Machado Antonio

Biografia de Becquer Gustavo Adolfo Poeta Romantico

Biografia de Bécquer Gustavo Adolfo Poeta Español

GUSTAVO ADOLFO BECQUER fue el hombre que escribió los poemas de amor más populares y románticos.

Si bien vivió apenas treinta años, este genial poeta tuvo tiempo de escribir dos de las mayores obras de su tiempo: Leyendas, un conjunto de relatos en prosa repletos de misterio y de fantasía, y un libro de poemas titulado Rimas, que es un apasionado canto al amor y que, publicado un año después de su muerte, le convirtió en el más genuino representante del romanticismo hispano.

Aun perteneciendo a una generación posterior a la del pleno romanticismo español, Gustavo Adolfo Bécquer encarna una de los cumbres de la poesía romántica en España.

Y esto es debido a que, incluso en medio de la vulgaridad de su vida, Bécquer fue un temperamento apasionado, melancólico y sentimental.

Verdadero artista, fue creador de formas inolvidables de belleza, cuyo delicado sabor se aprecia más y más con el transcurso de los años, sin perder trascendencia a pesar de su popularización.

No tuvo una fuerza lírica considerable, quizás a causa de que su carrera se malogró por su prematura muerte.

Pero, en cambio, sus Rimas poseen una exquisitez sentimental, un divagar alado y un encanto brumoso muy de acuerdo con su espíritu y con el modelo que debió tomar para sus composiciones: Heine.

Las Leyendas de Bécquer superaron a todos los intentos anteriores en este género, y su prosa es considerada como el ejemplo más acabado de la prosa poética en la época del romanticismo.

Biografia de Becquer Gustavo Adolfo
Gustavo Adolfo Becquer: Nació en Sevilla (1836) y quedó huérfano desde muy niño. Creció entonces al cuidado de su madrina, quien lo hizo educar en el Colegio de San Telmo. Muy contraído a la lectura y a la música, pasó su adolescencia retraído en la biblioteca de su tutora y consagrado a componer sus primeros ensayos poéticos.

Un canto al amor: El centenar de composiciones que integran la obra poética Rimas pueden agruparse bajo cuatro categorías generales: la primera, habla de a creación poética; la segunda se centra exclusivamente en el tema amoroso, ya sea como exaltación arrebatada, ya como triste desengaño; la tercera da cuenta del sufrimiento generado por el desencuentro y la ruptura, mientras que la última gira alrededor del sinsentido de la vicia cotidiana y la melancolía ante el vacío que deja la falta de amor, y se centra en el olvido y la muerte. Por la sencillez de su estilo y su gran musicalidad, sumado a la universalidad de los temas que abordan, las Rimas de Bécquer son uno de los libros de poesía más populares de entre los escritos en lengua española.

Hijo de un pintor sevillano, Gustavo Adolfo nació en la antigua Hispalis el 17 de febrero de 1836. A muy tierna edad, quedó huérfano de padre y madre, por lo que fue recogido, junto con su hermano Valeriano, por una tía.

En busca de gloria literaria, marchó después con su hermano Valeriano, pintor, a Madrid (1854). Allí pasó estrecheces económicas y practicó varios oficios, como periodista de notas literarias, autor teatral y escribiente en una oficina del gobierno.

Realizó por ese entonces con su hermano varios viajes artísticos por el interior del país. Se casó luego con Casta Esteban Navarro (1861), con la que tuvo dos hijos.

En 1854 se trasladó a Madrid para ocupar una plaza en la Dirección de Bienes Nacionales; pero perdió su empleo a causa de su inclinación a la poesía.

Desde 1860 figuró en la redacción de El Contemporáneo, en cuyas columnas aparecieron sus Cartas desde mi celda, escritas en 1864 en el monasterio de Veruela, cerca de Tarazona, mientras se recobraba de una enfermedad.

Realizó algunos viajes a distintas ciudades españolas en compañía de su hermano, cuyas impresiones publicó más tarde en la notable Historia de los
templos de España.

Publicó sueltas algunas de sus Rimas y de sus Leyendas. Como su salud se quebrantara, Bécquer salió de Madrid (1863) y fue a descansar al monasterio de Veruela (1864) por varios meses.

Su celebridad la debió a las Rimas, que fueron apareciendo en los últimos años de su vida, junto con una serie de leyendas mórbidas y fantásticas (El rayo de luna, La ajorca de oro, Maese Pedro el Organista, El Miserere, etc.).

Ocupó luego el cargo de fiscal de novelas y continuó publicando artículos, poesías y leyendas. Falleció su hermano Valeriano (1870), y apenas tres meses después, el propio Gustavo (1870).

Al año siguiente sus amigos hicieron una edición de dos tomos de sus Obras.

En 1870 fue nombrado director de La Ilustración de Madrid; pero ocupó muy poco este cargo, ya que moría el 22 de diciembre del mismo año.

El hombre. Un amigo íntimo (Julio Nombela) ha referido en una obra detalles de la vida personal de Bécquer, y lo ha retratado así: «Siempre fue serio. No rechazaba la broma, pero la esquivaba. Nunca lo vi reír; sonreír siempre, hasta cuando sufría. Tampoco le vi llorar; lloraba hacia adentro. Era paciente, sufrido, resignado; amante, bondadoso, Sabía compadecer, perdonar, admirar lo bueno y ocultar asimismo lo mísero y lo malo».

Las «Rimas». La obra poética de Bécquer es muy corta y se reduce a poco más de setenta composiciones (rimas), que el autor no reunió en volumen y sólo aparecieron en periódicos de la época.

Bécquer ha dejado escrito en varias partes su concepción personal de la poesía (Cartas literarias a una amiga).

Para el autor sevillano hay dos clases de poesía: una magnífica y sonora, hija de la meditación y del arte, y otra «natural, breve y seca que brota del alma como una chispa eléctrica, que hiere el sentimiento con una palabra y huye, y desnuda de artificio, desembarazada dentro de una forma libre, despierta, con una que las toca, las mil ideas que duermen en el océano sin fondo de la fantasía…»

A esta segunda clase de poesía pertenece la obra de Bécquer.

Sus poesías son por lo general breves y se distinguen por su gran musicalidad, fluidez de expresión y libertad de formas.

El tono es intimista y melancólico, sobrio y delicado, y da una impresión de ensueño, inmaterialidad y embelesamiento estético.

La poesía becqueriana recoge en esto el eco de algunos poetas nórdicos, en especial del alemán Heine. con qusen se lo ha comparado, y simultáneamente de la más pura tradición poética española, San Juan de la Cruz. Lope y otros.

En su conjunto, las Rimas son «la historia de una gran pasión ideal que tiene mucho de melancólica y alguna vez de sombría» (Hurtado y Palencia).

El tema fundamental es el amor, pero lo combina con el destino humano, la muerte, la soledad, la poesía, la mujer, la gloria y los sueños, es decir, el repertorio típico del lirismo romántico.

En lo formal, usó gran variedad de metros y estrofas, y principalmente, combinó medidas en cada composición (polimetría).

Entre las más recordadas merecen citarse Yo sé un himno gigante y extraño; Del salón en el ángulo oscuro, ¿Qué es poesía?; Cerraron sus ojos; No digáis que agotado su tesoro; Volverán las oscuras golondrinas, etc.

El becquerianismo. Las composiciones de Bécquer se han hecho famosas a través del tiempo »y han sido objeto de muchísimas imitaciones en España y en América.

Bécquer hizo escuela, y de su arte nació el becquerianismo en poesía, aunque ningún artista ha podido igualar al maestro.

La crítica erudita ha rastreado influencias y antecedentes, a su vez, de la poesía de Bécquer, y los ha encontrado y probado en varios casos.

Sin embargo «este poeta lo es por entero, es un gran poeta original, es el más fino lírico español del siglo último» (Dámaso Alonso).

Su innovación literaria y la repercusión de su obra en la historia de la literatura española, ha sido comparada a la de Garcilaso de la Vega.

Las «Leyendas». En prosa escribió varias obras, pero la más importante son las Leyendas, que también fueron apareciendo en publicaciones periódicas sin constituir un volumen único hasta después de su muerte.

Son historias fantásticas escritas en una prosa exquisita y galana, que el poeta sitúa en su mayor parte en la Edad Media española, y excepcionalmente, en otros lugares.

El amor, la muerte, la religión y los ensueños son los motivos principales. Algunas de las leyendas repiten motivos de sus poesías, y el mundo que revelan es un orbe de vaguedad, misterio e indefinición.

Pasajes de sus obras:

Maese Pérez, el organista: Maese Pérez, hombro santo, es el organista del convento de Santa Inés, en Sevilla. Ha consagrado toda su vida a su gran pasión, la música, que ejecuta en un órgano.

Durante una misa de gallo, en Nochebuena, muere frente a su instrumento después de una ejecución admirable.

En la misma fecha del año siguiente, se encarga de la ejecución a un organista rival suyo y fracasado, quien iguala al músico muerto.

Pero al año siguiente, consagrado el sucesor, se lo encarga de la misma tarea en el órgano de la catedral, mientras a la hija de Maese Pérez se le encomienda reemplazar a su padre.

El organista envidioso fracasa en la catedral, mientras la hija, al sentarse en el lugar de su padre, comprueba que el órgano suena solo. El alma de Maese Pérez había bajado del cielo en las dos últimas ocasiones a tocar.

El rayo de luna: Un noble rico, de espíritu romántico y soñador, cree ver una noche mientras vagaba por los claustros de un convento abandonado de los Templarios, a una mujer misteriosa.

Corre tras ella para alcanzarla, presa de un súbito enamoramiento, pero no lo consigue. La busca luego en vano por el Duero y la ciudad de Soria.

Sólo dos meses después, en el mismo convento, vuelve a verla, pero una gran desilusión lo enloquece: su adorada mujer era solo un rayo de luna. La vida es asi, sólo un rayo de luna.

El miserere: Un romero músico se entera de una legendaria tradición y marcha un jueves santo por la noche, a escuchar un misterioso miserere en un convento sacrilegamente incendiado siglos atrás.

Allí, a la medianoche, ve un espectáculo maravilloso: todo se renueva, y ios monjes esqueléticos entonan un magnifico miserere.

El romero se desmaya y quiere luego escribir esta música, pero enloquece en su vano intento. El manuscrito queda así inconcluso.

Fuentes Consultadas: Literatura Española, Hispanoamericana y Argentina de Carlos Alberto Loprete Editorial Plus Ultra

fuentes

Biografia Machado Antonio Poeta Español Resumen Obra Literaria

Biografía de Machado Antonio Poeta Español

Antonio Machado (Sevilla 1875-Colliure, Francia 1939) es uno de los autores más destacados de la literatura española, es el poeta hondo de la sencillez y de la autenticidad, nace en Sevilla, el día 26 de julio de 1875, en el número 20 de la calle de las Dueñas, palacio del mismo nombre, propiedad de los duques de Alba, que tenían cedida una dependencia a don Antonio Machado Álvarez y a doña Ana Ruiz, padres del que había de ser, andando el tiempo, una de las máximas figuras de la lírica española.

Machado, Antonio, aunque nace en Sevilla, pronto se traslada con su familia a Madrid, donde su padre espera resolver los problemas económicos de la casa. Junto con su hermano Manuel, al que se muestra siempre muy unido, estudia en la Institución Libre de Enseñanza y recibe la influencia del krausismo. En Madrid, cursó sus estudios y luego intentó comenzar la carrera de actor y realizó un par de viajes a París, donde conoció a un gran número de escritores españoles.

machado antonio poeta español

Poeta español, Machado Antonio: en su juventud entra en contacto con el Modernismo y en 1902 conoce a Rubén Darío en París. Durante estos años, Machado se introduce en la vida bohemia madrileña; sin perspectivas de trabajo, frecuenta cafés y tertulias de la ciudad.

El padre es abogado y doctor en letras, hombre de fina sensibilidad, que se preocupa inteligentemente por el estudio del folklore español. Él influirá mucho en la incipiente afición por la poesía que se ha de despertar pronto en sus hijos. Con su hermano Manuel, también poeta, estudió en la Institución Libre de Enseñanza.

Cuando Antonio aún no ha dejado la adolescencia, se aficiona al teatro a la par que su hermano Manuel, y también ambos empiezan a escribir versos. Pero como no tiene dotes de gran actor y el camino es largo y penoso, el joven poeta abandona su modesta labor escénica y se consagra por entero a la poesía.

Pasa el tiempo y su padre no puede resolver los problemas económicos, a la vez que aumentado su familia en dos hijos mas:Francisco y Cipriana. El ilustre padre de los jóvenes poetas se ve precisado a marchar a Puerto Rico, donde piensa que ganará dinero para sostener a los suyos.

Lamentablemente para 1893 su padre y abuelo (quien se ha preocupado constantemente de sus nietos) fallecen. Dos mujeres —la abuela y la madre— quedan al frente de la familia.Ha llegado la hora de los más fuertes sacrificios, de la mayor escasez. La vida se va haciendo cada vez más difícil. Ni Antonio ni Manuel, que son los hermanos mayores, ganan dinero. La literatura y la formación cultural no dan frutos. La familia, que ha cambiado varias veces de piso, alquila otro bastante humilde.

En 1895 se publica en Madrid La Caricatura, que es, como dice Miguel Pérez Perrero, «la primera publicación de verdad en que los Machado colaboran», pero… gratis. Antonio Machado emplea varios seudónimos, uno de ellos es «Cabellera».

En 1899 viajó a París, donde vivió una temporada con su hermano dedicado a trabajos editoriales para la casa Garnier.

En 1901 comenzó su colaboración en algunas revistas, y poco después obtuvo una cátedra de Francés. Primero estuvo en Soria destinado y después recorrió diversos lugares de España. Desde sus primeras obras apunta ya el tono que sería característico en él, el intimismo, pero, reflejando siempre el acontecimiento, su única evolución será la aparición de una temática más amplia y más compleja.

Como los problemas economicos continuan y la crisis española del 98 agudizan aún mas la situación, busca un empelo en París y obtiene es el de traductor de la editorial de Hipolite Garnier.El trabajo de las traducciones es agotador, a destajo y no muy bien retribuido, pero permite al poeta asistir a las tertulias y vivir, aunque sea con escaseces. Regresa a España.

En Madrid, entre 1901 y 1903, aparecen varias revistas literarias en que colabora Antonio Machado: Electra, que fue bautizada así por Maeztu; La Revista Ibérica, que dirige Villaespesa, y, por fin, Helios, que capitanea Juan Ramón Jiménez.

Y con fecha de 1903 aparece su primer libro: Soledades, que ya estaba impreso a finales del año anterior. A escritor nicaraguense Rubén Darío le gusta la voz nueva y personal del gran poeta, que empieza a llamar la atención entre los intelectuales, y también se deja impresionar por la persona.El éxito literario está en marcha, pero la vida sigue siendo dura. Machado va a cumplir ya treinta y un años y todavía no ha resuelto su porvenir.

Viviendo ahora en Soria, pequeña capital española, va escribiendo los mejores poemas de su vida y en donde se ha enamorado apasionadamente de una chiquilla, Leonor Izquierdo Cuevas, hija de la dueña de la casa de huéspedes de la calle de los Estudios, donde el poeta se aloja. Leonor Izquierdo Cuevas tiene quince años (1908), los ojos azules y el cabello rubio, se casan al año siguiente.

En  la capital francesa escribe  su largo romance La tierra de Alvar-González,mientras su mujer sufre una grave enfermedad (hemoptisis) que acaba con su vida en 1912, viviendo en Soria. Antonio, que la ve morir, no quiere creerlo y grita: «¡Es un colapso! ¡Es un colapso!» Antonio se queda en Soria hasta después de los funerales; pero, al día siguiente, huye de la ciudad, donde cada rincón le recuerda una felicidad perdida para siempre y un dolor que nunca ha de extinguirse.

casamiento de machado antonio

Machado conoce a Leonor Izquierdo, que fue su gran amor. Ella era la hija de los dueños de la pensión en la que el poeta vivía. Cuando se casaron, en 1909, Leonor tenía quince años y él treinta y cuatro. La diferencia de edad y de cultura entre ambos alentó las críticas y las habladurías de la gente. Sin embargo, el matrimonio funcionó y la muerte de su esposa pocos años más tarde sumió al poeta en una profunda crisis. El dolor por su fallecimiento llevó a Machado a solicitar un traslado, y obtiene un puesto en Baeza.

Los años que pasó en Soria fueron definitivos: allí se casó y allí quedó viudo, con lo cual la tendencia honda y reflexiva de su poesía se acentuó de modo notable; también en esta época comenzó a aparecer en sus poemas el tono cívico y la preocupación nacional. En algunos, se llega a traslucir su sencilla filosofía y la preocupación que sentía por el caos de Europa.

En 1912, se trasladó a Baeza, y de allí a Segovia (1919). Se inició un época de colaboración con su hermano en obras teatrales y de abundantes publicaciones.

Allí , en Baeza, estará más cerca también de Madrid y de la vida literaria, que seguía desde lejos. Ahora, ya en Segovia, puede desplazarse todos los sábados a la capital apenas termina su última clase. Por este tiempo escribe, además de sus prosas de Mairena y Abel Martín, de Los complementarios, que ya inició en Andalucía, sus Nuevas Canciones, que se publicarán en 1924 y que en parte también fueron escritas en Baeza. Las edita la editorial Mundo Latino.

En 1926 empezó a publicar en Revista de Occidente una serie de textos firmados con diversos nombres, entre ellos «Abel Martín», que culminaron con la creación del personaje «Juan de Mairena».

hotel muerte de antonio machado

Su organismo, debilitado por las penalidades, no puede resistir una pulmonía y el gran poeta muere el día 22 de febrero de 1939. A los tres días, moría su madre en el mismo lugar, la otra mujer buena que siempre veló por la felicidad de aquel hombre genial, sencillo y desdichado.

Por la misma época tuvo una relación amorosa con «Guiomar», que abrió un ciclo poético que sólo terminó con su muerte. Continuó colaborando en diversas revistas y debió conocer a una Guiomar que aparece repetidas veces en sus escritos de la época. Escribió varios dramas en colaboración con su hermano Manuel y publicó ensayos en prosa. Republicano, le gustó la implantación de la República en 1931. Fue trasladado a Madrid y allí pasó toda la guerra civil, exilándose a principios de 1939.

En 1936 publicó, con el nombre de Juan de Mairena, Sentencias, donaires, apuntes y recuerdos de un profesor apócrifo. Durante la guerra civil (1936-39) colaboró en diversas revistas y diarios y escribió poemas en que tomaba partido decididamente por la causa republicana.

Desde 1936 cesa el ritmo acelerado de la producción teatral de los Machado, o a lo menos en cuanto se refiere a la representación de la misma, pues sabido es que ellos siguen escribiendo para la escena. Se sabe que entre 1931 y 1936, durante los cinco años de la Segunda República, los hermanos Machado no dejaron de escribir para el teatro y que terminaron una comedia, El hombre que murió en la guerra.

La Guerra Europea y la Española le marcaron en su temática limitada, pero intensa y expresiva. Su mundo personal sufre el asalto de las duras realidades bélicas. En sus poemas siente a un Dios inmanente, en pugna con su escepticismo intelectual, y una preocupación por el hombre.

Además de la producción dramática original, los hermanos Machado hicieron varias refundiciones de autores clásicos: El condenado por desconfiado, de Tirso de Molina; La niña de plata, Hay verdades que en amor… y El perro del hortelano, de Lope; El príncipe constante, de Calderón, y la traducción de Hernani, de Víctor Hugo. Ésta en colaboración con Francisco Villaespesa. J. López colaboró con ellos en las refundiciones.

Con los años deja ver una preocupación por los problemas políticos circundantes que no aporta nada a su poesía. Sin embargo su prosa ideológica es muy lograda y revela un agudo sentido crítico.

Su primer libro de poemas (Soledades) es plenamente modernista. En obras sucesivas va deshaciéndose de los oropeles modernistas y encuentra una voz más íntima y emotiva. Su primer libro, ampliado y enriquecido, pasa a llamarse Soledades, galerías y otros poemas. Campos de Castilla es un libro fundamental para conocer a Machado.

En él se refleja su visión de la tierra y los hombres de Soria. La forma es esmerada y emotiva; los adjetivos son sobrios, los ritmos graves o solemnes.Para Machado, Castilla tiene un mensaje particular de ascetismo y de rigor. Otras obras poéticas de Antonio Machado son Nuevas canciones y Cancionero apócrifo. Es autor de varias obras en prosa, vehículo de sus ideas estéticas y filosóficas: Juan de Mairena, Abel Martín, Los complementarios, etc.

Antonio Machado perteneció a la generación llamada comúnmente del 98, por lo que su obra acusa caracteres comunes a los hombres de aquel tiempo: sentimiento de la tierra y del paisaje, preocupación por España, melancolía, espíritu crítico… Su poesía es honda, entrañable y sincera. En ella se van reflejando con una sencillez natural los más hondos afectos de su alma.

La temática de la poesía de Machado es muy variada: episodios de su vida íntima, el amor y la muerte de su joven esposa, el sentimiento del paisaje castellano, la preocupación por España, las inquietudes filosóficas, y en sus últimos años los asuntos bélicos. Con todo ello elabora una poesía densa y profunda que se expresa con formas métricas simples y tradicionales.

En los postreros años de su vida, Antonio Machado conoce un nuevo amor. La dama, cuyo nombre aún no ha podido ser revelado, fue cantada bajo el nombre poético de Guiomar y parece ser, según cuenta Concha Espina en su libro De Antonio Machado a su grande y secreto amor, que no faltó verdadera pasión entre los dos enamorados. Se trata de una recopilación de cartas que glosa la ilustre escritora.

CARACTERÍSTICAS DE LA POESÍA MODERNISTA

La literatura modernista se caracteriza por la búsqueda de la belleza, tanto en las formas de expresión como en los contenidos. Para alcanzarla, la estética modernista se caracteriza por tres rasgos esenciales: la sensorlalidad, la perfección formal y la amblentación en lugares fantásticos.

• La sensorialidad. La poesía modernista apela a los sentidos con Imágenes de gran belleza visual, mediante la musicalidad del lenguaje (aliteraciones, palabras esdrújulas, cultismos, etc.) o por medio de referencias a elementos sensoriales. Así, los colores, los sonidos y los aromas se evocan directamente, o a través de objetos preciosos, instrumentos musicales o flores, etc. Se presenta el lado refinado de la naturaleza (cisnes, ruiseñores, etc.) que, no obstante, puede aparecer asociado a lo decadente, como hermosas ciudades en ruinas. Esta importancia de los sentidos se percibe también en el tratamiento de temas como el amor, que suele presentarse revestido de elementos sensoriales que lo llevan hada el erotismo.

• La perfección formal. Los poetas adoptan metros poco usados, como el alejandrino, el dodecasílabo, el eneasílabo y el verso libre. Además, emplean todo tipo de estrofas y recuperan las formas clásicas, en las que realizan innovaciones, como en los sonetos, La importancia del ritmo se percibe también en el desarrollo de la prosa poética o lírica.

• Las ambientaciones irreales y exóticas. Los parajes exóticos, los cuidados jardines, los palacios, el lejano Oriente y las épocas remotas son los ambientes habituales del Modernismo. Estos constituyen a menudo una forma de evasión de la realidad. En el modernismo español, sin embargo, hay menos exotismo en la amblentación y esta responde con mayor frecuencia a significaciones simbólicas (jardines, fuentes, estanques, etc.),

Fuente Consultada:
Grandes Biografias – Complemento Biográficos de la Época – Entrada: Machado Antonio
Enciclopedia Temática Ilustrada – Tomo de Biografías – Editorial GR.U.P.O. S.A.
Enciclopedia del Estudiante Literatura Española Tomo 15 Poeta:Antonio Machado Editorial Santillana