Invasión a Yugoslavia Y Grecia

Biografia de Josip Broz Tito Presidente de Yugoslavia

Biografía de Josip Broz Tito
Presidente de Yugoslavia

En 1943, el general yugoslavo Mihajlouic, quien se había rebelado contra los alemanes que ocupaban el país, pasa a colaborar con los nazis. Estados Unidos, Gran Bretaña y la URSS deciden apoyar a la guerrilla comunista, que domina las montañas yugoslavas.

El mariscal Josip Broz, llamado Tito, logró en 1943 el apoyo de Occidente y de la URSS para luchar contra los nazis. Dos años más tarde, después de un rotundo triunfo electoral, proclamó la República Popular Federal de Yugoslavia.

Durante los 35 años en que Tito se mantuvo en el poder en Yugoslavia, cada 25 de mayo se celebró con gran alegría la fiesta de su cumpleaños. Sin embargo, Josip Broz nació el 7 de mayo de 1892 en Kumrovec, un pueblecito de Croacia situado a unos 60 kilómetros de Zagreb.

La casa natal de Josip Broz fue construida por su abuelo en 1860 y constaba de cuatro habitaciones.

En ella convivían las familias de dos de los hijos de su abuelo.

Tito fue el séptimo de los quince hijos que tuvieron sus padres, quienes, a pesar de poseer una notable extensión de terrenos cultivables, no disfrutaban de una situación económica holgada.

Biografia de Josip Broz Tito Presidente de Yugoslavia

Tito nació en el pueblo croata de Kumrovec, el 7 de mayo de 1892, y murió en Ljubljana, el 4 de mayo de 1980. Durante la Primera Guerra Mundial, Tito luchó como soldado del Imperio Austro-húngaro hasta caer prisionero de los rusos.

A su regreso a Yugoslavia e influido por las ideas revolucionarias rusas, Tito participó activamente en la fundación del Partido Comunista yugoslavo.

Cuando el ejército nazi ocupó su país, Tito organizó una guerrilla en las montañas para luchar contra él. En 1944, el mariscal Tito y sus guerrilleros entraron junto al Ejército Rojo en Belgrado y concluyeron la liberación de Yugoslavia.

SU BIOGRAFIA E HISTORIA POLITICA

El padre de Josip Broz era un campesino croata, que, además de trabajar sus tierras, se dedicaba a transportar viajeros.

Su madre provenía de una acomodada familia campesina de Trebce, pueblo distante unos seis kilómetros de Kumrovek, en Eslovenia.

Poco ha trascendido de la infancia y adolescencia de Tito. Siempre fue un tema oscuro, no sólo para los historiadores sino hasta para sus propios colaboradores.

Sí se sabe con total certeza que Tito visitaba a sus abuelos maternos con mucha frecuencia. Así comía mejor. Como sus abuelos sólo hablaban esloveno, Tito no aprendió el croata y esto le costó perder el primer año de escuela.

Muy joven se marchó a Sisak, porque no se sentía a gusto en su pueblo natal.A los 20 años encontró trabajo en la fábrica de automóviles Austro-Daimier. Su contacto con los ambientes obreros de la época determinó su posterior adscripción al Partido socialdemócrata de Croacia, que en aquellos años representaba a los sectores más activos del proletariado croata.

En 1913 se incorporó al ejército austro-húngaro, en el que llegaría a ostentar el grado de sargento mayor tras realizar un curso en la escuela de suboficiales durante 1914.

El asesinato del archiduque Francisco Fernando a manos de un servio, el 28 de junio de 1914 en Sarajevo, precedió el estallido de la primera gran guerra, en la que el imperio austro-húngaro luchó contra la Rusia zarista. Ese mismo año, Tito, que estaba en el ejército, fue detenido bajo la acusación de realizar propaganda antimilitar.

Recluido en Siberia, estudió estrategia militar, y por esa época dio comienzo el proceso que conduciría a la creación de Yugoslavia.

En 1917 escapó del campo de Siberia y se unió al levantamiento bolchevique. Fue a San Petersburgo y volvió a ser detenido. Estuvo en los Urales y Siberia, y fue en este último lugar donde conoció, en 1918, a Pelagia Bielousova, de 16 años, que en enero de 1920 se convirtió en su primera esposa, con quien tuvo cinci hijos.

Cuando regresó a su país, en 1920, el estado yugoslavo se encontraba sometido a fuertes tensiones entre los diversos pueblos que lo constituían: seis millones de servios, más de cuatro millones de croatas, millón y medio de eslovenos y cuatrocientos mil turcos y albaneses.

En aquel momento, Yugoslavia era una amalgama de pueblos, cuyas diferencias se polarizaban en torno al separatismo croata y el ultranacionalismo servio.

Tito se afilió al recién nacido Partido comunista de Yugoslavia y tomó parte activa en la organización de los sindicatos y del partido, declarado ilegal en 1921 por el Partido radical en el poder, fue detenido varias veces.

La carrera política de Tito se vio temporalmente interrumpida el 4 de agosto de 1928.

En esa fecha fue apresado por la policía y acusado de tenencia ilícita de armas y uso de explosivos. Condenado a cinco años de trabajos forzados, Tito aprovechó su estancia en las cárceles de Lepoglava, Marburgo y Ogulin para completar su formación comunista.

Tras su salida de la cárcel,se dirigió a Viena donde fue delegado por el Partido comunista yugoslavo para asistir al VII congreso del Komintern.

Permaneció en Moscú hasta 1935, donde impartió clases en la Escuela internacional Lenin y en la Universidad de las minorías nacionales de occidente.

Tito regresó a Yugoslavia en la primavera de 1937, y señaló a sus correligionarios la necesidad de impulsar la labor revolucionaria en el país. Tito marchó de nuevo a Moscú donde permaneció desde agosto de 1939 hasta enero de 1940.

Aprovechó su estancia en la capital moscovita para traducir la obra de Stalin Historia del Partido comunista de la Unión Soviética.

Durante estos años, la vida personal de Tito estuvo marcada por su relación con Herta Hass, estudiante de origen alemán y oriunda de Marburgo, a la que conoció en 1937 y con la que tendría un hijo, Aleksander-Misa; poco después de nacer éste, en la primavera de 1941, se separarían.

En 1941, Hitler mandó un ultimátum para que este país se adhiriese al Pacto tripartito o se preparase para la invasión. Tras largas discusiones, el 25 de marzo el gobierno claudicó, permitiendo el paso de las tropas alemanas por Yugoslavia.

Dos días más tarde, un golpe militar derrocó al gobierno, Tito  instaló la dirección del partido en Belgrado  y ante la inminente invasión alemana contra la U.R.S.S., Tito convocó una reunión del comité central del partido.

Desde setiembre de 1941 hasta enero del siguiente año, los alemanes lanzaron su primera ofensiva contra los partisanos y los expulsaron de Servia. A finales de noviembre, Tito contaba con 28 brigadas de 3.000 a 4.000 hombres cada una.

Los alemanes iniciaron una segunda ofensiva de enero a marzo de 1942 y una tercera en abril, obligando a Tito a retirarse a Bosnia occidental. Despúes de varios años de idas y vueltas bélicas, y el agotamiento del poderío alemán, el fin de la guerra se avecinaba y las grandes potencias tenían sus ojos puestos en Yugoslavia y en el hombre que había aglutinado la resistencia contra los alemanes.

Al poco tiempo se iniciaron las conversaciones , y se reunió con Churchill en agosto, en el cuartel general de los aliados en Italia. La conversación giró alrededor de las reivindicaciones yugoslavas sobre Triestre y de las relaciones entre el gobierno monárquico en el exilio y el gobierno comunista.

El 21 de setiembre voló a la U.R.S.S. para entrevistarse con Stalin. Ambos estadistas no llegaron a un total entendimiento pero acordaron la entrada «temporal» de tropas soviéticas en territorio yugoslavo.

La entrada de Tito en Belgrado tuvo lugar el día 20 de octubre de 1944. En diciembre del mismo año, las tropas alemanas habían sido desalojadas de casi todo el territorio yugoslavo y Tito se disponía a reconstruir el país bajo una óptica distinta.

En las primeras elecciones el Frente popular de Tito obtuvo una aplastante victoria. El 29 de noviembre se proclamó la república y Tito fue nombrado primer ministro.

La monarquía había sido derrocada, los realistas serían ejecutados y se eliminaría sin previo juicio ni condena a los guerrilleros anticomunistas. Meses más tarde, Mihajlovic fue detenido, juzgado en Belgrado, condenado a muerte y finalmente ejecutado.

En octubre de 1946, se procedió contra el cardenal arzobispo de Zagreb, Stepinac; acusado de colaboracionista, fue condenado a quince años de trabajos forzados, aunque salió de la cárcel en 1951.

Tito disponía de un ejército de partisanos auténticamente fieles y de recursos económicos suficientes para, en principio, regir su propio destino.

La primera medida de gobierno fue la promulgación de una nueva constitución de corte comunista y centralizador. Yugoslavia quedó oficialmente constituida como República Popular Federativa integrada por las repúblicas de Servia, Croacia, Eslovenia, Bosnia-Herzegovina, Macedonia y Montenegro. El nuevo gobierno nacionalizó la banca, el comercio y la industria, y elaboró un plan quinquenal de industrialización.

En cumplimiento del acuerdo de paz firmado en París, Yugoslavia obtuvo, en febrero de 1947, los territorios anexionados a Italia en 1920, pero este acuerdo fue denunciado por Stalin y las relaciones entre Yugoslavia y la U.R.S.S. se deterioraron. La escisión entre Yugoslavia y la U.R.S.S. culminaría en 1948.

Stalin había intentado la sustitución de Tito por Hebrang, comunista croata que había dirigido el movimiento guerrillero en Croacia durante la segunda guerra mundial, de modo que la rotura con Moscú fue definitiva. El 28 de junio de 1948 Yugoslavia fue expulsada del Kominform. Stalin dijo de Tito: «Levantaré el dedo pequeño y Tito será barrido».

Por este distanciamiento con Stalin motivaron el acercamiento de Tito al bloque occidental y el inicio de la denominada «vía yugoslava hacia el socialismo». Los medios de producción fueron colectivizados, bajo un sistema de autogestión supervisado por el estado. Se mantuvo la propiedad privada de las empresas con menos de cinco trabajadores y, en mayo de 1953, se descolectivizaron las granjas, instaurándose la propiedad de la tierra.

La consolidación de las distancias políticas respecto de la U.R.S.S. generó una cierta oposición en el seno del partido comunista yugoslavo.

Desde su confirmación en el poder, Tito mostró permanentemente un gusto especial por las residencias, palacios y mansiones. En los años de posguerra, Tito instaló su residencia principal en el palacio Blanco de Belgrado y tomó distintos palacios para su uso personal.

En el orden personal, Tito gustó enormemente de la buena mesa y los buenos vinos (fue considerado un gran catador). Quería que su servicio fuera pulcramente uniformado; las camareras con cofia y excusalí blancos y los camareros de smoking.

Desde los primeros años de su mandato inició una serie de hábitos que mantendría durante toda su vida. A las 8 de la mañana ya estaba sentado frente a la mesa de trabajo; solía recibir visitas hasta la hora de comer; comía y cenaba siempre a la misma hora y después de la comida solía pasear un rato para continuar trabajando más tarde; se acostaba hacia las 11 de la noche y leía un rato, casi siempre boletines de las agencias de información.

Su carácter era distanciado e impenetrable incluso para sus colaboradores. Le gustaron los deportes y los practicó activamente. De todos ellos, en especial la caza. Asimismo, la fotografía, el billar, el ajedrez (fue bastante mal jugador), el dominó y la pesca formaron parte de sus aficiones. Tenía un gran sentido del humor.

Durante 1952, Tito se casó con Jovanka Budisavljevic a la que conocía desde 1946, cuando con 23 años fue destinada a su servicio personal como ama de llaves. Tito no tuvo ningún hijo con Jovanka y se separó de ella en 1978, al parecer a causa de su tendencia a inmiscuirse en política.

El 13 de enero de 1953 entró en vigor en Yugoslavia una nueva constitución, según la cual quedaron constituidas dos cámaras: la asamblea federal y el consejo de producción.

La visita de Kruschev a Yugoslavia en 1955 hizo que se reanudasen los contactos con la U.R.S.S. que, al año siguiente, condujeron a la rehabilitación del régimen de Tito durante la visita que éste realizó a Moscú. Tito fue recibido en el aeropuerto por Kruschev, quien reconoció los principios que Tito había defendido frente a Stalin sobre la «independencia de caminos hacia el socialismo».

 En 1954, Tito viajó a la India y al año siguiente comenzó un progresivo acercamiento a Nehru, primer ministro de la Unión India, y a Nasser, presidente de la República egipcia, para la formación de un bloque de países no alineados que culminaría con la celebración de la primera Conferencia de países no alineados, en setiembre de 1961.

Su política de no alineamiento y su defensa pública de los principios de la descentralización y de la autogestión, la implantación de la economía socialista de mercado y, en 1968, la invasión soviética de Checoslovaquia, el apoyo de Tito a Dubcek y la crítica abierta a la teoría brejneviana de la soberanía limitada fueron otros tantos motivos de una nueva disidencia y distanciamiento de Moscú.

Consecuencia de estos enfrentamientos fue el acercamiento de Yugoslavia a Occidente. Los primeros años de la década de los setenta estuvieron jalonados de acontecimientos: visita del presidente Richard Nixon, gira de Tito por E.U.A., Canadá, Gran Bretaña, Luxemburgo, Holanda y Bélgica, restablecimiento de las relaciones con el Vaticano y con la R.F.A. y visita de Tito a Pablo VI.

Los ostentosos éxitos diplomáticos obtenidos por Tito fortalecieron su posición frente a Moscú. Los dirigentes soviéticos intentaron mejorar las relaciones y limar las tradicionales hostilidades. A tal fin, Moscú concedió al presidente yugoslavo la Orden de Lenin en 1972, que le fue entregada durante una visita que Tito realizó el mismo año a la U.R.S.S.

 En febrero de 1974 entró en vigor la tercera constitución yugoslava, en la cual se establecía una presidencia compuesta por un representante de cada república y provincia autónoma de la federación. En mayo de este mismo año, Tito fue nombrado presidente vitalicio.

En años siguientes Tito recibió a Gerald Ford, a Fidel Castro y a Ceausescu, realizó una gira por América latina y visitó Suecia, Grecia, Portugal y Turquía.

Una enfermedad le atacó justo al empezar la nueva década del 80. Comenzó con una flebitis de la pierna izquierda; el 14 de enero fue operado a causa de una trombosis en la pierna pero, seis días más tarde, se hizo necesaria la amputación. Durante el postoperatorio apareció una insuficiencia cardíaca y el 14 de febrero cayó en estado de coma. Tito ya no se recuperó. El día 23 se le sumó al cuadro clínico una neumonía. Al mes siguiente se siguió manteniendo con vida al mariscal de forma casi artificial. Después de cuatro meses de enfermedad, murió.

El comunicado oficial decía lo siguiente: «El 4 de mayo de 1980, a las 15h 05m, en Ljubliana, el gran corazón del presidente de nuestra República Socialista Federativa de Yugoslavia dejó de latir».

Fuente Consultada:
Forjadores del Mundo Contemporáneo – Tomo I- Entrada: Josif Broz Tito  “el hombre que desafió a Stalin” – Editorial Planeta
Enciclopedia Temática Ilustrada – Tomo de Biografías – Editorial GR.U.P.O. S.A.

Porque Hitler atacó a Rusia? Alemania ataca a la URSS.

¿Porqué Hitler atacó a Rusia?

mitos de la segunda guerra mundial

MITO: La guerra ente Alemania y la URSS se debió íntegramente a los conflictos y fricciones entre ambas naciones y sus líderes.

REALIDAD: La guerra entre ambos países comenzó tras una fuerte campaña de los servicios de inteligencia ingleses para enfrentar a uno contra otro. Los servicios británicos subterráneamente venían sembrando todo tipo de desconfianzas entre ambas naciones y sus líderes.

La campaña de desinformación llevada a cabo por los británicos para llevarlos a la confrontación llegaba hasta el más alto nivel. Vale citar que el 25 de agosto de 1940 Winston Churchill escribió una carta personal a Josef Stalin advirtiéndole de un inminente ataque de Hitler e incitándolo a golpear primero.

Lo cierto es que en agosto de 1940 Hitler aún no consideraba la invasión de la Unión Soviética, hecho que sólo pensarla como algo inevitable en noviembre de ese año. Tenía un grave dilema muy difícil de resolver: si atacaba primero —como finalmente hizo— podía perder o ganar.

En cambio si esperaba un año, el muy acelerado ritmo de rearme soviético y el adiestramiento del nuevo alto mando que Stalin realizaba aceleradamente tras las purgas de generales en su ejército podían poner a Hitler no sólo en aprietos, si. no ante la desastrosa posibilidad de una guerra defensiva para la cual la Wermacht (ejército alemán) no estaba preparada. Además el sistema de comunicaciones germano podía llegar a ser una rápida presa de las tropas soviéticas.

Este tipo de dudas entre ambos líderes fue eficientemente explotado por los servicios secretos británicos, maestros a la hora de generar la discordia ajena. Un dato más ponía a Hitler muy nervioso, y le hacía temer la posibilidad de ser traicionado por Stalin: el hecho de que en la Unión Soviética muchísimos de los principales cargos estaban ocupados por judíos, a los cuales Hitler perseguía y acusaba sin tregua.

Fuente Consultada: Nadie Vió Matrix de Walter Graziano

El Espacio Vital para Alemania Plan de Hitler Para Atacar Polonia

El Espacio Vital para Alemania Plan de Hitler

mitos de la segunda guerra mundial

MITO: Sólo el desmesurado deseo de más “lebensraum” (espacio vital) llevó a Hitler a su desastrosa invasión a la URSS. (lebensraum: un país podía expandirse a costa de los países mas débiles)

REALIDAD: Con la anexión de Austria y Checoslovaquia y con una parte sustancial de Polonia Hitler ya había ampliado el “espacio vital” germano notablemente. La invasión a la URSS fue motivada primariamente por cinco causas:

a) el hecho de que los soviéticos sólo deseaban efectuar compras de bienes industriales alemanes en forma de armamentos de última tecnología, lo que levantaba las suspicacias de los dirigentes nazis;

b)la negativa de Stalin a aprobar el ingreso de la URSS al Eje;

c) la dependencia en materias primas y alimentos de Alemania respecto de la URSS;

d) la expansión de las fronteras soviéticas que tuvo lugar en 1939 y 1940 ponía a Alemania en situación estratégicamente desventajosa frente a los soviéticos, dado que la aviación soviética podía bombardear Berlín y centros industriales alemanes despegando desde territorio soviético, mientras que aviones alemanes no podíanbombardear Moscú despegando desde territorio alemán, y

e) Hitler percibía que la guerra no acabaría hasta que la URSS no fuera derrotada bélicamente, dado que Inglaterra no se rendiría hasta que hubiera un ataque de Stalin a Hitler.

Por supuesto que una vez tenidas en cuenta estas cinco consideraciones hay que reconocer que la anexión de vastos territorios soviéticos era vista con beneplácito por Hitler en Berlín.

PARA SABER MAS…
En los años de entreguerras, la geopolítica surgió como una teoría que se proponía indicar a cada Estado los cursos de acción política y militar que debía seguir a partir del análisis del medio geográfico que lo rodeaba. A comienzos de los años 20 un geógrafo inglés, J. Mackinder, expuso la teoría de que el dominio de Europa orienta], Rusia y Siberia (zona central), permitía el control de Europa occidental, Medio Oriente, India y China (faja periférica).

Y que a su vez, el control de estas últimas aseguraba el control de Gran Bretaña, África, Indonesia y Japón (islas circunvecinas) y de América y Australia (islas transoceánicas). El propósito de esta teoría era demostrar la necesidad de evitar que un único Estado dominara la zona central. A partir de 1927, geógrafos y militares alemanes justificaron la expansión de Hitler a partir de esta teoría. Sostuvieron que la raza alemana estaba destinada a llevar la paz al mundo y, por lo tanto, los demás Estados debían permitir que Alemania estableciera en sus territorios su espado vital.

Fuente Consultada: Nadie Vió Matrix de Walter Graziano

Hitler enemigo del socialismo ruso

Hitler Enemigo del Socialismo Ruso

mitos de la segunda guerra mundial

MITO: El pacto de no agresión germano-ruso estaba destinado a romperse debido a que el régimen nazi alemán y el bolchevique de la URSS eran enemigos ideológicos irreconciliables.

REALIDAD: En materia de sucesos graves como son las guerras, las ideologías se dejan de lado a la hora de ponderar factores practicos. Hitler ofreció dos veces a Stalin que la URSS integrara el Eje (pacto tripartito Berlín-Roma-Tokyo), asegurándole que el mismo no era un eje antisoviético sino antibritánico y antinorteamericano.

La primera vez Stalin no contestó y la segunda supeditó el ingreso de la URSS al Eje a que Alemania reconociera a Rumania y Finlandia como zonas de influencia soviéticas, y por lo tanto, como países susceptibles de invasión por parte de la URSS con acuerdo alemán. Hitler importaba gran parte de su petróleo de Rumania y su níquel de Finlandia. y si accedía ello hubiera significado aumentar enormemente su dependencia petrolera respecto de la URSS, ya que sólo podía obtener petróleo de ella y de Rumania debido al bloqueo británico de los puertos alemanes del mar Báltico.

No podía acceder al requerimiento de Stalin por esas causas, y ello —una razón fundamentalmente práctica— es lo que impidió que dos regímenes teóricamente irreconciliables se aliaran bajo el paraguas del Eje, lo que hubiera significado un durísimo golpe a Gran Bretaña y Estados Unidos.

Fuente Consultada: Nadie Vió Matrix de Walter Graziano

Acuerdo URSS Alemania en la Segunda Guerra Mundial

Acuerdo URSS Alemania en la 2°Guerra Mundial

mitos de la segunda guerra mundial

Mito: El pacto de no agresión entre Alemania Y la URSS inmediatamente anterior a la segunda Guerra era inviable en el mediano y largo plazo porque se daba de bruces contra los intereses económicos de ambas naciones.

REALIDAD: El pacto de no agresión fue complementado. además del protocolo secreto, por un acuerdo económico ruso-germano por medio del cual Alemania obtendría alimentos, petróleo y materias primas de la URSS a cambio de bienes industriales alemanes.

Ambas naciones en realidad eran complementarias económicamente, y ése era el gran temor anglosajón: la integración de Rusia con Europa continental.

Fuente Consultada: Nadie Vió Matrix de Walter Graziano

Invasion a Polonia de Alemania Hitler inicia la Guerra Mundial

Invasión a Polonia de Alemania Por Hitler

mitos de la segunda guerra mundial

El 22 de agosto de 1939, Adolf Hitler pronuncio un discurso fatídico dirigido al alto mando alemán. Un testigo apuntó lo esencial: «Aniquilación de Polonia en primer término […] No tengáis piedad. Actuad con brutalidad». Siguieron unos días de disputas diplomáticas en los que Hitler intentó superar la oposición británica y Mussolini intentó persuadirlo de que negociara con Polonia, pero el 31 de agosto el Führer ordenó a sus soldados que entraran en acción.

Aquella noche, para tener lo que Hitler llamó «el pretexto propagandístico», los hombres de las SS simularon que los polacos habían atacado una emisora de radio cercana a la frontera, y Alemania invadió Polonia. El 3 de setiembre Francia y Gran Bretaña declararon la guerra a Alemania y se inició la Segunda Guerra Mundial.

Por entonces, las fuerzas de Hitler habían llegado al río Vístula, en el interior de Polonia. Aunque los británicos bombardearon las naves que se hallaban en el norte de Alemania, en la ciudad portuaria de Kiel, y los franceses atacaron la frontera fortificada del oeste de Alemania, la falta de prevención política y militar impidió que las dos potencias ayudaran con más efectividad a Polonia. La nación estaba condenada.

Sus soldados no estaban bien posicionados y su caballería no podía hacer nada contra los modernos tanques de Alemania. Los bombarderos alemanes destruyeron el sistema de transporte de Polonia, derribaron su pequeña fuerza aérea y aterrorizaron a sus ciudades. Cracovia cayó el 6 de setiembre. El 9 del mismo mes el resto de las fuerzas defensivas quedó cercado. Cuando la lucha había casi finalizado, llegaron del este los soldados soviéticos. El 18 de setiembre se encontraron con los alemanes en Brest-Litovsk; el gobierno polaco huyó hacia el exilio. Varsovia capituló diez días después.

Del millón de soldados polacos, setecientos mil habían sido hechos prisioneros y otros ochenta mil habían huido del país. De la fuerza expedicionaria alemana de un millón y medio de soldados, sólo murieron, fueron heridos o desaparecieron cuarenta y cinco mil. Conforme al pacto que había firmado un mes antes, Hitler ofreció a Stalin dos tercios de Polonia y permitió que los Estados Bálticos y Finlandia quedaran bajo la influencia soviética. La próxima vez que golpeó lo hizo contra Occidente.

MITO: Los británicos y los franceses no sabían que en septiembre de 1939 Hitler invadida Polonia.

REALIDAD: Ambas naciones sabían que Hitler iba a invadir Polonia porque el Tercer Reich presentó un plan de 16 puntos a los británicos para no invadir Polonia. El embajador inglés en Berlin, Neville Henderson, consideró que los 16 puntos eran muy aceptables. Entre ellos figuraba como prioridad que cesaran las hostilidades hacia ciudadanos alemanes en Polonia y la cesión de Danzig a Alemania.

Es necesario recordar que el gobierno británico venía incentivando al gobierno polaco del coronel Beck a realizar actividades temerarias contra ciudadanos e intereses germanos en Polonia con la finalidad de que una eventual invasión de Hitler a aquel país desatara una respuesta bélica inmediata por parte de Stalin.

Los británicos tuvieron en “la cuestión polaca” una posición más que ambivalente. Sólo intentaron apaciguar al gobierno de Beck en su actitud antigermana una vez que Hitler y Stalin habían firmado el pacto de no agresión con su protocolo secreto de reparto de Polonia. Ya era demasiado tarde para frenar a los activistas polacos antigermanos. El ultimátum que Hitler dio a Polonia para el inmediato cese de hostilidades contra ciudadanos alemanes en ese país se debió a que si no lo invadía en septiembre de 1939, luego ya sería demasiado tarde por cuestiones climáticas que tornarían demasiado pantanoso el terreno.

Fuente Consultada: Nadie Vió Matrix de Walter Graziano

Pacto Hitler y Stalin Pacto de No Agresion Pacto de Acero Guerra

Pacto Hitler y Stalin Pacto de No Agresión

mitos de la segunda guerra mundial

MITO: El protocolo secreto firmado por los cancilleres de Hitler y Stalin en 1939, inmediatamente antes del comienzo de la Gue­rra, que sellaba el reparto de Polonia entre Alemania y la URSS, respondía sólo a las desmesuradas ambiciones territoriales de ambos jefes de Estado.

REALIDAD: Polonia había sido creada de la nada luego de la Primera Guerra Mundial por insistencia de Gran Bretaña y Estados Unidos con territorios que pertenecían a Alemania y Rusia. No existía ningún estado polaco desde 1815. Ambas naciones consi­deraban que la creación de Polonia era un mero golpe a su soberanía.

El nuevo Estado polaco había sido muy afín —políticamente— a Inglaterra. Su existencia servía para generar tensiones entre Alemania y la URSS dado que ambas reivindicaban la anexión de Polonia y no poseían una frontera común que podría haber significado su integración económica.

Por lo tanto, el protocolo secreto de reparto de Polonia entre ambos Estados estaba diseñado con la finalidad de evitar fricciones entre ambas naciones ante la eventual extinción del Estado polaco.

Fuente Consultada: Nadie Vió Matrix de Walter Graziano

La Anexion de Austria por Alemania en la Segunda Guerra Mundial

La Anexión de Austria por Alemania

mitos de la segunda guerra mundial

MITO: La política inglesa anterior al inicio de la Segunda Guerra Mundial era apaciguar a Hitler permitiéndole la anexión de Austria y la toma de parte de Checoslovaquia.

 

La Anexión de Austria por Alemania

 

REALIDAD: La pasividad con la que lnglatena asumió la anexión de esas dos zonas por parte de Alemania no obedecía a ningtln afán apaciguador. No se apacigua a alguien accediendo íntegra. mente a sus deseos.

 

En realidad Inglaterra buscaba estimular a Hitler para que buscara una expansión hacia el Este, de manera tal que la formidable maquinada bélica nazi se enfrentara, en última instancia, al Ejército Rojo de Stalin.

 

Una potencial guerra entre la Alemania de Hitler y la Unión Soviética debilitaría en gran medida a ambas naciones, por lo que Gran Bretaña podría recobrar así el protagonismo perdido en Europa en lo que iba del siglo XX.

 

Fuente Consultada: Nadie Vió Matrix de Walter Graziano

 

Invasion de Alemania a Holanda y Belgica Plan de Hitler Guerra Mundial

Invasión de Alemania a Holanda y Bélgica

mitos de la segunda guerra mundial

MITO: Las invasiones de Holanda, Bélgica y Luxemburgo por parte de Hitler constituyeron un acto de agresión sin sentido.

REALIDAD: Francia había declarado la guerra a Alemania y un gran contingente de tropas inglesas habla desembarcado en tierra francesa para combatir a Hitler tras su invasión de Polonia.

Invasion de Alemania a Holanda y Belgica

Inicio de la guerra mundial, Alemania ataca Polonia

Hitler no podía atacar a Francia en forma directa porque la frontera estaba protegida por la denominada “línea Maginot”, una cadena muy bien fortificada de defensas y fortificaciones francesas.

Por lo tanto, no tuvo más remedio que invadir Holanda, Bélgica y Luxemburgo para poder invadir desde allí a Francia y prevenir así un ataque a su territorio.

Fuente Consultada: Nadie Vió Matrix de Walter Graziano

Plan de ataque de Hitler a Noruega y Dinamarca

Plan de ataque de Hitler a Noruega y Dinamarca

mitos de la segunda guerra mundial

Mito: La invasión de dos países neutrales como Noruega y Dinamarca que Hitler desplegó marca a las claras el atropello del Tercer Reich a sus naciones vecinas.

desfile de hitler

REALIDAD: la provisión de minera de hierro del Tercer Reich era íntegramente dependiente de las canteras del norte de Suecia. El hierro se transportaba vía Noruega y Dinamarca hasta Alemania.

Hitler se enteró de un plan de invasión de Gran Bretaña a ambos países para cortar la provisión de hierro a Alemania. Por lo tanto, ordenó preventivamente su invasión 24 horas antes de que los propios ingleses lo hicieran.

Fuente Consultada: Nadie Vió Matrix de Walter Graziano

Neutralidad de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial Mitos

Mito Sobre La Neutralidad de EE.UU. en la 2° Guerra Mundial

mitos de la segunda guerra mundial

MITO: Hasta su ingreso tardío a la Segunda Guerra a fines de 1941, Estados Unidos había sostenido una actitud totalmente neutral y aislacionista.

REALIDAD: Estados Unidos siempre apoyó con créditos y ventas de materias primas y bienes industriales a Gran Bretaña durante la guerra, tal como lo había hecho en la Primera Guerra. Una eventual derrota inglesa habría ubicado a la banca de Wall Street en una situación muy difícil, dado que habría hecho irrecuperable la deuda contraída por Londres.

ee.uu. en la segunda guerra mundial

Pero la ayuda directa a los ingleses no fue la única, dado que durante todos los años treinta la tecnología norteamericana era exportada a la Unión Soviética como forma de sostener el régimen de aquel país. Al mismo tiempo, también durante los años treinta, Hitler logró financiamiento para su régimen nazi mediante la colocación de diversos empréstitos en los Estados Unidos por parte del banco UBC (Union Banking Corp.), que era una entidad satélite de la poderosa Banca Harriman y operaba bajo la dirección de Prescott Bush, abuelo paterno del actual presidente.

Estados Unidos colaboró entonces tanto con Gran Bretaña como con Stalin y Hitler. Pero la estabilidad del sistema financiero norteamericano dependía de que Gran Bretaña ganara la guerra.

Fuente Consultada: Nadie Vió Matrix de Walter Grazian

Ver:Las Intervenciones de Estados Unidos en el Mundo

Mitos de la Segunda Guerra Mundial Los Planes de Hitler

LOS MITOS DE LA 2° GUERRA MUNDIAL

mitos de la segunda guerra mundial

INTRODUCCION

La ineficacia de la Sociedad de Naciones, constituida en 1920, quedó bien pronto patente; ya en los primeros momentos, el Senado de EE. UU. rechazó el pacto de la Sociedad formulando al efecto varias reservas.

Tampoco la ausencia de ciertos países importantes como la U. R. S. S. (hasta 1934) aumentaba el bienestar, disminuido asimismo por la retirada de países no menos importantes como Alemania (1933), Italia (1937) y Japón (1938).

Las crisis económicas hicieron sentir su peso; en Alemania, en 1933, había 5 millones de parados. Y lo peor fue que la solución se buscó en Hitler ese mismo año, que habría de conducir a Alemania según el más furioso imperialismo belicista. Añádase a esto la formación, en 1937, del eje Roma-Berlín, alianza por la que, entre otras cláusulas, Hitler reconoció el impelió italiano en África.

Si a todo esto se suman, como colofón nada despreciable, las aspiraciones de Japón y EE. UU. al dominio en el Pacífico, se tendrá en conjunto que las naciones poderosas del mundo se hallaban en una tesitura violenta.

En 1935, Hitler anuló las restricciones impuestas por los aliados y reanudó el rearme de Alemania. Lo hizo dirigido por un grupo de hábiles estrategos, creadores de una nueva forma de guerra: la blitzkrieg (guerra relámpago). Consistía en la ruptura del frente de combate en un punto, seguida por un avance fulminante.

El éxito del ataque —precedido -por bombardeos en picada de gran precisión— se debía al empleo masivo de tanques. La artillería autopropulsada y la infantería, compuesta en parte por motociclistas, progresaban con gran rapidez, sostenidas por tropas aerotransportadas a puntos clave de la retaguardia del enemigo.

Confiado en esta superioridad, Hitler emprendió una política cada vez más audaz, aprovechando el temor de las naciones occidentales frente al comunismo, y favorecido por sus divergencias y dificultades internas y por el franco apoyo de Mussolini, con quien formó el llamado «Eje Roma-Berlín». En 1938 anexó Austria y reclamó la inmediata entrega de los Súdeles, poblaciones checoslovacas de raza germánica.

En la entrevista de Munich, el 29 de setiembre de 1938, el ministro inglés, Neville Chamberlain, y el francés, Eduardo Daladier, consintieron la cesión. Poco después, los nazis ocuparon el resto de Checoslovaquia.

Alemania, previa firma con la U. R. S. S. de un pacto de amistad y no agresión (23 de agosto de 1939), que en la práctica le habilitaba a proceder con manos libres en Polonia. Confiado que Francia e Inglaterra, no intervendrían, Hitler decide poner en marcha su guerra relámpago y atacar la frontera polaca en 1° de septiembre de 1939, dando así al movimiento de los demás países según los acuerdo en las alianzas antes contraídas….el resto del conflicto es conocido y puedes leer un resumen desde aquí.

La derrota de la Alemania nazi libró a la mayor parte de la raza humana de un terror escalofriante. Nunca se había visto que un régimen tan sistemáticamente ruin ocupara el gobierno de un país civilizado.

La prueba definitiva se descubrió en los espantosos campos de concentración liberados por los ejércitos aliados a medida que avanzaban; el trato a los prisioneros superaba todo lo imaginable en lo que se refiere a sádica brutalidad e insensible desidia.

Los presos que sufrieron hambre, tortura y explotación padecieron a veces como adversarios políticos de los nazis, otras como rehenes o trabajadores esclavizados y otras —lo que era descaradamente ilegal— por el mero hecho de ser prisioneros de guerra. Entre éstos había una categoría especial —en su mayor parte formada por gran cantidad de judíos—, destinada al exterminio.

Los nazis emprendieron un intento sistemático de aniquilar a las personas de determinados orígenes raciales. En el caso de los judíos, se refirieron sin ambages a la «solución final» del «problema» judío.

Es posible que nunca dispongamos de las cifras completas, pero parece indiscutible que murieron, como mínimo, cinco millones de judíos, fuera en los campos de exterminio mediante fusilamientos y carnicerías a lo largo y ancho de Europa oriental o por el exceso de trabajo y el hambre en los establecimientos de trabajos obligatorios.

Acabar con el sistema que hizo todo eso supuso una gran victoria. El coste fue enorme. Aunque nunca se conocerán las cifras exactas, probablemente en la guerra murieron más de 50 millones de personas.

Mucho se ha hablado sobre la mayor guerra de la historia de la humanidad y se han escritos millones de hojas tratando de describir y explicar este fenómeno bélico que arrasó con millones de personas (mas civiles que soldados) y comprometió varias decenas de países del mundo. Lógicamente cada autor con su óptica e ideología (y con su corazón según su nacionalidad), por lo que se han creado diversos mitos y que la idea es ahora explicar algunos según la visión de Walter Graziano, en su libro «Nadie vio matrix» el cual es sumamente recomendable su lectura.

LOS MITOS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

MITO: El origen de la Segunda Guerra Mundial debe buscarse en el ascenso de Hitler al poder en Alemania en 1933.

REALIDAD: El origen de la Segunda Guerra debe buscarse en el Tratado de Paz de Versalles de 1919, cuando tras la Primera Guerra se impusieron a Alemania durísimas sanciones económicas relacionadas con el pago de los costos de la guerra a Gran Bretaña, con el fin de que ese país pudiera a su vez saldar las deudas que había contraído sobre todo con la banca Morgan durante la confrontación.

Ello y la pérdida de grandes territorios por parte de Alemania y el imperio ruso merced al Tratado de Versalles generaron las condiciones objetivas para otra guerra.

MITO: el pacto de no agresión germano-ruso es una clara muestra de la falta de escrúpulos tanto de Hitler corno de Stalin.

REALIDAD: Ni Hitler ni Stalin deseaban una guerra en dos frentes. Hitler sabía que en caso de una invasión a Polonia era posible la declaración de guerra de Inglaterra y Francia.

Stalin a su vez estaba preocupado por la alta tensión existente con los japoneses que habían invadido Manchuria, y había buscado un pacto de mutua defensa con ingleses y franceses antes de firmar el acuerdo con Hitler.

La actitud dilatoria de la delegación inglesa, que ni siquiera tenía poder alguno para firmar tratados, obligó a Stalin a aceptar el acuerdo propuesto por Hitler y dejar a los ingleses con las manos vacías. Stalin sabía que en realidad los británicos deseaban una guerra entre Alemania y la Unión Soviética a causa de Polonia y que por eso nada iban a firmar con su ministro de Relaciones Exteriores, Molotov.

Hitler vio la ocasión de recuperar territorio polaco que había sido alemán sin ingresar en una guerra en dos frentes. No le faltaba lógica a los razonamientos de ninguno de los dos en aquel momento.