Julio Romano

Biografia de Julio Romano Pintor y Arquitecto

Biografia de Julio Romano – Pintor y Arquitecto

JULIO ROMANO (1492-1546): Los grandes artistas del Renacimiento, Vinci, Miguel Ángel y Rafael, no tuvieron discípulos que los reemplazaran en el cetro del genio. Dentro de la distancia que los separa, quien está más próximo al pintor de Urbino es Julio Pippi, denominado Romano por ser oriundo de esta ciudad.

En su obra se observan los males que podía provocar — y provocó — la excesiva maestría de Rafael.

Romano, que es un buen narrador y un técnico no despreciable, se limitó a ejecutar las obras para que produjeran un efecto exterior agradable, sin preocuparse de plasmar en ellas su espíritu o sus inquietudes estéticas.

Julio Romano
Julio Pippi, Mas Conocido Como Julio Romano

Nacido en 1492 — hay, sin embargo, quien afirma que nació en 1499 —, se inició muy joven en el arte, de modo que se convirtió en el auxiliar de confianza de Rafael, pintando de conformidad con los cartones del maestro.

En 1515 ejecutó con caracteres personales la parte izquierda del Incendio del Borgo, y luego completó otras decoraciones de la misma sala.

Hasta la muerte de Rafael, éste le confió otros encargos, en todos los cuales pudo verse, a la vez que su seguridad en el dibujo, la propensión al manerismo.

Es fama que su intervención en las últimas obras de su maestro perjudicó el nombre de éste entre los contemporáneos.

En cambio, como arquitecto destacó de muy otra manera, en particular en la erección de la Villa Madama (antes villa del cardenal Julio de Médicis), en cuyos planos siguió las directrices del Bramante.

Lo mejor de su pintura en ésta época es El martirio de San Esteban, para la iglesia de este santo en Genova, ejecutada a base de la Transfiguración, de Rafael.

El Martirio de San Esteban
«El Martirio de San Esteban»

A consecuencia del saqueo de Roma, Julio Romano partió para Mantua, donde se hizo amigo del duque Federico por la intervención de Baltasar Castiglione (1527).

Desde esta fecha a su muerte, o sea durante un período de veinte años, se encargó del embellecimiento de la ciudad y su distrito. Muchas fueron las obras que llevó a cabo, entre las cuales el famoso palacio del Te, cuyos salones sorprendieron por la profusión de sus pinturas y estucados y por sus atrevimientos arquitectónicos.

En esta decoración Julio Romano impuso el gusto de los grandes frescos patéticos, cuyo desarrollo es típico del siglo XVI.

La muerte le sorprendió en Mantua el 1° de noviembre de 1546, cuando se disponía a partir para Roma, donde le había reclamado el papa Paulo III a fin de darle la dirección de la fábrica de San Pedro.

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