La Religión en la Actualidad

La Cultura Humana y El Hombre Su Relación y Función Social Valores

Cultura Humana:Concepto y Su Relación Con El Hombre
Función Social de la Cultura

EL HOMBRE Y LA CULTURA
Cultura y culturas

Generalmente, cuando hablamos de cultura pensamos que gente culta es aquella muy educada, que sabe mucho, que va a conciertos o que concurre frecuentemente a las exposiciones de pintura. Sin duda, estas personas son cultas. Pero si sólo ellas lo fueran, la cultura afectaría a una pequeña parte de la población; y esto no es así. Todos tenemos cultura, porque esta idea abarca mucho más que esas muestras de refinamiento. «La cultura es todo lo que el hombre hace, dice o piensa.» (Ver abajo concepto de Cultura y Sociedad)

Concepto: Cultura, conjunto de rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos, que caracterizan a una sociedad o grupo social en un periodo determinado. El término ‘cultura’ engloba además modos de vida, ceremonias, arte, invenciones, tecnología, sistemas de valores, derechos fundamentales del ser humano, tradiciones y creencias. A través de la cultura se expresa el hombre, toma conciencia de sí mismo, cuestiona sus realizaciones, busca nuevos significados y crea obras que le trascienden. (Ver: Manifestaciones Culturas de Argentina)

la cultura humana su funcion social

En conclusión, la cultura es el conjunto de formas de comportamiento y maneras de pensar característicos de un grupo de personas. Cuando un niño nace, el grupo le enseña cómo comportarse según lo que se considera correcto y –aunque a lo largo de su vida– haya costumbres que cambien, lo principal de esta manera de comprender el mundo se mantiene inalterable. Así, la cultura es una herencia que el hombre recibe y mantiene a lo largo de su vida aunque se introduzcan cambios parciales.

Cuando un chico nace en nuestro país, aprenderá a hablar español; estará obligado a ir a la escuela a partir de los cinco años; no podrá casarse sin consentimiento de sus padres antes de los dieciocho y muchas cosas más que nos parecen naturales pero que no lo son. En otras culturas, las costumbres son diferentes.

Los elementos que integran cada cultura son las formas de vida, es decir, la manera en que una sociedad asegura su subsistencia y se adapta al medio físico; la estructura social, o sea, cómo se ordena la sociedad teniendo en cuenta las relaciones que mantienen sus integrantes entre sí (parentesco, vecindad, clases sociales, sexo, edad); las creencias, los valores, las normas y los principios aceptados mayoritariamente (lo que la sociedad considera que está bien y que está mal); la organización política (formas de gobierno, autoridades, leyes), y la religión, la lengua, el arte.

Sin embargo, las culturas cambian. Estos cambios pueden producirse por la lenta aparición y aceptación de nuevas pautas o costumbres. Pero, normalmente, la mayor parte de los cambios son el resultado del contacto con pueblos que tienen rasgos diferentes. Estos contactos tradicionalmente se producían como consecuencia de las guerras o las conquistas, pero también por vías pacíficas como el comercio. A esta forma de introducir cambios -cuando las innovaciones se transfieren de un grupo cultural a otro- se la llama difusión. No todo se transfiere de un grupo a otro sin problemas. Es fácil que se transmitan nuevas técnicas para producir alimentos. Pero no será tan simple que se adopte una nueva religión.

Cultura y conceptos

Cultura es una palabra proveniente del latín que significa cultivo, y en este sentido podría entenderse como el acto de cultivar y mejorar las facultades físicas, morales e intelectuales del hombre. De hecho, la cultura es lo realizado por el hombre, ya sean transformaciones o innovaciones materiales o creaciones sociales, científicas, artísticas, religiosas, éticas, etcétera, que le ayuden directa o indirectamente a satisfacer sus necesidades.

Para algunos estudiosos del tema, las palabras cultura y civilización son sinónimos. Aunque en estricto sentido no debiera ser así, ya que el concepto civilización se toma como los avances logrados por las sociedades más dinámicas y, por tanto, está más bien ligada a los centros urbanos que al campo; en cambio, la cultura es un término más amplio que incluye la civilización, pero además, las manifestaciones de todo tipo que el hombre ha dejado en el planeta.

Son significativos en el proceso histórico de los pueblos, los préstamos culturales (aculturación), que en forma amistosa u hostil han practicado entre sí; en otras palabras, intercambio cíe conocimientos, costumbres, ideología, etcétera. Ejemplos de esta situación se tienen a lo largo cíe la Historia, así están España y América, el primero es el pueblo dominante y el segundo, el dominado. Roma conquistada por los bárbaros se les impone culturalmente.

Se parte del hecho de que el hombre para vivir con sus semejantes, debe adaptarse a la forma de vida del grupo en el cual se encuentra, tal situación (endoculturación), que puede ser consciente o inconsciente, se inicia en la niñez y culmina con la muerte. Ahora bien, al paso de los siglos, en las diversas áreas geográficas se han ido desarrollando diferentes culturas, dependiendo éstas de los hábitos, actitudes y conductas de los pueblos.

Aspectos de la cultura

El hombre, por su inteligencia y por su capacidad de razonar, se distingue de los demás animales. La vida de éstos en general conserva las mismas costumbres de sus antepasados, en tanto que el hombre las altera, cambia, etcétera, de ahí que su herencia social y cultural lo transforma en el tiempo y en el espacio.

Curioso es destacar la semejanza de los fines de todas las culturas entre sí, esto es, se tiende a una unidad psíquica de la humanidad. Las necesidades que experimenta el ser humano pueden ser de orden primario (o fisiológicas), secundarias (psíquicas), y su satisfacción es variada en cada cultura.

Habrá mejor comprensión de la cultura si se basa en ciertos aspectos de orden material e inmaterial, mediante los cuales se llega a la satisfacción de las necesidades arriba citadas.

Los aspectos de la cultura son:
I) Material: en el que se considera a la tecnología
II) Inmaterial: La organización social, las estructuras políticas y de educación
Los sistemas de creencias, el control del poder
Las artes gráficas y plásticas, el folclor y la música
El lenguaje

El hombre puede alterar y adaptar el lugar donde se encuentra para poder vivir. Lo realizado por el hombre para satisfacer sus necesidades físicas, constituye la cultura material, la cual no es parte de la cultura, sino el producto de la misma, y mediante su estudio se conoce la vida que desarrollaron los seres humanos.

La tecnología se puede considerar como la suma de las técnicas que poseen los miembros de una sociedad. La aplicación de la tecnología da como resultado artefactos, tales como instrumentos, recipientes, alimentos, vestidos, albergues, etcétera.

La cultura del hombre primitivo, poco a poco se fue transformando, como cuando pudo comunicarse con sus semejantes a través de la expresión, o al producir utensilios o armas punzo cortantes, así como vasijas, y un arte rudimentario.

Notemos que la habilidad para comunicarse a través del lenguaje permitió al hombre poder transmitir a sus semejantes y sobre todo .a sus descendientes, sus experiencias, y de esta forma, las nuevas generaciones fueron aprendiendo más y en su momento enriquecieron el conocimiento general, el que muchos miles de años más tarde, recibió otro impulso fuerte al iniciarse la escritura y todavía hubieron de pasar otros miles de años más para que la imprenta permitiera una difusión más amplia de las ideas.

Nada hay que delate tanto el grupo social al que pertenece un individuo, como su manera de hablar. La entonación y el vocabulario señalan de forma sintomática su origen, cultura, educación y, en muchos casos, hasta su profesión. Así, se encuentran ciertos lenguajes particulares dentro de la lengua común. Un grupo de individuos relacionados por un oficio o por un mismo interés habla, a veces inconscientemente, con una forma especial de lenguaje, con terminología propia, para tratar las cosas que sólo a ellos interesan. Los que integran dichos grupos no se preocupan de que los extraños no los entiendan; antes presumen de ello, estrechando así una íntima solidaridad y multiplicando sus peculiares expresiones.

Entre el dialecto -expresión lingüística de una unidad geográfica- y lo que llamaremos lengua de grupo -correspondiente a un círculo social- existe una diferencia fundamental. Un hombre puede vivir toda su vida con sólo un dialecto. Es ésta una forma particular de la expresión universal, ya que con ella puede manifestarlo todo, y las demás lenguas pasarle inadvertidas hasta su muerte. Es su lenguaje, y con él le basta; es algo tan propio como su ser y su personal forma de vivir.

No podemos decir lo mismo respecto de la lengua de grupo. Cuando una afición o una profesión obligan a crear una lengua especial, vigente sólo para los que pertenecen a ella, únicamente unos pequeños matices de vocabulario y algunas construcciones, la separan de la expresión corriente.

Los que forman el grupo -marinos, médicos, futbolistas, etcétera-, crean este lenguaje para los asuntos que los asocian, y el resto de las manifestaciones vitales no se incluye en él. De esta forma, a diferencia del dialecto, es una lengua incompleta y no sirve para la vida de un modo total e inconsciente.

Más difícil sería precisar la distinción entre lengua de grupo y argot. Ambos divergen algo del habla natural y conviven con ella en la conciencia del hablante. Ambos se utilizan en la relación entre los miembros de un grupo; únicamente el secreto con que se esconde el valor de las palabras del argot subrayaría su clandestinidad.

Argot sería, por antonomasia, la lengua secreta de los que viven fuera de la ley. Argot se llama al lenguaje de los bajos fondos de París, mientras en Londres lo denominan slang, y gergo en Italia. Lengua de germanía es su equivalente español; caló no es exactamente lo mismo, pues lo hablan sólo los gitanos.

Un caso especial es el del lenguaje médico, que siendo lengua de grupo, se convierte en argot por voluntad expresa de los profesionales que, con su extraña jerga, vedan piadosamente la verdad al enfermo o a sus familiares, demasiado sensibles a una realidad desagradable.

Por su parte, los instrumentos y herramientas de trabajo fueron facilitando la convivencia social, y al mismo tiempo, determinaron una división de las labores ligada a la forma de producir.

En tanto analizamos los diversos modos de producción de las sociedades a través de su historia, podemos imaginarnos la evolución de la cultura desde las sociedades primitivas nómadas, dedicadas a la cacería y a la recolección de frutos y el cambio que vendría cuando se empezó a explotar la agricultura, lo que trajo como resultado el hombre sedentario, empezándose a formar así pequeños asentamientos humanos que paulatinamente se convirtieron en ciudades con una cada vez más compleja división del trabajo que producía a su vez, mayores intercambios culturales como el conocimiento de idiomas, de puntos geográficos, de formas de vida y organización; pasando por las épocas de la civilización Griega Clásica, del Imperio Romano, de la Edad Media, del Renacimiento, de la Revolución Industrial, y los cambios de organización democrática derivados de la Revolución Francesa, hasta llegar a la cultura de la civilización industrial moderna. En este largo esfuerzo, muchos hechos y muchos hombres han dejado una huella imborrable.

DEMOCRACIA: FUNCIÓN SOCIAL DE LA CULTURA:

Para la democracia lo más valioso es el hombre; la búsqueda del bien común se concreta en la permanente preocupación de las autoridades para hacer llegar los beneficios de la salud y de la educación a un número cada vez más creciente de habitantes.

Precisamente una de las características más salientes de la democracia verdadera —de la democracia «real», o «efectiva»— es la igualdad de oportunidades para todos. La enseñanza y la educación puestas al alcance del pueblo posibilitarán el grado mínimo de virtud y de cultura de la ciudadanía de cuyo seno surgirán los gobernantes y los funcionarios.

Todos los documentos relacionados con los derechos humanos han hecho hincapié en el derecho de todo hombre a acceder a la educación y a la cultura.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos (Naciones Unidas, 1948), dice en su artículo 26:

«1. Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos.

2. La Educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia, y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos y religiosos; y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.

3. Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos».

Los índices elevados de analfabetismo, la semialfabetización, las dificultades para que los habitantes de bajos y medianos ingresos lleguen a la educación técnica o universitaria, demuestran bien a las claras que, en muchos países americanos, en el aspecto que consideramos, la simple enunciación de los derechos no pasa de allí.

El pan de la ciencia, de las artes, de la cultura, en general, debe estar al alcance del pueblo. No puede admitirse que sea el privilegio de un sector, ni siquiera de aquellas personas de gran capacidad intelectual y de mucha fuerza de voluntad. Por eso el gobierno puede imponer un mínimo de enseñanza y controlar a padres y alumnos sobre su cumplimiento.

La formación física, la enseñanza de las ciencias en general y de las artes, los cursos de adultos, los profesionales y técnicos, etc., tienen que estar al alcance del pueblo.

Este enfoque político no es tan sólo democrático, sino también profundamente humano. Es deber del estado velar continuamente por el aumento de la eficiencia intelectual y cultural de los habitantes por el apoyo a la difusión del libro, a la multiplicación de las bibliotecas populares, centros de cultura y recreación, al fomento del arte, de publicaciones instructivas y formativas, etc.

En este aspecto es importante el control de los medios de comunicación —especialmente internet, prensa, radio y televisión— para que sean el vehículo de la educación, de la cultura, de la belleza, en la sociedad.

Función social de la cultura, en último término, significa ponerla al servicio del mejoramiento personal y social. Ello se logra crean do las condiciones necesarias para que los derechos que solemnemen lo enumeran la Constitución y las leyes, tengan una vigencia real y práctica pará lodos los habitantes del país.

LA CULTURA AL SERVICIO DE LOS MIEMBROS DE LA SOCIEDAD:

El mejoramiento del estado sanitario de la población es una de las metas fundamentales del bien común.

La otra es el esfuerzo educativo y cultural, como acabamos de explicar en el punto anterior.

Se trata de verdaderas prioridades de la acción de gobernar.

Los resultados inmediatos de estos dos esfuerzos prioritarios serán el perfeccionamiento técnico, el aumento de la productividad, un mejor reparto de riqueza, una calidad superior de vida, etc.; es decir, la promoción material y moral de los integrantes de la sociedad.

El esfuerzo de instrucción, educación y formación técnica debe ser paralelo a la implantación de métodos de fabricación, explotación y administración, modernos y eficaces, que se adapten a las características de cada región. El mismo, quizá, deberá dirigirse con más énfasis, en un país como el nuestro, pródigo en cultivos y ganados, hacia el sector agrícola, más propenso a la inercia y a la penetración de los sistemas modernos.

La creación de centros de salud, escuelas industriales, estaciones experimentales, etc., constituye como escribe Gustavo F. J. Cirigliano, un gasto productivo dentro del presupuesto del estado:

«El hecho de invertir en educación depende del valor que se le asigna a ésta. Cuando un gobierno carece de verdadera visión política, se despreocupa de la estructura educacional. Habi-tualmente no quiere invertir en educación porque no se la considera productiva… No es la educación la que, por su naturaleza, es improductiva. Es su papel dentro de la política más amplia que la convierte en tal. Si se considera que el potencial de un país se puede dividir en riqueza o recursos naturales, por un lado, y capacidad humana, por el otro, nos encontramos con que de esta última es responsable la educación que forma los técnicos, los profesionales, los dirigentes, los políticos y los ciudadanos en general».

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LECTURA COMPLEMENTARIA:
CONCEPTOS DE SOCIEDAD Y CULTURA:

Sociedad y cultura son dos conceptos que se necesitan mutuamente. Tanto es así que algunos autores sólo utilizan uno de ellos para referirse a ambos. Para diferenciarlos, podríamos señalar que la sociedad está integrada por un grupo de hombres y mujeres y que la cultura es todo lo hecho y aceptado por ese grupo humano.

Se piensa, generalmente, que la cultura es privativa del «hombre culto»: una persona erudita, afecta a las artes plásticas y a la música clásica, alguien que uno podría decir que sabe muchas cosas. Si bien ésta es una noción bastante arraigada, no sólo las »bellas artes» son cultura, también lo es el sistema de valores y de comportamientos que comparten los miembros de una sociedad. La cultura de una sociedad indica, por ejemplo, cómo debe ser la relación entre hombres y mujeres, qué alimentos se comen con más frecuencia, etcétera.

El término «cultura» alude, entonces, a las formas, los modelos o los patrones, explícitos o implícitos, a través de los cuales una sociedad regula el comportamiento de las personas que la forman. Los patrones explícitos de comportamiento son aquellos que están expresados claramente, por ejemplo, en la redacción de una ley. Los patrones implícitos, por el contrario, no están escritos ni explicitados, son prácticas sociales durables, que se consideran importantes para el bienestar del grupo. Las costumbres acerca de cómo se deben comportar padres e hijos son un ejemplo.

La cultura es obra exclusiva de los grupos humanos que la comparten, incluye también los objetos materiales que han creado o que aceptan y usan las personas en su quehacer cotidiano.

La cultura es dinámica, se transforma. Los elementos que la forman –creados y construidos por los hombres– actúan sobre los miembros de la sociedad que la produce y, al mismo tiempo, el ser humano conserva la posibilidad de introducir nuevas construcciones. Pensemos, por ejemplo, en cómo influyeron en la vida de las personas los avances científicos y tecnológicos de este siglo: la televisión, el satélite, las computadoras, etc. Estos elementos modificaron la vida de las personas y, a la vez, impulsaron la aparición de nuevas creaciones humanas.

Fuente: Educación Cívica 2 – Edit. Santillana – Secundaria – Casullo-Bordone-Hirschmann-Masquelet y Otros

 

 

Biografia de Juana de Arco Historia ¿Por Que Oia Voces?

Biografía de Juana de Arco

SINTESIS BIOGRAFICA: Juana de Arco (1412-1431) es la heroína nacional y santa patrona de Francia. En un momento crítico, su llamado unió a la nación, io que permitió un giro decisivo, favorable a Francia, en la Guerra de los Cien Años que enfrentó a su país con Inglaterra entre 1337 y 1453.

De familia campesina, cuando tenía trece años creyó haber oído, repetidamente, la voz de Dios. En otras oportunidades aseguró haber visto a san Miguel y a las primeras mártires santa Catalina de Alejandría y santa Margarita, cuyas voces la acompañarían durante el resto de su vida.

A principios de 1429, cuando los ingleses estaban cerca de tomar Orleans, lo que facilitaría su intención de coronar un rey inglés en Francia, las voces la exhortaron a ayudar al Delfín, que más tarde sería el rey de Francia Carlos VII. Juana lo convenció de que ella era portadora de una misión divina, la de salvar a Francia. Con el respaldo de un grupo de teólogos, se le concedió el mando de tropas. Juana dirigió al ejército francés en la batalla de Patay, un triunfo decisivo, y liberó Orleans.

Sin embargo, poco después se enfrentó con su rey, que no quería continuar la lucha contra Inglaterra. Por ese motivo fue capturada por soldados de Borgoña, quienes la entregaron a sus aliados ingleses para someterla a un tribunal eclesiástico en Ruán que la juzgó por cargos de herejía —por su creencia de que era directamente responsable ante Dios y no ante la Iglesia católica—, maldad, por vestir ropas masculinas y brujería, y la condenó a muerte.

Como Juana confesó y se arrepintió de sus errores, la sentencia fue conmutada a cadena perpetua. Cuando regresó a la prisión volvió a vestir como hombre, por lo que fue nuevamente condenada por relapsa (herética reincidente).

Murió el 30 de mayo de 1431, quemada en la hoguera en la plaza de Ruán, cuando aún no había cumplido veinte años.

Cuando todo hacía prever la total caída del territorio francés en manos de los ingleses, surgió una figura extraordinaria: Juana de Arco.

Fue canonizada en 1920 por el papa Benedicto XV. Su fiesta se celebra el 30 de mayo, día de su ejecución.

Aquel exceso de miserias había despertado el patriotismo JUANA DE ARCO de los franceses. Por todo el reino empezaba a manifestarse un odio violento contra los ingleses. El sentimiento patriótico, apenas nacido, encontró su más sublime expresión en una joven llamada Juana de Arco.

HISTORIA DE JUANA EN FRANCIA: Había nacido el 6 de enero de 1412 en Domrémy-les-Greux, lugar situado en el límite de la Campaña y la Lorena. Era la tercera hija de un matrimonio de labradores acomodados. Hacia los trece años de edad comenzó a tener visiones deslumbradoras, en las que oía voces divinas que le aconsejaban fuese buena y piadosa, puesto que era la elegida para «salvar a Francia y hacer consagrar al Delfín» (Carlos VII).

Juana tenía trece años, cuando oyó una VOZ que le decía «Sé buena y prudente y ve a menudo a la iglesia«.

Después tuvo varias visiones vió, en medio de un gran resplandor, primero al arcángel San Miguel; más tarde a Santa Margarita y a Santa Catalina. El arcángel le habló « de la gran piedad que había en el reino de Francia » y le dió orden de ir a Francia.

Las visiones fueron cada vez más frecuentes y las órdenes cada vez más apremiantes. En la época en que Orleáns estaba sitiado, el arcángel y las Santas le ordenaron marchar.

El 10 de mayo de 1428 presentóse al señor de Baudricourt, capitán de las fuerzas que guarnecían Vaucouleurs, quien no hizo el menor caso de las palabras de Juana, considerándolas fruto de «folies de fillette» (locuras de chiquilla).

Por segunda vez Juana compareció ante Baudricourt diciéndole: -«Mi Señor, a quien pertenece el reino de Francia, me ha ordenado que llegue hasta el Delfín para que lo haga consagrar y ser rey, a despecho de sus enemigos.»

Después de muchas vicisitudes pudo comparecer ante el delfín Carlos VII. Se la introdujo de noche en un gran salón iluminado con antorchas y en el que se hallaban congregadas multitud de personas. Entre ellas y ataviado con la mayor sencillez se hallaba el incrédulo Carlos VII. Juana, que jamás había visto al Delfín, se adentró entre los grupos de caballeros y doblando la rodilla ante el príncipe exclamó:

-«Dios os dé buena vida, gentil Delfín. En nombre de Dios os pido me deis gente armada y obligaré a los ingleses a levantar el sitio de Orleans y os llevaré a coronar en Reims, pues es voluntad divina que los ingleses se vayan a su país y que vos seáis rey de Francia.»

Las palabras de Juana de Arco se cumplieron. En once días obligó a levantar el sitio de Orleans. La noticia despertó en toda Francia oleadas de entusiasmo y en señal de júbilo fueron encendidas hogueras en las cumbres de las montañas.

Guerra de los Cien Años: Biografia de Juana de Arco Proceso IglesiaInmediatamente de levantado el sitio de Orleáns, Juana quiso conducir a Carlos (imagen izquierda) a Reims para hacerlo consagrar. Carlos, mal aconsejado, vaciló casi dos meses, y solamente cuando Juana obtuvo la brillante victoria de Patay el 18 de junio contra Talbot, uno de los más célebres jefes ingleses, fué cuando se decidió a hacer el viaje. Aunque el país entre el Loira y Reims, estaba en manos de los borgoñones, después de haber tomado a Troyes al paso, Carlos entraba el 16 de julio en Reims, y el domingo 17 de julio era consagrado en la iglesia catedral. Ya sabemos cuán grande era la importancia política y religiosa de esa ceremonia. En adelante, Carlos era indiscutiblemente como se lo decía Juana, « verdadero rey a quien debía pertenecer el reino de Francia. »

Después, las victorias se sucedieron sin interrupción: en Patay fue derrotado un cuerpo de ejército inglés, los franceses recuperaron las ciudades de Gien, Auxerre, Troyes, Chalons… Carlos VII fue ungido y coronado rey en la catedral de Reims y durante la ceremonia Juana estaba de pie, cerca del altar, con su estandarte blanco, bordado con lises de oro y en el que campeaban los nombres de Jesús y María.

Hubiera sido necesario marchar inmediatamente sobre Paris y aprovechar el desconcierto que la maravillosa audacia de Juana de Arco habla causado a los ingleses y a sus partidarios; no obstante, a pesar de la opinión de la heroína se retardó la marcha, y el ataque de París no se efectuó sino el 8 de septiembre. Juana fué herida frente a la puerta de San Honorato cuyas fortificaciones avanzadas había tomado ya.

A la fuerza, hicieron que se retirara del combate, y, a pesar de sus ruegos, no la permitieron al día siguiente hacer de nuevo una tentativa cuyo buen éxito hubiera sido cierto. Esta fue, otra vez, obra de los favoritos de Carlos VII, que temían la influencia que Juana y sus compañeros de victoria pudieran ejercer sobre el rey, y que estaban celosos de su gloria.

Las victorias continuaron, pero las intrigas y envidias se alzaron en torno de Juana; el rey, que era desconfiado, sombrío y melancólico, dejó pasar en completa inacción todo aquel invierno. Juana de Arco, deseosa de acabar con los ingleses, marchó al sitio de Compiegne en el que fue hecha prisionera. Los ingleses celebraron la prisión de la doncella con un solemne Te Deum.

Mientras tanto, Carlos VII, faltando al honor y al agradecimiento, abandonó por completo a su salvadora, vendida por Juan de Luxemburgo a los ingleses en 135.000 francos.

Los ingleses buscaron enseguida los medios de atribuirle un proceso. No les bastaba tenerla en prisión, era preciso acabar con su prestigio; y puesto que ella había  anunciado que Dios quería limpiar de ingleses a Francia, era necesario probar que no era enviada de Dios, demostrar que su misión era una impostura y sus voces y visiones obras diabólicas. Del mismo golpe quebrantarían la confianza que los franceses tenían en lvictoria final y deshonrarían al rey Carlos, que se había  asociado a una hija de Satanás.

Los ingleses encontraron un cómplice en el obispo de Beauvais Pedro Cauchón, una de las figuras más repugnantes e infames de la historia. El proceso fue una escandalosa parodia de la justicia «Vosotros escribís todo lo que hay contra mi, decía un día Juana a sus jueces, pero no queréis escribir lo que hay en favor mío.«

El obispo Cauchon, afiliado al partido inglés, hizo incoar proceso eclesiástico contra Juana. Los interrogatorios duraron largos meses. El texto de aquel proceso, que todavía se conserva, demuestra la serie continuada de maquinaciones puestas en juego para condenarla. Fue sentenciada a muerte en la hoguera por «herética, relapsa, apóstata e idólatra».

El proceso que duró cuatro meses, fue una larga pasión; Juana estaba encerrada en un calabozo, con grillos en los pies todo el día, y por la noche atada a un poste con una gruesa cadena. Sus jueces la interrogaban durante largas horas, a veces tres horas por la mañana y tres por la tarde, haciéndole preguntas capciosas y tendiéndole lazos que su robusto buen sentido y la sencillez de su alma y de su fe le permitieron esquivar siempre.

El día 30 de mayo de 1431, Juana de Arco fue sacada de la cárcel para ser quemada en la Plaza del Mercado Viejo de la ciudad de Ruan. La pira era más alta que de costumbre a fin de prolongar los tormentos, cosa que al propio verdugo pareció muy mal.

Cuando le anunciaron que le había llegado la hora de morir y que iba a perecer en la hoguera, aquella niña de diez y nueve años tuvo un instante de desesperación. Se puso a gritar doloridamente y a mesarse los cabellos. Pero cuando llegó al sitio del suplicio recobró su entereza y su heroísmo. Proclamó de nuevo, a la faz de los ingleses exasperados, que las voces que oyó y las visiones que tuvo eran de Dios.

Pidió una cruz, que fueron a buscar a la iglesia inmediata, y rogó que la tuvieran alzada para poder verla. Cuando las llamas empezaron a subir, invocó de nuevo a sus santas y a San Miguel: expiró pronunciando dulcemente el nombre de Jesús. Los ingleses hicieron arrojar sus cenizas al Sena.

Cuando las llamas rodearon su cuerpo, después de haber besado con gran fervor y repetidamente el crucifijo, exclamó: – ¡Jesús! ¡Jesús!… Éstas fueron sus últimas palabras. Juana tenía sólo 18 años. El cuerpo de la mártir quedó consumido por las llamas y sus cenizas fueron arrojadas al Sena.

Las victorias de Juana de Arco señalaron el fin de la dominación inglesa en Francia. El impulso que dió a la liberación de su patria fue tal que no acabó con su muerte y los ingleses fueron expulsados de Francia, en la que sólo conservaron el puerto de Calais. La Guerra de los Cien Años había terminado.

El mismo Carlos VII, al recobrar la ciudad de Ruan mandó revisar el proceso de Juana de Arco, que fue declarado injusto. Era lo menos que podía hacer. En nuestros días la «Doncella de Orleans» es venerada en los altares como Patrona de Francia.

Fue canonizada en 1920 por el papa Benedicto XV. Su fiesta se celebra el 30 de mayo, día de su ejecución.

¿POR QUE OIA VOCES?:Veinticinco años después de su muerte, la Iglesia revisó su caso y la declaró inocente. Fue canonizada en 1920 por el papa Benedicto XV. Hasta aquí, la historia. Pasemos ahora a revisar ciertas cuestiones: uno de los aspectos fundamentales de la historia de Juana de Arco es que oía voces, un rasgo que suele asociarse con los trastornos mentales.

Surge entonces la pregunta: ¿Juana de Arco fue una enferma mental?

Para responder esto es necesario ver más detalladamente la naturaleza de la psicosis y sus experiencias.

Juana de Arco decía oír voces que le hablaban, diciéndole que era una mujer especial y que tenía por delante una misión encomendada por Dios. No sabemos nada acerca de su conducta en ese momento, pero es posible que se halle implicado un elemento de euforia. Como Juana seguía convencida de que la voz provenía de Dios, hacía según le dictaba la voz, y se comportaba de manera tan obsesiva como eficiente, logrando obtener triunfos en el campo de batalla. ¿Cómo encajan estos rasgos con la enfermedad mental?.

La esquizofrenia se caracteriza por la desintegración de la personalidad.

Las voces suelen hablar en tomo a la persona afectada, y son voces persecutorias. El enfermo podrá pensar que es una persona especial o que ha sido elegido para una misión, pero los efectos en la motivación suelen ser negativos. A largo plazo, el paciente se recuperará y verá sus experiencias como alucinaciones, o el mal puede recrudecer hasta un estado de verdadera incapacidad. Las ilusiones rara vez persisten en una personalidad intacta, e incluso en ese caso la tensión provocaría una recaída más severa.

La psicosis maníaca depresiva es básicamente un trastorno de la conducta. Podemos dejar de lado la depresión, pero ¿es posible que Juana de Arco haya sido una maníaca? Los trastornos de la conducta son la euforia o irritabilidad ante voces que’hablan a’ en lugar de’en torno al’ paciente. Hay incapacidad de concentración, súbito cambio de ideas en la mitad de las frases y un eventual agotamiento. La depresión, que suele durar más, es un resultado común.

Como conclusión, parece poco probable que Juana sufriera de un trastorno mental, tal como lo entendemos hoy.Tal vez estaba inmersa en la religiosidad de su tiempo. Una joven de origen campesino consustanciada con un ideal importante.

En cualquier caso, lo más importante es que la gente de su época no vio en ella a una loca; admiraron y siguieron a la «Doncella de Orleans» hasta convertirla en la heroína nacional. (Fuente: Grandes Pestes de la Historia – Editorial El Ateneo – Frederick Cartwright )

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Ampliación: Uno de los aspectos fundamentales de la historia de Juana de Arco es que oía voces. Sin embargo, sabemos que se trata de un rasgo que suele asociarse con los trastornos mentales. Así, surge la pregunta ¿Era Juana de Arco una enferma mental?

Para responder esto es necesario ver más detalladamente la naturaleza de la psicosis y sus experiencias.
Juana de Arco decía que oía voces que le hablaban, diciéndole que era una mujer especial y que tenía por delante una misión. No sabemos nada acerca de su conducta en ese momento, pero es posible que se halle implicado un elemento de euforia. Más tarde en su vida, Juana de Arco seguía convencida de que la voz provenía de Dios. Hacía según le dictábala voz, y se comportaba de manera tan obsesiva como eficiente, logrando obtener triunfos en el campo de batalla, tras haber derrotado a los ingleses.

¿Cómo encajan estos rasgos con la enfermedad mental? La esquizofrenia se caracteriza por la desintegración de la personalidad. Las voces suelen hablar en torno a la persona afectada, y son voces persecutorias. El enfermo podrá pensar que es una persona especial o que ha sido elegido para una misión, pero los efectos en la motivación suelen ser negativos. A largo plazo, el paciente se recuperará y verá sus experiencias como alucinaciones, o el mal puede recrudecer hasta un estado de verdadera incapacidad. Las ilusiones rara vez persisten en una personalidad intacta, e incluso en ese caso la tensión provocaría una recaída más severa.

La psicosis maníaca depresiva, es básicamente un trastorno de la conducta. Podemos dejar de lado la depresión, pero ¿es posible que Juana de Arco haya sido ana maníaca? Los trastornos de la conducta son la euforia o irritabilidad ante voces que ¡hablan a en lugar de en torno al paciente Hay incapacidad de concentración, súbito cambio de ideas en la mitad de las frases, y un eventual agotamiento. La depresión, que suele durar más, es un resultado común.

Como conclusión, parecería poco probable que Juana sufriera de un trastorno; mental, tai como lo entendemos hoy. Tal vez estaba inmersa en la religiosidad de su tiempo. Una joven del campo con un ideal por algo grande. Tal vez más importante es que la gente de su época no vieron en ella a una loca, sino que la admiraron y siguieron sus pasos.

ALGO MAS… Mientras la figura de Juana crecía, Carlos VII era coronado rey en Reinas. Su segundo gran desafío personal estaba cumplido. Pero algunos dicen que por su personalidad temeraria, Juana no se dio por satisfecha y por eso intentó la liberación de París, en 1430. No pudo doblegar al invasor y en consecuencia puso su mira en Compiegne, donde fue capturada por las fuerzas borgoñesas.

Sufrió un largo cautiverio, durante el cual fue sometida a múltiples penurias e intentó frustrados escapes. No hay constancias de que Carlos VII haya ordenado rescatarla, o al menos, intentado comprar su libertad. Hasta se especuló con que el propio monarca hubiera sido quien facilitó su captura, temiendo lo creciente de su fama.

Así, la suerte de Juana quedó echada. Fue juzgada por un tribunal eclesiástico francés aliado de los ingleses, que la encontró culpable, entre otros cargos, de herejía. Se le ofreció el perdón si admitía que era falso su nexo con lo divino. Entonces Juana dudó, temió y se desdijo. Pero al día siguiente, reafirmó su testimonio.

El 30 de mayo de 1431, día en que la iglesia católica celebra su festividad, y con apenas 19 años, Juana fue quemada viva en su propia tierra a manos de las fuerzas invasoras que ella había combatido. Pero aquella hoguera que acabaría con su vida no pudo extinguir su historia, que desde aquel día se convertiría en leyenda. Baste recordar que en 1920, a modo de veredicto definitivo, la Iglesia Católica la canonizó como Santa Juana.