Vida de Nostradamus

La Peste Negra o Peste Bubonica Edad Media Causas de la Epidemia

CAUSAS DE LA PESTE NEGRA EN LA EDAD MEDIA

Peste Negra o Muerte Negra: La gran epidemia de la edad media:

peste negra proteccion

La pandemia más destructiva en la historia de Europa fue la peste bubónica que asoló al Viejo Continente entre los años 1348 y 1361, ya la que se dio el nombre de “muerte negra». Continuaremos llamando así a esta epidemia, reservando el nombre de plaga para otras pestes, tales como la de Londres de 1665.

Como dijimos, la palabra «bubónica» se refiere al característico bubón o agrandamiento de los ganglios linfáticos.

Esta plaga es propia de los roedores y pasa de rata en rata a través de las pulgas: la pulga pica a una rata infectada y engulle el bacilo junto con la sangre; este bacilo puede quedar en el intestino del animal durante tres semanas y cuando pica a otro animal o a una persona, lo regurgita e infecta.

 En el caso de la verdadera peste bubónica, los humanos sólo se contagian por la picadura de la pulga, nunca por contacto directo con un enfermo o a través de la respiración.

El transmisor más común de esta infección es la rata negra (Raltus rattus). Este animal es amigable con el hombre, tiene aspecto agradable y está cubierto de una piel negra y brillante. A diferencia de la rata marrón que habita en las cloacas o establos, ésta tiende a vivir en casas o barcos. La cercanía con el hombre favoreció la traslación de las pulgas entre ratas y humanos, y así se propagó la peste.

La enfermedad, ya fuera en el caso de las ratas o de los humanos, tenía una altísima tasa de mortandad, y en algunas epidemias alcanzó el 90 por ciento de los casos, siendo considerado “normal” un índice de fallecimiento promedio del 60 por ciento.

La bacteria infecciosa Pasteurella pestis, conocida ahora como Yersinia, se multiplica rápidamente en la corriente sanguínea, produciendo altas temperaturas y muerte por septicemia. Pero esto no ocurre a menudo en epidemias de verdadera peste bubónica, pues para ello se requiere una altísima transmisión de la infección a través de las pulgas.

Entierro en la edad media

En ciertos casos, por razones desconocidas, la infección puede adquirir la forma de una neumonía, y no necesita de la picadura de pulgas sino que se transmite de persona a persona, por contacto o a través de la respiración. En una gran pandemia existen ambas; no obstante, la del tipo neumónica se expande más rápido y más extensivamente, con una mayor incidencia de casos y una mortandad superior, puesto que la neumonía, la mayoría de las veces, es letal.

A lo largo de la historia, las plagas de peste bubónica han sido escasas. Se conocen cuatro grandes pandemias: la de Justiniano (540-590 d.C.), que puede haber llegado hasta Inglaterra; la “muerte negra» (1346-1361); la “Gran Plaga” en la década de 1660, y una pandemia que comenzó en Asia en 1855 y causó muchas muertes en Cantón, Hong Kong y Rusia, llegando a Gran Bretaña en 1900, donde produjo decesos en Glasgow, Cardiff y Liverpool. En la última pandemia, Ogata Masanori notó tal cantidad de ratas muertas que la denominó “la peste de las ratas”. En China y Rusia prevaleció la epidemia del tipo neumónica, y en Europa se propagó la del contagio por picadura de pulgas a ratas infectadas.

Peste Negra edad mediaLa plaga de Justiniano y la Gran Plaga comenzaron en la costa y se propagaron tierra adentro. La gente que atendía a los enfermos no corría más riesgo de contagio que aquella que no lo hacía. En Constantinopla al principio las muertes no fueron muchas, pero al poco tiempo los decesos aumentaron de tal manera que a los cuerpos no se les podía dar adecuada sepultura.

En la plaga de Londres de 1665 se observó el mismo patrón: el 7 de junio Samuel Pepys notó sólo dos o tres casas con la cruz roja pintada en la localidad de Drury Lane; en cambio, desde la primera semana de junio hasta comienzos de julio, la lista de muertes fue aumentando de 100 a 300, y luego a 450 casos. Finalmente creció hasta llegar a los 2.000 en la última semana de julio, a 6.500 a fines de agosto y a 7.000 casos en la tercera semana de septiembre, el pico más alto.

La población de Londres en 1665 se calculaba en 460 mil personas y rara vez la ciudad estaba completamente libre de la plaga. El aumento de 200 a 300 casos se puede atribuir al contagio a través de las ratas, pero la mortandad de miles de personas indica un contagio de persona a persona. En consecuencia, esta plaga, que comenzó como una verdadera peste bubónica, evolucionó hacia el tipo neumónico. Sucedió algo parecido en la de Justiniano, y debió haber sido igual en el caso de la muerte negra.

Desde Oriente:

La muerte negra, se presume, comenzó en Mongolia. De allí, una horda de tártaros —un pueblo de origen turco que invadió Asia Central— la llevó al istmo de Crimea, donde sitiaron a un grupo de mercaderes italianos en un puesto de trueque llamado Caffa (Teodosia en la actualidad). De acuerdo con una versión, la plaga apareció en Caffa en el invierno de 1346, sin duda contagiada por las ratas. Otra versión la atribuye a que los tártaros arrojaron cadáveres infectados por encima de los muros. En ambos lados hubo muchos muertos y por esa razón el sitio fue levantado. La horda se dispersó y diseminó la plaga alrededor del mar Caspio y desde allí, por el norte llegó a Rusia y por el este a la India y a China en 1352.

Los italianos supervivientes escaparon por mar hacia Génova y, según el cronista Gabriel de Mussis, durante el viaje no hubo ningún caso. Después que el barco atracó, al primero o segundo día la plaga se desató de forma devastadora. Mussis dejó constancia de que se trató de una infección rata-pulga-hombre’, clásica de la peste bubónica. Desde Génova, la plaga se extendió en semicírculo a través de Italia, Francia, Alemania y Escandinavia, llegando a Moscú en 1352. Los historiadores calculan que la cantidad de muertos alcanzó los 24 millones alrededor de un cuarto de la población de Europa y Asia.

En la historia escandinava, esta plaga tuvo un impacto mucho mayor que cualquier otro acontecimiento. Los barcos trasladaron la infección a los asentamientos de Groenlandia, fundados originariamente por Erik el Rojo en el año 936. Estas colonias se debilitaron de tal manera por la plaga y la falta de abastecimientos provenientes de Noruega que fueron borradas del mapa al sufrir el ataque de los inuits. Los últimos pobladores vikingos desaparecieron de la zona en el siglo XIV y desde entonces Groenlandia fue una región desconocida, hasta que John Davis la redescubrió en 1585. Se cree que los pobladores vikingos tenían contacto con Vinland, en las costas de Canadá, de manera que la muerte negra debe haber alterado también la historia del poblamiento de América del Norte.

En Inglaterra:

La muerte negra llegó a Inglaterra alrededor del 24 de junio de 1348 probablemente a bordo de un barco que provenía de Gasconia y atracó en el pequeño puerto de Melcombe, en el condado de Dorset.

flagelanteLa infección allí se mantuvo bajo la forma de peste bubónica hasta principios de agoste Desde Melcombe, la plaga viajó por tierra y por mar, en barcos costeros que llevaban la infección a los puertos del sudoeste y a lo largo del canal de Bristol. Luego se extendió tierra adentro, a través de Dorset y Somerset, llegando al gran puerto de Bristol alrededor del 15 de agosto.

Los habitante de Gloucester, atentos a la situación imperante en Bristol, decidieron protegerse y cortaron toda comunicación con esa ciudad, pero todo fue en vano. De Gloucester, la plaga pasó a Oxford y a Londres, donde se constató la aparición el 1ro. de noviembre. Hacia el oeste, la epidemia avanzó más lentamente, ya que los condados de Devon y Cornxvall eran poco poblados, y n llegó a Bodmin, en el centro de Cornwall, hasta la Navidad. Para ese entonces las diócesis de Bath y Gales, que cubrían todo Dorset y Somerset, habían sido infectadas.

El 4 de enero de 1349, el obispo escribió acerca de una gran mortandad, observando que muchas parroquias quedaban sin sacerdote para administrar los sacramentos.

Luego, durante los meses de invierno, cuando ratas, pulgas y humanos tienden a ser menos activos, sobrevino un pequeño alivio. La ciudad de Oxford, que había sido infectada antes de noviembre de 1348, no alcanzó el pico más alto hasta el verano siguiente, en mayo de 1349. Londres sufrió pocas muertes durante el invierno, pero en marzo aumentaron en gran cantidad, llegando a su punto máximo en abril y mayo, para luego declinar en forma gradual.

Desde Londres partía la ruta principal hacia los condados del este, densamente poblados, que también se contagiaron; en Norwick la plaga apareció en marzo y en York, hacia fines de mayo de 1349. En ese momento, todo el sur, el este y el interior de Inglaterra habían sido presa de la epidemia. En los lugares menos poblados, como el norte y el extremo oeste, la expansión fue más lenta. Irlanda se contagió por vía marítima en 1349, y Gales y Escocia un año después.

Escocia podría haber escapado de la plaga, pero quiso aprovechar la difícil situación de los ingleses y los invadió en el otoño de 1349; por entonces, en los condados del norte la mortandad estaba en el nivel más alto. Así, la infección irrumpió en el ejército escocés cerca de Selkirk y cuando los soldados volvieron a sus hogares se dispersó por todo el país.

Dos años trágicos:

o se sabe cuántos murieron en los terribles años de 1348 a 1349, ya que no hay estadísticas de mortalidad ni censos, como en la plaga de 1665. Nadie en el siglo XIV podía estimar la mortalidad en números, dada la poca confiabilidad de los datos. La situación se complicó más por el hecho de que la muerte negra no apareció en una sola visita. Hubo epidemias recurrentes en cuatro o cinco ocasiones antes de fines del siglo XIV. La peor de ellas infectó en 1361 a Inglaterra, Francia y Polonia, entre otros países.

El nombre de Peslis puerorum dado a esta enfermedad podría ser el primer indicio que sugiere la presencia de un gran porcentaje de niños infectados en 1361, como habría sido el caso si todos los grupos de distintas edades hubieran sufrido una inusual tasa de mortandad trece años antes.

Otro indicio lo proporciona el Poll tax, un impuesto vigente en Inglaterra en 1377, de donde surge que la población era de alrededor de 2,5 a 3 millones de personas. Las mejores estimaciones de 1347 indican entre 4,5 y 6 millones de habitantes, por lo que el número parece haber decaído súbitamente en 2 millones en esos treinta años. La población había crecido a ritmo constante entre la conquista normanda y el año 1300, con un incremento continuo a fines del siglo XIV, hasta llegar a 3 millones en Inglaterra y Gales.

ambos casos el aumento sólo pudo haber ocurrido porque el porcentaje de nacimientos fue mayor que el de muertes. Enfermedades comunes —incluidos los brotes epidémicos— causaron muchas defunciones en el período que va de 1066 a 1550, aunque sin interrupción de los procesos normales de muerte y nacimiento. La disminución de la población en cerca de 2 millones durante los treinta años que van de la muerte negra al Poll tax señala, en cambio, un altísimo grado de mortandad, que determinó la escasez de individuos en edad de procrear y, consecuentemente, la disminución de los nacimientos. Se estima así que el mayor índice de mortandad ocurrió a comienzos de este último período.

Es necesario enfatizar estos datos aparentemente tediosos, ya que la tendencia actual es considerar a la muerte negra como ‘cualquier otra epidemia”, que causa en la población al menos la muerte de uno de cada diez individuos. En sí mismo, este dato no es suficiente para producir un cambio social, pero sí para tomarlo como un patrón específico de la mortalidad que causó un gran cataclismo en el Viejo Continente a fines del siglo XIV.

La evidencia de las estadísticas es poco confiable, sin embargo, la cantidad de muertos fue suficientemente elevada como para generar cambios que produjeron un levantamiento social.

Unos pocos monasterios consignaron los números de sus propios muertos: la Iglesia de Cristo en Canterbury sufrió sólo cuatro muertes de entre ochenta clérigos, relacionadas quizá con otras enfermedades sin vinculación con la plaga. La Gran Abadía de Crowland también eludió la peste, aunque el mantenimiento de sus propiedades se vio afectado. En el otro extremo, en Luffield Priory, murieron todos los monjes y novicias, así como en St. Mary Magdalen, en Sandon; y en un convento en Wolthorpe sólo sobrevivió una monja. Entre estos dos extremos hay once casas, el grupo mayor de una serie que perdió más del 75 por ciento de sus miembros; nueve de ellas con índices cercanos al 50 y 75 por ciento, y dos únicamente que registran un número de víctimas de la plaga menor al 50 por ciento.

Si bien esta evidencia no es, suficiente, se podría suponer que existió una semejanza entre la proporción de muertes en los monasterios y en la población. Este modelo coincide con el conocido comportamiento y las características de la forma neumónica de esta plaga. Había una considerable variación en la transmisión de la infección y. por lo tanto, de la mortalidad en Inglaterra y Europa. Los pueblos, abarrotados y cercados, sufrían un riesgo mayor. La densidad de la población y la facilidad de las comunicaciones ayudaban a propagar la enfermedad. En los populosos condados del este de Inglaterra.

En Inglaterra, los efectos inmediatos de la peste de 1394 infligieron un duro golpe al mayor negocio del país, la lana; hubo que pagar salarios dobles y hasta triples para esquilar las ovejas, dada la escasez de trabajadores. Muchas casas y granjas quedaron vacías, lo que abarató absurdamente el precio del ganado, pues los señores trataban por todos los medios de vender los animales que habían adquirido a la muerte de sus arrendatarios. Ninguno de estos efectos, al menos en sus formas extremas, duró más de un año o dos.

A largo plazo, la «peste negra» repercutió negativamente en el aumento de la población. Durante todo el siglo XIII, la población había crecido de forma rápida y, aunque cada vez se ponían en cultivo más tierras, pocas dudas había de que, a principios del siglo XIV, con un total de 3,5 a 4,5 millones de habitantes, Inglaterra se hallaba superpoblada, lo que, a la vista de las limitaciones de las técnicas agrícolas medievales, constituía un grave problema.

Por esta época, prácticamente toda la tierra disponible había sido labrada con arado y, en algunas, zonas, las tierras cultivadas eran tan pobres que apenas producían cosechas de algún valor. Se había llegado a un punto crítico, y los cincuenta años anteriores a la «peste negra» vieron el final del aumento de la tasa de crecimiento de la población, quizás incluso una ligera reducción. En este sentido, la «peste negra» no hizo otra cosa que exagerar enormemente una tendencia demográfica que ya existía.

Esta tendencia no se invirtió radicalmente una vez pasada la epidemia. Los nuevos brotes de la peste en 1361-1362 redujeron cada vez la población en otro diez por ciento; las epidemias siguientes actuaron, sin duda, como un freno constante a este crecimiento. La población inglesa, igual que la de otros países, aumentó sólo muy lentamente, y hasta finales del siglo XVI no alcanzó la cifra anterior a 1349.

Efectos sobre las ciudades

Este lento crecimiento demográfico se refleja en la historia de las ciudades. El siglo XII y, especialmente, el siglo XIII fueron testigos de la fundación de nuevas ciudades, y de la rápida expansión de otras más antiguas. Este período de desarrollo urbano había finalizado ya una generación antes de la aparición de la «peste negra». A pesar de no conocerse los efectos exactos de la peste en las ciudades, de lo que no cabe duda es de que para muchas significó tanto una pérdida de población como de comercio. En Inglaterra, Sudbury, en Suffolk, por ejemplo, tenía 107 puestos de mercado en 1340, pero sólo 62 en 1361.

A primera vista parece que la «peste negra» produjo curiosamente pocos cambios en el campo. Se tienen noticias de que en los primeros años de la década de 1350-60 se despoblaron numerosas explotaciones agrícolas, pero en seguida fueron ocupadas de nuevo. Sus dueños ofrecían condiciones particularmente favorables para atraer a nuevos arrendatarios, conservándose, sin embargo, las costumbres tradicionales relativas al pago de impuestos y otras prestaciones a los dueños de las tierras.

Muy pocos pueblos quedaron totalmente desiertos. La «peste negra» produjo una despoblación más generalizada en aquellas zonas donde la superpoblación había obligado a colonizar tierras pobres. Las generaciones jóvenes abandonaron sus antiguos hogares para instalarse en tierras mejores, disponibles ahora en todas partes, lo que, como es lógico, llevó a la desaparición de algunas localidades. En Castilla, por ejemplo, el Becerro de las Behetrías registra el despoblamiento de algunas zonas.

Escasez de mano de obra

¿Quién ocupaba la tierra que la «peste negra'» dejaba libre? Los nuevos arrendatarios procedían de la clase que anteriormente no había tenido acceso a ella, del extenso grupo de braceros sin tierras que habían sido empleados tanto por los agricultores como por los señores en trabajos ocasionales o permanentes. Esta clase supo aprovechar la oportunidad de alcanzar la condición y la seguridad de los campesinos terratenientes, lo que repercutió en una alarmante disminución de la mano de obra contratada. Esta fue la auténtica revolución que la «peste negra» produjo en el campo.

Los braceros que no ocuparon tierras libres dictaban sus propias condiciones a quienes quisieran contratarlos; y en un desesperado intento por combatir unos salarios que se disparaban, algunos países dictaron diversas leyes congelándolos. Tal ocurrió en Inglaterra con el Estatuto de Braceros (1451) y en Castilla con el Ordenamiento de menestrales, del mismo año, dictado por Pedro I. Estas medidas, que unos jueces especiales se encargaban de hacer cumplir, no evitaron la inevitable alza de los salarios: Tan sólo una generación después de la «peste negra», los salarios se habían incrementado en un cincuenta por ciento. Si bien esto afectó a los precios de algunos productos, no se produjo una inflación generalizada.

La «peste negra» modificó asi la distribución de la propiedad y los recursos en beneficio de las capas más bajas de la sociedad. La superpoblación y la escasez de tierras se convirtieron en fenómenos del pasado; las tierras fértiles se hicieron más accesibles y se abrió la vía hacia el declinar de los servicios manuales y la abolición de impedimentos legales, lo que contribuyó a mejorar la situación de los campesinos poseedores de tierras en el transcurso del siglo XV. El asalariado sin tierras resultó también beneficiado. Al disponer de más dinero, como los productos básicos no costaban más que antes, su nivel de vida mejoró considerablemente.

Pero en aquélla época las cosas no se veían así. Los agricultores se quejaban de los altos salarios que tenían que pagar a los braceros eventuales, que antes eran los últimos de los últimos, y de los aires de importancia que ahora se daban. El campesino terrateniente no valoraba los posibles beneficios que la peste le iba a reportar a largo plazo. Sólo que su antecesor disfrutaba de una posición envidiable en el pueblo y podía contratar a trabajadores para que le ayudaran en sus tierras, mientras que ahora su posición social se había deteriorado.

peste bubonica

Esta fórmula del siglo XVII para evitar contraer la peste, revela un conocimiento de su forma de transmisión. La inscripción inferior dice: «COMO COMBATIR LA MUERTE EN ROMA MEDIANTE ROPAS PROTECTORAS, 1656. Así van ataviados los médicos en Roma cuando acuden a visitar a enfermos de la peste. Para protegerse de los miasmas contagiosos se cubren con una larga hopalanda, llevan grandes gafas y sobre la nariz un largo pico de materia aromática. Con sus manos enguantadas manejan una larga vara para señalar lo que necesitan.»


La «peste negra» azota China y el Turquestán, y en 1346 llegan las primeras noticias a los principales puertos europeos. La peste hace su aparición en Crimea en 1347. Desde allí, los barcos mercantes genoveses la difunden por el Mediterráneo occidental. Sicilia resulta afectada en octubre de 1347, unos tres meses antes de que la epidemia azotara el continente.

En 1348, la peste se extiende por el norte de África, Córcega, Italia, Cerdeña, España y Francia, sin que nada pueda detener su avance. El sur de Alemania, Suiza, el valle del Rin, Austria, Hungría y Holanda fueron afectados en 1349. Un barco que partía de Calais la llevó a Inglaterra, desde donde se propagó por todo el sudoeste con gran rapidez. Las consecuencias inmediatas de la peste, como la caída del comercio y el cese de las actividades bélicas, fueron de breve duración.

Entre los efectos económicos a largo plazo cabe citar la reducción de la superficie cultivada, el declive de las rentas, el empobrecimiento de muchos terratenientes y el aumento de los salarios.

malas noticias en el mundo

LA PESTE HOY: La prevención y el tratamiento de la plaga son relativamente éxitos en la actualidad. El organismo que la causa fue descubierto, casi al mis tiempo, por el japonés Sharamiro Kitasato y el suizo Alexander Yersin. bacilo lleva el nombre de este último y la prevención fue posible gracias la inoculación de una vacuna preparada con organismos muertos o por la inyección de una cepa activa pero no virulenta llamadaYersinia.

Las drogas antibióticas estreptomicina o tetraciclina han demostrado tener éxito en combatir esta enfermedad en las personas infectadas. Las ratas y las pulgas pueden ser tratadas con pesticidas, pero la plaga, en particular en su forma neumónica, es todavía tan peligrosa que la gente que cuidaba a los enfermos tiene que usar máscaras, trajes protectores y guantes, cual lo hacían —o se aconsejaba hacer— durante la época de la muerte negra o la Gran Plaga de 1665.

Nada nos explica cómo se extinguió la Gran Plaga de Europa a fines siglo XVII. Hay varias sugerencias, una de las cuales, la teoría de las rata es la más conocida. Ésta supone que la amigable rata negra de las casas barcos fue perseguida por la más feroz rata marrón noruega que, se dice que apareció por primera vez en Europa en 1720. La rata marrón habitaba en las cloacas y es más comúnmente infectada por una pulga diferente, que rara vez es transmisible a los seres humanos.

No obstante, es necesario precisar un par de cuestiones. En primer lugar, la teoría de que la rata marrón mat6 la negra es sólo una presunción. Las dos especies parecen no competir por el espacio ni la comida, y en muchos lugares viven próximas una de la otra respetando cada cual su territorio y alejadas entre sí. Hasta pueden permanecer acostadas una junto a la otra cuando el lugar es lo suficientemente espacioso como para permitir que cada una se sienta satisfecha con sus codiciones. En segundo término, no está probado que la rata negra alguna vez haya desaparecido, pero sí que volvió y desde 1910 ha aumentado su presencia en Europa.

Este hecho ha sido confirmado por F. E. Loosjes, quien comentó: “Si la plaga de las epidemias realmente desapareció con la rata negra es imperativo hacer un estudio cuidadoso de la especie actual y de su incremento, y, de ser posible exterminada».

Hay un tipo de plaga animal llamada «campestre” o “selvática” que afecta a los roedores, tales como ratas, conejos, liebres y ardillas. La transmisión roedor-pulga-roedor podría llevar la infección a otras especies urbanas y amigables, como las ratas negras, los hámsters y los chanchitos de Guinea. Hay una posibilidad de que éste sea un tipo de plaga que alguna vez fue humana Y se transmitió a un roedor. Nuestros antepasados eran tan observadores como nosotros y ellos no parecen haber notado ningún incremento en la mortalidad de las ratas, un hecho que ha sido destacado en China, la India y Mongolia. A lo mejor la epidemiología es correcta, pero tratada de otra manera.

 Las grandes plagas pueden haber sido originadas por los seres humanos y luego transmitidas por las pulgas a las ratas. Cualquiera fuese la respuesta a estos enunciados, el reinado de trescientos años de la plaga en Europa culminó por un proceso natural y no por una medida efectiva por parte del hombre. No hubo ningún descubrimiento médico ni científico, ningún avance en la higiene social ni mejoramiento en el nivel de vida que pueda explicarnos esta desaparición.

Quien lea estas palabras y crea que el relato de la muerte negra es exagerado, y no está de acuerdo con el conocimiento médico moderno, permítame considerar la evidencia de Francesco Petrarca.

El gran poeta y humanista italiano, que conocía esa época porque sobrevivió a la peste en Italia, cuenta que Laura, su misterioso y platónico amor, murió de la plaga en Aviñón el 6 de abril de 1348. Describió las casas vacías, los pueblos y los campos abandonados, los terrenos cubiertos por los muertos, el silencio sepulcral y vasto en todos lados. Recordó que los historiadores se quedaban silenciosos cuando alguien les pedía que describieran desastres similares, de médicos que enloquecían, de filósofos que se encogían de hombros, fruncían el entrecejo y colocaban un dedo sobre los labios silenciándolos

Petrarca termina aquel relato con estas palabras sentenciosas: “Es posible que la posteridad pueda creer estas cosas? Porque nosotros, que las hemos vivido casi no podemos creerlas”.

Fuente Consultada: Grandes Pestes de la Historia de Freederick Cartwright

Se sabía que las epidemias se iniciaban en los puertos la mayoría de las veces y desde allí se propagaban siguiendo los ríos y los caminos. El modo en que alcanzó Marsella es característico.El 23 de mayo de 1720 un barco cargado de balas de algodón, el Grand Saint-Antoine, llega procedente de Levante. Durante la travesía han muerto numerosos marineros. Después de la visita obligatoria, los 14 médicos y cirujanos del Lazareto ignoran cuál es la naturaleza de la enfermedad que se los ha llevado. De todos modos el barco es considerado sospechoso y puesto en cuarentena. Después, tras las protestas del capitán, de los armadores y los aseguradores, se autoriza el desembarco de las mercancías en las mismas dallas del muelle. Los primeros casos de peste se producen en el Lazareto, y un primer acceso tiene lugar en la ciudad desde los primeros días de julio; luego, tras una breve remisión, después de una tormenta diluviana que expulsa las ratas de las cavas y las cloacas, la epidemia vuelve a adquirir virulencia.El problema de las inhumaciones es trágico. Los enterradores, llamados «cuervos», se llevan los cuerpos de las 4.000 personas que mueren por semana, sin ataúd, en unos carros especiales y los depositan en unas grandes fosas que podían contener unos sesenta cadáveres. La mortalidad considerable era de un 70 a un 80 %. Los mismos problemas se encuentran en Marsella en 1720.

 

Citemos a Chateaubriand: «De vez en cuando se oía abrir una ventana y caer un cadáver…-En un barrio cuyos habitantes habían perecido, los habían emparedado a domicilio como para impedir que la muerte saliera. De estas avenidas de grandes tumbas familiares se pasaba a las encrucijadas cuyo pavimento estaba cubierto de enfermos y moribundos, extendidos sobre colchones y abandonados sin auxilio. Yacían osamentas medio podridas con viejos harapos mezclados con barro.» Dos hombres se distinguen: Monseignéur de Belzunce y el caballero Ronze. Prodigan sus cuidados a los apestados, de los que cada día moría un millar. Los cuerpos alfombraban las calles. Con dos compañías de policía y equipos de forzados, se encargaban de las inhumacionas. «Un día los condenados a galeras vacilan en cumplir sus funciones fúnebres, el apóstol se sube a una de las carretas y obliga a los forzados a caminar: la muerte y la virtud iban al cementerio conducidas por el crimen y el vicio, aterradas y con admiración» (R. de Chateaubriand, Mémoires d’outre-tombe, V, pág. 429, Garnier).

Teoria de los Cuatro Humores Medicina Hipocrática Tierra Aire Fuego

Teoría de los Cuatro Humores – Medicina Hipocrática – Tierra Aire Fuego Agua

Teoria de los cuatro humores - Medicina HipocráticaHipócrates (c. 460-c. 377 a.C.), el médico más importante de la

Nacido probablemente en la isla de Cos, Grecia, realizó numerosos viajes antes de establecerse definitivamente en la isla para dedicarse a la enseñanza y la práctica de la medicina.

Murió en Larissa, Grecia, y poco más se sabe de él.

Su nombre se asocia al juramento hipocrático, aunque es muy posible que no fuera el autor del documento. De hecho, de las casi setenta obras que forman parte de la Corpus hippocraticum, es posible que sólo escribiera alrededor de seis.

La Corpus hippocraticum probablemente es lo único que queda de la biblioteca médica de la famosa Escuela de Medicina de Cos.

Sus enseñanzas, su sentido del distanciamiento y su capacidad para la observación clínica directa quizá influyeran a los autores de esos trabajos y, sin duda, contribuyeron en gran medida a desterrar la superstición de la medicina antigua.

Entre las obras más importantes de la Corpus hippocraticum está el Tratado de los aires, las aguas y los lugares (siglo V a.C.) que, en vez de atribuir un origen divino a las enfermedades, discute sus causas ambientales.

Sugiere que consideraciones tales como el clima de una población, el agua o su situación en un lugar en el que los vientos sean favorables son elementos que pueden ayudar al médico a evaluar la salud general de sus habitantes.

Otras obras, Tratado del pronóstico y Aforismos, anticiparon la idea, entonces revolucionaria, de que el médico podría predecir la evolución de una enfermedad mediante la observación de un número suficiente de casos.

La idea de la medicina preventiva, concebida por primera vez en Régimen y en Régimen en enfermedades agudas, hace hincapié no sólo en la dieta, sino también en el estilo de vida del paciente y en cómo ello influye sobre su estado de salud y convalecencia.

La enfermedad sagrada, un tratado sobre la epilepsia, revela el rudimentario conocimiento de la anatomía que imperaba en la antigua Grecia.

Se creía que su causa era la falta de aire, transportada al cerebro y las extremidades a través de las venas. En Articulaciones, se describe el uso del llamado banco hipocrático para el tratamiento de las dislocaciones.

En la época de Hipócrates los griegos habían desarrollado un sistema interpretativo del mecanismo de producción de las enfermedades, basado en la teoría de los cuatro humores orgánicos.

Puede reconstruirse claramente el camino que llevó al pensamiento griego a este sistema médico: la ya mencionada idea de que el universo esta formado por cuatro elementos básicos (agua, aire, fuego y tierra) cada uno de ellos caracterizado por una cualidad especifica (humedad, sequedad, calor, frío), y la teoría de los cuatro contrarios que sostenía que entre los elementos opuestos debe conservarse un equilibrio para mantener la armonía del cosmos y la salud en el microcosmos que es el hombre.

El principio médico básico fue la teoría según la cual todos los fluidos orgánicos están compuestos, en proporción variable, por sangre (caliente y húmeda), flema (fría y húmeda), bilis amarilla (caliente y seca) y bilis negra (fría y seca).

Si estos «humores» se encuentran en equilibrio el cuerpo goza de salud, pero en cambio el exceso o defecto de alguno de ellos produce la enfermedad. Existen tres etapas en toda enfermedad: el cambio en las proporciones humorales causado por factores externos o internos, la reacción del organismo ante esa alteración , y la crisis final en la que la alteración acaba con la eliminación del humor que está en exceso o con la muerte.

La eliminación de los humores por el organismo puede observarse durante la enfermedad (sangre, flema o moco de la nariz, vómitos, materias fecales, orina, sudor), y la afección normalmente desaparece después de alcanzar la crisis con expulsión de uno de los humores.

Además, según la proporción propia de los cuatro humores en cada individuo se clasificaba a estos en flemáticos, melancólicos, coléricos o sanguíneos:

Las heridas y las úlceras se limpiaban y luego se espolvoreaban con diversos tipos de sustancias minerales o con mezclas de extractos vegetales. Con ello pretendían calmar el dolor y facilitar la curación.

Como la experiencia les había demostrado que en los furúnculos molestos la extracción del pus venía seguida habitualmente de la curación, el drenaje de las heridas purulentas se convirtió en una práctica frecuente.

El tratamiento de las fracturas y lesiones óseas constituía un aspecto importante de la práctica médica. Las técnicas manuales de reducción de las luxaciones y fracturas alcanzaron un alto nivel de complejidad, con la utilización en ocasiones de instrumentos mecánicos.

Tanto en los textos hipocráticos como en otros posteriores se mencionan diversas técnicas para el vendaje de las distintas regiones del cuerpo. Según parece, los griegos utilizaron el cauterio en el tratamiento de infecciones, heridas y tumores.

Seguramente fue Cos el lugar donde la exploración física se elevó a la condición de arte médico. Sus prácticos no solamente pensaban que no debía omitirse ningún detalle sobre el aspecto del paciente o el estado de sus funciones, sino que examinaban cuidadosamente sus costumbres, el estado emocional, el ambiente y el comportamiento del enfermo.

También eran objeto de este examen el clima y las costumbres de la ciudad y la región en que el paciente habitaba.

Una vez recogida toda la información y valoradas las respuestas del enfermo, el médico de Cos emitía su juicio sobre las posibilidades de curación (pronóstico) y acerca de lo que el paciente debía hacer para curarse.

La explicación del tipo de enfermedad que padecía estaba siempre en función del pronóstico, ya que en una sociedad en que los médicos viajaban de un lado para otro, su reputación dependía mas de la predicción que hicieran del desenlace que del diagnóstico exacto de la enfermedad.

Al final de la etapa hipocrática se produjo la influencia de Aristóteles sobre el campo de la medicina. Aunque muchos conocen a Aristóteles sólo por sus obras lógicas, éticas y filosófico-naturales, sus obras biológicas son sin duda de gran importancia. Aristóteles concedió gran importancia a la anatomía comparada, sentando sus fundamentos metodológicos al diferenciar entre «analogía» (aplicable a las partes de la misma función y posición relativa) y «homología» (semejanza estructural y de origen). Además fue el padre de la anatomía estructural.

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Historia de la Medicina Resumen Evolucion Cronologia e Hitos Medicos

Historia de la Medicina Resumen de su Evolución, Cronología e Hitos Principales

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2-La Medicina en la Antiguedad

3-La Medicina en Grecia Antigua

4-La Medicina en Roma Antigua

5-La Medicina en la Edad Media

6-La Medica en el Renacimiento

7-La Medicina en la Época Colonial Americana

8-Los Microorganismos

9-Historia de las Cirugías

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INTRODUCCIÓN:
PRIMEROS TIEMPOS DE LA MEDICINA:
La medicina actual es esa ciencia aplicada mediante la cual intervenimos, directa o indirectamente, sobre los procesos que se desarrollan en el cuerpo humano.

Es un saber transformado en poder. La medicina teórica (biofísica, bioquímica, fisiología, fisiopatología, microbiología, farmacología, etc.) establece las bases experimentales y racionales de una técnica cuya aplicación está confiada al «práctico».

Mas una medicina realmente completa no se limita a este aspecto técnico; si cumple plenamente con su cometido, el médico establece con su paciente una relación que satisfará las necesidades afectivas de este último.

medicina antigua galeno

La actuación del médico abarca un doble aspecto: por una parte, los problemas del cuerpo y de la enfermedad son objeto de un conocimiento que no difiere del que aplicamos al resto de la naturaleza —y el organismo del paciente es considerado como una cosa viva capaz de reaccionar conforme a leyes generales; por otra parte, la relación terapéutica se establece entre dos personas, dentro del contexto de una historia personal —y la medicina se convierte ahora en un arte del diálogo, en el que el paciente se ofrece como un interlocutor y como una conciencia alarmada (medicina psicosomática).

Si bien es evidente que las técnicas del diagnóstico y de la terapéutica se han modificado con el correr de los siglos, podría pensarse que la relación personal del médico y del paciente se ha establecido siempre conforme a los presupuestos inmutables de la psicología humana.

De hecho, las condiciones de este diálogo están sujetas a una serie de transformaciones que son las mismas de la cultura y de las sociedades.

Lo que cambia en el curso de los siglos no es sólo el arsenal de los medios de que dispone el médico, sino la figura misma del médico y la naturaleza del vínculo que le une a su paciente.

Porque no es indiferente que el médico sea unas veces un sacerdote que dispensa gratuitamente sus cuidados en nombre de las exigencias de la caridad, otras un particular deseoso de hacer valer su habilidad profesional y otras un funcionario adscrito a una organización estatal.

Nuestros conocimientos, basados en la observación y la experiencia, tienden a un máximo de exactitud compatible con las fluctuaciones de los fenómenos de la vida.

No siempre ha sido así; el hombre ha experimentado el asalto de la enfermedad y del temor a la muerte aun antes de haber podido hacerse una imagen racional de ellas; la intervención terapéutica, en lugar de estar basada en la ciencia, se hallaba inmersa en un sistema de creencias, de mitos y de ritos.

La medicina mágico-religiosa es la que se ha practicado durante más tiempo y en un área geográfica más extensa, y no ha desaparecido del todo en nuestro mundo contemporáneo: el éxito actual de los curanderos, de los charlatanes, de los astrólogos —por no decir nada de las oraciones y de las peregrinaciones—, es un buen indicio de la precariedad de esa fe en la ciencia, de la que ciertos pensadores han creído poder hacer —para felicitarse por ello o para alarmarse— una característica del mundo moderno.

La actitud mágica ante la enfermedad no cambia en el curso de los siglos. No hay diferencia fundamental entre un hombre civilizado de nuestra época que pide consejo a la vidente, un papú que acude al hechicero y el egipcio del segundo milenio que consulta a un sacerdote.

Por variadas que sean las prácticas mágicas, se reducen a unos rasgos generales fáciles de precisar.

El desarrollo histórico de la medicina no puede comprenderse más que como el efecto de una actitud negativa opuesta al pensamiento mágico-religioso y a todos los prestigios ligados a la tradición.

Las conquistas en la medicina sólo han sido posibles al precio de una lucha constante contra los errores convertidos en dogmas y al precio de una constante revisión de los métodos y de los principios filosóficos de la investigación fundamental.

Aunque la enfermedad es tan vieja como la vida, la medicina es una ciencia joven. Segura ya de sus progresos en el plano del conocimiento, necesita ser impulsada hacia nuevos descubrimientos, descubrimientos, logros e hitos que iremos explicando en este post….

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El progreso de la medicina a través de la historia simboliza el carácter de la especie humana en su anhelo de perpetuarse más allá de la enfermedad y de la propia muerte.

La escasez de datos sobre los conocimientos médicos de las sociedades prehistóricas no permite establecer un conjunto de rasgos concretos sobre el desarrollo de esta ciencia en sus inicios.

Sin embargo, la perfección anatómica de algunas de sus pinturas rupestres o el hallazgo de cráneos trepanados con fines terapéuticos muestran un nivel apreciable de comprensión y aprendizaje en las técnicas de la medicina.

Las grandes civilizaciones de la antigüedad combinaron aparentemente prácticas estrictamente médicas con ceremonias mágicas rituales cuyo objeto era expulsar por medios sobrenaturales al espíritu destructor que se había alojado en el alma del enfermo.

medicina egipcia

En consecuencia, el indudable saber demostrado por los cirujanos y embalsamadores egipcios o la extendida fama en el mundo antiguo de los médicos mesopotámicos quedaron parcialmente oscurecidos a la luz de la historia por su relación, no siempre cierta, con algunos aspectos de la magia, la superstición y la nigromancia.

Bálsamos, pomadas, lociones, ungüentos, masajes y limitadas prácticas quirúrgicas constituían buena parte del bagaje curativo de los practicantes de la medicina en las culturas prehelénicas.

Se sabe de la existencia de escuelas médicas a las que acudían los aspirantes para iniciarse en las técnicas allí impartidas, con un grado de rigor probablemente superior al que se les atribuyó en la historiografía posterior.

Ambas tradiciones, la mágica y la empírica, fueron recogidas por los habitantes de la península helénica.

medicina antigua

Crisol de pueblos y de conocimientos, la cultura griega antigua supo aprovechar las ventajas de su situación geográfica y política para desarrollar un pensamiento filosófico original en el que la civilización occidental reconoce sus primeros rasgos de identidad.

Aunque imbuida de un acendrado sentimiento maravilloso de la vida que compaginaba el remedio con las ceremonias votivas a la divinidad cósmica, la medicina griega evolucionó paulatinamente hacia una mayor racionalidad.

La figura de Hipócrates, sabio griego del siglo IV anterior a la era cristiana, dominó el panorama de la medicina helénica durante su período clásico.

Compilador de la experiencia de sus antecesores griegos y medio orientales, defendió el origen puramente natural de las enfermedades y entendió la salud corporal como una armonía entre los elementos del cuerpo, el ambiente y el cosmos.

Esta actitud de equilibrio de fuerzas fue también característica esencial de las medicinas china e indostánica.

historia de la medicina hipocrates

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HITOS: Cronología de los Adelantos en Cirugía y Farmacología

1545 El drujano francés Ambroise Paré establece los principios básicos de la cirugía.

1666 El médico inglés Thomas Sydenham populariza el uso de la quinina (bajo la forma de corteza de quino) para tratar la malaria.

quinina

1785 El médico británico William Wihering describe por primera vez el uso de la planta llamada digital, o dedalera, para tratar la insuficiencia cardíaca.

1805 El farmacólogo alemán Friedrich Sertürner usa por primera vez como analgésico la morfina, extraída del opio.

1842 El cirujano estadounidense Crawford Long realiza la primera operación con anestesia general, usando éter. En 1845, el dentista Horace Wells utiliza óxido nitroso (gas hilarante) como anestésico. En 1847, el obstetra británico James Simpson introduce el cloroformo.

historia de la anestesia

1870 El cirujano británico Joseph Lister promueve la antisepsia quirúrgica mediante la pulverización de ácido carbólico (fenol) para evitar infecciones.

1878 El químico estadounidense Harmon Morse descubre el paracetamol; su utilidad no se comprendió hasta setenta años después.

1899 La empresa alemana Bayer produce la primera aspirina.

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1901 El patólogo austríaco Karl Landsteiner descubre los grupos sanguíneos ABO, estableciendo las bases para las transfusiones seguras.

1911 El bacteriólogo alemán Paul Ehrlich introduce la arsfenamina para tratar la sífilis.

1920 Mientras trabaja para Johnson & Johnson, Earle Dickson inventa las vendas adhesivas, o tiritas.

1928 El bacteriólogo británico Alexander Fleming reconoce la acción antibacteriana de la penicilina.

alexander fleming

1935 El farmacólogo alemán Cerhard Domagk descubre la acción antibacteriana de la sulfanilamida.

1943 El cirujano holandés Willem Kolff desarrolla la máquina de diálisis renal.

1951 Los médicos estadounidenses Gregory Pincus y John Rock y el químico de origen austríaco Carl Djerassi desarrollan la pildora anticonceptiva.

1955 Primer trasplante de riñon con éxito (entre gemelos), realizado por un equipo de cirujanos dirigido por Joseph Murray, de la Escuela Médica de Harvard.

1962 Los científicos de Imperial Chemical Industries (RU) desarrollan nethalide (pronethalol), el primer fármaco betabloqueante.

1967 El cirujano argentino Rene Gerónimo Favaloro realiza en Cleveland (Ohio) el primer bypass aorto-coronario.

favaloro medico cardiologo

1967 El cirujano sudafricano Christiaan Barnard realiza el primer trasplante de corazón humano en el hospital Groóte Schur de Ciudad del Cabo.

1969 El científico escocés David Jack descubre el salbutamol, para tratar el asma.

1976 El cirujano suizo Andreas Grüntzig, del Hospital Universitario de Zurich, introduce la angioplastia coronaria.

1978 Nace en Gran Bretaña Louise Brown, la primera «bebé probeta» resultado de fecundación in vitro (FIV). El ginecólogo Patrick Steptoe y el embriólogo Robert Edwards desarrollan las técnicas de FIV.

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1980 El ginecólogo alemán Kurt Semm realiza la primera operación laparoscópica.

1982 En Genentech (California) se sintetiza la insulina humana, primer fármaco producido por ingeniería genética.

1986 Científicos de los laboratorios Burroughs Wellcome, en Carolina del Norte, desarrollan la zidovudina (originalmente llamada AZT) para tratar el sida.

1998 Pfizer Corporation (EE UU) introduce la viagra (sildenafil) para el tratamiento de la disfunción eréctil.

2005 Primer trasplante de cara, realizado por el equipo francés de Bernard Devauchelle y Jean-Michel Dubernard sobre la paciente Isabelle Dinoire, de 38 años.

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HITOS: Cronologia de los Adelantos en Diagnosis y Prevención de Enfermedades

400 a.c. El médico griego Hipócrates introduce el concepto de enfermedad.

1666 El naturalista holandés Antonie van Leeuwenhoek descubre los microorganismos con un microscopio óptico simple desarrollado por él.

leeuwenhoek

1725 Daniel Gabriel Fahrenheit diseña el termómetro médico con medida.

1796 El médico inglés Edward Jenner hace las primeras vacunaciones contra la viruela. La primera vacuna auténtica (compuesta por microorganismos debilitados) contra el cólera aviar fue desarrollada en 1880 por el francés Louis Pasteur.

medico jenner vacuna

1816 El médico francés Rene Laénnec inventa el estetoscopio.

1850-1900 La teoría microbiana de la enfermedad es planteada por el científico francés Louis Pasteur y desarrollada por el bacteriólogo alemán Robert Koch.

louis pasteur

1851 El científico alemán Hermán von Helmholtz inventa el oftalmoscopio.

1881 El médico checo-austríaco Samuel von Basch inventa el esfigmomanómetro para medir la tensión arterial.

1887 El fisiólogo británico Augustus Waller, del hospital St. Mary de Londres, describe el primer electrocardiógrafo (ECG). El fisiólogo holandés Willem Einthoven desarrollará sus cinco fases y ganará el premio Nobel en 1924.

1891 El médico francés Alexandre Lion introduce la incubadora neonatal.

1895 El físico alemán Wilhelm Roentgen descubre los rayos X.

conrad roentgen

1898 El médico británico Ronald Ross prueba que la malaria es transmitida por mosquitos.

1901 El inventor estadounidense Miller Reese Hutchinson desarrolla el audífono (eléctrico).

1932 Los científicos alemanes Max Knoll y Emst Ruska construyen el microscopio electrónico de transmisión (MET).

1938 George Peter Robb e Israel Steinberg realizan en Nueva York el primer cateterismo cardíaco.

1946 Después de sufrir serias quemaduras solares en la ascensión al Piz Buin (montaña en la frontera austro-suiza), Franz Greiter desarrolla un protector solar.

1950 El médico británico Douglas Bevis desarrolla la amniocentesis para detectar enfermedades fetales; se reconoce su importancia diez años después.

1951 El vínculo descubierto entre tabaquismo y cáncer de pulmón es demostrado por los científicos británicos Richard Dolí y Austin Bradford Hill.

1957 El doctor de origen sudafricano Basil Hirschowitz es el primero en aplicar el endoscopio de fibra óptica, en la universidad de Michigan.

1958 En Escocia, el obstetra y ginecólogo lan Donald usa ultrasonidos para examinar el feto de una mujer embarazada: la primera embarazada.

1972 El ingeniero británico Godfrey Hounsfield y el físico de origen sudafricano Alan Cormack inventan el escáner de tomografía computarizada en Massachusetts.

1976 Ginecólogos chinos desarrollan el análisis de vellosidades coriónicas, que ayuda a la detección precoz de trastornos genéticos.

1977 Raymond Damadian y su equipo desarrollan en EE UU el primer escáner de RM.

1979 Tras una campaña intensiva lanzada en 1967 por la Organización Mundial de la Salud, se certifica formalmente la erradicación total de la viruela.

1985 Kary Mullis, de la Cetus Corporation de California, desarrolla la copia rápida de secuencias de ADN usando la reacción en cadena de la polimerasa.

1995 Identificada la secuencia cromosómica de Haemophiluus influenzae. Es la primera secuenciación del genoma de un organismo no parasitario.

2003 Queda completado el Proyecto Genoma Humano, a partir del primer borrador publicado por el Consorcio Internacional Genoma Humano en 2001.

proyecto genoma humano

2006 El médico de origen escocés lan Frazer y el virólogo molecular chino Jian Zhou, de la universidad de Queensland (Australia), desarrollan la vacuna contra el cáncer cervical.

LOS ESTUDIOS DE LA ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA HUMANAS A TRAVÉS DE LAS DISTINTAS ÉPOCAS

ANTECEDENTES: El comienzo de estos estudios se remonta a la prehistoria, ya que encontramos verdaderas observaciones y curaciones realizadas por el hombre de las cavernas, según testimonios obtenidos de esa época en dibujos, pinturas o restos fósiles humanos hallados en las grutas o enterrados.

El material óseo encontrado evidencia que ya en esa época se realizaban trepanaciones con fines curativos y ejecutadas con verdadera técnica, amputaciones de miembros tal vez para prevenir envenenamientos a causa de mordeduras de serpientes o por gangrena de heridas, intervenciones realizadas para extraer puntas de flechas, etc.

historia de la medicina egipto

Las curaciones eran efectuadas por el hechicero, quien cumplía las funciones de farmacéutico, médico, cirujano y sacerdote, según dibujos encontrados en las cuevas junto con punzones de hueso, que quizá utilizaría en las intervenciones quirúrgicas.

Tenemos noticias de los conocimientos anatómicos de la edad antigua gracias al embalsamamiento (que consistía en envolver los cadáveres con varias tiras de vendas empapadas en sustancias pegajosas) realizado por los antiguos egipcios y a los textos científicos (papiros) que contienen datos valiosos sobre distintas clases de enfermedades, fisiología, consejos higiénicos, heridas y fracturas, curaciones, etcétera.

También nos demuestran el avance de estas ciencias a través de las épocas los escritos dejados por los babilonios, los cretenses y los griegos, entre los que se destaca Hipócrates (médico griego, 460 a 357a. de C. En esta época se estudia la verdadera anatomía y fisiología humanas separándolas de la superstición.

A partir de Hipócrates se advierte un verdadero avance en el campo de las ciencias biológicas hasta llegar al perfeccionamiento científico del siglo XX, en que se realizan auténticos trabajos de investigación y se perfeccionan los materiales empleados para el mejor logro de éstos.

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HISTORIA DE LA MEDICINA:
Los Médicos Prcursores

Hipócrates, el Grande (460-357 a. de C). Famoso médico griego considerado el «padre de la Medicina». Hijo de un médico, Heráclides, estudió medicina bajo la guía de su padre y de los colegas de éste. Fue médico ambulante, por lo qu,e viajó mucho.

Fue el primero en separar la medicina de la filosofía y basar su aprendizaje en la experimentación, con lo qui1 logró separar la medicina de la superstición, tan común en esa época. Es decir que fue d primero que trató de eliminar de la medicina todo lo que no fuera ciencia pura y auténtica.

Hipócrates dejó 53 obras o tratados: Sobre las epidemias. Sobre el morbo sagrado (se denominaba así a la epilepsia porque se creía que era obra de demonios), Sobre los aires. Sobre las aguas, etcétera.

Los principios fundamentales de la escuela de Hipócrates fundada en la observación y en la experimentación fue continuada por Erasístrato y Herófilo, que lograron resultados maravillosos en los estudios de anatomía, anatomía patológica y de fisiología, realizados sobre organismos humanos.

Alcmeón. Médico griego que vivió hacia el año 500 a de C. Fue el primero que practicó la disección de cadáveres, haciendo excepcionales descubrimientos en la anatomía y la fisiología humanas. Dejó muy pocos fragmentos, por lo que no se conocen muy bien sus actuaciones.

Aristóteles (384 a 322 a. de C). Filósofo griego. Realizó investigaciones en distinto campos del saber, distinguiéndose en todos. Como biólogo fue organizador de investigaciones científicas que aportaron gran cantidad de datos. Es una de las cumbres máximas de la humanidad.

 aristoteles

Galeno (131-201). Médico y filósofo griego. En el año 164 pasó a Roma donde alcanzó gran fama. Fue el médico personal de Marco Aurelio (emperador y filósofo romano). Escribió cerca de 400 obras, aunque actualmente se conserva muy poco. Adoptó la medicina experimental poniendo el experimento como base de sus afirmaciones; aceptó la vivisección utilizando para sus estudios cabritos, monos y otros animales vivos.

Fue uno de los mejores anatomistas y experimentadores. Con Galeno culminó la antigua medicina y se detuvieron los estudios médicos por varios siglos después.

Avicena (980-1037). Médico árabe cuyo verdadero nombre era Ibn Sina. Además de médico fue astrónomo, matemático y filósofo. Toda su ciencia medien está contenida en una obra en cinco tomos llamada Canon e inspirada en Aristóteles, Galeno e Hipócrates, exponentes máximos de la ciencia griega. E

l Canon fue traducido a varios idiomas y se utilizó hasta el siglo XVI para el estudio de la medicina en Europa. Junto a Avicena se destacó otro médico árabe, Albucasis, autor de 30 obras sobra medicina, siendo la más importante Cirugía.

Leonardo Da Vinci (1425-1519). Artista y hombre de ciencia florentino. Con él comienza el Renacimiento en el arte, la técnica y la ciencia. Contribuyó enormemente al estudio de la anatomía realizando dibujos realmente maravillosos y perfectos tomados directamente del natural, ya que en esa época fue permitida la disección de cadáveres con fines de estudio. Siempre trató de relacionar la estructura con la función.

leonardo da vinci

Andrés Vesalio. (1514-1564). Anatomista y médico belga cuyo verdadero apellido era van Wesele. Se considera como el reformador de la anatomía y de los estudios anatómicos, por la innovación que produjeron sus enseñanzas y publicaciones en el campo científico.

Su obra monumental Humani corpori fabrica (Sobre la fábrica del cuerpo humano), publicada en 1543, marcó la iniciación de la anatomía moderna. Los dibujos que ilustran esta obra aparecen siempre en posiciones vivas.

Gabriel Falopio (1523-1562). Anatomista y médico italiano, que continuó la obra de Vesalio. En 1561 publicó las Observaciones Anatómicas, obra que no descuida ningún órgano, aunque sus más importantes descubrimientos son los relacionados con el aparato genital y el oído.

William Harvey (1578-1657). Médico y fisiólogo inglés que reunió y organizó las observaciones y descubrimientos realizados por sus predecesores. En 1628 publicó una obra revolucionaria sobre la circulación de la sangre llamada Práctica anatómica sobre el movimiento del corazón y de la sangre.

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Marcelo Malpighi (1628-1694). Médico y anatomista italiano fundador de la anatomía microscópica, ya que fue uno de los primeros científicos que utilizó el microscopio para estudiar los tejidos, demostrando por primera vez U estructura interna particular de los órganos.

Descubrió la estructura membranosa-vesicular del pulmón, y los capilares sanguíneos al comprobar su existencia y comunicación en los pulmones (arteriolas y vénulas), las papilas gustativas de la lengua, los glóbulos rojos de la sangre, etc. Se distinguió también en embriologia al estudiar la formación del pollo en el huevo, en botánica y en zoología.

Antón van Leewenhoek (1632-1723). Minucioso y modesto naturalista holandés. Fue un habilísimo preparador de lentes, lo que le permitió realizar observaciones de gran valor, siendo considerado uno de los fundadores de la microscopía. Observó la circulación de la sangre en la cola de un renacuajo, los glóbulos rojos, los músculos estriados, los espermatozoides, protozoos en aguas estancadas, bacterias, etcétera.

María Francisco Javier Bichat (1771-1802). Médico francés, autor de varios tratados (Tratado de las membranas. Tratado de Anatomía Descriptiva, etc.). Fue un investigador infatigable, considerado el fundador de la histología y la anatomía general.

Claudio Bernard (1813-1878). Médico y fisiólogo francés, autor de libros sobre medicina experimental. Realizó investigaciones sobre la formación de azúcar en el hígado, las funciones del páncreas y de las glándulas salivales, el gran simpático, etcétera.

Camilo Golgi (1843-1926). Eminente médico italiano. Se-distinguió por sus investigaciones sobre el tejido nervioso. En 1906 obtuvo, junto con Ramón y Cajal, el Premio Nobel de Medicina y Fisiología.

Juan León Testut (1849-1925). Anatomista y médico francés. Es autor de un tratado de anatomía humana que se ha hecho clásico mundialmente.

Juan Petrovich Pavlov (1849-1936). Notable investigador, médico y fisiólogo ruso. Sus investigaciones y descubrimientos sobre digestión, secreciones, reflejos cerebrales, etc., causaron sensación. En 1905 obtuvo el Premio Nobel de Medicina y Fisiología.

Santiago Ramón y Cajal (1852-1934). Ilustre histólogo español. Fue mundialmente famoso por sus estudios sobre tejidos nerviosos. En 1906 obtuvo el Premio Nobel de Medicina y Fisiología junto con Camilo Golgi. Publicó notables trabajos sobre histología.

 Santiago Ramón y Cajal

Pedro Belou (1884-1955). Médico uruguayo de gran actuación en nuestro país, en el que organizó la Facultad de Medicina de La Plata. Mereció el Premio Testut de 1922, otorgado por Francia, como consecuencia de sus trabajos realizados sobre la anatomía del órgano del oído.

Gregorio Marañón (1887-1960). Médico y ensayista español. Se distinguió por sus estudios sobre endocrinología (glándulas de secreción interna), y recibió honrosas distinciones. Su destacó como ensayista por sus notables trabajos de interpretación historica de algunos personajes históricos y literarios.