La Coca Cola

Microbios Utilizados En La Elaboración De Alimentos Útiles Al Hombre

Microbios Utilizados En La Elaboración De Alimentos
Útiles Al Hombre

En algunos microbios el trabajo químico forma parte integrante de su comportamiento. El hombre escoge de ordinario la especie microbiana que efectúe el trabajo requerido para sus necesidades, sometiéndola para ello a condiciones que motivarán que realice dicha tarea concreta con preferencia a cualquier otra.

Desde tiempo inmemorial existen microbios que elaboran productos para el hombre: el vino por fermentación del zumo de la uva, el vinagre por fermentación acética del vino y las diversas clases de queso con la fermentación de la leche que le proporcionan los animales domésticos: cabra, vaca, etc. Estas bacterias han contribuido durante siglos a trabajar por y para el hombre, el cual, aun antes de sospechar remotamente su existencia, perfeccionaba ya su arte laboral en la obtención de vinos, cervezas, vinagres y quesos de calidad cada vez mejor.

El grabado de arriba representa una antigua cervecería (siglo XIIII). Se pueden observar los cerveceros removiendo la cerveza en el recipiente de fermentación donde opera la levadura. En las industrias cerveceras modernas se emplea la levadura pura. Para obtener cerveza se hace fermentar con levadura un extracto de cebada malteada. Este tipo de fermentación se emplea desde hace millares de años. Sin embargo, liasta el siglo XVII no se pudieron observar al microscopio las células de levadura que en el siglo pasado se ignoraba que causaran la fermentación.

 

Microbios que originan el vino y la cerveza:

En los antiguos sistemas de obtención del vino las levaduras actuantes eran las que se hallaban de manera natural en las uvas. Al primer o segundo día después del estrujado aparecían unas levaduras, llamadas primerizas, las cuales iniciaban el proceso de fermentación y se reconocían fácilmente al microscopio merced a la típica forma de limón de sus células. Estas provocan la formación de un 4 % de alcohol en el jugo de la vid y perecen.

Después aparecen las verdaderas levaduras de vino, cuyas células son ovaladas y constituven unos enérgicos fermentantes capaces de elevar la cantidad de alcohol hasta un 12 ó 14 %, y a veces, aunque más lentamente, incluso a un 16 %, cantidad máxima en la que pueden subsistir y al llegar a la cual se halla consumido ya todo el azúcar del mosto.

Sin embargo, el vino se suele sacar de los odres y toneles al llegar la cantidad de alcohol a un 10 %, puesto que cuanto más tiempo permanezca en aquellos recipientes más probabilidades existen de que las bacterias acéticas, así como otros tipos de gérmenes intrusos, se desarrollen en su seno y provoquen la descomposición del vino.

Hoy día, antes de que el mosto fermente, se le añade un antiséptico, el bióxido de azufre, que elimina las bacterias nocivas y la mayor parte de levaduras primitivas; las verdaderas levaduras del vino quedan en las tinas como cultivo casi puro. Otra técnica empleada consiste en la pasterización del mosto, que queda así esterilizado, y luego se le inoculan cepas purísimas de levaduras de vino previamente cultivadas.

Para la fabricación de la cerveza se sumerge primero en agua el grano de cebada y se extiende después en un sitio cálido para que pueda iniciar su germinación; luego el grano así “malteado” se deseca y se muele. Después se mezcla la malta con agua hasta formar una masa que se deja expuesta a las transformaciones químicas que en ella realizarán no los microbios, sino las propias células vivas del grano de cebada.

El principal cambio que se opera es la conversión del almidón del grano insoluble en el agua en azúcar soluble en la misma. Por último se filtra y se obtiene un líquido claro llamado mosto de la cerveza, al que se añaden las levaduras que originarán la transformación del azúcar en alcohol. Las células de las levaduras usadas en la fabricación de la cerveza son redondeadas.

El anhídrido carbónico originado por la acción de las levaduras se desprende en burbujas y en grandes cantidades del mosto en fermentación, lo que constituye un peligro para la vida de los operarios, que pueden intoxicarse al respirar este gas inodoro. En las modernas cervecerías los tanques que contienen el mosto se hallan totalmente cubiertos para recoger el anhídrido carbónico procedente de la fermentación en recipientes de hierro adecuados.

El anhídrido carbónico así recogido es el «gas efervescente» que se añade a gran número de bebidas (incluída la cerveza). La efervescencia natural se consigue embotellando los líquidos en fase de fermentación; el anhídrido carbónico permanece comprimido en el seno del líquido, por lo que al destapar la botella se producirá una pequeña detonación por la presión del gas, cuyas burbujas determinan el característico sabor picante del líquido. En las bebidas efervescentes artificiales el gas se introduce a presión en el líquido antes de cerrar las botellas.

El mosto de la cerveza aumenta considerablemente de tamaño mientras dura la fermentación, produciendo una espuma que sobrenada en la superficie del líquido y que se emplea para una posterior elaboración de cerveza (antiguamente la usaban también los panaderos) ; no obstante, la mayor parte de dicho producto se aplica, ya en la elaboración de piensos para animales, ya en la industria química o farmacéutica.

La producción de vinagre es una industria derivada de las vinícola y cervecera. En algunos casos, como descubrió Pasteur, el vinagre es producido por bacterias que transforman el alcohol del vino y de la cerveza en ácido acético.

En otro tiempo se dejaba el vino en recipientes en los cuales se hacía actuar una masa gelatinosa formada en la superficie de precedentes fermentaciones y que estaba formada por colonias de levaduras y bacterias acéticas; actualmente se procede con técnicas que ponen las bacterias en condiciones de transformar en ácido acético el alcohol del vino mucho más rápidamente.

El ácido acético sintético se obtiene a partir de la destilación de la madera, pero éste puede ser perjudicial para la salud.

esquema proceso fabricacion de la cerveza

Industrias panificadora y quesera: La elaboración del pan constituye otra vieja industria microbiana, en la que, como en el caso del vino y de la cerveza, entran en acción las levaduras. Estas se desarrollan en el interior de la masa formada por harina y agua, proliferando y convirtiendo el azúcar de la harina en alcohol y anhídrido carbónico; el primero se volatiliza durante la cocción y el segundo se abre camino a través de la masa pastosa hasta que el calor del horno la convierte en una hogaza ligera porosa y también esponjosa.

Los panaderos no pueden esperar que la levadura surja en la masa de un modo espontáneo. Antiguamente se separaba en cada hornada un pedazo de pasta que recibía el nombre de ((levadura» y se reservaba para añadirla al amasado siguiente. Así, en el Evangelio se lee que Jesús dijo: «El reino de los cielos es semejante a la levadura que cogió una mujer y la mezcló con tres medidas de harina hasta que toda la masa quedó fermentada.».

Es decir, las levaduras al desarrollarse en la «levadura» hacían ésta apta para fermentar la masa tan pronto como era introducida en la misma.

Más tarde, varios países adquirieron la costumbre de usar levaduras procedentes de las cervecerías. A diferencia de los fabricantes de cerveza, que las necesitan para aprovecharse del alcohol que producen, los panaderos emplean las levaduras por el desprendimiento de anhídrido carbónico que originan, y aunque aquéllas no pueden realizar una función por separado de la otra, existen algunas variedades más útiles a panaderos o a cerveceros, según los casos.

En la actualidad existen industrias destinadas a la elaboración de levaduras especiales empleadas como materia prima en la panificación y pastelería.

esquema proceso elaboracion del panLa industria quesera, también microbiana, se basa en la acción de las mismas bacterias que agrian la leche, pues es el ácido láctico producido por aquéllas, a expensas del azúcar de la leche, el causante de la coagulación de esta última.

Antiguamente las mencionadas bacterias cumplían su cometido al aparecer de modo accidental en la leche, pero en la actualidad se suele introducir un cultivo especial de las mismas en leche caliente con objeto de que inicie el proceso.

Es corriente en las industrias del queso proceder a la pasterización de la leche antes de introducir los cultivos, con el fin de destruir los microorganismos que pululan en su seno, y podrían entorpecer su desarrollo.

Aunque los artesanos del queso creen que las bacterias existentes en la leche cruda proporcionan mejor sabor al queso, los industriales arguyen que no es probable que ello suceda ya que con la leche pasterizada, o sea exenta de gérmenes, se obtienen, de ordinario, resultados más uniformes.

Para la elaboración de la mayoría de clases de queso se emplea una sustancia llamada cuajo que se encuentra en el estómago de los rumiantes, la cual al ser añadida a la leche la convierte en cuajo y suero.

Luego, al entrar en funciones las bacterias, el ácido láctico que éstas producen en el suero caliente hace que el cuajo vaya adquiriendo cada vez mayor consistencia, y para que la acción del ácido se produzca con mayor rapidez y energía los queseros cortan aquel en pequeños pedazos.

Finalmente se deseca el suero y se mezcla el cuajo con sal.

Para fabricar pan se mezcla levadura a la pasta de agua y harina. Las células de levadura crecen y se multiplican (centro) y transforman el azúcar de la harina en alcohol y anhídrido carbónico. El alcohol se pierde con la cocción y el anhídrido carbónico esponja la masa.

En la elaboración de quesos fuertes se deja que las bacterias acidifiquen mucho el suero, a la vez que se comprime el cuajo a grandes presiones en un molde. En cambio, en los quesos más suaves se procede a separar el cuajo del suero antes de que las bacterias produzcan demasiada cantidad de ácido, con lo que se evita su endurecimiento inmediato, y luego se deja secar sin someterlo antes o después a ningún proceso de compresión.

En el queso no sometido a tratamientos modernos viven muchas bacterias, que alteran su sabor y consistencia, madurándolo, entre su elaboración y su consumo.

La maduración de un queso de tipo fuerte puede durar meses; en el suave bastan pocos días, transcurridos los cuales las bacterias lo tornan hipermaduro.

Existen algunas clases de queso que, al mismo tiempo que la acción bacteriana, precisan para su maduración la presencia de algunos hongos; las máculas de color azulado que se aprecian en los quesos de los tipos Stilton, Roquefort, Gorgonzola, etc., se deben a mohos.

Tres son los factores que diferencian los quesos:

1) la especie del animal proveedor de leche;

2) la clase de microbio presente en el proceso en el de elaboración;

3) el tratamiento que recibe el cuajo (tiempo, temperatura, cantidad de sal y humedad).

En algunos países se hace fermentar la leche con una mezcla coagulante de levaduras y bacterias lácticas.

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Arriba, una porción de queso de Gruyere suizo. Los numerosos agujeros son producidos por el anhídrido carbónico que esponja la masa cuando las bacterias hacen fermentar el azúcar contenido en aquélla. Abajo, otro exquisito queso de Roquefort francés. Pueden observarse las típicas venaduras de color producidas por colonias de hongos en vias de crecimiento. Abajo, mi crofoto grafías de hongos del queso de Roquefort.

Industrias de los curtidos y fibras textiles:

Los microbios no sólo se aprovechan para elaborar alimentos y bebidas, sino también para la industria del curtido de pieles. Si se dejan secar las pieles de animales sin someterlas a ningún tratamiento especial, se endurecen y se vuelven quebradizas; si se mojan las pieles no tardan en ser corroídas por las bacterias.

Antiguamente las pieles se sumergían en un baño de cal para eliminar el pelo; a continuación, y una vez limpias de cal, se procedía a extender una capa de salvado en fermentación o bien una pasta de excrementos de perro, gallina o paloma, cuyas bacterias originaban un ácido que neutralizaba los restos de cal y digería la sustancia interfibrilar de la piel.

Después se sumergía la piel en un baño de tanino, procedente de la corteza del roble, que combinándose con las fibras aisladas, hacía la piel flexible y resistente: la curtía.

El procedimiento presentaba tantas dificultades en cada paso y el resultado era tan incierto que los curtidores recurrían a su propio sistema que conservaban en secreto. Actualmente, una vez estudiados y conocidos los fenómenos químicos del curtido, se han abandonado definitivamente los sistemas clásicos nauseabundos para conceder primordial preferencia a las sustancias microbianas.

Otra industria microbiana es la de la pre paración del lino, cáñamo y yute con objeto de separar la parte leñosa de los tallos de las fibras textiles. Estas fibras forman parte del tejido liberiano constituido por los largos conductos a través de los cuales las sustancias nutritivas elaboradas en las hojas llegan al resto del vegetal.

Inmersos los manojos en agua corriente o estancada, los tallos de estos vegetales son machacados con piedras y se dejan fermentar. Inicialmente los tallos absorben liquido y se hinchan eliminando las sustancias solubles; aquí empieza la acción de las bacterias, consistente en reblandecer la pectina. o sea la sustancia que une las membranas celulósicas de las células vegetales.

El período de fermentación se interrumpe cuando se observa que las fibras se aislan y pueden deshilarse del tallo y la celulosa de las mismas no ha sufrido deterioro bacteriano.

Las fibras de lino, cáñamo y yule producen respectivamente los tejidos de lienzo, cordelería y arpillera. En cuanto ni algodón — planta también de aplicaciones textiles —, no es necesario someterlo al enriado, puesto (pie sus fibras no se hallan unidas con los demás tejidos de la planta, sino que se forman en las cápsulas que encierran las semillas.

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Representación del setecientos sobre las operaciones de teñido. Primero se ablandaba la piel con solución de calcio, después se raspaba y pulía el material con estiércol de gallinas en fermentación. Las bacterias del excremento maceraban la piel hasta hacerle absorber el tanino que se obtiene de la corteza del roble desecada previamente al horno (a la izquierda) y después macerada (en el centro).

Empleo de los microbios en la industria química:

También se recurre a la ayuda de los microbios para la elaboración de sustancias químicas. Probablemente, el alcohol fue la primera de éstas que el hombre obtuvo en su forma pura mediante la condensación en una vasija fría de los vapores del vino en ebullición. El alcohol, llamado en principio «espíritu de vino», fue destilado de éste modo primeramente por los árabes y más tarde por los alquimistas medievales; se empleaba en medicina (los «cordiales» con propiedades curativas se convirtieron en bebidas habituales), así como en la elaboración de perfumes. De la destilación del vino se obtenía el aguardiente y del grano de centeno, maíz, trigo, etc., fermentado se elabora el whisky.

Hoy día, se hacen fermentar con levaduras los desperdicios de las azucareras y después de proceder a la destilación se obtiene alcohol para los más diversos usos. Lo empleamos diariamente, pero nadie piensa con admiración, ni aun con gratitud, en las minúsculas células de las levaduras que generan alcohol a partir del azúcar.

Si se pidiera a un químico que transformase el azúcar en alcohol en su laboratorio sin ayuda de ningún microorganismo, lo haría, pero a costa de un trabajo ímprobo, difícil y costosísimo; y obtendría mucha menos cantidad de alcohol del que las levaduras conseguirían con una cantidad exactamente igual de azúcar.

Aunque en la elaboración de determinados productos puede recurrirse a los medios más diversos, es preferible su obtención por la acción microbiana.

El ácido cítrico, por ejemplo, polvo empleado para la preparación de jugos de fruta, caramelos y muchas otras clases de bebidas y alimentos, se halló en el jugo de la naranja y del limón, y después se extrajo de los agrios. Hoy día se elabora con el empleo de hongos cultivados sobre los desperdicios de las azucareras, del maíz y también de la aserradura de la madera; estos hongos transforman en ácido cítrico casi todo el azúcar presente en los desperdicios.

Un especial interés, por lo que a su actuación química se refiere, lo ofrecen las sustancias microbianas llamadas antibióticos que actúan a modo de antisépticos en la destrucción de bacterias dañinas. Sin duda, el más famoso de ellos es la penicilina.

Alexander Fleming

Alexander Fleming (1881-1955) Descubridor de la Penicilina

En 1929 Alexander Fleming (1881-1955), bacteriólogo en el Hospital Saint Mary’s de Londres, advirtió que en un cultivo de estafilococos en agar se había introducido una espora del moho llamado Penicillium, ia cual había originado la formación de una colonia que se hallaba circundada por un anillo de agar sin vestigio de estafilococos; era lógico pensar que alguna sustancia secretada por los mohos había causado la muerte de las bacterias de su alrededor. Esta sustancia, que después fue aislada gracias a la labor del biólogo australiano Howard Florey (n. 1898) y colaboradores, recibió la denominación de penicilina.

La obtención industrial de penicilina se realiza en tanques, donde se cultivan los mohos Penicillium en un líquido nutritivo, a través del cual se hace burbujear aire para suministrar oxígeno a los mohos y mezclar el cultivo. En la producción deben tomarse precauciones para que no se adultere el cultivo puro de los mohos, por lo que se esterilizan los tanques y el líquido nutritivo y se filtra el aire, ya que, f así como la penicilina destruye algunas clases de bacterias, puede ser destruida por otras especies de aquéllas.

El descubrimiento de la penicilina animó a la búsqueda de otros antibióticos de procedencia bacteriana de los que se descubrieron varios. De entre los más importantes cabe destacar la estreptomicina, la aureomicina y el cloramfenicol, todos ellos obtenidos de diferentes familias de un mismo grupo de microorganismos cuyas características estructurales oscilan entre las bacterias y los hongos. La eficacia de los mismos se extiende al tratamiento de las enfermedades penicilinorresistentes.

Es de creer que en su ambiente natural ciertos microbios producen antibióticos propios con el propósito de, eliminando los adversarios que podrían atacarles, extender los confines de su espacio vital.

Microbios coadyuvantes de la digestión:

Como hemos visto, el hombre aprovecha en su beneficio la acción microbiana en la fabricación de vino, queso, cerveza, panificación y en los tanques para la obtención de antibióticos de las modernas industrias químico-farmacéuticas. Algunos animales, sin embargo, conservan los microbios en su cuerpo, acantonados en el tubo digestivo con objeto de que éstos- intervengan en la digestión de determinados alimentos que consumen.

El ganado vacuno y lanar, así como otras especies de rumiantes, hospedan a los microorganismos en una de las cuatro cavidades en que se halla dividido su estómago; los caballos y otros animales herbívoros, en ciertas partes del intestino grueso. Tales microorganismos incluyen bacterias de gran tamaño y varias especies de protozoos.

En los herbívoros ciertos microbios especializados atacan la “celulosa que constituye la mayor parte de las plantas de los pastos y la transforman en otras sustancias similares al ácido butírico y al vinagre, producidos respectivamente por el vibrión butírico y las bacterias del vinagre. Estos ácidos poseen un óptimo poder nutritivo para los animales que los absorben en su sangre.

Es muy probable que estos microbios digestores sean esenciales para los animales que los albergan. Tras varios experimentos se ha podido observar que en los casos en que existe una cantidad suficiente de bacterias, los protozoos no son nunca necesarios.

La termita u hormiga blanca alberga en su estómago un tipo de microbios que intervienen en su proceso digestivo. Estas hormigas se alimentan de sustancias leñosas secas o marchitas o de hierba seca, que engullen después de haberlas triturado desmenuzándolas con sus robustas mandíbulas.

Microbios devor adores de lombrices:

En el suelo habitan muchísimas especies de lombrices microscópicas, algunas de las cuales infestan las raíces de las cosechas y causan innumerables pérdidas a la agricultura. Sin embargo, existen ciertos hongos «rapaces» que causan estragos entre las lombrices enemigas del hombre, por lo que puede considerárseles muy bien como microbios beneficiosos.

Para atrapar a las lombrices algunos tejen una especie de red de naturaleza pegajosa, otros fabrican diminutos lazos corredizos de diámetro perfectamente ajustado al cuerpo de sus presas a fin de que éstas puedan pasar a su través, otros, en fin, preparan sus lazos corredizos de modo que en fracciones de segundo queden sujetos en el cuello de sus víctimas. En todos los casos el hongo se desarrolla a expensas de los jugos que componen el cuerpo de su prisionero.

Ver: Beneficio de los Probióticos

Fuente Consultada:
A Través del Micoscopio – Editorial Salvat – M.D. Anderson – Capítulo Microbios Utiles Al Hombre

Historia de la Máquina de Coser Inventores y Evolución Tecnológica

Historia de la Máquina de Coser

Nombre del Inventor y Evolución Tecnológica

Podemos decir que la historia de la máquina de coser no existiría sin el antiguo arte de coser a mano. La gente comenzó a coser a mano hace unos 20.000 años, cuando las primeras agujas se hicieron con huesos o cuernos de animales y el hilo hecho de tendones de animales. Nuestro instinto inventivo explica la progresión natural para querer mejorar las técnicas de costura y hacerlo menos laborioso. Fue durante  la Revolución Industrial en el siglo XVIII, cuando el aumento de la demanda de prendas creció fabulosamente y la necesidad de disminuir la costura manual en las fábricas se convirtió en primordial, para abastecer las exigencias comerciales de esa ápoca.

Se dice que este invento fue el primer producto de la Revolución industrial específicamente concebido para aligerar las tareas del ama de casa. La máquinas de coser sencillas se emplean para confeccionar o arreglar la ropa en casa. Los modelos más avanzados se utilizan para la confección industrial.

En cuanto a su funcionamiento, para coser dos piezas de tela, lo primero que hay que hacer es enhebrar el hilo. Desde el carrete situado arriba a la derecha, el hilo se pasa por varias guías que controlan su recorrido y tensión, antes de introducirse por un pequeño orificio situado en la parte inferior de la aguja.

Otro hilo que procede de un carrete (canilla) situado por debajo de la superficie de costura, y se entrelaza con el hilo superior para formar las puntadas.  Las piezas de tela previamente hilvanadas se colocan junto a la aguja, y se baja el prensatelas para mantener la tela contra dos hileras de dientes metálicos que hacen avanzar la tela a velocidad uniforme cuando se acciona el pedal de costura.

La historia del invento es muy poco conocida y mucho menos quién fue el inventor.La máquina de coser tardó en aparecer, y éste es uno de los misterios de la historia de los inventos. No lo hizo hasta el primer tercio del siglo XIX en Francia, y se cree que la idea surgió del sastre llamado Bartolomé Thimonnier, que en 1830 construyó la primera máquinas de coser.

La idea de una máquina para coser telas era bastante natural, pues ya existían desde hacía tiempo ingenios que trazaban dibujos en el tejido sirviéndose de patrones. De lo que se trataba era de fabricar una máquina lo bastante pequeña y cómoda para uso doméstico.

Para el divulgador científico Isaac Asimov, el invento nació a partir de una serie de prototipos malogrados, el primero que realmente prendió y que no tardó en ser usado fue el inventado por el norteamericano Elias Howe (1819-1867). En 1846 obtuvo una patente de su invento, en el cual el ojo de la aguja estaba situado cerca de la punta. Empleaba dos hilos, y las puntadas se efectuaban mediante una lanzadera. Howe demostró la utilidad de su máquina compitiendo con cinco mujeres cosiendo a mano, a las que venció con facilidad.

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Inventor de la Máquina de Coser Elias Howe (1819-1867)

Aunque la invención de la máquina de coser se atribuye a Elias Howe, cuyo aparato, patentado en 1846, contenía la mayor parte de los dispositivos de la máquina actual, no fue sino el resultado de numerosos ensayos realizados un siglo o más tiempo antes de dicha fecha. La idea original fue de un inglés, Carlos F. Weisenthal, que obtuvo una patente en 1755 para un aparato que facilitaba el procedimiento de bordar, y para perfeccionarlo se hicieron muchas pruebas en Inglaterra, antes que los inventores americanos dirigiesen su atención a este objeto, ocurriendo en este caso lo mismo que en el de otras invenciones mecánicas, que son el resultado de los esfuerzos de muchos inventores, alcanzando el éxito los que se aprovechan de él, mientras que permanecen generalmente ignorados los que más eficazmente cooperaron al triunfo.

La invención de Weisenthal nunca llegó a aplicarse mucho, porque consistía en el empleo de una aguja de dos puntas con el ojo en el centro, moviéndose de atrás a delante, por medio de dientes colocados a los lados.

Es noble reconocer que un par de añoa antes en 1844, el inventor inglés John Fisher diseñó una máquina de coser que funcionaba de una manera muy semejante a las actuales, es decir, todas sus piezas trabajaban coordinadamente como un conjunto único de piezas móviles y fue un gran avance para las próximas creaciones. Un verdadero ejemplo del ingenio humano. Sin embargo, un trabajo de archivo fallido en la Oficina de Patentes resultó en la pérdida de su patente, por lo que nunca recibió ningún reconocimiento.

Para otros autores la máquina de coser fue inventada por el francés Barthólemy Thimonnier en 1830. Daba unas doscientas puntadas por minuto, bastantes más de las que podía dar un sastre a mano, por muy hábil que fuese. Thimonnier empezó fabricando uniformes para el gobierno. Pero su máquina era muy simple y la verdadera máquina de coser como la conocemos actualmente la inventa el bostoniano Isaac Singer en 1851, de quien hablaremos al final deeste post. Singer era mecánico, tenía dos mujeres y ocho hijos y perseguía el dinero. Un juez decidió que había copiado el invento del también bostoniano Elias Howe y le obligó a pagarle royalties. Mientras se celebraba el juicio, fundó la Singer Company en 1853.

La máquina de Thimmonnier es notable por llevar sólo una aguja con punta para atravesar la tela, estando provista de una entalladura en la que se aloja el hilo. Ea presilla o puntada se formaba por el hilo envuelto alrededor de la aguja, que le llevaba a través del material. Este se movía hacia adelante una cierta distancia, para permitir a la aguja descender nuevamente. En esta disposición, las presillas formando la cadeneta de puntadas se hacían en la parte superior del material.

Tambien impresionados quedaron los amigos del inventor con esta máquina, que adelantaron el dinero preciso para establecer una fábrica, y la empresa tuvo tanto éxito que algunos años más tarde trabajaban ochenta máquinas. Pero las costureras y los sastres no vieron el asunto con tanto entusiasmo. Como ocurrió cuando Hargreave construyó sus telares, creyeron que las máquinas perjudicaban a sus medios de vivir y procuraron destruir al enemigo común; y fue en aquella ocasión, en Francia, donde una multitud descontenta de obreros manuales destruyó las máquinas de la fábrica de Thimmonnier.

Sin desmayar ante esta manifestación de antagonismo violento de la multitud, el inventor continuó sus esfuerzos y construyó máquinas perfeccionadas, pero no encontró apoyo financiero entre sus amigos, que, evidentemente, temían otro motín entre los obreros, si se trataba de restablecer los mecanismos para coser. El inventor desalentado, abandonó sus trabajos.

 

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La máquina de coser fue inventada por el francés Barthólemy Thimonnier en 1830

Y aún quedan dudas, debemos remontarnos al siglo anterior, pues la enciclopedia ENCARTA nos informa que la primera máquina de coser fue patentada en 1790 por el inventor británico Thomas Saint y hoy es la mas aceptada en cuanto al origen del invento doméstico. La máquina de Saint, que estaba diseñada para coser piel y tela, usaba un único hilo y formaba una puntada en cadena. No se usaba aguja sino una lezna para perforar el material que se estaba cosiendo. Otro mecanismo colocaba el hilo a través del agujero, tras lo cual una vara parecida a una aguja con un punto hendido llevaba el hilo a través de la parte inferior, donde un gancho recogía el hilo y lo llevaba a la parte delantera para la siguiente puntada. Cuando el ciclo se repetía se formaba un segundo bucle con el primero en la parte inferior de la prenda, creando así una cadena y el cierre de la puntada. Sin embargo, la máquina de Saint nunca pasó del prototipo.”

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Asi que podemos asegurar que la verdadera historia de la máquina de coser esencialmente comienza aquí. El inglés Thomas Saint diseñó la primera máquina de coser de este tipo. La patente describe una máquina accionada con una manivela para ser usada en cuero y lona. Nadie sabe si Saint construyó un prototipo, pero en 1874, William Newton Wilson encontró los dibujos de la patente. Fueron tan detallados que construyó una réplica, lo que demuestra que funcionó.

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Este prototipo era de madera en su mayor parte, con un brazo saliente, en el cual se colocaba una aguja vertical y una lezna, que hacía los agujeros antes. En la parte superior del brazo tenía una canilla o carrete que suministraba el hilo continuamente. La puntada era igual a la del aparato de Weisenthal, llamándosela de «tambor» o de «cadeneta». Se formaba una presilla, empujando la aguja a través de la tela o cuero; un segundo empuje pasaba los hilos por esta presilla, formando otra segunda, a través de la cual se empujaba nuevamente la aguja para formar una tercera, apretando la primera en el tercer impulso.

Esta clase de puntada se empleó durante muchos años para facilitar el trabajo de costuras fuertes. Parece ser que Saint no consideró práctico su sistema para sustituir en general la costura a mano. A ésta siguieron, en este sentido, otras invenciones de menor importancia, pero ninguna máquina llamó la atención.

A pesar de la importancia de este invento, este no fue muy bien recibido por las mujeres.Por aquella todo se hacía a manos y miles de mujeres cuidaban con esmero la precisión y calidad de su trabajo. Ellas aducían que la máquina no pudiera ejecutar el trabajo con la limpieza, seguridad y perfección con que lo realizaban los dedos femeninos. Tantos años de práctica con el uso de la aguja, no podía ser reemplazado por una máquina rara , que muchas veces se rompía por el exceso de trabajo.

Con el paso del tiempo el uso industrial, en la fabricación  de adornos, tejidos y demás artículo demostró que la producción manual ya no podía competir con el desarrollo de estas máquinas de coser, que hay aumentar considerablemente la producción bajaban consecuentemente los costos de elaboración.

Utilizando así esta nueva invención, se extendieron los innumerables grandes almacenes especializados en la fabricación de ropas hechas para ambos sexos, que hoy permiten a todos vestir mejor y a un coste mucho menor del que pagaban nuestros menos afortunados antecesores.

LAS CONSECUENCIAS EN LA COSTURA A PARTIR DE LA MÁQUINA DE COSER

La introducción de la máquina de coser necesitó una modificación radical en el arte de la costura. Muchas de las primeras tentativas hechas para coser a máquina siguieron la idea de imitar la costura a mano, valiéndose de una aguja que hacía entrar y salir en la tela por “dedos mecánicos o dientes”, pero todas estas invenciones fracasaron. Se consideró preciso abandonar por completo el método convencional de asegurar las telas, ideando otros medios de unirlas más adecuados al empleo de máquinas.

En los primeros aparatos construidos se empleaban hilos sueltos, no pudiéndose conseguir una longitud uniforme en la puntada. Pero pronto se idearon mecanismos donde el hilo podía utilizarse continuamente, devanándole en un carrete o bobina. Se idearon dispositivos para que a cada puntada se presentase una nueva e idéntica cantidad de hilo, y así se consiguió una costura del todo uniforme. En la máquina de costura, la marcha del hilo es continua del carrete a la tela, pasando por el ojo de la aguja, mientras que en la costura a mano el hilo va fijo a la aguja.

Es evidente, por consecuencia, que el hilo sólo puede pasarse a través de la tela, en forma de presilla u hojal, siendo el medio más conveniente para realizarlo emplear una aguja con el ojo cerca de su punta. La aguja es empujada justamente lo preciso para atravesar la tela y arrastrar al propio tiempo una longitud de hilo que forme al otro lado una presilla, levantándose la aguja inmediatamente. Pero, en lugar de llevar consigo el trozo de hilo que introdujo, éste se retiene por el revés de la tela, asegurándole con el mismo o con un segundo hilo, que se va desarrollando de una bobina y que se llama «hilo de relleno». Otra disposición que distingue la costura a máquina es la manera de regular la longitud de la puntada.

En la costura a mano, naturalmente, la obra no se mueve, determinándose a ojo la longitud de la puntada, cuyo tamaño es más o menos variable; en tanto que, en la máquina, la tela es la que se mueve debajo de la aguja, avanzando a impulsos absolutamente regulares, de tal manera que, tanto la longitud de la puntada como la tensión del hilo, son uniformes.

aguja de coser de maquinaPor la misma época muchos otros grandes inventores americanos habían comenzado por aquella época a tratar de resolver los problemas de la máquina de coser.

Las ideas de la aguja con el agujero en la punta y el empleo del doble hilo son completamente americanas de origen, y esta combinación fue concebida primeramente por Gualterio Hunt, de Nueva-York, hacia el año 1835. Los defectos de la puntada de cadeneta y ésta constituyó la característica más saliente de las máquinas anteriores, fueron reconocidos bien pronto.

La rotura de las presillas, en uno y otro punto, hacía que el hilo se soltase, deshaciéndose la costura con gran facilidad, buscándose la forma de combinar otra puntada libre de este defecto. Esto sólo podía conseguirse haciendo que cada puntada quedase firme por un nudo. En otras palabras, era necesario cerrar la puntada, y la mejora a que se debió esta solución creó la costura «a pespunte».

En la máquina de Hunt una aguja curva, con ojo en la punta, colocada en un brazo movible, se enhebraba en hilo de un carrete, y penetrando en la tela, formaba una presilla por el revés de ésta. Entonces, una lanzadera, llevando un pequeño carrete de hilo, pasaba por en medio de la presilla, dejando cogido el hilo, que se atirantaba cuando la aguja subía.

De esta manera se aseguraba la puntada. No obstante, debido al prejuicio que aún existía contra la máquina de coser, esta invención no se perfeccionó ni se estudió debidamente. Hunt renunció a patentar sus ideas, y más tarde perdió la oportunidad de hacer una fortuna.

Entonces comenzó la época en que más dispositivos y mejoras se introdujeron en la máquina de coser. Independientemente de Hunt y sus predecesores, Elias Howe, nacido en Massachusetts, dedicó su atención a las máquinas de coser en el año 1843.

En 1844 terminó un modelo hecho de madera y alambres, y, aunque primitivo en extremo, contenía la mayor parte de los dispositivos esenciales de la máquina moderna, patentándola en 1846. Howe fue el primero en patentar una máquina de pespuntear, pero su invención tenía dos detalles esenciales, la aguja curva, con el ojo cerca de la punta, y la lanzadera, que había sido ideada por Gualterio Hunt doce años antes.

Aunque tenía muchas de las invenciones de Hunt y de otros que estudiaron el asunto antes que él, la máquina de Howe era tan nueva en sus combinaciones y forma en que había sido dispuesta, que se consideró como una nueva invención. Además de otros detalles, tenía una placa para comprimir la tela y un dispositivo para dar la tensión al hilo superior.

Comprendía los detalles de nuestra máquina moderna, pero no tuvo éxito. Howe construyó algunos modelos, pero no los vendió al principio, y cuando lo consiguió los compradores no podían hacerla trabajar. Ea tensión no era uniforme, y esto era causa de que el hilo formase presillas muy flojas en ciertas partes de la costura, mientras que otras quedaban muy tirantes. El movimiento del hilo era defectuoso por la falta de continuidad; la pieza que apretaba la tela tenía que llevarse hacia atrás cuando llegaba a su límite de avance, apretaba de nuevo la tela y volvía a avanzar.

Howe era un mecánico que tenía poco dinero, y por sí mismo no disponía de capital suficiente para la fabricación. Sin poder conseguir interesar a los capitalistas de los Estados Unidos, vendió los derechos de su patente a una casa inglesa, pero su invención era tan poco apreciada que durante algún tiempo fue ofrecida, sin éxito, a muchos fabricantes e ingenieros importantes.

Pero Howe era un hombre de una perseverancia notable y no abandonó su querida idea de suministrar a los Estados Unidos máquinas de coser. Ea teoría de su máquina era buena, pero fracasó al aplicarla, por no encontrar la solución mecánica propia para asegurar el éxito comercial.

El, sin embargo, debía a muchos otros inventores la iniciativa de determinados mecanismos que completaron esta máquina bienhechora de la Humanidad. Debe recordarse que, no obstante, los inconvenientes que entonces se señalaban, la máquina de Howe cose actualmente.

Expuso su primer modelo en una fábrica de Boston durante algún tiempo, y los ensayos demostraron que podía hacer 300 puntadas por minuto, y se ofreció a hacer cualquier clase de costura que se le exigiese, realizándolo así en una séptima parte del tiempo empleado para hacerla a mano, por la mejor y más rápida costurera, resultando el trabajo perfecto y sumamente fuerte.

Pero la oposición de los obreros y otras consideraciones impidieron que las comprasen los sastres. Pronto se hicieron imitaciones de esta máquina de coser, que se vendieron con buenos beneficios, apreciándose las posibilidades de introducir innovaciones. Se discutieron los derechos de Howe, pero los pleitos que se siguieron no dejaron respecto a aquéllos ninguna duda.

Por eso comenzó a cobrarlos, incluso durante el pleito seguido contra Singer, cuya sentencia se dio en 1854; pero el valor en dinero de esta invención fue completamente aparente. En 1863 sus derechos llegaban a 4.000 dólares por día, y se calcula que alcanzaron en total la cifra de 2.000.000 de dólares. En la serie de la enorme cantidad de pleitos a que dio lugar el negocio comercial de máquinas de coser, las sentencias afirmaban, una y otra vez, que no se había construido máquina.de esta clase que no tuviera alguno de los dispositivos esenciales de la patentada por Howe.

maquina de coser de Howe

Había quedado demostrada la utilidad práctica de la máquina de coser, y a la primitiva se le fueron introduciendo mejoras, algunas muy originales y de éxito. Uno de los más ingeniosos inventores, y el segundo únicamente después de Howe en esta especialidad, fue Alien B. Wilson. En 1849 ideó el sistema de enganche rotativo, combinado con la bobina (sistema de bobina central), que constituyó la especial característica de la máquina Wheeler y Wilson Su patente de 1850 incluía la invención de una barra movible, provista de unos dientes que, saliendo por una ranura de la placa sobre que se coloca la tela, combinaba con otra barra de presión situada encima, marchando la tela interpuesta entre las dos, merced a los movimientos sucesivos de avance que imprimía la primera.

En 1851 y 1852 solicitó patentes para una mejora en este dispositivo, conocido por «avance en cuatro tiempos» para mover la tela, así como para el enganchador rotativo, ha ciendo pasar el hilo superior alrededor de una bobina que contiene el inferior. Con ello señaló el mayor progreso en la costura a máquina, que desde entonces puede hacerse en líneas curvas, siendo también notable por su maravillosa sen cillez y perfección mecánica, su sistema de bobina central. Los principios esendales de sus invenciones se emplean en todas las máquinas actuales de enganche rotatorio.

El avance a cuatro tiempos constituye una de las principales mejoras introducidas en las máquinas de coser, desde que Saint demostró que la costura a máquina era posible, siendo un dispositivo que figura hoy en toda máquina de coser. Bajo la placa de presión o prensa telas y a los lados del orificio por donde la aguja atraviesa la placa, encima de la que corre la tela, hay una o dos pequeñas superficies con dientes inclinados oblicuamente.

Cuando se ha formado la puntada, esos dientes se levantan uno o dos milímetros y, enganchando la tela, avanzan apoyando ésta sobre la superficie inferior y lisa del prensatelas, haciendo avanzar también a ésta en una longitud conveniente. Esto constituye el segundo tiempo, dando lugar al tercero el movimiento de descenso de los dientes, que sueltan la tela y retroceden en un cuarto tiempo para volver a su posición primitiva, repitiéndose el mismo ciclo a cada puntada. Introduciendo Wilson este dispositivo, hizo que el movimiento del material no sólo fuese automático, sino también que la longitud de la puntada fuese rigurosamente exacta.

antiguas maquinas de coser

El trabajo necesario para coser se facilitó muchísimo, no precisando otro cuidado que el de guiar la labor. De aquí, el que ganase pronto popularidad la máquina en que Wilson introdujo esta mejora.

En 1851, Guillermo O. Grover, sastre en Boston, patentó una disposición para coser con doble cadeneta, que sirvió de base para la construcción de máquinas conocidas con el nombre de Grover y Baker. También en 1865, Jaime A. E. Gibbs, labrador en Virginia, ideó un mecanismo para coser en cadeneta con un solo hilo, lo que caracteriza a las máquinas Gibbs y Baker, mejoradas después por Willcox y conocidas por Willcox y Gibbs.

Todavía, y, apesar de la actividad de todos estos inventores, entre los años 1830 y 1851, la máquina de coser no había alcanzado el favor completo del público. Siendo esto debido a la cantidad de invenciones imperfectas que aparecieron en el mercado, y que dieron tan mal resultado que levantaron una arraigada sospecha contra los aparatos mecánicos de coser. Este prej uicio, tan largo tiempo extendido, no podía desaparecer fácilmente, necesitándose muchos años de esfuerzos constantes de los fabricantes para convencer al público escéptico, cada vez que pretendían demostrar que cada modelo perfeccionado, no era otra nueva máquina lanzada al fracaso, y que no existía ninguna intención de engañar.

Pero la máquina de coser llega a un estado en que, inventados sus mecanismos esenciales y perfeccionados, demuestran su utilidad práctica. Sólo queda por poner en juego, por los hombres de energía y de negocios, la habilidad necesaria para conti.iuar la fabricación, buscando después los medios de introducir el producto en el mercado. Aquellos que, en un principio, apreciaron la importancia de la máquina de coser, como un factor en el avance comercial del mundo, se aplicaron con ardor a promover la industria. Se establecieron factorías en Bridgeport, Cambridge, Boston y Nueva York, así como en otras ciudades, pa ra la exclusiva fabricación de estas máquinas.

Ea importancia de Nueva York como centro comercial, fue pronto reconocida por los fabricantes, y allí se establecieron los principales depósitos y centros de distribución para toda New England.

HISTORIA DE LAS MAQUINAS SINGER

El más importante, no ya de los inventores, sino de los fabricantes, aparece en Isaac M. Singer, cuyo nombre comienza a conocerse en 1850. Su primera máquina, patentada en 1857, tenía una aguja vertical, movida por un eje suspendido, movido por una rueda colocada en una entalladura de la mesa. Un compresor elástico situado a un lado de la aguja, sujetaba la tela, dándose movimiento al brazo que llevaba la aguja, y a la lanzadera, mediante una transmisión. Se empleaban en ella dos hilos, y hacía el pespunte cerrado; la presilla del hilo de la aguja se aseguraba en cada movimiento de avance por el de la lanzadera.

Singer también introdujo el movimiento a pedal, para sustituir el trabajo a mano; pero, aunque parezca es-traño, siendo hoy el movimiento a pedal una característica umversalmente adoptada, él despreció al principio este invento y renunció a patentarlo. Se ve que los dispositivos patentados en su máquina no presentaban grandes diferencias con respecto a las de otros inventores. Era muy parecida a la de Howe, pero muy superior bajo el punto de vista de la fabricación.

Eas máquinas Singer son notables poi el hecho de que, desde que aparecieron, siempre dieron buen resultado, cosiendo perfectamente. Como hemos visto, las bases fundamentales mecánicas de la máquina de coser eran ya conocidas antes de que Singer se ocupase del problema a resolver.

Entonces era ya demasiado tarde para conseguir patentes originales; pero su clara percepción del trabajo realizado por sus antecesores, y su capacidad para adaptar a la práctica y utilizar, no sólo sus propias iniciativas, sino las de los demás, le colocó a la cabeza de los fabricantes en esta rama de la industria.

Tan pronto como se vio que la máquina Singer tenía éxito, los propietarios tuvieron que defenderse contií las reclamaciones de Elias Howe. Sin ger figuró como el defensor más obstinado, apoyándose en las invenciones primitivas de Hunt; pero últimamente Singer, y con él todos los demás fabricantes, tuvieron que ser tributarios de Elias Howe, solicitando, en 1855, una autorización de éste para utilizar sus patentes.

Singer sufrió un rudo golpe cuando el tribunal sentenció contra él. Su ideal hubiera sido construir una máquina a precio económico, accesible para las pobres costureras, pero el coste de las patentes de Howe hicieron esto imposible. No obstante, el auxilio que necesitaba Singer, llegó de una manera inesperada. Su principal consejero, mister Clark, le propuso ayudarle financieramente y convertir el negocio en empresa beneficiosa, si le cedía la mitad de los beneficios posibles.

Clark era un hombre de energía, imaginación y entusiasmo sin límites. Aprobó la gran idea de Singer de introducir la máquina de coser en todos los hogares, y fue tan sólo cuestión de organización y recursos financieros el realizarlo. Formada la sociedad I. M. Singer y Co, el futuro de la máquina de su nombre quedó asegurado.

Las primeras máquinas Singer, se construyeron, principalmente, para emplearlas en los trabajos de las fábricas; pero cuando se vio, claramente, que podía ser también uno de tantos accesorios domésticos, se hicieron modificaciones para que, conservando sus cualidades características, tuvieran la ligereza y elegancia propias para adaptarse a los usos domésticos.

partes de una maquina de coser moderna

La llegada de Singer al campo de la fabricación marcó una nueva era para los aparatos de coser. Con una maravillosa organización y la aplicación de principios científicos, la Compañía Singer ha tomado siempre la iniciativa en los perfeccionamientos, introduciendo constantemente nuevos modelos para toda clase de trabajo, aunque en la forma y estructura general son semejantes a los tipos originales.

La fabricación y venta de estas máquinas, no se ha interrumpido desde que se presentaron en el mercado, y aunque en él hay muchos competidores, pues los derechos de patente expiraron hacia el año 1877, la Singer es aún la más extendida. Tanto ésta, como las demás máquinas de coser modernas, llevan tres combinaciones de mecanismos; uno, para formar la puntada, combinado con aplicaciones para regular y mantener el grado de tensión de los hilos; dispositivos dispuestos para sujetar el material a la entrada y salida de la aguja, en la parte en que se forma la puntada, y un mecanismo regulable y automático para hacer avanzar longitudinalmente la tela, a impulsos iguales, una vez formadas las puntadas. Se hacen tres clases de costuras; de simple cadeneta o de tambor, de doble cadeneta y de pespunte cerrado.

En la primera de estas tres formas de coser se emplea un solo hilo; las otras necesitan dos, uno en la aguja y otro debajo de ésta. Cada clase tiene sus partidarias entre las costureras. El pespunte cerrado se asemeja, en su formación, al tejido, mientras que la cadeneta, que se deshace fácilmente, se parece más al punto de media. Se calcula que el 90%  de las máquinas domésticas hacen el pespunte cerrado.

Se ha visto que, para hacer el pespunte, el hilo inferior tiene que pasar por la presilla formada por el superior. Esto se consigue de dos maneras: la primera consiste en hacer pasar una lanzadera que contiene en su interior una bobina con hilo, a través de la lazada o presilla formada por el hilo superior, combinando los movimientos alternativos de la lanzadera con los de subida y bajada de la aguja.

El segundo medio de hacer el pespunte se funda en enganchar la presilla formada por el hilo de la aguja, por medio de un gancho rotativo, que, ensanchando dicha presilla, la hace pasar por una bobina central, que lleva devanado el hilo y que está alojada en el centro del sistema de enganche. Este método fue inventado por A. B. Wilson, y es conocido por principio de Wheeler y Wilson o de bobina central.

Una combinación intermedia entre la lanzadera alternativa y el enganche rotativo es la de las máquinas de bobina oscilante, introducidas por la Compañía Singer. La lanzadera tiene forma de gancho, no muy diferente al del sistema Wilson, llevando en el interior una bobina con gran capacidad de hilo. Las máquinas, tanto de enganche oscilante como rotativo trabajan con gran delicadeza y rapidez. En todos los casos, para hacer el pespunte cerrado, uno de los mecanismos esenciales está constituido por una barra, en la que se fija una aguja con el ojo cerca de la punta, por donde pasa el hilo superior, lo mismo cuando se trata de lanzadera alternativa que cuando se emplea el enganche oscilante o rotativo con la bobina para el hilo inferior.

Este conjunto de invenciones americanas, forma los tipos de las máquinas hoy en uso. Millares de patentes han sido concedidos en los Estados Unidos y en Europa por mejoras en las máquinas de coser; y aunque su eficacia y utilidad han sido notablemente aumentadas, por numerosos accesorios y detalles, el principio fundamental no ha sido variado todavía.

Aun en su presente estado de alta perfección, las invenciones son, sin embargo, numerosas, y continuamente se conceden patentes. Lo mismo puede decirse de la maquinaria para producir las distintas piezas intercambiables de las máquinas de coser; el principio americano de facilitar el recambio de piezas excesivamente usadas o rotas se realiza con toda extensión en esta industria.

Las máquinas especiales para producir las partes más complicadas de las máquinas de coser, son tan perfectas, que ejecutan el trabajo con la más notable exactitud y velocidad, y, a menudo, necesitan más talento inventivo en su construcción que la misma máquina de coser a cuyo trabajo se destinan. En las fábricas importantes, el departamento de ensayos es el más interesante Allí el inventor tiene toda clase de facilidades para desarrollar sus ideas y estudiar los resultados de sus ensayos preliminares.

Con frecuencia, se emplea mucho tiempo y mano de obra en la invención y estudio de una nueva pieza o accesorio, que, después, se ensaya cuidadosamente en el departamento de fabricación, correspondiente a la clase de trabajo para la que se ha ideado, y, si da resultados satisfactorios, se instala la maquinaria especial para su construcción que, a veces, tiene que abandonarse, seguidamente, por haberse descubierto algo nuevo que lo mejora. Aunque el inventor desplegue gran originalidad e ingenio para mejorar un dispositivo, la invención puede no tener valor, si no se encuentra otro cerebro de talento que encuentre la manera de que sea comercialmente práctico.

La fabricación de máquinas especiales, construidas para producir, repetidas, cada una de las diferentes partes componentes de un determinado organismo, de suerte que, reunidas, forman el producto terminado, fue primeramente llevado a efecto en gran escala en los Estados Unidos; por eso se conoce generalmente en el mundo por sistema americano.

Con los progresos realizados en el arte de la mecánica y el empleo general de aparatos y máquinas herramientas, se hizo posible llegar a una, casi, absoluta precisión. Pero el sistema que permitiese poder construir las distintas piezas de manera que, en el conjunto de un mecanismo, pudiera remplazarse una de ellas por otra, casi absolutamente idéntica, exigía una perfecta y uniforme exactitud. Para alcanzarla, en la forma y dimensiones de cada pieza, es necesario emplear normas con qué poder comprobar la medida, dentro de tolerancias reducidísimas, con un modelo que sirva como tipo de comparación. A ninguna máquina se aplica, tan rígidamente como a la máquina de coser, este sistema. Y tan perfecto es, que las diversas piezas pueden adquirirse del comercio en cualquier ciudad del mundo.

Se han hecho muchas aplicaciones de la máquina de coser para diversas clases de trabajo, y se suministran numerosos accesorios con este fin, extendiéndose el uso de aquélla de un modo extraordinario, siendo ahora posible bordar, coser botones, hacer festón, ribetear, preparar y hacer dobladillos zurcir, fruncir y hacer otros diversos trabajos con gran facilidad en una misma máquina, mientras en las fábricas y almacenes de confección se emplean máquinas especiales para cada operación. Su esfera de aplicación ha aumentado persistentemente, extendiéndose, puede decirse, a todos los oficios en que se precise unir un trozo de material con otro.

Las máquinas son capaces de coser dos trozos de cuero con 50 milímetros de grueso tan rápidamente como si fuere muselina. No se limitan a lo que pudiera llamarse, exclusivamente, coser. Aseguran los botones a razón de 10 a 15 por minuto, cosiendo siempre, aunque, naturalmente, el dibujo y detalles de la máquina varía de acuerdo con el carácter de la obra que ha de ejecutar. Es posible equipar las máquinas con más de una aguja, siendo el máximo número de ellas el de doce, colocadas unas al lado de otras para hacer una serie de costuras paralelas, tomando cada una el hilo de su correspondiente carrete, pudiéndose emplear así, al mismo tiempo, hilosde diferentes colores. La capacidad total de estas máquinas es de 1.ooo puntadas por minuto, o sean, 150 pespuntes dobles por segundo.

Con las máquinas especiales, cualquier operador inexperto puede aprender, en uno o dos días, a coser una determinada clase de obra, y, en pocos meses, estará más práctico que cualquier obrero manual con años de experiencia. Este avance y desarrollo en costuras especiales, aplicado a la industria, ha producido un enorme beneficio, reduciendo el coste para el comprador y facilitando el éxito comercial al fabricante, que no hubiera podido alcanzar los resultados actuales sin la máqmna de coser. Los industriales solicitan constantemente máquinas especiales para determinados trabajosy esto ha dado lugar a la creación de cientos de distintos tipos y clases de aparatos y millares de variedades o modificaciones de éstos para adaptarse a las demandas.

Algunas son capaces, por ejemplo, para ajecutar las más complicadas labores de costura de adorno; otras se construyen para utilizarlas en las grandes fábricas de guantes, zapatos, guarnicionería, sombrillas y numerosas variedades de trabajo semejantes. Una mejora reciente consiste en un dispositivo automático para unir alfombras con la máquina de coser; diminuto y compacto mecanismo que cose a lo largo las alfombras, a razón de cuatro metros por minuto, suprimiendo, por completo, este pesado y fatigoso trabajo manual, con material tan grueso y duro.

Para la mayoría de las personas que en el transcurso de su trabajo hacen unos pocos ojales, no parecerá de importancia esta operación, pero si se tiene en cuenta los que son preciso abrir y terminar en un gran taller de confecciones, en las ropas, en millones de cuellos, puños, camisas y zapatos, se comprenderá la enorme reducción de tiempo, y economía de mano de obra que representa una máquina especial para hacer este trabajo. Hay muchos tipos en uso de máquinas de hacer ojales; la primera de éstas, un aparato primitivo, la patentó Humphrey en 1862; pero la de Reece, patentada en 1881, llevó el arte de hacer ojales a su presente estado de perfección.

Una de las aplicaciones de la máquina de coser que ha hecho verdadera revolución, ha sido la relacionada con la industria de la zapatería, ha máquina McKay se inventó en 1858 por Lyman R. Blake, y sus numerosos perfeccionamientos han sido notables, según reconoce su propio inventor. Fue construida por McKay después de varios años de paciente labor y de gastar más de dólares 130.000, hasta alcanzar resultados prácticos. Esta máquina se empleó extensamente en los Estados Unidos y en Europa, pero tenía el inconveniente de que a los zapatos cosidos con ella no podían coserles nuevas suelas, teniendo que ser éstas clavadas o pegadas, lo que les hacía perder flexibilidad.

En la máquina ribeteadora Goodyear, que fue patentada por primera vez en 1871, se hacía un ribete en el material, que luego se sujetaba a la suela por una costura exterior. Los zapatos hechos de esta manera eran mucho más flexibles y podían ser reformados por el zapatero, poniéndoles suelas nuevas por el procedimiento manual ordinario.

Esta notable máquina, fué, desde un principio, aplicada a la fabricación de botas y zapatos, y, al presente, se aplica a la confección de las clases más finas. En 1842, J. J. Greenough, patentó una máquina para coser cueros y otros materiales daros, pero no se generalizó. Al siguiente año, Jorge H. Corliss, el inventor de la máquina de vapor Corliss, patentó una máquina semejante, que tenía dos agujas con el ojo cerca de la punta, y trabajaba horizontalmente, aunque los agujeros se hacían previamente con leznas.

Los movimientos se producían por una excéntrica y el avance era automático. Las máquinas para coser pieles y cueros se emplean ahora en todas las ramas de esta industria, en la confección de ia parte superior de los zapatos, y las diferentes costuras que se precisan en la confección de guantes, en guarnicionería y en talabartería.

Las máquinas de coser, anteriores a la Singer, no disponían de otro medio de ponerlas en movimiento que la ordinaria manivela. Esto obligaba a ocupar la mano derecha, no dejando libre más que la izquierda para arreglar y guiar el material que se cosía. Singer introdujo el mecanismo para moverlas con los pies, y esta fue una gran mejora para utilizar la máquina; pero como algunos predecesores en esta industria, no creyó haber hecho un gran descubrimiento, y no pidió por él patente especial.

Aunque Singer adoptó ya el pedal en su primera máquina, y, consecuentemente, quedaban libres las manos para atender a la labor, se han hecho esfuerzos ingeniosos para evitar también el trabajo de los pies. Naturalmente, en las grandes fábricas, las máquinas se mueven por fuerza motriz, pero se ha desplegado mucho ingenio para adoptar un motor a las necesidades domésticas.

Durante los primeros veinte años de la máquina de coser, después de su introducción en el comercio, se concedieron numerosas patentes para conseguirlo, ha mayoría de ellas se basaba en la acción de un resorte de acero arrollado, que necesitaba envolverse de la misma manera que en un reloj. Sin embargo, estas fantásticas ideas, no dieron el menor resultado práctico a sus ingeniosos inventores. Pero al llegar a ser la electricidad de aplicación universal, se produjo un cambio completo. Hoy puede funcionar la máquina de coser, independientemente de los pies y de las manos, si hay corriente eléctrica en la casa.

Un pequeño motor, con la fuerza aproximada de un octavo de caballo, se coloca en la parte superior o debajo de la mesilla, y alimentado por un enchufe instalado en el muro o en cualquier portalámpara con su interruptor correspondiente, siendo el gasto del trabajo casi el mismo que el del alumbrado de una lámpara de mediana intensidad. Con esto se consigue una mayor velocidad media, que llega a 800 puntadas por minuto, en lugar de las 200 a 400 que se alcanzan con el uso del pedal. L,& velocidad de la costura se regula de una manera muy ingeniosa, actuando, sencillamente, por presión sobre el mismo pedal.

No hay mejor demostración de la superioridad de la máquina de coser americana que su enorme venta en el extranjero. Los Estados Unidos son los que exportan en mayor cantidad en el mundo; siendo el mayor país importador Gran Bretaña, al que sigue Alemania. Todas las grandes fábricas norteamericanas tienen sucursales en el extranjero, donde la mano de obra puede conseguirse más económicamente que en aquel país, estando dichas sucursales equipadas con maquinaría america-na y con todos los útiles necesarios para producir máquinas iguales, acornódándolas a las necesidades de los mercados extranjeros.

Algunas de estas sucursales tienen inmensas proporciones, y su producción es superior a la de las tábricas norteamericanas. Se ha calculado que el número de máquinas americanas vendidas al extranjero, más el de las producidas en éste, es igual al número de las que se fabrican en los Estados Unidos para el consumo nacional. Las ventas exceden hoy de 2.000.000 de máquinas al año, y se calcula que el valor de la exportación tota) de los Estados Unidos, desde que se concedió la patente de Howe, suma cerca de cien millones de dólares.

El número mayor de máquinas vendidas corresponde a las fabricadas para uso doméstico, y la mayoría de ellas las adquieren gentes sin capital, que no pueden pagar al contado; pero con objeto de facilitar la colocación de estas máquinas, la Compañía Singer ideó, en 1856, el sistema de venderlas a plazos, y esta forma se extendió por el mundo con gran éxito. Por este medio, el comprador paga su máquina por pequeñas cantidades semanales o mensuales y, con frecuencia, gana con ellas lo suficiente para costear el importe de la compra eventual.

Desde el principio fue muy bien acogida la idea por el público. Se establecieron oficinas y depósitos en todas las ciudades importantes de los Estados Unidos, y las poblaciones de su proximidad, de tal suerte, que hasta las aldeas entraron en la organización.

Fue un nuevo método de hacer los negocios, encontrando en él los consumidores las ventajas de la compra directa, además de poder hacerla a plazos, y la comodidad de poder surtirse fácilmente de accesorios y piezas de recambio, y cuando cualquier mejora importante se introducía en el sistema de las máquinas, se establecían condiciones ventajosas para adquirir los nuevos modelos, cambiándolos por los antiguos.

primera maquina de coser singer

El sistema dio resultados tan satisfactorios, que hacia el año 1863, siete años después de establecerse, las ventas habían subido, de 21.000 máquinas al año, a 42.000 en 1867, mientras que en los siguientes cuatro años la producción aumentó tan rápidamente que en 1871 alcanzó la cifra de 181.600 máquinas. Después de retirarse con grandes fortunas, los dos principales socios de la primitiva compañía, se constituyó otra nueva, que extendió sus operaciones a todos los países del mundo.

Lo mismo los chinos que residen en los límites del Tibet, que los labradores del Cáusaso, como los solitarios pastores que viven en el círculo polar ártico, pueden adquirir la máquina de coser a plazos, con la misma facilidad que las mujeres que residen en Nueva York, Londres o París.

La factoría primitiva está en ELizabeth, Nueva Jersey, pero ha sido superada en importancia por otra de la misma compañía en Clydebank, Escocia, que es la mayor del mundo dedicada a máquinas de coser. En tiempos normales da empleo a más de 14.000 personas. La compañía es, también, propietaria de grandes bosques en América, donde corta la madera necesaria para las cajas y ebanistería de las máquinas Singer, siendo enorme su consumo anual de hierro, acero y otros metales.

Pero esta explotación persistente no ha sido sola la causa de que se haya extendido tanto la máquina de coser. Esto ha obedecido a la perfecta, rápida y fácil manera de ejecutar el trabajo. Ha sido simplificada y pefeccionada en grado extraordinario, y sus varias aplicaciones se van ampliando constantemente, gracias a los distintos accesorios y dispositivos que se idean con éxito. Como medio productor industrial casero, no se ha inventado jamás mecanismo tan útil y práctico como esta máquina.

Con el objeto de realzar el valor comercial y estético del buen gusto en el diseño industrial, en lo referente a los artefactos para el hogar, se van mejorando los productos, dotándoles de buenas líneas y decorándoles sin demasiada exageración. Con respecto a ello, las máquinas de coser eléctricas que se han desarrollado dejan de tener la apariencia de su función, y aparecen como bellísimos gabinetes de sala, dignos de incorporarse entre los demás muebles, sin que se sospeche su verdadera función.

La máquina de coser moderna es también más fácil de manejar, y mas versátil en sus funciones, pues forman parte de la máquina varias piezas que anteriormente debían de ser adquiridas. Incluidos en la máquina eléctrica está el motor, y además dos medios para poner la máquina en marcha, uno que funciona con el muslo y otro con el pie, también una lamparilla eléctrica enfocada hacia el trabajo que se hace.

Finalmente, para que una ciega pueda usar la máquina sin el peligro de que la aguja le lastime la mano, hay un método especial que emplea las células fotoeléctricas para detener el motor en seguida que la mano interrumpa el circuito al acercarse demasiado a la aguja.

Ver Las Primeras Máquina de Coser “SINGER”

Fuente Consultada:
Colección Moderna de Conocimientos Universales Tomo IV – La Industria – Editores W.M. Jackson, Inc. – La Maquina de Coser

 

Importancia de la Alimentación en el Progreso Tecnologico y Científico

Relación entre  Alimentación y el Progreso Tecnológico

Desde cierto punto de vista el hecho más importante de toda la historia humana fué el descubrimiento del Nuevo Mundo en 1492. El viaje de Colón descubrió nuevas tierras para colonizar y nuevos campos de ideas para cultivar; pero desde otro punto de vista fué descubierto trescientos años más tarde un mundo aún más vasto. Nuestros antepasados del tiempo de la Revolución Americana — e incluso hombres de la generación pasada, abuelos de los hombres actualmente en actividad — vivían en forma muy parecida a los hombres que vivieron en tiempo de César.

El transporte por tierra durante los primeros años del siglo XIX, se hacía a caballo o en vehículos tirados por caballos, e incluso se usaban los bueyes, en muchos sitios, para las cargas pesadas. El transporte por mar se hacía en barcos de vela, más grandes y más ágiles que los barcos de César, evidentemente, pero sin emplear ningún principio diferente.

La ciencia de la medicina  — o mejor dicho lo que hoy día llamamos ciencia de la medicina— no existía en el año 1800. Priestley había descubierto el oxígeno y Lavoisier había echado los cimientos de la química, pero nuestra ciencia química moderna no existía. Benjamín Franklin había remontado un cometa hacia una nube tempestuosa y había tenido la suerte de captar una chispita, en lugar de un rayo, con la llave que había unido al cordel del cometa, pero con todo, la ciencia física no había adelantado mucho desde el tiempo de Arquímedes.

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Primeros Ferrocarriles

El mundo, sin embargo, se preparaba para adelantar. Aproximadamente a mediados del siglo XVIII, algo cambió en los asuntos humanos, exteriorizándose en la libertad de pensamiento y de crítica que se convirtió en el siglo XIX en ferrocarriles, buques de vapor, numerosas máquinas, etc. y todo este inmenso adelanto de la ciencia física que aun ahora — con todo y formar parte de la vida diaria— nos obliga a maravillarnos a diario.

¿Qué fué lo que sucedió hace sólo doscientos años y que nos abrió el cofre de los tesoros del conocimiento?.

Durante miles de años el hombre vivió sobre la tierra aproximadamente en la misma forma que sus antepasados y luego empezó a adelantar en todas direcciones. Lo que había sido imposible antes, se hizo posible para los hombres de la última parte del siglo XVIII y del XIX. ¿Cuál fué este cambio?.

La pregunta tiene sólo una respuesta. Fué un aumento de las obras creadas por el trabajo del hombre, una vez provistos los elementos necesarios para la vida. Por consiguiente en algún momento, alrededor del año 1750, el trabajo del hombre empezó a ser más productivo.

La necesidad diaria más apremiante de todo ser vivo es el alimento y antes del siglo XVIII había existido, con diversos grados de intensidad, una constante falta de alimentos. Por consiguiente, si en ese momento el hombre empezó a tener tiempo sobrante para estudiar, que es lo que se requiere para avanzar en el terreno de los conocimientos, o sea, si el hombre empezó en ese momento a meditar y a aplicar a las artes el fruto de su estudio, como dice Sismondi, ha debido ser porque durante el siglo XVIII el alimento se fué haciendo más barato y más abundante.

El hombre hambriento no medita sobre arte; tal como dice el doctor Samuel Johnson: “El que desfallece de hambre se preocupa bien poco de cómo se alimentarán los otros”.

La abundancia de alimentos a precios que estén al alcance de todos es de primera necesidad para el bienestar humano. El mayor éxito de los siglos XVIII y XIX consiste en haber obtenido suficiente comida para aliviar esta necesidad y la Victoria sobre el Hambre, debida a la gran producción que la maquinaria consiguió proporcionar a una población relativamente reducida, es la conquista que ha producido todas las comodidades de hoy en día.

LOS ALIMENTOS Y LA HISTORIA

Es difícil que las personas que viven en condiciones modernas se den perfecta cuenta de que estamos disfrutando un lujo y una abundancia tan general como nunca pudo imaginarse antiguamente que pudiera ser posible. “Quisiera atreverme a desear, ya que no a esperar, que los labradores pudieran tener vidrios en sus ventanas y comieran carne una vez por semana”, decía sir Tomás Moro.

No obstante se ha alcanzado mucho más de lo poco que osaba desear sir Tomás Moro, aunque no lo esperaba; ahora tenemos cristales en todas las ventanas y la carne forma parte de la dieta ordinaria de la gente junto con leche y manteca y aun otros alimentos que en tiempos de Moro eran lujos apenas conocidos por los príncipes.

Hay todavía sufrimientos en el mundo, y estamos realmente muy preocupados para aliviarlos como corresponde, pero la existencia de estos sufrimientos no constituye una base suficiente para destruir la sociedad actual y tales consejos radicales provienen tan sólo de aquellos que no se han dado cuenta de los grandes adelantos que se han hecho y se están haciendo.

La esperanza de la humanidad reside en las promesas que se están realizando debido al progreso de los últimos ciento cincuenta años, y el programa más perfecto que podemos proponernos para el futuro consiste en perseverar en los métodos que tanto han conseguido ya para aliviar la miseria humana.

El primero y más importante de los éxitos recientes es el que ha sido llamado la derrota del Hambre. Desde luego, es imposible una victoria absoluta, pues siempre habrá tormentas, grandes sequías, heladas y enfermedades de las plantas o animales que escaparán al dominio del hombre, y que ocasionarán cosechas escasas. De todos modos gran parte de los sufrimientos han sido consecuencia de la ignorancia y de la estupidez humana. Entre las causas del hambre que enumera Mr. Cornelius Walford, algunas tienen todavía importancia actualmente:

1. Prohibiciones de cultivo o destrucción voluntaria de las cosechas.
2. Agricultura de técnica defectuosa por el régimen comunal de la tierra.
3. Acción gubernamental mediante reglamentaciones o impuestos.
4. Restricciones monetarias, incluso desvalorización de la moneda.

Los errores y estupideces de los hombres perdurarán indudablemente mientras el hombre exista sobre la tierra, pero pueden incuestionablemente disminuir y aminorar sus efectos cuando la humanidad aprenda a reconocerlos y.comprenda los trastornos que ocasionan. La historia del mundo ha sido la historia de la lucha por el pan de cada día. Las artes primitivas provienen de la búsqueda de alimentos por el hombre primitivo — terrible búsqueda, de la cual dice el conde Grégoire en 1804, pensando especialmente en Francia:

“Los tiempos de hambre eran antiguamente más calamitosos que en nuestros días y su azote era mucho más frecuente. Maret, el Viejo, contó diez hambres en el siglo X y veintiséis en el siglo XI.”

Las batallas, los torneos y las coronaciones en Reims o en Aquisgrán, así como los esplendores semejantes al del Campo de la Tela de Oro, no han sido más que distracciones momentáneas. El interés continuo y permanente de la humanidad lo ha polarizado el alimento y en numerosos libros se habla de los inútiles esfuerzos de todo género que se han efectuado para conseguir alimentos.

Mr. Farr decía de Inglaterra “en los siglos XI y XII se registra un hambre cada catorce años por término medio, y el pueblo sufrió veinte años de hambre en el término de doscientos años. En el siglo XIII la lista muestra la misma proporción de hambres; añadiendo cinco años de precios elevados, la proporción es aun mayor. En conjunto, las épocas de escasez disminuyeron durante los tres siglos siguientes; pero el término medio desde 1201 hasta 1600 es el mismo, o sea, siete hambres y diez años de hambre por siglo. Esta es la ley que regula las carestías en Inglaterra”.

Se puede obtener una idea del significado de estas breves afirmaciones examinando el siguiente resumen que da Mr. Warlford respecto de las hambres de Europa durante el siglo XIII:

1200 Irlanda:Un año frío, sin alimentos.

1203 Inglaterra: Una gran mortalidad y hambre por las largas lluvias

1203 Irlanda: Una gran hambre tanto que los curas comieron carne en Cuaresma

1209 Inglaterra: Hambre por culpa de un verano lluvioso y un duro invierno.

1224 Inglaterra Un invierno muy seco y mal tiempo para la siembra, de lo cual provino una gran hambre.

1227 Irlanda: Gran hambre en todo el país.

1230 Roma: Hambre después de haberse desbordado el Tíber.

1235 Inglaterra: Hambre y peste; mueren en Londres 20.000 personas; la población come carne de caballo, corteza de árboles, pasto, etc.

1239 Inglaterra: Gran hambre, la gente se come a sus niños.

1243 Alemania: Hambre

1243 Inglaterra: “Por culpa de haber bajado el valor de la moneda acaeció una gran penuria”.

1252 Inglaterra: No llovió desde “Pascua Granada” (alrededor del 15 de mayo) hasta el otoño; no creció el pasto, por lo cual hubo una gran hambre; gran mortandad de hombres y ganado; carestía de los cereales y escasez de frutos.

1257 Inglaterra: Las inundaciones de otoño destruyeron los granos y la fruta; siguió una gran epidemia.

1258 Inglaterra: Los vientos del norte que reinaron durante la primavera destruyeron la vegetación; faltó comida, porque la cosecha anterior había sido pequeña, e innumerable cantidad de gente pobre murió. Se trajeron de Alemania cincuenta cargamentos de trigo, y centeno y aun el mismo pan se trajo de Alemania; pero a los ciudadanos de Londres se les prohibió mediante una proclama que comerciasen con estas mercaderías. “Una gran carestía siguió ” a la peste de este año húmedo, pues un quintal ” de trigo se vendía a 15 o a 20 shillings, pero lo peor fué al final, pues ya no se encontraba nada “por dinero y mucha gente pobre se vio obligada  a comer la corteza de los árboles y carne de caballo; pero muchos murieron de hambre, dicen que “en Londres más de 20.000”. — Penkethman.

1262 Irlanda: Gran destrucción de personas por la peste y el hambre.

1268 Sicilia: Terrible hambre. Lo mismo en Viena.

1271 Inglaterra: Una violenta tempestad e inundación, seguida de unagran hambre en todo el distrito de Canterbury.

1271 Irlanda: Epidemias y hambre en toda Irlanda.

1281 Polonia: Hambre

1286 Inglaterra: Veintitrés años consecutivos de hambre comenzando en este año.

1289 Inglaterra: Una tormenta destruye la semilla, y el trigo sube a un alto precio.

1294 Inglaterra: Gran hambre; muchos miles de pobres mueren.

1295 Inglaterra: No hubo cereales ni frutos, “de manera que los pobres morían de hambre”. Camden.  — Granizo, gran destrozo de alimentos.

1295 Irlanda:  Gran carestía durante este año, y los años anteriores y siguientes

1297 Escocia: Hambre calamitosa y epidemias.

1298 Inglaterra: Eduardo I cumple veintiséis años. Un año particularmente calamitoso de los veintitrés años de carestía mencionados por Short, que en esta época tan religiosa pareció alcanzar su forma más terrible cuando no se pudo conseguir vino para administrar la comunión en las iglesias.

Pasando por alto muchos años de hambre que se describen brevemente, es digno de notarse que en muchos casos la intensidad de la carestía se aclara haciendo constar los altos precios pagado por los alimentos. Así:

1437-38 Inglaterra:  El trigo se elevó desde su precio ordinario de 4 chelines o 4 chelines y 6 peniques por quintal (aprox. 10 kgs.) a 26 chelines y 8 peniques. Se hizo pan de raíces de helechos. — Stow. Lluvias y tormentas. — Short. “En el 17º año de Enrique VI, debido a grandes tempestades y vientos y lluvias tremendas, hubo tal escasez que el trigo se vendía en algunos lugares a 2 chelines y 6 peniques el bushel (1,5 litros aprox.)”.

1439 Inglaterra:  Enrique VI cumple dieciocho años. “El trigo se vendía en Londres a 3 chelines el bushell; majado, a 13 chelines el quintal; la avena a 8 peniques el bushell (1.5 kgs. aprox.) por lo cual los hombres debieron comer más alubias, guisantes y cebada  que en los cien años anteriores; por lo cual Stephen Browne, entonces alcalde, mandó buscar a Prusia e hizo venir a Londres muchos barcos cargados con centeno, que hizo mucho bien; pues ” el cereal para hacer pan era tan escaso en Inglaterra que la gente pobre hacía su pan con raíces ” de heléchos”.

1521 Inglaterra:  Hambre y mortalidad. “El trigo se vendía en Londres “a 20 shillings el quintal”.

Cuan grandes han sido las penurias y sufrimientos humanos en tiempos antiguos se deduce de la observación de Bruyerinus Campegius 5 de que las aves conocidas en latín por corvi — cuervos — no son buenos para comer porque viven en gran parte de cadáveres humanos, indicando con esto que los cadáveres insepultos no eran nada fuera de lo común.

La falta de suficiente cantidad de comida no terminó sin embargo en el año 1600, último año de los incluidos en el resumen de Mr. Farr, sino que continuó (aunque disminuyendo su frecuencia en Inglaterra), pero siempre con muchos sufrimientos, hasta entrado el siglo XVIII, y en Francia la falta de comida a consecuencia de la pobre cosecha de 1788 fué uno de los motivos desencadenantes de la gran revolución de 1879.

El libro de M. Parmentier sobre “Nutritive Vegetales which May Be – Substituted for Ordinary Food in Times of Scarcity”, premiado por la Academia de Besancon en 1772 fué traducido al inglés y publicado en 1783 en Inglaterra con un prólogo del traductor en el cual, al describir las condiciones de Inglaterra en aquella época decía:

En el período actual de escasez y carestía de provisiones, cuando la gente del pueblo ha sido incitada al descontento y al tumulto por las desgracias que han empezado a pesar sobre ellos y por la perspectiva de las desgracias y miserias aún más acentuadas en que se verán envueltos antes de la próxima cosecha, . .. incumbe a todo hombre el proponer públicamente todo lo que crea indicado para evitar o aliviar estas inminentes calamidades . ..

Las frecuentes y graves crisis de escasez e incluso de hambre que se han sentido en Francia, convierten a las investigaciones semejantes a las de M. Parmentier en objeto de la más grande importancia nacional; y, desgraciadamente, el año actual ha comprobado hasta la saciedad que no hay fertilidad del suelo ni pericia ganadera que pueda asegurar absolutamente ninguna nación contra tales desastres.

Veinte años antes de las guerras de Napoleón, y por consiguiente sólo hace algo más de 150 años, Inglaterra, al igual que las naciones del continente de Europa pasaba penurias por falta de alimentos que no podían proveer “ni la fertilidad del suelo ni la pericia de los ganaderos”. La humanidad ha avanzado evidentemente en medio del Hambre y de la Miseria. Esos han sido sus compañeros diarios a través de toda la historia europea y si pudiéramos saber todos los hechos sabríamos que han sido sus eternos compañeros desde las profundidades de la Historia.

No obstante, los hechos no están siempre completamente ocultos, pues pueden encontrarse ocasionales referencias a las condiciones que existían.

Ningún hombre puede ser tan perverso e inhumano que cuando vea languidecer a otros hombres en las calles, cayéndose de hambre, no sienta dolor en su corazón, aunque no sea más que al pensar cuan cerca está él de este mismo sufrimiento. Puede ser que estas necesidades nos hayan sido enviadas por Dios, nuestrp padre, para castigarnos y corregirnos, y debe ser sufrido pacientemente , pues aunque muramos no hacemos mas que salir de nuestra pobreza, miseria  y dolor.

Expresiones como la que acabamos de citar, son relativamente raras; uno podría creer que la miseria que el hombre ha debido sufrir debiera estar reflejada en cada página escrita, pero no es así. El hombre ha sufrido hambre de la misma, manera que ha sufrido las tormentas y terremotos, los fríos invernales o los calurosos veranos. Las condiciones que todos han conocido y compartido no necesitan comentarios de nadie. Cuando llegaba la abundancia, entonces sí que merecía ser descripta. Las fiestas sí eran ocasiones para rememorar felizmente pero de la penosa necesidad diaria poco se decía.

El mundo actual que considera al hambre como un mal del cual ninguna persona de los países civilizados debiera sufrir, encuentra algo difícil de comprender cómo la miseria y el hambre eran condiciones perennes en las cuales vivieron las generaciones anteriores. Mr. Walter H. Mallory dice que la mortalidad normal entre los chinos contiene siempre un factor constante que es el hambre, y lo mismo podría decirse de Europa durante el período anterior al siglo XIX.

¿Qué es lo que causaba esta constante escasez de comida, que, tan a menudo, aumentaba de intensidad y extensión hasta abarcar un gran territorio que se describía como Hambre, y que estaba señalado por los precios de hambre de los alimentos más simples y necesarios?.

La cuestión concierne íntimamente a la vida diaria del hombre y al bienestar de todas las épocas pretéritas, pues la primera necesidad del hombre es la comida; el saber en qué grado le ha sido posible a la raza humana dar cumplimiento a esa necesidad, y en qué extensión estaba afectada la población por esta escasez de comida hasta el extremo de pasar hambre, son datos esenciales si queremos comprender la historia humana y las condiciones existentes.

En el mundo antiguo, así como durante muchos siglos de la era cristiana, la gran incertidumbre que presidía el curso de la vida humana hizo imposible que los hombres dirigieran sus pensamientos hacia el desarrollo de empresas que, por su naturaleza corresponden a condiciones estables. Tanto en el mundo antiguo como durante la edad media hubo siempre gran miseria; esta miseria trajo la guerra, y la guerra significó siempre pillaje.

Las máquinas, las minas, los molinos y los mejores medios de transporte surgieron solamente cuando hubo suficiente protección para los derechos de las personas y de la propiedad para que pudiese triunfar la ambición.

Los hombres del mundo antiguo sufrían siempre bajo la doble carga del hambre y de la constante inseguridad. Se dice que en una primera época, Triptolemus inventó el arado y Myles el arte de moler el grano. El pasado ha visto muchos progresos y es muy probable que el futuro los vea en mayor número; pero si las condiciones de vida de los hombres fuesen tales que pudiesen temer una falta de seguridad para sí mismos, sus hijos o sus pueblos, la idea del progreso, tal como dice el profesor Bury no tendría valor para ellos.

Más aún, Mr. Hallam hace notar que cuando en los primeros siglos de la era cristiana los pueblos europeos empezaron a abandonar en el habla popular, el uso del latín, perdieron el acceso a lo que había sido la literatura del mundo civilizado, y con la pérdida de los libros antiguos, perdieron simultáneamente la constancia escrita de los progresos que el mundo había realizado hasta aquella fecha.

No obstante, después de la edad media, cuando aquellas influencias de las cuales hablan el profesor Bury y Mr. Hallam ya no pesaban sobre la mente humana, hubo todavía una larga pausa antes de que el mundo viera la gran eclosión de éxitos que se iniciaron a principios del siglo XIX.

Aparentemente, aparte de las causas mencionadas, había alguna otra que operaba todavía posponiendo el progreso humano. Intelectualmente, como demostró lo ocurrido, la humanidad estaba lista y preparada para avanzar; pero con todo, el movimiento hacia adelante no se producía. ¿Cuál era en este período, la causa retardante?

Cualquiera que fuese, dejó de actuar hace alrededor de dos siglos. Aparte de Rusia, el hambre no volvió a visitar el mundo occidental. En realidad, aparte de lo que nos reserve el futuro, durante el último siglo se ha obtenido tan fácilmente la comida necesaria que, excepto si acaece una interferencia gubernamental (como la que ha ocasionado los trastornos rusos), las hambres parecen cosa remota e imposible, algo así como los dragones de los libros de hadas que leíamos de niños —con esta diferencia, empero, que los dragones nunca existieron y las hambres eran cosa muy real en tiempos relativamente cercanos del pasado. ¿Qué ha sucedido para que tengamos en esta época la abundancia que el mundo nunca conoció antes?.

La contestación es sencilla —hemos tenido libertad—. En tiempos de Luis XIV, Voltaire dijo, hablando no sólo de Francia sino del mundo europeo, que las artes no habían pasado del punto alcanzado bajo los Medici de Florencia, bajo César Augusto en Roma durante el primer siglo de la era cristiana y bajo Alejandro Magno durante el siglo IV antes de Jesucristo; pero por lento que pueda ser el progreso en las artes, la razón humana en tiempos de Luis XIV, había mejorado mucho,10 y además se había hecho más despierta al compás del lento desarrollo del sentimiento de libertad y había aumentado así la oportunidad ofrecida a los hombres para usar su liberado poder intelectual.

Se juntaron sin duda alguna muchas causas para producir los grandes resultados que vemos, pero la libertad creciente (libertad de pensamiento y libertad del cuerpo), la libertad frente a las restricciones físicas, frente a las reglamentaciones autoritarias y a los tributos agobiantes, fué la mayor de las influencias en juego.

Luis XIV, murió en 1715 y en aquel momento existía muy poca libertad en Francia; pero el cambio ya había empezado en Ingla térra con el cercado de un pequeño número de campos comunale; y con la introducción de la agricultura holandesa y de la horticultura flamenca. La transformación vista en esta forma, no pareció muy clara a muchos observadores, pero a medida que el tiempo fué pasando su importancia fué aumentando.

Tampoco lo era para Samuel Johnson en 1750, pero mirando hacia atrás desde nuestros días la historia nos muestra lo que Johnson no supo ver.

Reconocemos, vistos desde hoy, que los hombres del tiempo de Johnson estaban empezando a cambiar la faz del mundo y vemos que en esos hombres habían anidado la ambición y la esperanza — el mayor y más inspirador de todos los cambios que pudo sucederle a la humanidad. Se permitió a los hombres poseer sus propios campos, resolver sus problemas lo mejor que supieran disfrutar el producto de su trabajo sin regulación de la autoridad y sin impuestos opresores.

La libertad fué la primera de las realizaciones de los tiempos modernos y junto con ella arribaron la maquinaria agrícola, los alimentos en cantidades crecidas, adelantos intelectuales, el fracaso y la liberación de las antiguas supersticiones, mejoras en los medios de comunicación y finalmente el vapor, la electricidad y todas las maravillas del mundo actual.

En la edad media, reinaba en lugar de la libertad y la abundancia, la administración comunal de la tierra, las reglamentaciones autoritarias y la miseria.

Fuente Consultada.
El Hambre en la Historia E. Parmalee Prentice Editorial Espasa-Calpe

Historia del Lápiz Origen, Madera Usada y Fabricación

Breve Historia del Lápiz
Madera Utilizada, Dureza  y Fabricación

Los orígenes del lápiz, tal como lo conocemos actualmente, remontan a 400 años atrás. Hasta aquella época, para dibujar se utilizaba una pequeña vara hecha con una aleación de plomo y estaño. Hoy, al mirar ese estilo (especie de punzón), podemos pensar, con justa razón, que fue la primera forma del lápiz actual.

Los romanos empleaban el plúmbum que era un pequeño disco de plomo con que escribían sobre los pergaminos. En el año 1565, unos obreros ingleses que trabajaban en una cantera de Cúmberland hallaron, por casualidad, una substancia negra, de aspecto metálico, no muy consistente y grasienta al tacto.

Más tarde este producto se llamó plombagina, o mina de plomo, o grafito. En realidad no contiene ni rastros de plomo, pero sí 90 a 96 % de carbono y 4 a 10 % de óxido de hierro. En el año 1600, los ingleses tuvieron la idea de fabricar, con esos grafitos, unos pequeños cilindros que luego encerrarían en una funda de madera. Éstos fueron los primeros lápices “modernos.” Desde ese momento su fabricación fue perfeccionándose no solamente en Inglaterra sino también en muchos otros países.

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Grafito, una de las tres formas alotrópicas del carbono; las otras son el diamante y el carbón.
El grafito también se llama plumbagina o plomo negro.

En 1795 fueron fabricados los lápices con plombagina artificial. El francés Conté concibió la idea de mezclar plombagina con arcilla purificada. Después transformó ese polvo en una pasta homogénea y con ella llenó unos finos moldes de madera.

Pero solamente ahora, con los progresos mecánicos y químicos, el lápiz se ha perfeccionado, siendo su uso universal. A medida que el dibujo industrial se ha ido extendiendo, el instrumento indispensable para esa tarea se multiplica y diversifica a fin de responder a las exigencias siempre nuevas y variadas.

Así han surgido los lápices duros, blandos, para dibujo, para copiar, de trazo indeleble o no. Alemania ha sido un país reputado como productor de lápices de calidad, pero actualmente existen excelentes fábricas en muchas partes del mundo.

El procedimiento de fabricación comprende dos fases: una se relaciona con el alma del lápiz, llamada corrientemente “mina”; la otra se refiere a la varita de madera que contiene la mina. La mina negra se fabrica en base a una escala que incluye 17 graduaciones si se trata del tipo fino para dibujo, y de 3 a 5 para tipos corrientes.

Esas graduaciones indican la dureza de la pasta según la constitución de la misma, la dosificación de la materia grasa y fe temperatura de cocción. Se empieza por amasar suavemente el grafito con la arcilla: luego se incorporan las materias grasas y las gomas adhesivas. Se obtiene así una pasta fina la que, después de otras manipulaciones, pasará repetidas veces entre los rodillos de una máquina que pulverizarán las menores impurezas.

Cuando la pasta está perfectamente homogeneizada, se vuelca en unos filtros especiales y luego se estira con prensas hidráulicas de gran poder. De aquí las minas salen como largos hilos tubulares.

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Graduación moderna dureza de las minas de lápiz: B es blanda y H dura, por ejemplo la mas blanda es la 4B y la mas dura 4H.

Terminada esa operación se las coloca en unos estantes de madera para su estacionamiento. Al final se cortarán según la medida deseada. Hasta ese momento, las minas son crudas; para utilizarlas deberán soportar una cocción a 800° centígrados.

El engrase es la última operación. Las minas ya cocidas se tratarán con emulsiones preparadas con cera, grasas vegetales y animales, para que tengan resistencia, blandura y fluidez.

Para conseguir minas indelebles se mezclarán substancias colorantes sintéticas básicas: talco muy fino, goma tragacanto y sales de ácido esteárico y oleico. Esa mezcla deberá ser sometida a un largo calandrado para obtener una homogeneidad perfecta. Después se la somete al secado a 40° centígrados sin hacerla cocer. Las minas producidas con esta mezcla se engrasarán con emulsiones especiales.

Análogo procedimiento se emplea en la fabricación de lápices de color. Pero en vez de los colorantes sintéticos básicos, se emplearán colorantes minerales y la operación de engrase se cumplirá antes del amasamiento.

En otros talleres se prepara la madera.

Para lápices de calidad superior y, por supuesto, de precio elevado, se utiliza el cedro colorado de América, enebro de California u otros árboles de fibras compactas y, al mismo tiempo, blandos y fáciles de cortar.

Pero, cuando se preparan fundas para lápices más baratos se emplea madera de bajo precio como el tilo y el aliso que, sin poseer las virtudes de las maderas antes mencionadas ni su hermoso color natural, dan un resultado satisfactorio. Toda la madera destinada a la fabricación de lápices deberá cortarse a escuadra y en tablillas de diferentes tamaños. Deberá asimismo estacionarse durante largo tiempo.Estas tablillas serán llevadas a una máquina que grabará en cada una pequeños surcos calibrados, en los cuales las minas tendrán exacta cabida.

Otra máquina untará la acanaladura con cola muy adhesiva para que se produzca la unión entre madera y mina. Cada mina será ajustada en la estría que le corresponda. Sobre la primera tablilla, en la que estará la mina pegada en su acanaladura, se colocará otra cuyas hendiduras corresponderán exactamente a las de las tablillas inferiores.

Terminada esta operación, las tablillas que encierran ahora las minas son sometidas a un proceso de refinación. Puestas en pilas bien ordenadas, Tas tablillas sandwiches se pondrán en prensas especiales donde permanecerán durante 24 horas para asegurar el encolado.

Muy importante es el procedimiento de perfilación confiado a máquinas complejas y delicadas, que separarán las varillas, a fin de que cada una contenga una sola mina encerrada en su correspondiente estría.

Perfiladas en la forma requerida (redonda o facetada) las varillas son luego alisadas eliminándose toda aspereza. Pasan después al barnizado que se hará según el aspecto que se quiera dar al lápiz: opaco, brillante, jaspeado, etc.

Secciones especiales afilarán las minas; otras confeccionarán minas destinadas a los lápices automáticos. No olvidaremos por fin la sección empaque que procederá a embalar el producto terminado enviándolo a los lugares de consumo.

Actualmente las fábricas de lápices trabajan en forma intensa y continua. El lápiz ya no es sólo artículo para escolares; ha llegado a ser imprescindible en oficinas, talleres, fábricas y en los más humildes hogares.

En la actualidad el lápiz tiene cada vez menos uso, debido a lo nuevos sistemas electrónicos de comunicación, diseño, etc. Una variedad práctica del lápiz consiste en el portaminas, que no es más que un lápiz de plastico o metalico huevo en su interior, por donde corre una mina de grafito que es sujetada por pequeñas mordazas en un extremo. A medida que se consume la mina, se la puede ir regulando con una simple presión en el otro extremo. Las minas vienen de diversos diámetros,largos y durezas. Abajo observamos el extremo de un portaminas

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FABRICACIÓN MODERNA DE LAPICES

Fuente Consultada:
LO SE TODO Editorial Larousse Tomo V –  Historia del Lápiz –

Industria Vinicola en España Regiones, Producción, Variedades de Uvas

Industria Vinícola en España Regiones, Producción, Variedades de Uvas, Historia

El cultivo de la vid parece casi tan antiguo como el hombre mismo. La tradición judía  otorga tal paternidad a Noé, y la griega tiene que remontarse a épocas mitológicas para encontrar al primer viticultor en la divinizada figura de Dioniso (Baco).  Los griegos introdujeron la viticultura y enología en Italia y pronto los vinos romanos estuvieron en condiciones de competir con los griegos. Durante la gloriosa época del imperio los romanos extendieron el cultivo de la vid por todas las regiones soleadas de Europa, especialmente por España, demostrando ya un hábil conocimiento de las técnicas vinícolas.

historia vinos de españa

La propagación del cristianismo en España resultó muy favorable al desarrollo de la viticultura. Conoció un auge extraordinario du rante los siglos XI y XII. Indispensable el vino para el sacrificio en la misa, no era de extrañar en mayor o menor escala se favo reciera su cultivo en las proximi dades de las iglesias y monasterios románicos que durante aquellos siglos se erigían.

España, con la mayor extensión de viñedo del planeta, es el tercer productor de vino de la Unión Europea, después de Italia y Francia, y el cuarto a escala mundial. Afamada por sus vinos generosos, como el conocido jerez, produce también vinos tintos, blancos y espumosos, que van desde el más modesto hasta el más refinado. La personalidad de los vinos españoles está fuertemente marcada por la geografía del país.

En efecto, España se compone de una extensa meseta central situada a 650 m. por encima del nivel del mar y rodeada por todas partes de macizos montañosos. La viticultura se practica en todo el territorio nacional. Los mejores vinos proceden de variedades que gustan de la altitud (hasta 500 m. en la Rioja Alta y en la Rioja Alavesa; entre 700 y 800 m. en el Alto Penedés y en Ribera del Duero). Estas viñas gozan de una excelente insolación y, al mismo tiempo, no sufren de la canícula ni de noches demasiado frías.

tabla de produccion de vino en el mundo

Italia, con una producción de vino próxima a los 45 millones de hectolitros (hl), se sitúa a la cabeza de esta clasificación de la economía mundial, por delante de Francia y España, cuyas producciones estimadas ascienden a 44 y 40 millones de hectolitros, respectivamente.

Una división geográfica
La mayoría de los grandes vinos de mesa españoles provienen de las regiones septentrionales; es decir, de oeste a este, Galicia, valles del Duero y del Ebro, y Cataluña. Por el contrario, los mundialmente famosos vinos generosos proceden de las zonas meridionales (Huelva, Montilla-Moriles, Jerez y Málaga). Los mejores pagos se encuentran a menudo en los suelos relativamente pobres de los valles montañosos, sobre subsuelos de arcilla.

En contrapartida, los valles fluviales del Ebro y del Duero son ricos en tierras aluviales. El clima español goza de la misma diversidad: el oeste sufre la influencia del Atlántico, que aporta frescor y humedad; las zonas interiores central y septentrional conocen un clima de tipo continental con veranos cálidos e inviernos fríos; la costa este tiene un clima mediterráneo. Pero, al margen de esos macroclimas, se pueden distinguir numerosos microclimas, que son decisivos para la aclimatación de las diferentes variedades viníferas.

Así, por ejemplo, el Penedés costero tiene un microclima mediterráneo ideal para ciertas variedades tintas como la garnacha; pero en el Penedés medio ya se cultivan cabernet sauvignon y chardonnay; y un poco más en el interior -aunque a unos 800 m. de altitud-, en el Penedés superior, se aclimatan perfectamente las variedades blancas aromáticas como la parellada, la riesling, la gewürztraminer, etc.

España ocupa el tercer puesto entre los países vinícolas del mundo, después de Francia e Italia. Puede decirse que no existe región alguna de la península en la que no se cultive la vid y en la que no se produzcan vinos de extraordinaria calidad. Famosos en todo el mundo son los vinos de la Rioja, Andalucía, la Mancha, Cataluña, Aragón, etc., buena parte de los cuales se destinan a la exportación. El vino es una de las grandes riquezas de España

La historia del vino en España
Hace 3.000 años, los fenicios transportaron la Vitis vinifera desde su cuna originaria en el Mediterráneo oriental hasta la costa catalana y levantina, llegando por el sur hasta Gadir (Cádiz) y Tartessos. Los vinos más apreciados del Mediterráneo habían sido siempre los tintos, bien pigmentados y madurados al sol. Así eran los vinos «oscuros» que bebíanlos griegos en sus colonias ibéricas.

Los romanos, 1.000 años más tarde, aportaron sus propios métodos de elaboración, que consistían en prensar las uvas -sin despalillar- en lagares de piedra, dejándolas fermentar de modo natural.

Este método «rural» todavía se emplea localmente en algunas zonas, como la Rioja Alavesa, para producir vinos tintos jóvenes. El cultivo de la vid prosiguió luego bajo el dominio de los moros, pero esencialmente para la uva de mesa. A partir de su unificación, en 1492, España no cesó de prosperar y, paralelamente, de producir y consumir cada vez más vino.

Los vinos de graduación generosa (jereces, malvasías canarias, vinos dulces catalanes, fondillones de Alicante) fueron los primeros en adquirir fama internacional, dado que se podíar. exportar y soportaban las largas travesías por mar protegidos por su riqueza alcohólica. Por este motivo, aparecen ya citados por los más ilustres clásicos, desde Chaucer hasta Shakespeare. Su prestigio llega hasta d siglo XIX, cuando todavía Dumas hace jurar a sus mosqueteros por el vino de Alicante.

mapa regiones viticola de españa

España es el país de la Unión Europea que posee la mayor extensión de tierra plantada de vides. Las zonas de viñedo están dispersas por todo el país y delimitadas por el relieve: una extensa meseta central rodeada por cadenas de montañas perforadas regularmente por largos valles fluviales. De modo esquemático se podría decir que el norte de España . produce vinos de mesa, el centro vinos comunes y el sur vinos de aperitivo -como el jerez- o vinos de postre. En este mapa vemos las denominaciones de origen (DO) del país y la única denominación de origen calificada (DOCa). Rioja.

España produce gran variedad de vinos. Apenas hay provincia en el territorio nacional —las húmedas del norte son las menos productoras— que no pueda enorgullecerse de sus vinos, y se ha afirmado que la cartografía vitivinícola española es tan amplia como la geográfica, pues no sólo regiones y provincias, sino también comarcas e incluso pueblos y lugares relativamente pequeños dan sus nombres a afamados vinos. Algunas de tales poblaciones han adquirido en este sentido resonancia mundial, como los buenos y generosos vinos de Jerez y Málaga, Moriles-Montilla (Córdoba), Valdepeñas (la Mancha), etc.

Dentro de la nación tienen renombre, debido al gran número de tipos y variedades, los vinos de Haro, en la Rioja (sobre todo gustosos vinos de mesa de la Rioja Alta), Cariñena (Aragón), Tudela (Navarra), etcétera. En Cataluña son notables los tintos del Priorato y se producen vinos generosos, espumosos y malvasías. Alella (Barcelona), Valls (Tarragona), Villafranca del Panadés y San Sadurní de Noya son importantes centros vinícolas de la región catalana.

En levante se producen exquisitos vinos de mesa en Sagunto, Requena, Utiel, Denia, Jumilla, Yecla y Mazarrón. Más hacia el interior, en la parte meridional de la meseta, gozan de asta fama los de Valdepeñas y Manzanares (Ciudad Real). Junto a los tintos del Priorato, mantienen su secular prestigio los de Guadalcanal (Sevilla).

Toro (Zamora), y Montánchez (Cáceres), ña olvidar los del Condado (La Palma del Condado y Moguer, en la provincia de Huelva) y los de Ribeiro y Trives en Orense. En el húmedo país vasco se cultiva el típico chacolí, vino ligero y algo agrio. Finísimos son los vinos blancos de Rueda y Nava del Rey, en la provincia de Valladolid.

La variedad del amontillado, que tiene su origen en la población de Montilla (Córdoba), puede obtenerse también en Jerez de la Frontera. Los buenos vinos generosos de esta ciudad gaditana se han dado a conocer internacionalmente con las denominaciones de Xeres y Sherry.

Se elaboran con uva blanca y se guardan en bodegas no subterráneas, donde adquieren «solera». Existen imitaciones de ellos en el extranjero —en Inglaterra,  por ejemplo—,  donde  se aplican semejantes procedimientos. Dejaremos, finalmente, constancia de los vinos de mesa menorquines y de los moscateles canarios.

Como puede verse, el mapa vinícola español no sólo comprende toda la península, sino las islas. La calidad de estos vinos es tal que se exportan en gran cantidad a todos los países del mundo.

Desde principios de la década de los 80, una nueva generación de empresarios se hizo cargo de muchas cooperativas que estaban atravesando momentos difíciles o sencillamente contrató sus servicios, exigiéndoles una calidad irreprochable. Al mismo tiempo, el coste de las instalaciones modernas de vinificación iba bajando hasta el punto de que podían dotarse de ellas incluso empresas de tamaño reducido. La crianza de los vinos se hace indistintamente en cavas subterráneas o en naves situadas en superficie. Los vinos generosos, protegidos por el alcohol y por el velo de levaduras de flor, se benefician de la crianza en superficie en las típicas bodegas jerezanas, caracterizadas por su techos altos y sus arcos de medio punto. Por el contrario, los delicados vinos de mesa se crían mejor en las cavas subterráneas, ya que así gozan de excelentes condiciones de oscuridad, frescor, humedad, etc. Lo mismo ocurre con los vinos espumosos españoles, que reciben el nombre de «cavas» precisamente porque también se elaboran con una crianza en largas galerías subterráneas.  

LA LEGISLACIÓN ESPAÑOLA: España está sometida a la legislación de la Unión Europea, que define dos categorías de vinos: los «vinos de mesa» y los VCPRD (vinos de calidad producidos en regiones determinadas), equiparables a las actuales DO.

Niveles de calidad
Aparte de las clasificaciones oficiales, España conserva sus diversas denominaciones, inspiradas en el sistema francés, pero también sus designaciones, en un esfuerzo por informar a los consumidores.

Vino de mesa es la categoría básica. Los vinos pueden proceder de cualquier zona de España y no llevar mención de origen geográfico ni de cosecha. El término «vino de mesa» puede ir seguido por el nombre de una región. Se trata de una categoría intermedia entre el «vino de mesa» y el «vino de la tierra». Veintiocho comarcas tienen el derecho de utilizar su nombre para describir un vino, por ejemplo el Vino de Mesa de Betanzos.

Esta categoría de vino se suele llamar «vino comarcal». También se emplea este tipo de identificación para los vinos que no entran en el sistema de denominaciones (véase más abajo). Por ejemplo, Yllera, en Castilla y León, que toma el nombre de su autonomía: Vino de Mesa de Castilla y León.

Estos vinos pueden llevar la mención de añada y tener una calidad igual o superior a la de muchos vinos con denominación de origen. Así ocurre ya en otros países europeos, como Italia, donde algunos elaboradores se apartan de la rutina tradicional y refugian sus vinos más interesantes y peculiares bajo estas menciones.

Vino de la tierra es el que procede de una de las 28 zonas delimitadas reconocidas por su carácter específico y que aspiran a un futuro estatuto de DO.

Denominación de origen (DO) es la categoría más extendida entre los vinos de calidad. Esta denominación se da a los vinos que responden a ciertos componentes de cepas, un modo de cultivo y un origen geográfico. El estatuto de DO es comparable a la AOC francesa o a la DOC italiana.

Denominación de origen calificada (DOCa) es una especie de «súper DO» reservada a vinos que cumplen criterios muy precisos de calidad y regularidad. Rioja ha obtenido ya el derecho a ostentar esta denominación a partir de la cosecha de 1991; pero otras regiones españolas siguen muy de cerca el mismo camino.

Las designaciones de los vinos La legislación española se ha armonizado para que los términos que califican los vinos sean usados siempre en el mismo sentido y bajo el mismo criterio.

Vino joven: embotellado inmediatamente después de su clarificación, también se llama «vino del año». La Subdirección General de Denominaciones de Calidad (antiguo INDO) trata de estimular la sustitución del término «sin crianza» por «joven» para calificar un vino que no ha sido criado en madera. Algunos vinos «sin crianza» pueden haber envejecido un año en depósito antes de mejorar media docena de años en botella.

Vino de crianza: depende de las reglamentaciones de cada DO. En líneas generales es un vino que puede comercializarse después de haberse añejado dos años enteros, de los cuales seis meses o doce por lo menos en barricas de roble.

En algunas regiones, como Rioja y Ribera del Duero, es difícil encontrar vinos de crianza con menos de 12 meses en barrica. Los crianzas blancos o rosados deben envejecer un año en bodega, de los cuales seis meses en barrica.

Reserva: el vino tinto tiene que envejecer tres años en bodega, de los cuales uno, por lo menos, en barrica, y ser comercializado en su cuarto año. Para el rosado y el blanco, la espera es de dos años, seis meses en barrica, y pueden ser comercializados en su tercer año.

Gran reserva: esta categoría sólo existe para las añadas particularmente logradas. Los tintos deben madurar cinco años, de los cuales un mínimo de dos en madera, y ser vendidos en su sexto año. Los gran reserva blancos y rosados son muy raros. Han de ser criados durante cuatro años, seis meses por lo menos en barrica, y no comercializarse antes de su quinto año.

Leer una etiqueta
La etiqueta principal del vino índica su nivel en la jerarquía; pero generalmente se encuentran los datos más útiles en una contraetiqueta pegada al dorso de la botella o en un sello de papel encolado por encima del tapón. La contraetiqueta lleva la sigla oficial del Consejo Regulador (el organismo de tutela de las DO), un número de orden que permite identificar el origen de la botella y, a menudo, un mapa del viñedo del que procede.

Cada región tiene su propia rutina burocrática en la importancia que concede a una u otra mención en las etiquetas. Al margen de estas preferencias de mercadotecnia, todos los vinos españoles embotellados cumplen las normativas de las etiquetas de la UE, indicando marca, elaborador, denominación de origen, grado, capacidad de la botella, añada, tiempo de crianza, etc. La lectura de la contraetiqueta, en los casos en que está bien documentada, puede aportar mucha información al consumidor.

Ver: Historia del Vino

Ver: Vinos de Francia

Fuente Consulatad:
LAROUSE de los Vinos Los Secretos del Vino- Países y Regiones Viticolas
Enciclopedia Juvenil AZETA Editorial Credsa  Tomo 2 Los Vinos de España

   

Diferencia entre Arquitectura y Urbanismo Conceptos Básicos

Diferencia entre Arquitectura y Urbanismo Conceptos Básicos

Para establecer, concretamente, la diferencia entre Arquitectura y Urbanismo, nada mejor que determinar sus respectivos campos tomando en cuenta la definición lexicográfica de cada palabra. Según el Diccionario de la Lengua, la Arquitectura -“arte de proyectar y construir edificios”- tomó su denominación del latín, el cual, a su vez, adoptó ese término del idioma griego.

urbanismo

El urbanismo constituye la organización u ordenación de los edificios y los espacios de una ciudad acorde a un marco normativo. Es por tanto una disciplina que define teniendo en cuenta la estética, la sociología , la economía, la política, la higiene, la tecnología, el diseño de la ciudad y su entorno. Se ocupa tanto de los nuevos crecimientos como de la ciudad ya existente y consolidada a fin de mantenerla o mejorar sus infraestructuras y equipamientos.

Para los griegos, el vocablo que servía para designar a quien profesaba o ejercía la arquitectura estaba integrado por dos partes, de significación’ muy precisa: el verbo “mandar” y el sustantivo “obreros”. O sea que el arquitecto era, fundamentalmente, quien “mandaba a los obreros”.

También especifica el diccionario de nuestro idioma cuáles son las distintas posibilidades de la Arquitectura: “civil” -dice- es la que se encarga de “construir edificios y monumentos públicos y particulares”; “hidráulica”, la que se ocupa de “conducir y aprovechar las aguas o de construir obras debajo de ellas”; “militar”, será el “arte de fortificar”; “naval”, el de “construir embarcaciones”, y “religiosa”, la que se dedique a hacer “templos, monasterios, sepulcros y demás edificios de carácter religioso”.

La Real Academia Española, en su Diccionario oficial, se expide, en cambio, del siguiente modo sobre los alcances del Urbanismo. Es el “conjunto de conocimientos que se refieren al estudio de la creación, desarrollo, reforma y progreso de los poblados, en orden a las necesidades materiales de la vida humana”.

Es decir que la Arquitectura se refiere a un edificio público o privado, a la casa donde vivimos, a un puente o a un camino, mientras que el Urbanismo estudia la acción conjunta de tales valores arquitectónicos y su organización general, en función del más humilde villorio o de la ciudad más cosmopolita y lo hace desde el punto de vista comunitario.

De ahí que, aunque las historias que señalan la evolución de tales disciplinas a través del tiempo puedan parecer difereiv tes, son, en el fondo, análogas y, lo que es más importante, complementarias.

La Arquitectura no puede funcionar separadamente, porque carecería de sentido social. Así lo señaló, entre otros, el arquitecto italiano contemporáneo Bruno Zevi en su ya mundialmente famoso libro “Saber ver la Arquitectura”.

Y tampoco el Urbanismo tendría sentido si no manejase sus conceptos básicos en torno a los principios de la arquitectura civil, hidráulica, militar, naval y religiosa.

Ver: Caracteristicas de la Arquitectura Moderna

Fuente Consultada:
Enciclopedia Ciencia Joven Fasc. N°2  – Arquitectura y Urbanismo Edit. Cuántica

Historia del Sacacorcho Correcto Uso En Los Vinos

HISTORIA Y USO DEL SACACORCHOS

El primer sacacorchos, inventado hace ahora unos trescientos años, estaba inspirado en un instrumento en espiral que servía para extraerlas balas de los fusiles. Su uso se popularizó durante el siglo XVIII, cuando se estableció la costumbre de tapar las botellas con un corcho. En la actualidad todas las botellas de vino llevan corcho, salvo las de vino común, que suelen estar cerradas con un simple tapón de plástico. Se considera que el corcho auténtico de alcornoque es el mejor, pero es mucho más caro y frágil que los elaborados con materiales sintéticos.

HISTORIA: Antiguamente cuando el vino se almacenaba en jarras y se tapaba con trozos de madera y tela, no había necesidad de contar con un abridor especial. Pero en el siglo XVII, cuando las botellas cerradas con corchos se hicieron comunes, los sacacorchos se popularizaron también.

tapon de corcho

El corcho: El corcho proviene de la corteza del alcornoque, árbol que crece al oeste de la cuenca mediterránea, sobre todo en España y en Portugal. El corcho auténtico tiene la virtud de ser flexible e impermeable, lo que le permite adaptarse al cuello de la botella, que obtura perfectamente. (ver: propiedades)

Al principio los descorchadores se parecían a las barrenas o tirabuzones de metal que los soldados utilizaban para sacar las balas atascadas del cañón de los fusiles. Con ellas perforaban el casquillo y en seguida tiraban de él con fuerza para extraerlo.

Los primeros sacacorchos no eran más que un tirabuzón y una anilla para tirar de él. Pero en el siglo XVIII las botellas adoptaron la forma cilindrica de cuello largo, adecuada para el almacenamiento prolongado, lo que requería un mejor corcho y, por tanto, un mejor sacacorchos.

“Se necesitaban tirabuzones más fuertes y manijas más resistentes, ya que los corchos eran cada vez más grandes y quedaban muy apretados en el cuello de las botellas” dice Bell Giulian, historiador y coleccionista de accesorios para vino.

En 1795, el profesor británico Samuel Henshall patentó un mejor diseño. Una tapita cóncava en la punta del tirabuzón limitaba la profundidad a la que podía perforarse el corcho. Una vez alcanzado ese límite, más giros de la manija daban vuelta al corcho, lo que ayudaba a aflojarlo y sacarlo.

“Toda persona que lo vea se sorprenderá de que no se le haya ocurrido a ella” escribió Henshall en una carta. Quizás exageraba. “Era un buen sacacorchos —admite Giulian—, pero no tengo la menor duda de que se robó la idea”.
Al parecer, un cuchillero dublinés llamado Thomas Read había fabricado un utensilio similar en 1770.

En 1802, al inventor inglés Edward Thomason se le ocurrió una forma de extraer el corcho mediante el giro continuo en una dirección. Su idea era encajar un tirabuzón dentro de otro, con roscas en sentidos opuestos. Al girar la manija el tirabuzón interno penetraba en el corcho, y se detenía en cuanto el tirabuzón externo tocaba el tapón y empezaba a empujarlo hacia arriba.

El sacacorchos “acordeón” inventado supuestamente por el inglés Marshall Wier en 1884, constaba de una serie de palancas plegadizas que se doblaban sobre la barrena como un acordeón. Al tirar de una anilla, este se desplegaba y hacía salir el corcho (en los años 20 apareció una versión francesa, el Zig-Zag). Un alemán llamado Karl Wienke inventó un sacacorchos plegable de bolsillo cuyo mango se apoyaba sobre la boca de la botella para hacer palanca.
En 1930 Dominick Rosati patentó el sacacorchos de alas, el cual consta de dos brazos provistos de unas ruedas dentadas que elevan el tirabuzón una vez introducido en el corcho.

Y en 1979 un ingeniero petrolero de Houston, Texas, Herbert Alien, diseñó el Screwpull, un utensilio provisto de una delgada espiral recubierta con teflón. Alien patentó también un sacacorchos de palanca; al empujar esta hacia abajo, luego hacia arriba y de nuevo hacia abajo, el corcho sale de la botella, y otro apalancamiento lo desprende del tirabuzón. El popular sacacorchos Rabbit funciona del mismo modo.

Aunque se conocen cientos de tipos de sacacorchos, muchos otros quedaron en el olvido, quizá porque jamás funcionaron bien. “Cuando uno ve ciertos diseños” señala el escritor Donald Bull, piensa: “¿Cómo puede funcionar esta cosa?”

Extraído del THE NEW YORK TIME (16-11-2014)

COMO DESTAPAR UNA BOTELLA:

DESCORCHAR una botella de vino

Descorchar la botella: Los pasos que se deben seguir para abrir correctamente una botella de vino están ilustrados en la página siguiente. En el momento de descorcharla, la botella debe estar a la temperatura adecuada, después de haber reposado durante algún tiempo. Una buena añada, sobre todo si presenta poso, debe decantarse.

En primer lugar, se retira la cápsula exterior, que en los vinos antiguos suele ser de plomo y en los más recientes de una aleación de aluminio. Las botellas muy viejas suelen tener cápsulas de lacre, que hay que romper (los sacacorchos de antes solían estar provistos de un pequeño martillo y de un cepillo).

Para cortar la cápsula se puede usar un cuchillo. En general, se retira entera, sobre todo si es de plomo Una vez quitada la cápsula, se limpia el cuello y la boca de la botella con un paño o un papel absorbente. Si en cuentra un poco de moho en la super ficie del corcho, bastará con limpiarlo sólo significa que el vino se ha alma cenado en una bodega húmeda.

Corchos: Existen muchos tipos de corcho, adaptados a los diferentes vinos. De un diámetro estándar de 24 mm, se comprimen con una máquina hasta 18,5 mm de diámetro antes de colocarse. Los corchos de champagne y cava son más anchos -de unos 31 mm-y se comprimen más, ya que deberán resistir la presión del gas carbónico.

Fuente Consultada:
Historia del Sacacorcho Extraído del THE NEW YORK TIME (16-11-2014)
Enciclopedia de los Vinos Edit. Larousse

Que Significa Cebada Malteada en la Elaboracion de Cerverza?

Que Significa Cebada Malteada en la Elaboración de Cerverza?

La cerveza no es una bebida descubierta recientemente. Se sabe con seguridad que los antiguos griegos y romanos ya la elaboraban, y es probable, incluso, que sea anterior a aquel tiempo. A pesar de que la maquinaria utilizada en una gran fábrica de cerveza es muy complicada, en realidad, el proceso de la obtención del producto es sencillo, y para su fabricación en pequeña escala no se necesita máquinas tan complejas.

La cerveza se obtiene por la fermentación de los azúcares derivados de la cebada, y para darle sabor y conservarla se utiliza normalmente el lúpulo,  aunque es posible fabricarla sin él. Para producir un barril de cerveza se necesitan unos 35 Kg. de cebada, 1/2 kilo de lúpulo, 1/2 de azúcar (para suplementar el contenido por la cebada), y un puñado de levadura para la fermentación.

Los granos de cebada son unas pequeñas semillas que, durante su período de maduración, almacenan cierta cantidad de hidratos de carbono insolubles (almidones) y de proteínas, protegidos por una envoltura de celulosa. Cuando se siembran las semillas, la planta que germina utiliza, para su desarrollo, el almidón y las proteínas almacenadas.

Sin embargo, no puede utilizarlas en su forma insoluble, sino que primero debe trasformar los almidones para convertirlos en azúcares solubles. Antes de comenzar a germinar, las semillas absorben agua y se hinchan, y unas sustancias químicas llamadas enzimas se encargan de realizar dicha conversión en azúcares.

El almidón no puede fermentar; los azúcares, sí. Por lo tanto, antes de que la cebada fermente, sus hidratos de carbono deben convertirse en azúcares.

La cebada se convierte en malta. Esto se realiza en los malteadores, situados cerca de los mismos campos de cebada. El proceso consiste en dejar que germine la cebada y detener la germinación antes de que el brote haya podido utilizar demasiada cantidad del azúcar formado.

Cebada Malteada

Para todo lo cual, primero, los duros granos de cebada se colocan en montones, se remojan con agua, y se permite su germinación. Luego, cuando empiezan a salir pequeñas raicillas, se extiende la cebada sobre el suelo del malteador, y se facilita la germinación mediante agua y calor. Pasados algunos días, se dificulta la velocidad de crecimiento, extendiendo el grano en capas más finas sobre el mismo suelo.

Cuando las raicillas han alcanzado una longitud de unos 2 cm. se detiene por completo su crecimiento, secando y tostando los granos germinados en un horno. Esto se realiza extendiendo el grano sobre el suelo perforado del horno, y tostándolo por medio del aire caliente que sube a través de dicho suelo y que proviene de un fuego de antracita, que no despide humo, encendido debajo. La malta para la cerveza clara sólo se tuesta ligeramente.

Para obtener cervezas más oscuras y de mayor sabor el grano se tuesta a temperaturas más elevadas. Para otros tipos especiales de cerveza, se puede utilizar fuegos de leña u hornos de gas.

El color y el sabor de la cerveza dependen mucho del modo de obtención de la malta. Aunque por el aspecto externo no es posible diferenciar el grano de cebada no tostado del malteado, es fácil distinguirlos masticándolos. La cebada es dura y correosa, porque está constituida por sustancias insolubles, y la malta es dulce y crujiente por su contenido de azúcar.

Las raicillas secas que quedan con la malta resultan un estorbo para el fabricante de cerveza pero tienen aplicaciones por la gran cantidad de nitrógeno que contienen. Se separan tamizando la malta, y se utilizan para fabricar alimentos destinados a las aves de corral y al ganado. La malta, ya a punto para ser usada, se almacena; el fabricante escoge diferentes tipos de ella y los mezcla para producir la cerveza que tenga el sabor y el color deseados.

Ver: La Elaboración Completa de la Cerveza

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología Fasc. N°55 La Fabricación de la Cerveza

La Dispersión de Semillas Mecanismos Objetivos Aire y Agua

¿PORQUE SE DISERSAN LAS SEMILLAS?: MÉTODOS Y OBJETIVOS

Las adaptaciones de las plantas a un modo de vida concreto o a una situación determinada es más difícil de observar que la de los animales. Los animales se mueven y resulta posible observar cómo actúan, cómo usan ciertos órganos y cómo se comportan cuando realizan sus funciones ordinarias. Hay, no obstante, muchas señales externas que permiten seguir las adaptaciones de las plantas y conocer sus actividades.

Todo el mundo ha visto cómo flotan en el aire las flores de los cardos o del diente de león, y cómo caen, a cientos, los frutos del arce apenas el viento agita sus ramas. Otro tanto ocurre con los llamativos frutos del acebo o del espino, de característico color rojo. Todas estas señales nos indican que las plantas han cumplido con su tarea de producir semillas. Éstas contienen embriones que, al desarrollarse, dan lugar a nuevas plantas, que, a su vez, vuelven a producir semillas. De esta manera cada especie asegura su supervivencia.

Las semillas de las plantas silvestres, abandonadas a sí mismas, corren muchos riesgos y, en su mayoría, no consiguen sobrevivir. Para contrarrestar ese riesgo, foseen los medios para reproducirse en gran número. Muchas plantas (por ejemplo: la mostaza, especies de la gramínea Agrostis, etc.) están constituidas de tal forma que producen una infinidad de semillas muy pequeñas; de éstas, sólo un grupo muy reducido (a veces en proporción inferior a 1:1.000) llega a germinar.

dispersion semillas

Las plantas no pueden críar a sus hijos, por lo que debe aseguarrse que las semillas que producen alcanzan un buen lugar para desarrollarse y crecer. Si las semillas simplemente cayeron al suelo bajo su planta madre, podrían tener dificultades para crecer. Por ejemplo, los animales podrían encontrar fácilmente estos depósitos y destruirlos; las semillas, al nacer, estarían tan amontonadas que tendrías que luchar entre sí por la luz, el agua, las sustancias minerales.

De hecho, en la vegetación natural, en la que el número de individuos no parece aumentar con el tiempo, cada individuo debe producir, por término medio, un solo descendiente. Si sucediese de otra forma, el número de los seres vivos iría creciendo hasta el infinito, y la tierra sería rápidamente insuficiente para contenerlos. De la regulación del número de individuos se encarga la selección natural (competencia y lucha por la vida).

Si las plantas que germinan se hubieran limitado a caer cerca de las plantas maternas, sus probabilidades de sobrevivir serían pocas. Los animales podrían encontrar fácilmente estos depósitos y destruirlos; las semillas, al nacer, estarían tan amontonadas que tendrías que luchar entre sí por la luz, el agua, las sustancias minerales, etc., y las enfermedades se propagarían entre ellas rápidamente.

Mientras, amplios territorios quedarían libres. Por otra parte, si la planta no se extendiese ocúpando nuevas zonas, y quedase localizada enratn lugar reducido, podría ser destruida de una vez para siempre por una catástrofe local o un cambio en las condiciones climáticas.

Se conocen, de hecho, ajgánas importantes emigraciones de plantaren períodos geoló-gicos,.shtiguos, debidas a cambios climáticos. Dorante el período cuaternario, las cuatro grandes épocas glaciales, períodos de intenso frío, hicieron “emigrar” hacia el sur a muchas plantas que necesitaban calor.

Estas “emigraciones”, como es lógico, se desarrollaron a lo largo de miles de año. La flora de Norteamérica es más rica en especies que la de Europa (aunque ambas poseen elementos parecidos) debido, seguramente, al hecho de que en Norteamérica muchas especies pudieron escapar hacia el sur, a través del istmo de América Central; en Europa, en cambio, con la retirada cortada por el mar, no cupo este recurso. Ésta es la razón de que en Europa falten muchas especies de plantas (magnolia, buganvilla, etc.) norteamericanas que, al ser trasplantadas por el hombre, se adaptan con facilidad a las condiciones del clima europeo.

El hecho de que las plantas puedan esparcir o dispersar sus semillas —unas veces a grandes distancias; otras, a sólo unos centímetros— utilizando para ello una gran variedad de recursos, hace que aumenten considerablemente sus posibilidades de supervivencia.

Para lograr dispersar sus semillas, las plantas utilizan como vehículo
al viento, a los animales y al agua.

CON EL VIENTO: Las semillas pueden dispersarse por sí mismas o ser llevadas con el fruto. En algunos casos, toda la planta puede servir de vehículo para la dispersión. Éste es el caso de algunas “rastreras” (salsola), que se dan en lugares secos.

dispersion de semillas en el desierto

La planta, al morir y secarse, se desprende del suelo y es arrastrada por el viento. Tiene, en ese momento, debido a que sus ramas secas están contraídas y curvadas, la forma aproximada de una bola. Puede ser trasportada en estas condiciones por el viento, que la hace rodar por el suelo; al chocar con éste, las semillas se van esparciendo. Este tipo de dispersión es muy corriente en aquellos lugares donde la vegetación ralea, y los espacios son abiertos (el desierto, por ejemplo), pudiendo recorrer las plantas grandes distancias.

Las semillas a las que el viento dispersa aisladamente, las de las orquídeas y la digitalis, entre otras, suelen ser muy ligeras. Estas semillas no tienen ninguna propiedad especial, dispersándose con facilidad por su poco peso; otras semillas, en cambio, pueden presentar “alas”. Éste es el caso de los frutos del pino, fresno, olmo y arce.

Algunas plantas, como el diente de león, el cardo lechero (Sonchus), la clemátide, el algodón, el sauce y el chopo, presentan unas prolongaciones pilosas en sus semillas o frutos, que les sirven de paracaídas para retardar su caída. De este tipo son los típicos “vilanos”, muy frecuentes en la familia de las compuestas, que suelen consistir en una serie de pelos plumosos dispuestos alrededor de un vastago, en forma de cono.

dispersion de semillas villanos

En algunas plantas tropicales (Myzodendron) estos pelos pueden tener hasta 13 cm. de longitud. Los “vilanos” trasportan mejor las semillas que las “alas”; estas últimas, sin embargo, suelen estar asociadas con semillas más pesadas. En algunas plantas, como la escabiosa (flor de viuda), el aparato de vuelo, que recuerda por su forma a los “vilanos”, tiene una consistencia membranosa. A veces, el aparato de vuelo sirve también para fijar la semilla a determinados animales; son complicados (así, el ramificado de los Cometes, expresivo nombre que recibe una planta tropical).

Los “vilanos” pueden trasportar la semilla muchos kilómetros. A veces están dispuestos de tal forma que, al cabo de algún tiempo, se desprende el aparato volador del resto del fruto. En muchas plantas compuestas las brácteas que rodean el capítulo con los frutos se cierran o se abren, según la humedad atmosférica, permitiendo sólo que los vilanos puedan volar cuando hace buen tiempo.

El delicado aparato plumoso pierde su eficacia si llega a mojarse por la lluvia. Los aparatos voladores formados por expansiones en forma de alas son también de gran diversidad. Los hay de una sola “ala”, caso del pino, el abeto y el fresno.

En el arce, dos semillas juntas, provistas cada una de su “ala”, pueden funcionar a modo de hélice. Este dispositivo sirve para que las semillas, una vez en el suelo, puedan ser elevadas por las corrientes ascendentes de aire. Algunas plantas tropicales presentan dispositivos con tres, cinco y hasta nueve alas. En algunas plantas, como la amapola y ciertas campanillas, existen los llamados mecanismos de incensario.

semillas de arce en forma de ala

Las semillas están contenidas en una cápsula (el fruto) que se abre formando agujeros o dientes. En otros casos, la cápsula se abre a lo largo. Cuando las cápsulas son colgantes, basta con una ligera brisa para que se esparzan las semillas. Si las cápsulas están sobre tallos erectos pero algo flexibles, como ocurre en las amapolas, las semillas pueden ser lanzadas por el tallo, al recuperar éste la postura vertical que le había hecho perder el viento. A veces, la cápsula se comporta de un modo muy peculiar, como es el caso de algunas especies alpinas de linaria.

Esta planta crece a una altura bastante elevada de las montañas, sobre terrenos muy escarpados entre las grietas de los peñascos. El pedúnculo floral crece en dirección a la luz, es decir, apartándose de la pared rocosa de donde brota la planta. Al madurar, la cápsula se orienta en dirección contraria, o sea, hacia la roca y sus grietas, depositando las semillas por aquella parte.

CON EL AGUA: Hay relativamente pocas plantas cuyos frutos o semillas se adapten a la dispersión por medio del agua. Esto está prácticamente reservado a las plantas acuáticas o a las de ribera. El agua de lluvia, sin embargo, desempeña un papel importante en la dispersión de numerosas plantas, cuyas semillas arrastra, y lo mismo ocurre en los regadíos, cuya agua es un vehículo de expansión para numerosas malas hierbas.

Algunas plantas, como el cocotero, el aliso y el lirio acuático, tienen medios especiales con los que sus frutos son trasportados por el agua. El coco (que es un fruto de drupa) tiene una cubierta externa fibrosa en forma de crin, que es eliminada en las fruterías antes de exponer los frutos para la venta. Esta cubierta, que retiene gran cantidad de aire, es muy ligera y permite que flote el fruto.

dispersion semillas

Lirio Acuático, usa el agua para dispersar sus semillas

El coco puede, así, navegar por el mar muchos kilómetros. El cocotero parece ser oriundo de Malasia; es posible que esta planta se aclimatase en la costa oriental de África y en muchas islas tropicales, después de que sus frutos fueron arrastrados hasta allí por las corrientes.

Las semillas del lirio acuático, o ninfea, tienen una cubierta esponjosa —el arilo— con numerosos huecos llenos de aire; esto les permite flotar y alcanzar distancias considerables. En algunas especies del mismo género se da un fruto colectivo, que flota, a modo de barquito, acarreando muchas semillas.

LOS ANIMALES: Los animales desempeñan un papel importante en la distribución de las semillas. Muchas plantas tienen semillas en el interior de frutos carnosos y brillantemente coloreados, para atraer a los animales. Las semillas, de ordinario, están protegidas por una cubierta fuerte. La parte dura no es ingerida por los animales, que se limitan a picotear o mordisquear la parte carnosa, abandonan el resto.

animal comiendo frutas

Lemur comiendo un fruto

En el muérdago, la carne del fruto es pegajosa y se adhiere al pico de los pájaros que se alimentan de ella. Así quedan pegadas algunas semillas, y, cuando el pájaro se limpia los restos de comida en una rama, las semillas quedan . allí, y pueden germinar como parásitas del árbol.

Como es sabido, el muérdago vive sobre las ramas de distintos árboles, introduciendo en los tejidos de éstos unas “raíces”, chupadoras, con las que absorbe la savia.

Por otra parte, sucede a veces que el animal traga todo el fruto, digiere la parte carnosa, y la dura pasa sin afectarse a través del tubo digestivo para ser expulsada con las heces en otro sitio. La parte dura de la semilla puede quedar ablandada por la acción de los jugos digestivos.

ave comiendo frutos

Entonces germina fácilmente. Pero muchas semillas desaparecen,digeridas por los mamíferos (que las rompen con sus dientes) o por los pájaros, que las parten con sus picos y las trituran con sus mollejas (buches). La porción carnosa de los frutos puede desarrollarse a partir de elementos muy distintos.

En las drupas (cereza, acebo, ciruela, damasco) y en las bayas (uva, muérdago, naranja) se forma en la pared del ovario (todos los nombrados son verdaderos frutos). En los pomos (por ejemplo: manzana), en la fresa, y en el escaramujo de la rosa, la carne se forma del receptáculo, que se hincha enormemente (todos ellos son falsos frutos). El color brillante, el aroma, el sabor y las propiedades alimenticias de los frutos, tienen como objeto la atracción de los animales, y hacen más fácil la dispersión de las semillas.

En ocasiones, la misma semilla puede ser carnosa. En el tejo, por ejemplo, la semilla posee un arilo brillantemente coloreado de rojo, que se desarrolla después de la fecundación. Algunas semillas, como las del ricino, contienen en un extremo pequeños corpúsculos de naturaleza carnosa y grasienta. Esta parte de la semilla parece que atrae a las hormigas, que desempeñan un papel importante en la dispersión. Algo análogo puede observarse en las semillas de celidonia.

Muchos frutos y semillas se adhieren, por medio de ganchos, a la piel de los animales que pasan cerca. Este tipo de frutos lo encontramos en el cadillo (Xanthium), que tiene toda la superficie recubierta de pequeños anzuelos retorcidos. Por su facilidad para engancharse, los niños lo emplean en los juegos como proyectil que se enreda firmemente en los jerseys o en el cabello.

A causa de los ganchos, algunos frutos son trasportados por las ovejas prendidos en la lana, y son una seria preocupación para los ganaderos por el desprecio que este defecto supone para la lana esquilada. En las lanas importadas de países lejanos se encuentra siempre una variedad de extrañas semillas de esta clase. Parecidos, en cuanto a sus efectos, son los aguijones de muchas umbelíferas y las barbas de las gramíneas, como las de la cebadilla de ratón. En la agrimonia, la parte superior del receptáculo se encuentra cubierta de ganchos.

Otras semillas consiguen el trasporte por medio de la adherencia con una sustancia. Cuando se humedecen, las semillas del llantén y del pan de pájaro se vuelven pegajosas. Entonces se adhieren a las plumas de las aves y al pelo de los mamíferos. Hay otras semillas, como la camelina, que utilizan esta propiedad adhérente para fijarse al suelo para la germinación. Algunos animales dispersan semillas y frutos con las patas. Las aves acuáticas recogen semillas adheridas al barro y luego las trasportan.

A veces, las semillas se proyectan a distancia por medio de un mecanismo explosivo. La dispersión tiene lugar por un desecamiento desigual de la pared del ovario, o por su saturación con agua. Cuando ocurre el desecamiento desigual, se desarrollan tensiones que producen una ruptura violenta del fruto. Entonces, las semillas se disparan a una cierta distancia de la planta madre. Éste es el medio que utilizan para su dispersión las legumbres, como el guisante.

El jaramago y la violeta disponen de mecanismos parecidos para la abertura de sus frutos. En las flores maduras de los geranios silvestres (que no son muy parecidos externamente al “geranio” cultivado, o pelargonio) se distinguen perfectamente unas curiosas catapultas encargadas del disparo de las semillas. Muy parecidas son las de los “picos de cigüeña” (Erodium).

Mecanismos explosivos de otro tipo se observan en la bolsa de pastor y en las oxalis. En un árbol de América tropical, llamado salvadera, las diferencias de tensiones entre los tejidos producen un violento desgarro de los frutos, con la proyección de las semillas hasta 14 metros de distancia. Es curioso comprobar que, en las plantas que poseen semillas aplastadas y mecanismo proyector, las semillas están en la cápsula de forma que son lanzadas al aire de canto y no de plano. La balsamina emplea para el lanzamiento de las semillas la elasticidad de los segmentos a que queda reducida su cápsula después de abrirse.

En el caso del pepinillo del diablo, planta muy frecuente en el sur de Europa, en los campos sin cultivar y a orillas de los caminos, la explosión se verifica por las tensiones internas del fruto, que se llena de agua a una cierta presión. El extremo del fruto, junto a la inserción del pedúnculo, se va debilitando con la madurez, hasta que se desprende, expulsando las semillas con gran violencia por el orificio resultante. Se puede provocar fácilmente la “explosión” de los frutos tocándolos con un palo. En los días de verano, puede oírse la explosión de los frutos desde larga distancia.

dispersion semillas

Mecanismo explosivo: (a) Frutos de jaramango, antes y después de estallar; (b) vainas del laburno; (c) cápsula de violeta antes y después de estallar; (d) cápsula de balsamina antes y después de estallar.

dispersion semillas

Dispersión por el viento – Mecanismo de incensario”, (a) Cápsula de amapola; (b) cápsula de boca de dragón; (c) cápsulas de coronaria; (d) cápsula de nigela.

GERMINACIÓN
Por la acción de las heladas, del calor del sol y del viento, el suelo se seca y se agrieta. La lluvia lleva las semillas, al interior de las fisuras. Por otra parte, muchos de los habitantes del suelo (lombrices, hormigas) introducen las semillas en sus túneles. Hay semillas que poseen adaptaciones especiales para introducirse en la tierra. Algunas especies de Stipa (gramínea de sitios desérticos) desarrollan un resorte formado por circunvoluciones de la barba. Este resorte es higroscópico, se distiende al humedecerse, y hace rotar a la semilla sobre su eje longitudinal.

La semilla tiene forma de huso, con una punta aguda en su extremo inferior. Parece que el movimiento de rotación hace que la semilla penetre en el suelo, cuando la tierra está blanda y húmeda. Estas semillas pueden herir a los carneros que pastan junto a la planta madre.

Otros frutos se anclan en el suelo con pelos o ganchos. En el caso de la castaña de agua, el mecanismo de anclaje formado por grandes espinas es muy eficaz para retener al fruto en el fondo de los cursos de agua, permitiendo la germinación, a pesar de los movimientos de las corrientes.

Los granos de la avena aumentan de longitud cuando se hinchan, y así penetran en el suelo húmedo. Muchas semillas quedan cubiertas por las hojas muertas y otros despojos. Las ardillas y el arrendajo facilitan la siembra de muchas semillas forestales, enterrándolas.

El arrendajo, especialmente, parece tener mala memoria y olvida con frecuencia sus depósitos, en beneficio de la repoblación forestal. Las semillas que quedan enterradas están mejor protegidas que las que permanecen sobre la superficie del suelo. En primavera, cuando la tierra se calienta y hay agua y humedad suficientes, las semillas se desarrollan o germinan.

Las semillas que quedan en la superficie pueden germinar también introduciendo sus raíces en el suelo, gracias a la tendencia de éstas a dirigirse en sentido de la gravedad. Sin embargo, en este caso los riesgos de fertilidad son mayores. No obstante, ciertas semillas germinan mejor a la luz que en la oscuridad.

En la germinación, la semilla absorbe grandes cantidades de agua y se hincha. A veces, la cubierta sufre tal tensión que llega a reventar. La reserva acumulada en forma de sustancias alimenticias proporciona la energía necesaria para el crecimiento. En la judía (chaucha) y el haba, los cotiledones son depósitos de alimento.

la raiz evolucion

Germinación de una semilla de maíz

En otras plantas, como el ricino, la reserva está acumulada fuera de los cotiledones, en un tejido especial llamado endospermo. La actividad de la semilla se patentiza por el aumento de la respiración y por la elevación de la temperatura, que se comprueba fácilmente si se introduce un termómetro en un tubo donde germinan arvejas. La presión de hinchamiento es muy grande y se puede comprobar colocando un émbolo cargado con un peso en el tubo donde germinan las semillas.

Generalmente, la joven raíz, o radícula, es lo primero que aparece a través de la cubierta de la semilla, y crece hacia abajo, guiada por la gravedad. El joven tallo —plúmula— aparece poco después, y crece hacia arriba. Su punta permanece doblada hacia abajo hasta que alcanza (o rompe) la superficie del suelo. De esta forma, una porción más vieja se encarga de atravesar el suelo, y el frágil ápice vegetativo queda protegido en este momento delicado. En cuanto atraviesa el suelo, la punta se endereza rápidamente y crece hacia arriba.

En el haba y la judía, los cotiledones quedan bajo la superficie y dan alimentos a la pequeña planta hasta que el primer par de hojas empieza a producir sustancias alimenticias. En el ricino, la pequeña planta se alimenta del tejido endospérmico. Los cotiledones permanecen uno a cada lado de la plúmula, protegiéndola en su crecimiento. Ambos constituyen el primer par de hojas verdes.

La germinación de la semilla no siempre tiene lugar inmediatamente después de la maduración, pues antes suele pasar por un período de reposo. Para que la semilla inicie su actividad, son necesarias, a veces, condiciones muy especiales, como la exposición al frío durante cierto tiempo, o el desgaste .de la cubierta.

El tiempo durante el cual las semillas son viables, o capaces de germinar varía mucho y depende de las condiciones en que están almacenadas. El período máximo oscila, generalmente, entre 2 y 10 años. Sin embargo, han germinado semillas de geranio de más de 50 años de edad. En depósitos de turba de Manchuria, pertenecientes a un antiguo lago, se encontraron semillas de loto de la India que demostraron su capacidad para germinar.

La edad de estas semillas se estimó entre 150 y 200 años. Las noticias de que germinaron semillas encontradas en tumbas egipcias (depósitos de trigo en los enterramientos faraónicos) no se han confirmado.

Con la producción y la dispersión de semillas, se cierra el ciclo vital de la planta con flores (fanerógama). Cuando la semilla germina, comienza el ciclo de una nueva generación.

DISPERSIÓN POR EL VIENTO
En ¡o dispersión de los frutos, semiilas y esporas de las plantas inferiores, la turbulencia (remolinos! del viento desempeña un papel importante. Esta turbulencia depende fundamentalmente de ¡a velocidad del viento. Es interesante comparar la eficacia del trasporte de los frutos con la del polen y esporas.

tabla trayecto del polen

Tabla de Dispersión de Semillas

Fuente Consultada
Revista TECNIRAMA N°48 Encilopedia de la Ciencia y la Tecnología – Dispersion de las Semillas –

Ver: Polinización de las Plantas Con Insectos

Clasificacion de los Insectos Características Generales

Clasificación de los Insectos
Características Generales

Es tan extenso, variado y al mismo tiempo interesante el mundo de los seres vivos provistos de tres pares de patas, pues ésta es la definición concisa y concreta de los insectos, que por sí solo ha dado vida a una ciencia: la Entomología. Entre una mosca, un escarabajo, un grillo y una mariposa existen diferencias enormes no sólo en cuanto a género de vida, sino también en su forma de reproducirse, su anatomía y su aspecto.

Sin embargo, todos los insectos poseen ciertas características comunes, siendo las más destacadas la presencia de tres pares de patas y el hecho de que no viven en el mar. Todos llevan vida terrestre aunque algunos sean parásitos de otros animales y bastantes permanezcan casi toda su vida enterrados en el suelo. Cerca de un millón de especies distintas han sido clasificadas en esta clase de artrópodos y es muy posible que existan muchas desconocidas aún.

Entre los animales más comunes se encuentran los insectos, con más de un millón de especies conocidas. Pertenecen al phylum Artrópodos —grupo de animales con patas articuladas y exoesqueleto quitinoso consistente (cutícula).

Aunque hay mucha variación entre las diversas especies, un insecto adulto puede describirse, en líneas generales, de la siguiente manera: el cuerpo tiene tres regiones: cabeza, tórax y abdomen; en la cabeza hay un par de antenas, dos ojos compuestos (ojos formados por una gran cantidad de pequeñas lentes unidas u ocelos) y varias piezas bacales que le sirven para la alimentación.

Partes de un Insecto

Detrás de la cabeza, el tórax lleva tres pares de patas articuladas y, de ordinario, dos pares de alas. En el abdomen no hay miembros. Todos los insectos adultos son de respiración aérea, para la cual poseen numerosos tubos finos (tráqueas), ramificados a través del cuerpo.

Las tráqueas llevan aire desde los espiráculos, o estigmas, situados a los costados del cuerpo, hasta los tejidos. El tamaño de los insectos está limitado por el sistema traqueal, ya que el aire sólo puede difundirse en forma eficiente a lo largo de estos tubos, en distancias cortas. Por esta razón, el cuerpo de los insectos nunca es muy grueso.

El escarabajo africano Goliat es uno de los insectos más grandes; su cuerpo tiene una longitud de alrededor de diez, centímetros y un espesor de cinco centímetros. Las mariposas diurnas y nocturnas, cuyas alas les dan gran envergadura, tienen un cuerpo relativamente estrecho.

La mayoría de los insectos ponen huevos, de los que salen los insectos jóvenes. Algunos, sin embargo, son vivíparos. A causa de su dura cutícula, los insectos no pueden tener un crecimiento continuo como el de los vertebrados. Periódicamente, el insecto se deshace de su “piel” vieja y la reemplaza por otra nueva de mayor tamaño.

La nueva cutícula se va formando debajo de la anterior hasta que en un momento dado, el insecto tragando aire o agua provoca el estallido de la cutícula vieja. La nueva cutícula se endurece rápidamente al contacto con el aire y el insecto, mediante la expulsión del exceso de aire o agua previamene deglutida, deja suficiente lugar para un nuevo período de crecimiento. Este proceso de cambio de piel (muda) se llama ecdysis. Por lo común, se produce de tres a ocho veces en la vida del insecto.

La efímera, con un largo período (hasta tres años) de crecimiento, en su metamorfosis puede tener hasta veintiuna mudas. Llegada al estado adulto se detiene el crecimiento. Frecuentemente, las formas jóvenes de los insectos son muy diferentes de las formas adultas (compárese una oruga con una mariposa adulta). En este caso, el insecto joven es llamado larva. Antes de asumir la forma adulta, debe pasar a través de fases de reposo, durante las cuales tienen lugar los cambios necesarios. Éste es el período pupal o ninfal.

Mosca Efímera

Se llama metamorfosis a los cambios que se producen desde la larva hasta la forma adulta. Cuando la forma joven del insecto es como una miniatura del adulto , su desarrollo se produce gradualmente. Esta forma joven se llama ninfa y su metamorfosis recibe el nombre de parcial o incompleta (hemimetábolos), en oposición a la metamorfosis completa de la mariposa (holometábolos).

El ciclo vital, desde el huevo a la forma adulta, puede ser muy corto —la mosca casera, en un medio caluroso, puede desarrollarse desde el huevo al estado adulto en poco más de una semana—. Por el contrario, las ninfas de efímera viven 3 años o más antes que la forma adulta emerja para su corta vida en el aire.

Metamorfosis Completa

Algunas larvas de la polilla le la madera también viven varios años antes de alcanzar su madurez, y en una especie de chicharra la evolución dura diecisiete años. Por lo común, los insectos no están activos durante los meses más fríos del año, Pueden invernar en cualquier etapa de su vida.

Los insectos son animales muy abundantes y ampliamente distribuidos y han colonizado la tierra, el agua y el aire. Sólo el mar, que tiene muy pocos insectos, ha podido ofrecer un obstáculo importante a su difusión. El principal factor de su éxito en la tierra radica en su cubierta quitinosa que, al impedir la pérdida de humedad, les permite habitar lugares secos.

Su pequeño tamaño les permite vivir en ambientes inhabitables para animales mayores. Por el mismo motivo, un área determinada puede admitir gran cantidad de individuos. Estas ventajas, junto con su capacidad de volar, han permitido a los insectos establecerse firmemente en toda la extensión de la Tierra. Los primeros insectos aparecieron en épocas muy remotas, en el período Devónico. Para la época del Mioceno, ya existían todas las especies actuales.

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CLASIFICACIÓN DE LOS INSECTOS
Imms divide a los insectos en veintinueve grupos distintos (órdenes) distribuidos en dos subclases. La primera de éstas —Apterygota— comprende insectos pequeños, sin alas. La mayoría vive en el suelo o entre las hojas en putrefacción, aunque el pececillo de plata (lepisma), que vive dentro de las casas, está incluido en esta subclase.

La subclase Pterygota tiene dos divisiones: los hemimetábolos (insectos con metamorfosis incompleta) y los holometábolos (insectos con metamorfosis completa). Los hemimetábolos comprenden dieciséis órdenes.

Tabla de Clasificación de los Insectos

Las formas jóvenes son ninfas que, por lo común, se asemejan a los adultos en su estructura y hábitos. Las alas se desarrollan exteriormente y completan , su crecimiento después de la última muda. Muchas características, y las piezas bucales penetrantes y chupadoras, son comunes a varios órdenes de insectos.

Esto no significa que exista una relación estrecha entre estos órdenes, sino simplemente que tienen una manera similar de alimentarse.

Las libélulas —del orden Odonata— son insectos carnívoros, tanto en la forma adulta como en la joven. Tienen fuertes mandíbulas masticadoras. Las ninfas son acuáticas y sufren una marcada transformación hasta llegar a las formas adultas de brillantes colores. Las ninfas de la efímera y de la mosca de la piedra (plecóptera) también son acuáticas.

Las langostas y los grillos —orden Orthoptera— son tanto herbívoros como omnívoros y tienen piezas bucales masticadoras. Las ninfas y las formas adultas son similares. Estos insectos producen, frecuentemente, sonidos, frotando sus alas con las patas. Por lo común, las patas traseras están modificadas para el salto. Las cucarachas son insectos comunes, pestilentes, y tienen mandíbulas masticadoras. Las alas anteriores, coriáceas, cubren a las posteriores, membranosas.

En el orden Isoptera, están incluidos los termes, insectos sociales que viven reunidos en grandes colonias, especialmente constituidas por obreros sin alas. La madera y otros materiales vegetales, que digieren merced a bacterias de sus intestinos, constituyen la mayor parte de su alimento. Los piojos masticadores y chupadores, no tienen alas. Viven como ectcparásitos (esto es, en la superficie exterior) de aves y mamíferos. Tienen ojos reducidos y piezas bucales altamente especializadas. No hay metamorfosis.

Las chinches —Hemiptera— tienen, por lo común, las alas anteriores más coriáceas que las posteriores. En el grupo Heteroptera las alas anteriores tienen un extremo membranoso. Los del grupo Homoptera tienen sus alas estructuradas uniformemente. Algunos miembros de este grupo, algunas formas de áfidos (pulgones), no tienen alas. La metamorfosis es parcial. Las piezas bucales están adaptadas para absorber jugos de animales y plantas.

Dentro de la división Holometabola, se incluyen los insectos más adelantados. La crisopa y otras formas semejantes, tienen alas delicadas como gasa y mandíbulas masticadoras. Las larvas son carnívoras y tienen aparato bucal chupador o masticador. Las mariposas comunes y las polillas tienen alas cubiertas de escamas microscópicas e imbricadas. Las escamas originan brillantes colores.

Las larvas tienen aparato bucal masticador, pero las formas adultas lo tienen adaptado para succionar el néctar de las flores (aparato espiritrompa, chupador). Las tricópteras tienen las alas recubiertas de pelos. Las larvas son acuáticas y construyen alrededor de su cuerpo una especie de caja tubular característica.

Las verdaderas moscas —Dípteros— tienen sólo dos alas. Las alas posteriores están modificadas y aparecen como’ órganos balancines, llamados halterios. Tienen varias formas de aparatos bucales chupadores. Las larvas, de ordinario, no tienen patas. Las pulgas no tienen alas y, a veces, tampoco ojos. Son ectoparásitos de los mamíferos y tienen un aparato bucal chupador.

En el orden Hymenoptera, se incluyen, los ioneumónidos, insectos muy útiles que viven en las larvas de otros insectos, y las abejas, avispas y hormigas sociales. Éstas serán descritas en un artículo próximo. Las alas anteriores son coriáceas y reposan sobre las posteriores de menor consistencia.

Durante el vuelo, las alas anteriores permanecen rígidas y las posteriores se mueven de arriba abajo. La vaquita de San Antonio, o mariquita, es un ejemplo de lo dicho anteriormente. Tienen aparato bucal masticador y pueden ser feroces carnívoros.

La primera subclase (Apterigota) sólo comprende un limitadísimo número de pequeños insectos sin alas (ápteros) y sin metamorfosis (ametábolos), que presentan apéndices locomotores en el abdomen. El más conocido es el llamado “pescadito de plata” (lepisma) de cuerpo cubierto de escamitas plateadas, fácil de encontrar en sitios oscuros y húmedos, o en los depósitos de papeles, trapos o ázucar por la que tiene especial predilección (de ahí su nombre. Lepisma saccharina). También es común en los charcos el Podura saltador

Pescadito de Plata

La casi totalidad de los insectos corresponde a los pterigógenos, es decir, insectos alados, con metamorfosis completa o simple (metábolos o hemimeíábolos). Seguidamente se describirán los órdenes más importantes con sus especies más comunes.

INSECTOS COMUNES DE LA SEGUNDA SUBCLASE Y SU CLASIFICACIÓN

LOS LEPIDÓPTEROS (alas con escamas).
Este orden comprende ajas mariposas. Son insectos con aparato bucal chupador (espiritrompa), cuatro alas cubiertas de polvillo escamoso vivamente coloreado y metamorfosis completa. Incluye más de veinte mil especies y suele dividirse en dos subórdenes, de acuerdo con el tamaño.

La mariposa de la col (Pieris brassicae). Es una mariposa diurna, sumamente perjudicial en su estado de oruga. Su voracidad y profusión la convierten en una terrible plaga de las huertas. Devora las hojas del repollo, coliflor, acelga, etc.

La llamada mariposa de esponja (Lymantria dispar), dañina para la silvicultura y la fruticultura, disimula el desove, cubriéndolo con las vellosidades que desprende de su cuerpo, y así lo protege contra la intemperie y el ataque de los pájaros.

LOS COLEÓPTEROS (alas con vaina o estuche).
La denominación obedece a que los insectos que corresponden a este orden (vulgarmente llamados cascarudos) tienen endurecido el primer par de alas (élitros) por la quitina. Tienen aparato bucal masticador y metamorfosis completa. Es el orden más numeroso (más de 200.000 especies).

El llamado “abejorro sanjuanero” (Melolontha vulgaris) es muy dañino para la agricultura, tanto en el estado larval (gusano blanco), que dura tres años, como en su vida de insecto perfecto (fase de imago), que dura un mes.

El “gusano blanco”, enterrado a veces a la profundidad de casi un metro, devora las raíces de las plantas, causando graves daños, sobre todo en los cultivos.

El “escarabajo rinoceronte” (Oryptesgrypus) es un coleóptero fácil de identificar por el largo apéndice que el macho lleva en la cabeza. Se asemeja al llamado “bicho torito” o “bicho candado”, común en nuestros campos campos.

El “ciervo volante” (Lucanus cervus) es un voluminoso coleóptero denominado así por las robustas y ramificadas mandíbulas que caracterizan a los ejemplares machos. Son armas que utilizan en sus encarnizadas luchas. Se alimentan de jugos vegetales.

LOS DÍPTEROS (dos alas).
El primer par de alas es apto para el vuelo y las alas posteriores están transformadas en balancines. Son insectos con metamorfosis completa, y en la etapa larvaria viven en el agua, en materia orgánica en descomposición o como parásitos de plantas y animales. Este orden reúne muchas especies (casi 100.000).

Un díptero muy común y molesto es el mosquito (Culex pipiens). La hembra se alimenta de sangre que se procura atacando al hombre y a los animales. En algunas regiones, este mosquito es vehículo de un gusano parásito, la filaría, que produce serias afecciones en el hombre.

Otro mosquito muy peligroso en las zonas de paludismo es el anofeles, transmisor, con su picadura, dé los protozoos que producen tan serio mal. Vive siempre en lugares húmedos, pues su evolución tiene lugar en el agua.
Las moscas (Múscidos) son dípteros siempre peligrosos.

La mosca común (Mosca doméstica) difunde muchas enfermedades infectoconcagiosas, pues su trompa chupadora se posa en los alimentos, en las heridas, en los desperdicios, etc.

9. La mosca tse-tse (Glossina palpalis y 5 morsitans), propia de África Ecuatorial, transmite el tripanosoma, que produce la terrible enfermedad del sueño en el hombre y la nagana en los animales, haciendo inhabitables las regiones donde abunda.

LOS HIMENÓPTEROS (alas membranosas).
Además de sus cuatro alas membranosas y escasamente nervadas, estos insectos tienen metamorfosis completa, aparato masticador y lamedor, y las hembras suelen disponer en el extremo del abdomen de un aguijón con glándula venenosa, y a veces de una especie de taladro (oviscapto) que les sirve para colocar be huevos en los tejidos vegetales o en el menor del cuerpo vivo de otros animales.

La abeja (Apis mellífica) es un himenóptero de gran utilidad para el hombre. Además de producir la miel y la cera que éste aprovecha, es el insecto polinizador por excelencia.

Muchos himenópteros son, por sus hábitos, auxiliares valiosos del hombre, pues destruyen multitud de insectos dañinos. Los icneumónidos acostumbran depositar sus hueves, mediante su largo oviscapto, en el cuerpo vivo de otros insectos. Cuando nace la larva, devora y destruye a su huésped.

La Diaspis pentágona es una cochinilla (hemíptero) que constituye una terrible plaga para los frutales. Hizo estragos en Europa y se introdujo luego en América. Fue necesario, entonces, traer también a su enemigo natural, la pequeña avíspita denominada Prospaltella berlesei (himenóptero), para exterminarla.

No obstante ser perjudiciales en una u otra forma la casi totalidad de las hormigas, existen algunas especies que son insectívoras, es decir, que devoran a otros insectos, siendo así auxiliares del hombre.

LOS NEURÓPTEROS Y PSEUDQNEURÓPTEROS (alas muy nervadas).
Disponen de cuatro alas con nervaduras profusamente reticuladas; tienen aparato bucal masticador y son voraces comedores de insectos, aun siendo larvas (alguaciles y libélulas).

Dentro de los neurópteros es común la llamada hormiga león (mirmeleón), que es semejante a una libélula. Es característica la forma en que la larva se procura alimento: se construye una madriguera con la abertura en forma de embudo, en cuyo fondo asoman sus robustas mandíbulas. Permanece en acecho hasta que nota la proximidad de un insecto. Si está “a tiro” le arroja arena o tierra para hacerlo deslizar hasta sus tenazas.

Las libélulas y alguaciles son pseudoneurópteros muy abundantes durante el verano. Suelen aparecer en nutridos grupos, como precediendo a las tormentas, por lo que la observación popular interpreta su presencia como seguro anuncio de ventarrones.

La larva, que evoluciona en las aguas de charcas y pantanos, devora a otras larvas de insectos, moluscos y pececillos.

LOS ORTÓPTEROS (alas rectas).
Son insectos con cuatro alas: el primer par, de consistencia coriácea, y el segundo, formado por alas membranosas, plegadas en abanico. Su aparato bucal es masticador.

Los grillos, ortópteros saltadores, son muy conocidos porque con su incansable “canto”, cuya onomatopeya es un repetido “cri…, cri…”, denotan su presencia. El sonido es producido con órganos estriduladores que poseen en, el primer par dé alas. Son comunes el grillo campestre (Gryllus campestris) y el grillo doméstico (Gryllus domésticus), habitual dentro de las casas de campo.

El llamado grillo topo o alacrán cebollero (Gryllotalpa gryllotalpa) es un robusto grílido, con sus patas anteriores especialmente conformadas para excavar. Devora a otros insectos y a sus larvas, pero también raíces, con lo que perjudica los cultivos.

La cucaracha común (Blatta orientalis) constituye una plaga para el hogar. Este insecto de hábitos nocturnos se propaga con profusión e invade las cocinas y despensas, devorando toda clase de alimentos. Puede ser vehículo de enfermedades por su costumbre de frecuentar los depósitos de residuos.

Los llamados “predicadores”, “dónde está Dios”, “Santa Teresa”, “mamboretaes”, etc., mentidos que habitan la zona cálida y tropical, son notables por su mimetismo (imitación del ambiente). Se mantienen inmóviles en acecho de sus presas, con su primer par de patas prensoras recogidas como en actitud de ruego. Son muy útiles, pues devoran gran cantidad de otros insectos. Algunas especies sobrepasan los 10 cm. de longitud.

LOS EFEMÉRIDOS (sólo duran un día)
Corresponde a esta familia la efímera o cachipolla (Ephemera vulgata), que es un delicadísimo insecto, de aspecto tenue, cuya vida en la fase adulta dura apenas un día, tiempo necesario para reproducirse. No llega a alimentarse. La etapa larval, que transcurre en el agua, dura hasta cuatro años, y en ese lapso realiza numerosas mudas. La larva destruye las crías de mosquito y de otros insectos acuáticos.

LOS HEMIPTEROS (medias alas) o rincotos (de pico rígido o rostro).
Los hemípteros son también llamados rincotos por la especial conformación del aparato bucal, que constituye un pico o rostro adaptado para chupar y que el insecto implanta en los tejidos, tanto vegetales como animales. De acuerdo con particularidades de las alas y del “rostro”, se subdividen en heterópteros (chinches y vinchucas), homópteros (cigarras, fulgóridos) y fitoftirios (pulgones, cochinillas).

La cigarra (Cicada plebeja) es un homóptero común en el sur de Europa, popular por el ininterrumpido chirriar que el insecto macho produce en los días calurosos. El insecto adulto vive una sola estación, pero la etapa larval se prolonga años. Un cicádido de América del Norte, el Tibicen septéndecim, tiene una evolución de diecisiete años.

Las chinches de campo (Pentatoma sp.), de variada coloración, despiden por lo común olor fétido. Viven entre el follaje y son perjudiciales porque chupan la savia de las plantas.

AMPLIACIÓN:

TAXONOMÍA: ESPECIES SIN ALAS O CON METAMORFOSIS COMPLETA
La clase de los insectos es la más numerosa del reino animal, se han clasificado unas 500.000 especies, y se considera posible la existencia de otros 3 millones. Se los llama también hexápodos porque todos tienen seis patas.

El cuerpo del adulto comprende tres regiones: cabeza, tórax y abdomen. La cabeza tiene ojos, antenas y boca; el tórax, tres pares de patas y, generalmente, dos pares de alas; en el abdomen sólo hay delgadas cerdas. Excepto en algunas larvas acuáticas, que poseen branquias, los insectos respiran mediante tráqueas o tubos por los que la atmósfera penetra al interior de su cuerpo.

Se comprende que una clase tan numerosa y variable se puede clasificar de diferentes maneras, imms reconoció veintinueve órdenes de insectos. De éstos, sólo cuatro se agrupan en la subclase de los apterigotos que carecen de alas y cuyos antepasados nunca las tuvieron; los otros veinticinco órdenes son pterigotos, es decir, que poseen alas, o provienen de antepasados que las tuvieron.

Los apterigotos son diminutos animales que viven, principalmente, entre las plantas en descomposición.

Comprenden el orden de los tisanuros, que se encuentran bajo las piedras o en los hormigueros (lispismas, 1); de los dipluros (acerentomón, 2 y campodea, 3) que viven en la tierra; y el orden de los colémbolos, que saltan a menudo sobre el agua, que no los moja (axelsonia, 4). Para comprender mejor los nombres de los insectos, recordemos que podos significa “pata”; ptero, “ala”; genos, “origen”, y metábolos, “transformación”.

La subclase de los pterigotos, que poseen alas o que provienen de antepasados que las tuvieron (muchos parásitos las pierden), comprende los veinticinco órdenes restantes, y se divide en dos grupos principales: holometáboios, que no sufren metamorfosis, y hemimetabolos, que la sufren.

Holometábolos. El orden de los neurópteros comprende insectos de alas membranosas, finamente reticulados, como las libélulas (chrysopa, 5). El orden de los mecópteros incluye especies características, como la mosca escorpión, cuyo nombre proviene de la cola alzada del macho (panorpa, 6).

En el orden de los lepidópteros encontramos a las mariposas y polillas, con-trompas chupadoras y diminutas escamas que imparten brillantes colores a sus alas (papillio, 7). El orden de los tricópteros comprende moscas cuyas alas están cubiertas, como su nombre lo indica, con pelos (halesus, 8).

El orden de los dípteros, con un solo par de alas voladoras y que utiliza el par trasero como órgano de equilibrio, abarca a las moscas comunes y mosquitos (típula, 10).

En el orden de los afanípteros, insectos chupadores, generalmente parásitos externos, se encuentran las pulgas (pulex, 11).

En el orden de los himenópteros la mayoría de las especies son sociales, como las abejas, avispas y hormigas (apis, 9). En el orden de los coleópteros, cuyas alas delanteras se endurecen en élitros que envainan a las traseras, encontramos los escarabajos (coccínella, 12).

El orden de los sfrepsípteros abarca algunos insectos curiosos, parásitos internos de otros insectos, como las abejas (stylops, 13).

TAXONOMÍA: ESPECIES CON ALAS Y CON METAMOFOSIS PARCIAL
Existen unas 15.000 especies de insectos hemimetabolos, o sea, cuya metamorfosis es sencilla o incompleta. Forman una subdivisión de ios pterigotos, es decir, que son alados o, por lo menos, lo fueron sus antepasados. El sinónimo de “paurometábolos” refleja, simplemente, la “pobreza” de sus transformaciones.

En el orden de los efimerópteros las larvas viven varios años, pero en el momento de su transformación en insecto adulto, se atrofian sus órganos digestivos y éste sobrevive sólo unas pocas horas, las necesarias para la reproducción (efímero, 1).

En el orden de los odonatos hay cuatro poderosas alas membranosas; estos insectos, muy parecidos a los de la era primaria, son carnívoros insaciables que atrapan sus víctimas al vuelo (libélula 2).

El orden de los plecópteros incluye insectos de cuerpo duro, con alas transformadas en élitros y cuyas larvas acuáticas respiran mediante branquias (perla, 3).

El orden de los grilloplátidos consta de unas pocas especies pequeñas y sin alas que viven en la tierra (grylloblata, 4).

En el orden de los fásmidos encontramos los insectos que imitan hojas y ramas (phyllium, 6).

Al orden de los ortópteros pertenecen los grillos y saltamontes, de alas generalmente duras y patas posteriores adaptadas al salto.

El orden de los dermápteros posee alas delanteras pequeñas y rígidas, y unas “pinzas” en el extremo del abdomen; se distingue de los plecópteros casi exclusivamente por sus larvas (forfícula, 5).

En el orden de los embiópteros, restringidos a las regiones cálidas, encontramos pequeños insectos que tejen habitáculos de hilo sedoso, en los que viven en común bajo las piedras (embia, 9).

En el orden de los dictiópteros, de atas delanteras duras que ocultan a las posteriores, encontramos a la mantis religiosa o mamboretá y a la cucaracha americana.

El orden de los isópteros, al que pertenecen las termitas o termes, se caracteriza por sus colonias divididas en castas de distinta fecundidad y con diferentes tareas (archotermopsis, 8).

El orden de los zorápteros comprende escasos y pequeños individuos que viven entre las vegetales tropicales en descomposición (zorotypus, 7}.

El orden de los socópteros comprende insectos pequeños y sin alas, frecuentes en los nidos de aves y depósitos de basura (peripsocus, 11). Los piojos, carentes de alas y parásitos de mamíferos y aves, se agrupan en dos órdenes.

El de los malófagos comprende a ¡os piojos que pican y, por lo tanto, poseen mandíbulas (Hpeurus, 12).

El de los sifunculados abarca a los piojos chupadores, con trompas adecuadas a esa función (pediculus, 13).

El orden de los hemípteros consta de insectos chupadores de sangre y jugos vegetales (notonecta, 10; chinche de agua o aphis, 15).

El orden de los tisonópteros comprende diminutos insectos negros que suelen habitar en las flores (taeniothrips, 14). La metamorfosis no es privativa de los insectos.

En la primera forma o larva no se reconocen los caracteres adultos. Después de algunos cambios intermedios, que pueden faltar, se llega a una fase de inmovilidad llamada nínfosis, en la que el animal digiere tejidos larvales y elabora tejidos adultos. Concluida esta etapa se llega a la aparición del imago o insecto perfecto.

Fuente Consultada
Revista TECNIRAMA N°6 Encilopedia de la Ciencia y la Tecnología – Clasificación de los Insectos –

Características de los Caracoles Información General

Características de los Caracoles – Información General

Las babosas y los caracoles son gasterópodos (estómagos-pies), nombre que hace referencia al pie carnoso sobre el cual se mueven estos animales. Los gasterópodos pertenecen al gran grupo de animales de cuerpo blando llamado moluscos. Normalmente, tienen un caparazón arrollado, que cubre parte del cuerpo.

El caparazón es de una pieza (univalva) y no hecho de dos mitades, como en las almejas (bivalvos). Hay muchos gasterópodos que viven en el mar, y se encuentran normalmente en la costa. Como ejemplos, pueden citarse los caracoles de mar, las lapas y las litorinas. Éstas respiran por medio de agallas en forma de pluma, y pueden cerrar la entrada del caparazón con una placa córnea (opérculo), que es necesario quitar para comerlas, como sucede en los bígaros, por   ejemplo.

El término caracol suele aplicarse solamente a los gasterópodos con caparazón que viven en la tierra o en agua dulce. Aparte de unos pocos grupos, estos animales han perdido las agallas y respiran con un pulmón. Debido a esto, se llaman, de modo colectivo, pulmonados (del latín pulmo = pulmón). Generalmente, los pulmonados no tienen la placa córnea para cerrar el caparazón. Las babosas son pulmonados que han perdido, o casi perdido, sus caparazones; por lo demás, son muy parecidas   a   los   caracoles.

El caracol romano (“Helix pomatia”), ha puesto una masa de huevos en la superficie del suelo. Los caracoles ibernan y cierran sus caparazones con capas de mucus (“epifragma”), que se endurecen, pero ello no constituye un “opérculo”.

CARACOLES
El caracol común de jardín (Helix) es un caracol típico, aunque está muy lejos de ser un molusco típico. Si se separa de su caparazón, el cuerpo muestra tres partes: cabeza, pie y joroba visceral. La parte visceral contiene la gran glándula digestiva y algunos otros órganos, y está arrollada como una espiral.

La cubre una capa espesa de tejido, llamado manto. Hacia la parte delantera hay un -espacio entre el manto y el cuerpo-pie, que se llama cavidad del manto o paleal. En los gasterópodos marinos esta cavidad contiene las branquias.   Sin   embargo,   las   agallas   sólo pueden funcionar en el agua, y por ello los caracoles de tierra no poseen branquias. El techo de la cavidad tiene unas paredes muy delgadas y con muchos vasos sanguíneos, a los cuales puede pasar el oxígeno del aire. El bióxido de carbono pasa de los vasos a la cavidad.

En los gasterópodos marinos, los bordes del manto están libres; en los pulmonados, los bordes están unidos a la pared del cuerpo, salvo un pequeño poro. Cuando el caracol sube y deja caer la pared del cuerpo, fuerza la salida y entrada de aire en la cavidad de modo parecido a como lo hace el pulmón de los mamíferos.

Se puede observar que muchos caracoles de agua dejan escapar burbujas de gas en la superficie de las charcas. Lo que hacen es renovar el aire de sus pulmones. Algunos caracoles acuáticos, sin embargo, poseen cierto tipo de branquias.

Esquema Básico de un Caracol

Una característica bastante extraña es la comunicación del ano y del conducto excretor con el pulmón. Los caparazones de los caracoles varían mucho en forma y tamaño, de manera que aquella esta muy relacionada con el medio en que viven. Sin embargo, hay una variante curiosa, que es el sentido de arrollamiento. La mayoría de los caracoles arrollan sus visceras (y, por lo tanto, el caparazón) de manera que, si se mira la abertura del caparazón, esta entrada se encuentra a la derecha del arrollamiento.

Este es un caparazón dextro. Los sinistros son los que tienen la abertura a la izquierda del arrollamiento. La parte central del caparazón es una barra hueca, llamada columela, y su abertura está cubierta, con frecuencia, por el borde del ventrículo exterior.

El caparazón es una secreción del manto y tiene tres capas: una capa delgada córnea que cubre dos de carbonato calcico. La capa más interna está muy pulida, con la superficie semejante a la de perla. Como necesitan mucho carbonato calcico (caliza), apenas hay caracoles en terrenos arenosos, porque éstos contienen muy poca caliza.

Muchos caracoles sólo pueden vivir en regiones calizas y yeseras, en las que hay un gran contenido de carbonato en el suelo. La cabeza y el pie están unidos. Son las partes del cuerpo que aparecen fuera del caparazón cuando el animal se extiende.

Las paredes interiores de las espirales del caparazón se unen para formar la “columela”
central, que es un tubo hueco.

Sin embargo, todo el cuerpo puede ocultarse en el caparazón cuando hay peligro o cuando las circunstancias ambientales son malas. Unos músculos grandes, unidos a la columna central del caparazón, introducen la cabeza y el pie al contraerse. Los caracoles de tierra tienen dos pares de tentáculos en la cabeza.

Se cree que el par frontal más pequeño está relacionado con el sentido del olfato, mientras el par mayor lleva los ojos en los extremos. La mayoría de los caracoles de agua tienen sólo un par de tentáculos, que llevan los ojos en la base.

Entre los caracoles de tierra, los tentáculos son huecos y contienen un músculo largo. Cuando este músculo se acorta, los tentáculos se introducen en el cuerpo, igual que los dedos de un guante. Los caracoles se alimentan, en gran parte, de vegetales en descomposición; pero, en tiempo húmedo especialmente, también dañan las plantas en crecimiento. La boca está justamente bajo la cabeza y contiene una masa de dientes raspadores.

Esta masa de dientes se llama rádula. Dentro de la boca se forma una capa de tejido, que desarrolla muchas proyecciones córneas (dientes). Esta capa crece constantemente y, así, los dientes nuevos sustituyen a los viejos. Esto es muy importante para el caracol, porque sus dientes se desgastan rápidamente. Algunos gasterópodos, como los caracoles marinos, pueden usar sus rádulas para perforar, por desgaste, el caparazón de otros moluscos, con los que se alimentan.

El pie deslizante plano es típico de los gasterópodos. En algunas especies marinas está recubierto de pequeños pelos (cilios), que ayudan en el movimiento, pero la mayoría de las especies se mueven por acción muscular. Exactamente debajo de la superficie del pie hay una capa de músculos dispuestos longitudinalmente. Laxontracción rítmica de los músculos produce movimientos ondulatorios en la superficie, y estas ondas son las que mueven el caracol. Los movimientos de los caracoles acuáticos se observan fácilmente en las paredes de vidrio de un acuario, y los de un caracol de jardín cuando sube por el cristal de una ventana.

El rastro que dejan los caracoles y babosas es un depósito de mucus, que produce una glándula grande cercana a la boca. Sirve para lubricar la superficie, con lo cual el animal puede moverse suavemente sobre ella. También impide que el pie se seque.

LOS MOLUSCOS Los moluscos son un grupo de animales que tienen cuerpos blandos y, normalmente, caparazones. No son segmentados el cuerpo no está dividido como en los insectos y los gusanos). Hay cinco divisiones principales del grupo, que incluyen los bivalvos (almejas y mejillones), ios cefalópodos (calamares, sepias y pulpos) y los gasterópodos.

BABOSAS
Estos animales son pulmonados como los caracoles, con los que tienen estrecha relación. Probablemente, los varios grupos de babosas proceden de grupos de caracoles por reducción paulatina del caparazón y de la parte visceral. El manto cubre parte del euerpo y encierra el pulmón. El caparazón ss muy pequeño y suele estar encerrado en el manto, donde protege la cámara respiratoria.

Algunas babosas no tienen caparazón. La viscosidad de las babosas se debe a una secreción glandular que evita una evaporación excesiva de la humedad del cuerpo. En ausencia de un caparazón protector, éste es un factor muy importante. Sin embargo, las babosas sólo pueden vivir en ambientes húmedos y tienen costumbres nocturnas. Un sol fuerte las desecaría rápidamente.

Como los caracoles, son criaturas omnívoras, y cuando se hallan en gran número pueden llegar a causar significativos daños en los campos sembrados.

La babosa de invernadero (“Testacello haliotidea”), es carnívora y se alimenta de lombrices que busca en la tierra. El pequeñísimo caparazón está en la parte posterior de su cuerpo, que puede estirar enormemente para introducirse en los orificios de las lombrices. Los caracoles son hermafroditas, pero es necesario que dos caracoles se emparejen para reproducirse.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA N°93 Enciclopedia de la Ciencia y La Tecnología -Caracoles y Babosas-

Epidemia en Milán Trabajos de Leonardo Da Vinci

IDEAS DE LEONARDO DA VINCI PARA RECONSTRUIR MILÁN
Cronología de su Vida – Código ATLÁNTICO –

Entre las diversas actividades desplegadas por este genio del renacimiento,  Leonardo acomodó su inteligencia al trabajo en los dos disímiles planos de la ciencia y del arte. Pero si algo le faltaba investigar, era la anatomía humana y para ello disecó el cuerpo humano para estudiar anatomía con miras a su arte, y así pudo ver que los músculos, ligamentos y nervios eran maravillosas partes integrales de una compleja máquina de carne y sangre.

Leonardo Da Vinci

Cada parte separada del cuerpo humano estaba matemáticamente relacionada con todas las demás, semejante a un sistema mecánico de pesas y balanzas, de círculos y triángulos, que lo llevó a escribir que el cuerpo humano solamente podía haber sido creado por el “Divino Mecánico”.

esqueleto de leonardo da vinci anatomista

Los estudio de anatomia de Leonardo Da Vinci

Su fama como inventor llegó a los gobernantes de Venecia. Temiendo que los invadiera la armada turca, los venecianos financiaron la construcción de su submarino. Luego,  César Borgia, que era hijo del Papa y ambicionaba conquistar toda Italia, trató de forzarlo a divulgar sus planos secretos, de tanques blindados y proyectiles con propulsión de cohete.

Durante este horripilante período, Leonardo sintió creciente terror con motivo de todos sus inventos bélicos. Temeroso del daño que su submarino pudiera causar en manos de malvados, la conciencia incitó a Leonardo a hundir su barco e idear la forma de huir de Borgia.

submarino de leonardo da vinci

Bosquejo del Submarino

Leonardo juró dedicar desde entonces todos sus esfuerzos a inventar máquinas industriales que mejoraran la vida del hombre en lugar de destruirla.

El ingeniero estadista
Las noticias del genio de Leonardo despertaron la curiosidad del Duque de Milán, quien lo llamó a su palacio para pedirle que idease trucos teatrales que hicieran más entretenido el programa diario de fiestas de la corte. En medio de toda esta pompa y alegría, una gran epidemia azotó a Italia.

La muerte invadió los cuerpos de millares de personas en forma de forúnculos ulcerantes y carne ennegrecida. Leonardo fue uno de los pocos no atacados por la plaga, pero el espectáculo de miserias y dolor que la epidemia dejó tras de sí lo llevó a un osado plan de acción.

Milán era entonces la primera ciudad de Europa, pero la absoluta falta de condiciones sanitarias adecuadas hizo de ella un fecundo foco de enfermedades. Leonardo comenzó a idear planes para reconstruirla desde sus cimientos.

Sus apuntes ponen en evidencia el primer proyecto conocido en la historia de construcción de una ciudad completa. Su proyectada ciudad comprendía diez unidades de 5.000 casas cada una; exigía el desagüe de las tierras pantanosas de los alrededores; la circulación de agua a través de caños subterráneos a cada una de las secciones de las casas y a las artísticas fuentes que regarían jardines panorámicos entre los grupos de edificios; anchas calles bordeadas de alcantarillas y terrazas elevadas que daban sobre las calles; en resumen, una ciudad espaciosa, llena de luz y aire saludables.

Para solventar el costo, propuso montar fábricas de productos que toda Europa pidiese. No era un sueño vano, pues además proyectó un sinfín de máquinas, perfectamente ilustradas en sus dibujos, que hoy nos asombran por su exactitud y utilidad.

Como ejemplo, diremos que ideó una máquina capaz de producir 40.000 agujas por hora; una laminadora para cortar hojas parejas de aluminio; un aparato para ahuecar cilindros; máquinas para hacer limas, para hecer resortes, para hacer inencogibles las telas y para confeccionar ropa. Sus planos incluyeron martillos poderosos, grúas, telares de vaivén y artefactos mecánicos de todas clases que necesitaban solamente la máquina de vapor para que comenzara la era de las máquinas.

Máquina de Hacer Resortes

Cuando terminó la epidemia, el Duque de Milán se sintió tan conmovido como para admitir lo acertado que eran los planes de Leonardo para la reconstrucción de la ciudad. A fin de evitar otro brote de epidemia, Leonardo empezó por su proyecto de drenar los pantanos que bordeaban a Milán y construir un sistema maravilloso de esclusas que aún hoy pueden utilizarse.

Repentinas amenazas de guerra interrumpieron bruscamente la colocación de los cimientos de su moderna ciudad. En lugar de ello, se vio obligado a construir fortificaciones.

Algunos de los otros inventos de Da Vinci nunca se llevaron a cabo, en parte por falta de fuentes adecuadas de energía para poner sus máquinas en movimiento. Su invento del molino de viento en forma de torrecilla fue quizás el único progreso básico en elementos mecánicos primitivos hasta la invención de la máquina de vapor.

Su vasto acopio de conocimientos científicos, condensado en 5.000 páginas de apuntes manuscritos, ha servido como fuente de ideas e inspiración a otros inventores. Su rico legado de experimentos recopilados confirma ante el mundo que él fue el genio más ecléctico de todas las épocas.

Dio el impulso inicial a la ciencia de la hidráulica. Midió las ondas sonoras y explicó el eco y las vibraciones de armónicas. Doscientos años antes que Newton interpretó el movimiento acelerado de un objeto que cae. Inventó el barómetro y el termómetro. Desarrolló una teoría ondulante de la luz y del calor y una teoría del movimiento de las olas y atribuyó a la atracción ejercida por la Luna las mareas. Analizó la composición del agua y el contenido en oxígeno del aire.

Ideó boyas, submarinos y aparejos de buceo para mares profundos. Sus armas defensivas: bazucas (una especie de cañones cohetes portátiles), tanques, cañones de retrocarga y carros de artillería, desfilan como en un catálogo de armamento moderno.

Aparte de ser uno de los más grandes pintores y escultores del mundo, no se destacó menos como anatomista, botánico, zoólogo, ingeniero, arquitecto, matemático, cartógrafo y paleontólogo. Anticipó las líneas de las actuales construcciones de tipo aerodinámico. Fue el primero que comprendió la producción en serie, las casas prefabricadas y los proyectos de, ciudades.

Leonardo es el único hombre de quien se sabe que haya atravesado las fantásticas barreras del tiempo, y cuya mente portentosa, cual si fuese movida por cohetes, llegó al corazón de nuestra edad de las máquinas.

Todos los hombres de ciencia actuales honran a Leonardo Da Vinci como el padre de la época mecánica.

EL CÓDICE ATLÁNTICO
El Códice Atlántico que se encuentra en Milán, en la Biblioteca Ambrosiana, conserva la encuademación original del siglo xvi es, con sus 401 hojas, la más extraordinaria y extensa colección leonardiana que se conozca. Su nombre deriva del gran formato de sus páginas, semejante al de un atlas (65 cm x 44 cm).

Su aspecto era el de un auténtico códice, es decir, un libro preparado por el autor para ser llenado de dibujos y notas. Se trata, en realidad, de una miscelánea de hojas y fragmentos reunidos en un volumen por el escultor Pompeo Leoni, que tuvo una discutible restauración entre los años sesenta y setenta del siglo XX.

El material del Códice Atlántico abarca toda la carrera de Leonardo, a lo largo de un periodo de más de 40 años, desde 1478, cuando tenía 26 años, hasta 1519. En él se encuentra la más rica documentación de sus contribuciones a las ciencias mecánica y matemática, la astronomía, la geografía física, la botánica, la química y la anatomía. Recoge también sus pensamientos a través de fábulas y reflexiones filosóficas.

Incluye además anotaciones sobre los aspectos teóricos y prácticos de la pintura y de la escultura, sobre óptica, perspectiva, teoría de la luz y de la sombra, así como sobre los materiales utilizados por el artista, además de numerosos estudios, como los realizados para la Adoración de los Magos, la Leda, la Batalla de Anghiari y royectos para el monumento de Francesco Sforza , Giancomo Trivulzio, incluso para la construcción de autómatas.

CRONOLOGÍA DE LA VIDA DE LEONARDO
1452 –   Leonardo nace en Vinci la noche del 15 de abril, hijo ilegítimo de Ser Piero, notario.
y de Caterina; transcurre su infancia en Vinci y alrededores; entre 1466 y 1469 va con
su padre a Florencia, donde entra como aprendiz en el taller de Verrocchio.
1473 –   Su primer dibujo fechado (5 de agosto); en estos años, realiza pinturas como el ángel
del Bautismo de Verrocchio y La Anunciación (ambas en Florencia, Galería de los Uffizi).
1481  –   Los monjes de San Donato a Scopeto le encargan La Adoración de los Reyes Magos.Obra que quedará inconclusa.
1482 –   Leonardo va a la corte de Ludovico el Moro en Milán, donde permanecerá hasta 1499.

1483  –   Empieza a pintar La virgen de las rocas (París, Museo del Louvre).
1495  –   Pinta La Última Cena en el refectorio de Santa María delle Grazie, Milán.
1496 –   Entabla amistad y colabora con el matemático Luca Pacioli.
1499 –   Con la caída de Ludovico el Moro, Leonardo abandona Milán.
1500 –   Transcurre un período en Mantua, luego en Venecia y finalmente regresa a Florencia.
1502 –   César Borgia  lo  contrata  como  arquitecto  e  ingeniero  militar;  con Borgia  y Maquiaveli recorre la región de Romana.
1503  –   De regreso en Florencia, comienza a trabajar en La batalla de Anghiari, en el Salón de los Quinientos de Palazzo Vecchio.
1504 –   Pinta La Gioconda (París, Louvre). Muere su padre, Ser Piero. Leonardo hace un breve viaje a Piombino. 1506 –   Transcurre breves períodos en Florencia y Milán hasta que, en 1508, se establece en la capital lombarda por un período de cinco años, pagado por Luis XII, rey de Francia.
1509 –   Pinta Santa Ana (París, Louvre).
1513 –   Se marcha de Milán, pasa por Florencia y se establece por tres años en Roma, bajo la
protección de Juliano de Médicis.
1516 –   Desde Roma, Leonardo se dirige a Francia con su discípulo Francesco Melzi; hasta su muerte estará bajo la protección del rey Francisco I.
1519 –   Muere el 2 de mayo en Clos Luce, cerca del castillo de Amboise, sobre el río Loira:
es sepultado en la iglesia de S. Florentin.

Fuente Consultada:
Grandes Inventos de la Humanidad Beril Becker
Las Máquina de Leonardo Da Vinci Marco Cianchi

Historia del Vidrio Tipos y Técnicas de Fabricación Origen

Resumen Historia y Evolución del Vidrio
Tipos y Técnicas de Fabricación – Origen

La historia del vidrio es antiquísima y su fabricación está llena de dificultades. Vamos a seguirlo a través de sus más importantes perfeccionamientos y aplicación, y admiraremos la inteligencia y la tenacidad de los hombres que brindaron una prueba tan perfecta de lo que pueden hacer la mente y el trabajo para dar mayor esplendor a la civilización.

El vidrio ha permitido al hombre proveerse de sentidos más finos y más delicados por medio de los cuales penetra en las lejanías del Universo resolviendo las flameantes estrellas en sus elementos componentes y también descubrir las invisibles formas de vida existentes en el polvo que huellan sus pies, Y las asombrosas imágenes que se imprimen por sí mismas en la placa sensible de una cámara fotográfica son obtenidas por medio de lentes de vidrio.

Sin el vidrio la especie humana hubiera podido ir fundando civilización tras civilización, hubiera podido desarrollar su sensibilidad para apreciar la belleza, sus sentimientos de respeto, temor religioso, su destreza y habilidad en varias industrias, pero nunca hubiera podido edificar la sólida y hondamente cimentada estructura del puro y previsor poder sobre los procedimientos que la materia sigue en sus transformaciones y evoluciones, poder que acaso le capacite algún día para comprender en parte el espíritu del Universo.

EL VIDRIO VIENE DEL DESIERTO
No se puede asegurar quiénes fueron sus descubridores: ¿los fenicios?, ¿los egipcios?, ¿otros?…Plinio, el célebre naturalista latino, cuenta que unos fenicios, al regresar de Egipto hacia su patria, hicieron un alto en Sidón, junto al río Belus.

Encendieron el fuego, prepararon la comida y, para su mejor cocimiento, calzaron las ollas entre dos bloques de natrón (carbonato de sodio), mercancía que ellos transportaban y que entonces se utilizaba para el teñido de la lana. Después de comer se quedaron dormidos y dejaron el fuego encendido. Cuando despertaron fue muy grande su sorpresa, pues en lugar de los bloques de natrón había unos sólidos transparentes y luminosos como piedras preciosas.

Creyendo que un genio había obrado un milagro, se arrodillaron en señal de adoración. Pero el sagaz Zelú, jefe de la caravana, advirtió que había desaparecido la arena que estaba debajo de los bloques de natrón. Encendieron nuevamente fuego sobre la arena y, al cabo de algunas horas, de aquellas cenizas salió un colado rojo y humeante. Antes de que la arena incandescente se enfriara, Zelú tomó un poco de esa materia extraña y, modeló un vaso. ¡El vidrio había sido descubierto!

Dado el carácter legendario de la narración, no podemos aseverar que hayan sido los fenicios los descubridores del vidrio, pero podemos decir que, junto con los egipcios, figuran entre sus primeros artífices. Pruebas bastante atendibles son los descubrimientos hechos en tumbas antiquísimas (del año 2000 antes de Jesucristo). Entre los tesoros de inmenso valor que solían ponerse al lado de las momias de los faraones, se encontraron cuentas de vidrio de variados colores, admirablemente trabajadas.

Se cree que los egipcios comenzaron a fabricar el vidrio hacia el año 1400 antes de Jesucristo. Se dedicaron, sobre todo, a la producción de objetos artísticos y decorativos, y se especializaron en el colorido, como lo prueban las piezas encontradas en las tumbas de Tel-el-Amán.

Tanto los fenicios como los egipcios llegaron a ser los maestros de esta industria y los abastecedores más requeridos de la época.

Jarrón de Vidrio Fenicio

EL CRISTAL: Con el nombre de cristal (krystallos), los griegos designaban al cuarzo. Con el mismo nombre se indicaba, en el período del Renacimiento el cristal de roca, una variedad de cuarzo que era trabajada como piedra preciosa. En la actualidad, este nombre se utiliza para indicar el tipo de vidrio que tiene un gran brillo, un alto grado de refracción y una absoluta ausencia de coloración. Estas características son debidas a la particular pureza de las materias primas y, más que nada, a la presencia de óxido de plomo.

Con el nombre de cristal se indican tambiér. impropiamente, las láminas de vidrio de espejos y de vitrinas. Éstas no son láminas de vidrie común, aunque requieren, sin embargo, un proceso de elaboración más complicado. En efecto: el vidrio que debe volverse cristal debe ser molido y pulido. Ambas operaciones se realizan mediante cilindros que giran sobre las mismas láminas.

En el molido, se coloca entre los cilindros y las láminas arena cuarzosa, que elimina las ondulaciones de la lámina volviéndola perfectamente lisa. En el pulido se usan cilindros revestidos de fieltro, que realizan esa acción de pulimento logrando brillo en la superficie. Existe también la denominación “medio cristal”, que indica las láminas pulidas en una sola cara.

EL COMERCIO DEL VIDRIO EN LA ANTIGÜEDAD
Cuando Egipto se convirtió en provincia del Imperio Romano, pagó gran parte de su tributo en objetos de vidrio y en mano de obra, pues sus mejores artesanos emigraron a Roma. Con la difusión del lujo y del refinamiento en las austeras casas romanas, los patricios revistieron las paredes de sus mansiones con resplandecientes planchas de vidrio.

Parece extraño que, no obstante usar el vidrio para tan diversos fines, no se les haya ocurrido aplicarlo en las ventanas. Hasta en las casas más lujosas las ventanas eran simples agujeros con placas fijas de alabastro translúcido o amplias aberturas que se cerraban con tablas.

A medida que los romanos conquistaban nuevos pueblos iban propagando la industria del vidrio, considerado únicamente objeto de lujo. Se establecieron fábricas en la península ibérica, en las Galias, Bretaña y en las provincias del Rhin.

Con la caída del Imperio Romano en el siglo v, esta industria se desplazó a Oriente. Bizancio tuvo el predominio en la fabricación del vidrio hasta los albores del medioevo. Siria se consolidó en el floreciente comercio y es muy probable que los venecianos, aquellos geniales e intrépidos navegantes, aprendieran de los sirios el secreto de la difícil elaboración.

En Venecia, la fabricación del vidrio nació en el siglo X y alcanzó su máximo esplendor en el siglo XIV. A fines del siglo XIII, el Consejo de los Diez ordenó que las fábricas de vidrio se trasladaran a la isla de Murano, para evitar que se difundieran los secretos de su elaboración. El título de “maestro vidriero” tenía carácter honorífico y los secretos de la fabricación pasaban de padres a hijos. En 1317 un veneciano inventó el espejo de cristal.

Los Estados del norte no permanecieron indiferentes a esta nueva industria tan rica. Un agente del rey de Francia, pagando generosamente a un maestro vidriero, logró enterarse de los métodos de elaboración. De Francia, el secreto pasó a Alemania y a Bohemia. Surgieron nuevas y poderosas industrias que compitieron con la de Murano, cuya decadencia comenzó entonces.

Gracias a los adelantos técnicos, poco a poco el vidrio dejó de ser un lujo. A fines del siglo pasado la industria del vidrio comenzó a mecanizarse (ya en 1876 el norteamericano Weber ideaba una máquina para la producción semiautomática de botellas),y desde entonces el maravilloso material se difundió cada vez más.

MATERIAS PRIMAS

COMPOSICIÓN BÁSICA DEL VIDRIO: El vidrio es una mezcla de varias sustancias que no tiene composición constante; ya que varía según el tipo de vidrio. No obstante, está formado principalmente por sílice. He aquí las principales materias primas y el porcentaje aproximado en que cada una entra en la composición del vidrio:
Silice (70%)Sustancia “vitrificante” que se usa en forma de anhídrido silícico. Es muy abundante en la naturaleza, y puro y cristalizado constituye el cuarzo hialino, o sea el conocido como cristal de roca. Otras sustancias vitrificantes son el anhídrido bórico y el anhídrido sulfúrico.
Soda 15%
(Carbonato de Sodio)
Sustancia “fundente”. Facilita la fusión de la masa silícea bajando la temperatura a que ésta funde. Esta sustancia es el carbonato de sodio, llamado también soda Solvay. Otras sustancias fundentes son el carbonato de potasio, el ácido arsenioso y trozos de vidrio.
Cal 10% (calcio)
Otras Sustancias 5%
(ver abajo)
Sustancia “estabilizante”. Sin ella, el vidrio, compuesto sólo por sílice y sodio o potasio, sería soluble en agua hirviendo y no podría utilizarse como tal.
Sustancias varias que dan al vidrio características particulares, según el uso que de él se quiera hacer.

Las propiedades que las materias primas otorgan al vidrio pueden dividirse en tres grupos:
1°, las que dan su consistencia y transparencia: anhídrido silícico, anhídrido fosfórico y anhídrido bórico;
2°, las que facilitan su fusión: hidróxido de sodio e hidróxido de potasio;
3°, las que impiden que el vidrio, compuesto sólo de sílice y álcali, sea soluble: óxido de calcio, óxido de magnesio y óxido de cinc.

La sílice, que es la materia esencial, se presenta bajo la forma de arena o de cuarzo y se encuentra en el lecho de los ríos y en las canteras.

El primer procedimiento, antes de la elaboración propiamente dicha, es el lavado de la arena o del cuarzo a fin de eliminar las sustancias orgánicas y arcillosas. Luego se añaden los demás ingredientes y la mezcla se coloca en crisoles refractarios para la fusión. Alcanza el estado líquido a una temperatura de 1300 grados; sobre la mezcla fundida flotan los residuos insolubles.

Entonces se procede a la afinación, que consiste en sacar de la masa esas materias flotantes. El colado pasa luego al proceso de reposo hasta alcanzar los 800 grados, temperatura a la cual se lo puede trabajar mejor.

El vidrio se hace enfriando ciertos materiales fundidos de tal modo que no puedan cristalizar, sino que permanezcan en un estado amorfo. El vidrio es, técnicamente, un líquido de viscosidad tan elevada que desde el punto de vista práctico es un sólido. Las sustancias capaces de enfriar sin cristalizar son relativamente raras. La sílice o cuarzo (Si02), combinación de un átomo de silicio con dos de oxígeno, es la más común. Existen vidrios sin sílice, pero su importancia comercial es mínima.

CALIDAD Y PUREZA DE LA MATERIA PRIMA: Los grandes progresos alcanzados en la fabricación del vidrio y el cristal, hacen necesario que las materias primas que entran en su composición, contengan la menor cantidad de impurezas. La sílice debe tener el mayor grado de pureza, aunque para la fabricación de vidrio corriente puede contener cierto porcentaje de óxido de hierro, pero cuando se trata de cristal de alta calidad, principalmente para instrumentos ópticos de gran precisión, entonces la proporción de óxido de hierro debe ser ínfima y ya que sea imposible eliminarla por completo, no debe exceder del 0.015 del 1%.

Una de las fuentes de donde se obtiene la sílice es la arena cuarzosa, que se somete a operaciones preliminares de eliminación o disminución del contenido de hierro, y de lavado y secado que duran varios días. Para algunas clases de vidrio se emplean arenas arcillosas. También, para ciertos tipos de cristal, se obtiene la sílice de piedras y rocas de cuarzo que se someten a procedimientos de trituración y pulverización, en molinos especiales, y de tamización, hasta obtener finísimas arenas silíceas de grano uniforme.

La potasa se emplea en estado de carbonato, tan puro como se puede obtener. La sosa se usa en forma de carbonato o de sulfato. La cal, en el de carbonato o de cal apagada, y también se emplea el silicato calcico natural. Otros silicatos naturales como el feldespato, la esteatita y el basalto, se emplean en la fabricación de botellas ordinarias.

La mezcla de la arena de sílice con las distintas substancias necesarias para su transformación en vidrio, solía hacerse a mano, pero actualmente, en las modernas fábricas se efectúa mecánicamente, en grandes tambores giratorios que tienen en su interior paletas movibles y dispositivos adecuados que sirven para mezclar apropiadamente los distintos ingredientes. A la mezcla de materias primas, se le añade, además, una parte de desperdicio de vidrio ya fabricado y de residuos que proceden de fundiciones anteriores y cierta cantidad de álcali.

LA COMPLEJA Y MINUCIOSA ELABORACIÓN
Al entrar en una fábrica de vidrio, lo primero que se siente es un calor insoportable. Procede del clásico horno en forma de cúpula, dentro del cual están los crisoles para la fundición. El obrero pone a prueba su destreza desde que se inicia la elaboración.

Sumerge un tubo o caña de hierro en el crisol donde hierve el vidrio, toma o “pesca” una pequeña cantidad de la mezcla en fusión y la retira rápidamente. Tiene que transformar en ampolla esa bolita incandescente. El obrero la hace girar en la punta de su tubo, la hace oscilar y la sopla mientras está caliente. La bolita se agranda, se ahueca y adopta la forma que el obrero desea darle.

soplado de vidrio

Finalmente se vuelve a cocer la ampolla y así queda lista para su uso. En este trabajo agotador y peligroso, el obrero no sólo ha brindado su habilidad, sino también su sentido artístico. Además, sus ojos y sus pulmones han sido puestos a dura prueba en aquella atmósfera candente.

En otra sección está bullendo la materia que dará el vidrio para las ventanas. Sacada la porción de mezcla incandescente necesaria, se la hace dar vueltas sobre una plancha de mármol. Allí adquiere forma de cilindro, cuyos extremos deben sacarse, mientras otro obrero lo corta a lo largo con un hierro candente al mismo tiempo que derrama sobre él algunas gotas de agua.

Cilindros de vidrio

El cilindro en estas condiciones es ablandado en el horno y extendido sobre una mesa, con un rodillo de madera. La plancha de vidrio queda entonces lista para el pulido y el tallado. Para ello se utilizan las “ruedas de hierro” cubiertas de arena húmeda, que dan lustre a la lámina de vidrio.

En cada sección de la fábrica de vidrio descubrimos una nueva maravilla. Sentados frente a grandes mesas, los “obreros artífices” graban figuras y nombres en las frágiles copas. Para ello se necesita mano firme y un fino sentido artístico. La delicadeza de ciertas incisiones hace pensar en preciosos bordados con hilos de oro y plata.

Antes del grabado, el objeto de vidrio se cubre con un barniz de cera y trementina, sobre el cual se dibujan los motivos que se desea estampar. Después se lo somete a la acción del ácido fluorhídrico que corroe únicamente las partes no cubiertas por el barniz.

Y así obtenemos las copas, las botellas y toda la vasta gama de objetos decorativos que resplandecen con nuevas luces, en una perfección que parece casi fantástica.

No menos extraordinaria es la habilidad del obrero que fabrica los termómetros. Toma una porción de mezcla y la sopla hasta darle forma de pera. Otro obrero se coloca frente al primero, y pega su caña a la “pera” y retrocede, al mismo tiempo que lá estira hasta transformarla en un tubo, delgadísimo y muy largo (a veces alcanza los 40 metros).

Estos tubos tienen en su interior un canal casi imperceptible, donde se introduce el mercurio. Después se graban las distintas temperaturas. Hay fábricas que se especializan en la elaboración de material para laboratorios. Como dicho material debe tener gran resistencia a los agentes químicos y a las variaciones de la temperatura, en su fabricación emplean vidrios especiales, por ejemplo: el de Bohemia, el de Jena, el norteamericano y el Pyrex.

elaboracion de objetos de vidrio por soplado

Aunque la fabricación de objetos de cristal y vidrio ha experimentado grandes progresos, todavía algunas operaciones se efectúan siguiendo una técnica que requiere gran habilidad manual. Aquí vemos a un obrero que saca del horno, con el extremo de la caña, una porción de vidrio fundido. Otro obrero, haciendo girar la caña, sopla a través de ella y transforma la masa de vidrio en una gran ampolla. Al centro, un operario, sentado, maneja con el puntil un cilindro hueco de vidrio y perfecciona su forma.

QUÍMICA DEL VIDRIO
La mayoría de los vidrios son silicatos. La sílice fundida da un buen vidrio, pero su alto punto de fusión (1.723° C) y su elevada viscosidad en estado líquido vuelven engorroso el trabajarla: es muy difícil, por ejemplo, extraer las burbujas de una masa líquida tan espesa. Los productos de sílice fundida son caros y se los emplea sólo cuando son esenciales sus propiedades particulares: baja dilatación térmica, buena transmisión de ciertos rayos (ultravioletas), resistencia al desgaste, notable firmeza a altas temperaturas.

Para disminuir la temperatura de fusión de la sílice se añade sosa, en su forma más barata: el carbonato de sodio o sosa común; también se usa el nitrato de sodio y, a veces, la potasa. Pero el silicato de sodio o potasio que resulta no tiene durabilidad química y hasta es soluble en agua. Este defecto se corrige añadiendo cal (en forma de carbonato de calcio o tiza). La sílice se obtiene de la arena, que es sílice casi pura.

El vidrio común es pues una composición sodio-calcio-sílice. El primero lo hace fusible, el segundo insoluble, la tercera le da las propiedades distintivas del vidrio. Cuando más sosa contiene un vidrio, tanto más “fusible” es. El vidrio de ventana es uno de los vidrios más baratos. El vidrio verde de las botellas debe su color a la presencia de trozos de hierro (las sales ferrosas son verdosas, las férricas son rojizas), siempre presentes en la arena o en el vidrio molido utilizado como materia prima.

ORIGEN DEL ANTEOJO DE LARGA VISTA
Un niño holandés, hijo de un fabricante de anteojos, jugaba un día con dos lentes, uno cóncavo y otro convexo. Miró con ambos una casa vecina y quedó maravillado. La veía mucho más cercana. El padre puso los dos lentes en un tubo ennegrecido por dentro y así se obtuvo el primer catalejo. Permaneció en estado rudimentario hasta que, en 1610, Galileo lo perfeccionó para poder estudiar los detalles de los astros.

La fabricación de vidrios para anteojos es costosa. Una vez seleccionados los materiales por su pureza y buena calidad, la masa se pone en un horno especial, donde se funde a una temperatura altísima. Después se enfría en el crisol mismo.

Cuando la masa se ha solidificado, se rompe en pedazos con un martillo especial para eliminar las partes imperfectas. Luego se refunde, se hace homogénea y se vierte en moldes de distinta forma y espesor, según el grado óptico que se quiera obtener. Los lentes se pulen luego hasta lograr exactamente la corrección deseada.

El primero que ideó máquinas para fabricar lentes de anteojos fue Leonardo de Vinci, quien nos ha dejado diseños y proyectos sorprendentes.

EL VIDRIO IRROMPIBLE
Tal vez los antiguos conocían el vidrio irrompible. Una anécdota atribuida a Tiberio sugiere su existencia en época de los romanos. Se dice que un artesano mostró al emperador una copa de vidrio irrompible, a fin de ganarse su simpatía y librarse de una condena. Tiberio tiró la copa al suelo y, en efecto, no se rompió.

Entonces preguntó al artesano:
—¿Eres el único que conoce este secreto ?
—El único, señor —contestó el incauto, convencido de haber ganado la buena voluntad del emperador—.
—Si es así, morirás —replicó Tiberio, irritado—. Porque si el vidrio se hiciera irrompible no habría que reemplazar las piezas rotas y todas mis industrias acabarían.

El vidrio irrompible se obtiene con la unión de dos planchas de vidrio común, entre las que se intercala ,como si fuera un emparedado, una hoja de xilonita, sustancia transparente análoga al celuloide.Con esta clase de vidrio se hacen los anteojos para automovilistas y aviadores, y las ventanillas de numerosos medios de transporte, pues no se astilla en caso de accidente. El vidrio templado, que se obtiene mediante un enfriamiento brusco, es también inastillable y se lo utiliza en muchos objetos de uso doméstico.

VIDRIOS ESPECIALES
Los vidrios comerciales comunes contienen, además, otros ingredientes (óxidos de aluminio y magnesio) y también sustancias especiales para blanquear (como el óxido de manganeso, cuyo color alilado anula el tono amarillento) o para favorecer la oxidación. Ciertas clases especiales tienen otros óxidos como ingredientes principales.

Así, el óxido de boro B203 (empleado en forma de ácido bórico) es un elemento esencial del vidrio Pyrex, al cual imparte una baja dilatación térmica que le permite resistir cambios bruscos de temperatura. Este tipo de vidrio se conoce como “borosilicato”.

El óxido de plomo PbO se emplea en vidrios ópticos e imitaciones de piedras preciosas, porque imparte un alto índice de refracción.

Los cristales de seguridad de los automóviles se componen de dos capas de vidrio de unos 3 mm. de espesor soldadas entre sí por una capa de plástico transparente.

El vidrio desvitrificado es un vidrio cristalizado; este fenómeno, que por lo general trata de evitarse, se lleva a cabo aquí expresamente. Se lo llama Pyroceran y permite fabricar piezas mecánicas de precisión. Para la vajilla se usa vidrio opalino. Existe un vidrio sensible a la luz, la cual crea una imagen latente que el calor desarrolla: se lo emplea para “grabar” diales de radio, esferas de reloj, o para realizar fotográficamente tramas muy delicadas para fotograbado. La parte sensible a la luz es más sensible al agua que la otra.

El vidrio para soldar funde a baja temperatura (500°) y se usa para reparar, sin deformarlas, piezas de vidrio de alto punto de fusión.

El Vycor, por ejemplo, es sílice casi pura, sin los problemas que ésta plantea: se parte de un borosilicato, y luego se separan ambas porciones. Actualmente se fabrican vidrios sólidos como el acero y flexibles como la seda. Se protege a los cohetes con fibra de vidrio más liviana que el aluminio e inatacable por los ácidos. Mediante la incorporación de plomo y cerio se protege, a los investigadores, de las radiaciones letales.

También se tejen las fibras continuas de vidrio, pero su uso doméstico se limita, por ahora, a la tapicería. Las fibras discontinuas de vidrio son buenos aisladores del calor en las calderas, y se las combina a los plásticos en los aviones (pero los acríbeos, cuyas moléculas largas entrelazadas se asemejan a un plato de tallarines, resisten mejor al desgaste y se los emplea en la “nariz” de los aviones). Como la fibra de vidrio presenta una gran superficie para un reducido volumen, se procura eliminar de ella el sodio y el potasio, que la vuelven sensible al agua.

ALGUNOS TIPOS DE VIDRIO Y SUS INGREDIENTES
Vidrio óptico: Arena, ácido bórico, potasa, hierro, sosa.
Vidrio óptico “crown”: Arena, potasa, bario.
Vidrio óptico “flint”: Arena, potasa, plomo.
Tipo “Pyrex” para horno: Arena, ácido bórico, sosa, alúmina.
Vidrio para vajilla: Arena, óxido de plomo, potasa.
Vidrio de ventana: Arena, sosa, cal o tiza, magnesia, alúmina.
Vidrio de botella (blanco): Arena, sosa, caliza, alúmina, bióxido de manganeso.
Vidrio de botella coloreado: Arena, sosa, caliza, alúmina, bióxido de manganeso, óxido de hierro.

Si para darnos cuenta objetivamente de los grandes progresos realizados en la fabricación del vidrio y el cristal, nos limitamos a tomar como punto de referencia el grupo de los cristales ópticos y recordamos que el primer telescopio que construyó Galileo hace tres siglos y medio, tenía una lente de seis centímetros y una amplificación de solamente tres diámetros, y lo comparamos con el potente ojo ciclópeo de cinco metros en el Observatorio de Monte Palomar, comprenderemos el largo camino recorrido por esta rama de la tecnología y de las ciencias aplicadas que, además de darnos multitud de utensilios indispensables para las necesidades diarias de la vida, nos da también valiosos instrumentos científicos como el microscopio y el telescopio, con los cuales podemos penetrar los misterios de lo infinitamente pequeño y lo infinitamente grande.

LOS ESPEJOS
¿Y los espejos, esas resplandecientes superficies donde vemos reflejada nuestra imagen, qué son? Naturalmente, ellos también son vidrio, pero de noble factura y brillo perfecto. Antiguamente los espejos eran placas lisas de metal muy pulido. Por lo común se empleaba el bronce, y,en casos excepcionales, el oro y la plata.

He aquí cómo se fabrica hoy un espejo. Con una tenaza larga, el obrero levanta el crisol del horno y la colada de vidrio se extiende sobre una mesa y el líquido se empareja con un rodillo de hierro. La placa todavía flexible se deja enfriar durante tres o cuatro días en un ambiente uniforme.

Por último se la pule con un rodillo de madera y arena fina húmeda. Pero todavía no podemos llamar espejo a esa placa. Después de frotarla ligeramente con fieltro y óxido de hierro, ya está bastante bella para recibir la capa infinitesimal de plata que la transformará en espejo; ésta se deposita sobre el vidrio mediante un procedimiento químico a partir de una solución de nitrato de plata. El antiguo método del azogado con estaño y mercurio era muy tóxico para los obreros y se abandonó.

Se vierte la masa en estado de fusión sobre una superficie plana, para fabricar el espejo.

TÉCNICA
El vidrio moldeado debe enfriarse muy cuidadosamente para que no resulte muy quebradizo, ni pierda la transparencia y no se creen tensiones en su interior. Por eso se lo somete a un procedimiento llamado recocido, en el que las piezas se calientan otra vez y se dejan enfriar lentamente en hornos especiales. En resumen, los pasos fundamentales de la fabricación del vidrio son: fusión de las materias primas para que se combinen, moldeado del vidrio y recocido. Variando los ingredientes de la mezcla se obtienen distintos tipos de vidrio. Cuando deben tallarse, se trazan dibujos sobre la superficie mediante discos abrasivos.

ARTE DEL SOPLADO
Otro arte de difícil ejecución es el soplado del vidrio. El artesano toma una cantidad de vidrio en fusión por el extremo de un tubo y sopla por él. Se forma una burbuja a la que va dando forma mediante herramientas especiales, moviéndola o haciéndola rodar sobre una mesa metálica. Este sistema se usa hoy sólo para fabricar objetos especiales a los que no pueden aplicarse los métodos de producción en masa.

LAMINADO
Para laminar el vidrio se hace pasar la mezcla fundida a través de grandes rodillos. Luego se la deja enfriar y si se desea obtener cristal se la pule entre dos muelas planas; así queda pronta para utilizarla en ventanas o espejos. En el caso de las botellas, se coloca la mezcla dentro de un molde de la forma deseada. Luego se inyecta aire a presión para obligarla a adaptarse a ella. Realizan esta operación máquinas automáticas que producen centenares de botellas por hora.

OTRAS APLICACIONES
Junto al arte del vidrio existe el arte de las vidrieras de iglesia (vitrales). Las vidrieras resplandecientes que vemos en las catedrales se componen de innumerables vidrios coloreados, unidos con varillas de plomo (ahora también se hacen sin plomo). Forman artísticos cuadros transparentes, como los que admiramos en las catedrales de Chartres y Notre Dame, en Francia; de Colonia y Maguncia, en Alemania, y de León, en España.

vitraux

Antiguamente se coloreaba el vidrio una vez que la placa estaba terminada. Ahora los colores se incorporan al vidrio durante la fusión. Pero la dificultad mayor consiste en reproducir el diseño correspondiente a cada una de las piezas, antes de unirlas.

El vidrio tiene muchas más -aplicaciones. Después de largos estudios se descubrió que, sometido a un proceso especial, es útil también para la construcción. Es el vitro-cemento. Las fibras y los tejidos de vidrio son malos conductores del calor y se usan como material de aislación. Su elaboración requiere máquinas especiales en las que el vidrio fundido se derrama poco a poco en un mecanismo giratorio, que lo estira en finísimos hilos.

Al ver esos hilos tan delgados y brillantes, nos parece imposible que procedan de vulgares granos de arena. Existen hoy varios materiales sintéticos transparentes, pero ninguno es tan duro e inalterable como el vidrio. Éste es insustituible, y cada día encuentra nuevos usos.

LOS VIDRIOS COLOREADOS

Como decíamos antes, el vidrio se fabrica a partir de una serie de ingredientes. El principal es la arena, a la que se añade soda, cal y óxido de plomo. Los colores se obtienen agregando pequeñas cantidades de óxidos metálicos.

El óxido de cadmio proporciona un color amarillo; el de cobalto, un azul oscuro, y el de oro, un rosa salmón. Según las condiciones, los óxidos de hierro y cobre pueden dar amarillo, verde, azul y rubí. Combinando los distintos óxidos metálicos en proporciones variables, y cuidando las condiciones de elaboración, se puede producir una gama completa de colores, y también pueden obtenerse colores veteados.

Los fabricantes de vidrios de hoy completan su “paleta” con otros varios colores. El selenio se usa, ahora, para obtener los colores amarillo y salmón vivos, y para acentuar los marrones y rojos. El óxido de níquel puede usarse para proporcionar un castaño grisáceo, además de un delicado color púrpura.

Gracias a los modernos métodos de purificación, pueden obtenerse materiales muy puros con los que es posible hacer vidrios muy transparentes. Los primeros vidrios coloreados solían obtenerse algo turbios, a causa de las impurezas. En los vidrios teñidos, el color suele extenderse por toda la masa, pero algunos tienen, solamente una capa coloreada. En ellos, se deposita una lámina delgada de vidrio coloreado sobre otra incolora y se calientan las dos hasta que se funden juntas. Después , parte de sus superficie coloreada puede ser atacada con acido fluorhídrico, apareciendo en estas partes el vidrio incoloro.

Este tipo de industria no produce a gran escala, y como los fabricantes elaboran una amplia variedad de colores y tintes, solamente se preparan pequeñas cantidades cada vez.

Los ingredientes del vidrio coloreado se ponen en un crisol, que se calienta en un horno hasta unos 1300° – 1350 °C, manteniendo esta temperatura durante unas 24 horas. Entonces, se va enfriando gradualmente el horno hasta que el vidrio alcanza una consistencia suficiente como para que pueda ser recogido con el extremo de un tubo de hierro, llamado “caña”, de un modo análogo a como se saca la miel con una cuchara. La masa informe de vidrio, al hacerla girar en un bloque metálico, ahuecado, adquiere una forma cónica.

La masa de vidrio se sopla, convirtiéndola en una ampolla, y se estira, sujetando el extremo con un par de tenazas. Durante este tiempo, la ampolla se ha enfriado y endurecido, y hay que recalentarla antes de que este tratamiento pueda repetirse, para aumentar su volumen. Mientras se cumplen estos procesos, la ampolla continúa girando para evitar que adquiera la forma de gota. La ampolla debe ser transformada, a continuación, en un cilindro. Se le corta el extremo y, una vez recalentada, se le da forma, haciéndola girar en el hueco cilíndrico de un bloque metálico.

El extremo curvado se ensancha con una barra. El otro extremo es también abierto y se le da forma, quedando un cilindro de vidrio coloreado, pero con tensiones internas y de muy fácil fractura. Estas tensiones se eliminan sometiendo el cilindro a un proceso de templado y dejando que la masa de vidrio se enfríe lentamente.

Las piezas cilíndricas de vidrio se convierten en láminas para poder emplearlas en la construcción de ventanales. Esto se logra practicando un corte recto, a lo largo de una generatriz del cilindro, con un diamante, y aplanándolo por el otro lado. La parte superior se calienta en un horno llamado aplanador.

En éste, el vidrio va, poco a poco, ablandándose y aplanándose. Con un bloque de madera muy dura, se nivelan las irregularidades. Posteriormente, se deja que las láminas se enfríen y endurezcan. Miden, aproximadamente, 60 x 35 cm. y ya están dispuestas para el mercado. Los artistas pueden escoger entre una amplia variedad de láminas coloreadas. Una rápida mirada a una ventana de vidrios coloreados nos muestra cómo los trozos de vidrio de distintas formas están unidos mediante tiras de plomo —con aspecto de maraña zigzagueante.

De hecho, la cara de un vidrio puede tener varios colores, o manchas negras, o rayas pintadas, aunque la pieza original tuviese un solo color. Los sistemas actuales para conseguir ventanas artísticas son mucho más complicados que la simple copia de un dibujo y la subsiguiente unión de las piezas de vidrio.

La ventana deberá añadir belleza al edificio, y esta función no se cumple si las condiciones luminosas son insuficientes. Su efecto depende de los rayos luminosos que pasan a través de los vidrios. Al llegar desde el exterior cierta cantidad de luz, que se difunde en el interior de la habitación, se podrá ver el dibujo, como manchas luminosas. Si el vidrio es demasiado oscuro, puede romperse el equilibrio, y la ventana resultará triste y mortecina; si permite el paso de demasiada luz, el efecto será desagradable, por deslumbrante. Por lo tanto, la iluminación del edificio es un problema que hay que tener en cuenta.

La ventana debe mantener su belleza, aun cuando se la vea a distancia, y, para ello, durante su ejecución, el artista debe tener en cuenta que el color azul tiende a extenderse con la distancia y sus límites pueden llegar a desdibujarse. Si se quiere evitar que el color se extienda, debe marginarse con un borde negro.

Si se pretende que se extienda sobre un área roja, para lograr un efecto púrpura, hay que tener en cuenta que el rojo se comporta de modo opuesto. Al acercarse hacia la ventana, los tonos rojos parecen crecer, mientras que los amarillos dan la sensación de permanecer del mismo tamaño.

En primer lugar, se pinta un boceto, a tamaño natural, de la ventana, y después se cubre con tela de calcar. Se trazan las divisiones mostrando dónde varía el color, y se eligen los colores básicos del muestrario de vidrios coloreados. Los vidrios se colocan sobre el boceto y se recortan, hasta darle la forma que se desea, con un cortavidrios ordinario, dejando espacio suficiente para las piezas de plomo que unirán los trozos de vidrio.

Existen varios procedimientos para concluir la obra. Después de cada etapa, se somete a la acción de la llama la lámina, para fijar el depósito de colorantes y eliminar la suciedad, antes de pasar a la próxima.

Un tinte eficaz para el vidrio es el color amarillo oscuro, que se obtiene pintando el vidrio con sales de plata y templándolo después. Este procedimiento fue descubierto en el siglo XIV. Se extiende, sobre la superficie del vidrio, una pasta a base de esta sal, y se la hace penetrar en la masa vítrea mediante la acción de la llama. Por este procedimiento puede conseguirse una gran variedad de efectos diferentes.

Por ejemplo, si se pinta sobre azul, el vidrio aparece verde. Se pueden aplicar otros tratamientos a las superficies vítreas. Pueden pintarse manchas negras y rayas, con una mezcla de óxido de hierro y polvo de vidrio. A continuación, viene el esmaltado.

Este limita la transmisión de la luz, pero se usa solamente para la luz reflejada del interior del edificio, haciendo que el área parezca verde oscuro, rojo oscuro, etc. Los esmaltes contienen silicato de plomo y pequeñas cantidades de óxido metálico mezclados con goma arábiga y agua. Los esmaltes también pueden ser rojos, verdes y púrpuras transparentes, pero éstos no son permanentes. La ventana es, finalmente, ensamblada y mantenida con piezas de plomo, en forma de H.

Ver:Diferencias entre el Cristal y el Vidrio

Fuente Consultada:
TECNIRAMA N°3 Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología (CODEX) Fabricación del Vidrio
LO SE TODO Volumen I La Historia del Vidrio

Sonidos de los Insectos Como generan su canto?

Sonidos de los Insectos
¿Como generan su canto?

EL CANTO DE LOS INSECTOS: El chirrido de langostas y saltamontes es un sonido familiar para cualquier persona que esté acostumbrada a salir al campo en verano. Pero cada vez se lo escucha con menor frecuencia, debido a que el empleo de los insecticidas sintéticos y al cambio climático está eliminando una gran cantidad de insectos útiles y atractivos. Los saltamontes son, tal vez, los insectos músicos más conocidos, aunque su sonido no puede competir en volumen con el de la cigarra.

Estas últimas son los insectos más ruidosos y pueden mantenerse “cantando” estridentemente durante largo tiempo. Pertenecen al orden de los homópteros, y son comunes en las partes meridionales de Europa y en muchas otras regiones   del   mundo.

A   veces,   se   congregan de a miles en los árboles y en los arbustos, y arman tal ruido que quien está en el bosque se siente aliviado al alejarse. No hay mejor prueba que ellas acerca de que los insectos pueden producir sonidos. Aunque los variados sonidos que los insectos producen no sean exactamente musicales, existen grandes semejanzas de emisión entre la forma como lo hacen los insectos y los instrumentos de música.

Los saltamontes y los grillos producen los sonidos mediante el frotamiento de dos partes de su cuerpo, lo cual da lugar a vibraciones. Esto se llama estridulación o chirrido. Los insectos estridulantes se corresponden con los instrumentos de cuerda de una orquesta, que suenan cuando se pasa el arco por dichas cuerdas o se las tañe. Los insectos tamborileros están representados por las cigarras, que poseen finas membranas capaces de comportarse como la piel de un tambor, vibrando cuando son distendidas por los músculos.

Hay algunos insectos que emiten sonidos haciendo entrar o salir aire de su. cuerpo, y que equivalen a los instrumentos de viento de una orquesta. Además, existen otros sonidos que no son ocasionados por mecanismos especiales, sino que resultan de la consecuencia incidental de otras actividades. Un buen ejemplo de esto es el zumbido producido por las vibraciones rápidas de las alas de los insectos voladores.

INSECTOS ESTRIDULANTES
La mayoría de los sonidos que producen los insectos tienen lugar por frotamiento de una parte del cuerpo (el raspador) contra otra (la lima). Este método es muy común en los ortópteros (saltamontes, langostas y grillos).

La facultad de emitir estos sonidos está generalmente limitada al macho de cada especie, y, probablemente, tiene que ver con la búsqueda de compañera. En los saltamontes de antenas cortas, el canto se produce por frotamiento de las patas traseras contra las alas.

insectos

Saltamontes de Antenas Corta. Es un efecto como cuando pasamos una cartulina sobre las puas de un peine.

insectos

Grillo Común

Hay, en aquéllas, una serie de pequeños salientes que, al frotarlos contra los bordes duros de las alas, dan lugar a unas vibraciones, que se trasmiten como los demás sonidos. Se puede obtener un ruido parecido raspando las púas de un peine contra el borde de un trozo de cartón.

Los grillos y los saltamontes de antenas largas producen sonidos frotando los bordes de las alas anteriores entre sí. Aparte de esta forma de producirlos, hay muchas otras variantes. Las distintas especies emiten, a menudo, sonidos característicos, que difieren en la duración, en la frecuencia de su repetición y en el tono. Los entendidos pueden diferenciar las especies con sólo escuchar su “canto”, y las técnicas modernas de registro de sonidos permitieron a los científicos analizarlos, puesto que, a veces, son muy complicados.

Cada chirrido es una emisión de sonido producida por el paso del raspador sobre la lima. Este sonido contiene varias oscilaciones, una por cada diente, o saliente, que pasa por la lima. Las vibraciones producidas se trasmiten a otras partes del cuerpo, y dado que estas partes vibran con distintas frecuencias, el sonido tiene varias frecuencias diferentes. Cuanto más pequeño es el cuerpo vibrante, más agudo es el tono de la nota resultante.

Otra característica interesante es la manera en que la temperatura influye en el sonido. En las tardes de verano, los saltamontes chirrían con mucha rapidez, pero la intensidad de la repetición va decreciendo a medida que el aire se enfría y llega la noche. Hay algunos escarabajos, chinches y hormigas que también chirrían. Los órganos que utilizan para ello son las alas, las patas o el cuerpo. En varios casos, los dos sexos pueden poseer la facultad de “cantar”.

INSECTOS TAMBORILEROS
La capacidad de producir sonidos por medio de membranas vibrantes sólo se encuentra en las cigarras y algunos insectos parecidos. A cada lado de la parte delantera del abdomen poseen una membrana circular curvada (el timbal), que se corresponde con la piel de un tambor.

El sonido no se emite por golpeamiento de la membrana, sino por el rápido doblamiento de estay hacia dentro y hacia fuera. Hay un músculo unido internamente a la membrana que, al contraerse, la atrae hacia dentro. Así se produce un sonido, de la misma forma que se hace sonar una tapadera de hojalata con los dedos, abollándola hacia dentro y hacia fuera.

insectos

Saltamontes de Antenas Largas, frota sus alas

Cuando el músculo se relaja, la membrana se curva hacia fuera, produciendo un nuevo sonido. El músculo se contrae y se relaja alternativamente unas 100 o más veces por segundo. Para el oído humano, esta rápida oscilación de la membrana se presenta como un sonido agudo y continuo, parecido al emitido por un aparato de radio mal sintonizado. Sólo en unas pocas especies de cigarra, también las hembras “cantan”.

insectos

Cigarra, tiene una membrana que vibra en su cuerpo

La clase de sonido varía según las especies. Otra forma de tamborileo es la producida por insectos que golpean cierta parte de su cuerpo contra algún objeto. El insecto más conocido de esta clase es la carcoma (xestobium), coleóptero llamado reloj de la muerte o carcoma peluda. Los adultos de esta especie golpean, con su cabeza, la madera dentro de la cual viven. Parece ser que este ruido atrae a los individuos del otro sexo.

SONIDOS  EMITIDOS POR OTROS  INSECTOS
Algunas moscas pueden producir sonid haciendo entrar o salir cierta cantidad de aire por sus poros respiratorios (espiráculos). Hay unos flecos de tejido que vibran cuando el aire pasa junto a ellos, dando lugar al sonido. La gran mariposa de la calavera (Acherontia átropos)tiene una rara habilidad:   produce sonidos por medio de la porción delantera del canal alimenticio, la espiritrompa; en ello hay un cierto paralelismo con lo que ocurre en la laringe de los seres humanos.

Muchos insectos producen sonidos al volar, debido a la rápida vibración de sus alas y, en algunos casos, a las vibraciones del esqueleto externo duro, causadas por los movimientos del vuelo. Cuanto mayor es la frecuencia del aleteo, más agudo es el tono producido, pero no existe una relación simple entre ellos, ya que hay otros factores implicados.

Se sabe todavía muy poco acerca de la misión que pueda desempeñar el ruido producido al volar, pero las nuevas técnicas fotográficas están contribuyendo a que los biólogos puedan comprenderla. Parece ser que el producido por la hembra del mosquito, al volar, atrae al macho, que detecta el ruido con sus antenas plumosas.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnologia N°96

Cafe Porteños Que Hicieron Historia Primeros Negocios del Virreinato

PRIMEROS BARES DE BUENOS AIRES:
LOS CAFÉS PORTEÑOS QUE HICIERON HISTORIA

Uno de los primeros cafés instalados en el Buenos Aires virreinal se llamaba La Amistad, abrió sus puertas en el año 1779 en el bajo de la Alameda. Más o menos de la misma época es el llamado “de los trucos’ que dio nombre a la cuadra su de la Plaza Mayor, donde funcíonaba.

Se supone que tomó ese nombre por ofrecer a sU clientela mesas de truco, especial de billar que estuvo muy en boga. Le siguen los famosos cafés de Marcos y el de Catalanes, que tanta importancia tuvieron en la vida agitada d6 Buenos Aires durante los primeros años del siglo XIX, al que en realidad corresponde su historia.

El de Marcos, llamado a veces Malico o Marco, tomó su nombre del primitivo dueño: Pedro José Marcos. Estaba ubicado en la esquina de Bolívar y Alsina. Es posible que comenzara a funcionar en la víspera deL 4 de junio de 1801, de acuerdo a un aviso en el Telégrefo Mercantil que dice: “Mañana jueves se abre con Superior permiso una Casa Café en la Esquina frente al Colegio, con mesa de Villar, Confitería y Botillería. Tiene hermoso Salón para tertulia, y Sótano para mantener fresca el agua en estación de Berano. Para el 70 de Julio estará concluido un Coche de 4 asientos para alquilar, y se reciben Huéspedes en diferentes Aposentos. A las 8 de la Noche hará la apertura un famoso concierto de obligados instrumentos”.

El Café de los Catalanes, que duró muchos años más, estuvo en la esquina de San Martín y Cangallo, haciendo cruz con la casa de Escalada, donde estuvo la librería Peuser hasta hace pocos años. La principal clientela era de jóvenes atraídos por la necesidad de participar en las luchas, abrirse camino, emular en momento de agitaciones profundas como las del principio de siglo.

En ellos, se encontraron y vincularon personas con aspiraciones comunes, actuantes en medio de difícil conjunción, las cuales encontraron o borraron distancias creadas por prejuicios. y fueron fuerzas activas en los sucesos trascendentales de la nueva nación nacida en 1810.

Según el doctor Vicente F. López, los viejos miraban mal a estos cafés por el espíritu opositor a las instituciones metropolitanas que distinguía a sus asiduos concurrentes, amigos de las novedades puestas en boga por los filósofos franceses. Esto no significaba que se abstuviesen de concurrir, pues también iban a jugar sus partidas de tresillo o revesino y hacer de “‘mariscales de café, género que siempre abunda”.

López menciona otro establecimiento, “el café aristocrático de la Victoria, en Bolívar y Victoria.”

Después de la Revolución de Mayo, os cafés fueron escenario de la puja entre federales y unitarios, que si en, muchos casos fue puramente verbal, en otros dio lugar a grescas de proporciones. Fue célebre la que una noche de 1827 enfrentó a dos grupos antagónicos de periodistas en el café de la Victoria, situado junto a la plaza del mismo nombre.

El “intercambio de opiniones” produjo en el local efectos similares a los de un ciclón: mesas, sillas, espejos, cristales y vajilla quedaron hechos añicos sobre el piso. Dos años antes un viajero inglés había alabado sin retaceos ese local y otros, escribiendo que “todos ellos tienen patios tan amplios como no podría darse en Londres, donde el terreno es tan caro.

En verano están los patios cubiertos de toldos, ofreciendo un placentero refugio contra el calor del sol, y tienen aljibes con agua potable”. Añadía luego que nunca faltaba “una mesa de billar bien concurrida” y que los mozos, si bien no pedían propina, “son extremadamente curiosos y hacen preguntas indiscretas, pero en tal forma que uno no puede enfadarse”.

Otro inglés, A. J. Beaumont, observó por la misma época que los cafés eran amplios y bien amueblados; había seis “que se consideraban principales y muchos otros de segundo orden”. Según comprobó, eran sitios muy concurridos puesto que “se reúne en ellos gran cantidad de público todas las noches a jugar a las cartas o al billar”.

José Antonio Wilde recuerda que en esas casas el chocolate se consumía en  grandes  cantidades,  lo mismo que el candeal, la horchata y el café con leche, servido en inmensas tazas desbordantes y acompañado por tostadas con manteca espolvoreadas con azúcar. La clientela de las pulperías era muy adepta al vino y a la ginebra, aunque en invierno también él café tenía gran demanda. Era servido en jarritos de lata provistos de una bombilla para sorberlo; el verano, en cambio, era la época de la “sangría”, un refresco preparado con vino tinto, agua y azúcar.

Las confiterías, establecimientos de más pretensiones que los cafés, aparecieron después de la caída de Rosas y comenzaron a atraer las preferencias de los muchachos de familia encumbrada. A fines del siglo pasado las que estaban sobre la calle Florida o c&rca de ella eran frecuentadas a lá hora del vermut por numerosas “barras”, mientras por la calle desfilaban los carruajes de las “mejores familias”, entre las que se iba difundiendo el consumo del té.

Mientras la ciudad extendía sus límites, las viejas pulperías también se iban transformando, en cafés —y sus diferentes variantes—, que se convirtieron en el punto de reunión de las diversas clases sociales. Los de baja categoría fueron apodados “cafetines” y cobijaron a una compleja fauna de compadritos, poetas, bohemios, músicos y cantores entre quienes arraigó hondamente el tarugo.

Integrado de lleno a la fisonomía de Buenos Aires, en las primeras décadas del siglo XX el café había ganado su sitio en el corazón de la ciudad; sus huellas quedan grabadas en infinidad de poesías y letras de tango y en la nostálgica mirada con que muchos porteños comprueban la desaparición dé un viejo café para dejar sitio a un impersonal  restorán  de vidrio y acrílico.

AMPLIACIÓN DEL TEMA:
CAFÉS, CONFITERÍAS Y CAFETINES DE BUENOS AIRES: Los cafés aparecieron durante el virreinato, y según Lafuente Machain “vinieron a llenar una necesidad sentida por las clases más elevadas de la sociedad, y en especial por la juventud”. Es que por aquellos tiempos no abundaban los sitios donde pudieran reunirse “las clases más elevadas”.

Si se exceptúan las tertulias formalísimas que se llevaban a cabo los días de recibo en las casas de algunas familias distinguidas, sólo quedaban como alternativa las pulperías, frecuentadas por una multitud de gauchos, indios y negros que la aristocracia miraba de reojo.

Uno de los primeros cafés que alcanzó fama fue el “de los Trucos” —así bautizado por el furor que hacía la baraja entre sus parroquianos—, situado en la cuadra sur de la Plaza Mayor. Lo siguió en la preferencia de la gente el “de Marco”, que abrió sus puertas en 1801, ocasión en que su propietario, Pedro José Marco, estampó en el Telégrafo Mercantil un aviso que anunciaba: “Mañana jueves se abre con Superior permiso una Casa Café en la Esquina frente al Colegio, con mesa de Villar, Confitería y Botillería. Tiene hermoso Salón para tertulia y Sótano para mantener fresca el agua en la estación de Berano (…). A las 8 de la noche hará la apertura un famoso concierto de obligados instrumentos”. Tanto el “de Marcos” como el “de los Catalanes”, que estaba situado en la actual esquina de San Martín y Cangallo naciendo cruz con la casa de los Escalada, se hicieron célebres como puntos de reunión de muchos jóvenes que años después protagonizarían los sucesos de Mayo.

Según el historiador Vicente Fidel López, la gente mayor no veía con buenos ojos los cafés porque muchos concurrentes parecían distinguirse por su afición a las novedades culturales de ultramar y porque un presumible espíritu opositor a las instituciones virreinales se iba incubando alrededor de las mesas. Pero no por eso dejaban los mayores de concurrir a esos antros de disconformismo; sólo que ellos se limitaban a jugar a! tresillo y a arreglar el mundo con palabras, característica que en aquel entonces era señalada calificando a los contertulios con el preciso mote de “mariscales de café”.

Después de presenciar las discusiones que suscitaron los hechos de Mayo y la guerra de la Independencia, los cafés fueron escenario de la puja entre federales y unitarios, que si en muchos casos fue puramente verbal, en otros dio lugar a grescas de proporciones. Fue célebre la que una noche de 1827 enfrentó a dos grupos antagónicos de periodistas en el café de la Victoria, situado junto a la plaza del mismo nombre.

El “intercambio de opiniones” produjo en el local efectos similares a los de un ciclón: mesas, sillas, espejos, cristales y vajilla quedaron hechos añicos sobre el piso. Dos años antes un viajero inglés había alabado sin retaceos ese local y otros, escribiendo que “todos ellos tienen patios tan amplios como no podría darse en Londres, donde el terreno es tan caro.

En verano están los patios cubiertos de toldos, ofreciendo un placentero refugio contra el calor del sol, y tienen aljibes con agua potable”. Añadía luego que nunca faltaba “una mesa de billar bien concurrida” y que los mozos, si bien no pedían propina, “son extremadamente curiosos y hacen preguntas indiscretas, pero en tal forma que uno no puede enfadarse”. Otro inglés, A. J. Beaumont, observó por la misma época que los cafés eran amplios y bien amueblados; había seis “que se consideraban principales y muchos otros de segundo orden”. Según comprobó, eran sitios muy concurridos puesto que “se reúne en ellos gran cantidad de público todas las noches a jugar a las cartas o al billar”.

billares porteños

José Antonio Wilde recuerda que en esas casas el chocolate se consumía en grandes cantidades, lo mismo que el candeal, la horchata y el café con leche, servido en inmensas tazas desbordantes y acompañado por tostadas con manteca espolvoreadas con azúcar. La clientela de las pulperías era muy adepta al vino y a la ginebra, aunque en invierno también el café tenía gran demanda. Era servido en jarritos de lata provistos de una bombilla para sorberlo; el verano, en cambio, era la época de la “sangría”, un refresco preparado con vino tinto, agua y azúcar.

Las confiterías, establecimientos de más pretensiones que los cafés, aparecieron después de la caída de Rosas y comenzaron a atraer las preferencias de los muchachos de familia encumbrada. A fines del siglo pasado las que estaban sobre la calle Florida o cerca de ella eran frecuentadas a la hora del vermut por numerosas “barras”, mientras por la callé desfilaban los carruajes de las “mejores familias”, entre las que se iba difundiendo el consumo del té.

Mientras la ciudad extendía sus límites, las viejas pulperías también se iban transformando en cafés —y sus diferentes variantes—, que se convirtieron en el punto de reunión de las diversas clases sociales. Los de baja categoría fueron apodados “cafetines” y cobijaron a una compleja fauna de compadritos, poetas, bohemios, músicos y cantores entre quienes arraigó hondamente el tango.

Integrado de lleno a la fisonomía de Buenos Aires, en las primeras décadas del siglo XX el café había ganado su sitio en el corazón de la ciudad; sus huellas quedan grabadas en infinidad de poesías y letras de tango y en la nostálgica mirada con que muchos porteños comprueban la desaparición de un viejo café para dejar sitio a un impersonal restorán de vidrio y acrílico.

Viajar Por El Virreinato
La Alameda de Buenos Aires
Los Bandeirantes

 

Vocabulario de la cata de vino y consejos para saborearlos

Vocabulario de la Cata de Vino
Consejos para saborearlos

He aquí una lista de términos que describen el vino. Las palabras señaladas con un asterisco (*) corresponden a los defectos explicados en el recuadro de la página anterior. Los términos que describen los principales elementos que componen el vino —ácido, alcohol, tanino— se relacionan en cursiva dentro de cada explicación. 

copa de vino

ÁCIDO/ACIDEZ: indica la vivacidad y la frescura. Ayuda igualmente a definir y a prolongar las cualidades gustativas. Va acompañado de los calificativos (en relación a su insuficiencia o exceso): plano, blando, tierno, suave, fresco, vivo, redondo, firme, duro, agudo, verde, acidulado, ácido. Agresivo: desagradablemente i7 tánico, con exceso de alcohol.

Agrio (*)

Aguja: fina burbuja que tienen algunos vinos que apenas se aprecia a la vista.

Ahumado: olor y/o sabor de los vinos de sauvignon blanco, así como de los tintos del norte del valle del Ródano.

ALCOHOL:  aporta al vino el «peso» que lo caracteriza. Los términos descriptivos (tanto por insuficiencia como por exceso) son: acuoso, delgado, ligero, de cuerpo medio, lleno, amplio, generoso, pesado, alcohólico, espiritoso.

Amable: que se bebe fácilmente.

Armonioso: que no presenta características discordantes.

Aroma: olores procedentes de la uva y la vinificación.

Aromático: elaborado con variedades de un aroma particular.

Aspero: se refiere a una textura falta de fineza.

Astringente: sensación de sequedad debida a los taninos

Aterciopelado: dotado de una textura suave y agradable

Austero: califica la dureza de un vino con niveles elevados de taninos y acidez, que necesita tiempo para envejecer.

Avellana:   con matices olfativos que suelen estar presentes en los borgoñas blancos maduros, en los marsalas secos y en los amontillados (de jerez).

Azufrado:(*)

Balsámico: vino cuyos olores (vainilla, cedro, pino, roble) y a veces la textura seca se deben al roble nuevo. Botrytis: véase podredumbre noble.

Buqué:   término general para describir la «nariz’ del vino, pero sobre todo las características olfativas derivadas de la vinificación, de la crianza en barrica o del envejecimiento en botella.

Caído: califica a los vinos maduros que pierden sus cualidades gustativas y manifiestan un exceso de acidez, de taninos y de alcohol.

Carnoso: se aplica a los vinos que dan una sensación de plenitud, pero de textura suave (tintos).

Cedro: el olor a madera de cedro se encuentra sobre todo en los vinos criados en barricas nuevas de roble de Allier.

Cerrado:   se refiere al buqué y significa inmaduro, pero prometedor. Es un vino que no está listo aún para ser bebido, ya que necesita pasar más tiempo en la botella para manifestarse.

Cocido:   comparable a los aromas de una infusión de té muy concentrada. Complejo: con una gran gama de sensaciones olfativas y gustativas.

Corchado: (*)

Corto: falto de persistencia en boca.

Cuerpo:  impresión de peso y de consistencia en el paladar.

Delgado: diluido y pobre en sabor y aromas. Dureza: impresión de rigidez y de sequedad en las encías, producida por los taninos de los vinos tintos.

Duro: describe la sensación derivada del alcohol, la acidezy los taninos de un vino demasiado joven.

Elegante: con raza, armonioso y con ausencia de impresiones agresivas.

Empalagoso: de una dulzura excesiva; se aplica al vino al que le falta la acidez necesaria para un buen equilibrio.

Equilibrado: se dice del vino cuyos componentes se «equilibran», de manera que ninguno resalta sobre los demás.

Fatigado: falto de frescura y de nervio.

Final: gustos y aromas que se prolongan después de tragar el vino.

Fino: vino de gran categoría.

Fresco: con una ligera dominante ácida y afmutada.

Frutal: muchos vinos tienen los matices olfativos de una fruta concreta (por ejemplo, albaricoque, manzana, grosella o cereza). Otros desprenden una agradable impresión general a fruta. Generoso: rico en alcohol pero equilibrado. Graso: de una cierta untuosidad, lleno, armonioso.

Grosella:  olor y gusto que se asocia con los vinos de la variedad cabernet sauvignon.

Grueso:     se utiliza para describir la textura, en particular la que aportan los elementos tánicos.

Herbáceo: se dice de un carácter que evoca las plantas verdes o la hierba recién cortada.

Hueco: falto de cuerpo, de sabor, corto en boca.

Largo: véase persistente.

Ligero: vino con poco extracto y poco alcohol.

Maderizado: (*)

Maduro: que da una sensación de dulzura derivada de uvas muy maduras.

Mantequilla: olor generalmente asociado a los vinos de la variedad chardonnay, amplios y casi siempre criados en barricas.

Mudo: véase cerrado.

Nervioso: de una cierta acidez pero agradable.

Olor de petróleo: un olor agradable que se encuentra en los vinos de la variedad riesling que han llegado a la madurez.

Oxidado: (*)

Pedernal:  gusto mineral de ciertos vinos blancos secos y vivos (sancerre).

Persistencia: es el signo distintivo de un vino de gran calidad.

Picado: vino con sabor agrio, que está avinagrado.

Pimienta: con olor a pimienta molida, característico sobre todo en los oportos y en los vinos del Ródano.

Podredumbre noble: Bottyt cinerea, la podredumbre de la uvas maduras (sémillon, riesling y chenin blanc) que puede, en buenas condicione concentrar el mosto y enriquecer los aromas. Potente: dotado de firmes e intensas cualidades gustativas.

Redondo: maduro, listo par beber.

Reducido: (*)

Rico: describe el sabor y la textura.

Rústico: sin refinamiento. Suave: agradable de beber, sin asperezas, sin por ello ser plano.

TANINO: sustancia extraída del hollejo de las uvas que d carácter a los vinos tintos. Descrito (de poco a mucho) como: de grano fino, pulido, seco, rico, firme, duro, grueso, vegetal, rasposo, astringente.

Terroso: evoca la tierra húmeda, en nariz y en boca.

Uva: sabores y aromas que evocan el zumo de las uvas frescas. Los moscateles son posiblemente los únicos que cumplen totalmente con esto requisitos.

Vainilla:   olor característico d los vinos criados en barricas de roble nuevas.

Verde: se dice de un vino muy joven, elaborado con uvas que no habían- llegado a su madurez. Hace referencia tanto al aroma como al punto de acidez.

 

Como Apreciarlos

.- Debemos tomar siempre la copa de vino por el tallo y nunca abrazando la copa, lo que haría que el vino se caliente. Debemos tener en cuenta que la temperatura corporal es de alrededor de 36º.

.- Los buenos vinos no se toman recién descorchados, sino que debemos dejarlos “airear” al menos unos minutos (mejor media hora como mínimo).

.- Los vinos, no deben permanecer en nuestra estantería o bodega muchos años, salvo excepciones. Es mejor abrirlos dentro de sus fechas óptimas para el consumo.

.- Los vinos se deben tomar a la temperatura adecuada en cualquier época del año, independientemente de la temperatura exterior.

.- Siempre se debe limpiar la boca del botella, una vez descorchado, antes de proceder a servir el mismo. Una servilleta o un trapo limpio, será suficiente para pasarlo por la boca. También se puede verter un poco de líquido en una copa vacía para evitar trocitos de corcho en el mismo.

.- Los vinos deben ser apreciados en su justa medida, y en función de la calidad del mismo. Una buena comida debe contar con un buen vino (proporcional a la calidad de la comida), no se puede “escatimar” en su precio y estropear una buena comida.

.- No debe poner objeciones al vino, salvo que no se encuentre en buen estado (picado, por ejemplo). La calidad del mismo es variable en función del presupuesto para la comida.

.- Si se necesita enfriar un vino, no lo haga de forma brusca, y mucho menos echándole hielos al mismo o metiéndolo en el refrigerador. Se puede meter en una cubeta con agua fría.

.- Elija el vino adecuado a los alimentos que van a tomar. En nuestra tabla de vinos en esta misma sección se indican los vinos adecuados para cada tipo de alimento.

.- La normal general es blanco con pescados y tinto con carnes. Pero cada vez hay más excepciones a esta regla debido a la compleja elaboración de algunos platos.

.- Las copas deben ser siempre transparentes para poder apreciar todas las características del vino: cuerpo, color …

.- Sin ser demasiado llamativos, podemos oler el vino, para reconocer su aroma, moviendo suavemente la copa.

.- Y por último, debemos recordar que las copas no llenan en su totalidad, tal y como indicamos en el apartado como servir el vino.

Como servirlo. Consejos

Consejos. La conservación óptima de los vinos es permanecer tumbados, evitando la luz directa y una temperatura baja y constante (por ello son lugares ideales bodegas y sótanos). También, en la medida de lo posible, habrá que evitar moverlo. Una vez determinado el menú y los platos a servir , procederemos a la selección de los vinos y en que orden se van a servir. Es recomendable, si no entendemos de vinos, acudir a un establecimiento especializado que nos aconseje sobre los más adecuados para la ocasión. En la actualidad se “lleva” mucho servir un único vino para toda la comida. (habrá que elegir un vino joven, por regla general).

Temperatura. Dependiendo del tipo de vino elegido, tenemos que saber a que temperatura debería servirse. Aunque consultando varios libros, hay ligeras variantes, hemos optado por esta clasificación:

  1. Blancos secos. Entre 7 y 9 grados.
  2. Blancos con cuerpo. Entre 9 y 11 grados.
  3. Tintos ligeros. Entre 11 y 14 grados.
  4. Rosados. Entre 8 y 10 grados.
  5. Tintos con cuerpo. Entre 14 y 16 grados.

Vinos y platos. Dependiendo del plato a servir, tenemos que saber que vino debería servirse. Unas pequeñas pautas serían:

  1. Blancos ligeros. Pescados blancos.
  2. Blancos con cuerpo. Pescados azules, mariscos y salsas.
  3. Tintos ligeros. Carnes rojas.
  4. Rosados. Carnes blancas.
  5. Tintos con cuerpo. Carnes rojas y caza.

Aunque hemos dado una clasificación por el vino, vamos a dar otra más completa en función de los platos a servir, y que al ser más amplia nos puede dar una orientación mejor a la hora de crear el menú ideal:

  1. Entremeses. Si son de embutidos y quesos, podemos utilizar un rosado seco. Si hay pescado (o fritos tipo calamares, gambas …) podemos utilizar un blanco seco.
  2. Primero caldoso. Si hay un primer plato como sopa o consomé, lo mejor es servir un blanco seco.
  3. Primer plato. Arroces, un blanco seco (también con arroces con pescado). Si el arroz lleva carne, podemos servir un tinto joven. Las pastas admiten un rosado joven, y las legumbres un tinto joven.
  4. Pescados. Los pescados blancos (más suaves) admiten servir blancos ligeros o rosados jóvenes. Los pescados azules (más fuertes) y los mariscos admiten blancos de más cuerpo e incluso blancos de aguja. También es admisible un rosado joven y fresco. Sobre todo si el pescado es fuerte y acompañado de guarnición como el “Salmón Papillón”, por ejemplo.
  5. Carnes. Las carnes suaves o blancas, van acompañadas de un rosado o tinto joven.

Las carnes rojas o de caza un tinto añejo y con cuerpo. Las carnes guisadas y a la brasa pueden servirse con un tinto crianza con cuerpo. Pueden darse ciertas variantes más que en función del tipo de carne en función de la preparación de la misma. No es lo mismo tomarse una carne a la plancha que una carne al Roquefort con guarnición.

  1. Huevos. Fritos, al plato o con platos fuertes (escalfados en un bacalao al pil-pil , por ejemplo) tintos jóvenes. Revueltos, cocidos y preparados “suaves” rosados, o tintos secos y jóvenes.
  2. Quesos. Tiernos y cremosos, rosado o tinto joven y ligeramente afrutado. Quesos curados, semicurados y fermentado, tinto viejo con cuerpo.
  3. Postres. En función del tipo de postre si es dulce, podemos utilizar un vino generoso. Si es salado o frío (como un sorbete o un helado) podemos servir un blanco frío y seco o semiseco. Aunque la costumbre es servir el postre acompañado de cava o champán. (bebida que puede ser tomada a lo largo de toda la comida perfectamente, aunque no tengamos esa costumbre).

Independientemente del vino que elija para cada plato, recuerde una regla fundamental: no debe servir vinos con más cuerpo y sabor antes que otros más jóvenes y menos intensos. Por ello como se comentó anteriormente, es importante saber elegir el vino adecuado, pero también en que orden se van a servir.

No ahorre nunca el vino. Puede estropearle la comida más exquisita. Y guarde relación calidad de la comida y la calidad del vino elegido. No conjunte elementos desproporcionados, grandes manjares con pésimos vinos o viceversa.

Fuente Consultada: LAROUSE de los Vinos y Foro del Conocimientos Web

FABRICACIÓN DE VINOS LA CATA DEL VINO

historia del vino

Vinos Finos Tintos Blancos Elaboracion Bodegas de Roble Para Vinos

Vinos Finos Tintos y Blancos Elaboracion
La Bodegas de Roble

LA ELABORACIÓN DEL VINO Se llaman bebidas alcohólicas las que contienen como componente principal alcohol etílico,CH3CH2OH.

Según el proceso de elaboración, se las clasifica en bebidas alcohólicas fermentadas y bebidas alcohólicas destiladas.

Entre las primeras se encuentran las atenidas por fermentación directa del jugo de frutos maduros como, por ejemplo, el vino, que se obtiene a partir de la uva; la sidra, de la manzana y la pera; la cerveza, elaborada a partir de un mosto de cereales y de malta de cebada. Se caracterizan por su baja graduación alcohólica.

Las bebidas destiladas se pueden elaborar por destilación de las fermentadas por ejemplo, el cognac se obtiene del vino, el whisky, de mostos fermentados de cereales. Tienen una alta graduación alcohólica. Las bebidas alcohólicas resultan estimulantes para el organismo cuando se las ingiere en pequeñas dosis, pero se transforman en sustancias tóxicas si se consumen en grandes cantidades o bien si su ingestión es continua.

El alcoholismo es una enfermedad que produce alteraciones en el sistema nervioso acompañadas por trastornos físicos y psíquicos.

El Vino: La industria vitivinícola argentina es una de las más importantes dentro del conjunto de las alimentarias. Se remonta a la época de la colonización, ya que, dentro de las prácticas agrícolas del colono español, se encontraba el cultivo de la vid. Los viñedos están distribuidos en casi todo nuestro país, pero el clima más propicio para su desarrollo es el seco, con baja humedad y con temperaturas que oscilan entre los 10°C y los 40°C, lo que asegura una excelente maduración de las uvas.

Por estas características de clima, y también por las del suelo, la zona que comprende la región andina es la más apropiada para su cultivo intensivo. El agua de los ríos o de los deshielos cordilleranos es aprovechada para compensar las escasas lluvias de las regiones vitivinícolas.
Los suelos más propicios son los de origen aluvional, caracterizados por ser arenosos o arcillosos.

Características de la uva
Se entiende por vino el producto obtenido por la fermentación alcohólica de la uva fresca y madura.
En los granos de uva se pueden distinguir tres partes fundamentales:

a) la pulpa, que constituye el 90% del grano; está formada en su mayor parte por agua, que lleva en solución glucosa, fructosa, ácidos orgánicos, como el tartárico, el málico y el cítrico, sales minerales como tartratos, cloruros, sulfatos y otras sustancias;

b) el hollejo, membrana que recubre la pulpa y que contiene tanino, ácido tartárico y sustancias colorantes, como la enocianina, de color violeta, o la enoflavina amarillenta, que dan al fruto su color característico; el hollejo está recubierto p: una capa de cera donde se desarrollan levaduras y bacterias;

c) la semilla o pepita, que contiene  un aceite comestible y resinas. Los granos de uva se presentan agrupados formando un racimo, sostenidos por una porción leñosa llamada “escobajo”.

Elaboración del Vino: Cuando el fruto llega a su madurez se procede a la vendimia o recolección. La uva se lleva a una bodega  para comenzar el proceso de vinificación , que comprende las etapas siguiente:

Molienda: En una primera etapa, los granos de uva son triturados por medio de moledoras, se obtiene asi un jugo azucarado llamado mosto, que se separa del escobajo. Desde el punto de vista comercial, interesa conocer la densidad del mosto porque es un índice de la cantidad de glucosa que contiene. La concentración de glucosa permite estimar la cantidad de alcohol etílico por obtener durante la fermentación.
La composición del mosto se puede corregir para obtener vinos de determinadas calidades. Para ello, se pueden agregar otros mostos o modificar la acidez agregando ácidos orgánicos como el tartárico, el málico, etc. El mosto corregido se trasvasa a grandes cubas de madera o piletas de cemento.

Sulfitado. Consiste en el agregado de dióxido de azufre (SO2) para destruir las levaduras naturales que se encuentran en el hollejo de la uva y que pueden producir una fermentación espontánea y alterar así la composición química del mosto.

Fermentación. Este proceso se inicia agregando al mosto un cultivo de levaduras, cuya variedad más empleada es el “saccharomyces ellipsoideus“, en una proporción del 2% al 5%.

Durante la fermentación, la glucosa y la fructosa, contenidas en el jugo, por !a acción de la enzima “zimasa” (producida por la levadura), originan alcohol etílico y dióxido de carbono (CO2).

El desprendimiento del gas CO2 da lugar a que la fermentación se haga tumultuosa, con el aspecto de un líquido en ebullición. Esto determina que el hollejo, las semillas y el escobajo se desplacen hacia la superficie y formen una capa llamada “sombrero”.

En esta primera fermentación, se necesitan una buena aireación para el desarrollo de las levaduras y una temperatura de alrededor de 20°C para que su multiplicación sea rápida.

Cuando la graduación alcohólica llega a 12° ó 14° Gay-Lussac (G.L.), la fermentación se hace más lenta porque el medio alcohólico no favorece la actividad de las enzimas; disminuye el desprendimiento de CO2 y los restos sólidos que forman el sombrero se depositan en el fondo de la cuba.

Terminada esta primera fermentación, el líquido obtenido, llamado “vino nuevo”, se decanta y se trasvasa a cubas de almacenamiento cerradas, provistas de válvulas con el objeto de dejar salir el CO2 formado. Durante esta etapa, se produce una segunda fermentación, llamada “lenta”. Se forma más cantidad de alcohol, y las sales orgánicas precipitan constituyendo lo que se llama “borras” o “heces”. La mayor parte de éstas la constituye el tartrato ácido de potasio o “crémor tártaro”.

Clarificación. Para eliminar las partículas en suspensión que producen turbidez, al vino obtenido se le agregan diferentes sustancias como clara de huevo, gelatina, caseína, bentonita (silicato de aluminio hidratado), que arrastran las partículas suspendidas y facilitan la precipitación. Luego se filtra y el vino límpido se lleva a toneles de madera, preferentemente de roble, para su añejamiento.

Añejamiento. En esta última etapa, el vino llega a adquirir su sabor y olor característicos (bouquet). Esto se debe a la formación de esteres y aldehidos que comunican al vino estas cualidades tan apreciadas. Según el tipo de vino que se desea, el tiempo de añejamiento varía; por ejemplo, para los que se clasifican como vinos “finos” o vinos “reserva”, este lapso no puede ser inferior a dos años.

OPERACIÓNFINALIDAD
MoliendaObtener el judo o mosto
Corrección del MostoLograr una concentración de glucosa y un grado de acidez adecuados
SulfitadoEliminar levaduras y bacterias que lleva el hollejo de la uva
1° FermentaciónTransformar la glucosa en alcohol
2° FermentaciónIncrementar el porcentaje de alcohol y permitir precipitaciones de las heces
ClarificaciónDepositar las partículas finas suspendidas
FiltraciónObtener un vino límpido Separar la heces
AñejamientoDar tiempo para que el vino adquiera sus cualidades organolépticas características

Alteraciones de los vinos:
Esta bebida puede alterarse por diferentes factores; por ejemplo, por defectos en su fabricación o en el envasado, por estar expuesta a temperaturas extremas, etc. Algunas de estas alteraciones son el enturbiamiento, que se debe a la formación de precipitados de tartrato ácido de potasio por enfriamiento del vino, y la acidificación, que consiste en lo siguiente: el vino expuesto al aire modifica su acidez y, como consecuencia, su color, porque el alcohol etílico que contiene sufre una oxidación enzimática y se transforma en ácido acético (etanoico)

La segunda transformación es producida por un microorganismo aerobio, llamado “micoderma aceti“, que convierte el vino en vinagre.

Adulteraciones de los vinos
La más importante es el aguado, que disminuye la graduación alcohólica y modifica su composición. Otra adulteración consiste en el agregado de sustancias colorantes y edulcorantes artificiales con el fin de compensar el agregado de agua. No está permitida la adición de ácidos inorgánicos con el objeto de corregir la acidez.

Variedades comerciales:
Los vinos que se producen en el país so caracterizan por su excelente calidad. La producción más importante es la de los vinos de mesa, entre los que se destacan los tintos, rosados y blancos.
De acuerdo con el Código Alimentario, se admiten los siguientes tipos:
a) Vinos comunes. Se clasifican así los vinos tintos, blancos o rosados (claretes) que se libran al consumo año a año, poco después de terminada su elaboración.

b) Vinos finos. Se los designa de esta manera sobre la base de sus caracteres  ganolépticos. Se deben elaborar con uvas seleccionadas, con técnicas adecuadas y deben ser sometidos a un añejamiento comprobado no menor de dos años.

c) Vinos reserva. Son los vinos blancos, tintos o rosados que han sido sometidos a un añejamiento comprobado de por lo menos, dos años.

Vinos especiales
Vinos espumosos o espumantes. Son vinos sometidos a una nueva fermentación en la botella; puede agregarse, o no, sacarosa o mosto concentrado. El gas CO
2 formado en la fermentación produce dentro del envase un aumento de presión que no debe ser inferior a 4 atmósferas.

Vino gasificado. Se diferencia del anterior en que, después de su elaboración definitiva, se le agrega CO2 puro.
Champaña o champagne. Se obtiene a partir de vinos blancos o rosados a los que se somete a una segunda fermentación en la botella, con el agregado de sacarosa y levaduras seleccionadas. Pueden incorporarse también vinos licorosos y coñac. Hay varios tipos, que se denominan: seco (sec), semiseco (demisec) y dulce (doux). Las denominaciones bruto (brut) y natural (nature) deben reservarse para el producto natural, sin ningún agregado. Deben tener una presión de C0
2 no inferior a 4 atmósferas.

Vinos compuestos:
Son elaborados con no menos de 75% de vino, con adición o no de alcohol y con el agregado de sustancias amargas estimulantes, aromáticas, azúcar y mosto concentrado. Se puede añadir caramelo como colorante. Son ejemplos de vinos compuestos:
Vermut. Según la concentración de azúcar que tenga, puede ser vermut dulce, si contiene no menos de 150 g de azúcar por litro, vermut seco, si contiene menos de 80 g de azúcar por litro. Vinos quinados. Se caracterizan por tener no menos de 0,12 g por litro de alcaloides totales de la quina.

Ver: Regiones Vitiícolas de España

historia del vino

El Vino Tetra Brik Calidad del Vino Envasado en Cajas de Cartón

El Vino Tetra Brik – Envasado en Cajas de Cartón

Ahora que entendemos una de las causas del mal de la “bebida dulce”, pongamos nuestra mirada en el vino de cajita de cartón. ¿Por qué no existen los concursos de cata con vino de cartón? ¿Cuál es el problema? ¿Es feo el envase? ¿No conserva bien al vino? ¿O lo malo es el vino que lleva adentro?

En el mundo se producen vinos envasados en cartón casi tanto como en botellas. En la Argentina, quinto elaborador mundial de vinos, la mitad de la producción (a veces más, a veces menos) se envasa en tetraedro de cartón, una parte de ella se exporta a Europa y la otra se consume fronteras adentro —para más datos sobre el consumo local del tetra se puede recorrer la zona del Rosedal en la ciudad de Buenos Aires luego del día del estudiante (21 de septiembre) y contar una a una las cajitas de cartón: de los casi treinta mil envases de bebidas descartados en el día, aproximadamente la mitad serán cajitas de vino en tetrabrick.

Que el vino en cajita esté asociado a la baja calidad y a la baja cultura, la pobreza y el alcoholismo, cuando no a la pendencia, tiene razones sociales y culturales, como por ejemplo, una de orden simbólica: que no es un buen atuendo para vestir al vino, eso primero. Sin embargo, su estigma principal radica no tanto en la cajita, sino en lo que tiene adentro, que puede ser, ciertamente, bastante malo.

Y si no, ahí está el caso del envase Tetra Brick®, creado hace más de cincuenta años por el fundador de Tetra Pack, el sueco Rubén Rausing, que fue reconocido como el recipiente más eficaz para proteger el equilibrio bioquímico de cualquier alimento, y no sólo del vino, de la luz, el aire y todos los microorganismos que nos circundan. Además, se transporta con facilidad, no se rompe y ni se le pica el corcho, porque no tiene.

partes de un envase tetrabrik

El problema del vino en cartón es entonces el problema del vino que se le pone adentro. Hasta hace muy poco en la Argentina se utilizaron uvas de baja calidad (bajo contenido de azúcares, alta acidez), de viñedos productivamente mal administrados (que dan mayor cantidad de fruta, pero con menor potencial para hacer buenos vinos), uvas que llegan a la bodega quizás enfermas por algún hongo traicionero (como el Aspergillus o el Penicillium, o también el Botrytis cinérea, aunque este último es considerado en algunas regiones del mundo como agente de la “podredumbre noble”, lo cual otorga a ciertos vinos gran distinción), lastimadas por un bicho, el granizo o la helada, picadas por los pájaros.

Al ser una uva de baja alcurnia (porque siempre vivió en la pobreza enológica o porque un golpe de clima la sacó del altar), el proceso de vinificación del vino envasado en cartón es menos cuidadoso, más rápido y sencillo: al mosto no se lo deja macerar demasiado, ni se le anda controlando la temperatura todo el tiempo, se arranca la fermentación lo más rápido posible y ni siquiera se completa del todo, porque deberá ser envasado en menos de una semana; el resultado es un vino con azúcares residuales, de ahí su dulzor, que encanta tanto a las abuelas más experimentadas como a los adolescentes que recién se inician. Y ya sabemos: a más dulce, más sulfuroso.

Es cierto: al vino en cajita no se lo mima desde su nacimiento ni se lo trata como al llamado, hasta no hace mucho tiempo, vino fino, y mucho menos como al gran vino, ese que todavía tiene el privilegio de reposar más de seis meses en un barril de madera. El vino en cajita es al gran vino lo que la comida chatarra a las sorprendentes y rebuscadas recetas de los sibaritas de siempre. Pero cada vez menos.

En efecto, en Europa y en los Estados Unidos (y, poquito a poco, en la Argentina) hay muy buenos vinos de cartón, con el impulso de nuevos diseños de envases, aunque con la misma tecnología de sellado aséptico. Por estos tiempos, una prestigiosa bodega francesa lanzó en Bélgica una nueva marca de vinos en cajitas de cartón de un cuarto litro, con una pajita especial diseñada para producir en nuestras bocas, según los argumentos de venta, una sensación similar a la de beber en una copa.

Que para beber vino es mejor una copa o vaso de cristal, o en su defecto de vidrio, y aun una calavera humana sin la tapa de los sesos, antes que una pajita que sobresale de un envase de cartón, eso es seguro. Sin embargo, no deberíamos denostar al vino en cartón, vino con todas las letras, por su mal distinguida vestimenta, por su simple y primitivo proceso de fermentación, porque haya sido maltratado desde su nacimiento o porque un imponderable lo haya dañado irreversiblemente.

Después de todo, dentro de muy poco (como ya sucede en Europa y en los Estados Unidos) muchos de nosotros podremos elegir concienzudamente, entre todas las alternativas, qué vino queremos, hecho de la manera que sea.
Pero eso sí: con un etiquetado que contenga la información clara y detallada sobre el contenido, sin que tengamos que conformarnos solamente con los datos del tenor alcohólico.

Fuente Consultada: El Barman Científico de Facundo Di Genova – Editorial Siglo XXI Editores

FABRICACIÓN DE VINOS : VINO ENVASADO EN CAJAS DE CARTÓN

historia del vino

Porque Nos Duele La Cabeza al Beber Alcohol? Efectos del Vino Higado

¿Porque Nos Duele La Cabeza al Beber Alcohol?

La resaca: los pies sobre la tierra. El duro camino inverso de la intoxicación. Se acabó el viaje. Se terminó la fiesta. El contrato con Mefisto pide retribución. Estamos en el día después y ahora padecemos los síntomas de una resaca violenta.

Mal amanecemos. Rastreamos al culpable de nuestro lamentable estado. Seguramente fue la bebida “dulce”, o la “blanca”, pensamos (como si en ese estado pudiéramos pensar). Ni siquiera recordamos bien lo sucedido. Quizá haya algo más. Un bache en la memoria, lo primero.

Ahora nos duelen el estómago y la cabeza y nuestra nariz se ha puesto roja; para peor, tal vez nos asalten los gases. Quizá nos falte el aire, también…

Fea la resaca (o guayabo, o cruda), ya desde la palabra misma.

Vamos a exculpar por un momento al alcohol (al etílico y al metílico)  como único factor de la resaca. Con seguridad, las innumerables reacciones que provoca el alcohol lo convierten en el autor penalmente responsable de la intoxicación que padecemos —la enzima alcohol-deshidrogenasa de nuestro hígado, la que metaboliza la molécula de alcohol en varias de acetaldehído, y luego en simple agua, queda momentáneamente colapsada.

Cierto que el alcohol nos llevó al exceso, pero hay también partícipes necesarios de la resaca padecida, sobre todo cuando se trata de resaca por la ingesta inmoderada de vinos de mesa, y más los blancos, además del champán, los vinos licorosos y azucarados, o aquellos aperitivos de corte para cóctel que necesitan un nivel de anhídrido sulfuroso superior a los vinos denominados secos (o finos: los que han sido fermentados por completo).

Sea para conservar el color en vinos blancos (el azufre bloquea la enzima oxidasa y evita la oxidación) o para impedir refermentaciones insurreccionales, o para las dos cosas juntas, estos vinos necesitan más sulfuroso que el resto. Por ejemplo, si un tinto seco puede tener hasta 130 mg/l. de sulfuroso total, se permite que un tinto dulce llegue hasta los 180 mg/l. el mismo valor que los blancos y rosados secos. Para blancos y rosados dulces, también llamados abocados, el límite se extiende hasta los 210 mg/l.

¿Qué culpa tiene el azufre en relación con la resaca, con nuestro dolor de cabeza, con el síndrome de la nariz roja del borracho, con los problemas digestivos y con las sofocaciones que podríamos padecer el día después?

Si bien el tema no se ha estudiado todo lo que se debería, ya hay trabajos médicos relacionados con enfermedades y reacciones alérgicas transitorias por la ingesta inmediata de vino con sulfitos, o sea, con sales de azufre. Y, si no los hubiera, aun así nos queda el recuerdo de haber soportado tales reacciones, al menos una vez, en carne propia.

Citemos dos hipótesis, ambas relacionadas. La primera tiene que ver con el bloqueo o la carencia de una enzima humana que metabolice los sulfitos y los convierta en sulfates inactivos. Hablamos de la enzima sulfito-oxidasa. La segunda mete miedo y está vinculada con la generación de gas sulfuroso adentro de nuestro cuerpo.

Déficit de sulfito oxidasa. En general, los sulfitos son oxidados por la sulfito-oxidasa-, una enzima que se encuentra en la maquinaria de nuestras células, con altas concentraciones en el hígado. La hipótesis sugiere que los individuos que presentan niveles reducidos de sulfito-oxidasa tienen una insuficiencia para metabolizar los sulfitos, y entonces manifiestan síntomas alérgicos como enrojecimiento facial (sobre todo nariz) y reacciones asmáticas, amén de que el individuo no sea asmático. Fue probado: a una paciente no asmática que presentaba regularmente síntomas de sofocación y enrojecimiento luego de la ingesta de vino con sulfitos, se le dio de beber agua pura con el mismo contenido alcohólico que tenía el vino que le había provocado tales consecuencias. La paciente no presentó los síntomas con la segunda muestra.

Imaginemos ahora que hemos dejado de lado el “beber con moderación”. Aunque nuestras sulfito-oxidasasestén bien pertrechadas, un abuso del elixir vínico durante una noche de endiablada lujuria provocará necesariamente un excedente de sulfitos, lo cual superará la capacidad metabolizadora de la sulfito-oxidasa, enzima que estaría en condiciones, y con razón, de declararse en huelga general y, así, intoxicaría nuestro organismo momentáneamente. Todo esto al mismo tiempo agrava nuestro estado general, de alta resaca por cierto, provocado por otra huelga: ante el abuso, el alcohol etílico ha colapsado también la capacidad oxidativa de nuestras alcohol-deshidrogenasas, que ya reclaman reducción de la jornada de trabajo.

Generación de dióxido de azufre. El maravilloso ir y venir de los elementos químicos dentro del vino sigue en nuestro organismo. Si el enólogo convierte el azufre en gas sulfuroso, que en contacto con el vino se fija como ácido sulfuroso y deja sales de sulfitos libres, serán esas mismas sales las que, en contacto con los jugos de nuestro estómago (que también están regidos por el pH), reaccionarán en dióxido de azufre, anhídrido sulfuroso o simplemente SO2. La generación de gas sulfuroso en el estómago implica síntomas como cefaleas, dolor abdominal, gases intempestivos, diarrea —porque, así como elimina hongos y bacterias del mosto, el sulfuroso puede dañar severa y parcialmente nuestra microbiota natural, la cual juega un rol vital para el buen funcionamiento de nuestros intestinos. Peor aún: el endiablado gas pasa a nuestras vías respiratorias e induce bronco espasmos y sofocación. Vaya resaca.

Es un caso extremo. Ambos procesos están estrechamente vinculados. Si ante el excedente de sulfitos la enzima sulfito-oxidasa se ve superada, habrá mayor cantidad de sulfitos libres para reaccionar en gas sulfuroso. Lo que se dice una resaca violenta por vino endiablado.

Nota de Leonardo da Vinci: He oído decir que aquellos que no hacen uso moderado del vino se tornan fatigados, temblorosos, pálidos, hediondos, con ojos legañosos, estériles, impotentes, olvidadizos, calvos y avejentados antes de tiempo. A juzgar por el aspecto de mi amigo Gaudio, todo esto es cierto.

Fuente Consultada: El Barman Científico de Facundo Di Genova – Editorial Siglo XXI Editores

EL DOLOR DE CABEZA: LA RESACA DEL DÍA SIGUIENTE

historia del vino

La Cata o Catar Vino Vocabulario y clasificacion Tecnica del Metodo

La Cata del Vino: Vocabulario y Clasificación

Durante todo el día, nuestros sentidos están despiertos: miramos, escuchamos, tocamos, olemos y saboreamos. Nuestros órganos sensoriales registran los estímulos olfativos, auditivos, visuales, táctiles y gustativos de nuestro alrededor sin que seamos realmente conscientes de ello. Sin embargo, cuando realizamos una cata, procuramos analizar y memorizar conscientemente el mayor número de sensaciones que el vino nos transmite para poder, de este modo, aumentar nuestro placer y nuestro conocimiento. Contrariamente a lo que se piensa, la práctica de la cata es fácil.

La apariencia y el olor del vino son dos indicios importantes sobre su calidad potencial. El examen de la capa y la inhalación del aroma, primeras etapas de la cata, permiten apreciarlo mejor.

Se trata simplemente de memorizar los aromas y los sabores de un gran número de vinos diferentes. Se aprende fácilmente a reconocer los aromas particulares de una variedad, el sabor de los vinos de los países cálidos con respecto a los de clima templado y a distinguir un vino joven de uno más añejo. Luego, el proceso de identificación recurre a la memoria y es el resultado de eliminaciones sucesivas. Aprender a catar acrecienta el placer que nos ofrece el vino y nos permite elegir los vinos con conocimiento de causa. Un catador experimentado calcula cuándo un vino estará listo para beber y puede hacer una selección inteligente de los vinos jóvenes que merece la pena envejecer.

La degustación tiene también por objeto descubrir los escasos defectos que puede tener un vino. Saber catar significa utilizar eficazmente los sentidos para poder interpretar las sensaciones visuales, olfativas, táctiles y gustativas que forman parte del análisis sensorial. Además, es imprescindible poseer un vocabulario que permita describir estas sensaciones. Finalmente, el catador debe conocer los criterios con los que se juzgan los vinos.

Es relativamente fácil adquirir el dominio de las técnicas de la cata, pero su vocabulario, como toda lengua extranjera, exige un esfuerzo de aprendizaje. Desarrollar los conocimientos para extraer conclusiones que no sean solamente subjetivas es un proceso más largo, porque hay que probar toda una gama de vinos antes de conseguirlo.

Con un poco de buena voluntad, la práctica de la degustación está al alcance de todos, ya que todos nacemos más o menos con la misma aptitud para discernir aromas y sabores. Aunque la sensibilidad puede variar de un individuo a otro, convertirse en un catador lúcido es más una cuestión de experiencia que un don natural: se trata, simplemente, de explotar al máximo las aptitudes personales.

EL APRENDIZAJE

Para convertirse en un buen catador tendrá que explotar al máximo sus capacidades. He aquí algunas sugeren­cias para desarrollar su talento:

  • Cate muchos vinos diferentes.Deben ser de calidad, pero también de estilos diferentes.
  • Compare vinos que tengan un elemento en común. Este puede ser la región, la variedad o un determina­do estilo de vinificación.
  • Defina un método. Luego hay que seguirlo en todas las catas.
  • Desarrolle su vocabulario. Es importante dedicar el tiempo necesa­rio hasta encontrar el término preciso.
  • Empiece con la ayuda de un catador. Podrá guiarlo en sus primeros pasos.
  • Cate «a ciegas». Esto le permitirá percibir mejor la sensaciones sin dejar-se influir por la etiqueta.

 Las etapas de la cata

Observe a un catador veterano y el proceso le parecerá simple: mira, olfatea, degusta, escupe, toma algunas notas y pasa al vino siguiente. Esta técnica se adquiere, al igual que todos los trucos que hacen más fácil el análisis. Las ilustraciones de la página siguiente muestran las diferentes etapas. La primera de ellas consiste en examinar el color; a continuación los olores y finalmente el sabor.

 Las copas

Una copa de cata o catavinos debe ser incolora, lisa (sin fantasías), de una buena capacidad (entre 20 y 30 cl.) y con una abertura más estrecha que el cáliz. Esta característica forma de tulipa mantiene y concentra los aromas que se desprenden del vino. También evita las salpicaduras cuando se hace girar el vino en la copa o ésta se inclina para examinar el color. Existe una copa normalizada utilizada por los profesionales.

EL ASPECTO Y EL COLOR DEL VINO

Aunque menos importante que el aro­ma y el sabor del vino, el análisis visual sirve para obtener algunos datos esen­ciales sobre su concentración y ma­durez.

  • El aspecto. Es importante observar el vino sobre un fondo blanco.
  • La limpieza. Verifique que el vino esté perfectamente limpio y brillante, ni velado ni turbio. Si su capa está apagada, tiene todas las probabilidades de resultar igualmente apagado en boca.
  • El color. Observe el color; con sus matices y su densidad. El color de un blanco, ¿es pálido o dorado? El tinto, ¿es de color rubí, rosa pálido o teja? Una capa de color denso, casi opaco, corresponderá a un tinto de gran con­centración.
  • El gas carbónico. Producido naturalmente en el curso de la fermentación, el CO2 está presente en todos los vinos. Sin embargo, las cantidades de gas son tan pequeñas en la mayoría de los vinos tranquilos que es raramente perceptible, ni con la vista ni en boca. A veces se ven algunas burbujas en las paredes de los vasos que contienen blancos jóvenes. Coja ahora la copa. La siguiente etapa consistirá en examinar atentamente el color
  • El color del borde del disco. La parte superior del vino vertido en una copa se denomina «disco». El borde de este disco revela el estado de evolu­ción del vino. Cuanto más añejo o listo para beber se encuentre un vino, más pardusco o de tonalidades ladrillo será el borde del disco.
  • Los vinos blancos. Van adquiriendo color en el curso de su envejecimiento, evolucionando del tono amarillo pálido de su juventud hasta el color amarillo pajizo, dorado o ambarino.
  • Los vinos tintos. Van perdiendo su color «rojo» a medida que envejecen. De jóvenes, ofrecen con frecuencia una capa rojo púrpura; en el curso de su evolución, adquieren tonos rubí y granate, hasta llegar a los matices de caoba característicos de los vinos añejos.
  • La fluidez. Haga girar el vino en la copa, después de examinarlo delante de una fuente luminosa

Una pequeña cantidad de vino se adhiere a la copa antes de formar las «lágrimas», «piernas» o «perlas». Cuanto más rico sea el vino en contenido tánico y graduación alcohólica, más marcadas serán estas lágrimas,lo que da una idea sobre su concentración.

LA NARIZ DEL VINO

El olfato es el sentido más importante en la apreciación y el placer del vino, ya que buena parte de lo que «saboreamos» simplemente se «huele». Un buen ejemplo es el poco «sabor» que percibimos en las bebidas y en los alimentos cuando estamos constipados o con la nariz tapada.

El centro del sentido del olfato son los bulbos olfativos, que se encuentran en la parte superior de cada una de las fosas nasales. Las moléculas olorosas (en estado gaseoso) llegan a los bulbos olfativos por dos vías: la nariz, al ascender por las fosas nasales, cuando inspiramos; y la boca, al subir de la garganta a la nariz, cuando expiramos (vía retronasal).

Es desaconsejable aspirar con insistencia el buqué cuando se quiere describir o identificar los aromas de un vino. Por el contrario, es mejor oler el vino con moderación, para evitar el efecto anestésico, y dejar algunosinstantes de reposo entre cada inhalación porque los bulbos olfativos se fatigan rápidamente; es decir; se acostumbran en pocos instantes a lo que sienten y la impresión dejada por un olor disminu­ye con el tiempo. Del mismo modo, se• recuperan rápidamente cuando se ale­jan del olor al que se han «adaptado».

  • La «nariz».En un sentido general se denomina «nariz» al conjunto de los olores de un vino. También se usan «aroma» y. «buqué» aunque, desde un punto de vista técnico, se refieren a características diferentes.
  • El aroma. Este término designa los olores que provienen de la transfor­mación de las uvas por la fermenta­ción (olores frescos y afrutados que se. encuentran principalmente en los vinos jóvenes).
  • El buqué. Designa los olores cuyo• desarrollo es resultado de la crianza de los vinos en barricas de roble o de su envejecimiento en botellas. La nariz varía en intensidad y en calidad según la edad, la variedad , el origen del vino y su calidad, pero deberá ser siempre limpia; es decir; sin olores desagradables. «Cerrado» y «poco expresivo» son términos utilizados para describir vinos que no desprenden todavía demasiado aroma, pero que en opinión del catador se irán haciendo más expresivos con la edad.

Cómo oler el vino:
Hay que oler el vino antes de hacerlo girar en la copa, a continuación imprimir un movimiento giratorio y aspirar de nuevo justo después, mientras el líquido se detiene. Generalmente se advertirá una nota­ble diferencia entre ambos «golpes de nariz».
Los vinos elaborados a partir de variedades nobles poseen olores característicos: la cabernet sauvignon, por ejemplo, recuerda a la mayoría de los catadores el aroma de la grosella, y la gewürztraminer, al litchi. La variedad es el primer elemento que se puede intentar identificar con el olfa­to. Los olores no asociados a las uvas provienen la mayor parte de las veces de las barricas en las que se han criado los vinos (cedro, vainilla o caramelo, por ejemplo). Cuando los catadores inhalan un vino, alternan aspiracio­nes rápidas y profundas, vigorosas y suaves.

El vocabulario:

Existe un gran número de términos para describir las impresiones olfati­vas, pero los no iniciados no suelen emplearlos por falta de práctica. No obstante, por lo general se procede por analogía y no resulta difícil entender términos como «floral» o «frutal» —e incluso «vegetal»— para describir un vino. Así pues, los aromas del vino se clasifican en estos tipos principales:

  • Florales: rosa, violeta, acacia, jazmín, azahar.
  • Especiados: pimienta, clavo, regaliz, anís, canela.
  • Frutales: limón, pomelo, grosella, cereza, manzana, melocotón, albaricoque, pera, melón, piña, litchi.
  • Vegetales: paja, maleza, heno, hierba, espárrago, aceituna.
  • Animales: caza mayor, almizcle, cuero, piel o lana húmedas.
  • Balsámicos: resma, pino, roble, cedro, vainilla.
  • Empireumáticos: cocido, matices de asado, pan tostado, café, caramelo, alquitrán, ahumado.
  • Químicos: levadura, azufre, esmal­te de uñas, vinagre, plástico.
  • Minerales: creta, suelo volcánico,tierra, aceite, petróleo, gasolina.
  • Otros: nuez, miel, mantequilla.

EL SABOR Y LA TEXTURA DEL VINO

Antes de la degustación, hay que pensar en cómo se perciben los diferentes sabores.

  • El paladar. La lengua distingue los cuatro sabores primarios: dulce, ácido, amargo y salado.
  • Los vinos blancos. Tienden hacia aromas de cítricos y de otras frutas:limón, naranja, pomelo, melocotón, pera, albaricoque, manzana, así como algunas veces melón, grosella o litchi.
  • Los vinos tintos. Evocan sobre todo los frutos rojizos: cerezas blancas y negras, ciruela, grosella, frambuesa, fresa, mora.
  • Los vinos tintos y blancos. Pueden tener asimismo todo tipo de aro­mas minerales, de especias, de hierbas y otros aromas corrientes: pan, levadura, miel, caramelo y diferentes tipos de nueces.

El tacto: Otras sensaciones que se perciben «en boca» son táctiles: cuerpo, astringencia, temperatura, y burbujas de gas carbónico.

  • El cuerpo. Este término describe la sensación táctil que produce en el paladar el vino, debida sobre todo a sugraduación alcohólica pero tambien a la consistencia del líquido y a la intensidad de sus sabores.
  • La astringencia. Término utilizado para describir una sensación de sequedad y de causticidad en las encías, la lengua lengua y el paladar; por efecto de los  taninos del vino.
  • La temperatura. La temperatura adecuada realza la expresión de un vino, mientras que una temperatura de servicio demasiado fría o demasiada alta puede fácilmente desfigurar el buqué y el sabor.
  • La efervescencia del gas carbònico. Desempeña un papel importante en la textura de los vinos espumosos; a veces, también es perceptible los vinos tranquilos un pequeño punto de gas carbónico en la lengua.
  • La textura. La impresión táctil en su conjunto es un factor de calidad. Se compara con frecuencia la textura un vino con el tacto que ofrecen las telas de diversos materiales: por ejemplo, seda, satén o terciopelo.

LA DEGUSTACIÓN

Primero hay que introducir en la boca el equivalente de un trago de (2-3. cl). Tiene que ser un trago pequeño que hay que «masticar» bien antes de tragar un poco y escupir el resto En el trago siguiente, después de volver a masticar el vino, aspire dos o tres veces un poco de aire a través del vino. Notará más sensaciones al actuar de esta manera, ya que ha volatilizado deliberadamente los aromas. Recuer­de que siempre se debe «masticar» y «airear» durante algunos segundos el vino que se cata para que exprese to­das sus cualidades.

Escupir: Los catadores escupen reiteradamente para evitar todo riesgo de ebriedad y mantener la mente clara, ya que deben analizar muchos vinos en el transcurso de una sola sesión. Es aconsejable que todos hagamos lo mismo.

ETAPAS DE LA CATA: El aspecto del vino dice mucho de él. Primero, coloque la copa sobre un mantel blanco, delante de un muro blanco o sobre una hoja de papel blanca. La limpieza del vino, la brillantez, la intensidad del color y las eventuales burbujas de gas carbónico se observan mejor mirándolo desde arriba, con la copa sobre la mesa.

ETAPAS DE UNA CATA
1 Incline la copa mientras la aleja, hasta que esté casi horizontal. Esto le permitirá examinar el color, así como la anchura y los matices del «borde».
2 Sostenga la copa por el fuste o por el pie, entre el pulgar y el índice, a fin de ver claramente el vino.
Haga una primera tentativa de olerlo antes de hacerlo girar.
3 Haga girar el vino en la copa. Para imprimir un movimiento de rotación, la mayor parte de los expertos giran suavemente la copa en el sentido inverso a las agujas del reloj.
4 Examine las «lágrimas» o «piernas»: ¿son espesas o delgadas?; ¿descienden lenta o rápidamente por las paredes interiores? Aspire el vino alternando inhalaciones cortas y profundas, suaves e insistentes. Concentre su atención en los olores y en lo que le evocan.
5 Pruebe el vino reteniendo en la boca un sorbo razonable;» mastíquelo» durante algunos segundos y, después, entreabra los labios y aspire levemente para «airear» el vino.

COMO ORGANIZAR UNA CATA: Las catas entre aficionados o profesionales siguen las mismas reglas.

Hora: preferentemente antes de las comidas; a las 11 h o a las 18 h.

Lugar: sin olores parásitos (de cocciones, de humo de tabaco, de perfume); utilice un fondo blanco simple para facilitar el examen visual. La luz diurna es ideal, pero si se emplea luz eléctrica, las bombillas normales van mejor que las lámparas fluorescentes.

Decantación: es preciso decantar los vinos tintos con posos  para eliminarlos, o simplemente para airearlos si son jóvenes.

Presentación: sirva los vinos a la temperatura apropiada. Para las catas «a ciegas», habrá que ocultar las botellas y darles un número.

Orden: no hay un orden perfecto pero,. en principio, los blancos van antes que. tintos, los secos antes que los dulces, los ligeros antes que los concentrados y los simples antes que los complejos.

Copas: la copa normalizada es una de clásicas ; pero si no se dispone de ella se puede utilizar cualquier copa con forma de tulipa. Hace falta una copa por persona para una cata de pie y una copa para cada vino en una degustación «sentados».

Escupideras: recipientes individuales para las catas «sentados» y recipiente comunes en otros casos, que pueden ser cajas de cartón o cajas de vino forradas plástico y llenas hasta la mitad de aserrín

Pan tostado: se usa para limpiar el paladar; al igual que el agua.

Notas: disponga hojas de papel para las notas de cata en las que se describirá cada vino.

ANOTACIONES: CÓMO JUZGAR LA CALIDAD

Tomar notas durante una cata supone cierta disciplina y la búsqueda de los términos que describen el vino obliga a estar muy concentrado. Las notas se convierten luego en una base de datos útil sobre el desarrollo del propio paladar y de la evolución de los vinos que se tienen en la bodega particular. Esta información es esencial para comprender mejor el proceso de en­vejecimiento de los vinos y para beberlos en el momento más apropiado.

Lo que hay que anotar

Además de la descripción de la capa y del buqué, una buena nota de cata debe incluir una descripción relativamente objetiva del estilo general del vino (con cuerpo o ligero, de una acidez débil o viva, con aromas simples o complejos, etc.), de sus sabores y de su calidad, con independencia de las características concretas que se anali­zarán por separado. Para entendernos, equivale a describir la altura, la corpulencia y el color de la piel de una per­sona antes de intentar describir su personalidad.

Cómo evaluar la calidad

Hemos aprendido cómo descubrir y describir el vino —color, nariz, cuerpo, contenido tánico, acidez, sabores…—, pero todavía no hemos hablado de cómo juzgar su calidad. Los buenos vinos son en principio equilibrados; ningún elemento de su composición debe parecer deficiente o excesivo. Pero hay que recordar que los constituyentes de este equili­brio variarán según el origen, la cepa y la añada. Y que no existe un estilo «ideal».

En general, la concentración y la intensidad de los sabores son elementos positivos, pero no determinan por sí solos la calidad. Los grandes vinos ofrecen, además, una complejidad que da ganas de mantenerlos mucho tiempo en la boca.

Por último, la persistencia del sabor es una indicación fiable de la calidad de un vino: los aromas y los sabores se expresan en el fondo de la boca y duran varios segundos una vez tragado el vino. Los vinos de calidad mediana tienen en cambio un «final» mucho más corto.

Conclusión y evaluación

Esta etapa debe combinar una opinión subjetiva (le ha gustado o no le ha gustado ese vino) con una apreciación más objetiva de la calidad en relación al tipo de vino. Esta objetividad se adquiere con la experiencia. También merece la pena anotar si el vino ofrece una buena relación calidad/precio, si está listo para ser bebido, si reclama un período de envejecimiento o si ha superado ya el momento de su apogeo.

Honradez

Sea honrado al transcribir sus impresiones y afirmaciones. Si no puede fiarse de sus notas, éstas no le ayudarán a progresar. Tenga confianza en su paladar a lo largo de su trayectoria como catador, pero no dude en cambiar sus opiniones o en modificar sus conclusiones.

LOS PRINCIPALES DEFECTOS DEL VINO:

Gracias a la tecnología moderna, cada vez es más raro encontrar vinos defectuosos, y la mayor parte de los defectos se detectan fácilmente, con la vista o el olfato.

  • Vinos oxidados o maderizados Así llamados porque un contacto excesivo con el oxígeno ha perjudicado su calidad gustativa.
  • Los vinos blancos están apagados, con una capa más oscura que la normal para su edad y su tipo, y con un color pajizo sin reflejos ambarinos. Olor plano y sin atributos; sabor acidulado. Se dice también “maderizado”.
  • Los vinos tintos tienen también un aspecto poco brillante, en exceso amarronado para su edad y su tipo. «Nariz» débil, desbravada, con un olor y un sabor agridulce que evoca el caramelo.
  • Vinos agrios Poseen olor a vinagre debido a un excesO de ácido acético, característico del vinagre. Sabor débil y agrio.
  • Vinos azufrados y reducidos El anhídrido sulfuroso les da un olor acre, picante y sofocante, semejante al de una cerilla cuando se enciende; producen una sensación de sequedad y de picor.

El ácido sulfhídrico les da un olor a huevo podrido, a caucho, a ajo y a vegetales en descomposición, con los sabores correspondientes.Se dice también que el vino está «reducido».

  • Vinos corchados Un olor a moho, a corcho podrido, domina completamente el buqué y el sabor de estos vinos, que se vuelven imbebibles.
EL VOCABULARIO DE LA CATA

He aquí una lista de términos que describen el vino. Las palabras señaladas con un asterisco (*) corresponden a los defectos explicados en el recuadro de la página anterior. Los términos que describen los principales elementos que componen el vino —ácido, alcohol, tanino— se relacionan en cursiva dentro de cada explicación.

ÁCIDO/ACIDEZ: indica la vivacidad y la frescura. Ayuda igualmente a definir y a prolongar las cualidades gustativas. Va acompañado de los calificativos (en relación a su insuficiencia o exceso): plano, blando, tierno,suave, fresco, vivo, redondo, firme, duro, agudo, verde, acidulado, ácido. Agresivo: desagradablemente i7tánico, con exceso de alcohol.

Agrio (*)

Aguja: fina burbuja que tienen algunos vinos que apenas se aprecia a la vista.

Ahumado: olor y/o sabor de los vinos de sauvignon blanco, así como de los tintos del norte del valle del Ródano.

ALCOHOL:  aporta al vino el «peso» que lo caracteriza. Los términos descriptivos (tanto por insuficiencia como por exceso) son: acuoso, delgado, ligero, de cuerpo medio, lleno, amplio, generoso, pesado, alcohólico, espiritoso.

Amable: que se bebe fácilmente.

Armonioso: que no presenta características discordantes.

Aroma: olores procedentes de la uva y la vinificación.

Aromático: elaborado con variedades de un aroma particular.

Aspero: se refiere a una textura falta de fineza.

Astringente: sensación de sequedad debida a los taninos

Aterciopelado: dotado de una textura suave y agradable

Austero: califica la dureza de un vino con niveles elevados de taninos y acidez, que necesita tiempo para envejecer.

Avellana:   con matices olfativos que suelen estar presentes en los borgoñas blancos maduros, en los marsalas secos y en los amontillados (de jerez).

Azufrado:(*)

Balsámico: vino cuyos olores (vainilla, cedro, pino, roble) y a veces la textura seca se deben al roble nuevo. Botrytis: véase podredumbre noble.

Buqué:   término general para describir la «nariz’ del vino, pero sobre todo las características olfativas derivadas de la vinificación, de la crianza en barrica o del envejecimiento en botella.

Caído: califica a los vinos maduros que pierden sus cualidades gustativas y manifiestan un exceso de acidez, de taninos y de alcohol.

Carnoso: se aplica a los vinos que dan una sensación de plenitud, pero de textura suave (tintos).

Cedro: el olor a madera de cedro se encuentra sobre todo en los vinos criados en barricas nuevas de roble deAllier.

Cerrado:   se refiere al buqué y significa inmaduro, pero prometedor. Es un vino que no está listo aún para ser bebido, ya que necesita pasar más tiempo en la botella para manifestarse.

Cocido:   comparable a los aromas de una infusión de té muy concentrada. Complejo: con una gran gama de sensaciones olfativas y gustativas.

Corchado: (*)

Corto: falto de persistencia en boca.

Cuerpo:  impresión de peso y de consistencia en el paladar.

Delgado: diluido y pobre en sabor y aromas. Dureza: impresión de rigidez y de sequedad en las encías, producida por los taninos de los vinos tintos.

Duro: describe la sensación derivada del alcohol, la acidezy los taninos de un vino demasiado joven.

Elegante: con raza, armonioso y con ausencia de impresiones agresivas.

Empalagoso: de una dulzura excesiva; se aplica al vino al que le falta la acidez necesaria para un buen equilibrio.

Equilibrado: se dice del vino cuyos componentes se «equilibran», de manera que ninguno resalta sobre los demás.

Fatigado: falto de frescura y de nervio.

Final: gustos y aromas que se prolongan después de tragar el vino.

Fino: vino de gran categoría.

Fresco: con una ligera dominante ácida y afmutada.

Frutal: muchos vinos tienen los matices olfativos de una fruta concreta (por ejemplo, albaricoque, manzana, grosella o cereza). Otros desprenden una agradable impresión general a fruta. Generoso: rico en alcohol pero equilibrado. Graso: de una cierta untuosidad, lleno, armonioso.

Grosella:  olor y gusto que se asocia con los vinos de la variedad cabernet sauvignon.

Grueso:     se utiliza para describir la textura, en particular la que aportan los elementos tánicos.

 Herbáceo: se dice de un carácter que evoca las plantas verdes o la hierba recién cortada.

Hueco: falto de cuerpo, de sabor, corto en boca.

Largo: véase persistente.

Ligero: vino con poco extracto y poco alcohol.

Maderizado: (*)

Maduro: que da una sensación de dulzura derivada de uvas muy maduras.

Mantequilla: olor generalmente asociado a los vinos de la variedad chardonnay, amplios y casi siempre criados en barricas.

Mudo: véase cerrado.

Nervioso: de una cierta acidez pero agradable.

Olor de petróleo: un olor agradable que se encuentra en los vinos de la variedad riesling que han llegado a la madurez.

Oxidado: (*)

Pedernal:  gusto mineral de ciertos vinos blancos secos y vivos (sancerre).

Persistencia: es el signo distintivo de un vino de gran calidad.

Picado: vino con sabor agrio, que está avinagrado.

Pimienta: con olor a pimienta molida, característico sobre todo en los oportos y en los vinos del Ródano.

Podredumbre noble: Bottyt cinerea, la podredumbre de la uvas maduras (sémillon, riesling y chenin blanc) que puede, en buenas condicione concentrar el mosto y enriquecer los aromas. Potente: dotado de firmes e intensas cualidades gustativas.

Redondo: maduro, listo par beber.

Reducido: (*)

Rico: describe el sabor y la textura.

Rústico: sin refinamiento. Suave: agradable de beber, sin asperezas, sin por ello ser plano.

TANINO: sustancia extraída del hollejo de las uvas que d carácter a los vinos tintos. Descrito (de poco a mucho) como: de grano fino, pulido, seco, rico, firme, duro, grueso, vegetal, rasposo, astringente.

Terroso: evoca la tierra húmeda, en nariz y en boca.

Uva: sabores y aromas que evocan el zumo de las uvas frescas. Los moscateles son posiblemente los únicos que cumplen totalmente con esto requisitos.

Vainilla:   olor característico d los vinos criados en barricas de roble nuevas.

Verde: se dice de un vino muy joven, elaborado con uvas que no habían- llegado a su madurez. Hace referencia tanto al aroma como al punto de acidez.

Consejos Para Saborear Vinos

Fuente Consultada: LAROUSE de los Vinos

CATAR UN VINO ES DISTINGUIR Y RECONOCER, SEGÚN UNA TÉCNICA Y UN VOCABULARIO PRECISOS, SUS CUALIDADES Y SUS DEFECTOS ANTES DEL PLACER DE BEBERLO.

historia del vino