La Pildora Anticonceptiva El Racismo y Xenofobia

La Belle Epoque, Los Años Locos Antecedentes, Características

«Belle Epoque», Antecedentes y Características
«Los Años Locos»

Se denominó Belle Epoque al período que abarca desde fines del siglo XIX hasta la Primera Guerra Mundial (1914), caracterizado por un transitorio bienestar económico, una gran euforia y optimismo, en las clases altas y medias de los países industrializados de Europa y algo en los EE.UU..

Esto fue producto de los avances tecnológicos y científicos de la época. El crecimiento de las ciudades fue cambiando los hábitos de la gente, abarcando todas las clases sociales.

El descanso dominical, la reducción de la jornada laboral y la posterior incorporación del Sábado Inglés (media jornada), crearon un tiempo libre difícil de ocupar.

La burguesía fue el motor de estas transformaciones. El optimismo del que hacían gala los sectores sociales hegemónicos daba la espalda a la auténtica crisis que se vivía en esos momentos, tanto en el orden político internacional como en el social.

Sin embargo, tales problemas eran ignorados o minimizados y se procuraba disfrutar de entretenimientos, paseos y reuniones. La «Belle Epoque» se transformó así, en el reinado de la ilusión, de la felicidad perpetua. Por otra parte esta paz y fehcidad aparentes recibirían un duro golpe al doblar el siglo, cuando estallase la Primera Guerra Mundial.

Antecedentes:  Francia, desde 1814, después de la derrota final de Napoleón, encuentra su estabilidad gobernada por Luis Felipe, un monarca constitucional.

Dependiendo de la estabilidad de Francia, Europa también entró en una era de paz, el desarrollo en todos los sectores. El mundo está fascinado con el avance tecnológico europeo impulsando la expansión del capitalismo mundial.

En 1855, un nuevo proceso de fabricación de acero, permite su uso en la investigación a escala industrial sobre el electromagnetismo condujo a la posibilidad de uso de la electricidad, en sustitución del vapor de agua, la energía potencial de otros como el petróleo, también comenzó a ser empleado.

Daimler creó el motor de combustión, diseñado por neumáticos Dunlop apareció.

En 1886, Daimler puso en marcha el primer coche y con él llegaron los primeros vehículos propulsados por motor de combustión interna. En 1893, lanzó la «Victoria», el primero de cuatro ruedas Benz.

En 1895 se presentó el primer coche con un motor de gasolina. En 1913, Henry Ford abrió la planta en la primera serie de la industria automotriz.

También en el siglo XIX, concibió la telegrafía sin hilos de Marconi, que abarca el principio, a una distancia de dos kilómetros.

En 1889, hubo una comunicación a través del Canal Inglés y en 1901, a través del Atlántico.

Todos estos cambios dieron lugar a mejoras en la producción y la consolidación del capitalismo, dando lugar a un crecimiento explosivo de la riqueza, era conocido por la formación de la «Belle Epoque», llena de refinamiento artístico y cultural, especialmente en Francia.

estilo de vida americanoMiles de personas, gracias al ferrocarril, se trasladaban los fines de semana en excursión a otras ciudades, al campo o al mar.

En los sectores populares, el tiempo libre era todo un problema: no tenían dinero pata consumir o para gastar en paseos.

El alcohol, el juego y las peleas eran los entretenimientos más difundidos.

Frente a esto, tos grupos religiosos, los colegios y otras instituciones fomentaron la práctica de juegos en los que se realizaran esfuerzos físicos y fueran vistosos para el público: surgieron así los espectáculos deportivos, el fútbol y el rugby en Inglaterra; el básquet, el béisbol y el fútbol americano en los Estados Unidos.

También fueron populares el box, las carreras de caballos y el ciclismo. Todos estos deportes fueron rápidamente aceptados en todo el mundo.

Mientras tanto, los sectores medios y altos disfrutaban del teatro, la música, las grandes exposiciones o simplemente salían de compras para estar a la última moda.

Otro cambio importante fue la valoración de la educación: ahora no sólo era más accesible estudiar, sino que constituía una forma de ascenso social.

Esta época de esplendor y optimismo se pudo ver simbolizada en el barco mas grande, lujoso y rápido del mundo: el Titanic, cuyo hundimiento, dos años antes de la guerra (1912), anticipó el fin de esta época de esplendor.

 La «Belle Epoque» se inició en el siglo XIX (1871) y se prolongó hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914. Este período de poco más de treinta años no es, por supuesto, una definición matemática. De hecho, «Belle Epoque» es un estado de ánimo, que se manifiesta en algún momento en la vida de un país.

En «Belle Epoque» en París, que involucró a todo el mundo, floreciente filósofos Nietzsche y Freud abordó y debatió la sexualidad.

El progreso de la ciencia médica y química condujo a un aumento en la esperanza de vida. El desarrollo económico ha cambiado realmente la forma de vida de los parisinos.

La gente, gracias a la gramola, que podían escuchar la música en su propia casa y andar en bicicleta en la calle.

Barco Titanic, hundido en 1912

El 28 de diciembre de 1895, la película fue mostrada por primera vez por los hermanos Lumière en París, que marcó el comienzo del éxito de la película.

La fotografía de cine, la radio, el arte, la música y la pintura, hizo lugar a un clima propicio para el desarrollo del arte y la belleza.

París como la capital del mundo civilizado y del progreso. El francés era un signo de refinamiento.

La elegancia siguió el «dernier cri-» de París. Con sus cafés-conciertos, ballets, operetas, librerías, teatros, bulevares que la alta costura, la Ciudad de la Luz fue el productor y exportador del centro de la cultura mundial.

La cultura bohemia inmortalizada en las páginas de la novela de Henri Murger – Escenas de la vie de Bohème (1848) – era una referencia a la vida intelectual, los lectores ávidos de Baudelaire, Rimbaud, Verlaine, Zola, Balzac y Anatole France.

En «Belle Epoque» hubo varios cambios en el mundo del arte en Europa, permitiendo a los teatros, cines y exposiciones de pinturas, entrar en la vida cotidiana de las personas, dando lugar a la aparición de la cultura de la diversión.

Esta cultura de la burguesía obtuvo estatus social a través de los cabarets, donde era posible encontrar la fusión de elementos de la alta cultura con elementos de las clases bajas.

La industria del entretenimiento (parques de atracciones y el cine) se hizo posible gracias al desarrollo de la electricidad y la reducción de la carga de trabajo, permitiendo a los trabajadores tiempo libre para el ocio.

Los parques y los cines se convirtieron en entretenimiento de masas, porque la entrada era barata y estas diversiones causó una momentánea separación de la realidad cotidiana de las personas. Los parisinos comenzaron a disfrutar de la noche, ir a espectáculos, music hall y el circo.

Desde entonces, las clases sociales se mezclaban en los mismos lugares de entretenimiento, tales como los cafés-conciertos de la colina de Montmartre, por ejemplo.

Montmartre era en realidad la principal zona de ocio en París. Los cabarets como «Folies Bergere«, el «Chat Noir» y «Moulin Rouge» estaban en su pico más alto durante la «Belle Epoque». Más de un centenar de salas de cine se abrieron entre 1900 y 1913.

Pintores y músicos han grabado su nombre en la «Belle Epoque».

La capital francesa era el centro de una verdadera efervescencia cultural. Muchos artistas e intelectuales vivían en París, sobre todo en el «Montmartre«. Este distrito, entre otros, contó con la presencia de Modigliani, Picasso, Renoir, Toulouse-Lautrec.

La sala de música era un género musical popular en Europa durante el siglo 19. Por lo general, un solo de piano en el estilo romántico y, a menudo realizada por el compositor en el evento conocido como «Salas».

Cuando se habla de «Belle Epoque», recuerda de inmediato el can-can, su música y bailarines. Lo que realmente representa esta danza de origen francés, una mezcla de polka y la pandilla.

Desde 1850, Celeste Mogador, estrella del baile de Bal Mabille, París – que más tarde se uniría a la orquesta del cabaret Moulin Rouge – inventó la banda: ocho minutos de impresionantes armonías perfectas y Offenbach como maestro indiscutible de la música.

El nuevo baile se consideró un ritmo demoníaco, equilibrio, flexibilidad en los pasos de la sensualidad y acrobacias extremas, en la que los bailarines, fascinantes en su traje, perdió la mente de todo París.

El can-can se caracteriza principalmente por pasos firmes y saltando, pateando la pierna alta y con firmeza.

Normalmente, el traje de esta danza se compone de botas de la mitad de los ingresos,tacones altos, corsés, plumas en la cabeza y las faldas con volantes.

Desde hace algunos años, fue declarada ilegal porque se consideraba inmoral e indecente, y por lo tanto prohibida por la policía.

Algunas de las grandes damas de la can-can francés era Louise Weber (La Goulue), Jane Avril y Guilbert Yvette.

El can-can fue objeto de inspiración para muchos pintores impresionistas como Toulouse-Lautrec, el artista de cabaret, que pintó imágenes de famosas bailarinas de cancán.

Prostitutas, cabarets y bares están inevitablemente asociados con el nombre de Henri de Toulouse-Lautrec.

Además de Jane Avril, inmortalizando los aspirantes a estrellas de la época como La Goulue, Valentin-le-Bone, Aristide Bruant, Yvette Guilbert.

Algunos de cabaret, inmortalizados por la paleta de Lautrec se hizo internacionalmente famoso por cancan como Moulin Rouge y el Chat Noir.

La música más conocida de cancán fueron compuestas por Jacques Offenbach, el violonchelista eminente desde la infancia. Considerado por la crítica como el «Liszt del violonchelo,» no sólo se dedicó a componer varias obras para este instrumento como parte de una serie de conciertos en las principales capitales europeas.

La fama y popularidad se disparó a las alturas de Offenbach. Dentro de los diez años siguientes escribió  noventas operetas, el éxito más grande, como La Belle Hélène, La Vie Parisienne, La Grande-Duchesse de Gerolstein y La princesa de Trebizonde. Según Carpeaux, el can-can de Offenbach dictaminó que bailar al público, siendo un participante y espectador, orgía borracha de cínico.

Después de una gira de éxito de los Estados Unidos , derrochó su fortuna, Offenbach llegó a demostrar un amargo arrepentimiento por haber desperdiciado su talento, la composición de canciones populares y de mal gusto.

Atraído por los relatos fantásticos del compositor y escritor alemán Ernst Theodor Amadeus Hoffmann, Wilhelm, se lanzó febrilmente en la tarea de componer una ópera seria para permanecer para la posteridad. 60 años de edad y muy enfermo, trabajó duro para terminar cuentos de Hoffmann.

El creador de la opereta, no se dio cuenta el gran sueño de ver un montaje de su primer éxito gran ópera. Murió en París, cinco meses antes del estreno de su joya musical.

La operación fue considerada el mayor evento de la temporada, alcanzando un récord de 101 actuaciones.

Expresión pura de la época en que surgieron, las manifestaciones artísticas floreció en la «belle époque».

El arte tomó nuevas formas con el impresionismo y el modernismo. El estilo llamado «art nouveau«, caracterizó a la Belle Epoque. Este movimiento artístico surgido a finales del siglo. XIX, en respuesta al empleo abusivo en la técnica de razones clásicas o tradicionales.

El «art nouveau», adornos valiosos, los colores brillantes y curvas sinuosas sobre la base de las elegantes formas de animales y plantas de las mujeres. Estilo extravagante mezcla de barroco, rococó y el clasicismo, utilizando materiales como el vidrio y el hierro.

Principalmente decorativo, de pie en las fachadas de los edificios en forma de vidrieras y mosaicos, apareció en objetos decorativos como muebles, puertas, y los vasos, así como la innovación en la forma de joyería.

Uno de los mejores pintores más conocidos del «art nouveau», fue Alfonse Mucha.

En la literatura, se considera uno de los principales precursores del estilo «art nouveau», fue el renacimiento celta, especialmente en Inglaterra, Escocia, Irlanda y Escandinavia, dirigiéndose a los «tiempos» aureas de cada país.

A pesar de la caballería medieval, utilizado por razones de esta tendencia literaria, lo que contribuye a la «art nouveau» en otros géneros artísticos, esta escuela tenía un deseo de liberación de la vieja y la nueva parte de la demanda, tal como se refleja en movimientos como el nuevo paganismo o el nuevo hedonismo.

En la segunda mitad del siglo 19, cinco grandes exposiciones internacionales celebradas en París se indica, a los pintores y escultores de todo el mundo, la tendencia estética de moda.

La primera de estas exposiciones, 1855, fue el enfrentamiento decisivo entre los seguidores del estilo neoclásico Dominique Ingres y Eugène Delacroix, romántico, con la victoria final de este último – y por lo tanto del Romanticismo. Gustave Courbet, cuyas obras había sido denegada, levantado a poca distancia de la sede de la feria, su propio «Pabellón del Realismo».

Doce años más tarde, se negó en 1855 se convirtió en el héroe de la jornada: la Exposición de 1867 representó la victoria de Courbet y el realismo, y para mostrar a Europa el Inglés prerrafaelitas.

Esta vez, la junta corte que Manet, infeliz, también están expuestos a una bandera improvisada. La Exposición de 1878 marcó el inicio de la consagración del impresionismo.

El 1889 representó el triunfo de los simbolistas y, por último, en el año 1900 marcó la consagración del «art nouveau». Enormes pantallas de la industria francesa y el comercio, estas exposiciones pretendía atraer a nuevos mercados en países lejanos.

La moda se inspira en gran medida por el «Art Nouveau» durante la «Belle Epoque», un compromiso entre el deseo por el lujo abundante y simplicidad. Las mujeres ricas usaban corsés y sombreros de fantasía que se distinguen de los demás.

Los accesorios también fueron muy importantes: guantes de cuero, botines y sombrillas. Las mujeres más ricas llevaban perfumes, las joyas y el maquillaje. Había nuevos equipos destinados a ser utilizados en el deporte para las mujeres, como la natación y el ciclismo.

 Los hombres más ricos llevaban trajes oscuros, relojes de oro de bolsillo, bastones y guantes de cuero. El pelo corto y el bigote se convirtió en moda.

La Belle Epoque fue un período de alegría por vivir, disfrutando del ocio y el progreso. Experimentado algunos problemas: una vida significativa el déficit demográfico, los conflictos y social, porque, a pesar de la nueva legislación social, se hizo difícil sobrevivir para la clase trabajadora y la población rural.

Al terminar la Primera Guerra Mundial en 1914, la «belle epoque» se había detenido en el tiempo, convirtiéndose en el pasado.

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LA BELLE EPOQUE: MODOS DE VIDA

París da siempre el tono para la moda y el buen gusto (aunque Londres se precie de ser la capital de la elegancia masculina y Viena la de la música alegre). Hay, sin duda alguna, maneras de vivir que el pueblo puede considerar como, suyas.

El obrero renuncia a la blusa pero lleva todavía gorra; se siente más a sus anchas en su barrio y en la feria suburbial que en el paseo de los Campos Elíseos; tiene sus juegos favoritos, los bolos, el billar, el dominó, los naipes; frecuenta los cafés modestos, con frecuencia parecidos a «la taberna» que describe Zola. Pero la «sociedad» en la que reina la burguesía lo mira casi como a un extranjero.

Por lo demás, el burgués tiende siempre a distinguirse del obrero manual. Se enfunda en la levita o el chaqué, se cubre con el clac, lleva corbata con extraordinario placer y algunas veces monóculo; aunque deja desaparecer las patillas, cuida con esmero la barba y el bigote. Su esposa sigue de cerca la moda que tiene sus fantasías anuales o-incluso estacionales, que exige tiempo y dinero.

Tanto si se enfunda en una vaina como si prefiere las formas vaporosas, lo mismo si usa sombrero grande o pequeño, siempre da una gran importancia a los zapatos, a los guantes, al chai, al veliilo, al abanico. Como la vida moderna la incita a pasear y montar en coche, le es preciso arremangar a menudo la falda, que es larga. Hacia 1895 goza llevando el ridículo para guardar el pañuelo.

El vestido no evoluciona hasta 1900: el hombre adopta la americana, el sombrero y el bastón, la mujer el traje sastre y los zapatos bajos; el deporte y los paseos en bicicleta obligan a abandonar poco a poco las formas incómodas. Los vestidos de calle ganan en sobriedad, pero los de fiestas y espectáculos son siempre complicados y de una gran suntuosidad.

Robert Schnerb. El siglo XIX. En Historia General de las civilizaciones, dirigida por M. Crouzet.

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Japon Nueva Potencia Economica La economia mundial Historia Economia

Japón Nueva Potencia Económica

Los años de la recuperación

La guerra dejó a Japón en un estado de devastación total: millones de desocupados, viviendas e industrias destruidas y una inflación galopante. Las pérdidas materiales rondaron la cuarta parte de su riqueza nacional. Sin embargo, Japón contaba también con algunas condiciones favorables para su reconstrucción.

La enorme desocupación indicaba la disponibilidad de una gran cantidad de mano de obra, y la industria bélica había elevado el nivel tecnológico y la capacidad productiva de la nación. Finalmente, el Japón de la posguerra contó con la ayuda norteamericana. Como consecuencia de la Guerra Fría y de la Guerra de Corea, los Estados Unidos decidieron favorecer el crecimiento de Japón con el fin de contar con un aliado fuerte en Asia.

Potencia Mundial Economica Japon

En este contexto, los japoneses otorgaron prioridad a la reconstrucción de la industria. En 1946 se crearon el Consejo de Estabilización Económica, con el fin de coordinar la producción, y el Banco de Reconstrucción, que debía canalizar las inversiones hacia determinados sectores industriales (alimentos, fertilizantes, carbón, hierro y acero).

A partir de 1951, el Banco de Desarrollo otorgó créditos a bajas tasas de interés. El Ministerio de Industria y Comercio Exterior, creado en 1949, impulsó la formación de grupos empresariales en torno de los bancos: los keiretsu. La mayor parte del capital necesario para la inversión industrial provino del sector privado.

El aporte del gobierno consistió en la concesión de préstamos a los bancos privados y en la provisión de infraestructura (construcción de carreteras y ferrocarriles). De este modo, hacia mediados de la década del ‘50 ya estaban echadas las bases para el crecimiento industrial japonés.

Sobre la base de estos estímulos, la industria japonesa comenzó su expansión. En 1948, el índice de producción industrial (tomando como base el de los años 1934-1936) estaba sólo en 55. En 1955 había trepado a 181; y en 1960 se disparó a 410.

Los años del crecimiento

En 1961, el primer ministro japonés, Ikeda Hayato, presentó un programa que se fijaba el objetivo de duplicar la renta nacional en un plazo de diez años. El plan se basaba en una expansión de las exportaciones a un ritmo cercano al 10% anual. Los principales rubros exportados eran maquinaria y químicos; los principales compradores, los Estados Unidos, Europa occidental y los países del Sudeste Asiático. Los índices del comercio exterior japonés (1965= 100) revelan que de 1960 a 1970 hubo un crecimiento de 43,9 a 200,8.

En la década del ‘60, la economía japonesa se caracterizaba por el predominio de un número relativamente pequeño de fabricantes a gran escala, algunos de los cuales se hallaban dentro de keiretsu como Mitsubishi, Mitsui y Fuji. Estos fabricantes se destacaban en sectores básicos como el siderúrgico, el naviero y el minero, aunque también eran fuertes en las finanzas y el comercio.

En forma paralela fueron surgiendo empresas con líneas de producción relativamente nuevas, como artículos eléctricos, electrónicos y automóviles: entre ellas figuraban, por ejemplo, Hitachi, Toyota y Nissan.

Durante esta fase también recibieron un gran impulso los productos que requerían una tecnología avanzada y fuertes inversiones de capital: acero, petroquímica, artículos de consumo como cámaras fotográficas, televisores, motocicletas y automóviles.

Entre 1973 y 1975, la crisis del petróleo —Japón importaba casi todo el petróleo que consumía— produjo un período de recesión de la economía japonesa. Sin embargo, Japón siguió siendo el país con el mayor crecimiento económico del mundo.

Japón, potencia económica mundial: En la actualidad, el poder económico de Japón se basa en tres pilares: su capacidad industrial, su importancia comercial y el dominio sobre los mercados financieros.

Japón es la tercera potencia industrial del mundo. Junto a los Estados Unidos, es el líder de la producción de alta tecnología —electrónica e informática, industria aeroespacial, biotecnología, óptica, mecánica de precisión—. A la vez, mantiene el primer lugar en la producción automovilística y naviera.

En el aspecto comercial, Japón exporta manufacturas e importa energía, materias primas y alimentos. Su éxito comercial se basa fundamentalmente en el bajo precio, la alta calidad de sus productos y en la protección del mercado japonés. Además, Japón es la primera potencia financiera: es el segundo inversor en el mundo y las empresas japonesas se extienden por todo el planeta. La bolsa de Tokio es la primera por el volumen negociado y los bancos japoneses ocupan los primeros puestos mundiales.

PARA SABER MAS…
Japón, el iniciador
Japón es actualmente uno de los tres polos del poder económico mundial.
Luego de un primer proceso de industrialización en la segunda mitad del siglo XIX, experimentó un aumento de su poderío económico y político que le permitió expandir su poder imperial sobre los países vecinos. Empobrecido por la destrucción causada por la Segunda Guerra Mundial, logró en pocos años ponerse a la cabeza del desarro-
llo económico y tecnológico mundial.
El progreso alcanzado por el Japón es totalmente extraordinario, ha cambiado el mundo y nuestra percepción del mismo. Ha sido capaz de combinar crecimiento económico y redistribución de la riqueza, así como reducir la desigualdad del ingreso. A pesar de la gran transformación de su territorio y de su sociedad, la identidad cultural fue cuidadosamente preservada, demostrando que es factible la modernización sin occidentalización.

Estos logros requirieron un extenuante esfuerzo de la sociedad japonesa, con trabajadores cumpliendo horarios de trabajo más extensos, consumiendo mucho menos y ahorrando e invirtiendo mucho más que los trabajadores de los Estados Unidos y Europa.

Paradójicamente, el Japón fue ayudado por las reformas impuestas por la ocupación norteamericana al fin de la Segunda Guerra. La prohibición de toda actividad bélica lo liberó del peso que significan los gastos mil/tares y le permitió centrar su atención en el desarrollo económico.

Este desarrollo solo puede ser explicado por la dinámica interna de la sociedad japonesa, en cuya base estaba el proyecto de afirmación de la identidad nacional.

Un país empobrecido por la guerra, dependiente de la importación de materias primas y energía, se movilizó colectivamente, primero para sobrevivir, luego para competir y finalmente para afirmarse a sí mismo por medio de la producción industrial y la innovación tecnológica. Después de 1945 el nacionalismo japonés reemergió en la forma de un proyecto de desarrollo económico guiado por el Estado y orientado a competir pacíficamente en la economía internarnacional.

La Unificación o Comunidad Europea Distintos bloques economicos

Bloques En La Unificación o Comunidad Europea

Después de la guerra, algunos dirigentes europeos consideraron que era conveniente ensayar alguna forma de unificación de los países de Europa occidental. Después del fracaso de algunas tentativas demasiado ambiciosas, el proceso de unificación se inició en 1952 con un acuerdo entre seis países —Francia, Alemania Occidental, Bélgica, Holanda, Luxemburgo e Italia— que constituyeron la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA).

El hecho importante de esta unión fue la convergencia entre Francia y Alemania, los enemigos irreconciliables de las dos grandes guerras. El éxito de la CECA facilitó la ampliación de los acuerdos entre las seis naciones, que en 1957 constituyeron la Comunidad Económica Europea (CEE) —también conocida como Mercado Común Europeo—. Posteriormente se fueron incorporando otras naciones europeas y se fue ampliando la esfera de atribuciones de los organismos comunitarios.

En 1987, el Acta Unica estableció una ampliación del mercado común, con libre circulación de personas, mercancías y servicios. El Tratado de Maastricht firmado en 1992 dispuso la creación de la Unión Europea. Esta unión incluye dimensiones inéditas en la historia europea: la unión económica y la unión política.

La primera se manifiesta en la decisión de crear una moneda única y de armonizar las políticas económicas de todos los países miembros de la unión. La segunda supone la creación de una ciudadanía europea y la coordinación de las políticas exteriores y de seguridad de los distintos países. El tratado establece asimismo mecanismos de compensación social y regional para cerrar los desequilibrios entre regiones y grupos.

GLOBAL, REGIONAL, NACIONAL Y LOCAL

Uno de los problemas que aparece con mayor nitidez y recurrencia en el mundo actual es el de las relaciones entre lo global, lo regional y lo nacional. Las razones de la preocupación por este problema son bastante claras. Por una parte, la enorme expansión de los medios y posibilidades de comunicación vinculan cada vez más estrechamente a miles de millones de personas a lo largo y a lo ancho del planeta.

Existe una economía global, caracterizada por un creciente intercambio comercial, por el desarrollo de un mercado financiero global y por nuevas formas de organización de la producción a escala mundial. Existen también problemas globales, como por ejemplo la destrucción de la capa de ozono, que tienen efectos sobre todo el planeta y que requieren soluciones que escapan al radio de acción de cualquier estado nacional.

Para algunas interpretaciones, las tendencias a la globalización suponen una creciente homogeneización de valores, costumbres y estilos de vida en todo el mundo, impuesta por la convergencia entre las nuevas tecnologías de la información y la lógica del capitalismo. Estas tendencias efectivamente existen, pero no agotan la cuestión.

La globalización coexiste con la desigualdad y con la exclusión, en una nueva división internacional del trabajo. El proceso de exclusión comprende grandes regiones, como el África subsahariana, pero no se limita a áreas del mundo subdesarrollado. Afecta también a las grandes aglomeraciones urbanas del mundo desarrollado, con sus enormes bolsones de miseria y marginación.

Las tendencias a la globalización ponen en cuestión los márgenes de acción autónoma de los estados nacionales. La expansión de las empresas multinacionales ha sido enorme. En 1989, las ventas de las 50 empresas multinacionales más importantes equivalían al 37% del producto bruto de los Estados Unidos, lo que puede dar una idea del poder económico y de la capacidad de negociación de las grandes empresas frente a la mayoría de los países.

 Otro ejemplo de restricción a la capacidad de intervención estatal autónoma es el de la política monetaria: las posibilidades de los gobiernos de fijar sus políticas monetarias están muy fuertemente condicionadas por lo que hacen otros países y por las decisiones de los grandes inversores y especuladores internacionales.

La creación en 1994 de la Organización Mundial de Comercio (OMC) constituye un cambio significativo en el funcionamiento del comercio internacional. La incorporación de un país a la OMC supone la aceptación de un conjunto muy amplio y detallado de disposiciones que limitan los márgenes de decisión nacional. Frente a estos fenómenos, de creciente relevancia en el contexto internacional, se postulan diferentes alternativas políticas que van desde el aislamiento hasta la defensa a ultranza del comercio libre.

Una de las reacciones de los gobiernos ha sido la constitución de acuerdos regionales, que suponen diferentes grados de integración comercial, económica y política, como la Unión Europea, el NAFTA o el MERCOSUR.

LA UNIÓN EUROPEA: En 1987, la firma del Acta Única estableció una ampliación del mercado común. El Acta preveía «la creación de un mercado interno único, integrado, sin restricciones para el movimiento de mercaderías, la eliminación de los obstáculos para la libre circulación de las personas, de los servicios y de los capitales, la creación de un régimen destinado a garantizar que la competencia no se vea falseada por políticas proteccionistas, el acercamiento de las legislaciones nacionales necesarias para el funcionamiento del Mercado Común y la armonización de los impuestos directos en interés del mercado.»

En 1992, un tratado firmado en la ciudad holandesa de Maastricht dispuso la creación de la Unión Europea. Esta unión incluye dimensiones inéditas en la historia de este continente: la unión económica y la unión política. La primera se manifiesta en la decisión de crear una moneda única y de armonizar las políticas económicas de todos los países miembros de la unión. La segunda supone la creación de una ciudadanía europea y la coordinación de políticas exteriores y de seguridad de los distintos países. Asimismo, el tratado establece mecanismos de compensación social y regional para zanjar los desequilibrios entre regiones y grupos.

La integración europea ha permitido a los diferentes estados alcanzar importantes logros. Sin embargo, esta unión enfrenta ciertos problemas, como los diversos grados de desarrollo de los diferentes países, la pérdida de mercados frente a la competencia norteamericana y japonesa, y las altas tasas de desempleo, entre otros.

jefes de estado europeo

Jefes de gobierno de países europeos en la Cumbre de la Unión Económica y Monetaria, Madrid, 1989.

La Alianza Para el Progreso: Objetivos en America Latina

Alianza Para el Progreso: Jonh Kennedy y América

Jonh Kennedy nació en Brookline (Massachusetts) el 29 de mayo de 1917, segundo hijo del financiero Joseph P. Kennedy, que fue embajador en Gran Bretaña durante el gobierno de Franklin D. Roosevelt. Se graduó por la Universidad de Harvard en 1940, se dio a conocer con la publicación de la ampliación de su tesis universitaria sobre la falta de preparación de Inglaterra para la II Guerra Mundial. Participó en esta contienda como oficial de Marina y fue héroe de la guerra del Pacífico.

ÉXITO POLÍTICO INICIAL De regreso a Boston se afilió al Partido Demócrata y se presentó con éxito a la Cámara de Representantes en 1946. Los votantes de Massachusetts le eligieron al Senado en 1952. En 1953 contrajo matrimonio con Jacqueline Bouvier con la que tuvo dos hijos.

Durante su recuperación de una operación de la espina dorsal, Kennedy completó bosquejos biográficos de dirigentes políticos (1956), con los que obtuvo el premio Pulitzer en 1957.

Después de un intento sin éxito para obtener la nominación vicepresidencial en la lista de Adlai E. Stevenson en 1956, Kennedy comenzó a planear su presentación a la elección presidencial de 1960.

Asumió el liderazgo del ala liberal del Partido Demócrata y reunió en torno suyo a un grupo de jóvenes políticos con talento, en el que se encontraba su hermano y director de la campaña Robert F. Kennedy.

Obtuvo la nominación en la primera votación e hizo campaña con el senador de Texas Lyndon B. Johnson como compañero en las elecciones frente al vicepresidente Richard M. Nixon, nominado candidato republicano para la presidencia.

Obtuvo la victoria en las elecciones por un estrecho margen de 113.000 votos sobre un electorado de 68.800.000, aunque no pudo disponer sino de una reducida mayoría demócrata en el Congreso. Fue el presidente más joven y el primero católico de la historia de Estados Unidos.

LA ‘NUEVA FRONTERA’

El idealismo juvenil del nuevo presidente elevó las esperanzas de la nación. Una primera orden ejecutiva de la nueva frontera, como se autodenominaba la política del gobierno, estableció un cuerpo de paz de voluntarios estadounidenses en el extranjero.

En 1961, su primer año en el cargo, Kennedy fue criticado ásperamente por una serie de acontecimientos internacionales adversos. Heredado del gobierno anterior un plan secreto para derrocar al régimen cubano de Fidel Castro, Kennedy aprobó la invasión de Cuba en abril por refugiados que operaban con la ayuda de algunas agencias estadounidenses.

El fracaso de la invasión en la bahía de Cochinos se convirtió en una frustración personal para el presidente. Después, en primavera, Kennedy consideró la posibilidad de enviar tropas a Laos, que estaba siendo amenazado por insurgentes comunistas. Voló a Viena en junio para entrevistarse con el primer ministro soviético Nikita Jruschov y ambos acordaron la neutralidad respecto de esta cuestión, surgiendo, en cambio, el problema de Berlín.

Cuando se levantó el muro entre los sectores occidental y oriental de Berlín en agosto, Kennedy respondió enviando un contingente militar a la ruta terrestre hacia Berlín para reafirmar los derechos de acceso. Las tensiones de la Guerra fría se agravaron cuando la Unión Soviética envió el primer hombre al espacio en abril y realizó pruebas nucleares en la atmósfera en septiembre.

Respecto a América Latina, Kennedy propugnó cambios en la política tradicional de Estados Unidos hacia los Estados latinoamericanos. En varios discursos señaló la necesidad de apoyar el desarrollo económico de los países latinoamericanos, bajo sistemas democráticos, en un contexto regional en el que el éxito de la Revolución Cubana -asentada tras la fracasada invasión de bahía de Cochinos- contaba con numerosos simpatizantes en América Central y meridional.

En agosto de 1961 se celebró en Punta del Este (Uruguay) una reunión del Consejo Interamericano Económico y Social (CIES) en donde había delegados de todos los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), incluida Cuba (representada por Ernesto Che Guevara).

En esta reunión se aprobó la creación de la Alianza para el Progreso (ALPRO); en el texto oficial de su Constitución se establece su objetivo general: «mejorar la vida de todos los habitantes del continente»; para ello se proclamaron varias medidas de carácter social (educación, sanidad, vivienda…), político (defendiendo la formación de sistemas democráticos, según el principio de autodeterminación de los pueblos) y económico (limitación de la inflación, mejora de la balanza de pagos, siempre bajo la iniciativa privada). Para garantizar estos objetivos, Estados Unidos se comprometía a cooperar en aspectos técnicos y financieros.

La opinión pública recibió con entusiasmo esta declaración, pero el programa fracasó debido a que, tras el asesinato de Kennedy, sus sucesores limitaron la ayuda financiera estadounidense en América Latina, prefiriendo acuerdos bilaterales en los que primaba la cooperación militar.

ASUNTOS NACIONALES

Kennedy tuvo problemas en el Congreso de Estados Unidos, donde sus propuestas más importantes para el estímulo económico, la reforma fiscal, la ayuda a la educación y un bienestar ampliado quedaron obstruidas. Tuvo mejor suerte con sus acciones ejecutivas, persuadiendo a importantes compañías siderúrgicas para que dieran marcha atrás en los aumentos de precios en abril de 1962 y estimuló la carrera para llegar a la Luna.

Kennedy respondió enérgicamente contra los esfuerzos para frustrar la integración de los negros en las universidades de los estados del Sur amenazando incluso con el envío de tropas federales si no se cumplían las leyes antirracistas. Para reforzar los derechos civiles, Kennedy envió al Congreso un mensaje especial solicitando una legislación para acabar con la segregación en los servicios públicos y dar al Departamento de Justicia autoridad para llevar a cabo acciones en favor de la integración escolar. La mayor parte de sus propuestas fueron promulgadas en última instancia en 1964 en la Ley de Derechos Civiles.

La Alianza para el Progreso fue un programa para el desarrollo socioeconómico de Latinoamérica que preveía un plan de carácter decenal y fue aprobado por la Organización de Estados Americanos (excepto Cuba) el 17 de agosto de 1961, en la conferencia que tuvo lugar en Punta del Este (Uruguay), a instancias del presidente estadounidense John Fitzgerald Kennedy. El hecho de que Cuba no firmara finalmente el acuerdo fue motivado por la esencia del mismo, que pretendía fundamentalmente evitar la extensión de los principios políticos que pudiera aportar al resto de Latinoamérica la triunfante Revolución Cubana liderada por Fidel Castro.

El plan, diseñado para el periodo comprendido entre 1961 y 1970, buscaba la cooperación y ayuda mutua de los estados firmantes, el refuerzo de sus comportamientos democráticos y la redistribución justa de la riqueza obtenida con la inyección económica que procuraría la inversión de los 20.000 millones de dólares previstos. El fracaso de la Alianza estuvo en relación con la falta de realización de las necesarias reformas agrarias y fiscales de los países así como en la propia dirección de la política exterior estadounidense, que suspendió determinadas ayudas y abusó del intervencionismo en algunos estados.

 

El Movimiento Hippie La contracultura en la década de los 60 Cambios

El Movimiento Hippie: Contracultura de los 60

INTRODUCCIÓN: LOS HIPPIES Fue un movimiento juvenil que tuvo lugar en los últimos años de la década de 1960 y que se caracterizó por la anarquía no violenta, la preocupación por el medio ambiente y el rechazo al materialismo occidental.  Los hippies formaron una contracultura políticamente atrevida y antibelicista, y artísticamente prolífica en Estados Unidos y en Europa. Su estilo psicodélico y lleno de colorido estaba inspirado por drogas alucinógenas como el ácido lisérgico (LSD) y se plasmaba en la moda, en las artes gráficas y en la música de cantantes como Janis Joplin o de bandas como Love, Grateful Dead, Jefferson Airplane y Pink Floyd.

El Movimiento Hippie La contracultura

EL MOVIMIENTO HIPPIE:  En los últimos años de la década del ´60, comenzó un movimiento muy particular que fue conocido como “movimiento hippie”. Este movimiento, como decíamos anteriormente, se caracterizó por la anarquía no violenta, por la preocupación por el medio ambiente y por un rechazo general al materialismo occidental. Los hippies formaron una cultura contestataria y antibelicista.

Artísticamente fue un movimiento muy prolífero en todo el mundo. Su estilo fue la psicodelica y la multiplicidad de colores inspirados en la drogas alucinógenas de la época (LSD) y que se plasmaba en: moda, artes gráficas y sobre todo en la música, en cantantes como Janis Joplin y en bandas como Love, Grateful Dead, Jefferson Airplane y Pink Floyd por nombrar solo algunas; y en general en todos los ámbitos de la cultura.

En un principio el movimiento se generó en Estado Unidos para luego extenderse a Europa y a todo el mundo. El origen, fue una reacción a las profundas alteraciones que había producido la segunda guerra mundial, en la sociedad y en la cultura.

Luego de la segunda guerra mundial (1945), se habían generalizado las políticas económicas de orientación “keynesianas”, que se basaban en el impulso que el Estado (ver Estado de Bienestar) le daba a la demanda y a la organización del proceso productivo a través del “taylorismo” (organización racional y científica del trabajo) y el “fordismo” (organización del trabajo en cadena). Estas circunstancias, hicieron aumentar la productividad y a su vez abaratar costos, lo que permitió a los trabajadores, acceder al mercado de bienes de consumo durables (automóviles, electrodomésticos, etc.), como nunca antes en la historia.

Las clases medias y populares mejoraron notablemente en las condiciones de vida ayudadas por la intervención del llamado “estado de bienestar” que tenía en esta etapa una importancia preponderante. Además, el pleno empleo, el sistema de seguridad social asegurado por ese “estado de bienestar” y la transformación de algunos servicios que antes eran privados (sanidad, educación, transporte, etc) en públicos, permitió también una notable mejora en la mayoría de los trabajadores.

Estas mejoras económicas, provocó en la sociedad en general una aletargamiento y un adormecimiento en cuanto a los reclamos y las luchas obreras. Los jóvenes, a partir de la década del ´50, comenzaron a rechazar estas posiciones cómodas y burguesas. Además, se le sumó a estos conflictos, la intolerancia “macartista” en el plano interno y la guerra de Corea en el internacional.

Todas estas transformaciones en la sociedad, fueron incubando la protesta juvenil que vendría.

La década del ´60, en los Estados Unidos y en los países centrales, traería todavía aun más mejoras en lo económico. La producción industrial se incrementó durante este periodo, principalmente la industria alimenticia, junto con la producción de carbón, la metalurgia básica, los productos agrícolas y la gasolina. Comenzó así, una etapa de consumo de masas. Los electrodomésticos, el auto y el teléfono, pasaron a ser símbolos de status personal. En general, artículos que eran privativos de minorías, pasaron a ser consumidos por una gran cantidad de personas al abaratarse notablemente sus costos.

Otro síntoma de los cambios de la época, fue la significativa explosión demográfica y la fuerte crisis que sufrió la institución “familia”. La misma, dejó de ser el núcleo de contención afectiva que siempre fue, debido a un cambio de valores en la sociedad.

Dos grandes movimientos también cobraron fuerte impulso en la década del ´60: uno era el “liberación femenina” y el otro el de la lucha contra la discriminación étnica.

En ese marco, en esta década, muchos jóvenes comenzaron a ensayar experiencias no convencionales. Consideraban mediocre y aburrido el mundo “burgués” e iniciaron una búsqueda hacia una vida espiritual y en contacto con la naturaleza. A toda esta búsqueda e iniciativas de los jóvenes, se la comenzó a conocer como “movimiento hippie”.

Al “movimiento hippie” no le interesaba cambiar la sociedad, sino que lo que pretendían era cambiar la sociedad en forma íntegra. Además de los cambios en la familia y la rebelión juvenil, se sumaba la denominada “revolución sexual”. Ésta última, ocurría acompañada de las grandes transformaciones en las conductas sociales, que se trasladaron también al ámbito privado. La aparición de las píldoras anticonceptivas y su difusión masiva, también influyeron en los cambios producidos en el nivel social.

Los “hippies”, tomaron como actitud contestataria, retirarse de la sociedad a la que condenaban por actitud cómoda y conservadora. Comenzaron, entonces, a reunirse en comunas, constituidas como organizaciones libres y sin jerarquías, en total contraposición de lo que pasaba en la sociedad burguesa. Las reuniones de los hippies se volvieron cada vez más conocidas, pero la que quedó instalada en la memoria, fue el festival de “Woodstock” en 1969, en el cual se reunieron durante tres días, medio millón de jóvenes. Además, el movimiento hippie encontró en el rock, un modo de expresión inigualable, sus valores básicos fueron la tolerancia y el amor. La guerra de Vietnam, fue también un hecho clave, que mostró al movimiento en total oposición al conflicto bélico, su gran inconformismo se manifestó en diversas movilizaciones en contra de la guerra y de todo tipo de violencia.

Estilo y comportamiento: El icono hippie suele caracterizarse con un hombre de pelo largo y barba mucho más larga que lo considerado “normal” para la época. Ambos sexos tendían a dejarse el pelo largo y de imitar el estilo afroamericano.

La mayoría de la sociedad de la época, consideraba estos “pelos largos” como una ofensa, o como sinónimo de suciedad, o cosa de mujeres.

El hecho de usar el cabello largo, para ambos sexos y su forma particular de vestir, actuaba como una señal de pertenencia y una muestra de su actitud contestataria y contracultural.

Otras características asociadas a ellos fueron:

– Ropas de colores brillantes.

– Ropas desteñidas.

– Camisas largas, polleras largas, pantalones con botamanga tipo “pata de elefante”.

– Ropas indias o africanas.

– Símbolos como la flor o dibujos de los aborígenes americanos..

– Muchos se confeccionaban su propia ropa como protesta ante la cultura consumista.

– Uso de incienso y recuperación de los valores naturales de las plantas.

– Se reunían a tocar o componer música en fiestas al aire libreo en casas de amigos.

– Vida en comunas.

– San Francisco, California era la principal ciudad de encuentro para los hippies.

– Tolerancia hacia la homosexualidad y la bisexualidad.

– Amor libre: traducido en un rechazo a la institución del matrimonio y una conducta sexual contraria a las imposiciones de las Iglesias o el Estado, que eran vistas como intromisiones a la vida personal.

– Uso de drogas: marihuana, hachís, alucinógenos como el LSD, etc.

El entonces presidente Ronald Reagan definió al hippie como «un tío con el pelo como Tarzán, que camina como Jane y que huele como Chita».

Festival de Woodstock:

Fue el acontecimiento emblemático del movimiento juvenil y si queremos representar cómo fue la década del ´60, seguro que recurriremos a ese festival. Desafiante, inocente, optimista y tolerante, todo eso a la vez y muchas cosas más se pueden decir del mismo. Celebrado en una granja del estado de Nueva York del 15 al 17 de agosto de 1969. Durante tres días, a pesar de las lluvias, el barro y las instalaciones insuficientes, más de 400.000 jóvenes se abarrotaron en un encuentro que pasaría a la historia.

Joan Baez; Crosby, Stills, Nash y Young; The Who; Janis Joplin; Jimi Hendrix; Sly and the Family Stone; Jefferson Airplane y Santana, son solo algunos de los músicos que actuaron en el festival que había sido anunciado como “tres días de paz y amor”.

Estudiantes, fumadores de marihuana, residentes en comunas, profesores y hippies, en general, acudieron a la cita que fue catalogada como “una reunión de todas las tribus”, creando una de las leyendas que quedaría viva por siempre en la cultura musical y roquera.

Liberación homosexual:

Un acontecimiento, cambió algo que ya se venía dando desde la década de ´50. El movimiento homosexual era hasta entonces reducido y discreto, todavía sufría los prejuicios de la época. El aconteciendo del que hablamos, tuvo lugar en un bar (el “Stonewll Inn.”) para homosexuales del Greenwish Village, un barrio bohemio de Nueva York.

Una noche de junio de 1969, en una operación que parecía rutinaria, la policía realizó una redada en el Stonewall, debido a que el mismo no tenía licencia para vender alcohol y por esos tiempos atraía una nutrida clientela de jóvenes, ruidosos y travestis. Lo que hubiera pasado inadvertido, esa noche se tradujo en una violenta reacción sin precedentes. En lugar de dispersarse, los habitúes respondieron con ira. El disturbio duró varios días y el acontecimiento provocó que saliera a la luz, la causa por la “liberación homosexual”.

 Los activitas de esta causa, influenciados a su vez por los movimientos del poder negro y la liberación de la mujer, tomaron mayor fuerza y lograron ubicarse en la opinión pública de la época.

Esta rebelión, también fue significativa para aquellos que esperaban un control menos rígido de la sociedad hacia los comportamientos sexuales y para los que esperaban que se termine con la discriminación hacia los homosexuales.

Los movimientos a favor de la liberación homosexual comenzaron a expandirse hacia las potencias occidentales. Ya Inglaterra, había despenalizado la homosexualidad y se le sumaban en 1969, Canadá, Alemania, Australia y algunos estados de Norteamérica.

Finalmente, en 1973, la Asociación Norteamericana de Psiquiatría borró de su manual de diagnóstico, a la homosexualidad como enfermedad. De todas formas, la persecución y la discriminación no finalizó allí.

Ampliación: Paz, música y contestación: En 1966, «el verano del amor» marcó el apogeo del movimiento hippie. Sus miembros estaban a favor del pacifismo, las religiones místicas y la libertad sexual. Algunos, incluso, defendían el uso de drogas como la marihuana y el LSD (dietilamida del ácido lisérgico), que, se decía, abría la mente a áreas inexploradas.

En junio de 1967 se celebró en Monterey (EE. UU.) el primer gran festival de música pop al aire libre, al que asistieron unas 200.000 personas. Su poderosa combinación de música pop y cultura juvenil marcó uno de los puntos culminantes de lo que significaron los 60. No obstante, este optimismo empezó a desvanecerse con los asesinatos de Roben Kennedy y Martin Luther King. En casi todo el mundo hubo manifestaciones estudiantiles contra la intervención militar en Vietnam.

En algunas ciudades de EE. UU. se produjeron disturbios y el movimiento en favor de los derechos civiles abandonó su postura no violenta cuando actuaron grupos extremistas. En Francia, la revuelta estudiantil de mayo de 1968 coincidió con la huelga general de 10 millones de trabajadores, que pedían la dimisión de Charles de Gaulle.

El final de la década estuvo marcado por dos importantes festivales de rock, ambos celebrados en 1969: el de Woodstock en Nueva York y el concierto gratuito de Altamont, en California. En Woodstock, 450.000 personas asistieron a los tres días del festival unidas por un espíritu de amor y confratemización, pero en Altamont, un afroamericano fue apuñalado durante un altercado con otros asistentes.

PARA SABER MAS…

Hubo gran diversidad de estilos e ideologías entre los movimientos rebeldes. Muchos de ellos tuvieron su origen en Gran Bretaña, pero luego fueron adoptados en otras latitudes. Los hippies fueron una de las primeras tribus urbanas en las que se articularon la sensibilidad musical y estética, con la adhesión a la protesta pacífica en contra de la sociedad de consumo.

Como el camino elegido para la protesta era pacífico, el movimiento hippie tendió a utilizar los símbolos y el arte, además de adoptar un cierto estilo de vida para ejercer su rebelión. Por ejemplo, alentaron la vida comunitaria como manera de protesta contra la vida burguesa y el consumo indiscriminado. La vida comunitaria disolvía la familia nuclear en la comunidad: todos se preocupaban de la crianza de los más chicos, nadie acumulaba más riqueza que otro, todo se compartía y a nadie le importaba acaparar más y más bienes. La naturaleza se oponía al consumo de electrodomésticos y el poder de las flores al poder de las armas, que en esos años Los Estados Unidos desplegaban en Vietnam.

Además de este estilo de vida, la estética del pelo largo, el pantalón vaquero gastado, y en los varones la barba crecida, eran también formas de protestar. Se contraponía la figura del aplicado oficinista a la del despreocupado habitante de una comunidad que disfrutaba de la naturaleza antes que del éxito profesional.

Este estilo de vida se plasmó en varias comunidades famosas, por ejemplo en San Francisco, en los Estados Unidos, y en la localidad de El Bolsón, en la Argentina, que se hizo conocida justamente por la comunidad hippie que se radicó allí. Esta ética y estética de la ideología hippie se manifestó en las letras de canciones de varios grupos y autores paradigmáticos de la época.

LA MARIHUANA Y EL GRUPO HIPPIE (Comentarios de la época)
La cannabis (de donde se extrae la marihuana) tiene algunas características distintas de las drogas mencionadas. Es utilizada por dos grupos sociales extremos, claramente marginados: prostitutas, delincuentes, etc., y más recientemente vastos sectores de las clases medias y altas, estos últimos atraídos por algunas de las postulaciones de la cultura hippie. Aun a riesgo de plantear esquemáticamente el problema se puede decir que las graves contradicciones de la sociedad consumista de los países altamente desarrollados engendra grupos que se rebelan contra ella. Algunos detentan altos niveles de conciencia, otros limitan los alcances de su oscura protesta social a las reformas internas dentro del sistema existente. Los hippies, seguramente, pertenecen a este segundo grupo.

Por ejemplo en los Estados Unidos, acelerado el deterioro social por la guerra en Vietnam y la creciente violencia interna, se recorta un núcleo de las jóvenes generaciones que se burlan del establishment, es decir del sistema. Esta oposición que centra su lucha en el pacifismo, en el retorno a valores humanísticos que desalienten la alienada búsqueda de éxitos materiales, contradictoriamente, hace uso masivo de «cosas».

Estas «cosas» ya no son heladeras, automóviles o éxito social, sino que cristalizan en el uso de drogas: la marihuana y algo menos el LSD. Así, el uso de las drogas de la cultura hippie desorganiza y deteriora a un rico potencial humano, lo desvía del enfrentamiento orgánico y distrae los objetivos originales de la protesta.

Los hippies norteamericanos constituyen un buen ejemplo del rol que cumplen las drogas en un contexto social dado. Curiosamente buscan la misma sensación estimulante y anestésica de los sentimientos a los cuales están sometidos sus compatriotas en el sudeste asiático (la cantidad de jóvenes soldados en Vietnam que consumen drogas es altísima).

Los grupos que siguen el modelo cultural hippie en América Latina son evidentemente menos numerosos y prácticamente están concentrados en las grandes ciudades, pero responden en su dinámica de constitución a elementos análogos a los norteamericanos. Pertenecientes a !as clases medias siguen la tradición de adoptar modelos culturales y de conducta de origen metropolitano. Se reconoce en ellos un interés semejante por la marihuana y el ácido lisérgico.