Los Espartanos

Reformas de Solon en Atenas Conflictos por los derechos civiles Grecia

Reformas de Solón en Atenas

Hacia fines de siglo VII antes de Cristo, la situación en Atenas se agravó notablemente; los pobres, en extremo exasperados, se aprontaban para liberarse de la opresión de los nobles y obtener participación en el gobierno de la ciudad. Los nobles, entre tanto, estaban decididos a defender a todo precio sus privilegios. ¿Quién podría en tales circunstancias salvar a Atenas de la guerra civil?

Parecerá extraño que en un momento tan dramático de la historia de Atenas se haya pensado en recurrir a un filósofo en lugar de a un político, pero no debemos olvidar que los atenienses sentían verdadera veneración por los hombres sabios y virtuosos, a quienes consideraban capaces de resolver las situaciones más difíciles. Y así fue como en el 594 antes de Cristo, el pueblo nombró arconte (único) a Solón, con la misión de introducir reformas que satisficieran a ricos y pobres.

El hecho de que un hombre perdiera la libertad al no hallarse en condiciones de pagar deudas contraídas, indignaba sobremanera a Solón y lo llevó a adoptar una decisión manifiestamente valerosa: declaró abolidas todas las deudas de esa naturaleza. Dispuso además que se libertara a todos los ciudadanos reducidos a la esclavitud por deudas, y ordenó que de entonces en adelante no se debía privar de su libertad a un ciudadano por semejante motivo.

SOLÓN: Legislador y político (640-558 a. C.)

Descendiente de una ilustre familia ateniense, Solón tenía entre sus ancestros al rey Codro y por el lado de su madre era sobrino de Pisístrato, En el año 594 a. G. recobró la isla de Salamina, que estaba en poder de los megarenses; luego, en el desempeño de su arcontado, llevó a cabo tan acertadas reformas que los atenienses pensaron que Solón era el hombre indicado para resolver los conflictos en que se debatía Atenas i fue elegido entonces legislador. Su legado a la patria fueron las leyes que llevan su nombre y que constituyen el fundamento de la grandeza de Atenas.

Su Constitución fue esencialmente democrática, ya que dio participación en el gobierno a todos los ciudadanos. Sus reformas alcanzaron al orden social y político, a la organización del gobierno de Atenas y a las instituciones civiles. Luego Solón decidió dejar que sus conciudadanos hicieran uso de la libertad y de las instituciones que él les había dado, sin el peso de su presencia y su prestigio, y se desterró voluntariamente de Atenas.

Durante su ausencia, que duró diez años, viajó por Egipto, Chipre y Asia Menor; a su regreso comprobó apenado que las clases más desprotegidas, a quienes había dado libertad y beneficios de todo orden, no habían sabido aprovecharlas. Según la tradición, al morir, sus cenizas fueron esparcidas por el suelo de Salamina como había sido su deseo. Por su grandiosa obra se lo incluyó entre los siete sabios de Grecia.

RESUMEN DE LAS REFORMAS DE SOLON EN ATENAS: Solón (cerca de 630 a.C. a cerca de 560 a.C.). Solón fue un estadista y reformador ateniense, para no mencionar su magia como recitador de versos. Este importante griego se volvió figura pública al inducir a los atenienses a la acción militar contra Megara por medio de un vehemente poema. Gracias a su elocuencia fue escogido para revisar el duro código de leyes de Dracón.

Tenía además otros talentos. Solón reorganizó las instituciones públicas, incluyendo el senado y la asamblea popular, acuñó monedas, reformó el sistema de pesas y medidas y fortaleció el comercio ateniense. Como resultado de todo ello su nombre llegó a ser sinónimo de legislador.

Hasta el siglo VIII a. de C. los griegos estaban divididos en grupos de familias llamado oikos, los cuales cada uno de ello tenia un jefe. En el siglo VIII a. de C. surgió la necesidad de agrupar todos los oikos, comandados por una sola autoridad, política, diferenciándose de la autoridad familiar. A esta agrupación se la llamo: POLIS.

Las polis, por lo tanto, eran agrupaciones de ciudadanos (no extranjeros), que mediante la discusión publica y el voto trataban y decidían sobre las medidas a tomar en los diversos problemas políticos y sociales. La definición de Polis más común es la Ciudad-Estado, porque entre los griegos la autoridad estaba en la polis misma, en el conjunto de ciudadanos que la conformaban.

Por todo esto el significado mas antiguo de política esta relacionado con todo lo que se refiere a la ciudad y los ciudadanos: lo civil, lo publico, lo social, y en especial la forma de organizar el gobierno.

El conjunto de polis o metrópolis no constituía una unidad política, pero sus habitantes se consideraban parte de una misma comunidad, el mundo griego, porque compartían la lengua, la religión y tradiciones. Una de las tradiciones fueron las olimpiadas cada 4 años en Olimpia desde el 776 a. de C.

El asentamiento urbano de las mismas, se estableció en el ACRÓPOLIS, lugar elevado y defendido, en donde se encontraban los edificios públicos, y que servia de refugio en casos de peligro. Bajando hacia la llanura se encontraban las casas y las tierras de los ciudadanos, luego continuaban campos entre colinas de propiedad comunitaria, en donde pastoreaban los animales y trabajaban los leñadores.

La polis de Atenas, estaba formado por familias patridas, es decir, familias aristocráticas o bien nacidas, y cuando gobernaron lo hicieron pensando en sus propios intereses. De este modo el pueblo comenzó a reclamar justicia, ya que día a día iban perdiendo sus tierras y animales.

Como durante este gobierno aristocrático no había leyes escritas, y su aplicación dependía del juez de turno, dio origen a situaciones muy injustas, en el 621 a. de C. , un funcionario del gobierno, llamado DRACON redactó el primer código de leyes de la ciudad. Las leyes escritas, limitó el poder de los jueces eupátridas, porque ahora fueron conocidas públicamente. Sin embargo estas leyes no resolvieron los problemas, pues según un griego de la época decía que las leyes de Dracon fueron escrita con sangre y no con tinta, y por lo tanto nunca pudieron aplicarse por su dureza. Es común escuchar el termino draconiano, como sinónimo de rigor.

A pesar de la reforma, la aristocracia continúa esclavizando a los pobres, que por su parte reclaman la repartición de las grandes propiedades. Los conflictos se agravan, pues las injusticias y la esclavitud no fueron corregidas.

Sin embargo, cuando la lucha está a punto de estallar, los partidos enemigos aceptan someterse al arbitraje de un integrante de una familia eupátrida en el 594 a. de C. conocido como Solón, muy  estimado por su sabiduría y su moderación (-592, -591).

Poeta sensible, se conmovió por los desórdenes y la triste situación del Ática, pero al mismo tiempo su profesión de comerciante le hizo encarar con espíritu práctico los problemas de la clase media.

Solón decreta la anulación de todas las deudas, y en lo sucesivo no se solicitarán préstamos dando como fianza la propia persona. Orienta la economía ateniense hacia el cultivo del olivo y de la vid, favorece la industria y el comercio, reforma el sistema de pesas y medidas y dota a su ciudad de una moneda más cómoda y liviana. Sustituye el sistema monetario de Egina por el de Eubea, que al usarse en Corinto y otras regiones permite a Atenas y a su clase comerciante una mayor expansión económica y nuevas posibilidades de riqueza.

Por haber concedido Solón a las dos primeras clases —es decir a los ciudadanos más pudientes— el derecho de desempeñar las funciones más elevadas, pudo interpretarse que había introducido sólo escasas modificaciones en la constitución precedente. Sin embargo no fue así, dado que si un ciudadano, por su propia capacidad, podía mejorar su situación económica, pasaba a inscribirse en las dos primeras clases. De aquí en adelante el pueblo tuvo la posibilidad de llegar al gobierno. Gracias a Solón, Atenas allanó los privilegios de sangre y se orientó hacia un régimen más democrático.

Esta riqueza, que puede adquirirse, es la única distinción establecida para clasificar a la población y repartir los derechos y los deberes de los ciudadanos. Los privilegios del nacimiento están reemplazados por los de la fortuna. Solamente los ciudadanos más ricos (las dos primeras clases) pueden ser arcontes y por consiguiente sentarse en el Areópago, pero la Asamblea del pueblo, la Ecclesia, está abierta a todos los ciudadanos.

Se crea un nuevo consejo, el de los Cuatrocientos, o Bulé (ciudadanos mayores de treinta años) y un tribunal popular, el de los Heliastas, cuyos miembros mayores de veinte años podían pertenecer hasta la última clase. Ecclesia, Bulé y el tribunal de los Heliastas no tienen entonces más que poderes reducidos, pero terminarán en el siglo -V por acaparar casi todas las atribuciones políticas y judiciales de los arcontes y del Areópago.

Solón ha libertado a los campesinos pobres, ha empezado a restaurar la pequeña propiedad, y sin haberlo querido coloca de este modo los cimientos de la futura democracia. Su obra señala en la historia de Atenas un cambio decisivo, pero en aquel’ momento no satisfizo a ninguno: las reformas eran consideradas excesivas por los grandes agricultores de las llanuras e insuficientes por los pequeños campesinos y los pastores de la .montaña, que formaban el partido popular. Las luchas sociales comenzaron de nuevo.

Las reformas mas importantes que marcaron el camino hacia la democracia. Solón, se llamo este hombre.

Las reformas más importantes fueron:
* Abolió las deudas de los campesinos pequeños
* Prohibió que por cualquier causa un ciudadano caiga en la esclavitud.
* Estableció que todos los hermanos heredarán por igual.
* Los esclavos debían ser tratados con humanidad.
* Los extranjeros podían acceder a la ciudadanía.
* Los hijos se educaban en el hogar doméstico y el estado los reclamaba a los 16 años para la vida militar. 

A los 20 años tenían todos los derechos y obligaciones de un ciudadano. Dividió al conjunto de ciudadanos en cuatro grupos según su riqueza, sin tener en cuenta su origen familiar. Los más ricos podían integrar el arcontado, para la discusión de la leyes, sin pertenecer a familias eupátridas.

Estas leyes produjeron cierta paz y prosperidad, pues alivio la pobreza y las injusticias. El siguiente arconte reformador de estas leyes, fue: Clístenes.

Las reformas de Dracón en Atenas

Las reformas de Dracón en Atenas

Dracón (siglo séptimo a.C.)- Atenas escogió a este funcionario para redactar sus leyes, las primeras escritas en Grecia, hacia el año 620 a.C. Las severas leyes de Dracón hacían del estado el acusador exclusivo de aquéllos procesados por crímenes, eliminaban la justicia privada y castigaban con la muerte muchas faltas. El término draconiano se refiere todavía a un castigo severo. Sin embargo, los atenienses adoraban a Dracón.

En cierta ocasión entraba a un auditorio para asistir a una recepción en su honor, y los atenienses le dispensaron la acostumbrada y festiva acogida, sumergiéndolo prácticamente bajo sus sombreros y mantos.

Dracón cayó y, como se quedara sospechosamente tranquilo, los atenienses levantaron todas las ropas y lo encontraron muerto por asfixia.

draco, reformador griegoDesde la mitad del siglo -VII un malestar que va en aumento pesa sobre el Ática; El régimen aristocrático  se resquebrajaba por sus propios abusos. Los pequeños propietarios, quizás arruinados por la competencia de trigo extranjero más barato, están obligados , en los años pobres, d escasas cosechas a pedir prestado trigo a los dueños de los grandes dominios.

Si no pueden pagar sus deudas, quedan reducidos a la condición de arrendatarios sobre las tierras que antes les pertenecían, o peor aún, se convierten en esclavos. Nada pueden esperar ni de la justicia ni del poder público.

Uno y otro están en manos de los que explotan su miseria. A estos descontentos se añadirán más tarde los plebeyos enriquecidos por el comercio o los artesanos, que no aceptarán más ser excluidos del poder político que acapara la nobleza. La guerra civil parece amenazar a la sociedad ateniense, y los nobles deben hacer concesiones.

Un noble, Dracón, publica en el año -621 leyes escritas; la aristocracia pierde así la posibilidad de interpretar a su voluntad las tradiciones orales y la libertad de administrar la justicia a su conveniencia. El estado y no la familia se atribuye ahora el derecho de castigar los crímenes: la solidaridad del clan se ve amenazada.

Estas leyes deben demostrar que la justicia pública es superior a la privada; tienen que ser muy severas para tranquilizar a la víctima y suprimir la venganza. La falta más leve es a veces castigada con la pena de muerte; pero la ley es para todos. A pesar de la reforma, la aristocracia continúa esclavizando a los pobres, que por su parte reclaman la repartición de las grandes propiedades. Los conflictos se agravan.

Sin embargo, cuando la lucha está a punto de estallar, los partidos enemigos aceptan someterse al arbitraje de Solón, un hijo de nobles estimado por su sabiduría y su moderación (-592, -591). Poeta sensible, se conmovió por los desórdenes y la triste situación del Ática, pero al mismo tiempo su profesión de comerciante le hizo encarar con espíritu práctico los problemas de la clase media.

Gobierno en Esparta y Atenas Aristocracia y Democracia Ostracismo

Gobierno en Esparta y Atenas
Aristocracia y Democracia – Ostracismo

ATENAS:
Los eupátridas: Los genos más poderosos se habían instalado sobre las tierras mas ricas; sus jefes formaban una aristocracia de grandes propietarios,que al mismo tiempo eran los funcionario nobles o eupátridas, hijos de padres nobles). Al comienzo del siglo -VII habían suprimido la monarquía y acapararon todo el poder. Sólo ellos podían ser arcontes (magistrados supremos en número de tres y después de nueve) y sentarse en el Areópago (consejo soberano). Sólo ellos conocen la ley por las tradiciones orales y administran la justicia favoreciendo sus intereses.

Para los plebeyos que no pertenecían a los genos, es decir, los pobres artesanos y los campesinos, el régimen era implacable. El pueblo ateniense, replegado sobre sí mismo, no tuvo ambiciones colonizadoras y vivió mucho tiempo del producto de su suelo bajo la dura autoridad de los grandes terratenientes, los nobles, pero a diferencia de Esparta, la aristocracia ateniense no experimentó la necesidad de estar armada ni de cerrar la ciudad a las influencias exteriores. Atenas pudo así evolucionar tranquilamente.

Aristocracia: El gobierno de los mejores: Los reyes perdieron el poder a favor de la aristocracia que eran los más capacitados para dirigir, poseían tierras y podían adquirir las armas imprescindibles para defender la ciudad, los que ostentaban el poder se llamaban Arcontes, al principio el cargo era vitalicio, hasta que en el siglo VIII a. C. su gobierno se limitó a una década.

Antiguos Arcontes de conducta irreprochable formaban el Areópago, un tribunal que juzgaba causas civiles y militares; las otras dos instituciones eran la Bulé, de carácter legislativo formada por 400 ciudadanos elegidos anualmente, y la ecclesia constituida por todos los ciudadanos y que votaba las leyes presentadas por la Bulé.

areopago, el gobierno en atenas

Desde la mitad del siglo -VII un malestar que va en aumento pesa sobre el Ática; el régimen aristocrático se resquebrajaba por sus propios abusos. Los pequeños propietarios, quizás arruinados por la competencia de trigo extranjero más barato, están obligados, en los años pobres, de escasas cosechas, a pedir prestado trigo a los dueños de los grandes dominios.

Si no pueden pagar sus deudas, quedan reducidos a la condición de arrendatarios sobre las tierras que antes les pertenecían, o peor aún, se convierten en esclavos. Nada pueden esperar ni de la justicia ni del poder público. Uno y otro están en manos de los que explotan su miseria,

A estos descontentos se añadirán más tarde los plebeyos enriquecidos por el comercio o los artesanos, que no aceptarán más ser excluidos del poder político que acapara la nobleza. La guerra civil parece amenazar a la sociedad ateniense, y los nobles deben hacer concesiones.

Un noble, Dracón, publica en el año -621 leyes escritas; la aristocracia pierde así la posibilidad de interpretar a su voluntad las tradiciones orales y la libertad de administrar la justicia a su conveniencia. El estado y no la familia se atribuye ahora el derecho de castigar los crímenes: la solidaridad del clan se ve amenazada. Estas leyes deben demostrar que la justicia pública es superior a la privada; tienen que ser muy severas para tranquilizar a la víctima y suprimir la venganza.

La falta más leve es a veces castigada con la pena de muerte; pero la ley es para todos. A pesar de la reforma, la aristocracia continúa esclavizando a los pobres, que por su parte reclaman la repartición de las grandes propiedades. Los conflictos se agravan.

Sin embargo, cuando la lucha está a punto de estallar, los partidos enemigos aceptan someterse al arbitraje de Solón, un hijo de nobles estimado por su sabiduría y su moderación (-592, -591).

Poeta sensible, se conmovió por los desórdenes y la triste situación del Ática, pero al mismo tiempo su profesión de comerciante le hizo encarar con espíritu práctico los problemas de la clase media. Solón decreta la anulación de todas las deudas, y en lo sucesivo no se solicitarán préstamos dando como fianza la propia persona.

Orienta la economía ateniense hacia el cultivo del olivo y de la vid, favorece la industria y el comercio, reforma el sistema de pesas y medidas y dota a su ciudad de una moneda más cómoda y liviana. Sustituye el sistema monetario de Egina por el de Eubea, que al usarse en Corinto y otras regiones permite a Atenas y a su clase comerciante una mayor expansión económica y nuevas posibilidades de riqueza.

Solón realizó una serie de reformas que podían considerarse como un intento de organizar una democracia, suprimió la esclavitud por deudas y terminó la lucha entre los grandes propietarios y la burguesía. Estas reformas no fueron duraderas.

Esta riqueza, que puede adquirirse, es la única distinción establecida para clasificar a la población y repartir los derechos y los deberes de los ciudadanos. Los privilegios del nacimiento están reemplazados por los de la fortuna. Solamente los ciudadanos más ricos (las dos primeras clases) pueden ser arcontes y por consiguiente sentarse en el Areópago, pero la Asamblea del pueblo, la Ecclesia, está abierta a todos los ciudadanos.

Se crea un nuevo consejo, el de los Cuatrocientos, o Bulé (ciudadanos mayores de treinta años) y un tribunal popular, el de los Heliastas, cuyos miembros mayores de veinte años podían pertenecer hasta la última clase.

Ecclesia, Bulé y el tribunal de los Heliastas no tienen entonces más que poderes reducidos, pero terminarán en el siglo -V por acaparar casi todas las atribuciones políticas y judiciales de los arcontes y del Areópago.

Solón ha libertado a los campesinos pobres, ha empezado a restaurar la pequeña propiedad, y sin haberlo querido coloca de este modo los cimientos de la futura democracia. Su obra señala en la historia de Atenas un cambio decisivo, pero en aquel’ momento no satisfizo a ninguno: las reformas eran consideradas excesivas por los grandes agricultores de las llanuras e insuficientes por los pequeños campesinos y los pastores de la montaña, que formaban el partido popular. Las luchas sociales comenzaron de nuevo.

En tiempos de Solón la realidad de Grecia estaba muy lejos del ideal del individuo político y, por esto, las reformas del arconte quedaron sin efecto en el mismo momento en que éste se retiró. Los grupos rivales no tardaron en disputarse el poder, y se agudizaron los conflictos entre las familias nobles que habían perdido su posición dirigente y las que ahora lo detentaban.

Tras décadas de intrigas y luchas políticas, la crisis en Atenas se agravó cuando, a los conflictos ya existentes, se añadieron antagonismos regionales. La situación de caos generalizado, en 546 a. C., fue aprovechada por el líder de una de las facciones enfrentadas, llamado Pisístrato, quien tras haber fracasado en diferentes intentos de golpe de Estado, conquistó la ciudad con un ejército mercenario y proclamó la tiranía.

Pisístrato comprendió que Atenas no estaba todavía preparada para aceptar el sistema político de Solón y, siguiendo el ejemplo de otros tiranos, dirigió el aparato institucional de un modo absolutista. Al excluir a las familias rivales de la vida pública, no obstante, el tirano ateniense reforzó indirectamente el sistema soloniano que, pese a su éxito inicial, había dejado de ser efectivo por culpa de las disputas políticas.

Durante el mandato de Pisístrato, como fue característico de las tiranías, se destinaron ayudas al campesinado, se realizaron obras públicas -sufragadas con impuestos directos- y florecieron el arte y el comercio. El esplendor económico logrado por Pisístrato, unido a su talante diplomático -que permitió a Atenas vivir en paz con sus vecinos-, hizo que los atenienses calificaran su gobierno como una Edad de Oro.

A Pisístrato, muerto en 527 a. C., le sucedieron sus hijos Hiparco e Hipias, aunque una coalición de la familia de los Alcmeónidas y Esparta acabó pronto con su poder.

Clístenes, que encabezó la revuelta contra la tiranía, se convirtió en el nuevo “hombre fuerte” de Atenas y, tras vencer en una guerra civil a la oligarquía reaccionaria que pretendía abolir la constitución de Solón, introduje nuevas reformas para evitar que las familias aristócratas rivales a la suya pudieran hacerse con el control político. Así, por ejemplo, Clístenes modificó por completo la administración territorial del Ática, e hizo lo propio con la composición y competencias de la asamblea de representantes (bulé) de Solón.

Esto, en la práctica, significó la eliminación definitiva del viejo sistema de tribus. La bulé, en la nueva constitución, quedó compuesta por 500 representantes -50 por cada demarcación territorial-, en lugar de los 400 propuestos originalmente por Solón -100 por cada tribu-. Con esta nueva reforma, que otorgábales mismos derechos políticos a todos los ciudadanos –isonomía-, Atenas daba el paso definitivo hacia la democracia.

Ver: Gobierno de Clístenes

ESPARTA Y SU GOBIERNO: A partir del siglo VI a.C., Esparta dejó de tener contactos con otras polis y se cerró sobre sí misma. Mientras Atenas y otras polis evolucionaban hacia la democracia, en Esparta el sistema aristocrático se mantuvo sin modificaciones durante siglos.

Para resolver los problemas derivados del aumento de población y la falta de tierras, la mayoría de las polis, entre los siglos VIII y VI a.C., fundaron colonias. Esparta eligió otra solución: conquistó las tierras vecinas de Mesenia. Esto convirtió a los espartanos en dueños de un extenso territorio apto para la ganadería y la agricultura.

Los espartanos poseían derechos políticos, pero el poder pertenecía a algunos pocos gobernantes que manejaban todas las cuestiones de estado. Esparta conservó sus dos reyes. Poseía, además, como la mayor parte de las ciudades griegas, una asamblea del pueblo o Apella, constituida por el conjunto de los ciudadanos (que sólo podía aprobar o desechar las leyes, sin debates), un consejo, o Gerusia, y magistrados. Los reyes estaban al frente del ejército y presidían el culto, pero sus poderes eran limitados.

Tenían algunos privilegios exteriores: en los banquetes del estado les correspondía doble ración; cuando morían se obligaba un luto público y las exequias estaban rodeadas de gran pompa.

La ciudad de hecho estaba dirigida por la Gerusia, consejo y tribunal supremo de treinta miembros: los dos reyes y veintiocho gerontes (ancianos) vitalicios, elegidos entre los ciudadanos de más de sesenta años. ^ Los cinco éforos (vigilantes) eran nombrados por un año y estaban encargados de vigilar a los ciudadanos y también a los reyes, a los que podían incluso detener. Los elegía la Apella, pero con un sistema propio que favorecía el fraude (un jurado apreciaba el volumen de las aclamaciones recogidas por cada candidato).

Los gerontes y los éforos eran en realidad designados por un pequeño grupo de ciudadanos influyentes que dirigían prácticamente la ciudad. Los espartanos formaban, pues, un ejército constantemente movilizado y durante toda su vida pertenecían a la ciudad.

Esparta fue una de las ciudades-Estado más extensas de Grecia y una de las más poderosas. Era diferente a las demás polis griegas. Todos los hombres espartanos eran libres y podían participar en la asamblea (Apella) pero no en plano de igualdad, porque las decisiones eran tomadas solo por un consejo (Gerusía) formado por los ancianos de las familias más poderosas. Por eso se decía que su gobierno era aristocrático.

Un número reducido de hombres mandaba sobre toda la población. Para defender su forma de vida, los espartanos rehusaron el contacto con otros pueblos.

Los ciudadanos espartanos se dedicaban únicamente a prepararse para la guerra. Otros pueblos, a los que habían conquistado y esclavizado, cultivaban los campos y se dedicaban a la artesanía y al comercio.

Ya desde pequeños, los niños espartanos se dedicaban al ejercicio militar, y se habituaban a soportar el frío, la fatiga, el hambre y una disciplina especialmente severa. Las mujeres practicaban actividades deportivas, pero con la única finalidad de engendrar hijos fuertes y robustos.

El Agora de Atenas Grecia Antigua Funcion Publica y Social Reuniones

El Agora de Atenas – Grecia Antigua –  Función Pública y Social

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Atenas Grecia Antigua

Atenas la más grande ciudad de la Hélade, no ofrece a sus visitantes más que la red de sus callejas tortuosas bordeadas de casas bajas, mal alineadas, con las fachadas sin ventanas.

Al lado de El Pireo, Atenas parece una ciudad antigua, donde la higiene y el urbanismo son desconocidos. No hay acera ni iluminación durante la noche. Las casas son a menudo covachas: sólo algunos metros cuadrados para familias enteras. Hasta las moradas de los atenienses pudientes, tienen dimensiones modestas.

En la planta baja, algunas habitaciones (sala de recepción, sala reservada para las damas) se abren sobre un patio interior rodeado de columnas. Están construidas con materiales tan frágiles que un ladrón, antes que forzar la puerta, prefiere agujerear el muro: gana mucho más tiempo.

El lujo no es para los particulares. A los atenienses, por otra parte, les gusta vivir al aire libre. Una muchedumbre bulliciosa llena las calles y sobre todo el Agora, recorre la plaza sombreada de plátanos, los pórticos y los edificios oficiales: el Senado, o Bulé, y la Tholos, donde los magistrados de turno, los pritanos, cenan y pasan la noche.

En el centro del Agora se levanta el altar de los doce dioses, de donde irradian todos los caminos. El Agora es el centro de la ciudad y un mercado permanente. Con el canto del gallo empiezan a llegar los campesinos, los hortelanos, pescadores; traen liebres o tordos, frutas y pescados. Los comerciantes de la ciudad desembalan sus mercaderías, los cambistas, es decir, los que cambian monedas, instalan sus mostradores.

agora en grecia actual

Los clientes afluyen (son nada más que hombres), se saludan, se intercambian noticias y mercaderías. Los arqueros escitas circulan para mantener el orden. En los días en que se reúne la Ecclesia (en la época de Clístenes, diez veces al año, cuarenta veces en tiempos de Feríeles) se tienden cuerdas a través de la plaza y el gentío debe deslizarse hacia el Pnix. Con el calor del mediodía, la agitación disminuye; los hombres se acuestan en el suelo para dormir a la sombra de las columnas. De noche la muchedumbre invade los pórticos y parlotea, ávida de noticias.

La ciudad carece de agua y verdura, pero a sus puertas se extienden hermosos paseos. El Iliso corre a la sombra de los álamos, el jardín de Academos, a la vez santuario y parque público, ofrece a los atenienses sus bosquecillos sagrados , sus frescas  y amplias avenidas y sus terrenos para la práctica del deporte.

PARA SABER MAS…

ATENAS era la más rica y la mayor de las ciudades-estado. Sus habitantes practicaron una forma primitiva de democracia (gobierno del pueblo).

ASAMBLEAS ATENIENSES
Todos los atenienses varones y mayores de 18 años tenían derecho a votar y a hablar en las asambleas que se celebraban unas 40 veces al año. Las mujeres y los esclavos no tenían estos derechos. Las asambleas se celebraban en el Pnyx, una colina cerca de la Acrópolis, la alta ciudadela que domina Atenas. En estas asambleas se tomaban las decisiones más importantes para el gobierno de la polis.

DEBATES POLÍTICOS
En ocasiones se congregaban hasta 6.000 ciudadanos en estas reuniones, que podían durar varios días. Se dice que un famoso orador ateniense, Demóstenes (h. 383 a.C.-322 a.C.), practicaba sus discursos en la costa intentando que su voz no quedara sofocada por el ruido del mar. Si el número de asistentes a una asamblea era muy reducido, una policía especial recorría las calles de Atenas para reunir a los ciudadanos.

RESPONSABILIDADES CIVILES
Los ciudadanos atenienses también se tenían que encargar de las tareas civiles. La mayoría de los cargos públicos, desde magistrados hasta generales, se asignaban mediante sorteos y cada año había más de 1.000 vacantes.

OSTRACISMO
Una vez al año se convocaba una asamblea para discutir si algún ciudadano había representado una amenaza para la estabilidad de la polis. Aquellos que eran declarados culpables podían ser condenados al ostracismo (destierro) fuera de Atenas por un período de hasta 10 años. Los ciudadanos votaban a favor o en contra de este castigo escribiendo los nombres de los inculpados en trozos de cerámica rota llamados ostraka. Muchos ciudadanos prominentes fueron enviados al exilio, entre ellos el historiador Tucídides (muerto h. 401 a.C.).

EL OLIMPO, MORADA DE LOS DIOSES
Entre Tesalia y Macedonia hay un monte de casi tres mil metros de altura en el cual los antiguos griegos creían que se reunían sus grandes dioses a deliberar, en simposios amenizados con néctar y ambrosía (“ámbrotos“, inmortal), alimentos que tenían la virtud de conferir inmortalidad.

El Agora de Atenas Grecia Antigua

El omnipotente padre de los dioses era Zeus (Júpiter), y sus atributos, el águila y el rayo. En su honor fue erigido en el siglo v a. C, en Olimpia (Peloponeso), un templo en cuyo interior estuvo la famosa estatua esculpida por Fidias; cada cuatro años se celebraban los Juegos Olímpicos, que fueron un conjunto organizado de ceremonias y fiestas dedicadas a Zeus. La esposa de Zeus fue Hera (Juno), protectora del matrimonio y la dignidad femenina.

Hestia (Vesta) era diosa protectora de las virtudes domésticas y del hogar. Su emblema: el fuego sagrado que ardía en su honor sobre un altar, y que nunca debía ser extinguido.

Poseidón (Neptuno) era el dios iracundo del mar. Se lo representaba con un tridente, y en su honor se celebraban en Corinto los Juegos ístmicos.

Deméter (Ceres), hermana de los dioses anteriormente citados, era representada con una hoz y una gavilla. Fue la diosa de la fecundidad de la tierra, y en su honor se celebraban las fiestas eleusinas, las que, por su carácter místico, se llamaron también “misterios” eleusinos.

Atenea (Minerva), nacida del cerebro de Zeus, patrocinaba la guerra; y, como enea nación de la sabiduría, protegía las ciencias y las artes. Fueron sus atributos la lanza, la rueca y la lechuza. El Partenón de Atenas le estaba dedicado como protectora de la ciudad, y en su honor se celebraban las fiestas panateneas.

Febo (Apolo), dios del Sol, que protegía las artes, era representado con una lira y las sienes orladas con laureles. En su honor se erigieron los templos de Delfos y Délos, y se celebraban los juegos píticos.

Artemisa (Diana), personificación de la Luna, que la protectora de la caza y la castidad. Se la representaba con un arco en la mano, junto a un ciervo.

Hefesto (Vulcano) era el dios del fuego, forjador de metales y protector de la industria. Era imaginado con su martillo junto a la fragua.

Ares (Marte), dios de la guerra, era representado con su casco y su escudo.

Hermes (Mercurio), el mensajero divino que tenía alas en los pies, protegía a los retóricos, comerciantes y ladrones.

Afrodita (Venus), uno de cuyos emblemas fue la paloma, era la diosa protectora de la belleza y el amor, nacida de la espuma del mar.

Además de estos doce grandes dioses ingresó tardíamente en el Olimpo Dionisos (Baco), dios de la  fertilidad, la vid y el vino. Al comenzar cada primavera se celebraba su resurrección.

LOS ORÁCULOS
Los griegos estaban persuadidos de que todos los sucesos de la vida dependían inexorablemente de la voluntad de los dioses. Para descubrir ese designio sobrenatural consultaban a adivinos que vaticinaban tomando como presagios el vuelo de las aves, los sueños, u observando las entrañas de los animales. También eran consultadas ciertas profetisas llamadas sibilas, y los oráculos.

Los oráculos eran las respuestas de los dioses que, según se creía, éstos revelaban en sus santuarios; y, por extensión, se llamaron también así los lugares elegidos para estos prodigios. Y el más famoso de la antigüedad fue el de Apolo, en Delfos.

En él, la pitonisa, sacerdotisa encargada de recibir el mensaje divino, sentada en un alto trípode, aspiraba las emanaciones que salían de una grieta de la tierra e ingería narcóticos; así entraba en trance; y entre delirios y convulsiones profería frases incoherentes que los sacerdotes recogían e interpretaban como respuesta emitida por el dios al consultante.

En el agora, política y comercio: Al noroeste de la ciudad se encuentra la tradicional agora. Pero, en el s.V, la actividad comercial predomina en ella sobre la actividad política. Con el desarrollo económico, el abismo entre ciudadanos y comerciantes se ha acrecentado. Los ricos propietarios prefieren a la sazón reunirse en los gimnasios, donde tienen la seguridad de no encontrarse más que con personas de su rango. Clubes, partidos y facciones pululan por doquier.

El creciente número de privilegiados ha conducido al ateniense a renunciar en mayor o menor medida al ideal de la participación directa. El resto de la ciudad no es más que un confuso amasijo de pequeñas viviendas de madera o de ladrillo desecado, con estrechas callejuelas en las que ricos y pobres se codean compartiendo la misma incomodidad.

Pero tales inconvenientes no pesan sobre el ánimo de los ciudadanos, y la parte fundamental de sus vidas se desarrolla en la calle. En el s.V, el ciudadano de Atenas emplea sus fuerzas más bien en una actividad febril que en la vida contemplativa preconizada por sus filósofos, participando en todos los aspectos de la vida política y buscando sistemáticamente el diálogo con los demás ciudadanos

 

El Acrópolis de Atenas Ubicación Monumentos y Función Social Grecia

El Acrópolis de Atenas: Ubicación -Monumentos y Función Social

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EL ACRÓPOLIS DE ATENAS

Dominando Atenas, la Acrópolis o «ciudad alta», evolucionó al mismo tiempo que la historia de la ciudad. En el período arcaico era la sede del poder y el lugar de residencia de los reyes y los tíranos. Varios templos, que serían destruidos por los persas a principios del s. v, se levantaron entonces en su interior.

A raíz de la mencionada destrucción, la vida política pasaría a desarrollarse en el agora, mientras que la Acrópolis se convertía en un centro exclusivamente religioso. Protegida en lo sucesivo por altas murallas, fue embellecida constantemente durante 50 años. En julio se desarrollaban en su recinto las panateneas, fiestas de Atenea, diosa protectora de la ciudad.

Después de los concursos gimnásticos, los sacerdotes y representantes de la ciudad se dirigían procesionalmente a la estatua de la diosa. Las fiestas terminaban con sacrificios masivos, distribuyéndose la carne de los animales sacrificados por toda la ciudad.

 Acrópolis: Meseta rocosa de 300 m de longitud y 150 de anchura, domina desde aproximadamente unos 80 m. la llanura ática. Se trata de un lugar de fácil defensa y, ya en el 1400 a. C., fue fortificado por los reyes micénicos

La prosperidad económica y la democracia están en el origen del florecimiento de Atenas en el s.V. El estratega Pericles contribuye, con sus reformas, a hacer de ella un modelo de ciudad organizada por sus propios ciudadanos. Al mismo tiempo, se entrega al desarrollo de la prosperidad de la sociedad civil y de su poderío imperial (la dota de una excepcional flota).

Pericles: la edad de Oro: Según parece, algunas de las reformas y la política de grandes construcciones de Pericles, así como su afán colonizador, tuvieron como objetivo luchar contra el pauperismo. Pero no por ello dejó de contribuir a elevar el prestigio intelectual y artístico de Atenas, que se convirtió, en su época, en «la escuela de Grecia». En efecto, diseñó por sí mismo los planos del Partenón, pidiéndole a Fidias que supervisase la edificación de todos los monumentos de la Acrópolis, junto a los mejores arquitectos y escultores.

Animó el teatro, que pasó a ser gratuito, y favoreció el desarrollo de la filosofía y de la historia. Pero democracia y esplendor tienen también sus reversos: Atenas financió en gran parte sus gastos sociales, sus grandes trabajos y sus expediciones, con los tributos detraídos a las ciudades súbditas o aliadas, así como con la malversación del tesoro de la Liga de Délos. 70.000 metecos y 200.000 esclavos sometidos a una ruda explotación permanecían privados de derechos políticos. Y finalmente, según Tucídides, la época se caracterizó más por el gobierno de uno solo que por el gobierno del pueblo.

La Acrópolis: Si Atenas fue, en la época clásica, una ciudad extraordinariamente animada, se debe sobre todo a la vitalidad y al dinamismo creador de sus habitantes. La Acrópolis dejó de ser una fortaleza, pero conservó la condición de centro religioso de la ciudad. Los edificios de su interior son cada vez más espléndidos, pero menos frecuentados que antaño. El culto a la ciudad misma reemplaza por todas partes al culto a los dioses. Basta con contemplar el friso jónico de las panateneas, en el frontón del Partenon, donde se muestra exultante el orgullo del pueblo ateniense mucho más que su devoción.
La construcción del Partenón. dedicado a Atenea, duró 9 años, del 447 al 438 a. C. Transformado en depósito de pólvora por los turcos, explotó en 1687     Temístocles hizo construir al norte y al oeste una muralla de 4 m de espesor y 5 de altura, coronada por un parapeto de 2,80 m.     Estatua de Atenea Promachos, de 10 m de altura. Su lanza y el  brillante penacho de su casco servía  de punto de referencia a los marinos     Algunas jóvenes tejían  en su interior el peplo, vestidura sagrada ofrecida cada año a Atenea en el último día de las panateneas     El Edificio “central de los Propileos, construido por Mnesicles entre el 437 y el 432

La construcción del Partenón. dedicado a Atenea, duró 9 años, del 447 al 438 a. C. Transformado en depósito de pólvora por los turcos, explotó en 1687Temístocles hizo construir al norte y al oeste una muralla de 4 m de espesor y 5 de altura, coronada por un parapeto de 2,80 m.Estatua de Atenea Promachos, de 10 m de altura. Su lanza y el  brillante penacho de su casco servía  de punto de referencia a los marinos Algunas jóvenes tejían  en su interior el peplo, vestidura sagrada ofrecida cada año a Atenea en el último día de las panateneasEl Edificio “central de los Propileos, construido por Mnesicles entre el 437 y el 432

LAS OBRAS Y MONUMENTOS: El incendio provocado por los persas en el -480 ha destrozado la Aerópolis arcaica, sus templos y sus estatuas. Pericles impulsa entonces la obra de construcción, la tarea de erigir en honor de Atenea un conjunto de monumentos dignos de su nuevo poderío. Bajo la dirección del escultor Fidias, los trabajos prosiguen durante veinte años. Sobre 3 ha de la llanura sagrada se concentra todo el lujo, todo el esplendor de la ciudad de Atenas.

La procesión ha bordeado la base del baluarte, en donde a fin del siglo -V se levantará el templo de Atenea Nike (victoriosa). La multitud franquea el umbral del santuario por un vestíbulo monumental, los propileos, y desemboca en la llanura. A la izquierda de la Vía sacra se levanta imponente la efigie de Atenea Promacos (que combate en primera fila), de ocho metros de altura, obra de Fidias. Con su brillante casco, apoyada sobre su lanza, la diosa descansa en actitud vigilante.

Un poco más lejos está el lugar digno de veneración, porque según la leyenda allí, Atenea y Poseidón se habían disputado la posesión del Ática. Se ve el manantial que el dios había hecho surgir por un golpe de su tridente, y también el brote del primer olivo, plantado, dicen, por la diosa, que había obtenido la victoria, y la antigua estatua de Atenea, tallada en un trozo de madera de olivo, que recibirá el “Peplos”.

Para conservar estas reliquias, la ciudad ha edificado en el último cuarto del siglo -V un templo de plano complicado y estilo jónico: el Erecteión. Los fieles ahora rodean al altar donde los sacrificadores inmolan centenares de ovejas y terneros. Delante de ellos se levanta orgulloso en la Acrópolis el gran templo que en el siglo -IV se llamará el Partenón.

PARA SABER MAS…

Pericles, general y señor con poderes dictatoriales sobre Atenas, desde 461 a. de J.C. hizo construir sobre la ciudadela de la Acrópolis las edificaciones de la época clásica de Grecia, cuyos imponentes restos aún podemos admirar hoy día.

En 448 a. de J.C. se fundó una comisión constructora de la que formaban parte arquitectos, escultores —entre ellos Fidias— y pintores. El tesoro federal de los estados helénicos se abrió también —contra la resistencia inicial de los aliados de Atenas—para la financiación del proyecto, que en total debió costar unos 1700 millones de pesetas. En primer lugar se construyó el Partenón, templo principal de Atenas. Ictinios proyectó los planos, Calicrates dirigió la construcción, la decoración plástica surgió en el taller de Fidias según bocetos del maestro.

Sobre un gran basamento rectangular, cuya superficie en el borde superior medía 70X30 metros, se levantaban 46 estatuas de estilo dórico de más de 10 m de alto. Los frisos labrados y esculturas, en los frontales, figuraban entre las más grandes obras arquitectónicas del mundo. Remataba la obra un techo de madera artesonado y policromado sobre las paredes pintadas de rojo oscuro de la sala interior.

En el centro del templo se encontraba la estatua de la diosa Atenea Pártenos esculpida por el propio Fidias, de 13 m de altura, en oro y marfil. Las planchas deorode7,5mmde espesor que cubrían la gran estatua podían separarse del gran núcleo para comprobaciones ulteriores de la exactitud de su peso, lo que efectivamente se realizó en el año 433 a. de J.C., cuando Fidias fue acusado de haberse apropiado indebidamente de parte del oro destinado a la estatua.

En el siglo V se convirtió el Partenón en iglesia cristiana. Los turcos en 1456 hicieron de ella una mezquita, colocando a su lado un esbelto minarete. Cuando fueron sitiados por los venecianos al mando del conde Kónigsmarck, llevaron a la mezquita del Partenón sus reservas de pólvora y a todas las personas importantes, esperando que los sitiadores no se atrevieran a atacar el templo. Pero sí lo hicieron.

“Un teniente luneburgués enojado llegó a lanzar bombas sobre el templo”, reza una antigua crónica. La explosión de la pólvora lo destruyó en su mayor parte. Cuantos trabajos de restauración se llevaron a cabo posteriormente (los más importantes fueron obra de Leo von Klenze en el año 1834 por orden de Luis I de Baviera) poco pudieron contrarrestar las destrucciones del año 1687.

LA POLÍTICA DE PERICLES: Si la Acrópolis se convertía en centro de las más altas realizaciones del ingenio humano, en el asentamiento de los templos más bellos, más ricos y más armoniosos, la democracia hallaría su símbolo y el imperio su corazón. Con este fin Pericles elaboró, de acuerdo con sus arquitectos, un plan arquitectónico y urbanístico gigantesco.

Proyectaba la reconstrucción del gran templo de Atenea, la remodelación a mayor escala del acceso a la Acrópolis (los Propileos) y un audaz y nuevo auditorio musical (el Odeón), además de una serie de construcciones menores pero todas importantes. El dinero necesario para tan ambiciosa empresa (que era mucho, como es de suponer) se sacaría de las contribuciones de guerra que los aliados proporcionaban a cambio de estar protegidos de los persas por los atenienes. El gasto sería grande, pero daría trabajo a todos los ciudadanos atenienses, miles de los cuales se emplearían en el colosal programa.

En resumidas cuentas, la marina mantendría el imperio, el cual iba a suministrar el dinero para los templos; y ese dinero permitiría una política de pleno empleo para los trabajadores atenienses, lo que a su vez contribuiría a la prosperidad general.

El único defecto del plan era que obligaba a los aliados a trabajar para la gloria e intereses de Atenas. Y sobre este punto se encendió una áspera controversia en la Asamblea, pues a muchos de sus componentes les parecía inmoral y ultrajante para los aliados “que sus aportaciones, sacadas a la fuerza a causa de la guerra contra Persia, sean utilizadas por los atenienses para adornar y revestir su ciudad.

Aunque los templos proyectados no costaban mil talentos, suma enorme que equivaldría, aproximadamente, a treinta mil kilos de oro, se trataba de la empresa arquitectónica más grande jamás realizada en Grecia. Para llevarla a cabo era necesaria la colaboración de grandes y especializados artistas, que Pericles encontró en Fidias, Ictinos, Calícrates y Mnesicles.

El primero era hijo de un pintor, iniciado por el padre en el trabajo del pincel, pero que el hijo pronto cambió por el cincel y con el que se ganó una fama que no tuvo igual hasta los tiempos de Miguel Ángel. Era un perfeccionista que veía las cosas a lo grande, sin olvidar, sin embargo, la armonía, Sus obras tenían una característica e incomparable apariencia de serenidad que reflejaba muy bien el carácter de quien se las encargó (parece ser, en efecto, que únicamente perdía la calma cuando alguien hacía alusión a su cabeza en forma de pera, tormento estético de este hombre tan equilibrado).

Pericles confió a Fidias la supervisión de los trabajos y la coordinación de cada uno de los programas, encargándole además la realización personal de gran parte de las esculturas. Ictinos y Calícrates eran dos honestos y expertos profesionales, cuyo mayor y quizás único desacierto fue trabajar junto al gran Fidias, pues de no haber sido oscurecidos por la arrolladura y peligrosa vecindad de ese genio sus nombres se recordarían hoy como dos de los más grandes arquitectos de la historia.

De todos modos constituyeron con Fidias un equipo artístico que trabajó con la mayor armonía. A ellos se les confió la reconstrucción del gran templo de Atenea: el Partenón “Hecatonpedon”, o sea de cien pies de longitud, incendiado por los persas. A Mnesicles le correspondió la otra gran obra de la Acrópolis: los Propileos.

En cuanto a los problemas técnicos diremos que sólo para el Partenón fue necesario desplazar veintidós mil toneladas de mármol, entre ellos algunos bloques de enormes dimensiones, desde las canteras de origen hasta la Acrópolis, atravesando para ello toda la llanura y la ciudad y ascendiendo luego por la escarpada pendiente de la roca.

El Partenón, templo dórico (es decir, construido según las rígidas líneas de ese estilo o, para ser más exactos, “del orden arquitectónico” que lleva este nombre), con columnas a cada lado que encierran un gran espacio rectangular dividido en dos partes, representaba la culminación absoluta de la arquitectura griega y al mismo tiempo una revolución de los cánones de la misma, pues presentaba una fachada con ocho columnas en lugar de las seis de rigor; en compensación, estas columnas eran más esbeltas y estaban más próximas entre sí dé lo que era habitual.

Las dimensiones resultaban imponentes, pero no excesivas, y sobre todo se había procurado crear y mantener la armonía y una perfección estética y formal, que a veces se consiguió gracias a verdaderos virtuosismos técnicos, como la curvatura de todas las superficies horizontales y la de todos los elementos de la construcción.

Sus creadores sabían muy bien que, a causa de la conformación del ojo humano, una linea horizontal o vertical muy larga, aunque sea perfectamente recta parece un poco curva a los ojos del observador, por lo que curva ron, en forma opuesta e idéntica a la curva producida por la desviación de la perspectiva, el basamento, los arquitrabes y las líneas de los aleros, en resumidas cuentas, todos los elementos de la construcción, como hemos dicho, para eliminar “el defecto”. Era cuestión de centímetros, a veces de milímetros, pero siempre esencial.

Fuente Consultada:
Cuadernillo N°4 de Maravillas del Mundo Edit. Salvat Nota de Flavio Conti

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