Los Barcos de los Españoles (Nao)

La Colonización en Norteamérica Virginia La Primera Colonia

También comenzó por un fracaso la primera tentativa de colonización inglesa en América del Norte. Este fracaso estaba relacionado con el conflicto que enfrentaba la España de Felipe II a la Inglaterra de Isabel I. Antes que la guerra abierta desembocara en el famoso desastre de la Armada Invencible (1588), corsarios como Hawkins y Drake atacaban a los galeones que transportaban el oro de las colonias españolas.

Sir Richard Hakluyt, gran cronista de las exploraciones, preconizaba el establecimiento de fuertes en la costa este de América, para servir de base contra las rutas marítimas de España. Sir Humphrey Gilbert obtuvo una autorización de la Reina para ocupar aquellos «países paganos que no fuesen aún posesiones de otros príncipes cristianos». Junto a las preocupaciones guerreras, la religión desempeñaba su papel: conversión de los paganos, nostalgia de un Edén, de una tierra virgen en la que nadie había vivido todavía.

El hermanastro de Sir Gilbert, Walter Raleigh, uno de los favoritos de Isabel, envió varios navios que descubrieron en 1584 la isla de Roanoke (en la costa de la actual Carolina del Norte). Después de la primera tentativa, más de cien colonos se instalaron en la isla bautizada con el nombre de Virginia en honor de la «reina virgen» (1587).

Walter Raleigh

Walter Raleigh

Cuatro años más tarde, no se encontró ni la huella de estos desgraciados, víctimas sin duda de las epidemias, del hambre y de las matanzas. Pero el sueño de Virginia perduraba tenaz: esta América del Norte subtropical podía ser un nuevo Eldorado.

En 1606, la Compañía de Londres, administrada por un Consejo de Virginia, empresa privada bajo intervención real, envió tres navios y ciento cuarenta y tres colonos. La flota entró en la bahía de Chesapeake, remontó un rió que fue bautizado con el nombre de James, en honor del Rey, así como el establecimiento de Jamestown.

La expedición tenía como finalidad construir una flota mercante, propagar la Biblia, comerciar y buscar oro. Se trataba, igualmente, de establecer una colonia protestante inglesa para oponerse a una expansión española hacia el Norte, a partir de Florida. Los primeros años fueros terribles y el jefe, John Smith, evitó un desastre gracias a su energía. En el año 1610, no quedaban más que sesenta supervivientes dispuestos a abandonar su empresa, cuando llegó una flota de refuerzo con un nuevo gobernador, Lord de la Warr.

John Smith

En 1612, John Rolfe, célebre por su matrimonio con Pocahontas, la hija de un jefe indio, plantó tabaco importado de las Antillas, pero los progresos fueron lentos, por falta de mano de obra, hasta que en 1629 se introdujeron los primeros esclavos negros.

Pocahontas

Pocahontas y su hijo

Al lado del gobernador, los colonos constituyeron una asamblea para que les representara. Pero fueron diezmados por una terrible matanza en 1622; dos años más tarde, la carta de la Compañía fue revocada y Virginia pasó a ser colonia real. Sin embargo, Virginia no era ya el único establecimiento inglés, pues el «Mayflower» había atracado, en septiembre de 1620, más al norte, en la bahía del Cabo Cod.

EL «MAYFLOWER» Y   LA COLONIA DE MASSACHUSSETS
Otra América va a nacer y a desenvolverse en esta «Nueva Inglaterra», diferente de Virginia no solamente por el clima, sino por su origen y sus tradiciones.

Los virginianos eran comerciantes y colonos instalados bajo patrocinio real. Los «Padres Peregrinos» del «Mayflover» son disidentes religiosos. La iglesia anglicana oficial chocaba contra muchos fieles por su mantenimiento de la jerarquía y su ceremonial todavía demasiado semejante al católico.

De ahí nacieron las corrientes «puritanas» (querían purificar la iglesia de todo compromiso con el Catolicismo), llamadas también independientes o separatistas, las cuales, a diferencia de los anglicanos o presbiterianos de Escocia, buscaban una relación inmediata entre Dios y el creyente, rechazaban todo intermediario entre Dios y los fieles (el padre de familia, con la lectura de la Biblia, podía bastar) y reivindicaban una libertad total en la interpretación de las Escrituras y de los dogmas; además, en sus prácticas religiosas estaban influidos por un riguroso calvinismo.

Estos eran perseguidos por la Iglesia oficial de los primeros Estuardos. Algunos habían huido ya a Holanda cuando decidieron ir a buscar en el Nuevo Mundo la libertad de «orar en paz». Negociaron con la Compañía de Virginia, encontraron quien les financiara y embarcaron ciento dos pasajeros en el «Mayflower». A causa de la tempestad, el capitán perdió la ruta y en lugar de arribar a Virginia, arrojó el ancla el 21 de diciembre de 1620 cerca del Cabo Cod. Anteriormente, los pasajeros habían firmado el famoso Covenant, pacto por el cual se comprometían a permanecer juntos y a obedecer las reglas establecidas en común.

Barco

Barco «Mayflowers» en su Viaje a America del Norte

No había funcionarios reales, como en Virginia, y los Peregrinos formaron una especie de pequeña democracia independiente, cuyo primer gobernador fue John Carver. Los comienzos de la ciudad de Plymouth fueron dramáticos a causa del invierno, y más de la mitad de la colonia murió. A partir de 1625, se fundaron otros establecimientos particulares cerca del futuro emplazamiento de Boston, y en el Cabo Ann, debidos a las pesquerías.

La colonia de Plymouth iba a ser absorbida en el año 1691 por un conjunto mucho más importante creado en 1629: la Compañía de Massachusetts Bay.

El rey Carlos I y el arzobispo Land habían acentuado las persecuciones contra los Disidentes, y un grupo de gentileshombres y de comerciantes acomodados dirigidos por el abogado John Winthrop, emigraron a Nueva Inglaterra, después de haber obtenido una carta; allí constituyeron un Estado prácticamente independiente. Eran casi un millón en 1630. Boston, que había sido fundada por Winthrop, tenía cuatro mil habitantes en 1634.

abogado John Winthrop

Abogado John Winthrop

UNA TEOCRACIA INTOLERANTE:
Rodeado de doce consejeros, Winthrop gobernaba de una manera autoritaria. Tuvo, sin embargo, que admitir la formación de una asamblea que, a semejanza de Inglaterra, se dividió en una Cámara Alta y una Cámara de los Comunes. Tiránicos, inflexibles, inspirados por el ejemplo de Calvino en Ginebra, estos puritanos constituían una oligarquía austera, autoritaria e intolerante.

Considerándose como elegidos de Dios, Winthrop y sus amigos no admitían oposición religiosa o política. El joven Roger Williams, que criticaba los métodos dictatoriales de la General Court, defendía los derechos de los indios y era partidario de la separación de la Iglesia y del Estado así como del liberalismo en materia de creencias, fue exiliado en 1635.

Fundó una colonia en Providencia, en Rhode Island, que se convirtió en un refugio de libertad. Una mujer, Ana Hutchinson, exiliada también de Boston por las mismas ideas, creó en la isla otro centro, Portsmouth, y muy pronto Rhode Island contempló la federación de grupos análogos; en esta colonia se practicó en seguida un régimen de democracia liberal.

Las mismas circunstancias condujeron a la creación de Connecticut, donde Tomás Hooker, instalado en Hartford, estableció leyes muy democráticas. Se ha dicho que estas pequeñas colonias fueron «la cuna de la democracia americana». Con quince mil colonos, Massachusetts seguía siendo, sin embargo, la más importante de las «colonias unidas de la Nueva Inglaterra» en el año 1643 (Massachusetts, Plymouth, New Haven, Connecticut).

A partir de 1640, la guerra civil en Inglaterra retrasó considerablemente la emigración puritana. La vida de los colonos seguía siendo difícil y las relaciones con los indios planteaban graves problemas. ¿Cuáles eran las comunidades indígenas que comenzaban a multiplicar los conflictos con los pioneros?

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo VI La Gran Aventura del Hombre Ingleses y Franceses en América del Norte

Cultivos en América Colonial Trabajos Forzados a Aborígenes

LOS CULTIVOS COLONIALES Y EL COMERCIO
Desde el principio, Cortés había dado ejemplo en sus inmensos dominios mexicanos de Cuernavaca, plantando alrededor de su espléndido palacio, caña de azúcar, cáñamo, moreras. La llegada de los europeos revolucionó el orden animal y vegetal, introduciendo el cerdo, el carnero, el caballo, el asno y el mulo. Los rebaños aumentaban rápidamente, devastando las tierras de cultivo de los indios, que se retiraban a las montanas; América comienza a exportar su cuero y tejer su lana.

Cultivo de los aborígenes

Cultivo de los aborígenes en América Colonial

El trigo, la viña, el olivar vinieron a suministrar su alimentación habitual a los europeos; no obstante, los cultivos coloniales se desarrollaban en las zonas tropicales: cacao, caña de azúcar, índigo, cultivados en las haciendas, grandes propiedades de tipo capitalista, que empleaban cientos de hombres y un material de transformación considerable. Pero hasta el siglo XVIII la economía de la plantación no desempeñará un papel determinante. La prueba es que la América española equilibra sus importaciones con el envío del oro y de la plata. Doscientos navios salidos de Sevilla aseguran cada año los cambios.

Al ir, trigo, vino, aceite, hasta 1570; después, en el siglo XVII, todos los productos manufacturados cuya fabricación estaba reservada a la metrópoli. Al retorno, el cuero, índigo, azúcar y, sobre todo, los metales preciosos. Sólo estaban abiertos a los convoyes españoles tres puertos coloniales: Veracruz, Cartagena, Portobelo, que redistribuían las mercancías importadas hasta La Plata, a pesar de su magnífico estuario.

LA SITUACIÓN DE LOS INDIOS
Desde el punto de vista demográfico, la llegada de los europeos fue una catástrofe. Después de las matanzas de la conquista, el exterminio de las tribus irreductibles a toda asimilación, como las de los chichimecas en México o los araucanos de Chile, las muertes debidas al trabajo forzado en las minas y las enfermedades microbianas, ocasionaron terribles epidemias. En las Islas de las Antillas, desaparecieron los indios casi en su totalidad.

Con la supresión progresiva de la encomienda, el trabajo forzado temporal evolucionó poco a poco hacia el trabajo libre asalariado. Los indios llegaron a no tener más obligación que la de ir a alquilar sus brazos a los empleadores que eligieran ellos mismos, con los que podían discutir su salario sin que éste descendiera nunca de un mínimo marcado por la ley. Entonces se abrió en algunos puntos de las Indias de Castilla una era de prosperidad para los supervivientes, bastante reducidos después de las grandes epidemias.

La ley de la oferta y la demanda estaba a su favor. En el siglo XVIII llegó a ser habitual el espectáculo de los indios reuniéndose con sus empleadores en la plaza pública. Al mismo tiempo, habían sido tomadas medidas para proteger a los indígenas contra trabajos demasiado duros: el de los molinos de azúcar y talleres de tejidos. En fin, en 1632, fue totalmente suprimido el trabajo obligatorio en toda la América Latina.

Esta decisión demostrativa de una real inquietud humanitaria fue fácilmente soslayada: los propietarios necesitados de mano de obra intentaron atraer a sus dominios a los trabajadores libres, sacándolos de las comunidades de vecinos; para reternerlos, les adelantaban dinero, que los indígenas gastaban muy rápidamente; entonces se les obligó a trabajar para reintegrarlo. Este fue el trabajo por deudas.

Los poderes reales españoles se preocuparon de esta nueva situación y prohibieron todo adelanto de dinero a los indios, bajo pena de perder las sumas prestadas. Pero la aplicación de esta ley era muy difícil; esta nueva forma de servidumbre por deudas que se manifiesta en América Latina a mediados del siglo xvn, es ya el «peonaje», que tomará su forma definitiva en el siglo siguiente, y del cual intentaron las masas liberarse, de una u otra forma, en más de un país de la América Central y del Sur.

Las leyes liberales, promulgadas por Madrid para la salvaguardia de los indios, iban a llevarlos involuntariamente a la peor de las condiciones: la de parias, la de indeseables, la de parados. Pero entretanto surgió la gran desgracia de los indios. Esta fue la trata de negros que estudiaremos de manera más detallada en la historia del Brasil. Los principales países que suministraron esta mano de obra fueron desde el principio los de África Occidental y Central y, a partir de 1630, de Mozambique.

Se puede cifrar, aproximadamente, en más de un millón el número de esclavos negros importados en la América Latina antes del siglo xvm, de los cuales 500.000 corresponden al Brasil. Los esclavos negros fueron empleados en trabajos agrícolas, principalmente en las regiones de clima tropical-ecuatorial: costas del Brasil, Venezuela y países de América Central, así como en las Antillas. Santo Do mingo llegó a ser una verdadera tierra africana en el continente americano.

EL PAPEL DE LA IGLESIA LAS REDUCCIONES
La obra de evangelización acompañó a la colonización; en 1528 había ya 28 obispados y, a mediados del siglo, tenían arzobispados México y Lima. La obra misionera fue acometida, sobre todo, por las órdenes franciscana, dominicana, agustina y, más tarde, por los jesuítas.

Los frailes realizaron un trabajo lingüístico y etnológico extremadamente precioso. El franciscano Ber-nardino Ribera de Sahagún es el padre de la etnología india en Nueva España, de la que ha sido el gran explorador. En todas partes fueron edificados numerosos conventos rodeados de murallas fortificadas. Buscando aislar a los indios de los europeos, los monjes les enseñaron a cultivar los nuevos productos de Europa, a leer, escribir y a vestirse. Como los conventos limitaban el reclutamiento del trabajo forzado, se vio a los propietarios luchar contra sus actividades.

Esclavos brasil

Esclavos africanos en el traslado por barcos

Ellos preferían indios paganos para hacerlos trabajar el domingo. Hubo después rivalidades entre conventos, a veces verdaderas batallas donde los indios servían de soldados. Las tribus hostiles atacaban los monasterios, los saqueaban, mataban a los frailes. Otros monjes se adentraban en los bosques y en las montañas para terminar la evangelización. En el siglo XVIII, los jesuítas desempeñaron un papel capital en la región del Plata.

Controlaban inmensos distritos donde ejercían la autoridad espiritual y temporal, defendiendo a los indios de sus «reducciones» contra los cazadores de esclavos. A finales del siglo xvn, Paraguay había llegado a ser un estado jesuíta, una verdadera teocracia. Los tupis-guaraníes estaban agrupados en ciudades fortificadas, donde los cultivos eran de propiedad común. Bien alimentados y disciplinados, escaparon a la destrucción, pero su asimilación fue muy superficial.

La Iglesia tuvo entonces una influencia decisiva en el desarrollo del arte y la civilización. En la «Plaza», corazón de cada ciudad, se levantaban, frente a frente, la catedral y el palacio de la administración colonial. El arte de la América española combina las formas del Renacimiento con reminiscencias góticas, románicas y «mudejares», y el barroco empujó a un grado extremo de audacia y complicación los modelos españoles.

Inmediatamente después de la conquista, se construyeron los conventos de las órdenes religiosas: iglesias monumentales, capillas de tránsito para las procesiones, jardines, acueductos. La iglesia dominaba siempre por su tamaño al convento. Cada Orden religiosa impuso un estilo, pero la tradición india no llegó  a manifestarse  apenas.

LA IMPORTACIÓN DE ESCLAVOS NEGROS
Como en la América española, las leyes de protección de los indios, siempre mal aplicadas debido a la oposición de los colonos, condujeron rápidamente al desarrollo de la trata de negros. La extensión del cultivo de la caña de azúcar provocó en la primera mitad del siglo XVI una necesidad urgente de esclavos, tanto más cuanto que los holandeses se habían hecho dueños de Angola, principal proveedor, relevado muy pronto por la Guinea.

Los portugueses habían practicado la trata en las costas de África, desde el final del siglo XV. Un contratador la arrendaba al gobierno a cambio del monopolio en una región, determinada. Los tratantes debían dar por otra parte, dos negros al rey cada año y entregar dinero para las «obras pías» y las Ordenes religiosas.

Ellos se procuraban los esclavos o se los adquirían a los jefes indígenas, a los que las guerras tribales suministraban numerosos prisioneros. En los períodos de hambre, los negros se vendían ellos mismos. En fin, los aventureros, los «pourbeiros», negros y mulatos, efectuaban cacerías en el interior.

Los esclavos eran concentrados en la costa, bien alimentados, después de marchas agobiantes en la maleza, engrasados de aceite de palma para darles aire de llenos de salud y vigor. Es cierto que algunos eclesiásticos protestaron y, en 1639, el papa Urbano VIII prohibió la esclavitud de negros como la de indios, pero la bula no fue aplicada.

Los traficantes eran pagados en pólvora y en armas, en tejidos, tabaco y quincallería. A veces, son víctima de la astucia de los jefes indígenas que les atraen, anunciándoles un lote importante de esclavos, para robarles sus artículos de intercambio.

Dejando África, y pasando por Lisboa, o entrando en el Brasil, los mercaderes debían pagar tasas por cada cabeza transportada. Estaba prohibido embarcar un negro no bautizado. Por lo tanto, un convoy era bautizado sumariamente, «en bloque»; los barcos negreros eran denominados «tumbeiros», enterradores. Un franciscano italiano que hizo la travesía en uno de estos barcos escribió: «Los hombres estaban apilados al fondo de la cala, encadenados para que no se sublevasen y matasen a todos los blancos de a bordo.

Se reservaba a las mujeres un segundo entrepuente. Las mujeres encintas eran reunidas en la cabina de popa. A los niños se les amontonaba en el primer entrepuente como sardinas en barril. Si querían dormir caían unos sobre otros. Para satisfacer sus necesidades había sentinas, pero como temían perder su sitio se aliviaban donde se encontraban, sobre todo los hombres «cruelmente amontonados», de tal manera que el hedor y el calor llegaban a ser intolerables.» La travesía del Atlántico duraba de 35 a 50 días. La mortandad era muy elevada; debido a la asfixia y las epidemias, el índice de mortalidad venía a ser sobre el 50%.

Para «luchar» contra las epidemias sé mataba, muchas veces, a los enfermos. A la llegada, los supervivientes eran de nuevo bien cuidados para obtener un precio satisfactorio en las subastas. Vendido en Angola en 22.000 reales, un esclavo podía ser comprado en 80.000 reales en el Brasil. Los precios varían, naturalmente, según la talla, edad, fuerza, sexo, etc.

En 1570, no había más que 2 ó 3.000 negros en el Brasil, en 1600 se les puede estimar en 50.000 y, hacia 1650, en 100.000. Remunerador a despecho de los riesgos y de las pérdidas, el tráfico suscitaba el contrabando de los ingleses, franceses, italianos, holandeses. Navios ingleses atacaban a los negreros para apode-
rarse de sus cargamentos, como lo harán posteriormente los holandeses en el curso de su ensayo de conquista del Brasil.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo VI La Gran Aventura del Hombre

Software para analisis de costos unitarios en obras civiles

PROGRAMA ANÁLISIS DE PRECIOS UNITARIOS
Autor: Diego Valencia

Programa realizado en Excel utilizando varias de sus  propiedades: Macros, Formulas, Validación de Listas.

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El formato de análisis esta dividido en tres secciones  fáciles de acceder: Equipo, Materiales y Mano de Obra. Allí solo tendrá que ingresar los datos de rendimientos de equipo, cantidades de materiales y rendimiento de mano de obra. Cuando termine el último análisis usted tendrá el cuadro resumen listo para presentar su licitación.

POR DUDAS, SUGERENCIAS u OBSERVACIONES ESCRIBIR A [email protected]

Corrientes Colonizadoras del Oeste Primeras Ciudades del Virreinato

CORRIENTES COLONIZADORAS:
FUNDACIÓN DE CIUDADES

Corriente del oeste — Cuyo dependía de Chile de acuerdo a la capitulación dada por Pedro de la Gasca (1548) a Pedro de Valdivia, que le otorgaba jurisdicción en una zona comprendida entre los paralelos 27 y 41 y cien leguas hacia el este (meridiano 64). Comprendía las provincias de Mendoza, San Juan y San Luis en donde habitaban los huarpes. Se independizó de Chile cuando se creó el virreinato del Río de la Plata.

corrientes colonizadoras

El primero que cruzó el territorio fue Villagra (1551) que iba del Perú a Chile (después de sacar a Núñez de Prado de la dudad del Barco). A fines de 1559, siendo gobernador de Chile García Hurtado de Mendoza. llegó a Chile una delegación de indios huarpes para pedir animales lanares y que los españoles colonizaran Cuyo. Se envió a Pedro de del Castillo, que el 2 de marzo de 1561 fundó Mendoza (en honor de don García).

Cuando Villagra reemplazó a don García, Juan Jufré sustituyó a Castillo. Este trasladó la ciudad a media legua de distancia, en un lugar más alto (28 de marzo de 1562). El 13 de junio de 1562 levantó más al norte un asiento para pacificar a los indios y afianzar su dominación: San Juan de la Frontera.

Villagra le ordenó buscar una salida hacia el mar, por lo que llegó hasta Córdoba, pero no pudo establecer ninguna población que asegurase un camino pacificado hacia Mendoza.

Recién en 1596, siendo gobernador de Chile Martín García Oñez de Loyola, su teniente de gobernador en Cuyo,Luis Jofré de Loazza fundó San Luis de la Punta. Cuyo dependió de Chile hasta 1776.

Fuente Consultada: Historia Argentina de Etchart – Douzon – Wikipedia –

Hundimiento Rose Mary Barco de Enrique VIII Enigma Porque se hundio?

Hundimiento Rose Mary Barco de Enrique VIII

¿QUÉ FUE LO QUE HUNDIÓ EL MARY ROSE?: En verano de 1545, el Mary Rose, el veterano buque insignia de la flota de Enrique VIII, alzó velas en una acción contra los franceses en el canal de Solent. Inglaterra hacía frente a la condena internacional por las reformas que Enrique había hecho en la Iglesia, y Francisco 1 se aprovechó de ello enviando una potente fuerza de más de doscientos buques de guerra y galeras equipadas con unos noventa cañones y cientos de soldados y arqueros en una expedición contra Portsmouth.

El mismo Enrique vio con horror desde la orilla cómo su minúscula flota de treinta barcos, que aún esperaba la llegada de una veintena de navíos más contratados por el rey para la ocasión, sucumbían contra el enemigo detrás de su buque insignia, el Mary Rose. Apuntando al conocido canal del suroeste en dirección a la costa de la isla de Wight y a la flota francesa, el Mary Rose realizó la descarga de babor y luego viró para disparar sus cañones de estribor. En lugar de eso, escoró severamente durante el cambio de dirección, volcó y se hundió ante los ojos de los horrorizados espectadores. Sólo quedaron unos veinticinco supervivientes aferrados al casco. En definitiva, en un único e inexplicable momento se perdió el orgullo de la Marina inglesa junto a más de cuatrocientos soldados y marineros. ¿Cómo pudo suceder semejante catástrofe? y ¿qué la causó?

El buque era un espléndido navío de madera, el orgullo de la Marina, y estaba considerado por los expertos como una embarcación casi imposible de naufragar. ¿Cómo sucedió esta irreversible y catastrófica pérdida? El misterio todavía sigue sin resolverse aunque, después de quinientos años, los estudios recientemente realizados por ingenieros navales e historiadores han abierto un campo de explicaciones bastante razonables.

En 1982, una expedición de arqueólogos marinos rescató lo que quedaba del Mary Rose. Sólo sobrevivió el lado de estribor del barco, que se hallaba completamente cubierto por el fango del canal de Solent.

Los miembros de la expedición recuperaron todo lo que pudieron del naufragio. Se restauró y se procedió a su exhibición en Portsmouth, en un sótano especialmente adaptado en cuanto a condiciones de humedad. El barco y el material documental relacionado se convirtieron en objeto de investigaciones exhaustivas, cuyos resultados no se completaron hasta 1999. Las posibles causas que se apuntaron del desastre pueden resumir-se en las cinco siguientes:

El Mary Rose se hundió por uno o varios impactos de la flota francesa. El afortunado impacto sólo pudo ser técnicamente viable si hubiera procedido de uno de los pesados cañones de bronce que se encontraban en la proa de las galeras asaltantes. A diferencia del resto de los cañones de la época, que lanzaban proyectiles de hierro más pequeños que el puño de un hombre, los cañones a bordo de las galeras lanzaban pesadas balas de piedra de unos cuatro kilos, así que el daño que causaban en el lugar donde impactaban podía ser considerable.

El hecho de que no haya muestras del impacto en el barco naufragado no es una prueba concluyente, dado que podría haber golpeado en el lado de babor de la galera, lado que, por otra parte, está completamente desaparecido. De todas formas, sería el único caso conocido de hundimiento de un barco de guerra del siglo XVI a causa, exclusivamente, de los cañonazos. Además, los tabiques del Mary Rose tenían 35 centímetros de grosor, por lo que parece improbable que los cañonazos fueran los únicos responsables de pérdida tan repentina.

El Mary Rose se había vuelto gravemente inestable a raíz de una remodelación encargada por el rey. El buque tenía más de treinta años y ya había luchado exitosamente contra los franceses en la batalla naval de 1512. Por una cuestión de prestigio personal y nacional, el monarca quiso renovarlo mediante la incorporación de las últimas innovaciones tecnológicas. En particular, quería instalar ocho cañones de cobre de largo alcance de reciente fabricación: cuatro a babor y cuatro a estribor. Todo ello como refuerzo del abundante armamento que ya cargaba el buque. Cada uno de estos cañones pesaba una tonelada, y el carro que los soportaba, más de doscientos kilos.

Una reconstrucción de este tipo requería nuevas cuadernas, que se añadían al peso. Los dendrocronólogos comprobaron que las nuevas cuadernas instaladas en la nave eran de madera procedente de unos árboles caídos en 1542 y, por lo tanto, instaladas durante el año de la remodelación. El nuevo armamento se tuvo que colocar en la parte más baja para que el barco no fuera demasiado pesado, también se tuvieron que adaptar las portas para que el agua no entrara por ellas al cambiar de rumbo. Todas estas modificaciones, al margen del prestigio que pudieran conllevar, convirtieron el Mary Rose en un buque mucho menos apto para la navegación de lo que había sido anteriormente.

La remodelación del Mary Rose estuvo dirigida por encargados nuevos y relativamente inexpertos. El rey, que estaba en tierra, en el castillo de Southsea en compañía de la esposa de sir George Carew, elegido vicealmirante y comandante tan solo unos días antes, se limitó a seguir la costumbre de escoger como oficiales superiores a caballeros, que dejaban la verdadera dirección del barco en manos del capitán y su tripulación. Carew pudo insinuar (y tras echar un vistazo a su correspondencia, así lo hizo) que cualquier defecto en el funcionamiento del barco se debía tanto a la ebriedad de la tripulación como a su insubordinación. Sin embargo, es mucho más plausible pensar que se debiera a la falta de experiencia y a la incompetencia de los oficiales del buque. Puede que en el desconcierto y el pánico de la batalla se hubieran emitido órdenes contradictorias que anularan las del capitán, o tal vez se evitó cualquier tipo de directriz.

El Mary Rose pudo estar peligrosamente sobrecargado en el momento de la batalla. Supuestamente, llevaba una carga extra de 415 hombres, formados por 200 marineros, 30 artilleros y 185 soldados listos para efectuar el abordaje de cualquier barco francés. Los soldados estaban atrincherados en los dos castillos, de proa y popa, en las dos partes más altas del barco. Para dificultar el abordaje del Mary Rose, las zonas que estaban a nivel de la cubierta principal estaban tapadas por una gruesa red de cuerda. Con ello se conseguía impedir, no sólo el abordaje extranjero, sino que también se evitaba que cualquiera bajo cubierta del barco intentara escapar. No obstante, lo más seguro es que la cifra oficial de 185 infravalorara el verdadero número de soldados que había en los dos castillos.

Los documentos de la época demuestran que había más de 400 soldados a bordo. Naturalmente, los oficiales querían tener consigo el mayor número de soldados posible en caso de abordaje. A la luz de otras embarcaciones implicadas en el mismo tipo de acciones, normalmente se daba cabida a un total del 75 % del tonelaje del barco —en el caso del Mary Rose, un barco de 800 toneladas, le correspondía un total de 600 hombres—. Como cada soldado ataviado con todo su equipo debía de pesar alrededor de cien kilos, la suma de los 200 soldados hizo que el barco soportara 20 toneladas más, todas ellas dispuestas en los castillos de proa y de popa. Seguramente, marineros profesionales hubieran advertido los peligros de la empresa, pero puede que los caballeros aficionados no lo hicieran.

Las versiones de los testigos del momento mencionan que el Mary Rose se hundió mientras maniobraba para virar, por lo que el naufragio se produjo por el ángulo del barco durante el giro. Con la carga extra de la embarcación y la instalación de las nuevas troneras, justo por encima de la línea de flotación, el ángulo durante la maniobra de viraje debió permitir que entrara a bordo una buena cantidad de agua; en especial si las portillas habían quedado abiertas. Aunque es poco probable que semejante descuido sucediera con una tripulación experimentada.

El hecho apunta a que se hicieron pocas pruebas de flotación, si es que se hizo alguna, tras la nueva remodelación. Tampoco hay que olvidar que la maniobra se realizó en un momento de pánico y confusión ocasionada por la contienda. Es más, en el momento de la recuperación del barco, estas portillas se encontraron todas abiertas. Un metro cúbico de agua pesa una tonelada y esta carga de agua indudablemente incrementó la inestabilidad de la embarcación. Asimismo, algunos testigos declararon que el barco fue sorprendido por una violenta ráfaga de viento que, probablemente, escoró por completo el Mary Rose.

Aunque los motivos del naufragio siguen siendo una incógnita, la opinión de los expertos sugiere que las causas yacen en un cúmulo de circunstancias en contra. A saber: el excesivo entusiasmo en remodelar un viejo buque de guerra, la incompetencia de la tripulación y sus mandos, la grave sobrecarga de hombres y armamento, la peligrosa maniobra realizada en condiciones de ventisca, y unas troneras abiertas demasiado próximas a la línea de flotación.

Aun así, todo esto no es más que una hipótesis bien documentada hecha casi cinco siglos después de la tragedia. La explicación exacta de la catástrofe no se llegará a saber nunca.

Presentación Multimedia con Imágenes de Barcos

Fuente Consultada: Lo que Oculta La Historia Ed Rayner y Ron Stapley

Descubrimiento del Estrecho de Magallanes Primera Vuelta Al Mundo

Descubrimiento del Estrecho de Magallanes
Primera Vuelta Al Mundo

Magallanes y el descubrimiento del estrecho de Todos los Santos: Fernando de Magallanes o Hernando de Magallanes, era portugués nacido en Oporto; prestó servicios, al rey de Portugal, pero distanciado de éste pagó a España, ofreciéndose a la corona para realizar la expedición en que fracasó Solís.    (ver La Historia del Viaje)

Según sus cálculos las Molucas estaban comprendidas dentro de la jurisdicción castellana marcada por el’ tratado de Tordesillas, y en el sur de América esperaba encontrar el paso que uniese los dos océanos.

Portugal hizo todo lo posible para hacer fracasar el viaje, pero sin éxito. La expedición compuesta de cinco naves partió de San Lúcar de Barrameda el 20 de septiembre de 1519, Magallanes siguió una ruta distinta a la establecida en España, por temor a que los portugueses la conociesen y lo atajaran en el camino.

Llegaron al cabo San Agustín, y siguiendo la costa, descubrieron el río Uruguay. Penetraron en el río de Solís o Mar Dulce, y recorrieron la costa buscando sobrevivientes de la expedición de Solís. Proseguida la marcha hacia el sur, descubrieron la bahía de San Matías y al llegar al puerto San Julián decidieron invernar

Allí estalló una sublevación, cuyos orígenes pueden buscarse en los conflictos surgidos desde el principió de la navegación. Juan de Cartagena veedor de la armada, exigió a Magallanes las, razones, del cambio de tuta que ya hemos mencionado, pues quería, junto con otros, ir por el cabo de Buena Esperanza y doblar hacia el oriente. Ya en San Julián se confabularon para obligar a Magallanes a navegar hacia el levante y por el cabo de Buena Esperanza alcanzar, las Molucas, pues los alimentos comenzaban a ser escasos y si invernaban, consumirían todo sin adelantar en el viaje.

Los sublevados se posesionaron de tres naves para atacar a la de Magallanes, pero éste logró sofocar la rebelión. Murieron algunos rebeldes y Juan de Cartagena y el clérigo Bernardo Calmette fueron abandonados en la costa.

Los restantes continuaron la navegación hasta un río que llamaron Santa Cruz, donde quedaron cincuenta y tres días. El 21 de octubre descubrieron un cabo que llamaron Vírgenes, creyendo que se encontraban en una bahía fueron enviadas dos naves para recorrerlo: era la entrada del paso que llamaron Todos los Santos; en él se internaron el 19 de noviembre las tres naves que habían quedado en la expedición, pues una se perdió a causa de las tormentas y la otra, amotinada la tripulación, al mando de Esteban Gómez, buscó el camino del cabo Buena Esperanza’ y descubrió las Malvinas

Durante la travesía del Estrecho no vieron indígenas, sólo hogueras a lo lejos, en una isla que llamaron Tierra de los Fuegos. El 27 de noviembre de 1520, entraron al Mar del Sud; llegaron a las islas Marianas, que llamaron de los Ladrones pues sus habitantes trataron de robarles cuanto pudieron. Aprovisionados con agua y alimentos, siguieron hasta que arribaron a un archipiélago que designaron San Lázara y que luego llamaron Filipinas en homenaje a Felipe II.

Magallanes tomó posesión de el en nombre de Castilla. Durante un encuentro con los naturales de Mactán, una flecha envenenada hirió a Magallanes en una pierna; no obstante siguió luchando hasta que un grupo de nativos lo rodeó y mató a lanzazos, en abril de 1521.

A los pocos días los jefes sobrevivientes fueron invitados por el rey de Cebú a una ceremonia y durante la misma los españoles fueron muertos por traición. Los tripulantes que no habían bajado a tierra, ante esto, resolvieron quemar una nave por falta de gente para tripularla y se hicieron a la vela. Recorrieron varias islas hasta arribar a Borneo y luego a las Molucas.

A poco de partir ‘la Trinidad” sufrió averías que la obligaron a dirigirse a Panamá. “La Victoria” siguió al mando de Sebastián El Cano, capitán de la nave. Doblaron el cabo de Buena Esperanza en medio de grandes penurias, porque sólo tenían agua y arroz en poca cantidad; en esta travesía murieron veinticinco tripulantes. Cuando alcanzaron las islas de Cabo Verde, declararon llegar de América, pero los portugueses descubrieron el engaño y apresaron a los hombres que habían bajado a tierra. Los restantes continuaron la navegación con El Cano y arribaron a San Lacar de Barrameda el 7 de septiembre de 1522. Eran solamente dieciocho hombres enfermos.

Carlos V obsequió a Sebastián El Cano con un escudo que tenía la siguiente inscripción: «Primus circundedisti» (al primero que me circunnavegó).
Esta expedición fue de gran valor, por ser la primera que dió la vuelta al mundo.

Mapa de Ruta del Viaje de Magallanes

Fuente Consultada:
Historia Argentina de Etchart – Douzon – Wikipedia –
 La Argentina, Historia del País y Su Gente de María Sánchez Quesada

Autoridades del virreinato del Rio de la Plata Creacion Virreinato

Autoridades del Virreinato del Río de la Plata

DESCUBRIMIENTO, CONQUISTA Y COLONIZACIÓN.
VIRREINATO DEL Río DE LA PLATA

EL rey Carlos III, por Real Cédula del 1 de agosto de 1776, creó el virreinato del Río de la Plata con carácter provisional, y definitivamente el 27 de octubre de 1777.

CREACIÓN DEL VIRREINATO DEL RÍO DE LA PLATA

CAUSAS DE
LA CREACIÓN

 INTERNAS

1Crecimiento de la población. — La gran importancia de estas regiones se reflejó en el aumento de la población: llegó a 600.000 habitantes para todo el virreinato.
2Comercio e industrias. — La ganadería y la agricultura, con su desarrollo extraordinario, produjeron un gran comercio legal y de contrabando
3Problemas administrativos y judiciales. — La distancia enorme a que se encontraban las autoridades civiles y judiciales hacía necesaria la creación de un organismo autónomo.

EXTERNAS

Incursiones de los ingleses y franceses en la Patagonia.
Pretensiones portuguesas sobre el Río de la Plata.


Río de la Plata ocupaba los territorios de la República Argentina, Paraguay, Uruguay, Bolivia, los estados brasileños de Río Grande y Santa Catalina y la parte de Chile comprendida entre los paralelos 21° y 26°.

 En el año 1782 se dividió el vastísimo territorio del virreinato en ocho intendencias o gobernaciones y cuatro provincias subordinadas.

Intendencias: La Paz, Cochabamba, Chuquísaca, Potosí, Paraguay, Salta del Tucumán, Córdoba del Tucumán y Buenos Aires. Provincias subordinadas: Moxos, Chiquitos, Misiones y la Banda Oriental.

LAS AUTORIDADES DE LA ÉPOCA HISPÁNICA
Las autoridades que en la época hispánica gobernaban América residían unas en la península y otras en el nuevo continente.

Autoridades residentes en la península. — Eran las que tenían su residencia en España: el Rey, el Consejo de Indias y la Casa de Contratación.

El Rey. — Era la autoridad máxima y suprema. Su voluntad era irrevocable. Designaba los virreyes y capitanes generales.

Consejo de Indias. — Dictaba las leyes de Indias. Era la autoridad suprema después del rey en todos los asuntos derivados del gobierno de América. Proponía al rey las personas que ocuparían los cargo*1. Fue el más alto tribunal de justicia y sólo se podía apelar a él en casos de suma importancia, es decir, en aquellos en que el monto del valor en litigio fuera mayor de 6.000 pesos fuertes.

Casa de Contratación. — Entendía todo lo referente al comercio con las colonias, siendo un tribunal mercantil. Fijaba la naturaleza de los productos de importación y exportación y regulaba los precios.

Autoridades residentes en América. — Virreyes y capitanes generales. Eran las autoridades superiores designadas directamente por el rey para que lo representasen en sus respectivas jurisdicciones. Tenían a su cargo el poder ejecutivo, el mando supremo militar, la facultad de nombrar los gobernadores y ejercer el vicepatronato (designar los titulares en algunos cargos eclesiásticos y presidir las audiencias). Estaban sujetos al término de su mandato al «juicio de residencia», que consistía en investigar los actos del gobernante, siendo el Consejo de Indias el encargado de determinar el fallo. También estaban sujetos a este juicio los gobernadores.

Audiencias. — Fueron los más altos tribunales de justicia. Sus fallos eran inapelables y sólo se podía recurrir al Consejo de Indias en las casos extremos. Tenían funciones ejecutivas, pues sustituían al virrey en caso de ausencia o muerte. Sus componentes, llamados «oidores», eran designados por él rey y se les hacía juicio de residencia.

Consulados. — Eran tribunales mercantiles y a la vez juntas encargadas de fomentar la industria y el comercio. Sus miembros fueron elegidos por el rey y más tarde por elección de los comerciantes de América.

Cabildos. — Eran autoridades municipales encargadas de los asuntos edilicios y administrativos, de la higiene, abastecimiento, policía, educación, servicios públicos, etc., de la ciudad. Tenían dos funciones extraordinarias: la de asumir el gobierno al producirse la acefalía de los cargos de virrey, capitán general o gobernador, y la de liberar los asuntos de suma importancia, al declararse «cabildo abierto».

En estos casos concurrían a las sesiones los miembros ordinarios y los vecinos más caracterizados. Los miembros del cabildo (regidores o cabildantes) eran elegidos popularmente la primera vez, luego designados por el cabildante saliente, y también por compra del cargo en pública subasta.

Hernando Arias de Saavedra Gobernador de Santa Fe Gobernadores

Hernando Arias de Saavedra Gobernador de Santa Fe

DESCUBRIMIENTO, CONQUISTA Y COLONIZACIÓN.
LOS GOBERNADORES
Hernandarias. — Al abandonar el gobierno el último Adelantado Juan Torres de Vera y Aragón en 1590, los pobladores de Buenos Aires y la Asunción eligieron sus mandatarios interinos, recayendo el cargo en Hernando de Mendoza y en Hernando Arias de Saavedra, respectivamente.

Comienza entonces un nuevo período de la historia de nuestro país: la colonización propiamente dicha. La ocupación española deja de ser una empresa de particulares para ser una dependencia directa del Estado que designó a los gobernadores.

Hernando Arias de Saavedra (Hernandarias por contracción), «el primer patriota gobernante», era criollo nacido en la Asunción en 1561. Su actuación fue brillante siempre. Desempeñó el cargo de teniente de gobernador en Corrientes, la Asunción y Santa Fe, para luego ser nombrado gobernador por elección popular y más tarde por el rey. Durante sus mandatos le preocupó la situación de los indios encomenderos; fundó escuelas, comprendió la necesidad de la enseñanza manual de los hijos de los conquistadores, impulsó el trabajo realizando una extraordinaria obra de colonización, fomentó el comercio con el Brasil y bajo su protección se establecieron las misiones jesuíticas, el primer molino de trigo y la primera fábrica de tejas. Exploró el sur en busca de la «Ciudad de los Césares», llegando hasta el río Colorado.

La gran extensión del territorio, la importancia extraordinaria del repoblado puerto de Buenos Aires y los peligros existentes (esta ciudad amenazada por los piratas y la Asunción por los mamelucos —criollos de San Pablo que asolaban al Paraguay—-), fueron las razones en que Hernandarias fundó un petitorio al rey Felipe III para dividir la Provincia del Río de la Plata en dos gobernaciones, Por Real Cédula del 16 de diciembre de 1617 se dispuso la creación de dos gobernaciones: la del Río de la Plata y la del Paraguay.
Hernandarias gobernó hasta 1618 y vivió sus últimos años en Santa Fe, considerado como uno de los padres de la patria. Murió en 1634.

Gobiernos
Teniente de gobernador en Corrientes (1588). Gobernador interino elegido popularmente (Asunción, 1590-93), Teniente de gobernador en Santa Fe (1593-95) de Teniente de gobernador en la Asunción (1595-97). Hernandarias Primer gobierno (elegido popularmente, Asunción 1597-99), Segundo gobierno (designado por el rey, 1602-1609). Tercer gobierno (designado por el rey, 1615-1613).

LAS GOBERNACIONES
LAS sucesivas fundaciones de ciudades en el interior del país y la influencia de las corrientes colonizadora del norte y del oeste, y finalmente la Real Cédula de 1617, dieron por resultado la división de nuestro territorio en tres gobernaciones: Tucumán y Río de la Plata, dependientes del Virreinato del Perú, y Cuyo, dependiente de Chile.

La división política actual, que se advierte en el mapa, permite establecer las provincias y territorios que formaban las antiguas gobernaciones.

Durante la época de los gobernadores, que se extiende desde 1618 hasta 1776, las gobernaciones del territorio argentino fueron en continuo progreso, La del Rí0 de la Plata, colonizada por la gente del pueblo español, es decir, trabajadora, sin el aliciente de la obtención de grandes riquezas en metales preciosos, se distinguió por sus características especiales del resto de América. En ésta, como en las otras gobernaciones, sólo se llegaba a la riqueza por el trabajo en la agricultura o en la ganadería, especialmente en esta última actividad, y por el desarrollo extraordinario de los ganados en las llanuras rioplatenses.

Fue así como nació el Comercio y también el contrabando, realizado por los portugueses establecidos en las márgenes orientales del río. La ciudad de Buenos Aires,’ que había progresado mucho, sustituyó a la Asunción como centro colonizador de estas regiones.

Los gobernadores más importantes fueron:
Diego de Góngora (1618-1622). — Fue el primer gobernador después de la división del territorio. Sometió a los indios charrúas.

José Martínez de Salazár (1660-1662). — Durante su gobierno se fundó el tribunal de la Audiencia, establecido en 1661, por orden del rey Felipe IV.

Bruno Mauricio de Zavala (1717-1734). — Fundó la ciudad de San Felipe de Montevideo, desalojando a los portugueses de esa región.

Pedro de Cevallos (1756-1766). — Se apoderó de la Colonia del Sacramento en el Uruguay, continuando la guerra contra los portugueses.

Francisco de Paula Bucarelli (1766-1770). — Tuvo a su cargo la expulsión de los jesuitas, decretada por Carlos III.

Juan José de Vértiz y Salcedo (1770-1776). — Este dinámico gobernante nacido en México impulsó el adelanto edilicio de Buenos Aires; fundó la Casa de las Comedias, (primer teatro), creó el primer servicio de alumbrado público, de velas de sebo, y contribuyó a la conquista de los dominios indígenas con la construcción de fortines, que serían la base de importantes ciudades, como Mercedes, Chascomús, etc.

Colonizacion del Rio de la Plata

Colonización del Río de la Plata Pedro de Mendoza y Juan de Garay

CONQUISTA DEL INTERIOR DEL PAÍS
Simultáneamente con la conquista de la región del Plata, a la que se llamó «corriente colonizadora del este*’, se realizó la del interior del país. La ocupación del territorio se hizo desde Chile y Perú, según dos corrientes colonizadoras: una del norte y otra del oeste.

Corriente del este
Buenos Aires

En 1536 por Pedro de Mendoza.
En 1580 por Juan de Garay.
Santa Fe  En 1573 por Juan de Garay.
Corrientes En 1588 por Juan Torres de Vera y Aragón.

Corriente del Norte:
Tucumán En 1565 por Diego de Villarroel.
Córdoba En 1573 por Gerónimo Luis de Cabrera.
Salta En 1582 por Hernando de Lerma.
La Rioja En 1591 por Juan Ramírez de Velasco.
Jujuy En 1593 por Francisco de. Argañaraz.
Catamarca En 1683 por F. Mendoza Mate de Luna.

Corriente del Oeste:
Santiago del Estero En 1553 por Francisco de Aguirre.
Mendoza En 1561 por Pedro del Castillo.
San Juan En 1562  por Juan Jufré.
San Luis En 1594  por Luis Jufré de Loayza.

LA CONQUISTA ESPIRITUAL

Con el conquistador laico, y a veces precediéndolo, llegaron al territorio americano diversas órdenes religiosas, destacándose los dominicos, franciscanos, mercedarios y jesuitas.

Ellos fueron los que interpretaron el verdadero sentido de las leyes de ocupación, considerando al indígena como un ser humano, digno de todo respeto, pero que tenía necesidad de ser educado.

Sacerdotes abnegados como San Francisco Solano y Fray Luis de Bolaños, ambos franciscanos, dieron su vida desempeñando esta obra evangelizadora; pero entre todas las órdenes que actuaron se distingue la Compañía de Jesús.

Las misiones jesuíticas ocuparon las partes sur y norte del Paraguay, el este de Corrientes, la gobernación de Misiones y parte de los territorios brasileños de Río Grande y Santa Catalina.

En las misiones jesuíticas sólo habitaron indios dirigidos por un Padre Rector y varios sacerdotes doctrineros. El Cabildo estaba formado por indios y cada pueblo tenía su iglesia, un convento y un colegio agrupados alrededor de la plaza y rodeados por las viviendas de los naturales.

El trabajo era obligatorio, y el producto se destinaba para la comunidad, comerciándose el resto. Los indios se dirigían a realizar las faenas de la agricultura al son de sus instrumentos y llevando la imagen de un santo. Regresaban en la misma forma. Así el trabajo era más llevadero. También aprendieron algunos oficios, como el de herrero, zapatero, etc.

Las mujeres hilaban y tejían el algodón, pero su tarea habitual era la crianza de sus hijos. La educación de los indios fue el principal cuidado de los jesuitas; les enseñaban la doctrina cristiana, a leer y escribir (para lo que editaron libros en rudimentarias imprentas), pero todo en guaraní, idioma autóctono de esas regiones que los jesuitas aprendieron para hacerse entender en la propia lengua de los naturales. También comprendieron el valor de la educación estética y les enseñaron la música, la escultura y la pintura.

LOS GOBERNADORES

Hernandarias. — Al abandonar el gobierno el último Adelantado Juan Torres de Vera y Aragón en 1590, los pobladores de Buenos Aires y la Asunción eligieron sus mandatarios interinos, recayendo el cargo en Hernando de Mendoza y en Hernando Arias de Saavedra, respectivamente.

Comienza entonces un nuevo período de la historia de nuestro país: la colonización propiamente dicha. La ocupación española deja de ser una empresa de particulares para ser una dependencia directa del Estado que designó a los gobernadores.

Hernando Arias de Saavedra (Hernandarias por contracción), «el primer patriota gobernante», era criollo nacido en la Asunción en 1561. Su actuación fue brillante siempre.

Desempeñó el cargo de teniente de gobernador en Corrientes, la Asunción y Santa Fe, para luego ser nombrado gobernador por elección popular y más tarde por el rey.

Durante sus mandatos le preocupó la situación de los indios encomenderos; fundó escuelas, comprendió la necesidad de la enseñanza manual de los hijos de los conquistadores, impulsó el trabajo realizando una extraordinaria obra de colonización, fomentó el comercio con el Brasil y bajo su protección se establecieron las misiones jesuíticas, el primer molino de trigo y la primera fábrica de tejas. Exploró el sur en busca de la «Ciudad de los Césares», llegando hasta el río Colorado.

La gran extensión del territorio, la importancia extraordinaria del repoblado puerto de Buenos Aires y los peligros existentes (esta ciudad amenazada por los piratas y la Asunción por los mamelucos —criollos de San Pablo que asolaban al Paraguay—-), fueron las razones en que Hernandarias fundó un petitorio al rey Felipe III para dividir la Provincia del Río de la Plata en dos gobernaciones, Por Real Cédula del 16 de diciembre de 1617 se dispuso la creación de dos gobernaciones: la del Río de la Plata y la del Paraguay.
Hernandarias gobernó hasta 1618 y vivió sus últimos años en Santa Fe, considerado como uno de los padres de la patria. Murió en 1634.

Gobiernos
Teniente de gobernador en Corrientes (1588). Gobernador interino elegido popularmente (Asunción, 1590-93), Teniente de gobernador en Santa Fe (1593-95) de Teniente de gobernador en la Asunción (1595-97). Hernandarias Primer gobierno (elegido popularmente, Asunción 1597-99), Segundo gobierno (designado por el rey, 1602-1609). Tercer gobierno (designado por el rey, 1615-1613).

LAS GOBERNACIONES
LAS sucesivas fundaciones de ciudades en el interior del país y la influencia de las corrientes colonizadora del norte y del oeste, y finalmente la Real Cédula de 1617, dieron por resultado la división de nuestro territorio en tres gobernaciones: Tucumán y Río de la Plata, dependientes del Virreinato del Perú, y Cuyo, dependiente de Chile.

La división política actual, que se advierte en el mapa, permite establecer las provincias y territorios que formaban las antiguas gobernaciones.

Durante la época de los gobernadores, que se extiende desde 1618 hasta 1776, las gobernaciones del territorio argentino fueron en continuo progreso, La del Rí0 de la Plata, colonizada por la gente del pueblo español, es decir, trabajadora, sin el aliciente de la obtención de grandes riquezas en metales preciosos, se distinguió por sus características especiales del resto de América. En ésta, como en las otras gobernaciones, sólo se llegaba a la riqueza por el trabajo en la agricultura o en la ganadería, especialmente en esta última actividad, y por el desarrollo extraordinario de los ganados en las llanuras rioplatenses.

Fue así como nació el Comercio y también el contrabando, realizado por los portugueses establecidos en las márgenes orientales del río. La ciudad de Buenos Aires,’ que había progresado mucho, sustituyó a la Asunción como centro colonizador de estas regiones.

Los gobernadores más importantes fueron:
Diego de Góngora (1618-1622). — Fue el primer gobernador después de la división del territorio. Sometió a los indios charrúas.

José Martínez de Salazár (1660-1662). — Durante su gobierno se fundó el tribunal de la Audiencia, establecido en 1661, por orden del rey Felipe IV.

Bruno Mauricio de Zavala (1717-1734). — Fundó la ciudad de San Felipe de Montevideo, desalojando a los portugueses de esa región.

Pedro de Cevallos (1756-1766). — Se apoderó de la Colonia del Sacramento en el Uruguay, continuando la guerra contra los portugueses.

Francisco de Paula Bucarelli (1766-1770). — Tuvo a su cargo la expulsión de los jesuitas, decretada por Carlos III.

Juan José de Vértiz y Salcedo (1770-1776). — Este dinámico gobernante nacido en México impulsó el adelanto edilicio de Buenos Aires; fundó la Casa de las Comedias, (primer teatro), creó el primer servicio de alumbrado público, de velas de sebo, y contribuyó a la conquista de los dominios indígenas con la construcción de fortines, que serían la base de importantes ciudades, como Mercedes, Chascomús, etc.

Quien Fundo Buenos Aires? Colonizacion Buenos Aires Año de Fundacion

¿Quien Fundó Buenos Aires?

DESCUBRIMIENTO, CONQUISTA Y COLONIZACIÓN.
PRIMERA FUNDACIÓN DE BUENOS AIRES

EL reino de Portugal pretendió siempre el dominio del Río de la Plata. Para hacer valer sus derechos, España decidió ocupar estas regiones y designó con el título de Adelantado a don Pedro ‘de Mendoza. Este personaje, que poseía grandes riquezas, capituló con el rey concediéndosele la parte de América comprendida entre los paralelos 25° y 36° desde uno al otro océano. Logró Mendoza organizar una expedición de once barcos con un total de 1.000 personas entre tripulantes, soldados y colonizadores, incluso siete mujeres. Traía además 100 cabezas de ganado caballar.

Partió la expedición el 24 de agosto de 1535 de San Lúcar, recalando en las Canarias, donde compró cuatro naves más. Tocó en la bahía de Río de Janeiro y de allí se dirigió directamente al Río de la Plata. Lo exploró minuciosamente y el 2 ó 3 de febrero de 1536 echó los cimientos de una población en las inmediaciones del Riachuelo de los Navíos, donde hoy está el parque Lezama, población a la que llamó Puerto de Nuestra Señora Santa María del Buen Aire, por los votos que Mendoza había hecho a esta Virgen para recobrar su quebrantada salud. Allí se construyó una población de una manzana con casas hechas de barro y techo de paja, rodeadas de un muro de tierra, un foso y una empalizada para defenderla.

En los primeros tiempos fue fácil la alimentación de sus habitantes, pues los indios procuraron todo lo necesario. Pero las exigencias de los españoles fueron pronto tan desmedidas que los naturales se negaron a seguir manteniéndolos. No obstante, el hambre no se dejó sentir todavía, pues la caza y la pesca eran abundantes. Poco después chocaron los españoles con los indios, y en. un combate librado en el río Lujan contra los guaraníes de las islas y los pampas fueron muertos Diego de Mendoza, hermano del Adelantado, dos sobrinos de éste, el capitán Pedro Lujan —de allí el nombre del río— y muchos soldados. A este combate se le llamó de Corpus Christiporque fue el 15 de junio de 1536, día de esa festividad.

Los indios sitiaron entonces la población, sufriendo sus habitantes hambre durante muchos días y viéndose obligados a refugiarse en los buques al ser incendiada la población. Afortunadamente llegó del norte Juan de Ayolas con abundantes provisiones y con la noticia de haber fundado un asiento —Corpus Christi— en la desembocadura del río Coronda.

Un mes más tarde los expedicionarios se trasladaron al asiento fundado por Ayolas, instalándose cinco leguas al sur de Corpus Christi, en un fuerte llamado por Mendoza «Nuestra Señora de la Buena Esperanza». Desde allí envió a Ayolas al mando de una expedición para encontrar el camino del Perú; pero al no recibir noticias de éste, destacó a Juan de Salazar y Espinosa y a Gonzalo de Mendoza para que lo buscaran. Mientras se realizaba este viaje, Mendoza, viendo agravado su mal, partió para España, designando a Juan de Ayolas teniente de gobernador, con el encargo de vender a los conquistadores del Perú la concesión del Río de la Plata. Durante su regreso, el 23 de junio de 1537, Mendoza falleció víctima de su enfermedad.

LA CÉDULA REAL DE 1537
AL conocerse en España la noticia de la muerte del Adelantado, se designó veedor de la Corona en el Río de la Plata a Alonso de Cabrera, que trajo a estas tierras una cédula real fechada el 12 de septiembre de 1537, por la cual la reina Juana autorizaba a los habitantes de las mismas para elegir popularmente gobernador en el caso de qué Mendoza no hubiese dejado sucesor, o que éste hubiera muerto. Y hacía extensivo este derecho a todos los casos en que se produjera la acefalía del gobierno. Es éste un antecedente muy importante, que permitió a la población elegir en varias ocasiones a sus mandatarios.

FUNDACIÓN DE SANTA FE
DURANTE el gobierno (interino) del Río de la Plata, de Martín Suárez de Toledo, fue comisionado Juan de Garay, Alguacil Mayor de la Asunción, para fundar una ciudad —dando así realidad a su anhelo de «abrir puertas a la tierra y no permanecer encerrados»—, situada en el río Paraná.
Autorizado para buscar el mejor sitio, Garay bajó por el río Paraná junto con 75 criollos y 9 españoles, y a la altura del paralelo 31° fundó, el 15 de noviembre de 1573, la ciudad de Santa Fe.

SEGUNDA FUNDACIÓN DE BUENOS AIRES
LA necesidad de una ciudad en el Río de la Plata se había hecho sentir, y la fundación de Santa Fe facilitó la repoblación de Buenos Aires. En 1580, Garay, teniente gobernador de las Provincias del Río de la Plata, lanzó un bando pidiendo voluntarios para esta empresa. Se alistaron en seguida sesenta jóvenes, la mayoría criollos. Hicieron la travesía, parte a pie para conducir el ganado y parte por el río. Exploraron la costa del Plata, y el sábado 11 de junio de 1580 dio por fundada Garay, a media legua de la antigua población, la Ciudad de la Trinidad, confirmando para el puerto el nombre de Santa María de los Buenos Aires.

El lugar elegido por Garay estaba a salvo de las inundaciones y defendido por dos grandes zanjas. Hizo el reparto de tierras marcando 250 manzanas de 140 varas de lado y calles de 11 de ancho. Correspondieron 46 manzanas a la planta urbana y el resto fue destinado para quintas. Fortificó la ciudad, le dio escudo y creó el Cabildo (que eligió por santo patrono a San Martín de Tours). Garay hizo una expedición hacia el sur, y al regresar para la Asunción en 1583, en las cercanías del río Baradero desembarcó con varios acompañantes dispuestos a pasar la noche. Como se descuidara la vigilancia, él y sus compañeros fueron ultimados por los indios.

Fuerte Sancti Spiritus Primer Poblacion en el Rio de la Plata Gaboto

Fuerte Sancti Spiritus
Primera Población en el Río de la Plata

DESCUBRIMIENTO DEL Río DE LA PLATA
EXPEDICIONES DE GABOTO Y GARCÍA
Poco después de la expedición de Magallanes, uno de los náufragos de Solís que permanecía en Santa Catalina, llamado Alejo García, inició un extraordinario viaje hacia el oeste en busca del legendario Rey Blanco, poseedor de fabulosos tesoros, que según los indios habitaba las Sierras del Perú.

Acompañado de varios aborígenes brasileños atravesó el territorio, cruzó el Alto Paraná, descubrió el Paraguay, donde trabó conocimiento con los guaraníes, quienes le informaron por el actual Chaco paraguayo y boliviano hasta Chuquisaca.

Cuando regresaba con un rico botín en oro y plata fue muerto junto al río Paraguay. Algunos de sus acompañantes lograron salvarse y llevaron a Santa Catalina la noticia del desastre y las muestras de los minerales, Desde este instante empieza a llamarse al río de Solís con el nombre de Río de la Plata.

En el mes de abril de 1526 los reyes de España enviaron al piloto mayor Sebastián Caboto hacia las islas Molucas, siguiendo la ruta de Magallanes. En Pernambuco primero, y en Santa Catalina después, Caboto reciñó informes precisos sobre los tesoros del Rey Blanco, y dispuesto a conquistarlos, al llegar al Río de la Plata se internó aguas arriba, hasta la desembocadura del Carcarañá, donde levantó el fuerte de Sancti Spiritus, primera población española en estas tierras. Siguió hacia el norte por el Paraná llegando hasta el Paraguay, pero la hostilidad de los indios lo hizo regresar.

En el caminó encontró a Diego García, que también había partido de España con rumbo a las Molucas y se había desviado al tener noticias de las riquezas de esas regiones. Conferenciaron los dos marinos y, no teniendo ninguno derecho sobre esas tierras, se unieron, y juntos exploraron el Paraguay y hasta más al norte del Pilco-mayo.

Regresaron al puerto de San Salvador para construir bergantines y proseguir explorando, y en esas circunstancias —septiembre de 1529— los indios asaltaron el fuerte, dieron muerte a la mayoría de los pobladores e incendiaron los ranchos. Ante esta desventura los dos navegantes abandonaron el Río de la Plata y tornaron a España.

Primeras Exploraciones en America Colon Descubre America Los Vikingos

Primeras Exploraciones en América

EUROPA A FINES DE LA EDAD MEDIA
En el siglo XV las naciones europeas comerciaban con Asia, siendo el objeto de este intercambio las especias (pimienta, nuez moscada, canela, clavo de olor, etc.) provenientes de las legendarias Islas de las Especerías, y otros productos como azúcar, té, materias tintóreas, algodón, coral, marfil, piedras preciosas, perlas, etc.

Este comercio se realizaba por tres rutas principales: una terrestre, que atravesando toda el Asia desde el Mar Negro llegaba hasta la China, y dos marítimas, que unían el estrecho de Malaca o el Indostán con el Mediterráneo, pasando por el mar Rojo o el golfo Pérsico, y haciendo parte del camino en caravanas.

A mediados del siglo XV los turcos invadieron Asia Menor y Europa, apoderándose de Constantinopla —el mayor centro comercial y capital del Imperio Bizantino—, de Alejandría y de la costa del Mediterráneo Oriental.

Los turcos, de religión musulmana, enemigos de las naciones cristianas europeas, cortaron de esta manera el comercio con Asia y penetrando en la península de los Balcanes se convirtieron en una amenaza. Era necesario entonces encontrar otro camino que llevara al Oriente; la .antigua idea de la circunvalación del África renació, los portugueses se lanzaron a esta empresa y en 1487 Bartolomé Díaz llegó al Cabo Tormentoso (hoy Cabo de Buena Esperanza). Finalmente, en 1498, Vasco de Gama unió Europa con la India por ese camino.

En esa época renacía la teoría de la esfericidad de la tierra, sostenida por los físicos jónicos, por Aristóteles y otros filósofos, pero era negada por el vulgo y por la ciencia oficial, que admitían la forma plana y no podían explicarse la existencia de los antípodas, es decir, de los puntos diametralmente opuestos en la tierra. Sin embargo algunas personas, especialmente los navegantes, tenían la convicción de la verdadera forma del planeta. Así nació la idea de que navegando hacia el Occidente se podía llegar a las Indias, y fue el médico florentino Pablo Toscanelli quien en 1474 hizo una carta geográfica que presentaba frente a las costas de Europa y de África las de Cathay y Cipango, es decir, la China y el Japón.

Desde tiempo Inmemorial se sabía que a Occidente de las Columnas de Hércules (Estrecho de Gibraltar) existían tierras desconocidas. Platón lo confirma al hablar de la Atlántida, el continente desaparecido. Había otras leyendas como la de la isla Antillas, que Toscanelli coloca entre Asia y Europa, y la de la emigración de cristianos hacia tierras situadas al oeste, cuando la invasión musulmana a España.

No eran las Indias lo que estaba hacia el oeste, sino un nuevo continente (América). Se sabe que algunos navegantes europeos habían llegado ya a esas tierras, viajes que eran ignorados en la mayor parte de las naciones. En el siglo IX el escandinavo Nadord llegó hasta las costas de Islandia, y más tarde un noble normando desterrado de su país, Eric el Rojo, exploró las costas de Groenlandia (tierra verde), a la que llamó así por su vegetación.

Por el año 1000, un hijo de Eric, llamado Leif, navegó hacia el sur, descubriendo a Terranova, que llamó Helulandía (tierra pedregosa), a Nueva Escocia, que denominó Marklandia (tierra de la madera), y a Vinlandia (tierra de la vid), en lo que hoy es Massachusetts, Estados Unidos.

Estos descubrimientos de los escandinavos no revistieron el carácter de una seria colonización, porque la hostilidad de los naturales se lo impidió, viéndose obligados a abandonar las costas del continente. Muy poco se supo en Europa de esto, pero SU veracidad está atestiguada por las «sagas» o crónicas escandinavas.

Se dice también, aunque sin pruebas, que los japoneses y chinos habían llegado a la costa occidental de la América del Norte y que los vascos y bretones, hábiles marinos, ya habían desembarcado en las playas orientales. Pero lo cierto es que el verdadero descubrimiento y colonización de América se debió al marino Cristóbal Colón.

CRONOLOGÍA DE OTRAS EXPLORACIONES

———1513 ———
Núñez de Balboa descubre el Pacífico y fija el istmo de Panamá.

———1518———
El conquistador español Heñían Cortés acepta el mando de la expedición a México.

———1519———
Sale de Sevilla la expedición Magallanes-Elcano, que dará la primera vuelta al mundo.

———FEB. 1519 ———
Cortés pone rumbo a Cuba con una tripulación de 508 soldados, 16 caballos y 10 cañones. Desembarca en México y quema sus naves. Después vence al ejército de Tlaxcala, quien se convertirá en su aliado.

———NOV. 1519———
Cortés llega a la capital azteca de Tenochtitlán. Es recibido por el rey azteca Moctezuma II, a quien hará prisionero. Cortés vuelve a la costa.

———1520 ———
Al regreso de Cortés a Tenochtitlán encuentra a los aztecas sublevados. Cientos de españoles son asesinados
cuando escapaban de la ciudad en la llamada Noche triste. Al regresar a la costa, Cortés derrota al potente
ejército azteca en Otumba. Descubrimiento del estrecho que llevará el nombre de Magallanes.

———1521———
Después de un cerco de tres meses, Cortés vuelve a tomar Tenochtitlán y la arrasa. Al llegar a Ciudad de México la encuentra como la dejó.

———1522 ———
Cortés es ascendido a gobernador y capitán general de Nueva España.

———1523 ———
El conquistador Pedro de Alvarado toma Guatemala y parte de El Salvador.

———1528———
El conquistador Panfilo de Narváez capitanea una expedición a Florida. La mayoría de sus 600 hombres muere
de hambre, epidemias, naufragios o víctimas de la batalla.

———1531 ———
El conquistador español Francisco Pizarro se embarca hacia Panamá para invadir el imperio inca de Perú.

———1532-33 ———
Pizarro desembarca en Perú y se dirige hacia el interior. Conquista Cajamarca. Toma al emperador inca Atahualpa como rehén y pide un rescate por él.

———1533 ———
Los incas pagan a Pizarro con una habitación llena de oro y plata como rescate. A pesar de esto, el conquistador
mata a Atahualpa.

———1534———
Se descubren las minas de plata de Taxco (México). Conquista de Quito por Sebastián de Benalcázar.

———1536———
Pedro de Mendoza funda Santa María del Buen Aire (Buenos Aires).

———1534-36———
Los españoles fundan su propia capital en  Lima, Perú. El rival de Pizarro, Diego de Almagro, invade Chile.

———1535-36———
Sublevación de los meas en la que muere  el hermano de Pizarro. Es sitiada Lima y la antigua capital inca, Cuzco.

———1537———
Almagro vuelve y ayuda a Pizarro a reprimir la sublevación inca.

———1539-42 ———
El conquistador español Fernando de Soto busca oro, sin éxito, en Florida. El tratamiento brutal que da a los indígenas acaba cuando muere de fiebres a las orillas del río Missisipi.

———1540 ———
Valdivia inicia la conquista de Chile.

———1541 ———
Pizarro es asesinado en Lima por seguidores de Almagro. Orellana inicia su exploración por el Amazonas.

Corrientes Colonizadoras Fundación de Ciudades Primeras Ciudades

Corrientes Colonizadoras – Fundación de Ciudades

CORRIENTES COLONIZADORAS:
ENTRADAS POR EL TUCUMÁN Y CUYO
FUNDACIÓN DE CIUDADES

Corriente del norte: Los conquistadores que vinieron del Perú fueron nombrados indistintamente por el rey o por el virrey del Perú. Procuraron encontrar un camino que comunicase con el Atlántico y fundaron ciudades en lugares estratégicos para apoyar el poder español y asegurar un camino con Chile. Tuvieron que vencer la resistencia de indios belicosos como los calchaquíes y frecuentemente las ciudades que fundaban eran destruidas.

Regiones que ocuparon: Colonizaron la provincia del Tucumán. Este nombre deriva de Tucma, que sería la designación de un reino indígena comprendido entre Jujuy y San Juan o el de un poderoso cacique. Pronto fueron dilatándose sus primitivos límites hasta abarcar las actuales provincias de Tucumán, Salta, Jujuy, La Rioja, Santiago del Estero, Catamarca, Córdoba y parte del Chaco. El primero que penetró fue Diego de Almagro en viaje del Perú a Chile (1536).

Diego de Rojas: Con motivo de las guerras civiles estalladas en el Perú entre los partidarios de Almagro y Pizarro, el rey envío con carácter de pacificador a Cristóbal Vaca de Castro. Vencidos los almagristas y rehusando innecesarios tantos soldados inactivos, Vaca de Castro mandó a sus capitanes a descubrir y colonizar nuevas tierras. Uno de ellos fue Diego de Rojas. A fines de 1542 se le dió permiso para internarse en el territorio situado entre Chile, el Río de la Plata y los charcas hacia el sud.

Como la empresa era costosa, se asoció con Nicolás de Heredia y Felipe Gutiérrez; los tres aportaron sus fortunas personales, Rojas llevaba el título de gobernador del Tucumán, Gutiérrez el de capitán general y Heredia el  maestre de campo. Convinieron que en este orden se sucederían en el mando en caso de morir alguno.

Salieron del Perú en 1543, pero penetraron en forma escalonada, acordando reunirse antes de penetrar en la región que iban a descubrir. Rojas al llegar a Chicoana en el valle de Calchaquí torció el rumbo hacia el este, quizá porque los indios le indicaron que, hacia el oriente había tierras ricas en metales preciosos. Franquearon el Aconquija y alcanzaron el Tucumán (a la altura de la actual Concepción). En este lugar se les unió Gutiérrez; siguieron hacia Santiago del Estero donde Rojas fué herido por una flecha envenenada en un combate contra los indios.

Los españoles, que no sabían que el arma estaba envenenada, acusaron a Gutiérrez de querer asesinarlo para suplantarlo en el mando; por eso antes de morir, Rojas designó como sucesor a Francisco de Mendoza, contraviniendo el orden que fijaron antes de salir del Perú (1544).

Francisco de Mendoza — La creciente rivalidad entre Gutiérrez y Mendoza joven y falto de experiencia, terminó cuando fueron tomados prisioneros Gutiérrez y su compañera Catalina Enciso (la primera mujer blanca que penetró en el Tucumán), y remitidos al Perú para que sus parciales no intentasen libertarios.

Veamos Que suerte corría Heredia entre tanto. Había salido de Cuzco un mes después que sus compañeros. Los tres debían encontrarse como lo habían convenido en el valle de Calchaquí, pero éste equivocó la ruta y penetró en la puna de Atacama. Al darse cuenta de su error, regresaron y acamparon al sud de Jujuy en espera de noticias. Allí diariamente y durante meses tuvieron que defenderse de los ataques de los indios, hasta que llegaron al campamento Gutiérrez y los hombres que lo conducían al Perú.

Heredia tuvo que aceptar la autoridad de Mendoza y se dirigió a reunirse con él, mientras Gutiérrez seguía hacia el norte. Mientras ocurría esto, Mendoza fundaba Medellín, destinada a servir como base para la conquista. Cuando llegó Heredia, lo dejó allí y  se dirigió hacia el este, alcanzando las costas del Paraná a la altura de las ruinas del fuerte de Gaboto. Los naturales le entregaron las cartas que dejó Irala al despoblar Buenos Aires, por ellas se enteraron de la existencia de Asunción, hacia donde intentó ir pero el descontento general se lo impidió por lo que Mendoza regresó a Medellín, que había sido atacada por los indios.

Heredia aprovechó los fracasos de Mendoza para atraerse partidario. que asesinaron al gobernador y proclamaron gobernador y capitán general a Heredia, que decidió regresar al Perú (a fines de 1546). Allí se incorporó a las fuerzas realistas que luchaban contra Gonzalo Pizarro.  Si bien fracasó, esta expedición tuvo el valor de abrir el camino para futuras entradas al territorio argentino.

Juan Núñez de Prado: En junio de 1549 La Gasca le otorgó permiso para conquistar, convertir a los indios y fundar ciudades en el Tucumán.
Partió con setenta hombres y quizá siguió la misma ruta de Diego de Rojas. Después de varios meses de marcha fundó la ciudad del Barco (1550) en territorio de la actual provincia de Tucumán. Fue designada así en homenaje a La Gasca que era natural de Barco de Ávila.

Poco después pasó por allí Francisco Villagra que desde el Perú llevaba refuerzos a Chile para el gobernador Pedro de Valdivia. Convencido de que del Barco estaba dentro de la jurisdicción de Chile, exigió obediencia a Núñez de Prado y lo dejó como teniente suyo al frente de la ciudad.

Cuando Villagra continuó el viaje a Chile. Prado trasladó la ciudad veinte leguas al noroeste (en la provincia de Salta) para quedar fuera de la jurisdicción de Chile (Barco II). Pero debido a los constantes ataques de los indios, la ciudad debió ser nuevamente trasladada (Barco III), esta vez a la provincia de Santiago del Estero, media legua al sud de la actual capital (junio 1552).

Francisco de Aguirre: Durante los años que siguen Chile gobernó el Tucumán, que consideraba dentro de su jurisdicción. Cuando Villagra llegó a Chile después de su encuentro con Prado, Valdivia designó a Francisco de Aguirre para gobernar en Tucumán, con lo que quedaba nulo el poder que Villagra había dado a Núñez de Prado. Aunque ahora Barco III estaba lejos de la jurisdicción chilena, Aguirre se posesionó de ella y en junio de 1553 la trasladó media legua al norte en busca de tierras más altas y la llamó Santiago del Estero.

Al año siguiente, al enterarse de los sucesos que ocurrían en decidió ir hacia allí para disputar el gobierno a Villagra, pero el cargo recayó finalmente en don García Hurtado de Mendoza, que fue nombrado por su padre el marqués de Cañete que era virrey del Perú. Al llegar a Chile (1557), receloso de la popularidad de Aguirre y Villagra los envió a Lima y nombró a Juan Pérez de Zurita como gobernador del Tucumán.

Juan Pérez de Zurita: Fundó poblaciones en lugares estratégicos para impedir los ataques indígenas contra Santiago del Estero (sede del gobierno) y facilitar las comunicaciones entre Perú y Chile. Así fundó Londres ** (en Catamarca); Córdoba del Calchaqui (sobre Barco II) y Cañete (sobre Barco I).

Gregorio de Castañeda — Zurita cumplió así con las órdenes dadas por el gobernador Mendoza, pero en Chile hubo cambios de gobierno que influyeron en el Tucumán. En efecto, cuando el rey supo que el virrey del Perú, contraviniendo disposiciones, había otorgado el gobierno de Chile a su hijo, lo destituyó y mandó como virrey al conde de Nieva; a la vez Hurtado de Mendoza fue reemplazado por Francisco Villagra, que envió a Gregorio Castañeda en lugar de Zurita (nombrado por Mendoza), ante las protestas de los españoles del Tucumán, que querían depender del Perú y no de Chile, con el que eran muy difíciles las comunicaciones.

Villagra decía en su descargo que la Audiencia de Lima, enterada de que había quejas contra Zurita, lo había facultado para nombrar un gobernador que pacificase la región.
Aunque este pleito no estaba resuelto, Castañeda penetró en el Tucumán y apresó a Zurita que fue llevado a Chile. El nuevo gobernador fundó Nieva (en honor del virrey conde de Nieva), en la provincia de Jujuy, pero los indios la destruyeron como así también a Londres, Cañete y Córdoba del Calchaquí. Sólo quedó en pie Santiago del Estero.

El Tucumán pasa a depender del Perú — Entre tanto, el Consejo de Indias resolvió el pleito de jurisdicción, decidiendo que el Tucumán dependiese de la Audiencia de Charcas en el orden judicial y del virrey de Perú en el orden político (Real Cédula del 29 de agosto de 1563).

Francisco de Aguirre — (Segundo gobierno) Las nuevas autoridades del Tucumán nombraron a Aguirre para sustituir a Castañeda, que había sido designado por el gobernador de Chile.

Aguirre, gran conocedor de la región y de los indígenas que la habitaban, decidió establecer poblaciones que sirvieran de defensa a Santiago del Estero. Para ello envió a Diego de Villarroel a fundar un asiento tierras de calchaquíes. El 31 de mayo de 1565 levantó la ciudad de San Miguel del Tucumán cerca del antiguo emplazamiento de Cañete (un siglo más tarde fue trasladada a orillas del río Salí). Era una región fértil que servía de llave entre Perú, Chile y el sudeste adonde se deseaba llegar.

El proyecto de Aguirre era fundar una ciudad entre los comechingones y un puerto sobre el Atlántico. Trató de ponerlo en práctica después de recibir refuerzos desde Perú y Chile, pero en el viaje los indios le dieron noticias de la ciudad de los Césares o Trapalanda, situada al sud, que suponían llena de riquezas. Sus hombres le exigieron ir hacia ella, pero como el gobernador no aceptó lo tomaron prisionero remitiéndolo a Charcas junto con algunos partidarios. Como los cargos políticos no eran suficientes lo acusaron de herejía.

Diego de Heredia, uno de los amotinados, sacó gente de Santiago del Estero y fundó la ciudad de Cáceres, que luego fue llamada Nuestra Señora de Talavera y Esteco.

Reposición de Aguirre: Después de dos años de prisión durante los cuales ejerció el gobierno un corregidor nombrado por la Audiencia de Charcas, Aguirre fue repuesto en el cargo, que ocupaba por tercera vez, pero en el viaje ofendió a un sacerdote por lo que el Santo Oficio le siguió un nuevo proceso en Lima. Después de cinco años se retiró a vivir en Chile, donde residía su familia, muriendo en La Serena.

Jerónimo Luis de Cabrera — Fue designado para ocupar el cargo vacante por cuatro años; llegó a Santiago del Estero en 1572, cuando era virrey del Perú don Francisco de Toledo que planeaba fortificar la ruta a Chile, Tucumán y Santiago del Estero. Por eso ordenó a Cabrera que fundase una ciudad en el valle de Salta. Pero éste decidió buscar primeramente una salida pacificada hacia el mar para que el Tucumán pudiese comerciar directamente con España y para ello fundó Córdoba de la Nueva Andalucía (6 de julio de 1573).

Marchó hacia el este y alcanzó el río Paraná en el lugar que ocupó el fuerte de Gaboto y estableció el puerto de San Luis de Córdoba, de vida efímera. Cerca de allí se encontró con Garay que había fundado Santa Fe, pero ambos hombres no se pusieron de acuerdo en cuanto a la jurisdicción que correspondía a cada uno y Cabrera regresó a Córdoba.
Pero como hemos vistos este gobernador había sido nombrado por el virrey del Perú y al llegar a Córdoba se encontró con la presencia de Gonzalo de Abreu, designado por el rey.

Gonzalo de Abreu: En cuanto tomó el mando hizo apresar a Cabrera y lo envió a Santiago del Estero donde fue procesado por haber fundado Córdoba sin autorización y se lo ajustició. Desaparecía así uno de los más meritorios conquistadores del Tucumán. En cambio Abreu gobernó en forma despótica empleando frecuentemente la fuerza para imponerse. Intentó en tres ocasiones establecer la ciudad de San Clemente de la Nueva Andalucía en el valle de Salta, pero siempre fue destruida, reglamentó las relaciones entre blancos e indios en sus ordenanzas de 1579 que eran completamente favorables a los blancos. Además fue muy perjudicial su táctica de sacar hombres de las ciudades para realizar sus expediciones, porque en esa forma los centros poblados quedaban indefensos.

Hernando de Lerma — Reemplazó a Abreu cuando concluyó su mandato. Aunque el rey lo nombró en 1577 recién se hizo cargo tres años después.
Su primera medida fue arrestar a Abreu a quien temía y que fue acusado por sus enemigos, muriendo en la cárcel a causa de los tormentos. Lerma para cumplir definitivamente las disposiciones de Toledo levantó la ciudad de San Felipe de Lerma (16 abril 1582) en el valle de Salta. Repetidamente acusado por diversos delitos fue tomado prisionero.

Juan Ramírez de Velazco — Nombrado en reemplazo de Lerma, era un hombre de valores que supo organizar la provincia de cuyo gobierno se hizo cargo en 1586.  De acuerdo con lo dispuesto por el rey siguió juicio de residencia a su antecesor y lo condenó a destierro en Orán y privación perpetua de todo cargo público, pero murió en el viaje al destierro.

Para realizar las obras públicas necesarias organizó en el Tucumán la mita, con los indios de las encomiendas; trató de castigar a los españoles cuando cometían faltas contra los indios, es decir que intentó mejorar el nivel moral de la provincia, reprimió la idolatría y la hechicería de los indios, luchó contra ellos para pacificar algunas regiones y procuró impulsar la economía.

Cuando Velazco se hizo cargo del gobierno se levantaban en la provincia cinco ciudades: Santiago, Tucumán, Córdoba, Esteco y Salta. Fundó entonces nuevos centros para asegurar la dominación española: Todos Los Santos de la Nueva Rioja (20 de mayo de 1591); Nueva Madrid, de corta vida que luego fue unida a Esteco; San Salvador de Jujuy que fue levantada por su capitán Francisco Argarañaz (19 de abril de 1593).

Terminado su mandato, los habitantes solicitaron que fuera reelegido, pero se nombró en su reemplazo al capitán Agustín de Ahumada (hermano de Santa Teresa de Jesús) que murió en Lima.

Fernando de Zárate (1593) — Se lo nombró en reemplazo de Ahumada, que no llegó a hacerse cargo del gobierno. Como los piratas amenazaban el Río de la Plata, el virrey del Perú y la Audiencia de Charcas le otorgaron el mando del Río de la Plata, pero cuando pasó el peligro Zárate quedó gobernando esa región y el rey nombró a Pedro Mercado Peñaloza como gobernador del Tucumán, que favoreció la conquista espiritual y trató de pacificar a los indios. En julio de 1683 siendo gobernador don Fernando de Mendoza y Mate de Luna se fundó la ciudad de San Fernando de Catamarca.

mapa de las corrientes colonizadoras del rio de la plata

CORRIENTES COLONIZADORAS:
FUNDACIÓN DE CIUDADES

Corriente del oeste — Cuyo dependía de Chile de acuerdo a la capitulación dada por Pedro de la Gasca (1548) a Pedro de Valdivia, que le otorgaba jurisdicción en una zona comprendida entre los paralelos 27 y 41 y cien leguas hacia el este (meridiano 64). Comprendía las provincias de Mendoza, San Juan y San Luis en donde habitaban los huarpes. Se independizó de Chile cuando se creó el virreinato del Río de la Plata.

El primero que cruzó el territorio fue Villagra (1551) que iba del Perú a Chile (después de sacar a Núñez de Prado de la dudad del Barco). A fines de 1559, siendo gobernador de Chile García Hurtado de Mendoza. llegó a Chile una delegación de indios huarpes para pedir animales lanares y que los españoles colonizaran Cuyo. Se envió a Pedro de del Castillo, que el 2 de marzo de 1561 fundó Mendoza (en honor de don García).

Cuando Villagra reemplazó a don García, Juan Jufré sustituyó a Castillo. Este trasladó la ciudad a media legua de distancia, en un lugar más alto (28 de marzo de 1562). El 13 de junio de 1562 levantó más al norte un asiento para pacificar a los indios y afianzar su dominación: San Juan de la Frontera.

Villagra le ordenó buscar una salida hacia el mar, por lo que llegó hasta Córdoba, pero no pudo establecer ninguna población que asegurase un camino pacificado hacia Mendoza.

Recién en 1596, siendo gobernador de Chile Martín García Oñez de Loyola, su teniente de gobernador en Cuyo, Luis Jofré de Loazza fundó San Luis de la Punta. Cuyo dependió de Chile hasta 1776.

Fuente Consultada: Historia Argentina de Etchart – Douzon – Wikipedia –