Los Prejuicios Sociales

Historia de la Violacion de los Derechos Humanos Represión y Tortura

HISTORIA DE LA VIOLACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS

a-Terrorismo
b-Subversión
c-Represión
d-Tortura

Otros Temas Tratados

1-Declaración Universal de los Derechos del Hombre

2-Los Derechos Sexuales y Reproductivos

3-Violación de los Derechos Humanos

4-Los Derechos Civiles y Sociales

5-Libertades Individuales en un Estado de Derechos

6-Los Derechos Fundamentales

7-Deberes y Derechos del Hombre

8-La Libertad del Hombre

9-Las Garantías Constitucionales

10-Las Virtudes Civiles

«Se entiende por derecho, el conjunto de leyes, preceptos y reglas a que están
sometidos los hombres en su vida social.»

Para entender de que manera interviene lo que llamamos derecho en nuestra vida cotidiana, es importante recurrir a ejemplos sencillos y cotidianos de fácil comprensión, extraídos de diferentes situaciones que, aunque tienen trascendencia jurídica, casi nunca reparamos en ellas: subir a un autobús, tomar localidades para una sesión de cine, comprar el periódico. Ante tales actos, podemos exigir que el autobús nos transporte a un lugar determinado, o que se nos deje entrar en la sala de proyecciones para ver el espectáculo. Adquirimos la propiedad del periódico y perdemos la del dinero que hemos pagado por el.

En otros casos, el alcance jurídico de los hechos es aun mas claro: nos quitan la cartera y acudimos a la comisaría de policía para que se inicie una actividad dirigida a descubrir al culpable y se le imponga la pena correspondiente; compramos un apartamento a plazos sabiendo que contraemos una deuda, y que si no cumplimos con ella seremos demandados ante los tribunales; nos ponen una multa por no habernos detenido ante un semáforo en rojo…

Si de estos ejemplos o de otros muchos queremos deducir cual es su significado jurídico, no será difícil llegar a la siguiente consecuencia: en todos los casos expuestos podemos exigir de otros una conducta determinada, u otros nos la pueden exigir a nosotros.

Pero para que esto sea posible, es preciso que exista un conjunto de normas o reglas establecidas en virtud de las cuales surja la posibilidad de reclamar o de quedar sujetos a una reclamación. Si un individuo puede exigir que se le entregue el periódico a cambio de su precio, es porque hay una regla o conjunto de reglas que así lo disponen, como también preceptúan que el vendedor pueda exigir el pago de la mercancía.

La existencia de una regla o norma preestablecida es lo que da soporte jurídico, a todos los hechos y, de este modo nos pone en contacto con el derecho.

Al ser un mecanismo que sirve para imponer y, al mismo tiempo, garantizar un orden social, es necesario que sea un poder humano el que haga cumplir unas determinadas normas de conducta.

Este poder lo representa el Estado. El Estado no sólo crea el derecho, sino que lo aplica y lo impone por la fuerza si ello fuere necesario, ya que está investido de un poder sancionador.

No obstante, lo que hoy entendemos como derecho positivo, surgió mucho antes de que apareciera la noción moderna de Estado, ya que la coacción, sin la cual no existiría regla de derecho, puede ser obra de una colectividad (familia, tribu) o de un individuo más fuerte que otros (el padre respecto a los hijos; en la antigüedad, el amo respecto a los esclavos). También las prescripciones religiosas convertidas en imperativas por el temor de un castigo divino, tendrían de facto un carácter jurídico.

Cabe decir también que el derecho está en perpetua evolución, ya que es la expresión de una relación de fuerzas en un momento dado. Entre las fuerzas creadoras del derecho se encuentran los intereses materiales o económicos, los principios religiosos y morales, las distintas ideologías, la tradición, los hábitos, las influencias exteriores e, incluso, los sentimientos (odio, miedo, venganza, fraternidad).

La actual evolución de las ideas de libertad y su práctica nos permite afirmar que un estado participa de la tradición occidental y cristiana cuando en él hay sumo respeto por las libertades y derechos humanos, tal como, por ejemplo, surgen de ese maravilloso catálogo aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en el año 1948 («Declaración Universal de los Derechos Humanos»).

Cuando el gobierno nacido de la voluntad de un pueblo sano y responsable, es celoso guardián del bien común por encima de las ambiciones y apetitos particulares.

Cuando los bienes que crea el trabajo común se reparten en forma tal que no haya graves injusticias, como sería la situación de los que no pueden satisfacerlas necesidades básicas, exigidas por la dignidad humana.
La negación de esta tradición occidental y cristiana, e! sometimiento de la. persona humana al capricho de un sistema político que hace del hombre «una cosa», un mecanismo de la gran máquina estatal, es característica de los países totalitarios. Ampliaremos ideas sobre ellos, en el punto siguiente.

Cuando el estado no vela por los derechos humanos: el estado totalitario

La palabra totalitario aplicada a un gobierno se ha usado modernamente como opuesta a democrático. Después de la Primera Guerra Mundial se empleó para designar a los sistemas de gobierno de Rusia Soviética (comunismo), de Italia (fascismo) y de Alemania (nazismo). Actualmente se aplica a aquellos países donde las libertades fundamentales del hombre son, ya sea teórica o prácticamente, negadas por el gobierno del estado.

Etimológicamente, totalitarismo proviene de total; ello se explica porque en los países donde impera, el gobierno y sus organismos lo son todo y frente a ellos la persona queda como absorbida, como reducida a un diminuto engranaje.

A veces, se ha distinguido entre totalitarismos de derecha (fascismo, nazismo) y totalitarismos de izquierda (comunismo). En los primeros se han respetado algunos derechos, tales como el de propiedad privada, y se han exaltado los valores patrióticos y nacionales.

Todo totalitarismo es condenable porque su error de raíz consiste en el menosprecio de la persona y el endiosamiento del estado. Por otro lado, los medios que emplean para mantenerse en el poder, el aparato policíaco de que se valen, no difieren fundamentalmente.

Características de los estados totalitarios

• La dictadura, es decir, concentración de todo el poder en manos de una sola persona.

• El desprecio por el sistema democrático y sus instituciones.

• La organización política teniendo como base un solo partido, el oficial; este es e! único partido reconocido legalmente; todos los demás son ilegales.

• El partido gobernante está dirigido por una minoría.

• Existe una policía secreta que controla a los opositores políticos y vigila la ejecución de la política del gobierno.

• Hay un severo control de la vida nacional en todos los aspectos: industria, comercio, vida sindical, enseñanza, iglesia, etc.

•  La propaganda estatal se efectúa por medio de la radio, el cine, la prensa y demás medios de expresión.

• La enseñanza, en todos sus niveles, está controlada por el estado y la misma sirve de medio de adoctrinamiento y propaganda política.

Violación de los Derechos Humanos: Terrorismo, Subversión, Represión y Tortura

Los actos de TERRORISMO cometidos por particulares o por bandas organizadas persiguen un determinado fin político: subvertir el orden legal con el propósito de adueñarse del poder e imponer al país su ideología. A este accionar delictivo, se lo conoce corfíel nombre de SUBVERSIÓN TERRORISTA puesto que utiliza el terror como camino para cambiar el orden institucional. Producida esta situación tan grave, y atendiendo a la búsqueda del Bien Común, corresponde la intervención del Estado que, en uso del Poder Público del que está investido, debe defender a la sociedad de tamaños delitos, y complementariamente, sancionar a los responsables.

Al ejercicio de este deber se lo denomina REPRESIÓN, la que generalmente está a cargo de las fuerzas policiales, y en circunstancias especiales, de las Fuerzas Armadas. La principal característica que debe ofrecer la acción represiva del Estado contra la delincuencia es que debe ceñirse estrictamente a las normas legales y ejecutarse en el marco de las leyes.

En caso de que esta represión se extralimite y cometa excesos de magnitud, el Estado estaría incurriendo en deiitos similares a los que pretende reprimir, cayendo así en la REPRESIÓN TERRORISTA para combatir la subversión.

Cabe colegir que el terrorismo puede ser utilizado por los sectores antagónicos: la Subversión, dispuesta a imponer su ideología, y las Fuerzas Públicas, decididas a impedirlo. En ambos casos, la víctima es la misma: los Derechos Humanos.

LA SUBVERSIÓN: El fenómeno subversivo, aunque de muy antigua data, ha proliferado en las últimas décadas, y puede decirse que son contados los países que no lo han padecido. Aún en nuestros días, vastas regiones de nuestro continente sufren este flagelo.

Numerosas son las causas que lo producen y de ellas se destacan las dos siguientes:

• Ante todo, es innegable que la subversión está inspirada —sino abiertamente dirigida— por el marxismo internacional que pretende la expansión de su ideología sobre todos los países a cualquier costo.

• Otra causa, de índole interna, puede ser ia disconformidad y un cierto grado de frustración, experimentados por vastos sectores de la población a causa de sus carencias socioeconómicas. La imposibilidad del gobierno de satisfacer estas expectativas en forma inmediata, es aprovechada por la subversión para justificar sus acciones.

LA REPRESIÓN: Ya se ha adelantado-que la represión de los delitos es tarea propia del Estado, a la que está obligado por ser uno de sus deberes más importantes. Según el diccionario, reprimir es sinónimo de contener, refrenar, moderar… vocablos que las leyes y códigos utilizan indistintamente en la formulación de las normas penales: «será reprimido con tal pena… aquel que cometiere tal delito…» La represión de los delitos, es así un DEBER de las instituciones que ejercen el Poder Público.

La represión a cargo del Estado, posee, entre otras, dos características fundamentales:

• Debe ser LEGAL: ejercida por quien tiene derecho a hacerlo, fundada en la ley y de acuerdo con órdenes emanadas del superior legítimo.
• Debe ser JUSTA: ejercida conforme a derecho. Todos los códigos del mundo establecen las condiciones en que puede procederse a la detención de personas, su sometimiento a proceso y la aplicación de las penas que corresponde.

La represión que no respete estos carriles se convierte en Abuso de Autoridad, delito que a su vez, está también reprimido por las leyes. En particular, la represión que con pretexto de eficacia se propasara tanto que utilizara el terror en forma sistemática, sería absolutamente censurable. Cometer delitos para castigar a los delincuentes es una de las más aberrantes formas en que se pueden vulnerar los Derechos Humanos.

No se trata de proteger a los subversivos, sino de aplicarles todo el peso de la ley, respetando sus derechos, aunque ellos no lo hayan hecho con sus víctimas. En caso contrario, la legalidad y la delincuencia estarían en un mismo nivel, lo cual constituiría una monstruosidad jurídica.

Lamentablemente, ello ocurrió en nuestro país, cuando se pretendió combatir a la subversión utilizando sus mismos métodos, superados en muchos casos. Taíes hechos integran, sin duda alguna, uno de los más nefastos capítulos de nuestra historia. Actualmente, con la recuperación de la Democracia, se ha reimplantado en el país el «estado de derecho» uno de cuyos logros más positivos, ha sido poner en manos de la justicia las denuncias sobre tales excesos: a ella corresponderá el veredicto definitivo, diferenciando la justa represión de la represión terrorista.

LA TORTURA: El empleo de la tortura para castigar delitos, para forzar declaraciones o para imponer creencias, ha sido siempre un motivo de vergüenza para la humanidad. En épocas no muy lejanas, los tribunales de justicia admitían la aplicación de tormentos como recurso habitual para indagar la verdad, sometiendo a los presuntos culpables a las más aberrantes formas de tortura.

Modernamente, tales procedimientos han desaparecido de todas las legislaciones del mundo. Sin embargo, en no pocos países, sobre todo en aquéllos con regímenes dictatoriales, aún se recurre a la tortura como sistema de castigo o como método de investigación por supuestos delitos, sobre todo, con connotaciones políticas. El hecho de que tales procedimientos sean realizados o permitidos por los gobiernos, a los que se supone defensores de la legalidad y la justicia, torna más paradógico tal proceder.

Desde su creación, las Naciones Unidas han realizado constantes esfuerzos para combatir este flagelo inadmisible en nuestra civilización moderna. Luego de siete años de estudios, en diciembre de 1984, la Asamblea General sancionó por unanimidad la Convención contra la tortura con el fin de que todos los Estados del mundo adopten las medidas necesarias y reformen sus legislaciones y sistemas penales, para «erradicar la tortura y los malos tratos y penas crueles, inhumanas y degradantes».

Nuestro país se enorgullece de que nuestra primera Asamblea haya proscripto ya en 1813, los castigos corporales y ordenado la quema en público de los instrumentos de tortura. Además, en nuestra Constitución de 1853 figuran normas expresas en igual sentido. Sin embargo, estos principios tan elevados no se corresponden con hechos ocurridos posteriormente, y en modo particular, en las dos últimas décadas.

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La aceptación por nuestro país de la Convención de las Naciones Unidas y sobre todo, de aquí en más, su estricto cumplimiento, demostrará que tales episodios realmente han sido «hechos del pasado». Dada su singular importancia, extractamos los párrafos más significativos:

EXTRACTO DE LA CONVENCIÓN CONTRA LA TORTURA:

Se considera «tortura» a todo acto por el cual se inflija intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigar/a por un acto que baya cometido, o se sospeche que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores o sufrimientos sean infligidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su consentimiento.

Todo Estado tomará medidas legislativas, administrativas, judiciales o de otra índole para impedir los actos de tortura en todo el territorio que esté bajo su jurisdicción.

En ningún caso podrán invocarse circunstancias excepcionales tales como estado de guerra o amenaza de guerra, inestabilidad política interna o cualquier otra emergencia pública como justificación de la tortura. No podrá invocarse una orden de un funcionario superior o de una autoridad pública como justificación de la tortura.

Ningún Estado parte procederé a la expulsión, devolución o extracción de una persona a otro Estado cuando haya razones fundadas para creer que estaría en peligro de ser sometida a tortura.

Todo Estado parte velará porque todos los actos de tortura constituyan delitos conforme con su legislación penal. Lo mismo se aplicará toda tentativa de cometer tortura y a todo acto de cualquier persona que constituya complicidad, participación o encubrimiento de la tortura.

Los delitos a que se hace referencia, se considerarán incluidos entre los delitos que dan lugar a extradición en todo tratado de extradición celebrado entre los Estados partes.

Todo Estado parte velaré porque toda persona que alegue haber sido sometida a tortura en cualquier territorio bajo su jurisdicción tenga derecho a presentar una queja y a que su caso sea pronta e imparcialmente examinado por sus autoridades competentes, se tomarán medidas para asegurar que quien presente la queja y los testigos estén protegidos contra malos tratos o intimidación como consecuencia de la queja o del testimonio prestado.

Todo Estado parte velará por que su legislación garantice a la víctima de un acto de tortura la reparación y el derecho a una indemnización justa y adecuada, incluidos los medios para su rehabilitación lo más completa posible. En caso de muerte de la víctima como resultado de un acto de tortura, las personas a su cargo tendrán derecho a indemnización.

Todo Estado parte se asegurará de que ninguna declaración que demuestra que ha sido hecha como resultado de tortura pueda ser invocada como prueba en ningún procedimiento, salvo en contra de una persona acusada de tortura como prueba de que se ha formulado la declaración.

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La violación de los derechos humanos en América Latina:

La violación de los derechos humanos no es un fenómeno reciente en América Latina, pero los niveles alcanzados a partir de la década de los setenta, de mano de las dictaduras militares, no tienen equivalentes en su historia, si se exceptúa el proceso de conquista y colonización, durante los siglos XV y XVI.

Si bien la pobreza, el desempleo, el analfabetismo, la desnutrición, los bajos niveles de salud, la mortalidad infantil y el hambre, han estado presentes durante todo el siglo XX, estos problemas sociales alcanzaron niveles sin precedentes bajo los gobiernos dictatoriales de las últimas décadas.

Las dictaduras militares, y los grupos de poder económico que las impulsaron y las sostuvieron, llevaron adelante la transformación de las economías latinoamericanas apelando a la represión y a la violencia sobre la población. Esta represión consistió, fundamentalmente, en la detención, la desaparición el asesinato de los opositores a! gobierno, incluso de Por otra parte, se eliminó todo derecho a la la tortura se transformó en el método corriente para la obtención de información sobre la actividad de los opositores.

Por medio del terrorismo estatal se buscó generalizar el miedo entre la población. La amenaza y el uso permanente de la fuerza alcanzó a toda la sociedad: obreros, estudiantes, empresarios; jóvenes, adolescentes, ancianos, bebés y niños; deportistas, intelectuales y discapacitados. Todos se transformaron en posibles víctimas.

A pesar de las diferencias que presentaban, las dictaduras militares poseían una forma política común, caracterizada por la supresión de la mayor parte de los derechos civiles, políticos y sociales. Las Fuerzas Armadas se consideraron como la institución  que representaba los valores de la nacionalidad y que tenía la misión de «curar» a la sociedad de los males que la, afectaban. Se disolvieron los partidos políticos, o se suspendió su actividad, y las Fuerzas Armadas controlaron todos los recursos de poder.

EL DISCURSO DE LOS DICTADORES: Uno de los aspectos más sorprendentes de las dictaduras militares que se desarrollaron en América Latina, lo constituye el hecho de que todas ellas se ejercieron elaborando un discurso en el cual se decía preparar las condiciones para el ejercicio de la «verdadera democracia», aun cuando para ello se debieran anular algunas o todas las premisas de la misma. Los dictadores accedían al poder diciendo proteger la democracia, amenazada por la crisis económica y las protestas sociales. En nombre de la democracia, los gobiernos dictatoriales violaban todos sus principios, despreciaban la voluntad de las mayorías y anulaban o reemplazaban las Constituciones. En la mayoría de los casos, cuando la Constitución lo permitía, los dictadores se hacían reelegir regularmente, mediante el fraude o la represión de los opositores; en caso contrario, anulaban la Constitución o designaban a algún testaferro.

Los desaparecidos constituyen una de las más pesadas herencias dejadas por la dictadura militar, tanto en Argentina como en otros países de América Latina. A diferencia de lo ocurrido con los detenidos y encarcelados, la mayoría de los secuestrados eran encerrados en centros clandestinos de detención, de los cuales se los trasladaba para ser asesinados. A partir de su secuestro, los familiares que comenzaban a solicitar informes a las autoridades, creyéndolos prisioneros en alguna cárcel del país, encontraban que los miembros de las Fuerzas Armadas siempre negaban tener conocimiento de estas personas y de lo que les había ocurrido. El drama de los desaparecidos es aún hoy una herida abierta en las sociedades que lo padecieron y que sólo puede cerrar la justicia.

Terrorismo estatal
Se denomina de este modo a las acciones represivas llevadas a cabo por grupos de militares y civiles que conformaban las dictaduras militares de América latina, consistentes en el secuestro, la desaparición, la tortura y el asesinato de hombres, mujeres y niños, con el propósito de atemorizar y evitar cualquier tipo de disconformidad o descontento frente a las políticas económicas llevadas adelante desde el gobierno.

Fuente Consultada:
Formación Cívica  2° Año Escuelas de Comercio
Enciclopedia Universal de Ciencias Sociales – Océano

Garantías Constitucionales Cuando Somos Detenidos

Historia de la Creacion del Estado de Israel y Cronología

Historia de la Creación del Estado de Israel – Cronología

La creación del Estado de Israel: Luego de la Segunda Guerra Mundial, la región pasó a constituir uno de los escenarios de la Guerra Fría: por un lado, se fue perfilando un eje El Cairo-Damasco, más cercano a la URSS, y, por el otro, un campo más pro-occidental, liderado por Arabia Saudí.

En 1947, la ONU aprobó un plan de partición de Palestina y la creación de dos estados independientes, uno árabe y otro judío, con la ciudad de Jerusalén bajo control internacional.

Un año después, en mayo de 1948, David Ben Gurion proclamó el establecimiento del Estado de Israel. En mayo de 1948, los ejércitos de la Liga Árabe (integrada por Egipto, Irak, Siria, Líbano, Transjordania, Arabia Saudí y Yemen) invadieron Israel.

El enfrentamiento se decidió a favor de los israelíes que, después del conflicto, quedaron ocupando territorios que, según la división aprobada por la ONU, correspondían a la Palestina árabe.

En 1956, estalló la segunda guerra árabe-israelí, como consecuencia de la nacionalización del canal de Suez, emprendida por el presidente egipcio, Gamal Abdul Nasser.

En 1967, se desató el tercer enfrentamiento, la Guerra de los Seis Días, que culminó con la ocupación israelí de la península del Sinaí, la franja de Gaza, el Golán y Cisjordania.

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bandera de israel

Bandera de Israel

La resistencia palestina y las negociaciones de paz: Desde la década del ’50, se fueron constituyendo diferentes grupos armados palestinos, por ejemplo, Al Fatah, surgido en 1956.

En 1963, los gobiernos árabes decidieron la creación de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). La OLP rechazaba la partición de Palestina de 1947, desconocía el Estado de Israel y reclamaba la totalidad del territorio palestino. Después de la derrota de los árabes en la guerra de 1967, Al Fatah fue tomando progresivamente el control de la OLP.

En 1974, la OLP fue reconocida por la ONU como única y legítima representante del pueblo palestino. En 1973, árabes e israelíes se enfrentaron nuevamente en la guerra del Yom Kipur, cuando egipcios y sirios atacaron Israel.

En septiembre de 1978, se reunieron en Camp David, en los Estados Unidos, los líderes de Estados Unidos, Egipto e Israel: James Cárter, Anuar El Sadat, y Menajem Begin.

Los acuerdos firmados entre los tres líderes fijaban un período de autonomía transitoria para Gaza y Cisjordania, y establecían la devolución del Sinaí a Egipto y el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos estados.

En 1987, en los territorios ocupados por Israel en Gaza y Cisjordania, estalló una rebelión popular de los palestinos, la Intifada, que consistía en el ataque con piedras a los soldados israelíes.

A fines de 1988, un hecho abrió grandes esperanzas de paz: la OLP proclamó la existencia del Estado Palestino y reconoció la existencia del Estado de Israel.

Mientras tanto, los grupos terroristas palestinos continuaban minando las posibilidades de paz, a través de sucesivos atentados contra la población civil, tanto de Israel como de otras naciones del mundo.

En 1993, los líderes israelí y palestino, Simón Peres y Yasser Arafat, respectivamente, firmaron en Washington un nuevo acuerdo de paz.

A fines de 1995, el primer ministro israelí, Yitzhac Rabin, fue asesinado por un fanático judío, lo que volvió a enturbiar el panorama político del Cercano Oriente. En la actualidad, la acción de las organizaciones terroristas palestinas y la llegada al gobierno israelí de grupos que expresan posiciones nacionalistas intransigentes hacen que los pronósticos políticos para la región sean desalentadores.

LA HISTORIA DEL PUEBLO JUDÍO

Un pequeño país:

Tocó a las Naciones Unidas cosechar el amargo fruto que había estado madurando a lo largo de los años, ahí en el Medio Oriente, entre las montañas y el mar.

Palestina era una región de ardientes y brillantes cielos, de verdes valles, de zonas pantanosas y desérticas. Una región en la que las aldeas, los ríos y una pequeña ciudad llevaban nombres que llegaron hasta los últimos confines de la Tierra.

Nombres que durante siglos han sido familiares hasta en los labios de los niños. El fruto que aquella tierra daba ahora, a mediados del siglo veinte, había madurado y estaba a punto de caer, de no haber mano que lo arrancara,  parecía que era la mano de las Naciones Unidas la que habría de recogerlo, ya que a la postre tenía que ser cosechado.

En la serie de debates y negociaciones que siguieron a la división dé Palestina hubo enemistades tan profundas, demandas tan perentorias y negativas tan intransigentes como las que los consejos de las Naciones Unidas jamás volverían a ver.

Como el tiempo tiende a empañar el recuerdo, aun de los incidentes más salientes, y como recordarlos es necesario para recobrar el hilo de la razón, en aquella confusión de acontecimientos registrados antes, procede hacer aquí una breve recapitulación, para aclarar los movimientos y motivos de la política de las Naciones Unidas, en todo este pasaje extraordinariamente difícil de su historia y de la historia del mundo.

Se recordará que por más de cuatrocientos cincuenta años la población árabe del Medio Oriente, aunque dividida y administrada por diferentes gobernantes con títulos distintos, estuvo toda ella sujeta al Imperio Otomano, desde la toma de Constantinopla por los turcos hasta el fin de la Primera Guerra Mundial.

Aquel imperio era ya caduco y tambaleante cuando Turquía, que estaba a la cabeza del mismo, después de cometido el costoso error de creer que las Potencias Centrales resultarían victoriosas en dicha guerra, vio caer en pedazos su dominio a consecuencia del triunfo de los Aliados.

En los acuerdos de la posguerra los Aliados consideraron que Egipto y Arabia estaban preparados para obtener su completa emancipación, ya que habían tenido una gran medida de autonomía bajo el gobierno otomano.

Otros países más pequeños fueron puestos bajo mandato por la Liga de las Naciones, encargándose la Gran Bretaña de aquella faja de terreno situada al sur del Líbano y al norte de la Península de Sinaí perteneciente a Egipto.

Era una montadura muy chica para engastar en ella las joyas del tesoro de la tradición histórica de tres religiones, la cristiana, la judía y la musulmana.

Una pequeña comunidad judía había permanecido ahí desde los tiempos en que los reinos de Israel y Judea florecieron y desaparecieron; sin embargo, los árabes sostenían que sus antepasados la habitaron aun antes de que los hijos de Israel llegaran de Egipto.

Desde el principio del mandato se presentaron factores que dificultaron enormemente la labor de administración; nuevos elementos de complicación fueron sumándose uno a uno, hasta crear una situación tal que ningún miembro de la Liga de las Naciones o de las Naciones Unidas podía hacerle frente por sí solo.

SÍNTESIS DE LAS ETAPAS:

TRAS LA CREACIÓN del estado de Israel, en 1948, numerosos judíos emigraron hacia el nuevo territorio. Con el apoyo de la riqueza de la comunidad judía, los israelíes construyeron rápidamente una economía próspera.

Se desarrollaron la agricultura y la industria y se construyeron modernas ciudades. Los territorios árabes, en cambio, se mantuvieron en niveles de subdesarrollo.

El PRIMER CONFLICTO Los estados árabes no aceptaron la legitimidad del estado de Israel. El 15 de mayo de 1948, el día que siguió a la proclamación del nuevo estado, los países árabes vecinos comenzaron los ataques.

Cinco estados —Líbano, Siria, Jordania, Egipto e Iraq— se propusieron restaurar los territorios palestinos. Israel supo resistir todos los ataques, al tiempo que no cesaba de ampliar su territorio. Las luchas prosiguieron hasta 1949, cuando se pactó un primer alto al fuego.

GUERRAS ÁRABE-ISRAELÍES
Oficialmente, el estado de guerra continuó entre Israel y sus vecinos. Israel fortaleció sus fuerzas armadas para defenderse de la amenaza de destrucción.

A lo largo de tres grandes guerras —durante la crisis de Suez (1956), la guerra de los Seis Días (1967) y la guerra de Yom Kippur (1973)— Israel mermó considerablemente las fuerzas árabes. Pero estas victorias no trajeron la paz, ya que los países árabes se negaron siempre a aceptar la derrota.

CONQUISTAS DE ISRAEL
Después de la guerra de 1967, Israel ocupó grandes áreas de los territorios árabes, incluidas CisJordania, Jerusalén oriental y el desierto del Sinaí.

La seguridad militar de Israel se hizo cada vez mayor, pero también crecieron las hostilidades árabes. Jerusalén, en particular, es la ciudad santa de musulmanes, cristianos y judíos. La pertenencia de la ciudad a los israelíes ha sido uno de los puntos más candentes del conflicto.

REFUGIADOS PALESTINOS
Después de 1949, más de 700.000 palestinos se refugiaron en los territorios fronterizos con Israel. Estos palestinos consideraban que Israel les había usurpado las tierras. Los campos se convirtieron, a su vez, en centros de organización de la guerrilla Palestina.

LA OLP
La OLP (Organización para la liberación de Palestina) se fundó en 1964. Su propósito era liberar el territorio palestino y fundar allí un estado palestino, en el lugar de Israel. A partir de 1967, las actividades de la OLP y de su líder, Yasir Arafat (nacido en 1929), implicaron a la comunidad internacional.

Para dirigir la atención sobre su causa, los guerrilleros palestinos realizaron secuestros aéreos, ataques a aeropuertos y masacres como la de los atletas israelíes en Munich durante las Olimpíadas de 1972.

DERECHOS PALESTINOS
A pesar de la violencia, muchos países han reconocido que las reivindicaciones palestinas son justas. En 1976, las Naciones unidas reconocieron el derecho de la OLP a considerarse portavoz oficial de los palestinos.

Aunque para algunos es sólo un terrorista, Yasir Arafat es mayoritariamente considerado como un luchador infatigable por los derechos de su pueblo.

LA PAZ CON EGIPTO
El mayor paso hacia la paz en Oriente Medio se produjo en 1979, cuando Israel y Egipto firmaron los acuerdos de paz de Camp David. Las relaciones entre los dos países se normalizaron. Egipto reconoció la legitimidad de Israel, al tiempo que Israel devolvía a Egipto los territorios del Sinaí. La mayoría de los países árabes no aceptó estos acuerdos.

LA INTIFADA
En 1987, la población palestina de Cisjordania y la franja de Gaza inició una revuelta, conocida como la Intifada (sublevación) contra el control israelí. En los años siguientes, los motines fueron continuos y hubo que lamentar muchas pérdidas humanas.

El gobierno israelí, bajo las presiones de Estados Unidos, propuso a los palestinos un control limitado de los territorios ocupados. Los palestinos aceptaron el compromiso y en 1994 se firmó el acuerdo entre árabes e israelíes.

Los palestinos reconocían la legitimidad de Israel a cambio de cierto grado de autodeterminación en los territorios ocupados. Grupos radicales partidarios de la violencia, tanto judíos como palestinos, dificultan actualmente el proceso de pacificación de la zona.

CRONOLOGÍA

———14 MAYO 1948———
Con el nombre de Israel, se funda un nuevo estado en Palestina. Los países árabes le niegan el derecho de existencia. Egipto, Irak, Jordania, Siria y Líbano se alían de inmediato para combatirlo.

———1949———
Durante la primera guerra árabe-israelí, Israel derrota a los árabes y confirma su independencia.

——— 1956———
Crisis de Suez. Egipto se hace con el control de la Compañía franco-británica del canal de Suez. Gran Bretaña y Francia establecen un acuerdo secreto con Israel para atacar Egipto. Los primeros atacan el canal propiamente dicho, mientras que los segundos se apoderan de la península del Sinaí. Las presiones de Estados Unidos obligan a retirarse a las tropas franco-británicas.

——— 1957———
Israel se ve forzado a abandonar el Sinaí.

———1958———
El ejército estadounidense es enviado al Líbano para defender a las fuerzas gubernamentales en la guerra civil
que ha estallado.

———1961———
Revuelta independentista armada de los kurdos contra Irak.

———1967———
Guerra de los Seis Días. Israel derrota a Egipto, Jordania, Irak y Siria en una guerra que dura menos de una semana. Los territorios ocupados por Israel incluyen Cisjordania y la parte oriental  de Jerusalén.

———1968———
Grupos palestinos comienzan una campaña terrorista a escala internacional. Secuestro de aviones y toma de aeropuertos.

———1970-71 ———
Estalla la guerra en Jordania entre la guerrilla palestina de los campos de refugiados y el ejército jordano. Los palestinos, derrotados, se refugian en Líbano.

——— 1973 ———
Guerra de Yom Kippur. Egipto y Siria atacan conjuntamente a Israel en el día del Yom Kippur, fiesta religiosa  judía. Israel abandona sus posiciones después de una cruenta ludia.
———1975———
Comienza la guerra civil en el Líbano. Lucha entre cristianos, palestinos, sirios y varios grupos musulmanes.
La guerra destruye la antigua prosperidad de Líbano.

———1979 ———
El primer ministro israelí Menajem Begin y el presidente egipcio Anwar el Sadat firman los acuerdos de Camp David, establecidos previamente en Estados Unidos. Egipto reconoce la existencia de Israel, y este país abandona el Sinaí. Derrocamiento del sha de Irán. Los fundamentalistas, encabezados por el ayatolla Jomeini, se hacen con el poder.

———1980———
Comienza la guerra Irán-Irak. Los dos estados islámicos ludían por reivindicaciones territoriales. La guerra
acaba en una paz precaria, tras muchas pérdidas en ambos bandos.

———1981 ———
Asesinato del presidente egipcio Sadat.

———1982 ———
Los israelíes invaden el Líbano. Masacre de palestinos en los campos de refugiados de Sabrá y Chatila.
Una fuerza internacional formada por Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia interviene en el Líbano.

———1983 ———
Las tropas israelíes se retiran del sur de Líbano. En Beirut, la capital de Líbano, 241 marines estadounidenses mueren tras el atentado de un grupo suicida.

———1986———
Estados Unidos bombardea Trípoli y Benghazi (Libia), como represalia contra Muammar el-Gaddafi, quien apoya
el terrorismo.

———1988———
La guerra de Irán-Irak acaba con el uso extensivo de gases venenosos por Irán.

———1990-91———
La guerra del Golfo: las fuerza iraquíes de Saddam Hussein invaden Kuwait. En la operación «Tormenta del desierto», una fuerza internacional encabezada por Estados Unidos derrota a Iraq y obliga a devolver Kuwait a sus dirigentes.

cuadro de sintesis evolucion erstado de israel

El nacimiento legal del Estado de Israel
El 14 de mayo de 1948 -el día antes de que expirara el mandato de Londres- el Estado de Israel fue proclamado en Tel Aviv; era éste un acto que en parte tendía a poner en práctica la resolución de la Asamblea de las Naciones Unidas del 29 de noviembre de 1947 que aceptaba el reparto del país en dos estados, uno para los árabes palestinos, otro para los israelitas, en tanto que en la ciudad de Jerusalén debía reservarse un especial régimen internacional.

Ya hacía tiempo que existían guerrillas entre grupos armados de judíos y de árabes, y la cuestión había dado origen a clamorosos episodios que habían agitado a la opinión pública mundial, como por ejemplo la captura en el verano de 1947 de Exodus, un barco cargado de inmigrantes hebreos clandestinos que fue reexpedido por los ingleses hasta el sector de la Alemania todavía bajo control británico, o como los atentados dinamiteros y terroristas que se sucedieron en el país por obra de opuestas facciones extremistas tales como la explosión en el hotel King David y en el edificio del periódico Jerusalem Post en Jerusalén.

Para completar el cuadro hay que añadir que si los judíos habrían dado vida a eficientes organizaciones paramilitares, como la Haganah, que era la principal, controlada por corrientes políticas laboristas, la Irgun Ezvai Leumi y la Banda Stern de extrema derecha, numerosos grupos árabes de fuerzas irregulares habían penetrado en el país, especialmente procediendo de Siria, con el fin de reivindicar por la violencia, juntamente con elementos locales, el carácter inexorablemente árabe del territorio palestino.

Por tanto, era de prever un agravamiento del conflicto, entre otras cosas porque las Naciones Unidas no estaban ni preparadas ni dispuestas para mandar contingentes armados que velasen sobre la puesta en práctica de las decisiones.

Más que entrar en los detalles de la guerra, detalles que naturalmente se referían además de a las operaciones militares también a los tratos políticos y a las intervenciones diplomáticas de que fueron protagonistas las Naciones Unidas y las grandes potencias, el Gobierno isrealista apenas formado y los diversos Gobiernos árabes, parece útil limitarse a algunas interrogantes: ¿por qué los Estados árabes decidieron intervenir en la guerra? ¿Por qué fueron derrotados? En general sobre la guerra árabe-israelita de 1948-49, se ha hablado poco y se sabe todavía menos: un halo general de leyenda colorea aquel acontecimiento, y ejércitos, generales y jefes políticos parecen más figuras estereotipadas que entidades individuales y comprensibles.

Poco o nada se sabe, por ejemplo, de la separación de Moshe Sneh del mando de la Haganah en junio de 1946 y de su sustitución por Israel Galili, el cual, valido de David Ben Gurion (futuro jefe del Gobierno), acabó permitiendo que se acentuaran las acciones de tipo terrorista contra pacíficos pueblos árabes que produjeron una concreta contribución judía al ahondamiento de aquel foso que sigue separando a los dos grupos étnicos.

De la misma manera se está en una completa o casi completa ignorancia respecto a los contactos entre Golda Myerson (luego ministro del Exterior con el nombre de Golda Meir) y el rey de Transjordania, Abdallah, realizados en noviembre de 1947 y cuando revelaron una perfecta unidad de intenciones en cuanto a favorecer el reparto del país; los israelitas habrían podido tranquilamente tomar una parte, si hubiesen favorecido la anexión del territorio restante al soberano árabe.

cuadro de sintesis estado de israel

Fuente Consultada:
Historia Universal Carl Grimberg
HECHOS, Sucesos que estremecieron al mundo Tomo N°38 Arabia, el violento despertar

Ver: Samuel El Juez de Israel

El Racismo En El mundo Causas y Efectos Xenofobia y Segregación

Causas del Racismo En El Mundo
Xenofobia y Segregación – Declaración

racismo y xenofobiaLa complejidad del fenómeno racista queda patente en las sucesivas distinciones y adjetivaciones que se han ido estableciendo: racismo biologicista o culturalista, viejo y nuevo racismo, teórico o espontáneo, interno y externo (xenofobia), institucional o social, abierto y encubierto, individual o colectivo, racismo visible e invisible, etc. 

En la literatura científico-social pueden distinguirse concepciones más o menos restringidas del racismo, en función de dos elementos fundamentales.

En primer lugar, su ubicación en el campo de las ideologías (como discurso, mentalidad, creencia o mito), en el de las prácticas sociales (como conductas y políticas de discriminación y segregación) o en ambas dimensiones interrelacionadas; por otro lado dependiendo de las características o atributos personales y grupales que estén relacionados con las ideas o acciones racistas: raciales (raza física, raza social), culturales (étnicas, lingüísticas, religiosas, nacionalidad) o ambos conjuntos relacionados.

Mientras unas definiciones caracterizan el racismo sólo o principalmente como ideología, otras lo hacen como ideología legitimadora de una determinada práctica. Algunas ponen el énfasis en su carácter de conjunto de prácticas discriminatorias, apoyadas o no en ideas o cogniciones Hay definiciones que se refieren sólo a lo racial, entendiendo la categoría de raza en formas diversas, mientras que otras incluyen tanto lo racial (en tanto que construcción cultural), como la etnia o la cultura.

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Para algunos autores, lo esencial del racismo está en el convencimiento de que existe una relación entre la pertenencia a una categoría social y la posesión de características específicas.

El racismo opera atribuyendo significados a características fenotípicas o genéticas y creando, de esta forma, un sistema de categorización y jerarquizacíón  entre los grupos. Es una doctrina que defiende la existencia de diferencias biológicas estables entre grupos que mantienen relaciones de superioridad e inferioridad, e incluye el supuesto de que la raza determina la inteligencia, las características culturales y los atributos morales. Otros autores tienen en cuenta tanto la dimensión ideológica como la práctica, si bien siguen circunscribiendo el ámbito del racismo al grupo racial.

Los análisis sobre las causas del racismo han señalado mecanismos psicológicos (miedo al extraño, formación de prejuicios y estereotipos, «chivo expiatorio») y culturales (etnocentrismo, crisis identitarias), económicos (competencia laboral, funcionalidad del racismo como freno a los planteamientos de clase) y políticos (como eje articulador de programas políticos, principalmente en la extrema derecha).

El racismo es indisociable de las relaciones de dominación, y está inscrito en la estructura social, como reflejo de una de sus más importantes divisiones. Si por una parte aparece vinculado a la acción social, y por otra a la acción histórica, presenta características específicas: tiene su lógica propia y constituye en sí mismo un conjunto de significaciones autónomas, que en los casos extremos son susceptibles de desembocar en proyectos políticos.

El racismo parece siempre dispuesto a brotar en el seno de movimientos comunitarios, y a menudo se encuentra presente sobre todo , en los movimientos nacionalistas o religiosos, como si constituyese no una negación sino una virtualidad de toda acción histórica.

Como perversión de las relaciones sociales, constituye una forma degradada de las conductas, y su espacio es tanto más amplio cuanto menos fuertemente estructurada a partir de un movimiento social aparezca la sociedad en cuestión. Esto implica que se cumplan determinadas condiciones, tanto respecto del grupo racista como del grupo racializado.

El grupo racista debe disponer aquí, en efecto, de recursos que continúen teniendo alcance social, de una capacidad de acción, individual o colectiva, vinculada a medios económicos o políticos, a un estatuto (que tal vez se sienta amenazado) o incluso a determinados grados de libertad en el recurso a la violencia, a una cierta tolerancia o permisividad en el sistema político y las instituciones.

Las conductas racistas encuentran un terreno propicio en la existencia de mercados en los que tales recursos a menudo se bastan a sí mismos para asegurar la discriminación, para imponer la caracterización como inferior del otro en el empleo o el trabajo, o incluso su segregación urbana o escolar. Estas conductas se ven favorecidas también a partir del momento en que el grupo víctima presenta determinadas características, como la existencia de marcas físicas o culturales que hacen fácilmente identificables a los individuos pertenecientes a la población racializada.

La segregación y discriminación como forma de racismo

Como manifestación concretas de racismo, la segregación y la discriminación deben distinguirse desde un punto de vista analítico. La primera mantiene al grupo racializado a distancia y le reserva espacios propios, que únicamente pueden abandonar e determinadas condiciones, más o menos restrictivas; la segunda le impone un trato diferenciado en diversos ámbitos de la vida social, en la que él participa, de una manera que puede llegar a humillarlo.

En la práctica, segregación y discriminación pueden combinarse, como hasta hace poco sucedía en Sudáfrica, donde el apartheid con llevaba también una organización económica de la producción que convertía a lo negros en un grupo socialmente dominado, además de segregado. Segregación y discriminación pueden tender también en algunos casos a disociarse, en el curso de ciertos procesos en los que una de ambas lógicas se impone a la otra.

Así por ejemplo la experiencia nazi se saldó no sólo con una segregación absoluta —guetos de Polonia, campos de concentración sino también en detrimento de la explotación económica, que se mostró cada vez más secundaria de cara al macabro proyecto de solución n final. La segregación inscribe el racismo en el espacio y marca la organización geopolítica de un país e incluso la de una ciudad.

Perfila figuras espaciales, ya sea a través de los mecanismos sociales espontáneos, de las conductas individuales en las que movilidad social y movilidad residencial se entrecruzan sobre un trasfondo de racismo, o a través de la intervención de las instituciones, locales o nacionales, de las leyes, de los reglamentos o de violencias más o menos toleradas por el poder político. Pero, de hecho, no toda segregación es necesariamente racial o impuesta, y la misma segregación puede prolongarse en lógicas en las que el concepto de raza es secundario y donde se imponen otras categorías, sociales y económicas más que biológicas o físicas.

La segregación racial no conduce a la participación, sino, por el contrario al aislamiento residencial, al término de un proceso que consta de cuatro etapas principales: penetración, invasión, consolidación y hacinamiento.

El racismo explica en buena parte la concentración de colectivos marginados en espacios segregados, abandonados por los grupos dominantes —lo que no implica necesariamente, en contra de una idea muy extendida, el hundimiento del mercado de la vivienda—, y la discriminación que sufren en el ámbito laboral, en el que ocupan empleos no cualificados y con salarios bajos, así como su exclusión en general de la vida política, local y nacional.

Pero, en un determinado momento, la segregación, sobre todo la racial, se refuerza e incluso se prolonga en otras lógicas, sociales y económicas, obedeciendo a las cuales se constituye, en el seno de enormes bolsas de miseria, un sub proletariado cuya suerte ya no puede explicarse únicamente en términos de racismo.

Los ámbitos donde se ejerce la discriminación racial son numerosos y a veces se confunden con los de la segregación, que puede ser una consecuencia de aquélla. Así, al negarse a alquilar viviendas a los miembros de un grupo racializado, o al imponerles restricciones que los desaniman, al exigirles un precio mayor en igualdad de circunstancias, al orientarlos hacia determinadas zonas, los vendedores o los arrendatarios pueden muy bien adoptar una actitud discriminatoria que dará lugar a una segregación de hecho.

La discriminación en la escuela puede arrojar estos mismos resultados. Al dejar que los niños del grupo racializado se orienten hacia una escuela no necesariamente segregada, pero sí al menos eficaz o adaptada a sus dificultades específicas, al ofrecerles una escolaridad mediocre, se les proporciona también un futuro más difícil, menores oportunidades de promoción social y de acceso a los mejores empleos; en definitiva, se alienta su marginación o exclusión. 

Racismo y violencia

Entre las formas de la violencia racista podemos mencionar las matanzas, linchamientos, pogromos, asesinatos y atentados. La violencia racista, por pequeña o fragmentada que pueda parecer, jamás es totalmente independiente del contexto político en el que se produce. La violencia, en efecto, está siempre informada o condicionada por el carácter del sistema político o por el Estado, pero puede funcionar en otro plano; ella misma puede convertirse también en política, es decir, incorporarse al programa de fuerzas más o menos organizadas que la inscriben en el centro de un proyecto y de una acción directamente políticos.

Puede institucionalízarse en un Estado y Constituir un principio central de su funcionamiento Las líneas de demarcación entre estos tipos de fenómenos no están siempre claramente señaladas, y un buen número de experiencias constituyen casos intermedios, o que oscilan entre dos niveles. Dichas experiencias, por ese motivo, deben precisarse teóricamente y con firmeza.

La violencia política infrapolítica parece impulsiva, espontánea, fragmentada; hace acto de presencia en circunstancias’ particulares de relajamient0 de los Controles sociales y políticos: allí donde el orden del Estado es lejano, ausente, en situaciones fluidas, a través de fenómenos de masas, por ejemplo, en casos de revuelta; la imagen que ofrece es la de la explosión, la exacerbación, la resolución repentina de tensiones casi instintivas, sin premeditación Por el contrario la violencia racista política parece estructurada ideológicamente, organizada preparada está orientada canalizada, t’controlada y autocontrolada, impulsada por agentes que le dan forma concreta de manera más o menos consciente.

Esta imagen corresponde también a la violencia del Estado, cuyo carácter eventualmente desenfrenado no impide que pueda aparecer como fría y burocrática. La violencia racista nunca surge de la nada social; casi siempre apunta, directa o indirectamente a relaciones y cambios sociales, a fenómenos de movilidad y de decadencia, a movimientos de poblaciones así como a la constitución, al robustecimiento o a la prohibición de grupos autodefinidos por SU identidad, su nexo de unión religiosa, nacional étnico y, a fin de cuentas, racial.

DECLARACIÓN CONTRA EL RACISMO
La Asamblea General de las Naciones Unidas declara solemnemente.

1. Toda doctrina de superioridad racial es científicamente falsa, mora/mente condenable, socialmente injusta y peligrosa y no tiene justificación alguna;

2. Todos los pueblos y todos los grupos humanos han contribuido al progreso de la civilización y culturas que constituyen el patrimonio común de la humanidad;

3. Todas las formas de discriminación y en particular las políticas gubernamentales basadas en la teoría de la superioridad, exclusividad u odio raciales constituyen una violación de los derechos humanos fundamentales y ponen en peligro las relaciones amistosas entre los pueblos, la cooperación entre las naciones y la paz y la seguridad internacionales;

4. El apartheid, la forma extrema de racismo institucionalizado, constituye un crimen contra la humanidad y una afrenta a la dignidad humana y es una amenaza para la paz y la seguridad en el mundo;

5. Las violaciones de los derechos humanos, la negación del derecho de los pueblos sometidos a dominación colonial o extranjera a la libre determinación, la ocupación extranjera, la dominación extranjera, la opresión económica y política, la injusticia social y el menosprecio cultural son causas profundas de discriminación y tensión;

6. Todos los Estados han de aislar aún más a los regímenes racistas y han de aplicar estricta y fie/mente las sanciones dispuestas por las Naciones Unidas contra esos regímenes, ya que la asistencia y la colaboración en las esferas económica y militar y en otras esferas constituyen un impedimento a la liberación del África meridional; los gobiernos tienen la obligación de crear las condiciones necesarias para que las empresas transnacionales dejen de:

a) Prestar cualquier asistencia y apoyo a los regímenes racistas de Pretoria y de Salsbury;
b) Explotar a los pueblos del África meridional y los recursos naturales de sus países;

7. Todos los que se benefician de la dominación y la explotación racistas en Sudáfrica o ayudan al régimen de apartheid o facilitan la propaganda en favof del apartheid son cómplices en la perpetuación de ese crimen de lesa humanidad;

8. Todos los gobiernos y todas las organizaciones internacionales y regionales deben aportar su apoyo y su solidaridad a todos los pueblos aprimidos, a sus movimientos de liberación nacional reconocidos por las organizaciones regionales, a los países de la Línea del Frente que son víctimas de regímenes racistas y a todas las victimas del racismo y de la discriminación racial, de colonialismo y del apartheid;

9. La proscripción del racismo y de la discriminación racial por la ley debe ser complementada mediante una vigorosa labor para asegurar la igualdad en las esferas económica, social y cultural.

10. La conferencia expresa su honda preocupación ante el hecho de que muchas organizaciones neonazis y fascistas hayan intensificado sus actividades, con las que han fomentado tendencias al racismo y a la discriminación racial;

11…….

Fuente Consultada: Gran Enciclopedia Universal Espasa Calpe Tomo 32.

Apartheid en Sudafrica Separacion negros de blancos Historia

Apartheid en Sudáfrica: Separación Negros de y Blancos – Historia

Los estrategas del Partido Nacionalista inventaron el apartheid como una manera de asegurarse el control sobre el sistema político, social y económico de la nación. El objetivo inicial era mantener la dominación blanca y extender la separación racial. Hacia los años ’60 comenzó el llamado ‘Grand Apartheid’ que enfatizó la separación territorial y la represión policial.

E1 doctor Hendrik Verwoerd, primer ministro de Sudáfrica de 1958 a 1966, fue el ideólogo de este régimen que revelaba su creencia, basada en la supremacía blanca, de que no todas las razas eran iguales.

Sus ideas eran similares a las de Adolf Hitler acerca de la raza dominante aria. Las desigualdades extremas generadas en la sociedad sudafricana bajo el apartheid alzaron voces de protesta no sólo entre negros, mestizos y ciertos sectores de la población blanca de Sudáfrica, sino también a escala internacional.

HISTORIA DE SUDÁFRICA Y EL APARTHEID: Sudáfrica es conocida por los europeos en 1488 cuando el navegante portugués Bartolomé Díaz desembarca en el Cabo de la Buena Esperanza, sitio obligado en la ruta comercial hacia la India.

Poco a poco la región es poblada por inmigrantes holandeses e ingleses hacia el siglo XVII: en 1652 el holandés Jan van Riebeeck establece el primer asentamiento, un puesto de aprovisionamiento para la Compañía Holandesa de las Indias Orientales en la actual Ciudad del Cabo.

Pero la dominación inglesa que comenzó con la primera ocupación del Cabo entre 1795-1803, produjo el éxodo de los descendientes de holandeses (conocidos como Boers o Afrikaners) hacia el norte. Esta gesta es conocida como Groot Trek, o Gran Travesía, estableciendo nuevas colonias: Estado Libre de Orange y Transvaal cuyas independencias reconoció Inglaterra.

En 1806 los ingleses se apoderan del Cabo de la Buena Esperanza. Luchan contra los nativos negros y contra los descendientes de los colonos holandeses.

El descubrimiento de diamantes, en Kimberley hacia 1860, y oro, en la región del Transvaal pocos años después, resultaron en la ocupación británica de esos nuevos estados y en las Guerras Anglo-Boer que establecieron el dominio definitivo de los británicos.

Apartheid en Sudafrica Separacion negros de blancos HistoriaLuego de la independencia de Inglaterra, de la ‘Unión Sudafricana’ en 1910, siguió un período de unas tres décadas en el que el poder fue compartido, no sin dificultades, entre ambos grupos de descendientes hasta los años 1940 cuando el Partido Nacionalista Afrikaner pudo obtener, y mantener por muchos años, una fuerte mayoría en el gobierno.

Sudáfrica goza de muchísimos y variados recursos naturales que incluyen tierras fértiles para las actividades agrícolas y frutícolas junto a excepcionales riquezas minerales, fundamentalmente diamantes, oro, platino y carbón. El clima es benigno, especialmente en el área Pretoria-Johannesburgo, aunque abarca una gran variedad de tipos climáticos según las regiones de las que se trate.

Hacia 1911 una serie de leyes que buscan consolidar el dominio de los descendientes colonos holandeses y de los ingleses sobre los negros, dan origen al llamado Apartheid. Esta ley de segregación racial se institucionaliza en 1948 con la llegada al poder del Partido Nacional. Lo mantuvo hasta 1994. Los nacionalistas imponen restricciones a la población negra.

Con la sanción de las leyes del apartheid, luego del triunfo electoral del Partido Nacionalista, se institucionalizó la discriminación racial. Las leyes

 raciales abarcaron todos los aspectos de la vida social, incluyendo la prohibición del matrimonio y las relaciones sexuales entre blancos y no blancos y la clasificación de algunos trabajos como ‘exclusivos para blancos’.

Hacia 1950 la Ley de Registro Poblacional (Population Registration Act) requirió que todos los sudafricanos fueran clasificados racialmente dentro de una de las tres categorías siguientes: blanco, negro o ‘coloreado’ (de ascendencia mixta). La categoría de ‘coloreados’ incluía mayores subgrupos que abarcaban a indios (de India), asiáticos (pero no japoneses que eran considerados blancos ni chinos y malayos que encuadraban en otros subgrupos), chinos y malayos del cabo. Lo mismo ocurrió con los negros, africanos o bantúes con subgrupos que referían a sus grupos de origen como Basotho, Zulu, Xhosa, Tswana, Ndebele, etc.

La clasificación se basaba en la apariencia, aceptación social y ascendencia. Por ejemplo, un blanco era definido como ‘en apariencia obviamente una persona blanca o generalmente aceptada como una persona blanca’. Esa determinación tomaba en cuenta sus ‘hábitos, educación, discurso, conducta social y actitud’ y nunca sería considerado blanco si alguno de sus ascendientes no lo era. Una persona negra debía ser, o ser aceptada como, miembro de una tribu africana y una persona ‘coloreada’ era alguien que no encuadraba en las dos categorías anteriores.

El Departamento de Asuntos Internos (Department of Home Affairs) era responsable de esta clasificación a través del Ente de Clasificación Racial (Race Classification Board). No cumplir con las leyes raciales implicaba ser tratado con la máxima dureza legal.

En 1951 la Ley de Autoridades Bantúes (Bantu Authorities Act) estableció las bases para el gobierno étnico de la ‘reservas’ africanas, conocidas como ‘homelands‘ (‘tierra de nacimiento o tierra madre’).

Estos ‘homelands‘ eran estados independientes al que eran asignados los africanos de acuerdo a su ficha de origen, la que muchas veces era incorrecta. De esa manera todo acto político, especialmente el voto, fue restringido Mandela Nelsona la esfera del homeland al que fuera asignado, perdiendo la ciudadanía sudafricana y todo derecho a verse involucrado en actividades parlamentarias sudafricanas pese a que el Parlamento mantenía una completa hegemonía sobre los homelands. Se crearon cinco de estos pseudo estados: Transkei, Ciskei, Venda, Zululand y Bophuthatswana.

Todas las personas negras fueron obligadas a llevar el ‘pass book‘, una suerte de documento de identidad que agregaba su clasificación racial, impresión digital e información sobre su autorización para acceder a determinadas áreas blancas, generalmente por causas laborales. Las administraciones de los homelands se negaron a admitir la independencia manteniendo la presión por los derechos políticos de la mayoría negra dentro de una Sudáfrica única.

En 1960 se produjo la primera gran oposición al sistema en Sharpeville. Un gran número de negros se negó al uso de los ‘pass books’ y el gobierno, amparado en las leyes de seguridad pública, declaró el estado de emergencia que se prolongó por 156 días y dejó un saldo de 69 muertos y 187 heridos.

Nelson Rolihlahla Mándela nació en el Cabo Oriental (Sudáfrica). Cumplió una condena de 27 años de prisión por haber participado en actividades anti-apartheid. Liberado en 1990, en 1994 se convirtió en el primer presidente negro de su país. El prestigio a nivel mundial de Mándela como pionero en la defensa de la paz y la democracia no tiene comparación. «Nunca, nunca y otra vez nunca volverá a sufrir esta herniosa tierra la opresión de unos por otros. » NELSON MÁNDELA, DISCURSO DE TOMA DE POSESIÓN COMO PRESIDENTE,
9 DE MAYO DE 1994

Las penalidades que se impusieron a las protestas políticas luego de Sharpeville, aún las pacíficas, fueron muy severas. Cualquiera podía ser detenido hasta por seis meses sin ser enjuiciado. El solo hecho de arengar pacíficamente contra las leyes del apartheid finalizaba en la detención del orador y los presentes. Muchos, como Nelson Mandela, fueron sentenciados a cadena perpetua y muchos murieron por la imposición de la pena de muerte pero, muchos más, miles, perdieron su vida a causa de torturas salvajes mientras permanecían detenidos o durante las cruentas represiones policiales.

Al ser abolido el apartheid, un régimen de segregación que impuso a la mayoría de la población de Sudáfrica la voluntad de una minoría, en los años 90, personas de todas las razas cooperaron en el proceso denominado «Verdad y Reconciliación» para enfrentarse con su pasado.

Pese a la oposición más de nueve millones de negros fueron privados de la ciudadanía sudafricana y obligados a un nuevo domicilio dentro de los homelands asignados. Durante la misma década se aprobaron leyes de seguridad pública que endurecieron las penas y la represión de las actividades consideradas peligrosas a los intereses y leyes blancas. Las penalidades incluían multas, cárcel y castigos corporales como latigazos.

Separación Negros de y BlancosEn 1963, después de que 69 manifestantes son asesinados, los dirigentes del Congreso Nacional Africano (ANC), son arrestados, entre ellos el líder Nelson Mandela, quien es condenado a prisión perpetua. El sistema racista se ve favorecido por los intereses de los inversionistas internacionales.

En 1976, los marginados se rebelan en los suburbios de Johannesburgo. Para contrarrestar la migración, se declaran Estados independientes a Transkei, Ciskei, Venda y Bophuthatswana, pero sólo se les quita la nacionalidad.

La gradual supresión de la segregación racial se complica en 1985 a causa de enfrentamientos civiles. En 1989, Pieter Willem Botha renuncia a la presidencia obligado por una crisis en su partido. Frederik de Klerk asume el cargo y se muestra a favor del cambio del sistema racista, en parte porque tenía que refinanciar una deuda externa de 12 mil millones de dólares. Como consecuencia, ese año se extiende el derecho de voto a la mayoría negra.

En 1990, el dirigente Nelson Mandela es liberado y promueve acuerdos con el Gobierno para poner fin a la violencia civil. Estados Unidos levanta el bloqueo, previa condición para democratizar el país. Las primeras elecciones multiétnicas de Sudáfrica se celebran en 1994 Gana las elecciones el líder negro Nelson Mandela.

El noviembre, se firma la Le de Derechos sobre la Tierra que restituye la propiedad a las familias negras despojada por la ley de 1913, que reservaba el 87 por ciento para los blancos y se prohibía a los negros tener tierras en esas áreas. La Asamblea Nacional aprueba en 1996 una nueva Constitución. Se instale la Comisión para la Verdad y la Reconciliación, cuya función será denunciar las violaciones a los derechos humanos.

En abril de 2002, Wouter Basson, conocido como el ‘Doctor Muerte’, es absuelto de las acusaciones que todavía pesaban sobre él. A pesar de que el Apartheid se abolió diez años atrás, se siguen descubriendo situaciones de discriminación racial. Los negros siguen viviendo en condiciones inhumanas en algunas regiones del país. Entre tanto los granjeros blancos viven con el temor de ser atacados por causas raciales.

El 16 de mayo de 2004, Sudáfrica obtiene el derecho a organizar el Mundial de Fútbol de 2010. Será el primero que se realiza en el continente africano. El júbilo se apodera de todos los africanos cuyas selecciones, en los más reciente mundiales, han demostrado que no están lejos del nivel de las grandes potencias de este deporte como Brasil

Que las leyes raciales fueron tremendamente efectivas en su objetivo inicial de supremacía y trato preferencial para los blancos lo demuestran los datos estadísticos del cuadro siguiente:

EL APARTHIED EN SUDÁFRICANEGROS BLANCOS
POBLACIÓN TOTAL19.000.0004.500.000
ADJUDICACIÓN DE TIERRAS 13 87
PARTICIPACIÓN EN EL INGRESO NACIONAL 20 75
RELACIÓN INGRESOS PROMEDIO 1 14
INGRESO MENSUAL MÍNIMO IMPONIBLE (SUJETO A IMPUESTOS) R 360 R 750
RELACIÓN MÉDICOS/HABITANTES 1/44.000 1/400
MORTALIDAD INFANTIL 20% URBANA 2,7%
GASTO ANUAL EN EDUCACIÓN POR ALUMNO R 45 R 696
RELACIÓN DOCENTE/ALUMNO 1/60 1/22

 

Aculturacion y Xenofobia Que es la aculturacion? Chauchivismo

 Aculturación y Xenofobia ¿Qué es la aculturación? Chauchivismo

Aculturación y xenofobia: Cuando una sociedad impone a otra sus propias pautas culturales bajo el supuesto de que son mejores, se produce un proceso de aculturación, es decir, de pérdida y transformación forzada de los rasgos culturales que caracterizan a una sociedad. Si esta desvalorización es llevada al extremo de no tolerar la existencia de una cultura diferente, se producen prácticas xenófobas (de intolerancia absoluta) que pueden llevar al exterminio físico masivo de las personas que integran una cultura particular, como sucedió con los judíos y los gitanos encarcelados en los campos de concentración alemanes durante la Segunda Guerra Mundial o con los indígenas patagónicos a fines del siglo XIX.

aculturacion

La dominación de los aborígenes americanos

“Con perfecto derecho los españoles imperan sobre estos bárbaros del Nuevo Mundo, los cuales con prudencia, ingenio, virtud y humanidad son tan inferiores a los españoles como los niños a los adultos y las mujeres a los varones, habiendo entre ellos tanta diferencia como la que va de gentes fieras y crueles a gentes dementísimas, de los prodigiosamente intemperantes a los continentes y templados, y estoy por decir que de monos a hombres.

¿Qué cosa pudo suceder a estos bárbaros más conveniente ni más saludable que el quedar sometidos al imperio de aquellos, cuya prudencia, virtud y religión los han de convertir de bárbaros, tales que apenas merecían el nombre de seres humanos, en hombres civilizados en cuanto pueden serlo; de torpes y libidinosos, en probos y honrados, de impíos y siervos de los demonios, en cristianos y adoradores del verdadero Dios? Por muchas causas pues, y muy graves, están obligados estos bárbaros a recibir el imperio de los españoles conforme a la ley de la naturaleza, y a ellos he de serles todavía más provechoso que a los españoles, porque la virtud, la humanidad y la verdadera religión son más preciosas que el oro y que la plata.”

Juan Ginés de Sepulveda (filosofo español), 1547.


La superioridad de la cultura aria

“Existen en la historia innumerables ejemplos que prueban con alarmante claridad cómo, cada vez que la sangre aria se mezcló con la de otros pueblos inferiores, la consecuencia fue la destrucción de la raza portaestandarte de la cultura. La América del Norte, cuya población está formada en su mayor parte por elementos germánicos que apenas si llegaron a confundirse con las razas inferiores de color, exhibe una cultura y humanidad muy diferentes de las que exhiben la América Central y del Sur, pues allí los colonizadores, principalmente de origen latino, mezclaron con mucha libertad su sangre con la de los aborígenes.”

Adolf Hitler Mi Lucha, 1927.

Fuente Consultada: www.laguia200.com y Filosofía de Editorial Santillana Ética Ciudadana II