La Globalización

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

Países Desarrollados y Subdesarrollados

Introducción: En los países desarrollados se vive cada vez mejor, pues tiene cubiertas sus necesidades de alimento, educación, salud , así como acceso a una gran variedad de satisfactores.

Por su parte naciones subdesarrolladas pretenden reproducir el modelo económico dominante, tratando de alcanzar el nivel de los países ricos como Japón, la Unión Europea y, sobre todo, Estados Unidos, que además de contar con el podes económico tiene el poder militar que lo ha llevado a alcanzar la hegemonía mundial, aunque políticamente necesite de aliados.

La globalización no es solamente económica, sino también cultural. Pretende la homogeneidad en la forma de pensar.

La cultura va quedando como mero objeto de curiosidad folclórica. Se van imponiendo parámetros en la forma de vestir, de comer, de escuchar música, de lograr satisfactores. Se globalizan también la delincuencia, el crimen organizado, el tráfico de armas convencionales y de armas nucleares, el juego, la prostitución, el mercado negro de divisas, el lavado de dinero, los paraísos fiscales y la evasión de impuestos.

La tarea política central del siglo XXI es la creación de un nuevo proyecto histórico con una perspectiva humanista y de solidaridad, haciendo a un lado la apatía y tratando de recuperar la memoria, para vivir y reconstruir un futuro obteniendo la fuerza de la razón; además, poniendo el avance técnico y científico a disposición y en beneficio de todos los pueblos del mundo.

Diferencias entre el mundo desarrollado y el subdesarrollado
La diferencia de desarrollo entre países se deben a múltiples causas, no únicamente a las de tipo económico.

Esas causas tienen a la vez un origen interno como externo. No todos los Estados tienen el mismo grado de organización social, ni similares estructuras productivas, ni parecidos recursos financieros, ni modos de vida equiparables.

En la actualidad, dos realidades contrastan bruscamente: la de los países desarrollados y la de los países subdesarrollados o en desarrollo. El 80% de la población mundial vive en este segundo grupo.

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

Contraste entre zonas ricas y pobres en Hong Kong y su puerto donde viven miles
de personas en condiciones precarias

Mundo desarrollado

Los países desarrollados tienen una alta renta por cápita, es decir, unos elevados ingresos medios por persona por encima de los 10.000 dólares anuales; una industria potente y tecnológicamente avanzada; un alto nivel de vida, que se refleja en el desarrollo de las infraestructuras y en la cantidad y calidad de servicios sanitarios, educativos, culturales, etc. además, una buena parte de la población mantiene un elevado nivel de consumo.

Mundo subdesarrollado

Los países subdesarrollados tienen una baja renta por habitante, que normalmente no alcanza los 2.000 dólares anuales; un desarrollo industrial escaso o incipiente, pero que, con frecuencia, depende de la inversión exterior y está basado en la mano de obra batata y en el alto consumo energético; recursos naturales destinados fundamentalmente a la exportación; una fuerte dependencia del exterior en tecnología, comercio y créditos; un reducido nivel de vida, con servicios de baja calidad e inaccesibles a una gran parte de la población; deficientes infraestructuras; un elevado índice de analfabetismo; un crecimiento demográfico muy elevado; y un bajo nivel de consumo. Además, la inestabilidad política, la corrupción y la desigualdad social son corrientes en estos Estados.

El subdesarrollo: Tras la Segunda Guerra Mundial se comenzó a hablar de «subdesarrollo, para referirse a los países pobres. Generalmente, este término se usa en un sentido evolutivo: así, Naciones Unidas denomina a los países como países «en vías de desarrollo» o «en desarrollo», por contraposición a los países «desarrollados».

Hacia 1950, Alfred Sauvy utilizó la expresión «Tercer Mundo» para designar a los países pobres, comparándolos con el «Tercer Estado», el estamento más bajo de la sociedad francesa a fines del siglo XVIII

A mediados de 1970 surgió el término «Sur» para referirse a los países pobres , considerados como un hemisferio “Sur” mientras que los desarrollados constituían el hemisferio norte, aunque en ambos hemisferios hay todo tipo de países. Posteriormente se los llamó “periféricos” a los países que se sitúan en una posición de dependencia de los países del “centro o centrales” que ejercen un papel dominante.

Mapa del desarrollo

Conceptos Norte y Sur no describen exactamente dos hemisferios geográficos, pues algunos países hemisferio sur presentan un altísimo desarrollo, mientras otros del hemisferio norte tienen un desarrollo escaso.

Los países más desarrollados son principalmente gran parte de los Estados europeos, Canadá. Estados Unidos, Japón, Australia y Nueva Zelanda.

Un desarrollo intermedio es el que presentan Rusia ya unas repúblicas soviéticas: Brasil y ciertos países de Iberoamérica sumidos en una prolongada crisis tras décadas de prosperidad; y algunos asiáticos que empiezan a crecer, como Malasia y Singapur.

En el extremo opuesto se encuentran los países más pobres del planeta, que se localizan en Asia meridional y oriental (Afganistán y Pakistán), en Centroamérica (Haití) y, sobre todo, en el África subsahariana.

El IDH, índice de Desarrollo Humano

En las décadas pasadas se utilizaba la renta por habitante de un habitante para medir su grado de riqueza y desarrollo. Esta variable, sin embargo, no refleja la desigualdad en el reparto de la riqueza. Así, por ejemplo, lugares como Brunei o los Estados del golfo Pérsico ricos en petróleo y poco poblados aparecían siempre con rentas per cápita muy altas cuando, en realidad, la riqueza se acumulaba en unas poquísimas manos y la gran mayoría de la población permanecía en la pobreza.

De lo anterior se puede concluirse que para evaluar del desarrollo de un país no basta con considerar solo variables económicas. Un país puede tener una producción y unos ingresos elevados, pero los beneficios pueden no repartirse equitativamente entre la población.

Desde hace una veintena de años, aproximadamente, la ONU viene elaborando cada año denominado Indice de Desarrollo Humano que además de los ingresos medios por habitante contempla varios aspectos sociales para evaluar el nivel de desarrollo de un país, tales como lo alfabetización de la población, acceso a a sanidad, la esperanza vida al nacer, a Igualdad entre hombres y mujeres, entre otros.

Desde los años ochenta han aumentado desarrollo bastantes países sobre todos los situados en valores medios del IDH. Por ejemplo, ha habido mejoras significativas en China e India, en los Estados musulmanes mediterráneos, como Túnez, Siria, Egipto y Marruecos y en países de moderna industrialización como Singapur, Corea, Malasia e Indonesia

El Reparto de la Riqueza

En los países más pobres, las situaciones de pobreza extrema son numerosas: millones de personas pasan hambre y carecen de los servicios sanitarios, educativos, etc., más básicos. Iberoamérica es un claro ejemplo de la desigual distribución de la riqueza. Existe una minoría con grandes recursos económicos que controla los negocios, posee las mejores tierras y suele ocupar los puestos dirigentes del país, o, al menos, influir decisivamente en las medidas políticas que se adoptan.

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

Favela en Brasil

Por ejemplo, en Brasil, un 1 % de los propietarios posee casi la mitad de las tierras cultivables del país, con haciendas de más de 1.000 hectáreas que no siempre explotan en su totalidad. Frente a ellos, un 53% de propietarios tiene el 3% de las tierras, y el tamaño de sus parcelas oscila entre 1 y 10 hectáreas. En el extremo opuesto, existen 20 millones de campesinos sin tierras, que trabajan para los terratenientes, con frecuencia en condiciones de semiesclavitud.

Al igual que Brasil, Venezuela es un país de grandes contrastas. Mientras la mayoría de la población difícilmente puede subsistir y un tercio de la misma vive con menos de dos dólares diarios, una minoría posee grandes fortunas. Venezuela es el sexto país productor de petróleo del mundo, pero esta riqueza apenas revierte en la mayoría de la población.

Lo mismo ocurre con Perú, Colombia, Ecuador, etc. Y las situaciones de desigualdad se pueden extrapolar a otras regiones del mundo, llegando a extremos dramáticos en el Africa subsahariana.

Éxito personal y fracaso social

Desde 1987, la revista Forbes publica cada año una lista de las personas que poseen una fortuna superior a los 1.000 millones de dólares. Resulta sorprendente que en México, un país donde el PIB por habitante apenas supera los 9.000 dólares anuales, una persona ocupara en 2002 el puesto 17 de las personas más ricas del planeta, con unos 11.500 millones de dólares, y en el año 2003, debido a la desaceleración económica generalizada, el lugar 35, con «solo» 7.400 millones.

En Iberoamérica existe más de una veintena de multimillonarios incluidos en esta lista. Las fortunas personales de algunos venezolanos y banqueros brasileños rondan los 4.000 millones de dólares. Este éxito personal constituye a la vez el fracaso de un sistema que es incapaz de cubrir las necesidades más básicas de la mayoría de la población mundial.

Algunos Datos Estadísticos Importantes

• Más de 1200 millones de personas vivan con menos de un dólar al día y 2.000 millones con menos de dos dólares.

• Un 1% DE LA población mundial, es decir, unos 60 millones de personas, acumulan una riqueza comparable a la de los 2.800 millones más pobres.

• Casi 800 millones de personas miren hambre crónica, cada 4 segundo muere una persona de hambre en el mundo.

• 1.160 millones 4 personas no tienen acceso al agua potable, ni 2.300 millones a saneamientos adecuados.

• 12 millones de niños menores de cinco año, mueren usualmente por causas que se pueden evitar o curar.

• Más de 40 millones de personas padecen de enfermedad del SIDA. Más de 14 millones de niños han perdido a uno o a ambo. padres por la enfermedad.

El aumento de las desigualdades

Durante la década de 1980 y comienzos de la siguiente, se creía que las ayudas a los países más pobres, ofrecidas por diversos organismos e instituciones internacionales, así como por los países desarrollados, servirán para impulsar su crecimiento económico y de esta manera ir mejorando su nivel de vida.

Sin embargo, en 54 países, situados mayoritariamente en el África subsahariana, pero también en Iberoamérica, Asia central y meridional y en la Europa del este, se ha registrado un descenso de sus ingresos medios y han aumentado las desigualdades internas al aparecer auténticas bolsas de miseria.

Lejos de acortar sus distancias con los países más ricos, en muchos de estas naciones se ha abierto una brecha creciente difícil de cerrar.

Cumbre del Milenio

Con el nombre de Cumbre del Milenio se bautizaron las reuniones celebradas en septiembre de 2000, entre los países miembros de la Organización de las Naciones En ellas se establecieron ocho objetivos para el año 2015 con el fin de reducir las causas y manifestaciones de y de lograr la paz, así como el respeto a los derechos humanos y el desarrollo sostenible en el mundo. declaración refleja la voluntad política de los países paliar el problema del subdesarrollo.

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

Cumbre del Milenio en el 2000

Compromete a todos los Estados, los cuales deben adoptar nuevas das y aunar esfuerzos. Los países en desarrollo tienen responsabilidad de emprender reformas políticas beneficio del desarrollo de sus pueblos, pero necesitan la ayuda de los países ricos, así como unas normas comerciales más equitativas y el alivio de su deuda externa.

Algunos países están progresando adecuadamente espera que alcancen sus objetivos fijados el año 2015, pero la evolución de otros pone de manifiesto la imposibilidad de que logren sus metas los plazos establecidos.

Más Estadísticas Interesantes…

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

El promedio mundial de automóviles por cada 1.000 habitantes es de 90, pero mientras supera los 400 en los países desarrollados, son solo 10 en el Africa subsahariana y 5 en Asia meridional.

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

Si en 2001 883 italianos de cada 1.000 tenían un teléfono móvil, y en países como España y Bélgica lo tenían unos 740 ciudadanos, solo 1 de cada 1.000 habitantes de Liberia poseía un teléfono móvil, 3 en la República Democrática del Congo, 4 en Bangladesh y 6 en India.

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

La quinta parte de la población del planeta consume casi el 60% de la energía mundial. El consumo de petróleo por persona es de 500 kg. de media en los países desarrollados, pero solo de 10 kg. en Asia meridional.

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

En el continente americano, mientras en Estados Unidos más de 800 personas de cada 1.000 tienen un televisor, esta cifra desciende hasta unas 150 en Perú y Ecuador.
Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

Mientras en Noruega o Suecia existen más de 700 líneas telefónicas por cada 1.000 habitantes, solo hay una línea en muchos países pobres de Asia y Africa.

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

En Australia, Canadá, Estados Unidos, Singapur o la Europa septentrional más de la mitad de la población posee un ordenador personal. Por el contrario, menos del 1 % de la población tiene acceso a este bien en la mayoría de los países del Africa subsahariana y en los más pobres de Asia.

Factores que condicionan el subdesarrollo

Al valorar las desigualdades existentes entre los países, hay que tener en cuenta muchos factores y no solamente los indicadores económicos. Hay condicionantes históricos, aquellos que se refieren a la evolución política, los que dependen de las características físicas y los recurso naturales, etc. Ninguno de ellos actúa por separado como una causa única, sino que se conjugan e interactúan entre sí.

Los principales factores que condicionan el subdesarrollo son los siguientes:

La colonización histórica

La colonización de territorios por parte de las potencias más poderosas es un fenómeno que se ha venido repitiendo a lo largo de la historia. Sin embargo, este proceso alcanzó su máximo desarrollo a partir de la conquista de América en el siglo XVI, y culminó en el siglo XIX coincidiendo con la revolución industrial. Se consolidó así el dominio político y económico de las potencias europeas sobre la mayoría del mundo:

América, Asia, África y Oceanía. Las metrópolis importaban de sus colonias las materias primas que necesitaban para alimentar sus industrias, a la vez que exportaban los productos fabricados. Se creó así un sistema económico desigual. Cuando las colonias alcanzaron su independencia, muchas de ellas siguieron manteniendo la dependencia económica, financiera, industrial y tecnológica de sus antiguas metrópolis y de otros países ricos.

La Deuda Externa

Algunos países recibieron ayudas para mejorar sus estructuras productivas en forma de préstamos por parte de instituciones financieras internacionales y de los países más ricos. Los intereses de esos préstamos han resultado muy elevados, por lo que hay Estados que han contraído una deuda altísima a lo largo de los años. Como tienen que destinar una parte muy importante de sus recursos económicos a la devolución de la misma, se encuentran con un fuerte obstáculo a sus posibilidades de desarrollo. En caso de incumplir sus obligaciones de pago serían excluidos de futuros préstamos.

En 1996, el Banco Mundial y el FMI pusieron en marcha una iniciativa llamada Países Pobres Muy Endeudados (PPME) con el fin de liberar de una parte de esta carga a los países más pobres y con una deuda mayor.

La dependencia tecnológica

La falta de tecnología propia y de capacidad para asimilar la de los países desarrollados coloca a los más pobres en una posición muy desfavorable en el mercado mundial, ya que no pueden producir de forma competitiva. Además los avances tecnológicos han dejado obsoleta una parte importante de la producción de estos países, lo que ha supuesto una reducción de sus exportaciones y por tanto, de sus ingresos. Por ejemplo, el caucho natural ha sido sustituido por productos sintéticos, y el cobre, utilizado para las comunicaciones, está siendo reemplazado por la fibra óptica.

A todo eso se une que las personas altamente cualificadas apenas pueden desarrollar su labor en sus países de origen y son absorbidos por grandes corporaciones para trabajar en el mundo desarrollado.

El elevado crecimiento demográfico

La natalidad se mantiene elevada en la mayoría de los países más pobres, mientras la mortalidad se ha reducido, provocando un fuerte crecimiento demográfico. Pero los alimentos disponibles no han crecido en la misma proporción. Por ello, los países pobres no pueden satisfacer las necesidades de toda la población, comprometiendo su futuro desarrollo.

Una salud y una educación deficientes

Las enfermedades y las hambrunas conllevan importantes os sanitarios para un país a corto plazo, y tienen un fuerte impacto a largo plazo. Los adultos enfermos y que presentan mal nutrición abandonan sus trabajos y las familias dejan de tener ingresos. Muchos niños se ven obligados a trabajar sustitución de sus padres enfermos y a abandonar escuela. La salud de estos niños se resentirá y su falta formación les impedirá optar a un trabajo mejor en el futuro. En consecuencia, los habitantes de los países presentan un bajo nivel de formación.

Los desiguales intercambios comerciales

Los países subdesarrollados sufren el bloqueo de sus exportaciones agrícolas por parte de los países ricos, que protegen su producción mediante subvenciones a sus agricultores, lo que les permite rebajar los precios de estos productos en el mercado mundial. Igualmente, los países encuentran barreras a sus exportaciones de textiles , alimentos procesados, bebidas y otros productos que de no ser así, podrían ser competitivos.

Además, los países desarrollados presionan para que los países pobres supriman los impuestos sobre las exportaciones occidentales, normalmente productos manufacturados. La entrada de estas manufacturas de calidad dificulta el desarrollo de una industria propia

La guerra

Los conflictos armados, a menudo sostenidos por los propios gobiernos, suponen en muchas ocasiones la devastación de los países. Además de las pérdidas de vidas humanas y económicas, las naciones que sufren estos conflictos se quedan sin una mano de obra joven necesaria para su recuperación y desarrollo.

La corrupción política y la inestabilidad

La falta de estabilidad política y de un marco legal claro, así como la corrupción de los gobiernos condicionan a los inversores, que a menudo no se ven motivados para invertir en determinados lugares.

El Modelo Centro-Periferia
Los desequilibrios que existen entre los países y los flujos que se establecer mire ellos permiten diferenciar entre grandes dominios en el mundo:

Centro: incluye a los países que exportan productos industriales y tecnología de alto valor, realizan inversiones más allá de sus fronteras mediante la instalación de filiales de sus multinacionales, e imponen su dominio a través del control de precios de sus productos. Estados Unidos, Europa occidental y Japón son sus mejores representantes.

• Semiperisiferia: En estos países coexisten rasgos de atraso y modernidad, lo que genera fuertes desequilibrios internos. Entre ellos están los nuevos países industriales asiáticos, los del Cono Sur de Iberoamérica, los de Europa del este, la región costera de China, ciertas regiones de la India y parte de las repúblicas

• Periferia: Se identifica con aquellos países especializados en la producción y exportación de materias primas o productos industriales de escaso valor. Son países que se basan fundamentalmente en la explotación de una mano de obra barata, pero que necesitan importar capital y tecnología, lo que suele provocar un elevado endeudamiento y un escaso control sobre sus propios recursos. África, Asia meridional y buena parte de Centroamérica y América del Sur padecen todavía esta dependencia.

Tabla de Criterio Para Diferencias entre Países Desarrollados y en Desarrollo

Fuente Consultada (*): La Enciclopedia Del Estudiante Tomo 12 – Geografía del Mundo A-Z – Enciclopedia Espasa Calpe
(*): Las mismas fuentes para todos los enlaces desde este sitio)

Biografía de Napoleon III Luis Presidente de Francia

Biografía de Napoleón III

Napoleón III (1808-1873), presidente de la República (1849-1852) y emperador de los franceses desde 1852 hasta su derrota frente a la pujante Prusia, en 1870. Fue el creador del II Imperio Francés, llamado Luis Napoleón Bonaparte, y de nombre imperial fue el de Napoleón III, era el sobrino del Napoleón por excelencia, Napoleón I Bonaparte. Contrajo matrimonio, en 1853, con la aristócrata española Eugenia de Montijo. Refugiado en Inglaterra, en Chislehurst, murió el 9 de enero de 1873

El 9 de junio de 1815 terminaban las sesiones del Congreso de Viena. Todas las potencias que exaltaban el principio llamado de legitimidad habían participado, y restablecían los gobiernos monárquicos reconocidos antes de la Revolución y de la epopeya napoleónica.

Se había creído que con la proclamación de un principio se apagaría en la conciencia de los pueblos el entusiasmo y el deseo de libertad que el gran Corso había suscitado. Las decisiones del Congreso no habían hecho más que retrasar un proceso histórico normal que iba a proseguir a través de toda una serie de revoluciones y de guerras.

En Francia, gracias a las hábiles maniobras del príncipe de Talleyrand, quien después de haber sido ministro de Napoleón puso su astucia al servicio de los legitimistas, Luis XVIII había ascendido al trono en 1824; su hermano Carlos X le sucedió.

Estos dos reyes, sobre todo el segundo, que ambicionaba restaurar el absolutismo de la monarquía, trataron de borrar el recuerdo de Napoleón del corazón de los franceses. En realidad, éste, después de su muerte en la isla de Santa Elena, en 1821, había llegado a ser para los bonapartistas un ídolo inolvidable.

Es necesario recordar la exaltación del alma popular y el deseo lleno de nostalgia que tenían los franceses de volver a ver como jefe a un hombre digno de suceder a su venerado emperador, para comprender las razones del éxito inesperado de Carlos Luis Napoleón, sobrino de Napoleón I.

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Casado en  1853 con la bella aristócrata española Eugenia de Montijo, quien pasó gran parte de su juventud viajando y visitando las principales ciudades de Europa, y tuvo un lugar importante en la vida pública del país.  En las comidas, donde se reunían nobles y diplomáticos de diferentes naciones, a menudo se tomaban importantes decisiones políticas.

Carlos Luis Napoleón nació en 1808, en París. Eran sus padres Hortensia de Beauharnais y Luis Bonaparte, rey de Holanda de 1806 a 1810. Cuatro años antes que él había nacido Luis Napoleón, el hermano a quien siempre quiso y que compartió sus aventuras de juventud. Pasaron su infancia bajo la protección del ilustre tío, de quien heredaron las ambiciones.

Pero la derrota napoleónica y la restauración de la monarquía alcanzaron directamente a los miembros de la familia Bonaparte. Luís Bonaparte tuvo que refugiarse en Italia, adonde llevó a su hijo mayor, mientras que su esposa, de quien estaba separado, se retiró a Suiza con su hijo menor. Se instalaron en el castillo de Arenenberg, situado a orillas del lago Constanza, en un lugar magnífico pero solitario.

Transformados en vasallos suizos, madre e hijo pasaron allí una vida cuya monotonía solamente fue interrumpida por tres viajes que Luis Napoleón hizo a Italia para ver a su padre (1823, 1824 y 1826).

El niño tenía un carácter tan reservado que su madre tomó la costumbre de llamarlo «el dulce sombrío»; pero quizás porque había sido ganado para la causa de las ideas liberales por su preceptor, se interesó desde muy niño por los pueblos oprimidos, víctimas de potencias extranjeras o de los gobiernos absolutistas del propio suelo.

Su hermano se parecía mucho a él en el ardor juvenil, y durante la guerra ruso-turca (1827-1829) pidieron, aunque en vano, a su padre que les permitiera enrolarse en los ejércitos que luchaban contra los turcos.

En 1830, según la expresión de Octavio Aubry, Luis Felipe «escamotea» la corona. Pero en Italia el viento de la insurrección continúa soplando. Los «carbonarios», en cuya secta ingresaron los dos hermanos, fueron vencidos, pero no abatidos. Y de pronto en Romana se produce un nuevo levantamiento. Los dos jóvenes se enrolan.

En febrero de 1831 la temeraria empresa parece estar a punto de triunfar. Pero los austríacos envían tropas adiestradas en la verdadera guerra. Los dos príncipes huyen a Forli, En la huida, el mayor es mortalmente herido. Por consideración hacia su madre, se dirá que murió de sarampión. El mismo Luis ha sido herido. Hortensia acude y lo lleva consigo a París.

Sin embargo, sus aspiraciones y el deseo innato de actuar le impiden resignarse a una vida apacible. En 1832 acontecía algo decisivo para el futuro: la muerte en Viena del único hijo de Napoleón I, el joven Napoleón II, en quien habían cifrado hasta entonces todas sus esperanzas los bonapartistas franceses.

En virtud de los senadoconsultos, que habían establecido la sucesión imperial, el príncipe Luis Napoleón era el representante directo de la dinastía napoleónica; la monarquía se mostraba inquieta por ella. En consecuencia, hizo renovar la ley de destierro para la familia Bonaparte.

El joven príncipe se retira a Arenenberg durante cuatro años, pero es con el fin de prepararse a desempeñar su papel en el gran escenario europeo. Escribe obras políticas y militares; se mantiene al corriente de los movimientos de simpatía popular y de las manifestaciones a favor del imperio, y hasta llega a provocarlos. Tiene frecuentes contactos con los bonapartistas, y sabe que en todas partes se está conspirando.

En 1836 pasó decididamente a la acción, tratando de sublevar a una guarnición en Estrasburgo y de derribar al rey. Esta empresa aventurada, digna de un audaz héroe del romanticismo, terminó en un fracaso completo. Fue arrestado, y luego de una corta detención, llevado a Estados Unidos. Volvió poco después a Europa y permaneció un tiempo en Inglaterra.

En 1836 fracasó la tentativa de Luis Napoleón para derribar la monarquía de Luis Felipe. En Estrasburgo, el príncipe, que llevaba uniforme de coronel, fue rodeado junto con sus cómplices, y debió rendirse. Fue llevado a Taris como prisionero. Luego de una corta detención, fue deportado a América del Norte, pero en corto tiempo regresó a Europa y se estableció
en Londres.

El 6 de agosto de 1840 hizo una nueva tentativa, en Boloña, para adueñarse del poder. Esta vez fue condenado a prisión perpetua y encerrado en el castillo de Ham. Pasó allí casi seis años, que dedicó a leer. Su causa no perdió nada con su encarcelamiento, pues si cuando era libre había ganado la simpatía del pueblo, ahora que estaba prisionero suscitaba la piedad y el entusiasmo; había entre los bonapartistas quienes comparaban su existencia en la cárcel y la de su tío, llena de prodigiosas epopeyas.

En 1846, cuando Luis Napoleón logró evadirse de la fortaleza con la complicidad de un amigo, la mayor parte del pueblo francés mostró sólo admiración por esta nueva proeza.

El apoyo popular le sería más claramente demostrado en 1848, inmediatamente después de las jornadas sangrientas del mes de febrero, que obligaron a Luis Felipe de Orleáns a huir y establecieron el gobierno provisional; a su frente estuvo, para proclamar la República, el poeta Alfonso de Lamartine.

Luis Napoleón, quien a raíz de estos acontecimientos favorables había vuelto a Francia, fue elegido diputado de la Asamblea Constituyente. A partir de aquel momento su actitud habría de cambiar. Pues sabiendo que había entre los diputados muchos opositores, se esforzó para hacerles olvidar sus actos revolucionarios, adoptando una línea de conducta pacífica y moderada; pero los bonapartistas actuaron en su lugar, y su elección de Presidente de la Segunda República, que se realizó  en  diciembre del mismo año, casi fue una sorpresa para Francia.

No faltaron comentarios desagradables de los partidos republicanos y socialistas, y sin embargo Luis Napoleón Bonaparte había obtenido cinco millones y medio de votos.

A pesar de la oposición, el 2 de diciembre de 1851 Luis Napoleón llevó a cabo con éxito un golpe de estado, y logró que los poderes constituyentes le otorgaran la presidencia por diez años, pretextando que las luchas de los partidos mantenían en el país una agitación permanente. En 1852, después de un viaje a través de Francia, el senadoconsulto del 7 de noviembre y el plebiscito del 21 y 22 del mismo mes lo consagraron emperador bajo el nombre de Napoleón III.

Durante el período de su arriesgado ascenso al trono, a Napoleón, en una fiesta dada en el año 1851 en el palacio del Elíseo, le llamó grandemente la atención la joven condesa española Eugenia María de Montijo de  Guzmán,  que  era una  de  las mujeres más bellas y más cultas de su época, y que entonces vivía en París con su madre. Decidió su noviazgo durante estada de Eugenia en Compiégne. En el transcurso de una  reunión colocó sobre la cabeza de su  prometida  una   corona de hiedra, diciéndole: «Mientras esperas la otra.»

La Segunda República había pasado a la posteridad. Aunque Napoleón III no llegó a realizar todas sus ambiciones, dio a Francia un lugar privilegiado entre las potencias europeas. Su acción política siempre estuvo animada por la ambición de devolver a Francia el prestigio que había adquirido bajo Napoleón I. Recordaremos su intervención en la guerra de Crimea (1853-1856) y la participación que tuvo en la guerra de la Independencia italiana. En 1858, Cavour sedujo a Napoleón III con la idea de la unidad italiana.

Tres años más tarde Francia había llegado a ser la aliada de Piamonte, y el ejército francés intervenía junto a las tropas italianas en la guerra contra Austria, que fue señalada por las victorias de Montebello, Palestro, Turbigo, Magenta, Solferino, y que finalizó con la paz de Zurich (10 de septiembre). Esta guerra preparó la unidad de Italia, consolidada entre los años 1860 y 1861, después de una serie de insurrecciones   en   ios   estados   napolitanos   y   romanos.

Durante el reinado de Napoleón III, Francia conoció un período de prosperidad económica y de progreso en las reformas sociales. Las grandes industrias se desarrollan, y mientras que el comercio y la agricultura crecen, París anexa nuevos barrios, y llega a ser el centro más floreciente de la cultura europea. En el exterior, el Imperio pacificó Kabilia y creó el Ministerio de Argelia y de las colonias, para dar una organización administrativa a las dependencias de Francia en África.

El período en que reinó Napoleón III es universalmente designado con el nombre de Segundo Imperio. Fue una época de eran brillo para las artes y la economía en Francia. Al emperador le agradaba rodearse de una corte llena de lujo, donde, bajo la esclarecida protección de la emperatriz Eugenia, brillaron algunas de las más claras inteligencias de la época. El gran músico Gounod compuso para las suntuosas fiestas del castillo de Compiegne algunas de sus más notables melodías.

El gobierno de Napoleón III ha sido objeto de numerosas críticas, a menudo injustas. Se lo ha acusado sobre todo de no haber sabido tomar, en el momento oportuno, las decisiones que se imponían tanto en política interior como en política exterior; aun cuando Francia se encontró en el apogeo de sus conquistas, tanto legitimistas como republicanos le reprocharon no haber realizado las esperanzas que habían fundado en él.

Napoleón fue la víctima de la astucia de Bismarck; se dejó llevar peligrosamente a la guerra contra Rusia por el muy astuto ministro de Guillermo I. Esta desdichada empresa terminó lamentablemente en Sedán (1-2 de septiembre de 1870). Napoleón III, después de haber buscado vanamente la muerte en el campo de batalla, fue hecho prisionero. Dos días después se proclamaba la Tercera República.

Habiéndose refugiado en Inglaterra, en Chislehurst, murió el 9 de enero de 1873. Luego de su muerte, su mujer, la espléndida condesa española Eugenia de Montijo, volvió a su país de origen. Murió en Madrid en 1920, pero el hijo que le había dado, el joven príncipe Eugenio Luis Juan José Napoleón, sólo sobrevivió a su padre seis años. Alistado en las tropas inglesas, murió en Sudáfrica. combatiendo contra los zulúes, en el transcurso de una exploración.

LA PERSONALIDAD DE NAPOLEÓN III

Sus gestos eran quietos, su tono de voz suave. No ten Ta nunca esos estallidos de temperamento que a Napoleón I le condujeron a veces a grandes éxitos, a veces a tremendos fracasos. En los momentos críticos tenía un absoluto dominio de sí y hasta una flema […]. Sin embargo, de su persona desprendíase una notable influencia fascinadora.

Cuando la reina Victoria se encontró con él en 1855, primero en Londres y luego en París, pudo comprobar en aquel hombre «enigmático» un poder de fascinación, y no ocultó hasta qué punto había sucumbido ella misma a ese poder: «Hay que conocerle para ver lo que hay en su carácter de verdaderamente amable, bondadoso y honorable. Es tan sencillo y tan natural que nunca hace circunloquios ni cumplidos; tiene un tacto exquisito, gusto excelente y mucho estilo de vida. Es enteramente imperial, y no necesjti, fingir su cargo.»

También Bismarck manifestó siempre simpatías por él. Pero pensaba desde muy pronto, todavía en tiempos de Federico Guillermo IV, que el emperador francés no era tan listo como el mundo creía: «Creo que se alegra cuando puede gozar en paz de alguna cosa buena; su entendimiento se exagera a costa de su corazón; en el fondo es bueno y siente en extraordinaria medida la gratitud por los servicios recibidos.» En otra ocasión observa críticamente que Napoleón obra by fits and starts [por impulsos].

En todas estas observaciones hay algo exacto. El emperador cambiaba fácilmente de planes, de medios y de hombres. Contrariamente al primer Napoleón, de quien Talleyrand dijera que era imposible de divertir, propendía resueltamente al deleite. La bondad y la gratitud le impulsaron a exclusiva indulgencia hacia los que le rodeaban y que en parte eran gente indigna de ella. Además, desde sus días de conspirador tenía adquirida una propensión fatal a seguir caminos torcidos y ocultos.

Su gobierno tenía siempre algo de intriga y de conspiración. Finalmente, habiendo llegado demasiado tardíamente a su altísima posición, y teniendo otra multitud de intereses, faltábale el pleno conocimiento de los negocios. En cierto modo fué siempre un diletante que acudía presuroso a todo lo nuevo y brillante, para abandonarlo tan pronto como lo había comenzado, o a medio terminar. El ministro inglés Palmerston decía, con su característica rudeza, que la cabeza del emperador estaba llena de planes, como la conejera de conejos.

Friedrich Luckwaldt. El sistema de los Estados europeos, en W.Goetz. Tomo VIII.

Fuente Consultada:
LO SE TODO Tomo III Biografía de Napoelon III – Editorial CODEX

 

 

Reformas Urbana en París del Barón Haussmann con Napoleón III

LA VIDA EN PARIS DURANTE EL GOBIERNO DE NAPOLEÓN III

LA VIDA PARISIENSE: Durante los primeros años del gobierno de Napoleóm III, Francia estaba feliz, o bien, pareccía serlo. En todo caso el emperador reinaba sin competir el poder. La vida política casi no existía. La oposición oposición  republicana estaba dominada o en el exilio; por más que Víctor Hugo fustigaba a «Napoleón el Pequeño», sus ideas apenas conseguían abrirse camino. La prensa estaba amordazada y bajo la continua amenaza de una amonestación que podía llevar consigo la desaparición del periódico.

Las mismas elecciones no alcanzaban a despertar a los franceses de su apatía política. Eran los prefectos, que disponían de plenos poderes, quienes las manejaban: escogían los candidatos adictos al régimen y favorecían su propaganda; al mismo tiempo, los candidatos de la oposición se encontraban con muchas dificultades: no conseguían hallar salas de reuniones; los impresores, ante las presiones oficiales, se mostraban vacilantes, etc. Los mismos patronos de las fábricas incitaban a los obreros a que votasen «bien», ya que, en caso contrario, correrían el riesgo de ser despedidos. A todo esto se denominaba candidatura oficial.

Una misa en Paris

Una misa en una capilla de Paris

Algunas gentes, en los salones parisienses, se burlaban de ello, o hacían chistes; pero era una oposición estéril La pasión po-lícita estaba extinguida No era tiempo de grandes esperanzas revolucionarias. Los franceses habían abandonado un idealismo que se juzgaba pasado de moda, por un realismo vulgar: ganar dinero y divertirse. Los bancos se desarrollaban rápidamente, en una época en que la estabilidad política estimulaba las inversiones.

El Gobierno daba el ejemplo, emprendiendo grandes obras. Era el momento de los ferrocarriles; y las carreteras se desarrollaban igualmente. A petición de Napoleón III, el prefecto del Sena, barón Haussmann, emprendió la reconstrucción de París. Era conveniente que el emperador del pueblo tuviera la más hermosa capital del mundo, que el dinamismo del soberano por elección rompiera con el mediocre tradicionalismo de los príncipes hereditarios de la vieja Europa.

París debía ser la capital del mundo. Por tanto, tenían que desaparecer los tugurios y los barrios inmundos: era necesario también dar muestras de un humanitario desvelo.

Haussmann comenzó a hacer derribos, y a trazar, a través de todo París, grandes avenidas modernas. Estas serían bellas y famosas; por otra parte, tendrían la ventaja, al no estar empedradas, sino cubiertas con macadán, de impedir el levantamiento de barricadas sirviéndose del pavimento; por último, el ejército podría en ellas disparar fácilmente en los disturbios.

Barón Houssmann

Georges Eugène Haussmann (1809-1891), político y urbanista francés, responsable de la drástica remodelación del trazado de París durante el reinado de Napoleón III (1852-1870). Fue el encargado de llevar a cabo las reformas que necesitaba el área de París en un escaso periodo de tiempo.Haussmann propuso una nueva ciudad, heredera de los esquemas barrocos de perspectivas y simetrías. Urbanizó la periferia, abrió nuevas calles anchas y rectilíneas, trasladó las estaciones de tren fuera del núcleo urbano, conectadas por una trama racional, organizó nuevos parques (como el Bois de Boulogne), construyó numerosos edificios públicos y planteó un nuevo sistema de alcantarillado y abastecimiento de agua.

Todo  esto  significaba  gastos,   especulación, realización de negocios. Todo el mundo se benefició un poco de ello. Se hicieron algunas fortunas colosales. Morny continuó siendo uno de los mejor situados.

Época de actividad febril, pero también de diversiones, en la que reinaba sobre la vida parisiense, Jacques Offenbach, al son de cuyas ligeras melodías bailaba todo París, así como los innumerables viajeros que acudían allí a distraerse. «Los cuentos de Hoffmann» y «La Bella Elena», obras amables, músicas sencillas y alegres, caracterizaron a esta época, que no buscaba más que la diversión, dejando a otros el cuidado de dirigir el país.

La moral era poco rígida. Si, en la Corte, la nobleza se dedicaba a juegos inocentes como el de la gallina ciega, en otros sitios reinaban las mujeres fáciles, que se paseaban por el Bosque de Bolonia en magníficos carruajes, a la espera de conquistar a los caballeros ricos, deseosos de mostrar al todo París su buena fortuna, y capaces de arruinarse por estas mujeres. El mismo emperador, a su vez, multiplicaba sus aventuras amorosas.

Las clases inferiores participaban, asimismo, de la euforia general. La riqueza del país iba en aumento: el ahorro se desarrolló hasta doblar sus efectivos, el consumo fue en pos de los progresos de la industria, los grandes almacenes se desarrollaron. El «Bon Marché», por ejemplo, redujo el margen de sus beneficios, esperando así vender más productos. Los clientes podían encontrar en el mismo comercio todo lo que necesitaban; podían entrar en él, sin verse obligados a comprar nada, pero, ¿quién era capaz de resistir a la tentación? El nuevo sistema de venta causó furor; el «Bon Marché» obtuvo un éxito extraordinario, y Zola

describió todo este en su obra «Au bon-heur des Dames». Pero no fue sólo París quien se benefició con la situación.

En provincias, se multiplicaron las vías de comunicación. En lo sucesivo, el campo quedaba menos aislado, y podía participar de las grandes transformaciones comrecia-les. Las arenas de las Landas fueron saneadas: se plantaron bosques de abetos, que servirían para proveer de viguetas a las minas. En los Alpes, se inició la apertura de un túnel a través del Mont Cenis. Por último, sobre todo, y contra el parecer de los expertos, y a pesar del escepticismo de los ingleses, se emprendió, a partir de 1859, una obra digna de los faraones: la construcción del canal de Suez.

El Mediterráneo no sería ya, en adelante, un callejón sin salida. Sus ciudades y sus puertos se aprestaron a renacer. En previsión de este capital acontecimiento, la política exterior francesa se reanimó, con el propósito de convertir el Mediterráneo en una especie de «mare nos-trum» galo.  La pacificación de Argelia, la intervención en Italia, la defensa de los Santos Lugares. Pero este cuadro podría parecer demasiado hermoso. Zola describiría su otra cara: la miserable situación de los obreros,  el  alcoholismo,  la  represión  policíaca.

Fuente Consultadas:
Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher LLoyd
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo X La Revolución Industrial
Historia Universal Ilustrada Tomo II John M. Roberts
Historia del Mundo Para Dummies Peter Haugen
La Revolución Industrial M.J. Mijailov

El Socialismo Científico Fundamentos e Ideas de Marx y Engels

CARACTERÍSTICAS DEL SOCIALISMO CIENTÍFICO Y SU DIFERENCIA CON EL UTÓPICO

A lo largo de los dos siglos anteriores se han sucedido ideas y programas socialistas muy divergentes: desde los planes idealistas de los primeros socialistas utópicos, pasando por los proyectos revolucionarios de Marx y Engels, quienes dieron un soporte teórico y práctico a partir de una concepción materialista de la historia. El marxismo sostenía que el capitalismo era el resultado de un proceso histórico caracterizado por un conflicto continuo entre clases sociales opuestas. El socialismo ha tenido muchas encarnaciones, pero sus valores centrales y sus objetivos básicos han mantenido una notable constancia. Los socialistas de todos los tipos coinciden en su oposición a las muchas y palpables injusticias provocadas por el capitalismo. Fundamentalmente todos los «socialistas» buscan crear una sociedad más justa haciendo frente a la tendencia del capitalismo a concentrar la riqueza y el poder en manos de la minoría.

Los Primeros Socialistas Aunque numerosos principios del socialismo pueden retrotraerse a mucho antes, los primeros pensadores que recibieron el nombre de socialistas surgieron, sobre todo en Francia y Gran Bretaña, en las décadas de 1820 y 1830. La mayoría de los primeros radicales sociales, llamados utópico, (ver: socialismo utópico) actuaban espoleados por las salvajes desigualdades causadas por la industrialización, en la que empresarios y propietarios de fábricas acumulaban fortunas gracias a los trabajadores,quienes, en su inmensa mayoría, trabajaban jornadas interminables por salarios míseros en condiciones peligrosas e insalubres.

Mrax y Engels

Karl Marx  fue, junto a Friedrich Engels, el fundador del socialismo científico. Autor del Manifiesto Comunista y de El capital, ambas obras se convirtieron en el sustrato ideológico de dicho movimiento, que pronto pasaría a ser conocido por el nombre de comunismo.

Socialismo científico: El pensamiento socialista fue producto de los grandes alcances científicos del siglo XIX y del desarrollo de las ciencias sociales, que los pensadores alemanes Karl Marx (1818-1883) y Friedrich Engels (1820-1895) utilizaron para fundamentar su teoría.

carl marx socialismo cientificoAsí, desarrollaron su propia ideología conocida como socialismo científico, que desplazó a los socialistas utópicos, porque partía de la realidad económica y social concreta que se vivía bajo el sistema de producción capitalista, con la finalidad de establecer leyes y reglas de conducta y acción correspondientes.

Autor de varias obras, Marx publicó en 1848, junto con Engels, El Manifiesto Comunista. En él se hacía un llamado a los obreros de todo el mundo para que se unieran, y rompieran con la organización social de la sociedad burguesa capitalista y pasaran de «ser esclavos a dueños de su propio destino».

Según Marx, históricamente los conflictos existentes en toda sociedad tenían su origen en la lucha de clases. En el caso de la sociedad capitalista, las dos clases con intereses  contrapuestos eran la obrera y la burguesía. Esta última explotaba a la primera y se había enriquecido  al  obtener beneficios extras con su trabajo.

Para terminar con esta injusta situación era necesario construir una sociedad comunista, es decir, una sociedad igualitaria donde ya no habría ni explotadores ni explotados,   por lo que los obreros teman que organizarse para tomar el poder, utilizando la vía revolucionaria si era necesario, con lo que se establecería un nuevo orden social.

Marx explicó que el trabajo del hombre basado sólo en los beneficios era una brutalidad física y una bancarrota moral:
[La burguesía] en el lugar de todas las innumerables libertades, bien adquiridas y escrituradas, ha establecido como única libertad la del libre     comercio sin escrúpulo. En una palabra, la burguesía ha sustituido la explotación envuelta en     ilusiones religiosas y políticas por la explotación franca, descarada, directa y adusta.

El capitalismo había provocado el derrumbamiento de los valores de la familia:
La burguesía arrancó el velo patético-sentimental que encubría las relaciones familiares reduciéndolas a una mera relación de dinero.
Su necesidad de crecimiento económico constante había creado un apetito insaciable de conquistas globales. La necesidad de colocar sus productos en mercados cada vez más amplios empuja a la burguesía a los más apartados rincones del planeta. En todas partes tiene que afincarse, echar raíces y establecer relaciones.

Evolución del socialismo utópico al socialismo científico: En el curso de la revolución industrial, la sociedad capitalista fue revelando cada vez más sus contradicciones. Se manifestaba con nitidez cada vez mayor la pringipal contradicción del capitalismo, la contradicción entre el carácter social dé la producción y la forma capitalista privada de apropiación de sus frutos. La realidad capitalista refutaba sin dejar lugar a dudas las viciosas concepciones de los ideólogos burgueses, que proclamaban la identidad de los intereses del trabajo y del capital y afirmaban que el pueblo alcanzaría el bienestar general gracias al desarrollo de la sociedad burguesa.

En el proceso de la revolución industrial no sólo se formó la ideología burguesa; cristalizo también la ideología proletaria. Las obras de los socialistas utópicos Claudio E. Saint-Simón, Carlos Fourier y Roberto Owen expresaban ya teóricamente, aunque de modo imperfecto, los intereses del proletariado.(El socialismo utópico debe su nombre a la obra Utopía, del pensador inglés Tomás Moro, quien describe en ella la isla fantástica de ese nombre, en la que existía un régimen social ideal).

En 1802 Saint-Simón publicó su libro Cartas de un vecino de Ginebra, en la que argumentaba su idea de que «todos los hombres deben trabajar». En 1825 apareció su trabajo El nuevo cristianismo, en el que este noble representante del socialismo utópico-crítico declaró abiertamente que el fin de la sociedad debía ser el de mejorar la suerte de la   «clase   más  numerosa y más  pobre».

Los   discípulos de Saint-Simón expresaron su ideal socialista con las palabras: «A cada uno, según su capacidad; a cada capacidad, según sus obras» (esta consigna fue modificada por Marx y Engels, que la expresaron así: «Dé cada uno, según su capacidad; a cada uno, según su trabajo»).

En la primera mitad del siglo XIX aparecieron también los trabajos de Carlos Fourier, otro gran representante del socialismo utópico-crítico. Fourier demostraba en sus obras que el régimen capitalista, con todos sus vicios, debería ceder lugar a un régimen social superior. Sin embargo, Fourier era enemigo de la lucha revolucionaria; confiaba en que, mediante la propaganda, se lograría persuadir a los capitalistas de las ventajas del nuevo régimen. Por ello las obras de Fourier (la principal es El nuevo mundo industrial y societario) deben principalmente su importancia a que contiene una ingeniosa y mordaz crítica de las lacras del régimen capitalista.

El representante más notable del socialismo utópico en Inglaterra fue Roberto Owen. En su libro Sistema social, Owen expone la necesidad de una transformación radical dé toda la sociedad para convertirla en una unión de comunidades comunistas. Owen trató de plasmar en hechos su doctrina fundando tales comunidades. La primera colonia comunista, llamada «Nueva Armonía», surgió en Norteamérica, en el Estado de Indiana. Sin embargo, no tardó en fracasar, ya que era un pequeño y solitario islote en medio del proceloso océano de la anarquía capitalista de la producción. Durante toda su actuación, Owen mantuvo una actitud negativa hacia la lucha política de la clase obrera y se pronunció contra las huelgas.

En Alemania, el representante del socialismo utópico fue Guillermo Weitling. En sus obras, Weitling criticó con brillantez y audacia la sociedad burguesa de su tiempo. Era contrario a la propiedad privada, viendo en ella la «fuente de todos los males» de la humanidad. A diferencia de la mayoría de los socialistas utópicos, Weitling exhortaba al   proletariado   a   que   luchase   él   mismo   para derrocar el régimen odiado y construir una nueva sociedad.

Sin embargo, Weitling estimaba que los mejores luchadores por el régimen comunista no eran los proletarios industriales, sino el proletario e incluso los bandidos, por considerarlos la capa más enemiga de la sociedad capitalista. Marx y Engels consideraron el comunismo de Weitling el primer movimiento teórico independiente del proletariado alemán. Sin embargo el movimiento encabezado por él fue degenerando en una , secta y penetrándose de ideas religiosas por lo que acabó en la más completa degradación.

Todos los socialistas utópicos señalaban en una u otra medida las agudas contradicciones de la sociedad capitalista: el rápido incremento de la producción y la pauperización del proletariado las crisis de superproducción y el contraste entre la ciudad y el campo. Caracterizando los trabajos de íos «Socialistas utópicos Marx y Engels dijeron: «Estas obras socialistas y comunistas encerraban también elementos de crítica. Atacaban todos los cimientos de la sociedad existente. Por eso proporcionaron un material sumamente valioso para ilustrar a los obreros».

Pero las ideas de los socialistas utópicos nacieron en un período en que la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía apenas si se había desarrollado. Los socialistas utópicos veían en el proletariado la clase que más sufría pero no la creían capaz de hacer cambiar de modo radical con sus propias fuerzas, la sociedad.

Por eso ninguno de ellos actuó como representante del proletariado exclusivamente: querían liberar de golpe a toda la humanidad, y no, en primer lugar, a una determinada clase social. Los socialistas utópicos no vinculaban la transformación socialista de la sociedad con la lucha revolucionaria de las clases oprimidas y mantenían una actitud negativa hacia esa lucha. Vinculaban el surgimiento del régimen socialista con la actividad filantrópica de las capas superiores de la sociedad, suponiendo que sus mejores representantes, penetrados de las nobles ideas socialistas, crearían un nuevo orden social.

Las concepciones de los socialistas utópicos no fueron ni podían ser la bandera del proletariado combatiente, pues no expresaban de modo científico los intereses cardinales de la clase obrera y eran tan sólo utopías, sueños irrealizables. Ni siquiera los mejores representantes del socialismo utópico supieron descubrir las leyes objetivas del capitalismo ni hallar la fuerza social capaz de construir la nueva sociedad.

Los discípulos de los grandes socialistas utópicos cerraban obstinadamente los ojos para no ver en la clase obrera a una fuerza histórica independiente, predicaban la necesidad de transformaciones pacíficas y seguían apelando, preferentemente, a las clases poseedoras y negando la lucha de clases. Por ello, a medida que fue creciendo el papel político revolucionario del proletariado, esas doctrinas se volvieron cada vez más reaccionarias. El desarrollo de la revolución industrial y la activación e intensificación de la lucha revolucionaria del proletariado planteaban imperiosamente la tarea de crear una teoría amplia, omnímoda y verdaderamente científica, una concepción proletaria nueva, revolucionaria. Esa tarea la cumplieron Carlos Marx y Federico Engels.

Carlos Marx y Federico Engels dieron respuesta a las cuestiones vitales planteadas ante el movimiento obrero. Expusieron científicamente en sus trabajos la inevitabilidad del hundimiento del régimen capitalista y del triunfo de un nuevo régimen, el socialista. Mostraron que el socialismo no es una invención de soñadores, sino el resultado inevitable del desarrollo de la sociedad burguesa.

Carlos Marx y Federico Engels demostraron que el artífice de la nueva Sociedad sería el proletariado y que la lucha de éste contra los capitalistas llevaría necesariamente al establecimiento de la dictadura del proletariado. A su vez, la dictadura del proletariado sería tan sólo un medio de transición, por la supresión de todas las clases, a la sociedad sin clases. Marx y Engels enseñaron que la clase obrera, vinculada con la gran industria, la forma más avanzada de economía, era edificación socialista y comunista en la Unión Soviética y por la experiencia de la clase obrera y las masas trabajadoras de las democracias populares, que construyen el socialismo.

El marxismo es la mayor realización del pensamiento humano, una poderosa arma espiritual de transformación revolucionaria de la sociedad y guía para la acción de los proletarios, los demócratas, los patriotas y todos los hombres honestos de la tierra.

El marxismo surgió durante la revolución industrial. En aquellos tiempos el capitalismo se desarrollaba todavía en línea ascendente, la incompatibilidad de los intereses de burgueses y proletarios no había alcanzado el actual grado de antagonismo, y las contradicciones del régimen burgués apenas si empezaban a perfilarse. Desde entonces las cosas han cambiado mucho: hace tiempo que el capitalismo perdió definitivamente todo carácter progresista paraconvertirse en un freno del desarrollo social.

Las fuerzas de la paz, la democracia y el socialismo, que en aquella época apenas si habían surgido, son hoy el factor decisivo del desarrollo de la historia. La nueva época ha permitido enriquecer con espíritu creador el marxismo, aportándole nuevas tesis y deducciones. No obstante, lo principal y decisivo en la teoría del comunismo científico, la tesis de la inevitabilidad del hundimiento del capitalismo y de su sustitución por el comunismo, queda en pie. La vitalidad de dicha tesis la confirma todo el  curso   del   desenvolvimiento   histórico.

Con el correr del tiempo, el socialismo evidencia cada vez más su superioridad no sólo en la esfera política, sino también en la económica. En las ramas principales de la ciencia y de la técnica se aprecian con mayor nitidez cada día las ventajas del socialismo.

PRINCIPALES OBRA DE CARL MARX
1841Diferencia entre las filosofías de la naturaleza de Demócrito y Epicuro (tesis doctoral)
1844Manuscritos económico-filosóficos
1845La sagrada familia (contra Bruno Bauer y la izquierda hegeliana; en colaboración con Friedrich Engels)
1845-1846La ideología alemana (primera exposición de la concepción materialista de la historia; en colaboración con Engels)
1847Miseria de la filosofía (contra las tesis de Pierre Joseph Proudhon)
1848Manifiesto Comunista (en colaboración con Engels)
1852El 18 brumario de Luis Bonaparte (ensayo histórico-político sobre el golpe de Estado acaecido en Francia el 2 de diciembre de 1851)
1859Crítica de la economía política
1867El capital (vol. I; los vols. II y III fueron editados y publicados por Engels, con carácter póstumo, en 1885 y 1894, respectivamente)
1871La guerra civil en Francia (análisis de la experiencia de la Comuna de París)
1875Crítica del programa de Gotha (publicada por Engels, con carácter póstumo, en 1891)

Fuente Consultadas:
Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher LLoyd
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo X La Revolución Industrial
Historia Universal Ilustrada Tomo II John M. Roberts
Historia del Mundo Para Dummies Peter Haugen
La Revolución Industrial M.J. Mijailov
Enciclopedia Digital Encarta Entrada: Socialismo
50 Cosas Que Hay Que Saber Sobre Política Ben Dupré

El Socialismo Utopico Origen, Fundamentos e Ideas Saint Simon

RESUMEN DEL SOCIALISMO UTÓPICO – PENSADORES E IDEAS FUNDAMENTALES :SAINT SIMON

Desde el incio del siglo XIX se designa socialismo a las teorías y acciones políticas que persiguen una economía basada en la democratización de los sistemas de producción (máquinas, materias primas, etc.) bajo el control estatal, que puede ser total o parcial. Nació como respuesta a las injusticias vividas por los obreros en los inicios de la era capitalista cuando los patrones eran los dueños absolutos de los elementos de producción y explotaban laboralmente a familias enteras en pos de sustanciosas ganancias. El objetivo final de los socialistas era establecer una sociedad comunista o sin clases, pero con el tiempo se han centrado cada vez más en reformas sociales realizadas en el seno del capitalismo.

Sistema de organización social y económico basado en la propiedad y administración colectiva o estatal de los medios de producción y en la regulación por el Estado de las actividades económicas y sociales, y la distribución de los bienes.

Mrax y Engels

Karl Marx  fue, junto a Friedrich Engels, el fundador del socialismo científico. Autor del Manifiesto Comunista y de El capital, ambas obras se convirtieron en el sustrato ideológico de dicho movimiento, que pronto pasaría a ser conocido por el nombre de comunismo.

DESTINO TRÁGICO DE LOS CAMPESINOS MODESTOS Y DE LOS OBREROS

Ya fuera en calidad de siervos, de asalariados, de aparceros o de jornaleros, la condición de los pequeños campesinos era miserable en toda Europa. En los países más ricos, como Francia, Inglaterra y los Países Bajos, debían trabajar en el campo, mientras que sus mujeres hilaban o tejían, el día entero, por algunos centavos, para asegurarse sus pobres comidas, compuestas de pan, queso y legumbres. En Inglaterra, el movimiento de los «acotados» redujo a muchos de ellos al estado de indigentes.

En Irlanda, el hambre fue tan terrible, que los campesinos se sublevaron, en varias ocasiones, incendiando y saqueando las tierras de los «landlords». En Rusia, donde, además de su miseria, los siervos, sufrían el yugo de su señor, estallaron centenares de sublevaciones populares; en 1848, los campesinos del sur de Alemania, oprimidos por los usureros, se sublevaron.

La lenta emigración hacia las ciudades comenzaba para todos aquellos que la tierra no podía alimentar. Pero allí les esperaba una suerte igualmente difícil. La clase obrera, que nacía en esta primera mitad del siglo XIX, sufrió, efectivamente, las peores condiciones de su existencia: en todas partes, los salarios nominales registraban una baja, mientras que el coste de vida, en particular los el trabajo de los niños se votó igualmente en Francia, pero no fue jamás aplicada.

Las condiciones de trabajo continuaban siendo, en 1850, igualmente desastrosas: el frío o el calor intensos, la falta de luz, la estrechez de los locales, la vida colectiva en los dormitorios y la presencia continua de los tiránicos vigilantes, que no lograban acabar con la indisciplina, explicaban las enfermedades (raquitismo, tuberculosis), el alcoholismo, la prostitución, las alta natalidad que oprimía a la clase obrera europea.

Numerosos obreros se rebelaban contra su situación: en Inglaterra, en Francia, en Bélgica, los obreros rompían las máquinas, como terribles competidores. Las huelgas esporádicas estallaban en las minas y en los talleres, siendo frecuentemente sofocadas por la fuerza; la de los empleados de las fábricas de seda de Lyon («canuts»), que lucharon «por el pan y el trabajo», con sus seis mil muertos, ha pasado a la historia como la más sangrienta. Pero la falta de asociaciones obreras llevaba estas sublevaciones al fracaso.

Las corporaciones y las mutualidades no agrupaban entonces más que a la aristocracia obrera (artesanos especializados, trabajadores cualificados) cuyas cotizaciones permitían ayudar a los acciden tadados, enfermos v los parados deprofesión.

PRIMEROS REFORMADORES Y UTOPISTAS
En 1830, fueron muchos los que, ante la situación miserable de las clases populares y el enriquecimiento escandaloso de una minoría privilegiada, pusieron en tela de juicio los fundamentos de la sociedad y, en nombre de la caridad cristiana o de la justicia social, propusieron reformas o construyeron nuevos sistemas políticos.

En Francia apareció, en 1829, el movimiento católico liberal en torno a los sacerdotes Lammenais y Lacordaire, y del joven par de Francia, el conde de Montalembert.

Hostiles a las ideas del Antiguo Régimen y a la enfeudación de la Iglesia al estado monárquico, se pronunciaron en su periódico «L’Avenir» por la separación de la Iglesia y el Estado, por la libertad de conciencia, de prensa, de asociación, de enseñanza, por la soberanía del pueblo y por el sufragio universal.

Condenados por el Papa en la Encíclica «Mirari vos» (1832), sospechosos al gobierno francés, el movimiento fue frenado y «L’Avenir» dejó de publicarse. Pero la doctrina se mantuvo y fue el origen de la iniciativa tomada en 1833 por un joven estudiante, Federico Ozanam, que creó la sociedad de San Vicente de Paul, de ayuda mutua y de caridad.

saint simonLas primeras obras socialistas que intentaban reorganizar la sociedad sobre nuevas bases, en provecho de las clases explotadas, eran, en gran parte, utópicas; tenían, sin embargo, el mérito de dar a conocer una serie de nociones de las que se derivaría el socialismo posterior.

Uno de los primeros socialistas fue el conde de Saint-Simón; este noble arruinado fue el autor de doctrinas económicas y sociales poco seguidas mientras él vivió.

Llevaban consigo una violenta crítica del régimen social fundado en la competencia y en la explotación de la clase más numerosa por una minoría de poseedor res casi siempre inactivos, y llegaban a la conclusión de la necesidad de suprimir a esta clase privilegiada.

Sus bienes y sus capitales pasarían al Estado, único propietario legítimo; la sociedad sería reorganizada y jerarquizada, según la capacidad de cada uno; el poder del rey y de la Iglesia sería sustituido por el de los trabajadores, sabios, banqueros, industriales, obreros…, animados por una misma fe en la ciencia y en el progreso.

Fueron los discípulos de Saint-Simón (Enfantin y Bazard) los que dieron a conocer su doctrina; intentaron organizar una vida comunitaria, de acuerdo con los principios del maestro: «a cada uno según sus capacidades, a cada capacidad según sus obras»; pero desavenencias internas y un proceso intentado por el Estado dieron fin a este proyecto. El «saint-simonismo», por el lugar que otorgaba a la economía, tuvo una cierta influencia sobre los industriales y los hombres de negocios del Segundo Imperio.

El inglés Robert Owen, contemporáneo de Saint-Simón, preconizaba un socialismo anti-estatal, donde el poder de decisión pertenecería a los trabajadores reagrupados en cooperativas propietarias del capital y de la maquinaria. La reunión de estas cooperativas en una federación central permitiría canjes armoniosos. Owen quiso poner en práctica sus ideas y fundó una colonia modelo en los Estados Unidos, con el nombre de «New Harmony».

El socialismo utópico: Una corriente ideológica precursora de los movimientos socialistas fue el socialismo utópico, que tuvo especial importancia en las primeras décadas del siglo XIX. De forma global, se caracterizaba por su crítica a la situación social creada por el capitalismo, europeo, y por el carácter predominantemente moral de sus teorías, en el que se aunaban influencias románticas y cristianas, hasta desembocar en una concepción casi mística de la vida y de las relaciones labo-rales. Así.Saint-Simon (1760-1825) abogaba en sus escritos por un tipo de sociedad basado en un fuerte desarrollo industrial y gobernada por un conjunto de sabios, banqueros y empresarios que debería   respetar  determinadas   normas morales y favorecer a las clases más humildes.

Esta fracasó, pero Owen había puesto las bases de un sindicalismo que alcanzaría gran difusión en Inglaterra, poco después. Se encuentran preocupaciones similares en el francés Fourier: el Estado debía desaparecer, en provecho de los falansterios, asociaciones libres y autónomas de trabajo, donde cada uno podría dedicarse a las ocupaciones que eligiera; la vida comunitaria, que permitía a cada cual desarrollarse, era obligatoria.

Fourier pensaba que estas unidades, que agruparían alrededor de 2.000 individuos de ocupaciones complementarias, permitirían llegar al enriquecimiento general.

Si bien los falansterios constituidos por sus discípulos no pudieron desarrollarse, sus conceptos sobre las asociaciones de trabajadores fueron aceptados igualmente por el movimiento socialista.

En los años que precedieron a 1848, la multiplicación de los sistemas socialistas demostró la atención cada vez mayor que se prestaba a aquellos problemas. Algunos reformadores, como Louis Blanc, se propusieron hacer del Estado su único patrono; todas las industrias privadas se incorporarían a los talleres sociales, donde los trabajadores elegirían sus jefes y repartirían sus beneficios.

Otros, como Cabet (autor del «Viaje a Icaria»), iban más lejos aún, haciendo del Estado el único propietario, que distribuiría a cada uno el trabajo y los productos que necesitara. Proudhon combatió la idea misma de la propiedad: «la propiedad es un robo»; el autor de «Filosofía de la miseria» (1846) predicaba la supresión del Estado y de las leyes, y los sustituía por contratos individuales, única garantía de una libertad total.

Excluyendo toda soberanía, incluso la del pueblo («el sufragio universal es una lotería»), y todo sistema de gobierno, Proudhon anunciaba el anarquismo.

La diversidad de los sistemas indicaba claramente que el socialismo no era un partido político provisto de un programa bien definido. Sin embargo, al final de este período, algunos reformadores intentaron organizar las masas obreras, a fin de que influyeran más eficazmente en la escena política.

En París se fundó, en 1836, la Federación de los Justos por los emigrados revolucionarios alemanes, de los que el sastre Weitling era la figura más notable; en 1847, en el Congreso de Londres tomó el nombre de «Liga de los comunistas».

En esta ocasión, Carlos Marx y Federico Engels redactaron el «Manifiesto del partido comunista». Esta llamada a una agrupación internacional de las fuerzas socialistas, lanzada en 1848, no sería escuchada hasta años después.

fabrica de medias

Fábrica de medias perteneciente a Manufacturas Owen y Unglow, en Inglaterra.

SINTESIS: Los socialistas utópicos partían del principio de que el ser humano era bueno por naturaleza y que si se le ofrecía una auténtica igualdad de oportunidades, sin injusticias ni egoísmos, dejarían de haber pobres y ricos, y todos ios hombres serían realmente iguales.

El socialismo utópico propugnaba por una sociedad donde no hubiera explotadores ni explotados, y reinara la felicidad y la armonía entre los hombres.

Para conseguirlo debían aprovecharse las ventajas de la industrialización y el trabajo colectivo, organizados ambos de modo igualitario, es decir, suprimir la propiedad privada de los medios de producción, como los campos de cultivo, fábricas, máquinas, etcétera, para que pasaran a ser rropiedades colectivas.

Entre los teóricos del socialismo utópico destacaron los franceses Sainat Simón y Fourier, así como el inglés Robert Owen, quien desde una tura filantrópica introdujo mejoras sociales en sus fábricas, se preocupó por la educación de los obreros y apoyó las asociaciones cooperativistas.

cuadro socialismo utopico

Dimensión de futuro: El «socialismo utópico» —representado por estos autores y muchos otros en toda Europa y América— preparó el camino al nacimiento y desarrollo del «socialismo científico» o «marxismo». Algunas de las tesis de esta doctrina fueron iniciadas por los ilustrados pensadores de principios del siglo XIX. El pensamiento de Marx y Engels se perfiló en parte al definirse en contraste con la ideología utópica.

Hemos visto en otros post cómo Owen y los demás autores defienden la propiedad colectiva de los bienes, cómo Fourier reniega de la civilización elaborada sólo en la defensa de los intereses de la clase empresarial, y cómo Saint-Simón anuncia —aunque tímidamente— la confusión creciente entre el mundo político y los intereses económicos.

Dar un paso más e interpretar toda la Historia como dependiente en parte del desarrollo de la lucha de clases, fue obra de Marx y Engels.

La aportación genuina de estos autores es precisamente enraizar la solución a la injusticia capitalista en la lucha del propio proletariado en defensa de sus intereses, y hacer ver que esta lucha surge de la situación relativa de las clases.

Los socialistas utópicos no desempeñan un papel relevante en el desarrollo de la historia de la organización social precisamente porque sus actuaciones no se fundamentaron en las fuerzas sociales existentes, sino que confiaron en la actuación de un Estado —que en principio defendía los valores contrarios— o bien en la actuación paternalista de gentes de buena voluntad.

Sin embargo, sí ocupan un lugar relevante en la historia del pensamiento al realizar los primeros análisis de las contradicciones que el sistema capitalista industrial llevaba consigo.

BIOGRAFIA DE SAINT SIMON:

Filósofo y sociólogo francés, inspirador de la Fisiopolítica, nace y muere en París. Hombre de negocios, participa en la guerra de independencia de los Estados Unidos; su verdadero nombre es Claude-Henri, conde de Rouvroy.

Propone la conformación de una confederación europea semejante a la unión de Estados proyectada en Estados Unidos, con un gobierno y un parlamento comunes, anticipándose a lo que hoy se conoce como la Comunidad Europea de Naciones. Hace esta propuesta en una de sus primeras obras, La reorganización de la sociedad europea, publicada en 1814.

Estudioso de los Enciclopedistas, aplica por primera vez la ciencia a los problemas sociales, inaugurando una nueva ciencia que tiene como modelo la fisiología s y que denomina Fisiopolítica, a la que Comte dará más tarde el nombre de Sociología.

El ideal político de Saint-Simon dista de la democracia y centra el ejercicio del poder en las élites, las que considera necesarias. Al frente de la nueva sociedad política que proyecta en sus obras coloca a los científicos y a los productores, reunidos estos últimos en un consejo industrial que reemplaza los parlamentos integrados por militares y funcionarios. Dicha sociedad se funda en el trabajo como camino hacia el progreso y el papel del Estado se reduce al de asegurar el orden público.

Los planteamientos de Saint-Simon cambian, sin embargo, durante su vida. Consciente de las insuficiencias de una organización racional, en su obra El nuevo cristianismo, publicada en 1825 plantea la necesidad de una identidad religiosa orientada a la práctica de una fraternidad humana, cuyo deseo sea el de preocuparse por las clases menos favorecidas.

Saint-Simon formula la teoría de la propiedad social de los medios de trabajo, que inspira varias revoluciones; la teoría del progreso como factor de la armonía universal; la función clave de la banca, y la restricción de la burocracia política en la administración de las fuerzas productivas.

Entre sus principales obras están Del sistema industrial (1821) y Opciones literarias, filosóficas e industriales, publicada en 1825, año de su muerte.

Fuente Consultadas:
Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher LLoyd
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo X La Revolución Industrial
Historia Universal Ilustrada Tomo II John M. Roberts
Historia del Mundo Para Dummies Peter Haugen
La Revolución Industrial M.J. Mijailov

 

 

 

Bloques de Integracion Economica y Paz de Latinoamerica

Bloques de Integración Económica y Paz de Latinoamérica

Nombre BloqueAño CreaciónMiembros Objetivos
Naciones Unidas1945184 Estados Sus miembros se comprometen a mantener la paz y la seguridad internacionales y a cooperar en el establecimiento de las condiciones políticas, económicas y sociales para lograrlo. Organización de Estados Americanos (OEA)
Organización de Estados Americanos (OEA)1948 35Estados Afianzar la paz y la seguridad en el continente, prevenir y solucionar por la vía pacífica las posibles controversias entre Estados miembros, promover el desarrollo económico, social y cultural de estos por medio de la acción cooperativa.
Asociación Latinoamericana de Integración 1980 R. Argentina, Bolivia, Brasil, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela Establecer una preferencia arancelaria regional  Chile, Colombia, Ecuador, y permitir la concertación de acuerdos de   alcance regional. (ALADI)
Cuenca del Plata 1967 R. Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y UruguayLlevar a cabo el estudio conjunto e integral de  la Cuenca del Plata, con miras a la realización de un programa de obras multinacionales bilaterales y nacionales, a fin de promover el progreso de la región.
MERCOSUR 1991 R. Argentina, Brasil, Uruguay,Paraguay Lograr la libre circulación de bienes, servicios y
factores productivos, eliminar aranceles
aduaneros entre los miembros, fijar un costo aduanero común para los productos provenientes de países no miembros.
Grupo de los 151990  R. Argentina, India,Indonesia, Malasia,Senegal, Zimbabwe,Venezuela, Argelia, Perú, Brasil, Nigeria, Egipto, México, Yugoslavia Se acordó una postura común con respecto a
cuestiones comerciales, monetarias y de deuda,  y sobre la actuación en organismos  internacionales.
Sistema Económico Latinoamericano (SELA) 1975 26 Estados Promover la cooperación regional y hacer posible así el avance económico y social de los; miembros. Financiar y promover iniciativas .; nacionales y multinacionales.

Nombres y Banderas De  Los Países de América

La Segunda Internacional Obrera Asociaciones de Trabajadores

La Segunda Internacional Obrera
Asociaciones de Trabajadores

El fracaso de la Comuna de París  la disolución de la Primera Internacional no pusieron un al movimiento obrero, sino que, por el contrario, éste vio incrementadas sus fuerzas, en todos los países de Europa se organizaron partidos socialistas. Estos partidos continuaban aspirando a la misma meta que el socialismo originario: sustituir la sociedad capitalista por una organización social más justa, donde hubiese desaparecido la explotación del hombre por el hombre.

CUADRO SINTESIS

cuadro sobre la primera internacional

Sin embargo, los métodos cambiaron. Los primeros pensadores socialistas consideraban que era necesaria la revolución para que la clase obrera llegase al poder; en cambio ahora, al haberse extendido el sufragio universal por casi todos los países, el socialismo se orientó hacia formas más pacíficas, participando en las elecciones y consiguiendo situar diputados obreros en los distintos Parlamentos.

Era lógico, por otra parte, que los numerosos partidos y sindicatos de trabajadores que aparecieron por todas partes, al tener una misma ideología y utilizar unos mismos métodos, se unieran. Y así, en 1889 se fundó en París la llamada Segunda Internacional. Dos importantes diferencias presentaba esta organización con respecto a la primera: por lo pronto, sólo formaban parte de ella los grupos socialistas, por cuanto se había excluido a los anarquistas; en segundo lugar, frente al centralismo de la AlT , el nuevo organismo tenía una estructura descentralizada y flexible, de tal manera que, en la práctica, se limitaba a orientar y a mantener informados a sus adheridos.

La Segunda Internacional llevó a cabo una labor eficaz y su influencia se extendió rápidamente por toda Europa. A ella se debió el establecimiento del 1 de mayo como jornada reivindicativa de los trabajadores de todo el mundo. Igualmente, a partir de su Fundación comenzó a notarse una mejora en el nivel de vida de la clase obrera, que consiguió, entre otras conquistas, la reducción de la jornada laboral y subidas en los salarios.

Las continuas luchas de los obreros por sus reivindicaciones obligaron a los gobiernos a reconocer las libertades de organización y reunión, y el derecho a la huelga. En 1889 se fundó en París la I Internacional.

A la vez, los partidos socialistas europeos crecieron de forma espectacular. El más importante de ellos, el alemán, en 1912 tenía ya 110 representantes en el Parlamento, periódicos en todas las ciudades, cooperativas, agrupaciones deportivas y círculos culturales obreros. En Francia, a principios del siglo XX, el socialismo contaba con cerca de un millón y medio de electores. En el Reino Unido, el Partido Laborista atraía no sólo a los obreros, sino también a los intelectuales y filósofos más destacados. En España, el Partido Socialista Obrero Español, fundado en 1879 por Pablo Iglesias (1850-1925), creaba por odas partes, en unión con la UGT, las llamadas Casas del Pueblo.

Junto con la expansión surgió una nueva generación de pensadores socialistas. Entre ellos hay que citar al alemán Bernstein (1850-1932), discípulo de Marx, del que discrepaba al señalar que el capitalismo no podía ser destruido por una revolución y que, en consecuencia, la estrategia correcta para llegar al socialismo era la de luchar por conseguir reformas que fuesen poco a poco acabando con las injusticias.

También alemán, aunque de origen checo, fue Karl Kautsky (1854-1938), quien insistió sobre todo en el respeto a las libertades democráticas y en la necesidad de que los partidos socialistas llegasen al poder a través de elecciones parlamentarias. Por último hay que nombrar también el francés Jean Jaurés (1858-1914), cuya obra como político y escritor se orientó especialmente a resaltar el caracter humanista y pacífico del socialismo; y a la polaca Rosa Luxemburg 1871-1919), opuesta al revisionismo le Bernstein, defensora de la acción le masas y participante activa en los Sucesos que desembocaron en la revolución rusa de 1905.

Congreso de la 2° Internacional

El 1 de mayo: En diciembre de 1888 el Congreso de Sindicatos de EE. UU., reunido en Saint Louis, decidió organizar manifestaciones el 1 de mayo en favor de la jornada de ocho horas y para recordar la sangrienta jornada de represión ocurrida en Chicago dos años antes, por motivos similares. En las reuniones de la Segunda Internacional (1889) se aprobó una resolución en la que se llamaba a los obreros para que manifestasen su solidaridad en todos los países en una fecha determinada.

De esta forma, el 1 de mayo de 1890 se produjeron huelgas y manifestaciones en numerosos lugares de Francia, Italia, Bélgica, Suecia, Gran Bretaña, Portugal y España. En el Congreso de la Internacional celebrado en Bruselas en 1891 se institucionalizó la fecha del 1 de mayo como día para celebrar huelgas y manifestaciones solidarias, «siempre que las condiciones de los países lo permitan». Aunque la interpretación de esta cláusula dio lugar a algunas disensiones, sobre todo en la zona germánica, desde esa fecha el 1 de mayo se convirtió en la jornada reivindicativa por excelencia.

Criterio Para Determinar Diferencias entre Paises Desarrollados

 Diferencias entre Países Desarrollados y En Desarrollo

La independencia política de los Estados no siempre se asocia a una real y efectiva capacidad de autodecisión en los distintos ámbitos que conforman la vida de una nación. En no pocas ocasiones, la formalidad es el rasgo predominante en esta independencia y esa situación origina un nuevo tipo de relación con los países centrales o dominantes. Ésta consiste en la restauración de los antiguos lazos de dependencia bajo una forma institucional más moderna pero que, en esencia, conserva la mayoría de los aspectos propios de la anterior situación.

Este fenómeno es típico de aquellos países que, con escaso grado de desarrollo económico y social autónomo, necesitan de la ayuda extranjera para su crecimiento, aun cuando esto les signifique en la práctica una vuelta al pasado.

Muchos de los países «nuevos», surgidos a la vida independiente en las últimas décadas, en particular de África, Asia y, en evidente menor proporción, América latina, presentan peculiaridades características de lo que se ha dado en llamar «naciones subdesarrolladas» o «en vías de desarrollo». En realidad, esto es sólo un eufemismo para designar condiciones de pobreza generalizada y, por ende, carencia de gravitación en el concierto de naciones.

Las pautas más distintivas, sin caer en una profundización innecesaria, que se dan en forma más o menos homogénea son el bajo estándar de vida, el analfabetismo, malos o inadecuados –por lo insuficientes y escasos– sistemas en los servicios sanitarios, médicos, de instrucción pública, de comunicaciones, de transportes y, fundamentalmente, la carencia de una infraestructura productiva en crecimiento y lo suficientemente diversificada.

Por lo general suelen ser países de explotación económica muy limitada, de monocultivo, o con escasos recursos naturales propios, lo que origina un tipo de estructura económica centrada en pocos rubros comerciales. Asimismo, otro elemento lo constituye la falta de un mercado nacional consumidor amplio y extendido a toda la población, así como el bajo nivel de ocupación de la mano de obra y la ausencia de flotas mercantes pertenecientes al país para facilitar la comercialización directa de sus productos de exportación.

El balance del intercambio económico con el exterior suele ser desfavorable y esto va acompañado de un progresivo endeudamiento a través de los préstamos concedidos por los organismos internacionales de financiación, lo que conduce a una crítica situación en la balanza de pagos y en la fortaleza del respaldo en divisas fuertes propias de la nación deudora.

La dimensión cultural y científica también refleja los determinantes que obran para los aspectos centrales, y, en consecuencia, el grado de logros en este campo se encuentra sumamente condicionado.

DiferenciasPaíses DesarrolladosPaíses En Desarrollo
Producto Bruto InternoMayor a 5.000 dólares por año; el del total de la renta mundial.Menor de 2.000 dólares por año; 20% del total de la renta mundial.
Crecimiento de la poblaciónRelativamente bajo, en parte debido a la planificación familiar. Comprende el 25% de la población mundial. La población se duplicará en 80 años.Escasa o nula planificación familiar; 75% de la población mundial; la población se duplicará en treinta años.
ViviendaAlto nivel de vivienda permanente con servicios como agua corriente, electricidad, etc.Bajo estándar, carácter temporario, muy raramente tiene servicios.
Tipos de trabajoIndustrias y servicios (90% de la industria mundial).Principalmente actividades primarias.
Niveles de mecanizaciónAltamente mecanizados, con nuevas técnicas, 96% de la inversión mundial en desarrollo de proyectos y en investigación.Principalmente trabajo artesanal y uso de animales.
EnergíaAlto nivel de consumo. Las principales fuentes de recursos energéticos son el carbón, el petróleo y la energía nuclear.Alto nivel de consumo. La leña todavía es la fuente principal.
ComunicacionesAutomóviles, ferrocarriles y aeropuertos.Caminos, ferrocarriles y aeropuertos cerca de las principales ciudades. Áreas rurales con escaso desarrollo.

Dieta alimentaria

 

Dieta balanceada, varias comidas por día, alto consumo de proteínasDieta no balanceada. El 20% de la población sufre de malnutrición. Bajo consumo de proteínas.
Esperanza de vidaMás de 70 años.Debajo de los 50 años.
Servicios de saludMuy alto, alto número de médicos y comodidades en buenos hospitalesMuy pobre, pocos médicos e inadecuadas facilidades hospitalarias.
EducaciónLa mayoría tiene formación secundaria.Muy pocos reciben educación formal.
ExportacionesProductos manufacturados.Materias primas sin procesar.

 

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo (301)

Países Desarrollados y Subdesarrollados

Introducción: En los países desarrollados se vive cada vez mejor, pues tiene cubiertas sus necesidades de alimento, educación, salud , así como acceso a una gran variedad de satisfactores. Por su parte naciones subdesarrolladas pretenden reproducir el modelo económico dominante, tratando de alcanzar el nivel de los países ricos como Japón, la Unión Europea y, sobre todo, Estados Unidos, que además de contar con el podes económico tiene el poder militar que lo ha llevado a alcanzar la hegemonía mundial, aunque políticamente necesite de aliados.

La globalización no es solamente económica, sino también cultural. Pretende la homogeneidad en la forma de pensar. La cultura va quedando como mero objeto de curiosidad folclórica. Se van imponiendo parámetros en la forma de vestir, de comer, de escuchar música, de lograr satisfactores. Se globalizan también la delincuencia, el crimen organizado, el tráfico de armas convencionales y de armas nucleares, el juego, la prostitución, el mercado negro de divisas, el lavado de dinero, los paraísos fiscales y la evasión de impuestos.

La tarea política central del siglo XXI es la creación de un nuevo proyecto histórico con una perspectiva humanista y de solidaridad, haciendo a un lado la apatía y tratando de recuperar la memoria, para vivir y reconstruir un futuro obteniendo la fuerza de la razón; además, poniendo el avance técnico y científico a disposición y en beneficio de todos los pueblos del mundo.

Diferencias entre el mundo desarrollado y el subdesarrollado
La diferencia de desarrollo entre países se deben a múltiples causas, no únicamente a las de tipo económico. Esas causas tienen a la vez un origen interno como externo. No todos los Estados tienen el mismo grado de organización social, ni similares estructuras productivas, ni parecidos recursos financieros, ni modos de vida equiparables. En la actualidad, dos realidades contrastan bruscamente: la de los países desarrollados y la de los países subdesarrollados o en desarrollo. El 80% de la población mundial vive en este segundo grupo.

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

Contraste entre zonas ricas y pobres en Hong Kong y su puerto donde viven miles
de personas en condiciones precarias

Mundo desarrollado

Los países desarrollados tienen una alta renta por cápita, es decir, unos elevados ingresos medios por persona por encima de los 10.000 dólares anuales; una industria potente y tecnológicamente avanzada; un alto nivel de vida, que se refleja en el desarrollo de las infraestructuras y en la cantidad y calidad de servicios sanitarios, educativos, culturales, etc. además, una buena parte de la población mantiene un elevado nivel de consumo.

Mundo subdesarrollado

Los países subdesarrollados tienen una baja renta por habitante, que normalmente no alcanza los 2.000 dólares anuales; un desarrollo industrial escaso o incipiente, pero que, con frecuencia, depende de la inversión exterior y está basado en la mano de obra batata y en el alto consumo energético; recursos naturales destinados fundamentalmente a la exportación; una fuerte dependencia del exterior en tecnología, comercio y créditos; un reducido nivel de vida, con servicios de baja calidad e inaccesibles a una gran parte de la población; deficientes infraestructuras; un elevado índice de analfabetismo; un crecimiento demográfico muy elevado; y un bajo nivel de consumo. Además, la inestabilidad política, la corrupción y la desigualdad social son corrientes en estos Estados.

El subdesarrollo: Tras la Segunda Guerra Mundial se comenzó a hablar de «subdesarrollo, para referirse a los países pobres. Generalmente, este término se usa en un sentido evolutivo: así, Naciones Unidas denomina a los países como países «en vías de desarrollo» o «en desarrollo», por contraposición a los países «desarrollados».

Hacia 1950, Alfred Sauvy utilizó la expresión «Tercer Mundo» para designar a los países pobres, comparándolos con el «Tercer Estado», el estamento más bajo de la sociedad francesa a fines del siglo XVIII

A mediados de 1970 surgió el término «Sur» para referirse a los países pobres , considerados como un hemisferio “Sur” mientras que los desarrollados constituían el hemisferio norte, aunque en ambos hemisferios hay todo tipo de países. Posteriormente se los llamó “periféricos” a los países que se sitúan en una posición de dependencia de los países del “centro o centrales” que ejercen un papel dominante.

Mapa del desarrollo

Conceptos Norte y Sur no describen exactamente dos hemisferios geográficos, pues algunos países hemisferio sur presentan un altísimo desarrollo, mientras otros del hemisferio norte tienen un desarrollo escaso.

Los países más desarrollados son principalmente gran parte de los Estados europeos, Canadá. Estados Unidos, Japón, Australia y Nueva Zelanda.

Un desarrollo intermedio es el que presentan Rusia ya unas repúblicas soviéticas: Brasil y ciertos países de Iberoamérica sumidos en una prolongada crisis tras décadas de prosperidad; y algunos asiáticos que empiezan a crecer, como Malasia y Singapur.

En el extremo opuesto se encuentran los países más pobres del planeta, que se localizan en Asia meridional y oriental (Afganistán y Pakistán), en Centroamérica (Haití) y, sobre todo, en el África subsahariana.

El IDH, índice de Desarrollo Humano

En las décadas pasadas se utilizaba la renta por habitante de un habitante para medir su grado de riqueza y desarrollo. Esta variable, sin embargo, no refleja la desigualdad en el reparto de la riqueza. Así, por ejemplo, lugares como Brunei o los Estados del golfo Pérsico ricos en petróleo y poco poblados aparecían siempre con rentas per cápita muy altas cuando, en realidad, la riqueza se acumulaba en unas poquísimas manos y la gran mayoría de la población permanecía en la pobreza.

De lo anterior se puede concluirse que para evaluar del desarrollo de un país no basta con considerar solo variables económicas. Un país puede tener una producción y unos ingresos elevados, pero los beneficios pueden no repartirse equitativamente entre la población.

Desde hace una veintena de años, aproximadamente, la ONU viene elaborando cada año denominado Indice de Desarrollo Humano que además de los ingresos medios por habitante contempla varios aspectos sociales para evaluar el nivel de desarrollo de un país, tales como lo alfabetización de la población, acceso a a sanidad, la esperanza vida al nacer, a Igualdad entre hombres y mujeres, entre otros.

Desde los años ochenta han aumentado desarrollo bastantes países sobre todos los situados en valores medios del IDH. Por ejemplo, ha habido mejoras significativas en China e India, en los Estados musulmanes mediterráneos, como Túnez, Siria, Egipto y Marruecos y en países de moderna industrialización como Singapur, Corea, Malasia e Indonesia

El Reparto de la Riqueza

En los países más pobres, las situaciones de pobreza extrema son numerosas: millones de personas pasan hambre y carecen de los servicios sanitarios, educativos, etc., más básicos. Iberoamérica es un claro ejemplo de la desigual distribución de la riqueza. Existe una minoría con grandes recursos económicos que controla los negocios, posee las mejores tierras y suele ocupar los puestos dirigentes del país, o, al menos, influir decisivamente en las medidas políticas que se adoptan.

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

Favela en Brasil

Por ejemplo, en Brasil, un 1 % de los propietarios posee casi la mitad de las tierras cultivables del país, con haciendas de más de 1.000 hectáreas que no siempre explotan en su totalidad. Frente a ellos, un 53% de propietarios tiene el 3% de las tierras, y el tamaño de sus parcelas oscila entre 1 y 10 hectáreas. En el extremo opuesto, existen 20 millones de campesinos sin tierras, que trabajan para los terratenientes, con frecuencia en condiciones de semiesclavitud.

Al igual que Brasil, Venezuela es un país de grandes contrastas. Mientras la mayoría de la población difícilmente puede subsistir y un tercio de la misma vive con menos de dos dólares diarios, una minoría posee grandes fortunas. Venezuela es el sexto país productor de petróleo del mundo, pero esta riqueza apenas revierte en la mayoría de la población.

Lo mismo ocurre con Perú, Colombia, Ecuador, etc. Y las situaciones de desigualdad se pueden extrapolar a otras regiones del mundo, llegando a extremos dramáticos en el Africa subsahariana.

Éxito personal y fracaso social

Desde 1987, la revista Forbes publica cada año una lista de las personas que poseen una fortuna superior a los 1.000 millones de dólares. Resulta sorprendente que en México, un país donde el PIB por habitante apenas supera los 9.000 dólares anuales, una persona ocupara en 2002 el puesto 17 de las personas más ricas del planeta, con unos 11.500 millones de dólares, y en el año 2003, debido a la desaceleración económica generalizada, el lugar 35, con «solo» 7.400 millones.

En Iberoamérica existe más de una veintena de multimillonarios incluidos en esta lista. Las fortunas personales de algunos venezolanos y banqueros brasileños rondan los 4.000 millones de dólares. Este éxito personal constituye a la vez el fracaso de un sistema que es incapaz de cubrir las necesidades más básicas de la mayoría de la población mundial.

Algunos Datos Estadísticos Importantes

• Más de 1200 millones de personas vivan con menos de un dólar al día y 2.000 millones con menos de dos dólares.

• Un 1% DE LA población mundial, es decir, unos 60 millones de personas, acumulan una riqueza comparable a la de los 2.800 millones más pobres.

• Casi 800 millones de personas miren hambre crónica, cada 4 segundo muere una persona de hambre en el mundo.

• 1.160 millones 4 personas no tienen acceso al agua potable, ni 2.300 millones a saneamientos adecuados.

• 12 millones de niños menores de cinco año, mueren usualmente por causas que se pueden evitar o curar.

• Más de 40 millones de personas padecen de enfermedad del SIDA. Más de 14 millones de niños han perdido a uno o a ambo. padres por la enfermedad.

El aumento de las desigualdades

Durante la década de 1980 y comienzos de la siguiente, se creía que las ayudas a los países más pobres, ofrecidas por diversos organismos e instituciones internacionales, así como por los países desarrollados, servirán para impulsar su crecimiento económico y de esta manera ir mejorando su nivel de vida.

Sin embargo, en 54 países, situados mayoritariamente en el África subsahariana, pero también en Iberoamérica, Asia central y meridional y en la Europa del este, se ha registrado un descenso de sus ingresos medios y han aumentado las desigualdades internas al aparecer auténticas bolsas de miseria.

Lejos de acortar sus distancias con los países más ricos, en muchos de estas naciones se ha abierto una brecha creciente difícil de cerrar.

Cumbre del Milenio

Con el nombre de Cumbre del Milenio se bautizaron las reuniones celebradas en septiembre de 2000, entre los países miembros de la Organización de las Naciones En ellas se establecieron ocho objetivos para el año 2015 con el fin de reducir las causas y manifestaciones de y de lograr la paz, así como el respeto a los derechos humanos y el desarrollo sostenible en el mundo. declaración refleja la voluntad política de los países paliar el problema del subdesarrollo.

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

Cumbre del Milenio en el 2000

Compromete a todos los Estados, los cuales deben adoptar nuevas das y aunar esfuerzos. Los países en desarrollo tienen responsabilidad de emprender reformas políticas beneficio del desarrollo de sus pueblos, pero necesitan la ayuda de los países ricos, así como unas normas comerciales más equitativas y el alivio de su deuda externa.

Algunos países están progresando adecuadamente espera que alcancen sus objetivos fijados el año 2015, pero la evolución de otros pone de manifiesto la imposibilidad de que logren sus metas los plazos establecidos.

Más Estadísticas Interesantes…

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

El promedio mundial de automóviles por cada 1.000 habitantes es de 90, pero mientras supera los 400 en los países desarrollados, son solo 10 en el Africa subsahariana y 5 en Asia meridional.

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

Si en 2001 883 italianos de cada 1.000 tenían un teléfono móvil, y en países como España y Bélgica lo tenían unos 740 ciudadanos, solo 1 de cada 1.000 habitantes de Liberia poseía un teléfono móvil, 3 en la República Democrática del Congo, 4 en Bangladesh y 6 en India.

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

La quinta parte de la población del planeta consume casi el 60% de la energía mundial. El consumo de petróleo por persona es de 500 kg. de media en los países desarrollados, pero solo de 10 kg. en Asia meridional.

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

En el continente americano, mientras en Estados Unidos más de 800 personas de cada 1.000 tienen un televisor, esta cifra desciende hasta unas 150 en Perú y Ecuador.
Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

Mientras en Noruega o Suecia existen más de 700 líneas telefónicas por cada 1.000 habitantes, solo hay una línea en muchos países pobres de Asia y Africa.

Paises desarrollados y subdesarrollados: Causas del subdesarrollo

En Australia, Canadá, Estados Unidos, Singapur o la Europa septentrional más de la mitad de la población posee un ordenador personal. Por el contrario, menos del 1 % de la población tiene acceso a este bien en la mayoría de los países del Africa subsahariana y en los más pobres de Asia.

Factores que condicionan el subdesarrollo

Al valorar las desigualdades existentes entre los países, hay que tener en cuenta muchos factores y no solamente los indicadores económicos. Hay condicionantes históricos, aquellos que se refieren a la evolución política, los que dependen de las características físicas y los recurso naturales, etc. Ninguno de ellos actúa por separado como una causa única, sino que se conjugan e interactúan entre sí.

Los principales factores que condicionan el subdesarrollo son los siguientes:

La colonización histórica

La colonización de territorios por parte de las potencias más poderosas es un fenómeno que se ha venido repitiendo a lo largo de la historia. Sin embargo, este proceso alcanzó su máximo desarrollo a partir de la conquista de América en el siglo XVI, y culminó en el siglo XIX coincidiendo con la revolución industrial. Se consolidó así el dominio político y económico de las potencias europeas sobre la mayoría del mundo:

América, Asia, África y Oceanía. Las metrópolis importaban de sus colonias las materias primas que necesitaban para alimentar sus industrias, a la vez que exportaban los productos fabricados. Se creó así un sistema económico desigual. Cuando las colonias alcanzaron su independencia, muchas de ellas siguieron manteniendo la dependencia económica, financiera, industrial y tecnológica de sus antiguas metrópolis y de otros países ricos.

La Deuda Externa

Algunos países recibieron ayudas para mejorar sus estructuras productivas en forma de préstamos por parte de instituciones financieras internacionales y de los países más ricos. Los intereses de esos préstamos han resultado muy elevados, por lo que hay Estados que han contraído una deuda altísima a lo largo de los años. Como tienen que destinar una parte muy importante de sus recursos económicos a la devolución de la misma, se encuentran con un fuerte obstáculo a sus posibilidades de desarrollo. En caso de incumplir sus obligaciones de pago serían excluidos de futuros préstamos.

En 1996, el Banco Mundial y el FMI pusieron en marcha una iniciativa llamada Países Pobres Muy Endeudados (PPME) con el fin de liberar de una parte de esta carga a los países más pobres y con una deuda mayor.

La dependencia tecnológica

La falta de tecnología propia y de capacidad para asimilar la de los países desarrollados coloca a los más pobres en una posición muy desfavorable en el mercado mundial, ya que no pueden producir de forma competitiva. Además los avances tecnológicos han dejado obsoleta una parte importante de la producción de estos países, lo que ha supuesto una reducción de sus exportaciones y por tanto, de sus ingresos. Por ejemplo, el caucho natural ha sido sustituido por productos sintéticos, y el cobre, utilizado para las comunicaciones, está siendo reemplazado por la fibra óptica.

A todo eso se une que las personas altamente cualificadas apenas pueden desarrollar su labor en sus países de origen y son absorbidos por grandes corporaciones para trabajar en el mundo desarrollado.

El elevado crecimiento demográfico

La natalidad se mantiene elevada en la mayoría de los países más pobres, mientras la mortalidad se ha reducido, provocando un fuerte crecimiento demográfico. Pero los alimentos disponibles no han crecido en la misma proporción. Por ello, los países pobres no pueden satisfacer las necesidades de toda la población, comprometiendo su futuro desarrollo.

Una salud y una educación deficientes

Las enfermedades y las hambrunas conllevan importantes os sanitarios para un país a corto plazo, y tienen un fuerte impacto a largo plazo. Los adultos enfermos y que presentan mal nutrición abandonan sus trabajos y las familias dejan de tener ingresos. Muchos niños se ven obligados a trabajar sustitución de sus padres enfermos y a abandonar escuela. La salud de estos niños se resentirá y su falta formación les impedirá optar a un trabajo mejor en el futuro. En consecuencia, los habitantes de los países presentan un bajo nivel de formación.

Los desiguales intercambios comerciales

Los países subdesarrollados sufren el bloqueo de sus exportaciones agrícolas por parte de los países ricos, que protegen su producción mediante subvenciones a sus agricultores, lo que les permite rebajar los precios de estos productos en el mercado mundial. Igualmente, los países encuentran barreras a sus exportaciones de textiles , alimentos procesados, bebidas y otros productos que de no ser así, podrían ser competitivos.

Además, los países desarrollados presionan para que los países pobres supriman los impuestos sobre las exportaciones occidentales, normalmente productos manufacturados. La entrada de estas manufacturas de calidad dificulta el desarrollo de una industria propia

La guerra

Los conflictos armados, a menudo sostenidos por los propios gobiernos, suponen en muchas ocasiones la devastación de los países. Además de las pérdidas de vidas humanas y económicas, las naciones que sufren estos conflictos se quedan sin una mano de obra joven necesaria para su recuperación y desarrollo.

La corrupción política y la inestabilidad

La falta de estabilidad política y de un marco legal claro, así como la corrupción de los gobiernos condicionan a los inversores, que a menudo no se ven motivados para invertir en determinados lugares.

El Modelo Centro-Periferia
Los desequilibrios que existen entre los países y los flujos que se establecer mire ellos permiten diferenciar entre grandes dominios en el mundo:

Centro: incluye a los países que exportan productos industriales y tecnología de alto valor, realizan inversiones más allá de sus fronteras mediante la instalación de filiales de sus multinacionales, e imponen su dominio a través del control de precios de sus productos. Estados Unidos, Europa occidental y Japón son sus mejores representantes.

• Semiperisiferia: En estos países coexisten rasgos de atraso y modernidad, lo que genera fuertes desequilibrios internos. Entre ellos están los nuevos países industriales asiáticos, los del Cono Sur de Iberoamérica, los de Europa del este, la región costera de China, ciertas regiones de la India y parte de las repúblicas

• Periferia: Se identifica con aquellos países especializados en la producción y exportación de materias primas o productos industriales de escaso valor. Son países que se basan fundamentalmente en la explotación de una mano de obra barata, pero que necesitan importar capital y tecnología, lo que suele provocar un elevado endeudamiento y un escaso control sobre sus propios recursos. África, Asia meridional y buena parte de Centroamérica y América del Sur padecen todavía esta dependencia.

Tabla de Criterio Para Diferencias entre Países Desarrollados y en Desarrollo

Fuente Consultada (*): La Enciclopedia Del Estudiante Tomo 12 – Geografía del Mundo A-Z – Enciclopedia Espasa Calpe
(*): Las mismas fuentes para todos los enlaces desde este sitio)

La Explosión Demográfica Crecimiento de la Poblacion Mundial

La Explosión Demográfica
El Crecimiento de la Población Mundial

LA SUPEROBLACIÓN

Cuenta hasta diez… En este corto intervalo de tiempo han aparecido sobre el suelo de este planeta, tres seres humanos más, 250.000 al día que compartirán con nosotros tierra, alimentos y agua. O por lo menos lo intentarán, ya que mas del 90% de estos niños nacen prisioneros en países del Tercer Mundo. Religión, sociedades patriarcales e intereses políticos y económicos han mantenido a lo largo de la historia posturas contrarias al descenso en las tasas de natalidad y han estrechado el cerco en torno a la mujer. ¿Por qué?

EVOLUCIÓN Y DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN MUNDIAL
Al estudiar la población mundial, lo primero que interesa conocer es cuántas personas viven actualmente sobre la Tierra y cómo ha evolucionado y evolucionará en el futuro el número de habitantes.

En la actualidad, la población total de nuestro planeta es de unos 7.500 millones de personas y se calcula que en el año 2050 superará los 9.000 millones. Esto indica un crecimiento muy rápido y sostenido, pero no siempre ha sido así. Durante largos período: históricos, la población humana permaneció prácticamente estable.

El número de nacimientos era cas: igual al de muertes y eso impedía que las sociedades crecieran. Además, cuando por fin conseguían crecer, con frecuencia una epidemia, una guerra o una hambruna diezmaban buena parte de la población.

Cada vez somos más. En la actualidad hay cerca de seis mil millones de personas sobre la tierra y cada año se pueden sumar 95 millones más. La ONU calcula que en el año 2.050 habrá entre 9.000 y 11.200 millones de personas en el mundo. A pesar de ello podemos estar de enhorabuena, ya que los dramáticos cálculos de Tomas Malthus hace doscientos años que predecían una catástrofe demográfica -«La capacidad de crecimiento de la población es infinitamente mayor que la capacidad de la tierra para producir alimentos», de momento no se ha cumplido. No obstante, son cifras que están ahí y que sobrevuelan nuestras cabezas recordándonos que esas probabilidades están presentes.

Los hechos demuestran que dar de comer a tantas bocas está provocando un fuerte deterioro medioambiental que deja especial huella en los países del Tercer Mundo. Allí la pérdida de los bosques y especies, la contaminación de lagos, ríos y océanos, la acumulación de gases invernadero y destrucción de la capa de ozono preservadora de la vida terrestre, son consecuencias derivadas de la política llevada a cabo por aquellos gobiernos.

La pobreza les ha conducido a una sobreexplotación de los recursos naturales en un intento fallido por pagar su deuda externa. Al final, los pobres han vendido o alquilado sus mejores tierras a los ricos por no poder atenderlas, y ellos se han tenido que ir a los bosques, a degradar suelos para poder alimentar a sus familias. Nos hallamos ante una espiral descendente donde la pobreza contribuye directamente a un crecimiento de población: Se necesitan hijos para trabajar en el campo, llevar dinero a casa y asegurar en cierta forma el sustento en la vejez.

El agotamiento de los acuíferos, la escasez de alimentos y la deforestación están empezando a afectar a las perspectivas económicas mundiales.

La escasez de alimentos, agotamiento de los acuíferos, de las pesquerías y la deforestación están empezando a afectar a las perspectivas económicas mundiales, pero más que por la cantidad -a juzgar por los hechos- nos atreveríamos a decir que por la distribución, por el desigual reparto que permite que los ricos sean cada vez más ricos y los pobres más pobres. Sólo EE.UU. consume la mitad de los recursos no renovables del planeta y su población sólo supone el 5% de la población mundial.

En 1982 en el Reino Unido, se gastaron más de 235 millones de dólares en ayudas para adelgazar, mientras que se donaron 50 millones para el Tercer Mundo. Siguiendo con las incongruencias, un porcentaje muy elevado de la población china actual es obesa debido a una sobrealimentación, y se han triplicado los casos de diabetes y cáncer debido a un consumo excesivo de grasas animales como parte de la dieta diaria.

El crecimiento demográfico es uno de los rasgos dominantes del siglo XX. A una población mundial de cuatro mil quinientos millones de personas, cada año se suman ochenta millones más, o sea, más del doble de la población española actual, o la de México entera. En ningún momento de la historia ha sido tan numerosa la población ni nunca ha sido tan rápido su índice de crecimiento.

El crecimiento demográfico a través del tiempo
Durante el tiempo que el hombre ha vivido sobre la Tierra, su índice de crecimiento ha sido bastante lento. Aunque apenas se dispone de datos anteriores a 1800, el aumento de la población fue casi imperceptible durante miles de años. Es al llegar a los últimos dos siglos cuando las cifras se disparan.

Un núcleo de población crece cuando hay más nacimientos que muertes. El índice de natalidad es la relación entre el número de nacimientos anuales por cada mil personas del total de la población. El índice de mortalidad es la misma relación, aplicada a las defunciones. Ambos sirven para comparar el número de nacimientos y muertes en los distintos países.

El índice de crecimiento es la diferencia entre los índices de natalidad y mortalidad. Por ejemplo, si un país tiene diez millones de habitantes y en un año nacen doscientas mil personas y mueren cien mil, al cabo de un año la población será de diez millones cien mil personas con un índice de crecimiento de diez por mil o del uno por ciento.

Hacia el ano 8000 a.C, durante la llamada revolución neolítica o nueva Edad de Piedra, se produjo un notable crecimiento demográfico. En varias partes del planeta el hombre aprendió a cultivar la tierra y a obtener los alimentos necesarios para su subsistencia, que hasta entonces provenían de la caza, la pesca y la recolección de frutos silvestres. El nacimiento de la agricultura le obligó a abandonar la vida nómada y las primeras comunidades sedentarias se formaron al establecerse varias familias en un mismo territorio.

cuadro crecimiento poblacional

Aunque hubo un rápido crecimiento de la población, no disminuyó la mortalidad porque la subsistencia dependía de los agentes exteriores. La consecuencia de una mala cosecha era el hambre; la sequía y las epidemias diezmaron a las primeras tribus sedentarias. En el año 8000 a.C, la población mundial era de unos cinco millones de personas. A partir de entonces, su número fue gradualmente en aumento duplicándose cada mil quinientos años hasta llegar a los quinientos millones en 1650 d.C, con un índice de crecimiento inferior al uno por ciento al año.

En la historia de la humanidad hay un hecho cierto: el sufrimiento y la brevedad de la vida. El hambre, las enfermedades, las catástrofes naturales y la guerra, han sido siempre sus sempiternos enemigos. En el siglo XIV, la peste bubónica o «peste negra» arrasó Europa.

En las regiones más afectadas por ella murió nada menos que un treinta o cuarenta por ciento de sus habitantes. Aunque se tuvieran muchos hijos, la supervivencia era extremadamente difícil. No obstante, entre 1650 y 1850, la población mundial llegó a los mil millones de personas. El período de duplicación, es decir, el período de tiempo en el que se duplican las cifras de la población, se redujo de mil quinientos a doscientos años y el índice anual de crecimiento superó el uno por ciento al disminuir notablemente la mortalidad a partir de 1700.

A partir del siglo XVIII, la revolución industrial trajo consigo un conjunto de transformaciones económicas y sociales en diversos países europeos. Entre 1760 y 1780, en la industria textil algodonera británica se produjo una súbita aceleración de su progreso que se extendió luego a otras ramas de la producción y transformó profundamente su economía y su sociedad.

Calcuta, India la poblacion

Imagen de la población de Calcuta en la India

Las invenciones técnicas se sucedieron en pocos años: máquina de hilar, telar mecánico, etc. pero los conocimientos científicos y tecnológicos estaban ya disponibles desde finales del siglo XVII. El comercio colonial, que ofrecía unos beneficios extraordinarios y un mercado ilimitado, movió a los industriales británicos a aplicar nuevos procedimientos técnicos que aumentaran la capacidad productiva y compitieran ventajosamente con los artículos de fabricación artesana.

La expansión en el sector algodonero influyó en el progreso de la siderurgia, en la minería del carbón y en el perfeccionamiento de las máquinas de vapor. De la necesidad de aumentar la producción de carbón y del perfeccionamiento de las máquinas de vapor nació el ferrocarril. Con él se abrió una nueva etapa de la revolución industrial. Las comunicaciones terrestres experimentaron una profunda transformación y la demanda de hierro, acero y carbón creció de manera vertiginosa. La revolución industrial siguió un curso muy diferente en los distintos países y ramas de la industria de acuerdo con el desarrollo histórico de cada país concreto, por una parte, y la influencia externa de los países industrializados más avanzados, por otra.

En los países subdesarrollados hay muchos jóvenes en condiciones de pobreza, y a su vez
esta población seguirá creciendo a un ritmo muy alto

Tanto a escala mundial como nacional, engendró desigualdad. El trabajo se organizó en grandes centrales: fábricas, forjas, astilleros, donde podía supervisarse la producción. Importantes cambios en la agricultura acompañaron también a la revolución industrial. La nueva clase trabajadora, separada de la tierra, dependía de una mayor producción de alimentos, que comenzaron a importarse en gran escala.

La productividad se multiplicó por mil en algunas industrias (hilatura del algodón) y se centuplicó en otras, como la industria textil, la siderurgia, industria química, con la correspondiente disminución del costo. La demanda de estos productos y servicios aumentó en seguida, lo mismo que el número de personas y el capital invertido en las distintas ramas.

La ONU calcula que en el año 2050 habrá entre 9.000 y 11200 millones de personas en el mundo.

Junto con la productividad y la renta per cápita de los países industrializados crecieron también las ramas más afectadas por la nueva tecnología, lo que motivó un trasvase de la mano de obra hacia la industria y los servicios y un movimiento migratorio del campo a las ciudades.

En pleno siglo XX comienza la explosión demográfica en Asia, América del Sur y África, mientras que en Europa y Norteamérica desciende la natalidad. Con el siglo terminó también la etapa de rápido crecimiento de la población europea. Al disminuir la natalidad, se redujo el índice de crecimiento. En la actualidad, la población de Europa y Norteamérica crece a un ritmo muy lento.

Durante los últimos doscientos años, el número de miembros de la familia media se ha reducido a la mitad, pero se han duplicado las expectativas de vida de los recién nacidos, y los adultos tienen asegurada su longevidad. Si en 1750 la duración media de la vida era de treinta y cinco años, en la actualidad es de unos setenta. Esta longevidad se debe en gran parte a los descubrimientos de la medicina, que han permitido erradicar y vencer enfermedades en otro tiempo mortales por necesidad.

Los avances tecnológicos han permitido asimismo desarrollar una agricultura más productiva con menos mano de obra. Al mismo tiempo, muchos europeos emigraron a Norteamérica y Australia a finales del siglo pasado y comienzos de éste.

Pakistan, trabajo infantil

Un niño ayuda a su padre en Pakistán, situación muy normal en los países subdesarrollados

A menos mortalidad, más nacimientos
Los países llamados subdesarrollados o en vías de desarrollo se caracterizan por un lento crecimiento económico con una baja productividad y una renta muy baja por habitante. Gran parte de la población es rural y se dedica a la agricultura, cuya productividad descansa exclusivamente en la mano de obra al no contar con los mismos medios técnicos que los países desarrollados. Sólo un pequeño porcentaje está empleado en los servicios y en la industria, que, por lo general, se encuentra aún en la fase de la manufactura.

La reducción de la mortalidad no obedece fundamentalmente a los cambios implantados en la economía, sino a la difusión de la asistencia sanitaria, sobre todo a partir de 1920. En muchos países asiáticos y sudamericanos este coeficiente se ha visto reducido drásticamente en cerca de un catorce por ciento desde la segunda guerra mundial. Estos países siguen teniendo un coeficiente de natalidad muy alto, de casi un cuarenta por mil, y sus poblaciones, especialmente las de los países asiáticos, han crecido y continúan creciendo a un ritmo muy rápido. En Pakistán, por ejemplo, con una población de más de setenta millones y medio de personas en 1975, el crecimiento demográfico era en esta misma fecha del tres por ciento al año.

La agricultura de los países subdesarrollados, gravada por el escaso desarrollo tecnológico, continúa empleando métodos tradicionales y poco productivos, mientras que la densidad de la población provoca no sólo graves problemas de alimentación sino también serios conflictos sociolaborales por la escasez de puestos de trabajo.

Estos problemas estaban en parte paliados por la colonización, pero han recobrado su virulencia con la progresiva independencia de los países. La colonización extendió la educación y sentó las bases de la industria y de la agricultura modernas, y algunos de sus apologistas presagiaron una reducción de la natalidad paralela a la que se produjo en Europa en el siglo XIX, pero este hecho no se ha producido. Los distintos pueblos del mundo no responden del mismo modo a los procesos de urbanización e industrialización.

Centrales electrica a carbon

En China el país mas poblado del mundo se abastece de energía mediante centrales eléctrica a carbón, ¿cuál será el impacto ambiental a corto plazo para ese país?

La explosión demográfica en el mundo
El índice de crecimiento demográfico está estrechamente relacionado con el sistema social y el grado de desarrollo económico. La natalidad es muy baja entre los pueblos que se encuentran aún en la Edad de Piedra (pigmeos, esquimales e indios sudamericanos), pues su crecimiento depende de las reservas alimenticias disponibles y de las posibilidades de supervivencia. Gran parte de los estados de Asia, África y América del Sur, donde habita el setenta por ciento de la población mundial, tienen unos índices alarmantes tanto de mortalidad como de natalidad.

Esto obedece a una multitud de factores interrelacionados. La causa fundamental suele ser el sistema económico tradicional, agrario, que repercute en la estructura social y familiar. En una economía artesana y agraria, como era la europea antes de la revolución industrial, y como es la de estos países, una familia numerosa proporciona mano de obra barata, lo que desde el punto de vista familiar puede ser beneficioso, si le permite autoabastecerse y asegurar la subsistencia de los miembros más ancianos. En este contexto hay que tener en cuenta el grado de evolución de la familia, pues no podemos comparar la familia patriarcal de la India, por ejemplo, con la familia media europea.

En Europa las familias no eran tan numerosas como lo son ahora en muchos países de Asia, África y América del Sur ni siquiera antes de la revolución industrial. En algunas zonas, por ejemplo Singapur y Hong Kong, la natalidad ha disminuido como consecuencia de las campañas gubernamentales a favor de los métodos anticonceptivos.

El mundo desarrollado comprende aquellos países que han completado su industrialización. Al cubrirse fácilmente las necesidades de vestido, vivienda y alimentación, nace en Europa y Norteamérica la moderna sociedad de consumo con una organización más o menos notable de los servicios públicos: sanidad, seguros de desempleo y pensiones, transporte y educación.

El crecimiento demográfico es bajo y los coeficientes de natalidad y mortalidad discretos; la mayoría de las parejas no suelen tener más de dos hijos.

El crecimiento demográfico en el futuro
A partir de 1850, ochenta años fueron suficientes para que la población mundial se duplicara; en 1930 alcanzó la cifra de dos mil millones de personas, y el índice de crecimiento se aproximó al uno por ciento anual. Desde 1930 ha vuelto a duplicarse, pero esta vez lo ha hecho en menos tiempo: en 1976 se estimó en unos cuatro mil millones de personas.

De seguir el actual ritmo de crecimiento demográfico, que es de 1,2% por ciento al año, es muy posible que dentro de treinta y cinco años  la población mundial en el 2050 llegue a  nueve mil millones de personas que habitarán el planeta Tierra. De ellos, un noventa por ciento lo hará en los países subdesarrollados.

Esta explosión demográfica de los países en vías de desarrollo obedece a la estructura de la población, pues debido a su elevada natalidad existe un alto porcentaje de niños y jóvenes que garantizan a su vez un vasto número de nacimientos en el futuro.

Superpoblación y Pobreza:

Una de las opiniones más extendidas sobre los países del Tercer Mundo es que son pobres porque están superpoblados. El crecimiento demográfico ha sido calificado como «una amenaza para el mundo más grave e insidiosa que la guerra termonuclear».

Aparte de los temores de que el creciente número de personas a quienes los gobiernos no pueden alimentar, albergar ni emplear sea causa de disturbios políticos y sociales, el alto índice de natalidad alienta la creencia de que gran parte de la ayuda para el desarrollo se malgasta, porque cualquier tipo de progreso queda inmediatamente anulado por el aumento de población.

Desarrollo, ¿el mejor anticonceptivo?
Muchas mujeres pobres no tienen siquiera acceso a la ayuda de los anticonceptivos. Algunas deben hacer frente a la oposición, o por lo menos al desinterés, de los hombres, con respecto al número de hijos que han de tener. Es posible que se necesiten unos servicios de planificación familiar más efectivos. Sin embargo, mientras unos creen que no existen verdaderas posibilidades de mejorar el nivel de vida de los pobres hasta que el crecimiento de la población disminuya, otros argumentan que un mejor nivel de vida bastaría para provocar un descenso del índice de natalidad.

La gente pobre tiene familias numerosas no porque sea irresponsable —dicen—, sino porque vive en un país pobre con un estado benefactor rudimentario y por tanto ve en los hijos una seguridad contra una vejez desvalida. Argumenta que las familias que arrancan de la tierra lo imprescindible para vivir necesitan todas las manos útiles que puedan conseguir y que, además, las parejas tienen muchos niños porque no todos sobreviven. En algunos países pobres, uno de cada cuatro niños muere antes de su primer cumpleaños.

No obstante, son muchos los que afirman que la teoría de que los mayores ingresos y mejores niveles de salud y educación producen automáticamente descenso de la natalidad, es una peligrosa simplificación. Creen que la relación entre pobreza y familias numerosas es más complicada.

En Kenia, señalan, se ha producido también un considerable desarrollo económico y, sin embargo, la población está creciendo más aprisa que antes. Y esto ocurre pese al hecho de que la mayoría de la gente vive de la tierra y de que cada generación se encuentra con menos y menos tierra en la que cultivar los alimentos, ya que los padres dividen sus propiedades entre sus hijos. Ignorar el papel crucial que representa el crecimiento de población no planificado es, afirman, irresponsable y simplista.

La superpoblación puede no ser la causa de la pobreza. No obstante, sería difícil negar la enorme carga que representa el hecho de que la población de un país pobre se haya doblado en sólo 30 años. Si ya es problemático mantener el nivel de vida existente, ¿cómo mejorarlo?

Gráfica De La Explosión Demográfica Mundial

El divulgador científico, Al Gore, en su famoso libro «Una Verdad incómoda», nos informa al respecto de la explosión demográfica: «La relación fundamental entre nuestra civilización y el sistema ecológico de la Tierra se ha visto total y radicalmente transformada a causa de la poderosa convergencia de tres factores.

El primero es la explosión poblacional, que en muchos países se ha convertido en una historia de éxito: las tasas de mortalidad y de natalidad están descendiendo en todo el mundo y las familias, en promedio, se están haciendo más pequeñas. Pero aun cuando estos avances tan deseados han ocurrido aun ritmo mayor del que nadie hubiera anticipado hace unas pocas décadas, la inercia de la población mundial se ha hecho tan poderosa que la «explosión» todavía continúa transformando nuestra relación con el planeta.

Si se observa el crecimiento poblacional en su contexto histórico, es obvio que los últimos doscientos años representan una ruptura con el patrón que ha prevalecido durante muchos de los miles de años que los humanos han habitado la superficie de la Tierra.

Desde el momento en que los científicos afirman que apareció nuestra especie, entre 160.000 y 190.000 años atrás, hasta los tiempos de Cristo y Julio César, la población humana había alcanzado los 250 millones de personas. Hacia los tiempos del nacimiento de EE.UU., en 1776, esta población había llegado a 1.000 millones de personas. Cuando nació la generación del boby boom, de la cual formo parte, a finales de la Segunda Guerra Mundial, la población mundial había superado los 2.000 millones. En la época de mi adultez, he visto cómo los numere: llegaban a los 6.500 millones. Mi generación verá la población del mundo alcanzar los 9.000 millones de personas.

Lo que quiero decir, tal como lo ilustra el gráfico inferior, es sencillo y poderoso: le llevó más de 10.000 generaciones a la población humana alcanzar los 2.000 millones de personas. Luego, el crecimiento se disparó de 2.000 millones a 9.000 millones en el transcurso de sólo una vida: la nuestra. Tenemos la obligación moral de tener en cuenta este dramático cambio en la relación entre nuestra especie y el planeta.»

ALGUNOS CONCEPTOS BÁSICOS

LA DEMOGRAFÍA: La demografía es la ciencia que estudia los fenómenos que afectan a la población humana, tanto cuantitativa (número de habitantes del mundo, número de habitantes de cada país, etc.) como cualitativamente (nivel de alimentación y salud, grado de instrucción, agrupación en pueblos o ciudades, etc.).

Sus estudios se basan en la estadística moderna, que empezó a aplicarse en el siglo XIX y se generalizó en el siglo XX, aunque en algunos países en vías de desarrollo su uso es aún muy limitado. Los conocimientos sobre la población mundial anteriores al empleo de la estadística moderna no resultan demasiado fiables y presentan muchas lagunas.

Las principales fuentes de información demográfica son los censos y los padrones.
El censo es el recuento de la población realizado en un momento concreto y con un alcance territorial determinado como, por ejemplo, el cómputo de la población argentina realizado en el año 2010 y que se realiza por ley cada 10 años. Para que un censo sea válido a efectos estadísticos debe reunir tres características:

Universalidad: debe comprender a todas las personas que residen en el territorio censado.
Individualidad: debe enumerar a esas personas una por una.
Simultaneidad: todos los datos recogidos debe: corresponder a un mismo período de tiempo.

En los países desarrollados el censo se realiza normalmente cada 5 o 10 años, con la ayuda de los agentes censales, personas que entregan a domicilio _r cuestionario, para que lo rellene el cabeza de familia y lo recogen posteriormente.

La información solicitada en dicho cuestionario, que no siempre es la misma incluye nombre, edad y estado civil de los distintos miembros de la familia, así como el nivel de estudie : la situación profesional, los medios de transporte que se emplean habitualmente, etc.

El padrón es el recuento de las personas que viven en un municipio determinado. A diferencia del censo que recoge información referente a un momento concreto, el padrón es un documento vivo, en el que se registran, a medida que se producen, los nacimientos las defunciones, los matrimonios, los cambios d¿ domicilio, etc. Además, el censo es secreto y sus dar:: sólo se pueden divulgar numérica y globalmente  nunca de forma individual, mientras que el padrón es público. Con este último se confeccionan, por ejemplo, las listas de las personas con derecho a voto en las elecciones.

LA POBLACIÓN MUNDIAL EN NUESTROS DÍAS
Las cifras globales sobre la población mundial no bastan para conocer la situación demográfica real de nuestro planeta. Para ello es necesario estudiar también la densidad de población.

Llamamos densidad de población a la relación existente entre el número de individuos y una unidad de superficie que normalmente es el kilómetro cuadrado. Por ejemplo, si en España hay 77 hab./km2, significa que a cada kilómetro cuadrado del territorio español le corresponde una población de 77 personas.

La densidad de población es un dato muy importante, ya que pone de manifiesto que los habitantes de la Tierra se concentran en unas regiones, dejando otras casi vacías. Así, mientras que existen inmensos territorios, como las regiones polares, los desiertos y las zonas cálidas y húmedas cercanas al ecuador, en los que apenas vive nadie, hay otras áreas, principalmente en Europa y en Asia, donde se superan los 800 habitantes por kilómetro cuadrado.

Algunas de las características más significativas sobre la distribución de la población mundial son las siguientes:
• El conjunto formado por Europa y Asia, que representa el 36% de la superficie de las tierras emergidas, alberga al 75 % de la población mundial.

• Más del 90 % de la humanidad vive en el hemisferio norte.

• La densidad de población es mucho mayor en las regiones costeras que en el interior de los continentes.

• La densidad de población disminuye con la altura y, en general, las altas montañas están casi despobladas.

• Las concentraciones de población más importantes del mundo se registran en Asia oriental y meridional, en Europa Occidental y en el sector nororiental de Estados Unidos.

• En conjunto, América del Sur, África y Australia son continentes escasamente poblados, aunque existen dentro de ellos grandes diferencias entre países y regiones.

PARA SABER MAS…

El autor Christopher Lloyd del libro «Todo Sobre Nuestro Mundo» explica respecto a los problemas de la explosión demográfica:

«Si todos los habitantes del mundo mantuvieran el mismo estilo de vida que disfruta el ciudadano medio occidental, se necesitarían cinco planetas como la Tierra para obtener los recursos naturales suficientes en términos de energía, comida y agua.

Los efectos de la carrera industrializadora de los países pobres se ponen de manifiesto en China, que cuenta con la población rural más numerosa del mundo y la economía que crece a más velocidad. En 1978, sus gobernantes se subieron al tren capitalista, tal vez con la esperanza de que el aumente de la prosperidad evitara que la historia china de revueltas campesinas se repitiera.

Actualmente, en China el número de hogares está creciendo el doble de rápido que su poblador, debido a un creciente índice de divorcios y al hecho de que cada vez más familias se separan porque los jóvenes emigran a las ciudades para buscar trabaje. Si todos los habitantes de China llevaran un estilo de vida similar al de los europeos y los estadounidenses, se precisarían casi el doble de materias primas que las que utiliza actualmente toda la población mundial.16 Sólo para satisfacer la enorme demanda energética del país, actualmente el gobierno de China encarga la construcción de dos nuevas centrales eléctricas alimentadas con carbón a la semana.

La necesidad de recursos para alimentar el crecimiento económico impulsado por el sistema capitalista ha hecho que en 2005 la producción mundial. de petróleo alcanzase la cifra de casi 83 millones de barriles diarios.

Ahora se entienden en toda su magnitud las consecuencias de la quema de combustibles fósiles. Los niveles atmosféricos de dióxido de carbono han aumentado espectacularmente desde principios del siglo XIX, cuando los yacimientos de combustibles fósiles empezaron a ser utilizados para activar la primera fuente de energía humana totalmente independiente, el vapor de alta presión.

Entre los años 1832 y 2007, los niveles han pasado de 284 a 383 partes por millón. El dióxido de carbono, como el metano, es un gas que tiene un gran impacto en las temperaturas de la Tierra, ya que absorbe las radiaciones infrarrojas. Se considera que sus niveles crecientes en la atmósfera terrestre son la causa más probable del reciente aumento de las temperaturas mundiales, que ya ha provocado la erosión de muchos de los principales glaciares del mundo, el derretimiento de los casquetes polares y cambios en el nivel del mar y los patrones de lluvias.

En el año 2007, el legendario Paso del Noroeste buscado por varias generaciones de exploradores se descongeló por primera vez en la historia, con lo cual ahora los barcos pueden navegar entre los océanos Atlántico y Pacífico a través de la ruta ártica. Puesto que la absorción del dióxido de carbono que realizan los árboles es uno de los mecanismos principales que la Tierra utiliza para regular de forma natural sus niveles, es posible que la deforestación humana a gran escala haya destruido la capacidad del planeta de mantener las temperaturas mundiales a un nivel óptimo para la vida.

Empiezan a sentirse los efectos geopolíticos del calentamiento global. En febrero de 2003, Darfur, una región al oeste de Sudán del tamaño de Francia, se convirtió en escenario de una nueva guerra. Sus orígenes se encuentran en décadas de sequía y erosión del suelo causadas probablemente por el cambio en los patrones de las lluvias como resultado del calentamiento global.

En un intento desesperado por sobrevivir, las tribus árabes de los baggara dejaron sus tierras de pastoreo tradicionales y se trasladaron a las zonas agrícolas del sur en busca de pastos y agua. Como resultado de sus ataques contra la población no árabe, se calcula que en octubre de 2006 ya había más de dos millones y medio de desplazados y unas cuatrocientas mil personas muertas a causa de las enfermedades, la malnutrición y el hambre.

Más al sur, el virus del VIH está matando a millones de personas que se han quedado sin sistema inmunológico para luchar contra las infecciones comunes. Diagnosticado por primera vez en 1981, el virus consiguió saltar la barrera entre especies de los monos a los humanos. Desde entonces ha matado a más de 25 millones de personas, en su mayor parte africanos, y ha infectado hasta a 46 millones más. En la actualidad, hay más de un millón de huérfanos surafricanos, en su mayoría también infectados, ya que sus padres murieron por la enfermedad y el virus se contagia fácilmente a través de los fluidos corporales, como la leche materna.

¿Es todo ello lo que Malthus predijo al afirmar que un día la naturaleza se encargaría de controlar los niveles de la población humana mediante «las enfermedades, las epidemias» y el «gigante ineludible» del hambre?»

Fuente Consultada:
Revista Enciclopedia El Árbol de la Sabiduría N°55 Entrada: Planeta Tierra El Crecimiento de la Población
Mundo Rico y Mundo Pobre Olivia Bennett
Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher Lloyd

 

La Sociedad de Consumo Origen Y Características Resumen

La Sociedad de Consumo Origen y Características

Como consecuencia de la implantación del llamado Estado de bienestar, a partir de fines de la Segunda Guerra Mundial, importantes sectores sociales de los países industrializados aumentaron, considerablemente, el poder adquisitivo. Para mantener esa situación de mejoramiento salarial y de cobertura social, era necesario acrecentar la producción y, en forma paralela, el consumo para que se pudiera absorber todo lo fabricado.

Así aumentarían las ganancias de los industriales que, a su vez, dispondrían de más capitales para seguir mejorando la capacidad adquisitiva de las clases medias y bajas, formando un círculo en el cual todos los elementos debían conservar el equilibrio.

EL ESTILO DE VIDA AMERICANOTodo esto se hizo posible gracias a los adelantos tecnológicos. El mejoramiento salarial se dio a partir de las negociaciones entre los sindicatos y las organizaciones patronales, y asegurando las mayores ganancias a los empresarios.

Para sostener este nivel de vida, era necesario aumentar el consumo, aun de productos superfluos que comenzaron a ser publicitados como imprescindibles.

A fin de lograr ese objetivo, fue creado en los Estados Unidos un nuevo estilo de vida, que comenzó a difundirse como el american way of life (estilo de vida americano).

Para ello, se utilizaron dos elementos: la publicidad y la disminución de la calidad de los productos, con el fin de que tuvieran menor vida útil y por lo tanto, fuera necesario reponerlos más rápidamente.

Esta nueva forma de vida se basaba en el consumo de todo tipo de artículos, como uno de los principales caminos para la realización individual de los seres humanos. Se dejaban en segundo plano muchos de los valores culturales sostenidos hasta entonces, como el crecimiento intelectual y espiritual.

Las características de ese “estilo» fueron —además del consumismo— la exageración, la ostentación de la riqueza y la grandiosidad, reflejadas en todos los órdenes. La industria automotriz norteamericana, por ejemplo, se diferenció de las demás por el enorme tamaño de sus vehículos y por su mayor potencia. Los automóviles Impala, inmensos en tamaño, se convirtieron en el símbolo de la riqueza de los años 60.

Se creó, de este modo, una notoria influencia y hasta dependencia cultural, pues el resto de los países estuvieron influidos por la moda y las preferencias norteamericanas, más allá de sus propias tradiciones o idiomas.

LA SOCIEDAD DE CONSUMO: En las sociedades de los países desarrollados —y en cualquier lugar del mundo donde se deje sentir la influencia del modelo dominante del capitalismo industrial— el trabajo se ha convertido en una forma de obtener dinero y éste en un medio para conseguir bienes. Esta cadena que llamamos «sociedad de consumo» es producto del gran crecimiento económico de los años siguientes a la posguerra mundial.

La venta de productos de consumo crece de forma imparable gracias a la publicidad, dirigida a una población cada vez más amplia, que se encuentra en condiciones de adquirirlos. Las nuevas técnicas publicitarias presentan los productos no sólo de forma atractiva, sino haciéndolos indispensables, con el objeto de aumentar el consumo.

En muchas sociedades vivir es consumir y una nueva escala de valores, en la que se prima el éxito económico, la abundancia de bienes y la búsqueda del máximo bienestar, ha sustituido a otros principios. Todo se compra y se vende: la cultura, el deporte, las noticias, los sueños. Ello provoca profundas insatisfacciones entre quienes no consiguen esos objetivos: los marginados del sistema, los parados, los jóvenes que no acceden al trabajo, los jubilados que pierden su actividad y parte de su nivel económico

Después de la Segunda Guerra, el avance tecnológico (en electrónica, física y química), la mayor disponibilidad de mano de obra —producto de la paz y del aumento demográfico— ocasionaron un gran incremento de la producción industrial. Para mantener y aumentar el nivel de ganancias de los empresarios, fue necesario elevar el consumo, para lo cual se incorporó a los sectores medios y bajos en el mercado consumidor de productos antes reservados a las clases privilegiadas, tales como, electrodomésticos, automóviles, etc.

Además de aumentar el consumo, las mejoras en el nivel de vida de los obreros hacían disminuir los reclamos y los alejaban de los posibles conflictos sociales. A este modelo basado en el consumo masivo se lo denominó sociedad de consumo. Dos elementos fundamentales ayudaron a instalar el consumismo: la publicidad y las ventas a crédito.

Se estimulaba a través del cine, la radio, la televisión, de los diarios y de las revistas, el deseo por acceder a un mundo ideal y fantástico, al cual sólo se ingresaba comprando determinadas “marcas” de productos.

Para triunfar en la vida, había que manejar tal automóvil, beber determinada gaseosa o vestir la ropa de los famosos. Incluso, las manifestaciones artísticas, como la música, el cine, el teatro o la literatura, eran impuestas por la propaganda de las empresas discográficas, las distribuidoras cinematográficas y por las empresas teatrales o editoriales. Había nacido la cultura de masas, en la que era

más importante la difusión que la creación artística en sí misma. Tenía más valor lo más conocido que lo más creativo o mejor producido. Prevalecía lo comercial sobre lo artístico.

EL PENSAMIENTO ALTERNATIVO Y LA RESISTENCIA CULTURAL: A partir de los años 50, la modernización socioeconómica comenzó a expresarse claramente en el arte, la literatura y en otras manifestaciones culturales. A su vez, la expansión de los denominados medios masivos de comunicación, implicó una nueva y compleja relación entre las diferentes culturas.

Sobre todo, porque el poder político y económico de los países centrales también iba a mostrarse en una capacidad, hasta ese momento impensable, de difundir sus valores culturales a otros pueblos.

A su vez, en el interior de cada sociedad, también existían determinados valores predominantes, es decir, un cuerpo de ideas coherentes que explicaban una particular visión del mundo e impregnaban la vida social y cultural de una comunidad.

Y en toda sociedad, paralelamente a esa cultura dominante, surgieron grupos que se planteaban otros valores, otras ideas sobre lo que estaba bien o estaba mal, y que cuestionaron los valores los modos de relación y el sistema político de una época.

Esos grupos comenzaron a surgir en los años de posguerra, al calor de la urbanización y del crecimiento de la matrícula estudiantil en todos los niveles. Fueron movimientos que cuestionaron la forma en que estaba ordenada la sociedad y que se pronunciaron c por alternativas de vida distintas de las formas en que habían sido educados por sus mayores.

Estas voces fueron, a veces, subculturas que expresaron a subgrupos de la sociedad, como pueden ser los jóvenes que utilizaban una manera particular de vestirse, hablar, etc., o auténticas contraculturas, es decir en corrientes de opinión que planteaban valores contrarios a los predominantes en la sociedad de la que eran parte.

La complejidad de este proceso de intercambio cultural estuvo dada, también, porque los modernos medios de difusión fueron parte de la Guerra Fría. Estos medios, controlados por los países centrales, comenzaron a irradiar a todas partes del mundo sus valores y hábitos culturales, como los que se correspondían con el mundo occidental y cristiano frente al ateísmo socialista.

Otro importante elemento de propaganda fueron los comics, donde héroes dotados de poderes sobrehumanos —como Súperman o el Capitán América— lograron proteger al mundo occidental de la constante amenaza de sus enemigos.

Frente a esta influencia cultural, marcada y guiada por la sociedad de consumo, nacieron en la postguerra pensamientos alternativos a los dominantes, es decir verdaderos movimientos contraculturales: todos dieron muestras de inconformismo, rebeldía y resistencia a la imposición cultural a Li que se sentían sometidos.

La denominada cultura beat se originó en los Estados Unidos y fue la expresión de una generación que no creía en los mitos de los adelantos científicos que habían producido la mecanización, ni en la adoración del dinero como medio de satisfacción. Allen Ginsberg y Jack Kerouac fueron —a través de poesías y cuentos que transitaban en revistas subterráneas (underground) sin circulación comercial— típicos representantes de una búsqueda por separarse de una sociedad que consideraban arbitraria y falsa.

En ella los hombres —afirmaban— habían perdido la capacidad de comunicarse y vivir, producto de los bombardeos publicitarios que alentaban únicamente la superficialidad del confort: el auto, la casa, el televisor, etcétera. Para manifestar su disconformidad, alentaron la resistencia al consumo.

En Europa, junto al desarrollo del Estado de bienestar que daba lugar a la “sociedad del ocio”, la resistencia cultural se expresó también en el terreno filosófico: autores como Herbert Marcuse o Jean Paul Sartre adquirieron notoriedad en los 50, aunque sus libros y figuras fueron célebres en los 60.

La búsqueda de lo auténticamente latinoamericano fue parte de ese pensamiento alternativo, y la crítica apuntó a padecimientos de sus habitantes por parte de dictaduras o regímenes que permitían y alentaban el despojo económico, acompañado de la destrucción de la identidad cultural propia. Julio Cortázar, Mario Vargas Llosa, Alejo Carpentier y José María Arguedas fueron —entre otros— parte de esa generación que, en sus novelas, expresaron la resistencia y alternativa cultural en Latinoamérica.

CONSTRUCCIÓN DE UNA NACIÓN DE CONSUMIDORES

Expresa Annie Leonard, experta en el crecimiento con desarrollo sostenible internacional y salud ambiental. «En Estados Unidos trabajamos más horas que cualquier habitante de casi todos los otros países industrializados del mundo, y dos de las principales actividades en las que empleamos nuestro escaso tiempo libre son mirar televisión e ir de compras: vamos al trabajo, llegamos exhaustos a casa y nos desplomamos frente al televisor; los comerciales nos dicen que necesitamos más COSAS para sentirnos mejor con nosotros mismos, entonces salimos de compras, y después tenemos que trabajar aun más para pagar todo lo que compramos. Es lo que denomino rutina del trabajo-la TV-las tiendas».

Hace un siglo, la vida económica, política y social de Estados Unidos no se centraba de forma tan unilateral en el consumismo. Es cierto que la gente compraba COSAS, pero este aspecto se equilibraba con otras actividades y nietas. ¿Cuál fue la causa del desplazamiento hacia el exceso de consumo?

Tal como señala David Orr, profesor del Oberlin College, «el surgimiento de la sociedad de consumo no fue inevitable ni accidental. Lejos de ello, fue el resultado de la convergencia de cuatro fuerzas: un ideario según el cual la Tierra es nuestra para que tomemos todo de ella; el surgimiento del capitalismo moderno; la inteligencia tecnológica, y la extraordinaria prodigalidad de América del Norte, donde echó sus primeras raíces el modelo de consumo masivo.

Para expresarlo de forma más directa, nuestra conducta de consumo es el resultado de la seducción publicitaria, las trampas del crédito fácil, la ignorancia acerca del contenido peligroso que tiene mucho de lo que consumimos, la descomposición de la comunidad, la despreocupación por el futuro, la corrupción política y la atrofia de los medios alternativos que podríamos usar para aprovisionarnos».

En otras palabras, en Estados Unidos había muchísimos recursos a mano, creíamos que apoderarnos de ellos era nuestro derecho y dilucidamos nuevas y astutas maneras de hacerlo. A medida que el capitalismo (véase el capítulo introductorio por más detalles sobre el capitalismo), con su incesante necesidad de producir ganancias, fue evolucionando hasta convertirse en el modelo económico dominante, la cultura del consumismo se volvió necesaria para sostenerlo.

En EE.UU. los gastos de consumo personal (la cantidad que gastamos en bienes y servicios en el nivel de los hogares) superaron los 24 billones de dólares en 2005,3 de 4,8 billones (en dólares de 1995) en 1960.

En 2004-2005, los estadounidenses gastamos dos tercios de nuestra economía de 11 billones de dólares en bienes de consumo, invirtiendo más dinero en zapatos, joyas y relojes (100.000 millones de dólares) que en educación superior (99.000 millones de dólares). De acuerdo con las Naciones Unidas, en el mundo entero se gastaron 18.000 millones de dólares en cosméticos, mientras que el cuidado de la salud reproductiva de todas las mujeres habría alcanzado los 12.000 millones.

Mientras que para eliminar el hambre y la desnutrición habrían bastado 19.000 millones de dólares, se gastaron 17.000 millones de dólares en alimento para mascotas en Estados Unidos y Europa combinados.

Y los gastos en cruceros marítimos alcanzaron los 14.000 millones de dólares, aunque habría costado 10.000 millones de dólares proporcionar agua potable para todos. En 2000, sólo los adolescentes (de 12 a 19 años) gastaron 115.000 millones de dólares; el mismo grupo controló 169.000 millones de dólares en 2004.

El paseo de compras Malí of America, de más de 400 hectáreas -siete veces el tamaño del estadio de los Yankees- es una de las atracciones que más visitantes recibe en Estados Unidos.8 El estadounidense medio tiene 6,5 tarjetas de crédito. El supermercado estadounidense promedio ofrece a la venta 30 mil artículos.10 Desde 2003, Estados Unidos tiene más automóviles privados que conductores con licencia.

PARA SABER MAS…
LA SOCIEDAD DE CONSUMO:

A medida que el aparato productivo de las sociedades industriales avanzadas iba cubriendo las necesidades básicas vitales, el problema económico se desviaba de la producción para pasar a la venta de bienes y servicios que pueden considerarse más como lujos que como necesidades. Siempre hubo artículos de lujo para un sector privilegiado de la población, y su mercado siempre había sido inseguro, mientras que el de los productos de consumo masivo variaba poco.

Desde principios del siglo XX, incluso el mercado de los productos de consumo masivo era incierto para la población en general, mientras los productores necesitaban pedidos de grandes cantidades para mantener bajos los costes de producción. Uno de los métodos para salvar esta contradicción entre un mercado inconstante y un alto coste fijo, era la publicidad.

Ésta empezó a tener más y más recursos, al tiempo que se hacía indispensable para los fabricantes. Al mismo tiempo, también empezó a afectar el clima moral: la avidez de posesiones, el deseo de superar al vecino, la búsqueda del lujo se convertían en virtudes aceptables. La adquisición podía convertirse en un fin en sí misma; a finales del siglo XX, la sociedad de consumo estaba en su punto culminante.

Dado que un gran número de personas con ingresos disponibles buscaban un modo de gastarlos, un método adoptado por los anunciantes fue crear, en interés de los productores, necesidades que no existían antes. En algunos casos, se alimentaba el deseo de productos o servicios enteramente nuevos. Otras veces, se despertaba el deseo del último modelo, estimulado por la caducidad programada.

Los artículos descartados, como los coches de ocasión, pasaban a las clases cada vez más bajas hasta que acababan en enormes montones de chatarra, uniendo el derroche de recursos por un lado con la desfiguración del paisaje por otro.

Los moralistas y los que eran hostiles al capitalismo tenían mucho que criticar. Sin embargo, también podría afirmarse que un elemento de derroche era el precio necesario para el indudable empuje del progreso en las economías de mercado industrializadas.

Sin duda, ninguna alternativa resultó tan eficaz, y la menos eficaz fue la de las economías gobernadas por los planificadores con actitudes más puritanas sobre lo que constituía las necesidades vitales. De hecho, existen indicaciones de que los que se criaron con pocos bienes, por ejemplo en la Unión Soviética, se sentían más atraídos por el lujo que aquellos que tenían contacto diario con él.

El énfasis en los consumidores del sexo femenino, que se observa en la publicidad de la década de los años 60, ha dado paso a un llamamiento más equilibrado en la década de los 80, aunque las chicas guapas eran utilizadas más a menudo para llamar la atención de los hombres, más que de las mujeres, del mismo modo en que los hombres atractivos debían atraer las miradas de las mujeres.

Muchos de los productos y servicios presentados por los anunciantes han aligerado las cargas de las mujeres tanto en el hogar como en los puestos de trabajo en Occidente. Por el contrario, las mujeres en los países del Este han llevado sobre sus espaldas muchas de las cargas del fracaso de planificación, al tener que perder mucho tiempo haciendo cola, luchar con materiales de calidad inferior y al tener que trabajar la jornada completa.

Las chicas desnudas como truco publicitario para los automóviles representaron un intento de hacer que un determinado modelo fuese más deseable a través de la asociación de ideas. Hacia la década de los 80 este tipo de explotación del sexo fue criticado con frecuencia aunque sigue utilizándose, si bien de un modo más sutil.

Orígenes de las Grandes Marcas y La Sociedad de Consumo

Fuente Consultada: Historia El Mundo Contemporáneo Polimodal A-Z de Felipe Pigna y Otros

Origen del estado de bienestar Caracteristicas y Objetivos Creación

Origen del estado de Bienestar:
Características y Objetivos Creación

OBJETIVOS: Uno de los desarrollos sociales mas notorios en la Europa de postguerra fue la creación del estado de benefactor. En cierto sentido este representa otra extensión del poder del Estado sobre la vida de  sus ciudadanos, un proceso que se incrementó en forma drástica como resultado de las dos guerras mundiales.

Aunque el propósito del Estado benefactor era hacer posible que la gente viviese mejor y tuviera vidas más plenas, sus defensores creyeron que al eliminar la pobreza y la falta de vivienda, proporcionar servicios médicos para todos, asegurar la dignidad para los ancianos y extender las oportunidades educativas para todo el que quisiera aprovecharlas, liberaría a la gente para que lograra la felicidad, satisfaciendo sus necesidades materiales.

Como consecuencia de la implantación del llamado Estado de bienestar (ver su justificación) , a partir de fines de la Segunda Guerra Mundial, importantes sectores sociales de los países industrializados aumentaron, considerablemente, el poder adquisitivo. Para mantener esa situación de mejoramiento salarial y de cobertura social, era necesario acrecentar la producción y, en forma paralela, el consumo para que se pudiera absorber todo lo fabricado. Así aumentarían las ganancias de los industriales que, a su vez, dispondrían de más capitales para seguir mejorando la capacidad adquisitiva de las clases medias y bajas, formando un círculo en el cual todos los elementos debían conservar el equilibrio.

La distensión de la guerra fría fue posible, además, por el gran desarrollo económico que se produjo en todos los países industriales a partir de mediados de la década de 1950. Los de mayor crecimiento fueron los que más habían sido perjudicados por la guerra: los países europeos y Japón. En todos, la utilización de nuevas tecnologías y la disminución del precio de la energía –carbón, petróleo, gas natural y electricidad– posibilitaron un aumento espectacular de la producción agrícola e industrial.

El modelo de producción fordista se difundió en todo el mundo.

modelo fordista
En los Estados Unidos se aplicó en todas las industrias, desde la construcción de edificios hasta la fabricación de comida rápida. McDonald’s fue un éxito de esta época. Los artículos que en otro tiempo habían sido un lujo, como las heladeras, lavarropas y teléfonos, ahora estaban al alcance de la mayoría de la población. Además, gracias a las innovaciones tecnológicas, nuevos productos invadieron el mercado: televisores, discos de vinilo, casetes, relojes digitales, calculadoras de bolsillo y muchísimos más.

Una de las grandes novedades fue la miniaturización y la portabilidad de los productos como la radio a pilas. La población fue bombardeada por masivas campañas publicitarias que incitaban a consumirlos.

La nuevas políticas económicas implementadas por los gobiernos favorecieron el gran crecimiento económico de la posguerra. Quedaron atrás las ideas del liberalismo que sostenían que el Estado no debía intervenir en la economía. Las experiencias del New Deal y la planificación económica, iniciadas en la década de 1930, mostraron que el Estado debía jugar un importante papel para asegurar empleos a todos los habitantes, garantizar el bienestar de la población, impulsar el desarrollo económico y evitar crisis como la que se había producido en 1929.

El Estado que cumplía estas funciones fue denominado «estado de bienestar» y se difundió en muchos de los países del bloque occidental. En ellos, se modernizaron los transportes y las comunicaciones, se construyeron carreteras y vías férreas, se estimuló el desarrollo la producción de energía y, por medio de créditos y ventajas impositivas, se orientaron las inversiones de las empresas privadas.

Fue muy importante, también, la política social. Gracias a ella, la población pudo gozar de atención médica y educación gratuitas, pensiones a la vejez, subsidios de desempleo y muchos otros beneficios y servicios. Estas medidas junto con la disminución de las horas de trabajo y la desaparición del desempleo, permitieron un importante aumento del nivel de vida de la población.

LA POLÉMICA SOBRE LA CREACIÓN DEL ESTADO DE BIENESTAR

El estado mínimo
Para los fundadores del liberalismo, el poder del estado había nacido para garantizar la libertad y la propiedad de los individuos que se asocian para autogobernarse. A partir de este principio, durante el siglo XIX y parte del XX, los pensadores liberales, en general, sostuvieron que las funciones del estado debían ser mínimas. Para ellos, el estado no debía intervenir en la esfera de los asuntos privados de los ciudadanos salvo que estos asuntos se convirtiesen en una ofensa al derecho de uno por parte de otro. Desde este punto de vista, la función mínima del estado era asegurar que cada individuo pueda gozar de la más completa libertad para desarrollar sus facultades singulares.

Para Smith, padre del liberalismo económico, el estado tenía tres deberes de gran importancia: la defensa de la sociedad contra los enemigos extranjeros, la protección del individuo contra las ofensas de otros individuos, y encargarse de las obras públicas que no dejaran ganancias a los capitales privados. Hacia mediados del siglo XIX, algunos pensadores, preocupados por la vigencia de los principios fundamentales del liberalismo en la sociedad industrial, comenzaron a plantear que la economía regulada únicamente por el mercado no creaba las condiciones suficientes para que todos los hombres pudieran gozar de sus derechos fundamentales y desarrollar al máximo sus capacidades.

Estas ideas tuvieron consecuencias en la economía. Para los liberales, el estado tampoco tenía que intervenir en las actividades económicas que los hombres organizaban para satisfacer sus necesidades básicas. La riqueza y la pobreza de los hombres eran explicadas como resultado de los esfuerzos individuales para desarrollar al máximo las capacidades individuales y obtener los mayores beneficios.

Sin embargo, hacia finales del siglo XIX, algunas sociedades europeas comenzaron a revisar la idea de que el estado no debía intervenir en la economía ni en la distribución de la riqueza producida por la sociedad.

Por un lado, los problemas cada vez más complejos que enfrentaba la economía capitalista internacional justificaron -para estos economistas- la intervención del estado en la regulación de algunos aspectos del sistema económico. Por ejemplo, la conquista militar de regiones del planeta para asegurar mercados y fuentes de materias primas y la protección de sus propias industrias a través de impuestos que tenían que pagar los productos importados.

Por otro lado, las malas condiciones de trabajo y de vida que sufría la mayoría de la población -en cada país en el que se desarrollaba la industrialización- originaba numerosos conflictos impulsados por el movimiento obrero organizado que ponían en peligro la estabilidad de los gobiernos.

Creación del estado de bienestar

Frente a estos riesgos, algunos pensadores liberales comenzaron a plantear que, para garantizar el orden social, la sociedad debía considerar a la pobreza como una cuestión a la que los estados no podían responder nada más que con represión. Pensadores, economistas y políticos estuvieron de acuerdo en que el estado impulsara algunas leyes sociales y asumiera nuevas funciones para asegurar un bienestar mínimo a todos los ciudadanos.

educacion en el estado benefactor

Desde entonces, cada vez más estados comenzaron a intervenir en la organización de la economía y la sociedad a través de algunas medidas como las siguientes:

-expansión progresiva de la educación, la vivienda y la asistencia médica como servicios públicos a cargo del estado;

-establecimiento de derechos para los trabajadores relacionados con las condiciones de trabajo;

-establecimiento de un sistema de aportes jubilatorios para asegurar a todos los trabajadores un ingreso que les permita satisfacer sus necesidades básicas cuando, por su edad o a causa de alguna enfermedad o accidente, ya no puedan trabajar más.

Estas medidas se fueron generalizando muy lentamente y no en todas las sociedades al mismo tiempo. Durante el siglo XX, muchas de las propuestas de solución para las crisis que enfrento la economía capitalista reforzaron cada vez más la intervención del estado. Después de la crisis económica mundial de 1930 y de la Segunda Guerra Mundial se generalizaron las ideas del economista liberal inglés John M. Keynes.

Los gobiernos de las sociedades capitalistas comenzaron a impulsar el pleno empleo como solución para reactivar la economía. Esta política tenía como objetivo asegurar ganancias para los capitalistas pero, al mismo tiempo, permitía que todos los habitantes del país en condiciones de trabajar pudieran hacerlo y obtuvieran un ingreso suficiente para satisfacer sus necesidades básicas.

Las políticas keynesianas permitieron al estado utilizar más recursos para financiar más servicios públicos y sociales.

En muchos países, los beneficios ya existentes, que cubrían accidentes, enfermedades, desempleo y vejez simplemente se extendieron para asegurar a más gente y ofrecer mayores pagos. Por lo general, los hombres podían obtener pensiones por vejez hasta la edad de  65 años, y las mujeres, a la de 60, aunque en Italia y Francia las edades eran de 60 y 55 años. Los beneficios por vejez no siempre eran generosos. Tanto en Inglaterra como en Francia, por ejemplo, una persona tenía derecho a recibir 40 dólares mensuales, pero sólo después de 40 años de trabajo.

Otro objetivo del Estado benefactor fue que todas las personas contaran con servicios de salud, aunque los métodos para lograrlo variaron. En Gran Bretaña, Italia y Alemania, por ejemplo, el cuidado médico era gratuito para todas las personas que tuvieran algún tipo de seguro, en tanto que en Francia, los países escandinavos, Bélgica v Suiza, las personas tenían que contribuir al costo del servicio médico. La cantidad variaba de 10 a 25 por ciento del costo total.

Otras dos características de los estados benefactores eran las pensiones familiares y las nuevas políticas educativas. Las primeras instituyeron en algunos países a fin de brindar un nivel mínimo    de cuidado material para los niños. La mayoría de los programas de pensión familiar ofrecía una cantidad fija por niño. Por ejemplo, en 1964, Francia daba 60 dólares al mes; Italia, 24; Inglaterra, sólo 10.

Los estados benefactores también intentaron eliminar las barreras de clase en cuanto a oportunidades, extendiendo el número de universidades y ofreciendo una ayuda s los servidos educativos de forma que todos pudiesen asistir a esas instituciones de educación superior. Sobre todo los colegios europeos tendieron a una enseñanza gratuita o bien un pago mínimo.

El estado benefactor incrementó drásticamente la cantidad de dinero que se gastaba en servicio sociales. En 1967 , tal gasto representaba sentó 17 por ciento del producto nacional bruto en los principales estados europeos; para la década de 1980, éste absorbió de 40 a 50 por ciento.

 Para algunos críticos, dichas cifras mostraban que el Estado benefactor había producido una nueva generación de ciudadanos muy dependiente del Estado. Pero la mayoría de las personas estaba a favor de estos beneficios, y muchos líderes eran muy conscientes de que la política de eliminarlos o disminuirlos severamente era un acto suicida.

El estado neoliberal
Durante las últimas dos décadas, las propuestas de solución para las nuevas crisis económicas sostienen, contrariamente a las anteriores, que el estado debe abandonar la mayoría de las numerosas funciones que viene desempeñando desde mediados de siglo. Los economistas neoliberales afirman que deben recortarse, sobre todo, los gastos sociales -que son los destinados a atender las necesidades básicas de los sectores de la población de menores recursos, generalmente los más desprotegidos—.

Sin embargo, no todos están de acuerdo con que el estado deje de cumplir algunas funciones por considerarlas fundamentales para asegurar una vida digna a todas las personas.

PARA SABER MAS…
La Teoría General del economista inglés John Maynard Keynes es uno de los estudios más importantes sobre el funcionamiento de la economía capitalista. Las propuestas de Keynes significaron una ruptura con los principios de la escuela económica clásica que fundamentaban el funcionamiento de! capitalismo liberal.

Keynes afirmó que, en una economía capitalista, el pleno empleo era una de las condiciones necesarias para que tuviera lugar el crecimiento económico, aun cuando para lograrlo, inicialmente, el Estado tuviera que realizar inversiones y aumentar el déficit público. Lo revolucionario de su teoría consistió en afirmar que los capitalistas no debían considerar el pago de salarios como un gasto sino como uno de los pasos necesarios para obtener futuras ganancias. Afirmó que los asalariados gastan la mayor parte de sus ingresos en comprar los bienes que necesitan para su subsistencia. Y que son las empresas las que producen esos bienes.

Por esto, según Keynes, ante una mayor demanda se generará una mayor inversión por parte de los capitalistas para producir más bienes, lo que generará mayor empleo y posibilidades de pagar mayores salarios y mayores impuestos al Estado. Por lo tanto, si el Estado y cada vez mayor número de habitantes tienen ingresos suficientes para gastar en la compra de productos, los capitalistas tienen asegurada la realización de ganancias crecientes. Después de la Segunda Guerra Mundial, muchos países, particularmente los de Europa occidental, pusieron en práctica políticas keinesianas y estuvieron en condiciones de crear un nuevo tipo de Estado: el Estado de Bienestar o Estado Benefactor

El informe Beveridge y el Estado de bienestar británico

William Henry BeveridgeWilliam Henry Beveridge, primer barón Beveridge, fue una de las figuras más influyentes detrás del compromiso británico por conseguir el pleno empleo y un estado de bienestar después de 1945. Beveridge se había convertido en la autoridad líder sobre el desempleo y la seguridad social en el Reino Unido durante los años entre las dos guerras, cuando surgió por primera vez un persistente desempleo masivo.

El informe Beveridge de 1942 establecía un marco de referencia para un amplio sistema de seguridad social; sirvió de base al Acta de Seguridad Nacional de 1946, la creación del Servicio Nacional para la Salud y la provisión de subsidios familiares y pensiones para la vejez, todo ello llevado a cabo por los gobiernos laboristas británicos entre 1945-1951. Beveridge mantenía que un amplio sistema de seguridad social eliminaría las enfermedades sociales (pobreza, enfermedad, miseria, ignorancia y ociosidad) causadas por el desempleo y la pobreza.

Propuso que cada persona dispusiese de unos ingresos nacionales mínimos financiados por las contribuciones semanales a la seguridad social por todas las personas mayores de 16 años. De este modo todo el mundo estaría protegido de las consecuencias del desempleo, la enfermedad, los accidentes y la vejez. El estado garantizaría que el acceso a la asistencia médica, la vivienda y la educación estuviese a la disposición de todos.

Nacido en Rangpur (India) en 1879, Beveridge vivió lo suficiente tanto para ver como muchas de sus ideas eran llevadas a la práctica como para presenciar los cambios que conllevaron. Era un liberal, más que un socialista, preocupado por eliminar la debilidad, más que por alterar los principios de la economía de mercado. En 1960, tres años antes de su muerte, Beveridge modificó la introducción de su libro. Consideraba que la inflación, causada por concesiones salariales superiores al crecimiento de la productividad, era la principal enfermedad social de la época.

Fuente Consultada:
Los Derechos de las personas de Alonso-Bachmann-Correale
Historia El Mundo Contemporáneo Polimodal A-Z de Felipe Pigna y Otros
Civilizaciones del Ociidente Tomo B Jackson J. Spielvogel

La Nacion y El Estado Nacion y Nacionalistas El Territorio Nacional

La Nacion y El Estado Nación y Nacionalistas Territorio Nacional Fronteras

¿Cómo es posible que un gobierno de ultraderecha crezca tanto? ¿Por qué la gente acepta propuestas políticas en las que se discrimina a los extranjeros?

La respuesta a la que se llega es que en Austria, como en gran parte de los países de Europa occidental, mucha gente tiene miedo, principalmente a la pérdida del trabajo y el bienestar.

Esa disminución de los puestos de trabajo tiene que ver con el proceso de globalización. Este se caracteriza por la interdependencia entre los países del mundo en lo cultural y ambiental, pero sobre todo en el ámbito económico. Una de las características de la economía globalizada es la facilidad de los empresarios para instalar sus negocios rápidamente en los diferentes lugares del mundo y retirarse en forma inmediata si no les conviene quedarse allí. En la actualidad pueden desplazar su dinero y sus fábricas con velocidad enorme a lo largo y lo ancho de todo el globo terráqueo.

Como consecuencia, una gran cantidad de productos que antes se fabricaban en Europa ahora se pueden industrializar en México, Hong Kong, el Brasil, Indonesia, la China, Singapur o Corea, entre tantos otros países. Si es más barato producir en Corea que en Austria, los empresarios no dudarán en irse a Corea a instalar sus fábricas. En la mayor parte de Europa occidental, las fábricas cierran y la cantidad de trabajo es menor. Y Austria no es la excepción.

Los Estados tienen pocas posibilidades de controlar a los empresarios en el contexto de la globalización. Algunas propuestas de gobierno, como la de la ultraderecha de Austria, afirman que hay que bajar los impuestos a las empresas para que les resulte conveniente invertir y mantener las fábricas en el país. Pero si se les cobran menos impuestos, disminuirá el dinero disponible para asistencia social. La ultraderecha afirma que se puede ahorrar dinero si se deja de brindar salud y educación gratuita a los extranjeros.

En Austria, al igual que en la mayoría de los países de Europa central y occidental, los niveles de vida de la población son elevados si se comparan con los de muchas otras partes del mundo. En el contexto de los fuertes cambios mundiales producidos por la globalización, muchos austriacos comenzaron a atemorizarse y pensar que su bienestar podía verse afectado.

El estado y la nación

ESTADO Y TERRITORIO:
¿Qué es un territorio?

Uno de los problemas de los gobiernos de los Estados actuales, entonces, es que no pueden evitar que las empresas se trasladen a otros países. Asimismo, les resulta cada vez más difícil ejercer el control de la economía dentro de su territorio. Los Estados ejercen sus políticas de impuestos, desarrollo industrial o inmigración sobre su territorio y no sobre los de otros países. Se considera territorio aquella parte de la superficie terrestre que está bajo el dominio de alguien, un grupo de personas o instituciones. Cada Estado, como ejerce políticas y autoridad, posee un territorio que le es propio y no se superpone con los de otros países.

Dentro del territorio de cada país, el gobierno lleva adelante sus políticas como favorecer o no la inmigración o cobrar o no altos impuestos a los empresarios. Algunos gobiernos, como los de ultraderecha, proponen que los instrumentos del Estado, como los controles en los pasos fronterizos, se apliquen para restringir el acceso de los inmigrantes.

Las políticas del Estado en el territorio: el caso de Austria

Los sucesivos gobiernos del Estado austríaco desde la década de 1950 resolvieron exitosamente una serie de problemas sociales. En la actualidad, solamente el 1% de la población de Austria es analfabeta y la esperanza de vida de su población supera los 75 años. Esto es consecuencia del impulso que los diferentes gobiernos dieron al Estado para establecer un excelente sistema educativo y sanitario destinado al conjunto de la población, sin exclusiones.

Esta presencia del Estado no sólo se observa en los temas sociales. Por ejemplo, en el actual territorio de Austria se realizó actividad agrícola durante siglos, aunque solamente el 20% de los suelos es cultivable.

Gracias a las políticas adoptadas por el Estado para promover la utilización de tecnologías apropiadas como riego adecuado y máquinas especiales para la “preparación de la tierra”, la actividad agrícola actual alcanza para abastecer el 75% de las necesidades de la población.

También los recursos mineros son importantes en Austria. Al igual que la producción de energía, estuvieron en manos del Estado hasta 1990. A partir de ese momento, el Estado empezó a privatizarlos parcialmente como una manera de adecuar el país a los cambios del mundo impuestos por la globalización. Las industrias del hierro y el acero, con importantes establecimientos fabriles que producen en gran escala y exportan, también están siendo privatizadas. Promovidas por las políticas del Estado, fueron una importante fuente de trabajo durante varias décadas del siglo XX.

¿Qué es una nación?

Para construir un Estado y gobernarse, la sociedad necesita estar unida. Esa unión es posible gracias a una serie de intereses comunes, tradiciones compartidas, formas de vivir más o menos similares. Se le da el nombre de nación a una sociedad que comparte este conjunto de elementos, como el lenguaje, la música, la tradición literaria.

Muchas naciones aspiran a construir su propio Estado, pero no todas lo logran. Por ejemplo, los kurdos conforman una nación cuya población está repartida mayoritariamente entre Iraq, Turquía e Irán, y no han logrado constituir su propio Estado. Otras naciones están dividas en dos Estados, como es el caso de Corea del Norte y Corea del Sur.

Existen naciones, como la judía, cuya población estuvo dispersa durante siglos por distintos lugares del mundo y a partir de la década de 1940 lograron formar su propio Estado, con su correspondiente territorio. Otras naciones, como Austria, conformaron su Estado a través de una larga historia, aunque a veces, como les sucede a los austríacos, no es muy sencillo distinguir entre la nación alemana y la austríaca, ya que se parecen en muchos aspectos.

La relación entre nación y Estado: el caso de Austria

A lo largo de los siglos hubo en Austria una mezcla muy grande de colectividades. La mayor parte de los austríacos habla el mismo idioma que su país vecino: el alemán. No sólo el idioma, sino la cultura de Austria, sus tradiciones, su música, están ligadas estrechamente a Alemania.

Existe una infinidad de minorías en Austria, gran parte de ellas pertenecientes a países vecinos de Europa central y del Este; también hay inmigrantes que provienen de Asia. En general, los austriacos, que hablan alemán y comparten la cultura alemana, miran con recelo a estas minorías.

Es frecuente que muchos especialistas en temas de cultura y política dentro y fuera de Austria se pregunten: ¿cuánto tienen de “austríaco” los austríacos? ¿Es posible que exista en Austria una comunidad de intereses, valores, creencias, tradiciones, que sea propiamente austríaca y no alemana?

Más allá de estas preguntas, es evidente que existe un Estado que se llama Austria, con un gobierno propio, moneda, leyes y territorio. Una larga historia de vinculaciones y desvinculaciones de los austríacos con sus vecinos de Alemania ha dado a los primeros una historia y una identidad particulares. Cada habitante de ese país reconoce su pertenencia a la nación austríaca porque esa sociedad, a lo largo de los siglos, tuvo una historia propia, diferente de la de Alemania. Esa historia compartida por los austríacos da lugar a que su identidad se defina como distinta de la alemana.

NACIONES Y NACIONALIDADES:

El principio de las nacionalidades se basa en la voluntad de hacer coincidir las fronteras de los Estados y de las naciones y defiende el derecho de los pueblos a disponer de sí mismos. Aunque es difícil encontrar una definición universalmente aceptada de nación, la mayoría de los autores coinciden en caracterizarla como una comunidad de individuos unidos por un pasado común y por unos vínculos económicos y, básicamente, culturales (lengua, tradiciones, costumbres, folklore…) que les confieren una identidad particular. La nación, sin embargo, nace de una voluntad colectiva: existe una nación cuando un grupo suficiente de personas deciden que son una nación y sienten que tienen en común una serie de elementos que les asemejan y los diferencian de otros. La nación es, pues, el resultado de una toma de conciencia colectiva.

No hay que confundir nación y Estado. El Estado es una entidad colectiva, dotada de un aparato político, militar, administrativo y jurídico, que ejerce su autoridad sobre un territorio y sobre unos individuos. El nuevo Estado liberal, surgido de la Revolución Francesa, se identificó con un concepto particular: el del estado-nación, que parte de la premisa de que todo Estado se identifica con una nación. La mayoría de los Estados de la Europa contemporánea nacieron sobre las fronteras de las viejas monarquías absolutistas que reunían a diferentes nacionalidades. A menudo, la construcción del Estado liberal fue acompañada del propósito de homogeneizar las diversas realidades nacionales a partir de la imposición de una conciencia cultural unitaria. En muchos casos, los movimientos nacionalistas surgieron como respuesta a esta pretendida homogeneización cultural.

En sus orígenes, los movimientos nacionalistas del siglo XIX se apoyaron sobre tres grandes pilares:

a) Los ideales de la Revolución Francesa. La revolución opuso la idea de nación al concepto patrimonial que del territorio tenía la monarquía del Antiguo Régimen. Los súbditos del rey se convirtieron en ciudadanos con derechos y en ellos residía la soberanía nacional, es decir, la legitimidad del poder. Estrechamente vinculado a esta concepción, surgió el derecho de los pueblos a disponer de sí mismos. El pueblo se convertía en soberano no sólo para elegir a sus gobernantes, sino también para constituir un Estado si así lo deseaban.

b) El descubrimiento del pasado. El Romanticismo rechazó el principio de los valores universales que caracterizó al pensamiento de los ilustrados. Bajo su influencia, grupos de intelectuales se esforzaron en retomar a las fuentes culturales particulares y buscaron la legitimación de sus orígenes nacionales en un pasado histórico que era necesario conocer y difundir. Siguiendo esta inspiración, surgieron corrientes de tipo cultuyal que buscaron en los valores literarios y artísticos del pasado los signos de la identidad nacional DOC. 2.

c) Los imperativos de la nueva realidad económica y social.

La industrialización necesitaba de un amplio mercado en el cual vender una producción en aumento. La creación de un vasto mercado nacional, sin fronteras, aduanas o peajes que dificultasen los intercambios, fue un elemento en el que la burguesía alemana o piamontesa fundamentaron la necesidad de la unificación territorial. En Europa central también surgió una burguesía que veía en las imposiciones fiscales del Imperio Austríaco un freno a sus posibilidades de desarrollo económico y de expansión social.

LA FORMACIÓN DE UNA NACIÓN Y UN ESTADO LLEVA TIEMPO

Una nación requiere muchos años para formarse; que una sociedad llegue a compartir creencias religiosas, idioma, música, etc., es fruto de un largo proceso.

Es frecuente que las naciones “sientan” la necesidad de crear su Estado con su propio territorio, lo que también lleva, en la mayoría de los casos, mucho tiempo. Por ejemplo, Austria incorporó y perdió territorio a lo largo de toda su historia, y lo mismo sucede con casi todas las naciones del mundo. Los territorios de cada uno de los Estados del mundo son producto de la acción de las naciones y, por lo tanto, siempre pueden cambiar de extensión.

¿QUÉ ES UNA FORMACIÓN TERRITORIAL?

El conjunto de acciones por las cuales una nación conforma su territorio, ocupando y organizando parte de la superficie terrestre para que viva su población, recibe el nombre de proceso de formación territorial. Este proceso siempre es organizado y realizado desde el Estado. A todos los Estados les resulta complicado establecer sus límites definitivos frente a sus vecinos, que también reclaman partes de la superficie terrestre para organizarse de acuerdo con sus necesidades. Cada Estado tiene su propia historia y su particular manera de construir su territorio.

Un ejemplo de formación territorial: Austria

El proceso de formación territorial de Austria hasta la Primera Guerra Mundial Austria es un pais con una historia muy compleja. Desde el siglo X estaba incorporado al territorio de Germania (Alemania), dentro del entonces llamado Sacro Imperio, y continuaba integrándolo entre los siglos XIII y XVIII, cuando este se encontraba cada vez más desorganizado.

En el siglo XIX, el Sacro Imperio fue reemplazado por la Confederación Germánica, de la cual Austria se retiró en la segunda mitad de ese siglo. En esa época Austria era un extenso imperio formado por un mosaico de nacionalidades, en muchos casos enemigas. Allí se incluían territorios que hoy corresponden a Hungría, Polonia y Yugoslavia, entre otros.

El gobierno imperial austríaco aplastaba cualquier tipo le oposición de la población, ya fuese por reclamos de independencia territorial o por mejoras en la calidad de vida de las personas. Dentro de vastos territorios convivían sociedades con diferentes características. Este imperio fue ocupando territorios sin tener en cuenta los interees, las necesidades y las aspiraciones de las sociedades que vivían en ellos, como los serbios, los croatas, los eslovenos y los bosnios, entre tantos otros. El Imperio Austrohúngaro se encontraba fuertemente influido por Alemania, que lo apoyaba en sus planes de ocupar mayores territorios hacia el sur de Europa. Este afán alemán y austro-húngaro de avanzar en busca de una salida al mar por el sur de Europa derivó en la Primera Guerra Mundial, entre 1914 y 1918.

PARA SABER MAS…
Elementos del Estado: el territorio

El concepto de Estado implica, como ya se señaló, el estar contenido dentro de un espacio físico, vale decir un territorio en el que la sociedad desenvuelve sus actividades y que se limita por fronteras, terrestres, marítimas, fluviales y aéreas. La forma como se han constituido los estados actuales reconoce distintos métodos y procedimientos; por lo general, éstos son el producto de un proceso de fusión o anexión de territorios y regiones ajenos, como también resultan de las políticas de expansión imperialista practicadas por las grandes potencias de las épocas.

Fronteras, rutas y soberanía nacional
Uno de los fines primordiales de todo Estado constituido consiste en la preservación de la seguridad interna y colectiva; para ese efecto cuenta con una red de comunicaciones que garantiza la pronta conexión entre las partes y que, a la vez, oficia como eficaz dispositivo de defensa en caso de ataque exterior. Las rutas y carreteras de una nación moderna son como verdaderos vasos comunicantes, que junto con las vías férreas, fluviales y marítimas coadyuvan en la tarea de cohesión interna de un país actual. Este sistema de comunicaciones es de antigua data, ya que los romanos lo practicaron, con visión y éxito, en su extendido imperio; así, las «vías» construidas por entonces relacionaban alejadas áreas en función de la necesaria centralización político-administrativa ejercida por Roma y sus funcionarios.

En el presente siglo, los modernos procedimientos de radiotelecomunicación, y el masivo alcance logrado por estos medios -verbigracia, la radio, la televisión y la prensa escrita-, han contribuido a incrementar el sentimiento de pertenencia nacional de los pueblos, así como influyen decisivamente en el modelado de la opinión pública sobre los asuntos más diversos. La acción de los medios masivos es de fundamental importancia, asimismo, en la orientación de la ciudadanía en caso de conflictos bélicos con otros Estados. El teléfono,-el telégrafo y los circuitos de radioaficionados son otros valiosos instrumentos en la interrelación de los componentes de una nación.

El concepto de frontera establecida claramente se correlaciona con el surgimiento y afianzamiento de los Estados nacional en cuanto tales, ya que en la antigüedad éstas no tenían una demarcación precisa. La visión que ofrece un mapamundi, con límites delineados con claridad entre uno y otro país, es una de las características más importantes del mundo contemporáneo. Estas fronteras, a veces basadas en los accidentes geográficos naturales y en otros casos producto de los acuerdos y pactos efectuados al cabo de guerras y enfrentamientos entre las naciones, se expanden buscando abarcar la mayor porción de territorio que les sea posible.

Uno de los más conocidos ejemplos de frontera artificial, levantada como una fortificación, lo constituye la Gran Muralla china, que aislaba al Imperio chino de las tribus nómadas habitantes del Asia central. Similar origen tiene el Muro de Berlín, que separa a los dos sectores, el occidental y el oriental.

En una primera etapa, los accidentes geográficos de la naturaleza sirvieron de frontera, pero posteriormente, con el incremento de las apetencias nacionales, las constantes invasiones, guerras y disputas, se recurrió a la subscripción de pactos y tratados que obligan a las partes firmantes a la observancia de !o estipulado en ellos, aunque incluso así han sido frecuentes las violaciones y transgresiones de las cláusulas acordadas.

En definitiva, el problema de la existencia de fronteras se vincula de manera estrecha con el concepto de soberanía de un Estado nacional. Así, ésta se afirma tanto en la tierra, en los cielos como en las aguas jurisdiccionales, pues la salvaguardia de la integridad territorial resulta el medio necesario para la preservación de la soberanía nacional. La presencia y gravitación de un Estado a lo largo y a lo ancho de su espacio, es decir, el ejercicio de su soberanía territorial o estatal dependerá del tono político predominante en el accionar de dicho Estado.

En tal sentido, la historia de los pueblos conforma un vasto muestrario en e! que no escasean ejemplos referidos a la pérdida de su soberanía e integridad territorial por causa de una inadecuada valoración de este vital asunto, como también abundan casos típicos de crecimiento a expensas de regiones ajenas, creación de países «tapón» por obra de alguna política imperialista o bien por la conquista de naciones al cabo de guerras generalizadas, como lo acontecido a la finalización de la segunda guerra mundial.

Fuente Consultada:
Ciencias Sociales (Recorridos)  Kapelusz
Historia del Mundo Contemporáneo Actual Vicens Vives
Wikipedia – Encarta
MUNDORAMA Geografía Política

Explicacion de la Globalización Características y Causas Resumen

Resumen: Explicación de la Globalización
Características y Causas

LA GLOBALIZACIÓN: Hacia fines del siglo XX, y en estos primeros años del siglo XXI, los avances de la ciencia y de la tecnología, sobre todo referidos a los medios de comunicación y transporte, permitieron que  las relaciones entre los diferentes lugares del mundo se hicieran más cercanas.  Este proceso de vinculación intercontinental, se conoce como globalización o mundialización, y en él se internacionaliza la economía, la información y la cultura.

Por otro lado el desmoronamiento del régimen político, económico y social vigente en la Unión Soviética y los demás países del bloque socialista real, a fines de la década de los ochenta y principios de los noventa, coincidió con la consolidación de este proceso global que había comenzado a gestarse en los años setenta.

Si bien no existe una definición única y precisa sobre este fenómeno, se puede decir, «que todo lo que sucede en algún lugar del mundo tiene consecuencias en los acontecimientos [que se producen] en muchos lugares del mundo«. En otras palabras, los procesos económicos, sociales, políticos, culturales, etc., cada vez alcanzan mayor interconexión, traspasando las fronteras nacionales con creciente facilidad, por lo que pierden su importancia las distancias temporales y geográficas.

globalizacion

 Centros y periferias

CAUSAS: Luego de la Segunda Guerra Mundial, el mundo quedó dividido por el dominio de dos potencias hegemónicas: Los Estados Unidos y la Unión Soviética.  Alrededor de las mismas, los demás países del planeta se fueron «alineando», situación que dio lugar a la formación de dos bloques, el bloque occidental o capitalista, liderado por los Estados Unidos y el bloque oriental o socialista, liderado por la Unión Soviética.  Las tensiones entre estos bloques, originaron la Guerra Fría.

Pero, tras la caída de la Unión Soviética y la disolución del bloque socialista, los Estados Unidos se convirtieron en la única superpotencia mundial, sin que nadie pudiese disputarle su liderazgo.  Económicamente, el mundo se organizó alrededor de los grandes centros del capitalismo, que son los Estados Unidos, Japón y Europa Occidental, en los que se toman las decisiones que marcan el rumbo de la economía y la política mundiales.

El comercio se expandió y se hizo mundial.  En la actualidad no circulan solo mercaderías, sino también capitales, seguros, licencias, patentes, productos culturales y artísticos, servicios bancarios, etc.  Los medios de comunicación ofrecen una información «al instante» de todo lo que pasa en cada lugar del planeta, lo que permite conocer las necesidades de cualquier región y, por ende, producir para ese mercado, por lejano que se encuentre, utilizando, según la conveniencia, materias primas de un país y mano de obra de otro.  Este proceso se ve facilitado por el desarrollo de los transportes, ya que los fletes se tornaron más seguros, más rápidos y más baratos.

Las empresas multinacionales ubican sus fábricas en cualquier lugar, teniendo siempre como objetivo la obtención de la mayor cantidad posible de ganancias.  El accionar de las mismas está más allá de cualquier localismo, pues al crearse nuevos lazos o relaciones comerciales basadas en movimientos de dinero, de tecnología o de personas, es muy difícil establecer con precisión de que nacionalidad son las empresas y los productos que éstas fabrican.

La interdependencia comercial, no significa de ninguna manera que todos los pueblos del planeta estén en una situación de igualdad, sino que por el contrario, los países centrales ejercen un dominio económico, financiero, científico y cultural sobre los demás.  Se constituyen así, zonas centrales de gran desarrollo industrial y condiciones de vida adecuadas, contrapuestas a regiones periféricas o subdesarrolladas, con gran atraso económico.

El tercer mundo

Se llamó así, por analogía con el Tercer Estado antes de la Revolución Francesa, al conjunto de países de Asia, Africa y América Latina, que intentaron, a partir de la segunda mitad del siglo XX, salir del dominio que sobre ellos ejercía otro país más poderoso, ya fuese socialista o capitalista.  Actualmente, esta expresión designa a los, países subdesarrollados en general, en los que vive el 75% de la población mundial pero, como muchos países pobres se encuentran en el Hemisferio Sur, y la mayor parte de los países ricos están en el Hemisferio Norte, el problema se plantea en la existencia de un mundo bipolar: norte desarrollado – sur subdesarrollado.

Si bien existen diferencias importantes en cuanto a los niveles de desarrollo de los países del Tercer Mundo, podemos decir que las características principales de los países subdesarrollados son su dependencia económica (también llamada neocolonialismo), de los grandes centros capitalistas mundiales; la coexistencia de un sector industrial dinámico, generalmente controlado por capitales extranjeros, junto con un sector artesanol y agrícola en el que predomina una economía tradicional; además de una desigual distribución de la renta.

De esta manera, la mayoría de la población vive en la pobreza, mientras que un pequeño grupo privilegiado vive en la excesiva riqueza, y los sectores medios, son escasos o inexistentes.  Las necesidades alimentarías no están suficientemente satisfechas, como tampoco esta garantizado el acceso a la salud, a una vivienda digna, a la educación, al trabajo, a la participación política ya la paz.Esta separación entre las zonas ricas y pobres del mundo, es en la actualidad, una importante causa de conflictos, ya que los intent alízado para reducir la brecha no han dado

La aldea global

El escritor canadiense Marshall McLuhan, llamó «aldea global», al fenómeno de interrelación de los habitantes del planeta, por la cual, la población mundial forma una sola comunidad.  Todas las novedades, incluidos los valores, las ideas y los adelantos científicos y culturales, trascienden las fronteras a través de los medios de comunicación, los libros, la música y el cine.  El turismo intercontinental está en auge y el inglés se convirtió en un idioma casi universal.

El fin de la guerra fría terminó con la perspectiva de una tercera guerra mundial de carácter atómico, pero esto no significó que el mundo estuviese libre de guerras en los años venideros.  El tráfico de armas se hizo cada vez más común y permitió que pequeños grupos de rebeldes de diferentes ideologías, pudiesen crear problemas en cualquier parte del mundo, como por ejemplo el IRA, en Irlanda del Norte, o la ETA, en el País Vasco.  Los presupuestos para controlar el accionar de estos grupos aumentaron en los últimos años del siglo XX.

El fracaso del comunismo soviético, tampoco significó que los países debían entrar en un «laissez- faire» total, dejando aspectos fundamentales de las sociedades librados al juego del mercado.  El desempleo ocasionado por la expansión de la tecnología y por el desplazamiento de industrias que cambian de lugar en busca de mano de obra más barata, y la implementación de planes sociales que reduzcan las consecuencias de esta economía globalizada, solo podrán resolverse mediante la adopción de medidas políticas adecuadas.

Para complementar las economías en las diferentes regiones del mundo, se han formado grandes bloques económicos que tienen como objetivo la eliminación de impuestos o barreras aduaneras, aumentar la competitividad de las empresas, y sumar mercados internacionales en forma conjunta.  A veces, estos bloques regionales se proponen también una mayor integración de las sociedades y la cultura de los diferentes pueblos que los componen.

Estos bloques regionales pueden organizarse como una unión aduanera, en la cual se eliminan todos los impuestos aduaneros entre los diversos países miembros; un mercado común, que tiene las características de una unión aduanera pero incluye, además, el intercambio de todos los factores de producción (salarios, rentas, beneficios, intereses); o una unión económica, en la cual, a las características del mercado común se agregan la toma de decisiones en forma conjunta, con respecto a políticas fiscales, monetarias y socioeconómicas.

Los principales bloques económicos en la actualidad son la Unión Europea, (UE), formada por Francia, Italia, Bélgica, Luxemburgo, Holanda, Alemania, Inglaterra, Irlanda, Dinamarca, Grecia, España, Portugal, Austria, Finlandia y Suecia.  Este bloque no tiene sólo intereses económicos, sino también culturales, sociales, sanitarios, científicos y ambientales que beneficien a toda la región.  Lo conforman casi 400 millones de personas y tiene una moneda (Euro), que aspira a ser la única de uso legal para todos los países de esta Unión.

En América del Norte, los Estados Unidos, Canadá y México, organizaron el Acuerdo de Libre Comercio deNorteamérica (NAFTA), en el cual, los países que lo integran se propusieron liberar poco a poco, a partir de 1992, y en un lapso de 15 años, el comercio entre estos tres países.

En América Latina, existen más de cuarenta organismos, de los cuales los más importantes son: el Mercado Común Centroamericano (MCCA), laComunidad del Caribe (CARICOM), el Pacto Andino, la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) y el Mercado Común del Sur (MERCOSUR), éste último configurado en el año 1991, a través del Tratado de Asunción, por los países de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, a los cuales se uniría en 1996 Chile.  Tiene como objetivo, lograr la libre circulación de bienes y servicios, coordinar las políticas comerciales, las actividades agrícolas, económicas y científicas, para lograr mejores condiciones de vida de los habitantes de la región

 El debilitamiento del Estado-Nación

Esta institución, en los últimos años del siglo XX, fue perdiendo poder, entre otras causas porque grandes estados se desintegraron formando estados más pequeños, o porque transfirieron parte de su poder a los organismos supranacionales de la región, poniéndose de manifiesto su incapacidad para lograr imponer la ley y conservar el orden público.

Sin embargo, su papel es más necesario que nunca en estos años de la globalización, pues su función especifica en el gobierno de los diferentes países , aun no ha sido reemplazada por nadie.

La desregulación del Estado

La desregulación del Estado implantada durante la década de 1990, es decir, su paulatina retirada de la actividad productiva y de la intervención en los mercados, es funcional a la creciente unificación de las relaciones económicas y financieras de todo el planeta.

Esto es así por cuanto la reducción creciente del peso del Estado en las decisiones del mercado posibilita que los flujos de mercancías y de recursos financieros se muevan cada vez con mayor libertad. A la vez, la privatización de los servicios públicos se orienta en la misma dirección que las otras transformaciones.

El Estado más pequeño y menos comprometido con las acciones relacionadas con los sectores sociales de bajos ingresos requiere -al menos en teoría- ingresos menores. Esta situación repercute en la estructura tributaria, ya que debido a la necesidad de bajar costos y tornar competitiva la actividad productiva, esta estructura está en condiciones de revertirse, de modo tal que la presión impositiva sobre las empresas se reduzca.

¿Acaso la globalización y la liberación de los mercados condenan a los estados nacionales a ser desplazados definitivamente del papel que desempeñaban como reguladores del ciclo económico, de modo que no perturben y gasten cada vez menos? ¿Hay algún espacio posible de acción para quienes diseñan políticas nacionales desde el Estado o estamos condenados, por la globalización, a renunciar de modo irreversible a tales políticas?

Globalización y derechos humanos

Sin duda, el hecho de que el Estado se haya desprendido de algunas de sus funciones se puede vincular a los requisitos y prácticas de la globalización. La globalizadón parecería ofrecer más desventajas que ventajas a los habitantes de los Estados menos favorecidos en el reparto de la riqueza, pero en la actualidad aparece una nueva dimensión por explorar: los derechos humanos.

El carácter universal de ciertos derechos inherentes a la dignidad del ser humano —derechos que no se le pueden negar a nadie por motivos de religión, etnia, nacionalidad, sexo o cualquier otra condición— como el de residir en la tierra de sus padres sin sufrir persecución ni discriminación alguna, el de vivir con dignidad donde se encuentre, el de elegir libremente su vida, sus creencias —respetando la libertad del prójimo— el de acceder sin obstáculos al saber, a la salud, a una vida digna y honorable es la base del reclamo de algunas instituciones internacionales y organismos no gubernamentales, que exigen su respeto, por encima de las divisiones estatales.

Pero este reclamo choca con los derechos de los Estados que arguyen que no solo ejercen poder sobre una determinada comunidad y un determinado territorio, sino que también deben defenderse de la intervención de los agentes externos. Así, la defensa en escala internacional de los derechos humanos puede ser considerada —por algunos gobiernos— como una intervención no autorizada en los asuntos internos del Estado.

La ciudad global

La globalización de la economía determinó el surgimiento de nuevos tipos de ciudades: las ciudades globales, que conforman los centros de comando de la nueva economía global. Allí se concentran las sedes de los principales bancos y los principales mercados financieros, así como los centros de producción de servicios avanzados en escala mundial.

Las tres ciudades globales típicas son Nueva York, Londres y Tokio. Otros centros importantes de servicios financieros y empresariales en escala internacional son Hong Kong, Osaka, Frankfurt, Zurich, París, Los Ángeles, San Francisco, Amsterdam y Milán.

Otras ciudades, sin ser «ciudades globales» propiamente dichas son importantes en escala regional, a medida que surgen «mercados emergentes» en distintos países del mundo; por ejemplo, Madrid, Sao Paulo, Buenos Aires, México, Taipei, Moscú y Budapest.

El hecho de convertirse en un centro de la economía global ha implicado fuertes transformaciones en las ciudades que se han convertido en sedes de estos procesos. En general, estas ciudades han experimentado una fuerte suba de los valores de los terrenos y de los edificios. Además, han requerido cuantiosas inversiones, tanto públicas como privadas, para adaptarse a las exigencias de estas nuevas funciones. Infraestructura de transporte (aeropuertos, autopistas, ferrocarriles urbanos); telecomunicaciones; edificios de oficinas «inteligentes», hoteles cinco estrellas, centros de convenciones, centros culturales, centros comerciales, etc., son algunos de los elementos que forman parte de estas adaptaciones que expresan la conexión con la economía global.

Globalización y consumo

Hasta hace algunos años, muchos de los bienes destinados al consumo se producían en el propio país, había aduanas estrictas y barreras arancelarias que cada uno de los países imponían para priorizar las producciones nacionales por sobre los bienes importados.

A partir de la consolidación de la economía globalizada, las formas de consumo se han difundido por el mundo y resulta habitual que determinados objetos o costumbres que estaban asociadas a determinadas áreas del mundo, hoy se manifiesten en países muy distintos de aquellos en los cuales tuvieron origen: las casas de comidas rápidas (fastfood) o el consumo de bebidas gaseosas constituyen dos ejemplos de costumbres culinarias estadounidenses actualmente extendidas a todo el mundo.

Sin embargo, especialmente en los países más pobres, gran parte de la población queda fuera de este circuito y solo accede al mensaje publicitario de espacios y productos elaborados para las personas que pueden adquirirlos en el mercado. El nivel de ingreso, que es desigual entre diferentes sectores de la población, se interpone entre el deseo y el consumo real.

Dentro de la globalización de los mercados, las hamburguesas y las bebidas colas lleva la delantera. Niños y adolescentes son sus principales consumidores. No hay duda que para los adolescentes de entre 10 y 16 años la hamburguesa ejerce un mágico poder de seducción. A veces los padres también la eligen.

La hamburguesa nació a orillas del estuario del río Elba, en Hamburgo, Alemania. Se la encontraba en todos los bares de Hamburgo con el nombre de Frikadelle. Pero su fama comenzó cerca de otro río, el Mississippi, en la ciudad de St. Louis, en los Estados Unidos. Ahí la llevaron unos comerciantes alemanes, a una exposición mundial, en 1904, a los que se les ocurrió darle una forma más aplanada que su original alemán y colocarla entre dos mitades de pan.

Rápidamente los americanos del norte se convirtieron en adictos a estos panecillos rellenos a los que llamaron con el nombre de los comerciantes que los llevaron. Había nacido la hamburguer, es decir, la hamburguesa y sus variedades. Si en el medio del pan se le pone jamón ahumado o panceta se llama Bacon-burguer; con queso, Cheeseburger; con lomo, Beefburguer, con salchichitas de Frankfurt, Franfburguer.

En 1955 se creó en Los Angeles el primer «limpio y rapidísimo» restaurante de hamburguesas, acompañadas de papas fritas en bolsitas y una bebida cola. El éxito hizo que en los próximos años se crearan cadenas de estos restaurantes a lo largo y ancho de muchos países del mundo, todos con características semejantes: muy limpios y donde se puede comer muy rápido este menú que siempre tiene el mismo esquema: la hamburguesa, las papas fritas y la bebida «cola».

Fuente: Educación Cívica 2 – Editorial Santillana – Secundaria – Casullo, Bordone, Hirschmann y Otros –

¿De Que Nacionalidad Es El Pontiac?: «En estas redes mundiales, los productos son combinaciones internacionales. Lo que se intercambia entre las naciones es con menos frecuencia el producto terminado que la especialización para resolver los problemas (investigación, diseño del producto, fabricación), para identificarlos (marketing, publicidad, encuestas al consumidor), y para coordinar los servicios (financiamiento, búsqueda, contrataciones), así como ciertos servicios y componentes de rutina, todo lo cual se combina para crear valor.

Por ejemplo, cuando un norteamericano compra un Pontiac Le Mans a General Motors, inconscientemente está realizando una transacción internacional. De los 10.000 dólares que paga a General Motors, cerca de 3.000 van a Corea del Sur, donde se efectuaron los trabajos de rutina y las operaciones de montaje; 1.750 dólares van a Japón por la fabricación de los componentes de vanguardia (motores, eje de dirección e instrumentos electrónicos); 750 dólares a Alemania por el diseño y el proyecto del prototipo; 400 dólares a Taiwan, Singapur y Japón por los pequeños componentes; 250 dólares a Gran Bretaña por los servicios de marketing y publicidad; y cerca de 4.000 dólares pasan a los intermediarios estratégicos de Detroit, a los abogados y banqueros de Nueva York, a los ‘lobbistas’ de Washington, a las aseguradoras de todo el país, y a los accionistas de General Motors -la mayoría de los cuales son norteamericanos, aunque hay un número creciente de extranjeros-.»

ROBERT REICH.
El trabajo de las naciones. Hacia el capitalismo del siglo XXI.
Javier Vergara Editor, Buenos Aires, 1993.

PROBLEMAS:

Las tendencias a la globalización están dejando también al descubierto nuevos problemas.

■ En lo cultural la universalización uni-ficadora. tiene el peligro de hacer perder la identidad, la personalidad de individuos y pueblos. Esto lleva a la sensación de «pérdida de lugar en el mundo» y, para contrarrestarla, está resurgiendo en muchos casos la tendencia contraria: un nacionalismo agresivo y un renacimiento del racismo que está desatando conflictos de un alto grado de violencia.

■ En lo social, la idea de que el mercado por sí sólo puede regular la vida de una sociedad ha debilitado o ha hecho desaparecer el rol que cumplía el Estado en los servicios sociales, en la educación, en la salud y en la protección de los más necesitados. Amplios sectores están quedando desguarnecidos y marginados, como consecuencia de la aplicación de estas políticas globaliza-doras en América latina.

■ En lo político, la consecuencia es la de un creciente descreimiento del papel de las instituciones públicas para resolver los asuntos públicos, lo que puede debilitar las recientemente recuperadas democracias latinoamericanas.

El dilema del futuro próximo pasa alrededor del papel que deberá cumplir en esta etapa el Estado, su relación con el mercado y el conjunto de los problemas sociales y culturales. De no resolverse, las consecuencias de la pobreza, la violencia, la exclusión social, el racismo, crearán un marco apropiado para nuevos autoritarismos y pérdida de las libertades.

Fuente Consultada:
Economía Las Ideas y los Grandes Procesos Económicos Rofman-Aronskind-Kulfas-Wainer
Educación Cívica 2 – Editorial Santillana – Secundaria – Casullo, Bordone, Hirschmann y Otros –

Caracteristicas del Socialismo Origen y Consecuencias Ideologia Marx

Resumen Características del Socialismo

El sistema socialista: El sistema socialista nació con el propósito de reorganizar la sociedad, como reacción a las desigualdades sociales existentes en el capitalismo. Carlos Marx proporcionó la teoría, y Lenin la práctica. Este sistema pretendía una mejor distribución de la riqueza, una sociedad más justa e igualitaria. El partido comunista de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, en una declaración de 1961, consideraba que:

– el comunismo es un sistema social sin clases, en el cual los bienes de producción son de propiedad estatal;

– en él existe una igualdad social;

– bajo este sistema crecen las fuerzas de producción sobre la base de un desarrollo constante de la ciencia y la técnica;

– rige el principio: «de cada uno según su capacidad, a cada uno según sus necesidades».

Desde 1917 en la Unión Soviética y después de la Segunda Guerra Mundial en otros países, el socialismo ha sido un modo de organizar el Estado, la sociedad y la economía sobre los principios de igualdad y solidaridad que pretendían poner fin a la explotación del hombre por el hombre.

Ese sistema fracasó. La parte del mundo controlada por el comunismo cambió y surgieron nuevos protagonistas de la economía mundial. Cuando la URSS dejó de existir y con ella el principal modelo socialista, se dijo que más que un fracaso eco-nómico y político, es la quiebra y el fracaso de una ideología.

Características del modelo económico socialista: Este modelo tiene como objetivos:

  • Terminar con la propiedad privada y sustituirla por una propiedad colectiva o estatal, al igual que los medios de producción: el Estado gestiona las empresas o cede la gestión a cooperativas, y la propiedad privada se reduce a bienes personales.

  • Eliminar las clases sociales y establecer la vigencia del proletariado en tanto se constituye a sociedad comunista, sin clases y sin Estado. ¡Realizar una planificación centralizada de la producción, la distribución y el consumo.

  • El Estado dirige la economía mediante planes que marcan los objetivos de desarrollo.

  • Un partido único, el Partido Comunista, domina la vida política y económica, ejerce el monopolio del poder y controla la administración, las empresas, etc. interés social, por el que los beneficios económicos deben permitir la atención sanitaria, cultural y educativa de todos.

Caracteristicas del Socialismo Origen y Consecuencias Idelogia MarxCarlos Marx (1878-1883) nació en Prusia, Alemania. En 1848 redactó, junto con Engels, el Manifiesto Comunista, que contiene los principios esenciales de su doctrina. En (867 se publicó el primer volumen de El Capital, donde enunció su teoría política y económica.

Esta se basaba en el análisis de la historia y parte del estudio de las relaciones económicas de la producción; además, destacaba la importancia del trabajo. Construyó un modelo económico para demostrar cómo el capitalismo explotaba a su clase trabajadora y cómo esta explotación conduciría inevitablemente a su destrucción.

Fuentes:
Espacios y Sociedades del Mundo Política, Economia yu Ambiente de C.V. Bertone de Daguerre y S.M. Sassone
Historia del Mundo Contemporáneo Cronos A. Fernández
Las Ideologías en el Siglo XXI Ignacio Massun
Enciclopedia Wikipedia

Caracteristicas del Capitalismo Origen y Consecuencias Liberalismo

Resumen de las Características del Capitalismo

En el análisis de la economía de un país en particular se plantea siempre la necesidad de identificar claramente su marco institucional y la influencia que este ejerce sobre su estructura económica. O sea: los hombres adoptan distintas formas de organización social para el desempeño de su actividad económica; dichas formas se denominan sistemas económicos. Se reconocen dos sistemas o modelos de Estado: el capitalista y el socialista.

Toda economía nacional debe resolver algunas cuestiones económicas fundamentales como: ¿Qué clases y cantidades se producirán de todos los posibles bienes y servicios? , ¿Cómo son empleados los recursos económicos para producir tales bienes?

El sistema capitalista: El modelo económico capitalista es el dominante en el mundo actual. Nació con la Revolución Industrial y el liberalismo económico de Adam Smith. El capitalismo es un sistema de organización económica, donde el funcionamiento económico de la sociedad descansa en las leyes de mercado y la interacción del interés individual y la competencia. Es un régimen económico que se basa sobre el predominio del capital como elemento de producción. Se rige por la libre competencia y la ley de la oferta y la demanda.

La concentración de empresas y la necesidad de recurrir a la banca para aumentar las inversiones originó, a fines del siglo XIX, el capitalismo financiero. En el capitalismo financiero las grandes empresas llegan a un nivel cíe ganancias (debido a las actividades productivas) que les permiten tener excedentes que vuelcan al mercado financiero. Grandes sociedades accionarias empezaron a controlar los mercados y a fijar las calidades y los precios de los productos.

El capitalismo ha adoptado dos formas de gobierno clásicas: la monarquía y la república. Ahora bien, al lado de las monarquías parlamentarias y las democracias, como las de Europa occidental, conviven monarquías autoritarias o dictatoriales, como las de algunos países árabes, y junto a repúblicas democráticas, las hay también dictatoriales, como las africanas. El capitalismo, en su evolución histórica, ha ido pasando por diferentes fases y en la actualidad no existe en ningún lugar del mundo en su forma clásica.

Características del modelo económico capitalista:

  • Libertad de actuación.

  • Poder político diversificado.

  • Partidos políticos múltiples.

  • Respeto incondicional por la propiedad privada; los medios de producción son de propiedad privada, las empresas pertenecen a una persona o a varias que se unen en sociedades.

  • Absoluta libertad de mercado.

  • La producción y el mercado son libres; fabrica, compra y vende libremente toda clase de bienes y servicios que pueden ser demandados por la sociedad.

  • Inexistencia del planeamiento centralizado.

  • Libertad en la formación de los precios, que por lo tanto son libres.

  • Las empresas son las que determinan el precio de los productos, ateniéndose a la ley de la oferta y la demanda.

  • Libre contratación de trabajo.

  • El móvil principal del empresario es la obtención del máximo beneficio en el menor tiempo posible; el beneficio es considerado una recompensa lógica al riesgo asumido por el empresario.

Caracteristicas del Capitalismo Origen y Consecuencias LiberalismoAdam Smith (1723-1790) nació en Escoda. Estudió Lenguas y Ciencias Morales y Políticas en Oxford. Es considerado el fundador de la escuela clásica del pensamiento económico. En 1776 publicó la Investigación sobre la Naturaleza y Causas de la Riqueza de las Naciones, en donde desarrolla su doctrina económica, doctrina que defiende los derechos individuales y la propiedad privada.

Individualismo Económico: Cada individuo en particular pone todo su cuidado en buscar el medio más oportuno de emplear con mayor ventaja el capital de que puede disponer. Lo que desde luego se propone es su propio interés, no el de la sociedad en común: pero estos mismos esfuerzos hacia su propia ventaja le inclinan a preferir, sin premeditación suya, el empleo más útil a la sociedad como tal (…).

Todo sistema de preferencia extraordinaria o de restricción, se debe mirar como proscrito, para que de su propio movimiento se establezca el simple y obvio de la libertad labrantil, mercantil y manufacturante.

Todo hombre, con tal que no viole las leyes de la justicia, debe quedar perfectamente libre para abrazar el medio que mejor le parezca para buscar su modo de vivir y sus intereses; y que puedan salir sus producciones a competir con las de cualquier otro individuo de la naturaleza humana.

ADAM SMITH: La riqueza de las naciones (1776).

PARA SABER MAS….

La ley de la oferta y la demanda no es una ley escrita sino que se da naturalmente en el mercado, si nadie interviene para impedir su funcionamiento. Los siguientes casos demuestran teóricamente su funcionamiento:.

Caso 1: la oferta es mayor que la demanda (es decir, la cantidad que se vende de un producto es mayor que la cantidad de compradores). En este caso, el productor deberá bajar los precios a fin de que más gente le compre (es decir, para aumentar la demanda). Pero como algunos productores no podrán competir (por falta de compradores y porque sus ganancias serán menores), dejarán de producir el producto.

Caso 2: la oferta es menor que la demanda (es decir, la cantidad que se vende de un producto es menor que la cantidad de compradores que lo desean). En este caso, los compradores compiten por conseguir el producto, por lo que están dispuestos a pagar más. Por lo tanto, el precio de un bien escaso sube. Si el precio sube, quien lo produce gana más, y habrá más personas interesadas en producir ese producto. Y como el precio será alto, menos personas podrán pagarlo. Es decir, se podrá volver al caso 1.

De esta manera, la oferta y la demanda regulan el precio y la producción de determinados bienes, hasta llegar un equilibrio entre ambas fuerzas, sin necesidad de la intervención del Estado. La función de éste sería sólo garantizar la libertad de los productores y de los compradores. Esta «no intervención» del Estado podría resumirse en la fórmula francesa » Laissez-faire, laissez-passer» («dejar hacer, dejar pasar»). Así, la economía se regularía sola.

Fuentes:
Espacios y Sociedades del Mundo Política, Economia yu Ambiente de C.V. Bertone de Daguerre y S.M. Sassone
Historia del Mundo Contemporáneo Cronos A. Fernández
Las Ideologías en el Siglo XXI Ignacio Massun
Enciclopedia Wikipedia

Ver: Surgimiento del Primer Capitalismo en la Edad Media

Ver: Historia de las Ciudad Industrial

Ideas del Liberalismo Politico Pensamiento de Locke y Hobbes

Ideas del Liberalismo Político
Pensamiento de Locke y Hobbes

El liberalismo político nace en las luchas contra las monarquías absolutistas y el símbolo de su instauración es la revolución francesa de 1789,aunque en Inglaterra se había producido con anterioridad un proceso que determinó la formación de instituciones liberales y en Estados Unidos, la independencia Americana marca el inicio de este sistema en el nuevo Continente.

El liberalismo político reivindica para el individuo su derecho a la libertad y a la igualdad en contraposición con los principios de la monarquía que establecían privilegios transmitidos por herencia de una cíase limitada que era la nobleza. De esta manera, la aparición del liberalismo significa una revolución, un cambio radical, al abolir los privilegios de la nobleza y el derecho de la monarquía a transmitir el poder por herencia.

El advenimiento del liberalismo político introduce en el gobierno la división de poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), el sufragio universal, aunque en los primeros tiempos posteriores a la Revolución Francesa se aplicó el sufragio censitario o limitado (ver sufragio), la libertad de elegir y ser elegido en función de gobierno; la libertad de expresarse y de obrar como se quiera con el único limite impuesto por la libertad de los otros.

El liberalismo también introduce el principio de la seguridad personal a través del Hábeas Corpus que protege al individuo de las detenciones arbitrarias. Todas las libertades actuales son impuestas por este sistema: inviolabilidad del domicilio, de la correspondencia, libertad de circulación, etc.

¿Qué es la libertad? : La base del liberalismo es la conquista de la libertad del individuo. Y esa libertad fue definida a partir de la ausencia de coacción. En este despertar de la humanidad de su largo sometimiento a un pensamiento y a una moral única e impuesta coactivamente, los filósofos liberales vieron, ante todo, la libertad en su aspecto «defensivo» frente al poder del Estado , pero pronto advirtieron que esa libertad no puede ser pasiva, sino que daba lugar a una actuación, surge así la segunda forma de la libertad como posibilidad de participación en la vida política, en la investigación científica, en la actividad económica.

EL LIBERALISMO POLÍTICO:
Liberalismo clásico Aunque haya dado lugar a reacciones muy contrapuestas, el liberalismo, como doctrina política moderna, se ha centrado sistemáticamente en una única, por más que compleja, idea: la defensa de la libertad en general y de las libertades del individuo contra los abusos del poder, basada en una concepción de los individuos como actores racionales y autónomos, cada uno de igual valor y por tanto merecedor de igual consideración.

hobbesLos orígenes de esta perspectiva suelen remontarse a las obras de los filósofos ingleses Thomas Hobbes y John Locke. Conmocionados por la agitación social y el sufrimiento humano causado por décadas de conflicto religioso en la primera mitad del siglo XVII, primero Hobbes y luego Locke empezaron a reflexionar sobre los fundamentos y la justificación del gobierno.

Ambos coincidían en que el poder del soberano sólo se justificaba por el consentimiento de los gobernados, y Locke sostuvo que le competía al Estado salvaguardar los derechos naturales y la propiedad de sus ciudadanos.

En Dos tratados sobre el gobierno civil (1690), Locke proporcionó buena parte de la inspiración teórica para las dos grandes revueltas transformadoras del siglo siguiente, las revoluciones francesa y americana; y fue en gran medida en el curso de estos acontecimientos cuando el individuo se liberó de las garras de la tradición antigua y la autoridad.

Entonces decimoe que el liberalismo es una filosofía política orientada hacia la salvaguardia de la libertad del individuo, justificación última de la sociedad política. Esta libertad individual no puede depender de la decisión exclusiva del rey, que tendría la facultad de revocarla; el titular último del poder es el pueblo.

El poder popular, o la soberanía nacional, que es la expresión utilizada, implica la limitación de las facultades de los reyes, mediante constituciones, en las cuales se consignan las garantías de los ciudadanos y la división de los poderes, que nunca deben estar concentrados.

En 1830 Thiers, en un articulo famoso, formula el principio de que el rey reina, pero no gobierna. El derecho a legislar corresponde únicamente a los parlamentos y los ciudadanos no están obligados a cumplir más que lo que las leyes disponen, conforme a la interpretación que de ellas hacen jueces independientes.

Como doctrina, el liberalismo nació en Inglaterra, en la revolución de 1688, y no dejó de evolucionar y enriquecerse en contenido teórico hasta el Acta de Reforma de 1867, que amplió decisivamente la base electoral. La ilustración es todo un símbolo, porque no se deciden ya las grandes cuestiones políticas en los salones de los palacios o en las cámaras reales sino que se debaten en los parlamentos. Y quienes se sientan en ellos deben su poder a una decisión libre de los votantes. Por otra parte los debates parlamentarios exigen a los oradores que previamente estudien las cuestiones, reúnan datos estadísticos, lean la correspondencia que les remiten los ciudadanos. Con toda justicia puede afirmarse que en el Parlamento de Londres nació la democracia contemporánea.

Los ciudadanos no constituyen un conjunto homogéneo sino que se agrupan en partidos, cuyos líderes pueden acceder, tras el resultado de las elecciones, a los parlamentos.  Los pueblos continentales poseían escasa experiencia del funcionamiento de los partidos, para los que en principio sólo encontraban un antecedente en el funcionamiento de los clubs de la Revolución Francesa, pero pronto se forjaron estos grupos de orientaciones divergentes —reaccionarios, moderados, independientes, revolucionarios— que convierten la vida política en un juego de tensiones, propaganda y sucesión de programas y gestiones de gobierno. Con el mismo propósito de impedir concentraciones de poder postula el liberalismo las autonomías provinciales y municipales, en merma de la jurisdicción de los poderes centrales

Finalmente la libertad del individuo está garantizada, frente a cualquier abuso, por una serie de derechos que regulan todos los códigos; integridad personal y familiar, libertad religiosa y de industria, protección de la propiedad. Y un derecho imprescindible de tipo social, libertad de prensa, proclama de todas las revoluciones, porque sólo mediante la concurrencia de una prensa libre se pueden expresar los partidos y decidir en elecciones los ciudadanos entre las varias opciones que se les ofrece.

Un texto de Benjamín Constant, de su obra De la libertad de los antiguos comparada a la de los modernos, ofrece uno de los resúmenes más claros de lo que es el liberalismo político: “La libertad es el derecho que cada uno tiene a estar sometido sólo a las leyes, de no ser detenido, encarcelado ni condenado a muerte o molestado, en cualquier forma que sea, por el capricho de uno o más individuos. Es el derecho que todos tienen a expresar su opinión, a seguir sus inclinaciones, a trasladarse de un lugar a otro, a asociarse. Es, finalmente, el derecho a influir sobre la marcha del Estado, bien sea nombrando todos o parte de los funcionarios, bien aconsejando o preguntando, o mediante las peticiones que la autoridad esté más o menos en la obligación de tomar en consideración”.

Otra manera de restringir el poder estriba en limitar su actuación al campo estricto de la política, postulando su no intervención en las actividades económicas y sociales; es la doctrina del laissez faire, laissez passer. Nos encontramos aquí con una de las insuficiencias del liberalismo, cuya concepción del Estado-gendarme, que sólo interviene en los casos de flagrante delito, centra sus funciones en el mantenimiento de la libertad individual y descuida el ámbito de la justicia social.

El liberalismo aparecerá así como un movimiento inoperante para enfrentarse a las contradicciones y problemas de la Revolución Industrial —otras ideologías más revolucionarias surgen como banderas ante los problemas sociales— y por otra parte, por su negación de la soberanía real y su exigencia de consignar en textos escritos los derechos ciudadanos, es considerado como ideología subversiva por los monarcas de la Restauración.

El liberalismo comporta la destrucción del antiguo orden político, en este sentido es revolucionario; despreocupado de las estructuras sociales se convierte en ideología de una clase, la burguesía, en este sentido es conservador. René Remond ha reflejado esta ambivalencia:

“Una vez y otra, revolucionario y conservador, subversivo y conformista. Los mismos hombres pasarán de la oposición al poder, los mismos partidos del combate contra el régimen a la defensa de las instituciones.»

El temor a la revolución social inclina a los liberales a interpretar en sentido restrictivo la soberanía nacional, con la negación del sufragio universal; sólo poseen derecho de voto los grupos con un determinado nivel de riqueza o de cultura, la burguesía del dinero y del talento. Constitución escrita, monarquía limitada, elecciones y partidos políticos, sufragio censatario, descentralización, igualdad jurídica y desigualdad social son rasgos que perfilan las sociedades políticas del liberalismo europeo.

Ideas del Liberalismo:

Interpreta la naturaleza humana y supone que con mayores cuotas de libertades se alcanzan mayores niveles de prosperidad.

El hombre obtiene mas beneficio haciendo lo que se le plaza, que sometiéndolo para que haga lo que a otros les place.

El ejercicio de la libertad individual es el camino ideal para el bienestar del individuo.

Las relaciones entre los individuos deben ser controladas y regidas por una norma nacional, la Constitución, que garantizara los derechos toda la sociedad.

Cada individuo es responsable de sus actos deberá respetar los derechos de sus semejantes.

Todos los hombres nacen libres e iguales ante la ley.

La tolerancia y la razón son los pilares fundamentales de la ideología liberal.

El individuo buscando su progreso individual, (usando su libertad, talento y conocimiento) ira formando una sociedad mejor.

La religión es una convicción personal y nada tiene que ver con el estado, se puede creer o no en Dios, pero igualmente se es un buen ciudadano.

Se deben liberar todas las fuerza creativas de la sociedad, la cual se ira construyendo de manera positiva, mejorando día a día.

En lo político defienden la separación de los poderes , la soberanía nacional y  el sufragio universal.

Fuentes:
Historia del Mundo Contemporáneo Cronos A. Fernández
Las Ideologías en el Siglo XXI Ignacio Massun
Enciclopedia Wikipedia.

El liberalismo economico Adams Smith

El liberalismo Económico:Adams Smith

El inicio del liberalismo económico está en su lucha contra el sistema económico político absolutista. Con su habitual agudeza Voltaire reivindica la virtud del empresario contra la nobleza ociosa en estos términos: «el negociante oye hablar tan a menudo con desprecio de su profesión que es lo suficientemente tonto como para enrojecer de ella. No sé, empero, quién es más útil a un Estado, un señor bien empolvado que precisamente a qué hora el rey se levanta, a qué hora se acuesta, y que se da aire de grandeza haciendo el papel de esclavo en la antecámara de un ministro, o un negocio que enriquece a su país, desde su despacho dando órdenes a Surate y al Cairo contribuye a la felicidad del mundo.»

También tuvieron que luchar contra las teorías mercantilistas que defendían regulación de la economía por el Estado. La libertad económica tiene su base en el conocimiento de la realidad que sólo los empresarios y comerciantes tienen.

padre del liberalismoDurante la primera fase de la Revolución Industrial el liberalismo político define un modelo de Estado; una teoría similar trata de definir un modelo de economía. Se considera a Adam Smith (imagen) , con su obra La riqueza de las naciones (1776), como el fundador del liberalismo económico y el iniciador del período de los llamados economistas clásicos.

El propósito de Smith, como el de los fisiócratas y los mercantilistas, era descubrir el procedimiento de enriquecer al Estado, como demuestra su título, pero llega al convencimiento de que es condición previa el enriquecimiento de los individuos, y éste es el meollo de su obra: “Cuando uno trabaja para sí mismo sirve a la sociedad con más eficacia que si trabaja para el interés social”, es su axioma de la armonía entre el interés particular y el general.

Adam Smith es el gran panegirista de la libertad económica; para él es inútil la intervención del Estado, que habían predicado los mercantilistas; el orden se establece por sí mismo, por el juego de la oferta y la demanda. Si un producto es solicitado sube el precio y se favorece su elaboración, con lo que todo vendedor es retribuido según la importancia de los servicios que presta; la actividad concurrente garantiza el orden, la justicia y el progreso de la sociedad.

La llamada doctrina del laissez faire llena una etapa del pensamiento y de la actividad económica. En su base se esconde una glorificación de la libertad: el mercado se regula por libre concurrencia, el trabajador elige libremente su trabajo, la mano de obra se desplaza libremente, el contrato de trabajo es un acuerdo libre entre patronos y obreros.

El papel del Estado se reduce a defender la libertad de una actividad económica autónoma de cualquier regulación política. Los críticos de la escuela clásica distinguieron, como Sismondi, entre la libertad teórica y la real, que suponía igualdad.

Laissez faire («dejar hacer, dejar pasar»)

Una característica del liberalismo económico es la que indica al Estado que debe «dejar hacer, dejar pasar» es decir no intervenir. El mayor abanderado de esta idea es Bentharn: «el gobierno no puede hacer nada mas que lo que podría hacer para aumentar el deseo de comer y de beber.

Su intervención es perfectamente inútil.»” y agrega: «Los impuestos no deben tener otro objeto que su objeto directo: el de producir una renta disminuyendo el gravamen tanto cuanto sea posible. Cuando se quiere hacerlos servir como medios indirectos del estímulo o de restricción para tal o cual especie de industria, el gobierno, como lo hemos visto ya, no consigue mas que desviar el curso natural del comercio y dar la dirección menos ventajosa a los negocios.»

Adams Smith liberalismo politico¿Cómo es que esta libertad económica absoluta puede regular la economía de una Nación? Mediante la ley de la oferta y la demanda que los liberales clásicos consideran una ley natural, como la que regula el ciclo de las estaciones o la ley de la gravedad. Cuando un producto es demandado por la gente en cantidades superiores a las existentes el precio sube.

Al subir algunos compradores se retraen y destinan su dinero a otros productos. Al ver esos precios más altos, los poseedores del capital invierten en producir esa mercadería que ahora se ha vuelto muy rentable y por su competencia hacen que el precio baje.

De esa manera la ley de la oferta y la demanda no sólo regula el precio de las mercaderías sino que reasigna el uso de los capitales y la mano de obra a aquellos que más demandan los consumidores.

Cuando el Estado interviene fijando el precio de un producto, o colocando impuestos diferenciales a determinadas mercadería, destruye ese equilibrio natural y determinados productos sobrarán y otros escasearán. Cada vez que se fijan precios máximos, se produce desabastecimiento.

Las leyes del mercado, basadas en el juego de la oferta y la demanda, son la mano invisible que rige el mundo económico y a la larga equilibran la producción y el consumo de los diversos artículos. Toda barrera artificial, incluso entre las naciones, que dificulte las leyes de mercado, debe ser abolida; se postula el incremento del comercio internacional, principio que casa perfectamente con las necesidades de las potencias industriales.

Para decirlo en términos más modernos, el Estado se debería limitar a mantener el orden y hacer cumplir los contratos que las partes firmen libremente. Todo lo demás debería quedar librado a las leyes de la economía. Cada individuo deberá trabajar y ahorrar  para educar a sus hijos, para enfrentar enfermedades y accidentes, y para mantenerse en la vejez y la invalidez.

Se considera factor imprescindible del desarrollo la acumulación de capital, al que se exalta como rector y benefactor de la sociedad. Adam Smith escribe: “La industriosidad de la sociedad sólo puede aumentar en proporción al aumento de su capital”. De esta forma la doctrina del beneficio ilimitado queda canonizada.

El pensamiento liberal centra su preocupación en la trilogía ganancia, ahorro, capital. El interés individual y el social coinciden siempre, asegura Adam Smith; más lejos llega Malthus cuando condena la asistencia a los desvalidos por ser perjudicial para la sociedad; la felicidad general no sería posible “si el principio motor de la conducta fuera la benevolencia”.

La ideología del liberalismo económico favoreció el proceso de industrialización, la creación de mercados mundiales, la acumulación de capitales, el surgimiento de empresas gigantescas, dimensiones todas que se reflejan en la segunda fase de la Revolución Industrial; pero separó la ética de la economía y se despreocupó de los problemas sociales de la industrialización.

Individualismo Económico: Cada individuo en particular pone todo su cuidado en buscar el medio más oportuno de emplear con mayor ventaja el capital de que puede disponer. Lo que desde luego se propone es su propio interés, no el de la sociedad en común: pero estos mismos esfuerzos hacia su propia ventaja le inclinan a preferir, sin premeditación suya, el empleo más útil a la sociedad como tal (…).

Todo sistema de preferencia extraordinaria o de restricción, se debe mirar como proscrito, para que de su propio movimiento se establezca el simple y obvio de la libertad labrantil, mercantil y manufacturante.

Todo hombre, con tal que no viole las leyes de la justicia, debe quedar perfectamente libre para abrazar el medio que mejor le parezca para buscar su modo de vivir y sus intereses; y que puedan salir sus producciones a competir con las de cualquier otro individuo de la naturaleza humana.

ADAM SMITH: La riqueza de las naciones (1776)

Adam Smith: El gran economista nació en una pequeña ciudad pesquera próxima a Edimburgo. Estudió en las Universidades de Glasgow y Oxford y fue catedrático de Glasgow y tutor, en Francia, del duque de Buccleuch. En 1776 se publicó su obra más importante: La riqueza de las naciones.

De esta obra magna se han destacado tres cosas: la abundancia de sus datos económicos, reunidos a lo largo de muchos años de lecturas; el esfuerzo por interpretar esos datos, presentando la naturaleza del proceso económico en términos de competitividad y mercado; la severa crítica del gobierno y la sociedad, abogando por cambios que permitieran el progreso de las naciones. Su influencia sobre el pensamiento económico posterior ha sido gigantesca.

Ideas Básicas del Liberalismo Económico:

Para los fisiócratas el origen de la riqueza de un estado es la tierra y su explotación, para los mercantilistas el origen de la riqueza en la exportación (venta) de su producción y la acumulación de capital y para los liberales el origen de la riqueza es el trabajo.

Afirma que el hombre busca el reconocimiento social, y que además es un ser ambicioso y egoísta, que desea crecer y progresar para lograr un bienestar. Pero no puede lograrlo individualmente por lo que se relaciona socialmente tratando de obtener mercancías que algunos de sus semejantes ya poseen. Para ello agudiza su ingenio y usa su talento y conocimiento para producir otras mercancías que a otros les puede interesar y así poder intercambiarlas o venderlas. Nace de esta manera el mercado comercial.

Para producir esas mercancías debe trabajar, por lo tanto el origen del progreso económico es el trabajo.

Debe fabricar gran cantidad de esos productos para obtener mayores ganancias y de esta manera deber organizar el trabajo, lo que obliga a la eficiencia y productividad.

El salario es lo que paga a un obrero por su trabajo y la ganancia es lo que obtiene de la venta de los productos fabricados.

La cantidad de trabajo que se emplea para producir un producto es el precio natural o el precio mismo. La ley de oferta y demanda determina el precio efectivo de ese producto. El mercado se auto-regula de  forma transparente , es «como una mano invisible» que va acomodando los precios de las mercancías en venta.

La acumulación de esa ganancia es el motor del capitalismo que lleva al progreso de la sociedad. Buscando el propio bienestar va construyendo una sociedad mejor.

Para que el sistema funcione es fundamental  que la sociedad esté ordenada y en armonía y el Estado debe garantizar ese orden mediante una Constitución.

El Estado no debe intervenir en la economía, «dejar hacer, dejar pasar», producir y exportar sin barreras y regulaciones.

ALGO MAS SOBRE ADAM SMITH
HISTORIA DE LA ECONOMÍA

Que el hombre más famoso de la historia de la ciencia económica. Nació en 1723 en una pequeña ciudad llamada Kirkcaldy, puerto ubicado frente a Edimburgo, la capital de Escocia. Su padre era un agente de aduanas. Asistió a la Universidad de Glasgow y luego a Oxford, para retornar a la primera, esta vez como profesor. Aquí publicó, en 1759, un libro titulado «Teoría de los sentimientos morales», en el que ya se vislumbra su inclinación por la economía.

En 1763 aceptó la interesante oferta -tanto desde el punto de vista profesional como de sus ingresos- de dirigir los estudios del joven duque de Buccleuch. Además de ser su tutor, debía acompañarlo en sus viajes por Europa, lo que le permitió visitar en Ginebra a Voltaire y en París a diversas personalidades, entre otros a Quesnay y Turgot. Su gran tratado «Investigación sobre la ‘naturaleza y causas de la riqueza de las naciones» se publicó en 1776. Su primera edición se vendió en seguida, pero sus puntos de vista se fueron imponiendo lentamente. Pasaron ocho años antes de que fuera citado en el Parlamento.

El primero que lo hizo (Charles James Fox) luego reconoció no haberlo leído nunca. El libro cubre muy diversos campos, pero quizá su contribución más importante haya sido la destructiva crítica que hizo al mercantilismo, que representaba la intervención del gobierno en todos los campos de la economía. La lucha final en Gran Bretaña por liberar el comercio de sus trabas comenzó en 1820, cuando los comerciantes de Londres presentaron al Parlamento un memorial en el que citaban con frecuencia a Adam Smith. Era famoso por sus distracciones. Un día salió al jardín en su bata de dormir, pero sumido en sus pensamientos caminó varios kilómetros antes de darse cuenta de lo inapropiado de su vestimenta.

Al final de su vida tuvo la satisfacción de recoger honores y respeto. Fue elegido rector de su vieja Universidad de Glasgow y luego inspector de aduanas de Edimburgo. Vio su libro «Riqueza de las naciones» traducido al dinamarqués, francés, alemán, italiano y español. Murió soltero en Edimburgo en 1790.

Antecedentes y Origen del Liberalismo Politico

Origen del Liberalismo Político
Principios y Antecedentes

CONTEXTO HISTÓRICO DEL ORIGEN DEL LIBERALISMO: En las últimas décadas del siglo XIX la economía capitalista basada en la industria se había consolidado considerablemente. El sistema industrial mostraba toda su capacidad de producir riqueza como ningún otro sistema lo había hecho.

Se estaban formando gigantescas empresas industriales, cuya producción no sólo alcanzaba para abastecer la demanda local, sino que sobraba para ser vendida en otros países.

Al mismo tiempo, los sectores sociales que se habían opuesto al pleno desarrollo de la industria en Europa –terratenientes y pequeños artesanos– habían perdido influencia política.

Gracias al crecimiento de la economía industrial se había constituido una importante clase obrera, que tendía a agruparse en sindicatos y partidos para expresar sus demandas frente a una economía que no tenía en cuenta sus derechos y necesidades.

Los países más industrializados eran las potencias europeas y los Estados Unidos de América, que comenzaban paulatinamente a desarrollar todo su potencial productivo.

Los países europeos llevaban a cabo políticas de expansión colonizadora, ocupando territorios en diversos puntos de África, Asia y Oceanía, de los cuales extraían los recursos necesarios para aumentar su producción.

El sistema económico mundial estaba organizado de acuerdo con las necesidades de los países más poderosos, sobre la toase de la llamada «división internacional del trabajo»: cada país producía (y exportaba) aquello que podía hacer de la manera más eficiente, en tanto que importaba otro tipo de bienes.

Por ejemplo, los países de América latina intercambiaban sus productos minerales y agrícolas con los países industriales, recibiendo de ellos bienes manufacturados.

Si bien el sistema capitalista industrial había sufrido situaciones de crisis sociales y financieras, había demostrado capacidad de recuperarse. El dominio de los industriales sobre la economía fortaleció sus convicciones sobre las ventajas del liberalismo.

Origen del Liberalismo
Pintura que muestra a la alta burguesía alemana en el restaurante del Jardín Zoológico de Berlín. Gracias al crecimiento de la economía se desarrolló una burguesía adinerada que confiaba ciegamente en la capacidad del capitalismo para restablecerse de las crisis.

EL LIBERALISMO: El conjunto de las transformaciones ideológicas y políticas que se habían desarrollado en Europa y América entre finales del siglo XVII y el fin del Imperio napoleónico (1815) conformaron una corriente ideológica y una doctrina política que conocemos como liberalismo.

Aunque la palabra «liberal» (amigo de la libertad), parece ser que fue acuñada en España, en las Cortes de Cádiz (1812), en sentido amplio el término «liberal» sirve desde el siglo XIX para denominar un conjunto de ideas que fueron la base y el sustento de los sistemas políticos creados por las revoluciones liberal-burguesas.

Además de su contenido político o económico, las ideas liberales se plasmaron también en un modo de entender la sociedad y en una actitud hacia las personas y las relaciones sociales.
Así, en nombre de la razón y del derecho de todo hombre a vivir libre, los liberales concibieron el universo como una inmensa mecánica cuyos engranajes obedecían a leyes naturales.

Por ejemplo, cuando Newton descubre las leyes elementales de la física, o Galileo afirma que la tierra gira en torno del sol, no ponen en tela de juicio ningún dogma de la Iglesia, sino algo mucho más radical: la presencia de Dios en cada acontecimiento.

Cuando los científicos a partir del Renacimiento van descubriendo las leyes de la naturaleza por medio de la ciencia, no niegan la existencia de Dios, al contrario atribuyen al creado haber dictado esas mismas leyes que ellos simplemente descubren, pero este cambio produce una alteración profunda en la tarea de la búsqueda de la verdad.

Hasta entonces, era Dios el que hacía salir el sol todas las mañanas por el este, y nada obstaba a que un día, a su Divino arbitrio, lo hiciera salir por el oeste.

Al descubrir leyes inmutables de la naturaleza, el «rol» del Creador quedaba limitado al momento de la creación, con lo que, estaban afirmando (por cierto de manera muy poco explícita) que el camino hacia la verdad lo brindaban la ciencia y no la teología.

Consideraban que la sociedad estaba compuesta por individuos y no por órdenes clases, o estamentos, y erigieron en doctrina la defensa de la libertad individual.

La libertad, que ellos definían como la ausencia de sometimiento a otros, era un bien en sí mismo en todos los campos: civil, religioso, político y económico.

La nueva ideología defendía la libertad de comprar, vender, contratar o establecerse, sin otros límites que el propio deseo y el respeto a la libertad de los otros.

La libertad no podía ser limitada por ningún tipo de autoridad, fuera política o espiritual. Defendían la libertad de pensamiento y denunciaban todo intento de limitar la libertad de conciencia y de creencias. Reclamaban el derecho a la libre reunión, a la asociación, a la expresión de las ideas, a la manifestación y a la libertad de prensa.

Asimismo, consideraban que la religión debía ser una convicción personal y no un asunto de la vida pública. Se podía creer o no en Dios y ser igualmente un buen ciudadano. Disociaban, por tanto, lo temporal de lo espiritual y defendían un Estado laico, no confesional.

Haciendo un poco de historia se observa que en Francia,  existía lo que luego se denominó el «antiguo régimen». Un rey absoluto, y una serie de nobles cortesanos que gozaban de toda clase de prerrogativas.

El lujo del palacio de Versalles se lograba a costa de impuestos que sometían a la miseria a la mayoría de la población. El alto clero (obispos y cardenales) y la nobleza eran una pequeña minoría, pero monopolizaban el poder económico y político del reino.

Por eso, el liberalismo en Francia se destaca por su carácter político. Buscan llegar a una forma de gobierno democrática y consagrar los derechos individuales.

Por lo tanto, los liberales rechazaban todo poder absoluto y desconfiaban de los poderes constituidos.

Eran partidarios de un régimen parlamentario con garantía de derechos y separación de poderes. Cada uno de los tres poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) equilibraba a los otros dos.

El poder no podía manifestarse bajo la forma de decisiones arbitrarias que provinieran de una autoridad que se reclamaba de derecho divino. Los liberales no eran hostiles a la monarquía, siempre que fuera constitucional y que los monarcas reinaran, pero no gobernaran.

Toda decisión debía emanar de una Asamblea elegida por sufragio, que representaba la voluntad general de la nación y para la que defendían una gran cantidad de prerrogativas.

La voluntad de la nación debía expresarse mediante la elaboración de leyes y debía ser la ley la que rigiera la vida pública. La Constitución era la gran ley, el marco que regulaba las relaciones entre los ciudadanos de un Estado y garantizaba sus derechos.

Pero además, para el liberalismo, las leyes debían garantizar el ejercicio individual de las libertades individuales frente al poder del Estado y se definía la libertad política como el conjunto de garantías del ciudadano ante los poderes públicos.

Los liberales deseaban un Estado que respetara las libertades y que hiciera aplicar una ley igual para todos.  

En Inglaterra la aristocracia inglesa venía arrancando concesiones a los reyes desde Edad Media.

La célebre Carta Magna de 1215 limitaba seriamente el poder real a favor del Parlamento. En 1679 el rey se había visto forzado a firmar el «bill de habeas corpus», y diez años después debieron firmar la «declaración de derechos» que reducía aún mas el poder real y reconocía algunos derechos de los ciudadanos.

En el siglo XVIII el parlamento tenía cada vez más poder y surgieron dos partidos políticos que disputaban las bancas del parlamento mediante el voto de los ciudadanos.

Inglaterra era vista en toda Europa como un modelo de libertad y tolerancia, a pesar de que había tenido persecuciones religiosas y otras atrocidades. Ya en el siglo XVIII la preocupación de los ingleses no era el poder real, sino la riqueza, los inventos Y el comercio monopólico con sus colonias que condujo a la revolución industrial.

Fuente Consultada: Economía Las Ideas y los Grandes Procesos Económicos Rofman-Aronskind-Kulfas-Wainer.

El Mercantilismo De Colbert Obra Economica Bajo el Absolutismo

El Mercantilismo De Colbert Obra Economica de Bajo el Absolutismo de Luis XIV

El Mercantilismo De Colbert Bajo el Absolutismo El mercantilismo es un conjunto de ideas económicas que considera que la prosperidad de una nación o estado depende del capital que pueda tener, y que el volumen global de comercio mundial es inalterable.

El capital, que está representado por los metales preciosos que el estado tiene en su poder, se incrementa sobre todo mediante una balanza comercial positiva con otras naciones (o, lo que es lo mismo, que las exportaciones sean superiores a las importaciones).

El mercantilismo: Concepto Se denomina mercantilismo al conjunto de teorías y principios cíe política económica que orientaron la acción de las monarquías absolutas, entre los siglos XVI y XVIII, hasta el ascenso del liberalismo.

No nació como una escuela económica por lo que tiene grandes diferencias entre los diversos países. Sin embargo, tiene objetivos comunes —más allá cíe las diferencias políticas, culturales y religiosas- en Italia, Alemania, Francia, España e Inglaterra.

El mercantilismo sugiere que el gobierno dirigente de una nación debería buscar la consecución de esos objetivos mediante una política proteccionista sobre su economía, favoreciendo la exportación y desfavoreciendo la importación, sobre todo mediante la imposición de aranceles.

La política económica basada en estas ideas a veces recibe el nombre de sistema mercantilista. (wikipedia)

colbert jean baptiste ministro de Luis XIV Rey de Francia

Jean-Baptiste Colbert (1619-1683), político francés, ministro de Luis XIV, que trató de reorganizar la estructura económica de Francia con el fin de incrementar los ingresos y crear un país autosuficiente. Nació en Reims. A la edad de 19 años, Colbert obtuvo un empleo en una oficina del ministerial.

En 1651 el cardenal Mazarino, primer ministro del rey Luis XIV, contrató a Colbert como intendente de su fortuna personal. Antes de morir en 1661, Giulio Mazarino recomendó a Colbert ante el joven rey para un ascenso.

Al principio Colbert no desempeñó ningún cargo, pero como abogado del rey entabló una acción judicial contra el superintendente de finanzas por malversación de fondos. En 1665 Colbert fue nombrado controlador general de finanzas.

Su dirección de los asuntos económicos de Francia permitió una época de esplendor y expansión. Reorganizó la Hacienda potenciando los impuestos indirectos sobre los directos. Mejoró las comunicaciones, red de carreteras y flota mercante, para potenciar el comercio interior y exterior.

Mercantilista y proteccionista, considera la economía mundial como un juego de suma cero en la que los países sólo pueden enriquecerse empobreciendo a los vecinos lo que se consigue mediante guerras comerciales. Es el creador de las grandes manufacturas reales, cuyos productos de cuidada calidad estaban destinados a la exportación. Fomenta la creación de grandes empresas y Compañías de Indias.

CONCEPTOS DEL MERCANTILISMO: Mercantilismo es el nombre que los historiadores utilizas para identificar un conjunto de tendencias económicas qué dommaron la práctica económica durante el siglo XVII, cuyo aspecto fundamental era la creencia de que el volumen total de comercio era inalterable.

Colbert, financiero francés, estableció: «El comercio causa un conflicto perpetuo, tanto en tiempos de guerra como de paz, entre las naciones de Europa, en lo que respecta a quién debería llevarse la mayor parte. Los holandeses, ingleses y franceses son los actores en este conflicto«.

Puesto que una nación podía ampliar el comercio y, por consiguiente, su prosperidad en detrimento de otras, para los mercantilistas la actividad económica era la guerra que se libraba con medios pacíficos.

Según los mercantilistas, la prosperidad de una nación dependía de una fuente llena de lingotes de oro y plata. Por esta razón se deseaba alcanzar un equilibrio comercial favorable, en el que los productos exportados fueran de mayor valor que los productos importados, con lo que se fomentaba un flujo de pagos en oro y plata que aumentaría la cantidad de metales.

Además, con objeto de favorecer las exportaciones, los gobiernos deberían estimular y proteger las industrias y el comercio de exportación, concediendo monopolios comerciales, impulsando la inversión en muevas industrias a través de subsidios, atrayendo artesanos extranjeros y mejorando los sistemas de transporte con la construcción de caminos, puentes y canales.

Por medio de la imposición de altos aranceles a los productos extranjeros se evitaría que entraran al país, porlo que no habría competencia con las industrias locales.

Las colonias también se consideraban valiosas, porque de ellas se extraían materias primas y eran mercado de los productos terminados.

El mercantilismo se concentró en la función del Estado, creyendo que su intervención en algunos aspectos de la economía era deseable en nombre del bien nacional.

Se predicaba la práctica de las dones gubernamentales para asegurar la superioridad de los productos de exportación, la construcción de caminos y canales, así como la concesión de subsidios para crear compañías de intervención gubernamental en asuntos económicos.

SOBRE COLBERT Y LUIS XIV: Colbert era un ser muy gruñon y malhumorado, pero Luis XIV tenía un gran aprecio por él y sus conocimientos.lización de una gran obra.

El antiguo servidor del cardenal Mazarino supo adaptarse a su nuevo señor, y su favor no sufrió ecilpse grave, pues el rey apreciaba la integridad, la intransigencia, el amor a los asuntos públicos y la gran capacidad de trabajo de su ministro.

Colbert acaparó poco a poco los cargos de la Hacienda, de las Edificaciones, de la Marina y de la Casa Real. Se enfrentó primero con los recaudadores arrendatarios de contribuciones; los financieros fueron obligados a reembolsar las ganancias excesivas, después de la caída de Fouquet.

Más de ciento un millones fueron recobrados así. Colbert estableció un orden estricto, con registros de los gastos y de los ingresos, previsiones y cuentas rigurosas, que permitían al Rey conocer exactamente la situación.

Durante algunos años, el presupuesto ‘fue equilibrado; a partir de 1672, Versalles y sus fiestas, las guerras y las pensiones concedidas a los cortesanos, provocaron el déficit y su cortejo de impuestos nuevos, de empréstitos, de ventas de cargos.

Cuando murió Colbert (1683), la deuda era ya enorme. «Hay que ahorrar cinco céntimos en las cosas necesarias y tirar millones cuando se trata de vuestra gloria», había dicho a Luis XIV.

Las ideas económicas de Colbert eran muy simples: es rico y poderoso un Estado que tiene mucho dinero. Hacía falta, pues, hacerlo entrar en el reino, e impedir que saliera; o dicho de otro modo, exportar, no importar.

Como Francia no poseía minas de oro, sólo las mercancías podían conseguirlo. Al tiempo que gravaba los productos extranjeros con pesadas tasas, Colbert quiso desarrollar considerablemente la industria, en cantidad y calidad.

Para conseguir la calidad, las fabricaciones fueron reguladas por treinta y ocho reglamentos y ciento cincuenta edictos, con inspectores de manufacturas encargados de velar por su aplicación.

Así,, productos irreprochables conseguirían una buena acogida en los mercados exteriores. En lo que respecta a la cantidad, Colbert practicó la intervención del Estado, que suministraba una parte de los capitales y numerosas ventajas a las nuevas manufacturas: tapicerías de Gobelinos, de Beauvais, de Aubusson, sedas de Lyon, encajes de Aubusson, espejos de Saint Gobain, etc.

El paño (Sedán, Normandía) y el hierro (Saint Etienne) fueron igualmente estimulados. Se mejoraron los caminos, se abrió el canal de los Dos Mares, en Aquitania, para unir el Mediterráneo y el Atlántico, se suprimieron peajes, y doce provincias deLcentro formaron las «cinco graneles circunscripciones», en el interior de las cuales esta ban abolidas las aduanas.

Ya veremos más adelante la obra colonial; la flota fue considerablemente aumentada, mientras que Vauban fortificaba los puertos. El Royal Louis» y la galera «La Réale» fueron barcos admirables, decorados por artistas como Le Brun y Puget.

Comprometida en el plano financiero, ¿fue fecunda la obra de Colbert desde el punto de vista económico?.

Aunque aumentó innegablemente la producción y dio su gran tradición a la industria suntuaria francesa, muchos de sus aspectos fueron negativos: la reglamentación, que reforzaba, en el fondo, el viejo sistema medieval de las corporaciones, era perjudicial para las iniciativas privadas e impedía la expansión del capitalismo.

El proteccionismo era peligroso (fue causa de la guerra contra Holanda) y, en definitiva, menos provechoso que la estimulante libertad de comercio. La revolución comercial inglesa iba a ser mucho más espectacular y eficiente.

Resumen de las premisas:

1) la riqueza de los súbditos es lo que hace rico y poderoso al Estado. Es decir, resalta en esa primera instancia un sentimiento nacionalista hacia los recién nacidos Estados, originados por el absolutismo y vincula ese interés por la defensa de éste, con la empresa privada.

2) Sólo el comercio exterior aumenta la riqueza de un país.

3) Requiere de la protección del Estado. Los burgueses necesitaban expandirse a través de los océanos, pero lo podían hacer mejor si estaban más protegidos: era la época de los buques a vela, cíe los corsarios y piratas, de los monopolios estatales. En este aspecto, se nota que, si bien se destaca la defensa del Estado como un fin, es un medio para lograr la prosperidad. Pero al necesitar del mismo, requiere que se consolide un Estado unitario nacional, con un poder fuerte. Por eso vemos la relación entre la monarquía absoluta y la empresa privada en esta primera etapa de consolidación del capitalismo Más adelante, cuando el capitalista quiera sacarse los frenos que le significa la tutoría del Estado -ya no necesita andador para caminar— va a abogar por mayores libertades.

PARA SABER MAS…
Rondo Camero. Historia económica mundial. Desde el paleolítico hasta el presente, Madrid, Alianza, 1992.

«Colbert intentó sistematizar y racionalizar el control del aparato de estado sobre la economía que heredó de sus predecesores, pero nunca lo consiguió del todo, ni para su propia satisfacción. La razón principal de este fracaso fue su incapacidad para extraer suficientes ganancias de la economía para financiar las guerras y la fastuosa corte de Luis [XIV]. Esto, a su vez, fue resultado en parte del caótico sistema de impuestos francés -si es que puede llamársele sistema-, el cual Colbert fue incapaz de reformar. […]

Aparte de sus tentativas de reformar y aumentar los ingresos del sistema fiscal, […] uno de los objetivos principales de Colbert fue hacer de Francia un país autosuficiente económicamente. Con este fin promulgó en 1664 un extenso sistema de aranceles proteccionistas; cuando se vio que esto no mejoraba la balanza de pagos recurrió en 1667 a aranceles más altos, prácticamente prohibitivos. […]

Las medidas de Coibert relativas a la regulación industrial tuvieron menos directamente que ver con el objetivo de la autosuficiencia, pero tampoco fueron enteramente ajenas a él. Promulgó detalladas instrucciones que cubrían cada paso en la manufactura de literalmente cientos de productos. En sí misma, la práctica no era nueva, pero Colbert también estableció cuerpos de inspectores y jueces que hicieran cumplir las regulaciones, lo que aumentó considerablemente los costes de producción. […]

Como parte de su gran proyecto Colbert también buscó crear un imperio en ultramar. Los franceses habían establecido ya en la primera mitad del siglo XVII avanzadas en Canadá, las Indias Occidentales e India, pero, absorbidos por la política de poder europea, no les suministraron mucho apoyo. Colbert fue al extremo opuesto, asfixiando a las colonias con una abrumadora cantidad de paternalistas, minuciosas regulaciones.

También creó sociedades anónimas de monopolio para dirigir el comercio […]. No obstante, a diferencia de los modelos holandeses e ingleses, que eran resultado de la iniciativa privada con la cooperación de los gobiernos, las sociedades francesas eran en realidad delegaciones del gobierno a las que los socios, entre los que se contaban miembros de la familia real y la nobleza, habían sido inducidos o forzados a invertir, y en pocos años estuvieron todas al borde del colapso.»

Fuente Consultada: Historia de las Civilizaciones – Historia del Mundo Contemporáneo M.Garcia/C.Gatell Primer Curso Bachillerat