero soportando las congestiones diarias en las autopistas, generando a la vez un problema de polución ambiental y como dijimos antes, aceptando el costo que tiene el traslado.

A partir de esta situación  fue naciendo una nueva manera de llegar a nuestras lejanas oficinas, pero ahora compartiendo nuestra unidad entre otros (conocidos o desconocidos) de manera de bajar los costos y disminuir el tráfico.

Aparentemente esta nueva modalidad está siendo aceptada y los objetivos son logrados.

Lo que se llama genéricamente carpooling es un servicio ideado para que dos o más personas se pongan en contacto y compartan un vehículo para realizar un trayecto similar ya sea a sus trabajos, lugares de estudio o regreso a sus hogares.

Los usuarios se relacionan entre sí a través de una plataforma online.

El interesado se conecta a Internet, entra en el sitio elegido y publica su trayecto, qué días le importa viajar y en qué horario. Otros usuarios podrían comunicarse con él si el trayecto resultara compatible. Una vez que se ponen de acuerdo comparten sus informaciones personales (nombre, apellido, teléfono, dirección exacta) y se concreta la transacción que consiste en una contribución a los gastos que insuma el viaje. Se considera el combustible y el pago de peajes a lo largo del recorrido.

En la Argentina, la práctica es incipiente. Se calcula que hay 5.000 usuarios y una media docena de plataformas diferentes donde es posible que las personas se contacten entre sí. Los usuarios tienen entre 20 y 45 años, en su mayoría personas que trabajan o estudian.

Las plataformas incluyen los comentarios de los usuarios y el índice de confiabilidad. De este modo «el chofer» del grupo será calificado por la puntualidad, las condiciones en que tiene el vehículo, si respeta o no las normas del tránsito y si tiene el seguro al día.

«Los pasajeros» también son evaluados por cuestiones referidas a la puntualidad, la disposición para pagar lo acordado en tiempo y forma o hasta por su grado de adaptación al grupo.

En caso de un inconveniente ante lo pactado, los usuarios pueden notificar al moderador del sitio. Lucas Todre, de encamello.com, dice que su mayor preocupación está relacionada a la seguridad y recomienda: «Si se encuentra con un usuario simpático pero con un auto destartalado, no se suba, si el conductor maneja muy rápido, o tomó alcohol, bájese del vehículo, si un usuario tiene varias opiniones negativas, ¿para qué viajar con él?».

El carpooling es una solución que ya se implementa exitosamente en otros países. Se calcula que en Europa hay unos 20 millones de usuarios que ya lo tienen instalado como un hábito. Una costumbre saludable, económica y que nos hace ahorrar tiempo.

A propósito, los invito a sacar cuentas: si en promedio dedicásemos una hora diaria para viajar habremos gastado en el trayecto ¡un día entero de nuestra vida por mes!

¿Cómo se calcula el costo de un viaje?
El conductor, cuando propone un trayecto, indica cuál es el costo total del viaje incluyendo gastos por combustible y peaje. En ningún caso se permite que el dueño del auto gane con el acuerdo. Puede cobrar, como máximo, a cada pasajero la parte porcentual del costo. Si son 4 personas las que viajan (dueño del vehículo más tres personas), cada uno pagará el 25 por ciento de los gastos. Siempre el pasajero le paga directamente al conductor, sin intermediarios.

Algunas plataformas interesantes:
www.vayamosjuntos.com.ar
www.coviajero.com.ar

Fuente Consultada: Revista Selecciones
Nota: Mi Planeta a cargo de  Sergio Elguezábal

Orden de los Caballeros Teutones:Origen,Historia y Final

Orden de los Caballeros Teutones
Origen, Historia y Final de la Orden Teutónica

ORIGEN DE LA ORDEN: La Orden de los Cablleros Teutones o Teutónicos fue una orden medieval de carácter religioso-militar fundada durante la Tercera Cruzada en Palestina en 1190 como consecuencia del asedio de la fortaleza de San Juan de Acre por Saladino.

A partir de fines del siglo XIII, mas precisamente en  1198 se convierte en orden militar.

Fue fundada el 19 de noviembre de 1190  por cruzados alemanes y seguía el modelo de la Orden del Temple también fundada en Jerusalén.

Originalmente fue solamente una organización hospitalaria que ayudaba a los peregrinos cristianos, luego fue reorganizada como orden militar, a semejanza de los Caballeros Templarios, y obtuvo el reconocimiento oficial del papa Inocencio III en 1198.

Debido al fracaso de las cruzadas, la orden se traslada a Venecia, pero finalmente  los Caballeros Teutónicos establecieron su cuartel general en la fortaleza de Monfort en Palestina, que se convirtió en la sede de los grandes maestres.

Las órdenes religiosas militares y hospitalarias estaban destinadas, en sus orígenes, a dar acogida, cuidados y protección a quienes peregrinaban a Tierra Santa.

Las más conocidas eran la de los hospitalarios de San Juan de Jerusalén, futura orden de Malta, y la de los templarios.

¿Cómo era la Regla de la Orden?:

La regla de los caballeros teutónicos se parecía a la de los templarios, puesto que también en ella se exigía el triple voto: castidad, pobreza y obediencia.

Pero los teutónicos no tenían el derecho de dejar la orden, y el acento se ponía siempre en el estilo militar de vida.

Las riquezas pertenecían a la orden que se quedaba también con todos los botines.

El código disciplinario era muy riguroso.

Los hermanos debían confesar sus faltas en público y la regla excluía toda posibilidad de perdón.

Los miembros eran llamados caballeros, pero no podían reclamar convertirse en tales antes de cumplir diez años de antigüedad.

• ►HISTORIA:

Cerca de Tannenherg al sur de Prusia, un formidable ejército compuesto de polacos, lituanos húngaros e incluso de tártaros unidos por un odio común hacia los alemanes, hará frente y vencerá, en 1410 a las tropas de Ulrich von Jungingen, gran maestre de la orden teutónica.

La derrota de 1410 simbolizará la definitiva  decadencia de esta orden de caballería que en algunos siglos, de había construido un verdadero imperio.

Hermann de Salza: Verdadero fundador de la orden de los caballeros teutónicos, de los que gran maestre, recibió del papa Honorio III, en 1216, la confirmación de los privilegios de la orden.

El papa le concedió las mismas libertades e inmunidades que a los hospitalarios y a los templarios

Hermann de Salza

En el siglo XIII se trataba de una simple comunidad destinada a cuidar y proteger a los cruzados alemanes.

Con el consentimiento del papa se transformó posteriormente en una orden de monjes-soldados regida por una estricta regla y dominada por un gran maestre.

Uno de éstos, Hermann de Salza (imagen izq.), consiguió hacer de la orden una verdadera potencia internacional gracias al doble apoyo del emperador y del pontífice.

Reclamados en 1226 desde las orillas del Ballico, para luchar contra los eslavos, los caballeros teutónicos acabaron por descubrir su verdadera vocación.

Con la excusa de la evangelización, no cesarán de combatir para conquistar, y a continuación conservar, un Imperio que se extendería desde el Vístula hasta el golfo de Finlandia.

La orden se convirtió en una potencia política que reprimía ferozmente todas las revueltas.

Pero a finales del s. XIV, y unida a Lituania, Polonia, a la que los teutónicos habían privado de su acceso al mar, comenzaría a labrar la ruina de dicha potencia, debilitada va por el relajamiento de su disciplina interior.

Las órdenes religiosas militares y hospitalarias estaban destinadas, en sus orígenes, a dar acogida, cuidados y protección a quienes peregrinaban a Tierra Santa. Las más conocidas eran la de los hospitalarios de San Juan de Jerusalén, futura orden de Malta, y la de los templarios.

————-  00000 ————

Los caballeros teutónicos fueron al principio una comunidad hospitalaria constituida en torno al hospital de San Luis de Jerusalén.

El nutrido ingreso de nobles y de caballeros en la orden fue lo que proporcionó a la institución su carácter militar.

A partir de ese momento, una fuerte tensión la opuso a los demás hermanos hospitalarios.

Y fue necesaria una bula del papa Celestino III en 1191, para establecer su independencia.

————-  00000 ————

¿Quiénes eran los portaespadas?

Creada en 1202 por Alberto de Buxhóvden, obispo de Livonia y fundador de Riga, los caballeros de Cristo, o portaespadas, fueron una orden de monjes-soldados alemanes.

Consagrados a la defensa de la fe cristiana contra los paganos, en Livonia se dedicaron a una verdadera colonización.

Un conflicto con su obispo, y después con el país, provocó el debilitamiento de la orden, que se fusionó con los teutónicos en 1237.

¿Qué fue el «Drang nach Osten»?

La poderosa expansión colonial de Alemania, operada por los teutónicos en los s. XIII y XIV, se inscribió en el vasto «Drang nach Osten», o presión hacia el este del pueblo alemán, cuyos orígenes se remontan al s. IX.

Desde tal época ,en efecto, un frente de pioneros avanzaba sin descanso al este de las fronteras del Imperio de Carlomagno.

Y en su progresión empujaba y masacraba a las tribus eslavas, antes de colonizar sistemáticamente los territorios conquistados.

¿Cuáles fueron las riquezas de los teutónicos?

El Estado teutónico conoció una paz casi absoluta durante los s. XIII y XIV, lo que contribuyó a hacer de él uno de los Estados más modernos y prósperos de Europa.

La colonización dio origen a decenas de ciudades, y las grandes explotaciones ganaron para la agricultura antiguos bosques y antiguas zonas pantanosas.

El resultado fue una considerable ganadería, mediante la que se llegó a agrupar un rebaño de cerca de 100.000 cabezas.

Los campos de trigo llegaron a ser capaces de alimentar a 500.000 personas.

El comercio, por su parte, conoció también un notable florecimiento. Desde Dantzig, primer puerto de la orden, llegaron a exportarse cada año varias toneladas de arenque.

Madera, caballos, grano, cera, miel, paño y lino partían del Estado teutónico para ser vendidos en toda Europa.

Al igual que los templarios, los teutónicos recibían en donación numerosos bienes, que se sumaban al producto de sus conquistas.

A finales del s. XIII, y además de los dominios, las posesiones de la orden ascendían a 150 hospitales repartidos por Alemania, Italia, Francia, Grecia, Siria y Livonia. Solamente en Prusia, la orden poseía 90 ciudades y 1.500 pueblos.

Todas estas posesiones estaban repartidas en cuatro grandes «provincias»: Tierra Santa, Italia, Livonia y Alemania.

¿Cuáles fueron los puntos débiles de la orden?

A pesar de su implantación en tierras eslavas, la regla de la orden teutónica prescribía  que ésta estaba reservada únicamente a los alemanes.

Aunque su prestigio llegó a ser grande la orden se presentaba fundamentalmente como una aristocracia militar que mantenía a las poblaciones autóctonas en régimen de servidumbre mediante una represión con frecuencia terrible.

Los propios colonos alemanes habían constituido una nobleza laica y burguesía urbana mezcladas las más de las veces con las bálticas y las eslavas, soportaban mal la tutela de la orden.

Por ello, a pesar de su riqueza y su poderío, ésta sólo llegó a estar enraizada muy débilmente en su propio Estado.

¿Cómo desapareció el Estado teutónico?

Después del apogeo del s. XIV, los principios del XV conocieron la decadencia del poderío teutónico.

El prestigio moral de la orden quedo roto después de la batalla de Tannenbere.

A partir de ese momento se vio forzada a afrontar la rebelión interior de la nobleza y de las ciudades.

Una represión cruel y una guerra de 13 años contra Polonia no pudieron impedir la bancarrota de la orden, que no recibió ningún apoyo de Alemania.

El tratado de Torún 1466 aisló a Prusia del resto del Estado germánico x los teutónicos se vieron obligados a aceptar la soberanía polaca.

Aunque continuaron dliigiendo sus propios dominios, ello significó el fin del orgulloso Estado.

¿En qué se convirtió Prusia?

Lo que quedaba de la Prusia teutónica arremetió contra Polonia a principios del s. XVI pero sin resultado alguno. Justo en aquellos días hizo su aparición la reforma de Lutero, y el gran maestre Alberto de Brandeburgo, de la casa de los Hohenzollern, puso en práctica un cambio de rumbo espectacular.

Convertido al luteranismo, firmó en 1525, con el rey Segismundo de Polonia, la paz de Cracovia, que transformó Prusia en ducado secular y hereditario bajo soberanía polaca.

La dinastía de los Hohenzollern transformaría posteriormente el ducado en reino, y a continuación, llevaría a cabo, en 1870, la unidad de Alemania.

¿Qué quedó de la orden teutónica?

Después de la abjuración de Alberto de Brandeburgo desapareció la parte prusiana de la orden, pero una fracción católica consiguió sobrevivir, y se colocó bajo la protección de la casa de Austria, que le suministró, a partir del s. XVI, todos sus grandes maestres.

La orden teutónica conseguiría ser la única orden militar que sobreviviera a la Revolución francesa. Entre 1809 y 1938, la orden no existió más que en Austria.

A pesar de que, en contra de su voluntad, influyeron en Hitler y en los nazis que pretendieron hacer de las «SS» una organización militar calcada de los teutónicos. los hermanos de la orden optaron por el retomo a sus orígenes y a las actividades hospitalarias

En la actualidad constituyen algunos centenares de religiosos dirigidos por un gran maestre que tiene su sede en Viena, y están consagrados a obras de caridad.

Ulrich von Jungingen: 24° gran maestre de la orden, murió en 1410, en 1» batalla de Tannenbérg, junto con 600 caballeros y 40.000 soldados. Ello significó el principio de la definitiva decadencia de los teutónicos

insignia teuton

¿Qué fue la batalla de los hielos?

Se trata de una de las grandes fechas de la historia nacional de Rusia.

En 1242, Alejandro Nevski, gran príncipe de Novgorod y de Vladimir, se enfrentó con los caballeros teutónicos sobre los hielos del lago de Pskov, al sur del golfo de Finlandia.

Derrotados, parte de los alemanes se ahogaron. Esta victoria constituyó el final definitivo de la expansión germana hacia el este, y significó la salvación de Rusia.

Marienburg Esta ciudad de Prusia, oriental se convirtió en sede de la orden en 1309. La fortaleza estaba unida a los edificios conventuales por un camino de ronda. En ella estaban situadas las estancias del maestre y la sala de los caballeros de 30 m. de longitud

Fuente Consultada: El Gran Atlas de la Historia Universal

Temas Relacionados

Armas Que Usaban Los Caballeros Medievales
Vida en la Edad Media
Armas en la Edad Media
Los Trovadores en la Edad Media
Torneos y Duelos Entre Nobles en la Edad Media
El Secreto de los Caballeros Templarios
Vida de los Señores Feudales

Enlace Externo:• Quiénes fueron los Caballeros Teutones?