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Historia de la Conquista del Aire Breve Descripción de su Evolución

HISTORIA DE LA CONQUISTA DEL AIRE

Durante mucho tiempo el hombre estuvo «atado» a la superficie terrestre. Apenas tenía algún conocimiento de lo que había unos pocos centímetros bajo el suelo o unas pocas brazas bajo las olas, y nunca se había remontado por el aire.

Sabemos que en épocas remotas miraba las aves y deseaba haber tenido la posibilidad de seguirlas. Un salmo de David dice: «¡Oh, si tuviera alas como la paloma!» Los griegos tenían también una leyenda referente a Dédalo e ícaro, padre e hijo, quienes se fabricaron alas y volaron sobre el Mediterráneo. Dédalo llegó a salvo, pero Ícaro voló muy cerca del Sol y como las plumas de las alas estaban unidas con cera, ésta se derritió e ícaro cayó.

Dédalo cae al mar al derretirse sus alas de cera

No es posible recordar aquí más que a unos pocos de esos hombres temerarios que surcaron por primera vez el espacio. Hacia fines del siglo xv, Leonardo de Vinci, el gran pintor, arquitecto y científico, planeó una máquina para volar, pero no había entonces los medios para fabricarla.

maquina voladora de Leonardo Da Vinci

Desde esta época no hubo sino teorizadores extravagantes hasta que el cerrajero Besnier efectuó, en 1678, la primera experiencia de vuelo humano con ciertas alas que se construyó al efecto. Sólo en 1783 dos hermanos franceses, Joseph y Jacques Montgolfier, fabricaron un globo grande, lo llenaron de aire caliente para darle la posibilidad de elevarse y realizaron en él el primer vuelo. No había instrumento alguno que permitiera dirigir el globo, de manera que una vez en el aire éste quedaba a merced de los vientos. En el mismo año, el profesor Charles inventó el globo de hidrógeno.

globo aerostatico de los hermanos Montgolfier

Fue más de un siglo después, en 1906, cuando el inventor alemán, Conde de Zeppelin, logró hacer una enorme nave aérea en forma de cigarro, la que inflada con hidrógeno era más liviana que el aire y podía ser dirigida.

dirigible zepellin

Desde 1842 se sucedieron durante unos 60 años ensayos de planeadores, entre los cuales los más importantes fueron los del infortunado alemán Otto Lilienthal.

Éste, en numerosos viajes realizados en planeadores con alas de madera, vela y cuerda, resolvió importantes problemas de estabilidad, hasta que en 1896 perdió la vida, a los 48 años, a raíz de un accidente.

Otto Lilienthal

En este siglo, dos hermanos estadounidenses, Wilbur y Orville Wright, comenzaron los experimentos en planeador en Carolina del Norte. Inventaron un medio para dirigir el artefacto y más tarde agregaron un motor de nafta en él. El 17 de diciembre de 1903 realizaron el primer vuelo en aeroplano de motor.

primeras experiencia de los hermanos Wright

Desde entonces, la aviación avanzó a grandes pasos. El 25 de julio de 1909, Louis Bleriot cruzó el Canal de la Mancha, desde Calais a Dover, en un monoplano y dio la primera prueba de que la aeronáutica motorizada tenía un gran porvenir.

Bleirot cruza el canal de la mancha

Durante la Primera Guerra Mundial, lamentablemente, el aeroplano se convirtió en un formidable instrumento para la guerra; pero, por lo menos, esto demostró que la aviación no era una simple fantasía.

Cuando el conflicto terminó, muchos de los pilotos que habían participado en él se convirtieron en pioneros de la aviación civil.

En 1919, Alcock y Brown realizaron el primer cruce aéreo del Atlántico, en 16 horas, y, en 1927, Charles Lindbergh hizo el primer vuelo desde Nueva York a París, en menos de 34 horas.

Charles Lim

Charles Lindbergh

Desde 1920, la conquista del aire se centró casi enteramente en los aviones de motor. Antes de los comienzos de la Segunda Guerra Mundial, se habían ya establecido servicios para pasajeros en poderosos aviones cuatrimotores e hidroplanos en todos los continentes.

En 1939 volaron los primeros aviones de retropropulsión —invención de sir Frank Whittle— y hoy las líneas aéreas de aviones supersónicos realizan vuelos regulares llevando a cientos de pasajeros a través de los océanos y uniendo los continentes en pocas horas.

Un tipo de avión muy utilizado por su facilidad de despegue y descenso en lugares pequeños es el helicóptero, ya usado para tareas de rescate en el mar y para salvar pequeñas distancias como correo aéreo.

Pioneros de la Aviación

Historia de la Aeronáutica Comercial

Argentina: Primeros Aviones de Guerra

Fuente Consultada:
Cielo y Tierra Nuestro Mundo en el Tiempo y el Espacio Globerama Edit. CODEX
Enciclopedia Electrónica ENCARTA Microsoft

La Era Capitalista El Desarrollo De La Ciencia e Inventos En Europa

LA ERA CAPITALISTA EN EUROPA: EVOLUCIÓN TECNOLÓGICA Y DESARROLLO CIENTÍFICO

A partir del siglo XIX se inician un par de transformaciones que renovaran la economía, la sociedad y la política de todo Europa. Estas dos destacadas transformaciones son la Revolución Industrial y la Revoluciones Burguesas ocurridas entre 1820 y 1848.

La primera cambió la forma de producir y de organizar la economía de ese momento, estableciendo un sistema capitalista que se extendió a nivel mundial y la segunda se refiere a los movimientos revolucionarios que luchaban por una sociadad mas justa, con mas libertad y sobre todo participación en la política, que culminaron con las ideas liberales como principio rector de la vida social, de esta manera nacía el liberalismo político y económico.

El siglo XIX estuvo caracterizado por una serie de inventos y descubrimientos en todas las ramas de la ciencia que mejoraron la calidad de vida de la gente. La década de 1830, por ejemplo, estuvo marcada por un extraordinario despegue industrial. En el sector alimenticio se aplicaron por primera vez los descubrimientos del francés Appert sobre las conservas, lo que permitió guardar productos vegetales y cárnicos en envases protegidos del paso del tiempo y la humedad.

Otros inventos se perfeccionaron en la segunda mitad del siglo, como la fotografía, en base al trabajo de Daguerre (1939) y más tarde de Niepce. La máquina de coser, inventada por el francés Thimonnier en 1830, revolucionó la economía doméstica al poner al alcance de las familias la confección de su propia vestimenta.

En materia de comunicaciones el progreso fue muy importante ya que en el lapso que va de 1837 a 1897 se inventaron nada menos que el telégrafo (Morse), el teléfono (Bell y Gray), el fonógrafo (Edison) y la telegrafía sin hilos (Marconi).

La expectativa de vida mejoró con los avances de la medicina En 1846 se empezó a utilizar por primera vez la anestesia empleando éter (Morton) en 1848 se realizó la primera operación de apéndice (Haucock); en 1861 se aplicó la profilaxis en las fiebres pauperales (Semmelweis); en 1867 el tratamiento antiséptico de las heridas (Lister); y en 1893 se descubrió el suero antidiftérico (Behring). Los avances en otras ciencias contribuyeron, asimismo, a la calidad sanitaria, como el descubrimiento de los rayos X (Rontgen), las leyes de la herencia (Mendel) y la síntesis de la urea (Wóler), entre otros.

La Revolución Industrial dio origen a una nueva forma de organizar el trabajo: el trabajo fabril; a un nuevo tipo de trabajador: el obrero industrial; y a una nueva forma de organización económico-social: el capitalismo. El capitalismo surgió luego de una sucesión de grandes y profundos cambios sociales y económicos que se produjeron en el campo y en las ciudades.

El trabajo asalariado se difundió en las ciudades en las que se desarrollaba la industria y también en las zonas rurales en las que la producción agropecuaria se destinaba al mercado. Sin duda el capitalismo significó para el hombre un camino de progreso, pero al mismo tiempo llevó a la formación de una sociedad dividida en clases sociales con intereses contrapuestos.

El conflicto más profundo fue el que se planteó entre la burguesía, propietaria de los medios necesarios para la producción, como las industrias, la tierra, las herramientas, y los obreros, que no disponían de bienes ni de tierras ni de herramientas, y que lo único que podían hacer para subsistir era vender su fuerza de trabajo.

revolucion industrial en europa

Hacia la primera mitad del siglo XIX, el capitalismo se consolidó en Europa occidental y los cambios que había introducido la Revolución Industrial se extendieron por otros países del continente europeo y los Estados Unidos.

La burguesía se consolidó como clase y fue protagonista de importantes revoluciones —1830, 1848— e impuso al mundo sus ideas, valores e instituciones de corte liberal. Pero este mundo burgués fue también un mundo de fuertes conflictos sociales. Junto a la próspera burguesía, en las ciudades industriales el número de obreros organizados crecía cada vez más: reclamaban por mejores condiciones de vida y mejores salarios.

El progreso y la miseria fueron las principales características de esta época.

La industrialización cambió de forma radical el mundo. Las nuevas fuentes de energía condujeron a la mecanización y surgieron nuevas formas de comunicación y transporte. Varios factores provocaron el avance de la industrialización en el siglo XIX. En Europa, la consolidación de grandes imperios, como el británico, conllevó mayores oportunidades comerciales.

La ampliación de los mercados de exportación alentó un aumento de la productividad, como resultado de la cual comenzaron a aparecer grandes fábricas modernizadas. En Gran Bretaña, el ritmo del desarrollo industrial se había acelerado durante el siglo xvm, cuando el imperio alcanzó su extensión máxima.

Explica John M. Roberts en su libro: «Historia Universal Ilustrada«: ¿Qué entendemos por «industrialización»?.

Por lo general, suele interpretarse como producción organizada a gran escala, con mucha gente trabajando junta. Pero el sentido común nos dice que debemos excluir de la definición la agricultura, a pesar de que a menudo se ha practicado con gran número de operarios en una misma finca —los siervos en Europa oriental o los esclavos en las plantaciones, por ejemplo—, y también el comercio, que se ocupa del intercambio de mercancías, y no de su producción.

¿A qué nos referimos, pues, cuando hablamos de industrialización en el contexto de la historia de la humanidad? Una posible definición sería «el proceso que conduce a una sociedad que cada vez resulta más dependiente de la industria fabricante de artículos y menos del comercio o la agricultura».

LA MÁQUINA A VAPOR: En 1765, el inventor inglés James Watt construyó un modelo de máquina de vapor. Cuatro años después, en 1769, construyó su primera máquina de vapor. El invento halló muy pronto aplicación en las empresas de Inglaterra.

En 1780, en Birmingham funcionaban 11 máquinas de vapor, on Leeds 20, y en Manchester 32. La invención de la máquina de vapor marcó una nueva otapa de la revolución técnica. Juntamente con la máquina de vapor entra en escena la ciencia.

En su forma mas simple el vapor utiliza agua hirviendo para producir vapor a presión. Este vapor hace presión contra una turbina o un pistón y fuerza su movimiento, y ese movimiento acciona las ruedas del motor.

Pese a haberse inventado ya en 1698, el accionamiento por vapor experimentó diversos refinamientos hasta poder ser usado para accionar el primer barco en 1802. Las modificaciones más importantes del motor de vapor las realizó el escocés James Watt. Nacido en 1732, Watt consagró su vida a mejorar el motor de vapor.

De hecho, de no haber realizado los cambios que realizó, el motor de vapor no habría podido impulsar la Revolución Industrial. Watt ideó la cámara separada en la que se condensaba el vapor y gracias a la cual el motor tenía una mayor eficacia; y también inventó el barómetro o indicador de presión, y la manivela y el volante que provocaron el movimiento rotatorio.

Fue un motor de Watt el que impulsó el barco experimental Clermont aguas arriba por el río Hudson en 1807.

maquina newcomen a vapor

La bomba de vapor, empleada para suministrar energía a molinos y fundiciones, la inventó Newcomen en 1712, pero no resultó práctica hasta que james Watt perfeccionó en 1191 esta enorme máquina, basándose en el diseño de Newcomen pero eliminando la mayoría de sus inconvenientes para poderla emplear para impulsar maquinaria. Un elemento fundamental de la máquina era el regulador, que mantiene constante la entrada de vapor, sea cual sea la carga.

LOS TRIUNFOS DE LA CIENCIA
Fue en el siglo xix cuando las ciencias llegaron a ocupar un lugar preponderante en la civilización de la Europa Occidental. Los sabios no fueron ya aficionados, sino profesores e investigadores que se especializaban, publicaron sus trabajos, confrontaron sus métodos de razonamiento y de experimentación.

Descubrimientos matemáticos importantes fueron el origen de un desarrollo general en las otras disciplinas científicas: el alemán Gauss, profesor de la Universidad de Gottinga, puso las bases del cálculo de probabilidades; en Francia, Lagrange hizo progresar el estudio de la mecánica, Monge creó la geometría descriptiva, Laplace demostró la estabilidad del sistema solar, Arago determinó la medida del meridiano. Sus sucesores Cauchy y Evaristo Galois (que murió a la edad de 21 años, a consecuencia de un duelo) fueron los promotores de la nueva álgebra y de las matemáticas puras. Noruega tuvo en Abel su gran matemático.(Ver: Matemáticos y Físicos)

Estos descubrimientos fueron directamente aplicados a la astronomía; Arago logró medir el diámetro de los planetas; Verrier, basándose en cálculos, estableció la existencia de un nuevo planeta, Neptuno, que un astrónomo berlinés, Gall, descubrió muchos años después, con la ayuda de un telescopio. Varios descubrimientos esenciales revolucionaron la física: refutando todas las afirmaciones anteriores, el óptico Fresnel demostró que los fenómenos luminosos eran debidos a la propagación de las ondas vibratorias. A la sombra del viejo Berthollet, Biot y Arago hicieron las primeras medidas precisas relativas a la densidad del aire; el mismo año, Gay-Lussac descubrió las leyes de la dilatación de los gases y estudió la composición de la atmósfera.

Por su parte, Carnot definió en un largo estudio las primeras leyes de la termodinámica. Los progresos más ricos en consecuencias fueron realizados en el campo de la electricidad: en 1800, los italianos Galvani y Volta construyeron a primera pila; el danés Oersted descubrió la acción de la corriente eléctrica sobre una aguja imantada, y el francés Ampére definió las leyes del electromagnetismo. El inglés Faraday y el americano Henry establecieron la noción de la inducción, y el alemán Ohm expuso su teoría matemática de la corriente eléctrica.

Estos descubrimientos permitieron el empleo del telégrafo eléctrico (dispuesto por Steinheil y Morse), que funcionó en Francia y en Inglaterra hacia los años de 1840. Los progresos de la química revistieron el mismo carácter internacional: gracias al inglés Davy y al sueco Berzelius, la pila eléctrica fue utilizada para el análisis de los cuerpos; la electrólisis permitió así aislar nuevos cuerpos simples: el potasio, el sodio, el magnesio, el cromo, aislados por el francés Vauquelin, el yodo y el aluminio por el alemán Woehler.

La química orgánica hizo importantes progresos gracias al francés Chevreul, autor de un estudio sobre los cuerpos grasos naturales, y al alemán Liebig, que creó un centro de estudios sobre los ácidos orgánicos, la fermentación y la descomposición de las materias, y realizó trabajos sobre la aplicación de la química en la agricultura. Por último, el inglés Dalton y el italiano Avogadro concluyeron las primeras teorías del átomo. Dos aficionados, el ofi cial Niepce y el pintor Daguerre, estudiaron la fijación de las imágenes luminosas obtenidas en la cámara oscura; en 1839, el inglés Talbot realizó las primeras fotografías en papel; seis años después, Niepce de Saint-Víctor inventó la fotografía sobre vidrio.

Los biólogos se dedicaron al estudio de la célula, elemento fundamental de los tejidos, descubierta, en 1830. Bichat y Laennec modernizaron los métodos de la medicina, y el descubrimiento de los anestésicos permitió a la cirugía dar un gran paso adelante. Gracias a un estudio detallado de las rocas, los geólogos reconstruyeron las principales etapas de la evolución de la corteza terrestre. Cuvier, partiendo de la observación de los fósiles, lanzó las bases de la paleontología, ayudado por sus discípulos Dufrenoy y Elie de Beaumont.

Estos últimos se convencieron de la estabilidad de las especies después de su creación; los descubrimientos de Boucher de Perthes sobre el hombre prehistórico  pusieron  en  discusión sus conceptos sobre el origen del mundo.   Lamarck y  Geoffroy   Saint Hilaire   se instituyeron, contra Cuvier, en campeones del transformismo, es decir de la evolución de las especies bajo el efecto de los cambios de ambiente y de herencia. Esta teoría parecía  incompatible  con la  enseñanza  de la Iglesia y dio lugar a una larga controversia entre la ciencia y la religión.

La investigación científica no descuidó la historia; atendió sobre todo, a las civilizaciones del pasado:   Champollion descubrió  el  significado de los jeroglíficos de Egipto, fundando así la egiptología; en Mesopotamia y en Grecia   fueron   emprendidas   excavaciones, fundándose  en  ésta  última  la   escuela  de Atenas.

Con la escuela de Diplomas, los investigadores franceses se dedicaron a un estudio sistemático del pasado de su país, y los sabios italianos multiplicaron las excavaciones   para   exhumar  los   innumerables vestigios de la civilización romana. Las ciencias habían abandonado definitivamente el campo del empirismo y tomado una extensión que iba a provocar una nueva revolución industrial, prodigiosamente acelerada, hacia finales de siglo.

La revolución industrial  vino acompañada de una explosión tecnológica que trajo grandes avances en el transporte (el automóvil y el aeroplano), las comunicaciones (el teléfono y las señales inalámbricas) e incluso el ámbito doméstico (la bombilla y el gramófono). En las ciencias, el naturalista británico Charles Darwin transformó el modo de concebir el mundo con la Teoría de la Evolución.

LA TECNOLOGÍA APLICADA A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN:

Los Caminos: Al ampliarse la producción y el mercado de venta, se necesitaban medios de comunicación más perfectos. Aún antes de comenzar la revolución industrial, los caminos no satisfacían las necesidades de la población. Según testimonios de los contemporáneos, eran «molestos, malos, y dignos tan solo de ser destruídos» Por ellos transitaban penosamente, como mil años atrás, únicamente bestias de carga. Los transportes eran lentos y sumamente caros. Entre Inglaterra y Escocia, en general, no había comunicación regular. De Londres a Oxford se tardaba no menos de dos jornadas, y las cargas requerían más de tres semanas para llegar a Liverpool.

La etapa inicial de la revolución industrial está relacionada con la intensificación de la construcción de caminos. Sólo en el quinquenio de 1769 a 1774, el Parlamento votó más de 450 decretos sobre la construcción de nuevos caminos o mejoramiento de los viejos. Con el mejoramiento de los caminos, la velocidad de las comunicaciones comerciales aumentó a más del doble. A partir de 1756 aparecieron las comunicaciones postales y de viajeros regulares entre Londres y Edimburgo. Las bestias de carga fueron sustituidas en casi todas partes por las carretas. Sin embargo, para la conducción de cargas voluminosas y pesadas, el transporte terrestre continuaba siendo muy caro e incómodo. Surgió la idea de sustituir los caminos por las comunicaciones fluviales. La construcción de canales comenzó a principios de la segunda mitad del siglo XVIII. En 1755 fue construido un canal de 11 millas de longitud entre Liverpool y Manchester.

Como consecuencia de la apertura del canal, los gastos en el transporte de mercancías se redujeron a la mitad. En 1766 se abrió un canal de 29 millas. A fines del siglo XVIII, el Gran Canal de Unión comunicaba a Londres con las ciudades del centro de Inglaterra. Hacia 1825, la red de canales alcanzó 500 millas de longitud A principios de la década del 40 del siglo XIX, Inglaterra disponía de 2.200 millas de canales y de 1.800 millas de ríos navegables.  En Unos 30 años el país se cubrió de todo un sistema de canales, abiertos preferentemente en los condados del centro y del norte del país.

Todos los canales los construyeron particulares, dueños de grandes manufacturas o magnates de la industria. Pero la verdadera revolución en los medios de transporte está relacionada con la aplicación del vapor y la invención de la locomotora y el barco de vapor. En el primer cuarto del siglo XIX, los veleros comenzaron a ser sustituidos por los vapores, y las torpes y pesadas diligencias por los ferrocarriles.

puentes y canales en la revolucion industrial

El primer vapor se botó en 1807 en el río Hudson, en Norteamérica. Su inventor y constructor fue Kobert Fulton. En Gran Bretaña, el primer vapor se construyó en 1811. En 1816 un vapor cruzó por primera vez el Canal de la Mancha. Tres años después, en 1819, el vapor norteamericano Savannah hizo el primer viaje entre el Nuevo y el Viejo Mundo, cruzando el Atlántico en 25 días, o sea en 6 días más que los barcos de vela.

En 1842, el vapor inglés Drover realizó el primer viaje en derredor del mundo. Hasta entonces sólo los barcos de vela habían circundado el globo. En los primeros tiempos, la navegación a vapor fue más letita que la de vela y resultaba más cara; muchos comerciantes y empresarios no querían utilizarla, pero los más sagaces no tardaron en darse cuenta de sus ventajas en un futuro próximo.Todavía la mayor trascendencia fue la construcción de los ferrocarriles.

El Ferrocarril: La aparición del ferrocarril fue esencial para el éxito de la industrialización. En Gran Bretaña funcionaba desde antes del siglo XIX una forma rudimentaria de ferrocarril: desdelas bocaminas y las canteras, unos vagones tirados por caballos transportaban el carbón por medio de unas sencillas vías fabricadas con piedra y hierro.

La invención del motor a vapor fue el catalizador del cambio. En 1804, un minero de estaño de Cornualles, Richard Trevithick, enganchó un motor a vapor a un vagón de una mina. Inspirado por esta acción, George Stephenson creó su Rocket, la primera locomotora móvil capaz de tirar de vagones.

primera linea de ferrocarril

La primera línea de ferrocarril enlazó Liverpool con Manchester en 1830, y tras ella se desató un boom de la construcción ferroviaria. A partir de 1850, el Estado británico tuvo que intervenir para estandarizar el ancho de vía, que hasta entonces había sido variado. Esta intervención dotó a Gran Bretaña del primer sistema de transporte ferroviario nacional totalmente operativo. El ferrocarril fue ampliándose por toda Europa, uniendo las regiones y comunidades más aisladas y contribuyendo a la integración económica.

Desde el descubrimiento de nuevas rutas marítimas en los siglos quince y dieciséis, los mares unieron a los continentes en lugar de separarlos. Con el aprovechamiento de la energía del vapor en el siglo dieciocho, los barcos cubrieron con rapidez esas distancias, o por lo menos lo hicieron a un ritmo más constante y confiable. Al ponerle ruedas a la máquina de vapor, la revolución del transporte terrestre no se hizo esperar.

Vapores en los puertos: La máquina de vapor, que primero se empleaba para bombear agua de las minas de carbón y estaño, llegó a ser el artefacto más importante de la Revolución Industrial. Esta fuente de energía alimentada por carbón fue adaptada con éxito a la propulsión de barcos, a comienzos del siglo diecinueve.

El norteamericano Robert Fulton construyó en 1807 un barco de vapor, el Claremont, que funcionó. Por la misma época, el inglés Patrick Bell construía a su vez un barco similar. Al principio, el vapor fue considerado útil en los viajes por ríos o canales, pero hacia la década del 30 los barcos de vapor realizaban ya viajes transoceánicos. Los buques de vapor, o vapores, que no dependían de los vientos favorables, podían ajustarse a horarios, lo cual nunca había ocurrido antes. En consecuencia el comercio internacional se incrementó con rapidez. El vapor, más que la vela, intercomunicó pronto vastos imperios como el británico.

Hacia 1880, el motor de vapor propulsaba casi todo tipo de barcos: de guerra, de carga y de pasajeros. Las armadas movidas por vapor exhibían acorazados más armados y más blindados que nunca en toda la historia.

barco movido a palas

Automóviles: La historia del automóvil comenzó en 1885, con la aparición de la primera máquina movida por un motor de combustión interna. Nueve años después, un inventor francés llamado Panhard construyó un vehículo de cuatro ruedas, fácilmente identificable como antepasado del automóvil moderno. Durante la siguiente década se construyeron automóviles en Francia y Alemania, que servían como juguetes para los ricos. Este período puede considerarse como la prehistoria del automóvil.

Su verdadera historia comenzó en 1907 en los Estados Unidos, cuando Henry Ford empezó a producir en serie su Modelo T, mucho más barato que ningún otro coche construido hasta la fecha. Ford estaba dispuesto a atraer a un mercado de masas, y sus primeros modelos costaban sólo 950 dólares. En veinte años, gracias al enorme éxito obtenido, pudo rebajar el precio a menos de 300 dólares.

La demanda aumentó con tal rapidez que en 1915 Ford producía ya un millón de coches al año; esto significaba que lo que antes era un lujo se había convertido en un artículo corriente. De este modo, Ford cambió el mundo; a partir de entonces, incluso las personas con ingresos modestos podían disfrutar de una movilidad impensable incluso para los millonarios de cincuenta años antes.

auto antiguo de 1894

Una revista francesa patrocinó en 1894 una carrera para vehículos automáticos de Varis a Ruán. Los vencedores fueron dos vehículos de gasolina de las firmas Panhard.A consecuencia de esta carrera, la industria accedió a respaldar financieramente a los inventores.

El tendido de cables: Samuel Finley Bréese Morse, artista e inventor norteamericano, produjo la primera aplicación práctica masiva de los impulsos electromagnéticos, al inventar el código Morse en 1837. Siete años más tarde envió un mensaje instantáneo que rezaba: «¡Lo que hubiera fraguado Dios!», por una linea telegráfica que iba de Baltimore a Washington D.C. ¿Qué quería decir con ello? Se trataba de una expresión de admiración respetuosa. Para la época, el telégrafo era una novedad inimaginable, tan importante y sorprendente como es hoy Internet. Los cables no tardarían en extenderse en todas direcciones por los países industrializados de Europa occidental y Norteamérica, para llegar luego a las más remotas regiones del globo.

Hablar por teléfono: Alexander Graham Bell, un terapeuta de la fonoaudiología, se interesó en el sonido y la comunicación junto con la tecnología telegráfica (consultar la sección anterior sobre el telégrafo), y construyó un teléfono experimental en 1876. Bell, inmigrante escocés a Estados Unidos, produjo y comercializó los aparatos y fundó además Bell Telephone Company. A comienzos del siglo veinte el teléfono no era ya una novedad y se había tornado en una comodidad diaria.

El envió de ondas radiofónicas: A finales del siglo diecinueve, Guglielmo Marconi, inventor italiano, demostró que las ondas de radio podían servir para enviar señales sin necesidad de cables. Los escépticos pensaban que las ondas de radio no podían recorrer distancias lo suficientemente grandes para ser de utilidad. Marconi, que vivía y trabajaba en Inglaterra, probó que estaban equivocados enviando una señal en código Morse a 14,5 kilómetros de distancia, a través del canal de Bristol. En 1901 envió una señal a mucho mayor distancia: a través del océano Atlántico, desde Cornualles (situada en la punta suroccidental de la principal isla de Inglaterra), hasta Newfoundland, en Canadá. Marconi ganó el premio Nobel de física en 1909.

Los Zepellin: Durante mucho tiempo —quizá miles de años— los hombres han soñado con poder volar. En el siglo XVIII empezaron a hacerlo: los hermanos Montgolfier realizaron su primera ascensión en globo en 1783. Durante muchos años, los únicos agentes capaces de elevar el artefacto eran el aire y el gas calientes producidos al quemar materiales directamente debajo del globo, de ahí que se los llamara «globos de aire caliente».

En el siglo XIX, las «máquinas más ligeras que el aire» (una denominación curiosa, puesto que en realidad eran más pesadas, y lo único más ligero era el agente elevador) empezaron a utilizar gases como el hidrógeno, que no necesitaban calentarse. El tamaño y la forma de los aparatos fue cambiando, ya que se pretendía que sirvieran para algo más que el mero flotar a capricho del viento. Los primeros «dirigibles» verdaderos —es decir, aparatos que se podían guiar— aparecieron cuando surgió el motor de combustión interna y pudieron abandonarse los extravagantes experimentos realizados hasta entonces con grandes remos e incluso velas. (Ver: Historia de los Zepellin)

Primeros Vuelos en Aviones: (Ver: Los Hermanos Wright)

globo zepellin

El dirigible Zeppelin Sachsen aterrizando en el aeropuerto de Mockaa en 1913.
Estas aeronaves funcionaban con hidrógeno, un gas muy inflamable, con constante riesgo de incendio.

Fuente Consultadas:
Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher LLoyd
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo X La Revolución Industrial
Historia Universal Ilustrada Tomo II John M. Roberts
Historia del Mundo Para Dummies Peter Haugen
La Revolución Industrial M.J. Mijailov

Los Satélites Artificiales Argentinos Historia Plan Espacial

SATELITE ARTIFICIAL ARGENTINO
HISTORIA PLAN ESPACIAL

Los vehículos espaciales, como por ejemplos los satélites artificiales,  resultan instrumentos impresindibles para el avance científico y tecnológico de la imanidad. Son numerosos los fines con que se utilizan; ellos, cabe destacar los fines científicos, medioambienles, de comunicaciones, de navegación y militares. Mientras ue los satélites giran en órbita alrededor de nuestro planeta, las sondas se han liberado de la atracción gravitatoria de la Tierra y se desplazan en trayectorias variadas.

Los satélites recorren distintos tipos de órbitas, a diferentes alturas con respecto a la superficie terrestre. Tienen tamaños muy variables; algunos pueden llevar tripulantes a bordo.

Los de mayor envergadura se ubican en órbitas bajas entre 250 y 450 km, como por ejemplo, el transbordador espacial norteamericano y la estaciónespacial Mir, que permiten transportar astronautas, satélites y equipos de mantenimiento y reparación.  También se encuentra el telescopio espacial Hubble, que estudia la luz procedente de los objetos más alejados del Universo.

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La creación de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) en 1991 le dio nuevo impulso a la presencia argentina en el espacio. Desde 1961, durante tres décadas, un organismo similar, que dependía de la Fuerza Aérea, realizó más de 150 lanzamientos. En su mayoría, cohetes y globos destinados al estudio de la atmósfera, aunque también hubo estudios con animales, como ratas y monos. La CONAE, en colaboración con la NASA y agencias europeas, puso en órbita los satélites SAC C (2000) y SAC D (2011).

Mono Juan Enviado al Espacio Por Argentina, Murió en el zoologico de Córdoba.

El mono Juan: El 23 de diciembre de 1969, la Argentina se convirtió en el cuarto país del mundo, después d’ la URSS, Estados Unidos y Francia, en poner un mono en el espacio. El tripulante, de la especie caí, había nacido en Misiones y fue bautizado como Juan. Realizó un vuelo suborbital (a 82 km de altura) a bordo del cohete Canopus II, lanzado desde El Chamical, La Rioja. Fue todo un desafío. Diseñaron una butaca de modo que los efectos de la  aceleración ingresen a su cuerpo de manera transversal. En la cápsula, la temperatura debía ser de no más de 25° C, cuando en la punta de la ojiva hacía 800°C. Al mono lo sedaron y lo constiparon. El vuelo duró cinco minutos. El mono Juan ascendió a 82 kilómetros. Murió en un zoológico de Córdoba.

ANTES DE SEGUIR HABLAREMOS SOBRE HISTORIA Y CONCEPTOS BÁSICOS

INTRODUCCIÓN:
CIENCIA Y SOCIEDAD
A lo largo del siglo XX la Humanidad ha conocido un impresionante desarrollo de la investigación científica que, a diferencia del pasado, ha encontrado muy rápidamente aplicaciones tecnológicas. En la base del gran crecimiento económico de los países industriales está esa revolución científico-técnica que ha inundado de nuevos inventos las industrias, los hogares y la vida cotidiana de los seres humanos.

Los avances  relacionados con la electrónica tuvieron su influencia en varios ámbitos. Los electrodomésticos establecieron un cambio fundamental en el hogar al aportar una notable mejora en la calidad de la vida cotidiana.

Con la invención del telégrafo en 1838, cuyos primeros clientes fueron las compañías ferroviadas, empezó el desarrollo de las comunicaciones. La transmisión de la voz, la imagen y el pensamiento influyó de manera determinante sobre la vida individual y colectiva.

La radio, el cine, el teléfono, la televisión y la computadora simbolizan este siglo XX de la denominada aldea global, donde las sociedades industrializadas cayeron en la red de los medios de comunicación de masas. El sector de los bienes y servicios culturales, conocido también como las industrias culturales, comunicacionales, creativas o de contenido, pasó a ser objeto de consumo masivo.

A la vez, dicho sector mostró claramente su doble faceta de recurso económico y fuente de identidad y cohesión social. El reto era llegar a armonizar los flujos de comunicaciones e informaciones y sus dispositivos técnicos con la calidad de vida de cada uno de los consumidores.

El consumo de información y la emergencia del hogar electrónico se vieron convertidos en dos cuestiones de capital importancia, que guardaban una estrecha relación con las nuevas tecnologías de la información. La implantación de tecnologías integradas en los hogares no tardaría en causar efecto en los hábitos y costumbres del ámbito doméstico.

Todo el planeta es hoy en día un sistema interconectado por redes televisivas, informáticas, telefónicas, y cualquier información es emitida y recibida en segundos. Nos sentimos copartícipes de todo lo que sucede en el mundo.

Como consecuencia de todos estos cambios, la sociedad presenta características diferentes de la de nuestros abuelos. La de hoy es una sociedad esencialmente urbana, con un nuevo papel de la mujer y con un tipo de familia más reducida y más móvil.

CONCEPTO DE LOS SATELITES ARTIFICIALES: La comunicación vía satélite ha revolucionado por completo la manera de conocer los hechos y los acontecimientos ocurren en la Tierra. Su utilización permite escuchar y ver todo lo que sucede «en tiempo real», es decir, en el momento en que se está produciendo el acontecimiento.

Las características que distinguen un satélite de telecomunicaciones y lo hacen interesante para muchas aplicaciones prácticas son:

1) la visibilidad, desde el satélite, de todos los puntos de la región que cubre la antena de a bordo; esto permite servir con la misma facilidad regiones o ciudades de alto desarrollo y zonas dispersas o de difícil acceso;

2) la posibilidad de unir simultáneamente mediante el satélite muchas estaciones en tierra;

3)  la flexibilidad de crecimiento del sistema, ya que, si se desea conectar con una nueva localidad, basta construir en ella una estación terrestre;

4) la flexibilidad de distribución de la capacidad total de comunicación del satélite entre las diversas estaciones de tierra, lo que permite atender demandas no permanentes, como las que surgen de las concentraciones de personas en zonas de veraneo durante las vacaciones o de situaciones de emergencia debidas a desastres naturales o averías de la red terrestre;

5) la posibilidad de efectuar conexiones con medios móviles (embarcaciones, aviones, automóviles) o con estaciones transportables.

El primer satélite de telecomunicaciones fue lanzado por Estados Unidos en 1958: era el SCORE, que difundió un mensaje de felicitación del presidente Eisenhower.

El SCORE se precipitó a la atmósfera casi un mes después de su partida. En 1960 se lanzó primero el Currier, un satélite también estadounidense, capaz de captar señales y retransmitirlas; luego fue el Eco-1, que no era más que una esfera cubierta de aluminio de 166 kg de peso.

Desde su órbita reflejaba las señales de radio y televisión y las dirigía a la superficie terrestre. Una segunda esfera de este tipo fue lanzada en 1964 con resultados decepcionantes, por lo que esta vía se abandonó.

En cambio, se obtuvieron buenos resultados con el lanzamiento del Telstar-1 el 10 de julio de 1962, a una órbita inclinada 44,8° respecto al ecuador. Podía gestionar 600 conversaciones telefónicas o un canal de televisión.

Para colocar un satélite en órbita es importante realizar una serie de precisos test de desprendimientos entre el cohete y el satélite. Por otro lado durante el despegue aparecen una secuencia de sacudidasd y vibraciones bruscas que podrían perjudicar el equipamiento.

Hay algunos componentes escenciales y muy delicados como los paneles solares y las antes de de cominicación que también sufren estas vibraciones, por lo que hay que ser muy cuidadoso con los controles, pues un error de este tipo pondría en juego el éxito de la misión, luego de años de trabajo y de gasto de dinero.

Una vez que el satélite ya entró en la atmosfera, cohete debe soltar el o los dos satélites que transporta.

En el caso de Argentina uno de ellos, es el ARSAT-1, para lo que necesita un perfecto desempeño comunicacional (envío de la orden y recepción por el lanzador) y mecánico, es decir, que nada se trabe e impida así la separación del satélite del cohete. El satélite acompañante es el ISDLA-1, de Loral (Estados Unidos-Canadá).

ORBITA GEOESTACIONARIA

Los satélites geoestacionarios se mantienen a una distancia de 38.500 km girando a la misma velocidad que la Tierra, por ello siempre se observan en el mismo punto sobre el ecuador terrestre. Se utilizan para establecer comunicaciones telefónicas y televisivas.

LOS SATÉLITES ARTIFICIALES EN ARGENTINA:
Antes de hablar sobre los tipos y características de nuestros satélites, vamos a hacer una breve introducción histórica sobre los institutos públicos y empresas nacionales que se dedican a la investigación y a este tipo de tecnología.

Desde hace mas de una década en la Argentina, el Estado ha decidido invertir una importante cantidad de recursos en el sector a través de instituciones existentes, como la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) e INVAP, la empresa rionegrina de alta tecnología, y creando nuevas, como ARSAT, el Centro de Ensayos de Alta Tecnología (CEATSA) y la construcción de lanzadores a través de VENG (Vehículo Espacial de Nueva Generación).

En relación a las instituciones referentes, dos de ellas definen las misiones espaciales del país: ARSAT, como responsable del Sistema Satelital Geoestacionario Argentino de Telecomunicaciones y CONAE como responsable del Plan Espacial Nacional.

Este último es el organismo del Estado argentino que diseña, ejecuta, controla, gestiona y administra las actividades y emprendimientos espaciales dedicados a la observación de la Tierra desde el espacio.

Por su parte, INVAP, que es una empresa dedicada al diseño y construcción de sistemas tecnológicos complejos, es el integrador principal de los proyectos satelitales de CONAE y ARSAT.

INVAP empresa de alta tecnología

INVAP es una empresa creada por convenio entre la Comisión Nacional de Energía Atómica de Argentina y el Gobierno de la Provincia de Río Negro. Su sede principal se encuentra en San Carlos de Bariloche y ocupa a 360 empleados de manera directa y a más de 700 si sumamos a los de las empresas asociadas, contratistas y proveedores.

Un Poco de Historia Argentina….

Despúes de la Segunda Guerra Mundial, durante el gobierno de Juan Perón, se contrata un grupo de destacados profesionales en el ramo de la aeronaútica, que habína participado en Alemania en diversos proyectos aeroespaciales para la aplicación bélica. Se destacan Kurt Tank, creador del Pulqui II, y Ricardo Dyrgalla, el ingeniero polaco que desarrolló el primer motor cohete argentino, que fue probado con éxito en el misil Tábano en campo de pruebas del noroeste cordobés. (ver: Científicos Alemanes en Argentina)

En 1947 se construye el  primer motor de cohete de combustible líquido, en 
1947 y mas tarde se creala Sociedad Argentina Interplanetaria, la primera en América latina, en 1949. Argentina también fue el cuarto país en colocar un ser vivo en vuelo suborbital y regresarlo a Tierra.

A través de la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (Cnie), creada en 1960, cuyo primer presidente fue Teófilo Tabanera  (de ahí el nombre del Centro Espacial en Córdoba) se lanza el primer el cohete Alfa Centauro, y de ahí en mas se continua con el desarrollo y lanzamientos de distintos cohete hasta el cierre del famoso Plan Condor II. Como veremos mas abajo, también se cierra la Cnie y se reemplaza por la Conae.

Vamos ahora a transcribir lo que publica Diego Hurtado en su libro «La Ciencia Argentina», explicando con claridad los acontecimientos históricos.

Además del desarrollo nuclear, otro de los temas conflictivos que colisionó con la política exterior de Menen fue el proyecto Cóndor II. Excede el marco del presente libro repasar en detalle la compleja trama de presiones desplegadas por Estados Unidos, que desencadenó el proceso por el cual se canceló este desarrollo con un desenlace más bien humillante.

Alcanza con señalar la perspectiva diplomática argentina que se propuso reducir a cero cualquier posible confrontación con Estados Unidos, complementada por la absoluta ausencia de la problemática del desarrollo científico y tecnológico como variable de la política exterior y por la falta de unidad política de aquellos sectores que favorecían el desarrollo de tecnología espacial.

En mayo de 1991, el entonces ministro de Defensa Erman González anunció en un discurso televisado por el canal ATC el desmantelamiento del misil Cóndor II, el cierre de la CNIE y la creación de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).

El nuevo organismo quedaría a cargo de todos los emprendimientos en materia espacial con fines pacíficos y estaría bajo control presidencial y parlamentario. La intención era crear una agencia espacial con las características de una agencia civil. Al frente de la CONAE fue puesto el astrónomo Jorge Sahade.

A través de la CONAE, el empleo de la tecnología espacial con fines pacíficos pasó a ser considerado política de Estado. A cambio del desmantelamiento del proyecto Cóndor II, Estados Unidos se comprometió a transferir tecnología para el desarrollo de satélites.

El proyecto Cóndor II, era un plan para desarrollar misiles balísticos, pero también lanzadores satelitales que hubiesen colocado al país en la autopista del desarrollo espacial.

En agosto de 1991, la CONAE firmó un acuerdo de colaboración con la NASA. Al mes siguiente, la empresa INVAP anunció que colaboraría con la NASA en la construcción del satélite SAC-B. Especializada en su origen en el desarrollo de tecnología nuclear, INVAP se integraría al desarrollo de satélites y desarrollaría el sistema de guía, incluidos los instrumentos de precisión. Por su parte, la NASA se encargaría de la puesta en órbita. En febrero 1994, el New York Times se refería a la empresa argentina como «una pequeña versión argentina de una compañía de Silicon Valley» y comentaba su exitosa incursión en el desarrollo de tecnología espacial.

En 1994 se redactó el Plan Espacial «Argentina en el Espacio 1995-2006». Varotto cuenta que este programa «fue aprobado luego de pasar un examen bastante riguroso que terminó con una reunión de gabinete completo». Y agrega: «Se decidió concentrar los recursos en ir arriba para mirar para abajo». El plan se centraba en la recolección de información del territorio argentino, tanto continental como marítimo.

La idea era que esta información, combinada con la que se obtuviera por otros medios, «contribuya a la optimización de actividades de determinadas áreas socio-económicas». Finalmente, en 1997 se decidió que en la próxima revisión del plan espacial, la CONAE debería comenzar a trabajar en el problema del acceso al espacio, esto es, ¡en el desarrollo de un cohete lanzador!

Con el LUSAT I, lanzado en 1990 comienza la historia de los satélites artificiales  de la Argentina, fue el primer satélite argentino, que fue un proyecto de radioaficionados. Después de 20 años en órbita, con la batería ya agotada, continuó funcionando.

SATÉLITES SAC-A Y SAC-B
La CONAE realizó dos misiones en los años noventa. El cohete PegasusXL llevó al primer satélite argentino, el SAC-B, hacia el espacio en noviembre de 1996. Tenía instrumentos de la CONAE, la NASA y la ASI (agencia espacial de Italia).

Su objetivo era realizar estudios sobre las fulguraciones solares y los rayos gamma. Sin embargo, aunque alcanzó los 550 km de altura, fallaron los mecanismos del PegasusXL y no pudo entrar en órbita. Mejor suerte tuvo la misión SAC-A, que se concretó en 1998. El transbordador Endeavour puso en órbita a este satélite, que alcanzó los 389 km de altura. Diseñado para poner a prueba diversos instrumentos creados en el país volvió a la Tierra en agosto de 1999.

satelite argentino sac a

El satélite SAC-C
Argentina en su Plan Espacial Nacional – «Argentina en el Espacio 1995-2006» , establece los objetivos que deben orientar el trabajo de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae). Como componente fundamental de ese plan, se deben realizar proyectos satelitales que cumplan el objetivo de «proveer a través de misiones satelitales propias, las plataformas, cargas útiles y servicios para satisfacer requerimientos específicos de nuestro país en las áreas de teleobservación, comunicaciones y ciencias básicas, que no se ven satisfechos por la oferta de sistemas existentes».

satelite argentino sac c

SATÉLITE SAC-C
En noviembre de 2000, el cohete Delta despegó de la base Vanderburg, de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, y puso en órbita el satélite SAC-C. Integra la Constelación Matutina junto a los satélites EO-1 y Landsat 7. Órbita a 705 km de altura, desde donde toma imágenes de todo el mundo para enviarlas al Centro Espacial Teófilo Tabanera, ubicado en Falda del Carmen (Córdoba). Estas imágenes tienen varios propósitos, como el estudio de la atmósfera o la prevención de catástrofes naturales. Posee cámaras de teleobservación e instrumentos científicos de la CONAE, la NASA y las agencias espaciales de Francia y Dinamarca.

A partir de este objetivo, la Conae llevó adelante el diseño, construcción y puesta en órbita del SAC-C, el primer satélite argentino de observación de la Tierra, cuyo lanzamiento se produjo el 21 de noviembre de 2000, con un lanzador Delta 7320, desde la Base Aérea de Vandenberg, en California, Estados Unidos.

Este satélite cumple funciones muy importantes: produce imágenes del territorio que pueden ser utilizadas para la agricultura y para el estudio del medio ambiente terrestre y marino. Además, permite estimar con precisión los alcances de catástrofes naturales o provocadas por el hombre y aporta materiales para realizar estudios científicos y tecnológicos que, entre otras cosas, contribuirán a mejorar el diseño y la fabricación de nuevos satélites. El satélite se controla desde el Centro Espacial Teófilo Tabanera, ubicado en Córdoba. Allí se reciben los datos que envía el satélite y se los distribuye entre los usuarios.

Desde el punto de vista productivo, el aspecto interesante de este proyecto es la articulación entre una decisión de un agencia del Estado nacional -la Conae- y varias empresas del país, que son las que construyeron el satélite. El principal contratista es el Invap, una empresa de alta tecnología, encargada de la construcción del satélite propiamente dicho y de algunos de los instrumentos que contiene y que permiten realizar las observaciones y la transmisión de datos.

conrado varoto

El físico, doctorado en el Instituto Balseiro (1968), Conrado Franco Varotto es el actual ditector de la CONAE. Nació en Brugine  (Italia), el 13 de agosto de 1941, pero desde pequeño vivió en Argentina.

SATELITES ARGENTINOS EN ÓRBITA

satelite sac d

SAC-D también conocido como Aquarius, lanzado el 10 de junio de 2011. Es un satélite argentino de observación climática y oceanográfica, construido por INVAP. Pertenece a una serie de satélites grande y complejos, y solo hay planes para poner dos o tres mas en órbita. La idea mundial es comenzar a colocar satélites mas perqueños de no mas ed 200 Kg. y que trabajen en red.

 

PADE: Proyecto PADE entró en órbita terrestre el día 6 de Diciembre del año 2001, utilizámdose el transbordador Endeavour.Despúes de cumplir una corta pero exitosa misión con experimentos del medioambiente espacial, regresó a la Tierra 15 días mas tarde.

SAC-C: Desde la base norteamericana Vandenberg en California, el día 21 de noviembre de 2000, fue puesto en órbita el SAC-C, satélite argentino de teleobservación.Tiene una cámara MMRS con una resolución de 175 metros, la HRTC 35 metros, y la HSTC 300 metros. Hoy se encuentra en operación.

SAC-A: Desarrollado por la CONAE y construído por la empresa de Río Negro INVAP, fue puesto en órbita el 14 de Diciembre de 1998, con el Endeavour. Se utilizó para el seguimiento de las ballenas Franca Austral y mediante el analisis fotográfico se estudian los ciclos de inundaciones y sequías. Fuera de uso e incinerado por la atmósfera terertre.

NAHUEL 1-A: Fue construído totalemnete en el exterior y puesto en órbita en Enero de 1997, por medio del cohete Ariane
Su objetivo principal es de las telecomunicaciones. Actualmente se encuentra en operaciones.-

SAC-B: Pensado como satélite cientifico, para realizar mediciones de radiaciones electromágneticas en el espacio y de partículas. El 4 de Noviembre de 1996 fue puesto en órbita por medio del cohete Pegasus XL, que a su vez partió desde el fuselaje de un avión L-1011 en vuelo. Cayó a Tierra en el año 2002 y fue un fracaso por que una etapa del cohete lanzador no se desprendió del satélite. Diseñado por la CONAE Y construído por INVAP.

MU-SAT: Fue puesto en órbita el 29 de Agosto de 1996; mediante el cohete de origen ruso. Fue un proyecto desarrollado por la Asociación de Investigaciones Tecnológicas de Córdoba y el Instituto Universitario Aeronáutico, con científicos que trabajaron en el antiguo programa Condor II, importante programa que fue desechado por la «sugerencia» de EE.UU.
Fotografió diversas zonas del país con imágenes de baja resolución, para seguimientos meteorológicos y de masas hídricas.
Durante el primer año se lograron gran cantidad de fotos e información y aún continúa en órbita. Pesa 30 kilos y era un cuboide de 34x34x43 centímetros.

LUSAT 1: Es el Primer Objeto Argentino puesto en órbita. Fue un proyecto casi amateur, desarrollado por un grupo de radioficionados argentinos. Se puso en órbita utiliando un cohete Ariane, en Enero de 1990. Construído en parte en Argentina y el resto en AMSAT NA en Boulder, Colorado.  Su misión es la de proveer comunicaciones en packet a todos los radioaficionados del país y del mundo.A pesar de que sus baterías operan a una fracción del poder inicial, el Lusat aún funciona.

Respecto a su fabricación, es igual al ARSAT 1, desarrollado por la CONAE y fabricado por INVAP. Es importante destacar que el mundo solo 8 países construyen satélites geoestacionarios. Ellos son China Rusia,EE.UU.,Alemania, Francia, Japón, India , Israel y Argentina.

Arsat-1, el primer satélite argentino

Satélite Argentino AR-SAT1

Imagen en Órbita del Satélite Argentino AR-SAT1

El primer satélite geoestacionarioargentino. Con una potencia de 3.400 watts, y pensado para una vida útil de 15 años, fue desarrollado a lo largo de siete años y fabricado en la ciudad de San Carlos de Bariloche por las estatales Invap y la empresa Argentina de Soluciones Satelitales (ArSat). Con su lanzamiento en octubre de 2014, el ARSAT-1 tiene por objetivo brindar servicios de TV, Internet, telefonía y datos.Los servicios del ARSAT-1 incluyen Internet en lugares remotos, transporte de señales para canales de TV, redes de datos para organismos públicos y privados, conectividad en radiobases para operadores celulares y telefonía corporativa, entre otros.Una vez en órbita, se despliegan los paneles solares, con los que alcanza los 16,42 metros de largo y una antena de comunicaciones de 2 metros de diámetro. Se utilizó como material base la fibra de carbono reforzada con plástico (CFRP), titanio y aluminio. El CFRP es un material ampliamente usado que se consigue a partir de fibras de carbono y resina epoxy.

CARACTERÍSTICAS:

caracteristicas del satelite argentino arsat

INVAP: La empresa de tecnología INVAP es la única del país certificada por la NASA para participar de sus proyectos espaciales. Fabricó el «bus», o satélite propiamente dicho, y varios instrumentos utilizados en las misiones de la CONAE. Su origen es un acuerdo firmado en los años setenta entre la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y el gobierno de Río Negro.

Sus productos se utilizan, además, en la producción de energía nuclear y eólica, y en medicina. A esta empresa se sumaron la experiencia de los ingenieros satelitales de ARSAT en operar satélites geoestacionarios de telecomunicaciones quienes, además de especificar los satélites, también siguieron técnicamente todo el proyecto, controlando tanto el diseño como los procesos utilizados y los ensayos medioambientales. 

Para los ensayos mediambientales se creó CEATSA, operativo desde fines de 2012 y con sede en Bariloche. De este modo se logró evitar los costos de ensayar el ARSAT-1 en Europa. Este modernos y novedoso laboratorio se  convirtió en el segundo laboratorio para realizar ensayos medioambientales en satélites de esta magnitud en Latinoamérica. Se hicieron los ensayos de vibración, acústicos y termovacío, todo superados exitosamente. También se hicieron pruebas de propiedades de masa, compatibilidad electromagnética y medición de antenas, todos ensayos estándares exigidos por la industria aeroespacial.

El lanzamiento se hizo desde el centro espacial Guayana, el día 16 de octubre d 2014, convirtiendosé Argentina en el primer país latinoamericano en tener en órbita un satélite geoestacional de construcción propia. La puesta en órbita estuvo a cargo de la compañia Arianespace, conformada por el Centro Nacional de Estudios Espacial francés y todas las empresas espaciales europeas.

Arsat-2 , otro satélite argentino

arsat 2

La características generales son similares a su predecesor. Fue desarrollado para brindar servicios de telecomunicaciones sobre el continente americano en tres coberturas: sudamericana, norteamericana y hemisférica, pero con explotación comercial por su posición privilegiada, su cobertura transcontinental, sus tres antenas y su emisión en dos bandas (Ku y C).  Seguramente que a corto plazo favorecerá la industria argentina de generación de contenidos audiovisuales. El tamaño del cuerpo es una especie de cubo de 2.0 m. de lado y cuando extiende sus paneles solares se tranforma en un aparato de 16,42 m.La computadora de vuelo principal fue desarrollada y fabricada en el país.

Idem al anterior, ARTSAT 2, fue desarrollado por la CONAE y fabricado por INVAP. Es importante destacar que el mundo solo 8 países construyen satélites geoestacionarios. Ellos son China Rusia,EE.UU.,Alemania, Francia, Japón, India , Israel y Argentina.

El lanzamiento está previsto para septiembre de 2015, desde el Centro Espacial en la Guayanas francesas, por la empresa Arianespace, la misma que puso el ARSAT 1 en órbita en 2104.


Fuente Consultada:
Sitio WEb de SATÉLITES ARSAT
«La Ciencia Argentina» de Diego Hurtado
Revista TIME El Siglo de la Ciencia de Clarín
Sitio Web del Diario «La Nación»

El Hovercraft Funcionamiento Sobre Colchón de Aire

Funcionamiento del Hovercraft

MARAVILLAS FLOTANTES, SOBRE AGUA O TIERRA

El  hovercraft es un vehículo inventado en la década del ´60, diseñado especialmente para moverse sobre una superficie, ya sea de agua o de tierra, a una altura suficiente como para evitar las olas cuando marcha por el mar, o las irregularidades del terreno cuando va por tierra.

Entre la superficie y el «hovercraft» existe un colchón de aire, creado por la propia máquina y mantenido por ella, mientras se encuentra en movimiento, por expulsión de aire a presión. Este colchón de aire actúa como los neumáticos de un coche, soportando el peso del vehículo y actuando de amortiguador para que el  viaje  resulte  confortable.

Hovercratf

Sin embargo, su misión más importante es la de mantener el vehículo a una cierta distancia de la superficie, ya que, si estuviese en contacto con ella, su movimiento se haría mucho más difícil en todos los sentidos, pues los rozamientos serían mayores. La oposición, por el roce, que ofrece el agua al movimiento de un cuerpo limita su velocidad y su eficacia, como sucede, por ejemplo, en los barcos y lanchas usuales.

La fricción entre sólidos es aún mayor, como puede ponerse de manifiesto al arrastrar por el suelo un cajón de cierto peso. La solución, en estos casos, es poner ruedas al cajón, pues la fricción por rodamiento es siempre mucho menor que la producida al deslizarse, y el movimiento sobre ruedas es mucho más rápido y efica.

Los colchones de aire son, sin embargo, mucho más versátiles que las ruedas, dado que pueden utilizarse para marchar sobre superficies accidentadas. En ciertos casos, los colchones de aire resultan, además, de mayor eficacia. Realmente, el colchón de aire actúa mmn un aceite lubricante de carácter macroscópico,  alianando los obstáculos que el «hovercraft» encuentra en su movimiento y reduciendo los perniciosos efectos de la fricción.

Parece probable que pronto pueda viajarse sobre la superficie del mar en «hovercraft», cómodamente, a velocidades mayores de 160 Km/h. y por un precio razonable. Sobre pistas especialmente preparadas, es fácil que un «hovercraft» pueda alcanzar velocidades del orden de los 500 Km/h.

corte transversal de un hovercraft

El colchón de aire del «hovercraft» actúa como un neumático. Ha de suministrarse aire continuamente, para mantener elevado el vehículo. (Arriba) Esquema de un «hovercraft» de «cortina de aire». (Abajo) Los escapes o fugas, por los lados del colchón, pueden reducirse adaptando al vehículo rebordes  flexibles.

funcionamiento de un hovercraft

LOS «HOVERCRAFTS» SOBRE EL AGUA
Como ya dijimos, el colchón de aire cumple la misión del neumático en un automóvil; un neumático, sin embargo, que está sufriendo pinchazos continuamente. Una de las caras del colchón de aire es la irregular superficie del agua sobre la que se desliza el vehículo, por la que se pierde aire en todo momento. Habremos de estar, pues, suministrando aire en forma continua, con objeto de contrarrestar dicha pérdida.

En la armazón del «hovercraft» hay ventiladores, que absorben aire para volverlo a lanzar por su parte interior, con el fin de mantener la presión lo suficientemente elevada para soportar el peso del vehículo. Por los lados del colchón también puede perderse aire fácilmente. Cuanto mayor es la altura de aquél, más difícil es contener el aire por sus bordes. Hay distintos métodos para mantener el aire a presión dentro de sus límites.

Uno de ellos consiste en proveer al veniculo de un reborde rígido, a lo largo de su contorno, que por su parte inferior vaya sumergido. Con esto se disminuye la fuerza necesaria para elevar el vehículo, pero, sin embargo, aumentan los rozamientos. Dos inconvenientes adicionales de este método son el de que no puede utilizarse cuando el mar está picado, y el de que el vehículo pierde su carácter anfibio.

Recientemente, se ha solucionado este problema manteniendo, en la parte inferior del vehículo, una espuma compuesta de diminutas burbujas de aire. Mediante este sistema se reduce la energía   necesaria  para   mantenerlo   elevado.

En la mayoría de los «hovercrafts» se permite que el aire escape por los bordes del colchón, lo que se traduce en un incremento de la energía necesaria para mantenerlo elevado. En su parte inferior, y a lo largo de sus bordes, el «hovercraft» lleva, en estos casos, una serie de eyectores de aire; éstos forman una especie de pantalla que encierra la zona de mayor presión, la cual compone propiamente el llamado colchón de aire, aislándolo de la presión atmosférica.

Los «hovercrafts» con cortinas de aire son anfibios, pues, en este caso, no se establece contacto alguno con la superficie. Van equipados con tanques de flotación, situados en la parte superior del colchón de aire, de forma que, cuando sea necesario, el «hovercraft» flote sobre la superficie. Los «hovercrafts» más modernos llevan, además de los eyectores, unos rebordes flexibles, especie de bandas que rodean la parte inferior.

Estos   rebordes   son   de   goma  flexible   plastificada,   de Es posible estabilizar el vehículo dividiendo el colchón de aire en distintos compartimientos, pero lo más corriente es compensar el efecto de las olas con eyectores de aire adicionales, que tienden a ladear el aparato en sentido contrario al de las olas. Los dos movimientos se compensan entonces, y el «hovercraft» permanece estable.

Los rebordes flexibles contribuyen también a mantener su estabilidad, de modo que el viaje resulte confortable. La parte del reborde que choca con los máximos de las olas se dobla hacia arriba, con lo que contribuye a mantener el nivel del vehículo. En los «hovercrafts» actuales, estos rebordes tienen una altura aproximada de un metro. La presión en el interior del colchón de aire dependerá de la altura a la que deseemos mantener el vehículo y de su carga. El propio aparato se construye con materiales ligeros.

Cuando hayan de trasportarse grandes cargas, se incrementa la presión del colchón de aire, lo que se facilita con los rebordes flexibles. El «hovercraft» marcha hacia adelante gracias a una serie de propulsores, y puede cambiar su ruta haciendo variar el ángulo que forman las hélices de los propulsores con la dirección en que sopla el viento.

El vehículo va provisto, además, de una serie de timones y pequeños propulsores adicionales, que pueden ser utilizados también para controlar su marcha. Frenar un «hovercraft» es fácil: basta reducir gradualmente la presión del colchón de airé, mientras los rebordes flexibles se introducen, poco a poco en el agua. Las fuerzas de fricción se encargan de ir reduciendo la velocidad del vehículo.

El «hovercraft» es el vehículo más rápido y más confortable para viajar por el mar. Sin embargo, estos aparatos resultan muy ruidosos para los pasajeros, quienes van situados muy cerca de los motores. Otro de sus inconvenientes son las salpicaduras de agua. Se procura que la presión en el compartimiento de viajeros sea siempre algo mayor que la externa, para impedir, en lo posible, el efecto de salpicaduras de agua. Los «hovercrafts» pueden «posarse» en cualquier parte, ya que pasan directamente del agua a la tierra.

En lugar de un muelle, los «hovercrafts» necesitan, simplemente, un malecón de hormigón, donde puedan embarcar y desembarcar los pasajeros. Los «hovercrafts» están todavía en período de desarrollo, y los que se encuentran actualmente en funcionamiento se utilizan con fines de investigación.

modo que, en cualquier momento, pueden doblarse convenientemente, de acuerdo con el esfuerzo que les sea aplicado. Con ello se reduce la energía necesaria para mantener elevado el vehículo, y éste puede trasladarse a una altura media superior. Por otro lado, los rebordes van sumergidos en parte, con lo que se aumentan los rozamientos. Pero este incremento es mucho menor que cuando los rebordes son rígidos. Además, es posible adaptar los rebordes flexibles, para que el vehículo pueda marchar  también  sobre  tierra.

Los «hovercrafts» de gran tamaño —cuya longitud es de unos treinta metros—, utilizados en viajes oceánicos, pueden operar eficazmente a seis metros por encima de la superficie del agua, con lo que evitan las olas más altas.

El movimiento de las olas afecta poco a los «hovercrafts» de gran tamaño que viajan a altas velocidades. En los de tamaño más reducido es mayor el peligro de que las olas produzcan vibraciones que pueden alterar la estabilidad del vehículo. La altura de éste varía, en estos casos, a medida que la ola pasa por su parte inferior, con lo que se producen cambios en la presión del colchón de aire, peligrando la estabilidad del aparato.

LOS «HOVERCRAFTS»  EN TIERRA
Cuando los «hovercrafts» marchan sobre canales o diques no utilizan ruedas; sólo lo hacen al posarse en tierra. Experimen-talmente, se ha probado la adaptación de eyectores de aire en tractores obligados a moverse sobre terrenos muy enlodados.

Las ruedas del tractor siguen todavía en contacto con la tierra y cumplen su misión de mover el vehículo hacia adelante, pero parte de la carga es soportada por el colchón de aire que crean los   eyectores.

Un «hovercraft» especialmente diseñado podría sustituir al ferrocarril y alcanzaría mayores velocidades siempre que sus pistas fuesen suficientemente lisas. Los trasportes resultarían más económicos. Los «hovercrafts» para trasportar unos cien viajeros habrían de estar sustentados por colchones de aire de unos pocos centímetros de espesor.

Las pistas de deslizamiento serían suficientemente lisas, para que no tocaran con la superficie inferior del vehículo. Como no tendrían que vencer más que la resistencia del aire, estos «hovercrafts» podrían alcanzar una velocidad de 400 ó 500 Km/h. Las pistas no se estropearían, puesto que,  realmente,  los vehículos  no entrarían  en  contacto con  ellas.

Fuente Consultada
Enciclopedia TECNIRAMA Fasc. N° 127 Funcionamiento del Hovercraft (CODEX)

Vida y Obra de Henry Ford Biografia Que es el fordismo?

BIOGRAFIA DE HENRY FORD – VIDA Y OBRA  (1863-1947)

El desarrollo industrial de los Estados Unidos de América, en los años de 1860 a 1920, no fue sólo relativo y parcial, sino absoluto en todos los sentidos.

La riqueza nacional se había multiplicado rápidamente y el país pasó de su estado colonial a ser una potencia de primer orden.

A este avance extraordinario de la industria americana contribuyó no sólo la riqueza inexplorada que el Nuevo Mundo ocultaba en sus entrañas, sino también la casi ilimitada libertad de la iniciativa privada —perjudicial en otros aspectos— y el desmesurado interés y afán de conseguir los fines materiales más poderosos y extensos.

Fue en esta época cuando Norteamérica se convirtió en la tierra prometida para aquellos que supieron encauzar a su favor el caudal de estos ríos de oro.

Esta conducta —sería superficial llamarla «sistema»— provocó serios problemas sociales, difíciles de resolver con la misma rapidez que se producía el ascenso industrial.

Pero también dio lugar a la fructífera industrialización del país. Entre los más destacados forjadores de esta etapa figura Henry Ford, «rey de los automóviles americanos», que revolucionó, con su sistema de producción en serie, toda la industria.

Nació el 30 de julio de 1863 en Dearborn, cerca de Detroit, en una pequeña cabana. Fue el primer hijo de un inmigrante irlandés, William Ford, que llegó a Estados Unidos en busca de riqueza y bienestar.

Falleció en 1947 a la edad de 84 años, dejando una enorme fortura de mas de 1.000 millones de dólares y a la industria su sistema de producción en serie con la cadena de montaje que fue la base de su grandeza industrial y que revolucionó la producción de todas las grandes empresas.

Su genio fue indiscutible, aunque se manifestó únicamente en la simplicidad del sistema de trabajo y de la venta en grandes cantidades, con beneficio muy reducido.

Él creó el más conocido tipo de coche «popular» y contribuyó eficazmente a la ampliación del potencial militar de los Estados Unidos durante las dos últimas guerras mundiales.

También contribuyó poderosamente en la industrialización de la agricultura norteamericana.

henry ford

Henry Ford en 1930.  La clara y fría mirada, los finos labios apretados, delatan su temperamento roqueño, su férrea voluntad, su espíritu rectilíneo refractario a claudicaciones y concesiones y generosidades sin por qué. En fin, ese espíritu, esa voluntad, ese temperamento que necesitan todos los grandes creadores de algo útil para mejor vivir. Porque ni los grandes caritativos, ni los blandengues de voluntad, ni los tímidos consiguen otra cosa que sumar fracasos, desilusiones…

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¿Que es el fordismo?: El término “fordismo” se refiere al modo de producción en serie que llevo a la practica Henry Ford; fabricante de coches de Estados Unidos. Este sistema supone una combinación de cadenas de montaje, maquinaria especializada, altos salarios y un número elevado de trabajadores en plantilla.

Este modo de producción resulta rentable siempre que el producto pueda venderse a un precio bajo.

Introducción: Nació en Greenfield y murió en Dearborn.

Empezó a trabajar desde muy niño en un taller de maquinarias en Detroit.

Despúes estudió ingeniería, llegando a ingeniero jefe de la Edison Iluminating Co. y en 1903 se estableció por su cuenta en Detroit, fundando Ford Motor Co. que bajo su presidencia llegó a ser la mayor fábrica de autos y tractores del mundo.

Creó el automóvil más popular que ha existido, el famoso modelo T, llamado vulgarmente Fortingo, del que vendió 10.000.000 de 1908 a 1924, luego se superó con otros modelos como el V-8 que también logró gran difusión. Escribió: Mi Filosofía Industrial en 1929.

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SU BIOGRAFÍA:

Henry Ford, pionero de la gran industria norteamericana del automóvil, nació el 30 de julio de 1863 en Dearborn, cerca de Detroit. Fue el primer hijo de los muchos que tuvo el emigrante irlandés William Ford, alto, fuerte, tenaz para el trabajo, decidido a conquistar el bienestar para él y los suyos.

En busca de ese prometedor futuro emigró a los Estados Unidos, donde los fuertes y audaces solían encontrar su paraíso. El sabía muy bien que su  humilde esfuerzo realizado en Irlanda le rendía en Norteamérica diez veces más, en el mismo tiempo, que le rindiera en la tierra natal.

En efecto, a los dos años de establecido, sin dejarse arrastrar por los aún más audaces que él, buscones insaciables del oro del Oeste, William Ford había empezado a ahorrar.

Como su familia aumentaba de año en año, William Ford pudo irse ahorrando los jornales de algunos braceros, ya que sus hijos, todos ellos fuertes, ayudábanle a labrar la tierra y a cuidar del ganado, aunque su primogénito no tenái mucho interés.

Henry era sumamente competitivo, le gustaba luchar contra algo, contra alguien, y su claro talento le hacía saber que contra la Naturaleza no había posibilidades de luchar y… vencer.

También sabía que la educación forjaba el futuro de los jóvenes, siempre se destacó como alumno hasta el punto de que el director de la escuela aconsejó a William Ford que permitiera a su hijo seguir estudios superiores de química o mecánica.

De regreso a su casa le interesaba investigar en una vieja herrería  cercana para maravilalrse ante las magias del fuego con los metales. ¿Presentía Henry que de los metales y el fuego le llegarían su fama y fortuna?.

El caso fue que, terminada la primera enseñanza, el muchacho logró dos éxitos personales : que se le permitiera asistir a la herrería como aprendiz, y que se le consintiera instalar en una choza próxima a su casa un pequeño taller de chapuzas metalúrgicas.

El taller contaba con fragua, yunque, incontables herramientas; y él, el avispado mócete, lo mismo arreglaba un reloj que forjaba unas herraduras, igual componía alguna máquina agrícola que el fogón de alguna cocina.

Unos de sus primeros proyecto fue el de construir un carruaje movido por un motor que fuera más ligero de peso, más rápido de avance y más cómodo que otros carruajes que había conocido.

Cumplidos los dieciséis años,  marchó a Detroit, entrando como aprendiz en un taller de maquinaria. Diez horas de intensa jornada diaria y un pobre sueldo  que no le daba para vivir.También aprendió técnicas sobre relojería y sumo a las diez horas otras cuatro diarias en un negocio del ramo.

Al tiempo regresó  a la granja de su padre. Pagó a su padre lecho y comida con su trabajo durante seis horas diarias. Y dejando otras seis para el sueño, se dedicó con pasión a trabajar en el taller que había montado con sus ahorros, y en el que reparó cuantas máquinas se les estropeaban a sus vecinos.

Otra vez en Detroit — 1882— entró en una manufactura de maquinaria agrícola en calidad de montador-reparador. Sus progresos técnicos asombraron a sus jefes y maestros, y bien pronto pudo pensar en la necesidad de casarse.

Lo hizo en 1885 con Clara Bryant, amiga de sus hermanas Margarita y Juanita, vecina de Greenfield, pero que pasaba algunas temporadas en Dearborn. Papá William le dio, como regalo de bodas, cuarenta acres de tierra.

En el centro de esta propiedad levantó Henry su morada, y la levantó con su único esfuerzo, dedicando a la empresa sólo algunas horas hurtadas a los trabajos remunerados.

taller de henry ford

Interior de la fábrica Ford situada en la avenida Bagley. — Según confesó el viejo Henry Ford I en su interesante libro Mi vida y mi obra —publicado en 1926 y traducido a todos los idiomas cultos—, de cuantos talleres tuvo durante su larga y fecundísima aventura automovilística, ninguno le fue tan querido como éste, sencillo y pobretón, de la avenida Bagley. Sus inmensas riquezas y fama las adquirió en talleres descomunales; pero fue precisamente en éste donde el joven «viejo» Henry Ford I empezó a soñar con esa fama que le enriquecería tanto como le ennoblecería.

En el mismo año de su boda, por el otoño, le aconteció a Henry Ford algo que sería el punto de arranque de su rápida y universal fama. Estando en el taller mecánico Eagle, Henry se enteró que directores, ingenieros y técnicos de las diferentes secciones estaban perplejos en torno a un motor Otto, adquirido en Alemania, que no arrancaba.

Sin el menor alarde de suficiencia, modestamente se ofreció Henry para intentar ponerlo en marcha. Sencillamente empezó Henry a hurgar en el motor….en pocas horas ese motor funcionaba correctamente.

En Detroit, comenzó a trabajar como «mecánico especializado» en la Edison Illuminating Cbmpany. En sus escasos momentos libres de servicio, entre 1892 y 1893, construyó, pieza a pieza, su primer automóvil: un cuatriciclo con motor de potencia de «cuatro caballos», refrigerado con agua, pero que carecía de marcha atrás.

En el año 1899 se asoció con los dirigentes de la Compañía «Automóviles Detroit». Pero como su participación en el capital era insignificante, no logró imponer sus proyectos, el más importante de los cuales consistía en fabricar automóviles en serie.

Porque la Detroit Automobile Company sólo fabricaba automóviles de encargo y uno a uno. Obsesionado por producir coches baratos en serie, se apartó de esta Compañía y fundó — 1903— su propia Ford Motor Company.

Poco después había revolucionado con sus métodos la técnica y la organización industrial, convirtiendo su compañía en una gigantesca empresa, creando uno de los más grandes imperios industriales de nuestra época, con fábricas y sucursales en más de cuarenta países.

Antes que él, los constructores se limitaron a montar los coches, pero compraban las piezas en distintas manufacturas. Ford fue quien primero empezó a fabricar sus coches por completo.

Para ello impuso su sistema: alcanzar la máxima autarquía económica posible por medio de la autofinanciación, de la adquisición de las fuentes de las materias primas, de la erección de factorías para elaborar dichas materias primas, de la posesión de medios de transporte por mar y tierra; de la racionalización de la producción: fábricas modelo, división del trabajo, trabajo en cadena…

Sólo así consiguió aumentar extraordinariamente la productividad, abaratar las mercancías, reducir la jornada de trabajo, aumentar los salarios…

Henry Ford tuvo que ganar la competencia entablada con otros constructores de autos: los hermanos Duryea, cuyo primer automóvil circuló en 1892; Elwood Haynes y los hermanos Apperson, que lanzaron su modelo dos años después.

Pero a Henry Ford no le preocupó esta competencia de modelos más o menos «bonitos», sino la que le planteó Alejandro Wintón, de Cleveland, cuyo coche alcanzaba una velocidad superior a los 60 Km/h.

Como ya se ha dicho entre 1892 y 1893 construyó Ford su primer coche: 230 kilos de peso, motor montado en el eje trasero, dos cilindros, potencia 4 HP., velocidad máxima 30 kilómetros a la hora.

En 1896 construyó su segundo automóvil: 215 kilos, 40 kilómetros a la hora.

En 1897, el tercero, más perfecto, ligero y rápido. Se iba aproximando Henry Ford a su sueño maravilloso: retar a Winton y ganarle.

Ideó un nuevo motor compacto y lo montó en una carrocería de 200 kilos. Y desafió a Winton. La carrera se desarrolló el 1º de diciembre de 1902 en la pista de Grosse Pointe, próxima a Detroit.

Ante el asombro de miles de técnicos y aficionados, el coche Ford ganó la carrera a «la estremecedora velocidad» de ochenta kilómetros por hora.

Siguió construyendo sus coches sólo con la preocupación de dotarlos de mayor fuerza expansiva. Por ello se lanzó a construir dos coches de carreras a los que llamó La Flecha y 999, equipados con motor de 8 HP.

Con ellos ganó varias carreras y entusiasmó a los aficionados y preocupó a sus competidores. Y ya pudo darse el gustazo de elegir a sus socios, que fueron; Alex Malcolmson, comerciante al por mayor de carbones, los abogados John W. Anderson y Horace H. Rackhem y los seis o siete amigos que le habían ayudado económicamente en los días difíciles.

Quedó fundada la ya mencionada Ford Motor Company, la cual, sin descuidar el muy importante punto de la velocidad, se preocuparía de aplicar esta velocidad a los autos construidos en serie.

PRIMER auto ford

Modelo de coche Ford A-1903. — Primer coche nacido en la recién inaugurada — 1903— Ford Motor Co. Coche calificado de devorador de kilómetros: treinta a la hora, y que permitía a sus viajeros disfrutar de los vientos levantados con fuerza y rebozarse en polvos y lodos. Como este coche nacieron otros 5.000 en 1904, 15.000 en 1906, 25.000 en 1907… Quince años después, coches bastante más rápidos y complicados nacieron en número de 3.500…por día. Anécdota:por un modelo Ford A-1903 en «buen estado» fueron pagados en 1956… ¡quince mil dólares!

Curiosa noticia: los socios de Ford acordaron que éste no tendría que aportar capital alguno, y, sin embargo, recibiría el veinticinco por ciento de las acciones y un sueldo de trescientos dólares al mes como director e ingeniero jefe de la Compañía, cuya presidencia ostentó el poderoso banquero de Detroit John S. Gray.

También resulta curiosa esta otra noticia: que antes de que Ford independizase su fábrica, procurándose las primeras materias y los métodos rápidos de traslado, los primeros seiscientos cincuenta chasis y motores de los coches Ford fueron construidos en los talleres de los hermanos Dodge, quienes advirtiendo la eficacia de la fórmula Ford, decidieron construir motores y chasis por cuenta propia y bajo su marca.

Y yendo de anécdota en anécdota, puede contarse que el coche Ford, que en 1904 costaba mil trescientos dólares, costaba doscientos noventa en 1924.

Y cuando la producción alcanzaba cifras más altas, el costo llegaba a precios más bajos.

En 1910 salieron tres mil coches de la fábrica Ford, y quince mil en 1913, y setenta y cinco mil en 1915, y ¡veintiocho millones en 1940! Y terminada la primera guerra mundial — 1918 —, la baratura y la abundancia de coches Ford — con quien ningún otro constructor europeo podía competir— a punto estuvo de poner en la bancarrota a los más acreditados constructores de Inglaterra, Italia y Francia.

Enemigo tenaz tanto de los sindicatos como de los poderes públicos, Ford firmó — 1914— un contrato con la Unión de los Trabajadores del Automóvil, por el cual se comprometía a salvar las diferencias con sus empleados y operarios por medio de comités integrados por el mismo número de aquéllos y de capitalistas.

Estas radicales medidas de Ford desagradaron decisivamente a la mayoría de sus socios, quienes tampoco aprobaron que Ford subiese los sueldos a sus obreros de dos dólares treinta y cinco centavos a cinco dólares.

Sumamente expeditivo, cada vez más aficionado a no acatar otra voluntad que la suya, Ford compró sus acciones a los principales de sus socios: Couzans, hermanos Dodge, abogados Anderson y Rockhem, herederos de Gray.

Por esta decisión, tomada en el momento más oportuno para sus intereses, Ford se convirtió en uno de los más grandes multimillonarios de Norteamérica, y debe saberse que tuvo que pagar setenta y cinco millones de dólares por acciones que valieron en tiempo de la fundación de la Ford Motor Company sólo veinticinco mil dólares.

Duro, inflexible, tenaz, voluntarioso, decían de él sus competidores «que llevaba su negocio como pudiera llevar la economía de una tienda de pueblo». Durante la guerra mundial 1914-1918, dedicó sus fábricas gigantescas a la fabricación de armamento.

En 1919 nombró presidente y jefe ejecutivo de su Compañía a su hijo Edsel, de gran talento, pero de escasa energía, por lo que Henry, desde la sombra, siguió siendo motor absoluto de la empresa, cuyo capital superó —1940— los dos mil millones de dólares. Muerto Edsel recobró Henry el mandato oficial.

Pero a partir de 1943 la cabeza de este titán de la industria moderna empezó a sufrir caídas alarmantes, caídas que motivaron colapsos en la empresa.

Por lo cual su nieto, Henry Ford II, edición corregida y aumentada, pero más pulida y atemperada a los tiempos actuales, de su abuelo, tomó el mando pleno de la Ford Motor Company.

Claro está que a Henry Ford II le costó más trabajo que eliminar la preponderancia ya senil de su abuelo, la que tenía un exboxeador llamado Harry Bennett, guardaespaldas de Henry Ford I, y su gran consejero durante casi treinta años.

henry ford y su nieto

Henry FordI y Henry Ford II, abuelo y nieto, en 1946. — El abuelo, fundador de la dinastía Ford y de acaso la más popular y fecunda industrialización del automóvil, está subido en un coche Ford modelo 1896. Su sonrisa, un tantico engreidilla, delata la satisfacción que le ocasiona retratarse sobre su criatura mecánica, cumplidora muy terne del medio siglo. Por el contrario, Henry Ford II, «muy de su época», mira con profundo disgusto al que debe considerar como matusalénico «cacharro». La Historia nos enseña que ningún heredero de un reino se sintió identificado con la política de su antecesor, y que procuró modificarla en seguida.

Henry Ford, el creador de la más sensacional empresa de automóviles que haya existido hasta hoy, potentísimo impulsador de varias industrias norteamericanas, murió — 1947— cuando contaba ochenta y cuatro años y su mente llevaba ya mucho tiempo muerta.

Pero, además, Henry Ford fue un escritor muy interesante de obras que comparten temas económicos, sociales y autobiográficos. De ellas han alcanzado gran éxito — traducidas a doce o catorce idiomas — las tituladas My Life and Work — 1922— (Mi vida y mi obra), Today and Tomorrow — 1926— (Hoy y mañana), The International Jew — 1928— (El judío internacional).

Fuente Consultada:Grandes Figuras de la Humanidad Editorial Ediciones Cadyc – Biografía de Henry Ford

Ver: Decadencia del Imperio Automotriz de Ford

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EL FORDISMO

Mientras que en sus primeros momentos el «proceso de industrialización» fue un fenómeno exclusivamente inglés, se inició luego la industrialización masiva de otras sociedades como Francia, en la primera mitad del siglo XIX y Alemania y Norteamérica en la segunda mitad.

La última fase de este proceso de industrialización se gesta a partir de un cambio en el proceso de trabajo introducido por las experiencias de Henry Ford en su fábrica de autos en Estados Unidos de Norteamérica, generando una nueva forma de organizar la producción y el trabajo.

La introducción del ‘transportador de cinta o de cadena  aseguró la circulación de las  piezas mientras los obreros permanecían quietos en sus puestos de trabajo. Al hacer pasar delante de cada trabajador la pieza principal a la cual debía montarles otras piezas, al final del circuito el producto estaba terminado. Gracias a esta línea de montaje, el ritmo de trabajo era regulado mecánicamente por la velocidad del transportador que pasaba delante de cada obrero.

Los transportadores y la cadena de montaje permitieron relacionar la producción de unas máquinas con otras, reduciendo la necesidad de fuerza de trabajo. El movimiento continuo de los objetos a ensamblar facilitó la producción ininterrumpida de una masa de bienes homogéneos y estandarizados para hacer frente a la demanda.

Al reducirse el tiempo de trabajo utilizado para ensamblar cada unidad de producto, creció la productividad, por lo que fue posible trasladar los beneficios a los consumidores a través de la baja de precios, situación que generó el incremento de la demanda.

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La empresa Ford, además, fue precursora al realizar’ estudios sociológicos sobre los parámetros de vida de sus trabajadores y la simplicancias de los mismos en el proceso de trabajo.

Esto funcionó a modo de «disciplinamiento» de la mano de obra a través de controles realizados por asistentes sociales. Y generó una suerte de «intercambio» con los empleados, quienes, al modificar algunos hábitos de su vida, recibían a cambio aumentos de salario. Estos estudios dieron nacimiento al Departamento de Sociología en la empresa, antecesor del Departamento de Personal.

Las normas de consumo y de vida, se modificaron debido a que se les exigía a los trabajadores cumplir con determinadas pautas, acordes con la nueva situación. El Departamento de Sociología asesoraba a las familias acerca de esas pautas que, en última instancia, eran funcionales con el proceso productivo instalado.

Ford expresó: «La experiencia me ha enseñado mucho en materia de salarios.

Yo creo, en primer lugar, dejando de lado toda otra consideración, que nuestro propio éxito depende en parte de los salarios que nosotros pagamos. Si nosotros repartimos mucho dinero, ese dinero se gasta. Éste enriquece a los comerciantes, a los minoristas, a los fabricantes y a los trabajadores de todo tipo. Esa prosperidad se traduce por un crecimiento de la demanda para nuestros automóviles.[…] Nosotros no hemos cambiado los salarios simplemente porque teníamos ganas de hacerlo y porque podíamos. Si nosotros hemos decidido pagar salarios más altos es para colocar nuestro negocio sobre una base durable. Eso no lo hicimos para repartir regalos, sino para asegurar el porvenir. Una industria con bajos salarios está siempre en peligro».

Asimismo, Ford decía que «así como nosotros adaptamos las máquinas y herramientas en el taller para producir la clase de autos que tenemos diseñados en nuestras mentes, así nosotros hemos construido un sistema educacional en vista a generar el producto humano que tenemos en mente».

Para lograrlo, se realizaba el seguimiento de las pautas de vida de los obreros más allá del ámbito de la fábrica, a través de actividades relacionadas con la formación, como la creación de escuelas; el fomento del deporte; la creación de asociaciones para paliar problemas como el del alcoholismo, que poseía índices sumamente altos en ese momento; el fomento de la construcción de viviendas y los créditos al personal.

Algunos de los resultados observados en los trabajadores de la empresa Ford fueron la disminución del alcoholismo, del ausentismo, del analfabetismo y de la rotación de trabajadores, con un claro incremento de la productividad, aun con reducción de la jornada de trabajo de 9 a 8 horas diarias.

Después de la crisis de 1929, en los Estados Unidos, el Estado asumirá la tarea de asegurar a los trabajadores los distintos beneficios, como educación, recreación, vivienda y salud, que inicialmente, como hemos dicho, estuvieron bajo responsabilidad de la empresa.

El modo de desarrollo fordista tuvo plena vigencia a partir de la Segunda Guerra Mundial y hasta principios de la década del 70. Desde entonces, el «modelo» fordista entra en una etapa de crisis que perdura hasta la actualidad.

Sin embargo, durante su período de vigencia, el fordismo solucionó uno de los principales problemas del capitalismo: las crisis de sobreproducción o subconsumo.

La generalización de las pautas de consumo masivo de bienes durables y el crecimiento de los salarios reales lograron crear el mercado necesario para la creciente producción masiva de bienes homogéneos, resolviéndose así -al menos en los países desarrollados- el problema de las crisis de subconsumo.

En síntesis, el «círculo virtuoso» generado por el fordismo garantizó a los países industrializados, durante los 30 años de posguerra, el incremento en la producción, la productividad, las tasas de ganancias, la inversión, el empleo y los salarios.

Fuente Consultada:
Economía Las Ideas y los Grandes Procesos Económicos Rofman-Aronskind-Kulfas-Wainer
Grandes Figuras de la Humanidad Editorial Ediciones Cadyc – Biografía de Henry Ford

Toyotismo Criterio Para La Organizacion Industrial de Producion

TOYOTISMO, Organización Industrial Científica
En Busca de la Eficacia Productiva

ABANDONO DE LA PRODUCCIÓN EN CADENA
Al final de los años sesenta se llegó a la conclusión —principalmente en los países escandinavos— de que ya no era totalmente válido el principio de Ford según el cual un producto resulta tanto más barato cuanto más racional es su fabricación. El crecimiento de la producción se veía amenazado por los altos índices de absentismo laboral, frecuentes bajas por enfermedad, descenso de la calidad y dificultad para contratar nueva mano de obra. Algunas grandes empresas suecas, entre ellas Saab-Scania y Volvo, crearon equipos de investigación en los cuales los propios trabajadores pudieron aportar sus experiencias y sugerencias. En 1972 se eliminó la cadena de producción en el taller de fabricación de motores de las fábricas Saab-Scania. En Volvo cada trabajador monta «su» automóvil de forma ampliamente autónoma.

El dinamismo de la empresa japonesa se atribuye a los secretos” de la organización productiva que presenta fuertes diferencias con el taylorismo y fordismo de la industria norteamericana.

toyotismo, produccion japonesa

Estas características de las empresas japonesas son, en primer lugar, el sistema de empleo «de por vida», el sindicato por empresa que tiende más a la cooperación que al conflicto (huelgas) y el salario por antigüedad

Pero son sin duda las innovaciones introducidas por el ingeniero Ohno de la empresa automotriz Toyota  que impusieron un modelo de producción —el toyotismo— con las siguientes características:

  • Se produce a partir de los pedidos hechos a la fábrica (demanda), que ponen en marcha la producción
  • La eficacia del método japonés está dado por los llamados “cinco ceros”: “cero error, cero avería (rotura de una máquina), cero demora, cero papel (disminución de la burocracia de supervisión y planeamiento y cero existencias (significa no inmovilizar capital en stock y depósito: sólo producir lo que ya está vendido, almacenar ni producir en serie como en el fordismo). Lo comercial (el mercado) organiza el taller.
  • La fabricación de productos muy diferenciados y variados (muchos modelos) en bajas cantidades (producción acotada). Recordemos que el fordismo implicaba la producción masiva de un mismo producto esta standard, ppor ejemplo, el Ford T negro).
  • Un modelo de fábrica mínima, con un personal reducido y flexible.
  • Un trabajador multifuncional que maneja simultáneamente varias máquinas diferentes. Los puestos bajo son polivalentes, cada obrero se encarga de operar tres o cuatro máquinas y realiza varias tareas de ejecución, reparación, control de calidad y programación. En el taylorismo los obreros realizan tareas parciales y un trabajo repetitivo.
  • La disposición de las máquinas y de los trabajadores en torno a ellas también es distinto a la que imponía  la cinta transportadora en la cadena de montaje de Ford.
  • La adaptación de la producción a la cantidad que efectivamente se vende: producir «justo lo necesario a tiempo”.
  • La llamada autonomatizacíón, introduce mecanismos que permiten el paro automático de la máquina so de funcionamiento defectuoso, para evitar los desperdicios y fallos.

El automóvil de mayor producción en el mundo después del Ford T, el Volkswagen «escarabajo», se montaba en la cadena de producción, en la que cada trabajador realizaba una única operación  La firma sueca Volvo ha prescindido de este sistema; cada operario monta «su» automóvil.

CRISIS DEL FORDISMO: La suba del 400 % del precio del petróleo crudo, establecida por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) entre 1973 y 1974, determinó la disminución de la producción de los países industriales. A pesar de las estrictas restricciones impuestas por los gobiernos al consumo de petróleo y sus derivados, el encarecimiento se trasladó al resto de los productos, cuyos precios aumentaron en forma vertiginosa y la inflación se incrementó notablemente, tanto en Europa como en los Estados Unidos.

Las innovaciones tecnológicas no alcanzaron a resolver estos problemas. Al mismo tiempo, la progresiva saturación de los mercados internos condujo a una mayor apertura internacional del comercio, y se hicieron sentir los efectos de la competencia de otros países con economías pujantes, como el Japón. Mientras tanto, las múltiples fundones que desarrollaba el Estado determinaron que el gasto público creciera a la par de la inflación, y las ideas de Keynes comenzaron a ser discutidas.

Con más gastos que ingresos, es decir, con déficit, los gobiernos recurrieron al endeudamiento externo, a la emisión de moneda y al aumento de los impuestos para poder financiar su gestión. Esta conjunción de situaciones desalentó las inversiones de las empresas y el consumo de la población. Entonces, el crecimiento económico se estancó y el Estado obtenía aún menos recursos, lo que condujo al aumento del déficit, el endeudamiento y a la inflación. Así, progresivamente, las economías entraron en crisis.

No hay una explicación unánime acerca de los ciclos de crecimiento y depresión de las economías capitalistas. Para algunas teorías, esta sucesión se atribuye solo a factores económicos (por ejemplo el precio de las materias primas, el estancamiento del consumo, la tecnología); para otras, inciden también factores sociales o políticos (como migraciones y conflictos gremiales). Por ello, el debate sobre las causas de la crisis del fordismo sigue vigente.

TABLA COMPARATIVA DE AMBOS SISTEMA

tabla comparativa: producción ford - toyota

Toyota en Japon Desarrollo de la Industria automotriz en el siglo XX

Toyota en Japon
Desarrollo de la Industria automotriz en el siglo XX

La compañía japonesa Toyota: Japón, más que cualquier otro país, es capaz de desafiar la preponderancia de la Gran Empresa de los Estados Unidos, y Toyota tipifica la fuerza de ese desafío, ya que actualmente es el mayor productor de coches fuera de los Estados Unidos. En 1971 Toyota fabricó 1,4 millones de unidades, y Nissan-Datsun 1,1 millones. En comparación, British Leyland fabricó en 1971 unos 0,85 millones de vehículos.

La historia de Toyota es la historia de Sakichi Toyoda y su hijo, Kiichiro. En 1926 Sakichi formó una empresa para comercializar su invento: un telar automático. Tras vender los derechos del telar, cede el dinero a su hijo que crea, en 1937, Toyota Motor.

Toyota ha crecido gracias a la genialidad de uno de los más importantes inventores del Japón, Sakichi Toyoda. Toyoda diseñó los que, 40 años antes, fueron los telares textiles automáticos más perfeccionados del mundo. Su compañía, denominada Toyoda Automatic Loom Works, recibió 100.000 libras en 1929 de una compañía de Lancashire como pago por los derechos para fabricar en Inglaterra los telares Toyoda y, con este dinero, Toyoda se lanzó a la tarea de organizar una división automovilística en su compañía. Tras una intensa investigación, Toyoda juzgó que las perspectivas eran buenas para la fabricación de coches pequeños con vistas al mercado interior y nombró responsable del nuevo proyecto a su hijo Kiichiro. (imagen izq.)

Así, en 1896, desarrolla un telar automático que tiene la capacidad de detenerse inmediatamente cuando se produce una falla en la tela. El éxito de este invento enseguida es reconocido por la compañía exportadora Mitsui, que firma un contrato para comercializar los telares de Toyoda. Las máquinas diseñadas por Toyoda cuestan la décima parte de los telares fabricados en Alemania y la cuarta parte de los telares franceses.

Hacia 1935 estuvieron listos los primeros prototipos. Kiichiro envió a uno de sus ingenieros a los Estados Unidos para que estudiase las técnicas de producción en serie; de esa forma, podrían ser adoptados los últimos métodos de producción en cadena. Al llegar a Detroit, el ingeniero decidió ir a la fábrica Packard porque esta compañía había organizado visitas con guía por la fábrica. El hombre de Toyoda, sin levantar sospechas, se mezcló tranquilamente durante varios días entre los turistas. Cada tarde, en la habitación de su hotel tomaba notas y hacía bocetos. Luego regresó al Japón con esa información en la que se basó la primera planta de montaje de Toyoda.

Hacia 1937, la división automovilística ya era lo suficientemente grande para ser reorganizada como compañía independiente y fue entonces cuando se le cambió el nombre por el de Toyota. En japonés, la palabra Toyoda requiere diez trazos con la pluma, y Toyota solamente ocho. Esto nos inclina a pensar que se trató, de una primera muestra de mayor productividad, aunque la explicación que se dio fue la de que el número ocho era considerado más favorable por la familia Toyoda.

Pronto Japón se vio envuelto en la guerra y con él, naturalmente, la incipiente Toyota Motor Company. Después de la guerra, la economía japonesa atravesó un largo y profundo bache y, en 1949, la restrictiva política monetaria aplicada por las autoridades estadounidenses de ocupación llevó a la empresa al borde de la quiebra. Continuamente Toyota tenía problemas de liquidez, ya que las restricciones de crédito hacían que muchos propietarios de coches Toyota, que los habían comprado a plazo, no pudiesen atender los pagos.

Toyota lanzó al mercado su primer auto pequeño, el Modelo SA, en 1947. La producción de autos fuera de Japón comenzó en 1959 en una pequeña planta en Brasil, y continuó con una creciente red de plantas en todo el mundo.

La firma fue rescatada gracias a una importante reorganización que se efectuó bajo la dirección de dos grandes bancos japoneses, el Mitsui y el Tokai. La compañía fue escindida en dos panes: la división de producción (Toyota Motor Company) y la división de marketing (Toyota Sales Company). El esquema salvó la empresa al proporcionarle capital de explótación para la diyisión de producción. El capital procedía de las “ventas” de coches Toyota a la compañía de marketing, que los pagaba con pagarés que el Banco de Japón aceptaba redescontar.

Desde aquel momento, Toyota ha crecido casi ininterrumpidamente. Es el mayor productor de coches de Japón, y Japón, que ha tenido una tasa de crecimiento del 20% en los últimos años, es él mercado automovilístico de más rápido desarrollo en el mundo industrializado. Las importaciones de coches Toyota para el mercado norteamericano han aumentado enormemente a partir de 1962. En 1966, 20.000 Toyotas eran absorbidos por el mismo; en 1969, 125.000. Esto ha hecho de Toyota la única compañía, a excepción de Volkswagen, que ha vendido más de 100.000 coches en los Estados Unidos en un año; en l969, Toyota contribuyó con un 11% en el total de coches importados en los Estados Unidos. Y en la actualidad, se ha adelantado a sus rivales europeos en los Estados Unidos: Fiat, Volkswagen, Renault y British Leyland.

Los productos Toyota alcanzan importancia internacional durante la década del sesenta, cuando se radican grandes instalaciones técnicas y de desarrollo en los Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido.

Toyota, fabricante de coches de más rápido crecimiento del mundo, vende en el extranjero alrededor de una cuarta parte de su producción total. Esto hace que sea la empresa que obtiene mayor cantidad de divisas en Japón, aunque la compañía depende mucho menos de las exportaciones que algunos de sus competidores europeos. Alrededor de un 40% de la producción de Fiat y más de un 70% de la de Volkswagen van al exterior, lo que subraya la prosperidad y la riqueza del mercado interior japonés.

El principal factor del éxito de Toyota es la prosperidad general del mundo que ha durado largo tiempo después de la guerra. Por otra parte, la tasa de crecimiento que ha conocido la economía japonesa ha sido excepcional, lo que, unido a las características de un mercado altamente proteccionista como el suyo, ha contribuido a formar un contexto idóneo para el desarrollo de las grandes compañías de negocios. Pero Toyota no se ha limitado a dejarse llevar por el pleamar de la prosperidad; ha desplazado a sus rivales. En los mercados mundiales, los coches Toyota han irrumpido en un sinfín de nuevos países.

En Japón, Toyota ha incrementado sin cesar su participación en un mercado en plena expansión. El secreto, del éxito de Toyota reside, aparentemente, en la habilidad y en la previsión de sus dirigentes. En aspectos tales como la investigación de mercado, ventas, ingeniería de producción, finanzas y relaciones laborales, sus dirigentes poseen un brillante palmarés de éxitos, incluso silos comparamos con lo que sucede habitualmente en Japón. Toyota, lo mismo que todas las empresas automovilísticas japonesas, no cuenta con una tradición prolongada y opresora. La industria automovilística japonesa no se creó hasta los años treinta, y hasta los años sesenta no traspasó el umbral de la gran producción masiva. Por consiguiente, la iniciativa y la flexibilidad se han manifestado con mayor fuerza que en las empresas más antiguas.

Desde el principio, Toyota se lanzó al exterior en busca de ideas sobre los conceptos de estilización y diseño. Era posible beneficiarse de la dilatada experiencia occidental y adoptar la tecnología más moderna y eficiente. Además, la adopción del estilo y del -concepto de lujo occidentales ha supuesto para los coches -japoneses la inmediata aceptación en los mercados más importantes del mundo. En contraste, las industrias europeas y estadounidenses son muy antiguas, y muchas de ellas han heredado tradiciones de producción y de dirección que a veces han obstaculizado su progreso. Cabe preguntarse si, con el tiempo, aparecerán en Japón’ problemas similares, pero por ahora esta interesante cuestión es una incógnita.

Toyota no solamente ha crecido en tamaño, sino también en prosperidad. En 1969, la rentabilidad de las inversiones se elevó al 22,2%, con lo que Toyota se convertía en la más rentable de todas las grandes firmas automovilísticas. La rentabilidad de General Motors fue del 17,18% y la de Nissan del 18,4%. La productividad de Toyota fue igualmente mayor que la de cualquier compañía importante. En 1969, las ventas por empleado alcanzaron la cifra de 44.000 dólares, mientras que en General Motors la cifra fue de 30.000, en Nissan de 24.000, y en Volkswagen de 20.000. Además, en los últimos años la productividad se ha incrementado a un ritmo que oscila entre el 15 y el 20% anual.

Toyota tiene el honor de ser considerada la empresa automotriz más admirada del mundo. Es líder indiscutible del mercado en Japón y Asia,  es también la marca de vehículos no-americana que mejor se vende en los EE.UU., y la marca japonesa líder en Europa.

La eficacia de Toyota estriba en varios factores. Uno de ellos es la novedad de sus instalaciones. Todos los automóviles producidos en las enormes fábricas que la firma tiene en Nagoya, que sobrepasan la cifra de 40.000 obreros, son hechos en plantas inauguradas a partir de 1959. Al mismo tiempo, Toyota adoptó rápidamente avanzadas técnicas de producción,, y los ordenadores electrónicos se han ido incorporando con gran profusión en todas las operaciones.

Toyota ocupa, asimismo, una posición envidiable en lo que se refiere a las relaciones laborales, con huelgas de importancia prácticamente inexistentes desde 1959. Hasta cierto punto, la devoción que profesan los obreros de Toyota a su empresa es una característica de toda la industria japonesa, pero, una vez más, Toyota ha sabido hacerlo mejor que otras compañías japonesas.

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HISTORIA VOLKSWAGEN EN ALEMANIA

UN COCHE PARA EL PUEBLO

Morris, Austin, Fiat, Renault, Ford y casi todas las grandes empresas automovilísticas actuales, exceptuando las japonesas, pueden trazar sus historias casi a partir del nacimiento de la era del automóvil. Una notable excepción es la de Volkswagen, la mayor empresa industrial de Alemania, una de las más grandes de Europa y, de hecho, una de las primeras empresas automovilísticas del mundo. Volkswagenwerk es una extraordinaria empresa, cuyo éxito alcanzado después de la guerra es único en los anales de la Gran Empresa.

Los coches de Volkswagen se venden en casi todos los países del mundo, y el famoso “escarabajo” es familiar en todos los países de Europa Occidental así como en Asia, América, Australia y Africa.

La mayor parte de los coches Volkswagen se fabrican en la enorme factoría de Wolfsburg, desde donde la firma es dirigida entera mente por alemanes. Durante varios años, la vasta y simétrica factoría de Wolfsburg ha constituido un monumento de la industria alemana.

Situada en pleno campo a unos pocos kilómetros de la frontera con Alemania Oriental, Wolfsburg es por completo una ciudad-empresa, construida por Volkswagen para Volkswagen.

La historia de Volkswagen empezó antes de la guerra, cuando Hitler encargó al gran diseñador de coches Ferdinand Porsche que diseñase un “coche para el pueblo” (volks-wagen). Hitler en persona colocó la primera piedra en Wolfsburg en el año 1938, dedicando el coche prometido al movimiento denominado “a la fuerza por la alegría”. Pero no se fabricó ningún “escarabajo”, ya que, casi al mismo tiempo, las instalaciones fueron destinadas a la producción de guerra.

Después de la guerra, la fábrica quedó en manos del ejército de ocupación inglés. Un oficial, el mayor Hirst, se interesó por las anticuadas piezas de coches Volkswagen que había en la fábrica y se cuenta que dijo: “Creo que se podrían fabricar algunos coches”. Por aquellas fechas, se hizo una propuesta para transferir la fábrica a Inglaterra como parte del pago por las reparaciones de guerra, pero los fabricantes ingleses vieron pocas perspectivas de éxito comercial en el feo y ruidoso coche.

En un momento dado, las instalaciones fueron ofrecidas a los norteamericanos, pero ellos también pensaron que la extraña máquina carecía de porvenir. Hacia 1947 los aliados se dispusieron a devolver fábricas a los alemanes, y las autoridades militares inglesas invitaron al ingeniero Heinz Nordhoff, de 48 años de edad, a hacerse cargo de las instalaciones Volkswagen. Nordhoff deseaba reingresar a la firma Opel —controlada por la General Motors norteamericana— en la que había prestado sus servicios en el transcurso de la guerra. Pero los norteamericanos se negaron a aceptar a personas que hubiesen dirigido industrias durante la guerra.

 

Tal como lo confirmaron los hechos, Nordhoff era uno de los grandes directores en la historia de la Gran Empresa. Dedicó todos sus esfuerzos a un solo modelo, el “escarabajo” y a pesar de numerosos cambios en los detalles, el concepto y la apariencia general del coche permanecieron inalterados, tal y como Porsche lo había pensado. Las expectativas de Nordhoff se cumplieron con creces. Rápidamente, el Volkswagen dominó el mercado alemán; luego, se extendió por Europa. En 1953, el “escarabajo” inició la invasión de Inglaterra y, hacia el final de la década, estaba penetrando en los Estados Unidos. De hecho, en 1967 se vendieron más Volkswagens en los Estados Unidos que en Alemania.

 

LA PUBLICIDAD:

 

Volkswagen siempre se ha preocupado mucho por sus campañas publicitarias, y eso, naturalmente, unido a las evidentes cualidades del coche, ha contribuido a hacer del Volkswagen el coche más exportado del mundo. El primitivo Volkswagen es más bien un coche humorístico, lo que se reflejó en varios anuncios publicitarios. Por ejemplo, un anuncio en los Estados Unidos mostraba a un magnate sudamericano que preguntaba si su Volkswagen disponía de aire acondicionado: “No, pero tengo otros en el congelador”, se le respondía. También en Alemania se le hizo publicidad con un slogan que decía:

“Volkswagen, su segundo coche, aunque no tenga usted el primero»

Nordhoff presidía la pujante empresa con lo que denominaba “la soledad de la responsabilidad no compartida”. Hasta 1961, la empresa fue propiedad del Estado, pero en ese año el gobierno decidió desnacionalizarla, si bien siguió conservando un importante paquete de acciones. La posición de Nordhoff se fortalecía al compás de los éxitos de la firma.

 

Biografía de Goodyear Vulcanizacion del caucho con azufre Serendipia

Biografía de Goodyear
Vulcanización del Caucho con Azufre Serendipia

GOODYEAR CHARLES

El inventor del caucho vulcanizado. Nació en New Haven, Connecticut, 1800. Su carrera fue muy agitada. Fracasó como en herrero, pero triunfó luego de 10 años de trabajos, en medio de todas las desventajas de la pobreza y las privaciones, produjo su nuevo método de endurecimiento de goma por medio de azufre en 1844.

Permaneció muchos años investigando la manera de mejorar la calidad del caucho o hule natural, de modo que no se volviera quebradizo con el frío, y blando y pegajoso con el calor.

Goodyear se involucró en una  serie de problemas como consecuencia de la violación de sus derechos a las invenciones. Sus patentes últimamente ascendió a 60, y ambos medallas y honores le fueron adjudicados en Londres y París. Goodyear murió en 1860.

Caucho era el nombre de una especie de goma utilizada por los indios de América Central y del Sur, que se sacaba de un arbol, por lo que era una sustancia natural que había sido utilizado durante siglos y antes de ser descubierta por Colón que la  presentó a la sociedad occidental. «Caucho» procedía de la palabra india «cahuchu«, que significa «llorar de madera.» El caucho natural fue extraído de la savia que rezumaba de la corteza de un árbol.

El nombre de «goma» proviene del uso de la sustancia natural como un borrador de lápiz que pueden «borrar» las marcas de lápiz y es la razón por la que fue entonces a llamarse «caucho».  Además de gomas de borrar lápiz, la goma se utilizaba para muchos otros productos, sin embargo, los productos no mantenían sus propiedades a temperaturas extremas, llegando a ser quebradizos en invierno.

Durante la década de 1830, muchos inventores trataron de desarrollar un producto de goma que podría durar todo el año. Charles Goodyear fue uno de los inventores, que consiguió los mayores logros, y que se utilizan hasta el día de hoy.

La historia cuenta que en 1834 llegó a sus manos un salvavidas de goma de la India Roxbury Rubber Company en la Ciudad de Nueva York y él rápidamente inventó una válvula de mejora para el dispositivo. Cuando Goodyear trató de vender su diseño a Roxbury, el gerente le dijo que lamentablemente no sirvió de nada el propio caucho era lo que necesitaba mejorar, no la válvula.

Los consumidores estaban hartos de la goma derretida manera en clima caliente y templado en frío. La fascinación de Goodyear  por el aucho se convirtió instantáneamente en un desafío de toda  vida: iba a encontrar una manera de hacer de caucho utilizable.

En los próximos cinco años, Goodyear se dedicó a experimentar con el caucho, tanto en su propia cocina y como en otros talleres. No tenía muchos conocimientos de  química, y además no tenía dinero, y sólo la más burda ropa como equipo de trabajo. Su familia vivía en la pobreza. En 1836 Goodyear había tenido algunos éxito en tratar la goma con el óxido nítrico, pero su nuevo proyecto de goma  fue aniquilado por el pánico económico de 1837.

Un nuevo proyecto junto a Nathaniel Hayward parecía seguro cuando el gobierno de Estados Unidos ordenó fabricar para la oficina de correos 150 valijas de caucho tratadas con azufre. Las bolsas, sin embargo, se desintegraron con el calor el verano. Igual ocurría con los impermeables del escocés Macintosh, tales sacos estaban hechos de tejido de lino impregnado con goma. Y, lo mismo que las prendas escocesas, tendían a la pegajosidad en días calurosos. Además, se cuarteaban rápidamente, quedando inservibles para su finalidad propiamente dicha. Por lo que pronto Goodyar tenía más quehacer con las reclamaciones que con suministros sucesivos.

El avance llegó en 1839 cuando Goodyear descubrió accidentalmente el proceso de vulcanización mezclando azufre y entregándole mucho calor a  de goma para producir un producto resistente y flexible.

Según reza la historia, sería alrededor de 1840 cuando el hombre que portaba un apellido tan esperanzador tuvo realmente su «good year» (buen año). Mientras realizaba experimentos en su laboratorio, que más bien parecía un taller mecánico, a Charles N. Goodyear se le cayeron unas migas de caucho sobre las que había espolvoreado cristales de azufre y fueron a parar a la placa de una estufa que estaba encendida. Cuando examinó las partículas más por curiosidad que por real interés, el químico por afición comprobó con sorpresa que el caucho había perdido su pegajosidad y, a la vez, su fluidez. La materia plástica y tenaz se había convertido en material sólido, para admiración del maestro. El caucho se había transformado en goma. Porque, según reza en los tratados técnicos, se entiende por caucho todos los polímeros aún no reticulados, ya naturales, ya sintéticos. Tras la polimerización (vulcanización) se obtienen materiales gomosos, llamadoselastómeros.

Goodyear luchó durante mas de cinco años en la misma miseria , antes de poder patentar su procesamiento en 1844. En lugar de sacar provecho de su búsqueda, que finalmente acabó con éxito, Goodyear concedió licencias para la fabricación de caucho a precios ridículamente bajos, y se retiró de la fabricación de sí mismo para inventar nuevos usos para sus productos.

Piratas industriales infringieron sus patentes, y debió contratar un abogado, Daniel Webster (1782-1852),  para garantizar sus derechos (con éxito, en 1852) de lo que jamás consiguió obtener ganancias gracias a sus descubrimientos. No pudo patentar su proceso de vulcanización en el extranjero; Thomas Hancock de Inglaterra ya lo habían hecho.

Recibió muchos premios y medallas y fue galardonado con la Cruz de la Legión de Honor en Francia. Enfermo y débil, Goodyear volvió a los Estados Unidos en 1858, donde encontró a sus asuntos financieros en desorden y sus patentes una vez más vulneradas.

 Goodyear murió en Nueva York. Mientras que en un futuro cercano muchos otros se beneficiarían de sus descubrimiento y técnicas de fabricación e, fallece en la absoluta pobreza dejando 200.000 dólares en deudas.

Fuente Consultada: La Historia Popular Tomo78 – Historia del Automovilismo

Morris en Inglaterra Origen y Desarrollo de la Industria automotriz

Desarrollo del Auto Morris en Inglaterra

William Richard Morris, o “W.R.M.” como se le ha llamado siempre, fue el creador de la industria automovilística moderna en Inglaterra. Partiendo casi de la nada en 1910, edificó su gran organización. En los umbrales ,de la Segunda Guerra Mundial, Morris Motors empleaba cerca dé uno de cada cuatro trabajadores de la industria inglesa del motor. William Morris no contaba con ninguna dé las ventajas e influencias que proporciona una familia adinerada, ni tampoco con una educación secundaria. Nació de familia humilde en Worcester en 1877 y asistió a la escuela local de la aldea de Cowley, condado de Oxford.

William Richard MorrisQuería ser cirujano, pero tuvo que abandonar pronto la escuela y comenzar a trabajar en una tienda de bicicletas que había en el pueblo. Morris combinaba su habilidad en la mecánica con su gran capacidad de trabajó, sin que disminuyese la calidad de su labor. Pronto fue capaz de abrir su propio taller de reparación de bicicletas en la calle principal de Cowley. Simultáneamente, comenzó a practicar el nuevo y popular deporte de las carreras de bicicletas, ganando en siete ocasiones.

Cuando contaba veinte años, los automóviles empezaron a hacer su aparición en las carreteras inglesas. Un enjambre de pequeñas empresas construían coches de gran precio para placer de los ricos. Como ya hemos visto, en los Estados Unidos, Henry Ford se percató de las perspectivas que ofrecía la producción de automóviles a gran escala. Morris tuvo una idea similar y se entusiasmó con las perspectivas que había con el nuevo invento.

Empezó a diseñar su propio coche, y en 1910, a la edad de 33 años, completó el diseño de un coche al que bautizó con el nombre de Mons Oxford. Como disponía de escaso capital, convenció al duque de Macclesfield para que le prestase una suma, cuyo importe distintas versiones sitúan entre 2.000 y 30.000 libras. Alquiló lo que anteriormente había sido una escuela en la Cowley Road y construyó un pequeño taller detrás. Simplemente provisto de anteproyectos, vendió 400 coches a 165 libras cada uno.

El Morris Oxford tuvo un éxito fulminante y no tardó en ser una presencia familiar en las carreteras inglesas. Reclamado por la Primera Guerra Mundial, al terminar la misma Morris reanudó su trabajo donde lo había dejado. En 1920 vendió cerca de 2.000 coches a 400 libras la unidad y, al año siguiente, redujo audazmente su precio a 225 libras en el punto álgido de una recesión, logrando vender más de 3.000. La industria del motor fue la industria inglesa que conoció un crecimiento más raipido y Morris se situó en vanguardia.

En 1926, General Motors ofreció a Morris 11 millones de libras por su firma, y la oferta fue rechazada. En lugar de eso, Morris decidió convertir su empresa en sociedad anónima con el nombre de Morris Motors Ltd., con un capital de tres millones de acciones de una libra y ocho millones de acciones de cinco chelines.

Morris fue uno de los primeros dirigentes de la Gran Empresa en Inglaterra que recibió una distinción honorífica. En 1929 obtuvo una baronía, y cinco años más tarde se le distinguió con el título de barón Nuffield de Nuffield. En 1938 fue nombrado vizconde. Con todo, siguió siendo un hombre de gustos sencillos.

Recordando a Ford, se jactaba constantemente de que era capaz de diseñar, fabricar y vender cualquier pieza de la vasta gama de vehículos que controlaba. Su modo de vida era espartano, y su capacidad de trabajo no decayó nunca.

Su despacho siguió siendo la vieja y apolillada sala del director en la escuela de Cowley Road. No delegaba fácilmente el poder, otro rasgo que compartía con Ford y, como Ford, cuando se marchó dejó una organización que estaba lejos de ser eficiente. Prefiriendo sus propios métodos, Monís riñó con su subdirector L.P. Lord poco antes de la guerra y Lord se fue para convertirse en el director de Austin Motors.

También al igual que Ford, Morris Motors fue edificada en gran parte gracias a la reinversión de los beneficios. No había contribuido con más de mil libras de su propio bolsillo al empezar, y, tras haber devuelto el dinero que le había prestado el duque de Macclesfield tan pronto corno pudo, Morris creó una empresa en la que los beneficios acumulados ascendían al estallar la Segunda Guerra Mundial a 30 millones de libras.

Lord Nuffield pronto se sumó a los grandes filántropos industriales. Creó la Fundación Nuffield, con casi cinco millones de acciones de su compañía, para promover la investigación científica y médica y para mejorar la salud pública. Simultáneamente, donó más de 6 millones de libras en efectivo, en su mayor parte a la Universidad de Oxford, donde fue fundada una nueva escuela médica, y se estableció el Nuffield College.

En reconocimiento por sus servicios la Universidad le nombró doctor en Derecho civil y tanto se emocionó durante la ceremonia, que se levantó, interrumpiendo los actos, y anunció que iba a contribuir con 900.000 libras más.

Primer Auto Fabricado en Serie FORD A FORD T Historia Cadena Montaje

El Automóvil Predilecto de Norteamérica:
A Henry Ford, que era un muchacho campesino, le fascinaba todo aquello que estuviera relacionado con las máquinas. Pasado el tiempo, antes de experimentar con el motor de combustión interna de Otto, experimentó con las máquinas de vapor.

En 1896, cuando trabajaba como ingeniero en la Edison Illuminating Company, en Detroit, construyó su primer automóvil. Era un vehículo muy mal acabado que construyó él mismo en sus ratos de ocio; sin embargo, funcionaba tan bien que Ford renunció a su empleo y se dedicó exclusivamente a construirlos.

El éxito obtenido por Winton en las carreras lo convenció de que la velocidad era una de las maneras de atraer la atención. Si pudiera derrotar a Winton, su nombre sería conocido en todo el país. Y lo logró, primero con un auto móvil de motor bicilíndrico, y luego, con el más famoso de los primeros auto móviles de carreras, «El 999», cuy: propiedad compartía con su amigo Tom Cooper.

El automóvil de carreras de Ford tenía un motor de cuatro cilindros cuy potencia era de ochenta caballos de fuerza, lo cual era algo extraordinario. En aquellos días. Ford llamó a Barney  Oldfield, el campeón norteamericano de carreras en bicicleta, para que tripulara su vehículo. Oldfield nunca había conducido un automóvil, pero estaba ansioso por intentarlo. Ford hizo una concesión para la experiencia de Oldfield como ciclista: instaló en el automóvil una barra de dirección que más bien parecía ser el manubrio de una bicicleta.

En 1902, sobre una pista de cinco kilómetros de longitud, en Grosse Pointe, Michigan, Oldfield, en medio de un gran estruendo, le sacó la delantera al Bullet de Winton y se mantuvo allí.

ford aGanó por ochocientos metros. Aquella victoria consiguió lo que Ford tenía esperanzas de lograr: atraer hacia su persona la atención de los hombres adinerados que le ayudaran financieramente a establecer una compañía y fabricar el tipo de automóvil que tenía pensado.

Ya en dos ocasiones anteriores había formado compañías: la primera en 1899, la Detroit Automobile Company, que fabricó veinte automóviles y que fracasó a fines de 1900.

La segunda fue la Henry Ford Company, que posteriormente se convirtió en la Cadillac Automobile Company cuando Ford se separó de ella. La tercera firma que fundó fue laFord Motor Company. Henry Ford fue nombrado vicepresidente y gerente general, con un sueldo de tres mil dólares anuales.

Antes de que terminara el año de 1903, salió al mercado el primero de lo que luego llegarían a ser millones de automóviles marca Ford. Era un modelo A, con una potencia estipulada de ocho caballos de fuerza, que se vendía al precio de 800 dólares.

Durante los cinco años siguientes salió al mercado una gran variedad de autos Ford, uno de los cuales se vendía al precio irrisorio de 500 dólares. Se trataba del modelo N, que sólo pesaba 317 kilogramos. Ningún automóvil con motor de cuatro cilindros se había vendido nunca a tan bajo precio en los Estados Unidos, y constituyó un éxito inmediato.

De 1906 a 1908, Ford trató de apoderarse tanto del mercado de los automóviles de bajo precio como del de los de lujo. Además del modelo N ofrecía el modelo K, con motor de seis cilindros, al precio de 2,800 dólares. Por aquella época, un Cadillac con motor monocilíndrico se podía comprar por algo menos de mil dólares.

El Ford de lujo no se vendió, pero la compañía se vio en apuros para poder satisfacer los pedidos del modelo N. Henry Ford llegó a la conclusión obvia: el automóvil no era ya un juguete para los hombres acaudalados. Su futuro pertenecía a todos los norteamericanos.

Ford decidió que lo que todos buscaban era un automóvil de bajo precio, que fuera seguro, de manejo sencillo y de mantenimiento económico. A partir de 1908 y durante diecinueve años consecutivos, la Ford Motor Company surtiría un nuevo automóvil: el modelo T.

ford t

El Ford modelo T hizo su aparición en 1908, y después de un comienzo lento, pronto dominó el mercado internacional del automóvil. El último modelo T salió de las líneas de montaje de la planta Ford en mayo de 1927. Se habían producido más de 15.000,000 de automóviles de su tipo, una marca que ningún automóvil ha logrado igualar desde entonces.

El modelo T, no se distinguía por su comodidad, inicialmente para llenar el depósito de combustible había que levantar el asiento delantero, y hasta 1911, cuando se inventó el arranque eléctrico, el motor se ponía en movimiento mediante una manivela, con el riesgo de que alguien se quebrara un brazo. Entre las cualidades positivas del coche se hallaba su gran simplicidad. No poseía batería, ni complicado sistema de cables. Tampoco necesitaba líquido de frenos, ni gasolina especial, ni lubricante. Su sencillo motor, con sus detonaciones características, era muy viajero. Sus luces y guardabarros se reemplazaban con facilidad.

Durante los diecinueve años de producción, hubo cambios graduales en el diseño de la carrocería para poder reducir el precio de venta, igualmente modificaciones menores en el motor y en la transmisión. Pero el motor T original nunca cambió en sus partes fundamentales, así como tampoco  dejó de satisfacer jamás sus normas principales: confiabilidad a bajo precio.

El primer Ford modelo T era un automóvil abierto, de turismo, con motor de cuatro cilindros, que se vendía al precio de 850 dólares. En 1926, el último año de su producción en gran escala, un coche de dos asientos se vendía en 260 dólares.

El motor del automóvil tenía una potencia de 22.5 caballos de fuerza. Estaba fundido en una sola pieza, innovación que le dio gran resistencia y durabilidad.

Su transmisión funcionaba mediante un engranaje (dos velocidades hacia adelante, que funcionaban por medio de un pedal, aparte de la marcha atrás que se accionaba con otro pedal). En caso dado, el engranaje de la marcha atrás se podía emplear como freno.

Esto a menudo daba la impresión de estar montado en un caballo bronco, pero era efectivo. El modelo T tenía el volante de la dirección al lado izquierdo del automóvil, y allí ha permanecido en todos los demás vehículos. Hasta entonces su posición había variado de acuerdo con la preferencia del fabricante.

El modelo T tuvo un éxito instantáneo. La producción dio principio ya bien entrado 1908, y solamente se fabricaron trescientas unidades. Al perfeccionar Ford las líneas de montaje que permitían que los automóviles se armaran con velocidad y exactitud, aumentó la producción. Hacia 1920, se producían ya casi un millón de automóviles por año.

Pero lo que atraía a la gran masa de compradores era el goce inmenso de conducir. El T llegaba a casi todas partes, trepaba alegremente por terrenos abruptos, incluso faltos de carretera. En terreno llano, sus elevados asientos ofrecían un excelente panorama de la carretera y del paisaje. El Modelo T constituyó un éxito comercial. Y el secreto del éxito fue la decisión crucial de Ford de construir para las masas. Se suprimió lo superfluo y se mantuvo lo esencial, con la vista siempre puesta en lo barato y en lo práctico.

Una de las ventajas del modelo T, que le ganaba el aprecio de sus propietarios, era la insistencia de Ford de que todas las piezas fueran intercambiables. Aquello era necesario para que sus líneas de montaje funcionaran adecuadamente. Para los propietarios de los autos Ford, las partes intercambiables significaban que en todo momento podían encontrar todas las refacciones que necesitasen.

Los propietarios, especialmente los granjeros, utilizaron el modelo T en una variedad de trabajos que Henry Ford no pudo haber anticipado. Unas ruedas especiales permitían que se le usara como tractor para arar los campos. Levantando el eje trasero con un gato, las ruedas del modelo T, al girar, podían generar energía eléctrica para mover otro equipo agrícola. Algunos granjeros cortaban la parte posterior de la carrocería e instalaban un fuerte piso de tablas, y en esta forma tenían un excelente camión para transportar sus productos agrícolas.

Era, sin duda, lo que Ford había llamado: «El automóvil universal.» Pero cinco millones de propietarios y de no propietarios le decían simplemente el carro de hojalata.

El modelo T poseía un cierto número de fallas que irritaban o divertían alternativamente a sus propietarios. El depósito de la gasolina estaba colocado abajo del asiento del conductor y no había aparato alguno que indicara cuánto combustible había en el depósito, y cuando se necesitaba averiguarlo, o llenarlo, el conductor y el pasajero tenían que bajar del vehículo y levantar el asiento. En invierno era difícil poner en marcha el modelo T, y se inventaron muchos medios ingeniosos para solucionar el problema.

Se creía que con llenar el radiador con agua caliente se facilitaba el arranque. También el levantar las ruedas traseras con un gato para dejarlas girar libremente. Algunas veces la gasolina no llegaba al motor cuando el automóvil iba subiendo una cuesta. Cuando esto sucedía, algunas personas viraban y la subían dando marcha atrás al vehículo.

Un automóvil tan barato como el modelo T, no incluía accesorios. En toda su existencia, aparecieron en el mercado más de cinco mil artículos que se anunciaban como mejoras al automóvil básico. Iban desde carrocerías completas a 68.75 dólares (una verdadera carrocería de carrera elegante y moderna) hasta cerraduras de 29 centavos.

Faltaban muchas de las cosas que ahora consideramos como equipo ordinario en un automóvil. Se hacía un gran negocio con los parachoques, los portaequipajes, los velocímetros, los amortiguadores y los espejos retrovisores.

El modelo T también inspiró canciones (incluyendo una llamada «La historia de Amor del Packard y el Ford»), poesías y millares de chistes. Apareció en docenas de películas, especialmente en comedias, y siempre causaba hilaridad. Nadie se divertía más con los chistes que el mismo Henry Ford. «Por cada chiste que se diga», solía decir, «se vende un automóvil.»

Fuera o no cierto aquello, el hecho era que el modelo T creaba en el mundo una conciencia del automóvil. Había operado una verdadera revolución en la vida norteamericana. No sólo había cerrado la brecha entre la época del coche de caballos y la era del automóvil, sino que contribuyó a efectuar ese cambio. Fue el último de los automóviles primitivos, y el primero de los autos modernos.

PARA SABER MAS…
Ford presenta el Modelo T

«Construiré un coche para las masas», prometió Henry Ford en 1908, cuando presentó el Modelo T, el coche que abarrotó el mundo de automóviles y propició la producción en cadena, característica de la segunda revolución industrial. Afínales de la centuria, la premonición de un joven granjero que soñaba con un coche particular al alcance de las masas no sólo se había realizado más allá de sus más desmesurados sueños sino que había transformado todos los ámbitos de la vida: desde el aspecto de las ciudades hasta el papel del petróleo en la política internacional, pasando por el aire que respiramos. Duradero, ligero, extraordinariamente polivalente, el Modelo T resistía los toscos caminos rurales, convirtiendo así a los trabajadores del campo, un gran sector de la población norteamericana en 1908, en clientes rentables. Aún más importante, por 850 dólares el coche de Ford era accesible y no un juguete de ricos.

Al cabo de los años, cuando la producción se perfeccionó, los precios descendieron, permitiendo a Ford construir un coche «que ningún hombre con un salario decente dejaría de comprar», En un ano de producción, 10.000 Modelos T circulaban por EE.UU. Cuando cesó su fabricación, en 1927, se habían vendido más de quince millones en todo el mundo. Con sus cuatro cilindros, la transmisión «planetaria» semi-automática (pedales de marcha adelante y marcha atrás que facilitaban rápidos cambios), la suspensión flexible y un magneto eléctrico que sustituyó a las pesadas pilas secas, el innovador Modelo T fue el coche más moderno y sólido de su época. Podía ir a cualquier sitio que llegara un coche de caballos y lo hacia a mas velocidad. «El coche nos libra del barro», escribió una granjera al magnate en 1918, dulce alabanza dirigida al popular profeta de la tecnología y de su uso habitual.

Lo que hizo del Modelo T algo realmente radical y una mina de oro para Ford, fue la intercambiabilidad de sus componentes. Desde 1913, cada pieza, desde los ejes hasta la caja de cambios, se fabricaba con tolerancias muy estrictas, por eso cada modelo era igual a cualquier otro, permitiendo que el coche fuera producido en grandes cantidades en un tiempo en que los otros automóviles eran laboriosamente manufacturados. En 1909, frente a la aparente demanda insaciable, Ford inauguró su gigantesca fábrica en Highland Park, Michigan. Pocos años después, intentando reducir todavía más el tiempo de producción, introdujo la cadena de montaje, creando de una vez la moderna industria del automóvil. Todo al servicio del humilde Modelo T.

Fuente Consultada:
La Historia de los Primeros Automóviles-  Tomo 21  – Historia del Automovilismo – El Gran Libro del Siglo XX de Clarín

Decadencia del Imperio Automotriz Ford Los Herederos de Henry Ford

Decadencia del Imperio Automotriz de Ford
Los Herederos de Henry Ford

LA DECADENCIA del IMPERIO: Ford estaba contra la organización de la mano de obra y se opuso resueltamente a la formación de sindicatos durante años. Las relaciones laborales estaban en manos del célebre Ford Service Department dirigido por un hombre brutal llamado Harry Bennett. Ford, en sus años seniles, llegó a confiar enormemente en ese hombre, antiguo boxeador profesional, que aplicaba en sus relaciones con los empleados de Ford la creencia darwiniana acerca de la supervivencia de los mejor dotados.

Siempre empuñaba un fusil y guardaba una diana en su despacho. Henry Ford, que durante un tiempo había sido el ídolo de los trabajadores con sus Five Dolar Day, que se consideraba a sí mismo como un trabajador corriente y que aborrecía a los capitalistas, llegó a ser conocidísimo como explotador.

No fue extraño, por consiguiente, que entre las manifestaciones de protesta y las marchas del hambre que tuvieron lugar en los Estados Unidos durante la Gran Depresión, hubiese una constituida por parados de Detroit que se encaminase hacia la factoría de Dearborn. Una procesión de varios centenares de personas se formó en la primavera de 1932 y, cuando llegó Bennett y saltó de su coche, alguien le arrojó un ladrillo a la cabeza. Inmediatamente sonaron disparos, algunos de la policía de Deatborn, otros de la propia policía de protección de Ford —en realidad, Ford tenía más policías en nómina que toda la ciudad de Detroit—.

Cuatro de los manifestantes resultaron muertos y veinte fueron heridos. La tragedia confirmó la hostilidad de Ford hacia los sindicatos y acentuó la pésima reputación que tenía entre sus empleados. Siguieron más años de violencia, negándose Ford a tratar con los sindicatos. No fue hasta 1941 cuando por fin se logró romper su determinación y, al votar sus trabajadores en favor de la sindicalización, Henry quedó sorprendido y apesadumbrado.

El audaz Ford de los primeros tiempos cayó en el cepo de sus propias ideas. Se resistía a modificar las fórmulas de sus antiguos éxitos y hacia 1927, cuando introdujo el Modelo A mejorado, ya no ostentaba el liderazgo en la fabricación de automóviles. También se opuso a la sindicación laboral, con el malestar consiguiente de la población trabajadora. De los «Tres Grandes» (Chrysler, Ford y General Motors), Ford fue el último en aceptar negociaciones colectivas. Henry Ford prosiguió su actividad hasta su muerte, en 1947.

LOS HEREDEROS DEL IMPERIO

Cuando Edsel Ford falleció en 1943, Henry volvió a ser presidente de la compañía. La vejez se sumaba, entonces, a los peligros de su personalidad. En 1945, a la edad de 82 años, abandonó finalmente el poder y dejó que su nieto Henry Ford II reconstruyese los maltrechos restos de la empresa automovilística más famosa del mundo. El joven Henry, que aún no contaba 30 años, fue lanzado repentinamente en una de las más difíciles tareas de reconstrucción de la historia de la industria.

Como se las arregló para recuperar no sólo la rentabilidad y la posición de Ford Motor Company, sino también su imagen, constituye uno de los milagros de la industria moderna. Actualmente, continúa al pie del cañón. Ciertamente, la sombra del viejo Henry fue disipada con rapidez. Ante la perplejidad del mundo, el nuevo patrón despidió, casi a un tiempo, a más de mil miembros de su personal de dirección.

Uno de los primeros en salir de la firma fue Harry Bennett, que era vicepresidente y tenía puestos los ojos en la presidencia. Se dice que Henry en persona fue al despacho de Bennett y contribuyó a lanzar los muebles a la calle. Indeciso, el viejo Henry, senil y miserable, continuó hasta el 7 de abril de 1947. Por aquel entonces, Henry Ford ya era un trozo de la historia que él despreciaba.

A mediados de la década de los cincuenta, el coche norteamericano era absolutamente distinto de los primitivos y prácticos calesines motorizados. Las exigencias de entonces se orientaban hacia lo ostentoso, hacia el automóvil de gran potencia y empaque. Las aletas descomunales y los embellecedores de cromo rubricaban el denominado «estilo superior». Pero en los años sesenta la demanda derivó hacia vehículos de menor tamaño.

La crisis energética de los años setenta encareció el petróleo, abrió un alza inflacionaria de precios y confirmó la nueva orientación de la demanda. La industria del automóvil estudia ahora la posibilidad de volver al coche movido por el vapor o la electricidad. Si este proceso sigue su curso, el viejo espíritu que inspiró el sencillo Modelo T de Ford volverá a renacer.

Chevy 1957 Chevrolet Historia y caracteristicas constructivas

Chevy 1957 Chevrolet: Historia y Caracteristicas

El Chevrolet 1957 fue introducido por General Motors a fines de 1956 como parte de su Muestra Anticipada de Nuevos Automóvil™ del Día del Trabajo. El Chevy 57 tenía aletas de cola que sólo cumplían una función de ornamento, y un borde excedente al costado como la mayoría de los automóviles americanos de esa época.

Habría pasado desapercibido si no fuera por la sorprendente popularidad que alcanzó el diseño en los años siguientes. Mientras los competidores del Chevy desaparecían en los parques de chatarra de todo el país, el 57 prosperó, particularmente el modelo de 2 puertas Bel-Air.

El automóvil se transformó en el favorito de los clientes de California del Sur y su popularidad se extendió por toda la nación. El Chevy 57 ha sido casi tan visto en las carreteras norteamericanas como el Wolkswagen, en especial en California y el Medio Oeste.

Chevy 57

En 1965, el Departamento de Motor Vehicles de California calculó que había 35.000 Chevies 57 en las rutas —una proporción de permanencia sorprendente para un automóvil americano (si bien en 1957 Chevrolet vendió 750.000 unidades). Ningún otro automóvil norteamericano ha perdurado tanto a lo largo de los años.

No obstante, ningún otro, a excepción del Studebaker Avanti de producción limitada, ha tenido las facilidades de producción del Chevy 57. Se han hecho modelos posteriores para los Chevrolet de los años siguientes, pero el 57, a diferencia de cualquier otro automóvil norteamericano y contrariamente a la práctica industrial de ese país, fue fabricado durante 10 años.

Un grupo de ex diseñadores de Chevrolet y de vendedores de autos usados continuó produciendo cerca de 200.000 Chevrolets 1957 y centró su producción en el modelo de 2 puertas Bel-Air entre los años 1957 y 1967 en una pequeña fábrica ubicada en las afueras de Jacksonvüle, Illinois.

Los entusiastas, dirigidos por el ex diseñador de General Motors Ardell Malowick, se fueron de GM a mediados de 1957 cuando se sabía, y no era una sorpresa para nadie, que el modelo 1957 sería reducido a chatarra y reemplazado por el Chevy 58; un modelo más alargado, amplio y bajo en el que también se cambiarían las aletas en punta por otras curvadas.

Malowick y sus asociados se fueron rápidamente y montaron su propia planta de fabricación de automóviles en el sur de Illinois. Ni o obstante, Malowick no estaba en condiciones de financiar los viejos moldes y las enormes prensas de acero que GM y Fisher Auto Body usaban para construir el esqueleto; Malowick se apoyó más bien en la técnica europea de fabricación de carrocería que consistía en modelar el cuerpo del automóvil a mano sobre moldes de madera hechos en base a réplicas de fibra de vidrio de los verdaderos. Así algunas de las imperfecciones de la producción masiva de Fisher fueron eliminadas.

Malowick y asociados sabían que Chevrolet, con todos los derechos legales del diseño, no daría su consentimiento para la fabricación de los Chevies 57 los cuales competirían con sus 58 y los modelos siguientes. Quizás GM sabía, como sostiene ahora Malowick, que los modelos siguientes nunca podrían competir con el 57 por la pureza del diseño. Debido a las restricciones legales, los nuevos Chevies 57 posteriores a 1957 fabricados por Malowick fueron vendidos como autos usados muy bien preservados en los solares de venta de todo el país.

Para ello, Malowick contó con la simpatía y la cooperación clandestina de un gran número de vendedores de usados de toda la nación. En verdad los vendedores de usados buscaban las creaciones de Malowick con un entusiasmo que no habían manifestado por ningún otro vehículo antes o después.

Malowick podía financiar la fabricación por sus precios de venta relativamente elevados y por el bajo costo de la misma logrado en parte gracias a la utilización de motores y chasis sacados de los depósitos de Chrysler del norte de Illinois (contabilizados parcialmente como una disminución de las existencias de Chrysler durante y después de su fase «Forward Look»), y por las ventas a coleccionistas y clientes, en su mayoría de California, quienes estaban dispuestos a pagar cualquier precio por un Chevy 57 en buenas condiciones.

El modelo de más éxito de Malowick era, con mucho, el Bel-Air de dos puertas de color ciruela metalizado y todavía pueden verse muchas unidades del mismo en la mayoría de las ciudades norte americanas.

En 1967, Malowick se vio obligado a cerrar el negocio debido al alza de los costos y a los rumores de que General Motor estaba al tanto de sus operaciones y preparaba una acción legal.

Desde entonces, Malowick se dedica a la fabricación de maletas de dril y portafolios pero está considerando otra operación con automóviles en Alemania, si logra condiciones de fabricación favorables.

Fuente Consultada:
Diccionario Insólito de Wallace – Wallechinky
Errores de la Historia Roger Rossing
El Secreto de los Números de André Jouette
Lo que Oculta La Historia – Ed Rayner y Ron Stapley
Grandes Enigmas de la Historia II – Alfred Davies

Primeras Carreteras Para Automoviles Historia de las Llantas

Primeras Carreteras Para Automóviles: Historia de las Llantas

Las primeras calzadas modernas en la historia de la civilización fueron las construidas por los romanos cuya técnica perduró hasta el siglo XVIII en que Gautier y Tresaguet en Francia introducen variaciones, continuadas en el siglo XIX por Telford y McAdam, ambos escoceses. Estos cuatro hombres pueden ser considerados como los padres de la moderna técnica de construcción de calzadas.

HISTORIA – PRIMEROS VEHÍCULOS: Los restos que se han encontrado en exea vaciones hacen suponer que unos 3.000 años antes de J. C. existían vehículos con ruedas en la región situada entre los mares Negro, Caspio y golfo Pérsico cuyo centro es el lago Van  situado en la parte oriental de Turquía.

Es muy posible que los Sumerios inventaran la rueda hacía el año 3.500 antes de J. C. en la región comprendida entre los ríos Tigris y Eufrates. Hay carros sumerios de dos ruedas fabricados en madera que se han encontrado en las.regiones forestales de las montañas del Cau caso y en Tarso en los montes Tauro. Han aparecido carros de cuatro ruedas al norte de las montañas del Cáucaso en la URSS que datan de 2,400 años a. de J. C.

Es lógico que haya sido en la primera civilización urbana, en Mesopotamia, donde apare ció la rueda, ante la necesidad del transporte de las cosechas desde el campo a los principales centros de consumo, las ciudades.

El descubrimiento de la rueda ¡ría parejo con la doma de los animales de tiro.

Desde esta región los vehículos de ruedas se introducirían hacia Europa siguiendo el curso del río Danubio, y también hacia el norte de los Balcanes donde han aparecido vehículos del año 2000 antes de J. C.

PRIMEROS CAMINOS
Los primeros constructores de caminos aplicaron su técnica probablemente en la misma región del Oriente medio donde apareció la rueda y el animal de tiro. Es de suponer que sintieran la necesidad de allanar el terreno efectuando pequeños desmontes y rellenando hondonadas.

La carretera más antigua de larga distancia fue la Carretera Real Persa que es tuvo en explotación desde aproximada mente el año 3500 al 300 antes de J. C. Esta carretera empezaba en Susa, cerca del golfo Pérsico torcía hacia el noroeste a Arbela y de allí hacía el oeste a través de Nínive a Harran, un centro importante de enlace de caravanas y carreteras.

La carretera principal continuaba hacia el noroeste a Samosata donde cruzaba ei río Eufrates y hacia el oeste llega a Boghaskoet (Hattusas) capital del reino Hitita y más al oeste, pasando por Ankara (Ancyra) llega a Sardis donde se bifurca a Efeso y Esmirna. En Harran empezaba un ramal que conducía a Menfis (El Cairo) pasando por Palmira, Damasco, Tiro y Jerusalen.

Desde Susa a Esmirna la distancia era de 2.957 Km y según Herodoto (en el año 475 a de J. C.) se tardaba 93 días en recorrerla. Antiguas carreteras, pero más modernas que la anterior (700-600 a. de J. O, unían palacios y templos en las ciudades de Assur, Babilonia, eran las carreteras procesionales.

Estas carreteras estaban construidas con ladrillo cocido y piedra unidos por mortero bituminoso. Aunque no servían al tráfico normal de caravanas, es posible que sean precursoras de las calzadas romanas.

En China las Carreteras Imperiales coexistieron con la Carretera Real Persa. Jugaron un papel importante en el sureste de Asia, análogo al de las calzadas romanas en Europa y Asia Menor. Eran amplias, bien construidas y cubiertas con piedra.

Los ríos se cruzaban por medio de puentes ó ferrys, los precipicios montañosos eran atravesados por escaleras de huella ancha y pequeño paso (o contrahuella). La longitud de la red era de unos 3.200 kms y los principales centros de irra diación eran las ciudades de Sianfu, Nan king y Cheng-tu.

La conservación no era adecuada, se dice en China una carretera era buena durante siete años y mala durante 4.000. Las carreteras chinas difieren notablemente de las romanas por su trazado tortuoso particularmente en zonas montañosas.

SIGLO XX: LAS PRIMERAS CUBIERTAS, ….MANEJANDO SOBRE AIRE
Como los coches tirados por caballos eran el único modelo que seguían los fabricantes de vehículos de motor, muchos de sus detalles se tomaban sin cambio alguno.

Los primeros automóviles tenían unas ruedas de gran tamaño con rayos de madera, aun cuando las ruedas con rayos de alambre se habían hecho más populares. Pero las bicicletas va habían demostrado la venataja de utilizar ruedas con neumáticos.

Hacia 1900, casi todos los automóviles usaban llantas como las de las bicicletas; pero esas llantas no tenían. cámara y era casi imposible repararlas.

Para 1905 ya había cámaras y llantas por separado, y no fue hasta 1915 cuando se generalizó el empleo de los aros desmontables, cuando se hizo relativamente fácil el cambio de los neumáticos. Estos aros desmontables facilitaban la tarea de quitar el neumático para repararlo posteriormente, mientras el automóvil proseguía su camino con un neumático de refacción. Ya no se requerían varias horas de trabajo tedioso y cansado a un lado del camino para desmontar el neumático estropeado, repararlo, inflarlo y, finalmente, volver a colocarlo.

Los primeros neumáticos eran generalmente de lona cubierta con hule y el máximo que podían resistir en el camino, no sobrepasaba nunca una distancia de 1,500 kilómetros. Hacia 1920, fibras más resistentes habían substituido la lona. Unos cuantos años más tarde, los neumáticos sin cámara, que necesitaban mucho menos presión de aire que los viejos neumáticos, proporcionaron mayor comodidad y seguridad a los viajeros, así como también mayor duración, por lo que resultaron más económicos.

Cómo ir de Aquí para Allá
En los primeros años, conducir un automóvil era una empresa azarosa. A excepción de ciertas calles de las ciudades, los caminos eran verdaderos senderos sin pavimentar. En el verano eran polvosos y después de las lluvias se llenaban de lodo, y sus baches eran trampas mortales que podían romper un eje.

El automovilista que llegaba a recorrer ochenta kilómetros en un día era considerado como un aventurero audaz, ya que dicho recorrido rara vez se lograba realizar sin que hubiera toda una serie de descomposturas.

auto antiguo en el barro

Auto antiguo en el barro

En la década de 1880, los ciclistas que habían descubierto el placer de pasear por el campo levantaron un clamor exigiendo caminos mejores. Pero se había adelantado muy poco cuando llegaron los automóviles. Un censo de caminos, levantado en 1904, demostró que había como tres millones de kilómetros de caminos públicos en los Estados Unidos, y de ellos, sólo unos 160,000 kilómetros estaban cubiertos de grava, unos 64,000 con macadam, y todo el resto era de tierra suelta.

Entre los primeros organismos que trataron de impulsar la construcción de mejores caminos estaba la American Automobile Association (AAA), que fue organizada en 1902 para auxiliar al automovilista. Para hacer publicidad a la necesidad de que la nación debería contar con mejores caminos, la AAA patrocinó, en 1905, una gira desde Nueva York a Nueva Inglaterra, y de regreso.

Se le llamó Glidden Tour, en honor de Charles J. Glidden, quien donó un trofeo para el triunfador. Aquel evento no era en sí una carrera, porque no contaba la velocidad que desarrollaran los participantes. Los puntos se ganaban por el buen funcionamiento y la seguridad total del automóvil. 

En aquel evento participaron los automóviles norteamericanos de las marcas mis conocidas. Hubo guardafangos aplastados, ejes rotos y neumáticos «echados a perder. En una población, la policía arrestó a ocho de los concursantes por exceder el límite de velocidad permitido. En Connecticut, un bache del camino hizo que uno de los pasajeros saliera despedido del automóvil. En Massachusetts, un pasajero cayó de otro automóvil cuando éste patinó no accidentalmente.

El triunfador del primer Glidden Tour fue un Pierce Great Arrow, fue o el triunfo tuvo menos significado que el hecho de que la gira había enfocado la atención del público hacia el mal estado de las carreteras norteamericanas.

Al principio, el mejoramiento de los caminos fue lento, pero tomó ímpetu cuando otros se unieron a la campaña de la AAA.

En 1916, el Congreso aprobó la Ley Federal de Carreteras. Los presupuestos para caminos aumentaron al crecer las ciudades, y se puso en marcha un sistema de carreteras suficiente para el volumen de automóviles.

Fuente Consultada:
La Historia de los Primeros Automóviles-  Tomo 21  – Historia del Automovilismo
Breve Historia de las Carrteras Nota en Revista de Obras Públicas a cargo del Dr. Zorio Blanco

ALGO MAS SOBRE LAS CARRETERAS…
EL TÚNEL DEL TIEMPO.

AYER: La Tierra antes de Cristo. Los fenicios comerciaban a través de las aguas del Mediterráneo y los egipcios viajaban por el río Nilo; quienes estaban de a pie montaban caballos e iban a campo traviesa.»Aunque existía cierta necesidad de cubrir tediosas distancias para desplazarse o transportar mercancías, nadie se preocupaba en la antigüedad por construir el medio adecuado.

No así los imperiales romanos quienes fueron los primeros grandes constructores de carreteras: largas vías rectas entre ciudades (como la famosa Via Apia de 90 kilómetros que unía Roma y Terracina) o entre campamentos militares, servían de rápido acceso para las legiones y los animales de carga.

Tras la caída del Imperio Romano a fines del siglo V, Europa estaba surcada por excelentes vías de comunicación pavimentadas que unían las grandes ciudades. Mil años más tarde las carreteras eran una ruina. En tiempos medievales, poco interesaban las grandes poblaciones y nada el mantenimiento de los caminos que las conectaban.

Sin embargo, cuando en el siglo XVI los reyes impusieron el pago de un peaje en las rutas más importantes y transitadas, empezaron a mantenerse los caminos ya establecidos y a construirse verdaderas carreteras. Cabe destacar que su construcción no sólo en Francia sino también en toda Europa, fue propiciada por Napoleón quien necesitaba vías rápidas y directas para conducir sus ejércitos.

Hacia 1669, el rey de Francia encargó a un tal Colbert proyectar un plan de ampliación de carreteras. Posteriormente Trésaguet en Francia y después Telford y Me Adam (quien creó el macadam alquitranado -una mezcla asfáltica-) en Inglaterra, aplicaron sus conocimientos científicos para el mejoramiento de las carreteras. Pero en 1830 apareció el ferrocarril y detuvo por un tiempo la etapa de construcción de nuevas rutas.

HOY: Al despuntar el siglo XX, y con la aparición de automóviles, se convirtió en necesidad la construcción de carreteras de mayor envergadura. Se comenzó a emplear mezcla asfáltica aunque la Primera Guerra Mundial (1914) abortó esos vientos de progreso. Recién después, en el lapso que va entre las dos guerras (1914-1939), se dio un énfasis sostenido a la construcción, y surgieron las primeras autopistas; la inaugural, en este sentido, fue la que une, en Italia, Milán con los lagos alpinos, construida en 1938. En tanto, en 1942, se inauguró la primera red nacional de autopistas en Alemania, que alcanzó unos 1.980 kilómetros.

autopistas carreteras siglo xx

Casi catorce millones de autopistas existen actualmente en el mundo. Las más seguras son las de Dinamarca, Francia, Italia y Gran Bretaña.

En la actualidad, hay casi catorce millones de autopistas en todo el mundo. El país que más ha progresado en este punto ha sido los Estados Unidos que ostenta una cifra récord: unos seis millones de autopistas en todo su territorio. Sin embargo, los países que en la estadística aparecen como los más seguros (sus autopistas están construidas en un ciento por ciento con revestimiento) son Dinamarca, Francia, Italia y el Reino Unido. Para tener una idea mayor, sólo el 26 por ciento de las autopistas argentinas se encuentran revestidas adecuadamente, y ese porcentaje llega, en Chile, al 12 por ciento.

Con el objeto de medir la evolución en esta materia, vayan algunos datos: en 1868, en Parlament, Inglaterra, se instalaron por primera vez semáforos con lámparas de gas verde y roja de utilización nocturna; en 1914, en Cleveland se instaló la primera señalización eléctrica; en 1932 se construyó el primer auto con señales eléctricas incorporadas; y de los 221 países del mundo, 58 realizan la conducción por izquierda y 163 por la derecha.

Las carreteras son todo un símbolo del despegue tecnológico de nuestro tiempo y lo seguirán siendo, seguramente, en el futuro.

EL FUTURO: Tal y como se presenta el tránsito en la actualidad, es dado pensar que el siglo XXI encuentre a las grandes ciudades del mundo convertidas en un caos. El número de automóviles se ha acrecentado enormemente y las vías de acceso a los centros urbanos se encuentran cada vez más congestionadas.

Es por esto que ya desde hace un tiempo se han empezado a aplicar tecnologías de la información a los sistemas de transporte. No sólo los autos serán «inteligentes» sino también las carreteras. Estados Unidos, Europa y Japón, cada uno por su lado, están desarrollando proyectos similares: aplicar alta tecnología y métodos científicos que controlen el flujo de los vehículos de modo que a través de estos sistemas se mejore la circulación. Esto implica también que se evitarán los embotellamientos y los accidentes de tránsito.

Las carreteras inteligentes contarán con una red de sensores que registrarán el volumen de tránsito; la información llegará a computadoras que procesarán los datos y enviarán señales como el ajuste de los semáforos en las calles más concurridas. Además, se instalarán cámaras de video en cruces y puntos álgidos: así, podrán prevenirse los accidentes y en caso de que algún choque se produzca, enviar ayuda inmediata.

Nada quedará librado al azar. Hasta las estaciones de peaje que contribuyen al aglutinamiento de vehículos estarán totalmente automatizadas, lo que hará perder menos tiempo al conductor y agiüzará la circulación.

Para que estos sistemas resulten óptimos, los vehículos dispondrán de una computadora a bordo que le indicará al conductor el estado del camino, las rutas menos congestionadas y la información enviada por el sistema de la carretera. Los investigadores sostienen que en no mucho tiempo más, autos y carreteras inteligentes serán moneda corriente en las principales ciudades del mundo.

Fuente: Revista Magazine Enciclopedia Popular El Túnel del Tiempo – La Carreteras – Año3 N°30

Primeras Carreras de Automoviles de la Historia Gran Chicago EE.UU.

Primeras Carreras de Automóviles de la Historia Gran Chicago EE.UU.

La Gran Carrera de Chicago
Poco tiempo después de que los automóviles comenzaron a moverse por su propio impulso, parecía bastante lógico que hubiera una carrera para ver cuál de ellos podía avanzar con mayor rapidez. Los hombres habían competido en carreras de caballos y de bicicletas. ¿Por qué no en automóviles?.

La primera carrera automovilística del mundo se efectuó en Francia y se corrió de París a Rúan, una distancia de cerca de 130 kilómetros. Tuvo lugar el 22 de julio de 1894, y de los veintiún automóviles que salieron, diecisiete terminaron la carrera.

El triunfador hizo un tiempo de 6 horas 48 minutos, y el que quedó en el último lugar, 13 horas. Las noticias de la carrera de Francia estimularon a los fabricantes de auto móviles norteamericanos, e hizo que H. H. Kohlsaat, editor del Chicago Times-Herald, patrocinara la primera Mirra automovilística de los Estados Unidos.

En el mes de julio de 1894 anunció que daría premios con valor de cinco mil dólares, de los que el triunfador recibiría dos mil. Hubo inmediatamente  una avalancha de solicitudes muchas de las cuales las hacían personas que aún no habían construido un automóvil.

La carrera se programó te para que se efectuase el noviembre de 1895 pero, a medida que se aproximaba la fecha se hacía obvio que muy pocas, o quizás ninguna de las personas inscriptas, estarían preparadas. Finalmente, se fijó fecha para el Día de Acción de Gracias Para mantener despierto el interés en la carrera, el , el Times Herald inició un segundo concurso para escoger el nombre que se daría a los nuevos vehículos.

El propósito de aquello era subsistir la frase «coches sin caballos», con la que hasta entonces se designaba a los automóviles. El nombre que triunfó fue el de «motociclo». El periódico hizo la profecía de que la palabra «se haría de uso general», dado que era más expresiva que «automóvil», «vehículo de motor» o cualquier otra de las frases propuestas. Muy pronto, se empezó a publicar una revista llamada «El Motociclo». Ni el nombre ni la revista duraron mucho tiempo.

El Día de Acción de Gracias de 1895, poco antes de las nueve de la mañana, en el Parque Jackson sólo había seis automóviles en la línea de partida. Uno de los automóviles Haynes-Apperson se había descompuesto mientras iba rumbo al parque. Otros constructores no pudieron terminar su vehículo a tiempo.

De los automóviles que iban a participar en la carrera, dos estaban movidos por electricidad. Los otros cuatro tenían motores de gasolina, tres de los cuales eran modelos del alemán Benz, que habían sido inscritos por distribuidores norteamericanos, y el otro era un Duryea. La carrera era hasta Evanston, en los suburbios de Chicago, y de regreso, o sea una distancia de 87 kilómetros.

A las 8:55 salió el primer automóvil, y la carrera dio principio. Cada vehículo llevaba un conductor y un mecánico. El Duryea fue el primero en alejarse, pero se descompuso cuando todavía no salía de la ciudad y lo rebasó un Benz, inscrito por el almacén R. H. Macy, de Nueva York.

Pero Frank Duryea, que guiaba el automóvil que él y su hermano habían construido, hizo rápidamente las reparaciones necesarias y salió en persecución del Benz del almacén Macy.

Al llegar a Lincoln Park llevaba cuarenta minutos de retraso en comparación con el automóvil alemán, pero a la mitad del camino a Evarston, su automóvil logró pasar al Benz.

Debido a la nieve, se había acordado reducir la distancia que cubrirían los competidores. En el viaje de regreso, Daryea perdió el camino en la nieve y se desvió tres kilómetros de su curso. Cuando logró encontrarlo, todavía iba a la cabeza. El Benz de los almacenes Macy, que había comenzado tan gloriosamente, chocó contra un carricoche tirado por un caballo a la entrada de Evanston y se vio obligado a abandonar la carrera.

A las 7:18 p. m., el Duryea cruzó la línea de meta y se convirtió en el triunfador de la primera carrera automovilística en Norteamérica. Había recorrido ochenta y siete kilómetros en diez horas y 23 minutos.

El otro automóvil que pudo terminar fue el Benz inscrito por la H. Mueller Manufacturing Company. Su mecánico había logrado arreglar las averías del motor, del embrague y de las ruedas dentadas. El conductor había sufrido un colapso por haber estado expuesto al frío, no obstante, pudo llegar hora y media después del Duryea. Los dos automóviles eléctricos sólo pudieron llegar a la mitad de la carrera y hacer parte del camino de regreso, pero no lo resistieron todo y no alcanzaron la meta.

La carrera automovilística de Chicago despertó el interés de los norteamericanos por los automóviles, especialmente por los que estaban accionados con motor de gasolina. Después de la carrera, aumentó el número de personas que estuvieron de acuerdo en que el automóvil tenía un gran futuro.

Fuente Consultada: La Historia de los Primeros Automóviles-  Tomo 21  – Historia del Automovilismo

Historia Automovil FORD A Desarrollo de la Industria Automotriz en el siglo XX

Historia del FORD A: Desarrollo de la Industria Automotriz en el siglo XX

SURGE LA COMPETENCIA DE FORD: Los buenos tiempos no duraron, tal vez no podían durar, mucho. Las ventas empezaron a declinar cuando poderosos contrincantes como General Motors y Chrysler comenzaron a socavar el fenomenal primer puesto que ocupaba Ford. El apego de Ford hacia un solo modelo de coche, muy sencillo, se convirtió en un factor negativo cuando el público estadounidense empezó a interesarse por algo más elegante y cuya producción en serie no resultara tan evidente.

Además, el gran rendimiento del modelo T planteó una verdadera competencia al invadir el mercado millones de modelos T de segunda mano. En mayo de 1927, cuando las ventas disminuían alarmantemente, auto antiguo fordHenry Ford, que por entonces era un anciano de 64 años, tomó otra decisión trascendente.

El modelo T sería suprimido y se cerrarían las fábricas durante casi un año, en el transcurso del cual se harían experimentos y se prepararía la producción de un nuevo coche, el “modelo A”.

El nuevo coche tuvo éxito durante un tiempo, pero la preeminencia de Ford se había perdido para siempre. Con la Depresión de 1929, las ventas del modelo A cayeron vertiginosamente y, en 1933, Ford vendió menos coches que General Motors o Chrysler General Motors ocupa desde entonces el primer puesto, que nunca ha perdido, entre los fabricantes de los Estados Unidos y del mundo.

La personalidad de Henry Ford continuó dominando la empresa Ford cuando el anciano fue asaltado por la senilidad. Se volvió cada vez más desconfiado con sus subordinados y concedía muy poca independencia a su único hijo Edsel —que había sido el presidente nominal de la compañía desde 1918—. La debilidad de Ford residía en la organización de su empresa, si es que puede llamarse “organización”. Desconfió de los “expertos” y desoyó continuamente las opiniones de ejecutivos especializados.

Teóricamente, cualquier empleo en Dearborn era asequible a cualquiera, pero lo’ cierto era que ningún empleo era seguro y yarios altos ejecutivos de Ford fueron despedidos. William Knudsen, que más tarde llegó a ser presidente de General Motors, sé marchó en 1921 durante uno de los clásicos arrebatos que Ford experimentaba ante un bache catastrófico. Esto era un intento de “limpiar” la organización —el personal administrativo quedó reducido a la mitad—, se redujeron costes de todo tipo, se comenzó a producir más a menor precio y se colocaron miles de coches sobre las espaldas de los desesperados vendedores. Charles Serenson, que había estado íntima mente relacionado con Ford durante cuarenta años, acabó siendo despedido.

LOS OTROS GIGANTES

Durante la vida de Ford la industria del motor se fue concentrando cada vez más y, desde su muerte, aún no lo ha hecho más. Las tres firmas más importantes del mundo son estadounidenses y su volumen de ventas es superior al de todas las demás firmas reunidas. Todas ellas operan a escala mundial, con filiales en varios lugares del mundo. En efecto, las compañías automovilísticas se contaron entre las primeras grandes multinacionales, ya que Ford y Sloan no tardaron en darse cuenta de que la proximidad de los mercados, el montaje local y la fabricación dentro de las barreras arancelarias, podía ser muy beneficiosa.

Ya en 1919, General Motors trató en vano de absorber la empresa francesa Citroen, e igualmente resultaron vanos sus esfuerzos para adquirir Austin y Morris en Inglaterra. Pero en 1925 pudieron hacerse con la pequeña empresa inglesa Vauxhall y, en 1929, adquirieron Adam Opel en Alemania.

La expansión mundial de los gigantes norteamericanos estaba en marcha. Incluso el Holden —“el coche propio de Australia”, como afirman los anuncios— es un producto de General Motors. Las empresas estadounidenses dominan la industria mundial del motor, pero, dentro de cada país en donde existe, ya sea como empresa nacional o como empresa multinacional, la industria está muy concentrada.

En Italia, por ejemplo, Fiat tiene un poder arrollador, pues controla tres cuartas partes del mercado interior, mientras que en Francia unas pocas empresas, Renault —que de hecho está nacionalizada—, Peugeot y Citroen, acaparan el sector. El enorme mercado inglés se halla en su mayor parte en manos de cuatro firmas, British Leyland, Ford, Chrysler y Vauxhall, mientras en Alemania, Ford, Opel y Volkswagen se reparten la casi totalidad del mercado.

Tal como se ha visto las firmas automovilísticas se han desarrollado, bien por crecimiento interno, como Ford, bien por adquisición y fusión, como General Motors. British Leyland fue el resultado en 1968 de la unión de la British Motor Corporation, casi en quiebra, con la boyante Leyland Motor Corporation, constituyendo una de las mayores empresas industriales inglesas. La misma British Motor Corporation había sidó el producto de la unión en 1951 de dos importantes empresas inglesas, Morris y Austin.

La Austin Motor Company, fundada en 1906, se adelantó cuatro años a la Morris, mientras Lanchester había fabricado ya en 1895 el primer motor de coche enteramente inglés. Pero fue la empresa Monis la que adquirió rápido predominio entre los fabricantes ingleses, siendo la primera entre todas las firmas inglesas en hacer la competencia a los gigantes norteamericanos.

Antiguas Autobombas Origen de los Incendios a Principios del Siglo XX

Antiguas Autobombas: Origen de los Incendios a Principios del Siglo XX

Las múltiples pequeñas causas de los grandes incendios
Cuando se llegue a generalizar la idea de que todo incendio afecta a cada uno de nosotros, entonces podrá decirse que empezará a disminuir la destrucción de nuestra propiedad por el fuego y a reducirse las pérdidas de vidas por este concepto. La mayor parte de los incendios tienen comienzos insignificantes y son debidos a descuidos.

De 18.757 incendios que hubo en la aglomeración urbana de Nueva York el año 1922 (22.631 en 1924), próximamente 13.300 fueron debidos a las causas siguientes:

Descuidos con cerillas encendidas….1.231
Juegos de niños con cerillas……, 677
Cigarros y cigarrillos…………. 2.140
Descuidos con bujías…………. 396
Descuidos con luces de gas, cocinas, etc……….. 828
Estufas y tubos de estufa al tojo. …… 1.079
Incendios de chimeneas……….. 868
Hogueras, fuegos de virutas, brozas, etc……. 3.315
Combustión espontánea de residuos oleaginosos………. 210
Aislamiento defectuoso de conductores eléctricos…. 791
Vapor de gasolina, bencina, etc….. 1775

Aunque las cerillas, cigarros y cigarrillos pueden ser el primer paso conducente a un incendio, el siguiente es, por lo general, una colección de desperdicios en la que es echado el cigarrillo o la cerilla. Para uno que esté informado del peligro que supone un montón de desechos, su existencia es fuente constante de ansiedad, pero el gran número de gentes que permiten la acumulación de residuos, son o ignorantes o criminalmente negligentes.

Uno que no conozca los suburbios de una gran ciudad, se encontraría allí con una situación verdaderamente asombrosa. Muchas construcciones en tales distritos son viejos cajones de madera que requieren únicamente una chispa para entrar en combustión.

En estos lugares, comúnmente, tienen su comienzo los grandes fuegos que arrasan las ciudades.

Hasta que el hombre haya progresado a tal punto que se crea protector de sus semejantes, continuarán existiendo tales construcciones destartaladas, porque la renta que producen esas viviendas arruinadas es infinitamente más grande que la utilidad desinterés del capital invertido en construcciones más habitables.

Las ordenanzas de construcción en las municipalidades progresivas prohíben la reconstrucción de tales estructuras, y obligan a los propietarios de fincas a hacer construcciones resistentes al fuego, sino incombustibles.

Mientras se une la madera en revestimientos interiores, no se podrán llamar las construcciones «incombustibles». La mayor parte de las llamadas así son sólo incombustibles en el sentido de que un incendio no perjudica seriamente el edificio.

En tales construcciones, todo el interior puede ser destruido, pero las paredes y la armadura quedan en pie. En riesgos mercantiles, el daño sufrido por la mercancía durante un incendio excede de la pérdida correspondiente al mismo edificio. Lo contrario sucede con las viviendas.

INICIOS DE SIGLO XX
FACTORES CONSTRUCTIVOS QUE PROVOCABAN INCENDIOS

Las casas deben construirse con materiales perfectamente incombustibles. Puesto que la construcción incombustible no es frecuente, la prevención del fuego debe cumplirse usando la menor cantidad posible de material combustible, y cuando se use de éste, debe ser tratado de modo que su combustión sea difícil y lenta una vez empezada.

La madera ha sido principalmente usada en Norteamérica para la construcción de viviendas, y su uso en el pasado se justificaba únicamente por su baratura y facilidad de manipulación. Debido a la extensiva explotación de las comarcas madereras y al creciente uso de la madera para otros fines, a más de combustible (tales como pasta para fabricación de papel), el coste de las casas de madera no es mucho más bajo que el de las de ladrillo y otros materiales de naturaleza incombustible.

Particularmente esto es cierto cuando se considera el coste de conservación durante un período de años, porque el ladrillo no requiere pintura, el seguro será menor y el coste de la calefacción de una casa de ladrillo es en todas partes de un cuarto a un tercio menor que en una construcción de madera. Además, en el caso en que el propietario tenga que vender la casa, una de ladrillo vale más que una de madera, en igualdad de las restantes condiciones.

No es inverosímil que veamos en un futuro próximo casas que prácticamente no contengan madera debido a la baratura del cemento, unido al trabajo artístico de que es ahora susceptible, y que la substituirá hasta para el adorno interior.

El techado de ripia es una amenaza, y va siendo lentamente desechado como cubierta. Muchas ciudades prohíben absolutamente la tableta en distritos apiñados, y para otros distritos se exigen en las reparaciones de los techos que excedan del 10 por 100 se hagan con substancias resistentes al fuego; otras ciudades obligan a substituir todos los techos de tabla por cubiertas resistentes al fuego, al cabo de diez o doce años.

A veces, los techos de ripia secos parecen haber sido construidos expresamente para recoger las chispas. En las proximidades de un gran fuego, no es raro ver doce o catorce techos de madera ardiendo al mismo tiempo.

La pizarra o el papel asfaltado con una superficie de piedra molida, aunque de un gasto ligeramente mayor en primer coste, rápidamente se amortizan por sí mismos disminuyendo gastos de conservación, seguro y otros semejantes Aunque un edificio sea incombustible exteriormente, puede dar entrada al fuego por los marcos de madera y las ventanas ordinarias. Una ventana de cristales alambrados (cristales que se hacen o sumergiendo en ellos alambre mientras están blandos y recalentándolo, o poniendo tela metálica de 25 milímetros entre dos láminas y calentándolo después), aun cuando quede rota por el calor conserva su forma y corta la llama.

Estas ventanas deben tener, naturalmente, marco metálico. Los cristales alambrados no son ornamentales, pero pueden ser usados en muchas ventanas de una construcción sin destruir la belleza arquitectónica. Las pinturas retardantes del fuego son útiles, particularmente, para retrasar la ignición de las superficies de madera, y son utilizables en colores apropiados para la decoración interior de las paredes. Convenientemente mezclada la lechada de cal, es un excelente retardador del fuego para usarlo en bodegas. Ninguna casa de madera debe estar sin un extintor de incendios portátil.

Estos pueden comprarse de distintas formas por pocos dólares, y son muy eficaces para extinguir pequeños fuegos, que de otro modo, degenerarían en grandes. Cuando no se tienen a mano estos aparatos, el procedimiento usual es correr al poste de alarma de la esquina y avisar al servicio de incendios. Entre tanto, una corriente de la ventana abierta ha convertido en llama lo que podía haber sido únicamente una cortina de fuego. Personas que tienen excesiva calma frente a otros peligros, a veces son las más atolondradas en presencia del fuego.

Cuando se usan lámparas y estufas de petróleo, debe ser instalado el mechero de seguridad, que extingue automáticamente la llama en el caso de una caída. El sobreprecio de, estos mecheros es insignificante.

Volviendo otra vez a las construcciones incombustibles, la opinión de los técnicos sobre la prevención del fuego, es que el uso de la madera debe reducirse al mínimo. Quizá veamos algún día las casas vaciadas en moldes de cemento. No cabe duda que este procedimiento conducirá a una repetición de modelos y a una apariencia uniforme, que no será completamente satisfactoria para nuestros gustos individuales, pero la mayor seguridad nos compensará con creces de la falta de belleza arquitectónica.

Se han hecho aparadores, armarios, guardarropas y otros muebles que, generalmente, se hacen de madera, de cemento coloreado, y se les ha dado una superficie pulimentada que les da aspecto verdaderamente artístico. Tampoco es raro el uso de mobiliario de metal en las oficinas.

La madera es necesaria para el papel, productos químicos, el celuloide, la seda, las traviesas de los ferrocarriles, los postes telegráficos, etc., y nuestros bosques se van agotando rápidamente. El cemento se fabrica con materiales que existen en suficiente cantidad para satisfacer la demanda durante todo el tiempo que el hombre pueda vivir en la Tierra.

La construcción de grandes edificios para oficinas con la armadura de acero, a primera vista puede suponerse una estructura incombustible, pero la experiencia ha demostrado que si hay contenido inflamable en tal construcción, puede causar, en caso de un gran incendio, el hundimiento de la armadura de acero.

El acero desnudo y sin protección es sumamente peligroso en caso de incendio. Al rojo sombra pierde el acero casi la mitad de su resistencia a la tensión, y se encorva por efecto de cualquier peso, produciéndose así el hundimiento. Las estructuras metálicas deben ser protegidas convenientemente con materiales incombustibles, para hacerlas seguras en caso de incendios. Es inconcebible la masa confusa en que puede convertirse una armadura de acero que no haya sido protegida del fuego convenientemente, has fotografías pueden dar una idea del destrozo, pero sólo es posible formarse idea completa de él viendo el efecto de un gran incendio en un edificio con armadura de acero. Las condiciones de resistencia al fuego de las construcciones de hormigón se vieron palpablemente en el incendio del taller de Edison en West Orange

efectos del fuego sobre el acero en la construccion
EFECTOS DEL FUEGO SOBRE COLUMNAS DE ACERO

(Nueva Jersey), en diciembre de.1914, no obstante de que los siete edificios de hormigón armado atacados por el fuego eran los primeros de ese tipo, y que algunas características del proyecto y construcción no estaban de acuerdo con la moderna práctica. Aunque alguna de estas construcciones estuvo expuesta a intensa temperatura, ninguna tuvo que ser demolida completamente para reconstruirla, y todas ellas fueron restituidas a su servicio en un tiempo relativamente corto.

viejo carro autobomba para apagar incendios

autobomba automatica

autobomba para apagar incendios a caballos

Bomba de incendio autopropulsora

ataque masivo de bomberos para apagar incendios

vieja automboba

Fuente Consultada:
Colección Moderna de Conocimientos Universales Fuerza Motriz Tomo II W.M. Jackson, Inc.

Primeros Automoviles en Estados Unidos Oldsmobile Franklin Historia

Primeros Automoviles en Estados Unidos Oldsmobile Franklin Historia

Los Primeros Favoritos y Algunos de los que Perduraron
En la historia del automóvil norteamericano han aparecido cerca de dos mil doscientas marcas diferentes de vehículos. Muchas de ellas hicieron un breve debut en los primeros años de la evolución del automóvil, para desaparecer poco después.

Muchos fabricantes no tenían el dinero suficiente para mantener la producción. Algunos ofrecieron al público productos de calidad inferior que no se vendieron. Unos cuantos, que ya dejaron de existir, contribuyeron a hacer la historia del automóvil, y otros más, de los favoritos de aquellos tiempos, han desaparecido, como el Franklin, cuyo enfriamiento se efectuaba mediante aire, el Pierce Arrow, cuyos faros sobresalían de sus guardafango delanteros, y el Packard, que algún» vez se llegó a considerar como el automóvil cuya posesión era la más codiciada sobre la tierra.

auto winton
Winton 1903

El automóvil que en su día representaba lo último en velocidad y belleza era el Winton. Su constructor era Alexander Winton, uno de los pionero automovilísticos que tenía fe en el futuro de su auto. Construyó su primer modelo en 1896 y dos más en 1897, y por extraño que parezca, los construí para venderlos. La primera venta se efectuó el 24 de marzo de 1898.

Para que el público se fijara en su automóvil emprendió una campaña de promoción. A fines del mes de julio de 1897, condujo un Winton de Cleveland, Ohio a la ciudad de Nueva York, una distancia de 1,280 kilómetros por caminos malos o inexistentes, en sólo diez días.

Aquella había sido una verdadera hazaña y, con la publicidad recibida, Winton aseguró su popularidad para los años venideros. Winton participó en todas las carreras y competencias para subir cuestas que pudo encontrar.

Por algún tiempo, las ganó todas, pero a principios de 1902, Henry Ford, un fabricante de automóviles, construyó un vehículo al que llamó «999» con el propósito especial de derrotar al Winton. El 25 de octubre de 1902, Ford pudo vencer al mejor automóvil de Winton. La victoria dejó firmemente establecido al Ford como un rival muy serio, y fue el principio de la decadencia del Winton.

Un automóvil que se remonta a los primeros días del automovilismo norteamericano y que todavía se fabrica, es el Oldsmobile. Ransom E. Olds, que había experimentado con automóviles de vapor y eléctricos antes de que fabricara autos con motor de gasolina, fue quien le puso ese nombre.

En 1897, Olds construyó un automóvil con motor de gasolina monocilíndrico, que tuvo el éxito suficiente para atraer el apoyo financiero y organizar una compañía automovilística. Pero antes de que pudiera dar principio la producción, un incendio destruyó la fábrica de Olds en marzo de 1901.

Lo único que se salvó   un pequeño automóvil de guardafangos  curvos, que le daban una apariencia juvenil y atrevida. Olds lo había diseñado para venderlo en 650 dólares , y era uno de los modelos que tenía a planeado presentar ese año. No había dinero para reconstruir la fábrica pero sí lo suficiente para un intento de publicidad que sería la salvación o la ruina. El automóvil lo llevarían de Detroit a Nueva York a fin de que participase en la Exhibición Automovilística de 1901.

auto antiguo

El vehículo logró hacer el viaje. Su demostración de resistencia y su buen aspecto, en contraste con los pesados vehículos de su época, ganaron de inmediato una gran popularidad al Oldsmobile. Se dice que durante la exhibición se recibieron pedidos por mil automóviles, cantidad que representaba algo nunca oído en aquella época.

La compañía Olds se vio a salvo, y el diminuto y elegante automóvil fue el que más se vendió en su tiempo. Los fabricantes de automóviles se dieron cuenta de que el diseño de la carrocería era un factor muy importante en la venta de los vehículos. La gente buscaba la comodidad en sus automóviles.

En 1905, aquel automóvil fue inmortalizado en una canción llamada «En mi alegre Oldsmobile», publicada por la casa editora de música más importante del país, llamada M. Witmark and Sons.

Con los rápidos adelantos en la tecnología del automóvil, alcanzados durante los últimos sesenta años, los modelos de aquellos primeros vehículos (como por ejemplo el Oldsmobile) se han convertido en piezas valiosas. Aun cuando todavía existen muchos automóviles primitivos en manos de particulares, hay un buen número de ellos que se exhiben en algunos museos.

El Instituto Smithsoniano de Washington, D.C., posee una colección de vehículos de las más destacadas y variadas en Norteamérica.

El Oldsmobile 1902, cuyo precio de venta era de 650 dólares, fue un modelo que disfrutó de gran demanda entre el público. Un compositor se inspiró en él para escribir la canción «En mi alegre Oldsmobile».

Ver: El Fracaso del Tucker 48

Ver: Evolución Histórica del Automovil

Fuente Consultada: La Historia de los Primeros Automóviles-  Tomo 21  – Historia del Automovilismo

Historia del Auto a Vapor Primeros Automoviles Fabricados en Serie

Historia del Auto a Vapor: Primeros Automóviles Fabricados en Serie

INTRODUCCIÓN: Roger Bacon, un monje franciscano inglés, que vivió en el siglo XIII,  tiempo de ignorancia en cuestiones mecánicas, escribió,  en uno de sus doctos tratados: «Llegaremos a poder construir máquinas con las cuales podremos impulsar grandes barcos con mayor velocidad que toda una guarnición de remeros, y con las cuales sólo se necesitará un piloto que gobierne el barco; impulsaremos carruajes con velocidades increíbles, sin la ayuda de ningún animal, y construiremos máquinas que, por medio de alas, nos permitirán volar en el aire, como los pájaros.»

Bacon no hizo indicación práctica alguna acerca de cómo esperaba que aquellas cosas sucedieran; pero, en 1680, sir Isaac Newton sugirió la idea de un vehículo automóvil, tal como se indica en la figura adjunta. Consistía en un generador esférico de vapor, B, bajo el cual iba un hornillo, D, y todo ello montado en un carruaje con cuatro ruedas.

Un largo tubo horizontal y ligeramente cónico salía del generador en dirección contraria al avance del vehículo. El vapor producido en el generador, B, por la acción del fuego del hornillo D, salía por el tubo cónico, C, a gran velocidad, con lo cual reaccionaba contra el aire, haciendo que el vehículo marchase hacia adelante. La válvula, F, que permitía la salida del vapor por el tubo, se hallaba bajo la acción del cochero, mediante la palanca, E. No existen datoS que demuestren si Newton llegó a construir tal máquina; pero la idea, aunque imperfecta, es practicable.

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En las historia de los primeros automoviles a vapor, hay distintas etapas, algunas coronadas con él exito y otras en donde los promotores-inventores de los nuevos vehículos se desanimaban, para dedicar su atención a otros planes como por ejemplo el  desarrollo de los ferrocarriles a vapor, cuya historia se describe en otra parte de este sitio.

Sin embargo, el interés por los carruajes a vapor, como medio de transportar pasajeros por las carreteras, nunca murió por completo, y resurgió de cuando en cuando en años posteriores. Pero, en general la aplicación del vapor a locomotoras para carreteras ha sido confinada a máquinas de alta tracción, para apisonadoras de calzadas y otros aparatos similares.

El éxito notable del ferrocarril y el rápido desarrollo de las vías férreas ha influido mucho, sin duda alguna, para contener el desarrollo de los carruajes a vapor por carretera. No podemos asegurar, sin embargo, que aunque estas dificultades no hubieran existido, los carruajes a vapor hubiesen tenido un éxito completo. Pero, de todos modos, debemos a los precursores en esta labor invenciones muy notables que todavía se aprovechan en la construcción de los modernos automóviles.

Por allá en el siglo XIII cuando nace la máquina a vapor se renueva la idea de aplicar esta fuerza motriz al tranporte de la época, y contra las ideas de James Watt, algunos ingeniosos inventaros creador aparatos de cuatro ruedas con propulsión a vapor de agua, aunque los resultados fueron muy pobres y terminaron desistiendo de tal proyecto. En 1769 se cra la primera locomotora de vapor que llegó a transportar viajeros. Fue inventaría pot un francés Nicolás Cugnot. En su primera carrera llevó cuatro personas, a la velocidad de 3,62 kilómetros por hora. Cugnot fué comisionado inmediatamente por el Gobierno trances para construir una máqixina más perfeccionada y más potente, que pudiera arrastrar cañones, y puede observarse abajo su aspecto.

Mas tarde en 1802 un invertor llamado Trevithick, que después se haría famoso por construir la primer locomotora que marchó sobre carriles, inventó el primer carruaje a vapor. Vemos abajo la figura correspondiente.

carruaje  a vapor de Trevithick

W. H. James construyó un coche-automóvil, que marchó a la velocidad de 25 kilómetros por hora, llevando pasajeros. En 1822, sir Golsdsworthy Gurney comenzó a construir carruajes a vapor, con éxito notable, sin emabargo el que tuvo mas éxitos en este tipo de proyectos fue Gualterio Hancock, de Stratford en Londres.

Hancock inventó una ingeniosa caldera que podía resistir altas presiones, y que era muy sólida y manejable. En 1834, desde agosto hasta noviembre, Hancock hizo funcionar sus dos carruajes a vapor, llamados «La Era» y «La Aaitopsy», entre Londres y Paddington, llegando a trasladar, en conjunto, cerca de 4.000 pasajeros y marchando a la velocidad de 32 kilómetros por hora. Alejandro Gordon, que escribió en 1832, habla de calderas para locomotoras para carreteras, que funcionaban a presiones tan elevadas como 200 libras por pulgada cuadrada, y máquinas que daban una potencia de 30 caballos de vapor, construidas para este servicio

auto a vapor de Gualterio Hancock

El Coche de Vapor: Aun después de que el motor de combustión interna había alcanzado el éxito, los hombres no abandonaron la idea de utilizar la fuerza del vapor como medio de propulsión para los automóviles. Por el año de 1890, estos experimentos habían progresado considerablemente desde que Cugnot construyera, en 1769, su primer vehículo.

primer coche a vaporDe hecho, los experimentos y las pruebas fueron tan satisfactorios, que para fines del siglo XIX, en muchas partes del país, había más automóviles de vapor que de gasolina. Los fabricantes de automóviles de vapor habían vencido muchos de los problemas que habían desconcertado a Cugnot y a sus sucesores durante más de cien años.

Los automóviles de vapor eran veloces y silenciosos. Carecían de engranajes para hacer cambios de velocidad. De cuando en cuando, las personas se preocupaban de que pudieran estallar las calderas de los vehículos, pero nunca se dio ese caso. El mecanismo de los automóviles de vapor era la simplicidad misma.

En este vehículo de vapor, fabricado en Francia, el pasajero iba delante del conductor.

La caldera se calentaba por medio de una máquina de vapor, un quemador de petróleo, y éste, a su vez, se mantenía encendido por un quemador piloto de gasolina. Aun cuando se mantuviera ardiendo todo el tiempo el quemador piloto, apenas llegaba a consumir unos cuatro litros de gasolina al día. El quemador principal rendía cerca de cuatro kilómetros por litro.

La caldera convertía el agua en vapor, el cual servía para mover una máquina de dos cilindros. El motor accionaba directamente el engranaje de mando.

Una palanca que estaba en el volante de la dirección servía para regular la velocidad del vehículo. Se subía lentamente la palanca para iniciar la marcha, luego se subía un poco más para dar mayor velocidad o para subir las pendientes, y se bajaba para disminuir la velocidad. Un freno de pedal servía para detener el automóvil. Mediante un pedal se lograba que al accionar la palanca, el automóvil retrocediera tan velozmente como si caminara hacia adelante.

Claro está que había varios inconvenientes. Los automóviles sólo funcionaban con gasolina blanca. El hecho de subir la presión del vapor hasta el punto en que pudiera hacer funcionar la máquina, a menudo significaba tener que esperar media hora o más después de haber encendido el quemador principal. Al carruaje de vapor con caldera de almacenamiento, se le mantenía a menudo con el piloto encendido constantemente, de manera que pudiera usarse unos cuantos minutos después de encender el quemador principal.

El auto de vapor con caldera de vaporización instantánea sólo requería de unos cuantos minutos para empezar a moverse. En la carretera, el conductor tenía que vigilar constantemente los manómetros de presión y los niveles de agua. En los primeros modelos, había que detener el vehículo cada 40 kilómetros para reabastecer la caldera con agua. Más tarde se usaron condensadores que convertían el vapor nuevamente en agua para volver a utilizarla de esta manera, podía durar unos 120 kilómetros.

En la década de 1920 todavía se fabricaban algunos autos de vapor. Pero para entonces los autos de gasolina ya no era tan caros, y como los automóviles do vapor no se producían en serie, subieron de precio, perdiendo el favor del público. Sin embargo, todavía hay diseñadores que creen que aplicando la tecnología moderna, se podrían construir vehículos de vapor que superarían en funcionamiento a la mayoría de los automóviles con motor de combustión interna.

Francis E. Stanley y Freían O. Stanley eran gemelos. Juntos habían inventado una placa fotográfica seca que vendieron a la Eastman Kodak Company. También juntos, en 1896, vieron por primera vez un automóvil en la feria municipal de Brockton, Massachusetts.

A pesar de su falta de conocimiento en la materia, a fines de 1896 los Stanley compraron los derechos para construir su propio automóvil. Con los planos en su poder, adquirieron las partes necesarias para armarlo, y en unos cuantos meses lo terminaron. Después de pasar casi un año diseñando y rediseñando la máquina y la caldera, los ingeniosos gemelos Stanley armaron finalmente un automóvil de un asiento para dos personas.

En septiembre de 1897, lograron perfeccionar una fuente de vapor, y después de observar durante varios minutos el manómetro, decidieron probar su vehículo en el camino.

Francis gobernaba la palanca de mando de las ruedas de dirección vinieron después) y Freían era el pasajero, cuando el primer Stanley de vapor salió de un callejón hacia una de las principales avenidas. Precisamente en el momento en que el agudo silbato del vehículo interrumpió la tranquilidad del ambiente de Newton, Massachusetts, ocurrió el primer percance.

Un caballo que tiraba de un carro con productos agrícolas volvió la cabeza hacia el origen de aquel extraño ruido. Lo que vio lo asustó tanto que dio un resoplido, respingó y rompió los tirantes del carro. El caballo espantado no dejó de correr hasta que llegó a la plaza de Newtonville, a seis kilómetros de distancia.

auto antiguo

El caballo que había escapado no les preocupó tanto a los Stanley como les preocupaba el tamaño de su máquina. Lo que necesitaban era una máquina de mucho menos peso para impulsar la  clase de vehículo ligero que querían construir.

Siguiendo el propio diseño de los Stanley, un taller mecánico de la Idealidad produjo una máquina que pesaba 15 kilogramos, incluyendo la caldera Con sus otras partes, el peso total del aparato era de 68 kilos. Los Stanley construyeron solamente dos vehículos. Nunca se les había ocurrido que pudieran construir automóviles para venderlos.

Pero cuando la gente vio el Stanley de vapor, aparecieron muchos compradores. Luego, después de una memoradle exhibición de las proezas del Stanley de vapor en la Primera Exhibición de Automóviles, en Boston, la demanda creció uchísimo.

Los Stanley habían aceptado de mala gana que se inscribiera su vehículo en una competencia de velocidad, que era parte de la exhibición  y que se llevó a cabo en la pista para caballos trotones de Charles River el 8 de noviembre de 1898.

El automóvil ganó en un tiempo record al recorrer una milla en 2 minutos 11 segundos. Posteriormente, inscribieron el vehículo en una competencia para subir una colina. Todos los demás contendientes quedaron fuera del concurso, mientras el Stanley llegó zumbando hasta lo más alto de una empinada cuesta. A las dos semanas de aquellas proezas, los Stanley recibieron más de doscientas solicitudes para comprarles su vehículo.

Finalmente, decidieron tomar parte activa en el negocio automovilístico.

Durante varios años, muchos norteamericanos creyeron que la energía proporcionada por el vapor era la manera más eficaz de hacer rodar un automóvil. De todos los carruajes de vapor que se podían adquirir en aquella época, ninguno alcanzó la fama y la gloria del Stanley de vapor.

Con el tiempo, los automóviles de gasolina reemplazaron a los de vapor. Muchas personas se sentían intranquilas al saber que viajaban en un automóvil con una caldera hirviendo, la cual podría estallar en el momento menos pensado. Esto fue, en parte, lo que contribuyó a que se idearan otros medios de propulsión.

autos a vapor

Fuente Consultada:
La Historia de los Primeros Automóviles-  Tomo 21  – Historia del Automovilismo

El Auto de Hitler Historia y caracteristicas constructivas Personal

El Auto de Hitler: Historia y Características Constructivas 

El gran automóvil de Adolfo Hitler
En 1941, al parecer, Hitler ordenó dos o más automóviles Mercedes-Benz 770-K equipados para su uso personal. A los chasis de 20 pies (mas de 6 me.) de largo se agregaron 2.000 libras de chapa blindada  y cristales a prueba de balas, los cuales, junto con 500 libras de combustible, aceite y líquido para el radiador, sumaban cerca de 10.000 libras (5000 Kg.)de peso por auto. La chapa blindada tenía 1/2 pulgada de espesor mientras que el cristal tenía 1 1/4 y se dice que el mismo Hitler los puso a prueba con una Lüger. Uno de los automóviles tiene una ventanilla lateral marcada.

auto de adolf hitler

Los motores de los 770-K desarrollaban 230 HP pero empleaban dos carburadores y doble encendido y 2 bujías por cada cilindro para ello. Los sobrealimentadores se cortaban automáticamente si se apretaba el pedal de gasolina. Con todo, la máxima velocidad que alcanzaron los automóviles de Hitler era de 100 millas por hora. Y aún con tanques de gasolina de 51 galones, al consumir 1 galón cada 3 millas, el alcance del recorrido era de 150 millas.

Equipados con frenos delanteros y traseros independientes que excedían las medidas de seguridad de USA, los automóviles podían ser engrasados en la ruta por medio de dos bombas que iban sobre un pedal del lado del conductor. Muchos suplementos tales como la suspensión independiente para las 4 ruedas con resortes en espiral y amortiguador hidráulico no sólo equipaban los automóviles de Hitler sino también otros modelos Mercedes de la época.

Dos de los autos de Hitler habían cruzado el Atlántico. El 1.° fue el que Hitler regaló al Mariscal de Campo Carl Gustav Mannerheim, de Finlandia, para cimentar la alianza germano-finlandesa. Cuando los rusos atacaron Finlandia, Mannerheim llevó su automóvil a Suiza, que era un país neutral, para protegerlo. Pero luego, el gobierno suizo lo confiscó, aparentemente por no tener los impuestos pagados, y lo puso en venta.

En 1948, Christopher G. Janus, director administrativo de Eximport Associates de Chicago, lo obtuvo como pago de un cargamento de cojinetes de bolas que su compañía entregó a Suiza.

El automóvil de Janus llegó a New York el 29 de junio de 1948 y, a mediados de agosto de ese año, había emprendido una nueva carrera incentivando a los jóvenes norteamericanos para que se alistasen en la Fuerza Aérea norteamericana. Después de una reunión inicial en Times Square, el automóvil comenzó una gira por todo el país con paradas en los principales centros de reclutamiento. Se presume que, en poco más de un año, este particular 770-K atrajo las fuerzas armadas un incontable número de hombres.

También recaudó, según se dice, más de 100.000 dólares para obras de cari  en exhibiciones realizadas en todo el país. Aun entonces se gastaron más de 2.500 dólares en reparaciones pero debido al monto de las ganancias obtenidas nadie protestó.

El otro automóvil de Hitler que emigró a los Estados Unidos, lo hizo bajo la protección de la 10.a División Aerotransportada que había invadido el Nido de Águila Alpino de Hitler, en Berchtesgaden, en 1945. La información que se tiene acerca de lo que pasó después con él es incompleta. Se supone que durante un tiempo estuvo en África del Sur.

En 1966, Tom Barrett, un rico propietario de bienes raíces de Arizona, compró ambos vehículos para su colección privada. Pero, en 1973, Barrett llegó a la conclusión de que o tenía demasiados automóviles viejos en su colección de Arizona o no tenía suficiente espacio en su garage. Decidió vender 50 autos, incluyendo ambos 770-K en una subasta.

Hasta que los automóviles de Hitler salieron a la venta, ningún vehículo antiguo había obtenido más de 90.000 dólares. Esa suma fue alcanzada por el Duesenberg de Greta Garbo en el otoño de 1972. No obstante, en el primer minuto de la subasta, uno de los 770-K de Hitler rompió el récord. Se trataba del automóvil de Mannerheim y alcanzó un precio de venta de 153.000 dólares, el cual fue pagado por Earl Clark, un hombre de negocios de Lancaster, Pa.

Clark quería el auto para el parque Clark de Lancaster, Pa., conocido como «el Milagro Holandés». El 2.° automóvil de Hitler también rompió el récord en 1972 ese día cuando la primera oferta alcanzó los 93.000 dólares. Billy C. Tanner, un potentado de Alabama y administrador de la campaña de George Wallace, en 1964, lo compró pero no pudo pagarlo en su totalidad y completar la transacción. En consecuencia, traspasó sus derechos a Don Tidwell, un fabricante de casas rodantes.

Poco después, la gente de la subasta Kruse, vendedores de automóviles antiguos y «clásicos», expuso otra vez el 770-K de Mannerheim, ahora en su nuevo hogar en el famoso Parque de Diversiones Dutch Wonderland. Earl Clark sacó a la venta algunas fotografías, brazaletes, cajas de herramientas de cuero y recuerdos valuados cu 1 5.000 dólares y los hermanos Kruse pidieron una base de 250.000 dólares.

La oferta inicial fue de 50.000 dólares, luego fue aumentada hasta alcanzar 176.000 y el 770-K fue vendido por ese precio —un nuevo récord mundial— a Robert Pass de St. Louis, Mo. En febrero de 1975, Pass vendió el 770-K por 141.000 dólares a A. J. Frascona, un vendedor de autos de Wauwatosa, Wis.

Fuente Consultada:
Diccionario Insólito Tomo 4 de Wallace – Wallechinky
Errores de la Historia Roger Rossing
El Secreto de los Números de André Jouette
Lo que Oculta La Historia – Ed Rayner y Ron Stapley
Grandes Enigmas de la Historia II – Alfred Davies