Monte McKinley

El Monte McKinley o Denali en Alaska Ubicación e Historia

El Monte McKinley o Denali en Alaska

Alaska es una vasta región montañosa que posee, en el macizo del monte McKinley, el pico más elevado de toda la América del Norte. En el Parque Nacional del Monte McKinley (llamado actualmente Denali)  viven, entre otros animales, el oso gris, el poderoso oso pardo de Alaska y el alce. Anchorage, al sur de ese Parque Nacional, es la mayor ciudad de Alaska. La segunda es Fairbanks, cuyos alrededores proporcionan la mitad de la producción de oro de ese inmenso territorio.

El sector occidental de la América del Norte está salpicado de cordilleras orientadas de norte a sur y que convergen, en Alaska, en un poderoso macizo que se disgrega, en dirección oeste, en el océano, en el que se prolonga en las islas Aleutianas. Es un país de montañas jóvenes, caracterizado por volcanes y frecuentes terremotos. Algunas de las cumbres, especialmente las situadas al sur de Alaska, alcanzan una altura impresionante.

El monte Wrangel, por ejemplo, se eleva a 5.338 m, y el monte McKinley, con sus 6.141 m, es la cima más alta de toda la América del Norte. Situado en el centro del Parque Nacional del Monte McKinley que, después del de Yellowstone, es la mayor reserva de América, ese gigante constituye una atracción para numerosos turistas.

Monte McKinley

El punto más alto de América del Norte es el monte McKinley, que alcanza los 6.194 m de altitud. Los indígenas lo llaman Denali ‘el alto’. El Parque nacional Denali, en Alaska central, ocupa 19.088 km2 de superficie.

Antaño sólo podía llegarse a esta región en tren o en avión; pero en estos últimos arios han construido allí una excelente autopista que se une a la famosa Alaska Highway. Esto, evidentemente, ha contribuido a acelerar la marea de los turistas hacia ese país montañoso. Allí, en efecto, es posible observar las flores, las plantas y a menudo también los animales en su medio ambiente como rara vez es posible hacerlo en otras partes, ya sea en Estados Unidos, ya en cualquier otra parte de América.

En los parajes del monte McKinley vive el grizzly u oso gris. La estatura de este poderoso animal es parecida a la del oso pardo; pero es más grande y más pesado. Su pelaje es también más largo y denso. Debido a que los osos grises se hacen cada vez más raros —se cree que habrá únicamente de 500 a 1.000 entre Alaska y Estados Unidos—, los amigos de los animales y los naturalistas conceden mucha importancia a regiones como la del Parque Nacional del Monte McKinley, en donde todavía se les puede observar.

El Denali, anteriormente denominado monte McKinley, es la montaña más alta de Estados Unidos y América del Norte, con 6168 msnm.

El oso gris es uno de los animales más antiguos de la América del Norte. Debe de haber sido contemporáneo, hace un millón de años, de los mastodontes y de los grandes felinos de la era prehistórica. El joven oso gris es un animal más bien contemporizador e incluso, una vez adulto, no ataca al hombre más que cuando se siente acorralado. Pero herido es tan peligroso como resistente. Ha llegado a darse el caso de que sobreviva a heridas que parecían mortales. El oso gris es también buen nadador y atraviesa fácilmente anchos ríos.

oso gris en parque de alaska

Aunque el oso gris sea un animal poderoso, más grande, más pesado y más fuerte es su congénere, el oso pardo de Alaska; es el mayor de los carniceros terrestres. Erguido sobre sus patas traseras llega a medir los 2,70 m de altura.

Pero también este animal huye generalmente ante el hombre, al que únicamente ataca si se halla en un callejón sin salida. Su vista es bastante débil, pero su oído y su olfato son verdaderamente agudos.

En el Parque Nacional del Monte McKinley viven no solamente osos, sino también alces, los mayores representantes de la familia de los cérvidos, que se hallan allí como en su casa. Los alces habitan preferentemente las partes menos elevadas de la reserva, en donde se nutren de renuevos y hojas de sauces y de abedules.

A pesar de su estatura voluminosa y de su peso, que puede llegar a los 500 kg (sus astas pesan 20 kg), el alce se abre camino fácilmente por los pantanos y a través de los ríos. Se desplaza como si se dejara resbalar. Es, sin embargo, un animal poco astuto. Hace cien años le dieron caza despiadadamente, de modo que la especie estuvo a punto de extinguirse.

Actualmente está protegido por la ley. En Alaska su número aumenta de nuevo. Los principales enemigos con los que el alce ha de contar son el lobo, el oso y el glotón. Este último se cuenta entre los más voraces carniceros de Alaska; se desplaza rápidamente y con facilidad por el suelo, pero trepa con igual facilidad a los árboles, desde lo alto de cuyas ramas se deja caer sobre los lomos del alce, al que corta las arterias de una dentellada. Entonces espera pacientemente a que su víctima acabe de morir para devorarla.

Al sur del Parque Nacional del Monte McKinley y unida a él por un ferrocarril se halla Anchorage, una de estas ciudades que en Alaska crecen como las setas. Esta ciudad se formó al extremo de una bahía, la Cook Inlet, denominada así en memoria del capitán James Cook, que en 1778 trató de descubrir en este lugar el paso del Noroeste.

Anchorage es la ciudad más importante de Alaska, y en muchos aspectos recuerda las ciudades del oeste de Estados Unidos, con sus calles tiradas a cordel, en donde reina una gran afluencia y que están bordeadas de casas de madera entre las que se alzan algunos inmuebles de varios pisos. Anchorage cuenta con 50.000 habitantes. Al noroeste, no lejos de este centro urbano, se halla la mayor base militar de Alaska.

Ya dijimos que los terremotos asuelan a menudo esta región. En 1964, Anchorage y algunas otras localidades resultaron seriamente dañadas por las sacudidas sísmicas. La 44 Avenida, principalmente, centro de las atracciones de la ciudad, fue duramente castigada.

Los daños materiales se evaluaron en ¡285.000.000 de dólares !Pero el número de víctimas que hubo que deplorar fue afortunadamente escaso. Como el tiempo era excelente en la época del seísmo (que se produjo en el mes de marzo), los trabajos de reparación pudieron emprenderse prontamente. Sin embargo, duraron varios meses.

Al norte del Parque del Monte McKinley se halla Fairbanks, terminal del Alaska Highway que viene de Canadá. Allí viven también, al lado de una mayoría de blancos, esquimales e indios. Entre las numerosas casas de madera de los adelantados empiezan a construirse también desde hace aigunos anos grandes edificios modernos.

Fairbanks debe su existencia al oro que allí se descubrió en 1902. Los alrededores de la ciudad producen todavía en la actualidad la mitad, aproximadamente, de la producción total de oro de Alaska. El ejército está representado también en estos confines septentrionales.

En efecto, la Ladd Air Forcé está instalada en las inmediatas proximidades de la ciudad. Fairbanks posee además una universidad; fue creada en 1922 y cuenta con algunos cientos de estudiantes. Es también la universidad más septentrional del mundo.

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