Iván «El Grande»

Biografía de Maria Teresa de Austria Gobierno de la Reina de Hungria

Biografía de María Teresa de Austria
Reina de Hungría

María Teresa, hija de Carlos VI, emperador del Sacro Imperio Romano, sucedió a su padre en Austria, Bohemia y Hungría. Nació en 1717, fue archiduquesa de Austria y reina de Hungría y Bohemia (1740-1780), que consolidó y unificó la monarquía austriaca en el siglo XVIII. Dedicó la mayor parte de los 40 años de su reinado a defender la legitimidad de su trono, debido a que muchos monarcas europeos no reconocieron su derecho a la sucesión. Murió en 1780.

Maria Teresa de Austria

Los esfuerzos de Carlos VI por garantizar la sucesión de María Teresa, como gobernante de los dominios de los Habsburgo desencadenaron la Guerra de Sucesión Austriaca. La guerra le supuso a María Teresa la pérdida de la Silesia austriaca, pero pudo conservar sus otros dominios, y en 1745 le consiguió a su marido el título de emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.

Allá en la Edad Media, a partir del siglo XIII —es decir, desde el momento en que Rodolfo de Habsburgo elevó el prestigio de su dinastía por encima de todas las otras en Europa—, Austria e Imperio se convirtieron en nombres sinónimos; aun después de la muerte de Carlos V, el soberano que había reunido bajo su cetro el mayor imperio del mundo, la corona de Carlomagno había permanecido sobre la cabeza de un Habsburgo.

La pérdida de las posesiones de España, el afianzamiento de la monarquía francesa en Occidente y el poderío e independencia crecientes cada vez más de los principados alemanes, entre los cuales se destaca el del elector de Brandeburgo, obligaron a Austria a orientar hacia el sur y el este europeos sus afanes expansionistas y su influencia.Por otra parte, en el este la amenaza del poderío turco era inminente y su presión se acentuaba, mientras que las vanguardias de sus ejércitos avanzaban por el valle del Danubio.

Las diferentes coaliciones a las cuales Austria se vio obligada a adherir, las innumerables guerras o conflictos menores en donde estuvieron comprometidos los ejércitos imperiales durante el siglo XVII, fueron solamente una parte de las preocupaciones de los Habsburgo; era en los Balcanes e Italia que sus fuerzas políticas y militares ejercían la mayor actividad.

La victoria de Zenta, obtenida en 1697 gracias también al príncipe Filiberto de Saboya, quebró para siempre el empuje de los turcos, quienes catorce años antes habían llegado hasta las murallas de Viena.

Los tratados de Utrecht y de Rastatt concedieron al Imperio y por lo tanto a los Habsburgo, los Países Bajos e Italia meridional, que por otra parte iban a perderlos de nuevo algunos años más tarde.

Sin embargo, Austria mantenía todavía en la península italiana la Lombardía y el Véneto, ejerciendo un control efectivo sobre la Toscana, bajo la corona de Habsburgo-Lorena. El nombre de Habsburgo-Lorena nos recuerda a una mujer que fue tal vez el más grande personaje que ocupó el trono de Austria durante esos últimos siglos; una mujer que supo gobernar con vigor verdaderamente viril un Imperio constituido por un mosaico de pueblos heterogéneos. Ella supo imponer esa cohesión y unidad de objetivos que habían de convertirlo en uno de los más grandes Estados de la época moderna.

Carlos VI, último emperador de la dinastía de los Habsburgo, murió en 1740 sin heredero varón; cuando murió su hijo mayor, Leopoldo, había redactado aquella Pragmática Sanction, que dio derechos iguales en la sucesión de la corona de Austria a la descendencia femenina y que había de motivar intrincados conflictos diplomáticos y bélicos.

En virtud de este nuevo estatuto, María Teresa subió al trono; había casado algunos años antes con Francisco Esteban de Lorena, y éste, poco después de su matrimonio, se convirtió en gran duque de Toscana, a causa de la extinción de los Médicis y a pesar de su breve permanencia en Italia. La llegada al trono de María Teresa había provocado, como se ha visto, la reacción inmediata de los príncipes  europeos,  a  cuya cabeza estaba Federico II de Prusia.

En la hora de mayor peligro la reina solicitó el apoyo de la nobleza húngara, cuya lealtad y valor eran legendarios, y ciñendo después de una dieta  solemne la corona de San Esteban, consiguió hacer su aliado al pueblo húngaro, en espíritu y armas. Hemos hablado ya, a propósito de Federico II, de la guerra de Silesia (que costó a Austria la provincia que rodeaba al Estado prusiano) y de la guerra de siete años, que había desmembrado la mitad de las tropas de Europa.

Es oportuno hablar aquí de la obra legislativa de María Teresa, que hizo de Austria un Estado moderno en el sentido más amplio de la palabra; esto es más importante que su política extranjera o las campañas militares emprendidas por sus generales.

Dicho modernismo se refiere únicamente al aspecto legislativo, militar y financiero. María Teresa estaba por cierto bastante ligada a las concepciones feudales de su dinastía como para admitir ciertas formas de igualdad que la Revolución Francesa no llegaría a imponer sino con gran trabajo; la servidumbre de la plebe, inconcebible secuela de principios de la Edad Media, permanecía en casi todos los países de Europa, con excepción de Italia.

a soberana consiguió imponer bajo su cetro un sistema legislativo único a pueblos tan diferentes en idiomas y costumbres; fundó las bases de una política económica honesta y bien reglamentada; de esta política algunas regiones de Europa le deben todavía su prosperidad actual; creó la enseñanza técnica y las grandes industrias, liberando la producción de los bienes de consumo de las trabas corporativas y de la estructura artesanal que pesaban sobre ella desde siglos atrás.

En materia de religión, María Teresa demostró concepciones nada liberales. Si bien echó a los jesuítas como consecuencia de circunstancias políticas, fue católica ferviente y combatió a los protestantes; sin embargo, intentó darle al clero austríaco menos prominencia y neutralizar la ingerencia del Papa en las cuestiones de su país. En 1780, cuando murió María Teresa, Austria era sin duda el Estado más sólido y mejor organizado de toda la Europa continental.

Esteban de Lorena Francisco I

Francisco Esteban de Lorena  contrajo matrimonio en 1736 con María Teresa, heredera del emperador Carlos VI. Su esposa logró que en 1745 fuera coronado, como Francisco I, titular del Sacro Imperio Romano Germánico.

Guerra de sucesión austríaca. — Al morir el emperador Carlos VI de Austria, en 1740, todos sus dominios hereditarios (el archiducado de Austria, Bohemia, Hungría y otros territorios) pasaron a su hija María Teresa, titulada entonces reina de Hungría. Mientras se decidía le elección de nuevo emperador, Prusia, Baviera, Francia y España acometieron a Austria, a la que ayudaron Inglaterra y Holanda, promoviendo la llamada Guerra de Sucesión Austríaca.

El rey prusiano Federico II se apoderó de Silesia, que incorporó a su reino al firmarse la paz en 1745, derrotó a los austríacos en varios encuentros y reconoció luego al marido de María Teresa, Francisco de Lorena, como emperador electo.

Debido a esta circunstancia se conoce a María Teresa como la emperatriz-reina por su calidad de esposa del emperador, simultaneada con la de reina de Hungría. Durante los once años de paz que siguieron, se dedicó Federico al mejoramiento interno de su reino y a perfeccionar su ejército a fin de afrontar la lucha que preveía contra la joven monarquía prusiana.

Fuente Consultada:
LO SE TODO Tomo IV Editorial Larousse – Historia: Maria Teresa de Habsburgo –
Enciclopedia Electrónica ENCARTA Microsoft –
Historia Universal de la Civilización  Editorial Ramón Sopena Tomo II del Renacimiento a la Era Atómica

Biografía de Federico II el Grande Rey de Prusia

Biografía de Federico II el Grande Rey de Prusia

Federico II el Grande (1712-1786), rey de Prusia (1740-1786). Durante su reinado, fue considerado uno de los déspotas ilustrados más notables de la Europa del siglo XVIII. Hasta el final de su vida, Federico II retuvo las riendas del poder. Solamente cuatro días antes de fallecer dejó de ser el auténtico amo. El célebre filósofo Kant tuvo el apoyo de Federico II, que había  proclamado  como  principio  la  tolerancia  en  materia religiosa, acogiendo a los hombres de todas las creencias y opiniones. Federico II se jactaba de ser poeta y músico, escribía versos en francés y tocaba la flauta y componía. Recibió en su corte a Juan Sebastián Bach.

Federico II de Prusia

Federico II, rey de Prusia, convirtió su país en una de las principales potencias militares, a la vez que se ganaba el favor de la elite cultural de su época. Consiguió la Prusia polaca en el primer reparto de Polonia y libró tres guerras contra Austria. Gobernó de forma autocrática y se dedicó al estudio de la filosofía, la historia, la poesía, la música y la literatura francesa. Fue un músico de talento.

Nació en Berlín el 24 de enero de 1712, hijo del rey Federico Guillermo I y nieto de Federico I. Como príncipe heredero fue educado bajo la autoritaria supervisión de su padre para ser militar y buen administrador.

Federico Guillermo a veces despreciaba a su hijo, e incluso lo obligaba a besarle los pies, el joven príncipe que un día debía ser Federico el Grande, parecía no tener otra afición, en su primera juventud, que la de componer versos y hacer música.

Un día, cansado de los malos tratos que sufría, resolvió huir a Inglaterra; fue apresado y encerrado en Küstrin, en donde permaneció durante más de un año. Este suceso hizo prudente a Federico. A fines de noviembre de 1730, teniendo 18 años, prometió a su padre completa sumisión, haciendo todo lo posible para agradarle.

Obtuvo así perdón y su padre le confió un regimiento; en 1734, en la guerra de sucesión de Polonia, tomó parte contra los franceses y demostró tales aptitudes para el arte militar, que Federico Guillermo tuvo por él una gran admiración.

A la muerte de éste, en 1740, el pequeño «Fritz» ocupó el trono bajo el nombre de Federico II. Ese mismo año murió el emperador de Austria, Carlos VI, creyendo haber asegurado la sucesión de su hija María Teresa con la Pragmática Sanction. Federico II tuvo varios competidores de quienes sacó las mayores ventajas posibles.

Decidió ocupar la Silesia, para asegurarse el dominio de ciertas tierras a las cuales los Hohenzollern afirmaban tener derechos, y ofreció su apoyo militar a María Teresa para compensarla. Algunas semanas después, durante el transcurso de una fiesta y en forma subrepticia, se retiró de su palacio y de la capital para unirse a sus tropas y ponerse a su frente.

Francia, que veía en Austria a un enemigo tradicional, se unió a Prusia y mientras Federico terminaba la conquista de Silesia, los franceses llegaban por el oeste y se adueñaban de Bohemia, donde el elector de Baviera fue proclamado rey. María Teresa, en 1742, por el tratado de Breslau cedió la Silesia a Federico II, pero con la intención de recuperarla un día; estaba muy lejos la terminación de la guerra.

Amenazado de nuevo por Austria, Federico II se incorporó a sus antiguos aliados (1744), pero encontrando que Luis XV lo secundaba mal, se separó y firmó el tratado de Dresde en 1745, antes de estar concluida la guerra, que recién terminó para los franceses en 1748 con la paz de Aix-la-Chapelle. Luis XV victorioso demostró un desinterés absurdo; se diría que había trabajado «para el rey de Prusia».

En 1756 Francia se aproximó a Austria por el tratado de Versalles y Federico II se alió a Inglaterra por el tratado de Whitehall. La guerra llamada de los siete años comenzó. Derrotado en Kóllin en 1757 por el general Daun, Federico tomó su revancha el mismo año sobre los franceses comandados por el incapaz Soubise; sin embargo, el pequeño reino de Prusia estaba rodeado por una formidable coalición a la cual se había unido Rusia. Federico II tuvo que batirse en todas sus fronteras, a veces victorioso y otras veces pareciendo que estaba al borde del abismo.

Berlín fue ocupada dos veces; la primera por los austríacos y la segunda por los rusos. Se opina que su genio de estratega y el valor de su ejército tuvieron menos importancia para su salvación que la muerte de la emperatriz Isabel de Rusia acaecida en 1762.

Tuvo un admirador en la persona del nuevo zar, Pedro III, quien retiró su ejército; entonces Francia y Austria renunciaron a la prosecución de las operaciones y por el tratado de Hubertsburgo en 1763, Federico II quedó definitivamente como el amo de Silesia.

En el curso de todas sus campañas Federico II había dado pruebas de una notable rapidez en sus maniobras, lo que le permitió atacar a sus adversarios uno a uno, a fin de no sucumbir bajo el peso del número. Cincuenta años más tarde Napoleón se inspiraba en los mismos principios y accionaba con igual prontitud.

Pero Federico II no era solamente un guerrero, fue igualmente un político calculador y astuto, y dio pruebas de esas cualidades con respecto a Polonia; esa desgraciada república gobernada por un rey y una Dieta estaba en plena anarquía, siendo una presa fácil para sus vecinos.

En 1764 Catalina II hizo elegir rey de Polonia a Estanislao Poniatowski, a quien ella pensaba hacer su aliado. Federico II, con intrigas, consiguió de José II, hijo de María Teresa, y de Rusia por otro lado, que admitieran la partición de Polonia.

Este inmenso país fue dividido en tajadas como un pastel: «Pastel de Reyes» se le llamó a la parte que continuó
llevando el nombre de Reino de Polonia y que en realidad era una provincia rusa.

María Teresa aceptó a disgusto la parte que le adjudicaron: «No comprendo —escribió—, la política que permite que cuando dos se sirven de su superioridad para suprimir a un inocente, se deba a título de precaución para el porvenir y de conveniencia para el presente, imitar y cometer la misma injusticia.»

El rey de Prusia le envió un confesor quien se encargó de quitarle esos escrúpulos. Federico II decía con placer: «Yo dejo decir de todo a mis sujetos, con tal que ellos me dejen hacer de todo»; sin embargo, siempre lo que hizo fue para el bien de todos. Estableció la libertad religiosa, acogió a los perseguidos de todos los países y dio asilo aun a los jesuítas. Creó manufacturas, construyó canales, publicó el código, levantó un catastro y por último incrementó la colonización fundando agencias de inmigración.

Fuente Consultada:
LO SE TODO Tomo IV Editorial Larousse – Historia: Federico II de Prusia –
Enciclopedia Electrónica ENCARTA Microsoft

 

Expansión Territorial de Rusia La Conquista de la Siberia

Historia de la Expansión, Conquista y Explotación de la Siberia Rusa

Siberia, o parte asiática de la URSS, situada entre los montes Urales y el océano Pacífico, fue durante siglos dominio de pueblos nómadas y sus rebaños. Después de la instauración del régimen soviético, los rusos iban a convertir este enorme territorio en un país moderno. La utilización de poderosos medios técnicos permitió a la agricultura obtener gran cantidad de productos de calidad. Tampoco olvidaron el ganado, en tanto que la creación de fuentes de energía y la explotación de las riquezas naturales originaron el nacimiento de una industria  moderna.

Desde  los  tiempos  de  Iván  el  Grande,  los  comerciantes  y  aventureros  se  abrieron  paso  a  través de las inmensas tierras que hoy constituyen Rusia. Así empezó una era de explotación que aún continúa. Los dos siglos de dominación tártara sobre el pequeño estado ruso de Moscovia fueron interrumpidos en 1480, cuando Iván el Grande, Gran Duque de Moscovia, se negó a seguir pagando a su soberano mongol y derribó el kanato de la Horda de Oro. Iván expulsó a los tártaros de Moscovia y, presionando hacia el noroeste, se anexionó los vecinos principados de Tver y Novgorod.

Así empezaron trescientos años de expansión que habían de extender el imperio ruso por tres continentes, abarcando la sexta parte de la masa de tierra del mundo. El nieto de Iván el Grande, Iván el Terrible, que reinó de 1533 a 1584, dirigió la expansión hacia el sur y conquistó los estados tártaros de Kazan y Astracán. Gobernó un imperio que se extendía desde el Ártico hasta el mar Caspio, al este de los Urales, y fue el primero en ser coronado «Zar de todas las Rusias».

Sin embargo, los logros de este activo siglo de la historia rusa, limitado por los reinados de los dos Ivanes, quedaron empequeñecidos por las conquistas de las dos centurias siguientes. Por ellas se extendió el imperio ruso diez mil kilómetros al este de Moscú, hasta la actual San Francisco.

A diferencia de la anexión de los territorios tártaros al oeste de los Urales, la colonización de Siberia fue obra en su mayor parte de empresas privadas.

mapa de la expansion de los zares rusos

Mapa de la ex URSS y sus enorme territorio

Los conquistadores cosacos
El Asia rusa fue tomada más por la infiltración de cazadores, comerciantes y exploradores que por ejércitos en marcha. El premio que les atrajo hacia ese desierto frío y desolado no fue la gloria nacional, sino las pieles, que se pagaban a altos precios al oeste de los Urales. Las batallas que se libraron en Siberia raras veces comprendían más de unos cientos de hombres y se derramó muy poca sangre.

Ello es debido a que sus escasos y esparcidos habitantes eran primitivos cazadores y pescadores que carecían de armas de fuego y de una organización social integrada. El avance a través de Siberia empezó en 1581, cuando la rica familia de mercaderes Stroganov encargó a Yermak, un pirata cosaco del Don, la exploración de la zona situada al este de los Urales en busca de pieles.

Con 800 hombres Yermak asoló la plaza fuerte de Isker, junto al río Irtich, y al año siguiente derrotó a las tropas de Kuchum, el Kan de Sibir (Siberia). Después de cuatrocientos años, se estaban volviendo las tornas. Los tártaros musulmanes, descendientes de las irresistibles hordas que habían extendido el imperio mongol desde el mar del Japón hasta la Europa central, huyeron de los cosacos cristianos.

La rápida conquista de la Siberia occidental llevada a cabo por Yermak creó un imperio privado para sus amos, los ricos Stroganov. Casi inmediatamente el gobierno ruso se unió en el avance hacia el este. En contra de la política seguida en los territorios septentrionales, consistente en general en preservar y proteger los intereses de los pueblos nativos, otorgó derechos y privilegios comerciales exclusivamente a los rusos.

Los amargos recuerdos aún recientes inclinaron al gobierno ruso a negar a los tártaros la protección dispensada a otros pueblos conquistados.

En 1584, año de la muerte de Yermak, el gobierno ruso envió al río Irtich una fuerza de quinientos hombres al mando del príncipe Boljovski. Pronto le siguió Iván Mansurov, que en 1585 construyó Obski Gorodok en la confluencia de los ríos Irtich y Obi. Fue la primera ciudad rusa erigida en Siberia. Mucho después de la muerte de Yermak, Kuchum, junto con su hijo, seguía siendo una amenaza para las aspiraciones rusas.

Para contener a Kuchum y a otros jefes que oponían resistencia a su avance, los rusos construyeron innumerables puestos fortificados, incluyendo la actual ciudad de Tobolsk, que llegó a ser centro administrativo de la Siberia occidental. Desde aquí los rusos presionaron hacia el sudeste y en 1604, a solicitud del jefe local, construyeron otra fortaleza, a la que llamaron Tomsk, Kuznetsk, construida al sur de Tomsk en 1618, fue la base para la conquista de los kirghisos, pueblo nómada en la actualidad asentado permanentemente en la República Soviética de Kirghizistán, en el Asia Central.

Mientras tanto se estaba efectuando otro avance muy al norte de Tobolsk. Abriéndose paso a través de unos 1.300 kilómetros al este, por las agitadas aguas procedentes del tramo inferior del Obi, los cazadores buscaban las martas cuyas pieles podían hacerles ricos. En 1601 se erigió otra fortaleza, Mangazeya, en una zona de cabanas donde los cazadores habían pasado los helados inviernos durante muchos años.

Desde Mangazeya las autoridades rusas controlaban la zona de alrededor imponiendo derechos de aduana sobre los productos vendidos o permutados por las tribus nómadas que vivían de la caza, la pesca y la cría de renos. Mangazeya, ciudad amurallada y guardada por cosacos, se construyó no sólo para el control de las tribus, sino también para «mostrar la bandera» a los intrusos extranjeros que por entonces se interesaban en la Rusia septentrional.

Los holandeses y los ingleses estaban considerados como especialmente peligrosos y Jacobo I de Inglaterra, actuando a través de la Compañía de Rusia en Londres, había puesto sus ojos en la Rusia septentrional.

Mangazeya prosperó como ciudad de guarnición y centro invernal durante unos sesenta años, tras los cuales declinó, mientras surgían nuevos centros en el este. En 1672 se retiró la guarnición de Mangazeya; se convirtió en una ciudad fantasma y sus edificios de madera desaparecieron sin dejar rastro.

Las primeras colonias siberianas, especialmente las de las inmediaciones de los Urales, eran fundamentalmente empresas capitalistas organizadas paralelamente a las líneas de las colonias de los Stroganov establecidas por Yermak. Pero a medida que la colonización se extendió al este, el estado se fue interesando más y más por el desarrollo de Siberia.

Los cosacos aparecieron por primera vez en el siglo XV, como unos salvajes caballeros mercenarios que defendieron el joven estado ruso contra los tártaros. Se cree que el nombre de cosaco deriva bien de la palabra tártara que significa trabajador libre, bien de la turca que significa vagar.

Los primitivos cosacos no eran tanto un grupo étnico como bandas de aventurero s nómadas que sobrevivieron a las invasiones tártaras porque vivían en terrenos pantanosos inaccesibles. Se les conocía como los cosacos del Don, de Astracán, de Kuban o de los Urales, según el lugar de donde procedían.

Sagazmente el gobierno ruso se abstuvo de actuar con demasiada dureza sobre los fieros cosacos; los organizó como «huéspedes» semi independientes, les otorgó privilegios especiales y los utilizó como fuerzas de defensa fronterizas contra los merodeadores tártaros Los violentos cosacos nunca dejaron de sentir la necesidad de estar en acción y formaron un grupo de aventureros siempre dispuestos a unirse a la conquista de Oriente. Su número se vio engrosado por muchos cazadores y comerciantes rusos que se unieron a las bandas cosacas para evitar el ser tratados como inferiores en las zonas controladas por cosacos.

Los cosacos marineros
Además de ser grandes jinetes, los cosacos se hicieron marineros competentes. Iniciaron la exploración de las vías fluviales de acceso al Ártico, al norte de la Siberia oriental, y en 1641 llegaron al mar de Ojotsk, al norte de Japón.

En 1648 Semen Dezhnev, un marino cosaco que navegaba con noventa compañeros en seis barcos descubiertos, bordeó el extremo oriental  de  Asia,   desde  entonces  llamado cabo Dezhnev. Fue el primer hombre que demostró que los continentes de Asia y América estaban separados por el mar.

Poseemos un relato de la vida de un oficial en Siberia que nos dejó Petr Beketov, un cosaco al servicio del zar Mijail Feodorovich, que en 1627 partió con una pequeña guardia armada a recaudar tributos de pieles de los tunguses, una tribu que vivía cerca de Mongolia. En su informe, escrito sobre corteza de abedul, decía al zar que los tunguses no sólo se habían negado a pagar el tributo, sino que además habían golpeado a sus soldados y expulsado a los comerciantes rusos de su territorio.

Beketov, que empezaba cada párrafo de su informe al zar con la frase, «Señor, yo soy tu esclavo», también refería que él y sus hombres pasaron todo el año 1628 recogiendo el tributo de pieles de las gentes que vivían cerca de Bratsk, una colonia a unos quinientos kilómetros al noroeste del lago Baikal.

Su grupo viajó a lo largo de las cuencas de los ríos recaudando tributos hasta que llegaron al territorio de los buriatos, del que Beketov aseguraba que ningún ruso lo había visitado anteriormente. Obligó a los buriatos a aceptar la autoridad del zar y llevaron su acostumbrado tributo de pieles al ostrog (fuerte) ruso de Yeniseisk.

La muerte de Bering
En 1725 el gran zar constructor de buques, Pedro I el Grande, envió a Vitus Bering, un capitán de barco danés, a la península de Kamchatka, al norte de Japón. Allí Bering construyó barcos para explorar el océano Glacial Ártico y descubrió el estrecho que más tarde llevaría su nombre, que separa Asia de Norteamérica por una anchura de noventa kilómetros. Entre los años 1733 y 1741 Bering dirigió una segunda expedición.

vitus baring

Vitus Baring

La tripulación de uno de sus dos barcos pasó el invierno de 1740 explorando las islas Aleutianas y la costa de Alaska. Mientras tanto, el barco de Bering emprendió el regreso a la península de Kamchatka, pero la niebla obligó a la exhausta tripulación a desembarcar en una isla deshabitada cerca de la península. Bering, que había contraído escorbuto, murió allí en diciembre de 1741.

Pedro I el Grande murió poco después de enviar a Bering a su primera expedición, pero sus sucesores compartieron su entusiasmo por la exploración. Mientras tenían lugar los viajes de Bering, otros marinos rusos desafiaban los rigores del Ártico, trazando el mapa de toda la costa, desde Arcángel hasta el estrecho de Bering.

La compañía ruso-americana
En 1789, Catalina la Grande reclamó insolentemente para Rusia la línea costera americana al norte de la latitud 55°21′, junto con las islas Aleutianas y Kuries. Sin embargo, debido a las guerras que estaban teniendo lugar contra Turquía y Suecia, Rusia no podía mantener en el este la escuadra necesaria para imponer tal pretensión.

Lo que no podía imponerse políticamente pudo lograrse comercialmente. En 1799 el zar Pablo I creó la Compañía Ruso-Americana, concediéndole el monopolio sobre la caza y minería de las zonas reclamadas por Catalina la Grande y el derecho a explorar más allá de dichas zonas. Durante el medio siglo siguiente los gobiernos rusos mantuvieron sus ambiciones políticas y hasta hicieron la guerra bajo la pantalla de la Compañía.

En 1799 Alexander Baranov se convirtió en el primer gobernador de la Compañía de Alaska administrándola desde la fortaleza de Mijailovsk en la isla de Sitka, junto a la porción meridional de Alaska. Los indios de Alaska, probablemente con ayuda británica, se apoderaron de Mijailovsk en 1802, pero en 1809 Baranov la recuperó y extendió sus fortificaciones.

Los cazadores y comerciantes rusos penetraron hacia el sur, a lo largo de la costa de Alaska y en las islas situadas a poca distancia de la costa, en busca de focas, nutrias, morsas y pequeños animales terrestres de piel valiosa. Muchos de los duros buscadores de pieles rusos se casaron con nativas y hacia 1820 había unos seiscientos rusos o descendientes de rusos asentados en la zona. La colonia más meridional fue la de Ross, cerca de la actual San Francisco, adonde había llegado en 1769 una expedición española con rumbo al norte.

Un motivo importante de la continua presión hacia el sur era el deseo ruso de poseer tierra fértil donde pudiera cultivarse comida suficiente para alimentar a más colonizadores. Los rusos abandonaron finalmente sus intentos de empujar sus fronteras más al sur por razones diplomáticas. El zar Alejandro I deseaba evitar el incurrir en la enemistad de Inglaterra y los Estados Unidos, cuyos ciudadanos estaban por entonces activamente dedicados a colonizar el «salvaje oeste» de Norteamérica.

ALGO MAS SOBRE LA EXPLOTACIÓN DE LA SIBERIA RUSA:

Asia soviética, o Siberia, representa un tercio de la superficie de Asia y pertenece en su totalidad a la zona más fría de aquel continente. Durante el invierno, particularmente largo y frío, todos los ríos se hielan. En primavera el deshielo provoca todos los años serias inundaciones.

Siberia comprende tres grandes zonas de vegetación: la tundra, región de praderas en la que no crecen prácticamente más que musgos y liqúenes; la taiga, región de bosques (coniferas y abedules), y la estepa, vastos llanos de tierra negra y fértil.

La tundra y la taiga están, naturalmente, poco pobladas, a diferencia de la llanura siberiana, que se halla en plena expansión. Geográficamente, Siberia puede dividirse en cuatro zonas: Siberia occidental, Siberia central, Kazakstán y Extremo Oriente soviético.

Siberia occidental es una enorme depresión situada entre los montes Urales y el Yeniséi. La región está dividida entre la tundra y el bosque. Únicamente la parte meridional corresponde a la estepa y está habitada. El régimen soviético ha hecho serios esfuerzos para modernizar la agricultura y asociar a ella la cría de ganado. Enormes sovjoses han iniciado una verdadera epopeya de colonización, ayudados de poderosos medios mecánicos. Esos sovjoses alcanzan a veces una superficie de 30.000 hectáreas.

También la industria se ha desarrollado en Siberia occidental gracias al carbón de la cuenca de Kuznetsk y al mineral de hierro encontrado en sus proximidades. Carbón y hierro se complementan, y así dieron origen a la creación de una industria metalúrgica. La consecuencia de esta industrialización fue la fundación y rápido crecimiento de varias ciudades, como Novosibirsk, que ha llegado a ser la octava de la Unión Soviética.

En Siberia central no hay estepa, sino, de norte a sur, tundra, bosques y montañas. El clima es extremadamente duro y el termómetro desciende a menudo a más de cuarenta grados bajo cero. La población en Siberia central es muy escasa. Diseminadas por la región de los bosques se encuentran algunas tribus autóctonas como, por ejemplo, la de los yacutas.

El país es pobre, aunque prospecciones geológicas recientes han descubierto la existencia de yacimientos de estaño, cinc, manganeso y tungsteno, que desempeñarán en lo futuro un papel muy importante en el desarrollo de la República Autónoma de los Yacutas. Los únicos lugares en los que se aprecia cierta actividad industrial están situados a lo largo de la línea del transiberiano. Algunos puestos avanzados, estratégicamente situados, bordean las fronteras china y mongola.

El Kazakstán es también una región característica de la Rusia asiática. Situada entre los mares Caspio y Aral y el río Sinkiang, es una verdadera región de estepas  que  presenta,   no  obstante, una zona árida. Kazakstán prolonga hasta el mar Caspio las estepas del Volga.

Durante siglos fue el lugar preferido por numerosas tribus nómadas que se desplazaban siguiendo a sus rebaños y vivían en tiendas llamadas yurtas. Esta gente es en la actualidad mucho más sedentaria. Kazakstán tiene una población de unos nueve o diez millones de habitantes, y en sus tierras pastan hasta veinte millones de cabezas. La instauración del régimen soviético fue la causa de incontables cambios en Kazakstán.

Las tierras dedicadas al cultivo aumentaron considerablemente, y los campos de trigo se extienden hasta tan lejos como alcanza la vista.

Esto se consiguió sólo a costa de fantásticos esfuerzos, pues Kazakstán es muy seco, y hubo que luchar duramente contra la erosión provocada por el viento. La industria está muy desarrollada y se apoya principalmente en la explotación de yacimientos petrolíferos y de fosfatos, níquel y cromo. El cobre es tan abundante que ha situado a Kazakstán en el cuarto lugar de la producción mundial.

El subsuelo contiene además oro, plomo y cinc (las tres cuartas partes de la producción de la URSS), así como carbón (en Karaganda). Alma Ata, la capital, es un oasis situado al pie de las montañas de Asia central. Allí se han instalado numerosos estudios cinematográficos, lo que le ha valido el nombre de «Hollywood de la Unión Soviética».

El Extremo Oriente soviético se extiende hasta el Pacífico. Aunque el clima conserve su carácter continental, la influencia de los monzones hace que el tiempo sea allí más clemente que en otras partes de Siberia. La agricultura se practica en gran escala en el valle del Amur. Los cereales, la remolacha azucarera y el girasol son sus principales productos. La industria empieza también a tener importancia. Las ciudades de Jabarovks y Komsomolsk se hallan en la plenitud de ese resurgimiento. Komsomolsk, fundada en 1932 por un grupo de jóvenes pioneros, es en la actualidad un núcleo urbano de unos trescientos mil habitantes.

Vladivostok, en la costa del Pacífico, es un puerto comercial en el que abundan las fábricas y los astilleros. Es también puerto de la Armada y base de la flota soviética del Pacífico. En sus alrededores se cultiva el arroz.

Más al norte se encuentra la península de Kamtchtka, en la que hay numerosos volcanes. Su población vive de la pesca,  en especial de la del cangrejo. Los productos de las importantes factorías de conserva de pescado se venden incluso en Europa occidental.

Como lo demuestra este corto resumen, Siberia se ha transformado. Su producción agrícola, ayudada por poderosos medios, se ha elevado notablemente hasta alcanzar un nivel respetable. Siberia provee a Rusia de trigo, carne, productos lácteos v aves de corral.

El rendimiento del suelo y la calidad de los productos mejorar continuamente, gracias a las investigaciones llevadas a cabo er los laboratorios y al trabajo de los ingenieros agrónomos. De manera regular, se toman muestras del suelo; el abono de las tierras es calculado con el mayor cuidado, y la simiente, seleccionada También se concede gran atención al drenaje e irrigación de los campos.

Codo a codo con la agricultura también la industria ha ido creciendo día a día. Las diferentes zonas de explotación fueron, dentro de lo posible, reunidas er grandes complejos. De este modo, cada una de las cuencas dio nacimiento a un complejo industria autónomo. Como consecuencia de este sistema de industrialización nació también gran número de nuevas ciudades.

Fuente Consultada:
La LLave del Saber  Pasado y Presente del Hombre Tomo I Editorial Plancton
Enciclopedia Juvenil AZETA Tomo IV

El Domingo Rojo en Rusia y La Revolución de 1905 Resumen

EL DOMINGO ROJO: EL MOVIMIENTO BOLCHEVIQUE Y LA REVOLUCIÓN DE 1905

En la historia contemporánea se denomina Domingo Rojo o Sangriento, a la masacre llevada a cabo por la Guardia Imperial rusa contra manifestantes (obreros, estrudiantes, familias) pacíficos. Ocurrió el  22 de enero de 1905 en San Petersburgo cuando mas de 200.000 trabajadores se congregaron a las puertas del Palacio de Invierno, residencia del zar ruso Nicolás II.  Su objetivo era el de apelar directamente al zar para reclamar un salario más alto y mejores condiciones laborales, tras el fracaso de las numerosas huelgas organizadas a finales de 1904.

ANTECEDENTES DEL SUCESO: En la primavera de 1895, Lenin fue encargado por los círculos marxistas clandestinos de Rusia, de tomar contacto en Suiza con los socialistas rusos de la emigración. Entonces conoció a Plejanov. Pasa por Berlín, donde entabla amistad con Kautsky, dirigente del movimiento revolucionario alemán. De vuelta a Rusia, negocia una alianza con los populistas, pero es detenido, a finales de 1895, y deportado a Siberia, y, dos años después, a Kuchenskoie, donde se reunirá con otros deportados políticos, en un destierro poco riguroso: Nadejda, su novia,  se traslada allí, para casarse con él.

Plejanov, Teórico Marxista

En marzo de 1898, la primera reunión del «Partido Social Demócrata» se celebra en ausencia de los principales jefes, pero aquella fundación simbólica no fue por eso menos importante: era el final de un largo trabajo de fusión de los círculos marxistas rusos, sostenido por Lenin y Martov.

A la salida del Congreso, la policía secreta del zar «Okhrana» detuvo a los nueve delegados presentes. En enero de 1900, Lenin y su mujer fueron puestos en libertad, pero, en lugar de volver a Rusia, Lenin salió para Europa, con el fin de realizar el proyecto que había meditado en Siberia: la fundación y la difusión de un periódico, Iskra (La Chispa), dedicado a formar militares, teórica y prácticamente, y en 1900 sale el primer número en Alemania.

En 1901, nace el «Partido Socialista Revolucionario». La acción revolucionaria se apoya en el medio campesino y reivindica, en primer lugar, el reparto de las tierras: Lenin sabe muy bien que tal fórmula tiene una gran fuerza. Más tarde se une otra importante pieza para el juego revoluconario, que la historia conoce como Trotski de origen judío, su verdadero nombre era León Davidovich Bronstein.

Lenín no tarda en confiarle tareas de propaganda, cada vez más importantes, especialmente como conferenciante, por su notable elocuencia. En el curso del año 1903,  Lenin organizó en Ginebra un gran Congreso socialdemócrata, en el que estuvieran representadas todas las tendencias revolucionarias.

Enseguida aparecen las diferencias, pues a Martov,  se unen Axelrod y Trotski, que se oponen a Lenin, apoyado este por Plejanov: la definición del concepto de partido está en juego. Lenin concibe el «partido» como una minoría actuante y seleccionada; para Martov, como un movimiento obrero abierto a todos; Lenin desea una organización sumamente centralizada, cuya dirección permanecería en el extranjero; Martov prefiere dos direcciones, una en Rusia —a cuya cabeza estaría toda la organización de la Iskra—, y otra en el extranjero, que sería el Órgano central.

Por la persecución policíaca el Congreso debió emigrar a  Londres, donde se reunieron todos, el Partido Social Demócrata se dividió, definitivamente, en dos grupos: Lenin, aunque sus partidarios eran menos numerosos, adoptó para él y los suyos la etiqueta de la mayoría «bolchevique» (de la palabra rusa bolcheviki, que significa mayoritarios), y Martov se convirtió en «menchevique» (o minoritario).

EL DOMINGO ROJO
Mientras los movimientos revolucionarios se enfrentan y perfeccionan tácticas y teorías, dentro de las fronteras rusas se fortalecen los efectivos obreros, como resultado de una industrialización que crecía a un ritmo asombrosamente rápido. La miseria y la indignación hacían a los obreros y a los campesinos cada vez más permeables a la propaganda revolucionaria.

Los campesinos se manifiestan y saquean las propiedades de los señores. Los obreros van a la huelga, como en Odessa, donde plantean una huelga general en 1903. El Partido Socialista Revolucionario vuelve al terrorismo: el ministro de Instrucción Pública y el del Interior son asesinados.

La «Okhrana» intenta orientar contra los industriales el descontento que se levanta contra el régimen político; el nuevo ministro del Interior, Pleve, introduce sistemáticamente, en las fábricas, organizaciones obreras dirigidas por agitadores a sueldo de la policía, como el «pope» Gapon. De acuerdo con la voluntad de Pleve, estalló la guerra ruso-japonesa., aue fue desastrosa. Leips de exaltar el nacionalismo ruso, destruyó la moral del país.

Nicolas II de Rusia

Ante el anuncio de la capitulación de Port Arthur, doscientos mil obreros de San Petersburgo, que se habían organizado en sindicato bajo la dirección de Gapon, se declararon en huelga. Gapon cazado en su propia trampa tuvo que presentar al zar una petición , en el curso de una enorme manifestación pacífica, ante el Palacio Invierno, solicitando la jornada de ocho horas, un salario mínimo de un rublo diario y una Asamblea Constituyente elegida por sufragio universal: «Si tú juras aceptar estas demandas, harás a Rusia feliz y célebre, y grabarás tu nombre en nuestros corazones…».

El Domingo Rojo

El Domingo Rojo o Sangriento en 1905

Por toda la ciudad fueron apostadas tropas para bloquear el paso de los manifestantes El zar Nicolás no se encontraba en el palacio en esos momentos; la víspera la familia imperial había abandonado el palacio advertida de los hechos que iban a producirse. Cuando la marcha intentó superar los bloqueos, el tío del zar, el gran duque Vladimir, comandante de la Guardia Imperial rusa, dio orden de abrir fuego y las tropas fusilaron a la multitud. Durante todo el día se repitieron los disparos sobre los obreros desarmados. Al término de la jornada, quedaron en las calles un millar de muertos y más de 2.000 heridos. La clase obrera ya no se dirigiría al zar con respeto, sino con odio de clase.

El domingo, 9 de enero de 1905, millares de obreros, hombres, mujeres y niños, llegados de todos los barrios de la capital, se ponen en marcha hacia el Palacio de Invierno, a la hora fijada, llevando iconos y retratos del zar. Nicolás II y su familia, aterrados, habían abandonado la ciudad la víspera. Los regimientos de la guardia imperial y los de la policía, apostados en todos los puntos estratégicos, esperan a los manifestantes.

En la barrera del Narva, lugar de reunión, las tropas disparan contra la manifestación, que avanza, dirigida por Gapon. Un tremendo pánico se apodera de la multitud ante los nutridos disparos, que nadie, en absoluto, esperaba.

EN 1903 el POPE (clérigo ortodoxo) Gueorgui Gapon creó la Asamblea de Trabajadores Rusos de Talleres y Fábricas que actuaba con el beneplácito de la policía. Él mismo organizó la marcha del 9 de enero y redactó la petición destinada al zar. Tras la matanza del Domingo Rojo, el pope defendió la revolución.

REVOLUCIÓN DE 1905
Aquella criminal carnicería fue la señal para la revolución. Huelgas y saqueos se multiplicaron. La derrota de la flota rusa en las islas Tchushima (15 de mayo), el ejército destrozado y el Japón victorioso precipitan los acontecimientos en el interior.

En junio, los marineros del acorazado «Potemkin» se amotinan en la rada de Odessa y llegan al puerto de Constanza, en Rumania, donde son internados. Es la primera sublevación militar contra el régimen zarista. El 6 de agosto, Nicolás II, influido por Witte, anuncia la creación de una Asamblea Consultiva, la ¿urna del Estado, elegida por sufragio censitario. Pero se reclama un parlamento, y la agitación crece como una riada.

En Moscú, se forma el partido Constitucional-Demócrata, más conocido en la forma abreviada de partido «Cadete». Reúne a la «élite» de los liberales, como el historiador Miliukov, Dolgoruki y Nabokov, partidarios de un sistema parlamentario de tipo inglés. Cuando estallan las huelgas de octubre, las apoyan para conseguir la Constitución prometida por el zar.

En efecto, Moscú da la señal para el movimiento de octubre, con la huelga de los tipógrafos, que organizan un «Soviet» o consejo de diputados tipógrafos. Trotski, llegado a San Petersburgo, generaliza allí el soviet: delegados obreros —uno por cada 500— son elegidos y enviados al consejo central o Soviet, mientras las huelgas se extienden a todos los sectores del mundo del trabajo.

Así, los obreros se aseguran una dirección permanente que coordina y sostiene sus acciones: armas, víveres, boletines impresos, consignas y manifestaciones son controladas por el Soviet. Esta primera experiencia del «Soviet», debido a Trotski y concebida como preludio de un gobierno proletario, no será duradera, pero se reanudará, espontáneamente, en 1917, y será el origen de la Unión Soviética.

La huelga general paraliza la vida del país, y Nicolás II cede y promete explícitamente, en el manifiesto del 17 de octubre de 1905, las libertades ciudadanas y las instituciones parlamentarias que se le reclaman. Es la primera victoria obrera rusa. Pero la tensión no decae: entre los marinos, estallan nuevos motines militares en Krondstadt y en Sebastopol, y se declaran numerosas huelgas, mientras van formándose nuevos soviets como el de San Petersburgo, en Moscú, Kiev, Odessa, Samara, Rostov y Bakú.

La huelga, que había cesado al día siguiente del manifiesto, se reanuda en San Petersburgo, pero el movimiento revolucionario carece de cohesión. De vuelta en Rusia, Lenin aprueba la acción de Trotski, pero sigue en la sombra. El proletariado está agotado por los largos meses de huelga. El ejército, salvo algunos sectores de la Marina, continúa fiel al régimen. Los «cadetes» han retirado su apoyo a la huelga y al Soviet, considerándose satisfechos.

El gobierno recobra su serenidad: Moscú, sublevada, es reconquistada por el ejército. Los miembros del Soviet de San Petersburgo —entre ellos, Trotski— son detenidos y deportados a Siberia. Las revueltas campesinas, que estallan demasiado tarde, son aplastadas militarmente, y las aldeas, incendiadas por expediciones de castigo. A finales de 1906, el movimiento revolucionario está yugulado, pero la represión ha sido terrible y sangrienta: miles de personas han sido fusiladas o muertas a culatazos, e incluso torturadas hasta morir.

EL FRACASO DE LAS «DUMAS»
En cuanto al parlamentarismo ruso, instaurado por el manifiesto de 17 de octubre, se fue reduciendo. Las «leyes fundamentales» promulgadas en abril de 1906, el día de la reunión de la primera duma del imperio, fueron muy restrictivas. El zar conservaba el título de autócrata y todos los poderes en materia de defensa nacional y de diplomacia; en caso de urgencia, tenía derecho a promulgar ukases con fuerza de ley. Una Cámara Alta, el antiguo Consejo del Imperio, coexistía con la duma o Cámara Baja y podía oponerse a los proyectos de ley salidos de la duma. Elegida por sufragio restringido, la primera duma fue considerada demasiado progresista: el partido Constitucional-Demócrata  estaba  ampliamente  representado en ella. Dos meses y medio después, era disuelta.

Estallan algunos conflictos, pero sin éxito, porque los bolcheviques, a iniciativa del georgiano Stalin, habían decidido el «boicot» sistemático de la duma, a pesar de Lenin, y la habían desprestigiado ante el pueblo. El primer ministro,  decidido a ganar las elecciones, contaba con ganar para el régimen a los campesinos, multiplicando la propiedad entre ellos, a los que eximió de la obligación de ser miembros del municipio rural.

Al mismo tiempo, favoreció a la burguesía mediante una audaz política de industrialización y de comercialización. Sin embargo, la segunda duma fue más liberal que la primera: la oposición socialdemócrata y social-revolucionaria apoyó a los «cadetes». La Asamblea se disolvió, poco más de tres meses después.

CREACIÓN DEL PARTIDO BOLCHEVIQUE
La tercera duma se mostró, algo mas dócil, gracias a la nueva ley electoral. Pero, en 1906, en Estocolmo, Lenin consiguió la reunificación de bolcheviques y mencheviques. Al año siguiente, en el Congreso de Londres (abril-mayo de 1907), Lenin triunfó: se nombró el nuevo Comité Central, con mayoría bolchevique.

Muchos de los delegados presentes en aquel Congreso serían en el futuro dirigentes de la Rusia soviética: José Dyugachvili, llamado Stalin, Zinoviev, Rykov, Vorochilov, Kamenev y muchos otros. Máximo Gorki, cuyos libros eran traducidos y leídos en el mundo entero, estuvo presente también.

La política de Stolypin (primer ministro) habría podido ser fatal para el partido socialdemócrata —como Lenin temía, en 1907, a pesar de su triunfo en Londres—, pero fue asesinado en 1911, por un agente que hacía el doble juego en la «Okhrana», antes de ver coronados sus esfuerzos para la consolidación de una clase campesina propietaria y de una burguesía capitalista, únicas capaces de salvar el régimen.

Nicolás II, por otra parte, no había puesto en él su confianza, ni había comprendido nada de aquella política. Tras la muerte de Stolypin, la agitación revolucionaria se reanuda, estallan muchas huelgas, y, en 1912, la huelga en las minas de la «Lena Goldfields», en Siberia, fue cruelmente reprimida.

Las elecciones a la cuarta duma fueron desfavorables al gobierno, a pesar de las enormes presiones que ejerció.

Entre 1912 y 1913, la preparación del primer conflicto mundial, al desarrollar la industria de armamento en San Petersburgo, favoreció el aumento numérico del proletariado en la capital y facilitó la expansión de la propaganda revolucionaria.

En vísperas de la guerra, la situación interior rusa era extremadamente confusa e inestable. Al entrar en el conflicto, el régimen zarista jugó su última carta. Como en 1904, su existencia depende, otra vez, de la victoria o de la derrota.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IX La Gran Aventura del Hombre
Civilizaciones de Occidente Tomo B Jackson Spielvogel

Biografia de Miguel Hidalgo Cronologia de su Vida Grito de Dolores

BIOGRAFÍA DE MIGUEL HIDALGO Y COSTILLA

El movimiento de independencia en el virreinato de Nueva España tuvo un cariz distinto del que se registró en las demás posesiones de España en América.

En términos concretos, en México la revolución no fue urbana y criolla, sino que en 1810 el cura Miguel Hidalgo y Costilla, un criollo amestizado, levantó el campo indio contra la ciudad española y el propietario blanco, fuera nacido en la metrópoli o en América.

En este resurgir de los dioses rojos, el cura de Dolores desempeñó el papel de incentivo. Luego, fue desbordado por los acontecimientos. Sin embargo, en todo momento vivió alentado por su amor a la patria libre, y al caer bajo las balas que segaron su vida, su sangre fecundó la semilla de la Independencia mejicana.

Nacido en la hacienda de San Diego Corralejo el 8 de mayo de 1753, cursó sus estudios en el colegio de San Francisco Javier de Valladolid (hoy Morelia).

Después de frecuentar la universidad de México, explicó letras latinas en el colegio de San Nicolás (1779-1782), se ordenó sacerdote y profesó teología en el indicado centro docente.

Nombrado después cura párroco de varias localidades, acabó estableciéndose en Dolores, curato que le proporcionaba una renta anual de 9.000 pesos. Sin dejar de ser católico, y aun fanáticamente religioso, Miguel Hidalgo era en política afrancesado, es decir, partidario de las fórmulas revolucionarias para implantar la independencia de México.

Este era el gran ideal de su vida, que pareció muy próximo a realizarse cuando Fernando VII fue destronado por Napoleón en 1808.

Miguel Hidalgo

El 8 de mayo de 1753 nació en la intendencia de Guanajuato don Miguel Gregorio Antonio Ignacio Hidalgo y Costilla, conocido como el «Cura de Dolores» por su actuación en el movimiento independentista que allí se iniciara.

El virreinato de la Nueva España, sin duda el más importante de los cuatro que componían el Imperio Español en América, experimentó a fines del siglo XVIII y principios del XIX la influencia renovadora de las ideas y acontecimientos originados en  las colonias  norteamericanas y  en Europa; de allí que, al ocurrir la abdicación de los reyes legítimos de la metrópoli en 1808, a raíz de la política napoleónica, la situación   estuviera madura para intentar sacudir la relación de dependencia

En los tiempos que siguieron los criollos se moverían activamente para el logro de este objetivo, destacándose entre ellos la figura de Don Miguel Hidalgo que el 16 de setiembre de 1810 encabezó un levantamiento popular.

Al frente de su heterogéneo y multitudinario ejercito, realizó una campaña relámpago que estuvo a punto de darle el triunfo definitivo, pero las fuerzas españolas, más disciplinadas y veteranas, y el temor que despertarán en la población ciertos excesos de las tropas revolucionarias contribuyeron a dar por tierra con el intento.

Derrotado el 16 de enero de 1811 por las tropas realistas de Calleja y Cruz en la batalla de Puente de Calderón, Miguel Hidalgo junto con otros líderes marcharon con rumbo al norte pero cayeron en una trampa en Acatita de Bajan el 20 de marzo.

El Cura de Dolores fue conducido a Chihuahua donde fue juzgado, degradado el 29 de julio y fusilado el 30 de ese mismo mes.

BIOGRAFÍA: HIDALGO Y COSTILLA, MIGUEL (1753-1811).
Sacerdote y procer de la independencia mexicana, nacido en Pénjamo.   Sintió desde su juventud la influencia de las ideas liberales de los  enciclopedistas  franceses.

Estudió  en  el colegio de San Nicolás, de la entonces Validolid   (hoy Morelia),  del que llegó a ser rector.   Desempeñó algunos curatos, el último de los  cuales fue el de Dolores,  del actual estado de Guanajuato, donde realizó labor muy constructiva en favor de sus feligreses.

En Dolores, al enterarse de que había sido descubierta la conjuración en que participaban él y otros patriotas, decidió convocar al rueblo, en la madrugada del 16 de septiembre e 1810, para que empuñara las armas en contra del gobierno colonial de España.

Este llagado de Hidalgo se conoce en la historia con el nombre del «Grito de Dolores». Con los hombres que así se reunieron y con la cooperación le Allende, Aldama y Abasólo, compañeros de aspiración, marchó sobre Celaya y después sobre Guanajuato seguido por los campesinos armados que iban uniéndosele.

A fines de septiembre contaba ya con unos 30,000 hombres y se lo había reconocido como ríe del movimiento insurgente. El alto clero lo anatematizó y la Inquisición lo denostó con gravísimos cargos.

De Guanajuato salió el 10 de octubre y el 17 se apoderó de Valladolid, en cuya catedral no se le permitió la entrada cuando pretendió   dar gracias a Dios por la marcha favorable de los acontecimientos.

De Valladolid partió con rumbo a la capital iel país el 19 de dicho mes.   En Acámbaro le fue ratificado su cargo de generalísimo; el 30 de octubre infligieron sus fuerzas una seria derrota al jefe realista Torcuato Trujillo en el Monte de las Cruces, a las puertas de la ciudad de México.

No se atrevió, sin embargo, a atacar la capital, cuya captura habría sido fácil, sino que se retiró con su ejército en dirección a Querétaro.

El virrey ordenó a Calleja, general realista, que marchara a su encuentro. En la batalla que se trabó triunfó éste sin gran esfuerzo. Este revés no enfrió el entusiasmo de los insurgentes, que ya se habían apoderado de las ciudades de San Luis Potosí y Guadalajara.

En esta última se estableció un gobierno patriota. El aludido jefe realista marchó sobre Guadalajara. Contra la opinión de Allende, que era el segundo en jefe, Hidalgo decidió hacerle frente en la ciudad, y sus fuerzas volvieron a ser derrotadas en el Puente de Calderón.

Emprendió entonces Hidalgo la huida en dirección de Aguas Calientes y Zacatecas. Allí se le unió Allende y siguieron la marcha hacia el norte.

En Acatita de Bajan, cerca de Monclova, en el hoy estado de Coahuila, por denuncia del traidor Ignacio Elizondo, fueron sorprendidos Hidalgo y sus acompañantes y hechos prisioneros.

De allí se los condujo a Mon-clova y después a Chihuahua, donde fueron juzgados. Hidalgo fue condenado a la degradación, la que tuvo lugar en el Hospital Real el 29 de junio de 1811.

Entregado después a la justicia secular, fue condenado a muerte y fusilado el 31 de julio de ese año. (Fuente Consultada:Enciclopedia BARSA Consulta Fácil Tomo VIII)

Ver: Independencia de México

Cronología de su vida

1753
El 8 de mayo nace Miguel Gregorio Antonio Ignacio, hijo de doña Ana María Ga-llaga y de don Cristóbal Hidalgo Costilla en la hacienda de Corralejo, de la intendencia de Guanajuato.
1765
Entra al Colegio de San Francisco Javier en Valladolid.
1767
Se realiza el 24-25 de junio la expulsión de los Jesuítas, por lo que su padre decide retirar a Miguel y a José Joaquín del Colegio. Para octubre los inscribe en el Colegio de San Nicolás Obispo de Valladolid.
1770
Presenta examen y obtiene el grado de Bachiller en Artes en la Real Pontificia Universidad de México.
1773
Obtiene el grado de Bachiller en Teología, en México, y gana una «beca de oposición» en el Colegio de San Nicolás.
1774
Se le conceden las primeras órdenes.
1775
Alcanza las órdenes mayores y gana por oposición una cátedra de Filosofía.
1778
Se le otorga el Presbiterado.
1784
Obtiene el premio en un concurso cob su Disertación sobre el verdadero método de estudiar teología escolástica.
1787
Es nombrado tesorero, secretario y vice-rector de San Nicolás.
1788
Obtiene la «sacristía mayor» de Santa Clara del Cobre.
1790
Se le nombra rector del Colegio de San Nicolás.
1792
La mitra lo obliga a renunciar y lo envía al curato de Colima.
1793
Se le envía al curato de San Felipe (Guanajuato), donde su casa se conoce como la «Francia chiquita».
1800
Asiste durante Semana Santa a algunas tertulias en Taximaroa. Su sentido del humor y su espíritu liberal asusta a varios de los concurrentes que lo acusan ante la Inquisición de haber expresado herejías, blasfemias y ofensas al rey.
1803
Al morir su hermano José Joaquín que era cuta de Dolores, don Miguel Hidalgo solicita la plaza y la obtiene.
1808
Los acontecimientos españoles repercutieron en la Nueva España. El cabildo de la ciudad de México pidió que el Virrey fundara su poder en el nombramiento provisional del reirío novohispano.

El virrey íturrigaray decidió reunir una junta representativa para resolver la situación. En Sus sesiones, el Ayuntamiento de México mantuvo la tesis de que se debía reunir una asamblea representativa contando con el apoyo de íturrigaray. El partido español lo depuso entonces violentamente el 15 de septiembre.

1809
Como resultado de los acontecimientos anteriores, en Valladolid se fraguó una conspiración que pretendía formar una junta o asamblea que gobernase el país en nombre de Fernando VII. El levantamiento, que se suponía tendría lugar el 21 de diciembre, no pudo realizarse porque la conspiración fue descubierta.

1810
Se constituyeron varios centros de conspiración en el país, el principal de ello alrededor de la academia literaria de Querétaro. Se había fijado como fecha para realizar un levantamiento el 1° de octubre, pero, descubierta la conspiración, se apresuraron los acontecimientos.

El 16 de septiembre Hidalgo resolvió entrar en acción. Su ejército se formó espontáneamente; de Dolores partió con unos seiscientos hombres que en pocos días se transformaron en varias decenas de millares.

En Atotonilco, el Cura mandó colocar una imagen de la Virgen de Guadalupe en un asta y la convirtió en la enseña de los revolucionarios. No encontraron resistencia en San Miguel el Grande, ni en Celaya, pero el 29 de septiembre tuvo que dar una gran batalla en Guanajuato para tomar la Alhóndiga, donde los españoles se habían refugiado.

Para el 17 de octubre entró Hidalgo en Valladolid, donde abolió la esclavitud y todas las cargas que gravitaban sobre indios y castas. De ahí se dirigió a la capital del Virreinato y después  de  la  victoria  de  Monte  de  las Cruces la ciudad parecía estar en sus manos, a pesar de lo cual decidió retirarse, porque las mejores tropas del reino se movían rumbo a la capital. Desgraciadamente el 7 de noviembre se encontró en Acúleo con las tropas que trataba de evitar y fue vencido.

Se retiró a Valladolid para reponerse y de ahí a Guadalajara, en donde fue recibido con grandes pompas el 26 de noviembre. Empezó a organizar su gobierno, pero pronto empezaron a llegar malas noticias. La revolución se había esparcido como epidemia, pero, constituida por ejércitos espontáneos, la acometida de los ejércitos profesionales era muy efectiva. Las plazas principales fueron cayendo una a una.

1811
Al acercarse a Guadalajara las tropas realistas de Calleja y Cruz, Hidalgo decidió presentarles combate y fue vencido en la batalla de Puente de Calderón, el 16 de enero de 1811. Los principales líderes marcharon con rumbo al norte, pero cayeron en una trampa en Acatita de Bajan el 20 de marzo. Hidalgo fue conducido a Chihuahua donde fue juzgado. El 29 de julio se le degradó y el 30 de julio fue fusilado.

Biografia de Juarez Benito Cronologia de su Vida Resumen

BIOGRAFÍA DE BENITO JUAREZ

Resumen de su Biografía: Político mexicano (San Pablo Guelatao, Oaxaca 1806-México 1872). De origen indio, llegó a gobernador de Oaxaca (1847-52). Entre 1853 y 1855 estuvo exiliado en La Habana. De ideología liberal, siendo vicepresidente inspiró la constitución de 1857. En 1860 llegó a la presidencia. Tras una guerra civil, su ideología anticlerical y la decisión de suspender el pago de la deuda externa proporcionaron a Francia, Inglaterra y España el pretexto para una intervención armada (1861).

Las fuerzas militares inglesas y españolas (estas últimas al mando del general Prim) firmaron el acuerdo de Soledad (1862) y volvieron a sus países. Los franceses ocuparon la ciudad de México e impusieron a la fuerza al emperador Maximiliano. Juárez se refugió en Paso del Norte, desde donde organizó la resistencia. En 1867, retiradas las tropas francesas y fusilado Maximiliano, Juárez ocupó la presidencia hasta su muerte.

VIDA Y OBRA POLITICA Cuando Juárez nace en el Estado de Oaxaca en 1806, recién se iniciaba la integración del México moderno, proceso al que estaban lejos de incorporarse todavía los últimos jirones de la antigua raza zapoteca a la que él pertenecía. Puede decirse por lo tanto que Juárez vino al mundo muy lejos – en todo sentido – del foco de la historia, mexicana y en condiciones más que negativas desde el punto de vista social: era indio, huérfano, pobrísimo y absolutamente ignorante.

Benito Juarez

Es uno de los líderes más respetados de México, De origen muy humilde, logró
educarse y es autor de leyes fundacionales.

Con estos antecedentes ya hubiera sido extraordinario que llegara a ejercer la profesión de abogado como en efecto ocurrió; pero estaba destinado a papeles más altos que lo convertirían en protagonista de uno de los procesos sociales más importantes de América.

Realizador de la Reforma, su extracción indígena se convirtió en un símbolo de la capacidad de esa raza humillada para ascender por los peldaños de la civilización; y su enfrentamiento con los europeos, pareció un eco o una respuesta al lejano fenómeno de la conquista. Fue al propio tiempo una representación de lo que podía ser el mestizaje, esto es, la Incorporación del indígena a la cultura moderna.

Todo ello significaba la destrucción de la vieja sociedad colonial: de los fueros y privilegios corporativos, de los afanes monárquicos, del europeísmo anacrónico. En la medida en que han ¡do desapareciendo las supervivencias del México viejo, la polémica en torno a Juárez se ha venido acallando.

Para los mexicanos no es ya ni el traidor apóstata ni la estatua de bronce; en la medida en que se lo ha humanizado se lo comprende mejor; en la medida en que se lo ha rescatado del acartonado santoral cívico, se lo siente más cerca del México actual Juárez fue un hombre de su tiempo que respondió al reto de su circunstancia; es ya un hecho histórico y una advertencia para el presente. Murió el 18 de julio de 1872.

Una guerra civil durante su gobierno, que lo obligó a exiliarse por tres años, dejó las finanzas del país en un estado caótico y Juárez se vio obligado a suspender el pago de la deuda externa, lo que suscitó la indignación de los socios capitalistas, principalmente la Francia de Napoleón III que envió un cuerpo expedicionario.

En 1864, a instancias de este último, ascendió al trono del imperio mexicano Maximiliano de Habsburgo. Refugiado en la frontera de los Estados Unidos, Juarez se puso de inmediato al mando de la guerrilla. Maximiliano, pronto desprovisto de las tropas francesas llamadas de regreso a Europa, no pudo resistir por mucho tiempo, y el 15 de mayo de 1867 depuso las armas.

Queriendo dar un ejemplo, Juárez se mostró inflexible y lo mandó fusilar el 19 de mayo. Acogido en México como héroe nacional, Juárez se consagró a la reorganización del país antes de ser reelegido el 12 de octubre de 1871. Su muerte repentina en 1872 no le permitió emprender las reformas todavía imprescindibles para el restablecimiento de México.

maximiliano habsburgo

El archiduque Maximiliano de Habsburgo era hermano de Francisco José I, emperador de Austria que no ejercía responsabilidad política alguna. Jamás habría soñado con una corona imperial si Napoleón III, que alimentaba ambiciosos proyectos sobre el continente americano, no hubiese tomado como pretexto la decisión de Juárez de suspender el pago de la deuda para intervenir en México. Maximiliano, poco entusiasmado, se dejó finalmente convencer y, una vez en el país, debió enfrentar las hostilidades de los conservadores que habían cifrado esperanzas en él sin saber que se inclinaba más bien por una política liberal. Abandonado por Napoleón III, no pudo resistir los asaltos de la guerrilla de Juárez y fue víctima de la resolución de éste, que quiso mostrar mediante una acción ejemplificadora su voluntad de construir un México libre de toda injerencia foránea.

biografia juarez

Una Cita Máxima de Benito Juárez

CRONOLOGIA DE SU VIDA:

1806
Nace el 21 de marzo de 1806 en el pueblo de San Guelatao, estado de Oaxaca, hijo de Marcelino Juárez y Brígida García, indios de la raza zapoteca. Ambos mueren cuando Benito tiene tres años.
1810
En la madrugada del 16 de setiembre, el cura don Miguel Hidalgo inicia el levantamiento que se convertirá en la Revolución de Independencia.
1818
El 17 de diciembre se fuga de la casa de su tío a quien le ayudaba pastoreando un rebaño de ovejas y llega a la ciudad de Oaxaca, a la casa de don Antonio Maza, en donde su hermana, Josefa Juárez es sirvienta. Aún no habla español.
1821
Protegido por el encuadernador Antonio Sa-lanueva, sin haber realizado prácticamente ningún tipo de estudios ingresa al Seminario en el mes de octubre. El 27 de setiembre anterior don Agustín de Iturbide y don Vicente Guerrero habían consumado la independencia de México.
1828
Un año después de haber terminado su curso de Artes en el Seminario, se separa del mismo e ingresa al recién fundado Instituto de Artes de Oaxaca para estudiar jurisprudencia.
1831
Concluye su carrera de abogado y es nombrado regidor de la ciudad de Oaxaca.
1833
Es electo diputado al congreso local del estado de Oaxaca.
1836
El presidente don Antonio López de Santa Anna pierde la guerra con el estado de Texas y éste se separa de la República Mexicana para constituirse en una nueva república.
1843
El 31 de julio Juárez se casa con doña Margarita Maza, hija de don Antonio Maza, antiguo patrón de su hermana.
1844
Es nombrado secretario de gobierno del estado de Oaxaca.
1845
Texas acepta su incorporación a los Estados Unidos.
1846
Es electo diputado al Congreso de la Unión.
1847
A principios de este año estalla la guerra entre México y los Estados Unidos por la cuestión de Texas. El 15 de setiembre las tropas norteamericanas, después de desintegrar las defensas mexicanas, ocupan la ciudad de México. El resultado constituye el desastre más grande de la historia mexicana. En los convenios llamados de Guadalupe-Hidalgo se estipula que Estados Unidos se anexa California, Nueva México, Texas y la parte de Tamaulipas al norte del río Bravo. A cambio, México recibe 15 millones de pesos de indemnización y pierde más de la mitad de su territorio. En noviembre de ese mismo año Juárez es nombrado gobernador interino del estado de Oaxaca; reelecto en 1848, permanece cinco años en su cargo.
1853
El partido conservador se adueña del poder mediante un golpe de estado y su jefe e ideólogo don Lucas Alamán, llama a la presidencia a don Antonio López de Santa Anna para que realice el programa del partido.

Es la octava presidencia de Santa Anna quien la convierte pronto en una dictadura y se adjudica el extravagante título de Alteza Serenísima. En Oaxaca, Juárez es aprehendido, acusado ser miembro prominente de los liberales moderados. Deportado a Europa, puede desembarcar en La Habana y de allí pasar a Nueva Orleáns donde se encuentran desterrados algunos de los ideólogos más destacados del Partido Liberal; entre ellos, Melchor Ocampo.
1855
Juárez regresa a México, llega a Acapulco y se pone a las órdenes de Juan Álvarez, gobernador y cacique del estado de Guerrero, , quien impulsa la rebellón liberal contra el gobierno de Santa Anna y lo derroca. Álvarez se hace cargo de la presidencia y nombra un gabinete liberal; el ministerio de Justicia e Instrucción Pública es encomendado a Juárez.

En noviembre se publica y se aprueba la Ley Juárez que limita la jurisdicción de los tribunales y los fueros de la Iglesia Católica y del ejército. En diciembre el general Ignacio Comonfort, el más prestigioso de los militares liberales, recibe la presidencia de Álvarez y Juárez se encarga nuevamente de la gobernación de Oaxaca.
1856
Se publica la Ley Lerdo que desamortiza las fincas urbanas y rurales del clero. Se reúne un Congreso Constituyente que elabora una constitución liberal y la promulga el 5 de febrero del año siguiente. El papa Pió IX excomulga a quienes juran fidelidad a la constitución.
1857
Juárez es electo presidente de la Suprema Corte de Justicia, funcionario que asumía la presidencia a falta del titular y es nombrado por Comonfort también ministro de Gobernación.

Enfrentado a un congreso radical, Comonfort lo desconoce, da un golpe de estado y asume la dictadura.
1858
A mediados de enero, Comonfort abandona a sus compañeros conservadores del golpe de estado y huye del país dejando a Juárez como presidente legal, quien se desplaza al estado de Guanajuato mientras el general Félix Zuloaga asume la presidencia conservadora en la ciudad de México.

Se inicia la llamada guerra de tres años. Perseguido por las tropas conservadoras, el gobierno de Juárez huye a Guadalajara, de allí a Colima, luego a Manzanillo, puerto en el Pacífico, se embarca a Panamá, atraviesa el estrecho, vuelve a embarcarse para Nueva Orleáns y regresa a Veracruz, principal puerto del país, situado en el golfo de México. Allí se instala y convierte a la ciudad en sede del gobierno liberal. El gobierno conservador derrota a las tropas liberales, pero no logra tomar Veracruz; a fin de año el general Zuloaga cede la presidencia conservadera al general Miramón.
1859
El gobierno de Washington reconoce al gobierno de Juárez, en tanto el gobierno conservador se apoya en el reconocimiento de las potencias europeas, principalmente Francia, España e Inglaterra.

En el mes de julio, el gobierno de Juárez promulga las leyes de reforma que nacionalizan los bienes del clero y separan en un todo a la Iglesia del Estado. Miramón contrata el empréstito Jecker por quince millones de pesos que surge más adelante como uno de los principales pretextos de la intervención francesa. El gobierno de Juárez propone el tratado Mac-Lane-Ocampo, en el que cedían derechos territoriales a los Estados Unidos.
1860
Las tropas liberales van derrotando sucesivamente a las conservadoras y recuperando el centro de la República. El 22 de diciembre Miramón es deportado en Calpulalpan y el 25, las fuerzas liberales al mando de González Ortega, ocupan la ciudad de México.
1861
En abril se inicia la guerra de secesión en los Estados Unidos. Juárez reorganiza a su gabinete con los liberales más conspicuos, y es reelecto en la presidencia. Enfrenta el problema del pago de la deuda externa tratando de saldarla con los bienes nacionalizados del clero; fracasa por completo la operación recrudeciendo las reclamaciones de las potencias europeas.

El general Zuloaga organiza guerrillas conservadoras que hostilizan constantemente al gobierno. En julio, el gobierno decreta la suspensión de pagos; en octubre, Francia, Inglaterra y España suscriben la llamada Convención de Londres, por la cual se obligan a enviar tropas a México para obligar al pago de la deuda; en diciembre, desembarcan tropas españolas y luego inglesas en Veracruz.
1862
En enero llega a Veracruz la escuadra francesa y un poco después, protegido por los franceses, lo hace el general Juan N. Al-monte, jefe de los conservadores que gestionan la intervención. En el pueblo de la Soedad, las tres potencias firman un tratado en el que reconocen al gobierno de Juarez y se estipulan las formas de pago de la deuda exterior. Francia desconoce el Tratado de la Soledad, pero los españoles e ingleses retiran sus tropas convirtiéndose la la intervención en una empresa exclusivamente francesa.Las tropas avanzan hasta la altiplanicie pero las tropas son rechazadas el de 5 mayo en Puebla por el general Zaragoza.

1863
El 6 de marzo se pone sitio nuevamente a Puebla; dos meses después, cae la plaza. En junio las tropas francesas entran a la ciudad de México. Un poco antes, el Congreso le otorga a Juárez facultades extraordinarias y amplísimas y éste traslada su gobierno a San Luis Potosí. El mariscal Forey,. jefe del ejército francés, convoca a una asamblea de notables y constituye un gobierno conservador en la ciudad de México.

Una comisión se traslada a Europa y le ofrece la corona del Imperio Mexicano a Maximiliano de Habsburgo. A fines de año, el general Bazaine, que sustituye a Forey, inicia una campaña para ocupar los lugares más importantes del país y en dos meses toma Querétaro, Morelia, Guanajuato, León, Aguascalientes, Guadalajara, San Luis Potosí y desintegra lo que quedaba del ejército liberal que se convierte en una fuerza de guerrillas.
1864
El gobierno de Juárez se desplaza a Monterrey; a doscientos kilómetros de la frontera con los Estados Unidos. En mayo llega Maximiliano a Veracruz y es recibido con grandes festejos en la ciudad de México. En agosto, Juárez se ve obligado a salir de Monterrey e internarse en el desierto de Mapími; luego se instala en la ciudad de Chihuahua.

1865
La Iglesia Católica rechaza un concordato propuesto por Maximiliano. En abril se lanza un empréstito en París para apoyar el Imperio Mexicano. Una nueva ofensiva empuja, en julio, a Juárez hasta la frontera misma con los Estados Unidos. En el paso del Norte, Juárez se niega a atravesar la frontera. Termina la guerra de secesión en los Estados Unidos. En noviembre el gobierno de Washington se rehusa a reconocer al imperio. En diciembre, haciendo uso de sus facultades extraordinarias, Juárez prolonga su mandato presidencial otros cuatro años. Regresa a Chihuahua.

1866
Napoleón III trata de acelerar la repatriación de los ejércitos franceses. Al mismo tiempo los guerrilleros mexicanos comienzan a presionar con éxito en el norte del país. En julio, Prusia derrota a Austria en una guerra relámpago de diez días; como consecuencia, la situación militar de Francia queda muy comprometida y se precipita el embarco de tropas francesas, de México, a su país de origen. Se deterioran las relaciones entre Maximiliano y Napoleón III.

1867
En marzo se embarca en Veracruz el último batallón francés. Maximiliano rechaza la sugrenecia de Napoleón en el sentido de que abdique y se amapara en los ejércitos conservadores. Se encierra con el general Miramón en la ciudad de Querétaro, pero la plaza cae el 15 de mayo. Maximiliano es capturado, procesado y ejecutado, junto con Miramón y Mejía, el 17 de junio. El 13 de julio entra Juárez a la ciudad de México que había sido capturada un mes antes por el general Porfirio Díaz. Convoca a elecciones y es reelecto, derrotando a su rival Porfirio Díaz.

1868
Actúa una oposición cada vez más decidida acusando a Juárez de continuismo.
1870
Prusia derrota a Francia y cae Napoleón III, se establecen vínculos entre el fracaso mexicano y la derrota europea.
1871
Muere Margarita, la esposa de Juárez; éste violenta el proceso electoral y es reelecto el 12 de octubre. Enfrenta a múltiples sediciones.
1872
Dominando todavía la situación, sufre un ataque cardíaco el 18 de julio; resiste conciente el choque, pero muere al filo de la medianoche.

Vista muralde Rivera sobre Juarez

Fuente Consultada: Colección Los Hombres de la Historia Fascículo N° 74 Por Abelardo Villegas

PARA SABER MAS…
BENITO JUÁREZ, EL HIJO PRÓDIGO DE OAXACA
Fuente: El Bicentenario Fasc. N° 3 Período 1850-1869

En octubre último, tras la caída de Santa Anna, asumió un nuevo presidente en México, Juan Álvarez, quien nombró a Benito Juárez en el cargo de ministro de Justicia. A este brillante abogado y político se debe la ley sobre administración de justicia, que muchos ya llaman Ley Juárez, por la que fueron abolidos los fueros que beneficiaban a los militares y a los miembros del clero. Tras pocos meses en ese cargo, Juárez ha sido nombrado gobernador de Oaxaca y asumirá el 10 de enero próximo.

Benito Pablo Juárez García nació en San Pablo Guelatao el 21 de marzo de 1806. Hijo de indios zapotecas, al morir sus padres a los doce años, quedó bajo la custodia de sus tíos. A los trece, cuando aún no hablaba castellano, partió hacia la ciudad de Oaxaca, donde vivía una hermana, empleada en el servicio doméstico de una familia acomodada.

Ella le encontró un protector en Antonio Salanueva, encuadernador y terciario de la orden franciscana. Con él, y con el maestro Domingo González, aprendió a leer, por lo que pudo ser anotado en el seminario de la Santa Cruz para que cursara sus estudios regulares. Se recibió de bachiller en 1827 y al año siguiente ingresó al Instituto de Ciencias y Artes, donde se recibió de abogado en 1834. Fue el primer profesional graduado en dicho instituto.

En 1831 fue regidor del Ayuntamiento de Oaxaca y en 1833, diputado local. En 1841 fue juez en lo civil y, tras ser derrocado de la presidencia el general Paredes Arrillaga, Juárez resultó electo diputado federal y, en ese carácter, debió aprobar un préstamo que se había solicitado a la Iglesia para financiar la guerra con Estados Unidos.

Al volver a Oaxaca ocupó por poco tiempo la gobernación después de la renuncia de José Simeón Arteaga. Al terminar el período, en agosto de 1848, se presentó como candidato a la reelección y resultó victorioso, conservando así su cargo. Su administración se caracterizó por un gran equilibrio económico y la realización de obras públicas. Terminó su mandato en 1852.

En el ámbito político mexicano se comente que, en estos momentos, Juárez se encuent: trabajando en una serie de proyectos de ley tendientes a separar el Estado y la Iglesia, a instituir el matrimonio civil y a traspasar los bienes del clero a la nación. Si los termina a tiempo, es seguro que los presentará en el próximo período parlamentario.

Es uno de los líderes más respetados de México, De origen muy humilde, logró educarse y es autor de leyes fundacionales.

Fuente: El Bicentenario Fasc. N° 3 Período 1850-1869

Ivan El Grande Historia de Rusia Principales Zares Rusos

Ivan El Grande Historia de Rusia
Principales Zares Rusos

Los reinos de los zares Iván el Terrible, Pedro el Grande y Catalina la Grande se caracterizaron por la expansión y la modernización, pero también por la represión y la violencia.

LA EXPANSIÓN DE RUSIA:
Iván el Terrible, el primer zar ruso

Iván IV, nieto de Iván el Grande, heredó el trono de Rusia con solo tres años de edad. Lo ocupó una década después, a los 13, en 1547, y los primeros años de su reinado llevaron la paz, la estabilidad y la prosperidad al país. Sin embargo, el mandato de Iván IV se fue volviendo cada vez más inhumano. Aprobó leyes que ataban a los campesinos a la tierra y creaban una clase de siervos. Y estableció la primera fuerza de seguridad, los oprichniki, un ejército privado que el zar podía utilizar contra la nobleza rusa, los boyardos.

En 1558, Iván IV sumió el país en una guerra costosa y fútil contra la región de Livonia y en la cual acabaron participando Polonia, Lituania y Suecia. La guerra duró 22 años y no reportó ninguna anexión territorial. Durante este periodo falleció su esposa Anastasia y el zar, quizá estando en lo cierto, pensó que la habían asesinado los boyardos. Poco a poco fue volviéndose más paranoico e inestable, y sus oprichniki se encontraron súbitamente dueños de un poder del que no tardaron en abusar. Iván IV inició entonces un reino del terror en el que miles de rusos fueron deportados a rincones remotos de su imperio o ejecutados brutalmente.

El fanatismo religioso del zar le alentó a idear medios de ejecución basados en las descripciones bíblicas del infierno e incluso fue el responsable de la muerte de su primogénito. Los remordimientos le llevaron a rebautizarse como monje y, al fallecer, fue enterrado vestido con su hábito de monje. La riqueza de Rusia se agotó rápidamente y, en la fecha del deceso de Iván IV, en 1584, el país se hallaba al borde de la ruina.

Pero Iván IV no solo fue célebre por sus crímenes deleznables. También sumó con éxito a Rusia los territorios de Kazan, Astracán y gran parte de Siberia. La anexión de Astracán le otorgó el control de todo el curso del río Volga. Iván IV fue el primer regente ruso coronado como «zar», traducción del término latín César.

Al tomar el título de zar (César), Iván IV el Terrible, coronado en 1547 a la edad de 17 años, entendió que asumía las herencias de los emperadores bizantinos y de los khanes mongoles. Los comienzos de su reinado fueron prometedores, pues, apoyándose en el zem°ki sobar, especie de Estados Generales rusos, el joven Iván reorganizó la administración y, en 1550, estableció un código de leyes. A la cabeza de 100.000 hombres, atacó los territorios de los khanes de Kazan y de Astrakán, que unió a Rusia, haciéndose así con el control de la cuenca sur del Volga, y abriendo Siberia a la colonización eslava. Una campaña destinada a abrir una «ventana» sobre el Báltico, llevó al país al borde de la catástrofe, y el mismo papa tuvo que intervenir, en 1582, para poner fin a la desastrosa guerra de Livonia. Estos reveses agriaron el carácter del zar, quien comenzó a vivir con la obsesión de que estaba siendo traicionado. Para dominar a los boyardos, constituyó entonces en una gran parte de Rusia una especie de Estado dentro del Estado (opritchnina). Los nobles fueron expulsados de él en beneficio de los adictos a la corona. La extraordinaria crueldad con que se efectuó esta verdadera revolución social, valió al zar su sobrenombre de «el Terrible». Sin embargo, de ella nacería la moderna Rusia, así como un Estado fuerte al amparo de las intrigas de la nobleza. Y en el s. XVIII los Romanov recogieron los frutos de tal revolución.

A principios del siglo XX, el Imperio ruso era grande y poderoso. Ocupaba un territorio de 22 millones de kilómetros cuadrados en el que vivían aproximadamente 170 millones de habitantes. Sin embargo, la estructura social de la Rusia zarista reflejaba grandes desequilibrios entre zonas rurales y una pequeña parte industrializada.

En el plano político, el Imperio ruso estaba gobernado por una monarquía absoluta. El poder autocrático del zar provenía de Dios y era, por lo tanto, indiscutible. La Iglesia Ortodoxa ejercía el papel de garante del orden. Su cabeza era el zar y tenía mucha influencia sobre las masas analfabetas.

Para limitar en cierta forma ese poder, en 1870 se crearon las asambleas urbanas o dumas municipales, pero al ser elegidas por voto censatario, eran controladas por la nobleza y los propietarios perpetuando así las desigualdades. Durante la segunda mitad del siglo XIX, aparecieron las primeras corrientes de oposición al zarismo: el nihilismo y el populismo.

A finales del siglo XIX y principios del XX, surgieron el Partido Socialita Revolucionario y el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso. Entre sus miembro se destacaba Vladimir Ilich Uliánov (Lenin). Hacia 1903, surgieron dentro del partido de Lenin dos tendencias: los mencheviques y los bolcheviques.

¿De cuándo data la servidumbre en Rusia?
A diferencia de Polonia y Hungría, donde señoríos muy poderosos sometieron a servidumbre, como en .otros lugares, a los campesinos, en Rusia la tarea correspondió al Estado. La revolución social de Iván el Terrible separó de sus posesiones, e incluso liquidó, a la aristocracia terrateniente, para reemplazarla» por una nobleza «de servicio» cuyo principal objetivo sería sacar el mayor beneficio de sus tierras. Pero, para ello, tenía que empezar por fijar a los campesinos, que, en la época, no estaban vinculados a los dominios, dado que tenían el derecho de abandonarlos con ocasión de determinadas festividades religiosas. Un decreto de Iván el Terrible, de 1580, suspendió esta libertad de movimientos. Finalmente, el código de 1649 vinculó de manera definitiva al campesino a la tierra, y aquél se convirtió en una «cosa» que se vendía con la posesión.

¿Quiénes eran los cosacos?
El proceso de sometimiento a servidumbre de los campesinos empujó a los más aventureros a huir lejos de las fronteras de Rusia. Muchos se convirtieron en colonos de tierras arrebatadas a los mongoles, y otros se integraron en bandas constituidas por los proscritos de la ley: los cosacos. Estos eran, además de campesinos, criminales fugados, esclavos perseguidos, tártaros, o incluso nobles que habían roto con sus orígenes. Los cosacos llegaron a ser numerosos, sobre todo en el sur y en el sudeste de Rusia, a lo largo de la cuenca del Don y en Ucrania. Vivían de la caza y del pillaje, pero no fueron sistemáticamente perseguidos por Iván el Terrible, que recurrió a ellos con frecuencia en sus guerras contra los tártaros, los polacos y los lituanos.

¿Cómo se conquistó Siberia?
La toma de Kazan, en 1552, abrió el camino al empuje eslavo en dirección al este. La expansión se hizo entonces asombrosamente rápida, gracias a los innumerables campesino» que huían de la servidumbre. En 1582. la Siberia occidental se convirtió en territorio ruso. En aquel continente casi desierto los pocos habitantes indígenas, pueblos tártaro-finlandeses del Volga medio y del Ural, disponían de muy pocas armas como para oponerse a la colonización. Sin embargo, en los flancos sur y sudeste, la estepa debió ser defendida mediante una verdadera empalizada móvil, construida con estacas y cañones. A partir de 1613 algunos destacamentos de cosacos se aventuraron con dirección al Pacífico, y fundaron Okhotsk hacia 1645.

¿Qué es la Plaza Roja?
En el origen, una misma palabra rusa servia para designar, a la vez, lo bello y lo rojo. Ello explica el nombre de la mayor plaza de Moscú situada a la sombra del Kremlin. En su centra se encuentra una plataforma de piedra redonda, el lobnoe mesto, especie de tribuna en la que se han desarrollado numerosos episodios de la historia rusa. El monumental maree de La plaza resulta impresionante con el muro oriental del Kremlin bañado por fosos y su puerta célebre por su icono, la puerta Spaski. La iglesia de Basilio el Bienaventurado, con sus nueve cúpulas, fue construida en el s. XVI  por orden de Iván el Terrible.

¿Cómo creció Moscú?
El pequeño poblado comercial se convirtió en cinco siglos, en una rica capital de 200 000 habitantes. Al desarrollarse, lo hizo formando tres anillos concéntricos, que recuerdan las etapas de crecimiento de la ciudad. La ciudad de madera de los pobres rodeaba a la ciudad blanca de los comerciantes y al Kremlin de los nobles.

PARA SABER MAS…
El declive de la dinastía Romanov

Todos los zares del siglo XIX intentaron afianzar su posición como gobernantes autócratas, pese al descontento creciente de la población rusa. El reinado de Nicolás I (1825-1855) arrancó con el sofocamiento de la Rebelión Decembrista, un grupo de generales del ejército y boyardos cuyo fin era acotar los poderes del nuevo zar.

La mayoría de las políticas interiores adoptadas por Nicolás I estaban concebidas para impedir cualquier forma de subversión y para reforzar su propia posición. En 1826, el zar creó su propia policía secreta, la Tercera Sección, una fuerza que confiaba en una red de informadores diseminados por todo el imperio. En 1830, el zar ordenó acallar brutalmente una sublevación en la Polonia rusa, abolió la Constitución polaca y redujo el país a un estado ruso. Su respuesta a la denominada «Cuestión Oriental», cómo hacer frente al declive del Imperio Otomano, suscitó las suspicacias de los británicos y los franceses y desencadenó la guerra de Crimea.

Nicolás fue sucedido por su hijo, Alejandro II, quien, heredero de una guerra desastrosa y una población empobrecida, supo que tendría que modernizar Rusia si quería competir con las naciones industrializadas de Europa. Su principal logro fue la abolición de la servidumbre en 1861, que otorgó a 20 millones de siervos rusos una libertad limitada y su propia parcela de tierra. Pero Alejandro era un dirigente conservador y su motivación no era instaurar reformas liberales, sino impulsar la economía.

A cambio de la tierra que recibieron, y cuyo suelo presentaba una calidad pobre para la agricultura en su inmensa mayoría, los siervos tuvieron que efectuar pagos al Estado en forma de cosechas para la exportación. Las reformas de emancipación generaron un gran resentimiento, tanto entre los campesinos, atenazados por las llamadas deudas de la redención como entre sus antiguos propietarios, que se encontraron súbitamente sin mano de obra. Durante gran parte de su reinado, Alejandro lidió con conspiraciones para asesinarlo y con terroristas revolucionarios. En 1866 sobrevivió a un intento de asesinato por parte de unos reaccionarios polacos. En 1881, el grupo terrorista Libertad del Pueblo lo mató con una bomba en San Petersburgo.

El hijo de Alejandro II, Alejandro III, fue incluso más represivo que su padre. Tanto él como sus asesores profesaban una profunda intolerancia hacia las religiones no ortodoxas y persiguieron con particular tesón a los judíos rusos. También procuraron intimidar y alienar a los miembros no rusos de la población, como los ucranianos, los polacos, los finlandeses y los lituanos. A resultas de todo ello, su reinado se caracterizó por la creación de numerosas organizaciones secretas y clandestinas, incluido un grupo marxista.

Y en respuesta a dicha creación, Alejandro III reforzó los cuerpos policiales y de seguridad, otorgándoles más poderes. El sucesor de Alejandro III fue su hijo, el débil e influenciable Nicolás II, al que el destino convertiría en el último zar ruso.

Fuente Consultada:
Atlas de Historia del Mundo Edición de Kate Santon
Enciclopedia de Historia Universal Espasa Siglo XXI
Civilizaciones de Occidente Tomo B. J. Spielvogel

Ver: Zar Alejandro II de Rusia Biografía

Ivan el Grande Unificacion de Moscovia Historia del Kremlin de Moscu

Ivan el Grande Unificación de Moscovia
Historia del Kremlin de Moscu

Ivan el Grande Inificacion de Moscovia Historia del Kremlin de MoscuIván el Grande amplió su estado de Moscovia (nombre con el que la historiografía occidental designa al gran ducado de Moscú) hasta crear un reino que abarcaba gran parte del norte de Rusia y con el cual pudo desafiar por fin a la Horda de Oro mongola.    

Iván el Grande Iván III Vasilevich gobernó como gran príncipe de Moscú entre 1462 y 1505 y pasó a la posteridad como Iván el Grande. Consolidó la obra de sus antepasados reforzando la posición de Moscovia, uniendo los principados hasta entonces autónomos de Rusia y zafándose del yugo de los mongoles. Fue el primer príncipe de Moscú que pudo proclamarse soberano de toda Rusia.

En un principio compartió el poder con su padre, Basilio II, durante los últimos años de vida de este. Al sucederlo, Iván se fijó la meta de unificar Rusia, pero abordó su labor con prudencia. La primera república rusa que llamó su atención fue Novgorod, pero esta, consciente del poder creciente de Moscovia, se había aliado con Polonia. Esgrimiendo tal alianza como pretexto para lanzar una guerra, Iván invadió Novgorod en 1470, derrotó al principado y cortó sus lazos con Polonia.

Tras años de represión, la república de Novgorod finalmente aceptó a Iván como su regente autocrático en 1477. Con el tiempo, otros principados fueron cayendo en manos de Iván, ya fuera mediante conquistas o por medios diplomáticos. Así, en 1485, con la absorción de Tver, Rusia se había convertido en una única nación bajo el control de un solo líder. Iván el Grande fue el primer regente autocrático que Rusia conoció. Se consideraba heredero del imperio recién abatido de Constantinopla, ya que la Iglesia ortodoxa rusa, como la bizantina, era ajena a Roma.

Su matrimonio con Sofía Palaeologina, sobrina del último emperador hi7an tino, también influyó en Iván, a quien impresionaban el fasto y las tradiciones imperiales. Tal matrimonio le hizo merecedor del emblema del águila de dos cabezas que anteriormente había pertenecido a los bizantinos. Iván se consideraba de una casta superior a la del resto de la aristocracia rusa y subyugó a los boyardos (nobles) a su soberanía, lo cual generó un amplio resentimiento. A su muerte, Iván fue sucedido por su hijo, Basilio III.

Constantinopla cayó bajo el poder de los turcos en 1453 y más tarde la Iglesia ortodoxa rusa consideró a Moscú la ‘tercera Roma’, sucesora de Constantinopla y centro de la Cristiandad ortodoxa. El águila de dos cabezas, símbolo de Bizancio, fue incorporada a las armas moscovitas y permaneció como el emblema de la Santa Rusia. El factor más importante en la investidura de Moscú como ciudad sacra se debió al matrimonio celebrado entre el gran duque Iván III el Grande y Sofía Paleólogo, nieta del último emperador de Bizancio. El gran duque empezó a considerarse zar (del ruso tsar, que a su vez deriva del latín Caesar, ‘césar’) de un régimen autocrático, más que como cabeza de la nobleza. Incorporó a Moscovia (nombre con el que la historiografía occidental designa al gran ducado de Moscú) los estados de Nóvgorod en 1478 y Tver en 1485.

El declive del poder mongol El otro gran logro de Iván el Grande fue rechazar el caciquismo de los mongoles, o tártaros. Los mongoles habían invadido el estado medieval Rus de Kiev en 1223, en su avance hacia Europa del Este a través de Asia. Un contingente del ejército mongol había permanecido en la zona del río Volga. Se trataba de la llamada Horda de Oro. Aunque esta región era básicamente un estado mongol, entre su población había turcos, tártaros, uzbecos y otros pueblos del Asia Central.

La Horda de Oro tenía la misión primordial de recaudar impuestos entre los príncipes rusos, quienes, convertidos ahora en vasallos de señores feudales, debían pagar tributos regulares a sus caciques. Pero dos sucesos debilitaron a la Horda de Oro. Uno de ellos fue la Peste Negra de 1346-1347, que causó estragos en sus filas.

El otro fueron las luchas internas entre los herederos al kanato. Durante la década de 1440, la Horda de Oro se sumió en una guerra civil que dio lugar a la aparición de cinco kanatos distintos. Aquellos cinco estados separados eran mucho más débiles que el estado ruso de Moscovia, el cual había empezado a florecer pese al control tártaro. En 1476, Iván III se negó a pagar más impuestos al kanato de la Gran Horda, el más importante surgido de la división de la Horda de Oro. En un principio, el kan estaba más preocupado por las luchas militares que tenían lugar en Crimea, pero al final decidió castigar a Iván. Así, en 1480 movilizó a su ejército para invadir Moscú.

Los moscovitas exigieron a Iván que emprendiera medidas para derrotar a los mongoles, y el príncipe se preparó para conducir a su ejército a la lucha contra el kan. Las tropas rivales se encontraron a orillas del ríoUgra, pero la batalla no dio comienzo de inmediato, pues ambos ejércitos aguardaban la llegada de refuerzos. Los de Iván llegaron, pero no así los del kanato y, tras varias semanas de pulso en medio del gélido invierno, las tropas del kan se batieron en retirada. Aquel fue el primero de una serie de desastres que desembocaría en la desintegración de la Horda de Oro. Varios meses después, el kan fue asesinado por un rival y el poder mongol sufrió un nuevo varapalo. Los actos de Iván libraron a los rusos de pagar impuestos y les valieron por fin la independencia.

El Kremlin La fortaleza del Kremlin se alzaba en la colina de Borovitsky, en Moscú, desde el siglo IX. Sin embargo, durante su reinado, Iván III mandó rediseñar el complejo y reconstruirlo para demostrar el poder y la superioridad de los moscovitas, convertidos en el centro de una nueva Rusia unificada. Iván III mandó venir a constructores y arquitectos de Italia para diseñar los palacios y las catedrales de su «nuevo» Kremlin, pero estos, en acuerdo a su ubicación, optaron por construir edificios de estilo ruso, no italiano. La ciudadela había ido ampliándose durante el reinado de los predecesores de Iván y en 1368 se habían levantado murallas almenadas de piedra blanca alrededor del emplazamiento triangular de 27,5 hectáreas.

En la década de 1470, Iván III mandó construir la catedral de la Asunción, que acogería la sede de la Iglesia ortodoxa rusa y las futuras coronaciones, asambleas y ceremonias de Estado. Encargó el diseño de la catedral al arquitecto italiano «Aristóteles» Fioravanti, quien viajó por toda Rusia para imbuirse de la esencia del diseño eclesiástico propio del país.

Cuando cuatro años después concluyó su obra, Iván el Grande estaba tan complacido con el resultado que ordenó encarcelar a Fioravanti para impedirle que abandonara Rusia, y el arquitecto murió en cautividad. Fue en la escalinata de la catedral de la Asunción donde Iván el Grande rasgó el fuero que vinculaba a los príncipes rusos con la Horda de Oro. El regente encargó también erigir la catedral del Arcángel San Miguel, el lugar donde reposarían los restos de los gobernantes rusos durante muchos años, y la catedral de la Anunciación, con su cúpula dorada.

La residencia de Iván III se estableció en el palacio de Terem. Además, el soberano mandó construir la Cámara Facetada para celebrar las audiencias de la Corte en una magnífica sala del trono, así como para entretener a sus súbditos con impresionantes fiestas y celebraciones. Los emperadores y las emperatrices que lo sucederían al trono irían añadiendo nuevos edificios al complejo, entre ellos el enorme campanario dorado dedicado a Iván el Grande.

PARA SABER MAS SOBRE IVÁN III…

Gran estadista, Iván III, llamado asimismo Iván el Grande, gobernó con mano firme y contribuyó en gran manera al engrandecimiento de su reino. Sabiendo que Constantinopla había caído en manos de los turcos y que el imperio romano de Occidente había sucumbido siglos antes a las invasiones de los bárbaros, Iván III concibió la idea de hacer de Moscovia la heredera de esos dos imperios. Moscú sería en cierto modo una «tercera» Roma.

La boda de Iván III con Sofía Paleóloga puede considerarse como el primer paso en la realización de ese plan. Sofía era, en efecto, sobrina del último emperador bizantino, Constantino XI, que murió con las armas en la mano en la toma de su capital. Al mismo tiempo pretendía ser el protector de todos los cristianos ortodoxos. Adoptó el ceremonial de la corte de Constantinopla y se hizo llamar «zar», título derivado del latino «cesar» (emperador).

El ambicioso príncipe de Moscú, que por otro lado sólo era el mayor propietario de tierras de su país, estaba en camino de convertirse en el soberano todopoderoso del gran imperio ruso. Sus vasallos, aunque poderosos también y ocupando destacados puestos, no podían negar su autoridad. La vida en la corte revestía un lujo inimaginable.

Político de aguda intuición antes que genial hombre de armas, no por ello tuvo menos éxito al intentar extender las fronteras de su imperio, y él mismo se hizo llamar bien pronto «emperador de todas las Rusias».

En el momento de ampliar su territorio, Iván III tomó la precaución de buscar aliados en el extranjero, y uno de los más importantes fue Maximiliano I de Austria. Propuso a éste que se anexionara Hungría mientras él ponía los ojos en Lituania, pero el emperador de Austria rechazó el plan.

Entonces Iván III se volvió hacia Rusia meridional, tratando de sacar provecho de la falta de unidad de los tártaros y de extender y consolidar sus conquistas. Incluso llegó a firmar un acuerdo con el kan de Crimea, que le permitió liberar a Rusia de todo rastro de dominación mongola. El kan de Sarai intentó alzarse contra las maquinaciones de Iván. Pero el gran príncipe no se inquietó por ello.

Rusia creció también en dirección al Báltico, e Iván tomó la poderosa Novgorod, y volvió a Moscú con una caravana de carros cargados con un rico botín en oro, plata y piedras preciosas. La mayor parte de aquel tesoro sirvió para decorar el Kremlin, ciudad fortificada que se construyó de 1485 a 1495 bajo la dirección de arquitectos italianos (los «Frezine»). Estaba separada del resto de Moscú por gruesas murallas.

Los zares se establecieron en el Kremlin, y embellecieron los edificios existentes o mandaron construir otros nuevos.
La instauración de un régimen absolutista no se logró sin engendrar reacciones; entre otras, la de los boyardos o nobles, que veían de este modo restringirse su poder.

Fuente Consultada:
ATLAS DE HISTORIA DEL MUNDO
ENCICLOPEDIA JUVENIL AZETA TOMO III IVAIII E IVAN IV