La Cárcel de Ushuaia

Ladrones de Identidad

Ladrones de Identidad
Robar Documentos en Internet

El robo de identidad es uno de los crímenes contra el consumidor con mayor crecimiento en EE.UU., costándole a sus víctimas cerca de 5 mil millones de dólares al año, según cifras de la oficina del Inspector General del Departamento de Educación de los Estados Unidos. Se estima que el año pasado 9.9 millones de consumidores fueron víctimas del robo de identidad.

El ladrón de identidad usa tu nombre e información de identificación con el fin de obtener de manera fraudulenta todo tipo de artículos de consumo como teléfonos celulares, tarjetas de crédito e incluso préstamos hipotecarios o para la compra de vehículos, dejándote al final haciendo frente a las consecuencias. El reparar el daño causado a tu reputación y a tu crédito podría tomar meses o años. Además, aclarar el fraude podría costarte miles de dólares.Ladrones de Identidad Robar Documentos en Internet

En Argentina, HERNÁN B. G. (H.B.G.)  había tenido siempre el sueño de una vivienda propia hasta que en  octubre de 1999, cuando cumplió 60 años y después de casi cuatro décadas de trabajo como empleado estatal, finalmente estuvo en condiciones de solicitar el ansiado crédito a un banco.

Sin embargo, luego de las averiguaciones preliminares, el gerente de la sucursal le comunicó que no aprobaría el préstamo porque H.B.G. ya había sacado créditos personales en cinco bancos diferentes además había emitido varios cheques sin fondos e incluso había comprado un auto Fiat Palio por teléfono, y todos esos datos constaban en el informe elaborado por la empresa medidora del riesgo crediticio.

Pero Hernán no había hecho ninguna de estas operaciones. Con el correr de los días, recordó un episodio sucedido en enero de 1997 en la ciudad de Mar del Plata. Estando de vacaciones en la playa perdió su billetera con dinero, tarjetas de crédito y el Documento Nacional de Identidad (DNI). H.B.G. tomó el percance como una anécdota más de su veraneo, hizo la denuncia en la comisaría, avisó a su banco del extravío de las tarjetas y al regresar a Buenos Aires tramitó mi nuevo DNI.

Fue este el único incidente que recordaba haber tenido con su documentación personal. Luego de la frustrada solicitud de préstamo, y a partir del informe de la empresa que mide el riesgo crediticio, H.B.G. quedó impedido de abrir nuevas cuentas bancarias, ya no pudo comprar nada en cuotas, ni pudo acceder a ningún tipo de crédito. Ocho años después de ver frustrado su sueño de acceder a una vivienda propia, H.B.G. está en juicio con varios bancos pero ha quedado excluido del sistema financiero. Y hasta perdió los 35.000 dólares que había dejado como parte de de pago para un departamento. Sin haber cometido ninguna irregularidad, H.B.G. se convirtió en una víctima más del robo de identidad.

Todos somos vulnerables Según explica el abogado Daniel Monastersky director de la revista especializada Identidad Robada (www.identidadrobada.com), “el robo de identidad se comete cuando alguien se apropia del nombre ajeno y lo acredita con documentación falsa para sacar un crédito, comprar un celular o un electrodoméstico, o incluso para votar en épocas de elecciones, entre otras cosas”.

De todas formas, un usurpador no tiene ninguna sanción específica por utilizar la identidad de otra persona con fines comerciales ya que, aunque existen varios proyectos de ley, el robo de identidad no es considerado aún un delito en el Código Penal argentino. “Es muy complicado encontrar al culpable de un robo de identidad pero además la única sanción que le puede caber al usurpador es por la falsificación de documento público, estafa, o a lo sumo ambos delitos. Pero no hay una tipificación específica, señala Monastersky El robo de identidad es una de las modalidades delictivas que más ha crecido en la Argentina en los últimos años. “Si bien no existen cifras oficiales, se estima que ya ha provocado pérdidas por 500 millones de pesos en el mercado financiero argentino en el último año’, asegura Daniel Piazza, gerente de Global Securite de American Express.

De acuerdo con la Procuración General de la Nación durante 2005 se registró en todo el año un promedio de 143 denuncias mensuales por delitos relacionados con la falsificación o uso de documentos destina dos a acreditar la identidad. Y a esto habría que sumarle una cantidad considerable de casos que no son denunciados Sin embargo, algunas precauciones y cuidados pueden mantenernos a. resguardo de estos modernos delincuentes de guante blanco. Cuando H.B.G. fue citado por uno de los bancos que le reclamaba pagos por seis mil dólares, le mostraron une fotocopia real de su antiguo documente de identidad, pero en lugar de su fotografía estaba el rostro de otra persona, supuestamente el delincuente que estaba usando su identidad. Con su nombre aparecían también fotocopias de recibos de sueldo y boletas de servicios, toda la información requerida para la solicitud de un crédito.

“El actual DNI es un documento vulnerable y no tiene mecanismos básicos para evitar su falsificación o adulteración. Un simple cambio de foto permite fraguar la identidad de cualquier persona; explica Hernán Pariso, director de Operaciones de Equifax Veraz, una de las empresas más importantes de riesgo crediticio. El DNI es el único instrumento que acredita la identidad de los habitantes de la Argentina y habilita a una persona para realizar casi todo tipo de trámites como sacar una tarjeta de financiación, abrir una cuenta bancaria, e incluso casarse.

El problema no afecta 3ntonces sólo las gestiones bancarias. En marzo de este año, Leonardo G. , un mozo de un bar del barrio porteño de Caballito, recibió en su trabajo un telegrama por el que se lo intimaba a pagar 5.000 pesos de deuda por la compra de una heladera, una impresora y un horno de microondas. “los ladrones no buscan robar grandes montos de dinero sino que hacen compras por dos o tres mil pesos y piden préstamos por pequeños valores, a que las condiciones que ponen las entidades de crédito y las cadenas de electrodomésticos y supermercados son menos exigentes que la de los bancos’; firma Roberto Laterza, director de Asuntos Legales de Equifax Veraz. En la mayoría de los casos, el robo de identidad para adquirir bienes en cuotas no sale a la luz hasta que, varios eses después de realizada la compra, os comercios inician gestiones para corar las cuotas impagas.

La red, un riesgo Además de la falsificación de los documentos, falta de control en la circulación masiva de los datos personales a través de Internet se ha convenido en un gigantesco factor de vulnerabilidad frente al riesgo de robo de identidad. “Sentado frente a una computadora en cualquier lugar del planeta, alguien puede acceder libremente a los datos que uno puso inocentemente en el formulario de un negocio o de una oficina pública; explica Pariso.

Aunque usted no lo sepa, todos sus datos, junto a los de otros millones de personas están disponibles en cientos de bases, muchas de ellas de acceso público. Toda su información personal figura en varios registros gubernamentales como los previsionales, padrones electorales y tributarios: incluso un buscador hábil puede hallar la información que usted escribió en un cupón de sorteo, cuando realizó una compra o ingresó sus datos en un formulario de Internet. Si estos datos son robados, vendidos o “pirateados’; los delincuentes tienen en manos a sus víctimas potenciales. “Hay una falsa creencia de que están en mayor riesgo las personas de altos ingresos, pero es todo lo contrario. Los delincuentes ponen en su mira a aquellos que se encuentran fuera del sistema bancario. Como no poseen un historial crediticio, un banco no tendrá problemas en darles por aprobadas las condiciones para préstamos de pequeños montos de dinero.

Consejos útiles Para disminuir los problemas derivados del robo de identidad, los especialistas recomiendan:

• No lleve el DNI en la billetera junto con las tarjetas. Se puede portar la cédula de identidad (expedida por la Policía Federal) que es un documento más seguro.

• Revise sus antecedentes crediticios. Por ley, cada seis meses, se los puede solicitar gratuitamente a cualquier empresa de riesgo crediticio.

• Controle quién accede a su informe de crédito. Por ejemplo, la empresa Equifax Veraz tiene el servicio “Stop! Robo de Identidad” que envía al usuario un alerta por mail cuando alguien solicita un informe sobre su situación crediticia o se producen cambios en la misma, lo que permite reducir el daño que podría causar un usurpador

• “No confíe en premios instantáneos u ofertas tentadoras”, aconseja Piazza. No llene cualquier cupón de sorteo y no brinde más información que la necesaria para participar de una promoción o encuesta. Nunca dé a conocer su número de tarjeta, ni clave.

• “Desestime los avisos que en general aparecen en diarios locales en los que ofrecen préstamos sin importar los ingresos que uno posee”, advierte Fiori.

Si ya fue víctima de un robo de identidad:

• Solicite un Hábeas Data. Es un mecanismo judicial para tomar conocimiento de los datos personales almacenados en bases públicas o privadas con el fin de que, en caso de falsedad, se pueda pedir la rectificación o eliminación de sus datos.

• Junte la información. Por carta o mediante una demanda, solicite todos los formularios y recibos a quienes le reclaman una deuda (bancos, comercios) con el fin de someterlos a una pericia caligráfica y demostrar que no fue usted quien firmó dichos papeles.

• Realice rápidamente la denuncia de pérdida o robo de documentación en la dependencia policial o en la justicia, y en las empresas de tarjetas de crédito y bancos.

• Avise a las entidades de riesgo crediticio para que incluyan este nuevo dato en sus bases de datos. “Así cuando una empresa pida un informe de riesgo para entregar un crédito, aparecerá la información del documento robado o extraviado y se reducirán las posibilidades de otorgar un préstamo a una persona con una identidad falsa”, explica Pariso.

En la misma situación de riesgo se hallan quienes viven en pueblos pequeños o zonas rurales que son difíciles de ubicar”, asegura Raúl Fiori, gerente de Seguridad en Transacciones del Banco Santander Río. Otro factor cibernético que ha agregado vulnerabilidad frente a la circulación de datos, es la posibilidad de hacer transacciones online. Una de las modalidades más comunes es el “phishing”.

“Esta técnica consiste en recolectar datos sensibles que el usuario utiliza para identificarse en un sitio de Internet desde donde realizará una transacción, un pago de servicio o una transferencia bancaria. En general, estos datos son: nombre de usuario, contraseña, números de tarjetas de crédito y de su código de seguridad, números de DNI”, comenta el experto en seguridad informática Cristian Borghello, director de Segu-info (www.segu-info.com.ar). Un día Mario Machado, comerciante textil de 48 años, recibió un mail de su banco. En el asunto decía “actualización de datos”. Cuando abrió el correo electrónico, la empresa le anunciaba que estaba renovando su base de clientes y le pedía el nombre de usuario y contraseña.

Para ello Mario debía cliquear en una dirección web, ubicaba en el cuerpo del mensaje. Entonces, el hombre accedió e ingresó a la página, puso sus datos y se los envió al banco. Al menos eso creyó que estaba haciendo. “El usuario nunca se dio cuenta pero estaba siendo víctima del phishing. El diseño del mail era igual al que habitualmente le envía su entidad bancaria, pero la dirección web que brindaba para renovar los datos no era la del banco. Así, sin notarlo, Mario envió sus ‘datos sensibles’ directamente al estafador, explica Borghello.

El primer error fue haber cliqueado en el enlace ya que ninguna empresa responsable pediría este tipo de datos por la vía del correo electrónico. “Pero los estafadores apelan al miedo ola curiosidad tratando de convencer al usuario para que haga online un tramite que normalmente implica una gestión personal. El anzuelo más común es decirle al cliente que será cerrada su cuenta bancaria si no actualiza sus datos en el supuesto sitio bancario en un plazo perentorio”, señala Borghello. De acuerdo con José Luis López, director ejecutivo de ESET Uruguay, proveedor de antivirus, se ha registrado un aumento de casos de phishing en Sudamérica. De hecho, en los últimos meses, la mayoría de los bancos introdujo advertencias en sus páginas web sobre cómo prevenir estos ataques.

Otra modalidad cibernética del robo de identidad es el “pharming’, un “phishing” avanzado y más difícil de detectar. A través de un “troyano” (que es un pequeño programa espía), se modifica un archivo del sistema de una computadora para desviarla a una dirección web determinada “Es decir que cuando alguien quiere ingresar al sitio de su banco, escribe la dirección correcta, pero termina en otra similar y sin darse cuenta ingresa todos sus datos en una página apócrifa”, cuenta Borghello. Una tercera técnica para obtener información de un usuario de Internet es a través de programas llamados “keylogger”, que se instalan en computadoras de uso público, y transmiten al ladrón de identidad todo lo que el usuario teclea.

Los “screen scrapers” son otra modalidad parecida porque registran todas las imágenes que el usuario ve en el monitor. En general, estos programas son activados cuando se ejecuta un archivo (casi siempre de extensión .exe) que ha llegado a la casilla de correo desde un remitente desconocido.

Prevéngase del phishinq

• Así como usted no le daría su clave de acceso de la tarjeta o cuenta bancaria a nadie por la calle ni la llevaría en un papel en su billetera, procure no entregarla por Internet ni por correo electrónico, ni por teléfono por más confiable que parezca quien se la está solicitando.

• Cuando ingrese a la página de su banco, verifique que el sitio sea seguro: constate que la dirección web comience con https://www.bancoxx.com.ar y que en la barra inferior (a veces en la superior) del navegador de Internet aparezca un candado cerrado.

• Escriba siempre la dirección web del banco en la que quiere ingresar y, cuando esté seguro de que sea la correcta, agréguela a sus sitios favoritos en el navegador de Internet

• No abra ni descargue archivos de mail de remitentes desconocidos. Si usted cree haber sido Víctima delphishirig

• Avise al banco o empresa de tarjeta de crédito.

• Cambie sus contraseñas. las redes inalámbricas de Internet (WiFi) tampoco tienen un grado diferente de seguridad. “De hecho, un estudio reciente de la empresa de seguridad informática panda Software reveló que seis de cada diez usuarios de WiFi, confiados en el sistema, no utilizan ningún tipo de protección para navegar , comenta Borghello. De esta manera, los datos que guardamos en la computadora luego de usar una conexión WiFi son igualmente vulnerables.

Los nuevos objetivos La última novedad en cuestión de robos de identidad, luego de la falsificación de DNI y captura de datos que circulan por Internet, tiene como blanco los teléfonos celulares, que son de uso cada vez más masivo. Con el crecimiento exponencial de la circulación de mensajes de texto (SMS, por su siglas en inglés) —en 2006 se enviaron unos 5.300 millones de mensajes por mes mientras que en 2005 habían sido solo 2.000 millones por mes— los teléfonos celulares se han convertido también en un bocado apetecible para los delincuentes informáticos.

A través de la técnica llamada “SMIshing”, el usuario recibe un mensaje de texto en el que se le solicita que ingrese en una página apócrifa de Internet para, por ejemplo, renovar datos de las cuentas que tiene en el banco. “En otros países, esta modalidad está haciendo estragos porque la gente todavía no desconfía de los SMS y no toma recaudos’; comenta Borghello.

También puede ocurrir que mediante un SMS le pidan que llame a un determinado número telefónico. Allí, habitualmente es atendido por una voz grabada que simula ser de una entidad de confianza que le solicita sus datos personales. “En estos casos nunca hay que dar datos por teléfono —aconseja Borghello—. Ninguna entidad financiera seria solicitada de esa forma algo tan valioso”.

Fuente Consultada: Selecciones de Reader Digest – Leonardo Schiano – Podes Suscribirte!!!

El Pibe Cabeza Biografia Historia de Delicuentes Argentinos

Biografia  El Pibe Cabeza:Historia de Delicuentes Argentinos

Al principio lo perdió una mujer. Rogelio Gordillo había nacido en Colón, provincia de Buenos Aires, el 9 de junio de 1910. Fue uno de los siete hijos de un matrimonio de chacareros. Cuando su padre murió, su mamá —Gregoria Laparda— dejó el campo y se instaló en General Pico, La Pampa. Rogelio le tomó el gustito a la puerta de calle.

«Anda en malas juntas», se quejaban sus hermanas. A los 18 se enamoró de una chica de 15. Como la madre de ella se oponía a la relación, la fue a ver y le pegó dos balazos. No la mató de casualidad. Fue así: al principio lo perdió una mujer.

Estuvo preso dos años en Rosario y durante la misma semana en que salió asaltó un comercio en un pueblo rural. Ya andaba con Antonio «El Vivo» Caprioli y con Florián «El Nene» Martínez. Ya no era Rogelio, sino «el Pibe Cabeza».

Después de algunos golpes famosos a comienzos de la década del 30 se compran dos coches nuevos y agrandan la banda a cinco miembros. Enseguida ganan celebridad por dos características únicas para la época. Uno: dan un golpe tras otro en cualquier pueblito de Buenos Aires, Córdoba o Santa Fe. Así cambian de jurisdicción y enloquecen a los policías que los siguen. Dos: llevan armamento abundante y pesado: ametralladoras, pistolas y fusiles Winchester.

Los diarios alimentan el mito: «La banda del Pibe Cabeza roba en Buenos Aires y Santa Fe», titula Crítica en 1935.

En enero del 37 asesinan a un policía en Córdoba y ya son la banda más buscada del país. Sus cómplices aconsejan «guardarse» por un tiempo, pero el Pibe Cabeza quiere ir a la Capital. «¿Para qué? ¿Estás loco? Ahí está toda la poli», se enojan los demás miembros de la banda. El insiste. Sólo su amigo Caprioli sabe la verdadera razón. El Pibe Cabeza quiere ver a María, una novia que vivía en Mataderos.

Llegaron para carnaval. Un «soplón» le había pasado el dato a la Federal y cuatro agentes de Robos y Hurtos empezaron a vigilar la casa. Un martes, El Pibe y Caprioli salen a dar una vuelta. María se queda. A la hora en que se va la tarde caminan entre el corso. Los policías los siguen en un auto, despacio, entre la gente.

El Pibe Cabeza pasa detrás de un árbol, saca dos pistolas y empieza a disparar contra el coche policial. Caprioli escapa. El Pibe tira con las dos manos hasta que cae muerto, acribillado por la Policía. Tenía 27 años. Al final, lo perdió una mujer.

Héctor Gambini
Diario Clarín

DESDE ITALIA UN COLABORADOR LLAMADO Roberto Rivera NOS ENVIO OTROS DATOS DE LAS ANDANZAS DE ESTE SINGULAR PISTOLERO

Rogelio Gordillo, más conocido como el «Pibe Cabeza» nació en 1910 en la
ciudad de Colón (Bs. As.) y era de profesión peluquero. Pero su fama se
debió a los cuantiosos y espectaculares asaltos que junto a su banda realizó
en la década del ’30 en ciudades y pueblos de las provincias de Santa Fe,
Buenos Aires y Córdoba, en la zona que actualmente se denomina «el Triángulo
de las Bermudas». Junto a él solían actuar, entre otros, los también famosos
Antonio Caprioli y los hermanos Alfredo y Daniel Ritondale, estos últimos
afincados junto al resto de su familia en Santa Isabel.
En el verano de 1936 la banda del Pibe Cabeza imperaba sin inconvenientes, y
su raid delictivo también incluyó esta localidad.
La señora «Mary» Arona de Lombardi, testigo del hecho, nos dice: El 13 de
enero asaltaron la tienda de Dana Hermanos, que estaba en la esquina de
Santa Fe y San Martín y que atendía «Nisín» Alianack. Yo tenía 10 años y a
las tres y media de la tarde fuí a llevarle unas cosas que mi mamá le
mandaba. La tienda a esa hora estaba cerrada pero me abrió una puerta del
costado, sobre calle Santa Fe. Cuando entré, detrás mío lo hicieron el Pibe
Cabeza, Caprioli y uno de los Ritondale. Pusieron una ametralladora arriba
del mostrador y lo saltaron para dedicarse a desvalijar la caja. A mi,
mientras sacaban el dinero, me sostenía Ritondale y me decía: «no te asustes
nena que no es nada». A Nisín le querían sacar el anillo y lo amenazaban con
cortarle el dedo mientras que a Obdulio Rivero, que era empleado, lo
llevaron hasta el fondo apuntándole con un revólver de cada lado para que
les entregara más plata. También le bajaron las piezas de tela de las
estanterías porque pensaban que tenía plata escondida, pero al dinero lo
habían depositado a la mañana en el Banco Nación de Villa Cañás. Después
llevaron a Nisín detrás de un tabique , donde había unos neumáticos, y le
pusieron el revólver en el pecho. Ahí empecé a desesperarme porque
amenazaban con matarlo. Pero como no encontraron más plata se fueron. Se
llevaron unos 360 pesos de aquella época y unas libras esterlinas.
El Pibe Cabeza murió el 9 de febrero de 1937 al resistirse a la policía que
lo había cercado en Mataderos, Buenos Aires.
Además de este relato se puede agregar una crónica que tal vez pertenezca
más al ámbito de las leyendas locales que al de la realidad. Es sobre un
túnel que conectaba el sótano de un boliche, ubicado en la esquina de
Francia y Brasil, con un aljibe de una casa vecina. Se decía que era
utilizado por estos ampones para escapar de una posible llegada de la
policía. Hay algo de cierto: hasta mediados de la década del ’70 el pozo
rectangular del sótano aún estaba, y de una de sus paredes partía un
estrecho túnel con dirección a una casa vecina.

EL BICENTENARIO PERÍODO 1930-1949 FASC. N°7
NOTA DE FERNANDO CASULLO Historiador
CAYÓ EL PIBE CABEZA

El carnaval de este año trajo un deceso que sacudió las noticias policiales del país entero: fue abatido Rogelio Gordillo, mejor conocido como «el Pibe Cabeza». Era el líder de una de las bandas de asaltantes más prolíficas del país y fue repetidas veces considerado el enemigo público número uno de la sociedad.

Cuando sus ataques en varias provincias recrudecían como nunca, fue interceptado por agentes policiales en las inmediaciones del barrio porteño de Mataderos. Según testigos, se encontraba viajando en colectivo con un cómplice cuando una comisión policial que circulaba con su vehículo por calle Alberdi los avistó y comenzó a seguir. Advertidos, los malvivientes se arrojaron a la calzada y comenzaron el escape. Pero el Pibe Cabeza no pudo eludir a sus persecutores y con su esbirro comenzaron un intenso tiroteo. En breves instantes 51 fogonazos tronaron, hiriendo uno de ellos de muerte a Gordillo que, sin embargo, siguió disparando unos segundos más, como muestra final de su fiereza.

El cómplice que lo acompañaba escapó en audaz maniobra, secuestrando a punta de pistola un colectivo. Como tenía ensangrentada una pierna, obligó a un pasajero a darle su pantalón para ocultar la mancha carmesí que le brotaba, y luego de unas cuadras bajó, perdiéndose entre la gente.

Gordillo había comenzado sus días en la provincia de Buenos Aires, para luego vivir en La Pampa. Allí, muy joven, tuvo su primer e impactante encuentro con el delito: al tener prohibido el contacto con una novia menor que él, en venganza baleó a su madre. Tras una estadía en la cárcel, trabajó durante un tiempo de peluquero sin que ello implicara abandonar sus sueños delictivos. Incluso en esos tiempos fue sindicado como un poblador estable de la «mala vida». Así, carterista, jugador tramposo y otras fueron sus supuestas ocupaciones en el bajo mundo hasta consolidar una carrera más firme.

Paulatinamente crecería tanto su reputación que al momento de su muerte ya era el jefe de la banda más buscada de la Argentina, criminales muy temidos desde comienzos de esta década al haber sofisticado su accionar con la incorporación de coches nuevos y armamento abundante y pesado nunca antes visto; maleantes que no dudaron en establecer microscópicos vasos comunicantes en las provincias de Buenos Aires, Córdoba o Santa Fe, cambiando de jurisdicción y enloqueciendo a los policías que los seguían. Creadores en la zona donde actuaban de un verdadero Triángulo de las Bermudas. Sin embargo, es más que probable que la muerte de Gordillo implique el ocaso de aquella asociación ilícita.

Robo Por Internet de Datos Personales Modalidad y Consejos Utiles

Phishing: Robo por Internet de Datos Personales

Consejos:

1-No responda por mail la solicitud de sus datos personales

2-Con el botón derecho de su mouse puede observar la direccion correcta del origen del correo

3-No acceda desde lugares públicos

4-Mantenga actualizado el software de seguridad de su PC-Use software originales

5-Revise semalmente los consumos de sus tarjetas

6-No descargue o abra archivos que origen dudoso

7-No confíe en premios instantáneos u ofertas tentadoras

El «phishing» es una modalidad de estafa diseñada con la finalidad de robarle la identidad. El delito consiste en obtener información tal como números de tarjetas de crédito, contraseñas, información de cuentas u otros datos personales por medio de engaños. Este tipo de fraude se recibe habitualmente a través de mensajes de correo electrónico o de ventanas emergentes.

robo de datos por internetEn esta modalidad de fraude, el usuario malintencionado envía millones de mensajes falsos que parecen provenir de sitios Web reconocidos o de su confianza, como su banco o la empresa de su tarjeta de crédito.

Dado que los mensajes y los sitios Web que envían estos usuarios parecen oficiales, logran engañar a muchas personas haciéndoles creer que son legítimos.

La gente confiada normalmente responde a estas solicitudes de correo electrónico con sus números de tarjeta de crédito, contraseñas, información de cuentas u otros datos personales.

Para que estos mensajes parezcan aun más reales, el estafador suele incluir un vínculo falso que parece dirigir al sitio Web legítimo, pero en realidad lleva a un sitio falso o incluso a una ventana emergente que tiene exactamente el mismo aspecto que el sitio Web oficial. Estas copias se denominan «sitios Web piratas».

Una vez que el usuario está en uno de estos sitios Web, introduce información personal sin saber que se transmitirá directamente al delincuente, que la utilizará para realizar compras, solicitar una nueva tarjeta de crédito o robar su identidad. (Fuente Consultada:www.microsof.com.ar)

robo de identidad por internet

● Si recibe un correo electrónico que le pide información personal o financiera, no responda. Si el mensaje lo invita a acceder a un sitio Web a través de un enlace incluido en su contenido, no lo haga. Las organizaciones que trabajan seriamente están al tanto de este tipo de fraudes y por consiguiente, no solicitan información por medio del correo electrónico. Tampoco lo contactan telefónicamente, ni mediante mensajes SMS o por fax.

Si le preocupa el estado de la cuenta que posee en la organización que dice haber enviado el correo, o que lo ha contactado, comuníquese directamente utilizando un número telefónico conocido y provisto por la entidad u obtenido a través de medios confiables, como por ejemplo de su último resumen de cuenta. Alternativamente, puede ingresar en la página oficial de la organización, ingresando usted mismo la dirección de Internet correspondiente en el navegador.

● No envíe información personal usando mensajes de correo electrónico. El correo electrónico, si no se utilizan técnicas de cifrado y/o firma digital, no es un medio seguro para enviar información personal o confidencial.

● No acceda desde lugares públicos. En la medida de lo posible, evite ingresar al sitio Web de una entidad financiera o de comercio electrónico desde un cybercafé, locutorio u otro lugar público. Las PCs instaladas en estos lugares podrían contener sotware o hardware malicioso destinado a capturar sus datos personales.

● Verifique los indicadores de seguridad del sitio Web en el cuál ingresará información personal. Si es indispensable realizar un trámite o proveer información personal a una organización por medio de su sitio Web, escriba la dirección Web usted mismo en el navegador y busque los indicadores de seguridad del sitio. Al acceder al sitio Web, usted deberá notar que la dirección Web comienza con “https://”, donde la «s” indica que la transmisión de información es “segura”. Verifique también que en la parte inferior de su navegador aparezca un candado cerrado. Haciendo clic sobre ese candado, podrá comprobar la validez del certificado digital y obtener información sobre la identidad del sitio Web al que está accediendo.

● Mantenga actualizado el software de su PC. Instale las actualizaciones de seguridad de su sistema operativo y de todas las aplicaciones que utiliza, especialmente las de su producto antivirus, su cliente Web y de correo electrónico. La mayoría de los sistemas actuales permiten configurar estas actualizaciones en forma automática.

● Revise sus resúmenes bancarios y de tarjeta de crédito tan pronto los reciba. Si detecta cargos u operaciones no autorizadas,comuníquese de inmediato con la organización emisora. También contáctese con ella si se produce una demora inusual en la recepción del resumen.

● No descargue ni abra archivos de fuentes no confiables. Estos archivos pueden tener virus o software malicioso que podrían permitir a un atacante acceder a su computadora y por lo tanto, a toda la información que almacene o introduzca en ésta. Recuerde – No conteste ningún mensaje que resulte sospechoso. Si un mensaje en su contestador le avisa sobre un evento adverso vinculado a su cuenta bancaria y le solicita que llame a un teléfono gratuito, no lo haga. Si recibe un correo electrónico que le pide lo mismo, no lo crea. Si del mismo modo le envían un SMS de bienvenida a un servicio que no ha contratado, bórrelo y olvídese. Las mencionadas prácticas no son sino diversas modalidades que persiguen el mismo fin: obtener sus datos personales para defraudarlo.

Finalmente – Permanezca siempre atento para evitar el acceso indebido a su información personal. Observamos que día a día aparecen nuevas estrategias de engaño. Su desconfianza y el cuidado con que analiza los sitios Web en los que ingresa sus datos de identidad, con su mejor protección.

PARA SABER MAS…

Si usted envía e-mails, actualiza su perfil en Facebook, revisa su saldo bancario online o hace otras cosas en Internet, corre riesgo de ser hackeado. Esto le pasó a Mat Honan, redactor de la revista de tecnología Wired, quien supuestamente conocía los peligros del hacking. Perdió los datos que tenía en su iPhone, su iPad y su MacBook, y las fotos de su hija, de un año de edad. «Toda mi vida digital fue destruida», escribió. Por suerte, hay maneras de protegerse. Estos consejos lo ayudarán a reducir el riesgo de ser hackeado.

1-Sea consciente de los datos que comparte. No tiene que borrar su perfil en Facebook o en Twitter para estar a salvo, pero les facilita la tarea a los hackers si en las redes sociales publica fechas de nacimiento, películas favoritas o el nombre de soltera de su mamá, datos que a menudo utiliza para contestar las preguntas de seguridad que le dan acceso a sus cuentas online o por teléfono.

2- Elija contraseñas complicadas. A un hacker le puede llevar tan solo 10 minutos descifrar una contraseña formada por seis letras minúsculas, pero algunos sitios gratuitos como safepasswd.com lo pueden ayudar a crear una contraseña casi inviolable que combine letras mayúsculas, símbolos y números. Usar frases como contraseñas también suele funcionar (el sitio passphra.se/es lo puede ayudar a crearlas). A un hacker podría
llevarle meses descifrar la frase «diga no a los ciber ladrones», por ejemplo, al menos hasta este momento.

3-Use la verificación en dos pasos: Facebook y Gmail cuentan con una función de seguridad que, una vez activada, le solicita que introduzca dos contraseñas para entrar a su cuenta: su contraseña normal y un código que esas empresas le envían en un mensaje de texto a su celular. «El paso adicional representa un leve inconveniente, pero vale la pena cuando la alternativa es ser víctima de un hacker», señala Matt Elliot, escritor de tecnología del sitio cnet.com. Para establecer la verificación en Gmail, haga clic en Cuenta y luego en Seguridad. En Facebook, inicie la sesión, haga clic en el icono inferior junto a Página Inicial, y después en Configuración de la Cuenta, Seguridad y Aprobaciones de Inicio de Sesión.

4- Use con moderación los puntos de acceso Wi-Fi. Los principales proveedores de Internet inalámbrico público gratuito (un servicio disponible en puntos de acceso situados en cafeterías, aeropuertos y hoteles) no requieren un encriptamiento de los datos que circulan entre Internet y las laptops, lo que implica que cualquier información —como su contraseña de correo electrónico o su estado de cuenta bancaria— es vulnerable a los hackers. En una PC, haga clic en el icono de conexión inalámbrica en la barra de tareas para desactivarla. En una Mac, haga clic en el icono de Wi-Fi en la barra del menú para desactivar Wi-Fi.

5- Resguarde su información. En cuestión de minutos, los hackers pueden borrar de su computadora los mensajes electrónicos, las fotografías, los documentos y la música que ha atesorado por muchos años. Proteja sus archivos electrónicos utilizando alguno de los sistemas de resguardo sencillos y gratuitos disponibles en Internet; por ejemplo, crashplan.com y dropbox.com.

CONCEJOS ÚTILES: Para disminuir los problemas derivados del robo de identidad, los especialistas recomiendan:

• No lleve el DNI en la billetera junto con las tarjetas. Se puede portar la cédula de identidad (expedida por la Policía Federal) que es un documento más seguro.

• Revise sus antecedentes crediticios. Por ley, cada seis meses, se los puede solicitar gratuitamente a cualquier empresa de riesgo crediticio.

• Controle quién accede a su informe de crédito. Por ejemplo, la empresa Equifax Veraz tiene el servicio «Stop! Robo de Identidad» que envía al usuario un alerta por mail cuando alguien solicita un informe sobre su situación crediticia o se producen cambios en la misma, lo que permite reducir el daño que podría causar un usurpador. « «No confíe en premios instantáneos u ofertas tentadoras», aconseja Piazza. No llene cualquier cupón de sorteo y no brinde más información que la necesaria para participar de una promoción o encuesta. Nunca dé a conocer su número de tarjeta, ni clave.

• «Desestime los avisos que en general aparecen en diarios locales en los que ofrecen préstamos sin importar los ingresos que uno posee».

Si ya fue víctima de un robo de identidad:


Solicite un Hábeas Data. Es un mecanismo judicial para tomar conocimiento de los datos personales almacenados en bases públicas o privadas con el fin de que, en caso de falsedad, se pueda pedir la rectificación o eliminación de sus datos.

Junte la información. Por carta o mediante una demanda, solicite todos los formularios y recibos a quienes le reclaman una deuda (bancos, comercios) con el fin de someterlos a una pericia caligráfica y demostrar que no fue usted quien firmó dichos papeles.

• Realice rápidamente la denuncia de pérdida o robo de documentación en la dependencia policial o en la justicia, y en las empresas de tarjetas de crédito y bancos.

• Avise a las entidades de riesgo crediticio para que incluyan este nuevo dato en sus bases de datos. «Así cuando una empresa pida un informe de riesgo para entregar un crédito, aparecerá la información del documento robado o extraviado y se reducirán las posibilidades de otorgar un préstamo a una persona con una identidad falsa».

Fuentes: CNET, Lifehacker, NPR,ABC