Pampas y Querandíes

La Pampa Argentina Características Suelo, Cultivos y Ganadería

LA PAMPA ARGENTINA – La Llanura –
Características – Cultivos y Ganadería –

La pampa forma un territorio tan inmenso como monótono. Al principio era una estepa que únicamente habitaban los indios. Como el suelo es muy fértil, pronto la utilizaron para la cría intensiva de ganado; la carne es el principal producto de exportación de Argentina. También la agricultura está presente allí: soja, el trigo, la cebada y el centeno, y especialmente la soja, se exportan en grandes cantidades. Tanta actividad no ha desprovisto a la pampa, sin embargo, de su carácter uniforme.

La llanura, más conocida por pampa, tiene por límite sur la ciudad de Bahía Blanca, abarcando la provincia de Buenos Aires, una angosta franja del este de la gobernación de La Pampa, el sudeste de la provincia de Córdoba y la provincia da Santa Fe, desde casi la altura del límite norte de Entre Ríos. El río Paraná la separa de la Mesopo-temía y el río de la Plata de la República del Uruguay; luego es bañada hasta el sur por el océano Atlántico.

Su suelo está cubierto de humus y loess. Sus tierras son fértiles, de fácil y rendidor cultivo. El aspecto llano y de continuidad de la pradera sólo cambia en su zona meridional, donde se encuentran las sierras del Tandil y de la Ventana.

Argentina es uno de los principales Estados de América del Sur. La mayor parte del país pertenece a la zona templada, pero la región situada al oeste de Buenos Aires tiene clima continental. Esta región está formada por la pampa, vasta llanura cubierta de altas hierbas que recuerda las grandes estepas rusas o la pradera norteamericana.

A la pampa la llaman a veces el «tesoro» de Argentina, y no sin razón, pues las tres cuartas partes de la riqueza del país provienen de ella.

La pampa posee un suelo muy fértil, aunque su composición no es uniforme. Sin entrar en pormenores, diremos que la pampa pertenece a las tierras negras, muy ricas químicamente y de actividad biológica muy intensa. Las materias orgánicas están íntimamente mezcladas con finas partículas minerales. Esto ha dado como consecuencia la formación de una espesa capa de humus hecha de partículas negras.

Como el clima es de carácter continental, la vegetación natural es del mismo tipo que la de la estepa.

La pampa es una inmensa pradera sin árboles que antaño habitaban únicamente los indios. Ocupa alrededor de un quinto del territorio argentino y proporciona dos de los productos base de la economía nacional: cereales y carne.

En los lugares en los que las precipitaciones son suficientes se pudieron desarrollar la agricultura y la ganadería. En el interior del país, donde el clima es más seco, la arena recubre el suelo. El viento forma dunas a menudo y corroe el suelo privándole de su fertilidad; en estos lugares la pampa es un verdadero desierto.

Hacia el sur, las extensiones sabulosas dominan también, y los habitantes escasean; allí empieza la Patagonia. Hacia el norte se extiende el Chaco que, según las precipitaciones, puede ser un pantano o un desierto. La verdadera pampa tiene un radio de unos cuatrocientos cincuenta kilómetros. Es de carácter monótono y poco accidentado, y el horizonte parece estar apartándose continuamente. La pampa ha inspirado a numerosos escritores y poetas, como Jules Supervieille, debido, quizás, a su soledad y uniformidad.

pampa argentina

La Pampa argentina es una amplia llanura, prácticamente desarbolada, que se extiende desde la costa atlántica hacia las estribaciones de la cordillera de los Andes, por la región central del país. Esta imagen corresponde a la llamada Pampa seca, donde una cabaña vacuna se protege del sol bajo uno de los pocos árboles que pueblan esta zona. La ganadería tiene un peso importante en la economía del país, por lo que destina aproximadamente un 50% de su superficie a los pastos.

Inmigrantes procedentes de Europa, principalmente de España, han descubierto las posibilidades económicas de la pampa, tierra excepcional de pastos y cultivos.

Ayudados por los europeos, los indios se dedicaron a capturar los rebaños de caballos salvajes y de bóvidos que vagaban por la pampa. Al principio la ganadería se practicaba únicamente con vistas a la exportación de los cueros; la carne no tenía valor alguno, pues no había buenos medios de transporte.

Bóvido: Se dice de todo mamífero rumiante con cuernos óseos cubiertos por estuche córneo, no caedizos, y que existen tanto en el macho como en la hembra. Están desprovistos de incisivos en la mandíbula superior y tienen ocho en la inferior, como la cabra y el toro. 

Cuando la técnica moderna permitió la preparación de extractos de carne, la pampa vio cómo su papel en la economía aumentaba en una sensible proporción, y más aún cuando la adopción de sistemas de refrigeración permitió conservar la carne.

Las industrias cárnicas tienen en Argentina un desarrollo inigualado. Esto se deriva del hecho de que la hierba y los alimentos para el ganado son de excelente calidad y poseen gran valor nutritivo, lo que contribuye a mejorar la calidad de las reses. Además, hay especialistas que consagran toda su atención a ese ganado y a la mejora de sus razas. De Europa, principalmente de Inglaterra, se importan animales seleccionados. Gracias a la genética iInteligentes cruces han permitido crear una cabana productora de carne, y otra, productora de leche.

La expedición de esta masa de productos ha traído consigo otros problemas, que Argentina ha resuelto creando una red de carreteras y de líneas de ferrocarril por las que la carne o el ganado llegan a los grandes depósitos frigoríficos, a los mataderos y a las fábricas de conserva, en donde se trata la carne según los métodos más modernos. Las instalaciones han sido construidas, por lo general; por ingenieros ingleses.

Gran  Bretaña  es   tradicionalmente fue uno de los clientes más importante de Argentina. El transporte por mar se efectúa en embarcaciones especialmente equipadas. Por otra parte, algunas firmas norteamericanas han instalado también fábricas de conservas (comed beef). La pampa no es, sin embargo, únicamente ganadera.

Los cultivos han ganado allí bastante terreno. Grandes estancias (empresas ganaderas) han sido divididas en empresas agrícolas que cubren actualmente 60 % de la superficie total. De los cultivos debemos citar especialmente a la soja, el maíz, destinado a la exportación, pues Argentina no posee industrias importantes dedicadas a la cría del cerdo.

El trigo, la cebada y el centeno se encuentran también entre los cereales que produce la pampa. Si las cosechas son menores que la del maíz, las exportaciones son, sin embargo, importantes, y utilizan los puertos de Buenos Aires, Rosario, Santa Fe o Bahía Blanca. También se produce lino, aunque únicamente para extraer el aceite de la semilla.

Y esta actividad múltiple que se desarrolla en la pampa, ¿no habrá roto la uniformidad que constituía su encanto?. Creemos que no, pues todas estas empresas están diseminadas y se pierden en interminables extensiones de terreno. Cada una de ellas se compone únicamente de algunos edificios, que rodean la casa del propietario, y las viviendas de los trabajadores; en sus cercanías hay siempre un molino de viento que sirve para bombear el agua del subsuelo. El conjunto está protegido por una pantalla de árboles.

Diseminados también por la región, han surgido algunos pueblos. Todos adoptan la disposición de un tablero de damas, y las viviendas y edificios administrativos, así como los depósitos para las cosechas, son de gran simplicidad. Pero son tan escasos que hay quien dice que Argentina es un país sin pueblos.

Como en el resto de los países de Iberoamérica, la población argentina vive principalmente en las ciudades. Buenos Aires cuenta con más de cuatro millones de habitantes, y es la mayor ciudad de América del Sur. Rosario, la segunda ciudad del país con sus 1.000.000 habitantes, es el puerto por excelencia para el tráfico de cereales.

La mayoría de las ciudades son muy simples, con calles de trazado rectilíneo. Subsisten algunos notables edificios de la época colonial española, especialmente edificios religiosos y palacios erigidos en estilo original. La catedral de Buenos Aires, el Cabildo y el convento de Rosario son un ejemplo de ello.

CARACTERÍSTICAS DE LA LLANURA PAMPEANA:

Llanura pampeana
Comprende las provincias de Buenos Aires, sur de Santa Fe, sudeste de Córdoba y San Luis y este de La Pampa.
Según su ubicación y sus precipitaciones, se la suele dividir en:

a) Pampa oriental o húmeda
b) Pampa occidental o seca

a) Pampa oriental o húmeda
La subregión de la Pampa baja u ondulada ocupa una estrecha franja de tierra extendida de norte a sur que sigue las orillas de los ríos Paraná y de la Plata. Es el área industrial más importante de la Argentina. Aquí se ubica la denominada «megalópolis argentina», que se extiende de norte a sur, desde Rosario (Santa Fe) hasta la ciudad de La Plata (Buenos Aires) y abarca el Gran Buenos Aires. La mitad de la población nacional se asienta en esta zona.

La cubierta vegetal fue modificada por la acción del hombre y reemplazada por especies exóticas. Esto mismo sucedió con los animales típicos. Su clima es benigno, denominado templado húmedo, con temperaturas de 18 °C y lluvias que alcanzan los 1100 mm anuales. Sufre la acción de los vientos Pampero, Sudestada y Norte.

Es la zona maicera más importante; se produce también trigo, soja y girasol. En las inmediaciones de las ciudades de Buenos Aires y Rosario se dan cultivos de huerta, frutales y flores.

En esta zona se emplazan importantes fábricas de productos químicos, textiles, metalúrgicos, alimenticios, farmacéuticos y refinerías de petróleo. En cuanto a los medios de transporte y comunicaciones, es un importante nudo de enlace a nivel nacional, regional e internacional. La presencia de puertos y de aeropuertos internacionales hacen de esta área una de las de mayor nivel de decisión político-económica del país.

La subregión de la Pampa deprimida ocupa la zona central de la provincia de Buenos Aires recorrida por la cuenca del río Salado, que desemboca en la amplia bahía de Samborombón. En el sudeste de la provincia de Buenos Aires, limitado por las sierras de Tandil y de la Ventana, se encuentra otro sector llamado Pampa interserrana. La actividad minera explota canteras de granito y piedra caliza en las Sierras Bayas.

Los suelos son inadecuados para la agricultura; por eso la cría de vacunos es la actividad predominante. En las zonas un poco más elevadas se cultivan cereales, como trigo, y forrajeras para engorde del ganado, como alfalfa, avena, cebada y centeno. La ganadería es de excelente calidad y reconocida mundialmente. Las razas destinadas al consumo de carne más conocidas son de origen inglés: Shorthorn, Aberdeen Angus y Hereford. Alternan con vacunos lecheros, como Holando-Argentina y Pardo-Suiza. Existen, además, ovinos de raza Lincoln, porcinos, caprinos y equinos.

Necochea, Quequén y Bahía Blanca son importantes puertos de embarque.

La subregión de la Pampa alta se ubica en el noroeste de la provincia de Buenos Aires, con amplias zonas cubiertas de médanos, salinas y lagunas salitrosas. Sus suelos son muy aptos para la agricultura.

Relieve: La sierra del Tandil se extiende desde el cabo Corrientes, en la costa atlántica, hacia el Noroeste en una extensión de 350 km. Está constituida por cadenas cortas, desgastadas por la erosión, cuya mayor altura la encontramos en la del Tandil (500 m). Los principales cordones son: Los Padres, Volcán, Vigilancia, Tandil, Tinta, Azul, Olavarría y Bayas.

Las sierras de la Ventana, situadas más al Sudeste, cerca de Bahía Blanca, tienen su altura máxima en la de la Ventana (1.126 m), destacándose los cordones de Puán, Bravard, Tunas, Pillahuincó y Curumalal. La llanuar , dentro de la monotomía de la llanura, presenta aspectos diversos. Su inclinación general es hacia el Este; la zona irrigada por los afluentes de los ríos Paraná y de la Plata es ondulada, con barrancas sobre la costa, cuya altura no sobrepasa de los 10 a 15 m, terminando, en otras partes en suave declive, siendo al norte del Carcarañá baja y anegadiza.

Hacia el interior, es decir hacia el Norte, Oeste y Sur, la llanura ocupa un nivel menor en ciertas partes; es más baja y existen en ella una serie de lagunas o cañadas, como las que dan origen al rio Salado del Sur (Lagunas de Chañar, Mar Chiquita y Gómez) y otras, como las de Chascomús, Monte, Guaminí, Epecuén.

Hay zonas de terrenos muy arenosos. En las épocas de lluvia, éstos están cubiertos de pastos, pero cuando escasea la precipitación ocasionan mucho daño porque sus arenas se ponen en movimiento, es decir, avanzan sobre los lugares de cultivo. Aparte de esta zona de depresión, hay ; otra sobre la costa que empieza al comienzo del río de la Plata y se extiende hasta el sur de la Ensenada de Samborombón, que se caracteriza por ser muy baja, inundable, cenagosa y con cangrejales.

Entre las sierras de la Ventana y del Tandil existe una llanura intermedia que presenta al norte una gran depresión donde se han formado varias lagunas.

b) Pampa occidental o seca: Se desarrolla al oeste de la pampa húmeda, desde la isohieta de 500 mm anuales hacia el occidente. Linda con las laderas orientales de los Andes y las Sierras pampeanas. El clima es más seco, dada su condición continental. La vegetación es esteparia, con pastos cortos y duros, y manchones de árboles bajos y espinosos, como el caldén, el chañar y el algarrobo. Todas estas especies arbóreas son intensamente explota-
das para la provisión de maderas para mueble y leña.

Por la sequedad del aire y la falta de precipitaciones se formaron pocas lagunas, y muchas de ellas se transformaron en salinas.

El suelo está sometido a la erosión eólica (del viento) a causa de la agricultura intensiva, que no tiene en cuenta la disminución de nutrientes que se extraen con cada cosecha. Las ciudades son poco pobladas y su tamaño es reducido.

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Costas: Las costas de la pradera corresponden a dos tipos: el fluvial y el marítimo. Las del primero se extienden hasta el cabo San Antonio y las del segundo desde este punto hasta Bahía Blanca. Sobre la costa fluvial están situados los puertos de Santa Fe, Rosario, Villa Constitución, San Nicolás, San Pedro, Ramallo, Campana, Zarate, San Fernando, Buenos Aires, La Plata, etc. Los accidentes más notables son la Ensenada de Barragán, Punta Piedras, Ensenada de Samborombón, Punta Norte, Cabo San Antonio, etc.

En la costa marítima están los puertos de Mar del Plata, Quequén y Bahía Blanca con sus puertos Ingeniero White, Galván, Arroyo Pareja, Cuatreros, Nacional y la Base Naval de Puerto Belgrano.

Sobre la costa de la pradera están ubicados los puertos más importantes de la República, en su mayoría artificiales, hechos por el hombre, porque aquélla no presenta refugios naturales y la profundidad de las aguas es muy escasa.

El cabo Corrientes y la Barranca de los Lobos, en Chapadmalal, son dos de los lugares más hermosos de la costa marítima. Las playas se prolongan por la costa atlántica, siendo las principales las de Mar del Plata, Necochea, Mar Chiquita, Quequén, Monte Hermoso, etc.

Salvo en muy pocos trechos, esta costa presenta cordones litorales de médanos que se prolongan hasta detrás de Bahía Blanca.

Clima: La pradera está comprendida dentro de las zonas de clima templado; pero en los inviernos son muy comunes las olas de frío, con temperaturas inferiores a cero grado. Son masas de aire antartico que hacen sentir su efecto en casi todo el país.

La temperatura media anual está comprendida entre los 17 y 15 grados; pero las grandes heladas ocasionn enormes perjuicios a los cultivos.

Las lluvias, cuyo origen reside en los vientos húmedos del Atlántico, disminuyen a medida que nos alejamos de la costa, es decir, de Este a Oeste. El promedio anual de lluvia oscila de 1.000 mm al norte, sobre el río Paraná, hasta los 600 mm. en Bahía Blanca.

La pradera está comprendida entre las regiones de lluvias suficientes, que lo son salvo en épocas de sequía extraordinaria.
La continuidad de su suelo, sin montañas elevadas, hace que sea una región expuesta a los vientos. Los vientos predominantes son los del Sudoeste, Sudeste y Norte.

El viento «pampero» o del Sudoeste llega de la región cordillerana de los Andes patagónicos. Sopla con violencia, es muy seco y frío. Cuando impera, produce descensos de temperatura y, en verano especialmente, refresca de modo notable la atmósfera.

El viento sudeste, comúnmente llamado «sudestada», sopla del Atlántico y casi siempre viene acompañado de lluvia y origina temporales.

El viento norte llega de la zona tropical y su presencia significa calor y humedad, produciendo malestar a personas y animales. Por lo general origina tormentas cargadas de electricidad.

Hidrografía: La hidrografía de la pradera, comenzando de Norte a Sur, comprende los afluentes de los ríos Paraná y de la Plata, y los que forman la cuenca atlántica del sur de Buenos Aires. Los afluentes santafesinos del Paraná son: el Salado del Norte, Pasaje o Juramento y el Carcarañá o Tercero.

El río Salado del Norte nace en los rebordes púnenos y después de recorrer las provincias de Salta, Santiago del Estero y Santa Fe, desemboca al norte de la ciudad de Rosario.

El río Carcarañá nace con el nombre de río Tercero en las sierras de Córdoba y recibe luego las aguas del río Cuarto. Es de caudal muy irregular; no es navegable. Como el Salado, corresponden sus características a los ríos de llanura.

El río de la Plata, formado por los ríos; Paraná y Uruguay, es de una gran anchura y su cuenca abarca la red hidrográfica más grande del país. Sobre una longitud de 300 km presenta en su desembocadura 180 km de ancho. Es el río más ancho del mundo. Su lecho es poco profundo, con bancos de arena, razón por la cual se ha tenido que canalizarlo, y sólo su continuo dragado permite la entrada de barcos de ultramar. Cuenta con la isla argentina de Martín García y con numerosos bancos, como el Ortiz, Arquimedes, Piedras, Roñen, etc.

Su profundidad media es de 6 m; con el dragado de los canales llega a 10 m. Las mareas no producen grandes cambios en la altura de sus aguas, en la que son los vientos los que ejercen gran influencia. Cuando sopla el viento Pampero, las bajantes se producen en la costa argentina, creciendo el nivel de las aguas en la costa uruguaya; ocurre lo contrario cuando sopla el viento Sudeste. El viento Norte produce una bajante general. Las crecientes normales son producidas como consecuencia de las crecientes de los ríos Paraná y Uruguay, ya estudiadas en la zona mesopotámica.

Vida vegetal y animal
VEGETALES: La pradera está comprendida dentro de lo que se llama «pampa húmeda», favorecida por las lluvias, y aparece cubierta de hierbas de poca altura, especialmente gramíneas, y en los lugares húmedos y bajos, especialmente en las «cañadas» y «bañados», juncos y cortaderas.

Dentro de la zona herbácea pampeana podemos demarcar la reglón de los pastos tiernos y la de los pastos duros, clasificados también en dulces y agrios. La primera comprende la parte oriental, limitada hacia el Sur por una línea curva que se trazase desde Mar del Plata, pasando por les fuentes del río Salado del Sur, hasta la ciudad de Rosario.

La parte restante es la que corresponde a los pastos duros. Pero esta división no es rigurosa, ya que las condiciones de algunos suelos dentro de las zonas hacen variar las clases de pastos.

Entre los pastos tiernos figuran la gramilla, la cebadilla, el trébol, la lengua de vaca, etc., que son de excelente alimento para los ganados. Sirviendo de recuadro a la pradera tenemos el bosque ribereño de la cuenca del Plata, que cuenta con talas, ombúes, seibos, laureles, mataojos, arrayanes, sauces criollos, lecherones, etc.

Al norte de Santa Fe tenemos formaciones boscosas de transición, como consecuencia de la terminación de los bosques chaqueños, y lo mismo ocurre al oeste, donde comienza la formación del monte con matorrales bajos y ralos.

Dentro de las sierras del Tandil nos encontramos con una especie leñosa, el «currumamuel», arbusto que crece entre las piedras.

La tradición considera al ombú como el árbol típico y originario de la pampa, pero algunos estudiosos señalan como lugar de procedencia de esta hierba gigante la zona lacustre del Ibera, en Corrientes. Otros consideran al caldén como el árbol pampeano característico, por existir en una gran zona de la pampa occidental.

Los pastos naturales han sido suplantados hoy en muchas zonas por el cultivo de forrajeras, tales como la cebada, la alfalfa, la avena, etc. Los montes que se divisan actualmente en la pradera son artificiales y las especies más abundantes son los paraísos, eucaliptus, plátanos, casuarinas, etc.

Agricultura. La agricultura en la pradera, junto con la ganadería, constituyen las dos fuentes de riqueza más importantes. Destácanse el cultivo de los cereales y del lino. Entre los primeros, está la soja , luego el trigo y el maíz son los que se producen más. Siguen luego la cebada, el centeno y la avena. El lino, planta oleaginosa y textil, se cultiva intensamente en el noroeste de la provincia de Buenos Aires, en Santa Fe y en Córdoba.

El área del cultivo del maíz es general, pero alcanza el máximo en el noreste de la provincia de Buenos Aires, y el sur de Santa Fe. La cebada en el sur y el oeste de Buenos Aires y este de La Pampa. La avena en el sur de la llanura. La soja y el trigo son unos de los productos más cotizados y por esa razón se han realizado estudios para determinar su área de mejor producción. El  Ministerio de Agricultura había precisado cinco zonas trigueras, indicando en cada una el tipo de trigo que conviene sembrar, la sexta zona corresponde a Entre Rio».

ANIMALES:: Entre las aves, la más genuina es el ñandú, que va desapareciendo; abundan la perdiz común y la martineta, los caranchos, las lechuzas, los chimangos. Aves menores: el hornero, el tordo, la calandria, la ratona, el chingólo, et. Deben ser citados la vizcacha y la comadreja como enemigos del agricultor.

Ganadería.  La ganadería es la otra industria madre de nuestro país. La reproducción y selección de razas alcanzadas nos aseguran los mercados extranjeros. El ganado criollo, a través de cruzas racionales y científicas, nos ha dado tipos de gran clase. De cada raza se ha obtenido el máximo de rendimiento. Así tenemos las razas Shortorn, Hereford y Aberdeen Angus en los bovinos, especiales para la carne. La flamenca, holandesa y normanda son las mayores rendidoras de leche.

En el ganado ovino se ha conseguido con la Merino, Lincoln, etc., el mayor rendimiento de lana y carne, según sus características.

Este desarrollo de la ganadería ha originado el establecimiento de muchos frigoríficos, cuyos centros principales están en Rosario, Campana, Avellaneda, La Plata y Bahía Blanca.

Las curtiembres, ayudadas con la producción nacional de tanino, están en excelentes condiciones de progreso y como consecuencia del mismo, la industria del calzado ha tomado gran incremento.

La industria lechera, que comprende la fabricación de manteca, caseína, queso y crema, ha alcanzado una importancia muy grande y sus productos elaborados son motivos de un activo comercio interior y exterior.

El caballo es un elemento valioso para las faenas agrícola-ganaderas en la pradera, aunque va siendo reemplazado por los medios mecánicos; pero en ciertos trabajos es insustituible y su uso muy económico.

La raza criolla es conocida por su resistencia y junto con la árabe son las más utilizadas para silla. Fuera de las razas de tiro pesado y liviano, tenemos para los deportes los «pura sangre» y los petizos Polo Poney, de excepcionales condiciones.

El ganado porcino no es tan importante, teniendo en cuenta la cantidad de cabezas de los otros ganados. La elaboración de jamones y las compras de los frigoríficos han impuesto una mestización racional con excelentes resultados.

EL TURISMO EN LA REGIÓN PAMPEANA
Hay diversos centros turísticos con infraestructura adecuada para recibir a los viajeros anualmente. Rosario: para el fin de semana del 20 de junio (celebraciones del Día de la Bandera Nacional) concentra gran cantidad de público.

Ciudad Autónoma de Buenos Aires:
atrae a gran número de turistas nacionales y extranjeros durante todo el año. La oferta cultural es una de las más importantes del mundo: cines, teatros, festivales, encuentros y congresos de toda índole. Se recomienda visitar los típicos barrios de La Boca, San Telmo, Palermo, Recoleta. Congreso. Monserrat y  el centro gastronómico de Puerto Madero. Durante la última semana de agosto se realiza el Campeonato Mundial de Baile de Tango, que atrae a gran cantidad de visitantes.

Mar del Plata y la costa atlántica: durante el verano, sus extensas playas se colman de turistas que llegan de vacaciones. La oferta cultural también es importante. El Festival internacional de Cine, uno de los más prestigiosos del mundo, concentra anualmente a las grandes estrellas del cine mundial los primeros días de marzo.

En enero se desarrolla la Fiesta Nacional del Mar, con elección de la reina del evento. La Fiesta Nacional de la Corvina Negra se realiza en el Partido de la Costa, provincia de Buenos Aires, durante octubre. Hacia fines de septiembre se lleva a cabo, en la localidad bonaerense de Belén de Escobar, la Fiesta Nacional de la Flor, que culmina con un deslumbrante desfile de carrozas cubiertas de flores.

Las sierras de Tandil y de la Ventana ofrecen espectaculares paisajes serranos, valles y suaves llanuras cultivadas, que atraen todo el año a turistas a quienes les gustan los deportes de aventuras como el rafting, el aladeltismo y el trekking.

El turismo de estancias está muy promocionado para los extranjeros que desean pasar un día completo en una estancia argentina. Durante la estadía se pueden realizar labores propias del campo, como ordeñar vacas, amasar pan, montar a caballo, ver una jineteada o almorzar un asado criollo y, cuando llega la tarde, disfrutar de una mateada con pasteles de dulce. San Antonio de Areco recibe a turistas nacionales e internacionales en el Día de la Tradición, que se festeja el fin de semana del 10 de noviembre con desfile de gauchos, tropillas, jineteadas y otros eventos acordes.

Ver: La Agricultura en Argentina

Ver: Biomas de Argentina Pastizales Selva Chaqueña Bosques

 

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Juan Diaz de Solis Descubrimiento del Rio de la Plata Exploracion

Juan Díaz de Solís Descubrimiento del Río de la Plata

DESCUBRIMIENTO, CONQUISTA Y COLONIZACIÓN ESPAÑOLA EN AMÉRICA.
DESCUBRIMIENTO DEL RÍO DE LA PLATA

Juan Díaz de Solís. — Los relatos de los marinos sobre las riquezas fabulosas de América desataron en España una verdadera fiebre de expediciones que se dirigieron al Mar de las Antillas, explorando la América Central y las actuales costas de Colombia, Venezuela, Guayanas y Brasil. Alrededor del golfo de Darién se concentró la población, y en 1513 Vasco Núñez de Balboa cruzó el istmo de Darién y descubrió, el 25 de septiembre, el Océano Pacífico, al que llamó Mar del Sur.

Con ello se ratificó la sospecha de que la tierra descubierta, por Colón era un nuevo continente. Pero era necesario llegar a las Islas de las Especerías, después de 1498. Esto sería posible en el caso de que se hallara un paso que uniera el Océano Atlántico con el Mar del Sur.

En 1512 se nombró piloto mayor del reino al marino Juan Díaz de Solís, que se comprometió a encontrar el ansiado paso. Partió de San Lúcar el 8 de octubre del año 1515 con tres naves, y previa escala en las Canarias tocó la costa americana a la altura del Cabo San Roque (Brasil). Luego, dirigiéndose al sur exploró la costa hasta Punta del Este (Uruguay), donde dejó dos de sus naves, y con la de menor calado siguió bordeando el litoral, hasta que llegó, en febrero de 1516, al estuario del Plata, que llamó Mar Dulce.

Por su extensión y por el sabor de sus aguas. Exploró la costa norte del río hasta la desembocadura del Uruguay, descubriendo una isla, que fue denominada Martín García debido a que en ella fue enterrado el cadáver del cocinero de la expedición, que llevaba ese nombre. Solís desembarcó en las inmediaciones del arroyo de las Vacas y juntamente con siete de sus compañeros fue muerto por los indios, salvándose el grumete Francisco del Puerto, El resto de la expedición, bajo el mando del piloto Fran-cisco de Torres, regresó a España después de perder una nave en la isla de Santa Catalina, donde quedaron abandonados dieciocho de sus tripulantes.

El camino de las Indias. Magallanes. Elcano.  Ante el fracaso de la expedición de Solís se preparó otra para explorar las costas de América y encontrar el paso que abriera el deseado camino a las Indias. Fue Hernando de Magallanes, marino portugués al servicio de España, quien el 20 de septiembre de 1519 partió de San Lúcar comandando cinco naves, con una tripulación de 265 hombres.

La flota siguió el camino recorrido por Solís; exploró minuciosamente el Plata; descubrió el río, Uruguay; navegó frente a Buenos Aires, y coceando hacia el sur llegó al golfo de San Julián, donde Magallanes dispuso invernar. El descontento hizo presa de la tripulación, que, sublevada, y queriendo regresar, se apoderó de tres naves. Magallanes mandó apuñalar a uno de los cabecillas, decapitar a otro y abandonar a dos en las playas de la Patagonia.

La rebelión, reprimida sangrientamente, estalló de nuevo en una de las naves, que regresó a España. Poco después, el 21 de octubre, descubrieron una profunda entrada en la costa, nacía el oeste, y decidieron internarse en ella. El 1? de noviembre esta entrada fue denominada por Magallanes Estrecho de Todos los Santos, con motivo de la festividad de esa fecha. Se tenía ya la convicción de que se estaba en presencia del anhelado paso. Lo recorrieron en toda su extensión y desembarcaron en el Mar del Sur, que designaron Océano Pacífico.

 Haciendo rumbo al noroeste llegaron después de grandes penurias, durante las cuales debieron comer ratas y hasta las suelas de sus zapatos, a las islas de los Ladrones (Marianas); pasaron a las Filipinas, y lograron que varios reyezuelos se sometieran a España.

Pero al luchar en el islote de Mactán contra indígenas rebelados, Magallanes fue muerto juntamente con varios de sus compañeros. Los restantes expedicionarios resolvieron continuar el viaje y arribaron por fin a las legendarias Islas de las Especias (Molucas), donde cargaron sus naves con productos del país.

Desde ese punto sólo regresaron a España dos naves, pues una había desertado, otra naufragado y una tercera fue abandonada. De estas dos naves, una fue apresada por los portugueses, y la restante, llamada «Victoria», al mando del piloto Juan Sebastián Élcano, llegó a la península el 7 de noviembre de 1522, casi tres años después de su partida, con sólo 18 hombres de tripulación.

Este viaje, uno de los más penosos de todos los tiempos, fue fecundo en sus resultados: se reconoció la costa patagónica, se abrió el camino occidental a las Indias y se comprobó la teoría globular de la tierra con el primer viaje de circunnavegación.

LA MUERTE DE SOLÍS
EN EL RELATO DE PIETRO MARTIRE

juan diaz de solisAsí como un genovés descubrió América (Colón) y un florentino le dio nombre al continente (Vespucio), un lombardo, Pietro Marti re d’Anghiera (1457-1526), escribió la primera historia oficial del descubrimiento: De Orbe Novo Decades (Décadas, 1516). Este insigne humanista, prelado e historiador italiano a quien los españoles llamaron Pedro Mártir de Anglena, nació en Arona (Lago Mayor) y murió en Granada.

Fue preceptor y tutor de los hijos de los Reyes Católicos y la Reina Isabel, quien le tenía en gran estimación y respeto. Fue miembro del Consejo de Indias, conoció a Colón, Vespucio, Solis, Magallanes y a casi todos los grandes navegantes de su tiempo, de cuyos labios recogió las impresiones directas del descubrimiento y los primeros viajes. En su segunda obra, De Rebus Oceanicus (Los Oceánicos, 1530), difundió el nombre de América al citar a Vespucio. He aquí cómo describió la horrenda muerte de Solís a manos de los indios del Río de la Plata, en 1516:

«Los indios, como astutas zorras parecía que les hacían señales de paz, pero en su interior se lisonjeaban de un buen convite; y cuando vieron de lejos a los huéspedes comenzaron a relamerse cual rufianes. Desembarcó el desdichado Solís con tantos compañeros cuantos cabían en el bote de la nave mayor. Saltó entonces de su emboscada gran multitud de indios, y a palos los mataron a todos a la vista de sus compañeros; y apoderándose del bote en un momento lo hicieron pedazos: no escapó ninguno. Una vez muertos y cortados en trozos, en la misma playa, viendo sus compañeros el horrendo espectáculo desde el mar, los aderezaron para el festín; los demás, espantados de aquel atroz ejemplo no se atrevieron a desembarcar y pensaron en vengar a su capitán y abandonaron aquellas playas crueles».

Indigenas Argentina Primeros Pueblos Aborigenes de America Argentina

Indígenas Argentina Primeros Pueblos Aborígenes de America

INDÍGENAS DE AMÉRICA
En el momento del descubrimiento de América (1) existían o habían existido en ella naciones que eran focos de civilización y tribus que permanecían en el salvajismo. A las primeras pertenecían los imperios Azteca, Incásico, Maya y Chibcha. Pueblos salvajes rodeaban a aquéllos, y los encontramos diseminados en todo el resto del territorio.

Aztecas. — Habitaban el actual territorio mexicano y llegaron a Honduras y Nicaragua. El gobierno era ejercido por un jefe militar, uno civil y un consejo supremo. Estaban habituados a las guerras, con las que imponían tributos a sus vecinos, pero sin tener ambiciones territoriales. Su religión era politeísta, con innumerables- dioses y divinidades, a los que ofrecían sacrificios humanos.

Era un pueblo sumamente industrioso, y se dedicaba a la agricultura, en la que utilizaban un sistema de riego por acequias, cultivando maíz, cacao, algodón, añil, etc. Hacían tejidos que teñían con tintas extraídas de vegetales, y labraban la plata, el oro y el cobre.

Mayas: — Su área de difusión comprende la península de Yucatán, algunos estados mexicanos del sur y parte de Guatemala y Honduras. Los españoles los encontraron ya en decadencia, pues sólo quedaban las ruinas de inmensas ciudades, No tuvieron un gobierno central, sino que se organizaron en clanes o tribus. Eran politeísta, pero adoraban a un dios creador supremo, al que ofrendaban sacrificios de animales y humanos. Tenían suma habilidad para la construcción de palacios y; templos y eran excelentes tejedores, pero sobre todo, consumados artistas en alfarería.

Chibchas o muiscas. — Estaban establecidos en la meseta de Bogotá (Colombia) sin formar una verdadera nación, pues se agruparon en cinco grandes tribus en constantes luchas internas. Adoraban las fuerzas de la naturaleza; eran hábiles agricultores, tejedores y alfareros.

Imperio Incáico, — Sobre la base de civilizaciones anteriores se estableció desde el ecuador hasta el paralelo 36° de latitud austral, ocupando Ecuador, Perú, oeste de Bolivia, noroeste de la Argentina y norte de Chile. Se organizaron según su sistema teocrático absoluto, del cual era jefe supremo el Inca, Eran politeístas y adoraban las fuerzas de la naturaleza y los astros, pero reconocían un dios creador (Viracocha)* La civilización en ellos se elevó al grado máximo en América: tenían un poderoso ejército, caminos, una espléndida red de canales 7 construyeron templos y palacios admirables. Fueron tejedores, alfareros y labraban la plata y el oro que extraían de sus minas.

INDÍGENAS DE LA REPÚBLICA ARGENTINA
SEGÚN el área que habitaron podemos clasificarlos en las siguientes zonas: del noroeste, del litoral, del Chaco, de la Pampa y de la Patagonia.

Pueblos del noroeste. — Fueron llamados genéricamente Diaguitas, siendo las principales tribus los Calchaquíes, Comechingones, Huarpes, Quilmes, etc. Eran sedentarios, con una agricultura muy adelantada y hábiles alfareros y tejedores. Debido a la influencia del Imperio Incásico su cultura superaba a las otras tribus del país.

Pueblos del litoral y del Chaco. — A los primeros pertenecieron los Guaraníes, Timbúes, Parayaguás, Charrúas, Chañases, etc., y a los segundos los Matacos, Tobas y Chorotes. Tuvieron caracteres similares pues fueron semi-nómades, viviendo de cultivos, de la caza y la pesca. Hacían sus viviendas con ramas de árboles, y tenían un carácter en extremo belicoso.

Pueblos de La Pampa y de la Patagonia. — Fueron los Querandíes, Puelches, Araucanos y los Patagones o Tehuelches, de vida nómada, se alimentaron con los productos de la caza y dé la pesca. Construyeron sus habitaciones con cueros. En la Tierra del Fuego habitaron los Onas en el interior y los Yaganes en la costa y en las islas.

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 CARACTERES DE LA CONQUISTA ESPAÑOLA

LA conquista española fue siempre una empresa particular, pero con la intervención y bajo la vigilancia del gobierno. El particular establecía con el rey un contrato llamado «capitulaciones», estando obligado aquél a: equipar una escuadra reclutando expedicionarios, a los que proveería de armas; tomar posesión de las tierras en nombre del rey> y entregar a éste un quinto de los objetos de valor, para lo cual llevaría consigo un veedor real. Se obligaba a fundar un número ya establecido de poblaciones, y a convertir a los indios al cristianismo.

Las obligaciones del re;: consistían en: conceder al particular una zona de territorio exclusiva para él. Le daba el título de Adelantado o Capitán General y el de Justicia Mayor; es decir, le asignaba la dirección militar y la de la justicia. Le confería la propiedad de las tierras que el particular podía situar a voluntad y la facultad de regalarlas a sus acompañantes (mercedes). Estos cargos eran dados por una o dos vidas, es decir, para él o también para sus herederos.

Las tripulaciones estaban formadas por las clases inferiores de la península, lo que dio a la conquista española un carácter eminentemente popular. Los rasgos salientes de la ocupación fueron la crueldad de los españoles y su heroísmo, mezcla de audacia y resistencia a las asechanzas del ambiente. En dos años Hernán Cortés se apoderó, con medio millar de hombres, del imperio Azteca, de varios millones de habitantes (1521); y Francisco Pizarro, con 180 españoles, sojuzgó al poderoso imperio incásico (1533).

SITUACIÓN DE LOS INDÍGENAS
A poco de iniciada la conquista de América se presentó el problema de la civilización de los indígenas. España con este propósito implantó varios sistemas, Encomiendas, Reducciones y Misiones.

Encomiendas, — Apenas los españoles tomaban posesión de una comarca, la repartían a los indios con el objeto de que se les ensenara & tener hábitos de trabajo y la doctrina cristiana.

El trato inhumano que recibieron los indios hizo que a principios del siglo XVI el rey de España los declarase libres, y a mediados del mismo siglo sé los reconoció como vasallos de la Corona, Sin embargo los indios «encomendados» a los españoles —de allí el nombre del sistema— fueron explotados y tratados como esclavos, y recién en 1542, merced a los trabajos del padre Bartolomé de Las Casas, fueron dictadas las llamadas «leyes nuevas», que mejoraron la condición de los aborígenes. El régimen de las encomiendas tuvo dos formas de aplicación: la mita y el yanaconazgo,

La mita. — Se aplicó en el laboreo de las minas, dividiéndose a los indios en secciones que lo hacían por turno, de tal manera que trabajaban una semana y descansaban dos. Se les aplicó castigos corporales, y, mal alimentados, enfermaban en las galerías de las minas, A estos indios se les llamó’ «mitayos».

El yanaconazgo. — Se estableció en las llanuras y sobre los indios sometidos a la fuerza, destinándoseles a las tareas de la agricultura. Fue una verdadera esclavitud, y se les consideraba como objetos pertenecientes a la tierra. Fueron llamados «yanaconas «.

Las Reducciones. — Eran pueblos habitados exclusivamente por indígenas gobernados por sus caciques. Los únicos blancos que vivían entre ellos eran el corregidor) encargado de recaudar los tributos, y un sacerdote que les enseñaba el Evangelio.

Las Misiones. — Eran poblaciones indígenas fundadas por los misioneros de diversas órdenes religiosas para civilizar a los naturales.