Inventos Argentinos

Los Inventos Durante La Revolucion Industrial Lista Cronologica

Lista de los Inventos Durante La Primera y Segunda Revolución Industrial

La siguiente es una lista de los inventos más importantes que se desarrollaron entre 1700 y 1829, con el nombre de su inventor.

1730. Cultivo sin barbecho, lord Townshend.
1733. Lanzadera volante, Kay.

1765. Máquina de hilar,Hargreaves.

1767. Tejedora, Arkwright.

1774. Máquina de vapor, Watt.

1777. Lavandina, Bertholet.
1779. Mulé Jenny, Crompton.
1783. Aeróstato, Montgolfier.


1784. Sistema de pudelaje del hierro, Cort Laminaje, Onions.
1801. Pila eléctrica, Volta.

pila de volta


1802. Iluminación, Leblanc.
1805. Telar para seda, Jaquard.
1807. Barco de vapor, Fulton.

barco fulton


1810. Trilladora a vapor, Meickle.
1814. Primera locomotora, Stephenson.

locomotora original a vapor de agia


1825. Arado metálico, Deere.
1826. Segadora, Bell.

La siguiente es una lista de los inventos más importantes que se desarrollaron entre 1830 y 1914 con el nombre de su inventor.

1834 Motor eléctrico, Jacobi

1837 Telégrafo, Morse

1839 Martillo pilón, Nasmyth Fotografía, Daguerre
1840 Abono químico
1841 Primer colorante sintético
1854 Producción industrial de aluminio, Sainte-Claire Deville
1855 Convertidor de acero, Bessemer

convertidor bessemer

1861 Horno, Siemens
1864 Soda caustica, Solvay
1865 Celuloide, Hyatt
1867 Dinamita, Nobel y el Dínamo de Siemens

dinamita

1870 Transporte frigorífico
1876 Teléfono, Bell

telefono de bell


1877 Fonógrafo, Edison
1879 Locomotora eléctrica, Siemens

1884 Seda artificial, Chardonnet Motor a explosión, Daimler
1885 Neumático de caucho, Dunlop Automóvil, Daimler

1893 Motor diesel, Diesel

primer motor diessel

1895 Cinematógrafo, Lumiére

hermanos lumiere

1897 Telegrafía sin hilos, Marconi

telegrafia marconi

1900 Dirigible, Zeppelin

zepellini dirigible

1903 Aeroplano, hermanos Wright

primer avino hermanos wright

Apodos de Politicos Argentinos y Expresiones del Idioma Callejero

Apodos y Sobrenombres de Políticos Argentinos
Expresiones del Idioma Callejero

Los más importantes personajes de la vida política argentina, desde los orígenes mismos de la nacionalidad, recibieron todo tipo de apodos y sobrenombres. No se trataba de vulgarizar las denominaciones familiares. No. Era el gracejo y la inventiva populares que, sobre la base de alguna seña particular, cuando no de la ridiculización de determinados caracteres fisonómicos o personales, hacían befa de cuanto personaje quedaba bajo su crítica mordaz.

Sobre presidentes, ministros, funcionarios, políticos en general, caía junto con la caricatura el apodo, que se extendió a la representación teatral revisteril dando muestra con sus presencias de la mayor o menor censura existente en la vida política del país.

Muy pocos se salvaron de caer bajo el apodo burlón que corría de boca en boca, nacido de la propia lucha política, o amasado en las redacciones de los periódicos político-satíricos o político-burlescos.

Algunos importantes personajes de nuestra vida política llegaron a recoger varios apodos, como Carlos Pellegrini y otros uno solo, aunque siempre contundentes.

Así, se llamaba a:

Miguel Juárez Celman: el Burro o Celemín
Julio Argentino Roca: el Zorro
Bartolomé Mitre: el Pavo
Manuel Pizarro: Pizarrón
Carlos Pellegrini: Pelelegrini, Pelelclargirucho, o Pelelegringo
Vicente Fidel López: Fideo
Julio A. Costa: Costra
Estanislao S. Zeballos: Cebollas

Ya más hacia nuestro tiempo, otros personajes recibieron también sus correspondientes apodos:

Hipólito Yrigoyen: el peludo
Marcelo T. de Alvear: el pelado
Lisandro de la Torre: el gato amarillo
Alfredo L. Palacios: bigote
Arturo Frondizi: El flaco
Arturo Illia: La tortuga
Ricardo Balbín: El chino
Roberto M. Ortiz:  El gordo
Héctor Cámpora: El tío
Raúl Lastiri: El yerno
María Estela Martínez de Perón: Isabelita
Juan D. Perón: Pocho
Oscar Alende: El bisonte
José López Rega: El brujo
Carlos Ruckauf: Rucucu
Raúl Alfonsín: El gallego
Carlos Menem: El turco
Fernando de la Rúa: Chupete
Eduardo Duhalde: El cabezón
Néstor Kirchner:  El pingüino
Cristina Fernandez de Kichnner: La Reina , La Doctora,
Mauricio Macri: Grinch, PROcesado, Tijerín, El Pastor, Censurín

caricatura de illia la tortuga

Vieja caricatura del Arturo Illia, de apodo “La Tortuga”

En general durante los regímenes de facto no se permitió el humor político y la censura cayó sobre múltiples publicaciones.

Pero ello no impidió que el pueblo asignara sus correspondientes motes a los gobernantes de facto.

Asi a: Pedro Pablo Ramírez: “Palito”
Edelmiro J. Farrel: “el Mono“,
Roberto Marcelo Levingston: “el Soldado desconocido
Juan Carlos Onganía: “La morsa”
Alejandro Lanusse: “El cano”
Jorge Rafael Videla: “Pantera rosa” o “Miseria espantosa“.

EL IDIOMA DE LA CALLE Y LA POLÍTICA:

Cuando  Benigno Lugones, Luis María Drago, Antonio Dellepiane y José S. Alvarez “Fray Mocho” dieron a luz sus libros y trabajos sobre el lunfardo: Los beduinos urbanos (1879), Los hombres de prensa (1882), El idioma del delito (1894) y Memorias de un vigilante (1897), no pudieron imaginar que la jerga de los delincuentes iba a tener en los siguientes casi cien años tan importante desarrollo intensivo y extensivo.

De idioma del delito (Dellepiane), pasando por lenguaje del bajo fondo (Contreras Villamayor), idioma de Buenos Aires (Clemente), vocabulario familiar (Cammarota), voces vulgares (Casullo), argentinismos (Santillán) hasta convertirse en el idioma de la calle (Tino Rodríguez), golpeó con sus voces en la puerta de la propia Real Academia de la Lengua, sin perjuicio de crear la suya propia: Academia Porteña del Lunfardo.

Así, el idioma de la calle llegó a la política al crear voces propias con las que el pueblo identificó grupos, personas y actitudes.

Acomodo: situación beneficiosa lograda con influencias
Amansadora: espera prolongada antes de ser recibidas.
Barbeta: trostkysta.
Bolche: comunista.
Conserva: conservador.
Contrera: opositor.
Corcho: el que está de acuerdo con el gobierno de turno.
Cuartelazo: golpe militar.
Chaquetero: el que cambia constantemente de ideas políticas.
Chirinada: alzamiento descabellado.
Dedocracia: designación antidemocrática para ocupar un cargo.
Descamisado: peronista.
Facho: fascista.
Galerita: partidario de Marcelo T. de Alvear.
Ganso: conservador (en Cuyo).
Gorila: partidario del golpe militar de 1955.
Grasa: obrero.
Máquina: picana eléctrica.
Muñeca: habilidad.
Oligarca: potentado.
Orejudo: conservador.
Peludista: partidario de Hipólito Yrigoyen.
Piantavotos: candidato que hace perder votos.
Puntero: caudillo seccional que moviliza votantes.
Radicha: radical.
Radicheta: radical.
Regadera: parlamentario que habla extensamente.
Valerio: vale.
Untar: coimear.
Zurdo: izquierdista.

Fuente Consultada:
Formación Política Para La Democracia Tomo II – Apodos de Políticos Argentinos –  Editorial Redacción

Biografía de Muñiz Francisco Médico y Cientifico Argentino

Biografía de Muñiz Francisco Javier
Médico y Científico Argentino

Francisco Javier Muñiz, nació en Monte Grande, provincia de Buenos Aires (21-12-1795-8-4-1871), sus padres llamados Alberto Muñiz y Berbardina Frutos, eran propietarios de tierras, gozando una desahogada posición económica. Francisco Muñiz fue un científico argentino que destacó por sus estudios y descubrimientos en el campo de la paleontología. Se considera el descubridor de los primeros restos fósiles del hombre y de los restos más antiguos del caballo.  Inició sus estudios en el Colegio de San Carlos, donde se especializó en ciencias naturales y continuó más tarde con los de medicina.

Muñiz Francisco Javier

De muy jovencito de apenas doce años toma parte en la defensa y reconquista de la ciudad, como cadete del Cuerpo de Andaluces. en los sucesos de Mayo de 1810 demuestra su pasión cívica. En Mayo de 1810 precozmente alistado en el grupo criollo, participa en los sucesos políticos que se desencadenan a partir de la creación del primer gobierno patrio. Bajo la inspiración de Bernardo de Monteagudo se instala el 13 de enero de 1812 la segunda Sociedad Patriótica Literaria, cuya acción es sobre todo política.

Siendo un poco mas adulto, su consejero y mentor, el canónigo Benegas, lo alienta a anotarse en el flamante Instituto Médico Militar, fundado por el director interino Alvarez Thomas. Así lo hace, llevado, en verdad, por su verdadera vocación: la ciencia. Francisco cursó Anatomía y Fisiología con el maestro Cristóbal Martín de Montúfar, quien lo consideró “uno de los discípulos más aprovechados que estuvieron a su cargo”.

Aun era estudiante cuando —septiembre de 1821— lo designan segundo del cirujano Celedonio Fuentes, con destino a Carmen de Patagones. Pero a Francisco no le conviene hacer ese viaje, pues significaría un atraso en la etapa final de sus estudios. Afortunadamente, logra que Rivadavia lo releve de la comisión; así, rinde las pruebas finales en el recién creado Departamento de Medicina de la Universidad y se gradúa al comenzar el año escolar de 1822.

En 1825, ya como médico y bajo la tutela militar deja la ciudad rumbo a Chascomús. Allí está acampado el regimiento de Coraceros de Buenos Aires bajo el mando del coronel Lavalle, quien tiene a su cargo la defensa de los campos poblados en las márgenes del río Salado contra los malones indios. Muñiz ha sido designado cirujano en el Cantón de la Guardia de Chascomús y como tal toma parte en las acciones de Sauce Grande y Toldos Viejos.

Todo lugar es bueno para el investigador que es Muñiz y así, mientras cumple con las funciones de médico militar, realiza, a la vez, observaciones sobre las costumbres indígenas y sobre los restos fósiles que hay en las inmediaciones de la laguna de Chascomús. Es justamente en estos años de residencia aquí, que Muñiz inicia sus estudios paleontológicos; son también los primeros que se hacen en forma sistemática en nuestro país.

Su curiosidad científica lo lleva a recoger y armar restos de un gliptodonte y a descubrir el Dasypus giganteus, un tatú fósil. Pero el aislamiento en que vive le impide comunicar este importante hallazgo; recién años más tarde lo hará en la Banda Oriental el francés D’Orbigny, quien lo da a conocer con su nombre actual.

Este episodio no es un hecho aislado en las investigaciones emprendidas por Muñiz. Por el contrario, ocurre con buena parte de sus hallazgos y de sus trabajos. Durante muchos años tuvo que luchar con las enormes distancias, con la falta de contacto con los centros científicos de la época y con la carencia de materiales y libros adecuados, que le permitieran profundizar y sistematizar sus descubrimientos. Sin embargo, no se desanimó y se aplicó a la lectura de los escasos trabajos de Cuvier, Linneo y Lamarck que tenía a su alcance para completar su formación científica.

En Chascomús abundan los restos fósiles y Muñiz planea quedarse allí para seguir con sus exploraciones. Se ofrece entonces como médico de policía y para difundir la vacuna antivariólica, tan necesaria para, evitar el número de víctimas que anualmente produce la viruela. Lamentablemente, el gobernador Las Heras no acepta esas propuestas y Muñiz regresa a Buenos Aires en 1826.

En 1827, durante el gobierno de Rivadavia, lo nombran profesr de las cátedras de partos, niños y medicina legal aunque solc se hará cargo de las mismas en 1850.

En la Villa de Lujan: Al año siguiente se casa con Ramona Bastarte, excelente mujer que lo acompañará siempre y le dará ocho hijos. Poco después en noviembre, se traslada a la Villa de Lujan como médico encargado de la administración de vacunas. Ya instalado er su nueva casa, renueva su interés por las investigaciones paleontológicas. Precisamente, el padre M. Torres había descubierto (1787) en Lujan el primer esqueleto completo de megaterio: un hallazgo que causó verdadera conmoción en los medios científicos europeos y cuyo estudio ocupó a los más eminentes naturalistas de la época.

Se preocupa, también, por todo lo relacionado con la vacunación contra la viruela. Con frecuencia pide al gobierno de Buenos Aires que apoye su labor, pero —aunque cuenta con el estímulo del Administrador General de Vacuna— no obtiene que le nombren personal auxiliar. Gracias a sus esfuerzos, consigue vacunar unos 800 niños por año.

Veinte años vive el doctor Muñiz en Luján (1828-1848). Este es el período más fructífero de su vida en cuanto a investigaciones científicas. En 1833, el naturalista es nada menos que Charles Darwin: un sabio que revolucionará la ciencia con sus teorías sobre la evolución de las especies.

A lo largo de una década, Muñiz consigue reunir un conjunto de restos fósiles; los estudia y clasifica con suma pericia. En 1841 remite al gobernador Rosas nada menos que once cajones con restos fósiles y acompaña el envío con una lista des criptiva, llena de referencias ilustrativas. Al abrir los cajones y encontrarse con esas restos, todos ellos representantes la fauna prehistórica de la provincia de Buenos Aires, grande debió ser el asombro de Rosas. Allí estaban, ordenados y clasi ficados por Muñiz —con el auxilio de las Investigador sobre osamentas fósiles de Cuvier—, los extraños esqueletos de animales que alguna vez vivieron en nuestra llanura: mas todontes, toxodontes, gliptodontes, smilodontes, etc.

Tiempo después, ei sabio argentino logra reconstruir sus colecciones enriqueciéndolas, además, con ejemplares hasta entonces desconocidos. Continuó explorando y así fue el primer investigador que encontró los restos del oso fósil, un animal de gran talla conocido con el nombre científico de Arctotherium —estudiado posteriormente por Gervais y rebautizado con el nombre de Ursus bonaerensis.

Pero su descubrimiento favorito tuvo lugar en 1844, al desenterrar los restos del tigre fósil de dientes de sable. Convencido de la importancia de su hallazgo, Muñiz se lo comunicó a Darwin y a las academias científicas europeas; en efecto, su aporte arrojó nueva luz sobre la paleontología americana. Auxiliado por la Anatomía comparada de Cuvier, lo describe con gran acierto señalándolo como un de los más feroces y desvastadores animales de la Creación.

En 1845, en plena pampa, encuentra Muñiz algo sorprendente los restos de un tronco petrificado. Consulta entonces con investigadores y naturalistas europeos. También descubre un esqueleto completo de caballo, perteneciente a la especie hippidium —de talla más pequeña que el actual y muy parecido al burro. Muñiz arma cuidadosamente el esqueleto y lo considera ce temporáneo del megaterio, coincidiendo en esto con Darwin. Muy útiles habían resultado a Charles Darwin sus observaciones en la región cordillerana y en la Patagonia.

caballo fosil de Muñiz

En sus escritos sobre Paleontología argentina, Sarmiento incluye este comentario de Burmeister sobre el caballo fósil: “Entrando en la administración del Museo Público de Buenos Aires, al principio del año 1862, encontré en este establecimiento restos de un caballo fósil, recogidos por el doctor D. Francisco Javier Muñiz, 20 años antes cerca de la villa de Lujan, en sociedad con el esqueleto del Megathefium. . . Desgraciadamente por la obra inmensa de sacar estos dos esqueletos enteros de la tierra, con prontitud, sin asistencia de ayudantes útiles, el hábil descubridor se vio obligado a trabajar sin la precaución necesaria, rompiéndose por esto dos cráneos y conservando completos solamente los fuertes huesos de los miembros. . . Del cráneo del caballo el doctor Muñiz me mostró un hueso delgado de 23 centímetros de largo, por solo 2 centímetros de ancho al extremo superior y con un centímetro al extremo inferior, que él me señaló como una porción del hueso de la nariz. Comparando este hueso con los huesos nasales del caballo actual, encontré una diferencia tan grande, que me he visto obligado a dudar de la exactitud de la observación. .. Hoy se que la determinación del doctor Muñiz ha sido exacta; el caballo fósil de la Pampa Argentina ha tenido un hueso nasal con punta libre sobresaliente. . . Esta configuración particular del hueso de la nariz distingue claramente el caballo fósil de la pampa del caballo doméstico, como un género aparte a primera vista.”

Darwin muchas veces consultó a Muñiz sobre sus observaciones y apreció su labor investigativa: “No puedo adecuadamente expresar cuánto admiro el continuado celo de usted, colocado como está, sin los medios de proseguir sus estudios científicos y sin que nadie simpatice con usted en los progresos de la historia natural”.

Muñiz envió a Darwin varios trabajos científicos suyos. Entre ellos, sus observaciones sobre la escarlatina, que fueron presentadas al Real Cuerpo Médico de Cirujanos de Londres.

En verdad, la labor de Muñiz en el campo de las ciencias es múltiple. Se destacan entre sus trabajos más importantes los apuntes topográficos sobre el territorio central de la provincia de Buenos Aires (1847), en el que hace anotaciones de real interés sobre aguas, composición del suelo, atmósfera, terrenos fosilíferos, enfermedades, etcétera; sus investigaciones sobre la vacuna indígena, comunicada a la Real Sociedad Jenneriana de Londres; su descripción del ñandú (1848), en la cual apunta también las costumbres de los gauchos; o sus observaciones sobre la lengua y el léxico del Río de la Plata.

A pesar de esta actividad, Muñiz no desatiende su tarea de médico. Buenas horas del día dedica a investigar sobre la vacuna. En 1832 es nombrado miembro correspondiente de la Sociedad Jenneriana de Londres por sus trabajos sobre la vacunación. En 1841 encuentra muestras de cow-pox (viruela de las vacas) en una estancia de la provincia de Buenos Aires y extrae costra de ías vacas enfermas para vacunar a seres humanos, tal como se hacía en esta época.

Nuestro sabio sostiene, a diferencia de Jenner, que el cow-pox no es transmitido a las vacas por quienes están en contacto con caballos, pues en la pampa son las mujeres las encargadas de ordeñar y ellas no cuidan a los caballos; esa enfermedad, por lo tanto, se originaría directamente en los bovinos, independientemente del contagio que pueden sufrir de los caballos.

Las comprobaciones de Muñiz y su aplicación práctica tienen gran importancia. La viruela constituía un verdadero peligro por entonces y llegaba a diezmar poblaciones enteras en pocos días. Durante una de las epidemias, Muñiz provee costras para vacunar e, inclusive, lleva a su propia hijita —recién inoculada—, pues sostiene que la vacunación brazo a brazo es más eficaz que los restantes medios conocidos. Esta generosa intervención permite salvar centenares de vidas humanas. Pero poco después, Muñiz pierde a su hijita, la que muere a raíz de una infección.

Muñiz vivió en Lujan desde 1828 hasta 1848. ¿Por qué se instaló en un pueblo pequeño y ubicado en la temible frontera con los indios? Sabemos que el campo bonaerense le interesa pues le permite continuar con sus exploraciones paleontológicas y es posible, además, que deseara alejarse del intranquilo clima político de Buenos Aires. Sin embargo, otra causa lo lleva a la Villa de Luján: su salud no es buena y necesita un lugar como el elegido para reponerse. Por diez años —entre 1830 y 1840—, vive en una de las casas más cómodas y confortables de la Villa, al lado del Cabildo. En éste, justamente, permanece prisionero el general José María Paz, a quien Muñiz visita con alguna frecuencia. También pasa largas temporadas en el Departamento de Lujan, en su estancia “Los Talas”, el poeta Esteban Echeverría; y es posible que el joven poeta y Muñiz se hayan conocido. Más o menos a una legua de Lujan (en la actual estación Jáuregui) estaba la estancia de Muñiz. Allí pasaba buena parte de su tiempo cuando vivía en Lujan y, ya instalado en Buenos Aires nuevamente, volverá con su familia todos los veranos.

En 1848 se traslada a Buenos Aires e instala su consultorio, que en breve crece y le asegura un buen pasar. Al año siguiente el gobernador Rosas lo nombra conjuez del Tribunal de Medicina y, en 1850, se concreta por fin su actuación en la cátedra de partos de la Facultad —cargo que ya le había confiado Rivadavia—.

Muñiz, entretanto, no deja de tomar parte en la vida política del país, alistado en el campo federal. Cuando Urquiza lanza su famoso pronunciamiento de 1851, Muñiz ataca “ la locura, traición y perfidia del salvaje unitario Urquiza” y le reprocha su alianza con el Brasil, en un artículo que aparece en “La Gaceta Mercantil“. Tras la caída de Rosas, es elegido diputado de la provincia en las elecciones de setiembre de1853.

Aunque no interviene en los debates, su firma aparece en la Constitución del Estado de Buenos Aires (dictada en 1854). Este mismo año es senador y se desempeña en la Comisión de Asuntos Constitucionales.

En 1855 es elegido presidente de la Facultad de Medicina y conserva el cargo hasta 1862. Una de sus primeras iniciativas es la inauguración de la escuela de parteras; también pone en vigencia un plan de estudios de seis años, hecho de acuerdo con criterios modernos y científicos, y logra que se construya un edificio para albergar las distintas dependencias de la Facultad.

Durante su actuación no le faltan problemas serios, sobre todo con la rivalidad que hay entre sus colegas. Pero su preocupación mayor es contribuir a asegurar, desde su cargo, la salud de la población. Su actitud es inflexible en lo que se refiere a la reválida de títulos y al ejercicio de la profesión de médico. El mismo se destaca como excelente especialista en enfermedades de mujeres y niños, y sus trabajos en este campo pueden considerarse como precursores.

En las elecciones de setiembre de 1861 lo eligen Senador por la Capital; un año después interviene en el rechazo de la ley que federalizaba por tres años el territorio de la provincia de Buenos Aires. En 1863 el Club alsinista “Buenos Aires” —opositor a la política mitrista— lo sostiene para senador.

Son los años combativos de “tacheros” y “pelucones” —alsinistas y mitristas—, cargados de disputas y conflictos que enfrentan apasionadamente a las distintas fracciones. 1865: Muñiz tiene sesenta años y aun está dispuesto a servir a su patria.

megaterio

Esqueleto de un Megaterio

En efecto, al estallar la Guerra contra el Paraguay se ofrece para acompañar al ejército expedicionario en calidad de médico. Propone concurrir sin retribución alguna, en traje de paisano y llevando su propio botiquín e instrumental de cirugía o, si fuese necesario, como simple soldado raso. Pero el gobierno argentino no acepta su ofrecimiento. “Demasiado es que un hombre de avanzada edad y salud delicada vaya a cuidar de nuestros heridos y enfermos, para que pueda el Gobierno consentir que ese hombre viva a sus expensas”, le escribe el vicepresidente Marcos Paz.

Muñiz se traslada a Paso de los Libres y emprende una activa campaña sanitaria con su habitual competencia y energía. En 1886 se le reconoce como director de los hospitales instalados en Corrientes para atender a los heridos de guerra y a los afectados por la epidemia de cólera, que se ha declarado en la zona. Su acción en Corrientes es importante y lo muestra en la plenitud de sus facultades —a pesar de los ataques enconados de sus colegas—. En esa larga y dolorosa guerra Muñiz pierde a uno de sus hijos en un dramático episodio.

Ultimos Días: Por fin, en 1869, agotadas sus fuerzas por la prolongada contienda, solicita el retiro. Vuelve a Buenos Aires y se instala en una casona de ia calle San Martín. El anciano doctor ha perdido a su fiel compañera, pero no está solo: le queda el afecto de su hija Carmen —casada con un nieto de su vieja amiga Mariquita Sánchez— y el de sus nietos. Cuarenta y cuatro años al servicio de la medicina del país son casi una vida… En agosto de 1869 la Legislatura le concede por aclamación el retiro como catedrático y médico del hospital.

Sus días comienzan a sosegarse y se repiten, ahora, entre su estancia en Lujan y su quinta en las afueras de Buenos Aires.

En 1871, durante la epidemia de fiebre amarilla en Buenos Aires, fue uno de los médicos voluntarios para ayudar a las víctimas, pero terminó por ser él mismo una de ellas, falleciendo el 8 de abril.

Fuente Consultada:
Cuadernillo de Historia Enciclopedia “Mi País, tu país” – Nº78 Francisco Muñiz-

 

 

La Carne en la Edad Media Consumo, Conservación y Preparación

La Carne en la Edad Media
Consumo, Conservación y Preparación

El interesantísimo y sugestivo libro de cocina que lleva el título casi prohibido de “Ars Magírica”, escrito por Jodocus Wilichius de Rossel, en la Prusia Oriental, y publicado en Zurich en 1563, dice que en la despensa de la dueña de casa la carne reclama el segundo lugar en orden de importancia, después del pan.

De las diferentes clases de carnes, Willichius pasa rápidamente sobre la ternera y la oveja por creer que son poco sanas y productoras de “bilis negra”.

El obispo Isidoro de Sevilla, que vivió en el siglo VII, no incluía los bueyes entre los animales que nos proporcionan carne. Hablando estrictamente, dice él, el término animal doméstico, se aplica a dos clases de seres: primeramente aquellos que son aptos como alimento humano, como la oveja y el cerdo, y segundo, los que son adecuados para el trabajo, como el buey y los caballos. El trabajo de los animales era tan valioso y necesario que los hombres de aquellos tiempos no se podían permitir el lujo de emplear sus mejores animales de tiro como comida.

Se hablaba  del buey como de “un buen arador y un fiel sirviente“, tan esencial para el bienestar humano que Hesíodo, el autor más sereno de nuestra profesión, afirma que “la familia consiste realmente del Marido, la Mujer y el Buey”. Otros autores hablan del buey como del “compañero del hombre en el trabajo del campo, y sirviente de Ceres”.

Los antiguos estimaban que a este animal debía protegérsele a todo trance de la violencia, y decretaron la pena capital “para cualquier persona que matara voluntariamente un buey”. En otras palabras, el buey como los caballos de las granjas en la época anterior a los tractores, era necesario para cultivar la tierra y era en tal grado el compañero del hombre, que en determinado tiempo fué castigado con la pena capital el matar voluntariamente a un buey.

Vegecio, nos cuenta los antecedentes de este asunto, diciéndonos que sin el buey no se podría haber cultivado el suelo, ni alimentado la raza humana. Las cosechas que mantenían vivo el mundo romano, eran producidas gracias al esfuerzo del buey y al arado. Todos los demás animales, incluso las gallinas, debían su comida al trabajo del ganado. Dice Vegecio, “¿de dónde podría haber sacado el genio del dueño y maestro de la Creación la cebada para los caballos, la comida para los perros o el alimento para los cerdos, si no hubiesen sido obtenidos gracias a la labor del buey?… En algunos pueblos se han usado en cierto grado las muías, los camellos y algunos pocos elefantes, pero no podría subsistir ninguna nación, si no tuviese ganado”.

En última instancia, el ganado se usaba para alimento, pero cuando ya habían pasado sus días de trabajo; las vacas, daban también un pequeño exceso de leche además de la que necesitaban los terneros, pero tanto la carne como la leche eran sustancias completamente secundarias. La cría y engorde del ganado con el objeto primario de obtener carne o leche, son adelantos muy modernos del mundo occidental. En la edad media, y no hay que decir, en la antigüedad, el ganado era únicamente bestia de tiro o bestia de carga.

la carne en la edad media

Preparación de la Carne en la Edad Media

La carne de cabra, dice Willichius, no es buena ni agradable. Mulas jóvenes, venado, gallinas, pájaros y pescados están entre los alimentos citados, pero el mejor de todos es el cerdo. Por supuesto cualquier clase de carne era muy difícil de conseguir y muy cara, pero podemos comprobar fácilmente que los cerdos de primavera no podían engordar mucho por sí mismos durante el verano, y en otoño ya se mataban para salarlos y tener la provisión anual de carne. Criados de esta forma, aquellos cerdos se parecían probablemente a los que se conocen en los estados del sur de Norteamérica con el nombre de lomo de jabalí, de ágil pie y suficientemente hambrientos.

Los galos eran grandes comedores de carne y que les gustaba extraordinariamente el cerdo. Los cerdos se dejan noche y día en los campos y son de un tamaño, fuerza y velocidad extraordinarios. Es tan peligroso encontrarse con uno de ellos, como con un lobo.

De acuerdo a Varrón el principal comercio que sostenían los Galos con Roma eran los jamones y la carne de cerdo salada. En efecto, los bosques inmensos que cubrían su país les permitía criar fácilmente y sin gasto gran número de estos animales, y probablemente este hecho tenía algo que ver con el respeto religioso que tenían por el roble, cuyo fruto es la bellota, buen alimento de estos animales.

Todas las consideraciones que llevaron a los atenienses a honrar el olivo que enriquecía con aceite y fruta su estéril territorio, son válidas para los antiguos Galos, que rinden los mismos honores a un árbol tan útil y que, después de haberlos alimentado directamente a ellos, servía para alimentar al animal que constituía su principal fuente de carne y su mayor riqueza.

Es probable que todas las tribus del norte criaran cerdos en los bosques, pues las selvas proporcionaban abundante comida y los cerdos requieren muy poco cuidado, dado que son muy fuertes y prolíficos. La gente común y los soldados comían cerdo, mientras que la gente rica —los obispos, los nobles y el mismo rey — criaban cerdos no sólo para aprovisionar su propia mesa, sino como fuente de ingresos.

En el día de San Martín, o por Navidad, era costumbre que las personas acomodadas mataran y salaran un cerdo para tener carne para todo el año siguiente; la gente que no podía hacer el gasto que demandaba matar un cerdo se asociaba con otros para repartirse un cerdo entre varios y salarlo para el invierno. En el siglo XIII el cerdo de Inglaterra tenía fama en todo el continente, y podemos estar seguros de que en todas las regiones donde existía el haya, se criaban cerdos.

Por supuesto, en las épocas en que la gente pasaba hambre, los animales domésticos iban también muy cortos de comida, y en no raras ocasiones morían de hambre. “Alimentarlos en invierno es lo que más tememos“, como decía el historiador Noel Chomell.

No se conseguía grano para los animales ni para las aves de corral y como el heno cultivado no había sido aún separado de la semilla, sólo se podía utilizar el pasto natural; por lo tanto la alimentación invernal del ganado, era completamente inadecuada. El olmo ático, dice Columella, da una hoja que es más dulce que la hoja del olmo de Italia y mucho más agradable para el ganado. Por esta razón recomienda que se planten tantos olmos áticos como sea posible.

Las hojas secas son evidentemente un mal sustituto del heno o incluso de la paja, pero cuando los animales casi mueren de hambre, ello es mejor que nada. El exceso de producción de comida por sobre de lo que se requería para proveer las necesidades mínimas de la vida de las personas, era muy pequeño, y los sufrimientos empezaban en cuanto este exceso era nulo.

Era desconocido el método de conservar los alimentos por la refrigeración y la carne que no podía comerse inmediatamente debía salarse. Por lo tanto el primer deber del campesino, cuando en otoño debía suspenderse el pastoreo, era matar y salar los animales que no podía alimentar durante el invierno; era indispensable, sin embargo, conservar algún ganado para cría y también el ganado para arar el año siguiente; para éstos, aparte de la pequeña cantidad de heno que se había podido ensilar, era preciso disponer de algo de paja, y además de la paja, Catón decía: “Dad al ganado hojas de olmo, álamo, roble e higuera mientras se conserven esas hojas … y recordad cuan largo es el invierno.”

Los animales no podían seguirse alimentando durante todo el invierno e irlos matando de tiempo en tiempo. En las condiciones reinantes, como dice Mr. Hallam, “cuando no había otra alternativa que la carne salada, era devorado con delicia incluso el más flaco venado”

La caza tenía el atractivo de un deporte, pero era principalmente el medio de obtener carne fresca: alimento que de otro modo no era fácil conseguir. Estos hechos explican, pues, el gran interés que se tomó la gente en las cacerías y en el arte de enseñar a cazar a los halcones, y sirven también de excusa de la severidad de las leyes relativas a la conservación de la caza.

alcones en la edad media

La cantidad de carne que se conseguía por estos métodos era muy pequeña, y la caza no era meramente un placer o una diversión, como es hoy en día: era también el medio de obtener alimentos, de tal manera que se comían todos los animales muertos, incluso hiles pájaros como garzas, alcaravanes, corvejones y otros varios que describe como de mala calidad y de difícil digestión.

Los alcaravanes, las garzas, las grullas, los chorlitos, las gaviotas, etc., se citan en el libro de Robert May, “The Accomplish’t Cook”, publicado en Londres en 1600 con recetas para sazonarlos y cocerlos adecuadamente. Las grullas eran consideradas como muy delicadas por los romanos , y la cigüeña era también aceptada en aquel tiempo, aun cuando el conde Grégoire dice que es detestable; Simeón Sethus, dice que comer grullas, produce melancolía, pero, añade que algunos creen que el meollo de sus huesos, mezclado con aceite de oliva ayuda a la memoria, lo cual puede creerse fácilmente, pues en una mesa actual este plato se consideraría inolvidable! Estos pájaros, dice él, deben tenerse un par de días colgados antes de comerlos.

El autor de “Le Ménagier de Paris”, escribe como si los mercados de París de su tiempo, estuviesen siempre aprovisionados de los mejores manjares; sin embargo, es notable que entre las aves de mesa incluya las grullas, las avutardas, los alcaravanes, los corvejones y las cigüeñas, de las cuales, como de cualquier otra clase de animal de agua, Bruyerinus dice que tienen una carne correosa, aunque puede hacerse más tierna teniéndola colgada algunos días, no obstante; algunas de estas aves no sólo son repulsivas al gusto sino que pueden, producir enfermedades, si se comen en abundancia.

En aquellos tiempos, sin embargo, cuando el sabor de la carne corrompida, o desagradable por cualquier otro motivo, se disfrazaba mediante el uso abundante de especias, las objeciones respecto del sabor de esas aves acuáticas, no eran tan fuertes como lo serían hoy día en una mesa moderna.

Se obtenía también, no obstante, algunas veces carne fresca. Aparentemente los hombres de los tiempos primitivos empleaban todas las carnes, verduras y pescados que usamos hoy en día, y además echaban mano de muchos artículos que ahora miramos con aversión. El autor Sala dice que cuando la comida era cara, los hombres comían lo que encontraban y, aparentemente, se ponía en el estofado cualquier cosa que creciera, incluso cosas que nadie hubiera probado antes.

De lo que encontraban para comer, comían hasta que quedaban satisfechos, con el resultado de que muchas personas sufrían grandes y graves trastornos.

De la carne, dice Sala:

Dada la extrema escasez de los otros alimentos, ahora se usan mucho los carnívoros, y creo que fué también práctica antigua, pues Galeno da a los hombres que han comido carne de león, el nombre de leoninos; otros comen osos, zorros y tejones; unos pocos prefieren los gatos, tanto los domésticos como los monteses, y son aún menos los que comen lobos, perros y ratones; hay también quien prefiere los gatitos recién nacidos a los cangrejos.

Se comen ratas de campo y también ratas de montaña (posiblemente marmotas), pero aquellos que están muy gordos por culpa de un apetito canino deben preferir una alimentación a base de frutas. Se comen también el puerco espín, el erizo y los pequeños cuises, llamados también conejillos de la India (quizá un tipo de rata), y al cual nosotros mismos no hacemos objeción. Los zorros en la época en que se alimentan de uvas se consideran una verdadera delicadeza, y por ello, entre los griegos, dice Galeno, era un manjar muy frecuente.

Esos animales carnívoros designados por Sala como “digitata” porque tienen garras no es comida agradable y raramente tenían un lugar en la mesa, pero hubo ocasiones en que no pudo elegirse cosa mejor para comer. Claro está que en un tiempo donde no existía la refrigeración artificial, ni transportes rápidos, ni se había concebido la necesidad de esterilizar los utensilios, etc., se han debido utilizar alimentos en un estado que hoy día consideraríamos incomible.

Las recetas para mejorar a la carne podrida no son cosa rara. Robert May, por ejemplo, en un libro de cocina muy conocido,30 en el cual se ven fuertes influencias de la tradición medieval, al mismo tiempo que en algunos aspectos abre las puertas a la cocina moderna, nos da un método para conservar el venado podrido.

Entiérreselo en el suelo envuelto en un lienzo limpio durante toda la noche, y así perderá toda la corrupción, el mal sabor y el mal olor.

Como salsa preservado ra para el venado corrompido, indica:

Hiérvase, agua, cerveza y vinagre de vino, a un mismo tiempo, junto con algunas hojas de laurel, tomillo, ajedrea, hinojo y romero, un puñado de cada clase, y cuando hierva métase adentro el venado, déjese hervir bien y sazónese como se dijo antes.

La carne debe guisarse de la siguiente manera:

Deshuésese y úntese la carne con una cantidad de grasa del tamaño del dedo meñique y sazónese con 60 gramos de pimienta, otros 60 de nuez moscada, y 120 gramos de sal; luego hágase un pastel poniendo en el fondo del mismo un poco de manteca, luego la carne, con el lado de adentro hacia abajo, recúbrase con una gruesa capa de condimento y termínese de recubrir con algunos clavos y una buena cantidad de manteca, tápese bien y póngase al horno.

Se recubría todo con masa de harina, para formar una empanada, que debía ser de harina de centeno “tamizada gruesa”; luego, el pastel debía mantenerse en el horno durante “8 ó 9 horas”. Es difícil comprender que pudiese “sobrevivir” a tal tratamiento un sabor cualquiera de la carne, fuese malo o bueno.

Ver: Importancia de la Alimentación en el Progreso Humano

Fuente Consultada.
El Hambre en la Historia E. Parmalee Prentice Editorial Espasa-Calpe

El Pan en la Edad Media Tipos, Elaboración, Receta e Historia

Historia del Pan en la Edad Media

El pan era, en la época antigua, la verdadera fuente de vida. Conserva “su primacía entre todas las cosas que nutren al hombre”. Nos cansamos de todos los demás alimentos, pero el del pan “es el último apetito que se pierde en caso de enfermedad, y el primero que se recupera en la convalecencia”.

Durante la vida del hombre, predomina por sobre todos los otros alimentos el consumo del pan. Era, indudablemente, una forma de vida muy diferente de la de los tiempos modernos, aquella en la cual, y durante largos períodos, el pan seco era el alimento principal; cuando, en realidad, el pan por sí solo constituía una comida suficiente, y todo lo que podía pedirse o esperarse; cuando el pan blanco era considerado, además, un lujo.

“Todos vivimos de pan y agua — decía San Jerónimo —, siendo ésta la práctica común y familiar, y no lo creemos cansador”. Los hombres de nuestra época llamarían a esta dieta, una pena carcelaria, y la considerarían de gran dureza. No obstante no necesitamos remontarnos a los tiempos de San Jerónimo ni a períodos más antiguos de los que la historia considera como muy recientes, para encontrar que la dieta predominante de pan era, además, un privilegio de los más afortunados.

El pan ha sido comido y disfrutado, en esta forma, durante largas épocas de la historia del hombre. ¿Y qué clase de pan era?. El pan mejor se hacía con harina fina de trigo, pero el trigo era a menudo muy caro, y en todo el continente europeo se usaba comúnmente el centeno. Existen dudas sobre si este cereal fué cultivado antiguamente. El historiador Bruyerinus duda de que el centeno fuese conocido por los hombres de la antigüedad, pero mucho antes del siglo XVI el centeno era bien conocido y se empleaba comúnmente.

Más tarde, a medida que aumentó la población y la miseria, el pan se hizo con cebada, mijo, avena, alforfón, arroz, porotos o alubias, guisantes, lupinos, lentejas, la corteza de diversos árboles y, en fin, de todo lo que se conseguía obtener. En las montañas de las Cevennes, el pan fué siempre escaso, de manera que incluso las personas que llevaban una vida confortable vivían en su mayoría de castañas y sólo podían comer pan los días de fiesta, y había indudablemente, muchos otros lugares, además de la región de las montañas Cevennes, en los cuales no se cultivaba fácilmente el cereal y, en consecuencia, sólo raramente se podía conseguir pan. Malthus nos cuenta que en Suecia, durante el verano de 1799, se hizo pan con la parte interior del abeto y acedera seca, sin otra mezcla de harina.

Aparte de los cereales citados, se empleaban otras substancias para hacer el pan o el potaje cuando la necesidad apremiaba. Existen, sin embargo, dos clases de bellotas, la amarga y la dulce. Posiblemente la clase amarga era más conocida en el norte de Italia, mientras que la especie dulce abundaba en Suiza y en otros países situados más al norte de Italia.

El empleo de las bellotas como alimento, se explicaría porque en su tiempo las bellotas se usaban todavía comúnmente en Italia para hacer pan y seguramente la especie humana haya comido más bellotas que trigo, pues el trigo es el alimento de sólo una de las cuatro grandes agrupaciones de seres humanos, o sea del grupo europeo-norteamericano. Los otros tres grupos, el chino-japonés, el indio (asiático) y los pueblos tropicales, no prestan mucha atención al trigo; centenares de millones de esa gente ni siquiera han oído hablar nunca de él.

pan medieval

Elaboracion del Pan en la Edad Media

El roble tiene la desventaja de que sobre él viven mucho mayor número de insectos que sobre cualquier otra especie de árboles cuyos enemigos hayan sido estudiados; pero su fruto, a menos que la cosecha se pierda por las plagas, es de importancia alimenticia para los animales domésticos, y por ello es útil a la humanidad, tanto directa como indirectamente. Además, hay bellotas que constituyen un alimento gelatinoso muy rico, que contiene del 18 al 25 % de aceite con buen valor nutritivo. La harina de bellotas es también muy fácil de trabajar y tiene mucho poder ligante, pues permite amasar conjuntamente un volumen varias veces mayor que el propio, de harina de maíz u otra substancia molida groseramente.

En la edad media no sabía nada sobre las técnicas para mejorar el gusto del pan  y por eso, el método para hacer pan de bellotas y otros substitutos de la harina, en tiempo de miseria, se da en la siguiente forma:

Cómo aumentar la cantidad de pan mediante las bellotas. El roble produce una almendra más dulce que la de cualquier otro árbol; es mayor, más abundante y más fácil de comer. El haya da también una nuez que es muy dulce y muy nutritiva. Para emplearlas en tiempo de necesidad, deben tratarse cuidadosamente de la manera que indicamos aquí, siempre que se desee aumentar el volumen del pan común.

Tómense siete kilos de bellotas y pónganse en una olla sobre el fuego con agua suficiente como para cubrir completamente las bellotas; cuando el agua esté casi hirviendo, empiécese a sacar con un cucharón o una espumadera las bellotas, las cuales se dejarán sobre el suelo y se aplastarán con los pies o de cualquier otra forma, para romperlas y librarlas de la cascara.

El agua de la olla no debe hervir, porque si el agua hierve sobre las bellotas, éstas no se cuecen; pero de cualquier forma, el agua debe estar muy caliente para que las bellotas se puedan pelar, y tan pronto como se les ha sacado la cascara se echan las bellotas en una olla con agua fría y se vuelven a poner al fuego procurando que las bellotas estén cubiertas por más de 10 centímetros de altura de agua; se añade a esa olla un puñado de ceniza del volumen aproximado de un huevo.

Cuando el agua tape apenas las bellotas, saqúese la olla del fuego, tírese el resto del agua, retírese la ceniza y póngase de nuevo la olla al fuego con la misma cantidad de agua que antes, añadiendo una bolsita en la que se han puesto media hogaza de pan, cuatro cabezas de ajo, la parte carnosa de diez o doce nueces, sesenta gramos de levadura y una ramita de salvia o de laurel.

Y cuando el agua se haya evaporado como la primera vez, cambíese el agua y repítase la misma operación, dejando siempre la bolsita adentro, hasta que las bellotas hayan perdido su acidez y su gusto amargo. Al final puede añadirse un poco de sal, alrededor de 30 gramos; no debe ponerse la sal en la bolsita para que las bellotas no se endurezcan demasiado, pues la sal parece dificultar la cocción de las bellotas.

Una vez terminada esta preparación y escurrida el agua, las bellotas se dejan enfriar y se trabajan con las manos hasta convertirla en una masa que se pasa a través de un tamiz con gran facilidad, pues en una hora se puede pasar una cantidad triple, o por lo menos doble, de la que hemos preparado. Una vez que se ha preparado la levadura en la forma usual, se añade ésta a la masa de bellotas que hemos pasado por el tamiz, y se añaden seis kilos de harina (aparte de un cuarto de kilo de harina que ya hemos empleado para preparar la levadura). Y así es como se hace este pan, después de dejarlo levantar de la manera usual.

En esta forma puede aumentarse la cantidad de pan, incluso cuando se hace con prisa. Si alguien pensara que el gasto de hacer este pan es muy grande, a causa del mucho fuego necesario, puede hacerse con menos fuego y con algo más de tiempo; y las bellotas pueden prepararse aun mejor, de la manera siguiente.

Después de haber tratado las bellotas en la forma descripta más arriba, eso es, después de haberlas hervido la primera vez y de haber sacado la ceniza, se las vuelve a poner en la olla con la bolsita llena de las especies antes citadas, y después de haber hervido una media hora y de escurrir el agua, échense las bellotas junto con la bolsita en una tina que tenga un agujero en el fondo, tapado con un corcho: se le pone agua hasta cubrir todas las bellotas; es decir, se sigue el método anterior y se continúa con el procedimiento empleado para sacar el amargor de las aceitunas.

Será suficiente cambiar el agua una vez por día, continuando este proceso hasta que hayan perdido todo el sabor amargo. Ello se consigue en seis u ocho días, más o menos, de acuerdo a la cantidad de bellotas. Por esta razón es conveniente poner gran cantidad de bellotas en estas tinas, porque cuanto más blandas se hacen, tanto más perfectas y puede incluso decirse, entonces, que el pan puede hacerse con mucha menos cantidad de harina. Y si las bellotas pierden muy lentamente el sabor amargo, pueden esparcirse en una tabla y hacerlas secar muy cuidadosamente al horno.

El horno debe estar muy poco más caliente que la temperatura de exposición al sol. De esta forma pueden convertirse en harina empleándolas como se ha descripto más arriba, sin que puedan dejar de ser un éxito.

Otros dos recursos, para el rico y para el pobre. Hay otros dos recursos para los tiempos en que agobia la necesidad; uno sirve para los ciudadanos ricos, y el otro para los pobres y desventurados.

Para los ricos: Cuando nos alcanza una gran escasez de cereales y no podemos continuar obteniendo pan blanco hecho de la mejor harina, para nuestros ciudadanos ricos, sepárese entonces solamente el salvado, y hágase el pan con trigo entero. Cuando incluso el trigo y la harina de grano entero son escasos en extremo, se puede emplear la cebada de cualquier especie, molida entera y haciendo con ella pan en la misma forma que lo hacen los judíos según su costumbre habitual, de acuerdo a la historia; o si no, se puede hacer el pan con mezcla de arroz y trigo, como es costumbre en la mayor parte de Oriente, en toda la India y en las islas del Japón, porque este pan nutre mucho y aumenta mucho de volumen.

Se puede hacer un pan bueno y digestivo del trigo sarraceno; este pan es más antiguo que el pan de trigo. Es por esta razón que los romanos llamaban a la harina “fariña” de “farro” que significa trigo.

El pan se puede hacer también de mijo, o de centeno, o de maíz, como es costumbre en Alemania.

Galeno y Oribasio mencionan el hecho de que en caso de necesidad, el pan puede hacerse con avena y mijo. Se ha hecho pan de cualquier clase de verduras y legumbres: haba panosa, garbanzos, alubias blancas, cerraja, cardo ajonjero, lentejas, guisantes, vezas y guijas, que pueden mezclarse con otras harinas según su abundancia. Dios reveló a Ezequiel estos diferentes panes, diciéndole: Toma trigo, cebada, habas, lentejas, mijo y vezas, junta estas seis cosas y haz pan con ellas, que podrá durar todo el tiempo que duermas.

El pan puede hacerse con mijo, con castañas, secas y pulverizadas, mezclado con cocimientos de zapallos, o calabazas, nabos y manzanas, junto con trigo. La provisión y conservación de estas cosas debe ser suficiente en todo momento, y el hombre prudente tendrá el debido respeto por ellas.

En Plasencia, la gente come “spaghetti” hervidos en agua, luego escurridos y puestos en vino. En la práctica esta gente bebe los “spaghetti” y obtiene de ellos gran vigor y alimento. En tiempo de necesidad se puede comer polenta en lugar de pan, porque satisface casi lo mismo. Esta polenta puede prepararse con leche de cualquier animal, con caldos calientes, y de cualquier clase de harina de las que hemos escrito anteriormente, de verduras, de castañas aromatizadas con manteca fresca, con queso hecho de leche de yegua, leche de vaca, leche de búfalo, leche de cabra o leche de oveja.

La polenta puede hacerse también con carne de vaca, de búfalo o de cualquier otro animal parecido. Puede prepararse en forma de panes que se dejan secar, se salan y pulverizan mezclándole un poco de pimienta o azafrán. Luego se cuece esta carne pulverizada en vino, vinagre, caldo, mosto de uva o agua, con las especies citadas en cantidad de una cucharada por persona, lo cual será suficiente para sustento de una persona durante un día. Esto nutre más que la leche, especialmente si se le ha mezclado harina de legumbres o de castañas.

Cuando hay abundancia de carne puede convertirse en pan después de sacarle los huesos y tendones. Empléese una tercera parte de harina y dos de carne, y hiérvase esto con trigo, sal, comino, etc., según el gusto y cuezase muy bien. También se puede hacer pan de pescado, como se hace en Escocia, y la gente de Sora en la India, cociendo el pescado al sol y luego pulverizándolo en forma de harina.

Finalmente el rico puede multiplicar y aumentar la cantidad de pan por el método citado más arriba, añadiendo tres kilos de arroz a treinta kilos de harina de trigo, pues se consigue un aumento de seis kilos por cada diez kilos de harina mezclada con uno de arroz. El trigo sarraceno produce casi el mismo aumento, si un kilo y medio de arroz es añadido a diez kilos de harina de trigo sarraceno.

Las habas pulverizadas, de la especie adecuada, producen un aumento razonable; igual hacen los garbanzos, las alubias, especialmente los frijoles, los guisantes, etc., todos los cuales aumentan la cantidad de pan y el peso de la harina de trigo. La harina hecha de castañas aumenta mucho el volumen, especialmente si se añaden a estas mezclas manzanas, nabos, peras, calabaza pulverizada, etc., todo lo cual ha sido pasado a través de un tamiz con un poco de sal, comino e hinojo para evitar que se pudra. Estas sugestiones son suficientes para ayuda de los ricos.

Para los pobres: Ahora bien, respecto de la gente pobre y miserable, con el fin de que pueda alimentarse y mantenerse con vida, con poco gasto, debemos asegurarnos de que tengan siempre buena levadura de harina de trigo para que el pan sea sano, ya que de otra manera el pan no levantaría, y el pan sin levadura es muy malo.

Hay qvie darles siempre un poco de queso de leche de cabra y salvado, y este afrecho debe mantenerse en la batidora tanto tiempo como sea posible para que quede muy desmenuzado y pueda ser fácilmente convertido en harina; cuando está mojado, con el salvado se puede hacer fácilmente pan. Los pobres deberán recoger toda la gramilla que puedan y después de lavarla y secarla completamente en el horno, la convertirán en harina, dejando solamente la paja y el heno para los animales.

Deberán mezclarle una cantidad de bellotas secas y harina de mijo y castañas, trigo sarraceno, vezas, lupinos, centeno y guisantes. Deberán conservar para ello las mezclas de granos que se da por lo general a las gallinas, y se mezclará con zapallo, lapas, melones cocidos, puestos en el horno con las semillas, pero con la corteza dividida en cuatro partes, pues todo esto constituye buen alimento y nos ayuda a luchar contra los estragos del hambre.

Se puede hacer, también, pan del aserrín fino de los árboles jóvenes, tales como el peral, el cerezo y sus cortezas, después de haberla secado en el horno y pulverizado. Se toma la misma cantidad de ese polvo que del polvo obtenido del mijo, y la misma cantidad de avena mondada y una olla llena de nabos pulverizados, todo ello pasado por un tamiz junto con hinojo una vez que ha fermentado. Este pan es muy bueno, una vez cocido, para sostenimiento de los pobres.

Puede hacerse otra clase de pan con los brotes de diversos árboles, si se cosechan verdes; se secan y se pulverizan. Estos brotes pueden ser de castaño o de roble. Pueden añadirse a cualquier clase de verdura o de cereal en las mismas cantidades y con una olla llena de harina de calabaza, que ha sido amasada, fermentada y hervida largo tiempo.

Puede hacerse pan de las raíces de diversas hierbas y verduras como son la alcachofa o alcaucil, cardos, ciclamen, gladiolo, las raíces de la col bien lavadas y secadas, con cantidad igual de afrecho o avena pelada o harina hecha de legumbres, o de trigo. Todo esto una vez bien cocido, es muy alimenticio.

También con bellotas, castañas, lupinos y raíces secas y pulverizadas, poniendo una tercera parte de legumbres o de trigo, una tercera parte de frutos o bellotas, la otra tercera parte de mijo, salvado o avena mondada añadiéndole en todos los casos una olla llena de nabos, manzanas, peras, trigo sarraceno, higos secos, raíces de col, pasas de uvas, y sesenta u ochenta gramos de sal, cien gramos de hinojo, o semilla de anís o comino, por cada cuarenta kilos de mezcla, cociendo bien a fondo el pan, pero sin dejarlo endurecer mucho, el hombre está preparado valientemente para luchar contra el hambre y la miseria.

Cómo hacer un excelente pan de las raíces de zumillo, llamado también barba de Aarón y otras raíces que contienen almidón. La preparación de los mismos ha sido indicada por un autor antiguo en la siguiente forma.

Primero: Las raíces que son grandes deben limpiarse de todas las partes sucias y sacarles la piel, y luego se cortan en pequeñas rebanadas delgadas, pues tanto más delgadas tanto más rápidamente podremos prepararlas; se meten después en agua, hirviendo tanto tiempo como sea necesario hasta que las raíces empiecen a ponerse dulces.

Luego se cambia el agua y se pone agua fresca para que continúen hirviendo hasta que el agua se endulce y que las raíces hayan perdido toda su acritud. Se sacan entonces y se extienden esparciéndolas sobre un cañamazo estirado en un marco y, cuando están secas, se muelen en un molino de mano, dándonos así una harina blanca y pura, que ya sea por sí sola o en mezcla con una tercera parte de harina de trigo nos proporcionan un pan hermoso y de rico sabor.

Esto tiene cierto buen sentido y gran probabilidad de que salga bien, porque la experiencia diaria nos enseña que se trata de un almidón tan hermoso, si no más, que el de nuestro trigo. Y por consiguiente sería deseable que se emplease cierto ingenio agrícola para plantar y multiplicar estas raíces, observando la naturaleza del suelo y lugar donde más prosperan. Y aún si falláramos en esta empresa, veríamos que nuestro trabajo nos es pagado ampliamente con sólo lograr convertirlo en almidón.

Pero aquí hay que recordar que la raíz debe recogerse cuando está bien rellena y en sazón, que es a fines de marzo y durante todo abril: porque una vez que ha empezado a germinar, y que la savia ha empezado a subir a las hojas, la raíz queda fruncida y pierde además muchas de sus virtudes. Sería también la ocasión de probar algo parecido con el nabo, del cual existe amplia producción y cuyo precio es igualmente muy razonable.

Pan y otros alimentos hechos de calabazas. Este alimento que es al mismo tiempo agradable y barato, hace también un pan muy sabroso si se le mezcla un poco de harina y sirve de alimento a gran número de personas con poco gasto. Y si se lo adereza con azúcar o alguna salsa puede considerarse como un plato delicado.

La manera de prepararlo es la descripta por Porta: se eligen las calabazas mayores y más duras, se cortan en rebanadas y se les saca la piel costrosa y dura y la parte interna o blanda, se introducen en agua hirviendo y se convierten en una pasta que luego se tamiza añadiéndole una tercera parte de harina para convertirlo en pan; cuanto más fresco se come, más agradable y delicado se encuentra.

Pero con el permiso de este autor: yo creo que lo encontraréis mejor y con mayores aplicaciones en forma pastosa, pues su cuerpo es eminentemente acuoso y se desvanece hasta quedar muy poca substancia si se intenta secarlo; esto lo digo a consecuencia de las pruebas que yo mismo he hecho, aun cuando quizá la planta de Ñapóles, que él llama Cucúrbita, puede ser de naturaleza diferente a nuestras calabazas.

Ver: Importancia de la Alimentación en el Progreso Humano

Fuente Consultada.
El Hambre en la Historia E. Parmalee Prentice Editorial Espasa-Calpe

 

Los Banquetes en la Antigua Roma Descripción y Características

Los Banquetes en la Antigua Roma

En Roma, como también en Grecia, el banquete, que suele comenzar sobre las tres de la tarde, puede durar hasta bien entrada la noche. Esto se explica porque en la Antigüedad reunirse para cenar era una de las formas más agradables de relación social. Era la mejor ocasión para estar con los amigos o para conocer gente nueva. En el banquete, además de comer y beber, hay muchos tipos de entretenimientos. Así suele haber recitaciones poéticas, audiciones musicales a cargo de artistas hábiles en tocar la lira o en cantar, juegos de azar, bufones o cómicos que hacen reír a los comensales, espectáculos de danza a cargo de muchachas o de bailarines afeminados. Incluso en los banquetes más ricos se reparten apophoreta, regalos de valor muy diverso distribuidos por sorteo.

La idea de un mundo hambriento contrasta tanto con la impresión que recibimos al leer los festines de Lúculo, o acerca del banquete de Trimalquión y de las descripciones que da Séneca de la liberalidad romana en los placeres de la mesa, que haremos bien en reflexionar acerca de que la escasez no afecta nunca a todas las personas de una población en el mismo grado. Voltaire da una notable descripción del hambre europea de 1691, cuando el pueblo francés sufría de falta de comida, en tanto que la realeza celebraba con Te Deums y regocijos las victorias militares.

El mundo no conoce la distribución equitativa del placer o del dolor. Aquéllos que están bien, soportan las privaciones más largo tiempo que los que están enfermos; los fuertes, mejor que los débiles; los que tienen recursos mejor que aquellos cuyos bienes son pocos o nulos.

Así fue también en Roma. Había unos que, mientras duraban sus fortunas, disfrutaban de la abundancia y se organizaban fiestas notables por sus excesos; pero la abundancia y los excesos no eran la vida común, pues tan notables como las descripciones del lujo y de la ostentación de tales fiestas son las descripciones de los huéspedes, que parecen haberse comportado como se comportarían, seguramente, hombres o animales que viviesen bajo el peso constante del temor a la miseria y que fuesen colocados ocasionalmente ante una mesa excesivamente abundante.

Las penurias y la excesiva abundancia han estado realmente tan relacionadas en la historia humana, que para comprender el significado del vicio de la gula, es necesario conocer lo que ha significado el hambre.

En el quinto libro del “Anden Régime“, de Taine, se encuentra una famosa y terrible descripción de las miserables condiciones en que se hallaba Francia durante el siglo XVIII; pero el relato de M. Taine es algo más que un capítulo de historia francesa, es la descripción de los sufrimientos de la edad antigua proyectados desde el pasado hasta contemplarlos con el conocimiento de los tiempos modernos.

En la Inglaterra del siglo XVIII, ya había empezado la abolición de los campos comunales, de manera que la cantidad de alimentos, junto con la población de Inglaterra, iban en aumento. En Francia, la agricultura de aquel tiempo era aún la misma agricultura sencilla y primitiva del siglo X, lo cual provocaba una inevitable comparación entre la miseria antigua y los métodos mucho mejores de cultivo que ya entonces empezaban a expandirse por todo el mundo.

Además, en esta época eran muchos los observadores, y se había popularizado la imprenta, de manera que pudieron obtenerse y conservarse informes y constancias que en una época más antigua habrían sido perdidos y olvidados. El libro de M. Taine constituye, por consiguiente, una valiosa introducción a la historia de toda Europa y al estudio de muchas épocas anteriores.

Entre los pueblos hambrientos de Francia, de Roma antigua y de otros países se daban, por cierto, grandes banquetes, al igual que sucedía entre otros pueblos, por ejemplo  los indios americanos; pero la comida parece haber sido el motivo principal, y la compañía era asunto de menor importancia.

comida en roma

Banquete Romano: Para entender mejor esta costumbre romana, debemos retroceder a sus orígenes. La tradición romana no era, inicialmente, la de realizar estos banquetes con el único fin de ostentar. Los hacían originalmente por dos motivos muy distintos: realizaban grandes cenas nocturnas como un momento sagrado para rendirle culto a los dioses y agradecerles los favores y, ocasionalmente, para que el páter familias o Señor de la casa, reafirme su autoridad en el hogar. En las bodas, cumpleaños o nacimientos, sin embargo, el alarde y la elegancia eran mayores en estas cenas. Aunque esta costumbre se realizaba por todos los romanos, sólo los más ricos podían hacer que sus celebraciones sean dignas de mención entre sus invitados.

Come y no lo mires“, dice lady Macbeth, y es así como comían usualmente los antiguos asistentes a un banquete. A esas reuniones venían muchos huéspedes procedentes de aquella situación exterior, oscura y sin esperanzas, que era la de la comunidad en general. ¿Qué podíamos esperar de personas en esas condiciones?.

Marcial satirizó un comensal que se llevó a su casa comida escondida bajos los pliegues de su toga,  pero el llevarse algo de comida a casa era una cosa muy común y bien sabida, de la cual dice Stuckius:

A los huéspedes que partían, se les repartía a menudo la comida sobrante de la fiesta; esa liberalidad por parte del anfitrión es digna de alabanza, especialmente cuando hay entre los invitados personas pobres y necesitadas. Por otro lado, es un acto de grosera ingratitud por parte de los huéspedes, el que, no contentos con el generoso festín de comida y bebida que han disfrutado, se lleven consigo toda la comida que cabe en sus manos, ya sea abierta o secretamente.

Decía un antiguo proverbio que “fuego en la cocina, significa comida“. Por consiguiente cerca de la entrada de una casa en la cual se veía humo o se sentían olores que hablaban de comida, se acostumbraba a juntar la gente esperando que cuando la puerta se abriese para dar paso al invitado saliente, algunos pudiesen escabullirse hacia adentro y llegar a la mesa donde quizá aun quedase comida; y esto, no solo lo hacían los pordioseros, sino los mismos amigos no invitados. El orgullo y el hambre no son buenos compañeros, y más de un hombre que precia en mucho su dignidad, no duda ni un momento en aparecer confundido con los pordioseros que se alimentan de las sobras frías y de los mendrugos de la Corte.

Platón, en su “Symposium”, habla de un proverbio — los hombres buenos, aun cuando no estén invitados, asisten a las fiestas de los hombres buenos . . . pues seguramente no debía ser completamente improbable que lograse entrar, especialmente si la persona era de posición, o un amigo o un pariente.

También los pordioseros que se ven obligados a pedir dinero y vituallas a las casas particulares, pueden venir. . . pues Homero enseñaba que los hombres necesitados que se introducen hasta nuestras mesas no deben ser echados ni tratados sin consideraciones, sino que por el contrario debe dárseles una porción de comida y de bebida.

Es difícil para nosotros comprender todo esto, viéndolo desde la época actual, y casi imposible además darnos cuenta de la situación real de una sociedad en que era tolerada tal conducta.

Quizá lo más difícil de entender es la acción de un hombre que ostenta y despilfarra la comida en un mundo lleno de miseria. Hubo, sin embargo, dos influencias que no han sido mencionadas a menudo y cuya importancia no puede despreciarse totalmente.

En primer lugar, al abolirse la antigua República Romana y establecerse el Imperio, los ciudadanos romanos vieron muy restringida su esfera de actividad independiente. Cuando para progresar en política se necesitó la aquiescencia del emperador, y cuando el éxito comercial o financiero atrajo la atención del gobierno, les pareció mucho mejor a los romanos el evitar cualquier actividad que los destacara y gastaron en placeres aquellas propiedades que disfrutaban sólo bajo una posesión relativamente insegura.

Sin embargo, los placeres en que podían gastar dinero, eran muy pocos. Se cuentan grandes historias acerca de las antiguas carreras de caballos, pero en una época en que la herradura era todavía desconocida, y los caballos de carrera no habían sido aún mejorados, eran imposibles los deportes que conocemos actualmente de cazar, disputar carreras o simplemente cabalgar.

El deporte de barcos de vela no existía, como se comprende, pues incluso el viajar era difícil, expuesto y peligroso. Más aún, como no existían las ciencias ni las matemáticas basadas en la notación por números árabes, ni existía papel, y los libros eran al mismo tiempo escasos y caros, el mundo ofrecía muy pocos recursos para la ocupación intelectual. Por consiguiente, las viviendas lujosas y los alimentos costosos constituían el único interés de aquellos que buscaban llenar su vida con placeres, ya que la holganza era casi obligatoria.

Plinio habla, quizá con un poco de ironía acerca de naciones que habían sido subyugadas, y cuyos ciudadanos tenían por consiguiente la libertad de dedicar sus pensamientos a la cocina, y Stuckius dice que los que mejor cocinaban eran los macedonios, los cuales, “ob infoelicitatum urbium subiugatarum” — a causa de la infelicidad de sus ciudades subyugadas a los romanos — practicaban el arte de preparar “obsonia” para los banquetes.

Los hombres nunca se habían dedicado a estas cosas en las épocas anteriores de libertad.

En segundo lugar, los banquetes del mundo antiguo no fueron en su origen meramente ocasiones para disfrutar en privado, sino reuniones de significado religioso y, hasta cierto punto, de importancia pública. No hay nadie, dice Stuckius, que tenga tan sólo un ligero conocimiento de la literatura antigua que no sepa que los festines y los sacrificios estaban íntimamente relacionados, no sólo entre los judíos sino también en otras naciones, de tal manera que era raro que se ofreciese un sacrificio sin que le siguiese un festín, y por otra parte los banquetes, tanto si eran públicos como privados, y tanto si estaban o no relacionados con los templos, iban siempre acompañados por ritos religiosos y ceremonias.

En los tiempos primitivos, por consiguiente, los cocineros eran sacerdotes y la carne servida en el banquete era la que se había cocinado ante el altar.

Mr. D. J. Medley en su artículo sobre la “Anglo-Norman Social Life“,hablando de las casas más importantes de Inglaterra, dice que, hace 700 años:

En la cocina común, construída de madera, el fuego debía estar colocado necesariamente en medio de la habitación. El asado era un procedimiento laborioso, aún cuando no imposible. Pero, de cualquier forma, la mayor parte de la carne se hervía; la cocina parece hacer servicio también de matadero; la carne se comía en verano, ya sea perfectamente fresca y procedente, diríamos, del cuchillo del matarife, o formaba parte de la conserva que se ponía en salmuera para su empleo durante el invierno.

En las viviendas más antiguas, el único hogar de la casa se hallaba en la cocina y en medio de la habitación, con una abertura o chimenea en la parte superior para que saliera el humo; este tipo de cocinas se siguió usando largo tiempo, incluso después de haberse suplementado con otros fogones con chimeneas a los costados de la habitación. En la habitación central de Penshurst Place, en Kent, se ha conservado un ejemplo perfecto de uno de estos fogones centrales”.

En las casas rurales de la antigüedad, la cocina era muy semejante a la cocina inglesa antigua, descripta por Mr. Medley. Era una gran habitación, dice Stuckius, con un cielo raso muy alto, para que el piso de encima no tuviese peligro de incendio y donde la familia podía reunirse convenientemente en cualquier estación del año; un lugar que era al mismo tiempo cocina y lugar de reunión de la familia y de los invitados, alrededor del fogón y del fuego dedicado a los dioses familiares, los lares.

Los hierros que soportaban los tizones podían considerarse en realidad como un altar sobre el que presidía el cocinero como un sacerdote.Los cocineros que conocían los ritos para los sacrificios, tanto para las festividades nupciales como para otras ocasiones, tenían gran autoridad y se los consideraba valiosísimos entre los griegos. Entre los romanos, los censores, cuya posición era de la mayor importancia, vestían de púrpura y usaban coronas ceremoniales, teniendo por obligación sacrificar la víctima con el hacha del sacrificio.

Mucho se ha escrito del honor y la dignidad del antiguo sacerdote cocinero, y muy pocos de los antiguos poetas, con la única excepción de Posidippus, se atrevieron nunca a presentar en escena a un cocinero que fuera esclavo.

El inmolar la víctima, observando los ritos sagrados, y el cocinar la carne, eran sólo una pequeña parte de los deberes de los cocineros, y se esperaba que apareciese también en la mesa del banquete para trinchar la carne y repartir su porción a cada invitado, observando siempre el rango y honor del huésped que servía.

Este deber, ejecutado al principio por el cocinero, podía ser también realizado por el huésped o por algún invitado eminente, “nam Lysandrum, eo quandoque perfunctum muñere, historia tradit“, pues la historia nos cuenta, dice Coelius Rhodiginus, que el mismo Lisandro realizó esta tarea de trinchar y distribuir la correspondiente porción a cada invitado; se ha dicho que en esta práctica debe encontrarse el origen de la frase “el Señor es mi porción y mi copa” que en variadas formas aparece a menudo en la Biblia, como también la referencia al reparto de pan a los hambrientos.

Cuando el alimento había sido ya distribuido y empezaba a levantarse el espíritu de camaradería, el nuevo aspecto importante del banquete lo adquiría la conversación general entre los presentes.

De la conversación durante las comidas, dice Stuckius que puede versar sobre cualquier cosa existente en la naturaleza e incluso de cosas sobre las cuales no sabe nada la naturaleza, pues, “quales sunt convivae tales plerunque etiam illorum solent esse sermones convivíales” — tal cual son los invitados, así son la mayor parte de sus charlas—, pero, añade él, la conversación debería estar siempre sujeta a la regla de que los tópicos desagradables deben ser proscriptos y buscados en cambio los temas agradables.

En la época en que Roma llevaba todavía una vida sencilla, cuando la reunión estaba a punto de disolverse se tiraba al fuego la lengua del animal sacrificado y se servía bebida como acto de reverencia a los dioses; otras veces como promesa de que nada de lo hecho o hablado en el banquete sería referido más tarde, y en otras ocasiones, en fin, como acto de gracias ofrecido a Mercurio, por el libre intercambio de la conversación.

El banquete tenía lugar en el triclinium (salón donde comían), iluminado con velas, y comenzaba luego de invocar a Júpiter y a los dioses domésticos. La cena consistía en aperitivos, platillos principales y postres.

Los antiguos festines eran muy frugales; consistían, probablemente, sólo de potaje y frutas, pero eran tanto más aceptables a los dioses a causa de su sencillez.

Cuando el imperio de Roma, empezó a aumentar el rico bienestar de la ciudad, el lujo fué en aumento y los banquetes perdieron sus características sencillas y algunos libros hablan sobre un banquete del emperador Heliogábalo:

Seiscientos cerebros de avestruz, con chícharos y granos de oro: éste fue uno de los platillos servidos en un banquete del emperador Heliogábalo. Se cuenta que en otra de sus fiestas cayeron tantos pétalos de rosa por las aberturas de los techos que varios comensales se asfixiaron. La  extravagancia de los banquetes romanos es legendaria, y aunque no todos los anfitriones eran tan licenciosos como Heliogábalo, las grandes cenas eran uno de los placeres en la vida de los hogares adinerados.

Mientras que los pobres se alimentaban con una dieta de pan y un polaje de trigo llamado puls, los ricos convirtieron los festines en un arte. Sus banquetes se prolongaban durante horas, desde las tres o cuatro de la tarde hasta la madrugada. Entre platillos, la fiesta era animada por acróbatas, bailarines, enanos, músicos y payasos.

Batallones de esclavos atendían a los comensales: les quitaban los zapatos al entrar y les calzaban sandalias; los ventilaban con abanicos de plumas de pavorreal para ahuyentar a las moscas; les lavaban las manos con agua perfumada, y servían deslumbrantes y aromáticos platillos en la mesa central. Se acostumbraba que los esclavos más bellos vertieran el vino y cortaran la comida, mientras que los huéspedes se reclinaban, a veces tres en un diván, posando el brazo izquierdo sobre una almohada.

Con tales comodidades, es sorprendente que los comensales debieran llevar sus propias servilletas. Un agraviado anfitrión dijo de un invitado: “Hermógenes nunca trae su propia servilleta a las cenas, pero siempre se las ingenia para llevárselas a casa.”

Fué recién después de la conquista de Asia y debido a la influencia de los pueblos orientales y de la vida muelle, que los romanos empezaron a adoptar la práctica de reclinarse durante sus comidas, una moda de la cual, dice Aldo Manutius, que indica la disolución de las costumbres de la sociedad en que prevalece y que en los individuos demuestra un grado de absorción por el placer que dificultosamente le permite convertirse en un hombre serio.

A los romanos les gustaba comer lirones. Se construían jaulas especiales donde estos roedores eran criados con pasteles, antes de ser engordados con nueces, bellotas y castañas, y servidos en vasijas de barro especialmente construidas. Los asistentes al festín se deleitan con variedades y entretenimientos de toda índole mientras beben y charlan en un ambiente distendido. Estos espectáculos varían según el poder adquisitivo de cada casa y los intereses de los patrocinadores por lo que no es posible hablar de un tipo de actuación estandarizada.

Es cierto que los hombres serios también se reclinaban, pero por lo menos hubo un hombre, Catón Uticensis, que rehusaba hacerlo. Cuando hubieron pasado de moda los antiguos y graves modales y el lujo tomó su lugar, el banquete perdió su significado y el empleo de cocinero perdió su dignidad, de manera que aquellas tareas ejecutadas en un tiempo por los hombres de mayor rango, fueron abandonadas, como dice Livio, a los esclavos más insignificantes.

Plauto en la “Aulularia”, nos cuenta cómo los cocineros esperaban en el mercado, para que los emplease aquel que tuviera que dar un banquete.

Después que el huésped ha comprado golosinas y empleado cocineros Busca también en el mercado los músicos que van a divertirlo.

A lo cual añade Balión, uno de los personajes de la obra de Plauto, “Pseudolus”:

Los que llaman a esto un mercado de cocineros, le dan un nombre estúpido Pues éste es un sitio para conseguir ladrones, que no cocineros.

Aparte de los cocineros que esperaban conseguir un empleo mientras aguardaban en las tabernas o en distracciones particulares, existían también traficantes de pescado, salchicheros, pescadores, vendedores de ungüento, molineros, instructores para el arte de trinchar, y muchos otros.

Todos los lujos, o lo que se creía que eran lujos estaban ahí en venta, hasta que Roma dejó de ser el lugar más rico del mundo, y el Imperio declinó a través de la tiranía, hasta un estado no muy lejano a la barbarie.

Ver: Importancia de la Alimentación en el Progreso Humano

Fuente Consultada.
El Hambre en la Historia E. Parmalee Prentice Editorial Espasa-Calpe

Historia del Animal de Tiro Uso de la Fuerza Animal y su Evolución

Historia del Animal de Tiro
Uso de la Fuerza Animal y su Evolución

La fuerza animal en la época clásica. Por supuesto, el caballo, el buey y otros animales han sido empleados para el tiro así como para carga o para cabalgar, desde las épocas más primitivas; pero, como dice el historiador Noéttes, los métodos empleados para enjaezar los animales de tiro impedían que los animales desarrollasen toda la fuerza que poseen.

Hace más de un siglo  ya se hablaba de que los romanos poseían un sistema muy malo para enjaezar sus caballos, aunque no describió los arneses romanos, ni apreció, quizá, cómo actuó este fracaso en el empleo de la fuerza animal sobre la civilización romana. Este es el tema que ha sido estudiado ahora por  Noéttes. Para atar los caballos, dice él, se desconocía el empleo de la pechera y de los tiros, y en lugar de esto, los caballos en parejas, llevaban un yugo de madera sobre la cruz, que cada caballo mantenía en su lugar por un cinto o cincha.

A este yugo se ataba la lanza del carro o carreta; el yugo y la cincha no resbalaban para atrás porque estaban asegurados por una correa, que M. des Noéttes llama apropiadamente una “correa – garrote”, que iba horizontalmente desde el yugo colocado sobre la cruz del caballo hacia adelante alrededor del cuello del animal. Acerca de este dispositivo dice el doctor Savoy:

La correa estaba formada por una cinta ancha de cuero sobado que formaba una “corbata” alrededor del cuello del animal, en el sitio donde la tráquea está casi junto a la piel, sin tener el menor contacto con la estructura ósea de la paleta y contituia un factor pernicioso que reducía la capacidad de tiro.

Tan pronto como el caballo empezaba a tirar de su carga, la correa que abrazaba el cuello empezaba a tironear e interfería tanto la circulación como la respiración. Esta correa en forma de garrote habría podido mantenerse separada de la tráquea del animal, mediante una tira que corriese hacia abajo entre las patas delanteras del caballo y se enganchase en la parte inferior de la cincha.

traccion a sangre antiguo carro

Parece que este dispositivo fue ensayado, pero con él sólo se logró descubrir que cualquier correa que mantuviese hacia abajo ese collar, disminuía necesariamente parte de la fuerza del tiro, y que además se ponía tan tensa cuando los caballos arrastraban una carga pesada que la fricción sobre la suave piel situada entre las patas, lastimaba a los animales y los inutilizaba en poco tiempo.

Por consiguiente, como esta correa en forma de garrote no era sostenida hacia abajo, el peso de la carga la mantenía siempre hacia arriba, obligando a los caballos a levantar sus cabezas en la posición característica de los dibujos antiguos. Con ello se echaba hacia atrás el centro de gravedad y hacía imposible que los caballos utilizasen todo su peso con el objeto de tirar de la carga.

Se podría haber aliviado ese trabajo si hubiese sido posible aumentar el número de animales de tiro enganchados a una carga, pero nunca se consiguió satisfactoriamente atar varios animales de costado y no se conocía método alguno por el cual un par de animales pudiese trabajar delante de otro par. La fuerza máxima de tiro estaba limitada, por consiguiente, al esfuerzo de un solo par de animales de tiro.

Para empeorar aun más las cosas, era desconocido el método de conducir dos caballos con un solo par de riendas. Había por lo tanto dos riendas para cada caballo y como ya eso era más de lo que puede manejar con facilidad un hombre solo, éste se arrollaba los extremos de las riendas alrededor del pecho, debajo de un cuchillo, con el cual, en un momento de necesidad, podían cortarse.

Arado tirado por bueyes

Arado tirado por bueyes

Este método de atar los caballos se ve bien en las ilustraciones que reproducimos aquí obtenidas del libro “Ancient Agyptian Paintings” publicado en 1937 por la Universidad de Chicago, que contiene copias de las pinturas de las tumbas egipcias. Las pinturas originales, copiadas en estas ilustraciones, fueron hechas alrededor de 1400 años antes de Jesucristo y según opinión de Noéttes el método de uncir los caballos, descripto en su libro, continuó hasta el siglo X de nuestra era, época en que la pechera rígida moderna fue inventada, probablemente, por un francés.

Estas pecheras, en su forma actual, están diseñadas frecuentemente en forma de dejar un espacio del ancho de tres dedos entre la tráquea del caballo y la almohadilla del collar. La pechera ancha que parece la solución más sencilla del problema, fue probablemente de origen inglés y creada en el siglo XII.

Las dificultades de los antiguos no estaban limitadas, sin embargo, a las guarniciones solas, porque tampoco no se había inventado todavía ningún sistema para proteger con herraduras los cascos o las pezuñas de los animales. Tanto los griegos como los romanos ensayaron unas botas “de fibra para cubrir las pezuñas o los cascos del caballo, las cuales eran atadas a las patas mediante correas; también se probó la llamada “hiposandalia” o “solea” constituidas por chapas de metal adheridas a una bota de cuero.

Estas innovaciones no tuvieron éxito y no quedó otra elección que emplear caballos que tuviesen cascos duros, si es que existía tal clase de caballos, o encontrar algún método para endurecer los cascos blandos, si es que era posible encontrar tal método. Se intentó dejar los caballos, fuera de las horas de trabajo, sobre pisos de piedra y también se intentó emplear la pez. San Isidoro de Sevilla, dice que el permanecer en los pantanos tiene un efecto endurecedor e indudablemente si los caballos se dejan en un terreno blando un tiempo suficiente, los cascos pueden curar.

El único método posible de proteger las patas de los caballos consiste en emplear herraduras clavadas al casco, y esto fue inventado aparentemente alrededor del siglo IX de esta era, apareciendo esta innovación al mismo tiempo en Bizancio y en la parte occidental de Europa.

Para los bueyes se usaban yugos de madera, no muy diferentes de los que se usan aun hoy día, pero como las pezuñas de los vacunos se lastiman más fácilmente en los caminos duros que no los sólidos cascos de los caballos, todas las ventajas que sacaban los bueyes de la colocación racional del yugo se perdía por las lesiones de las patas y, en conjunto, caballos y bueyes estaban reducidos al mismo nivel de ineficacia como animales de tiro.

Cuál era este nivel, se ve en la disposición “De Publico Cursu“, en el Código de Teodosio, que es la compilación de leyes anteriores publicado en los siglos V y VI.

Según este Código las cargas máximas que podían ser arrastradas tanto por caballos, muías o bueyes estaban limitadas a las siguientes:

Para una birola, vehículo ligero……………………………………………….. 70 kilos
Para una vereda, que llevaba viajeros o mercancías livianas … 108   “
Para un carro más pesado, el currus………………………………………… 215  
Para la rheda, pesado y lento ………………………………………………….  365   “
Para un transporte más pesado y aún más lento………………….  540   “

Es posible traducir el texto del Código de tal manera que estas cifras modernas sean algo mayores, pero de todas maneras M. Alfred Leger llama la atención hacia el hecho de que cuando no se consideraba la velocidad del animal éstos podían arrastrar pesos mayores aunque, añade, en el mejor de los casos las cargas eran tan insignificantes que una acémila daba casi el mismo rendimiento que cualquier vehículo. No obstante, toda la culpa de esta tracción ineficaz no se le puede dar al método deficiente de enganchar los caballos y las muías: los caminos eran también muy malos, las pendientes eran a veces muy empinadas, las alcantarillas eran débiles y los vehículos incómodos y bastos.

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La construcción de la rueda, del cubo de la misma y de su eje eran muy deficientes, pues su perfección estaba más allá de la habilidad mecánica de aquellos días. Por otro lado los caballos y el ganado antiguos eran indudablemente muy pequeños y raquíticos, como lo siguieron siendo en la edad media, a juzgar por las herraduras medioevales que se han encontrado en gran número a lo largo de las carreteras de aquellos tiempos, y como lo son todavía actualmente en Grecia y Siria, a menos de que hayan sido cruzados con ganado extranjero y cuidados por un ganadero que conozca por lo menos algo de nuestro sistema actual de alimentación y cuidados.

Por consiguiente, son muchas las consideraciones que confirman la afirmación de Noéttes respecto de que era desconocida en los tiempos antiguos una fuerza animal eficiente.

La fuerza motora animal, apenas existía en la antigüedad; las guarniciones antiguas eran infantiles y diferían de los métodos modernos no sólo en su aspecto, sino en los principios en que se fundaban, en cada una , de sus partes y en sus resultados positivos. En realidad, no se desarrollaron todas las posibilidades de la utilización de la fuerza animal hasta el siglo X después de Jesucristo. El paso desde el sistema antiguo al nuevo fue por consiguiente no sólo un gran beneficio para la humanidad, sino más aún, constituyó ni más ni menos que el amanecer de los tiempos modernos.

Parece, por lo tanto, que los hombres de la antigüedad y de las llamadas “edades oscuras” fueron incapaces, efectivamente, de usar la fuerza animal existente. Esto era algo muy serio, por que la cantidad de alimento que podía ser producida por el trabajo manual directo y la pequeña ayuda de esa fuerza animal que se podía conseguir, era insuficiente para llenar las necesidades de la población, y era necesario por lo tanto emplear esclavos para el trabajo que podría haber sido ejecutado por los animales.

La rueda hidráulica, por ejemplo, ha sido conocida de antiguo y fue usada para hacer girar las muelas de los molinos harineros; pero como el transporte a lomo de animal era insuficiente y no había otro tipo de transporte capaz de llevar a esos molinos el grano ni de distribuir a los consumidores la harina producida en dicho molino, la fuerza del agua sólo podía emplearse con ventaja para moler los cereales en aquellos pocos lugares donde la entrega al molino o la distribución de la harina podían hacerse por agua.

Por la misma razón la fuerza del agua no podía emplearse en los talleres o en las forjas, y la industria debía desarrollarse en lugares muy distantes uno del otro con gran pérdida de esfuerzos. En todos los distritos rurales, al asno, como animal que mejor prospera a pesar del mucho trabajo y del poco alimento y que afortunadamente está conformado con un cuello largo y altas espaldas, puede hacérsele tirar contra el yugo como un buey, y se utilizaba mucho para moler el grano, aunque la mayor parte del trabajo de moler el trigo debían hacerlo los hombres y era una de las tareas más duras que se conocía en el mundo antiguo.

En estas condiciones el esfuerzo humano se tuvo que enfrentar con tareas tan extraordinariamente pesadas, que su ejecución sólo podía realizarse en base al trabajo forzado. Sin la esclavitud, el desarrollo material de las civilizaciones que emergieron sucesivamente alrededor de la cuenca mediterránea no habría sido posible. Más aún, cuanto más elevada la civilización, tanto mayor fue el número de esclavos y tanto más severa su disciplina.

Las consideraciones morales no pesan contra la necesidad imperiosa. Era posible en aquel mundo antiguo abogar por el mejoramiento de las condiciones en que vivían los esclavos; pero no era posible suprimirlos porque eran la única fuerza motriz efectiva con que contaba la civilización antigua. Nadie sospechaba en ese tiempo que la cruel institución de la esclavitud humana pudiese llegar a ser abolida.

Si las lanzaderas trabajasen solas, decía Aristóteles, no necesitaríamos más los esclavos. Pero las lanzaderas no trabajan solas, y por lo tanto como la humanidad debe vestirse y alimentarse, los esclavos son necesarios.

La fuerza animal en la edad media. Si Noéttes está en lo cierto, el método moderno para utilizar la fuerza animal, apareció 800 años después de Jesucristo, con el uso de las herraduras clavadas al casco del animal de tiro y con la pechera rígida apoyada contra el pecho del animal — o, más tarde aún, con la pechera ancha que apoya sobre el pecho sin hacer presión sobre la tráquea—, y además con el empleo de los tiros, que constituyen la parte más importante de la guarnición, y con el conocimiento del método mediante el cual los animales de tiro pueden engancharse en fila, uno delante de otro, de tal forma que puedan utilizarse simultáneamente varios animales y poner todo su esfuerzo para arrastrar la carga a la cual han sido uncidos.

Por lo tanto estos acontecimientos de los siglos IX y X, o sea el descubrimiento de los medios por los cuales podía emplearse en toda su extensión la fuerza animal, divide la historia del mundo occidental en dos períodos distintos: el período de la labor manual y de la esclavitud, antes del siglo X y el período posterior al siglo X cuando mejores animales, con mejores guarniciones y vehículos, aliviaron a los hombres de los trabajos más pesados e iniciaron el movimiento que sustituyó a la esclavitud por la servitud, movimiento que después, con el empleo de las modernas herramientas, terminó por abolir la servitud.

Por esta vía el notable invento de la guarnición moderna hecho por un hombre o diversos hombres desconocidos, durante las tinieblas de las edades oscuras, cambió la faz del mundo; el cambiar los medios de producción tuvo por efecto un profundo cambio en nuestra organización social.

Uno de los mayores descubrimientos hechos por el hombre durante el curso de la larga historia de la humanidad, fue por lo tanto, según Noéttes, nada menos que atar esas correas, llamadas tiros, a un caballo y ponerle una pechera, cosas que permiten arrastrar fácilmente una carga. ¿Cómo pudo ser que un invento tan sencillo tardase tanto en llegar?.

Una de las cosas más extraordinarias, es que el hombre aprendiese primero a predecir los eclipses, que a enjaezar un caballo. Respecto del uso del agua y del viento para hacer girar las muelas de un molino, un historiador hacía notar:

Probablemente no tuvo que tomar mucho tiempo ni hubo necesidad de ningún gran genio para descubrir cosa tan útil y sencilla, aunque un molino de agua o un molino de viento es una maquinaria realmente complicada si la comparamos a los tiros y a la pechera de una guarnición, y, no obstante, por falta de estas correas, la humanidad vivió durante siglos bajo el azote de la esclavitud y en el temor de morir de hambre.

Es evidente que la mente del hombre fue muy lerda en comprender los aparatos mecánicos. Se cuentan cosas muy interesantes acerca de la ingeniosidad de Arquímedes durante la defensa de Siracusa, y César se mostró muy orgulloso por haber construido un puente sobre el Rin, pero pasaron siglos y siglos antes de que el mundo comprendiese la naturaleza y el valor de la ciencia física.

En 1750, el doctor Samuel Johnson decía:

La mayor gloría de Sócrates consiste en que con su enseñanza y ejemplo dirigió la inteligencia griega desde la vana persecución de la filosofía natural a la investigación de la moral; e hizo cambiar su preocupación por las estrellas y las mareas, las sustancias y el movimiento, por los problemas acerca de las diversas clases de virtud y de relaciones sociales.

Más de un siglo después, en 1860, le pareció a un observador bien capacitado para juzgar, que existiría un gran cambio en las maneras aceptadas de pensar si “la ciencia se coloca más a la par de la poesía y de la filosofía”, pero la ciencia es un recién llegado en el mundo intelectual. Los años recientes han visto una sorprendente modificación del punto de vista de los hombres, pero, con todo, el doctor Johnson no estaba totalmente equivocado, pues la primera condición para el adelanto intelectual consiste en poseer una fuerte fibra moral.

Si hubieran habido buenos medios de comunicación — muchos caballos buenos, herrados y enjaezados de tal manera que hubiesen podido arrastrar carros bien construidos y con gran carga — y hubiesen existido buenos caminos para viajar, habría sido posible llevar alimentos desde cualquier ciudad que tuviese más de los necesarios, si es que existió alguna vez ciudad tal, hasta otra que los necesitase; pero mientras todos los productos agrícolas tuvieron que ser obtenidos mediante la labor personal, sin abonos químicos, cuando la siega debía hacerse con hoz y la trilla con los métodos antiguos, mediante rodillos o pisando el grano con animales, y más tarde con el mayal, nunca pudo existir un margen satisfactorio de seguridad y fue muy poco común que existiese un exceso de cereales pàra vender.

 

Ver: Importancia de la Alimentación en el Progreso Humano

Fuente Consultada.
El Hambre en la Historia E. Parmalee Prentice Editorial Espasa-Calpe

Importancia del Arado en la Evolución de las Civilizaciones Agrícolas

Importancia del Arado en la Evolución de las Civilizaciones Agrícolas

La civilización agrícola. El desarrollo de los diferentes oficios recién empezó a aparecer claramente cuando el hombre se dio cuenta de que podía obtener más alimentos y artículos indispensables mediante la agricultura, que lo que sacaba de la vida de cazador, o de las ovejas o vacas con una vida nómada; probablemente ambos pasos, primero de la vida de cazador a la vida pastoral, y luego a la vida agrícola, fueron ocasionados en parte, como piensa Mr. Ross, por el hambre de una población creciente que acuciaba el problema de aquella humanidad indolente.

El aumento de alimentos mediante el cultivo significó viviendas firmemente asentadas para cuya construcción tuvieron que surgir carpinteros y albañiles. Pronto aparecieron los mecánicos para hacer los carros, los arados y los arneses. El hilado y el tejido asumieron nueva importancia, puesto que los mecánicos y los albañiles, deben ser vestidos y alimentados con los productos de las granjas. Monstequieu dice que la agricultura existe allí solamente donde hay “muchos inventos y mucha diversidad de conocimientos y siempre comprobamos que la ingeniosidad, las artes y un cierto sentido de la necesidad han progresado en forma armónica”.

Debe observarse, pues, no sólo que la diversidad de labores empezó conjuntamente con el aumento de la existencia de alimentos y otros artículos necesarios que la agricultura hizo posible, sino que el grado de diversificación estuvo limitado por el grado de eficiencia que alcanzaron los métodos agrícolas e industriales.

A medida que la agricultura fué teniendo más éxito los suministros aumentaron y se hizo posible, a medida que pasó el tiempo y los métodos mejoraron, que pudiesen ser alimentados, vestidos y aposentados gran número de artesanos. Por consiguiente empezaron a existir nuevas artes y la civilización se fué complicando cada vez más al recibir el campesino nuevas comodidades en compensación de sus productos, de los cuales vivía la comunidad.

Se ha dicho algunas veces que la civilización se debe a la búsqueda de alimentos realizada por el hombre hambriento, pero ello sólo es cierto del comienzo de la civilización. Un hombre medio muerto de hambre, no es productivo ni medita acerca de las artes, ni puede crear nada más complejo que los métodos elementales del hombre de los primeros tiempos.

A partir de estos métodos, sin embargo y bajo condiciones favorables, surgió la agricultura, que proporcionó mayor cantidad de alimentos y un grado suficiente de holganza que permitió al hombre ocupar su mente en el estudio de las posibilidades que tenía ante sí.

La sociedad agrícola, pues, según la frase de Malthus, es exactamente proporcional a la oportunidad de estudio que dan los productos sobrantes de la producción agrícola y si pudo existir una civilización sencilla que no se elevó de nivel durante los largos años transcurridos entre el siglo V antes de Jesucristo y el siglo XIX después de Jesucristo, la explicación reside en esa afirmación de Malthus, pues siendo exactamente proporcional está, asimismo, limitada exactamente.

Nuevos progresos son pues posibles obteniendo más tiempo libre, bajo condiciones favorables para el estudio, y en tal ambiente que se origine la ambición individual y aumenten los recursos individuales.

La historia del hombre,  empieza con la provisión de alimentos que es su necesidad primera y más apremiante. El alojamiento y los vestidos no se necesitan en todos los países y climas, pero el alimento es indispensable diariamente y en todo lugar.

Desde el primer día en que el hombre abrió sus ojos al mundo, supo del hambre y de la utilidad del alimento.

Cabría esperar, por lo tanto, que la agricultura fuese el tema, al cual el hombre hubiese dedicado sus mayores esfuerzos, y debiéramos encontrar en este terreno los primeros triunfos de su inteligencia. Desgraciadamente, el progreso de la agricultura ha sido tan lento durante la historia humana que ha sido llamada con razón el arte de la época progresiva del mundo. Además es muy difícil investigar los hechos concretos de su desarrollo. No existe una narración directa y continuada.

En la Europa moderna el primer progreso agrícola lo hicieron los árabes en el sur de España, cuyas conquistas, desde los siglos V a XI constituyen probablemente “el episodio más brillante de toda la historia de la agricultura”. Desde el siglo X al XV la mejor agricultura estuvo en el norte de Italia y después, hasta llegar a Inglaterra, pasó por Holanda; pero ni España, ni Italia, ni Holanda, nos han dejado relato alguno de las operaciones y métodos empleados.

El historiador Lord Macaulay hace notar que Venecia prosperó durante siglos sin que consten la memoria de un solo nombre célebre ni un solo acto generoso. No obstante, el valle del Po, del cual Venecia era el puerto, mantuvo encendida la lámpara de la civilización durante el período más sombrío de las épocas medioevales. Las humildes contribuciones de los hombres que mantenían vivas las artes de la agricultura y de la industria no proporcionaban material suficientemente brillante para las crónicas reales, y se ha perdido el recuerdo de muchos de sus progresos.

No sabemos los nombres de aquellos que hicieron tanto para la felicidad humana, ni las condiciones en que vivieron, pero sí podemos, con lo que sabemos de esos países, de sus habitantes y de los acontecimientos históricos que ahí se desarrollaron, ensamblar los fragmentos de una historia de interés apasionante.

Los países occidentales de Europa, están comparativamente muy desprovistos de productos naturales adecuados para la exportación, y el éxito que han conseguido estos países en el comercio proviene de la inteligencia y laboriosidad de sus habitantes. Las ventajas naturales derivadas de su situación geográfica habrían sido de mucho menos valor si la población no hubiese tenido tales cualidades en las que se destacan los venecianos, gcnoveses, marselleses y catalanes.

La Italia del Norte es un país bien irrigado, con ricos pastos, en que el ganado puede pacer todo el invierno; Holanda disfruta de una ventaja semejante por tener una estación forrajera tan larga y tan abundante en pasto que puede almacenarse una cantidad suficiente de heno para subvenir a las necesidades invernales, en ambos países, por consiguiente, es posible tener ganado en número adecuado para obtener energía suficiente para el cultivo de la tierra y para que contribuya además a la alimentación con leche, queso, manteca y carne.

Sin embargo, el trabajo del campo no rinde fáciles ganancias. En los suelos livianos el primer arado debe haber sido una rama angulosa,  y en otros lugares ha sido una azada adaptada, pero se deben a estas modestas herramientas los brillantes progresos que hicieron Las grandes civilizaciones agrícolas de Babilonia y Egipto.

el arado

Sobre los Arados: Son instrumentos de uso agrícola que se utiliza para abrir surcos y remover la tierra. Es una importante herramienta agrícola utilizada desde los tiempos prehistóricos. En los comienzos de la agricultura, las semillas solían arrojarse al suelo, donde crecían de manera anárquica. Con el tiempo, se descubrió que si la simiente se plantaba en hileras separadas, resultaba más fácil regar, escardar y cosechar.

En su forma más simple, el arado era un palo ahorquillado que se arrastraba por el suelo, abriendo un surco en el que se plantaban las semillas. Esta técnica aceleraba en gran medida la faena de la siembra. El arado se empleó por vez primera en Sumer hacia 3500 a. J.C. El instrumento podía empujarse o ser arrastrado por cuerdas que se ataban a una persona o a un animal. Algunos arados simples se usan todavía en suelos ligeros de algunas zonas en vías de desarrollo.

Por supuesto, estos arados livianos de las primeras épocas hubieran sido inútiles en tierras duras, dado que ya no eran muy eficaces ni aún en los suelos blandos. De ahí que los arados, hasta entonces hechos de madera, fuesen recubiertos en su punta con una pieza de hierro; como los esfuerzos eran grandes fué necesario emplear la madera más dura que existía y reforzarla todavía con abrazaderas allí donde era posible.

Los primeros arados de hierro aparecieron en el siglo III antes de Jesucristo, pero sólo con lentitud entraron en uso y en realidad nunca llegaron a desplazar completamente los arados de madera que todavía se emplean en los países atrasados.

Plinio dice que en Italia eran necesarias dos o tres parejas de bueyes para cada arado, aunque probablemente estas yuntas eran empleadas una tras otra, reemplazando con animales descansados la pareja exhausta por el trabajo precedente. Mr. Henry Row dice que en Inglaterra la “dotación” usual para un arado era de ocho bueyes y como para este tiempo ya el hombre había aprendido a usar mejor la energía animal, estos ocho bueyes eran uncidos unos tras de otros.

Se debió requerir un gran esfuerzo para guiar tal arado y ello nos explica que a menudo hayan sido necesarios los servicios de dos o tres hombres. En Escocia, hace sólo un par de siglos, se araba con seis a doce bueyes uncidos mediante cuerdas de paja, necesitándose cuatro hombres para llevar a cabo esa tarea.

Los bueyes tanto en la Inglaterra como en la Escocia medioevales eran débiles y raquíticos por falta de comida, pero también lo eran los hombres que los gobernaban y los que manejaban el arado. Por otra parte el buen trabajo es imposible si no colaboran el esfuerzo, la energía y la esperanza, y, por consiguiente, el trabajo rendía poco, como lo hace siempre el trabajo hecho de mala gana.

La situación de Escocia a principios del siglo XIX fué descripta perfectamente bien por el profesor David Low:

Está todavía en la memoria de los antiguos habitantes de Ayrshire el estado de primitiva rudeza en que se desenvolvía la agricultura de esta región. Las granjas eran apenas cabanas construidas con barro . .. No habia tierras aradas en descanso, ni cosecha de verduras, ni pastos segados, ni carros, ni carretas, ni silos.

Se cultivaban escasas y escuálidas raíces, apenas algunas hortalizas escocesas, con las cuales, junto con leche y avena, quedaba constituida la dieta popular … La tierra estaba exhausta debido a las cosechas continuas de avena tras avena, conformándose con tal de que se pudiera pagar la semilla y el trabajo y rindiese un pequeño sobrante de harina de avena para la subsistencia de la familia. Después llegaba a quedar en un estado de absoluta es • rilidad, cubierta de cardos, hasta que el reposo le permitía producir luego una escasa cosecha de maíz . . . Apenas había terrenos cercados, los caballos y el ganado eran atados con una cuerda durante los meses de verano o confiados a los cuidados de un pastor y su perro ovejero, el cual los mantenía en continuo movimiento ya que el hambre los impulsaba a salir de una región donde ya no quedaba pasto para continuar la depredación en los campos adyacentes.

El ganado casi se moría de hambre durante el invierno y en la primavera no era capaz de levantarse por sí solo; desde luego nunca alcanzaban un estado satisfactorio para llevarlos al mercado . . . Éste era el estado y las condiciones que reinaban no sólo en Ayrshire sino en gran parte de Escocia durante la primera mitad del reinado de Jorge III y más antiguamente en todos los tiempos que recuerda la gente más vieja de la región. Ayrshire, al mejorar las condiciones no sobrepasó los distritos semejantes, sino más bien quedó siempre algo atrás. Nada que merezca el nombre de mejora agrícola pudo realizarse hasta después del desastroso fin de la guerra norteamericana; la mayor parte del progreso ha tenido lugar desde el comienzo de este siglo, y aún casi todo en los últimos años.

Es una historia sorprendente. Para aquellos que conocen la Escocia de nuestros días, parece imposible; y no obstante las condiciones que describe el profesor Low no eran muy diferentes de las que prevalecían generalmente en Europa poco tiempo antes. Escocia resurgió lentamente después de los desastres de las Guerras Napoleónicas, pero sin duda alguna las otras partes de Europa también salieron con lentitud de esos desastres.

La siega, antes de los días de la maquinaria, se llevaba a cabo con una hoz, y antes de emplearse las trilladoras, el grano se separaba de la paja, ya sea mediante pesados cilindros o por acción del paso repetido de caballos o bueyes. Con una trilladora un hombre podía producir alrededor de cien kilos de trigo por día, y Loudon explica así este trabajo:

El esfuerzo era muy considerable y la severidad del trabajo casi excedía las fuerzas del hombre más fuerte, especialmente en las épocas desfavorables, cuando el grano se adhería pertinazmente a la espiga y sólo podía ser separado con gran dificultad. En estas épocas no se tenía en cuenta la gran energía necesaria sino más bien … lo que ocupaba su atención era la gran cantidad de granos inevitablemente perdidos.

Si a un granjero de hoy día se le entregase un palo curvado para arar o un arado pesado del tipo antiguo, un pico y una azada antiguos, una pala y un rastrillo, y se le dijese al mismo tiempo que no le será posible comprar cereales o algodón procedentes de los grandes campos cultivados con máquinas, ni carne, huevos o lana de los animales criados con los productos de tales campos, ni géneros hechos con los materiales tejidos en los telares mecánicos, miraría indudablemente su porvenir y el de su familia con una razonable preocupación.

Sin embargo, el mundo ha vivido en estas condiciones y medio muerto de hambre, hasta hace muy poco. Otro historiador John Arbuthnot, en sus tablas de medidas griegas y romanas, hace notar que el emperador Augusto no tenía vidrios en las ventanas de su palacio ni llevaba camisa, y aunque esta afirmación parece exagerar la rareza del cristal y de la tela en esa época, constituye esencialmente un retrato fiel de lo que sucedía, ateniéndonos a los hechos, en las condiciones usuales de vida de la antigüedad.

Lo que sucedía respecto de los alimentos en la Grecia y la Roma del período clásico, era también verdad, en diversos grados, al principio de la era cristiana y aun más adelante, durante toda la época medioeval y hasta fechas posteriores, incluso, a la Revolución Norteamericana.

Ver: Importancia de la Alimentación en el Progreso Humano

Fuente Consultada.
El Hambre en la Historia E. Parmalee Prentice Editorial Espasa-Calpe

Importancia de la Alimentación en el Progreso Tecnologico y Científico

Relación entre  Alimentación y el Progreso Tecnológico

Desde cierto punto de vista el hecho más importante de toda la historia humana fué el descubrimiento del Nuevo Mundo en 1492. El viaje de Colón descubrió nuevas tierras para colonizar y nuevos campos de ideas para cultivar; pero desde otro punto de vista fué descubierto trescientos años más tarde un mundo aún más vasto. Nuestros antepasados del tiempo de la Revolución Americana — e incluso hombres de la generación pasada, abuelos de los hombres actualmente en actividad — vivían en forma muy parecida a los hombres que vivieron en tiempo de César.

El transporte por tierra durante los primeros años del siglo XIX, se hacía a caballo o en vehículos tirados por caballos, e incluso se usaban los bueyes, en muchos sitios, para las cargas pesadas. El transporte por mar se hacía en barcos de vela, más grandes y más ágiles que los barcos de César, evidentemente, pero sin emplear ningún principio diferente.

La ciencia de la medicina  — o mejor dicho lo que hoy día llamamos ciencia de la medicina— no existía en el año 1800. Priestley había descubierto el oxígeno y Lavoisier había echado los cimientos de la química, pero nuestra ciencia química moderna no existía. Benjamín Franklin había remontado un cometa hacia una nube tempestuosa y había tenido la suerte de captar una chispita, en lugar de un rayo, con la llave que había unido al cordel del cometa, pero con todo, la ciencia física no había adelantado mucho desde el tiempo de Arquímedes.

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Primeros Ferrocarriles

El mundo, sin embargo, se preparaba para adelantar. Aproximadamente a mediados del siglo XVIII, algo cambió en los asuntos humanos, exteriorizándose en la libertad de pensamiento y de crítica que se convirtió en el siglo XIX en ferrocarriles, buques de vapor, numerosas máquinas, etc. y todo este inmenso adelanto de la ciencia física que aun ahora — con todo y formar parte de la vida diaria— nos obliga a maravillarnos a diario.

¿Qué fué lo que sucedió hace sólo doscientos años y que nos abrió el cofre de los tesoros del conocimiento?.

Durante miles de años el hombre vivió sobre la tierra aproximadamente en la misma forma que sus antepasados y luego empezó a adelantar en todas direcciones. Lo que había sido imposible antes, se hizo posible para los hombres de la última parte del siglo XVIII y del XIX. ¿Cuál fué este cambio?.

La pregunta tiene sólo una respuesta. Fué un aumento de las obras creadas por el trabajo del hombre, una vez provistos los elementos necesarios para la vida. Por consiguiente en algún momento, alrededor del año 1750, el trabajo del hombre empezó a ser más productivo.

La necesidad diaria más apremiante de todo ser vivo es el alimento y antes del siglo XVIII había existido, con diversos grados de intensidad, una constante falta de alimentos. Por consiguiente, si en ese momento el hombre empezó a tener tiempo sobrante para estudiar, que es lo que se requiere para avanzar en el terreno de los conocimientos, o sea, si el hombre empezó en ese momento a meditar y a aplicar a las artes el fruto de su estudio, como dice Sismondi, ha debido ser porque durante el siglo XVIII el alimento se fué haciendo más barato y más abundante.

El hombre hambriento no medita sobre arte; tal como dice el doctor Samuel Johnson: “El que desfallece de hambre se preocupa bien poco de cómo se alimentarán los otros”.

La abundancia de alimentos a precios que estén al alcance de todos es de primera necesidad para el bienestar humano. El mayor éxito de los siglos XVIII y XIX consiste en haber obtenido suficiente comida para aliviar esta necesidad y la Victoria sobre el Hambre, debida a la gran producción que la maquinaria consiguió proporcionar a una población relativamente reducida, es la conquista que ha producido todas las comodidades de hoy en día.

LOS ALIMENTOS Y LA HISTORIA

Es difícil que las personas que viven en condiciones modernas se den perfecta cuenta de que estamos disfrutando un lujo y una abundancia tan general como nunca pudo imaginarse antiguamente que pudiera ser posible. “Quisiera atreverme a desear, ya que no a esperar, que los labradores pudieran tener vidrios en sus ventanas y comieran carne una vez por semana”, decía sir Tomás Moro.

No obstante se ha alcanzado mucho más de lo poco que osaba desear sir Tomás Moro, aunque no lo esperaba; ahora tenemos cristales en todas las ventanas y la carne forma parte de la dieta ordinaria de la gente junto con leche y manteca y aun otros alimentos que en tiempos de Moro eran lujos apenas conocidos por los príncipes.

Hay todavía sufrimientos en el mundo, y estamos realmente muy preocupados para aliviarlos como corresponde, pero la existencia de estos sufrimientos no constituye una base suficiente para destruir la sociedad actual y tales consejos radicales provienen tan sólo de aquellos que no se han dado cuenta de los grandes adelantos que se han hecho y se están haciendo.

La esperanza de la humanidad reside en las promesas que se están realizando debido al progreso de los últimos ciento cincuenta años, y el programa más perfecto que podemos proponernos para el futuro consiste en perseverar en los métodos que tanto han conseguido ya para aliviar la miseria humana.

El primero y más importante de los éxitos recientes es el que ha sido llamado la derrota del Hambre. Desde luego, es imposible una victoria absoluta, pues siempre habrá tormentas, grandes sequías, heladas y enfermedades de las plantas o animales que escaparán al dominio del hombre, y que ocasionarán cosechas escasas. De todos modos gran parte de los sufrimientos han sido consecuencia de la ignorancia y de la estupidez humana. Entre las causas del hambre que enumera Mr. Cornelius Walford, algunas tienen todavía importancia actualmente:

1. Prohibiciones de cultivo o destrucción voluntaria de las cosechas.
2. Agricultura de técnica defectuosa por el régimen comunal de la tierra.
3. Acción gubernamental mediante reglamentaciones o impuestos.
4. Restricciones monetarias, incluso desvalorización de la moneda.

Los errores y estupideces de los hombres perdurarán indudablemente mientras el hombre exista sobre la tierra, pero pueden incuestionablemente disminuir y aminorar sus efectos cuando la humanidad aprenda a reconocerlos y.comprenda los trastornos que ocasionan. La historia del mundo ha sido la historia de la lucha por el pan de cada día. Las artes primitivas provienen de la búsqueda de alimentos por el hombre primitivo — terrible búsqueda, de la cual dice el conde Grégoire en 1804, pensando especialmente en Francia:

“Los tiempos de hambre eran antiguamente más calamitosos que en nuestros días y su azote era mucho más frecuente. Maret, el Viejo, contó diez hambres en el siglo X y veintiséis en el siglo XI.”

Las batallas, los torneos y las coronaciones en Reims o en Aquisgrán, así como los esplendores semejantes al del Campo de la Tela de Oro, no han sido más que distracciones momentáneas. El interés continuo y permanente de la humanidad lo ha polarizado el alimento y en numerosos libros se habla de los inútiles esfuerzos de todo género que se han efectuado para conseguir alimentos.

Mr. Farr decía de Inglaterra “en los siglos XI y XII se registra un hambre cada catorce años por término medio, y el pueblo sufrió veinte años de hambre en el término de doscientos años. En el siglo XIII la lista muestra la misma proporción de hambres; añadiendo cinco años de precios elevados, la proporción es aun mayor. En conjunto, las épocas de escasez disminuyeron durante los tres siglos siguientes; pero el término medio desde 1201 hasta 1600 es el mismo, o sea, siete hambres y diez años de hambre por siglo. Esta es la ley que regula las carestías en Inglaterra”.

Se puede obtener una idea del significado de estas breves afirmaciones examinando el siguiente resumen que da Mr. Warlford respecto de las hambres de Europa durante el siglo XIII:

1200 Irlanda:Un año frío, sin alimentos.

1203 Inglaterra: Una gran mortalidad y hambre por las largas lluvias

1203 Irlanda: Una gran hambre tanto que los curas comieron carne en Cuaresma

1209 Inglaterra: Hambre por culpa de un verano lluvioso y un duro invierno.

1224 Inglaterra Un invierno muy seco y mal tiempo para la siembra, de lo cual provino una gran hambre.

1227 Irlanda: Gran hambre en todo el país.

1230 Roma: Hambre después de haberse desbordado el Tíber.

1235 Inglaterra: Hambre y peste; mueren en Londres 20.000 personas; la población come carne de caballo, corteza de árboles, pasto, etc.

1239 Inglaterra: Gran hambre, la gente se come a sus niños.

1243 Alemania: Hambre

1243 Inglaterra: “Por culpa de haber bajado el valor de la moneda acaeció una gran penuria”.

1252 Inglaterra: No llovió desde “Pascua Granada” (alrededor del 15 de mayo) hasta el otoño; no creció el pasto, por lo cual hubo una gran hambre; gran mortandad de hombres y ganado; carestía de los cereales y escasez de frutos.

1257 Inglaterra: Las inundaciones de otoño destruyeron los granos y la fruta; siguió una gran epidemia.

1258 Inglaterra: Los vientos del norte que reinaron durante la primavera destruyeron la vegetación; faltó comida, porque la cosecha anterior había sido pequeña, e innumerable cantidad de gente pobre murió. Se trajeron de Alemania cincuenta cargamentos de trigo, y centeno y aun el mismo pan se trajo de Alemania; pero a los ciudadanos de Londres se les prohibió mediante una proclama que comerciasen con estas mercaderías. “Una gran carestía siguió ” a la peste de este año húmedo, pues un quintal ” de trigo se vendía a 15 o a 20 shillings, pero lo peor fué al final, pues ya no se encontraba nada “por dinero y mucha gente pobre se vio obligada  a comer la corteza de los árboles y carne de caballo; pero muchos murieron de hambre, dicen que “en Londres más de 20.000”. — Penkethman.

1262 Irlanda: Gran destrucción de personas por la peste y el hambre.

1268 Sicilia: Terrible hambre. Lo mismo en Viena.

1271 Inglaterra: Una violenta tempestad e inundación, seguida de unagran hambre en todo el distrito de Canterbury.

1271 Irlanda: Epidemias y hambre en toda Irlanda.

1281 Polonia: Hambre

1286 Inglaterra: Veintitrés años consecutivos de hambre comenzando en este año.

1289 Inglaterra: Una tormenta destruye la semilla, y el trigo sube a un alto precio.

1294 Inglaterra: Gran hambre; muchos miles de pobres mueren.

1295 Inglaterra: No hubo cereales ni frutos, “de manera que los pobres morían de hambre”. Camden.  — Granizo, gran destrozo de alimentos.

1295 Irlanda:  Gran carestía durante este año, y los años anteriores y siguientes

1297 Escocia: Hambre calamitosa y epidemias.

1298 Inglaterra: Eduardo I cumple veintiséis años. Un año particularmente calamitoso de los veintitrés años de carestía mencionados por Short, que en esta época tan religiosa pareció alcanzar su forma más terrible cuando no se pudo conseguir vino para administrar la comunión en las iglesias.

Pasando por alto muchos años de hambre que se describen brevemente, es digno de notarse que en muchos casos la intensidad de la carestía se aclara haciendo constar los altos precios pagado por los alimentos. Así:

1437-38 Inglaterra:  El trigo se elevó desde su precio ordinario de 4 chelines o 4 chelines y 6 peniques por quintal (aprox. 10 kgs.) a 26 chelines y 8 peniques. Se hizo pan de raíces de helechos. — Stow. Lluvias y tormentas. — Short. “En el 17º año de Enrique VI, debido a grandes tempestades y vientos y lluvias tremendas, hubo tal escasez que el trigo se vendía en algunos lugares a 2 chelines y 6 peniques el bushel (1,5 litros aprox.)”.

1439 Inglaterra:  Enrique VI cumple dieciocho años. “El trigo se vendía en Londres a 3 chelines el bushell; majado, a 13 chelines el quintal; la avena a 8 peniques el bushell (1.5 kgs. aprox.) por lo cual los hombres debieron comer más alubias, guisantes y cebada  que en los cien años anteriores; por lo cual Stephen Browne, entonces alcalde, mandó buscar a Prusia e hizo venir a Londres muchos barcos cargados con centeno, que hizo mucho bien; pues ” el cereal para hacer pan era tan escaso en Inglaterra que la gente pobre hacía su pan con raíces ” de heléchos”.

1521 Inglaterra:  Hambre y mortalidad. “El trigo se vendía en Londres “a 20 shillings el quintal”.

Cuan grandes han sido las penurias y sufrimientos humanos en tiempos antiguos se deduce de la observación de Bruyerinus Campegius 5 de que las aves conocidas en latín por corvi — cuervos — no son buenos para comer porque viven en gran parte de cadáveres humanos, indicando con esto que los cadáveres insepultos no eran nada fuera de lo común.

La falta de suficiente cantidad de comida no terminó sin embargo en el año 1600, último año de los incluidos en el resumen de Mr. Farr, sino que continuó (aunque disminuyendo su frecuencia en Inglaterra), pero siempre con muchos sufrimientos, hasta entrado el siglo XVIII, y en Francia la falta de comida a consecuencia de la pobre cosecha de 1788 fué uno de los motivos desencadenantes de la gran revolución de 1879.

El libro de M. Parmentier sobre “Nutritive Vegetales which May Be – Substituted for Ordinary Food in Times of Scarcity”, premiado por la Academia de Besancon en 1772 fué traducido al inglés y publicado en 1783 en Inglaterra con un prólogo del traductor en el cual, al describir las condiciones de Inglaterra en aquella época decía:

En el período actual de escasez y carestía de provisiones, cuando la gente del pueblo ha sido incitada al descontento y al tumulto por las desgracias que han empezado a pesar sobre ellos y por la perspectiva de las desgracias y miserias aún más acentuadas en que se verán envueltos antes de la próxima cosecha, . .. incumbe a todo hombre el proponer públicamente todo lo que crea indicado para evitar o aliviar estas inminentes calamidades . ..

Las frecuentes y graves crisis de escasez e incluso de hambre que se han sentido en Francia, convierten a las investigaciones semejantes a las de M. Parmentier en objeto de la más grande importancia nacional; y, desgraciadamente, el año actual ha comprobado hasta la saciedad que no hay fertilidad del suelo ni pericia ganadera que pueda asegurar absolutamente ninguna nación contra tales desastres.

Veinte años antes de las guerras de Napoleón, y por consiguiente sólo hace algo más de 150 años, Inglaterra, al igual que las naciones del continente de Europa pasaba penurias por falta de alimentos que no podían proveer “ni la fertilidad del suelo ni la pericia de los ganaderos”. La humanidad ha avanzado evidentemente en medio del Hambre y de la Miseria. Esos han sido sus compañeros diarios a través de toda la historia europea y si pudiéramos saber todos los hechos sabríamos que han sido sus eternos compañeros desde las profundidades de la Historia.

No obstante, los hechos no están siempre completamente ocultos, pues pueden encontrarse ocasionales referencias a las condiciones que existían.

Ningún hombre puede ser tan perverso e inhumano que cuando vea languidecer a otros hombres en las calles, cayéndose de hambre, no sienta dolor en su corazón, aunque no sea más que al pensar cuan cerca está él de este mismo sufrimiento. Puede ser que estas necesidades nos hayan sido enviadas por Dios, nuestrp padre, para castigarnos y corregirnos, y debe ser sufrido pacientemente , pues aunque muramos no hacemos mas que salir de nuestra pobreza, miseria  y dolor.

Expresiones como la que acabamos de citar, son relativamente raras; uno podría creer que la miseria que el hombre ha debido sufrir debiera estar reflejada en cada página escrita, pero no es así. El hombre ha sufrido hambre de la misma, manera que ha sufrido las tormentas y terremotos, los fríos invernales o los calurosos veranos. Las condiciones que todos han conocido y compartido no necesitan comentarios de nadie. Cuando llegaba la abundancia, entonces sí que merecía ser descripta. Las fiestas sí eran ocasiones para rememorar felizmente pero de la penosa necesidad diaria poco se decía.

El mundo actual que considera al hambre como un mal del cual ninguna persona de los países civilizados debiera sufrir, encuentra algo difícil de comprender cómo la miseria y el hambre eran condiciones perennes en las cuales vivieron las generaciones anteriores. Mr. Walter H. Mallory dice que la mortalidad normal entre los chinos contiene siempre un factor constante que es el hambre, y lo mismo podría decirse de Europa durante el período anterior al siglo XIX.

¿Qué es lo que causaba esta constante escasez de comida, que, tan a menudo, aumentaba de intensidad y extensión hasta abarcar un gran territorio que se describía como Hambre, y que estaba señalado por los precios de hambre de los alimentos más simples y necesarios?.

La cuestión concierne íntimamente a la vida diaria del hombre y al bienestar de todas las épocas pretéritas, pues la primera necesidad del hombre es la comida; el saber en qué grado le ha sido posible a la raza humana dar cumplimiento a esa necesidad, y en qué extensión estaba afectada la población por esta escasez de comida hasta el extremo de pasar hambre, son datos esenciales si queremos comprender la historia humana y las condiciones existentes.

En el mundo antiguo, así como durante muchos siglos de la era cristiana, la gran incertidumbre que presidía el curso de la vida humana hizo imposible que los hombres dirigieran sus pensamientos hacia el desarrollo de empresas que, por su naturaleza corresponden a condiciones estables. Tanto en el mundo antiguo como durante la edad media hubo siempre gran miseria; esta miseria trajo la guerra, y la guerra significó siempre pillaje.

Las máquinas, las minas, los molinos y los mejores medios de transporte surgieron solamente cuando hubo suficiente protección para los derechos de las personas y de la propiedad para que pudiese triunfar la ambición.

Los hombres del mundo antiguo sufrían siempre bajo la doble carga del hambre y de la constante inseguridad. Se dice que en una primera época, Triptolemus inventó el arado y Myles el arte de moler el grano. El pasado ha visto muchos progresos y es muy probable que el futuro los vea en mayor número; pero si las condiciones de vida de los hombres fuesen tales que pudiesen temer una falta de seguridad para sí mismos, sus hijos o sus pueblos, la idea del progreso, tal como dice el profesor Bury no tendría valor para ellos.

Más aún, Mr. Hallam hace notar que cuando en los primeros siglos de la era cristiana los pueblos europeos empezaron a abandonar en el habla popular, el uso del latín, perdieron el acceso a lo que había sido la literatura del mundo civilizado, y con la pérdida de los libros antiguos, perdieron simultáneamente la constancia escrita de los progresos que el mundo había realizado hasta aquella fecha.

No obstante, después de la edad media, cuando aquellas influencias de las cuales hablan el profesor Bury y Mr. Hallam ya no pesaban sobre la mente humana, hubo todavía una larga pausa antes de que el mundo viera la gran eclosión de éxitos que se iniciaron a principios del siglo XIX.

Aparentemente, aparte de las causas mencionadas, había alguna otra que operaba todavía posponiendo el progreso humano. Intelectualmente, como demostró lo ocurrido, la humanidad estaba lista y preparada para avanzar; pero con todo, el movimiento hacia adelante no se producía. ¿Cuál era en este período, la causa retardante?

Cualquiera que fuese, dejó de actuar hace alrededor de dos siglos. Aparte de Rusia, el hambre no volvió a visitar el mundo occidental. En realidad, aparte de lo que nos reserve el futuro, durante el último siglo se ha obtenido tan fácilmente la comida necesaria que, excepto si acaece una interferencia gubernamental (como la que ha ocasionado los trastornos rusos), las hambres parecen cosa remota e imposible, algo así como los dragones de los libros de hadas que leíamos de niños —con esta diferencia, empero, que los dragones nunca existieron y las hambres eran cosa muy real en tiempos relativamente cercanos del pasado. ¿Qué ha sucedido para que tengamos en esta época la abundancia que el mundo nunca conoció antes?.

La contestación es sencilla —hemos tenido libertad—. En tiempos de Luis XIV, Voltaire dijo, hablando no sólo de Francia sino del mundo europeo, que las artes no habían pasado del punto alcanzado bajo los Medici de Florencia, bajo César Augusto en Roma durante el primer siglo de la era cristiana y bajo Alejandro Magno durante el siglo IV antes de Jesucristo; pero por lento que pueda ser el progreso en las artes, la razón humana en tiempos de Luis XIV, había mejorado mucho,10 y además se había hecho más despierta al compás del lento desarrollo del sentimiento de libertad y había aumentado así la oportunidad ofrecida a los hombres para usar su liberado poder intelectual.

Se juntaron sin duda alguna muchas causas para producir los grandes resultados que vemos, pero la libertad creciente (libertad de pensamiento y libertad del cuerpo), la libertad frente a las restricciones físicas, frente a las reglamentaciones autoritarias y a los tributos agobiantes, fué la mayor de las influencias en juego.

Luis XIV, murió en 1715 y en aquel momento existía muy poca libertad en Francia; pero el cambio ya había empezado en Ingla térra con el cercado de un pequeño número de campos comunale; y con la introducción de la agricultura holandesa y de la horticultura flamenca. La transformación vista en esta forma, no pareció muy clara a muchos observadores, pero a medida que el tiempo fué pasando su importancia fué aumentando.

Tampoco lo era para Samuel Johnson en 1750, pero mirando hacia atrás desde nuestros días la historia nos muestra lo que Johnson no supo ver.

Reconocemos, vistos desde hoy, que los hombres del tiempo de Johnson estaban empezando a cambiar la faz del mundo y vemos que en esos hombres habían anidado la ambición y la esperanza — el mayor y más inspirador de todos los cambios que pudo sucederle a la humanidad. Se permitió a los hombres poseer sus propios campos, resolver sus problemas lo mejor que supieran disfrutar el producto de su trabajo sin regulación de la autoridad y sin impuestos opresores.

La libertad fué la primera de las realizaciones de los tiempos modernos y junto con ella arribaron la maquinaria agrícola, los alimentos en cantidades crecidas, adelantos intelectuales, el fracaso y la liberación de las antiguas supersticiones, mejoras en los medios de comunicación y finalmente el vapor, la electricidad y todas las maravillas del mundo actual.

En la edad media, reinaba en lugar de la libertad y la abundancia, la administración comunal de la tierra, las reglamentaciones autoritarias y la miseria.

Fuente Consultada.
El Hambre en la Historia E. Parmalee Prentice Editorial Espasa-Calpe

Origen de los Primeros Inventos de la Historia Cronología

Origen de los Primeros Inventos de la Historia

invento: primer cuchillo de la historia

-5000:EL PRIMER CUCHILLO
Antes de esta fecha era posible encontrar objetos rudimentarios y toscos que oficiaban de cuchillos. Pero lo más aproximado al cuchillo de nuestros días es esto, que data de la época predinástica y que fue encontrado en Gebel-el-Arak, Egipto. Como se puede apreciar, tiene mango de marfil con tallados de figuras egipcias y hoja de sílex.

Invento: primer puente de piedra

-1010:EL PRIMER PUENTE
En Gran Bretaña, sobre el arroyo Barley, cerca de Winsford, se encuentra loque los arqueólogos llaman el primer puente. Como se ve, es de piedra y algunas de ellas llegan a pesar unas 5 toneladas. En Micenas, en las islas Británicas, se pueden observar muchas de estas precarias construcciones, pero parece que este fue el primero.

invento: primera dentadura postiza

-700:LA PRIMERA DENTADURA POSTIZA
Se ha comprobado que los etruscos -los mejores dentistas de la antigüedad- ya confeccionaban, por el 700 antes de Cristo, prótesis dentales con puentes de oro. Los dientes se tallaban en hueso o marfil, o procedían de otros seres humanos. Raramente no fue sino hasta el 1700 en que la moda –y la necesidad- de los dientes postizos volvió a aparecer en escena. Los dentistas medievales, porejemplo, decían que los gusanos de las encías producían el dolor de muelas y rara vez intentaron pergeñar algún tipo de dentadura.

inventos maravillosos las carreteras

-312:LA PRIMERA CARRETERA
Se la puede ver en el sur de Roma y se extendió en principio justamente desde Roma hasta Capua. Luego
se prolongó hasta Brundisium, llegando a medir unos 540 kilómetros con una anchura de 4,30 metros. Cuesta creer que se haya construido en el año 312 antes de Cristo por orden del censor Apio Claudio. La base de la carretera está formada por guijarros conglomerados mientras que la capa superior la constituyen piedras lisas.

inventos: el reloj de agua

-250:EL PRIMER RELOJ DE AGUA
Ctesibio de Alejandría, físico e inventor griego, construye el primer reloj de agua de gran precisión que indica con exactitud las horas, los días y los años. A través de un complejo sistema hidráulico con cremalleras se podía llegar a disponer de horarios exactos.

primer moneda

-280:LA PRIMERA MONEDA
En el Museo de Medallas de París se encuentra esta moneda, que data del año 280. Se trata de una de las primeras monedas del Imperio Romano y tiene en su anverso la cara de la emperatriz Elena, madre del emperador Constantino. Eran de oro, y como podían ser adulteradas fácilmente por las monedas de cobre, había una forma infalible para saber cuáles eran las verdaderas: se tomaba una piedra negra del pedernal, denominada “piedra de toque”, y se las restregaba hasta verificar la pureza del oro de acuerdo a las marcas que dejaban después de ese proceso.

inventos de la historia

1300:LOS PRIMEROS ANTEOJOS
En concreto, no existen los verdaderos anteojos de aquella época, pero existe –  el retrato de lo que puede ser la primera persona con anteojos, novedad que aparece en un fresco pintado por el monje Tommaso de Módena y que data del año 1352. El antecedente más concreto ocurre hacia el siglo X, cuando el investigador árabe Ibn al-Haytham escribió un minucioso tratado de óptica, en el cual aparece por primera vez la descripción correcta de la función corneal. Pero reciénpor el siglo XV, valiéndose de tornos y ruedas de pulir, se pudo conseguir una lente capaz de ser transformada en eficaces anteojos.

la biblia de gutenberg primer libro impreso

1450:PRIMER LIBRO IMPRESO:LA BIBLIA

La Biblia de Gutenberg es el primer libro impreso con caracteres móviles, edición de la imprenta del inventor alemán Johann Gutenberg. La combinación de la fabricación de papel y del uso de la imprenta permite producir una serie de esta Biblia.

primera calculadora de Pascal mecánica

1642:PRIMERA MAQUINA DE SUMAR
El físico y matemático francés Blas Pascal se las ingenia para diseñar una máquina de sumar mecánica. En ella, los números del 0 al 9 están colocados en ruedas giratorias. Estas ruedas representan unidades, decenas, centenas y las siguientes divisiones están situadas una al lado de otra de modo semejante a las varillas del abaco. Cuando una suma es realizada en alguna columna, esta rueda gira por cada uno de los números que deben sumarse; la suma se ve a través de una especie de ventana.

grandes inventos de la historia

1647:EL PRIMER FÓRCEPS
El médico inglés Peter Chamberlain inventa un implemento que permite partos sin demasiadas dificultades. Se le dio el nombre de fórceps, y hasta hace unos años se continuó utilizando. Consistía, como se ve en la foto, en unas pinzas con una sola curva en las ramas para sujetar así la cabeza del feto.

inventos

1770:EL PRIMER MICROSCOPIO
Todavía con una lente precaria y con ciertas aberraciones cromáticas, este microscopio fabricado especialmente para el rey Jorge III fue el primero en su género. Estaba construido enteramente en plata y tenía infinidad de adornos, por lo cual se constituyó en un objeto de lujo para la época. Hacia 1830 comenzaron a mejorar la calidad de las lentes, sobre todo por el empeño puesto por un tal J.J.Lister, fabricante de vinos que pasó a ser, casi de la noche a la mañana, un reputado fabricante de lentes.

primer robot mecanico

1790:EL PRIMER ROBOT
Los hermanos Droz -alemanes ellos- tenían la reputada característica de fabricar androides mecánicos que provistos de elementos de relojería, se inclinaban, movían la cabeza, fumaban y tocaban el piano. Estos muñecos mecánicos puede decirse que fueron ios antecesores de los actuales robots. Eran los auténticos animadores de ciertas reuniones organizadas por las personas de altos recursos económicos ya que alquilar uno de estos androides no era nada barato. (Ver: Autómatas mecánicos)

primer vehiculo a vapor cargnot

1770:EL PRIMER VEHÍCULO A VAPOR
Hoy parece -si se permite la expresión- un auténtico armatoste. Fue construido por un ingeniero militar francés llamado Nicholas Joseph Cugnot. Se trata, en realidad, de un triciclo de grandes dimensiones con una caldera de cobre en su parte delantera. No era muy apto para devotos del vértigo: desarrollaba una velocidad media de 3 kilómetros por hora cada 15 minutos; luego de ese tiempo, se detenía y no podía reemprender la marcha hasta que se volviera a elevar la presión del vapor.

grandes inventos: la maquina de coser

1810:LA PRIMERA MAQUINA DE COSER
Un alemán -Wolfgang Krems- dio la puntada inicial para comenzar la fabricación de máquinas de coser, las que al principio se especializaban solamente en la costura de gorros. El camino abierto por Krems dio lugar a que un cierto número de constructores aplicaran sus esfuerzos al perfeccionamiento de esa técnica.

primera fotografia de la historia

1816:LA PRIMERA FOTOGRAFÍA
El 9 de mayo de ese año, dos meses antes de la declaración de la independencia en Argentina, un francés –Joseph Niepce-es el primero en conseguir combinar ciertos procedimientos químicos para obtener sobre un papel lo que fue la primera fotografía. En realidad, ese documento parece ahora un manchón, pero representa lo que Niepce veía desde la ventana de su cuarto de trabajo: un granero, una casa de ladrillos y un palomar. Este es, pues, el punto de partida de un arte que tuvo su notable expansión en nuestro siglo.

primer encendedor

1823:EL PRIMER ENCENDEDOR
Era una verdadera joyita arte-sanal. En la parte superior, un hombrecillo con gracioso aspecto abre o cierra la caperuza, que generaba la chispa al ser levantada. El combustible era hidrógeno, que se producía dejando caer limadura de hierro en ácido. Básicamente, el diseño es parecido a muchos de los que todavía tienen utilidad.

primera maquina de esquibir-inventos de la historia

1874:LA PRIMERA MAQUINA DE ESCRIBIR
La Remington Small Arms comercializa en este año la primera máquina de escribir en serie. La construyó el austríaco Peter Miitterhofer, la disposición de sus teclas era similar a las actuales, y su apariencia también se aproxima a las contemporáneas.

primer telefono

1876:EL PRIMER TELEFONO
“Señor Watson, ¿puede venir a mi despacho por favor?,..”, le preguntó el señor Alexander Graham Bell a su ayudante el día 10 de marzo de 1876. Fue casi un acto instintivo, porque se le había caído encima el ácido de una batería y necesitaba urgente la presencia de su ayudante. Tomó entonces su recién conectado teléfono y, sin querer, le dio la utilidad que tiene hoy día. Pudo comunicarse a la perfección, ya que el timbre sonó de inmediato en el otro aparato situado en el salón contiguo. Así, pudo atender su ayudante. Y así quedaba inaugurado un nuevo hito en materia de comunicación.

primera moto

1855:LA PRIMERA MOTO
La historia cuenta que en la primavera de 1885 Benz había probado una especie de triciclo con un motor de cuatro tiempos, y que en el otoño del mismo año Daimler montó su motocicleta. Era, por supuesto,muy precaria: sus ruedas eran de madera, el encendido se hacía en base a un sistema de ignición eléctrica, el caño de escape se situaba justo debajo del asiento del conductor y era muy lenta, ya que el motor sólo desarrollaba 700 revoluciones por/ minuto. Una década más tarde de haber sido inventada, la motocicleta ganó una gran popularidad, a tal punto que muchos la consideraban una temible rival del automóvil.

primer automovil a gasolina de benz

1885:PRIMER AUTOMÓVIL A GASOLINA
El ingeniero mecánico alemán Karl Benz introduce el primer automóvil de gasolina eficaz. Su vehículo de tres ruedas fue patentado y circuló por las calles de Munich un año más tarde.

primera aspiradora

1898:LA PRIMERA ASPIRADORA
Eran ambulantes y tal como se aprecia en esta verdadera foto documento de la época, pasaba por las calles ofreciendo sus servicios en oficinas y casas particulares. Grandes y largas mangueras extraían el polvo, y el buen funcionamiento de este servicio daría lugar al posterior invento de la aspiradora personal.

experiencia del primer cohete ruso

1926:EL PRIMER COHETE
Desde una granja ubicada en Auburn, en Massachusetts, el físico estadounidense Robert Goddard logra lanzar el primer cohete de combustible líquido. Ocurrió el 16 de marzo de 1926. El cohete pesaba unos 2,75 kilogramos y cuando se lo cargaba con gasolina y oxígeno líquido su peso ascendía a 4,75 kilogramos. Medía 3 metros de largo y recorría en un tiempo de dos segundos y medio una distancia de 56 metros, alcanzando una altitud máxima de 12,5 metros. (Ver: Los Cohetes)

primera heladera

1927:LA PRIMERA HELADERA
Hubo varias antecesoras, pero este es un modelo que se aproxima a ios actuales. En este diseño de 1927 ya se podían refrigerar alimentos y conservarse durante más de tres días, todo un récord en aquellos tiempos, ya que ciertos modelos –experimentados desde 1825– habían poco menos que fracasado en su cometido.

inventos de usos diario el televisor

1931:EL PRIMER TELEVISOR
Manfred von Ardenne y Sigmund Loewe llevaron a cabo con éxito, en la ciudad de Berlín, los primeros Intentos encaminados ala transmisión de imágenes televisivas.La imagen que vemos en la foto fue la primera emitida, y se hizo sobre una lámina de 10 centímetros cuadrados, en un tubo de electrones en el que se activa un mosaico constituido por diminutas células fotoeléctricas. Los primeros televisores tenían una minúscula pantalla que no alcanzaba ni las diez pulgadas, y en principio se comercializaban con radio.

eniac primer computadora a válvulas

1944:LA PRIMERA COMPUTADORA
Entró en funcionamiento el 7 de agosto, cuando todavía no había culminado la Segunda Guerra Mundial. Se la llamó ENIAC (abreviatura de Electronic Numerical Integrator and Computer) y ocupaba una superficie de 140 metros cuadrados, poseía más de 18.000 válvulas y consumía una potencia de 150 kilovatios. Pesaba 30 toneladas, había cables por todos lados y una PC personal de nuestros tiempos hace en milésimas de segundo los mismos cálculos electrónicos que a la ENIAC le costaba cierto esfuerzo.

El Faisán Alimentación Costumbres Origen y Distribución

INFORMACIÓN SOBRE ORIGEN Y COSTUMBRES DEL FAISÁN

Faisán es el nombre común que reciben unas 50 especies de aves y que pertenecen a la familia del pavo real. Sobreviviente, a través de los siglos, de la rapacidad y la gula, la hermosa ave se ha aclimatado en bosques y praderas de diversos países, donde su cria se encara hoy no solamente como un “hobby” sino como una excelente inversión. Todos los faisanes, a excepción de la gallina del Congo africana son nativas de Asia, aunque algunas especies han sido introducidas en diferentes lugares.

el faisan

A través de los siglos la naturaleza, fatalmente, clasifica y descarta a las especies vivas en forma tal que, a esta altura del siglo puede asegurarse acerca de las especies silvestres que “sólo sobrevivieron las más capacitadas”.

Tal ocurre con los faisanes, gallináceas de notable belleza y elevado valor gastronómico, que a pesar de ello se han conservado, un poco por su gran capacidad de defensa y otro por el hecho de haber recibido protección, primero de los grandes señores feudales, luego de reyes, más tarde de gobiernos republicanos conservacionistasy por último de particulares que comprobaron que su presencia en campos y bosques significa una considerable entrada anual de dinero, sin mucha inversión de personal y prácticamente ninguna en cuanto a infraestructura.

Ubicado entre las gallináceas de mayor porte, el faisán es considerado oriundo del extremo este asiático. Desde allí, según tradiciones y leyendas, fue trasladado hacia el oeste y despertó el interés y la gula de los aristócratas romanos.

A ellos se debería la aclimatación en masa, en las selvas y llanuras europeas, de las razas asiáticas, las cuales, por otra parte, habrían sido antes aclimatadas en la Macedonia y algunos valles de Grecia. Lo cierto es que ya en la Edad Media se lo consideraba natural de los bosques del centro de Europa, tal su aclimatación y difusión.

Las especies más comunes, en cuanto a la caza se refiere, fueron el faisán “tenebroso” (de plumaje brillante en tonalidades negras, rojas y azules) y el “decollar”, perteneciente a la gran subfamilia “colchica” y que, por su corpulencia y rapidez en el vuelo ha sido adoptado por casi todos los criaderos y cotos de caza europeos y norteamericanos.

Por tratarse de un ave omnívora, el faisán justifica su presencia tanto en las zonas rurales como en parques y haciendas exclusivamente ganaderas, ya que, una vez adulto, está obligado a combinar su dieta de cereales y gramíneas con hidratos, grasas y calcio que le aportan los pequeños roedores, reptiles y muy especialmente insectos de todo tipo.

Al igual que otras caminadoras, el faisán es un gran consumidor de ratones de campo y, aunque víctima propiciatoria de las comadrejas, no vacila en seguir a éstas, ya adulto, cuando están con la cría, para engullirse al primer cachorro que se desprenda de la madre. Tal condición ha favorecido la expansión del faisán que, por otra parte constituye uno de los trofeos máximos de la caza menor, algo así como el ciervo rojo para los aficionados a la caza mayor.

La aclimatación de los faisanes se ha intentado siempre con éxito en los países que cuentan con dos elementos fundamentales y próximos, a saber: praderas con grano suficiente y bosques con árboles desarrollados. En la pradera, el faisán se alimenta; en los árboles altos, duerme. Esa combinación, más alguna aguada natural, le bastan.

Los intentos de sueltas deben ser, al principio, masivos, es decir no se puede intentar, por problemática, la población de determinado sitio con cinco o diez yuntas o planteles (un macho ydos hembras). Las observaciones de los técnicos indican que las sueltas deben hacerse con ejemplares jóvenes (no más de 4 meses de edad) y en número superior a cien para campos de 500 hectáreas. Además, se suministrará en el lugar de la suelta, durante los primeros meses, una cantidad determinada de alimento al cual estén acostumbrados los faisanes.

En todos los casos, antes de efectuarse la suelta, corresponde realizar un censo de animales depredadores, especialmente comadrejas, zorros y zorrinos y realizar batidas con el propósito de asegurar que los faisanes jóvenes alcancen la adultez. Esa batida deberá repetirse al comenzar la primavera siguiente, para asegurar la subsistencia de los primeros nidos y el nacimiento de faisanes en libertad. El resto será de competencia exclusiva del equilibrio y la selección naturales, ya que, según la vieja frase de los cazadores “donde haya faisanes, habrá zorros” .

faisan dorado

El faisán dorado, es una especie autóctona de China central y occidentaly se caracteriza por el largo y brillante plumaje. Se alimenta de bayas , semillas  e insectos. Sus vuelos son cortos y debido a sus poderosas alas puede despegar del suelo, casi vertical.

faisan comun

Faisán Común

Faisán común, el dorado y el dorson negro fueron introducido en Argentina en el oeste de la provincia de Río Negro y sur de Neuquén con fines ornamentales y cinegéticos. Posteriormente se registraron parejas lejos de los jaulones originarios (Gelain, 2010 y Grigera y Trejo, 2009)

Fuente Consultada:
Ciencia Joven Fasc. N°34 Edit. Cuántica Nota de Agustín Perri

Orígenes de la Ciencia Moderna y La Filosofía Renacentista

Orígenes de la Ciencia Moderna: Filósofos y Científicos

Si la primera parte del siglo XVII es un período de crisis en todos los campos, crisis que prolongan las conmociones del Renacimiento, en la segunda mitad del siglo se proyectan las tentativas de solución.

A la anarquía, a las luchas políticas y sociales, responde el ideal absolutista, el cual alcanza la perfección histórica con Luis XIV, que inspira tanto a los soberanos españoles como a los Estuardo, al emperador como a los pequeños príncipes alemanes.

Al caos y la confusión, nacidos de las ruinas del viejo sistema aristotélico como consecuencia de los trabajos y las investigaciones de Bacon y Galileo, se opone la tentativa de Descartes, buscando un nuevo método científico para elaborar una doctrina racional de conjunto del universo.

El ser humano siempre quiso saber qué ocurrió al principio de todo y, en consecuencia, no tuvo reparo en intentar ver más allá para encontrar la luz. Fue el italiano Galileo Galilei (1564-1642) quien preparó el camino de la ciencia moderna y supo convertir el catalejo del holandés Hans Lippershey (1570-1619) en un telescopio refractor para la observación de los cuerpos celestes en 1609, justo el mismo año en que el astrónomo alemán Johannes Kepler (1571-1630) presentaba sus primeras dos leyes del movimiento elíptico planetario en el libro Astronomía nova.

El físico y matemático inglés Isaac Newton (1642-1727), inventor del primer telescopio de reflexión en 1668, sentó las bases de la ciencia moderna con sus descubrimientos en óptica clásica (la naturaleza de la luz blanca o luz del Sol por medio de un prisma de cristal) y la mecánica clásica (la formulación de las tres leyes del movimiento y la ley de la gravitación universal). Además desarrolló el cálculo infinitesimal en el campo de la matemática pura.

Ya en la segunda década del siglo XX, el físico alemán Albert Einstein revolucionó el sistema del mundo newtoniano con la teoría general de la relatividad y dos predicciones fundamentales: la curvatura del espacio-tiempo alrededor de un cuerpo y el llamado efecto de arrastre de marco, por el que la Tierra, en su rotación, curva el espacio-tiempo. Poco después, el universo fue visto como un todo en expansión gracias a la teoría del Big Bang o Gran Explosión, que se ha establecido como la teoría cosmológica más aceptada.

En filosofía Descartes se lo considera como fundador de la filosofía moderna, quien tendrá una gran influencia después de su muerte (1650). A la copiosidad barroca del arte durante este período de transición, el clasicismo quiere imponer las reglas universales del buen gusto y de la mesura.

En todos los aspectos, tanto en el orden económico, con el mercantilismo estatal, como en el orden militar, en el que los ejércitos disciplinados por la monarquía absoluta quieren reemplazar a las bandas de mercenarios y a los condottieros, todavía dominantes en el trascurso de la Guerra de los Treinta Años, se pueden discernir los esfuerzos hacia el orden y la estabilización.

El triunfo no será más que aparente: detrás de las armoniosas fachadas clásicas y las magnificencias del arte oficial, aparecen, desde finales del siglo, otras crisis, otras con tradicciones que anuncian el período revolucionario de la «Ilustración».

DESCARTES Y EL FUNDAMENTO DEL RACIONALISMO
Renato (René) Descartes (1596-1650) pertenecía a la pequeña nobleza; después de haber cursado sólidos estudios eligió la carrera de oficial del ejército, sirviendo primeramente en Holanda, bajo las órdenes de Mauricio de Orange, y en Baviera, al comienzo de la Guerra de los Treinta Años.

No cesaba de meditar y trabajar en las matemáticas; en Alemania, en un cuchitril al lado de una estufa, tuvo la célebre «iluminación» que le reveló las ideas directrices de su filosofía. Después de una permanencia en Italia, se estableció en Holanda (1629), donde el pensamiento   podía   desenvolverse   más   libremente. Residió allí veinte años, interrumpidos por breves estancias en Francia, enteramente   consagrados   a   la   ciencia   y   a   la filosofía.

Filósofo René Descartes

 En el año 1637 apareció el «Discurso del Método», escrito en francés y no en latín como era costumbre en la época para este género de obras. Rápidamente célebre, admirado por la princesa Isabel, hija del Elector Palatino, fue invitado a Estocolmo por la reina Cristina, la cual le exigía que se levantara todos los días a las cinco de la mañana para enseñarle filosofía.  ¡Su actividad de reina no le debaja libre otros momentos! El duro clima sueco fue la causa de la pulmonía que llevó a la tumba a Descartes   a  los  cincuenta  y  cuatro  años.

Trató de sistematizar todos los conocimientos de su tiempo, de crear una ciencia universal explicando los fenómenos de la naturaleza por medio del razonamiento matemático. Sabio en todo, hizo investigaciones de óptica, creó la geometría analítica, se interesó por la fisiología.

Su método comenzó por la duda radical, la «tabla rasa» de las ideas recibidas, la repulsa del principio de autoridad, para comenzar a partir de la primera certeza resumida en la célebre fórmula: «Pienso, luego existo». Se ajusta a cuatro reglas esenciales:

1)no aceptar nunca, más que ideas claras y distintas, que la razón tenga por verdaderas;

2)dividir las dificultades en tantas partes como sean necesarias para resolverlas (análisis);

3)partir de lo simple para, llegar a lo complejo (síntesis);

4)examinar todo por completo para estar seguro de no omitir nada.

No es cuestión de examinar aquí al detalle una obra que aborda los problemas universales de las ciencias y de la filosofía. A pesar de que Descartes intentó demostrar que las ideas de perfección y de infinito no pudieron ser puestas en el hombre, imperfecto y limitado, más que por Dios, sus explicaciones rigurosamente deterministas del universo, del hombre y de sus pasiones, podían excluir la divinidad y por ello rápidamente se hizo sospechoso (a pesar del entusiasmo de Bossuet) a los ojos de ciertos teólogos.

Y es verdad que inspiró directamente a los materialistas del siglo siguiente. Pascal lo vio muy claro cuando escribió en sus «Pensamientos»: «No puedo perdonar a Descartes; hubiera querido poder prescindir de Dios en toda su filosofía; pero no pudo evitar hacerle dar un papirotazo, para poner al mundo en movimiento. Después de esto, Dios no sirve para nada».

Los contemporáneos se apasionaron por sus teorías sobre el pensamiento y la extensión, los torbellinos, la materia sutil, los animales-máquinas, etc… Por su tentativa de reconstrucción total de las leyes del universo, basándose en algunos principios, se ligaba al espíritu de ordenación del absolutismo. Por su método, principalmente la duda sistemática, abría el camino al pensamiento libre, aunque se defendía siempre de ser ateo. El cartesianismo iba a tener importantes derivaciones.

SPINOZA Y LEIBNIZ Entre los espíritus cultivados se mantenía numeroso contacos , por medio de los libros, viajes y las correspondencias. La lengua  francesa  se extendía  y  sustituía  al latín como lengua erudita, y las Provincias Unidas  eran  un punto  de  confluencia  de ideas.

Los grandes centros intelectuales se desplazaban:  primero fue Italia,  hasta comienzos del siglo xvn, después Francia, y, al final del siglo, los Países Bajos e Inglaterra, donde Newton y Locke iban a coronar los  progresos científicos  y filosóficos.

Las ciudades holandesas que habían albergado a Descartes, con sus universidades, sus imprentas, su burguesía mercantil activa y cosmopolita, y su liberalismo, eran favorables a la floración de las nuevas ideas. En Amsterdam   nació   Spinoza (1632-1677), descendiente de judíos portugueses emigrados. La audacia y la originalidad de su pensamiento, influido por Descartes, le indispuso con  su  ambiente  tradicional (su padre quería hacerle rabino), siendo arrojado de la sinagoga.

Excluido del judaísmo, quedó desde entonces libre e independiente, rechazando las cátedras de la universidad, porque temía verse obligado a abdicar de su independencia; prefería ganarse la vida en La Haya puliendo lentes. En este caso tampoco podemos dar más que una breve reseña de su filosofía, expuesta en varias obras (entre ellas el «Tratado teológico político» y la «Etica»). Siendo, a su manera, un místico panteísta, rechazaba toda religión revelada y denunciaba las incoherencias y las contradicciones del Antiguo Testamento, el cual, según él, no había sido dictado por Dios, sino hecho por judíos deseosos de mostrar su historia y su religión bajo cierto aspecto, en relación con las necesidades históricas.

Lo mismo que Descartes, intentó dar, sin dejar de criticar los puntos de su teoría, una vasta explicación del mundo basada en la mecánica y las matemáticas, obedeciendo a una rigurosa lógica de las leyes de la necesidad, en la que asimilaba a Dios con la sustancia infinita, con la Naturaleza. Negaba la existencia de un Dios personal y del libre albedrío. «Nosotros creemos ser libres porque ignoramos las cosas que nos gobiernan. Si se pudiera tener una idea absoluta del orden general que rige la Naturaleza, se comprobaría que cada cosa es tan necesaria como cada principio matemático».

Quería analizar las pasiones y los sentimientos «como si se tratara de líneas, de superficies, de volúmenes».

Alemania produjo otro gran genio en la persona de Leibniz (1646-1716), nacido en Leipzig, agregado al servicio del Elector de Maguncia y después al del duque de Hannover. Pasó cerca de cuatro años en París, donde trató de disuadir a Luis XIV de intervenir en Alemania. Independientemente de Newton, inventó el cálculo infinitesimal (1684).

Su compleja filosofía está basada en la teoría de las «mónadas», elementos, átomos de las cosas, todas diferentes, creadas por Dios, que es la mónada suprema y quien ha regulado el universo dentro de una armonía preestablecida, agrupando las cadenas infinitas de las mónadas y su movimiento. Diferentes, incompletos, frecuentemente contradictorios, rebasados hoy, pero llenos de intuiciones geniales, todos estos sistemas tienen un punto común: una explicación total, rigurosa, científica, de la Naturaleza y de sus fenómenos, de Dios, de la sustancia, del alma, etc..

En un siglo, los progresos son considerables: el pensamiento humano no se inclina ya ante los dogmas y las tradiciones recibidas, sino que busca libremente por medio de su crítica descubrir las leyes que rigen el universo, como ya lo habían intentado los grandes filósofos griegos.

PRINCIPIOS DE LA CIENCIA MODERNA
Muchos pensadores eran, al mismo tiempo que sabios, matemáticos notables. Paralelamente a su obra filosófica y religiosa, Blas Pascal (1623-1662) establecía las bases del cálculo de probabilidades, demostraba la densidad del aire según las hipótesis de Galileo y de Torricelli, inventaba el barómetro, exponía las propiedades del vacío y de los fluidos, así como las de las curvas.

Otros investigadores, igualmente científicos, profundizaron en los descubrimientos hechos a comienzos del siglo: en medicina, después del inglés Harvey, médico de los Estuardo (muerto en 1657), que había construido una teoría revolucionaria sobre la circulación de la sangre y el papel del corazón, el bolones Malpighi (1628-1694), gracias a los progresos del microscopio, analizaba el hígado, los ríñones, los corpúsculos del gusto, las redecillas de las arteriolas, y comenzaba el estudio de la estructura de los insectos.

El holandés Leuwenhoek descubría los erpermatozoides y los glóbulos rojos de la sangre. Los dos chocaban todavía con los prejuicios tenaces de las universidades, en las que reinaba el aristotelismo que había rechazado los descubrimientos de Harvey. Moliere, en su «Enfermo Imaginario», hará, por otra parte, una cruel sátira de los médicos retrógrados.

cientifico del renacimiento

Biografía
Copérnico
Biografía
Johanes Kepler
Biografía
Tycho Brahe
Biografía
Galileo Galilei

El mundo de lo infinitamente pequeño comienza a entreabrirse, aunque aún no sean más que tanteos en química y fisiología. Redi, médico del gran duque de Toscana, abordaba el problema de la «generación espontánea». Suponía que los gusanos no nacen «espontáneamente» de un trozo de carne en descomposición, sino de huevos que ponen moscas e insectos.

Sin embargo, la mayoría de la gente creía todavía en esta generación animal o vegetal, partiendo de pequeños elementos reunidos. El mismo Redi descubría las bolsas de veneno de la víbora, pero otros aseguraban que el envenenamiento era producido por los «espíritus animales» de la víbora que penetraban en la llaga hecha por la mordedura.

La ciencia comenzaba también a ocuparse de las máquinas: Pascal, Leibniz construían las primeras máquinas de calcular. Cristian Huygens (1629-1695) aplicaba a los relojes el movimiento del péndulo. Miembro de la Academia de Ciencias de París, pensionado por Luis XIV, tuvo que regresar a Holanda, su país natal, después de la Revocación del Edicto de Nantes.

Realizó importantes trabajos matemáticos, estudió la luz, presintió su estructura ondulatoria, desempeñó un papel decisivo en astronomía, tallando y puliendo los cristales de grandes lentes, lo que le permitió descubrir un satélite de Saturno, la nebulosa de Orion, así como el anillo de Saturno. Su ayudante, Dionisio Papin construyó la primera máquina de vapor en la que un émbolo se movía dentro de un cilindro (1687). Los ingleses iban a sacar aplicaciones prácticas para extraer el agua de las minas por medio de bombas. Por último, a finales de siglo, Newton formulaba las leyes de la gravitación universal.

“DIOS DIJO: HÁGASE NEWTON Y LA LUZ SE HIZO”

Esta cita del poeta Alexandre Pope muestra bien claro el entusiasmo que levantó el sistema de Newton, publicado en 1687 con el nombre de Philosophiae Naturalis Principia Mathematica. Isaac Newton (1642-1727), alumno y después profesor de matemáticas de la Universidad de Cambridge, terminó su carrera como «inspector de Monedas» y presidente de la Real Sociedad; fue también miembro del Parlamento.

físico ingles Newton

Isaac Newton

A la edad de veintitrés años lanzó las bases del cálculo diferencial, necesario para investigaciones profundas y mejoró su técnica, mientras que Leibniz llegaba a los mismos resultados por un método diferente. Los dos sabios fueron mutuamente acusados de plagio, a pesar de que sus investigaciones eran independientes aunque casi simultáneas.

Las anotaciones de Leibniz eran, por lo demás, más eficaces y los franceses las adoptaron. La invención del cálculo diferencial  e  integral que se funda en la acumulación de las diferencias infinitamente pequeñas, había de permitir resolver los problemas que planteaban las matemáticas del espacio, con sus cambios de tiempo, de lugar, de masa, de velocidad, etc.. Newton se dedicó entonces a estudiar las cuestiones que sus predecesores habían dejado sin solución: ¿por qué los astros describen curvas en lugar de desplazarse según un movimiento rectilíneo? Se dice que fue la caída de una manzana lo que puso en marcha los mecanismos de su reflexión.

Necesitó veinte años para dar las pruebas de sus teorías sobre el movimiento y la gravitación universal, las cuales iban a ser unánimemente admitidas hasta Einstein.

Albert Eisntein

En el espacio vacío, los cuerpos ejercen una atracción mutua; la fuerza de atracción es tanto mayor cuanto menor es la distancia entre dos cuerpos y mayor la masa del cuerpo que ejerce la atracción, o, dicho de otro modo, esta fuerza es directamente proporcional al producto de las  masas  e  inversamente proporcional  al cuadrado de las distancias. Newton extendía a todo el universo los fenómenos que entonces se creían reservados a la Tierra, siendo el cielo teatro de misterios inaccesibles, como lo creía la Edad Media.

Obtuvo una formulación matemática, gracias al cálculo infinitesimal, y consiguió una comprobación en el estudio del movimiento y de la velocidad de la Luna. Estableció, igualmente, que a cada acción se opone igual reacción. Las teorías de Newton chocan con las de Descartes, el cual explicaba la interacción de los astros por medio de los famosos «torbellinos» que agitaban continuamente la «materia sutil» continua, en la que flotaban los cuerpos. A la publicación de «Principia» siguieron numerosas polémicas.

Los cartesianos afirmaban que este principio de atracción era un retroceso a las «cualidades» ocultas de Aristóteles y, a pesar de los argumentos newtonianos, que demostraban la imposibilidad de concebir el espacio celeste lleno de materia, incluso siendo muy fluida, se continuó negando durante largo tiempo la teoría de la gravitación, como lo hicieron Huygens, Leibniz, Fontenelle, Cassini, Réaumur y otros, hasta la confirmación cada vez más brillante que aportaron las experiencias en el transcurso del siglo XVIII. Newton aplicó también su genio al estudio de la luz, explicando por qué los rayos del sol se descomponen en diferentes colores a través de un prisma. Al margen del análisis espectral, hizo numerosos descubrimientos ópticos.

La fe de Newton permaneció viva. Su sistema no eliminaba la exigencia de una causa primera, de un agente todopoderoso «capaz de mover a su voluntad los cuerpos en su sensorium uniforme e infinito para formar y reformar las partes del universo». La ciencia aceptaba a Dios, que debía crear ininterrumpidamente el movimiento, sin el cual todo se pararía poco a poco por degradación de la enegría. Newton murió a la edad de ochenta y cuatro años, rodeado de inmenso respeto, después de haber abierto un campo ilimitado a los descubrimientos de física y matemáticas.
Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo VII La Gran Aventura del Hombre

Consejos para Dormir Mejor Dia Mundial del Sueño Beneficios

Consejos Para Dormir Mejor
Dia Mundial del Sueño

El 18 de marzo de cada año se celebra a nivel internacional el Día Mundial del Sueño, fecha establecida por la Asociación Mundial de Medicina del Sueño, con el objetivo de que se tome conciencia acerca de su importancia y de la manera en la que el sueño influye en la salud, la educación, la sociedad y la seguridad vial. Dormir bien proporciona energía para comenzar retos, estar más positivos y ver la vida de otra manera, ayudando a la salud, a la mente y al cuerpo.

Algunos consejos para conciliar el sueño:

  • Mantener un horario regular, acostándonos y levantándonos a la misma hora cada día. Durante el día realizar sólo una siesta corta para poder dormir bien por la noche.
  • Si hacemos ejercicio, que sea a una hora regular todos los días. El deporte estimula y el cuerpo tardará más tiempo en relajarse. No penséis que ejercitarnos antes de dormir hará que estemos más cansados para ayudarnos a conciliar el sueño.
  • No comamos cenas pesadas antes de dormir, ni bebidas energéticas o que contengan cafeína.
  • No fumemos, ni bebamos alcohol. También son estimulantes que nos mantendrán despiertos, además disminuyen el oxígeno que debe llegar a nuestro cuerpo y nos impedirán descansar completamente.
  • Nuestra cama debe ser cómoda, cerremos puertas y ventanas para que el ruido no pueda molestarnos y así crear un ambiente propicio.
  • Ventilemos el dormitorio antes de dormir, cambiemos las sabanas regularmente y usemos aromas relajantes que estimulen el sueño, como la lavanda.
  • Ropa cómoda para ir a la cama, sin botones, con materiales transpirables, que nos permitan movernos durante el sueño.
  • Un baño caliente con manzanilla y algunas sales nos calman y preparan al cuerpo para el descanso.
  • Música relajante, al ponerla a un volumen bajo tranquiliza la mente. Si tenemos suerte, antes de ir a la cama podemos pedir que nos hagan un masaje (da placer y alivia el cuerpo).
  • No trabajemos en la cama o en nuestro cuarto, esto le da a nuestro cerebro un lenguaje equivocado de lo que significa nuestro descanso.
  • Intentemos dejar los problemas lejos del dormitorio, estaremos cansados y no encontraremos una solución que nos satisfaga. Si un problema tiene solución, ésta suele aparecer cuando estamos más despejados.

DORMIR MAL O POCO IMPLICA…
SALUD Puede comprometer tu sistema de defensa, también eleva la presión arterial.
INTELIGENCIATu cerebro queda como “estresado” y pierde rendimiento intelectual.
PESOEstá demostrado que complica la pérdida de peso
COORDINACIÓN limita la capacidad para tareas físicas, los ejercicios, las manualidades, el manejo de vehículos, pierdes reflejos.
BELLEZAHay que dormir mínimo 8 horas diarias, porque mientras descansas el cuerpo se repara.

Frases o Expresiones Famosas de Personajes Argentinos Famosos

Frases o Expresiones Famosas de Personajes Argentinos

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Haaaaaaaaaaaaaay
que caminar chicas, hay que caminaaaaaaaaaaaaaaaaaaaar!!!

Lita de Lazzari

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Puede fallar…puede fallar.”

Tu Sam

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“Síganme, no los voy a defraudar.”
“Estamos mal pero vamos bien.”
“Perdón me equivoque de discurso.”

Carlos Menem

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Después de que vi a Dios, no tome mas vino. Yo creia
que era verso:no es verso. Está chabon.”

Pappo

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Me gusta tanto la noche que al dia le pondría un
toldo.”
“Pusimos un micro en el arco y entro por la ventanilla”

Bambino Veira

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Con las manos limpias.”

Corzo Gomez

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De Acaaaaa!

Alberto Olmedo

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Por lo menos asi lo veo yo!”

Guillermo Nimo

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En la altura la pelota no dobla.”

Daniel Passarella

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Se equivocó señorita. No tiene bebida alcohólica. Tiene Gatorade.” Pisalo, pisalo, que carajo me importa el adversario, los nuestros son lo de colorado.”

Carlos Bilardo

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Se ha formado una pareja!”

Roberto Galan

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Me estoy probando los pantaloncitos para bañarme en
el Pacifico

Gral. Luciano Benjamín Menéndez

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Que pretende Ud. De mi?

Isabel Sarli

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Esta crazy, Macaya?”

Marcelo Araujo

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En este país tenemos que dejar de robar por dos años

Luis Barrionuevo

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“Che!, Pedro, mira quien vino!

“No va andar”

El Contra, Juan Carlos Calabro

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Vermouth con papas fritas y… good show

Tato Bores

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Si te gusta el durazno, bancate la pelusa

Florencia de la V

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Vos fuma!…

Carlin Calvo

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Para eso tengo la Banelco!

Flamarique a Hugo Moyano

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Billetera Mata Galàn

Jacobo Winogrand

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La Argentina es un país condenado al éxito
“El que deposito dólares recibirá dolares”

Eduardo Duhalde

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Soy lo mejor que le puede pasar al país y a la política

“Que lindo que es dar buenas noticias”

Fernando de la Rua

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Conmigo o sinmigo

Herminio Iglesias

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Yo no me gane la lotería: si hice plata la hice
laburando. Me entendes?, Me llaman el Pibe Cantina Cual es el problema?…El Pibe Cantina es el masdesacatado que curte todas….

Pablo Lescano, de Damas Gratis

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Cuando le clave la mirada estaba pensando: Esta noche te voy a matar”

Carlos Monzón, antes de pelear contra Benvenutti

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Yo me borro!

Casildo Herrera, frente al golpe del 76

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Que gusto tiene la sal?…

Carlos Bala

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No me peguen soy Giordano

Roberto Giordano

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El otro día jugué un rato al fútbol y me di cuenta que tengo menos piernas que una foto carnet
“Yo vivo la realidad de mi país, aunque otros digan
que porque me si un saque, no puedo hacerlo… ojo, yo me di un saque pero no
me morí, eh?…”

Diego Maradona en 1999

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Muchacha… , hacete el papanicolao

Tita Merello

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La experiencia es un peine que te regalan cuando te
quedas pelado
“Todos son muy amigos pero cuando subís al ring hasta
el banquito te sacan”

Oscar Ringo Bonavena

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Estoy comprometido con mi tierra, casado con los
problemas y divorciado de sus riquezas

Inodoro Pereyra (Fontanarrosa)

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“Que país generoso”

Jorge Rial

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“Hacia 1997 la deuda externa comenzará a reducirse , y hacia fin de siglo será insignificante”

Domingo Cavallo (1999)

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“La Casa Está en Orden”

Ricardo Alfonsin (1985)

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“Si querès llorar,…llorà”

Moria Casan

Guerra del Chaco Bolivia Paraguay Causas del Conflicto Historia

Guerra del Chaco Boreal: La Guerra Entre Bolivia y Paraguay:

La antigua controversia de límites entre Paraguay y Bolivia, que dio origen a diversas negociaciones, entre ellas, el Pacto Soler-Pinilla en 1907, por el que ambos países se comprometían a respetar el “statu-quo”, y las conferencias de Buenos Aires y Washington, en las que varias naciones americanas concertaron una mediación para tratar de resolver el pleito, constituía una amenaza constante y peligrosa para la paz del continente.

Se habían registrado en los últimos años frecuentes escaramuzas fronterizas que, si bien se resolvían después pacíficamente, lo eran por acuerdos que parecían constituir sólo una tregua, pues los incidentes volvían a repetirse.

La intervención de otros países de América procuraba también poner fin al diferencio, tratando de hallar la fórmula conciliatoria que terminara con la peligrosa tirantez. En el protocolo de abril de 1927 se había establecido la decisión arbitral del diferendo, y en Buenos Aires, el 12 de julio de 1928, se resolvió, con la firma de ambas partes, que el conflicto sería resuelto pacíficamente. No obstante todos esos convenios, los encuentros fronterizos se repetían con frecuencia.

Había entre ambos países un clima evidentemente bélico, que haría crisis en cualquier momento, con el peligro que entrañaba para la paz de todo el continente. Cualquiera de esos incidentes podía constituir la chispa que encendiera la hoguera, envolviendo en una sangrienta guerra a pueblos americanos. La situación era cada vez más crítica. Todas las gestiones de conciliación y los esfuerzos por dar una solución pacífica al largo diferendo, terminaban, indefectiblemente, en el fracaso. La crisis estaba cada vez más próxima, y la aceleró un suceso registrado en el fortín Vanguardia. Hubo acusaciones mutuas.

Nido de ametralladora, fue una larga guerra de posiciones

El encargado de Negocios del Paraguay en La Paz era invitado a dejar Bolivia, y lo mismo ocurría con el ministro de Bolivia en Asunción, quien ese mismo día entregaba el archivo al ministro argentino y salía en lancha para Formosa con el fin de seguir luego viaje a Buenos Aires. De inmediato inició sus gestiones la Comisión Permanente de Montevideo, creada por el Tratado Gondra.Se procuró nuevamente la intervención de otros países, pero todo fue inútil. El 7 de diciembre de 1928, el gobierno paraguayo declara su propósito de acogerse al Pacto Gondra, provocando la reunión de la Comisión Investigadora a que el mismo se refiere. La crisis se consideraba inminente. Al día siguiente, es decir, el 8 de diciembre, se producía la ruptura de relaciones entre ambos países.

Hubo ofrecimiento de mediación por parte de varios países. Todo fue inútil. De hecho existía el estado de guerra. No se había declarado oficialmente el conflicto, pero los choques se hicieron más continuos durante el año siguiente. Corría sangre en los campos americanos. Todo el continente se esforzaba por poner fin al conflicto y evitar que la guerra sé declarara, en forma oficial y con sus naturales consecuencias. Los encuentros se sucedían y después de más de 2 años de ese estado de incertidumbre, en cuyo lapso se libraron numerosos combates entre patrullas de ambos países, la guerra comenzó el 15 de junio de 1932 con las batallas que tuvieron por escenario Pitiantuta.

La contienda se prolongó casi tres años, durante los cuales se registraron muchos y muy sangrientos combates que costaron numerosas vidas. Duras luchas se registraron en Herrera, Gondra, Nanawa, Campo Vía, Pampa Grande, el Carmen, Ballivián y otros muchos lugares. Ya declarada la guerra y en pleno desarrollo, el 3 de agosto se reunieron en Washington representantes de 19 países americanos que recordaron que no se reconocería arreglo territorial alguno que no fuera obtenido por medios pacíficos, ni la validez de las adquisiciones territoriales logradas mediante ocupación y conquista por la fuerza de las armas.

Por iniciativa de Argentina y Chile, se constituyó, un grupo mediador de naciones americanas, que integraron, además de los citados países, Estados Unidos, Perú, México y Brasil. La propuesta del grupo mediador, basada en la suspensión de las hostilidades y en el arreglo de la cuestión de límites por una Conferencia de Paz, fue aceptada por los beligerantes.

Con ello se dio término a la llamada “guerra del Chaco”, en 1935 que, virtualmente, se había iniciado a fines del año 1928.

Termina la Guerra: En el infierno verde del Chaco Boreal corre la sangre americana. Desde 1928 se ha velado en los legendarios fortines, aguardando el ataque, anticipándose a la sorpresa. Desde Asunción partieron decenas de barcos colmados de muchachos paraguayos, para regresar vacíos y ser cargados nuevamente.

Desde La Paz, la hermosa capital del altiplano, se puso en marcha una bizarra juventud en aquellos días de esperanzas, en instantes en que el amor a la patria hace ver el cielo más azul y más brillante el sol. Pero la guerra no es sólo eso. Tras las ventanas, hoy cerradas, desde las cuales caían ayer lluvias de flores, ahora hay alguien que espera o que llora. La guerra lo consume todo: hombres, materiales, dinero.

Los pueblos, empobrecidos, ya no miran con iguales ojos lo que miraban la víspera. Y ya no sólo son muchachos los que van al frente. Las sucesivas levas incluyen a hombres maduros que van dispuestos a. matar y a morir en la lucha.

Los presidentes de Argentina y otros países del continente asisten a la Conferencia Interamericana de Buenos Aires. Desde el Norte ha llegado Franklin Delano Roosevelt. Los pueblos miran con fe la labor de esos hombres para quienes el problema candente es uno solo: Hacer la paz.

Es un reclamo que no es posible desoír. Luego de varios años, tras superar una serie de dificultades, se constituye al fin, el 19 de julio de 1935, en Buenos Aires, la Conferencia de la Paz. Entre los inconvenientes con que se tropezó, tuvieron preponderante influencia las variaciones en el régimen de gobierno imperante en ambos países beligerantes, fluctuaciones que gravitaron en la política en parecida medida que lo hicieron en la opinión de los pueblos. Pero además existía una base firme: la impopularidad de la guerra y la sólida decisión americana de poner fin a las hostilidades. Varias cancillerías, en primer lugar la argentina, procuraron influir en Asunción y La Paz, abriendo, al fin, brechas en una posición irreductible. Hacia mediados de octubre se llegó a un acuerdo.

Fuente Consultada: LA RAZÓN 75 AÑOS – 1905-1980 Historia Viva – Año 1928

AMPLIACIÓN DEL TEMA
CRÓNICA DE LA ÉPOCA
GUERRA DEL CHACO BOREAL
NOTA DEL HISTORIADOR ROLANDO BEL
EL BICENTENARIO N° 7 PERÍODO 1930-1949

El recientemente iniciado conflicto del Chaco amenaza con convertirse en la más grande y sangrienta de las guerras acontecidas en nuestra América latina. Miles de soldados bolivianos y paraguayos se enfrentan en los cañadones chaqueños. Quizás, el principal factor de mortalidad no sea el ataque enemigo sino la malaria y la sed.

El área disputada, de una extensión aproximada de 455 mil kilómetros cuadrados, es una zona agreste y semidesértica, casi despoblada e inexplorada. Una de las regiones más inhóspitas del mundo para librar una guerra intensa.

¿Cómo explicar esta guerra fratricida entre dos de los países más pobres de nuestro continente, que además sufren una profunda crisis económica y social?

Para Bolivia, que ha perdido la salida al mar en la Guerra del Pacífico (1879-1883), el acceso al río Paraguay le permitiría, salir de su forzada mediterraneidad. También el descubrimiento de yacimientos petrolíferos en la pre-cordillera andina motiva el interés del gobierno boliviano, urgido de salir de su debacle económica y crisis sociopolítica. La compañía estadounidense Standard Oil tiene los derechos de explotación en la zona occidental del Chaco y se sospecha que la riqueza de los yacimientos se extiende hacia el Este. El problema es que esta región es controlada por los paraguayos y los derechos de exploración pertenecen a la compañía anglo-holan-desa Royal Dutch Shell.

Los antecedentes de las tensiones en la región se remiten a la época colonial y si bien durante este siglo se firmaron varios tratados entre Paraguay y Bolivia, la mediación de otros países limítrofes sólo pudo evitar (o demorar) el conflicto armado, sin lograr una solución definitiva.
Bolivia, gobernada por Daniel Salamanca, nacionalista orgulloso y agresivo, cuenta con una población de tres millones en comparación con el millón de paraguayos. Además de una economía basada en ricas minas de plata y estaño, tres veces más grande que la economía paraguaya, sustentada casi exclusivamente en las exportaciones ganaderas y algodoneras.

Ante el avance masivo de las tropas bolivianas, más numerosas y equipadas, que implementan la estrategia de la ocupación extensiva del espacio, las brigadas paraguayas, más pequeñas pero dotadas con mejor espíritu de combate, han comenzado a implementar una resistencia casi guerrillera, atacando en los puntos más débiles, retirándose para volver a atacar. Estrategia de desgaste que ya comenzó a dar sus frutos.

Biografia de Juan Manuel Fangio Campeon Mundial Formula 1

Biografia de Juan Manuel Fangio Campeón Mundial Formula 1

Juan Manuel Fangio (1911-1995): Nacido el día 24 de junio de 1911 en Buenos Aires, Argentina. Fue un gran piloto de F1 logrando ganar cinco campeonatos mundiales. Pese a la oposición de sus padres, puso de manifiesto una gran pasión y enorme entrega por el mundo del automovilismo, en 1939, los vecinos de su localidad hicieron una colecta y consiguieron dinero suficiente para comprarle un Chevrolet, con el cual compitió en una carrera nacional.

Juan Manuel Fangio

Ganó una etapa y luego se impuso en los 1.000 kilómetros de la Republica Argentina. Se corono campeón argentino dos años consecutivos. A la edad de 38 años compró su primer Maserati.

En el año 1950 entró en la escudería Alfa Romeo; y en el primer mundial disputado quedó en el primer puesto en tres grandes premios y acabó segundo en la competición. Un año después se proclamó por vez primera campeón del Mundo. En los dos años posteriores corrió con Ferrari, BRM, y Maserati.

La desgracia le jugo una mala pasada y en el año 1953 sufrió un grave accidente en Monza, lo que lo obligo a abandonar toda la temporada. De regreso a la actividad en el año 1954, corriendo para Maserati y Mercedes, Juan Manuel Fangio logró su segundo campeonato del mundo. El tercero llegó a con Mercedes, y el cuarto, con Ferrari. En 1957, regreso a la escudería Maserati, y con esta consiguió su quinto y último título, forjando todo un record y convirtiendose en leyenda del automovilismo internacional.

Luego abandono la actividad a la edad de 47 años. En el año 1995 dejo de vivir pero continua vigente su enorme trayectoria como deportista y calidad de persona.

maserati de Fangio

Entre 1951 y 1957, obtuvo cinco títulos mundiales de Fórmula 1, conduciendo con Mercedes Benz, Maserati, Alfa Romeo y Ferrari. Retirado en 1958, luego de su secuestro, mantuvo durante un extenso período el récord de más títulos en Fórmula 1, hasta que fue desplazado por Michael Schumacher en 2003.

Los números lo dicen todo: 7 temporadas, 2 subcampeonatos y 5 títulos, un récord que permaneció durante 46 años hasta la aparición del alemán Michael Schumacher. Disputó 51 carreras, de las cuales largó 48 desde la primera fila (29 pole positions). Se subió 35 veces al podio, de las cuales 24 fueron en el escalón más alto. Todo esto con cuatro escuderías diferentes y ante rivales mucho más jóvenes –se retiró a los 46 años– y teóricamente mejor preparados que él.

Cronología de Juan Manuel Fangio
24 de Junio de 1911: En la casa de la calle 13, en Balcarce, nace Juan Manuel Fangio. Sus padres son Loreto Fangio y Herminia D´Eramo.

1923: Deja la escuela para trabajar como mecánico en el taller de la Agencia Studebaker de Balcarce, de Manuel Viggiano.

1929: Disputa su primera carrera, como acompañante de Manuel Ayerza, sobre un Chevrolet ´28 cuatro cilindros. La competencia se disputa entre Coronel Vidal y Maipú.

24 de Octubre de 1936: Debuta como piloto en una carrera no oficial, en Benito Juárez, a bordo de un Ford A ´29 modificado. Abandona

27 de Marzo de 1939: Su primera carrera oficial. En Necochea con un Ford ´34, finaliza quinto.

18 de Octubre de 1938: Debuta en Turismo de Carretera, en el Gran Premio Argentino. Manejando un Ford cupé ´37, con Luis Finochietti. Arriba séptimo

12 de Octubre de 1940: Gana el Gran Premio Internacional del Norte, una carrera entre Buenos Aires y Lima, de 4.765 Km. de recorrido, con un Chevrolet. Es su primer triunfo en el automovilismo.

14 de Diciembre de 1940: Al calsificarse octavo en las Mil Millas Argentinas, obtiene el primer título de Campeón Argentino de Carreteras.

2 de Abril de 1942: Gana la carrera Mar y Sierras de Turismo de Carretera: será su última intervención hasta después de la Segunda Guerra Mundial.

15 de Febrero de 1947: Vuelve a la actividad, con un tercer lugar en una prueba de Mecánica Nacional (monoplazas) en el circuito de Retiro, en Buenos Aires.

17 de Enero de 1948: Debuta en Máquinas Especiales (antecedente de la Fórmula 1) con un Maserati 1500 en Palermo. Abandona.

16 de Abril de 1950: Debuta en el equipo Alfa Romeo de F1 con una victoria en el circuito de Ospedaletti, en San Remo.

13 de Mayo de 1950: Debuta en el Primer Campeonato Mundial de Fórmula 1, integrando la escuadra Alfa Romeo, pero abandona por problemas de motor. La carrera se lleva a cabo en el circuito de Silverstone, Inglaterra.

21 de Mayo de 1950: Logra su primer triunfo en el Campeonato Mundial. Es el Grand Prix de Mónaco, en Montecarlo, con un Alfa Romeo 158, luego de esquivar una múltiple colisión en la primera vuelta que dejó afuera a nueve autos.

3 de Septiembre de 1950: Al abandonar el Gran Prix de Italia, pierde el título mundial a manos de su coequiper Ninno Farina

28 de Octubre de 1951: Se consagra por primera vez Campeón Mundial de Conductores al ganar el Gran Prix de España, en Pedralbes, con un Alfa Romeo 159. Es también, la última carrera de la escudería.

1 de Junio de 1952: Debuta con la ensordecedora BRM inglesa de 4500 cm3 en el Gran Premio de Albi, en Francia, pero abandona.

8 de Junio de 1952: Se despista en la primera vuelta del Gran Premio de Monza, cuando corría con una Maserati A6GCM de Fórmula 2. Había corrido el día anterior en Irlanda. “A las dos de la tarde llegué, a las dos y media largué y a las tres estaba en el hospital”, recordó después. En el accidente sufre lesiones en las vértebras cervicales, que lo mantienen fuera de la actividad durante siete meses.

18 de Enero de 1953: Reaparece disputando el 1º Gran Premio de la República Argentina de Fórmula 1, pero abandona.

13 de Septiembre de 1953: Vuelve al triunfo en Fórmula 1, venciendo en el Grand Prix de Italia, obteniendo así el subcampeonato mundial.

19 de Noviembre de 1953: Sobre un Lancia D24 gana la Carrera Panamericana, 3.070 Km. de rutas desde la frontera norte a la sur de México

17 de Enero de 1954: Bajo una lluvia torrencial, gana por primera vez el Grand Prix de la Argentina de F1, con una Maserati 250F.

4 de Julio de 1954: Debuta en el equipo Mercedes Benz, en Francia. Marca la pole-position y consigue la victoria.

24 de Octubre de 1954: Con un tercer puesto en Pedralbes, consigue su segundo título del mundo. Ha ganado en seis de las ocho carreras.

16 de Enero de 1955: Con temperaturas que alcanzan los 50 grados, vence otra vez en el Grand Prix de Argentina: Es el único piloto que no es reemplazado durante las tres horas de carrera.

11 de Junio de 1955: Cuando lidera las 24 horas de Le Mans, sobre un Mercedes 300 SLR, se produce el tremendo accidente que le cuesta la vida a 83 personas.

11 de Septiembre de 1955: Con un triunfo en Italia, obtiene su tercer corona en la F1. Se despide del equipo Mercedes, que abandona las carreras, cerrando un ciclo brillante: nueve triunfos en doce carreras, de las cuales ocho pertenecen a Fangio.

22 de Enero de 1956: Debuta en el equipo Ferrari y obtiene el Gran Premio de la Republica Argentina.

28 de Abril de 1956: Con una Ferrari Sport, pena para clasificarse cuarto en las Mille Miglias italianas. “Fue la peor carrera de mi vida” dirá más tarde.

2 de septiembre de 1956: Su coequiper, Peter Collins, le cede su auto durante el Gran Premio de Italia para obtener su cuarto título mundial.

13 de Enero de 1957: De vuelta con Maserati, obtiene el Gran Premio de la Argentina.

23 de Marzo de 1957: Logra la victoria en las 12 horas de Sebring. Treinta y Cinco años después, su sobrino Juan obtiene esta carrera.

4 de Agosto de 1957: Vence en estupenda forma en el Grand Prix de Alemania, en Nurburgring, y logra su quinto título mundial. Es su mejor triunfo: luego de haber acumulado una diferencia de 28 segundos sobre las Ferraris de Hawthorn y Collins, se detiene en boxes para cambiar sus cuatro cubiertas, y no solo pierde la ventaja, sino otros 48 segundos. Faltando diez de las 22 vueltas previstas, inicia una impresionante recuperación, batiendo nueve veces el record de la pista. En la penúltima vuelta supera sucesivamente a Collins, en la recta detrás de los boxes, y a Hawthorn, en la zona de curvas de Fuchsrorhe, para vencer con 3.6 segundos de ventaja. Es su último triunfo en la F1.

2 de febrero de 1958: La victoria en el Gran Premio de la Republica Argentina sin puntos para el Mundial, es la última de su gloriosa campaña. Sólo volvería a correr dos pruebas más.

26 de febrero de 1958: Es secuestrado en Cuba. Liberado al día siguiente, no participa en la carrera de La Habana.

6 de Julio de 1958: Finaliza en el cuarto lugar del Gran Premio de Francia, después de haber largado, por primera vez, desde la tercera fila. Durante la competencia decide dejar de competir.

13 de Agosto de 1969: Es la cabeza visible de la Misión Argentina, un operativo con tres Torinos 380W y nueve pilotos, compitió en las 84 horas de Nürburgring, logrando un cuarto puesto.

15 de Febrero de 1972: Se inaugura el autódromo “Juan Manuel Fangio” de Balcarce, en su honor, en una carrera de Sport-Prototipo internacional.

25 de Mayo de 1973: Junto a otros grandes del automovilismo nacional, entre los que se destaca Oscar Alfredo Gálvez, disputa una prueba-exhibición en el Autódromo de Buenos Aires, la “Carrera del Recuerdo”.

1974: Es nombrado presidente honorario de Mercedes-Benz Argentina, cargo que desempeña hasta su muerte.

4 de Diciembre de 1981: Sufre un grave ataque cardíaco, en Dubai, Emiratos Árabes Unidos.

8 de Diciembre de 1982: Es sometido a una operación de quíntuple By-Pass, realizada por René Favaloro.

22 de Noviembre de 1986: Se inaugura el Centro Tecnológico y Cultural Museo del Automovilismo “Juan Manuel Fangio” en Balcarce, hoy el más visitado de Sudamérica, con cerca de 100.000 visitantes al año.

11 de Junio de 1991: Cumple 80 años y se lo celebra con una magnífica fiesta: una cena en Buenos Aires y una carrera de Turismo de Carretera, ganada por Oscar Castellano, en Balcarce, coronada con una paella para 400 personas-

29 de Diciembre de 1993: Es internado a causa de una hipercalcemia en la sangre, provocada por una complicación en el tratamiento de diálisis.

17 de Julio de 1995: A la edad de 84 años, fallece en Buenos Aires. A su funeral asisten los mas grandes corredores de la historia.

Video sobre historias en la vida del campeón Fangio

Así corría Fangio

Todas las Carreras y Triunfos

Fangio Salva Su Vida

 

La tuberculosis en Argentina Historia de las Epidemia en Buenos Aires

Historia de La Tuberculosis en Argentina

HISTORIA DE LA TUBERCULOSIS EN ARGENTINA:  Desde fines del siglo XIX hasta la terminación de la Segunda Guerra Mundial, a medida que se esfumaban en el recuerdo las aterradoras epidemias de fiebre amarilla, cólera y viruela, pasaron al centro de la escena sanitarias otras enfermedades. No aparecían por espectaculares estallidos. Eran endémicas. Esto significa que estaban uno y otro mes y año tras año presentes. Sin dar tregua. Segaron cientos de miles de vidas jóvenes. En forma solapada, sin hecatombes catastróficas.

Por esto mismo no provocaban terror, sino un definido temor. Un blanco temor, valga la expresión, si se piensa que la más difundida de entre ellas, la tuberculosis, fue conocida mucho tiempo como la muerte blanca. Puede afirmarse con poco margen de error que ninguna otra enfermedad ha matado tantos seres en la historia de la humanidad, como la tuberculosis.

Es producida por el bacilo de Koch, microbio del que existen dos variedades, la humana y la bovina. La variedad humana ataca generalmente los pulmones, en tanto el bacilo vacuno se localiza en huesos, articulaciones y ganglios.

control de tuberculosisEl bacilo bovino está en la leche cruda de vacas tuberculosas. En nuestro país la tuberculosis bovina es frecuente. Hay dos procedimientos para terminar con las invalideces (deformaciones de columna, rengueras) provocadas por esta forma de tuberculosis. Sacrificar al ganado tuberculoso, método caro.

O bien hervir la leche de vaca, alternativa barata. Hasta 1950 la tuberculosis ocupaba el primer o segundo lugar como causa de muerte en prácticamente todos los países del mundo. Su solo nombre inspiraba profundo temor. Ni hablar de su siniestro seudónimo, tisis, que etimológicamente significa consunción.

Uno y otro, nombre y seudónimo, tenían además connotaciones peyorativas de implicancias clasistas. Tuberculoso y tísico, como sustantivos genéricos, se usaban como insultos. Porque tanto el pueblo como sesudos tratadistas asociaban —y asocian aun— la tuberculosis con la miseria. Este hecho psicosocial, así como la inevitable segregación que imponían las características de la enfermedad, hacían de la tuberculosis una enfermedad inconfesable, o poco menos.

Tiene capital importancia desvirtuar el equívoco. En ninguna época las clases acomodadas fueron inmunes a la tuberculosis. Esta es, antes que nada y mal que les pese a muchos sociólogos candorosos, una enfermedad transmisible. Ocasionada por un microbio para el que es susceptible todo el género humano, sin excepciones.

Que antes o ahora el número de enfermos observado entre el pobrerío fuera treinta o veinte veces mayor que el encontrado en estratos sociales más altos, no demuestra nada. Es decir, demuestra algo totalmente distinto a lo que siempre se dio por demostrado.

Traduce con elocuencia que el estrato social que disfruta de la mitad o más del producto nacional constituye numéricamente, según los tiempos, de un 3 a un 5 % del total de la población.

Las diferencias selectivas entre las clases sociales se daban en un campo distinto al de la susceptibilidad al bacilo.

Se observaba en lo que hacía a la difusión de la enfermedad y las posibilidades de un diagnóstico y un tratamiento oportunos. La probabilidad de contagió, dada la forma en que la afección se transmite, es mucho mayor cuando una familia de ocho miembros vive en uno o dos cuartuchos. Es altamente probable que se contagien todos, sin excepción.

Lo contrario ocurre si en un núcleo familiar se cuenta con dos cuartos, término medio —o uno— por cada conviviente.

La medicina de buena calidad ha sido y es un lujo. Estuvo y está reservada para quienes tengan no solo medios materiales sirio también un nivel de instrucción que les permita obtenerla. En el marco de los precarios recursos terapéuticos de la época, las posibilidades de supervivencia dependían más del diagnóstico temprano que de ninguna otra variable. El tratamiento, por !o demás, tenía por base el reposo.

Es obviamente claro que los menesterosos, los obreros no calificados con corto salario y larga prole, carecían de conocimientos y recursos para salir en busca del diagnóstico oportuno y no podían permitirse otro reposo que el de la muerte. De manera que ahí radicaba la real diferencia.

Con iguales posibilidades de enfermar, la mortalidad era más alta en los sectores de menores ingresos. La explicación radica en las diferentes condiciones de vivienda, instrucción, alimentación e ingresos. Piénsese en las consecuencias negativas de las actitudes más arriba expuestas.

Desde el punto de vista de la educación sanitaria la lucha antituberculosa en las primeras décadas de este siglo se centró en: “la tuberculosis puede ser curable si se diagnostica a tiempo”. Mal podrían requerir ese diagnóstico oportuno los convencidos que esa enfermedad no acaecía a “gente como uno”.

Y menos aun aquellos para quienes la tuberculosis era un baldón que hacía más negra su miseria. El tratamiento en los albores del siglo XX se asentaba en el trípode que constituían reposo, aumentación y clima.

El reposo era absoluto. En cama, al principio. En raposeras si se advertía mejoría. En los enfermos que curaban, el retorno a la actividad anterior a la enfermedad se hacía muy gradualmente. En ocasiones, en granjas y talleres para convalecientes se les readaptaba para tareas más, livianas que su ocupación anterior.

La alimentación tendía más a eventuales engordes que a cubrir racionalmente las necesidades vitales. Se sobrealimentaba, se cebaba a los enfermos en procura de aumentos de peso. Se preconizaban “alimentos” de mágicas propiedades reconstituyentes, como el jugo de carne. Este, en rigor, carece prácticamente de proteínas y su valor en calorías es ínfimo.

En materia de curas climáticas, se daba preferencia a la alta montaña y al mar para la atención de las tuberculosis de huesos, articulaciones y ganglios. Estas formas, ocasionadas por el bacilo bovino, curaban a costa de algún grado de invalidez motora —si estaban afectadas cadera o rodilla— y antiestéticas cicatrices cutáneas que sucedían a las supuraciones ganglionares. los fundamentos científicos eran: aire libre de polvos e impurezas e irradiación solar rica en rayos ultravioletas.

Para las localizaciones pulmonares se consideraban más indicados los aires mas serrano o de llanura. Funcionan todavía hoy el complejo senatorial oficial del Valle de Punilla, en Córdoba, y el sanatorio de Llanura Vicente López y Planes en Gral. Rodríguez, provincia de Buenos Aires. Los hospitales y sanatorios de cualquier tipo y ubicación geográfica perseguían, amén del tratamiento del enfermo, un objetivo epidemiológico.

Proveían la necesaria separación del enfermo de su medio familiar y laboral, para impedir que sembrase el contagio a su alrededor. Durante muchos años la meta inalcanzable de salud pública era habilitar el número de camas que permitiese tratar a todos los tuberculosos hospitalizándolos.

En el rubro medicamentos, se utilizaba una extensa variedad, de entre la que no había uno solo que tuviese real acción sobre el bacilo. La mortalidad era elevadísima. Morían niños, adolescentes y jóvenes, sobre todo. Algunas formas clínicas —la bronconeumónica, por ejemplo— y alguna localización —la meníngea— eran invariablemente mortales. Hasta las vecindades de 1950 no se conocía en el mundo un solo caso de meningitis .tuberculosa que hubiese curado o, meramente, sobrevivido.
Muchas mujeres jóvenes con tuberculosis a veces no muy avanzadas morían como consecuencia de la agravación que sufrían por efectos del embarazo y del parto. Una acción de la medicina de ayer era que la tuberculosa no debía casarse.

Si lo hacía, no debía embarazarse. Y si se embarazaba, debía interrumpirse ese embarazo. Si la infortunada daba a luz, el niño era separado de inmediato de la madre. Lo corriente era que la separación temprana ocasionase la muerte de la criatura, en tanto la madre también sucumbía.
Se moría por consunción o hemorragia, alternativamente. La tisis afilaba siniestramente los rasgos faciales del enfermo y reducía su tronco y miembros a una osamenta cubierta por un fláccido pellejo blanco amarillento.

Los vómitos de sangre, que a veces empeoraban un enfermo y otras terminaban con él, creaban en los sanatorios una angustiosa expectativa en cuanto la primavera sé reanunciaba. Era cosa sabida, todo tuberculoso hospitalizado lo sabía, que las temibles hemoptisis —término médico que designa al vómito de sangre proveniente del aparato respiratorio— arreciaban en primavera,

E! enfermo ingresaba al hospital convencido de tener muy pocas posibilidades de salir con vida. El pesimismo fatalista, la decepción y el descontento con respecto a la terapéutica, creaban un clima propicio para anhelar soluciones mágicas. Periódicamente surgía algún charlatán que pregonaba las excelencias de tal o cual recurso curativo milagroso. De inmediato se suscitaban verdaderos motines hospitalarios para exigir ser tratados con la panacea de turno.

El derecho a la esperanza era defendido fieramente, tanto más cuanto que los autoungidos genios se exhibían invariablemente en un papel de perseguidos por la camarilla académica y .de esforzados cruzados en lucha contra el statu quo. El último de estos falsos profetas en nuestro país, fue un tal Jesús Pueyo, que en los primeros años de la década del 40 anunció haber encontrado una vacuna curativa de la tuberculosis.

La circunstancia de haberse desempeñado durante años como peón en la cátedra de Bacteriología de la Facultad de Medicina de Buenos Aires, le dio —en la mentalidad popular— aires de verosimilitud a su afirmación.

Medió, además, una formidable campaña de promoción periodística, realizada por un vespertino muy popular entonces.

El resultado puede imaginarse. Los hospitales fisiológicos se convirtieron en verdaderos pandemonios. El clima de rebelión y la enloquecida euforia iban de la mano, en un crescendo alimentado por las presuntas curaciones que el diario —en cuyo local se inyectaba la vacuna— publicaba día por día. Después, muchos meses después, llegaron la decepción y el rencoroso silencio. La pretendida vacuna no había sido sino un espejismo más.

tuberculosis en argentina

Tuberculosis: Una Enfermedad Curable

Fuente Consultada: La Salud Pública – Historia Popular Cuaderno N°:82 Antonio Bellore

Puente Zárate Brazo Largo Grandes Obras Civiles en Argentina

Puente Zárate-Brazo Largo
Grandes Obras Civiles en Argentina

La incomunicación entre la Argentina fluvial y la Argentina de la llanura comenzó a remediarse con las obras ya mencionadas del puente Corrientes-Resistencia y del túnel subfluvial Paraná- Santa Fe. Ha contribuido á concluir con esa incomunicación el Complejo Zárate-Brazo Largo. y para medir su trascendencia bastará señalar que, emplazado a  sólo ochenta y cinco kilómetros al noroeste de Buenos Aires, juega un importante papel al integrarse con las otras obras ya habilitadas, que comunican nuestro litoral con la vecina República del Uruguay.

Puente Zárate Brazo Largo

Habilitado al tránsito el 14 de diciembre de 1977, el nombre oficial del complejo a partir de 1995 pasó a ser Complejo Unión Nacional. Sin embargo, se lo conoce popularmente con su antiguo nombre, el cual se debe a las ciudades que conecta: Zárate en la provincia de Buenos Aires, y Brazo Largo en Entre Ríos.

Ambos puentes fueron diseñados por Fabrizio de Miranda. El puente que atraviesa el Paraná de las Palmas lleva el nombre de General Bartolomé Mitre, mientras que el que cruza el Paraná Guazú se llama Justo José de Urquiza. Por su parte, las vías férreas forman parte del Ferrocarril General Urquiza.

El Complejo Zárate-Brazo Largo corresponde a la obra carretera-ferrocarril de cruce sobre los dos grandes brazos del río Paraná más su vinculación sobre la isla Talavera, bordeado por ambos brazos.

Puente Zárate Brazo LargoEn total unos doscientos kilómetros de camino y unos sesenta kilómetros de vía ferroviaria. Lo que asigna importancia al Complejo, son los dos grandes puentes y viaductos de acceso, que corresponden a las estructuras de cruce sobre los dos brazos principales navegables del río Paraná.

Esta obra especial consiste, para cada uno de los dos cruces sobre el río, en un puente principal, dos viaductos carreteros y dos viaductos ferroviarios. Ambos puentes son similares, con una longitud de quinientos cincuenta metros cada uno.

La longitud conjunta de los cuatro viaductos carreteros supera los seis mil cuatrocientos metros, y los cuatro viaductos ferroviarios suman casi diez mil metros.

Si bien los viaductos carreteros y ferroviarios corresponden a trazas paralelas, la mayor longitud del viaducto ferroviario obedece a su menor pendiente respecto del carretero, solución impuesta para alcanzar la altura de cincuenta metros sobre el nivel del agua que en los puentes exige el gálibo de navegación  y como expresión de su jerarquía ha podido afirmarse que por sus dimensiones, su uso ferroviario y carretero, y el sistema de suspensión, atirantado mediante cables de hilos paralelos, el Complejo Zárate-Brazo Largo puede considerarse prototipo a nivel internacional

 

Vida y Obra Thomas Edison Biografia y Sus Inventos Resumen

Biografía Thomas Edison y Sus Inventos

Thomas Edison (1847-1931), fue un inventor estadounidense cuyo desarrollo de una práctica bombilla o foco eléctrico, un sistema generador de electricidad, un aparato para grabar sonidos y un proyector de películas, ha tenido profundos efectos en la configuración de la sociedad moderna.

edison alva thomas inventor

“Nuestra época debería llamarse la era de Edison. Este hombre extraordinario realizó más de dos mil inventos. No existe ningún gran descubrimiento moderno que no deba algo a su genio…” Henry Ford.

Biografía de Tomás Alva Edison: Inventor estadounidense.

De era un niño era llamado Al, y se lo recordaba como un muchachito feliz, alegre y simpático, pero distraído y obstinado. Su padre, era fabricante de durmientes para ferrocarril, decidió trasladarse a Ohío con toda su familia. En la escuela primaria sus maestros no le tenían mucha simpatía y  lo consideraban un mal estudiante, capaz sólo de calentar los bancos de la clase.

Con su madre tenía una muy buena relación, y él la recordaba como  “comprensiva , cariñosa y  su mejor maestra” y según sus biógrafos tuvo una influencia muy destacada en la vida de su hijo, pues es probable que sin ella hubiera sido un hombre ignorante, incomprendido y desdichado. Cuando pesaba por fracasos escolares su madre siempre estaba ahí presente para ayudarlo y así con tiempo logró terminar su carrera inicial.

Siempre vivió con sueños, imaginando con distintos inventos y sistemas mecánicos para agilizar procesos industriales u personales. Era de una personalidad incansable, entusiasta, sabía que las ideas, para dar su fruto, deben apoyarse en la investigación científica más cuidadosa y perfecta. Trabajó tesoneramente. Deseaba adquirir y leer todos los libros científicos necesarios para sus anhelados experimentos.

Se convirtió en vendedor de frutas y más adelante se presentó en las oficinas de la compañía ferroviaria donde trabajaba un amigo de su padre, diciéndole: “No aspiro a un puesto, deseo sólo una autorización para vender diarios y alimentos en los trenes.” Días más tarde llegaba la autorización anhelada, para la línea Port Hurón-Detroit.

Este mejoramiento económico hizo que Edison pueda acceder a buena literatura para sus intereses y haga de los mas variados experimentos con mezclas, frascos de química, imanes, probetas y toda clase de aparatos para la ocación.

Mas tarde su padres cedió  una parte del sótano para laboratorio, y así colmó uno de los mayores deseos de su hijo. Un acontecimiento que casi le cuesta la vida debía turbar la dicha del futuro sabio.

La compañía le permitió instalar, en un coche furgón, una pequeña imprenta para la publicación del “Weekly Herald” cuya dirección, redacción y compaginación estaban completamente a su cargo.

Este semanario publicaba las noticias de la guerra entre norteños y sureños, recogidas en Detroit. Al bajar para vender —al precio de 3 centavos el ejemplar— la ultima edición, no advirtió que el tren se había puesto en marcha. De un salto trepó al estribo del último coche, quedando suspendido. Imposibilitado para mantenerse mucho tiempo en esa posición acrobática, debió su salvación a la rapidez de un empleado que lo ayudó a entrar en el vagón, pero que desgraciadamente lo golpeó en el oído.

El salvamento le produjo una mastoiditis que determinó en el joven una semisordera incurable. Aceptó ese contratiempo con resignación, pero tuvo que renunciar al puesto.

Cierto  día salvó la vida de un niño que estaba sobre los rieles, a punto de ser atropellado por un tren. Ese acto de arrojo le valió la gratitud y el afecto del padre de la criatura que en ese entonces era telegrafista en Port Hurón y que le dijo: “Lo que yo puedo hacer por ti es enseñarte mi oficio. Cuando lo conozcas te será mucho más fácil conseguir un buen empleo.”

Mientras aprendía el alfabeto Morse, Edison vivía fascinado, entusiasmado, por el funcionamiento de la máquina. Un año después lo veremos en su primer puesto de telegrafista de Cincinnati. Seguidamente se trasladó a Boston. A la edad de 22 años (1869) vivía en Nueva York y trabajaba en una compañía importante. Un día se produjo un desperfecto en el aparato transmisor. Edison se ofreció para repararlo y cumplió tan brillantemente su tarea que fue nombrado consejero técnico.

Durante este nuevo período de su vida inventó un registrador eléctrico para los votos parlamentarios que, sin embargo, no obtuvo el éxito esperado; pero, incansable en sus investigaciones, inventó otra máquina que reemplazó al anticuado indicador telegráfico de las cotizaciones de valores. Esto le produjo 40.000 dólares de ganancia que le permitieron abandonar su empleo y abrir un laboratorio en Newark.

La personalidad del joven sabio era tan definida que sus colaboradores aceptaron modestos salarios y penosos horarios con tal de trabajar junto a él. Su encantadora vecina, Mary Stillwall, después de haber sido su primera secretaria, aceptó ser su esposa a pesar de la existencia modesta que Tomas le ofrecía. Mary, cariñosa, fiel y buena, compartió sin quejas las privaciones, las fatigas y las preocupaciones que un día debían transformarse en riqueza y gloria.

Desde 1870 hasta 1876, Edison hizo patentar 120 inventos distintos, algunos muy importantes. Entre ellos estaba el multicopista (mimeógrafo), destinado a la copia de escritos y dibujos que se reproducen mediante un papel especial cubierto de parafina, y un aparato con sirena para alertar policías y bomberos. Pero el más notable fue el sistema de telégrafo automático, que consistía en una cinta perforada que permitía la impresión de un mensaje en letras, en vez del antiguo sistema de puntos y líneas. Este nuevo aparato, ensayado con enorme éxito, realizaba la anhelada posibilidad de permitir la transmisión simultánea de varios mensajes con el mismo cable.

Mientras tanto Edison había abandonado sus laboratorios de Newark para trasladarse a locales más grandes y mejor equipados cerca de West Orange. El lugar donde se levantaron sus nuevos laboratorios debía procurarle más tarde el apodo de “Brujo de Menlo Park”. Aquí tuvo como colaboradores, entre otros personajes destacados, al físico e inventor estadounidense de origen croata Nikola Tesla.

Sus numerosos estudios sobre la acústica, a la que dedicaba largas horas desde hacía muchos años, le valieron el más original de sus descubrimientos: el fonógrafo. Se sabe también,  que pasó al mismo tiempo, otro sabio francés de nombre Charles Cros, inventaba una máquina llamada “parlante” … El hecho es asombroso por cuanto los dos hombres trabajaban separadamente.

El primer fonógrafo consistía en un cilindro sobre el cual se ajustaba una bocina que recibía la voz unida a una punta que grababa las vibraciones sonoras. Provisto de este aparato curiosísimo, Edison se presentó ante el señor Beach, director de una de las más importantes revistas científicas americanas. “Buenos días” dijo la voz de Edison, saliendo del aparato./’¿qué pensáis del fonógrafo?”. Beach se sobresaltó ,pero pronto se sobrepuso al asombro y preparó inmediatamente un número especial para anunciar, en el “Scientific American”, el nuevo y prodigioso invento. Esto ocurría en 1878. El gran hombre era feliz como un niño que hubiera llegado a fabricar un juguete maravilloso.

A partir de este instante trabajará incansablemente y éste será el período más absorbente de su vida. El mundo estaba deseando el alumbrado público. La lámpara de arco, derivada del invento del italiano Volta, no era práctica pues producía una luz demasiado violenta, cara y “ruidosa”. Un grupo de financistas e industriales confió a Edison la solución del problema que otros no habían podido resolver.

Éste concibió una pequeña lámpara incandescente, pero ese proyecto no se pudo realizar sino dos años más tarde. Durante ochocientos días y ochocientas noches, secundado por sus más fieles colaboradores, tuvo la paciencia de ensayar seis mil fibras diferentes: vegetales, minerales, animales y aun humanas, pues hasta un pelo de la barba rojiza de uno de sus asistentes se utilizó en los experimentos.

El recipiente (un pequeño globo de vidrio que le había valido meses de trabajo) estaba listo. Pero lo que no había podido encontrar aún, era el filamento capaz de resistir la incandescencia por mucho tiempo. Parece que la noche fue buena consejera y la suerte favoreció a su genio. Mientras leía a la luz de una lámpara de petróleo, su mano se untó con hollín al tocar inadvertidamente el tubo. Examinándosela ,pensó de pronto que sólo un filamento carbonizado podría mantenerse largo tiempo incandescente sin destruirse, siempre que estuviera en el vacío.

croquis lampara incandescente

La seguridad de la victoria animó sus últimas investigaciones. Así nació la primera lámpara eléctrica, la antepasada de las que hoy alumbran nuestras veladas e iluminan nuestras ciudades, transformando la noche en día. Dos años más tarde, en 1882, inauguraba en Nueva York el primer alumbrado eléctrico de sus calles. Ese año marcó el momento culminante de la gloria de Edison y el comienzo de su enorme riqueza.

Pero para un verdadero sabio, como lo fue Edison, ni la gloria ni el dinero son la finalidad suprema. Edison tenía 35 años de edad: nada ni nadie podía ya detenerlo. El mundo aguardaba aún otros milagros del “Brujo de Menlo Park”.

A sus investigaciones posteriores debemos el primer sistema nacional de producción y distribución de la energía eléctrica. La “Central de Edison”, adoptada pronto en el mundo entero, facilitó todos los desarrollos ulteriores de la industria moderna. La primera demostración práctica, coronada con un éxito completo, tuvo lugar en Menlo Park, el 21 de octubre de 1879, y dio paso a la inauguración del primer suministro de luz eléctrica de la historia, instalado en la ciudad de Nueva York en 1882, y que inicialmente contaba con 85 abonados.

Thomas Alva Edison contribuyó a la investigación estrictamente científica, con el descubrimiento del llamado efecto termoeléctrico (1883), también conocido en la actualidad como efecto Edison, el cual permitiría, años más tarde, el desarrollo del dispositivo electrónico conocido como diodo, que daría paso al advenimiento de la moderna revolución de la electrónica.

Tampoco exageramos al decir que Tomás Alva Edison es uno de los más grandes bienhechores de la humanidad.

LÁMPARAS DE ARCO

UNA LÁMPARA LUMINOSA DE ARCO El arco se forma entre el grueso electrodo de cobre superior al inferior, que consiste en un tubo delgado de acero lleno de una mezcla de magnetita, titanio y óxido de hierro y cromo, la lámpara se adapta perfectamente para el alumbrado le las calles de cualquier ciudad, -pues la luz se esparce muy bien en una gran extensión

UNA LÁMPARA DE ARCO DE LLAMA Tanto el electrodo superior como el interior, son carbones impregnados de substancias que dan a la lámpara un gran rendimiento. El floruro de calcio, muy frecuentemente empleado, hace que la lámpara dé una luz amarilla; el cloruro de cerio la produce blanca, y el cloruro de estroncio, rojiza. Es la mejor lámpara para anuncios y alumbrado de plazas públicas.

En 1879 Edison dio una demostración pública de su lámpara eléctrica incandescente, iluminando las casas y las calles de Menlo Park, Nueva Jersey. El «New York Herald» dedicó toda su primera página a este acontecimiento, y fue necesario establecer trenes especiales para llevar el extraordinario número de personas que deseaban conocer el nuevo sistema de iluminación. En 1880 se estableció, por primera vez, el alumbrado eléctrico en un navío, el «Columbia». Una de las primeras dínamos instaladas en este barco se puede ver en el Museo del Instituto Smitlisonian.

Durante algunos años pareció seguro el triunfo de la lámpara eléctrica. Día por día fue perfeccionándose la fabricación de bombillas y los sistemas de suministro de corriente en gran escala a los edificios y viviendas, y aunque las poderosas Compañías de gas comenzaron a ridiculizar al nuevo iluminante, llegó un tiempo en que el alumbrado eléctrico amenazó seriamente reemplazar al gas.

El coste del gas, empleando un mechero ordinario, en abanico, era cerca de 40 centavos por cada mil bujías-horas. La primitiva lámpara eléctrica, por otro lado, producía el alumbrado a 35 centavos la misma cantidad de bujías-horas. Más importante que esto era el progreso alcanzado con los arcos voltaicos, sobre todo, para el alumbrado de los grandes edificios y al exterior. Los globos de gas producían la luz a menos de 30 centavos las mil bujías-horas, mientras la nueva lámpara eléctrica de arco daba la misma intensidad con sólo cinco centavos.

Se dijo de él:
Fritz Vogtle, uno de los biógrafos del inventor estadounidense, rescató en su libro Edison (Editorial Salvat, 1985) una serie de citas interesantes sobre el mago de Menlo Park. Aquí se vuelcan algunas, sintetizadas, aunque primero valga una mención del autor del libro mencionado: “La obra de Edison muestra claramente que inventar e investigar no sólo proporcionan comodidad y mejores  condiciones de trabajo sino también creación de empleo y bienes en general”. .

Robert Millikan, en Edison como científico, 1932: “Únicamente corresponde a Edison el mérito de haber ideado y mostrado cómo un ser mortal puede hablar de viva voz a todas las generaciones. Si hoy pudiéramos escuchar las voces de Sócrates, Marco Aurelio, Shakespeare, Newton, Franklin, Goethe, Faraday, Maxwell… ¿no tejeríamos acerca de este hecho una nueva leyenda de Prometeo, parecida a aquella en la que el fuego es robado al cielo y ofrecido a los hombres?”

Henry Ford, en Mi amigo Edison, 1947: “Ni siquiera quiere admitir la posibilidad de un fracaso. Es de la opinión de que el trabjo constante y concienzudo es capaz de resolverlo todo. Esta genial aptitud para el trabajo esforzado me fascinó y convirtió a Edison en mi héroe”.

Mas de la vida e Inventos de Edison….

A las 3 de la tarde del 4 de septiembre de 1882, el inventor Thomas Alva Edison, de 35 años de edad, se embarcó en lo que llamó “la aventura más  grande de mi vida”. Se puso en funcionamiento la primera central eléctrica de Nueva York, en la calle Pearl, y 85 hogares, tiendas y oficinas se iluminaron súbitamente con 400 bombillas incandescentes. Edison y sus colegas, directores de la Edison Electric Light Company, se habían reunido en Wall Street, en la oficina dé uno de sus principales patrocinadores, el millonario J. Pierpont Morgan. La oficina de éste era una de las iluminadas en esa tarde. A las 7 de la noche, al crepúsculo, la luz eléctrica hizo su impacto en las cercanas oficinales del diario The New York Times.

Con meses de anticipación, Edison había supervisado el inicio de la transición del gas a la electricidad en Nueva York. Eligió la margen del estrecho de East River por estar allí la zona financiera, en la que deseaba impresionar a posibles patrocinadores. Organizó entonces una encuesta casa por casa y dispuso la instalación de líneas troncales, cajas de conexiones, interruptores, medidores, fusibles y portalámparas. Once meses después, en agosto de 1883, más de 430 edificios de la ciudad contaban con iluminación eléctrica, con unos 10.000 focos. Los trabajos de Edison con la electricidad confirmaron su idea de inventar sólo cosas que llenaran una necesidad. Puso en práctica este principio en mayo de 1876, cuando junto con “colegas y amigos” abrió un laboratorio o “fábrica de inventos”  en el poblado de Menlo Park, Nueva Jersey.

El local era un edificio de madera de dos pisos, erigido en ricas tierras de cultivo y, de hecho, pasó a ser el primer laboratorio de investigación industrial del mundo. Contaba con una máquina de vapor, un horno de fundición, acumuladores, equipo fotográfico, alambre de cobre, bobinas de inducción e instrumentos de medición, entre éstos un electrómetro y un galvanómetro. En ese tiempo, el inventor y sus colaboradores intentaban perfeccionar la lámpara incandescente, en la que desde la década de 1830 habían trabajado varios científicos.

En 1878 Edison fundó la Edison Electric Light Company, pero no fue sino hasta fines del año siguiente cuando, paso tras paso, finalmente produjo una bombilla eléctrica, práctica. (Por ese mismo tiempo, el físico y químico Joseph Swan inventó en Inglaterra una bombilla similar. Edison mostró su invento en público en la noche de fin de año de 1879, al iluminar la carretera de Menlo Park, el laboratorio y la biblioteca con un dínamo y cerca de ‘10 luces. Unos 3.000 espectadores presenciaron esa genialidad de llamado “Mago de Menlo Park.

Nacido en Milán, Ohio, el 11 de febrero de 1847, Thomas Alva Edison tenía siete años de edad cuando su familia se mudó a Port Huron, Michigan. Su formación escolar terminó después de tres meses, cuando el maestro de la escuela local lo expulsó por ser de lento aprendizaje. La verdad es que Edison sufría d sordera parcial, a causa de un ataque de escarlatina.

Tocó a su madre fomentar en él un creciente interés por la ciencia, sobre todo por las máquinas de vapor y la fuerza mecánica. El joven Edison instaló un pe dueño laboratorio químico en el sótano de la casa paterna. Allí producía su propia corriente eléctrica con pilas voltaicas y construyó e hizo funcionar un rústico aparato telefónico. Poco tiempo después, cuando vendía periódicos y dulces en el ferrocarril que iba dé Port Huron a Detroit, construyó un modesto laboratorio en el vagón de equipaje. También instaló una imprenta de segunda mano en la que editaba un semanario, el Grand Trunk Herald, que vendía en el tren.

Telegrafista vagabundo: De los 16 a los 21 años, Edison trabajo corno lo que él llamó “telegrafista vagabundo”, en los estados del sur y el oeste medio de la Unión Americana. En 1869 vivía en Nueva York, en un sótano de Wall Street. En cierta ocasión, mientras visitaba por casualidad las oficinas de Gold lndicator Company, se descompuso el indicador telegráfico de los precios del oro.

El lo reparó allí mismo y fue contratado como ayudante del ingeniero principal te la compañía. Después creó la impresora de acciones Edison Universal, vendida a la Western Unión en 40 000 dólares. Edison utilizó el dinero para establecer y equipar su primer taller en Newark, Nueva Jersey, donde fabricó el receptor telegráfico de cotizaciones bursátiles, a principios de la década de 1870.

En 1876 se mudó a Menlo Park, para dedicarse a la invención. Al año siguiente mejoró el micrófono del teléfono de Alexander Graham Bell.

Cinco días sin dormir Edison afirmó haber dejado de dormir cinco días par a perfeccionar su fonógrafo cuando poso para una foto  en su taller de West Orange el 16 de jur4o de 18118. Más tarde, ese mismo día, se fotografió con algunos de sus colaboradores , ya menos desaliñado y mas normal.

En el transmisor de Bell, las vibraciones sonoras de la voz se convertían directamente en impulsos eléctricos; pero la reproducción del sonido era débil, sobre todo a grandes distancias, en las que prácticamente se desvanecía casi de inmediato.  El micrófono de Edison utilizaba trocitos de carbón para lograr un contacto cuya resistencia variara según la presión de las ondas acústicas. Esto controlaba la corriente de una batería y podían enviarse señales eléctricas mucho mas potentes que con el aparato de Bell. Así se transmitía a mayor distancia.

En el teléfono de Bell, la bocina también servia de auricular, por lo que el usuario tenía que hablar y oír alternada mente en el mismo lado del aparato. Edison separó el transmisor y el receptor, facilitando así la comunicación. Después de perfeccionar el teléfono, Edison se concentró en la invención del fonógrafo, antecedente del gramófono y del moderno tocadiscos. En diciembre de 1877 hizo una demostración a sus empleados de Menlo Park. Al girar lentamente el cilindro del fonógrafo, se oyó una débil voz que recitaba el poema infantil María tenía un corderito.

Patentó el fonógrafo en febrero de 1878 y nueve años después se mudó a una nueva casa y a un laboratorio másespacioso, en West Orange, Nueva Jersey. Para entonces había ganado ya alrededor de un millón de dólares con A sus inventos (en total patentó 1.093, desde una pluma eléctrica hasta casas baratas de hormigón armado). Llegó a tener hasta 5.000 empleados.

En alguna ocasión Edison esbozó su método de trabajo a un reportera de Scientific American, quien escribió: “Los bocetos preliminares se envían a los fabricantes de modelos, que revisan las enormes listas de material para conseguir las partes necesarias, o quizá piezas terminadas para el aparato; de inmediato se destinan al trabajo tantos obreros como puedan emplearse, para adelantarse, y así el modelo funcional estará listo en muy poco tiempo.”

Después se hacían mejoras, se preparaban diagramas de trabajo y se creaban los patrones y moldes necesarios. Luego se construía y se probaba el aparato, de tamaño real. El siguiente paso, en caso de que el invento satisficiera las exigencias y expectativas de Edison, era llevarlo a otro taller y reproducirlo. “Los inventos de magnitud suficiente.., se lanzarán como base de una industria separada”, concluía el artículo. Entre esos inventos figuró, en 1889, el cinetoscopio, del que Edison declaró que llevaría la política, el arte y el deporte al hombre común.

El cinetoscopio de Edison daba la ilusión del movimiento, al pasar en rápida sucesión una serie de fotos en la pantalla de la máquina-. De producir documentales de bailarinas y boxeadores, Edison pasó a realizar películas con argumento, entre ellas El aran asalto al tren, filmada en 1903. Con tina duración de 10 minutos, ésta fue una de las filmaciones más largas de su tiempo. Edison murió el 18 de octubre de 1931 a la edad de 84 años. Tres días después fue sepultado cerca de su casa de West Orange (Ver: Nuevas Técnicas Industriales en el Siglo XIX    )

Los inventos de Edison
El listado de los inventos e innovaciones que concretó Thomas Alva Edison —y que patentó oficialmente— es cercano al millar, sin contar registros asentados en Europa. Pero sólo unos pocos inventos son importantes y trascendentes. Es decir, que implicaron cambios y se continuaron en el tiempo. Por esto, algunos son recordados en manuales de estudio o enciclopedias.

Muchos de sus inventos sólo son retoques, incorporaciones, mejoras o innovaciones que se asientan sobre otros inventos importantes. Por ejemplo, el invento del fonógrafo se patentó, pero luego Edison, tramitó unos dos centenares de patentes que implicaron agregados o perfeccionamientos o nuevas piezas y mecanismos.

Así definidas las cosas, el siguiente es un sintético recordatorio de los principales pasos dados en el camino de las invenciones por Edison, los cuales están detallados en el texto principal de esta biografía. Es un recorrido por todas aquellas áreas donde paseó su talento creativo.

Telégrafo
Empezó siendo operario y terminó generando innovaciones en este aparato de comunicaciones. Su primer paso a los 16 años — transgresor y tramposo— fue crear una aplicación que mandaba —automáticamente y a intervalos regulares— una señal fija a la central de telégrafos, para que no se notara que el operador dormía. Posteriormente, en 1864, ideó un repetidor automático de mensajes sin la intervención de un operario, que perfeccionó en 1866. Desarrolló asimismo un sistema de caligrafía sencilla, de rápida escritura, para tomar más aceleradamente los mensajes. Las letras eran de buen diseño y simples. Hizo otros aportes que permitieron hacer más eficientes los telégrafos manipulados. Edison logró también enviar dos mensajes en el mismo sentido por un solo hilo; pero otro colega creó el dúplex (un mensaje en cada dirección). Luego inventó el telégrafo cuádruple que transmitía cuatro mensajes, dos hacia cada destino.

Mimeógrafo
O matriz mimeográfica (stencil). Una hoja metálica era perforada por un punzón, obteniendo un modelo o patrón. Se utilizó para hacer copias de un texto o imagen original.

Papel parafinado
Fueron varios los ensayos para lograrlo. Hasta su novia Mary trabajó en ello. El papel tuvo entre otros destinos, el de servir para el fonógrafo y, tiempo después, para envolver alimentos.

Máquina de escribir
No fue Edison el inventor, pero sí colaboró con Christopher Latham Sholes en la invención de la máquina de escribir, en 1873. Remington la industrializó.

Registradora de votos
Ayudado por otro aprendiz de inventor, Edison creó la máquina de registro de votos. Objetivo: acelerar los trámites parlamentarios. Error y fracaso. Los congresistas usan la dilación del voto como herramienta política. Fue en 1868.

Registradora de cotizaciones
En medio de la vorágine financiera de Wall Street, en 1869, Edison trabajó en el perfeccionamiento de los indicadores de cotizaciones, como el tope simultáneo —los indicadores podían ser llevados a punto cero de una central— y una registradora universal de cotizaciones. Registró 46 patentes relacionadas con estos instrumentos.

Teléfono
En 1876, Alexander Graham Bell patentó el teléfono, pero fue Edison quien inventó el micrófono de carbono, fundamental para que el teléfono fuera útil.

El Relay no magnético
Se trató de un mecanismo censor —utilizando una tiza húmeda— que accionaba una palanca tras el paso de electricidad. Esto surgió de un desarrollo de 1875.

Fonógrafo
Se trata de las grandes hazañas de Edison, su invento más original. Le permitió grabar y reproducir sonidos. Solicitó la patente el 24 de diciembre de 1877 y fue concedida el 13 de febrero de 1878. Con el correr de los años le hizo modificaciones.

Lámpara incandescente
En 1879 consiguió desarrollar su lámpara de iluminación con una bombilla al vacío y un filamento de algodón. Luego concretó otras innovaciones. Fue uno de los inventos que lo hicieron famoso en el mundo.

Electricidad
Tras la lámpara, Edison desenvolvió una intensa actividad creando instrumental, piezas, dínamos y otros elementos vinculados con la conducción de la electricidad.

Central energética
En 1881 se puso en marcha la primera central eléctrica, instalada en Pearl Street, en el distrito financiero de Nueva York. La electricidad se convirtió en un servicio comerciable.

Cinematografía
El kinetoscopio fue el aparato creado y patentado por Edison en 1891, con unos 15 metros de película. Las escenas se observaban por medio de una pantalla de aumento. También le corresponde el mérito del primer estudio de filmación, el teatro kinetoscópico —más famoso por sunombre Black María—, en 1893. En 1913 habría filmado una cinta hablada, pero la industria del cine no le prestó la debida atención.

Fluoroscopio
Un invento destinado a realizar estudios médicos. Permitía obtener imágenes de rayos X en movimiento.

Efecto Edison
Fue su mayor descubrimiento científico. Se le llama también efecto termoiónico. Descubrió, en 1884, el efecto de la emisión electrónica en los mentales incandescentes. Vio que una lámpara incandescente podía actuar como una válvula que permitía el paso de i electricidad negativa, pero no positiva. Se utilizó en las válvulas.

Radiotelegrafía
Dio algunos pasos en este sentido. Detectó descargas eléctricas entre objetos metálicos distantes de un contacto eléctrico. Logró controlar y emitir esas ondas. Vendió sus avances a Guglielmo Marco-ni.

Taxímetro
Registraba alteraciones de temperatura del orden de una millonésima de grado Fahrenheit.

Megáfono
La idea le pertenece, al llevar a cabo comunicaciones a cierta distancia, empleando grandes embudos que terminaban en pequeñas aberturas donde apoyaba el oído el receptor del mensaje.

Separador de hierro
En los años 90 desarrolló un aparato para separar el hierro de la roca. Funcionaba con un electroimán que dividía el recorrido de ambos materiales.

Cemento
Además de ocuparse de producir cemento, buscó nuevas aplicaciones y concibió el sistema de placas modulares de cemento para la i construcción rápida de viviendas.

Mecánica
Cuando se abocó a producir cemento ideó un método de auto engrase de las maquinarias, garantizando la lubricación. Asimismo, montó un sistema de comunicación dentro de su fábrica.

 Acumulador
A partir del año 1900, obtuvo importantes avances en el perfeccionamiento de los acumuladores de las baterías para motores. Tenían una vida útil de 10 años.

Ayuda en guerra
Durante la Primera Guerra Mundial montó una planta de ácido fénico, otra de benceno y una tercera de anilina. Colaboró con la marina en emprendimientos defensivos.

Música
En 1927 fabricó un disco que permitía escuchar música durante cuarenta minutos. Un anticipo del long play.
u Biotecnología. Realizó cruzas de distintas cepas de árboles para lograr obtener caucho. Cuando estaba al borde de concretarlo, se consiguió producir caucho sintético.

PARA SABER ALGO MAS…

La compañía de Thomas Alva Edison no solo construyó el primer estudio cinematográfico del mundo en 1893, sino que también desarrolló, patentó y adquirió los derechos de la tecnología primitiva. Con el cambio de siglo, se levantaron nuevas compañias cinematográficas de la noche a la mañana, generalmente con sus propias versiones de cámaras y equipos de proyectar .Algunas de éstas eran modelos originales y patentables; otras resultaban ser copias piratas de los productos de Edison. Este no hacía distinciones, demandaba a todos sus competidores por igual, ahogando a las pequeñas compañías con monstruosos costos legales.

Cuando no podía acabar con sus competidores de entrada, el astuto Edison les ofrecía un trato: unir sus patentes en una sola compañía —un trust— y renunciar a todos los pleitos. En diciembre de 1908, se formó la Compañía de Patentes Motions Pictures, con la mayoría de las acciones repartidas entre Edison y un antiguo rival, la Compañía Biograph. Cualquiera que quisiera producir, distribuir o exhibir películas en Estados Unidos, tenía que comprar una licencia a esta sociedad.

Sirviéndose de tácticas coactivas, el trust atacó a las firmas rebeldes con presiones legales y físicas. El productor Carl Laemmle, que pronto fundó la Universal Pictures, protestó públicamente, y filmó películas en sitios secretos para escapar a los ladrones y a los espías del trust. El distribuidor William Fox, de la 20th Century Fox, demandó al trust en 1912, alegando la restricción del mercado, pero no se aceptó su demanda. Finalmente, en 1915, el gobierno de Estados Unidos, de acuerdo con la ley antitrust de Sherman, disolvió eltrust aunque sin resultados prácticos —en parte porque no era posible hacerle cumplir los edictos y cobrar derechos, y en parte porque se ocupaba de cortometrajes mientras que los independientes, más innovadores, presentaban las películas de largometraje, cada vez más populares.

Aunque quizás el mayor legado del trust fue Hollywood mismo. Atraídos por el clima soleado y el variado paisaje, los productores de la costa este habían hecho frecuentes visitas allí desde 1907. Pero el trust ofreció a muchos independientes una razón que les impulsó a cambiar de residencia: Hollywood estaba lejos de los abogados neoyorquinos de Edison y cerca de la seguridad de México. Gracias en parte al inventor
considerado egoísta y codicioso, este territorio infestado de mofetas y rico en naranjales y limoneros se convirtió en el centro mundial del espectáculo.

Fuente Consultada: Como funcionan las mayoría de las cosas Readers Digest – Wikipedia – Encarta – Grandes Inventores del Siglo XIX

Creador del Sistema Dactilografico Argentino Juan Vucetich

Creador del Sistema Dactilográfico Argentino Juan Vucetich

LA CREACIÓN DEL DACTILOSCÓPICO
En 1911, se dictó en la Argentina la ley de Enrolamiento General, la cual dio lugar a la creación del archivo dactiloscópico más numeroso que tuvo nuestro país hasta ese momento. La organización fue confiada a Vucetich. En ese mismo año, el Poder Ejecutivo Nacional decretó que en las cartas de ciudadanía debía figurar la impresión del dígito pulgar derecho de la persona naturalizada.

Huella Digital

Una anécdota que da cuenta de la pasión y seriedad de Vucetich tiene que ver con la publicación del libro Historia sintética de la identificación, en 1921. La hizo imprimir con sus propios medios económicos, pero ese mismo año lo sacó de la venta porque consideró que la reseña histórica era incompleta y ordenó destruir todas las ediciones. Dos años después, Vucetich donó a la Facultad de Derecho su museo particular, archivo y biblioteca, con los cuales se fundó el museo que lleva su nombre. Una copia de Historia sintética de la identificación incluye correcciones de su puño y letra.

Luego de una vida consagrada a su vocación y al servicio de los otros, el 25 de enero de 1925, a los 64 años, Juan Vucetich falleció en la ciudad de Dolores, tras una larga y penosa enfermedad, pese a lo cual no había cesado en sus trabajos.

Un decreto del 27 de enero de 1925 dice: “Habiendo fallecido don Juan Vucetich, que prestare importantes servicios a la policía de la Provincia de Buenos Aires, implantando su sistema de Identificación actualmente en uso, el Poder Ejecutivo decreta:

Art. 1: Colóquese en su tumba una placa de bronce en homenaje a su memoria.

Art. 2: Désele el nombre de ‘Sala Vucetich’ a la oficina de identificación de la División de Investigaciones en el Departamento de Policía de La Plata, debiendo mantenerse en ella el retrato de su fundador.”

Vucetich junto con colaboradores, amigos y discípulos, como Luis Reyna Almandós, Antonio Herrero, Sislán Rodríguez y Nicolás Cortiglia, entre otros, demostró que en los esquemas digitales se encuentran los elementos necesarios para establecer, de una manera definitiva y durable, la identidad de las personas en todos los momentos de la vida. También demostró que aquella tarea que se emprende con vocación, compromiso y dedicación deja sus huellas.

Fuente Consultada: Historia de la Identidad de los Argentinos Revista Caras y Caretas N°11