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América Latina: claves para el siglo XXI

El siglo XXI representa para América Latina un siglo controversial, la mayoría de los países latinoamericanos continúan centrando su producción en la producción de materias primas.

El término “materias primas” contiene a un conjunto heterogéneo de bienes, englobando entre otros alimentos, materias primas de origen vegetal, metales, minerales y combustibles. El valor total de las exportaciones mundiales de estos bienes aumentó de $1.3 trillones en 2001 a $3.0 trillones en 2007. La razón del incremento del precio de las materias primas a nivel internacional se debe a la incorporación de China e India a la economía mundial. Si bien puede hablarse, en general, de un fuerte incremento en el precio de las materias primas, las evoluciones son distintas en función del tipo de producto.  Las que han registrado un mayor incremento son las materias primas minerales, como los metales (cobre, petróleo). En este sentido, se observa que ultimo quinquenio estos productos alcanzaron tasas anuales de crecimiento promedio del 30% y 20%. Al contrario, los productos tropicales (café, te, azúcar) han tenido un comportamiento oscilante, incluso han caído sus precios.

“La tendencia a largo plazo demuestra que los precios de las materias primas agrarias se están recuperando de una tendencia regresiva. En los países de América Latina, el sector de las materias primas tiene una gran importancia sobre la actividad económica, hasta el punto que América Latina es una de las áreas exportadoras de materias primas más importantes a nivel mundial, tras los países exportadores de petróleo del Golfo. En efecto, para países como Argentina y Chile las exportaciones representan un porcentaje superior al 34% del PIB, porcentaje que en Perú y Colombia se sitúa en 19% y 14% del PIB respectivamente. Esta tendencia se ha acentuado en determinados países (Venezuela, Chile y Perú), dado que algunas de sus principales materias de exportación han registrado una gran revalorización (petróleo y metales, y particularmente el cobre).”[1]

De esta forma, las cuatro mayores empresas de la región —PEMF PDVSA, Petrobras y PEMEX Refinación— son petroleras. De las doce compañías más grandes de la región, sólo cuatro venden productos que no sean petróleo o minerales (Wal-Mart de México, Teléfonos de México, América Móvil y General Motors de México).

Sumado a que la mayoría de los países de Sudamérica siguen dependiendo de las negociaciones con los países centrales como EEUU o Europa, presionando para modificar las políticas de proteccionismo sobre la producción de materias primas en los países desarrollados. Brasil y la Argentina hacen bien en exigir que los países ricos eliminen sus obscenos subsidios agrícolas, pero están concentrando sus energías en apenas una de las varias batallas comerciales que deberían estar librando.

Están poniendo una buena parte de sus energías en ampliar su tajada del 4 por ciento de la economía mundial lugar de —además de seguir exigiendo el desmantelamiento de barreras agrícolas- iniciar una cruzada interna para aumentar la competitividad de sus industrias y entrar en la economía del conocimiento del siglo XXI.

Sin embargo, este proceso contiene oportunidades como riesgos, todo depende de las decisiones y las políticas gubernamentales que se lleven a cabo.  En efecto, los elevados precios de las materias primas que han disfrutado las economías de América Latina las han situado ante una extraordinaria oportunidad de emplear los elevados ingresos financieros derivados de la extracción y producción de materias primas para desarrollar un patrón de crecimiento que explote sus ventajas comparativas.

Ahora bien, frente a este hecho existen posiciones controvertidas, algunos economistas son escépticos y manifiestan que esta coyuntura es solo un “cuento chino”, ya que los precios de las materias primas —incluso tras haber subido considerablemente en los últimos años— se desplomaron en más de un 80 por ciento en el siglo XX, y actualmente constituyen un sector minoritario de la economía mundial. En la década del 60 las materias primas constituían el 30% del Producto bruto mundial, en la actualidad sólo representan el 4%. Los nodos de la economía mundial están centrados en el sector de servicios (68%) y el sector industrial (29% porque desde la década del 70 a la actualidad, se produjo una transformación del modo de acumulación centrando las actividades rentables en las actividades financieras y de servicios.

Esto produce que las empresas multinacionales de tecnología como IBM, o Microsoft, tengan ingresos muchísimo más altos que las que producen alimentos u otras materias primas. Mientras que a principios del siglo XX diez de las doce compañías más grandes de los Estados Unidos vendían materias primas (American Cotton Oil, American Steel, American Sugar Refining, Continental Tobacco y U.S. Rubber, entre otras), en la actualidad hay sólo dos en esa categoría (Exxon y Philip Morris).

La posibilidad de crecimiento en América Latina  reside en la diversificación de sus economías, el desarrollo de actividades más rentables como el caso de Nokia en Finlandia o la multinacional Wipro en la India. Al igual que Nokia y Wipro, hay cientos de ejemplos de grandes compañías que nacieron produciendo materias primas y se fueron diversificando a sectores más redituables.

En el caso de Finlandia, uno de los países más desarrollados del mundo, empezó exportando madera, luego pasó a producir y exportar bienes, más tarde se especializó en el diseño de muebles, y finalmente, paso a concentrarse en el diseño de tecnología, que era mucha más rentable. El ejemplo más conocido de este proceso es la compañía Filandesa Nokia, una de las mayores empresas de telefonía ce& del mundo. Nokia comenzó en 1865 como una empresa maderera, fundada por un ingeniero en minas en el sudeste de Finlandia. A mediados del siglo XX ya diseñaba muebles, y empezó a usar su creatividad para todo tipo de diseños industriales. En 1967 se fusionó con una empresa finlandesa de neumáticos y otra de cables, para crear un conglomerado de telecomunicaciones que hoy se conoce como Nokia Corporation y que tiene 51 mil empleados y ventas anuales de 42 mil millones de dólares. Es el equivalente a cinco veces el producto bruto anual de Bolivia, y más del doble del producto bruto anual de Ecuador.

Por su parte, la multinacional Wipro Ltd., de la India, que empezó vendiendo aceite de cocina, y hoy día es una de las empresas de software más grandes del mundo. El empresario Azim Premji —conocido por muchos como el Bill Gates de la India— llegó a ser el hombre más rico de su país, y el número 38 en la lista de los más ricos del mundo de la revista Forbes, transformando radicalmente su empresa familiar.

Estaba estudiando ingeniería en la Universidad de Stanford, en los Estados Unidos, cuando murió su padre en 1966 y tuvo que regresar a su país a los 21 años para hacerse cargo de la empresa familiar, Western India Vegetable Products Ltd. (Wipro). La compañía estaba valuada en ese entonces en 2 millones de dólares, y vendía sus aceites de cocina en supermercados.

Premji inmediatamente comenzó a diversificarse, empezando por producir jabones de tocador. En 1977, aprovechando el vacío creado por la expulsión de IBM del país, empezó a fabricar computadoras.

El negocio fue prosperando, y la compañía comenzó a producir software hasta crearse una reputación de empresa innovadora, con gente creativa. Hoy día, Wipro Ltd. tiene ingresos de 1.900 millones de dólares por año, de los cuales el 85 por ciento proviene de su división de software, y el resto de sus departamentos de computadoras, de lámparas eléctricas, de equipos de diagnóstico médico y —aunque parezca un dato sentimental— de jabones de tocador y de aceites de cocina.

La empresa ha triplicado su número de empleados desde 2002, a 42.000 personas, y su sede de la ciudad de Bangalore está contratando un promedio de 24 personas por día.

El gran desafío consiste en aprovechar las actividades productivas, incluso las del sector primario, y  utilizarlas como “trampolines” hacia actividades más rentables. Para hacer eso, la experiencia de China, Irlanda, Polonia, la República Checa y varios otros países demuestra que hay que invertir más en educación, ciencia y tecnología, para tener una población capaz de producir bienes industriales sofisticados, servicios, y fabricar productos de la economía del conocimiento.

El ranking de las patentes

El cambio en el régimen de acumulación también se evidenció en el crecimiento del patentamiento de los distintos avances y descubrimientos científicos.  Entre 1977 y 2003, la oficina de patente de los Estados Unidos registró alrededor de 1.631.000 patentes de ciudadanos o empresas estadounidenses, 537.900 de Japón, 210.000 de Alemania, 1.600 de Brasil, 1.500 de México, 830 de la Argentina, 570 de Venezuela, 180 de Chile, 160 de Colombia y 150 de Costa Rica. En 2OQ3 la oficina registró unas 37.800 patentes de empresas o inversores 4 Japón, 4.200 de Corea del Sur, 200 de Brasil, 130 de México, 76 de la Argentina, 30 de Venezuela, 16 de Chile, 14 de Colombia y 5 de Ecuador.

En estos datos se puede demostrar el protagonismo de las empresas japonesas y surcoreanas frente a la situación de América Latina. En las oficinas de patentes de los países latinoamericanos, la situación es parecida: en México apenas el 4 por ciento de las patentes registradas provienen de personas o empresas mexicanas; el 96 por ciento restante son de compañía multinacionales como Procter & Cambie, 3M, Kimberly-Clark, Pfizer, Hoechst y Motorola.

A su vez, los países que más patentes registran, claro, son los que más invierten en ciencia y tecnología. En esa categoría están los Estados Unidos, que invierten el 36 por ciento del total mundial destinado a investigación y desarrollo, la Unión Europea, el 23 por ciento, y Japón el 13. Comparativamente, los países latinoamericanos y caribeños convirtieron apenas un 2,9 por ciento del total mundial destinado a investigación y desarrollo en 2000, según la publicación Un mundo de Ciencias de la Unesco.

Incluso, Latinoamérica esta rezagada por la falta de capacitación de la mano de obra destinada a la producción de bienes de alto valor agregado. En China, por ejemplo, se gradúan 350.000 ingenieros por año, y en India unos 80 mil. Comparativamente, en México se gradúan 13 mil, y en la Argentina 3 mil, según datos oficiarles. Claro que China e India tienen poblaciones muchísimo más grandes, y por lo tanto producen más ingenieros. Pero su cantidad de graduados en ingeniería es un factor importante en la economía global: a la hora de escoger en qué países invertir, las empresas de informática y otros productos sofisticados van a buscar aquellos que tengan la mayor mano de obra calificada disponible, al mejor precio.

Los economistas ortodoxos y las instituciones financieras internacionales se acordaron tarde de la importancia de la educación en el desarrollo de las naciones. En la década de los 90 bajo el Consenso de Washington, los países latinoamericanos aplicaron recetas recesivas y de achicamiento del gasto público, donde la educación sufrió un severo recorte de presupuesto.  Esta situación se agravo aun más con el paso de las décadas llegando a la actualidad con severos problemas estructurales.  Quizás la tarea más importante de los gobiernos actuales de América Latina es generar políticas educativas y sociales tendientes a solucionar estos problemas que afectan a las sociedades latinoamericanas. Y sólo a partir de allí, repensar qué lugar ocupará Latinoamérica en el nuevo concierto mundial

[1] Extraído de: http://gcg.universia.net/pdfs_revistas/articulo_106_1227718903252.pdf

Fuente Consultada: Cuentos Chinos de Andrés Oppenheimer

Historia Económica
Deuda Externa Latinoamericana
Pobreza Latina

Fusionopolis

 

Causas del Subdesarrollo de América Latina Hegemonia Britanica

Causas del Subdesarrollo de América Latina

Dominación y subdesarrollo: Durante mucho tiempo se pretendió convencer a los pueblos de Iberoamérica de que sus males residían en su incapacidad de absorción de las influencias modernizantes de los países más desarrollados. La recomendación entonces era la total apertura de puertas para la difusión de capitales, tecnología, instituciones y formas culturales provenientes de las mayores potencias capitalistas.

villa miserias en america latina

Nuestro subdesarrollo era atribuible a la perduración de elementos tradicionales, arcaicos, feudales, que tienen origen en la conquista española. El desarrollo capitalista, la estrecha ligazón al sistema capitalista mundial, se planteaba como la solución para nuestros males.

Pero se nos recomendaba paciencia: el subdesarrollo era la antesala del desarrollo, una etapa similar a la que todos los países actualmente avanzados pasaron en su momento. Con paciencia y subordinación a los consejos de aquellos países, algún día veríamos florecer pujantes nuestras economías, instituciones y cultura.

Actualmente, los latinoamericanos hemos comprendido que la raíz del atraso radica justamente en nuestra estrecha vinculación al sistema mundial capitalista. El subdesarrollo no es la antesala del desarrollo, sino la consecuencia del desarrollo de otras potencias. El desarrollo y el subdesarrollo son claramente visualizados como las dos caras de una misma moneda: somos subdesarrollados porque otros son desarrollados.

La dependencia hacia las potencias desarrolladas, la dominación que éstas ejercen sobre nosotros, se torna la clave de nuestros problemas. André Gunder Frank ha estudiado esta relación entre el desarrollo de las potencias capitalistas y el subdesarrollo de los países latinoamericanos, enunciando dos hipótesis básicas. La primera expresa lo que nosotros terminamos de afirmar: que el subdesarrollo de América Latina es el resultado de su participación en el proceso de desarrollo capitalista mundial.

La segunda proposición afirma que los países satélites logran su mayor desarrollo industrial capitalista clásico cuando y allí donde sus lazos con la metrópoli son más débiles. Señala dos tipos de aislamiento, el primero de los cuales reconoce como causa la guerra o depresión en la metrópoli. Cinco crisis aportan pruebas a su hipótesis: la depresión europea del siglo XVII, las guerras napoleónicas, la primera guerra mundial, la depresión de la década del 30 y la segunda guerra mundial.

En el mismo sentido, el historiador argentino José María Rosa atribuye a las dificultades de la metrópoli española para garantizar una frecuente comunicación con sus colonias, el incipiente desarrollo industrial registrado en América española desde el siglo XVII; «América tuvo que bastarse a sí misma. Y ello le significó un enorme bien: se pobló de industrias para abastecer en su casi totalidad el mercado interno.» (Rosa, Defensa y Pérdida de Nuestra Independencia Económica.)

La Independencia y la apertura al libre comercio, permiten la invasión de las potencias europeas, fundamentalmente de Inglaterra, que busca nuevos mercados para su producción manufacturera, desalojando a las rudimentarias industrias locales. Ante la limitación de nuestros mercados, los empréstitos ingleses constituyen el único medio para abrir los circuitos comerciales; la nueva metrópoli nos facilitaba, en préstamos bastantes onerosos, los medios para pagar las mercancías que ella misma nos enviaba.Sin embargo, entre mediados de 1820 y hasta 1850 aproximadamente, se observarán una serie de intentos de desarrollo autónomo.

A pesarque se había producido la apertura de los puertos de América al libre comercio, todavía Gran Bretaña no estaba en condiciones de garantizar la regularidad de sus flotas hasta puntos tan distantes, lo que recién ocurrirá en la segunda mitad del siglo XIX, cuando se generalice la utilización de los barcos a vapor. La endeblez de los vínculos con Gran Bretaña en este período se corresponde con la falta de consolidación de las clases dominantes iocales.

En esta situación se verifican una serie de intentos de desarrollo autónomo que, usualmente, protegen las industrias artesanales a través de aranceles aduaneros. Es el caso de Rosas en Argentina, que en 1835 dicta una Ley de Aduanas que defiende la producción de vastas zonas interiores afectadas por el librecambio.

En Colombia, entre 1826 y 1848 se lleva a cabo una política proteccionista en apoyo de la industria basada en pequeños talleres. El gobierno de Lucas Atamán, en México, llegará más lejos, otorgando préstamos para instalar industrias, especialmente textiles; se forma el Banco de Avíos, cuyo capital se integraba mediante un impuesto a las importaciones de algodón. Pero, en todos los casos, la mitad del siglo XIX marca el límite, pasado el cual los liberales se afianzan e imponen una política complementaria de los intereses de Gran Bretaña, que ya estaba en condiciones de subordinar férreamente a nuestros países.

El segundo tipo de aislamiento contenido en la hipótesis de Frank es el de aquellas regiones que por razones geográficas estuvieron débilmente vinculadas al sistema mercantilista y capitalista. El ejemplo típico es el Paraguay, que, sin posibilidades de utilizar las vías de navegación, promueve un desarrollo que, con el tendido de redes ferroviarias y la introducción de la industria siderúrgica hacia 1865, lo sitúa entre los países más avanzados de América del Sud. Luego de la derrota en la guerra de la Triple Alianza viene la imposición del libre cambio y la penetración inglesa.

Con la afirmación de la «modernidad occidental», terminó en Paraguay el desarrollo autónomo, constituyéndose en uno de los países más pobres del continente. Cuando las metrópolis restablecen los lazos comerciales e inversionistas y recuperan el control de áreas que intentaron afirmar su soberanía, el desarrollo previo es aplastado o canalizado en direcciones que consolidan la dependencia de los centros hegemónicos.

Las formas de dominación abarcan todas las instancias de nuestras sociedades, el control de los gobiernos, las Fuerzas Armadas, la economía, las organizaciones sindicales, instituciones culturales y medios de difusión. En esta ocasión analizaremos fundamentalmente la penetración económica, y la acción de los monopolios, como uno de los puntos de partida fundamentales para las demás acciones del neocolonialismo.

«A mucha gente le llama la atención ese estado permanente dé perturbación del orden y a menudo de la paz en los países iberoamericanos. Este hecho, aparentemente inexplicable para los que no conocen a nuestros países, aparece como hasta natural para los que sabemos cómo se desarrolla la vida real de esos pueblos explotados por el imperialismo, con la complicidad de las oligarquías nativas que medran con ello, amparadas en sus guardias pretorianas, que no titubean en convertir en fuerzas de ocupación cuando peligra «la colonia» o los intereses creados. . . No saldremos nunca de nuestra triste condición de «subdesarrollados» en tanto seamos tributarios de la explotación imperialista.»
Juan D. Perón, La Hora de los Pueblos.

cuadro caracteristicas mundo en desarrollo

Consideraciones históricas sobre la penetración económica en América Latina
De acuerdo con la concepción que hemos esbozado, las fases del subdesarrollo estarán determinadas, en lo fundamental, por los requerimientos económicos de los centros dominantes y por sus proyectos geopolíticos de expansión y seguridad. Desde antes de la Independencia hasta nuestros días, podemos señalar cuatro etapas en la evolución de las economías de los centros hegemónicos.

Las del capitalismo comercial, capitalismo industrial (en su faz libreempresista), imperialismo yneoimperialismo. La primera de ellas caracterizada por la preminencia de Portugal y España —que actúan como intermediarias de otras naciones europeas—, las siguientes por la hegemonía inglesa con la que competirán más tarde Estados Unidos, Francia y Alemania, y la última, en la que existirá influencia de los países del Mercado Común Europeo, pero Estados Unidos será el centro imperialista fundamental.

A cada una de estas corresponderán distintas formas de organización de la economía iberoamericana, que transitará desde lo que denominaremos modo dependiente colonial exportador hasta el capitalismo dependiente agro-exportador y el capitalismo industrializado dependiente. Sólo nos han de interesar en este trabajo las etapas de capitalismo monopólico, especialmente lo que se ha dado en denominar «neo-imperialismo», teniendo en cuenta que las tendencias del desarrollo capitalista llevan inexorablemente al dominio monopolice mundial. Como dijera el economista norteamericano Magdoff, «el imperialismo no es asunto de elección para la sociedad capitalista; es el modo de vida de tal sociedad»,

La hegemonía británica
Baran y Sweeze  describen las notas características de la etapa que se inicia en las potencias capitalistas avanzadas en el último cuarto del siglo XIX:

«La segunda fase, iniciada a partir de 1880 más o menos, se caracteriza por el dominio del capital financiero. La concentración y centralización del capital conduce a la expansión de la forma corporativa, de los mercados de valores, etc. En este escenario los banqueros copan la iniciativa, promueven combinaciones y monopolios sobre los cuales sientan su dominio y devienen así un sector decisivo dentro de la clase capitalista. Como los banqueros negocian con capitales más que con mercaderías, su interés primordial en los países subdesarrollados consiste en exportar capitales hacia ellos a las tasas más altas de ganancia que sean posibles. Los capitalistas financieros de cada país imperialista quieren establecer un dominio exclusivo donde sus rivales no puedan entrar y dentro del cual sus inversiones permanezcan perfectamente protegidas. No quiere decir, desde luego, que la exportación de capital se contraponga a los objetivos del período precedente —materias primas ymercados— pues, por el contrario, una y otras se complementan a las mil maravillas. Se trata sólo de que en !a teoría Hilferding-Lenin es la exportación de capital la que domina la política imperialista.»

Dentro de este panorama general, a partir de la crisis capitalista de 1873, gran cantidad de pequeñas y medianas empresas comienzan a arruinarse y son reemplazadas o absorbidas por grandes corporaciones que centralizan en sus manos la mayor parte de la producción de una rama de la economía (concentración horizontal) o las fases complementarias de un proceso productivo, Asimismo, las grandes empresas, al disponer de mayores capitales, pueden incorporar los nuevos y costosos adelantos tecnológicos, que les proporcionan nuevas ventajas sobre la competencia.

Surgen así los grandes trusts, cartels y otras formas de monopolio. Todas estas son uniones que tienen como propósito unificar o coordinar diversas empresas bajo una sola dirección con el fin de aumentar la tasa de ganancia. Para lograr dicho aumento de beneficio se exportan capitales a países donde haya menor competencia, se pueda pagar salarios más bajos que los exigidos por los sindicatos de los países desarrollados y se pueda producir con los equipos ya superados por el progreso técnico.

¿Cuáles eran los países inversores en el período que se cierra en la Primera Guerra Mundial? En 1914 las exportaciones británicas de capital ascendían a 18.288 millones de dólares, que representaban el 52 % del total invertido; luego venían Francia (23 %), Alemania (15 %) y los Estados Unidos (10 %). En líneas generales, los capitales extranjeros (y los sectores nativos a ellos ligados) inducen a los estados latinoamericanos a promover obras de infraestructura (transportes, comunicaciones, etcétera) destinadas a facilitar la producción de alimentos y materias primas con destino al mercado europeo.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de los Grandes Fenómenos del Siglo XX Tomo 1

Corea del sur una potencia economica mundial América Latina

Corea del sur una potencia económica mundial

“Snuppy” y el futuro del mundo: El creciente poderío asiático y los desafíos de los países latinoamericanos …

En el año 2005  un equipo de científicos de Corea del sur, presididos por el profesor Hwang Woo-suk, presentaron al primer can clonado, un sabueso afgano al que llamaron Snuppy. Este perro fue clonado a partir de células adultas mediante transferencia nuclear de células somáticas. De esta manera, Snuppy pasa a formar parte de los animales clonados:

Dolly la oveja, CC el gato y Ralph la rata, la nueva fauna de seres producidos artificialmente. El nombre del perro surgió de unir las siglas de Cachorro de la Universidad de Seúl en inglés: Seoul National University puppy. Esto es sólo una muestra del nivel de desarrollo científico alcanzado por este país. El método de clonación puede resultar útil en el futuro para comprender mejor las enfermedades que afectan a la población. El perro pesó 530 gramos al nacer, los investigadores extrajeron material genético de la oreja del padre y lo depositaron en un óvulo, el cual fue estimulado para convertirlo en un embrión. Una vez en crecimiento fue insertado a su madre, quien

 luego de un período normal de 60 días, dio a luz mediante cesárea. Sin embargo, los científicos expresaron que la clonación no es un proceso fácil, Snuppy resulto de una prueba de más de 1.000 embriones.

El éxito de Snuppy da cuenta de la potencialidad tecnológica y científica de los países asiáticos producto de su inversión en educación, ciencia y tecnología. Más allá del debate ético que puede generarse en torno a esta temática, los avances en este campo darán lugar a una industria biotecnológica que probablemente se convierta en uno de los nodos de la economía mundial en las próximas décadas. Los científicos confían en que a través de la donación se encontrará la forma de reparar tejidos humanos lesionados, como el corazón, e incluso reemplazar orejas, narices y otros órganos dañados.

“Corea del sur gasta 43 millones de dólares para construir dos laboratorios nuevos (…)

Seúl quiere también transformar a Corea del sur en un eje global para la investigación de las células madre, aprobando el plan de Hwang para abrir un banco internacional de células madre en octubre para ayudar a avanzar en la búsqueda del crecimiento de tejidos de reemplazo para tratar enfermedades.

(…) el gobierno aprobó un proyecto de investigación de un laboratorio de ingeniería genética que podría extraer células madre de embriones humanos, congelados «sobrantes» de clínicas de fecundidad asistida y la tentativa de transformarlos en tipos específicos de células.

Esta fue la primera vez que Corea del sur había aprobado tal proyecto de células madre desde que el país aprobara una ley en enero que prohibió la clonación de seres humanos.

Pero la ley permitió la investigación de células madre para propósitos médicos. El Ministerio de Salud tiene 27 proyectos de investigación de células madre que esperan su aprobación.

Hwang es más popular en Corea del sur que cualquier estrella pop y el gobierno ha publicado un sello de correo en su honor. (…)

Esa creación fue considerada como un paso gigantesco hacia el estudio del origen de las enfermedades y el cultivo de células madre que pueden realizar un reparación algún día o reemplazan órganos enfermos, médulas espinales lesionadas, o células de cerebro destruidas por el Alzheimer.

Para alcanzar esa meta, Hang dijo, la investigación con células madre en animales era crucial. Los Surcoreanos tienen una obsesión con llegar a ser primeros en el mundo, y con el orgullo nacional en el trabajo de Hwang se han anticipado a las batallas éticas.

Las noticias dadas por el Ministerio de Ciencia y Tecnología tuvo un vuelco nacionalista, al decir: «Esto demuestra otra vez que en la clonación de animales y en biotecnología, Corea del sur están a la cabeza del mundo.»[1]

Frente a estos avances, el diario norteamericano The New York Times comentaba en un editorial que “Los coreanos se han convertido en una verdadera potencia digna de ser reconocida en materia de donación e investigaciones de células madre. Este equipo (coreano) fue el primero en donar embriones humanos y extraerles células madre, y ahora es el primero en donar perro, lo que quizá sea la mayor hazaña en la clonación de mamíferos. Es el centro de gravedad en la donación y la investigación sobre células madre podría estar desplazándose hacia otros países, mientras las investigaciones en los Estados Unidos están siendo frenadas por tabúes (políticos) y restricciones financieras (del gobierno de Bush).”

Estados Unidos ha adoptado una política de rechazo o abstención frente a la clonación:

El presidente Bush ha urgido al senado de Estados Unidos a que apruebe una propuesta de ley encaminada a prohibir la clonación humana con cualquier fin, incluyendo la clonación de embriones destinados a investigación o fines terapéuticos. “La vida es creación no una conveniencia” ha dicho Bush en un reciente discurso ante un grupo de científicos, médicos, juristas, lideres religiosos y discapacitados.
Esta propuesta de ley prohíbe también la importación de terapias médicas desarrolladas con células madre obtenidas de embriones clonados. Para articular el cumplimiento de esta propuesta de ley, se contemplan penas de hasta 10 años de cárcel y multas superiores al millón de dólares. Finalmente el presidente Bush afirma que “ mientras
buscamos lo que es posible, nos debemos preguntar lo que es correcto y no debemos olvidar que incluso los fines más nobles no justifican cualquier medio”(10/4/2002)[2]

Aunque todo hace prever que los conservadores en la Casa Blanca pronto darán marcha atrás en sus reservas a las investigaciones de células madre y, Estados Unidos será el país líder de la medicina genética del siglo XX estará lejos de tener un monopolio en la nueva industria.

Al mismo tiempo que Corea del Sur se convertía en uno de los potenciales nodos de la biotecnología en el mundo, China exportaba su primer automóvil a Europa.  Se trataba de una camioneta 4×4 de cinco puertas parecida al jeep Cherokee, fabricada por Jiangling Mot Group, que arribó al puerto belga de Antwerp, como parte de un primer embarque de unos doscientos vehículos que se venderán a mil dólares cada uno. Pocos días después, llegaba a Europa el primer embarque de ciento cincuenta automóviles Honda producidos en China, bajo el nombre de Jazz. Los distribuidores chinos esperaban venden unas 2 mil camionetas Jiangling y unos 10 mil Honda Jazz en Europa en los doce meses siguientes.

China se ha convertido en una de las próximas potencias del siglo XXI, exportando miles de empresas:

“En medio de la avalancha de ropa, aparatos electrónicos y juguetes que China vende al resto del mundo hay otro producto de exportación poco conocido: empresas multinacionales. Por siglos, los chinos buscaron fortuna en el exterior, instalando restaurantes y negocios en casi todas las ciudades y ocupando incluso barrios enteros. Ahora, -informa la agencia AP- las empresas chinas están siguiendo el mismo camino, empujadas por un gobierno que ha apostado por el capitalismo para promover el desarrollo.  Buscan mercados que no han sido explotados y llevan consigo enormes cantidades de dinero generado por un mercado doméstico en plena expansión.  De repente aparecen plantas automotrices en Latinoamérica. Un floreciente mercado de materias primas promete darle nueva vida a una ciudad provincial de Suecia. Una firma que distribuye repuestos de automóviles revitaliza de la principal región industrial de Estados Unidos, se instala una fábrica de televisores en Sudáfrica y una firma de alta tecnología acumula contratos para renovar las redes de telecomunicaciones del Golfo Pérsico.”[3]

Con respecto a la producción automotriz el centro se ubica en Guangzhou, centro paradigmático de la globalización: las terminales de su aeropuerto fueron construidas por una empresa norteamericana, los puentes que llevan a los pasajeros los aviones son de una compañía holandesa, y su torre de control está operada por una firma de Singapur. Sumado a ello, los salarios en estas centrales automotrices son irrisorios comparados con los que ofrecen sus contrapartes en EEUU: los trabajadores ganan aproximadamente U$S1.50 la hora y los norteamericanos obtienen por el mismo trabajo U$S 55. A su vez, las centrales chinas cuentan con la mejor infraestructura tecnológica, una buena porción de las operaciones funcionan con robots, creados y supervisados por ingenieros chinos.

Frente al avance de China en materia económica los países latinoamericanos corren los mayores riesgos de quedarse cada vez más atrás, como productores de materias primas librados a la suerte de los precios internacionales de lo que extraen del suelo, en lugar de entrar en los mercados más grandes del mundo con productos de mayor valor agregado y ventajas comparativas. Esta cuestión ha producido debates álgidos en los principales centros académicos, la problemática del subdesarrollo pone a consideración la posibilidad o no de cambiar su lugar en la economía mundial.

Como señaló el ex presidente brasileño Cardoso en las primeras páginas de este libro, el desafío para las naciones latinoamericanas será aun mayor a partir de 2007, cuando los países asiáticos pongan en marcha el bloque de libre comercio más grande del mundo, integrado por China y los países de ASEAN. Integrando sus cadenas productivas, y aprovechando su mano de obra calificada y barata, el bloque asiático será un competidor formidable en la lucha por ganar cuotas de mercado en los Estados Unidos y Europa, los más grandes del mundo.

Los avances en los países asiáticos no deberían intimidar a Latinoamérica sino servir de ejemplo, el problema en todo caso es una cuestión de decisión política y apoyo de los sectores económicamente dominantes de cada país. El caso de Brasil es paradigmático en este sentido, la empresa brasileña Embraer ya se ha convertido en una líder mundial en la fabricación de aviones intermedios, de unos 110 asientos, que está vendiendo a compañías aéreas como JetBlue de los Estados Unidos, Air Canada, Hong Kong Express Airways y Saudi Arabian Airlines, logrando ventas anuales que superan los 3.400 millones de dólares. Embraer recientemente firmó un contrato con el Departamento de Defensa de los Estados Unidos para la venta de aviones de reconocimiento por un valor potencial de 7 mil millones de dólares etilos próximos veinte años.

Por otra parte en México, la cervecera Corona y la cementera Cemex están ganando mercados en todo el mundo. En Costa Rica, las exportaciones de microprocesadores de la fábrica de Intel ya representan el 22 por ciento de las exportaciones totales. En Chile y la Argentina, se están exportando cada vez más variedades de vinos a todas partes del planeta.

Sin embargo, estos países constituyen la excepción a la regla. Las mayores corporaciones latinoamericanas, como observamos antes, siguen vendiendo materias primas. Sostener las economías nacionales a partir de un monocultivo las hace muy vulnerables, les quita estabilidad y produce una fuerte dependencia de los vaivenes de los precios de ese producto en el mercado internacional.  Sin embargo, bastarían unas pocas reformas relativamente sencillas para que los países latinoamericanos atrajeran inversiones masivas y despegaran tan rápido como lo hicieron Irlanda, España, la República Checa, China, India y los Tigres Asiáticos.

Con un marco legal que ofrezca mayor seguridad jurídica —ya sea producto de un acuerdo supranacional o de consensos internos— y una cultura de mayor competitividad comercial, educativa y científica con el resto del mundo, los países latinoamericano podrían vencer la pobreza y aumentar el bienestar de la noche a la mañana. Los ejemplos de los países que funcionan están a la vista.

[1] Extraído de http://www.universoanimal.com/presentando_a_snuppy.pdf

[2] Extraído de http://www.embrios.org/documentosdeinteres/documentosinteres

[3] Extraído de http://www.mizitacuaro.com/noticias-mainmenu-247/192-sociedad/3025-china-exporta-empresas-a-todo-el-mundo

Fuente Consultada: Cuentos Chinos de Andrés Oppenheimer

La educación en america latina Evaluación de los Profesores

La Educación en América Latina
La Evalución de los Profesores

La cultura de la evaluación: La cultura de la evaluación, una cuestión pendiente para América Latina. Cuando se habla de evaluar la educación, se suele asociar a la evaluación con una calificación, con una dicotomía entre hacer las cosas bien y hacerlas mal. Se generan muchas reticencias porque la palabra evaluar es para el estudiante una nota, para el profesor un atropello a su forma de hacer las cosas y para el administrador algo impensable o tal vez una oportunidad para demostrar cuan bien están las cosas que él dirige.

Sin embargo, la evaluación es ciertamente algo más: es el único medio que tenemos para tomar decisiones sobre la educación.
“La evaluación es un proceso complejo y multidimensional que comprende distintos componentes: visiones, valores, comportamientos, rutinas, contexto organizacional, y social, experiencias pasadas y presentes (…)”

En general los que participan en el campo educacional, tienen un concepto muy pobre sobre lo que representa la evaluación. Esto conlleva que las decisiones que se toman en materia académica en un colegio, en una Universidad o, incluso, que toma el mismo Ministerio de Educación, se basan casi exclusivamente en los resultados de pruebas estandarizadas. Es necesario crear una cultura real de evaluación al interior de las instituciones educativas para poder tomar decisiones informadas y con criterios reales. Al hablar de cultura de la evaluación se hace referencia a la necesidad de evaluar permanentemente.

“La evaluación es más que dar una nota o ”rellenar las bolitas” de una encuesta en un momento puntual; es un ejercicio mucho más profundo que se debe desarrollar constantemente, clase a clase, día a día. Es una recolección de información detallada para mejorar la educación. Un profesor que le pregunta a sus estudiantes que tal le parecen los métodos de enseñanza que él utiliza, qué tan adecuadas son las oportunidades de aprendizaje de sus clases, qué tal hace las cosas. Un estudiante que le pregunta a su profesor en qué puedo mejorar, qué debo hacer para comprender mejor, qué tengo que hacer para llegar a ser un buen profesional. Un administrador que le pregunta a todo su personal (profesores y estudiantes) cómo podemos hacer de la educación que impartimos la mejor.”
Lo imprescindible es que la evaluación no tenga connotaciones negativas, es decir, sinónimo de reprobar una materia o un trabajo. Al contrario, la evaluación debe ser una oportunidad para mejorar y hacer la cosas cada vez mejor. Por esta razón, deberíamos alegrarnos al ver evaluaciones con resultados que muestran también las cosas que están mal.

El desconocimiento sobre la profundidad y la complejidad de la evaluación provoca que se diseñen modelos de evaluación para mostrar sólo los aspectos positivos, “lo que está bien”, de esta forma se elimina toda posibilidad de ver los errores para cambiar y transformar a partir de ellos.
Al respecto se puede preguntar ¿por qué ese afán de mostrar que se hacen las cosas bien?

“Es evidente que la evaluación tiene unas implicaciones políticas importantes: a ningún rector le gustaría mostrar que los estudiantes bajo su mandato no estuvieron contentos con las clases que recibieron, por el contrario, les gustaría mostrar que todos los profesores llegaron a tiempo, le entregaron un programa a sus estudiantes y que se cumplieron todas las clases. Es por eso que se evalúa lo que no tiene sentido evaluar, lo que no da información suficiente para tomar decisiones.”

Lo que se hace evidente entonces es que hay que cambiar de actitud frente a la evaluación. La evaluación es una especie de válvula que muestra qué cuestiones se pueden mejorar y a partir de ellas, transformemos nuestras prácticas. Evaluar no es malo, por el contrario, evaluar es el camino para no seguir haciendo las cosas mal. Hay que otorgarle el verdadero sentido a la evaluación para poder lograr un cambio educativo, y por lo tanto, de nuestra sociedad.

En Latinoamérica se han generado algunos debates en torno a cuáles serían las transformaciones que se deberían producir para construir una cultura de la evaluación. Algunos teóricos hacen referencia a la necesidad de adoptar rankings de estudiantes, como los que se llevan a cabo en los países desarrollados, en otras palabras fomentar la cultura de la competencia.
Un claro ejemplo de este tipo de cultura se produce en China donde los maestros hacen rankings de las notas que sacan los alumnos de sus clases, luego las colocan en la pizarra para que todos las vean. En este sentido, los estudiantes chinos son muy buenos en los exámenes, porque están acostumbrados desde muy chicos a que los evalúen desde el primero hasta el último de la clase.

Algunos expertos en educación internacional como Jeffrey Puryear, vicepresidente para Política Social del Diálogo Interamericano y director del programa de educación de dicha organización, existen soluciones para aquellos países que tienen “rezagos educativos”. Las mismas se basan en la adopción de tres objetivos: mayor participación de los padres en la educación de sus hijos, aplicación de estándares más exigentes desde la escuela primaria, es decir la permanente evaluación de los estudiantes y el sistema de rendición de cuentas de profesores directores de escuela.
Según Puryear, “en los sistemas educativos latinoamericanos prácticamente no hay consecuencias. Pueden existir profesores buenos o malos, pero eso no importa, ya que no hay ninguna diferencia en cómo son tratados: un maestro no pierde su trabajo por un mal desempeño, ni gana más por su buen desempeño”. En varios países Asia, al igual que en Nueva Zelanda, Australia y Holanda, se han hecho reformas educativas para incentivar la rendición de cuentas y evaluación de los estudiantes y sus escuelas, con excelentes resultados agregó. “En América latina se consideró prioritaria la cantidad, no la calidad. Y eso es un grave problema”, concluyó.

Sin embargo, existe un peligro en querer adoptar aquellas políticas generadas para países que tienen trayectorias muy diferentes a los países latinoamericanos. Al respecto Daniel Filmus (foto), el ex Ministro de Educación argentino expresó que “el problema nuestro con los rankings es que muchas veces terminan defendiendo no la capacidad, ni la calidad, sino el nivel socioeconómico”. En la Argentina hay enormes desigualdades sociales, que hacen que los jóvenes vayan a escuelas primarias y secundarias de calidades diametralmente opuestas y lleguen a la universidad con niveles de preparación muy distintos. “Si el chico no fue al jardín de infantes, después fue, una pésima escuela básica, y después fue a una escuela media donde no se estudia, va a estar en desventaja con otro que va a un muy buen jardín de infantes, y después fue a una muy buena escuela bilingüe privada. Entonces, la pregunta es cómo nivelar”.

Filmus coincidió en la necesidad de construir una cultura de la evaluación. “Acá en la Argentina tenemos un retraso en ese sentido. En los últimos treinta años no ha habido una cultura de la excelencia, ni del esfuerzo, ni del trabajo. Tenés un desarrollo y una cultura que está mucho más vinculada a lo que los argentinos llaman el zafe, o sea, pasar de grado, que al éxito basado en el esfuerzo, el trabajo y la investigación. El tema es cómo introducir la cultura de la calidad”, afirmó.

Frente a este contexto, la cultura de la evaluación no se asocia con el hecho de llegar a una evaluación indiscutible, objetiva o imparcial, sino a la posibilidad de ampliar su alcance, de incrementar los esquemas de percepción e interpretación para llegar a apreciaciones mucho más comprensivas, fundamentados en el valor sustantivo de la evaluación que se realza sobre una connotación meramente instrumental.

Es un concepto vinculado al cambio, a la institución, por cuanto promueve a la evaluación como un elemento esencial en el desarrollo organizacional, vinculado al mejoramiento continuo, al cumplimiento de objetivos y metas y a la búsqueda de la calidad y de la excelencia académica.

Fuente Consultada: Cuentos Chinos de Andrés Oppenheimer

Temas Tratados

Los chinos estudian inglés El idioma del mundo Beijing

Escuelas de Idioma:Los Chinos Estudian Inglés

Cuando los chinos hablen inglés

Parece un chiste, pero en este preciso instante hay más niños estudiando inglés en China que en los Estados Unidos. Efectivamente ha lanzado un programa masivo de enseñanza de inglés en escuelas del país, que alcanza a unos 250 millones de niños varias veces superior al número de estudiantes en las escuelas y secundarias de los Estados Unidos. Y mientras en China el programa escolar de estudio intensivo de inglés empieza en el tercer grado  de la primaria, en casi todos los países de América latina, México, la enseñanza obligatoria de inglés comienza en séptimo

El dato es impresionante. ¿Cómo se explica que China, un país gobernado por el Partido Comunista, en la otra punta del planeta y alfabeto totalmente diferente del nuestro, esté enseñando inglés mucho más intensivamente que México, un país lindante con los Unidos, que tiene un tratado de libre comercio con su vecino y exporta un 90 por ciento de sus productos a ese país? ¿Y como explicar que los jóvenes chinos estén estudiando más inglés que los argentinos, peruanos o colombianos, que no sólo comparten el mismo con los países de habla inglesa sino que tienen muchos más la lazos culturales con los Estados Unidos y Gran Bretaña?

La enseñanza de inglés en China fue una decisión política gobierno, que comenzó tímidamente con el inicio de la apertura económica de 1978, y se aceleró enormemente a partir de 1999, cuando se hizo obligatoria en todas las escuelas. Antes de viajar a China, había entrevistado telefónicamente a Chen Lin, el presidente del comité de Ministerio de Educación a cargo del programa de enseñanza de inglés quien me aseguré con orgullo —en perfecto inglés— que “China ya es el país de habla inglesa más grande del mundo”.

Según Chen, la enseñanza de inglés en su país se disparó a partir de la decisión de ingresar en la Organización Mundial del Comercio en 1999, y de competir para ser la sede de las Olimpíadas de 2008. “Empezamos un movimiento llamado ‘Beijing speaks English’, por el cual todos los ciudadanos de Beijing tienen que hablar por lo menos un idioma extranjero para cuando vengan los turistas en 2008”, me dijo Chen. “Y la gente participa entusiastamente, porque saben que si uno habla inglés, le será más fácil encontrar un buen empleo.”

Entre otras cosas, se aumentaron las horas semanales obligatorias de estudio de un idioma extranjero, y se introdujo un examen de idiomas para todo estudiante que quisiera ingresar en la universidad. “En algunos estados del nordeste, se estudia ruso o japonés, pero el 96 por ciento de los estudiantes se anotan en las clases de inglés”, me señaló Chen.

Tengo que confesar que en mis viajes a Beijing y Shanghai no me encontré con muchos chinos que hablaran inglés. De hecho, la mayoría de las vendedoras en las tiendas no entendían una jota cuando uno les hablaba en esa lengua. Ni siquiera entendían los números en inglés cuando se les preguntaba por el precio de algún producto. Y los taxistas, menos. Como casi todos los turistas, tuve que pedir a los conserjes del hotel, o a algún conocido, que me anotaran en un papel la dirección adonde me proponía ir, para que el taxista la leyera y me llevara sin problemas. Y, de hecho, el sistema funcioné a las mil maravillas. ¿Era un cuento el programa oficial de enseñanza de inglés, o había millones de personas que habían aprendido el idioma con quienes yo no me había topado? Según me dijeron los funcionarios cuando les comenté que no me habla encontrado en las calles con muchos chinos angloparlantes, esto debería cambiar en los próximos cinco o diez años, a medida que las nuevas generaciones que acaban de empezar a estudiar inglés se incorporen al mercado de trabajo.

Zhu Muju, la directora de Desarrollo de Libros Escolares del Ministerio de Educación, me dijo que aunque la directiva de enseñanza obligatoria de inglés se anuncié en 1999, recién ahora se está comenzando a implementar en casi todas las escuelas del país. En un principio, no había suficientes maestros entrenados para enseñar inglés, sobre todo en escuelas rurales, ni para acompañar las clases a distancia, por televisión. Recién en 2005 se pudo cubrir el 90 por ciento de las escuelas del país, dijo Zhu. ¿Y cuántas clases de inglés por semana van tener los escolares?, le pregunté. “Las escuelas deben dar cuatro cursos por semana a partir del tercer grado de la primaria, de los cuales dos son clases de una hora cada uno, y los otros dos son de 25 minutos dijo. “Además, el plan exige que las escuelas tengan actividades inglés, incluyendo debates, juegos, aprendizaje de canciones y clases de actuación.” A la salida de la entrevista, uno de los asistentes de me señaló: “En tres o cuatro años, ya habrá muchos menos casos turistas extranjeros que no puedan encontrar a alguien en la calle q les pueda dar indicaciones en inglés. Bastará con que busquen a cualquier niño, y podrán comunicarse por lo menos a un nivel básico”.

Sólo en Beijing, mil escuelas de inglés

Pero quizás el dato más impresionante sobre la enseñanza de inglés en China es la cantidad de niños que están estudiando ese idioma después de cursar horas en academias privadas. Tan sólo en Beijing hay unas mil escuelas e institutos privados dedicados a la enseña de inglés. Unos treinta de estos institutos privados son ya instituciones inmensas, que hacen publicidad en los medios y en carteles en las calles, describiendo sus cursos como un pasaporte a la modernidad.

Por curiosidad, pedí una entrevista con el director del instituto privado de enseñanza de inglés más grande de China, el New Orid School. La sede del instituto es un edificio de tres pisos, que toda una cuadra en el corazón de Beijing. Me recibió Zhou Cheng el vicepresidente de la escuela, un hombre de 42 años que había su maestría en Comunicaciones en Australia, y luego había trabajado durante muchos años como corresponsal de la BBC de Londres en Asia. Según me conté, a mediados de la década de los noventa le llevado la idea de crear un instituto privado de enseñanza de inglés y matemáticas a un inversionista amigo, su ex compañero de la la secundaria Yu Minhong. Este último inmediatamente vio una oportunidad de negocio y aportó el dinero para fundar la primera escuela Diez años después, el instituto tenía escuelas en once ciudades y abriendo sedes en otras cuatro. ¿Y cuántos estudiantes de inglés tienen ahora?, le pregunté a Zhou. Cuando me respondió, casi me caiga espaldas: “En 2004, teníamos unos 600 mil. Alrededor de la mitad estudiantes que necesitan reforzar su inglés para pasar exámenes las escuelas, y la otra mitad son adultos que quieren estudiar para mejorar su currículum”, respondió. “Para 2007, calculamos tener un millón de estudiantes de inglés.”

Según me explicó Zhou, el estudio de inglés es considerado en China como una inversión para el futuro. “Cuando yo me recibí, en la década de los ochenta, un graduado universitario podía conseguir un buen empleo sin mayores problemas. Eso ya no es así. Hoy día, uno necesita más conocimientos. Un diploma no basta: hace falta un segundo y un tercer diploma, o estudios en el extranjero”, me señaló. El fenómeno se había iniciado hacía quince años, cuando China se abrió al mundo. “Debido a las reformas económicas, las empresas estatales comenzaron a cerrar. Y en su lugar vinieron las compañías extranjeras, que son mucho más exigentes. Por eso, los padres chinos gastan más que los de la mayoría de los otros países en la educación de sus hijos. La mayor parte de las familias chinas ahorran durante toda su vida para darles la mejor educación a sus hijos.” La New Oriental School, cobrando unos 100 dólares por alumno para sus cursos más cortos, estaba haciendo una fortuna: reportaba ingresos anuales de 70 millones de dólares. Y, según Zhou, espera aumentar sus ingresos próximamente con una serie de nuevos cursos. Entre los más promisorios estaba uno de enseñanza de técnicas para desempeñarse correctamente en entrevistas de búsqueda de empleo.

Los pasos de Chile, México, Brasil y la Argentina

A comienzos de 2004, Chile anuncié que, en aras de aumentar su inserción en la economía global, había tomado la decisión de adoptar el inglés como segundo idioma oficial, y de convertirse en el primer país latinoamericano en hacerlo. El país se aprestaba a ser la sede de una reunión de ministros de Educación del Foro de Países de la Cuenca del Pacífico (APEC) en abril de 2004. Como organizadores de la reunión, los chilenos decidieron que la enseñanza de inglés fuera el primer punto en la agenda. Chile ya sospechaba que América latina había quedado rezagada en la materia y que los asiáticos llevaban mucha ventaja. Y un estudio comparativo de la APEC sobre la enseñanza de inglés en los países miembros habla confirmado con creces las sospechas chilenas. Los resultados, dados a conocer en la reunión, eran escalofriantes: Singapur, Tailandia y Malasia estaban enseñando inglés en todas las escuelas a partir de primer grado, mientras que China y Corea del Sur lo hacían en tercer grado, y la mayoría de los países latinoamericanos en séptimo grado. Pero eso no era todo: el estudio muestra que mientras en Singapur se empezaba con 8 horas por semana de inglés y en China con cuatro horas, en Chile y en México se comienza con dos horas semanales, varios años después. Las diferencias eran a males. La enseñanza de inglés por sí sola no explicaba el avance eco mico de los países asiáticos, pero era un elemento más de la formas que les había permitido insertarse en la economía global, crecer aceleradamente y reducir la pobreza.

Cuando Chile anunció que adoptaría el inglés como segundo Idioma en 2004, la noticia pasó casi inadvertida en el resto de la región. Chile, como en la mayoría de sus países vecinos, sólo el 2 por ciento la población podía leer en inglés y tener un nivel de conversación básico en ese idioma, según indicaban estudios oficiales. Pero el gobierno del Partido Socialista chileno había convertido la enseñanza de inglés en su caballito de batalla político. Según decía el ministro de Educación, Sergio Bitar: “El inglés abre las puertas para emprender un negocio exportador, y abre las puertas para la alfabetización digital. El ingenio en definitiva, abre las puertas del mundo” .A partir de 2004, admiten de hacer obligatoria la enseñanza de inglés desde quinto grado de primaria, Chile entregó gratuitamente libros de texto de inglés a todos estudiantes de quinto y sexto grado, y se fijó como meta que para 20 todos los estudiantes de octavo grado tuvieran que aprobar el Key English Test (KET) —un examen internacional de comprensión y lectura de inglés como segunda lengua— para pasar de grado. Al mismo tiempo, empezó a ofrecer descuentos impositivos a las empresas que pagaran cursos de inglés a sus empleados, para ayudar a que el país fuera más hospitalario hacia el turismo internacional y pudiera competir los asiáticos en atraer “call-centers” a su territorio. Y CORFO, la Corporación de Fomento de Chile, invirtió 700 mil dólares en 2004 tomar un examen de inglés a unas 17 mil personas y crear un base de datos de individuos bilingües o medianamente bilingües. Unos 12 aprobaron el examen y fueron incorporados en el registro. “Ten sus nombres y teléfonos en un banco de datos, que está a disposición de cualquier empresa que quiera establecerse en Chile”, me explicó Bitar.

En México, aunque la vecindad con los Estados Unidos teóricamente podría facilitar los intercambios de profesores de idiomas, el gobierno de Fox llegó a la conclusión de que no podía hacer lo mismo que Chile, por carecer de suficientes maestros de inglés para enseñar a todos los niños de quinto grado. Y aunque México tiene la misma tasa Chile alfabetización que Chile —un 96 por ciento de los niños de ambos países completaban la escuela primaria—, el gobierno consideraba que había mayores carencias en rubros como la malnutrición y la mortalidad infantil, que requerían más recursos que la enseñanza de inglés De manera que optó por la enseñanza de inglés a distancia, por el programa de pizarras electrónicas Enciclomedia, en todas las aulas de quinto y sexto grado. “La idea es que no quede ninguna escuela del país así sea rural o indígena, sin equipamiento para 2006”, decía el secretario de Educación, Reyes Tames. En el principal socio comercial de los Estados Unidos en América latina, y el principal competidor de China en el mercado norteamericano, la, enseñanza personalizada de inglés seguía siendo una meta difusa, y a largo plazo.

En la Argentina, la enseñanza obligatoria de inglés en casi todas las provincias del país comienza en séptimo grado, según me dijo Filmus, el ministro de Educación. Pero tras la debacle económica de 2001, la idea de invertir tiempo y dinero en la enseñanza de un segundo idioma había sido eclipsada por otras prioridades: unos 511 mil jóvenes de la población total de 8,2 millones de estudiantes a nivel nacional estaban abandonando la escuela, la mayoría de ellos en los últimos tres años del nivel secundario. Los gobiernos que se habían sucedido después de la crisis concluyeron que los alumnos abandonaban la escuela por condiciones de pobreza extrema, y que la prioridad educativa debía ser detener la deserción escolar.

Para los países sudamericanos, el inglés no era la única opción recomendable. Los expertos en educación internacional señalaban que muchos Estados de la región también se beneficiarían con la enseñanza del portugués, el idioma del país que ya representaba más del 50 por ciento del producto bruto sudamericano. A fines de la década de los noventa, en pleno auge del Mercosur, se habían iniciado ambiciosos programas de estudio de portugués en la Argentina y de español en Brasil. En la Argentina, la entonces ministra de Educación Susana B. Decide proclamaba que, para el año 2000, una buena parte de las escuelas estarían enseñando portugués. “Durante mucho tiempo, nuestros países se habían dado la espalda. Pero ahora estamos viendo un proceso muy interesante de integración cultural”, me había dicho Decibe en una entrevista en agosto de 1998. Sin embargo, la devaluación brasileña de 1999 asestaría mi durísimo golpe al Mercosur y a la integración sudamericana. Años después, otro ministro de Educación argentino, Andrés Delich, me comentarla que lo único que habla quedado del plan nacional de enseñanza de portugués eran programas escolares en la provincia norteña de Misiones, lindante con Brasil, que tenía un 5 por ciento de la matrícula escolar argentina. Era una idea excelente, pero la realidad económica había abortado el plan.

En Brasil, el Congreso había empezado a debatir en 1998 un plan para enseñar español en todas las escuelas, que se plasmó en un proyecto de ley en 2000. Varios estados del sur, como Rio Grande do Sul, Paraná y Sáo Paulo, ya habían empezado con cursos de español, y el plan del Congreso era que esos programas se extendieran a todo el país en los próximos diez años, siempre y cuando los 27 estados se las arreglaran para encontrar los 75 mil maestros de español que se necesitaban. El Congreso aprobó la ley en 2005 y ordenó al Ministerio de Educación implementar la oferta de cursos de español optativos en todas las escuelas primarias del país, entre quinto y octavo año, en un plazo de cinco años.

¿No es un lujo extravagante enseñar un segundo idioma para países que todavía no han terminado de erradicar el analfabetismo?, les pregunté a varios ministros de Educación en los últimos años. ¿Está bien que Chile se zambulla de lleno en la enseñanza de inglés cuando todavía tiene 4 por ciento de ciudadanos que no han terminado la primaria? ¿Y debería México gastar millones de dólares en la enseñanza de inglés cuando casi un 3 por ciento de sus niños en edad escolar son analfabetos? ¿Y debería hacerlo la Argentina, con medio millón de estudiantes por año abandonando la escuela? Varios ministros me señalaron que en países con altas tasas de analfabetismo, como Honduras o Nicaragua, no tendría sentido destinar un gran porcentaje del gasto educativo a la enseñanza de idiomas. Pero en la mayoría de los países latinoamericanos, las tasas de analfabetismo no son altas, y están mayormente concentradas en adultos mayores de 50 años. Para estos países, la enseñanza de inglés u otros idiomas en las escuelas sería una buena inversión. Y en cuanto a si no habría que dedicarle más dinero a la enseñanza del idioma nacional, para evitar problemas como el de egresados de la escuela secundaria que escriben con errores ortográficos, el ministro de Educación chileno, Bitar, me dijo que “no creo que los chilenos estemos imposibilitados de caminar y mascar chicle al mismo tiempo. Se puede estudiar español, ciencias e inglés al mismo tiempo”.

Es probable que así sea, concluí tras escuchar a varios expertos. Cualquier persona que haya viajado a Suecia, Holanda o Dinamarca puede constatar que la gente es capaz de hablar perfectamente dos, tres y hasta cuatro idiomas, silos empieza a estudiar de niños. varios países en vías de desarrollo ocurre lo mismo: en la isla caribeña de Curaçao, o en las poblaciones negras de habla inglesa de Nicaragua y Honduras, me encontré con gente que vive en las condiciones precarias y es perfectamente bilingüe, sin mayores problemas. Y s chinos van a aprender inglés, no hay razón por la cual millones de norteamericanos que crecieron viendo películas de Hollywood, canta canciones de rock y explorando sitios de habla inglesa en Interne puedan hacerlo.

Por qué los asiáticos estudian mas

Quizá de todas las personas que conocí en China, la que más impresionó fue Xue Shang Jie, un niño de 10 años que encontré en visita a otro instituto privado de inglés, la escuela Boya. Tras entrevistar al director de la escuela, había pedido observar una clase, y me habían permitido entrar en un aula. Eran como las seis de la tarde, y docena de niños estaba tornando clases después de su horario escolar. En la primera fila, había unos diez chicos sentados en sus pupitres. Atrás, en el fondo del aula, estaban sentados varios hombres y mujeres que obviamente eran los abuelos, y estaban leyendo o haciendo crucigramas para matar el tiempo.

Cuando el director de la escuela abrió la puerta y me presentó c un visitante de los Estados Unidos, hubo sorpresa generalizada, con gestos de bienvenida por parte de la profesora. Me senté, presenciar la clase, y al poco rato me llamó la atención un niño en particular. Es en la primera fila, tenía unos anteojos enormes, se expresaba en ir admirablemente bien y desbordaba buen humor. No me extrañó que finalizar la lección, me dijeran que Xue era el mejor alumno de su en la escuela, y que estaba tomando clases privadas de inglés y matemática después de horas para mejorar aun más sus calificaciones y asó competir en olimpíadas estudiantiles internacionales.

¿Qué quieres ser cuando seas grande?, le pregunté a Xue más de, conversando en el pasillo. “Un cantante, quizá”, me dijo el Xue encogiéndose de hombros y riéndose, mientras sus compañeros festejaba su respuesta y bromeaban sobre su futuro en el show business. Tras sumarme a la celebración, le pregunté a qué se dedicaban sus padres. Por el dominio que tenía del inglés, supuse que era hijo de di máticos que habían vivido en el extranjero, o que provenía de familia acomodada que le había contratado clases particulares desde hacía varios años. Pero me equivocaba. Xue me contó que su padre era un militar del Ejército Popular de Liberación, las fuerzas armadas de China, y su madre era una empleada. Por la descripción que hizo de su familia, y por lo que me corroboraron más tarde el director de la escuela la y el asistente chino que me acompañaba, la familia de Xue era de clase media, o media baja.

¿Cómo es un día típico de tu vida?, le pregunté a continuación. Él  me contó que se despertaba a las siete de la mañana, entraba a la escuela a las ocho, y tenía clases hasta las tres o cuatro de la tarde, según el. día de la semana. Después, hacía sus deberes en la escuela hasta la seis, cuando venía a buscarlo su padre. ¿Entonces, puedes ver televisión por el resto del día?, le pregunté, asumiendo que ése era el caso. “Sólo puedo ver televisión 30 minutos por día”, respondió, sin abandonar su sonrisa. “Cuando llego a casa, toco el piano, y hago más deberes, hasta eso de las siete y media de la noche. Entonces, veo televisión  media hora, y me acuesto a eso de las nueve.” Pero eso no era todo: u tarde por semana, después de la escuela, y los domingos por la tarde tomaba clases particulares de inglés en la escuela Boya. Y los sábados por la tarde, durante dos horas, tomaba clases de matemática y chino en el mismo Instituto privados ¿Y te gusta estudiar tanto?, le pregunté intrigado. “Sí”, me contestó, sonriendo de oreja a oreja. “Es muy  interesante. Y si estudio mucho, mi padre me regala un juguete.”

El caso de Corea del Sur

La obsesión por el estudio no es un fenómeno que se da sólo China, sino en toda Asia. Al igual que en China, los niños en Corea Sur, Singapur y varios otros países de la región estudian casi el doble de horas diarias que los de los Estados Unidos o de América latina Corea del Sur, el promedio de horas de estudio diarias de los alumnos de primaria es de diez horas, el doble que en México, Brasil o la Argentina. Jae Ho Lee, un niño coreano de 14 años, tiene una disciplina  casi militar: sale de su casa a las siete de la mañana, llega a la escuela media hora antes del inicio de las clases para repasar las lecciones del día anterior, y regresa á su casa a las cuatro de la tarde. Y después  toma cursos particulares de inglés y matemática, no porque se esté quedando atrás en estas asignaturas sino, por el contrario, para mantener su alto puntaje. “Quiero seguir estando en los primeros puestos de esta clase, porque de eso depende mi futuro”, le dijo el niño a la revista brasileña Veja, que le dedicó una portada al fenómeno de la educación en Corea del Sur.

Según el Ministerio de Educación de Corea del Sur, el 80 por ciento de los niños estudian por lo menos diez horas diarias, y el 83 por ciento toma clases complementarias de matemática o ciencias. La revolución educativa ha permitido aumentar el porcentaje de estudiantes universitarios del 7 por ciento de la población general en 1960 al 82 de la actualidad. Comparativamente, la mayoría de los países latinoamericanos tienen un 20 por ciento de sus jóvenes estudiando en la universidad, y en muchos  casos menos. Y mientras un 30 por ciento de los graduados universitarios coreanos se diploman en Ingeniería, el promedio de egresados en esa disciplina en América latina es del 15 por ciento.

En Corea del Sur, hace años que la enorme mayoría de las escuelas tienen pizarrones electrónicos —como los que acaba de adoptar México— en los que los profesores muestran películas para ilustrar sus lecciones. Además, tienen salas de computación conectadas a Internet con banda ancha, y los maestros ganan un salario medio equivalente a 6 mil dólares mensuales, seis veces más que sus equivalentes latinoamericanos. “Es una carrera que confiere mucho estatus”, señaló el artículo de Veja. En efecto, una encuesta de la Universidad Nacional de Seúl reveló que, para las mujeres coreanas, los profesores son vistos como “el mejor partido para casarse”: tienen un buen salario, empleo estable, vacaciones largas y les gusta tratar con niños. Y tienen condiciones de trabajo excelentes, que incluyen dedicación exclusiva y cuatro horas diarias —pagas, por supuesto— para preparar sus clases y recibir a los estudiantes. La educación en Corea se toma tan en serio, que hasta los profesores de jardín de infantes necesitan un diploma universitario.

En términos generales, los economistas coinciden en que la apuesta coreana a la educación ha pagado con creces: gracias a la avalancha de inversiones internacionales para aprovechar la mano de obra calificada, Corea pasó de tener un ingreso per cápita equivalente a la mitad del de Brasil en 1960, a uno de tres veces más que aquél actualmente.’

¿Por qué estudian más los jóvenes asiáticos?

La respuesta más común que escuché en China cuando hice esta pregunta es que no se trata de un fenómeno reciente, sino la continuación de una tradición histórica que viene de las enseñanzas del filósofo Confucio, quien ya difundía valores como la dedicación al trabajo y al estudio en el siglo V antes de Cristo. Confucio decía: “Si tu objetivo es progresar un año1 siembra trigo. Si tu objetivo es progresar diez años, siembra árboles. Si tu objetivo es progresar cien años, educa a tus hijos”. La fiebre del estudio había quedado relegada durante la Revolución Cultural china, pero volvió con toda la fuerza a partir de las reformas económicas de los años ochenta, cuando —como me lo había hecho notar Zhou, el vice director de la New Oriental School en Beijing— las nuevas empresas privatizadas comenzaron a exigir un nivel académico superior a quienes buscaban empleo.

Sin embargo, en China existe otro motivo clave que explica 1. fiebre por el estudio, que no sería deseable imitar en el resto del mundo: la política del hijo único. Desde la década del setenta, las parejas sólo pueden tener un niño, y quienes tienen más de uno deben pagar, impuestos altísimos por su segundo hijo. Eso hace que cada niña  o niño —más los varoncitos que las mujercitas, por cierto, ya que los bebés de sexo masculino son recibidos con mucha mayor alegría que los de sexo femenino— sea el centro de atención y las expectativas  progreso de sus dos padres, sus cuatro abuelos y sus ocho bisabuelos y cuando los hay.

En China, como en pocos otros países, toda la atención de la familia extendida está centrada en un hijo: “Somos un de pequeños emperadores y pequeñas emperatrices”, me dijo una de turismo en Beijing. Y eso se traduce en una presión social de padres y abuelos sobre los jóvenes para que estudien. “Toda la familia para que el niño pueda estudiar en las mejores universidades y puede conseguir un buen empleo”, me explicó Zhou. “Aquí tenemos un refrán que dice: hijo único, esperanza única, futuro único.” Eso explica por que tantas familias envían a sus niños a cursos particulares de inglés después de hora, o ahorran toda la vida para mandar a sus hijos a universidades en los Estados Unidos.

Y el otro factor propio de la cultura asiática es que los jóvenes deben estudiar más desde muy niños, por el simple hecho de que mientras la mayoría de los idiomas occidentales tienen alfabetos de 26 027 letras, varios idiomas orientales tienen unos 22 mil caracteres, aunque hacen falta unos 2.500 para tener un conocimiento básico del lenguaje   y unos 5 mil para leer un periódico. Los chicos asiáticos comienzan a aprender los caracteres de su idioma mucho antes de entrar en primer grado.

El jardín de infantes ya es un curso intensivo de escritura. “Cuando los niños entran en primer grado, ya deben estar familiarizados con unos 2 mil caracteres”, me dijo Chen Quan, un profesor en Beijing. El aprendizaje es tan difícil, que los padres y abuelos se pasan horas los fines de semana enseñando a dibujar los caracteres a sus hijos y nietos. De manera que cuando entran en la escuela primaria, los estudiantes ya tienen una disciplina de estudio muchísimo mayor que la de los niños norteamericanos o latinoamericanos. De allí en más, los asiáticos dan por sentado que deben estudiar unas diez horas por día. No hay televisión, ni fútbol, ni fiesta que valga.

Fuente Consultada: Cuentos Chinos de Andrés Oppenheimer

Temas Tratados

El Imperio de Rockefeller en America Latina Empresas de petroleo

El Imperio de Rockefeller en América Latina

«El capital privado que tanto necesita América Latina será atraído a la zona solamente si se le dan garantías contra la expropiación y trato discriminatorio, como también seguridad de que la repatriación de las ganancias será posible.» David Rockefeller (New York Times, 28-10-1967)

En 1970 se cumplió un siglo desde que la familia Rockefeller estableció un virtual monopolio de la industria petrolera en los Estados Unidos. El imperio fue creado por John D. Rockefeller aniquilando a todas las compañías menores que se interpusieron en su camino. Después de la primera guerra mundial el imperio se extendió por el resto del mundo.

El Imperio de Rockefeller en América LatinaEl estrecho entrelazamiento entre los monopolios y el Estado se manifiesta en grado sumo en la organización Rockefeller. Sus integrantes ocupan una posición predominante en varias organizaciones privadas de los grandes negocios, que ejercen notable influencia en el rumbo de la política que luego es ejecutada por el gobierno de turno.

En 1954, la revista «Fortune» señaló 18 instituciones (educacionales, culturales, benéficas y políticas) en las cuales participan los hermanos Rockefeller. Incluyen las tres organizaciones líderes en política exterior (Foreign Policy Association, Carnegie Endowment for International Peace y Council on Foreign Relations). Los intereses de los Rockefeller están representados por cuatro de los seis directores de la National Industrial Conference Board,quizás el más sobresaliente grupo político de los grandes negocios.

El Petróleo en América Latina
El imperio actúa a través de las siguientes compañías: La Standard Oil (Nueva Jersey), bajo el nombre de ESSO, realiza: producción, transporte, refinería y venta en países como la Argentina, Brasil, el Caribe, América Central, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú v Uruguay. En Venezuela, la Creóle Petroleum Company, subsidiaria de la Standard Oil, Agrícola), Colombia (B. del domina a través de la producción petrolera la economía venezolana. Además, opera una refinería en las Antillas Holandesas y dos en Colombia. La Mobil Oil Corp. Bajo las marcas Mobil y Socony realiza actividades dentro del campo petrolífero en Argentina, Barbados, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala, México, Perú, Uruguay y Venezuela. La Standard Oil (California), bajo la marca Chevron actúa en Brasil, Colombia, Venezuela y América Central. La Standard Oil (Indiana), por cuatro de los seis directores dedicada fundamentalmente a la exploración y extracción, actúa bajo el nombre de Pan American en Argentina, Colombia, Trinidad, Venezuela y Puerto Rico.

El Imperio controla el Chase Manhattan Bank que, con un capital de 20.000 millones de dólares, es el segundo banco de los Estados Unidos y el más importante en materia de operaciones internacionales, ya que mantiene relaciones con 5.900 bancos de todo el mundo. Al mismo tiempo es propietario de bancos que actúan en Venezuela (B. Mercantil y Comercio), Brasil (B. Lar Brasileiro), Perú (B. Continental), Honduras (B. Atlántida) y Argentina (B. Argentino de Comercio).

A través de la Internacional Basic Economic Corporation (IBEC) el imperio ha diversificado su actividad fuera del campo petrolero: tiene intereses en 33 países por medio de 142 empresas subsidiarias o afiliadas.

Alimentos. IBEC es el mayor distribuidor de alimentos a través de 52 supermercados, de los cuales 31 están ubicados en Venezuela, 5 en Perú y 16 en Argentina. También produce semilla de maíz híbrido en Brasil, pesca y envasa atunes en Puerto Rico, pasteriza y distribuye leche en Venezuela, produce café en El Salvador, cultiva caña de azúcar y la refina en el Perú.

Avicultura. La IBEC controla «Arbor Acres», una de las principales empresas avícolas del mundo. Suministra aves de raza v huevos en 23 países, incluyendo Argentina, Colombia, Brasil, México y Perú. Industria La IBEC manufactura productos metálicos relacionados con la agricultura en los Estados Unidos, Argentina, Brasil, Colombia, México y Uruguay. Para terminar con esta rama del imperio hay que señalar que también controla fondos de inversión y realiza operaciones en seguros en numerosos países latinoamericanos. Extractado de los documentos publicados por NACLA (North American Congress in Latín America).

Los datos que damos a conocer no agotan, lógicamente, las propiedades, visibles e invisibles, de la familia Rockefeller, Hay traducción española: Tierra Nueva, Montevideo, 1970.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de los Grandes Fenómenos del Siglo XX Tomo 1

Todos los Presidentes de Estados Unidos Lista de Presidentes

TODOS LOS PRESIDENTES DE ESTADOS UNIDOS

presidentes ee.uu.

LISTA DE PRESIDENTES NORTEAMERICANOS

1. George Washington 1789-1797
2. John Adams 1797-180]
3. Thomas Jefferson 1801-1809
4. James Maddison 1809-1817
5. James Monroe 1817-1825
6. John Quincy Adams 1825-1829
7. Andrew Jackson 1829-1837
8. Martin Van Buren 1837-1841
9. William H. Harrison 1841
10. John Tyler 1841-1845
11. James Knox Polk 1845-1849
12. Zachary Taylor 1849-1850
13. Millard Fillmore 1850-1853
14. Franldin Pieree 1853-1857
15. James Buchanan 1857-186]
16. Abraham Lincoln 1861-1865
17. Andrew Johnson 1865-1869
18. Ulysses 8. Grant 1869-1877
19. Rutherford B. Hayes 1877-1881
20. James A. Garfield 188]
21. Chester A. Arthur 1881-1885
22. Grover Cleveland 1885-1889
23. Benjamin Harrison 1889-1893
24. Grover Cleveland 1893-1897
25. William McKinley 1897-190]
26. Theodore Roosevelt 1901-1909
27. William H. Taft 1909-1913
28. Woodrow Wilson 1913-192]
29. Warren G. Harding 1921-1923
30. Calvin Coolidge 1923-1929
31. Herbert C. Hoover 1929-1933
32. Franklin D. Roosevelt 1933-1945
33. Harry 5. Truman 1945 -1953
34. Dwight D. Eisenhower 1953-1961
35. John F. Kennedy 1961-1963
36. Lyndon B. Johnson 1963-1969
37. Richard Nixon 1969-1974
38. Gerald Ford 1974-1976
39. James Carter 1976-1980
40. Ronald Reagan 1980-1988
41. George Bush (padre) 1988-1992
42. Bill Clinton 1992-2001
43. George Bush (hijo) 2001-2009
44. Barak Obama (2010-2017)
Fuente Consultada: Atlas de Historia Universal y de Argentina

La Pobreza en America Latina Causas de la Violencia y Desigualdad

Causas de la Pobreza en América Latina
La Violencia y Desigualdad Social

América Latina, que para muchos especialistas está considerada como un subcontinente, presenta una serie de problemas que la distinguen de «la otra América», la anglosajona, que incluye a los Estados Unidos y Canadá. El crecimiento de la pobreza y la desocupación en América Latina se desarrolla en un contexto socioeconómico que a grandes rasgos y con diferente matices se presenta en casi todos los países.

1. La concentración de la propiedad de la tierra en pocas manos
Esta característica, que se manifiesta desde la época de la colonia en la mayoría de estos países, se mantiene a través de los mecanismos de herencia, por el cual pocas y poderosas familias continúan conservando esas extensas propiedades. En algunos países esto ha sido motivo de tensiones y enfrenta-mientos entre terratenientes y campesinos. Además, una proporción muy pequeña de tierras cultivables está en manos de enorme cantidad de pequeños productores. Esta estructura de tenencia de la tierra no permite una adecuada modernización de la agricultura, afectando su productividad por hectárea.

2. Industrialización tardía y endeble
La industrialización en los países de América Latina se produjo recién en el siglo XX, a diferencia de algunos países europeos y de los Estados Unidos, donde se produjo antes. La industria latinoamericana fue muy dependiente de la llegada de capitales de esos países, para poder desarrollarse. Así como entre las décadas de 1940 y 1960 las industrias crecieron con mucha fuerza en poco tiempo, a partir de 1970 comenzaron a cerrar rápidamente, dejando a mucha gente sin trabajo.

3. Los marcados contrastes sociales
Los países de este subcontinente presentan una marcada concentración de la riqueza en pocas familias. Por otro lado, millones de personas viven en condiciones de extrema pobreza. Este fenómeno es cada vez más intenso y por el momento no se advierten posibilidades de que vaya a revertirse.

4. Un proceso de urbanización acelerado
Las dificultades de miles de personas para trabajar en el campo y las expectativas que generaron las industrias que se instalaron en las ciudades, impulsaron el desplazamiento de la población hacia los centros urbanos. Actualmente, las municipalidades de las ciudades más grandes no dan abasto para solucionar los problemas relacionados con el control de la violencia urbana c con la cobertura de los servicios de salud, educación y transporte para toda la población.

5. Los marcados contrastes regionales
Dentro de casi todos los países del subcontinente latinoamericano, existen marcadas diferencias en la cantidad y calidad de la producción económica de las distintas áreas dentro de cada uno de los países. Esa menor capacidad productiva se refleja también en menores niveles de vida de la población de las zonas más desfavorecidas. Gran cantidad de países de América Latina tiene importantes sectores de su población trabajando en actividades agrícolas muy atrasadas. En general, los campesinos ocupan vastas áreas de esos países.

6. Las reformas de los Estados
La implementación de políticas de ajuste estructural impuesta por organismos multilaterales de crédito como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, apunta a disminuir la inflación y aumentar la producción. Para eso es necesario que el Estado gaste menos y, además, que les dé más beneficios a las empresas. Estas políticas han resultado en muchos casos exitosas, fundamentalmente en lo referente a la reducción de la inflación, pero la contracara fue el aumento del desempleo y de la cantidad de pobres en la mayoría de los países.

7. El auge de actividades económicas clandestinas e ilegales
Las dificultades en la producción agrícola e industrial, la pobreza rural y urbana, la falta de esperanza de muchos sectores de la población ante la falta de asistencia educativa, alimentaria y sanitaria, han llevado al florecimiento de actividades económicas ilegales organizadas en formas de complejas redes, como la de narcotraficantes y la de explotadores de niños de la calle, entre otras.

8. Estados débiles y crecimiento de la corrupción
El aumento de las actividades clandestinas y sus elevados dividendos han dado lugar a que algunos dirigentes políticos de ciertos países con Estados débiles terminaran aceptando las redes delictivas. Hubo casos en los que algunos gobernantes aceptaron o pidieron dinero a empresarios poderosos, a cambio de dejarlos desarrollar sus negocios en forma más ventajosa. En otros casos, algunas campañas políticas fueron financiadas por los traficantes de droga. En todos los casos estos ilícitos acentuaron los niveles de pobreza de amplios sectores de la población.

En el mundo hay cada vez menos pobres

Antes de entrar en detalles, convengamos en que, contrariamente a la visión apocalíptica de muchos latinoamericanos, según la cual la globalización está aumentando la pobreza, lo que está ocurriendo a nivel mundial es precisamente lo contrario.

La pobreza en el mundo —si bien continúa a niveles intolerables— ha caído dramáticamente en los últimos años en todos lados, menos en América latina.

La globalización, lejos de aumentar el porcentaje de pobres en el mundo, ha ayudado a reducirlo drásticamente: tan sólo en los últimos veinte años, el porcentaje de gente que vive en extrema pobreza en todo el mundo —con menos de 1 dólar diario— cayó del 40 al 21 por ciento. Y la pobreza genérica —el número de gente que vive con menos de 2 dólares por día— a nivel mundial ha caído también, aunque no tan dramáticamente: pasó del 66 por ciento de la población mundial en 1981, al 52 por ciento en 2001. De manera que, en general, el mundo está avanzando, aunque no tan rápidamente como muchos quisiéramos.

Pero, lamentablemente para los latinoamericanos, casi toda la reducción de la pobreza se está dando en China, India, Taiwan, Singapur, Vietnam y los demás países del Este y Sur asiático, donde vive la mayor parte de la población mundial. ¿Por qué les va tanto mejor a los asiáticos que a los latinoamericanos? En gran parte, porque están atrayendo muchas más inversiones productivas que América latina.

Hace s décadas, los países asiáticos recibían sólo el 45 por ciento del total al de las inversiones que iban al mundo en vías de desarrollo. Hoy en a, el porcentaje de inversión en Asia ha subido al 63 por ciento, según ras de las Naciones Unidas.5 Y en América latina el fenómeno ha o a la inversa: las inversiones han caído dramáticamente. Mientras países latinoamericanos recibían el 55 por ciento de todas las invernes del mundo en desarrollo hace tres décadas, actualmente sólo reciben el 37 por ciento.

Hay un monto limitado de capitales en el mundo, y el grueso de s inversiones en los países en vías de desarrollo se está concentrando China y otras naciones de Asia, los países de la ex Europa del Este, y algunos aislados de América latina, como Chile.

Y a pesar de que hubo un repunte de las inversiones en Latinoamérica en 2004, China recibiendo más inversiones extranjeras que todos los 32 países latinoamericanos y del Caribe juntos. En efecto, China, sin contar Hong Kong, está captando 60 mil millones de dólares por año en inversiones extranjeras directas, contra 56 mil millones de todos los países latinoamericanos y caribeños7 Si sumamos la inversión extranjera directa en Hong Kong, China capta 74 mil millones de dólares anuales, y la diferencia con América latina es aun mayor. Y, lo que es más triste, las inmensas familiares que envían los latinoamericanos que viven en el exterior están a punto de superar el monto total de las inversiones extranjeras en la región.

No hay que ser ningún genio, entonces, para entender por qué a China le está yendo tan bien: los chinos están recibiendo una avalancha de inversiones extranjeras, lo que les permite abrir miles de fábricas nuevas por año, aumentar el empleo, hacer crecer las exportaciones y reducir la pobreza a pasos agigantados.

En las últimas dos décadas, desde que se abrió al mundo y se insertó en la economía global, China logró sacar de la pobreza a más de 250 millones de personas, según cifras oficiales. Y mientras ese país ha estadoaumentando sus exportaciones a un ritmo del 17 por ciento anual en la última década, América latina lo ha venido haciendo a un ritmo del 5,6 por ciento anual, según estimaciones de la Corporación Andina de Fomento. A medida que corre el tiempo, China está ganando más mercados y desplazando cada vez más a sus competidores en otras partes del mundo. En 2003, por primera vez, desplazó a México como el segundo mayor exportador a los Estados Unidos, después de Canadá.

¿Qué hacen los chinos, los irlandeses, los polacos, los checos y los chilenos para atraer capitales extranjeros?Miran a su alrededor, en lugar de mirar hacia adentro. En lugar de compararse con cómo estaban ellos mismos hace cinco o diez años, se comparan con el resto del mundo, y tratan de ganar posiciones en la competencia mundial por las inversiones y las exportaciones. Ven la economía global como un tren en marcha, en el que uno se monta, o se queda atrás. Y, tal como me lo señalaron altos funcionarios chinos en Beijing, en lugar de enfrascarse en interminables discusiones sobre las virtudes y los defectos del libre comercio, o del neoliberalismo, o del imperialismo de turno, China se concentra en el tema que considera prioritario: la competitividad.

Y lo mismo ocurre en Irlanda, Polonia o la República Checa, que ya son parte de acuerdos de libre comercio regionales pero saben que la clave del progreso económico es ser más competitivos que los demás. A diferencia de muchos países latinoamericanos, que están enfrascados en debates sobre el libre comercio como si éste fuera un fin en sí mismo, los países que más crecen no pierden de vista el punto central: que de poco sirven los tratados de libre comercio si un país no tiene qué exportar, porque no puede competir en calidad, en precio ni en volumen con otros países del mundo.

“Aquí todavía se puede vivir muy bien”

Cuando les comenté a varios amigos dedicados al análisis político en América latina que estaba escribiendo este libro, tratando de comparar el desarrollo de Latinoamérica con el de otras regiones del mundo, muchos me dijeron que estaba perdiendo el tiempo. Era un ejercicio inútil, decían, porque partía de la premisa falsa de que hay grupos de poder en la región que quieren cambiar las cosas.

Aunque muchos miembros de las élites latinoamericanas saben que sus países se están quedando atrás, no tienen el menor incentivo para cambiar un sistema que les funciona muy bien a nivel personal, me decían. ¿Qué incentivos para cambiar las cosas tienen los políticos que son electos gracias al voto cautivo de quienes reciben subsidios estatales que benefician a algunos, pero hunden a la sociedad en su conjunto? ¿Por qué van a querer cambiar las cosas los empresarios cortesanos, que reciben contratos fabulosos de gobiernos corruptos? ¿Y por qué van a querer cambiar las cosas los académicos y los intelectuales “progresistas” que enseñan en universidades públicas que se escudan detrás de la autonomía universitaria para no rendir cuentas a nadie por su ineficiencia?

Por más que digan lo contrario, ninguno de estos sectores quiere arriesgar cambios que podrían afectarlos en el bolsillo, o en su estilo de vida, encogían de hombros mis amigos. Mi esfuerzo era bienintencionado pero totalmente inútil, decían.

No estoy de acuerdo. Hay un nuevo factor que está cambiando la ecuación política en América latina, y que hace que cada vez menos te esté conforme con el statu quo: la explosión de la delincuencia. En o, la pobreza en América latina ha dejado de ser un problema exclusivo de los pobres.

En el pasado, los niveles de pobreza en la región eran altísimos, y la distribución de la riqueza era obscenamente desigual, pero nada de eso incomodaba demasiado la vida de las clases s pudientes. La gente sin recursos vivía en las periferias de las ciudades y —salvo esporádicos brotes de protesta social— no alteraba la cotidiana de las clases acomodadas. No era casual que los turistas americanos y europeos que visitaban las grandes capitales latinoamericanas se quedaran deslumbrados por la alegría de vida que se piraba en sus barrios más pudientes. ‘QLos latinoamericanos sí que n vivir!”, exclamaban los visitantes.

Las vacaciones de cuatro semanas, los restaurantes repletos, el hábito de la sobremesa, las reunionesfamiliares de los domingos, el humor ácido sobre los gobernantes de turno, la pasión compartida por el fútbol, la costumbre de tomarse un café con los amigos, la riqueza musical y el paseo por las calles le daban a la región una calidad de vida que no se encontraba en muchas partes del mundo. Quienes tenían ingresos medios o altos decían, orgullosos: “A pesar de todo, aquí todavía se puede vivir muy bien”. Aunque América latina tenía una de las tasas de pobreza más altas del mundo, y la peor distribución de la riqueza del planeta, su clase dirigente podía darse el lujo de vivir en la negación. Los pobres estaban presentes en el discurso político, pero eran invisibles en la realidad cotidiana. La pobreza era un fenómeno trágico, pero disimulable detrás de los muros que se levantaban a los costados de las autopistas.

Esa época llegó a su fin. Hoy día, la pobreza en América latina ha incrementado al 43 por ciento de la población, según cifras de las Naciones Unidas. Y el aumento de la pobreza, junto con la desigualdad y la expansión de las comunicaciones, que está llevando a los hogares mas humildes las imágenes sobre cómo viven los ricos y famosos, están produciendo una crisis de expectativas insatisfechas que se traduce en cada vez más frustración, y cada vez más violencia. Hay una guerra civil no declarada en América latina, que está cambiando la vida cotidiana de pobres y ricos por igual.

En las “villas” en la Argentina, las “favelas” n Brasil, los “cerros” en Caracas y las “ciudades perdidas” en Ciudad de México, se están formando legiones de jóvenes criados en la pobreza, sin estructuras familiares, que viven en la economía informal y no tienen la menor esperanza de insertarse en la sociedad productiva. En la era de la información, estos jóvenes crecen recibiendo una avalancha de estímulos sin precedentes que los alientan a ingresar en un mundo de afluencia, en un momento histórico en que —paradójicamente— las oportunidades de ascenso social para quienes carecen de educación o entrenamiento laboral son cada vez más reducidas.

La región más violenta del mundo

La combinación del aumento de las expectativas y la disminución de las oportunidades para los sectores de menor educación es un cóctel explosivo, y lo será cada vez más. Está llevando a que progresivamente más jóvenes marginados estén saltando los muros de sus ciudades ocultas, armados y desinhibidos por la droga, para adentrarse en zonas comerciales y residenciales y asaltar o secuestrar a cualquiera que parezca bien vestido, o lleve algún objeto brillante. Y a medida que avanza este ejército de marginales, las clases productivas se repliegan cada vez más en sus fortalezas amuralladas.

Los nuevos edificios de lujo en cualquier ciudad latinoamericana ya no sólo vienen con su cabina blindada de seguridad en la entrada, con guardias equipados con armas de guerra, sino que tienen su gimnasio, cancha de tenis, piscina y restaurante dentro del mismo complejo, para que nadie esté obligado a exponerse a salir al exterior. Tal como ocurría en la Edad Media, los ejecutivos latinoamericanos viven en castillos fortificados, cuyos puentes —debidamente custodiados por guardias privados— se bajan a la hora de salir a trabajar por la mañana, y se levantan de noche, para no dejar pasar al enemigo. Hoy, más que nunca, la pobreza, la marginalidad y la delincuencia están erosionando la calidad de vida de todos los latinoamericanos, incluyendo a los más adinerados.

En estos momentos, hay 2,5 millones de guardias privados en América latina.8 Tan sólo en Sáo Paulo, Brasil, hay 400 mil guardias privados, tres veces más que los miembros de la policía estatal, según el periódico Gazeta Mercantil. En Río de Janeiro, la guerra es total: los delincuentes matan a unos 133 policías por año —un promedio de dos por semana, más que en todo el territorio de los Estados Unidos— y la policía responde con ejecuciones extrajudiciales de hasta mil presuntos sospechosos por año.

En Bogotá, Colombia, la capital mundial de secuestros, hay unos siete guardias privados por cada policía, y es-prosperando varias industrias relacionadas con la seguridad. Un empresario llamado Miguel Caballero me contó que está haciendo una tuna diseñando ropa blindada de última moda. Ahora, los empresarios y los políticos pueden vestir guayaberas, chaquetas de cuero o trajes forrados con material antibalas, cosa de que nadie se percate. “Hemos desarrollado una industria pionera”, me señaló con orgullo Caballero. empresa vende unas 22 mil prendas blindadas por año, de las cuales una buena parte son exportadas a Irak y varios países de MedioOente.

“Ya tenemos 192 modelos. Y estamos desarrollando una línea femenina, de uso interior y exterior”, agregó el empresario. América latina es actualmente la región más violenta del mundo Ya se ha convertido en un chiste habitual en conferencias internacionales sobre la delincuencia decir que uno tiene más probabilidades ser atacado caminando por la calle de traje y corbata en Ciudad de Mexico o Buenos Aires que haciéndolo en Bagdad disfrazado de solo norteamericano.

Según la Organización Mundial de la Salud, _Ginebra, la tasa de homicidios en América latina es de 27,5 víctimas por cada 100 mil habitantes, comparada con 22 víctimas en África, 15 en   Europa del Este, y 1 en los países industrializados. “Como región, América latina tiene la tasa de homicidio más alta del mundo me dijo Etienne Krug, el especialista en violencia de la OMS, en á entrevista telefónica desde Ginebra.

“Los homicidios son la séptima causa de muerte en América latina, mientras que son la causa mero 14 en África, y la 22 a nivel mundial.” Y las posibilidades de e un homicida o un ladrón vaya a la cárcel son reducidas: mientras la población carcelaria en los Estados Unidos —una de las más altas 1 mundo— es de 686 personas por cada 100 mil habitantes, en la Argentina es de 107 personas por cada 100 mil habitantes, en Chile de , en Colombia de 126, en México de 156, en Perú de 104 y en Venezuela de 62.12 En otras palabras, la mayoría de los crímenes en Américalatina permanecen impunes.

Fuente Consultada:
Sociedad, espacio y Cultura 3° Ciclo EGB Prislei – Tobío – Geli Kapelusz
Cuentos Chinos de Andrés Oppenheimer

La Division del Trabajo en America Latina Historia Paises Perfericos

La División del Trabajo en América Latina

El ordenamiento económico de América Latina

Las inversiones extranjeras cristalizan en las últimas décadas de! siglo XIX la especialización de los países latinoamericanos en torno de un producto principal de exportación. En este sentido, Furtado realiza una tipología de los países latinoamericanos según el tipo de inserción en el sistema capitalista mundial como exportadores de productos primarios.

Frase del Pensador Uruguayo Eduardo Galeano

Frase del Pensador Uruguayo Eduardo Galeano

a) Países exportadores de productos agrícolas de clima templado:

Esencialmente constituidos por Argentina y Uruguay, con una producción fundamentada en la utilización extensiva de la tierra, para lo cual las inversiones extranjeras estructuraron una infraestructura agro-industrial (vías férreas, frigoríficos, elevadores de granos, grandes puertos, etc.). Europa, pero sobre todo Inglaterra, tiene aquí la influencia fundamental.

b) Países exportadores de productos agrícolas tropicales:

Dadas sus características especiales, la extracción de los productos tropicales, en especial el café y el cacao, no exigen la implantación de una infraestructura importante, prefiriendo los inversores extranjeros la compra de las tierras cultivables y su explotación. En este caso, aunque fueran abundantes las inversiones inglesas, a Estados Unidos también le cabe un papel importante en aquella etapa.

Estos países exportaban buena parte de sus productos tropicales a los Estados Unidos, pero adquirían sus productos elaborados a Inglaterra y Francia. Este grupo nuclea a Brasil, Colombia, Ecuador, América Central, el Caribe y ciertas regiones de México y Venezuela.

c) Países exportadores de productos mineros:

Constituidos principalmente por México, Chile, Perú, Solivia y Venezuela, que se integrará más tarde, en el siglo actual, como exportadora de petróleo. Ya no es el mineral precioso el buscado, sino los materiales no ferrosos, por ejemplo, cobre, estaño, etc.; las grandes cantidades demandada; provocaron una radical transformación de los métodos de producción, pues pierde significación la explotación artesanal, que pasa a ser sustituida por la producción en grandes unidades controladas por capitales extranjeros y administradas desde el exterior.

De tal manera, el desarrollo de la industria minera se combinó con una rápida desnacionalización, y las regiones productoras se convirtieron en enclaves más ligadas al exterior (donde se procesaba el mineral) que con el país donde se encontraban ubicadas. La riqueza generada en dicha actividad benefició fundamentalmente a la potencia que ejercía el control. También señala Furtado que, al abastecerse de productos especializados obtenidos fuera del país y al pagar salarios muy reducidos, este tipo de actividad no contribuyó a la creación de un mercado interno.

Con respecto a la lucratividad que obtenían las inversiones extranjeras, Cairncross calcula las exportaciones de capital inglés en 2.400 millones de libras esterlinas y el ingreso proveniente de esa inversión en 4.100 millones entre 1870 y 1913. También eran cuantiosos los beneficios británicos a través de los empréstitos. Deducidos los honorarios y descuentos y retenidos los intereses correspondientes a los primeros vencimientos, los países latinoamericanos sólo recibían aproximadamente un 60 % del monto de la deuda contraída.

Las mayores ganancias se repartían entre los banqueros, corredores y exportadores ingleses y los funcionarios y agentes de los países deudores de América Latina. Pero, tal como señala José María Rosa, los empréstitos eran también un importante instrumento de control político sobre los países latinoamericanos.

Amenazados por la posibilidad de la intervención extranjera para exigir el pago de la deuda y necesitados permanentemente de obtener nuevos créditos para responder al pago de los anteriores, los países deudores son inevitablemente sensibles a los requerimientos «voluntarios» de la metrópoli financiera.

Los beneficios de los monopolios en América Latina

América Latina no está al margen de esta oleada de inversiones protagonizada por las corporaciones conglomeradas multinacionales. No sólo no está al margen, sino que es uno de los campos más propicios, porque con un flujo no muy grande de capitales aportados externamente, se obtienen los mayores beneficios.

La relación entre inversiones norteamericanas e ingresos derivados de las mismas transferidos al país de origen revelan que, en el período 1950 – 1965, inversiones directas de 3.800 millones de dólares permitieron la remisión de utilidades por valor de 11.300 millones, con un balance negativo de 7.500 millones, cifra con la que América Latina financia parte de la sociedad de la abundancia en los Estados Unidos.

En el mismo lapso, Europa tiene un balance positivo de las inversiones sobre las utilidades remitidas de 2.600 millones y el Canadá de 900 millones

Estos datos son confirmados para 1960 – 1966 en una fuente francesa:

«Pero mientras las inversiones en América Latina muestran una tasa de beneficios de casi el 12 %, y las de Asia y África son aún mayores —gracias al petróleo, que contribuye en las dos terceras partes a las ganancias obtenidas en estas zonas—, opuestamente, en Europa Occidental y en Canadá, las tasas son de cerca del 8 % en los dos casos. «Las utilidades repatriadas representan casi constantemente desde hace cinco años un poco más del 70 % de los beneficios obtenidos . . . Esta tasa es mayor en ciertas zonas, sobre todo en América Latina, donde cerca del 90 % de los beneficios obtenidos son repatriados».

Historia Desarrollo Industrial en America Latina

Historia Desarrollo Industrial en América Latina

La industrialización de América Latina
La crisis del 30, al provocar la contracción de la economía en los países industrializados, redujo el volumen de sus importaciones. Así los países no industrializados, imposibilitados por carencia de recursos de seguir comprando en el exterior los bienes manufacturados, trataron de sustituir con producción interna sus necesidades más urgentes: es el denominado proceso de «sustitución de importaciones», que en algunos casos se prolonga hasta nuestros días.

Este desarrollo industrial es una maniobra defensiva de los sectores oligárquicos para poder conservar algunas reservas provenientes de un sector exportador con dificultades en su desarrollo: comprar menos para que quede algo de las pocas divisas que entran.

Esta sustitución coincide con la merma objetiva en la afluencia de productos manufacturados del centro a la periferia, y por lo tanto, en esta etapa, no afecta los intereses vitales de la potencia hegemónica. Es esta situación la que para Mauro Marini explica que en esa etapa se verifique, más allá de desajustes parciales, un pacto en provecho mutuo de la tradicional burguesía agrario -mercantil y la burguesía industrial ascendente, que tiene como consigna la diversificación productiva.

En esta etapa los Estados Unidos se transforman en el centro del mundo de la postguerra y participan en la sustitución de importaciones al realizar inversiones directas en el sector industrial, ver el cuadro de abajo.

Se marcha entonces hacia una nueva forma de división internacional del trabajo, en donde los centros hegemónicos se reservan, porque les es más rentable, la producción de mercancías que requieren una mayor densidad de capital y una tecnología más refinada y adjudican a los países latinoamericanos la producción en industrias manufactureras livianas, el procesamiento de los materiales alimenticios nativos y, por supuesto, la continuidad de las industrias extractivas.

Todo esto realizado con el control directo o indirecto de las corporaciones multinacionales. Entre 1951 y 1962, las inversiones en manufacturas crecen un 31 %, en tanto las petroleras lo hacen en un 33 %. Estos datos demuestran que «las inversiones americanas (y el capital extranjero en general), no sólo han tendido a penetrar más profundamente en América Latina, sino que se han integrado cada vez más en el sector industrial.

La distribución de estos datos por países mostraría sin lugar a dudas que las aún importantes inversiones en el sector primario (agricultura, ganadería, minería), y de comercio, que representan el 36 % del total en 1951 – 62, se encuentran en países menos desarrollados. Por otra parte, las inversiones de petróleo se encuentran principalmente en Venezuela. En los países en desarrollo las inversiones se alojan especialmente en la manufactura».

Desnacionalización de las industrias latinoamericanas
Esta tendencia inversionista en manufacturas no implica en absoluto una reducción de la dependencia con respecto a las potencias hegemónicas del sistema internacional capitalista. En primer lugar, téngase en cuenta que la industria sustitutiva, si bien limita la necesidad de ciertas importaciones, conduce a la necesidad de importar materias primas sintéticas y otros insumos de los países desarrollados, que conservan el monopolio tecnológico. Por otra parte, pese a las inversiones en manufacturas, se crea otra forma de división internacional del trabajo. Ahora los centros imperiales se reservan el monopolio de aquellas formas de producción que exigen tecnologías de avanzada.

Esto es, manteniendo el monopolio técnico en la electrónica, los sintéticos, la cibernética y la automatización en general, etc., la metrópolis puede abandonar (en algunos casos) el monopolio de industrias tradicionales sin perder el papel central en la economía.

Hay que señalar, además, que en el caso de los Estados Unidos, como consecuencia del acelerado e incesante ritmo de las innovaciones tecnológicas, se crea el grave problema de los cuantiosos equipos obsoletos al poco tiempo de su puesta en marcha. Un proceso de industrialización sustitutiva en América Latina crea entonces la posibilidad de exportar tales equipos bajo la forma de inversión directa.

Lo, más importante, en cuanto a la nueva estructura inversionista de los Estados Unidos y otras potencias del sistema capitalista internacional, es la tendencia de la desnacionalización de las industrias y las economías locales. Las grandes corporaciones multinacionales, que internacionalizan su producción, gracias al apoyo de sus poderosas matrices, fácil acceso a los mercados financieros, moderna y costosa tecnología, dominio de los canales de comercialización y medios de transporte, tienden a absorber las industrias locales —o a desplazarlas hasta aniquilarlas— y a establecer monopolios virtuales en sus ramos.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de los Grandes Fenómenos del Siglo XX Tomo 1

Desnacionalizacion de Empresas con Krieger Vasena Plan Económico

Desnacionalización de Empresas con Krieger Vasena

El caso argentino: La desnacionalización industrial en Argentina ha sido denunciada con claridad tanto por Rogelio García Lupo, en su trabajo «Contra la ocupación extranjera», como por Julián Delgado en el Informe Especial publicado por el semanario «Primera Plana» (N° 297-3/9/68). Este último manifiesta que a partir de 1962 se aceleró el proceso de transferencias.

«Algunas empresas comenzaron a pasar a manos extranjeras a través de un mecanismo sencillo y dramático a la vez: los proveedores de máquinas y equipos que quedaban impagos a los acreedores por royalties empezaron a tomar participación en el capital accionario de esas empresas, y luego, generalmente en un segundo paso, compraron el paquete mayoritario».

También señala que la administración frondicista abrió las compuertas para que entraran las grandes fábricas de automotores, que se colocarían rápidamente a la cabeza del grupo de empresas con mayor capital accionario y facturación de ventas.

Mientras para 1956, unas 75 de las 100 grandes empresas censadas por la revista «Panorama de la Industria Argentina» eran argentinas, para 1966 la participación había descendido a solo 50 empresas, y en 1970, el predominio de las empresas extranjeras ya era decisiva. (imagen: Ministro de Economía de  Onganía Krieger Vasena)

Para Julián Delgado, la reforma cambiaría que subvalúa el peso el 13 de marzo de 1967 es otro paso importante en la cadena de desnacionalizaciones: » . . . lo que no se había previsto era lo que los capitalistas extranjeros podían hacer con su dólar sobrevaluado en función de los pesos nacionales argentinos: utilizarlo como si disfrutaran de un subsidio para la compra de empresas locales ya instaladas y en funcionamiento».

Las dificultades financieras por las cuales atravesaban estas empresas convertían a sus titulares en vendedores deseosos de liquidar su paquete accionario a cualquier precio.

Es difícil compartir la afirmación de Delgado cuando señala que el resultado de la devaluación «no se había previsto». Veremos más adelante el impacto de las corporaciones multinacionales en la estructura de clases local, que incluye la asociación de una burguesía gerencial, cuyos miembros desempeñan con frecuencia funciones gubernamentales.

Analizando las 50 compañías con mayor facturación de ventas (más de 7.000 millones anuales), correspondiente a ejercicios cerrados el 31 de diciembre de 1961, pueden discriminarse cuatro grupos: en primer lugar, las cinco grandes empresas estatales (Yacimientos Petrolíferos Fiscales, Ferrocarriles Argentinos, Servicios Eléctricos del Gran Buenos Aires, Gas del Estado y Sociedad Mixta Siderúrgica Argentina), que facturaron, relativamente, el 34 % de la facturación total de las empresas en consideración; en segundo lugar, el grupo de empresas de origen europeo, que ocupan el 29 %; le siguen las firmas norteamericanas con el 22%, y, por último, las empresas argentinas de capital privado con un 15 %.

En cuanto a la discriminación del capital extranjero inversor por países de origen, el 22 %, como indicamos, corresponde a Estados Unidos, cuya tendencia a ser el mayor comprador de activos de empresas se acentúa; a empresas inglesas, el 10 %; italianas, el 9 %; alemanas, suizas y holandesas, otro 10 %.

Estos cálculos dejan de lado las adquisiciones en el campo bancario, protagonizadas por capitales norteamericanos (City Bank of N. Y., Morgan Guaranty Trust), españoles y franceses. También se omite la mención a la importancia de la actividad que algunas de las empresas transferidas cumplían para la economía nacional. El ramo de la fabricación de piezas de automotores, de la química, de los textiles sintéticos, por ejemplo, han sido un punto predilecto de los «invasores».

Es importante tener en cuenta que este proceso no se debe meramente a los avatares de un mercado con anomalías. Existe una política gubernamental, representante de los intereses de los sectores monopolistas nacionales y extranjeros, que crea las condiciones para que el mercado actúe en la forma en que lo hace. Refiriéndose a la política económica aplicada entre 1967 y 1969 por el ministro de Economía Krieger Vasena, una publicación señala que el nervio de su política económica fue la importante corriente inversionista extranjera:

«Claro está que, por vía de esa política de Krieger Vasena, la banca nacional había pasado a estar controlada por los centros bancarios extranjeros y numerosas empresas habían pasado a ser subsidiarias de firmas cuya nacionalidad estaba afincada en los Estados Unidos de Norteamérica o en Europa. La gestión de Krieger Vasena había producido, por vía accionaria, una evidente desnacionalización empresaria y bancaria que en ningún momento fue desmentida por los órganos de gobierno».

En esta etapa la política económica tiene como objetivo básico el detener la inflación, dado que pasa a ser un freno para la expansión del sistema ya que:

1) estimula movimientos de los asalariados para elevar los salarios, disminuyendo así los beneficios;
2) desorganiza la producción, pues no se pueden prever ni los costos ni el capital necesario para las inversiones, y3) se favorece la especulación a través de la retención de stocks que se valorizan automáticamente con las sucesivas alzas de precios.

La detención de la inflación se convierte entonces en un objetivo de los monopolios. Se implementan las medidas de una política estabilizadora que permitan planificar las inversiones. En la Argentina, la política de Krieger Vasena es en este sentido típica:

1) concreta una fuerte devaluación de cerca del 40 %, complementada con el desarme aduanero;

2) contención de los costos a través del congelamiento de los salarios;

3) restricción del crédito, que perjudica a las medianas y pequeñas empresas, en tanto las grandes empresas, en especial las extranjeras, tienen apoyo financiero de sus matrices o de los organismos financieros internacionales;
4) política tributaria exigente.

Esta política económica, que ha recibido el nombre de «eficientismo», tiende a desplazar del mercado a toda empresa que no produzca con altos niveles de eficiencia, es decir, con tecnología muy moderna y producción en amplia escala, y cuyos costos le permitan competir en el mercado mundial y latinoamericano. Esta concepción critica la política de autonomía, que pretende realizar una sustitución industrial integral, y enfatiza la necesidad de sustituir solo en aquellos casos en que a través de tecnología compleja se logre la eficiencia.

Evidentemente, esta política económica se inserta en el esquema de integración latinoamericana «funcional», planteada por los Estados Unidos como una nueva forma de división internacional del trabajo. Los conglomerados multinacionales norteamericanos son apasionados defensores de una política eficientista en la medida en que ella conduce a la concentración del mercado en pocas manos (oligopolio).

El presidente de Ducilo, filial argentina de la Dupont de Nemours, rechazaba recientemente las acusaciones sobre el presunto desarrollo de actividades monopolísticas señalando que el hecho de que una empresa sea la única productora de un artículo no es un hecho criticable, sino una consecuencia obligada de la economía de escala.

En la misma oportunidad señalaba, respecto de la adquisición de Hisisa (una empresa cuyo capital mayoritario era argentino): «La operación de venta de una empresa en sí no es ni mala ni buena para el país. Lo que importa es lo que hace el vendedor con el dinero y el comprador con la empresa que recibe».

Efectivamente, el problema es lo que hace el comprador con la empresa, y en tal sentido es rica la experiencia latinoamericana en estos casos: monopoliza el mercado y determina su política de acuerdo con las necesidades de su casa matriz y sin considerar las necesidades de la Nación.

Las ganancias de estas corporaciones demuestran la utilidad de la política económica que les permite desenvolverse: mientras que las ventas de las corporaciones norteamericanas en la Argentina pasaron de 385 millones de dólares en 1957 a 1.667 en 1968, las ganancias se elevaron de 9 millones de dólares en 1957 a 88 en 1968 —es decir, una variación del 877 %—, según datos de «El Economista» del 12/6/70.

Entre 1956 y 1965 las filiales de compañías de los Estados Unidos ganaron en la Argentina 571 millones de dólares, de los cuales giraron de vuelta a las corporaciones madres 303 millones de dólares.

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BIOGRAFIA DE KRIEGER VASENA ADALBERT (1920-1999): Se doctoró en Ciencias Económicas en la Universidad de Buenos Aires (1944) y, dedicado a la investigación sobre el rumbo económico del país, actuó en diversos cargos gubernamentales.

En 1957 fue nombrado director del Banco Central de la República Argentina y en 1963 miembro de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, desde donde comenzó a publicitar sus puntos de vista de orientación liberal. Durante la dictadura de Juan Carlos Onganía, después de la breve e infructuosa gestión al frente de la cartera económica de Jorge Salimei, hombre estrechamente ligado al empresariado local, fue convocado Krieger Va-sena, quien se convirtió en el responsable del Plan Económico de esa gestión.

Al amparo de una férrea dictadura encargada de silenciar el disenso, implemento la reestructuración del Estado con el objetivo de detener la inflación y transmitir confianza a la inversión extranjera.

En marzo de 1967 dio a conocer el Plan de Estabilización y Desarrollo que contaba con pleno aval del Fondo Monetario Internacional. Implemento una devaluación del 40%, liberó el mercado de cambio y creó condiciones para que los capitales entraran y salieran libremente. Congeló los salarios por dos años, efectuó una reducción de personal en la administración y en las empresas del Estado y aumentó las tarifas de los servicios públicos.

Mediante un profundo endeudamiento interno (emisión de bonos) y externo (créditos del FMI, bancos europeos y norteamericanos), impulsó a su vez importantes obras públicas entre las que se cuentan las obras de la Central Nucleat de Atucha, la represa hidroeléctrica Chocón Cerros Colorados y la ampliación de la red caminera.

A comienzos de 1969 se observaba una paulatina recuperación económica, pero este «saneamiento» implicaba un alto costo social (se aumentó la edad para jubilarse, se redujeron las indemnizaciones, etc.).

Ese país «moderno, abierto y competitivo» que el ministro estaba gestando abría las puertas a los monopolios internacionales y cerraba las de muchas empresas nativas.

El nacionalismo herido de muchos integrantes de las mismas Fuerzas Armadas y la preocupación del interior, que veía cómo se hundían las economías regionales, fueron algunos de los principales enemigos del plan.

La reacción social estalló en Córdoba a fines de 1969 (el Cordobazo) y se propagó por el resto del país, derribando al ministro, que fue sucedido por José María Dagnino Pastore, quien no cambió sustancialmente el rumbo, hasta que finalmente Onganía también debió alejarse del poder.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de los Grandes Fenómenos del Siglo XX Tomo 1

Intervencionismo de Estados Unidos en America Latina en el siglo XIX

Intervencionismo de Estados Unidos en América Latina en el siglo XIX

Hasta el final del siglo XIX, los reclamos de ciudadanos europeos dieron origen a intervenciones o amenazas de emplear la fuerza, fundamentalmente por parte de Gran Bretaña, Francia, España, Alemania e Italia, en unas dieciséis ocasiones y en relación con Venezuela, Nicaragua, Colombia, Santo Domingo y Haití.A medida que se fueron afianzando, los Estados Unidos se vieron cada vez más involucrados en las rivalidades internacionales que se desarrollaban en América latina.

Una vez superada la Guerra de Secesión, los Estados Unidos volvieron a dirigir su mirada hacia el mundo exterior. El Caribe y el golfo de México fueron considerados por buena parte de la dirigencia norteamericana como lugares fundamentales para preservar la seguridad de su nación, ya que eran la ruta de acceso a los puntos del país más expuestos a un ataque, así como Constituían las vías abiertas al sistema de transporte por los ríos Missisipi y Ohio.

También se añadió América Central al afán de control de la dirigencia norteamericana, porque se pensaba que los Estados Unidos debían construir y controlar un canal ístmico. Desde los puntos de vista militar y económico. dicho canal sería importantísimo para la expansión de los norteamericanos en América del Sur y Asia.

No obstante, los estadounidenses estaban seriamente divididos en lo que respecta a las medidas concretas que había que tomar y, sobre todo, al uso de la fuerza militar. Algunos argumentaban que el país tenía un destino (que, en ocasiones llamaban “manifiesto”) consistente en redimir al mundo propagando la civilización anglonorteamericana, la forma de gobierno republicana y el Cristianismo protestante.

Muchos incluían en la concreción de esos objetivos a fomento del desarrollo económico. la educación y la higiene pública. Otros consideraban que una república verdadera jamás debía anexar o establecer un protectorado en ningún otro país de la tierra, porque entonces no habría república sino un imperio al estilo de las viejas naciones europeas.

Todos estos problemas y argumentos salieron a la luz con motivo de la participación del gobierno de los Estados Unidos en la guerra de independencia de Cuba que, como hemos visto, se libró entre 1895 y 1898. Cuba fue la llave de entrada al Caribe y al golfo de México. Desde entonces los norteamericanos desplegaron una política en la que, como puede observarse en el mapa, se conjugaron ocupaciones militares temporarias, establecimiento de bases militares y arrendamientos, compras o acuerdos aduaneros con algunos de los países de la región.

Mientras tanto, a partir de 1898 un volumen creciente de capital norteamericano salió hacia el sur latinoamericano. Los dirigentes estadounidenses comenzaron a desplegar lo que denominaron “diplomacia del dólar”. Inicialmente, gran parte del capital del país del norte fue a parar a empresas particulares que producían materias primas para la exportación, y se concentró en Cuba x en México.

Se hicieron inversiones en la producción de azúcar, en la minería. el tabaco y las empresas de servicios públicos. Entre 1896 y 1915, las inversiones estadounidenses en Cuba aumentaron de unos 50.000.000 a 265.000.000 de dólares. Aunque, en coincidencia con la tendencia general registrada en los países latinoamericanos, seguía predominando el capital europeo.(Sigue Parte I)

Fuente Consultada: Sociedad-Espacio-Cultura América La Argentina 3º Ciclo Prislei-Tobio-Geli

America Latina en el Siglo XIX Intervenciones de Europa y Estados Unidos

EL INTERVENCIONISMO EUROPEO Y LA TUTELA NORTEAMERICANA:

En 1850 cuando los países centrales se consolidan económicamente, salen  al mundo en busca de materia primas y ventas de productos manufacturados.

Estos países comienzan una política imperialista en Asia y África, y Latinoamérica logra ciertos acuerdos con los gobiernos reinantes. Grandes capitales de empresas y banqueros son depositados en los países del cono sur.

  • Europa necesitaba carne, cereales, lanas, cueros, salitre, minerales, cacao, azúcar, café, etc., productos que América podría exportar.
  • Por lo tanto los países tuvieron que realizar diversos ajustes para formar un estado moderno y lograr prosperidad.
  • Tales ajustes fueron:

–         Acabar con las guerras civiles, lograr paz interna

         Redactar leyes o constituciones

         Crear las instituciones para hacer cumplir la leyes.

         Enseñar el respeto por las autoridades.

         Infraestructura civil, como caminos, puentes y puertos.

         Medio de transporte como el ferrocarril

         Comunicaciones instantáneas tipo telégrafo

         Medio de almacenamientos adecuados como silos

         Preparar ejércitos 

Como puede observarse los países latinoamericanos no sólo miraron hacia Europa en busca de mercados para sus productos, sino que también esperaban recibir de ella financiación gubernamental y capital para los proyectos de desarrollo económico.

De modo que después de 1860 comenzó una época de inversiones europeas en gran escala hacia América latina, y se incrementó hasta el inicio de la guerra mundial, en 1914. La mayor parte del capital procedió de Inglaterra, Francia y Alemania.

El capital británico generalmente fue destinado a la construcción de ferrocarriles, la minería (por ejemplo, los nitratos chilenos) y las manufacturas (por ejemplo, los frigoríficos rioplatenses). Los franceses invirtieron en ferrocarriles, bienes raíces, bancos, minería y manufacturas.

En tanto, los alemanes se interesaron por los bancos hipotecarios y las plantaciones (especialmente en América Central).

Si por un lado los vínculos económicos entre Europa y Latinoamérica contribuyeron a alimentar el mutuo proceso de modernización, los crecimientos desiguales en el desarrollo económico de ambos continentes generaron conflictos que muchas veces llevaron a la confrontación armada.

Entre 1830 y 1890 las potencias europeas intervinieron directamente en América latina, empleando grados diversos de fuerza militar. Según una arraigada costumbre internacional, las grandes potencias tenían que proteger la vida y los bienes de sus ciudadanos establecidos en países extranjeros, así como debían hacer que se cumplieran las normas de comportamiento que se consideraban civilizadas.

Esto último abarcaba desde la supresión de la trata de esclavos hasta el castigo a quienes atacaran a extranjeros o pusieran trabas al comercio internacional.

Los problemas económico-financieros que tuvieron varios países latinoamericanos condujeron a la mayoría de las intervenciones armadas europeas.

En ese sentido, los franceses bloquearon el puerto de Veracruz al negarse el gobierno de México a responder por varios reclamos que hacían ciudadanos de Francia por falta de pago, agresiones o abusos contra su propiedad.

Con el objeto de obligar al gobierno mexicano a cumplir con los reclamos de sus ciudadanos, la marina francesa bombardeó la fortaleza de San Juan de Ullúa en abril de 1838, y finalmente las deudas reclamadas se renegociaron.

El mismo tipo de conflicto motivó la intervención de Francia, Gran Bretaña y España en 1861. Esa presión armada condujo finalmente, como ya hemos visto, al emperador Maximiliano de Austria al trono y a su posterior fusilamiento, luego de que las tropas francesas se retiraran, en 1867. (Sigue Parte II)

Fuente Consultada: Sociedad-Espacio-Cultura América La Argentina 3º Ciclo Prislei-Tobio-Geli

Concepto de Nacion Argentina Definicion de Nacion Historia Oficial

Concepto de Nacion Argentina – Definición de Nación

Concepto: La Nación Argentina
El uso del concepto Nación Argentina ha generado polémicas entre los historiadores. Algunos sostienen que la Nación Argentina ya existía antes de 1810 y que fueron los miembros de esa nación preexistente los que lucharon por obtener la independencia de España. Para otros, la afirmación de la existencia de la Nación Argentina y el sentimiento de pertenecer a ella, se fueron construyendo durante el siglo XIX.

Desde 1880, la ldea de que la Nación Argentina ya existía en 1810 fue una de las bases de la versión oficial de la historia argentina. Durante la primera mitad del siglo XX, las corrientes historiográficas liberal y revisionista aceptaron esa idea y se enfrentaron por demostrar qué hombres y qué grupos fueron los auténticos constructores y guías de la Nación Argentina.

En los últimos años, los investigadores revisaron el concepto de nación y afirmaron que éste se generalizó —en el mundo occidental— a partir de la segunda mitad del siglo XIX, cuando se consolidaron las economías capitalistas y los Estados necesitaron definir un mercado nacional y un conjunto de valores de pertenencia para todos los habitantes del territorio.

Congreso de la Republica Argentina

Congreso de la Republica Argentina

En 1887, Bartolomé Mitre había publicado su Historia de San Martín y de la Emancipación Sudamericana y la cuarta y definitiva edición de su Historia de Belgrano y de la Independencia Argentina. En 1893, Vicente Fidel López publicaba el último tomo de su Historia de la República Argentina. Su origen, su revolución y su desarrollo político hasta 1852. Los grupos dirigentes y las clases cultas de la época consideraron estas obras como las bases de la historia del país y, a partir de ellas, fueron dando forma a una versión oficial de la historia de la Nación Argentina.

Pensaban que los estudios históricos de Mitre y López habían establecido para la memoria colectiva las acciones de los próceres fundadores de la nacionalidad argentina, Y que, por esta razón, habían contribuido a establecer como valores propios e inmutables, aquellos principios que habían guiado a los padres fundadores de la patria.

Sobre la base de estas obras, desde 1880 en adelante se afirmó cada vez más una versión oficial de la historia que establecía que la Nación Argentina había nacido como obra de las clases ilustradas que habían impuesto legítimamente a una población de escaso desarrollo un sistema de formas institucionales propias de las naciones más civilizadas de la época.

Para Mitre y López, la Nación Argentina ya se hallaba configurada desde tiempos coloniales y se había ido desarrollando desde 1810 en adelante guiada por las acciones de aquellos hombres de principios liberales conscientes de la necesidad de encuadrar a las fuerzas sociales rebeldes dentro de marcos institucionales.

De acuerdo con este razonamiento, el proceso de formación de la Nación Argentina no había terminado.

En cada época de la historia, era necesaria la guía de los hombres de principios liberales para realizar los cambios políticos que aseguraran el progreso. Está era la misión —postergada desde 1826, según entendían— que se atribuyeron los constituyentes en 1853, los vencedores de Pavón en 1862, y los gobernantes de 1880 en adelante. Hasta hace pocos años, estas ideas eran aceptadas por la mayoría de los historiadores argentinos.

EL PROBLEMA DE LA IRRUPCIÓN DE LAS MASAS POPULARES
José Luis Romero explica que para la versión oficial de la historia argentina, el desarrollo del regionalismo y del federalismo, la disgregación del Estado nacional —en 1820— y la irrupción y supremacía de las masas populares que obedecían ciegamente a sus caudillos y servían a sus intereses, eran fenómenos ajenos al destino argentino, desviaciones que debían ser corregidas.

Según José Carlos Chiaramonte, en las obras de Mitre y López los caudillos provinciales aparecían como uno de los obstáculos fundamentales para la organización de la nación. Por esta razón —explica Chiaramonte—, para buena parte de los líderes políticos e intelectuales que debían conducir el nuevo orden político abierto por la Constitución de 1853/60, resultó incongruente y políticamente insostenible esta visión.

Según este autor, fue por esto que, desde fines del siglo XIX, la versión oficial de la historia argentina consideró también como fundadores de la patria a los gobernadores provinciales que con su consenso hicieron posible la sanción de la Constitución Nacional de 1853.

Enseñar Valores Patrióticos a Nuestros Hijos

Fuente Consultada:
HISTORIA Argentina y El Mundo Contemporáneo  Alonso/Elisalde/Vázquez

El Mundo Actual: Desafíos de Hombre Para El Desarrollo Resumen

Los Desafíos del Mundo Actual

Nuestro planeta alberga casi 7000 mil millones de habitantes. Está formado por múltiples espacios geográficos, como consecuencia de la relación entre los diversos escenarios naturales y las sociedades que se asientan en ellos y le imprimen un tipo de organización.

desafios del mundo actual

El enorme crecimiento de la población del siglo XX estuvo directamente vinculado al aumento de la riqueza económica. En la actualidad, la esperanza de vida de Gran Bretaña, situada en 78,8 años, es treinta años más alta que la del año 1900 y más de 32 años superior a la esperanza de vida actual en el África subsahariana.

En los últimos años, los mayores crecimientos demográficos se han producido en Asia. China y la India albergan entre ellas casi la mitad de la población mundial, que actualmente se sitúa en 6.700 millones de personas, cantidad que según las últimas predicciones alcanzará los 9.000 millones en el año 2050.

El hecho de que un número tan elevado de personas abarroten un planeta del mismo tamaño ha cambiado radicalmente la vida terrestre en los últimos sesenta años. Los habitáis naturales, que siempre han sido vulnerables a los asentamientos humanos, han sido destruidos por la rápida industrialización y el crecimiento de los pueblos y las ciudades.

La deforestación, la minería, la pesca de altura y la agricultura intensiva son algunas de las principales causas de la pronunciada disminución del número de especies de la Tierra.

Una sexta extinción puede resultar igual de profunda que las cinco extinciones masivas que se sabe que se produjeron en la prehistoria  Se calcula que las actividades humanas de los últimos cien años han provocado un aumento del 1.000 por 100 del índice natural de extinciones, y algunos expertos estiman que es posible que hasta dos millones de especies vegetales y animales ya hayan sido víctimas de la destrucción de hábitats, la agricultura, la contaminación y la construcción de infraestructuras como los embalses.

Veamos algunas de las siguientes particularidades que presenta el mundo actual son:

  • La población está organizada políticamente en Estados que, en su mayoría, han adoptado regímenes políticos democráticos;
  • Hay tres centros de poder mundial: Japón, Estados Unidos y Europa Occidental;
  • El creciente comercio internacional permite que productos de muy diverso origen estén al alcance de casi todos los pueblos del planeta;
  • El escenario económico está fragmentado en bloques. La globalización obligó a que los países se integraran para afrontar en conjunto los problemas que presenta la economía mundial. Por ejemplo, el MERCOSUR y la Unión Europea;
  • El planeta se ha convertido en una aldea global; existen sistemas de comunicación cada día más perfeccionados que permiten a millones de personas ser testigos de los hechos mientras éstos están ocurriendo;
  • Existe una cultura mundial, más allá de las peculiaridades que sobreviven en pequeños grupos.
  • Los países en desarrollo y con economía más débil están afectados por el crecimiento incesante y desproporcionado de las ciudades. Como consecuencia de ello, se producen situaciones de marginalidad urbana y dificultades en la inserción laboral, que impulsan al ejercicio de la economía informal;
  • La competencia global obliga a realizar cambios en la forma de producir, que no son fáciles de implementar para los países en desarrollo. Éstos carecen de instituciones políticas e infraestructura económica para enfrentarlos;
  • La desigualdad en los ingresos y en el crecimiento del nivel de vida de la población. Dos terceras partes de la población mundial vive en países con ingreso per cápita bajo;
  • Las empresas multinacionales dominan la producción mundial;
  • Hay enfrentamientos entre productores y organizaciones defensoras del medio ambiente, por el manejo de los recursos naturales y la contaminación.

La humanidad deberá enfrentar en el nuevo siglo varios desafíos: poblacionales, políticos, económicos y ambientales. El reto mayor será reducir la brecha que separa a los países en desarrollo de los desarrollados, que es el origen de todos los males. La ayuda que los países ricos dieron a los pobres, en general, no ha dado frutos y sólo les acarreó a estos últimos un endeudamiento del que les es muy difícil salir.

Ver: Simulador Crecimiento Poblacional en Flash (solo PC)

Principales Desafíos De La Humanidad Para El Siglo XXI

Poblacionales

* Crecimiento Desmedido de la población.
* Analfabetismo.
* Intensas corrientes migratorias.
* Enfermedades globales.
*Inseguridad Social.
* Discriminación.
* Falta de reconocimiento a las minorías.(indígenas)
* Urbanización explosiva.
*Desigualdades de género.

Ambientales

* Escasez de agua.
* Deforestación.
*Pérdida de biodiversidad.
* Erosión de los suelos.
* Desertificación.
* Desastres naturales.
* Cambio climáticos
* Capa de ozono
* Contaminación.
* Residuos tóxicos y nucleares.
* Residuos urbanos.

Económicos

* Desempleo.
* Pobleza.
* Uso excesivo del suelo.
* Aprovechamiento irracional de los recursos natuarales.
* Brechas económicas.
* Globalización.
* Deudas externas.

Políticos

* Areas de soberanía.
* Refugiados.
* Conflictos bélicos
* Conflictos étnicos.
* Bloques económicos-políticos.
* Movimientos nacionalitas
* Violación de los DD.HH.
* Separatismo y regionalismos.

Todos estos temas son tratados en forma particular en este sitio

Desafios para el nuevo milenio

Desafios para el nuevo milenio

La Guerrilla Latinoamericana Causas y Consecuencias Su Origen

La Guerrilla en Latinoamericana
Causas y Consecuencias

Guerrilla, terrorismo y narcotráfico

América latina, joven, conflictiva, explosiva… En ella la lucha guerrillera no ha sido un fenómeno reciente, se remonta a las luchas por la independencia. En la década de los 60 e fenómeno de la guerra de guerrillas en su forma rural o urbana comienza a desarrollarse, influenciado por e triunfo de la Revolución Cubana (1958-1959), que originó los elementos esenciales de su identidad: su carácter antiimperialista, su ideología socialista-revolucionaria, y su anhelo de edificar un orden social inspirado en e modelo cubano.

Estas metas se basaron! sobre la comprensión de que la realidad latinoamericana exige una solución socialista. Los grupos que actuaron y que en la actualidad actúan (México: Ejército Zapatista de Liberación) son heterogéneos, no se puede hablar de la guerrilla en abstracto sino de las guerrillas en plural; hay distintos tipos y varían de una a otra en un país y de un país a otro; se diferencian por la composición social, la base ideológica, los proyectos estratégicos, la táctica militar.

guerrilla cubana, el che guevara

La guerrilla de carácter urbana fue adoptada por la mayoría de los movimientos después de la muerte del «Che» Guevara en Bolivia, en 1967 La guerra de guerrilla urbana no debe ser confundida con el «terrorismo»‘, especialmente cuando este último término se emplea en forma peyorativa; aquella se puede definir como una forma de guerra no clásica librada en zonas urbanas o suburbanas para lograr objetivos políticos, y difiere del terrorismo político en que es más discriminado y previsible el uso de la violencia; por ejemplo Sendero Luminoso, en el Perú, utilizó una táctica terrorista.

A principio de los 80 comienza a prevalecer un nuevo conflicto, e del narcotráfico. Hay múltiples factores que permiten su desarrollo. Durante estos años la producción, a distribución y el consumo de drogas aumentó. Debemos considerar las consecuencias geográficas, sociales y económicas de la producción y el tráfico de ellas. Los cultivos de coca se realizan en las laderas orientales de los Andes, desde Colombia hasta Bolivia, en valles con altas temperaturas, abundantes lluvias y en alturas de 700 a 1.200 m. Estos cultivos se transforman en recursos económicos para los empobrecidos campesinos.

En 1988, la población rural de los principales países productores representaban el 51 % de la población total de Bolivia, 48% en Ecuador, 35% en Colombia, 31 % en e Perú, y 30% en México. En Bolivia daban trabajo a más del 6% de la PEA, tunos 300.000 campesinos de la zona de El Chapare.

El poder económico de ‘los narcotraficantes, acumulado durante la década del 80 en Colombia, fue de unos 66.000 millones de dólares. Latinoamérica provee el 80% de la cocaína (61% solamente Colombia) y el 90% de la marihuana consumida en los Estados Unidos, cuyo tráfico dirigen las organizaciones mafiosas de origen italiano, chino y ruso, con los denominadas carteles de Colombia (Medellín, Cali y Muzo); estas! organizaciones han demostrado su influencia en el poder sin distinción política el ideológica.

La fuente principal del narcotráfico es el poder de la demanda del consumidor, que es mayor en los países avanzados. La demanda es lo que crea el mercado de drogas y mientras ella continúe habrá quien se dedique a satisfacerla.

La década del 70 asomó encendida por un espíritu tanto socialista cuanto revolucionario en América Latina. Diversos factores, políticos, culturales y sociales, dieron nuevos bríos a variados proyectos políticos de izquierda.

La Revolución Cubana y el ímpetu de la juventud -influenciado por el movimiento hippie o las jornadas contestatarias de París, en 1968- planteaban un desafío a las estructuras e ideas tradicionales. Los partidarios de estos cambios eligieron caminos claramente diferenciados para llegar al poder. Por un lado, estaban los partidos políticos socialistas y comunistas que competían en elecciones democráticas para ganar el poder mediante el respaldo de las mayorías. Este fue el derrotero de Salvador Allende, quien encarnó ese tipo de proyecto y de manera democrática llegó a la presidencia de Chile, para luego ser destituido por el general Augusto Pinochet.

Por otro lado, surgieron movimientos de izquierda partidarios de opciones violentas. Inspirados muchos de ellos en el triunfo castrista de 1959, no dudaron en empuñar las armas para conseguir el poder. En un clima de violencia cada vez mayor, que cobró miles de víctimas en diferentes países, recurrieron al terrorismo y a la lucha abierta contra las fuerzas de seguridad. Algunos de estos grupos, luego de llegar al poder, pasaron a convertirse en partidos políticos. Por ejemplo, el sandinismo, que había derrotado a la dictadura de Anastasio Somoza, en Nicaragua, o el Frente de Liberación Nacional Farabundo Martí, en El Salvador.

Luchando desde la clandestinidad, otros movimientos de este tipo terminaron por ser derrotados en un campo de batalla cuyos límites entre legalidad y terrorismo de Estado eran muchas veces difusos. (Fuente: Revista TIME Historia del Siglo XX – América Latina de la dictadura a la democracia)

PARA SABER MAS….
LA GUERRILLA EN AMERICA LATINA

El continente latinoamericano fue un venero guerrillero a lo largo de la historia. Las guerrillas motorizadas contra la dominación española a co-—lienzo del siglo con el sentimiento patriótico de la independencia. Martín de Güemes fue un guerrillero que con acciones de hostigamiento hizo posible el mantenimiento del frente norte de las fuerzas patrióticas argentinas.

A medida que el mundo dominante de los poderosos imperios cambiaban la estrategia, eludiendo el enfrenta-miento armado para reemplazarlo por la infiltración política y económica, surgieron guerrillas nacionales destinadas a luchar contra esos nuevos métodos de dominación.

Pancho Villa y Emiliano Zapata, en México, fueron el ejemplo de guerrillas campesinas triunfantes «sin fines de política partidaria o ideológicas». Sus guerrillas rurales acabaron con dictaduras colocadas desde el exterior, incluyendo la entronización del Rey Maximiliano, que no podían interpretar las angustias del campesinado explotado.

Augusto César Sandino fue un guerrillero nacionalista enfrentado a la política expansionista de los Estados Unidos apoyada en invasiones a países de Centro América como la propia Nicaragua, Santo Domingo o Cuba.

Sandino fue asesinado en 1934, pero dejó sembrada la semilla de la guerrilla nicaragüense ahora en el poder. Hubo guerrillas publicitadas y famosas. La de los Tupamaros en Uruguay, la del «Che» Guevara en Bolivia, la de Fidel Castro en Cuba, y la de ERP y «Montoneros» en la Argentina. O las aún actuantes de «Sendero Luminoso», en Perú, y la del «M 19» en Colombia.

Pero existieron otras que pasaron casi desapercibidas. La de Luis Carlos Prestes en Brasil que comenzó una marcha armada por el interior del país durante tres años a partir de 1924.

En el mismo Brasil se registraron otras guerrillas «con poca prensa». La que durante poco tiempo comandó el actual gobernador de Río de Janeiro, Leonel Brizóla, en 1964 alzado en armas contra el gobierno militar que ese año derrocó al presidente Joáo Gouart. Desarrollada en el sur, la guerrilla fue arrinconada y debió cruzarse al territorio uruguayo para evitar su exterminio. En 1980 la opinión pública se enteró con sorpresa que el ejército había terminado con un foco guerrillero que había actuado en los dos últimos años en las sierras del centro de Brasil.

Fue también en Brasil donde surgió la guerrilla urbana de Carlos Maringhela que actuó entre 1967 y 1969 convirtió a su líder en una especie «mentor» de esta clase de lucha guiar a través de su estudio conocido como ‘ «mini-manual de la guerrilla urbana».

La breve guerrilla chilena a poco de la caída de Salvador Allende, y la guerrilla urbana pionera en Caracas en :960 aun también ejemplos de luchas ^regulares que no alcanzaron notoriedad.

El mapa sudamericano muestra una curiosidad. Ecuador es el único país del área donde no se han registrado movimientos guerrilleros.
Ahora quedan dos en acción. La colombiana que tiene por eje al «M 19» con 15.000 hombres armados diluida ideológicamente ante la evidencia que buena parte de ella se ha convertido en el «brazo armado» de la mafia del narcotráfico. La otra es la de ‘Sendero Luminoso», en Perú. De tendencia maoísta. «Sendero Luminoso» mezclado la guerrilla urbana con la rural, convirtiéndose en un importante elemento de desestabilización del gobierno de Alan García, elegido por e pueblo peruano.

La guerrilla se ha ido transformando en Latinoamérica siguiendo la evolución del tablero político en el mundo. Todos los estudios sobre el tema desembocan en una realidad. Su éxito o fracaso en el campo esencialmente militar depende del grado moral de las fuerzas encargadas de combatirla.

Hacer de la victoria de Fidel Castro en Cuba un parámetro inamovible, es entrar en un análisis equivocado. El ejército del presidente Fulgencio Batista no estaba ni ética ni moralmente preparado para hacer frente a una guerrilla. El régimen de Batista hay que colocarlo entre los de menor moralidad y honestidad de todos los que existieron en América Latina.

En el área militar, porque Batista había pasado de sargento a general a través de un golpe interno de manera que no merecía el respeto de los profesionales militares. Su gobierno se asentó en la corrupción económica y política que lo fue distanciando de los sectores políticos que se mantenían sanos y que -de acuerdo o no con Castro- lo apoyaron en una campana psicológica de destrucción del gobierno. Este apoyo fue esencial. No es pensable que un grupo guerrillero, que comenzó con 82 soldados pudiera derrocar por si solo a un ejército regular que tenía 30.000 efectivos. Sucedió que ese ejército estaba tan desmoralizado y sin objetivos que la sociedad civil cubana.

Prácticamente no peleó. Existe una cifra. A través de los 25 meses de enfrentamiento murieron 200 hombres del ejército que representa menos del uno por ciento del total de la fuerza. Al producirse el embate final de la guerrilla, Fidel Castro contó con la adhesión de miles de soldados del ejército de Batista -incluyendo altos oficiales- que habían desertado.

Existe otro elemento: el histórico. El ejército cubano no tenía el antecedente de haber peleado por la independencia de su país. La independencia cubana se produjo a través de la guerra que mantuvo Estados Unidos con España donde el territorio de Cuba fue el escenario.

Esta falta de profesionalismo en el ejército de Cuba y su carencia de historia en la lucha por la independencia, unido a la corrupción generalizada en el gobierno al que debía responder, fue un hecho exclusivamente cubano.
En los otros países latinoamericanos -fundamentalmente sudamericanos- no existían fuerzas armadas tan moralmente desprotegidas. Por el contrario: había detrás de ellas una historia brillante ganada en las batallas por la independencia y una trayectoria profesional enriquecida por su permanente contacto con las grandes escuelas militares del mundo, su entrenamiento constante y su evolución en materia de armamentos modernos.

Fidel Castro tuvo gran visión política. En el momento de definir su movimiento de izquierda lo hizo alineándose con la Unión Soviética, descartando con realidad todo juego intelectual-ideológico. Castro se puso al lado de la mayor experiencia comunista triunfante: la URSS. Sabía que con esta jugada ponía una barrera infranqueable a cualquier intento de revertir la situación por parte de los Estados Unidos. Con ello rompió una constante histórica centroamericana: la intervención armada cuando el interés de cualquier gobierno de la zona, no respondió a los intereses norteamericanos.

Lo de Fidel Castro fue un «juego a dos puntas» -errores ajenos y virtudes propias- que otros movimientos guerrilleros no pudieron repetir haciendo de Cuba un hecho que no admitía la copia.

Por el contrario, un elemento político internacional fue el episodio esencial por el cual las guerrillas en esta parte del mundo no alcanzaron a concitar el apoyo popular. El Partido Comunista oficial (el de la Unión Soviética), que lucha con los Estados Unidos por el control político y económico del mundo.

Casi se trató de »inventar banderas» para continuar en la acción, con la particularidad que gran parte de ellas ya habían sido dejadas de utilizar -y hasta destruidas- por la URSS, creando profundas divisiones en el comunismo latinoamericano. La primera víctima -que fue un aviso concreto de la URSS-fue el propio «Che» Guevara abandonado por el Partido Comunista Boliviano cuando se lanzó a su guerrilla en ese país.

Surge un hecho concreto. En la guerrilla como en otros muchos puntos las decisiones latinoamericanas, dependen no tanto de sus propios deseos sino de la conveniencia del «más allá internacional».

Evidente que a la URSS -superado el ejemplo de Cuba que casi la lanzó a una guerra frontal con Estados Unidos- no le interesaba en ese momento .repetir la experiencia en otros países colocados en -la órbita de influencia norteamericana, en el virtual «reparto del mundo» por parte de las dos grandes potencias.

La lucha por la hegemonía se maneja con un «timig» exacto. Los tiempos precisos para la acción directa no pasan por los relojes de los grupos políticos regionales, sino por el de los estadistas que en Estados Unidos y URSS conducen la gran política universal hacia el objetivo del dominio total.

Ese reloj no lo puede adelantar ningún episodio aislado. Responde a un proyecto global. Así como la URSS se desprendió de muchas otras guerrillas luego de haber logrado el objetivo cubano, todo parece indicar que en 1987 le ha llegado el tiempo de volver a trasladar el «centro de gravedad» de la acción a América Central brindando su apoyo al gobierno comunista de Nicaragua, como blanco básico de esta nueva etapa de su plan de enfrenta-miento con Estados Unidos.

El factor ideológico de la guerrilla en la tarea de reclutar adhesiones masivas comenzó a sufrir contradicciones poco explicables en lo popular.

Se trataba de luchar contra el «imperialismo capitalista» (EE.UU.) a través de propuestas comunistas que -paradójicamente- no incluían las concretadas por la Unión Soviética. Para esa publicidad la URSS no era comunista y se había convertido en un enemigo tan importante como Estados Unidos.

Ideológicamente la guerrilla debió apelar a los reemplazos ninguno de los cuales tenían el impacto de la URSS. Sin el ejemplo comunista de la Unión Soviética, se apeló al comunismo de Argelia. Vietnam. El Congo y fundamentalmente China. La figura de Mao Tse Tung salió de los reducidos recintos de los intelectuales de la guerrilla y comenzó a circular como la principal imagen de la lucha guerrillera triunfal.

Mao Tse Tung -en efecto- era una figura válida. Hizo la guerrilla durante 22 años. No sólo derrotó a las fuerzas del gobierno nacionalista chino, sino también a las tropas japonesas que habían invadido el territorio de ese inmenso país.

ELFMLN
Durante una década, el Frente Farabundo Marti para la Liberación Nacional (FMLN) enfrentó al ejército salvadoreño.El FMLN nació en octubre de 1980, de la unión del Partido Comunista con otras organizaciones como el Ejército Revolucionarle) del Pueblo. En 1981 lanzó su Ofensiva General que fue deríotada. Desde la clandestinidad, hacia 1983, el FMLN controlaba varias zonas del país. La guerra civil, en la qué asmaron los Escuadrones de la Muerte, que combatían a la guerrilla, terminó en 1992 con los acuerdos de paz de Chapultepec. En las elecciones de 1994, el FMLN, ya organizado como partido político, resultó el segundo más votado.
SENDERO LUMINOSO
La ideología de Sendero Luminoso (SL), que actuaba en Perú, era el maoísmo. Su primer atentado fue en Chuschi (Ayacucho) el 17 de mayo de 1980.Al día siguiente, la elección del presidente Fernando Belaúnde Terry ponía fin a una década de gobiernos militares. Liderado por Abimael Guzmán, SL avanzó en Ayacucho y otros departamentos de la siena central del Perú.A partir de 1990, el presidente Alberto Fujimori lanzó una nueva ofensiva que terminó con la detención y condena a cadena perpetua de Gttzmán y otros líderes. Los últimos fundadores de SL fueron detenidos en 1999. Se estima que la lucha entre los guerrilleros y el ejército causó 31.300 muertes.
LAS FARC
La violencia política provocada por el asesinato del candidato liberal, Jorge Eliécer Galán, en 1948, marca el origen de las Fuerzas Armada; Revolucionarias de Colombia (FARC).Con el tiempo, se convirtió en la guerrilla más numerosa de América Latina. Dirigidas por Pedro Antonio Marín, conocido por sus alias Manuel Marulanda Vélez o «Tirofijo» (1930-2008), lograron tener bajo su control varias zonas, en especial en el sur. De orientación marxista-leninista, las FARC obtenían sus fondos de los secuestros y, a partir de los años 80, del narcotráfico. En 1999, «Tirofijo» participó de negociaciones de paz, que resultaron infructuosas.

Fuente Consultada:
Guerra de Guerrillas Operaciones – Grupos – Tácticas.
Espacios y Sociedades del Mundo Política, Economía y Ambiente de C.V. Bertone de Daguerre y S.M. Sassone.
Nota a Cargo: profesor Miguel Ángel Aguilar.

Ranking de la Universidades en America Latina y del Mundo

Ranking de la Universidades en America Latina y del Mundo

¿Las peores universidades del mundo? Un ranking de las mejores doscientas universidades del mundo realizado por el suplemento educativo del periódico británico The Times les dio una pésima nota a las universidades latinoamericanas:. algún el estudio, hay una sola universidad de la región que merece es en esa lista. Y está casi al final: en el puesto 195. ¿Son tan malas A universidades latinoamericanas?, me pregunté cuando leí el estudio ¿Nos están contando cuentos de hadas quienes dicen que nuestros académicos y científicos triunfan en los Estados Unidos y Europa? ¿O es que el ranking de The Times de Londres está sesgado a favor de universidades de los países ricos?

Según el listado de The Times, las mejores universidades del mundo están en los Estados Unidos, encabezadas por Harvard, la universidad de California en Berkeley y el Instituto Tecnológico de Massachusetts. De las veinte mejores universidades del planeta, son de los Estados Unidos, y les siguen las de Europa, Australia, Japón. China, India e Israel. La única universidad latinoamericana que aparece en la lista es la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) un monstruo de 269.000 estudiantes que —salvo unas pocas excepciones, como sus escuelas de Medicina e Ingeniería— se encuentra entre las más obsoletas del mundo, especialmente si se tienen en cuenta enormes recursos estatales que recibe.

Cuando hice un programa de televisión con varios rectores universidades latinoamericanas para que opinaran sobre este ranking la mayoría puso el grito en el cielo. ¡No es cierto!, decían varios. lumnias! Si nuestras universidades fueran tan malas, no tendría tantos profesores en Harvard, Stanford o La Sorbona, proclamaban que el sondeo del Times era sesgado, decían: probablemente quienes lo habían hecho se basaron en opiniones de académicos de los Estados Unidos y Europa, y en trabajos científicos publicados en las principales revistas académicas internacionales, que están escritas en inglés. Ahí, las universidades latinoamericanas estaban en clara desventaja, señalaban.

Uno de los pocos que dio la nota discordante fue Jeffrey Puryear, uno de los máximos expertos internacionales en temas de educación en América latina, y funcionario del Diálogo Interamericano, un centro de estudios en Washington D.C. “No me extrañan para nada los resultados generales del sondeo”, dijo Puryear, encogiéndose de hombros, ante la mirada atónita de algunos de los panelistas. “Gran parte de las universidades latinoamericanas son estatales, y los gobiernos no les exigen mucho en materia de control de calidad. Y cuando intentan exigirles calidad, las universidades se resisten escudándose en el principio de la autonomía universitaria”, agregó.

Cuando llamé a The Times para preguntar cómo se había hecho el ranking, los responsables del índice me dijeron que se habían basado en cinco criterios, incluyendo una encuesta entre académicos de 88 países, un conteo del número de citas en publicaciones académicas, y la relación numérica entre profesores y estudiantes en cada centro de estudios. Sin embargo, el peso de las citas académicas en la evaluación total era relativamente pequeño: contaban un 20 por ciento del total. Y también había una adecuada representación geográfica, según The Times: de 1.300 académicos entrevistados, casi trescientos eran de América latina. Si la encuesta hubiese incluido más académicos de países en desarrollo, los resultados hubieran sido parecidos, agregaron: la Universidad de Shanghai había hecho un ranking de las mejores quinientas universidades del mundo, y su elección de las primeras doscientas había sido bastante parecida.

En efecto, la Universidad Jiao Tong de Shanghai, una de las más antiguas y prominentes de China, había publicado su índice en 2004 con el objeto de orientar al gobierno y las universidades chinas sobre dónde enviar a sus estudiantes más brillantes. Los chinos habían hecho su ranking basados en el número de premios Nobel de cada universidad, la cantidad de investigadores más citados en publicaciones académicas y la calidad de la educación en relación con el tamaño de cada universidad.

Y el estudio había concluido que de las diez mejores universidades del mundo, ocho eran de los Estados Unidos —encabezadas por Harvard y Stanford— y dos de Gran Bretaña. En la lista de la Universidad de Jiao Tong había relativamente pocas fuera de los Estados Unidos y Europa: apenas 9 en China, 8 en Corea del Sur, 5 en Hong Kong, 5 en Taiwan, 4 en Sudáfrica, 4 en Brasil, 1 en México, 1 en Chile y 1 en la Argentina.

Y las latinoamericanas estaban lejos de los primeros puestos: la UNAM, de México, y la Universidad de Sáo Paulo, de Brasil, estaban empatadas con otras que ocupaban los puestos 153 a 201, mientras que la Universidad de Buenos Aires (UBA) estaba entre las cien empatadas entre los puestos 202 y 301, y la Universidad de Chile, la Universidad Estatal de Campinas y la Universidad Federal de Río de Janeiro, Brasil, aparecían junto con casi un centenar de otras universidades entre los puestos 302 y 403”.

Lo cierto es que tanto el ranking de The Times como el de la Universidad de Shanghai mostraban que los gobiernos de América latina viven en la negación.

La UNAM, que recibe del Estado mexicano 1.500 millones de dólares por año,1 y la UBA, que recibe del Estado argentino 165 millones de dólares anuales,12 son ejemplos escandalosos de falta de rendición de cuentas al país. Ambas se niegan a ser evaluadas por los mecanismos de acreditación de sus respectivos Ministerios de Educación, bajo el pretexto de que son demasiado prestigiosas para someterse a un estudio comparativo con otras universidades de su propio país. “La UNAM es una institución cerrada a la evaluación externa”, me dijo Reyes Tamés Guerra, el secretario de Educación de México, en una entrevista. “Prácticamente todas las universidades públicas del país se han sometido a la evaluación externa, menos la UNAM.”’3 Y en una entrevista en la Argentina, el ministro de Educación Daniel Filmus me decía lo mismo sobre la UBA: “Cuando empezamos a acreditar a las universidades, la UBA decidió no acreditar. Apeló (en los tribunales).

El argumento es que tiene un nivel tal que no hay quién la acredite, y que atenta contra la autonomía universitaria que un organismo externo a la universidad la acredite. Hicieron un juicio contra el Ministerio de Educación”  

Profesores sin sueldo, aulas sin computadoras

La UNAM de México y la UBA de la Argentina son dos vacas sagradas en sus países, que pocos se atreven a criticar, a pesar de que son monumentos a la ineficiencia, y una receta para el subdesarrollo. Cuando se publicó el sondeo de The Times de Londres, por ejemplo, la mayoría de los periódicos mexicanos publicó la noticia —tomada de los jubilosos boletines de prensa de la UNAM— como si la evaluación hubiera sido excelente.

El titular en la primera plana del Reforma, el periódico más influyente de México, decía: “Está la UNAM entre las doscientas mejores” y “La Universidad Nacional Autónoma de México es una de las doscientas mejores del mundo y es la única institución de educación superior latinoamericana en un estudio realizado por el suplemento especializado en educación superior del diario londinense The Times”, decía el artículo. Y el rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente, salió a dar entrevistas radiales como si hubiera ganado una competencia deportiva. De manera similar, cuando se dio a conocer el ranking de la Universidad de Shanghai, otro periódico mexicano, La Jornada, tituló: “La UNAM, la mejor universidad de América latina:estudio mundial”.’ El subtítulo decía que “ninguna institución de nivel superior privada figura en el ranking internacional”, omitiendo señalar que ninguna universidad privada estaba recibiendo un enorme subsidio estatal.

De hecho, la pobre ubicación de la UNAM en ambos rankings —a pesar de recibir mucho más dinero del Estado que docenas de universidades de otros países que salieron mejor posicionadas— y la ausencia de otras universidades de América latina en el listado deberían haber generado un debate nacional y regional. En Francia, cuando se conoció que el estudio de la Universidad de Shanghai incluía sólo veintidós universidades francesas entre las mejores del mundo, y que la primera estaba en el lugar número 65, se armó una batahola, y motivó que la Unión Europea iniciara una investigación exhaustiva sobre cómo mejorar el nivel de sus universidades.

Según todos los estudios comparativos, los países latinoamericanos invierten menos en Educación que los de Europa y Asia. Noruega, Suecia, Dinamarca, Finlandia e Israel, por ejemplo, destinan alrededor del 7 por ciento de su producto bruto anual a la educación. Los países de la ex Europa del Este invierten alrededor del 5. Comparativamente, México destina el 4,4; Chile el 4,2; Argentina el 4; Perú el 3,3; Colombia el 2,5 y Guatemala, el 1,7. “Y no sólo gastamos menos, sino que la gastamos mal”, me dijo Juan José Llach, un ex ministro de Educación de la Argentina. Según Llach, casi la totalidad del gasto educativo de muchos países de la región se destina a pagar salarios, y ni siquiera del personal docente, sino del personal de mantenimiento y del administrativo. Según un estudio del Banco Mundial, el 90 por ciento del gasto público en las universidades de Brasil es para pagar sueldos de personal actual y jubilado, y en la Argentina la cifra es del 80 por ciento’ Como resultado, el sistema universitario latinoamericano padece de “baja calidad”, con universidades sobrepobladas. edificios deteriorados, carencia de equipos, materiales de instrucción obsoletos e insuficiente capacitación y dedicación de los profesores.

El estudio señala que mientras en Gran Bretaña el 40 por ciento de los profesores universitarios tienen doctorados, en Brasil la cifra es del 30, en la Argentina y Chile del 12, en Venezuela del 6, en México del 3 y en Colombia del 2.

Increíblemente, casi el 40 por ciento de los profesores de la Universidad de Buenos Aires son ad honorem: trabajan gratis, porque la universidad más prestigiosa de la Argentina no puede pagarles un sueldo. Según el censo docente de la UBA, hay 11.003 profesores que trabajan gratis en sus trece facultades, la mayoría de ellos alumnos recién graduados que enseñan bajo la denominación de “profesores auxiliares”.  

¿Hay que subsidiar a los ricos? 

Claro, se estarán diciendo muchos, Noruega y Suecia pueden destinar el 7 por ciento de su producto bruto a la educación porque no tienen gente que se muere de hambre. Sin embargo, muchos otros países que han elevado enormemente su calidad de vida en las últimas décadas no lo hicieron desviando fondos estatales de la lucha contra la pobreza, sino haciendo que los estudiantes de clase media y alta paguen por sus estudios, ya sea durante o después de los mismos. América latina, en efecto, es una de las últimas regiones del mundo donde todavía hay países en los que se subsidia el estudio de quienes pueden pagar. Se trata de un sistema absurdo por el cual toda la sociedad —incluidos los pobres— subsidia a un número nada despreciable de estudiantes pudientes. Según el Banco Mundial, más del 30 por ciento de los estudiantes en las universidades estatales de México! Brasil, Colombia, Chile, Venezuela y la Argentina pertenecen al 20 por ciento más rico de la sociedad.21 “La educación universitaria en América latina sigue siendo altamente elitista, y la mayor parte de los estudiantes provienen de los segmentos más adinerados de la sociedad”, dice el informe. En Brasil, un 70 por ciento de los estudiantes universitarios pertenecen al 20 por ciento más rico de la sociedad, mientras que sólo el 3 por ciento del cuerpo estudiantil está compuesto por jóvenes que vienen de los sectores más pobres. En México, el 60 por ciento de la población estudiantil universitaria proviene del 20 por ciento más rico de la sociedad, y en la Argentina, el 32. Otro estudio, de la Unesco, calcula que el 80 por ciento de los estudiantes universitarios brasileños, el 70 de los mexicanos y el 60 de los argentinos vienen de los sectores más ricos de la sociedad. ¿Cómo se explica eso? Los autores del estudio dicen que la razón es muy sencilla: los estudiantes de origen humilde que fueron a escuelas públicas llegan tan mal preparados a la universidad que la mayoría abandona sus estudios al poco tiempo de empezar. Eso lleva a una situación paradójica, en la que los ricos están sobre representados en las universidades gratuitas, por lo que el sistema “constituye una receta para aumentar la desigualdad”, concluye el informe del Banco Mundial. En nombre de la igualdad social, se está excluyendo a los pobres, al no darles la posibilidad de recibir becas.

En años recientes, casi todos los países europeos dejaron atrás la educación universitaria gratuita, para cobrarles a quienes pueden pagar. Las universidades estatales de Gran Bretaña comenzaron a cobrar a sus estudiantes en 1997. En España, los estudiantes en todas las universidades públicas pagan unos 550 dólares por año, menos quienes vienen de hogares pobres, o familias con más de tres hijos. María Jesús San Segundo, la ministra de Educación del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, me señaló en una entrevista que el número de universitarios que no pagan aranceles en su país es de “cerca de un 40 por ciento”. Y los pagos del restante 60 por ciento de los estudiantes de clases medias y altas contribuyen a cubrir un nada despreciable 15 por ciento del presupuesto universitario. La tendencia europea es hacia el pago de los estudios. Según me dijo la ministra, casi todos los países europeos financian alrededor del 20 por ciento de su presupuesto universitario con aranceles que cobran a los estudiantes. En Alemania, luego de una larga batalla legal, la Corte Suprema autorizó a todas las universidades a cobrarles a sus alumnos, algo que ya venían haciendo algunas de ellas en varios estados.

En algunos países latinoamericanos ya se comenzó a corregir el subsidio a los ricos: Chile, Colombia, Ecuador, Jamaica y Costa Rica tienen sistemas por los cuales los estudiantes que pueden pagar deben hacerlo. Pero cuando la UNAM intentó introducir un sistema parecido en México en 1999, durante el gobierno del presidente Ernesto Zedillo, tuvo lugar una huelga estudiantil que paralizó la universidad y obligó a las autoridades a dar marcha atrás. Cuando asumió Fox, ni el gobierno ni las autoridades universitarias se animaron a reflotar el tema. 

En China comunista, los estudiantes pagan: 

Para mi enorme sorpresa, me encontré que hasta en la China comunista los estudiantes universitarios tienen que pagar sus estudios, y contribuir de esa manera a subsidiar el aprendizaje de los más pobres y a mejorar el nivel de las universidades. Eso ayuda a explicar el motivo por el cual, según el ranking de The Times de Londres, la Universidad de Beijing está en el puesto 17 a nivel mundial, la de Hong Kong en el 39 y la de Tsing Hua en el puesto 61, muy por encima del puesto 195 en el que aparece la UNAM. Y no es, como uno podría suponer, porque los chinos les están otorgando más dinero a sus universidades públicas. Todo lo contrario: el gobierno chino gasta apenas el 2,1 por ciento del producto bruto nacional en la educación, menos que casi todos los países latinoamericanos, según las cifras del PNUD. Las 1.552 universidades chinas se han modernizado en parte gracias a los pagos de aranceles de sus estudiantes, según me explicaron funcionarios chinos.

Cuando visité el Ministerio de Educación en Beijing y entrevisté a varios de sus funcionarios, lo que más me sorprendió fue que los pagos que hacen los estudiantes universitarios a sus centros de estudios no tienen nada de simbólico. Al contrario, desde que se terminó con la educación universal gratuita en 1996, las cuotas de los estudiantes que están en condiciones de pagar han aumentado progresivamente. Zhu Muju, una alta funcionaria del Ministerio, me dijo que “al principio se cobraba el equivalente a 25 dólares por año por alumno. Pero la cifra ha crecido a entre 500 y 600 dólares anuales. Es mucho dinero para los estudiantes, pero las matrículas constituyen una parte considerable de los ingresos de las universidades”. De hecho, en 2003, las universidades chinas se financiaron en un 65 por ciento con fondos del Estado, y en un 35 por ciento con las cuotas que pagan sus alumnos, según cifras oficiales. ¿Pero eso no iba contra todos los principios de la izquierda en todo el mundo?, pregunté. La funcionaria me miró extrañada, y explicó: “China es un país con enormes necesidades educativas que el gobierno no puede satisfacer. No podemos ofrecer educación gratuita. Creo que el sistema actual es bueno: promueve el desarrollo de la educación y es un estímulo para que los estudiantes se tomen su estudio más en serio y estudien máS fuerte”. “Sólo los estudiantes más pobres, la mayoría de ellos en zonas rurales, no pagan por sus estudios, y en muchos casos reciben subsidios adicionales para poder estudiar sin necesidad de trabajar al mismo tiempo”, agregó Zhu.

Qué ironía, pensé. Mientras los sectores mas retrógrados de América latina seguían defendiendo la educación universitaria gratuita, y las universidades latinoamericanas tenían cada vez menos dinero para comprar computadoras o pagarles a sus profesores, la mayor potencia comunista del mundo estaba cobrando aranceles a millones de estudiantes, y logrando colocar a sus universidades entre las mejores del planeta. ¿Por qué la vieja guardia de la izquierda latinoamericana seguía insistiendo en la educación gratuita para todos, incluso los ricos, cuando ni los chinos comunistas lo hacían? Unos lo hacían por dogmatismo, otros por ignorancia, y otros por considerar que, dados los niveles de corrupción en América latina, el sistema de cobrarles a los ricos para becar a los pobres nunca funcionaría. Según este argumento, la burocracia del sistema educativo se encargaría de robarse una buena parle del dinero, y el resultado final sería que los pobres se quedarían sin educación gratuita y sin becas. Teóricamente, el argumento tiene cierto mérito, pero se desmorona ante el hecho de que en China hay tanta o más corrupción que en América latina, y que, en el estado calamitoso en que se encuentran las universidades latinoamericanas ahora, están perdiendo ricos y pobres por igual. En lugar de tener escuelas ricas para estudiantes pobres, tenemos un sistema de escuelas pobres que subvencionan a estudiantes ricos.

¿Habría que instituir de inmediato la universidad paga en países como la Argentina y México? Probablemente sería un golpe demasiado fuerte para los sectores medios, que en muchos países han sido los más castigados por recientes crisis económicas. Pero existen alternativas intermedias, que ayudarían enormemente a aumentar el presupuesto de las universidades y a becar a los pobres. Lo mejor, según deduje después de entrevistar a docenas de educadores, sería adoptar sistemas mixtos, como el de Australia, donde los jóvenes pueden estudiar gratuitamente, pero deben pagar una vez que se gradúan y obtienen empleos bien remunerados. Las universidades australianas se nutren en un 40 por ciento del presupuesto estatal, otro 40 de los pagos que hacen los graduados una vez que alcanzan un cierto nivel de salarios, y el 20 por ciento restante de la venta de servicios al sector privado. Es un sistema mucho más generoso para los estudiantes que el chino o el estadounidense, pero que podría contribuir en mucho a mejorar la calidad y la igualdad social en las universidades latinoamericanas. 

Entran casi todos, pero terminan pocos

Otro de los grandes absurdos de algunas de las grandes universidades estatales latinoamericanas, que hace mucho se abandonó en China, es el ingreso irrestricto, y la falta de controles para impedir que haya estudiantes eternos. Bajo la premisa de que todos tienen derecho a estudiar, muchas de las grandes universidades de México, Brasil y la Argentina están garantizando que casi nadie pueda estudiar bien. Con los pocos recursos que tienen, están manteniendo una enorme cantidad de estudiantes que nunca terminan de recibirse. En la Argentina sólo egresan dos de cada diez estudiantes que entran en las universidades estatales. Eso significa que, en el sistema universitario argentino, de casi 1,5 millones de estudiantes, los contribuyentes están manteniendo a cientos de miles que nunca van a terminar sus estudios. En México hay unos 1,8 millones de estudiantes de licenciatura, pero se terminan titulando apenas poco más del 30 por ciento de los que ingresan anualmente.26 En Chile y Colombia, que tienen cupos para entrar en las universidades, la eficiencia universitaria es algo superior: se reciben entre tres y cuatro de cada diez estudiantes que entran en las universidades estatales.

En China existe un examen de ingreso obligatorio para todas las universidades, que dura dos días y es rendido anualmente por más de 6 millones de estudiantes. Y no es un examen fácil: un 40 por ciento de los aspirantes son reprobados, según el Ministerio de Educación. La competencia para entrar en las mejores universidades es durísima. Poco antes de mi visita a China, había explotado un escándalo de corrupción tras la revelación del programa televisivo “Focus TV”, de la Cadena Central de Televisión China (CCTV), de que tres empleados de la Universidad de Aeronáutica y Astronáutica de Beijing habían extorsionado a varios estudiantes, exigiéndoles el equivalente de 12 mil dólares a cada uno para ingresar en la universidad. La CCTV había grabado las conversaciones telefónicas, y el caso había terminado en condenas judiciales. Según la agencia de noticias oficial Xinhua, no se trataba de un hecho aislado. Pocos meses antes, funcionarios del Conservatorio de Música Xian, en la provincia norteña de Shaanxi, habían exigido sobornos de 3.620 dólares por cada estudiante admitido. El escándalo salió a la luz cuando algunos estudiantes se negaron a pagar y avisaron a las autoridades. “Algunos críticos aseguran que estos incidentes representan la punta del iceberg”, reconoció luego el periódico gubernamental China Daily Obviamente, todos estos incidentes ilustraban el extremo al que llegaba la competencia entre los jóvenes chinos para entrar en las universidades.

Aunque las universidades chinas admiten en su conjunto un promedio del 60 por ciento de los estudiantes que dan el examen de ingreso, los porcentajes de quienes logran entrar en las mejores universidades del país son del 10 o el 20 por ciento. En México, en cambio, la universidad más grande del país —la UNAM— admite a un 85 por ciento d sus alumnos sin examen de ingreso, según estimaciones de Julio Rubio, el subsecretario de Educación Superior de México. La UNAM les concede un “pase automático” a todos los estudiantes de la escuela secundaria de su red escolar, lo que hace que muchos estudiantes vayan a estas escuelas para no tener que rendir un examen de ingreso. “Ese ha hecho caer la calidad de la UNAM,” me dijo Rubio en una entrevista. Comparativamente, unas 428 universidades públicas y privadas d México ya están aplicando un examen de ingreso común.

En la Argentina pasa otro tanto. Cuando le pregunté a Filmus, e ministro de Educación, por qué no existe un examen de ingreso a la UBA, me señaló que en países con alta desigualdad social, como h Argentina, un examen de ese tipo sería socialmente injusto. Los jóvenes salen de la escuela secundaria mal preparados, y someterlos a un examen de ingreso equivaldría a premiar a quienes fueron a escuelas secundarias privadas. Por eso hay un curso de ingreso básico, en el que si el joven aprueba seis materias, entra en la universidad, explicó. Filmus agregó que, en la práctica, el curso de ingreso es un filtro: el 50 por ciento de los alumnos no aprueba las seis materias, y por lo tanto no ingresa en la universidad. “En la práctica, tenes seis exámenes de ingreso, o ninguno, según cómo lo quieras mirar”, concluyó. Puede ser, pero la mayoría de los expertos internacionales en políticas educativas coinciden en que sería muchísimo más provechoso que el Estado destinara esos recursos a las escuelas primarias y secundarias, y evitara el hacinamiento universitario, pues el 80 por ciento de los estudiantes no llegan a recibirse. 

El auge de los estudiantes extranjeros

China, al igual que India, está creando una élite científico-técnica globalizada, capaz de competir con los grandes países industrializados. Y lo está haciendo no sólo al modernizar sus casas de altos estudios, sino al enviar a una enorme masa de estudiantes a las mejores casas de altos estudios de los Estados Unidos y Europa. No sólo China e India lo están haciendo: hay una avalancha de estudiantes de Corea del Sur, Japón, Singapur y otros países asiáticos en las universidades estadounidenses y europeas. Mientras tanto, el número de estudiantes latinoamericanos permanece estancado o tiende a la baja.

En los Estados Unidos, la mayor parte de los 572 mil estudiante universitarios extranjeros son de países asiáticos. En total, hay 325 mil estudiantes de ese origen en las universidades norteamericanas, comparados con 68 mil latinoamericanos. El país con más universitarios en los Estados Unidos es India, con 80 mil estudiantes, seguido por China, Col 62 mil, Corea del Sur, con 52 mil, y Japón, con 46 mil. O sea que China por sí sola, tiene casi tantos estudiantes en Estados Unidos como todo los países de América latina juntos. México tiene apenas 13 mil estudiantes universitarios en los Estados Unidos, Brasil y Colombia unos 8 mil cada uno, la Argentina 3.600 y Perú 3.400. Y la tendencia es a una brecha cada vez mayor: mientras que India y China aumentaron en 13 y 11 por ciento, respectivamente, sus estudiantes en universidades estadounidenses en 2003, el número de latinoamericanos permaneció estancado, y el de sudamericanos cayó.

Contrariamente a lo que yo creía, la avalancha de estudiantes extranjeros asiáticos no es resultado de becas gubernamentales de sus países de origen. Cuando les pregunté a los directivos del Instituto de Educación Internacional (IEI) en Nueva York a qué se debe el extraordinario aumento de estudiantes de India y China, me respondieron que es en gran medida por el auge de la inversión en educación de parte de las familias asiáticas. Allan E. Goodman, el presidente del IEI, una organización no gubernamental que promueve mayores intercambios estudiantiles internacionales, me dijo que “la globalización está creando una clase media muy grande en India y China, y de personas que valoran mucho la educación. La gente allí está dispuesta a hacer un gran esfuerzo financiero para invertir en la educación de sus hijos”. Según Goodman, sólo el 2,5 por ciento de los estudiantes universitarios extranjeros en los Estados Unidos tienen becas de sus respectivos gobiernos o universidades, y los estudiantes asiáticos no son la excepción a la regla 32.

Todo esto no es una buena noticia para América latina. Significa que los asiáticos están creando una clase política y empresarial más globalizada que los países latinoamericanos, lo que les dará mayores ventajas en el mundo de los negocios, las ciencias y la tecnología. Si el consenso entre los académicos de todo el mundo es que los Estados Unidos y Europa tienen las mejores universidades, como lo dicen los rankings de The Times de Londres y la Universidad de Shanghai, no hay que ser un futurólogo para sospechar que —en la era de la economía del conocimiento— quienes se gradúen allí saldrán mejor preparados y tendrán mejores conexiones personales y culturales con los países industrializados. 

Sobran psicólogos, faltan ingenieros 

Por increíble que parezca, en la UNAM se gradúan quince veces mas psicólogos que ingenieros petroleros por año. Efectivamente, en un país donde el petróleo continúa siendo una importante industria, UNAM produce unos 620 egresados con licenciatura en Psicología,  en Sociología y sólo 40 en Ingeniería Petrolera por año. Y México dista de ser un caso aislado. En la UBA, de la Argentina, se reciben 2.400 abogados por año, 1.300 psicólogos, y apenas 240 ingenieros y 173 licenciados en Ciencias Agropecuarias. El Estado está produciendo cinco veces más psicólogos que ingenieros. Si examinamos la población estudiantil en general, y no sólo los egresados, los datos son más asombrosos aún: en el momento de escribirse estas líneas, en la UNAM ha 6.485 estudiantes de Filosofía y Letras, y apenas 343 estudiando Ciencias de la Computación. En total, el 80 por ciento de los 269 mil estudiantes de la UNAM están siguiendo carreras de Ciencias Sociales Humanidades, Artes y Medicina, mientras que sólo el 20 por ciento estudia Ingeniería, Física o Matemática.35 En muchos casos, la falta d conexión entre los programas educativos y las necesidades del merca do laboral hace que las grandes universidades estén produciendo legiones de profesionales desempleados. Un estudio de la Asociación Nacional de Universidades Mexicanas e Instituciones de Educación Superior (ANUES) advierte que si México no hace algo para corregir si sobreproducción de graduados universitarios sin potencial de trabajo se encontrará muy pronto con 1,5 millones de profesionales desemplea. dos. “Esto podría generar un problema social sin precedentes”, dice e estudio.

En la Argentina, el 40 por ciento de los 152 mil estudiantes de la UBA está matriculado en Ciencias Sociales, Psicología y Filosofía, mientras que sólo el 3 por ciento estudia carreras relacionadas con la computación, Física y Matemática. En estos momentos, hay unos 27 mil estudiantes de Psicología en la UBA, contra apenas 6 mil que cursan Ingeniería. “En la Argentina, hasta el año 2003, se graduaban sólo 3 ingenieros textiles por año”, me comentó el ministro Fimus, con horror. En las universidades más grandes de Brasil, el 52 por ciento de los estudiantes está matriculado en Ciencias Sociales y Humanidades, mientras que sólo el 17 estudia Ingeniería, Física y Matemática, según el Ministerio de Educación. “En vez de invertir tanto en formar más abogados, los gobiernos latinoamericanos deberían invertir en la creación de escuelas intermedias e institutos técnicos”, dice Eduardo Cámarra, profesor de Ciencia Política y director del Centro tic Latinoamérica y el Caribe de la Universidad Internacional de La Florida. “Las economías latinoamericanas van hacia industrias con mayores requerimientos tecnológicos, para producir exportaciones de mayor valor agregado. Necesitan mas técnicos y menos licenciados en Ciencia Política”. 

La UNAM: modelo de ineficiencia: 

El rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente, se fue por la tangente cuando le pregunté en una entrevista televisiva si no le parecía absurdo que su universidad estuviera creando tantos filósofos y tan pocos ingenieros. “Mire, Andrés, lo primero que me gustaría puntualizar es que la UNAM realiza el 5O por ciento de toda la investigación que se hace en México. La UNAM ha venido desde hace muchísimos años impulsando el desarrollo de la investigación científica, que en México se hace fundamentalmente en universidades públicas”, dijo el rector.

¿Cómo no va a ser así, si el Estado mexicano —o sea, los contribuyentes— otorga 1.500 millones de dólares anuales a la universidad?, pensaba yo, mientras lo dejaba hablar. ¿Cómo no va a ser así, cuando la UNAM se lleva el 30 por ciento del presupuesto nacional para educación superior, que cubre las 99 universidades públicas del país? ¿Y cuánto de ese dinero queda para dar una educación adecuada a los estudiantes de la universidad? De la Fuente continuó hablando sin parar. “Creo que el problema radica fundamentalmente en que no ha habido en México una política de Estado con una visión de mediano y de largo plazo que nos hubiese permitido, como ocurrió en algunos de los países de la cuenca del Pacífico, tener un desarrollo que hubiera resultado mucho más fructífero”, dijo.

“No le está usted pasando la pelota al Estado?”, le pregunté, luego de varios intentos vanos por hacer una pregunta. “ANo es responsabilidad de la universidad complementar los ingresos que recibe del Estado con otras fuentes de financiamiento? Porque, fíjese, por ejemplo, el número de científicos e ingenieros por millón de habitantes en varios países: Finlandia tiene 5 mil científicos e ingenieros por millón de habitantes, la Argentina 713, Chile 370, y México solamente 225. O sea, menos que nadie.”

“La inmensa mayoría formados en la UNAM”, respondió el rector. Acto seguido, le pasó la pelota nuevamente al Estado. “Está faltando en México una política de Estado, para que puedan concurrir universidades, sector privado y el propio Estado, que no debe eludir responsabilidad. Porque una sola institución, insisto, por más que tenga un compromiso como lo ha tenido la UNAM con la ciencia, es imposible que pueda ser el detonante de todo el desarrollo. Se necesita, Andrés, una visión de mediano y de largo plazo, porque la inversión en ciencia no es una inversión rentable de inmediato. Estamos metidos todo el tiempo en la coyuntura.”

Hummm. Quizá De la Fuente no tenía el respaldo del gobierno para hacer reformas profundas, o quizá no tenía la valentía intelectual, para hacerlas, o quizá ni siquiera era consciente de la necesidad ¿hacerlas, pero lo cierto es que el rector de la UNAM estaba —como mayoría de sus colegas— desviando responsabilidades. Que la UNAM estaba recibiendo 1.500 millones de dólares anuales para enseñar a 26 mil estudiantes, mientras que Harvard estaba recibiendo 2.6 millones para enseñar a apenas 20 mil estudiantes. ¿Por qué Harvard tiene tantos recursos más? Porque mientras la UNAM pide más dinero d Estado, Harvard recauda generosas donaciones de sus ex alumnos, cobra a los estudiantes que pueden pagar y firma millonarios contrate de investigación con el sector privado y el Estado, que favorecen a todas las partes.

Lo cierto era que la UNAM es ineficiente por donde se la mire. Decenas de miles de sus estudiantes transcurren siete o más años en sus aulas, aumentando enormemente los costos de la enseñanza. El ex regente de Ciudad de México, López Obrador, por ejemplo, transcurrió nada menos que catorce años en la UNAM, según reportó el periódico Reforma basado en documentos de la universidad Y la negativa de la universidad a someter sus carreras a una evaluación externa, como la mayoría tiene las demás universidades mexicanas, es escandalosa.

Según me explicaron funcionarios de la Secretaría de Educación es ni resultado de la huelga estudiantil de 1999. “Al final de la huelga, uno de los acuerdos fue que la UNAM rompió relaciones con el (instituto acreditador) CENEVAL bajo el argumento de que es un organismo neoliberal vinculado a empresas privadas”, explicó Rubio el subsecretario de Educación. En 2005, el 66 por ciento de las universidades públicas y privadas de México, incluyendo el Tecnológico de Monterrey y la Universidad del Valle de México, ya habían aceptado ser evaluadas por la CENEVAL.

Incluso dentro de la UNAM, la negativa a la evaluación externa causó tanto rechazo en ciertos sectores, que algunas de las carreras más prestigiosas de la universidad —como Ingeniería— se rebelaron contra la mediocridad de las autoridades centrales y pidieron someterse a la evaluación externa. Otras, como Medicina, lo que hicieron a la fuerza, porque el gobierno dictó una norma oficial exigiendo estudiantes de esa carrera se formaran en escuelas acredita asegurar que no se estuvieran graduando médicos improvisados.

Pero en la tabla de universidades mexicanas con carreras acreditada por el organismo independiente autorizado por la Secretaría de Educación en 2005, la UNAM estaba al final de la lista: mientras que la Universidad Tecnológica de Tlaxcala tenía el 100 por ciento de sus carreras de  licenciatura acreditadas, la UNAM apenas tenía un 22 por ciento de sus carreras en esa situación. ¿Conclusión? “La UNAM figura muy alto en investigación, pero eso no se refleja en sus programas cos”, me dijo Rubio. “Desde el conflicto de 1999, la UNAM mucho su calidad y su imagen.”

Historia Economica De América Latina Antecedentes y Consecuencias

Historia Económica De América Latina

Los países de América latina iniciaron su camino a la industrialización mucho antes que los NPI (nuevos países industrializados), entre las décadas de 1930 y 1950.También tienen una historia más larga como países independientes. Sin embargo, sus economías conservan, con algunos matices, el mismo papel que tenían en el comercio internacional en el siglo XIX: sus exportaciones están basadas todavía en bienes de origen primario (cereales, carnes, frutos tropicales, petróleo y minerales).

El insuficiente dinamismo de las exportaciones ha influido en el crecimiento económico general. Esto significa que el volumen y el precio de las exportaciones han sido y son muy dependientes de los cambios en la demanda internacional y en los precios. Las economías latinoamericanas se caracterizan por la gran dependencia externa, así como por condiciones internos relacionados con las políticas de los sucesivos gobiernos militares y democráticos.

INTRODUCCIÓN: Hacia el año 1900, los Estados nacionales formados en América latina durante el siglo XIX habían consolidado sus instituciones y se habían integrado, política y económicamente, en la comunidad internacional. Sin embargo, los sueños de aquellos que habían aspirado a una sociedad de ciudadanos libres y de iguales derechos y posibilidades no se habían hecho realidad.

Por el contrario, el liberalismo original fue suplantado por un liberalismo conservador, que postergó los ideales originales en beneficio de una élite que detentaba el poder político, excluyendo las mayorías y beneficiando económicamente a un reducido sector social.

Las primeras décadas de nuestro siglo mostraron que ya no era posible gobernar ni mantener una organización de la vida social y económica sin tener en cuenta al conjunto de la sociedad.

Los sectores excluidos del poder clases medias, obreros, campesinos- hicieron notar su descontento de diversas maneras. A veces, como en la revolución que asoló a México entre 1910 y 1917, desatando una ola de violencia que costó muchas vidas.

Había llegado el momento de realizar transformaciones que permitieran una mayor participación en la vida social y política, así como una distribución más justa de la riqueza.

Durante la primera mitad del siglo XX, las naciones de América latina emprendieron modificaciones que tuvieron importantes consecuencias en la organización de la sociedad y en la política.

Estas modificaciones tuvieron como escenario principal al Estado, que fue reorganizado. En los años ’20, ’30 y ’40, el Estado comenzó a jugar un nuevo rol, a ampliar su esfera de acción, a intervenir en todos los aspectos de la vida social y económica, y a llevar adelante una política que fortaleciera la idea de nación.

En la primera mitad del siglo XX, los estados latinoamericanos jugaron un rol intervencionista que se manifiesto, principalmente, en cuatro áreas:

■ en la economía, regulando las importaciones y las exportaciones, el valor de la moneda, controlando el sistema financiero, estimulando la industria nacional y las empresas estatales;

■ en la política, modificando el sistema vigente y formando nuevos partidos que incorporaron sectores populares que hasta ese momento no participaban;

■ en la organización de la sociedad, regulando las relaciones entre patronos y obreros, organizando servicios sociales (jubilación, salud, vacaciones), estimulando la formación de sindicatos y otras organizaciones corporativas;

■ en la cultura, reivindicando la cultura nacional, en especial la de origen popular; controlando los medios de comunicación desde organismos estatales, utilizándolos para difundir el mensaje oficial; ampliando el sistema educativo público en el que se estimulaban los valores de defensa de la nación y del Estado; defendiendo con particular fuerza las prácticas deportivas.

La consecuencia fue un Estado más grande, con mayor ingerencia en la vida de los individuos y en las organizaciones de la sociedad (lo que favoreció, a menudo, diversas formas de autoritarismo) y de un marcado nacionalismo.

Amplios sectores de la sociedad, especialmente sectores populares, encontraron que este nuevo Estado (llamado, a veces, nacional y popular) les proporcionaba un lugar en la vida política, económica y cultural y un reconocimiento social del que hasta ese momento habían carecido. Como resultado, la sociedad nacional apareció fortalecida y la nación misma, más consolidada.

De esta manera, los dirigentes que se pusieron al frente de estas transformaciones en la sociedad latinoamericana del siglo XX lograron popularidad y la formación de partidos y movimientos políticos de gran significación: por ejemplo, Lázaro Cárdenas en México, Getulio Vargas en Brasil, Juan Perón en la Argentina, Haya de la Torre en Perú o Rómulo Betancourt en Venezuela.

En Latinoamérica, en general, el mayor desarrollo industrial se inició con motivo de la crisis financiera internacional de 1930, que impulsó una política sustitutiva de importaciones, es decir, el reemplazo de los productos manufacturados de consumo final que tradicionalmente se importaban. Así, la producción industrial respondía a una circunstancia internacional desfavorable. Superados aquellos años de crisis, se creyó que la industrialización debía continuar, privilegiando la industria del hierro y el acero, la metalmecánica, la eléctrica y la química, junto con la infraestructura de energía, transporte y telecomunicaciones.

Este desarrollo, no obstante, se dio a costa de importar maquinarias, tecnología y capital para infraestructura. Como resultado, las exportaciones se han diversificado muy poco mientras que las importaciones de un conjunto mucho más amplio de productos han aumentado. Basta con mirar a nuestro alrededor la procedencia de ropa, calzado, galletas, lácteos, golosinas, alimentos envasados, bebidas, autos, heladeras, televisores, computadoras, artículos de plástico, de librería , y demás artículos.

Fuente:
Educación Cívica 2 – Edit. Santillana – Casullo-Bordone-Hirschmann-Masquelet-Podetti-Rasnosky-Rubinich-Pujato-Tadei

ETAPAS DE LA EVOLUCIÓN ECONÓMICA DE LOS PAÍSES DE AMERICA LATINA

1850: REVOLUCIÓN INDUSTRIAL: La revolución industrial, fue una serie acumulativa de cambios tecnológicos, productivos y sociales, que convirtió una sociedad    artesanal  y agrícola   en otra organizada industrialmente. 

  • En 1712 aparece en Inglaterra la energía mecánica generada por el vapor de agua a presión, que se comenzó a utilizar en las minas de carbón reemplazando la fuerza humana o animal.
  • Unos pocos años después se inventan los telares e hiladoras automáticas, movidas por la energía de la presión del vapor de agua.
  • Se transforma la organización industrial, de talleres se pasa las fabricas.
  • Comienza la producción en serie.
  • Aparece un nuevo estrato social: la burguesía, dueña de los medios de producción y de la materia prima.
  • Hay una evolución importante en las innovaciones tecnológicas e inventos aplicados a la industria creando aumentos de producción sobre todo en el campo de la siderurgia, química, electricidad.
  • Los países que gozaron de estos adelantos se modernizaron, y crecieron económicamente. Construyeron rutas, puentes, puertos, transportes, telefonía, etc.
  • A partir de esta situación el mundo se organiza según la División Internacional del Trabajo.
  • Surgen cinco potencias en el mundo, que se destacan por su desarrollo industrial: Inglaterra, Francia, Alemania, EE.UU. y Japón
  • Se las llamó: potencias centrales o países industriales, y tenían la tecnología para producir bienes industriales
  • A su vez los demás países fueron los proveedores de la materia prima y se los llamo: países periférico o primarios. Con el tiempo estos países fueron sometidos al dominio de los países desarrollados.
  • Nace el Capitalismo 

El Capitalismo: Este sistema económico-social se baja en la propiedad privada de los medios de producción, es decir, que el capitalista es el dueño de las herramientas y materia prima necesaria para elaborar un producto, y por otro lado está el obrero que aporta su mano de obra durante una jornada diaria de trabajo cambio de un salario periódico

El motor de este sistema es la ganancia obtenida, una parte de esta ganancia se destina a mantener la estructura de producción y poder así seguir generando ganancias.  La parte de las ganancias que no se invierte en la producción puede acumularse para generar luego más ganancias. 

El capitalismo originó el enfrentamiento entre las dos clase sociales:

–        La burguesía dueña de los medios de producción. Eran los industriales, grandes comerciantes, terratenientes.

–            Los obreros, sin tierras, ni dinero o herramientas necesaria para elaborar un producto.  Sólo les quedaba por vender s fuerza de trabajo. 

–        Del capitalismo, sumado a las ideas de la ilustración francesa (aquella que cuestionó las ideas  teológicas dominadora de la edad media, solo con razón puedo conocer la verdad) , surge la doctrina liberal: 

Triunfo del Liberalismo: Todos los hombres nacen libres y son iguales ante la ley. Es la doctrina que supone igualdad de derechos y libertades de todos los ciudadanos de una  nación. El ciudadano es libre de comerciar, estudiar, asociarse, de elegir una religión, de pasear, de construir. Acepta la diferencia de clases y  las diferencias económicas. El estado debe garantizar esas libertades a todos los individuos que habiten su suelo, mediante la sanción de una constitución. En el liberalismo económico el estado no debe participar ni intervenir en la economía nacional, ya que la oferta y la demanda regulara automáticamente la economía. (Adam Schmit, fue el padre de esta escuela)

Esta doctrina se difundió por todo el mundo, pero cada país la adoptó según su conveniencia. En la mayoría de los países evolucionados no se garantizó la libertad política y solo votaban los ricos o sectores tradicionales de la sociedad. Esto generó protestas exigiendo reformas políticas que con el tiempo le fueron otorgados. 

  • La burguesía se enriqueció notablemente mediante este sistema socio-económico, lo que dió lugar al nacimiento de diversos movimientos que se oponían a esta nueva organización. Surgió así el socialismo de Carlos Marx y de Engel, que afirmaban que la historia de la humanidad no era otra cosa que una permanente lucha de clases, entre explotados y explotadores, y que este sistema capitalista no hacia mas seguir acentuando esta triste realidad. Ellos luchaban por una sociedad más justa y sin diferencias de clases. Proponían la revolución del proletariado, para que conquistara el poder y construyera una sociedad mas justa. Los obreros se fueron organizando en sindicatos y partidos políticos. Reclamaban mejoras laborales, calidad de vida  y participación política. 

Otra doctrina que nace en esta época es el Positivismo, y acepta que el crecimiento y desarrollo económico de una país se debe a la evolución de la ciencia a través de la investigación científica. El resultado de toda esta evolución se ve reflejado en todos los nuevos inventos que día a día aparecen en la sociedad de principio de siglo: tales como ferrocarriles, teléfono, cine, radio, telégrafo, energía, barcos, fonógrafo, etc.

Gracias a todo este avance tecnológico un país podía crecer y lograr su hegemonía económica en el mundo.

También debido a los avances en medicina, se logra una mejor calidad de vida y se produce un importante crecimiento demográfico en los países centrales. Esto llevó a un mayor consumo de alimentos y de bienes industriales.

De todas maneras la producción  supera a la demanda y las potencias deciden expandirse al resto del mundo en busca de:(Imperialismo)

–         Más o nuevas materias primas

–         Nuevos mercados

–        Comienza la expansión colonial

–        Asia y Africa son colonizadas por el hombre blanco que se cree superior a la raza negra y amarilla, que vivía en condiciones muy humildes de pobreza y alimentación. 

Hay tres razones que explican el colonialismo:

–     Política: da prestigio y poder sobre el resto de los países.

Económica: nuevas oportunidades de colocación de los productos manufacturados. También se encuentran nuevas materias primas, como minerales, maderas.

–  Ideológicas: el hombre blanco debe culturizar y evangelizar a esa sociedad pagana y sin formación. 

Inglaterra, dueña de los mares, con la flota naval mas grande del mundo se apodera de gran parte de los territorios africanos y asiáticos, le sigue Francia, Bélgica,  mas tarde Alemania, por que estaba ocupada en su unificación con Prusia. Nunca tuvo un imperio colonial grande, pero su férrea política de estado hizo que sus industrias dedicadas a la química, siderurgia y eléctricas  superen en producción a Inglaterra, generando una gran competencia entre ambas potencias.

EE.UU. luego de la Guerra de Secesión (1861-1865), le lanza a la conquista del oeste americano, y se expande notablemente mediante la guerra contra los indios y el avance del ferrocarril y flota naval. EE.UU. incorporaron mediante tratados Alaska, Texas, Puerto Rico, Las Filipinas, y Hawai.  

Lo mismo para Japón que vivía aislado a partir de 1868, intenta a través de MEIJI, una apertura al occidente a través de una política de introducción de técnicas, métodos, tecnología, profesionales capacitados que le permite crecer y llegar a una de las potencias mas importantes del mundo. Se destacó en siderurgia, química, textiles.

Políticamente mantuvo sus tradiciones y gobernó un emperador con poder autoritario. Se estableció la igualdad de japoneses ante la ley. Formó un importante ejército nacional y de marina de guerra. Busca una expansión sobre China y luego en 1905 sobre Rusia. 

  • La expansión colonial originó permanentes disputas por los territorios conquistados, es decir, comenzó una rivalidad colonial entre las potencias centrales.
  • Para prepararse a posibles enfrentamiento bélicos se adoptó una política de investigación de nuevas armas de guerra, de esta manera se inicia una etapa conocida como la «paz armada», en donde a pesar de su pacifica relación internacional se aportaba mucho dinero para el mejoramiento de armamento bélico.
  • La evolución de la ciencia, de nuevos materiales y tecnología, dió lugar a la invasión de renovadas armas.
  • Los gobiernos recurren a los medios de información, como los periódicos y radios para campañas nacionalistas, es decir, se trataba de inculcar a la población profundo sentimientos nacionales que pudieran justificar en algún momento la defensa o el ataque  a otra nación.
  • También se crearon alianzas entre países para defenderse en conjunto en caso del ataque de una potencia a otra.
  • Todo acabó en la Primera Guerra Mundial

EN AMERICA LATINA:

En 1850 cuando los países centrales se consolidan económicamente, salen  al mundo en busca de materia primas y ventas de productos manufacturados. Estos países comienzan una política imperialista en Asia y Africa, y Latinoamérica logra ciertos acuerdos con los gobiernos reinantes. Grandes capitales de empresas y banqueros son depositados en los países del cono sur. 

  • Europa necesitaba carne, cereales, lanas, cueros, salitre, minerales, cacao, azúcar, café, etc., productos que América podría exportar.
  • Por lo tanto los países tuvieron que realizar diversos ajustes para formar un estado moderno y lograr prosperidad. Tales ajustes fueron:

–         Acabar con las guerras civiles, lograr paz interna

–         Redactar leyes o constituciones

–         Crear las instituciones para hacer cumplir la leyes.

–         Enseñar el respeto por las autoridades.

–         Infraestructura civil, como caminos, puentes y puertos.

–         Medio de transporte como el ferrocarril

–         Comunicaciones instantáneas tipo telégrafo

–         Medio de almacenamientos adecuados como silos

–         Preparar ejércitos 

  • Los hombres de mayor poder político y económico de encargaron de organizar el país, ellos fueron terratenientes, hacendados, agricultores, ganaderos, grandes comerciantes exportadores, banqueros, etc.
  • Lucharon contra el indio y ganaron tierras
  • Confiscaron tierras a la Iglesia
  • Promovieron la inmigración europea
  • Prepararon especialistas para diversas labores
  • Abolieron la esclavitud
  • Concedieron créditos
  • Nacieron los gobiernos oligárquicos (de unos pocos) 

Modelo primario exportador: explotación de materias primas

Desde mediados del siglo XIX y hasta 1930 aproximadamente, Latinoamérica adoptó el modelo primario exportador. Las actividades productivas se orientaban hacia la producción primaria exportable (agricultura, ganadería, minería, explotación forestal, particularmente), a la vez que importaban las manufacturas que no se producían en esta parte de América desde los países centrales.

La vinculación con el mercado internacional se advierte en el crecimiento de las ciudades portuarias litorales. Fue necesario construir infraestructura de transporte (como puertos y vías férreas) y de servicios inexistentes hasta el momento. Por su parte, en las áreas urbanas las inversiones extranjeras se destinaron al suministro de cloacas, gas y electricidad, teléfonos y telégrafo. Toda esta incipiente concentración de la actividad económica en determinados puntos trajo aparejada una concentración demográfica y constituyó el germen de las desigualdades regionales, tan propias de América latina.

Las ciudades América latina se modernizaron y crecieron demográficamente. Aparecieron nuevos sectores sociales populares como los obreros.

Siempre las leyes beneficiaron  sus propios intereses, olvidándose de la gran masa de hombres que trabajaban la tierra. Hicieron alianzas con las potencias centrales y concedieron grandes privilegios a estas, a medida que acrecentaban su propia fortuna. Para mantenerse en el poder recurrían al fraude electoral y a veces hasta la violencia.

Los sectores medios de la sociedad se fueron agrupando para defender sus derechos frente a las injusticias de los gobernantes. Así nacieron grupos socialistas, anarquistas, etc. Que luchaban  por justicia social y laboral. Pedían por una sociedad mas justa.

América creció y progresó pero esta evolución siempre estuvo atada a la necesidad de compra de los países desarrollados. Inglaterra siempre tuvo una gran injerencia y dominio sobre la evolución de la economía latinoamericana. Ellos controlaban el comercio internacional, Londres era el centro financiero del mundo, y tenían inversiones en frigoríficos, minería, centros azucareros y producción agrícola. 

En 1914 se inicia la Primera Guerra Mundial, y Europa termina destruida en 1918. Comienza una tarea de reconstrucción europea. EE.UU. sale incólume de la guerra  ahora es un país acreedor. EE.UU. no sólo era una gran potencia industrial sino también un gran productora de productos primarios. EE.UU. adquirió a bajo precios varias compañías inglesas y  francesas. Sus inversiones en poco tiempo superaron ampliamente a los capitales ingleses. En América central tuvo influencia directa sobre la economía y la política.

A partir del final de la guerra los productos primarios tuvieron una caída importante de precios y también bajaron las exportaciones, porque Europa compra a EE.UU.  lo que las economías latinas tuvieron un retroceso en su crecimiento. Consecuentemente cayeron las importaciones. 

Jueves Negro: En 1929 se caen los precios de las acciones de la bolsa de Nueva York, esta crisis afectó al poco tiempo a los bancos, empresarios y obreros de todo el planeta. La desocupación cayó a valores inimaginables. En EE.UU había 13.000.000 de desocupados y la producción industrial cayó un 50%. Los agricultores perdían sus tierras y los empresarios sus empresas. La gente perdía sus viviendas y bienes. El capitalismo estaba en crisis. Hoover era el presidente pero no le encontró una salida eficaz, hasta que Roosevelt con ideas de Keynes decide tomar medidas alejándose del liberalismo económico, ahora el estado interviene en la economía, se lo conoce como estado benefactor.

Entonces esta «crisis del capitalismo” produce:

  1. a) caída de precios internacionales
  2. b) caída de las exportaciones
  3. c) caída de la producción
  4. d) caída de los salarios
  5. e) aumento de la desocupación
  6. f) caída de los créditos internacionales

Nace el New Deal (barajar de nuevo o nuevo pacto) de Roosevelt, con medidas tendientes a aumentar la demanda de empleos realizando enormes obras civiles en todo el país.

Estado Benefactor:

  1. a) asegura empleos a costa de endeudar al estado
  2. b) asegura la salud y educación
  3. c) exenciones impositivas
  4. d) donaciones
  5. e) promociones industriales
  6. f) proteccionismo 

En América latina se detiene el crecimiento, caen los precios de los productos primarios (café, azúcar, cereales, carnes) y las exportaciones en un 50%. La importaciones se detienen. Los créditos exteriores se terminan.

América latina decide tomar un camino conocido como de “crecimiento hacia adentro” tratando ahora de producir lo que antes se importaba. También se conoce como:”industrialización por sustitución de importaciones”. Argentina también fortaleció los lazos con sus tradicional inversor inglés asegurándole grandes ganancias a sus inversiones si se le seguía comprando carnes y cereales. (pacto Roca-Runciman)

Modelo fordista o de la sustitución de importaciones

A partir de 1930, la demanda externa de productos primarios descendió; los países latinoamericanos tenían menor posibilidad de compra y no podían importar. Esta situación hizo que se optara por desarrollar la industria nacional. Primero se instalaron industrias livianas o vegetativas, hasta 1950 aproximadamente. Más tarde se incorporaron las industrias básicas o dinámicas, con inversiones directas del capital norteamericano a través de las empresas multinacionales. La industria se concentró en los puntos privilegiados por el modelo exportador. Podría decirse que la localización industrial adquirió un carácter selectivo. En la Argentina, por ejemplo, el Gran Buenos Aires concentraba en 1985 el 40% de la industria manufacturera nacional y el 48% de los empleados del sector. Estos centros dinamizados por la presencia de industrias se convierten en importantes polos de atracción para migrantes del interior de los países en busca de empleo. La urbanización empieza a tomar cada vez más vigor. Este proceso se combina con la expulsión de población del medio rural, debido a las crisis agrarias o la tecnificación de las tareas. El proceso de urbanización adquiere características impresionantes en América latina. Las ciudades latinoamericanas se van transformando en importantes focos de atracción, no sólo por la concentración

Latinoamérica buscó modernizarse en tecnología, pues debía producir nuevos productos. También el campo tuvo que conseguir mejores equipamientos. Es estado tuvo que mejorar su infraestructura civil, nuevos caminos, puentes y puertos. Debía otorgan créditos blandos a los futuros industriales y debió transformarse en empresario para los grandes proyectos de siderurgia, química y energía, ya que no había importantes aporte privados estos planes. El estado debió endeudarse, EE.UU. era su principal prestamista, Roosevelt le llamó la “política del buen vecino” y colaboró para que ese dinero llegue a los gobiernos latinoamericanos. (trataba de evitar cualquier tendencia hacia el comunismo, nacido en 1917)

Las industrias creadas fueron muy limitadas, centradas en perfumes, alimentos, electrodomésticos, bebidas, ropa, medicamentos. De EE.UU. se seguía importando: acero, máquinas y equipos  y combustibles. 

A nivel político era fundamental que haya gobiernos fuertes. Se pone en duda el liberalismo y el capitalismo, aparecen regímenes  militares o autoritarios que desean tomar el poder. Hubo 10 golpes militares de estado, donde 6 fueron exitosos. Más tarde continúan gobiernos populistas, como el de Perón en Argentina, Getulio Vargas en Brasil y Estensoro en Bolivia. Aparecen grupos socialistas que se infiltraron en el seno de los más necesitados y  provocaron estallidos sociales. 

Las economía de Centroamérica fueron muy sufridas y el pueblo reaccionó con estallidos sociales, los cuales fueron sofocados con la intervención de EE.UU. que fue digitando gobiernos que cuidaban sus intereses. Por ejemplo en Panamá estuvo Noriega, en Nicaragua Somoza, Trujillo en República Dominicana y Batista en Cuba. En Cuba los grupos revolucionarios fueron apoyados por Rusia. 

El gran endeudamiento de América latina hizo que se resquebrajara su solidez financiera y se devalúe la moneda local, creando inflación. Para salir de esta situación se fue pidiendo más créditos al exterior y “emparchando la economía”, pero a su vez la deuda se hacía cada vez mas grande. Se suponía que con buenas exportaciones se podía saldar este endeudamiento. Con la Segunda Guerra Mundial estos países logran una importante recuperación, ya que se demandaba alimentos y algo de bienes industriales (EE.UU. sólo fabricaba armas). De todas maneras había poco acero y combustibles, casi todo lo existente era para la guerra. Los países americanos se dieron cuenta de lo importante de ser productor de esta importante materia prima. (México, Brasil, Chile y Argentina siempre tuvieron una deuda controlada)

En 1959 termina la guerra con Corea, y EE.UU. nuevamente toma las riendas de economía mundial, retomando el comercio internacional con países tradicionales europeos que siempre le compraban. La tecnología estadoudinense fue en poco tiempo muy superior a la latina y logró mejores resultados en sus productos a mejor precio. Europa intensificó sus relaciones comerciales dejando de lado los productos latinos. La dependencia económica con EE.UU. estaba muy fuerte y ahora le exige que lo apoye en la guerra fría, contra el socialismo.

La exportaciones latinoamericanas caen y entra en crisis el proyecto de crecimiento hacia adentro. Se continúa buscando plata al exterior para pagar la deuda y continuar con su desarrollo industrial que ya nunca va alcanzar en calidad a EE.UU. Apenas se puede pagar los intereses de la deuda y la misma empieza a crecer.

Venezuela gran productor de petróleo queda afuera de este fenómeno americano y logró cierta autarquía.(Con Honduras pasó algo parecido)

1973: Conflicto en Medio Oriente (Guerra de Youn Kipur), EE.UU. apoya a Israel con armas y equipos bélicos en el medio oriente, la OPEP decide limitar la exportación de petróleo hasta tanto no se desarme la zona de guerra. El precio del barril de petróleo se multiplica por 3. Todos los subproductos aumentan notablemente. Los países de la OPEP multiplican sus ganancias.

Aparecen los “petrodólares” árabes en los bancos americanos. Ese dinero es destinado a América Latina en préstamos sin muchas exigencias y controles. Comienza la patria financiera. La plata dulce, aparecen cientos de bancos y financieras. La clase media estaba contenta, se viajaba por todo el mundo y había productos importados de lo que se busque. Estaba de moda el “deme dos”.  (gracias a ese dinero el Muro de Berlín se mantuvo hasta 1991, Rusia estaba destrozada económicamente)

Entre 1972 y 1976 comienza una nueva oleada de gobierno de facto, en Bolivia, Chile, Uruguay, Perú y Argentina, los militares tomaron en gobierno y establecieron rígidas dictaduras. Había que luchar contra el comunismo de Cuba, comienza el adoctrinamiento: La Doctrina de Seguridad Nacional, el enemigo no está sólo afuera, está adentro, puede ser tu amigo, alguien de tu familia, cualquier ser es cuestionado, …ante la duda: hay que borrarlo.

Estos gobiernos tenían el apoyo total de los EE.UU. que los consideraba un aliado en la guerra contra los revolucionarios de izquierda.

Tres características tuvieron todos estos gobiernos:

1-Autoritarismo excesivo.

2-Presencia militar en todos los rincones del país

3-Endeudamiento económico, que gran parte se usó para armas de guerra. Había plata de sobra, se sigan los lineamientos de la gran potencia del norte.

Escapan a esta constante: Brasil y México.

Llega la década del 80, casi todos los países latinoamericanos no pueden pagar los intereses, menos el capital.

En 1982 se cae México, que decide suspender el pago de los intereses.

Efecto Tequila: Se desata una crisis generalizada en todo Latinoamérica. Se cortaron los créditos, se aumentaron los intereses sobre el dinero prestado, y la deuda subió espectacularmente, y ya no hay más créditos para pagar los intereses.

Aparece “el Gran Brady”,  secretario del Tesoro de EE.UU., una especie de ministro de economía de los países latinos, lanza un plan para toda Latinoamérica, el Plan Brady. Se pensó que era la solución final al tema de la deuda Sudamérica: el canje de deuda (con estos bonos recotizados, más tarde compran todas las empresas nacionales)

Frente a este caos, no sólo económico, sino también social, los militares debieron retirarse del gobierno y comenzó una apertura democrática. En Argentina se retiraron luego de la Guerra de Malvinas.

Estos nuevos gobiernos debieron enfrentar “la herencia” y aplicaron severos ajustes, que sólo sirvió para pagar la deuda. Estos ajuste se aplicaron desigualmente, y como siempre, los más perjudicados fueron los de las clases medias y bajas.  Los países debieron luchar contra brotes inflacionarios que como en el caso de Bolivia llegó al 11750% en 1985. Argentina 672% (1988), Perú 667%, Brasil 586% son sólo algunos ejemplos.

Consecuencias: Aumentó de la pobreza,  deserción escolar,  problemas de  salud, educación y un crecimiento importante de la violencia callejera.

Latinoamérica Hoy: Como resultado del gran endeudamiento en la década de los 70, el crecimiento de toda Latinoamérica es muy dependiente de la existencia de créditos baratos. Para conseguirlos deben cumplir con las orientaciones económicas neoliberales que elaboran los organismo financieros internacionales como el F.M.I. que sólo favorece a grandes grupos económicos nacionales y extranjeros. La deuda por otra parte no deja de crecer, en 1985 era de 350 millones de dólares hoy es estimada en 700 millones.

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LECTURA COMPLEMENTARIA:

La Economía en América Latina

La Globalización Económica se vio fortalecida después de la desaparición de la URSS y la caída del socialismo, cuando se desarmó la división bipolar del mundo formado por un bloque de países capitalistas, dirigidos por EE.UU. y por otro de países comunistas, liderados por la URSS. Como resultado el capitalismo se presenta como el sistema dominante en el ámbito mundial.

Los países con antiguas economías socialistas, como los que hoy forman la Comunidad de Estados Independientes (CEI), todavía están resolviendo las dificultades surgidas de su traspaso a una economía de mercado. Entre uno y otro polo, se encuentran aquellos países que se rigen por una economía capitalista pero que le dan un papel importante al Estado en el área del desarrollo social; se trata del caso de algunos países de Europa nórdica, como Suecia, Noruega o Dinamarca, donde prevalecen las llamadas “socialdemocracias”.

Latinoamérica: algunas comparaciones

El camino seguido por América latina ha sido muy distinto de los países asiáticos que analizamos anteriormente. Esta región dispuso de una economía agro exportadora tradicional de donde obtener dinero para invertir en la industria. Los nuevos países industrializados, en cambio, no contaron con estoy por ello ahorraron lo máximo posible, siguiendo el modelo japonés.

Al no contar con excedentes de dinero por no desarrollar una actividad exportadora de materias primas9 necesariamente llevaron a cabo una política económica austera y más prudente que la de América latina. Cuando los préstamos extranjeros aumentaron, se utilizaron para incrementar la inversión y las exportaciones de manufacturas y. lentamente, fueron reemplazados por el ahorro nacional.

En América latina, por el contrario, se solicitan préstamos para pagar préstamos, con lo que se constituye un círculo vicioso. n el marco de la globalización, el sistema socioeconómico de América latina tiene numerosas dificultades que se vinculan principalmente al peso de la deuda contraída, a la expansión de las empresas transnacionales sin ningún tipo de control y al aumento del desempleo.

Otro elemento importante se relaciona con la aplicación de políticas de ajuste del Estado. Como vimos, dichas políticas neoliberales consisten en la disminución del papel el Estado en el desarrollo social yen la privatización de empresas y servicios públicos. La falta de trabajo provoca una disminución en el consumo: las familias que ven bajar sus ingresos intentan ahorrar gastar menos. Esto, finalmente, hace que pequeñas empresas terminen cerrando.

De este modo, a partir de la segunda mitad de la década del setenta, se acentuaron los obstáculos al crecimiento. Sólo el Brasil promovió exportaciones no tradicionales para proteger el desarrollo industrial yen menor medida, México. En el Brasil, en 1998, el 55% del total de las exportaciones de mercancías correspondía a manufacturas; en México, esta cifra se elevaba a 8%; en la Argentina, en cambio, era de un 35%. La composición de las exportaciones constituye un indicador de los rasgos productivos de un país. Sin embargo, puede resultar engañoso en aquellos casos donde esta producción se reduce a ensamblar piezas producidas en otras partes del mundo.

El Brasil se animó a desafiar la crisis de mediados de los setenta de otra manera. Hacia fines de la década, exportaba menos de lo que gastaba en importar petróleo yen pagar la deuda; por eso, utilizaba financiamiento externo para pagar el resto dE sus importaciones. Ante esto, realizó enormes esfuerzos para restringir el consumo de petróleo, desarrollar fuentes alternativas de energía, sustituir importaciones, y diversificar y aumentar sus exportaciones, sobre todo de manufacturas. Esta política contrastaba con la del resto de los países, que desmantelaron su sector industrial y abrieron su economía a las importaciones, al tiempo que aumentaban su deuda externa.

En general, la reestructuración económica impactó de manera negativa en América latina. La creciente participación extranjera en las actividades productivas, financieras y bancarias fue desplazando a los grupos económicos locales. Hoy en día es muy habitual la venta de empresas nacionales. El dinero obtenido por los empresarios extranjeros no siempre se reinvierte en el lugar: a veces, se fuga a un banco del exterior.

La falta de diversificación del sector industrial también se manifiesta en el comportamiento de algunas empresas latinoamericanas que buscan insertarse en el mercado mundial, en el marco de la globalización. En efecto, estas empresas transnacionales de origen latinoamericano se vinculan a las actividades primarias o a los productos industrializados asociados al sector.

Inversión Extranjera Por País en A.L.

Un caso argentino

Las empresas argentinas de la alimentación pasaron en poco tiempo al control de las empresas transnacionales. La empresa francesa Danone adquirió el 51% de Bagley, compró la mitad de Villa del Sural grupo Pulenta y se asoció para la elaboración de leches saborizadas, quesos y postres con La Serenísima. Stani se vendió a la inglesa Cadbury; La Montevideana pasó a manos de Philip Morris; Nestlé absorbió a Noel; Bonafide quedó bajo la órbita de Carrozi (“holding” chileno); la inglesa Grand Metropoli tan compró La Salteña y luego fue adquiriendo Cinzano, bodegas Navarro Correa y vinos Rodas; también adquirió la cadena Delicity y además es propietaria de la cadena Burger King, que posee decenas de locales en la Argentina.

Las empresas de la alimentación buscan su integración al mercado brasileño (como el grupo nacional Bungey Born,dueño de Molinos). Fuera de este proceso vertiginoso de venta sólo quedan Arcor, Molinos y Sancor.

Antes de 1990, las multinacionales tenían plantas con la producción completa del mismo bien en distintos países. Hoy se produce coordinadamente entre las filiales y las matrices, con un nivel homogéneo de calidad, lo que permite el desarrollo de marcas globales. Danoney Nabisco retiraron a Bagley y Terrabusi de la Bolsa local, inauguraron depósitos robotizados que funcionan online tercíarizaron el resto de la distribución y negocian desde otro país con los dueños de los grandes supermercados.

HOLDING
Agrupamiento de empresas pertenecientes a capitales individuales para asegurarla valoración de éstos. Los agrupamientos de empresas conducen a la formación de grupos económicos con distintas situaciones de integración. El “holding’ es la empresa madre” que rige el funcionamiento del conjunto de empresas que constituyen exclusivamente un grupo económico.

TERCIARIZAR
Estrategia comercial por la cual una gran empresa se desliga de la comercialización con sectores minoristas subcontratando a otras. Dichas empresas se convierten en intermediarios en la cadena de distribución y en responsables de la venta a los pequeños y medianos clientes.

DISTRIBUCION DE LA POBLACION QUE VIVE CON MENOS DE 1U$S POR DIA

Las Intervenciones de Estados Unidos en el Mundo Influencia de EE.UU

Las Intervenciones de Estados Unidos en el Mundo

INTRODUCCIÓN: Durante el siglo XIX, las “trece colonias” que se habían independizado del Reino Unido en 1783 comenzaron la gran marcha hacia el Oeste”, una increíble expansión territorial, que alcanzó las costas del Pacífico. Numerosos inmigrantes, procedentes de toda Europa, sobre todo británicos, iniciaron la explotación de sus casi ilimitados recursos naturales.

Al mismo tiempo, la joven nación se organizó en una democracia estable que superó la crisis interna surgida con la guerra de Secesión (1861-1865) entre los Estados del sur y los Estados del norte, que con su victoria mantuvieron la unión del país y abolieron la esclavitud. El crecimiento económico convirtió a los Estados Unidos en una gran potencia industrial y su influencia se ha dejado sentir desde entonces en los grandes acontecimientos mundiales.

inicios de ee.uu. con su independencia en1776

LAS INTERVENCIONES DE ESTADOS UNIDOS EN EL MUNDO:

DAKOTA DEL SUR, 1890
Tropas: 300 indios Dakota masacrados en Wounded Knee.

ARGENTINA, 1890
ropas: protección de los intereses de Buenos Aires.

CHILE, 1891
Tropas: choque de los infantes de marina con los nacionalistas rebeldes.

HAITÍ, 1891
Tropas: derrota de la rebelión de los trabajadores negros en la isla Navassa. reivindicada por EE.UU.

DAHO, 1892
Tropas: el ejército aplasta la huelga de los mineros en las minas de plata.

HAWAI, 1893
Fuerzas navales, tropas: derrota y anexión del reino independiente.

CHICAGO, 1894
Tropas: aplastamiento de la huelga de ferrocarriles, 34 muertos.

NICARAGUA, 1894
Tropas: ocupación durante un mes de Bluefields.

CHINA, 1894-1895
Fuerzas navales, tropas: la infantería de marina entra en la guerra chino-japonesa.

COREA, 1894-1896
Tropas: la infantería de marina queda retenida en Seúl durante la guerra.

PANAMÁ, 1895
Tropas, fuerzas navales: la infantería de marina desembarca en una provincia colombiana.

NICARAGUA, 1896
Tropas: la infantería de marina desembarca en el puerto de Corinto.

CHINA, 1898-1900
Tropas: ejércitos extranjeros luchan contra la rebelión de los boxer.

FILIPINAS, 1898-1910
Fuerzas navales, tropas: arrebatada a España; seiscientos mil filipinos muertos.

CUBA, 1898-1902
Fuerzas navales, tropas: arrebatada a España; todavía se mantiene una base naval.

PUERTO RICO, 1898
Fuerzas navales, tropas: arrebatado a España; la ocupación continúa.

GUÁN, 1898
Fuerzas navales, tropas: arrebatada a España; todavía se utiliza como base.

MINNESOTA, 1898
Tropas: el ejército combate a los chippewa en Leech Lake.

NICARAGUA, 1898
Tropas: la infantería de marina desembarca en el puerto de San Juan del Sur.

SAMOA, 1899
Tropas: combate por la sucesión al trono.

NICARAGUA, 1899
Tropas: la infantería de marina desembarca en el puerto de Bluefields.

IDAHO, 1899-1901
Tropas: el ejército ocupa la región minera de Coeur d’Alene.

OKLAHOMA, 1901
Tropas: el ejército lucha contra la rebelión de los indios creek.

PANAMÁ, 1901 -1914
Fuerzas navales, tropas: se le desmiembra de Colombia en 1903; se le anexiona a la Zona del Canal en 1914-1999.

HONDURAS, 1903
Tropas: la infantería de marina interviene en la revolución.

REPÚBLICA DOMINICANA, 1903-1904
Tropas: protección de los intereses norteamericanos durante la revolución.

COREA, 1904-1905
Tropas: la infantería de marina desembarca allí durante la guerra ruso-japonesa.

CUBA, 1906-1909
Tropas: la infantería de marina desembarca allí durante unas elecciones democráticas.

NICARAGUA, 1907
Tropas: se establece el protectorado de la «Diplomacia del Dólar».

HONDURAS, 1907
Tropas: la infantería de marina desembarca allí durante la guerra con Nicaragua.

PANAMÁ, 1908
Tropas: la infantería de marina interviene en la impugnación de las elecciones.

NICARAGUA, 1910
Tropas: la infantería de marina desembarca en Bluefields y Corinto.

HONDURAS, 1911
Tropas: protección de los intereses de EE.UU. durante la guerra civil.

CHINA, 1911-1941
Fuerzas navales, tropas: ocupación continua, con estallidos violentos.

CUBA, 1912
Tropas: protección de los intereses de EE.UU. en La Habana.

PANAMÁ, 1912
Tropas: la infantería de marina desembarca allí durante una elección conflictiva.

HONDURAS, 1912
Tropas: la infantería de marina protege los intereses económicos norteamericanos.

NICARAGUA, 1912-1933
Tropas, bombardeos: veinte años de ocupación, combate a las guerrillas.

MÉXICO, 1913
Fuerzas navales: evacuación de los norteamericanos durante la revolución.

REPÚBLICA DOMINICANA, 1914
Fuerzas navales: lucha contra los rebeldes sobre Santo Domingo.

COLORADO, 1914
Tropas: el ejército rompe la huelga de los mineros.

MEXICO, 1914-1918
Fuerzas navales, tropas: llevan a cabo una serie de intervenciones contra los nacionalistas.

HAITÍ, 1914-1934
Tropas, bombardeos: diecinueve años de ocupación, después de las revueltas.

REPÚBLICA DOMINICANA, 1916-1924
Tropas: la infantería de marina la ocupa durante ocho años.

CUBA, 1917-1 933
Tropas: ocupación militar; protectorado económico.

PRIMERA GUERRA MUNDIAL, 1917-1918
Fuerzas navales, tropas: hundimiento de navíos; lucha contra Alemania.

RUSIA, 191 8-1922
Fuerzas navales, tropas: cinco desembarcos para combatir a los bolcheviques.

PANAMÁ, 1918-1920
Tropas: «función policial» durante los disturbios tras las elecciones.

YUGOSLAVIA, 1919
Tropas: la infantería de marina interviene a favor de Italia contra los serbios y los dálmatas.

HONDURAS, 1919
Tropas: la infantería de marina desembarca durante la campaña electoral.

GUATEMALA, 1920
Tropas: intervención de dos semanas contra los unionistas.

WEST VIRGINIA, 1920-1921
Tropas, bombardeo: el ejército interviene contra los mineros.

TURQUÍA, 1922
Tropas: lucha contra los nacionalistas de Smirna.

CHINA, 1922-1927
Fuerzas navales, tropas: despliegue durante la revuelta nacionalista.

HONDURAS, 1924-1925
Tropas: desembarcan dos veces durante la disputa electoral.

PANAMÁ, 1925
Tropas: la infantería de marina acaba con la huelga general.

CHINA, 1927-1 934
Tropas: la infantería de marina se aposta a lo largo del país.

EL SALVADOR, 1932
Fuerzas navales: se envían buques de guerra durante la revolución de Farabundo Martí.

WASHINGTON DC, 1932
Tropas: el ejército acaba con la protesta contra el veto al bono.

SEGUNDA GUERRA MUNDIAL, 1941-1945
Fuerzas navales, tropas, bombardeos, armas nucleares: lucha contra el
Eje durante tres años; primera guerra atómica.

DETROIT, 1943
Tropas: el ejército reprime la rebelión de los negros.

IRÁN, 1946
Amenaza nuclear: se conmina a las tropas soviéticas a abandonar el norte (Azerbaiyán iraní).

YUGOSLAVIA, 1946
Fuerzas navales: respuesta al derribo de un avión estadounidense.

URUGUAY 1947
Amenaza nuclear: despliegue de bombardeos como muestra de fuerza.

GRECIA, 1947-1949
Operación de comandos: EE.UU. dirige la extrema derecha durante la guerra civil.

CHINA, 1948-1949

Tropas: la infantería de marina evacua a los norteamericanos antes de la victoria comunista.

ALEMANIA, 1948
Amenaza nuclear: bombarderos atómicos protegen el puente aéreo berlinés.

FILIPINAS, 1948-1954
Operación de comandos: la CIA dirige la guerra contra la rebelión huk.

PUERTO RICO, 1950
Operación de comandos: aplastamiento de la rebelión independentista en Ponce.

COREA, 1950-1953
Tropas, fuerzas navales, bombardeos, amenazas nucleares: EE.UU. y Corea del Sur luchan contra China y Corea del Norte, hasta llegar a un punto muerto; se amenaza a Corea con la bomba A en 1950, y a China en 1953. Todavía se mantienen bases allí.

IRAN, 1953
Operación de comandos: la CIA derriba la democracia y alza al poder al sha.

VIETNAM, 1954
Amenaza nuclear: se ofrecen bombas a Francia para utilizarlas contra el cerco.

GUATEMALA, 1954
Operación de comandos, bombardeos, amenaza nuclear: la CIA dirige la invasión de los exiliados después de que el nuevo gobierno haya nacionalizado las tierras de empresas norteamericanas; los bombarderos tienen bases en Nicaragua.

EGIPTO, 1956
Amenaza nuclear, tropas: se conmina a los soviéticos a mantenerse fuera de la crisis de Suez; la infantería de marina evacua a los extranjeros.

LÍBANO, 1958
Tropas, fuerzas navales: la infantería de marina ocupa el país contra los rebeldes.

IRAK, 1958
Amenaza nuclear: se advierte a Irak de que no invada Kuwait.

CHINA, 1958
Amenaza nuclear: se advierte a China de que no entre en las islas de Taiwán.

PANAMÁ, 1958
Tropas: las protestas contra la bandera se convierten en una confrontación.

VIETNAM, 1960-1975
Tropas, fuerzas navales, bombardeos, amenazas nucleares: combate a la revuelta de Vietnam del Sur y a Vietnam del Norte; uno a dos millones de muertos en la guerra más larga de EE.UU.; amenazas con la bomba atómica en 1968 y 1969.

CUBA, 1961
Operación de comandos: fracasa la invasión de los exiliados, dirigida por la CIA.

ALEMANIA, 1961
Amenaza nuclear: alerta durante la crisis del Muro de Berlín.

CUBA, 1962
Amenaza nuclear: bloqueo naval durante la crisis de los misiles; casi se entra en guerra con la URSS.

LAOS, 1962
Operación de comandos: levantamiento militar durante la guerra de guerrillas.

PANAMÁ, 1964
Tropas: se dispara a los panameños por exigir la devolución del canal.

INDONESIA, 1965
Operación de comandos: golpe militar asistido por la CIA, con un millón de muertos.

REPÚBLICA DOMINICANA, 1965-1966
Tropas, bombardeos: la infantería de marina desembarca allí durante la campaña electoral.

GUATEMALA, 1966-1967
Operación de comandos: los boinas verdes intervienen contra los rebeldes.

DETROIT, 1967
Tropas: el ejército lucha contra los negros; 43 muertos.

ESTADOS UNIDOS, 1968
Tropas: tras el asesinato de King, despliegue de veintiún mil soldados en las ciudades.

CAMBOYA, 1969-1975
Bombardeos, tropas, infantería de marina: hasta dos millones de muertos en una década de bombardeos, hambruna y caos político.

OMÁN, 1970
Operación de comandos: EE.UU. dirige la invasión por el mar de Irán.

LAOS, 1971 -1 973
Operación de comandos, bombardeos: EE.UU. dirige la invasión sur vietnamita; «bombas-alfombra» en el campo.

DAKOTA DEL SUR, 1973
Operación de comandos: el ejército dirige el sitio a los dakotas de Wounded Knee.

ORIENTE PRÓXIMO, 1973
Amenaza nuclear: alerta mundial durante la guerra de Oriente Próximo.

CHILE, 1973
Operación de comandos: la CIA respalda un golpe que derroca al presidente marxista elegido.

CAMBOYA, 1975
Tropas, bombardeos, gas: captura de un navío, veintiocho mueren al estrellarse un helicóptero.

ANGOLA, 1976-1992
Operación de comandos: la CIA ayuda a los rebeldes, a los que Sur África respalda.

IRÁN, 1980
Tropas, amenaza nuclear, bombardeo fracasado: incursión para rescatar a los rehenes de la embajada; ocho escuadrones mueren en accidente de  helicóptero; se advierte a los soviéticos de que no se envuelvan en la revolución.

LIBIA, 1981
Reactores navales: derribo de dos reactores libios durantes unas maniobras.

EL SALVADOR, 1981-1992
Operación de comandos, tropas: asesoría, sobre vuelos como ayuda contra la guerra de los rebeldes; los soldados tienen un breve envolvimiento en un choque con rehenes.

NICARAGUA, 1981 -1 990
Operación de comandos, fuerzas navales: la CIA dirige la invasión de los exiliados (Contras); coloca minas en la bahía contra la revolución.

LíBANO, 1982-1 984
Fuerzas navales, bombardeos, tropas: la infantería de marina expulsa a la OLP y respalda a los falangistas; bombardeos navales; bombardeos sobre las posiciones musulmanas y sirias.

HONDURAS, 1983-1 989
Tropas: las maniobras ayudan a construir las bases próximas a las fronteras.

GRANADA, 1983-1984
Tropas, bombardeos: invasión cuatro años después de la revolución.

IRÁN, 1986
Reactores: derribo de dos aviones a reacción iraníes sobre el Golfo Pérsico.

LIBIA, 1986
Bombardeo, fuerzas navales: incursiones aéreas para derribar al gobierno nacionalista.

BOLIVIA, 1986
Tropas: el ejército respalda las incursiones en una región productora de cocaína.

IRÁN, 1987-1988
Fuerzas navales, bombardeos: EE.UU. interviene al lado de Irak durante la guerra.

LIBIA, 1989
Reactores navales: derribo de dos reactores libios.

ISLAS VÍRGENES, 1989
Tropas: agitación en Saint Croix Black después de una tormenta.

FILIPINAS, 1989
Aviones a reacción: se proporciona cobertura aérea al gobierno, contra el golpe.

PANAMÁ, 1989-1990
Tropas, bombardeo: veintisiete mil soldados derrocan al gobierno nacionalista; se arrestan los líderes; más de dos mil muertos.

LIBERIA, 1990
Tropas: evacuación de extranjeros durante la guerra civil.

ARABIA SAUDÍ, 1990-1991
Tropas, reactores: contraataque a Irak después de que invada Kuwait; despliegue de quinientos cuarenta mil soldados en Omán, Qatar, Bahrain, Emiratos Árabes Unidos e Israel.

IRAK, 1990
Bombardeos, tropas, fuerzas navales: bloqueo de los puertos iraquíes y jordanos; incursiones aéreas; más de doscientos mil muertos en la invasión de Irak y Kuwait; zona de prohibición aérea sobre el norte kurdo y el surshiita; destrucción a gran escala de la fuerza militar iraquí.

KUWAIT 1991
Fuerzas navales, bombardeos, tropas: se respalda el retorno al trono de la familia real kuwaití.

LOS ÁNGELES, 1992
Tropas: despliegue del ejército y de la infantería de marina contra el levantamiento en contra de la policía.

SOMALIA, 1992-1994
Tropas, fuerzas navales, bombardeos: EE.UU. conduce la ocupación por parte de las Naciones Unidas durante la guerra civil; incursiones contra una facción de Mogadiscio.

YUGOSLAVIA, 1992-1994
Fuerzas navales: la OTAN bloquea Serbia y Montenegro.

BOSNIA, 1993-1995
Reactores, bombardeos: se patrulla la zona de prohibición aérea durante la guerra civil; derribo de aviones; se bombardea a los serbios.

HAITÍ, 1994-1996
Tropas, fuerzas navales: bloqueo contra el gobierno militar; las tropas restauran el gobierno del presidente Aristide tres años después del golpe.

CROACIA, 1995
Bombardeos: se atacan los aeródromos serbios en Krayina antes de la ofensiva croata.

ZAIRE (CONGO), 1996-1 997
Tropas: infantería de marina en los campos de refugiados hutus ruandeses, en el área donde empieza la revolución congolesa.

LIBERIA, 1997
Tropas: los soldados se encuentran bajo fuego, durante la evacuación de extranjeros.

ALBANIA, 1997
Tropas: los soldados se encuentran bajo fuego, durante la evacuación de extranjeros.

SUDÁN, 1998
Misiles: se ataca una fábrica de productos farmacéuticos, sospechosa de producir un gas nervioso «terrorista».

AFGANISTÁN, 1998
Misiles: ataque a los antiguos campos de entrenamiento de la CIA, utilizados por los fundamentalistas islámicos a los que se supone que atacaron las embajadas.

IRAK, 1998
Bombardeos, misiles: cuatro días de incursiones aéreas intensiva, después de que los inspectores de armas alegaran obstrucciones por parte de Irak.

YUGOSLAVIA, 1999
Bombardeos, misiles: incursiones aéreas masivas de la OTAN después que Serbia se negara a retirarse de Kosovo.

YEMEN, 2000
Fuerzas navales: ataque suicida con bomba al Cole de EE.UU.

MACEDONIA, 2001
Tropas: las tropas de la OTAN se deshacen y desarman parcialmente a les rebeldes albaneses.

ESTADOS UNIDOS, 2001
Reactores, fuerzas navales: respuesta a los ataques de aviones secuestrados.

AFGANISTÁN, 2001
Movilización masiva de EE.UU. para atacar a los talibanes y a Bin Laden
La guerra podría expandirse a Irak, Sudán y más allá.

Fuente Consultada: ¿Porque la Gente Odia EE.UU.? Sardar-Davies

Ver: La Industria Aeronaútica en los Estados Unidos

America Latina en el Mundo Guerra por los recursos naturales?

América Latina en el Mundo –
¿Guerra Por los Recursos Naturales?

BEIJING – WASHINGTON D.C. – CIUDAD DE MÉXICO – BUENOS AIRESLa vieja izquierda y la vieja derecha latinoamericanas sostienen que los próximos conflictos mundiales serán por los recursos naturales, y que la prioridad de los países de la región debería ser proteger la soberanía nacional contra los intentos de las grandes potencias de adueñarse de esos recursos. Suena bonito, pero refleja una realidad mundial que pasó a la historia hace mucho tiempo. A diferencia de lo que ocurría hace dos siglos, cuando las materias primas eran una fuente clave de riqueza, hoy día la riqueza de las naciones yace en la producción de ideas.

El siglo XXI es el siglo del conocimiento.

Las materias primas no sólo dejaron de ser una garantía de progreso, sino que en muchos casos son una condena al fracaso. Para muestra, basta mirar cualquier mapa: muchos países con enormes recursos naturales están viviendo en la pobreza, mientras que otros que no los tienen se encuentran entre los más prósperos del mundo, porque han apostado a la educación, la ciencia y la tecnología.

El índice de los países con ingresos per cápita más altos del mundo está encabezado por Luxemburgo, con 54.000 dólares por habitante, que tiene un territorio minúsculo y no vende materia prima alguna.

“En los siglos pasados, cuando el desarrollo económico se basaba en la agricultura, o en la producción industrial masiva, ser más grande y rico en recursos naturales, tener más gente, era una ventaja. Hoy día, es una desventaja”, afirma Juan Enríquez Cabot, el académico mexicano que fue profesor de la Escuela de Negocios de Harvard y escribió varios libros sobre el desarrollo de las naciones.

La ex Unión Soviética, el país con más recursos naturales del mundo, colapsó. Y ni Sudáfrica con sus diamantes, Arabia Saudita, Nigeria Venezuela y México con su petróleo, ni Brasil y la Argentina con s productos agrícolas, han logrado superar la pobreza.

La mayoría de tos países tienen hoy más pobres que hace veinte años. Por el contrario naciones sin recursos naturales, como Luxemburgo, Irlanda, Liechtetein, Malasia, Singapur, Taiwan, Israel y Hong Kong, están entre las que tienen los ingresos per cápita más altos del mundo.

SingapurEl caso de Singapur es especialmente notable.

Era una colonia británica sumida en la pobreza, que recién se convirtió en país en 1965, era tan pobre que sus líderes políticos habían acudido a la vecina Malasia para pedir ser anexados, y regresaron con las manos vacías: Malasia se negó, pensando que hacerse cargo del territorio de Singapur se un pésimo negocio.

En agosto de 1965, cuando Singapur se independizó, el Sydney Morning Star de Australia señalaba que “no hay nada la situación actual que permita prever que Singapur será un país viable”.

Sin embargo, Singapur se convirtió rápidamente en uno de: países más ricos del mundo. Su presidente, Lee Kuan Yew, que ha sido abogado de los sindicatos comunistas, concentró todos sus esfuerzos en la educación.

Convirtió el inglés en idioma oficial en 1978 dedicó a atraer empresas tecnológicas de todas partes del mundo comienzo del siglo XXI, el ingreso per cápita de Singapur era prácticamente igual al de Gran Bretaña, el imperio del que se había independizado. Y tal como lo relatamos en un capítulo anterior, Irlanda siempre había sido la hermana pobre de Gran Bretaña, hasta que su revolución tecnológica le permitió superarla.

LA GUERRA POR LO RECURSOS
Según Noan Chomsky en «Ambiciones Imperiales»

Ese es un factor muy presente en toda dominación, pero no siempre es el único. Por ejemplo, Reino Unido no pretendía controlar Palestina por sus recursos naturales, sino por su situación geoestratégica. En la ambición de dominio y control intervienen muchos factores, pero sin duda la búsqueda de recursos es uno muy habitual. Pensemos en la conquista estadounidense de Texas y de la mitad, aproximadamente, del territorio de México hace 150 años.

Por lo general, no se la suele tildar de guerra por los recursos naturales de un país, pero en realidad lo fue. No tienes más que echar un vistazo a lo que estaban haciendo los demócratas jacksonianos, como James K. Polk y otros políticos de la época. Estaban intentando hacer exactamente lo mismo de lo que se acusó de estar intentando hacer a Sadam Husein en 1990 cuando invadió Kuwait: hacerse con el monopolio de uno de los principales recursos energéticos del mundo.

La diferencia es que hace 150 años se trataba del algodón y lo decían sin tapujos. El algodón servía de combustible para la Revolución Industrial exactamente del mismo modo que hoy el petróleo lo es para el mundo industrializado. Uno de los objetivos que se perseguía al conquistar esos territorios, sobre todo el de Texas, fue asegurar a Estados Unidos el monopolio del algodón y someter a Gran Bretaña a nuestros deseos, ya que nosotros controlaríamos el recurso del que ellos dependían para sobrevivir. Reino Unido era la primera potencia industrial del mundo, y Estados Unidos era en aquel entonces una potencia industrial menor.

Además, recuerda que Reino Unido era el gran enemigo del momento, una poderosa fuerza que estaba impidiendo la expansión estadounidense hacia el norte, por Canadá, y hacia el sur, por Cuba. Así pues, se trató de una guerra por el control de unos recursos energéticos, en su sentido más profundo, si bien hubo otros factores en juego. No es un caso infrecuente. Por ejemplo, la conquista israelí de la Ribera Occidental responde, en parte, a su deseo de apoderarse de las reservas de agua, cosa que Israel necesita, pero hay muchas otras razones.

Fuente Consultada: Cuentos Chinos de Andrés Oppenheimer