El Modelo Socialista

Explicacion de la Globalización Características y Causas Resumen

Resumen: Explicación de la Globalización
Características y Causas

LA GLOBALIZACIÓN: Hacia fines del siglo XX, y en estos primeros años del siglo XXI, los avances de la ciencia y de la tecnología, sobre todo referidos a los medios de comunicación y transporte, permitieron que  las relaciones entre los diferentes lugares del mundo se hicieran más cercanas.  Este proceso de vinculación intercontinental, se conoce como globalización o mundialización, y en él se internacionaliza la economía, la información y la cultura.

Por otro lado el desmoronamiento del régimen político, económico y social vigente en la Unión Soviética y los demás países del bloque socialista real, a fines de la década de los ochenta y principios de los noventa, coincidió con la consolidación de este proceso global que había comenzado a gestarse en los años setenta.

Si bien no existe una definición única y precisa sobre este fenómeno, se puede decir, «que todo lo que sucede en algún lugar del mundo tiene consecuencias en los acontecimientos [que se producen] en muchos lugares del mundo«. En otras palabras, los procesos económicos, sociales, políticos, culturales, etc., cada vez alcanzan mayor interconexión, traspasando las fronteras nacionales con creciente facilidad, por lo que pierden su importancia las distancias temporales y geográficas.

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 Centros y periferias

CAUSAS: Luego de la Segunda Guerra Mundial, el mundo quedó dividido por el dominio de dos potencias hegemónicas: Los Estados Unidos y la Unión Soviética.  Alrededor de las mismas, los demás países del planeta se fueron «alineando», situación que dio lugar a la formación de dos bloques, el bloque occidental o capitalista, liderado por los Estados Unidos y el bloque oriental o socialista, liderado por la Unión Soviética.  Las tensiones entre estos bloques, originaron la Guerra Fría.

Pero, tras la caída de la Unión Soviética y la disolución del bloque socialista, los Estados Unidos se convirtieron en la única superpotencia mundial, sin que nadie pudiese disputarle su liderazgo.  Económicamente, el mundo se organizó alrededor de los grandes centros del capitalismo, que son los Estados Unidos, Japón y Europa Occidental, en los que se toman las decisiones que marcan el rumbo de la economía y la política mundiales.

El comercio se expandió y se hizo mundial.  En la actualidad no circulan solo mercaderías, sino también capitales, seguros, licencias, patentes, productos culturales y artísticos, servicios bancarios, etc.  Los medios de comunicación ofrecen una información «al instante» de todo lo que pasa en cada lugar del planeta, lo que permite conocer las necesidades de cualquier región y, por ende, producir para ese mercado, por lejano que se encuentre, utilizando, según la conveniencia, materias primas de un país y mano de obra de otro.  Este proceso se ve facilitado por el desarrollo de los transportes, ya que los fletes se tornaron más seguros, más rápidos y más baratos.

Las empresas multinacionales ubican sus fábricas en cualquier lugar, teniendo siempre como objetivo la obtención de la mayor cantidad posible de ganancias.  El accionar de las mismas está más allá de cualquier localismo, pues al crearse nuevos lazos o relaciones comerciales basadas en movimientos de dinero, de tecnología o de personas, es muy difícil establecer con precisión de que nacionalidad son las empresas y los productos que éstas fabrican.

La interdependencia comercial, no significa de ninguna manera que todos los pueblos del planeta estén en una situación de igualdad, sino que por el contrario, los países centrales ejercen un dominio económico, financiero, científico y cultural sobre los demás.  Se constituyen así, zonas centrales de gran desarrollo industrial y condiciones de vida adecuadas, contrapuestas a regiones periféricas o subdesarrolladas, con gran atraso económico.

El tercer mundo

Se llamó así, por analogía con el Tercer Estado antes de la Revolución Francesa, al conjunto de países de Asia, Africa y América Latina, que intentaron, a partir de la segunda mitad del siglo XX, salir del dominio que sobre ellos ejercía otro país más poderoso, ya fuese socialista o capitalista.  Actualmente, esta expresión designa a los, países subdesarrollados en general, en los que vive el 75% de la población mundial pero, como muchos países pobres se encuentran en el Hemisferio Sur, y la mayor parte de los países ricos están en el Hemisferio Norte, el problema se plantea en la existencia de un mundo bipolar: norte desarrollado – sur subdesarrollado.

Si bien existen diferencias importantes en cuanto a los niveles de desarrollo de los países del Tercer Mundo, podemos decir que las características principales de los países subdesarrollados son su dependencia económica (también llamada neocolonialismo), de los grandes centros capitalistas mundiales; la coexistencia de un sector industrial dinámico, generalmente controlado por capitales extranjeros, junto con un sector artesanol y agrícola en el que predomina una economía tradicional; además de una desigual distribución de la renta.

De esta manera, la mayoría de la población vive en la pobreza, mientras que un pequeño grupo privilegiado vive en la excesiva riqueza, y los sectores medios, son escasos o inexistentes.  Las necesidades alimentarías no están suficientemente satisfechas, como tampoco esta garantizado el acceso a la salud, a una vivienda digna, a la educación, al trabajo, a la participación política ya la paz.Esta separación entre las zonas ricas y pobres del mundo, es en la actualidad, una importante causa de conflictos, ya que los intent alízado para reducir la brecha no han dado

La aldea global

El escritor canadiense Marshall McLuhan, llamó «aldea global», al fenómeno de interrelación de los habitantes del planeta, por la cual, la población mundial forma una sola comunidad.  Todas las novedades, incluidos los valores, las ideas y los adelantos científicos y culturales, trascienden las fronteras a través de los medios de comunicación, los libros, la música y el cine.  El turismo intercontinental está en auge y el inglés se convirtió en un idioma casi universal.

El fin de la guerra fría terminó con la perspectiva de una tercera guerra mundial de carácter atómico, pero esto no significó que el mundo estuviese libre de guerras en los años venideros.  El tráfico de armas se hizo cada vez más común y permitió que pequeños grupos de rebeldes de diferentes ideologías, pudiesen crear problemas en cualquier parte del mundo, como por ejemplo el IRA, en Irlanda del Norte, o la ETA, en el País Vasco.  Los presupuestos para controlar el accionar de estos grupos aumentaron en los últimos años del siglo XX.

El fracaso del comunismo soviético, tampoco significó que los países debían entrar en un «laissez- faire» total, dejando aspectos fundamentales de las sociedades librados al juego del mercado.  El desempleo ocasionado por la expansión de la tecnología y por el desplazamiento de industrias que cambian de lugar en busca de mano de obra más barata, y la implementación de planes sociales que reduzcan las consecuencias de esta economía globalizada, solo podrán resolverse mediante la adopción de medidas políticas adecuadas.

Para complementar las economías en las diferentes regiones del mundo, se han formado grandes bloques económicos que tienen como objetivo la eliminación de impuestos o barreras aduaneras, aumentar la competitividad de las empresas, y sumar mercados internacionales en forma conjunta.  A veces, estos bloques regionales se proponen también una mayor integración de las sociedades y la cultura de los diferentes pueblos que los componen.

Estos bloques regionales pueden organizarse como una unión aduanera, en la cual se eliminan todos los impuestos aduaneros entre los diversos países miembros; un mercado común, que tiene las características de una unión aduanera pero incluye, además, el intercambio de todos los factores de producción (salarios, rentas, beneficios, intereses); o una unión económica, en la cual, a las características del mercado común se agregan la toma de decisiones en forma conjunta, con respecto a políticas fiscales, monetarias y socioeconómicas.

Los principales bloques económicos en la actualidad son la Unión Europea, (UE), formada por Francia, Italia, Bélgica, Luxemburgo, Holanda, Alemania, Inglaterra, Irlanda, Dinamarca, Grecia, España, Portugal, Austria, Finlandia y Suecia.  Este bloque no tiene sólo intereses económicos, sino también culturales, sociales, sanitarios, científicos y ambientales que beneficien a toda la región.  Lo conforman casi 400 millones de personas y tiene una moneda (Euro), que aspira a ser la única de uso legal para todos los países de esta Unión.

En América del Norte, los Estados Unidos, Canadá y México, organizaron el Acuerdo de Libre Comercio deNorteamérica (NAFTA), en el cual, los países que lo integran se propusieron liberar poco a poco, a partir de 1992, y en un lapso de 15 años, el comercio entre estos tres países.

En América Latina, existen más de cuarenta organismos, de los cuales los más importantes son: el Mercado Común Centroamericano (MCCA), laComunidad del Caribe (CARICOM), el Pacto Andino, la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) y el Mercado Común del Sur (MERCOSUR), éste último configurado en el año 1991, a través del Tratado de Asunción, por los países de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, a los cuales se uniría en 1996 Chile.  Tiene como objetivo, lograr la libre circulación de bienes y servicios, coordinar las políticas comerciales, las actividades agrícolas, económicas y científicas, para lograr mejores condiciones de vida de los habitantes de la región

 El debilitamiento del Estado-Nación

Esta institución, en los últimos años del siglo XX, fue perdiendo poder, entre otras causas porque grandes estados se desintegraron formando estados más pequeños, o porque transfirieron parte de su poder a los organismos supranacionales de la región, poniéndose de manifiesto su incapacidad para lograr imponer la ley y conservar el orden público.

Sin embargo, su papel es más necesario que nunca en estos años de la globalización, pues su función especifica en el gobierno de los diferentes países , aun no ha sido reemplazada por nadie.

La desregulación del Estado

La desregulación del Estado implantada durante la década de 1990, es decir, su paulatina retirada de la actividad productiva y de la intervención en los mercados, es funcional a la creciente unificación de las relaciones económicas y financieras de todo el planeta.

Esto es así por cuanto la reducción creciente del peso del Estado en las decisiones del mercado posibilita que los flujos de mercancías y de recursos financieros se muevan cada vez con mayor libertad. A la vez, la privatización de los servicios públicos se orienta en la misma dirección que las otras transformaciones.

El Estado más pequeño y menos comprometido con las acciones relacionadas con los sectores sociales de bajos ingresos requiere -al menos en teoría- ingresos menores. Esta situación repercute en la estructura tributaria, ya que debido a la necesidad de bajar costos y tornar competitiva la actividad productiva, esta estructura está en condiciones de revertirse, de modo tal que la presión impositiva sobre las empresas se reduzca.

¿Acaso la globalización y la liberación de los mercados condenan a los estados nacionales a ser desplazados definitivamente del papel que desempeñaban como reguladores del ciclo económico, de modo que no perturben y gasten cada vez menos? ¿Hay algún espacio posible de acción para quienes diseñan políticas nacionales desde el Estado o estamos condenados, por la globalización, a renunciar de modo irreversible a tales políticas?

Globalización y derechos humanos

Sin duda, el hecho de que el Estado se haya desprendido de algunas de sus funciones se puede vincular a los requisitos y prácticas de la globalización. La globalizadón parecería ofrecer más desventajas que ventajas a los habitantes de los Estados menos favorecidos en el reparto de la riqueza, pero en la actualidad aparece una nueva dimensión por explorar: los derechos humanos.

El carácter universal de ciertos derechos inherentes a la dignidad del ser humano —derechos que no se le pueden negar a nadie por motivos de religión, etnia, nacionalidad, sexo o cualquier otra condición— como el de residir en la tierra de sus padres sin sufrir persecución ni discriminación alguna, el de vivir con dignidad donde se encuentre, el de elegir libremente su vida, sus creencias —respetando la libertad del prójimo— el de acceder sin obstáculos al saber, a la salud, a una vida digna y honorable es la base del reclamo de algunas instituciones internacionales y organismos no gubernamentales, que exigen su respeto, por encima de las divisiones estatales.

Pero este reclamo choca con los derechos de los Estados que arguyen que no solo ejercen poder sobre una determinada comunidad y un determinado territorio, sino que también deben defenderse de la intervención de los agentes externos. Así, la defensa en escala internacional de los derechos humanos puede ser considerada —por algunos gobiernos— como una intervención no autorizada en los asuntos internos del Estado.

La ciudad global

La globalización de la economía determinó el surgimiento de nuevos tipos de ciudades: las ciudades globales, que conforman los centros de comando de la nueva economía global. Allí se concentran las sedes de los principales bancos y los principales mercados financieros, así como los centros de producción de servicios avanzados en escala mundial.

Las tres ciudades globales típicas son Nueva York, Londres y Tokio. Otros centros importantes de servicios financieros y empresariales en escala internacional son Hong Kong, Osaka, Frankfurt, Zurich, París, Los Ángeles, San Francisco, Amsterdam y Milán.

Otras ciudades, sin ser «ciudades globales» propiamente dichas son importantes en escala regional, a medida que surgen «mercados emergentes» en distintos países del mundo; por ejemplo, Madrid, Sao Paulo, Buenos Aires, México, Taipei, Moscú y Budapest.

El hecho de convertirse en un centro de la economía global ha implicado fuertes transformaciones en las ciudades que se han convertido en sedes de estos procesos. En general, estas ciudades han experimentado una fuerte suba de los valores de los terrenos y de los edificios. Además, han requerido cuantiosas inversiones, tanto públicas como privadas, para adaptarse a las exigencias de estas nuevas funciones. Infraestructura de transporte (aeropuertos, autopistas, ferrocarriles urbanos); telecomunicaciones; edificios de oficinas «inteligentes», hoteles cinco estrellas, centros de convenciones, centros culturales, centros comerciales, etc., son algunos de los elementos que forman parte de estas adaptaciones que expresan la conexión con la economía global.

Globalización y consumo

Hasta hace algunos años, muchos de los bienes destinados al consumo se producían en el propio país, había aduanas estrictas y barreras arancelarias que cada uno de los países imponían para priorizar las producciones nacionales por sobre los bienes importados.

A partir de la consolidación de la economía globalizada, las formas de consumo se han difundido por el mundo y resulta habitual que determinados objetos o costumbres que estaban asociadas a determinadas áreas del mundo, hoy se manifiesten en países muy distintos de aquellos en los cuales tuvieron origen: las casas de comidas rápidas (fastfood) o el consumo de bebidas gaseosas constituyen dos ejemplos de costumbres culinarias estadounidenses actualmente extendidas a todo el mundo.

Sin embargo, especialmente en los países más pobres, gran parte de la población queda fuera de este circuito y solo accede al mensaje publicitario de espacios y productos elaborados para las personas que pueden adquirirlos en el mercado. El nivel de ingreso, que es desigual entre diferentes sectores de la población, se interpone entre el deseo y el consumo real.

Dentro de la globalización de los mercados, las hamburguesas y las bebidas colas lleva la delantera. Niños y adolescentes son sus principales consumidores. No hay duda que para los adolescentes de entre 10 y 16 años la hamburguesa ejerce un mágico poder de seducción. A veces los padres también la eligen.

La hamburguesa nació a orillas del estuario del río Elba, en Hamburgo, Alemania. Se la encontraba en todos los bares de Hamburgo con el nombre de Frikadelle. Pero su fama comenzó cerca de otro río, el Mississippi, en la ciudad de St. Louis, en los Estados Unidos. Ahí la llevaron unos comerciantes alemanes, a una exposición mundial, en 1904, a los que se les ocurrió darle una forma más aplanada que su original alemán y colocarla entre dos mitades de pan.

Rápidamente los americanos del norte se convirtieron en adictos a estos panecillos rellenos a los que llamaron con el nombre de los comerciantes que los llevaron. Había nacido la hamburguer, es decir, la hamburguesa y sus variedades. Si en el medio del pan se le pone jamón ahumado o panceta se llama Bacon-burguer; con queso, Cheeseburger; con lomo, Beefburguer, con salchichitas de Frankfurt, Franfburguer.

En 1955 se creó en Los Angeles el primer «limpio y rapidísimo» restaurante de hamburguesas, acompañadas de papas fritas en bolsitas y una bebida cola. El éxito hizo que en los próximos años se crearan cadenas de estos restaurantes a lo largo y ancho de muchos países del mundo, todos con características semejantes: muy limpios y donde se puede comer muy rápido este menú que siempre tiene el mismo esquema: la hamburguesa, las papas fritas y la bebida «cola».

Fuente: Educación Cívica 2 – Editorial Santillana – Secundaria – Casullo, Bordone, Hirschmann y Otros –

¿De Que Nacionalidad Es El Pontiac?: «En estas redes mundiales, los productos son combinaciones internacionales. Lo que se intercambia entre las naciones es con menos frecuencia el producto terminado que la especialización para resolver los problemas (investigación, diseño del producto, fabricación), para identificarlos (marketing, publicidad, encuestas al consumidor), y para coordinar los servicios (financiamiento, búsqueda, contrataciones), así como ciertos servicios y componentes de rutina, todo lo cual se combina para crear valor.

Por ejemplo, cuando un norteamericano compra un Pontiac Le Mans a General Motors, inconscientemente está realizando una transacción internacional. De los 10.000 dólares que paga a General Motors, cerca de 3.000 van a Corea del Sur, donde se efectuaron los trabajos de rutina y las operaciones de montaje; 1.750 dólares van a Japón por la fabricación de los componentes de vanguardia (motores, eje de dirección e instrumentos electrónicos); 750 dólares a Alemania por el diseño y el proyecto del prototipo; 400 dólares a Taiwan, Singapur y Japón por los pequeños componentes; 250 dólares a Gran Bretaña por los servicios de marketing y publicidad; y cerca de 4.000 dólares pasan a los intermediarios estratégicos de Detroit, a los abogados y banqueros de Nueva York, a los ‘lobbistas’ de Washington, a las aseguradoras de todo el país, y a los accionistas de General Motors -la mayoría de los cuales son norteamericanos, aunque hay un número creciente de extranjeros-.»

ROBERT REICH.
El trabajo de las naciones. Hacia el capitalismo del siglo XXI.
Javier Vergara Editor, Buenos Aires, 1993.

PROBLEMAS:

Las tendencias a la globalización están dejando también al descubierto nuevos problemas.

■ En lo cultural la universalización uni-ficadora. tiene el peligro de hacer perder la identidad, la personalidad de individuos y pueblos. Esto lleva a la sensación de «pérdida de lugar en el mundo» y, para contrarrestarla, está resurgiendo en muchos casos la tendencia contraria: un nacionalismo agresivo y un renacimiento del racismo que está desatando conflictos de un alto grado de violencia.

■ En lo social, la idea de que el mercado por sí sólo puede regular la vida de una sociedad ha debilitado o ha hecho desaparecer el rol que cumplía el Estado en los servicios sociales, en la educación, en la salud y en la protección de los más necesitados. Amplios sectores están quedando desguarnecidos y marginados, como consecuencia de la aplicación de estas políticas globaliza-doras en América latina.

■ En lo político, la consecuencia es la de un creciente descreimiento del papel de las instituciones públicas para resolver los asuntos públicos, lo que puede debilitar las recientemente recuperadas democracias latinoamericanas.

El dilema del futuro próximo pasa alrededor del papel que deberá cumplir en esta etapa el Estado, su relación con el mercado y el conjunto de los problemas sociales y culturales. De no resolverse, las consecuencias de la pobreza, la violencia, la exclusión social, el racismo, crearán un marco apropiado para nuevos autoritarismos y pérdida de las libertades.

Fuente Consultada:
Economía Las Ideas y los Grandes Procesos Económicos Rofman-Aronskind-Kulfas-Wainer
Educación Cívica 2 – Editorial Santillana – Secundaria – Casullo, Bordone, Hirschmann y Otros –

Caracteristicas del Socialismo Origen y Consecuencias Ideologia Marx

Resumen Características del Socialismo

El sistema socialista: El sistema socialista nació con el propósito de reorganizar la sociedad, como reacción a las desigualdades sociales existentes en el capitalismo. Carlos Marx proporcionó la teoría, y Lenin la práctica. Este sistema pretendía una mejor distribución de la riqueza, una sociedad más justa e igualitaria. El partido comunista de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, en una declaración de 1961, consideraba que:

– el comunismo es un sistema social sin clases, en el cual los bienes de producción son de propiedad estatal;

– en él existe una igualdad social;

– bajo este sistema crecen las fuerzas de producción sobre la base de un desarrollo constante de la ciencia y la técnica;

– rige el principio: «de cada uno según su capacidad, a cada uno según sus necesidades».

Desde 1917 en la Unión Soviética y después de la Segunda Guerra Mundial en otros países, el socialismo ha sido un modo de organizar el Estado, la sociedad y la economía sobre los principios de igualdad y solidaridad que pretendían poner fin a la explotación del hombre por el hombre.

Ese sistema fracasó. La parte del mundo controlada por el comunismo cambió y surgieron nuevos protagonistas de la economía mundial. Cuando la URSS dejó de existir y con ella el principal modelo socialista, se dijo que más que un fracaso eco-nómico y político, es la quiebra y el fracaso de una ideología.

Características del modelo económico socialista: Este modelo tiene como objetivos:

  • Terminar con la propiedad privada y sustituirla por una propiedad colectiva o estatal, al igual que los medios de producción: el Estado gestiona las empresas o cede la gestión a cooperativas, y la propiedad privada se reduce a bienes personales.

  • Eliminar las clases sociales y establecer la vigencia del proletariado en tanto se constituye a sociedad comunista, sin clases y sin Estado. ¡Realizar una planificación centralizada de la producción, la distribución y el consumo.

  • El Estado dirige la economía mediante planes que marcan los objetivos de desarrollo.

  • Un partido único, el Partido Comunista, domina la vida política y económica, ejerce el monopolio del poder y controla la administración, las empresas, etc. interés social, por el que los beneficios económicos deben permitir la atención sanitaria, cultural y educativa de todos.

Caracteristicas del Socialismo Origen y Consecuencias Idelogia MarxCarlos Marx (1878-1883) nació en Prusia, Alemania. En 1848 redactó, junto con Engels, el Manifiesto Comunista, que contiene los principios esenciales de su doctrina. En (867 se publicó el primer volumen de El Capital, donde enunció su teoría política y económica.

Esta se basaba en el análisis de la historia y parte del estudio de las relaciones económicas de la producción; además, destacaba la importancia del trabajo. Construyó un modelo económico para demostrar cómo el capitalismo explotaba a su clase trabajadora y cómo esta explotación conduciría inevitablemente a su destrucción.

Fuentes:
Espacios y Sociedades del Mundo Política, Economia yu Ambiente de C.V. Bertone de Daguerre y S.M. Sassone
Historia del Mundo Contemporáneo Cronos A. Fernández
Las Ideologías en el Siglo XXI Ignacio Massun
Enciclopedia Wikipedia

Caracteristicas del Capitalismo Origen y Consecuencias Liberalismo

Resumen de las Características del Capitalismo

En el análisis de la economía de un país en particular se plantea siempre la necesidad de identificar claramente su marco institucional y la influencia que este ejerce sobre su estructura económica. O sea: los hombres adoptan distintas formas de organización social para el desempeño de su actividad económica; dichas formas se denominan sistemas económicos. Se reconocen dos sistemas o modelos de Estado: el capitalista y el socialista.

Toda economía nacional debe resolver algunas cuestiones económicas fundamentales como: ¿Qué clases y cantidades se producirán de todos los posibles bienes y servicios? , ¿Cómo son empleados los recursos económicos para producir tales bienes?

El sistema capitalista: El modelo económico capitalista es el dominante en el mundo actual. Nació con la Revolución Industrial y el liberalismo económico de Adam Smith. El capitalismo es un sistema de organización económica, donde el funcionamiento económico de la sociedad descansa en las leyes de mercado y la interacción del interés individual y la competencia. Es un régimen económico que se basa sobre el predominio del capital como elemento de producción. Se rige por la libre competencia y la ley de la oferta y la demanda.

La concentración de empresas y la necesidad de recurrir a la banca para aumentar las inversiones originó, a fines del siglo XIX, el capitalismo financiero. En el capitalismo financiero las grandes empresas llegan a un nivel cíe ganancias (debido a las actividades productivas) que les permiten tener excedentes que vuelcan al mercado financiero. Grandes sociedades accionarias empezaron a controlar los mercados y a fijar las calidades y los precios de los productos.

El capitalismo ha adoptado dos formas de gobierno clásicas: la monarquía y la república. Ahora bien, al lado de las monarquías parlamentarias y las democracias, como las de Europa occidental, conviven monarquías autoritarias o dictatoriales, como las de algunos países árabes, y junto a repúblicas democráticas, las hay también dictatoriales, como las africanas. El capitalismo, en su evolución histórica, ha ido pasando por diferentes fases y en la actualidad no existe en ningún lugar del mundo en su forma clásica.

Características del modelo económico capitalista:

  • Libertad de actuación.

  • Poder político diversificado.

  • Partidos políticos múltiples.

  • Respeto incondicional por la propiedad privada; los medios de producción son de propiedad privada, las empresas pertenecen a una persona o a varias que se unen en sociedades.

  • Absoluta libertad de mercado.

  • La producción y el mercado son libres; fabrica, compra y vende libremente toda clase de bienes y servicios que pueden ser demandados por la sociedad.

  • Inexistencia del planeamiento centralizado.

  • Libertad en la formación de los precios, que por lo tanto son libres.

  • Las empresas son las que determinan el precio de los productos, ateniéndose a la ley de la oferta y la demanda.

  • Libre contratación de trabajo.

  • El móvil principal del empresario es la obtención del máximo beneficio en el menor tiempo posible; el beneficio es considerado una recompensa lógica al riesgo asumido por el empresario.

Caracteristicas del Capitalismo Origen y Consecuencias LiberalismoAdam Smith (1723-1790) nació en Escoda. Estudió Lenguas y Ciencias Morales y Políticas en Oxford. Es considerado el fundador de la escuela clásica del pensamiento económico. En 1776 publicó la Investigación sobre la Naturaleza y Causas de la Riqueza de las Naciones, en donde desarrolla su doctrina económica, doctrina que defiende los derechos individuales y la propiedad privada.

Individualismo Económico: Cada individuo en particular pone todo su cuidado en buscar el medio más oportuno de emplear con mayor ventaja el capital de que puede disponer. Lo que desde luego se propone es su propio interés, no el de la sociedad en común: pero estos mismos esfuerzos hacia su propia ventaja le inclinan a preferir, sin premeditación suya, el empleo más útil a la sociedad como tal (…).

Todo sistema de preferencia extraordinaria o de restricción, se debe mirar como proscrito, para que de su propio movimiento se establezca el simple y obvio de la libertad labrantil, mercantil y manufacturante.

Todo hombre, con tal que no viole las leyes de la justicia, debe quedar perfectamente libre para abrazar el medio que mejor le parezca para buscar su modo de vivir y sus intereses; y que puedan salir sus producciones a competir con las de cualquier otro individuo de la naturaleza humana.

ADAM SMITH: La riqueza de las naciones (1776).

PARA SABER MAS….

La ley de la oferta y la demanda no es una ley escrita sino que se da naturalmente en el mercado, si nadie interviene para impedir su funcionamiento. Los siguientes casos demuestran teóricamente su funcionamiento:.

Caso 1: la oferta es mayor que la demanda (es decir, la cantidad que se vende de un producto es mayor que la cantidad de compradores). En este caso, el productor deberá bajar los precios a fin de que más gente le compre (es decir, para aumentar la demanda). Pero como algunos productores no podrán competir (por falta de compradores y porque sus ganancias serán menores), dejarán de producir el producto.

Caso 2: la oferta es menor que la demanda (es decir, la cantidad que se vende de un producto es menor que la cantidad de compradores que lo desean). En este caso, los compradores compiten por conseguir el producto, por lo que están dispuestos a pagar más. Por lo tanto, el precio de un bien escaso sube. Si el precio sube, quien lo produce gana más, y habrá más personas interesadas en producir ese producto. Y como el precio será alto, menos personas podrán pagarlo. Es decir, se podrá volver al caso 1.

De esta manera, la oferta y la demanda regulan el precio y la producción de determinados bienes, hasta llegar un equilibrio entre ambas fuerzas, sin necesidad de la intervención del Estado. La función de éste sería sólo garantizar la libertad de los productores y de los compradores. Esta «no intervención» del Estado podría resumirse en la fórmula francesa » Laissez-faire, laissez-passer» («dejar hacer, dejar pasar»). Así, la economía se regularía sola.

Fuentes:
Espacios y Sociedades del Mundo Política, Economia yu Ambiente de C.V. Bertone de Daguerre y S.M. Sassone
Historia del Mundo Contemporáneo Cronos A. Fernández
Las Ideologías en el Siglo XXI Ignacio Massun
Enciclopedia Wikipedia

Ver: Surgimiento del Primer Capitalismo en la Edad Media

Ver: Historia de las Ciudad Industrial

Ideas del Liberalismo Politico Pensamiento de Locke y Hobbes

Ideas del Liberalismo Político
Pensamiento de Locke y Hobbes

El liberalismo político nace en las luchas contra las monarquías absolutistas y el símbolo de su instauración es la revolución francesa de 1789,aunque en Inglaterra se había producido con anterioridad un proceso que determinó la formación de instituciones liberales y en Estados Unidos, la independencia Americana marca el inicio de este sistema en el nuevo Continente.

El liberalismo político reivindica para el individuo su derecho a la libertad y a la igualdad en contraposición con los principios de la monarquía que establecían privilegios transmitidos por herencia de una cíase limitada que era la nobleza. De esta manera, la aparición del liberalismo significa una revolución, un cambio radical, al abolir los privilegios de la nobleza y el derecho de la monarquía a transmitir el poder por herencia.

El advenimiento del liberalismo político introduce en el gobierno la división de poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), el sufragio universal, aunque en los primeros tiempos posteriores a la Revolución Francesa se aplicó el sufragio censitario o limitado (ver sufragio), la libertad de elegir y ser elegido en función de gobierno; la libertad de expresarse y de obrar como se quiera con el único limite impuesto por la libertad de los otros.

El liberalismo también introduce el principio de la seguridad personal a través del Hábeas Corpus que protege al individuo de las detenciones arbitrarias. Todas las libertades actuales son impuestas por este sistema: inviolabilidad del domicilio, de la correspondencia, libertad de circulación, etc.

¿Qué es la libertad? : La base del liberalismo es la conquista de la libertad del individuo. Y esa libertad fue definida a partir de la ausencia de coacción. En este despertar de la humanidad de su largo sometimiento a un pensamiento y a una moral única e impuesta coactivamente, los filósofos liberales vieron, ante todo, la libertad en su aspecto «defensivo» frente al poder del Estado , pero pronto advirtieron que esa libertad no puede ser pasiva, sino que daba lugar a una actuación, surge así la segunda forma de la libertad como posibilidad de participación en la vida política, en la investigación científica, en la actividad económica.

EL LIBERALISMO POLÍTICO:
Liberalismo clásico Aunque haya dado lugar a reacciones muy contrapuestas, el liberalismo, como doctrina política moderna, se ha centrado sistemáticamente en una única, por más que compleja, idea: la defensa de la libertad en general y de las libertades del individuo contra los abusos del poder, basada en una concepción de los individuos como actores racionales y autónomos, cada uno de igual valor y por tanto merecedor de igual consideración.

hobbesLos orígenes de esta perspectiva suelen remontarse a las obras de los filósofos ingleses Thomas Hobbes y John Locke. Conmocionados por la agitación social y el sufrimiento humano causado por décadas de conflicto religioso en la primera mitad del siglo XVII, primero Hobbes y luego Locke empezaron a reflexionar sobre los fundamentos y la justificación del gobierno.

Ambos coincidían en que el poder del soberano sólo se justificaba por el consentimiento de los gobernados, y Locke sostuvo que le competía al Estado salvaguardar los derechos naturales y la propiedad de sus ciudadanos.

En Dos tratados sobre el gobierno civil (1690), Locke proporcionó buena parte de la inspiración teórica para las dos grandes revueltas transformadoras del siglo siguiente, las revoluciones francesa y americana; y fue en gran medida en el curso de estos acontecimientos cuando el individuo se liberó de las garras de la tradición antigua y la autoridad.

Entonces decimoe que el liberalismo es una filosofía política orientada hacia la salvaguardia de la libertad del individuo, justificación última de la sociedad política. Esta libertad individual no puede depender de la decisión exclusiva del rey, que tendría la facultad de revocarla; el titular último del poder es el pueblo.

El poder popular, o la soberanía nacional, que es la expresión utilizada, implica la limitación de las facultades de los reyes, mediante constituciones, en las cuales se consignan las garantías de los ciudadanos y la división de los poderes, que nunca deben estar concentrados.

En 1830 Thiers, en un articulo famoso, formula el principio de que el rey reina, pero no gobierna. El derecho a legislar corresponde únicamente a los parlamentos y los ciudadanos no están obligados a cumplir más que lo que las leyes disponen, conforme a la interpretación que de ellas hacen jueces independientes.

Como doctrina, el liberalismo nació en Inglaterra, en la revolución de 1688, y no dejó de evolucionar y enriquecerse en contenido teórico hasta el Acta de Reforma de 1867, que amplió decisivamente la base electoral. La ilustración es todo un símbolo, porque no se deciden ya las grandes cuestiones políticas en los salones de los palacios o en las cámaras reales sino que se debaten en los parlamentos. Y quienes se sientan en ellos deben su poder a una decisión libre de los votantes. Por otra parte los debates parlamentarios exigen a los oradores que previamente estudien las cuestiones, reúnan datos estadísticos, lean la correspondencia que les remiten los ciudadanos. Con toda justicia puede afirmarse que en el Parlamento de Londres nació la democracia contemporánea.

Los ciudadanos no constituyen un conjunto homogéneo sino que se agrupan en partidos, cuyos líderes pueden acceder, tras el resultado de las elecciones, a los parlamentos.  Los pueblos continentales poseían escasa experiencia del funcionamiento de los partidos, para los que en principio sólo encontraban un antecedente en el funcionamiento de los clubs de la Revolución Francesa, pero pronto se forjaron estos grupos de orientaciones divergentes —reaccionarios, moderados, independientes, revolucionarios— que convierten la vida política en un juego de tensiones, propaganda y sucesión de programas y gestiones de gobierno. Con el mismo propósito de impedir concentraciones de poder postula el liberalismo las autonomías provinciales y municipales, en merma de la jurisdicción de los poderes centrales

Finalmente la libertad del individuo está garantizada, frente a cualquier abuso, por una serie de derechos que regulan todos los códigos; integridad personal y familiar, libertad religiosa y de industria, protección de la propiedad. Y un derecho imprescindible de tipo social, libertad de prensa, proclama de todas las revoluciones, porque sólo mediante la concurrencia de una prensa libre se pueden expresar los partidos y decidir en elecciones los ciudadanos entre las varias opciones que se les ofrece.

Un texto de Benjamín Constant, de su obra De la libertad de los antiguos comparada a la de los modernos, ofrece uno de los resúmenes más claros de lo que es el liberalismo político: “La libertad es el derecho que cada uno tiene a estar sometido sólo a las leyes, de no ser detenido, encarcelado ni condenado a muerte o molestado, en cualquier forma que sea, por el capricho de uno o más individuos. Es el derecho que todos tienen a expresar su opinión, a seguir sus inclinaciones, a trasladarse de un lugar a otro, a asociarse. Es, finalmente, el derecho a influir sobre la marcha del Estado, bien sea nombrando todos o parte de los funcionarios, bien aconsejando o preguntando, o mediante las peticiones que la autoridad esté más o menos en la obligación de tomar en consideración”.

Otra manera de restringir el poder estriba en limitar su actuación al campo estricto de la política, postulando su no intervención en las actividades económicas y sociales; es la doctrina del laissez faire, laissez passer. Nos encontramos aquí con una de las insuficiencias del liberalismo, cuya concepción del Estado-gendarme, que sólo interviene en los casos de flagrante delito, centra sus funciones en el mantenimiento de la libertad individual y descuida el ámbito de la justicia social.

El liberalismo aparecerá así como un movimiento inoperante para enfrentarse a las contradicciones y problemas de la Revolución Industrial —otras ideologías más revolucionarias surgen como banderas ante los problemas sociales— y por otra parte, por su negación de la soberanía real y su exigencia de consignar en textos escritos los derechos ciudadanos, es considerado como ideología subversiva por los monarcas de la Restauración.

El liberalismo comporta la destrucción del antiguo orden político, en este sentido es revolucionario; despreocupado de las estructuras sociales se convierte en ideología de una clase, la burguesía, en este sentido es conservador. René Remond ha reflejado esta ambivalencia:

“Una vez y otra, revolucionario y conservador, subversivo y conformista. Los mismos hombres pasarán de la oposición al poder, los mismos partidos del combate contra el régimen a la defensa de las instituciones.»

El temor a la revolución social inclina a los liberales a interpretar en sentido restrictivo la soberanía nacional, con la negación del sufragio universal; sólo poseen derecho de voto los grupos con un determinado nivel de riqueza o de cultura, la burguesía del dinero y del talento. Constitución escrita, monarquía limitada, elecciones y partidos políticos, sufragio censatario, descentralización, igualdad jurídica y desigualdad social son rasgos que perfilan las sociedades políticas del liberalismo europeo.

Ideas del Liberalismo:

Interpreta la naturaleza humana y supone que con mayores cuotas de libertades se alcanzan mayores niveles de prosperidad.

El hombre obtiene mas beneficio haciendo lo que se le plaza, que sometiéndolo para que haga lo que a otros les place.

El ejercicio de la libertad individual es el camino ideal para el bienestar del individuo.

Las relaciones entre los individuos deben ser controladas y regidas por una norma nacional, la Constitución, que garantizara los derechos toda la sociedad.

Cada individuo es responsable de sus actos deberá respetar los derechos de sus semejantes.

Todos los hombres nacen libres e iguales ante la ley.

La tolerancia y la razón son los pilares fundamentales de la ideología liberal.

El individuo buscando su progreso individual, (usando su libertad, talento y conocimiento) ira formando una sociedad mejor.

La religión es una convicción personal y nada tiene que ver con el estado, se puede creer o no en Dios, pero igualmente se es un buen ciudadano.

Se deben liberar todas las fuerza creativas de la sociedad, la cual se ira construyendo de manera positiva, mejorando día a día.

En lo político defienden la separación de los poderes , la soberanía nacional y  el sufragio universal.

Fuentes:
Historia del Mundo Contemporáneo Cronos A. Fernández
Las Ideologías en el Siglo XXI Ignacio Massun
Enciclopedia Wikipedia.

El liberalismo economico Adams Smith

El liberalismo Económico:Adams Smith

El inicio del liberalismo económico está en su lucha contra el sistema económico político absolutista. Con su habitual agudeza Voltaire reivindica la virtud del empresario contra la nobleza ociosa en estos términos: «el negociante oye hablar tan a menudo con desprecio de su profesión que es lo suficientemente tonto como para enrojecer de ella. No sé, empero, quién es más útil a un Estado, un señor bien empolvado que precisamente a qué hora el rey se levanta, a qué hora se acuesta, y que se da aire de grandeza haciendo el papel de esclavo en la antecámara de un ministro, o un negocio que enriquece a su país, desde su despacho dando órdenes a Surate y al Cairo contribuye a la felicidad del mundo.»

También tuvieron que luchar contra las teorías mercantilistas que defendían regulación de la economía por el Estado. La libertad económica tiene su base en el conocimiento de la realidad que sólo los empresarios y comerciantes tienen.

padre del liberalismoDurante la primera fase de la Revolución Industrial el liberalismo político define un modelo de Estado; una teoría similar trata de definir un modelo de economía. Se considera a Adam Smith (imagen) , con su obra La riqueza de las naciones (1776), como el fundador del liberalismo económico y el iniciador del período de los llamados economistas clásicos.

El propósito de Smith, como el de los fisiócratas y los mercantilistas, era descubrir el procedimiento de enriquecer al Estado, como demuestra su título, pero llega al convencimiento de que es condición previa el enriquecimiento de los individuos, y éste es el meollo de su obra: “Cuando uno trabaja para sí mismo sirve a la sociedad con más eficacia que si trabaja para el interés social”, es su axioma de la armonía entre el interés particular y el general.

Adam Smith es el gran panegirista de la libertad económica; para él es inútil la intervención del Estado, que habían predicado los mercantilistas; el orden se establece por sí mismo, por el juego de la oferta y la demanda. Si un producto es solicitado sube el precio y se favorece su elaboración, con lo que todo vendedor es retribuido según la importancia de los servicios que presta; la actividad concurrente garantiza el orden, la justicia y el progreso de la sociedad.

La llamada doctrina del laissez faire llena una etapa del pensamiento y de la actividad económica. En su base se esconde una glorificación de la libertad: el mercado se regula por libre concurrencia, el trabajador elige libremente su trabajo, la mano de obra se desplaza libremente, el contrato de trabajo es un acuerdo libre entre patronos y obreros.

El papel del Estado se reduce a defender la libertad de una actividad económica autónoma de cualquier regulación política. Los críticos de la escuela clásica distinguieron, como Sismondi, entre la libertad teórica y la real, que suponía igualdad.

Laissez faire («dejar hacer, dejar pasar»)

Una característica del liberalismo económico es la que indica al Estado que debe «dejar hacer, dejar pasar» es decir no intervenir. El mayor abanderado de esta idea es Bentharn: «el gobierno no puede hacer nada mas que lo que podría hacer para aumentar el deseo de comer y de beber.

Su intervención es perfectamente inútil.»” y agrega: «Los impuestos no deben tener otro objeto que su objeto directo: el de producir una renta disminuyendo el gravamen tanto cuanto sea posible. Cuando se quiere hacerlos servir como medios indirectos del estímulo o de restricción para tal o cual especie de industria, el gobierno, como lo hemos visto ya, no consigue mas que desviar el curso natural del comercio y dar la dirección menos ventajosa a los negocios.»

Adams Smith liberalismo politico¿Cómo es que esta libertad económica absoluta puede regular la economía de una Nación? Mediante la ley de la oferta y la demanda que los liberales clásicos consideran una ley natural, como la que regula el ciclo de las estaciones o la ley de la gravedad. Cuando un producto es demandado por la gente en cantidades superiores a las existentes el precio sube.

Al subir algunos compradores se retraen y destinan su dinero a otros productos. Al ver esos precios más altos, los poseedores del capital invierten en producir esa mercadería que ahora se ha vuelto muy rentable y por su competencia hacen que el precio baje.

De esa manera la ley de la oferta y la demanda no sólo regula el precio de las mercaderías sino que reasigna el uso de los capitales y la mano de obra a aquellos que más demandan los consumidores.

Cuando el Estado interviene fijando el precio de un producto, o colocando impuestos diferenciales a determinadas mercadería, destruye ese equilibrio natural y determinados productos sobrarán y otros escasearán. Cada vez que se fijan precios máximos, se produce desabastecimiento.

Las leyes del mercado, basadas en el juego de la oferta y la demanda, son la mano invisible que rige el mundo económico y a la larga equilibran la producción y el consumo de los diversos artículos. Toda barrera artificial, incluso entre las naciones, que dificulte las leyes de mercado, debe ser abolida; se postula el incremento del comercio internacional, principio que casa perfectamente con las necesidades de las potencias industriales.

Para decirlo en términos más modernos, el Estado se debería limitar a mantener el orden y hacer cumplir los contratos que las partes firmen libremente. Todo lo demás debería quedar librado a las leyes de la economía. Cada individuo deberá trabajar y ahorrar  para educar a sus hijos, para enfrentar enfermedades y accidentes, y para mantenerse en la vejez y la invalidez.

Se considera factor imprescindible del desarrollo la acumulación de capital, al que se exalta como rector y benefactor de la sociedad. Adam Smith escribe: “La industriosidad de la sociedad sólo puede aumentar en proporción al aumento de su capital”. De esta forma la doctrina del beneficio ilimitado queda canonizada.

El pensamiento liberal centra su preocupación en la trilogía ganancia, ahorro, capital. El interés individual y el social coinciden siempre, asegura Adam Smith; más lejos llega Malthus cuando condena la asistencia a los desvalidos por ser perjudicial para la sociedad; la felicidad general no sería posible “si el principio motor de la conducta fuera la benevolencia”.

La ideología del liberalismo económico favoreció el proceso de industrialización, la creación de mercados mundiales, la acumulación de capitales, el surgimiento de empresas gigantescas, dimensiones todas que se reflejan en la segunda fase de la Revolución Industrial; pero separó la ética de la economía y se despreocupó de los problemas sociales de la industrialización.

Individualismo Económico: Cada individuo en particular pone todo su cuidado en buscar el medio más oportuno de emplear con mayor ventaja el capital de que puede disponer. Lo que desde luego se propone es su propio interés, no el de la sociedad en común: pero estos mismos esfuerzos hacia su propia ventaja le inclinan a preferir, sin premeditación suya, el empleo más útil a la sociedad como tal (…).

Todo sistema de preferencia extraordinaria o de restricción, se debe mirar como proscrito, para que de su propio movimiento se establezca el simple y obvio de la libertad labrantil, mercantil y manufacturante.

Todo hombre, con tal que no viole las leyes de la justicia, debe quedar perfectamente libre para abrazar el medio que mejor le parezca para buscar su modo de vivir y sus intereses; y que puedan salir sus producciones a competir con las de cualquier otro individuo de la naturaleza humana.

ADAM SMITH: La riqueza de las naciones (1776)

Adam Smith: El gran economista nació en una pequeña ciudad pesquera próxima a Edimburgo. Estudió en las Universidades de Glasgow y Oxford y fue catedrático de Glasgow y tutor, en Francia, del duque de Buccleuch. En 1776 se publicó su obra más importante: La riqueza de las naciones.

De esta obra magna se han destacado tres cosas: la abundancia de sus datos económicos, reunidos a lo largo de muchos años de lecturas; el esfuerzo por interpretar esos datos, presentando la naturaleza del proceso económico en términos de competitividad y mercado; la severa crítica del gobierno y la sociedad, abogando por cambios que permitieran el progreso de las naciones. Su influencia sobre el pensamiento económico posterior ha sido gigantesca.

Ideas Básicas del Liberalismo Económico:

Para los fisiócratas el origen de la riqueza de un estado es la tierra y su explotación, para los mercantilistas el origen de la riqueza en la exportación (venta) de su producción y la acumulación de capital y para los liberales el origen de la riqueza es el trabajo.

Afirma que el hombre busca el reconocimiento social, y que además es un ser ambicioso y egoísta, que desea crecer y progresar para lograr un bienestar. Pero no puede lograrlo individualmente por lo que se relaciona socialmente tratando de obtener mercancías que algunos de sus semejantes ya poseen. Para ello agudiza su ingenio y usa su talento y conocimiento para producir otras mercancías que a otros les puede interesar y así poder intercambiarlas o venderlas. Nace de esta manera el mercado comercial.

Para producir esas mercancías debe trabajar, por lo tanto el origen del progreso económico es el trabajo.

Debe fabricar gran cantidad de esos productos para obtener mayores ganancias y de esta manera deber organizar el trabajo, lo que obliga a la eficiencia y productividad.

El salario es lo que paga a un obrero por su trabajo y la ganancia es lo que obtiene de la venta de los productos fabricados.

La cantidad de trabajo que se emplea para producir un producto es el precio natural o el precio mismo. La ley de oferta y demanda determina el precio efectivo de ese producto. El mercado se auto-regula de  forma transparente , es «como una mano invisible» que va acomodando los precios de las mercancías en venta.

La acumulación de esa ganancia es el motor del capitalismo que lleva al progreso de la sociedad. Buscando el propio bienestar va construyendo una sociedad mejor.

Para que el sistema funcione es fundamental  que la sociedad esté ordenada y en armonía y el Estado debe garantizar ese orden mediante una Constitución.

El Estado no debe intervenir en la economía, «dejar hacer, dejar pasar», producir y exportar sin barreras y regulaciones.

ALGO MAS SOBRE ADAM SMITH
HISTORIA DE LA ECONOMÍA

Que el hombre más famoso de la historia de la ciencia económica. Nació en 1723 en una pequeña ciudad llamada Kirkcaldy, puerto ubicado frente a Edimburgo, la capital de Escocia. Su padre era un agente de aduanas. Asistió a la Universidad de Glasgow y luego a Oxford, para retornar a la primera, esta vez como profesor. Aquí publicó, en 1759, un libro titulado «Teoría de los sentimientos morales», en el que ya se vislumbra su inclinación por la economía.

En 1763 aceptó la interesante oferta -tanto desde el punto de vista profesional como de sus ingresos- de dirigir los estudios del joven duque de Buccleuch. Además de ser su tutor, debía acompañarlo en sus viajes por Europa, lo que le permitió visitar en Ginebra a Voltaire y en París a diversas personalidades, entre otros a Quesnay y Turgot. Su gran tratado «Investigación sobre la ‘naturaleza y causas de la riqueza de las naciones» se publicó en 1776. Su primera edición se vendió en seguida, pero sus puntos de vista se fueron imponiendo lentamente. Pasaron ocho años antes de que fuera citado en el Parlamento.

El primero que lo hizo (Charles James Fox) luego reconoció no haberlo leído nunca. El libro cubre muy diversos campos, pero quizá su contribución más importante haya sido la destructiva crítica que hizo al mercantilismo, que representaba la intervención del gobierno en todos los campos de la economía. La lucha final en Gran Bretaña por liberar el comercio de sus trabas comenzó en 1820, cuando los comerciantes de Londres presentaron al Parlamento un memorial en el que citaban con frecuencia a Adam Smith. Era famoso por sus distracciones. Un día salió al jardín en su bata de dormir, pero sumido en sus pensamientos caminó varios kilómetros antes de darse cuenta de lo inapropiado de su vestimenta.

Al final de su vida tuvo la satisfacción de recoger honores y respeto. Fue elegido rector de su vieja Universidad de Glasgow y luego inspector de aduanas de Edimburgo. Vio su libro «Riqueza de las naciones» traducido al dinamarqués, francés, alemán, italiano y español. Murió soltero en Edimburgo en 1790.

Antecedentes y Origen del Liberalismo Politico

Origen del Liberalismo Político
Principios y Antecedentes

CONTEXTO HISTÓRICO DEL ORIGEN DEL LIBERALISMO: En las últimas décadas del siglo XIX la economía capitalista basada en la industria se había consolidado considerablemente. El sistema industrial mostraba toda su capacidad de producir riqueza como ningún otro sistema lo había hecho.

Se estaban formando gigantescas empresas industriales, cuya producción no sólo alcanzaba para abastecer la demanda local, sino que sobraba para ser vendida en otros países.

Al mismo tiempo, los sectores sociales que se habían opuesto al pleno desarrollo de la industria en Europa –terratenientes y pequeños artesanos– habían perdido influencia política.

Gracias al crecimiento de la economía industrial se había constituido una importante clase obrera, que tendía a agruparse en sindicatos y partidos para expresar sus demandas frente a una economía que no tenía en cuenta sus derechos y necesidades.

Los países más industrializados eran las potencias europeas y los Estados Unidos de América, que comenzaban paulatinamente a desarrollar todo su potencial productivo.

Los países europeos llevaban a cabo políticas de expansión colonizadora, ocupando territorios en diversos puntos de África, Asia y Oceanía, de los cuales extraían los recursos necesarios para aumentar su producción.

El sistema económico mundial estaba organizado de acuerdo con las necesidades de los países más poderosos, sobre la toase de la llamada «división internacional del trabajo»: cada país producía (y exportaba) aquello que podía hacer de la manera más eficiente, en tanto que importaba otro tipo de bienes.

Por ejemplo, los países de América latina intercambiaban sus productos minerales y agrícolas con los países industriales, recibiendo de ellos bienes manufacturados.

Si bien el sistema capitalista industrial había sufrido situaciones de crisis sociales y financieras, había demostrado capacidad de recuperarse. El dominio de los industriales sobre la economía fortaleció sus convicciones sobre las ventajas del liberalismo.

Origen del Liberalismo
Pintura que muestra a la alta burguesía alemana en el restaurante del Jardín Zoológico de Berlín. Gracias al crecimiento de la economía se desarrolló una burguesía adinerada que confiaba ciegamente en la capacidad del capitalismo para restablecerse de las crisis.

EL LIBERALISMO: El conjunto de las transformaciones ideológicas y políticas que se habían desarrollado en Europa y América entre finales del siglo XVII y el fin del Imperio napoleónico (1815) conformaron una corriente ideológica y una doctrina política que conocemos como liberalismo.

Aunque la palabra «liberal» (amigo de la libertad), parece ser que fue acuñada en España, en las Cortes de Cádiz (1812), en sentido amplio el término «liberal» sirve desde el siglo XIX para denominar un conjunto de ideas que fueron la base y el sustento de los sistemas políticos creados por las revoluciones liberal-burguesas.

Además de su contenido político o económico, las ideas liberales se plasmaron también en un modo de entender la sociedad y en una actitud hacia las personas y las relaciones sociales.
Así, en nombre de la razón y del derecho de todo hombre a vivir libre, los liberales concibieron el universo como una inmensa mecánica cuyos engranajes obedecían a leyes naturales.

Por ejemplo, cuando Newton descubre las leyes elementales de la física, o Galileo afirma que la tierra gira en torno del sol, no ponen en tela de juicio ningún dogma de la Iglesia, sino algo mucho más radical: la presencia de Dios en cada acontecimiento.

Cuando los científicos a partir del Renacimiento van descubriendo las leyes de la naturaleza por medio de la ciencia, no niegan la existencia de Dios, al contrario atribuyen al creado haber dictado esas mismas leyes que ellos simplemente descubren, pero este cambio produce una alteración profunda en la tarea de la búsqueda de la verdad.

Hasta entonces, era Dios el que hacía salir el sol todas las mañanas por el este, y nada obstaba a que un día, a su Divino arbitrio, lo hiciera salir por el oeste.

Al descubrir leyes inmutables de la naturaleza, el «rol» del Creador quedaba limitado al momento de la creación, con lo que, estaban afirmando (por cierto de manera muy poco explícita) que el camino hacia la verdad lo brindaban la ciencia y no la teología.

Consideraban que la sociedad estaba compuesta por individuos y no por órdenes clases, o estamentos, y erigieron en doctrina la defensa de la libertad individual.

La libertad, que ellos definían como la ausencia de sometimiento a otros, era un bien en sí mismo en todos los campos: civil, religioso, político y económico.

La nueva ideología defendía la libertad de comprar, vender, contratar o establecerse, sin otros límites que el propio deseo y el respeto a la libertad de los otros.

La libertad no podía ser limitada por ningún tipo de autoridad, fuera política o espiritual. Defendían la libertad de pensamiento y denunciaban todo intento de limitar la libertad de conciencia y de creencias. Reclamaban el derecho a la libre reunión, a la asociación, a la expresión de las ideas, a la manifestación y a la libertad de prensa.

Asimismo, consideraban que la religión debía ser una convicción personal y no un asunto de la vida pública. Se podía creer o no en Dios y ser igualmente un buen ciudadano. Disociaban, por tanto, lo temporal de lo espiritual y defendían un Estado laico, no confesional.

Haciendo un poco de historia se observa que en Francia,  existía lo que luego se denominó el «antiguo régimen». Un rey absoluto, y una serie de nobles cortesanos que gozaban de toda clase de prerrogativas.

El lujo del palacio de Versalles se lograba a costa de impuestos que sometían a la miseria a la mayoría de la población. El alto clero (obispos y cardenales) y la nobleza eran una pequeña minoría, pero monopolizaban el poder económico y político del reino.

Por eso, el liberalismo en Francia se destaca por su carácter político. Buscan llegar a una forma de gobierno democrática y consagrar los derechos individuales.

Por lo tanto, los liberales rechazaban todo poder absoluto y desconfiaban de los poderes constituidos.

Eran partidarios de un régimen parlamentario con garantía de derechos y separación de poderes. Cada uno de los tres poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) equilibraba a los otros dos.

El poder no podía manifestarse bajo la forma de decisiones arbitrarias que provinieran de una autoridad que se reclamaba de derecho divino. Los liberales no eran hostiles a la monarquía, siempre que fuera constitucional y que los monarcas reinaran, pero no gobernaran.

Toda decisión debía emanar de una Asamblea elegida por sufragio, que representaba la voluntad general de la nación y para la que defendían una gran cantidad de prerrogativas.

La voluntad de la nación debía expresarse mediante la elaboración de leyes y debía ser la ley la que rigiera la vida pública. La Constitución era la gran ley, el marco que regulaba las relaciones entre los ciudadanos de un Estado y garantizaba sus derechos.

Pero además, para el liberalismo, las leyes debían garantizar el ejercicio individual de las libertades individuales frente al poder del Estado y se definía la libertad política como el conjunto de garantías del ciudadano ante los poderes públicos.

Los liberales deseaban un Estado que respetara las libertades y que hiciera aplicar una ley igual para todos.  

En Inglaterra la aristocracia inglesa venía arrancando concesiones a los reyes desde Edad Media.

La célebre Carta Magna de 1215 limitaba seriamente el poder real a favor del Parlamento. En 1679 el rey se había visto forzado a firmar el «bill de habeas corpus», y diez años después debieron firmar la «declaración de derechos» que reducía aún mas el poder real y reconocía algunos derechos de los ciudadanos.

En el siglo XVIII el parlamento tenía cada vez más poder y surgieron dos partidos políticos que disputaban las bancas del parlamento mediante el voto de los ciudadanos.

Inglaterra era vista en toda Europa como un modelo de libertad y tolerancia, a pesar de que había tenido persecuciones religiosas y otras atrocidades. Ya en el siglo XVIII la preocupación de los ingleses no era el poder real, sino la riqueza, los inventos Y el comercio monopólico con sus colonias que condujo a la revolución industrial.

Fuente Consultada: Economía Las Ideas y los Grandes Procesos Económicos Rofman-Aronskind-Kulfas-Wainer.

Influencia Nuevas Tecnologías de Comunicación en la Globalizacion

Influencia de las Nuevas Tecnologías de Comunicación en la Globalización

LA GLOBALIZACIÓN: La economía actual es cada vez más, una economía global, en la que el capital, la producción, la gestión, los mercados, la fuerza de trabajo, la información y la tecnología se organizan en flujos que atraviesan las fronteras nacionales.

No se trata de simplemente de que la economía tenga una dimensión mundial (lo cual comenzó a partir de 1492) sino que el sistema económico funciona cotidianamente como una unidad en el ámbito mundial.

La primera fase de la revolución Industrial estuvo estrechamente identificada con ascenso de Inglaterra; la segunda con el avance de Estados Unidos y Alemania. La tercera fase el asenso de Japón, que durante las décadas del ´70 y ’80 supo sacar el mayor provecho de las posibilidades productivas de las tecnologías de la información, aunque esto no signifique que el liderazgo lo sigan teniendo estados Unidos y los países de Europa Occidental.

El actual proceso de globalización reconoce sus orígenes en los inicios en la etapa que se denomina como “transición” del sistema feudal al sistema capitalista, cuando Europa comenzó sus procesos de conquista y colonización.

Sin embargo, hay que distinguir diferencias importantes. En los procesos que se dieron a partir de los siglos XV y XVI las distinciones entre el centro y la periferia eran mayores. La civilización europea y cristiana pretendió, en ese entonces, imponer a los pueblos y naciones no europeas sus valores y sistemas de vida y, por primera vez, apareció un esbozo de la economía-mundo capitalista.

Pero aquella era una economía-mundo incompleta. Si bien los europeos controlaban el comercio internacional desde el siglo XVI, la mayor parte de la producción aún se les escapaba.

Recién en el siglo XVIII, luego de la Revolución Industrial, en el contexto del poder imperial inglés, se comenzó a establecer una verdadera relación entre el centro (los países más avanzados tecnológica e industrialmente de la época) y la periferia (constituida por el mundo atrasado). Se trató sólo del inicio, el gran cambio llegó con la segunda revolución Industrial en el siglo XIX, con el gran desarrollo industrial, y la gran evolución de los transportes y las comunicaciones.

Hoy, la llamada revolución científico-tecnológica, que resume los efectos de la revolución científica, con el desarrollo de la biogenética, los descubrimientos en el campo energético, los procesos de automación producidos por la robótica, y la aplicación de la tecnología electrónica a las comunicaciones, posibilita la expansión del “capitalismo de mercado” como único futuro posible.

El capitalismo del siglo XXI presenta, como una de sus características más destacadas, la velocidad en el movimiento de los capitales. Las inversiones ingresan y se retiran de los mercados con la rapidez permitida por la comunicación electrónica, y los ejecutivos que toman esas decisiones disponen de un menú de datos precisos, respecto a las ventajas o peligros que ofrecen (para los inversionistas) los mercados nacionales o regionales.

De este modo, las instituciones y sociedades privadas ejercen, como nunca antes, un gran poder en la conducción de los asuntos mundiales, debilitando la capacidad de decisión que los estados nacionales tienen en los asuntos que competen a sus problemas sociales y económicos. A este original y nuevo proceso se lo conoce con el nombre de transnacionalización de los asuntos mundiales o desterritorialización de los mercados.

Las empresas transnacionales procuran evadir los controles políticos de sus respectivos países de origen y, buscan configurar los espacios nacionales en función de sus propios intereses, adecuándolos a sus metas de beneficio y eficacia, no considerando, por lo tanto, el carácter ni las necesidades de las sociedades en las cuales repercute su acción.

El proceso de globalización de la economía requiere cada vez más de la liberalización del comercio, es decir, de la flexibilización, o más sencillamente derogación, de las normas que lo dificultan. Para ello, los organismos internacionales, como es el caso del Banco Mundial, presionan a los gobiernos para que modifiquen sus leyes.

Al quedar debilitado el poder de los estados nacionales por la acción de las empresas transnacionales y la globalización de la economía, aquellos dejan de ejercer su función reguladora de la dinámica social para convertirse en el centro de operaciones desde el cual las corporaciones llevan adelante sus estrategias.

Estos procesos producen cambios en la distribución de la población en el espacio, en la estructura urbana, y en la distribución de la riqueza, acentuando, en la población, diferencias antes atenuadas por la acción protectora del Estado.

Estas transformaciones, aceleradas por la globalización, llevan al Estado y las empresas privadas, con la supuesta pretensión de ser más eficientes, a realizar recortes laborales que lo único que logran es aumentar cada vez más los niveles de desempleo.

Sin embargo, no es sólo el fantasma de la desocupación el que amenaza a los trabajadores, sino, también, la precarización del trabajo. El trabajo por tiempo prolongado, sostenido en contratos que garantizaban la seguridad laboral, está en vías de extinción.

Ha sido reemplazado por otras formas de empleo, contratos de trabajo por períodos breves, trabajos provisionales y trabajos de jornada parcial. En estos nuevos empleos, es común la ausencia de pautas claras de horario y días de descanso.

En el campo cultural, la globalización ha producido una sociedad regulada ya no por la política y la disciplina, sino por la comunicación, el consumo y en definitiva por el mercado. Esto ha desembocado en un nuevo individualismo, caracterizado por el impulso de la autonomía individual , hecho que es fomentado e incitado por el mismo sistema.

Occidente buscó siempre universalizar su cultura creyendo que, al hacerlo incorporaba a los países “ocidentalizados” a un civilización superior. Inglaterra en su momento tuvo éxito en esa empresa. Y estados Unidos la heredó y hoy la propugna con la misma convicción. El concepto que surgió, como consecuencia del poder “universalizador” de los mas media, fue el de globalización.

Luego del atentado del 11 de septiembre, la potencia del Norte, la superpotencia que garantizaba e impulsaba la globalización del occidente actual, se sintió poderosamente herida. No imaginamos todavía hasta qué punto. Y los países que resisten a la globalización norteamericana afirman su diferencia. Que un país afirme su derecho a ser diferente a la universalización que propone un Imperio es un signo de debilidad para ese Imperio.

Se debiera suponer que la gran potencia bélica se basta para imponer su cultura como la cultura de todos, como la “cultura universal”. No puede haber “diferencias” cuando se plantea un “orden global” y más aún si ese “orden global” responde a una estrategia de “guerra total”.

Cuando Inglaterra universalizaba su cultura, cuando entraba en la India o en China, lo hacía para expandirse y para ganar mercados. Hoy, Estados Unidos se globaliza porque necesita librar una “guerra global”. No porque su enemigo sea el planeta entero, sino porque ahora (con el nuevo tipo de terrorismo) su enemigo puede estar en cualquier parte del planeta. El terror del terrorismo es su no-lugar.

El terrorismo no tiene territorialidad. Así, de esta manera el terrorismo elude la globalización. Y el Islam, que es adonde apuntan los misiles del Imperio, afirma su derecho a la diferencia, que es su derecho a la identidad. La próxima guerra será total, será una “guerra civil mundial”. No es mucho lo que podemos. O sí, esperar esa inspiración sagrada que sin dudas posee el hombre. La misma que hace que un amigo vaya hasta el mismísimo fin del mundo si su amigo está mal y lo necesita. La misma que hace que el amor exista. El amor en todas sus formas. Porque justamente es eso lo que quieren, matar el amor.