La Guerra de los Boers

Los Zulues Historia, Costumbres y Vida Abórigenes de Africa

Abórigenes de África: Los Zulúes Historia, Costumbres y Vida

Zulú, pueblo del grupo ngoni, de lengua bantú, que se estableció en Zululand, este de Sudáfrica, procedente de África oriental. Los zulúes constituyen el mayor pueblo negro de Sudáfrica, con una población que supera los ocho millones, y viven una zona de  Sudáfrica.

Antiguamenye su economía se basaba en el cultivo de mijo y la cría de ganado. Fabricaban asimismo cerveza de mijo, teñían pieles, fundían hierro, tejían cestas y trabajaban con abalorios. Tradicionalmente los zulúes vivían en cabañas en forma de colmena, agrupadas en un núcleo circular, en cuyo centro situaban al ganado.

Fueron perseguido por los blancos de Europa, y una vez sometidos, fueron confinados en unas reservas de las que sólo salen para ir a trabajar a las minas. El fin de su independencia política ha hecho que perdieran gran parte de su cultura

Probablemente, de todos los pueblos bantúes de África del Sur, los zulúes son el más poderoso. Han exterminado, expulsado o sometido a otras muchas tribus. Originarios de África oriental, hasta el siglo XVI no se establecieron en ciertas regiones de África del Sur. Al principio, estos bantúes constituyeron un grupo poco importante, pero su número aumentó rápidamente, de tal manera que, a principios del siglo XIX, Djaka, su jefe, podía vanagloriarse de tener a sus órdenes docenas de miles de guerreros.

Los guerreros de Djaka estaban sometidos a una disciplina, férrea, pero también trataban a los pueblos vencidos del modo más bárbaro. Los excesos de los zulúes despoblaron extensos territorios, en los que se fundaron el Transvaal y el Estado libre de Orange.

Cuando los blancos empezaron a establecerse en África del Sur, la población del sudoeste estaba formada por hotentotes y bosquimanos. Los primeros vivían de la cría de ganado, y los segundos, de la caza. El avance de los zulúes hacia el sur se vio facilitado por la sumisión de estas tribus: hotentotes y bosquimanos creían que los blancos los protegerían contra los zulúes.

Esta sumisión fue favorable para el Gran Trek de los bóers, quienes, sin embargo, tuvieron que librar duras batallas contra los zulúes, porque por parte de Dingaan, jefe que había sucedido a Djaka, que murió asesinado, encontraron gran resistencia. Durante la primera fase del Gran Trek, que llevó a los bóers de El Cabo a Natal, Dingaan mandó asesinar a Pieter Retief, jefe de los bóers, así como a 71 de sus compañeros, que habían conferenciado con él para obtener territorios en Natal.

El 16 de diciembre de 1838, Dingaan fue derrotado por los voortrekkers cerca de un afluente del Tjgela. Desde entonces a este río lo llaman el río de Sangre. Esta victoria facilitó la instalación de los bóers en Natal. Los africanders la conmemoran cada año, pues consideran una fiesta nacional el día de Dingaan.

zulu guerrero

Sin embargo, la derrota sufrida por sus tropas no significó el fin del poder de los zulúes. Su resistencia no fue definitivamente vencida por los ingleses hasta fines del siglo XIX. A partir de este mo mentó,   los  zulúes  perdieron independencia   política.   Fueron instalados en reservas, sobre en el norte de Natal.

Avanzando de sur a norte el interior del país, los bóers fue ron rechazando continuamente a los bantúes. Estos viven en los límites de la República de Sudáfrica, en una zona en forma de herradura que se extiende desde Port Elizabeth, a lo largo de la costa este, más allá ce Natal hasta Swazilandia: más a lo lejos, al oeste de Mozambique, hasta el Limpopo, y a lo largo de la frontera meridional de Bechuanalandia.

De este modo, los bantúes fueron confinados a 264 reservas escalonadas a lo largo del desierto de Kalahari y el océano índico. Los blancos se han instalado en los antiguos territorios bantúes. Las reservas ocupan una superficie que corresponde, aproximadamente, a 12 % de la de África del Sur.

En otro tiempo cubrieron ampliamente las necesidades de la población que vivía en ellas. Sin embargo, el crecimiento demográfico ha planteado dos problemas espinosos al Gobierno sudafricano: en efecto, los territorios concedidos a los bantúes sólo se prestan a la ganadería.

choza de los zulues en africa

Gran parte del pueblo bantú vive en la República de Sudáfrica. Los zulúes, que constituyeron el grupo más importante de dicho pueblo, ofrecieron una obstinada resistencia al avance blanco. Una vez sometidos, fueron confinados en unas reservas de las que sólo salen para ir a trabajar a las minas. El fin de su independencia política ha hecho que perdieran gran parte de su cultura

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LA CAZA: Son habilísimos cazadores, no sólo de gacelas y venados, sino aun de leones y elefantes. Todos los hombres hábiles de la tribu, a veces centenares, toman parte en la cacería, dirigidos por el jefe. Desplegados en círculo, persiguen a su presa hasta ¡levarla al sitio elegido, y luego, acercándose, le arrojan sus azagayas. Si así no obtienen éxito la atacan con sus «kirris», bastones cortos con el extremo abultado y nudoso. No usan arco. Suelen usar trampas, pero el método es menos apreciado, pues rinden culto al valor personal. Se protegen, en la guerra y en la caza, con unos escudos ovales de cuero, o » veces de madera.

RELIGIÓN: Los zulúes creen en un Dios principal, creador del linaje humano, Unkulunkuiu («e! que es Grande’ Grande»). Creen en espíritus que intervienen  en todos los actos de  la  vida.

El hechicero tiene una gran autoridad-dentro de la tribu. Predice el porvenir, cura las enfermedades, atrae la lluvia, defiende los sembrados contra las inclemencias del tiempo. Se viste con pieles de animales feroces y se adorna con plumas de pájaros. Alrededor de su cuello, en cuernos de gacela, lleva hierbas, talismanes y los más variados polvos medicinales.

LA VIDA: El clima es seco y, un poco más al norte, la población vive en estepas, por no decir sabanas. Al finalizar la estación seca, estas estepas y sabanas se queman. Las cenizas sirven de abono y la hierba crece en cuanto caen las primeras lluvias.

El procedimiento no deja de tener sus inconvenientes, ya que excluye la posibilidad de que crezcan árboles o matorrales. Además, la acción erosiva del viento es más fuerte que en ningún otro sitio, ya que el suelo no goza de protección alguna.

Por último, los animales rapaces, fieras y demás, atacan a los rebaños, que se desarrollan mal y de modo insuficiente para permitir que los habitantes de las reservas lleven una vida digna de seres humanos. En consecuencia, numerosos bantúes se han visto obligados a abandonar sus reservas y buscar su sustento en otros lugares, en las minas, por ejemplo.

En África, los bantúes constituyen un importante grupo étnico que en su diversidad presenta cierta unidad, no sólo en lo que concierne a la lengua —hablan dialectos de origen común—, sino en el sistema de vida, religión y conceptos, formas y expresiones artísticas.

La razón de esta diversidad se explica cuando recordamos que más de cincuenta millones de personas hablan aproximadamente unas doscientas lenguas bantúes e incontables dialectos.

Lenguas como el suahilí, por ejemplo, se halla tan extendido que viene a ser considerado el idioma común de gran parte de los pueblos de África oriental.

Otros grupos importantes son, también, los tongas suazis, bagandas, sutos y kikuyos, estos últimos tristemente famosos por su participación en las actividades terroristas del Mau Mau durante la segunda Guerra Mundial.

En el Transvaal viven los ndebelés, que tienen especialmente desarrollado el sentido del color. Las mujeres llevan joyas o collares de perlas multicolores. En cuanto a las viviendas, de blancura inmaculada, están adornadas con motivos geométricos de vivos colores.

Ni que decir tiene que los bantúes que trabajan en las minas y en la industria han perdido mucho de su personalidad y su cultura original.

– Loz Zulues en África –

Boy Scout Historia del Origen del Movimiento Scouts Sus Origenes

Boy Scout: Historia del Movimiento Scouts

 El general Robert Stepbenson Smith BadenPowel

El general Robert Stepbenson Smith BadenPowell (imagen izq.), comandante de una división de caballería, a fines del siglo XIX y comienzos del XX, fue uno de los más brillantes oficiales que la reina Victoria envió a luchar contra aquellos magníficos. guerrilleros que fueron. los “boers” de De Wet y de Botha, y que decididamente enfrentaron a los ingleses durante la conquista de la región de Transvaal y de Orange.

La idea de los scouts inicia en el sitio a Mafeking, en África del sur, durante la Guerra de los Bóer (1899 – 1902), donde Baden-Powell servía como el oficial en jefe. Baden-Powell defendió el pueblo de los Boers holandeses (conocidos después como Afrikaners), quienes superaban a sus tropas en proporción de 8 a 1. El formó el «Cuerpo de Cadetes de Mafeking» para servir de soporte a sus tropas. El cuerpo consistía completamente en chicos voluntarios. Baden-Powell entrenó a los jóvenes en labores principalmente estratégicas más que bélicas, realizando labores como centinelas, rastreadores, ordenanzas y mensajeros en forma impecable, ayudando en la increíble defensa del pueblo durante varios meses.

Y fue durante la fatigosa campaña sudafricana, que el valeroso general de caballería tuvo ocasión de mostrar los óptimos resultados que se pueden obtener, cuando al dirigirse a los jóvenes se apela a su instintiva generosidad y se demuestra tener absoluta fe en ellos, especialmente en su lealtad.

Apenas terminó la guerra contra los “boers”, Baden-Powell retornó a su patria, Inglaterra, donde luego de recibir muchos honores, renunció a la vida militar y fundó, pocos años después, en 1907, un campo experimental en la isla de Brownsea.

El núcleo de jóvenes que participaban en aquel campo constituyó él grupo inicial de la organización. que debían integrar, en poco tiempo, varios millones de jóvenes dispersos por todo el mundo. El mismo Eduardo VII, flamante .rey de Inglaterra, había aconsejado al fiel oficial a interrumpir la carrera militar y dedicarse totalmente a la organización de los “boy scouts”, es decir de los “muchachos exploradores”, para quienes el mismo Baden-Powell había dictado un reglamento en su libro Scouting for boys (Scoutismo para muchachos).

La ley scout:

El Scout ama a Dios y vive plenamente su fe.

El Scout es leal y digno de toda confianza.

El Scout es generoso, cortés y solidario.

El Scout respetuoso y hermano de todos.

El Scout defiende y valora la familia.

El Scout ama y defiende la vida y la naturaleza.

El Scout sabe obedecer, elige y actúa con responsabilidad.

El Scout es optimista, aún en las dificultades.

El Scout es económico, trabajador y respetuoso del bien ajeno.

El Scout es puro y lleva una vida sana.

boy scout

Las normas contenidas en aquel libro, que forma parte de una obra más voluminosa intitulada Charlas de viva que, enseñan a los muchachos las reglas elementales para vivir alegre y gallardamente, en contacto con sus compañeros, formando “un carácter recto y honesto, un cuerpo sano y una conciencia siempre despierta”. Mientras los precedentes métodos de educación tenían, cual más cual menos, una forma de coacción; esta vez surgía un sistema con una base de voluntariedad por la educación, capaz de atraer a los jóvenes fuera de cualquier escuela, habituándolos a no tener en consideración un interés egoísta.

Todo “boy scout” es diestro en el arte de hacer nudos, de cualquier clase que fueren. La tendencia a hacer travesuras, instintiva en todo muchacho, está orientada por las normas del “boy scout” hacia un fin de bien. Baden-Powell invita a los muchachos al gran fuego por él creado con estas palabras: “La aventura os espera en vuestra puerta, muchachos: no la dejéis escapar.”

Esta innovación educativa encontró el favor de una gran cantidad de educadores, de pedagogos, de hombres políticos, y el cuerpo de “boy scouts” se convirtió pronto en una realidad efectiva con ramificaciones en Francia, Italia, Estados Unidos y otros países.

En todas las naciones las manifestaciones de agrupaciones de este tipo se sucedieron de manera tal, que en poco tiempo los. “lobitos” (es decir, los niños de 8 a 12 años), los “exploradores” (los de 12 a 16 años) y los “pioneros” o rovers” (los de 17 a 21 años), se esparcieron por todos los caminos del mundo, instalando campamentos bajo la supervisión de instructores especializados que adiestraban y ayudaban a poner en práctica la “ley del explorador” que se compone de los siguientes diez artículos: 1°, el explorador considera un honor inspirar fe; 2°, es leal con la patria, con sus padres, con sus jefes y. con sus superiores en general; 3°, está siempre pronto a servir al prójimo; 4°, es amigo de todos y hermano de cada explorador; 5°, es cortés y caballero; 6°, es bondadoso con los animales; 7°, obedece inmediatamente las órdenes de sus padres y de sus superiores; , sonríe y canta aún en medio de las dificultades; 9°, es trabajador y económico; 10°, es puro de pensamientos, de palabras y de acciones.

Es fácil deducir que, debido al completo respeto que se tiene por el decálogo, los exploradores formen un grupo homogéneo de jóvenes, habituados a afrontar cualquier situación y a comportarse con valor en cualquier momento por grave que fuere, y se comprende entonces el fervor que, siguiendo el ejemplo de su fundador Baden-Powell, ha armado y anima a todos aquellos que forman parte de esta hermosa realidad en el mundo entero.

El desarrollo de esta organización ha sido maravilloso. Hoy en día, toda Europa, América y el Oriente cuentan con filiales importantísimas de este interesante movimiento juvenil, y el total de los “boy scouts” en todo el mundo llega a más de quince millones, quienes en el momento de inscribirse pronuncian el siguiente juramento: “Prometo por mi honor hacer todo cuanto esté a mi alcance:
1°, para cumplir mi deber para con Dios y con la patria;
2°, para ayudar a los demás en cualquier circunstancia; y
3° para observar fielmente la ley del explorador.

En el año 1957 se celebró el centenario del nacimiento del general Baden-Powell.