Mapa Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA)

Tipos de Suelos en Argentina Clasificacion Caracteristicas

Tipos de Suelos en Argentina , Clasificación ,Características

El suelo es uno de los recursos naturales más importantes, porque constituye el sostén físico-natural de la producción agropecuaria. Se denomina suelo a la franja de materiales orgánicos e inorgánicos que se desarrolla entre la superficie del terreno y la roca madre. La formación del suelo es un proceso que lleva millones de años y se produce a partir de la disgregación de las rocas por procesos químicos, físicos y biológicos.

A estos elementos minerales se suma la materia orgánica o humus, que se encuentra en la parte superficial del suelo proveniente de vegetales y animales vivos o en estado de descomposición (raíces, hojas de plantas, gusanos o roedores, entre otros). La cantidad de humus o materia orgánica presente en el suelo determina la fertilidad, es decir, la capacidad de obtener buenas cosechas agrícolas a partir de los nutrientes naturales, sin necesidad de agregar fertilizantes químicos.

La aptitud potencial de los suelos para la producción está dada por las posibilidades productivas que sólo derivan de las condicio nes naturales. Pero, la aptitud potencial de un suelo no siémpre coincide con el uso que efectivamente se hace de él. Por ejemplo puede ocurrir que un suelo no sea apto para la producción, pero que con la inversión necesaria y la tecnología apropiada se consiga obtener una cosecha.

A la inversa, un suelo puede ser apto desde punto de vista natural, pero estar tan degradado por sucesivos ma nejos inadecuados, que no sea posible la producción.

Las modalidades de manejo del suelo que se han estado desa rrollando en nuestro país en los últimos 25 años han generado im portantes procesos de deterioro en la calidad del suelo y de pérdida de su capacidad productiva.

Suelos de Argentina: Los suelos de nuestro planeta, han sido estudiados y clasificados de variadas maneras, sin embargos todos ellos lo hacen desde los componentes o sus aptitudes.

Tal es así, que para analizar los suelos de nuestro país utilizaremos una clasificación elaborada por el Instituto Nacional de Tecnología y Agropecuaria (INTA), el cual bosquejó las regiones argentinas basadas en la clasificación que se utiliza a escala mundial (Soil Taxonomy de EEUU) después de trabajar arduamente durante muchos años  de salidas a campo, estudios de laboratorio y trabajos científicos.

Esta además tiene en cuenta la capacidad productiva de cada suelo, sus nombres parecen muy difíciles, pero su relación esta directamente vinculada a su formación.

Clasificación

1) Entisoles (del latín ent.: juventud), o también denominados “suelos castaños”. Son suelos de formación incipiente, con materiales que fueron acumulados por el agua, el viento o la fuerza de gravedad. Estos suelos débilmente desarrollados, están localizados en muchas áreas de nuestro país, aunque siempre lo hacen a lo largo de valles fluviales. Además, aunque el accionar del hombre consiga mejorarlos, estos poseen baja fertilidad, por lo que son poco favorables para los cultivos.

2) Vertisoles (del latín verto: verter), son suelos pesados, arcillosos y difíciles de trabajar, ya que al humedecerse se expanden y al secarse se agrietan. A pesar de que suelen tener buen contenido de nutrientes, se restringe su uso para la actividad agrícola. Pero si pueden constituirse en buenas áreas pastoriles. Estos se localizan preferentemente en Corrientes y Entre Ríos.

3) Inceptisoles (del latín Inseptum: comienzo), son suelos pardos, asociados a Climas húmedos. Además son incipientes, poco evolucionados y con una cierta acumulación de materia orgánica y nutrientes que lo hace aptos para el cultivo. Estos naturalmente están cubiertos por bosques, y se localizan en los valles de Salta, Jujuy, la cuenca Tucumana y los valles de la Patagonia andina.

4) Aridisoles (árido), son suelos de regiones áridas de muy bajo contenido en materia orgánica y escasa fertilidad. Por esta ausencia de nutrientes es que presenta colores muy claros y sus materiales son muy fácilmente erosionables. Estos suelos están cubiertos por pastos duros, por lo que se los utiliza para el pastoreo de ganado poco numeroso y resistente a estas condiciones. Generalmente se localizan desde la Puna hasta el sur de Santa Cruz.

5) Molisoles (del latín molis: blando), o también denominados “suelos negros”. Estos son suelos sueltos y oscuros, ya que poseen una alta proporción de materia orgánica y con buen drenaje. Son los de mayor fertilidad y de mayor valor económico del país. Aquí se incluyen la mayor parte de los suelos llamados Chernozem, brunizem, de pradera, castaños y pardos. Estos se encuentran en las grandes superficies de la llanura Chaco-pampeana.

6) Alfisoles, o también llamados “suelos grises”. Son suelos arcillosos de baja permeabilidad, generalmente húmedos, y su contenido de materia orgánica es de bajo a mediano, por lo que no son aptos para la agricultura. Estos se encuentran preferentemente en la región Chaqueña.

7) Oxisoles (de óxido). Son suelos rojos de clima subtropical húmedo. En un primer momento fueron llamados lateríticos, por su color a causa de la oxidación de rocas de alto contenido de hierro. Estos son poco fértiles, debido a su porosidad y por ser lavados por las abundantes precipitaciones. Se encuentran preferentemente en Misiones y en el noreste de Corrientes.

8) Spodosoles. Son suelos ácidos, con escasa proporción de nutrientes lo que los hace poco aptos para la agricultura. Estos son propios de las áreas boscosas de Tierra del Fuego.

9) Histosoles (del griego histos: tejido). O también conocidos como “turbas”. Son suelos muy ricos en materia orgánica y poco descompuestos, por lo general son característicos de turberas, mallines y algunas terrazas fluviales. Por lo general son muy pantanosos, y de poco valor agrícola. Estos se localizan en Tierra del Fuego y en los mallines de la patagonia andina.

10) Litosoles, por lo general estos hacen referencia a las acumulaciones arenosas formadas por el viento. No posee materia orgánica y su productividad es escasa y son fácilmente erosionables. A estos suelos lo podemos encontrar en la amplia región árida del nuestro país.

Cartas de Suelos de la República Argentina

El conocimiento de la aptitud de un suelo para la agricultura es un aspecto fundamental para planificar su aprovechamiento racional. Con esta finalidad, el Instituto de Suelos y Agrotecnia del Ministerio de Agricultura y Ganadería dio comienzo, en 1944, a los primeros estudios destinados al reconocimiento de los suelos en zonas bajo riego y riesgo de erosión. Posteriormente, con la creación del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), en 1956 se inició el relevamiento de los suelos con métodos más modernos y, para 1960, se publicó el primer mapa esquemático de las regiones de suelos de la República Argentina.

El trabajo tuvo continuidad y en la década del 70 se publicaron las primeras Cartas de Suelos de la República Argentina. Estas cartas fueron elaboradas en escala 1:50.000 a partir de relevamientos aerofotográficos de las distintas zonas del país. Suministran información sobre el clima de la región, la ubicación geográfica, la vegetación, el uso actual de la tierra, un análisis de la textura, la composición química del suelo, y brindan una detallada descripción de las distintas series encontradas y clasificadas en el mapa junto con su aptitud de uso y sus respectivas necesidades de manejo.

Las Cartas están especialmente destinadas a los productores, para que conozcan mejor sus tierras y las aprovechen y manejen en forma adecuada, pero también a los ingenieros agrónomos, para que las utilicen en las tareas de divulgación y asesoramiento, a los ingenieros chiles, para que tengan en cuenta las propiedades de los – suelos a la hora de planificar y proyectar las rutas y construcciones, y a los científicos, para sus trabajos de investigación.

tabla de tipos de suelos

Suelos: su importancia

concepto de suelo

Ver: Tipos de Suelos y Composición del Humus

El suelo que nosotros hoy observamos como tal, es el resultado de un largo proceso, que en condiciones naturales puede llegar a tener una duración variable entre cientos a miles de años. Estos, provocados por la acción de diversos factores externos (lluvia, viento, temperatura, etc.), se originan por la meteorización de las rocas y otros materiales presentes en la superficie terrestre.

Como mencionábamos arriba, el accionar de los agentes atmosféricos, como ser la temperatura y el agua, van alterando y disgregando las rocas y otros materiales de la superficie terrestre, hasta finalmente formar los suelos.

Aquí se obtienen materiales resultantes, en los cuales se desarrollan organismos vegetales y animales exploradores, incidiendo sobre ellos, a tal punto de protegerlos con su cobertura, destruyéndolos con sus raíces o bien alterarlos químicamente.

Una vez que esos organismos actúan de manera diferente sobre el suelo, mueren y sus restos son descompuestos por bacterias (pasando a ser parte ahora de la materia orgánica). Este proceso de disgregación tiene un ritmo y efectividad dependiente de los factores climáticos, lo que hace que unos sean descompuestos con mayor facilidad e integrados a la superficie de una manera más rápida que otros.

Así, muchas veces se forma el humus o también llamada tierra vegetal. Es decir, se origina gracias a la materia orgánica que no se llega a descomponer totalmente, junto a otros elementos  de la roca original. Este humus es de suma importancia para el suelo, porque constituye un verdadero almacenamiento de nutrientes, ya que contiene minerales indispensables para la vida de las plantas.

Todas estas características reunidas y favorables de los suelos, son los que utiliza el hombre, por ejemplo su aptitud para la producción agropecuaria, entre otros usos importantes. Tal es así, que con el correr de los años, y las distintas sociedades que se han desarrollado, vieron al hombre introducir ganado, implantar cultivos, además estableciendo sistemas de irrigación o drenaje, logrando así que la vegetación natural y propia de determinadas áreas se haya visto reemplazada y en muchos otros casos, hasta desaparecido. Esto se debe a que estas formas de actuar modifican las condiciones naturales de los suelos propiamente dichos.

Sin embargo, cabe aclarar que estas acciones pueden resultar de dos formas muy diferentes. La primera puede ser benéfica; si dentro de ellas involucro procesos de enriquecimiento de la composición y fertilidad del suelo con un agregado de abonos, o ararlo para que este suelo sea más permeable al avance de las aguas y de las raíces, o bien agrego determinada vegetación para protegerlo de determinadas funciones perjudiciales.

O bien, que las acciones fiablemente si sean de carácter negativa, ya que degrada los suelos porque se pierde la capacidad productiva, los agota y trasforma en suelos infértiles o estériles sin capacidad de producción alguna.

Un ejemplo de esto ultimo, podría justificarse debido al uso inadecuado de extensas superficies de suelo fértiles, que son expuestas hoy a la erosión eólica (acción del viento), la erosión hídrica (erosión del agua), las cuales arrastran las partículas más livianas y fértiles convirtiendo ese sector en tierra yerma.

APTITUD POTENCIAL DE LOS SUELOS EN ARGENTINA

CLASE I: Agricultura con pocas limitaciones. Amplia aptitud de uso, retienen bien el agua. Alto contenido de materia orgánica.

CLASE II: Agricultura con algunas limitaciones en la elección de los cultivos por exceso de humedad o salinidad. Zonas de suaves pendientes expuestas a la erosión eólica o hídrica y que pueden sufrir inundaciones. Requiere de prácticas de conservación.

CLASE III: Agricultura con importantes limitaciones en la elección de los cultivos. Se trata de suelos poco profundos, con pendientes más pronunciadas expuestas a la erosión eólica o hídrica, al exceso de humedad y al estancamiento del agua. Requieren de prácticas especiales de conservación, más difíciles de aplicar y mantener que en las clases anteriores.

CLASE IV: Agricultura con limitaciones muy importantes. Se pueden cultivar 203 tipos de plantas. Requieren un manejo muy cuidadoso y prácticas de conservación especiales. Los rendimientos suelen ser muy bajos. Presentan las mismas limitaciones que la clase III y tienen alta alcalinidad y salinidad.

CLASE V: No aptos para la agricultura, sólo se dedican a pasturas, forestación y como campos naturales de pastoreo o para la conservación de fauna silvestre. Tienen alto peligro de erosión.

CLASE VI: No aptos para la agricultura. Conviene introducir mejoras en las pasturas y campos naturales de pastoreo. Presentan graves limitaciones para su uso por la ocurrencia de inundaciones y en otras zonas por la pedregosldad. Con todo, algunos suelos de esta clase se pueden utilizar para el cultivo de hortalizas y frutas.

CLASE VII: No aptos para la agricultura por limitaciones graves; no conviene introducir mejoras a las pasturas ni a los campos naturales de pastoreo. Se reduce su uso a la recreación, a la conservación de la fauna silvestre, o a la protección de cuencas.

CLASE VIII: Las limitaciones son muy graves y no es posible utilizarlos para la producción agraria. Se reduce su uso a la conservación del medio ambiente.

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Fuente Consultada:
Geografía Argentina. Editorial Troqvel
Geografía Argentina. Editorial Santillana.  Atlas Mundial Clarín. Tomo 1. El mundo Físico.
Ciencias Sociales EGB 9 Tercer Ciclo Editorial AIQUE Alonso, Blanco, Fernandez Caso y Otros
Profesora de Geografía: Claudia Nagel

Los Suelos De Argentina Deterioro de los Suelos La Soja Produccion

Los Suelos De Argentina Deterioro de los Suelos

Suelos: su deterioro: Un tema de gran relevancia en la actualidad, es el deterioro que se evidencia en los suelos, ya que esto incide en la capacidad de producción de alimentos para una determinada área. En el caso de nuestro país, las distintas investigaciones que se han realizado sobre este hecho, reflejan que más del 30% de su superficie padece algún grado de erosión.

Esto tiene su origen en la utilización masiva de los mismos. Algunos ejemplos podrían ser: la expansión cerealera en la región pampeana, la expansión de los cultivos industriales en los oasis de cuyo y noroeste, en Misiones y el este chaqueño, el sobrepastoreo en la patagonia, y la colonización agrícola de los valles de los grandes ríos del sur argentino. Este hecho coincide en que se desarrollan a partir de la segunda mitad del siglo XIX. Sin embargo esta producción grandiosa, tuvo consecuencias negativas para los suelos; ya que se rompió el equilibrio natural que aseguraba su conservación por su uso inadecuado.

Esto provocó distintos tipos de desgaste, agotamiento de sus nutrientes, entre otros. Por ejemplo, los principales procesos de deterioro del suelo son: la erosión eólica (por el viento), erosión hídrica (por el agua de lluvia), las inundaciones, la salinización, y el agotamiento de nutrientes que aseguran su capacidad productiva.

deterioro de los suelos

El trabajo de tierras poco o nada apto para el cultivo, fue la causante principal de laerosión eólica, ya que con las técnicas que se emplearon se dejaron los suelos al descubierto para que avance el viento degradándolos a su paso, esto es más común en las zonas de climas áridos.  Este hecho puede observarse al oeste de la provincia de Buenos Aires, en el este de La Pampa y de San Luis, y el sur de Córdoba. No obstante en la meseta patagónica también está presente este tipo de erosión, pero esto se debe al sobrepastoreo del ganado ovino, el cual destruye la vegetación propia de esta área, dejando los suelos descubiertos para los vientos provenientes del oeste.

Por otra parte, el agua de las precipitaciones causa estragos en aquellos suelos que no poseen cobertura vegetal, ya que barre con el los nutrientes que se hallan en su superficie, denominado erosión hídrica. Este hecho se da particularmente en las tierras más fértiles de las zonas húmedas del país, como ser el centro-este de Córdoba o las áreas que rodean a la cuenca del río Salado en la provincia de Buenos Aires. Pero también es observable en otras zonas, como en el piedemonte de las sierras Subandinas (Salta y Jujuy), en Misiones y en la provincia de Entre Ríos.

Ahora bien, si esta agua de lluvia provoca inundaciones, el deterioro de los suelos es aún mayor, ya que pierden sus nutrientes, se salinizan y posteriormente se compactan. Básicamente esto ocurre en la provincia de Buenos Aires y en los bajos Submeridionales que acompañan al río Paraná.

En cambio, en las áreas en donde los suelos están sometidos al exceso de riego y con deficiencias en los sistemas de drenaje, se da otro proceso importante de degradación: la salinización. Es decir, esta se produce por el ascenso de sales, presentes en las distintas profundidades del suelo y cuando se evapora el agua, lo que aparece son las sales en superficie tan perjudiciales para el cultivo.

Este hecho ocurre en algunos sectores de los valles del río negro, del oasis de Mendoza y en las áreas lindantes a los ríos Atuel, y Diamante en Mendoza, o el río Dulce en Santiago del Estero.  Pero el caso más notable y de mayor preocupación es el situado en el valle inferior del río Chubut.

En los llanos de la Rioja sucede este proceso desalinización, pero la causante en este caso es que el agua que se utiliza párale riego contiene alto contenido de sales, provocando también una degradación importante de los suelos.

Por último, no puede dejarse de lado el problema de agotamiento de suelos, producto de la explotación constante del mismo a lo largo de muchos años, producto del monocultivo y de las técnicas inadecuadas. Esto se evidencia en las zonas agrícolas más ricas del país como ser la provincia de Buenos Aires, Santa fe y Córdoba. Esto es evidente en los últimos años, con el cultivo de la soja y trigo, para los cuales se utiliza técnicas y maquinarias muy potentes.

Hoy en día, para evitar estos problemas tan relevantes que afectan al suelo se dispone de un conjunto de conocimientos y técnicas que aseguran la conservación de la superficie natural de los suelos, nuestra responsabilidad es darles su uso más apropiado y evitar estos daños a la naturaleza de la que prescindimos.

CAUSAS Y EFECTOS DE LA DEGRADACIÓN DEL SUELO
Asentamientos humanosEstablecimiento de complejos residenciales en zonas agrícolas.
Eliminación de desechos cloacales y desagües pluviales con arrastre de sustancias residuales.Eliminación de residuos domiciliarios (basura) en vertederos abiertos o por combustión.Uso de combustibles fósiles para calefacción y automotores.

Modificaciones en el ecosistema regional. Alteraciones en la cantidad y calidad de suelos útiles para otros fines.

Contaminación del suelo y de napas superficiales con las aguas de uso domiciliario.

Infiltraciones de los líquidos residuales en el suelo y napas de aguas subterráneas.
Contaminación con materiales no degradables.

Contaminación tóxica del aire y del suelo con los productos de la combustión de residuos sintéticos no degradables.
Contaminación tóxica de suelos y alimentos con hidrocarburos y plomo.

 

Actividades agropecuariasTecnología de las practicas agrícolas:

  • dirección de los surcos;
    • monocultivo, rotaciones inadecuadas de cultivos o mal manejo del pastoreo.

Expansión de prácticas inadecuadas de riego.

Uso de fertilizantes y plaguicidas en forma no controlada con el objeto de mejorar la producción.

Tala y quema indiscriminada.

Pérdida gradual de la textura natural a el suelo ocasionada por el uso inapropiado de maquinarías pesadas.

Erosión eólica e hídrica favorecidas por los surcos construidos en dirección a la pendiente del terreno.

Deterioro gradual de los suelos agrícolas por agotamiento de nutrientes.

Problemas de salinización y anegamiento.

 

Destrucción de microflora y microfauna del suelo.

Alteración de los ciclos biogeoquímicos naturales. Contaminación tóxica de los suelos, napas subterráneas y cultivos. Interferencia en la salud humana.
Destrucción del suelo.
Extinción de especies vegetales y animales. Modificaciones en la evolución natural del ciclo hidrológico. Potenciación del efecto invernadero. Desertificación.

Actividades industriales

Uso de grandes extensiones de tierra para sus instalaciones.

Liberación de productos gaseosos no tratados convenientemente que contribuyen a la lluvia acida.
Eliminación de efluentes industriales.

Eliminación de efluentes a grandes temperaturas.

Eliminación de residuos radiactivos.

Liberación de hidrocarburos y productos originados durante las combustiones.
Tala de árboles sin reforestación prevista.

Modificaciones en el ecosistema regional.

Acidificación de los suelos que genera modificaciones en su estructura, pérdida de nutrientes y aumento de las concentraciones de metales pesados.

Contaminación orgánica y tóxica.

Contaminación térmica.
Contaminación radiactiva.

Contaminación tóxica del suelo que deriva en la contaminación de cadenas alimentarías.

Desertificación.

ALGUNOS DATOS DE INTERÉS…

  • Todos los años se erosionan, en el planeta, más de 200.000 km2 de tierras.
    • El fenómeno de degradación de los suelos afecta actualmente a más de 20 millones de km2.
    • Por lómenos 12 millones de km2 se degradaron como consecuencia de la actividad humana desde hace 50 años.
    • Al ritmo actual de degradación, 2,5 millones de km2 de tierras cultivables podrían tornarse improductivas de aquí al 2050.
    • La erosión provocada por el agua es el principal factor de deterioro y afecta a unos 11 millones de km2.
    • La erosión causada por el viento afecta 5,5 millones de km2.
    • El efecto de los productos químicos deteriora 2,4 millones de km2.
    • El pastoreo excesivo ha dañado 6,8 millones de km2. s La deforestación ha dañado cerca de 6 millones de km2.
    • La gestión agrícola deficiente ha dañado 5,5 millones de km2.
    • La recolección de leña ha dañado 1,4 millones de km2.
    • Los suelos afectados por la contaminación cubrirían 220.000 km2 (el 90 % de ellos, en Europa).

Fuente: El Correo de la UNESCO. Enero 1995

Fuente: Geografía Argentina, Editorial Santillana Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.
Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Tabla Contaminación: Biología II – Ecología y Evolución Polimodal – Bocalandro – Frid – Socolovsky

Los Suelos Concepto de Suelo Su Formacion Perfil

Los Suelos: Concepto, Su Formación y Perfil

Suelos: El Suelo es una capa de la corteza terrestre, formada por elementos de origen mineral y orgánico.

Esto se debe a la alteración (o meteorización) de las rocas de la litosfera (denominada roca madre) y al aporte de los restos de materia orgánica de las plantas y de los animales (que nacen, viven y mueren sobre el).

La naturaleza del suelo es dinámica, esto significa que no siempre es igual.

Es decir, que su origen se debe al ataque erosivo de las rocas, pero su nacimiento propiamente dicho se produce cuando los restos orgánicos se incorporan a los restos minerales.

Comenzando, entonces, a formarse un suelo joven que luego evoluciona hasta contar con varios estratos superpuestos en horizontes.

concepto de suelo

Su formación

La formación general de los suelos es un proceso que varía según los distintos elementos presentes en él y la intensidad con los que actúan los factores que intervienen.

Es por estos que podemos nombrar algunos elementos y factores como los más importantes:

  • Roca madre; es decir la roca original. Sus elementos pasan a constituir el suelo que se forma por encima de ella. Por ejemplo, los suelos calcáreos son formados gracias a las rocas calizas.
  • El Clima; en aquellas zonas en donde la temperatura es mucho más elevada, la descomposición de la materia orgánica por ende es mucho más rápida, facilitando la formación de humus y alterando químicamente sus elementos. Sumado a ello, las abundantes lluvias propician que algunos elementos del suelo se disuelvan.
  • El relieve; la acumulación de sedimentos que conforman el suelo es facilitada por la pendiente o las distintas formas que se presentan en el relieve.
  • Finalmente, quienes aportan mayor cantidad de materia orgánica, es la vegetación y la vida animal. Esto es importantísimo, ya esta materia es el que permite la formación de suelos ricos en humus.

Entonces, podríamos decir que todos estos elementos y factores interrelacionados inciden directamente sobre la formación de distintos tipos de suelos.

Estos se diferencian por presentar además, diversas propiedades físicas y químicas; por ejemplo:

Textura: el suelo esta formado por un sinnúmero de partículas de distinto tamaño. Esto determinara la porosidad, la capacidad para retener agua y la aireación del suelo.

Tal es así, que las partículas se clasifican en arenas (si tienen granos muy gruesos), limo (intermedios) y arcilla (si las partículas son muy finas).

Color: esta es la propiedad más manejada, por su utilidad y rapidez para determinar el tipo de suelo al que corresponde. Por ejemplo: marrón (es que posee poca cantidad de materia orgánica y su fertilidad es variable); negro (abundante materia orgánica, buena estructura y elevada fertilidad); rojo (suelos ricos en óxidos de hierro, situados en lugares de altas temperaturas, baja actividad del agua, poco fértiles); amarillos (baja fertilidad), etc.

Acidez: se mide la acidez o alcalinidad de los suelos, a través de reactivos químicos expresados en una escala de pH (de 0 a 14). Es decir, que los que contengan pH 7 son neutros, los que se sitúan por debajo son ácidos, y los que superan al 7, son alcalinos.

Perfil del suelo

Los horizontes o capas del suelo, hacen referencia a su estructura. En ellas podemos evidenciar la presencia de materiales muy similares a la roca original, los cuales se sitúan en su extremo inferior, mientras que en el superior predominan materiales muy alterados producto de múltiples factores externos.

Quien juega un rol muy importante en esta diferenciación horizontal es el agua, ya que transporta de manera vertical los materiales, esto puede ser a través de las precipitaciones arrastrando materiales o bien por ascenso del mismo por capilaridad.

A tal punto que esta diferenciación a la que hacemos referencia, la podemos observar mediante un corte vertical, denominado “perfil del suelo”. Identificando del mismo capas de distintos colores y texturas. Por ejemplo: el primer horizonte que encontramos se denomina A, y corresponde a la capa superior.

Esta por lo general posee un color oscuro debido a la acumulación de humus, formado por materia orgánica que se mezcla con los componentes minerales del suelo.

Seguidamente encontramos el horizonte B, compuestos por minerales aportados por otros horizontes. Debajo de este, encontramos el horizonte C, que es la capa que esta más en contacto con la roca madre y poseyendo de esta algunos fragmentos, cuestión que lo diferencia del anterior.

Y finalmente, nos encontramos con el sustrato sólido en donde se apoya el suelo, denominado roca madre. Su función es aportar materiales a los demás horizontes.

Sin embargo, cabe aclarar que no todo lo suelos presentan esta diferenciación bien definida en horizontes, esto por lo general es más claro en los suelos fértiles y duros, mientras que en los demás esta secuenciación es poco desarrollada.

Corte del suelo

Fuente Consultada: Geografía Argentina. Editorial Troqvel Geografía Argentina. Editorial Santillana.  Atlas Mundial Clarín. Tomo 1. El mundo Físico.Profesora de Geografía: Claudia Nagel

Concepto de Meteorización:
Es la acción de la atmósfera sobre las rocas y los suelos. Esta acción puede ser mecánica, física (acción del viento, lluvia, etc.) o química.

El contraste térmico entre noches muy frías y días muy calurosos produce en las rocas contracciones y dilataciones que con el tiempo ocasionan su destrucción y desmenuzamiento (areniscas). Las raíces de las plantas van también abriéndose camino entre las rocas en una acción puramente mecánica.

El aire marino, impregnado en sales, ejerce una acción corrosiva sobre rocas y piedras. La aridez y la sequedad del-aire preservan los materiales (monumentos egipcios). Numerosas rocas experimentan los efectos de la meteorización química.

Las calizas son atacadas por el agua en combinación con el anhídrido carbónica del aire, y los bloques de granito se disgregan y se transforman en arena al destruirse los silicatos. Como resultado de esta acción se produce un problema clave para la humanidad.

El manto de rocas se convirtió en una capa de tierra vegetal, pero ésta, a su vez, arrastrada por los vientos y las aguas, desaparece y vuelve a quedar nuevamente el suelo rocoso o arenoso,-propio para los cultivos.

La Erosión del Suelo: Los suelos se encuentran entre los recursos más maltratados. La erosión del suelo es un proceso natural, que forma parte del denominado ciclo de las rocas. Una vez que se forma el suelo, las fuerzas erosivas, en especial el agua y el viento, mueven sus componentes de un lugar a otro.

Cada vez que llueve, las gotas golpean la tierra con una fuerza sorprendente. Cada gota actúa como una pequeña bomba, haciendo estallar partículas del suelo móviles fuera de sus posiciones. El agua que fluye a través de la superficie arrastra las partículas sueltas dejando el suelo cada vez más pobre.

La erosión es el último destino de prácticamente todos los suelos. En el pasado, ocurría con más lentitud que en la actualidad porque buena parte de la superficie terrestre estaba cubierta por árboles, arbustos, hierbas y otras plantas.

Las actividades humanas como la agricultura, la explotación forestal y la construcción que eliminan o alteran la vegetación natural, aceleraron en gran medida la velocidad de erosión.

La velocidad normal de erosión de un suelo depende de las características que este tiene, del clima, de la pendiente y del tipo de vegetación. En muchas regiones, la velocidad de erosión es significativamente mayor que la de formación. Entonces, un recurso renovable se convierte en uno no renovable.

En la actualidad, se calcula que en una tercera parte de las zonas de cultivo del mundo, el suelo se está erosionando más rápidamente de lo que se forma, con el resultado de una menor productividad, una peor calidad de las cosechas, un menor ingreso agrícola y un futuro incierto.

Fuente Consultada:
Atlas Mundial del Medio Ambiente Preservación de la Naturaleza
BIOLOGÍA Activa Polimodal Puerto de Palos