Primer Científico Criollo

Biografia de Rawson Guillermo Medico Sanitarista y Su Obra

Biografía de Rawson Guillermo Medico Sanitarista Argentino

El higienista Guillermo Rawson. — Después de una brillante actuación pública como Senador Nacional y Ministro del Interior del presidente Mitre, Guillermo Rawson (1821-1890) se incorporó a la Facultad de Medicina como titular de la cátedra de Higiene, que acababa de crearse.

Su visión lo llevó a vincular las cuestiones de la higiene pública con las cuestiones sociales -—pauperismo, salarios, urbanismo, régimen de trabajo, organización social, etc.—, colocando el centro de gravedad de la materia en las condiciones sociales de la colectividad.

Guillermo Rawson medico argentino

Representante de nuestro país en el Congreso Médico Internacional, reunido en Filadelfia en 1876, presentó una Estadística vital de Buenos Aires, que fue el primer trabajo que sobre el tema se efectuó en nuestro país.

La habitación insalubre y superpoblada —sostuvo— repercute en el aspecto físico de la población, aumentando las enfermedades transmisibles y elevando la mortalidad.

Para neutralizar esta deficiencia señaló la necesidad, en el caso concreto de Buenos Aires, de fijar un plan de saneamiento de la ciudad, convirtiendo en parques algunas de sus plazas y transformando en avenidas algunas de sus calles y aplicando normas higiénicas para luchar contra las enfermedades epidémicas, disminuir la mortalidad infantil y atacar a los flagelos sociales, en especial la tuberculosis.

De ahí que los esfuerzos posteriores tendientes a reformar la habitación y la ciudad, en un sentido higiénico, tuvieran en Rawson un precursor.

En Estudio de las casas de inquilinato de Buenos Aires relacionó los problemas higiénicos con las cuestiones sociales y económicas.

Destacó la degradación física y moral a que, por las condiciones de su albergue, está sometida la masa de los seres que «viven para sufrir y que no alcanzan más descanso que el de la muerte».

De ahí que sostuviera que la co rrección de esa deficiencia constituía para la sociedad un interés primordial y un deber imperioso. «Es necesario —expresaba— proveer a la construcción eficiente de habitaciones para ese fin; es preciso estimular el capital privado; el espíritu de asociación, el sentimiento de filantropía, y sobre todo aclarar ante la conciencia del pueblo este hecho poco meditado: que no son solamente los desgraciados habitantes de los conventillos los que pagan la pena de tan desgraciada condición, con la salud y con su vida, sino que esos centros impuros se convierten en focos para difundir por todas partes las emanaciones mórbidas que allí se cultivan y que alcanzan aún a las regiones más elevadas de la población; que las epidemias de toda naturaleza tienen su origen fecundo en esas casas insanas y que de allí se extienden en seguida para hacer los centenares y millares de víctimas que tantas veces hemos contemplado».

Sus Observaciones sobre higiene internacional, trabajo de Rawson que fue motivo de elogiosos comentarios en los círculos científicos europeos, contiene la afirmación novedosa en su época de que la mejor medida para evitar las epidemias consiste en cuidar las condiciones higiénicas de toda ciudad y reducir su mortalidad al mínimo.

Mitre Bartolome

Como ministro del Interior del presidente Mitre desarrolla una labor amplia y fecunda, la más destacada de su vida política. Su nombre figura como serio candidato a la Presidencia de la República. Desvanecidas en el gabinete y los cambios políticos ocurridos a raíz de la muerte del vicepresidente en ejercicio, Dr. Marcos Paz, lo llevaron a renunciar al ministerio.

Como ministro del Interior del presidente Mitre desarrolla una labor amplia y fecunda, la más destacada de su vida política. Su nombre figura como serio candidato a la Presidencia de la República. Desvanecidas en el gabinete y los cambios políticos ocurridos a raíz de la muerte del vicepresidente en ejercicio, Dr. Marcos Paz, lo llevaron a renunciar al ministerio.

Sus Observaciones sobre higiene internacional, trabajo de Rawson que fue motivo de elogiosos comentarios en los círculos científicos europeos, contiene la afirmación novedosa en su época de que la mejor medida para evitar las epidemias consiste en cuidar las condiciones higiénicas de toda ciudad y reducir su mortalidad al mínimo.

«La fiebre amarilla, el cólera y cualquiera otra de las antiguas o modernas enfermedades infecciosas que se presente a la puerta de una ciudad tan sana como lo determina la medida de su reducida mortalidad, puede producir un accidente por la comunicación imprudente del sujeto enfermo o por los otros medios de transmisión reconocidos ; pero, dadas las condiciones propicias del medio ambiente, la enfermedad quedará limitada al escaso número de personas que fueron directamente afectadas por el introductor, y de ninguna manera se convertirá en una epidemia grande o pequeña».

Pero las previsiones de Rawson fueron más allá: auspició que por medio de convenciones internacionales se acordara que, al producirse una epidemia en un país, todas las naciones civilizadas prestasen su ayuda científica y financiera para ir al fondo del mal y remover las causas originarias de la epidemia y suprimirlas.

La labor científica de Guillermo Rawson repercutió en la ciencia médica de nuestro país, que en el presente siglo se ha orientado preferentemente hacia la medicina preventiva y la medicina social.

«Yo pienso —manifestó Rawson a los estudiantes al dejar la cátedra de la Facultad de Medicina— que las cuestiones de la higiene son las que han de resolver la prosperidad de nuestro país, no sólo en lo físico, sino en lo moral y en lo psicológico. Pienso que es necesario difundir las nociones de la higiene, popularizarlas, habituar a la sociedad con estas maravillas de la ciencia que han de producir los fenómenos asombrosos que encontramos realizados en las grandes poblaciones del mundo».

Fuente Consultada:Historia de la Cultura Argentina Artes-Letras-Ciencias de Manuel Horacio Solari Editorial «El Ateneo»

La Primer Imprenta del Virreinato Historia Jesuitas Primeros Libros

LA CULTURA EN EL VIRREINATO: LA PRIMERA IMPRENTA

PRIMER IMPRENTA DEL VIRREINATOLa primera imprenta del Nuevo Mundo se estableció en el virreinato de Nueva España (México). Sus orígenes son oscuros. José Gil de Pareja y González dio noticia, en 1961, de una edición de la Escala espiritual para llegar al cielo, de San Juan Clímaco, de 1535, que, según él, sería el primer libro impreso en tierras americanas.

Por fuentes documentales tenemos noticia de una primitiva imprenta mexicana, de la cual no se sabe hasta el presente que nos haya llegado ningún ejemplar. Pero fray Juan de Zumárraga, primer obispo de México, escribió a Carlos V en 1533 para interesarle en la creación de una imprenta y de un molino de papel, y el mismo fray Juan, en 6 de mayo de 1538, volvió a escribir al emperador quejándose de la carestía de papel, que no permitía terminar obras que tenían comenzadas ni emprender otras nuevas.

En 5 de septiembre de 1539, Esteban Martín, de oficio «imprimidor», fue inscrito como vecino en el acta del cabildo de México. ¿Sería éste quien regentó esta primitiva imprenta o uno de los que trabajaron en ella? De allí debieron salir obras como la Escala espiritual para llegar al cielo, de San Juan Clímaco, de 1535; la Doctrina, de fray Toribio de Motolinia, y el Catecismo Mexicano, de fray Juan Ribas, ambas de 1537, que fueron vistas por antiguos bibliógrafos, pero de las cuales no se conoce ningún ejemplar.

La primera imprenta estable de México fue una filial de la que Juan Cronberger tenía en Sevilla. En esta ciudad, en 12 de junio de 1539, se hizo un contrato entre Juan Cronberger y Juan Pablos, natural de Lombardía, por el cual éste se comprometió a trasladarse a México con su esposa para regentar una imprenta que había de llevar el nombre de Cronberger. Al cabo de diez años esta imprenta habría de pasar a poder de Pablos, como así ocurrió.

El primer impreso que se conoce de esta casa es la Breve y más compendiosa doctrinachrístíana en lengua mexicana y castellana, de Juan de Zumárraga, de 1539, de cuyo único ejemplar conocido hoy se ignora el paradero. Al año siguiente apareció el Manual de Adultos, del cual sólo se han salvado dos hojas, y en años sucesivos se publicaron varias obras de doctrina cristiana, de utilidad para la evangelización de los indios, pobres en tipografía, pero de gran interés bibliográfico.

Más adelante los libros de este taller mejoraron de presentación y se sirvieron indistintamente de tipos góticos, romanos o itálicos. En algunos de estos libros, Pablos usó orlas que podríamos llamar prebarrocas, análogas a las que en la misma época se empleaban en Basilea, Venecia y Lyon y en algunas ciudades de España. El historiador José Torres Revello ha señalado analogías entre algunas de estas orlas y el arte azteca.

Antonio de Espinosa trabajó primero con Juan Pablos, como cortador y fundidor de letras, y desde 1559, por su cuenta. El comerciante Pedro Ocharte, natural de Rúan, casó con la hija de Espinosa y continuó su casa hasta 1589. De este taller salieron algunos libros litúrgicos que son notables piezas tipográficas. Pero lo que constituye la verdadera gloria de la tipografía colonial española son los libros de carácter misional y sobre temas indígenas. En este orden ningún otro país ha igualado a España.

Ea segunda imprenta americana se fundó en el Perú. En 1584, Antonio Ricardo, natural de Turín, después de no pocas dificultades publicó dos opúsculos en Lima: la Pragmática sobre los diez días del año y la Doctrina y catecismo para enseñanza de los indios. Ricardo murió en 1606.

No se sabe a ciencia cierta si en 1640 Juan Blanco de Alcázar fue el impresor de Arco triunfal, en Puebla de los Ángeles, obra de la cual no se conoce ejemplar. En 1643, Francisco Robledo imprimió en la misma ciudad la Historia Real Sagrada, de Juan de Pala-fox y Mendoza.

La primera imprenta de Filipinas se estableció en Binondo, en las inmediaciones de Manila, y se remonta al año 1593. Sus primeras actividades permanecen en la oscuridad por el gran número de impresos filipinos perdidos de que dan noticia cronistas y antiguos bibliógrafos. Del citado año es un impreso xilográfico, Doctrinachristiana en lengua española y tagala, del cual existe un único ejemplar en la Biblioteca del Congreso, de Washington. El primer tipógrafo de las islas fue el chino cristiano Juan de Vera, el cual fundió caracteres tagalos y chinos para poder imprimir libros catequísticos en las lenguas de los habitantes del país.

El libro tipográfico filipino más antiguo que conservamos es el Arte y Reglas de la Lengua tagala, de fray Francisco de San José, impreso por Tomás Pinpín, tagalo, «en el partido de Batana», en 1610. Esta edición ha sido minuciosamente descrita por W. E. Retana. Segúneste mismo erudito, en 1662 se fundó la imprenta de los padres dominicos, en el Hospital de San Gabriel de Binondo, la cual fue trasladada en 1625 al Colegio de Santo Tomás de Manila, en donde ha funcionado hasta nuestros días.

En el virreinato del Río de la Plata, los primeros intentos para establecer una imprenta fueron los de las misiones de jesuitas del Paraguay a partir de 1630. Según el padre Furlong, se imprimió en esta región con toda certeza antes de 1705. El libro más antiguo de que se tiene noticia es de este año: es la obra De la diferencia entre lo temporal y eterno, de Nieremberg, impresa «en las doctrinas», o sea en las misiones. Esta imprenta jesuítica publicó unos veinte volúmenes antes de 1728, en que cesó. Después pasan años sin que en esta región se impriman libros. En 1780 se estableció un importante taller en la Casa de Niños Expósitos, de Buenos Aires.

En otras tierras americanas la imprenta es introducida en el transcurso del siglo XVIII: en 1738, en Colombia; en 1754, en el Ecuador; en 1764, en Venezuela, y en 1776, en Santiago de Chile. Antonio Isidoro de Fonseca, natural de Lisboa, fundó en 1747 la primera imprenta del Brasil.

El primer taller tipográfico de Estados Unidos, en América del Norte, fue fundado en el Colegio de Harvard, en Cambridge, hacia 1638-39. En 1674 apareció una primera edición de la Biblia en inglés y en el mismo año se fundó la primera imprenta de Boston. Fue un tipógrafo de esta ciudad, Bartolomé Green, Jr., el primero que se estableció en Halifax. Le sucedió su socio John Burshell, cuyo nombre figura en el pie de imprenta de The Halifax. Gazette, de marzo de 1752, primer impreso que se conoce de Canadá.

Fuente Consultada:
Historia Universal Civilizaciones Precolombinas Tomo 14 La Nación
Historia Argentina de Etchart – Douzon – Wikipedia –
 La Argentina, Historia del País y Su Gente de María Sánchez Quesada

Importancia de los Cereales en la Alimentacion Humana Historia

Importancia de los Cereales en la Alimentación Humana

De las tres necesidades básicas del hombre: alimento, vivienda y vestido, no hay duda que. la alimentación es la más importante.

El hombre, es por naturaleza  omnívoro (se alimenta de carne y vegetales), utiliza en su alimentación productos de origen vegetal que proceden de la agricultura, ocupación a la que se dedica la mayoría de la población activa del mundo, y productos de origen animal, como carne, leche, huevos y pescado.

LOS CEREALES
los cerealesLos cereales o granos constituyen el alimento básico de la mayoría de la humanidad.

El trigo, el arroz y el maíz son los cereales que poseen más importancia económica, pero hay otros, como el centeno, la cebada y el mulo, que sirven de alimento a millones de personas, especialmente en Europa. Asia y África.

La importancia de los cereales se debe a que son ricos en almidón y proveen al organismo de combustible y energía.

En la alimentación humana se les emplea en formas diversas: pan, sopas, pastelería y bebidas.

Algunos son destinados en grandes cantidades a la alimentación del ganado, por lo cual, contribuyen indirectamente a la provisión de carne y grasas.

La distribución del cultivo de los cereales está determinada por factores geográficos, tales como los tipos de clima y suelo, y la densidad de población.

La importancia que los cereales han tenido en las regiones donde se han desarrollado inicialmente, hace que aparezcan muy unidos a los principales tipos de civilización.

Hay tres clases de semillas de hierbas que proporcionan más de la mitad del alimento de la población del mundo.

Trigo, arroz y maíz se comen solos o sirven de alimento a animales que serán sacrificados para consumo humano.

Otras plantas de semillas comestibles que contribuyen a la nutrición humana incluyen la avena, el centeno, la cebada, el mijo y el sorgo. Estas plantas se llaman cereales, por Ceres, la diosa romana de la agricultura.

Debajo de la cascarilla, un endosperma de almidón seco rodea el germen o embrión, que es la semilla en sí.

Cuando el germen brota, las enzimas comienzan a desdoblar el almidón en maltosa y dextrinas.

Las proporciones aproximadas de los tres elementos de una semilla son 2% de germen, 13% de cáscara y 85% de almidón. El contenido de agua es bajo, a fin de que las semillas resistan el maltrato.

Hace unos 9,000 años, en el valle del Eúfrates, pueblos cazadores y recolectores descubrieron que si guardaban con cuidado las semillas, éstas eran comestibles casi por tiempo indefinido.

Entre los granos que cosechaban había una especie primitiva de trigo que comenzaron a cultivar hace unos 6,000 años. La especie de mayor uso en los países desarrollados es el tipo para pan Triticum vulgare, rico en gluten, una proteína compleja que tiene una propiedad útil: se vuelve elástica cuando se le mezcla con agua.

Cuando se prepara una masa de harina de trigo con agua y levadura o algún otro leudante, la suave fermentación que se produce genera bióxido de carbono.

El gluten elástico se expande y atrapa las burbujas de gas dentro de la masa.

La harina fuerte, rica en gluten, da un pan de textura esponjosa y gran volumen.

La harina débil, baja en gluten, es ideal para bizcochos, pasteles y galletas.

El cereal que más se cultiva es el trigo: casi 600 millones de toneladas por año en aproximadamente 230 millones de hectáreas de terreno. Crece mejor en climas templados con una precipitación pluvial de 300 a 900 mm por año.

El trigo duro rico en proteína, ideal para pasta seca, crece en climas más secos.

El trigo sarraceno (cuya harina se utiliza en algunos países para hacer pastelillos) no es exactamente un cereal, pero se usa como tal.

La tuscarora o arroz de la India (Zizania aquatica), que servía de alimento a las tribus nativas del norte del continente americano, es una semilla de hierba distinta al arroz, base de la alimentación de casi la mitad de la población del mundo.

En la India se cultiva desde el año 3,000 a.C. Como necesita agua y sol en abundancia, el arroz crece mejor en lugares donde puede ser irrigado.

Las matitas de 25 a 50 días se trasplantan de las macetas a los campos anegados con 5 a 10 cm. de agua para que maduren.

Este cereal carece de gluten, y de vitaminas A, C y B12, y contiene menos proteínas, lípidos y fibra que la mayoría de los cereales.

El maíz tiene un valor alimenticio inferior al de otros cereales y no contiene glucosa. Fue el sostén de los aztecas, los mayas y de otras antiguas civilizaciones americanas. Existen indicios que muestran que la producción de maíz se remonta a 7000  años.

La planta de maíz moderna es un hibrido obtenido de varias especies afines na de las cuales pudo haber sido una planta llamada teosinte, de un vocablo nahuatl que significa «oreja de maíz del dios».

La producción total mundial de este cereal sigue en importancia a la del trigo. Estados  Unidos produce cerca de 200 millones de toneladas anuales, casi la mitad de la cosecha mundial, de las cuales gran parte  utiliza como forraje.

El comercio, el clima y las preferencias  en la dieta local determinan quise producen en una región. Por  ejemplo la cebada puede crecer en climas fríos y en suelos más pobres que el trigo.

Aunque se usó para preparar pan antes que éste, no tiene gluten suficiente que fermente. Gran parte de la producción de cebada se usa como forraje y para preparar  cerveza; a tal fin se le germina para preparar malta.

Hasta mediados del siglo XIX en el norte de Europa se elaboraba pan con  harina de centeno, porque su resistencia al frío le permite crecer más cerca de los polos de que cualquier otro cereal. Tiene poco gluten y  produce un pan de masa densa.

La avena cultivada desde la Edad del Bronce, es nutritiva pero no contiene gluten. Se procesa  como cereal para desayunar, además de  servir de forraje.

La avena crece mejor en sitios fríos y húmedos, mientras que  el calor extremo y condiciones áridas.

Un cereal de grano pequeño que crece en sucios pobres es el mijo; una vez molido se prepara como pan sin levadura o se hierve con leche y se come como cereal caliente. Durante los siglos, los cereales se han cocinado con agua y se sirven calientes como potajes.

En 1859 aparecieron los cereales listos para comer, cuando Sylvester Graham , clérigo de  Connecticut con ideas avanzadas sobre la salud y los alimentos, presentó un bizcocho seco llamado galleta Graham. Poco después, preparó harina de trigo integral, que en Estados Unidos aún se conoce como harina Graham.

La madre  Ellen Harmon White, de la Iglesia Adventista, fundó un instituto de rehabilitación de  hábitos alimentarios en 1866, en Michigan que se convirtió en el Sanatorio Batlle Creek, al frente del cual estaba el doctor Harvey Kellogg, quien recomendaba dietas  vegetarianas a sus pacientes e hizo experimentos para obtener alimentos saludables y a la vez apetitosos.

Los tratamientos del Dr. Kellogg parecieron no surtirle efecto a un inventor y vendedor llamado C.W. Post, quien abandonó Battle Creek y buscó curarse bajo otros preceptos médicos. Ya sano, Post comenzó a su vez a crear nuevos alimentos.

De una receta desarrollada por un médico neoyorquino en 1863, elaboró un producto llamado Grape Nuts («nueces de uva»).

En 1897, las puso a la venta para competir con el Shredded Wheat (una especie de trigo desmenuzado), inventado en 1892 por Henry Perky, emprendedor abogado de Denver, Colorado.

En 1898, desde Balde Creek, Kellogg presentó un nuevo desayuno al que llamó Corn Flakes, que es maíz en forma de hojuelas.

Ocho años más tarde, su hermano William inició la producción comercial.

Las hojuelas se preparan cociendo la cascarilla y el endosperma duro de los granos de maíz con agua y saborizantes. Ya fríos, los granos se aplanan y desecan a altas temperaturas.

El auge de los cereales listos para comer se suscitó en la década de 1950, cuando, para atraer la atención de los niños, las cajas de cereal tenían personajes de caricaturas e incluían premios.

A los padres se les insistía en el carácter nutritivo y la conveniencia del producto, además de presentar programas de premios. Más tarde, tuvieron sabores especiales, más azúcar y formas peculiares. El valor nutricional de muchos productos era dudoso, ya que contenían mayor cantidad de azúcar que de cereal.

El interés por la nutrición ha marcado el regreso a los cereales menos procesados y con más grano natural.

COMPOSICIÓN Y VALOR NUTRICIONAL DE LOS CEREALES (por 100 Gr.)

CerealAgua ProteínaLípidosCarbohidratosFibraValor Energético
Avena13.013.07.563.71.43741566
Trigo Duro11.513.02.970.83.33611511
Trigo Blando12.012.32.671.52.83591503
Maíz12.59.23.373.02.23631520
Cebada12.210.51.474.00.73471453
Arroz12.97.00.677.90.23451444
Centeno13.711.61.711.711.73461449

EL TRIGO

El trigo es una PLANTA de la familia de las GRAMÍNEAS y del género Triticum. Se estima que su cultivo comenzó sólo hace unos 6.000 años y en la actualidad se estima que un quinto de las tierras arables del planeta están dedicadas a las cosechas de este cereal.

Tal como lo conocemos en la actualidad proviene de tres especies silvestres que, por recombinación, dan el cereal utilizado para elaborar el alimento de mayor producción: el pan y las pastas.

El grano es una sola semilla o fruto similar a una pequeña nuez, llamado cariopsis. Está cubierto por una delgada cáscara, el pericarpio, y varias otras capas de células, llamadas afrecho.

El color va del amarillo al blanco, y depende de la textura del centro del grano.

Dentro del afrecho se encuentra el endospermo, órgano de almacenaje del alimento.

El grano de trigo se cultiva principalmente como alimento humano y es una importante fuente de energía.

La composición varía considerablemente debido alas diferencias de los climas y suelos en los que crece. Contiene un promedio de 12% de agua, 70% de hidratos de carbono, 12% de proteínas, 2% de grasa, 1,8% de minerales y 2,2% de fibras.

Un kilo de trigo produce unas 3.300 calorías. Contiene tiamina, riboflavina y pequeñas cantidades de vitamina A, pero en los procesos de molido se extraen el afrecho y el germen, en los que estas vitaminas se hallan en mayor cantidad. La planta crece en forma similar a las demás gramíneas y está formada por las partes características de aquéllas.

Su cultivo y cosecha se encuentran mecanizados. Puede almacenarse por tiempo casi indefinido sin que se deteriore, si se lo mantiene limpio, fresco, seco (12-13% de humedad) y libre de insectos.

Los que dañan el grano no desarrollan actividad cuando se los mantiene por debajo de los 10°C y, en cambio, se multiplican rápidamente por encima de los 20°C. Coadyuva a su propagación el uso de insecticidas que no perjudiquen la calidad del cereal.

Salvo en áreas donde resulta imprescindible para la subsistencia inmediata, gran parte del trigo se transporta rápidamente del lugar de cultivo al silo y de éste a los mercados que proveen la demanda interna o externa.

Aproximadamente una décima parte del trigo cultivado se utiliza como semilla y pequeñas cantidades se emplean en la producción de almidón, pastas, malta, dextrosa, gluten (fuente del glutamato de monosodio), alcohol y otros productos.

Las calidades inferiores y el excedente sirven de alimento al ganado. Para estos fines, el trigo resulta equiparable al maíz en cuanto a valor nutritivo, pero debe ser molido salvo cuando lo ingieren las aves de corral.

Procesamiento

Si bien parte del trigo se consume como alimento simplemente mojando el grano y luego cocinándolo, la mayor parte debe procesarse antes de su consumo. El grano se limpia en el molino o planta de procesamiento para quitarle las partes no comestibles. Luego se lo raspa, lo cual elimina los pelos y la suciedad.

En ciertos casos es necesario lavarlo. Suele agregársele agua para que el grano se rompa en forma correcta.

El afrecho humedecido se aglutina en grandes copos. Durante el molido, el grano se rompe. Luego se hace pasar por una serie de rodillos que van tamizando las partículas más gruesas y dejando pasar las más finas.

Las primeras vuelven a ser trituradas. Unas tres cuartas partes del total se recupera como harina blanca. Si se recobra más de este porcentaje, el color resulta  más oscuro Y se llama harina integral. Después de la Segunda Guerra Mundial, los principales países exportadores de trigo eran los Estados Unidos de Norte América, Canadá, Argentina, Australia y, durante algunos años, Francia. Los principales importadores, el Reino Unido, laRepública Federal Alemana, Brasil, Los Países Bajos y Luxemburgo.

Fuente Consultada:
El Mundo y Sus Porque Reader´s degest
Diccionario Insólito Tomo 2
Grandes Pestes de la Historia Cartwright – Biddiss
Enciclopedia ALFATEMATICA N° 47.

Ciudad de Mohenjo Daro Historia Primera Ciudad Planificada del Mundo

Ciudad de Mohenjo Daro
Historia Primera Ciudad Planificada

Hacia mediados del siglo XIX se descubrieron en el valle del Indo los vestigios de dos ciudades muy antiguas: Mohenjo-Daro y Harappa. De ello se deduce que mucho antes de la llegada de los arios, la India poseía un alto grado de civilización. En las dos ciudades las calles eran anchas y rectilíneas. Las casas de ladrillo rojo eran confortables. Además de esculturas trabajadas con gran sentido artístico, se han encontrado objetos de uso, sellos y juguetes.

En los mitos y leyendas de la India hay inquietantes alusiones a una civilización olvidada que desapareció con el paso del tiempo. Según el Rigveda sánscrito, escrito en el segundo milenio a.C, los invasores arios que ocuparon la India hacia 1500 a. C habían sido enviados por el dios hindú Indra, llamado El Destructor de Fuertes porque había arrasado «noventa fuertes y cien castillos antiguos». Hasta el siglo XX se creyó que dichas fortalezas eran puramente míticas, pero la arqueología ha demostrado lo contrario.

mapa de mohenjo daroLas excavaciones realizadas durante las décadas de 1920 y 1930 sacaron a la luz una civilización contemporánea de la egipcia y la mesopotámica.

De igual forma que la mayoría de las civilizaciones antiguas, floreció en el valle de un río —el del Indo, en el moderno Pakistán— pero se extendió por una zona más amplia.

Actualmente se cree que la civilización del valle del Indo constituyó el imperio preclásico más importante del mundo. Se han encontrado casi cien pueblos y ciudades en un triángulo cuyo vértice está a 800 Km. río arriba y cuya base se extiende 960 Km. a lo largo de la costa.

Los primeros planificadores urbanos del mundo
Con el nombramiento del director general de arqueología de la India en 1944, en la persona de sir Mortimer Wheeler, fueron reemprendidas las excavaciones en los grandes montículos que cubrían las dos mayores ciudades de la civilización del valle del indo: Harappa, en el norte, y Mohenjo-Daro, «el montículo de los muertos», 560 kilómetros al suroeste de aquélla.

Las dos ciudades que Wheeler desenterró fueron construidas entre el 2500 y el 2100 a.C, con ladrillos cocidos en horno, y debieron ser las capitales gemelas de lo que hoy llamamos el Imperio de Harappa. Asombrosamente bien organizadas y con enormes similitudes, ambas ciudades fueron en su tiempo las emplazamientos urbanos más extensos del mundo. Cada una tenía un perímetro de más de 5 Km., y sólo Uruk, en Mesopotamia, podía competir con ellas.

Mohenjo-Daro presentaba un contorno cuadrado y estaba trazada según una planta rectangular. Doce calles principales de tierra batida, de 9 a 14 m. de anchura, dividían la ciudad en doce bloques. Once eran residenciales, y estaban formados por numerosas casas de ladrillo, apretadas y similares, que incluían viviendas de artesanos, tiendas y talleres. El duodécimo bloque, separado del resto de la ciudad, dominaba las viviendas urbanas; en él,, un montículo artificial de forma rectangular y unos 6 m de altura, constituía la ciudadela, a cuyos principales edificios se les llama el Gran Baño, el Granero Urbano y la Sala de Reuniones.

En la actualidad, la ciudadela está coronada por el imponente stupa de un monasterio budista del siglo II d.C. Múltiples casas se ajustan a un modelo básico y espacioso, con un patio central rodeado de varias habitaciones, y un pozo y unas escaleras que llevaban al piso superior; muy pocas tenían puertas o ventanas que dieran a las calles principales, quizá por razones de intimidad y seguridad, o simplemente para evitar el ruido y el polvo del tráfico urbano. Lo cierto es que tan sólo se podía tener acceso a las casas a través de numerosas callejuelas que conformaban una malla entre las calles principales.

Se han encontrado numerosas poblaciones de la civilización del Indo, desde Harappa, en el norte, hasta Mohenjo-Daro, unos 560 Km. al suroeste de aquélla. Había otras más al sudeste, zona donde Lothal era el principal puerto comercial.

mohejo daro ruinas

El Gran Baño es un tanque de ladrillo de 12 x 7 m de lado y 2,5 de profundidad, hundido en la plataforma de ladrillo que sostenía la ciudadela e impermeabilizado con yeso. A cada extremo tenía escaleras con peldaños de madera, y a su alrededor había vestuarios del mismo material. Algunos arqueólogos lo consideran una especie de «piscina municipal», y otros, un centro de baños rituales.

¿Quién gobernaba en Mohenjo-Daro?
Uno de los abundantes misterios sin descifrar de la civilización indostánica es el correspondiente a la ausencia de templos reconocibles como tales. Otras civilizaciones antiguas eran gobernadas por reyes sacerdotes o dioses vivientes, habitantes de lujosos templos o palacios, pero se carece de alguna noticia veraz de los gobernantes de Mohenjo-Daro. Es factible que la religión de esta civilización del Indo fuese precursora del hinduismo, y probablemente contara con diversos dioses, entre ellos una diosa madre, representada en numerosas figurillas, y un dios tricéfalo y con cornamenta, que debió ser el precursor del dios hindú Siva.

El Gran Baño de la ciudadela de Mohenjo-Daro parece denotar que estos pobladores del Indo poseían una religión organizada, con una pléyade de sacerdotes ministrados. Los baños rituales continúan jugando papel importante en el hinduismo actual, y muchos arqueólogos creen que el Gran Baño era el escenario de un ceremonial colectivo de limpieza espiritual, dirigido por un conjunto de sacerdotes.

Mohenjo-Daro es reflejo de una actitud vital disciplinada y eficiente, quizá con diferencias de clase entre pueblo llano y mercaderes detentadores de riquezas, muy semejante al sistema de castas de la India actual. Otro notorio edificio de la ciudadela es el Granero Urbano: numerosas plataformas para la molienda, almacenes para el arroz y el trigo, y un entramado de conductos subterráneos para el secado del grano componen lo queWheeler citó como «el foco económico de la ciudad». Las diversas huellas que indican el perfecto control de la ciudad han sido interpretadas como reveladoras de un primitivo estado totalitario. La falta de evidencias de una clase gobernante de índole mesopotámica, que actuase como mecenas, podría explicar la escasa calidad en las manifestaciones artísticas del pueblo de Harappá.

Unas cuantas estatuillas, entre ellas una danzarina erotizante, algunos sellos de piedra con imágenes de animales y dioses, varias figuras de arcilla con representaciones taurinas y unas cuantas vasijas decoradas constituyen el pobre reflejo de lo que en otro tiempo fue una sociedad organizada y ciertamente opulenta. En su mayor parte, los utensilios de Mohenjo-Daro son tan comunes y útiles como el diseño mismo de la ciudad. Quizá se encuentren respuestas a las interrogantes que plantean las ciudades del Indo cuando se haya logrado descifrar las inscripciones de los sellos de piedra, la única escritura descubierta en la zona.

En Mohenjo-Daro se han encontrado numerosos sellos de piedra muy bien tallados, que demuestran el elevado nivel de su artesanía y economía. Se los empleaba en el comercio de cerámica, marfil, madera y telas de algodón con Mesopotamia y el golfo Pérsico, pasando por el emporio mercantil de Dilmun, la actual Bahrain.

El ocaso de una civilización
La llanura aluvial del valle del Indo ha sufrido inundaciones en numerosas ocasiones. Gran parte de Mohenjo-Daro está bajo el nivel de las riadas, y muchos de sus secretos pueden estar enterrados en la arena. Hacia el 1900 a.C, estas ciudades iniciaban su decadencia, quizá por las constantes inundaciones, o tal vez porque se habían agotado las reservas de madera del bosque, imprescindibles para cocer las enormes cantidades de ladrillos necesarias para la reparación y reconstrucción del entorno.

La llegada de los arios al Indo debió enfrentarlos con un pueblo en plena decadencia, de raza mestiza, que malvivía en las grandes ciudades de sus antepasados. «Arrasa las fortalezas como el tiempo consume las ropas», dice de Indra el Rigveda; y si verdaderamente fue él quien dirigía a los invasores arios, demostró poca compasión, pues en el último nivel de ocupación de Mohenjo-Daro se han encontrado numerosos esqueletos con marcas de cortes de espada en el cráneo.

Se pasó a cuchillo a hombres, mujeres y niños, a algunos en sus casas, a otros en las calles; junto a un pozo público yacen cuatro hombres y mujeres, a modo de siniestro epitafio de los últimos descendientes de una próspera nación con muchos rasgos únicos.

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En 1856, unos ingenieros ingleses que estaban instalando en el este de la India la vía férrea que enlaza Karachi con Lahore, descubrieron las ruinas de dos ciudades antiguas: Mohenjo-Daro y Harappa.

Este descubrimiento probaba que el valle del Indo ya había estado habitado mucho antes de la llegada de los arios. Durante la época preindia, hacia el año 2500 antes de Jesucristo, en este lugar se desarrolló una civilización que muy bien podría compararse con la de Mesopotamia y Egipto. Esta cultura fue destruida por los arios, pueblo de pastores que al principio sólo conocían la población como organización social.

La ciudad de Mohenjo-Daro fue construida hacia 2500 antes de Jesucristo, según un trazado en forma de damero, con calles principales rectilíneas y vías laterales que desembocaban en ellas en ángulo recto. Estas calles tenían de tres a diez metros de ancho. La calle principal era una línea recta de 800 m de longitud. No había esos callejones sin salida, callejuelas y calles sinuosas tan típicas de las ciudades de Oriente.

Las viviendas de Mohenjo-Daro estaban sólidamente construidas: ladrillos rojos y, como cemento, barro seco. La base de los muros casi tenía un metro de grueso. Las fachadas estaban poco decoradas y había escasas ventanas, a fin de conservar fresco el interior de las casas, continuamente expuestas a los ardores de un sol de justicia. Además, estaban ideadas de modo práctico y algunos interiores no carecían de elegancia.

La parte más importante y al mismo tiempo más característica de la casa era el patio interior, adornado con plantas lujuriantes. La vivienda tenía incluso cuarto de baño, dormitorios muy amplios, un salón de recepción, una habitación para el portero y un comedor. El suelo estaba cubierto de losas rojas y lisas en ligera pendiente hacia un ángulo, del que salía un conducto que vertía las aguas residuales a un colector que corría bajo las aceras.

El edificio más importante de Mohenjo-Daro era el establecimiento de baños, que, probablemente, tenía significado religioso. Esta imponente construcción, de 56 m de largo por 31 de ancho, produce una impresión inolvidable. En la parte central había una piscina rectangular de 13 por 7,5 m. El agua era renovada regularmente por medio de un depósito que siempre contenía agua fresca.

Los habitantes de Mohenjo-Daro eran de pequeña estatura. Tenían la frente estrecha, nariz recta y corta, barbilla ligeramente huidiza y labios gruesos. La mayoría de hombres llevaba una barba en forma de collar y cabellos muy cortos. Cuando los llevaban largos, los peinaban en tirabuzones.

Las mujeres vestían trajes que les llegaban hasta la rodilla y se ajustaban el talle con un cinturón.

Es probable que llevaran mantos. El vestido de los hombres consistía en una a modo de túnica enrollada a la cintura, que cubría el hombro izquierdo, y quedaba sujeta bajo el hombro derecho.

A la hora de las comidas, en,-las que, sin duda, figuraba la carne, se sentaban sobre esteras colocadas alrededor de la mesa.

La población de las ciudades estaba dividida en clases. Los sacerdotes y los comerciantes eran los ciudadanos más importantes. La población laboral llevaba una vida muy sencilla y se dedicaba especialmente a la agricultura.

Estas ciudades preindias fueron destruidas por los arios. En cambio, su religión fue respetada. Por otra parte, resulta notable el hecho de que esta religión, prácticamente, no haya sufrido modificaciones después de cuatro mil años, mientras que los dioses de Egipto, Babilonia y Grecia fueron reemplazados por el cristianismo o la fe musulmana y sólo sobreviven en la literatura y el arte. En la civilización preindia se adoraba a una diosa-madre y a una divinidad que en el actual hinduismo lleva el nombre de Siva.

Las ruinas de Mohenjo-Daro, que por primera vez fueron estudiadas científicamente por el arqueólogo Banerji en 1922, han puesto en nuestras manos un caudal de valiosos documentos artísticos. Lo que más sorprendió a los arqueólogos durante las excavaciones de Mohenjo-Daro fueron unas esculturas, pequeñas pero admirablemente trabajadas. La más famosa, que representa una bailarina, es de bronce. Lo más notable en ella es la naturalidad de la actitud. Esta estatua viene a ser como el símbolo de la avanzada civilización del Indo.

Dos estilos se distinguen en estas esculturas: uno de carácter popular y otro que parece haber sido creado para minorías muy selectas.

La aportación artística de esta civilización parece haberse limitado casi exclusivamente a los objetos de uso: alfarería, armas, joyas y objetos de culto. Merecen mención especial los numerosos sellos grabados en los que, por lo general, aparece representado un buey, un toro, un elefante o un tigre. La mayoría de estos sellos son cuadrados, salvo alguno redondo o cilindrico, y llevan una inscripción en una lengua que hasta ahora no ha podido ser descifrada.

Algunas veces, los animales fueron reemplazados por dioses o héroes míticos. La representación de los animales es naturalista y llena de movimiento; en cambio, la de los humanos es tosca y hierática.

Mohenjo-Daro también nos ha dejado numerosos juguetes: bueyezuelos que tiran de carretas, caballos de silla ricamente decorados con piedras, animales y pájaros. Aunque no se han encontrado muñecas, sí se han descubierto sus neceseres con huellas de niños. Su juguete preferido era un buey que meneaba la cabeza. También se desenterraron magníficos dados.

Harappa, la otra antigua ciudad del valle del Indo, fue construida según el modelo de Mohenjo-Daro. Tenía una ciudadela edificada sobre una colina artificial, probablemente para resguardarla de las inundaciones. Estaba protegida por importantes construcciones de defensa. Desde sus terrazas se presenciaban las procesiones, cortejos y festividades.

Con una aproximación relativa se cree que el desarrollo de esta ciudad, levantada en el Punyab, a orillas del Indo, tuvo efecto entre los años 2500 a 1500 antes de Jesucristo. Por los restos encontrados en sus ruinas y sobre todo en los dos cementerios cercanos a ella, sabemos que sus habitantes poseyeron una cultura muy avanzada en relación con la época. La cerámica, por ejemplo, nos revela que los artesanos de Harappa conocían el torno de alfarero, y que en el arte de la escultura esta civilización tuvo artistas excepcionales.

En Harappa se han hallado numerosas estatuillas que representan personajes femeninos. Esto nos hace suponer que se adoraba a una diosa-madre. Pero hasta que no se haya logrado descifrar los textos antiguos nada definitivo se podrá concluir sobre la religión de la civilización del Indo.

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