Indicaciones Prácticas Para Aplicar En Accidentes

Como actuar ante una emergencia Primeros Auxilios Estado de Shock

Como actuar ante una emergencia Primeros Auxilios

PRIMEROS AUXILIOS: ESTADO DE SHOCK

primeros auxilios

Estado de Shock:

El shock aparece en enfermedades y en accidentes como quemaduras, golpes, hemorragias, intoxicaciones. Se manifiesta como depresión de las funciones vitales causada por un insuficiente aporte circulatorio.

Los síntomas del estado de shock son: respiración superficial e irregular; piel húmeda, fría y con una palidez grisácea; cianosis (coloración azulada de la piel); pulso rápido y débil; sed; náuseas con o sin vómitos, y presión arterial baja. Estos síntomas pueden estar acompañados por pérdida de la conciencia.

cuadro sintomas estado de shock

Para disminuir el estado de shock, ponga al enfermo acostado boca arriba, con la cabeza más baja que el resto del cuerpo o las piernas elevadas aproximadamente veinticinco centímetros. (En caso de traumatismo de cráneo o lesión de tórax con dificultad respiratoria, la cabeza y los hombros deben estar levemente elevados.

Si hubiera fractura de cráneo, la cabeza no debe moverse.) Cúbralo con una manta liviana para evitar que se enfríe. No lo arrope demasiado porque el calor también es contraproducente. Tranquilice al accidentado y manéjelo con delicadeza, porque el dolor contribuye a aumentar el estado de shock.

Fuente Consultada:
Cómo Prevenir Accidentes en el Hogar López-Gershanik
Tu Hijo: Guía de Prevención y Primeros Auxilios  – Orbis
Enciclopedia El Universo de la Familia Tomo 3 Primeros Auxilios

Indicaciones Prácticas Para Aplicar En Accidentes

Cuerpos extraños en ojos, nariz y oídos Aprender Primeros Auxilios

Cuerpos extraños en ojos, nariz y oídos
Aprender Primeros Auxilios

PRIMEROS AUXILIOS: LOS CUERPOS EXTRAÑOS

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Ahogamiento:

Cuando haya que socorrer aun ahogado lo más urgente es iniciar la reanimación con la respiración boca a boca para evitar las secuelas irreversibles de la falta de oxigenación. Es necesario realizar las tareas apenas se lo Haya rescatado. La reanimación cardiaca a través del masaje debe iniciarse sólo con el paciente en posición óptima y si se posee la certeza de que no tiene pulso. Si el accidentado estuviera tiritando tampoco se puede realizar el masaje.

Desvanecimiento
El desvanecimiento sobreviene como consecuencia directa de una disminución en la irrigación cerebral. La persona puede estar bien, pero de pronto se siente débil, palidece, pierde parcialmente la posibilidad de oír y de ver. Sufre una lipotimia y llega a no poder mantenerse erguida.

Las causas más frecuentes son el ayuno prolongado, la convalescencia de una enfermedad, la permanencia en posición de pie durante largo rato, el embarazo. También es común en las personas que adolecen de trastornos en la presión arterial. En estos casos deben evitarse los cambios de posición. También puede tener origen psíquico y producirse ante la presencia de algo desagradable, como ver sangre o sufrir una experiencia dolorosa.

El desmayo o desvanecimiento no reviste gravedad y la recuperación es rápida. El único problema que se nos puede presentar es identificar la causa. Las personas que padecen desmayos con frecuencia reconocen los síntomas que los anuncian (mareo, debilidad).

Si el desvanecimiento se produce por ausencia de irrigación sanguínea del cerebro, la primera medida consiste en adoptar una postura que facilite la irrigación, manteniendo la cabeza más baja que el resto del cuerpo. Acueste al desvanecido y póngale bajo las piernas algo que las eleve. Si no fuera posible, manténgalo sentado con la cabeza entre las piernas. Déle indicaciones para que inspire profundamente. Aflójele todo aquello que pueda oprimirlo y que interfiera en la circulación: cinturón, corbata, faja. Una vez que recupere el sentido, debe levantarse lentamente, evitando movimientos bruscos.

Cuerpos extraños en ojos, oídos o nariz

En general es preferible abstenerse de cualquier intento de extraer cuerpos extraños, porque lo más habitual es empujarlos hacia adentro y, consecuentemente, dañar el órgano donde se han alojado.

Tratándose de los ojos, si lo que se ha introducido no está clavado, siga estos pasos:

• Busque un lugar con muy buena iluminación y abra el ojo de la persona afectada.
• Tire del párpado inferior. Si la partícula que molesta está allí, sáquela valiéndose de una
gasa estéril o de la esquina de un pañuelo limpio.
• Si está en el párpado superior, debe lograr que éste se doble dejando al descubierto el globo ocular. Para lograrlo, ayúdese con un instrumento largo, fino y no cortante. Apoyelo sobre el mismo párpado y paralelo a él y tire de las pestañas hacia arriba.
• Luego, proceda con la gasa o el pañuelo como en el caso anterior.

Si el objeto está clavado, coloque una gasa estéril sobre los dos ojos para evitar el movimiento de ambos, y concurra a un hospital o consulte a un oftalmólogo.

Si un objeto extraño se introduce en el oído, no intente sacarlo por medio de horquillas, palillos de dientes u otro elemento improvisado. Tire suavemente hacia atrás el lóbulo de la oreja e incline la cabeza hacia ese mismo lado, sacudiéndola para ver si es posible que el objeto extraño se desprenda.

Si se trata de una semilla, existe el riesgo de que se hinche con la humedad. Para evitarlo, coloque un algodón con alcohol o unas gotas del aceite que se usa para el aseo del bebé También se pondrán unas gotas de aceite si penetró un insecto; el objetivo es llenar el conducto auditivo para expulsarlo.

Finalmente, es muy común que un niño se introduzca una semilla o una cuenta de collar en la nariz. En estos casos se tapa la fosa nasal libre y se pide al niño que expulse el aire con fuerza a través de la fosa obstruida.

ahogamiento, primeros auxilios

Pasos: Coloquese detrás del paciente inconciente, de rodilla o parado, pase una mano por la cintura de manera que su puño quede entre las costillas y el ombligo, con el pulgar dirigido hacia adentro y en contacto con el cuerpo.

Coloque la otra mano sobre la primera y ejerza una fuerza hacia adentro y hacia arriba con el fin de expulsar rapidamente el aire de los pulmones de la víctima. Si no se desostruye, repita 3 veces mas esta maniobra.

Fuente Consultada:
Cómo Prevenir Accidentes en el Hogar López-Gershanik
Tu Hijo: Guía de Prevención y Primeros Auxilios  – Orbis
Enciclopedia El Universo de la Familia Tomo 3 Primeros Auxilios

Indicaciones Prácticas Para Aplicar En Accidentes

Hemorragias Primeros Auxilios Tecnicas de Emergencia Torniquetes

Hemorragias Primeros Auxilios
Técnicas de Emergencia – Torniquetes

PRIMEROS AUXILIOS, ACTUAR FRENTE A UNA HEMORRAGIA

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Hemorragias:
La tensión arterial es la fuerza de la sangre al presionar las paredes de las arterias. Si perdemos sangre, el caudal que circula por nuestros vasos será menor y, por lo tanto, habrá una disminución de la tensión. Esta merma estará en relación con el volumen de líquido perdido.

En caso de hemorragia, primero quite o corte la ropa para poder ver la herida con facilidad. Si la lesión está en el brazo o en la pierna y no hay sospecha de peligro, eleve la extremidad por encima del nivel del resto del cuerpo. Utilizando una compresa estéril o una venda limpia, o recurriendo a un trozo de tela higienizado si no dispusiera de los otros elementos, comprima firmemente la herida con los dedos o con la palma de la mano, tratando de mantener la presión. Este procedimiento es muy efectivo para el control de la hemorragia. Al oprimir procure que los bordes de la herida no se separen sino que más bien se unan.

Cuando haya logrado detener el sangrado, procure aproximar los bordes de la herida colocando una tira adhesiva, superponga varias capas de gasa y sostenga todo por medio de una venda. Esta debe estar apretada pero sin hundirse en la carne, para evitar hinchazón, pérdida de pulso o cambios de coloración de la extremidad por debajo del lugar comprimido.
Existe una medida muy delicada que solamente puede usarse como último recurso, cuando una hemorragia pone en riesgo la vida de la víctima: se trata del torniquete.

La más común de las hemorragias es la nasal, o epistaxis Aunque muchas veces provoca alarma por la persistencia O intensidad de la pérdida de sangre, por lo general es benigna y aparece como consecuencia de una lesión producida en los capilares (vasos diminutos que integran las últimas ramificaciones del sistema circulatorio). Estas hemorragias se controlan favoreciendo la coagulación espontánea, para lo que suele ser suficiente presionar la nariz del accidentado entre el pulgar y el índice durante diez o quince minutos.

Otro procedimiento consiste en introducir en la nariz una gasa doblada en forma de acordeón, que presiona y absorbe a la vez. Mantenga al enfermo sentado y comprima la nariz entre el pulgar y el índice durante seis minutos. Suelte la nariz poco a poco y no quite la gasa durante varias horas, porque al sacarla puede interrumpir la coagulación y provocar nuevamente la hemorragia.

Existen también hemorragias internas. Aunque no son visibles, éstas revisten gravedad porque aparecen como consecuencia de un traumatismo importante de abdomen, tórax o región lumbar.
Las manifestaciones externas que pueden ayudarnos a detectar una hemorragia de este tipo son: palidez, sed, desvanecimiento, piel fría y húmeda, respiración superficial e irregular, pulso rápido y débil.

En caso de lesión de los pulmones, aparece tos con expectoración de sangre; si fuese del estómago, se pueden presentar vómitos de sangre; y si hubiera hemorragia intra craneal la víctima padecería sopor, convulsiones o parálisis.

Cuando en un accidentado aparecen algunos de los síntomas señalados y existe sospecha de hemorragia interna, es urgente solicitar atención médica. Mientras espera, asegúrese de mantener a la persona tranquila e inmóvil. Deje la descansar sobre la espalda, recostada, para facilitarle la respiración. Evite que se exponga a enfriamientos y que algo pueda obstruir sus vías respiratorias. Si el accidentado vomita, gírele la cabeza hacia un costado y manténgalo en esa posición.

PUNTOS DE COMPRESIÓN DE ARTERIAS:

puntos de compresión


La hemorragia de una arteria importante debe ser cortada inmediatamente. Incluso antes de la colocación del torniquete, es indispensable comprimir la arteria con el pulgar o con el puño, entre el corazón y la herida. Para ello es preciso conocer el trayecto de las arterias y los puntos en los que se las puede comprimir contra los huesos.

Punto de comprensión del cuello
En las hemorragias de arterias del cuello, a fin de no impedir la respiración, se apoya con el pulgar sobre la carótida, de delante atrás, sin apoyar sobre la tráquea.

Punto de comprensión de la clavícula
Se utiliza en hemorragias producidas por una herida grave en la axila o en el brazo, a la altura del hombro. La arteria sale del tórax por detrás de la clavícula: se la comprime contra la primera costilla, apretando con el pulgar, de abajo arriba, dentro del hueco de la clavícula.

Punto de compresión de la axila
En hemorragias de la parte superior del brazo. La arteria pasa por la concavidad de la axila: comprimirla contra la cabeza del húmero, apretando a ambos lados con los pulgares.

Punto de compresión del brazo
En hemorragias de la parte inferior del brazo: comprimir la arteria contra el húmero, en la cara interna del brazo, apretando con el pulgar por debajo del bíceps.

Punto de compresión de la ingle
Hemorragias de la parte superior del muslo: la arteria sale de la pelvis en el pliegue de la ingle. Comprimir con el puño en el centro del pliegue, con el brazo en posición vertical.

Punto de compresión del muslo.
Empleado en hemorragias de la parte inferior del muslo. La arteria femoral desciende por la cara interna del muslo: comprimirla con el puño, con el brazo vertical, a lo largo del fémur.

COLOCACIÓN DE UN TORNIQUETE
El torniquete puede improvisarse con objetos o prendas no elásticos: una corbata, un pañuelo, etc.

Antes de todo, comprobar si la hemorragia procede de una arteria o una vena: si se trata de una vena, la sangre, de color oscuro, fluye lentamente; si es un artera, la sangre mana a borbotones y es muy roja.

El torniquete se coloca por encima de la herida si se trata de una arteria; por debajo, si se trata de una vena. Mientras, se mantiene la compresión.

Una clásica técnica para hacer un torniquete

tecnica de torniquete clasicatecnica de torniquete

Fuente Consultada:
Cómo Prevenir Accidentes en el Hogar López-Gershanik
Tu Hijo: Guía de Prevención y Primeros Auxilios  – Orbis
Enciclopedia El Universo de la Familia Tomo 3 Primeros Auxilios

Picaduras de Arañas, Escorpiones Tecnicas de Primeros Auxilios

Picaduras de Arañas, Escorpiones Tecnicas de Primeros Auxilios

PRIMEROS AUXILIOS: PICADURAS DE INSECTOS

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Picaduras:
Las picaduras provocan temor, sobre todo en los niños. Además pueden producir picazón y molestias, pero en la mayoría de las personas no generan problemas irreversibles. Sin embargo, pueden llegar a poner en peligro la vida de personas especialmente sensibles o alérgicas.

La picadura de avispas y abejas produce dolor, comezón, enrojecimiento y edema. Como dejan el aguijón clavado con los sacos de veneno adheridos, lo más urgente es extraerlo, pero no conviene hacerlo con los dedos porque al apretarlo se corre el riesgo de modular más veneno. El procedimiento más seguro es raspar suavemente la superficie de la picadura con la uña hasta desprenderlo de la piel.

Para calmar el dolor y la comezón son útiles el hielo, las compresas heladas, el alcohol o la aplicación de una pasta de bicarbonato de sodio con agua sobre la picadura. También pueden aplicarse compresas de amoníaco.

Para calmar el dolor y la comezón Son útiles el hielo, las compresas heladas, el alcohol ola aplicación de una pasta de bicarbonato de sodio con agua sobre la picadura. También pueden aplicarse compresas de amoníaco.

Las arañas, en su mayoría, no son capaces de perforar la piel de una persona, aunque existen algunas, como la Viuda negra, que están dotadas de glándulas ponzoñosas capaces de inocular veneno a través de conductos ubicados en la parte frontal de la a cabeza. Este tipo de arañas vive fuera de las casas habitadas: se alojan debajo de piedras o en trozos de materiales abandonados. Tampoco son agresivas, pero atacan cuando se toca su telaraña.

El veneno provoca dolores musculares, a veces acompañados de debilidad en las piernas e hinchazón del lugar de la picadura. Aunque los casos fatales son excepcionales, conviene seguir los siguientes pasos:

• Lave la herida con soluciones antisépticas, como alcohol o agua oxigenada.
• Haga sangrar la herida, para que arrastre en su salida la sustancia inyectada.
• Coloque un torniquete por encima de la herida.
• Suministre al afectado té o café cargado.
• Consulte al médico.

Respecto de los reptiles, existe una gran variedad de culebras que son inofensivas. Entre las serpientes, en cambio, encontramos algunas que son venenosas, como la de Cascabel. Para poder reconocer una serpiente venenosa hay que observar la mandíbula superior, donde tiene los característicos colmillos. A veces es difícil distinguir entre las serpientes que son venenosas y las que no lo son. Las primeras suelen tener pupilas elípticas, un surco facial entre el ojo y la nariz, y colmillos.

Las serpientes no venenosas tienen pupilas redondas y carecen de surcos y de colmillos.
La picadura de una serpiente venenosa toma un color azulado y se hincha progresivamente. En el lugar de la mordedura suele quedar la marca de los colmillos y se experimenta un ardor quemante y adormecimiento.

El veneno provoca dolores musculares, a veces acompañados de debilidad en las dor quemante y adormecimiento. El veneno produce disminución de la presión, hormigueo en los músculos faciales, convulsiones, dificultad respiratoria. En estos casos recurra a las siguientes medidas:

• Avise urgentemente al médico.
• Desinfecte la herida utilizando solamente agua y jabón.
• Succione la herida y escupa lo succionado. Si su boca no tiene ninguna herida, esta maniobra no implica peligro porque el veneno no se absorbe por las mucosas. Lo mejor es lograr que de la picadura salga sangre porque arrastra el veneno hacia afuera.
• Mantenga al enfermo acostado y quieto para no activar la circulación. No le suministre estimulantes.

Como solución extrema, puede realizarse un torniquete, en cuyo caso debe registrarse la hora en que se aplicó y buscar atención médica urgente.

Araña al Acecho

Escorpión en posición de ataque

AMPLIACIÓN DEL TEMA SOBRE PICADURAS

picaduras
■ Picaduras de arañas y de garrapatas. Por lo general, basta con aplicar compresas frías de agua con amoníaco o alcohol sobre la zona afectada. Si la picadura presenta un aspecto muy hinchado o sube la fiebre, resulta indispensable consultar al médico. En la medida de lo posible, conservar la araña a fin de permitir su identificación.

■ Picadura de abeja. Sacar el aguijón con unas pinzas de depilación o con una aguja, tras haberlas desinfectado al fuego o con alcohol de 90 °. Procurar no apretar la picadura, para no reventar la bolsa de veneno que se encuentra en el extremo del aguijón. Lavar con agua y jabón, y poner sobre la picadura una gota de alcohol o de vinagre.

■ Picadura de avispa. La avispa no deja el aguijón clavado. Basta con poner un poco de alcohol o de vinagre sobre la picadura. Si las picaduras son numerosas, o se encuentran situadas en los labios o en el interior de la boca, consultar al médico.

■ Picadura de mosquito. Lavar la picadura con agua y jabón y poner un poco de vinagre o un antiséptico.

■ Picadura de escorpión. Si el aguijón ha quedado clavado en la carne, sacarlo con precaución, y lavar la picadura con agua y jabón. Aunque la picadura de escorpión no es mortal en nuestras latitudes, consúltese al médico al menor signo de fiebre.

■ Picadura de peces venenosos. Algunos peces producen picaduras muy dolorosas, que pueden provocar graves reacciones en el organismo. Mantener a la víctima acostada y llamar al médico si se considera necesario. Mientras éste llega, bañar con agua caliente la zona afectada. Si se trata de una picadura de erizo de mar, sacar los pinchos.

■ Picaduras de pulgas y piojos. No son peligrosas en una persona limpia, pero pueden desencadenar epidemias de peste o tifus en determinadas condiciones de vida (hacinamiento, etc.) en las que no se respetan las reglas de la higiene.

Si se trata de una picadura ocasional, basta con aplicar un poco de alcohol.

Heridas leves
Toda herida, por mínima que sea (arañazo, cortadura, erosión) debe ser desinfectada y cuidada inmediatamente. No hay que olvidar que la tierra y otras muchas cosas (clavos, astillas, etc.) pueden ser portadoras del bacilo del tétanos. Siempre es conveniente, si nos hemos vacunado no hace más de cinco años, administrar una dosis recuerdo de la vacuna.

De cualquier modo, limpiar la herida con una compresa (no con algodón) y jabón líquido o agua oxigenada, procediendo desde el centro hacia fuera. Extraer los posibles cuerpos extraños (arena, etc.). Aplicar mercu-rocromo con una compresa y dejarla al aire, a menos que la herida supure o sangre. Si no se consigue detener la hemorragia, aplicar unas compresas sujetas con una venda o un esparadrapo. Cambiarlas cada dos días, a fin de facilitar la cicatrización, teniendo cuidado al despegarlas. Si aparecen signos de inflamación (hinchazón, enrojecimiento), aplicar compresas calientes de agua con alcohol sobre la herida.

Heridas graves
Son extensas, profundas y desgarradas, e interesan regiones vitales (tórax, abdomen, espalda, ojos). Precisan de la intervención urgente del médico. Mientras tanto, tender al herido y mantenerlo abrigado con una manta. Cubrir la herida con compresas esterilizas y una venda más o menos apretada, según la importancia de la hemorragia.

■ Heridas en el abdomen. Tender al herido con la cabeza baja y las rodillas flexionadas. Cubrir la herida con un paño limpio sujeto con un vendaje. No tratar de extraer posibles objetos causantes del accidente: sólo el médico o el cirujano podrán hacerlo sin riesgo de agravar la lesión.

■ Heridas en la espalda. El mismo procedimiento.

■ Heridas en los ojos. Mientras se espera la llegada del médico, mantener al herido con la cabeza baja y cubrir la herida con una compresa esterilizada.

■ Heridas en el tórax. Aplicar compresas esterilizadas sobre la herida, sujetándolas con una venda poco apretada. Transportar al herido en posición semiacostada o echado sobre el lado herido, con la cabeza levantada para evitar la asfixia.

■ Heridas en el rostro. Mantener al herido tendido sobre un costado, con la cabeza sobre una almohada improvisada y vuelta hacia el suelo, para impedir que se ahogue con la sangre. Si tiene dificultad para respirar, mantenerle la boca abierta con un pañuelo enrollado, asegurándose de que no obstruye el paso del aire ni que el paciente puede tragarlo.

picadura de arañas

Fuente Consultada:
Cómo Prevenir Accidentes en el Hogar López-Gershanik
Tu Hijo: Guía de Prevención y Primeros Auxilios  – Orbis
Enciclopedia El Universo de la Familia Tomo 3 Primeros Auxilios

Ver: Accidentes Con Animales

Ver: Muerte de las Abejas Al Picar y Uso de Venenos Como Defensa

Mordeduras Primeros Auxilios Tecnicas de Emergencia Salvar Vidas

Mordeduras Primeros Auxilios Técnicas de Emergencia

PRIMEROS AUXILIOS, ACTUAR FRENTE A MORDEDURAS

primeros auxilios

Mordeduras:
Es importante que los niños aprendan desde pequeños a incluir en su mundo a otros seres vivos como las plantas y los animales. La interacción con su medio les permite enriquecerse emocionalmente, aprender a respetar otras formas de vida e incorporar pautas de cuidado. La presencia de un animal en la casa otorga la oportunidad de que el niño comience a asumir responsabilidades de un modo natural y agradable.

Para no correr riesgos, el niño debe aprender a reconocer que ellos tienen derechos que deben ser respetados. Tiene que evitar contactos con animales desconocidos, enfermos o heridos. No debe tratar de separarlos si están peleando, aunque sea su mascota la que esté involucrada. Tampoco debe acercar su cara a un animal ni darle alimentos en la boca o molestarlo mientras duerme o come. Es conveniente que se abstenga de correr, patinar o andar en bicicleta cerca de un perro.

Si un animal extraño le provoca temor, deténgase y háblele con calma, observe qué hace y permita que lo olfatee. Si el animal se acerca, no le dé la espalda. Tampoco trate de ahuyentar a puntapiés o con los puños a un perro que ladra. Ante una mordedura, lave la herida con agua y jabón, aplique una compresa esterilizada y hágala revisar por el médico. En todos los casos es aconsejable la aplicación de vacuna antitetánica.

Aunque desde 1981 hasta hoy no se hayan registrado casos de rabia en la Ciudad de Buenos Aires, siempre que un perro desconocido haya ocasionado una mordedura debe ubicarse al dueño del animal y observar la evolución de éste.

Según las autoridades del Instituto Luis Pasteur, las campañas de prevención resulta son eficaces y, por lo tanto, hace más de una década que la rabia ha sido controlada en nuestra ciudad. Sin embargo, alertan sobre el peligro de las mordeduras de murciélagos. Aunque parezca sorprendente, este animal es actualmente portador de la enfermedad.

Desde hace más de medio siglo se registran muertes de seres humanos por rabia, cuya transmisión se atribuye al contacto de las víctimas con murciélagos. En nuestro país se han detectado animales infectados con el virus.Si bien los datos no resultan alarmantes (porque el contacto con estos animales sucede con poca frecuencia), conviene conocer las precauciones necesarias para protegerse, sobre todo en aquellas zonas de la ciudad en las que los murciélagos suelen agruparse formando colonias. No ataque a un murciélago, especialmente cuando aparece de día: puede ser señal de enfermedad. Si encuentra a uno de estos animales caído, no lo toque.

Aleje a los niños y alértelos sobre la enfermedad que pueden transmitir. En caso de hallar murciélagos vivos, enfermos o muertos, comuníquese con el Instituto de Zoonosis Luis Pasteur.

Ante una mordedura, lave la herida con agua y jabón, aplique una compresa esterilizada y hágala revisar por el médico. En todos los casos es aconsejable la aplicación de vacuna antitetánica. Las picaduras en la mayoría de los casos no generan problemas irreversibles. Sin embargo, pueden llegar a poner en peligro la vida de personas especialmente sensibles o alérgicas.

mordedura de una serpiente

PARA SABER MAS…

Pese a su reputación a veces aterradora, sólo el 15 por ciento de las aproximadamente 3.000 especies de serpientes de todo el mundo es venenosa, con mordeduras que justifican un tratamiento de emergencia médica. Muy pocas presentan un peligro grave para los adultos que gozan de buena salud. No obstante, estos animales, generalmente tímidos y huidizos, atacan cuando se sienten amenazados, por lo tanto la clave para convivir a salvo con ellos es el respeto.

Si ve una serpiente…

  1. Deténgase y retroceda lentamente.
    Por lo general, una serpiente enroscada puede alcanzar hacia adelante alrededor de la mitad de la longitud de su cuerpo cuando ataca, lo que puede suceder si se siente amenazada. No intente acercarse para verla mejor.
  2. Elúdala con cuidado. Si una serpiente obstruye el camino, desvíese 10 metros o más. Avance despacio y en caso de que la serpiente se mueva, obsérvela con cuidado. 3. Abandone el lugar. Si hay una serpiente entre usted y su vehículo o su campamento, primero aléjese a una distancia prudencial de 10 metros aproximadamente. Si la serpiente no se mueve, incítela a que lo haga tirándole un puñado de tierra o algunas ramitas. Apunte cerca de la serpiente de modo que se aleje de usted y los objetos, en lugar de ir en su dirección.
  3. Huya. Aléjese de la serpiente. No trate de matarla o de atraparla pero mírela bien para poder describirla después. Una identificación detallada podría salvarle la vida en lo que respecta a sueros antiofídicos.
  4. Conserve la calma. Cuanto más rápido lata su corazón, más velozmente se transportará el veneno por todo su cuerpo. Trate de mover el área afectada lo menos posible y de mantenerla ligeramente levantada. Si está con alguien que ha sido mordido, haga todo lo que pueda para calmarlo y para que mantenga quieta la extremidad afectada.
  5. No intente aplicar primeros auxilios. No coloque un torniquete ni corte la herida y succione el veneno. Lo primero puede ser peligroso y lo último es ineficaz. No cubra la herida.
  6. Busque ayuda. Si está con alguien que lo puede ayudar y pueden trasladarse, vayan al hospital más cercano para que lo asistan. Si no tiene un medio de transporte o nadie que lo ayude, o si se siente mal inmediatamente, llame al servicio de emergencias. Describa la herida, los síntomas y dónde se encuentra. • Vende la herida. Si no se presentan síntomas adversos después de 24 horas, la mordida podría ser inofensiva: trate la herida para evitar que se infecte.

Perros agresivos
Los tratamientos hospitalarios por mordeduras de perro se incrementan año a año. Algunas razas son más agresivas y los ataques suceden con más frecuencia en situaciones urbanas, donde la gente convive con estos animales. La mayoría de las mordeduras en los niños es de sus propios perros. Aprenda a leer el lenguaje corporal de los perros y sepa cómo proceder si se enfrenta con un animal agresivo.

Qué hacer ante el ataque de un perro
1. Mantenga la calma. Si usted demuestra miedo, el animal se sentirá más confiado y aumentará la posibilidad de que lo ataque.

  1. Busque un lugar seguro. Localice un vehículo o un edificio y aléjese lentamente del animal, moviéndose hacia el lugar elegido. Puede pedirle ayuda a alguien. También, utilizar algo para protegerse, como una silla, o subirse a algún mueble.
  2. Distraiga al animal. Busque un objetivo alternativo. Láncele un bolso o una prenda. Si esto funciona, comience a alejarse lentamente.
  • Quédese quieto. Si no puede escapar, quédese quieto, cierre los puños y deje los brazos al costado del cuerpo. Aléjese del perro y evite mirarlo, pero manténgalo en su visión periférica. Sea paciente. Los perros suelen tener un lapso corto de atención y se marchan pronto si usted no los desafía.
  • Protéjase. Si el perro lo derriba, coloque las manos detrás del cuello y cúbrase las orejas con los brazos para protegerse el rostro. Quédese quieto y es probable que el perro pierda interés. Defenderse sólo aumentará el enojo del animal.

Si lo mordió un perro…
• Aplíquese primeros auxilios. Detenga la hemorragia y limpie las heridas, pero también busque asistencia médica lo más pronto posible. No solo es común la infección, sino que la presión ejercida por las mandíbulas de un perro puede causar heridas internas y quebrar huesos.

  • Busque asistencia médica. Consulte a un médico de inmediato si no puede.

ALGO MAS SOBRE MORDEDURAS…
Mordeduras de perros o de gatos. Deben ser tratadas como las heridas: limpiar con agua y jabón, aplicar un antiséptico y cubrir con una compresa esterilizada.

Sin embargo, puede haber peligro de contagio de la rabia. Conducir a la víctima inmediatamente al centro antirrábico, hospital o médico más cercano, donde se le pondrá una inyección de suero antirrábico. Hacer que un veterinario examine al animal causante de la mordedura o, en todo caso, vigilar su comportamiento durante varios días. Si presenta alteraciones, avisar al médico, que procederá a administrar nuevas inyecciones de suero.

■ Mordedura de víbora. Llamar al médico lo más rápidamente posible: el suero antídoto debe ser inyectado cuanto antes.
Mientras llega el médico, desinfectar la herida, pero no succionar en ella, que de nada sirve, puesto que el veneno ya ha pasado a la sangre. Inmovilizar al herido, tendiéndolo con la cabeza baja, y colocar un torniquete no muy apretado por encima de la mordedura, para impedir una difusión rápida del veneno en la sangre. Darle a beber té o café (nunca alcohol).

Si no es posible el traslado rápido al médico, colocar el torniquete inmediatamente, hacer una infusión en la mordedura, lavar bien la herida y transportar al accidentado lo antes posible al hospital.

Si se está de vacaciones en una región en la que abundan las víboras conviene proveerse de suero antídoto y de una jeringa, de venta en farmacias.

cuadro sintesis morduras primeros auxilios

Fuente Consultada:
Cómo Prevenir Accidentes en el Hogar López-Gershanik
Tu Hijo: Guía de Prevención y Primeros Auxilios  – Orbis
Enciclopedia El Universo de la Familia Tomo 3 Primeros Auxilios

Masaje Cardiaco Primeros Auxilios Tecnicas de Emergencia Salvar Vidas

PRIMEROS AUXILIOS: MASAJES CARDÍACOS EXTERNO

Masaje cardíaco externo
Algunos accidentes graves como electrocución y ahogamiento pueden llegar a ocasionar un paro cardíaco. Los síntomas que permiten identificarlo son: ausencia de ruidos cardíacos; inconciencia; dilatación de las pupilas; presión arterial no registrable; falta de pulsación en las grandes arterias, y paro respiratorio.

Cuando se sospecha o es evidente la manifestación de un paro cardíaco, debe iniciarse la ventilación de los pulmones por medio de la respiración boca a boca —cuatro o cinco insuflaciones son suficientes— y proceder sin pérdida alguna de tiempo a proporcionar el masaje cardíaco.
La respuesta favorable al masaje se expresa en la presencia de pulso, en el color rosado de la piel, en la disminución del tamaño de las pupilas y en la mejoría de la presión sanguínea.

El masaje debe continuar hasta que se restauren la circulación y la ventilación espontáneas o hasta que el equipo de emergencia se haga cargo del paciente.

Cuando no exista la posibilidad de recibir asistencia médica, los intentos de Reanimación podrán suspenderse después de una hora de tratamiento si no hay ningún indicio de progreso ni recuperación de los signos vitales.

Si el accidentado es un lactante, ubíquese como se describió anteriormente, ponga verticalmente los dedos medio e índice en la posición central del pecho y comprima firmemente en dirección a la columna vertebral, con una frecuencia de ochenta a cien veces por minuto.

Cuando sea un niño .el afectado, coloque la palma de la mano izquierda en la línea media de la terminación del esternón y oprima hacia abajo en forma vertical. Empuje con fuerza con el brazo bien extendido. Repita la maniobra cincuenta a sesenta veces por minuto.

Con un niño en edad escolar se puede proceder como con un adulto, tomando la precaución de adecuar la fuerza de compresión al volumen y peso del niño.

masaje cardiaco externo

SECUENCIA DE PASOS PARA EL MASAJE

Coloque al paciente sobre una superficie plana y dura; el suelo es un lugar adecuado.
Arrodíllese junto a cualquiera de los lados del tórax. Si el paciente se halla sobre una superficie más alta, quédese de pie.
Acomode de la cabeza del enfermo extendiendo el cuello todo lo posible y llevando el maxilar hacia atrás para facilitar la respiración. Aplique la respiración boca a boca como se indicó.
Comprima el tórax iniciando el masaje cardíaco.
Aplique presión rítmicamente con las dos manos sobre la mitad inferior del pecho, manteniendo una frecuencia de ochenta a cien compresiones por minuto.

Cada quince compresiones torácicas se deben efectuar dos insuflaciones boca a boca. Si son dos las personas que están realizando las maniobras de reanimación, entonces se efectuará una insuflación cada cinco compresiones.

Fuente Consultada:
Cómo Prevenir Accidentes en el Hogar López-Gershanik
Tu Hijo: Guía de Prevención y Primeros Auxilios  – Orbis
Enciclopedia El Universo de la Familia Tomo 3 Primeros Auxilios

Respiracion Artificial Primeros Auxilios Obstruccion Emergencia

Respiración Artificial Primeros Auxilios

PRIMEROS AUXILIOS: LA RESPIRACIÓN ARTIFICIAL

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Respiración artificial
El organismo puede sufrir falta de oxígeno cuando se bloquea u obstruye el paso de aire hasta el pulmón, como en la sofocación o el ahogo por inmersión; cuando los movimientos respiratorios son demasiados débiles, como en un shock eléctrico, y en algunas intoxicaciones, como la alcohólica. El objetivo de la respiración artificial es aumentar y disminuir rítmicamente la capacidad de la caja torácica y mantener libres las vías respiratorias. La actuación inmediata es de vital importancia.

Cualquiera de nosotros puede, en cualquier momento, ser testigo de un accidente. Con frecuencia, la respiración artificial puede ayudar a salvar una vida. Por ello conviene que sepamos cómo hemos de proceder.

La respiración artificial es obligada cuando las funciones respiratorias de la víctima se alteren, disminuyan o se interrumpan. Debe practicarse ininterrumpidamente hasta que el asfixiado respire normalmente: bastaría detenerse durante uno o dos minutos para provocar su muerte. De ahí la necesidad de que los socorristas puedan relevarse.

Existen dos formas de practicar la respiración artificial: los métodos orales y los métodos manuales. Los métodos orales, utilizados más comúnmente, son los más eficaces, ya que permiten insuflar directamente a la víctima el aire expulsado por el socorrista, bien mediante el «boca a boca», bien mediante el «boca a nariz».

Los métodos manuales provocan indirectamente la ventilación, mediante la acción sobre la caja torácica. Sólo se utilizan cuando es imposible recurrir a los métodos orales, por ejemplo cuando la víctima ha recibido una herida grave en el rostro o ha inhalado gases tóxicos. De todos modos, no deben ser practicados nunca en personas con fracturas.

En ambos métodos hay que observar algunos principios básicos:

— La víctima debe estar tendida (boca arriba en los métodos orales; boca abajo en los métodos manuales).

— Las vías respiratorias deben estar libres. Hay que aflojar la corbata, cuello, etc., extraer de la boca todo cuerpo extraño, quitar las prendas que impidan los movimientos de la caja torácica y, si la víctima está echada boca arriba, echarle la cabeza hacia atrás para impedir que la lengua obstruya la entrada de aire (véase esquema).

— La respiración artificial debe ser practicada con calma, ni muy deprisa ni muy despacio. La frecuencia recomendada es de quince a veinte movimientos completos (aspiración e insuflación) por minuto.


El sistema «boca a boca»
1. Con la víctima tendida boca arriba, arrodillarse junto a su cabeza, pasándole una mano por debajo de la nuca, y con la otra echarle la cabeza hacia atrás, apoyando con la palma en la frente, mientras que se obstruye la nariz con el índice y el pulgar.

2. Aspirar para llenarse de aire los pulmones. Colocar la boca abierta sobre la de la víctima e insuflar con fuerza el aire en sus pulmones.

3. Levantar la cabeza, aspirar y, al mismo tiempo, comprobar que el pecho de la víctima se vacía del aire insuflado. Esta expiración se hace por sí sola, gracias a la elasticidad de los alvéolos pulmonares.

tecnicas de respiracion boca a boca


El sistema «boca a nariz»

1. Con la víctima tendida boca arriba, arrodillarse junto a la cabeza, colocando una mano sobre la frente, para echarle la cabeza hacia atrás, y manteniéndole los labios cerrados con la otra mano.

2. Aspirar. Aplicar la boca sobre la nariz de la víctima e insuflar.

3. Levantar la cabeza, aspirar y, al mismo tiempo, comprobar que el pecho de la víctima se vacía del aire insuflado.

tecnica primeros auxilios boca - nariz

RECUERDE: Para evitar el contacto con la boca de! enfermo, haga la respiración artificial a través de un pañuelo.

  • Si no insuflar aire a través de la boca, hágalo por la nariz. En caso, la precaución de cerrarle la boca para que el aire no salga.

  • La contracción de la pupila y el cambio de color de la cara  son signos de oxigenación adecuada.

  • Si la víctima es un lactante, infle las mejillas y sople suavemente, a ritmo de un soplido tres por segundo.

  • Si es un niño mayor, torne aire profundamente y sople con mayor intensidad. En ambos a través de la nariz y de la boca.

  • Tenga la precaución de no inclinarte la hada tanto corno si se de un adulto. En e! niño posición el de las vías respiratorias. 

Fuente Consultada:
Cómo Prevenir Accidentes en el Hogar López-Gershanik
Tu Hijo: Guía de Prevención y Primeros Auxilios  – Orbis
Enciclopedia El Universo de la Familia Tomo 3 Primeros Auxilios

Primeros Auxilios Obstruccion con alimentos Emergencia Tecnica

Primeros Auxilios Obstrucción con alimentos

PRIMEROS AUXILIOS: OBSTRUCCIÓN CON ALIMENTOS

primeros auxilios/

Obstrucción con alimentos:

Si un trozo de comida obstruye las vías aéreas y produce asfixia, colóquese detrás de la persona afectada y ciña el tórax con los brazos. Apriete rápida y vigorosamente para hacerle expeler el aire y lograr que expulse el cuerpo extraño.

Es importante no prolongar demasiado las maniobras; conviene hacerlo mientras se espera la llegada de la ambulancia con el equipo de primeros auxilios. Si no se puede recibir asistencia médica es aconsejable el traslado urgente a un hospital en lugar de proseguir largo tiempo con esa actividad.

Cuando ocurre un accidente de gravedad o el paciente se encuentra en estado de inconciencia hay que controlar la manifestación de signos vitales como la respiración y el latido cardíaco.

RECUERDE: Para evitar el contacto con la boca de! enfermo, haga la respiración artificial a través de un pañuelo.

  • Si no insuflar aire a través de la boca, hágalo por la nariz. En caso, la precaución de cerrarle la boca para que el aire no salga.

  • La contracción de la pupila y el cambio de color de la cara  son signos de oxigenación adecuada.

  • Si la víctima es un lactante, infle las mejillas y sople suavemente, a ritmo de un soplido tres por segundo.

  • Si es un niño mayor, torne aire profundamente y sople con mayor intensidad. En ambos a través de la nariz y de la boca.

  • Tenga la precaución de no inclinarte la hada tanto corno si se de un adulto. En e! niño posición el de las vías respiratorias.

primeros auxilios respiracion artificialColoque al enfermo boca arriba con la cabeza tan lejos del tórax
como sea posible, en hiperextensión
Coloque una mano en al frente de la víctima y la otra debajo del cuello
primeros auxilios respiracion artificialIncline la cabeza del accidentado hacia atrás cuanto pueda
Con la mano que tiene en la frente, tápele la nariz apretándola con los dedos.
primeros auxilios respiracion artificialHaga contacto hermético con la boca de la persona auxiliada.
Después de inhalar, exhale el aire en la boca de enfermo.
primeros auxilios respiracion artificialCuando note que el pecho se distiende , retire la boca, acerque la cara y escuche o sienta  si sale el aire.
Repita la operación cada cinco segundos. SI notara que el aire no entra con facilidad, rectifique la posición de la cabeza y del maxilar del la víctima para asegurarse de que la lengua no ha caído hacia atrás.

Continúe aplicando respiración artificial hasta que la persona respire por sí misma
o hasta que llegue el médico

PARA SABER MAS…
Asfixia: Si un objeto pequeño «pasa por el lugar equivocado», puede bloquear las vías respiratorias y causar espasmos musculares. Esto puede ser fatal si las vías respiratorias que van a los pulmones se bloquean parcial o totalmente. Las personas mayores corren más riesgos ya que generalmente tienen dificultades para masticar la comida.

Que hacer (adultos/niños)
Antes que nada, evalúe si las vías respiratorias están parcialmente bloqueadas, la víctima podrá hablar, toser y respirar o si las vías respiratorias están completamente bloqueadas, la víctima no podrá hablar, toser ni respirar. Luego:

1. Despeje las vías respiratorias parcialmente obstruidas. Pídale a la víctima que tosa para que desbloquee la vía respiratoria, si puede.

2. Palmee la espalda. Si las vías respiratorias están completamente bloqueadas, ayude a la víctima a inclinarse hacia adelante y sostenga la parte superior del cuerpo. Dele cinco palmadas fuertes en la espalda entre los omóplatos con el talón de la mano y revise la boca.

3. Realice compresiones abdominales. Si aún se está ahogando, coloque sus brazos alrededor del cuerpo de la víctima con el puño contra el abdomen. Tome el puño con su otra mano y tire hacia adentro y hacia arriba cinco veces. Revise la boca de la víctima nuevamente.

4. Pida ayuda. Si es necesario, repita los pasos 2 y 3 hasta tres veces. Si la obstrucción no desaparece, llame al servicio de emergencias. Continúe con las palmadas en la espalda y las compresiones abdominales hasta que llegue la ayuda.

Que hacer (bebés)

Antes que nada, evalúe si las vías respiratorias están parcialmente bloqueadas, el bebé puede toser pero le resultará difícil llorar o incluso emitir sonidos o si las vías respiratorias están completamente bloqueadas, el bebé no emitirá sonidos y dejará de respirar. Luego:

1. Palmee la espalda. Si un bebé no puede respirar, acuéstelo boca abajo en su antebrazo y sosténgale la cabeza. Con el talón de una mano, aplique cinco palmadas fuertes entre los omóplatos.

2. Revise la boca. Gire al bebé y colóquelo en el otro brazo. Sosténgale la cabeza con la mano y manténgala lo más abajo posible. Revise dentro de la boca. Si la boca no está despejada, vaya al paso 3.

3. Aplique compresiones en el pecho (y no en el abdomen). Con el bebé en el antebrazo, apoye su brazo en el muslo. Coloque uno o dos dedos debajo de la línea de las tetillas y presione con firmeza hacia adentro y hacia arriba hasta cinco veces.

4. Pida ayuda. Repita los pasos 1 a 3 hasta tres veces. Si aún hay obstrucción, llévese al bebé y llame al servicio de emergencias. Continúe con las palmadas en la espalda y las compresiones en el pecho hasta que llegue la ayuda.

Fuente Consultada:
Cómo Prevenir Accidentes en el Hogar López-Gershanik
Tu Hijo: Guía de Prevención y Primeros Auxilios  – Orbis
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Primeros Auxilios Como Actuar Frente a una Emergencia

Primeros Auxilios Como Actuar Frente a una Emergencia

PRIMEROS AUXILIOS, ACTUAR FRENTE A UNA REANIMACIÓN

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¿QUE HACER ANTE UNA EMERGENCIA?

Para poder actuar ante una emergencia se necesita mantener la calma. Ello nos permitirá proceder con eficiencia y determinar qué es lo prioritario.

Trate de averiguar con rapidez cuál fue la causa de la emergencia: ingestión de sustancias tóxicas, caída, desvanecimiento, etcétera.

Delegue en otra persona el pedido de asistencia profesional. Pídale que transmita los datos con claridad y precisión para evitar demoras innecesarias.

En caso de estar solo, discrimine qué es más importante: solicitar auxilio, trasladar al enfermo o brindar atención de emergencia.

No debe olvidarse que aunque el paciente responda positivamente a la aplicación de los primeros auxilios, éstos no reemplazan en ningún caso la atención médica.

Los primeros auxilios sólo contribuyen a que no se agrave el estado del enfermo y a ganar tiempo mientras se espera la asistencia profesional solicitada. Como medida de precaución es conveniente realizar un seguimiento médico durante cuarenta y ocho horas para despejar dudas sobre cualquier secuela que pueda demorar en manifestarse.

Siempre será más segura y eficiente la participación y ayuda que se aplique durante una situación de emergencia si se revisó anteriormente la información y se recuerdan los pasos a seguir. No olvide que tan importante como la asistencia de los aspectos físicos es mantener al paciente en un estado de serenidad que le permita afrontar con mejores recursos la estrategia a seguir para recuperarse.

Lo prohibido en Primeros Auxilios

No meta las manos si no sabe
No toque las heridas con las manos, boca o cualquier otro material sin esterilizar.
Use gasa siempre que sea posible.
Nunca sople sobre una herida.
No lave heridas profundas ni heridas por fracturas expuestas, únicamente cúbralas con apósitos estériles y transporte inmediatamente al médico.
No limpie la herida hacia adentro, hágalo con movimientos hacia afuera.
No toque ni mueva los coágulos de sangre.
No intente coser una herida, pues esto es asunto de un médico.
No coloque algodón absorbente directo sobre heridas o quemaduras.
No aplique tela adhesiva directamente sobre heridas.
No desprenda con violencia las gasas que cubren las heridas.
No aplique vendajes húmedos; tampoco demasiado flojos ni demasiados apretados.

Reanimación
Cuando ocurre un accidente de gravedad o el paciente se encuentra en estado de inconciencia hay que controlar la manifestación de signos vitales como la respiración y el latido cardíaco. La respiración es fácil de corroborar, se observa a simple vista. El latido cardíaco, en cambio, requiere de la auscultación en la zona izquierda del tórax o de la apreciación del pulso.

Cuando a una persona se le está suministrando respiración artificial y no da muestras que indiquen una mejoría, debe aplicársele masaje cardíaco externo, sin suspender la respiración artificial.

La interrupción de la respiración puede ser consecuencia de accidentes como ahogamiento, aspiración de cuerpos extraños, intoxicación por gases o por ingestión de medicamentos, descarga eléctrica, fractura de cuello. Para realizar respiración artificial, lo primero que hay que hacer es constatar que las vías respiratorias estén libres. Cuando sobre la boca hayan quedado restos de líquido o sangre, séquelo. con la mano envuelta en un pañuelo. Si en las vías aéreas hubiera quedado alojado algún cuerpo extraño, no intente extraerlo con el dedo a no ser que tenga la seguridad de alcanzarlo, porque su acción puede empujarlo hacia el interior.

Si el accidentado es un niño, cuélguelo de los pies y déle unos cuantos golpes rápidos en el espacio situado entre los omóplatos. Si el niño es mayor y no se lo puede sostener en el aire, póngalo sobre sus rodillas y, sujetándolo de las piernas, deje que la cabeza y el tronco caigan formando un ángulo recto. Golpee secamente la espalda tratando de movilizar la obstrucción.

Si es un adolescente, acuéstelo boca abajo sobre una mesa de manera que el tórax cuelgue formando un ángulo recto con respecto al abdomen y las extremidades inferiores. Trate, del mismo modo que en el caso anterior, de desalojar lo que obstruye las vías respiratorias.

Es importante no prolongar demasiado las maniobras; conviene hacerlo mientras se espera la llegada de la ambulancia con el equipo de primeros auxilios. Si no se puede recibir asistencia médica es aconsejable el traslado urgente a un hospital en lugar de proseguir largo tiempo con esa actividad.

REANIMACIÓN BOCA A BOCA EN CASO DE NIÑOS:

 

1 Eche atrás la cabeza del niño para que se abran las vías respiratorias, y
compruebe que nada obstruya su garganta.

2 Sitúe la boca sobre la nariz y la boca de él, y respire suavemente en sus pulmones a un ritmo de 20 veces por minuto. Después de cuatro inflaciones compruebe su respiración. Siga hasta que se reanude la respiración y entonces coloque el niño en la postura de recuperación. Si su hijo sigue inconsciente, continúe el mismo procedimiento, pero respire en sus pulmones al ritmo de 24 veces por minuto. Pida asistencia médica lo antes posible y lleve directamente al pequeño al hospital.

PERDIDA DE CONCIENCIA EN NIÑOS


1 Compruebe la respiración del niño y si su pulso es normal, palpándole la arteria carótida en el borde de la mandíbula inferior, a la altura del extremo inferior del lóbulo de la oreja.

2 A continuación, ponga al niño en la postura de recuperación: boca abajo, doblándole uno de los brazos de manera que soporte el peso de la mitad superior del cuerpo, y haciendo otro tanto con una de las piernas para que soporte el peso de la parte inferior. Vuélvale la cabeza hacia un lado. Si el niño no respira, practíquele la respiración boca a boca.

Fuente Consultada:
Cómo Prevenir Accidentes en el Hogar López-Gershanik
Tu Hijo: Guía de Prevención y Primeros Auxilios  – Orbis
Enciclopedia El Universo de la Familia Tomo 3 Primeros Auxilios

Ver: Accidentes Con Animales