La OLP

Firma Armisticio:Fin del Conflicto Egipto-Israel

Historia del Conflicto Egipto e Israel – Firma del Armisticio

En la fase inicial de la guerra árabe-israelí, los ejércitos de Egipto, TransJordania, Irak, Siria y el Líbano, junto a los irregulares del ejército de liberación árabe, ocuparon toda la zona de Palestina que no había sido asignada a Israel por la ONU.

La falta de disciplina de las fuerzas árabes y las discrepancias de sus dirigentes las perjudicaron a pesar de ser mucho más numerosas que los treinta mil defensores israelíes.

Los hombres y mujeres de Israel lucharon desesperadamente y (tras las primeras semanas) con armas suministradas por Francia, Checoslovaquia y simpatizantes particulares de todo el mundo. A principios de 1949, la nueva nación había expulsado a sus atacantes y empezaba a ganar terreno.

Entre febrero y julio, el mediador de la ONU, Ralph Bunche, negoció los armisticios de Israel y los Estados árabes. Israel mantuvo todos sus territorios conquistados, incluidos Galilea, la costa palestina (excepto la franja de Gaza, ocupada por Egipto) y el desierto de Negev.

Ralph Bunche obtiene el armisticio…

A mediados de noviembre de 1948, el Consejo de Seguridad dictó el 16 de noviembre una resolución en la que reiteraba su  insistencia de que las hostilidades a la guerra egipto-israel tenían que llegar a su fin.

De acuerdo con esas instrucciones, el doctor Bunche (imagen) llamó primero a representantes de Israel y Egipto a reunirse con él, para discutir los términos del armisticio, las líneas de demarcación y el retiro de las fuerzas.

Fue lo bastante sagaz para comprender desde luego que tenía que negociarse separadamente con cada Estado árabe, ya que no había suficiente unión entre ellos para hacer posible un acuerdo común.

A su turno se pidió a los demás Estados que hicieran planes para efectuar negociaciones similares.

En aquella zona de Palestina, situada fuera del espacio asignado a los judíos, existía poca dirección, y no se habían hecho intentos de organizar un gobierno propio.

Los ofrecimientos de cooperación del gobierno judío fueron terminantemente rechazados.

Sin embargo, en una reunión celebrada el 1° de diciembre de 1948, algunas de las personas más importantes habían declarado su deseo de unirse a Transjordania, solicitud a la que accedió inmediatamente el parlamento transjordano el cual, tras considerable demora por el arreglo de los detalles, anunció el 24 de abril de 1950 la unión que formaría ahora el Reino Hashemita de Jordania.

Otros Estados árabes negaron su reconocimiento a esa medida, tal como habían negado la existencia del gobierno provisional del Estado de Israel.

El portavoz del Supremo Comité Arabe, invitado a asistir a las reuniones del Consejo de Seguridad objetó que el Presidente del Consejo usara ese título y salió de la junta para no volver.

Todos los Estados árabes, que habían sido invitados a conferenciar con el mediador suplente y con los representantes israelíes, hicieron una pausa, esperando cada uno de ellos que otro diera el primer paso.

Fue un momento de espera cargado de creciente ansiedad. El turbulento año de 1948 llegaba a su fin.

El doctor Bunche había llamado primero a Egipto y éste acudió.

Envió una delegación a reunirse con los israelíes en la Isla de Rodas, en sesiones presididas por el mediador suplente. Fue aceptada la orden de cesar el fuego y las discusiones con Egipto comenzaron el 24 de enero de 1949.

Hubo mucha tirantez y formalidad al principio, pero gradualmente desaparecieron bajo la influencia de una labor común y de un director sagaz.

La tolerancia del doctor Bunche, su paciencia y comprensión, habían sido demostradas antes, pero ésta de ahora era su más difícil prueba.

Era capaz de emplear una sardónica agudeza cuando era necesario; tenía una claridad de visión que se rehusaba a ser confundida; por cargada que estuviera la atmósfera de desacuerdos, el extraordinario don de encontrar las palabras justas para hacer notar los detalles de concordia y evadir cuestiones que parecían ser irreconciliables.

El convenio de armisticio egipcio-israelí fue firmado el 24 de febrero de 1949.

Ya para entonces Jordania y Líbano estaban dispuestos a negociar. Siria vino después Irak  la Arabia Saudita indicaron que aceptarían las especificaciones presentadas por los demás.

Las líneas de demarcación eran más o menos las mismas que las de ocupación en ese momento, a las que se harían algunos ajustes más tarde. Se ferino una Comisión Mixta de Armisticio, con tres miembros por cada parte y figurando en ella el jefe de Estado Mayor de la Organización de Supervisión de la Tregua, meada por las Naciones Unidas.

Ya en julio pudo considerarse que el conflicto  real había terminado. Justo es recordar que el doctor Bunche recibió el Premio Nobel de la Paz, en reconocimiento de lo que había realizado.

El conflicto continúa…Por múltiples razones, entre las que se cuentan el frustrado panarabismo, la intransigencia judía a perder un ápice de la tierra de sus antepasados, y los intereses petroleros de las potencias mundiales, la paz obtenida por Bunche resultó ser bastante precaria.

Una prolongada guerra, en ocasiones larvada y en otras manifiesta, se desencadenó entre los Estados árabes e Israel, nueva potencia mediterránea que, a pesar de muchas dificultades, merced a una ayuda masiva de las principales bancas mundiales, lograba consolidarse, a manera de islote rodeado de hostilidad permanente, en pleno centro del mundo árabe.  

El hecho de que la cuestión de los refugiados no se haya resuelto es de lamentarse profundamente.

Se ha convertido ahora en disputa política entre los Estados árabes y ya no es sólo una cuestión de lo que Israel podría o debería hacer por sí mismo.

La idea de un régimen internacional para Jerusalén no se ha llevado a cabo hasta ahora, la Legión Árabe ocupó la ciudad vieja y puso sitio a las fuerzas judías en la nueva.

Podemos preguntarnos cuál habría sido el efecto de este desafortunado problema, si los refugiados en el territorio va señalado para ser el Estado Árabe de Palestina, hubieran podido organizarse, mediante consultas y cooperación para establecerse y hacer florecer la tierra, como Israel lo ha hecho.

Por lo pronto, el panorama de lo que el Estado de Israel ha podido hacer con la tierra que le toe asignada bien puede ser juzgado por la historia como uno de los más valiosos e interesantes experimentos que se han llevado a cabo en un mundo cada vez más sobrepoblado.  

En octubre de 1956 los israelita desencadenaron una nueva ofensiva contra Egipto, que detallaremos luego, con motivo de la nacionalización del Canal de Suez, dispuesta por Nasser.

Diez años más tarde, en 1965-1966, los israelitas emprendieron tinas gigantescas obras de desviación del río Jordán, lo que motivó inquietud entre los Estados vecinos y, al finalizar la primavera de 1967, estallaba la crisis que significaría otro giro con relación al equilibrio de fuerzas existentes en el Mediterráneo oriental, y cuyos ejes neurálgicos serían, en lo estratégico, el Canal de Suez, y en lo económico, la eterna ambición del dominio del petróleo.

Fuente Consultada: Historia Universal Carl Grimberg

Un Martir de la Paz en Oriente Conde Bernadotte Guerra Palestina-Israel

Un Mártir de la Paz en Oriente: El Conde Bernadotte

Un mártir de la paz:
En el edificio de las Naciones Unidas en Nueva York, precisamente a la entrada del Salón de Meditaciones, hay una placa en la pared con una inscripción que dice: A la memoria del conde Folke Bernadotte, mediador de las Naciones Unidas en Palestina. Apóstol de la paz, gran internacionalista y humanista, devoto y valeroso servidor de Las Naciones Unidas, que fue asesinado en Jerusalén el 17 de septiembre de 1948, mientras servía a las Naciones Unidas en la causa de la paz en Palestina”.

La elección del conde Bernadotte, de la familia real de Suecia, fue inspirada ya que su energía, su prudencia y su vigorosa diplomacia produjeron notables y prontos resultados.

Mediante un esfuerzo intenso, logró que se concertara una tregua de cuatro semanas para discutir mejor los términos que condujeran aun armisticio y a la paz definitiva. Los combates esporádicos finalmente se extinguieron y pudo decirse que la tregua había quedado establecida en julio.

Pero para hacer que toda una región llena de violentos trastornos volviera a un estado de pensamiento y acción normales, cuatro semanas resultaron insuficientes, y fue necesario procurar una prórroga.

Bernadotte vino en persona a informar al Consejo de Seguridad el 13 de julio. Alto, esbelto y rubio, con rasgos fisonómicos firmes, era un verdadero escandinavo, a pesar del hecho de que su antepasado francés, uno de los generales de Napoleón, había sido llamado por el pueblo sueco, en aquella era de confusión, para ocupar su trono.

Quienes trabajaron con él dieron testimonio del encanto personal del conde Bernadotte, de su ingenio, tolerancia y generosidad de espíritu. Anunció alegremente al Consejo que como cada lado lo acusaba de favoritismo hacia el otro, tenía la satisfacción de pensar que había llevado a cabo sus instrucciones con cierta justicia. Los árabes se rehusaban a prolongar la tregua porque decían que los judíos estaban importando combatientes, en contra de lo convenido.

Los judíos atacaron la política de Bernadotte, diciendo que significaba restringir a un Estado soberano la libre inmigración. No obstante, el mediador había logrado enviar convoyes de alimentos a los sitiados habitantes de Jerusalén, y trataba de reanudar el aprovisionamiento de agua, que había sido cortado. La Cruz Roja Internacional y la Liga de Asociaciones de la Cruz Roja le prestaron gran ayuda, pero necesitaba observadores de la tregua que estuvieran bajo su autoridad, aunque el gobierno israelí se rehusó a aceptar la presencia de ninguno que fuera británico. Pidió oficiales y  soldados suecos para que fueran observadores militares.

El Consejo había solicitado sugestiones “para adelantar el arreglo pacífico de la futura situación en Palestina”, sobre la que estaba haciendo un informe escrito. Pero recalcó con palabras conmovedoras que “mi firme opinión es que las Naciones Unidas no deberían permitir que la cuestión palestina se dirima en el campo de batalla… La firme y rápida intervención del Consejo de Seguridad en este momento, y la demostración de la inconfundible intención del Consejo, de dar todos los pasos necesarios para poner fin al conflicto, serán decisivas en la situación. Por el momento he hecho lo más que he podido y por ahora no puedo hacer más”.

Lo que siguió fue en verdad una tregua inestable, pero al menos no habla lucha violenta. El Consejo de Seguridad fue convocado el 18 de septiembre para escuchar la consternadora noticia de la muerte del conde Bernadotte. Fue muerto a balazos en el sector Katamon de Jerusalén, cuando entraba en automóvil a la ciudad, y con él murió también el coronel André Serot de la fuerza aérea francesa. Ellos dos fueron el séptimo y el octavo representante de las Naciones Unidas, que dieron sus vidas en cumplimiento de su deber, asesinados con imperdonable desprecio de lo que estaban tratando de realizar los nombres de todos ellos están en placas conmemorativas en el gran vestíbulo del edificio principal de las Naciones Unidas.

La filosofía del terrorismo es un misterio para la mente ordinaria. La muerte de Bernadotte fue una horrible revelación de la debilidad del gobierno israelí, que ni podía controlar a las bandas de forajidos, los irgunes y los sternistas, ni pudo poner después en manos de la justicia a los perpetradores de los asesinatos.

Tanto las Naciones Unidas como el gobierno de Suecia hicieron toda la presión posible, pero el gobierno israelí sostuvo que ésta era una cuestión interna. sin embargo, nunca llevó sus investigaciones a ninguna conclusión que se hiciera pública Los terroristas habían volado antes el Hotel Res David, de Jesuralén, sepultando entre sus escombros a funcionarios británicos, judíos y árabes por igual; se jactaban abiertamente de su participación en la matanza de los habitantes de Deir Yassen. Pero su intención probable, la de controlar el nuevo gobierno, fue afortunadamente frenada.

La labor del Conde Bernadotte continuó gracias a los efectivos esfuerzos de su ayudante, a quien había alabado grandemente ante el Consejo de Seguridad. Era el doctor Ralph Bunche, de la Universidad Howard en Washington. Rara vez ha caído un manto sobre hombros más capaces y dignos.

Fuente Consultada: Historia Universal Carl Grimberg

Liga Árabe Contra el Estado de Israel Derechos Legales

Liga Árabe Contra el Estado de Israel

La cuenta de los días…

Uno de los poderosos argumentos presentados por los árabes era que las Naciones Unidas no tenían derecho legal para crear un nuevo Estado. Pero el Reino Unido, por la autoridad que le confería su mandato, había establecido el reino de Transjordania en 1921, dejando la dirección del mismo en las firmes manos del emir Abdullah, hijo del jerife Hussein, de La Meca, quien había cooperado Con Lawrence de Arabia en el levantamiento de los árabes contra Turquía y el Imperio Otomano. El derecho británico para hacerlo no había sido discutido.

En realidad, las Naciones Unidas estaban haciendo lo mismo ahora. Pero todos sabían que una cosa es aprobar una proposición y otra ponerla en ejecución. Los judíos estaban muy descontentos con lo que la Asamblea General les había concedido, ya que originalmente esperaban que se les diera toda la zona de la que Transjordania era ahora parte y se quejaban de que sólo estaban recibiendo la mitad de lo que quedaba.

Declararon que su “reconocimiento como Estado, la libre inmigración y una extensión determinada constituían un mínimo irreducible”, que habían aceptado, pero más allá del cual no irían. Como se aproximaba la fecha de la retirada y en vista del continuo y marcado desacuerdo, los Estados Unidos propusieron que se estableciera un fideicomiso temporal que sirviera de puente para el gobierno provisional, pero su proposición fue Furiosamente rechazada. El portavoz de los judíos la llamó “una repulsiva reversión de posiciones, una fatal capitulación”.

Anunció que el 14 de mayo comenzaría a funcionar un gobierno provisional judío, “en cooperación con los representantes de las Naciones Unidas en Palestina …““ Haremos cuanto podamos”, dijo, “para reducir al mínimo el caos creado por el presente gobierno y conservaremos, hasta donde lleguen nuestras fuerzas, los servicios públicos desatendidos por él…”

El gobierno judío esta la, además, dispuesto a cooperar con los Estados árabes vecinos y a celebrar tratados con ellos “para reforzar la paz en el mundo y adelantar el desarrollo de todos los países del Cercano Oriente”. Era una declaración atrevida hecha por un pueblo valeroso, frente a una oposición que era igualmente denodada.

Pudo haber manera de hacer el anuncio en lenguaje menos áspero, al referirse a un país que había sufrido mucho en su esfuerzo por hacer justicia a todos; pudo haberse expresado en tono más conciliatorio de aquellos que inevitablemente habrían de ser sus vecinos, pero el lado contrario tampoco tuvo ninguna moderación al replicar.

El representante de Egipto llamó a Warren Austin “el portavoz norteamericano de la Agencia judía en Palestina”. Pasó marzo y llegó abril. Habla una desesperada necesidad de apresurarse, pero al mismo tiempo una gran necesidad de deliberar cuidadosamente.

El Comité para Palestina enviaba informes cada vez más apremiantes, diciendo que la única manera de hacer ejecutar la decisión de división era usando una poderosa fuerza militar. No obstante, en el Consejo de Seguridad se afirmaba más y más la creencia de que el arreglo pacífico sería la solución y de que no era imposible.

Tal vez no se dijeron palabras más sabias que las del apacible comentario del doctor Tsiang, de China: “Quisiera que los árabes pudieran ver el acierto político que sería conceder un Estado independiente a los judíos».

Sólo quedaban dos meses, luego uno y se llevaba con ansiedad la cuenta de los días, a medida que iban transcurriendo, quedaban quince más, después diez, luego ocho. En cada una de las fronteras de la zona judía se encontraban desplegados sendos ejércitos de los cinco Estados vecinos: Egipto Irak, Transjordania, Siria y Líbano.

Todos los miembros de la Liga Árabe estaban acordes en decir que ayudarían a sus parientes palestinos, que huían de las ciudades judías a millares. Los judíos han insistido, y con justicia, según parece, en que esos fugitivos abandonaban sus hogares debido a las falsas alarmas provenientes de sus vecinos árabes, de que, como la guerra era inevitable, no tendrían merced a manos de los judíos.

El Consejo de Seguridad trataba desesperadamente de concertar una tregua, y la Comisión para Palestina envió un mensaje el 12 de mayo, diciendo que los árabes estaban de acuerdo, pero que los judíos no habían contestad. No es muy de dudarse que después de sus encuentros en el pasado. y ante las amenazas árabes para el futuro, no confiaran en las promesas de los adversarios.

Fuente Consultada: Historia Universal Carl Grimberg

El Panarabismo

El Panarabismo: Historia de la Creación del Estado de Israel

Un panarabismo frustrado: La propuesta de la ONU no satisfizo a nadie, pero logró unir en un interés común a todos los países árabes.

Desde el primer momento, Egipto trató de ponerse al frente de esta comunidad de pueblos islámicos, un tanto heterogénea, por otra parte, con objeto de dirigir el viejo sueño del panarabismo.

Con todo, la situación política interna de Egipto en aquellos años no era demasiado sólida.

En octubre de 1951. Egipto denunció unilateralmente el Tratado anglo-egipcio de 1936; luego exigió la inmediata y total evacuación del país por los británicos.

Hasta julio de se sucedieron los motines, las huelgas y los sabotajes, así como los cambios en el gobierno.

El 23 de julio del mismo año, un golpe de Estado militar, con una junta presidida por el general Naguib, provocó la abdicación y la huida del rey Faruk, y en junio de 1953 era proclamada la República y anulada la antigua Constitución.

Medio año después se iniciaba la segunda fase de la revolución y el general Naguib era sustituido en sus funciones por Gamel Abdel Nasser, eminencia gris de la conjura, que quiso hacer representar a su país un papel de primer orden en el Cercano Oriente.

El credo de unidad árabe sostenido por Nasser queda manifiesto meridianamente en el siguiente apunte de su puño y letra: “Pero las luchas con que tuve que enfrentarme después del 23 de julio me cogieron por sorpresa. Los jefes habían realizado su misión.

Acabaron con las fuerzas de la opresión, destronaron al déspota y quedaron a la espera de la Marcha Sagrada hacia el Gran Objetivo. Sin embargo, tuvieron que esperar demasiado tiempo.

Llegaron las masas. ¡Pero fue diferente, eran los hechos en relación con los sueños! Llegaron las masas. Y lo hicieron batiéndose en grupos divididos. Se paró la Marcha Sagrada y el recuerdo de aquellos días está lleno de sombras y de maldad.

Fue entonces cuando me di cuenta, con dolor en mi corazón, de que no había acabado la misión de la vanguardia, sino que en realidad no hacía más que empezar.

Necesitábamos disciplina, pero sólo encontré anarquía.

Necesitábamos unidad, pero sólo encontré desunión.

Necesitábamos trabajar, pero sólo encontré indolencia y pereza.

Esa es la razón de nuestro slogan revolucionario: «Disciplina, Unidad y Trabajo».

Pero no estábamos preparados. Solicitamos la colaboración de los dirigentes de la opinión y de los hombres con experiencia y los resultados no correspondieron a nuestras esperanzas.

Si por aquellos días me hubieran preguntado cuál era mi deseo más ferviente, hubiera contestado, sin dudarlo ni un instante:

—    Oír a un egipcio, que dice una palabra amable a otro egipcio.

—    Ver a un egipcio que no se dedica a ridiculizar la opinión de otro egipcio.

—    Sentir que un egipcio ha abierto su corazón al perdón. al olvido y al amor de otro egipcio”.

¡Qué fácil es hablar a los instintos de la gente, pero qué difícil llegar hasta sus mentes!.

Todos los instintos son iguales; en cambio las mentes están sujetas a la diversidad y a la disparidad.

Los políticos egipcios, en el pasado, fueron lo suficientemente inteligentes como para darse cuenta de ello. Les gustaba dirigir sus palabras a los instintos, pero dejaban que sus mentes erraran por el desierto.

Nosotros podíamos haber hecho igual. Podríamos encender al pueblo con grandes palabras, con brillantes esce­nas imaginarias y que les llevaran a realizar hechos caóticos, que no exijan ninguna preparación, ningún plan.

Pero nada existe detrás de esos gritos.

Sin embargo, ésa no fue la misión para la que nos escogió el Destino.

El sueño del panarabismo no dejaba de ser el objeto permanente de la política egipcia.

En 1958, Siria se fusiona­ba con Egipto constituyendo ambos países la llamada República Árabe Unida, denominación que evidenciaba la finalidad perseguida; y aunque esta unión duró escasamente tres años, Egipto conservó oficialmente el nombre de RAU para que sirviera de núcleo catalizador en el futuro.

Pese a sus derrotas y fracasos, Nasser no cejó en sus intentos de lograr su idea panarabista. aspirando a dirigir el mundo Árabe yprocurando federarse las naciones vecinas o políticamente afines.

CAMAL ABDEL NASSER
(Egipto, 1918 – 1970)

El líder más popular del Medio Oriente. Panarabista y neutralista, creó una doctrina que se conoce como nasserismo. En 1937 ingresó en la Academia Militar y al año siguiente era ya subteniente. En 1940 sirvió en Alejandría y en el Sudán.

En 1942, ya capitán, se dedicó a la enseñanza en la Academia Militar. Fue entonces cuando Nasser empezó a organizar el movimiento de «Oficiales Libres» que derribaría a la monarquía del rey Faruk.

En 1948, Nasser lucha en la primera guerra árabe-israelí y es herido. La derrota egipcia aumenta el descontento de los jóvenes oficiales; en julio de 1952, el movimiento encabezado por Nasser destituye al rey Faruk y proclama en Egipto la República.

Por jerarquía militar, el general Muhámmad Naguib es elegido presidente y primer ministro, y Nasser ocupa el Ministerio del Interior y el cargo de viceprimer ministro.

En 1954, Naguib es separado de su cargo; Nasser es primer ministro y dos años después, presidente.
Adoptando una tercera posición —que se conoció como nasserismo—.

el nuevo régimen, esencialmente militar, trata de situarse en una posición intermedia entre el capitalismo y el comunismo, basándose en un nacionalismo radical. Internamente, Nasser realiza una reforma agraria y trata de nacionalizar la economía del país; los partidos políticos son disueltos.

En el plano internacional, su política se caracteriza por la no alineación con ninguna de las grandes potencias, aunque recibió ayuda tanto de los EE.UU. como de la U.R.S.S.

Siguiendo su política de nacionalizaciones, Nasser se incauta, en 1956, del Canal de Suez, medida que provoca la agresión británico-franco-israelí contra Egipto.

Militarmente derrotado, obtiene una victoria política: bajo presión de los EE.UU., los tres países ponen fin a la agresión, condenada por la ONU, y Egipto continúa en posesión del Canal de Suez. Victorioso, trata de realizar la unión de los pueblos cuya lengua oficial es el árabe.

Crea en 1958 la República Árabe Unida (RAU), que al principio englobaría a Egipto y Siria, y después al Yemen.

Pero una revolución estalla en Irak y los EE.UU intervienen en el Líbano para evitar que los nasseristas tomen el poder.

En Siria, por otra parte, una revolución rompe la unión del país con Egipto.

En 1962 Nasser emprende una campaña militar de ayuda al nuevo gobierno del Yemen, pero intervienen Arabia Saudita y los EE.UU., que cortan la ayuda alimentaria a Egipto, respaldado por la U.R.S.S. Del sueño de la RAU sólo queda el nombre.

En junio de 1967, después de la derrota frente a Israel en la «guerra de los 6 días», Nasser enfrenta la mayor crisis: con el ejército y la economía en mala situación, renuncia a la presidencia, para reasumirla 24 horas después.

Pero sus problemas continúan: las fuerzas israelíes ocupan territorios egipcios y el rearme del ejército acrecienta la dependencia de la ayuda económica y militar soviética. En setiembre de 1970, Nasser muere, víctima de un ataque cardíaco.

Fuente Consultada: Historia Universal Carl Grimberg

Consecuencias de la Declaracion de Balfour

La Declaración Balfour y Sus Consecuencias:

Las estipulaciones del mandato de la Liga de las Naciones, finalmente establecido en 1922, habían reconocido la que llegó a llamarse Declaración Balfour, en la que el gobierno británico había anunciado a la Federación Sionista, el 2 de noviembre de 1917, que:

el gobierno de Su Majestad ve con agrado el establecimiento de un hogar nacional en Palestina, para el pueblo judío… entendiéndose claramente que no se hará nada que pueda perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías existentes en Palestina”.

Los árabes protestaron inmediatamente, declarando que la ilimitada inmigración judía prontamente los empujaría fuera de su legitimo territorio, que sobrepasaría todos sus linderos propios y absorbería política y económicamente todo el Medio Oriente.

Tenemos un ilustrativo relato de esos tiempos en las Memorias de Sir Ronald Storrs,que fue nombrado gobernador militar de Jerusalén poco después de que esa ciudad fue quitada a los alemanes en la Primera Guerra Mundial.

El vio prontamente que el cumplimiento de la Declaración Balfour bien podía acarrear graves resultados.

Ha comentado en esas memorias el hecho de que la extensión del territorio en cuestión era pequeña, que los residentes árabes, en su generación, no contribuían mucho al bienestar de la sociedad en general y que en cambio los judíos, constructores y progresistas, prometían ser una clase muy diferente de ciudadanos.

“Sin embargo”, observó, “el problema de reconciliar sus derechos y querellas.., es capaz de convertirse en una obsesión, la que rara vez va acompañada de la templanza, la sobriedad y la justicia”.

Pero los esfuerzos hechos para resolver un problema, que ya en aquellos años de la posguerra, de 1918 y 1919, era desesperado, le parecían innecesariamente inadecuados; “no puede imputarse el monopolio del error a ninguna de las tres partes interesadas: los judíos, los árabes yios británicos”.

Añadió mucho después con sobria comprensión, “como tenedores de todos los recursos de la civilización moderna, les correspondía marcar un paso que los nativos de Palestina pudieran seguir…”.

El resultado acumulativo de sus combinados fracasos en Londres y Palestina fue una explosión tan tremenda que la mayor potencia del mundo, como se consideraba entonces a la Gran Bretaña, después de veinte años de intentos y experiencias, necesitó, en pleno tiempo de paz, un cuerpo de ejército dotado de toda clase de armas, para controlar “la población civil liberada”.

Todo esto de que escribió Sir Ronald es historia antigua ahora, ya que lo hizo antes de Hitler.

Pero ya se había lanzado en Palestina el terrible grito“echemos a los judíos al mar”.

Árabes y judíos: Desde la Primera Guerra Mundial, Inglaterra se había esforzado en cultivar la amistad de los árabes, con objeto de proporcionarse acceso a la fabulosa riqueza petrolífera del Cercano Oriente.

Aunque rivales, tanto las compañías explotadoras británicas como las norteamericanas se sentían unidas y solidarias ante el temor de que la Unión Soviética se adueñase de tan decisivo resorte de poder, favoreciendo a los nacionalistas árabes.

Los países islámicos aprovecharon las guerras y disensiones entre las grandes potencias mundiales, sea para rechazar su independencia o para afirmar sus posiciones económicas o estratégicas, y aunque era difícil lograr una unión entre todas ellas, no faltaron los intentos para conseguirlas.

En 1945, al terminar la Segunda Guerra Mundial, se fundaba en El Cairo la Liga Arabe, integrada por Egipto, Siria, Líbano, Arabia Saudita, Transjordania, Irak y el Yemen.

Cabe señalar que, durante la contienda, Líbano y Siria habían logrado emanciparse de la tutela francesa, reconociendo el gobierno de París la plena soberanía de ambos países en 1944 y 1946, respectivamente.

Incapaz de solucionar su promesa de crear el “Hogar Nacional” judío, formulada desde los tiempos de la Primera Guerra Mundial, a satisfacción de árabes y judíos, Inglaterra sometió la cuestión a las Naciones Unidas, cuya Asamblea General trató de zafarse también de tan espinoso asunto, por el riesgo que entrañaba.

El problema fue transferido a una comisión de encuesta que,. en noviembre de 1947, formuló unas recomendaciones que no lograron. calmar los ánimos enardecidos de ambas partes.

La ONU había previsto la partición del territorio de Palestina en un estado judío y otro árabe, quedando internacionalizada la ciudad de Jerusalén.

LA PARTICIÓN DEL ESTADO:

El 29 de noviembre de 1947, luego de un exhaustivo debate, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la partición de Palestina sobre la base de un informe preparado por una Comisión Ad-Hoc. Esta resolución que a continuación se transcribe, estaba inserta en el contexto de un completo programa de desarrollo integrado para la zona.

181 (II) Futuro Gobierno de Palestina

  1. A) La Asamblea General
    Habiéndose reunido en período extraordinario de sesiones, a instancias de la Potencia mandataria, para constituir una Comisión Especial y darle instrucciones al efecto de preparar el examen por la Asamblea, en su segundo periodo ordinario de sesiones, de la cuestión del futuro gobierno de Palestina:

Habiéndose constituido una Comisión Especial y dado instrucciones a la misma para que investigue todas las cuestiones y asuntos pertinentes al problema de Palestina, y para que formule propuestas para la solución del problema; y

Habiéndose recibido y examinado el informe de la Comisión Especial (documento A/364) que contiene cierto número de recomendaciones unánimes y un plan de partición con unión económica aprobado por la mayoría de la Comisión Especial;

Considera que la actual situación de Palestina es susceptible de menoscabar el bienestar general y las relaciones amistosas entre las naciones;

Toma nota de la declaración hecha por la Potencia Mandataria de que proyecta llevar a cabo la evacuación de Palestina para el 1° de agosto de 1948;

Recomienda al Reino Unido, como Potencia Mandataria de Palestina, y a todos los demás Miembros de las Naciones Unidas, la aprobación y aplicación, respecto del futuro gobierno de Palestina, del Plan de Partición con Unión Económica expuesto más adelante;

Pide:

a) Que el Consejo de Seguridad adopte las medidas necesarias previstas en el Plan para la ejecución del mismo:

  1. b) Que el Consejo de Seguridad determine, en caso de que las cinunstancias lo exijan durante el período de transición, si la situación de Palestina constituye una amenaza contra la paz. Si decide que existe tal amenaza con objeto de preservar la paz y la seguridad internacional, el Consejo de Seguridad habrá de com­pletar la autorización dada por la Asamblea General adoptando medidascon arreglos a los Artículos 39 y 41 de la Carta, destinados a facultar a la Comisión de las Naciones Unidas, prevista esta resolución, para que ejerza en Palestina las funciones que le están asignadas por la presente resolución;
  2. c)  Que el Consejo de Seguridad considere como amena­za a la paz, quebrantamiento de la paz o acto de agresión, con arreglo al Artículo 39 de la Carta, toda tentativa encaminada a alterar por la fuerza al arreglo previsto por la presente resolución;
  3. d) Que el Consejo de Administración Fiduciaria sea informado de las responsabilidades que le incumben en virtud de este Plan; invita a todos los habitantes de Palestina a adoptar cuantas medidas sean necesarias por su parte para poner en práctica este Plan; exhorta a todos los Gobiernos y a todos los pueblos a que se abstengan de toda acción que pueda dificultar o dilatar la ejecución de estas recomendaciones; y Autoriza al Secretario General a reembolsar los gastos de viaje y subsistencias de los miembros de la comisión mencionada más adelante en el párrafo 1, sección B, parte 1, sobre la base ‘y la forma que juzgue más apropiadas a las circunstancias, y a proporcionar a la Comisión el personal necesario para ayudarla a desempeñar las funciones asignadas a la Comisión por la Asamblea General.
  4. B) La Asamblea General

Autoriza al Secretario General a consignar con cargo al Fondo de Operaciones, una cantidad de hasta 2.000.000 de dólares (EE.UU.), para los fines expuestos en el último párrafo de la resolución sobre el futuro Gobierno de Palestina.

128a sesión plenaria:

29 de noviembre de 1947: En su ciento vigésima octava sesión plenaria, celebrada el 29 de noviembre de 1947, la Asamblea General en conformidad con los términos de la resolución arriba expresada, eligió a los siguientes miembros para integrar la Comisión de las Naciones Unidas para Palestina:Bolivia, Checoslovaquia, Dinamarca, Panamá y Filipinas.

Un panarabismo frustrado: La propuesta de la ONU no satisfizo a nadie, pero logró unir en un interés común a todos los países árabes. Desde el primer momento, Egipto trató de ponerse al frente de esta comunidad de pueblos islámicos, un tanto heterogénea, por otra parte, con objeto de dirigir el viejo sueño del panarabismo. Con todo, la situación política interna de Egipto en aquellos años no era demasiado sólida.

En octubre de 1951. Egipto denunció unilateralmente el Tratado anglo-egipcio de 1936; luego exigió la inmediata y total evacuación del país por los británicos. Hasta julio de se sucedieron los motines, las huelgas y los sabotajes, así como los cambios en el gobierno. El 23 de julio del mismo año, un golpe de Estado militar, con una junta presidida por el general Naguib, provocó la abdicación y la huida del rey Faruk, y en junio de 1953 era proclamada la República y anulada la antigua Constitución. Medio año después se iniciaba la segunda fase de la revolución y el general Naguib era sustituido en sus funciones por Gamel Abdel Nasser, eminencia gris de la conjura, que quiso hacer representar a su país un papel de primer orden en el Cercano Oriente.

El credo de unidad árabe sostenido por Nasser queda manifiesto meridianamente en el siguiente apunte de su puño y letra: “Pero las luchas con que tuve que enfrentarme después del 23 de julio me cogieron por sorpresa. Los jefes habían realizado su misión. Acabaron con las fuerzas de la opresión, destronaron al déspota y quedaron a la espera de la Marcha Sagrada hacia el Gran Objetivo. Sin embargo, tuvieron que esperar demasiado tiempo.

Llegaron las masas. ¡Pero fue diferente, eran los hechos en relación con los sueños! Llegaron las masas. Y lo hicieron batiéndose en grupos divididos. Se paró la Marcha Sagrada y el recuerdo de aquellos días está lleno de sombras y de maldad.

Fue entonces cuando me di cuenta, con dolor en mi corazón, de que no había acabado la misión de la vanguardia, sino que en realidad no hacía más que empezar.

Necesitábamos disciplina, pero sólo encontré anarquía.

Necesitábamos unidad, pero sólo encontré desunión.

Necesitábamos trabajar, pero sólo encontré indolencia y pereza.

Esa es la razón de nuestro slogan revolucionario: «Disciplina, Unidad y Trabajo».

Pero no estábamos preparados. Solicitamos la colaboración de los dirigentes de la opinión y de los hombres con experiencia y los resultados no correspondieron a nuestras esperanzas.

Si por aquellos días me hubieran preguntado cuál era mi deseo más ferviente, hubiera contestado, sin dudarlo ni un instante:

—    Oír a un egipcio, que dice una palabra amable a otro egipcio.

—    Ver a un egipcio que no se dedica a ridiculizar la opinión de otro egipcio.

—    Sentir que un egipcio ha abierto su corazón al perdón. al olvido y al amor de otro egipcio”

¡Qué fácil es hablar a los instintos de la gente, pero qué difícil llegar hasta sus mentes! Todos los instintos son iguales; en cambio las mentes están sujetas a la diversidad y a la disparidad. Los políticos egipcios, en el pasado, fueron lo suficientemente inteligentes como para darse cuenta de ello. Les gustaba dirigir sus palabras a los instintos, pero dejaban que sus mentes erraran por el desierto.

Nosotros podíamos haber hecho igual. Podríamos encender al pueblo con grandes palabras, con brillantes esce­nas imaginarias y que les llevaran a realizar hechos caóticos, que no exijan ninguna preparación, ningún plan.

Pero nada existe detrás de esos gritos.

Sin embargo, ésa no fue la misión para la que nos escogió el Destino.

El sueño del panarabismo no dejaba de ser el objeto permanente de la política egipcia. En 1958, Siria se fusiona­ba con Egipto constituyendo ambos países la llamada República Árabe Unida, denominación que evidenciaba la finalidad perseguida; y aunque esta unión duró escasamente tres años, Egipto conservé oficialmente el nombre de RAU para que sirviera de núcleo catalizador en el futuro. Pese a sus derrotas y fracasos, Nasser no cejó en sus intentos de lograr su idea panarabista. aspirando a dirigir el mundo Árabe y procurando federarse las naciones vecinas o políticamente afines.

Israel, un Estado-problema El 14 de mayo, mientras continuaba el debate en la segunda sesión especial de la Asamblea General, cayó como un rayo una noticia: El Consejo Nacional Judío había proclamado la formación del Estado de Israel, con lo que entró de un salto en la historia contemporánea y en la opinión pública un nombre que no había sido usado frecuentemente en más de dos mil años.

La primera tarea del nuevo gobierno era reunir sus fuerzas y luchar por su vida. El nuevo Estado fue reconocido desde luego por el presidente Truman y casi inmediatamente después por la URSS. Se había roto la barricada y los ejércitos hostiles penetraban al territorio de Israel por todos lados. El Ministro de Relaciones Exteriores de Egipto envió un telegrama a las Naciones Unidas, diciendo que ya que el mandato había terminado, las fuerzas armadas egipcias habían entrado en Palestina para establecer la seguridad y el orden.

La Legión Árabe, que era el ejército de Transjordania, había entrado en Jerusalén y las fuerzas sirias y libanesas habían invadido las fronteras septentrionales de Israel. El ejército judío contaba con numerosos soldados oficiales que habían combatido bajo la bandera británica en la Segunda Guerra Mundial, pero el gobierno israelí no tenía experiencia en conducir una guerra efectiva. Tenia en cambio la firme unidad de todo su pueblo que lo respaldaba.

Pero cuando se llegó a la realidad de los hechos, sus adversarios estaban también en desventaja. La Legión Árabe era una fuerza verdaderamente efectiva,  adiestrada, armada y dotada de oficiales por los británicos, para que el reino de Transjordania pudiera defenderse de las incursiones con que las tribus nómadas beduinas amenazaban sus fronteras meridionales.

Pero en cuanto a lo demás, su superioridad numérica no los ponía en ventaja porque no tenían práctica para pelear aliados con otros ejércitos. Debido a ciertas diferencias entre ellos no había estrategia establecida ni común acuerdo acerca de las líneas de avance y la simultaneidad de los ataques.

Después de los primeros encuentros, en los que se dieron cuenta de los sorprendentemente bien adiestrados que estaban sus adversarios, hubo entre los jefes árabes cierto cambio de cálculos y de expectaciones.

Se había convenido en que la Legión Árabe fuera a atacar Jerusalén y a ocupa  cuanto sus tropas pudieran abarcar del Estado Árabe de Palestina. Sin embargo. debido a Falta de apoyo, esta maniobra no se llevó a cabo completamente. Aquel día en que termino el mandato, en que nació el Estado de Israel, toda Palestina cayó en un furioso caos, la Asamblea General había decidido, y había hecho bien al decidirlo, que un solo mediador con gran autoridad sería mejor que la Comisión, cuya función original había sido investigar aconsejaron la política que debía seguirse. El hombre que escogieron fue el conde Folke Bernadotte, de Suecia.

Fuente Consultada: Historia Universal Carl Grimberg

Historia de los Hebreos en Palestina Cisma Reyes y Religion

Historia de los Hebreos en Palestina-Cisma, Reyes y Religion  

Hacia mediados del milenio seguido a de C., en una época de incesantes movimientos de pueblos, ciertos grupos semitas, originarlos del desierto arábigo, llegaron al Eúfrates medio. Cerca del 1350 a.C. avanzaron hacia el oeste en dirección a Palestina.

En el siglo XII a C. formaron reinos en zonas cercanas al mar Mediterráneo, Entre estos grupos semitas se destacaron los fenicios y los hebreos.

Aunque con características propias, ambos pueblos, al ser vecinos de civilizaciones tan importantes como las de Mesopotamia y Egipto, recibieron muchos elementos culturales de estas regiones.

Costumbres, artes, ideas, posaron de un lugar a otro y de un pueblo al otro. Sufrieron también el impacto de circunstancias externas amenazantes, pero lograron desarrollarse sin excesivos sobresaltos antes de la formación de los grandes imperios asirlo, neobabilónico y persa.

mapa de israel

El pueblo hebreo no ha aportado elementos de importancia para el progreso de la civilización universal.

Tampoco la entidad de su Estado, inestable politicamente, de extensión limitada y de confines imprecisos, justificaría la atención con que han sido estudiados, si no fuera porque de él salió el cristianismo y también porque sus textos bíblicos son los fundamentos dogmáticos de esta religión, cuyo espíritu caracteriza a la civilización de todos los pueblos occidentales.

HISTORIA DEL PUEBLO HEBREO:

Los hebreos:el pueblo de Yahvé” Los hebreos se asentaron en la zona de Palestina, al Sur de Fenicia.

Esta zona está delimitada: al Oeste: por el mar Mediterráneo; al Este: por el río Jordán y el mar Muerto; al Norte: por las montañas del Líbano; al Sur: por la península del Sinaí.

Es un territorio menos fértil que Egipto y Mesopotamia, pero presenta llanuras aptas para el pastoreo y el cultivo, parlo que será codiciado parlas vecinos del desierto.

También pondrán sus oías allí poderosos renos por estar en una posición estratégica, lugar o punto de contacto, adonde llegaban caravanas de diferentes lugares.

Esta región se llamo primitivamente el país del Canaán debido a que sus primitivos pobladores fueron os cananeos pueblo también de origen semita, que se asentó allí hacia el 3000 a.C..

Posteriormente llegaron tribus de origen ario, los filisteos quienes denominaron a la zona Philístina, nombre del cual derivó la palabra Palestina y los hebreos, singular pueblo, que no formó un poderoso Estado o un imperio, pero que sorteando avatares mantuvo su vigencia hasta la actualidad.

Es el único pueblo de la antigüedad que sobrevivió hasta hoy gracias a los lazos de unión que originó su religión.

Evolución histórica y política de los hebreos

Antecedentes del pueblo hebreo. Los patriarcas: Los antiguos hebreos partieron originariamente desde Arabia y llegaron a la Mesopotamia.

Estaban organizados en pequeños grupos familiares o “clanes”, dirigidos por el más anciano de sus miembros, al que llamaban ‘patriarca’, quien además administraba justicia, dirigía los actos de guerra y realizaba tareas de sacerdote.

mapa palestina antigua

Según la tradición, uno de estos patriarcas, Abraham, fue elegido por su dios, Yahvé o Jehová, para sellar un ‘pacto de alianza”: Yahvé le ordenó dirigirse a Cannán, tierra que prometió a él y a sus sucesores, si cumplían con sus designios. Abraham entonces obedeció, se puso en marcho con su clan y se estableció en Palestina.

Los hebreos salieron de la región que habitaban en Caldea, dirigidos por Abraham, y tomaron posesión de la tierra de Canaán, donde se establecieron y afincaron desplazando a los cananeos. Ha habido sus dudas acerca de si los hebreos y, particularmente, Abraham, procedían de una comarca de la Caldea o de la propia ciudad de Ur.

Las investigaciones dan por cierto que la procedencia de Abraham viene de la ciudad de Ur. También se han disipado las dudas que pudieran suscitarse sobre la ruta seguida en su migración hasta la Cananea.

Abraham saldría de Ur con su clan, dirigiéndose hacia el Norte y franqueando el Eufrates,  usado aún en nuestros días, alcanzarían las rutas que conducían desde la Alta Siria a Palestina. Así, pues, hay que considerar a Abraham como el fundador histórico de la nación hebrea.

Con su nieto, Jacob o Israel, los hebreos comenzaron a llamarse a sí mismos hilos de Israel” o israelitas” nombre que significa los que son fuertes con Dios”. Muchos hebreos emigraron a Egipto cuando ese país estaba en poder de los hicsos.

La dinastía XVIII tebana La expulsión de los hicsos de Egipto, se generó en un clima de fervor nacionalista.

Cambió la situación de los hebreos asentados allí, fueron perseguidos y tratados prácticamente como esclavos. Surgió entonces entre los hebreos la figura de Moisés, quien convenció a su pueblo para huir de Egipto y dirigirse hacia la tierra prometida”.

Se inició así el éxodo de los hebreos.

Según la Biblia, Moisés recibió al cruzar la península del Sinaí, en una revelación de Jehová, las leyes para el gobierno de la comunidad, conocidas como el Decálogo o las Tablas de los Diez Mandamientos.

Aquí la alianza de Dios y Abraham se renovó: Yahvé protegería a los hebreos en su camino a la nueva patria y el pueblo se comprometía a reconocerlo como único dios y cumplir con las «leyes”.

El símbolo de este acuerdo era el Arco de la Alianza que contenía las Tablas. Al llegar a Palestina, Moisés murió a la vista de la tierra prometida”. Esta fue conquistada por Josué, su sucesor. En el curso del siglo XII a C. los hebreos tuvieron algunos enfrentamientos con los cananeos.

En cuanto a la organización política continuaron por mucho tiempo divididos en 12 tribus, sin conformar un solo Estado. El vínculo primordial entre ellos era el religioso.

En momentos difíciles cuando eran atacados por enemigos, las tribus aceptaban eventualmente a un único jefe, llamado juez.

Este era casi siempre un caudillo que unía a varias tribus bajo su autoridad durante el tiempo que durara el peligro. Entre ellos se destacaronGedeon, Sanson y Samuel.

Cuenta el Antiguo Testamento que el pueblo hebreo atravesó diversas etapas en su historia:

Etapa de los patriarcas. En ella Abraham, padre de los hebreos, abandonó por orden de Dios la ciudad de Ur para dirigirse hacia Palestina. Esta etapa comprende también la huida de Egipto de los hebreos guiados por Moisés, a quien Dios entregó los Diez Mandamientos. Por último se narra la instalación en Palestina.

Etapa federativa. Comienza con el patriarcado de Josué (siglo XII a.C). Se relata la federación de las doce tribus de Israel, que se enfrentaron a los filisteos. La lucha finalizó con la implantación del poder unificador de los jueces: Gedeón, Sansón, Samuel.

Etapa monárquica. En este período los judíos formaron un reino unitario con capital en Jerusalén, primero bajo el mando de Saúl y luego de David y Salomón, Después de produjo la división en dos reinos (Judá e Israel), la dominación babilónica y, por último, la diáspora de los judíos, es decir, su dispersión por el mundo.

Los hebreos creen en la existencia de un solo Dios, por tanto su religión es monoteísta. Esto era un rasgo único en su época. Según su concepción religiosa, Dios selló un pacto con los hebreos, a los que escogió como pueblo elegido.

Dentro de las creencias judías figura la esperanza en la venida de un Mesías o redentor. El Antiguo Testamento es el libro sagrado del pueblo hebreo. El libro relata la historia de este pueblo y sus relaciones con las naciones vecinas, principalmente Mesopotamia y Egipto.

Creación del Estado hebreo: Los reyes

Rey Salomónrey salomon

A fines del siglo Xl a C. estas uniones temporales frente al peligro se transformaron en una unión permanente con la creación del reino de Israel.

Los hebreos organizaron un solo Estados nació la monarquía.

Era una circunstancia propicia para ello. En el plano internacional era una época de florecimiento de pequeños reinos independientes los grandes imperios antiguos habían decaído y todavía no había surgido el temible poder de los asirios.

En el plano interno, era un buen momento para unirse y derrotar a los filisteos con quienes se disputaban la zona.

El primer rey de los hebreos fue Saúl. Su sucesor David conquisto Jerusalén (antigua ciudad cananea) y la convirtió en la capital del reino. Posteriormente sometió a los filisteos y extendió los dominios de Israel hasta el mar Rolo.

Los hebreos consideraron a esta época como la más feliz. Su hilo y sucesor Salomón alcanzo fama por darle prestigio e importancia al cumplimiento de la justicia.

También intensificó el comercio aprovechando que el territorio estaba ubicado en un cruce de rutas comerciales.

Fue una época prospero. Saloman, incluso, organizo una flota para comerciar por el mar Rojo. Parte de las riquezas se aplicaron a la construcción del palacio y del templo de Yahvé en Jerusalén.

templo salomon

Templo de Salomón

El Cisma. Los dos reinos

A la muerte de Salomón cerca de 926 a C. se desencadenó una fuerte rivalidad entre las 12 tribus que conformaban el pueblo hebreo lo que determino la división del reino en dos estados diferentes:

a) Las diez tribus del Norte formaron el reino de Israel mas vasto y más fuerte, con capital en Samaria;

b) Las dos tribus del Sur formaron el reino de Judá con capital en Jerusalén.

Como consecuencia de este cisma o esta división hubo una decadencia económica y religiosa. Económica porque ya no tuvieron el monopolio de las rutas de la región, y religiosa porque comenzaron a adorar, sobre todo en el reino del Norte, a otros dioses y asimilaron también costumbres religiosas de otros pueblos como los cananeos.

Como reacción ante esta situación surgieron los profetas, en defensa de la doctrina de Jehová. Según la Sagrada Escritura profeta es aquel que habla por Dios y como intérprete de Dios.

El exilio. La pérdida de la independencia política

La división y las luchas internas provocaron debilidad en los dos reinos justo en el momento en que resurgían nuevamente poderosos imperios en el Cercano

Oriente. Por lo tanto se vieron imposibilitados de mantener su independencia En eL 722 a.C. los asirios invadieron el reino de Israel y lo conquistaron, en el 587 a.C., Judá cayó en poder del imperio neobabilónico de Nabucodonosor II, quien transportó a los israelitas cautivos a Babilonia.

El cautiverio en Babilonia señala la decadencia de la organización política de los hebreos. Como contrapartida constituirá un periodo de elevación religiosa. Los judíos se mantendrán unidos por sus tradiciones yahvistas.

En esta época surgieron con nuevo vigor los profetas, que reavivaron la fe de los israelitas. Entre ellos, Ezequiel y Daniel anunciaban que tras el sufrimiento vendría la recompensa con la llegada del Mesías, el Hilo de Dios” que los libertaría.

El retorno a Palestina. La comunidad religiosa

Cuando Ciro el Grande rey de los persas conquistó el imperio neobabilonico en el 539 a.C. autorizó a los hebreos retornar a Palestina.

Si bien los persas les permitieron reorganizarse como comunidad religiosa, de acuerdo con su política de respeto a las creencias de los sometidos a su poder les prohibieron erigirse, en cambio como un Estado político independiente.

De esta forma sufrieron distintas dominaciones: de la persa pasaran a la griega y luego a la romana.

La diáspora: En el año 70 d.C. LOS romanos destruyeron a ierusalen y expulsaron a os israelitas, quienes se disgregaron por todo el Mediterráneo. Comenzó así la diáspora” es decir la dispersión de os judíos por el mundo.

La historia de los hebreos en Palestina había terminado por el momento, ella dejaría de ser su patria por mucho tiempo Pero la comunidad hebrea sobrevivirá manteniendo intactas sus creencias y costumbres, gracias a su fe y a la alianza con su Dios, Yahvé.

Economía: una tierra puente Establecidos en Palestina, los hebreos se dedicaron a la agricultura y a la ganadería. Los cultivos característicos fueron el olivo y la vid, aunque también obtuvieron legumbres como habas y en telas.

El pastoreo de ovejas, asnos, bueyes, cabras, caballos y camellos acompañaba la actividad agrícola. También trabajaron la cerámica y confeccionaron numerosos tejidos de ano y lino. Pero su más importante actividad económica fue el comercio: esto se debió a que su lugar de asentamiento, Palestina, era una tierra puente; por ejemplo, un lugar de tránsito de mercaderes entre Mesopotamia y Egipto.

Los hebreos: exportaban: aceite y vino; importaban: metales (cobre de Chipre, hierro de Anatolia, oro de Arabia), marfil y especias.

La sociedad La sociedad israelita estaba íntimamente relacionada con su religión. El núcleo de la sociedad hebrea era la familia. Esta ero patriarcal. El padre representaba la máxima autoridad. Existían también los esclavos, que se obtenían por compra o por ser prisioneros de guerra; no se los trataba con crueldad

Letras y artes La religión dominó todos los aspectos de la cultura hebrea. La prohibición de representar a la divinidad desalentó la creatividad en escultura y pintura.

Como contrapartida, la religión estimuló el desarrollo de la literatura: el esfuerzo de generaciones para la redacción y la transmisión de los textos, las creencias y tradiciones religiosas.

El resultado fue la Biblia. La palabra Biblia” deriva del griego (Biblia libros, e indica el libro por excelencia Fenicia”. También se denomino Sagradas Escrituras: Sagradas” porque se creen inspiradas en Dios y contienen la revelación de éste a los hombres, y “Escrituras” porque su origen es variado, de distintas épocas y diferentes autores.

Estos escritos redactados por os hebreos constituyen el Antiguo Testamento o Biblia hebrea. En ellos se habla de la historia, las costumbres, las creencias, los pensamientos éticos y morales del pueblo israelita.

Posteriormente, los cristianos le anexaron el Nuevo Testamento, donde aparece la llegada de Cristo, su vida y los orígenes del cristianismo.

El núcleo original de la Biblia fue el Pentateuco, conjunto de los cinco primeros libros del Antiguo Testamento: el Génesis, el Éxodo, el Levítico, los Números y el Deuteronomio.

El Génesis relata la creación del mundo, los orígenes del pueblo hebreo con Abraham hasta el establecimiento en Egipto.

El resto de los libros se refieren, entre otros temas, a Moisés, comentan la huida de Egipto, el peregrinar por el desierto y la llegada a la tierra prometida.

Los llamados Escritos Históricos de Josué, Jueces, Samuel, Reyes y Crónicas narran los hechos históricos desde el asentamiento en Palestina, relatan la actuación de los jueces, la formación del Estado, los momentos salientes de cada monarquía.

Los Escritos Proféticos comentan la división del reino en Israel y Judá, y su caída en manos de opresores extranjeros. Contienen los presagios de los profetas que anuncian el castigo y la resurrección de las ruinas.

Los Escritos Poéticos contienen salmos o himnos para ser cantados y plegarias.

Los Escritos Sapienciales reúnen consejos de sabiduría y preceptos de carácter moral. La música también fue cultivada por los hebreos. Samuel fundó una escuela de músicos. Durante los gobiernos de David y Salomón, este arte llegó a su esplendor considerándose una profesión de gran prestigio.

(Ver JERUSALEN, LA CIUDAD SANTA)

La religión: un monoteísmo ético

La religión, razón misma de ser del pueblo hebreo, tuvo como característica principal el monoteísmo. Israel tiene un solo dios: Yahvé o Jehová.

Esta es la primera gran diferencia con el resto de las religiones del Cercano Oriente, que eran politeístas. Su dios es justo, sumamente bueno y clemente.

No puede ser representado, es inmaterial. No toma por esto características antropomórficas ni se identifica con las fuerzas de la naturaleza, como los dioses de otras religiones de la antigüedad.

El hombre queda con respecto a Jehová en una posición inferior. Dios lo hizo a su imagen , inmortal, pero ha pecado, por ello ha sido condenado al trabajo y a la muerte. Concepto inverso al de las religiones mesopotámicas, donde el hombre nace mortal.

El anuncio de la llegada de un Mesías en las épocas de crisis es otra particularidad de la religión hebrea. Vislumbro un futuro feliz, en donde el bien y la justicia reinen en la Tierra.

De esta forma, el mesianismo señala un punto de transición a la predicación cristiana. La religión de los israelitas tuvo también un matiz moral o ético. Yahvé le exige a su pueblo el cumplimiento de una moralidad.

Dicto, en primer lugar, Las obligaciones del creyente para con su dios («ser el único dios”, “no representarlo”), y luego, las obligaciones de los hombres entre sí «no cometer asesinato ni adulterio” ,“honrar al padre y a la madre”, etc.).

Por último, debemos citar una característica primordial de la religión hebrea: el profundo vínculo de Dios con la historia de su pueblo. En otras religiones, el accionar de los dioses se realizaba fuera de los tiempos históricos.

En la religión de los hebreos, Dios está presente en la historia de su pueblo y les manifiesta o les revela a sus creyentes el modo correcto de actuar.

Se comunica con ellos a través de sus elegidos como Abraham y Moisés, por intermedio de los cuales los guía” en el transcurso de la historia.

En síntesis: La religión hebrea, monoteísmo de contenido moral y profundo vínculo con la historia de su pueblo, fue la primera religión “sin fronteras”, lo que la convirtió en vínculo permanente entre sus creyentes y en razón de ser para su supervivencia como pueblo.

Su Legado: La primera fe monoteísta, origen de las tres grandes religiones actuales: cristianismo, judaísmo y islamismo. El Antiguo Testamento.

AMPLIACIÓN Y SÍNTESIS DEL TEMA

LAS RAÍCES DEL JUDAÍSMO son extremadamente antiguas, posiblemente anteriores al s. XIII a.C. A diferencia de todas las religiones de la época, los judíos creían en un solo dios. La historia y las leyes del judaismo estaban escritas en un libro, la Biblia hebrea (lo que los cristianos conocen como Antiguo Testamento).

Los cinco primeros libros se conocen como la Tora, que quiere decir «ley» (para los cristianos se trata del Pentateuco). Contiene la historia de Abraham, Isaac y Jacob, llamados los «patriarcas», así como la historia de Moisés. En la Tora se expresan los preceptos básicos del judaismo.

ABRAHAM: El pastor Abraham, el primer patriarca hebreo, era originario de la ciudad caldea de Ur. Dios le ordenó que cogiese a su familia y se trasladase con ella a Canaán, territorio que ocupaba la actual Palestina.

Dios quiso más tarde probar su fe ordenándole el sacrificio de su único hijo Isaac. A punto estaba de celebrar el sacrificio cuando Dios, satisfecho por su devoción, le ordenó sustituir a su hijo por un carnero.

JACOB: Jacob era el primogénito de Abraham y condujo a los hebreos a Egipto cuando el hambre asoló las tierras de Canaán. Jacob recibió asimismo el nombre de Israel, de donde viene el de «israelitas» con que se conoce también a los hebreos.

MOISÉS: El libro bíblico del Éxodo se centra en el período de la esclavitud de los hebreos en Egipto y en su salida conducidos por Moisés hacia la tierra de Canaán, a través del desierto. Durante la peregrinación, Moisés recibió las leyes de Dios, especialmente el Decálogo, en la cima del monte Sinaí.

Como intérprete de la Alianza, Moisés se convirtió en el organizador de la religión y de las tradiciones civiles de los israelitas. El Decálogo (los «diez mandamientos») se convirtió en el código de conducta, no sólo del judaísmo, sino también, más tarde, del cristianismo.

ISRAELITAS Y FILISTEOS: Los filisteos eran un pueblo de marinos provistos de una rígida disciplina y de un buen armamento que invadieron y saquearon varios países del Mediterráneo. Se habían instalado en Canaán poco antes del regreso de los israelitas desde Egipto.

Los filisteos intentaron extenderse al vecino territorio de Israel y a los montes de Judea, lo que condujo a un conflicto entre los dos pueblos; es la historia bíblica de Sansón. Durante el reinado de David, los israelitas se unieron definitivamente ante el enemigo común, los filisteos. Resultaron victoriosos y se establecieron en la tierra de Israel.

EL REINO DIVIDIDO El primer templo de Jerusalén fue construido por Salomón en el 957 a.C. para albergar el Arca de la Alianza, símbolo de la unidad israelita.

Tras la muerte de Salomón (h. 930 a.C.) se intensificaron las luchas entre las tribus del norte y las del sur. El reino se dividió en dos: Israel, al norte, y Judá, al sur.

INFLUENCIA EXTRANJERA: Los asirios conquistaron Israel en el 721 a.C. El área y su religión sufrieron la influencia extranjera durante largo tiempo, en un período en el que transcurrieron desde la caída en manos de Babilonia (s. VI a.C.) hasta la conquista de Alejandro Magno (s. IV a.C.).

Los romanos conquistaron Israel en el 63 a.C. y la incorporaron a sus posesiones con el nombre de Judea. La religión de los israelitas comenzó a ser conocida como judaísmo, mientras que los israelitas se conocieron más como judíos.

En este período surgieron nuevos grupos judíos, principalmente de orden político, cuyo objetivo era la fundación de un estado judío independiente. La comunidad judía se expandió rápidamente por el Mediterráneo y Egipto.

LA VIDA COTÍDIANA El pueblo que observaba la religión judía debía cumplir ciertas leyes. Éstas incluían una cierta forma de matar a los animales y de preparar los alimentos. Un precepto fundamental era la observancia del sabbath, día de la semana consagrado a la plegaria.

Fuente Consultada: La Humanidad de Silvia Vázquez de Fernández

Origen de la Autoridad Nacional de Palestina (OLP)-Su Creacion

Origen de la Autoridad Nacional de Palestina (OLP)-Fecha Creación

Extensión: Cisjordania: 5.800 km2. Franja de Gaza: 365 km2. Límites: se ubica en el interior del territorio de Israel.

Desde mayo de 1994, la franja de Gaza y Jericó en Cisjordania son territorios autónomos.

Tras el acuerdo interino de septiembre de 1995, y a lo largo de los siguientes cinco años, la Autoridad Nacional Palestina se ha ido haciendo cargo progresivamente de más del 30% de la superficie de Cisjordania.

Población: la población total de los Territorios Palestinos es aproximadamente de 2.311.204 h.

Densidad: Cisjordania, 260 h/km2 Franja de Gaza, 2.132 h/km2

Sede: Jericó.

Ciudades principales: Gaza, Jerusalén, Jericó, Nablús, Belén, Ramala, Hebrón.

Gentilicio: palestino.

Forma de Estado: democracia parlamentaria.

Idioma: árabe.

Religión: islamismo, 98%; cristianismo, 2%.

Moneda: nuevo shekel israelí (NIS), en la Franja de Gaza, y dinar jordano en Cisjordania.

PlB por habitante: 997 dólares.

Geografía. Formada por los territorios de Cisjordania y la franja de Gaza. Gaza es una zona costera llana, de clima mediterráneo, mientras que Cisjordania es montañosa y tiene valles bajo el nivel del mar de clima subtropical.

mapa palestina

Historia. La Autoridad Nacional Palestina se constituyó en 1996, y representa el final de un largo proceso negociador iniciado en 1991 y culminado en 1993 tras la firma de la Declaración de Principios basada en los Acuerdos de Oslo, en la que Israel reconoce a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), y otorga a los palestinos cierta autonomía a cambio de que renuncien a sus pretensiones territoriales; acuerdo que firmaron los líderes de los dos pueblos, Yaser Arafat e Isaac Rabin.

Sus competencias son limitadas, similares a las de un gobierno local (fiscales, sanidad, educación, cultura…) a excepción de la seguridad y la política exterior.

La historia del conflicto del territorio palestino se inicia con la fuerte e imparable inmigración judía desde los años veinte en busca de la Tierra Prometida y se agudiza tras la Segunda Guerra Mundial, cuando el holocausto nazi destapa la necesidad de un Estado judío.

En 1947, Naciones Unidas aprueba un plan de partición del territorio en dos zonas: una israelí y otra palestina. Las líneas del armisticio fueron creadas arbitrariamente. En 1948 se proclama el Estado de Israel, en un territorio en el que habitaban mayoritariamente árabes.

Como contrapartida, en 1964 nace la OLP con Yaser Arafat como líder. En 1967 estalla la Guerra de los Seis Días, tras la que Israel se apropíó de facto de los territorios destinados por la ONU para el establecimiento del Estado Árabe Palestino (Franja de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este).

En 1987 comienza la lntifada (liberación), un movimiento de levantamiento popular del pueblo palestino en respuesta a la ocupación israelí en su territorio. En 1988 nace el Estado Nacional Palestino.

Tras algunos momentos de acercamiento, la situación del conflicto se recrudece y en el año 2000 se reaviva la segunda lntifada.

En noviembre de 2004 muere Yaser Arafat, símbolo de la liberación del pueblo palestino.

El 9 de enero de 2005 se celebraron elecciones en los territorios autónomos que dieron como resultado la victoria del candidato Abu Mazen, que se entrevistó días después con el gobierno de Israel, para la renegociación de posibles acuerdos de paz.

Los principales obstáculos son: los asentamientos de colonos judíos en territorio árabe; la radicalización de sectores israelíes y palestinos; el control del agua en la región; el regreso de los refugiados y los presos políticos.

Los palestinos reclaman el fin de los ataques militares, la devolución de los territorios ocupados y la vuelta a las fronteras anteriores a 1967.

Por su parte, Israel exige el fin de la lntifada, se opone al regreso de los desplazados, pretende mantener el control sobre Jerusalén Este y rechaza la descolonización de los territorios ocupados.

Intifada: («agitación; levantamiento») es el nombre popular de dos campañas recientes del pueblo palestino contra el régimen de ocupación de Israel en los territorios ocupados de Cisjordania y la Franja de Gaza. Es uno de los aspectos más importantes de los últimos años del conflicto israelí-palestino.

Ambas intifadas empezaron como campañas de desobediencia civil de los palestinos y fueron intensificándose en un ciclo de violencia de represalias recíprocas entre israelíes y palestinos.

La primera Intifada empezó en 1987; la violencia decayó en 1991 y tocó a un fin más completo con la firma de los acuerdos de Oslo (agosto de 1993) y la creación de la Autoridad Palestina.

La segunda intifada, que se ha dado en llamar Intifada de al-Aqsa, empezó en septiembre de 2000 y fue terminada en febrero de 2005.

LOS PALESTINOS, UN PUEBLO SIN ESTADO

Seis guerras en cuatro decenios, un clima de lucha fratricida y un enfrentamiento constante entre el Estado de Israel y los Estados árabes hacen del Oriente Próximo un foco permanente de tensión en el mundo.

En medio de este polvorín, el pueblo palestino es el que ha padecido con más fuerza las consecuencias de este estado de guerra.

Desde la partición de Palestina, en 1948, el éxodo forzado de los palestinos ha conmovido las conciencias de la opinión internacional.

El problema se agravó en 1967, cuando el ejército israelí invadió el resto de los territorios de Palestina donde había población árabe y dejó al pueblo palestino definitivamente sin Estado y sin tierra.

Más de 300.000 habitantes de Cisjordania y Gaza tuvieron que refugiarse en Jordania, mientras el resto, cerca de un millón, quedó bajo el control de las nuevas autoridades israelíes.

La dispersión de los palestinos dio origen a un amplio movimiento de resistencia que se estructuró hacia 1964 en torno a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).

Desde 1967, y como medio para llamar la atención sobre el problema de su pueblo, esta organización adoptó como método de propaganda la acción directa y terrorista contra los intereses y los colaboradores de Israel.

El apoyo de los países árabes a las acciones de la OLP y el refugio que ofrecieron a sus miembros dieron lugar a la intervención militar de Israel contra el Líbano y al ataque sistemático a los campos de refugiados (Sabrá y Cha-tila en 1982).

Por su parte, la OLP ha ido cambiando de táctica y ha abandonado las acciones más individuales y los atentados terroristas, que le quitaban apoyo internacional.

En el año 1987 se Inició un movimiento de insurrección civil de la población árabe de los territorios ocupados por Israel, la «intifada», para protestar por la ocupación israelí, en 1988 la OLP proclamó de forma unilateral el Estado palestino y en 1991 se iniciaron ias negociaciones con Israel (Conferencia de Madrid). F

inalmente, en septiembre de 1995 se llegó a la firma de los acuerdos de paz sobre determinados territorios que dieron paso al reconocimiento de la Autoridad Palestina, en el camino de la constitución de un Estado palestino independiente.

Fuente Consultada:
La Enciclopedia del Estudiante La Nación (Santillana) y Wikipedia

Nasrallah, el lider de Hezbollah Perfil del Ideologo Islamico

Nasrallah, el Líder de Hezbollah

Hasan Nasrallah está exactamente en donde siempre quiso estar. ‘Desde los 9 años tengo planes para lo que comenzaría a hacer hoy» me confesó el líder de Hezbollah sobre su búsqueda de liderazgo cuando le visité hace no mucho tiempo en los barrios bajos del sur de Beirut.

“Cuando tenía 10 u 11 años, mi abuela usaba un pañuelo largo. Era negro y muy largo. Yo lo usaba alrededor de mí cabeza y le decía a todo el mundo que era un clérigo y que debían rezar detrás de mí”.

Nasrallah es un hombre de Dios, de las armas y del gobierno, una suerte de cruza entre el ayatolá Komeini y el che Guevara, un populista islámico así como un carismático táctico guerrillero.

El pañuelo negro en la cabeza —que significa que desciende del profeta Mahoma— se convirtió hoy en su sello distintivo y es el político más conocido del Líbano. Frases extraídas de sus discursos se convirtieron en los ring tones más populares de los celulares y su rostro es un popular fondo de pantalla de las computadoras. Su imagen está presente en afiches, llaveros y hasta tarjetas telefónicas. Hay taxistas que manejan escuchando sus discursos, en lugar de música.

A los 46 años, Nasrallah es también el líder más controvertido del mundo árabe, que figura en el eje del nuevo y más cruento enfrentamiento entre Israel y sus vecinos en un cuarto de siglo. Aún así, Nasrallah no es el prototipo del militante. Su carrera cruzó la compleja línea entre el extremista islámico y el político secular. “Es el Líder más astuto del mundo árabe, y el más peligroso» me dijo hace días el embajador israelí en EE.UU., Daniel Ayalon.

Hasta este brote de violencia m la frontera libanesa —las acciones de guerra en la frontera más graves que haya perpetrado Israel desde su invasión al Líbano en 1982—, Nasrallah desempeñó con éxito ambos roles.

Como ardiente populista, me exaltó en una oportunidad las virtudes de la democracia y luego argumentó que sólo los atacantes suicidas son los que pueden garantizar esa democracia. “Mientras haya combatientes que estén dispuestos a martirizarse, este país podrá mantenerse seguro se jactó en un discurso que pronunció este año. Hoy, sin embargo, el hombre que ayudó a crear Hezbollah tendrá finalmente que hacer una elección.

Cuando nos reunimos en su oficina, antes de esta nueva batalla con Israel, Nasrallah aseguraba que el futuro de Hezbollaz era un pacífico activismo político

“Tenemos ministros, parlamentarios, consejeros municipales, sindicalistas y grupos de empresas” se jactó mientras hablábamos en su cuartel centra (ahora bombardeado). “Si mantuvimos nuestras armas hasta Hezbollah ayuda a cerca de 250 mil libaneses y es el segundo proveedor de empleos del país ahora, se debe al hecho de que la necesidad que teníamos de ellas sigue vigente, a raíz de las constantes amenazas israelíes contra el Líbano.

Hoy somos un partido político hecho y derecho, independientemente de si continuamos con la resistencia o la detenemos “Las afueras de Beirut son conocidas como la “dahiya”, que en árabe quiere decir “suburbios”. A la zona se la conoce también como ese denso y pobre laberinto de villas miserias que también son tierra del Hezbollah. Su sucios callejones están llenos de humildes casitas de cemento.

Masas entrecruzadas de cables pasan de un edificio al otro. Son conexiones telefónicas, eléctricas o de TV por cable, ilegales todas. Mientras que en el centro de Beirut las luces brillan con fuerza, en la dahiya suele haber oscuridad porque el servicio eléctrico no funciona las 24 horas del día.

El Hezbollah se ha convertido en toda una empresa dentro de la dahiya, superando al Estado. Maneja un hospital así como escuelas, farmacias de descuento, almacenes y un orfelinato. Tiene un servicio de recolección de basura y hasta un programa de re construcción de viviendas dañadas durante la invasión israelí.

Apoya económicamente también a los familiares de los jóvenes que manda morir. Ayuda en total a cerca de 250 mil libaneses y es el segundo proveedor de empleos del país.

En la dahiya, Nasrallah es todo un icono, famoso por su oratoria y venerado como campeón de la minoría chiíta del Libano.

Nacido en un suburbio cristiano de Beirut en 1960, y el primero de nueve hijos, Nasrallah recién se sumó al Hezbollah después de la invasión israelí. Entrenado en el islam en los mejores seminarios de Irak e Irán, se convirtió en uno de los primeros líderes de los nuevos campos de entrenamiento de Irán.

“Por entonces, tenía 22 años” me confesó Nasrallah. “Solíamos discutir varios temas entre nosotros. Discutíamos por ejemplo cómo debíamos hacer para terminar con la ocupación israelí en nuestro país. Nos dimos cuenta lo que estaba pasando en Palestina, Cisjordania, la franja de Gaza, Golán y el Sinaí. Llegamos a la conclusión de que no podíamos confiar en los estados de la Liga Arabe ni en la ONU. La única forma que teníamos era la de tomar las armas y combatir a fuerzas de ocupación».

Con una fuerza de entre 600 y 1.000 hombres, además de miles de refuerzos que están dispuestos a martirizarse, Nasrallah logró lo que decenas de miles e los ejércitos de Egipto, Siria y Jordania no pudieron hacer en medio siglo —obligar a Israel a retirarse—. Hoy, el suyo es el último ejército privado del Líbano.

Nasrallah se convirtió en secretario general del movimiento e 1992, a los 32 años, luego que helicópteros artillados israelíes asesinaran a su predecesor. Su primera decisión importante fue modificar a un movimiento conocido por sus espectaculares acciones terroristas contra EE.UU. ,Francia e Israel y hacerlo ingresar en la política y postular candidatos para el Parlamento.

De todos modos, los cambio del Hezbollah bajo la conducción de Nasrallah no deben confundirse con la moderación. Cuando concluyó en 1990 la guerra civil en el Líbano, Hezbollah se vio obligado a participar en el sistema político —o verse enfrentado la pérdida de las armas que le habían dado poder-.

Hoy. Hezbollah tiene 14 bancas en el Parlamento —uno de’los bloques más grandes— y en 2000 se incorporó al gobierno. El Hezbollah fue el primero en desplegar atacantes suicidas islámicos en los tiempos modernos. Fue también el primero en perpetrar ataques múltiples de forma simultánea. Tanto Al Qaeda como Hamas y los insurgentes iraquíes (movimiento sunnitas todos ellos) copiaron sus tácticas.

Origen del poder de Hezbollah en el Libano Hasrallah lider del grupo

Origen del Poder de Hezbollah en el Líbano

La crisis de hoy en el Líbano es una crisis del Estado libanés. Es esta crisis estructural la que debe ser abordada si desean detener la violencia. Cuando Israel retiró a sus fuerza del  sur del Líbano en 2000 la impresión en todo el mundo fue que el gobierno libanés iba a reafirmar su autoridad en la zona evacuada. El Hezbollah, que fue el que lideró la lucha armada contra la ocupación israelí, debía desarmarse y reinventarse como fuerza política, en representación de la comunidad shiíta que fue históricamente marginada por las elites maronita, sunnita y drusa que gobernaron al Líbano.

poder en en libanoNada de esto ocurrió. En lugar de desplegar sus fuerzas en el sur del Líbano, el débil gobierno de Beirut consintió la decisión de Hezbollah de convertir a la zona en escenario para los ataques los últimos seis años, Hezbollah creó un virtual Estado adentro de  otro Estado. Su milicia se convirtió en la única fuerza militar del sur del Líbano y levantó puestos en la frontera con Israel. (foto: Nasrallah líder de Hezbollah)

La resolución 1559 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. que pide explícitamente el desarme de todas las milicias y la reafirmación de la autoridad del gobierno libanés en el sur, no fue escuchada.

Luego de la promocionada “Revolución del Cedro” de 2005, Hezbollah llegó hasta a sumarse al gobierno libanés, mientras mantenía paralelamente a su milicia armada y el control del sur.

Israel. por su parte, que se recuperaba todavía del trauma de su guerra en el Líbano de 1982, optó por no responder a los ataques de Hezbollah y confió en que los ataques no sufrirían una escalada. Con todo, este tipo de situaciones absurdas tienden a explotar, como ocurrió con el secuestro perpetrado por Hezbollah de dos soldados israelíes dentro de Israel.

Ya no se puede tolerar la continua existencia del ilegítimo Estado dentro de otro Estado que armó Hezbollah. Con todo, el Líbano es muy débil como para afirmar su soberanía. Para lograr que la soberanía libanesa se reafirme en el sur del Líbano, se necesita un sólido esfuerzo internacional, que vaya más allá de la actual retórica y forcejeos. Los principales elementos de una solución internacional de este tipo son los siguientes:

* Hezbollah debe liberar de inmediato, y sin condiciones, a los dos soldados israelíes.
* Israel debe suspender sus actividades militares en el Líbano.
* El gobierno libanés debe pedir ayuda para implementar resolución 1559 de la ONU; para este fin, se debe crear una fuerza internacional sólida y adecuadamente armada. Para tener éxito, esta fuerza debe actuar de forma muy distinta a los fallidos esfuerzo previos de la ONU en el Líbano.

La existente fuerza de La ONU en el sur del Líbano, la UNIFIL es una triste broma. Nunca impidió que los terroristas atacaran Israel y tampoco frenó la invasión israelí al Líbano en 1982.

Lo que se necesita es una delegación militar con un mandato claro para usar la fuerza. Debería ser internacional, y contar con la bendición de la ONU, pero no ser una fuerza de la organización. Y para sumarie legitimidad a su delicada misión dentro de un Estado árabe, de Se necesita una delegación militar con un mandato claro para usar la fuerza debieran sumársele soldados de Marruecos, Arabia Saudita, Pakistán, tal vez.

La misión de esta fuerza debiera ser la de desplegar -por la fuerza, de ser necesario— al Ejército Libanés en el sur de Líbano, para que participe en el desarme de Hezbollah y para que patrulle, la frontera libanesa-israelí, garantizando así que no haya incursiones desde ninguna de las partes.

Y última, pero no por ello me nos importante, hay algo que no es muy sabido y es que una de las anomalías del estado en el que se encuentra el Líbano hasta el día de hoy es que Siria no reconoció por completo su existencia como nación soberana (en los libros de texto de las escuelas sirias, el Líbano figura como parte de la Gran Siria). Por ende, no existen relaciones diplomáticas normales entre ambos países.

Algo absurdo, y peligroso. Sida debiera ser presionada para reconocer la soberanía e independencia del Líbano.  El vacío de autoridad legítima fue el que creó la crisis actual. Es necesario un cambio radical. Que sólo se podrá hacer realidad con una fuerza militar eficaz. De otro modo, estamos condenados a que los actuales ciclos de violencia continúen.

Shiomo Avineri Profesor de Ciencia Políticas de la Universidad Hebrea de Jerusalen (Diario Clarìn).

Libano Conflicto en Medio Oriente Hezbolla Grupo Terrorista Israel

Líbano:Conflicto en Medio Oriente

EL LIBANO

Fecha de la Independencia
Declarada : 22 de noviembre de 1943
Reconocida :1 de enero de 1944

Extensión: 10.230 Km²

Límites: Norte y Este, Siria; Sur, Israel; Oeste, mar Mediterráneo.

Población: 3.728.000 h.

Densidad: 358,5 h/km2.

Capital: Beirut

División administrativa: 6 gobernaciones.

Ciudades principales: Trípoli, Sidon, Tyre, An-Nabatiyah, Juniyah.

Gentilicio: libanés.

Forma de Estado: república unitaria.

Idioma: árabe, francés.

Religión: islamismo shií, 34%; islamismo sunní, 21,3%; crisdanismo maronita, 19 %; drusos, 7,1 %; cristianismo ortodoxo griego, 6%; cristianismo ortodoxo armenio, 5,2%; catolicismo griego melquita, 4,6%.

Moneda: libra libanesa.

Tasa de natalidad: 2 %

Tasa de mortalidad: 0,64 %

PIB por habitante: 5.480 dólares

Geografía. Estado del Oriente Medio asiático. El Líbano es un país muy urbanizado (90% de su población) y densamente poblado.

Sus recursos son fundamentalmente agrícolas, con cultivos de huerta (tomate, pepino, pepinillo, cebolla), papa, olivo, trigo y frutales; posee también ganadería ovina, caprina y una creciente producción avícola.

Hay yacimientos de yeso y sal, y sus industrias más importantes son cementeras y alimentarias. Tiene una larga tradición financiera para los capitales de Oriente Medio.

Los Cedros: Cerca de 120 km de Beirut. Sabido por los libaneses como los cedros del Señor. Algunos de los 400 árboles restantes son ya 1500 años viejos. El árbol del cedro, majestuoso e indestructible, es el emblema de Líbano y adorna su bandera.

Los Fenicios, los Griegos y los Egipcios utilizaron su madera por siglos en sus hogares, templos, sarcófagos y galeras. La aldea de los cedros, encontrada a 2000 m de altitud, es un centro de esquí muy pintoresco con hoteles, chalets, y pistas para esquiar. Cerca está la gruta de Qadisha, una caverna natural con formaciones estalagmitas y estalactitas.

Historia. El Líbano es heredero de la civilización fenicia y desde la antigüedad fue dominado por los imperios macedónico, romano y bizantino. Cuando en el año 634 se produjo la conquista árabe, los cristianos maronitas se refugiaron en las montañas. Los cruzados se apoderaron de la región entre 1098 y 1291, pero en 1521 fue integrada en el Imperio Otomano. En 1860 comenzó la intervención francesa. En 1943 obtuvo la independencia, adoptando el régimen de república presidencialista.

El Estado así constituido englobaba a distintos grupos étnicos y confesionales con planteamientos políticos divergentes; la estabilidad se logró mediante una fórmula de poder compartido, en la que la presidencia era desempeñada por un cristiano y la jefatura de gobierno por un musulmán de rito sunní.

En 1967 se produjo la tercera guerra árabe-israelí, y al término de la misma se asentó en el país un importante número de refugiados palestinos. Desde sus bases del Líbano, los palestinos iniciaron una actividad guerrillera contra Israel, que provocó el enfrentamiento de los distintos grupos políticos libaneses.

La creciente tensión estalló en 1975, cuando comenzó la guerra civil entre los distintos grupos, acrecentada por las acciones de los refugiados palestinos y la intervención de los ejércitos sirio e israelí. En 1981 las tropas sirias penetraron en el Norte del país y en 1982 las israelíes en la zona Sur, hasta Beirut, de donde expulsaron a los combatientes de la OLP.

En 1983 se estableció en el país una fuerza pacificadora occidental, con tropas de EE.UU., Francia e Italia, que sufrió continuos ataques terroristas hasta su partida en 1984. En 1991 se acordó el desarme de las diferentes milicias y se firmó un tratado de amistad con Siria.

El proceso de normalización fue puesto en peligro en los años siguientes por los enfrentamientos en el Sur del Líbano entre Israel y miembros del grupo integrista Hezbollah, así como por la desastrosa situación económica. En mayo de 2000, el ejército israelí se retiró del Sur del Líbano, poniendo fin a 22 años de ocupación.

Aunque temporalmente el país vuelve a vivir una época de paz, salpicada de vez en cuando por atentados y escaramuzas entre Hezbollah e Israel en el sur del país, la situación política en el interior no ha mejorado, con una enorme división política entre los distintos grupos.

El mensaje del Líbano: Un hito en la historia moderna del Líbano lo constituye la visita del Papa Juan Pablo II al Líbano el 10 de Mayo 1997. Durante esa visita el Papa festejó su cumpleaños y pidió a las multitudes de todos los credos que le cantaran el feliz cumpleaños en árabe. Ante esta multitud el Papa pronunció su famosa frase al describir al Líbano como un “mensaje” hacia el mundo. Un mensaje de convivencia, de paz, de pluralismo religioso basado en el respeto mutuo, la igualdad y la libertad. Un mensaje de cultura milenaria que, compartida con sus vecinos, constituye la cuna de la civilización universal. El alfabeto de Biblos, la urbanización del mediterráneo a través de la fundación de decenas de ciudades muchas de las cuales son hoy en día perlas del mediterráneo, la barca, la filosofía de Tales, Zenón de Sidon fundador del Estoicismo, Pitagoras que nació y estudió en Sidon, el tratamiento del átomo por parte de Makos de Sidon, Europa la hija del rey de Tiro que fue secuestrada por Zeuz y cuyo nombre se hizo continente, Kadmus el hermano de Europa que se convirtió en maestro de los griegos al enseñarles el alfabeto, no son más que destellos de aquella cuna y aquel mensaje en un país que hoy vuelve a dar un ejemplo de extraordinaria reconstrucción.

Fuente Consultada: La Enciclopedia del Estudiante La Nación (Santillana) y Wikipedia.

El Sionismo y Los Antecedentes del Conflicto Arabe-Israeli

El Sionismo y los Antecedentes del Conflicto Arabe-Israeli

ISRAEL

Extensión: 20.700 km2

Límites: Norte, Líbano; Este, Siria y Jordania; Sur, Egipto; Oeste, mar Mediterráneo.

Población: 6.473.000 h.

Densidad: 316,9 h/krn2.

Capital: Jerusalén.

División administrativa: 6 distritos.

Ciudades principales: Tel Aviv-Jaffa, Haifa, Holon, Petah Tiqwa.

Gentilicio: israelí.

Forma de Estado: república parlamentaria.

Idioma: hebreo, árabe.

Religión: judaísmo, 80,1 %; islamismo sunní, 15,1 %; cristianismo, 2,1 %.

Moneda: shequel.

Tasa de natalidad: 2,12 %.

Tasa de mortalidad: 0,58 %.

PIB por habitante: 20.782 dólares.

Geografía. Estado de Asia occidental. La población pertenece a los grupos árabe y judío; este último procede en buena medida de la inmigración; habita fundamentalmente en la franja costera mediterránea y se concentra en las ciudades, donde vive más del 90% de la población.

La agricultura se caracteriza por el alto rendimiento.

Se cultivan papa, tomate, cítricos, frutales y olivos; y la cabaña ganadera está formada por ovino y vacuno.

En minería destaca la producción de sal gema y potasa, al Sur del mar Muerto, y de fosfatos en el Negev.

Su industria, de tecnología avanzada y la más desarrollada de Oriente Medio, se concentra en torno a Tel Aviv y Haifa, con gran importancia en el sector electrónico.

Historia. El Estado de Israel fue creado en 1948, después de décadas de esfuerzos del movimiento sionista, fundado por Theodor Herzl, por crear una patria que acogiera a los judíos de la diáspora.

El lugar elegido fue Palestina, donde desde la antigüedad subsistían algunas comunidades judías y a fines del s. XIX se habían creado colonias agrícolas de judíos.

Comenzó una etapa de inmigración de numerosos grupos judíos, lo que provocó los primeros conflictos con los palestinos habitantes del territorio.

En 1947 la ONU ordenó el reparto del país en dos Estados, árabe y judío, a lo que se opusieron ambas comunidades.

Al año siguiente fue proclamado el Estado de Israel por David Ben Gurion y estalló la primera guerra árabe-israelí, que concluyó con la victoria del nuevo Estado, el cual amplió considerablemente los terrenos concedidos por la ONU, llegando a Jerusalén.

En 1964 se puso en práctica un plan de captación de aguas del río Jordán, que agudizó las tensiones con los países árabes limítrofes, lo que llevó a los palestinos a organizarse en grupos guerrilleros y a formar su propia organización, la OLP.

En 1961 el ejército israelí desató otra guerra árabe-israelí, la guerra de los Seis Días, pues fue el tiempo que tardó en ocupar Cisjordania y en arrebatar la península del Sinaí a Egipto y los altos del Golán a Siria.

En 1977 ganó las elecciones de Israel el partido derechista Likud con Menahem Begin, que en 1979 firmó la paz con Egipto en Camp David con la mediación de EE UU.

A fines de 1987 los palestinos de Gaza y Císjordania, tierras ocupadas por Israel en la guerra de 1967, iniciaron un levantamiento popular, conocido como intifada, duramente reprimido por el ejército israelí.

En 1988 Yasir Arafat, líder de la OLP, anunció el abandono de la lucha armada y la adopción de la intifada como única táctica de lucha. En las elecciones de 1992 venció el laborista Isaac Rabin.

Su gobierno continuó las negociaciones con los países árabes vecinos y con los palestinos, obstaculizadas por numerosos actos de violencia y por los grupos de extrema derecha, contrarios a realizar cualquier cesión de los territorios ocupados en 1967.

En 1993 Israel y la OLP firmaron en Washington un acuerdo que suponía el reconocimiento mutuo y que preveía la formación de un gobierno autónomo palestino en los territorios de Gaza y Jericó, quedando pendiente para una futura negociación el estatuto de Jerusalén y la posibilidad de creación de un Estado palestino independiente.

Un año después, tras la proclamación de un gobierno autónomo (Autoridad Nacional Palestina) presidido por Yasser Arafat en Gaza y Jericó, Rabin y Hussein de Jordania firmaron la paz.

Pese a estos avances, continuaron los enfrentamientos armados en el Sur del Líbano con grupos radicales islámicos y la negociación se mantuvo estancada con Siria al no alcanzarse un acuerdo sobre los altos del Golán.

A finales de 1995 prosiguió el proceso de autonomía palestina en Cisjordania, pese al asesinato de Isaac Rabin a manos de un extremista judío.

A comienzos de 2001 se celebraron elecciones anticipadas, en las que resultó vencedor el candidato del Likud, Ariel Sharon, que asumió el poder en medio de un clima de enfrentamiento armado con la comunidad Palestina.

Los últimos años se han caracterizado por el mantenimiento de la llamada segunda intifada y la sucesión de actos terroristas con atentados suicidas que han provocado centenares de víctimas.

Por su parte el gobierno israelí ha sometido a una intensa presión a la Autoridad Palestina ocupando militarmente Gaza, asediando las ciudades, realizando numerosos bombardeos y «asesinatos selectivos» entre los palestinos.

El sionismo (del hebreo Sion, uno de los nombres bíblicos de Jerusalén; Isaias 35:10), es el movimiento de liberación nacional del pueblo judío.

Dicho movimiento fue el promotor y responsable en gran medida de la fundación del moderno Estado de Israel.

El sionismo adquirió un alcance político gracias a Teodor Herzl, (imagen izquierda) un periodista austríaco que pensaba que los judíos eran capaces de asimilarse a la cultura occidental, pero era algo imposible de lograr en vista del antisemitismo que reinaba en toda Europa.

Así, argumentaba, las presiones externas obligaban a los judíos a formar una nación propia en un solo territorio, para llevar una vida normal.

En 1897, Herzl organizó el primer congreso sionista en Basilea, Suiza, cuyo programa decía: «el sionismo quiere crear un hogar para los judíos en Palestina, al amparo de la ley pública».

El centro de este movimiento se estableció en Viena, donde Herzl publicó su semanario oficial Die Welt (El mundo). Los congresos sionistas se reunían anualmente hasta 1901 y después cada dos años.

Cuando el gobierno otomano rechazó la propuesta de Herzl de otorgar la autonomía a Palestina, los sionistas buscaron el apoyo de Gran Bretaña.

PARA SABER MAS SOBRE LOS PRIMEROS PASOS DE LA CREACIÓN DEL ESTADO…

Los terroristas palestinos como todos los otros actúan impulsados por principios nacionalistas; su descontento está profundamente arraigado en la historia y obedece también al establecimiento de extranjeros en su país.

Están divididos en varias facciones marxistas y nacionalistas que periódicamente luchan entre sí y sus- actividades son financiadas en gran parte por sus simpatizantes en países ricos -en su caso, no en los Estados Unidos, sino en los países árabes productores de petróleo.

A diferencia del IRA, entre sus dirigentes predominan los intelectuales, aunque algunos de sus militantes ordinarios pertenecen a comunidades pobres de refugiados; operan a nivel mundial mientras que el IRA, hasta la fecha, ha operado únicamente en Irlanda y Gran Bretaña; finalmente, los palestinos cuentan con una organización mucho más completa y disponen de una red internacional que les permite secuestrar personas y aviones en todo el mundo con objeto de ejercer presión política y obtener publicidad para su causa.

A juicio de los árabes, a los judíos no les asiste ningún derecho histórico para ocupar Palestina. La abandonaron en el año 70 de nuestra era y en dieciocho siglos y medio muy pocos judíos habitaron el territorio. Los árabes lo han habitado desde antes del año 700, si bien estuvieron sometidos a los turcos hasta 1918, cerca de 500 años. Cuando colaboraban con el ejército británico para expulsar a los turcos dé la región se les prometió, por conducto de Lawrence, entre otros, que tras la liberación podrían gobernar sus tierras como lo desearan.

Esa promesa contravenía la Declaración Balfour de 1917, en la cual el gobierno británico prometía a los judíos instituir un «hogar nacional judío» en Palestina. De cualquier manera, ese hogar nacional se localiza actualmente en la planicie costera donde se ubican las tierras más fértiles del Levante. En opinión de los árabes palestinos, a los judíos se les otorgan las únicas tierras cultivables, mientras que a ellos les fueron asignadas las colinas rocosas y los desiertos.

En 1920, por la época en que se dividió Irlanda, la Sociedad de las Naciones confirió a Gran Bretaña el mandato para administrar el territorio que hoy ocupan Israel y Jordania. Se regularizaba sí una situación de facto pues el ejército británico, que había expulsado a los turcos, seguía ocupando la región. El mandato incluía el compromiso de establecer en Palestina un hogar nacional judío, si bien no se precisaba usaba.

En el curso de los dieciocho meses siguientes la administración británica hizo todo lo posible por controlar la afluencia de inmigrantes judíos (procedentes inicialmente de Rusia y Europa Oriental), afluencia que se incrementó en los años veinte a raíz de que el gobierno de los Estados Unidos, enfrentando al mismo problema, decidió restringir la cuota de inmigrantes judíos en América.

Con la persecución de los judíos que emprendieron los nazis en 1933 la presión aumentó hasta volver intolerable y para 1938 los judíos que residían en Palestina constituían el 29 por ciento de la población.

Ello había provocado la creciente resistencia de los árabes que estalló en una rebelión en gran escala (1936-1938). Esa insurrección contribuyó a su vez a la rápida expansión del Haganah especie de guardia civil judía que tenía efectivos en cada kibbutz.

Durante la segunda Guerra Mundial el Haganah ayudó a los ingleses a luchar contra los nazis e integró una brigada judía que combatió en el ejército británico.

Terminada la guerra, era evidente que el gobierno laborista de Gran Bretaña tenía el propósito de renunciar al mandato, pero declaró que solamente deseaba poner en práctica un plan que fuera aprobado tanto por los árabes como por los judíos.

Dado que lo anterior no parecía verosímil, anunció que, en todo caso, Gran Bretaña cedería el mandato a las Naciones Unidas el 15 de mayor de 1948.

Mientras tanto, una organización terrorista judía de extrema derecha, el Irgun Zvai Leumi (IZL), exigía que el hogar nacional judío comprendiera, además de Palestina, todo el territorio de lo que es actualmente Jordania.

Cuando se le informó que sus demandas eran inadmisibles, emprendió una serie de ataques guerrilleros contra el ejército británico que provocaron considerable desconcierto a la Agencia Judía y al Haganah, los cuales se preparaban para asumir las funciones de gobierno y ejército regular de Israel, respectivamente, en cuanto el nuevo estado obtuviera su independencia.

En 1947, una comisión especial de las Naciones Unidas (United Nations Special Commission on Palestine, UNSCOP) visitó Palestina.

La Agencia Judía rindió un breve informe de la situación, pero los árabes boicotearon abiertamente las conversaciones habiendo decidido para entonces que, independientemente de la forma en que fuera creado el nuevo estado de Israel, ellos se encargarían de destruirlo. Por lo mismo, no deseaban comprometerse en modo alguno y se negaron a participar en las negociaciones.

El plan de partición se basaba en la tenencia de la tierra. Para 1947 judíos particulares y la Agencia Judía habían comprado la mayor parte de las tierras fértiles situadas en la planicie costera a sus propietarios árabes y el autor (que por ese tiempo estaba de servicio en Palestina con el ejército británico) tuvo oportunidad de examinar tres mapas distintos: el primero mostraba las tierras irrigadas y cultivadas, el segundo las tierras propiedad de los judíos y el tercero el plan de partición de las Naciones Unidas. Salvo ligeras diferencias, los tres eran idénticos.

Como consecuencia de lo anterior, sin embargo, la configuración del propuesto estado de Israel era poco realista. En algunas partes de su territorio había menos de doce millas entre la frontera con Jordania y el mar.

En los meses previos ala partición, cuando se dieron a conocer las fronteras, se registraron constantes incidentes terroristas por ambas partes, los que provocaron que 150.000 civiles árabes huyeran y se refugiaran detrás de la frontera. Asimismo, durante esos meses los ejércitos de Siria, Jordanís y Egipto se prepararon para invadir al nuevo Estado en cuanto se retirara el ejército británico y el Haganah se preparó para defenderlo.

Nadie concedía muchas probabilidades de triunfo al Haganah, pero los árabes, aunque al principio penetraron en territorio israelita, fueron rechazados e Israel consolidó y ensanchó sus fronteras antes de que las Naciones Unidas lograran concertar un armisticio en abril de 1949. Para entonces el número de refugiados árabes se había elevado a 900.000.

Fuente Consultada: La Enciclopedia del Estudiante La Nación (Santillana) y Wikipedia

La Intifada Arabe contra las Patrullas Israelitas Ataques Violentos

La Intifada Árabe Contra las Patrullas Israelitas
Ataques Violentos contra Israelitas

ORIENTE MEDIO: La Intifada gana adeptos

La lucha palestino-israelí se  intensificó en 1988 con una revuelta en los territorios ocupados de la orilla oeste y la franja de Gaza.

Empezó unos días antes de Año Nuevo, cuando jóvenes árabes de los territorios comenzaron a tirar piedras y cócteles Molotov contra patrullas israelí. Aunque la OLP, los fundamentalistas islámicos y los dirigentes de izquierda se aliaron para organizar boicots y huelgas, la iniciativa se redujo a «los niños de las piedras».

intifada

En 1990, más de setecientos palestinos habían muerto (y 40 israelíes), decenas de miles resultaron heridos, y miles encarcelados sin juicio previo. Pero la intifada había ayudado a la causa palestina más que cualquier otro acontecimiento en cuatro décadas.

Aunque Israel había librado todas sus guerras por la cuestión Palestina, el conflicto con los propios palestinos se limitó mayoritariamente a encuentros con comandos de la OLP. Los árabes que se encontraban en Israel disfrutaban de una igualdad oficial, y la mayoría de los palestinos de otros lugares, aunque a menudo confinados en campos de refugiados, habían dejado que otros libraran su lucha.

Ahora, cuando se defendían por sí mismos (incluso los árabes israelíes se rebelaron y se unieron a una huelga general) con armas que recordaban la batalla de David contra Goliat, se ganaron apoyos como no lo habían conseguido hasta entonces. Al declarar su lealtad a la OLP, rechazaron la negativa israelí a la legitimidad de la organización, pero también presionaron a los lideres para que obtuvieran resultados rápidamente, incluso a través de un compromiso.

La Intifada llevó al rey Hussein de Jordania a renunciar a su reclamo de la orilla oeste (Cisjordania) y ayudó al presidente de la OLP, Yasser Arafat, a controlar a los miembros de la «línea dura» de la organización.

En noviembre, Arafat declaró un Estado palestino, renunció al terrorismo y reconoció implícitamente a Israel por primera vez. En diciembre, después de que Estados Unidos vetara su entrada en la ONU, la Asamblea General se reunió en Ginebra para escucharlo. Arafat repitió las intenciones de moderación de la OLP y nació una nueva esperanza para Oriente Medio.

intifada

El presidente estadounidense Bill Clinton (izquierda) recibe al primer ministro israelí
Ehud Barak en 2000 durante la cumbre árabe-israelí en Camp David.

Los Acuerdos de Oslo
Los Acuerdos de Oslo establecían la retirada israelí de la franja de Gaza y Cisjordania, el primer paso hacia la creación de un estado palestino. El presidente israelí Isaac Rabin y el líder de la OLP Yasir Arafat se estrecharon la mano en una foto histórica en los jardines de la Casa Blanca y firmaron la Declaración de Principios el 13 de septiembre de 1993.

Por primera vez en la historia, la OLP y el estado de Israel se reconocían oficial y mutuamente. Sin embargo, pese al júbilo internacional, aquellos acuerdos no abordaron temas polémicos como los asentamientos israelíes en Cisjordania y la franja de Gaza, los derechos de Jerusalén y la seguridad de las fronteras.

Los acuerdos permitieron a Jordania firmar un tratado de paz con Israel en octubre de 1994. Ambos países no habían estado en guerra desde 1967, de modo que el acuerdo fue más fácil de alcanzar que con el Líbano o Siria.

Estas negociaciones no habían avanzado lo suficiente hacia noviembre de 1995, cuando Isaac Rabin fue asesinado por un radical que se oponía a la negociación con el mundo árabe. Su asesinato se produjo en un momento de descontento generalizado con los Acuerdos de Oslo, pues existía la sensación de que estos no habían abordado de forma adecuada el espinoso problema de los asentamientos israelíes.

Los sucesivos Gobiernos israelíes dirigidos por Benjamín Netanyahu y Ehud Barak rehusaron cumplir las demandas palestinas y el proceso de paz se detuvo cuando Arafat abandonó las conversaciones. Las relaciones de Israel con el resto del mundo árabe se resintieron: las relaciones con Jordania no se normalizaron y, al negarse Israel a retirarse de los Altos del Golán, fue imposible alcanzar un acuerdo con Siria.

La Segunda Intifada
En septiembre de 2000, el principal líder de la oposición israelí, Ariel Sharon, visitó el polémico enclave de la Explanada de las Mezquitas y lo proclamó parte de Israel. Este lugar, el más sagrado de Israel, también contiene la mezquita de Al-Aqsa, el tercer lugar santo del islam. Además, su soberanía es objeto de un debate enconado. Israel lo ocupó durante la guerra de 1967 y su pertenencia no se determinó en los Acuerdos de Oslo.

La proclamación de Sharon topó con una reacción visceral del mundo musulmán y se desataron disturbios en todo Jerusalén y Cisjordania. El disparo de un niño palestino de doce años por parte de las fuerzas de seguridad israelíes captado por equipos informativos de todo el mundo desencadenó una escalada de las revueltas que desembocó en la Segunda Intifada.

En febrero de 2001, Sharon fue elegido primer ministro israelí y poco después empezó a reocupar formalmente Cisjordania, con una condena internacional generalizada. Los atentados suicidas se han convertido en una práctica habitual de la lucha e Israel ha defendido su rotunda reacción enmarcándola en la guerra global contra el terrorismo y edificando un polémico muro alrededor de Cisjordania para impedir que los terrorista entren en Israel.

Fuente Consultada: Atlas de la Historia del Mundo