Japón: Era Meiji

Sun Yat-sen Padre de Republica China Reconstruccion Politica

Sun Yat-sen Padre de República China

El «Padre de la República China» En el movimiento renovador se destacaba, por su inteligencia y patriotismo, un hombre al que se conoce hoy como «padre de la República China», Sun Yat-sen, inspirador del movimiento nacionalista chino y jefe, en ese momento, del pequeño partido Tungminghui, que más tarde se transformaría en Kuomintang.

ANTECEDENTES DE LA ÉPOCA: En 1898, el joven emperador chino y un grupo de reformadores intentaron introducir un vasto programa de reformas, pero los conservadores manchúes, encabezados por la emperatriz heredera, dieron un golpe de Estado para evitar que éste fuese llevado a cabo.

Entre tanto, las potencias extranjeras, convencidas de que China se encontraba al borde del derrumbe, se unieron para provocar numerosas riñas y obtener mayores derechos y concesiones, formando esferas de influencia y arrendando territorios como bases de operaciones. Esto produjo una ola de xenofobia que inspiró el ‘Levantamiento de los Bóxers en el noreste de China. Los rebeldes primero atacaron a los misioneros y en seguida a las legaciones extranjeras en Tientsin y Pekín. Las potencias extranjeras enviaron tropas al norte de China, mientras Rusia invadía gran parte de Manchuria. El arreglo final extrajo aún mayores concesiones de los chinos y les impuso enormes indemnizaciones.

Después de 1901 por fin se reconoció que los cambios eran imperativos, adoptándose una serie de reformas: se modernizó la estructura del estado. Se crearon asambleas elegidas; las fuerzas armadas fueron modernizadas; se actualizó el código legal, sé realizaron reformas educacionales y se abolieron los exámenes para ingresar al servicio civil, que eran los grandes responsables de las actitudes ultraconservadoras de la burocracia.

En el plano económico, se introdujeron modificaciones igualmente radicales. Los ferrocarriles, la minería, el sistema bancario y la industria experimentaron un rápido crecimiento. Sin embargo, la modernización se concentró en los Puertos del Tratado, donde no existía la intervención estatal. Aquí también florecieron la prensa, las editoriales y los colegios modernos y, aparejado a ellos, los partidos revolucionarios y reformistas.

A partir de la década de 1890, un gran número de jóvenes fue enviado a estudiar al extranjero, sobre todo a Japón, los que regresaron convertidos a las ideas políticas occidentales. Al mediar el año 1910, muchos de ellos estaban participando en el gobierno, los negocios, la educación y en las fuerzas armadas. No obstante, comenzó a quedar en evidencia que los conservadores manchúes, a pesar de las reformas, estaban decididos a mantenerse en el poder.

Sobrevino un descontento generalizado con la autoridad imperial, y las ideas revolucionarias sustituyeron las políticas de reformas. Los grupos revolucionarios proliferaron en todas partes. Cuando en 1911 estalló un pequeño motín en el ejército en Wu-chang, el gobierno manchú huyó y en el transcurso de dos meses casi todas las provincias habían declarado su independencia. Prácticamente no hubo enfrentamientos armados. El partido revolucionario T’ung-men’hui instaló un gobierno provisional en Nankín, donde su líder Sun Yat-sen fue proclamado presidente el 1 de enero de 1912.

La prédica de Sun Yat-sen dio, por fin, sus frutos, y el 28 de diciembre de 1911, tras el estallido de la revolución en Hankow y Wuchang, Nankín y Cantón, fue proclamada la república en la ciudad de Nankín, designándose presidente a Sun Yat-sen. Al producirse la renuncia de Pi-Yu, sobrino de la «emperatriz viuda»‘y entonces emperador, Yuan Shi Kai, general del ejército, exigió la presidencia para sí. Sun Yat-sen, en la emergencia, renunció. Hasta 1916 se prolongó el gobierno de Yuan Shi Kai.

En la fecha citada, tras su muerte, fue disuelto el Parlamento, algunas provincias se declararon independientes y comenzó un período de anarquía, en el curso del cual el gobierno se desintegró prácticamente, cayendo en manos de jefes militares regionales, los llamados «señores de la guerra» o Tüchun.

La anarquía reinante fue aprovechada por diversas potencias que, mientras reconocían al gobierno central, trataban directamente con los Tüchun de las diversas regiones. Entretanto, Sun Yat-sen y los miembros de su partido, el Kuomintang, se reunieron en Cantón, formando un nuevo gobierno y poniendo en vigencia la Constitución de 1912. Sun Yat-sen, nuevamente, fue designado presidente. Corría, en esos momentos, el año 1921. Sun Yat-sen se dispuso entonces a ocupar la presidencia y hacer realidad los fines de su movimiento, expresados en los «Tres principios del pueblo» que contenían las bases de la nueva democracia china:

a)El Principio de la Nacionalidad

b)El Principio de la Democracia

c)El Principio de la Subsistencia

Sun Yat Sen había previsto también las tres fases en que dividiría el proceso de reconstrucción política, la cuales era:

1) Período de gobierno militar

2)Período de Tutela Política

3)Establecimiento de un régimen democrático representativo

SUN YAT-SEN: El estadista chino, promotor de la revolución que derribó a la monarquía, nació en 1866 en la villa Biografia Sun Yat-sen Padre de Republica China Reconstruccion Politicade Chui Heng, condado de Hsiang Shan, en Kwang-tung, Sun Yat-sen prestó servicios en un hospital angloamericano de Cantón y, a los veinte años, emigró a Hong Kong, donde estudió medicina en una escuela de reciente fundación. Sun Yat-sen fue el primer graduado chino en Medicina moderna.

Ejerció su profesión en Macao y posteriormente regresó a Cantón, donde comenzó a organizar sociedades secretas y revolucionarias y empezó su lucha contra la monarquía y los abusos de los extranjeros. Finalmente, tras un fallido complot para asesinarlo, huyó a Honolulú, de donde pasó a los Estados Unidos y, posteriormente, a Londres.

Aunque se había puesto precio a su cabeza, regresó a China y organizo el Kuomintang. Por último, en 1907, al frente de muy pocos hombres, se alzó contra el régimen imperial.

Debió huir nuevamente a Europa, donde vivió largo tiempo, organizando y dirigiendo diversas intentonas subversivas que fracasaron sucesivamente, en China. Hacia 1911, la revolución lo llevó al poder como presidente de China. Al poco tiempo debió dimitir en favor de Yuan Shi Kai. Posteriormente, al morir Yuan Shi Kai, Sun Yat-sen formó parte del gobierno que se constituyó en Cantón y proclamó la independencia del sur en 1917.

Sin embargo, al no poder resistir la presión militar, huyó a Shanghai y en 1921 proyectó una triple alianza chino-ruso-alemana. Hacia 1923 obtuvo el apoyo ruso y la colaboración de enviados especiales, civiles y militares. En 1925, en Pekín, enfermó gravemente y murió poco después. Su tumba, monumental, fue levantada en Nankín, al pie de las Montañas Púrpuras, y a ella se trasladaron sus restos en 1929.

CHIANG KAI-SHEK TOMA POSECIÓN: En marzo de 1927 el general Chiang Kai-shek y su ejército revolucionario entraron en Shanghai, el centro industrial y comercial de China. La ciudad, paralizada por las huelgas organizadas por el Partido Comunista chino, no ofreció resistencia y no se disparó un solo tiro. Las fuerzas de Chiang, una alianza heterodoxa entre el Partido comunista y el Kuomingtang, el partido revolucionario burgués, controlaban la mayor parte del país. Parecía que la guerra civil había terminado y los comunistas se vanagloriaban de ello. Sólo Manchuria, gobernada por el general Zhang Zuolin, permanecía fuera de la esfera de influencia de Chiang.

Stalin, desde Moscú, una vez finalizado el conflicto con Trotski por la dirección de los bolcheviques, estaba exultante. La victoria comunista en la guerra civil de China se consideró, en general, como una victoria de Stalin. El país más poblado del mundo estaba a punto de caer en su esfera. Sin embargo, Chiang tenía otros planes. Los acontecimientos se sucedieron sorprendentemente: tras tomar Shanghai, movilizó a sus soldados contra los sindicatos, expulsó del Kuomingtang a los comunistas, declaró ilegal el Partido Comunista, estableció un gobierno nacionalista y se autoproclamó presidente. Los comunistas quedaron afuera: sólo gobernaba Chiang.

Moscú rompió las relaciones diplomáticas con el régimen anticomunista de Chiang. Los agentes del Komintern en China huyeron a Rusia. El general Chiang renovó su campaña contra Zhang Zuolin, el último obstáculo a su sueño de una China unificada. En 1928, Zuolin fue asesinado y su hijo y sucesor hizo las paces con Chiang. Así, se completó la unificación de China bajo los nacionalistas.

«Restituir a la raza china la facultad de administrarse, de establecer el régime-republicano y de realizar el Estado socialista». Este programa de Sun Yat-Sen abandonado por el nuevo presidente de la República, Yuan-Tché-Kai, que, poco a poco, implantó en China una auténtica dictadura. Imagen en donde Yuan-Tché-Kai se hace cortar la coleta en 1912

PARA SABER MAS…
1911:CAÍDA DE UNA DINASTÍA CHINA

La revolución china introdujo el gobierno republicano en este país y acabó con dos mil años de gobierno imperial. Esto ocurrió el 10 de octubre de 1911, cuando unos soldados disidentes sitiaron el arsenal de Wuhan, en el centro de China, y persuadieron al comandante de la brigada, Li Yuanhong, para que se uniese a la rebelión. Hábilmente, el general Li dejó de ser leal al emperador Qing y tomó partido por los rebeldes, un cambio que contribuyó de modo decisivo a la propagación de la revuelta.

La corrupta dinastía Qing había conseguido salvarse varias veces estableciendo reformas constitucionales. No obstante, los chinos radicales (sobre todo Sun Yat-sen, líder revolucionario entonces en el exilio) estaban dispuestos a acabar con ella. Numerosos chinos consideraban que la dinastía Qing era una imposición extranjera, con lo cual se fortalecieron aún más los sentimientos en contra de ella.

De hecho, fue fundada en 1644 por guerreros procedentes de Manchuria que conquistaron China. Al cabo de 250 años, los manchúes aún no se habían integrado a la sociedad china.

Esto colocó a la corte real en desventaja cuando intentó crear un ejército para controlar a los rebeldes.

La dinastía reclutó el apoyo del general retirado Yuan Shikai, que conservaba la lealtad de muchos oficiales del ejército en el norte del país. Mientras, Sun Yat-sen había regresado a China tras 16 años de exilio y tomó el mando de la revolución. En diciembre se convocó una reunión republicana en Nanking y los delegados eligieron a Sun Yat-sen presidente de la república, declarada recientemente en el sur de China. Sun, consciente de la fuerza de Yuan en el norte y de la fragilidad de una nación dividida, le ofreció la presidencia al general a cambio de la disolución de la dinastía. Yuan aceptó enseguida y blandiendo su sable aconsejó a Pu Yi, el emperador indefenso, que abdicara.

El 12 de febrero de 1912 Pu Yi abdicó oficialmente. Al día siguiente Sun Yat-sen se retiró, y Yuan Shikai se convirtió en presidente de China.

Ver: Historia de China Desde Sus Orígenes

Hong Kong es recuperada por China Perdida en la Guerra del Opio

Hong Kong es recuperada por China en 1997

En las últimas horas del 30 de junio de 1997, el príncipe Carlos, como representante de la monarquía británica, cedió formalmente Hong Kong al presidente Jiang Zemin, representante del gobierno chino. El Reino Unido de Gran Bretaña, la potencia del siglo XIX, dejaba su última colonia asiática. Este traspaso fue un acontecimiento histórico sin precedentes. El gobierno comunista chino recuperó los territorios que el imperio del Centro se vio forzado a ceder a la corona británica entre 1841 y 1898, después de la derrota de la Guerra del Opio. Gran Bretaña le había declarado la guerra cuando el emperador chino mandó destruir un cargamento de droga que distribuían los británicos.

El 1 de julio de 1997, mediante una ceremonia que fue transmitida a todo el mundo, Hong Kong volvió a pertenecer a China como una Región Administrativa Especial. El gobierno británico de estos territorios, ocupados por Gran Bretaña en 1842, había comenzado en el siglo XIX después de la derrota china en la Guerra del Opio. El traspaso de la soberanía fue acordado en 1984 por la primera ministra británica, Margaret Thatcher y Deng Xiaoping, líder de la República Popular China.

Hong Kong es recuperada por China en 1997

Hong Kong comenzó a ser colonia en 1842 y la isla Ríe cedida a Gran Bretaña en perpetuidad. En 1860 los ingleses se apoderaron de Kowloon, península territorial frente a la isla de Hong Kong; en 1898 se produjo una nueva expansión, cuando los británicos le arrendaron por noventa y nueve años las tierras no insulares situadas al norte de Kowloon, constituyéndose los denominados «nuevos territorios».

Según el compromiso asumido entonces, China respetará la vigencia del estilo de vida capitalista de Hong Kong durante 50 años. Para China, la devolución de Hong Kong, de 1.076 km2 y seis millones de habitantes, fue una reparación al orgullo nacional y, también, la obtención de una de las plazas financieras más importantes, el mayor puerto de tráfico de contenedores y la séptima economía del mundo.

De esta manera, Hong Kong se transformó en una vidriera de los cambios ocurridos en China durante los últimos años. Para el gobierno chino, uno de los desafíos consiste en aumentar la corriente de inversiones extranjeras, alentada por la transformación del país.

Otra herencia del traspaso es el papel de la ex colonia británica como centro de cuestionamiento. Una de las mayores preocupaciones al ocurrir el traspaso era la posible limitación de las libertades civiles, como resultado de la aplicación de las leyes vigentes en China, más restrictivas.

La mayoría de los habitantes de Hong Kong recibió con alegría el traspaso de la soberanía. Confían en que el estilo de vida «hiperconsumista» que los caracteriza no será alterado por la incorporación del territorio a China. El primer aniversario del traspaso fue ensombrecido por la crisis del sudeste asiático y matizado con protestas para exigir mayores libertades civiles frente al presidente de ChiRa, Jiang Zemin.

Con todo, la recuperación de la soberanía en Hong Kong provoca expectativas para que la colonia portuguesa de Macao sea devuelta a China en 1999, tal como ha sido pactado. El éxito de la fórmula «un país, dos sistemas» también podría mejorar las perspectivas sobre el futuro de Taiwán, cuyo gobierno se resiste a la incorporación a China.

UN POCO DE HISTORIA

CHINA PROSPERÓ notablemente bajo el gobierno de los manchas. El comercio aumentó, en especial con Europa, donde durante el s. XVIII hubo una fuerte demanda de té, porcelanas, sedas y objetos procedentes de China. Los objetos y las prendas orientales estaban de moda en Europa, donde se llegaron a construir pagodas que copiaban los colores y las formas de las originales. La seda y la porcelana chinas estaban consideradas las mejores del mundo.

EXPORTACIÓN

El producto más exportado por China era el té. Durante el s. XVIII se popularizó en Europa y se importaron grandes cantidades: en la década de 1770 a 1780 se enviaron unas 10.000 toneladas cada año hacia Europa. A principios del s. XIX China era la primera proveedora mundial de té.

COMPAÑEROS NO DESEADOS

Los europeos apreciaban los productos procedentes de China, pero este interés no era recíproco. Los emperadores manchas, que controlaban el comercio y el contacto con los extranjeros, se sentían muy superiores a los europeos. Los mercaderes extranjeros estaban obligados a arrodillarse para escuchar la lectura de las órdenes del emperador Kanghsi (1654-1722), y todos los comerciantes que llegaban por barco eran conocidos como los «demonios del mar. Los emperadores querían evitar cualquier contacto con Occidente, por ello rechazaban los productos europeos y exigían que se les pagara con plata.

AUMENTAN LAS DIFICULTADES

A partir de 1750 el emperador limitó aún más el difícil trato con China. En 1759 el comercio se restringió a la ciudad de Kuang-chou, conocida por los occidentales con el nombre de Cantón, un puerto de la costa sur. El té y la seda se producían en el valle del Yangtsé, a 800 Km. de distancia de Cantón. El transporte de estos productos por tierra llevaba mucho tiempo y, además, sólo algunos barcos ingleses estaban autorizados a cargar productos en Cantón cada invierno. El pago de las mercancías se continuaba haciendo en plata y esto hacía que las compañías que comerciaban con China, como la Compañía británica de las Indias Orientales, tuvieran problemas para conseguir el dinero.

ENVIADO A CHINA

En un intento de mejorar las condiciones comerciales, el gobierno británico envió en 1793 a un diplomático, lord Macartney, con el encargo de conseguir un acuerdo comercial con el emperador Chien-lung (1711-99). Aunque Macartney no hizo el «kowtow» (yacer boca abajo frente al emperador), fue recibido con toda cortesía, pero no aceptaron ninguna de sus propuestas. El emperador incluso llegó a rechazar el telescopio y los otros regalos que se le ofrecieron. «Estos objetos ingeniosos no son importantes para nosotros y tampoco necesitamos los productos de su país», parece que fueron sus palabras. Al limitar al máximo el contacto comercial con Occidente, China también impidió la entrada de nuevas ideas y avances científicos, lo que a la larga acabó por debilitar al país.

COMERCIO DE DROGAS

Los británicos encontraron una solución al problema del pago en plata. Entraron en contacto con los traficantes de drogas chinos y les fueron proporcionando cada vez más opio, que conseguían en la India, a cambio de sus productos. Por desgracia esta práctica provocó que en el s. XIX millones de chinos se convirtieran en adictos al opio.

LA ACTUALIDAD

La apertura de la economía, impulsada en 1979 por Den Xiaoping, posibilitó el milagro. Atraídos por la mano de obra barata y todo tipo de incentivos fiscales, los chinos que habían huído a Taiwan, Hong Kong, Singapur o Malasia tras el triunfo comunista de 1949 o la Revolución Cultural de la década del 60 (y que habían progresado económicamente) invirtieron en las zonas económicas especiales abiertas por el gobierno chino.

Ya antes de la integración, la China era el mayor socio comercial de Hong Kong (35% del comercio total de la isla) y Hong Kong, el mayor inversor en la China (un 60% de sus inversiones están allí). Si se suman las actuales reservas de divisas de ambos (Hong Kong, 63000 millones de dólares y la China, casi 100 mil millones), el conjunto constituye la tercera economía competitiva y Hong Kong, en particular, el mayor puerto de tráfico de contenedores del mundo.

Entonces, no es difícil augurar que la China, en un breve plazo, deje atrás a Francia e Inglaterra y ocupe el cuarto o el tercer lugar en la economía planetaria.asuntos exteriores y defensa. Seguirá resguardando la propiedad privada, la propiedad comercial y la inversión extranjera. Retendrá su condición de puerto libre con su propio sistema de aduanas y su centro financiero internacional. Proseguirá con sus relaciones económicas externas.

Además, el acuerdo aclara que el gobierno de Hong Kong, compuesto por habitantes locales, será responsable de la defensa ele los derechos y las libertades fundamentales y del mantenimiento del orden público. Aunque las tropas chinas reemplazarán a las británicas, sólo serán utilizadas en caso de amenaza extranjera.