Jack el Destripador

Asesinato por Amor Homicidio por Celos Asesinatos

Asesinato por Amor – Homicidio por Celos

Harry K. Thaw (foto izq.) , heredero de una fortuna de 40 millones de dólares, era, a los 35 años de edad, un hombre atolondrado y excéntrico. En una oportunidad, en París, invitó a una fiesta a cien actrices.

Gastaba el dinero a manos llenas. El día en que mató, en un teatro, al célebre arquitecto Stanford White se convirtió en protagonista de uno de los procesos más controvertidos de la historia judicial norteamericana. Para muchas personas en ese país sigue siendo «el caso forense del siglo».

El arquitecto Stanford Wlhite era un profesional brillante y figura prominente en la alta sociedad neoyorquina. Hombre de mundo y aficionado al arte, era rico y famoso. Su asesino, hijo de un rey del ferrocarril, de Pittsburgh, pasaba por ser una suerte de «playboy» internacional. Pasaba largas temporadas en París.

Con frecuencia se le veía en compañía de mujeres de moral liviana. Nacido en 1871, su vida había transcurrido con todos los halagos de la fortuna. Por añadidura, era niño mimado de su madre, quien le perdonaba todos sus despropósitos y le ayudaba a salir de los embrollos en que se metía continuamente.Asesinato por Amor Homicidio por Celos Asesinatos Memorables de la Historia

Casado a los treinta años, Harry K. Thaw se enamoró de una actriz principiante,Evelyn Nesbit, quien tenía 16 años cuando el millonario la conoció ella había interpretado algunos papeles de poca monta en obras de Broadway.

Evelyn accedió a viajar a París con Harry Thaw y su madre. Recorrieron gran parte de Europa y, por último, el millonario le propuso matrimonio en la capital francesa.

Ella accedió y se convirtieron en marido y mujer Poco después, Evelyn confesó que antes de casarse había sido seducida en Nueva York por el arquitecto Stanford White. Desde ese momento, Thaw se volvió taciturno. Poco después la pareja regresaba a Norteamérica. EL 25 de junio de 1906 el arquitecto asistía al estreno de una obra teatral en el Roof Garden de Madison Square.

La sala estaba colmada por numerosas personas de la aristocracia neoyorquina, entre las que se contaba el arquitecto White. El drama se consumó en un instante. Harry Thaw se acercó a Stanford Wlhite (foto abajo) y, sacando una pistola, sin decir palabra gatilló tres veces. Dos de los proyectiles hicieron blanco en la cabeza del arquitecto uno de ellos penetró por la boca. Y el tercero en la espalda. La víctima cayó muerta al pie de su butaca. Evelyn, horrorizada, gritó:

-Dios mío!, Qué has hecho?
Para evitarle males mayores -contestó Thaw tranquilamente.

Asesinato por Amor Homicidio por Celos Asesinatos Memorables de la HistoriaGuardó la pistola y se dirigió a la salida, acompañado por su esposa. Ninguno de los presentes hizo nada por detenerlo. Pero en la puerta un agente lo arrestó y le quitó el arma. En el cuartel policial, Thaw confesó su delito.

Alegó, sin embargo, que existe una «ley no escrita» por la cual un esposo norteamericano tiene derecho a vengar la seducción de su esposa. En ningún momento pareció preocupado.

Mientras esperaba el judo, exigió que en la prisión se le sirviera champaña francesa. Hubo consultas,  por último, un médico aseguró que el preso necesitaba media botella de vino al día. Entretanto, toda la :familia Thaw se movilizó para contratar los mejores abogados de la época para que se encargaran de fa defensa. Uno de los defensores informó a la famillia, llanamente, que, tal como se presentaban las cosas, no había ninguna posibilidad de que el millonario escapara de la silla eléctrica. La única alternativa era alegar demencia temporal  La causa comenzó a verse el 25 de junio de 1906.

El principal testigo de la defensa fue Evelyn Nesbit, llamada a declarar, repitió su acusación contra el arquitecto. Sostuvo que Stanford White había seducido a numerosas jovencitas. En su elegante estudio daba fiestas Íntimas que se convertían en verdaderas orgías. Como dato extravagante, en el estudio existía unbalancín de terciopelo en forma de diván.

Por este motivo, el hecho fue llamado en los periódicos sensacionalistas norteamericanos como el «caso del balancín de terciopelo rojo». Los abogados de la defensa se basaron en que Thaw había sido víctima de «aberración temporal». El largo alegato señaló que el millonario, obsesionado por la seducción de la mujer que ahora era su esposa Y convencido de que un marido está en su derecho a vengar las ofensas, fue víctima de un furor repentino al encontrarse impensadamente con el arquitecto en el teatro y «no supo lo que hizo».

El fiscal de distrito, WiHiam Jerome, ofreció una versión por completo distinta, La ley «no escrita» y la demencia temporal son sólo invenciones, dijo. Se trata de simples conceptos para salvar la vida de un millonario. -Lo que aquí ha ocurrido dijo-, es la supresión cruel, delibera, maliciosa y premedita de una vida humana.

En opinión del fiscal, en este juicio, además del hecho criminal, había un problema de fondo: el valor de la justicia, aplicado por igual, sin distinciones de dinero ni influencia, a cualquier ciudadano. Se trataba de un amplio dilema de protección de la sociedad y de equidad en su sentido más estricto. Mientras se celebraba el juicio, la conmoción era enorme. La opinión pública, en general, condenaba al millonario, pero una parte de la prensa realizó una campaña sostenida en su favor. Varios historiadores del caso culpan a la poderosa familia de haber influido en diversos periódicos para que tomaran la defensa del asesino.

En mayo de 1907 se reunió el jurado, pero no pudo ponerse de acuerdo al cabo de dos días de deliberaciones. Se ordenó un nuevo juicio, el que se inició en enero de 1908. Durante todo este tiempo,  el caso de la joven del balancín de terciopelo rojo no desapareció de los titulares.

En Broadway se estrenó una obra teatral basada en este suceso policial, la cual mostraba una sospechosa parcialidad en favor de Thaw. Más adelante, el mismo proceso dio origen a una película de Hollywood. Y a un libro muy difundido. En el nuevo juicio, los abogados de l1haw alegaron derechamente insanidad.

Un Informe psiquiátrico pedido por el tribunal, después de una larga prueba médica, concluyó señalando que el millonario era un maníaco depresivo. De esta manera se explicarían los celos patológicos del hombre, que presuntamente consideraba como su deber matar a quien había sido amante de su esposa cuando ella era soltera. Testificó también el médico de la familia Thaw, quien aseguró que entre los antepasados de Thaw había una antigua historia de desequilibrio mental. Finalmente, el jurado pronunció un veredicto de «no culpable».

Al recibir el anuncio, el acusado alcanzó a sonreír ligeramente. Pero en seguida tomó la palabra el juezDowling«-El inculpado -dijo-, y así se ha probado durante este juicio, es una persona con sus facultades mentales perturbadas. Nadie puede decir si el arrebato que lo hizo poner fin a la vida del arquitecto Stanford White no se repetirá en el futuro. Debe pues, ser considerado como un demente peligroso para la sociedad. Debe ser recluido en un establecimiento adecuado».

Harry Thaw fue llevado a un hospital psiquiátrico de Nueva York, bajo vigilancia. Los abogados iniciaron una larga batalla legal para conseguir su libertad. En total, el caso Thaw dio lugar a siete procesos, uno tras otro, En todos los casos, excepto en el último, el veredicto le fue desfavorable, Por último, en agosto de 1913, Harry Thaw se escapó del establecimiento donde estaba recluido y atravesó la frontera basta Canadá.

Posteriormente se comprobó que hubo negligencia en la vigilancia y una ostensible tardanza en iniciar la persecución, En la misma frontera, Thaw fue reconocido por un Sheriff, quien, sin embargo, no pudo retenerlo, porque no logro obtener un mandato legal a tiempo.

El Estado de Nueva York pidió la extradición de Thaw a los tribunales canadienses. Después de otra ,batalla, Thaw fue expulsado del Canadá Y puesto en la frontera. Ingresó al Estado de Nueva Hampshire , donde prácticamente quedó a salvo, puesto que la insanidad no es causal de extradición entre los Estados norteamericanos.

En Nueva Hampshire los abogados de Thaw pidieron a un tribunal que declarara que el asesino era una persona cuerda. En junio de 1915 la corte señaló que el millonario era un individuo en perfecto uso de sus facultades mentales y lo dejó en libertad.

Hubo, allí, un,último intento de la justicia de Nueva York para trasladado a ese Estado, pero el recurso fue desechado, Harry Thaw vivió basta los 68 años de edad. Falleció en 1939, olvidado por el pú1blico. El caso, sin embargo, sigue siendo analizado en el foro, y es considerado como un hecho clásico en que se supone que los recursos del dinero lograron torcer el recto curso de la justicia.

Los Asesinatos Mas Resonantes de la Historia El Canciller Aleman

ASESINATO DEL CANCILLER ALEMÁN
Asesinato del Canciller Aleman

asesinos manson

De muy distintas características que el «Vampiro de Düssrfdorf , el otro alemán alcanzó también notoria celebridad en los anales del crimen, a pesar de que solo cometió un asesinato y a miles de kilómetros de distancia de su patria. Su nombre fue Guillermo Becker quien en vez de prontuario policial exhibía nada menos que el cargo de Canciller de la Legación alemana en Santiago de Chile.

Los Asesinatos Mas Resonantes de la Historia Asesinato del Canciller AlemanEl 5 de febrero de 1909 Becker estuvo a punto de dar cuna a un crimen perfecto. En aquella fecha un incendio consumió el edificio de la sede diplomática, en circunstancias que en su interior permanecían a la hora del siniestro sólo dos personas: el canciller Becker y un mozo llamado Exequiel Tapia.

Entre los escombros fueron encontrados los restos carbonizados de sólo un cuerpo, que la policía identificó como el del canciller, quien a todas luces había sido víctima de una siniestra maquinación criminal. La caja de fondos de la Legación fue encontrada abierta entre las ruinas, despojada de todos los documentos de valor y de una gruesa suma en dinero efectivo que había sido depositada en ella días antes, 27 mil pesos de la época, según el Ministro de Alemania en Chile, barón Hans Bodmann.

Cabe hacer notar que por aquellos tiempos una mansión en Santiago valía no más de 15 mil pesos, por lo que la cantidad substraída podía considerarse como una verdadera fortuna. La conclusión policial fue categórica, pues los hechos se presentaban, al parecer, bastante claros: el canciller asesinado, la caja de caudales saqueada y un incendio para encubrir el delito, cuyo autor, obviamente, no podía ser otro que el mozo Exequiel Tapia.

Los restos calcinados del canciller fueron sepultados en un imponente funeral, en que el barón Hans Bodmann pronunció un encendido discurso en que se decía que la patria alemana recordaría con tierna gratitud «a quien murió víctima del puñal traidor de un cobarde asesino, en el ejercicio de sus deberes».

Mientras tanto, eran remitidos a todos los rincones del país cientos de circulares telegráficas en  las que se daba la filiación y se encargaba la captura del asesino prófugo Exequiel Tapia«, del cual no se tenían rastros, a pesar de que comenzaban a pasar los días. Pero un hecho vino a conmover a la opinión pública y a conmocionar las esferas policiales.

Uno de los propietarios de la joyería Imperial, que estaba situada en calle Estado 336, Otto Izacovich, se presentó excitadísimo en el despacho del juez instructor del sumario, Juan Bianchi, dando un testimonio realmente fantástico: «He visto a Becker… Becker vive… Estoy seguro». Y relató cómo había encontrado a su amigo el Canciller en el antiguo Portal Edwards, en la Alameda Bernardo O’Higgins, y como éste había rehusado contestarle a su llamado en alemán, escabullándose nerviosamente.

El testimonio del joyero, en un principio no creído, motivó en definitiva que fuera efectuado un nuevo examen del cadáver de la Legación, estableciéndose mediante un peritaje —notable para la época— del doctor Germán Valenzuela Basterrica, director de la Escuela de Dentística, que la dentadura del occiso no correspondía a la de Becker, sino que a la de Tapia. Así fue como el caso tomó un giro sensacional e inesperado: el canciller Becker, acosado por deudas, había ideado esta maquinación, apoderándose de los caudales, asesinando a Tapia e incendiando la Legación, en la seguridad de que el cuerpo calcinado de su víctima sería fácilmente confundido con el suyo.

El «crimen perfecto» de Guillermo Becker había fallado sólo por aquel intempestivo encuentro con el joyero. Poco tiempo después, Becker fue capturado por la policía cuando intentaba cruzar la Cordillera y pasar a la Argentina por el paso del Rahué, en el sur, cerca de Lonquimay.

Tras un movido proceso en que su abogado defensor, Pablo Ramírez, apeló a todos los recursos imaginables para salvar su vida, el canciller asesino fue fusilado el 5 de julio de 1910. Las piernas se negaron a sostener lo en el momento decisivo, y temblando de pavor el asesino germano tuvo que ser llevado en vilo los últimos metros que lo separaban del patíbulo.

Canibalismo en un Barco Mignonette El Hambre de los Tripulantes

Canibalismo en el Mar: Asesinatos Memorables de la Historia

LA HISTORIA del yate «Mignonette», que naufragó en su primer viaje largo, quedó registrada en los anales judiciales británicos por la terrible aventura vivida por sus cuatro tripulantes. A comienzos de 1884. el yate de 31 toneladas fue comprado por J. H. Want, un rico australiano, quien contrató a cuatro hombres para que llevaran la embarcación desde Southampton hasta Sydney.

Asesinatos Memorables de la HistoriaLa nave, comandada por Thomas Dudley, de 31 años, zarpó el 19 de mayo desde Inglaterra y durante un mes navegó sin inconvenientes. Cruzó el ecuador el 17 de junio, pero casi inmediatamente después el yate fue sacudido por una serie de tormentas y en poc9S días quedó inservible.

Los tripulantes descubrieron pronto que la bomba era de mala calidad y totalmente incapaz de arrojar el agua eón la velocidad requerida.

El capitán dio orden de abandonar la malhadada embarcación, poco antes. de que se hundiera en el Océano. No tuvieron tiempo para recoger agua potable y sólo alcanzaron a trasladar al bote en que escaparon. dos tarros de vegetales que fueron consumidos rápidamente.

El naufragio se produjo en una ruta poco frecuentada por las líneas comerciales. El capitán Dudley, los marineros Edwin Stephens, de 36 años, y Edmund Brooks, de 39, y el grumete Richard Parker, de 17, vivieron durante el mes que siguió una pesadilla espeluznante. Durante todo ese período sólo lograron cazar una tortuga, que devoraron en pocos días. El hambre y la sed comenzaron a hacer su efecto.

asesinato por canibalismo

El 23 de julio, cuatro semanas y media después del naufragio, el grumete comenzó a delirar y a mostrar signos de locura. Sufría alucinaciones y en varias oportunidades. según el relato hecho posteriormente por sus tres compañeros, estuvo a punto de volcar el bote.

En la mente febril del capitán surgió una idea macabra. Conferenció en voz baja con sus compañeros y sugirió que al grumete podrían matado y comer su carne. Stephens se mostró de acuerdo inmediatamente; Brooks se opuso, pero dijo que se sometía a la mayoría. Ocurrió entonces algo escalofriante. El capitán. le anunció tranquilamente al grumete su intención y en seguida, le clavó un cuchillo en la garganta. Luego. repartió el cuerpo entre los tres.

CINCO días después los tres» náufragos sobrevivientes  fueron avistados por el «Moctezuma», un barco alemán, que los trasladó hasta Inglaterra.

En el puerto, al ser interrogados por las autoridades marítimas, los tres hombres informaron del crimen y dieron todos los detalles, que más tarde se divulgaron ampliamente en el proceso. Fueron arrestados, pero poco después Brooks, el marinero que había votado en contra de la muerte del grumete, fue dejado en libertad. Los otros dos fueron juzgados y el juicio despertó una gran conmoción pública. Los acusados repitieron su historia ante el tribunal de Cornualles, sin ocultar nada.

En noviembre de 1884 fueron condenados a muerte. Sin embargo, la opinión pública los apoyó y el caso, en general, fue considerado con simpatía.  Y al cabo de tres semanas, el. 13 de diciembre, se les conmutó la pena.

Caso Chessman El Bandido de la Luz Roja Procesos Polemicos Penales

Caso Chessman: El Bandido de la Luz Roja Procesos Polémicos Penales

CONDENADO a muerte en julio de 1948 por los tribunales de California, bajo acusación de 17 delitos de robo, violación y rapto, fue ejecutado en la silla eléctrica de la prisión de San Quintín doce años más tarde, en mayo de 1960. Entre esas dos fechas, Caryl Ghessman, el ajusticiado, de 39 años a la fecha de su muerte, logró un renombre mundial seguramente nunca alcanzado por otro delincuente de su categoría.

Caso Chessman El Bandido de la Luz Roja Procesos Polemicos PenalesLa razón de su fama reside en la lucha tenaz que libró por salvar la vida, primero alegando inocencia y malas prácticas procesales, luego increpando a la sociedad y, por último, protestando contra la inhumanidad de la pena de muerte.

Para llevar a cabo su lucha estudió en la cárcel como jamás lo había hecho en su época de libertad; se hizo experto en Derecho, (hizo él mismo sus alegatos, aprendió francés (y castellano, contrajo matrimonio con su antigua doméstica (para darle apoyo cuando fue abandonada por el marido y escribió cuatro libros, uno de los cuales, «Celda 2455», se convirtió en best seller mundial, otorgándole de la noche a la mañana una fortuna en derechos de autor.

Pocas dudas caben si fue o no Chessman el «Bandido de la luz roja» que asaltaba parejas de enamorados en las playas de Santa Mónica y Malibú, a veces haciéndose pasar por policía.

 Los encandilaba con una linterna de luz roja y enseguida robaba, violaba y raptaba. Fue reconocido por una víctima. Nunca mató. La condena a muerte estuvo basada en la llamada «Ley Lindbergh«, que estableció la pena de muerte para los autores de rapto, a raíz del secuestro y asesinato del pequeño hijo del célebre aviador norteamericano.

La regeneración de Chessman dentro del penal y su éxito literario contribuyeron a dinamizar la opinión mundial, que se pronunció abrumadoramente por la conmutación de la pena.

El diario «Losservatore Romano», vocero del Papa, abogó por ella, junto a muchos intelectuales, políticos y gente de nota. El ejecutivo holandés Q. Swart, presidente de la «Kosmos Ltda.», se dirigió en un gesto desesperado a la Fundación Nobel, poco antes de la ejecución, solicitando que se concediera a Chessman el Premio Nobel de Literatura como recurso para salvarle la vida.

EL PLAZO FATAL Nueve veces se fijó fecha para  ejecución de la sentencia y en ocho oportunidades logró Chessman eludirla. El lunes 2 de mayo ¿s 1960 el juez Louis Goodman Hamo al alcalde Fred Dickson, de la prisión de San Quintín, para suspender por novena vez la ejecución, mientras escuchaba nuevos alegatos de los abogados, pero su llamado llegó tarde. Chessman ya estaba en la cámara de gas.

Por su parte, el agente literario Joseph Longtreth, dio a conocer una carta que Chessman le había dirigido poco antes de la ejecución: —Creo que soy una persona mejor y más madura como consecuencia de la experiencia que he vivido. Ahora que el mundo está más consciente de los pabellones de la muerte y de las cámaras de gases, creo que lo que me ha ocurrido a mí no será en vano. Mi vida (o mi muerte) deberá tener una significación social importante.

La lucha contra la pena de muerte fue, aun independientemente de su propia vida, una preocupación dominante. A su albacea le entregó una declaración, que debía dar a conocer después de su muerte, concebida en estos términos: —Ahora he perdido y todo lo que he podido hacer por la sociedad ha sido reducido a la nada por un acto de venganza.

La pena capital no es un castigo. Cuántas veces he comprendido en estos últimos meses que sería una bendición poner fin a esta lucha torturante, a estos hostigamientos antihumanos. He visto a los pobres, a los abandonados, a los desequilibrados, conducidos a las cámaras de ejecución. Y cada vez he sentido que la sociedad rehuía sus responsabilidades. Las faltas de aquellos infelices eran las de la civilización y la sociedad en lugar de corregirlas, las borra».

Aparte de sus dos hijastros (hijos de la empleada con quien contrajo matrimonio estando ya condenado a muerte), Chessman tenía una hija. Nunca quiso decir dónde estaba ni bajo qué nombre falso vivía. Tal vez ella no sabe que es hija de Chessman.

Caso Evans:Inocente Condenado a Muerte Por Asesinato de su Mujer

Caso Evans: Inocente Condenado a Muerte Por Asesinato de su Mujer

Maté a mi mujer y arrojé  su cadáver al resumidero alcantarillado —dijo John Timothy Evans a los incrédulos policías de una comisaría de Londres el 30 de noviembre de 1949. Confesiones semejantes suelen escucharse con alguna frecuencia.

Evans, condenado y ejecutado inocenteProvienen de mitómanos o dementes que quieren llamar la atención sobre sí. Los policías fueron por rutina a verificar la denuncia a la residencia de Evans, en el N.° 10 de Riliington Place, pero no encontraron nada.

Ante la insistencia de Evans renovaron la búsqueda y en el lavadero del edificio encontraron bajo rumas de leña los cadáveres de la señora Evans y su hijita de apenas 14 meses.

Durante el procedimiento policial y judicial que siguió, Evans hizo diferentes confesiones, en las que tanto se declaraba culpable como alegaba inocencia.

En este último caso, sostenía que el asesino era un tal John Regjnald Christie, que habitaba en la planta baja del mismo edificio del 10, Rillington Place, donde el matrimonio Evans ocupaba el segundo piso.

El proceso contra Evans por asesinato de su esposa e hijita se abrió en Londres el 11 de enero de 1950, pero los cargos, de acuerdo a la ley británica que acepta enjuiciamiento por sólo un delito, se centraron sobre la muerte de la pequeña niña.

El principal testigo de la acusación fue el vecino John Reginald Christie, que a, coro con su esposa declaró que la noche de los hechos (8 al 9 de noviembre de 1949) había escuchado en el piso superior al suyo (ocupado por los Evans) toda clase de ruidos sospechosos.

Desde entonces no había vuelto a divisar a la señora Evans ni a la pequeña.

Su testimonio fue decisivo, aunque la defensa de Evans no sólo lo recusó, sino que lo acusó. Sostuvo que los antecedentes de Christie eran malos (cinco condenas por robo, abuso de confianza, lesiones) y que el mismo Christie —¡y no Evans!— era el asesino.

La acusación triunfó, sin embargo, al convencer al jurado que Christie era un hombre digno de fe, proveniente de una familia honorable, culto (a diferencia del iletrado Evans), ex policía y con servicios honorables durante la guerra.

John Timothy Evans fue declarado culpable y ejecutado en la prisión de Pentonville el 9 de marzo de 1950. Poco antes de morir insistió en que el asesino era Christie.

OTRO CAPITULO Christie continuó viviendo en el edificio de Rillington Place después de la ejecución de Evans, aunque su salud empeoró mucho. Sólo tres años más tarde (20 de marzo de 1953) abandonó el lugar para ir a vivir fuera de Londres. Los vecinos habían dejado de ver a su esposa desde bastante tiempo antes. Christie decía que se encontraba en casa de otros parientes.

El departamento (bastante miserable, sin sala de baño y con toilette colectiva) fue habitado por el inmigrante jamaicano Beresford Brown, quien, al querer instalar una antena de radio, hizo un macabro hallazgo en la cocina, había tres cadaveres emparedados en el muro. Ese mismo día  (24 de marzo de 1953) la policía encontró bajo el piso del dormitorio otro cadáver —el de la esposa de Christie— y en el patio otros dos cadáveres.

Christie fue detenido después de intensa búsqueda el 31 de marzo de 1953 y confesó los asesinatos en medio de mentiras, contradicciones y simulados desvaríos. Los forenses establecieron que el primero, de una institutriz austríaca, había sido cometido en 1943. Otro, de una obrera de fábrica, en 1944.

Los de las tres mujeres de «vida difícil», emparedados en la cocina, en 1953; y el de su propia esposa, poco antes de estos tres últimos.

Durante el proceso, Christie reconoció que él era igualmente el asesino de la esposa de Evans, pero después lo negó. Fue ahorcado el 25 de julio de 1953. La ejecución no hizo olvidar la muerte de Evans y creció el comentario de que en ese caso se había ajusticiado a un inocente.

Las investigaciones posteriores decretadas por el Ministerio respectivo para determinar si se había cometido un error en el caso de Evans no fueron concluyentes, pero resulta demasiado inverosímil que dos asesinos hayan vivido simultáneamente en una misma casa y cometido crímenes con el mismo método (estrangulación y abuso).

Christie era un maniático sexual; Evans, no. Además, si el jurado que condenó a Evans hubiera sabido que el testigo principal en su contra, el meloso Christie, ya tenía a lo menos dos asesinatos a su haber, habría prestado más atención a las acusaciones formuladas en su contra por la defensa del inculpado.

Por otra parte, si los policías que encontraron los cadáveres de la señora Evans y su hijita hubieran buscado bien, habrían encontrado los dos cadáveres que tres años más tarde fueron descubiertos en el patio de la casa de Rillington Place N.° 10. Entonces no habría sido ejecutado Evans. La creencia, hoy generalizada, es que en aquella ocasión, por falta de diligencia y acucia, fue ahorcado un inocente.

Canibalismo Antropofagia Asesinos Canibales Comer Carne Humana

Canibalísmo y Antropofagia: Asesinos Caníbales

Existen diferencias entre ambos términos ya que antropofagia etimológicamente significa comer carne humana y deriva del griego. La palabra caníbal surge de la mala interpretación de la voz «cariba» (valeroso) por parte de los conquistadores que llegaron a las Antillas y entendieron «caníbal». Los indios que habitaban la región acostumbraban comer carne humana por placer, o como parte de un ritual religioso, de este modo se generalizó el término.El canibalismo se diferencia de la antropofagia en el hecho en que caníbal es aquel que devora a un ser vivo de su propia especie, y antropófago es aquel que devora humanos,  ejemplos:

  1. a) Un tigre puede comer a un ser humano, y así se convierte en antropófago, pero no en caníbal.
  2. b) En cambio, se sabe que las viuda negras hembras devoran a sus machos después de copular, lo que sería considerado canibalismo, pero no antropofagia.
  3. c) Por otro lado está el ser humano que devora a otro ser humano, lo cual sería considerado canibalismo por comer a alguien de la misma especie, y antropofagia por devorar a seres humanos. (Fuente Consultada: Wikipedia)

CanibalismoLa ingestión de carne humana fue y es realizada por muchos pueblos indígenas, las razones de esta ceremonia, según los antropólogos, es incorporar las cualidades del enemigo (sagacidad, habilidad para la caza, inteligencia o la fuerza física) que de esta manera se transfieren a la persona que ingiere la carne. (imagen:Cena de Antropofagia dos Tupinambás, Hans Staden, 1557)

No sólo en África se practicó canibalismo. Nativos de América, como los indios caribes, mayas, aztecas, guaraníes y hasta mapuches lo hicieron.

Los conquistadores españoles se encontraron con indígenas que practicaban la antropofagia, aunque estos magnificaron mucho sus descripciones con el fin de instaurar sin trabas burocráticas sus creencias y dominio sobre las diferentes tribus y pueblos, para quienes estas inmolaciones constituían parte esencial en sus ritos religioso.

Esta costumbre, según el etnólogo escocés James Frazer, tiene su origen entre los pueblos de la

 antigüedad, que comían simbólicamente a sus dioses para adquirir sus poderes. Los griegos consumían el cuerno de Dionisio —dios del vino— en forma de trigo, y bebían el vino que representaba su sangre. En la religión católica, durante la misa, los feligreses reciben en la hostia sagrada el cuerpo de Cristo y el sacerdote bebe el vino, la sangre del Hijo de Dios.

En los sacrificios humanos que incluyen prácticas caníbales, los ejecutores de tales acciones están convencidos que al matar a una persona en forma violenta se libera una poderosa energía que, si se maneja en forma adecuada por personas capacitadas para tal fin (sacerdotes, reyes, altos mandatarios), podría ser operada para conseguir beneficios personales o para la comunidad. Más allá de todo ritual o ceremonia existen situaciones que llevan al ser humano a comer a sus congéneres.

Esto sucede cuando las grandes hambrunas asolan a los países, como ocurrió en San Petersburgo durante el cerco de novecientos días que mantuvieron los alemanes en Rusia, cuando se desarrolló la Segunda Guerra Mundial.

El kuru es una rara enfermedad causada por un prion y se presenta casi exclusivamente entre los habitantes de Nueva Guinea, quienes practicaban una forma de canibalismo en la cual se comían los cerebros de los familiares muertos como parte de un ritual funerario. El kuru produce cambios neuro degenerativos parecidos a los de otra enfermedad por prion, la de Creutzdeldt-Jacob (vCJD) que se presenta esporádicamente en el mundo y de la cual se desconocen los factores de riesgo.

En el transcurso de esos días, los niños no podían salir a la calle por temor a ser raptados y devorados. La policía, para contener la matanza, debió formar un grupo para combatir el canibalismo y detuvieron a más de doscientas personas. Los casos de antropofagia en Rusia también se exteriorizaron durante los duros años ‘30. Este hecho marcó la vida de un niño que luego sería el más grande asesino en serie ruso: Andrei Romanovich Chikatilo, quien perdió a su hermano pequeño que fue arrebatado y comido por un grupo de aldeanos ucranianos famélicos.

Rusia y sus ex repúblicas, después de Estados Unidos, integran el mayor grupo de asesinos caníbales. El más conocido fue «el carnicero de Rostov» —Andrei Romanovich Chikatio— que asesinó a 53 personas y comió parte de sus cuerpos. Andrei Maslich, otro asesino, estranguló a su compañero de celda y lo coció en una cacerola. En África, Jean-Bedel Bokassa, que se hizo coronar emperador, fue acusado de antropofagia; Idi Amin Dada de Uganda y Francisco Macías Nguema de Guinea Ecuatorial fueron sospechados de comer carne humana con fines mágicos, para lograr poder absoluto.

Estados Unidos concentra el mayor porcentaje de asesinos en serie y un gran número de ellos han practicado canibalismo con sus victimas. Jeffrey Dhamer, quien mató a 17 hombres, guardaba en el congelador las vísceras y los cerebros para cocerlos y comerlos luego. Albert Fish asesinó a quince jóvenes y comió parte de sus cuerpos.

Ed Gein descuartizaba y comía parte de sus victimas, así como ingería parte de los cadáveres que desenterraba. Estos son sólo algunos ejemplos de asesinos caníbales, como se puede comprobar en la actualidad sigue vigente la antropofagia en casi todas las sociedades; los expertos tratan de explicar este comportamiento desde el lado religioso, cultural o de fuertes desequilibrios mentales.

Canibalismo

Uno de los libros de viaje mas conocidos de la Edad Alta Media fue el Libro de las Maravillas del Mundo de Juan de Mandeville (escrito entre 1357 y 1371), que influyó tanto a Cristóbal Colón como a Américo Vespucio. En su libro, Mandeville describía una serie de monstruos que vivían más allá del mundo conocido, incluidos los gigantes de un solo ojo llamados cíclopes, las criaturas con una sola pierna llamadas esciápodos y los temibles anthropophagi, que tenían la boca en el centro del pecho.

canibalismo en los andesCANIBALISMO, CASOS EXTREMOS: El conocido caso del equipo de rugby uruguayo que cayó en la Cordillera de los Andes en el año 1972 y tuvo que recurrir a esta práctica, precisamente lo hicieron bajo el concepto de una “comunión sagrada” Las condiciones extremas de la situación, dio una salida a este acto de antropofagia entendible solo por quienes estaban en esos momentos desesperados y casi al borde de la muerte.

A pesar en las condiciones que se realizó esta medida extrema, la acción misma, causo debates morales e ideológicos pues algunos teólogos católicos, de inmediato quisieron apartar este acto de antropofagia de una relación con el acto litúrgico de la comunión que todos conocemos.

Hemos mencionado esta discordancia como un modo de ver la reacción del interior místico que anida en los humanos ante actos de este calibre, y esta relación de por sí es muy interesante.canibalismo, Issei Sagawa Caníbal japonés

Issei Sagawa – El caníbal japonés: Uno de los casos más resonados de canibalismo en tiempos modernos, son los hechos ocurridos a principios de los años 80, cuando el japonés Issei Sagawa, quien vivía en Francia y era un simple estudiante causo un real revuelo en la opinión pública por sus actos de canibalismo. Este singular personaje relató abiertamente que prefería las mujeres rubias, blancas y grandes con ojos azules, alemanas sobre todo.

En Junio del año 1981 apuñalo a su novia holandesa Renée Hartevelt, quien era estudiante en la Universidad Internacional y que tenía todas las características de sus preferencias. Renée era su novia, y mientras la chica le leía poemas impresionistas alemanes este individuo la apuñalo y luego la despedazó y guardó sus restos en una maleta para enterrarla en el Bois de Boulogne.

Ver:Canibalismo en el Mar