Biografia de Picasso

Biografia de Pablo Picasso Cronologia-Obra Artistica-Resumen

Biografía de Pablo Picasso
Cronologia-Obra Artística-Resumen

SINTESIS BIOGRÁFICA: Picasso, Pablo Ruiz (Málaga 1881-Costa Azul 1972). Se educó artísticamente en Barcelona y Madrid e hizo un breve viaje a París antes de fijar allí su residencia definitivamente en 1904, coincidiendo con el fin de su periodo llamado azul, en el que se mostraba sensible a la miseria física y moral.

El perÍodo rosa, muy breve, pone en escena acróbatas finamente estilizados.

Le suceden las influencias de la pintura negra de Cezanne, siendo las obras de este periodo, consideradas como manifestaciones del Cubismo que pasaran por las fases analítica, sintética y hermética.

Su viaje a Roma y una serie de decorados y trajes que realiza para obras de teatro manifiestan una época muy clásica, de formas amplias y serenas.

Después participará un tanto del Surrealismo, antes de llegar a un Expresionismo que llevará a su cúspide relatando los horrores de la Guerra Civil española.

Después de la guerra, se retiró a Francia donde, en 1947, comenzó a trabajar la cerámica y adoptó un estilo menos tenso, más eufórico, con naturalezas muertas, temas mitológicos y pastorales.

Sus enormes dotes de dibujante aparecen en todas las fases de su fecunda producción siempre evolucionando.

Existen obras suyas en todos los Museos de Arte Moderno del mundo y en las grandes colecciones privadas.

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BREVE FICHA BIOGRAFIA

•  Nació el 25 de octubre de 1881, en Málaga (España).

• Desde niño, su padre le enseñó dibujo y pintura.

• En 1891 se trasladó con su familia a la ciudad española de La Coruña, donde ingresó en la Academia de Bellas Artes.

• Cuatro años después, con su grupo familiar se mudó a Barcelona (España), donde también fue alumno de la Escuela de Bellas Artes hasta 1897.

• A los dieciséis años realizó su primera exposición.

• Entre 1901 y 1904 pintó los cuadros de su llamado «Período Azul».

• En 1904 se trasladó a París.

•  Desde 1905 hasta 1906 realizó las obras del «Período Rosa».

• En 1907 pintó «Las señoritas de la calle de Avignon «, cuadro con el que inició su «Período Cubista».

• En 1937 denuncie los horrores de la guerra civil española (1936-1939) en su obra «Guernica».

• Desde 1945 hasta 1947 se dedicó a la litografía y a la cerámica.

La fama

• En 1949, la imagen de su litografía  «La Paloma de la Paz» fue elegida para ilustrar el cartel del Congreso de la Paz que se celebró en París.

• En 1955 se dedicó a reinterpretar obras maestras de pintores clásicos.
• Cinco años después se trasladó definitivamente a Notre-Dame-de-Vie, en
Mougins (Francia).

• En 1962 recibió el premio Lenin de la Paz.

• Murió el 18 de abril de 1973, en Notre-Dame-de-Vie.

En su pintura Pablo Picasso atravesó por distintas etapas, de las cuales las más importantes fueron la «azul», la «rosa» y la «cubista».

En la primera, el artista expresó su preocupación por el dolor humano mediante figuras alargadas y el uso del color azul.

En la segunda, su visión se tornó más alegre y comenzó a mostrar el mundo del circo y de los acróbatas.

Finalmente, en la tercera, Picasso descubrió una nueva expresión artística a la que llamó cubismo y que revolucionó la pintura del siglo XX.

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VIDA Y OBRA DE PABLO PICASSO:

(Málaga, 25 octubre 1881 – Mougins, 8 abril 1973): Pintor español. Su padre, profesor de dibujo de la Escuela de Bellas Artes, es trasladado cuando Pablo cuenta diez años de edad a La Coruña.

A pesar de su corta edad, Málaga quedará para siempre en su recuerdo: las palomas y los toros son algo nacido en Málaga y algo que nunca dejará de pintar.

Pablo crece en este cálido y humilde hogar malagueño hasta que en 1891 don José es destinado a la Escuela de La Coruña, y allí marcha con su familia que se ha aumentado con dos niñas, Lola, nacida en 1884, y Conchita, en 1887, que muere poco después de llegar a tierras gallegas.

El muchacho ingresa en el instituto de segunda enseñanza de La Guardia, y su padre, que adivina la inclinación de Pablo hacia el dibujo, le adiestra en sus primeros pasos pictóricos e incluso le traspasa su propia paleta y pinceles renunciando a su pobre actividad pictórica.

Con catorce años, Pablo supera el examen de admisión a los cursos superiores de dibujo del natural y pintura de la Lonja, que requería un gran conocimiento de anatomía y una aguda capacidad observadora; sin tener los veinte años exigidos se matricula en la Escuela.

En 1895, José Ruiz llega a Barcelona, esta vez para tomar posesión definitiva de su cargo. Barcelona agrada a Picasso adolescente, que ingresa en 1896 brillantemente en la Lonja. Al año siguiente lo hace en la Escuela de San Fernando en Madrid con una entrada casi triunfal.

Una escarlatina le hace regresar a Barcelona, y para reponerse va a pasar una temporada a Horta de Ebro con su amigo Pallarés.

Expone en la taberna modernista Els Quatre Gats, para la que realiza un cartel – reclamo, que conocerá gran fortuna.

Pablo Picasso Artista

Como todos los artistas de su tiempo, su gran ilusión es París.

En 1900 llega a la capital francesa y conoce directamente el mundo del que tanto había oído hablar en los círculos artísticos españoles.

Tras unos primeros momentos de pintura <<parisina>>, Picasso vuelve a su personal estilo y comienzan a aparecer las tonalidades azules que definirán una época que va de 1901 a 1904, de la que es fiel exponente su famoso Viejo guitarrista.

Tras dos regresos a España, en 1904 se instala definitivamente en París y al año siguiente conoce a su primera mujer, Fernanda Olivier.

Una profunda transformación se realiza en el artista, los tonos fríos van dejando paso a los rosados.

Se interesa por el trabajo de acróbatas y equilibristas, y así lo refleja en sus cuadros. Pero su infatigable animosidad no descansa y sus creaciones van evolucionando; las figuras se deforman, se rompen y se vuelven a juntar.

En 1907 pinta Las señoritas de Avigñón, fruto maduro que marcará un hito en la Historia de la Pintura universal: es el nacimiento del cubismo.

Picasso descompone, <<rompe>> las figuras en formas geométricas que luego se vuelven a juntar; es la búsqueda de la cuarta dimensión.

Desde el Renacimiento no se había conseguido una innovación plástica tan importante.

Pero la evolución y el continuo cambio prosiguen, nada significa la plenitud total para el artista, el esfuerzo creador se renueva en cada momento buscando nuevas formas que expresen los sentimientos de cada instante.

Tras una época que se podría definir como precubista, y que cronológicamente se enmarcaria entre 1910 y 1912, vendría la plenamente cubista, que abarcaría desde 1913 a 1915.

Pero Marcela Humbert, la nueva compañera que había encontrado tras separarse de Fernanda, muere en 1916.

El pincel de Picasso comienza a moverse con trazos perfectos.

ViaPablo Picassoja a Roma para realizar los escenarios y vestuarios de los Ballets Rusos y el viaje tiene mayor aliciente del esperado: la bella bailarina Olga Khoklova.

Recorren juntos España, y en 1918 Picasso y Olga se casan. Comienza lo que se ha dado por llamar etapa neoclásica, aunque no abandona totalmente el cubismo.

Con el nacimiento de su hijo Paulo dirige sus dibujos hacia él.

Pero a partir de aquí, poco a poco, su obra se va apartando de todo tipo de canon que haga posible su clasificación y etiquetado; el Arte será la definición de sí mismo y no es posible encontrar otro similar.

A principios de los treinta trabaja la escultura, pero otros acontecimientos siguen cruzándose en su vida y manifestándose en su obra: la adorable Olga había resultado ser hipócrita e insoportable, más interesada por la alta sociedad parisiense que por otra cosa.

En 1932 conoce a Marie – Therèse, joven suiza rubia y tranquila, apasionada del deporte, que le proporcionara el equilibrio de ánimo que tanto necesitaba.

Este año también profesionalmente tiene un gran significado: expone en la Galería Paul Petit, con clamoroso éxito.

Junto a Marie Thérése, en 1934, Picasso viaja de nuevo a España y el pintor transforma su mitología de carácter universal, centrándola en la corrida, el mito español por excelencia.

Sus monstruos pasan a ser los toros, el minotauro, el hombre-toro, que por su fuerza bruta causa el terror y hace inútil cualquier intento de defensa.

Lo presentado y lo reflejado por Picasso en sus obras, en 1936 se hace realidad: estalla la guerra española.

El gobierno republicano le nombra director del Museo del Prado, cargo que nunca llega a desempeñar.

Meses después, el mismo gobierno republicano le encarga una obra mural para el pabellón español de la Exposición Mundial de 1937, que había de abrir sus puertas en París en el verano de aquel año.

Picasso, sin embargo, no encuentra el tema adecuado para su mural hasta que el 25 de abril de 1937, un acontecimiento sacude al mundo: la pequeña ciudad de Guernica, capital tradicional del País Vasco, es bombardeada por la aviación nazi; la mayoría de los muertos pertenecen a la población civil.

El hecho conmueve y sacude a todas las conciencias; Picasso inicia entonces en la rué des Grands Agustins, la obra que constituye la denuncia más sentida a la crueldad del hombre: Guernica.

Con grises, negros y blancos, en una superficie que alcanza casi los ocho metros de longitud por tres y medio de altura, Picasso, como hombre, plasma la tragedia de la agresión.

Sus personajes, el guerrero muerto, la mujer que huye de su casa en llamas, la mujer que lleva en brazos a su niño muerto, el toro desafiante, el caballo moribundo, son protagonistas de la tragedia de Guernica, son las víctimas de la propia humanidad.

Recorre España y de este viaje son fruto los grabados y los temas taurinos. Intenta divorciarse de Olga y al año siguiente nace su hija Teresa, continuando con los grabados de la serie Minitauromaquia.

Con la Guerra Civil española toma postura abierta por la República y es nombrado director del Museo del Prado.

La tragedia de España se hunde profundamente en sus sentimientos y en 1937 pinta el Guernica, de enormes proporciones (3,5 x 7,8 m.), en memoria de los muertos por el tristemente famoso bombardeo.

La metáfora, el color, expresan lo que las palabras no llegan a reflejar: el horror, la angustia, la desesperación y la impotencia ante la irracionalidad.

Prosigue con las composiciones donde el punto central es la crueldad. París ocupado por los nazis completa el dolor y la desesperación de Picasso, que, sumergido en su estudio, esculpe y pinta obras siniestras.

Es su forma de luchar contra lo que considera injusto e inhumano, pero no la única: en 1944 se afilia al Partido Comunista.

Cuando al fin Francia es liberada, se traslada a la Costa Azul, su lugar preferido, donde la luz lo invade todo.

Y como algo infalible y constante en su vida, una nueva compañera, Françoise Guillot, y una nueva forma de pintar; los temas se vuelven amables, incluso bucó1icos, son églogas y pastorales.

Nace primero Claudio y luego Paloma, coincidiendo con su dibujo La paloma de la paz. Padre tierno y apasionado, sigue los progresos de su hija pintándola en cada momento.

Tras asistir a los Congresos de la Paz de Londres (1950) y Roma (1951), pinta en una capilla dos composiciones: La guerra y La paz, en las que deja patentes su sentimientos de humanidad y esperanza.

Pero la vida continúa, y de nuevo un momento difícil en la suya: Françoise se va, achacándole que es imposible vivir con un monumento histórico; y una nueva mujer entra en su vida ya definitivamente.

Es Jacqueline.

Nunca Picasso había pintado tanto a la mujer que amaba.

Y una nueva forma de pintar: en 1957 se dedica a hacer una serie de variaciones sobre un gran tema: Las meninas, de Velázquez; fórmula que había practicado anteriormente con un tema de Delacroix. Y a pesar de su avanzada edad, su actividad no cesa.

Vuelve a pintar toros, personajes del Siglo de Oro, y sigue esculpiendo, modelando, pintando, hasta su muerte.

ULTIMOS AÑOS: La alegría de vivir de Picasso pronto se ve interrumpida, sin embargo, por otro acontecimiento que trastoca la paz de la humanidad: la guerra de Corea.

La reacción del pintor es congruente con su postura y realiza Masacre de Corea, obra que, remedando la composición de Los fusilamientos de la Moncha, de Goya, denuncia la barbarie de los agresores que fusilan a un grupo de mujeres desnudas y a un grupo de niños que juegan.

Al año siguiente (1952), para el municipio de Vallauris, pinta dos grandes composiciones que inciden de nuevo en la problemática: las alegorías de La Paz y La Guerra, entendidas con un gran contenido universalista.

En 1953, Picasso se separa de Francoise Gillot y puede valorar su obra en las exposiciones retrospectivas que se celebran en Lyon, Roma y Milán.

Picasso continúa trabajando infatigablemente y compra la villa La California en Cannes, cuyo estudio pasa a ser una nueva temática para su obra.

Se casa en 1955 con Jacqueline Roque, y la plasma en numerosas telas en las que el recuerdo de Delacroix es sin duda una de sus máximas constantes.

El arabesco y la filigrana de estos retratos se interrumpe en 1959, coincidiendo con el traslado del pintor al castillo de Vauvenargues, y se inicia el llamado período español, caracterizado por sus naturalezas muertas y ateliers, dominados por una gran soledad.

Picasso sigue trabajando y recibiendo honores.

En febrero de 1958 pinta un gran panel mural para la sede de la Unesco en París; en 1960, Londres le dedica una muestra retrospectiva que se repite en 1962 en Nueva York.

Realiza las series del artista y la modelo y de la mujer con un perro; en 1964 se presentan exposiciones retrospectivas de sus obras en Montreal, Toronto, Tokio, Kyoto y Nagoya.

En honor a su 85 cumpleaños, el gobierno francés y la ciudad de París le ofrecen un gran homenaje-exposición, y en 1970 se expone su última obra en el Palacio de los Papas de Aviñón.

En este mismo año, dona más de doscientos óleos suyos y setecientos dibujos al Museo Picasso de Barcelona.

Picasso, el pintor que cerró un capítulo de la pintura y que abrió el de la pintura contemporánea, el artista en continua evolución, muere el 8 de abril de 1973 en Mougins.

El anuncio del cubismo

La historia de la pintura universal tiene un antes y un después de Les demoiselles d´Avignon (Las señoritas de Aviñon, Museo de Arte Moderno, Nueva York).

Precedida por un largo periodo de gestación, con la confección de 809 estudios preparatorios, Picasso pinto entre junio y julio de 1907 esta gran tela de casi seis metros cuadrados.

Acababa de descubrir  en el Museo del Hombre, en el Trocadero  de Paris; la fuerza simbólica de las mascaras rituales africanas y polinesias demostraban, según Picasso, que el artista no reproduce lo que ve sino lo que piensa. 

Las dos figuras femeninas del extremo derecho del cuadro confirman esa opinión. 

Sin perspectiva, con los rostros y cuerpos deformados, y posiciones anatómicas inusitadas, se anunciaba el estilo pictórico más revolucionario del siglo XX: el cubismo. 

Su firma personal

Picasso firmó sus primeros trabajos, siendo casi un niño, con la fórmula tradicional, P. Ruiz. 

Después agregó el apellido materno –P. Ruiz Picasso-, para terminar firmando sólo Picasso a partir de los 20 años. 

El cambio respondía a la voluntad de diferenciarse de su padre, un pintor mediocre que tuvo que resignarse, muy a su pesar, a impartir enseñanza.

Fue escenógrafo

Una de las facetas menos conocidas de Picasso es su actividad como escenográfo. 

Entre 1917 y  1921, colaboro con Serguéi Diáguilev. El empresario de los Ballets rusos. Picasso pinto los Escenarios de Parade (1919), El sombrero de tres picos (1920) y  Pulcinella (1921) entre otros espectáculos. 

En un viaje por Italia conocio a su primera esposa e inicio su periodo clásico.

La vida bohemia

La vocación de Picasso por la bohemia empezó en  Barcelona, donde los pintores modernistas imitaban el estilo de vida de los impresionistas franceses. 

El lugar de reunión de los artistas era el café Els quatre chats (Los cuatro gatos). 

Allí, Picasso conoció a algunos de sus más fieles amigos, como a Jaune Sabartés y al malogrado Carles Casagemas.

Un estilo irritante

Un año después de crear Les demoiselles d´Avignon, Picasso inicio una fructífera unión artística con el pintor francés Georges Braque (1882-1963). 

Ambos impulsaron el cubismo, término empleado despectivamente por un crítico al decir que Braque lo reducía todo a “pequeños cubos”. 

La pintura cubista escandalizó los ámbitos artísticos de Paris.

En 1907, un grupo de prostitutas de un burdel del correr d’Avinyó (calle de Aviñón) de Barcelona se convirtió en el tema de un cuadro que anunció una revolución artística tan profunda que, en palabras del historiador del arte Herschel Chipp, «la manera como las imágenes podían tomar forma en una pintura cambiaron más entre 1907 y 1914 de lo que lo habían hecho desde el Renacimiento».

Con su obra maestra Les Demoiselles d’Avignon, quizás el cuadro más importante del siglo, Pablo Picasso inició el cubismo, aunque este término no se utilizaría hasta cuatro años más tarde.

Inspirándose en partes iguales en las últimas obras de Cézanne y en la escultura africana (de moda entre los artistas e intelectuales franceses de la época), Picasso empleó formas fragmentadas de manera violenta para crear una imagen de fuerza inusual.

Para un público acostumbrado a ver la figura femenina tratada con un respeto que rayaba la adoración, el cuadro constituía una pócima difícil de asimilar.

Al año siguiente, el pintor Georges Draque se sumó al movimiento, incluso con más fuerza, contribuyendo a destruir la pintura convencional siguiendo los pasos de su amigo Picasso y exponiendo una serie de cuadros que, según Henri Matisse, parecían «pequeños cubos».

CRONOLOGÍA: 

25-10-1881: Pablo Ruiz Picasso nace en la provincia de Málaga (España). 

1884: José Ruiz y Maria Picasso tienen otra hija: Dolores. 

1887: Nace la tercera hija de los Ruiz Picasso: Concepción. 

1891: José Ruiz acepta ser profesor en La Coruña y se trasladan. 

1894: Con sólo siete años, Concepción muere por difteria. 

1895: La familia reside en Barcelona.  Pablo va a la escuela.  

1897-1898: Pablo entra en la Academia de San Fernando (Madrid).  Allí se inicia en el dibujo y viaja por la España rural. 

1899: Regresa a Barcelona y trata a los pintores modernistas. 

1900: Viaja a Paris con un amigo.  Es influido por el arte francés. 

1901: Su amigo muere.  Su pintura entra en la etapa azul.  Inaugura su primera exposición en la galería Vollard. 

1904-1906: Desarrollo de su etapa Rosa.  Conoce a Fernande Olivier. 

1906: Veranea en los Pirineos.  Se apasiona por  la escultura ibérica. 

1907: Impulsa el cubismo con Les demoiselles d´Avignon.  Daniel H. Kahnweiler se convierte en su galerista. 

1910-1911: En el auge del cubismo, deja a Fernande por Eva Guel. 

1912 – 1915: Crea sus collages y ensambles.  Eva muere en 1915. 

1917 – 1921: Inicia su etapa clásica.  Se casa en 1918 con Olga Koklova. 

1921: Nace el primer hijo del pintor, al que llamo Paulo. 

1937: La Guerra Civil Española inspira el Guernica. 

1946-1953: Tiene dos hijos con Francoise Gilot: Claude y Paloma. 

1955-1973: Unido a Jacqueline Roque y lejos de Paris, pinta sin cesar.  

9-9-1973: Picasso muere en Mougins (Francia) a los 91 años. 

SIGLO XXI: EL LIBRE ALBEDRÍO DE PICASSO

A LA HORA DE HABLAR DE LAS  vanguardias artísticas, el nombre de Picasso nunca dejo de figurar en la primera línea. 

Entre el laberinto de las llamadas épocas Rosa, Azul y Cubista supo andar solo con el fruto de su pensamiento, sin emplear recursos convencionales ni intentar explicarlos. 

Cualquier cosa que pasaba por su cabeza se convertía de inmediato en realización artística, ya fuera pintura, dibujo, escultura, litografía, cerámica o diseño.  Lejos de su ánimo estaba impartir doctrina y teorizar sobre arte.

Cuando el cubismo revolucionario pareció llenarse de aires académicos y experimentalismo vació, no dudo en retomar el lenguaje de la pureza lineal para traducirlo a su modo. 

Un retorno al orden que hizo temblar a la gente de orden. 

El individualismo picasiano fue todo un modelo ciertamente imprevisible.

Con su camiseta de marinero a flor de piel, Picasso navego por las aguas turbulentas de la primera mitad del siglo XX deslizándose por la esencia de la realidad. 

Uno de sus cuadros más famosos, el Guernica (1937), represento una cornada alegórica a la oscuridad y brutalidad.

Guernica, la pequeña localidad vasca que fue arrasada por la aviación nazi durante la Guerra Civil Española, se convertiría por obra de Picasso en el símbolo por excelencia del arte puesto al servicio de la denuncia social.

Aunque su dibujo de un paloma (1952) también voló por el mundo publicitario, reproduciéndose en carteles para congresos sobre la paz, en realidad, Picasso anduvo profundizando en un laberinto mítico, alimentando el enigma de su propia leyenda amparada por la pluralidad de estilos. 

Incluso se acerco al África y a las cavernas prehistóricas de Altamira y Dordogne para beber de  las fuentes del arte. 

Y aunque su arte tan personal y la gestión de su patrimonio artístico impidieron el surgimiento de seguidores declarados, Joan Miró, Henry Moore, Andy Warhol e incluso, Modigliani siguieron, hasta cierto punto, su inconfundible huella.

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Biografia de Grandes Artistas de la Historia

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¿Cuál ha sido la función del arte en los diversos periodos históricos? Solo apuntaremos que las funciones cumplidas por el arte han sido tan variadas a lo largo del tiempo como el propiciar una buena caza (según sucedió en algunas manifestaciones del arte parietal paleolítico), contribuir a la divinización o exaltación del soberano desde muy diversos aspectos (Egipto, Asiría, Roma, absolutismo moderno, entre otros muchos ejemplos), enseñar determinada doctrina a un pueblo, con referencias primordiales al cristianismo (arte paleocristiano o románico).

En cualquier caso parece admitido que en épocas pretéritas del arte occidental y de modo general hasta el siglo XIX, la producción artística respondía a exigencias colectivas, polarizadas en ocasiones en un individuo o clase dominante, y reflejo en mayor o menor grado de la realidad objetiva circundante, pero inteligible por el pueblo en general. Sin embargo, la revolución industrial y el desarrollo del capitalismo que sitúa a la burguesía en la cima de la sociedad produce un indudable cambio en la situación. De un lado, el artista comienza a criticar al entorno en que vive sintiéndose miembro de una clase oprimida o un hombre sin clase.

De otra parte, se empieza a perder la relación directa entre el comitente de la obra artística y su autor: hacen su aparición los intermediarios, entendidos como marchantes o galerías y luego anticuarios y casas de subastas. La obra de arte pierde el valor de uso que hasta entonces tuvo para el señor o para el pueblo y adquiere un valor de cambio, convirtiéndose en una mercancía más.

La función del producto artístico es ahora la inversión, el prestigio, la decoración u otras similares. Las consecuencias de este fenómeno son múltiples y peligrosas. El artista intenta individualizar su obra y evitar que se convierta en un mero objeto de comercio, pero si pretende darla a conocer habrá de entrar en el sistema que solo contempla el arte como negocio, aunque lo niegue, porque precisamente ello hace aumentar el valor de la obra.

La hipotética solución de no integrarse lleva también en cualquier caso a distanciar -como ha venido sucediendo en los últimos decenios de manera cada vez más alarmante- el lenguaje del artista y su comprensión por la comunidad. La función comunicativa del arte se ha perdido.

ANTECEDENTES DEL ARTE: A comienzos del siglo XV, Europa occidental estaba dominada artísticamente por una concepción medieval que, al servicio de grandes príncipes, se expresaba mediante fantasías. Los pintores flamencos Campin, Van Eyck y luego Van der Weyden, emprendieron el regreso a la realidad mediante la reproducción fiel de las apariencias externas.

Al mismo tiempo, artistas florentinos planteaban la cuestión artística centrándola en el hombre y, por tanto, dando a su obra una dimensión definida y real en espacio y tiempo. Brunelleschi, Donatello y Masaccio iniciaron así, en sus respectivas artes, la corriente renacentista, aplicando los principios de la anatomía y la perspectiva.

En torno a 1500, las preocupaciones humanistas de los artistas florentinos recibieron nuevos impulsos que hicieron llegar a sus últimas consecuencias el espíritu del Renacimiento: Leonardo, a partir de la experiencia; Rafael, por la relación de afectos y el pensamiento eclesiológico, y Miguel Ángel, por su lucha atormentada con la materia en razón de su fe religiosa, son las figuras señeras de esta etapa. Entre tanto, algunos pintores germánicos -Durero y Holbein, como más destacados- difundían en el área centroeuropea y anglosajona los principios renacentistas que, asentados en la tradición medieval, daban sus mejores frutos en el ámbito del retrato y del grabado.

A lo largo del siglo XVI, los pintores venecianos opusieron a los florentinos una preocupación esencial por el color, interpretado por Tiziano con equilibrio clásico, en la fábula mitológica; por Tintoretto, a través del lenguaje manierista en fantasmagorías religiosas, y por Veronés, como cronista de fastos decorativos.

Preocupación paralela a la de éste mostró el arquitecto véneto Palladio, uniendo arquitectura y naturaleza, mientras Vignola, su contemporáneo, preparaba el barroco en Roma creando la iglesia contrarreformista. Herrera, que completó El Escorial, inició un estilo geométrico y austero de amplia repercusión en el arte castellano durante más de medio siglo.

Antes de que finalice el siglo XVI, Carracci y Caravaggio encarnan una tendencia opuesta al manierismo dominante y a su intelectualismo, volviendo a la naturaleza por vías de belleza idealista o de extremado realismo.

Nacía así la pintura barroca, que habría de hallar la máxima expresión de la realidad en el dinamismo y exuberancia del flamenco Rubens, en la transfiguración luminosa y psicológica del holandés Rembrandt y en la sencilla y difícil veracidad del sevillano Velázquez.

Pasado el primer cuarto de siglo XVII, el barroco penetra en la arquitectura a través de la obra romana de dos arquitectos enfrentados: Bernini, también escultor, de arte teatral, pero equilibrado y apasionadamente cristiano, y Borromini, de formas onduladas y cambiantes, frenético y angustiado; unos años más tarde. Guarini, en Turín, desarrollaría con extrema fantasía las ideas del último.

En el postrer tercio del siglo XVII, los artistas franceses, más racionales y clasicistas, se expresaban con grandeza armónica y proporcionada como homenaje a Luis XIV, el Rey Sol, relacionando en Versalles todas las artes.

Mientras, en España, Churriguera acaba definitivamente con lo herrériano en un estilo opulento y dinámico que dejó larga estela, sobre todo en el retablo castellano.

El carácter sustancialmente ornamental del barroco logra su último esplendor por obra del turinés Meissonnier, cuyos hallazgos en torno a la roca marina -la rocalla- y otras formas asimétricas sirven de base al amable estilo rococó, tan acorde con las exigencias de la sociedad francesa del segundo tercio del siglo XVIII.

El redescubrimiento de la antigüedad desplazó definitivamente, en el último tercio del siglo, a lo barroco y rococó, dando lugar al llamado neoclasicismo; fue el escocés Adam quien acertó a aplicar la decoración antigua a la arquitectura y a otras artes suntuarias.

Por encima de lo rococó y lo neoclásico, anunciando impresionismos y expresionismos, el aragonés Goya, a caballo entre los siglos XVIII y XIX. mostró una imaginación y una audacia creadora como pintor y grabador que inaugura espiritualmente el arte moderno.

Ya en el siglo XIX, las tendencias pictóricas se suceden en Francia e irradian al resto de Europa. Neoclasicismo y romanticismo dominan la primera mitad del siglo.

Después de 1848, las reivindicaciones sociales y políticas, los avances de la técnica y la ciencia, repercuten de forma importante en la pintura: irrumpe el realismo de Courbet despreciando idealismos y fantasías para poner en primer término los aspectos más prosaicos de la vida cotidiana.

Sobre 1870, una nueva tendencia surge en el panorama francés, representada por Monet como su cultivador más genuino: el impresionismo, con sus estudios del efecto de la luz sobre el color y las formas.

Y poco más tarde, Gézanne, al ver en la naturaleza formas geométricas esenciales, comienza a derribar el sistema de representación natural que, en sustancia, permanecía inalterado desde el Renacimiento.

El cubismo que Picasso inventó hacia 1909 -imágenes mentales, no naturales, representación simultánea y en el mismo plano de los distintos elementos que constituyen una figura o un objeto- inaugura una nueva era artística. La aportación de Kandinsky -su primera acuarela abstracta es de 1910-, al prescindir de cualquier motivo cognoscible y utilizar solo formas y colores, completaba la revolución.

Solo unos años más tarde, tres arquitectos, Gropius, Mies van der Robe y Le Corbusier, pioneros de una nueva etapa racionalista y humanista, trataban con sus edificios de mejorar la vida humana a través de la modificación de la vivienda y la ciudad.

Hasta su muerte lucharon por conseguir que sus ejemplos no quedaran en meras obras artísticas aisladas, sino que su multiplicación práctica contribuyera al bienestar general del hombre sobre la Tierra.

ALGUNOS TÉRMINOS UTILIZADOS EN LA JERGA DEL ARTE

Abocinado: vano cuya anchura aumenta o disminuye progresivamente.
Ábside: parte de una iglesia situada en la cabecera, normalmente de planta semicircular.
Adintelada: con cubierta horizontal para los vanos.
Aletones: elemento arquitectónico de perfil sinuoso, que enlaza en su frente un cuerpo inferior con otro superior de menor anchura.
Arco apuntado: el que consta de dos porciones de curva que forman un ángulo en su parte superior.
Baldaquino: dosel, generalmente sobre columnas, que cubre un altar.
Basa: parte inferior de la columna.
Bóveda de cañón: cubrimiento semicilíndrico.
Bóveda de medio cañón: cubrimiento de una nave que se origina por el desplazamiento de un arco a lo largo de un eje longitudinal.
Capitel: elemento superior de la columna que sostiene el arquitrabe (o parte baja del entablamento), el arco, etc.
Cátedra: sitial, trono.
Columna estriada: aquélla que está recorrida verticalmente por estrías.
Composición: técnica de distribuir armónicamente los elementos de una obra de arte (masas, volúmenes, colores, etc.).
Crucero: espacio donde se cruzan perpendicularmente dos naves.
Estuco: mezcla de cal, yeso cocido, arcilla y mármol pulverizado.
Expresionista: que intensifica la expresión más allá de lo natural, deformándola, con el fin de comunicar, con mayor vehemencia, estados de ánimo, sentimientos, etc.
Frescos: pintura sobre un muro, con revoque húmedo de cal grasa y arena, realizada con colores disueltos en agua.
Hierática: majestuosa, rígida y contenida, aunque no inexpresiva.
Litografía: grabado sobre plancha de piedra pulimentada.
Maestro de cantería: grado máximo en el arte del trabajo de la piedra; hasta el siglo XV, por lo general, proyectaba y ejecutaba la obra arquitectónica, es decir, era también un arquitecto.
Modernismo: movimiento cultural nacido a fines del siglo XIX, que se extendió también a las llamadas artes decorativas. De estilo rebuscado y tendente a la idealización, dotó a objetos y figuras de un movimiento en espiral muy dinámico y gustó del arabesco fantástico y complicado.
Muebles taraceados: decorados mediante incrustaciones de madera de distinto color o de otros materiales.
Pilar: elemento de soporte del edificio, normalmente de sección poligonal.
Romanticismo: movimiento artístico que se inicia en el segundo decenio del siglo XIX y que supone una reacción contra el academicismo neoclásico. Se caracteriza, en pintura, por el gusto por temas históricos, literarios, y por los paisajes, a través de los cuales se comunica una emoción personal con sensibilidad apasionada.

Biografia de Amadeus Mozart

Fuente Consultada: Maestros del Arte José M. Cruz Valdovinos Aula Abierta Salvat