Mirtha Legrand

Biografia de Sandro Roberto Sanchez El Gitano Elvis Argentino

Biografía de Sandro Roberto Sanchez «El Gitano»

Sandro: El Elvis argentino: Un caluroso 4 de enero de 2010 una terrible noticia invadía los hogares de la Argentina a través de los medios de comunicación del país, los cuales se hicieron eco de la tragedia y anunciaban: «A los 64 años ha muerto Sandro, el Gitano».

Pocas horas pasaron para que la muerte de Roberto Sánchez concitara la atención de todos los medios de comunicación, incluso trascendiendo las fronteras del Plata, ya que su figura dentro del mundo de la música había logrado derribar los límites de su país natal.

Durante la despedida final, sus «nenas», como solía llamar a sus fanáticas el ídolo, se mostraron ante las cámaras de televisión en medio de un luto incontenible que despertó el llanto incluso de aquellos ciudadanos que jamás cultivaron la música de Sandro.

Es que este hombre, de fuerte figura masculina, cabello oscuro y profundos ojos, ya había dejado de ser un simple músico, para convertirse en un verdadero icono que representaba la idiosincrasia del argentino.

Para despedirlo, sus fanáticas decidieron emprender un último homenaje, el cual consistió en la creación de una página web titulada “Tu bombacha para Sandro”, en la que participaban todas las seguidoras del cantante, enviando fotografías de su ropa íntima favorita para obsequiarle al ídolo.

http://www.tubombachaparasandro.com/

Hoy, la mencionada web se mantiene un tanto inactiva, pero demuestra la pasión incontenible que ha despertado Sandro en la mujeres durante décadas, y más allá de las diferencias de generaciones incluso, porque lo más curioso de todo es que el Gitano había logrado acaparar la atención de féminas contemporáneas a su edad, como así también de las hijas y las nietas de aquellas.

Por ello es que muchos consideran que el fanatismo por Sandro se convirtió en una especie de herencia entre las mujeres, que al igual que un objeto preciado de la familia, se traspasaba generación tras generación.

Roberto Sánchez había nacido un 19 de agosto de 1945 en el nosocomio público Maternidad Sardá, emplazado en el barrio porteño de Parque Patricios, fruto del matrimonio compuesto por Vicente Sánchez e Irma Nydia Ocampo.

Se cuenta que cuando el pequeño nació, sus padres intentaron anotarlo legalmente con el nombre de Sandro, pero para aquella época las normas que regían al Registro Civil de las Personas no permitían ese tipo de nombres, por lo que eligieron bautizarlo como Roberto.

De todas formas, con los años y durante su incipiente carrera en la música, el joven haría honor no sólo a la elección del nombre de pila que habían soñado sus padres con utilizar, sino también a las raíces húngaras de su abuelo, de apellido Popadópulos, motivo por el cual se lo apodo el Gitano.

Sandro vivió una infancia feliz, rodeado de todo el afecto de la familia, ya que era hijo único y por ello tanto los padres como los abuelos intentaban darle al pequeño todo lo que necesitaba. Durante su infancia y adolescencia residió en el barrio Valentín Alsina, de Lanús, en el Gran Buenos Aires.

Tal era su amor por la zona que una vez convertido en músico destacado, y habiendo ganado millones con sus discos y actuaciones, decidió adquirir una mansión ubicada dentro del área residencial de Banfield, en la que vivió hasta sus últimos momentos.

Algunos vecinos del lugar aún recuerdan cuando el joven Sandro, que recién comenzaba en la música se paseaba con su flamante Torino, luciendo una brillantes botas y una capa, vestimenta que contrastaba por completo con las entonces polvorientas calles de Valentín Alsina.

De pequeño, realizó sus estudios primarios en la Escuela Nº 3 República de Brasil, y ese fue precisamente el lugar donde nacería su verdadera vocación, gracias al apoyo que desde siempre encontró en su maestra de música, que siempre incluía en los actos del colegio la imitación que Roberto solía hacer de su gran ídolo: Elvis Presley.

No en vano, con los años Sandro fue considerado el Elvis Presley argentino, ya que en realidad ha sido uno de los pioneros del rock en español.

Durante su adolescencia, el joven Roberto realizó diversos trabajos para ayudar a la economía familiar, y mientras, dedicaba sus momentos libres a cultivarse en el terreno de la música. Para esta época Sandro ya tenía una meta: convertirse en un ídolo popular.

En una oportunidad, el músico mencionaba la importancia vital que tuvo el rock en su vida, y al respecto aseguraba: «Yo me nutrí con el rock. Gracias al rock dejé las calles, las navajas y las cadenas, y agarré una guitarra. Dejé la campera de cuero y las pandillas. El rock me salvó. Me salvó de que fuera quizás un delincuente».

La primera incursión destacada y profesional de Roberto Sánchez tuvo lugar a principios de la década del sesenta, cuando junto a Héctor Centurión, Enrique Irigoytía, Armando Cacho Quiroga y Juan José Sandri, fundó la banda llamada «Sandro y Los de Fuego», una de las agrupaciones pioneras del rock argentino.

El éxito de la banda, sobre todo por el talento y el carisma de Sandro, logró que la agrupación captara la atención del público, por lo que comenzaron a ser invitados en diversos programas televisivos de gran éxito en esa época, como fue el caso de los ciclos «Aquí la Juventud» y «Sábados Circulares de Pipo Mancera».

Sin embrago, el comportamiento desenfadado y el modo de moverse con gran connotación sexual que caracterizaban las actuaciones de Sandro, le costó a la banda que fueran excluidos de la pantalla chica, ante las fuertes críticas originadas en el sector de los fundamentalistas católicos.

Cuando a finales de la década del 60 el joven Roberto Sánchez decidió comenzar su carrera solista, jamás imaginó que se transformaría en una de las figuras más importantes del ambiente artístico, no sólo de Argentina, sino también de toda América.

Su talento y originalidad fueron los promotores del origen de una nueva corriente, por lo que es considerado un pionero de la balada romántica latinoamericana, ya que Sandro logró llevar adelante una empresa que parecía imposible, incluyendo en las canciones románticas y los boleros, los ritmos, el baile y las temáticas propias del rock and roll.

Durante el último adiós al Gitano, en aquella calurosa mañana del 5 de enero de 2010, más de 30.000 personas se acercaron en largas filas al Salón de los Pasos Perdidos, en el Congreso de la Nación Argentina, para despedir para siempre a uno de los más grandes artistas que sin dudas ha tenido nuestro país.

Para ser una de las nenas (mote que le puso Sandro a sus seguidoras más fieles) no hay requisito de edad: abuelas, hijas y nietas comparten la devoción por Roberto Sánchez. Lo que si es inevitable es cumplir con ciertos pilares de la cultura del fanatismo: hay que estar dispuesta a hacer guardia en su cumpleaños pese a las bajas temperaturas que el mes de agosto se reserva generalmente, para participar de la legendaria Batalla del 19: hay que retener un arsenal de datos y anécdotas en la memoria; y, sobre todo, hay que saber mantener viva la llama de la histeria en los recitales, alarido y llanto a flor de piel y aprender a manejar el arte del lanzamiento de bombacha (hay que al escenario), deporte nacional de la sandromanía. Las nenas tiene páginas de Internet y hasta un programa de radio enteramente dedicado al Gitano. Si la fanática no tuvo nunca la posibilidad de conocer en persona al cantante puede pedirle a su marido, eternamente rezagado al segundo lugar, que le contrate para su cumpleaños a un reconocido doble de Sandro, veterano. y devoto imitador, que le cantará una especie de serenata consuelo.

 

Fuente Consultada: Graciela Marker

Biografia de Ginobili Manu Gran Basquetbolista Argentino Jugador NBA

Manu Ginobili: El Batman de Bahía Blanca 

BIOGRAFÍA DE: Manu Ginobili: "El Batman de Bahía Blanca"

Cuando comenzó su carrera profesional, allá a mediados de la década de los noventa, muchos expertos en deportes auguraban un futuro incierto para el joven Manu Ginobili, asegurando que era posible que quedara opacado por las figuras de su padre y su hermano.

Es que en realidad Emanuel, tal su nombre real, proviene de una familia con una fuerte tradición en el deporte, sobre todo en el básquet, ya que por un lado su padre fue jugador, entrenador y presidente del Club Bahiense del Norte de Bahía Blanca, precisamente el club donde Manu había aprendido a jugar, y por el otro, su hermano mayor fue hasta el año 2003, integrante del plantel estable de la liga argentina.

Ambos antecedentes ponían en riesgo el futuro de aquel joven que deseaba seguir los pasos de su padre y de su hermano, pero que al mismo tiempo debía demostrar que su talento superaba cualquier especulación y expectativa.

Lo cierto es que su gran capacidad en el campo y su estilo de juego, con un impecable manejo de la pelota, una gran destreza atlética y método que siempre le ha permitido definir sus jugadas cerca del canasto, hicieron que Manu Ginobili se convirtiera en uno de los preferidos del público.

Su gran debut a nivel profesional llegó en 1995, cuando pasó a integrar la Liga Nacional de Básquet. Al poco tiempo de ingresar en el equipo, Ginobili fue nombrado como el mejor debutante de la Liga, demostrando de esta forma el gran talento del jugador. Dentro de la liga nacional, se desenvolvió como jugador en el Club Andino y posteriormente en el Promesas Mar del Plata, donde su capacidad fue nuevamente galardonada, en esta ocasión con el premio al mayor progreso de la LNB.

Dos años después, y una vez que Manu Ginobili comenzó a ganar preponderancia dentro del mundo del Básquet, fue requerido para sumarse a la Liga Italiana, comenzando allí dos temporadas en el Basket Viola Reggio Calabria, a la que le seguirían otras dos temporadas para el Kinder Bolonia.

Su fama crecía a la par que aumentaba notablemente su desempeño en la cancha, y durante el período mencionado fue campeón junto a su equipo de varios torneos como la Copa de Italia y la Euroliga, entre otros, consagrándose así como el mejor jugador de básquet de Europa.

Esto hizo que por un lado fuera seleccionado en tres oportunidades para ser parte del All-Star, y que al mismo tiempo, los directivos de la NBA comenzaran a interesarse en este joven jugador argentino, que nada ni nadie podían detener.

Así fue que Ginobili llegó a los Estados Unidos luego de aceptar la propuesta de San Antonio Spurs, y así fue que el 29 de octubre de 2002 jugó su primer partido en la NBA, competencia que demostró nuevamente el talento de Manu, cuando derrotaron a los implacables Los Angeles Lakers.

Fue precisamente en los primeros años del siglo, que el jugador alcanzó uno de los momentos más importantes de su carrera, cuando ganó su primer Olimpia de Oro de la Argentina como deportista del año. Simultáneamente, al promediar la nueva década fue seleccionado por los entrenadores de la NBA para jugar el All-Star Game, lo que significó pasar a ocupar un lugar en la elite de la NBA.

Lo cierto es que a pesar de su capacidad deportiva y su talento en la cancha, que hicieron que fuera requerido por los equipos más prestigiosos del mundo, aquel joven que había nacido el 28 de julio de 1977 en Bahía Blanca, no se convirtió en una figura popular en su país hasta 1998, cuando ingresó como jugador en la Selección Argentina de Básquet, para participar en el Mundial de Atenas.

Aquello lo convirtió en una figura pública, aunque Ginobili siempre ha asegurado que prefiere mantener un perfil bajo, y disfrutar de su tiempo libre sin preocupaciones, junto a su esposa Marianela Oroño y sus hijos Dante y Nicola.

SELECCIÓN ARGENTINA DE BASQUETBOL: MEDALLA DE ORO JUEGO OLÍMPICOS DE ATENAS EN 2004

ASÍ LO VIVIÓ EL ARTÍFICE DEL DÍA MAS DORADO DEL DEPORTE


ATENAS.- ¡Esto es increíble! Lo que sentí esta noche no lo podré olvidar jamás y me gustaría poder explicarlo. Un minuto antes de que terminara el partido tenía la piel de gallina. Cuando me abracé con Pepe (Sánchez) y el Puma (Montecchia) tenía ganas de llorar. ¡Veía las caras de ellos y era peor! Después de la gran desilusión de Indianápolis, todas las sensaciones de ayer fueron más fuertes.

Salió todo como lo deseábamos. En realidad, vinimos a buscar una medalla. No sabíamos de qué color. Había que ver cómo se presentaba el torneo y se nos fue dando, con un cruce favorable, con un gran partido ante los Estados Unidos y este gran trabajo frente a los italianos. Hoy nos costó mucho laburo ganar. Ellos no tendrán tanto talento, pero son un equipo fuerte, muy peligroso en las posiciones de base y escolta, y con grandes tiradores. Hubo que defender muy duro. La idea era que corriéramos mucho porque los pivotes son grandes y algo lentos. Creo que allí sacamos ventaja.

Estoy feliz porque empecé con algunas dudas el torneo, venia de no hacer una buena preparación con el resto del equipo por el tema del casamiento y no estuve muy seguro. Pero a medida de que fueron transcurriendo los partidos tomé confianza, tuve mucho contacto con el balón, me empecé a sentir bien y me gustó.

Tuve mucha participación ofensiva, pero también sin perder nunca el sentido colectivo y haciendo de todo para el equipo. La idea es producir algo positivo siempre. Hoy me preguntaba en qué momento sentí que ganábamos el partido. En realidad, a los 40 minutos. Era tantas la atención y las ganas de no equivocarnos que no quisimos suponer nada de antemano. Ni siquiera cuando sacamos 12 puntos cerca del final. Estábamos muy mentalizados para ganar.

También me pidieron que comparara el anillo en la NBA que obtuve con los San Antonio Spurs en 2003 con la medalla olímpica. Es imposible. Son cosas muy distintas y muy grandes. Yo digo que conseguí dos cosas únicas. Me encantaría volver a Buenos Aires para seguir festejando con la gente y saber cómo vivieron allá esta medalla dorada, pero lamentablemente tengo compromisos que cumplir en Europa y no voy a regresar hasta mediados del mes próximo.

Hubiese sido hermoso, me imagino, repetir lo del Mundial de Indianápolis en el aeropuerto de Ezeiza, todos juntos y festejando.

Acá los festejos siguen, estamos todos enloquecidos. Lo que pasa es que en pocas horas todos empezaremos a tomar rumbos diferentes y queremos disfrutar las pocas horas que nos quedan. La verdad es que no sé cuándo nos volveremos a juntar los muchachos del seleccionado. Yo seguramente me tomaré un año porque necesito hacer una preparación especial y descansar un poco. Han sido más de dos años muy intensos y con poco descanso. Desde ya que me gustaría estar en otros Juegos Olímpicos, pero falta mucho para Pekín 2008.

Nada se puede prever ahora. Además, quiero vivir esta fiesta que todavía parece un sueño. Es el sueño de mi vida.

Fuente Consultada: La Nación 135 Años Testimonios de Tres Siglos

Biografia de Gilda Vida y Milagros Curaciones Culto Mirian Bianchi

Biografía de Gilda Vida y Milagros
Curaciones y Culto a Mirian Bianchi

Biografia de Gilda Vida y Milagros Curaciones Culto Mirian BianchiGilda: Entre el cielo y la tierra

De reina de la bailanta a santa cumplidora de milagros. Así son las pasiones que en ocasiones pueden despertar ciertos personajes en los argentinos.

Su nombre real era Miriam Alejandra Bianchi, aunque en realidad sólo los verdaderos fanáticos de la cantante recuerdan ese nombre. Para todo el resto, siempre fue y sigue siendo Gilda, la intérprete de cumbias románticas, cuyas melodías y letras traspasaron el mundo de la bailanta, para convertirse en canciones populares conocidas por todos.

Había nacido en el barrio porteño de Villa Devoto el 11 de octubre de 1961. Aunque desde pequeña demostró tener un interés muy profundo por la música, quizás la muerte de su padre durante su adolescencia le hizo pensar que su vida no estaba hecha para cumplir con sus sueños. Fue entonces que decidió seguir la carrera de maestra, lo que en pocos años la llevó a dar clases en un colegio católico.

A los 18 años conoció al primer amor de su vida y no dudo al recibir su propuesta de casamiento. De aquella pareja nacieron dos hijos, que se convirtieron en la principal razón de la vida de Miriam y le devolvieron el sentido de la existencia y la creencia en poder concretar los sueños.

Mientras tanto, en el colegio donde trabajaba se había convertido en la maestra preferida de todos. Ella se encargaba de preparar y organizar las fiestas y festivales de la escuela, dirigir a los alumnos en las obras que ponían en escena, y allí fue que comenzó a cantar en público. Su voz inundaba el patio de recreos, y era el disfrute de alumnos, padres y profesores, que no hacían más que oírla embelesados con la melodía que surgía de su garganta.

En una oportunidad, su amigo de la infancia Toti Giménez, que en aquella época trabajaba con Ricky Maravilla, presenció uno de estos festivales en los que Miriam regalaba sus melodías, y a penas la escuchó supo que tenía ante él un talento invaluable para el mundo de la cumbia melódica. Así que fue que le propuso a Miriam convertirse en cantante, haciendo posible que el sueño que había atesorado desde que era muy pequeña se convirtiera en realidad.

A penas fue presentada ante el público se convirtió en un éxito inmediato, y dejó de ser Miriam para siempre, para convertirse en Gilda, nombre que había elegido debido a su gran admiración por la actriz Rita Hayworth, quien encarnó el personaje de la película del mismo nombre. Otros cambios llegaron a su vida, ya que al iniciar una relación no sólo profesional sino también amorosa con Toti Giménez, decidió divorciarse de su primer marido.

Al llegar el año 1996 Gilda ya se había convertido en un éxito insuperable, logrando alcanzar con la venta de sus álbumes los galardones de discos de oro, platino y doble platino, y realizando permanentes giras por la Argentina y los países limítrofes.

Nada parecía poder parar este huracán. Sin embargo, el 7 de septiembre de 1996 encontró la muerte en el kilómetro 129 de la ruta nacional 12, conocida como “ruta de la muerte”, cuando un camión embistió de frente el micro en el que se trasladaba la cantante junto a su familia y los músicos que la acompañaban en los shows.

A partir de allí, comienza la segunda parte de la historia de Gilda, convertida por sus seguidores en una mártir que partió del mundo terrenal para transformarse en una especie de santa que posibilita la realización de milagros.

Hoy, son miles los devotos de esta fe, que asiduamente se acercan a su tumba en el Cementerio de la Chacarita o al Santuario ubicado en el lugar de la tragedia para pedir que se realicen sus sueños, para pedir milagros, y por supuesto llevar las más variadas ofrendas.

Ellos no dudan en asegurar que Gilda tiene poderes, y que desde donde éste los conforta y los ayuda a vivir.

El culto: Actualmente miles de devotos se movilizan a pedirle ayuda tanto a su tumba en el primer piso, galería 24 del Cementerio de la Chacarita como hasta el Santuario levantado en Paranacito, llevándole ositos, cartas de amor, flores, cintas, dibujos, prendas, escarpines, ramos de novia y rosarios, etc. En la provincia de Tucumán, una calle de un barrio lleva su nombre, y también un barrio en el partido de Ensenada, Buenos Aires.

En el kilómetro 129 de la ruta 12, lugar dónde sucedió el accidente, alguien colocó una cruz de madera y comenzaron a llevar flores. Con el tiempo colocaron un monolito blanco que indicaba el lugar exacto de la tragedia. Desde ese momento comenzó la constante peregrinación de sus devotos.

Tres cruces custodiaban la entrada y en un cartel puede leerse una frase de Oscar Wilde: «Las grandes obras las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las disfrutan los sagrados cuerdos y las critican los inútiles crónicos.»

Ver También Otro Fenómeno: «Rodrigo»

Fuente: Graciela Marker Para Planeta Sedna

Biografia de Messi Lionel Mejor Jugador del Mundo Barcelona España

Biografía de Messi Lionel

Lionel Messi: Lionel Messi es posiblemente el personaje principal de una paradoja histórica. Pero, ¿por qué decimos esto? Pues bien, hace varios siglos los españoles desembarcaron en las tierras de América del Sur para llevar a cabo su conquista. Hoy, después de haber transcurrido casi una eternidad de aquel momento, el argentino Lionel Messi logró conquistar a España y envolverlos en una pasión que no tiene límites.

Biografia de Messi De baja estatura, delgado, e incluso para muchos con un aspecto diminuto e insignificante, Lionel Messi logró demostrar que el talento no requiere de un gran envase, y que un hombre pequeño puede convertirse en un ídolo gigante.

La historia de este gran jugador comienza el 24 de junio de 1987 en la ciudad santafesina de Rosario, Argentina, cuando el pequeño Luis Lionel Andrés Messi llegó a este mundo en el seno de una familia de clase media, compuesta por Jorge, su padre, Celia, su madre, y cuatro hermanos.

El fútbol llegó a su vida casi desde la cuna, ya que era una de las grandes pasiones de la familia Messi, por lo que no sólo su padre se desenvolvió como entrenador del equipo juvenil de Newell Old Boys de Rosario, sino que además sus tres hermanos mayores se convirtieron tempranamente en jugadores.

Aquello hizo que Lionel comenzara a practicar el deporte, cuando tan sólo tenía cinco años de edad. Inmediatamente demostró tener un talento inigualable, pero su físico era demasiado pequeño y frágil para su edad. Claro que ello no fue motivo suficiente para acabar con la gran pasión que el niño sentía por el fútbol. En definitiva, su destino ya estaba marcado.

Al cumplir los ocho años, ingresó como jugador del plantel infantil del equipo Estudiantes de La Plata, siendo uno de los niños que mejor desempeño demostraba en la cancha. Sin embargo, el problema de su tamaño continuaba latente, y mientras los compañeros de su misma edad crecían algunos centímetros por año, Lionel demostraba tener un crecimiento extremadamente lento.

Así fue que comenzaron los estudios para determinar cuál era el causa médica de su problema físico, y al cumplir los 11 años que Lionel fue diagnosticado con una deficiencia hormonal, lo que le impedía tener un desarrollo físico normal.

El tratamiento en base a hormonas que Lionel debía llevar adelante era realmente costoso, inalcanzable para la familia, por lo que comenzaron a evaluar la posibilidad de dejar la Argentina y buscar un país donde dicha terapia fuera cubierta por la salud pública.

Mientras tanto, Carles Rexach, director del Barça, comenzó a interesarse en el pequeño Lionel, ya que habían llegado a sus oídos comentarios acerca de un niño prodigio del fútbol. Así fue como Rexach se puso en contacto con la familia Messi y les ofreció la oportunidad de que Lionel comenzara a jugar en el Barcelona, junto con la posibilidad de cubrir su tratamiento médico. De esta manera, a sus 13 años Lionel Messi junto a su familia se mudó a España, y dio lugar al comienzo de la leyenda.

Una vez en España, Messi se unió al equipo del Sub-14 de Barcelona, en el que se convirtió en el indiscutido mejor jugador del platel. Aquello le permitió poco tiempo después comenzar a formar parte del equipo de la C y luego de la B. Finalmente Lionel hizo su debut con el FC Barcelona en un partido que tuvo lugar en el mes de octubre de 2004, cuando sólo tenía 16 años. Por ese motivo, en la historia del fútbol mundial, por el momento Messi es considerado el jugador más joven en lograr una goleada y ser parte de un equipo de liga.

Pocos meses después, el joven jugador debut internacionalmente junto al Seleccionado Argentino, durante un partido contra la Selección de Paraguay en el marco del torneo de la Copa Mundial Sub-20. El resultado del campeonato puso a la Argentina en primer lugar y convirtió a Lionel en la estrella indiscutida del ámbito futbolístico mundial. Por su actuación, Messi recibió la Bota de Oro y los premios Balón de Oro como máximo goleador y mejor jugador.

A principios de la temporada 2005-2006, el Barcelona extendió el contrato que tenía con Lionel hasta el 2014, y si bien se le otorgó la ciudadanía española, lo cierto es que Messi no ha dejado de sentirse argentino, algo que siempre queda demostrado durante sus participaciones en la Selección Argentina. Cabe destacar que gracias a lograr la ciudadanía española, Lionel pudo comenzar a ser parte del equipo de la Primera División española del Barca.

En los últimos años Messi se ha convertido en uno de los jugadores mejor pagados a nivel mundial, y se estima que anualmente recibe $ 18 millones por su desempeño en la cancha para el Barca. Claro está, que ese alto precio está totalmente justificado, porque en definitiva ha sido Messi quien le ha permitido al equipo español lograr una gran cantidad de éxitos.

Con su notable desempeño durante los años 2009 y 2010, Lionel ha establecido su reputación como uno de los más grandes jugadores de la historia, llegando a ser comparado incluso con Diego Maradona.

Quienes conocen profundamente el deporte, no dudan en asegurar que Lionel Messi se caracteriza por ser un jugador fuerte, rápido y sobre todo creativo, facetas que demuestran sin dudas su enorme talento.

Por otra parte, su virtuosismo puede vislumbrarse en su inagotable versatilidad, ya que según sus propias palabras, es un jugador que siempre se ha sentido cómodo en cualquiera de las posiciones de avanzada, y jamás se ha dejado intimidar por otros jugadores. Es que en realidad, no existe casi nada que no pueda hacer en una cancha de fútbol.

Con un disparo veloz y potente, Lionel es especialmente bueno en jugadas donde se requiere de un penal o un corner, y su lenguaje corporal hace temer a los más ofensivos opositores, quienes cada vez que le toca patear a Messi deben adivinar lo imposible: la dirección que tomará la pelota.

Fuera de la cancha de fútbol, Lionel Messi también intenta usar parte de su tiempo libre para causas benéficas, por lo que en 2010 fue nombrado Embajador de Buena Voluntad de UNICEF, gracias a su constante participación en campañas destinadas a la lucha por los derechos de los niños de todo el mundo.

Ver: Vida de Pelé    Ver:Vida de Diego Maradona

Fuente Consultada: Graciela Marker Para Planeta Sedna

Biografia de Mercedes Sosa Historia de la Vida de la Negra Sosa

Biografía de Mercedes Sosa

Biografia de Mercedes SosaMercedes Sosa: Un compromiso social y humano

Han pasado ya varias décadas, incluso hemos comenzado a transitar un nuevo siglo, desde aquel lejano verano de 1965, cuando una humilde jovencita tucumana logró alcanzar uno de sus máximos sueños: convertirse en una figura amada y respetada por todo su pueblo.

Aquella joven de profundos ojos negros, cabello azabache y facciones que recordaban a los primeros habitantes de nuestra gran nación, llegó con todo su talento avasallante, pero a la vez desengañada de la vida y de los hombres, para probar suerte en el prestigioso Festival Folklórico de Cosquín.

Era la quinta edición de aquel gran concierto que reunía a las figuras más destacadas del folklore argentino, y precisamente en dicho contexto no había lugar para nuevos talentos, por lo que los organizadores del evento se rehusaron a que la joven Mercedes Sosa apareciera sobre el escenario.

Sin embargo, y a pesar de las reiteradas y estrictas normas con que se desarrollaba el festival, el gran músico argentino Jorge Cafrune decidió invitar al escenario durante su actuación a Mercedes, quien rápidamente enamoró al público con su voz y su manera de expresar los sentimientos de este maravillo género musical tal nuestro.

Contradiciendo los deseos de los organizadores del Festival de Cosquín, Jorge Cafrune hizo una pausa durante su concierto y expresó: «Yo me voy a atrever, porque es un atrevimiento lo que voy a hacer ahora, y me voy a recibir un tirón de orejas por la Comisión, pero que le vamos a hacer, siempre he sido así, galopeador contra el viento. Les voy a ofrecer el canto de una mujer purísima, que no ha tenido oportunidad de darlo y que como les digo, aunque se arme bronca, les voy a dejar con ustedes a una tucumana: Mercedes Sosa».

En aquella oportunidad, Mercedes interpretó «Canción del derrumbe indio» de Fernando Figueredo Iramain, acompañada sólo por su bombo, y apenas iniciada su actuación el público se colmó de emoción que transformó inmediatamente en un aplauso eterno, que perduró hasta el día de su muerte.

A partir de ese momento, La Negra Sosa se convirtió en uno de los iconos más reconocidos de nuestro país, no sólo a nivel nacional, sino también internacional, y su misión no se limitó a cantar e interpretar los temas de nuestra tierra, sino también a generar un compromiso permanente con su pueblo, y sobre todo con los más necesitados.

Nacida en el día del aniversario de la Independencia Argentina, precisamente el 9 de julio de 1935, en la ciudad de San Miguel de Tucumán, la pequeña niña hija de un matrimonio proveniente de la tribu diaguitas, fue anotada con el nombre de Haydée Mercedes Sosa, pero para su familia siempre fue la Marta, nombre que su madre había elegido para llamarla, pero que su padre olvidó al registrarla legalmente.

«Para todos soy la Marta y me gusta mucho más ser la Marta que Mercedes Sosa», expresó en una oportunidad La Negra Sosa, quien siempre intentó mantener un perfil bajo a pesar de su gigantesca popularidad.

El amor por la música y su vocación por el canto no tardaron en llegar. Cuando la pequeña Marta había cumplido sus 15 años tuvo la primera oportunidad de demostrar su talento durante un acto que se llevó a cabo en la escuela a la que concurría, para celebrar el día de la Lealtad Peronista, precisamente el 17 de octubre.

En aquella oportunidad, Mercedes, que aún era conocida como la Marta, encabezó el coro del colegio para interpretar el Himno Nacional Argentino, y a pesar de que ella misma confesó años después la timidez que invadió su espíritu en aquel momento, lo cierto es que fue en ese instante que comenzó su comunión con el público.

Días más tarde, Martita debutaría ante el micrófono de la emisora tucumana LV12, dentro de un concurso que buscaba nuevos talentos.

Para los oyentes de la audición Marta era Gladys Osorio, ya que no podía utilizar su verdadero nombre debido a que sus padres desautorizaban este tipo de actividad. A pesar de la timidez y la ansiedad que llenaron el estómago de Mercedes de mariposas, la jovencita interpretó con su maravillosa voz la canción «Triste estoy» de Margarita Palacios, y cuando finalizó el dueño de la radio se acercó a ella y le dijo: «El concurso concluyó y lo ganaste vos».

A partir de allí fue contratada para actuar permanentemente en la emisora, lo que produjo que sus padres se enteraran de aquella hazaña, y a pesar de que el medio en aquella época era visto con malos ojos, lo cierto es que los padres de la Marta se sintieron orgullosos del talento de su hija, y comenzaron a apoyarla en su carrera artística.

Así nació Mercedes Sosa, que sin imaginarlo estaba comenzando una carrera inigualable en el canto folklórico, además de ganarse un lugar de privilegio en el corazón de la gente, más allá de los gustos musicales, porque en definitiva La Negra Sosa logró traspasar las barreras de las diferencias culturales y sociales.

Te invitamos a leer la segunda parte de la apasionante historia de la vida de una grande, en el artículo titulado “Mercedes Sosa: El legado cultural argentino”.

BREVE BIOGRAFÍA BREVE BIOGRAFÍA DE MERCEDES SOSA LA GRAN CANTAUTORA ARGENTINA: "LA VOZ DEL PUEBLO"

Mercedes Sosa: El legado cultural argentino

Con el fin de crear un marco adecuado para brindar una verdadera identidad cultural a nuestro país a través de la música y de las diferentes expresiones artísticas, en el año 1963, Mercedes Sosa junto a su esposo Armando Tejada Gómez, y en conjunto con un importante grupo de músicos y artistas de la talla de Tito Francia y Oscar Matus, entre otros, dieron lugar al nacimiento del llamado Movimiento del Nuevo Cancionero.

Este movimiento único en su género, incluía un manifiesto donde se plasmaron los principios artísticos que debían ser respetados en función de crear un movimiento musical acorde a las necesidades sociales y culturales del pueblo.

Entre otras cosas, el manifiesto especificaba: «El Nuevo Cancionero se propone buscar en la riqueza creadora de los autores e intérpretes argentinos, la integración de la música popular en la diversidad de las expresiones regionales del país. Quiere aplicar la conciencia nacional del pueblo, mediante nuevas y mejores obras que lo expresen.

Busca y promueve la participación de la música típica popular y popular nativa en las demás artes populares: el cine, la danza, el teatro, etc., en una misma inquietud creadora que contenga el pueblo, su circunstancia histórica y su paisaje. (…) El Nuevo Cancionero luchará por convertir la presente adhesión del pueblo argentino hacia su canto nacional, en un valor cultural inalienable. Afirma que el arte, como la vida, debe estar en permanente transformación y por eso, busca integrar el cancionero popular al desarrollo creador del pueblo todo para acompañarlo en su destino, expresando sus sueños, sus alegrías, sus luchas y sus esperanzas».

Después de su actuación en la quinta edición del Festival Folklórico de Cosquín, en el año 1965, Mercedes Sosa comenzó a transitar un camino sin retorno: la consagración total y absoluta, manteniendo siempre una carrera de músico comprometida con la realidad social del país, faceta que le valiera incluso el exilio del territorio nacional.

Luego del golpe de estado sucedido el 24 de marzo de 1976, Mercedes Sosa comenzó a ser permanentemente asediada por los militares a cargo de nuestro país, debido a su simpatía política por el General Juan Domingo Perón que mantuvo en su juventud, como así también por haberse convertido en miembro del Partido Comunista de Argentina.

Dentro del contexto en el que se desenvolvía el régimen militar al mando de nuestra nación, sus discos fueron prohibidos, y su aparición inaceptable, y debido a la permanente persecución política, Mercedes debió exiliarse del país en 1979, viviendo primero en en París y luego en Madrid.

Pero en febrero de 1982, La Negra Sosa volvió a su tierra natal para realizar una serie de conciertos históricos en el Teatro Ópera de Buenos Aires, los cuales aún hoy son considerados como un verdadero acto cultural contra la dictadura.

A lo largo de su trayectoria, Mercedes Sosa logró publicar más de 50 álbumes, y se dio el gusto de colaborar con importantes artistas nacionales e internacionales, tales como Alejandro Lerner, Andrea Bocelli, Caetano Veloso, Chango Spasiuk, Gal Costa, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Luciano Pavarotti, Pablo Milanés, Silvio Rodríguez, Sting, Antonio Tarragó Ros, Ariel Ramírez, Charly García, Eduardo Falú, Fito Páez, Gustavo Cerati, Horacio Guarany, Jaime Torres, León Gieco, Leopoldo Federico, Los Chalchaleros, Luciano Pereyra, Luis Alberto Spinetta, Mariano Mores, Pedro Aznar, Peteco Carabajal, Roberto Goyeneche, Teresa Parodi, entre otros.

Por otra parte, su labor como cantante, difusora de la cultura nacional y su permanente misión social le valieron una serie de reconocimientos que destacan no sólo a la artista, sino también al gran ser humano que se escondía tras aquellos ojos negros.

En 1995, Mercedes Sosa fue galardonada con el Premio CAMU-UNESCO, otorgado por el Consejo Argentino de la Música y por la Secretaría Regional para América Latina y el Caribe, del Consejo Internacional de la Música de la UNESCO.

Por su parte, las Naciones Unidas la distinguió con el Premio de la UNIFEM, por su gran labor en defensa de los derechos de la mujer. También alcanzó el Premio Konex de Platino, el Konex de Brillante, Grammy Latinos, Premios Gardel, y Martín Fierro en varias oportunidades, entre otros.

Fue además condecorada con honores por el Senado argentino con el premio Sarmiento en el año 2005, como reconocimiento a su trayectoria artística y su compromiso social.

Fue además nombrada Embajadora Cultural de Mendoza en 2008, a través de un decreto creado por el gobernador Celso Jaque, y Embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO para Latinoamérica y el Caribe.

Con un registro vocal que comenzó siendo cercano a soprano y continúo a lo largo de su vida con una tonalidad más suave y acorde al folklore, con su oscuro y cálido tono de voz Mercedes logró emocionar los corazones de todos los argentinos a lo largo de más de cinco décadas.

Y a pesar de su indudable talento, La Negra Sosa siempre prefirió definirse a sí misma como «cantora» antes que «cantante», asegurando que «cantante es el que puede y cantor el que debe».

El 4 de octubre de 2009 Mercedes Sosa abandonaba para siempre la vida terrenal, dejando huérfanos a todos los argentinos, quienes aún continuamos escuchando su voz a través del disco, y algunos de los cuales intentamos dar lo mejor de nosotros para continuar su legado.

Fuente Consultada: Graciela Marker Para Planeta Sedna

mercedes sosa y caetano velosoMercedes Sosa asegura que al leer Así se templó el acero, de Nikolai Ostrovski (1904-1936), se hizo comunista. Allí el escritor soviético afirma que lo más valioso de un hombre es su vida, y que el propósito debe ser consagrarla a «lo más hermoso: la lucha por la liberación de la humanidad».

Cuando llegó a Mendoza, conoció a gente de izquierda y fortaleció sus convicciones. Ha llegado a decir «canto así porque soy comunista, nadie que no haya llorado la patria como yo puede cantar así».

La Negra estuvo afiliada al PC porteño. Y ha descripto cómo, en un bar de la calle Salta, con el poeta Armando Tejada Gómez debieron apretar al que entonces era su esposo, Manuel Osear Matus, para que firmara la ficha de inscripción al comunismo. Sin embargo, Mercedes se desafilió en 1990, objetara de la burocracia partidaria: «Renuncié al partido porque no quiero renunciar a la esencia del pensamiento comunista».

El episodio mas conflictivo respecto de su ideología lo tuvo Mercedes Sosa en 2003, cuando posó junto a Mauricio Macri, y dijo que votaría por él en la elección a jefe de Gobierno porteño. Nunca lo explicó, tal vez porque hubiera debido informar que su hijo  trabajaba entonces  en el área de Cultura Pro.

Fuente Consultada: Ídolos del Espectáculo Argentino