La Muralla China

Los Muros Mas Famosos de la Historia de los Muros de Berlin Adriano

HISTORIA DE LOS MUROS MAS FAMOSOS

los muros con historia

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LA MURALLA CHINA: La construcción humana más grande del mundo discurre a lo largo de casi 3.500 kilómetros a través de China, siguiendo un trazado sinuoso que algunos han comparado con el cuerpo de un dragón. La Gran Muralla China, construida durante un período de más de 1.800 años por millones de obreros y soldados, se extiende desde el mar Amarillo, en las proximidades de Pekín, hasta la Puerta de Jade dejiayuguan, que señalaba el límite exterior de la influencia china y el comienzo de los desiertos de Asia central.

Shi Huangdi (r. 221-210 a.C), fundador de la dinastía Qin y primer emperador de China, inició la construcción de la Gran Muralla. A pesar de la brevedad de su reinado, Shi Huangdi estableció las formas políticas por las que China iba a regirse hasta 1911. También es famoso por el ejército de guerreros y caballos de terracota encontrados cerca de su tumba, en Xi’an.

La muralla servía de frontera entre la civilización china y los bárbaros del norte. Más allá de ella, la cultura china se diluía en las montañas y desiertos donde tribus nómadas subsistían en condiciones precarias. Según palabras del erudito norteamericano Owen Lattimore, la Gran Muralla representa «la línea de marea más colosal de la raza humana».

Su construcción se inició durante el reinado del primer emperador, Shi Huangdi, de la dinastía Qin, que emprendió una campaña de conquistas y consiguió unificar China en 221 a.C. Con anterioridad, y ya desde el siglo V a.C, existían murallas más pequeñas, construidas por los gobernantes locales, muchas de las cuales fueron destruidas por Shi Huangdi, que fundó un imperio eficiente e implacable, con un sistema de justicia penal, una red de carreteras nuevas y una burocracia que controlaba dónde vivía la población y hasta dónde se le permitía moverse.

Los delincuentes eran castigados sin miramientos, y los que se negaban a trabajar eran reclutados por el ejército y destinados a los rincones más remotos del imperio. Estas personas fueron las que iniciaron la construcción de lo que ahora conocemos como la Gran Muralla.  Seguir Leyendo Sobre La Muralla China 

Muralla de Adriano, Cumbria y Nort-humberland, Inglaterra.
La principal defensa con que contaban los romanos establecidos en Gran Bretaña para resistir las invasiones de los belicosos pictos y escoceses del norte era la muralla construida entre 122 y 130 por orden del emperador Adriano, que va desde el estuario del Solway, al oeste, donde está hecha de tierra, hasta el del Tyne, en el este, donde es ya una estructura de piedra gris de hasta 4 metros de altura. A lo largo de sus 118 kilómetros de longitud había fuertes, castillos y atalayas, atendidos por unos 18.000 soldados.

Por el lado norte, la muralla estaba reforzada por un foso de 8 metros de altura y casi 3 de profundidad. Por el lado sur había un va-llum, o zanja de fondo llano, de 6 metros de anchura, flanqueada por paredes de tierra de 3 metros de altura, que servía como carretera.

Los romanos abandonaron la muralla en 383, cuando Roma fue atacada por los godos, pero aún se conserva una parte considerable, así como 17 fortificaciones, entre ellas el fuerte de Vercovium, cerca de Housesteads, que se mantiene en muy buenas condiciones. Seguir Leyendo Sobre El Muro de Adriano

Muro de Berlín    Muro de Adriano     Muralla China    Muro de los Lamentos

Otras Obras De Piedra Para Admirar:

Stonehenge, llanura de Salisbury, Wilts-hire, Inglaterra.

Stonehenge

La construcción de este monumento megalítico comenzó hacia el año 3500 a.C, antes que las pirámides de Egipto, y se prolongó durante unos 1.500 años. Probablemente, sirvió siempre como lugar de culto, para celebrar rituales religiosos de algún tipo, pero también es posible que se utilizara como observatorio astronómico.

La estructura definitiva, cuyas ruinas podemos contemplar hoy día, constaba de un círculo de monolitos de casi 5 metros de altura y hasta 26 toneladas de peso, conectados por un dintel continuo. Dentro de este círculo había otro formado por piedras de azurita de 4 toneladas de peso, traídas desde las montañas de Preseli, en Gales, a 320 kilómetros de distancia; y en el interior de este segundo círculo, 5 dólmenes dispuestos en forma de herradura y otra herradura de piedras azules.

En el centro del conjunto se encontraba la «Piedra del Altar», de arenisca verde-azulada, procedente también de Gales. Los dólmenes están formados por dos piedras verticales y una tercera a modo de dintel sobre las dos primeras, encajadas mediante entrantes y salientes tallados con gran precisión. (Ver Mas…)

Petra, Jordania.
En 1812, el viajero suizo J. L. Burckhardt redescubrió la antigua ciudad de Petra, «una ciudad roja como una rosa y tan antigua como el tiempo», que fue la próspera capital de los nabateos durante unos 500 años, desde el siglo II a.C. hasta, principios del siglo IV d.C.

Petra ciudad de Piedra Jordania

Lo que convierte a Petra en uno de los monumentos arqueológicos más espectaculares del mundo es su emplazamiento, rodeado de montañas peladas, más los fabulosos relieves realizados por los nabateos, y las construcciones romanas añadidas tras la anexión de la ciudad en 106 d.C. A Petra sólo se puede llegar por una estrecha garganta de 600 metros, el Siq, que discurre entre paredes casi verticales de 100 metros de altura. Este acceso resultaba inexpugnable, y se podía defender con un pequeño grupo de soldados.

Los nabateos eran maestros de la talla de piedra, y el Jazna, o Tesoro, que es el primer edificio que se encuentra al final del Siq, constituye un ejemplo espectacular de su arte. El Jazna es un edificio de estilo griego, probablemente un templo, tallado en la misma roca de color rosa anaranjado.

Los edificios nabateos, excavados en las paredes de roca, se encontraban protegidos contra los desprendimientos, y han quedado mucho mejor conservados que las construcciones romanas de época posterior. De éstas, la que se ha mantenido en mejores condiciones es el anfiteatro, con capacidad para 3.000 espectadores en 33 gradas de asientos. La colonia romana, de más de tres kilómetros de extensión, tenía tres mercados, templos, un foro, baños, gimnasios, columnatas y numerosas tiendas y casas particulares. (Ver Mas…)

Ver: Muro de los Incas

Construccion del Muro de Berlin La Guerra Fria Alemania Oriental

HISTORIA DE LA CONSTRUCCIÓN DEL MURO DE BERLÍN

Berlín llegó muy lentamente a la categoría de gran ciudad mundial. Hasta 1871 no se desarrolló una industria próspera.

Hitler, que subió al poder en 1933, decidió convertirla en la ciudad más bella del mundo: la guerra de 1940-1945 la redujo a un montón de escombros.

Actualmente, Berlín Este y Oeste ya no están separados (1991) por este ominoso muro que provocó una grave tensión  internacional.

EL MURO DE LA VERGUENZA:

Hace ahora 40 años, el 13 de agosto de 1961, las autoridades soviéticas y de Alemania Oriental decidieron aislar la parte oriental de Berlín para detener el éxodo de ciudadanos hacia Occidente y ordenaron la colocación de las primeras alambradas. La construcción del muro comenzó unos días después, el 18 de agosto.

Para entonces, muchos habían huido ya, y muchos otros siguieron intentándolo a pesar de la mole de hormigón. Alrededor de 250 personas pagaron con la vida su «osadía» de pasar «al otro lado».

Para Occidente era el «muro de la vergüenza».

Para el Este, su barrera contra el fascismo.

Su caída el 9 de noviembre de 1989, 28 años después de su construcción, fue el comienzo del fin de los regímenes comunistas en Europa Oriental.

Pero el muro de Berlín no cayó en un día ni en un otoño, como escribía Gorvachov en su libro «Cómo Fue La Reunificación Alemana».

Y es que el empeño de los berlineses en recuperar su libertad hizo posible que el Telón de Acero que había dividido en dos al mundo pasase a formar parte del pasado.

Objetivo: Occidente

El deseo de libertad fue para muchos más grande que la altura del muro. 75.000 personas fueron arrestadas por intentar escapar, 200 resultaron heridas de bala y cerca de 250 fueron asesinadas.

Además, miles de ciudadanos fueron juzgados por ayudar a otros en su huida.

El primero en formar parte de la lista negra fue Günther Liltin, de 24 años, que fue abatido a tiros cuando trataba de cruzar nadando el río Spree.

Sin embargo, muchos sí lo consiguieron. Más de 40.000 personas lograron escapar. En los últimos años la cifra se disparó.

En el verano de 1989 se produjo el mayor éxodo de alemanes orientales hacia la República Federal desde la construcción del muro.

Muchos huían aprovechando las vacaciones estivales. Desde Hungría, vía Austria, lograban salir.

El vopo (policía de fronteras) Conrad Schumann, de 19 años, considerado un soldado leal al régimen comunista, fue uno de los primeros en huir a las pocas horas de que se levantara el muro.

Quince vopos murieron durante estos 28 años. Uno de ellos fue asesinado por los soldados occidentales que evitaron así la muerte de un joven de 15 años que intentaba huir.

Los berlineses agudizaron su ingenio para intentar escapar: un hombre cruzó el mar Báltico con un minisubmarino y consiguió llegar a Dinamarca; un vehículo Isseta fue empleado 18 veces para transportar a fugitivos, que se escondían en el hueco de la calefacción y en la batería; un coche consiguió pasar por debajo de la barra fronteriza gracias a su pequeño tamaño; una familia utilizó un cable tendido sobre el muro por el que se deslizaron y otros huyeron con un globo aerostático.

Una cadena de televisión norteamericana financió a cambio de la exclusiva la espectacular fuga de 29 personas bajo tierra.

Otros tuvieron menos suerte. Las imágenes del joven Peter Fechter agonizando tras ser alcanzado por los disparos de la policía impresionaron al mundo occidental. Otro caso significativo fue el de Klaus Brüske, que herido por una bala, aguantó al volante de su furgoneta hasta llegar al otro lado del Muro para poder salvar a sus compañeros.

La última víctima fue Chris Geoffrey, que murió nueve meses antes del derribo.

Los berlineses que consiguieron llegar a la RFA tuvieron una muy buena acogida por parte de sus paisanos occidentales y el Gobierno les dio todo tipo de facilidades. Los medios de comunicación también contribuyeron creando un clima favorable a la integración.

Familias separadas

El Muro de Berlín dividió también el corazón de cientos de familias y amigos que vieron cómo una mole de hormigón les separaba de sus seres queridos.

Alemania hoy

Alemania es desde hace más de una década un país política y económicamente unido pero en algunos aspectos el Muro sigue dividiendo a los alemanes.  

«Pensaba que la integración del este con el oeste llevaría una década, pero ahora creo que harán falta 40 años», declaraba a la NBC Edmund Stoiber, jefe de Gobierno de Baviera, durante la celebración del décimo aniversario de la caída del Muro. 

La llegada de mano de obra joven y cualificada procedente de Berlín Oriental fue una buena noticia para empresarios y Gobierno, a pesar de los dos millones de desempleados que había en la República Federal en 1989.

Un alto porcentaje de los nuevos contratos que se hicieron, sobre todo en los primeros años, han sido para los berlineses orientales, lo que ha provocado malestar en un segmento de la población, que acusa a sus paisanos de robarles sus empleos.

Además, las empresas no tienen más incentivos fiscales desde que desaparició la frontera y algunas se han ido a otra parte.

Alemania sigue siendo la primera potencia europea y la que más contribuye a las arcas de la UE, pero la última cifra oficial de desempleados roza los 3,5 millones y no deja de aumentar.

Según un informe del Gobierno presentado en abril de 2001, Alemania no ha logrado repartir bien su riqueza y las desigualdades sociales han aumentado de manera notable en los últimos 20 años.

La brecha entre ricos y pobres se ha incrementado al tiempo que se evidencia la diferencia de rentas entre el este y el oeste.

Algunos germano occidentales se quejan también de la subida de impuestos propiciada por la reunificación.

Por su parte, los berlineses del este se han tenido que acostumbrar al paro, un problema que no tenían con los comunistas.

Y tampoco ha sido fácil adaptarse a la economía de mercado.

Otras heridas continúan abiertas. Los poscomunistas alemanes, herederos del Partido del Socialismo Unificado (SED), favorable a la separación de las dos Alemanias, admiten que el muro no fue una solución, pero no han llegado a pedir perdón a las víctimas de manera colectiva.

PARA SABER MAS…
LA CAÍDA DEL MURO DE BERLÍN

El muro de Berlín, cuya construcción se inició en 1961 por iniciativa del gobierno de Alemania Oriental, se transformó en un símbolo de la ruptura entre el bloque capitalista liderado por Estados Unidos y el socialista, cuyo centro era la Unión Soviética.

Desde ese momento, no sólo hubo un muro que separó a los berlineses occidentales y orientales. También se hizo evidente que se había iniciado una época conocida como la Guerra Fría, en la que dos potencias militares y dos formas de organización social y económica competían por imponerse.

Cuando el 9 de noviembre de 1989 el muro comenzó a ser destruido, también esto se transformó en un símbolo.

Como sucede con cualquier símbolo, cada persona puede interpretarlo de diferente manera. Para algunos la caída del muro significó una esperanza de libertad; para otros, el fin del sueño de alcanzar una sociedad más justa por el camino del socialismo; algunos sostuvieron que simbolizaba la caída definitiva del socialismo, mientras que otros dijeron que lo que se derrumbaba era una forma de socialismo: el modelo soviético.

En lo que los estudiosos del mundo contemporáneo coincidieron es que en 1990 se cerraba el ciclo del enfrentamiento entre las grandes potencias.

La disolución del bloque soviético significaba el fin del mundo bipolar y el inicio de una nueva época, en la que el sistema capitalista parece no tener modelos alternativos exitosos.

Esto dio lugar a que algunos intelectuales y dirigentes políticos sostuvieran que se había arribado al fin de la historia, a un mundo sin ideologías ni utopías.

Sin embargo, cuando cayó el muro y Alemania Occidental y Oriental comenzaron a reunificarse, reapareció lo que parecía definitivamente extinguido: la vigencia de ideas nazis.

Grupos de jóvenes alemanes comenzaron a atacar a extranjeros, proclamando nuevamente la superioridad de unas razas sobre otras.

La unión de dos Estados y dos economías que durante muchos años estuvieron separados provocó tensiones y conflictos.

El escritor argentino Osvaldo Bayer, que vivió en Berlín en esos días, escribió varios artículos en los que expuso su punto de vista sobre los problemas que surgieron tras la caída del muro. Este es un fragmento de una de sus notas.

«Todos los camarógrafos y fotógrafos, todos los cronistas van noche tras noche al espectáculo habitual: jóvenes rubios que tiran piedras y botellas con inflamables contra la vivienda de extranjeros que han pedido asilo. Les falta ir a ver la contracara.

La otra cara de la noticia está en las oficinas donde extranjeros recién llegados tratan de legalizarse para obtener permiso de estada,

Es decir, para integrarse al ‘Primer Mundo’.»

Por TERESA GUERRERO

 (ver mapa de los países de la antigua URSS)

En los ochenta, Mikhail Gorbachov inició las reformas soviéticas. Hungría comenzó los movimientos anticomunistas que, excepto en Rumania -donde hubo siete mil muertos previos al linchamiento de Nicolae Ceausescu no fueron cruentos.

En octubre de 1989 se sucedían en Alemania Oriental las manifestaciones antigubernamentales. Bajo fuerte presión mundial, el gobierno de Alemania Oriental aceptó la apertura de fronteras.

Los guardias no se movieron cuando los transeúntes empezaron a derribar el muro.

El estado de división política llegarla el 3 de octubre de 1990, cuando la RDA se incorporó a Alemania Federal, luego de tres meses de unión económica, monetaria y social.

CAÍDA DEL MURO DE BERLÍN

CRÓNICA DE ÉPOCA: BONN, Günter Schabowski anunció a las 19 que los ciudadanos de la República Democrática Alemana podrán abandonarla sin necesidad de hacerlo a través de otros países.

Es el gesto más clamoroso de la jornada que el vocero del Comité Central del partido comunicó a la prensa en Berlín.

Schabowski agregó que el muro de la ciudad, permeable por parte de ellos, no resuelve el problema de cuál es el sentido de esa frontera fortificada de la RDA.

«Hay otros factores -dijo-, pero la solución puede ser positiva si Alemania Federal y la NATO se deciden por medidas de desarme y las llevan a cabo como hacemos nosotros y otros países socialistas.»

¿Una decisión tomada para calmar los ánimos? Es muy probable, pero que no le resta su carácter de histórica.

Manfred Wórner, secretario general de la NATO, advirtió esta mañana que la vertiginosa evolución en la Europa del Este podría generar una catástrofe en el caso de sufrir una involución.

Contemporáneamente, el fundador de Nuevo Foro (grupo democrático ilegal de la RDA) decía a una radio de esta capital que la República Democrática Alemana necesita del asesoramiento de Alemania Federal.

La inquietud se toca con la mano. La expectativa, también. Los cambios efectuados ayer luego de la renuncia en pleno del politburó no son tan profundos como para pensar que ya se está en el camino hacia la democratización definitiva del régimen, uno de los más ortodoxos del comunismo en la Europa Oriental.

Las palabras de Günter Schabowski sobre la posibilidad de elecciones libres no convencen al hombre de la calle, atento, como los observadores, a lo que añadió: «No esperen que diga que el Partido Socialista Unificado (SED) iría a esas elecciones y aun debate sobre una nueva ley electoral con la idea suicida de que puede ser expulsado del mapa político del país». ¿Las elecciones entonces? Todavía una esperanza.

Como para atenuar aún más los rumores de elecciones, el propio Egon Krenz manifestó que no cree conveniente adelantarlas.

Si es así, los próximos comicios se realizarán en 1991, año en el que, según el secretario general del partido, es factible que se haya aprobado una nueva ley electoral.

Un cuarto de millón de ciudadanos de Alemania Oriental se ha refugiado, en lo que va del año, en la República Federal.

Desde el viernes último se calcula que más de 48.000 huyeron a Occidente.

La República Federal tiene una población de más de 61 millones. La RDA roza los 17, hasta ahora.

El drenaje tiene no sólo una importancia cuantitativa sino cualitativa. La mayor parte de los refugiados son profesionales u obreros calificados.

El éxodo se complementa con las sucesivas manifestaciones airadas de los que se quedan y piden un mundo democrático para vivir, más libertad, mejores oportunidades. Esta verdadera revolución, hasta ahora incruenta y pacífica, conduce irremisiblemente a la reunificación de Alemania.

¿Puede alguien dudar acerca de cuál de las dos Alemanias sería la llamada a liderar la eventual unificación? Este es el debate clave en las sesiones que ahora realiza el acosado Comité Central.

Fuente Consultada: La Nación 135 Años Testimonios de Tres Siglos

Ver:Fugas a través del muro de Berlín

El Muro de los Lamentos Porque se llama asi? Templo de Salomon

Jerusalén: EL MURO DE LOS LAMENTOS
Los Restos del Templo de Salomón

HISTORIA DE LOS JUDÍOS: En el Génesis está escrito que Abraham con su gente y sus rebaños se fue a Canaán desde Ur de Caldea.

Pero, como en el caso del cautiverio en Egipto del que Moisés sacó a los israelitas, para el arqueólogo todo son sombras mitológicas.

Desde luego están comprobadas migraciones desde Mesopotamia al sur de Palestina}’ trabajos serviles de extranjeros en el Egipto de fines del II milenio a. C.

El nombre de Israel aparece por primera vez en una estela del faraón Meneptah (hacia 1220 a. C). La historia recibe a los israelitas con su irrupción en la Tierra Prometida, con Josué, en el siglo XIII a. C.

La precoz unificación de las «doce tribus», bajo los «jueces», en tiempos de peligro, es una reacción contra los ataques enemigos contra el área que ocupaban en las montañas de ambos lados del Jordán.

Una alianza de los cananeos y las tribus hebreas bajo los reyes Saúl (r. hacia 1012-1004 a. C.) y David (r. hacia 1000-965 a. C.) permitió una victoria contra los filisteos que, militarmente más fuertes, poseían ya armas de hierro. Con David se convierte Jerusalén en capital y centro religioso.

Al final de su vida, David decidió legar el trono a su hijo menor Salomón, nacido de la unión con su concubina Betsabé, pero se vio enfrentado a una facción que apoyaba a su primogénito Adonías.

A fin de frenar las ambiciones de éste, David debió colocar al mismo Salomón en el trono. Al morir su padre, éste heredó una situación interna conflictiva.

Para imponer su autoridad, siguió las recomendaciones de David, ordenando una serie de purgas y ejecuciones. Se deshizo de todos los partidarios de su hermano y rival, y ordenó su muerte, así como la del viejo general Joab.

Entonces, pudo consagrar sus esfuerzos a la defensa del territorio de Israel: ordenó fortificar Jerusalén y las ciudades que controlaban los principales accesos del país, como Tamar al sur del mar Muerto, y reorganizó el ejército para incrementar su movilidad, creando un cuerpo de caballería de 12.000 jinetes y otro de 1.400 carros.

Con el fin de demostrar la grandeza de su reinado, Salomón emprendió la realización de imponentes construcciones.

En el cuarto año de su remado, se dedicó a la edificación del Templo de Jerusalén, destinado a convertirse en el centro de culto de todas las tribus de Israel y a simbolizar la presencia divina.

Decidió emplazarlo en el monte Moriah, donde David había levantado un altar, en el cual se encuentra actualmente la Cúpula de la Roca.

Al igual que su padre, se volvió hacia el rey fenicio Hiram I de Tiro, que le envió artesanos especializados, así como materiales preciosos: cedro del Líbano, ciprés y oro. El edificio, compuesto de tres salas, era de forma rectangular.

Al interior, los muros estaban recubiertos con madera de cedro enchapada en oro. En la última cámara, el santo de los santos, se encontraba el Arca de la Alianza,  considerada la morada de Yahvé.

A continuación, en el lado sudoeste se edificó el palacio, comunicado con el templo. Veinte años fueron necesarios para finalizar este conjunto arquitectónico, siete para el templo y trece para el palacio. Su esplendor reflejaba el brillo del reinado de Salomón.

Tras la conquista árabe de Jerusalén, en el año 657, en el lugar que ocupaba el Templo fue erigido el Domo de la Roca, un santuario musulmán construido en el sitio donde, se dice, el profeta Mahoma fue ascendido al cielo.

En la actualidad, el único vestigio del Templo es una sección de su muro de contención, el «muro occidental». Esta sección se conoce como el Muro de las Lamentaciones, porque los judíos llegan allí para lamentar la doble destrucción del Templo.

A partir de 1968, algunas excavaciones han descubierto restos de otras estructuras del antiguo santuario.

La gente que hoy visita el muro occidental se halla en realidad en lo que era una calle repleta de comercios.

Se han encontrado piedras de la torre suroccidental, entre ellas una con la inscripción lugar de trompetas, donde un sacerdote hacía sonar el sofar para anunciar el comienzo del sabbath.

En el lado sur del Templo se han descubierto puertas de túneles de acceso al atrio del Templo.

Los arqueólogos han hecho otros hallazgos, como escalinatas, baños y plazas, que dan una idea de lo que era el Templo de Herodes.

El Primer Templo, o Templo de Salomón, fue contruído en el siglo X adC, y destruido por los babilonios en el 586 adC.

El Segundo Templo, en tanto, fue reconstruido por Esdras y Nehemías a la vuelta del Exilio de Babilonia, y vuelto a destruir por los romanos en el año 70 de nuestra era, luego de la Gran Revuelta Judía. De tal modo, cada templo se mantuvo en pie por unos 400 años.

De acuerdo con la leyenda, cuando las legiones del emperador Tito destruyeron el templo, sólo una parte del muro exterior quedó en pie.

Tito dejó este muro para que los judíos tuvieran el amargo recuerdo de que Roma habia vencido a Judea (de ahí el nombre de Muro de las Lamentaciones).

Los judíos, sin embargo, lo atribuyeron a una promesa hecha por Dios, según la cual siempre quedaría en pie al menos una parte del sagrado templo como símbolo de su alianza perpetua con el pueblo judío.

Los judíos han rezado frente a este muro durante los últimos dos mil años, creyendo que este es el lugar accesible más sagrado de la Tierra, ya que no pueden acceder al interior de la Explanada de las Mezquitas, que sería el más sagrado de todos.

reconstruccion del muro de los lamentos

Eexcavaciones junto al muro de la plataforma del templo al pie de la mezquita de Al-Aqsá, de Jerusalén. La población musulmana teme que estas excavaciones podrían dañar la firmeza de su templo. Sentimiento comprensible, aunque carece de fundamento real.

Seis Razones por las cuales el Muro es Sagrado

  1. Lugar del Templo Sagrado 

El Muro de los Lamentos es el único resquicio del Templo Sagrado en Jerusalen , que fue destruido por Tito en el año 70 d.e.c. El Templo, centro del mundo espiritual era el principal medio de transmisión de divinidad para nuestro mundo.

El monte del Templo es también llamado Monte Moriá. Es el lugar donde Abraham intento sacrificar a su hijo Ytzjak, y donde Yaacov soñó con la escalera que subía al cielo.

  1. Recuerdo Permanente de la Existencia de Dios 

Nuestros sabios profetizaron que después de la destrucción del Templo la presencia divina nunca dejaría el Muro de los Lamentos (Occidental). Él está repleto de santidad eterna. Por esta razón el nunca será destruido.

El muro simboliza al Pueblo Judío, que también sufrió varios esfuerzos para ser destruido, y, así como el Muro, sobrevivió y se mantuvo a pesar de sus enemigos, y continua fuerte.

Cuando Dios hizo su alianza con Abraham, dijo que esta seria eterna, asegurando la existencia eterna del Pueblo Judío.

  1. Lugar de Lágrimas y Peregrinación 

Durante los tiempos del Templo, los Judíos de toda Israel peregrinaban al Templo tres veces al año.

Durante los 1900 años de exilio los Judíos siempre viajaron para Jerusalém para tener la oportunidad de rezar en el Muro, orando por la redención.

De 1948 a 1967, durante la ocupación árabe de Jerusalém, a los Judíos les fue prohibido acceder al lugar del Muro.

Con la liberación de Jerusalém, en 1967, el lugar quedo abierto para que el Pueblo Judío pudiese orar en su lugar más sagrado.

  1. Foco de las Oraciones 

Tres veces al día, por millares de años, los rezos judíos siempre fueron hechos en dirección al Muro en Jerusalém. Como decía el Rabino Yehudá HaLevi, «Estoy en occidente, pero mi corazón esta en Oriente (Jerusalen)».

Nuestra tradición mística dice que todas nuestros rezos van para el lugar del Templo, y de allá, ascienden para el cielo.

El Talmud dice que si alguien está rezando fuera de la Tierra de Israel, su corazón debe estar dirigido para Jerusalém.

Como dice la Biblia: «Y ellos rezaran para Ti a través de la tierra que Tu les diste, a través de la tierra que Tu diste a sus antepasados, la ciudad que Tu escogiste, en la casa que construi en Su nombre.» (Reyes I 8:48).

  1. Construido con Amor y Dedicación. 

Cuando el Templo estaba siendo construido, el trabajo fue dividido entre varios sectores de la población.

La construcción del Muro de los Lamentos (Occidental) quedo a cargo de los más pobres, y ellos trabajaron duro para construirlo, pues no podían contratar trabajadores para construir por ellos.

Cuando el enemigo destruyo el Templo, ángeles descendieron del cielo y protegieron al Muro construido por los más pobres, que nunca debería ser destruido.

  1. Lugar de Heroísmo Judío 

Cuando el Primer y el Segundo Templos fueron destruidos, y durante la Revuelta de Bar Cojba, héroes de Israel lucharon como bravos leones para defender cada piedra del Templo.

Ellos sirvieron como ejemplo de coraje para el Pueblo Judío. Como ellos, los soldados israelíes, en 1967, lucharon arduamente para liberar el Muro de los Lamentos (Occidental) y el Monte del Templo y reconquistarlos para la soberanía israelí.

Las imágenes pertenecen a Salomón Aquino, quien las ha enviado para compartirlas

PARA SABER MAS SOBRE SU HISTORIA….

El PROYECTO DE HERODES La idea de Herodes acerca de la fortaleza deseada fue muy ambiciosa. Su proyecto de obras públicas pretendía crear un Templo que fuera más grande, más bello y más glorioso que el Templo de Salomón.

Lo primero que Herodes ordenó fue la ampliación de la explanada; esta reforma arquitectónica exigió un gran esfuerzo de ingeniería, puesto que los muros de contención de la fortaleza debían ser capaces de resistir grandes tensiones y grandes pesos.

Dos de sus esquinas colgaban sobre el valle, lo que hizo que la plataforma estuviera elevada a unos 45 metros por encima del suelo.

La esquina sudeste sostenía la plataforma con una serie de imponentes arcos, conocidos en la actualidad bajo el nombre de «los establos de Salomón».

El inmenso lugar incluía un gran patio central, llamado «patio de las mujeres»; en él comenzaba realmente el templo, en donde se levantaban salas en todos y cada uno de sus ángulos.

Construido bajo las costumbres del estilo romano y con una notoria influencia de la arquitectura helenística, el templo estaba revestido de oro.

A diario, en este lugar se sacrificaban dos animales -una costumbre muy común en esa época-con el fin de bendecir las obras y el reinado de Herodes.

Este ambicioso y alocado proyecto de fortaleza resultó en un trabajo colosal que se cree comenzó en el 20 a.C., y no estuvo totalmente terminado hasta el 62, paradójicamente mucho tiempo después de la muerte de Herodes, quien había muerto en el 4 de nuestra era.

Otro hecho que demuestra la tremenda inversión que Herodes realizó en este proyecto, es que luego de su destrucción a manos de los romanos, la inmensa cantidad de oro que se obtuvo del revestimiento, hizo bajar el precio de este metal a la mitad.

Hoy, lo que queda de la antigua fortaleza de Herodes es este Muro de los Lamentos, un monumento famoso en el mundo entero y venerado por todo el pueblo judío.

La tradición dice que quien se encuentre fuera de Israel, debe rezar con el corazón en dirección a Jerusalén; de este modo, los rezos se frenan en el Muro de los Lamentos y de allí ascienden directamente al Cielo.

La triste historia que precede al Muro dejó lugar a uno de los símbolos más representativos de la fe judía, a donde miles de personas, judías o no, llegan a diario para sentir en carne propia la energía y la inmensa espiritualidad que reposan en él.

Si deseas visitar su sitio personal: www.salomonaquino.com

Fuente Consultada: Lugares Sagrados Tierra Santa Israel

El Muro de Adriano Las defensas de Roma Emperador de Roma

El Muro de Adriano: Las Defensas de Roma

Introducción 

En el 122 D.C. el Emperador Adriano desembarcó en Gran Bretaña, el primer gran Gobernante en hacerlo desde la invasión del año 43. Había venido a inspeccionar la provincia en persona. Adriano recibió numerosos informes sobre las tribus que vivían en la actual Escocia y los daños que ocasionaban sobre la provincia. Su solución fue impresionante incluso para el Ejército Romano. Ordenó al Gobernador local construir un muro con fortificaciones a intervalos regulares para cubrir desde la costa del Mar del Norte hasta el brazo de mar de Solway.

El concepto del muro 

Cuando Adriano se proclamó Emperador de Roma, cambió la política de expansión de ultramar por una de consolidación y estabilización de las fronteras. En su visita a Bretaña en el 122 D.C. ordenó al gobernador de Bretaña, Aulus Platorius Nepos, la construcción de un muro de piedra de 80 millas romanas «para separar a los Romanos de los bárbaros».

El muro tenía cuatro partes principales: un muro de piedra con un foso en forma de V delante, una serie regular de fuertes, castillos y torres que albergasen a la guarnición que cuidaba la frontera, un foso, trabajos en la tierra denominados Vallum y una eficiente red de carreteras para el movimiento de soldados y suministros.

Para complementar los trabajos se construyeron una serie de puestos avanzados al norte, así como fuertes y castillos a lo largo de la costa de Cumbria.

El muro: partes principales

El muro propiamente dicho, se construyó hasta alcanzar una altura uniforme de 4,5 metros hasta el terraplén, con un parapeto y «merlons» de 1,8 metros adicionales. El frente era de piedras obtenidas de las canteras cercanas. El relleno era de cemento de limo y escombros, aunque en algunas secciones se empleó arcilla.

El ancho varía desde los 1,8 metros hasta los tres en las partes más anchas. El foso de enfrente del muro era de unos 8,1 metros de ancho de media, con una profundidad de unos 2,7 metros.

 El Vallum era un foso de fondo plano, de unos 2,4 metros de ancho en el fondo y 6 en la parte superior, con unos 3 metros de profundidad. La upcastse apilaba de forma cuidadosa en dos montículos a cada lado del foso.

Cada montículo era de 6 metros de ancho y 1.8 metros de alto con «revetments» de césped colocados de tal forma que había una distancia de 30 metros de cima a cima.

El Vallum sólo se podía cruzar por los fuertes donde había puentes de 6 metros de largo con puertas de arcos de piedra. El objetivo del Vallum parece que era el delimitar el fin de una zona militar tras el muro, representando un obstáculo considerable para cualquier fuerza hostil.

Los fuertes eran la parte más importante del muro, contándose 17 de ellos a lo largo de todo el trayecto. Cada fuerte variaba en tamaño desde los 3 a los 5 acres, siendo de planta regular de un 50% más largos que anchos. Todos eran del mismo modelo con variaciones mínimas. Se construyeron en las siguientes ciudades, empezando desde el Mar del Norte:

South Shields (Arbeia)

Wallsend (Segedunum)

 Newcastle (Pons Aelius)

 Benwell (Condercum)

Rudchester (Vindovala)

Halton Chesters (Onnum)

Chesters (Cilurnum)

Carrawburgh (Brocolitia)

Houesteads (Vercovicium)

Great Chesters (Aesica)

Carvoran (Magnis)

Birdoswald (Banna)

Castlesteads (Camboglanna)

Stanwix (Uxelodunum)

Burgh – by – Sands (Aballava)

Drumburgh (Congavata)

Bowness (Maia)

Los castillos milenarios se situaban uno respecto del otro a una milla romana de distancia (1,474 metros). De forma rectangular, tenían unos 15 o 18 metros de ancho por unos 18 o 21 metros de largo. Había una entrada en la zona norte, que formaba parte del muro en si, y otra en la zona sur para permitir el paso de hombres y suministros. Dentro de los castillos milenarios había dos construcciones de madera; un barracón para la guarnición de 20 hombres, el otro para repuestos y equipo y, probablemente, caballos. Unas escaleras de piedra comunicaban con la parte superior del muro.

Entre los castillos milenarios se situaban dos torres, a una distancia de 492 metros de cada castillo, con lo que se conseguía que hubiese un punto fuerte cada esa distancia. De nuevo, las torres eran de diseño regular, cada una de ellas de unos 6 m2 de planta. Tenían dos pisos que se comunicaban por una escalera interior. El piso inferior tenía los instrumentos de cocina y el superior era para dormir. La guarnición de la torre era de 4 soldados, dos de los cuales estaban de guardia constantemente.

Los repuestos y los movimientos de tropas se realizaban por medio de las puertas de piedra, pero tras cierto tiempo se construyó una carretera militar, de fecha incierta. Iba de castillo en castillo, con caminos para las torres. Los constructores del muro fueron los mismos legionarios, quienes poseían la destreza para ello, pero las guarniciones eran de auxiliares.

ALGO MAS SOBRE EL TEMA…

La muralla consta de:
Un terraplén, el «vallum» propiamente dicho, compuesto de dos bastiones de tierra entre los que corre un foso. Éste tenía unos 4 metros de profundidad y unos 6 de anchura.

Una muralla maciza de piedra, de unos 4,50 metros de altura, y de un grosor en la base de unos 2,50 metros. Sobre ella corría una calle de casi un metro de ancho. Cada 500 metros se levantaban torreones de 3 x 3 metros, y cada 1.500 metros había grandes fortines que medían 18 x 15 metros y albergaban varias decenas de soldados. El muro era vigilado constantemente por patrullas de centinelas, que lo recorrían desde uno a otro fortín.

Una serie de fortalezas fronterizas, construidas con piedra. Se encontraban cada 6 ó 7 kilómetros y eran diecisiete en total. Y ésta, quizás más que la misma muralla, es la parte realmente grandiosa de la Muralla de Adriano. Cada fortaleza se podía comparar con una pequeña ciudad fortificada. Medían, según los casos, de una a dos hectáreas, o sea de 10.000 a 20.000 metros cuadrados; tenían forma cuadrada o rectangular, y estaban cerradas por un muro de protección de unos 3,50 metros de altura, defendido en su parte exterior por un foso. En la muralla se abrían cuatro entradas, una por lado, con un doble portal de enormes puertas de madera que giraban sobre goznes de hierro. Las entradas principales eran cuidadas por cuerpos de guardia y los muros estaban provistos de torres.

Pasemos al interior. Podría pensarse que, dada la distancia y los fines militares, el interior de los fuertes fuera muy simple, casi primitivo. Pero no hay que olvidar la capacidad organizadora y realizadora de los romanos. Los fuertes eran como pequeñas ciudades organizadas con cuidado y comodidad.

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Construccion de la Muralla China Caracteristicas La Dinastia Ming

Construcción de la Muralla China – Sus Características

En el macizo montañoso situado al norte de Pekín, la Gran Muralla ondula como serpiente de una cima a otra, kilómetro tras kilómetro. Es el tramo más espectacular del muro más largo hecho por el hombre, que comienza en la fortaleza de Jiayuguan, al pie de las montañas Qilian Shan, en la árida región occidental de China.

La muralla, que cruza desiertos, pastizales, valles y zonas boscosas, llega hasta el río Yalú en la frontera con Corea —unos 3 200 km a través del norte de China—. Pero si se incluyen los ramales de la muralla principal, su longitud total es de casi 6 500 km.

Cómo fue hecha la muralla: Hace unos 3 000 años, los numerosos estados beligerantes del norte de China construyeron murallas defensivas alrededor de sus territorios. En 221 a.C. Qin Shi Huangdi, príncipe de Chin, uno de esos estados, se anexó otros seis y se proclamó primer emperador de China. Destruyó todas las murallas salvo las del norte, que mandó unir para proteger su imperio de los hunos y de otras tribus nómadas de la región.

En los siglos siguientes otros gobernantes reconstruyeron la muralla y la extendieron, en particular los de las dinastías Han (206 a.C.-220 d.C.) y Ming (1368-1644).

El general Meng Tian, encargado de construir la muralla por mandato de Shi Huangdi, tenía 300 000 soldados empleados en la magna obra, cuyos superiores supervisaban el avance de los diferentes tramos.

Se necesitaron nueve años para terminar la tarea y casi un millón de trabajadores, muchos de ellos reclutados a la fuerza. También había convictos sentenciados a años de trabajos forzados en la muralla. Algunos de ellos eran gente instruida que había desobedecido un edicto imperial que prohibía leer libros “subversivos”, y otros eran servidores públicos acusados de corrupción y negligencia. Tenían que trabajar en un terreno agreste y soportar temperaturas extremas, de hasta 35°C en el verano y hasta —21 °C en el invierno; eran obligados a laborar hasta desfallecer, y a menudo se los dejaba sin comer.

Aunque Meng Tian construyó un camino para abastecer los campamentos, con frecuencia los víveres no llegaban a los más alejados; los que los transportaban se los comían o los vendían en el camino. Murieron millares, y fueron enterrados en los cimientos de la muralla. Muchos poemas y cantos tradicionales hablan de su desesperanzas y llaman a la muralla el cementerio más grande del mundo.

Aunque podían usarse carretas tiradas por bueyes en los tramos planos o con poca pendiente, las piedras para la construcción debían ser cargadas hasta la montaña por los hombres o llevadas en canastas pendientes de una pértiga (50 kg por persona). En los caminos estrechos, la carga era pasada de mano en mano, y las piedras grandes eran transportadas por cuadrillas de trabajadores, que las rodaban sobre troncos y las empujaban con palancas.

En las regiones donde no había piedra la construcción se hizo con capas de tierra apisonada, colocada entre tableros apoyados por postes de madera, y en los tramos del desierto de Gobi se usaron capas de 20 cm de arena y piedra alternadas con capas de 5 cm de hierbas y ramas de tamarisco atadas.

Dada la dificultad para transportar alimentos, Shi Huangdi dio órdenes de cultivar la tierra ociosa situada junto a la muralla, práctica que continuaron las siguientes dinastías. Los campesinos de la región eran a la vez agricultores y soldados, y a los guardias de las guarniciones también se les dieron pequeñas parcelas como remuneración.

Entre las obras emprendidas para regar los labrantíos figura el canal Han Qu, alimentado con agua del río Amarillo cerca de Yinchuan, en la región central de la muralla

La dinastía Ming: La mayor parte de la muralla conservada hasta la fecha fue construida durante la dinastía Ming entre los siglos XIV y XVII, como defensa contra los ejércitos dispersos de la dinastía mongola Yuan, que huyeron al norte después de ser derrocados. Buena parte de ella es de piedra y ladrillo, cuyo mejor tramo estaba situado entre el paso Juyonguan, al norte de Pekín, y el paso Shanhaiguan, cerca de la costa oriental.

La construcción de la muralla fue organizada desde una de 11 aldeas-fortaleza ubicadas entre Líaodong en el este y Zhangye en el oeste. La guarnición total ascendía a casi un millón de hombres más los trabajadores reclutados. Los guardias portaban gafetes de identidad, y las órdenes eran llevadas por mensajeros de un tramo a otro.

En algunas de las aldeas-fortaleza se hacían ladrillos y cal para la construcción, pero el trabajo de llevar los materiales hasta la obra aún debía hacerse a mano, aunque en ocasiones e utilizaban asnos. También se usaronlas de piedra de hasta una tonelada de eso, pero no se sabe cómo fueron transportadas; tal vez algunas fueron su-idas con cuerdas impulsadas sobre un je fijo por una manivela.

A lo largo de casi toda la muralla hay tablillas donde constan los nombres de los ingenieros y los jefes de construción de diversos tramos. Pero en el caso e los miles de hombres que murieron n la empresa, la muralla misma es su nico monumento.

Puertas de acceso: El  paso Shanhaiguan es la puerta de aceso a las llanuras centrales de China. La rre de la puerta de la Gran Muralla, de res pisos, mide más de 9 m de altura, la tablilla incrustada en el dintel dice Primer paso bajo los Cielos”. Este letrero es una copia del original, inscrito en 1472 por Xiao Xian, el estudiante más destacado en el examen imperial de ese año.

El paso jiayuguan, por su parte, da acceso al corredor de la provincia de Gansú en el noroeste. La fortaleza construida para resguardar el paso es de tierra apisonada y sus paredes miden 9 m de altura, 6.7 m de espesor en la base y casi 2 m en la parte superior.

La anchura de la muralla varía en diversos tramos. El de Badaling al norte de Pekín, por ejemplo, mide 6.7 m de espesor en la base y casi 6 m en la parte superior. En cambio, el tramo del paso Jiaoshanguan, en las montañas Yan Shan, apenas mide 40 cm de ancho.

En las partes más anchas de la muralla hay almenas de 1.8 m de altura, así como torreones situados a intervalos de casi 180 m. Algunas de las atalayas sólo son albergues, y otras tienen dormitorios y almacenes. A intervalos de 15 km había plataformas para almenaras desde donde se hacían señales (podía enviarse un mensaje a través del territorio en tan sólo 24 horas).

Las señales de las almenaras eran de humo durante el día y de fuego por la noche. De acuerdo con la tradición, las señales de humo se hacían con excremento de lobo, pues por ser tan denso permanecía mucho tiempo en el cielo.

El número de columnas de humo (o de hogueras encendidas en cada almenara) dependía del mensaje: una colurona significaba que la zona era atacada por un contingente pequeño (de menos de 500 hombres), y si se trataba de un ejército numeroso, de más de 10.000 soldados, se alzaban cuatro columnas.

Más de medio millón de hombres trabajaron durante 40 años en esta obra gigantesca. Entre los miles de trabajadores muertos en el trabajo, muchos recibieron sepultura entre las piedras de la Gran Muralla para, según creían, alejar los malos espíritus. Muchos fueron emparedados vivos. Han sido descubiertos esqueletos de niños cuyas posiciones indicaban que sufrieron terriblemente antes de morir asfixiados. Cierto es que a los chinos no les gusta evocar un periodo de su historia marcado por la barbarie y las creencias mágicas más negras y odiosas. Si el conjunto de la Gran Muralla puede considerarse en su totalidad como un inmenso tesoro arquitectónico, no es menos cierto que los tramos en donde fueron sacrificadas víctimas inocentes adquieren carácter maldito. Apartemos cualquier superstición en este particular y regresemos a los fenómenos ya tratados en esta obra en «la memoria de los muros» donde se cuenta que en los lugares impregnados de dolor los muros quedan impregnados de ondas malsanas que alimentan estas energías sutiles. Acumuladas, reconcentradas y difundidas posteriormente, estas ondas pueden someternos a su influencia; no necesariamente acaban diluyéndose y pueden concentrarse en un soporte que las conserva y asegura su radiación. Esto es lo que sucede en la Gran Muralla. Algunos tramos desprenden un permanente malestar que afecta a las personas más delicadas o sensibles.

 

La Muralla China Lucha contra los mongoles Historia La Defensa

LA MURALLA CHINA: HISTORIA DE SU CONSTRUCCIÓN Y EVOLUCIÓN

Los principios de la construcción de la Muralla China fueron defenderse de los ataques nómadas de los pueblos del norte. Aunque se construyo en varias etapas, la primera etapa fue construida por instrucciones de Qin Shi Huangdi, también Shi Huangdi, o Ts’in She Huang-Ti (259-210 a.C.), primer emperador de China y fundador de la dinastía Chin.  (Ver: Ejercito de Terracota)

Se habla de 400.000 personas laborando en la construcción durante el reinado de Qin Shi Huanti y sus descendientes, no obstante, la Gran Muralla siguió creciendo durante mas de 1500 años, con distintos materiales y características dependiendo de la región, Los gobernantes de la dinastía Han, siguieron conservando y alargando la muralla. Su construcción cesó definitivamente en el siglo XVII durante el predominio de la dinastía Ming.

Al parecer utilizando a esclavos y reclutas como mano de obra. Se llevo a cabo esta gran obra, en los primeros relatos de jesuitas que visitaron el lugar se habla de lo cruel y despiadado del trato a los esclavos, decían que si quedaba un hueco por donde pudiera  pasar un clavo, sus cabezas rodaban por el suelo frente a  todos los demás reclutas para que así estuvieran advertidos.

Tambien existen leyendas de las viudas que tenían que llorar la muerte de sus esposos que principalmente morían por el interminable esfuerzo y por los malos tratos de los vigilantes, por ejemplo la de la viuda  -Chiag Un esperaría diez años el regreso de su esposo, hasta que, en un arranque de valor, fue a buscarlo. Los soldados que montaban la guardia le contestaron, riendo, que su esposo había muerto, y que si quería verlo de nuevo tenia que demoler la muralla ella sola. Entonces se dirigió llorando hacia los dioses y lloro tanto y tanto que las lagrimas socavaron el pie de la muralla y esta se derrumbo, apareciendo entre las piedras el cuerpo de su esposo.

Se dice que la quinta parte de la población china contribuyó en diferentes épocas en la construcción de la Gran Muralla y que muchos de los cuerpos de los obreros que murieron, añaden documentos históricos, sirvieron para amortizar el peso de las piedras. La Gran Muralla, que atraviesa montañas y ríos, sigue siendo una de las grandes maravillas del mundo y muchas de las piedras que se emplearon en su construcción miden más de dos metros y sobrepasan la tonelada de peso.

Los historiadores hacen referencia a grabados en los que se describen a grupos de obreros llevando las piedras en los hombros y a carretas de burros arrastrando pesadas cargas. Según los expertos, con el número de piedras y lozas empleadas en la construcción de la Gran Muralla se podría haber erigido una muralla de cinco metros de alta y un metro de ancho alrededor de la Tierra.

La parte más famosa de la Gran Muralla, que se encuentra cerca de Beijing, en la localidad conocida como Badaling, fue construida durante la dinastía Ming (1368 a 1644 D.C) y es considerado patrimonio de la Humanidad.

El muro tenia una altura de siete u ocho metros, llegando a diez en algunos puntos con una anchura de siete metros  en la base y seis en la cresta, los pisos eran a base de una mezcla de piedra y un mortero compactados con rodillos hechos con troncos de árbol en cuatro o seis capas, se ponían torres a unas distancias regulares según la inclinación del terreno, estas tenían unas terrazas para hacerse señales ópticas de una a otra, los pisos se pavimentaron y tenían muy buena circulación, también evitaron las escaleras  y pusieron rampas, lo que nos dice que se utilizaba como vía de comunicación

Fue utilizada para trasladar personas y armamentos a gran velocidad de un lado a otro, también se transportaron caravanas que iban desde las enormes ciudades chinas hasta el golfo pérsico  y desde quí a los puertos del mediterráneo oriental, de esta manera tenían acceso a los mercados europeos.

El nuevo régimen chino muy atento a los símbolos del pasado considerados como símbolos de la creatividad y del sufrimiento popular, pero absorbido por problemas más importantes, no ha sido considerado entre sus objetivos más importantes la reconstrucción de la muralla.Los trabajos parciales efectuados hasta ahora se han concentrado en tres puntos principalmente: los pasos de shan-hai Kuan y de Chia-Yu Kuan y el fuerte de Ba-Da Ling.

Dicen los chinos que su gran muralla es la única construcción terrestre visible desde la luna. Es mucho afirmar, porque los astronautas que han ido a la luna no lo han confirmado.

Por sus dimensiones la gran muralla  nos dice que es una construcción para defensa por excelencia aunque como barrera dejo que desear ya que cumplió su función solo con bandoleros que venían desde lejos, pero cuando se trataba de ejércitos bien organizados esta fue rápidamente superada.

En un articulo de internet dice que expertos chinos han descubierto recientemente que la Gran Muralla es 300 años más antigua de lo que se pensaba, y que su primera construcción se remonta a más de 2500 años, informaron los investigadores.

Hasta ahora, los expertos declaraban que la Gran Muralla había sido construida durante el reinado del Emperador Qin Shihuang (221 a 207 AC), uno de los más famosos monarcas chinos, pero acaban de encontrar restos de la Gran Muralla en la provincia de Shandong (noreste), donde gobernó la dinastía Qi (770-476 A.C). La parte de la Gran Muralla construida bajo el reino de Qi empieza en un pequeño pueblo del Condado de Changqing, en la provincia de Shandong, y sigue hasta el mar, donde termina cerca de la ciudad de Qingdao, recorriendo un total de 620 kilómetros.

Según los estudios, este tramo de la muralla tenía 12 desfiladeros, nueve puertas, 50 torres y 12 faros, y se tardó 170 años en su construcción, para fortificar el sur del reino de Qi. La fuente agregó que el Estado de Qi era uno de los más poderosos de su época y que mandó construir la primera parte de la Gran Muralla para protegerse de otros siete reinos con los que combatía por la hegemonía de la nación, y que eran Chu, Yan, Han, Zhao, Wei y Qin.

Tambien en otro articulo, decía que existe otro tramo que pertenece a la muralla y que no se había descubierto. El tramo adicional se encuentra en la zona desértica de Lop Nur, en la región autónoma noroccidental china de Xinjiang, hasta ahora conocida por ser el lugar elegido por el Gobierno de Pekín para realizar pruebas nucleares.

El presidente de la Sociedad China de Patrimonio Cultural y máxima autoridad en lo que a la Gran Muralla se refiere, Luo Zhewen, asegura que el tramo pertenece «sin duda alguna» al muro defensivo que atraviesa China de este a oeste, ya que consiste en la muralla de la ciudad y las torres de vigilancia, formando un completo sistema defensivo.

Dicha muralla es idéntica a las secciones del paso Jiayu y del paso Yumen en términos de estilo y funciones arquitectónicas, aunque el tramo recién encontrado fue construido con grava amarilla y ramas de jara. (En Este Sitio Ampliar Este Tema)

ALGO MAS SOBRE EL TEMA

Las murallas chinas de la dinastía Qin se construyeron levantando vallas paralelas hechas con postes y tablas y llenando de tierra es espacio entre ellas. Se echaba una capa de tierra de 8 a 10 centímetros y se apisonaba con mazos antes de añadir la siguiente capa. Durante el período Ming se utilizaron métodos similares, pero aumentando el grosor de las sucesivas capas de tierra a unos 20 centímetros. Está técnica se utilizaba mucho en China para construir los muros de las casas.

Las secciones de piedra se construyeron allanando primero el terreno y colocando una serie de losas de piedra a manera de cimientos. A continuación, se levantaban las paredes exteriores de la muralla, llenando el hueco entre ellas con piedras pequeñas, escombros, cal y tierra. Cuando la muralla alcanzaba la altura suficiente, se añadía una cubierta de ladrillo, inclinada en las pendientes suaves o escalonada en las laderas de más de 45 grados.

Una de las características más notables de la Gran Muralla es la manera en que aprovecha las posibilidades defensivas del terreno, curvándose para seguir los accidentes naturales y dominando las alturas. En los puntos clave se construyeron fortalezas y atalayas para vigilar el territorio. Estos eran los lugares por donde más probable era el ataque enemigo: pasos de montaña, cruces de carreteras o meandros de un río en territorio llano. Según una enciclopedia del período Tang, «las torres deben construirse en lugares cruciales de las altas montañas o en las curvas en terreno llano».

Aunque la muralla tenía una función defensiva y utilitaria, muchos de sus detalles están diseñados con verdadero estilo. Las torres, las puertas y las fortalezas son con frecuencia muy hermosas y presentan una gran variedad de estilos arquitectónicos. A lo largo de la muralla había, además, templos y santuarios, casas de té y torres de reloj.

La muralla tiene una altura de 6 a 9 metros, con una anchura de 7,5 m. en la base y mas estrecha, unos 6 metros en lo alto. No forma una única línea, ya que incorpora una serie de levantadas por sucesivos gobernantes. He aquí la forma aproximada de la muralla.

Escapes Fugas del Muro de Berlin Alemania Oriental

Escapes Fugas del Muro de Berlín

escape de Alemania del Este

«República Argentina”, leyó el oficial del puesto de control en la tapa del pasaporte.

Miró con desconfianza al hombre sentado al volante del Trabant rojo y le hizo un gesto de “vamos a ver”, mientras bajaba la barrera a 95 centímetros del pavimento.

Primera y adiós para siempre, pensó el hombre que llevaba pasaporte argentino en el bolsillo y la chica que lo desvelaba en el baúl.

Pisando el acelerador, aquella tarde de 1963 Norbert Kontad y Helga Wernercruzaron el Muro en un descapotable alquilado de 89 centímetros de alto.

Konrad lo había medido después de desinflar un poco las cubiertas para poder escurrirse mejor debajo  la barrera. La pareja se sumó así a la lista de habitantes de Berlín oriental que lograron fugarse hacia la parte de la ciudad donde se pone el sol.

Hans Conrad Schumann fue la primer persona en escapar de Alemania del Este,
curiosamente era un guardia.

Entre 1949 y 1961  antes de que se levantara el Muro, uno dé cada seis alemanes del Este daba cambio de domicilio a territorio bajo control norteamericano. De acuerdo a un estudio de los historiadores Bérnd Eisenfeld y Roger Engelmann publicado el año pasado,240 personas murieron después tratando de cruzar.

Entre ellos estuvo Chis Gueffroy, un joven de 20 años que jamás soñó figuraren los libros de historia como la última víctima que se tragó el Muro. En febrero de 1989, apenas nueve meses antes de la caída del paredón, Gueffroy fue fusilado mientras intentaba treparlo. El informe dice que las 370 personas dejaron la vida en el intento de pasar a Alemania Occidental a través de otros puestos de control y que 189 hombres y mujeres murieron al querer huir a través del Mar Báltico. Por otra parte, más de 5.000 guardias fueron capturados en el instante en que intentaban quitarse el uniforme de encima y escapar. Alrededor de 2.500 lo lograron.

El Gobierno de Alemania del Este nunca dio detalles de la gente que murió intentando escapar. «Nuestro objetivo era dar a las víctimas una cara y que no quedasen olvidadas en la historia», ha dicho Maria Nooke, de la Fundación Muro de Berlín. Las biografías de las 136 víctimas han sido publicadas en el libro Las víctimas del Muro 1961-1989. La mayoría eran jóvenes con edades comprendidas entre los 16 y los 30 años. Murieron nueve niños y ocho mujeres, muchos berlineses del oeste y ocho guardias de Alemania del Este. Además, otras 251 personas murieron al cruzar la frontera oficial, la mayoría por «ataques al corazón», han asegurado los investigadores.

Al Muro todavía le quedaban diez años de pie cuando Peten Strelzyk y Gíinter Wetzel desplegaron en secreto manuales para aprender a volar en globo, mientras sus esposas zurcían cortinas y sábanas para darle piel al sueño de volar sobre la muralla rigurosamente vigilada. En la noche del 15 de septiembre de 1979 el globo voló 40 kilómetros en 28 minutos. Sus ocho ocupantes aterrizaron siete kilómetros al sur de la frontera.

Cinco años más tarde, Ivo Zdarsky, un estudiante de 24 años, le injertó alas plegables y una hélice hecha a mano a un motor de auto. Le agregó el tanque de  combustible y las medas y se lanzó a sobrevolar el Muro. Recorrió 100 kilómetros y aterrizó en Austria.

Hubo quienes se inspiraron con el agua. En 1968, Kurt Meyer armó el ciclomotor acuático con el que  se sumergió en el Báltico. Llevaba una brújula atada a una muñeca y tubos de oxígeno. Al llegar a Alemania occidental, estrenó libertad  de empleo: una empresa lo había contratado para poner en la calle su modelo.

Fue cavar, sin embargo, el modo de escape más exitoso. En 1962, seis mujeres, dos hombres, dos chicos de 12 y 9 años y una beba de cuatro meses burlaron el Muro bajo tierra. La beba iba en una cuna de metal transportada por poleas. Dos años después, 57 personas entraron a un túnel por el baño de una casa del Este y salieron al sótano de una panadería de la calle Bernauerstrasse; en la parte occidental.

A trece años de la caída del Muro, las secuelas de las fugas aún supuran. A fines de mayo, Wilfred Tews, un hombre de 54 años que fue baleado mientras huía del Este, enfrentó en un tribunal al guardia que le disparó por la espalda. Tews tenía 14 años cuando creyó que si nadaba hasta el otro lado del canal, el destino le permitiría mezclar y dar de nuevo.

En el intento, ocho balas lo dejaron tullido para siempre. “Las heridas nunca cerrarán”, dijo Tews, aproximándose a lo que sienten hoy los tres millones de habitantes que tiene Berlín. La tan celebrada reunificación no fue gratis: recortes en el presupuesto social, el aumento de los impuestos y de la desocupación han provocado que vecinos de uno y otro lado deL muro que ya no existe se miren con recelo. Porque la sombra del Muro no se desvaneció del todo.

En diciembre de 1961 Rainer Hildebnandt, un humanista que ayudó a idear fugas, fundó el museo delCheckpoint Charlie, el más importante del mundo que recuerda la historia del Muro. “El escape es la madre de la invención”, escribieron en la entrada.

OTRA ORIGINAL FUGA: La fuga de Ingo Bethke desató mucha presión sobre su familia. Sus padres perdieron su trabajo, y su hermano menor, Holger, era vigilado todo el tiempo. En marzo de 1983, la noche en que este cumplió 30 años, decidió huir también. Tomó una última copa y se despidió sollozando de Egbert, la única persona que conocía su plan.

Durante varias semanas, Holger y un amigo habían practicado el tiro con arco a escondidas y hecho ensayos en el bosque. Holger había encontrado una calle cerca del parque Treptow donde la Franja de la Muerte era angosta, con casas altas en ambos lados. Subió sigilosamente a un desván con su arco y trepó al techo por un tragaluz.

Allí, disparó una flecha que voló unos 40 metros por encima del Muro y más allá de la casa opuesta. La flecha llevaba atada una cuerda de nailon, en cuya cola Holger había atado un cable largo. Del otro lado estaba su hermano Inge, quien tiró de la cuerda para alcanzar el cable. Holger ató su extremo del cable alrededor de la chimenea de la casa; Ingo amarró el suyo al paragolpes de su auto y movió este marcha atrás; algunos metros para tensar el cable. Entonces llegó el momento de extremo peligro.

Holger había fabricado un arnés con una polea de metal atornillada a un marco de madera provisto de dos agarraderas y una correa para atarse la muñeca. Colocó la polea sobre el cable, se asió de las agarraderas y se lanzó al vacío. Con un leve chirrido, se deslizó por encima del Muro hasta alcanzar un balcón de la casa opuesta. Ahora, dos de los hermanos se encontraban en el Oeste.

Descubrimiento Templo Abu Simbel Historia del Traslado de Monumentos

Descubrimiento Templo Abu Simbel
Historia del Traslado de Monumentos

Ramsés II, faraón egipcio al que se dio el sobrenombre de Grande, tenía 18 años cuando ciñó la corona. Pertenecía a una dinastía casi recién llegada al trono de Egipto y que, además, no era de origen divino, ni siquiera noble. Pero eso, lejos de intimidar al joven soberano, más bien le sirvió de estímulo, y se dispuso a emular, con su acción, las hazañas de sus predecesores.

Si Egipto quería ostentar la hegemonía mundial tenía que vencer a los hititas, sus enemigos seculares. En efecto, desde hacía ya tres siglos, cuando el rey hitita Mursil I conquistara la gran Babilonia, demostrando, de una vez por todas, las posibilidades hititas, a cada retirada egipcia correspondía un avance hitita y viceversa.

Para ello se preparó muy bien con vistas al inevitable enfrentamiento, que tuvo lugar cerca de una ciudad llamada Kadesh. Pero no hubo victoria. Faltó suerte, no valor, especialmente el valor de Ramsés, lanzándose casi solo al ataque de las poderosas fuerzas enemigas con la esperanza de abrirse camino para reunirse con el resto de su ejército, fue casi de leyenda.

Tampoco le fue muy bien a los hititas, que sufrieron un duro golpe, podemos decir que la consecuencia de todo ello fue que ninguno de los dos rivales quiso correr el riesgo de un nuevo enfrentamiento, y así, durante casi veinte años, se prolongó la antigua guerra fría, con sólo algunos choques “calientes” de vez en cuando.

No cabe duda de que la casi derrota de Kadesh fue una desilusión para Ramsés; pero en cambio fue la suerte de sus descendientes, pues abrió vía libre a la propaganda del régimen, que debía afirmar, con otros medios, la grandeza que las armas no habían conseguido. En esto el joven faraón resultó un genio, capaz de enseñar a los dictadores modernos. Egipto se vio literalmente cubierto de grandes templos, estelas, construcciones, reconstrucciones, embellecimientos y, sobre todo, de edificaciones colosales, encargadas, financiadas y controladas por el propio soberano.

templo abul simbel

En Tanis, la ciudad de residencia y quizá del origen de la dinastía, se erigió un templo, nuevo y enorme, con decenas de estatuas y una veintena de obeliscos; y más tarde, junto a la vieja ciudad surgió otra nueva y flamante, destinada a convertirse en la capital administrativa de Egipto, en condominio y concomitancia con Tebas.

Esta ciudad se llamó Pi-Ramsés, que quiere decir “Ciudad de Ramsés”. El faraón tuvo en ella una fantástica residencia, conocida como “Excelsa en Victorias”. Cada edifico proclamaba, con su sola existencia, el poder, la gloria y la riqueza del gran rey. En sus paredes se narraba la versión que de la batalla de Kadesh quería Ramsés que se conociera, la  versión que durante tres mi años fue considerada como la única, la verdadera.

Pero entre todas las construcciones que exaltaban la gloria de Ramsés destaca un conjunto de templos, excavados en la roca en la lejana Nubia, donde las arenas del desierto se juntaban con el curso del Nilo nos referimos a Abu Simbel.

Desde sus antiguas paredes, Ramsés habla en primera persona y todavía, después de tres mil años, sus palabras nos transmiten la poesía, la turbación y el furor del joven rey. Salta a la vista la propaganda para sostener a un Rey Sol de hace tres mil años, disfrazando la realidad al decir que Ramsés “tendió la mano de paz marchando hacia el sur”, cuando lo cierto era que se retiró del campo de batalla.

El templo de Abu Simbel no tenía suficientes defensas contra la arena del desierto, que se derramaba sobre él desde la parte superior de la pared rocosa en la que estaba excavado. Así, desde los tiempos más antiguos, una constante y renovada lluvia de arena escondió (y con ello protegió) gran parte de sus estructuras..

Pero nunca desapareció del todo, pese a que en época romana más de su mitad estaba cubierta y, mientras Mahoma predicaba su credo en la vecina península arábiga, la movediza arena lo cubrió casi totalmente. Eso ocurría en el siglo VII de la era cristiana. Sólo las cabezas de las gigantescas estatuas que decoran la fachada continuaron emergiendo, durante siglos, sobre la arena. Dos enormes rostros enigmáticos y olvidados.

El 5 de marzo de 1813 el jeque Ibrahim ibn Adn Allah las descubrió, iniciando con ello un siglo y medio de apasionantes aventuras arqueológicas alrededor de los grandes templos de Ramsés el Grande. En realidad el nombre verdadero de este hombre era Johann Ludwig Burckhardt, nacido en Lausana, en el cantón de Vaud, vástago de una familia de sólidas tradiciones centroeuropeas.

En su opinión estaba constituido por un solo templo, el más pequeño, dedicado a la esposa de Ramsés, la reina Nefertari, que era el único cuyos seis colosos de la fachada se veían fácilmente. Era también el único del cual el explorador, que se documentaba minuciosamente antes de sus viajes, nunca había oído hablar.

Pero fue grande su sorpresa cuando, alejándose por casualidad del objeto de su atención, vio sobresalir de la arena la parte superior de las estatuas del otro templo, aquel inmenso monumento que el faraón había dedicado al dios Ra-Horakhti (y en realidad a sí mismo). En ese momento empezaba la segunda vida de una obra destinada a ser considerada como una de las grandes maravillas de Egipto. Era el 22 de marzo de 1813.

Después del descubrimiento se inició la exploración, la apertura del templo. Empresa que promovió y llevó a cabo, tras diversas vicisitudes, un italiano al servicio de Inglaterra, Giovanni Battista Belzoni, aventurero obstinado, infatigable, pionero de la arqueología, que el día 1 de agosto de 1817 consiguió al fin entrar en el gran templo de Abu Simbel a través de una galería de arena.

Experimentó una gran desilusión al no encontrar ningún tesoro y sí un calor infernal, de más de ciento treinta grados Fahrenheit (cincuenta y cinco grados centígrados), una serie de incomprensibles esculturas en las paredes (los jeroglíficos egipcios todavía no se habían descifrado) y una extraña sustancia negra que cubría el pavimento, parecida a “nieve negra”, y por ello se limitó a escribir en su diario una fría descripción del conjunto; en la pared del templo dejó grabados los nombres de los descubridores.

Después del descubrimiento y después de la apertura vendría la valoración, la limpieza, la restauración y la consolidación, así como los trabajos de contención de la arena para que no volviera a cubrir los templos. Todo ello requeriría, con pausas y reanudaciones en los trabajos, en los descubrimientos y en la atención, un siglo más o menos.

En el período comprendido entre las dos guerras mundiales, Abu Simbel ya había sido excavado, limpiado, defendido y consolidado (lo necesitaba, pues algunas de las pilastras interiores, excavadas en la roca, empezaban a ceder, aplastadas por el enorme peso de la cubierta); pero por encima de todo había sido valorizado corno uno de los las grandes testimonios de la historia del antiguo Egipto. Y todavía faltaba el traslado lejos de su antiguo asentamiento para salvarlo de las aguas; pero ésta, como veremos, es una historia actual, típica de nuestro siglo.

Egipto, decía el historiador griego Heródoto, es el “don del Nilo;”; en una tierra donde prácticamente no llueve nunca, el gran río, con sus inundaciones anuales que aportan limo y agua, es la base de la vida. De ahí que se pensara a menudo en regular sus aguas, canalizarlas para poder aprovecharlas en cualquier época del año. A este deseo normal de los habitantes de Egipto (cuyo número aumentaba sin cesar) nuestra época ha añadido el interés por las fuentes de energía, la explotación del “oro blanco” para producir electricidad.

Existe un punto ideal para bloquear el Nilo con un dique que sirva para dichos fines y este lugar es Assuán, en el valle de la primera catarata, A finales del siglo pasado, los ingenieros ingleses ya construyeron allí una presa que más tarde se amplió. Pero esto significaba que gran parte de los monumentos que allí se encontraban permanecerían cubiertos por las aguas durante la mitad del año.

Era un duro precio que se tenía que pagar a cambio de los beneficios que la presa proporcionaría; pero se hizo, tratando empero de consolidar los monumentos con las más modernas técnicas para que pudieran resistir la forzada inmersión.

Su construcción significaba también la inundación de los templos de Abu Simbel y, casi con toda seguridad, su ruina, porque la arenisca con la que están construidos no hubiera soportado los efectos de la erosión. Eso ya era un crimen contra la cultura, pero que, por otra parte, parecía inevitable.

En pocas semana se organizó una misión de estudio para salvar esas maravillosas construcciones. Expertos franceses, italianos y alemanes fueron enviados a Egipto para estudiar el conjunto, y basándose en sus informes se tomó la decisión definitiva: apelar a los gobiernos y al pueblo de todo el mundo para salvar un monumento cuya pérdida hubiera sido “irreparable para el patrimonio cultural de la humanidad”.

abul simbel traslado de monumento

Encuadre simbólico de los trabajos de salvamento y de restauración, quizá la mayor empresa de este tipo de todos los tiempos: las tres grandes cabezas de Ramsés II depositadas sobre la arena en el intervalo entre la descomposición en grandes bloques numerados del templo y su posterior reconstrucción. Los rasgos del faraón resaltan más de lo normal en esta imagen, sin la falsa barba ritual que los soberanos de Egipto fijaban tradicionalmente en su rostro como distintivo de su dignidad. A la derecha: sugestivo detalle del ojo de una de las estatuas, detalle que será difícil de observar cuando la cabeza vuelva a su sitio.

Y por una vez, la humanidad respondió. En junio del año 1963, después de haber descartado numerosos proyectos (entre ellos el fabuloso de levantar todo el complejo sobre un conjunto de cabrias), se tomó la decisión definitiva: cortar los templos en grandes bloques, de una veintena de toneladas cada uno; elevarlos hasta un nivel que los resguardase de las aguas del lago formado por la presa y reconstruirlos con todo cuidado, de manera que tuviesen una situación lo más idéntica posible a la original. Así, después de treinta y tres siglos, se volvía a trabajar por la gloria de Ramsés.

El SALVATAJE DE ABU SlMBEL
En 1956 Egipto debía controlar las crecidas del Nilo, entonces tomó la decisión de construir la gran represa de Asuán. Esta obra inundaría toda la zona, por lo que varios templos, entre ellos Abu Simbel, quedarían bajo las aguas del actual lago Nasser. Entonces, Egipto acudió a la Unesco por ayuda, y se inició el plan de proteger su historia. Fueron varios los templos y tesoros preservados gracias a la rápida respuesta de las naciones que intervinieron.

Pero, sin dudas, de todas las obras de salvataje, la más espectacular fue la remoción de Abu Simbel. El trabajo consistió en desmontar cuidadosamente cada pieza y volver a armar los templos en terrenos seguros. En el traslado y el rearmado de los monumentos trabajaron más de 3.000 hombres, tardaron cuatro años y se invirtieron 36 millones de dólares.

TEMPLO DE NEFERTARI

templo de nefertari

Cerca del templo de Ramsés II se encuentra el templo de Nefertari. Su fachada reproduce cuatro imágenes de Ramsés II y dos de su esposa Nefertari. Las seis son de igual tamaño, algo que sorprende, ya que los faraones solían representarse a mayor escala. Este templo también está dedicado a Hathor, la diosa del amor y la belleza. Nefertari fue la más amada de las esposas del faraón. El acto de dedicar un templo de semejante magnitud a su esposa es único en la historia de Egipto.

Fuente Consultada: Lugares Sagrados de África