La Derrota de las Infeccionesm

Biografia de Pasteur Louis Teoria Microbiana de la Enfermedad y Descubrimietos

Biografía de Pasteur y Sus Descubrimientos -Teoría Microbiana de la Enfermedad

Sin disputa, una de las más grandes figuras morales y científicas del siglo XIX; y no sólo por su saber, que fue mucho, ni por las grandes ventajas que sus trabajos y descubrimientos proporcionaron a la humanidad, realmente enormes, sino por su gran modestia, su rectitud y su desinterés, no disminuidos por el éxito y la fama.

pasteur louis 

Uno de los mayores acontecimientos de la historia de la ciencia en el siglo XIX fue la conquista de la salud, que permitió un gran crecimiento de la población de la Tierra, averiguando las causas de la enfermedad, lo que científicamente se conoce con el nombre de «etiología».

Los nuevos conceptos sobre patologías, aparte de su importancia práctica, clarificaron las teorías médicas y dio explicación a un cúmulo de fenómenos biológicos que hasta entonces permanecían en la más completa oscuridad.

Y este descubrimiento, acaso el más extraordinario de toda la historia de la medicina, partió de los trabajos sobre cristalografía de un joven químico llamado Louis Pasteur; de las etapas constituidas por sus descubrimientos científicos, auténtica encuesta judiciaria, que reconstituyendo paso a paso la historia de la enfermedad llegaron hasta el descubrimiento del microbio.

Pasteur, Louis (1822-1895), químico y biólogo francés que fundó la ciencia de la microbiología, demostró la teoría de los gérmenes como causantes de enfermedades (patógenos), inventó el proceso que lleva su nombre y desarrolló vacunas contra varias enfermedades, incluida la rabia. Pasteur, hijo de un curtidor, nació en Dôle el 7 de diciembre de 1822, y creció en la pequeña ciudad de Arbois.

En 1847 obtuvo un doctorado en física y química por la École Normale de París.Falleció en 1895, y después de muerto su figura continúa siendo venerada como la de un gran sabio, no sólo en Francia sino en el resto del mundo.

Louis Pasteur nació en Dole (Jura) en el seno de una familia humilde —el padre era un modesto curtidor y fidelísimo veterano de Napoleón— el 27 de diciembre de 1822. Su infancia es casi desconocida.

Sabemos que no destacó en la escuela y que su principal afición era el dibujo; ello le valió el apodo de «el artista del lugar», aunque a los diecisiete años abandonó la pintura.

Luego, siguiendo el consejo de sus maestros se inscribió en la Escuela Normal Superior de París, pero durante esta primera estancia en la capital unos problemas de adaptación le obligaron a volver a Arbois, donde residía su familia.

Pasteur no regresó a París hasta 1842, esto es, a la edad de veinte años. Obtuvo el grado de bachiller en letras y ciencias matemáticas, estudios que compaginó con el ejercicio de la enseñanza, y, ya en posesión de estos títulos, en 1843 entró en la Escuela Normal Superior.

Tres años después era agregado en Ciencias físicas.

Desde el inicio de su cargo como agregado-preparador de la Escuela Normal se dedicó a la investigación sin reservas.

En 1847, en la universidad de París sostuvo la tesis doctoral que le daba acceso a la enseñanza superior.

Prácticamente había concluido su etapa de preparación técnica, o al menos en sus aspectos más fundamentales.

Los resultados obtenidos con estos primeros trabajos ya le proporcionaron un cierto nombre entre los especialistas, y después de una breve estancia en Dijon, en enero de 1849 fue nombrado profesor suplente de química en la facultad de ciencias de Estrasburgo.

La fecha del nombramiento coincide casi con la de su matrimonio con Marie Laurent, una de las hijas del rector de la universidad.

Kahane observa, fundándose en el inevitable testimonio de Vallery-Radot, que su esposa le ayudó en todo momento, «aceptando que todo estuviera subordinado al esfuerzo perseverante y obstinado del sabio».

La vida de Pasteur es su labor científica y pocas cosas turbaron su rutina cotidiana.

Se tomó con gran interés y seriedad sus obligaciones como funcionario y en este sentido su labor queda reflejada en sus años como profesor de química y decano de la facultad de ciencias que se creó en Lille en el año 1854.

Además de asumir las funciones propias del caso, se ocupó de los problemas que tenía la región, y uno de ellos, el de la fermentación alcohólica que suponía el deterioro de una importante fuente de riqueza, será genialmente relacionado con sus anteriores estudios sobre cristalografía, constituyendo el primer eslabón de una cadena científica excepcional.

frases de pasteur louis

En noviembre de 1888 se fundaba en París el Instituto Pasteur. El 27 de diciembre de 1892, al cumplir setenta años, el mundo científico de Europa y América le tributó un homenaje pocas veces visto, en parte como desagravio de los ataques de que había sido víctima por los que dudaban de su saber.

Su muerte, acaecida en Garches el 28 de septiembre de 1895, fue tan emotiva como su vida.

El tránsito del hombre que había iniciado una trayectoria científica de incalculable, consecuencias, reveló con que serenidad un gran católico entregaba su alma a Dios.

LABOR CIENTIFICA:

Habiendo obtenido el doctorado en 1848, en el mismo año fué nombrado profesor de física en Dijón, cargo que ocupó hasta 1854, en cuya fecha pasó a Lilla como profesor de la facultad de Ciencias, de reciente creación. FuE en Lilla que se dedicó al estudio de la fermentación del vino y la cerveza.

En 1856, después de repetidas investigaciones, anunció que la fermentación no era tan sólo un proceso químico, sino que en él intervenían diminutos y numerosos organismos (que denominó gérmenes y luego microbios).

Trasladado en 1857 a la Escuela Normal, continuó sus experiencias, aunque ensanchando su campo de investigación.

Después de varias pruebas en que demostró cumplidamente su habilidad e ingenio, en 1864 declaró de modo firme que no existía la generación espontánea, sino que los organismos que producían la fermentación se originaban de gérmenes similares contenidos en la atmósfera.

Desde este punto de partida, sus descubrimientos fueron rápidos y prodigiosos. En poco tiempo revolucionó la industria del alcohol.

En 1868 determinó la causa bacilar de la enfermedad del gusano de seda, lo que salvó la industria francesa de esta fibra textil. En 1873 fuE recibido en la Academia de Medicina, y en 1874, la Asamblea Nacional le concedió una pensión vitalicia.

Deseoso de aplicar su sistema al estudio de las enfermedades pútridas e infecciosas, Pasteur se dedicó desde 1877 a la investigación del cólera de los polluelos y a la enfermedad del carbúnculo.

Sus experiencias le condujeron al descubrimiento del método de la vacunación (1879).

Aplicado a la hidrofobia, dio por resultado el hallazgo del remedio que acabó con tan horrible azote de la humanidad (6 de julio de 1885, primera inoculación de la vacunación antirrábica).

En menos de un año Pasteur vacunó unas 300 personas, todas las cuales, excepto una, debieron su vida al nuevo bienhechor de la humanidad.

pasteur

Investigó al principio los fenómenos de la fermentación, descubriendo que en todas sus formas, incluso en la putrefacción, era debida a la acción de diminutos agentes orgánicos vivientes o microbios.

También descubrió el parásito productor de la pebrina, enfermedad del gusano de seda que arrumaba la industria sericícola.

Otras investigaciones suyas permitieron descubrir las causas de muchas enfermedades infecciosas, en las que señaló las acciones patógenas de gérmenes o bacilos, estudiando los modernos métodos de prevención contra ellas, basados en sus descubrimientos bacteriológicos.

Estudió también las alteraciones del vino, del vinagre y de la cerveza, encontrando los remedios para evitarlas, prestando así un estimable servicio a la industria, pero su capital descubrimiento acaso sea el de la vacuna o suero contra la hidrofobia, que, aunque combatido al principio, ha sido después consagrado por la experiencia.

Pasteur, aunque gravemente enfermo y disminuidas sus facultades físicas a consecuencia de un ataque de hemiplejía, invirtió la última parte de su vida en el tratamiento de personas atacadas de tan terrible mal.

************** 0000 *************

FERMENTACIONES:  Es diciembre de 1854, Pasteur fue nombrado catedrático de la Facultad de Ciencias de Lille, fundada por un decreto de Napoleón III.

Debido a una serie de circunstancias, un año más tarde, el padre de uno de sus alumnos, Emile Bigo, le pidió consejo para solucionar unos problemas de su industria, dedicada a la producción dé alcohol a partir de la remolacha.

Pasteur accedió a estudiar el problema para lo cual instaló un laboratorio en la bodega de la fábrica, y empezó a estudiar con ayuda del microscopio los jugos producidos por la fermentación de la remolacha.

Fue éste el principio de los trabajos de Pasteur sobre las fermentaciones alcohólica y láctica, gracias a los cuales descubrió los métodos más apropiados para mejorar la calidad de los productos estudiados, estando además en condiciones de formular una teoría nueva sobre las fermentaciones, provocadas por microorganismos en un ciclo vital que permite la vuelta a la tierra de los minerales antes incorporados a la corriente vital por la actividad vegetal.

De este modo, Pasteur había pasado de la química a la biología, pero al cabo de poco tiempo regresó a la Escuela Normal de París, como administrador y director de estudios.

Fue durante estos años que Pasteur investigó principalmente en biología, llegando a afirmar que la generación espontánea es inexistente.

LA PASTEURIZACIÓN: Fue durante unas vacaciones estivales en 1864 que Pasteur decidió estudiar los problemas planteados por la necesidad de conservar en buen estado y transportar sin deterioro los vinos franceses destinados a ser exportados.

Pasteur y su ayudante, Emile Duclaux, se instalaron en el país natal del primero, y allí convirtieron en laboratorio un antiguo café, donde los dos hombres estudiaron al microscopio las características de los vinos “enfermos”, que Pasteur clasificó como

vin piqué
vin tourné
vin filant
vin avec amerture

Finalmente, averiguaron la causa de tales perturbaciones y también encontraron la manera de evitarlos, consistente en calentar los vinos entre 50° y 100° C, al amparo del aire, a fin de destruir los gérmenes que pudieran contener. Este fue el origen de la llamada “pasteurización”.

LA VACUNA: Pasteur se dedicó a partir de entonces al estudio de las enfermedades infecciosas.

Primero investigó las enfermedades del gusano de seda, encontrando los métodos que permitieron a la industria sedera de Francia situarse en el primer puesto de la calidad mundial al respecto.

Luego investigó el cólera de las gallinas y el carbunco, que es una temible enfermedad que puede contagiarse al ser humano.

Mientras descubría nuevos gérmenes patógenos, fue poniendo al día las técnicas de la vacunación, que ya Jenner había utilizado mucho antes, hasta que consiguió unos resultados magníficos en la granja de Pouilly-le-Fort, cerca de Melun, en junio de 1881.

Pasteur iba a realizar un ensayo, consistente en inocular el carbunco a 50 corderos, 25 de los cuales habían sido previamente vacunados según la nueva técnica de Pasteur.

Naturalmente, como era de esperar, había detractores de tal técnica y entusiastas admiradores de la misma. Por eso a la granja acudieron periodistas, médicos, científicos, en legión, dispuestos a ser testigos del fracaso o del éxito.

Pasteur pasó unas horas de angustia y temor, puesto que sabía que estaba en juego, no solamente su prestigio, sino el de la ciencia moderna.

Finalmente, en la mañana del 2 de junio de 1881 quedó proclamado que el resultado del ensayo había sido satisfactorio.

Los corderos no vacunados habían muerto casi todos, y en cambio, los vacunados se habían recuperado y estaban sanos. Por consiguiente, podía darse por seguro que el sistema de Pasteur era un éxito.

CONTRA LA RABIA: En diciembre de 1880, Pasteur volvió a tropezar con la terrible enfermedad que tanto había excitado su imaginación en su infancia. En efecto, el veterinario militar Pierre Bourrel le envió dos perros atacados de rabia para que estudiase la enfermedad en su laboratorio.

La rabia era un problema que afectaba a toda la Humanidad, puesto que cualquier perro rabioso podía morder al hombre y transmitirle la mortal y espantosa enfermedad.

Pasteur, consciente de la importancia del hecho, aunque no consiguió aislar el germen productor de la enfermedad, pensó que se trataba de una dolencia de carácter infeccioso, investigó sus síntomas y concluyó que el germen estaba localizado principalmente en los centros nerviosos.

Entonces empezó a aplicar varios tratamientos físicos a la médula de los animales muertos de rabia. Suspendió trocitos de dicha médula bajo un aire seco y una temperatura constante, dejó transcurrir unos días y así logró gérmenes con una capacidad patógena cada vez menor.

Este germen atenuado, al introducirse en un animal sano, provocaba en el mismo las defensas capaces de combatir la enfermedad. Y si luego infectaba al animal un germen virulento no podía ya provocar la rabia, gracias a las defensas creadas anteriormente.

Era el mismo fundamento de la vacunación empleado con el carbunco. Como el período de incubación, o sea el comprendido entre la mordedura del animal rabioso y la aparición de la enfermedad, es bastante largo, Pasteur estuvo seguro de que un médico podía adelantarse con los gérmenes amortiguados para provocar una enfermedad de carácter leve y conseguir de este modo la formación de las defensas.

No fue tarea fácil, puesto que Pasteur con sus colaboradores trabajaron denodadamente durante cuatro largos años en estos experimentos, que efectuaron con perros, monos y conejos.

Mientras tanto, Pasteur había sido elegido miembro de la Academia Francesa, había sido condecorado con la Gran Cruz de la Legión de Honor, mantuvo una agria polémica con su colega Koch (descubridor del bacilo de la tuberculosis), y estudió el “mal rojo” de los cerdos.

Finalmente, en agosto de 1884 leyó un informe importante en el Congreso de Ciencias Médicas de Copenhague, y en el mes de octubre del mismo año, escribió:

Después de innumerables experimentos, he llegado a un método profiláctico, rápido y práctico, cuyos éxitos en el perro son ya tan numerosos y seguros que puedo tener confianza en la generalización de sus aplicaciones, tanto en los otros animales como en el mismo hombre…

*********** 00000 ************

Pasteur y Napoleón III: Pasteur siempre fue un ferviente “bonapartista”, gran admirador y fiel seguidor de Napoleón III.

Por eso, cuando éste empezó a decaer en el corazón de los franceses, Pasteur también empezó a ser mal considerado en la Escuela Normal. Esto, unido a un incidente con uno de los alumnos, provocó la caída en desgracia de Pasteur, que se vio obligado a dimitir de sus cargos.

napoleon iii

Como no podía seguir trabajando en el laboratorio de la Facultad, Napoleón III le concedió permiso para montar otro laboratorio de química fisiológica en la misma Facultad, de cuya dirección encargó a Pasteur.

Al año siguiente, Pasteur sufrió un ataque de hemiplejía, que le paralizó el costado izquierdo, si bien no afectó en nada a sus facultades mentales e investigadoras.

Y a pesar de la caída de su admirado Napoleón III, gracias a la clemencia mostrada por los gobernantes de la Tercera República hacia los genios franceses, Pasteur recuperó su cátedra en la Sorbona, y fue elegido miembro de la Academia de Medicina.

LA SALVACIÓN DE JOSEPH MEISTER

En julio de 1885 se le presentó a Pasteur el caso de Joseph Meister, un pastorcito de 9 años de edad que había sido atacado por un perro rabioso en una aldea de Alsacia, Francia, donde vivía.

El médico del lugar temió por su vida y decidió enviarlo a París  para que lo examinara el famoso químico.

Pasteur quedó impresionado por las 12 o mas mordeduras profundas que el niño mostraba en manos y piernas.

Ese mismo día el doctor Jacques Grancher, colega de Pasteur, le inyectó a Joseph líquido cefalorraquídeo tomado de la médula espinal de un conejo que había muerto de rabia 15 días antes. Joseph —que llegó acompañado de su madre— fue llevado al alojamiento que le había conseguido Pasteur, y entonces se inició una prolongada y angustiosa espera cada día le administraban una inyección más potente al niño.

“En los últimos días del tratamiento”,escribió después Pasteur, “le inoculé el germen más virulento que pude obtener: el de un perro… Mi justificación era la experiencia que había tenido con 50 perros rabiosos. Una vez que se ha adquirido la inmunidad, hasta el peor virus se puede inyectar sin efectos dañinos.’

Al cabo de dos semanas y aún sin resolverse el destino de Joseph, Pasteur no pudo soportar más la espera y se tomó unas breves vacaciones en la provincia de Borgoña. “Viví cada día con el temor de recibir un telegrama que me dijera que había ocurrido lo peor, escribiría después.

Pero el telegrama nunca llegó y Pasteur regresó a París para enterarse de que el niño se había recuperado por completo.

Durante los 18 meses siguientes, unas 2.500 personas fueron curadas por Pasteur con el mismo tratamiento, tras  haber sido mordidas por animales rabiosos. Sobrevivieron todas menos diez.

Además de proveer un remedio para combatir la rabia, la labor de Pasteur abrió camino a la inmunología.

Gracias a las vacunas hoy día es posible prevenir unas 30 enfermedades invalidantes o mortales, entre ellas el sarampión, la poliomielitis y la difteria.

En 1888 se inauguró en París el Instituto Pasteur, en parte para emprender más investigaciones destinadas a la prevención y el tratamiento de la temible hidrofobia.

A pesar de una apoplejía que lo dejó semiparalizado, el ya famoso químico dirigió dicha institución hasta su muerte, el 28 de septiembre de 1895.

Fue sepultado en una magnífica tumba de mármol dentro del Instituto, cuyo epitafio él mismo había dictado.

LA FUNDACION DEL INSTITUTO PASTEUR:

instituto pasteur

En 1885 descubrió la vacuna contra la rabia, lo que le proporcionó renombre universal.

Imaginó entonces crear un centro de estudios e investigaciones, para lo cual pidió dinero a través de una cuestación popular.

Él mismo iba a visitar a Quienes creía que le podían ayudar. Una tarde se presentó en casa de la viuda Boucicaut, propietaria de los grandes almacenes Bon Marché.

La criada que le abrió la puerta le comunicó que la señora no recibía a nadie. Pasteur insistió tanto, que la criada fue a avisar a la señora.

Cuando regresó, preguntó:
—¿Es usted el señor Pasteur, el de la rabia?
—El mismo.
—Pues entre usted, que la señora le recibirá.

Ante la señora Boucicaut, Pasteur explicó con entusiasmo su proyecto: un instituto en el que sabios de diversos países investigarían los secretos de la vida y la manera de combatir las enfermedades.

—Ya sé que parece una utopía, pero es necesario para la humanidad y eso, señora, requiere dinero. Cualquier suma con ia que usted pueda contribuir será bien recibida por pequeña que sea.

La señora Boucicaut sonrió, se dirigió a una cómoda y de uno de sus cajones extrajo un libro de cheques. Firmó uno y lo entregó a Pasteur.

Éste lo miró, se echó a llorar y abrazo a la señora Boucicaut, que también lloró emocionada. El cheque, de un millón de francos, fue el inicio del Instituto Pasteur, que se inauguró en 1888.

ANECDOTAS DE LOUIS PASTEUR

ANÉCDOTAS: 1-Luis Pasteur era creyente, y un día en que se hablaba de varios filósofos incrédulos de su tiempo, exclamó:—Los metafísicos elaboran teorías sobre teorías, todas fundadas sobre la nada, que desaparecen aventadas por una nueva moda.

Sobre el origen y el fin de todas las cosas sabe mucho más mi madre, que es una pobre campesina, cuando está arrodillada en la iglesia de su pueblo.

Napoleón III le preguntó un día por qué no había explotado económicamente sus descubrimientos.
—Señor —contestó Pasteur—, hubiese sido un bochorno para la ciencia.

Al mismo Napoleón III le pidió ayuda para sus investigaciones.
—Se encuentran millones para la ópera. Majestad, y no se hallan cien mil francos para mi laboratorio.
Napoleón III sonrió y mandó llamar a uno de sus ministros:
—Éste es mi amigo Pasteur, que creo tiene toda la razón. Mirad de satisfacerle.
Y pudo disponerse del dinero.

2-Se hallaba un día Pasteur en Compiégne, en la corte de Napoleón III, cuando le pidieron que diese una charla sobre cuestiones científicas.

En un punto de su disertación, dijo que le sería útil una gota de sangre, y la emperatriz Eugenia se pinchó un dedo para ofrecérsela. Pasteur, que no era hombre de mundo ni cortesano, se limitó a comentar:
—Hubiese preferido sangre de rana.

La emperatriz rió, y al día siguiente hizo llevar a la habitación del sabio un saco lleno de ranas vivas. Pasteur le dio las gracias, y cuando se fue de Compiégne las olvidó por completo.

La habitación fue asignada aquella noche a una dama extranjera, a la cual despertó aquella noche un extraño ruido. Encendió una vela y lanzó un grito: la habitación estaba llena de ranas, que habían escapado del saco y saltaban, croando, por todas partes.

3 Cuando en 1870 estalló la guerra entre Francia y Prusia, Pasteur devolvió a los alemanes todas las distinciones y diplomas que le habían concedido. En la carta que les acompañaba decía: «La ciencia no tiene patria, pero los científicos sí.»

4-A lo largo de su vida tuvo que sacrificar miles de animales para el bien de la humanidad, pero jamás pudo matarlos personalmente. Veía al animal en sus manos, empezaba a acariciarlo, a pedirle disculpas, a explicarle que aquello tenia que hacerlo por el bien de todos… y luego se ausentaba y dejaba que sus ayudantes hicieran el penoso trabajo.

5– Un célebre duelista parisino, Casagnac, creyendo que su honor había sido ofendido por Pasteur, le desafió enviándole a sus padrinos para que concertasen el duelo. Pasteur les recibió muy serio y les dijo:

—El señor Casagnac me desafía. Muy bien; pero como a mí me toca elegir las armas escojo estas salchichas. Una de ellas contiene triquina; la otra, no. Que el señor Casagnac se coma una y yo me comeré la otra. Ya ve que, a simple vista, no se distinguen.

El singular reto terminó con una sonrisa por parte de los padrinos de Casagnac, que se retiraron para reconciliar después a Pasteur con su apadrinado.

Concepto de Enfermedades Transmisibles

Fuente Consultada:
Grandes Inventos y Sus Creadores de JUan José Paredes – Editorial Iberlibro
Enciclopedia Electrónica Encarta
Louis Pasteur Microsoft® Student 2009 y Wikipedia- Historia de la Historia Carlos Fisa Edit. Planeta

fuente