La Insulina y Diabetes

Minerales Utilizados en la Industria Propiedades

Minerales Utilizados en la Industria

Ciertos minerales que desempeñan un papel vital en la producción de varios tipos de acero. Pero ellos, de ninguna manera, completan la lista de minerales metálicos que son importantes para la industria. El presente artículo trata otros minerales metalíferos importantes junto con unos pocos minerales que, aunque comercialmente carentes de importancia, son por sí mismos interesantes. Debe recordarse que la lista de minerales comercialmente significativos representa sólo una fracción del total de la lista de minerales metálicos.

ORO
El oro, el «rey de los metales» y la base del comercio en casi todos los lugares, es uno de los pocos metales que se encuentra frecuentemente en estado nativo, esto es, sin combinar con otros elementos (aunque en la práctica otros metales, particularmente la plata, están presentes). El oro se encuentra en vetas cuarcíferas; pero, como los depósitos son desgastados, el oro grueso (pepitas) se concentra en el lecho de los arroyos (placeres) y puede ser rescatado mediante el lavado de las arenas claras (arenas auríferas).

Oro nativo (dureza o D. 2,5 según la escala de Mohs: Peso específico o p. e. 19,3): es blando, pesado y de color amarillo. En las rocas, el oro se encuentra en listas o láminas: son raros los cristales isométricos. Otra fuente del metal es la calaverita (telururo de oro), un mineral quebradizo cuyo color fluctúa del amarillo al plateado (D. 2,5 a 3; p. e. alrededor de 9). El oro se recupera también de otros minerales.

PLATA
La plata es un metal que ha desempeñado en el comercio un papel mucho más importante, en el pasado que en el presente. La cantidad utilizada con el propósito de acuñar moneda ha descendido drásticamente en los últimos años. En la actualidad, las tres cuartas partes de la producción de plata es usada en la industria. Uno de los usos más importantes es en la manufactura de películas fotográficas. Más de la mitad de la plata del mundo se obtiene como subproducto de la producción de plomo, cinc y cobre, mientras que los yacimientos de oro producen una apreciable cantidad.

Como el oro, la plata se encuentra en estado nativo (D. 2,5 a 3; p. e. 10,5), pero la principal fuente del metal es la argentita (sulfuro de plata). uñ mineral brillante, gris plomo a menudo asociado a la piafa nativa y a los minerales de plomo, cinc y cobre. Cristaliza en un sistema isométrico pero, comúnmente, se encuentra en estado nativo. (D. 2,5; p. e. 7,3).

PLOMO
A menudo asociado con la plata, es el más humilde de los metales. Alrededor de un tercio de la producción mundial de este meta! es usado en acumuladores, por ejemplo baterías de automóviles. Otros usos importantes son la manufactura de pinturas y cubiertas de cables, y en la construcción.

El plomo se encuentra en estado nativo, pero la más importante fuente del metal es la galena (sulfuro de plomo). Ésta es un mineral quebradizo, de color gris plata que, comúnmente, forma cristales cúbicos. La galena se- caracteriza por su quebradura cúbica (D. 2,5; p. e. 7,5). Menos importantes minerales de plomo, son la cerusita (carbonato de plomo) y la anglesita (sulfato de plomo). Algunas veces, la cerusita forma manojos de grandes cristales blancos en forma de agujas, pero por lo común se la encuentra en forma masiva (D. 3,5; p. e. 6,5). La anglesita, formada por la oxidación de la galena, comúnmente se presenta coloreada de gris y con un lustre diamantina (D. 3; p. e. 6,3).

CINC
El cinc es un metal que sigue naturalmente al plomo porque los dos están íntimamente relacionados. No hay depósito importante de cinc que no contenga mineral de plomo, y por lo común cantidades explotables de ambos están presentes 011 la misma mina. El principal uso del cinc es de proveer al hierro de una capa protectora contra la oxidación. El latón es una aleación de cobre y cinc.

La principal fuente de cinc es (a esfalerita, conocida también como blenda (sulfuro de cinc). Esfalerita, que quiere decir engañoso, es un buen nombre porque su color fluctúa del negro al rojo, marrón, verde y amarillo. Los cristales (isométricos) son comunes y las quebraduras en seis direcciones son perfectas (D. 3,5 a 4; o. e. 4). Otros minerales de cine incluyen: la cincita (óxido de cinc), smithsonita (carbonato de cinc), hemimorfita (silicato hidratado de cinc), willemita (silicato de cinc) y franklinita (una variedad de magnetita). La cincita (D. 4 a 4,5; p. e. 5,5), un mineral rojo anaranjado y la franklinita están circunscriptas a una sola localidad. (Depósitos de Franklin, Nueva Jersey.) La smithsonita varía en color y a menudo se la encuentra en masas en forma de panales o estalactitas (D. 5; p. e. 4,4). Willemita (D. 5 a 6; p. e. alrededor de 4) es de color variable, pero casi siempre será de un verde brillante fluorescente bajo la luz ultravioleta. La hemimorfita (D. 4,5 a 5; p. e. alrededor de 3,5) puede ser marrón, amarilla, azul o blanca. La hemimorfita y la smithsonita se conocen también por el nombre de calamina.

TORIO
El torio es un metal que probablemente tenga un importante futuro en el campo de la energía atómica, pero en el presente su principal uso está en la industria química y en la manufactura de mecheros Auer.

Las dos fuentes más importantes de torio son la monazita (un mineral compuesto que contiene torio) y la thorita (silicato de torio). La monazita se encuentra como cristales monoclínicos y como granos en las arenas «pesadas». De color entre moreno y amarillo, es quebradiza y altamente radiactiva (D. 5 a 5,5; p. e. 5). La thorita, cuyo color fluctúa del rojo a! negro, se la encuentra comúnmente en grandes bloques (D. 5; p. e. 5 a 6).

URANIO
El uranio ha llegado, en la actualidad, a ser una valiosa fuente de energía atómica. Sumamente raro, este elemento altamente apreciado se encuentra esparcido ampliamente en las rocas ígneas de la corteza terrestre. Pero los depósitos explotables son pocos y se encuentran separados por grandes distancias y las búsquedas de uranio rivalizan hoy con las «fiebres del oro» de los primeros días.

Hoy muchos minerales uraníferos, pero pocos son de importancia comercial. La uraninita (un óxido impuro de uranio) es un mineral duro, pesado y negro, que se encuentra en cristales isométricos . (D. 5,5; p. e. 9 a 9,7). La pechblenda es una variedad difundida de uranita. La carnotita, descrita como mineral de vanadio, es otro importante minera!. El urofano (un mineral complejo uranífero) se encuentra a menudo con la uraninita como cristales ortorrómbicos en forma de aguja, pequeños y de color paja (D. 2 a 3; p. e. 3,8). Todos los minerales de uranio son radiactivos.

COBRE
El cobre fue probablemente el primer metal fundido desde su mineral, en un proceso que es bastante simple. Una aleación, el bronce (cobre y estaño), fue descubierta probablemente en forma accidental, ya que en muchos lugares los dos metales se encuentran juntos. Debido a su baja resistencia eléctrica, el principal uso del cobre es en la industria eléctrica.

El cobre forma más minerales que cualquier otro metal, pero sólo unos pocos son importantes. La fuente principal son los sulfures de calcopirita (sulfuro de cobre y hierro), calcocita (sulfuro cuproso) y bornita (sulfuro de hierro y cobre). La calcopirita (D. 3,5 a 4; p. e. 4,2), es un mineral de latón con vetas negro-verdosas. Se encuentra comúnmente en forma masiva. La calcocita (D. 2,5; p. e. 5,5), es de color gris plomo y tiene una fractura concoidea. Sus cristales ortorrómbicos son raros. La bornita (D. 3; p. e. 5), algunas veces llamada mineral empavonado debido a su frecuente despulido azul o púrpura, es color bronce cuando acaba de extraerse y tiene una veta negra. Una vez más, los cristales (isométricos) son raros. Otros nombres de la bornita son erubescita y cobre veteado. El desgaste de los minerales de cobre en la superficie, origina los vistosos carbonatas malaquita y azurita (verde y azul, respectivamente). La diferencia entre los dos radica simplemente en su contenido de agua —8,2 % para el primero y 5,2 % para el último— (D. 4; p. e. 3,8 a 4 para los dos).

ALUMINIO
El aluminio es uno de los metales más versátiles. Por ser muy liviano (cerca de un tercio de la densidad del hierro), no corrosivo y, en aleación, mecánicamente fuerte, es un metal ideal para la construcción aérea.

A pesar de ser el aluminio el más común de los metales en la corteza terrestre, casi toda la producción mundial proviene de un solo mineral, la bauxita (una mezcla de óxidos de aluminio hidratados). Ésta se forma por el desgaste de las rocas aluminíferas en el clima tropical (meteorización prolongada de rocas alumínica). Aunque blanco o pulido por naturaleza, la presencia de hierro lo mancha de color marrón rojizo (D. 3 o menos; p. e. 2,5).

Otros minerales de aluminio, aunque no son fuentes del metal, son comercialmente importantes. La caolinita (silicato de aluminio hidratado), conocida también como caolín o tierra de porcelana, se presenta comúnmente como blancas masas terrosas. Este mineral es de importancia vital para la industria de la cerámica (D. 2 a 2,5; p. e. 2,6). La criolita (un fluoruro de sodio y aluminio) es un mineral raro, que tenía importancia vital en el refinamiento del aluminio. Hoy en día se usa una criolita artificial. El corindón (óxido de aluminio), es un mineral de color gris a marrón que forma frecuentemente, cristales hexagonales. Cuando está ricamente coloreado, e! corindón es una joya altamente apreciada; rubíes, zafiros (D. 9, más dura que cualquier otro mineral común; p. e. 4).

PLATINO
El platino es el más común dé los miembros de un grupo de metales formado por el paladio, osmio, iridio, rutenio y rodio. Es ampliamente usado en joyería, pero también tiene usos en electricidad, odontología y química.

El platino se encuentra como meta! nativo, comúnmente en forma de escamas o como granos o pepitas (a veces de gran tamaño) en depósitos (placeres) próximos a rocas ígneas platiníferas. Es muy pesado, maleable y de color gris (D. 4 a 4,5; p. e. 21,5 cuando es puro). La esperrillita (arseniuro de platino) es un valioso mineral de platino. Es duro, pesado, de color blanco y tiene una veta negra. La esperrillita forma a veces grandes cristales isométricos (D. 6 a 7; p. e. 10,5).

ARSÉNICO
El arsénico metálico tiene pocos usos, siendo el principal el endurecimiento de las balas de plomo. Pero el trióxido de arsénico se usa en grandes cantidades en insecticidas y herbicidas. El arseniato de plomo es vastamente usado contra el gorgojo del algodón, y el arseniato de cobre o plomo contra el escarabajo de la papa.

El principal mineral de arsénico es la arsenopirita (sulfarseniuro de hierro). Este mineral de color gris acerado se encuentra por lo común en forma de masas cristalinas. Los cristales individuales son pequeños y en forma de cuña (D. 5,5 a 6: p. e. 6). Mucho más espectaculares son los minerales oro-pimente (trisulfuro de arsénico) y rejalgar (sulfuro de arsénico). El primero es de color amarillo y el último rojo vivo (D. 1,5 a 2; p. e. 3,5 para ambos). Los dos han sido usados como pigmentos en la preparación de pinturas.

ESTAÑO
El uso más común del estaño es para revestir el hierro de las cajas de «lata» con una capa extremadamente fina para protegerlo de la herrumbre. El 40 % de la producción mundial de estaño es utilizado para estos fines, a pesar de que la capa de estaño alcanza sólo al 1 % del peso de las latas. Grandes cantidades de estaño se usan también en aleaciones y soldaduras.

Como el aluminio, el estaño tiene solamente un mineral: la casiterita (óxido de estaño). Ésta forma cristales tetragonales (prismáticos y piramidales) pero, comúnmente, se encuentra como masas granulares o fibrosas (madera de estaño). Es muy quebradizo v tiene un lustre brillante (D. 6 a 7; p. e. 7).

MERCURIO
El mercurio es el único metal liquido a la temperatura ordinaria. Es ampliamente usado en la preparación de drogas y productos químicos y en instrumentos científicos. Él uso más conocido, en los termómetros, representa tan sólo una pequeña fracción del consumo total.

La única fuente de mercurio es el cinabrio (sulfuro mercúrico), un mineral rojo brillante que forma cristales hexagonales, aunque se encuentra comúnmente en estado nativo o como copos esparcidos. Tiene una veta rojo escarlata (D. 2,5; p. e. 8,1). Algunas veces se encuentra mercurio nativo en el cinabrio.

TITANIO
Debido a la ligereza de su peso y a su alto punto de fusión, el titanio está usándose en cantidades siempre crecientes en un gran número de diferentes campos, la construcción de cohetes voladores, por ejemplo. Es usado también en la fabricación de pinturas.

Los principales minerales de titanio son el rutilio (dióxido de titanio) y la iimenita (óxido de hierro y titanio). El rutilio cristaliza a menudo como prismas tetragonales, de color negro o marrón rojizo. Se encuentra en rocas ígneas o metamórficas (D. 6; p. e. 4,2). La iimenita, de color negro, puede encontrarse en forma masiva o como granos o copos. Los cristales son raros. A menudo está asociada con la magnetita (D. 5 a 6; p. e. 4,5).

MAGNESIO
Debido a su escaso peso, el magnesio se usa vastamente en aleaciones con el aluminio y otros metales para la construcción liviana.

Los principales minerales de magnesio son la magnesita (carbonato de magnesio) y la dolomita (un carbonato de calcio y magnesio). La magnesita es, por lo común, cristalina o granular y los cristales individuales son raros. Su color fluctúa del blanco al amarillo y al castaño (D. 4; p. e. 3). La dolomita (un carbonato de calcio y magnesio) se incluye, en realidad, entre los minerales no metálicos y será descrita en un artículo posterior, pero es un mineral menor del magnesio.

ANTIMONIO
El antimonio es usado ampliamente para endurecer el plomo y hacerlo resistente a la corrosión en la forma de planchas de baterías, hojas de plomo y caños de plomo. El metal de los tipos de imprenta es una aleación de plomo y antimonio, con pequeñas cantidades de estaño y, algunas veces, cobre.

La principal fuente de antimonio es la estibina, llamada a veces antimonita o antimonio lustroso (trisulfuro de antimonio). Este mineral quebradizo, color gris plomo, forma algunas veces pequeños cristales prismáticos característicos (sistema ortorrómbico), pero más comúnmente, se lo encuentra en masas columnares (D. 2; p. e. 4,6).

COLUMBIO – TANTALIO
El columbio (o niobio) y el tantalio, son metales raros de considerable importancia. Se los usa, por ejemplo, en aleaciones a alta temperatura, adecuadas para los motores de cohetes y reactores nucleares.

La columbita y la tantalita son minerales compuestos de columbio y tantalio. El nombre dado al mineral depende de la mayor cantidad de columbio o tantalio que se encuentren presentes (D. 6; p. e. 5,5 a 8).

EL CUARZO
Como el silicio y el oxígeno (27 % y 46 %, respectivamente, combinados, se entiende) son los elementos más abundantes de la corteza terrestre, no es de extrañarse que la sílice o cuarzo (Si02 óxido de silicio), que es una combinación de los dos, sea el mineral más común. Pero aunque el cuarzo es tan común como la arena (la mayoría de los granos de arena son fragmentos de cuarzo) no todas las formas de este mineral carecen de valor.

El cuarzo puro y cristalino como el agua, llamado cristal de roca, límpido e incoloro, se corta para utilizar como piedra de adorno y posee variados usos en la industria óptica y eléctrica. Cuando contiene ciertas impurezas es aún más valioso. Un vestigio de manganeso le imparte un hermoso tinte violeta, produciéndose el amatista. Otras formas del cuarzo clasificadas como piedras semipreciosas incluyen al ágata, sardónice, ónix,  jaspe y  ópalo.

GEMAS
Probablemente la gema más preciada de todas sea el diamante, que es simplemente carbono puro cristalizado en sistema cúbico. La popularidad del diamante se debe a su dureza (es el más duro de todos los minerales), brillo y a la forma como dispersa la luz. Puede ser incoloro o tener tinte amarillento, azul, rosa, etc. Durante cientos de años la India era la única fuente de estas piedras, pero hoy el principal productor de diamantes de alta calidad es la República Sudafricana.

El alto precio de los diamantes, y de cualquier otra gema, se debe a su rareza, aunque es interesante saber que, en los últimos tiempos, se han encontrado depósitos tan grandes de diamantes que su venta ha debido ser restringida para mantener su valor comercial. Debido a su excepcional dureza los diamantes también tienen un gran valor industrial, principalmente para herramientas de corte, perforación y pulido.

Aunque parezca extraña, no es el diamante el que obtiene los precios más altos. Los rubíes rojos son más caros aún. Los rubíes, como los zafiros, son formas del corindón (óxido de aluminio, Al203), y su única diferencia reside en el color. El término zafiro comprende todos los otros colores del corindón, aunque el color tradicional es el azul. La esmeralda (6SÍO.,. A1203.3BeO) es una combinación del berilio, un silicicato del berilio y aluminio.

HIERRO
Los minerales metalíferos son de un valor práctico mucho mayor que el de las piedras preciosas. En realidad, el progreso de la civilización está ligado al aumento del conocimiento de los metales y de los minerales de los cuales provienen.

Los metales de mayor utilidad para el hombre, se extraen de los siguientes minerales: el aluminio, de la bauxita (óxido de aluminio hidratado); el cobre, de la calcopirita (sulfuro de cobre y hierro); el hierro, de la hematita (óxido de hierro); el plomo, de la galena (sulfuro de plomo); el magnesio, de la magnesita (carbonato de magnesio) y de la dolomita (carbonato de magnesio y calcio); el mercurio, del cinabrio (sulfuro de mercurio); el níquel, de la pentlandita (sulfuro de níquel y hierro); la plata, de la argirita (sulfuro de plata); el estaño, de la casiterita (óxido de estaño), y el cinc, de la blenda (sulfuro de cinc) o de la calamina (carbonato de cinc).

El metal que probablemente ha tenido el papel más útil en la historia es el hierro. El hierro no aparece libre en la naturaleza y el mineral más importante para su obtención es la hematita (Fe203) un óxido de hierro. La hematita es por lo general gris o negra, pero al ser pulverizada adquiere un color rojo brillante. La magnetita (Fe203.FeO), otro importante mineral, es también un óxido de hierro y el único mineral fuertemente magnético. Una forma de la magnetita, la piedra imán, constituye de por sí un imán natural.

Los mayores yacimientos de hematita se encuentran en la vecindad del lago Superior (EE. UU.), mientras que en Suecia hay enormes depósitos de magnetita. Otros minerales férricos menos importantes son la limonita (óxido de hierro hidratado) y la siderita (CO3Fe) —carbonato férrico—.

La mayor parte del hierro producido en la actualidad constituye aleaciones (las mismas se forman cuando se agregan al metal básico uno o más elementos, generalmente metales). El acero es básicamente una mezcla de hierro y carbono (contiene entre el 0,1 y el 1,6 % de este último).

Pero se hacen varios tipos de acero, para satisfacer muchas exigencias distintas, adicionándole pequeñas cantidades de otros metales, como tungsteno, cobalto, níquel, mclibdeno, vanadio, cromo y manganeso. Los aceros al tungsteno, por ejemplo, pueden soportar altas temperaturas y se utilizan para herramientas de corte de alta velocidad (aceros rápidos).

TUNGSTENO
Los principales minerales del tungsteno son la scheelita y la volframita. La scheelita (WO3.CaO) (tungstato de calcio) es un mineral vitreo, normalmente incoloro (blanco amarillento o verdusco), que emite luz muy fluorescente bajo la luz ultravioleta. Se la obtiene en grandes cantidades en California y Nevada (EE. UU.). La volframita (WO3[FeMn]O) (tungstato de hierro y manganeso) es un mineral oscuro, frágil, de poco brillo metálico, generalmente presente en las vetas cuarcíferas, que se encuentra en grandes cantidades en China y Birmania.

Minerales que el Cuerpo Necesita Calcio Yodo Hierro Magnesio Humano

Minerales Que el Cuerpo Necesita

Se conocen unos veinte minerales que forman parte de la composición de nuestro organismo. Los minerales constituyen el 5% del peso del cuerpo, es decir unos 3,5 kilos para un adulto de 70 kilos (154 libras). En nuestro organismo, los minerales están renovándose continuamente. Cada día se eliminan con la orino, las heces, el sudor y otras secreciones, unos 30 gramos de minerales? los cuales tienen que ser necesariamente reemplazados por medio de los alimentos.

La fuente más importante de minerales son los alimentos de origen vegetal en su estado natural, especialmente si proceden de cultivos biológicos. Por ello, las dietas cárnicas, y las basadas en productos refinados tienden a ser deficitarias en minerales. Esto se agrava por el hecho de que los suelos de cultivo se empobrecen en minerales, debido el uso intensivo de abonos inorgánicos.

En realidad, es posible que los productos que adquirimos en el mercado contengan menos minerales de los que deberían tener según las tablas de composición de los alimentos. Por ello debemos prestar especial atención a los minerales de la dieta, sobre todo al calcio y al hierro.

Los Minerales: calcio, yodo

Los Minerales que el cuerpo necesita

Calcio: Es al mineral más abundante del organismo, cuyas sales forman la sustancio que confiere dureza al esqueleto y a la dentadura. El cuerpo de un adulto contiene entre 1 y 1,5 kilos de calcio la mayor parte del cual (el 99%) se encuentra en los huesos y en los dientes, y una pequeña parte (el 1%) en la sangre y en el resto del organismo.  Además de formar parte del esqueleto, el calcio realiza otras interesantes funciones en el organismo.

  • Interviene en la transmisión de los impulsos nerviosos, especialmente en el corazón, manteniendo de esta forma el ritmo cardíaco.
  • Es necesario para que la sangre coagule con normalidad.
  • Regula el equilibro ácido-básico de la sangre, evitando que esta se vuelva demasiado ácida. De esta forma, neutraliza la acidez que normalmente se produce en el metabolismo de las proteínas.

El calcio necesita de la vitamina D para poder ser absorbido en el intestino, y pasar así a la sangre. Una deficiencia de vitamina D produce los mismos síntomas que la falta de calcio.

La deficiencia de calcio se manifiesta en primer lugar por un cuadro clínico llamado tetania, que se caracteriza por calambres musculares, que pueden lLgar a verdaderos espasmos. Cuando persiste, se producen alteraciones del ritmo cardíaco (palpitacionesY irritabilidad nerviosa, pérdida de la dureza normal de los huesos (raquitismo en los niños, osteoporosis y osteomalacia en los adultos), dolores en las arLiculaciones y pérdida de piezas dentarias.

Necesidades diarias de calcio
Niños800
Jóvenes 11-241200
Hombres Adultos800
Mujeres Adultas800
Embarazadas1200
Madres que Lactan1200

El calcio en la alimentación vegetariana: El calcio es un mineral muy abundante en los alimentos vegetales, especialmente en las nueces o frutos secos y en las leguminosas. Una alimentación a base de fruta, cereales y hortalizas aporta sobradamente el calcio que necesita el organismo, con notables ventajas sobre la alimentación cárnica. Entre los alimentos animales, solo la leche y sus derivados contienen cantidades importantes de calcio, pero es muy escaso en la carne y en el pescado.

Hay que tener presente que el ácido oxálico contenido en algunos alimentos puede dificultar la absorción del calcio, al formar con él sales insolubles (oxalato cálcico). Aunque los alimentos ricos en ácido oxálico, como el cacao, las espinacas y las acelgas, también contienen abundante calcio, es prudente tomarlos en pequeñas cantidades cuando se requiere una dieta alta en calcio.

Fósforo: La práctica totalidad del fósforo que contiene el organismo se halla en los huesos y en los dientas, combinado con el calcio. La cantidad de fósforo que se ingiere con la dieta, debe estar en relación con la de calcio. El fósforo se halla ampliamente distribuido entra todos los alimentos, tanto vegetales como animales, por lo que su aporte no supone ningún riesgo.

La leche y sus derivados son la mejor fuente de calcio entre los productos de origen animal. Sin embargo, la leche de vaca contiene abundante grasa, necesaria para el desarrollo del ternero, pero no para los seres humanos, especialmente si son adultos. El sésamo y los frutos secos oleaginosos proporcionan tanto o más calcio que la leche, con la ventaja de no contener grasas saturadas ni colesterol.

Por el contrario, el principal problema del fósforo es su exceso en relación al aporte de calcio. Esto ocurre especialmente en las dietas ricas en carne, pues esta contiene mucho fósforo y muy poco calcio (hasta diez veces más en la carne de cerdo). Este exceso de fósforo en la dieta cárnica hace que el calcio sea peor aprovechado, y es otro factor más que explica la mayor frecuencia de osteoporosis entre las mujeres que consumen mucha carne.

En los alimentos vegetales, así como en la leche y en los huevos, la cantidad de fósforo guarda una relación mucho más equilibrada con la de calcio, de forma que con una alimentación ovolactovegetariana no existe riesgo de ingerir un exceso de fósforo.

Hierro: El organismo de un adulto contiene entre 3 y 4 gramos de hierro. Esta es ciertamente una cantidad muy pequeña, pero realiza funciones de importancia vital. La mayor parte del hierro se encuentra en la sangre formando parte de la hemoglobina, que da el típico color rojo y permite el transporte del oxígeno desde los pulmones hasta todas las células.

En el organismo el hierro no existe como elemento químico aislado, que se comporta como un auténtico veneno, sino unido a proteínas, especialmente la llamada ferritina

Necesidades diarias de hierro: La mayor parte del hierro que hay en el organismo se recicla, por lo que en condiciones normales las pérdidas de este mineral son muy pequeñas. El hiervo se pierde con las células que se descarnan de la piel y de las mucosas que revisten el tubo digestivo y las vías urinarias. Esto supone 0,91 miligramos diarios para un adulto.

Las almendras son uno de los alimentos más ricos en calcio (266 mg. por 100 gr. Su contenido en fósforo (454 mg. por 100 gr. guarda una proporción bastante equilibrada con el de calcio.

Necesidades diarias de hierro
Niños10
Hombres 11-2412
Hombres Adultos10
Mujeres 11-5015
Mujeres 51+10
Embarazadas30
Madres que Lactan15

En ciertas situaciones, aumentan las necesidades de hierro:

  • Las mujeres que menstrúan pierden 2 miligramos diarios con la sangre menstrual, por lo que una mujer pierde durante los días de la regla tres veces más hierro que normalmente.
  • Durante el embarazo y la lactancia aumentan las necesidades de hierro, pero esto queda compensado con el hecho de no haber pérdidas menstruales.
  • En la adolescencia se intensifica la demanda de hierro como consecuencia del crecimiento y de la aparición de la menstruación en las muchachas.
  • Cualquier hemorragia anormal produce pérdidas importantes de hierro, que pueden provocar fácilmente un estado anémico.

El hierro de los vegetales se encuentra en forma de sales férricas, mientras que el de los alimentos animales, llamado también hierro hem, aparece en forma de sales ferrosas. Ambos tipos de hierro se absorben con dificultad en el intestino, hasta el punto de que solo de un 10% al 20% del hierro de procedencia vegetal es absorbido, y un 30% del hierro que se encuentra en la carne o en los alimentos animales. Por ello, al calcular las necesidades diarias, se debe pensar en ingerir, como medida de seguridad, diez veces más del hierro que realmente necesitamos.

El hierro en la alimentación vegetariana: El hierro se halla ampliamente distribuido en todos los alimentos animales y vegetales, y una dieta variada aporta sobradamente las necesidades diarias, incluso para las mujeres. La menor absorción del hierro procedente de los vegetales, se compensa sobradamente por dos hechos:

  • La concentración de hierro en la mayoría de los alimentos vegetales es más alta que en las carnes, excepto en el hígado. La leche apenas contiene hierro.
  • Se ha comprobado que la vitamina C, mucho más abundante en la dieta vegetal, aumenta considerablemente la absorción de hierro, llegando a duplicarla. Esta es una importante razón para tomar en cada comida hortalizas y/o fruta fresca, ricas en vitamina C.

Las dietas vegetales no tienen por qué ser pobres en hierro, sino todo lo contrario. De hecho, la anemia por causas alimentarias es bastante frecuente, afectando por igual tanto a los que comen carne como a los vegetarianos. Durante una época se pensó que la carne era necesaria por su contenido en hierro, y que quienes no la tomaban, corrían el riesgo de anemia. Pero hoy sabemos que la dieta vegetal es superior en cuanto a contenido de hierro, y que su absorción no plantea problemas si se consumen abundantes alimentos frescos ricos en vitamina C.

Los frutos secos (nueces), las legumbres y los cereales poseen más hierro que la carne, excepción hecha del hígado. La harina de soja, con la cual se fabrica la carne vegetal, tiene tres veces más hierro que la carne de vaca (la de mayor contenido en hierro). La OMS recomienda el consumo abundante de melocotones (duraznos), albaricoques, ciruelas, uvas y pasas, como excelentes fuentes de hierro, por su fácil digestión y absorción. El alga espirulina, la levadura de cerveza y el polen son, junto con la soja, los alimentos vegetales más ricos en hierro.

En personas que presentan una absorción baja de hierro, o cuando aumentan las necesidades diarias, puede resultar recomendable tomar suplementos de este mineral. Además de los preparados farmacéuticos clásicos, los hay también procedentes de extractos vegetales.

Yodo: El organismo necesita el yodo para sintetizar con él las hormonas producidas en la glándula tiroides. Estas hormonas cumplen importantes funciones mnetabólicas:

  • Aceleran la combustión de los nutrientes que nos proveen de energía (hidratos de carbono, grasas y proteínas).
  • Son imprescindibles para el desarrollo normal del sistema nervioso en los niños, de forma que cuando escasean por falta de yodo, se produce una forma dc retraso mental (cretinismo).

Cuando un adulto sufre carencia de yodo, el tiroides se hipertrofia (aumenta de tamaño), para intentar compensar la carencia y producir así la suficiente hormona tiroidea. A este aumento de tamaño se lo llama bocio simple (hay otras causas de bocio).

Las necesidades de yodo son muy pequeñas: 0,14 miligramos diarios. Normalmente la fruta y las hortalizas pueden aportar suficiente cantidad de yodo, si el suelo en el que se han cultivado lo contiene. Pero hay terrenos pobres en yodo (generalmente los alejados de las costas), y otros que se han empobrecido de este mineral por causa de la agricultura intensiva, que agota las reservas minerales de los terrenos. Por ello no son raras las deficiencias. Para prevenirlas, conviene:

  • Usar sal marina, o que haya sido enriquecida con yodo
  • Consumir algas alimentarias.

Los pescados también contienen abundante yodo, aunque su consumo no resulta imprescindible para satisfacer las necesidades diarias.

Magnesio: El cuerpo de un adulto contiene de 20 a 25 gramos de magnesio. Forma parte de la estructura de los huesos, junto con el calcio y el fósforo, aunque en mucha menor proporción. El magnesio es un componente esencial del principal pigmento del mundo vegetal, la clorofila, al igual que el hierro lo es de la hemoglobina de la sangre.

El magnesio ha cobrado importancia en los últimos años, debido a que se han descubierto numerosas funciones fisiológicas en las que desempeña un papel decisivo.

Ocurre con frecuencia que la alimentación habitual aporta cantidades insuficientes de este importante mineral. Ello es debido a un consumo escaso de cereales integrales, frutos secos (nueces, almendras, etc.), ricos en magnesio, así como al empobrecimiento de los suelos en este minera!. El abuso permanente de los abonos nitrogenados en la agricultura intensiva causa desequilibrios bioquímicos en los suelos, y, como consecuencia, en los vegetales que crecen en ellos. Las plantas ya no contienen la cantidad de minerales que deberían tener, especialmente de magnesio, que es uno de los más sensibles al empobrecimiento del suelo.

Esta es la razón por la cual se debe prestar una atención especial al magnesio, y recurrir, en determinados casos de carencia, al uso de suplementos minerales como el cloruro de magnesio.

Necesidades diarias de magnesio
Niños80-170
Hombres 15-18400
Hombres Adultos350
Mujeres 15-18300
Mujeres Adultas280
Embarazadas320
Madres que Lactan355

Las fresas <frutillas) contienen una amplia gama de sales minerales, entre ellas el magnesio. que las hace diuréticas y muy apreciadas en las enfermedades de los riñones.

Hay que tener presente que las necesidades diarias de magnesio, establecidas por el U.S. National Research Council es de 350 mg. para hombres adultos y 280 mg. para mujeres adultas al dia. Aunque es cierto que el consumo de grandes dosis de sales de magnesio no tiene efectos indeseables, tampoco está probado que tenga una acción terapéutica especial. El exceso de magnesio se elimino con las heces, provocando además un efecto laxante.

El uso de suplementos de magnesio en forma de soles, está indicado en los casos siguientes:

  • Cuando existe el riesgo de que el aporte alimentario sea insuficiente, por consumir pocos vegetales frescos, o porque estos procedan de tierras de cultivo empobrecidas por el uso intensivo de abonos químicos
  • En épocas de la vida en las que hay un aumento de las necesidades diarias (crecimiento, embarazo, lactancia).
  • Cuando la absorción intestinal está alterada por diversas afecciones digestivas, como por ejemplo colitis o intervenciones quirúrgicas.

Funciones

Actúa como catalizador de numerosas reacciones químicas que se llevan a cabo en el organismo, relacionadas con la combustión de los nutrientes y la producción de energía. Realiza una función especialmente importante en el sistema nervioso, regulando la transmisión de sus impulsos a lo largo de los nervios periféricos

La carencia de magnesio se manifiesta de formas muy variadas:

  • Cansancio general y sensación de fatiga.
  • Calambres musculares, contracturas, temblores en los párpados o en otros músculos (fenómeno conocido como fasciculaciones musculares).
  • Alteraciones neurovegetativas con tendencia al espasmo en diversos órganos, que se manifiestan por: dolores de estómago, colon irritable, dolor o espasmo uterino durante la regla (dismenorrea), sensación de opresión en el pecho y palpitaciones cardiacas entre otros.

Los frutos secos, los cereales, las legumbres y las verduras, son la fuente más importante de magnesio. Una dieta vegetariana variada puede satisfacer sobradamente las necesidades de magnesio, especialmente si procede de cultivos biológicos en los que se usan abonos orgánicos que contienen una amplia gama de minerales.

Ver: Tabla de Calorías de los Alimentos

Metabolismo y Obesidad Resumen Causas de la Obsesidad Consecuencias

Metabolismo y Obesidad – Causas de la Obsesidad

Al organismo hay que suministrarle constantemente energía en forma de alimento si queremos que funcione debidamente. El calor así producido se mide en julios (J), aunque en lenguaje corriente todavía se sigue utilizando el término familiar de calorías (cal). El metabolismo es un conjunto de reacciones químicas que tienen lugar en las células del cuerpo.

El metabolismo transforma la energía que contienen los alimentos que ingerimos en el combustible que necesitamos para todo lo que hacemos, desde movernos hasta pensar o crecer. Proteínas específicas del cuerpo controlan las reacciones químicas del metabolismo, y todas esas reacciones químicas están coordinadas con otras funciones corporales. De hecho, en nuestros cuerpos tienen lugar miles de reacciones metabólicas simultáneamente, todas ellas reguladas por el organismo, que hacen posible que nuestras células estén sanas y funcionen correctamente.

Metabolismo y Obesidad Causas de la Obsesidad

OBESIDAD Y DELGADEZ. En el caso de que las ganancias ponderales de un determinado organismo rebasen en un 15 % su término medio normal, hablamos de obesidad, mientras que si una persona pesa un 10 % menos de lo que le corresponde, estamos en presencia de delgadez.
La obesidad representa siempre un depósito excesivo de grasas, distribuido por todo el cuerpo.

Si bien sus causas pueden ser muy diversas, tales como trastornos de las glándulas endocrinas y otros, en gran numero de casos la obesidad se produce por una sobrealimentación exagerada. Cualquier exceso de peso predispone a diversas dolencias. Así, por ejemplo, es fácil que en la obesidad aparezca diabetes, aumento de la presión arterial, insuficiencia cardíaca, bronquitis crónica, etc. Es importante, pues, evitar su aparición y, si se instaura, combatirla. La prevención consiste, sobre todo, en una alimentación no excesiva y en el ejercicio constante.

Cuando la obesidad ya se ha establecido conviene combatirla, sobre todo, con el ejercicio y la dieta, ayudados por diversos medicamentos. Las curas por iniciativa propia, motivadas generalmente por cuestiones estéticas, suelen incurrir en exageraciones perjudiciales. Ingerir grandes cantidades de pastillas para adelgazar y al mismo tiempo saciarse de toda clase de golosinas, es un absurdo que se practica con gran frecuencia. Las curas de adelgazamiento deben ser dirigidas por una persona experimentada.

La delgadez surge cuando el ingreso calórico es menor que las necesidades y el organismo ha de utilizar los materiales almacenados y, por tanto, pierde peso. En dicha situación consume, en primer lugar, hidratos de carbono (azúcares) depositados en el hígado y músculos; dichas existencias suelen terminarse en 24 horas, al cabo de las cuales ya debe empezar a emplear sus reservas de grasas.

Con ello el funcionamiento del organismo no se altera, pues únicamente menguan sus acúmulos grasosos, situados en las mejillas, en tejidos subyacentes a la piel, etc. Una vez consumidos (al cabo de unas 5 a 7 semanas) todos sus depósitos de grasa, que, por término medio, se calculan en 9 Kg. en un hombre adulto, y persistiendo las condiciones de hipo alimentación, deben gastarse finalmente las proteínas. Como quiera que éstas constituyen la materia prima de todas las estructuras y órganos, aparecería entonces la destrucción del propio cuerpo, proceso incompatible con la vida.

Las causas de la delgadez son varias. A veces aparece porque el individuo se mueve mucho aunque consuma gran cantidad de calorías. Tal ocurre en una serie de deportes violentos: un partido de fútbol o una carrera ciclista. Otras causas son una alimentación deficiente, hecho observado sobre todo en gente pobre o en épocas de guerra y por la presencia de diversas enfermedades (tuberculosis), sin que deba olvidarse a aquellos individuos que lo son por constitución y qué por mucho que coman —pues suelen tener un excelente apetito— no hay manera de que engorden.

La curación de diversas delgadeces-enfermedades se conseguirá eliminando su causa, además de administrar a dichos pacientes una dieta rica en calorías y medicamentos adecuados. En la delgadez constitucional, mientras no dé lugar a manifestaciones molestas, mejor es no hacer nada.

LOS ALIMENTOS ENERGÉTICOS. Los hidratos de carbono se encuentran, sobre todo, en el azúcar, el almidón, las harinas, los cereales, las féculas, las frutas, las hortalizas, etc. Desde el punto de vista químico contienen grupos de oxigeno e hidrógeno, fijados en diversos átomos de carbono y, finalmente, se transforman en azúcares. Una vez en la sangre intestinal son llevados al hígado, donde se almacenan en forma de otro azúcar complejo, denominado glucógeno, constituido por numerosas moléculas de glucosa.

La sangre contiene una cantidad siempre constante de azúcar, pues si tiende a aumentar su concentración, se almacena mayor cantidad del mismo en el hígado, mientras que si mengua, dicha víscera convierte otra vez el glucógeno en glucosa (azúcar) y la envía al torrente circulatorio. Pero el hígado es un órgano de tal perfección que si le falta glucógeno produce glucosa a partir de otros materiales, tales como proteínas.

Dicho azúcar (la glucosa) es tan importante en el funcionamiento del cuerpo porque, mediante diversas reacciones químicas, libera energía.

El azúcar puede convertirse también en grasa, transformación que efectúa igualmente el hígado. Es muy sabido que si se ingieren cantidades excesivas de azúcar o cualquier hidrato de carbono, aparece la obesidad.

Las grasas constituyen otro tipo de sustancias nutritivas, totalmente distintas de las precedentes. Se hallan en toda clase de alimentos, en ciertas semillas vegetales y en algunos frutos.

Las grasas sirven de almohadilla a diversos órganos, de capa protectora para que no se pierda el calor y también para la combustión. Su metabolismo está gobernado por diversos agentes y lo efectúa el hígado.

El tercer grupo de principios inmediatos lo constituyen las proteínas. Están contenidas en diversas clases de alimentos, tales como carnes, huevos, pescado, etc. Su presencia en la dieta es imprescindible y no pueden ser sustituidas, por lo menos en cuanto a una pequeña cantidad se refiere. Se calcula que un hombre adulto debe recibir diariamente, como mínimo, unos 70 g de proteínas.

Una vez en el interior de la circulación sanguínea, son conducidas al hígado, donde se almacenan transitoriamente. Más tarde algunas vuelven a la sangre para ser llevadas hasta las células de diversos tejidos, e incorporadas en el protoplasma de las mismas. Representan, pues, la materia prima principal para la construcción del cuerpo. Las que no son aprovechadas para estos fines son convertidas por el hígado en glucosa o glucógeno, dispuestas a liberar energía, o bien las almacena en forma de grasa.

En el plasma sanguíneo existe una cantidad constante de proteínas que desempeñan múltiples funciones. Algunas intervienen activamente en el proceso de la coagulación; otras, forman los llamados anticuerpos destinados a combatir los gérmenes infecciosos, o constituyen una especie de vehículo para ciertas sustancias. Así, el hierro nunca circula aisladamente por la sangre, sino que lo hace transportado por una determinada proteína.

Una clase especial de proteínas son las que intervienen en la formación del núcleo celular. Su alteración metabólica más conocida es la enfermedad llamada gota, que se origina porque el ácido úrico (producto de desecho de dichas proteínas) en vez de eliminarse con la orina, se deposita en diversas articulaciones y da lugar a la inflamación de las mismas. Se manifiesta en forma de accesos de dolor intenso que afecta frecuentemente la raíz del dedo gordo. Sobreviene con preferencia en hombres y de noche. Su curación se consigue merced a la acción de diversos medicamentos y, sobre todo, de un régimen exento de proteínas.

Se podría afirmar entonces que, en el caso ideal de un nivel de energía equilibrado (es decir, cuando la ingestión y consumo de energía son más o menos iguales), el peso corporal se mantiene fundamentalmente constante. Pero aquí entran en juego también las particularidades personales antes mencionadas. En efecto, si se registra un superávit en el balance energético, es decir, un exceso en energía alimenticia, éste es almacenado por las células del tejido adiposo en forma de “grasa de reserva”; ésta equivale, en cierto modo, a la corteza de tocino que se guarda para los tiempos flacos, para que en caso de necesidad el cuerpo puede recurrir a sí mismo para alimentarse. Pero, a corto plazo (o largo, según se mire), una excesiva reserva de grasa conduce a un aumento de peso superfluo, si bien recientes experimentos han demostrado que un constante exceso de alimentación en distintas personas puede tener efectos muy distintos

AGUA Y SALES MINERALES. El agua es el componente principal de la dieta. Además de la que se ingiere en forma líquida, y otra buena porción ingresa contenida en los alimentos sólidos, tales como frutas (algunas de las cuales contienen un 95 % de agua), verduras y otros. Un hombre, de 70 Kg., alberga en su cuerpo unos 50 1 de agua. Su aporte diario, así como su eliminación —pues el metabolismo debe estar equilibrado— alcanzan unos dos litros y medio. Las pérdidas excesivas de la misma (deshidratación), deben ser reemplazadas rápidamente, pues de lo contrario pronto aparece la muerte. Sin alimento alguno es posible vivir varias semanas e incluso meses, pero sin agua, sólo algunos días.

Las sales minerales son asimismo muy importantes para la perfecta marcha del organismo. Existen unos elementos considerados como esenciales.
El mineral más importante para el hombre es el cloruro sódico, es decir, la sal común, pues interviene decisivamente en diversos procesos del organismo, tales como la retención de líquidos en su interior, la secreción de los jugos digestivos, etc. Con el sudor se pierde gran cantidad de cloruro sódico y es necesario reemplazarlo. Así, por ejemplo, los individuos que desempeñan trabajos muy duros en recintos calurosos, deben ingerir agua salada, pues de no hacerlo así, al no compensar las intensas pérdidas de dicho mineral, les sobreviene gran debilidad y calambres.
El
calcio y el fósforo son necesarios, principalmente, por intervenir en la formación de los huesos y de los dientes.

El potasio y el magnesio influyen sobre las contracciones musculares y, por tanto, también en el corazón. Una intensa disminución del primero, conduce a una gran debilidad e incluso parálisis de los músculos.

El hierro, además de intervenir en la formación de la hemoglobina de los glóbulos rojos, participa en la composición de algunos fermentos muy importantes para la respiración de las células.

El iodo es el componente principal de una hormona llamada tiroidea y su carencia origina el bocio, enfermedad muy difundida en determinadas regiones, donde las aguas son pobres en dicho elemento.
Como elementos necesarios para la perfecta marcha del organismo, podemos citar todavía el cinc, el cobre, el cobalto y el manganeso.

VITAMINAS. Es sabido que el cuerpo puede formar muchas sustancias; nos llena de asombro, por ejemplo, la capacidad que posee el hígado de efectuar transformaciones químicas. Sin embargo, las vitaminas no pueden ser producidas en ninguna parte del organismo y, por tanto, al ser indispensables, deben ser aportadas, ya sea con los alimentos —modo más natural—, o bien mediante administración artificial en forma de productos farmacéuticos ingeridos o inyectados.

Las vitaminas no son materias combustibles, energéticas ni liberadoras de calorías; tampoco forman parte de ningún territorio del cuerpo, ni intervienen en estructura celular alguna. Simplemente se precisa su presencia en diversas reacciones químicas o procesos orgánicos.
Cuando falta el aporte de una determinada vitamina, aparecen trastornos que sólo pueden ser corregidos mediante la administración de la misma. Es imposible curar, por ejemplo, la carencia de vitamina A, aplicando la B.

Estas sustancias nada tienen que ver con la «debilidad general» del cuerpo. Hoy se abusa de ellas y es muy frecuente que un enfermo exija al médico que «recete unas vitaminas». Es imposible que una alimentación corriente y bien proporcionada engendre un déficit vitamínico y no es necesario, por tanto, ingerir suplementos de dichas sustancias a menos que aparezcan alteraciones características de dicha deficiencia, enfermedades que en su conjunto denominamos hipovitaminosis.

Consejos para mejorar los hábitos alimentarios en los niños
• No saltear el desayuno, ya que brinda la energía necesaria para la concentración, el aprendizaje y las actividades lúdicas.

• Desayunar con alimentos nutritivos como leerte y yogur descremados, cereales sin azúcar, panes integrales.

• En los recreos, en lugar de gastar dinero en los quioscos de golosinas, llevar fruta cortada, vainillas, cereales integrales o barras de cereal.

• No usar la comida como premio/castigo.

• Limitar el uso de la computadora y/o televisión a no más de una hora perdía.

• Hacer actividades recreativas en familia para establecer el hábito del ejercicio: paseos en bicicleta, caminatas, patines, etc.

• Dejar los alimentos ricos en azúcares y grasas como golosinas, helados y snacks y alimentos ocasionales para ser consumidos en ocasiones especiales: festejos o «comilonas» los fines de semana.

• La bebida por excelencia debe ser el agua. Que las gaseosas y jugos comerciales sean consumidos esporádicamente. « Comer carne roja, blanca y pescados una vez al día, elegir cortes magros.

• Consumir al menos una taza de leche, un yogur y una porción de queso descremado por día, para incorporar calcio.

• Las verduras y frutas son las grandes amigas; cuanto más variedad, más cantidad de vitaminas y minerales. Esto mejora el sistema inmune y las energías.

• Las galletitas son ricas en azúcares y grasas, su consumo debe ser ocasional. Es preferible el pan, los cereales e incluso las vainillas o «baby scuits».

• Incluir cereales integrales y legumbres al menos cuatro veces a la semana. Son fuente de fibra y minerales.

• Practicar ejercicio diariamente, cualquier actividad que el niño disfrute. Recuerde siempre que los chicos copian el modelo de los padres, por lo tanto, estos deben dar el ejemplo con sus hábitos.

Algunas de las consecuencias que trae, a corto plazo, la obesidad infantil, si no se previene o se trata:
• Problemas psicológicos como aislamiento, acoso escolar y depresión.
• Aumento de los factores de riesgo de enfermedad cardiovascular.
• Asma.
• Diabetes tipo 1 y 2, en especial, esta última.
• Anormalidades ortopédicas.
• Enfermedad del hígado.

El Metabolismo Basal Que es el anabolismo Alimentos acelerar

El Metabolismo Basal ¿Qué es el anabolismo?

El metabolismo es un conjunto de reacciones químicas que tienen lugar en las células del cuerpo. El metabolismo transforma la energía que contienen los alimentos que ingerimos en el combustible que necesitamos para todo lo que hacemos, desde movernos hasta pensar o crecer. Proteínas específicas del cuerpo controlan las reacciones químicas del metabolismo, y todas esas reacciones químicas están coordinadas con otras funciones corporales. De hecho, en nuestros cuerpos tienen lugar miles de reacciones metabólicas simultáneamente, todas ellas reguladas por el organismo, que hacen posible que nuestras células estén sanas y funcionen correctamente.

El Metabolismo Basal Que es el anabolismo

Toda sustancia que se ingiere o ingresa en el cuerpo de cualquier modo, para producir en él energía o servir a la construcción y reparación de los tejidos, recibe el nombre de alimento. Entre ellos se distinguen dos clases fundamentales: unos que producen energía y otros que desempeñan diversas funciones esenciales para la vida. Entre los primeros se encuentran los denominados principios inmediatos: proteínas, grasas e hidratos de carbono, y entre los segundos el agua, las sales minerales y las vitaminas. Su misión principal es la nutrición.

Todos los procesos químicos del organismo se incluyen bajo el término general de metabolismo. La parte del metabolismo encaminada a construir se denomina anabolismo, mientras que la dedicada a la función contraria, es decir, a desdoblar sustancias para que cedan energía, recibe el nombre de catabolismo.

Las necesidades energéticas de un individuo dependen de su peso, y es importante también, para su determinación, conocer el tipo de vida que lleva (si se trata de una persona que permanece en cama, o si, por el contrario, efectúa trabajos pesados). La energía que necesita el cuerpo se expresa en forma de calorías (cal, es la cantidad de calor necesaria para elevar la temperatura de 1 Kg. de agua en 1° C).

Cualquiera de los principios inmediatos, denominados también alimentos combustibles (hidratos de carbono, grasas y proteínas), puede proporcionar la energía necesaria, pero su valor calórico no es idéntico. Así, mientras un gramo de proteínas o hidratos de carbono desprenden 4 cal., la misma cantidad de grasas es capaz de liberar 9 cal.

El número de calorías que necesitamos para vivir normalmente depende de una gran variedad de circunstancias (peso, superficie, sexo, edad, trabajo, tipo de actividad, etc.). El metabolismo basal expresa la cantidad de calorías que emplea el hombre sin efectuar ningún trabajo muscular, ni tan siquiera digestivo.

En la práctica puede determinarse mediante aparatos especiales con la persona a examinar en condicionesbasales:

a) en ayunas desde 12 horas antes por lo menos,
b) tras un descanso nocturno perfecto, y
c) habiendo efectuado antes de la determinación el menor número de movimientos musculares posible.

Hoy se dispone de tablas estadísticas en las cuales podemos leer el metabolismo normal adecuado para cada edad, peso, etc. En conjunto podemos decir que un hombre joven en condiciones basales necesita unas 40 cal. por hora y metro cuadrado de su superficie, lo cual llega a sumar al día unas 1500 cal. En las mujeres, el metabolismo basal es algo menor. Durante los procesos febriles las necesidades energéticas aumentan, así como al cambiar las condiciones del individuo.

Si los ingresos calóricos de un determinado organismo son exactamente iguales a las necesidades energéticas del mismo, el peso permanece invariable. Cuando aquéllos superan a éstas, los alimentos no utilizados se almacenarán y aparecerá un aumento de peso. Por el contrario, si las entradas de los alimentos no son suficientes para el mantenimiento de las actividades del cuerpo, éste deberá recurrir a sus reservas y, por tanto, adelgazará.

10 MANERA DE ACELERAR EL METABOLISMO

1-Tomá café o té verde: Una taza de café por la mañana ayuda a quemar calorías hasta por dos horas. El té verde también ayuda a acelerar la pérdida de peso.

2- Optimiza la función de tu tiroides: Cuando un paciente se queja de haber subido de peso, inmediatamente reviso su tiroides. Si notas que ahora te cuesta más trabajo controlar tu peso, pedile a tu médico que te mande hacer estudios de esta vital glándula. Y aprovecha para chequear que no tengas diabetes.

3- Dormí lo suficiente: Dormir menos de siete horas diarias por la noche afecta a las hormonas que regulan el metabolismo. Si dormís poco, procesas los carbohidratos con menor eficacia, y eso incrementa el riesgo de desarrollar diabetes u obesidad.

4-Desayunar: Un desayuno sustancioso puede acelerar tu metabolismo hasta un 10 por ciento, sobre todo si incluís fuentes saludables de proteína y grasa, como huevos o yogur tipo griego. De hecho, un estudio de 2010 publicado por la revista International Journal of Obesity encontró que un desayuno con más grasa ayuda al organismo a quemar más carbohidratos y grasa el resto del día.

5-Toma agua helada: Beber agua acelera un poco el metabolismo, especialmente si está helada. Eso se debe a que tu cuerpo usa energía para calentarla.

6-Hace de tres a cuatro comidas balanceadas: Olvídate del consejo de que cinco o seis comidas pequeñas aceleran el metabolismo. Un estudio de 2012, realizado por la Universidad de Ottawa, en Canadá, encontró que siempre y cuando se consumiera el mismo número de calorías, no había ninguna diferencia entre ingerir comidas frugales y frecuentes y comidas opíparas y espaciadas. ¿Estás tratando de bajar de peso? No cenes mucho; mejor opta por un desayuno abundante. Y también come a horas fijas para que tu metabolismo trabaje al máximo y pierdas esos kilos de más.

7-Desarrolla músculo: Cuanta mayor masa muscular tengas, más calorías quemarás durante el día: fortalece grandes grupos musculares como los glúteos y muslos (hace sentadillas, subí las escaleras o camina cuesta arriba).

8-Ingerí más proteína: Un estudio de 2012 publicado por la revista Journal of the American Medical Association, descubrió que el índice metabólico en reposo era mayor en quienes consumían más proteína. Como las mujeres por lo general no obtienen la suficiente, en cada una de tus comidas ingerí proteína magra, como pescado, pollo o huevos, y disfruta de colaciones que la contengan, como las almendras.

9-Proba el picante: la capsaicina, presente en el ají picante, estimula el sistema nervioso y mejora el metabolismo después de las comidas. Añadir chile a los alimentos reduce el apetito. Si lo consumís con regularidad, acelerarás más tu metabolismo, ¡así que busca muchas maneras de añadirle sabor a tu vida!

10-Comé lo suficiente: Expertos del Centro de Salud McKinley, de la Universidad de Illinois, coinciden con mi antigua nutricionista: comer poco reduce la velocidad del metabolismo hasta en un 30 por ciento. En vez de matarte de hambre, ingerí alimentos saludables y hace ejercicio con regularidad: para bajar de peso.(Fuente Consultada: Revista Selecciones Best You)