Mundo: Mujer Vs. Hombre

Historia de la Actividad Económica del Hombre y Sus Realizaciones

Historia de la Actividad Económica del Hombre
Los Bienes , Producción y Materias Primas

NECESIDADES DEL HOMBRE: El hombre para subsistir y realizarse necesita determinados bienes materiales. La realidad nos muestra que estos bienes son limitados, mientras que las necesidades son ilimitadas. De ahí surge la actividad económica, que procura y distribuye esos bienes materiales.

El hombre tiene además inclinaciones y aspiraciones trascendentes, como la religión, el arte, la ciencia y la cultura; toca también a la actividad económica atender a ellas y satisfacerlas en la medida que los bienes materiales ayuden a conquistar esos bienes espirituales.

La actividad económica no debe ser un fin en sí misma sino uno de los medios por los que el hombre logre realizarse en sus necesidades, en sus deberes y en sus aspiraciones.

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«La economía y la técnica son fuerzas útiles e incluso necesarias mientras permanezcan sometidas a la obediencia de las exigencias espirituales superiores; y resultan peligrosas y nocivas cuando se les concede un indebido predominio, y por decirlo así, la dignidad de fin en sí mismas.» (Pío XII).

La necesidad es la carencia de un bien de la que el hombre es consciente. Las necesidades humanas se clasifican en:

• Necesidades materiales, que pueden ser satisfechas con bienes materiales, como el alimento, la vivienda, el vestido, etc.
• Necesidades espirituales, como la necesidad de afecto, de comunicación con sus semejantes, de libertad, de comprensión, etc.

BIENES ECONÓMICOS

Recibe el nombre de bien todo aquello que ayuda al hombre a lograr su plena realización personal o que sirve para satisfacer sus necesidades. Lo mismo que ellas, los bienes pueden ser espirituales (como la fe en Dios, la voluntad, el entendimiento) y materiales. La religión, el arte y la ciencia son bienes destinados a satisfacer las necesidades espirituales.

Entre los bienes materiales existen:

• Los bienes materiales no económicos, que por su abundancia no dan lugar a la actividad económica, tal es el agua de los mares, el aire que respiramos, las arenas del desierto. Entre estos bienes pueden incluirse la salud y la resistencia física de cada persona.

• Los bienes materiales económicos, que son los que existen en cantidad inferior a la requerida por las necesidades, y por lo tanto dan lugar a las actividades económicas.

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Para el marxismo, la actividad humana del trabajo es un bien económico. Esto es un error, puesto que el trabajo humano no es un bien económico porque no es un bien material aunque los resultados del trabajo del hombre puedan medirse en magnitudes materiales y su fruto pueda ser un bien material, porque su naturaleza íntima escapa a lo material. El trabajo, aun el trabajo manual, siempre es fruto de una persona, y por eso mucho más que una mercadería que pueda ser comprada o vendida es la obra de un ser espiritual.

Clasificación de los bienes económicos

Los bienes económicos pueden clasificarse en:

Bienes de consumo o directos, que son los destinados a satisfacer una necesidad inmediata, como los alimentos, los combustibles, el vestido.
Bienes instrumentales, de producción o indirectos. Son los medios que se utilizan para producir otros bienes económicos, tales como las materias primas, las maquinarias agrícolas e industriales, también los combustibles y los medios de transporte.
Bienes durables, que pueden usarse un tiempo más o menos largo sin destruirse, como los edificios, los muebles, los libros, las tierras cultivables; todos requieren, sin embargo, un mantenimiento adecuado.
Bienes no durables o fungibles, que se destruyen o consumen con el uso, como les alimentos, los combustibles, el papel, etc.

ALIMENTACIÓN
Aristóteles define la vida como un proceso de nutrición. Efectivamente, todo ser viviente recibe en forma continua sustancias que se incorporan y se eliminan del organismo haciendo posible las transformaciones químicas y ia producción de energía que caracterizan la vida. El hombre, como todos los seres vivientes, toma de la naturaleza los elementos que necesita para ese proceso: aire, agua, sales y sustancias orgánicas, vegetales y animales, que integran su alimentación.

La alimentación debe ser:

suficiente en cantidad, de acuerdo con la edad, condiciones de trabajo, desarrollo físico;
completa, por la variedad de los productos que la componen (frutas, carne, verduras, leche);
equilibrada, por la proporción de los elementos que la componen (grasas, proteínas, hidratos de carbono, etcétera):
adecuada también al individuo (su talla, su peso, su edad, sus ocupaciones, el clima, etc.).

La alimentación y la salud: Hipócrates (s. V a. C), llamado «padre de la nedicina», dijo «que su alimento sea su medi-:amento». Desde entonces y hasta ahora, grabas a los renovados esfuerzos de la ciencia, se lan descubierto hechos que demuestran que se puede conservar y recuperar ia salud por nedio de una conveniente alimentación. os conocimientos adquiridos y aplicados constituyen la dietoterapia.

Numerosos hechos animaron la investigación; entre ellos hay que recordar el trágico destino de las expediciones de navegantes que veían asoladas sus tripulaciones por el escorbuto. Esta enfermedad, debida a la carencia de ácido ascórbico o vitamina C, que faltaba en la dieta de a bordo, fue superada con la incorporación de alimentos frescos (frutas y verduras especialmente). El raquitismo causa estragos en poblaciones cuya alimentación es pobre en vitaminas A y D, contenidas especialmente en ciertas grasas de pescado: la carencia de proteínas aflige a las poblaciones que no disponen de una adecuada dieta de carne o de ciertos vegetales que las contienen.

El problema del hambre: El problema del hambre es un azote que aflige a la humanidad, y que pese a los esfuerzos realizados no ha sido posible eliminar completamente. Las últimas estadísticas indican que un 60% de la población mundial está mal alimentada. En nuestros tiempos el hambre tiene una estrecha relación con problemas de adelanto y cultura de los pueblos.

La situación es considerada por diversos organismos internacionales:

• La FAO (Organización para la Alimentación y la Agricultura, dependiente de las Naciones Unidas), encargada de proporcionar la asistencia técnica necesaria destinada a aumentar la productividad del suelo y la producción de alimentos para atender a las necesidades de la población mundial.

• La OMS (Organización Mundial de la Salud), dedicada a estudiar y remediar los problemas de la salud difundiendo una adecuada educación sanitaria, que lleve al mejor aprovechamiento de los recursos disponibles para conservarla (entre ellos, el alimento).

• La Comisión Seleccionada para el Desarrollo de Ultramar, que funciona en Londres. En su último informe (1976) dice que el hambre en el mundo es un problema de distribución.

En dicho informe de hace varios años ya se expresaba: «Aproximadamente hay 430 millones de personas en el mundo que sufren seria desnutrición; pero sólo se requerirá de un 2% en la producción anual de cereales (25 millones de toneladas) para ayudarlos eficazmente. Lo decisivo es que ese incremento se dirija realmente hacia las personas que lo necesiten.

Entre las directivas del Concilio Vaticano II se destaca el llamado a los gobiernos y a los particulares en el sentido de que según sus propias posibilidades presten su ayuda tanto a los individuos como a los pueblos que padecen hambre para palear ese flagelo y para que ellos mismos puedan producir lo que necesitan para alimentarse.

La vivienda, desde los más remotos tiempos, fue el lugar en el que el hombre buscó refugio en procura de descanso y de protección contra la intemperie. Fue siempre el lugar del encuentro familiar, la sede de su hogar; allí encuentra reposo para su fatiga, consuelo para sus penas, la alegría que le proporcionan las cosas más queridas.

A través de la historia y de las costumbres y necesidades de los pueblos ha adquirido diversas formas, desde los refugios naturales en las rocas (cuevas), las viviendas lacustres del neolítico, los sampanes chinos, los toldos de los Indios americanos, los iglús de los esquimales hasta las modernas construcciones, verdaderos monumentos de cemento, de las ciudades populosas de nuestra época.

En todos los tiempos y lugares la vivienda cumpie una función social y, especialmente en nuestros días, debe ser considerada para el hombre como un derecho.

Toda vivienda debe ser:

Adecuada a la cantidad y condición de quienes han de habitarla. Se evitará así la promiscuidad y el hacinamiento y la vida de familia podrá desarrollarse dentro de las normas de la moralidad y el orden.
Higiénica, limpia y aireada.
Confortable, para que la vida en ella sea grata.
Económica, es decir, estar al alcance de la capacidad de quienes han de adquirirla y conservarla.

El PROBLEMA DE LA VIVIENDA

El problema de la vivienda se ve agravado en nuestros días por el desequilibrio que producen las grandes industrias y el comercio al atraer hacia los centros urbanos a la mayor parte de la población. Ese fenómeno ha provocado el desarrollo de monstruosos centros poblados, en los que los habitantes se «refugian» en edificios de muchos pisos, donde se pierde la noción de la existencia del cielo, del sol y del verdor de las plantas.

La familia es donde nace y se desarrolla una nueva vida, la cual para no perecer necesita cuidado y educación. La familia es, pues, la dispensadora universal de la vida; la que entrega ciudadanos a las naciones. Estos ciudadanos desarrollan sus actividades en esas mismas naciones para engrandecerlas, integrando las instituciones sociales y propendiendo con su trabajo al ennoblecimiento de éstas.

SOLUCIONES PARA EL PROBLEMA DE LA VIVIENDA
Las soluciones que actualmente se buscan para el problema de la vivienda se orientan hacia la necesidad de:

• Descongestionar las zonas administrativas y comerciales, llevando las correspondientes oficinas a barrios situados en la periferia de las ciudades.
• Erradicar las industrias de los centros urbanos, estableciendo normas acerca de a qué distancia mínima de ellos pueden instalarse.
• Fomentar el establecimiento de familias e individuos en las zonas rurales, creando para ello condiciones adecuadas de confort.
• Desarrollar una política crediticia accesible, que haga posible la adquisición de la vivienda propia.
• Alentar la inversión de capitales para la construcción de viviendas para alquilar.

La vivienda contribuye a ia dignificación del hombre y al mantenimiento de la salud física y moral de la población. Por lo tanto la primera acción del estado es la de auspiciar, estimular y proteger la construcción de viviendas dignas para toda la población del país.

EL VESTIDO
El vestido cumple en el hombre una doble función de protección y de adorno. En algunos casos representa los atributos de un cargo o una jerarquía.
El vestido en la realidad actual: El uso de una vestimenta adecuada y suficiente debe ser contemplado desde el punto de vista de las necesidades reales del ser humano. La simplificación de las costumbres y la incorporación de nuevos materiales (fibras sintéticas) ha ampliado el campo de posibilidades a fin de abaratar y hacer accesible los elementos del vestido a la mayor parte de las personas.

PROGRESOS, A TRAVÉS DE LA HISTORIA, EN LA OBTENCIÓN DE BIENES MATERIALES

En todos los tiempos a través de la historia, el hombre ha procurado la obtención de bienes materiales destinados a satisfacer sus necesidades inmediatas. Se ha valido para ello de sus dones (voluntad, entendimiento) y consciente o inconscientemente lo ha hecho para lograr el perfeccionamiento que lo coloca por sobre todos los demás seres creados.

Las primeras actividades económicas del hombre fueron:

• La recolección de frutos tal cual los ofrece la naturaleza.
• La caza, actividad casi exclusivamente reservada al varón; fomentaba el valor y daba prestigio. Estuvo muchas veces ligada a la magia y a prácticas religiosas.
• La pesca, a la que se unía el ingenio para dominar otro elemento: el agua.
• El apacentamiento de rebaños, a los que el hombre consiguió domesticar.
• La práctica primitiva de la agricultura, que arraigó al hombre a la tierra.

El cultivo de la tierra
El cultivo de la tierra arraigó ai hombre a un territorio y trajo consecuencias trascendentales:

• Lo convirtió de depredador en productor.
• Pudo alimentar a los animales domesticados.
• Se consolidó la idea de comunidad, de familia, de autoridad.

Importancia y aprovechamiento del agua: Un tema de tanta actualidad como el aprovechamiento del agua como técnica para asegurar la posibilidad de las siembras, el éxito de las cosechas y la supervivencia de los animales, fue preocupación constante del hombre desde los albores de la civilización.

Las llamadas civilizaciones agrícolas, asentadas junto a los grandes ríos (asirios y caldeos en la Mesopotamia, egipcios junto al Nilo, chinos entre los ríos Amarillo y Azul, hindúes junto al Ganges), aguzaron su ingenio para disponer del agua de acuerdo con sus necesidades. Fueron notables las obras de ingeniería que realizaron para su mejor aprovechamiento:

• Los asirios y los caldeos construyeron canales y cañerías subterráneos que conducían el agua hacia todas las direcciones. Se conservan todavía hoy macizos diques de piedra que retenían el agua para llevarla a los canales; se conocía además el uso de bombas con las que el agua llegaba hasta lo alto de las colinas. El historiador Herodoto dice que en los terrenos inundables de Babilonia las cosechas eran extraordinarias y que bosques de palmeras fructíferas se extendían por todo el país.

• Entre los egipcios la agricultura dependía de las crecientes del Nilo; al retirarse las aguas en otoño dejaban el suelo cubierto de un limo fértil que inmediatamente era aprovechado para las siembras. Realizaron obras de canalización, trabajos de limitación de los terrenos inundables, construyeron diques y terraplenes, supieron depurar las aguas.

Otras técnicas utilizadas Estos pueblos supieron de:

• Selección de semillas.
• Incorporación progresiva de nuevas especies comestibles.
• Utilización del arado.
• Adaptación de animales, especialmente vacunos, a las tareas agrícolas.
• Oportuno descanso de las tierras «fatigadas», a las que se volvía a cultivar sólo después de varios años.
• Almacenamiento de cosechas, especialmente en grandes recipientes de cerámica.
• Obtención de alimentos derivados de los frutos cosechados (harinas, aceites, etc.).

El uso de los metales.
La metalurgía

Recibe el nombre de metalurgía el conjunto de procedimientos que se siguen para extraer los metales de los minerales que los contienen y ponerlos en condiciones de ser utilizados.

Sólo a fines del neolítico se descubrieron las primeras técnicas; lo más probable es que dicho hallazgo haya sido casual. Pero desde que el hombre comprobó su utilidad inventó métodos de búsqueda de minerales y procedimientos para extraer los metales.

Valiosos auxiliares fueron otros descubrimientos, como:

• El carbón de leña, obtenido de troncos encendidos y apagados antes de su completa combustión.
• Hornos de fundición con adecuada disposición para concentrar el calor y permitir la ventilación constante y forzada del fuego.
• Recipientes apropiados (crisoles) para recibir al metal fundido.
• Las aleaciones destinadas a mejorar las condiciones de dureza y resistencia de ciertos metales. Tal es el caso del bronce (2900 a. C), aleación de cobre y estaño.

El uso de los metales, hacia 400 a. C, cambió la vida del hombre. Primeramente de cobre, luego de bronce, oro y plata se fabricaron adornos, armas y diversas herramientas; más tarde (1200 a. C.) el hierro sustituyó al bronce, especialmente en las armas e instrumentos. Pronto el uso de este metal se difundió por todo el mundo conocido desde India y China en Oriente hasta España en Occidente.

Se puede afirmar que la utilización del hierro marcó el paso de la prehistoria a la historia. Se produjeron adelantos como nunca se habían visto; el hombre logró:

• mejorar sus herramientas de trabajo;
• talar los árboles;
• perfeccionar sus armas, no sólo para la lucha, sino también para aumentar sus medios de subsistencia.

Las formas primitivas del comercio: El trueque es la forma más primitiva del comercio; consiste en el intercambio de productos sin intervención de la moneda.

El comercio por trueque presenta serias dificultades, ya que generalmente sucede que los objetos que una persona o comunidad posee en abundancia como para negociar el sobrante, no interesa a su probable comprador, ya que éste tiene lo mismo. Es el caso de los pueblos vecinos que cultivan o elaboran los mismos productos. Esa es la razón de los largos viajes de los comerciantes primitivos, generalmente de climas diversos y diferentes condiciones de suelo y relieve, llevando de un lugar a otro sus mercancías.

El uso de la moneda: La moneda se define como una pieza de metal o papel que representa el precio de las cosas y facilita su intercambio.

Mucho antes de la aparición de las primeras monedas (siglo VII a. C. ?) se utilizaron diversos medios que facilitaban el comercio; esas costumbres perduraron a pesar del uso de la moneda propiamente dicha. Así es que se fijaba el precio de las cosas relacionándolas con otras («un buey igual a 10 ovejas») o bien utilizando ciertos productos a modo de moneda, como el té en el Tibet, la sal en los pueblos mediterráneos, el cacao en América, las pieles en los pueblos cazadores.

La idea de utilizar piezas de metal como símbolo del precio de las cosas surgió de la comodidad que significaba por su duración, su fácil transporte y la posibilidad de fraccionar los valores. De los metales se utilizaron sobre todo el bronce, el oro y la plata; para los valores menores, el cobre y el estaño.

En un comienzo la moneda fue el metal en lingotes, que en cada ocasión debían pesarse; más tarde comenzó la acuñación de los valores en discos de diverso tamaño y espesor que llevaron impresa la efigie del gobernante y símbolos alegóricos.

La moneda desempeña el papel del intermediario en el comercio. Con ella el trueque de productos o de objetos se desdobla en dos operaciones:

• Se cambia un bien por moneda.
• Con esa moneda se adquiere otro bien.

El uso de la moneda significa:

• Un valor uniforme para las mismas cosas y en un mismo momento.
• Posibilidad de ahorro, ya que no siempre es necesario adquirir cosas con el dinero obtenido de la venta de bienes o en el trabajo.

La organización económica de la ciudad medieval

En la Edad Media se produjo en Europa la expansión del cristianismo, que trajo como consecuencias:

• El afianzamiento de la idea de que el hombre es un ser digno y trascendente.
• El ennoblecimiento del trabajo.

En la ciudad medieval es donde por primera vez se da la división del trabajo en tal forma que permite el desarrollo y el perfeccionamiento del trabajo artesanal; muchas de las artesanías de la Edad Media han perdurado a través de los tiempos, y las ciudades y pueblos en los que se practicaban han pasado a ser la cuna universal de esos oficios. Pueden ser ejemplos la labor de las tejedoras de puntillas de Bruselas (Bélgica), los artesanos del vidrio de Murano (Italia), los relojeros de la Selva Negra (Alemania), los forjadores de Toledo (España), etc..

Los artesanos se agrupaban en talleres y éstos en corporaciones. El taller estaba a cargo de un maestro, que tenía bajo su dirección varios oficiales y aprendices.

Las corporaciones se distinguían:

• Por su carácter monopólico, que impedía ejercer el oficio a quien no perteneciera a ellas.
• Por su autonomía, continuamente reclamada y sus pretensiones de participar en el gobierno público.
• Por sus reglamentos proteccionistas, que beneficiaban a sus componentes; el severo control que ejercían sobre los productos elaborados, así como la fijación y defensa de precios justos, favorecía por igual a los artesanos y al público consumidor, a la vez que evitó el enriquecimiento ilícito de unos a costa del trabajo de otros.
• Por su organización jerárquica.
En los talleres el maestro gozaba de merecido respeto; había adquirido su título con la elaboración de una obra maestra dentro de su especialidad: así había sido considerada por reunir las severas condiciones exigidas por la corporación. Los oficiales eran conocedores del oficio y se preparaban para ser maestros. Los aprendices no recibían paga pero eran mantenidos por el maestro, quien además se ocupaba de formar su carácter.

• Por el control de la producción que ejercían:
— Tenían un criterio formado acerca de la función social del capital.
— Impedían la competencia desleal; sólo se abrían nuevos talleres si la demanda del producto así lo exigía.
— Cada maestro no podía tener a su cargo más que un número determinado de oficiales y aprendices: aquellos a los que alcanzaba a dirigir y entrenar debidamente en el oficio.
— Siguiendo la concepción cristiana de la economía determinaban cuándo la ganancia era legítima y cuándo era abusiva.
Esta severa organización del trabajo hizo que hacia el siglo XIII las ciudades medievales gozaran de una próspera economía, basada en la alta calidad de sus productos y un comercio floreciente.

Surgió así una nueva clase social, la burguesía (de burgo = ciudad; burgués = habitante de la ciudad), integrada principalmente por comerciantes y banqueros, cuya influencia fue creciendo transformándose en un poderoso factor de poder.

Principios de la economía en la Edad Media
En la Edad Media quedaron afirmados determinados principios que fueron los que gobernaron su economía.

• Los bienes económicos sirven para que el hombre se perfeccione y logre sus fines espirituales.
• La sociedad civil y el estado deben intervenir para que eso se cumpla.
• La familia, la sociedad civil y la Iglesia deben cooperar en la obtención del bien común.
• El talento y las cualidades personales deben ser ejercidos totalmente y aplicados al trabajo u oficio que se desempeñe.
• La actividad económica debe responder a los designios que tiene Dios al otorgar la posesión de bienes materiales.

LOS ELEMENTOS DE LA PRODUCCIÓN

Factores de la producción
Llamamos producción al hecho de extraer y, según convenga, transformar los elementos naturales con fines útiles (alimentación, vestido, maquinarias, etcétera).
La producción se ha ido desarrollando y organizando en el transcurso de los siglos, con la mayor o menor influencia de tres factores fundamentales:
• La naturaleza.
• El trabajo.
• El capital.

La naturaleza
El hombre no crea; la naturaleza, por obra de Dios, le proporciona los elementos (frutos, sustancias minerales, etc.).La naturaleza es la que determina la tendencia económica de cada región. Por ejemplo: el Reino Unido es una nación manufacturera, porque su riqueza de minas de hierro y carbón le ha permitido fabricar máquinas y hacerlas funcionar. La República Argentina es un país principalmente agrícola-ganadero porque así lo determinan la extensión de sus llanuras, las características de sus suelos, el tipo de clima, etc..

El trabajo: El trabajo es el esfuerzo humano voluntario y consciente aplicado a fines útiles. En todo trabajo el hombre utiliza al mismo tiempo su fuerza física y su capacidad intelectual. Aun en aquellos trabajos que en apariencia son sólo físicos se utiliza la inteligencia.

El profesor que escribe en el pizarrón está realizando una tarea eminentemente intelectual, pero también está haciendo un esfuerzo físico; por su parte, el labrador, el carpintero albañil aplican su inteligencia en la ejecución de su labor.

Sabemos que, si bien los animales «trabajan» cuando cavan sus cuevas, construyen sus nidos, tejen sus «telas», etc., jamás progresan en su rutina y cada especie hace siempre lo mismo. En el trabajo del hombre, por el contrario, entran, además de la fuerza, el esfuerzo, la voluntad, la imaginación, etcétera, cualidades todas de su condición de ser espiritual.

El capital: El capital es el conjunto de bienes aplicados a la producción. Es factor instrumental porque ayuda al hombre a realizar su trabajo y a multiplicar su esfuerzo. Tal es el caso de una moderna cosechadora que permite a un solo hombre realizar el trabajo de muchos; para adquirirla se necesita invertir un capital que, a la vez, es fruto del trabajo.
Forman parte del capital aplicado al trabajo, tanto el dinero como las máquinas, herramientas, locales, etcétera, que lo hacen posible.

MATERIAS PRIMAS

Los recursos naturales son considerados materia prima porque es a partir de ellos que se elaboran otros productos. Según la economía moderna, son materia prima no sólo los productos naturales sino también aquellos que son fruto de alguna elaboración; un ejemplo es el acero, materia prima indispensable para la fabricación de maquinarias, pero que, a su vez, ha sido elaborado partiendo de otros productos naturales (hierro, carbón, etc.).

Producción de Materia Primas en Argentina: 

Los cultivos: Las cifras estadísticas indican que en nuestro país se están produciendo cambios en la orientación seguida en el cultivo de la tierra; así es que en los últimos tiempos:

• Ha disminuido la cantidad de hectáreas sembradas con cereales (soja, trigo, maíz, etc.) y lino.
• Ha aumentado el rendimiento por hectárea gracias a la cuidadosa selección de semillas.
• Ha aumentado la superficie sembrada con frutas y hortalizas. Esto es muy importante porque estos productos están destinados, más que ninguno de los otros, al consumo directo de la población; esto contribuye a diversificar su dieta con productos de efectivo poder alimenticio, vitamínico, etcétera.
• Se nota una evolución favorable en los cultivos industriales.
• Existen notables mejoras, sobre todo en calidad, en la producción de pastos y plantas forrajeras (alfalfa, sorgo, etcétera), destinados a la alimentación del ganado.

La producción forestal: La República Argentina cuenta con importantes áreas de bosques cuyo perfecto aprovechamiento constituye una de las principales metas a alcanzar. Entre ellas se destaca:

• El Chaco oriental, con extensiones pobladas de quebrachos, algarrobos, urundayes.
• La selva subtropical de Misiones, con pinos (especialmente útiles en la fabricación de papel), y maderas de calidad, como el cedro.
• La selva serrana del noroeste con cedros, quebrachos, eucaliptos (que se usa para alimentar los altos hornos siderúrgicos de Zapla).
• El parque de la Mesopotamia, con pinos y álamos.
• Los bosques al pie de los Andes patagónicos, especialmente de araucarias, cipreses, lengas y ñires.
La producción forestal es no sólo fuente de materia prima útilísima, sino de trabajo (aserraderos, fábricas de envases, de muebles, de papel, etc.).

La ganadería: La ganadería en la República Argentina representa, junto con la agricultura, casi el 70 % del total de las exportaciones del país, y ello se debe:

• A las excelentes condiciones físicas (suelo, clima, pastos, etcétera) que casi todo el país presenta para la cría de ganado.
• A la cuidadosa labor de selección y mejoramiento de razas llevada a cabo por el hombre de campo.
• Al mejoramiento de las pasturas destinadas a la alimentación de los animales.
• A los adelantos técnicos y científicos aplicados a la ganadería (vacunas, asistencia médico-veterinaria).

La pesca: El extenso litoral marítimo, así como los ríos del país contienen una valiosa riqueza en peces, cuya explotación no ha llegado, sin embargo, a su mayor perfeccionamiento y adecuado rendimiento.
Tanto la pesca de cabotaje (sin alejarse de las costas) como la pesca de altura (lejos de las costas), ofrecen la más diversa variedad de especies marinas, ya sean peces (caballas, pejerreyes de mar, merluzas, atunes, anchoas) o mariscos (crustáceos, pulpos, calamares).
La pesca de agua dulce en los ríos de llanura (dorados, pejerreyes, etc.), en los torrentes de la montaña (truchas y salmones principalmente) o en las lagunas interiores tiene, principalmente, interés deportivo.

La minería: La minería participa nada más que en una mínima parte en la producción total del país (menos del 4 %). El petróleo constituye la explotación mineral más importante, con miras a lograr en no mucho tiempo el autoabastecimiento del país en cuanto a este valioso combustible. Las principales áreas de explotación son:

• La cuenca del golfo de San Jorge (Chubut y Santa Cruz).
• La cuenca de Neuquén (Mendoza, Neuquén, La Pampa y Río Negro).
• La cuenca del noroeste (Salta y Jujuy).
• La cuenca de Cuyo (Mendoza y San Juan).
• La cuenca de Magallanes. Derivada de la explotación petrolera es importantísima la producción de gas natural, con la que se procura abastecer a la mayor parte de la población, especialmente por medio de gasoductos.

En cuanto a los demás productos minerales, las explotaciones son de menor importancia y no satisfacen las necesidades del país, aunque en algunos casos las posibilidades futuras son muy prometedoras, como las de los yacimientos de hierro en el noroeste y los de Sierra Grande, próximos al golfo de San Matías.

Las materias primas son:
• de origen vegetal, como los cereales, las frutas y hortalizas, plantas industriales (algodón, lino, girasol, caña de azúcar, té, yerba mate, tabaco, etc.), productos forestales (madera, celulosa), ciertas algas, etc..
• de origen animal, como los ganados (vacuno, ovino, porcino, etc.), las aves, los peces y mariscos, animales de pieles finas, etc.
• de origen mineral, como los combustibles (carbón, petróleo) y otras fuentes de energía (minerales radiactivos), metales (hierro, plomo, plata, níquel, etc.), piedras (mármoles, piedra pómez, etc.).

Para hacer posible el máximo aprovechamiento del trabajo del hombre, éste debe contar con obras de infraestructura realizadas por el estado o empresas particulares; tales obras son, por ejemplo:

• ferrocarriles,
• caminos,
• puentes,
• túneles,
• comunicaciones (teléfono, radio, satélites),
• puertos y aeropuertos,
• silos y elevadores de granos, etc.

Las industrias en la República Argentina
Por el grado de su importancia como país industrial, la República Argentina figura en el mundo moderno como un país en desarrolló. En la actualidad ha alcanzado ia etapa de una economía mixta, es decir, ya no es exclusivamente un país agrícola-ganadero; la industria abarca alrededor del 35 % de la producción total.

Entre las industrias más importantes se destacan:
• La siderurgia (elaboración de aceros), cuyo centro principal está en San Nicolás (provincia de Buenos Aires).
• La petroquímica (elaboración de productos derivados del petróleo y del carbón, como los plásticos).
• La fabricación de automotores.
• La industria textil.
• La elaboración de productos derivados de la agricultura y de la ganadería (alimentos, artículos de cuero, de lana y de algodón).
• Industrias químicas y farmacéuticas.

Las fuentes de energía
En los tiempos actuales el consumo de energía (electricidad, gas, petróleo, energía hidroeléctrica) es tan importante que sirve para medir la situación económica de los países más desarrollados con los que consumen mayor cantidad de energía por habitante:

• para el transporte,
• para la industria,
• para usodoméstico, etc.

En la República Argentina las principales fuentes de energía son las producidas:
• por la combustión del petróleo y del carbón,
• por las caídas de agua (diques y represas),
• por las plantas nucleares, como la de Atucha I y II (provincia de Buenos Aires) y la de Río Tercero (provincia de Córdoba).

El conjunto que forman la ciudad de Buenos Aires y los 19 partidos que la rodean consume más de la mitad de toda la energía que se produce.

Uno de los problemas que más preocupa al estado y a los particulares es la provisión de energía eléctrica a todos los puntos del país, especialmente a ios ambientes rurales. Muchas veces el hombre los abandona y se instala en la ciudad, sufriendo otras incomodidades con tal de disponer de adelantos técnicos cuyo uso es posible solamente por medio de la electricidad (iluminación, radio, cine, televisión, calefacción, refrigeración, etc.).

El transporte y comunicaciones
Los primeros medios de transporte terrestre fueron los animales, especialmente equinos (caballos, asnos, muías), camélidos (camellos, dromedarios), proboscídeos (elefantes). Más tarde, con la invención de la rueda (entre 4000 y 3000 a. C.) el hombre construyó vehículos en lenta evolución hasta la invención, a fines del siglo XVIII, de la máquina a vapor y, consecuentemente, del ferrocarril; de allí en adelante el hombre progresó en los dos últimos siglos más de lo que lo había hecho en el curso de más de 50.000 años. Al ferrocarril le siguió el automóvil. El transporte aéreo con el avión y, en nuestros días, con las naves interespaciales, ha hecho ciertos los más atrevidos sueños descriptos en los libros de ciencia-ficción.

En cuanto al transporte por agua, en un principio fue el preferido por el hombre, ya que por mar y sin alejarse de las costas estableció puertos y factorías que con el tiempo serían las grandes ciudades de hoy; el curso de los ríos le señaló caminos y lugares propicios para su instalación. Muchas de las actuales capitales del mundo son antiquísimos asentamientos del hombre; el río les proporcionó fáciles comunicaciones y transporte y, además, agua para beber y fertilizar sus cultivos.Entre las obras llamadas de infraestructura, aquellas destinadas al transporte y a las comunicaciones superan las conveniencias puramente económicas para ser vías por las que avanza el progreso social y cultural de los pueblos.

En la República Argentina el transporte y las comunicaciones reciben especial atención.

Ferrocarriles argentinos
El país poseía la más extensa red ferroviaria de América del Sur (más de 41.000 km de vías férreas). Sin embargo su distribución no atiende a las necesidades generales de todo el territorio, ya que la mayor concentración de vías se produce en la región de la Pampa y la Mesopotamia (más del 50 % del total). Lamentablemente durante el gobierno de Menem muchas líneas fueron levantadas o abandonadas, auqnue hoy hay un proyecto nacional de volver a integrar las economías regionales mediante el reacondicionamiento de esos mismos ramales abandonados en la década neoliberal de los 90.

Los caminos
En la República Argentina el desarrollo organizado de la red caminera comenzó en el año 1932, cuando por la Ley Nacional de Vialidad se creó la Dirección Nacional de Vialidad.

Actualmente el país cuenta con rutas nacionales y provinciales y caminos vecinales pavimentados; existen también caminos «mejorados» y rutas de tierra. El total de los caminos completa una extensión de aproximadamente 360.000 km.

Los caminos, recorridos por toda clase de automotores, enlazan las más distantes localidades, llevando pasajeros y productos y diseminando por todo el país los elementos necesarios para un desarrollo armónico de la técnica (maquinarias, herramientas, aparatos, etc.), del progreso agrícola-ganadero (semillas seleccionadas, animales finos, etcétera) y de la cultura y educación (transporte de escolares, profesores y maestros, elementos de difusión cultural).

Lo mismo podemos decir de la navegación marítima y costera (de cabotaje), de la fluvial en los ríos mesopotámicos y de la red aérea, que pone en rápida comunicación los más distantes puntos de este extenso país.

Las comunicaciones
A las comunicaciones telefónicas, telegráficas y radiofónicas, por las que la Argentina ocupa un lugar destacado en América del Sur (el primero en comunicaciones telefónicas), se han agregado las comunicaciones por vía satélite, con una estación terrena en Balcarce (provincia de Buenos Aires), que desde 1969 posibilita la inmediata comunicación telefónica y televisiva con la mayor parte de los países de Europa y América.

EL TRABAJO EN RELACIÓN CON LA PLENA REALIZACIÓN DEL HOMBRE Y SU DIGNIDAD

El trabajo
Desde el punto de vista económico, el trabajo es el ejercicio de la actividad humana aplicado a la producción de un bien destinado a satisfacer alguna de nuestras necesidades materiales.

El trabajo es querido por Dios y forma parte de los planes que forjó para que el hombre logre su propia perfección.

Leemos en el libro del Génesis en la Biblia que el hombre fue creado «ut operaretur» (para trabajar). La rebeldía del hombre con el pecado original no alteró el plan divino ni el sentido del trabajo; pero el desorden que el pecado introdujo hizo del trabajo un sinónimo de esfuerzo y fatiga.

El trabajo forma parte del cumplimiento de la voluntad de Dios, sobre todo si lo hacemos por un motivo sobrenatural y no sólo por conveniencias materiales (afán de lucro, poder, etc.). De esta manera habremos santificado el trabajo.

«El trabajo es testimonio de la dignidad del hombre, de su dominio sobre la Creación. Es ocasión de desarrollo de la propia personalidad. Es vínculo de unión con los demás seres, fuente de recursos para sostener a la propia familia; medio de contribuir a la mejora de la sociedad en la que se vive y al progreso de toda la humanidad.» José M. Escrivá de Balaguer: «El taller de José».

La división del trabajo
Ningún hombre es capaz de producir, por sí solo, todo cuanto necesita para cubrir convenientemente las necesidades de su vida material.

Esta limitación e insuficiencia de la productividad individual ha dado lugar en las sociedades primitivas a una primera forma de división del trabajo según el  sexo. Por ejemplo, en las tribus antiguas los hombres cazaban y pescaban y las mujeres recogían frutos y raíces.

El progreso de la producción económica en el transcurso del tiempo, mediante el establecimiento de la gran industria y la implantación de la producción intensiva y del trabajo colectivo, ha desarrollado otra forma posterior, que consiste en la repartición entre muchos operarios de las diversas etapas que se necesitan cumplir para la obtención de un producto. Esto es lo que se llama especialización de tareas.

Ventajas de la división del trabajo o especialización de tareas

La división del trabajo para la producción ofrece las siguientes ventajas:
• Economía de tiempo.
• Aumento de la habilidad de los trabajadores en determinada tarea, que permite un considerable crecimiento de la producción.
• Oportunidad de dar empleo a personas que de otra forma no trabajarían, especialmente mujeres, personas de edad, adolescentes, etc.
• Simplificación de las operaciones y disminución del tiempo de aprendizaje.

Desventajas de la división del trabajo:

La división del trabajo presenta los siguientes inconvenientes:
• Disminución del nivel intelectual de los trabajadores, al reducir sus tareas a operaciones muy simples, maquinales y monótonas.
• Aumento de accidentes por el descuido que ocasiona la monotonía de la labor.
• Utilización abusiva del trabajo de la mujer y de los adolescentes, si no media una reglamentación adecuada.

Áreas de aplicación de la división del trabajo:

La división del trabajo no puede aplicarse por igual a las diversas especialidades de la actividad humana. La industria manufacturera o fabril la admite en un grado máximo, en grado menor el comercio, en grado todavía menor la agricultura, en la cual es necesario que un mismo hombre se aplique a muy distintas operaciones.

Muchas veces la división del trabajo se aplicó y se aplica en forma egoísta.

Es por ello que la ejecución del trabajo debe estar rodeada de todas las precauciones y garantías que tornan más justas y humanas sus condiciones.
Por muy recomendable que pueda ser la división del trabajo, hay que precaverse contra toda desviación que convierta al obrero en autómata y disminuya su capacidad intelectual.

El trabajo debe, por el contrario, afianzar y aumentar el dominio de esas facultades, logrando la felicidad del hombre para que pueda así confiar en su capacidad y tener conciencia de su valer.

Clases de trabajo y sus problemas

El trabajo puede ser:
• En relación de dependencia, cuando se realiza para otros y se recibe una remuneración.
• Independiente, cuando se hace por cuenta propia.
El trabajo en relación de dependencia puede tener la desventaja de las bajas remuneraciones, cuando el patrón o empresario no contempla:
• la capacidad y eficiencia del empleado y su rendimiento;
• las necesidades mínimas (personales, familiares y sociales) de la persona que trabaja para él.

Las leyes laborales modernas tratan de aliviar estos inconvenientes obligando al empleador a respetarlas.
El trabajo independiente, por su parte, tropieza en muchos casos con la disponibilidad de bienes (locales, capitales, cantidad adecuada de materiales, herramientas), que hacen posible el adecuado rendimiento del esfuerzo realizado. Es deber del estado proteger a ¡a pequeña y mediana empresa.

La Iglesia Católica dedica especial atención a este tipo de actividad laboral porque:
• permite la relación más estrecha entre obrero y patrón, con el consiguiente conocimiento mutuo de sus necesidades e inquietudes;
• facilita el desarrollo de aptitudes personales;
• contribuye al perfeccionamiento del producto, por la atención directa que recibe su elaboración.
Un adecuado equilibrio entre la acción de las grandes empresas con personal numeroso y justamente remunerado, las medianas y pequeñas empresas y el trabajo personal e independiente, es el camino justo para lograr dentro de un país la realización del hombre y el respeto de su dignidad.

AHORRO Y PREVISIÓN
El ahorro
El ahorro consiste en dejar de gastar ei total de los ingresos para reservar algo para ei futuro. En su forma más simple se trata del ahorro individual, practicado particularmente por cada persona.

Sin embargo, en la práctica se recurre a instituciones especializadas (cajas de ahorro, bancos, etcétera), donde se depositan ios fondos y se pagan intereses.

El ahorro, en países de economía estable, es una buena costumbre digna de practicarse ya que acostumbra a las personas a valorar sus ingresos, a privarse de cosas superfluas y a protegerse para el futuro (vejez, enfermedad, invalidez).

La previsión es una forma de ahorro organizada de una forma que el dinero ahorrado se administra de tai manera que, sean cuales fueran los cambios económicos que sufra un país, los montos depositados se transforman en un momento dado (por jubilación, vejez, invalidez, enfermedad) en una entrada segura y constante que protege a la persona beneficiada con el sistema.

Actualmente la previsión se ha convertido en una necesidad y obligación social. El estado y los particulares están obligados a destinar pane del dinero obtenido por el trabajo a integrar ios fondos que se utilizan para cumplir los fines que persigue la previsión social:

• Protección de las personas en el orden económico.
• Salvaguardar la dignidad humana frente a los peligros de la vejez, la invalidez, el desamparo, etc.

El que elude las obligaciones que imponen las leyes de previsión (tanto empleadores como empleados) atenta contra el sistema y comete un verdadero delito social.

La cooperación
La cooperación o cooperativismo asocia a determinado número de personas que aportan capitales y a veces también trabajo, cuyos beneficios favorecen a los propios asociados. Las cooperativas pueden ser:

Cooperativas de crédito, en las que los capitales son destinados a facilitar a los asociados sumas determinadas, a ínteres razonable, para ampliar un negocio, construir una casa, adquirir bienes de consumo, etc.

Cooperativas de consumo. En este caso los capitales se invierten en mercaderías que, compradas en grandes cantidades, pueden llegar al socio a precios mucho más bajos que los ofrecidos en el comercio común.

Cooperativas de producción, en las que se asocian el capital y el trabajo para llevar a cabo una empresa, y los beneficios se reparten equitativamente entre capitalistas y trabajadores.

Fuente Consultada:
Formación Moral y Cívica Capitulo IV  de Blas Barisani  Editorial Estrada

Rol Femenino en la Sociedad Actual

Rol Femenino en la Sociedad Actual Las Mujeres

El nuevo rol femenino

Rol Femenino en la Sociedad Actual Las Mujeres del Tercer Mundo LuchaComo consecuencia de los cambios producidos por la Revolución Industrial a lo largo del siglo XIX, las mujeres irrumpieron como trabajadoras asalariadas en la industria y en los servicios.

La ruptura de la vieja familia agraria, en la que cada uno tenía su ocupación en la unidad económica familiar, dio origen a una nueva escena familiar de la clase trabajadora en la que el salario de la mujer —y el de los niños— era indispensable para el sustento familiar.

 Pero a partir de mediados del siglo XX esta situación se generalizó, ya no sólo entre los trabajadores, sino entre las clases medias y altas, y especialmente entre las mujeres casadas de estos grupos, que con anterioridad se limitaban al trabajo doméstico y al cuidado de los hijos.

El masivo acceso de las mujeres a la enseñanza superior que se produjo tras la Segunda Guerra Mundial permitió, poco a poco, la ocupación de cargos de responsabilidad que esta formación posibilitaba. En la actualidad, chicos y chicas acceden por igual a los estudios en el mundo desarrollado.

La combinación de independencia económica y acceso a la formación superior dio extraordinaria relevancia y auge a los movimientos feministas en tomo a los años 60.Desde la Revolución Francesa, y a lo largo del siglo XIX, sobre todo con el sufragismo, las mujeres habían reivindicado su derecho a gozar en pie de igualdad con los hombres de todos los derechos políticos, sociales y económicos.

La gran diferencia fue la amplitud que alcanzó en esta época una nueva conciencia del feminismo y del papel de la mujer. Se produjo un cambio revolucionario respecto a lo que esperan las mujeres de sí mismas y lo que el mundo espera de ellas en cuanto a su lugar en la sociedad.

El derecho a gozar de su sexualidad, a elegir tener o no tener hijos, a divorciarse, a permanecer soltera, a compartir las tareas domésticas, a rebelarse contra el mal trato, a optar a todos los puestos de trabajo o de decisión política, se convirtieron en demandas cada vez más generalizadas entre las poblaciones femeninas del mundo occidental.

Aunque algunas de estas aspiraciones —lo que esperaban las mujeres de sí mismas— fueron al principio planteamientos de las mujeres de clase media o alta, con el tiempo se generalizaron a todos los sectores sociales y acabaron siendo también asumidas por los medios de opinión y por los poderes públicos. Si en nuestros días no son todavía una realidad, sin duda son ya una fuerte aspiración.

Mientras, en el Tercer Mundo, las cosas eran relativamente diferentes. Para la inmensa mayoría de las mujeres pobres las cosas habían cambiado poco. La sumisión al padre o al marido, la reducción al ámbito de lo doméstico y el trabajo como una necesidad de supervivencia y no como una forma de emancipación, continuaban siendo generales. Ahora bien, también se han producido cambios.

En primer lugar, en todos los países, con escasas excepciones (fuerte integrismo islámico), una minoría de mujeres de la clase alta, educadas y acomodadas, han accedido a la vida pública y ha sido significativamente relevante el número de jefes de Estado femeninos en estos países (India, Pakistán, Sri Lanka, Filipinas, Nicaragua, Argentina…), aunque casi siempre como hijas o viudas de hombres famosos.

Por otro lado, en aquellos países en los que se desarrollaron regímenes de tipo socialista (Argelia, Cuba, Afganistán, Vietnam…), las mujeres conquistaron muchos derechos (acceso a la enseñanza, al mundo laboral, a la actividad política, etc.), aunque en la actualidad parte de estos avances se han eliminado con la caída de estos sistemas. Por último, aquellos países que han tenido procesos de occidentalización presentan situaciones de mayor libertad de las mujeres y mayores conquistas feministas, mientras los más tradicionales o cerrados presentan todavía, incluso en las clases altas, una profunda subordinación de la mujer al hombre.

Fuente Consultada: Wikipedia – Historia del Mundo de Peter Haugen – ACTUAL Historia del Mundo Contemporáneo García y Gatell

La Prudencia Tolerancia Valor Humano Calidad Humana

LA PRUDENCIA COMO VALOR HUMANO

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el valor humano

La Prudencia: Podríamos definirla en palabras justas como una virtud, la cual nos ayuda a actuar frente a las situaciones diarias de la vida, con mayor conciencia. Gracias a ella, nuestra personalidad concordará con alguien decisivo, emprender, comprensivo y conservador. Es decir, la prudencia pasa inadvertida ante nuestros ojos, ya que es muy discreta.

Tal es así, que las personas que viven esta virtud, son aquellas que toman las decisiones acertadas en el momento y lugar adecuado; lo que se proponen lo logran con éxito,  en las situaciones más difíciles demuestran calma y serenidad, entre otras cuestiones.

Como mencionábamos anteriormente, este valor, nos ayuda a actuar correctamente ante cualquier circunstancia, mediante la reflexión y razonamiento de los efectos que pueden producir nuestras palabras y acciones en la misma.

Las emociones, el mal humor, las percepciones equivocadas de la realidad y la falta de la justa y necesaria información; en la mayoría de los casos proporciona que tomemos las decisiones incorrectas. Es decir, que posiblemente esto refleje que nos cuesta mucho reflexionar y conversar con calma en cualquier hecho. Es decir, que la prudencia se forma en nosotros por la manera en que nos conducimos frecuentemente, y no a través de lo que aparentamos ser.

Las consecuencias de ser imprudentes, se presentan en todos los niveles de nuestra vida; es decir, en lo personal y colectivo. Por ello, siempre es necesario saber que todas nuestras acciones deben estar destinadas a proteger la integridad de los demás sujetos como primer medida y como símbolo de respeto hacia nuestra especie.

El simple hecho de lastimar a los demás, de tener preocupaciones, no poder comprender los errores de los demás, imposibilitar la vida de los demás o ser antipáticos; son motivos comunes en donde deberíamos centrar nuestras fuerzas, para luchar y tratar cada día de ser un poquitos más prudentes.

 Detente a pensar un momento y aprecia las cosas en su justa medida. Luego observarás que todos hacemos más grandes los problemas de los que verdaderamente son, y actuamos y por ende decimos, cosas que por lo general luego terminamos arrepentidos.

Otra cuestión, es tratar de no aparentar ser prudentes, ya que esto significa que no somos capaces de actuar adecuadamente, decidir y comprometernos, por el simple temor que poseemos, junto a la pereza y las razones que creemos son valederas. Seamos sinceros con nosotros mismos y reconozcamos que hay algo que no nos gusta o nos incomoda en determinadas circunstancias.

La inconsciencia en nuestros deberes y en el actuar cotidiano, reflejan  la falta de prudencia en nuestras vidas. Nunca pensaste que trabajar con intensidad y provecho, cumplir con las obligaciones y compromisos, ser amables con las personas y preocuparnos por su bienestar general, son una manifestación fiel de esta virtud humana.

Ahora bien, ¿Cuáles son los verdaderos beneficios de actuar con prudencia? En primer lugar, conservamos un buen estado de salud, ya sea física, mental y espiritual; manejamos nuestro presupuesto apropiadamente, cuidamos de las cosas para que ellas funcionen y permanezcan en condiciones para nuestro bienestar.

Ojo, el ser prudente no significa que estemos exentos de equivocarnos. Todo lo contrario, uno aprende de los errores una y otra vez, porque reconoce en cada uno de ellos sus fallos y limitaciones. Uno aprende, pide perdón y consejos.

Recuerda, las mejores decisiones para actuar provienen de la experiencia. Todas las cosas que se desarrollan a nuestro alrededor nos enseñan a ser más críticos y observadores, prediciendo los éxitos y fracasos para cualquier acción a emprender.

Entonces, la prudencia será el valor que nos guíe por el camino más seguro, construyendo en nosotros una personalidad más segura y perseverante, capaz de comprometerse en todo y por todos, el cual generara confianza y reflejará amabilidad por el prójimo.

MANERA PERSONAL DE VIVIR LA GRATITUD
1

Tengo buena memoria en el sentido de que recuerdo las cosas tal como ocurrieron, y hago uso de esta información para comprender mejor las situaciones actuales.

(En gran medida la prudencia se basa en la memoria, ya que si no recuerdo nada de lo que ha ocurrido, de lo que he estudiado, o de lo que he observado, por ejemplo, ¿cómo podré tener una base para enjuiciar una situación presente? Ojalá se prestase más atención al desarrollo de la memoria en los colegios)

2

Habitualmente consigo superar el deseo de no sufrir con el fin de conocer las situaciones difíciles.

(Otro motivo de esconderse de la realidad es la pereza).

3

Estudio regularmente con el fin de saber más respecto a las realidades que me incumben como padre, madre o profesor.

(Podemos disponer de mucha información como consecuencia del estudio. Sin embargo, también hace falta desarrollar una «sensibilidad situacional» que podríamos llamar intuición).

4

Desarrollo mi capacidad de observación, con el fin de conocer mejor la vida de los distintos miembros de la familia o miembros del colegio.

(También es necesario crear las situaciones adecuadas para poder escuchar a los demás).

5

Sé distinguir entre lo que es importante y lo que es secundario en la familia o en el colegio.

(De hecho, cualquier cosa importante significa cualquier cosa que puede influir de una manera significativa, positiva o negativamente, en los valores familiares o en los valores del colegio).

6

Compruebo la fiabilidad de mis fuentes de información antes de aceptar la información aportada, e intento informarme de diferentes fuentes con el fin de tener una visión más objetiva de la realidad cuando el tema es importante.

(No es fácil tener una visión objetiva respecto a la realidad, especialmente en situaciones inesperadas).

 

7

Intento conocer mis propios prejuicios y lucho contra ellos.

(Los prejuicios producen una información sesgada, incompleta. Po-ejemplo, puede que escuchemos únicamente a aquellas personas que nos son simpáticas, o tenemos un punto de vista cerrado respecto a la capacidad de un joven para aportar una opinión interesante en algún tema).

8

Reflexiono sobre qué criterios debo utilizar para enjuiciar cada situación.

(Es fácil tomar decisiones, o sencillamente reaccionar, en base a criterios inadecuados o incompletos. Por ejemplo, decidir enviar a un hijo a estudiar en un país extranjero únicamente en base al criterio de eficacia —que conviene que sepa el idioma correspondiente— En cambio, un buen educador hubiera tenido en cuenta también criterios como: el bien del hijo, su grado de madurez, el tipo de s -tío donde va a estar, etc.).

Fuente Consultada: La Educación de Virtudes Humanas y su Evaluación David Isaacs

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Modelo Social en los Siglo XX y XXI Transformacion Social Vida Urbana

Modelo Social en los Siglo XX y XXI

Un tiempo de cambios sociales
Quizás nunca en la historia de la Humanidad el ritmo de cambio social ha sido tan acelerado como en los últimos decenios del siglo XX. El tiempo histórico se ha de medir en etapas muy cortas para poder analizar los fenómenos sucedidos respecto a la transformación de las sociedades.

El primer gran cambio ha sido la casi desaparición, en el mundo occidental y desarrollado, del grupo social más importante en la historia de la Humanidad: el campesinado. En España la población campesina, que era el 50% en 1950, se ha visto reducida a poco más del 10% o en los años 90. Pero este fenómeno también ha afectado a sociedades menos industrializadas. Así, en América Latina el porcentaje de campesinos se ha reducido a la mitad en países como Colombia, México o Venezuela. En Argelia ha pasado del 75 al 20% y en países como Irak o Siria, los campesinos no superan el 30%.

Modelo Social en los Siglo XX y XXI

Un cambio social es una alteración apreciable de las estructuras sociales, las consecuencias y manifestaciones de esas estructuras ligadas a las normas, los valores y a los productos de las mismas.  El estudio del cambio social comprende la determinación de las causas o factores que producen el cambio social. El término es relevante en estudios dedicados a historia, economía y política, y puede abarcar desde conceptos como revolución y cambio de paradigmas hasta cambios superficiales en una pequeña comunidad. La idea de progreso y la idea de innovación son conceptos que deben incluirse en el análisis.

Las razones de esta reducción de la población campesina son muy complejas e intervienen factores como la mecanización o el desarrollo industrial. Pero en el Tercer Mundo también están relacionadas con cuestiones como la transformación del mercado internacional de alimentos, la caída de las producciones de plantación o los excedentes de alimentos a escala mundial.

El caso es que una inmensa avalancha de antiguos campesinos se abatió sobre las ciudades y el mundo se urbanizó. En los países ricos, extensas redes urbanas acogieron a esta emigración. Conjuntos de grandes y pequeñas ciudades unidas por transportes —sobre todo por el automóvil— integraron centros y periferias urbanas.

En el Tercer Mundo las ciudades crecieron aún más rápidamente y de forma anárquica, sin servicios y sin estructura que uniese centro y periferia. En cualquier caso, una sociedad distinta nació en las ciudades. Los lazos familiares o los de vecindad se deshicieron, la movilidad se impuso entre la gente y la vida, familiar o de ocio, se hizo más individual y menos colectiva.

El segundo gran cambio social lo constituye el auge de las profesiones y oficios que requieren estudios secundarios o superiores. Sin duda en los países más pobres el gran reto continúa siendo la alfabetización de su población, pero, incluso en estos países, la demanda de estudios superiores ha avanzado.

En las sociedades industriales occidentales, hasta los años 50 de nuestro siglo, la enseñanza universitaria fue patrimonio de una minoría. Ante la Segunda Guerra Mundial, Alemania, Francia y Gran Bretaña, con 150 millones de habitantes no tenían más de 150.000 estudiantes universitarios entre las tres naciones. En los años 90, los países europeos cuentan con millones de jóvenes universitarios.

Los estudios se han convertido, ya no sólo en una forma de promoción social, sino en una necesidad en un mundo con tecnologías y recursos cada vez más avanzados. Profesores de todo tipo, técnicos, licenciados, diplomados y especialistas, inundan nuestras comunidades.

El masivo acceso a los estudios conformó también cambios en las mentalidades de los jóvenes. El mayor nivel cultural les hizo en algunos momentos más reivindicativos y más capaces de contestar el modelo social y familiar del pasado (movimiento juvenil de los años 60). Pero, además, les hizo abrigar más expectativas de futuro que, cuando se ven frustradas (falta de trabajo), también les convierten en un colectivo en demanda de cambios económicos y sociales.

Otro ámbito donde también se han producido variaciones ha sido en el mundo obrero. La vieja clase obrera, el trabajador de fábrica, predominante en el mundo industrial de mediados de siglo, fue retrocediendo ante el avance de nuevas tecnologías que reducían la mano de obra y ante el empuje del sector servicios, que en muchos países desarrollados ocupa al 60% de la población. Los obreros fabriles no son ahora más del 25% y su peso, sus reivindicaciones, sus formas de lucha y también su «cultura’, han ido retrocediendo.

La creencia en la acción colectiva de los trabajadores como medio de transformación, el orgullo de su peso e importancia como factor esencial de producción se fue rindiendo ante una nueva organización del trabajo. Una parte de los trabajadores (cualificados, técnicos, mandos intermedios) prosperó y se integró en los nuevos hábitos de una clase media cada vez más extensa en los países occidentales. Otra parte coincidió en sus preocupaciones con los sectores más desfavorecidos por el sistema capitalista: nuevos emigrantes, jóvenes sin trabajo, parados. En su conjunto, la clase obrera se plantea al iniciar el siglo XXI la renovación de sus formas organizativas sindicales y políticas.

Fuente Consultada: Wikipedia – Historia del Mundo de Peter Haugen – ACTUAL Historia del Mundo Contemporáneo García y Gatell

La Sociedad del Siglo XXI Nuevo Modelo Familiar Cambios Sociedades

La Sociedad del Siglo XXI Nuevo Modelo Familiar

La Sociedad del Siglo XXI Nuevo Modelo Familiar La transformación del modelo de familia
Hasta mediados del siglo XX, el modelo familiar de la mayoría de la Humanidad compartía una serie de características: la existencia del matrimonio formal, con relaciones sexuales limitadas al ámbito conyugal; el poder del marido, de los padres sobre los hijos, o de los ancianos libre los jóvenes; unidades familiares amplias y estructura básica de padres e hijos como núcleo fundamental de la familia.

Pero en las últimas décadas del siglo XX , este modelo empezó a cambiar, especialmente en las sociedades occidentales, a una velocidad extraordinaria. El número de divorcios se triplicó en países como Bélgica, Francia o los Países Bajos y alcanzó cifras más espectaculares (un divorcio por cada 2 ó 3 bodas) en países como Gran Bretaña y EE. UU.

El número de hijos por familia descendió también muy rápidamente, y las parejas con uno o ningún hijo se hicieron habituales. La cantidad de gente que vivía sola también empezó a dispararse. En muchos países occidentales, más de 1/4 de los hogares están formados por una sola persona y en algunas grandes ciudades representan más de la mitad de los hogares. En Suecia, a mediados de los años 80, la mitad de los niños nacidos lo eran de madres solteras, y en EE. UU. la mitad de las familias negras estaban encabezadas por mujeres solteras.

Los cambios de modelo de familia están vinculados a los cambios en las relaciones de pareja, a los hábitos sexuales y al nuevo papel de la mujer. Hasta aproximadamente los años setenta, en Occidente las leyes, la religión o —más importante— los hábitos y las costumbres imponían muchas restricciones. Sin embargo, durante los años 60 y 70 la legalización de los anticonceptivos, la despenalización del aborto, de la homosexualidad, del adulterio, la legalización del divorcio y la igualdad legal de los hijos habidos dentro o fuera del matrimonio, fueron pasos hacia esa nueva concepción de las relaciones personales, sentimentales, sexuales y familiares.

Pero estos fenómenos o transformaciones no se producen de igual manera en todo el mundo: las sociedades del Tercer Mundo, las culturas orientales y los países islámicos presentan normas de conducta diferentes y más parecidas a las fórmulas tradicionales. Pero hay que tener en cuenta que estos nuevos modelos familiares se extienden por todos los países donde la influencia de los modelos culturales de tipo occidental e industrial avanza.

Fuente Consultada: Wikipedia – Historia del Mundo de Peter Haugen – ACTUAL Historia del Mundo Contemporáneo García y Gatell

La Sociedad de Masas Cosecuencias de la Sociedad de Consumo

La Sociedad de Masas Cosecuencias de la Sociedad de Consumo

En esta segunda mitad del siglo XX, la industrialización se ha impuesto definitivamente en el mundo desarrollado: ella es la que marca su impronta hoy en las ciudades, en las personas, en el trabajo.

Las metrópolis contemporáneas están habitadas POR millones de trabajadores apresurados, multitudes anónimas formadas por seres solitarios idénticos entre sí: la sociedad de masas. Una de las características de la sociedad de masas, es la importancia atribuida a la mercadería nueva, así como las reglas implacables de la moda, forjaron un creciente resentimiento contra todo aquello que es viejo.

Y ese rechazo terminó por alcanzar a las Propias personas: envejecer significa tornarse obsoleto, inútil y solitario. Por otra parte, se amplía la franja del mercado para adolescentes, generando una mentalidad «joven».

LOS ORÍGENES DE LA SOCIEDAD DE MASAS: Los nuevos modelos de producción industrial, de consumo masivo y de organización obrera que identificaron la Segunda Revolución Industrial, sólo fueron un aspecto de la nueva sociedad de masas que surgía en Europa tras 1870. También fueron características importantes de la sociedad de masas de Europa un ambiente urbano mayor y muy mejorado, nuevos modelos de estructuras sociales, asuntos referentes al género, así como la educación y la diversión masivas.

La población europea se incrementó drásticamente entre 1850 y 1910, elevándose de 270 millones hasta más de 460 millones en 1910. Entre 1850 y 1880 la principal causa del incremento de la población fue la tasa de natalidad, al menos en Europa occidental; pero, después de 1880, una notable disminución de las tasas de mortandad explica en gran medida el incremento de la población.

Aunque las causas de dicha disminución se han debatido, sobresalen dos principales factores: los descubrimientos médicos y las condiciones ambientales. Algunos historiadores han otorgado especial importancia a los descubrimientos de la ciencia médica. Por ejemplo, la vacuna contra la viruela era obligatoria en muchos países europeos a mediados de la década de 1850.

En la última década del siglo XIX, resultaron más importantes las mejoras en el ambiente de las ciudades para que disminuyeran en gran medida las muertes por enfermedades infecciosas, como la diarrea, la disentería, la fiebre tifoidea y el cólera, las cuales se habían extendido mediante los suministros de aguas contaminadas y por la eliminación inadecuada de desechos. Asimismo, una nutrición de mayor calidad hizo que hubiera una diferencia significativa en la salud de la población.

El incremento de la productividad agrícola, combinado con el progreso en los transportes, facilitó el embarque de los suministros de alimentos desde áreas con un excedente de cosechas hacia lugares con malas cosechas. En 1900, resultaron especialmente coadyuvantes una mejor nutrición y una mayor higiene alimentaria para la disminución de la mortandad infantil. La pasteurización de la leche redujo las enfermedades intestinales, unas de las principales causas de muertes infantiles.

El mundo surgido tras la Segunda Guerra Mundial ha asistido a un progreso vertiginoso de la ciencia y la técnica, a un aumento en la cantidad y velocidad de la información, a un crecimiento espectacular de la producción y  una movilidad espacial de los productos, las ideas y las personas nunca, hasta ahora, conocida. Todo ello ha marcado profundas mutaciones en las formas culturales es escalas de valores de la inmensa mayoría de los habitantes del planeta.

Una cultura de masas
El acceso a la sociedad de consumo, la reducción de la jornada laboral y el aumento del tiempo de ocio, la uniformidad del tipo de vida de las clases medias, así como las transformaciones técnicas, han hecho aparecer fenómenos culturales de masas.

La escolarización masiva en los países desarrollados ha permitido a muchas personas acercarse al mundo de la letra impresa, y las editoriales han lanzado al mercado colecciones de bolsillo, enciclopedias por fascículos y otros muchos productos de bajo precio y fácil compra.

Así, la cultura escrita ha dejado de ser patrimonio de una minoría y se ha convertido en objeto de consumo pensado para multitudes cada vez más amplias. Otros medios de difusión cultural tradicionales, como el cine y el teatro, también han experimentado transformaciones y priman cada vez más los productos-espectáculo, aunque, aun así, han perdido peso en favor de otros como la televisión, el video, la informática, los videojuegos o la música.

El disco ha representado una verdadera revolución para la difusión de la música. En discos de vinilo primero, en cintas de casetes y actualmente en discos compactos, la reproducción musical se ha convertido en uno de los mayores consumos entre los jóvenes. También la radio, la televisión o el vídeo han permitido popularizar a músicos y cantantes y convertirlos en verdaderos ídolos de masas.

Además, las nuevas tecnologías del sonido han permitido la organización de grandes espectáculos destinados al consumo de un gran número de espectadores, y los grandes conciertos se han convertido en una de las expresiones más relevantes de la cultura de nuestro tiempo.

Los acontecimientos deportivos se han convertido, asimismo, en espectáculos que gozan de un éxito masivo. Su enorme popularidad los ha transformado en un negocio que mueve fortunas y en el que rige un gran espíritu mercantil. La competencia entre equipos se traslada a los espectadores y a veces los enfrentamientos entre los seguidores pueden llegar a ser sumamente violentos.

La lucha por mejorar marcas, o por ganar competiciones ha empujado a algunos deportistas a someterse a tratamientos hormonales o al consumo de productos estimulantes para aumentar su rendimiento. Sometidos a las reglas de la sociedad de consumo y a la  tiranía de mercado, el deporte se convierte en ocasiones en un gran negocio y pierde el sentido lúdico y social.

cultura de masas

Riqueza y libertad: El sueño americano y la carretera sin fin llegaron de la mano de elegantes automóviles como el descapotable Pontiac Chieftain. La nafta era barata y los jóvenes disponían de bares, centros comerciales y cines al aire libre. Los Pontiac , los Cadillac se convirtieron en símbolos de la nueva riqueza , de la libertad que los estadounidenses disfrutaron en los 50.

AMPLIACIÓN DEL TEMA:
CRÍTICAS A LA SOCIEDAD DE MASAS

El término «sociedad de masas» corresponde a un fenómeno acaecido en los países altamente industrializados: el cambio sensible de las costumbres y valores en toda la sociedad, así como los problemas derivados de la relativa abundancia material que esos pueblos vienen experimentando a partir de la segunda mitad del siglo XX.

Según muchos sociólogos, la sociedad industrial de este siglo entra en un nuevo estado: la producción se torna suficiente para mantener un aumento continuo del nivel de vida, contener (o atenuar) las crisis y suministrar los capitales necesarios para el desarrollo económico. El progreso industrial, por su propia naturaleza, condujo a la producción de bienes de consumo en gran escala, haciéndolos cada vez más accesibles a la mayoría.

No obstante, la definición del fenómeno «sociedad de masas» no acaba en la simple comparación entre los niveles de consumo de las diversas clases sociales que componen una población.

LAS CRÍTICAS:
La sociedad de masas es blanco de las más violentas críticas, provenientes de diversas fuentes. Entre esos ataques se destacan tres fundamentales: el de la masificación, el de la manipulación y el de la alienación.

En el primer caso, la crítica de las «élites», que se sienten ultrajadas y despojadas de sus valores y privilegios. Según esas «élites», en el proceso de ma-sificación la sociedad moderna está cada vez más dominada por el «gran número»: la gran masa —»incapaz por naturaleza»— que genera gobiernos con «seudoautoridad».

Además, los medios de comunicación de masa (cine, radio, TV, etc.) uniformizan el gusto, la manera de vivir, los ideales (o su ausencia) en todas las clases sociales, generando un conformismo global. Y, sobre todo, provocando una «nivelación hacia abajo», que acarrea la decadencia de las «élites» con sus valores «verdaderos»: distinción, altas virtudes, buen gusto, etc.

En lo que respecta a la manipulación, el blanco de los ataques es el opuesto: se atribuyen a un pequeño grupo todopoderoso (generalmente encubierto) las maniobras que determinan los destinos de la masa. Los agentes de esa manipulación varían: pueden ser los trusts, los tecnócratas intelectuales, los militares, los publicitarios, las «personalidades públicas» y otros. El tipo de manipulación varía también según el grupo: si los funcionarios «corrompen» al pueblo, los banqueros son sus «sanguijuelas». De todos modos, ambos pueden ser designados como los «únicos y verdaderos responsables» de una determinada situación.

Finalmente, en el tema de la alienación se cuestiona la «esencia del hombre»: en esa sociedad mecanizada y patrón izada, el hombre no encuentra su lugar; está alienado, marginado. El ser humano pasa a ser una pieza anónima de esa «máquina social» con fines no sociales.La libertad, la espontaneidad ,  la creación, desaparecen en ese universo «robotizado», y terminan por manifestarse o en las neurosis de los conformistas o en la delincuencia de rebeldes.

Esas posiciones, aunque muchas veces se opongan entre sí, poseen una serie de elementos en común, algunos de los cuales traducen críticas válidas.

En primer lugar, todos insisten sobre una elemento negativo predominante en la sociedad moderna. La responsabilidad de ese elemento se atribuye a una cierta clase o estratos sociales, generalmente identificados de manera vaga —nivelación «hacia abajo», manipulación por parte de un «pequeño grupo», opresión por parte de la organización». Por otro lado, oponen un valor a otro: en la masificación, se destaca el individuo de «élite» (oprimido por la masa) ; en la manipulación, se habla en nombre del pueblo (oprimido por los manipuladores) ; en la alienación, está en juego el ser humano (oprimido por la máquina).

El polo positivo es siempre, en última instancia, el «hombre», mientras que el polo negativo es siempre una abstracción (masificación, manipulación, alienación) . O sea, hay una oposición entre el hombre (concreto) , portador de todos los valores, y una sociedad (abstracta) que lo destruye. La sociología, no obstante, siempre se rehusó a enfrentar al hombre con la sociedad, aun cuando aquél se imagine exclusivamente como individuo.

Otro elemento común es el pesimismo que encierran tales posiciones. Y, cuando los pensadores que las expresan llegan a proponer soluciones, ellas siempre son débiles: finalmente, si la sociedad es mala, o condenada a orientarse en una determinada dirección por la propia lógica de su desarrollo, ¿cómo podría entonces el hombre hacer que esa sociedad cambie de rumbo?

Fuente Consultada:
Wikipedia – Historia del Mundo de Peter Haugen –
ACTUAL
Historia del Mundo Contemporáneo García y Gatell

Conocer Nuestro Tiempo Fasc. N°40

Foto Nena Quemada Kim Phuc Guerra de Vietnam Gas Napalm Simbolo Horror

SÍMBOLO DEL HORROR DE VIETNAM: KIM PHUC

Kim Phuc es la niña de la foto. El 8 de junio de 1972, cuando su aldea de Tran Bang (Viet Nam del Sur) fue bombardeada, tenía 9 años. Abrasada por el napalm, se echó a correr por la carretera, aullando de miedo y dolor. Todo el horror de la guerra quedó captado en esta fotografía de Nick Ut, reportero gráfico de la agencia Associated Press, y su difusión en el mundo entero contribuyó a poner un término al conflicto de Viet Nam.

Kim Phuc tiene hoy 38 años y vive en Canadá con su esposo e hijos. Aunque su cuerpo quedó marcado para siempre con los estigmas visibles e invisibles del napalm, ha perdonado a los que se los infligieron.

En un acto conmemorativo de la guerra del Viet Nam celebrado en Washington dijo a los ex combatientes presentes que, si un día se encontrase cara a cara con el piloto que lanzó la bomba, le diría: “Ya que no se puede cambiar la historia, tratemos de hacer cuanto podamos por promover la paz”. Dicho y hecho: Kim Phuc tuvo el gesto de abrazar a John Plummer, uno de los asistentes al acto que intervino en la coordinación del bombardeo de Trang Bang.

Foto Nena Quemada Kim Phuc Guerra de Vietnam Gas Napalm Simbolo HorrorKim Phuc es actualmente una de más fervientes militantes por la paz mundial, la no violencia, la tolerancia, el diálogo y la ayuda mutua.

En su calidad de Embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO, se esfuerza sin descanso por promover el objetivo señalado en el preámbulo de la Constitución de la Organización: «Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz «.

A pesar de sus terribles heridas, ha llegado a ser capaz de perdonar a los que se las infligieron. ¿Cómo lo ha logrado? Cuando me quemé en 1972, tenía 9 años. Mi casa estaba en medio del sitio donde cayeron cuatro bombas de napalm, que alcanza una temperatura de 800º a 1200º, es decir, unas 8 a 12 veces más elevada que la del agua hirviendo. El 65% de mi cuerpo quedó abrasado y tuvieron que practicarme injertos en el 35% de la piel, pero mi rostro y mis manos quedaron intactos, sin cicatriz alguna.

Las bombas no me destruyeron por completo como lo hicieron con familiares y amigos. Más tarde empecé a soñar con llegar a ser médico para salvarles la vida a los demás, tal como habían hecho los que me atendieron durante los 14 meses interminables que pasé en el hospital. Cuando salí de él, quise proseguir a toda costa mis estudios pese a las heridas y a los espantosos dolores de cabeza que padecía. Era muy difícil. Como mis padres no tenían bastante dinero para medicinas, mi madre compraba trozos de hielo y me los ponía en la cabeza para calmar mis dolores, mientras que mi padre me daba ungüentos hechos con plantas conocidas por sus propiedades curativas.

¿Pudo acabar sus estudios? No. Diez años más tarde, en 1982, tuve que sufrir otra prueba muy dura en mi vida. Yo había ingresado ya en la facultad de medicina de Saigón, pero por desgracia los agentes del gobierno se enteraron un día de que yo era la niñita de la foto y vinieron a buscarme para hacerme trabajar con ellos y utilizarme como símbolo. Yo no quería y les supliqué: “¡Déjenme estudiar! Es lo único que deseo”. Entonces, me prohibieron inmediatamente que siguiera estudiando. Fue atroz. No acertaba a entender por qué el destino se encarnizaba conmigo y no podía seguir estudiando como mis amigos. Tenía la impresión de haber sido siempre una víctima. A mis 19 años había perdido toda esperanza y sólo deseaba morir.

¿Cómo recobró las ganas de vivir? Como mis mayores me habían educado en la fe del caodaísmo, que se puede definir como una mezcla de confucianismo, taoísmo, budismo, me puse a rezar sin parar y a pasarme el tiempo con lecturas religiosas. Sin embargo, nadie podía aliviar mis sufrimientos ni lograr que volviera a la facultad. La duda me atenazaba: “Si Dios existe, ¿podrá ayudarme?” En cierta ocasión, un amigo me llevó a una iglesia cristiana de Saigón. Aunque mi alma estaba sedienta de paz interior, me costaba mucho abrazar una nueva religión. Mi mayor deseo era encontrar una amistad, alguien a quien hablar y confiarme. Había dibujado incluso su imagen en un papel. Un día que entré en la iglesia vi a una muchacha sonriente sentada en medio de la nave vacía. Se hizo amiga mía.

¿Qué cambió ese encuentro en su vida? Me sentí mejor enseguida, aunque todavía sintiera un vacío en mi fuero interno. Solamente cuando encontré la fe en mí misma, se atenuó el dolor de las llagas de mi corazón. Poco después el gobierno hizo demoler esta iglesia de Saigón y el pastor se fue. Desde entonces, sola y sin ayuda de nadie, fui dejando que el sentimiento de perdón creciera en mi corazón hasta que empezó a embargarme una inmensa paz interior. Esto no ocurrió de la noche a la mañana, porque no hay nada más difícil que llegar a amar a sus enemigos. En vez de reaccionar de una manera “normal”, es decir con odio y deseo de venganza, opté por la comprensión, que por cierto no se alcanza en un día.

Desde 1997 es Embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO, ¿cuál es su mensaje y cómo difunde los ideales de la Organización? Quiero que mi experiencia sirva a los demás. Fui quemada por culpa de la guerra y, hoy en día, quiero alentar a las personas a que se amen y ayuden entre sí. Tenemos que aprender cómo ser más tolerantes, estar atentos a las personas, escucharlas, salir de ensimismamiento y ayudar a los demás, en vez de dejarnos llevar por la ira y el odio que sólo engendran deseo de venganza y violencia estériles. La guerra sólo trae consigo padecimientos. Por eso enseño a la niñita de la foto, porque su imagen es el relato de mi vida y de las consecuencias que en ella tuvo la guerra. No hay padres en el mundo que quieran que vuelva a ocurrir lo que se ve en la foto.

Desearía transmitirles lo que he aprendido a valorar: He vivido la guerra y sé cuán inapreciable es la paz. He sufrido mi dolor y sé lo que vale el amor cuando uno desea curarse. He experimentado odio y sé cuál es la fuerza del perdón. Hoy, como estoy en vida y vivo sin odio ni ánimo de venganza, puedo decir a los que causaron mi sufrimiento: “¡Os doy mi perdón!” No hay otro medio para preservar la paz y poder hablar de tolerancia y no violencia.

Esos son precisamente los ideales que defiende la UNESCO, pero es muy difícil perdonar, sobre todo en el contexto de una guerra. Las personas siempre pueden elegir. Yo he optado por la reconciliación y mi vida se ha transformado. He dejado de ser una víctima. Por eso digo a la gente: “Mirad, de esta manera encontré la paz. Así fue mi pasado y lo superé, y mi presente puede ser vuestro futuro si queréis.” Los niños son los que mejor captan mi mensaje, por eso visito tantas escuelas como puedo para decirles: “Nuestro futuro está en vuestras manos, la paz es asunto vuestro. ¡Manos a la obra!”

¿Como difunde su mensaje? En 1997 creé la Fundación Kim Phuc, que se dedica a ayuda a los niños que son víctimas de la guerra y la violencia. En Timor Oriental y Rumania, así como en Afganistán recientemente, les prestamos asistencia médica, física y psicológica, suministrándoles prótesis cuando han perdido un miembro o ayudándoles a superar los traumas que han sufrido. Sé lo difícil que les resulta a los niños hablar de ellos. Estoy de todo corazón con las víctimas de las guerras que hay en este momento y, en beneficio suyo, no cejaré en mi empeño de propagar un mensaje de paz.

Bibliografía: «The girl in the picture», Denise Chong, Viking Penguin, Nueva York.
Existe una versión en francés: «La fille de la photo», Denise Chong, Belfond, París.

Fuente Consultada: Portal de la UNESCO