La Nación y Nacionalismo

Biografia de Mazzini Giuseppe Resumen de su Vida Politico Italiano

Resumen Biografía de Mazzini Giuseppe

ANTECEDENTES DE LA EPOCA DE MAZZINI: En 1848, estallaron en muchas partes de Europa rebeliones y protestas que demostraban la insatisfacción de la gente con sus gobernantes. Los motivos que generaron muchas de estas rebeliones eran similares a los que dieron lugar a la Revolución Francesa.

En Europa, muchas personas empezaban a sentir que eran más importantes que el Estado y que tenían algo que decir en lo referente a su gobierno. En respuesta a las rebeliones y protestas violentas, los gobernantes intentaron restaurar los antiguos sistemas de gobierno (Antiguo Régimen); pero los acontecimientos de 1848 acabaron demostrando que el cambio era inevitable.

Otro poderoso motivo para las revoluciones de 1848 fue el nacionalismo, es decir, el deseo de los pueblos que hablaban la misma lengua de formar sus propias naciones independientes.

El nacionalismo fue especialmente intenso en Italia y Alemania, que estaban divididas en muchos pequeños estado , y en algunas zonas del Imperio austríaco. Otras rebeliones las encabezaron quienes reclamaban alimentos más baratos o cambios en las leyes de propiedad de la tierra para que los trabajadores tuvieran acceso a ella.

Los italianos organizaron sociedades secretas y realizaron varios intentos de revolución, pero con escaso éxito, hasta que el patriota Mazzini fundó la Asociación de la Joven Italia, portavoz del movimiento de liberación.

Sin embargo, los primeros intentos de carácter militar contra Austria fueron aplastados , pero cuando la suerte de los patriotas italianos se hallaba en su peor momento Víctor Manuel subió al trono de Piamonte y eligió como primer ministro al Conde Cavour, quien empezó a sanear la economía y preparó un importante ejército.

Durante siglos, Italia fue escenario de las guerras entre franceses, españoles, austríacos y alemanes, y de todos los pequeños e inestables Estados que la componían sólo las grandes ciudades lograron una posición prominente. A pesar de ello, los italianos conservaron su conciencia de raza, su lengua y su religión. El patriota Giuseppe Mazzini fundó la Asociación de la Joven Italia, y se convirtión en el portavoz del movimiento de liberación nacional.

biografia de giuseppe mazzini

La realización de la unidad italiana y de la alemana es el desenlace del movimiento nacionalista que caracterizaba a estos países desde principios de siglo, pero en uno de los casos la unidad se lleva a cabo con ayuda extranjera, mientras que, en el otro, se realiza desde el interior.

El sentimiento nacional: El movimiento de las nacionalidades nace con la toma de conciencia de algunos pueblos de su propia identidad, de su originalidad y de su singularidad, vinculadas a una situación geográfica y étnica precisas, a una lengua común y, a menudo, a una tradición histórica dada.A veces, son los intereses económicos los que intervienen como factor determinante.

Tal es el caso de Alemania, donde la aspiración nacional se expresó primero a través del deseo de unificar el país, pero donde el verdadero elemento motor fue la necesidad de unificar el régimen de aduanas de Prusia y después el de toda Alemania. En otros casos, el deseo de independencia es el fermento de la lucha nacional. Pero la mayor parte de las veces todos estos factores se conjugan, lo que explica la fuerza del movimiento en el s. XIX.

EN ITALIA: Los arreglos territoriales de que Italia fue objeto por parte de la Santa Alianza, eran muy mal soportados por los italianos, que también se sentían vejados por el gobierno despótico que, en general, sufrían.

La agitación era fomentada por las sociedades políticas secretas, entre las que figuraba la de los carbonarios. En 1821 se produjeron en Napóles, Sicilia y Cerdeña insurrecciones que fueron duramente reprimidas, siguiendo inmediatamente períodos de persecución y terror. En los Estados Pontificios y en los dominios austríacos del norte de Italia también se adoptaron medidas persecutorias.

Tras la revolución francesa de 1830 se produjeron alzamientos en Módena, Parma y Bolonia, en pro de su independencia. Las tropas austríacas sofocaron estos levantamientos.

Un patriota italiano, Giuseppe Mazzini logró constituir la organización patriótica denominada Joven Italia. Desde Marsella alentaba al pueblo italiano propugnando la unión de todos los Estados en que su nación estaba dividida, en una poderosa nacionalidad regida por una forma de gobierno republicana.

Fue expulsado de Francia, primero, y después de Suiza, teniendo que refugiarse en Inglaterra.

Desde allí estuvo alentando a sus compatriotas, tanto con sus trabajos en la prensa europea como por propaganda enviada secretamente a Italia. Su labor, realizada desde 1833 a 1848, preparó el movimiento en pro de la unidad italiana, que muy pronto había de surgir con fuerza incontrastable.

Los territorios que más adelante configuraron Italia y Alemania constituían un ejemplo de lo que llamamos naciones multiestatales. Es decir, un territorio poblado por un conjunto de individuos que comparten el sentimiento de pertenecer a una misma unidad cultural y lingüística y con un pasado, unas tradiciones y unas costumbres que los particularizan, pero cuyo territorio se halla fragmentado en diferentes Estados. En 1815 Italia quedó dividida en ocho Estados diferentes.

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BIOGRAFIA DE MAZZINI GIUSEPPE: Político italiano, nace en Genova. Se le considera el ideólogo de la unidad italiana en el siglo XIX. En 1827 se gradúa en Derecho. En 1830 se inscribe en el movimiento carbonarista, donde realiza proselitismo político a través de ensayos literarios.

Por sus actividades revolucionarias debe exiliarse en Marsella.

En 1831 funda «La Giovine Italia» (Joven Italia), con el propósito de sublevar las penínsulas italianas y formar una república unificada, fuerte y soberana.

En 1834 participa en la fracasada insurrección que se conoce como Expedición de Saboya.

Viaja a Suiza e Inglaterra y al año siguiente crea la Joven Europa para favorecer la amistad entre los pueblos del viejo continente y defender los principios republicanos. Durante el decenio de 1840 reanuda la actividad de la Joven Italia.

En 1843 y 1845 participa en las sublevaciones de los Estados Pontificios, en la expedición a Napóles de los hermanos Bandiera en 1844 y en la creación en París de la Asociación Nacional Italiana.

Durante la revolución de 1848 interviene en la toma de Milán y Roma y establece la República Romana de 1849. Apoya a Giuseppe Garibaldi, quien somete a Sicilia en 1860.

Un año después el conde Camilo Cavour logra la unificación italiana, excepto con Venecia y Roma, en forma de reino bajo la regencia de Víctor Manuel II, de la casa de Saboya. Endurece su política frente a la monarquía y en 1866 funda la Alianza Republicana Universal.

Es autor de Fede a avvenire (Fe y porvenir, 1835) y Doveri del l’hommo (Deberes del hombre, 1860).

En 1870 es encarcelado bajo la acusación de ser cómplice en la conspiración republicana de Giuseppe Garibaldi, pero recobra pronto la libertad.

Muere en Pisa, Italia

Que es la Tradicion Nacional Costumbres y Tradiciones de un País

Que es la Tradición Nacional
Costumbres y Tradiciones de un País

INTRODUCCIÓN:

¿Qué es la tradición?: Podemos definirla como: La acción de trasmitir algo y, además, todo aquello que se trasmite.

Tradición histórica: Se conoce como tradición a la totalidad de las comunicaciones o transmisiones de noticias, doctrinas, ritos, costumbres transmitida a lo largo del tiempo de padres a hijos. En un sentido general, es la evolución de las ideas e instituciones de generación a lo largo de la vida de un pueblo. Aquellas noticias, composiciones literarias, ritos, costumbres que son transmitidos de generación a generación reciben el nombre de tradición.

Todos los aspectos que hacen a la tradición en un determinado país forman un elemento que es común a todos aquellos que se encuentran ligados entre sí por él y contribuyen a la formación de la nacionalidad. Por ejemplo cuando nos referimos a la tradición argentina, pretendemos expresar todo aquello que nos ha sido transmitido por nuestros ascendientes y a éstos por sus respectivos padres o abuelos y nos consideramos propietarios de ello como un atributo más de nuestra personalidad. Nuestra nacionalidad, el sentirnos como argentinos, no es otra cosa que participar de todos esos aspectos que han hecho la vida y sentir de nuestros antepasados.

Por ello cuando hablamos de tradición solemos utilizar la expresión tradición histórica. Es que los héroes de la Patria son nuestros héroes, los símbolos de la Patria son nuestros símbolos, las costumbres y modos de vida de nuestros padres son nuestras costumbres y modos de vida.

La tradición es quizás una de nuestras más arraigadas instituciones pues es la herencia que hemos recibido de todos aquellos que han construido esta nuestra Patria.

Desde el punto de vista de las ciencias históricas es muy importante el estudio de la tradición, de sus formas, de sus leyes, etc. Los ciudadanos argentinos de la actualidad son, en buena parte, el resultado de la tradición. Pero, como se trata de seres libres, pueden tener ciertas formas de pensar o ciertas actitudes en relación con el pasado, en relación con la tradición. Algunos quieren conservar todo lo tradicional (“conservadores”) y otros, por el contrario, buscan un presente que no tenga en cuenta para nada el pasado (“revolucionarios”).

A cada hombre en particular, le interesa la tradición porque no bastan la reflexión y la experiencia personales; cuando “sale de sí mismo» se encuentra con lo que han dicho, enseñando, experimentado etc., los demás y que se ha transmitido, muchas veces, desde siglos remotos.

Al estudiar lo que es una nación dijimos que los vínculos o lazos espirituales que unen a los individuos de una misma nacionalidad son, entre otros, el idioma, la raza, las tradiciones, el folklore, etc., y que lo mas importante que los une es la conciencia de pertenecer a una misma comunidad y el sentirse identificados por un pasado que se proyecta en presente y en el porvenir. Dichos vínculos o lazos han llegado hasta nosotros gracias a la tradición.

De acuerdo a lo expresado, la tradición nacional es: Todo lo que nos han transmitido las generaciones de argentinos que nos han precedido. El extenso territorio con sus riquezas naturales, el producto del trabajo creador del hombre, las glorias y monumentos históricos, la historia argentina y las hazañas de sus hijos, los versos de sus poetas, las creaciones de sus artistas, etc., todo ello nos ha llegado como herencia viva, como antorcha que se pasa de mano en mano, de generación en generación.

Esta es la forma cómo el país, a través de los siglos, conserva su fisonomía peculiar, sus caracteres propios. La fidelidad a su destino histórico le permitirá realizar su vocación presente. Nuestra patria tiene un tesoro tradicional realmente envidiable. A nosotros corresponde recogerlo con amor, guardarlo fielmente, estudiarlo, acrecentarlo.

La palabra tradición deriva del latín y quiere decir donación o legado. La tradición es un conjunto de costumbres, ritos y usanzas que se transmiten de padres a hijos. La tradición de un pueblo es aquello que lo identifica y diferencia de los demás, algo propio y profundo. Cada comunidad tiene sus propias tradiciones, las que se manifiestan en el modo de vivir, en el arte y se conservan a través del tiempo.  En Argentina el Día de la Tradición es el 10 de Noviembre, en Memoria de nuestro poeta más tradicional, creador del Martín Fierro: José Hernández.

VIVENCIA Y CONTINUIDAD DE LA TRADICIÓN
La Costumbre
Además de las leyes que en forma coercitiva gobiernan la convivencia humana, existen normas morales y usos sociales que también son factores de convivencia, pero no tienen carácter coercitivo (en el sentido del uso de la fuerza pública para hacerlas cumplir).

La conducta privada de los hombres, por supuesto dentro de los límites que exige el orden social, no está regido por norma alguna, pero existe una presión de la sociedad sobre el individuo que, de alguna manera, le obliga a cumplir determinadas normas establecidas por la costumbre o la tradición.

Estas son simples normas de convivencia, por ejemplo, saludar, respetar a los ancianos, decir la verdad, etc. Estas son normas sociales y morales que no son coercitivas, pero que son sancionadas por la sociedad en defensa de su propia estructura.

La palabra costumbre proviene de costumme y ésta de consuetudinario.

Es un uso social aceptado por la mayoría de una comunidad.
Generalmente, las costumbres son fijadas por un grupo dominante que regla las normas de relación en la comunidad.  

Las costumbres no son normas impuestas, sino aceptadas por los hombres que integran un grupo social, quienes encuentran esas ñor mas cuando nacen y las aceptan sin discutirlas mayormente.

Las costumbres son distintas de las leyes, aunque tanto unas como las otras, tienden a mantener la estructura social. Pero, mientras la costumbre es un hábito, un medio habitual de proceder o conducirse, la ley es una imposición fijada por la autoridad.

La costumbre, como norma jurídica no escrita e impuesta por el uso, es considerada como una de las fuentes del Derecho; consiste en la repetición de manera espontánea y natural de ciertos actos de índole jurídica que en ocasiones, por la práctica, van adquiriendo fuerza de ley.

En cambio, el uso resulta de un hecho particular e individual y nace de las cosas que el hombre hace o dice: en otras palabras, es la forma exterior de una manifestación individual, que cuando se generaliza y constituye la forma de proceder de una comunidad, adquiere la calificación de costumbre.

Elementos de la costumbre
La costumbre se encuentra conformada por dos elementos:
a.   El elemento interno o psicológico.
b.    El elemento extemo o material.

El elemento interno o psicológico se encuentra en el consentimiento tácito de un pueblo a reconocer una costumbre como norma a ajustar su comportamiento.
En cambio el elemento externo o material está dado por la norma establecida en base a la repetición de ilcterminados usos que han configurado una costumbre.

Algunos autores han establecido comno condiciones esenciales los siguientes elementos:

a. Uno material que es el uso largo y constante de la costumbre y que requiere los siguientes caracteres:
— Formación espontánea.
— Práctica regular y constante
—  Duración más o menos largo
b. Otro psicológico consistente en la convicción del carácter jurídicamente obligatorio del uso.
c. Que la costumbre no sea contraria a los principios fundamentales de la organizador política o económica elegida.

NUESTROS SÍMBOLOS NACIONALES

— La Bandera Nacional

La bandera oficial de la Nación es la que ostenta el sol y que fue aprobada por el Congreso de Tucumán, reunido en Buenos Aires, en febrero de 1818. Está formada con los colores celeste y blanco con los que el General Belgrano creó la primera enseña patria, el 27 de febrero de 1812.

 Los colores se distribuyen en tres franjas horizontales, de igual tamaño, dos de ellas celestes y una blanca en el medio. En el centro de la banda blanca se reproduce el sol, tal como figura grabado en la primitiva moneda de oro de ocho escudos y en la de plata de ocho reales; el sol deberá ser de color amarillo y tener treinta y dos rayos flamígeros y rectos, colocados alternativamente, tal como se observa en dichas monedas.

Tienen derecho al uso de la bandera oficial, el Gobierno Federal, los Gobiernos Provinciales, los territorios sometidos a las autoridades nacionales. Los particulares podrán usar los colores nacionales en forma de bandera, pero sin sol; también los podrán usar como escarapela y estandarte, debiéndose dar a los mismos un trato respetuoso.

Dijo el General Belgrano, en su proclama del 2 de Mayo de 1812, al ser bendecida por primera vez la bandera argentina al frente del ejército, en la ciudad de Jujuy:

                    “Manuel Belgrano, General en Jefe, al ejército de su mando: Soldados, hijos dignos de la Patria, camaradas míos; dos años ha que por primera vez resonó en estas regiones el eco de la libertad, y él continuó propagándose hasta por las cavernas más recónditas de los Andes; pues que no es obra de los hombres, sino del Dios Omnipotente, que permitió a los americanos que se nos presentase la ocasión de entrar al goce de nuestros derechos: el 2 de Mayo, será para siempre memorable en los anales de nuestra historia, y vosotros tendréis un motivo más de recordarlo, cuando en él, por primera vez, veis la Bandera Nacional en mis manos, que ya os distingue de las demás naciones del globo, sin embargo, de los esfuerzos que han hecho los enemigos de la sagrada causa que defendemos para echarnos cadenas aún más pesadas que las que cargabais. Pero esta gloria debemos sostenerla de un modo digno, con la unión, la constancia y el exacto cumplimiento de nuestras obligaciones hacia Dios, hacia nuestros hermanos, hacia nosotros mismos; a fin de que la patria se goce de abrigar en su seno hijos tan beneméritos, y pueda presentarla a la posteridad como modelo que haya de tener a la vista para conservarla libre de enemigos y en el lleno de su felicidad. . . «.

— El Escudo Argentino:

El escudo argentino es la reproducción fiel del sello que usó la Asamblea General Constituyente de las Provincias Unidas del Río de la Plata y que ésta ordenó se emplease por el Poder Ejecutivo, en 1813. Las características oficiales del escudo son: forma de elipse, la relación de los ejes de la misma, será de 14/11. El sol casi tocará a la elipse y tendrá once rayos rectos y diez flamígeros.

La rama de laurel de la derecha llevará veintiuna hojas en el lado interior y veinte en el exterior; la rama de la izquierda, veintitrés hojas en el lado interior y veinticinco, en el exterior. Las ramas no se entrecruzarán en la parte superior ni podrán llevar fruto.

— El Himno Nacional

La letra oficial del himno es la canción compuesta por Vicente López aprobada por la Asamblea General Constituyente, en mayo de 1813. La música auténtica es la versión editada por Juan P. Esnaola en 1860 con el título «Himno Nacional Argentino — Música del maestro Blas Parera».


HIMNO NACIONAL ARGENTINO
Oíd mortales el grito sagrado
Libertad, Libertad, Libertad,
Oíd el ruido de rotas cadenas,
Ved el trono a la noble igualdad

Ya su trono dignísimo abrieron
Las provincias unidas del sur
Y los libres del mundo responden
Al gran pueblo argentino salud

Y los libres del mundo responden
Al gran pueblo argentino salud
Y los libres del mundo responden
Al gran pueblo argentino salud

Sean eternos los laureles Que supimos conseguir Que supimos conseguir 
Coronados de gloria vivamos 
¡O juremos con gloria morir!¡O juremos con gloria morir! ¡O juremos con gloria morir!

— La Escarapela Nacional
Feliciano A. Chiclana, Manuel de Sarratea y Juan J. Paso, integrantes del Primer Triunvirato, el 18 de febrero de 1812, dirigieron una nota al Jefe del Estado Mayor, en estos términos: “En acuerdo de hoy se ha resuelto que desde esta fecha en adelante, se haya, reconozca y use la Escarapela Nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata, declarándose por tal la de dos colores blanco y azul celeste; y quedando abolida la roja con que antiguamente se distinguían. Se comunica a V.S. para los efectos consiguientes a esta resolución. Dios guarde a V.S. muchos años”.

Bandera de corazón: Si bien la bandera es nuestro símbolo patrio que más nos representa, la escarapela es aquel que más nos une como pueblo, puesto que al usarla nos sentimos representados unos en otros, tomando conciencia de que más allá de las diferencias nos une el sentimiento y el sueño de una Argentina grande.

Fuente Consultada: Formación Cívica II Para Escuelas Secundarias de Segundo Año de Comercio-1977

Enseñar Valores Patrióticos a Nuestros Hijos

Que es el pueblo? La Nacion y el Nacionalismo El Amor A La Patria

¿Que es el Pueblo? La Nación y el Nacionalismo

El significado de la palabra “pueblo” varía con las épocas y los sistemas políticos. En otros tiempos se la usó para señalar a los que carecían de privilegios o, por el contrario, a los que gozaban de los derechos políticos, es decir, a los que podían votar y ser elegidos por su posición social o económica. Actualmente, el pueblo lo constituye la. totalidad de las personas que integran el Estado.

No se admiten privilegios basados en la raza, el sexo, la religión, la posición económica, etc. Todos integran el pueblo, porque todos gozan de la igualdad ante la ley.

Nuestra Constitución declara al respecto: “La Nación Argentina no admite prerrogativas de sangre, ni de nacimiento; no hay en ella fueros personales, ni títulos de nobleza. Todos sus habitantes son iguales ante la ley, y admisibles en los empleos, sin otra condición que la idoneidad. La igualdad es la base del impuesto y de las cargas públicas” (art. 16).

Temas del Menú: 1-Etapas Organización  2-Asamblea 1813   3-Pactos Preexistentes  4-Constitución Nacional  5-Forma de Gobierno  6-Division de Poderes   7-Estado y Nación   8-Democracia Argentina

NOCIONES SOBRE PUEBLO, NACIÓN, ESTADO:

 QUÉ ES EL PUEBLO?

QUÉ ES EL PUEBLO?El significado de la palabra “pueblo” varía con las épocas y los sistemas políticos. En otros tiempos se la usó para señalar a los que carecían de privilegios o, por el contrario, a los que gozaban de los derechos políticos, es decir, a los que podían votar y ser elegidos por su posición social o económica.

Actualmente, el pueblo lo constituye la. totalidad de las personas que integran el Estado. No se admiten privilegios basados en la raza, el sexo, la religión, la posición económica, etc.

Todos integran el pueblo, porque todos gozan de la igualdad ante la ley. Nuestra Constitución declara al respecto: “La Nación Argentina no admite prerrogativas de sangre, ni de nacimiento; no hay en ella fueros personales, ni títulos de nobleza. Todos sus habitantes son iguales ante la ley, y admisibles en los empleos, sin otra condición que la idoneidad. La igualdad es la base del impuesto y de las cargas públicas” (art. 16).

Pero también en las democracias modernas se emplea la palabra pueblo con un sentido restringido para referirse a las personas que pueden votar y ser elegidas. La Constitución argentina, por ejemplo, dice que los diputados son “‘elegidos directamente por el pueblo” (art. 37). Pero el derecho de elegir, es decir, de votar, no lo tienen los argentinos menores de 18 años, ni los extranjeros que carecen de carta de ciudadanía.

VERDADERO SENTIDO DEL TÉRMINO PUEBLO. MASA Y MULTITUD

Formar parte del pueblo de un Estado, gozar del privilegio de elegir a quienes han de gobernar, es un derecho que exige una gran responsabilidad. Pero no todos los ciudadanos son igualmente responsables. Esto nos lleva a distinguir el verdadero pueblo de la masa.

El VERDADERO PUEBLO está integrado por ciudadanos conscientes de su propia responsabilidad. En un pueblo digno de este nombre, los ciudadanos tienen plena conciencia de su responsabilidad, de sus deberes y de sus derechos; saben que su libertad está limitada por la libertad y la dignidad de los demás. En un pueblo verdadero, la desigualdad no es arbitraria. Es una consecuencia de la desigualdad humana, pues no todos poseemos la misma capacidad, la misma voluntad, etc.

La MASA está formada por individuos que carecen de ideales y de responsabilidad. El hombre-masa es el que no se distingue de los demás. Hace lo que hacen los otros. No le interesa labrarse un porvenir. Menosprecia los valores intelectuales y espirituales. Desea que lo conduzcan, que todo se lo den pensado. Esto explica el éxito del demagogo ante las masas y también su monologar constante. La masa es la enemiga de la verdadera democracia porque ahoga la libertad y destruye la igualdad. La masa quiere que todos amen y odien como ella ama y odia. No admite que se la contradiga. Para la masa la igualdad es la uniformidad. No comprende el respeto de la tradición, la dignidad, el sentimiento del verdadero honor, la actividad personal.

NOCIONES SOBRE PUEBLO, NACIÓN, ESTADO

El pueblo vive y se mueve por sí mismo; la masa no piensa, necesita que la conduzcan. La multitud es un conjunto de personas que actúan movidos por una comunidad de deseos, de ideas, de modo de ser. En los Estados modernos, con sus ciudades superpobladas, con sus rápidos medios de comunicación y de transporte, es fácil la reunión de multitudes que anhelan exteriorizar sus deseos. A veces, esas multitudes obran movidas por ideales superiores de justicia o de libertad. Otras veces se mueven para dar rienda suelta a sus bajas pasiones. El valor de la multitud depende de lo que persigue. Pero sus características son siempre las mismas. La multitud se caracteriza por su excitabilidad y por su falta de reflexión. Obra por contagio y sus reacciones suelen adquirir una violencia que difícilmente adoptarla cada uno de los individuos que la integran si obrara en forma aislada.

QUE SE ENTIENDE POR NACIÓN

Existen dos conceptos de “nación”: uno político y otro cultural. Desde el punto de vista político la nación es una sociedad independiente formada por quienes reconocen un territorio, un pasado y un destino histórico comunes. Todos los Estados son a la vez naciones desde el punto de vista político: Argentina, Brasil, España, Italia, etc. En estas naciones se hablan distintas lenguas, se practican diversas religiones, viven hombres de diferentes razas, pero una larga existencia en común y un territorio propio han creado grupos humanos homogéneos. Desde el punto de vista cultural, la nación es una comunidad basada en ciertos bienes culturales, como el idioma, la religión, la raza, etc. Por lo común, las naciones culturales son naciones políticas que han perdido su territorio. Tal fue el caso, durante muchos siglos, de la nación judía.

A veces, la nación cultural se extiende más allá de las fronteras de un Estado porque parte de su población ha emigrado a otros, formando en éstos minorías nacionales que se distinguen por su raza, su idioma, sus tradiciones, sus ritos religiosos, etc.

QUÉ ES LA NACIÓN ARGENTINA

La Nación Argentina es la comunidad formada por quienes reconocemos un territorio común e iguales vínculos históricos, sintiéndonos, además, impulsados hacia un mismo destino. El espíritu nacional se fue gestando durante el período hispánico, cuando los criollos comenzaron a considerarse iguales entre sí y distintos de los españoles. Este espíritu nacional se intensificó durante los primeros gobiernos patrios, que afirmaron nuestra independencia creando los símbolos nacionales (el himno, la escarapela, la bandera, el escudo) y manteniendo la unidad. Las diversas leyes y constituciones dictadas a partir de 1810 reconocieron siempre la existencia de una patria común, con su unidad social y su territorio. Nunca se perdió de vista, a lo largo de nuestra historia, la comunidad de orígenes y de destino, es decir, nunca se perdió el concepto de nación (J. V. González).

QUÉ ES EL ESTADO

El Estado es la nación organizada jurídica y políticamente. Es la nación sometida a un sistema de instituciones y leyes que forman su unidad política, jurídica y administrativa.

Los elementos del Estado son tres: la población, el territorio y el poder público.

a) La población es el elemento humano del Estado. La población es un elemento variable. Aumenta o disminuye a través del tiempo y puede estar integrada por unos pocos cientos de miles de personas (tal es el caso de Luxemburgo), o por muchos millones.

b) El territorio es el elemento geográfico. También es un elemento variable. Pocos Estados conservan sus mismas fronteras durante un lapso prolongado.

c) El poder público o poder político es la capacidad que tiene el Estado para alcanzar sus propios fines; es el derecho que tiene de mandar y de ser obedecido dentro de su territorio. Cuando el poder público no reconoce otro poder superior a él, porque es independiente y es el más alto, se lo llama poder público soberano. En un sentido más restringido, se entiende por Estado las autoridades que lo representan y gobiernan.

FUNCIÓN DEL ESTADO AL SERVICIO DEL HOMBRE Y DE LA SOCIEDAD

La función esencial del Estado es el mantenimiento del orden y la defensa nacional. Además, el Estado debe amparar las justas libertades de la persona humana y al mismo tiempo coordinar y orientar todos los esfuerzos hacia un fin común superior. El Estado desempeña también funciones relacionadas con el bienestar material, intelectual y moral del hombre y de la sociedad. el Estado fiscalice en forma adecuada la producción, la El BIENESTAR MATERIAL de la población exige un buen ordenamiento económico.

Para lograrlo, es necesario que circulación, la distribución y el consumo de los productos, procurando también que exista armonía entre. el capital y el trabajo. El Estado debe asimismo encargarse de ciertas funciones, como las relativas a obras públicas, previsión y asistencia sociales. Las obras públicas son aquellas que el Estado construye directa o indirectamente para los diferentes servicios a su cargo y para uso y aprovechamiento general (caminos, canales, telégrafos, etc.). La previsión social consiste en evitar o disminuir los males que afectan a la sociedad.

La lucha contra la desocupación, la construcción de viviendas higiénicas, el otorgamiento de jubilaciones y pensiones, son algunos de los recursos utilizados. La asistencia social atiende a la salud de la población. El Estado tiene la obligación de exigir a todos los habitantes el cuidado de su salud y su tratamiento en caso de enfermedad, proporcionando servicios gratuitos a los que carezcan de recursos. Además, el Estado debe atender con sus propios medios cuanto contribuya a mejorar las condiciones sanitarias de la población. El DESARROLLO INTELECTUAL es una necesidad del hombre, quien debe recurrir, para satisfacerla, a los auxilios y ventajas que le proporciona la vida en sociedad. La familia no puede por sí misma dar todo lo que exige el perfecto desarrollo intelectual.

El Estado debe, pues, concurrir con su cooperación eficaz al perfeccionamiento de las inteligencias, promoviendo la cultura (mediante la instalación de museos, bibliotecas, laboratorios, etc.) fomentando la buena enseñanza y alentando y protegiendo a los estudiosos en todas las ramas del saber (con becas, viajes de estudio, premios, etc.). La PERFECCIÓN MORAL, es decir, la honestidad de costumbres, es el elemento más importante del orden social. El Estado, que es el encargado de promover y obtener el bien común, tiene con respecto a la moralidad estrechos deberes. Esos deberes consisten en fomentar y estimular la virtud, al mismo tiempo que en reprimir todo germen de inmoralidad.

EL PUEBLO Y LA MASA :

El pueblo vive de la plenitud de la vida de los hombres que lo componen, cada uno de los cuáles —en su propio puesto y a su manera— es persona consciente de sus propias responsabilidades y de sus convicciones propias. La masa, por el contrario espera el impulso de fuera, juguete fácil en las manos de un cualquiera que explota sus instintos o impresiones, dispuesta a seguir, cada vez una, hoy ésta, mañana aquella otra bandera. De la exuberancia de vida de un pueblo verdadero, la vida se difunde abundante y rica en el Estado y en todos sus órganos, infundiendo en ellos con vigor, que se renueva incesantemente, la conciencia de la propia responsabilidad, el verdadero sentimiento del bien común.

De la fuerza elemental de la masa, hábilmente manejada y usada, puede también servirse el Estado; en las manos ambiciosas de uno solo o de muchos agrupados artificialmente por tendencias egoístas, puede el mismo Estado, con el apoyo de la masa reducida a no ser más que una máquina, imponer su arbitrio a la parte mejor del verdadero pueblo; así el interés común queda gravemente herido, y por mucho tiempo, y la herida es muchas veces difícilmente curable.

Con lo dicho parece clara otra conclusión: la masa es la enemiga capital de la verdadera democracia y de su ideal de libertad y de igualdad En un pueblo digno de tal nombre, el ciudadano siente en sí mismo la conciencia de su personalidad, de sus deberes y de sus derechos, de su libertad unida al respeto de la libertad y de la dignidad de los demás. En un pueblo digno de tal nombre todas las desigualdades que proceden, no del arbitrio sino de la naturaleza misma de las cosas, desigualdades de cultura, de bienes, de posición social —sin menoscabo, por supuesto, de la justicia y de la caridad mutuas— no son de ninguna manera obstáculo a la existencia y al predominio de un auténtico espíritu de comunidad y de fraternidad. Más aún, esas desigualdades, lejos de lesionar en manera alguna la igualdad civil, le dan su significado legítimo, es decir, que ante el Estado cada uno tiene el derecho de vivir honradamente su existencia persona1 en el puesto y en las condiciones en que los designios y la disposición de la Providencia lo han colocado.

Como antítesis de este cuadro del ideal democrático de libertad y de igualdad en un pueblo gobernado por manos honestas y próvidas, ¡qué espectáculo presenta un Estado democrático dejado al arbitrio de la masa! La libertad, de deber moral de la persona, se transforma en pretensión tiránica de desahogar libremente los impulsos y apetitos humanos con daño de los demás. La igualdad degenera en nivelación mecánica, en uniformidad monocroma, y el sentimiento del verdadero honor, la actividad personal, el respeto de la tradición, la dignidad, en una palabra, todo lo que da a la vida su valor, poco a poco se hunde y desaparece.

Y únicamente sobreviven, por una parte, las víctimas engañadas por la fascinación aparatosa de la democracia, fascinación que se confunde ingenuamente con el espíritu mismo de la democracia, con la libertad e igualdad, y, por otra, los explotadores más o menos numerosos que han sabido, mediante la fuerza del dinero o de la organización, asegurarse sobre los demás una posición privilegiada y aun el mismo poder (Pío XII).

EDUCAR PARA VIVIR EN DEMOCRACIA: La capacidad de convivencia y ciudadanía no surge naturalmente en las personas. Tanto en el terreno de lo personal como en el ámbito de lo público, resolver nuestros conflictos con los demás o transitarlos de un modo pacífico son cosas que se aprenden. La democracia necesita de ciudadanos demócratas, defensores de los principios que rigen el sistema democrático. Y se hacen demócratas a través de la educación que reciben y de la participación real que pueden ejercer.

La formación para la ciudadanía podría contemplar las siguientes proposiciones:
• Ayudar a que las personas desarrollen su capacidad de autonomía, es decir, que sean capaces de tener iniciativa propia y de hacerse responsables de los cursos de acción que eligen.

• Formar personas capaces de cooperar con los demás, esdecir, de colaborar y entender la necesidad de compartir el trabajo con otros. Este aspecto se relaciona con la preparación para la acción cooperativa y la autoorganización.

• Despertar la vocación de participar en la vida pública, es decir, ayudar a que las personas entiendan que La democracia exige de nosotros preocuparnos por el «bien común». Esta preocupación es necesaria pues su ausencia genera efectos políticos que suelen ser nocivos. Por ejemplo, la corrupción que pueda darse en algún sector del Estado tiene más posibilidades de expandirse si los ciudadanos no vigilan ni exigen transparencia.

• Formar en el respeto por valores básicos que hacen posible la vida digna y la propia existencia de la democracia. Esos son las propias reglas de juego de la democracia y los derechos sociales, políticos, económicos y culturales que hacen al desarrollo libre de los proyectos de vida de Las personas. Son valores que constituyen el piso que todos debiéramos respetar y a partir del cual pueden expresarse las diferencias legítimas (ideológicas, políticas, religiosas, estéticas) que se dan entre las personas.

En general, la educación actual carece de propuestas consistentes en el terreno de la formación ciudadana y política. Hay poca educación política de los ciudadanos, pues se los mantiene alejados de las explicaciones sobre cómo funciona el sistema que ellos deberían gestionar y participar.

EL AMOR A LA PATRIA:
NECESIDAD DE FUNDAR EL PATRIOTISMO EN PRINCIPIOS MORALES

Para que el sentimiento y el amor a la patria sea constructivo y no degenere en difuso humanitarismo, nacionalismo exagerado o espíritu sectario debe asentarse sobre sólidos principios morales.

Toda convivencia humana para ser armónica y fecunda, ya lo hemos señalado, debe basarse en la verdad, la justicia, la solidaridad, la libertad. También el patriotismo para ser constructivo en la convivencia nacional y universal.

El patriotismo debe fundarse en la verdad, en el conocimiento objetivo y desprejuiciado de los hechos y de los hombres, de las ideas y de las tendencias, que contribuyeron a la formación de nuestro ser nacional.

Debe tener por norma la justicia. La justicia que nos lleva a dar a cada uno lo suyo, a reconocer los méritos y deméritos de cada cual, a distribuir equitativamente las cargas y beneficios sociales, a reclamar inexorablemente nuestros propios derechos y a reconocer los derechos de las otras naciones y pueblos.

Debe tener como motor la solidaridad, el amor. El amor a nuestros conciudadanos, a nuestros antepasados, a nuestros descendientes. El amor que logra que nos sintamos miembros de una gran familia, que nos ayudemos mutuamente, que une nuestros anhelos e ideales en busca de unidad espiritual. Solidaridad con los otros pueblos y naciones para lograr un orden universal más justo y más humano.

El patriotismo debe asimismo para ser constructivo fundarse en un gran aprecio y respeto a la libertad. No sólo a la libertad individual y de los grupos, sino a la libertad de la patria. El patriotismo lucha por destruir los lazos de injustas dependencias económicas, políticas e ideológicas respecto a otras potencias, Pero es igualmente respetuoso de la libertad de los otros países.

Moral es, en último término, lo que está plenamente acorde a la naturaleza y fin del hombre.

El patriotismo, el amor y aprecio por lo que constituye el ser comunitario, el cultivo de las tradiciones y valores nacionales, la defensa de los intereses patrios, está profundamente enraizado en la naturaleza humana. Pero también está fundado en la misma naturaleza el sentimiento de solidaridad para con toda la humanidad y el respeto a todas las naciones.

RESUMEN:

¿Qué es el patriotismo?

— Como nacemos en una familia, nacemos en una patria, unidos con otros hombres por innumerables lazos de afecto y solidaridad y en ella moldeamos nuestro ser personal.
— Patriotismo es amor a la patria. Patria es un concepto de difícil definición; etimológicamente significa tierra paterna. El sentimiento de patria está profundamente enraizado en el ser del hombre.
— El patriotismo es sentimiento y es virtud.
— La patria es la unidad espiritual y la continuidad histórica de un pueblo en la tierra de sus padres. Supone unidad cultural, solidaridad entre las generaciones, coincidencia de anhelos, aspiraciones e ideales.
— La patria es sincronía de los espíritus y totalidad armónica. Su ideal es dinámico: siempre es posible aspirar a una mayor coincidencia e integración.

¿Cómo se manifiesta el amor a la patria?
— El amor a la patria como todo amor se manifiesta en palabras y obras; en gestos, sentimientos y modos de actuar.
— Son manifestaciones fundamentales de patriotismo:
— la preocupación por lograr una comunidad más solidaria, más justa, más próspera;
— el aprecio y cultivo de la tradición y sus valores;
— en la preocupación por el destino de la comunidad y el bien de las futuras generaciones.
— El patriotismo se manifiesta trabajando por la justicia y la comprensión entre los argentinos, buscando lo que facilita la unidad espiritual y la unión de los esfuerzos en objetivos comunes.

La tradición patriótica
— Más que en sus elementos materiales y geográficos la patria está en la unión de los espíritus, en la comunidad humana entre las generaciones, en el participar de una misión y de un destino común.
— Nuestra nación no ha surgido espontáneamente. Es el resultado de un largo proceso histórico de asimilación social y cultural.
— La cultura y las instituciones, las costumbres y tradiciones, nuestro modo de ser, de sentir, de obrar, son fruto del esfuerzo y contribución de muchas generaciones.
— Entre los grupos humanos que más han contribuido a nuestro patrimonio cultural y tradicional señalamos: los conquistadores y colonizadores españoles, los indígenas que se asimilaron,
— los hombres que lucharon en la independencia y en los primeros intentos de gobierno propio,
— los caudillos y los hombres de ambos bandos que se enfrentaron en las luchas por la organización nacional,
— los inmigrantes que aportaron cultura, trabajo, iniciativas e hicieron de este país la patria de sus hijos.
— El contenido de nuestra tradición cultural constituye el «alma de la patria».
— Como cada individuo tiene su propia personalidad, cada pueblo tiene su propia idiosincrasia, su propio modo de ser. Sólo permaneciendo fiel a él puede realizar su destino. Los pueblos que no se interesan por su propia historia y tradición renuncian a cumplir su misión.
— Es responsabilidad de cada generación entregar enriquecida y desarrollada la tradición patria a las generaciones futuras.

La falta de patriotismo como causa de la decadencia de las naciones
— La nación está constituida por el pueblo, unido en un territorio común y ligado por vínculos de solidaridad nacidos de un pasado histórico, de la voluntad de vivir juntos formando una comunidad y de alcanzar ideales comunes bajo una organización política.
— Los factores de unidad histérico-culturales y la comunidad de aspiraciones son esenciales a la nación.
— Muchas naciones tuvieron existencia floreciente y luego se desintegraron y decayeron. La permanencia de una nación depende de su continuidad cultural, de la permanencia en sus miembros de la voluntad de compartir ideales y destino.
— Cuando entre los miembros de una comunidad desaparece el patriotismo se destruye la unidad, surgen las tensiones, los’egoísmos, las injusticias y los enfremamientos internos.